Epistolario entre Isaac Díaz Pardo e Luís Seoane

----

Buenos Aires, 31 de agosto de 1969

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Acabo de leer la primera noticia procedente de Sada que publican los periódicos de Buenos Aires. Se refiere a la llegada a la altura de Pena Miranda, no sé dónde queda, el buque escuela Argentina Libertad, en su viaje de final de carrera de los cadetes. Una buena noticia para los inefables socios del Náutico. Pero no es de esto de lo que quiero escribirte, sino de la pregunta que me haces referente a Jorge Arranz en tu carta recibida ayer. Maruja ya le escribió a Mimina sobre él, precisamente el día que recibíamos, más tarde, la carta de Mimina. Hay que tener cuidado. Aquí pasó nuevamente un proceso de crisis y al día siguiente de hablarme por teléfono, sin que nadie lo proveyese, embarcó para Madrid destino a La Habana, según le dejó escrito a Tove, con un pasaje que le tenían concedido y que parece no era verdad, puesto que ahora no puede salir de Madrid, según le escribió a Varela, a quien le cuenta proyectos que se contradicen con los que le cuenta a Tove, en la carta que escribe a ésta, pidiéndole que le gire dinero para regresar a Buenos Aires. El marchó sorpresivamente de aquí, por lo que sé, cuando los amigos de su padre trataban de internarlo. Nadie le dio aquí tu dirección ni teléfonos y menos la de Sargadelos, pues yo mismo no la sé y naturalmente tampoco el número de teléfono. Tuvo que ser Maiztegui en Madrid. A Varela le dice que ve a Maiztegui y que esperaba ver a Frontini para un asunto de poderes. Aquí dejó hecho un poder para Tove pero se fue sin firmarlo. Esto es todo lo que puedo decirte.
Si por casualidad fuese por ahí debes hacer que se vaya lo más pronto posible. Consulta con un psiquiatra. Tiene manía persecutoria y tú recuerda lo que pasó con su padre. No quiero alarmarte. Te digo crudamente lo que creo debes conocer pues no puedes dejarlo en El Castro mientras tú vas a Sargadelos, o al revés. Su padre debió internarlo con el dolor que tú sabes o debes imaginarte. Nadie puede proveer las reacciones de una persona en sus condiciones. Todos nosotros sentimos pena por él. Maruja ya le dijo algo a Mimina, quizás con menos crudeza. Si hace falta darle dinero no te preocupes si puedes dárselo, pues él tiene aquí, según nos dijo Tove, posibilidades de pagarlo, si no puede respondo yo. Añado, en los últimos tiempos le ponían calmantes en las bebidas sin que él lo notase. Hay que ser amables con él.
En cuanto a lo de Sargadelos, continúa siendo un misterio y es posible que tengas razón en tu sospecha, sin embargo tengo fe en que se resolverá.
Me alegro que te pareciese bien el catálogo. A mí no me satisfizo del todo pues alteraron cuerpos de la tipografía e incluso alteraron el orden de las reproducciones. Pero no importa. En general, luego de haber marchado los oradores contratados, como siempre, no queda nada. Todo volvió al ritmo habitual. La gente envejece plácidamente, sin discusiones. Si a algunos les gustó más la oratoria arrebatada de uno, a otros les pareció más política la tranquilidad del otro, y, en cuanto a la gente de aquí, Argentina, les pareció intelectualmente inferiores a lo que se esperaba. Realmente para ellos fueron García Sabell y Rof Carballo los que mejor dejaron quedar a Galicia. De todas maneras habiendo sido yo el que se le ocurrió, hace muchos años, proponer la venida de gente de ahí, el primero fue Otero Pedrayo, estoy hondamente arrepentido de esa ocurrencia. Es inútil, no sirven para nada las conferencias. En todo caso había que probar cursillos en ambientes universitario, académico o lo que fuese, argentinos, prescindiendo de la colectividad, que puede asistir, si quiere, como lo hacen las secciones culturales de todos los países del mundo. Italia o Francia no envían a nadie para que les hable a los italianos o franceses, por ejemplo, sino para que el valor intelectual de quienes vienen a desenvolver su labor aquí recaiga en beneficio de su colectividad. Pero, en este caso hay que escoger muy bien a las gentes que deben venir. A[lonso] Montero, muy valiente, quedó, lo pienso yo, otros no piensan lo mismo, mejor que Á[lvarez] Blázquez. Se pueden hacer apuestas, tan irrisorio resulta todo, pues se trata, para las gentes, de quien habla mejor. Pero es ingenuo venir a descubrir a Sartre aquí y referirse a temas superagotados en discusiones de hace muchos años. Para esto habría que documentarse sobre Buenos Aires. Varela participa de mi opinión. Te ruego reserva sobre las dos. De todas maneras ambos son superiores a la colectividad, cada día más gagá. Llegará un día en que el público que escuche a los oradores que vengan de Galicia sean todos esqueletos. Ahora los asistentes están artríticos y arrastran como pueden y con mucha saudade, sus piernas por los pasillos de las entidades.
Un gran abrazo para Mimina y para ti de Maruja y mío. Saludos a todos los veraneantes y amigos. (No me dices nada si tiraron la pared del departamento de La Coruña, quisiera, si es posible, que lo hiciesen antes de nuestra ida. Ya sé que no tenéis tiempo para ocuparos de esto pero que José Luis se lo encargue al portero y que éste busque a alguien que lo haga). Otro abrazo:

Seoane

Ficha documental [Imprimir]
  • Colección:
    Epistolario entre Isaac Díaz Pardo e Luís Seoane
  • Data: 31/8/1969
  • De:
    Luís Seoane
  • Para:
    Isaac Díaz Pardo
  • Orixe:
    Bos Aires
  • Destino:
    O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
  • Termos clave: