Fundación Luís Seoane

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Buenos Aires, 13 de setiembre de 1960

Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Llevamos casi tres meses desde nuestro regreso a Buenos Aires y esta es la primera carta que escribo a cualquiera. No puedo decirte nada de mi paso por esa, sino que estamos muy agradecidos a Evelina y a tí por todas las atenciones que habéis tenido con nosotros, así como a los amigos comunes. El paso por España en general nos intranquilizó. Quizás no debieramos haber ido. Sirvió para avivar en uno recuerdos ya casi desaparecidos en la memoria, y, aparte vuestra amistad y la cordialidad de amigos y parientes, ninguna compensación que no fuese la puramente visual. Vine sobre todo encantado de Vigo y La Coruña, menos si cabe de ésta ciudad donde los disparates arquitectónicos atenuaron cualquier otro goce, y contento de haber estado con algunos amigos en Lugo y Santiago. Mis mayores emociones las llevé con parientes y viejos amigos. Creo que no puedo decirte nada más que tú no sospeches. El único recuerdo lamentable que me queda es el de una tertulia de “mozos” compostelana, más bien de uno de ellos, un pedante psiquiatra o algo así, donde me sentí como un emigrante que no hubiese hecho otra cosa en Buenos Aires que soñar en regresar rico algún dia a Galicia. Allí ví veinte años de mi vida perdidos, los míos y los de aquellos que corrieron igual aventura que la mía. Me sirvió, creo, de cura. A partir de Santiago me considero apartado de esas filas a las que serví con lealtad y fervor durante bastante más de un cuarto de siglo. Me dí cuenta que otros, que hicieron seguramente menos sacrificios por ellas, me habían apartado hacía ya tiempo, y no entra en mi conducta ni en mi modo de ser regatear sentimientos e ideales. Eres la única persona a quien doy cuenta de esta decisión. Ni siquiera les importará. Ni lo notarán, tan ageno (sic) soy a ellos. Me siento ridículo, con un cuarto de vida inútil, pintando, escribiendo, proyectando iniciativas, sin destino alguno, habiéndolo consagrado a Galicia y a los que quedaban. Solo encontré silencio y la verborrea tonta de ese personaje de Ionesco al que no me une nada, ante la cual no podría, ni sabría, reaccionar. Vosotros, tu, Evelina y los amigos de Vigo, fuísteis un sedante para nosotros con vuestro cariño y amistad. Más dejemos esto. Planteé tu caso en el Centro Gallego a los dos días de mi llegada y, tal como sospechaba, no había en la Junta Directiva ningún ánimo de menoscabo hacia tí, ni habían designado representantes en Galicia para acto alguno donde tu no fueses el único legítimo. Creo que Fernández te escribió oportunamente. En cuanto a mis cosas estoy comenzando a recobrar mi ritmo de trabajo. Recibí una carta de Rodrigues Lapa que le agradezco mucho y que voy a contestar. Vuelvo a pintar después de meses de no hacerlo. Debía ir a Lima en octubre pero renuncié a éste viaje hasta el año que viene que iré a exponer a esa ciudad y a Río de Janeiro. Hoy le escribo tambien a Emilio Alvarez Blázquez. Maruja y yo envidiamos vuestra casa de Coruxo, el mar y la belleza y el silencio de esa costa. Te ruego que me escribas. Queremos vuestra amistad.
Un abrazo de Maruja y mío para Evelina y para tí, y otro más fuerte de:
Seoane

Ficha documental [Imprimir]
  • Colección:
    Fundación Luís Seoane
  • Data:
    13/09/1960
  • De:
    Luís Seoane
  • Para:
    Francisco Fernández del Riego
  • Orixe:
    Bos Aires
  • Destino:
    Vigo
  • Ficha descriptiva:
    [Carta mecanografada con firma autógrafa]
  • Termos clave: