Fundación Luís Seoane

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8 Mencionado/a [8]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1950-03-14 Mencionado/a
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1950
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1950 en 14/03/1950


Chos Malal, 14 marzo de 1950

Querido Seoane:

Ya despejados los atrasos de trabajo que se producen por los viajes, te envío hoy la nota sobre Castelao que trajera semihecha y que retoqué un poco al rehacerla. De todos modos, te ruego que la releas tú y que le hagas las correcciones ortográficas o de otra índole que te parezca oportuno.
Te incluyo también un artículo de Borobó (Lozano) escrito en La Noche y que mi hermano me envió recientemente, aún pensado que tú lo hayas, tal vez, recibido bien.
En esa carta, me dice mi hermano que él desearía tener un ejemplar del libro de Cruceros, cuya edición se anuncia y que hay además otras personas en iguales condiciones. Te agradeceré averiguar si piensan enviar ejemplares a Galicia para que tengan en cuenta el pedido de mi hermano o sino que a los que yo solicité para mí y para Eladio Dieste agreguen dos o tres más a fin de remitírselos yo desde aquí.
Hicimos felizmente el viaje, con la sola preocupación de no haber vuelto a tener noticias de Eladio, ni al pasar por Zapala, donde esperábamos observar alguna huella de él ni luego aquí hasta ahora en forma epistolar.
Puedes decir a Varela que en la administración del Hotel Hispano (Av. de Mayo 861- T. E. 34-4429 Y 4431) le dejé unos paquetes de diarios o revistas llegados a su nombre a La Rural.
En A. Faraldo te ruego anunciar que encontré los sobres referentes al seguro y que uno de estos días se los enviaré (talvez, los incluya hoy).
Otro y último pedido: ¿Sabéis Cuadrado y tú de algún enlace decente con el grupo Menéndez? Sigo pensando en la posibilidad de ir a Trelew y si tuviese dificultades para hacerlo vía Salud Pública, pienso que talvez cabría una gestión por el otro conducto, ya que la empresa tiene en Trelew uno de sus principales centros.
Discúlpame esta carta tan apresurada y poco desinteresada. A pesar de los proyectos trelewtianos, Chos Malal está en un momento espléndido y merecedor de que vengáis a conocerlo. Os esperamos.
El vagabundo viajó también sin novedad, sin darle aparentemente mayor importancia a la distancia ni al cambio de paisaje.

Saludos a Maruja y a tus padres, con un abrazo de

Antonio

1962-11-06 Mencionado/a
Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...

1972-05-02 Mencionado/a
Carta de Pereira Caamaño a Seoane. 1972
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Pereira Caamaño a Seoane. 1972 en 02/05/1972


Montevideo, 2 de maio de 1972

Benquerido Seoane:

Por Vilanova estou enterado da súa volta a Bos Aires.
Teño varias novas pra vostede, coidando que unha delas non ademite máis demoras, xa que trátase do finamento de Eladio Dieste (pai) o que, cecais, iñore. Morreu en Artigas e, según o seu fillo Eladio, “foi todo o pobo a despedilo... i el, si poidera velo, estaría moi ledo...”.
O Patronato tomou o acordo de concederlle a Vieira de Prata. A úneca dúbida que temos é si darlla neste próisimo Sant-Yago, ou ben agardar ao 1974, en que cumpriremos dez anos de vida, querendo celebralo elo con certa sona. Dende logo, a maioría da Direitiva queremos que sexa en 1974. Pro (entre nós) quero sabere a súa opinión, no senso de que escolla o que sexa máis comenente pra vostede (prégolle que o faga axiña, ó meu enderezo).
Adxúntolle a derradeira Memoria do Patronato.
Supoño que Palmás haberalle entregado o tomo III da Guerra Civil.

Deica pronto. Unha aperta garimosa e prá súa dona saúdos querendosos.

Pereira

[Escrito na marxe esquerda:] P.D. Nestes días (en man) entregarémoslle 200 dólares a Díaz Pardo. Restan aínda uns 150.

1972-05-09 Mencionado/a
Carta de Seoane a Pereira Caamaño. 1972
Bos Aires
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Pereira Caamaño. 1972 en 09/05/1972


Buenos Aires, 9 de maio de 1972

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Meu querido amigo:

Estou en deuda con vostede dende que cheguei, fai xa uns meses. Dende entón foron a esa Vilanova, Palmás e outros amigos comús. Palmás tróuxome o terceiro tomo da historia da Guerra Civil española que lle agradezo moito, e dos que ten que decirme o costo. Escribo urxentemente. Por vostede recibín a primeira noticias da morte de Eladio Dieste, irmán de Rafael, persoa que coñecín en Buenos Aires fai uns trinta anos. Sentímolo moito. Teño que escribirlle ó seu fillo Eladio, e a Rafael.
O Patronato é moi xeneroso conmigo. Non creo merecer a Vieira de Prata, mais, si teño que recibila e non poden sustituírme con outro de méritos maiores, prefiro que sexa este ano, pois, si podo, o ano que vén estarei novamente en Galicia. Teño unha grande exposición en Madrid se non se voltan atrás os orgaizadores, en marzal ou abril do 73 e, si me vai ben, ficarei en Galicia todo o que poda. Enmais é posíbel aproveitar o que poda pra facer algunha outra mostra en Europa.

Saúdos de miña dona e meus pra a súa e pra vostede. Unha grande aperta:

[Seoane]

1972-06-05 Mencionado/a
Carta de Pereira Caamaño a Seoane. 1972
Nova York
Montevideo
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Pereira Caamaño a Seoane. 1972 en 05/06/1972


Montevideo, 5 de xuño de 1972

Sr. Don
Luis Seoane
Montevideo 1985
BOS AIRES

Benquerido irmán:

Dimpois de falar con vostede por teléfono, quedei moi inquedo. Voltei a ver a Eladio Dieste, quen me dixo teistualmente: “Seoane pasouse a vida empurrando a tódolos Diestes; agora tócalle a una Dieste empurrar a Seoane...”. Sostén que se pode levar a cabo un coloquio sobor un tema determiñado do arte galego, que pode sere de grandeiro intrés. Na Galería Losada están tamén con moitos desexos de que se efectúe (sería na Sala de Eisposicións, que queda acolledora e axeitada pra conferencias ou mesas dese tipo).
Ademais do mais sinceiro afeito, sinto por vostede o meirande respeto, en tódolos ordes. Por todo elo, teño a pequena obriga moral de decirlle (denantes de que toma unha decisión definitiva) que vostede é un amenísimo disertante. Aínda hoxe se recorda, con verdadeiro pracer, se súas intervencións no sonado aito de Castelao, no que a figura central foi un señor que non sabe falar en púbrico que se chama Luis Seoane... En fin, prégolle que o pense. Si a resolución fora afirmativa, díganos o tiduo. De calquera xeito, agardamos a resposta con urxencia, posto que o programa das xviii Xornadas de Cultura Galega está pendente deste dato.
Adxúntolle o libro de Heriberto Bens, acabado de saír (coma quen di) do forno. Coido que quedou fermoso. Xa lle remesei, por avión, un exemprar ó autor. Sería comenente que nos dixera (ademais de a Díaz Pardo) a quen convén que lle mandemos algún.
Non tiña papel a man, por iso escríbolle no do Patronato. E nada máis, como non sexa que, tan logo teñamos a súa contestación, enviarémoslle o devandito programa. Pro xa lle adiantamos que o seu homaxe será o domingo 30.

Saúdos querendosos pra Maruxa. E vostede reciba a aperta máis fonda de

Pereira

1972-07-06 Mencionado/a
Carta de Seoane a Pereira Caamaño. 1972
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Pereira Caamaño. 1972 en 06/07/1972


Buenos Aires, 6 de xulio de 1972

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Querido amigo:

Acabo de recibir a súa carta de onte (5/VI) e confírmolle o meu fastidio por toda crase de táboas redondas. Négome decote a elas. Fago con moito gosto dibuxos ou escribo sobor determinadas cousas encol de Galicia, mais négome a falar e intervir en actos onde ten de improvisarse e as respostas son producto soio da necesidade de respostar, pra non quedar mal, e non dun análise calmo. Mais por esta úneca vez, acepto, sempre acrarando que non son orador e o digo porque é verdade que lles teño manía ós oradores. Que poña o tema Eladio Dieste. Pódese referir a arte galega si a el lle gosta o tema, ou ó arte popular, encol do ornamento en arquiteitura, etc., ou a todo esto si lles parece.
O libro de Heriberto Bens quedou bastante ben. Gostaríame ter dos ou tres exemprares máis. Estarei ahí o sábado 29. Dependo para sere máis concreto das noticias súas.

Moitos saúdos pra súa dona e vostede de Maruxa e meus, e unha aperta de:

[Seoane]

1972-12-28 Mencionado/a
Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1972
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Muñoz Manzano a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 28/12/1972


La Coruña, 28 de diciembre de 1972

Queridos Luis y Maruja:

La feliz noticia que me ha dado Mimina de que salís el día 2 de Buenos Aires me ha ocasionado un sobresalto y me han hecho subir el rubor a las mejillas.
¿Cómo dar alas a esta carta para que lleguen antes de vuestra salida? Me temo que no sean bastante rápidas las del avión y, así, la encomiendo a San Cristobal, patrón de los viajes, y a Santa Rita, abogada de imposibles.
No quisiera que os pusierais en camino hacia España con la más leve duda sobre nuestro largo silencio, cuando habéis estado tan presentes en nuestro recuerdo, en nuestras conversaciones, en nuestras esperanzas.
Supimos por Mimina de los malos ratos de Maruja –colgada–, y de que ha superado, como era de esperar, la dura prueba. (De Maruja se esperaba naturalmente que lo supere todo). Supimos de la exposición y de los repetidos y merecidos éxitos de Luis; y hemos recibido esas gentiles muestras de amistad: los dibujos de Rafael y Eladio en La Voz de Galicia, con sus elogiosos artículos, el envío de las Crónicas Marcianas –que he vuelto a leer con interés, aunque las había pedido para Fermín– y El hombre iluminado, y del mismo autor, que no conocía.
Hace pocos días, nos ha llegado A maior abondamento, conmovedor y apasionado libro, precioso en todos sentidos. Y hoy el hermosísimo Intentando golpear ideas, que nos ha entregado la pareja Marijke y Ramón Temes, a los que hemos estado a ver al H. Atlántico.
Ha sido un año muy complicado. Mucha parte en nuestro silencio ha tenido La saga de los Díaz Pardo, tremendísima, desconcertante, desesperante, tiernísima. No era posible contarla ni había modo de resumirla. La sufríamos. Ahora las cosas están muy encaminadas. “Después de la tempestad viene la calma”, se dice. Y parece que estamos ya en la calma o cerca de ella.
Nos entristecieron mucho las desgracias familiares: la muerte de Eladio Dieste –el hermano mayor después de Enrique– y de mi hermano Nazario, también magnífica persona.
Rafael refundió el nuevo libro que iba a entregar a Seminarios y Estudios –lo han terminado hace unos días– que es, al parecer, el último del ciclo filosófico-matemático, y que termina muy felizmente sus investigaciones.
Yo he tenido más trabajo del que puedo desempeñar: en la Inspección, en casa, y quizá no tantas fuerzas como antes. Con todo, me siento animosa.
Como podréis suponer, toda la conversación con los Temes ha girado en torno a vosotros. Os tienen a los dos gran admiración.
Así que nos hemos entendido muy bien. –Por ellos sabemos que Maruja manejará en breve su 124, por favor, no desde Madrid en este tiempo. Que empiece por estas rutas, más familiares y de temperatura más benigna. ¡Bravo por Maruja!
Y el caso es que no tengo más tiempo de escribiros porque quiero que salga ésta.
Queden presentes estas verdades:
Nuestro silencio ha estado lleno, a partes iguales, de vuestro recuerdo y de amistosos remordimientos.
Hemos agradecido profundamente vuestros signos de amistad. Estamos contentísimos de que vengáis.
Dad un abrazo en nuestro nombre, al despediros, a los buenos amigos: Marika y Varela, Baudi, los Scheimberg, etc. Un etcétera que vosotros sabéis llena.
Saludos de Mireya, que estos días está en cama con gripe, complicada de sinusitis. Ya va mejor.

Muy feliz Año Nuevo, y feliz viaje. Con un abrazo de

Carmen

1974-03-19 Mencionado/a
Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1974
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1974 en 19/03/1974

Buenos Aires, 19 de Marzo de 1974

Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos en su tiempo vuestra carta que os agradecemos mucho, con motivo del fallecimiento de mi madre, escrita con todo el afecto que sabemos nos profesáis. Nuestra llegada aquí, a Buenos Aires, fué esta vez dolorosa. Habían fallecido algunos amigos, además de Falcini, de los que no habíamos tenido noticia en La Coruña, como Aldo Pellegrini, poeta y crítico de arte, historiador del surrealismo aquí en Buenos Aires que no sé si fué vuestro amigo, y a nuestra llegada Scheimberg1 a cuya amistad nosotros debemos mucho. A poco de fallecer Scheimberg ocurrió el fallecimiento de mi madre, dulcemente, abandonando sus manos entre las de mi hermana, casi repentinamente, en pocos minutos, sin que se pudiese sospechar que iba a ocurrir. Así nos cuenta mi hermana en la carta que nos envió.
En cuanto a nuestra salud, el accidente forma parte del pasado. Ni siquiera los días de humedad siento esos dolores que me pronosticaban algunos amigos. Ni en la rótula ni en la muñeca. Estoy trabajando normalmente. Tengo una serie de cuadros de mar, siguiendo en su intención los que hice ahí, y paisajes, paisajes hechos de memoria que no pueden situarse en lugar concreto alguno, pero que recuerdan en su capricho el montañés de Galicia. Tambien figuras y un Cristo con ropas de nuestros días. Me gustaría hacer un Vía Crucis donde todos los que intervienen vistiesen ropas de nuestros días, lo mismo que se hizo en otras épocas. Es posible que no lo permitiesen. En cuanto a grabados haré un nuevo álbum, esta vez con un personaje extraño, Gilles de Rais, noble caballero que acompañó a Juana de Arco en la guerra contra Inglaterra y que, años más tarde, fué ajusticiado en la hoguera a pesar de su influencia con el Rey de Francia por su sadismo. Tambien tengo el proyecto de publicar un pequeño libro sobre el Maside dibujante de Nueva España, El Pueblo Gallego, etc., de acuerdo con el medio madrileño y gallego que le tocó vivir y que los jóvenes no conocen. Mucho será recuerdo de largas conversaciones con él por los paseos de la Alameda, en su estudio de la Rua del Villar y en los jueves de Santa Susana, a donde le acompañaba para hacer apuntes de los feriantes. Sobre tu libro leí el artículo que publicó el suplemento de Informaciones y el artículo de La Vanguardia, que me parecieron muy justos. Supongo que se habrán publicado muchos más. Podéis imaginaros como nos alegró el éxito, alentando la secreta esperanza de que vuelvas a publicar nuevos libros de narraciones. Si se hubiese publicado algún nuevo trabajo sobre Historias e invenciones..., me gustaría nos lo dijéseis o nos enviáseis una fotocopia que puede hacérosla José Luis Vázquez en El Castro.
En cuanto a todo lo otro de lo que no quiero escribir y que se refiere a La Argentina, ocurre todo lo que sospechábamos. Se trata de una experiencia regresiva que puede depararnos muchas sorpresas. De los países limítrofes emigran constantemente a Buenos Aires. Una noche estuvo con nosotros Eladio. Hablamos mucho de todo, también de vosotros y de Galicia. Lo que ocurre en el Uruguay es muy triste, además se está despoblando. Creémos que es muy triste todo lo que ocurre en el mundo. A veces recordamos los planes monásticos del Tortoni, en busca del trabajo libre, soledad y naturaleza. Fué un fracaso de todos nosotros. El que más la buscaba, Espasandín, fué a residir paradójicamente en uno de los centros del mundo.

Basta por hoy. Un fuerte abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheimberg ou Scheinberg, con ene, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.