Fundación Luís Seoane

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París, 4 de noviembre de 1952

Querido Seoane:

Es difícil exprimir en algunas líneas las sensaciones que recibimos aquí, en esta ciudad que se nos entrega de a poco. Estamos por fin instalados después de los primeros sinsabores necesarios y que nos llevaron la mayor parte del tiempo que vivimos aquí–. De los detalles creo que los conocen bastante bien por los “noticiosos” que escribe Esther [Burd] y que Perla [Rotzait] se encarga de hacerlos circular. Por mi lado, recién ahora puedo decir que estoy en París.
Hace tres semanas llegamos con sueño y cansados y la pasamos buscando alojamiento y tratando de quitar la suciedad “milenaria” en donde vivimos. Pero todos son detalles acabados por fin, y estamos entrando muy poco a poco en la vida por la cual hicimos el viaje.
De París poco puedo decir que Ud. no conozca mejor que yo: una ciudad enorme, con edificios monumentales, construidos la mayoría con un gusto muy relativo; gente de todas clases, amables y groseras. Pero vamos teniendo experiencias extraordinarias.
Yo la paso estos días recorriendo el Louvre que me deslumbra con sus obras. Camino dentro de el muy lentamente y sólo puede ver hasta ahora las salas de escultura antiguas. Al ver estas obras pienso que es una desgracia para el pintor vivir en un lugar tan alejado de aquí. Todo lo que yo conocía en la Argentina a través de fotos y reproducciones tienen una gran diferencia con los originales. El concepto de escultura egipcia y los relieves policromados Asirio–Caldeos se me revelaron recién ahora a pesar de haberlos visto mil veces antes. El mirar las obras a través de reproducciones es, pienso, como si a un pintor se le quitase la mitad de la paleta. Las Esculturas Egipcias encierran todo cuanto se pueda hacer en escultura al mismo tiempo que abren el camino a todo lo nuevo. Cada signo ideográfico, por pequeño o grande que sea, está hecho con maestría y amor extraordinarios. Sin hablar de las más famosas esculturas, recuerdo un sarcófago en donde las inscripciones talladas dan la misma sugestión de Marc Chagall y la maestría de Picasso. No puedo, Seoane, explicarle todo lo que me gustaron esas obras. Encuentro en ellas el punto de partida de todo pintor, ahora menos que nunca comprendo ese “lugar muerte” de la pintura pompier. Es como si los pompiers pintaran mal a sabiendas, porque con esos ejemplos antiguos nadie es lo suficiente audaz. Por otro lado no encuentro aquí, en absoluto, ingenuidad. Todo lo contrario, me parece estar viendo obras hechas con la mayor sabiduría posible, hechas con cánones estrictos, tan estrictos que consiguen una unidad perfecta a través de milenios. Las estelas egipcias o del Asia Menor encierran la misma unidad de “color” que los incunables de la Edad Media, con la diferencia que en las estelas esa unidad está conseguida con dibujo, trazos y relieves, diferentes unos de otros, lo cual me parece un mérito mucho mayor.
En cuanto a la escultura griega me ha dejado bastante indiferente. Hasta las obras fundamentales de esa época me parecen frías. Eso es todo lo que vi hasta ahora en cuanto a museos. De otras cosas: he estado en dos correcciones de A[ndré]. Lhote. Me causaron muy poca impresión. Es un pintor que sin duda sabe bastante, pero como profesor me resulta bastante poco. Claro que ésa es una impresión mía, ya que tengo que discutir con otros por esa opinión. Pero es que me parece mal su forma de enseñar.
Pasemos por alto su parte de comerciante, que sin duda la tiene, pero es lo menos importante. Lo que menos me agrada es que ve a todos los trabajos desde el mismo punto de vista. Todas las obras las corrige con un mismo canon. Insiste demasiado con el pasaje. Exhorta a los alumnos a pintar “pintura moderna” (como dice él), queriendo decir con ello que es moderno lo abstracto. Claro que todo suena a absurdo ya que releyéndolo parece que estuviera exagerando, pero en el fondo es así. Es que me molestan las soluciones que da. Considera mi cuadro bueno o al menos bien intencionado cuando sus líneas, en la composición, escapan con cierto ritmo, aun cuando ese ritmo resulte desagradable. Es verdad que cuando corrige un cuadro pintando él un trozo, levanta inmediatamente ese cuadro, pero con soluciones que resultan demasiado “simples”, sin ninguna sensibilidad.
Pero por ahora voy a seguir yendo a esas correcciones semanales, ya que no veo que haya otro taller que me sirva mejor. Y es así que estoy bastante desorientado y pienso que la única forma de aprender va a ser pintar bastante e ir a los museos y exposiciones, que me parecen la mejor guía. Y mostraré mis trabajos a [Manuel] Ángeles Ortiz o a otra gente que vaya conociendo.
En cuanto a lo demás, París ofrece todo al por mayor. Hemos visto en teatro Seis personajes en busca de autor por la Comédie con María Casares y F[ernand] Ledoux. Muy bien puesta en escena y mejor trabajada.
En cine Iván el Terrible, La línea general y El acorazado Potemkin de Eisenstein y Tempestad sobre Asia de Pudovkin, todas extraordinarias. Además Ella no ha bailado más que un solo verano, sueca y Rashomón japonesa, muy buenas. Estuvimos en el Velódromo de Invierno en donde un gran grupo de “autores por la paz” vendían sus propios libros autografiados, con un gran telón de Picasso como fondo. Un telón extraordinario, casi monocromo, del estilo de “Corea”, pero con menos fuerza. El acto estuvo lleno de gente (una gran cola esperando para entrar) y con un gran éxito, con gran sorpresa nuestra que veíamos por primera vez un acto realizado con libertad.
Y así voy terminando con el informativo. Creo que poco se me ha escapado. Hemos visto a Ángeles Ortiz que nos resultó extraordinariamente agradable y nos volveremos a ver una de estas noches.
París nos está llenando de experiencias nuevas. Por un lado, su vida artística, por otro, el encontrarnos, por primera vez, con todo el día para nosotros mismos. Pienso que sería hermoso vivir aquí siempre, pero con los amigos que, como Uds. decían, es lo que se extraña en el extranjero. ¿Y Uds.? Por las cartas de Perla [Rotzait] sabemos lo que hacen, y es un poco como si tomáramos parte nosotros también de sus actividades. ¿Hay alguna novedad del mural? Mostré su libro, La torre de marfil, a M. Ángeles Ortiz, que le pareció muy bueno. A la otra gente no he podido entregarlo todavía, a [Louis] Aragón y Pierre Abraham por no haberlos encontrado, y a [Arturo] Serrano Plaja por no haber tenido tiempo. Pero todo lo haré la semana próxima.
Y ahora los dejo, siempre con ganas de recibir de Ud. buenas noticias para sentirnos más cerca de Bs. As., con un hasta pronto, Pidiéndole Seoane que nos deje un poco de su tiempo y nos escriba, que aquí esperamos cartas con ansiedad.

Con un gran abrazo.

Lipa.

[Escrito por Esther:] Querida Marujita, querido Seoane:

En un hermoso día de sol cosa rara tratándose de París, les escribo para repetir una vez más que estamos muy contentos y continuamente riendo y sintiendo cosas lindas. Realmente, por más que trabaje la imaginación y se lea mucho en Bs. As., la representación que se tiene de todo esto es completamente distinta y ya no digo todo lo relacionado con la vida artística intensiva muy fácil de llevar aquí, sino todo lo que una vieja ciudad de cultura milenaria y de siglos de vida irradia de todos sus rincones, sus calles en diagonales, sus edificios viejos y sucios, su Sena, sus catedrales, sus gentes que te están diciendo continuamente use como quiera. Y es eso lo que hacemos con 1 intensa satisfacción espiritual. Nos acordamos mucho de Uds. Tenemos muchas ganas de verlos y de charlar largo. Caminamos muchísimo, nos vamos conociendo todos los rincones de París de esa manera y pensamos que es la única manera para conocerlo bien. Nos alegra en la actualidad no haber comprado el auto, para París no se necesita. Otra cosa será cuando queramos salir a recorrer alrededores y otros lugares, pero para eso falta mucho tiempo y ya veremos el medio que usaremos. Nos gustaría nos escribieran largo, es muy lindo recibir carta aquí de la gente que se quiere, es como estar dialogando un rato con Uds. Ahora los dejo, nos vamos a comer, sepan que los recordamos con mucho cariño y hacemos muchos paseos con Uds. Va un fuerte abrazo.

[Esther]

Ficha documental [Imprimir]
  • Colección:
    Fundación Luís Seoane
  • Data:
    04/11/1952
  • De:
    Esther Burd
    Lipa Burd
  • Para:
    Luís Seoane
  • Orixe:
    París
  • Destino:
    Bos Aires
  • Ficha descriptiva:
    [Carta manuscrita]
  • Localización física:
    Fundación Luis Seoane
  • Termos clave: