DISPONIBLE EN

GL
EN
ES

CONTACTAR

ACERCA DE LOIA



Competencias lingüísticas

Las competencias lingüísticas son las que miden la capacidad de los individuos para entenderse y expresarse en un idioma, tanto por escrito como oralmente. En Galicia, son varias las generaciones escolarizadas antes de la introducción del gallego como materia obligatoria en la enseñanza y que, por tanto, no recibieron clases regladas de lengua gallega. Podemos pensar, entonces, que las competencias lingüísticas en gallego de la población son deficientes, sobre todo en las relativas a la escritura. Veremos cómo las competencias lingüísticas en gallego son, en general, buenas, y que la evolución apunta a que sólo mejorarán.

La generalidad de la población entiende, habla y lee en gallego. En el caso de la escritura, la mitad de la población se declara incapaz de escribir en gallego con soltura.

La generalidad de la población más joven lee correctamente en gallego.

En la evolución de las competencias en gallego en los últimos años vemos como existe un aumento en todas las destrezas.

Sumario

1. Entender, hablar, leer y escribir

Mostramos los resultados de la competencia en gallego, es decir, las respuestas de los individuos que dicen leer, escribir, hablar o entender el gallego “mucho” o “bastante”.

En esta figura observamos como casi la totalidad de la población entiende, habla y lee en gallego. En el caso de la escritura vemos que se produce un descenso importante, ya que la mitad de la población se declara incapaz de escribir en gallego con soltura. Para ver la incidencia del sistema educativo en las competencias lingüísticas, tomaremos como ejemplo la capacidad para leer por edades.

Presentamos en la figura los datos de aquellos individuos que se consideran capaces de leer “bastante bien” o “muy bien” en gallego. Seleccionamos sólo a las personas que tienen más de quince años, porque por debajo de esa edad aún no acabaron sus estudios obligatorios. Como podemos observar, la competencia lectora aumenta conforme desciende la edad de los entrevistados. Como dato destacable, cabe mencionar que casi el total de la población más joven lee correctamente en gallego.

2. Los jóvenes, los que mejor leen en gallego

Las competencias de los gallegos según la edad muestran escasa variación en cuanto a la capacidad para escribir y para entender. En todas las franjas se constata que casi la totalidad de la población entiende el gallego y que el porcentaje de los que escriben correctamente ronda la mitad de la población, independientemente de su edad. Excepto en el último tramo (el de los que no acabaron los estudios primarios) vemos como hay una evolución muy positiva de la capacidad para leer.

3. Una evolución positiva

En cuanto a la evolución de las competencias en el período 1992-2003, vemos como existe un aumento en todas las destrezas. Destaca especialmente el crecimiento de las competencias de lecto-escritura, que en un período relativamente corto como este no puede explicarse solamente por la incorporación de nuevos individuos a la muestra, escolarizados en un sistema en el que la adquisición del gallego está reglada, sino también por el aumento generalizado de la competencia en todos los tramos de edad. Los individuos que declaran escribir “bien” o “muy bien” en gallego casi doblan su número, y llegan a un nivel aceptable (casi la mitad de la población). En cuanto a la lectura, podemos destacar que el dato es aún más llamativo, porque en once años el porcentaje de individuos que declaran hablar bien o muy bien y los que leen con la misma facilidad se iguala, incluyendo la gran mayoría de la población (85,6%).

4. La distribución geográfica de las competencias lingüísticas

La distribución geográfica de las competencias lingüísticas muestra una disparidad importante según las competencias sean orales o escritas. En el caso de la competencia oral pasiva, es decir, la capacidad para entender la lengua hablada, los datos son tan positivos que casi no hay diferencias en todo el territorio. Entiende el gallego casi la totalidad de la población aunque existe una ligera disminución en las comarcas urbanas de Vigo, Pontevedra y Ferrol, pese a que casi es inapreciable. En lo que respecta a la capacidad para escribir, los resultados no presentan diferencias significativas por áreas, siendo los resultados muy similares en toda Galicia. La capacidad para hablar según las áreas muestra estos resultados:

Aunque la competencia es, en general, alta, distinguiremos, como en los demás casos, cinco cortes. La competencia más alta en gallego sería la que alcanzase una puntuación “4” y la más baja, “1”. Las áreas en colores más claros se corresponden con aquellas donde la capacidad para hablar tiene una media inferior a 3,5 –en este caso las comarcas urbanas atlánticas, Vigo, Ferrol, A Coruña y Pontevedra– siendo peor en las dos primeras. Las áreas situadas en el corte intermedio comprenden las comarcas urbanas de Santiago, Ourense y Lugo Sur. En el siguiente corte se encuentra el resto de la provincia de Ourense, Pontevedra Occidental, la comarca urbana de Lugo, Lugo norte y A Coruña Oriental. En la última categoría, la de las comarcas en que la capacidad para hablar se acerca al máximo, están, igual que en el caso de lengua habitual o inicial, el interior de la provincia de Pontevedra y la costa no urbana occidental coruñesa.

La capacidad para leer también obtiene, como vimos antes, una buena puntuación en el conjunto de Galicia. La distribución presenta unas diferencias interesantes respecto a la competencia oral.

Como vemos en el mapa, excepto la comarca de Pontevedra, todas las comarcas urbanas obtienen puntuaciones altas en cuanto a la capacidad de lectura, siendo las de mejores resultados Santiago y Lugo, seguidas de A Coruña. El resto de comarcas urbanas se sitúan en un corte intermedio, junto con el área de a Coruña Oriental. El interior de Lugo y el resto de Ourense obtienen las peores medias. Este hecho puede explicarse porque en el análisis interactúan otras variables de tipo sociocultural.