Fundación Luís Seoane

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Carta de Seoane a Rafael e Emma Lifschitz. 1970

21/1/1970
Edelstein, PabloGerstein, NoemíLifschitz, CarlosLifschitz, EduardoLifschitz, EmmaLifschitz, RafaelSeoane, LuísSeoane, Maruxa
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La Coruña, 21 de Enero de 1970

Sres. Emma y Rafael Lifschitz
Buenos Aires

Queridos Emma y Rafael:

Hace un poco más de un mes que salimos de Buenos Aires y aún no hemos escrito a nadie. Hoy empezamos a hacerlo. Estamos instalados en La Coruña y, por mi parte, empezando a trabajar. El día 1º de abril expongo en Madrid y creo, si aceptan las condiciones, que comenzaré pronto a ilustrar el Martín Fierro para una empresa editorial también de Madrid. Es posible que las acepten. Desde que salimos de Buenos Aires no dejó de llover, en Londres, en Barcelona, en Madrid y ahora aquí. Contábamos con lluvia en Londres y La Coruña, pero no en Barcelona y Madrid; este año la lluvia desacredita la “costa del sol” de España. Para mí es un magnífico invierno, con lluvia y días de frío como debe ser un invierno, y en cuanto a ésta, nuestro clima de Galicia siempre ofrece al turista unos espléndidos inviernos sobre todo con abundantes lluvias y grandes temporales en su costa. Pero quiero primero referirme a Londres. Somos dos sobrevivientes de la peste de Londres. En los días que estuvimos allí, parece que murieron en la ciudad unas trescientas personas de gripe y nos hemos venido a España cuando la gente acudía al trabajo con una especie de bozales, o algo parecido, para evitar contagios. Los que llamo bozales deben tener un nombre sanitario que no recuerdo, pero visualmente parecen bozales. Los médicos del siglo XV o del XVI, los famosos de Montpellier, los convertían en una especie de picos de aves y le añadían grandes gafas y una especie de bonete, llevaban también un largo guardapolvo y guantes y unos zapatones muy cerrados de modo que el virus de lo que fuese no encontrase ningún resquicio por donde atacarlo. De esto debe saber mucho Carlos. A parte de esto y del gran resfrío de Maruja, lo pasamos muy bien. Volvimos a ver los museos que no veíamos desde el año 49, gozando extraordinariamente del Museo Británico y de lo que quedaba de arte moderno en la Tate Gallery, pues una parte muy importante de él estaba consagrada a una exposición del arte Isabelino, naturalmente inglés. Londres continúa gustándome mucho a pesar del racismo incipiente que se observa por la cantidad de indúes y negros que viven allí y que, sin embargo, deben ser relativamente más felices que en sus tierras que no les dan para vivir, pues, para las autoridades y leyes inglesas aún se trata de personas, sin discriminación de color de piel. El arte isabelino muestra un predominio del dibujo sobre el color y el cuidado conque el artista se detenía en los detalles de ornamentación de ropas y muebles. Trataba de señalar el rango del retratado, en general se trata de retratos, a través del diseño de las joyas, de los vestidos, de los cortinados, de los sillones y otros muebles y de los escudos heráldicos. Comenzaba la prosperidad inglesa. Pirateaban sobre todo en el Atlántico, en las costas de la colonias españolas de América y entre África y España. Nacía un gran imperio y sin quererlo se reflejaba en el arte de los pintores a solicitud de los príncipes y de los nobles que la reina extraía de entre corsarios y piratas. La pintura no importaba aún mucho, sino lo que ella podía representar y la competencia social reflejada en la riqueza de los retratados. En muchos casos, se trata de bastante buenos artesanos más que de artistas con el significado actual, el que se lo da, que para mí no tiene, pues el artista es siempre un hombre de oficio, un artesano, las artes son las del oficio, las artes de un pescador son las redes y los anzuelos y las trampas de mimbre o de lo que sea, y, la del carpintero, la mesa de trabajo y los útiles de que se vale. Así, al menos, se continúa entendiendo en los pueblos. Todo esto es para hablarlo, lo haremos el próximo otoño ahí. Hasta ahora solamente estas noticias nuestras y un gran abrazo para todos los amigos, Martínez Vallerga, Noemí, los Edelstein, el ingeniero Herman y Sra, y Carlos, Eduardo y vosotros, Emma y Rafael, un fuerte y fraternal abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

Ficha documental [Imprimir]
  • Colección:
    Fundación Luís Seoane
  • Data: 21/1/1970
  • De:
    Luís Seoane
  • Para:
    Emma Lifschitz
    Rafael Lifschitz
  • Orixe:
    A Coruña
  • Destino:
    Bos Aires
  • Ficha descriptiva:
    [Carta mecanografada]
  • Localización física:
    Fundación Luis Seoane
  • Termos clave: