Fundación Luís Seoane

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Septiembre, 3 de 1973

Señores
Maruja y Luis Seoane
Paseo de la Ronda 15
LA CORUÑA-ESPAÑA


Queridos Maruja y Luis:

Anoche llamó a casa Esther Burd y nos dio noticias del accidente; nos dijo que ya estáis saliendo adelante. Que todo eso pase pronto a convertirse en un recuerdo desagradable, esos que uno olvida muy pronto como hacemos a la mañana cuando hemos tenido una pesadilla. Ahora a cuidarse, a sanar del todo y a tu pintura, Luis, a vuestros amigos (entre los que Elena y yo estamos, y cómo!), a Sargadelos, a la vida de todos los días.
Esperábamos que llegaseis de un momento a otro qué ganas de estar con vosotros, de charlar de allá y de acá, ver juntos las diapositivas que sacamos en Galicia! De cualquier modo, ante la pequeña postergación de vuestra vuelta, en esta carta intento una parte del diálogo –la de este lado.
Como ocurre en todas las conversaciones, el primer tema que sale es la política. Hemos tenido un hecho horrible –El asesinato de Rucchi [José Rucci, secretario general de la CGT].
Era un hombre que simbolizaba muchas cosas que a mí me parecen detestables, pero esa violencia, esa eliminación al asecho [sic] como quien caza una fiera, me parece horrible, horrible, horrible. Además es un signo de cómo siente la gente en nuestro país. Hace mucho que pienso que nuestro pueblo ama la violencia: me acuerdo de la violencia inútil en El Matadero de Echeverría, en el Martín Fierro , en la permanente violencia de la letra de los tangos.
Esa visión idílica del pueblo pacífico y amante de los actos de paz me parece que no es más que eso –una visión idílica–. Creo que los argentinos amamos, eso sí, la comodidad y que no arriesgamos nada por casi nada –pero eso es distinto.
¿Quién está atrás de la muerte de Rucchi? La primera información resultó equívoca el gobierno dijo que el ERP [Ejército Revolucionario del Pueblo ] y al parecer el ERP dijo que no tenía nada que ver. Ha habido decenas de interpretaciones, la que me parece más aceptable es la que da el ERP, o sea, el FAR [Fuerzas Armadas Revolucionarias ], el FAR o cualquier otra sigla; se trata de una consecuencia del enfrentamiento de los dos sectores del peronismo. Cuando Perón ganó la elección, hubo alguna esperanza, tal vez no de buen gobierno, pero sí, al menos, de la desaparición de esa antinomia –peronismo, antiperonismo– que ha perturbado la paz en la Argentina en los últimos 30 años. Perón empleó palabras de paz; la oposición, destrozada, no recurrió a la imagen opositora del “anti” sino de la colaboración y el control. Y todo eso parecía positivo.
Lo que muy pocos pensaron es que la antinomia seguiría, pero como fenómeno interno del peronismo, entre los grupos sindicales y los grupos genéricamente llamados “la juventud”. Hablan un lenguaje más distinto en apariencia que en realidad; unos dicen “la patria socialista”, otros “la patria peronista”, pero sus verdaderas diferencias están sólo en los diferentes grupos en que se apoyan –unos, los sindicatos, otros, las organizaciones de barrio– no en diferencias ideológicas. Todos son cerradamente nacionalistas; todos odian al extranjero, culpable de todos nuestros males, olvidándose naturalmente que sus padres o abuelos fueron gringos; cuando hablan contra la empresa extranjera, piensan que así será más fácil la empresa propia; otros aspiran al caudillaje tradicional conservador y al lado de todos ellos, para confusión, dos tipos humanos más –por una parte el trepador, que busca un “acomodo”, que fue incapaz de ganar por el camino del trabajo y el otro tipo, el del joven idealista, que se da entre los jóvenes universitarios y que piensa, al hablar de justicialismo, en la revolución social o en el Che Guevara y, por consiguiente, no ve ni sus propias anteojeras. Pero pronuncia discursos, firma manifiestos, hace manifestaciones y pinta letreros.
Qué saldrá de todo este melange? Pienso que el primer sorprendido debe ser el propio Perón, y muy pronto pienso que dedicará todas sus energías a fortalecer al máximo el sector sindical, él sabe que es la única fuerza social que hay en el país y a eliminar todos los brotes disidentes –lee bien, digo disidentes– sean de izquierda, marxistas o no, o del color que sean.
Escribí hasta aquí anoche –esta mañana (miércoles) la sigo. Ya los diarios están llenos de declaraciones oficiales de Perón contra las izquierdas infiltradas en el justicialismo de manera que hay un documento claro para comprender lo que pasa, y no vale la pena seguir con interpretaciones. Dejemos, pues, la política.
Los amigos, todos bien. La otra noche vinieron a casa los Guthmann, Noemí [Gerstein ] y los Lipschitz; una semana antes habíamos estado en casa de los Burd viendo una encantadora película de Kagel . Todos están bien, hablamos del país, de nuestras cosas, de ustedes con el cariño de siempre.
Queridos amigos, espero de un momento a otro la llegada de un cliente y debo preparar algunos papeles. De manera que dejo esta punta del diálogo. Escribid dos líneas contándonos cómo estáis.
Un abrazo muy fuerte para los dos.
Baudi.

LMB/jg.


Queridos Maruja y Luis:
Qué susto! y qué mal rato, pero, por suerte, ya pasó y ahora al encantador departamento pronto a ver el mar las barcas, los pescadores y muy enseguidita a Buenos Aires. No se imaginan las ganas que tenemos de verlos– Charlar y darles un abrazo muy fuerte – Un tironcito más.
Yo creo que lo único que nos queda ahora es estar juntos los amigos –conversar, todo lo demás, es horrible-atrás en definitiva de todo está siempre la mentira –el resentimiento, el poder– lo de Chile aumenta nuestra pena –hay muchos hijos de amigos universitarios profesionales que se fueron en el 66 y de algunos se sabe que están presos –otros nada, quizás muertos– y los padres y todos aquí desesperados.
Los quiere mucho y desea recuperen pronto.
Elena.
Cariños a todos los amigos.

Ficha documental [Imprimir]
  • Colección:
    Fundación Luís Seoane
  • Data: 3/9/1973
  • De:
    Luís Baudizzone
  • Para:
    Luís Seoane
  • Orixe:
    Bos Aires
  • Destino:
    Nova York
  • Ficha descriptiva:
    [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]
  • Localización física:
    Fundación Luis Seoane
  • Termos clave: