Fundación Luís Seoane

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Buenos Aires, 11 de agosto de 1964

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Rafael y Carmen:

Llevamos meses en Buenos Aires y pensando escribiros algún día una carta larga fuimos dejándolos pasar. Por otra parte no queríamos deciros nada de cuanto sentimos el regreso. Tardamos casi hasta hoy el acomodarnos nuevamente a Buenos Aires y al género de vida que no es aquí habitual. Seguramente sabéis de nosotros por Díaz Pardo al que vimos a menudo a nuestra vuelta antes del regreso de él a sus trabajosas vacaciones de El Castro. Buenos Aires está lo mismo que en 1962, o más bien un poco peor. Marcha mucha gente a Estados Unidos y a países centroamericanos con contratos para trabajar, más a Estados Unidos, sobre todo médicos, ingenieros y técnicos industriales, tambien a Israel y Alemania. Es el sur que emigra en nuestra época hacia el norte, antes, en general, las emigraciones se hacían hacia el sur y de este a oeste, ahora parece que cambiaron las direcciones migratorias. Ahora tambien hacia el este siguiendo los sueños de Alejandro Magno y de Colón, pero, naturalmente, por razones distintas. Nosotros pensamos regresar el año próximo si logramos aclarar nuestras posibilidades económicas. Imposible de momento pensar en vender el departamento y resolver prácticamente nuestra situación. Creo que igual es para Lala y Laxeiro. De Antonio no tenemos más que noticias confusas, pues hasta hoy no dejaron San Juan. Trabajo mucho. Tengo preparados dos nuevos álbumes de grabados: Homenaje a Venecia y Bestiario. Para el Homenaje a Venecia me valí de algunos apuntes que hice en esa ciudad en 1960. Pinté bastante e inauguro una exposición el 20 de este mes en Bonino y tengo dos murales encargados, pero, estos, los hago sin demasiadas ganas, me hubiese gustado más pintar libremente y grabar sin preocuparme de estas paredes que en algunos casos a uno le dan para evitar un revestimiento más costoso. Hacemos poca vida social. Vamos mucho al cine que continúa siendo por su universalidad y la cantidad de películas que se proyectan una ventaja de Buenos Aires. Laxeiro hizo esta temporada tres exposiciones, una de óleos y dos de dibujos, muy buenas y que por su éxito le animaron mucho a trabajar, urdiendo nuevos proyectos. Varela continúa “saliendo al aire” por su Hora once los domingos de noche, tiene su tiempo muy ocupado por esta audición y lucha con las dificultades de la publicidad para ir sosteniéndola. Nada, que revele, de sus proyectos de libros. Baudizzone y los amigos comunes os recuerdan. Por nuestra parte añoramos los días de El Castro y los que pasamos con vosotros en Rianjo. Recobrábamos una luz perdida y por mi parte sentía que justificaba mi oficio de pintor. Es seguro de que quedándome en Galicia o en España sintiese más agudamente la responsabilidad de ese oficio, en cuanto a éste está unido a un pueblo y a una historia, no exclusivamente a la historia del arte. Es un sentimiento que se agudizó en mí en los meses de España por eso ya no sueño con otros países que no sean Galicia y España, pues el artista tiene que ser, a su modo, un intérprete de su pueblo tratando de impulsarlo hacia un futuro. Perdóname esta ligera y seguramente muy futil digresión. Pero lo que noto en mí es que cuando pinto aquí, estoy muy lejos de esta ciudad y de sus problemas y uno resulta, viviendo en Buenos Aires, como dividido poseyendo una personalidad doble. Rof Carballo diría, jugando, que esto sería resultado de mi signo, de pertenecer astrológicamente a Géminis. Pero no se trata de un corazón o un sentimiento dividido, sino de un corazón entregado. Literatura y arte guiaron siempre, hasta donde han podido, la manera de pensar de sus épocas y esta ambición no la siento aquí. Durante un cuarto de siglo, como todos nosotros, no he hecho nada más que pensar en Galicia para pintar o hacer cualquier otra actividad y estando allí probé que esto, desde tan lejos, es casi inútil o inútil. Hay que vivir ahí y aprovechar lo que le viene a uno por los ojos y no solo del recuerdo; cada detalle y cada suceso, no existe nada insignificante. El señor Jesús, el pescador amigo vuestro, o Don Jaime, un cura conocido por mí, al azar, acompañando a Díaz Pardo, buscador de agua para abrir pozos valiéndose de una plomada, son personalidades que a uno le sirven. Jamás olvidaremos las dos o tres lecciones sobre delfines y peces del viaje que hicimos con vosotros y el Sr. Jesús por la ría. Fué una espléndida lección de ictiología y de humanidad, lástima que fuese tan breve. Ese modo de leer en el mar a través del movimiento del los peces en el agua o del sonido que éstos emiten es una lección que tambien le sirve a un pintor. Pero no continuaré con este tipo de reflexiones que deben pareceros muy simples. Quisiera darte noticias de Buenos Aires pero más bien son desalentadoras y los amigos están ellos mismos desalentados. Todos hacemos una vida muy casera y se limitan mucho las reuniones, cenas, etc., tan pródigas hace muy pocos años.
Escribidnos, por nuestra parte trataremos de que no sea tan largo como esta vez nuestro silencio. Tenéis que perdonarnos, pero solamente podíamos escribir sobre esta vuelta sin remedio a Buenos Aires, que nos duele.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

Ficha documental [Imprimir]
  • Colección:
    Fundación Luís Seoane
  • Data: 11/8/1964
  • De:
    Luís Seoane
  • Para:
    Rafael Dieste
    Carmen Muñoz Manzano
  • Orixe:
    Bos Aires
  • Destino:
    Rianxo
  • Ficha descriptiva:
    [Carta mecanografada]
  • Termos clave: