Fundación Luís Seoane

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La Coruña, 10 de julio de 1971

Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Queridos amigos Elsa y Bernardo:

Recibimos, por fin, una larga carta de ustedes que nos alegró, naturalmente, mucho. Aquí estamos un poco como en el fin del mundo. No deja de ser curioso que estando en el centro del planeta, así podemos suponerlo, nos parezca, por la ausencia de amigos queridos y de muchas cuestiones que nos interesan, tanto en el fin del mundo, como a veces nos parece estar en Buenos Aires que se halla, efectivamente, situada en una esquina del globo terráqueo. Aquí se suceden en los diarios las noticias políticas de Buenos Aires, la reseña de las acciones guerrilleras se subrayan párrafos de los discursos del Presidente y se comenta por los corresponsales la situación argentina. Los corresponsales tratan de hacer notar la tranquilidad política de España. Sirven a una política. Pero además, se transmiten noticias y se comentan de los Paladino y Rucci y otros que vienen a entrevistar a Perón y hacen declaraciones, o no las hacen alegando razones patrióticas, pero dejándonos siempre un poco en ridículo haciendo ver que el porvenir de la República depende de un hombre. Ayer los diarios publicaban la fotografía de los dos así tan sonrientes y tan juntos, como dispuesta a probar el apoyo del caudillo al político. La gente, en general, compadece a la Argentina, ”un país tan rico y su pueblo en la miseria”. Porque como consecuencia de todo estos paseos y noticias, la conclusión es ésa, de que la Argentina está absolutamente hundida, que somos una representación del subdesarrollo, etc. Y, sin embargo, uno viaja y compara y siempre, o casi siempre, inclinamos a nuestro favor por Buenos Aires.
Por fin, para los partidarios del verano hizo una semana seguida de sol y de calor. Hoy la niebla n nos deja ver más allá de doscientos metros. La niebla siempre es interesante, un soberbio material poético. Las gentes, medios de locomoción, objetos, se presentan repentinamente como apariciones. Surgen entre esa masa de gris que oculta cielo y tierra destacando los colores, difuminando las formas. Por esto Galicia, como casi todos los países del Atlántico europeo, es un país de fantasmas y donde se dejan ver las ánimas en pena. Todo el mundo, por otra parte, puede ser fantasma al surgir de la niebla. Nosotros, sumiéndonos en ella, podemos transformarnos en fantasmas para nuestros vecinos. Suponemos que habrá llegado a tiempo nuestro telégrafo de felicitación por los 60 años. Lo enviamos desde Vigo con la esperanza de que llegase aproximadamente a la hora en que los amigos y parientes se reunían con ustedes. Ahora Bernardo y yo, yo antes, somos sexagenarios, sexagenarios, como se lee en las noticias de policía, una edad creo que curiosa, pero que a mí aún no me parece cierta, pues me siento como cuando tenía cincuenta o cuarenta, en todo caso con ligeras abolladuras. Lo malo es que uno se siente así como cuanto uno tenía menos, pero los demás parecen no estar de acuerdo y empiezan a tributarnos tratamientos insospechados. Así le pasó al comentarista de Primera Plana que se asombró de que me invitasen al Museo de Arte Moderno teniendo 61 años, 61 entre paréntesis, como si a esta edad no fuese ya uno contemporáneo de él, seguramente con treinta o cuarenta años menos, y que siente únicamente como contemporáneo a la gente de veinte o treinta años y no de todos los que viven y suponiendo que los museos de arte contemporáneo al igual que las drogas y los minis , deben servir para alojamiento de principiantes.
Al termina esta carta a las once de la mañana, la niebla continúa, no podemos ver el mar y las gentes que tienen sólo quince días de vacaciones sienten como si esta costa les hubiese estafado ocultándoles el sol. No acaban de comprender que lo ideal en cuanto a climas es gozar del invierno en verano y al revés.
Apenas transmito noticias. De aquí y publicadas por los diarios muy pocas son importantes. Uno las conoce o supone todas. Otro domingo escríbannos una carta como la que hemos recibido cargada de noticias y larga y llena de humor.

Un abrazo muy fuerte para los cuatro, Elsa, usted, Claudia y Pablito de Maruja y mío:

[Seoane]

Ficha documental [Imprimir]
  • Colección:
    Fundación Luís Seoane
  • Data: 10/7/1971
  • De:
    Luís Seoane
  • Para:
    Bernardo Sofovich
  • Orixe:
    A Coruña
  • Destino:
    Bos Aires
  • Ficha descriptiva:
    [Carta mecanografada]
  • Localización física:
    Fundación Luis Seoane
  • Termos clave: