Epistolario de Luís Seoane

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Rafael Dieste (1899-1981)

Foi un dos escritores galegos da Xeración do 27. Durante a República estivo nas Misións Pedagóxicas. Coa guerra exiliouse a Arxentina, onde dirixiu varias editoriais. Lector de español na Universidade de Cambridge, regresou a España nos anos sesenta para volcarse na súa producción literaria. Ademais da súa obra narrativa e poética escribiu numerosos ensaios.
288 Destinatario/a [23]
Mencionado/a [258]
Remitente [8]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

Recordados albaceas:

Muchas gracias por todo. Estos últimos, y ya terriblemente alargados tiempos míos, me tienen tan ido, tan desplazado, que me sentiría completamente en ausencia, sin ninguna señal cercana, cierta y como de familia, de no saber que existís vosotros. Dije como de familia, en la seguridad de que me entendéis, de que sabéis que no es y es eso lo que quiero decir a pesar del pudor que estas declaraciones causan en uno. Estoy como un edificio después de un terremoto, más triste que trágicamente dislocado, herido. Pero todo marcha como debe marchar, y poco a poco voy levantando la voluntad y la salud. Me dicen que para finales de julio seré otro. Espero ese otro con cierta curiosidad, aunque sin impaciencia.
Por Marika, sé algunas cosas, pocas y confusas como es de suponer en una amiga tan leal como tergiversante. Me gustaría saber quién puso los misteriosos dólares que ella me entregó.
No sé si Cuadrado estará en Buenos Aires cuando llegue éste. Hay aquí impacientes y frenéticos autores que requieren noticias.
Seoane, hoy en una situación un tanto apurada, me permito enviarte a tu casa una carta con cosas para Rafael y, por lo urgente, te lo anuncio en un telegrama. Discúlpame a Bergamín también. Recibirás, va en la carta de Alberti, una invitación firmada por él. Si puedes venir, me alegraría mucho. (Lo mismo Arturo, si quiere por una vez, y como herejía, salir del quietismo que yo tanto comprendo)–.
Me escribió Emilio una carta espléndida, hablándome de cierta cantidad que él cree me corresponde. Le escribo diciéndole que, lo que haya, te lo entregue a ti. Tú, si por algún error ves que en realidad te pertenece a ti, te quedas con él y me envías los recibos para que los devuelva firmados. Si por el contrario hay algo anterior a ti y no lo necesitas, mándamelo a través de Gebele , que según Marika, vendrá pronto. Como le pedí a Marika que me comprara algunas cosas, lo que haya puedes dárselo a ella y que ella le dé a Gebele el resto, o como sea mejor. Le escribo a Emilio diciéndole que se entienda contigo.
Necesito una buena Historia de España. ¿Lafuente Balleteros? ¿Podría sacarse del Ateneo con descuento, y crédito encima? ¿Qué Historia Universal me recomendarías, adquirida, si es posible, del mismo modo? Si tienes tiempo, humor y probabilidades, te agradecería mucho estos encargos.
Otra cosa, Seoane. (Para Arturo me reservo, hasta que venga). Todavía estoy muy caído. Pero tengo entre ceja y ceja la idea de hacer una pieza en un acto, con Manuela Sánchez, nuestra gallega heroica, de protagonista. ¿Podría editarse? ¿Te gustaría, si sale discreta, ilustrarla, con proyectos de decorado y figurines? En ese caso, me animaría más, por no decir del todo. Y pienso salir de la intimidad atroz en que me vi atrapado. Responde –sin problemas– a los dos aspectos: edición, ilustración.
Y para que todo sea abuso, un último ruego. ¿Podrías decirle a Melella que la cantidad por los giros hechos a la familia de la muchacha es de 100$? Se le deben a Andrés. Entiendo, Seoane, vuestro entusiasmo por el Sur, con Baltar al lado, y las pequeñas sordideces de Buenos Aires lejos. Pero... por un tiempo, y no como pionero, como pintor. Tu obra es más heroica, lo creo profundamente, que las jornadas del carnicero. Y, ¡ay! Mucho más cercada de desolación que la aventura del desierto. Quisiera que estuvierais aquí, que yo hubiera olvidado ya todo este infame castigo, y nos comenzáramos a pelear.

Lorenzo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Melella, Armas , Antonio, Odilda. Muy agradecidos recuerdos, si lo veis, a Munis .

Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

18 de julio

Querido Seoane:

Esta nota –la que acompaña– la escribí hace 20 días, pero antes de echarla me echó a mí la gripe en cama, hasta ahora que lentamente voy saliendo.
Ya no podré, creo, ir este año a Buenos Aires. Élida me dijo que Maruja la llamó, y esto me tiene intranquilo. ¿Qué pasa? Vi, entre gripe y pereza , uno de tus cuadros, –la jarra– maravilloso, puro, alegre, sereno, hondo. ¡Cómo te envidio! Lo que más recuerdo son esos azules, entre grises y blancos, tan luminosos. (¿Procedentes del Minotauro en la playa?). Cuando me escribas, si comprendes y perdonas mis aplazos, dime cómo andan las cosas de Arturo, con Nova, y las vuestras con Botella, pues corren rumores alarmantes.
No dejes de comprar, si llega a esa, Lettres Françaises. Es una manera, quizá la única, de ver ciertas cosas. Si no, avísame, para que te lo haga llegar.
Parece que Dieste y Carmen pasan unas vacaciones en bicicleta. ¡Qué sacrilegio! ¡Felices ellos, con sus máquinas inglesas! ¿Cómo están tus negocios londinenses?

Abrazos, estoy cansado.

Lorenzo

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de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.

Arturo Serrano Plaja

Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Hoy recibo tu carta y la contesto hoy mismo para tener la completa seguridad de que te llega a tiempo.
Me alegro muy de veras de tu exposición en Londres. Pensando en Buenos Aires, ¡creo que, independientemente de otros resultados, te será más que útil! Si tienes ganas y tiempo, mándame recortes y críticas que aparezcan en Londres sobre tus cosas. Aunque no lo tengo aquí, sino en París, como supongo que te quedarás en Inglaterra algún tiempo, te mandaré una dirección de Charles Duff, a quien yo mandé mi libro y me contestó con una tarjeta muy simpática y anunciándome su visita, en París, para julio. No le he visto y no sé, por tanto, si ha venido o no a Francia. Pero, en todo caso, yo entendí que se trataba de un viaje rápido. Él forma parte de una revista de izquierda Arena y estuvo en España. De modo que es un amigo nuestro. Acabo de darme cuenta de que sí que tengo aquí su dirección –aunque no su tarjeta– por lo tanto te lo mando; ¡dáselo también a Dieste! Quien yo se lo había prometido igualmente:
Charles Duff
25 Fairfax Road
Swiss Cottage, London N.W.L
Escríbele al llegar –o antes– de mi parte, o, sencillamente, dile quien eres. Como quieras. Si le ves, dile que yo esperaba la visita que me anunció en su carta y que por eso no he vuelto a escribirle. Creo que debes verle. En primer lugar, hablo español. Y si hay algún ambiente propicio a nosotros en Londres, él te pondrá en contacto.
De nuestros negocios, de acuerdo con todo cuanto dices. Ya me dirás que más has concretado con Gascó y por mi parte, a mi regreso a París –mediados de septiembre– estaré en contacto con él, le hablaré nuevamente de otras ediciones, etc., de acuerdo a tus noticias de Argentina.
Dime cuando piensas marcharte y, eventualmente, cuando volverías a pasar por París. Como supongo que no sería mucho antes del 19 de septiembre en ningún caso, puesto que tú vas al 10 de agosto, yo estaré en París o, si es cuestión de días, adelanto mi vuelta. No sólo por el gusto de verte y darte un abrazo de despedida, sino también porque me parece que sería bueno volver a ver los dos justos a Gascó y para ponernos de acuerdo sobre lo que hemos de hacer y cómo, etc.
De modo que, siempre que te sea posible, yo te pediría que efectivamente des el salto de La Mancha.
Por lo de Claire, me parece que de todos modos hubiera sido mejor verla. Es una lástima que no hayas recibido mi carta a tiempo de contestarme porque aun cayéndome mal, como tú dices, económicamente, creo que de haber sabido que tú no podías verla, hubiese ido yo. En fin, ya que ha sido así, no vale la pena lamentarlo. Yo he de escribirle a Buenos Aires. Y aunque en principio me parece bien lo que dices, que la vea yo más adelante en su próximo viaje, me parece que no estaría demás que, entre las gestiones que tú puedas hacer en Buenos Aires, en buses de capital, fuera esta una de ellas. El hecho de que me haya escrito ella, tras la conversación que te conté, me parece que indica interés por su parte. En fin, una vez que llegues a Buenos Aires y a la vista de tus gestiones, volveremos a hablar de esto.
Por otra parte, también quiero preguntarte, o más bien sugerirte de nuevo, la posibilidad de ver en Buenos Aires a Sarita Magliona y hablar con ella, con todas las precauciones que te parezcan. Yo creo que sino ella misma, puede tal vez ponerte en contacto con gente susceptible de interesarme. En fin, ya me dirás lo que piensas.
No tengo para que decirte que si tienes noticias de Venezuela, me las comuniques.
Y creo que es todo. No te olvides de tenernos al corriente de tus planes de viajes –fecha de partida y, eventualmente, de paso por París.
Yo estoy deseando, cosa que realmente me haría falta y ahora ya empiezo a hacer algo, tomo notas, escribo algo, etc. De mi libro aquí, hasta el otoño no espero que pase nada más importante que una carta de Bataillon, quien me ha escrito una carta muy simpática y en la cual, además me dice que ya conocía mis poemas en la última edición de Hora de España. También parece cosa resuelta que mi novela aparezca en septiembre-octubre, u octubre-noviembre, en Europa y luego en libro.
Termino. El domingo voy a Hendaya para buscar al chico. Volveré a ver la frontera y a sentir que se me revuelven las tripas. Saluda a Maruja de mi parte con todo cariño, un abrazo y buena suerte para ti de

Arturo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Dieste. A ellos y a vosotros os ruego que escribáis alguna que otra vez.

Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja

Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja

Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane


Queridos Maruja y Luis:

Ya Alicia os explica las razones por que no os he escrito antes. Aparte del trabajo del colegio, que es mucho y continuado, estoy terminando la ampliación de un libro para Atlántida, que debiera haber entregado hace cosa de un año. No hago otra cosa que ir de casa al colegio y viceversa. Los ciento diez o quince alumnos me dan bastante que hacer con las calificaciones, corrección de trabajos, etc. Con esto no me queda tiempo para disfrutar este delirio de colores de los parques y montes vecinos. Tampoco he podido ir a Pittsburg a ver la exposición anual de la Carnegie, donde se dan los premios. Y sobre todo no he podido darte mi parecer sobre la monografía. Lo haré en cuanto saque de en medio lo más urgente, pero aun así te diré que echo de menos en ella a Uganda la desconocida o una de esas acuarelas de Buenos Aires que he visto en tu casa. También discrepo en ciertos pormenores de elección, pero acepto tu fallo, claro está. En conjunto, me parece una espléndida representación de tu labor. Manda cuanto antes uno o dos ejemplares a Homer Saint-Gudens, Carnegie Institute, Pittsburg. Es el director de la sección de bellas artes del instituto; puedes ponerle a un ejemplar una dedicatoria sencilla y un tanto diplomática o circunspecta; el otro ejemplar puede ser para la biblioteca. ¿Qué pasa por ahí? Aquí hay un barullo infernal con la campaña de las elecciones. Por fortuna, aquí apenas repercute y no perturba las sonrisas y opiniones habituales de alumnos y profesores. Muchos recuerdos a tu familia íntegra, a Mariano Gómez, Dieste, Cuadrado, Farias, Sirio y Mallea, y así hasta el infinito. Abrazos muy fuertes y cordiales.

Otero

Mencionado/a
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane

[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Chos Malal, 30 de mayo de 1950

Querido Seoane:

Por el telegrama que te habrá mostrado Olsen ya sabrás que recibimos tu carta contestando a la que te remití por el mismo Olsen. Estábamos realmente un poco intranquilos sobre posibles extravíos postales y por eso aproveché el viaje de ese amigo para escribirte, además tener también así la oportunidad de haceros llegar mis directas noticias nuestras.
Lamentamos que tu ciática no se muestres lo dócil que fuera deseable a tu afán de mejoría y a las intervenciones terapéuticas del Dr. Paterson. Supongo que este te habrá hablado (y tú lo habrás tenido en cuenta), de lo que contribuye a la mejoría de casos como el tuyo la eliminación de la perniciosa costumbre de fumar, entre otras causas de intoxicación desde afuera. Pienso que también en tu caso puedas beneficiarte con la pérdida de algunos kilos de peso, aliviando así la tarea de sostén a músculos, vértebras y discos gelatinosos: Disculparéis tú y el Cuerpo Médico a cargo tuyo, esta intromisión “comedida” (en sentido sudamericano) de un médico rural cuya opinión no está tal vez a la altura de los modernos conocimientos.
Hoy por la mañana, te puse un telegrama en relación al departamento de Rafael, pidiéndote que dieses oportunidad a que se entrevistase Olsen con Baudizzone. Sabiendo que al igual de otros muchos miles de personas, aquella familia tiene el problema de conseguir un lugar donde vivir en Buenos Aires y al tener noticias por tu carta de que Rafael daba instrucciones a Baudizzone sobre su departamento, se nos ocurrió dar esa mínima oportunidad a nuestros amigos. Desde luego, nos complacería poder ayudarles en su deseo y es de tener en cuenta, además, que siempre sería preferible hacer cualquier arreglo de esa naturaleza con amigos que con desconocidos de cuya conducta ulterior no habría tanta garantía. Naturalmente que todo esto lo diga sin pretender influir ni sobre las instrucciones que Rafael haya dado –que es lo fundamental a tener en cuenta– ni sobre los compromisos de Baudizzone o sobre lo que este estime más conveniente desde el punto de vista jurídico-económico en relación a Rafael. Nuestra intervención podría sintetizarse diciendo que: “en igualdad de condiciones y dentro de lo correctamente posible, recomendaríamos al matrimonio Olsen como candidatos para el departamento de Rafael”. Puedes trasmitirle esta síntesis en forma de mensaje a Baudizzone, con mis saludos, y diciéndole que no le escribo directamente por no tener su dirección actual.
Volviendo al Dr. Paterson y como dato para tu anecdotario, te diré que hace algunos años fue Gobernador de Neuquén un hermano de aquel y que su actuación terminó declarando algo así como la independencia neuquina, con medidas de defensa de fronteras táctica y estratégicamente muy bien dispuestas, aunque desgraciadamente causadas por un ulteriormente demostrado y definitivo desarreglo mental del causante.
Recibí una tonificante carta de Bermúdez, comunicándome noticias sobre las nuevas autoridades faraldinas. Le contestaré uno de estos días.
Hace aproximadamente un mes escribí a Frontini respecto a unas gestiones que desearía me hiciese para el cobro de unos sueldos de los primeros meses de mi actividad con Salud Pública en Chos Malal. Envié la carta certificada a la dirección de Lavalle 1312 (1312), sin haber tenido hasta ahora ninguna contestación. ¿Podrías telefonearle para asegurarnos de si llegó a su poder la carta susodicha?
Nada más ya. Deseamos tu mejoría.

Saludos y abrazos para los dos de

Antonio

Algo más, sin embargo: Tuvimos carta de Rafael y Carmen desde Cagnes. También de Esther anunciando que embarcaban en Bilbao y hacia el 23 de mayo a bordo del Monte Urbasa en dirección al Río de La Plata (Montevideo o Buenos Aires). Nos gustaría estar ahí cuando lleguen, pero dudo que sea posible. En todo caso, les daríais un abrazo de nuestra parte si a van a Buenos Aires y les diríais que pueden dejar en vuestra casa unos encargos que al parecer traen para nosotros.

[Manuscrito por Mireya:] Querida Maruxiña: Iba ya a escribirte cuando llegó vuestra carta. Estábamos intranquilos. No sabíamos que os podía “estar pasando”, como dicen estos sureños. Siento mucho la enfermedad de Seoane, pues ya me imagino lo que a ti también te contraria que esté maliño. Dios mediante, todo pasará. Como ya os dice Antonio, nos haría muy felices un viaje a ésa para recibir a los Cáceres y pasar todos juntos unos deliciosos días… pero no sé aún. La parte masculina de esta corta flia. (sic) ya es posible que pueda ir, pero yo, sería más problemático. Veremos. Me parece magnífica idea la que has tenido de tomar clases de corte. Espero, pues, que cumpláis vuestra promesa y que os decidáis a venir. Lo pasaríamos estupendamente. Ya tengo que dejar. ¡Hasta pronto! Un beso fuerte de

Mireya

Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Montevideo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane


Nov. 28 [s/d]

Querido amigo Luis Seoane:

Gracias por la carta bondadosa y el apoyo. Envío hoy los originales, no prolijos como desearía, pero aprovecho el viaje del gerente de Losada aquí para que los lleve. Si tienen dificultades, enviaré nuevas copias –envío éstas para que haga Losada el cálculo de presupuesto y de plazo para hacer la edición, sobre todo esto, Luis, es una urgencia de enferma.
Los Cánticos del Misal llevan abajo esas indicaciones –tú elegirás la letra.
La parte q’ se llama Pórtico de los Ángeles pensaba Rafael q’ podía ir con versalita diferenciada del resto, pero no estoy muy segura. Tú verás. Te ruego hagas lo que puedas por mí. Te lo agradeceré siempre.
Escríbeme y dame tus números de teléfono y las horas adecuadas para llamarte.

Un abrazo a Maruja y cariñosos saludos de Alfredo.

Esther

Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Montevideo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane


Nov. 14 [s/d] Montevideo

Querido amigo Luis Seone:

El viaje de Mireya me da oportunidad para enviarle esta carta “por vía segura”. Pues pienso que no llegó a sus manos la que le envié a Losada (calle Alsina) por no tener la dirección de Vds. Iban dos cartas: una para González Losada y otra para Vd. No llegó ninguna contestación. Sé que el Correo no funciona bien.
Se trataba de esto: Hablando con Rafael de la edición de un nuevo libro mío y de sus posibilidades en Losada (naturalmente a mi costo), Rafael me dijo que yo pidiese a Vd. tuviese la bondad de mirar un poco por ese libro, en caso de que Losada aceptase hacer la edición. Sería una doble mirada: sobre la composición tipográfica, y sobre la rapidez de imprenta. (Yo decía a Losada que estaría dispuesta a pagar un suplemento, en caso necesario, para acelerar el plazo). No sé, Luis, si Vd. podrá hacer algo por mí. Le ruego perdone la molestia. Deseo que me conteste pronto, pues debo resolver esto; si no se hace en Bs. Aires, debo hacerlo ya aquí. Mi urgencia está determinada sobre todo por mi enfermedad. (Vine bien de Madrid, la luz y el alma de España me hicieron gran bien, pero aquí contraje una gripe con complicación de oídos, con una sordera que me tiene muy triste. La visita de Mireya fue gran consuelo!)
Luis, perdón por esta molestia!
Escribo ahora a Losada. Recuerdos a Maruja. Un abrazo para los dos. Con cariños para los amigos.

Esther

18 de julio
1006 Montevideo

Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Nova York
Montevideo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane



A Luis Seoane

[s/d]

Querido amigo:

Un año enferma, varios meses en sanatorios aquí, y luego tres meses en Boston. Al fin, crucé a España. Carmen y Rafael fueron a esperarme a Madrid. Estuve quince días más con ellos. Quince días de luz que me valieron más que todo tratamiento!
Consultando con Rafael sobre la edición de un nuevo libro mío –Cantos del destierro– resolví pedir a Losada su hospitalidad. Y Rafael me dijo que yo podía pedir a Vd. que –en caso de sí de Losada– me vise un poco el trabajo de imprenta, además de influir en lo posible, para que se hiciese rápidamente, en razón de los plazos de Concurso de aquí. Yo no sé, Luis, si esto será muy molesto para Vd. Rafael también le escribirá pidiéndoselo. Yo escribí hoy a Losada.
Después de tantos meses de combate con la enfermedad y de coloquio con la muerte, esta impaciencia no les parecerá rara…
Espero que perdone todo esto. Saludos de Alfredo para Vds. y para todos los amigos.

Un gran abrazo para Maruja y para Vd. de

Esther

Afectuosos recuerdos a todos
Nuestra dirección es siempre 18 de julio 1006
¡No tenemos la vuestra!

1934-09-09 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 09/09/1934


Madrid, 9 de septiembre de 1964

Luis Seoane
Montevideo 1985, piso 13, Dº 68
Buenos Aires:

Querido amigo:

Me debías carta, porque la mía última se cruzó con una nota que me enviaste, recogiendo un recorte sobre mi Spilimbergo. Y la echaba de menos. Te suponía, como me cuentas, trabajando como siempre, y en ese sentido te justificaba. Habiéndome alegrado profundamente tener noticias vuestras.
Antes de marchar a Ibiza, donde hemos pasado dos tercios de agosto, recibimos noticias de Lala, diciéndonos que os estabais pensando la vuelta... Creí que habíais prescindido de ella. Veo que sigue siendo un poco vuestro sueño. Aunque por lo que me cuentas, la cosa os marcha viento en popa... Sin embargo, ¡ese país...! Comprendo perfectamente que, día que pasa, día que la misma se os haga más problemática. Pensadlo. Porque ahí tenéis todo.., salvo lo que sólo España brinda. Y aquí, la cosa continúa como la dejaste. Salvo el bache de julio y agosto las galerías comienzan a desperezarse... Biosca no volvió a hablarme de la revista, antes y después de mi conferencia en su galería. Juana Mordó, evidentemente, inauguró hace tiempo su galería en Villanueva 7. Unos dicen que la va de maravilla... Otros, que como la mona. No ha hecho exposiciones sensacionales. Salvo la correspondiente de el Greco, que reunió previo anuncio periodístico en el que se solicitaban “muchachas para bailar flamenco” a la “afición folklórica de Madrid y alrededores” y a toda la pederastia –¡ay!– que le sigue... En el apartado artístico, fui nombrado otra vez jurado en Albacete... Pero como había que ir el 7, y nosotros llegamos de Ibiza el 5, puse un pretexto y me he zafado del compromiso...
Me alegra mucho lo que me cuentas de Laín y Millares. En este plano de cosas, anteanoche estrenó Jorge Grau una película titulada El espontáneo, bastante discreta. Se trata de un “director nueva ola”, de los que ya aviejan a Bardem y a Berlanga, que va a hacer inmediatamente el Acteon de Jorge Oteiza, que, como sabías, dejó la escultura por la cinematografía. Está con más barba y más nervioso que nunca...
La familia sigue viento en popa. Clara volvió de Londres donde ha estado un año. Veranea en Guadarrama y se dispone a ver si encuentra un puesto de traductora en Asuntos Exteriores. Isabel, que prepara su segundo de Sociología, estuvo un mes por Galicia, metida con algo que puede llamarse el “SUT” y ha venido enloquecida de tu tierra. Myriam se fue para Aragón donde ha pasado sus vacaciones, y llega mañana mismo. Y Rafaelillo prepara su tercero para hacer cuarto y quinto el año que viene y ponerse al día. Está altísimo, ha engranado en lo que podríamos llamar “la cultura” y me tiene algo más contento. (Descansó en Benidorm).
María tira con sus “ñañas”. Siempre se queja de los pies o del hígado. Pero eso ya es algo domésticamente habitual. Ha vuelto estupendamente de las vacaciones, donde no hicimos sino descansar. Por mi parte, descansar y curarme de una extraña depresión que sufrí desde mediados de junio a finales de julio... ¡Los viajes, los reajustes, los problemas..! Para qué ampliarte ciertas panorámicas.
De Dieste, metido en su rincón, no sé una palabra. De Varela, tampoco. (Estuvo aquí su cuñada Betti y me contó las últimas novedades). Cuadrado me envió su último libro de versos. Mediante Gustavo Soler y el almirante Penas, que andan por ésta arreglando un problema argentino de barcos.
Los últimos profesionales argentinos llegados por estos pagos han sido Celia Zaragoza, Haydée Barroso, Julia Prilutzsky y César Tiempo. Éste, concretamente, llegó a Bélgica ayer. No creo que estos dos últimos anden por España decididos a conectar con el Perón viajero. Pero es claro que no hablen de otra cosa que del decidido viaje de vuestro expresidente. Según mis informes, el pundonoroso ejército argentino ha dado el sí para la vuelta. En vista de que Thomas Mann, agente especial para Latinoamérica de los EE.UU. tiene mucho interés de oponer la rutilante figura del marido de Eva, a la cada vez más arrolladora de Fidel Castro.
Por mi parte, sigo esperando que TAURUS dé mi libro de versos y hago para la misma editorial una pequeña cosa que se titulará Dibujantes de Madrid. Una revista técnica particular me ha encargado una larga serie de notas sobre cuadros marítimos, que me proporcionará buenas pesetillas. De Italia, me vino una proposición importante de Ansa, que desprecié porque no tengo gana de viajar por otros lugares que no sean los españoles. Después de una conferencia que di sobre la novela en Melilla, preparo las que este invierno daré en Poitiers, Valencia, Badajoz, etc., etc. Mientras continúo con mi diario, mis versos, bien que un poco “degonflado” respecto a lo creativo. La Editorial me quita todo entusiasmo, pues sigue el asunto viento en popa, me afianzo en ella, pero pierdo los días que es un gusto.
El teatro comenzó con un estreno de Mihura y una cosa de Marceau, mucho peor que El huevo y La sopa boba. Murió tristísimamente Blanca Tapia, el amor clandestino de Casona, y la enterraremos un grupo de íntimos hace unos treinta días. El dramaturgo estrena por provincias su abrillantado Quevedo y se dispone a que ello ocurra próximamente en Madrid. Ionesco será la novedad del María Guerrero cuando se abra y Tirso de Molina en El Español. Estivo por aquí Luisa Vehil y su troupe. El Ollantay que pusieron, es más aburrido que Marquina. Y...
Del asunto de mi piso, aunque te parezca horrible, siguen sin darme la menor noticia Feinsilberg y Perla. Yo no puedo hacer nada. Pero... Si vieras a Feinsilberg, a ver si sacas algo en claro. No sabes cómo te agradecería alguna noticia.
¡Qué pena que se haya muerto la mujer de Girri! Los golpes siempre vienen seguidos: primero, el lío en que nuestro amigo se vio envuelto. Luego, la muerte de una chica tan simpática y tan joven. Otra cosa es la pelea Marcos Victoria-Romualdo Brughetti, sobre que si este hizo o no hizo “circo temporal” por lo visto de Buenos Aires.
Como me dices que trabajas con Arranz, da muchos recuerdos al madrileño. Y dile que lo esperaba por aquí este verano. Me dijo que andaba gestionando un viaje. Pero por lo visto no se le ha logrado. Dile que hemos descubierto unos “refugios” en Fuencarral y Hortaleza, donde se come un cordero sensacional, de ese que no trastorna el estómago.
Estuvieron mis hermanos de Copenhague. Pasaron unos días, pues aceptaban una invitación de amigos portugueses. Los eslavos hace tiempo que no dicen nada. Tenían mucha relación con mi hija Clara. Pero desde que esta se ha venido, nada hemos sabido. (Por cierto, hablando de Londres: Salazar Chapela interesaba noticias a mi gemela sobre el diálogo Perón-Johnson, etc. Nos quedamos de una pieza).
Anoche, vi en el Gijón a Marcial Suárez. Pidió la excedencia en Radio Madrid. Y trabaja en la sucursal de Codex en Madrid. Este asunto lo lleva el sobrino de Aguilar.
De Alberti, tengo noticias indirectas. Ya tiene un piso en Roma y otro en el campo. Va a publicar Doce sonetos romanos a todo lujo. Y Mondadori da una “choix" de sus cosas. No recibe dinero de la Argentina, según contó a Penagos. Y anda un poco preocupado.
Me dijeron que venía Castagnino por estos pagos. Aún, que yo sepa, no ha dado señales de vida.
Sin otra cosa de particular y creyendo haber cumplido como corresponsal, todo nuestro cariño para Maruja y un gran abrazo para ti de tu siempre amigo

Enrique Azcoaga

Pasó por aquí el hijo de María Teresa. Hace meses que no pruebo el tabaco. Traduje a Verlaine para Edaf y con este dinero veranearemos.

1946-09-24 Mencionado/a
de Attilio Rossi, a Luís Seoane
Venecia
Transcrición

Transcripción da epistola de Attilio Rossi, a Luís Seoane en 24/09/1946


Venecia, 24-9-1946

Querido Seoane:

Carrá ha publicado recientemente “Su vida”, es un libro interesantísimo como puedes imaginar porque Carrá es un batallador no sólo con los pinceles, sino también con la pluma.
Ha tenido ofrecimiento por una traducción española, pero yo –y él está muy conforme– le sugerí de no publicarlo en la España de Franco, sino ofrecerlo a un editor de libros de arte y de grandes méritos, como Merli. Te llegará el libro en octubre porque Carrá lo enviará con el señor Cardazzo, director propietario de la galería El Cavallino de Venecia, que viajará al Brasil en avión y desde allí lo enviará por correo a la Argentina. Deberías, mientras tanto, proponer el libro a Merli y contestar todo lo más rápido posible, especificando las condiciones, que serán las de siempre. Contéstame a mí o directamente a Carlo Carrá, Via Sandro Sandri, 2-Milano.
He visto el número cero de Cabalgata. Hermosísimo y hallado el título. Me suena una de esas magistrales trovatas de Dieste. Bueno, el material y seria y equilibrada la compaginación. Muchas gracias por la nota dedicada a mí y para la reclamación indirecta que hace Delia Garcés a la Divina Proporción.
En mi carta anterior dirigida a ti y Varela confirmaba el encuentro de un colaborador ideal para Cabalgata, especifícame las condiciones para que el compromiso sea más formal.
Te escribo de Venecia en donde estoy copiando detalle del Tintoretto de la Escuela de San Rocco. Esto es el compensio a la difícil vida italiana; todos los italianos pensaban emigrar, todos somos ya una colonia anglo-norteamericanos y el tratado de Paz no se firma nunca. Mejor la muerte que una agonía tan larga.
¿Y tú qué haces? Imagino que pintas, es lo único que puedes hacer. Venecia es hecha para pintar, y en otoño es maravillosa. Thomas Mann la define bien cuando dice que es “la más inverosímil de las ciudades”.

Un saludo y un abrazo a ti y Varela.
Saludos a los tuyos y a los Dieste.
Saludos a Merli.

A ROSSI

1947-00-30 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Paranaguá
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 30/00/1947


Paranagua, sábado (incógnito), 30 de 1947

Queridos amigos:

Perdonad que escribamos poco, no tanto como reacción contra los excesos pasados como por absorbernos el mundo exterior. Desde hace día y medio nos hallamos en el fondo de una ría fantástica, la ría de Paranagua, para mí insospechada hasta ahora, pero que nunca en adelante olvidaré. Al lado de esta ría, donde entramos para cargar café, el Río de la Plata es una charca sucia y aburrida. Esta ría puede compararse con la de Arosa. Está rodeada de colinas caprichosa: cuenta con muchas islas, con playas, nubes, gaviotas y, sobre todo, con unas aguas tan puras y ricas en luces, en colores, en reflejos que uno se siente maravillado, como si soñara y temiese despertar. Parece que hoy atracaremos para cargar y que saldremos el lunes a la mañana. También pararemos en Pernambuco para cargar más café. Ya os pondremos unas líneas. Nos acordamos de vosotros constantemente y os imaginamos en cubierta contemplando el agua, las riberas lejanas. Las colinas cubiertas de palmeras, los cormoranes. De teneros aquí, la felicidad sería completa. Cuqui está hecha una salvajita y lo mismo sus compañeros de viaje. La comida que nos ofrecen es para hacer palidecer los colores de Colmeiro y Seoane y Palmeiro y Torrallardona juntos. Quesos, paros, salsas, ensaladas, conservas, cremas, galletas, licores, frutas... Al comienzo del viaje pasamos frío y sufrimos unos pequeños trastornos sin llegar a mayores afortunadamente; yo todavía arrastro un pequeño resfrío. Pero el sol empieza a apretar y supongo que no tardará en irse del todo. También nos vamos tostando poco a poco. En cierto modo esta paradita nos vino al pelo para irnos aclimatando e ir olvidando los changadores de Buenos Aires, la gomina, los descamisados de arriba y de abajo, etc. Con todo aún soñamos con cosas de ahí, mezcladas con pesadillas. Así y esta noche soñé con... ¡Pensar! ¡Pensar en persona, que planeaba una revolución antiperonista. Pero en cuanto a sueños, nadie puede competir con los de Alicia: perros de las cabezas recitando poesías y cosas por el estilo. Hasta pronto. Y un gran abrazo de todos para todos sin excepción.

Los Otero

Queridos Luis y Maruja:

No sé si os creeréis que os recordamos constantemente, pero así es. Cuando nos asomamos a cubierta y vemos esta ría de ensueño rodeada de montañas que se meten por entre las nubes, cuando estamos sentados en cubierta contemplando el cielo estrellado y oyendo romper las olas en el casco del barco, cuando nos vamos a proa Ote y yo (nuestro rincón preferido) y allí cantamos cosas españolas que se pierden poco a poco en los recodos de la ría, cuando nos sentamos a la mesa con otros manjares exquisitos... a cada momento decimos: ¡qué cuadro pintaría Luis! O ¡Cómo cantaría Maruja con este fondo! El mar es divino. Buenos Aires nos parece algo remoto, soñado. Ahora no pensamos, ni hacemos planes, ni estudiamos, ni leemos... nos limitamos a vivir y respirar fuerte.
Llevamos varios días en este pueblecito cargando café; luego vamos a Pernambuco, pero tiene calles en cuesta, eso nos alegra mucho. Fuimos al mercado. Yo me enamoré de una cesta (las cestas son mi chifladura), pero me pedían mucho por ella y me resigné a perderla. Mirando desde una esquina de la calle principal y cuesta abajo me acordé de Betanzos ¿cuándo?
Bueno, hijos, me esperan para echar la carta. A todos los amigos, Colmeiro, Salgués, Dieste, Baltar, etc. etc., muchos recuerdos. No perdáis las esperanzas, pronto vais a venir vosotros también.

Un abrazo de

Alicia y Cuqui

1947-01-20 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Nova York
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 20/01/1947

Buenos Aires, 20 de enero de 1947
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
Vigo

Mi querido amigo:

Hace algún tiempo recibí una carta tuya en la que me pedías te comunicase si había llegado o no un trabajo tuyo para el concurso de la F. de Sociedades Gallegas. Esta carta tardé mucho tiempo en recibirla pues la habías dirigido a una dirección que hacía años que había dejado, de modo que esa carta enviada por tí en el mes de mayo llegó a mis manos aproximadamente en septiembre. Ahora puedo decirte que tu libro de ensayos ha sido premiado, así como la traducción de poetas ingleses enviada por Plácido Castro , de manera que si no pude contestar a tiempo, me adelanto en cambio a darte la enhorabuena, así como a Plácido, y no podéis tener idea de la alegría que eso nos causa a todos los que estamos aquí y os estimamos profundamente. Quisiera que esta correspondencia que comenzaste tu a entablar con esta carta peregrina que yo contesto hoy, se continuase entre nosotros, pues si bien hemos perdido el contacto personal hace muchos más años que los que uno desearía hubiesen pasado, hemos tenido noticias vuestras bastante a menudo a través de cartas escritas a amigos nuestros de aquí o de algún que otro viajero.
De nuestra vida os suponemos enterados por [Rodolfo] Prada . Hemos trabajado mucho, con suerte y sin ella, de cualquier manera, haciendo de todo, pero tratando en todo momento de hacer honor con nuestra conducta y labor a Galicia. [Arturo] Cuadrado y yo hemos fundado dos editoriales dedicadas a publicar en parte libros gallegos, idea que tuvimos que abandonar por falta de eco en la emigración, no sin antes publicar unos cincuenta libros que por lo menos quedarán y darán idea de nuestra permanencia en ésta. Yo publiqué algunos álbums de grabados en madera, litografías y dibujos e hice exposiciones de óleos aquí y en Montevideo con bastante éxito. Además llevo escrito unas cinco o seis monografías sobre dibujantes y grabadores europeos para editoriales de ésta. Todos trabajamos lo que podemos, es el único modo de ir matando la nostalgia que nos corroe y el deseo de regresar. Algún día, ahí en Vigo, o en Santiago como en otros años, hablaremos de todo, cuando todo sea ya recuerdo.

Por aquí pasaron algunos compañeros nuestros de Facultad a quienes no quise ver, por ejemplo, [Francisco] Romero Lema , que estuvo en ésta una temporada de paso para el Perú.

Tu carta constituyó un pequeño acontecimiento cuando la tuve en mis manos y a pesar de que te referías concretamente al envío de una obra tuya, ella fué leída por todos nosotros porque era algo así como la seguridad de vuestra amistad y ello nos causó a todos una gran alegría. Con ella tuvimos la certeza de que a pesar del tiempo nuestros amigos, que recordamos constantemente, no nos habían olvidado.
¿Cómo te va en la profesión? Yo siento enorme nostalgia de ella, pues había comenzado a trabajarla con relativa suerte y facilidad y creo que nunca más volveré a ejercerla.

¿Qué hacen todos los amigos comunes? Sé que Maside ha hecho una gran exposición en ésa y que Plácido está ahí. Cuéntame de todos ellos, yo no voy a escribirle a Plácido y a Maside hoy mismo, deseo mantener correspondencia con vosotros, saber de todos. Un libro de dibujos mío, Homenaje a la Torre de Hércules , que lleva un precioso prólogo de Dieste y que está dedicado a algunos amigos de ahí, acaba de ser seleccionado por el Instituto de Artes Gráficas de Nueva York de acuerdo con la Biblioteca Pierpont Morgan de la misma ciudad, como uno de los trescientos mejores libros publicados en el mundo entre los años 1935 a 1945. Creo que es el único libro escogido de España y América Latina. Me produjo esta noticia una gran alegría por tratarse de unos dibujos que yo hice como homenaje lejano a Galicia.
Esperando noticias tuyas y rogándote transmitas saludos mios a todos los amigos de ahí, tú recibe el fuerte abrazo de tu amigo:


Luis Seoane

M/dirección:
L. Seoane
Bartolomé Mitre 3793-Dto. F
Buenos Aires

1947-02-27 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 27/02/1947

Vidal, 1940, Departamento, 7
Buenos Aires, 27 de febrero de 1947

Camaradas Luis Seoane y Lorenzo Varela
CAPITAL

Amigos y camaradas:

Supe por Mima ayer que no estáis ya en CABALGATA. Y la noticia, aún sin saber si ello os beneficia o os perjudica, me sorprendió desagradablemente porque, preciándome de amigo vuestro y habiendo colaborado en CABALGATA por gestiones vuestras, no tuvisteis en cuenta ni mi condición de amigo ni la de camarada de trabajo.
Cierto que oí decir a Luis, delante de Dieste y de pasada, que el número pendiente de salida era el último que hacías. Pero esto, que puede bastar para Dieste, que no colaboró ni colabora en la revista, no basta para mí, colaborador asiduo desde el número cero inclusive sencillamente porque vosotros dos estabais allí.
No me interesaron ni me interesan –del mañana no puedo responder, a fuerza de sincero– los asuntos privados si no es en la medida en que benefician a los interesados; pero es el caso que, como resultado de vuestra despedida, para mí a la francesa, me encuentro en una situación incómoda y hasta ridícula: que se me pida material para una publicación con la que, aparte de un interés sumamente módico, sólo me ligaba vuestra amistosa mediación. Afortunadamente había presentado –a vosotros, como es natural– la renuncia de mi puesto en CABALGATA y sólo me encuentro allí en espera de ser reemplazado, lo que me pone a salvo de cualquier sospecha de deslealtad para con vosotros –si es que hay base para tal suposición que no lo sé–

Un amistoso abrazo a cada uno de

Otero Espasandín

1947-05-26 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 26/05/1947

Buenos Aires, 26 de Mayo de 1947
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
VIGO


Mi querido amigo:

Recibí tu carta, que tardé en contestarla pensando, sobre todo, en darte alguna noticia concreta de tu libro. [Rodolfo] Prada me encomendó un presupuesto de su costo y de la gestión acerca de [Rafael] Dieste para el prólogo. Hice ambas cosas. Dieste no tiene inconveniente alguno para hacerlo y lo hará cuando se necesite, encantado. El costo en ésta ha subido muchísimo, hoy que se hacen en el país. Hasta hace poco tiempo, unos meses nada más el libro argentino costaba mucho menos. Pero este asunto he de hablarlo con Prada, cuando él regrese de el Perú adonde él marchó y por cuyo motivo retrasé esta carta. Por mi parte, en todo cuanto se refiere a su presentación, dibujos, etc…, lo haré con tanto gusto como puedes imaginarte. Tu libro me pareció estupendo y de gran utilidad, quizá te faltan algunos datos del exterior de Galicia, algunos de ellos, los que pueda, te enviaré yo las fichas. Para el concurso del Centro Gallego han llegado las copias que enviaste. También llegaron copias de trabajos de Martínez Barbeiro , Aquilino , Bouza Brey , y anuncia otro envío [Luis] Manteiga.

El Centro Gallego va a pedirte una colaboración para su revista Galicia . Desearía que la aceptases y que tratases, si fuese posible, sobre los pintores gallegos que residen ahí, [Carlos] Maside, [José Otero Abeledo] Laxeiro , Torres , Virgilio Blanco , [Urbano] Lugrís y algún otro nuevo que no conozcamos y que mantenga dignidad artística. A los otros, los que están fuera, puedes referirte de paso si quieres. Interesa desde luego, que con el artículo envíes fotografías en abundancia de la obra de ellos, cuatro o cinco, si es posible de cada uno.

Aquí toda la gente trabaja como puede, con gran nostalgia del regreso. Ah! te enviaré por correo aparte copia de los poemas en gallego de Dieste y Lorenzo Varela , hechos a manera de prólogo de dos álbumes míos, hace ya cierto tiempo, y que a mi juicio es de lo mejor que se escrito en gallego, en poesía, en estos últimos años. Ellos pueden servirte para tu fichero. Los álbumes titulados Muiñeira , litografías; y María Pita e tres retratos medievales de grabados en madera no puedo enviártelos porque no tengo ejemplares, se hicieron en ediciones reducidas de cuarenta y ochenta ejemplares respectivamente, que se vendieron entre gentes ajenas a nuestra colectividad. Lorenzo Varela, antes usaba otro nombre suyo, Jesús, es muy amigo de Fole , (¿qué es de Fole?) es de Monterroso, en Lugo y debe tener en la actualidad unos treinta años. Sus poemas en castellano están traducidos a diversos idiomas. Aquí publicó Torres de Amor y monografías sobre temas de arte. Ahora marcha a Estados Unidos. También marcha a ese país Otero Espasandín de jefe de la Sección de Lengua y Literatura castellana de una Universidad. Por mi parte estoy esperando poder hacer ese mismo viaje.

En cuanto a la constitución de la sociedad comercial con Núñez de que te hablé en otra carta, yo renuncio a toda participación, luego de pensarlo suficientemente. Desde luego estoy de acuerdo con Núñez y con la nueva empresa que creo necesaria. Pero algunos consideran a esta nueva empresa algo así como una deslealtad hacia Alfonso y aunque yo no estoy obligado a éste ni a nadie personalmente en ese terreno, como ocurre aquí, sino a la empresa como creo debe ser, no quiero aparecer en ese turbio juego comercial “perfectamente americano” que plantean éstos. Continuaré como siempre, sin retirarme, ¿entiendes? pero viendo como todas las oportunidades comerciales se pierden por discusiones infantiles y por falta de intensidad en el trabajo. Ya que tu eres abogado dime tu opinión. Te envié hace aproximadamente dos meses Homenaje a la Torre de Hércules, me gustaría conocer vuestra opinión. A Maside le he escrito una carta que no me contestó, también le envié algunos libros que no sé si le han llegado.

Tengo muchas ganas de regresar a esa, para estar con todos vosotros, para pintar, para poder volver a ver todo aquello que no nos importaba porque lo teníamos demasiado cerca de nuestra visita y de nuestras manos y que adquirió con el tiempo y la distancia todo su valor. Cuando regrese espero que será para no salir nunca más de ahí. Este año haré una nueva exposición en Buenos Aires y estoy bastante contento de mis últimas cosas, te enviaré algunas fotografías.
Contéstame pronto y con apretados abrazos para todos, tu recibe el fuerte abrazo de tu amigo de siempre:

Luis Seoane

1947-06-05 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 05/06/1947

Vigo 5-jun. 1947


Mi querido amigo:

Ayer recibí tu agradable carta, cuyo contenido me llenó de la satisfacción que tus noticias me causan siempre. Estoy satisfecho de los informes sobre la publicación de la Literatura. Espero que haciendo uso de tu bien probada diligencia, actives su impresión, cuanto te sea posible. Por lo demás, os agradezco vivísimamente, lo mismo a tí que a Rafael, la colaboración que vais a prestarle. Sé, por anticipado, que lo mismo el prólogo que las ilustraciones, estarán a mucha mayor altura que la calidad literaria del libro. Estoy impaciente por saber si ya está acordado el presupuesto, y si comenzó a imprimirse. Desde luego, sobradamente sé que habrá en el algunas omisiones como las que indicas. Pero ello es explicable, ya que no conozco ni los libros, ni los poemas a que te refieres. Te agradecería, pues, que vosotros mismos os encarguéis, no solamente de dirigir la impresión y de corregir las pruebas, sino también de cubrir las omisiones que haya, con una somera referencia en los oportunos capítulos, a las obras y a sus autores, ya que enviándome a mí las fichas, se perdería demasiado tiempo. Tengo absoluta confianza en vosotros, y por eso os encomiendo la labor, sin la menor reserva.

Ya sabía que mis copias habían llegado a tiempo para el Concurso literario del Centro Gallego. Sin embargo, no tenía la más ligera noticia de que presentasen trabajos los amigos de que me hablas. Ahora, al saberlo, tengo un fundado temor de que mi libro quede relegado a un lugar secundario, puesto que es probable no pueda competir en méritos con algunos de los otros. Por lo que respecta a la colaboración en la Revista de que me hablas, la prestaré con el máximo entusiasmo cuando me la soliciten, y en el sentido que me indicas. Y los trabajos, han de ser sólo artísticos, o también literarios? Además de los pintores de que me hablas, hay algunos jóvenes que comienzan a ofrecer interés. Entre ellos parece ser una promesa, en cierto sentido, Isaac Díaz Pardo –el hijo de Camilo– que hace poco expuso su obra en Vigo, y en octubre celebrará una exposición en Londres.

Aún no recibí la copia de los poemas que me anuncias, y que espero con gran interés. En cambio, hace unos días que llegó a mi poder el álbum de dibujos tuyo. Se lo enseñé a Maside, que esperaba encontrarse con el que le enviaste, en Santiago. A ambos, y a cuantos amigos se lo mostré, nos produjo una gratísima impresión. Hay cosas verdaderamente logradas, magníficas, y no sabes cuanto agradezco haberlas conocido. Muchas gracias, y desde luego, mi felicitación más sincera y admirada, por lo que entiendo un verdadero éxito artístico en tu prometedora carrera.

¿No podrías hacerme [un envío] con algunos de los libros que sobre Literatura Gallega se hayan publicado en Buenos Aires? Me interesaría mucho conocer lo que hubiese aparecido sobre el particular, pues ya sabes que me gusta estar al día en esas cuestiones.

Por aquí nada nuevo tengo que noticiarte. Maside se marchó hace unas fechas para Santiago, en donde acostumbra a pasar algunas temporadas durante el año. Fole que habitualmente vive en Lugo, hace ya bastante tiempo que está en Quiroga dedicado, al parecer, a cuestiones agrícolas con un amigo que tiene en ese pueblo una gran finca. Yo mantengo con él una relación relativamente frecuente por las afinidades literarias que nos unen. Aquilino Iglesia Alvariño sigue en Vilagarcía al frente de un Colegio, y muy metido en sí. Manteiga en Santiago haciendo una vida de completo aislamiento.

Quedo enterado de tu justificada actitud con respecto a la propuesta de Núñez [Búa]. Te advierto que yo me siento muchas veces descorazonado, ya que es mucho el trabajo que pesa sobre mí y las compensaciones no son como debieran.

Por carta que recibí de Prada, sé que vendrá a pasar una temporada con su familia. Lo deseo, por el gusto de saludarlo, y por hablar de muchas cosas que a los dos nos interesan.
Bueno, nada más por hoy. Confío en que te preocuparás del libro activando su publicación. Yo lo dejo todo a tu buena iniciativa.

Con afectuosos saludos a los amigos, recibe el cordial abrazo de siempre, de

F. del Riego

1947-11-26 Mencionado/a
de Ramón Otero Pedrayo, a Luís Seoane
Ourense
Nova York
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Otero Pedrayo, a Luís Seoane en 26/11/1947

Orense, 26 dos Santos, 47
Sr. D. Luis Seoane.


Meu querido e lembrado:
Rubín por a cidá vella, considerei adispaciño e figuróuseme nova a casa de Cornide e súa conversa de dona feituquiza e rococó ca misia Santa María cada vez máis románica, máis mariñeira e galega. Hai obras que co tempo milloran e peneiradas de circunstancias fánse de millor trigo. As veces, sofren e fán sofrir por demais de sinceiridade i-expresión. Agora están erguendo grandes “bloques” e vaise equilibrando na curva a anomalía na gravedade producida por a casa Pastor. Estiven maxinando o desacreditado e fermoso poema estilo Hugo Fóscolo do Peñon das Ánimas, moimento funerario dos prerrománticos e seguín o parpadexo do sol nas cristaleiras da Mariña e seu asombro ó topar unha falla no teclado dos dedos da lus. Soio foi un viaxen de cumpridor. Penso no cerne do inverno voltar a Compostela, a Corme e Laxe, e a Coruña. A tal lumioso e falangueiro o outono que chega deica hoxe que non hai vagar pra escribir cousa algunha. Os moitos proieutos que fixen no barco debéronse deixar engaiolar por as sirenas.

Lembranzas nosas pra todos os amigos: Colmeiro , Dieste , Baltar , Cuadrado . Tiven carta de Otero . Moito pensamos, miña dona e mais eu, en Vdes. e n’aquil xantar. Doéndonos moito de non nos ter despedido da súa dona polos mil trafegos dos derradeiros días. En verdade, foron poucos, sobre todo pra xentes afeitas ó ritmo do vivir aldeán e de pronto botadas a outro. Escríbolle no meirande silencio, docemente alagada a ialma nas doces cromáticas da carballeira onde estiven por a tarde, inda me envolven â luz do quinqué. N’ista casa vivimos no dezanove. Moita compaña me fán os seus dibuxos. Sinto n’eles cousas deica iles case inéditas de Galiza. Tiven un sobresalto. Un dos bultos –onde viñan as millores cousas: libros, Vde., Colmeiro– foi parar a Génova. Voltóu sin perdas. Como lle dixen na outra, meu viaxe espertou na Galiza moito interés e ao tempo en outros un sentimento de estraneza. Queren formar unha biblioteca galega, de varias series hai por o visto xente de moitos cartos no asunto. Eu penso na xentil empresa de Vdes. Non sei escribir n’iste papel que protesta. Tén présa e engúrrase. Ademais con Vde. hai que ter conversación. Saúdos de entramos pra súa esposa, da miña pra Vde., e unha rexa aperta de seu amigo moi agradecido de sempre.

R. Otero Pedrayo

1947-12-29 Mencionado/a
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Campamento San Eduardo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 29/12/1947


Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.

Abrazos a todos los amigos y a ti de

Antonio

1948-00-00 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Punta del Este
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 00/00/1948

Punta del Este, 47-48

Querido Seoane:

Te has olvidado de las barbas asirias, de las barbas de Homero, de las barbas de Ticiano, de las barbas de los peregrinos y de los ermitaños, de las barbas de los grandes monjes cristianizadores de la tierra de Freitas y de otras tierras no menos caníbales. Olvidaste también que los pelos que le quedan a Shand en la quijada no llegan a formar barba de caballero, a no ser de industria, sino barbilla de perillán y por eso a la de Shand ha de llamársele, en puridad, perilla: de dónde aquello que dices de libidinoso.
Veo que todos vosotros, tersos barbilampiños, habéis reaccionado como niños teteros o mozuelos de lecturas rosadas y modernas, con asco de la viril y natural condición de la barba del hombre maduro, que no puede soportar la meliflua acción ridícula, coquetona y ajamonada de rapárselas cada mañana, acto depilatorio que no condice con la grandeza y dignidad de toda caballería. La mía es barba de vagabundo –no creo que sepas nada acerca de un vagabundo desde que entraste a la cofradía letrada con tal tema, aunque antes, cuando te limitabas a ser un honrado pintor, hiciste uno con barbas que daba envidia verlo. Otrosí: ni veraneante soy, porque no es verano, ni solitario porque estoy mal acompañado. Y, finalmente, no ría de mi bronquitis porque me ha comido, con sobresaltos, cerca de tres meses de mi incomparable, única, vida. Y aún hoy, estoy apenas saliendo de ella. Con blasfemias, maldiciones e injurias a la divinidad. Lo cierto es que llevo alrededor de cuatro meses sin poder hacer nada, tosiendo, arte en que ya soy maestro; sonándome, oficio más que desagradable, y, últimamente, mesándome las barbas, que dejé crecer para consolarme, ¡voto a Dios!
Estoy, pues, que reviento. Y otro tanto le deseo a este cochino mundo.
¿Cuándo sale tu libro? ¿Qué novedades hay en general? ¿Qué dicen nuestros enemigos? ¿Qué pasa con las editoriales?, ¿Hay traducciones?
Te daré las mías, por debajo del catarrón de castaño oscuro que me enmendó la vacancia, soledad y plan de trabajo. Adelanté mucho en inglés. Entiendo casi todo lo que hablan aunque yo apenas balbuceo media letra. Leo a Shaw y Thomas Hardy. Uno de estos días, comienzo con Shakespeare. He leído mucho entre ventosa y ventosa. Hice una conferencia sobre Picasso, en un momento desesperado económico, para la Universidad, que creo ha gustado demasiado. Y le ayudo a Estela en traducciones de inglés. Como ves, todas cosas mecánicas, pues no tengo alma para más. Ahora vendrán días de sol y espero retemplarme y hacer tu maldito prólogo, con el que sueño. Quiero hacerlo yo, pero no quiero causarte más retrasos. ¿Puedes esperar hasta fines de este mes? Si no, aunque me resentiré, desde luego, que lo haga otro menos aspirinado que yo, y caiga sobre él mi ira.
Barbudo me dice que nada puede hacer por ti ni por Estela y muy poco, aunque importante, por mí: Tengo contrato con Wisconsin para un curso de Introducción a la literatura española, con sueldo reducido hasta que me vean, pero en cátedra respetable y llena de honores y poco trabajo: una hora diaria. Lo cabrón de la situación es que con mi enfermedad no sé si perdí esta chamba: debía estar en Wisconsin a mediados de septiembre. Ya escribí a Barbudo y no sé si él podrá arreglar eso para que pueda yo llegar a mediados de curso. Saldría de Montevideo si todo marcha bien. Creo que tengo más posibilidades de torear al embajador yanqui aquí. Veremos. Ojalá salga. Una vez yo allí haré cuanto pueda, y creo que podré, por tu viaje.
Elida Core , que es, decisivamente, la virgen de los desamparados, me habló por teléfono. Dice que hay una imprenta, con ediciones en marcha, y con un capital de medio millón uruguayo. Dice que es buena gente (?). Dice que necesitan alguien que dé impulso a eso, con un plan, técnica, etc. Dice, y yo lo creo, que tú, aunque barbilampiño, serías el hombre indicado, el hombre fuerte de la situación. Dice que si tú me autorizas, cuando yo vaya a Montevideo –al recibir respuesta de Barbudo, para iniciar gestiones de visado–, podría actuar como plenipotenciario tuyo.
Envía, si quieres, pliego con instrucciones. Creo que estoy en condiciones de actuar bien porque nada, en principio, me interesa a mí personalmente. Piensa, por precio, etc.
Carlos Rodríguez Pintos, que es de la gente mejor que me he encontrado en América, está exaltado con vuestra Botella –cabrones, ya podríais enviar colección a estas señas, como suscritor–.
Bien: tiene un poema espléndido que daría la medida de un librito. Pastor tiene los bocetos hechos para ilustrarlo. Me pregunto si lo editaríais con dibujos de Pastor o tuyos. Ahora bien: Pastor sale pronto con una beca para Brasil. Y quieren saber pronto si lo editáis y si Pastor en ese caso sería el ilustrador. Por favor, contestadme pronto a esto que Rodríguez Pintos y Pastor son amigos por los que vale la pena olvidar mi mala conducta y escribirme a vuelta de correo.
Dame muchas noticias: políticas, literarias, etc. Estoy sin periódicos, y, además, con la idiotez de un enfermo, comienzo a tener ganas, ganas creativas, que revelan mi degeneración de saber qué pasa en Buenos Aires. ¿Merli?
Un abrazo a Cuadrado y que te pague, de su propio bolsillo, café y copa en la esquina de Nova. ¡De su bolsillo! Pero nada más que café y copa, que no quede sin dinero para mi pasaje. Saludos a Maruja.
Recuerdos Diestes, Espasandines, Girris y [escrito na marxe esquerda:] amigos. Y para ti, un barbazo.

Lorenzo

1948-01-31 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 31/01/1948


[Manuscrito:] Waynesburg, 31 de enero de 1948

Querido Luis:

Hace unas horas puse fin a mis calificaciones del primer semestre, tarea delicada por mi sensibilidad y además muy laboriosa. Esta fue la causa de que no haya contestado inmediatamente tu última carta de 17 de enero. Esto te habrá sorprendido por cuanto dirigí hace unos días a tus señas una carta para Dieste. La explicación es esta: Recibí una suya explicándome ciertos pormenores de la actitud de Vercelli para con ellos; en la misma me decía que salían pronto para una playa del Uruguay (no especificada) a descansar. Pensé entonces que mi carta podría ir a parar a manos indiscretas o perderse por no hallar a su destinatario y, en consecuencia, decidí dirigirla a tus señas para que se la entregues cuando y donde convenga. Pero dejemos ahora de lado lo de Dieste, pues nada nuevo supone para ti y vengamos a lo nuestro. Cuando llegó tu carta contándonos vuestras agonías con las altas temperaturas y la humedad, empezaba Waynesburg y puntos vecinos a sufrir una ola de frío sonada. Tuvimos temperaturas de treinta grados centígrados bajo cero y todavía a estas alturas el termómetro situado del lado de afuera de la ventana debe marcar sus quince grados, o cerca, bajo cero. Todo el campo está cuajado de nieve, y el tráfico carretero encuentra con dificultades debidas al hielo. Para colmo en casa estuvimos con la calefacción estropeada y pasamos unos días duros. Hoy nos instalaron dos estufas de gas de camisa mientras llega la hora de la cena. Por cierto, acabamos de echarnos al coleto sendos helados, cada uno a su gusto, como si nada pasara. Aquí es corriente ver a los chicos comiendo un helado por la calle, mientras necesitan fundas especiales para evitar que las orejas se les congelen. Como ves, este es tu país, no sólo por este detalle, sino por muchos otros, innumerables. Yo acabo de completar mi experiencia en el colegio. He pasado prácticamente por todas las fases; he superado dificultades de cierta importancia, como es la de verme, de buenas a primeras, metido en una clase de alrededor de sesenta veteranos de guerra para explicar con mi mal inglés los rudimentos de la fonética y la ortografía españolas, pero a estas alturas, sin que ello se vea como un alarde, creo haber hecho mi aprendizaje, al menos el de bulto. Ahora sólo resta algún trabajo de lima.
Alicia no se ha sentido muy bien en estos últimos meses; el médico le recomendó descanso y aire fresco, y con ello nos venimos dando los grandes paseos, haya nieve o no la haya, por los alrededores. En estas caminatas nos recordamos de vosotros y tratamos de ver de que manera arrancaros a esa prisión; no dudamos de que lo lograremos de una manera o de otra, y de que nos daremos las grandes panzadas de caminatas a campo a través. Pensad que nosotros estamos tanteando el terreno constantemente, que no se nos escapa un solo momento lo que estáis sufriendo ahí; pero no os impacientéis porque en ciertos casos el forzar la marcha puede ser contraproducente. Aquí se habla de organizar una sección de arte en el colegio, y ello pudiera ser una buena ocasión para traeros. Por aquí hay sus aficionadillos, acaso con sus ambicioncillas más o menos ocultas y sobre todo en el secreto de lo que por aquí puede interesar. Estas teclas hay que saber tocarlas a su tiempo. Yo confío, llegado el momento, un golpe de efecto con el presidente y su señora, personas estupendas por todos conceptos. Por otro lado, teniendo nosotros casa aquí donde acomodaros provisionalmente, lo de la sección de arte basta que sirva de pretexto para las autoridades. Lo demás vendrá poco a poco. El día que os veáis aquí, os creeréis resucitados, como nos pasó a nosotros. No seréis de momento o talvez nunca personajes de cuello duro, pero os sentiréis personas de arriba abajo. Supongo que Dieste tendrá ocasión de mostraros unas fotografías de aquí hechas en la nieve. Hay árboles, colinas a montones, ríos helados durante el invierno y reducidos a la nada por el estiaje; pájaros, tipos humanos de un interés pictórico grande y mil cosas más donde podrás saciar tu apetito exasperado de pintor y olvidarte de que en el mundo existen cosas como los directivos del Centro Gallego, los personajes de las editoriales, los intelectuales borrachines y vanidosos, las estrellas y estrellitas de cine, los dirigentes políticos, etc. Me hubiera gustado mucho ver tus cosas últimas; tal como me las describes, me está gustando ya. El estudio del paisaje a secas, sin figuras humanas como hasta aquí, puede servirte para considerar ciertos valores estrictamente paisajísticos con mayor libertad y hondura si cabe. Al contrario, también las figuras se pueden aislar, como hiciste con ciertos retratos, entre ellos el de Maruja. El artista no debe limitar jamás sus puntos de vista ni sentirse comprometido con supuestos aciertos a hallazgos. Nada de apegos supersticiosos, de concesiones al público o a la crítica; nada de reglas de oro, de cánones establecidos o sancionados. Este ha sido el gran heroísmo de Picasso, que no ha sucumbido a nada, ni menos al picassismo. Ensaya, estudia, aférrate a una cosa mientras se te resista y olvídala cuando hayas dominado sus secretos. No te enamores de ellas, por tentadoras que sean, en cuanto artista, pues por muy hermosas que sean no son las únicas merecedoras de tal honor. Por mí he de decirte que acabo de encontrarme con un paisaje nuevo, totalmente nuevo, y tan merecedor de mi admiración, como cualquier otro de los que he conocido en otras partes. Ante el sería necio cerrar los ojos para volver al recuerdo de Galicia, de Castilla, de Cataluña, Francia, Inglaterra. Pero todo esto es archisabido y no merece más comentarios. Sobre mis proyectos poco te diré por el momento; he estado muy atareado, y todavía lo estoy bastante, para lanzarme al agua; antes tengo que liquidar ciertos compromisos con Atlántida, aquietar la conciencia un poco en el orden económico; ordenar mis rutinas; pensar y repensar un poco, y luego acaso me lance a un libro de recuerdos de infancia, dentro del cual quepan muchas cosas sobre la vida de mi aldea que tú ansías ver escritas. Sí, es cierto; creo que estas cosas sólo puedo decirlas yo, mejor o peor, de vuelta de mis muchas lecturas, estudios y exploraciones. Lo malo es que no sé por donde empezar y sobre todo como justificarme ante mí mismo. Pero a lo mejor todo es cosa de empezar como sin querer y dejar volar el alma a pleno recuerdo. Si para entonces estás aquí, podemos ser colaboradores, como me has prometido. Acaso también Alicia haga alguna cosa sobre la línea de la conferencia del Centro Gallego, para lo cual sería conveniente que la salves del eterno olvido y se la mandes sin publicar, dado que la publicada temo que no salga nunca. Lamento la situación de Varela y de otros amigos, pero si las dificultades a que tienen que hacer frente les pueden servir para aligerar las alforjas y echarse a campo a través, casi me alegro. Yo me creí que, después de la penitencia en la Peña Pobre, a lo Amadís, no volvería a la Argentina. Acaso esté arrepentido del prosaico término de su aislamiento y repita la hazaña el día menos pensado. Ojalá. En cuanto a Plaja también lo siento, aunque menos, claro está, pues no le movió la penitencia caballeresca en sus andanzas a buen seguro, sino el afán de conquistar con sus pasados laureles un reino demasiado grande para su talla... Pero esto para solo nosotros. ¿Qué hace Cuadrado? ¿Salió su libro? Dile que me mande un ejemplar. Aquí se siente sed de libros, sobre todo españoles... ¿Quieres saber que aún no llegó la Historia de la Literatura que me anuncias? Bueno, Luis, no te quejarás de esta sentada. Alicia y Cuqui me esperan para cenar, y también recaban un rinconcito del papel para sí, cosa que me parece muy legítima. Escríbeme pronto para que yo haga lo mismo; ten confianza en nuestra amistad y estudia inglés y pinta mientras tanto. ¿No hay manera de encontrar por ahí una copia, aunque sea vieja, del diccionario aquel que me prestó Roel? El libro de Aquilino Iglesias Alvariño me encandiló el apetito de escribir poemas y para ello me gustaría la compañía de un diccionario así. No tomes la cosa a pecho; pero si ves la coyuntura me avisas. Mándame la revista del Centro, y, si puedes, algunos números viejos con colaboraciones mías y de los amigos. Un gran abrazo para los dos juntos de

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Queridos Luis y Maruja: Después de esta carta kilométrica de Ote poco me queda qué deciros. Que un día estuvimos a 32º bajo cero, que tenemos nieve a todo trapo y lo peor es que se hiela y das cada patinazo y aun cada culada que no os quiero decir, pero eso le pasa a todo el mundo, así que nadie te mira. Varios días hemos tenido que limpiar la acera y el jardín con palas, pero todo está precioso, especialmente los árboles y las montañitas que se ven desde las ventanas del comedor de la cocina. Os recordamos constantemente. Están aquí (en Estados Unidos) unos amigos españoles; la hija de Dña. Luisa Viqueira, casada con Rubén Landa; viven en Méjico, pero han venido a enseñar con un contrato de un año. Tenemos mucho interés en verlos y recordar con ellos tiempos pasados. Escribid mucho, [escrito na marxe dereita:] vuestras cartas nos encantan. ¿Qué hace la gente en Buenos Aires? Cuqui está bien; tiene un trineo muy salado. Abrazos de

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] ¿Qué les pasa a los Salgués? Les hemos escrito varias veces, pero nunca hemos tenido contestación. ¿Por qué no los llamáis y preguntáis por ellos y les dais recuerdos? Gracias.

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Nuestras señas particulares por ahora son: 220 South Washington Street, Waynesburg. USA

1948-02-05 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 05/02/1948

Buenos Aires, 5 de febrero de 1948
Sr. Francisco F. del Riego
Vigo


Querido amigo:

Hace mucho tiempo que te debo respuesta a tu última carta, con fecha de hace ya bastantes meses. Fuí dejando la contestación por motivos distintos pensando hacerlo a cada instante y no lo hice, más por falta de ánimos, por depresión, que por cualquier otra razón justificable. Pero todo esto nada tiene que ver contigo, ni con todos los demás amigos de ahí, sino conmigo mismo y es por tanto inútil escribir de ello. Tambien le debo una carta a Maside, a quien escribiré uno de estos días.

Leí tu artículo sobre pintura gallega, que aún está por publicar esperando que la revista tenga espacio libre de cuestiones internas del Centro Gallego, de modo que pueda dedicársele casi por entero el número. Las copias fotográficas son en general muy malas y algunas no pueden reproducirse porque sería inútil, las mejores son las de Maside y Laxeiro y las peores las de Pesqueira y Torres que no dan la menor idea de las obras. También recibí por Prada las de Prego. Tu artículo lo encontré justo y acertado, pareciéndome bien enfocado el problema de la pintura gallega actual de Galicia. Los cuadros de Maside deben de ser expléndidos (sic) por lo que se puede deducir de las fotografías y tambien deben de ser muy buenos los de Laxeiro. Pero, ¿qué ocurre con la pintura de Díaz Pardo y de Prego? Desde aquí es muy dificil comprender los elogios que algunos les tributan. A mi me parece un tremendo salto atrás en la pintura gallega actual. Todo el esfuerzo de la generación anterior a ellos para marcar unas características propias, el esfuerzo de Maside, Colmeiro, Souto , Francisco Miguel , etc., buscando nuevas formas, entroncándolas con el paisaje y el arte tradicional nuestro que floreció en el medioevo, las conquistas de la pintura de nuestros días en el resto del mundo, parece ser olvidado por esos dos pintores. Quizá cambien. A mi personalmente me interesa la juventud de ellos y la inquietud que puedan tener.

En la exposición de Arte Español de Buenos Aires , donde lo único que se destacaba con gran ventaja sobre todos era Solana , ví los cuadros de Sotomayor , Julia Minguillón , de Mosquera , de Juan Luis , que me parecieron falsos y malos. Todo esto no tiene nada que ver con la pintura ni con Galicia o el espíritu gallego, es pura cháchara pictórica, mala retórica, aquella de que estábamos tan hartos. Parece que vuelve a campear la pintura de las exposiciones regionales de Bellas Artes , o de la Sociedad Económica de Santiago de Compostela y va a terminar por resultar gran maestro aquel González Blanco , el hermano de “Mandingas”, santo auxiliar de Derecho Canónico. ¡Qué gran exposición se podría hacer con las obras de Colmeiro, Maside, Souto, Laxeiro, Francisco Miguel, Palmeiro (un pintor de Betanzos que hace veinte años reside en París y que expuso este año en Buenos Aires) etc., y las esculturas de Eiroa ! En el arte de todos ellos se destacan características nuestras, profundamente gallegas y se abren nuevos caminos para el futuro. Realizan una pintura abierta y generosa que tiene poco que ver con la pintura aprendida en los museos. Una exposición así, excluyente, llamaría la atención aquí y en cualquier parte donde se realizase. Hay que haber visto la exposición de Arte Español de Buenos Aires para darse cuenta de que Galicia es hoy, con esos nombres que te cito, uno de los centros de la pintura peninsular. Lo único malo para esta generación es que solo unos pocos ven esta pintura, tú entre ellos, los demás, los ya hechos hace años, el grupo de eruditos de Orense y Pontevedra con otros méritos reconocidos por nosotros, se han dejado influenciar por las estupideces sobre arte por ejemplo de Risco , y solo han tenido pasión por la prehistoria, los archivos y los museos. Nunca se detuvieron a ver, al márgen de los datos históricos, la maravilla de nuestras catedrales, de la escultura medieval gallega y del arte popular de nuestra tierra. Para ellos no tuvo sentido aquella frase profunda de Murguía hablando del pintor gallego en general: “Hay un elemento de originalidad poderosísimo, que le obliga a buscar por sí solo lo que desea y a realizar por los propios medios aquello con que sueña.” Tienen todo esto tan olvidado como tuvieron, hasta hace poco tiempo, la literatura de los cancioneros. Hizo falta para Galicia que se originasen cambios profundos en la pintura del mundo para que apareciesen los pintores gallegos, lo mismo que ocurrió con la literatura del siglo xix. Y lo que pasó con Galicia ocurrió, por ejemplo, con Bretaña. Los países célticos estuvieron mudos y encerrados en sí mismos desde la Edad Media hasta el siglo xix, precisamente en los siglos de las reglas soberanas, de las academias y de las escuelas. No existe en Galicia ni un solo escritor académico, ni tampoco un pintor de valor académico propiamente dicho. Los primeros grandes nombres del siglo xviii son el Padre Feijóo y el Padre Sarmiento , y el último gran nombre del siglo xx es Valle Inclán . ¿Qué tienen de académicos ellos y las grandes figuras del siglo XIX, Rosalía y Pondal por ejemplo? Los dos nombres más prestigiosos de la pintura del siglo XIX fueron Villaamil y Ovidio Murguía . ¿Qué tienen de académicos? Esto a mi juicio es lo que parecen no conocer los pintores más nuevos de que tu escribes. Existe una pintura actual que se puede asegurar que pertenece al Atlántico europeo, con diferencia de países tiene mucha relación entre sí, su fuerza la adquirió en el expresionismo y sus grandes nombres son el belga Ensor , Rouault , de origen bretón, algunos franceses más como Gromaire de la zona francesa del Atlántico, el acuarelista y escultor inglés Moore , el galés Shuterland , el irlandés americano Flanagan y al lado de ellos están en algunos casos con ventaja, los nombres de Maside, Colmeiro y Souto.
Perdóname toda esta divagación, pero quería darte mi opinión aunque fuese ligeramente sobre el problema de nuestra pintura. Creo que ella no tiene aún, ni ahí, no hablemos de aquí donde existe una colectividad tan numerosa pero desde el punto de vista de la cultura tan inútil para Galicia, el suficiente prestigio ni se escribe lo suficiente sobre estos pintores; que no se reproducen suficientemente sus obras, que no se les estudia como debiera, que les falta, en fin, todo aquel elemento de propaganda que otros países utilizan en beneficio de su arte. Casi todos los eruditos de nuestra tierra suponen aún más importante el ensayo sobre la rueda de carro, o sobre una mámoa, que sobre el arte viviente, el que se desenvuelve delante de nuestros ojos. Yo no le quito importancia al ensayo sobre la mámoa, o sobre las inscripciones rupestres, pero esto no puede ocupar exclusivamente a toda una generación como vino ocurriendo, ni ser el motivo principal de nuestras publicaciones más importantes, ni de nuestros centros de estudio. Y esto que digo de la pintura vale para toda otra obra de creación, ¿qué ensayos se han publicado ahí sobre la prosa de Dieste o sobre la poesía de Aquilino? ¿Qué trabajos serios existen sobre Valle Inclán o sobre los precursores, aparte, en este caso, de los que hizo Otero? ¿Dónde están las biografías y las monografías que corresponde hacer y que sirven a la divulgación popular? Cuando pasen unos años más, no se conservarán en Galicia recuerdos de la vida de Valle Inclán, de Pondal, de Eiroa, por ejemplo, y tendremos que soportar los estudios torcidos y las biografías desfiguradas, como la que hizo del primero Gómez de la Serna en Buenos Aires, en la que parece que Galicia no hubiese existido para Valle Inclán a pesar de ser el tema fundamental de casi toda su obra, lo cual contenta a los imbéciles que quisieran excluir su galleguidad.

Por todo eso me alegra tu ensayo sobre pintura y tu libro sobre literatura gallega y las notas que haces de divulgación. Sigues en esto la tradición del siglo xix a la que tanto debemos nosotros, mucho más, desde luego, que a la que nos precedió. ¿Cuántas veces no habremos hablado a gentes de aquí, ajenas al arte de nuestro pueblo, de Maside, de Eiroa y de otros, enseñándoles simplemente las pocas fotografías y reproducciones con que contábamos? En ningún caso hemos podido ofrecerles a quienes nos escuchaban una pequeña monografía con reproduciones porque no existe, la breve monografía que puede ofrecer de sus pintores cualquier ecuatoriano, por ejemplo, aún perteneciendo a un país que apenas tiene existencia actual en el mundo de la civilización.

De mi no tengo apenas que decirte. Hice dos exposiciones en esta capital, una de óleos y otra de acuarelas con bastante éxito. Tengo para enviarte en cualquier oportunidad algunas de las fichas sobre los escritores emigrados que hice para tí y aquellos poemas gallegos de que te hablé, de Varela, de Espasandín y de Dieste. De tu libro no hay novedad ninguna hasta ahora, lo tiene el jurado del concurso del Centro Gallego y tengo esperanzas, fundadas en la utilidad de él y en su valor, de que resulte el premiado. Te daré noticias sobre él tan pronto las tenga.

Dime, refiriéndome a otra cosa, ¿te sería fácil conseguir en toda Galicia corresponsales para obtención de documentos y para ventilación de asuntos judiciales, o puedes tú simplemente conseguir atender a esto desde ahí? Porque si esto fuese posible yo me encargaría de crear aquí una especie de oficina destinada a eso, parecida a otras que existen pero con la ventaja de ser atendida por abogados de ahí y por mí mismo. Tu marcarías los honorarios en esa para cada caso, pero tendrías que adelantarme una lista aproximada de ellos. Estudia esta cuestión.

Sin más con saludos para Plácido, para Maside y para todos los amigos, recibe el abrazo fraternal de

Seoane

Nota.- Contéstame pronto, no te vengues de mi mal ejemplo.

1948-02-15 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 15/02/1948

Vigo 15-feb. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Acabo de recibir tu interesante carta. Créeme que la he leído con profunda satisfacción. Tu certera visión de la pintura gallega, y aún la forma como enjuicias el fenómeno de nuestra cultura en general, son oportunísimas. Precisamente sobre semejantes puntos de vista vengo insistiendo yo de manera reiterada. Y me alegra ahora que, a través de la distancia física que nos separa, hayamos venido a coincidir en la esencia del problema. Es muy probable que, aprovechándome de las sugerencias que en tu carta me brindas, vuelva a reincidir en algún artículo de divulgación sobre tan importante tema.

Para que puedas apreciar el tono de los trabajos periodísticos que, desde hace tiempo, vengo publicando de una manera regular, te adjunto tres de ellos; los primeros que encontré a mano, aun cuando no sean los más expresivos de la campaña que en pro de la cultura gallega vengo desarrollando. Te hubiera enviado, también, un pequeño ensayo que escribí sobre la poesía de Iglesia Alvariño, con el pretexto de la aparición de su bellísimo libro Cómaros Verdes , pero no he podido encontrar el duplicado que tenía.
¡Qué razón tienes cuando afirmas que el arte de los pintores más jóvenes de Galicia, supone un indudable salto atrás, si se le compara con el que Maside, Colmeiro y Souto representan! Sin embargo, creo, sinceramente, que a parte de la obra de estos tres siguen remozando cada día, existen otros nombres que merecen nuestra atención. Laxeiro, indiscutiblemente. Pero, también otros: Virxilio Blanco en muchos aspectos, y, sobretodo, Manuel Pesqueira. A Pesqueira lo considero como una auténtica y recia promesa, punto en el que coincide conmigo Maside. Su arte es medularmente gallego, sin el menor asomo de virtuosismo, y honradamente personal. Creo que Pesqueira, en la misma línea de Colmeiro, Maside, Laxeiro, será un gran pintor de Galicia.

Se me ocurre, refiriéndome a otra de las sugerencias que apuntas, que sería muy conveniente dedicar algo a la memoria y a la obra de Eiroa. Hoy, este gran temperamento de escultor, llegó a ser una figura casi totalmente olvidada en nuestra Tierra. ¿No sería oportuno, con motivo de aniversario de su muerte, consagrarle un número de la Revista del Centro Gallego, en el que colaborasen los intelectuales gallegos que conocieron y admiraron su labor?

Las noticias que me das sobre el éxito de tus exposiciones de óleos y acuarelas, me llena de alegría. No sabes cuanto me agradaría conocer algunos de tus cuadros, pues, aparte del delicioso álbum de dibujos que me mandaste, no conozco de tu arte más que las cosas antiguas.

Te agradeceré mucho que me envíes las fichas de escritores gallegos que tienes confeccionadas, así como los poemas de Varela, Espasandín y Dieste que me prometiste. También te quedaría muy reconocido si me remitieses regularmente la Revista del Centro Gallego. Ya se lo había indicado a Prada, pero se conoce que se le olvidó. Y en plan de solicitarte favores, ¿podrías mandarme cuanto antes un ejemplar del libro Queixumes dos Pinos , que no he podido conseguir aquí por haberse agotado? De casi todos los demás libros que habéis editado sobre cuestiones referentes a Galicia, he hablado en sucesivos artículos. El otro día leyeron por la BBC –por cierto muy bien– un ensayo mío en gallego, titulado Pondal y los poetas célticos , que me habían solicitado expresamente. Resultó una emisión muy grata.
Estoy muy reconocido por ese interés que te tomas por mi libro de Literatura. Sería una gran satisfacción para mí que resultase premiado, y, sobre todo, que se publicase. Espero que me tengas al corriente de la suerte que corra. Cuando se publique el trabajo sobre Pintura, no dejes de enviarme algunos ejemplares de la Revista para entregárselos a los artistas de que hablo, ya que continuamente me lo están recordando.

Con respecto a la propuesta que me haces para tramitar asuntos judiciales y obtener documentos, en relación con tu despacho de abogado, la encuentro muy aceptable. Creo que podría organizarse en la forma que sugieres. Pero, claro, es cosa de estudiar con más calma. En una carta próxima te enviaré un detalle de lo que podría hacerse. A los efectos de honorarios, para asuntos judiciales, podrían fijarse los que tiene establecidos aquí el Colegio de Abogados, y, en relación con la obtención de documentos, dependería de diversos factores. En fin, como te digo, ya te hablaré de manera más concreta sobre el particular, una vez que haya estudiado la cuestión.

Observo, por lo que al principio de tu carta me adviertes, que sientes enturbiado el ánimo por la depresión. Pienso que esto es mal del tiempo. Tampoco mi espíritu está sano, y lo muelen de continuo, preocupaciones e inquietudes. Durante los últimos días, más, porque la enfermedad que padecí últimamente, estuvo a punto de reproducírseme, y aún ahora siento molestias persistentes, que no acaban de resolverse. También dos hermanos míos cayeron en cama simultáneamente la semana pasada. Lo cierto e que la vida actual es un constante desasosiego. Pero, ¿qué le vamos a hacer?
Bueno, nada más por hoy. Muchos recuerdos a Prada, señora, y demás amigos, y tú recibe el cordial abrazo de siempre de

F. del Riego.

1948-02-29 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín,de Alicia Ortiz Alonso, a Luís Seoane
Nova York
Pennsylvania
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín,de Alicia Ortiz Alonso, a Luís Seoane en 29/02/1948

Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo

Otero

Queridos Luis y Maruja:

Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.

1948-03-04 Mencionado/a
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 04/03/1948


[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.

Tú recibe un abrazo de

Antonio

1948-04-03 Mencionado/a
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 03/04/1948

3-IV-48

Querido Seoane:

Recibí ayer tu carta. Te pongo hoy rápidamente estas líneas para cubrir ese déficit que, por lo visto, se produjo a tu favor en nuestras relaciones administrativas. Es una nueva demostración de lo efímero, de los bienes humanos. Va el saldo en forma de cheque a tu nombre que tiene la amabilidad de llevar la enfermera de la mina, Sra. de Orellana, en viaje de vacaciones a Buenos Aires. Yo pienso salir de aquí el próximo sábado día 10, pero me detendré en Neuquén, de modo que no sé exactamente si llegaré a Buenos Aires el domingo de noche o el martes a mediodía. Ya hablaremos.
Te felicito por el cuadro de Melella.
Ese “abandono del Servicio” a que se refieren en el C. G. se debe exclusivamente a su particular modo de resolver (de no resolver) los problemas. Tú sabes mi preocupación por dejarles un sustituto antes de salir. Lo demás ya ha sido cuestión de ellos. De todos modos, iré y trataré de que todo se arregle lo mejor posible, aunque lo cierto es que me esperaba bien poco tener que forcejear con esos luchadores de peso pesado.
Escribí estos días (fecha, 27-III, igual que tu carta) a Rafael, Ramón Rey y Sánchez Guisande.

Bien. Hasta pronto. Saludos de Mireya y míos para ambos y un abrazo de

Antonio

[Escrito na cabeceira:] Querido Rafael: Supongo recibidas mis cartas de hace pocos días. Ésta, dirigida a Seoane, podéis verla también confirmando la vuestra.

Hasta pronto

Antonio

1948-04-19 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Pennsylvania
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 19/04/1948


Waynesburg College, Pa.
44. E. Wayne Street. Waynesburg.
19 de abril de 1948

Querido Luis:

Hasta la fecha no dispuse de tiempo para contestar tu atenta de fecha de 30 de marzo, recibida aquí cosa de unas dos semanas después. He tenido y tengo muchas ocupaciones, entre ellas pequeñas cosas del colegio –reuniones, conferencias, exámenes, defunciones, fiestas, etc.–, pero sobre todo estoy loco con la primavera. Como sabes, perdimos la primavera del hemisferio sur, de modo que salimos de un otoño para entrar en otro, el cual fue seguido de un invierno de mil diablos por lo frío: con hasta 25 grados bajo cero. Así que ahora no bien la primavera se insinuó, me siento entusiasmado por ella, y me lanzo por estos montes y estos caminos con una avidez como no la sentía desde los tiempos formidables de Ribera. Tengo pensado escribir un artículo para La Nación sobre ciertos rasgos de la primavera aquí en Pensilvania, y en él os diré muchos pormenores que aquí consumirían mucho papel y tiempo. Pero no puedo menos de decirte que esto en primavera es algo espléndido, pujante, tenso, y poderoso. En primer término, hay muchos perales, ciruelos, manzanos, durazneros y otros frutales silvestres. Así pues, los bosques milenarios están sembrados de frutales en flor, y al lado de un roble tremendo aparece la mancha rosada y delicadísima de un melocotonero en flor; algunas laderas de las colinas cercanas aparecen manchadas aquí y allá por los frutales en flor, algunos inmensos, y producen la impresión de que de un momento a otro van a salir volando por los cielos. Los primeros días no nos cansábamos de coger violetas, ramas de botones encarnados de manzanos, varas de melocotonero y otras flores, pero pronto nos dimos cuenta de que lo mejor era lanzarse al campo a disfrutar sus encantos en vez de pretender arramblar con él para casa. Ahora tenemos un minúsculo departamento frente al parque del colegio; desde una de las ventanas vemos los tordos de pecho colorado de aquí, las ardillas, los pájaros carpinteros, los cardenales, los narcisos, los frutales silvestres, el césped tiernísimo, los niños y las parejas de estudiantes todos mezclados. Al amanecer nos despiertan los pájaros, y ya bien entrada la tarde, casi de noche, se oye algún solista más o menos cercano de hacer alardes musicales. Rodeado de una naturaleza así cuesta trabajo meterse dentro de casa y ponerse a escribir cartas, a preparar lecciones, a mascar papel. Ahora mismo desde el sitio en que te escribo puedo percibir un gran sector del paisaje circundante, sentir la borrachera del aire primaveral, oír los cardenales, contemplar la flor amarilla del diente de león, símbolo de las campiñas húmedas de nuestra Galicia y casi sentir el trasiego de la savia en los vasos de los árboles gigantescos.
Dentro de poco tendremos, al fin, una casa para nosotros; la están pintando y acondicionando porque la persona que vivió en ella hasta hace unos días la dejó en muy mal estado; por tal razón aún no hemos podido verla; los dueños se negaron amablemente a enseñárnosla hasta que esté un poco más decente. Sabemos que tiene un sótano, cocina, baño y cinco habitaciones, y está a unos 30 metros de la que tenemos ahora. Pagaremos por ella alrededor de 35 dólares mensuales; pero no está amueblada y el ponerla en condiciones de habitabilidad nos va a costar un pico. Menos mal que aquí es muy frecuente el crédito para todo, en especial para personas con una ocupación fija como la nuestra. Pero ya os daremos detalles más adelante sobre ella. Que Melella te pague bien ese trabajo, y al terminarlo, te vienes con nosotros (con Maruja) a pintar este paisaje y estos tipos, estos granjeros de por aquí, que no carecen de interés. Aparte de esto, creo que el retrato puede dar aquí mucho dinero, entre otras razones porque se trata de un terreno virgen como creo te dije.
¿Qué hacen los Dieste? ¿Se van o no? Recibí un libro de Nova, que agradezco a quien me lo haya mandado. ¿Sigue saliendo Realidad? Estoy traduciendo un estudio sobre Eliot para ella escrito por una profesora de aquí. ¿Que hace Bautista? Dime lo que sepas de los amigos sin excepción. Dile a Dieste que me envíe todos los libros que pueda y, sobre todo, si está en su mano mandarme los dos tomos de la Historia de España de Calpe, editada por Pidal. Han aparecido dos tomos: La España Romana y la España Goda, y aquí me harían un gran avío para los cursos de verano. Que en cuanto los reciba, les enviaré el dinero; pero que no pierdan un día si es posible. Como ves, esta carta va hecha un lío. Pinta tres.

Otero

¿Qué es de Búa, de Villaverde, ..?

[Manuscrito na parte superior:] Acabo de recibir una carta de Pedrayo, muy halagüeña, pero de escaso valor documental. Aquí no tengo mayores noticias sobre publicaciones de arte. Me muevo poco. Abrazos muy cariñosos a Colmeiro, Torra, Castañino.
[Manuscrito na marxe esquerda:] Dile a Melella que le felicito por la idea y que me acuerdo de él y de los suyos. Siento no haber podido despedirme de él, pero tú bien sabes lo que pasó a última hora.

1948-06-08 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Pennsylvania
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 08/06/1948


45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa
Junio 8, 1948

Querido Luis:

Sospecho que te voy a escribir una carta más disparada aún que el papel de que dispongo en este momento para escribirte. Pero aún no pude reposar del jaleo de los exámenes y ceremonias de fin de curso y de entrada en el último año del centenario del colegio. Para colmo, acabamos de recibir la visita del Dr. Stockwell, el director del Seminario de Teología de Buenos Aires, que tú conoces, pues nos acompañó a casa del Sr. López, el bibliófilo. Aún hoy tuve una conversación de dos horas y media con el jefe del Departamento de Lenguas Modernas del colegio, de quien dependo en mi calidad de jefe del Departamento de Español. Tengo, pues, la cabeza hecha un taco real y verdadero, y una cantidad de compromisos atrasados que me aterra. Pero ahora vamos a ver si hablo de lo que más me urge. He recibido tu última carta fecha 23 de mayo, hace unos días y casi inmediatamente después, el libro que me anunciabas. La desesperación que me causó la carta la disipó el libro; es realmente lo que merece ser un libro tuyo, mejor dicho, lo que tiene que ser: original, sincero, impetuoso, dinámico, claro a su manera, prometedor y sustantivo. Las ilustraciones no son las que cabría esperar, pero no por eso son menos valiosas, sino acaso más. Uno no puede nunca sospechar las posibilidades de las líneas de tu mano hasta que se encuentra frente a frente de los dibujos. Las de estos viejos o viejo asombran simplemente por su riqueza, su madurez, su alcance. Nada dejan fuera de sus imprevisibles mallas y casi me atrevo a afirmar –no te extrañe la cautela ante tan aventurado problema– que nada dejan fuera tampoco. Llegan hasta donde deben, con una audacia goyesca –aquí goyesca significa meramente genial– y se detienen, no menos audazmente, en el límite natural de su misión plástica. ¡Qué distancia de vértigo media entre estas líneas y las de Homenaje a la Torre de Hércules, sin ir más lejos! A mí me asombran estas líneas como me asombra el canto de un mirlo, un almendro en flor o un planeta o cualquier otro cuerpo celeste que de pronto hace su aparición por un borde del horizonte y se borra con la luz del alba. Y acaso aún más, porque estas líneas son el testimonio más directo, más inmediato y claro del espíritu, esto es, de esa potestad creadora de que el hombre-producto de la creación participa en proporción superior a la de cualquier otro ser vivo. De todos los dibujos, te hubiera robado el original del último si hubiera estado en ésa, pese a todas las imaginables y más que justificadas protestas de Maruja. Estos remiendos son la costra mítica en que aparecen cristalizados el humano recuerdo y el humano anhelo, o si lo prefieres, el Mito. Pero dejemos por hoy tus líneas, que tanto me fascinan, para hablar de algo más plebeyo. Tenemos una casa al fin: cinco habitaciones, cocina, cuarto de baño, sótano y un campito suficiente, pero nada más, para hacer la casita del perro. A veinte metros del parque del colegio, con un balcón y unas ventanas hacia el nordeste y hacia el sureste. Por el momento, esta casa está casi vacía; entre las cosas que hay dentro, casi todas, excepto los libros, son prestadas o adquiridas mediante crédito. En cortinas de papel, clavos, cuatro malas cucharas y tenedores, dos sillones y un sofá de segunda mano, linóleo, algunas macetas y otras mandangas llevamos gastado un dineral, o sea, los dólares que nos habían ofrecido para ayudarnos en el viaje. Quedamos sin blanca, pero tenemos una casa que, por situación sobre todo, nos parece un sueño. En frente de las ventanas, y en especial de las de Cuqui, hay unas celindas y unos rosales divinos, donde desde el alba hasta el anochecer, canta con entusiasmo nunca visto los tordos y los cardenales de aquí, mucho más músicos que los argentinos. A lo lejos se divisan perfiles de colinas tupidas de arces, robles, manzanos silvestres, sicómoros y otras especies. Tenéis, pues, una casa en Waynesburg tú y Maruja y demás amigos. Y la tenéis sin reticencias. Aunque en honor de la verdad, de la verdad monda y lironda, deba añadir que una casa aquí no basta. Con ser importantísima, la casa supone alrededor de la sexta parte del salario. Aquí lo serio es el mercado, los comestibles, al revés de lo que sucedía en ésa cuando nosotros llegamos de Inglaterra. Es, pues, necesario pensar en lo demás ahora que ya hay un techo donde cobijarse en un momento dado. Y esto requiere un largo rodeo apenas iniciado. El presidente del colegio estuvo internado en el hospital a viva fuerza: las piernas no le sostenían, sin la mínima exageración, y en su cabeza las ideas y los recuerdos eran un verdadero enjambre. Por fin, lo dejaron salir para las exigencias de fin de curso, pero aun así la secretaria permite a muy pocas personas acercarse a él. Ahora, en estos días, terminaron las clases de invierno y el quince empiezan las de verano, mucho más llevaderas; por ejemplo, yo paso de 18 clases semanales de una hora o 55 minutos a cinco clases de 90 minutos. Esto quiere decir que el presidente tendrá tiempo de descansar y de atender a la gente que nos sea ni albacea ni alto dignatario, y yo tendré más libertad de acción para presentarle tu problema. A él lo conoce y admira medio mundo en estos contornos; entre otras facultades tiene la de conceder títulos honorarios u honoríficos a quien le parezca bien. Por ejemplo, ayer otorgó el de Doctor en Ciencias a uno de los ingenieros más encopetados de la Institución Carnegie de Pittsburgh en presencia de la facultad o cuerpo de profesores y de los graduados. Así pues, si a él le fuera difícil hacer frente por sí mismo a tu situación, espero (que) me presente a quien esté en mejores condiciones o respalde gestiones mías encaminadas a tal fin. Creo que nadie mejor que la Carnegie misma, que está aquí a mano. Bastaría que patrocinasen una exposición tuya, que te hiciesen algún encargo de importancia para saltar la burocracia de inmigración, que es el hueso aquí, etc. Con el permiso de residencia todo iría como la seda siempre que te avinieras a aceptar ciertas peculiaridades puramente formales de aquí. Pero de esto hablaremos más adelante, acaso pronto. Yo no quiero hacerte creer sin fundamento que las cosas son fáciles porque no me lo permite mi conciencia. Las cosas son difíciles, lo sabes bien, tan bien como yo; pero, cosa curiosa, lo imposible desde ahí parece factible desde aquí, y es que ahí sólo hay burócratas asustados o poco menos, y aquí hay personas que inspiran mucho respeto en Washington y que acaso son temidas. Las personas aquí pesan mucho y las hay que cuando comprenden lo justo de una demanda, no vacilan en apoyarla sin reservas. Es así como nosotros vinimos, como sabes. Nosotros haremos por ti lo que hicimos por nosotros, sin precipitaciones, porque no es posible, pero sin que nos venza nunca el desánimo. Que estas palabras te den confianza y calma en todo trance. Yo creo que la entrada como turista dificultaría las gestiones posteriores, pues despertaría recelos y los recelos nunca fueron buenos y menos aquí; se perdona la franqueza, por brutal que a veces parezca, no la cuquería. Calma, pues, y buen ánimo. Y vamos a otra cosa, no menos complicada que tus líneas y tu venida en su sencillez objetiva. Trátase del problema de la casa de ahí. Como creo que sabes, dejamos la casa a nuestro nombre con un matrimonio norteamericano dentro. Como pudiera resultar que lo de aquí no cuajara definitivamente y como había dificultades para traspasar el contrato sin elevar la renta por una parte y sobre todo para traspasarlo a quienes nosotros deseábamos, con la autorización del administrador metimos en casa dicho matrimonio a cambio de la venta de nuestros muebles: una radio, una estufa de cobre, el comedor (sillas y mesa), camas, armarios de libros, etc. y especialmente el teléfono, en 3.000 pesos. Teníamos ofertas mejores, pero la señora norteamericana era amiga de Alicia, tenía una hija enferma que necesitaba sol e iba a una escuela que está a dos pasos de allí. Pero ahora resulta que, al parecer, la señora no se ve por que, a poco de llegar, dijo al portero que nosotros no volvíamos, y este, que esperaba una comisión talvez con otros inquilinos, dio cuenta al administrador y se armó al parecer un lío gordo. La señora norteamericana apenas sabe cuatro palabras de español y parece que a pesar de mediodía de explicaciones de Alicia no se enteró bien de la situación ni de nada. Por ejemplo, confundió la estufa de queroseno con la cocina de gas, propiedad, como es lógico, del dueño de la casa, y ahora nos culpa a nosotros de una cantidad de desatinos insospechados y nos reclama parte del dinero. Desde luego, nosotros nunca dijimos que no fuésemos a volver; se metieron en el departamento con el consentimiento del administrador y con el contrato de casa y teléfono a nuestro nombre, por ser esto lo habitual en casos en que el inquilino se ausenta temporalmente; y por fin, la señora sólo tiene un recibo firmado por nosotros de 3.000 pesos argentinos por la venta de los enseres del departamento. Siendo esto así, a mí no me cabe en la cabeza que la señora tenga base legal para hacer cosa alguna en contra nuestra. Pero no deja de amenazarnos, y Alicia está aterrada, sobre todo porque procedimos con dicha señora con una claridad y una limpieza intachables. El matrimonio que vino con nosotros en el barco dejó su departamento en las mismas condiciones por casi el doble –5.000 pesos argentinos–, y eso que estaba en un sitio poco comunicado del barrio sur. A estas alturas nosotros ignoramos en qué situación está la señora en la casa; en la primera carta nos decía que la ponían en la calle; en la segunda carta en octubre nos dice que le cobran mensualmente 30 pesos más de lo estipulado en el contrato nuestro, y que además, para abandonar el departamento el administrador le pide 500 pesos. ¿Habrá hecho un contrato nuevo con el administrador por 170 pesos mensuales, y por no haber pasado el tiempo estipulado el administrador le pidiera una indemnización? ¿Será todo un cuento para intimidarnos? De contar con dinero, hubiéramos cortado por lo sano devolviendo a la señora lo que nos dio por los muebles, y san se acabó; pero a estas alturas no contamos con nada salvo el estricto salario mensual con el que vivimos. Tú que eres abogado después de todo, ¿qué crees que la señora puede hacer contra nosotros? Y si tu abogacía, como supongo, no desciende a estos laberintos, ¿podrías preguntar a un buen abogado de ahí, a un veterano de estos jaleos, qué cabe hacer? Creo que la precaria salud de Alicia tiene por causa esta situación realmente estúpida. No olvides que; 1) Para los efectos de la administración, nosotros dejamos el departamento a esta gente en nuestra ausencia; 2) Por la venta de los muebles firmamos un recibo de 3.000 pesos; 3) La señora –mejor dicho, su marido– firmó un papel para nuestro fiador el contrato de alquiler comprometiéndose a pagar mensualmente los 140 pesos de renta estipulados en dicho contrato (que Dieste tiene en su poder); 4) A nadie se ha dicho que no volveríamos. Te ruego (que) estudies esto con cuidado, pues los embrollos proliferan como las zarzas por lo que se ve, y a las personas no hechas a ellos le quitan el sueño y acaban por arruinarles la salud y el humor tan necesarios siempre, pero más ahora. No sé si Frontini o Baudizzone podrían sacarte de apuros; pero acaso fuese mejor un abogado menos literato. Bien sabes que aprecio a estos amigos; pero los aprecio como hombres de letras. Talvez Melella o López u otra persona hecha a la vida de los negocios te oriente sobre el abogado a quien acudir. Desde luego en cuanto sepamos el importe de la consulta, te lo giraremos por el medio más rápido. Por lo demás, ten en cuenta que Alicia está terriblemente inquieta y Cuqui lo mismo, pues hasta llegan a temer que las expulsen de los Estados Unidos como resultas de esta, a mi parecer, menudencia. Bueno; ahora para terminar, una ráfaga de preguntas y encargos menores. ¿Sigue saliendo Gaceta del libro? ¿Sigue saliendo Realidad? Le mandé a Ayala un estudio sobre Eliot de una profesora auxiliar del colegio y aún no tuve contestación ni acuse de recibo. ¿Cómo va el trabajo de casa de Melella? ¿Qué es de Mariano Gómez, nuestro amigo, no el ilustre? ¿Salió el libro de Dieste en la Suramericana? ¿Está ahí Alonso ya? ¿Cuales son las señas y el nombre de Silveira? Acaso se me ocurra escribirle unas líneas en un momento dado. No dejes de mandarme por avión uno de los primeros ejemplares que salgan de la imprenta de tu monografía; manda otro al Museo de Arte Moderno de Nueva York y otro a la Carnegie; las señas de este ejemplar te las concretaré más adelante, pues ahora no las tengo a mano. No olvides la importancia de tus acuarelas de Buenos Aires: como te dije entonces, un libro de acuarelas de este tipo sobre Pittsburgh –ciudad de grandes chimeneas , puentes de acero, altos hornos, minas, etc.– te consagraría aquí en el acto, y quien sabe lo que de tales acuarelas puede resultar. De tenerlas aquí, serían la mejor carta que jugar a favor tuyo. Voy a escribir algún artículo para La Nación. Siguen allí Mallea y Sirio, ¿no es verdad? Por aquí encontré algunos datos de interés sobre Galicia. ¿Donde se puede encontrar la gramática gallega de Saco y Arce? No es la que encabeza la Crónica Troyana? ¿Es posible copiarla? La leyenda de san Eros se encuentra también en Alemania. Compré un libro sobre la evolución de la lengua portuguesa desde el bajo latín; se publicó en Filadelfia en inglés. ¿Te acuerdas del sanguino, una planta o arbusto más concretamente, con bayas vinosas como el sabugueiro, de que un día hablé con tu padre? Encontré su nombre: cornejo, en castellano. Tiene aquí un pariente, el dogwood, maravilloso, por sus blancas flores de gran tamaño. ¿Sabes que Colmeiro, el botánico, publicó un diccionario sobre plantas del Nuevo y Viejo Mundo, aclarando su nomenclatura? Daría un pico por tenerlo. ¿Lo hay ahí? ¿Sabe algo de esto Manuel? ¡Qué analfabetos somos con relación a nuestros hombres! Acabo de hacerme ampollas plantando tomates y coles; por esto, te escribo ¡con dificultad! Seguiré otro día. No demores mis encargos. Abrazos de todos para los dos. No os dejéis deprimir. Recuerdos a tus padres y hermano.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Si veis a la señora del departamento que se llama Ulrs Jolly no la digais que no pensamos volver.

1948-08-07 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Nova York
Pennsylvania
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 07/08/1948


Agosto 7, de 1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa. USA

Queridos Maruja y Luis:

Acaba de llegar vuestra estupenda carta, que contesto en el acto, aunque sin el menor asomo de hacer alardes de puntualidad; os contesto simplemente porque la reacción afectiva de vuestras noticias me predispone a la respuesta. En primer lugar, te damos Alicia y yo las gracias por la molestia de la consulta, y esperamos saber cuanto antes su importe material, como habíamos convenido. En segundo lugar, te felicito por la labor realizada en el Centro Gallego. Uno de los muchos remordimientos que traje es el de no haber llegado a organizar un homenaje proporcionado a tu tesón y a tu patriotismo entre la colonia gallega. Puede decirse que nadie en Buenos Aires ha hecho más que tú para presentar Galicia a los gallegos emigrados con toda su proceridad, con su rango auténtico. Y así como fue necesario que vinieran los refugiados a sacarles la vergüenza injustificada que llevaban, y aún llevan algunos, en el alma, hubiera sido necesario hacerles ver la deuda que contido tiene toda la colonia y hasta Galicia. En tercer lugar, celebro la terminación de ese cuadro, que debe de ser algo serio en todos los sentidos. ¿No habréis hecho aún fotografías de él? Que la haga Melella, que tiene buena cámara, y si no que llame a uno de estos especialistas y me mande una copia. Ocho figuras en tamaño natural y diecisiete en segundo término, debe ser algo sorprendente. En una carta de Dieste recibida hace tiempo, me hablaba de tu ascenso en espiral como pintor, cosa de la cual ya estaba yo archiconvencido. ¿Cómo va tu monografía? Es asunto que me interesa, pues son muchas las personas esparcidas por el mundo que nada creen hasta verlo escrito en letras de molde, y muchas de estas personas ocupan puestos decisivos. ¿Quieres saber una noticia realmente curiosa? Pues prepárate. Hace cosa de un mes compré para Cuqui una enciclopedia con que sacármela de encima. “¿Cuánto hay de la Tierra a la Luna? ¿Cuántos centímetros tiene un pie? ¿Dónde está Cochinchina? Ahí tienes la enciclopedia”, le contesto ahora. Pero es el caso que entre las personas que figuran en ella como famosas está... Souto. Naturalmente me dio un salto de alegría el corazón, tanto más porque no se trata sino de un libro de unas ochocientas o novecientas páginas. Dónde y cuándo nació, dónde estudió, donde expuso, etc. está consignado allí. Después, al pasar por aquí Rubén Landa camino de Nueva York a donde fue desde Oklahoma para enseñar un curso de verano y preguntarle yo qué se le ocurría a él para traerte aquí sin peligro de que te expulsen luego (como acaba de sucederle a un héroe filipino condecorado por el ejército norteamericano por sus servicios durante la guerra), su mujer, la hermana de Viqueira, intervino para aconsejarme que consulte a Souto, pues tiene aquí muchos amigos y admiradores. Claro está, escribí a Méjico pidiendo las señas del célebre Souto, casi nacido al lado de mi casa, como Colmeiro. Aún no las recibí, pues parece que el recibir cartas de Méjico cuesta un triunfo, pero no creo que tarden. Yo no dejo de preguntarme que razón sacó a Souto de aquí, teniendo su fama, y un porvenir de pintor asegurado. Aquí está todo el mundo de vacaciones, desde el presidente del colegio para abajo. Este desapareció poco menos que raptado y cuando tuvimos noticias de él, se hallaba en Oregón, en la costa del Pacífico. Este año se celebra el centenario del Colegio; va a haber con tal ocasión grandes fiestas en la próxima primavera; por eso no bien llegue, descansado y sano, le voy a abordar en firme sobre la manera de que te ofrezca, sino trabajo, un buen pretexto para entrar aquí en buenas condiciones. Podría ser el de pintar uno o más retratos, el de enseñar grabado, dibujo, pintura o la Biblia; podría ser el decorar un salón, o hacer un libro conmemorativo del centenario...; podría ser incluso enseñar español, que es sin duda la mejor manera de entrar sin plazo alguno y estar tranquilo. Veremos. No hago más que cavilar. Como sé lo que es eso, estoy en ascuas pensando en vosotros, y sin exagerar un ápice, pues no hay para qué, os diré que mi felicidad aquí sólo está disminuida por la salud de Alicia, que no es tan buena como yo deseara, y por vuestro encierro en Buenos Aires.
Recibí el catálogo de Colmeiro, y me alegró la noticia de su exposición, confirmada por tu carta. Si además ha vendido, como dices, la noticia es doblemente satisfactoria. Aunque a Colmeiro hay que rescatarlo también una vez que vosotros estéis fuera de ahí. Pienso escribirle uno de estos días, pero “uno de estos días” puede significar semanas o meses, tanto más cuanto que estoy lleno de zarandajas. Con el tiempo, hemos tenido mucha suerte, pues cuando esperábamos asarnos, resulta que casi hace frío. Ayer dormimos con manta ¡en agosto! Aquí es frecuente la llegada de lo que se llama un frente frío del Canadá, y en menos que canta un gallo te hielas. También ha llovido horrores, tanto que unos pobres garbanzos que sembramos en la huerta para poner al presidente en un apuro –él es profesor de botánica y los garbanzos aquí son desconocidos– no acaban de levantar cabeza. El otro día fui a Morgantown, ciudad de West Virginia cercana, donde hay una universidad. Fuimos en especial para ver algunos libros, pues aquí no hay librerías. Salimos impensadamente y con poco dinero, y cuando Alicia y yo estábamos revolviendo mamotretos, nos encontramos con el libro de Pascin publicado en Inglaterra, de segunda mano. No está nuevo, pero si en buen estado. Dime, pues, si lo conseguiste ya. ¿Recuerdas que lo encargamos en Mitchell´s? y en caso contrario te lo envío, pues aunque no lo traje, estoy seguro de que lo van a tener por una temporada al menos, pues aquí sus desnudos más alarman que otra cosa.
Cuqui sale mañana para un campamento de girls scouts como invitada. Tiene una suerte bárbara esta pinta. Todo lo bueno va a parar a ella. La huerta va bien; estamos comiendo ya judías verdes a todo trapo, pero las lechugas nos las comieron los conejos o un bicho parecido al tejón llamado aquí ground hog. Creo que los tomates no vamos a poder comerlos todos, y no estaría de más que Maruja mandase la receta de hacer mermelada con ellos. ¿Qué es de Mariano Gómez? Dadle muchos recuerdos. Pregunta a Ayala si recibió el artículo sobre Eliot, y dile que me escriba cuanto antes pueda o te diga a ti como va ese asunto del ensayo. Recuerdo a tus padres y a Rafael, y además a medio mundo: Varela, Dieste, Melella, Frontini, Colmeiro, Antonisen, Llardona, Farias, Alberti, los pintores... Y para vosotros dos, un abrazo de toda la familia y las seguridades de que no dejamos de pensar en arrancaros de ahí, sea como sea.

Otero

1948-10-06 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 06/10/1948

Vigo 6-oct. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu afectuosa carta y el libro Tres hojas de ruda y un ajo verde, que tuviste la gentileza de dedicarme. Sinceramente, tu entrada en el campo de la literatura me produjo una gratísima sorpresa. Las narraciones están escritas con una gran dignidad literaria y tienen un original y atractivo encanto. En La Noche publiqué un comentario sobre el libro, cuyo recorte te acompaño con la presente. No tiene, desde luego, otro mérito que el de haber sido dictado por el afecto y la honradez.

Recibiste otros recortes de artículos míos, que te mandé en cartas anteriores? Lamento que los premios del Concurso del Centro Gallego, no fueran discernidos de otro modo. No por mí, ciertamente, pues me considero excesivamente pagado con la distinción de que me hicieron objeto. Pero sí por haberle atribuido una categoría que no tiene al libro Caminando al sol de Galicia , por ejemplo. Yo aún no contesté a la comunicación que me dirigieron notificándome el otorgamiento del premio. Qué hicieron con el sobrepremio que dedicaban a las obras escritas en gallego? Yo creí que me concederían, por lo menos, la parte proporcional, pero nada me han dicho. Y la medalla de oro quedó sin adjudicar? Te agradecería que cuando se modifique el sistema del concurso, me lo comuniques, ya que muchos amigos se interesan por ello, y desearían presentar trabajos. No habría medio de que me enviáseis la Revista del Centro Gallego, periódicamente?

Hace tiempo me dirigí, por medio de Prada, a Pita , Blanco Amor, [Delgado] Gurriarán y Espasandín, solicitándoles colaboración poética para una Antología que estoy preparando con gran calma y cariño. Hasta ahora sólo me contestó el primero, y no sé a que atribuir el silencio de los demás.
Os felicito, efusivamente, por el éxito de esa Exposición de Autores y Libros Gallegos. Me imagino la significación que habrá tenido en el orden cultural, pues bien sé la solvencia y seriedad con que la habréis preparado.

Lo que me cuentas de Ventura, no me extraña nada. Fué siempre un desaprensivo y continúa siéndolo. A Poch lo recuerdo perfectamente, pero no sabía que estaba en Buenos Aires de primer Secretario de Embajada. Desde luego, tiene ante sí una magnífica carrera, ya que es todavía muy joven.
Dale a Colmeiro mi enhorabuena por el triunfo obtenido en su Exposición. Desde luego, no me extraña nada, teniendo en cuenta el vigor y la categoría de su pintura. De la Exposición de tus dibujos, espero que obtenga el éxito que merece. Lo que no recibí aún fué la monografía de que me hablas. Convenía que me enviaseis las novedades editoriales de cultura gallega, que aparezcan por ahí. Es conveniente que se tenga noticia de ellas por aquí, y yo me encargaría con mucho gusto de airearlas en los reportajes que hago semanalmente en La Noche.

Yo sigo trabajando con exceso. De bien buena gana consagraría más tiempo para atender a mis aficiones literarias, pero la labor diaria me absorbe demasiado tiempo. Plácido se marchó para Londres el mes pasado. Se fué a vivir allí con su familia, pues en aquellas tierras tiene sus intereses. Ya supondrás cuanto sentimos su marcha, tratándose como se trataba, de un excelente amigo. Maside acaba de atravesar por el doloroso trance de la muerte de su madre a la que, como sabes, quería muchísimo. Sigue trabajando y haciendo labor cada día más mejorada. Hace poco murió Virgilio Blanco, en su aldea; yo le había comprado unos días antes, su último cuadro. Creo que era un pintor interesante y con personalidad. Si os interesase para la Revista del Centro Gallego, podría enviaros un artículo acerca de su arte.
¿No habrá posibilidad de publicar mi Literatura Gallega? Si la hubiese, quisiera corregirla en algunos aspectos. De no haberla, te agradecería que me enviases unos dibujos tuyos, y el prólogo de Dieste, para ver la manera de editarla aquí.

¿Qué es de Prada? Hace mucho tiempo que no tengo noticias suyas. Y los demás amigos? Aquilino, Manteiga y Fole siguen como siempre. Al primero lo veo con frecuencia, y con el último me carteo de vez en cuando.

Bueno, nada más. Repito mis felicitaciones por tus merecidos triunfos artísticos y literarios. Te envía el cordial abrazo de siempre.


Paco

1948-10-25 Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.

1948-11-13 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 13/11/1948


[Manuscrito:] Waynesburg, 13 de noviembre de 1948

Queridos Luis y Maruja:

Hace cosa de un par de semanas hemos enviado a Maruja Salgués un paraguas para Maruja, obsequio de Alicia y Cuqui, y un chaquetón de trabajo de los que aquí se estilan, para Luis de mi parte. Tuvimos ya acuse de recibo de Maruja, a punto de poner el pie en el estribo en el ómnibus para Nueva Orleans, de modo que, a menos que algo anómalo ocurra, os llegará con ella (o ellos). Hemos comprado lo mayor que encontramos, y si bien está de acuerdo con las medidas que nos enviasteis, no nos sentimos muy seguros de que la gran humanidad de Luis quepa dentro. (Esperamos que no habrá susceptibilidad por su parte a estos comentarios, tanto menos cuanto que yo mismo estoy echando una barriga espléndida esta última temporada como consecuencia de un casi claudicante sedentarismo desde que la huerta entró en estado de letargo con la otoñada). Esperamos que para Navidad estarán ahí, y si bien la estación en que os encuentran no es la más apropiada para sacarles partido de inmediato, todo es cosa de tomar precauciones con la polilla y esperar el cambio de estación. Aquí a estas alturas estamos tiritando ya, con las estufas encendidas casi noche y día, y no tardarán en aparecer las primeras folerpiñas de neve. No sé cómo se me vino a las mientes esta palabra, pero nada tiene de particular escribiéndoos a vosotros. Por otra parte, estoy cada día más enzarzado con las palabras vernáculas, aunque cuento con poco material de información en este minúsculo Waynesburg. Por cierto, acabo de perdirle a Trelles, el de Atlántida, la gramática histórica portuguesa de J. Nuñes que acabo de encontrar anunciada en un catálogo de la librería Panamericana de Buenos Aires, Lima 707. Pero volvamos al tiempo. Los árboles acabaron de desprenderse de sus espléndidas galas otoñales, más espléndidas en general que las de primavera. Yo nunca vi hojas como éstas de aquí. Algunos días salimos Alicia y yo de paseo y a cada paso nos deteníamos para admirarnos de los colores de las hojas, rojas de óxido, amarillas, anaranjadas, castañas, verde amarillentas... algo imposible de sugerir en palabras. Y luego la terrible exclamación: “¡Si estuvieran aquí Luis y Colmeiro!...” Este paisaje es algo sorprendente. Uno cree haber visto mucho en España y fuera de ella, y tiende a creerse autorizado a hablar de paisaje. Pero de pronto le ponen delante de un rincón del mundo o de un pedazo de mar y acaba por reconocer que, de hecho, aquello no lo has visto nunca.
Aquí el ambiente parece mucho más encalmado con el transcurso de las elecciones y con el jarro de agua fría que le echaron a muchos millones de americanos y los ánimos que dieron a bastantes más. Ojalá esto entre ahora en un período de paz interior y se pueda otear el horizonte sin sobresaltos para bien de todos, sin excluiros ni mucho menos a vosotros, cuya situación nos angustia. Habéis recibido una carta mía para Dieste, cuyo paradero desconozco. En una suya me hablaba con gran optimismo, que ojalá se confirme, sobre todo en sus promesas literarias. En el catálogo de la Librería Panamericana está anunciado el libro de Poseidón ilustrado por Luis con los Autos de Gil Vicente. ¿Qué tal salió la impresión de los dibujos? Voy a ver si lo encuentro en alguno de los muchos catálogos que me mandan de Nueva York para adquirirlo; y bien sabe Dios que me arrepiento de n haberle arrancado a Merli la promesa que hizo de regalarme uno de los originales. Creo que Luis debe ilustrar más libros de la Edad Media, como el Libro de Buen Amor, el Conde Lucanor, La Crónica Troyana, los primeros libros de caballerías y cosas por el estilo por ese complejo de humanidad que encierran. Claro que si no lo ha hecho, la culpa no es suya, pero quien vea a Gil Vicente, Quevedo, Gobineau, las leyendas gallegas y sus cuadros incluso, no podrá menos de maravillarse de su fidelidad al espíritu legendario de esa larga y soberbia época donde hirvieron a borbollones todos los fermentos de un mundo todavía agitado y en trance de partos colosales. Vistas las cosas con cierta perspectiva histórica nos muestran cuán lejos nos encontramos –por fortuna– de haber agotado o racionalizado ese torrente de pasiones, pecados, sueños, alegrías, hambres, pestes, crímenes, santidades, heroísmos, traiciones, altanerías, humillaciones,... que Luis ha visto y ve tan magistralmente. ¡Quién tuviera un milloncejo de dólares en la mano! No sé si conoces, Luis, una edición de Gil Vicente publicada en Madrid por Carolina Michaelis de Vasconcelos. La he visto anunciada en alguna parte y creo que debe interesarte, pues hay en ella muchas cosas ignoradas hasta entonces. Yo tengo el libro editado ahí por Molinari, pero aparte del texto, que es precioso, poco dice sobre la época, que debió ser interesantísima, el estado de la lengua y otras cosas que la Michaelis no dejará de tratar.
Hemos recibido un número de La Nación enviado por unas amigas inglesas de Alicia, y por él vimos que a Castañino le han otorgado el primer premio en la exposición nacional o casi así. Nos alegramos mucho por ser un camarada ideal; ahora recuerdo muy bien aquella tarde memorable que pasamos en su casa todos juntos, vosotros, Varela, Alonso, etc. Me trajo a la memoria a Castañino sus elogios del cuadro de Luis pintado para Melella, que debe ser soberbio, como si todos los suyos o todos mejor dicho, sobre todo este que aquí tenemos, el San Eros, la santidad de la Edad Media del cuento. ¿Cuándo hacéis una fotografía y nos la mandáis? Melella es un gran fotógrafo o al menos tiene muy buenas cámaras y amigos fotógrafos, que le harán cuantas fotos quiera. Y aquí rabiamos por ver ese cuadro, aunque sea descolorido.
¿Sabéis algo de Ayala? A propósito, el retrato de Nina es muy original y muy fiel a lo profundo del modelo. Pues bien; le mandé una traducción de un artículo escrito por una profesora de aquí sobre el Premio Nobel de Literatura, así con mayúscula, y nada sé de él, como no sea lo que Luis me ha dicho: si se tratara de algo mío, me tendría sin cuidado, pero trátase de una persona que no tiene por que poner demasiado crédito en mi palabra. Si lo veis, decidle que, francamente, si le interesan el trabajo y las condiciones económicas –cinco ejemplares o seis de la revista para mandar al autor y a sus editores, pues así lo han exigido– que me lo devuelva. No es impaciencia personal, sino refleja; la autora quisiera verlo publicado pronto, sobre todo ahora con ocasión del premio otorgado a Eliot, y por mi parte quisiera verme al margen del asunto. Esto es todo. Decidle a Perrota que se ha expuesto aquí la Cantata y que gustó mucho a estudiantes y profesores, sobre todo las reproducciones. Estoy pensando en la manera de hacer una exposición en petit comité en mi sección de español de los libros de Luis. Pertenezco como miembro honorario a una de las fraternidades de estudiantes, la Kapa, Sigma, Kapa –esto será para vosotros, como para mí al principio, un galimatías– y espero que ella patrocine la idea. Ya os diré.
Bueno, jóvenes, no os quejéis de esta carta escrita con la mesa de trabajo hecha una leonera. Muchos abrazos de vuestros Oteros.
Recuerdos a vuestros padres en primer término y a la interminable lista de amigos, sin olvidar ninguno, de nuestra parte. Escribid.

[Otero Espasandín]

1948-12-02 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 02/12/1948

Buenos Aires, 2 de diciembre de 1948


Querido amigo:

Recibí tu carta y el recorte de tu artículo sobre mi libro que te agradezco de todo corazón. No sabes cuanta alegría nos produce a todos los que estamos aquí el saber que alguien ahí puede recordarnos y que toda nuestra obra, hecha y pensada en Galicia, tenga en esa su pequeña y generosa publicidad. El temor nuestro, de los que trabajamos en medio de la indiferencia terrible de esta colectividad, es de que nuestras obras no tengan siquiera el acogimiento debido, que tendría de ser hecha en Galicia, por las gentes de ahí. Hemos conquistado el público argentino y a todos nosotros nos estiman en los medios intelectuales de estos países, pero tenemos la desdicha de que esta obra no llega a esa y de que solo interesa a diez o doce o algunos pocos más de los gallegos que aquí residen. Tres hojas de ruda tuvo aquí un importante éxito de crítica y por mi parte estoy bastante contento de ese éxito, como de los otros éxitos de los que aquí trabajan, porque ellos están ofrendados, como el mio, aunque no conste en las primeras páginas de cada libro o en los catálogos de las exposiciones, a Galicia y a los amigos que estáis ahí. Repito, te agradezco mucho tu nota, aunque los términos elogiosos de ella estén exagerados por nuestra amistad.

Sospecho que Prada, a quien hace dias que no veo, pero a quien veré seguramente mañana, te habrá dado noticia de que el premio tuyo del Centro Gallego va acompañado del tanto por ciento destinado a las obras escritas en gallego. La medalla de oro dejó de adjuntarse a partir del primer concurso. Por mi parte hice en septiembre una exposición de pintura con mucho éxito y de cuyos beneficios que no son muchos, algo más que los viajes, es probable que marche a pasar unos meses, o unos años, según como pueda arreglármelas, a Francia o a Bélgica. Quizá lo haga en el mes de febrero si no se me presenta hasta entonces ningún problema familiar referente a la salud de mis padres, que lo impida. Colmeiro sale para París a primeros del año que viene y tambien Dieste se marcha a Italia quizá a fines del mes que corremos. Esto cada día se pone peor para nosotros. Me gustaría ir a Londres, quizá aprovechar la estancia de Plácido Castro en esa ciudad para ir desde París, pues allí no conozco ningún amigo y debe de ser muy dificil defenderse en ella sin el conocimiento del idioma. Me gustaría tener la dirección de Plácido, que tu me la enviases, aunque temo que no me conteste por pereza. Si tú te escribes regularmente con él, escríbele sobre esto. Te lo agradecería mucho, pero de todas maneras envíame la dirección.

Sentí mucho la noticia del fallecimiento de la madre de Maside. Yo no quiero escribirle sobre esto. La recuerdo perfectamente, recuerdo la magnífica señora que era y lo que tenía de común con mi madre. Recuerdo su suavidad y su discreción y el hondo cariño que sentía por ella Maside. Pero no quiero escribirle a Maside a tanta distancia hablando de esto. Si algún dia regresamos y tenemos la fortuna de volvernos a encontrar, no podéis saber como deseamos ese dia, hablaremos del recuerdo que tengo de su madre y de otros muchos recuerdos de los cuales es dificil escribir.

¿Qué hace Fole? ¿Cuál es su dirección? No sabe él cuanto le he buscado por gentes de Lugo y por amigos comunes sin llegar a saber nunca nada de él. ¿Y Constantino Diaz ? ¿José Maria Dominguez ?
Es posible que el Centro Gallego a proposición mía te encargue la corresponsalía en Galicia de su Revista para noticias, sobre todo de orden cultural. No sé cuando, pero en el transcurso de estas primeras semanas que vienen se decidirá el nombramiento si no se tuercen las cosas. Prada va a ayudarnos. Te ruego que aceptes perdonándome por no haberte consultado antes. No hables de esto con nadie aún.

Por correo aparte te envío la monografía de Lorenzo Varela sobre mi pintura y tambien se la envío a Maside.

Escríbeme. Un gran abrazo amigo de

Seoane

1948-12-13 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 13/12/1948


Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948

Querido Luis:

Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de

Alicia

1948-12-23 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Nova York
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 23/12/1948

Vigo 23-dic. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Bartolomé Mitre 3793. 2º F.
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu cariñosa carta, con la monografía que me acompañas. Las reproducciones de tu pintura han sido para mí una verdadera revelación, pues desconocía por completo la labor que en este orden realizaste. Aún no tuve ocasión de hablar con Maside, pero supongo que su impresión será tan grata como la mía. Observo que estás realizando una obra de gran envergadura y que no has perdido tiempo. Y ya no sólo en el campo del arte, puesto que como anteriormente te dije, las narraciones de Tres hojas de ruda y un ajo verde son francamente interesantes y de un original e indiscutible valor literario.

De Prada no sé nada hace la mar de tiempo, a pesar de que le he escrito tres cartas, a ninguna de las cuales tuve contestación. No me explico a que puede ser debido su silencio, que no es en él norma habitual.

No sé si sabes que estoy dando remate a una Antología de la lírica gallega. Pretendo hacer una cosa nueva y rigurosa. Representaré en ella, ampliamente, a nuestros poetas mayores, mientras que para los poetas menores dejaré poco espacio; fuera dejaré, como es lógico, a todos los poetastros que, por el mero hecho de escribir en gallego, no son acreedores a la selección. Veremos si consigo una cosa que resista la lectura de cuantos se interesen por los verdaderos valores líricos. Por cierto que he solicitado de Blanco Amor y de Otero Espasandín una colaboración que no me prestaron no sé porque causas.

Hace unos días recibí carta de Colmeiro, anunciándome el envío de la monografía de Dieste. Cuando ésta llegue a mi poder, le contestaré.

Próximamente te enviaré el artículo–resumen de la labor cultural realizada en Galicia durante el año que ahora termina. En él recojo, también, la realizada ahí de la que yo tengo noticia.
De Plácido no tengo noticias hace tiempo, de manera que no sé si a estas horas se hallará en Londres. La última carta que me escribió estaba fechada en Portugal; en ella dedicaba un gran espacio a contarme las gracias de su hija, que es ahijada mía. Tiene ya cuatro hijos y son para él una verdadera obsesión, pues siempre está pendiente de ellos. De todos modos, y aún cuando no hubiese llegado a Inglaterra cuando tu vayas, puedo yo dirigirte a personas que te orienten durante tu estancia allí. No tienes más que avisarme y te enviaré dos ó tres cartas de presentación para gentes interesantes en el terreno literario.

Fole sigue viviendo en Lugo. Me escribo con él con bastante regularidad. Su dirección es “Cine España – Lugo”. Constantino Díaz se estableció de abogado en Mondoñedo y creo que trabaja mucho. José María Domínguez está en Inglaterra desde hace varios años, creo que de lector de español o algo así, en una Universidad británica.

Te agradezco tu gestión sobre la corresponsalía de la Revista del Centro Gallego. Varias veces te pedí que me la enviases regularmente. ¿No podrías hacerlo a partir de la llegada de esta carta? Nada más por el momento. En espera de tus noticias, te envía el cordial abrazo de siempre.


Fernández Riego

[Manuscrito]
Varios amigos de aquí me preguntan sobre las bases que rigen actualmente para poder optar al concurso del Centro Gallego. ¿Quieres hacer el favor de indicarme lo que haya acerca del particular?

1949-00-00 Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 00/00/1949


París, 1949

Querido Seoane:

En su ya poco lejano día, recibí tu carta desde Inglaterra. Luego he sabido de ti por diversos amigos: Sabartés me dijo que te había visto y que sabía que te había ido bien en la exposición; que te habías comprado un pequeña imprenta y que no pensabas volver por Europa antes de dos años. Luego Pastor me ha confirmado casi todas esas noticias y me ha precisado que, en efecto, vendiste varias cosas en Londres y que dejaste otras apalabradas, como se dice, y, por tanto, de venta casi segura, y también que habías comprado una imprenta chica para hacer pequeñas tiradas de dibujos, etc. También me dijo que, según el creía, no pensabas volver por aquí hasta bastante tiempo. Esa noticia, repetida, me sorprendió un poco y por eso, si alguna vez me escribes, haz el favor de decirme cómo es la cosa. No porque naturalmente no seas dueño de hacer las cosas como mejor lo creas, sino porque como en principio habíamos pensado las cosas de otra manera, no sé si acaso hay para ti alguna novedad que modifique lo conversado. Me gustaría mucho que me lo dijeras o, en caso contrario, que también me confirmes lo que haya.
Por mi parte, he tardado más de lo que pensaba en contestarte, porque nuestro amigo Gascó Contell tardó en regresar de España más de lo que él mismo pensaba, según me ha dicho; porque yo mismo, por un cambio de liceo y por lo tanto de horarios, he estado estos primeros tiempos sin poder disponer de horas libres que coincidiesen con las indicadas para verlo; porque en dos ocasiones fui a verlo por la mañana y no tuve la suerte de encontrarlo. En fin, al cabo, le he visto y hemos hablado mucho. Y aparte de las cosas que me ha contado de España, sin querer soltar más prenda de lo nuestro, me ha pedido varias y repetidas y subrayadas veces que te escriba con urgencia y que te pida que, con urgencia, contestes sí o no. Hasta donde he podido comprender su prisa por tener esa contestación un tanto lacónica, me parece que en parte se debe a las razones que dices que con la Ilustración piensa ampliar muchas cosas, hacerlo todo en grande y especialmente lo de los números dedicados a otros países, que dice ya tienen proyectados un número sueco, suizo, noruego, danés, etc. Naturalmente, no sé hasta qué punto sea o no cierto. Por otra parte, acaso él, personalmente, Gascó, se siente en efecto con alguna posibilidad, después de su regreso de España, que le convierte en señor importante y que, por lo tanto, lo único que desea es saber realmente si sí o no vamos a hacer algo con el número argentino –dejando entender que él ya no puede estar pendiente de una sola cosa y que en cierto modo no puede perder mucho tiempo... Todo eso adornado con la salsa de amabilidad y marrullería de comerciante y buen hombre, al mismo tiempo, que tú le conoces. Por lo tanto, te digo lo que él me ha dicho sin, por mi parte, hacer la menor ilusión en cuanto a la urgencia con que tú puedas mover ahí las cosas.
En cuanto a la credencial, me dijo que hace tiempo ha salido. Hasta pareció asombrarse un poco cuando yo le hablé de esto, ya que me dijo que hacía mucho tiempo que la había mandado. Con ese motivo, me habló de algo que no entendí yo muy bien. Hizo una alusión vaya y que no aclaró lo suficiente, cuando yo le sugerí que lo hiciese, acerca de ese u otro documento en el que como ya sabía yo por error no figuraba mi nombre. No sé nada ni puedo imaginarlo. Si acaso tú sabes algo, ya me dirás de lo que se trata.
De mí, poco nuevo puedo contarte, ya que tú sabes como transcurre aquí mi vida. Sensiblemente, lo mismo que el invierno pasado. Ahora estoy trabajando un poco más por lo que tengo un poco menos de mal humor que otras veces. Ahora esta apareciendo mi novela Don Manuel del León en Europa. Quizá alcance a publicarla este mismo año en libro y si no, ya parece estar resuelto lo de su publicación para la temporada que viene. De mi libro de poemas, anda mejor de lo que yo suponía y he tenido alguna crítica interesante. Ahora está aquí Aparicio a quien veo con alguna frecuencia. Ángeles Ortiz me dijo ayer que está por llegar Torrallardona. Como ves, no se pierde el contacto con las cosas de ahí. ¿Cómo las has encontrado tú a su regreso? ¿Has visto ya a muchos amigos? Yo, en este momento, me dispongo a poner un poco al día la correspondencia con los amigos de ahí a los que, avergonzado lo digo, hace siglos que no escribo. Como por otra parte hacen ellos y ¡ay! también los Dieste de quienes no he tenido una sola [manuscrito:] letra, ¿sabes tú su dirección? ¿Van a continuar en Londres?

Abrazos de Claudi y míos para Maruja.

Arturo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Escribe.

(Información do sobre:)

M. Luis Seoane
Hotel Saint-Michel
19, rue Cujas
París (5e)

Rem. A. Serrano Plaja
L Merigate. Poitiers (Vienne)

1949-00-00 Mencionado/a
de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 00/00/1949


[1949]

Luis y Maruja:

Vuestras noticias, noticias de vuestras vidas, me llegan por muchos conductos: cartas, diarios, radios. Todo ello anuncia y certifica tus merecidos éxitos. Y especialmente tus dos cartas –Varela y Cuadrado por la que se descubre tu felicidad en Londres y tu seguridad en el triunfo. En París debes tener tres cartas mías sobre asuntos que ya contestarás.
Hace unos días te mandé por avión los tres libros que pediste. Todo lo que dices de Botella al mar es un orgullo para nuestras ediciones siempre entre el riesgo y la aventura.
Me alegra mucho lo que dices del comportamiento de Plácido Castro, tan buen gallego, a quien recuerdo con la mayor simpatía. Dale mis saludos. Estos días estoy encendido con noticias de Galicia con la maravillosa correspondencia de Esther de Cáceres. Lo único malo es la muerte de Manteiga y el agravamiento de la enfermedad de Castelao.
Supongo (que) habrás recibido un cable el día 13, el día de la inauguración de la Exposición de Torrallardona. Todos están encantados con tus actuaciones por Europa, actuación que nosotros divulgamos por todas partes. Torrallardona sale para París en el mes de octubre, becado por los franceses. Creo que no vendió nada en la exposición.
Julio Rinaldini, que se encargó de la presentación de Parra, me dice que veas a su hijo Luis María Rinaldini, que vive en 85-Castle Street. Cambridge. Dice que él te presente a sus amigos, en especial a Camacho, de la BBC. Sigue diciendo Rinaldini que, tanto su hijo como Camacho, pueden ponerte en contacto con Cyrill Conolly, director de Horizon. Y sigue diciendo que veas también de parte de él al pintor Trevelyan, de la galería Lefebre; pueden informarte en el Consejo Británico. Todos ellos hablan el castellano. Como ves, Rinaldini está bien.
Encontré a D. Lorenzo Luzurriaga que me dice que su hija está en Londres. Le escribió dando tu dirección para que te visite.
Hoy me habló Guillermo de Torre. Dice que tuvo carta de Dieste que es encontró con Salazar Chapela. Aconseja que le saludes en nombre de él. Yo conocí a Salazar Chapela en el Ministerio de la Gobernación. Y salúdale en mi nombre.
Se inauguró la exposición de Parra. Fue todo un éxito. Veremos como le va. El primer día vendió 5. Claro que no tanto como Palmeiro que ha sido algo milagroso. Vendió casi todo... Parra te quiere y admira mucho. (Tu pintura vale mucho. Le gusta más que la de Colmeiro. Le dimos una gran comida. Todos españoles y peruanos. Los argentinos siempre en la Luna.
Estamos impacientes por tenerte otra vez por aquí. Todos te quieren y recuerdan. Saludos muchos. Todo Nova. Odilda y Antonio. Perrotta, López, Manolo, los empleados. Severo casi llora cuando le comunicamos tus noticias desde Londres.
Varela por aquí anda sin hacer nada. Hizo un hermoso prólogo para el escultor Alonso. Ahora está escribiendo un gran libro de poemas sobre el Río de la Plata. Su vida particular siempre como Botella al mar. Y siempre piensa marchar.

Y recibid el mejor abrazo de María Julia y Arturo.

Arturo

[Manuscrito na esquina superior dereita por Aznar?:] Un gran abrazo de Aznar con la recomendación de que no reavive la vieja rivalidad naval galaico–argentina.

1949-01-25 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 25/01/1949

Buenos Aires, 25 de enero de 1949
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
Vigo.


Querido amigo:

Me alegro que te hubiese interesado la monografía de Lorenzo Varela sobre mi pintura y me gustaría conocer la opinión de Maside. He trabajado mucho, no siempre con buenos resultados como es natural, pero desde el 45 me siento seguro en pintura, y aunque cambiando y volviendo a empezar y ensayando técnicas distintas etc., estoy contento sobretodo de lo que tengo que hacer. A Colmeiro, a Dieste, etc., les interesa mucho lo que hago y la crítica de arte de aquí y de Montevideo, bastante estúpida y petulante, me cuentan entre los pintores más destacados a pesar de mi “extranjería”.

Desde luego como habrás podido notar en la monografía, toda mi obra está dedicada a Galicia, así como toda la hecha por casi todos nosotros en América y mi único deseo actual es poder exponerla pronto en cualquiera de las ciudades de nuestra tierra. Pero dejemos esto. De todas maneras te advierto que las reproducciones de la monografía no dan la menor idea del color y de la materia de mis cuadros que es, a mi juicio, lo más importante de ellos.

Para tu antología de la lírica gallega te envío nuevamente los cuatro poemas de Lorenzo Varela y la Muiñeira de Dieste, hechos como prólogo todos ellos a 2 ediciones de libros de grabados mios, Maria Pita e tres grabados medioevales, y Muiñeira, que es a mi juicio lo mejor publicado en América en idioma gallego de poesía en los últimos años. Lorenzo Varela publicó hace cuatro o cinco años Torres de amor poemas en castellano que tuvieron extraordinario éxito en todo el continente. Después publicó diversos libros de crítica de arte y un prólogo magnífico a una antología hecha por él mismo de crítica de arte de Baudelaire . Continúa publicando poesía en revistas literarias y creo que ahora tiene en preparación otro libro. Es de Monterroso, Provincia de Lugo, aunque nacido por accidente como muchos otros gallegos en La Habana.

Blanco Amor no ha publicado nada en gallego por lo menos desde Poema en catro tempos y su poesía castellana es muy mediocre. Otero Espasandín ha publicado algún que otro poema suelto que trataré de encontrarte. El no guarda nada suyo de poesía porque es un hombre extraordinariamente descontento de lo que hace. Estos dias leí la noticia con un breve resumen, de que un profesor Flores , gallego, dió una conferencia en la Sorbona sobre poesía gallega contemporánea, citando a gente muy dispar como por ej. Aquilino y Castroviejo y a otros quizá nuevos a quienes no conozco. Creo desde luego que tu antología tendrá mucho éxito y hace verdadera falta, pues las que existen, las de Alvaro , están hechas con un criterio de amontonarlo todo y publicarlo todo, absurdo, y son realmente malas.

Colmeiro llegó el 20 de este mes a París. Aún no tenemos noticias de él. Dieste debe de llegar tambien uno de estos dias a Amberes camino de Francia e Italia. Yo marcharé a fines del mes que viene a Francia, estos dias estoy arreglando mis documentos, permisos para sacar cuadros, etc. Todos vamos nuevamente a la ventura, sin dinero, con el suficiente para resistir tres o cuatro meses y emigrantes al revés. Esto no se puede soportar más tiempo. Me interesaría si te parece oportuno y puedes hacerlo, que les escribieses a tus amigos de Londres sobre la posibilidad de una exposición mia en esa ciudad. Yo les enviaría, mandándome tu las direcciones, datos, monografía, etc. Sería para la temporada que viene, alrededor de octubre.

El Centro Gallego espera respuesta a una carta que te escribió designándote corresponsal y te van a escribir hoy o mañana solicitándote la compra de fotografías para la tapa de la revista. Al comprarlas debes de tener en cuenta que las de Ksado anteriores al año 38 son muy conocidas en esta.

Escríbeme enseguida. A Maside voy a escribirle unos de estos dias. Saludos. Te abraza tu incondicional amigo:

L. Seoane

1949-02-05 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 05/02/1949

Vigo 5-feb 1949
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Acabo de recibir tu carta. Ya me he dado cuenta de que las reproducciones de tus cuadros que figuran en la monografía de Lorenzo Varela no pueden dar la impresión del color y de la materia de esos cuadros. Sin embargo, aun sin contar con ese hecho importantísimo, lo cierto es que revelan un verdadero temperamento pictórico. Por eso no me extrañan los éxitos que has logrado, y los que lograrás en el futuro. También yo tengo deseos de ver a Maside para cambiar impresiones con él sobre tu pintura. Hasta ahora no pude hacerlo porque lleva una temporada en Santiago. Sin embargo, no tardará en venir a Vigo. Estoy seguro que su opinión habrá de ser semejante a la mía. Por cierto que tu libro Tres hojas de ruda... le ha gustado mucho. Una tarde hemos hablado de él y me dijo que lo había leído y que lo encontraba interesantísimo y original.
Te agradezco mucho los poemas que me envías para la Antología. El de Dieste, sobre todo, tiene un gran encanto poético. Me interesaría mucho que me enviases alguno de Otero Espasandín para añadir a los que ya tengo, así como algunos datos biográficos suyos. ¿Lo harás? Si en alguno de sus artículos o publicaciones figurase alguna opinión del autor sobre la poesía, también te estimaría que me la mandases. Pienso estructurar la Antología, de un modo parecido al que siguió Gerardo Diego para la suya de líricos castellanos contemporáneos.

Siguiendo tus indicaciones, uno de estos días escribiré a Londres para que me indiquen las posibilidades de una Exposición de tu pintura allí. Cuando obtenga contestación, te escribiré para que tú les remitas los datos necesarios. Si para entonces has salido de viaje, envíame la dirección donde te encuentres.

Supongo que el Centro Gallego habrá recibido una carta mía aceptando la propuesta que me hicieron. En ella les remití la primera colaboración. No sé si responde al propósito que ellos tienen, pues nada me precisaron acerca del particular. Yo les pedía instrucciones concretas para ajustarme a ellas en lo futuro. Hasta ahora no recibí contestación, ni tampoco la carta de que me hablas sobre la compra de fotografías para la portada de la Revista.

Te agradecería que les indicases, en mi nombre, que me hagan efectivo el importe del premio del concurso de 1946, en la forma que tú creas más oportuna. Hace mucho tiempo que me comunicaron que estaba a mi disposición, pero yo lo fuí dejando. Convenía, también, advertirles lo de la parte que me corresponde por ser el trabajo en gallego, ya que nada me decían acerca de tal extremo.

Esta noche vamos a darle una cena–homenaje a Laxeiro, por el éxito alcanzado en su última Exposición. Te advierto que exhibió en ella cuadros recientes, de verdadero interés.
Recibe el fuerte abrazo de siempre, de

F del R.

1949-02-08 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 08/02/1949


[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.

Querido Luis:

Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor

Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean

Alicia y Cuqui

[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.

1949-05-21 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 21/05/1949


Buenos Aires, mayo 21 de 1949
[Manuscrito:] Sábado, 16 horas

Sr. Luis Seoane
París

Querido Seoane:

Recibí tu segunda carta que en parte destiné a [Luis] Falcini como continuación de la que me escribiste. Antes había recibido otra fechada en Dackar. Luego leí la carta que enviaste a Falcini. Me doy cuenta de que tu destinatario porteño actual es una persona colectiva y que lo que escribes –tus impresiones– lo escribes pensando en todos. Fenómeno de nostalgia, tal vez; de distancia y por ende de agrupamiento, quizá. Te imagino fervorizado ante el espectáculo de una ciudad y unas cosas con solera, soñadas durante muchos años. Yo también pienso en París un poco porque me gustaría vivirla con profundidad y otro poco porque querría huir de esta ciudad tan llena de falsedades y tan gruesa. No lo digo por señoritismo de gustos; lo digo por cansancio de estar entre gentes pesadas e inmorales. Por más que uno se aísle entre sus iguales, la boñiga del contorno huele de manera insoportable.
Eso que dices de las gentes de Francia acerca de su don de simpatía o de su calidad humana debe ser fruto de sus largos recientes sufrimientos y de pensar su propia realidad con menos soberbia o con ninguna. No era así antes. Y no debió serlo, seguramente, porque era tradicional la opinión de que el francés (acaso el de París, el francés cosmopolita y resentido por la prepotencia del americano rico y atropellador) miraba con menosprecio todo lo que no procediese de Francia. Jules Romains descubre esa llaneza, esa condición de humanidad predispuesta a la comprensión y a la inteligencia, a su regreso de Estados Unidos luego de acabada la guerra. Pero de todos modos, es indiscutible que el pueblo francés, como el italiano y como el español se nos presenta enterizo, agradable y noble. Eso lo experimenté en España y en todas partes con las gentes trabajadoras del campo y de la ciudad.
Tengo la responsabilidad de haber lanzado la idea de que te designasen para el Congreso de la Paz. De eso hablé con Giudice y con Thenon cuando me vinieron a comunicar que yo había sido designado para ir como delegado. Me tuvieron medio loco en los trámites del pasaporte y el pasaje. Yo había dispuesto lanzarme a París por un mes, pero fallaron las finanzas. Giudice me dijo que Marianetti había llevado las credenciales para ti. No sé que hubo de cierto. Y la idea de haberte propuesto se la transmití a Falcini, quien carga con la responsabilidad de haberte propuesto en la S. de A. P. Lamento mi fracasado viaje que dejaré para otra ocasión. Todo lo relativo al Congreso aquí estuvo lleno de improvisación. Sospecho que, como dices, las cosas no debieron estar muy bien organizadas y que el enfoque de la paz con respecto a los problemas sudamericanos pudo haber sido mejor. Leí todos los boletines. Algunos discursos fueron magníficos. Aquí formamos un comité por la paz y esperamos poder juntar el dinero para editar todos los discursos.
Desde que te fuiste las cosas de aquí han seguido el mismo estilo y el país está barranca abajo. Sospecho que te interesará saber si ocurrió algo con tus inquilinos. Creo que repetí varias veces algunas malas palabras –como decimos los descendientes de italianos– porque no hiciste las cosas como te las aconsejé; me habría sido más fácil mi gestión. Con todo te cuento en pocas palabras: el tío a quien le diste el departamento metió dos matrimonios; una mujer churra de mal genio armó varias broncas a la otra mujer y los hombres ídem. La portera, sin saber que hacer ante las quejas de las vecinas. La churra solía ir a la puerta de calle en ropas trasparentes... Melella sin dar pie con bola y temiendo que perdieras el dep. porque el dueño de la casa solía hacer guardia para pescar alguno de los escandaletes que, aunque a puertas cerradas, dejaba escapar la altisonancia. Total: que en un día de lluvia tuve que ir al departamento. Hablé con la portera y con los esposos –digo con la pareja– más accesibles, que estaban decididos a dejar el sitio. Les aconsejé que lo dejasen, pensando que de esta manera uno de los interlocutores de las broncas al desaparecer las habría hecho imposible en adelante. Así fue. Todos contentos. Pero al día siguiente entró a ocupar la habitación desocupada una señora con un gran mastín. El perro, en ausencia de la dama, armaba sus broncas particulares y soliloquistas ladrando a todo trapo y los vecinos... otra vez. Y la portera y Mellela. Entonces llamé al tío y le expliqué: 1º que se trataba de ponerle bozal al perro; 2º de salvar él los 7.000$ y tú el Dto. Lo comprendió. Me dijo que el matrimonio restante dejaría la casa a fin de mes (abril) y que entrarían en sustitución dos obreros. Le hice toda clase de recomendaciones acerca del comportamiento que debían seguir y le expliqué que yo podía hacerle abandonar la casa en un periquete. (Yo sé que no puedo hacer nada porque no tengo ninguno de los papeles que te aconsejé...). Parece que todo está bien ahora porque no he tenido noticias catastróficas.
Expuso [Orlando] Pierri.

IMPORTANTE. Los francos. Hablé con Losada. Diez días antes de recibir tu carta (tu carta no tenía fecha). Losada me había enterado de las dificultades puestas por el gobierno francés a la entrega de fondos. Cuando Losada te prometió la entrega en francos, se fundaba en sus propias experiencias de poco tiempo antes. Ahora espera ver la manera de hacértelos llegar. O la bolsa negra o el giro bancario con las mermas consiguientes; o la compra de dólares aquí y que alguna persona te los lleve. O alguna otra solución que no te reduzca considerablemente la suma que esperabas recibir. Quedamos así: que tú me escribirías o le escribirías directamente diciéndonos cuanto tiempo puedes esperar; tiempo mediante podría darse alguna buena solución. Si transcurrido ese tiempo no se alcanza la solución mejor (la que se desea como mejor entre varias posibles), te enviaría los francos, (es decir, los 1.300 pesos en francos por giro de bolsa negra o bancario). Contesta, pues, enseguida.
Yo estoy en estos días muy atareado porque he iniciado los trámites para el remate de la casa de mi madre, y el de los muebles, y con el problema de mi vivienda. Todo un lío engorroso y con gripe...
Los amigos bien.
Saludos a [Manuel] Colmeiro y a [Rafael] Dieste y también a [Carlos] Castagnino a quien no vi el día de la despedida en casa de [Simon] Scheimberg porque no pude ir. Un abrazo cordial para ti y Maruja. Hablan ya francés?
(Fecha las cartas, escribe a destinatario individual y dinos las cosas que haces...)
No dejes de ver a Genevieve y Simone

Frontini

[Manuscrito:] Sábado 19,30 horas. Falcini, con quien hablé por teléfono hace un momento, me pidió que te diga que pronto te escribiría.

1949-06-15 Mencionado/a
de Roberto Melella, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Roberto Melella, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 15/06/1949

[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Buenos Aires, 15 de Junio de 1949

Nuestros queridos amigos Maruja y Luis Seoane:

Hoy 15, por la mañana, recibimos la carta que Luis firmara el 8 del actual en París. También está sin contestar la que Maruja escribió a Dora el 15 del anterior y como su pulso es malo por su tratamiento me pidió lo haga en su nombre. Y cumplo: “A decir verdad también nosotros vivimos un poco vuestra vida y en esa habitación alegre con dos ventanas que dan a la Avda. du Maine desde las cuales se ven esos hermosos árboles “franceses” que, aunque sean como los demás árboles por ser franceses o estar en Francia, nos parecen otra cosa. Si en el mercado abunda el pescado, qué más queréis? Mariscos y adelante... y naranjas españolas para la sed de los mariscos y un poco de borgoña también. A decir verdad, sentimos mucho nosotros no poder estar a vuestro lado. Algún día será. Dorita iría de buena gana y por ahí se oyen los proyectos que hace con sus compañeras de clase. Pero es prematuro y además... no tiene bicicleta. Respecto a la asturiana, en esta semana obtendremos el permiso para remitirle las 1.200 pesetas para que pague sus gastos de trámites en el consulado y traslado a Vigo o Bilbao para embarcarse por la Compañía DODERO, donde obtendremos su pasaje la semana entrante, para embarcar recién en Septiembre próximo. Está todo ocupado y no se puede hacer otra cosa. Seguimos escribiéndonos. Este año estuvimos en una sola Exposición: de retratos de Kantor en Müller y el mismo día en una de la Sra Shand. Se embarcó también para París hace unos 20 días. Se le despidió con una cena a la que no pudimos asistir por la salud de Roberto (que tipo este Roberto de marido que tengo). Adquirió una tráqueo-bronquitis (hace un aspavientos) y estuvo la semana pasada en cama. Ahora está completamente afónico y el especialista le impuso REPOSO VOCAL ABSOLUTO por 7 días. Imagínate si me lo impone a mí. Lo mato al médico por “atrevido”. Anoche estuvimos en la S.A.D.E. Escuchando un discurso de Freytas sobre NABUCO???. Llegamos un poco tarde, habló muy bajo y nos chupamos un frío que tosimos toda la noche. Éramos unas 30 personas y por lo que dijo mi marido que sabe MUCHO???? nadie entendió nada. Merecía mejor suerte porque Newton es un buen amigo y de verdad y sus calidades podían destacarse en la forma que correspondían, pero estas cosas que se organizan así sin el debido cuidado hacen fracasar a hombres indiscutidos y los exponen. Me pides que te cuente de Melella…Mejor que no te diga nada de él, buen granuja se me está poniendo. Está llegando tarde de noche como a las 8 y el otro día descubrí revisándole la cartera que se había gastado $10 “en menos de 15 días”. A quién mantendrá mi marido por ahí. Cuando le pregunté, se puso colorado y no supo contestar. Ahora lo hago seguir con la Privada. Pronto tendré novedades para contarte. Besos DORA. Por la Copia fiel. Certifico y doy fe”.

[rubrica]

Querido Luis: Como ya mi mujer se dio el gusto de ponerme overo y de contarlo todo, nada tengo que agregar. Sus cartas son verdaderos artículos críticos interesantísimos que los amigos nos comentamos recíprocamente leyendo la “parte pertinente” y reservando lógicamente lo que a cada uno concierne en forma particular. En el Departamento reina la paz. La rubia delirante y churrote al decir de Frontini emigró con gran dolor de Frontini y mío que ya no tenemos excusa para verla y hablarla, pero con gran alegría de la encargada que le devolvió la CALMA. Queda ahora una Sra. italiana modista con su cuñado (?) y otro Sr. y un “RROPE” que no ladra demasiado, por lo menos no ha ladrado cuando va el dueño por ahí. Las cosas en ese sentido se van normalizando por ahora. Los alquileres están al día como corresponde. Me alegra lo que Maruja y Vd. dicen de Picasso porque sin defenderlo, en su tiempo, yo también lo sentía así. Hoy salió El Hogar y un amigo nos avisó que había salido la interviú que les había hecho en París. Le envío la hoja de la revista y le mando otra a su mamá que se va a poner muy contenta.
Adelante mis queridos amigos, firme en su vocación y trabajo y que lo paséis muy bien. Todo mi cariño para vosotros, y saludos afectuosísimos para Colmeiro, Ángeles Ortiz que aún no me ha escrito y los esposos Dieste que también están en deuda epistolar conmigo, mejor dicho, con la familia Melella. Hasta otra y un fuerte abrazo de quien os quiere mucho.

Melella

Nota: Recibió carta Cuadrado ayer.

[Manuscrito:] ¡Viva Maruja! y Biba Luis! también! ¡y abajo los médicos que no dejan hablar!

1949-06-22 Mencionado/a
de Newton Freitas, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Newton Freitas, a Luís Seoane en 22/06/1949


Buenos Aires, 22 de junho de 1949

Meu querido Seoane:

Aqui cheguei há quase um mês e já me disponho a partir novamente para o Rio onde, como voce sabe, resido atualmente. Escrevi-lhe uma carta para o Recife mas aqui chegando e conversando com Cuadrado e Varela, me dou conta que voce não a recebeu. Volto a explicar o motivo do nosso desencontro no Rio. Imagine que abreviei minhas ferias em Vitória só para ter o prazer de ser seu cicerone no Rio. Infelizmente isto não aconteceu. E a culpa, meu velho Luis Seoane, foi única e exclusivamente da Companhia Francesa de Navegação que me levou todo o dia enganando-me, dando-me informações falsas e outras brincadeiras de mal gosto, pelo estilo. Disse-me a Companhia, três vezes por telefone e uma pessoalmente, que o navio chegava às seis da tarde e quando lá cheguei com meus amigos, resulta que o navio já tinha saído, pois chegara precisamente antes, muito antes das seis horas da tarde daquele dia. Havia combinado com os amigos uma recepção, com jantar e tudo até com fotógrafo. Atualmente estão em Paris varias das pessoas com quem eu tinha combinado o tal encontro. Ai estã o Santa Rosa, Paulo Mendes Campos, jovem poeta que desejo que voce conheça e outros mais. Não pude dizer a voce o quanto me agradou o Jaburuna o que faço agora. Está um primor. Muito obrigado, Seoane, outra vez muito obrigado. Mas faça-me um favor: Procure na embaixada do Brasil ao Cicero Dias e diga-lhe que lhe dê a direção do Paulo Mendes Campos. Diga ao Cicero Dias que possivelmente ele não se lembre mais de mim, pois o conheci em 1930. Mas que temos tantos amigos em comum que tomo a liberdade de apresentá-lo a ele. Pergunte também pelo Sérgio Milliet e pelo português Novais Texeira. Toda essa gente está em Paris e é uma pena que voce não se aviste com eles. Estou trabalhando no Ministério das Relações Exteriores, S. de Imprensa, no Rio e resido no Pax Hotel, Praia do Russell, 106. Mande-me notícias e disponha de seu amigo certo

[Manuscrito:] Recomendenos a Maruja, a Colmeiro e Dieste

Newton

1949-07-04 Mencionado/a
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 04/07/1949


Chos Malal, 4-julio-1949

Querido Seoane:

Teníamos en carpeta para contestar vuestra primera carta desde París, cuando el último correo nos trajo la segunda, junto con una tarjeta colectiva firmada en vuestra casa con fecha 15-mayo, que seguramente por algún motivo especial aplazó su viaje hasta ahora. Por nuestra parte, escribimos a principios de junio a Rafael incluyéndole una carta para el matrimonio Cáceres y otras varias para que estos las usen como presentación a distintas personas en su proyectada segunda etapa del viaje a España. Como en unas y otras iban noticias y relato de impresiones nuestras, le pedía a Rafael que las leyese todas y os trasmitiese lo aprovechable o inédito del contenido.
Como desde entonces no se han producido por aquí grandes novedades, trataré de resumirte las informaciones que me pides respecto a las posibilidades de vida de Chos Malal. Debes descartarte la vida de hotel, pues el mejor es feo, incómodo y caro (de $450 a 500 pesos mensuales el matrimonio). Una casa, de las que no hay muchas ni muy llenas de confort, pero que se puede conseguir con unos meses de plazo dada la movilidad del personal de Gendarmería que es quien ocupa las casas a alquilar, cuesta entre 60 y 100 pesos. La mayoría tienen baño y cocina deficientes, pero en cambio casi todas cuentan con un gran patio o pequeña huerta con parra o frutales. Mireya dice que la comida para los dos le cuesta unos 100 pesos. Yo creo que le cuesta más a juzgar por las extracciones monetarias que debo hacer, pero en el peor de los casos le costará 200, es decir, que cuando mucho con 300 pesos tenéis cubiertas las necesidades básicas de casa y comida. Luego no hay apenas gastos extras. Podríais ir hasta dos veces por semana al cine, a $2,50 la entrada, pero son frecuentes las películas tan malas que uno no desea verlas. Los precios del único café son más bien bajos y por otra parte el local es tan inhospitalario que tampoco apetece nunca ir. Los gastos alimenticios están calcados sobre la base de comprar todo lo necesario, pero podrían disminuirse todavía queriendo tomarse la molestia de organizar una pequeña granja donde se tengan gallinas, pavos, chivos, ovejas, etc. con lo que el presupuesto puede bajar hasta 0 o aún llegar a dar beneficios. Nuestra casa –ya la veréis– tiene tres habitaciones chicas de las cuales una está destinada a consultorio. Teniendo en cuenta que es de las pocas que tienen cocina y baño bastante confortables cabría hacer alguna combinación, por ejemplo, alquilar otra donde tendríamos consultorio y estudio de pintor y ocupar vosotros la habitación que es actualmente consultorio. Es decir, que en cuanto a la materialidad de vivir no hay problema alguno. En el aspecto espiritual, yo os aconsejaría venir. En mí, esta vida esquemática ha producido una serie de reacciones que creo saludables y aunque esto podría depender de un estado de espíritu puramente personal y no necesariamente superponible al vuestro, pienso que el conocimiento de este aspecto de la Argentina tan diferente al porteño es interesante y no debe perderse. Lo que resulta más difícil de juzgar para mí es la conveniencia del viaje desde el punto de vista de la pintura. No sé si lo que se ve puede pintarse. Quizá no. No sé tampoco si el estar aquí favorecerá o estorbará para pintar las cosas que tengas en el recuerdo o en la imaginación, independientes de esta realidad. Sería cuestión de que tú mismo te contestases esas preguntas después de estar aquí. No puedo tampoco darte mucha información respecto a las perspectivas de Exposiciones en Bariloche. Sé que allí existe un grupo de pintores que se llama algo así como Agrupación de Artistas Plásticos de Bariloche, que cultivan preferentemente los temas de paisaje local (nada parecido al de Chos Malal) y que organizan exposiciones en Bariloche mismo o en Buenos Aires. A Bariloche va el tipo de público turístico que se puede encontrar también en Punta del Este, por ejemplo, y del que no se sabe si puede salir de repente un juicio estúpido o un billete de mil pesos para un cuadro.
En resumen: a) Es fácil cubrir el presupuesto vital básico en Chos Malal. b) Vale la pena hacer la experiencia de venir. c) Después de estar aquí, verás por ti mismo las posibilidades que se te abren en cuanto al hecho concreto de la pintura.
Estas conclusiones puedes hacerlas extensivas a Colmeiro y a Rafael.
Deducción práctica de todo ello es que debéis decirnos si hemos de ir gestionando desde ahora el alquiler de una casa.
Saludos para todos. Esperamos acuses recibo de esta y de la que enviamos a Rafael-Carmen-Cáceres-Esther. Un abrazo especial a Barros si lo encuentras. De Buenos Aires, no sabemos nada. Creo que ahora en julio pensaba ir Anthonisen a Londres y supongo que desde ahí hará una escapada a París. Un abrazo de Mireya a Maruja y otro a ti de

Antonio

1949-08-18 Mencionado/a
de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 18/08/1949

18 agosto de 1949

Queridos Luis y Maruja:

Supongo en vuestro poder la mía por la que contestaba la que anunciabais el cambio de domicilio. Ha llegado Margaritta Riera, la que me cuenta el buen rato que pasó con vosotros y me dice que os encontró muy bien y muy animados.
Ayer, 17, Radio Belgrano dio la noticia de que salías para Londres, así que cuando recibas ésta ya estarás seguramente de regreso de Inglaterra y espero tus informes sobre el viaje.
Por aquí todo sigue igual. Ya camino de la primavera.
Baudizzone me contestó ya sobre la publicación del Don Julián, de Sebartés. Dice que no le es posible, pues están publicando muy poco. Lo encontré muy aburrido con los asuntos editoriales. Le pasó toda aquella alegría que tenía con nosotros.
Las cosas editoriales siguen igual, o peor, de cuando tú te fuiste. La crisis se agravó todavía más por la total ausencia de exportación. Y el mercado interior ya sabes tú como es. Así que la publicación de un libro es una epopeya. Nova continúa con su libro por mes.
Yo te había ya advertido lo del libro de Salazar. Pero la Imprenta López de ahora no es como la de antes. Yo tengo relaciones estrictamente comerciales. Y dada la situación, que no espero mejore, nosotros debemos defender nuestros intereses y hacer las máximas economías en las publicaciones.
A Ema Risso Platero hace tiempo que no la veo. Le pasé tu informe sobre los precios y no apareció más.
Veo tu informe sobre los libros pequeños. Creo como tú que, dados los precios caros, habrá que hacer esta clase de libros. Espero que traigas proyectos.
Es curioso lo de Bouteille en le mer. Sería bueno que establecieses contacto con ellos y hacer intercambio de publicaciones.
Esto sí podría ser eficaz intercambiar libro con editores como Seghers. Antes de venirte, puedes estudiar alguna de estas actividades. Margarita trajo unas hermosas revistas literarias de ahí y se vendieron todas el primer día.
A Dieste se le mandaron los libros de él y de Esther a París. También se le enviaron por avión los 5 ejemplares que pidió para Londres.
En la carta a Lorenzo le hablas de comprar por ahí algunas antigüedades. ¿Podríamos juntar por aquí unos mil pesos y mandarlos?
Como nos dices de venir en octubre, ya estamos con ganas de abrazarte y de que nos cuentes de todo ese maravilloso mundo.
Núñez Bua me dijo que ha muerto Luis Manteiga. Es horrible esta noticia.

Todos los amigos te recuerdan. Recibe el abrazo de María Julia. Os quiere.

Arturo

1949-09-23 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 23/09/1949


Waynesburg, 23 de septiembre 1949

Queridos Luis y Maruja:

Casi una a continuación de la otra, recibimos vuestras cartas. Sabíamos por unas líneas de Elena que os encontrabais en Inglaterra con los Dieste y Anthonisen, pero todo parecía muy vago. Por otra parte, tuvimos una carta de Colmeiro desde Vigo; esta carta también nos dejó patitiesos, y una vez que reaccionamos, nos produjo gran alegría saberle otra vez en directo contacto con aquella vida, con aquella luz, con aquel paisaje cuyo secreto conoce como pocos. Todo un mundo de recuerdos se me echó encima y a Alicia le pasó otro tanto, así que por más de una semana anduvimos amorriñados pensando en Galicia, la misma de Colmeiro, la de todos los amigos más íntimos. También vuestras noticias fueron para nosotros un revulsivo sentimental. Alicia conoce bien Richmond y paseó varias veces por ese parque; allí embarcamos en distintas ocasiones para ir a visitar Hampton Court. También dimos vueltas por el Támesis por distintos sitios, y este revulsivo nos trae muchas evocaciones, especialmente de cuando vivíamos en Reading con Garrán. Me habría gustado contestaros inmediatamente, pero estamos a comienzos de curso y estas cosas aquí son en extremo complicadas. Todo el profesorado se halla obligado a participar en mil ceremonias, unas de día, otras de noche, algunas cortas, otras larguísimas. Aún ahora estoy con los líos de horarios, programas, libros de texto, estudiantes que abandonan unas asignaturas para tomar otras, etc., etc.
Elena nos dice en una carta reciente que estuvo en tu exposición y allí os presentó el amigo Garrán. ¿Qué pasó? ¿Qué dice la crítica de tus cosas? Ardo en curiosidad por saberlo, pues aparte del gran mundo del arte que se encuentra en toda gran ciudad, el público medio es en Inglaterra bastante romo. Además los años de guerra debieron ser fatales para la educación del gusto artístico. Nos alegramos de que os guste Inglaterra. Para trabajar es un sitio excelente, porque entre otras muchas cosas muy agradables nadie tiene interés en amargarte la vida con pequeñas jactancias, intolerancias, pedanterías... Todo esto, aunque debe existir en lo profundo en alguna medida, está controlado y su manifestación es siempre un asunto de mal gusto. Otra ventaja es que todo el mundo trabaja y en firme, y aunque a veces se eche de menos alguna de aquellas reuniones de España y la Argentina, siempre hay otros modos de compensarlo con una visita a un museo, con un paseo por un parque, con la compra de un libro... Pero todo esto que te digo es ocioso ahora, que estáis ahí y podéis comparar esa vida con muchas otras. Sólo os diremos que nosotros en este que se llama el Paraíso, y que en muchas cosas lo es, añoramos Inglaterra, sobre todo Alicia que tanto ha sufrido aquella desfachatez envidiosa, aquellas jactancias de esposas de prohombres bonaerenses. ¿Por qué no tientas alguna editorial ahí, mostrando tus colecciones, no las más avanzadas como Botella al mar, sino las de EMECÉ y Nova? El libro ha sido siempre ahí objeto de una atención singular y los editores e impresores han dado bastantes facilidades a personas de iniciativa.
De Dieste tengo promesa de una carta de contestación a otra mía; veremos cuando cuaja. Anteayer tuve carta de Souto. Se le casó la hija y el hombre está aplanado. Me habla de problemas de adaptación, de sus anhelos de volver a Galicia, de una exposición que tiene solicitada de Cuba, de la posibilidad de venir a Estados Unidos, etc. y me ruega que le escriba y que con “mi equilibrio y serenidad” le dé ánimos en esta hora crítica. Claro está que le voy a escribir, aunque el sólo escribe cuando tiene nostalgias. Me pregunta por vosotros. Una de las buenas cosas de nuestro grupo céltico es sin duda esta cohesión espiritual, por encima de esos politiqueos y doctrinalismos que tanto han quebrantado a otros grupos. Yo creo humildemente que no debemos perder este sentido de la estima y de la cordialidad personal, sino que es necesario robustecerlo y generalizarlo tanto como sea posible. Claro que no siempre está uno de humor para escribir, pero es un sacrificio que vale la pena de ser aceptado.
Dile a Garrán, si le ves, que le recordamos a él, a la señora y a Mañí y que les deseamos a todos mucha suerte. No sé si alguna vez en Buenos Aires te he dicho cuando me dolía no estar en condiciones de hacer algo a su favor, pues bien sabía por que condiciones estaba pasando. Hablé, entre otros, a Cimorra y a Roberto, pero como yo, se mostraron impotentes.
Bueno, amigos, que tengáis la suerte que merecéis. Aquí muy ocupados todos, cada uno a su manera. Alicia dio ayer una conferencia en Washington, Pa. en un club universitario muy numeroso y parece que tuvo mucho éxito. Cuqui está en cama con anginas y yo tengo la cabeza hinchada de nombres de alumnos nuevos; hay tal entusiasmo por aprender español que no nos damos a basto.
Saludad a todos los amigos comunes de nuestra parte y hasta la vuestra, y que sea larga, que llegue pronto y que traiga muchos éxitos.

Abrazos de

J. Otero

[Manuscrito por Alicia:] Queridos amigos:

Nos alegramos de que estéis ahí y os guste como a nosotros, pero sentimos el reúma de Luis. Talvez no le convenga vivir en Richmond. ¿Qué tal la exposición? ¿Mucho éxito? Daros un paseo por Regent´s Park de nuestra parte y otro por New Gardens.
Otro día escribiré más, ahora andamos locos de compromisos ineludibles (porque si no los eludiríamos de buena gana).

Un abrazo de Cuqui y otro mío.

Alicia

1949-10-17 Mencionado/a
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 17/10/1949


Chos Malal, 17 octubre de 1949

Querido Seoane:

Recibimos oportunamente tu carta desde Londres. Anteriormente, recibiera otra desde París consultándome posibilidades de vida y trabajo de Chos Malal, a la que contestaré inmediatamente animándoos a venir y diciendo que si lo decidíais, nos avisaseis con toda la anticipación posible a fin de prepararos alojamiento cómodo. Como no tuvimos ninguna respuesta a esto ni tampoco en tu última te refieres al asunto, pienso que acaso alguna carta tuya o mía se haya extraviado.
Tuvimos la primera noticia de vuestra ida a Londres por Esther y luego la confirmamos con más detalles por otros conductos. Nos hemos alegrado todo lo que podéis suponer, especialmente al saber que el viaje estaba en relación con una exposición tuya y luego que esta había tenido un éxito evidente.
Yo llegué estos días de un breve viaje a Buenos Aires. Estuve con Anthonisen que acababa de regresar de su visita a Londres y me dio noticias vuestras aunque escasas y ya más bien remotas. Vi también a Cuadrado y Varela y hablé a tu casa, sabiendo por tu madre que estabais pensando ya en el viaje de regreso. Te escribo hoy, por lo tanto, con cierto temor de que esta carta ya no os alcance en Londres.
Por una carta de Esther a Cuadrado, supe la buena y emocionada audición en Rianjo de la charla dada por Rafael en la BBC. No sabemos directamente nada de Rafael y Carmen. Virgilio Trabazo me dio en Buenos Aires que habían oído que Rafael estaba actuando en algo de la UNESCO. Nosotros no les escribimos por no saber adonde hacerlo y te ruego que se lo digas si tienes ocasión o que cuando me escribas, me des noticias de ellos o su dirección actual.
Visité en Buenos Aires a Castelao. Salvo por él, Virginia y las hermanas no es ya un secreto que tiene un tumor de pulmón que no va a dejarlo vivir más que un tiempo que se contará todo lo más por meses. Está físicamente deformado por una hinchazón generalizada dependiente de la enfermedad; y psíquicamente embotado, en parte por la enfermedad también y en parte por los sedantes y otras drogas que necesita para aliviar los intensos dolores. Salí de la entrevista, como puedes suponer, con una tristísima impresión. Me dijo que recibiera carta de Rafael y me pidió que lo disculpase con él por no contestarle, pues se siente –y es cierto– físicamente imposibilitado para hacerlo.
No me atrevo hoy a escribirte apenas sobre Chos Malal. Pienso que a unos grandes viajeros como vosotros ya difícilmente os interesará este lejanísimo y microscópico rincón. En todo caso, puedo decir que con la primavera hay gran lujo de verde en los árboles, finísimos matices de todos los colores en el cielo y un aire ligero y tibio que hace fácil respirar y trabajar. ¡Tenedlo en cuenta!
Esperamos vuestras noticias. Felicitaciones de nuevo por lo de Londres. Abrazos a Rafael y Carmen. Un gran saludo a Maruja (todo ello con la participación de Mireya).
(Supimos el viaje de Colmeiro a sus pagos. Hablé con Alba y me dijo que tuvieran carta diciéndoles que había mucha sequía).
Otra post-data: Presenté mi renuncia en el C. G. y me fue aceptada a través de una carta llena de afectuosa cortesía.

Finalmente, recibe un fuerte abrazo de

Antonio

1949-11-15 Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
París
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane en 15/11/1949


Noviembre 15/ París-49

Queridos Luis y Maruja:

Por carta de Elida que nos llegó hoy, sabemos de vuestro paso por Montevideo. Nosotros fuimos a Londres –nos interesó mucho, pero a Alfredo no le sentaba el clima: estuvimos sólo ocho días. Hice dos audiciones por BBC.
París está muy precioso: Hay una gran exposición Gaugin y la de Picasso, que creo que Uds. vieron. Y hay mil cosas más: El día es aquí muy breve! Encontramos bien a Rafael y Carmen; instalados en una casa muy simpática y –como siempre– con un espíritu espléndido. Os recordamos mucho en largos diálogos. Nos costó separarnos de ellos. Hasta cuándo? La despedida fue muy triste!
Recuerdos a toda la familia y a Cuadrado y Varela. Tenemos una gran morriña de Galicia.

Un abrazo de Alfredo y otro de

Esther

1950-01-00 Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 00/01/1950


París, 1-1950

Querido Seoane:

Inútil decirle que hace ya tiempo que quería escribirte. Inútil, por lo mismo, que es la pura verdad. Pero cada día hay alguna nueva preocupación, un nuevo inconveniente y así todo va quedando lamentablemente aplazado. Si a eso unes que de cosas prácticas nada podía decirte, tendrás explicado mi largo silencio.
He estado alguna vez con nuestro amigo-pez, por lo ocurrido, Gascó Contell. Tardó mucho en venir de España adonde de nuevo se fue al cabo de veinte días o poco más, de estar aquí. Las dos veces que conseguí verle, estuvo tan cordial como siempre y más anguila, si cabe, que nunca. Pero, con todo, a una cosa me respondió concretamente y es al decirme que con respecto a la credencial que te hacía falta, el mismo día –me aseguró bajo palabra de honor– que recibió tu carta, había hecho expedir el documento. Puede ser que sea así. Cuando te ataque a ti como hoy a mí la angustia epistolar y te decidas a ponerme unas letras, ya me dirás lo que hay de esto. Por lo demás no ya es que no soltó prenda alguna, sino que ni siquiera las dejó ver. Ahora está entusiasmado con la instalación en España –aunque el repinta su entusiasmo con un barniz de escepticismo que él cree muy disimulado y de buen tono– donde va a hacer ediciones de la Ilustración y qué se yo cuantas cosas. Desde luego, muy interesado en tener noticias de Buenos Aires, es decir, noticias tuyas aunque él no crea en América, estribillo que ya conoces. Y eso es todo. Precisamente, porque eso es todo, creo que no te he escrito antes. Ya que de no ser lo del envío de tu credencial (lo que sí he de creer en Gascó, hace mucho tiempo que está resuelto) no tenía nada que decirte con respecto a este.
Y de otras cosas, no mucho más tampoco. Aquí sigue mi vida monótona; he cambiado de liceo y estoy un poco mejor. Estos últimos tiempos ha pasado aquí mucha gente de Argentina, entre ellos Araoz Alfaro, a quien sabes que me une gran amistad, y por esa misma razón he estado más disperso que de costumbre. Ahora están aquí los Dieste, de regreso de Londres, y los Aparicio. Los Dieste no parecen tener planes muy determinados aunque por el momento creo que se quedarán aquí por lo menos unos meses. He visto a Colmeiro después de su regreso de España hace dos días. Al mismo tiempo, he tenido otras noticias de España. Todas se corroboran unas a otras y todos son para nosotros, o al menos para mí, sumamente desconcertantes aunque por otra parte, muy esperadas y muy de acuerdo a lo que previamente se pudiera pensar del problema. Si tuviera que resumir en una sola frase mi impresión, con todas la deformaciones que eso supone, mi opinión es que cada vez nos vamos aproximadamente más a la categoría, poco envidiable, de rusos blancos. Y lo que es peor que no se ven –o al menos yo no veo– no ya muchas, sino alguna manera de poder remediar a eso. Todo ello me hace sentir una inquietud cada vez más desagradable y que contiene dentro de sí, por lo mismo que ahora mi vida parece trazada con una estabilidad provisoria, pero estabilidad al fin, una posibilidad, vaga y que yo mismo no consigo analizar, de cambiar todo. No ya por intervención de mi voluntad, sino como presintiendo que aún sin ella algo me llevara a que sea así. En fin, como ves, un puro lío.
De noticias un poco más concretas y mínimamente agradables que, aparte de aparecer al fin, como creo que te había ya dicho, apareció también en Europa mi novela Don Manuel de León, en tres números y creo que saldrá en libro una vez pasado este verano. Dios lo quiera, ya que eso, siendo tan poca cosa, será algo.
Si alguna vez escribes, como yo quisiera, aunque no me atreva ni a pedírtelo de cara, por lo que yo he tardado en hacerlo, dame noticias vuestras en primer término, y también de los amigos comunes a quien veas: Varela, los Alberti, Baudi. Ah, como es otra noticia, no quiero desaprovechar la ocasión de dártela: mi casa de Alba ya tiene tejado nuevo y contiene una cama, una mesa y tres sillas. De modo que, cuando volváis, si os encuentro con valor para ello, ya sabéis donde podréis pasar temporadas o años enteros si os gusta.

Y nada más de no ser que este año 1950 te sea tan leve y agradable como para mí mismo lo quisiera. Muchos saludos a Maruja de parte nuestra y un gran abrazo para ti de

Arturo

1950-04-16 Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Cagnes-sur-Mer
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane en 16/04/1950


Cagnes sur Mer. Abril 16/ [1]950

Luis Seoane
Bartolomé Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires
República Argentina

Queridos Luis y Maruja:

Recién instalados Rafael y Carmen en una habitación preciosa desde la que se ve el campo, el mar y la montaña y en vísperas Alfredo y Esther de volver a España (vía Barcelona), los cuatro os recordamos con gran cariño y os asociamos como al paisaje, a la querida Galicia.

Esther
Carmen
Alfredo
Rafael

(Os escribo)

Dirección de Carmen y Rafael: 70, Montée de la Bourgade, Cagnes sur Mer. France.

1950-05-22 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 22/05/1950

Buenos Aires, 22 de mayo de 1950
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo.


Querido Del Riego:

Recibí la visita de Andión Pena en tu nombre, que me pareció una persona muy agradable y fuí teniendo noticias tuyas por terceros. Yo estoy sufriendo aún la ciática que me molestaba cuando pasé por esa, sin que hasta ahora den mucho resultado los distintos métodos de curación usuales y me tiene molesto, sin ganas de hacer nada. A pesar de eso, desde que llegué estoy ocupado en la edición de As cruces de pedra y de las estampas de Daniel [Castelao] y de algunas cosas que pueden llegar a ser realidad del Centro Gallego.
Tu libro sobre danzas y música popular gallega que, como es natural lo leí tan pronto llegó, me pareció muy bien hecho, pensado y útil para la finalidad de divulgación que nos proponíamos. No se entregó aún a la imprenta porque se está esperando que llegue algún otro de los libros encargados, pero estamos seguros de que tendrá éxito. Supe que se había recibido tambien el libro que me anunciaba para el concurso del Centro Gallego.

Estos dias salió para esa el Sr. Abelardo Estévez , vocal de la J. Directiva del Centro Gallego que entre otras misiones que debe tratar ahí, está la de estudiar contigo la posibilidad de una exposición para el año 1951 de Laxeiro, Maside y Julia Minguillón, la presencia de esta última fué acordada por los miembros de la Comisión de Cultura contra mi opinión, pero sin resistirme demasiado a la de ellos para evitar se volviesen atrás en la invitación a Maside y Laxeiro. Ahí debeis de hacer lo posible con este señor Estévez, que es por otra parte un americano típico, quizá –no estoy muy seguro– con conocimientos superiores a la mayoría de sus congéneres, para que la invitación se reduzca, como es natural, a Maside y Laxeiro o se extienda a algún otro de interés de ellos. Mejor sería de momento ellos solos y se prepararía para otro año una exposición más general.

Para todos nosotros sería una gran alegría que se pudiese realizar esta exposición y estamos seguros de su gran éxito en el ambiente intelectual de esta ciudad. Leí la respuesta de Maside sobre pintura a la encuesta de La Noche y coincido con él en todo, y no deja de ser curioso que por otra parte, tratándose de mis propósitos en pintura, si tuviese que expresarlos por escrito, lo haría en parecidos términos a Maside, quizá porque trato de buscar parecidas finalidades de expresión.

Te agradecería me enviases el libro de Cunqueiro y de Pimentel, así como tambien aquellas revistas literarias que vayan saliendo. Puedo a mi vez enviarte algún libro de ésta que pueda interesarte. Tambien me gustaría saber si llegó a salir el de Neira de Mosquera que estaba anunciado. Concretamente en lo que se refiere a revistas literarias me gustaría recibir Mensaje de poesía y Alba . De Mensaje de poesía recibí el ejemplar, que te agradezco, que me enviaste por Andión Pena. Tambien quisiera conseguir un libro de Álvarez Blázquez que creo que se publicó en Barcelona y que no llegó a esta. No olvides que en ciertos aspectos estamos en el fin del mundo, o mejor del otro lado del mundo, lejos de todo.

Por mi parte, continúo trabajando bastante intensamente. Dibujé mucho y pinté bastante desde que llegué. Tan pronto tenga fotografías de mis cuadros te las enviaré. Tu colaboración de la revista del C. Gallego es muy leída y son muy buenas las notas que titulas Ronsel. Es una lástima que por razones internas de la entidad esa revista sea tan desigual y no pueda establecerse ningún plan a seguir. Tiene un gran tiraje, cerca de 50.000 ejemplares y se lee mucho. En el número que corresponde a este mes sale tu colaboración sobre Maside y Laxeiro y la primera de una serie de seis artículos de Otero Pedrayo.

¿Qué impresión sincera sacásteis de Colmeiro y de sus trabajos últimos, de los que pintó en Silleda?

A Dieste le designaron lector de español en Cambridge, de modo que por ahora se queda en Inglaterra. Yo siento mucho esta dispersión que nos hace sentirnos más solos e inútiles. Lejos de Galicia donde nuestra existencia no cuenta y a donde no llega lo que hagamos, bueno o malo, estamos teniendo los que quedamos la sensación de la inutilidad de cualquier esfuerzo en ésta dedicado a Galicia. Actuamos como Robinsones, aislados en islas lejanas.
Pero dejemos este tema para otra oportunidad, ya que es dificil encontrarle un remedio simple.

Saludos de Maruja y mios para tu mujer y para tí y tu recibe con ellos el abrazo cordial de
Seoane

[Manuscrita]
Abrazos para Maside, los Alvarez Blázquez, Paz Andrade que esperamos que venga esta, y a todos los amigos comunes.

1950-06-06 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 06/06/1950

Vigo 6-junio 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu afectuosa carta, que me apresuro a contestar. Efectivamente, Andión es un excelente muchacho y un gran amigo. Yo siento por el un gran aprecio, y con Plácido llevaba una amistad íntima.

¿Cómo sigues de tu ciática? Comprendo que es una cosa molesta y desagradable, pero, al parecer, es de fácil curación. El día menos pensado te repones sin darte cuenta y vuelves a cobrar el optimismo necesario, que hemos de procurar no perder.

Tengo verdadero interés por conocer esas publicaciones de Daniel que estáis preparando. Como dirigidas por tí, estoy seguro que resultarán de un innegable buen gusto editorial.

Y a propósito, ¿salió el extraordinario de A Nosa Terra ? Estoy deseando verlo. Cuando aparezca, no dejes de enviármelo como impreso certificado, o de la mejor manera que veas. Haced el favor de remitirle, también, un ejemplar al Dr. Rodrigues Lapa –Anadia (entre Aveiro y Coimbra) –Portugal. Se trata de un gran amigo de Galicia, exiliado en su propio país, autor de aquella obra tan interesante sobre los Orígenes de la lírica galaico–portuguesa . Hasta octubre residirá en Anadia; a partir de ese mes, en su domicilio habitual (Rua Newton, 3 Lisboa). Conviene enviarle todo cuanto se publique sobre nuestras cosas, pues no ha dejado nunca de consagrarnos la mayor atención. Ahora mismo va a publicar un número de la revista Seara Nova , dedicada a Daniel [Castelao], que sin duda ha de tener un gran interés.

Te agradezco, sinceramente, lo que me dices sobre el libro de Danzas populares. De todos modos, no resultó de mi gusto, por la falta de familiaridad que tengo con esos temas. Supongo que, a estas horas, habréis recibido, por lo menos, el libro de las Catedrales gallegas que mandó Don Jesús Carro.

Hace una quincena, envié al Presidente del Centro un artículo sobre problemas musicales, de Iglesias Vilarelle , con destino a la Revista. Por cierto que ésta no la recibo. El último número llegado a mi poder es el del mes de febrero. Pedí que me repitiesen el envío de los ejemplares que no recibí, pero hasta ahora no tuve ninguna noticia sobre el particular. Te estimaría mucho que me enviases los de marzo, abril y mayo, por correo certificado, pues deseo coleccionarla, y me dolería la falta de esos números. ¿Llegan a vuestro poder todas las colaboraciones mensuales que remito?

¿Qué es de Prada? Le escribí a Méjico, durante su estancia allí, pero no me ha contestado todavía.

Aún no ha llegado a Vigo don Abelardo Estévez. Cuando venga, tendré gran satisfacción en cambiar impresiones con él sobre la proyectada Exposición de pintura de que me hablas. Laxeiro, sobretodo, se llevará una enorme alegría, pues tiene unos deseos locos de exponer en América. El próximo día 15 celebrará en el Círculo de las Artes de Lugo , una Exposición de sus últimos cuadros. A Maside aún no he tenido ocasión de verlo para hablarle sobre la cuestión. La inclusión de Julia Minguillón, quizá sea oportuna. A pesar de que su pintura nada tiene que ver con la de los otros dos, resultará adecuada como contraste. Yo la conozco desde niña, porque es hija del farmacéutico de mi pueblo. Precisamente, hace unos días me terminó un retrato que se empeñó en hacerme. Estoy de acuerdo contigo en que esta primera exposición sea parcial, y dejar para más adelante la de carácter más amplio. De lo que hable con ese señor, ya te tendré al corriente. Lo que temo es que venga a Vigo cuando yo me encuentre en la playa, y que no podamos vernos. De todos modos, ya veremos de arreglar la cosa.

Por correo aparte te remito el libro de Cunqueiro y el de Alvarez Blázquez, editados por la colección Benito Soto . Dime si la novela de José Mª Alvarez Blázquez a que te refieres, es la titulada En el Pueblo hay caras nuevas . Se trata de una obra de fino humor, y de ambiente semipolicíaco. También [Carlos Martínez] Barbeito acaba de editar otra novela suya, con el título Las pasiones artificiales . La que está obteniendo un gran éxito de crítica es La vocación de Adrián Silva , de Otero Pedrayo. El libro de Pimentel aún no apareció. Cuando se publique, no dejaré de enviártelo. Las revistas Alba y Mensajes de poesía hace tiempo que no se publican. También te las remitiré siempre que vayan apareciendo.

Hace unos días recibí una carta muy cariñosa de Dieste, desde un pueblecito de los Alpes marítimos. Me anuncia que en el mes de octubre tomará posesión de su cargo de Lector de español en Cambridge. De Colmeiro no sé nada desde algunos meses. Me escribía con frecuencia, pero últimamente ha dejado de hacerlo. Según me indicó un amigo común, se queja de que yo no le haya contestado. Desde luego lo hice, pero seguramente no habrá llegado mi carta a su poder. A mí me gustaron las cosas que pintó en Silleda últimamente. La opinión de Maside no puedo dártela porque no me atreví a pedírsela. Noté entre ellos cierta reserva mutua e, incluso, me parece que Carlos está dolido porque no logró sacar de él ninguna opinión sobre su obra. Ahora bien, de todo esto que te digo, no hagas el menor uso.

Supongo que habrás podido hablar en Buenos Aires con el matrimonio Cáceres. Estuvieron aquí hace unos días, pero yo apenas pude cambiar impresiones con ellos porque en la misma fecha de su llegada me vi forzado a hacer un viaje a Orense. Me advirtieron que iban muy contentos porque podrían charlar contigo antes de salir para Montevideo.

Sobre el viaje de Valentín aún no sé nada en concreto, si bien parece que, en principio, está dispuesto a hacerlo. Sus conferencias, desde mi punto de vista personal, serán, sin duda, interesantes.

Nada más por hoy. Afectuosos saludos a tu mujer. De la mía para ambos y tú recibe el cordial abrazo de siempre de

F. del R.


[Manuscrito]
Me interesan los siguientes libros:
Catálogo de la exposición del libro gallego .
El volumen de Américo Castro sobre Historia de España, publicado en la Editorial Losada.
Los poemas de Alberti sobre la pintura de la misma Editorial.
La Antología de León Felipe de la Ed. Pleamar.
El tablero de la política, de Otero Espasandín.
Dime, como contrapartida, los libros que quieres que yo envíe. El de Neira de Mosquera se halla todavía en prensa.

1950-09-19 Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane en 19/09/1950


Set. 19/ [1]950

Querido Seoane:

Hace días que quiero escribirles, pero tengo mucho trabajo y por eso he diferido este placer. No necesito decir cuánto los recordamos y cómo son nuestras nostalgias de Galicia. Ay! Qué hermoso es todo aquello!
Estuvimos con Paz Andrade todo lo posible –es decir, en cuanto lo dejaron libre sus innumerables amigos de aquí. Fuimos a las conferencias –nos hizo feliz verlo a él y a su preciosa señora, y recordar con ellos a los amigos ausentes–.
Paso a hablar de la edición de mi libro sobre lo que no logré entenderme concretamente con Cuadrado. Él me dijo que la edición se haría, pero yo necesito saber:
1) si pueden hacerse enseguida. ¿Cuándo?
2) si pueden darme el presupuesto actual, pues supongo habrá subido.
3) si Cuadrado tiene el Prólogo de Gabriela Mistral.
Necesito saber esto lo antes posible. En cuanto me contesten, yo giraré el dinero del costo de edición.
Perdón, Seoane, por esta molestia, pero necesito mucho resolver esto.
De Rafael y Carmen recibimos carta hace unos días. Tienen dificultades para su visación en cuanto al viaje a Inglaterra –a causa de que declararon que Rafael iría a trabajar en Cambridge. Esto nos tiene muy angustiados. Aunque deseamos que se vengan para aquí.
El libro de Castelao no se lo enviéis, pues, hasta no saber qué hacen. Ellos están aún en París en el famoso Hotel St. Michel. Estamos deseando ver el libro, así como Enrique.
Espero que me conteste sobre el libro mío, previo entendimiento con Cuadrado al que enviamos nuestro abrazo.
Afectos a los amigos gallegos. Cariños a la familia Seoane (fue una alegría hablar con el Sr. –por error de dirección telefónica– el 25 de julio. ¡Viva el Apóstol!

Un abrazo de Alfredo, un beso mío a Maruja y toda la amistad fiel que tengo por los dos.

Esther

1950-10-24 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 24/10/1950

Vigo 24-octubre 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu afectuosa carta, cuya lectura me ha producido una gran satisfacción. He visto, en efecto, el libro As cruces de pedra, y el extraordinario de A Nosa Terra. Ambas publicaciones constituyen un magnífico alarde editorial. Cuantos las han visto, quedaron profundamente impresionados. Dentro de unos años es cuando se podrá ver, de modo real, la extraordinaria labor que al servicio de nuestra cultura estáis realizando.

Creí que ya Filgueira y Otero habían enviado sus libros. Les escribiré apremiándolos. Aquél estaba entusiasmado con el encargo, y por eso me extraña que no lo terminara aún.

La lista de nombres que me pides para comentar los libros, puede ser la siguiente:

José María Castroviejo, o Ángel Sevillano – El Pueblo Gallego– Vigo.
Francisco Leal Insua, o Julio Sigüenza – Faro de Vigo – Vigo.
José Landeira Irago, La Noche – Santiago.
José Trapero Pardo, El Progreso – Lugo.
Isidoro Guede o Vicente Risco – La Región – Orense.
Augusto Casas – Gobierno Civil – Barcelona.
Carlos Martínez Barbeito – Mallorca 201-203 – Barcelona.
Raimundo García Domínguez (Borobó) – El Correo Gallego – Santiago.
Directores de El Ideal Gallego, La Voz de Galicia y la Hoja de los lunes, de La Coruña.
Melchor Fernández Almagro, crítico literario de ABC – Madrid.
Rafael Vázquez-Zamora – Semanario Destino, Pelayo, 28 principal – Barcelona.
Manuel Rabanal Alvarez – Catedrático de instituto – Santiago.

Me parece ésta la relación más provechosa para fines publicitarios. Puedes añadirle algún diario de Madrid y suprimir los nombres que creas oportuno. Conviene, desde luego, que a los volúmenes los acompañe una nota del Centro, solicitando el comentario.

Del resultado de las conferencias de Valentín, recibí informes encomiásticos por diversos conductos. El comentario de Ignacio Ramos ya me supongo a que responde, y nunca creí que fuese reflejo de la realidad. Por cierto que el 5 del próximo mes le van a dar aquí a Valentín una comida–homenaje. El Centro Gallego de ahí me comisionó para que lo representase en el acto. Yo estoy trabajando en su bufete, en un despacho independiente, desde primeros de mes. Quiero ir centrando mis actividades en la profesión e ir prescindiendo de otros trabajos que me roban mucho tiempo.

Aún no han llegado a mi poder los libros que me remitiste. Estoy deseando leerlos, porque tengo de ellos muy buenos informes. También Maside te agradece mucho el libro de Alberti, que leerá con gran interés.

Ayer te envié, como impreso certificado, La tierra del alma y otros cuentos. Mañana te mandaré por el mismo procedimiento Triscos de Pimentel, un sobre literario de Valentín con un trabajo de Piñeiro sobre este poeta, y dos libros de poemas de Carballo Calero y de Manuel María. A medida que vayan apareciendo cosas que puedan interesarte, te las remitiré. ¿Hay por las librerías de esa, alguna obra de Sartre, en francés o castellano? Tengo gran curiosidad por conocer su producción de un modo directo. Te estimaría que me enviases lo que por ahí se publicase o tradujese y que no hubiera en las librerías de aquí. Yo te lo abonaré en la forma que me indiques.

Con respecto a la exposición de pintura, ya conoces mi opinión, que no creo diferente de la tuya. Maside y Laxeiro la comparten también. Lo digo porque pudiera ocurrir que se tratase de enviar cuadros que, ni desde el punto de vista, ni gallego, tuviesen interés. Pienso que en esto debemos de andar con cierta cautela, prescindiendo incluso de todo vínculo personal. Después del primer certamen, bien concebido en la selección, pudiera prepararse otro más amplio para apreciar las distintas corrientes y manifestaciones de la actual pintura en Galicia.

¿Qué decía Moralejo sobre mí en la carta que dirigió al Centro? Me gustaría conocer su texto, sin hacer el menor uso de ello. Encuentro magnífico ese proyecto de plan de enseñanza, de que me hablas. ¡Ojalá cuaje en fecunda realidad! Y no dudo que siendo iniciativa tuya obtendrá los mejores éxitos.

No puedo mandarte la Antología de poemas célticos de Pokorny porque, a pesar de hallarse ultimada la traducción, no se publicó todavía. Lo imprimiremos en el primer programa de ediciones de Galaxia. Quisiéramos inaugurar éste con Os vellos non deben namorarse, pero estamos pendientes de lo que Prada decida sobre el particular.

He aquí las direcciones a donde –según tus deseos– podrían enviar tu bello libro de narraciones:

José Landeyra Irago – Redacción de La Noche – Santiago; Ángel Fole – Cine España – Lugo; Ramón Piñeiro, San Roque 28, 2º –Lugo; Aquilino Iglesia Alvariño, catedrático del instituto – Pontevedra; Álvaro Cunqueiro Mora, Farmacia – Mondoñedo; Carlos Martínez Barbeito, Mallorca 201-203 – Barcelona; Emilio Alvarez Blázquez – Consulado de Uruguay – Vigo; Sebastián Martínez Risco; abogado – La Coruña; Augusto Casas, Gobierno Civil – Barcelona; Dr. Rodrigues Lapa – Anadia (Portugal); Domingo García Sabell, médico – Santiago; Florentino L. Cuevillas, Plaza de Santo Domingo, Orense. Fermín Fernández Penzol, Registrador de la propiedad – Castropol (Asturias). Juan Luis Ramos Colemán, notario – Ocaña (Toledo), A. Raimúndez – BBC – Londres. Entre todos estos nombres, puedes escoger los que te parezca. He dejado de citar algunos, porque ya conoces tú sus direcciones.
Estoy deseando ver ese librito que me prometes, hecho con la máquina que trajiste de Londres.

Y ahora una cosa, en tono rigurosamente confidencial: Estévez recibió orden del Centro Gallego para que me abonase la colaboración de la Revista. Al marcharse, me dijo que se le había acabado el dinero e, incluso, me encargó de pagar una cuenta de libros, con la promesa de que me la satisfaría. Me indicó que una parienta suya me giraría una pequeña cantidad mensual hasta amortizar el total del débito. Sin embargo, no he vuelto a saber una palabra de él, ni de sus familiares. ¿Qué supones de todo esto? Cualquiera que sea lo que opines, te ruego que no hagas uso de esta confidencia.

Las novedades de por aquí son pocas. De las cosas de tipo general ya estás enterado por las informaciones que mensualmente envío a la Revista. El pasado día 4, con motivo de mi santo, di una pequeña fiesta en mi casa para que los amigos viesen un retrato de grandes dimensiones que me hizo Julia Minguillón. Esta es hija del farmacéutico de mi pueblo, y nos criamos juntos; por tal motivo tengo con ella una vieja relación. El cuadro, dentro de las características de la pintora, es digno. Pasamos, con ese motivo, una tarde agradable, pues eran 36 los asistentes, entre ellos Maside, Laxeiro, Gómez Román, Valentín, Vázquez de Calo, los Alvarez Blázquez, etc.

Pero antes de irse a Inglaterra, recibí carta de Dieste; también me escribieron Otero Espasandín y Colmeiro. Laxeiro ha vendido en estos días un par de cuadros, y piensa ir a Madrid a pasar unos meses del invierno. Está trabajando con gran entusiasmo para la Exposición de Buenos Aires. No dejes de decirme tus impresiones, después de las elecciones del Centro Gallego.

Afectuosos saludos a los amigos. Los de aquí me encomiendan que te los transmita. Uno muy especial de mi mujer para la tuya y para tí. Recibe el cordial abrazo de siempre de tu incondicional amigo.

F. del R.

1951-07-27 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 27/07/1951

Buenos Aires, 27 de julio de 1951
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.


Querido Del Riego:

La exposición de pintura está abierta desde el día 23. Fué extraordinaria la concurrencia de gente a la inauguración, como bien siéndolo la del público que concurre estos días. Quedó muy bien presentada en las dos salas con que cuenta la Galería Velázquez a pesar de la dificultad con que tropezamos del tamaño de los cuadros de Díaz Pardo y tambien de Laxeiro. Debimos haber sido rigurosos con el límite del formato del cuadro. De todas maneras han quedado muy bien colocados como antes habían quedado perfectamente enmarcados. Precisamente con respecto a los marcos recibí una carta de Prego de Oliver, que contestaré uno de estos días, en la que me hablaba de los marcos para sus cuadros. Puedes tranquilizarlo en este sentido, pues, aún cuando los marcos hubo que hacerlos antes de la llegada de las obras, son buenos y han quedado perfectamente, habiendo solo que cambiarle el patinado a unos pocos. A Laxeiro le sorprendieron favorablemente cuando los vió. Lo único que anduvo mal con referencia a los marcos fué que las medidas enviadas, precisamente las de Prego de Oliver y las de Laxeiro, eran casi totalmente inexactas y hubo que acondicionarlos a los cuadros, perdiéndose en esto dinero y tiempo. El cuadro que se destaca sobre todos es La siesta de Maside. Continúa siendo el único inquieto entre todos los que vinieron y tambien probablemente el único que se plantea problemas de pintura. Laxeiro y tambien Prego de Oliver gustan en general y el escultor Faílde es indiscutible, aunque para mí creo que no supera a Eiroa que murió siendo aproximadamente de su edad. Pero sobre este tema cambiaremos impresiones más oportunamente. De cualquier manera te ruego no hagas uso de estas opiniones pues no debemos descorazonarles ni descorazonarnos. Ahí están equivocados con respecto a la capacidad artística de este país. Quizás la juzgan a través de su cine o de su prensa, o a través de algunos viajeros más o menos cursis, o de los emigrantes enriquecidos y comenten una injusticia. Aquí se en general buena pintura de todo el mundo, los pintores mejores o peores trabajan dentro de las inquietudes de la época y en esto reside para mí parte de su valor. En este sentido nuestra exposición impresiona excelentemente en dos o tres expositores, lo que no está del todo mal. Conseguimos que el Centro Gallego adquiera una obra de cada artista. Anteayer se pusieron los carteles de “adquirido” a La siesta de Maside, Conto de nenos de Laxeiro, Bodegón con sardinas de Prego, La fuente de Minguillón, Nacimiento de Isaac Díaz Pardo, Fiesta en la aldea de Pesqueira y al Crucero de Faílde Gago. Además Laxeiro vendió La dama del abanico a la sociedad de su ayuntamiento que creo la dona al Museo. A Maside es posible que un coleccionista de ésta le adquiera Dos aldeanas. Ya te iré dando noticias. De crítica hasta ahora no hay, porque de eso sí que anda mal éste país y más ahora que existe gran escasez de papel diario y se dá preferencia a noticias y muchos otros temas ajenos al arte. Ahí van tus recortes de opiniones un tanto disparatadas sobre todo en las comparaciones.
Todavía no recibí los libros de “Galaxia” que estoy impaciente por tener y no puedo pues decirte mi opinión. Espero recibirlos estos días. Si no te causa molestia, me gustaría me enviases Tres monstruos en los mares gallegos de Chao Espina, me interesa mucho el tema.

Bouza Brey hizo días pasados una comunicación para la Sociedad Folklorista Argentina, pronunciará el próximo mes una conferencia para el Centro Gallego y el día 25 habló en un acto de ésta entidad de homenaje a Rosalía.

Estamos deseando recibir el segundo cuaderno de Galaxia y estoy impaciente por conocer el ensayo de Maside, me gustaría saber si os pareció bien mi respuesta a la encuesta a pesar de su extensión y de la rapidez con que fué despachada. ¿Quiénes respondieron? Un pintor argentino que pasó por Madrid me hizo elogios de Lago Rivera, del que había visto cuadros en Madrid, me gustaría saber algo de éste y de su obra. La sensación que tenemos aquí es que la generación que comenzó a manifestarse en literatura y arte por el año 30 aproximadamente no ha sido superada. Que toda inquietud fué detenida. En arte no fueron superados los viejos nombres, Souto, Maside, Colmeiro, Eiroa etc. y en literatura, Otero, Dieste, Aquilino, Cunqueiro, Varela, etc.; Cuña Novás no tiene el interés renovador a mi juicio de éstos últimos y tampoco muchos de los publicados en Benito Soto donde evidentemente algunos como Manuel María y los hermanos Blázquez son buenos poetas. Creo que falta entre los jóvenes una moral y tambien curiosidad, que es lo que poseíamos todos nosotros y tambien amor al riesgo, a la aventura. Sin embargo me doy cuenta de que no puedo hablar de esto pues desconozco mucho de lo que se refiere a literatura.

Basta por hoy. Expresa mis saludos a tu mujer, de Maruja para los dos y tu recibe el gran abrazo de tu amigo:


Seoane

1951-08-07 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste
Bos Aires
Cambridge [nac. Inglaterra]
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste en 07/08/1951


Buenos Aires, 7 de agosto de 1951

Sr. D. Rafael Dieste
Cambridge

Querido Dieste:

Tienes que perdonarnos por la demora en enviar el paquete de tus notas y trabajos. No tenemos disculpa alguna porque cierto es que desde pocos días después de recibir la carta donde nos encomendábais el encargo, lo retiramos de vuestra casa de la calle Lavalle con la intención de enviarlo inmediatamente. Y es que estos meses han pasado vertiginosamente sin que haciendo un balance de lo hecho en ese tiempo resulte muy favorable. He pintado mucho, todo lo que pude, no sé si con progresos o no, afirmando en cierta manera la dirección de mi pintura última, la de los pocos cuadros hechos en París y en Londres. Creo que he conseguido afianzar lo que puede tener de personal a la par que me planteé, me planteo, problemas más de acuerdo con el arte general de nuestros días, suponiendo que la síntesis y la visualidad sean dos de sus características más importantes y que desde luego vienen personalizando mis obras últimas. El 1º de octubre inauguro una exposición en Viau y aguardo pacientemente a que los pocos de siempre se fijen en ella. Toda la otra parte importante de mi tiempo está destinada a la edición de algún que otro libro que ahora faltamente tiene que pagarse el autor dado los precios inverosímiles que alcanzan las ediciones, y a mi trabajo cada vez mayor del Centro Gallego. Estos días está abierta al público una exposición de obras de siete artistas gallegos, seis pintores y un escultor, organizada por el Centro Gallego de acuerdo con gente de Galicia. De los pintores los más interesantes son Maside, Laxeiro y Prego de Oliver. Maside, aunque no envió obras muy destacadas, es seguramente a mi juicio el más inquieto. Sin embargo la sensación general que produce es de que unos y otros se detuvieron en 1936 y renunciaron a cualquier inquietud, a cualquier deseo de conquista artística. Cuadros de gran formato, aparatosos, excluyendo a Maside, sabidos de dibujo y de color. La mitad de los que trajo Laxeiro son aproximadamente del año 32 y son los mejores de él. Estos días tambien se celebra una exposición de Clavé y dentro de un mes se realiza una general del grupo español de París simultáneamente otra de Palmeiro que llegó nuevamente a Buenos Aires, su Eldorado. Esto es todo o casi todo. Me gustaría encontrarnos de vez en cuando con vosotros, Espasandín y Varela, pero no creo que esto vuelva a ser posible. Varela está en Montevideo, creo que estará todo lo que falta de este año. No sé bien como se defiende, alguien me dijo que dá clases particulares de castellano a algunos extranjeros. No sé si es cierto. De Espasandín no sé nada y vosotros estáis lejos. Buenos Aires que ha crecido, que crece, que se extiende, no es el mismo de cuando todo estábamos juntos, nos reuníamos en el Café Tortoni. Todo está peor que en esos años. Para cuando regreséis si aún tenéis deseos de volver, puede estudiarse la posibilidad de hacer algo con el Centro Gallego, artículos, conferencias o lo que sea si para entonces existe una Junta Directiva con el ánimo dispuesto a ello, pues vosotros sabéis bien que no existe una conducta fija ni una línea que ellos sigan para que pueda conseguirse en cualquier momento alguna de estas cosas. La única conducta permanente de ellos está referida a los banquetes que aunque por el precio actual de todo se organizan menos, no dejan de hacerse con cualquier pretexto. Todo lo demás les importa poco, incluso Galicia que ellos aparentan que les importa mucho.
Las últimas noticias de España son decepcionantes y hoy acabo de leer una procedente de Lisboa referida a una carta de Don Juan en la que parece que éste luego de pedir la implantación de la monarquía se refiere a su adhesión durante la guerra al programa del caudillo.
¿Qué tal el festival de Inglaterra? ¿Vistéis pintura contemporánea inglesa? Me gustaría que me escribiéseis sobre esto. Aquí estamos cada día con menos noticias del mundo. Tambien quisiera saber si has escrito algún nuevo libro, si trabajas mucho, si te deja tiempo libre la labor universitaria. Algunos amigos preguntan permanentemente por vosotros. El otro día encontré a Lisa en una sala de exposiciones y me pidió que, si os escribía os enviase saludos, etc.
Termino aquí. Recibid los dos un gran abrazo de:

[Seoane]

1951-09-19 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 19/09/1951

Vigo 19- set.-1951


Mi querido amigo:

He recibido tu carta. No puedo negarte que me impresionó su contenido. Sin embargo, debo advertirte ya de entrada que estás equivocado al creer que aquí no se valora tu meritoria labor cultural. Puede ser que un complejo de circunstancias parezca desvirtuar las cosas. Pero todos y cada uno de nosotros sabemos –si no en detalle, sí en conjunto– cuanto le debe Galicia a tu trabajo y a tu esfuerzo.

Lo que me dices de la Exposición me parece justo. Ya hace tiempo que conoces también mi criterio sobre el particular.

También tienes razón en el fondo, en tus reproches. Pero creo que los desorbitas un poco. Valoras demasiado una simple mención, sin transcendencia, hecha en mi Historia de la Literatura [Gallega]. Es verdad que he pecado de omisiones que no debieran haberse producido nunca. Ten en cuenta, no obstante, que mi información sobre vuestra labor editorial era muy reducida. Cuando empecé a mantener correspondencia contigo, ya habíais dejado de publicar obras gallegas. De éstas sólo conozco algunos volúmenes aislados, y desconocía que tu intervención en su publicación fuese tan directa. Vosotros sois culpables en parte, porque debiérais de haberme informado en detalle de todo ello. Otero nunca me habló de esa ficha bosquejada del trabajo realizado. La cosa no tiene nada de particular, porque pocas veces tengo ocasión de hablar con él, y además es un hombre que vive siempre en las nubes. Era precisamente a mí, a quien debieras enviarme esa ficha, y entonces sucederían las cosas de otra manera.

Con todo, pienso que no hay razón para que cunda en tí el desánimo. Los que realmente vivimos la hora de nuestra cultura, sabemos muy bien lo que tú representas en élla. Y del afecto que por tí sentimos, creo que no puedes dudar. También yo sufro a veces desalientos y, por motivos bastante más hondos. Pero trato de superar las contrariedades nacidas muchas a mi alrededor, y procuro mirar a distancia. El futuro hablará de todo.

¿Crees que merece la pena considerar eso de los retratos encargados a Laxeiro por el Patronato Rosalía? Y como esto, mil cosas más. Las circunstancias pueden aconsejar unas determinadas actitudes, a las que, por otra parte, soy ajeno. Sin embargo, tú eres tú, y yo soy yo. De mí sé decirte que, desde hace años, estoy realizando una labor anónima, agotadora, en perjuicio de mis propios intereses económicos. Las horas dedicadas a ella, pudiera consagrarlas a trabajos retribuidos, que me permitiesen vivir mejor. Mas no creas que tengo compensaciones inmediatas de otro orden. Se me critica, me ponen tachas a lo que hago, y eso que si no lo hago yo, nadie lo hace. En fin, para que hablar más.

Recibí una carta de Dieste, elogiosísima para mi Literatura. En cambio, aquí se ha silenciado totalmente su aparición. Nadie habló de ella y eso que está obteniendo un gran éxito de venta. En fin, que se le va a hacer.

Te agradezco mucho tu gestión sobre el pago de la corresponsalía. ¿En qué quedó lo de la oficina jurídica?
Hoy comenzará a imprimirse el segundo Cuaderno de la colección Grial, dedicado a la pintura.

Dile a Núñez que recibí su carta y que la contestaré en su momento oportuno. Debe de considerar que nosotros tenemos que sentirnos desconcertados con versiones tan contradictorias. Yo creo que ahora tengo una visión aproximada de las cosas, aunque me parece que tampoco se pueden adoptar posturas de las que se deriven perjuicios de orden general. Ya le escribiré con calma, y con la mayor objetividad.
Te adjunto un recorte de un artículo mío que apareció ayer en La Noche. No pretendí, al escribirlo, más que dar a conocer tu labor, como en justicia mereces.

¿Se ha fallado el concurso de Curros?

Recibe el fuerte y cordial abrazo de siempre de


Fdez del Riego

Afectuosos saludos a tu mujer, y de la mía para ambos.

1951-11-15 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 15/11/1951

Buenos Aires, 15 de noviembre de 1951
Sr. D. Francisco F. del Riego
Vigo


Querido Del Riego:

Hace unos días te escribí una carta larga que luego he roto. Era una carta agria, referida a las relaciones de algunas personas de la colectividad con esa, que no respondía exactamente a mi temperamento. Quizás lo mejor de mi parte será que continúe balconeando como se dice, esas relaciones, trabajando en mis cosas y sonriéndome lo que pueda. Por mí cuidaré de no dirigirme jamás a Massó pongo por ejemplo, para tratar de resolver problemas intelectuales referidos a Galicia o míos. Continuaré dirigiéndome a tí y a la gente que se dedica a esos problemas y que yo respeto por su conducta y por su obra para tratar de resolverlos. La verdad es que son tantos los hilos tendidos entre ésta y esa que de todos ellos se ha hecho un nudo dificil, a mi juicio, de deshacer.

Te agradezco mucho el artículo que me dedicaste en La Noche. No sé como decirte que te estoy muy agradecido por el apoyo moral que significa para mí tu amistad, así como la de Maside y la de algunos otros amigos de esa. Después de que salieron de Buenos Aires, Dieste, Espasandín, Varela, etc., los pocos que quedamos en ésta preocupados por las cosas de Galicia, estamos a merced de la estupidez de unos pocos que se afirman fuertemente autorizados y apoyados por algunos amigos comunes de esa. Esos pocos son los que tu puedes imaginarte, que fallecido Daniel, se han quedado sin nadie que piense por ellos y se han quedado solo con los tópicos y la cursilería que les es natural. En el Centro Gallego, por razones de orden interno y electorales que han hecho imposible las reuniones de la Comisión de Cultura, no se resolvió aún tu asunto que espero que resuelva antes de fin de año. Te tendré al tanto, porque además tendrán que hacerte nuevos encargos con arreglo a un plan que he de presentar sobre la revista que ha de salir y por cuya calidad tengo que luchar contra todos. A tí se te estima hondamente en ésta por tu trabajo, eres de los pocos intelectuales gallegos bien conocidos por la gente que se ocupa de estas cosas aquí. Conviene que envíes al Centro Gallego ejemplares de tu Literatura. Por mi parte haré una nota en la revista trimestral del Centro Gallego sobre ella, pues a mí creo que te lo dije, me gustó mucho y me parece de una gran utilidad. Yo hice mi exposición, no sé si te hablé de ella en otra carta, con gran éxito en todos sentidos. Te envié el catálogo. ¿Recibiste Cuatro poemas galegos que te envié hace aproximadamente dos meses? Tambien debieron haberte remitido del Centro Gallego los tres tomos que acaban de salir de Alvarez Blázquez, Otero Pedrayo y Malvar-no-sé-cuantos, académico que impuso Estévez y cuyo libro es realmente malo. Los tres tomos creo que quedaron bastante bien. Convendría que Iglesia Alvariño, Cunqueiro y Castillo enviasen los suyos, pues cada vez que cambia la comisión directiva peligran las ediciones de libros, la revista y todos los proyectos culturales en general y por mi parte debo volver a comenzar nuevamente a convencerles de la utilidad de continuar toda esa obra.

Estos días llegó a Buenos Aires Enrique Azcoaga y aún no terminó de contarnos noticias de España, viene muy contento de todos vosotros que le habéis hecho amable la estancia en Vigo.
Bueno del Riego, felicita en mi nombre a Alvarez Blázquez por su libro, que con el tuyo de danzas constituyen los dos mejores hasta ahora de la colección y más acertados con el sentido que se le quiso dar. Te envío aparte unos poemas que no me gustaría enseñases a nadie y que posiblemente forman parte de un álbum con dibujos de emigrantes. Probablemente se llamará Fardel de emigrantes. Dime que te parece. Escríbeme.

Saludos de Maruja para tu mujer y para tí y para ella y para tí recibe tambien el saludo cordial y el abrazo de

Seoane

1951-11-22 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 22/11/1951

Vigo 22–nov. 1951
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Me extraña tu silencio. Supongo en tu poder dos extensas cartas mías. Recibí, en cambio, el magnífico volumen Catro poemas galegos. Nos produjo a todos una tremenda impresión, tanto por el contenido como por la presentación. Los poemas ya los conocía, pero no los grabados. He de decirte con la mayor sinceridad que éstos me han gustado extraordinariamente. El del obispo Adaulfo y María Balteira, sobre todo, creo que son estupendos. Puedes imaginarte ya cuanto te he agradecido ese delicado obsequio, tan cariñosamente dedicado. También me ha llegado el catálogo de tu exposición con el bellísimo poema de Rafael. De ella he dado noticia en La Noche. Asimismo del libro, como podrás ver por el recorte que te adjunto. Haré más adelante un comentario. Sevillano hizo una glosa que ya te envió Maside.

Acabo de recibir carta de Tobío y me dice de tí lo siguiente: “Seoane expone con frecuencia y hace prodigiosos avances con una riqueza grande, con fuerza tremenda, con originalidad e inquietud que hoy no abundan. Y es un pintor nuestro –un pintor, en el fondo, románico– bien gallego, bien fuerte y leve”.

Hace unos días se te enviaron dos ejemplares del segundo Cuaderno de la colección Grial, titulado Presencia de Galicia; uno, en papel corriente y otro, en papel especial. Creo que, tipográficamente, ha mejorado con respecto al número anterior. Ahora hemos encargado a Maside de la dirección artística. Dime lo que te parece. Tu trabajo ha gustado mucho. Sin embargo, hemos tenido últimamente noticias desagradables y tememos por la publicación. Veremos en que queda todo. Como observarás, incorporamos al número además de tu nombre, el de Dieste y el de Guarriarán.

Por aquí está de vuelta Bouza. Por cierto que ha hecho unas declaraciones la mar de curiosas. Yo no lo he visto, ni trató de ponerse en comunicación conmigo al desembarcar. Creo que comentó de una manera poco certera mi trabajo sobre Curros. ¿Quiénes fueron los otros dos miembros del Jurado? Desde luego, he decidido firmemente no intervenir en más concursos. Pienso que es lo mejor.

En una relación que le enviaron a Valentín figuran como importe de mi colaboración en Galicia por el año último, 1.600 pesetas. Los dos primeros años cobraba 3.200, de manera que quedó reducido justamente a la mitad. Para poder atender la colaboración compro diariamente los dos periódicos de Vigo, los dos de Coruña, los dos de Santiago, el de Orense y el de Lugo, además de uno de Madrid. Sólo ésto me supone al año 2.300 pesetas. A ello hay que sumar la adquisición de revistas, y de algunas publicaciones que de otro modo no compraría, envío de fotografías y franqueos de éstas, etc. El caso es que a fin de año, los gastos son tres veces superiores a lo que cobro. Y ello sin contar el trabajo, que lo hago con gusto, sin que me lo retribuyan. Te doy estos detalles por si crees conveniente utilizarlos para efectos del cambio en mi actual retribución.

Tengo verdaderos deseos de ir a dar una vuelta por esas tierras y poder abrazaros. Pienso mucho en la posibilidad de trasladarme a Cuba donde tenemos intereses familiares. Es que me siento cansado y desesperanzado de tanto bracear entre esta espesa bruma que nos envuelve.
Bueno, nada más por hoy. Afectuosos saludos a tu mujer, de la mía para los dos y para tí el cordial abrazo de siempre de


Fdez del Riego

1952-01-19 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 19/01/1952

Buenos Aires, 19 de enero de 1952
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo


Querido Del Riego:

Debí de haberte escrito hace días contestando tu última carta pero preferí esperar la llegada del número dedicado a la pintura de la Colección Grial, que me gustó mucho más en su presentación gráfica que el primero. De su contenido quiero destacar en primer término el ensayo, excelente ensayo de Maside sobre la fotografía popular y sobre el realismo. Francamente revelador y hondo. Lo de Dieste lo conocía pues un trozo de una monografía que sobre Colmeiro publicamos Cuadrado y yo en Emecé. Quizás se nota en general la ausencia de datos sobre los artistas que intervienen en el número y tambien de algunas reproducciones que lo harían más completo. De cualquier manera es un excelente esfuerzo, el primero seriamente hecho por una revista gallega sobre artes plásticas. Seguramente tiene errores pero ellos son de poca importancia y subsanables facilmente. Me gustó tambien tu nota sobre Solana, útil además. Por mi parte te felicito, a tí y a los que te ayudaron a confeccionarla. Quizás el mayor error fué publicar integramente mis notas, pues resulta una colaboración demasiado extensa en el número, tratándose además de mí, un pintor no solo desconocido para las gentes de ahí y cuyo nombre y apellido solo puede tener una resonancia cordial para quienes son mis amigos y compañeros, quizás debí de haber enviado algunas fotografías de cuadros, pero francamente no se me ocurrió hasta ahora que ví el número y me dí cuenta de que alguien pudo suponer en mí una actitud pedante que estoy muy lejos de tener. Me alegro que te hubiesen gustado los poemas que a mi juicio fueron mejorados con nuevas y abundantes correcciones, de modo que alguno de ellos se parece actualmente poco a la copia que tú tienes y continúo trabajando en ellos. Me gustaría que diesen en lo posible el clima de la emigración.

En tu penúltima carta escribías sobre tus deseos de salir de esa, y de venir quizás a ésta o a Cuba. No sé que decirte. Creo que todos o casi todos los que hemos salido de esa en muchos momentos de desfallecimiento hubiésemos deseado habernos quedado ahí, de haber podido. Hemos sufrido mucho, tanto como ahí no podéis suponeros ahora tan lejos en los años de todo. Estamos practicamente solos y nuestra labor y nuestra vida se va quedando al margen de la finalidad que nos propusimos. Yo no quiero aconsejarte en esto ni animarte. No sé nada de Cuba, creo que es un país que está bien, pero si decidieses venirte a ésta cuenta absolutamente conmigo para todo. Aquí no solo me encontrarías a mí sinó a muchos otros que tambien serán tus amigos de verdad aparte de los que ya lo son. Escríbeme aclarando tu pensamiento. Dime si tu deseo sería salir de ahí para quedarte algún tiempo en América.
Deberíais mandar tu libro de literatura al Centro Gallego directamente para la venta, cuarenta o cincuenta ejemplares, y además algún ejemplar destinado y dedicado a la Biblioteca, pues mucha gente pregunta por él y continúa siendo desconocido en ésta. Creo que sin más trámites deberías enviarlos inmediatamente pues es muy útil su divulgación. El otro día me prestaron un ejemplar de la Historia de la Literatura de Varela Jácome, persona que no conozco, y me llamó la atención que destacase la labor editorial de Cuadrado en ésta, olvidándose que esa labor desde sus comienzos hasta ahora es de los dos, de Cuadrado y mía. Me llamó también la atención la ausencia de Lorenzo Varela entre los poetas, pues lo considero (lo consideran Juan Ramón Jiménez, Alberti, Moreno Villa, etc.,) uno de los más importantes de las últimas generaciones. Bouza Brey se entusiasmó con su Torres de Amor. Y así de esta importancia encontré alguna otra omisión o error. Tambien Otero, cuya Guía de Galicia en su edición de hace cuatro o cinco años, leí estos días, omite el nombre de Dieste, que él mismo había destacado en su Ensayo histórico sobre la cultura gallega y el de Manuel Antonio por ejemplo, y en pintura destaca un verdadero galimatías artístico muy de su generación, a Llorens o a Pintos, olvidándose por ejemplo de Arturo Souto, y en escultura a Eiroa. Creo que ahí la gente como tú, curiosa de todo cuanto se hace en el orden de la cultura, debería de llamar la atención sobre este desdén o ligereza por la auténtica clasificación de nuestros valores. Por otra parte es necesario que siendo Galicia un país fundamentalmente de emigrantes se historie al mismo tiempo lo que viene realizándose en la emigración, no haciendo caso a los intereses circunstanciales de grupo, sinó a los generales de Galicia. Cuidando de seleccionar los corresponsales y de no caer en la tontería de El Pueblo Gallego de creer que una persona sin cultura y sin interés alguno como Eliseo Alonso, bueno pero no tanto, puede reflejar de alguna manera la vida compleja de una colectividad como la nuestra y de una ciudad como ésta.

Algo parecido pasa con el ensayo de Anxel Xohan (recuerdo de él algunos dibujos y linóleuns, si es el mismo de Yunque) del que no puedo hablar, pues pueden los demás creer que lo hago con un interés subalterno bien ajeno a mi modo de ser, cuando reseña de manera disparatada a los pintores gallegos actuales, incluye a Palmeiro con características similares a las de Maside como si tuviesen algo que ver. Palmeiro no tiene nada que ver con Galicia como no sea en ciertas cualidades de su pintura que le vienen seguramente de su origen y las preocupaciones estéticas de Maside y la seriedad de su obra está a muchas millas de distancia de la “elegancia” y de la novedad fácil y aparente de Palmeiro. Pero lo que ocurre es que seguramente Anxel Xohan no conoce la obra de Palmeiro. Otro error es considerar que la fantasía y los temas son una condición de la pintura al hablar de otros pintores. Algo parecido le pasa a Risco al querer hacer favor a Prieto por su cuadro (por fotografía detestable y que tiene que ver con el gótico como una manzana con respecto a un besugo) al hablar del Cristo de Nolde, el gran pintor alemán parte de cuya obra espléndida ví en Londres y de ese Cristo precisamente conozco una copia que tiene en Buenos Aires un particular. Debiendo haberse confesado de no haberlo entendido. Pero Nolde debe ser una obsesión de Risco, ya en Mitteleuropa habla mal de él sin entenderlo a mi juicio. Pero a Risco le ocurre lo que a todos los escritores gallegos de su generación con respecto a la pintura y a otras cosas y es que no entendieron nada de lo que pasaba con ella en su época y que continúan sin entender.

A da Presa no lo he visto aún y no sé cuando lo veré, pues no creo que haga nada por tratar de verme. ¿Por qué La Noche concede la paternidad de mi proyecto sobre “la Universidad Popular Gallega” a Prada? No me importa nada personalmente, pero es que conviene que ahí en las cosas del Centro Gallego nunca personalicen, si no quieren hacer infecundas las iniciativas. La labor es de todos, conviene que no hablen más de eso hasta que sea aprobado por la Junta Directiva.

Con saludos para tí y tu mujer de la mía y míos, recibe el gran abrazo de tu amigo:


[Seoane]

Te agradezco hondamente tu artículo de La Noche sobre Catro Poemas Galegos. No sé como compensar tu generosa cordialidad hacia mi obra y hacia mí, de manera digna a tu amistad

1952-01-24 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste
Bos Aires
Cambridge [nac. Inglaterra]
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste en 24/01/1952


Buenos Aires, 24 de enero de 1952

Sr. D.
Rafael Dieste
Cambridge

Querido Rafael:

Estamos pasando unos días infernales de calor y humedad. Creo que en los años que llevamos en ésta nunca hizo tanta humedad ni tanto calor y estos días anuncia el diario que del norte se acerca a la capital una vistosa plaga de mariposas blancas que preocupa por sus larvas y su voracidad a los técnicos del ministerio de agricultura. Dentro de unos días pues, Buenos Aires parecerá una ciudad de almanaque valenciano con un cielo muy azul y muchísimas mariposas blancas, muchas más de las que nunca soñaron los autores de tapas de Blanco y Negro. Y nosotros, para desdicha nuestra en el centro de tanta cursilería, porque las mariposas no son más que otro elemento, uno más, en el total de la decoración actual.
No recuerdo ahora si os he escrito luego de mi exposición que fué en octubre, creo que no. La hice en Viau y constituyó un éxito de público y tambien de venta, y estoy seguro de que fué la más unida y la mejor de cuantas hice hasta ahora, creo que en ella se notaba más que en ninguna anterior mi aspiración de dar un carácter acentuadamente expresivo a la forma y al color. Esta era la exposición que debí haber hecho en Londres en lugar de la que me parece ahora disparatada, que las circunstancias y lo absurdo de la galería me obligaron a hacer, porque además deseaba hacerla un poco como fuese y a la que tú le dedicaste el expléndido (sic) y generoso artículo que tanto te agradezco. Desde la exposición sin embargo no he pintado mucho, pienso comenzar a hacerlo nuevamente con intensidad en estos días. La venta y el público no es suficiente estímulo para un pintor, hacen falta muchas otras circunstancias que Buenos Aires no tiene, no tuvo nunca, e incluso tambien creado por un núcleo de amigos que hablan, que discuten, el núcleo de amigos que nos reuníamos hace ocho o diez años y ya no sé cuántos, tan lejanos parecen. Os extrañamos. Varela acaba de llegar de Montevideo a quedarse nuevamente en Buenos Aires no sé por cuanto tiempo, viene animado. Azcoaga está ya instalado aquí con su familia, su mujer y cuatro hijos y trabaja en la imprenta Chiesino de Avellaneda. No deja de tener su aspecto heróico el emigrar así acompañado de cinco de familia y a un país como este tan distinto de España y donde todo es desconocido. Te está profundamente agradecido por el departamento, que por otra parte lo cuida y lo limpia él y los suyos de una manera un poco maniática según apreció Frontini. Para los chicos compró unas literas que no le estorban en el departamento. Pronunció tres conferencias al llegar, una en Artistas Plásticos sobre retratos de Goya, y dos sobre la poesía y la novela contemporánea en España en el Colegio Libre de Estudios Superiores, muy interesantes y con una información sobre jóvenes escritores españoles desconocida para muchos de los que estábamos allí. Escuchándole nos afirmábamos que una de las consecuencias más trágicas de la guerra civil es esta separación producida entre los escritores y artistas de uno y otro lado. Ellos apenas tienen noticias de cuanto se hizo fuera de España y a nosotros se nos escapan por falta de medios de información lo que allí se produce. Azcoaga está contento de haber salido y parece –no siempre Buenos Aires es una realidad demasiado abrumadora– animado a trabajar. Nuestros amigos en general le recibieron con simpatía. Alberti es probable que salga estos días a hacer un recorrido por América con algún contrato de conferencias. Este último año se ha defendido haciendo dibujos con sus poemas, coloreados, algunos muy graciosos, género que denominó “liricografías”. En pintura y en literatura todo está igual que en 1948, más bien un poco peor por el problema editorial agravado por muchas circunstancias poco favorables. Cuadrado y yo continuamos haciendo heroicamente algún que otro libro de Botella al Mar. De viejo tenemos pensado que la última editorial que fundemos se titule “Hombre al agua”. De otra gente: Guillermo de Torre, Baeza, Casona, Gori, etc., no tengo noticias, son otro mundo, el mundo, el mundo de los negocios. Negocios a veces más sórdidos que el de los directivos del Centro Gallego, con quienes continúo compartiendo las últimas horas de cada tarde.
¿Qué es de vuestra vida? ¿Trabajáis mucho? Contarnos algo de Cambrigde. Y tú, Rafael, has escrito nuevas obras? Estamos deseando tener noticias de todo cuanto hacéis y de como estáis en ese país al que siento más próximo de España, quizá porque para los gallegos nos resulte cercano. ¿Recuerdas las viejas escrituras de Ortigueira que expresaban al señalar los lindes de una finca “limita al N. con Inglaterra mar por medio”?, o tambien por el puritanismo católico de los españoles, porque el puritanismo no es exclusivamente un fenómeno protestante. Nosotros nos acordamos muchas veces de las severas calles de Londres, de los parques, de las tabernas, de los museos tan llenos de obras prodigiosas y tal como si no las tuviesen, de las caras de los ingleses y del paisaje maravilloso de Richmond. Pensamos volver no sé cuando. Pero volveremos, seguro. Claro que nuestro destino, creo que el de todos nosotros, es esperar volver a los sitios que tuvimos que dejar por alguna circunstancia. Buenos Aires además continúa siendo, aún no pareciéndolo, una ciudad misteriosa aunque insoportable viviendo seguido en ella.
Escribirnos sobre vosotros, sobre vuestros proyectos, sobre Cambridge, sobre las exposiciones que véis. Os rogamos que nos déis envidia, mejor, más envidia aún escribiéndonos sobre todo eso y creo que esto no lo logró nunca nadie.

Recibid los dos, Carmen y tú el fuerte abrazo y el recuerdo de Maruja y mío:

[Seoane]

1952-05-25 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste
Bos Aires
Cambridge [nac. Inglaterra]
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste en 25/05/1952

Buenos Aires, 25 de mayo de 1952

Sr. D.
Rafael Dieste
Cambridge

Querido Dieste:

Te contesto con un poco de retraso a tu última carta, pero no quería escribirte sin haber logrado alguna respuesta a la gestión extraoficial del Centro Gallego que tenía pendiente, y que seguramente puede dar resultado según parece, para el próximo año, lo que hace inútil cualquier propuesta dada la urgencia del caso. En vista del resultado casi negativo, aún no hay respuesta clara, de esta gestión, por motivos todos justificables al modo de ver de algunos amigos nuestros, situación económica de la entidad, etc., e injustificables desde mi punto de vista, Núñez Búa y yo hicimos una gestión con Sebastián González que es Decano de la Facultad de Humanidades de Puerto Rico para que te hiciese un contrato para un cursillo de conferencias o un curso regular sobre temas literarios o de arte. Ultimamente pasaron por esa universidad Francisco Ayala y Romero Brest, además de algún otro español y argentino. Nos pareció que dada la actual situación para los intelectuales de Buenos Aires esta posibilidad de cobrar una cantidad de dinero en dólares podía seros beneficiosa e incluso la posibilidad de desde allí conseguir algo similar en Venezuela, donde hay un núcleo de amigos y tambien de enemigos, ya que a veces los últimos suelen ser útiles. Esperamos respuesta de esta gestión. Al mismo tiempo le dábamos a Sebastián vuestra dirección actual en la esperanza de que algo resultase de ella si está en sus posibilidades el conseguir un contrato de ese tipo.
Por otra parte Núñez Búa escribió a Ossorio Tafall que ocupa un puesto destacado como biólogo en las Naciones Unidas hablándole de la necesidad de aprovechar vuestras experiencias y de la posibilidad de conseguir un puesto referido mejor a la enseñanza de arte, teatro y literatura en la organización donde él se mueve. Tafall contestó inmediatamente recordándote con cariño y pidiéndonos que con toda urgencia le envíes un “curriculum vitae” tuyo y otro de Carmen. Su dirección es: Bibiano F. Ossorio Tafall. Delegación Regional de F.A.O. de las Naciones Unidas. Ramón Nieto 960 Santiago de Chile. Escríbele inmediatamente. Su carta llegó ayer a ésta.
No comprendo en qué está basado Baudizzone con su optimismo sobre las posibilidades de aquí. Esas conferencias de que él habla se pagan aún en la actualidad con una cifra que oscila entre los 150 y 250 pesos y para vivir, teniendo como vosotros tenéis un departamento barato –hoy ese departamento no lo alquilarías por 1.000 pesos– hacen falta aproximadamente de 1.500 a 2.000 pesos mensuales sin comprar libros y sin ver mucho cine y teatro. Harían falta pues cuatro o cinco conferencias mensuales y además tener otras fuentes de ingreso.
Estoy pintando bastante, siempre dentro de la línea de la mujer de las cerezas que a tí te gustaba en Londres y creo que he superado cualquiera de las etapas anteriores. En agosto vuelvo a exponer en Viau. Estoy, estamos deseando todos los amigos veros y charlar largamente de todo cuanto pasó y no pasó en estos dos o tres últimos años. De España llega de vez en cuando alguna persona conocida y las cosas que cuentan le dejan a uno el deseo de no regresar a pesar de todas las ganas. Parece que mejoró algo económicamente pero la gente continúa viviendo como en prisión y con psicología de presos, enzarzados en discusiones y divisiones sin importancia y lo peor es que parte del mundo parece convertirse poco a poco en España.
Bueno, no quiero extenderme más. Enviarnos noticias de vuestras decisiones y contad con nosotros para cualquier cosa que deseéis, escribirle sobre todo rápidamente a Tafall. Te tendré al tanto de lo que responda Sebastián González. Recibir los dos el saludo de Maruja y el mío y recibid un fuerte abrazo de:

[Seoane]

1953-02-12 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 12/02/1953


Vigo 12-febrero 1953

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:

Recibí oportunamente tu carta de 20 de enero último. Debo decirte que sigo recogiendo unánimes opiniones elogiosas para tu libro Fardel do (sic) eisilado. Ahora mismo me llega una extensa carta de Rodrigues Lapa y en ella me dice: “Recebi há dias o livro de Luis Seoane, Fardel de eisilado. Os versos longos e estranhos dão-nos uma impressão de épica robustez, um pouco rude. Tem um acento profundamente original que nos prende. Traduz bem a amargura do emigrante, dentro de um critério avançado e generoso. Sabe alguma coisa deste homem, deste inadaptado talentoso?”. Esta opinión tiene innegable validez porque el que la emite es poco dado a los elogios; es un científico puro que tiende siempre a la sobriedad crítica. Además para él, como ves, eres un desconocido. Claro está que yo me encargaré de informarle detalladamente sobre tu personalidad intelectual y sobre tu labor.
Por cierto que en el Centro tiene a su disposición 258 pesos que le restan de su colaboración en el extraordinario de la Revista. Quiere que con ellos se le adquieran varios libros, cuya relación te adjunto y que se la envíen a su dirección en Portugal. Importan en total, 217 pesos. Yo escribiré al Centro en este sentido, pero conviene que tú te ocupes de la cuestión para hacerla eficaz.
La dirección de Dionisio Gamallo Fierros que me pides es Instituto Ramiro de Maeztu, Madrid.
Le he escrito a Cunqueiro, Alvariño y del Castillo reclamándoles los tomos que se les encargaron. Espero que los envíen pronto. Esta labor, con la de la publicación de los textos de Lanza, Bernárdez y Carbalho, creo que es francamente interesante. Ya no me lo parece la de los otros libros que estáis preparando para imprimir.
Lo que me cuentas de ese retroceso que observas en el Centro, no me extraña. Pero creo que no hay que dejarse dominar por las adversidades. Eso precisamente es lo que satisfaría a determinadas gentes. Tú has hecho una enorme labor que nadie desconoce ya, aunque algún tiempo sólo se supiese a medias. Valiéndote del indudable ascendiente que has ganado, debes de perseverar, pues sería una tremenda pena el que se malograse un tremendo esfuerzo. Me consta –y lo pude apreciar a través de todos cuantos vinieron por aquí– que te consideran con un gran respeto en el orden intelectual; la actitud tuya debe ser la de administrar esta posición favorable para seguir ganando objetivos. Si faltases, creo que se daría un gran paso atrás que por ningún motivo es conveniente.
No he recibido aún el número de oct–nov–dic. de la Revista. Antes me la enviaban por correo aéreo y me llegaba con regularidad; en cambio, por vía ordinaria, se demora mucho y a veces no se recibe.
Desde Monterrey me envió unas líneas afectuosas y expresivas, Dieste. Por cierto que hace tiempo que estoy en deuda con Otero Espasandín al que no contesté aún a una larga carta. Pero es que el ritmo de trabajo que llevo no me permite respiro alguno, a pesar de la capacidad que tengo para prescindir del descanso.
Me alegra la noticia de que os decidáis a dar otra vuelta por Europa. Espero veros por Vigo, y que podamos charlar más tiempo de infinidad de cosas.
Uno de estos días te enviaré el libro Escolma de poesía medieval galega, que acaba de editar Galaxia. La obra constará de cuatro tomos, dos dedicados a poesía medieval y popular, seleccionada por José María Álvarez Blázquez, y otros dos a poesía del Renacimiento y contemporánea, seleccionada por mí.
Nada más. Con saludos muy afectuosos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía un fuerte abrazo

Fdez del Riego

1953-02-27 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Ánxel Fole
Bos Aires
Lugo
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ánxel Fole en 27/02/1953


Buenos Aires, 27 de febrero de 1953

Sr. D.
Angel Fole
Lugo

Querido Fole:

Al fin tenemos noticias directas, Cuadrado, Varela y yo de tí. Hasta hace pocos años habíamos supuesto lo peor, pero hace tres o cuatro alguien nos dijo que estabas en una aldea de Lugo sin concretarnos en cual y hace algún tiempo le pedí a Del Riego tu dirección, que me mandó. Un poco antes había leído un artículo tuyo sobre Corredoira en un diario de esa que por casualidad cayó en mis manos. Por casualidad, como vienen de ahí a ésta los diarios, la publicaciones, las noticias, todo. Me alegró que fuese una persona de nuestra generación el que escribiese sobre un pintor de una generación pasada, ya que la del pintor no hablaba de él y lo había abandonado en el olvido, me alegró además que lo hicieses como tu lo hiciste. Luego, el año pasado, leí tu libro de narraciones en el concurso del Centro Gallego, un magnífico libro con un espléndido prólogo, sin arqueología, sin cortesías, sin el LAUS DEO aburrido, sin la estúpida fuga existencialista que está dominando a algunas gentes nuestras de ahí. Con una realidad humana y mítica gallega de siempre, bien campesina. De nosotros no sé que decirte, trabajamos todo lo que podemos. En un momento, algunos años, coincidimos en ésta Dieste, Espasandín, Colmeiro, Cuadrado, Varela y yo. Luego Dieste marchó a Cambridge y ahora está en Monterrey (Méjico). Espasandín está en Pensylvania, Colmeiro en Francia y Cuadrado, Varela y yo continuamos en ésta pero pensando siempre en marchar no sabemos a dónde. Todos, solo estaríamos con gusto ahí. Por mi parte pinté y pinto mucho, dibujo, escribo, sin que nada de cuanto hago, bueno o malo, pueda tener el calor inmediato del pueblo al que destino todo lo que realizo, y Varela y Cuadrado escriben. Esto es todo. Hace años publiqué un libro de dibujos, hace creo diez años, Homenaje a la Torre de Hércules, iba dedicado a unos pocos amigos y tu eras uno de ellos. Otero Pedrayo lo recuerda ahora en Por os vieiros da saudade. Hace once o doce años incluimos una narración tuya Cuadrado y yo en un libro Veinte cuentos gallegos. Todos te recordamos siempre.
De las colaboraciones momentáneamente no hay nada en el Centro Gallego, incluso apenas sale la revista por la escasez de papel y hasta fin de este año no se puede proponer nada nuevo que no esté incluído en el presupuesto actual. Pero Cuadro por medio de un amigo trató de conseguirte unas colaboraciones en La Prensa de aquí pero las prefieren sobre cine español en general. De cualquier manera tendrías que mandar dos o tres artículos rápidamente. Tambien sobre cine podríamos conseguir que te encargasen algunas colaboraciones en una revista Orientación. Para alguna publicación de la colectividad puedes mandar ya, a mi directamente seis artículos en gallego por los que te harán llegar tres mil pesetas aproximadamente, y es probable que más adelante, en junio quizás, se pueda conseguir una corresponsalía para el boletín del Centro Lucense, teniendo tu que mandar como hace Del Riego para la revista del Centro Gallego, una información mensual de las actividades de la provincia de Lugo. Esto es todo. Perdóname si demoré algunos días en contestarte. De todas maneras, quiero que sepas que tus cartas nos produjeron una gran alegría.
Recibe el gran abrazo de tu amigo:

1953-02-27 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 27/02/1953

Buenos Aires, 27 de febrero de 1953

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:

Hace pocos días recibí tu carta y la lista de libros que Rodrigues Lapa desea que le sean enviados. Van a hacerlo tan pronto pasen estos días de semivacaciones en todos los establecimientos comerciales de la ciudad, aunque algunos de ellos creo que están agotados. Me interesa conocer sobre mi libro las opiniones de todos y agradezco hondamente la de Rodrigues Lapa. He mandado a esa los que pude por direcciones existentes en el Centro Gallego y quizás hubiese sido injusto en los envíos pero creo que los que no lo reciban podrán perdonarme. Ahí de Vigo se lo envié a varios, entre ellos a los Alvarez Blázquez cuya obra estimo. De los ejemplares que te envié dáselos a aquellos que tengan noticia de él y no lo hubiesen recibido. Recibí una carta de
[Alberto] Vilanova y otra de [Manuel] Fabeiro que me conmovieron, pues justifica de alguna manera la edición, ya que para ésta un libro en gallego hasta ahora es algo así como un libro en húngaro como no sea para las cincuenta personas que nos rodean. A algunos escritores de aquí entre ellos a Paco Luis Bernárdez les ha gustado bastante y eso es todo.
De lo que dices con respecto al Centro, es verdad que a través de bastantes años he logrado hacer algo, aunque ese algo sea casi nada de lo que pude haber conseguido de tener más apoyo, pero si las cosas se ponen como parece que están poniéndose por incapacidad de nuestros amigos de aquí en general y por las razones que te decía en mi anterior, no me quedará más remedio que por decencia abandonarlo todo. De no ser así no se justificaría siquiera mi estancia en ésta. En el Centro estuvo últimamente el alcalde de La Coruña, [Alfonso] Molina, que a sus autoridades les pareció persona simpática, vino presentado por la Academia y por la corporación municipal de esa ciudad, que piden ayuda para empresas coruñesas. ¿Qué más te voy a decir? Los números de la revista del Centro te los enviaron en dos oportunidades, me enseñaron los recibos de envío y van a mandártelos nuevamente.
De Dieste y Espasandín no tuve noticias últimamente, espero carta de ellos, sospecho que estarán tan hartos de todo como yo, aunque en ambientes distintos. ¿Qué noticias hay de los pintores de esa? Estos días he visto unos cuadros muy interesantes de un chico Novoa, de Villagarcía, hijo de Eduardo Novoa que fué cónsul del Uruguay en aquella ciudad, realmente interesante y lo animé a que exponga este año, si conseguimos sala para él. La hermana de Ruibal tambien está trabajando bajo la dirección de Laxeiro y posée un notable temperamento. Conseguí tambien que el Centro le comprase una hermosa cerámica a Elena Colmeiro, la hija de Colmeiro, que va a ser una gran ceramista y que es la mejor alumna de la Escuela de ésta ciudad. Como puedes ver, alguna gente lucha por expresarse en la soledad y lejos de todo cuanto quiere.
Estoy deseando recibir los libros de Couceiro y de José M. Blázquez que me anuncias. Estamos ávidos de cosas de ahí y vosotros trabajáis con un tesón envidiable y te felicito por la gran parte de tarea e iniciativa que te corresponde. Pocos tienen tu capacidad de trabajo y de entusiasmo.
Saludos afectuosos para Evelina, de Maruja para los dos y tu recibe el fuerte abrazo de:
Seoane

[Manuscrito]
Dime ¿interesó a alguien Paradojas de la Torre de Marfil?

1953-03-12 Mencionado/a
de Ánxel Fole, a Luís Seoane
A Veiguiña
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ánxel Fole, a Luís Seoane en 12/03/1953


La Veiguiña (Quiroga)12 de marzo de 1953


Mi querido amigo:

Fue la tuya la carta que más me ha impresionado de todas las recibidas en estos últimos años. ¡Qué alegría! No sólo los años, sino también la ausencia mejoran la amistad y recuerdo la última vez que te he visto en La Coruña, con Colmeiro. Ni tú ni yo lo imaginábamos. Muchas veces he intentado dar una vuelta por ahí. Aun no renuncie. Quiero decir que aun no me he dado por vencido... Tal [vez] llegaremos a vernos tú, Cuadrado, Lorenzo y yo.
Es curioso. Lo mismo me pasaba a mí. Frecuentemente me acordaba de vosotros en mis artículos. Hace dos años, en Faro, os evocaba todos en Santiago, y a Dieste y a Colmeiro, en un trabajo titulado Despedida a medio siglo, donde rompía una lanza por aquella juventud tan animosa, como comprensiva y noble. Una fuga de sueños... Leí mi cuento, mi mal cuento, editado ahí por vosotros y también leí el recuerdo en el libro de Pedrayo. Ya sé que Farruco te escribía. Por él tenía noticias tuyas. Comprendo perfectamente lo que me dices de tu estado de ánimo. Lo mismo me ocurre a mi, quizás agravado... Desde aquí, yo hacía míos todos vuestros triunfos. Todos vosotros érais frecuente tema de nuestras conversaciones. Una vez, recibi con gran alegría, una carta de Colmeiro, que estaba en París. De quien sigo sin saber nada es de José Mª Domínguez-López.
Durá sé que está en Méjico; de Ramón Martínez, que en Cuba.
Y ahora, hablaré de mi mismo. Después del terremoto, he vivido con altos y bajos, en una pobreza que a veces era una miseria. Hace cinco años vivo en el campo. Pronto me trasladaré definitivamente a Lugo. Primero he vivido en Terra Cha o Llana; después en Incio, ahora en Quiroga. Gran paradoja: aunque tengo poco dinero, vivo bien. Esta casa de campo, “La Veiguiña”, es magnífica, con cuarto de baño, luz eléctrica, radio, etc. El paisaje es muy hermoso. Aquí me dedico a profundizar en el alma gallega: a conocer al campesino. Se trata de un verdadero viaje de estudios. Recojo vocabulario y estudio el idioma vernáculo. A veces, me pongo neurasténico como un personaje de novela rusa. En 16 años, sólo hice un viaje a La Coruña y a Vigo y otro a El Ferrol. No he vuelto a Santiago.
La censura ha aprobado mi libro de cuentos, que pronto editará Galaxia. Agradezco profundamente tus palabras de aliento. Las ocho mil pesetas y pico del premio fueron para mi una tabla de salvación. En cambio, no he tenido suerte con un libro de versos que estaba para editarse en Lugo: fue suprimida la editora, que era Xistral. Galaxia tiene otro libro mío para editar. Se trata de la farsa escénica ¡Pauto do Demo!, que creo que tiene mucha gracia y quizás acusada originalidad. Pensé en tí para ilustrarla. También Colmeiro se ha comprometido a ilustrar mi libro; pero todavía no ha vuelto de París. Ahora trabajo en una novela en gallego, que titularé Govante. Pienso enviarla al concurso del C. G. del 53. Pero en el libro que tengo más esperanzas es en Historia de don Fabulón, que es la novela de un loro. Estoy entusiasmado con el tema. Ya te escribiré sobre esto. Durante estos años, he publicado artículos en La Noche y en Faro y en Grial, donde he leído tu magnífico ensayo sobre pintura que aquí ha sido elogiadísimo.
De los nuevos valores literarios surgidos aquí estos últimos años, los más destacados son Ramón Piñeiro y Celestino F. de la Vega, ambos lucenses y amigos viejos míos, aunque más jóvenes que yo. Espero que evolucione su existencialismo. El primero habló contigo en Santiago en el 39, el 25 de julio. El segundo vivió siendo estudiante de derecho con José Mª Domínguez. Era entonces muy joven. Ambos te aprecian muchísimo.
Agradezco en el alma tus proposiciones, que acepto encantado. Pronto te enviaré ese original, el gallego y el castellano. Mi primer trabajo para la prensa será sobre Antonio Machado. También me agrada mucho llegar a ser corresponsal del Centro Lucense. En junio ya estaré en Lugo definitivamente.
Y quisiera saber noticias más concretas de Cuadrado y Varela y especialmente tuyas, o de los tres igual. A los dos y a tu hermano un gran abrazo y mi más cariñoso saludo a tus familiares. Cunha forte aperta do teu vello amigo.

Anxel

Cine España
Lugo

1953-06-19 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Domingo García Sabell
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Domingo García Sabell en 19/06/1953

Buenos Aires, 19 de xuño de 1953

Sr. D. Domingo García Sabell
Sant-Iago

Meu querido amigo:

Non te imaxinas con que fonda ledicia tuven coñecemento, tivemos todol-os teus amigos, da aceptación túa á invitazón da Xunta Direitiva do Centro Galego. Deseiosos de falar de todo, dos tempos pasados e deste presente que vivimos. Debullaremos antigos recordos, sonos aínda nidios e non esquecidos.

Agardámoste cos millores agoiros i-escuso decirche que, endemáis, contes comigo pra canto deseies.

Estarei o primeiro de todos no peirao co soio sentimento de que Dieste esté lonxe, xa que con él moi a miúdo falábamos de tí. Buenos Aires ten un intrés sotil, pouco meigoso, que tes de coñecer. Falaremos tamén desto e daquelo que fixemos eiquí, sós, soñando en Galiza. A Cuadrado e a min n-esta povoada soidade enchéronsenos os ollos de bágoas, ¿por qué non o ímos a confesar?, o lér as túas liñas e lembrar desazados a mocedade nosa perdida, lonxe de todo aquelo que máis queremos.

Recibe, deica moi logo a forte aperta de:

Seoane.

1954-01-12 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 12/01/1954

DR. DOMINGO GARCÍA-SABELL/GELMÍREZ, 15/TELÉFONO 1330/SANTIAGO



12-I-1954
Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Fai moito tempo que non tés noticias miñas. Houbo dous motivos de retraso. Un: as cartas d-eiquí non chegaban a Buenos Aires. No principio do meu regreso parece que todas as misivas se perdían. Xa ves. Quedei mal con algunha xente hasta que me decatei da “broma” e puiden acrarar o misterio. Agora parece que as cousas van acougando. Por iso agardei bastante. Non quería escribirche de vagar, extensamente, e que logo tudo se evaporara. (Ista de hoxe vai certificada).
Outro motivo: A chegada do teu Libro de Tapas deixoume deslumbrado. E hai ocasións, irmán entrañabel, en que o exceso de emoción i-o colmado de afeitividade, fai sumamente difícil a comunicazón axeitada mediante carta. O Libro de Tapas foi pra todos os amigos un acontecemento. Pra mín resultou unha fonda conmoción. Dende a adicatoria –que Elena i-eu tanto che agradecemos– xa comencei a tremer. Logo, a obra. O prólogo, que tí me leras ahí, tan nobre e tan evocador, renovóume intres inesquecibels na túa casa, sentado a ouvir as verbas carregadas de lembranzas, n-aquila lus plomiza do ceo bonaerense, a carón dos lenzos honestamente berradores, e sentindo no meu interior –hoxe a vivencia é idéntica– que estaba diante –¡por fin!– do auténtico pintor, do forte, fecundo e orixinal artista galego po-lo que a Terra sempre clamóu e que os fillos, con frivolidade e trampa, sempre lle negaron. O libro levábame ó cadro teu que está, no meu fogar, colgado en sitio de honor. O cadro devolvíame ó libro e, por si esto non abondáse, alí estaban os versos de Varela, versos que turran d-ún, versos que conmoven e limpan a un tempo a sensibilidade de malos e noxentos resabios. (Moito haberá que falar de Varela. Paréceme que tudo está por decir. A min dáme a impresión de un poeta impositivo, un poeta que asedia e hostiga ó leitor e o obriga a entregarse rendidamente, urxentemente, acuciantemente, po-la forza e a intensidade do seu pálpito. Sempre hai unha outa e frenética vibrazón nos poemas d-iste grande lírico. Dende a pirmeira liña xa produce algo así como un arrepío eléitrico. Varela obliga. Sobor da perfeición da forma e o garbo do ritmo ou a riqueza das imáxes –hoxe cáseque as únecas virtudes da poesía contemporánea, po-lo menos da poesía que priva– anda na obra de Varela a enerxía reconcentrada, dura, vital e humán da propia, alucinante personalidade, –hoxe virtude de poucos i–esgrevios artistas–. Ó meu ver, Varela emociona porque domina. Hai un derradeiro segredo varelián que se trasluce nos seus poemas e que é como a inquietude premonitoria que tén o chán antes de racharse n-unha sacudida xeolóxica. Varela tén moito de telúrico, de planetario, velado a propósito, como si temera que, a cada intre, o mundo fora a saltar en anacos. Varela, poeta lúcido i-estelar. Varela, con medo de sí mesmo. Varela, poeta anguriado ante a forza do seu corazón. Por iso, poeta fondamente galego. Non sigo. Sería mester ampliar isto con moita percisión).
Volvamos a tí. Andiven, pois, revolto i-exaltado. Mais eu teimaba escribirche con serenidade. Nada de pegar catro urros delirantes. Non. Eu quería darte unha aperta razonada. Eu quería espresar o meu entendemento da túa obra. E a emoción non-o permitía. O Libro de Tapas tén a culpa. Soio agora escomenzo a acougar un pouco. Soio agora.
I entón, ¿que decir? Nada máis que isto: vou facer, pra coleición de Arte de Galaxia, unha monografía sobor Luis Seoane. E quero que n-ela se amostre, con rigor e frialdade e ouxetividade, o miragre da Pintura galega enxendrada n-ún artista verdadeiro.
Haberá que afincar bén o senso galego da obra de Seoane. Como eiquí, na Galicia, hai vieiros aldeáns que son como ele os pintóu, dende a ausenza e o desvío. Cómo hai petrucios e mozos que pican o cigarro, e rapazas pasmadas, e probes de pedir, e solpores e amañecidas, que son as réplicas dos seus cadros, dos seus cadros feitos pulo a pulo e congoxa a congoxa, na soedade imensa de América, ca lembranza de Terra vista cando home novo e sostida na ialma artista por escuras, misteriosas razóns de sangue e de Raza. Nada de facer con isto –tan sagrado– literatura xemente e tristeira. Non. Ademostrar concretamente, centíficamente, valéndose dos máis avanzados e serios estudos da Psicoloxía das Estructuras e do análisis eisistencial do Arte, a radicalidade galega da pintura de Luis Seoane.
A seguida espricar en que consiste a orixinalidade e as innovacións de tal pintura. En suma, pescudar a esencia da aportación escrusivamente pictórica de Seoane, ou seña, o que fai d-ele un auténtico creador, xa que eisisten unhas formas (eu podo defiñilas longamente), seonescas, únecas e típicas. Eiquí radica a grandeza e o tidóo de groria d-ise arte. Non se trata da fidelidade a unha escola ou do sometemento a un estilo. Trátase da trasposición da realidade esterna n-unhas composiciós que reflexan, sutilmente, a intimidade do autor, siñalando preferenzas e desdéns, marcando predominios e singularidades, nos córes que cantan e nas liñas que ordean. Non importa que Seoane pinte en bermellóns ou en grises ou en azules. O modo de usálos é o que interesa. I ese modo responde a unha afinidade moi marcada po-lo cór no que iste tén, por unha banda, de espresivo, e po-la outra, (isto coido que é esencial en Seoane), po-lo que ten de espricativo. Haberá que subrayar ista nota con gran enerxía. Seoane esprica emotivamente. Tal feito é conmovedor e profundamente celta. Por iso os cadros de Luis Seoane –como a poesía de Rosalía ou a conversa dos nosos labregos– son todos, en cada ún de por sí, puro monólogo plástico, discurso ou poema, no que volumes e distancias, perfiles e contrastes, son outros tantos rexistros da voz poderosa do artista que grita o seu amor ou a súa protesta, o seu desacougo ou a súa nostalxia. A pintura de Luis Seoane é como a obra d-ún neno que denantes foi home i-está a recordar, na súa aitual pureza infantil, a severidade e a honestidade do varón d-outro tempo, do varón entrevisto e cáseque esquecido en unha vida máis soñada que vivida. E tudo isto arremoíñase nos cadros de Seoane con ofrecemento sinxelo e xeneroso. Pintura a de Seoane de entrega cos brazos abertos. Sin argumento, nin retóricas de ningunha crase, n-un falar inspirado, fresco i-espontáneo de cada lenzo, froito lucidío de moitas sabencias e longos, difíceis e recatados estudos.
Velahí tés o senso do meu futuro ensaio. Eiquí queda presentado velozmente, en seco esquema e tén aire cecais un pouco cabalístico ou arbitrario. Pró eu aseguroche que non será d-ise xeito. Obrígame a falar agora así o non facer ista carta un fárrago inacababel. Mais as ideas que me bulen na cabeza e, sobre tudo, o que ten de ser escrito, há levar o arranxo totalmente ceñido, –cáseque de seguro estilo científico-natural– que hoxe os tempos piden pra tratar dos problemas artísticos. E velahí tes o que eu tiña de decirche unha vez dominada a primeira emoción que desencadou o teu espléndido libro.
A monografía –si che parece bén o proyeito e o aprobas– levará algunhas reproduciós dos teus cadros. Por fortuna, eu trouxen as formidables fotos que tí me regalache. Mais algunha debe ir a todo color. ¿Cáles prefires tí? (Tendrás que enviar os clichés como se fixo cas ilustraciós da obra de Daniel. A cousa non urxe pois tudo o de Galaxia vai con bastante retraso. Pró convén que vaias dispoñendo o material).

XXX XXX

Noticias concretas: O Libro de Tapas foi amostrado n-unha cea á que asistiron, entre outros, D. Ramón Otero Pedrayo, Piñeiro, Borobó, Floro Morán (un rapaz moi entendido en Pintura e grande entusiasta ademirador teu), e unha moréa de xente nova. Houbo fonda emoción e brindóuse con entusiasmo por Luis Seoane e a súa obra.
Teño xa feito un artigo prá Nación. Vou revisálo e axiña o enviarei á túa direición. Non-o fixen antes por esceso tremendo de traballo profesional. Prá escribir algunha cousa teño que roubar horas ó sono.
Recibo Imago Mundi. Moi boa. De gran alento. Fixen a suscrición por intermedio de Perfecto López ó que din o encargo cando voltóu pra isa. En canto teña vagar, tentarei facer un pequeno ensaio. Veremos si sale bén.
Recibín o libro de Rafael ca adicatoria. Dalle unha aperta cordial da miña parte. Aínda que non-o conozo persoalmente fai xa moitos anos que o teño entre o meu Parnaso particular e a ele debo moi puras emociós. É un grande e noble poeta.
Por correo aparte mándoche o volúmen de ensaios sobor da Saudade que, por fin, saíu á rúa. (Retraso involuntario). Tamén vai un artigo méu de fin de ano. Eiquí levantóu moitos comentarios, inda que n-ele eu soio me refiro ó extranxeiro, ¿comprendes?
Finalmente, vas as fotos feitas na túa casa.
Non deixes de mandarme as fotografías dos teus murales. Eiquí percísase tudo o teu. E o libro dos poemas de Varela que tí ilustras.
Prometo firmemente escribirche con absoluta regularidade.
Floro Morán pídeme un exemprar do Libro de Tapas. Si o podes enviar, que veña dedicado a iste home, que tanto te quere. Xa dirás a forma de pago. Non andes con remilgos. Tí tes os teus gastos e n-iste caso trátase de xente en posición económica moi boa. Mándalo á miña direición e nome. (Temo que xa non dispoñas de ningún exemprar).
Apertas fortes pra Lorenzo. ¡Que home máis inquietante! Apertas prá Cuadrado. ¡Qué bó rapaz! Todo o meu afecto e o meu agarimo pra Maruja. Pra tí, pra tí non hai verbas nin despedidas. Pra tí isa aperta de irmán que se dá con ledicia e, ó mesmo tempo, con un nudo na garganta.

Domingo

¿Poderías mandarme o Cancionero de Unamuno? Moito se fala eiquí d-ele.


[Escrito a man]

Querida Maruja:

Hace mucho tiempo que no te escribo, pero no creas que por ésto dejo de acordarme de vosotros, pues ha sido para mi una gran satisfacción el haberos conocido y vivir con vosotros los momentos tan agradables que hemos compartido y que ojalá pronto podamos repetirlos, porque ahora me figuro que no tardareis mucho en venir por aqui.
Hemos recibido el Libro de Tapas tan hermoso de Luis. Ha sido una sorpresa deliciosa, pues es un libro soberbio que nos gustó sobremanera. Habeis sido muy amables molestandoos tanto, pero el libro desde luego es una preciosidad. Lo enseñamos a todo el mundo y tiene un éxito estraordinario. Bueno, desde luego los amigos que no os conocen es igual que si os conocieran, pues no cesamos de hablar siempre de vosotros.
Recibir un cariñoso abrazo de vuestra amiga Elena.
Muchos recuerdos a Cuadrado. Supongo que estará más contento que cuando estuvimos en esa. Me alegraria mucho que asi fuese.

1954-01-22 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 22/01/1954


Vigo 22-enero 1954

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del día 11, que se cruzó con otra mía que ya supongo en tu poder. Me ha producido gran satisfacción tener noticias tuyas directas, a pesar de que sabía de tí con relativa frecuencia a través de los viajeros de esa que vinieron a visitarme. No sabes cuanto me alegro del éxito obtenido con tus murales. Tengo verdadero deseo de conocer “de visu” tu pintura, de la que no hago más que formarme una idea a través de las reproducciones, y de los unánimes elogios que le dedican cuantos la han visto. Precisamente eso me despierta mayor curiosidad aún.
Te agradezco mucho las noticias que me das sobre la próxima publicación de Galicia no espello. No entendí muy bien lo que me dices sobre el saboteo a algunas de las obras propuestas para editar, y espero con impaciencia que me envíes esa lista de que me hablas, y que me indiques en que ha de consistir mi intervención. Yo no sé una sola palabra de cuanto ocurre ahí, pues hace varios meses que nadie me escribe. Hay, al parecer, cierta tensión con relación a nosotros, que no sé a que obedece. Posiblemente haya algún intrigante por medio, que desde aquí tergiversa las cosas. Me refiero al autor de la biografía en castellano de Curros, que se caracteriza por su pobretería mental, y que pretende ir a residir a esa. De todos modos, tú no hagas mención a nada de esto, pues conviene no complicar más las cosas. Con respecto a tu conducta en todos los órdenes, no creo que nadie se permita el lujo de ponerla en duda, pues su diafanidad y eficacia son intocables. Más bien se tratará de alguna intemperancia de las que se dan desgraciadamente con tanta frecuencia entre nosotros. De todos modos ni tú ni yo debemos tomarlas mucho en cuenta, sabiendo como sabemos de la firmeza del terreno que pisamos.
Supongo que a estas horas habrás recibido ya la anunciada carta de García Sabell y que te habrá comunicado la propuesta del Consejo de la Editorial para que sea él quien haga la monografía en el Cuaderno de arte dedicado a tu pintura. Cuando tengas escrita la de Eiroa, no dejes de enviarla, pues se le quiere dar continuidad a la serie. Dentro de breves días te remitiré la de Colmeiro, con que se ha inaugurado. Todos nosotros te agradecemos muchísimo el alivio que supone no tener que pagar los grabados que hiciste ahí para el Cuaderno dedicado a Maside.
¿Te ha llegado el volumen La saudade que te envié hace algún tiempo? ¿Qué te pareció?
El Cónsul de Uruguay en Vigo, con el que hice el viaje a Francia, Bélgica y Holanda el pasado año, me invitó a que lo acompañase en el que proyecta hacer a Italia esta primavera. Si lo de mi ida a esa no se confirmase, entonces me decidiría a aceptar su invitación. Sería estupendo que si no nos viésemos en Buenos Aires, nos viésemos en Roma.
Me ha agradado mucho la noticia que me das de la próxima publicación de un libro de versos en gallego de Lorenzo Varela, con ilustraciones tuyas. Por lo que afecta a tu Libro de Tapas, no me extraña nada el éxito obtenido. A mi modo de ver es un libro verdaderamente extraordinario, de esos libros que quedarán, y esa misma es la opinión de cuantos lo han visto.
Las conferencias de Rodrigues Lapa no las dará en Portugal, sino en el Brasil. Pero descuida que ya me preocuparé de decirle que cuando las pronuncie, me reserve lo que se publique sobre ellas, para enviártelo.
Hace unos días recibí unas líneas muy afectuosas de Dieste. También le escribí a Otero Espasandín, a quien le debía carta desde hace tiempo.
Por aquí no hay nada nuevo que contarte. He visto la Antología de Azcoaga, con el registro de cuantos poetas, de una u otra categoría, pululan por toda la geografía española.
Afectuosos saludos a Maruja. De Evelina para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de tu viejo amigo

Fdez del Riego

1954-02-28 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 28/02/1954

Santiago de Compostela, 28-II-1954

Sr. D.
Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Recibín a tua carta de data 10 de febreiro, que penso contestar moi en breve e longamente. Agora trátase de un asunto moi importante no que é imprescindíbel a vía confidencial. E por iso aproveito o viaxe da Dona de Bouza-Brey, que leva a carta en man.

Veleiquí o problema. En España, e na barafúnda de publicacións oficiaes ou semioficiaes ó servicio do réxime, hai unha soia totalmente autónoma e de grande honestidade. Chámase ÍNSULA, non séi si ti terás visto algún número d-ela. A trancas e barrancas, loitando con moitas dificultades, vai saindo adiante. Hoxe ten no país un prestixio fantástico e véndese por miles e miles de exemplares. Un dos últimos números estivo adicado íntegro ás letras catalás. Tivo unha resoancia extraordinaria e tal ímpetu que nin as autoridades se atreveron con él. Pois bén, a nós ocurríusenos que se podería elaborar outro número adicado por compreto a Galicia. O Direitor da Revista –Enrique Canito– é amigo méu. Púxenme á fala con él e aceptóu a nosa proposta. Desde logo, fiándose na seriedade inteleitual de Galaxia. Xa temos estudado un anteproieito e coidamos que podemos facer algo extraordinario. Teimamos dar unha visión total e verdadeira da forza, puxanza creadora e auténtica orixinalidade da cultura galega aitual. As xestións levámolas no maior secreto pra que cando a Revista apareza seña como unha verdadeira bomba na estulticia e modorra do país. Agora ben, precísanse anuncios das editoriaes de libros galegos. Eiquí creo que contamos con todas. Mais era moi importante adicar unha plana enteira ás aitividades editoriaes do Centro Gallego e media ou cuarta páxina ás que Cuadrado e ti levades feito. O importe da páxina enteira (tén en conta que a revista tén un tamaño semellante ó de un periódico) custa 2.000 (dúas mil) pesetas; média páxina, 1.300 (mil trescentas), e un cuarto de páxina, 600 (seiscentas). Como vés, son precios moi razoables, dada a enorme difusión da Revista e a dimensión das páxinas.

O que nós pretendemos é que o Centro Gallego se compormeta a abonar o anuncio d-eles e mail-o voso, e que señas tí o encargado de lles facer ver a importancia de todo orde que ísto tén. Ven ser o espaldarazo en toda España do aspeito cultural dos galegos en Bós Aires, ou seña, do Centro Gallego, que en realidade eres tí, e de NOVA, Botella al mar, etc., que felizmente tamén eres tí. Nas tuas máns, pois, deixamos esta misión. Aitua como millor comprendas que debe facerse. Importa a rapidez, pois a cousa urxe. Que teñan en conta que Galaxia, sin un real na caixa, vai pagar un anuncio de páxina enteira. Cando me contestes, por correo aéreo, fálame somentes de unha maneira moi vaga e do xeito que tí vexas máis engañoso pra a Censura, que cada día fáise máis dura e máis estreita.

Si non conseguiras o anuncio voso, non te preocupes demasiado. Vós sairedes na Revista, pase o que pase. É perciso que me envíes unha lista completa de todol-os libros que vós levades publicados, diversas coleicións, etc.
Recibe unha forte aperta de

Domingo

Van co-ista carta dous artigos publicados no número extraordinario de Fín de Ano da Noite, e que tiveron bastante éxito. O da Ciencia tén, como podes ver, unha intención condanada e pasou pol-a censura inexpricabelmente. A xente captóu moi bén o ferrete e fói moi comentado.
Na próxima carta, enviaréiche o artigo pra La Nación.
Saúdos pra Lorenzo e Rafael.

Queremos que a páxina do Centro Gallego veña arranxada e disposta por tí, e pol-o tanto sería moi conveniente pra nós que a enmarcases ou decorases según estimes millor. Todo dibuxo teu caerá ben na Revista. Incluímos un número de ÍNSULA, por si non-a conoces, pra que te fagas unha ideia das dimensións e do tono da mesma.

1954-10-31 Mencionado/a
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
México, D. F.
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 31/10/1954


México, D.F. 31 oct. 1954

Sr. don LUIS SEOANE
Pintor
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F
Buenos Aires.

Querido Luis:

Por unha postal que escribín dias atrás, ou por algun outro conducto terás notiza de que me atopo n-este estremecido e estrecedor país dende hai catro semáns. Veño encarregado do Curso de Economia Pesqueira n-este Centro de Capacitación, orgaizado pol-a FAO, o mesmo que o de Chile. A miña estadia prolongarase deica-o 8 ou 10 de dec.
Pepe Nuñez, en carta que recibín onte, dime que o Pranto Matricial está na Imprenta Lopez, pra ser editado. Supoño que sobre este asunto recibirias unha carta miña dende Vigo. Tamen supoño que Pepe terá entregado unhas ilustracións de Maside, Colmeiro e Torres, pra nutrir co-as que ti fagas o libro, se teñen cabimento no pran en que a obra se teña concebido. Tamén lle faléi de qué, si preciso fora, conseguiría de Souto, a quen vexo eiquí con frecuencia, algun dibuxo.
A derradeira carta de Pepe deixame en bastantes dubidas. Non quixera agravar as tuas angueiras con unha mais. De todol-os xeitos, xa que estóu por algun tempo mais perto de vos, gustaríame leer as probas, pol-o menos do texto gallego, e saber algo en concreto no tocante as ilustracións.
Non se recibe eiquí Galicia Emigrante. Non conozo sinon o numaro 3º, que inserta un artigo de Maruja Villarino, sobre o “Café Alameda”. A Revista ten calidade e novedade, é compre difundil-a. Non se recibe en Mexico, onde hai un grupo interesante –Bal, Dopico, Souto, Delgado Gurriarán, Rafael Dieste, Rañó... Conviña que antre vos e a nosa mellor xente en Mexico –o mesmo que en New York, Emilio Gonzalez, e en Texas, Ramón Martinez Lopez–, hubera algunhas relacións mais vivas.
O Patronato da Cultura Galega que na capital d-este pais veu até hai pouco dirixindo Jesus Dopico, ten prestixio antre os inteleituaes nativos, e adequiriu popularidade co-a hora radial que a-os domingos celebra.
Podo mandar algun artigo pra Galicia Emigrante, sobre algun tema d-eiquí. Si me escribes, xa dirás algo tamen con referenza a este estremo.
En Mexico, capital, hospedome no Hotel Viajero. Agora que mañán, 1, sahimos tod-os participantes no Curso pra Mazatlán, onde estaréi, Hotel Belmar, ate o 12 ou 13 de nov. Despois voltaremos a México, e a-os dous ou tres dias, saldremos pra Veracrúz, Hotel Ruiz Milan, onde estaremos do 17 ao 26. O resto dos dias do Curso discurriran de novo na capital.
Tales desplazamentos permitiránme conocer algunhas ciudades e lugares moi intresantes. O arte virreinal ten chegado n-esta terra a alardes incalculabres. Hai verdadeiras xoyas do barroco, co-as que sen dubida se quixo asombrar a grandiosidade do arte indixena.
Pilar non veu conmigo, mais encarregame que lle faga presente a Maruxa seu agradecimiento pol-os recordos que levaron Evelina e Paco, sentimento [que] eu estendo a ti, co-a mellor aperta do teu sempre cordial amigo

Valentín

P.D. Di a Frotini que ainda non conseguin ver a Leon Felipe, mais que seguiréi na sua procura

1954-11-26 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 26/11/1954

Vigo 26-nov. 1954
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí la tuya del 17 en la que incluyes las leyendas de los cuadros que no pensabas incluir en la monografía. Ya tomamos de ellas la debida nota. Los grabados están hechos casi todos. El ensayo de Sabell está en la imprenta. En cambio, no llegaron aún las reproducciones en color que trae Castiñeiras, y que necesitamos pronto para enviar a la censura los tres ejemplares que exige. Espero, sin embargo, que no tardarán en estar en nuestro poder. Después, la cosa irá con la mayor rapidez posible.
Supongo que habrás recibido mis últimas cartas: una del 13, con las fotos de mi reportaje, dibujos de Manuel Antonio y Teixeira de Pascoaes, con sus correspondientes notas; otra del 15, con el recorte de un artículo de La Noche sobre las tres exposiciones, dibujos de Amado Carballo y Otero y notas respectivas; y otra del 22, con un dibujo de Fole y nota, artículos de Valentín, Cuevillas y Artes populares, y recorte de La Noche sobre el libro de Lorenzo.
Hoy te adjunto notas de Dieste y V. Ponte, con dibujos para ilustrarlas, el recorte de una caricatura antigua hecha por Maside, y un artículo de García Sabell sobre Varela, para la Revista. Este mismo artículo, traducido al castellano y algo modificado, se publicará en el Faro un poco más adelante.
Observarás que no descuido un solo momento el prestarte la máxima ayuda.
Supongo en tu poder la monografía de Maside, que se te ha remitido por correo aéreo. El affiche a que te refieres no se ha publicado. Se hizo sólo para colocar en el local de la Editorial.
Días pasados envié al Centro una carta en la que indicaba el estado actual de mis gestiones en orden a la preparación del original para las ediciones de los libros proyectados.
Ayer fuimos Evelina y yo a esperar al barco a Elena Colmeiro. Tuvimos que ir a la mañana y a la tarde, porque hubo un retraso en la entrada en puerto. Llovía a cántaros. Con la viajera apenas pudimos hablar más que breves momentos. Supongo que, próximamente podremos charlar con más detenimiento.
Y nada más por el momento. Te agradecería que no echases en el olvido el envío de la Revista. Perdóname la insistencia, pero es que, aparte de la lógica curiosidad por leer todos los números, quisiera coleccionarla para encuadernarla después. ¿Por qué no me remites dos ejemplares de cada número, a partir del primero? Te lo estimaría mucho.
Un saludo muy cariñoso a Maruja, de Evelina para los dos, y un fuerte abrazo para tí de
Fdez del Riego

1954-12-02 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 02/12/1954

Vigo 2-dic. 1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Hace unos días recibí la visita de Castiñeiras. Me entregó dos paquetes de copias de los grabados para la monografía. El tercero quedó en traérmelo dentro de unos días, porque se lo había dado a una compañera de viaje, pues a él no le cabía en la maleta. Ya salieron todos los originales para Madrid, con el objeto de que la censura autorice su impresión. Están tirándonse los grabados en negro, y componiendo el texto del ensayo. De manera que es casi seguro que dentro de este mes, se halle la monografía en la calle.
Ayer me ha llegado tu carta del 23. Me satisface que te resulten útiles los trabajos que te voy mandando. Supongo que ya tendrás en tu poder mi carta del 22 con tres artículos: uno de Cuevillas, otro de Valentín y otro sobre artes populares, además de un dibujo de Fole hecho por Maside, con su nota correspondiente y un recorte de La Noche con un artículo mío sobre el libro de Lorenzo. También habrás recibido la mía del 26, con dos dibujos de V. Ponte y uno de Dieste, y las notas respectivas, un artículo de García Sabell sobre Varela, y una caricatura hecha por Maside. Con ésta, te adjunto un dibujo de Cabanillas, hecho por Maside, así como una nota sobre el poeta, un artículo de Díaz Pardo sobre el monasterio de Monfero con tres fotos, y un dibujo de Xohán Ledo. Dime, en unas líneas, si llega todo a tus manos.
Ya escribí al Centro, comunicando la labor hecha hasta ahora, con respecto a la preparación de las obras a editar. En La Coruña van adelantando bastante la copia mecanografiada de los trabajos de V. Ponte que dejé seleccionados. Por mi parte también yo aquí me dedico a mecanografiar otros por las noches. Cuando todo se halle a punto, trataré de hacer una clasificación por materias, a fin de darle una oportuna sistemática al libro. Aún no decidí quien habrá de ser el prologuista.
También vamos adelantando en la copia de la obra de Cabanillas. Lo peor es que la mayoría de sus libros están agotados. Me valdré de diversos amigos para que me faciliten los libros que ellos posean, y pasaré su texto a máquina. Desde que regresé de ahí, no disfruté de un momento de respiro, ni siquiera para tomar café después de comer.
Con respecto a las fotografías de los grabados de Daniel, encuentro muy oportuna tu idea. Lo que ocurre es que no dispongo de dinero suficiente para mandar a hacerlas, ya que el importe resultará bastante elevado. Además ya hice varios desembolsos, principalmente de viaje y estancia en La Coruña míos y de Piñeiro. Por otra parte, me resulta un poco violento dirigirme al Centro para hablar de esto.
Envié a La Noche un artículo sobre tu Libro de Estampas (sic). Supongo que se publicará mañana. En tal caso no cerraré la carta hasta entonces, para ver si puedo inncluir en ella un recorte del mismo.
El otro día estuvo comiendo con nosotros Elena Colmeiro. Al parecer, piensa irse a la aldea dentro de un par de días.
¿Recibiste la monografía de Maside que te enviamos por avión? ¿Qué te pareció?
Nada más por el momento. Ya ves que no escatimo tiempo –a pesar de que ando muy escaso de él– para prestarte la ayuda que me solicitaste.
A primeros de año pienso dejar el despacho de Valentín y establecerme como abogado con un hermano mío, por nuestra cuenta. Hemos conseguido un piso para este fin, que, aunque caro, está muy céntrico. No divulgué hasta ahora por aquí la noticia porque espero el regreso de Valentín para comunicárselo a él antes.
Transmíteles nuestros afectuosos saludos a todos y cada uno de los amigos comunes, y tú y Maruja recibid de nosotros un fuerte abrazo.
Fdez del Riego

1954-12-10 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 10/12/1954

Vigo 10-dic.1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí, por fin, los nº 4 y 5 de la Revista. No dejes de seguir enviándome los restantes, a medida que vayan saliendo. ¿Por qué no la remitís a los escritores de la lista que te mandé? Muchos se dirigen a mí preguntándome la causa de que no la reciban.
Supongo que habrán llegado a tu poder las siguientes cartas:
Del 22 de noviembre, incluyendo tres artículos, un recorte de La Noche sobre el libro de Varela, y un dibujo de Fole con una nota sobre éste.
Del 26 de noviembre, acompañada de dos dibujos de V. Ponte y nota; un dibujo de Dieste y nota; una caricatura hecha por Maside; y un artículo de García Sabell sobre Lorenzo [Varela]
Del 2 de diciembre, adjuntando un dibujo y nota de Cabanillas; un dibujo de Xohán Ledo; y un artículo de Díaz Pardo, con tres fotos, acerca del monasterio de Monfero.
Con estas líneas van hoy el recorte de un comentario mío sobre el Libro de Estampas (sic), aparecido en La Noche; un retrato de Cebreiro, cuando era adolescente; un dibujo de Noriega Varela con nota; un artículo de Fole sobre Lorca, con dibujos de éste, del autor del artículo y de Cunqueiro para ilustrarlo; y un retrato y una nota sobre Fernández Sendón, que acaba de fallecer en Riveira.
Bouza dice que me dará pronto el trabajo sobre las máscaras, que le encargué.
El texto del ensayo sobre tu pintura ya está compuesto. Falta que corrija Domingo [García-Sabell] las pruebas para empezar a imprimirlo. Están tirando los grabados en negro, y a continuación tirarán la portada. Antes de que termine el mes, estará el libro en la calle. Resulta casi el doble del de Colmeiro, y es bastante más voluminoso que el de Maside.
No te olvides de enviarme las fotos de Eiroa.
Y nada más por hoy. Escríbeme, aunque sólo sean unas líneas. Cariñosos saludos a Maruja, de Evely para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1955-02-14 Mencionado/a
de Juan Rof Carballo, a Luís Seoane
Nova York
Madrid
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Juan Rof Carballo, a Luís Seoane en 14/02/1955

Dr. J. Rof Carballo/ Av. E. Dato 8/ Tel. 242089/MADRID

Madrid, 14-2-1955
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Seoane:

Quiero que sepas que ni Olga ni yo nos olvidamos de vosotros. Pero esta endiablada vida de médico enseguida se apodera de nosotros, nos mete en compromisos y problemas y no hay forma de encontrar un poco de tiempo para escribir.
Recibimos los números de la revista y vuestros Cristmas. He hecho en la librería Buchholz la gestión para tu exposición. Me han dicho que el problema está, únicamente, en las Aduanas. En que permitan la importación de cuadros. Como esto es difícil, la única forma de hacer la exposición es trayendose alguien los cuadros enrollados, en su bagaje y declarándolos en la Aduana como propios.
He estado con García Sabell y Ramón Piñeiro en Santiago y en Vigo, dando allí dos conferencias, una de ellas la que os leí a vosotros en Buenos Aires. Trabajo mucho en mis cosas y espero que de esto saldrá en algún momento alguna nueva obra. Sin esta ilusión no es grato vivir.
He admirado en casa de Domingo el magnífico Seoane que está allí colgado. Creo que es una de tus mejores obras. Realmente formidable. También Galaxia que me dieron una comida cariñosa me obsequiaron con el libro dedicado a tu obra, que ha resultado muy bien. Creo que tendrá ahí una gran aceptación y el éxito que merece.
He vuelto con una gran nostalgia de los buenos amigos que he dejado en Suramérica, entre los cuales figuras en los primeros lugares. No olvidaré nuestros paseos –desgraciadamente, pocos y breves– con charlas que me hubiera gustado proseguir uno y otro día. Aquí el trabajo cotidiano –y también la falta de interlocutor– impide el hacerlo. Esperemos que algún día las repitamos por un viejo camino de la Casa de Campo o por la Gran Vía.
He enseñado mis volúmenes de Rafael a mucha gente. Se le quiere y conoce mucho y, desde luego, se tiene por él una gran admiración. Trasmítele un gran saludo. Y a vosotros, desde este Madrid cada vez más robusto centro de pulpo, que absorbe todo, un recuerdo saudoso. Un abrazo a Baltar y a todos los demás amigos!

J. Rof

1955-05-16 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 16/05/1955

Buenos Aires, 16 de mayo de 1955
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Como siempre te debo carta. He recibido los libros que me los dieron hace pocos días, y el que me enviásteis con vuestras firmas me conmovió como no podéis imaginaros. Os estoy hondamente agradecido a todos y a Otero Pedrayo le debo más de una atención que no merezco. No sé como escribirle, no sé como agradecerle su dedicatoria. A todos os debo yo, pienso que os debemos los que estamos aquí, el no haber muerto para Galicia. Es muy duro trabajar fuera del lugar que se quiere, pierde para uno mismo sentido toda cuanta labor se realiza y casi siempre se trabaja para olvidar el sitio, el país donde se vive, para encontrarse, al menos en el trabajo, en la tierra que nunca, nunca, aún en el peor de los casos, debimos haber dejado. No sé que decirte ni que deciros. Os estoy agradecido a todos. Leí vuestra dedicatoria más de una vez y la encuentro inmerecida. Quizá algún día pueda devolveros vuestras atenciones. Anteayer recibí por correo otro paquete de libros. Han llegado todos menos los que trajo Castiñeiras que quizá deban darse por perdidos, según las últimas informaciones que aún pueden variar. Aquí estamos sumidos, en cuanto al Centro Gallego, en un mar de líos producidos en parte por la siembra de viento en el año pasado de nuestros amigos, aunque ahora no tengan culpa de nada. Vilanova comenzó, a lo que parece, a hacer alguna de las suyas, una pequeña escaramuza de francotirador escondiéndose tras otros, Alonso, por otra parte, al que contestó muy bien Borobó, tira piedras que sirven para armar estrépito. Ahora, según me dijeron, piensa publicar una fotocopia de una carta que me envió por mano Cuña Novás y que yo nunca recibí, aunque sí los originales que acompañaba y que en dicha carta me recomendaba. Parece que está destinada al Faro de Vigo. De publicarse estudiaré el modo de querellarme contra él, aunque no creo que esa carta tenga importancia, y si la tiene es para su autor únicamente. Si lo hago es porque creo que hay que contribuir a terminar con los imbéciles, que no sé como pueden algunos diarios de esa seleccionarlos para su colaboración tan certeramente. De todas maneras convenía que la dirección del Faro de Vigo se enterase de que aquí se desacredita con esas actitudes, aunque es probable que no les importe demasiado y prefieran dar oportunidad a resentidos como Alonso, para que tengan su espacio de desahogo. Galicia Emigrante continúa lo mismo, vendiéndose algo más y sosteniendo un gran éxito radial; tu colaboración para ella es espléndida y necesaria. Convenía que me mandases más interviús como la que me enviaste últimamente dedicada a Piñeiro y notas, fotografías y dibujos. Que los amigos de ahí nos ayuden. A Maside se le enviaron dos veces la colección de la revista, dime si tienes noticia de que la recibió. Pienso escribirle uno de estos días extensamente, antes de marcharme a San Juan, donde tengo que hacer un mural en el Banco de esa ciudad. Acabo de terminar uno en mosaico veneciano que me gusta mucho, en el Banco Israelita de aquí, y parece que es posible me encarguen otros dos para edificios tambien de ésta. Como puedes ver trabajo mucho. Tambien tengo casi terminado otro libro de poemas gallegos. Un libro que se dividiría en dos: As cicatrices y Santiago, de los que debo enviarte dos poemas para tu antología, pero quiero seleccionarlos con calma. ¿Qué tal González Carbalho en esa?
El tercer tomo de Couceiro Freijomil contiene bastantes errores, de todas maneras es una obra notable y útil, no sé si piensa salvarlos en los apéndices, pues de ser así te podía enviar por mi parte una lista de ellos a través de los tres tomos, para que les fuesen útiles. También el libro de González Alegre sobre poesía tiene muchos, algunos tan notorios como el de suponer a Dieste autor de los prólogos de las colecciones “Hórreo” y “Dorna” que son de Cuadrado.
Bueno, creo que cumplí en parte mi deuda con esta carta. Dime algo de tus proyectos y de los de la gente amiga. Mientras tanto recibid Evelina y tu el saludo de Maruja y mío y el gran abrazo de:
Seoane

1955-07-14 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 14/07/1955

Buenos Aires, 14 de Julio de 1955
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Comienzo como siempre, hace mucho que te debo carta, perdóname. Estuve en la ciudad de San Juan haciendo dos murales para el Banco de esa provincia, trabajando nueve horas diarias aproximadamente e incluso sábados y domingos, bajo un clima extraordinariamente frío pues está en las cercanías de los Andes. Una ciudad bastante extraña cuyos habitantes son en su mayoría sirio-libaneses y en los alrededores italianos, valencianos y andaluces dedicados a la agricultura, al olivo y a la vid. De regreso me encontré con todo mi trabajo habitual atrasado, debiendo ponerme al día en él con todo el que ya comencé dedicado a las Jornadas Gallegas de este año. Recibí todas tus colaboraciones que me anunciabas en tus cartas y no sé si te lo dije en otra el tomo de Couceiro Freijomil. Recibí tambien el artículo de Iglesia Alvariño sobre los libros de poemas de Varela y mío. Aquí todo anda regular, leyendo las entrevistas de José Blanco Amor y José Conde en las que éstos, como Alonso, muestran su resentimiento personal. El de José Blanco Amor contra mí y los que aquí están en general, pues nunca hemos tolerado su turbiedad de conducta. ¿Pero, qué pasa con el Sr. Leal Insua para que tolere toda esta infamia? ¿Crée acaso que si se malogran estos concursos del C. Gallego y su labor cultural es fácil volver a comenzar nuevamente?, ¿o es qué le concede tan poca importancia para Galicia, o al menos para la emigración gallega, que puede no importarle que toda esa obra se venga abajo? A mí ni a nadie personalmente le importan los concursos ni la obra del C. Gallego más que pueden importarle a Leal Insua o a cualquiera de los que residan ahí, si me importa y le importa a muchos es por los emigrantes gallegos y por Galicia y es estúpido y suicida que esto no lo vean los redactores de El Faro de Vigo. Pero dejemos esto que supongo tambien te habrá producido tus dolores de cabeza. Galicia Emigrante va hasta ahora bastante bien aunque sin poder aumentar páginas como hubiésemos querido ni hacer tampoco números extraordinarios. El setenta por ciento de la publicidad es de agenos (sic) a Galicia y los suscriptores son en gran parte argentinos, pero de cualquier manera va cumpliendo su obra. ¿Quién es Cosme Barreiros?, en una de las colaboraciones últimas voy a poner únicamente sus iniciales, pues voy a reunir dos de ellas en un mismo número ya que me parecen interesantes y aquí gustan en general. Tambien son interesantes los reportajes pues es éste un género que interesa mucho a la gente de ésta y es muy bueno el que hiciste a Piñeiro, aunque personalmente siento no estar de acuerdo con él en la valoración de los autores que cita en el cultivo de la prosa y poesía gallega actuales. No se puede olvidar a Rafael Dieste ni a Varela. En el caso del primero contribuyó entre los de su generación a fijar el idioma literario, aparte de haber renovado géneros como la narración y el teatro. Ahora está dispuesto a escribir nuevamente en gallego y prepararía un tomo de cuentos que propondría a GALAXIA, donde reuniese con bastantes nuevos los editados en Arquivos do trasno y al final de Fiestra Valdeira. Tambien quisiera que se copiasen a máquina las narraciones que publicó, y los artículos, en El Pueblo Gallego hace años con el título Temas galegos, pagando lo que sea a la persona que se encargue de esa labor, pues creo que Dieste lo necesitaría con cierta urgencia. Contéstame sobre esto. A Varela le pedí los poemas y la nota sobre poesía para tu libro que quedó en darme uno de estos días. Por mi parte te envío tres poemas de los más inofensivos de As cicatrices, un libro que preparo, del que una parte creo que titularé Sant-Yago y es a la que pertenecen esos poemas. Mis datos personales los conoces tu. Nací, no importa donde, en una colectividad de emigrados, en 1910. Licenciado en Derecho, y pintor, sobre todo esto último, pues lo primero no me dejaron mucho tiempo para ejercer. Como pintor puedes añadir que últimamente ha adquirido dos obras mías el Museo de Arte Moderno de New York. Periodista, alternando con la pintura desde que llegué a Buenos Aires. Esto es todo.
Estuve con el arquitecto Aslán y su Sra. que vienen encantados con vosotros y nos enseñaron las fotografías en colores que os hicieron y las que hicieron en Galicia, muchas espléndidas. En estos días se cumple el año de vuestra llegada a Buenos Aires, se acordó Maruja que fué el día 9.
Bueno, contéstame sin hacer caso de mis respuestas y recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío, además de otro grande para tí de tu amigo:

Seoane

Dime que te parecen los poemas y si te sirven esas líneas que te envío.
[Manuscrito]Te envío un poema más de los que pides para que tu selecciones los tres que te interesan: Dime si puede pagarsele alguna colaboración a Ben-Cho-Shey, pues creo que no le sobra dinero, según me dicen

1955-07-27 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 27/07/1955

Vigo 27-julio 1955
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí, por fin, una carta tuya, fechada el 14 de los corrientes. Estaba un poco extrañado de tu largo silencio, justificado en parte por tu ausencia de Buenos Aires. Lo de los Concursos literarios me trajo de bastante mal humor, aunque sé encajar con bastante serenidad los contratiempos. Desde luego, tienes toda la razón en cuanto dices. Leal cortó con las interviús de Conde y Blanco Amor, la serie de envíos de Eliseo Alonso. El último venía firmado por Cándido González y lo tengo yo en mi poder. Es el artículo torpe de un resentido, que ya no verá publicado. La contestación del Centro a las insidias estaba muy bien hecha. Supongo que en su redacción habrás intervenido tú. Después de darle muchas vueltas a la cosa para lograr algo eficaz con que respaldar vuestra labor cultural, optamos por el envío del mensaje. Si no hubiese sido tan precipitada la cosa, podríamos haber reunido más de quinientas firmas solventes. No obstante, creo que con las remitidas hubo suficiente para desarticular la maniobra puesta en marcha.
Me ha llegado el número de abril–mayo de la revista. No dejéis de seguir enviándomela por correo aéreo. Vuelvo a insistirte en que aquí gusta mucho. Creo que hay que realizar todos los esfuerzos posibles para mantener su continuidad. Su mima presentación tipográfica es realmente sugestiva. Yo sigo mandándote colaboraciones, que supongo irás recibiendo. A principios de mes te envié una serie de magníficas fotos de Suárez. Para cada una de ellas escribieron pies, Piñeiro, Alvarez Blázquez, García Sabell, estc. Seguiré enviándote más. También te remitiré interviús. Por lo que se refiere a la de Piñeiro, yo tampoco estoy de acuerdo en la valoración de algunos nombres, pero como él tiene debilidad por algunos nombres literarios nuevos, se manifiesta un poco apasionadamente.
La idea de que le editemos a Dieste un libro de cuentos me parece magnífica. Tengo la seguridad de que a los demás les parecerá lo mismo. Podrá publicarse un bello volumen ilustrado por tí. Lo que ha de tener algún inconveniente es lo referente a las copias de los cuentos aparecidos en El Pueblo Gallego. Hace unos meses podría lograrlo con relativa facilidad. Pero ahora sustituyeron a los redactores antiguos, y vino gente nueva de fuera de Galicia. De cualquier modo, intentaré todas las gestiones posibles, aunque indirectas, para satisfacer vuestros deseos. El otro día ví en la Academia Gallega la colección del periódico Galicia, donde se insertaron varios cuentos de Dieste. ¿Te interesaría que mandase copiarlos? No sé si alguno de ellos se habrá publicado en Dos arquivos do trasno. Pregúntale al interesado. También por la BBC se habían leído dos. Si el autor no los tiene, yo podría facilitárselos.
Me han gustado mucho los poemas que me enviaste para la Antología. También me pareció muy interesante la nota poética. Quizá tenga que sacarle a ésta unas líneas, para que no resulte demasiado extensa.
Con los artículos de Cosme Barreiros puedes hacer lo que se te antoje. Creí que te habías dado cuenta que Cosme Barreiros soy yo. Utilizo a veces este seudónimo, para no prodigar tanto el que empleo habitualmente.
Dime lo que quieres que se le pague a Benchosey (sic) por sus colaboraciones para hacérselo efectivo.
Te agradecería que le dijeses a Aslán que hiciese el favor de mandarme alguna de las fotografías que nos sacó, pues nos gustaría mucho tenerlas.
Ya tengo en mi poder doscientas fotografías de los dibujos de Castelao, que hicieron en La Coruña. Cobraron 35 ptas. por cada placa y dos copias, pues el fotógrafo se queda sin aquélla. Como ves, la cifra resulta muy elevada. Ahora empiezan a hacer las del Faro y van a sumar mucho más. Para mí resulta un poco fuerte adelantar esas cantidades. Porque, además, tuve que realizar otros muchos pagos: compra de libros y copias de otros de Cabanillas; copias de trabajos de V. Ponte; viajes y estancias en La Coruña; pago de coronas de flores a Rosalía y Alfredo Brañas, correspondientes a este año y al pasado, etc.
En este mismo momento recibo la versión definitiva del poema O Campaneiro y las líneas adjuntas. Lo de Varela ya lo tenía todo dispuesto, incluso la nota poética, que tomé del prólogo de Dieste a su libro de poemas en castellano. Sin embargo, lo haré de nuevo si no tardas en enviarme lo que me prometes.
Y nada más. Con saludos muy cariñosos a Maruja, y de Evely para los dos, te manda un fuerte abrazo

Fdez del Riego

1955-10-24 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 24/10/1955

Buenos Aires, 24 de octubre de 1955
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Estuve muy preocupado por vosotros, mejor dicho, estuvimos todos por la operación de Evelina y por tí. Tu carta fué un alivio. Pocas veces esperé noticias con mayor impaciencia; tambien en estos días supimos que Evelina estaba felizmente bien y nos agrada de todo corazón. Aquí hemos pasado algunos momentos difíciles que ahora parecen pasados y hasta remotos. El nuevo gobierno afirma en casi todos sus actos tener las mejores intenciones y aunque no fuese más que por haber terminado con el grupo de gangsters que dirigía el país, merece la simpatía primera de gran parte de la población. Muchos amigos míos ocupan altos cargos y en general son gentes espléndidas y capaces. Se nota en los rostros de las personas una gran alegría y todos estamos seguros de que se resolverán lentamente todas las dificultades naturales, surgidas del estado en que dejaron la economía y la organización del país.
Hice una nueva exposición de óleos con mayor éxito que la del año pasado y me solicitaron, para Abril o Mayo, una de aproximadamente veinticinco cuadros en Nueva York. Por otra parte tengo presentados tres nuevos proyectos de grandes murales. Uno de ellos, no sé si ya te lo he escrito en alguna carta anterior, para el nuevo Teatro Municipal de esta ciudad, que va a ser uno de los más perfectos de América. Trabajo, trabajo y trabajo y estoy a un tiempo orgulloso y cansado de ello. Creo que entre los de nuestra generación sólo tu me aventajas. No tengo tiempo para nada, debo carta a todo el mundo de esa. Tuve proyectado escribir a Galaxia agradeciéndole la publicación de la monografía, pero fuí dejando la redacción de la carta de un día para otro y ahora me parece tarde hacerlo y estoy avergonzado. Estoy contento, sin embargo, de saber que en cada trabajo que hago está presente Galicia y que en las notas que se publican en ésta sobre mi obra está siempre presente su nombre y mi origen. Terminé el libro de poemas y ahora estoy haciendo los grabados sobre metal en lugar de madera, con que los ilustraré.
Manuel María y Novoneira me mandaron una tarjeta muy simpática por un propio, pero no sé que dirección tienen y a donde escribirles. Quisiera recibir los nuevos libros de Galaxia, creo que son espléndidos. Hace mucho tiempo que no recibo nada, te ruego que si ellos no me los envían me los envíes tu y me digas que libros te puedo enviar de ésta. Tambien quisiera alguna nueva nota sobre Galaxia para la revista. ¿Cómo está el Eiroa?, ¿Y las narraciones de Dieste? Tengo entendido que Carballo Calero y Cunqueiro publicaron dos magníficos libros. Dieste va hacer la nota sobre la monografía de García Sabell que le gustó mucho, igual que a Varela, aunque no sé para cuando. Quisiera que me mandases una entrevista a Xohan Ledo con un autorretrato de éste. Quisiera estar a vuestro lado, trabajar con vosotros, no podréis saber nunca cuanto os envidio. ¿Qué es de Plácido?
Bueno, dime algo de todos y de tí, escríbeme una larga carta. Te lo ruego.
Un gran abrazo de Maruja para los dos y mío tambien para Evelina y otro fuerte con toda la amistad de siempre para ti de:

Seoane

1956-05-14 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano en 14/05/1956

3450, 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
Mayo 14, 1956

Querida Carmen:

Te agradezco mucho tus dos cartas y creo que aún más la segunda que la primera. Se la mando ahora mismo a Cuqui, quien salió hace unas horas para Nueva York, tras pasar con nosotros el fin de semana. Le encargo que trate de encontrar copia de lo que los diarios han dicho de Luis con la intención de mandársela a él una vez leída. También le encargo que invite a un amigo, profesor de arte en la Columbia y que ya conoce a Luis por referencias nuestras y por haber visto las cosas suyas que nosotros tenemos, para que vaya a ver la exposición e invite a algunos de sus amigos a hacer lo mismo. A nosotros nos pescó la noticia en un mal momento de fondos, lo cual unido a los compromisos burocráticos, hace muy difícil el viaje a Nueva York. Hablé aquí en algunas galerías de los pintores amigos de Buenos Aires, pero me dijeron que le transporte de los cuadros hacía casi prohibitiva una exposición de alguna importancia. Mañana voy a hablar por segunda vez, por si se decidieran a entrar en contacto con Luis para traer los cuadros aquí una vez cerrada la obligación de Nueva York. Aquí no hay el mercado que hay allí y hasta los pintores locales encuentran muchas dificultades para defenderse. Pero nunca está de más que los cuadros hablen por sí mismos y vayan creando su mundo en los ojos de las gentes. Lo ideal sería que la Unión Panamericana se decidiera a hacer una exposición de gente moderna de Buenos Aires; pero los capitostes están ahora en Lima, creo. Uno de los mandamás es un argentino que todos conocéis, pues tuvo ahí la representación del Fondo de Cultura. No me acuerdo ahora del nombre por uno de esos lapsos que me asaltan de vez en cuando. Yo hago muy poca vida social, pero voy a ver si pongo fin a este aislamiento y hablo con la gente de aquí. Creo que en este momento hay una exposición de argentinos en la National Gallery. Me hice el propósito de ir a verla. Quien hizo mucho ruido fue un cuadro de Dalí, una crucifixión, que la National Gallery compró; en el diario vi los grandes bigotes dalinianos en la ceremonia de colgar el cuadro. Claro que no me interesa Dalí, pero sí los argentinos, entre quienes debe haber conocidos. Un chico de Córdoba, que trabaja en mi cuarto, me habló pestes de la tacañería con que se hizo todo. Me dijo que hasta un catálogo roñoso que han hecho los de la embajada lo cobran a buen precio, cosa absurda cuando aquí esas cosas se derrochan y envían a todas partes. Las víctimas de esta conducta son los artistas, por quienes su gobierno ha hecho tan poco.
Decidle a Luis cuánto me alegraron las noticias que Cuqui nos trajo de él y las que ahora sabemos gracias a vuestra generosidad. El público norteamericano es muy desigual; si una cosa cae bien, puede convertirse, en cosa de semanas, en algo apoteósico, y hasta puede exaltar a una persona más allá de lo que a ella le hubiera gustado. Basta a veces que un par de críticos se entusiasmen y digan la Marimorena en Time o en otra publicación de gran tirada, para que todo el país se contagie y no hable de otra cosa por un par de años. Ojalá esto ocurra con Seoane, pues ello supondría una fortuna para él. No sé cuantas cosas expone, pero sería estupendo que tras esta exposición preliminar hiciera una de grandes proporciones aprovechando el éxito de la primera. Decidle que trate de encontrar los recortes de los números de los diarios que se ocupan de él, pues son un arma tremenda para la propaganda aquí de sus cuadros. Como os dije, encargo a Cuqui que haga todo lo posible por encontrar ejemplares de los dueños del salón donde expone. Mañana voy a empezar por mi parte a escudriñar con el mismo fin. Con estas armas, intentaría hablar en varios locales de exposición y en algunos museos, como la Phillips Gallery, y otras. Espero con interés el estudio de Rafael, si bien temo esté más allá de mis entendederas. Ya veremos. Hace tres días estuvo a cenar con nosotros el Dr. Sante Uberto Barbieri y señora, de Buenos Aires, obispo metodista y miembro del Consejo Internacional de Iglesias. Nos contó muchas cosas del cambio de régimen de la Argentina, sobre todo nos dijo cuán profunda fue la reacción popular al anunciarse el derrocamiento de Perón.
De nosotros poco os puedo decir. Cuqui os habrá explicado nuestra vida y milagros, pero necesariamente se habrá quedado corta en cuanto a cuan presentes os tenemos y cuanto contáis todos en nuestra estima y admiración.
Hace unos días solamente me enteré de la muerte de D. Constancio Vigil, lo cual me sorprendió y causó una dolorosa impresión, pues se trataba de esas personas que parecían estar más allá del alcance de la vejez y de la muerte. Si me pudierais enviar unas notas biográficas y bibliográficas escuetas y bien ponderadas, intentaría escribir un artículo sobre él para la revista Las Américas. Intentaría que le diesen cabida y acaso no fuese difícil, pues no creo que anden muy abundantes de colaboración. Pero conviene que nadie sepa nada de esto por si la cosa no llegase a cuajar por cualquier circunstancia. Una vez escrito y aceptado, se harían las gestiones para encontrar buenas ilustraciones, cosa que no será difícil dada la riqueza de cosas que debe haber en los archivos de la Casa Atlántida.
Hace aquí un calor espantoso hoy, y también lo hizo ayer. De pronto la temperatura saltó a 90 grados Farenheit (32,5º C) y creó un estado de depresión insoportable. Esto quiere decir que pongo fin a esta carta. Muchos recuerdos a Ramón Rey y a Baltar y familias, a Seoane, Varela, Frontini, Castañino, Torrallardona, Baudizzone, Cuadrado, Farias... en fin, todos los amigos del Tortoni y de otros grupos. ¿Sigue ahí Bautista? Para vosotros el abrazo colectivo de nosotros dos.

Otero

No me gusta nada esta carta, y la rompería si tuviera fuerzas para escribir otra mejor. Otro día intentaré deciros algo mejor. Pedidle a Varela un ejemplar de su libro para mí. De nuevo, otro abrazo de los

Otero

1956-07-31 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 31/07/1956


31-VII-1956
Sr. D.
Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Sólo dos líneas para pedirte un gran favor. Si puedes conseguir y enviarme dos cosas:
El número de LA SEMANA MÉDICA de Buenos Aires correspondiente al 22 de junio de 1944 que trae un trabajo de L. Herraiz titulado “Desnutrición alérgica”. O bien el microfilm de dicho trabajo.
Segunda cosa. La obra de Zilboorg Historia de la Psicología médica. Está publicada en alguna editorial argentina, pero ignoro en cual. Dime la forma de pago de estos encargos. Necesito la dirección de Rafael Dieste. Leí su trabajo sobre mi ensayo. Quiero escribirle. Estoy conmovido. ¡Cuántos recuerdos! Dale un gran abrazo de mi parte.
Por aquí todos seguimos bien. Casi contentos. Y con salud bien probada.
Saludos a Cuadrado, largo sollozo contenido. Y a Varela.
Elena y yo enviamos todo nuestro afecto a Maruja. Y para tí una aperta cerrada

Domingo

1956-09-05 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Domingo García Sabell
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Domingo García Sabell en 05/09/1956

Buenos Aires, 5 de setiembre de 1956

Sr. D.
Domingo García Sabell
Santiago de Compostela

Querido Domingo:

Te envío la fotografía del artículo que te interesa de La Semana Médica. El libro está ahora totalmente agotado y piensan hacer una reedición pero no saben aún cuando. Trataré de conseguirlo de algún médico amigo.

A Dieste le alegró mucho la noticia de que te gustó el artículo sobre tu monografía y me gustaría que le escribieses, pues siente su soledad, la soledad, por otra parte, de cada uno de nosotros. Te admira y te quiere y recuerda con nostalgia muchas conversaciones tenidas contigo hace años. En este momento tiene en prensa –próximo a salir– un largo ensayo sobre un problema euclediano (sic), absolutamente original y hondo que piensa titular Nuevo tratado del paralelismo, y en el que viene trabajando desde hace años. Aparte tiene casi hecho otro libro espléndido, una larga narración tambien con tema original. Está además preocupado con hacer teatro gallego. Trabaja mucho. Cualquier noticia directa vuestra va a alegrarle mucho.

Por mi parte trabajo tambien todo lo que puedo. Es quizá la forma mejor de no morirse de asco y aburrimiento. Tengo tres murales en proyecto y estos días tengo abierta una nueva exposición de óleos, con mucho éxito. Hice tambien durante este año otras dos, una en Nueva York en el mes de mayo y otra en el Museo de la ciudad de Córdoba, y dentro de unos dias se abre una de dibujos en Montevideo. Alvarez Gallego me encargó un mural para La Habana y quiere que vaya a esa ciudad a exponer a comienzos de año. No sé que hacer. Solo tengo ganas de ir a Europa y mejor a enterrarme en cualquier aldea de esa es lo que más quisiera. Ver nuevamente de frente y en la realidad los rostros y las maneras de las gentes que llevo en el alma. Esto es todo. La vida de cada uno de los que estamos fuera es un inmenso fracaso que solo se atenúa por nuestra amistad. Quizá el dia que tuve que tomar una decisión que cambiase mi vida debí habérmela jugado a cara o cruz. En la suerte del juego pude haber ganado y continuar siendo un picapleitos con horas de ocio frente al mar de La Coruña. Eso hubiese sido todo y quizá fuese mucho. Ahora es tarde. Mientras, después de veinte años de trabajo, estamos sujetos al juicio de cualquier imbécil que se le ocurra gritar en una asamblea, muera Valle Inclán, como en la mejor época del surrealismo, sin la intención, naturalmente, surrealista.
Bueno, Domingo, escríbenos. Dinos de tus proyectos y de los proyectos de los amigos. Necesitamos de vuestras noticias. Por mi parte trataré de encontrar el libro que te interesa.
Recibid Elena y tu los saludos cariñosos de Maruja y míos y recibe el fuerte abrazo de tu amigo:

Seoane

1956-09-26 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 26/09/1956

Vigo 26-set. 1956

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
He recibido tu carta del día 7. Ya estaba extrañado de tan largo silencio, y no sabía a que atribuirlo. Sobre el desarrollo y resultados del Congreso de la Emigración, no supe hasta ahora una sola palabra. Las noticias que tú me das son las primeras que recibo. Desde luego las salidas de tono acerca de Valle Inclán y de la Pardo Bazán, de que me hablas, son realmente estúpidas e incalificables. Yo estoy perdiendo cada vez más el interés por muchas cosas. Llevo una larga temporada afectado por una crisis íntima, y siento un enorme cansancio.
Me alegran profundamente los éxitos de tus exposiciones. Para todos nosotros constituye una gran satisfacción el que hayas sido invitado a participar en el Premio Palanza. Sin embargo, nada de lo que me cuentas sobre tu labor artística me ha causado sorpresa. La madurez a que has llegado y la rigurosa autenticidad de tus creaciones son realidades que hoy nadie puede negar. Precisamente, hace unos días que Maside y yo lo reconocíamos así, en una conversación que sostuvimos.
Comprendo la cantidad de trabajo que pesa sobre tí, y que quieras aliviarte de algo. No obstante, creo que deberás meditar en torno a tu decisión de abandonar el Centro Gallego. Desde luego, si optas por alejarte de él, yo tendría que imitar tu ejemplo. La muerte de Ferreño me ha impresionado vivamente, y coincido contigo en que ha sido una gran pérdida para la labor cultural del Centro.
Y, por cierto, ¿en qué ha quedado la edición de la Obra Completa de Cabanillas? Este me interroga continuamente acerca del particular, y yo no sé que contestarle. ¿No habría posibilidad de que se publicase antes de fin de año? Convendría, porque acaba de cumplir sus 80 años, y porque se halla ya muy viejo y achacoso, y sería un homenaje que se le rindiese antes de su muerte.
¿Podrías hacer que el Centro me enviase un ejemplar, al menos, de la Galería de gallegos ilustres? Lo he pedido repetidas veces, pero inútilmente. Casi todas mis cartas caen en el vacío, sólo me escriben para hacerme encomiendas. Me da la impresión de que la secretaría funciona deficientemente.
Hemos recibido el número de julio de la Revista. Nos ha gustado mucho. Los que la leen, y son bastantes y escogidos, la consideran de gran interés. ¿Quieres advertir que le manden a Celestino de la Vega el número donde se publicó su interviú? Supongo que irás recibiendo todas las colaboraciones que te mando periódicamente. Trataré de enviarte crónicas del tipo que te interesa.
Hace días te remití un ejemplar del libro sobre el Pórtico de la Gloria. Como verás, el texto está en inglés, porque no lo había en castellano.
Supongo que hacia finales de año, embarcará para esa Maiztegui. Pasó un mes conmigo en la playa, y fue feliz. ¿En qué quedó el proyecto de editarle a Dieste el libro de cuentos? ¿Por qué no escribe algunos para añadir a Dos arquivos do trasno y publicamos un volumen enseguida? ¿Por qué no intenta de nuevo el teatro, ya que estamos tan faltos de él en nuestro idioma?
¿Salió el número de agosto de la Revista? Antes me la enviaban por correo aéreo. Pero ahora me llega con un retraso de hasta dos meses.
Nada más por hoy. Muy cariñosos saludos a Maruja, de Evely para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1956-10-24 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 24/10/1956

Buenos Aires, 24 de octubre de 1956
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Recibí tu carta que te agradezco mucho y tambien las colaboraciones, entre ellas la de Domingo con una foto, la de Iglesia Alvariño y la de Cuevillas, estoy muy contento con todas ellas y las agradezco. Tus reportajes son muy buenos y gustan a los lectores. ¿No se podría hacer una nota de Don Ramón Aller con alguna fotografía? Sería una nota de éxito en ésta. Tambien recibí el espléndido libro de Cunqueiro.
Preguntas de mí. ¿Qué hago? Ya no lo sé. Trabajo. Pinto. Trabajo. Pinto. Escribo. Y quiero olvidarme de todo. Estoy cansado y decepcionado. Han pasado muchos años y quizá estuve siempre equivocado. No lo sé. Ahora es tarde para rectificar, aparte que en mí estoy, por decirlo así, comprobando que es verdad aquello de “Genio y figura”. No puedo continuar solo y quiero dejar al menos aquello que constituyó hasta hace unos pocos meses una ilusión, costándome sacrificios de los que ahí no podéis tener idea, no la tienen ni siquiera los que están aquí. Espero la oportunidad adecuada para dejar el Centro Gallego que será uno de estos meses. El famoso congreso, todos sus disparates, el rencor mostrado hacia los intelectuales que murieron y hasta con los que aquí residen, luchando casi todos en una soledad espantosa pero dignos, pobres y orgullosos, engrandeciendo a Galicia como pueden en los medios americanos, superó para mí todas las medidas. Quizá existen gentes que estas cosas las justifiquen con un pragmatismo que yo no entiendo. Allá ellos. La verdad es que están hundiéndolo todo. Algún día comprenderán su error pero será tarde. Por lo menos, aunque no importe mucho, nosotros nos habremos marchado. Continuaremos solos como los leprosos y los locos.
Terminé una obra de teatro en galego, A Soldadeira pero la estoy traduciendo al castellano, porque ahí no se podría ahora editar y aquí, ¿para quienes? Tambien tengo otra de nuevos poemas, As cicatrices que tambien tendría que editar y ya no sé si vale la pena, de modo que quedará inédita, creo que te hablé de ésta en alguna carta anterior. A Soldadeira le gustó mucho a Dieste, que es el único que hasta ahora la conoce. Me gustaría saber que pasa con la monografía de Eiroa. ¿Tienes alguna noticia?.
Del Centro Gallego, no te puedo decir nada, apenas voy por allí desde Julio y dejé de asistir a las reuniones de la Comisión de Cultura, por lo menos mientras esté en ella Abraira y algún otro. Abraira supongo que continuará después de esta elecciones pero yo casi seguro que no.
Bueno, esto es todo. Escríbeme. Lo que más necesito es de vosotros. Recibí una carta que agradezco mucho de Ricardo García a la que tengo que contestar. ¿Qué proyectos tienes? ¡Cómo me gustaría estar ahí! No sé que pensar, ni que hacer. Baltar fué a ver a su madre, él os contará. La audición radial cumplió sus cien audiciones con éxito.
Recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío y tu uno fuerte de tu amigo:
Seoane

[Manuscrita]
Hoy recibí, con otras colaboraciones, tu reportaje a Fole y el ensayo de Álvarez Blazquez. Gracias.

1956-12-12 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 12/12/1956

Buenos Aires, 12 de diciembre de 1956

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
VIGO.

Querido Del Riego:
Recibí las colaboraciones y tus cartas que te agradezco mucho. Ahora te escribo rápidamente. Poco cambio de mi situación con respecto a todo esto: emplacé al Presidente del Centro Gallego para hacer una buena revista trimestral bilingüe de carácter monográfico y con absoluta libertad para la dirección. El presidente estuvo conforme y la Junta Directiva aprobó en principio mi propuesta. De esto no hables hasta ahora pues todo podría complicarse.
Galicia Emigrante está sufriendo, como casi todas las revistas y publicaciones del país, una huelga general gráfica que le impide la salida y que ya lleva un mes de duración. Esperamos que se resuelva en estos días. A nosotros nos afectó por la publicidad de fin de año y porque seguramente tendremos que elevar el precio de venta y de suscripción. Por lo demás todo va bien. Ahora necesito urgentemente y abusando de vuestra amistad, que me envíes estos días algunos saludos de personalidades gallegas para la audición radial, con motivo de fin de año. Es muy importante. Trabajo mucho, terminé otra pintura mural estos días y tengo una nueva exposición abierta, esta vez de estampas. Tambien traduje al castellano A Soldadeira, la obra de teatro de que te escribí.
Me alegra mucho de que Antonio esté por ahí y que hubiese estado contigo. A Dieste también se le paralizó la salida de su libro con motivo de la huelga a que me referí. Varela tiene un nuevo libro en proyecto. Todos trabajamos desesperados y hartos de todo, pero trabajamos. Los cursos de A.G.U.E.A. que terminaron en estos días fueron un éxito. Se demostró, una vez más, que no se necesita ninguna clase de patrocinadores para realizar una labor seria y útil y que incluso se puede llevar a cabo contra la voluntad de esos solo patrocinadores permanentes e interesados del trabajo de los demás (sic).
Sentí mucho el fallecimiento de Cebreiro, era un gran amigo y una personalidad que trabajó casi en silencio, bastante aislado y al que nunca se le hizo la justicia debida.
Dejo estas líneas por hoy. Escríbeme. Envíame urgentemente esos saludos que te pido y recibid Evelina y tu el cariñoso saludo de Maruja y mío y tu el gran abrazo de:
Seoane.

1957-02-11 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 11/02/1957

Buenos Aires, 11 de febrero de 1957
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Recibí tu última carta por la que me entero que no te llegó alguna mía, concretamente una en la que te pedía saludos de fin de año para la audición radial y en la que te felicitaba la entrada del 57. Creo que estaba escrita el 11 o el 12 de diciembre. Me extrañó, desde luego, que no me llegasen los augurios radiales, pero no supuse la pérdida de la carta, sino más bien que te lo había impedido tus ocupaciones. Te daba cuenta del motivo del atraso de la revista, del cual te supongo enterado ahora al recibirla, salió el nº 25, que debiste haber recibido, y está en imprenta el 26.
Estoy trabajando mucho, esta frase la escribo siempre, pero creo que surge del cansancio. Trabajo en el mural del nuevo Teatro Municipal San Martín, que será por sus escenarios, son dos teatros, uno de los más importantes sinó el más importante, de América, y la pared que pinto tiene 363 metros cuadrados. Trabajo con ayudantes y paso la mañana y parte de la tarde subido en el andamio. Acabo tambien de hacer un óleo de 5’50 por 2 metros para el nuevo local del Centro Lucense y los cartones de los cuatros paneles de cerámica para el mismo local. Para Alvarez Gallego hice el cartón de un panel, tambien de cerámica, de 1’95 por 1’50 para su casa de La Habana. Esto aparte de toda la otra labor. Bueno, pero no es de esto lo que quiero escribirte. Recibí tu traducción de Sartre que me pareció muy buena y si tu lo autorizas y se consiguen los derechos de autor, haré lo posible por publicarla aquí, no sé cuando. Tambien me gustaría saber si tenéis ahí algo que no pueda publicar Galaxia y que fuese útil hacerlo en ésta. Me interesa que me contestes a esta pregunta. Se trata de un nuevo proyecto editorial, más organizado que los anteriores que tengo en estudio y del que te daré cuenta más detallada tan pronto esté de alguna manera decidido.
Recibí los últimos libros de Galaxia que estoy seguro que han de tener gran éxito. Me gustó mucho el Cortezón. Quizá algún día me gustaría hablar del prólogo con Piñeiro con alguna de cuyas afirmaciones no estoy tan de acuerdo, pero el cual de cualquier modo me pareció estupendo y necesario. Cuando se habla de prosa gallega, digo prosa y uno prosa a idioma, no se puede dejar de citar a Rafael Dieste, si se conoce la obra de la generación de “Nós” y de la que sigue. En cuanto al mundo de Cortezón, de Cunqueiro y al de La puerta de paja de Risco, me siento contento en mi intimidad por haberlo iniciado, sin saberlo desde luego ellos, con mi libro de narraciones, hace años. Se trataba de una temática abandonada en nuestro país desde algunos autores del siglo xix, Vicetto, López Ferreiro, entre otros, que atendieron más sin embargo al suceso histórico y menos a la invención, el humor y la fantasía aunque esta no faltase, a veces desbordada. Es posible que si no se tratase de algo que tiene que ver de alguna manera con algo que hice, aunque los demás ahí no lo conozcan, escribiese a mi modo sobre esto.
Recibí las colaboraciones para la revista que no sé como agradecerte. Como puedes ver a través de ella, a pesar de su éxito de venta, continúo casi solo luchando con todas las dificultades, entre las cuales una de las más importantes es la económica. Escríbeme alguna carta más larga que tus últimas. Dime de tus proyectos. Tengo traducida al castellano A Soldadeira, si no puedo publicarla te mandaré una copia del original gallego. Hice una lectura con un grupo de amigos entre los que estaban Dieste y Varela y gustó mucho.

[Mecanografado na marxe esquerda]
Y para terminar, recibid Evelina y tú el saludo de Maruja y mío y tu el fuerte abrazo de:

Seoane

1957-03-06 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 06/03/1957

Buenos Aires, 6 de Marzo de 1957
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Recibí tu carta en la que me das la buena noticia de que es posible que salga la monografía de Eiroa. Algún día te escribiré una carta larga sobre como pienso, o pensamos aquí, de como debe ser la colaboración entre los intelectuales gallegos que residen en esa y los que están fuera de esa. No es posible que cada grupo viva aislado, mirándose el ombligo y creyéndose un centro fatal de lo que se realiza en el orden cultural gallego. Somos muchos y muy diseminados los que tenemos iguales inquietudes y contribuímos con obra a exaltar esa cultura y es necesario aglutinarse. No es posible que se olvide a hombres como Dieste o como otros porque el destino los trajo a muchas millas de distancia física del país por cuyo recuerdo viven. Y esto no es como se dice, literatura. Si no nos alentase el recuerdo y la esperanza del regreso, el vivir no tendría importancia para todos nosotros. Nuestro fin y lo que hacemos está destinado a esa y no merecemos, aunque no sea más que por esto, el olvido. Si ese medio es árido para el trabajo, este lo es mucho más. Tú y algunos de vosotros pudisteis percibirlo. Pero bueno, esto es un problema que sabemos que tambien a tí y a otros les preocupa y ya hablaremos en cualquier oportunidad de él. Hoy, de acuerdo con las autoridades del Centro Lucense te escribo esta carta de prisa. Acaban de inaugurar un nuevo local social espléndido, con su pequeño teatro, sala de música, gran salón de actos, etc., y con una pequeña galería para hacer exposiciones. Te escribo a tí y a Díaz Pardo, pues quieren que conjuntamente les organicéis diez de ellas, individuales o de grupos y compuesta de 15 a 20 obras cada una. Las obras tienen que ser estampas, dibujos o grabados. Pensamos que sería interesante una de grabados de Maside y estampas y dibujos de Torres, Xohan Ledo, Prego de Oliver, Lago Rivera, Labra, Cristino Mallo, Villar, Lugrís, etc. Todos aquellos que vosotros consideréis más importantes y característicos por sus inquietudes. Pudiendo ser incluso de grupos, creo que existe un grupo abstracto en Ferrol y otro en La Coruña. El pequeño salón está muy bien presentado y lo inauguró, con una magnífica muestra de dibujos, Laxeiro. Todas las exposiciones se presentarán bien, se hará un catálogo adecuado y harán lo posible para que tenga la resonancia debida. Se tratará de crear un mercado permanente para el arte gallego actual, compitiendo con el de otros países y con el de éste. Ponte de acuerdo con Díaz Pardo, es lo que me piden. El Centro Lucense te escribe inmediatamente oficializando este pedido. Las primeras exposiciones deben de estar aquí en los primeros días de Mayo. Los nombres que te pongo son de ejemplo. Yo no conozco la gente más nueva.
Recibí las colaboraciones y fotografías. Todo magnífico. Dedicarle algo de tiempo a esto de las exposiciones es muy importante. Puede ser importantísimo. Contéstame.
Recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío y tu el grande y fuerte de:
Seoane

1957-07-25 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 25/07/1957

Buenos Aires, 25 de Julio de 1957
Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Mañana o pasado te enviaré por correo ordinario los tres primeros libros de Editorial Citania, el de González López, el de Díaz Pardo y el de Valenzuela, pertenecientes a dos colecciones, Colección Idacio y Colección Mestre Mateo. Del primero publicamos Grandeza y decadencia del Reino de Galicia un notable ensayo histórico de más de 300 páginas; de Díaz Pardo, teatro: Midas y O ángulo de pedra; y de Valenzuela, una novela que va a tener éxito, Non agardei por ninguén. Queremos publicar con abundante iconografía tu conferencia La obra literaria de una generación. Si tú nos autorizas luego de revisar el texto, del que supongo guardas copia, aclarándolo y dándole título nuevo. Se publicaría como monografía con cierto cuidado tipográfico. Quizá debieras detenerte algo más, pienso yo y perdóname, en Dieste y Varela, pero esto es cosa tuya. Nos convendría tambien algunas fotografías, concretamente de Iglesia Alvariño y Cunqueiro. Puede ser muy interesante. Te ruego me contestes a vuelta de correo, aparte te escribiré con más calma solicitándole otras colaboraciones. Queremos que esta editorial os sea lo más útil posible a todos.
Ahora algo particular y reservado. No creas en el cuento de que marché del Centro Gallego por mi mucho trabajo. La creación de esta editorial te prueba que no es así. Marché porque estaba molesto por el giro que tomaban los actos del cincuentenario, luego de fallecido Ferreño, e incluso como consecuencia de actos arbitrarios cometidos desde el inoperante C. de la Emigración del año pasado por nuestros amigos. No puedo comentar más, perdóname. Solo quiero decirte que recomiendo cuidado con las cartas, cuidado con opinar desde ahí para servir a agrupaciones insignificantes de carácter electoralista del Centro Gallego. Cuidado, se compromete todo. Algo anda mal. En este momento acabo de recibir tu carta del 15 del pasado. Con referencia a tu corresponsalía del C. Gallego no te preocupes de la situación actual de la entidad. No es tan mala a pesar de que se hayan perdido algunas cosas. A tí te estiman mucho y no debes abandonar tu influencia.
Ayer se inauguró la exposición de Torres, queda muy bien y ya el Centro Gallego reservó una acuarela para su colección. En la revista Blanco Amor publicó, no por culpa de él sino de la imprenta, un reportaje de C. Barreiros que estaba compuesto para Galicia Emigrante. Como consecuencia de mi salida es seguro que se vaya a hacer ahora una revista más importante. Tuve que renunciar para que se acordaran de mi propuesta de hace mucho tiempo.
Por correo aparte y mañana te envío de vuelta la colaboración de la Enciclopedia. En principio y leída muy por encima me parece muy bien. Contéstame y hasta mañana. Un gran abrazo de Maruja y mío para vosotros dos y otro más para tí de:
Seoane

1958-05-27 Mencionado/a
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane
A Coruña
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane en 27/05/1958


27 mayo 1958

Sra. Maruja Seoane
Bmé. Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires
República Argentina

Desde esta Torre de Hércules, cuyos 230 y pico de escalones subí en homenaje a Luis, y a Rafael Dieste –su prologuista– les enviamos un muy entrañable saludo, Aída y yo.

Scheimberg
Aida

[Escrito por Aida Scheinberg:] Te escribiré desde Madrid. Vale.

1958-11-04 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 04/11/1958

Vigo 4-nov. 1958

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Por fin, con gran alegría por mi parte, he recibido una carta tuya. Me preocupaba tu largo silencio, que no sabía a que atribuir.
Excuso de decirte cuanto me satisfacen tus triunfos artísticos, que ni para mí ni para ninguno de nosotros constituyen nunca sorpresa. Aunque insistas en creer lo contrario, tu personalidad y tu obra es admirada por todos. No sé, desde luego, cual es el contenido de lo que Piñeiro te dijo sobre los jóvenes con respecto a tu labor. Y jamás quise tratar de este punto con él. Sin embargo, le he oído repetidamente elogios de tí. Supongo que lo que haría con los jóvenes sería mostrarles cosas tuyas, destacándoles la significación de tu arte y de tu labor intelectual. Nada de esto sería necesario si se hubiesen celebrado exposiciones tuyas aquí, pues sería la propia obra la que se impusiese –como ahí sucede– despertando el interés que merece.
Con relación al libro de homenaje a Otero, figuran en él, efectivamente, algunos nombres que a mí no me simpatizan. El tomo lo concibieron, sin embargo, en función del que ibais a editar ahí, y cuyo original solicité yo personalmente en su mayoría. Se proyectaba que ese número fuese distribuido el mismo día de la jubilación de Otero, y que viniese a ser el homenaje de Galicia al escritor. Partiendo de ello, se quiso dar al otro tomo un significado distinto para no repetir el anterior. Las colaboraciones ajenas a Galicia son, así, todas de profesores universitarios, encabezados por Américo Castro, y con una amplia gama de matices. También los emigrados gallegos están representados por Guerra da Cal. Pero, en fin, aparte de todo ello, creo que nunca se intentó demeritar vuestro esfuerzo. Sabes bien que a tí, concretamente, te hemos pedido repetidas veces colaboración para Galaxia, y nos honramos siempre con ella. También te pedimos la de Dieste, y quisimos editar un libro suyo de cuentos en gallego, o de teatro o de lo que fuese.
No puede olvidarse, ni mucho menos desconocerse entre nosotros, el tremendo esfuerzo cultural que ahí se llevó a cabo bajo tu dirección certera y entusiasta impulso. Sería absurdo imaginar lo contrario. Es una realidad que está ahí, bien clara y bien aleccionadora. Yo lo digo en todo momento, y a quien quiera oírme. Y no sólo por el afecto personal que a tí me une, sino porque entiendo que es una obligación de estricta justicia.
Estoy deseando conocer las nuevas obras que me anuncias. Todo lo tuyo me interesa, bien lo sabes; y no por puro convencionalismo amistoso, sino por la validez objetiva que representa. También me gustaría tener las obras de Citania, que no me mandáis. ¿Por qué? Me enseñó Perfecto las monografías económicas y la pieza teatral de Fole. Pero así como otros las recibieron, a mí no me llegaron. ¿Salió el número de agosto–septiembre de la revista? Hace unos días te envié una interviú con Cabanillas, y posteriormente otra con Faílde. Creo que ambas son interesantes. Iré remitiendo otras, porque considero, como tú, que representan un índice bastante completo del pensamiento gallego contemporáneo.
Te adjunto el recorte de un artículo que publiqué a raíz de la muerte de González Carbalho. También acompaño un saludo de Otero y otro mío, para la emisión de fin de año, como me pedías. Próximamente te enviaré varios más.
¿Sabes algo de la suerte ocurrida con la Obra Completa de Cabanillas? Sería un gran acierto que te encargases tú de la edición aunque me doy cuenta del sacrificio que para tí supondría. Cuando hablé con Villamarín sobre el particular, acogió muy bien la idea, pues fue iniciativa tuya la de editar la obra.
B. Amor está en Vigo desde hace diez o quince días. Yo no lo he visto aún. Supongo que hablará conmigo antes de su regreso a Buenos Aires. Parece ser que dijo que estaban descontentos conmigo porque yo no había respondido debidamente al programa que trazó para la gran revista del Centro Gallego. Por su parte, Sigüenza está difundiendo por ahí que me van a sustituir como delegado del Centro y que lo designarán a él para relevarme. No sé a qué obedecen estas cosas, ni que justificación tienen. Sobre todo, si se piensa que yo he trabajado con ahínco, y desinteresadamente, en todo cuanto se me encomendó, desde la misma fecha en que tú propusiste mi nombre para representar al Centro. En fín, qué le voy a hacer...
Per lo demás, apenas trabajo fuera de mis ocupaciones habituales, que cada vez me absorben más tiempo, aunque sin la correspondiente compensación económica. A veces, muchas veces, me siento cansado y deprimido. Pero una excesiva vitalidad, quizá, me ayuda a superar los baches.
El que está trabajando es García Sabell. Pudo conseguir toda la obra inédita de Manuel Antonio, que es mucha, y la está clasificando. Hará un extenso estudio sobre el poeta, y después se publicará todo en dos tomos: uno de verso y otro de prosa. La obra ha de constituir una gran aportación para destacar la figura completa de M. Antonio.
También C. Calero prepara una gran historia crítica de la literatura gallega, a partir del siglo 19.
Próximamente aparecerá una obra teatral de Cunqueiro, bajo el epígrafe Hamlet, príncipe de Dinamarca. A mí me gustó mucho el original.
Y nada más de momento.
Con cariñosos saludos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego

1959-02-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 18/02/1959

Buenos Aires, 18 de febrero de 1959

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Recibí tu última carta y el recorte de tu artículo de La Noche sobre mi Segundo Libro de Tapas que te agradezco mucho. Este libro, como el anterior, obtuvo éxito, sobre todo, aparte de aquí, en Suiza y Alemania. Os envío otro de grabados en madera, Doce cabezas, que lo lleva Maiztegui que sale hoy en Yapeyú; es de edición numerada y limitada, lleva tres ejemplares, para García Sabell, Piñeiro y para tí. Recibí con motivo del Segundo Libro de Tapas una carta muy expresiva de Don Jesús Carro que me emocionó mucho y mucho más por su juventud. Creo que cuando ahí hablan de los mozos están hablando de unos jóvenes nacidos viejos, muy seriecitos, muy desengañados de todo, que creen que escribiendo unas páginas muy bien redactadas pueden cambiar el mundo que les rodea, suponiendo además que deben olvidarse de los hechos en que no participaron. Así los vemos al menos desde Buenos Aires. A mi me parecen casi todos muy parecidos a mi compañero de curso [Maximino] Romero Lema, que creo que ahora se llama Romero de Lema, y cuyas luces eran muy limitadas pero resultaba un buen estudiante y muy devoto y correcto, es decir, el tipo de hombre que Dios debe apartar de sí pero que Felipe ii tendría a su lado para llevar la contabilidad de los quemados, contabilidad que él llevaría inocentemente y con ideas muy justas sobre los pecados de los demás. No sé que es de él, es posible que sea, como sospecho, un excelente burócrata y lo recuerdo ahora a propósito de esos mozos que ya tienen en la memoria un “index” para todo lo que no deben recordar ni conocer. Es posible que nosotros estemos en el “index” y no formemos parte, como les ocurre permanentemente a los emigrantes, de la historia de Galicia. Solo tu con tu trabajo recuerdas a los que estamos fuera y te estamos agradecidos y por eso tambien nos emocionamos hasta las lágrimas con una carta como la de Don Jesús Carro, joven a pesar de llevar medio siglo a esos mozos de que nos hablan y a veces leemos. Por mi parte trabajo sin importarme demasiado todo eso y pensando estar a la altura de mi generación, una de las más completas y fecundas de cuantas tuvo Galicia y a la que yo no cambiaría por ninguna otra de las pasadas ni desde luego hasta ahora de las últimas, estas que simulan problemas metafísicos y amor a las flores humildes y a las montañas gallegas para no ocuparse del hombre gallego que les resulta una fatalidad para su género de preocupaciones. El ser mozo no es un problema de años sino de actitud ante la vida y nuestra generación es aún la moza en Galicia por lo que sé vé desde afuera. Que sorpresa se van a llevar el día que escuchen por ejemplo a Rafael Dieste, si algún día tienen la suerte de escucharle, al hablar de esos problemas que a ellos solo les sirve para hacer ejercicios escolares y con el que no cuentan para nada, y pongo solo un ejemplo. Más dejemos esto. Trabajo, repito, mucho. En este momento hay catorce murales míos en Buenos Aires aparte de alguno en Mar del Plata y San Juan y es posible que a fin de año exponga obras mías en museos de Basilea y Berna. En Basilea con Tamayo y Wilfredo Lam, y en Berna solo de obras mías. En el Centro Gallego me designaron de su Comisión de Cultura, que acepté por compromiso pero pienso renunciar tan pronto pasen estas vacaciones. La vida económica actual de Buenos Aires, de Argentina, el precio de las imprentas, hace imposible que G. E. salga más como hasta ahora, por lo tanto estoy estudiando una segunda época que la continúe. Aquí se está pasando por un momento de crisis bastante aguda, no se puede hacer de momento demasiado y para estos trabajos siempre me atuve a mis propios recursos sin protección de nadie, como aquí es bien sabido. En cuanto al C. G. de no poder hacer una labor que sea útil a un mismo tiempo a esa y a ésta conjuntamente, y para esto no nos entendemos, prefiero renunciar. Ahí se olvidaron que las relaciones que existen de esa entidad con Galicia las logré yo y no los millonarios de que tanto se ocupan y que son generalmente inútiles. Te digo esto a tí que es al único a quien por amistad puedo decirlo. Me gusta mucho la nueva colección de poesía de Galaxia y el acierto gráfico para su presentación de Xohan Ledo. Estos próximos meses aparecerá tu tomo sobre una generación gallega. Corregí las pruebas y va a ir muy bien ilustrado. Creo que es de mucho interés y si tu me permites voy a acompañarlo con un trabajo mío, breve, sobre la tercera promoción como tu la denominas. El título es lo que continúa preocupándome de modo que pueda ser útil para un público general.
Hemos estado con los Scheimberg a su regreso que vienen encantados de vosotros y de la gente de Santiago. Os recuerdan a Evelina y a tí con mucho cariño, muy agradecidos. Por mi parte tambien os agradezco mucho las atenciones que tuvísteis con ellos.
Bueno, contéstame con una larga carta y hablándome de tus proyectos. Mientras tanto, recibir Evelina y tu el saludo de Maruja y mío y tu el gran abrazo de:

Seoane

1959-02-26 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 26/02/1959

[Manuscrito:] Washington, 26 de febrero de 1959

Querido Seoane:

Hace cosa de unas semanas recibí un paquete de libros y revistas tuyos. Esta carta, que tuve que demorar por razones de familia más de lo debido, tiene por objeto agradecerte el envío en primer lugar y en segundo, darte a vuela pluma mi parecer sobre el esfuerzo editorial que vienes haciendo con la ayuda de Baltar y otros amigos.
El abrir el paquete fue una sorpresa muy grata; como un chiquillo me puse a barajar el contenido y pasé de una publicación a otra atraído por los colores, las ilustraciones, los formatos, los títulos..., con la excepción de A fiestra baldeira, todos nuevos para mí. Repuesto de la sorpresa del momento, eché mano a Grandeza y decadencia del Reino de Galicia y, a pesar de lo mucho que otros títulos me atraían, no lo solté hasta llegar a la última página. Me interesaba el asunto en primer lugar y luego me ganaron las demás cualidades del libro: estilo claro y directo, ponderación del conjunto, enfoque “atlántico” del tema, selecta bibliografía, etc. Creo que eliminando ciertas reiteraciones (más frecuentes al comienzo de los capítulos), dividiendo el texto de cada capítulo en discretos encabezamientos, eliminando algunas erratas, añadiendo unos cuantos mapas y fotografías bien escogidos y elaborados, esta obra se convierte en un estupendo manual de Historia de Galicia. Por mi parte, siento mucho no haberme encontrado hace muchos años con un libro como éste, don de ni el amor a Galicia ni un lirismo atropellado restan objetividad, ponderación, equilibrio y valor histórico y didáctico a la obra. Ojalá que ésta se agote cuando antes y en una segunda edición tengáis en cuenta los pormenores indicados y otros –índices de autores y analíticos, cuadros de linajes y reyes, tanto de Galicia como de León, Portugal, Castilla, Navarra, etc.– que, sin encarecer la obra y alejarla de las posibilidades económicas del lector, destaquen sus méritos fundamentales. La portada es, como en general la de todos los libros y revistas que me enviaste, un acierto definitivo. Varios amigos de aquí se quedaron muy sorprendidos por la gracia consumada de estos libritos, que tanto contrasta con la petulancia y la mostrenquez de lo que por aquí se publica. No menos les sorprendió que se tratase de un esfuerzo individual y que en Buenos Aires se publiquen libros y revistas en gallego. Pero este es asunto para otra carta.
A fiestra baldeira –creo que rehecha de arriba abajo– es una joya literaria y un primor editorial. Tanto el texto como la cubierta tienen la exquisitez de la Ría de Arosa vista desde la citanía de Santa Eugenia de Ribeira o desde el Barbanza en una mañana luminosa de primavera, toda ella florecida de velas diminutas y sus aguas flameando bajo la “lestía”. Tiempo llegará en que se represente en cada teatro, grande o pequeño, de las ciudades y villas costeras de Galicia, y en que un nutrido grupo de artistas gallegos hagan de ella una película estupenda, con toda la Galicia marinera por fondo: tabernas, peiráns, mercados, barcas, cons, playas, redes..., todo en fin cuanto –de cerca o de lejos– nutre A fiestra baldeira tal como acaba de llegarme. Otro libro que leí muy pronto fue el de Fole, por lo que me gustó su libro anterior A lus d´un candil. Es un poco chocarrero, pero tiene frescura de lenguaje, una espontaneidad casi aldeana, un vocabulario tan vivo, una jovialidad, un humor estupendos...
Me interesó mucho el ensayo de Parga Pondal. Su tesón y su esfuerzo me parecen admirables y en línea con los de aquellos gallegos del siglo pasado que, en medio de la indiferencia de los centros culturales de Galicia y de toda España, hicieron una labor ejemplar y si se quiere gigantesca... La pena es que Galicia y España sigan en el mismo marasmo en momentos en que hasta las tribus de África están despertando.
Esta carta no acabaría nunca si me dejara llevar del entusiasmo. Dejemos, pues, el asunto para otra carta más sosegada. Alicia y yo estamos todavía con un nudo en la garganta por la marcha, el día 20, de Cuqui y su hijo a Bruselas. Vivieron con nosotros desde hace un año mientras el marido de Cuqui terminaba sus estudios en la Universidad de Columbia, y ahora que éste tomó posesión de un empleo en la organización de los mercados europeos, se fueron aquélla y el niño a vivir con él. Mientras estuvieron aquí, la casa estuvo revuelta, los libros escondidos en el sótano, la máquina de escribir cerrada en un rincón porque Pablo no dejaba títere con cabeza. Ahora la casa va recobrando la normalidad externa, peor el vacío que en ella reina es espantoso... sobre todo para Alicia, a quien Pablo adoraba y absorbía por entero. Todavía no tuvimos carta de ellos, pero sabemos que el avión ha llegado sin novedad a su destino.
Voy a recoger todos mis papeles, poner en orden algunos poemas y otros escritos esporádicos, y ponerme a escribir. Desde mi salida de Buenos Aires tengo muy presente que te debo un libro de versos en gallego, y estoy determinado como siempre a cumplir mi palabra..., si bien en este caso importa más que cumplirla, cumplirla bien...
Aprovecho esta ocasión para decirte, por si pudieses pensar lo contrario en cualquier momento de desánimo, que nuestro silencio, debido a circunstancias difíciles de explicar, no se debió a nada que se parezca a falta de amistad y menos aún de admiración. Aunque ello parezca paradoja, más que a falta de cualquiera de las dos cosas, se debió a exceso de ellas... Pero esto tampoco se puede explicar como no sea de palabra o en un libro de muchas páginas... Dejemos las cosas en este punto, pues, en espera de una ocasión más o menos providencial.
Nuestros vivos recuerdos a tu familia, a los Dieste y demás amigos, que no cito por ser tantos, y para vosotros dos un abrazo muy hondo y un aturuxo que resuene desde Castro a la Arzúa.

Otero

¿Está Baltar por ahí o en Galicia?

[Manuscrito por Alicia:] Mucho cariño para los dos de Alicia.

1959-03-18 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 18/03/1959

Vigo 18-marzo 1959

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta a su debido tiempo. Me alegró mucho porque llevaba largo tiempo sin saber de tí. Las únicas noticias que tengo de esa son las que tú me das.
Hace una semana fui al puerto a esperar a Maiztegui. El barco en que venía llegó con tres días de retraso porque tuvo que capear un fuerte temporal en las Azores. Maiztegui pasó ocho días en Vigo, completamente feliz. Sintió mucho tener que marchar tan pronto para Madrid. Hablamos mucho de tí y de los amigos. Me entregó los tres libros de grabados en madera. Los de García Sabell y Piñeiro ya están en su poder. Realmente la obra es una verdaderamente maravilla. No sabes cuanto te agradezco la delicadeza de este magnífico obsequio. No son sólo los grabados y la presentación de la obra, que me gustaron extraordinariamente. Es también el prólogo, bellísimo. Creo que es uno de los más felices que has hecho. Con mi más vivo agradecimiento, quiero expresarte la más expresiva felicitación.
El otro día estuve en Santiago con don Jesús Carro y hablamos de tí. Te distingue con especial afecto. Coincido contigo en que, a pesar de la edad, se mantiene permanentemente joven de espíritu. Pero también entre los mozos hay muchos que poseen auténtica juventud. No niego que existen algunos con carga literaria excesiva. Pero otros, los más y cada día en mayor número, tienen preocupaciones vivas, inquietud y ansia de enfrentarse con los problemas del país. Yo hablo con ellos con cierta frecuencia, y me sorprende el espíritu que los anima.
Lo de Romero Lema es un caso que nada tiene que ver, en absoluto, con el de estos mozos. No lo he vuelto a ver desde que terminó la carrera. Sé que en el año treinta y tantos se fue a Bélgica e ingresó en un seminario. Ahora creo que está en Roma y que es prelado doméstico o cosa así.
Es una verdadera pena que renuncies al puesto que ocupas en la Comisión de Cultura del Centro Gallego. Pienso que tu presencia en ella, a pesar de las incomodidades y los disgustos, constituye una garantía para todos. Si mi opinión pudiese servir de algo, te rogaría encarecidamente que no abandonases el puesto.
En varias cartas te pedía que me mandases las publicaciones de Citania. Salvo las tres primeras editadas y A fiestra valdeira, no recibí ninguna más. ¿No podrías hacer que me enviasen los libros? Bastaba con que lo indicases en la administración de la editora. También solicité de Perfecto la misma cosa, pero con el mismo resultado negativo. Si es que hay alguna razón para que no me manden los libros, trataré de adquirirlos aquí, pues quisiera poseer todo el fondo. Tampoco me ha llegado el librito de grabados de Maside, que creo preparaste tú, y que mucha gente de Galicia ha recibido.
He llevado un gran disgusto con la desaparición de Galicia Emigrante. Durante el tiempo de su publicación ha desarrollado una magnífica labor, y al morir deja un tremendo vacío en la vida cultural gallega. Esperamos, sin embargo, que se inicie pronto una segunda etapa. Tu capacidad de entusiasmo y de iniciativa habrá de salvar –lo sé por experiencia– las dificultades.
Hace unas semanas falleció en Madrid Emilio Mosteiro. La noticia me impresionó mucho, pues le tenía gran afecto. Pero el desenlace era fatal porque tenía un cáncer de próstata.
Parece ser que, por fin, Insula va a publicar ahora la edición dedicada a Galicia. Algunos de los originales van a ser renovados y se incorporarán otros de América. Te escribirá García Sabell, si no lo hizo ya, en este sentido. Nos gustaría mucho, por ejemplo, que la firma de Dieste no estuviese ausente del número.
Yo sigo trabajando como siempre, agobiado con mil preocupaciones. Bien quisiera escribir uno o dos libros que tengo en proyecto, pero no dispongo de tiempo alguno. Últimamente amplié notablemente la conferencia que dí ahí sobre Valle Inclán y la envié a Portugal para incluirla en la serie de trabajos de homenaje al pensador Joaquim de Carvalho, que se publicarán en varios tomos.
Y nada más por el momento. Con saludos muy afectuosos a Maruja y de Evelina para los dos, te manda el fuerte abrazo de siempre
Fdez del Riego.

1959-03-28 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 28/03/1959

28-III-1959
Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Fai moito tempo que penso escribirche unha longa e detida carta. Nunca dispoño de tempo abondo pra facelo. Excesivas obrigas i o agobiante traballo profesional impídenme corresponder contigo como ti mereces e como eu desexo.
Ante todo, o meu fondo agradecemento polo envío de teu álbum das Doce cabezas. É unha obra espléndida que marca un camiño ascendente na tua rexa e disparada traieitoria artística. O que eu anunciei no ensaio encol da tua arte vai agora tomando mañífica realidade. Por iso estás connosco e por iso connosco permaneces, porque a tua obra, dun valor inaudito na nosa terra, testemuña e perennidade do que non morre, do que sempre sobrenada na turbulencia da hestoria. Que sigas dise xeito e que eu, algún día, poda escribir o traballo definitivo sobor do teu profundo inquérito pictórico.
Agora, un pedido. Por fin vai saír o número de Ínsula adicado á Cultura Galega. Como pasou tanto tempo é mester modificalo un tanto. Por de pronto, estimo que nele non deben faltar o nome de Rafael Dieste i o teu. Prégoche, pois, que da miña parte encargues a Rafael un traballo sobor da paisaxe galega. Que o enfoque como lle acomode mellor. Debe estar escrito en castelán i as súas dimensións serán as corrientes nos traballos de revista. Tí remésame algún dibuxo ou reproducción dun cuadro teu que estimes representativo do intre aitual no teu arte. Endemáis poderías mandar tamén algún pequeno dibuxo (un ou máis) que poideran servir pra ilustrar as diversas páxinas do número. Dispoñemos dalgúns de Maside, pro, en parte, xa foron pubricados. O direitor da revista dispuxo deles ó ver, fai tempo, que o número galego non tiña viabilidade.
Todo isto ten certa présa e debe estar eiquí o máis tarde a finales de abril. Non te esquezas. Teño empeño en que Rafael e tí colaboredes niste número de Ínsula que, a bon seguro, há resultar de gran trascendencia.
Como no primitivo proieito, tamén niste, van os anuncios das diversas editoriales galegas. Acontece que os precios, como é natural, cambiaron. A plana enteira custa 4.000 pts. e a media plana, 2.000 pts. Penso que Citania deberá ocupar unha plana enteira, igoal que o farán algunhas outras editoriales de eiquí. Tí dirás, por tanto, si insertamos ou non o voso anuncio. En caso afirmativo xa dispondrás o aspeito tipográfico do mesmo.
Saúdos cordiales ós amigos. Saúdos moi garimosos de Elena e meus pra Maruxa. Recibe tí unha forte aperta de

Domingo

1959-04-10 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 10/04/1959

Vigo 10-abril 1959

Mi querido amigo:
Acabo de recibir tu carta del día 1º y me apresuro a contestarla. Respecto a la consulta de carácter legal que me haces, debo decirte que ni en el Código Penal vigente, nin en ningún otro texto de índole semejante, aparece artículo alguno que sancione el caso que me citas. El asunto se halla sólo incurso en el Código Canónico.
Con referencia a la edición de tu crónica, junto con mi monografía, no tengo reparo alguno que oponer. Lo que sí te estimaría es que no juzgues a la generación que vas a estudiar con un criterio que se contradiga con el que yo sostengo. Estoy seguro que ambos coincidimos en casi todo lo sustancial, y estoy más seguro aún que si hablásemos largamente desaparecerían de tu ánimo algunas prevenciones que nacieron de informes que te dieron con carácter poco objetivo. Por estas y por muchas otras cosas me agradaría charlar ampliamente contigo. Si el proyecto del viaje que me anuncias se confirma, sería motivo para mí de gran alegría. Entonces ya verás como en muchos aspectos empleamos un lenguaje muy semejante.
Te agradezco la gestión que hiciste para que me envíen los libros de Citania. Estaba disgustado porque no sabía a que atribuir el que hubiesen dejado de mandármelos.
Lo que es una verdadera pena es lo que me anuncias sobre la suspensión de la Revista. Creo que estaba cumpliendo un magnífico papel al servicio de nuestra cultura, y que había ganado un gran prestigio. Al desaparecer, dejará un vacío muy difícil de cubrir.
El tomo–homenaje a Otero no tardará en salir, pero en condiciones especiales en razón de dificultades sobre el permiso.
Supongo que a estas horas habrás recibido la carta de García Sabell, y que Dieste escribirá el artículo que se le solicita.
De buena gana me pondría a escribir los libros que tengo proyectados. Pero por ahora habré de renunciar a ello. Necesito todas las horas para atender a mis ocupaciones, ya que hoy es necesario trabajar muchísimo sólo para vivir medianamente.
Días pasados estuvo por aquí Paco Comesaña. Vino a visitarme, y hablamos ampliamente.
Muy afectuosos saludos a Maruja, de Evelina para los dos, y un fuerte abrazo para ti de

Fdez del Riego

1959-04-24 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Domingo García Sabell
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Domingo García Sabell en 24/04/1959

Buenos Aires, 24 de avril (sic) de 1959

Sr. D.
Domingo García Sabell
Santiago de Compostela.

Querido Domingo:

Somentes unhas liñas pra acompañar iste envío. Vai o aviso de Citania, a colaboración de Dieste e duas fotos de cousas miñas. Co texto de aviso de Citania vai un diagrama pra que se orienten pra sua pubricación. Todo de presa pois istes días estou farto de traballo. Escríbeme tan pronto recibas todo. Escribireiche con mais vagar.
Saudos meus e de Maruxa pra Elena e pra tí, saudos a todos, e unha aperta forte de:

Seoane.

1959-05-08 Mencionado/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Resistencia
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 08/05/1959



Resistencia a 8 de maio de 1959

Querido amigo Luis:

Fai unhos días que lle anunciei ao amigo Búa que che escrebería ao igoal que a Baltar, mais a direición diste perdina. Pois ben, eiquí estou cangado de atafegos e dun crima moi parescido ao de Bos Aires, en canto aos troques repentiños e bruscos. Xa levo máis dun mes diutando crase nista nova universidade e agora me encarregaron de orgaizare e dirixire o Instituto de Investigación Históricas, pra o cal estou faguendo os nescesarios preparos.
Supoño que xa haberá saído o derradeiro númaro de Galicia emigrante, que coido que, a pesares das iñormes dificultás que atravesa, poderá seguire pubricándose coma deica agora. Cóntame que hai diso, e mándame o derradeiro númaro si saíu, eisí coma os númaros 5, 10 e 27, que me fallan na coleición. Tamén me dirás como van as cousas e si Aguea retomou a súa xeira de labouras anuaes. Que proieutos tedes e coma anda a nosa enigmática coleitividade. Eiquí está o pintor Moreau, que di ser un bon amigo teu, e que está encarregado dunha cras na Escola de Arte, dependente dista Universidade, quere pórche unhas liñas na miña carta.
Eiquí teño moito traballo, pois ademais da cátedra, eisprico Historia Universal Meia e Moderna, e teño a direición do Instituto, estoulle dando os derradeiros retoques ao libro pra dalo ao prelo moi axiña, pois denantes de virme o amigo Mourente prometeume a súa impresión, pois ademais atopei eiquí algúns fondos documentaes na miña rebusca que poden servir pra obra.
Non che molesto máis, probabelmente a fins de maio vos faga unha visita i entón seguiremos falando das nosas cousas, mentras tanto sabes que me tes á túa disposición, e con saúdos á túa distinta dona e a ises fideles amigos, rescibe unha garimosa aperta de teu sinxelo e leial amigo.

M Vilanova

P.D. Estiven esperando por Moreau a ver se escrebía unhas liñas pra ista carta, máis a súa inquedanza nervosa retrasou que cha mande, mais non espero máis, e así vai. Dille ao amigo Dieste que me mande os libros que me prometeu.
Saúdos e abrazos.

1959-06-04 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 04/06/1959

4-VI-1959
Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Xa fai días que recibín os materiales teus pró número galego de Ínsula. O artigo de Rafael é moi bó e as reproduciós das tuas obras sinxelamente espléndidas. Espero que a revista quede decente.

Non escribín antes porque nistes días aconteceu algo moi tráxico: a morte cáseque repentina de Manolo Alvarez Alvarez, a quen tí xa conocías e que pra min máis que un compañeiro de profesión representaba un verdadeiro irmán. Sucumbíu a unha espantosa hemorraxia cerebral que acabou con ele en poucas horas. Fai pouco máis dun mes tivera outra, leve, da que se repuxera por completo.

É unha gran perda prá meiciña galega a deste home que en plena maturidade conseguira chegar a ser un dos mellores médicos do país.

Todos estamos abraiados e sin humor pra nada. Decididamente, hay que refuxiarse no traballo pra poder superar istas mágoas.
Máis adiante escribireiche con outro vagar.

Apertas de Elena e miñas pra Maruxa. Pra ti unha moi grande de

Domingo

1959-07-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Domingo García Sabell
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Domingo García Sabell en 18/07/1959

Buenos Aires, 18 de xulio de 1959

Sr. D.
Domingo García Sabell
Santiago de Compostela.

Querido Domingo:

Recibín a tua carta onde me das noticia de ter recibido o artigo de Dieste, as fotos de obras miñas e material de Citania pra Insula. Todos eiquí desexamos ver o número e gostaríame que tan pronto saíse me remitises un exemprar por correio aéreo si non é pra tí moita molestia. Por Carmen, a dona de Díaz Pardo, envieiche un corto metraxe sobor dos muraes meus. A película ten ademáis de moitos defeutos, –foi feito por rapaces moi novos que están iniciándose na filmación– o moi notorio de non ter sido feita en coor, que penso é con seguranza o mais importante das miñas obras diste xénero e non abarcar ningún muro na sua totalidade. Mais de calquer xeito, pode ofrescer unha ideia aproximada do que fago. Fíxenlles reproducir un disco da Polifónica pra xunguir dalgún modo o que fago coa terra. Quixera coñecer a tua opinión e a dos amigos sobor do que se pode ver si xa a tedes pasado. Istes días envíoche un novo libro de dibuxos, Figurando recuerdos que está a sair do prelo. E posíbel que tamén a final do ano saia unha peza de teatro que teño entregada a un editor de eiquí feita sobor dun acontecido compostelán do século XVII.

¿Por qué non me escribes unha carta longa sobor dos teus proieitos? Gostaríame moito editar algunha cousa tua en Citania, ¿por qué nonos (sic) envías algún orixinal teu? Agora sal unha monografía de Del Riego. Tamén quixera coñecer os comentarios que tiveches da tua monografía sobor da miña obra. Eiquí gustou moitismo mais non sei ren do que pasou nesa. Ficamos illados de todos. Soios. Pol-a miña parte xa penso se non serei enfermo ao non tratar de esquecerme de todo o que se refire a Galiza, adicándolle tempo e loitando co seu nome nun mundo alleo. Ao remate do ano vamos a Suiza onde teño duas exposiciós, non sei si xa cho escribín, en Basilea e Berna. Estou contento de voltar a Europa, mais tamén sinto deixar de traballar nas miñas cousas durante algún tempo. Isto é todo. Escríbeme.
Un saúdo garimoso de Maruja e meu pra Elena e a aperta fonda pra tí de

Seoane.

1959-07-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 18/07/1959

Buenos Aires, 18 de julio de 1959
Sr. D.
Francisco Fernández del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Solamente una carta breve para anunciarte que dentro de dos o tres días te enviaré el primer ejemplar de tu monografía publicada por Citania. Va tu texto solo, sin el breve trabajo que en un momento pensaba añadir refiriéndome exclusivamente a nuestra promoción, en la que no solamente no te contradecía, pues estoy en general de acuerdo totalmente contigo, sino que añadía algunos aspectos de ella sin referirme, claro está, tampoco a su posición política general. Nos limitamos a ilustrarla con fotografías de libros y revistas, con leyendas referidas a asuntos tipográficos y de presentación de los libros, algunos dibujos de escritores como Cunqueiro y Dieste, e ilustraciones de pintores desde el punto de vista gráfico que acompaña bien la claridad constructiva de tu trabajo que a nosotros nos parece de gran utilidad. Tambien te mandaré con él un tomito de poemas de Emilio Pita y un libro mío de dibujos que recoge en general los publicados en G. E. Me gustaría que me dijeses que te parecen y que nos ayudases de alguna manera desde ahí. Tu sabes con que sacrificio hacemos esta labor y debes pensar más que en el presente y en los hombres que estamos en esto, en lo que significa para el futuro en la historia general de la emigración. Tu obra misma está unida a ella con singular importancia, como no lo estuvo nunca la de ningún escritor del pasado o del presente de Galicia.
Bueno, quisiera que me contestases rápidamente, tan pronto como recibas tu libro y me digas que te pareció. Te ruego tambien que si no te causa demasiada molestia me enviases los comentarios de los libros de Citania que vayan apareciendo en esa para ir archivándolos. Llegó anteayer Otero Pedrayo entre el entusiasmo de la colectividad. Hasta ahora apenas pude saludarlo. Te escribiré.
Recibid Evelina y tú el saludo de Maruja y mío y tu un abrazo de:
Seoane

1959-08-03 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 03/08/1959


Vigo 3-agosto 1959

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 18 del mes pasado, pero aún cuando estuve esperando día a día mi monografía editada por Citania y el libro de Pita que me anuncias, no llegaron a mi poder. Sin duda te olvidaste de hacer el envío, o lo realizaste por vía ordinaria, y es ésta la causa de que no lo recibiera. En cuanto llegue a mis manos, te daré la opinión que me solicitas.
Sobre los libros que habéis ido editando en Citania se han publicado varios comentarios en la prensa de aquí. No me cuidé de recortarlos y remitírtelos porque pensé que sus propios autores los remitirían. Ahora resultaría muy difícil localizarlos porque no recuerdo los nombres de sus autores, ni las fechas de aparición y periódicos donde se publicaron. En lo futuro, sin embargo, me preocuparé de la cuestión.
Supongo que ya recibirías el ejemplar de la revista Ínsula dedicado a Galicia, que te envió Domingo por correo aéreo. ¿Qué te pareció? Como ves, en primera plana vienen destacados los artículos de Dieste, Cabanillas y García Sabell.
También salió en estos días la obra poética, en gallego, de Pimentel, bajo el título Sombra do aire na herba. Lleva un largo estudio preliminar de Celestino F. de la Vega. Se te enviará, como todos los libros publicados. Hoy te remitimos por correo ordinario, y como agasajo personal a tí, un ejemplar de la obra 50 dibuxos de Maside, que acabamos de editar, en edición numerada y limitada, con un gran esfuerzo económico. También le enviamos, con la misma fecha, otro ejemplar a Dieste. Sois los dos únicos que los recibís en concepto de agasajo de la editorial.
Por aquí anda Colmeiro. Yo no hable con él más que una sola vez. También acaba de llegar el pintor Palmeiro quien, al parecer, piensa pasar un par de meses pintando en Galicia. Sé que lo acompaña Valentín por ahí, pero yo no lo he visto aún.
No me extiendo más porque salgo esta tarde para Valdeorras, donde tengo una cuñada gravemente enferma, y he de preparar algunas cosas para el viaje.
Con afectuosos saludos a Maruja, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego

1959-08-18 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 18/08/1959

FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO/ABOGADO/PROGRESO, 12/TELEFONO 3770/VIGO
18-agosto-1959

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Regreso ahora de Valdeorras, donde acaba de fallecer una cuñada mía. Aquí me encontré con tus líneas y con el ejemplar de mi monografía. Creo, sinceramente, que se trata de una de las más bellas ediciones que ha hecho Citania. La cuidada impresión, la justeza de las ilustraciones y la presentación del librito están, a mi modo de ver, logradísimos. Te felicito sinceramente, y me felicito de que mi sencillo trabajo haya servido para este logro editorial. Fue una pena que yo no hubiese dado un desarrollo más amplio al texto, pues así ganaría el alcance de su contenido.
Supongo que habrás recibido el número de Ínsula que te mandó García Sabell por correo aéreo. Su tirada ha sido tres veces mayor que la de los ordinarios. A pesar de ello, todos los ejemplares que se pusieron a la venta en las ciudades gallegas, se agotaron en tres días.
Como te anunciaba en mi anterior, se os remitieron a ti y a Dieste –como obsequio de Galaxia– sendos ejemplares de los dibujos de Maside. Son los primeros que se recibirán ahí, y los únicos que se regalan. Ya me dirás tu opinión sobre la obra cuando la recibas. También te enviarán hoy o mañana, por correo marítimo, un ejemplar del volumen de poemas de Pimentel.
Estoy deseando que me llegue tu libro Figurando recuerdos, así como el de Pita.
Con cariñosos saludos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía al cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1959-08-25 Mencionado/a
de Roberto Melella, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rosario de la Frontera
Transcrición

Transcripción da epistola de Roberto Melella, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 25/08/1959


Rosario de la Frontera, 25 Agosto 1959

Queridos Maruja y Luis:

Hemos tomado unas buenas vacaciones para reponernos. Regresaremos para el 6 de Septbre. en la esperanza de que la inauguración de la Exposición de Luis sea unos días después. Esto es hermosísimo.
Un sol de invierno tibio y dorado se filtra por entre las ramas de los lapachos floridos que en Agosto se visten en algunos casos de amatista y en otros surgen de entre las rocas de la montaña con unas flores que se asemejan a la alegre mancha del vinoso mosto.
Las montañas y el paisaje son indescriptibles en este pedazo de Salta colonial y noble.
También les adjuntamos una tarjeta que nos enviaron Anita y Horacio Rubio que estimamos mejor en las manos de Luis que en las nuestras.
Hemos hecho con amigos que están aquí, como los esposos Garfunkel y Grether, muy justos, merecidos y felices recuerdos de Vds.
Un recuerdo para Lorenzo, Marika, Carmen, Rafael y amigos todos.

Hasta pronto y un gran abrazo de

Dora y Roberto Melella

[Anexo.]
[Carta manuscrita co membrete:] DR. HORACIO H. RUBIO (H).

18-VIII-59

Estimado Sr. Melella y Sra.:

Enterados de vuestro viaje a Salta, no hemos querido dejar pasar más días sin agradecerles el hermoso libro del maestro Seoane. Los bocetos de los chicos con que Vds. nos obsequiaron el año pasado adornan la sala de espera del muro consultorio donde lucen maravillosamente.

Nuestros mejores augurios para estas breves vacaciones invernales y un afectuoso saludo de

Anita y Horacio Rubio

1959-09-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 18/09/1959

Buenos Aires, 18 de setiembre de 1959

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Recibí tu carta y el tomo de Maside. De Insula creo que ya te escribí. Me pareció muy bueno en general. El tomo de Maside excelente igual que el prólogo de Piñeiro. Entre los dibujos la notable serie de paisajes. Insula aún no llegó a las librerías de Buenos Aires, pero estoy seguro que ha de ser bien recibido. De todos nosotros ya te contaría algo Don Ramón. Fué muy agasajado y él pronunció conferencias admirables. Me alegró que te hubiese gustado como quedó tu libro y que no te hubiesen parecido mal las ilustraciones, pienso que conviene editar este tipo de libros al mismo tiempo que los libros de creación literaria, pues debe ir realzándose lo que se viene haciendo con tanto sacrificio. Los pocos con quienes hablé de ese libro tuyo les gustó mucho y tu tienes aquí en Buenos Aires un público que sigue con interés tus cosas, que tienen siempre el atractivo, aparte del valor de tu prosa y de tu juicio, de tu amor por Galicia y de tu generosidad, cualidades difíciles de encontrar en otros escritores. En el pasado creo que solo en Murguía. Somos en general un pueblo con mentalidad de pequeños campesinos y de envidiosos, este defecto que Unamuno estudió en todos los peninsulares, pero que a mí me parece acentuado en el caso gallego y del que tu, y muy pocos más, parecen librarse, como de algo más tremendo aún para Galicia que es el provincianismo de muchos intelectuales. No respetamos el valor del vecino o lo exageramos desmedidamente y exageramos desde luego el valor ageno (sic). Siempre tuvimos sabios en Alemania y desconocidos en Galicia; recuerdo los de mi época de estudiante. Tu te libras de estos defectos y eres generoso y comprensivo para la labor agena (sic) y por estas cualidades, además del valor literario, crítico e informativo de tus obras, éstas quedarán y serán indispensables en el porvenir de Galicia. Hay señores a quienes se les hace crecer alas para descubrir permanentemente América.
Por Don Ramón tendrás noticias de nosotros. Todos trabajamos como podemos y con toda la humildad y capacidad de sacrificio de que somos capaces, entre un público gallego en general indiferente, sin que corresponda hablar de las sociedades que para nosotros no existen. Todo un trabajo destinado al olvido o solo al recuerdo de unos pocos. Otero participó en la apertura de los cursos de AGUEA, en una especie de mesa redonda sobre asuntos gallegos, con Dieste, Baltar, E. Blanco Amor, Núñez Búa, etc., en el Centro Gallego, que resultó espléndida y fué invitado por Citania, como presidente de Galaxia, a una cena de accionistas de aquella que tambien resultó extraordinaria, donde él nos entregó un libro, Rosalía, que ya está en imprenta. Bueno, por hoy no te escribo más.
Por correo aparte te envío Figurando Recuerdos, mi último libro de dibujos que creo quedó bastante bien. Te ruego recibáis Evelina y tu las condolencias de Maruja y mías con nuestro saludo y recibe el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane

1959-11-30 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 30/11/1959

DR. DOMINGO GARCÍA-SABELL/DR. TEIJEIRO, 15/TELÉFONO 1330/SANTIAGO

30-XI-1959
Sr. D. Luis Seoane
BOS AIRES

Querido Luis:

Alégrome moito que che gustara o número galego de Insula. Ten os seus defeitos, inevitábels, pro en xeral estou de acordo contigo. En Galicia e no resto de España causou moita sensación. Canito, o direitor, recibiu cartas de felicitación a eito. Todos coinciden en que o número é moito mellor que o que se adicou ás letras catalanas i eso que nós non dispoñemos das facilidades de tipo económico que teñen os nosos amigos. O artigo de Rafael é moi fermoso i o de Blanco Amor está realmente ben. Suprimiron algunha foto dos teus coadros i algunha outra ilustración por razós de espacio. Satisfáceme enormemente que fora do teu agrado o meu traballo. En realidade, penso que era mellor do que saiu na revista xa que iste apareceu seriamente mutilado. Cousas que pasan. De todos xeitos, hai que estar contentos. Non esquezamos que o número quedou parado catro anos na censura i aquí xa non nos facíamos moitas ilusiós sobor da sua aparición.

Falei moito de tí, e de todos vós, con motivo do enterro de D. Ramón Cabanillas. Acudiu xente de toda Galicia e foi unha demostración máis de cómo o noso esprito está vivo, alerta e vixiante, incruso nas xeraciós novas que non poseen vivencia algunha de moitas cousas pasadas.

Vexo que traballas como un forzado. Iso é bó. Canta máis obra teñas, máis se enriquecerá a nosa terra. Non estás esquecido nin moito menos. Ó contrario. Arredor de tí e da tua siñificación artística hai un verdadeiro halo de curiosidade, de ademiración e de respeto. Unha vida honesta e creadora non se perde endexamais. O coadro teu que eu teño na miña casa i os dibuxos que colgan na cabeceira do despacho da miña Clínica son visitados e contemprados a cotío por xentes de toda índole que coinciden no fervor hacia o arte auténtico e, por tanto, hacia Seoane. Tí eres, sin dúbida, a figura máis outa da plástica galega contemporánea e isto, que non se formula nos periódicos nin nas revistas oficiaes, o saben universitarios, artistas, inteleitoales e traballadores da nosa entrañabel Galicia. Luis Seoane, penso e digo en moitas vegadas en púbrico, é como un neno galego que se nos foi prás Américas e que alí tivo a nobleza de desenrolar un traballo heroico non pra empetar cartos senón pra aumentar, esgreviamente, o caudal artístico da nosa Patria. E Seoane sigue sendo un neno que vai pra maior e que sabe tapar as bágoas pra que a visión creadora non se lle tolde. E todo isto feito alá en Bós Aires, naquele balbordo lonxano no que ele, o artista, escoita sempre como un profundo rumor do profundo e calado pobo galego. Eisí pasan os anos, lentos e doorosos, e Seoane alá está, firme e fecundo. Galicia ten algún día de pagar a deuda contraída con este neno galego que envellece, loita e suscita inéditos mundos de fermosura.

E non sigo, querido Luis, non sigo.

Eu tamén traballo o que poido. Iste inverno teño eiquí unha xeira de dez conferencias, unhas médicas i outras de tipo cultural. O pasado 27 din a pirmeira en Lugo no Círculo de las Artes. E nela demostrei compridamente como o paisán galego pasa fame, fame material, i as consecuencias que isto trae consigo. Houbo un verdadeiro desborde emotivo no público e a inquedanza quedou suscitada. Aparte dun libro sobor da Meiciña antropolóxica, preparo outro de ensaios que espero rematar na primaveira. O “Manuel Antonio” está xa moi adiantado. Na Editorial Labor de Barcelona vai a saír un libro dun médico alemán, Heyer, con un estenso prólogo meu. E iso é todo polo momento.

Adxunto as facturas de Insula polo anuncio de Citania i o da Editorial Nós que se refire ás Cruces de Pedra… de Castelao. Xa están abonadas por mín de xeito que vós podedes remesarme o importe na forma e na data que creades máis comenente.

Elena i eu temos moitos desexos de voltar a veros. Si vés a Europa ¿non haberá maneira de que, cando menos, vos achegásedes a Portugal? Poderíamos pasar un día xuntos en Valença e iríamos varios amigos a darvos unha aperta. Pensa nisto.

Saúdos moi cariñosos de Elena e meus pra Maruxa. Lembranzas a todos os amigos. Pra ti unha aperta inmensa de,

Domingo

1960-02-18 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 18/02/1960


Basilea, 18 de Febrero de 1960

Sres.
Carmen y Rafael Dieste
Buenos Aires

Queridos Carmen y Rafael:

Ayer hemos pasado el día en Strasburgo, una bella ciudad con una catedral con fundamentos y capilla románica, que tiene sobre todo unos vitrales tan extraordinarios que a cualquier pintor que se hubiese acercado alguna vez a esta artesanía le cura por muchos años del defecto de vanidad. Creo que este es mi caso. Un detalle solo que tendrá 1 m x 1 m., entre tantos centenares de metros cuadrados de vidrios, que representa un caballero blanco en el infierno hecho con almas corporizadas quemándose, en color ocre entre llamas rojas, es, por sí, una maravilla de dibujo, composición y color. Pensamos volver uno de estos días pues en realidad hacen falta muchas horas y días para poder ver la riqueza de detalles de estos vitrales, de épocas distintas por lo que se aprecia en su conjunto.
El Museo, un palacio que habitó, según se señala en una puerta, durante cinco días Luis XV y que son cinco días del pasado por los franceses o los alsacianos aprovechan para la eternidad, me hacen pensar en un lugar de la parroquia de mi madre, en Arca, que se llamó Duas Casas y donde un mediodía comió Carlos V, sin que nadie señale en placa alguna este acontecimiento histórico; y en las placas que faltan por colocar en Santiago de Compostela, o en cualquier vieja ciudad peninsular. Mas en ese Museo, independiente de los carteles turísticos, están guardados dos magníficos Zurbarán de gran tamaño, una notable cabeza del Greco, La Dolorosa, y un retrato espléndido de Don Baldomeri Iriarte, académico y “protector de las tres artes” según reza en la dedicatoria, de Goya. Hay tambien algunos pequeños Rubens, bastantes flamencos y una pequeña colección de primitivos y renacentistas italianos, un cuadro notable de Simoni y un Boticelli, además de una colección de primitivos franceses y alemanes confundidos unos y otros de Alsacia. Pero el Goya se destaca en los carteles del museo con grandes letras mayúsculas y pienso que debieran destacar igualmente a Zurbarán, con sus blancos, amarillos y tierras que son un prodigio de belleza y de pintura y bastante distintos, en cuanto a su color, a los de Lisboa, quizás por el tema, pues las dos figuras de Strasburgo son dos santas que los carteles del museo no identifican, no sé en el catálogo.
En cuanto a Basilea y Zurich estamos encantados, nos gustan las ciudades y los museos y más desde que descubrimos que en carnaval, aquí en Suiza alemana, se hacen filloas y orejas como en Galicia, aunque les llamen “fastuachtskriechli” a las primeras y “ohrli”, (exactamente orejas en el dialecto de aquí) a las segundas. Si fuese etnólogo solicitaría una beca para averiguar si proceden de la vieja población celta de esta parte de Suiza o de sus vecinos los suevos que invadieron Galicia y me iría a explorar la Selva Negra, donde, según dicen, aún se conservan las máscaras a caballo que improvisan versos como en nuestras montañas. Existe tambien una región que se llama Brandón, como el apellido gallego con la raiz Bra, que tanto gustaba a Valle Inclán, donde uno de los días de Carnaval se toma sangre de cerdo, que en Galicia, en muchas partes, se mezcla a las filloas. Desde luego no veré mi exposición por culpa del sentido organizador de los suízos, más aparente pero menos eficaz, pienso, que el de los latinos como ellos dicen, aunque comamos filloas y orejas por la misma época del año.
Hoy Basilea está cubierta de nieve y más bella aún que a diario. Es un día de los que Erasmo, Holbein y Paracelso, ilustres vecinos de esta ciudad, debieron haber gozado del calor de las grandes estufas de loza sabiamente decoradas. Holbein se distraería tratando de encontrar la línea que define la sonrisa de purgatorio de Erasmo, y Paracelso aprovecharía su tiempo haciendo algún ensayo físico en el fuego de la estufa.
Bueno, nada más por hoy, sino un gran abrazo de Maruja y mío para vosotros y todos los amigos y uno en particular a los dos de:

[Seoane]

1960-03-13 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 13/03/1960


Basilea, 13 de marzo de 1960

Sres. Carmen y Rafael Dieste
Buenos Aires

Queridos Carmen y Rafael:

Acabamos de regresar de Munich que debió haber sido antes de la guerra una ciudad agobiante por su barroco, claro que con detalles muy buenos, y ahora resulta más bien una ciudad aburrida con su nueva arquitectura, ordinaria y repetida. El río Isar aunque poco nutrido de aguas resulta refrescante, aún dando por sabido que el refrescar es una cualidad de las aguas y de los ríos. Creo que debo esperar a madurar el recuerdo de lo visto para tener una opinión y puede que en esta opinión de hoy esté influyendo la antipatía que me merecen esos alemanes altaneros de cicatrices en el rostro que se muestran serviles al ayudarle a uno a ponerse el abrigo a la salida de los cafés, o el constante sonido de la sirena de la policía atravesando la ciudad. De cualquier manera gozamos del arte de los museos y del que encontramos en la calle en edificios públicos, o en las fachadas de edificios privados, sin saber bien cuales edificios fueron reconstruídos o se conservan tales como eran. En uno de los museos encontramos otro de los Quijote de Daumier, la mayoría están en Zurich y Basilea; algunos espléndidos Manet, otros no menos bellos Constable y entre la cantidad considerable de pintura bávara y alemana, en general del siglo XIX, tres Fortuny no tan notables como otros que tengo visto. En pintura no hemos contemplado nada anterior al siglo XVIII, pues la Pinacoteca Nacional que vimos en París aún tiene el edificio por restaurar. En ésta colección están los Goya, los Murillo y creo que un Greco. En cambio vimos algo de la pintura expresionista de la primera veintena de este siglo, mucha obra de Kandinsky de esos años realmente muy importante en lo que él denominaba “improvisaciones”, que revelan un pintor extraordinario que luego se amaneró, por lo que vimos en París en el otro viaje, convirtiendo la pintura en ilustración de sus teorías. En Basilea gozamos del carnaval, un espectáculo inusitado por su belleza, organizado tradicionalmente por artistas locales, escultores y pintores, y en el que se comenta con humor, por comparsas, los acontecimientos del país y del mundo en el año. Todo ello con auténtica gracia de color en las ropas inventadas y excelentemente modeladas las caretas. Más todo ello es difícil de describir. Hay que verlo para poder percibir su carácter excepcional. El pueblo no hace más que admirar estas comparsas y apenas interviene sino como público en la celebración, aunque el carnaval esté presente desde dos o tres semanas antes anunciándose en toda la ciudad. En ningún momento creí volver a tener el gozo infantil del carnaval de la montaña gallega, con sus generales a caballo, como tambien le gusta a Laxeiro y más bien, más tarde, desdeñé todos los carnavales que pasaron hasta éste, nada espontáneo sino organizado, perfectamente organizado, como un ballet, que es lo que resulta ser, sirviendo la ciudad de escenario. Formamos parte del público, aún cayendo bastante nieve, durante horas. Las flautas y tambores que tocan las comparsas, así como su desfile, son motivos de pacientes ensayos durante semanas.
Bueno, éstas son en general algunas noticias. Las que se refieren a mis obras gustan en general bastante y preparan una gran exposición en la Kunsthalle de esta ciudad, en combinación con entidades de Alemania y Holanda, pero debo enviar más cuadros de ahí y renunciar, hasta que se celebre, a las exposiciones de galerías privadas. Esta semana se concreta todo y os daremos más noticias. Los grabados también interesan mucho y se sorprenden del adelanto de las artes gráficas argentinas. Esto convendría que lo supiesen en la Imprenta López para que bajasen los precios de nuestros libros. Quizá mejor que no lo sepan para que al revés, no los aumenten.

Bueno, por hoy no recuerdo más sucesos. Un saludo a todos los amigos y un gran abrazo para vosotros dos de:

[Seoane]

1960-05-23 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Xixón
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/05/1960


Gijón, 23 de mayo de 1960

Queridos Carmen y Rafael:

Os debemos cartas desde no sé donde, desde Italia creo, desde Génova, desde donde debí haber escrito dándonos noticia de dos espléndidos Zurbarán y un Cristo maravilloso tallado en madera, de anónimo castellano, que me pareció lo mejor del museo. Pero no quiero escribiros sobre esto ahora ni sobre Italia por donde estuvimos hasta Roma, parando a capricho en sus ciudades y viendo lo que a nosotros nos gustaba y no a las oficinas del turismo italiano, tan despistado como el de cualquier parte, sino de España, cuyo pueblo, países y paisajes nos tienen sumidos en admiración y silencio. Pasaron más de veinte años y bastó llegar a Barcelona, escuchar el castellano por sus calles, aún el de los catalanes, para sentirnos de pronto incorporados a nuestra sangre. Aquí encontramos el ademán justo y la cortesía popular que habíamos casi olvidado. En Barcelona, en Madrid y en Asturias hasta ahora. De la miseria nace la grandeza. Recuerdo a un viejo mendigo de la calle de la Calderería compostelana que se limitaba a descubrirse con gran cortesía y solamente decía: “Ud. lo pase bien”. Mantenía sus ojos a la altura de los nuestros y no arqueaba sus espaldas, sino que las sostenía erguidas en un gesto hidalgo que hubiese enviado el más galano Caballero de Santiago. Así nos parece ahora el pueblo de España limitándose a decir al mundo “Udes. lo pasen bien” desde la cima de sus desgracias, dando otro ejemplo de señorío y grandeza. Yo no puedo deciros en una carta todo cuanto siento, precisamente porque lo siento hondamente, muy dentro de mí y no puedo expresarlo. Tengo miedo de llegar a Galicia a donde iremos dentro de unos días. Creo que hicimos bien venirnos desde Barcelona y pasar por Madrid y Gijón, habituándonos nuevamente a pisar el suelo de la península y a escuchar otras voces de las Españas. En Asturias estamos como oliendo a Galicia como estuvimos en Portugal y por fin, dentro de unos días, estaremos en su territorio.
Perdonadme esta carta. Creo que hacéis bien en veniros. Deberíamos, si fuese posible regresar todos. Hasta algunos enemigos después de veinte años parecen haber recobrado el gesto velazqueño y español de la Rendición de Breda aún sabiendo que no podemos entregarnos, que nunca nos entregaremos. Tenía razón Díaz Pardo y Baltar diciéndonos que había que venir y ver y escuchar. Bueno, ya estamos aquí. Vemos y escuchamos y ya pronto hablaremos. Hasta entonces, un gran abrazo para los dos de:

[Seoane]

1960-11-21 Mencionado/a
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 21/11/1960


Madrid, 21 de noviembre de 1960

Sr. D. Luis Seoane López
Bartolomé Mitre, 3793-2º-F
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Diversos agobios profesionales y de otra índole, me han impedido contestar antes a tus cartas. Así a la posterior a vuestra llegada, como la anunciadora de la llegada de Varela. No las tengo a la vista, porque escribo circunstancialmente desde Madrid, pero recuerdo los puntos principales a que se referían.
En primer término, ni Maruja ni tú tenéis nada que agradecernos. Mayor deuda tenemos nosotros contraída, por las innumerables deferencias que en nuestras repetidas estancias en Buenos Aires, nos habéis prodigado. En todo caso lo que hacemos, responde a un sentimiento espontáneo, a la propia satisfacción más que a la obligación de hacerlo.
Celebro vivamente que en principio te encuentres inclinado al retorno definitivo. La idea del Editorial tendrá que ser previamente aclimatada, pero la mera posibilidad de que tú aceptes la idea de dirigirlo, estimo que puede facilitar mucho la realización de la empresa. Sigo embargado en estos momentos, y en el terreno de esta clase de realizaciones, por el proyecto de PETROGASA –refinería de petróleos– y el de PESCANOVA, S.A. Ésta se halla ya en marcha, y constituirá la compañía pesquera técnicamente más avanzada de España, con una flota de barcos congeladores y tal vez buque nodriza. Colaboro en este asunto, como Vicepresidente de la Empresa, con el grupo financiero de Pepe Fernández y Álvaro Gil.
En cuanto al otro asunto, la lucha continúa. No se han perdido las esperanzas, pero la incertidumbre persiste. Me refiero a uno y otro proyecto, porque su realización, especialmente la de la refinería, podría facilitar muchas cosas. Figúrate que el inversor, Manuel Boullosa, se halla dispuesto a donar el 60% de los beneficios que obtuviera, para una fundación dedicada al desarrollo cultural y económico de Galicia, en cuya estructuración nosotros habríamos de intervenir directamente.
Con independencia de estas empresas, que me absorben bastante tiempo, procuraré orientar el proyecto del Editorial, a base de tu incorporación a ella. Cuenta con recibir alguna noticia más tarde, cuando puedan perfilarse posibilidades prácticas.
He recibido a Varela a bordo, en Vigo. También acudieron Paco del Riego, Emilio Álvarez Blázquez y Celso Emilio Ferreiro. Todos hemos almorzado aquel día con el retornado.
A los dos días realizamos un viaje a Madrid, con mi primo Manolo, Pilar y yo. Lorenzo vino también con nosotros en automóvil. Se encuentra aún en Madrid, estableciendo contactos con otros retornados –Bergamín preferentemente– y pulsando las posibilidades de recalada definitiva. En relación a ésta última, hemos establecido contacto con Álvaro Gil, que se mostró propicio a la ayuda. Esperamos almorzar juntos hoy.
Creo que Lorenzo está plenamente satisfecho de las perspectivas que viene descubriendo en estos días. Por nuestra parte, le encontramos en un momento de gran lucidez y equilibrio, sin aquellos desajustes previos que pudieran perjudicar su reincorporación al país. No puede aún anticiparse nada concreto, pero hay fundadas esperanzas en que todo pueda orientarse favorablemente. Desde luego considero que su encuadramiento activo en el movimiento cultural de Galicia, resultaría muy fructífero, tanto por la fertilidad de su aportación, como por la virtud orientadora de su juicio.
Nos ha dejado con algunas inquietudes respecto a la enfermedad de Pepe Núñez y de Isaac Díaz Pardo, ésta al parecer superada. Transmite nuestro mejor abrazo a los dos, esperando recibir noticias más concretas sobre la salud de Pepe.

Nuestra mejor lembranza para Maruja, lo mismo que para los Baltar, Dieste y demás amigos, con el mejor abrazo de,

Valentín


[Manuscrito:]
P.D.
Cando sahimos de Vigo Mimina tiña mentes de se embarcar o 24. Nos estaremos ali, pois mañán –22– tomaremos o camiño de novo pra Galiza. Varela ainda non decidéu se retorna tamen –para visitar a seu pai en Monterroso– ou seguirá eiquí mais tempo.
Con Pilar visitamos eiquí outro especialista. Terá que ser operado por R. Baltar, ainda que sin presa. A cousa e mais molesta que grave. Apertas.

1961-01-21 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 21/01/1961

Madrid, 21 de enero de 1961

Luis Seoane
Montevideo 1985, P. 13, Dº 68
Buenos Aires

Querido Luis:

Muchas gracias por la tuya del 29 del pasado, llegada a los cinco días. La echaba de menos, para qué decirte otra cosa, aunque la vida se nos pase como una exhalación. Celebro que estés tan trabajador, tan productivo. En mi caso, después de la traducción de Verlaine que publicó EDAF, y que nos permitió a María y a mí pasarnos todo agosto en Ibiza, no he hecho demasiado. Versos sueltos. Alguna crónica; muy pocas... Y el trabajo fatigante y obligado de la Editorial. Hace días, sin embargo, TAURUS lanzó ESPAÑA ES UN SABOR. A ver si consigo enviártela.
El capítulo quizá más interesante para un “ausente” sea el de recién llegados. En primer lugar, –¡la bomba!–, Mariano Perla, con quien antes de ayer conversé unos minutos en el café, de esa manera un tanto “al paso”, que tú desgraciadamente conoces. Está en Madrid recién llegado, Eduardo Blanco Amor. Hoy habla en el Ateneo, Vicente Salas Viu, a quien no he visto. Javier Farias, vino y se fue. (Lo encontró todo muy mal, para irse a Buenos Aires a esperar la cobranza de su pensión. ¡Conmovedor!). Trata de organizar su vida, después de un extraño premio, Eulogio Muñoa. Me gustaría mucho ver por ésta a Antonio Baltar. Si aún es tiempo, dale mis señas y mi teléfono, aparte mi encargo. De los Dieste, nunca he vuelto a saber una palabra.
Las galerías y las exposiciones madrileñas, por las que me preguntan, no han dado muestras de gran novedad en estos tres meses y pico que llevamos de temporada. Expuso el sobrino de Picasso verdaderas “caquitas”. Se habla de no sé cuantas cosas por parte de la Agrupación de Críticos de Arte, que luego no se hacen. Zurbarán no me llenó como pensaba. Y así como cuatro o cinco cuadros me parecen de lo mejor que se ha hecho pictóricamente en el mundo, muchos de los que incluso son famosos personalmente me decepcionaron... Ayer, inauguró su tercera exposición Pedro Flores en Grifé & Escoda. No sé si porque hizo frío, no fue un alma. Flores, siempre flores... El gitano tenía mucho interés que yo diera una charla en su muestra, para la que había yo pensado el siguiente título: “Cualquier tiempo pasado fue vanguardia”. Pero a la vista de lo que ayer ocurrió, a lo mejor desisto de complacerte...
En cosas literarias, intentó armarse un pequeño alboroto por el premio Barral a un castrista que desconozco. (Todo quedó en agua de borrajas). Se le dio el Nadal a un chico muy joven, del que no tengo muchas referencias... No se ha estrenado nada teatral que merezca la pena, en lo que a lo nacional se refiere. Y todos hicimos un poco el burro en las conmemoraciones unamunescas. En un acto que celebramos en los “Amigos de la Unesco”, Enrique Tierno Galván se proclamó “socialista”. Y el que suscribe, se soltó el pelo con un romance, que fue aplaudido “a la manera de las Casas del Pueblo”. Esta noche se estrena por Paco Rabal una cosa que se titula ¡Muchos payasos! Y nuestro bueno Casona, de regreso de Atenas, proyecta campañas y campañas con sus conocidas cositas. En honor a la verdad, es mucho más lo que se proyecta, lo que se discuta, lo que intimamente se trajina, que lo que sale a la superficie. Aunque...
Te me muestras muy circunspecto respecto a la “realidad argentina”. Aquí está siempre en primer plano, por los corresponsales, y por todo lo presentido alrededor de la operación “Retorno”. Mis comunicantes, que siguen siendo en su casi mayoría argentinos, cuentan y no acaban. Los tilingócratas, encantados con que el dólar esté a 215 en bolsa negra. Los más realistas, cogiendo el petate y yéndose por esos mundos, por aquello de que “pasear” ha sido siempre el deporte predilecto de los argentinos...
Dile a Varela que me debe carta. Cuadrado me envió un libro y le contesté. Debo carta a los Laxeiro, que parece que vienen. A vosotros, os esperamos siempre. El día 1 de este mes, no sé cual de mis hijos, pregunto de repente: “¿Os acordáis que el año pasado estuvimos en casa de Maruja y Luis...?” Porque se os quiere. Particularmente.

Enrique

1961-06-06 Mencionado/a
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
África
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 06/06/1961


6/6/61

Querido Luís:

Ainda que non ô sospeites estóu n-este intre voando, con Pilar, sobre o Congo. Acabamos de pasar uns dias en Mozambique –Lourenço Marques– e a Unión SudAfricana –Johanesburg e Cape Town–. A razón do viaxe é puramente persoal. Responde a un convite de Manuel Boullosa, o galego-portugués que tenta fundar a refineria en Vigo. Acaba de inaugurar outra na capital da Africa Oriental Portuguesa. Foi feita en menos de un ano i-é das mais modernas do mundo.
Lembramonos moito de tí ao longo da nosa xeira african. Maormente como intérprete do home e como artista sintonizado enteiramente co-a su[a] hora. Africa ten unha forza bioloxica que cecais os continentes civilizados aínda non teñen unidades de medición pra calcular. Un pensa que tampouco as institucións xestadas pol-a cultura greco-roman, poden servir par-o home do Congo, de Kenia, de Rhodesia, de Ghana... Pr-o que ainda é enxebremente etrópico, bantú, hotentote...
En contraste, o capitalismo europeu eiquí fixo miragres. Sud-Africa é un. Ten cibdades maravillosas –como Cap[e] Town– ou imponentes coma Johanesburgo. Non teño visión completa de Salisbury –Rhodesia– ou Nairoby –Kenia–, mais de noite e dende o ar, son impresionantes. Teño referencias de que Nairoby é de gran beleza. Chegaremos ao aeroporto axiña, pra seguir a Atenas, onde demoraremos un ou dous días.
Tanto en Lourenço Marqués coma en Cape Town hai moitos murales, alguns exteriores, e moitos feitos con pequenas pedras de coores, sobre fondos de distintos tonos. Tamen os hai de mosaico. En Cape Town, ademais, as casas de decoración e mobilia son depuradisimas. Supoño que serán de europeos e con artigos importados, mais sorprende que eixista mercado, a precios que queiman, de artigos que solo n-algunhas capitales de Europa ou America se pagaban ben.
O arte indixena coasi non se atopa, ainda que a mixtificación e a falsificación enchen moitos bazares. O que hai son pezas chinas, modernas, mais belas, maormente na beira do Indico (Mozambique).
Teu amigo –e xa meu– Dr. Ruiz supoño que estará pra chegar a sua terra. Vai contento da sua curta estada antre nos. Por il sei que tes o pensamento de voltar, o que moito nos alegra.
Como sabes, ainda non rematamos a loita da refinería. Se acabara con ben, moitos outros problemas ficarian resoltos, ou con seguridade de sel-o axiña. Tamen andamos a por en proba outra aventura industrial: os barcos conxeladores de Pescanova, S.A. O primeiro –Lemos– sai en xulio. O segundo coidamos que en setembro. Se non van a Africa do Sul, irán a America do Sul. Temos moita fé en como as cousas se fan, mais o risco e grande. Ben te decatas que por algún tempo –coido que non moito– vivo coutado por estas responsabilidades, que mais a Galiza que a min importan. Mais non esquezo canto falamos e penso que co-a tua axuda pode ser unha grande obra.
Non tuven nova algunha de Lorenzo Varela. ¿Volve ou non? E Dieste, e Baltar..? Lembranzas pra todos –con Mimina, Isaac e Pepe Nuñez– e moitos cariños pra tua doce Maruxa, d-estes dous navegantes aereos pol-o mundo negro.

Apertas cordiaes de

Valentín

Con Maruja un feixe de abrazos.

Mª Pilar

1961-07-04 Mencionado/a
de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane
Nova York
A Habana
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane en 04/07/1961

Habana, 4 de xulio do 1961

A Maruxa e Luis Seoane
Buenos Aires

Queridos amigos:

Dempois dun viaxe estupendo, antonte chegamos a Cuba. A esta Cuba revolucionaria na que hoxe é un privilexio residir e participar do seu intre histórico. Botamos un día enteiro en México. Estivemos con C. Velo e con Soto. Percorremos a cidade, mañífica por certo, coa promesa de visitala con máis vagar. Tres cousas nos ademiraron: a cidade universitaria (talvez unha das mellores do mundo), a Plaza de Armas, cos edificios que a rodean, e os murales de Rivera, Siqueiros e Orozco. Eu coñecía a reprodución de algús, principalmente de Diego Rivera, pero velos direitamente é quedarse asombrado.
En México, tamén estiven con Arturo Souto no seu taller. Confidencialmente, debo decirlle, e xa mo adiantaran Velo e Soto, que Souto áchase dende fai tempo sofrindo un xeito de doenza sicolóxica. Unha tremenda neuralxia que o fai indifrente, medoso –disque nin siquera atravesa soia a rúa– e con períodos nos que perde a memoria. Pinta pouco. Repite dende fai anos que vai ir a espoñer a unha galería de Madrí. Perguntoume vagamente por vostede, por Varela e por Dieste.
Que podo decirlle de Cuba? Moito, a pesares de que son horas apenas as que levo aquí. Onte fun a un acto no mañífico teatro da C.T.C. Falaba un mozo de arredor de vinte anos sobre pranificación económica. Asistían unhas dúas mil persoas. Hoxe fala Fidel por radio e TV. Tamén hoxe asistirei a un acto orgaizado pola asociación norteamericana Amigos de Cuba que funciona nesta cidade. Conmemoran a independencia dos EE.UU. cun acto púbrico de adhesión á Revolución Cubana. Desto non se fala fóra. Esa parte das casas dos millonarios do barrio de Marianao foron abandonadas polos seus donos, e están ocupadas polos diplomáticos dos países socialistas e por Escolas de arte. Destas hai máis de trinta. Asisten a elas, e nelas dormen e comen guajiros que siguen un curso de tres anos. Adequiren cultura xeneral e principalmente música, danza, artes plásticas, etc. Proveñen de tódalas provincias e a elas voltarán pra seren alí mestres, cada coal na súa discriprina. Escomenzan o seu labor ás seis da mañán cantando a Internacional. Aquí as libreirías teñen de todo sin restriccións de ningunha caste. Cada coal pode opinar do que queira; certo é que os contrarrevolucionarios son tan poucos que nin se notan, pero a ninguén molestan polas súas ideias. Esto é cuase increíbel, se temos en conta que se vive un intenso proceso revolucionario, aturan bloqueos de toda caste por parte dos Estados Xuntos...
Pra que se dea unha idea da dinámica revolucionaria, poreilles dous exemplos: nunha tarde –a de onte– asistín á creación do Consolidado da Industria Automotriz, elixiuse o persoal, instalouse todo un piso de oficiñas e celebráronse tres xuntanzas con donos de talleres de diversos accesorios mecánicos. O outro é que en sete días costrueuse un aeródromo especial pra que o cosmonauta Yuri Gagarin, a quen veremos o 26 na Habana poida aterrizar cos cinco potentes avións que o acompañan na súa visita e que se supón serán donados a Cuba. A campaña de alfabetización marcha moi ben. Pra fin de ano non quedará un soio cidadán que non sepa ler e escribir. Hai un exército de 100 mil mestres voluntarios, que se instalan nas casas e ensinan, ás veces, a familias enteiras. Se non hai logar, dormen fóra e naturalmente comen por conta do Estado. Outra cousa moi curiosa é que até os delincuentes están coa Revolución. Os presos da cárcere da Habana desfilaron o 1º de maio. Traballan, e do que gañan, fan aportes pra mercar tractores, etc. O tesoureiro é un preso que foi condenado a non sei cantos anos por roubo. Tería moitas cousas máis pra decirlles. Cousas verificadas por min. Cousas increíbeles. E o máis asombroso é que este povo, antes anarquizado, corrompido, viciado, preguiceiro, vive con enerxía a súa Revolución. Fala de invasións, pero non lle teme. Está armado. Ten concencia do seu destino. Asisten tódolos días a cursillos, conferencias, mercan livros, falan de divisas, de planificación, de problemas moi serios e de política internacional coma quen fuma. E protagonizan a Revolución cantando. Un povo sin prexuicios, nin pra vestir, nin pra comer, nin pra falar. Reaízan as cousas máis trascendentales cunha naturalidade desconcertante. Entrevistas de empregados de baixa categoría con altos xefes en mangas de camisa, tutéanse todos (sin que deixen de respetarse), vense, se cadra, ministros a pé e obreiros manexando un cadillac que lle emprestaron, que había a man, que rubeu a el porque o achou primeiro e está apurado, etc. Non eisiste a burocracia ó xeito tradicional. Nestes dous días asistín a varias xuntanzas moi serias e pra tratar problemas non menos serios relacionados coa producción e todo se resolve con outimismo, con eficacia, sin perda de tempo. Hai xente que traballa até quince horas por día. Ninguén fala de xorne, nin de horas extras. O traballo máis alá das oito horas é vontario, pero ninguén se limita a esas oito horas. Non eisisten jefes, senón compañeros responsables.
E polo de hoxe, namais. Cando falo tanto en dous días, non sei o que terei que decir cando leve aquí un ano.
Prégolle informe desta carta a Dieste, Varela, Laxeiro, Díaz Pardo. Estou asentándome aquí e non teño tempo pra escribir a un por un. Gracias.

Lembranzas de Anisia. Un saúdo cordial, fraterno pra vostedes dous, de

Neira Vilas

Xosé Neira Vilas
Avenida 5ª A 6209. Miramar, Marianao, La Habana, Cuba.

1961-08-10 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 10/08/1961


Buenos Aires, 10 de agosto de 1961
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Te debo carta desde hace mucho tiempo. Ultimamente no he escrito a nadie y no hago sino trabajar en mis cosas. Pinté nuevos murales y en setiembre hago una exposición de grabados en Nueva York y en Octubre de pintura en Buenos Aires. Por otra parte estoy preparando dos plaquetas de homenaje por los 25 años de sus muertes a García Lorca y Unamuno, para la Editorial Losada, que deben salir en lo que resta de año. Las ilustro con grabados en madera. De proyectos que se refieran a cuestiones gallegas en relación con la colectividad, ninguno. Creo que mejor debe ocuparse de esas cosas Perfecto López por ejemplo y por poner un nombre. Me buscan constantemente pero rehuyo cualquier compromiso. Estoy harto. Sigo con interés todo cuanto ocurre en cuestiones culturales en esa y las comento por radio dos veces a la semana. Mi única labor ahora son los cuatro artículos semanales que hago para Galicia Emigrante y el Centro Lucense. Acabo de leer uno espléndido tuyo que se titula “Una y otra Galicia” que comento para la próxima semana, con cuyo contenido estoy absolutamente de acuerdo y que viene muy bien, si lo léen, lo reproduce “Lugo”, para esta colectividad. Tambien en la próxima semana me meto con el catálogo del libro gallego que acaba de editar el Banco de Galicia en Montevideo, que parece hecho en cualquier imprenta de villa y donde están en su tapa los infaltables y horribles por el dibujo y diagramación, hórreo y cruz de Santiago.
Hoy te escribo de prisa para anunciarte que Dieste y su mujer, Carmen, llegan a Vigo en el “Aragón”, barco de la Mala Real Inglesa, el dia 21 de este mes. Quisiéramos que tu y los amigos de ahí fuéseis a esperarlos. A nosotros, los dos o tres que quedamos aquí, no muchos más, nos deja desolados esta ausencia de Dieste. Creo que piensan irse una temporada a Rianjo y en Galicia orientarán su porvenir. Así es nuestra vida. Dieste lleva originales de varias obras notables en las que trabaja desde hace tiempo y que supongo editará más tarde en Madrid o Barcelona. La noticia de la muerte de Aquilino nos afectó a todos los que lo conocíamos. Yo recibiera hacía poco tiempo, una preciosa carta en la que me hablaba de sus proyectos y soledad y su último libro del que hice un comentario. Hasta ahora los únicos homenajes a su memoria, de Buenos Aires, son los que hice por radio en Galicia Emigrante y la audición del Centro Lucense.
Bueno, recibid Evelina y tu un abrazo de Maruja y mío, y tu en particular otro grande de tu amigo:
Seoane
[Manuscrito]
Escribe.

1961-08-24 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 24/08/1961

Vigo 24-agosto 1961
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Después de un silencio tan largo, que no sabía a que atribuír, recibo, al fin, una carta tuya. A pesar de su brevedad, me alegró mucho, porque supone que no echas en olvido nuestra vieja e inquebrantable amistad.
Supongo que cuando se hayan publicado esas plaquetas ilustradas con grabados en madera, de que me hablas, te acordarás de mí, pues bien sabes la admiración y el interés con que sigo siempre tu labor artística y literaria. ex decirme, también, los resultados de las exposiciones de Nueva York y de Buenos Aires, aunque doy por descontado el éxito de ambas.
En una mañana de sol radiante, de este magnífico e insólito verano que estamos pasando, llegaron Dieste y su mujer. Los fuimos a recibir Ramón Baltar, Colmeiro, Emilio, la mujer de Valentín y yo. Se sentían muy satisfechos del reencuentro con el paisaje. Pasaron dos días aquí. Los llevamos a comer a la playa, bajo los pinos, y después pasamos una gran parte de la tarde juntos, con Ferreiro y su mujer, Maiztegui, Valentín, etc. Ayer salieron para Rianxo donde, como sabes, demorarán una temporada.
La muerte de Aquilino, por lo súbita e inesperada, nos abrumó a todos. Yo no he podido sobreponerme aún del duro golpe. Al entierro asistió una gran muchedumbre, y sus amigos permanecimos en el cementerio de Santo Domingo hasta que cayó sobre su tumba la última pala de tierra. La cultura gallega perdió una indiscutible figura, y nosotros un amigo de muchos años.
La mujer de Díaz Pardo envió para Evelina un bello obsequio, que suponemos procede de Maruja. Suponiéndolo así, Evelina me encarga con muchísimo interés que le transmita su más cariñoso agradecimiento. Ello, sin perjuicio de que escriba personalmente. Ahora estamos materialmente agobiados con el traslado de piso. Tenemos que abandonar el que ocupamos actualmente, porque lo necesitan sus dueños, antes del 15 de septiembre. Hemos conseguido otro en una calle próxima, pero el traslado se hace dificultoso, porque hay que venir diariamente, desde la playa, con un calor sofocante, para ir realizando el cambio. Cuando me escribas, dirige la carta al despacho –Velázquez Moreno 36-1º–, mientras tanto no nos instalamos en la nueva dirección.
Y nada más por el momento. Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego.

1961-09-03 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
A Habana
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 03/09/1961

Hotel I.C.A.P. / INSTITUTO CUBANO DE AMISTAD CON LOS PUEBLOS / 1ª Ave. y Calle Cero / Miramar, Marianao, Cuba / Teléf. 2-6561.

La Habana, 3 de septiembre de1961

Querido Seoane:

Te había escrito hace unos días una larga carta que luego desistí de meter en el correo, pues temí no llegara a destino. Esta carta la llevará Grillo a México. Te contaré pocas cosas:
1. He descubierto la mentalidad gallega de Fidel. Pienso escribir sobre eso y tú me ayudarás. No cuentes mi descubrimiento. Aunque tuve ocasión de abrazarlo, aún no he hablado con él. Estoy en eso y espero poder hacerlo antes de mi partida que será el día 15 por vía México, donde permaneceré un día. Seguiré hasta Brasilia para estar con Poli[lla] y alrededor del 22 estaré en Buenos Aires.
2. La revolución no la mueve nadie. Está afianzada. Y día tras día se organiza el pueblo en derredor de sus quehaceres profesionales. La libertad es extraordinaria y las gentes tienen una alegría visible. Los negros están de parabienes. Y las mujeres son limpias y elegantes no importa el color y la condición social. El consumo ha aumentado en todas partes.
3. Recientemente, se reunieron más de dos mil delegados de toda Cuba a discutir el problema de la producción. La crítica y la autocrítica fue muy seria en el fondo. Pero sin enojos. Cuando el Che tuvo que clavarle las banderillas a sus colegas, lo hizo riéndose y quien recibía el impacto también. La gente aplaude las críticas y las autocríticas. Deseo que pienses en este formidable fenómeno de una revolución socialista en idioma castellano. Tiene una peculiaridad contagiosa e insólita. Pues a través de la palabra nuestra pasa una emoción nueva. Es un fenómeno curioso que pone madurez al entendimiento y una dosis de esperanza reconfortante con respecto al destino del ser humano. Mientras estoy aquí, descubro como cosa de milagro la importancia extraordinaria de la palabra hablada. Fidel es un transmisor genial del pensamiento. Y es un poeta emocionante. Es un gallego en el modo de pensar y cuando habla de las gallinas, de los cerdos, de las vacas, de la leche y el quesillo y la mantequilla, de golpe se recuerda a Castelao.
4. Hablé sobre [Rafael] Dieste. Se interesan. Creo que podrías empezar a pedirle –sin pérdida de tiempo– una historia de su persona y de sus obras –y lo mismo de Carmen [Muñoz]– Que te la mande. Luego, a mi llegada, yo la enviaré a Cuba, a la persona a quien hablé acerca de Rafael [Dieste]. Veremos como establecer conexiones entre dicha persona (miembro del Consejo universitario) y Dieste, por intermedio de la Embajada cubana en París. Haríamos intervenir personalmente, si cabe, a [Manuel] Colmeiro, sin perjuicio de que Dieste vaya a París. Ya veremos esto.
5. En enero se hará un congreso latinoamericano de artistas y escritores. Seguramente podrás venir a Cuba. Aquí se habla de hacer un monumento a Playa Girón (lugar de la derrota de los gusanos). Hablé sobre Falcini. También hablé sobre [Fermín] Bereterbide. A este le contratarán. Le escribo enseguida. Dejo conexiones importantes. Las gentes de aquí son gentes llenas de nobleza.
[Escrito na marxe esquerda:] Bueno: me derrito. Estoy frente al mar. El cielo cambia de color. Chispean las olas. A 90 millas de distancia está Miami. Parece mentira. He estado con Neira Vilas y su esposa, aunque poco. No sé si tendré tiempo de verlos otra vez, pues tengo el tiempo medido y no cuento con la puntualidad. La de ellos. Y tengo entrevistas importantes por hacer. Veré al Che, a quien ya conocí y a Fidel y hasta a los gusanos de la invasión. Estuve 4 días andando por los lugares de la invasión y no alcanzo a comprender como pudieron ser tan imbéciles. Tuvieron en sus manos la única carretera que llegaba al lugar, y no la rompieron. Los cazaron como a pulgas. Los encerraron. Sospecho que murieron más de mil en las ciénagas y en el mar. Abrazos

Norberto

1961-09-04 Mencionado/a
de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane en 04/09/1961

Compostela, 4-IX-61

Querido Luis:

Chegamos hai dous dias de Asturias, pois Isabel é de Xixón e sempre pasamos alí parte das vacacións. O mes de agosto repartímolo entre Coruxo, Láncara, Xixón e Castropol. Por eso non puiden recibir e atender o teu amigo Jacobo Kogan, que veu a Compostela coincidindo coa nosa ausencia. Pasou igual con Canito, o direitor de Ínsula, e con un profesor brasileiro. Sinto de veras non lle ter podido amostrar Compostela ó profesor Kogan. Tódolos anos nos ocurre o mesmo, por ser o mes de Agosto de moita afluencia de forasteiros.
O de Aquilino foi abraiante. Il sentíase algo froxo de saúde, pro era debido á sua vella e descoidada diabetes. Aquiles dias andivo normalmente con uns i outros. O mesmo dia que morreu fixo vida normal e tiña un taxi agardando pra saír de viaxe cando se sentíu mal. Un súpeto infarto de miocardio estranguloulle o folgo en poucos minutos. Eiquí tivo resoanza a sua morte e veu xente de toda Galicia ó enterro. Eu estaba en Vigo e viñen co Cunqueiro, o Paco, o Ferreiro e mailo Alvarez Blázquez. Pouquiños dias antes estiveramos falando longamente no Instituto P. Sarmiento do seu Diccionario e dos problemas ortográficos do galego. Tamén falamos da sua saúde, pro non lle notei desalento. Pola contra, mostrábase disposto a se someter a un tratamento serio. E faloume dunha idea que íl tiña pra facéremos unha escursión de varios dias por Galicia. Foi unha pena que morrese tan prematuramente. Aínda tiña moito que facer na nosa cultura.
Dixéronme que estivo eiquí Rafael Dieste e que marchou a Extremadura e Madrid. Tamén lín nun xornal atrasado que se puxera A Fiestra valdeira en Rianxo. Eiquí, na Coruña e mais en Vilagarcía púxose Os vellos non deben de namorarse. Acudíu moita xente nos tres sitios.
Moitos saúdos nosos a Maruja e de Isabel pra tí. Unha aperta moi forte do teu amigo

Ramón

1961-10-05 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 05/10/1961

Buenos Aires, 5 de octubre de 1961

Queridos Carmen y Rafael:

Hemos recibido hace dos días vuestras cartas que esperábamos con la impaciencia que podéis imaginaros, aún habiendo leído la enviada a Varela y la copia circular de la que enviásteis a Esther. Deseamos vuestras impresiones de Rianjo, de Galicia y de España, porque necesitamos de ellas como sabeis muy bien para ordenar, si se puede, nuestro futuro. Pudimos habernos equivocado, que hasta ahora no creo, en nuestra fugaz visión española. Desde que marchásteis, los seis que quedamos en Buenos Aires incluyendo a Marika, nos vemos con más frecuencia en una u otra casa, como si sintiésemos la necesidad de compartir una soledad acrecentada por tu ausencia y la de Carmen. En los comentarios que hacemos me queda a mí la sensación de que guardase cada uno para sí una elegía que no puede expresar por toda una vida perdida noblemente, pero perdida sin servir realmente a nada, viéndola en cambio cumplida en aquellos que se limitaron a vegetar sin ambición alguna en el rincón de su infancia y de su juventud. Estos quedaron naturalmente incorporados a la historia de su pueblo, aún sin saberlo, mientras que nosotros constituímos una especie de almas en pena y sin arraigo posible. Hablamos de vosotros y estamos deseando que os vaya muy bien y esteis felices en España para que nos sirva y decida. Varela está escribiendo y aceptó ultimamente algunas conferencias y Laxeiro pinta con más intensidad que hace algunos meses, preparando su exposición en Madrid, con la que está muy ilusionado. Por mi parte el próximo sábado cierro otra exposición en Bonino que tuvo mucho éxito de crítica, público y aún de venta y de la que os mandamos por correo aéreo un catálogo, con una espléndida presentación de Varela, firmado por todos los que asistieron a la comida de inauguración, que va resultando tradicional, y en la que se cantaron esas canciones gallegas que van quedando entre nosotros desfiguradas por el tiempo y la nostalgia, como seguramente se fueron quedando los romances ibéricos, en la primera generación de sefardíes, en los puertos del Mediterráneo y del Atlántico. Cantar por no llorar. Díaz Pardo se mantiene solitario en su aislamiento de Magdalena de nuevo en compañía de Mimina, que acaba de llegar. Núñez Bua se droga en conversaciones telefónicas con amigos y posibles clientes. De Antonio tenemos apenas alguna noticia lejana por la que sabemos que insiste en su vocación de Ulyses médico. Los amigos comunes argentinos nos preguntan mucho por vosotros. En Buenos Aires todo continúa aproximadamente lo mismo que en todos los órdenes que cuando os fuísteis. Amenazas de huelgas generales y rumores de posibles cambios tienen estos días a las gentes preocupadas. A veces uno piensa en aquella frase escrita con alquitrán que leí, cuando acababa de llegar a Buenos Aires, en el pedestal de la estátua a Colón y en la cual un gallego emigrado expresó con rencor su desesperanza: “¡Por que non te calaches, idiota!”; quizá a España y a los gallegos y a los otros españoles les hubiese ido mejor limitándose solo a utilizar sus energías en Europa, pero había que contribuir a hacer realidad un sueño, el reino igualitario de Dios, antes que tratar de ir allá en el propio oficio heredado, sedentario. Pero Colón no se guardó más secreto que el de su orígen.
Si volvéis a La Coruña no dejéis de visitar los interiores de las iglesias de la ciudad vieja y hacer el paseo hasta El Ferrol costeando la bahía de los Artabros. Pienso que es uno de los más bellos paisajes de la tierra. Todos esperamos de tí ensayos, teatro y narraciones de tu reencuentro con Galicia y España. Creemos que con todo lo que tu has visto y vivido, con toda tu experiencia acrecentada durante años puedes dar una visión original y única de Galicia. Hablamos entre nosotros de esto. Tienes que relatar la aventura silenciosa de Galicia, los sueños de sus habitantes, la novela de el Berberecho que describe Carmen tan perfectamente y obligar también a que Carmen escriba, con el rigor severo con que parece, según los extranjeros, que tratan a sus mujeres los maridos españoles. Nosotros tenemos muchas ganas de ir el año que viene, aún no sabemos como, trataría de preparar una exposición en Galicia y otra en Madrid de pintura y grabados. Para el mes que viene salen de Losada el Llanto por Sánchez Mejías de Lorca con grabados en madera míos y una plaqueta de poemas religiosos y a Castilla, de Unamuno tambien con grabados míos, que representan Cristos y recuerdos de pueblos castellanos tal como a éstos en la memoria. Se inicia éste último con la mano del Pantocrator en colores. Os mandaré los dos tan pronto salgan.
Tenemos noticias de Carmen, la hermana de Maruja, de la visita que le hicísteis. Quedaron encantados de vosotros. Cuando volváis a Madrid, te recomiendo que no dejes de ir a alguna corrida con Paco, creo que como Hemingway es admirador de Ordóñez, pero es un aficionado que conoce a los toros tan pronto asoman el hocico al ruedo y sabe injuriar con gracia a los toros y a los toreros que resulta la contrapartida del piropo, géneros absolutamente españoles.
Espero que estas líneas no os resulten aburridas y con muy pocas noticias de Buenos Aires, pero es que en realidad no hay casi novedades desde que vosotros marchásteis. La primavera es muy desigual, se alterna el calor con el frío y la humedad y días espléndidos de sol con días de lluvia como el que hoy hace, igual que otras primaveras que vosotros debeis de recordar. Recibid con el recuerdo de los amigos de ésta el fuerte abrazo para Carmen y para tí de Maruja y mío y un ruego, escribidnos.

[Seoane]

1961-11-21 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 21/11/1961


Buenos Aires, 21 de noviembre de 1961

Queridos Carmen y Rafael:

Estamos comenzando el verano, caluroso, húmedo y desigual, de Buenos Aires y en este momento la luz, si uno se asoma a la calle, resulta tan implacable, agresiva y deslumbrante que pareciera proyectada para torturarnos. ¿Por qué las autoridades municipales no promulgarán una ordenanza prohibiendo el color blanco para las paredes? Buenos Aires estaría posiblemente mejor en verano si los propietarios de los edificios o los constructores volviesen a usar los tonos de la arquitectura porteña del siglo XIX: el rosa, el azul celeste, así el blanco del cielo en verano sería menos hiriente. Anoche tuvimos una asamblea en casa para leer las dos últimas cartas que me enviásteis. Estuvieron Varela y Marika y Laxeiro y Lala. Otra asamblea fue cuando llegó la de Carmen, y Maruja, en ambos casos, guisó pulpo para festejar la ocasión y sumirnos de algún modo en el ambiente marinero de Rianjo y el estado de ánimo que las cartas que nos enviasteis reflejan de alegría y fiesta. A Mimina y Díaz Pardo no logramos sacarlos de la fábrica donde profesan, en la que Mimina es mártir y Díaz Pardo un extraño ermitaño que se disciplina consagrado a un Dios monstruoso y alemán u oriental de caolín y fuego. Núñez Búa como los ángeles buenos hace muy esporádicas apariciones vigilando muy especialmente la rara ermita industrial. Antes de llegar estas últimas cartas estuvimos pasando algunos días con ellos en Magdalena. Allí decoré cien platos para un mural inspirado en la decoración de unas casas del Sudán e hice cuatro grandes dibujos coloreados para unos mosaicos de porcelana que ejecutó luego Díaz Pardo para un establecimiento de La Plata. En la reunión de ayer tus cartas, las que me enviaste y la copia de la de Souto, produjeron la alegría y esperanza que podéis imaginaros hasta en los más reacios al regreso como pueden ser, por circunstancias particulares, Marika y Laxeiro. Con Laxeiro casi hemos decidido decorar conjuntamente en Galicia un monasterio en lo alto de una montaña, o una iglesia donde quiera que nos la ofrezcan o la encontraremos. La poblaríamos con figuras del pueblo y de animales domésticos hasta el altar y buscaríamos en el santoral gallego aquellos santos que si no fueron reconocidos por la burocracia del Vaticano están impuestos en Galicia por las leyendas y la fé populares y que solo hicieron milagros sencillos, curar un niño o una vaca, conseguir un pan o un vaso de leche, que son los más bellos y hondos milagros. Si tuviésemos que representar un castigo, figuraríamos la emigración, un castigo bíblico. Por nuestra parte, Maruja y yo, aún no sabemos como, tenemos casi decidido volver a España en agosto o setiembre del año próximo. Trataré de hacer algunas exposiciones en Madrid y Barcelona, o donde cuadre, e intentaré defenderme con la esperanza de quedarnos ahí. Estos días próximos salen por fin de la imprenta los libros de Unamuno y Lorca con grabados en madera míos para el homenaje de la Editorial Losada a ambos, creo que van a quedar dignos. Varela está escribiendo poesía. Participó en dos homenajes a Picasso con motivo de cumplir éste 80 años, en uno de ellos leyó una notable conferencia y en el otro cuatro espléndidos poemas que espero que se publiquen. Laxeiro está pintando para su exposición de Madrid que creo que es en mayo. Hace pocos días vi uno de sus nuevos cuadros, una pareja curiosa, el hombre viste algo así como un traje de rayadillo de los que volvieron de la guerra de Filipinas y la mujer resulta tosca e ingénua y como envejecida de esperar. Tambien hizo antes una especie de retablo guiñolesco muy bello de color. A mi me parecen dos obras espléndidas si no insiste demasiado en ellas y sabe dejarlas a punto. Díaz Pardo tambien ha pintado algo, muy poco, una figura recordada de su fábrica del Castro y hecho algunos dibujos. No tiene tiempo. Está en todo en la fábrica y está tratando de conseguir piezas nuevas. Por vosotros preguntan todos los amigos y en el caso de los españoles desean que vengan de vosotros buenas noticias porque alienta en ellos, aunque no lo confiesen, secretas esperanzas de retorno y pienso que en los argentinos se crea en ellos como una especie de conciencia de fracaso de su país para retener a las gentes que no buscan solamente bienes materiales. Todos, sin embargo, preguntan por igual con cariño por vosotros y se alegran de las noticias que les damos y que responden a las cartas. Nos alegramos de la decisión de Souto y celebramos la carta de ánimo que le enviaste.
A Ranelagh hemos vuelto muy poco. Llevamos un mes de huelga de ferrocarriles sin que lleve trazas de resolverse y dependemos, para ir, de algún amigo que quiera hacer un paseo hasta allí de ida y vuelta, para abrir las ventanas, ventilar la casa y estimular al señor Juan. Estos días conseguí el afiche de la exposición de arte románico de Santiago con la fotografía del rey David del pórtico de las Platerías. Me alegró mucho conseguirlo, pues copiando una y otra vez esa figura, con un compañero que murió muy joven, Mayer Méndez, creo que aprendí a dibujar. Antes de hacer apuntes de las torres de la catedral y de los campesinos de las ferias de los jueves.
Creo que no os doy demasiadas noticias de todos nosotros ni de Buenos Aires. La ciudad está igual que cuando os fuísteis. Más cara de precios y tan mal iluminada y sucia. Las gentes cada vez más desilusionadas. Esto es todo por hoy. Escribidnos.

Recibid el abrazo de todos los amigos y uno grande nuestro, de Maruja y mío, para los dos:

[Seoane]

1961-11-21 Mencionado/a
de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane en 21/11/1961


Compostela, 21-XI-61

Sr. D. Luis Seoane
B. Aires

Benquerido Luis:

Os teus amigos Susana i-Edgardo Kleinman estiveron por eiquí recentemente. Pararon pouco –dia e medio– en Compostela. Adiqueilles todo o tempo que puiden e presenteilles xente nova. Coido que marcharon ledos. Lémbrome que, mentres viñamos subindo do Sar, iles comentaron as impresións eiquí recollidas no senso de que confirmaran o que tí lles tiñas anunciado. As preocupacións diles xa as conoces de sobra, así que nada preciso decirche. Agora andarán polos medios cinematográficos de Madrí.
Haberá cousa dun mes, conocín persoalmente a Rafael Dieste. Parolamos longamente e paseamos de noite polas rúas e plazas de Compostela. É home simpático, intelixente e cordial, tres cualidás que poucas veces se dan xuntas no mesmo grado. Está en Rianxo, polo que se bota de ver, bastante feliz de estar alí. Tamén a sua dona é moi simpática. Alegreime de os conocer.
Eiquí os estudantes pediron a través do SEU a creación dunha cátedra de língoa galega. Sumáronse os de todalas Facultás.
Xa sabes que elexiron recentemente a Ánxel Fole académico numerario da Galega. Está moi ledo. Recibiu moitas felicitacións i en Lugo foi acollida a eleición con viva simpatía.
Moitos saúdos nosos a Maruxa e de Isabel pra tí. Unha forte e cordial aperta do teu amigo

Ramón Piñeiro

1961-12-11 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Ramón Piñeiro
Bos Aires
Santiago de Compostela
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ramón Piñeiro en 11/12/1961



Buenos Aires, 11 de Diciembre de 1961

Sr. D.
Ramón Piñeiro
Santiago

Meu querido amigo:

Recibín fai poucos días a tua carta na que me falas do paso de Susana i Edgardo Kleinnman por Compostela. Agradecémoste moito as tuas atenciós. Eu xa tiña sabido pol-os seus familiares que tiñan estado contigo, que os encantaches, e que Galicia foi pra eles unha sorpresa. Son xentes novas e aínda en formación e que tiñan pensado facer en España o itinerario de Barcelona, Madrid, Andalucía, que eu fixen o posibre por trocalo pedíndolles que atravesasen Santander, Asturias, Galicia e León. Galicia fíxolles unha profunda impresión pol-o paisaxe, e as xentes que coñeceron.
Tiven noticias de Dieste que tamén me fixo gabanzas tuas, gustaríame que vós tratásedes o máis posible. A mín parésceme unha das máis outas persoalidades de Galicia e das mais puras. Eisixente consigo mesmo como casi non coñecín a ninguén da sua fecundidade inteleitual, aínda que teña pubricado pouco, e do seu talento, e de unha dignidade persoal que non é, entre os seus moitos méritos, dos menos recoñecibres. Sei que está agora gozoso de Rianxo e das suas xentes e que estivo moi contento entre vos.
A noticia que me envías dos estudantes sobor do idioma comenteina por radio. E unha grande noticia pol-o significado tamén de quenes piden. Soupen do nombramento de Fole de académico numerario da galega, e leveime, como podes maxinar, unha gran alegría. E un dos meus compañeiros do meu comezo con outros benqueridos que tamén xa son académicos. Eu continúo traballando. Fixen duas novas eisposiciós con éisito, unha de grabados en madeira en New York e outra de pintura eiquí, e pra Editorial Losada remato de facer os grabados en madeira pra Llanto por la muerte de Sánchez Mejías de Lorca, e Del diario político de Miguel de Unamuno, ediciós feitas en homaxe deles co gallo de cumplirse o 25 aniversario de suas mortes.
Moitos saúdos de Maruja e meus pra Isabel e pra tí, desexándovos que pasedes unhas felices Navidades, e pra tí un abrazo de teu amigo:

1961-12-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 18/12/1961

Buenos Aires, 18 de Diciembre de 1961
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Mi querido amigo:
Pasó mucho tiempo desde tu última carta y en la actualidad no sé noticias de vosotros ni de los amigos comunes. Sé que estuvo Dieste y que habéis estado con él y Carmen y que quedó muy encantado de la amistad que le mostrásteis. De Dieste tuve alguna carta de Rianjo, maravillado y vuelto a encontrar en su naturaleza y su pueblo; otra, después tambien de su visita a Santiago. De mí no tengo apenas noticias que darte. Hice una exposición de óleos en Buenos Aires en octubre y por la misma fecha otra de grabados en madera en Nueva York. Pinté mucho. Hice nuevas pinturas murales y salió una pequeña monografía, que te enviaré, sobre grabados míos, en castellano y alemán. Ahora, precisamente en estos días, acaban de salir en edición limitada y en gran formato de la Editorial Losada, Llanto por la muerte de Sánchez Mejías de Lorca, con grabados en madera míos y una antología del diario poético de Unamuno, tambien con grabados, en homenaje de la editorial al 25 aniversario de la muerte de ambos. Es probable que pronto comience otro de Neruda, el próximo mes seguramente, un poema nuevo, La insepulta de Paita, referido a la amante de Bolívar. Ya ves, pues, que trabajo. Espero volver a Europa sobre mediados del próximo año, o para el otoño de esa, y pasar algún tiempo más en Galicia y en España. En cuanto a la colectividad gallega continúo haciendo las audiciones radiales de Galicia Emigrante y Centro Lucense, cuatro artículos a la semana y ocupándome en general de las noticias culturales de esa, libros, exposiciones, actos, semblanzas, etc. Llevo hechos hasta ahora alrededor de 600 artículos radiales de los que me gustaría hacer algún día una antología. Esta es una labor que me resulta ahora un sacrificio por mis otros trabajos, pero que sin embargo continúo haciendo con gusto. De todo lo otro de la colectividad no sé nada ni me preocupa. Sé que estos días le dan un banquete, no sé por qué, a Bernárdez. Abandoné todo contacto con las entidades y solo veo a muy pocas personas de la colectividad. De ahí no sé nada. De Piñeiro tuve una carta hace pocos días con motivo de que pasaron por Santiago unos amigos míos a quienes les dí una carta para él y que sabemos quedaron muy encantados de su compañía. ¿Cuáles son tus proyectos? Sé que Fole es académico, noticia que realmente me alegró. Escríbeme hablándome de vosotros. La semana que viene te enviaré los libros de Unamuno y de Lorca y la monografía sobre mis grabados. Antes quiero que llegue ésta deseándoos a Evelina y a tí un feliz año nuevo y ojalá que en 1962 pueda volver a esa.
Un abrazo para vosotros dos de Maruja y mío y tu recibe otro fuerte de tu amigo:
Seoane

1961-12-27 Mencionado/a
de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane en 27/12/1961

Compostela, 27-XII-61

Benqueridos amigos:

Nistes dias de convivencia e de evocación familiar e amistosa, lembrámonos moi especialmente dos bos amigos que están lonxe. De corazón vos desexamos un ledo Aninovo e as meirandes venturanzas pra iste ano que agora imos comenzar.
Non volvin ver a Dieste. Coido que marchou a Madrid. Un plan que había de que viñeran pasar un fin de semana á casa de Domingo quedou aplazado pola enfermedade e morte da nai diste.
A novedade máis recente de por eiquí que che podo dar non é nada grata: hai catro días, un coche pasou por enriba de Valentín Paz Andrade en Pontevedra. Fracturoulle as duas pernas, a cadeira, a clavícula i esnafroulle a cara. Hoxe fómolo ver ó sanatorio. Semella un Lázaro. Con todo, as impresións médicas son boas. Agardan que curará normalmente e que quedará ben.
Moitos saúdos nosos a Maruja e de Isabel pra tí. Unha forte e cordial aperta do teu amigo.

Ramón Piñeiro

Moito nos alegramos dos teus triunfos artísticos, que son triunfos nosos.

1962-01-23 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/01/1962


Buenos Aires, 23 de enero de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Acabamos de recibir vuestra carta del día 11 del corriente y la tarjeta del 5 y suponemos que vosotros habréis recibido una carta nuestra del mes pasado donde os dábamos sucinta cuenta de lo que ocurría por Buenos Aires, que no era demasiado importante. Pasamos las fiestas despidiendo el año reuniéndonos en nuestra casa y en la de Varela, los seis nostálgicos que aquí quedamos suponiéndole a Marika una especie de nostalgia consorte. Os recordamos a vosotros y a Baltar y Mireya, que nos parecen más lejanos que vosotros ya que viven en una especie de “terra incógnita” para los porteños. Recordamos todos los brindis de los fines de año en vuestra casa, especialmente los del año pasado y brindamos nuevamente por vosotros, porque se cumplan vuestros deseos y los nuestros y por todos los que hemos estado unidos tantos años en Buenos Aires y ahora están lejos. Hubo, como siempre, canciones nostálgicas, incluso los repetidos himnos de Lala que creo que nos gustan por la gracia de ella y por lo que tienen de “Bienvenido Mr. Marshall” y algún rasgo inédito de humor montañés de Laxeiro.
Hemos tenido noticia de los accidentes de Valentín Paz Andrade y Fernández Del Riego y les hemos escrito a los dos, lo mismo que a García Sabell con motivo del fallecimiento de su madre, de lo que nos enteramos al llegar de Ranelagh donde pasamos unos días y donde ahora tenemos, aparte de árboles más crecidos un motor eléctrico que alivia nuestra estancia allí. En cuanto a nuestras preocupaciones más diarias, Varela está trabajando en un posible libro sobre temas de arte y en otro de poemas y Laxeiro está preparando una exposición para enviar a Madrid en el próximo mes de marzo o no sé si en abril; por mi parte estoy pintando y grabando. Tengo el encargo de Losada de ilustrar un libro de Neruda, tambien con grabados en madera como los que hice de Unamuno y Lorca, cuyos ejemplares os van a llegar próximamente. Espero que con el importe de los derechos de los tres tenga para los pasajes del viaje que proyectamos para este fin de año. Sabsay me pidió la dirección vuestra antes de marchar a veranear a Tenerife que prefirió, por este año, a Punta del Este o Mar del Plata. Creo que esto es todo. Vosotros sabéis por propia experiencia que el verano en Buenos Aires es poco pródigo en noticias de cualquier género que no sean policiales y éstas son cada día más alarmantes. Las últimas bandas criminales detenidas están compuestas en su mayoría por chicos de 13 a 15 años que hacen asaltos millonarios y matan. Pero aún no es todo. Estamos pasando un verano de calor insufrible y húmedo. Hoy precisamente es un día de éstos y la misma ciudad y calles y edificios parecen como agobiados por el clima, como si anunciase alguna catástrofe, desapareciese el aire y todo se calcinase.
Esperamos siempre noticias vuestras. Cifras y datos concretos en cuanto a la vida en esa y anuncios de proyectos para el porvenir. Somos seis al menos que esperamos vuestras cartas como haciendo depender de ella nuestros propios planes.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1962-01-23 Mencionado/a
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Pontevedra
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 23/01/1962

Pontevedra, Sanatorio Dominguez, 23/1/62

Queridos Luis e Maruxa:

Moitas gracias pol-a vosa carta do 9. Chegóu a nos, con moitas mais, en horas ben amarguradas, que por fortuna xa non revisten tanto rigor e permiten agardar unha recuperación mais ou menos demorada, mais sen graves limitacións residuales. Onte, nos raios X, descubriuse unha nova fractura fisuraria da 2ª lumbar, mais en vias de consolidación. O mesmo camiño levan as de clavícula e coxis, pro as pernas ainda darán moito que facer. As fracturas soldan ben, mais a reeducación será dura, pola bilateralidad das crebaduras. Ando agora nos primeiros tanteos, que son d-unha dificultade inverosimil. Todo se irá vencendo, si o corpo axuda.
Os Dieste chaman con frecuencia desde Rianxo, onde Rafael debe atoparse coma o peixe na y-auga. Todos nos contentaremos moito de que veñades pra fin de ano, se non antes. Y moito mais sabendo que pensades estar tempo, pois d-este xeito terá unha verdadeira compensación o viaxe e teremos vagar pra moitas angueiras, que poden facerse a base d-un contacto maior.
Hoxe recibin unha nova carta de Souto. Pensa vir en marzo ou abril, mais eu non estou demasiado seguro. Parez que non se atopa ben do sistema nervoso, e cecais esta doencia exerza influxo nas suas decisións transcendentes.
Nada mais, queridos Luís e Maruxa. Esperamos acoller a vosa cordial presencia no novo fogar de Samil, con sol e ledicia novas, que nos enchan de alento pra seguir na loita. Apertas cordiaes de

Valentín


[Escrito na marxe dereita, arriba:] P.D. A pesar do que dí Pilar, ela tamen está internada. Tuvo que sufrir unha pequena intervención, da que está casi reposta. O disgusto, naturalmente, agravóu a sua doencia.

[Escrito na marxe esquerda:]
Como Valentín os dice todo, nada más me queda que enviaros un abrazo con el cariño de siempre.

Mª Pilar

1962-08-12 Mencionado/a
de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane en 12/08/1962

Compostela, 12-VIII-62
Sr. D. Luis Seoane
B. Aires

Benquerido e lembrado Luis:

Hai dias, o matrimonio Diaz pasou pola miña casa e deixou, da tua parte, unha fermosísima xoia bibliográfica: Del diario poético de Miguel Unamuno. Sintín ben non estar na casa cando viñeron, que foi un dia que eu andaba acompañando a Prada. Como estaban de paso, non cheguei a velos. E non che escribín antes porque alguén me dixo que te cambiaras de casa –coido que foi o Dieste– e tiven que percurar as novas señas.
Con todo o rarecho i o egotista que era o gran don Miguel, estou certo que se quedaría admirado, si a vise, da espléndida edición que lle fixéstedes ós seus poemas. E, dende logo, non é pra menos, porque o libro é moi fermoso. Figúrome que nunca soñou con ver os seus poemas editados tan maravillosamente.
Ben se pode decir, meu querido Seoane, que eres tí un dos que máis teñen contribuído á diñificación –á categorización– estética do libro hispánico no século xx. A tua aitividade artística é moi amplia e diversa, pro unha das facetas dela que non deberán esquencerse é mesmamente a da renovación e valorización estética do libro.
Moito che agradezo que me teñas enviado un exemplar adicado. Tanto a Isabel como a min producíunos gran emoción. Os dous lembramos con frecuencia e sempre con agrado as horas fugaces que pasamos xuntos e que pra nós son inesquecentes.
Pasou por eiquí Francisco Romero, que é, por certo, gran amigo e admirador teu. Acompañámolo unha tarde polas Rías Baixas. Ademáis do seu interés inteleitual, que eu xa conocía a través da súa aitividade filosófica, ten tamén un gran interés humán.
Díxome o Dieste que andabas matinando en vir a Galicia. Ben sabes cánto me alegraría. Quen veu, como sabes, foi Arturo Souto. Aínda non o vín.
Ahí en B. Aires editaron os rapaces unha tradución castelán dos dous ensaios que eu escribín encol da Saudade. Acabo de recibir uns cantos exemplares. Inda que tí os conoces na súa versión orixinal, mándoche un exemplar.
Moitos saúdos nosos a Maruxa e de Isabel pra tí. Unha forte e cordial aperta do teu amigo certo

Ramón Piñeiro

1962-11-06 Remitente
de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...

1962-11-06 Mencionado/a
de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Muy queridos Maruja y Luis:

¿Cuántos meses van ya desde que recibimos vuestra última carta? ¿Cuántos, pues, aguantando las ganas de escribiros? ¿Y por qué, entonces, no lo hemos hecho? (Estoy usando el plural sin consultar con Rafael, pero creo que puedo usarlo). La única explicación verdadera en este caso –cosas accidentales aparte– es que se va aplazando el hacerlo por la esperanza de que habrá un momento propicio, en que se tendrá el humor adecuado y más claro lo que se quisiera decir. Pero resulta que en las actuales circunstancias, personales, nacionales, e internacionales, si se deja transcurrir más tiempo, lo único que se logra es que se acreciente la complejidad de lo que podría ser tema de comunicación o de comentario.
Así pues, hoy, abandonado todo propósito de cargar muchas cosas en el barquito de esta carta, voy a limitarme a que os lleve como carga fundamental la seguridad de nuestro –si es posible– acrecentado afecto, y después, al acaso, las noticias y comentarios que vayan viniendo, en el orden que se presenten...
Recuerdo que dije en Buenos Aires: “Estaremos, por lo menos, un año en España. Las impresiones de la primera temporada seguramente son demasiado optimistas; después debe haber una reacción, quizá demasiado pesimista, y hay que esperar un tiempo más para tener una opinión un poco equilibrada de cómo son ahora las gentes de España y cómo es la vida española”. Acerté aproximadamente en la valoración temporal de las dos primeras fases; pero no en la de la última. Resulta que no basta un año: parece que es necesaria la vida. Un extranjero puede entender las coas más pronto, quizá no en profundidad, pero sí en un esquema útil; pero yo, con mi pequeña cabeza, fracaso irremediablemente, porque el sentir –sobre todo ese sentir colectivo que rodea y envuelve y modifica el sentir personal– el sentir no me deja pensar. Aquí, en España, no puedo pensar sobre España. A veces me rebelo un poco de ser más pueblo de lo que realmente quisiera, por un instinto de regateo, de no hacer total e incondicional entrega de sí. Hemos pasado muchos años fuera; somos –queramos o no– extraños a muchas cosas; sentimos nosotros esa extrañeza y sentimos que, en cierta medida, la sienten los demás. Gustaría entonces –y no creo que por simple egoísmo– disfrutar de las cosas buenas: la maravilla de sentirse en el propio estupendo país, con su naturaleza, con sus gentes, y con las obras de los que nos precedieron; y también sufrir las aciagas: las muertes, naturales o por accidente, las desgracias en que no interviene el hombre como animal político. Pero, se quiera o no, hay que sentir también otras muchas cosas, que pertenecen a un tejido en que tienes que renunciar –para no ser injusto– a mantener tus fronteras entre bien y mal, y encomendarte a tu brújula intuitiva. La mía es muy fina, y así y todo –o quizá por eso– hay veces que oscila, como entre dos Nortes.
Bueno, no divaguemos. En una carta reciente –y después de varios meses de incomunicación desde que estuvieron aquí en febrero– nos pregunta Barbudo: “¿Seguís estando contento de haber vuelto a España? No le hemos contestado todavía, y no hemos hablado del asunto, pero la respuesta es: sí. Es decir, si ahora, después de haber vivido aquí, nos encontrásemos de nuevo en Buenos Aires –y aun descontando lo que haya empeorado la situación argentina desde entonces– volveríamos a hacer nuestros equipajes para venirnos a ser felices o desgraciados, según cuadre. Y conste que echamos mucho de menos Buenos Aires, y que nos encantaría ser ricos para poder ir de visita frecuente.
Desde luego, a los pocos meses de estar aquí (nosotros llegamos a Rianjo coincidiendo con una época de gran prosperidad) vimos claramente que Magdalena tenía, en general, mucha razón. Entre otros males, España, país de buenos artesanos, está decayendo en ese sentido rápidamente. De Rianjo es una sangría continua hacia Holanda, Alemaña, Bilbao. Excelentes artesanos se van de marineros, y cada vez se labran menos tierras y peor. De momento traen dinero, se hace su casita o arreglan la vieja y hay una prosperidad como de lotería; pero las tareas y oficios fundamentales desmejoran en cantidad y calidad de mes en mes. Nosotros, simplemente, no hemos podido conseguir en todo el verano que nos arreglen a fondo el tejado de la casa. Lo que se ve por aquí es una mezcla rarísima de prosperidad y pobreza, de progreso y de rutina, de capacidad personal y escaso rendimiento, de inteligencia y dispersión.
A los pocos meses de haber venido –todavía en luna de miel con el país y con las gentes– un episodio de orden particular y doméstico nos afectó de un modo que podría parecer desproporcionado (prueba de que para nosotros no era sólo particular y doméstico o no lo era superficialmente). Me refiero a la injustificada marcha del matrimonio que había estado al cuidado de Olegarita y de la casa; gentes a las que creíamos fundamentalmente buenas y fieles y a las que considerábamos como de familia. El desconcierto que nos produjo su comportamiento fue muy doloroso, porque venía a ser una especie de demostración de que se nos consideraba como intrusos: por mucho afecto y consideración que mostrásemos veníamos a ocupar un sitio que ya otros consideraban como suyo. Y esto que sucedía en la propia casa, se adivinaba entonces como amenazando en torno.
*
Han pasado unos días y he perdido la pista de lo que quería decir. Me parece que lo último lo había traído especialmente a cuento para explicar nuestra prolongada permanencia en Rianjo. Como tuve que encargarme de la casa y del cuidado de Olegarita, a quien de ninguna manera queríamos dejar en manos extrañas sin tantear primero hasta dar con alguien de plena confianza, tuvimos que quedarnos aquí en Rianjo, sin poner casa en Madrid. (Creo que lo intentaremos en enero, aunque nos intimida un poco la merma de nuestros ingresos por la baja del peso argentino). Esa ha sido también la causa de que no hayamos entrado en relación más frecuente y directa con el ambiente intelectual español. Hemos hecho una vida un poco retirada, que es a lo que tendemos si no hay especiales solicitaciones de fuera. En muchos aspectos, pues, no tenemos experiencia. ¿Es eso beneficioso o perjudicial? No sé. En otros tenemos una experiencia rica y honda, no fácilmente comunicable quizá, pero que no es pesimista.
Bueno, mejor es que salga esta carta tan aplazada otra vez. Ya Rafael os dice cuánto nos gustaron los hermosos libros de Unamuno y Lorca y cómo nos hemos alegrado del premio Palanza para Luis. También nos alegramos mucho –en otro origen de cosas– de las mejoras de Ranelagh. ¿Cómo os va en el nuevo y espacioso departamento?
Escribidnos. No os venguéis.

Saludos a todos los amigos, sin olvidar al ingeniero Díaz, aunque no nos visitó por segunda vez como había prometido. Para vosotros, con muchas felicitaciones, un fuerte abrazo de

Carmen

[Manuscrito:] Que se consideren nombrados todos los buenos amigos, pues a todos los tengo muy en el recuerdo.

1962-11-22 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Esther de Cáceres
Nova York
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Esther de Cáceres en 22/11/1962


Buenos Aires, 22 de noviembre de 1962

Sra.
Esther de Cáceres
Montevideo

Querida Esther:

Recibí casi juntas sus dos cartas, la que me envió por medio de Losada y la que me trajo Mireya. Esta mañana estuve con Losada hablando de su libro y me dijo que usted enviase el original e inmediatamente se pondrá a estudiar todo cuanto se refiera a su edición. Por mi parte excuso decirle que haré todo lo que pueda y colaboraré no solo con la viñeta sino preocupándome por él conjuntamente con el dibujante de la editorial.
Tuve noticias de Carmen y Rafael, tambien ayer, donde me hablan del libro suyo y de la alegría que les produjo el encuentro en Madrid. Mireya nos trajo además noticias de su estado de salud y de su franca mejoría, lo cual nos alegró mucho a Maruja y a mí.
Conviene que envíe el libro lo más rápidamente posible directamente a Losada o a mí, como usted prefiera, por la altura del año, pues pasado diciembre comienza el desquiciamento de las vacaciones y es muy difícil hacer nada.

Reciban Ud. y Alfredo un abrazo de Maruja y mío y aparte el saludo afectuoso de:

[Seoane]

Nuestra nueva dirección es:
Montevideo 1985, piso 13, Dto. 68
Buenos Aires

1962-12-14 Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Montevideo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane en 14/12/1962


Diciembre 14-1962

A Luis Seoane

Querido amigo:

Aprovecho la ocasión de enviarte estas líneas por manos de personas que van a Bs. Aires, pues el Correo está desastroso.
Hoy la sucursal de Losada se comunicó con Don Gonzalo y pude saber el presupuesto de mi libro. Lo giraré, por vía del gerente de acá, el próximo lunes 17, pues antes él no puede hacer el giro y es él quien se va a ocupar. Luis, te ruego (creo que ha llegado el momento del tú, –¿verdad, Maruja?) que mires por mi libro. Cuando sea posible, me enviarán las pruebas; hay algo que ver –además hay que hacer el Índice–. Yo te hablaría por teléfono, pero no sé tus horas. De todos modos, te ruego me digas tus horas, pues así en cualquier caso telefoneo. Yo estoy en duda con el nombre –y de esto te hablo por si compones la tapa– como creo. No sé si será:
Cantos del destierro o Los cantos del destierro fue motivo de discusión con Rafael y Carmen, entre otros...
Bueno, querido Luis. Perdona estas molestias. Estoy mejor, pero despacio...
Tengo una amiga en Bs. Aires, la maestra Martha Falotti, que dirige el I. Bernasconi, qué podría ayudar a corregir pruebas, si es necesario cuento bien con ella (vive en Montevideo 59, 1º C)
Espero que me perdones todo esto. Deseo ver el libro antes de morirme.

Un abrazo a los dos y cariñosos saludos de Cáceres.

Esther

Pedí a Rafael un texto para la solapa.

[Escrito na marxe esquerda da primeira folla:]Luis, si es posible, guárdame el cartapacio en que fueron los originales; no es mío y quiero devolverlo, pero en la urgencia lo envié.

[Escrito na marxe esquerda da segunda folla:]Las personas que llevan esta carta volverán a Montevideo el 27. Si tienes algo que decirme, podrías quizás hacerlo por esta vía. Otra vez, gracias!

1962-12-23 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade en 23/12/1962


Buenos Aires, 23 de Diciembre de 1962

Sr. D. Valentín Paz Andrade
Vigo

Mi querido amigo:

Hace meses que debí haberte escrito, pero por muchas razones entre las cuales cuento mi trabajo por un lado y mi pereza por el otro, no lo hice. Perdóname. Escribo ahora brevemente para desearos a Pilar, a Alfonso y a ti unas felices fiestas de fin de año y un próspero 1963. Nosotros, seguramente en marzo, estaremos por Europa, en Suiza nuevamente y luego, no sabemos en qué mes, iremos a Galicia pero esta vez para estar más tiempo y trabajar en algunas cosas que me interesan. Quizás para entonces podamos poner en marcha el plan de que hablamos hace dos años. Tengo además para Galicia algunas iniciativas que pueden ser útiles, aprovechando viejas artesanías descuidadas desde siempre. Pero todo esto es cuestión de hablarlo ahí y de estudiarlo con calma pues mi ambición en estas cuestiones sería la de poder competir con los países del Báltico y estoy seguro, que en cuanto a calidad de trabajo, tradición e ingenio, se puede.
Por mi parte, aquí, trabajé mucho este año. Hice murales con nuevas técnicas, una colección importante de grabados, e ilustré para Losada dos libros de gran formato similares al de Unamuno y Lorca del año pasado, uno de Neruda y otro de Alberti. Además conseguí el más alto premio de pintura argentina, el Premio Palanza, que otorga la Academia Nacional de Bellas Artes. Por otra parte museos norteamericanos y el de Caracas en Venezuela, adquirieron obras mías. En cuanto a Galicia continué durante todo el año con las audiciones radiales semanales de Galicia Emigrante y del Centro Lucense. Tengo reunidos alrededor de 500 artículos radiales de los cuales cien o más son estudiando diversos puntos de vista, pienso que totalmente originales, cuestiones referidas a arte y personajes de Galicia. Todo este trabajo me distrajo, como te digo al comienzo, de mis obligaciones de amigo. Además la pereza para escribir cartas sobre todo viviendo el Buenos Aires convulsionado y en crisis de 1962, sin que se ofrezcan perspectivas de cambio para el año próximo y se tenga fé por parte de nadie en cualquier política que no aplique cambios radicales en las estructuras del país. La inmoralidad reinante es absoluta y el pueblo está a merced de los aventureros como no lo estuvo nunca. Los técnicos argentinos emigran para su trabajo hacia otros países americanos y a Europa. Pero todo esto es para hablarlo también largamente.
A principios de año os enviamos nuestra nueva dirección, Montevideo 1985, piso 13, Dto. 68. Un departamento muy bonito con un gran estudio y una espléndida vista sobre el río. Supongo tendréis noticias por Isaac Díaz Pardo, que al marcharnos ahora dejaremos cerrado. Esto es todo. Te ruego que me escribas, quiero saber algunas noticias de ésa. En estos días recibí una carta de Dieste que se la contestaré dentro de unos días. Él nos trasmite el encanto que le produce su regreso.

Reiterando felicidades un abrazo para los tres de Maruja y mío y tú recibe uno fuerte de tu amigo:

[Seoane]

1962-12-23 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 23/12/1962

Buenos Aires, 23 de Diciembre de 1962

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Mi querido amigo:
Sin noticias tuyas desde hace mucho tiempo y suponiendo en tu poder un libro que te envié por el ingeniero Díaz Dorado, aproximadamente en Julio, te escribo hoy para felicitaros a Evelina y a tí con motivo de las fiestas de fin de año, deseándoos para el 63 toda clase de venturas. De paso te daré unas pocas noticias mías. En marzo, a mediados seguramente, estaremos en Suíza donde pensamos quedarnos algún tiempo. Luego iremos a esa, quizás por agosto o setiembre, no puedo concretar cuando, dependo de Suíza, pero pienso quedarme en Galicia todo el tiempo que pueda. No tengo ningún plan fijo y sí muchas ganas de realizar algunas iniciativas que desde hace tiempo me vienen preocupando. Durante este año he trabajado mucho. Hice una cantidad importante de grabados, algunos murales con técnicas distintas y me concedieron en octubre pasado el Premio Palanza, el más alto de este país que otorga la Academia Nacional de Bellas Artes. Algunos museos norteamericanos y el cada día más nutrido de Caracas, me compraron obras. En cuanto a Galicia continúo haciendo mis notas para las ediciones radiales de Galicia Emigrante y del Centro Lucense. Tengo reunidos más de quinientos artículos de los cuales unos cien tratan de temas de arte y personajes gallegos desde puntos de vista creo que originales. Quizá algún día pueda hacerse un tomo o dos con la selección. Desde luego he comentado todos los libros de Galaxia que me fueron llegando en estos años. Pienso que he sido el único que los comenta en su casi totalidad. Ahora mismo preparo la nota de Dos arquivos do trasno de Dieste, cuya edición me gustó mucho, mucho las ilustraciones y la tapa de Xohan Ledo y me produjo una gran alegría verlo reeditado. Pienso que mi único vínculo actual con la colectividad son esas audiciones, y, aunque volví a aceptar ser de la Comisión de Cultura del Centro Gallego, no creo que pueda hacer nada, o, si algo, muy poco en estos dos meses que faltan para mi marcha. Quizá pueda trabajar al regreso, pero pienso que sea un regreso por muy poco tiempo.
Tambien acaban de salir publicados por Losada, con grabados en madera míos, otros dos libros de gran formato, como los de Lorca y Unamuno, de Neruda y Alberti, La insepulta de Paita del primero, un poema último y espléndido dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles de Alberti. Fué, pues, un año de trabajo del que estoy contento y a pesar de la crisis inquietante diaria que vivimos en Buenos Aires. En marzo, como te dije en mi última carta de hace meses, me mudé de casa, vine a un departamento nuevo, hecho según mis necesidades con un buen estudio y con una espléndida vista al rio: Montevideo 1985, piso 13, Dto. 68, para recordarte la dirección. De ahí no tengo más noticias que las que me envió Dieste en una carta reciente y alguna que me transmitió Prada.
Me gustaría que tu me enviases noticias tuyas y de los amigos comunes y de tus proyectos. Sé que estás dedicado a Galaxia y me alegró mucho saberte consagrado a esa obra. Pero ¿por qué no me escribes? Alvarez Blázquez estuvo aquí solo unos días. Apenas pude estar con él. Quedó en regresar desde Montevideo, pero no lo hizo lo cual constituye para mí y para algunos amigos un misterio curioso, supongo que se sintió agobiado por la obsequiosidad de los líderes de la colectividad. No sé. De cualquier manera sentí mucho no haber estado más con él, además yo le estoy agradecido por las molestias que se tomó por nosotros en Vigo y no tuve manera de corresponderle en ésta.
Bueno, recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío y tu uno muy fuerte de tu amigo:
Seoane

1962-12-27 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 27/12/1962


Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:

[Seoane]

1962-12-28 Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Montevideo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane en 28/12/1962


Diciembre 28 [1962]

A Luis Seoane

Querido Luis:

Tuve una gran alegría al oír tu voz por teléfono –a pesar de que llegaba a veces truncada. ¡Es más fácil hablar con Rianxo! Y mañana hablaré, lo cual me da mucha felicidad. Los llamo a ellos para oírles la voz y para apurar la solapa de mi libro, que Rafael hace –así como una ficha biográfica de Eduardo que necesito para una reedición de Teseo que me encargó el Estado y que me saldrá con un prólogo mío en una Biblioteca de clásicos uruguayos.
Estoy agradecidísima por todas tus bondades. Te dije –y te lo reitero por si acaso– que el nombre es Los cantos del destierro. (Como son tantas mis dudas sobre él “Los” dejo que tú resuelvas según te venga mejor tipográficamente al componer...) Y que una portadilla que hay dentro hacia la mitad del libro debe llamarse El Tiempo Sagrado en vez de El Tiempo Santo.
Y además, que necesito de todos modos pruebas, aunque estén muy bien corregidas, no para corregirlas yo precisamente, sino porque quizá haya algún pequeño cambio (distribución, algún título, etc...) debido a la rapidez con que salió el original para aprovechar el viaje del gerente de Losada aquí. De modo que sí.
Cariñosos saludos de Alfredo y míos para tu mamá y para todos –para los amigos comunes– ¿Y Laxeiro? Un abrazo para Maruja y para tí con todo el cariño agradecido de tu fiel

Esther

Mañana, al hablar con Rianxo, los recordaré a Uds muy especialmente.

1963-01-00 Mencionado/a
de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane en 00/01/1963


Compostela, xaneiro de 1963

Querido Luis:

Recibín o teu catálogo. Según teño entendido, vas trasladarte a Suiza. En realidade, eu coidaba que ibas vir pra eiquí, porque eso foi o que me dixo Dieste nunha ocasión. De calquera xeito, estando en Suiza será máis doado que veñas dar unha volta en calquera momento.
Xa verías, coido, a reedición que fixemos de Dos Arquivos do Trasno. A Dieste hai tempo que nono vexo.
Temos na imprenta un denso libro de ensaios de Domingo. Tamén enviamos á Censura un espléndido libro de Celestino F. de la Vega sobre o Humor. E deben de estar a punto de sair un libro de contos de Blanco Amor e máis o primeiro tomo da Historia da Literatura Galega de Carballo Calero. Como ves, vaise traballando.
Que iste novo ano vos traia moitas venturanzas e trunfos en Europa, posto que o pasaredes nela.
Moitos saúdos nosos a Maruxa. Pra tí, unha forte e cordial aperta do teu amigo.

Ramón

1963-01-03 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 03/01/1963

Vigo 3-enero 1963
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Acabo de recibir tu afectuosa carta del 23 de diciembre último. Me alegró de verdad, pues hacía mucho tiempo que no me llegaban noticias directas vuestras. Si piensas un poco, debes de recordar que te escribí en dos ocasiones, sin que me hayas contestado en ninguna de ellas. También acusé recibo del libro que me mandaste por Díaz Dorado, indicándote cuanto me había gustado y lo muchísimo que te lo agradecí. ¿Estás seguro de que no te ha llegado esa carta? ¿O quizá se encuentra aún en tu anterior domicilio? Desde luego, aquí no ha llegado devuelta, a pesar de que llevaba remite. Es ya la segunda vez que ocurre una cosa semejante, y no sé a que atribuirla. Tampoco vino a verme de nuevo Díaz Dorado, antes de su regreso, como habíamos quedado.
Muchas de las noticias que me das –y que tanto me satisfacen– ya las conocía por amigos comunes. Aunque tú espacies tanto la correspondencia, no por eso dejo de saber de tí. Siempre pregunto por vosotros, cuando encuentro ocasión propicia, y conozco muy bien –como conocemos todos aquí– el enorme prestigio que has alcanzado en los medios artísticos e intelectuales, por la importancia y seriedad de tu obra.
El libro de Dieste está produciendo una gran sensación en cuantos lo leen. En realidad, se trata de un libro que puede considerarse inédito, pues aparte de haberlo revisado y enriquecido el autor con nuevos materiales, la anterior edición sólo era conocida de una minoría insignificante. Tanto el talento narrativo que los cuentos evidencian, como la bellísima expresión idiomática, sorprenden unánimemente a los lectores.
Emilio vino muy satisfecho del breve contacto que ahí tuvo con vosotros. Al parecer, proyectaba volver a Buenos Aires, como os había prometido, pero se le presentó la oportunidad de ir a Caracas –con gastos pagados– donde tiene un sobrino, y quiso aprovecharla. Fué ese el motivo, y no otro, de que no cumpliese el propósito de volver a esa. Supongo que te lo habrá explicado ya, pues me dijo hace unos días que te había escrito. Por él, y por otros, sé que tenéis un departamento estupendo, con una vista muy bella sobre el río.
Me agrada muchísimo la noticia que me das de tu próximo viaje a Suiza, y más aún la de que vendrás a Galicia a pasar una larga temporada. Tengo verdaderos deseos de verte de nuevo, y de que te asientes aquí, donde, seguramente, tantas cosas podrás hacer.
Yo estoy muy dedicado a la labor editorial. Era necesario, porque si hay muchos que trabajan en el plano puramente intelectual, son pocos los dispuestos para la tarea de organización activa y tenaz. Me corresponde, pues, a mí este esfuerzo ingrato y anónimo. Pero me siento contento porque así puedo hacer algo positivo.
Claro está que, en el orden personal, apenas puedo hacer nada. Aunque acariciaba la idea de ir preparando un libro que tengo proyectado hace tiempo, no cuento con tiempo alguno para ponerme a él.
De por ahí nada sé, fuera de lo que tú me dices, y de lo que me dijo Prada cuando estuvo por estas tierras. Del propio Centro Gallego no tuve más noticias que la de la constitución de la nueva Junta Directiva.
No dejes de comunicarme la fecha de tu venida a Galicia, y de la marcha de todas tus cosas, pues no necesito decirte el interés y el cariño que todo lo tuyo me despierta.
Saludos muy afectuosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1963-01-12 Mencionado/a
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 12/01/1963

12
enero
1963

Sr. D. Luis Seoane López
Montevideo, 1985, piso 13, Dtº 61
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Nos ha producido una viva satisfacción tu carta del 23. No necesitas formular excusas, porque todos sabemos el abrumador trabajo que pesa sobre ti, como sobre tantos otros encadenados a la angustia del tiempo que pasa, con una celeridad anuladora.
Sería una gran suerte para Galicia y para nosotros, que se lograra la posibilidad de retenerte definitivamente. El proyecto de fundar una gran editora en Galicia, lo estimo viable. Días pasados, con ocasión de acompañar a Orense, al donador del premio “Galicia”, que se entregó a Vicente Risco, el tema volvió a ser motivo de conversación. Feliciano Barrera, el mecenas a quien me refiero, y Manuel G. Cerezales, el actual Director de Faro de Vigo, casado con Carmen Laforet como sabes, eran los otros interlocutores.
Barrera tiene una posición económica muy fuerte, y se halla implicado en negocios de gran envergadura. Es hombre de extracción humilde, surgido en una aldea de Ponteareas, que siente atracción por la economía y la mejora social de Galicia. Parece dispuesto a apoyar o fundar una empresa cultural, abierta al exterior, propicia a canalizar los valores gallegos.
Procuraré continuar en contacto con estos elementos, especialmente para cercionarme bien de que no les mueve cualquier finalidad política, o cuando menos partidista. De cualquier modo, juzgo viable la posibilidad de llegar a algo. Creo que Álvaro Gil, bien emplazado en el mundo financiero, y con un espíritu sensible y abierto, podría ser un elemento importante en la tarea.
Te felicito cordialmente por el premio “Palanza”, así como tendría que hacerlo por tantos otros motivos. Conozco el libro de Lorca, que recibí oportunamente, y que me produjo una viva satisfacción, no solo por los estupendos grabados que has incorporado a la obra, como también porque el nombre de Federico, el tuyo y el de Gonzalo Losada quedarán en la historia de la cultura ligados en una forma tan gentil y justiciera.
Gonzalo Losada me anunció también el envío del libro de Unamuno, y ahora el de Alberti. No he recibido el de D. Miguel, ni conozco el de Pablo Neruda, que sigue produciendo como un gigante. Del homenaje a Alberti he tenido noticias por Blanco Amor, que dentro de unos días debe llegar a Madrid.
Tocas en tu carta un tema que me interesa vivamente, me refiero a las viejas artesanías descuidadas, que están esperando unas manos nuevas para cobrar vida otra vez. He visto en Atenas y especialmente en Roma, piezas elaboradas en los países del Danubio y más al Norte, verdaderamente extraordinarias.
Una vieja predicación mía, en relación con las fábricas de cerámica de aquí, Pontesa y Álvarez, que pertenecen al mismo dueño, pudieran fructificar en forma interesante. Se trata de fábricas de gran producción, que han expuesto recientemente en Hanover. Se encuentran, como yo le había vaticinado, en la inferioridad de la falta de originalidad en la decoración y modelaje, y comenzaron a preocuparse por adquirir elementos técnicos, a base de artistas gallegos. Sería muy importante que pudiera llegarse a orientar en un sentido de mayor nobleza artística y mayor autenticidad una fabricación en gran escala, como la que aquí se ha emprendido en este ramo.
Isaac con su familia estuvo recientemente almorzando con nosotros. Supongo que ya habrá aterrizado en Magdalenta. De Dieste, pocas noticias. Es una lástima que no colabore asiduamente en los periódicos gallegos, a pesar de que ha sido invitado con insistencia, según me dicen. Supongo que estará preparando en el rincón natal alguna obra importante.
Con motivo del acto a que antes me he referido, estuve un momento con Risco. Le encontré al pie de la camilla, arrebujado en una butaca, mas esquelético que en su anterior apariencia, pero con vivacidad de espíritu. Los médicos están inquietos, porque de vez en cuando el sistema circulatorio hace crisis y es necesario apelar a remedios heroicos para restablecerle. Es posible, aunque muy difícil, que remonte la claudicación actual.
Espero que nos informéis más concretamente sobre vuestro viaje y punto de aterrizaje en Europa.
Pilar, que pasó últimamente una temporada poco satisfactoria, se encuentra ahora bastante mejorada. Os envía, lo mismo que Alfonso, sus más encendidos afectos, que harás presente a Maruja con los míos.

Recibe el más cordial abrazo de tu siempre incondicional amigo,

Valentín

1963-02-06 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 06/02/1963


Buenos Aires, 6 de Febrero de 1963

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Debemos carta, la que debimos haber enviado a nuestra llegada, hace ya cuatro meses y el recibo del libro de Rafael que llegó a Buenos Aires en los primeros días del mes pasado, como regalo de Reyes, como feliz augurio para el año nuevo. A nuestro regreso encontramos a Buenos Aires como siempre, la moneda un poco más deteriorada, sin que impida, parece, a las gentes hacer sus negocios; la ciudad más crecida, aumentando, claro en incomodidad y los amigos todos divididos, tambien como siempre, en optimistas y pesimistas con respecto al futuro, pero sin apenas discutir, parecen haber agotado todas las fórmulas y recetas y abandonarse a una imprevista solución por el posible milagro, al destino, al azar; por eso tu libro, tan implacablemente lógico, escrito en tan bella prosa, en idioma tan racional y limpio llegó en un momento propicio, cuando casi todos parecemos haber perdido –me incluyo– objetividad, conciencia de nosotros mismos y la posibilidad de saber cual es una verdad.
En Lisboa, última etapa de nuestro viaje que no conocéis, buscamos a Espasandín. Fuímos a esa ciudad para estar con él y con Alicia tres o cuatro días y llegamos tarde. Se habían ido no sabemos a dónde. Estuvimos en la aldea cercana a Lisboa, una estación antes de Estoril, donde habían vivido. Llamamos insistentemente a la puerta del departamento que habitó y como nadie respondía dejamos una nota debajo de la puerta con la dirección del hotel en Lisboa, pero extrañados interrogamos a los pobladores de la pequeña población, antes a los vecinos, y luego el dueño de un almacén, de un ultramarinos, recordó a ese matrimonio español cuya mujer le hacía daño el viento, que siempre vestía “calzas”, la conocían más por esta prenda que por otro cualquier detalle, y que se habían marchado hacía poco tiempo, creían que a España, a una ciudad o pueblo que el proveedor, almacenero o lo que fuese, llamaba Santo Andrés de España, porque a ella no le sentaba el clima, aquel viento. Sufrimos una gran tristeza por ellos, nunca nos parecieron más solos que en aquella algo más que aldea de al lado de Estoril, y por nosotros que perdíamos alegría, algo, juventud quizás, con el desencuentro. Aquel viento, el mismo viento de Galicia, era lo que más amaba Espasandín y debía renunciar a él en busca de un clima sin viento, sin tiempo, para Alicia enferma. San Andrés de España nos trajo a la memoria San Andrés de Teixido, tan distinto al San Joao de Estoril de Espasandín, con más viento, más violentas olas y entre montañas escarpadas y donde parece no haber más allá que el mar, surgido el San Andrés de las profundidades de un oscuro y lejano pasado. Pero, ¿cual es este otro San Andrés de España, de clima ideal, capaz de alivar a Alicia? ¿Viajaron realmente a España? ¿A qué país fueron?. Nosotros sufrimos una gran decepción y en cuatro días que pasamos en Lisboa nos venían a la memoria constantemente, manteniendo, hasta que nos fuimos, la esperanza de encontrarles en la calle, en un café, en cualquier parte. Temíamos no conocerlos por el aire de personajes de novela alemana, de extranjeros de Capri, de la descripción del proveedor de San Joao de Estoril. Esta fué la última aventura de nuestro viaje. Unos días después con Varela os recordábamos a todos, y, otros más tarde, un domingo, leíamos en la sección bibliográfica de La Prensa una nota sobre un libro de Espasandín publicado hace, quizás, unos veinte años, en la época vuestra de Atlántida. El tiempo que va a abarcar la exposición retrospectiva mía que se proyecta para el mes de Julio en una gran galería nueva de aquí. Estoy trabajando como puedo y Maruja y yo proyectamos volver a esa en octubre, en el otoño.
Esta es una carta donde apenas se dan noticias. Todos los amigos comunes preguntaron por vosotros, os recuerdan, Varela, Baudizzone, Scheinberg1, Falcini, Frontini... Torrallardona y los suyos os están muy agradecidos y llegaron encantados de Galicia. Nosotros os recordamos siempre, y a todos los amigos.

Saludar de nuestra parte a Mincho, a Díaz Pardo, a quien debo carta, a Mon, a todos. Escribidnos. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1963-02-19 Mencionado/a
de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 19/02/1963


Rianjo, 19 de febrero, 1963

Queridos Luis y Maruja:

Seguimos muy contentos con las noticias de vuestro próximo viaje. Ayer nos dice Esther en una carta que salía el 2 de marzo. Quisiéramos unas líneas vuestras diciéndonos si venís por mar y si hacéis alguna escala en España en vuestro viaje de ida a Suiza.
Además del gusto de saludaros, tendríamos un pequeño encargo que haceros: Gabriel nos trajo de regalo un termómetro-barómetro-higrómetro, comprado en Ginebra, y no funciona bien. Escribimos a la casa y no hay otra manera que llevarlo por mano para evitar los gastos y enojos de aduana. Es una cajita de 19x8x5 centímetros, que no os molestaría mucho si está en vuestros planes hacer escala en Vigo.
Esther ha sentido que no vaya la solapa de Rafael en su libro. Ayer nos mandó una carta del señor Vázquez, de Ed. Losada, en que éste le aconseja no cambiar la tapa por diversas razones, todas de buen sentido. Las cosas se pusieron así, ¡qué se le va a hacer! Esther está muy agradecida a Luis por su viñeta y por la ayuda en la edición. Gracias también por nuestra parte.
Adjunto una carta para Citania, pidiendo unos ejemplares del libro de Rafael. No sé la dirección. Acaso podéis llamar por teléfono, para que los envíen.
Hemos estado preocupados con Olegarita, que tuvo un gran trastorno de origen hepático. Ahora está ya mejor, y esperamos que pronto pueda recobrarse.
Está lloviendo furiosamente –ahora siempre llueve furiosamente–; pero al parecer Galicia es el edén comparada con otras regiones. Todos estos días la radio y la televisión no dan sino desastres en Córdoba y Granada.

Perdonad tantas molestias. Saludos a los amigos y para vosotros un abrazo de Rafael y

Carmen

1963-04-22 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 22/04/1963


Buenos Aires, 22 de abril de 1963

Querido Seoane:

Recibí tus dos cartas. Ya hice uso de tu corresponsalía, con pleno éxito. Está a tono con el informativo que habíamos inaugurado –un panorama mundial y nacional muy breve y adjetivado, que está levantando roncha. Lo tuyo fue especialmente elogiado por los pintores, aunque supongo que a algunos nos les hará mucha gracia, como no se la hacen mis comentarios. Romualdo Brughetti es director de Relaciones Culturales de la Cancillería. Hugo Parpagnoli es director del Museo Nacional de Bellas Artes. Creo que ya sabías que Rafael Squirru es director del Departamento Cultural de la Unión Panamericana. Fuiste seleccionado para la exposición de París, por un jurado en el que estaba Payró. Se ha detenido a unos cuantos frigeristas, entre ellos Merchensky y, al principio, equivocadamente, Ernesto Sábato que ya está en libertad. Yo preparo dos conferencias para ver y estimar sobre El alma en conflicto con la época (lo accidental y lo permanente, como oposición causante del desgarramiento actual). Me ha encargado Eudeba una serie de fichas para la carpeta en que tú participas, y quieren que les busque dinero para colección titulada Arte para todos, con sueldo y asesoría, pero eso de buscar dinero...
Vimos a Baltar, están bien. Díaz Pardo sigue enterrado. Dieste, en su gloria, a la diestra de Rianxo. Núñez Búa salió para Europa, contaba con verte. Di tu dirección a una dama que quería datos tuyos para un trabajo misterioso. Bonino, en Estados Unidos, y Rubbers, preparando las maletas hacia allá. Mándame tus colaboraciones horaonceñas. Y, mientras no me mandes el paisaje, etc., es tu deber, no lo olvides enviarme discos, catálogos, libros, cintas grabadas con veces europeas, reproducciones de tus obras, y sobre todo, mucha compasión por esta vida porteña obligatoria.
Como ves, puedo ser más telegráfico. No te hablo del resto de vuestros amigos porque, como es natural, sólo los veo para maldeciros en compañía nada sospechosa. La noticia triste: Murió Lorenzo Dominguez.
No está Marika en casa, así que os mando estas líneas sin que ella meta baza (como ves, Maruja, para llegar a tiempo, hasta por correspondencia tengo que andar solo). Pero también os maldice, deseándoos, como yo, mucha suerte.

Un largo abrazo.

Lorenzo

[Manuscrito:] P.D. Saludos a Petere , a Amparo si la veis, a...

1963-05-17 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 17/05/1963


Madrid, 17 de mayo de 1963

Luis Seoane
Ginebra

Querido Luis:

A la vuelta de un viajecillo –el sexto en dos meses– para ver la “Medea” de Eurípides realizada en Mérida por el “Piraikon Theatron” y de una incursión fugaz en Elvas (Portugal) donde pasamos el día de ayer con mis compadres, me encuentro con la tuya del 13, largo tiempo esperada. Con Pepe Núñez Bua, que ahora está por Madrid camino de Sevilla nos hemos preguntado algunas noches –visitando el Madrid antiguo–, cómo no nos habías escrito antes. Llegamos el 14 de marzo a Valencia y el 17 a Madrid, después de darnos una vuelta por Ifach, Altea y Benidorm, lugar este último de nuestra “luna de miel” remota. Y desde entonces, pues a disfrutar de la tierra como podéis imaginaros, y a soportar los encuentros y desencuentros naturales de quienes vivieron lejos de ella, once años y medio.
Me alegra mucho que me recuerdes a Petere... El día de la inauguración en este del “Fondo de Cultura Económica”, tuve el gusto de charlar un rato con su mujer. Parece que la misma ha vuelto a Ginebra, sin tiempo para pasar un nuevo rato con nosotros. Cosa que lamenté infinito, por mi antigua amistad con el poeta, y porque la galleguita me produjo una impresión estupenda.
No me parece nada mal que continúes pensando en tus proyectos de edición y en lo conveniente de una exposición tuya en estos pagos. Yo voy tomando contacto con amigos de las artes, con galerías, etc., etc., pero no paso por ahora de ahí... No sé en realidad como enfocaré mi vida, vale decir, de qué manera ganaré lo antes posible mi urgente subsistencia. Pero te confieso que tengo una calma como millonario, sencillamente improcedente.
Con Trabazo, con Cristino Mallo, con otros pintores y con tantas gentes, voy haciéndote relaciones públicas. Cosa un poco inútil, pues aquí toda la gente con la que me encuentro, considera “naturalísimo” que los españoles peregrinos, sentemos un poco la cabeza y continuemos nuestra tarea por estos pagos.
La vida, mucho más cara de lo que supuse, sale triple que en América, pero cuesta bastante. Mi hija Isabel, deseando incorporarse al clan sigue anunciando viaje para noviembre, mientras su hermana Clara suspira por el Johnny lejano, y los pequeños –Myriam y Rafaelillo– preparan sus estudios con discreto entusiasmo. María, a quien virtualmente no veo, en vista de lo bien que la tratan –esta tarde, por ejemplo, está en los toros–, está radiante de satisfacción en su nueva –y un poco vieja– casa. El que te escribe, contento de haber hecho lo que hizo, ve las cosas con la calma que más o menos consiguió en la “trepidante Argentina”, de la que tenemos las peores noticias.
Conozco la edición de Seghers de que me hablas... No me parece la pena ni enfadarme: en literatura y en arte, las cosas desgraciadamente son casi siempre así, y no merece la pena de tomarlo en serio. Aunque...
Por mi parte, en vista de que Gonzalo Losada no publicará mi ESPAÑA ES UN SABOR, le he escrito una carta diciéndole que me diga algo definitivo, y copio mi libro para endilgárselo a TAURUS. Luis López Anglada, capitán de la correspondiente sección poética, me lo ha pedido con un afecto extraordinario. Veremos a ver.
De eso de la nostalgia, me parece estúpido hablar... Si no fuera porque tenemos en Buenos Aires a nuestra hija, y porque en aquel “pandemónium" tenemos muy buenos amigos, no nos acordamos ni del santo de su nombre. Es decir; no nos acordamos durante el día... Porque todas las mañanas leemos en la prensa lo que allí pasa, aparte informes directamente por el correo, de lo que pasa, no pasa y puede desgraciadamente pasar...
Escribí a Rafael Dieste anunciándole que habíamos llegado. Aún no me ha contestado. He visto cosas de Arturo Serrano Plaja en Poesía española y en los Papeles de Camilo José Cela, a quien he entregado algunos poemas de mi nuevo libro. También entregué un par de cosas a José Ortega para la Revista de Occidente, cuyo segundo número –segunda época– está en los quioscos. Debería entregarme el “colaboracioneo” por lo menudo, con el fin de ganar y no gastar, operación a la que entusiásticamente nos dedicamos. Pues aunque la vida está por las nubes, sobre todo para quienes no ganamos aún las 20.000 pesetas imprescindibles, esto es un ir y un venir; un llegarse a Logroño a celebrar la llegada de la primavera; es un pasarse la Semana Santa en la sierra y un acercarse a La Mancha, a Toledo, al Escorial, etc., etc., que nos tiene enloquecidos.
Nos han llegado noticias de Buenos Aires referentes al divorcio de Noemí Gerstein y Franco Di Segni, así como de la escena que se organizó el día que el concreto Capristo sorprendió a su señora esposa en delito de adulterino... Porque vienen constantemente gentes de aquellas latitudes –los Trosman, la directora de El Pórtico, la hermana medio polaca, medio brasilera de Alicia Giangrande, etc., etc– que son portadoras de tan extrañas nuevas. Ya sabréis que Squirru está en Nueva York, encargado de la Dirección de Asuntos Latinoamericanos, o algo así, de la O.E.A. Y que Romualdito Brughetti ocupa el cargo que antes tenía en el Ministerio de la Plaza de San Martín, el bueno y un tanto extraño Francisco Luis Bernárdez, actual embajador de Argentina en Portugal... Hugo Parpagnoli dirige el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Y como consecuencia de estos y otros sucesos, el bueno de Héctor Blas González no contesta a una carta mía en la que le solicitaba noticias de mi “Spilimbergo”. Nuestro buen amigo vive en París, Rue Henrion de Pensey 23, distrito 14, según me informó en el Gijón el amigo Burnichon, editor barbado. A quien un día me encontré de palique con el enfurecido Arturo Soria, compañero matutino de Pepe Bergamín, en Loto, bonito local de la calle Serrano. Me dicen que Rosa Chacel pasa temporada en Madrid y que regresa a los Nuevayores. (Yo no la he visto). El amigo Burnichon dijo también que nuestro entrañable Lorenzo Varela piensa venirse con Marika a las Españas, cosa que yo realmente no creo... Mi hija me manda a veces Primera página y leo cosas suyas. Aún no he escrito al galaico y enloquecido muchacho, como me pidió al final de una temporada argentina durante la que tan mal cultivamos nuestra amistad después de nombrarme corresponsal de su semanal emisión radiofónica...
Escribo poquísimo, como me lo sospechaba. Los poemas “cotidianos” que por las buenas me salen, y alguna colaboración para El día uruguayo y La prensa bonaerense. La parte económica, me resulta desoladora... Mil pesos argentinos, que es lo que siguen pagando los Gaínza Paz todavía, se convierten en 432,90 pesetas. (Aquí, parece que pagan 500 con alguna facilidad, y los colegas no están conformes). Paco Leal Insua solicitó mis servicios como director de Mundo Hispánico, pidiéndome una cosa sobre la Antología de Sorolla que se celebra en el Casón del Retiro. Y...
La casa, que en principio nos parecía horriblemente pequeña, va ajustándose a nuestra destartalada y un tanto híspida idiosincrasia. A ella llegan amigos, conocidos, cartas y telefonazos... Está manga por hombro, porque como os digo, no nos queda un minuto para respirar plácidamente. Aunque sospecho que el cuarto desde que os escribo, con algo de rastro madrileño o de “mercado de las pulgas” parisino, se ordenará próximamente... Todos los amigos situados nos llevan y nos traen con sus coches... Uno, como me decía en Buenos Aires Julián Marías, tendrá que pertenecer a “infantería” mientras las cosas no varíen... En lo expansivo, arquitectónico y aparente, España ha variado de manera considerable en estos once años y medio. En lo otro, ni parole de plus... Las gentes, más dispersas y desparramadas como consecuencia de las exigencias vitales, van apareciendo con una cordialidad y generosidad generales, que a mí me honran y sorprenden. Pero si te he de ser franco, mucho me temo que cuando uno comience a buscar el corrusco las cosas no sean tan plácidas. Se me ha sugerido hacer la crítica de arte mensual en Índice, aunque no he concretado nada... Hablé con los Bioscas, sin que mis entrevistas cuajaran en ningún resultado... Como yo me vine dispuesto a todo y pensando que pasarían seis meses hasta que nuestro caudal familiar y creador se encauzara no grito S.O.S... Pero, sólo los ricos como vosotros –no me peguéis–, que llegaréis con dinero fuerte, encontráis esto fácil y posible.
Un día aparecen por el café Pucciarelli y el Greco, personaje este último que vive, protesta y dice que pinta en casa de Manuel Viola. Otro, se me asegura desde Buenos Aires que Barragán llegó, taciturno y maltrecho... La vida sigue, queridos Maruja y Luis, y vuestro amigo de hace algunos años, está siempre encantado de reencontraros. No necesita jurároslo.

Enrique Azcoaga

1963-06-03 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 03/06/1963

Madrid, 3 de junio de 1963

Luis Seoane
Ginebra

Querido Luis:

Contesto a la tuya del 28 de mayo, después de “refeccionar”esta pobre máquina mía... El sábado último tuvimos la alegría de cenar con Esther y Lipa Burd, circunstancialmente en Madrid, por cosas de negocios... Están muy contentos pensando que podéis llegar a ésta el 15 de junio. Pues el 18 toman el avión para Barcelona, después de recorrerse el norte español, tarea que iniciarán dentro de tres días. (Hoy quedaron en llamarnos para ir a ver el Arte de España y América. Y no sé por qué, aún no lo han hecho...)
Con Trabazo te dedicamos grandes parrafadas, cuando este reajuste enloquecido y enloqueciente, nos permite a María y a mí bajar por los “Gijones”. Por este mismo correo, informo a Rafael Dieste –aunque supongo lo estará– de tu próximo arribo. Pasado mañana inaugura en Prisma –donde la hizo Laxeiro– Mercedes Ruibal, que me escribió recientemente de Vigo. De novedades argentinas, aparte las citadas, no tengo que hablarte más que de la llegada a Madrid de Enma de Cartosio...
Comprendo perfectamente lo que me dices en la tuya. Si mi “reinstalación española” no me está resultando nada fácil, ¡imagínate como te lo va a resultar a ti! Confío, sin embargo, Luis en tres de tus valores, y por este orden: en lo que vas a realizar en el Castro, en la calidad de lo que traes hecho y en el empuje tremendo que siempre te ha distinguido. Con Blum lo comentábamos, y aunque conveníamos que este país no está nada fácil ni para Barraganes ni para otros “anes” o “agas”, creíamos que tu llegada merecía la pena. Y que no debes desanimar.
Esas ganas de venir a España para trabajar en no sé en qué, me parece lo más interesante. ¡En eso estoy yo...! Y no importa que aún no haya vendido una escoba. Una pereza tremenda y un afán escueto de vivir me tienen como “en el barco”. ¡Pero ya saldremos de todo! Cuando pertenecemos a los que nunca decimos: “¡Ya triunfaremos!”
Las chicas están trabajando y estudiando. (Por el trabajo les dan cantidades miserables) El Rafaelito, a trancas y barrancas con los estudios. María tiene enormes deseos de ir de compras con Maruja, de pasear con ella, de charlar de lo divino y de lo humano…De manera que con esto y con nuestro afán de “trabajar en lo que nos echen”, pueden fundarse simpáticas perspectivas.
Llegó Casona para celebrar las 200 representaciones (400.000 pesetas) de su Barca sin pescaor. Esta noche el teatro de Cámara recuerda a Ramón Gómez de la Serna representándole su Corona de Hierro. Sabrás que Luisa Sofovich ha aparecido como pimpante colaboradora de Arriba a la muerte de su esposo. Sorprendiéndonos profundamente a quienes hace años la tratábamos...
Lamento la situación de los argentinos y españoles que por ahí residen y de los que me hablas. ¡Peor para ellos! Eso de pertenecer a la legión extranjera de la burguesía es cosa que hacen muchos españoles, argentinos, finlandeses y hasta judíos... Yo no entiendo una palabra de muchas actitudes, riéndome serenamente de ellas. Porque uno, aunque mal le esté decirlo, no pueda vivir adherido a otras convicciones que a las que de siempre le han nutrido... El paréntesis de “lo moderno” va resultando demasiado largo. Y los modernos se hacen del Opus Dei, de la O.N.U de la O. I. T., etc., etc., porque esto de vivir de lo que a uno le echan, no es por otra parte nada simpático.
Nos encontrarás en Madrid cuando vengas, viejito, porque eso de veranear no es palabra para los Azcoaga. ¡Ya veranearemos por los mares a primeros de año! Se me hablaba el otro día de 15 días en Benidorm baratitos. Pero los “empleos” de las hijas, los estudios del bigardo y la “iliquidez” amenazante de nuestra economía, dirá la última palabra; vale decir: “no hay veraneo”. De manera que aquí nos tenéis para recibiros con el cariño y la amistad que siempre os ha tenido el clan.

Azcoaga

1963-06-05 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Xenebra
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 05/06/1963


Ginebra, 5 de Junio de 1963

Sres.
Carmen y Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Estamos a dos o tres días de marcharnos de Ginebra, donde estuvimos viviendo estos tres meses con escapadas a las otras ciudades suizas y a la Savoya y al Delfinado en Francia. Trabajé bastante, pinté, y quedan organizadas algunas muestras para el otoño o invierno que viene, aparte de haber establecido relaciones con una Galería muy importante de aquí, Galería Edwin Engelberts, dedicada a grabado, que va a representar mis obras de este género en Europa. En todo este tiempo no hemos escrito a nadie, dejando el escribir de un día para otro hasta ahora, que estamos en vísperas de nuestra ida a España. A mediados de mes estaremos en Madrid y después de estar con mi hermana en Gijón nos marcharemos a Galicia. Calculamos estar en La Coruña a mediados de Julio y entonces os iremos a visitar. Nuestra pretensión es hacer lo posible por quedarnos en España. Las noticias que vienen de Buenos Aires son tremendas. Se calcula que actualmente hay aproximadamente un millón de desocupados. Por aquí pasaron hace pocos días María Teresa y Rafael con Aitana, que van a vivir a Milán y las gentes que pueden dejan Buenos Aires. Por ellos supimos noticias desastrosas. Pero ya hablaremos de todo esto. De aquí a Julio casi seguro que todo empeorará allí y nadie crée que las elecciones se realicen. De Suiza no podemos sino decir que nos gusta mucho, pero, para vivir, creemos que más el norte, Basilea.

Por hoy nada más que estas pocas líneas. Tenemos la esperanza de veros pronto. Un abrazo grande de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1963-07-16 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 16/07/1963

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.

Julio 16 de 1963

Sr. Luis Seoane
Madrid

Querido Luis:

Estaba todavía, creo, en Brasil cuando llegó tu carta del 4 de mayo. El regreso me fue demorando la respuesta por las muchas preocupaciones profesionales que por mi ausencia se agolparon y más que eso, que es peripecia menor, por la podre que se nos mete dentro del ánimo, la podre de este pobre rico país, con centenares de miles de desocupados, y centenares de empresas comerciales y fabriles en estado de quiebra y el deterioro que ya tiene incidencia personal.
En Brasil vi a viejos amigos, conocí nueva gente y asistí a un espectáculo político insólito con motivo de la conferencia de solidaridad con Cuba. Es un país curioso, de tajantes contradicciones. Río, una ciudad de edificios monumentales, tiene 750 mil personas viviendo en favelas. San Pablo, un Estado cien por ciento capitalista y Pernambuco con ganas de darse una hechura socialista. La dialéctica tiene contemporaneidad y es sucesiva a la vez.
Y aquí, qué ocurre?
Aquí, hasta las amistades se deterioran. Es difícil saber a veces cuáles son los ingredientes que las sustentan. País sin solera, sin tradiciones, mezclado de abajo arriba y viceversa con nostalgias de todo tipo y esperanzas interferidas por una incertidumbre nada metafísica sino real y persistente, con ganas de introducir grandes cambios y sin voluntad para realizarlos, lo poco que se hace parece un milagro si no fuera que nos consta que es obra de un puñado de hombres. Siempre es un puñado el que hace punta. Los demás esperan. Pero, en este país casi todo está corrompido. Y los militares son los seres más anacrónicos del mundo. Doy por supuesto que son otras muchas cosas. Pero son gentes que se han quedado en mitad de camino. Habrá cosa más anacrónica que el indumento con que se visten? Cosa más dura, más rígida, más encolada que las charreteras, los ribetes dorados, blancos, azules, especie de arabescos de sastrería confiteril, que los hace más anacrónicos que los sus curas con sotana? Y así por la mollera, con ideas de nada o nada de ideas, reviejos y rellenos de aserrín de la peor madera. Así nos va!
Vi El ángel exterminador, de Buñuel. La encerrona que Buñuel muestra como símbolo de la burguesía, es formidable. No puede salir. Cuando sale es para volver hacia atrás, desandando el tiempo, y yendo a la iglesia, que también es encerrona; y cuando quiere salir a la calle, la calle es otra encerrona con gentes que disparan delante de los tiros de los policías que son los que sostienen, en definitiva, la gran encerrona. Y todo ello es una apariencia barroca muy de España, muy de país en que sobreviven los varios estilos de varias épocas, superpuestos y mezclados. Pues en eso estamos y con ganas de salir de nuestra encerrona. Y con complejo de huida, que es cosa peor. Y ya la padecemos. Más de 2.000 técnicos o que lo pretenden salen mensualmente del país. En qué vendremos a parar?
Yo creo que iré a pasar un par de semanas a Chile. Me iré. Hay que cambiar de aire mientras se pueda. No es remedio que cure, pero es cataplasma o calmante de unas horas. No van las gentes a pasar el fin de semana a otra parte que la de sus afanes? Pues a mí me han entrado ganas de un año sabático. Y para eso me estoy preparando con la voluntad. Ya que creo que, si no me rompo una pierna o no me sigue subiendo la presión arterial (me está subiendo y es por esta puñetera vida) en enero hago mi viaje. Entonces nos veremos.
Tuvimos elecciones. Veinte y cuatro horas antes de la elección se detuvieron las artimañas del gobierno militar. Quienes decidieron votar en blanco fueron desoídos. Se pensaba que votarían en blanco más de 3 millones. Votaron menos de un millón y medio. Fracasó Perón. Fracasaron los jerarcas de la CGT. Fracasó el PC. Bueno! Y como Alende se largó solo, fracasó [Arturo] Frondizi y el Frente Nacional con [Rogelio] Frigerio, etc. Ganó la UCR del Pueblo. Las gentes decidieron el destino temporario del país en 24 horas. La desobediencia ha sido beneficiosa. No me hago ilusiones, pero soy optimista. Mi optimismo es más subjetivo que objetivo. Sigo temiendo a los factores del poder. Con todo, ciertas cosas habrían cambiado. [Arturo] Illía es parco pero contundente. Pienso que no tiene conciencia cabal de lo que le espera. Se dice que las fuerzas armadas están conformes con Illía. Los ucristas Alende (1.6 millones de votos) votarán por Illía. Los democristianos (más o menos 30 electores) también. Otros partidos menores. Udelpa tuvo un millón trescientos mil votos. Udelpistas y demócratas progresistas. La Cámara de Diputados tendrá diputados del pueblo, de la UCRI, cristianos, conservadores, socialistas de los dos partidos, udelpistas, demoprogresistas. Si no salimos adelante, padeceremos, días más días menos, una tragedia. La promesa del radicalismo del pueblo es tajante: nulidad de los contratos petroleros por decreto, desvinculación del Fondo Monetario Internacional, revisión del puerco asunto de SEGBA. Fácil de decir, menudo engorro real. Pero el pueblo está de acuerdo con eso. Casi la totalidad de los partidos. Creo que podríamos salir con bien. Pero habrá que tomar medidas de tipo constructivo. Illía-Perette declararon que tendrían relaciones comerciales con los países socialistas. Mencionan el caso del Brasil. Todo es, pues, posible y algún beneficio saldrá de tales planes. También prometen la derogación de las leyes y decretos limitativos de la libertad. Cuando Illía decía hace unos días eso mismo, el P. E. daba un decreto reglamentando la persecución, al detalle, de los comunistas. Una cosa tan estúpida como sádica nunca vista. Cosas como ésta confunden y desasosiegan.
Te refieres a Gris y a Zurbarán y dices que el blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos pintores. Yo recuerdo la serie de apóstoles de Zurbarán vista en un convento o sala capitular de España y solo recuerdo los amarillos castellanos. Los grises exaltados y de color pizarra de Gris también recuerdan los páramos acerados de Castilla y ciertos lugares de la geografía de España, de León a Lugo. Los recuerdos del Paul Klee, a que te refieres, corresponden a marzo de 1933, cuando volvía de Italia, Francia y Alemania. Fue en este último país donde los había visto. Ya estaba Hitler, ya la gente empezaba a huir. Recuerdo una noche del Romanischer Café, con las caras silenciosas y llenas de espanto de los amigos con quienes conversaba. Fue entonces que conocí a Rafael [Alberti] y a María Teresa [León], en la cripta de una cervecería, después de haber oído una conferencia de Margarita Ken1 (Puede ser?) o de María de Maeztu (Puede ser?). Rafael y María Teresa regresaban de Moscú. Eso era todavía posible. Yo regresé a Génova a encontrarme con Mony [Hermelo] y Polilla [Frontini hijo]. De ahí pasamos a París. También en esta ciudad el caso Hitler producía estremecimientos profundos. Recuerdo una conversación en casa de Geneviese y Simone. Una conversación llena de dramatismo que anunciaba la próxima guerra. Lo que nadie entonces olfateaba era la guerra de España. Cuando volví a España a principios de 1935, estando en Barcelona, la gente sentía ya en la boca el gusto amargo de los acontecimientos y preanunciaba algo grave. En París conocí, sin tratarlo, a [José] Calvo Sotelo.
Tenía una hija como de 13 o 14 años, hermosísima. Polilla la trató. Entonces tenía 5 años. Yo la miraba como catador de belleza. Tendría ahora más de 40 años. Los 30 años más han pasado desde entonces, llenos de dolor y de inestabilidad, y de ni saber que pasa el día siguiente. Así se nos ha ido el tiempo. Cuando días pasados leía el primer número de la nueva época de la Revista de Occidente (el mismo formato, el mismo tipo de letra, la misma composición y el mismo tipo de razonamientos) creí que el tiempo se había detenido. Por un rato me sentí feliz. Creí que todo lo pasado había sido mera fantasía onírica, una detención insomne. El artículo de Antonio Espina sobre Ramón, me transportó a los 20, 30 años; me sentí joven, casi recién nacido para recibir el fruto de la inteligencia creadora de un tiempo arremansado, quietecito y sin otras inseguridades que las de la natural duda del pensamiento mientras se construye y se expresa. No. Las cosas han sido terribles y nuestro tiempo una especie de detención maligna. Porque, aunque hayamos comprendido muchas cosas, las nuevas de la ciencia y la técnica que tantos cambios o modificaciones ha introducido, es tanta la urgencia del cambio mismo, tanta la inestabilidad que él introduce, tanta la preocupación por el pan cotidiano, tan escaso el remanso conversacional, tan limitada la esperanza concreta aunque sea ancha la esperanza en abstracto (el futuro espléndido del hombre, etc. etc.) y tantos los terroríficos instrumentos que han sido creados para una destrucción total del género humano, que todo tiene dimensión cotidiana, de ayer para hoy y de hoy para mañana. Además: ¡qué difícil es hoy entenderse con la gente! Porque: quién sabe ya escuchar? Los jóvenes se los lleva el diablo. Y a los viejos, el dogma o la esclerosis. Uno se va acostumbrando al monodiálogo o al diálogo con uno, o dos o tres amigos. Y si quieres hacer tu monólogo pensando en la multitud que estaría dispuesta a escucharte, se te ponen trabas en medio, y aún en esto, nunca falta un buey corneta.
Aquellas cosas que te habría dicho sobre Klee, Hofer, Sintenis y la pintura alemana de entonces, las repetiría. Tengo las imágenes como si hubiesen nacido ayer. Me dices que entonces me gustaba la pintura y que me fui apartando de ella. Me parece que no es exacto lo que dices. No me he apartado nunca. Lo que ocurre es que con los años que se me han juntado, andando y quedándome, y con la incertidumbre que la época introduce por sus cambios, cambios positivos, que son presente y futuro y cambios que no son ya presente y sí involuntario o voluntario anacronismo por no enfrentar el drama que transcurre en las horas que pasan, con todo eso, me deja frío cuando no me desconcierta el ánimo, lo que no es obra concluida sino reflejo analítico de la crisis del espíritu por incomprensión de lo que está a nuestro alrededor inmediato y mediato. Sólo la incomprensión es paralizante y todas las formas del arte que la denuncian son expresiones de un aristocratismo intrascendente, incomunicable o esteticista. El hombre debe darse entero, trasmutarse. Y no todos los hombres lo son cabalmente. Me gusta la pintura y la escultura. Pero me siento profundamente latino y quiero que la obra de arte, como una forma transmisora del espíritu del hombre, sea inteligible.
El arte que no trasmite algo, con implícita inteligibilidad, algo que, valiendo en el creador valga también para quien se lo destina, valga como sentido cabal y entero en relación con la enteridad del hombre, tal como es con todas sus dimensiones, me parece cosa de minoría en que se implica un tipo de elite elusiva de la humana responsabilidad. Lo del realismo socialista no nos fue explicado bien hasta hace poco. Pero yo había descubierto en mi viaje a la URSS que se trataba de una cosa que concierne a la ética del ser humano, frente a un cambio de sistema social, y no una estética. La estética se da por implicancia. (Te recomiendo que leas sin demora un pequeño librito del escritor y hombre de ciencia inglés [C.P.] SNOW que se titula Las dos Culturas y la construcción científica. Es un librito de no más de 75 páginas que no tiene desperdicio2. Allí hay algunas consideraciones que en mi opinión debe tener presente cualquier artista y escritor). Pero volviendo a eso del realismo socialista: diría lo que dijo Aragon una vez: existe el hombre socialista? O como dijo Huizinga: existió el hombre del Renacimiento tal como lo caracteriza Burkhardt? Todo es tránsito, cosa que viene con nuestro nacimiento, impregnándonos la psicología del alma, y cosa que va con ella hacia el futuro, siendo empero nuestro propio presente, más que como cosa inmediatamente comunicable, como refracción espiritual de algo que está en nuestro contorno con ímpetu de cambio y con implícita futuridad distinta. Naturalmente, el socialismo está dando que hacer y está a la vista. Y la ciencia y la técnica, también, y esto parece que pertenece al ser humano, no importando la etiqueta política o económica que tenga.
Cuando recuerdo el Museo del Prado, lo que más me asalta y me exalta es el Goya de los fusilamientos de la Moncloa. Cómo ha sido posible ese milagro “político” con el color? Y los estupendos cuadros de la Academia de San Fernando. (Ese si sabía y de qué modo!).
Expuso [Carlos] Castagnino. Yo había visto óleos suyos al año pasado en su casa. Me parecieron cuadros estupendos. Estaba allí el óleo magnetizando el cuadro y los colores finamente trabajados, como el poeta que, por las palabras, busca el más recóndito matiz musical. Esperaba ver eso. Pero sus cuadros, con temas de paisaje o figuras, con ímpetus expresionistas estaban velados por cierta opacidad que les da carácter descriptivo, lo que, a mi parecer es propio del claroscuro, que me impidió una comprensión cabal. La libertad que muestra en sus aguatintas estaba latente en esos óleos desiluminados. Pero el vuelo, la trascendencia, no diré misteriosa sino clarísima, poéticamente clarísima, que a mi juicio debe tener el color–aceite (los Goya, caray!) no estaba presente. Claro es que el espectador es un ser comprometido consigo mismo y en cierto modo un ser anacrónico. Pero hay quienes pueden liberarse de sus inercias porque son seres con sensibilidad poética y esperanzados en el hombre.
No, sí me gusta todavía la pintura. Y en eso soy un puñetero romántico. Me den en arte lo que ven mis ojos, pero mucho mejor que ellos lo ven y de modos diferentes, pero sin escamoteos y sin dolos. Como lo que es propio del mundo del hombre que hace historia para los demás, para que los demás la vayan viviendo y sosteniendo. Una historia en la que los hombres se puedan intercomunicar los unos con los otros y no una historia para una minoría espiritualmente parásita.
Estoy escribiendo sin saber dónde estás. Quería contestar tu carta y en realidad me he puesto a platicar contigo como solemos hacer cuando nos encontramos en tu casa, ese remanso de claridad y de amor en que Maruja es huésped principalísimo y tú un duende capaz de genialidades.
Gracias por tu carta. Un gran abrazo para los dos.

Norberto

[Manuscrito:] Acabo de saber por Sara donde están. Ah, Galicia! Deja unas flores junto a las tumbas de Eiroa y Maside, y recuérdame cuando te eches a andar por las rúas de Santiago. Me leyó tu carta. El “escarbadientes” de los pícaros del Siglo de Oro, hoy tiene 6 cilindros! Muy bien! Aquí ocurre lo mismo. Pero nuestros burgueses son más ladrones que en Europa. Abrazos a todos.
Estuve días pasados con [Antonio] Baltar. Siempre encantador. Ves a los Dieste? Abrazos. No dejes de ver a Antonio Espina y Pepe Bergamín. Y los abrazas en mi nombre. Salud! Saludos!

1 Parece una confusión entre Margarita Nelken y Victoria Kent, aunque debe tratarse de Margarita Nelken

2 El titulo exacto del libro de C.P. Snow es Las dos culturas y la revolución científica, edición original de 1959.

1963-08-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/08/1963

El Castro, 8 de agosto de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Hace dos semanas que no te envío noticias. Me fue imposible. Estamos en El Castro después de haber pasado unos días en Gijón con mi hermana y, aún trabajando, estoy detenido en la belleza de Galicia. Un día, la noche del fuego de Santiago, acompañados de Díaz Pardo y Mimina nos encontramos con Dieste y Carmen y os hicimos largas ausencias. Tengo la sensación de que como San Ero de Armenteira, Dieste deja transcurrir su encanto gallego y su despertar ocurrirá dentro de otro siglo. Aquí no se puede trabajar, pues falta tiempo para ver, para mirar, y un artista no puede tener otra personalidad que la de vagabundo. Un vagabundo más en tierra de vagabundos. Además a uno le gusta el rostro de las gentes y su acento y su humor. Subirse a un ómnibus es entrar a vivir la realidad de un capítulo de novela que ocurre sin tiempo preciso. Ya hablaremos con calma de todo esto. Hasta ahora estoy pasmado. A pesar del pasmo, están terminando de imprimirse en una imprenta de La Coruña El toro júbilo, una costumbre muy antigua del norte de Castilla que me sirvió para hacer siete grabados en madera y un breve prólogo. Quiero ahora empezar a escribir nuevamente a todos los amigos.
Ahí van unas noticias:
Georges Braque prepara un gran mural de 84 metros de altura y 25 de largo para una torre que está edificándose en París que cuenta con veinticuatro pisos destinada a Facultad de Ciencias. El mural de Braque ha de ejecutarse en mosaico con un tema figurativo que se desenvuelve de piso en piso. Situado el espectador demasiado cerca o demasiado lejos, no podrá ver el mural, sino en fragmentos. Sólo podrá ser visto completo desde cierto ángulo. Así la torre parisién, ejecutada en una arquitectura funcional, está llamada a animarse con una figuración moviente que cambiará, para el espectador, según los desplazamientos de la visión.
La nueva Facultad de Ciencias, según Jacques Michel que escribe sobre ella, será a la vez humana y monumental y constituirá un hiato a la vez racional y abstracto, dentro de un estilo donde jugarán las formas geométricas simples y como materiales básicos el acero y el vidrio. Poseerá un estilo internacional y su solo precedente será la torre Pirelli de Milán proyectada por Gio Ponti y Pier Luigi Nervi. Se trata, de acuerdo con Jacques Michel, de un estilo Bauhaus a la francesa. Escribe: “En los Estados Unidos después de practicar la arquitectura puritana dentro del espíritu del Bauhaus con Mies Van der Rohe, se comienza con Luis Kahn, Paul Rudolph y otros a descubrir la arquitectura del cemento y de los volúmenes expresivos. En Francia, la evolución es inversa: ella va del cemento de Perret y de Freyssinet al metal y al vidrio. Si bien la nueva Facultad de Ciencias de París parecerá tener veinte años de edad, su interpretación a la francesa con una intención de elegancia y de fantasía permitirá la contribución masiva de la pintura, la escultura y de una manera general del lenguaje plástico”.
Los arquitectos proyectistas de la obra son cuatro: Albert, Cassan, Coulou y Seassal y los artistas llamados a colaborar justamente con Braque, los pintores Manessier, Bazaine, Bissiere, Estéve, Lapique, Beaudin, Gishia y Lagrange, y los escultores Giacometti, Arp, Hadju, Adam y Etienne Martin. A esta obra se le denomina en París El Escorial de Halle aux Vins, el lugar donde se instala.
En el Museo de Grenoble, en el Delfinado francés, uno de los más importantes de arte moderno de Europa, se realiza estos días una gran exposición de Albert Gleizes, uno de los grandes pintores del cubismo y de sus más importantes teóricos, a quien Apollinaire atribuyó en su pintura rigor y majestad por los años del nacimiento y desarrollo de ese estilo.
En España, se divulgan los poemas de Sedar Senghor, poeta negro, del África negra. Nació en Senegal en 1906 y en uno de sus grandes poemas, La vuelta del hijo pródigo comienza con los siguientes versos: “Elefantes de Mbissel, por tus orejas, ausentes de mis ojos, oyen mis antepasados mi oración piadosa. Sed bendecidos, Padres míos, sed bendecidos! Los traficantes y los banqueros me han proscripto de la Nación”. La poesía de Shenghor es de la que se denomina comprometida, a la que ahora vuelven los jóvenes europeos luego de un largo período de gratitud y formalismo.
En El Castro, Galicia, se acaba de instalar la nueva planta de su gran fábrica de porcelana, donde se ejecuta la de más alta calidad actualmente de Europa. Su fundador, el pintor Isaac Díaz Pardo, es el mismo que instaló hace pocos años Celtia, de Magdalena, en la provincia de Buenos Aires. Se aspira además a que en esta gran fábrica funcione en el porvenir un laboratorio de formas con destino industrial al modo del de Ulm, en Alemania, que dirige el argentino Maldonado.

Éstas son unas pocas noticias por hoy. Trataré de regularizar mi colaboración. Un abrazo a todos los amigos a quienes prometo escribir y uno grande para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-08-23 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 23/08/1963


Buenos Aires, 23 de agosto 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

¡Condenado! He recibido al fin una carta con sabor a Atlántico. Ola va, ola viene, veo que te dedicas a la más absoluta pereza con la más intensa actividad. ¡Qué pasa en las playas gallegas que todo Cristo se contagia de Dieste! Hay a la vista mujeres, sino diría palabrotas. Todo el mundo protesta contra vosotros, y yo, desde luego, echo leña al fuego. Me imagino vuestra felicidad, desgraciados.
Algunas noticias. Premio Nacional de Literatura: Manuncho Mujica Lainez. Premio Nacional di Tella: Macció, y Nacional: Noé. Espantoso. Lo mejor, un cuadro daumiesco de Seguí. Con eso, te darás una idea. Está de paso por Buenos Aires Torres Aguero. Rapado como un monstruoso monje budista y hablando en zen. Expone en Bonino unas caligrafías hechas como si tuviera el mal de San Vito. Se vuelve a París estos días para siempre. Yo supongo que hasta que se convierta en mahometano. Yo he publicado con grabados de Romberg –que está haciendo una muy bonita exposición de grabados en madera en la Galería Nueva, y que es la persona de Buenos Aires que más admirablemente entendió tus últimos cuadros –una carpeta con los poemas que tú conoces de mi Homenaje a Picasso. Ya la recibiréis.
Sigue mal Aída, se cree difícil que pueda recuperar el oído. Falcini, muy bien (le adquirió una escultura el Museo de L´Hermitage) y estuvo muy bien en un reportaje que le hice en Hora Once. Laxeiro es candidato a vicepresidente de la Sociedad de Artistas. Pinta poco, reinsistiendo como siempre. Bonino abre galería en New York, en Madison Avenue. Yo hablé sobre Rosalía en gallego en el Centro, y al parecer, quedaron muy conmovidos los Pradas y Villamarines. Hora Once es todo un éxito. Acaba de pedir Larousse que le pongamos dos avisos. Si no fuera por la deuda que venimos arrastrando, ya daría alguna ganancia. Marika y los chicos, insoportables como siempre. Ariel, haciendo las joyas más bonitas de la Argentina. Los otros dos con tendencia hacia la normalidad. Yo, hacia la anormalidad y muerto de envidia pensando en las playa de La Coruña, desde un día húmedo de este Buenos Aires fantasmal.

Un abrazo para ti y para Maruja, y saludos a los amigos.

Lorenzo

[Manuscrito:] Va dictada, sin corregir

1963-10-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/10/1963



Madrid, 8 de octubre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Lorenzo:

Hace dos semanas que no te escribo. Estuve antes de volverme a Madrid. En Santiago, Vigo y en Rianjo con Dieste. En Vigo, hemos estado con Melella. Antes lo encontramos en Santiago de casualidad al pie del Pórtico de la Gloria, escuchando atentamente a un guía que le ponía nervioso. Fue una sorpresa. De mí no puedo decirte nada más que la exposición de grabados en La Coruña fue un éxito. Se publicaron como una docena de artículos laudatorios alrededor de ella y vendí 22, justamente cuando más falta me hacía vender algo, pues estaba quedándome sin dinero. El 25 de noviembre se inaugura la muestra de Madrid, óleos y grabados.
No sabemos apenas nada de Buenos Aires. Recibí por Melella tu espléndido poema de Picasso. En Vigo, lo leyó Del Riego en voz alta a un grupo de amigos y escritores entre los que estaban Celso Emilio Ferreiro y Emilio Álvarez Blázquez, a quienes gustó mucho. Nos acordamos siempre de todos, de Marika, para quien descubrimos a cada paso objetos curiosos, no sabemos si verdaderos o falsos, destinados al turismo externo e interno; de todos los amigos comunes, Scheinberg, Falcini, Sofovich, Kornblith, etc., y hasta de Lala y Laxeiro que no se dignan a contestar a las cartas, pero a quienes, a pesar de esto, escribiremos nuevamente cualquiera de estos días. Ahora ahí te van unas cuantas noticias.
En la plaza de Santa Ana de Madrid, entre tiendas de antigüedades y comercios de diversa índole, continúa instalada la cervecería y el café El Cocodrilo, que se conserva en su interior un precioso mural del gran dibujante humorista español Luis Bagaría, fallecido en su destierro de Cuba alrededor de 1940. El tema de la obra lo constituye una especie de aventura sentimental entre un violinista y un cocodrilo en un paisaje paradisiaco poblado de los más diversos animales a los que Bagaría provee, aún a los más salvajes, de gestos bondadosos. Han pasado casi treinta y cinco años desde la ejecución de este mural y continúa siendo una de las obras más bellas del Madrid contemporáneo por la maestría y gracia del dibujo y por lo sabiamente entonado del color. Lástima que la humedad ha venido atacando implacablemente la pared y nadie parece cuidarse de esta obra, olvidada en un Madrid en la que se edifica constantemente desde hace pocos años y cuyas paredes se vienen cubriendo de murales en general del peor gusto. Bagaría está olvidado. Los jóvenes no saben nada de su existencia y, sin embargo, fue uno de los más grandes dibujantes del mundo anterior a la última guerra.
Con motivo del XXIV festival cinematográfico de Venecia, el director de cine español Berlanga escribe en una carta dirigida a una revista literaria española: “El palmarés sigue siendo respetuosamente administrado por ese entente franco-italiano que desde hace años funciona tan de maravilla a base de Yo Te Doy Una Cosa a Ti, Tú Me Das Una Cosa a Mí...” Berlanga presentó su última película El verdugo, muy elogiada por la crítica italiana de todos los matices políticos y para el Corriere della Sera, por poner un ejemplo: “Un verdugo español decapita al film de Resnais”.
Gabriel Celaya, el poeta español, rectifica en una carta la traducción hecha por un colaborador de La Estafeta Literaria de unas declaraciones al periódico Avanti de Italia. El traductor le hace decir, refiriéndose naturalmente a España, “La juventud está con nosotros y no con la política protegida del Estado” y Celaya dijo: “La juventud está con nosotros y no con los poetas protegidos por el Estado”. En ambos casos, la posición de la juventud parece cierta.
Le Figaro Litteraire comenzó a publicar la correspondencia inédita de Lawrence Durrel y Henry Miller. La titula de apasionante. La correspondencia nació en 1935 cuando Durrel tenía 23 años de edad y a raíz de haber publicado Miller Trópico de Cáncer, Durrell le expresaba su admiración a Miller por el libro. Se conocieron personalmente en 1937 y Durrell saludó al gran escritor norteamericano como a un maestro. En la primera carta, el escritor inglés escribe: “Saludo en Trópico de Cáncer al manual de mi generación”.
En la antología (apócrifa) de la poesía francesa próxima a aparecer en Poche Club, de Charles Pornon. Se publica el siguiente breve poema de Jacques Prèvert titulado Lección de geografía:

La mar es una gota
de agua
rodeada de agua por todas partes

Esto es todo por hoy. Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti. Un gran abrazo a todos. Escribe. Otro abrazo de:

[Seoane]

1963-10-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Sara Pagano
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 08/10/1963


Madrid, 8 de octubre de 1963

Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Llegamos hace unos días a Madrid después de haber pasado en Galicia, en La Coruña, dos meses y medio aproximadamente. Hice una exposición de grabados con gran éxito y publiqué allí dos álbumes de grabados en madera, uno con tema de costumbre castellana y otro sobre una leyenda gallega. Tuve dificultades –vencidas– de las que hablaré al regreso, o Díaz Pardo, si vuelve antes que yo. De estos álbumes le envío 10 ejemplares de cada uno, por correo ordinario, para tratar de venderlo ahí, si me hace el favor, entre las gentes que pueda interesarles. El precio de cada uno es de 500 pesos. Su tiraje son cien ejemplares. El 25 de noviembre expondré en Madrid, en el Museo de Arte Moderno, 35 cuadros y unos 60 grabados. Hasta ahora no encuentro entre pintores y escritores, los que no conocía de antes y eran amigos, más que muestras de afecto y cordialidad. En Galicia fué emocionante. En vísperas de venirme a Madrid catorce compañeros de Facultad que viven en La Coruña y pequeñas ciudades de alrededor, me ofrecieron una comida que fué conmovedora. Todo esto no me hace olvidar a todos los amigos de Buenos Aires. En las críticas se han dicho muchas cosas entrelíneas, pero todo esto es para hablarlo. Al llegar a Madrid me encontré con su carta del 13 de setiembre, detenida en correos y me apresuré a hacer la gestión en el Banco Urquijo resolviendo todo muy bien. Le agradezco mucho, Sarita, las molestias que le ocasioné y las siento. Tuvo la culpa de todo esto según parece un empleado del negocio de mi cuñado, que me dió por desconocido sin consultarlo. Pero todo está ya resuelto. Este dinero me viene muy bien, pues a pesar de haber vendido muchos grabados en La Coruña tengo que afrontar ahora una cantidad respetable de gastos para la exposición de Madrid y resistir por lo menos hasta Enero. El encargo a Falcini del monumento a De la Torre, que espero esté concretado, me parece el homenaje mejor que le puede tributar Buenos Aires a un gran artista como Falcini. A nosotros nos puso muy contentos la noticia. Mañana o pasado le escribiré a Falcini y también a Scheinberg, les debo carta a los dos. Madrid está como ciudad muy bella y la gente continúa simpática y disimulando lo que puede su pobreza, pero nosotros sentimos nostalgia de Galicia, de sus montañas, de sus bosques, de su mar. Hemos estado en Rianjo con Dieste y entre pescadores. Uno de éstos me preguntó: “¿Sabe Ud. como podría conseguir El viejo y el mar de Hemingway? Es un pescador de edad con el rostro muy curtido de sol y yodo y los ojos azules. Sabe muchas cosas. Es un sabio y es, además, un filólogo nato. De él aprendí curiosas relaciones idiomáticas del gallego y el castellano, aparte de enseñarnos como se extienden las redes para la pesca de la sardina y se rastrea el mar para los berberechos. Tiene soluciones sociales muy justas para aplicar en su pueblo, si él pudiese, mejorando la vida de los pescadores y de la población.
Esto, Sarita, es todo por hoy. Escríbanos. Algunos amigos dejaron de hacerlo y no tenemos apenas noticias de Buenos Aires. Nosotros les recordamos a todos y a todos les enviamos un fuerte abrazo. Felicitaciones muy cordiales para Rosanita al mismo tiempo que para usted. Nuevamente abrazos:

[Seoane]

1963-10-09 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 09/10/1963


Buenos Aires, 9 de octubre de 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

Todos nosotros nos alegramos mucho del éxito de tu exposición de grabados en La Coruña. ¿Cómo nos mandaste algún recorte de diarios? Todos quieren saber cuáles son tus planes: si expones en Suiza, si se concretó la muestra en el Museo de Arte Moderno de Madrid, en qué fecha piensas regresar a Buenos Aires, etc.
El viernes de la semana pasada me llamó Sofovich (feliz padre de un robusto varón) y me preguntó qué era de tu vida y adónde se te podía escribir. Al parecer, Sarita Falcini te hizo un giro de 500 dólares hace ya unos meses y él, Sofovich, un envío de 10.000 pesos, de la Hebraica, y no saben nada acerca de su recepción. El primer giro, el de Sarita, se hizo a través de la banca Urquijo. El envío de Sofovich, creo que a través de una persona de confianza. No dejes de escribirles, pues están muy preocupados. Y, por si acaso, en tu próxima carta a mí, dime algo al respecto, por si ellos no reciben tu correspondencia.
He tardado algo en escribirte porque esperaba resolver un problema que se me planteó en Hora Once: creo que como consecuencia de sucesivas entrevistas a Falcini, Castagnino, Inda Ledesma, Teatro IFT, etc. Además uno de los socios de la agencia con quien nos entendíamos, después de no trabajar nada la publicidad durante todo el año, al parecer se alzó con la poca plata reunida por su pereza y desorden. Aproveché la ocasión para librarme tanto de la ineficacia y descuidismo de la agencia, como de la pésima calidad técnica de Radio Mitre. Estamos ahora en Excelsior, y, además de tratarse de una emisora mucho más importante, hay un enorme respeto por la audición y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Después de un mes de estar ausentes en el aire, reaparecimos con gran éxito el domingo pasado. Con dos avisos que tenemos –Peugeot y Larousse– cubrimos el costo del espacio. Un par de avisos chicos nos alcanzarán para los gastos menores. Y, lo más importante, es que las agencias de publicidad se refieren al programa hasta con admiración, y algunas de ellas ya anda buscando contacto conmigo. Pero a mi lo que más me importa es una conversación que tuve con el jefe de Relaciones Públicas de Peugeot sobre la posibilidad de hacer Hora Once, además de en radio, por televisión el año que viene: no lo comentes con nadie de aquí para que no haya interferencias. El pobre Scheimberg, tras la sordera de su mujer, pierde el puesto en banco Israelita, pues éste se cierra. No sé si te dije que Bonino está montando Galería en New York. A Willy le encargan la crítica de arte semanal en Crítica, que por fin aparece estos días. También saldrá otro diario de la tarde –El Siglo– bajo la dirección secreta de Timerman y editado por Haynes. Romero Brest ha renunciado al Museo Nacional, aprovechando una exigencia de Quirós –reclamaba dos salas para su donación– para salir por la puerta grande y aceptar el cargo de Director oficial de arte de la Fundación Di Tella, con un sueldo que se calcula es menor de 75.000 pesos mensuales. Parece que hay grandes proyectos (¿cómo siempre?) por parte de las nuevas autoridades. Se habla de dos equipos culturales que procuran llegar a un acuerdo para convertirse en uno solo: el equipo radical, representado por un tal Linares, y el equipo católico, pero amplio, representado por Blas González. ¿Qué tal los Melella? ¿Os dieron mucho trabajo? Me cuenta Azcoaga que andaban enloquecidos por Madrid hace unos días. Recibí una carta alentadora de Valentín Paz Andrade, y una postal Magdalénica de tu carcelero Díaz Pardo.
¿Habría algún modo de tener una idea de tus proyectos y de mis posibilidades hispánicas? Me dice Paz Andrade, creo, que Blanco Amor vuelve a Buenos Aires para liquidar sus cosas y regresar a España definitivamente. Casona hizo declaraciones en Madrid confirmando su instalación hispánica definitiva. Por aquí anda Marcos Ana: estoy rompiéndome la cabeza para ver cómo llevarlo a la radio.
Y no sigo más por hoy. Estoy con toda la fatiga de estos años sin veraneo encima y ya sueño con el mar, pero de día. De la alergia, estoy muy bien, mientras no intento recuperar alimentos. Espero que no te demores mucho en tu respuesta, por mí y por la gente, que está un tanto desorientada con respecto a tus planes.

[Manuscrito:] Saludos a los Díaz Pardo y a todos los amigos. ¿Qué proyectan los Dieste? ¿Qué pasó con Souto?
Chau.
Un abrazo para vosotros de Marika y mío.

Lorenzo

1963-10-16 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro en 16/10/1963


Madrid, 16 de octubre de 1963

Sres. Laxeiro y Lala de Prada
Buenos Aires

Queridos Laxeiro y Lala:

Hace tiempo, meses, os hemos escrito varias veces y no hemos recibido respuesta alguna vuestra. Vuelvo a hacerlo ahora con la esperanza de que nos pongáis unas líneas diciéndonos de vuestra vida y de la de Buenos Aires. Llevamos en España desde mediados de junio. Hemos estado tres meses aproximadamente entre Asturias (12 días), y Galicia. Expuse en La Coruña con gran éxito y ahora, dentro de poco más de un mes, lo haré en Madrid, el 25 de noviembre. Pero no es de mí ni de nosotros de lo que quiero hablaros, sino de Galicia y de Madrid. Si algo asombra al que pasa muchos años fuera de España, como en mi caso, es la grandeza de su pueblo, como esta grandeza permanece a pesar del infortunio social y político en que vive. La vida, en general, es durísima para todos, pero a todos les queda tiempo, cortesía y algo material, que sacan de no sabemos qué sacrificios, para ser solidarios con otros y desde luego con el que llega para estar con ellos. Es un pueblo solidario cuando quien ese les acerca comprende su desgracia, su diferencia, y no trata de ser ajeno a sus inquietudes o mostrar superioridad en cualquier terreno como no sea aquel en que pueda probar verdaderamente ser superior. Para mí, saco la conclusión, conviviendo nuevamente desde hace más de tres meses con gentes de todas clases, de que este pueblo cuando cambie su política y sea dueño del destino español volverá a ser un pueblo ejemplar en Europa, simplemente porque, aún hambriento y analfabeto, reúne virtudes espléndidas de inteligencia y trabajo. Lo que no se puede es estar a su lado sin tratar de comprenderlo, que es lo que hacen muchos viajeros que sólo ven lo externo de las viejas ciudades, sus monumentos y obras de arte y no miran a su alrededor al pueblo que las hizo posible. Por mi parte, de momento, me ocupo tanto de hablar con los obreros y campesinos que encuentro en mi camino, como con los intelectuales, y vengo hablando con ellos desde Suiza donde se cuentan ahora docenas de miles de emigrantes españoles. Desde el punto de vista material han cambiado muchas cosas. Tanto en Galicia como en Madrid se abrieron numerosas industrias que no resuelven los problemas de fondo, y las ciudades han crecido. También aumentó notablemente en tres años el costo de la vida. Un promedio de alquiler de departamento en Madrid es aproximadamente igual que en Buenos Aires, para quien deba alquilarlo ahora nuevo, o no tenga que pagar una transferencia consiguiéndolo con un sobreprecio del antiguo alquiler. Maruja y yo creemos que traducidos los precios a pesos todo está igual y en algunas cosas más caro que en enero de este año en Buenos Aires.
En Galicia, estuve trabajando todo lo que pude, que fue bastante, en un estudio extraordinario que me prestó generosamente Díaz Pardo, con quien pasamos días inolvidables en El Castro, en Sada. Creo que en mi vida volveré a trabajar en un sitio más bello y en un estudio más amplio y cómodo. En La Coruña vi algunas obras de Laxeiro, dos en la Imprenta Moret de esa ciudad, una de ellas de gentes disfrazadas en un paisaje extraño que me pareció formidable. Igualmente, un cuadro pequeño de tamaño que tiene Dieste en Rianjo, éste hecho en Buenos Aires, pero que yo, creo, no conocía. Hemos estado en Rianjo con Carmen y Rafael, continúan encantados y tienen razón de estarlo. Han arreglado muy bien su casa y trabajan con gusto frente a la maravillosa ría de Arosa. Con ellos, hemos salido dos días en barcos de pesca para ver a los pescadores realizar sus faenas y, por mi parte, he aprendido mucho de éstos. Uno de ellos llamado Jesús me preguntó de repente: “¿Cómo podré conseguir El viejo y el mar de Hemingway? Él mismo, claro, no lo sabe, es un personaje de Hemingway. En cuanto a Madrid, está muy hermoso ahora en otoño, pero ya demasiado poblado para nuestra comodidad. Las ciudades no deberían pasar nunca del millón de habitantes. En general, deberían tener siempre menos. Los artistas e intelectuales viven como pueden, trabajando mucho, igual que en Buenos Aires y en muchas otras partes.

Basta por hoy. Hacedme el favor de contestar y decirnos algunas novedades de ésa. Estamos impacientes por noticias. Un abrazo para los amigos comunes y otro para vosotros dos de:

[Seoane]

1963-10-16 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Enrique Goldstein
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Enrique Goldstein en 16/10/1963


Madrid, 16 de octubre de 1963

Sr. Enrique Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos desde hace unos días de regreso en Madrid, donde me puse a trabajar con vistas a la exposición de grabados y óleos que se inaugurará el día 25 del mes que viene. Estoy muy contento del éxito en La Coruña (exposición que hice sólo de grabados), al que mis antiguos compañeros y amigos –los que piensan como yo– extendieron hasta convertirlo en una especie de homenaje. Hice algunos grandes cuadros y estoy trabajando en otros nuevos, pues quiero quedar lo mejor posible en un sitio en donde se hace una pintura muy distinta a la mía, más intuitiva e insistida de materia, menos despojada.
Nos produjo alegría la noticia del nacimiento de Rolando y me imagino la alegría de su padre y la de los padres de Anita cuando tuvieron la noticia, ya seguramente en Lugano y no en el encierro de montañas de Interlaken. Para nosotros fue una sorpresa y nos imaginamos la que ha vivido Daniel, despojado, así de repente, de un lugar único en la atención de los padres y abuelos y en el hogar.
Por nuestra parte, hemos hecho una vida sólo dedicada a contemplar en Galicia su mar y sus montañas y sólo muy de vez en cuando deteniéndonos en ver un monasterio, un castillo o una capilla románica. Hemos estado en Santa Tecla en el actual límite con Portugal, viendo una citania prehistórica muy bien conservada y los relieves que le pertenecieron. Contemplando sus muros que poco ha cambiado el hombre, en lo fundamental de su vida, desde aquella lejana edad. Con el matrimonio Dieste hemos andado en barcos de pesca acompañando a unos pescadores en sus faenas, durante dos tardes, en una ría maravillosa frente a la cual viven ellos. De los pescadores aprendimos lecciones de prudencia y saber, supimos como ellos escuchan a los peces y los distinguen por su sonido en las aguas y saben clasificarlos por la caligrafía que producen en el agua cuando se deslizan por ella. De la muy remota guerra que tienen entablada los pescadores y los delfines que les destruyen sus redes, pero al mismo tiempo, la simpatía que sienten hacia estos irónicos habitantes del mar los hombres que viven de la pesca. Uno piensa cuanto más referido a la naturaleza saben estos hombres que viven de la pesca. Uno piensa cuanto más referido a la naturaleza saben estos hombres que viven sumidos en ella, formando parte de ella, que todos los que tratamos de descubrirla en los libros o en viajes. En el pueblo donde vive Dieste los pescadores lo admiran por los grandes conocimientos que le suponen y porque sabe, si quiere, relatar sus vidas, pero Dieste a su vez los admira a ellos por todo lo que intuyen y conocen, por la profunda sabiduría que poseen de la que jamás hacen gala. Salvando distancias en el tiempo, deben constituir el mismo género de relación que debió existir entre Homero y su pueblo. Los pescadores se saben de memoria alguna obra de teatro que Dieste hizo hace mucho años que se refería a sus vidas y ésta para mí es la mejor literatura, la que el pueblo transmite verbalmente olvidando y añadiendo escenas hasta convertir la obra en leyenda. Esta es la maravilla de El viejo y el mar de Hemingway, obra por la que un viejo pescador me preguntaba como se podía conseguir, sin darse cuenta que él era o podía ser el protagonista de esa obra. El viejo de Hemingway es en todo caso su héroe natural, no impuesto, como puede serlo un general, un rey, o un político, extraños a su mundo.
Con esto queremos darles idea de nuestro género de preocupaciones y de nuestra vida. Cuéntenme de sucesos de Buenos Aires, de los amigos comunes, de todo. Escríbannos.

Con recuerdos para todos, reciban, con todas las felicitaciones por Rolando, el gran abrazo de:

[Seoane]

1963-11-12 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Madrid
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 12/11/1963


12-nov.-1963
Sr. D. Luís Seoane
Madrid

Mi querido amigo:

Recibí tus líneas, junto con las fotos de los grabados para Xohán Ledo, que le entregué inmediatamente. También obran en mi poder los ejemplares de El Toro Júbilo y de O Meco. Dime que debo hacer con el importe de los ejemplares vendidos y de los que se vayan vendiendo.
Ya está compuesto el artículo, y hechos los ocho clichés de los grabados que lo ilustrarán, que escribió Xohán Ledo para Grial. También irá en el mismo número un comentario mío sobre el poema de Varela. A ver si animas a éste para que se decida a enviarme original para el volumen de que hablamos. Sería muy interesante.
Escribí, como te dije, a la Editora de Coimbra para que me mandase un juego de los pliegos de las Cantigas que ya están impresos. Pero ni me los enviaron, ni me han contestado siquiera. Insistiré de nuevo.
Colmeiro dejó preparados quince dibujos ya publicados y otros diez nuevos para el álbum que vamos a editarle. Llevará un estudio preliminar de Dieste. Pero el material no se entregará en la imprenta hasta la primavera, ya que Colmeiro pretende controlar directamente la edición.
De bien buena gana iría a la inauguración de tu exposición. Pero, ¿quien sabe cuándo podré ir por Madrid? Si no estuviese tan lejos y yo me sintiese menos atado por el trabajo, desde luego que me tendrías en ese día a tu lado. Te deseo un éxito rotundo, y no dudo que lo obtendrás.
Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para ambos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1964-01-16 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 16/01/1964


16-I-1964
Sr. D. Luis Seoane

Querido Luis:

Moitas gracias polo Catálogo. Xa sei que a Exposición tivo gran éisito. Era de esperar. Sentín de veras que a miña vida atrapallada me non permitira ir á inauguración.
¿Cando te veremos por eiquí?
Dieste dounos a coñecer o outro día un estupendo Ensaio. Rafael está en plena forma.
Saúdos e apertas cordiales prós dous de Elena e de mín.

Teu incondicional,

Domingo

1964-01-18 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Maruxa Seoane en 18/01/1964



Buenos Aires, enero 18/64

Sra. Da. Maruja Seoane

Querida amiga:

Como estoy muy enojado con tu marido, te escribo a ti. Estoy muy enojado con él, como lo está todo Buenos Aires, por no decirnos nada sobre sí mismo. Es un gran periodista que informa muy bien de todo menos de sí mismo. Yo no me quiero meter en la vida de nadie. No necesito saber cuándo viene, qué planes tiene, etc. Todo eso, lo comprendo, es íntimo. Pero un corresponsal, cuando él mismo es noticia, no puede dejar de informar. Entonces, he tomado la siguiente resolución: Art. 1) Manténgase a Seoane como corresponsal de Hora Once en donde sea. Art. II) Desígnese a Maruja corresponsal de los amigos en ese silencioso país que se llama Seoane.
Condenados: ¿Por qué a estas alturas no tenemos datos de ventas, crítica, etc., de la exposición de Madrid? Miserables: ¿Cuándo venís? Etc., etc., etc.
Después de tres años de no veranear, el médico me manda a Punta Ballena, y mi amigo Lussich me invita a su casa. Consecuencia de la aparición misteriosa de una úlcera de duodeno. ¿Se difundió en Madrid la noticia de los premios de Hora Once? Índice es el único premiado que no escribió... ¿Qué les pasa? No todos los días premian –aunque sólo sea un Ángel– el trabajo de uno en el extranjero.
Yo pienso estar, hasta el 25 de febrero, en esta dirección: Adolfo Alonso Lussich –Uruguay–Maldonado–Punta Ballena.
Escríbeme allí. Hora Once sigue saliendo en verano, con media hora de duración. Yo dejo las audiciones armadas, menos unos minutos para imprevistos. Y para lo que yo mande desde Uruguay.
¿Cuando me mandáis un telegrama ordenándome irme? ¿Y Suiza? Al fin recibimos carta de los Dieste: breve, pero muy bien pensada y nutrida y sugerente. Qué lástima que Cano publicó un fragmento de mi Súplica a la Libertad sin aclarar que se trataba de un fragmento... es como reproducir un detalle de un cuadro, pero presentándolo como si fuera el cuadro. De todos modos, confieso que me emocionó como si fuera lo primero que publico en la vida. España... España...

Basta por hoy. Un largo abrazo.

Lorenzo

[Manuscrito:] P.D. Esta semana sale Brughetti para Madrid-Italia. Aquí se ha portado muy bien. Te buscará para que lo orientes, a través de Azcoaga, porque yo en ese momento no tenía a mano tu dirección.

1964-01-25 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 25/01/1964



El Castro, 25 de enero de 1964

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Andamos por Galicia de despedida. Estamos nuevamente en El Castro y mañana o pasado vamos a Santiago y a Vigo antes de ir a Madrid. Dieste está en Madrid. Te envío algunas noticias, muy pocas, pues han de pasar bastantes días antes de que pueda normalizar nuevamente el envío de ellas.
La Editorial Gallimard de París acaba de publicar un libro del escritor mexicano Carlos Fuentes, La más espléndida región, con un prólogo de Miguel Ángel Asturias. Se trata de una sátira violenta de México postrevolucionario. La crítica francesa le trata de un Dos Passos a la mexicana. En unas declaraciones que acaba de hacer Carlos Fuentes afirma: “Para toda la América Latina el problema es el mismo. El escritor es la voz del pueblo. Tiene dificultad en hacerse entender, mas, si se le escucha, adquiere una importancia más grande que en otros países. La prueba es que se le envía a prisión, o se le condena a muerte, que él sabe la suerte reservada al pueblo que él representa”.
En Madrid, en la sala Don Quixote, expone cuarenta y cuatro grandes dibujos a tinta, el arquitecto y pintor gallego Agustín Pérez Bellas. El crítico Alberto Míguez afirma que viendo sus personajes Pérez Bellas “trata con una razonable crueldad, el cronista recuerda –es obligatorio– el barroco mundo de las romerías y fiestas campesinas gallegas. Hay en estos mendigos, en estos reyes destronados y ridículos, en estas orondas y carnavalescas, un afán destructor y diabólico, una morbosidad que rehuye cualquier snobismo”.
En Le Havre expone Edouard Pignon, el gran artista francés, cuya obra se vinculó alguna vez al realismo socialista, 56 telas. En palabras mismas del pintor, se establece que ellas no ilustran ninguna teoría estética y que en todo caso puede establecerse que sirvieron de lección para su obra todas las que conmovieron al siglo. Pignon parte siempre de la realidad para ir desenvolviendo su propio mundo y son cuadros antológicos los que representan mineros, barcos y marineros de Ostende.
En Renuevos de Cruz y Raya que publica Cruz del Sur-Santiago de Chile-Madrid acaba de publicarse impreso en Barcelona Duendecitos y coplas, de José Bergamín. En las solapas del libro se incluyen juicios sobre el autor de Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Azorín, Antonio Machado, Unamuno, P. L. Landsberg, y en la contraportada al pie de la fotografía de Bergamín en una plaza de toros, una frase de Jacquez Maritain donde afirma: “José Bergamín tiene la locura del cristiano y la locura del poeta”.
La Editorial Taurus de Madrid publicó la traducción castellana de El estilo y la idea, artículos y ensayos del músico Arnold Schomberg, uno de los innovadores más discutidos y admirados de la música contemporánea y que en sus escritos mantiene su carácter polemista al mismo tiempo que hace gala de sus hondos conocimientos de la música clásica. En uno de ellos afirma: “en toda música compuesta sobre poesía, la exactitud en la reproducción de los acontecimientos es tan ajena a la valoración artística como lo es el parecido que tenga un cuadro con el modelo”.
La Fundación Ford ha concedido una bolsa de viaje de un año al escritor francés Michel Butor para residir den Berlín. La fundación norteamericana cree que es posible que los escritores puedan inspirarse para sus propósitos mejor al pie del famoso muro berlinés que en territorio norteamericano. Butor de todas maneras anuncia que piensa escribir tranquilamente y estar tranquilo y que entre otros escritores piensa encontrarse con el polaco Vitold Gombrovitz que reside en Buenos Aires. Un periodista le interroga: “Durante vuestro viaje a América usted ha escrito Mobile, ¿qué piensa usted escribir en Berlín? Burton respondió: “un libro seguramente, pero será un Inmóbile”.
“Ni negros, ni blancos: hombre se afirma el escritor norteamericano James Baldwin, el profeta negro de la cólera, como algunos le denominan, que estrenará en París Blue for Mr. Charley. Afirma Baldwin a su entrevistador Leo Saurage: “Si nuestro Gobierno no es capaz de hacer votar a un negro de Mississipi o de Alabama y de protegerle físicamente, no tiene derecho de exigirle de llevar el uniforme. Y es simplemente indecente exigirle que participe financieramente al sostenimiento de escuelas y universidades en las que su acceso le está prohibido”.

Esto es todo por hoy. Saludos a todos los amigos. ¿Qué pasó con la exposición argentina de París? No tengo noticias. Yo no envié nada. Estoy harto de todos esos concursos internacionales que no saben defenderse o se llega tarde y mal. Un abrazo para Marika y para ti de Maruja y uno de:

[Seoane]

1964-05-18 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 18/05/1964


Madrid, 18 de mayo de 1964

Luis Seoane
Buenos Aires

Queridos amigos:

No ha pasado nada para contestaros tan tarde... Es decir, el 31 de marzo, mi madre no dio un susto de muerte... Todo se ha superado por ahora. El 2, me tocó charlar en Melilla, invitado por la Biblioteca Municipal del lugar, vale decir, por los poetas Miguel Fernández y Jacinto López Gorgé. A la vuelta de mis 48 horas africanas, me robaron en plena calle del Caballero de Gracia, después del correspondiente atraco, dejándome sin blanca... La cosa me hizo pedir árnica en TAURUS. Y como a veces, no siempre, hay males que vienen muy bien, me dieron el anticipo de un posible libro sobre Dibujantes de Madrid. Después hicimos una escapada a Toledo... Y el día de San Isidro, aprovechando el puente, hemos estado con mi hija mayor por Zaragoza, Huesca y Monzón –tierra de Costa, el olvidado– para ver a todos nuestros parientes, a quienes debíamos visitar desde que llegamos de Buenos Aires...
En estas idas y vueltas, un día recibimos carta de Lala. Me decía que Laxeiro estaba muy nervioso y que no dormía porque sus “marchands” le habían cobrado un cuadro para pagar el almacenaje. Me decía, un poco puerilmente, que escribiese a Pepe, que hiciera gestiones, yo no sé cuantas cosas... He preferido no contestarla. Y como lo quiero y desearía que no se enfadasen, te encarezco Luis que le digas algo... Entre otras cosas, que el que arregló todo el asunto fue Gutiérrez, y que no era cosa de interferir poderes...
Muchas gracias por la gestión que hicisteis con Feinsilberg. Nunca me escribió. Tampoco lo han hecho aún los Rotzait, a quienes encargué lo vieran y resolviesen... Sin embargo, fueron muy amables haciéndolo desde Roma, desde Grecia, y desde Londres, donde se vieron con Clara Eugenia.
De exposiciones, seguimos con el ritmo que conoces. En la sala donde tu lo hiciste, expone esta veintena Rafael Benet, el conocido neoimpresionista catalán. En la Mordó, lo hace el Greco (argentino). El día del vernissage se le ocurrió poner un anuncio en algún periódico, reclamando “mocitas” para bailar flamenco a las 7:30, en las señas donde exponía. Y cuando fuimos los invitados, nos encontramos con medio mundo de “flamencas vacacionales”, aparte mamás de los pueblos próximos dispuestas a ofrecer a sus hijas... La dueña de la galería hacía como se (sic) sufría. Todos estábamos en el secreto que esto lo había hecho el mismo Alberto Greco. En Biosca, expone el hijo de los Duques de Alba. Y... Se prepara la inauguración de la Nacional.
De Alberto Girri, de quién me contabas algo, me han dicho cosas enormes entre él, Primera Plana, Nélida Baigorria, etc., etc. Te lo comento sin dar a la cosa la menor importancia. Aparte que...
El llamado Lorenzo Varela sigue sin contestar la que le escribí al Uruguay estando vosotros. ¿Tiene la cenestesia por los suelos...? ¿Le toca una depresión de semestre...? ¡Qué se le va a hacer...! Pero lo cierto es que no llegan noticias si por casualidad...
Los Dieste volaron a Rianjo. El primero de los dos días que estuvimos en el Festival Shakespeare, Enrique Casal Chapi me lo dijo. Músico que como es natural estaba contra los ingleses, contra los dibujantes y contra el lucero del alba... Hubo un momento que me habló positivamente de Cristóbal Halffter. Lo anoté...
Souto y Climent se marcharon a México. El primero para arreglar los líos con su mujer y volverse. El segundo, esperando una monografía que le dejó encargada a Ángel Crespo y con la que estaba bastante encantado. No he vuelto a tener la menor noticia del uno ni del otro.
Las cosas literarias siguen como las dejaste. Personalmente...creo que me queda menos para que aparezca el primer libro mío de la segunda vuelta. Camilo Cela ha publicado un folleto de lujo con fotografías del Barrio Chino de Barcelona. Y una hetaira le ha armado un pleito, mientras la declaran “honoris causa en Siracusa”. Estuvo por aquí antes de irse a Estados Unidos. Le despedimos en Lhardy. Días antes, publicó en sus Papeles siete de los poemas que figuran en mi libro.
Todos los colegas andan demasiado pendientes de los premios. Es natural. O haces eso, o tienes que vivir como yo del dichoso segundo oficio. Que cada día me quita más tiempo. Aunque nunca he sabido cómo arreglarlo. O lo cultivo, o me muero de hambre. Y no es cosa de cultivar semejante broma.
Gonzalo Losada, aparte anunciarme un viaje de mes y medio por México, tuvo la bondad de mandarme las Obras Completas de León Felipe. También me ha enviado Tango de Sábato, una cosa de Bernárdez y alguna cosa más... También me hizo la primera liquidación de mi Cancionero. Está realmente hecho un caballero.
Estos días se ha puesto a la venta el volumen de las 22 comedias escogidas de Molière que traduje el verano pasado, con el correspondiente prólogo. Para ver cómo resuelvo el veraneo, me apresto o dispongo a hacer una traducción parecida de Verlaine para mi editorial. Por cierto que, hablando de verano, me alegró que Díaz Pardo me llamase de regreso de Buenos Aires. Ofreciéndome muy gentilmente su casa del Castro por si quería utilizarla... No pude ni verle. Lo hicimos sólo por teléfono.
Como supongo que veréis a Núñez Búa, decidle que por aquí, lo mismo se dice que viene, que no viene...Nosotros siempre le esperamos. Pero... él dirá. Hace días, con motivo de iniciar una serie de colaboraciones con La Gaceta de México, estuve charlando con María Elena la del Fondo. Y le dedicamos los más cariñosos recuerdos...
¿Y vosotros? ¿Qué hacéis? ¿Cómo organizáis el regreso? Me parecería casi bizantino preguntaros que cómo habéis encontrado Buenos Aires. Aunque, como decía mi hija Isabel, se te fue un poco la mano cuando te referías en la tuya a la capital Federal. Lo triste, lo verdaderamente triste es que una vez fuera de “aquel lugar” no te acuerdas de que has vivido en él casi doce años…Eso es lo triste. Pero por lo demás, ¡gran plaza! No hará horas, charlaba con Barón Castro, el gran amigo que han hecho casi jefe de la UNESCO. Pues bien; me decía de Buenos Aires, lo que tú y yo tantas veces hemos comentado. Es inevitable. Pese a la problemática de Illía, a la que no veo ninguna solución...
Se prepara para octubre una magnífica muestra de Zurbarán. Quien sabe si habrá que hacer algo. Biosca no me ha vuelto a hablar de aquella revista sobre la que te di noticias. Un verano que ha comenzado en abril, yo creo que tiene a los indígenas algo pajilacios. Y aunque Dionisio Ridruejo o Moreno Galván estén detenidos, en la calle sólo se habla de la corrida de Bienvenida en Vista Alegre, y de si El Cordobés armará pasado mañana el alboroto...
Aplacé mi viaje a Poitiers. Lo haré en noviembre. El problema es que mis compadres, encargados de llevarme, andan por los Nuevayores. Donde –que nadie se equivoque– los Picassos no son “cedidos”, sino adquiridos por las autoridades de la Feria donde se exponen...

Y nada más. Deseo que me recordéis a quienes me recuerden. Y que no os olvidéis de que siempre os quiere.

Enrique

1964-05-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Isidro Maiztegui
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Isidro Maiztegui en 18/05/1964


Buenos Aires, 18 de mayo de 1964

Sr. D. Isidro B. Maiztegui
Madrid

Querido Maiztegui:

Te debemos carta desde nuestra llegada, pero continuamos tratando nuevamente de adaptarnos y olvidar en lo posible todo el goce que nos produjo España entre Junio del 63 y Marzo del 64. Hicimos tus encargos. Entregamos a los Coppola tu obra y a tu madre la carta que le enviaste y casi no podríamos decirte nada más. ¿Te sorprendería que te confesásemos que encontramos esto igual a cuando nos marchamos, pero todo más caro en cuanto a precios y a la gente más indiferente? El Gobierno no hace nada, nadie hace nada. Illia parece una buena persona, pero creo que nada más que eso. Es posible que sepa entenderse con las gentes de los comités, pero nosotros conocimos mejores personas, o tan buenas. Últimamente en España al Sr. Jesús, pescador de Rianjo, amigo de Dieste, que se entiende con los hombres y a la vez con los cardúmenes de peces y con los delfines en su ría de Arosa. Conoce su lenguaje a través de los signos que trazan en el agua o de sus voces. Los delfines acuden divertidos “hablándose” entre ellos a estropearle las redes y él sabe cómo tratarlos sin causarles daño. Son sus vecinos y compañeros de la ría.
A don Jaime, un capellán de cerca de Sada, con los ojos muy azules y el hábito lleno de lamparones, que actúa de radomante y que con una plomada alemana que encierra un metal misterioso encuentra agua para que sus feligreses abran nuevos pozos. Es como un druida y los lamparones de la grasa de las comilonas puedes imaginártelos, si quieres, como líquenes crecidos con el tiempo. He aquí dos personajes buenos que no pueden hacer demasiado mal a una población, pero la bondad de Illia puede llegar a ser trágica. Le llaman “el buenazo”.
No puedo darte noticias de Buenos Aires. Hemos estado con muchos amigos comunes. Todos te recuerdan. Me ofrecieron un banquete extraordinario y trabajo en dos nuevos murales y grabo. A finales de año expondré nuevamente. Esto es todo. A Marcial le agradecí una carta que me envió –y que no hice uso de ella– con motivo de unos ataques solapados de un grupo de la colectividad que se metió conmigo, como preveía, por la exposición en la Dirección General de B. A. La reacción se produjo mostrándome las organizaciones todas en general de la colectividad su adhesión enviándome cartas, comisiones y ofreciéndome comidas que no acepté. De tu Macías, no puedo decirte nada. Averigüé y todo está dormido sin que por ahora esta gente muestren interés en nada útil. Todas las prisas comienzan en Junio, casi en vísperas del día de Galicia. Por mi parte, hablo de tu obra cada vez que puedo. Bueno, esto es todo.
Te ruego me escribas algunas líneas y me cuentes algo de Madrid y de la gente amiga. Nosotros no hemos escrito todavía a casi nadie, estamos perezosos para hacerlo y tratando de readaptarnos a esta ciudad monstruosa, cada vez más monstruosa y con más agujeros en sus calles y atracos de toda índole. Vemos, eso sí, cine en cantidad. Entre muchas, algunas espléndidas películas como La Entrega y Los Compañeros. Escribe. Saludos a los amigos comunes, a Juan Manuel López, a López Pacheco, a Marcial le escribo hoy también. Un abrazo de Maruja y mío para ti:

[Seoane]

1964-06-18 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 18/06/1964

EDITORIAL GALAXIA, S.A./ Reconquista, 1/Teléfono, 18204/ VIGO
18-junio-1964
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu carta del día 2 de junio, después de un largo silencio que me extrañaba. Por lo que en ella me dices, veo que sigues entregado a la intensa actividad de siempre. Me agradará mucho recibir esas dos separatas de trabajos tuyos, que me prometes.
Aunque no mantengo ninguna relación epistolar con personas de ahí, ni me llega noticia alguna de lo que ocurre en la colectividad, sí he visto la nota estúpida a que te refieres. Creo que no merece la pena ni de hacerse eco de ella. Sin embargo, creo que estuvo muy bien esa actitud de solidaridad de los escritores y artistas argentinos, y de la Directiva y Comisión de Cultura del Centro Gallego.
Respecto al tomo sobre tus grabados, se hará lo que indicas. A fin de que pueda destinarse a público distinto del de habla gallega, haremos una edición bilingüe. Hablaré con Xohán Ledo sobre el particular, ya que será él quien dirija la edición. Cuando tengamos en nuestro poder el estudio de García Sabell, lo traduciré yo mismo al castellano. Luego habrá que hacer tres copias de cada uno de los textos, y de cada uno de los grabados para enviarlas a Madrid a la censura.
Para el álbum de dibujos de Colmeiro hizo un bello prólogo Rafael Dieste. Ya lo enviamos a Madrid, junto con las copias de los dibujos para obtener el permiso de publicación.
Según mis noticias y lo que leí en la prensa, las obras que presentaste fuera de concurso a la Exposición lucense de pintura gallega, llamaron la atención y gustaron mucho. Ya sabrás que el primer premio se lo dieron a Tino Grandío, y el segundo a Mercedes Ruibal.
Mientras no preparas los trabajos para el volumen sobre cuestiones artísticas de Galicia, podías enviarme uno o dos de ellos para la revista Grial, los que te parezcan más oportunos.
¿Recibes normalmente los libros de Galaxia? Si te interesa algún libro, o todos, de los que dejamos de enviarte cuando hiciste el viaje último a Europa, dímelo para remitírtelos seguidamente.
De por aquí nada hay que contarte que tú no sepas. Hace unos días, y en vista del tiempo veraniego de que disfrutamos, nos hemos trasladado ya a Coruxo.
Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para ambos, y un fuerte abrazo para tí de
Fdez del Riego

1964-08-11 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 11/08/1964

Buenos Aires, 11 de agosto de 1964

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Rafael y Carmen:

Llevamos meses en Buenos Aires y pensando escribiros algún día una carta larga fuimos dejándolos pasar. Por otra parte no queríamos deciros nada de cuanto sentimos el regreso. Tardamos casi hasta hoy el acomodarnos nuevamente a Buenos Aires y al género de vida que no es aquí habitual. Seguramente sabéis de nosotros por Díaz Pardo al que vimos a menudo a nuestra vuelta antes del regreso de él a sus trabajosas vacaciones de El Castro. Buenos Aires está lo mismo que en 1962, o más bien un poco peor. Marcha mucha gente a Estados Unidos y a países centroamericanos con contratos para trabajar, más a Estados Unidos, sobre todo médicos, ingenieros y técnicos industriales, tambien a Israel y Alemania. Es el sur que emigra en nuestra época hacia el norte, antes, en general, las emigraciones se hacían hacia el sur y de este a oeste, ahora parece que cambiaron las direcciones migratorias. Ahora tambien hacia el este siguiendo los sueños de Alejandro Magno y de Colón, pero, naturalmente, por razones distintas. Nosotros pensamos regresar el año próximo si logramos aclarar nuestras posibilidades económicas. Imposible de momento pensar en vender el departamento y resolver prácticamente nuestra situación. Creo que igual es para Lala y Laxeiro. De Antonio no tenemos más que noticias confusas, pues hasta hoy no dejaron San Juan. Trabajo mucho. Tengo preparados dos nuevos álbumes de grabados: Homenaje a Venecia y Bestiario. Para el Homenaje a Venecia me valí de algunos apuntes que hice en esa ciudad en 1960. Pinté bastante e inauguro una exposición el 20 de este mes en Bonino y tengo dos murales encargados, pero, estos, los hago sin demasiadas ganas, me hubiese gustado más pintar libremente y grabar sin preocuparme de estas paredes que en algunos casos a uno le dan para evitar un revestimiento más costoso. Hacemos poca vida social. Vamos mucho al cine que continúa siendo por su universalidad y la cantidad de películas que se proyectan una ventaja de Buenos Aires. Laxeiro hizo esta temporada tres exposiciones, una de óleos y dos de dibujos, muy buenas y que por su éxito le animaron mucho a trabajar, urdiendo nuevos proyectos. Varela continúa “saliendo al aire” por su Hora once los domingos de noche, tiene su tiempo muy ocupado por esta audición y lucha con las dificultades de la publicidad para ir sosteniéndola. Nada, que revele, de sus proyectos de libros. Baudizzone y los amigos comunes os recuerdan. Por nuestra parte añoramos los días de El Castro y los que pasamos con vosotros en Rianjo. Recobrábamos una luz perdida y por mi parte sentía que justificaba mi oficio de pintor. Es seguro de que quedándome en Galicia o en España sintiese más agudamente la responsabilidad de ese oficio, en cuanto a éste está unido a un pueblo y a una historia, no exclusivamente a la historia del arte. Es un sentimiento que se agudizó en mí en los meses de España por eso ya no sueño con otros países que no sean Galicia y España, pues el artista tiene que ser, a su modo, un intérprete de su pueblo tratando de impulsarlo hacia un futuro. Perdóname esta ligera y seguramente muy futil digresión. Pero lo que noto en mí es que cuando pinto aquí, estoy muy lejos de esta ciudad y de sus problemas y uno resulta, viviendo en Buenos Aires, como dividido poseyendo una personalidad doble. Rof Carballo diría, jugando, que esto sería resultado de mi signo, de pertenecer astrológicamente a Géminis. Pero no se trata de un corazón o un sentimiento dividido, sino de un corazón entregado. Literatura y arte guiaron siempre, hasta donde han podido, la manera de pensar de sus épocas y esta ambición no la siento aquí. Durante un cuarto de siglo, como todos nosotros, no he hecho nada más que pensar en Galicia para pintar o hacer cualquier otra actividad y estando allí probé que esto, desde tan lejos, es casi inútil o inútil. Hay que vivir ahí y aprovechar lo que le viene a uno por los ojos y no solo del recuerdo; cada detalle y cada suceso, no existe nada insignificante. El señor Jesús, el pescador amigo vuestro, o Don Jaime, un cura conocido por mí, al azar, acompañando a Díaz Pardo, buscador de agua para abrir pozos valiéndose de una plomada, son personalidades que a uno le sirven. Jamás olvidaremos las dos o tres lecciones sobre delfines y peces del viaje que hicimos con vosotros y el Sr. Jesús por la ría. Fué una espléndida lección de ictiología y de humanidad, lástima que fuese tan breve. Ese modo de leer en el mar a través del movimiento del los peces en el agua o del sonido que éstos emiten es una lección que tambien le sirve a un pintor. Pero no continuaré con este tipo de reflexiones que deben pareceros muy simples. Quisiera darte noticias de Buenos Aires pero más bien son desalentadoras y los amigos están ellos mismos desalentados. Todos hacemos una vida muy casera y se limitan mucho las reuniones, cenas, etc., tan pródigas hace muy pocos años.
Escribidnos, por nuestra parte trataremos de que no sea tan largo como esta vez nuestro silencio. Tenéis que perdonarnos, pero solamente podíamos escribir sobre esta vuelta sin remedio a Buenos Aires, que nos duele.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

1964-09-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 18/09/1964

Buenos Aires, 18 de setiembre de 1964
Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Te envío la crónica sobre Serafín Avendaño esperando que os sea útil. De este tono, pero más breves, dos páginas, son las notas que podría reunir para un libro sobre temas gallegos. Algunas serían aún más cortas, párrafos, en ocasiones, deducidos de otras de menos interés. Tengo hechas alrededor de 600 de las que podría deducir quizás cuarenta o cincuenta. Todas ellas fueron hechas para la audición radial que cumple ahora en octubre diez años. Sobre Souto me parece que debiera escribir Dieste que fué gran amigo suyo y compañero en largas temporadas de Madrid y Méjico. De no hacerlo él yo lo haría, pero creo que debéis pedirle a Dieste que lo haga. A fines de esta semana o principios de la próxima te escribiré nuevamente sobre la monografía, enviándote fotografías que deben ir.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Evelina y para ti. Os recordamos siempre:
Seoane

1964-09-26 Mencionado/a
de Isidro Maiztegui, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Isidro Maiztegui, a Luís Seoane en 26/09/1964


Madrid, 26-IX-64

Querido Seoane:

Estamos en Madrid. Me apresuro a escribirte para darte detalles de mis días de Santiago y estreno de 7 nos del Macías o namorado. Antes de todo, te agradezco tu gestiones para el envío de la música, pero luego yo te hablaré de esto. Los cursos de Música en Santiago comenzaron el 24 de Agosto y terminaron el 18 de Sept [iembre]. Luego, la plana mayor se trasladó a Orense para dar los premios del concurso de canto que comenzó la eliminatoria en Santiago. Yo fui a Santiago el día 4 de Sept [iembre] para organizar y asegurarme el estreno. Conseguí fijar el día 16, miércoles, para el concierto. Debido a los estudios que hacen cantantes, coros y un pequeño conjunto de orquesta de cámara, hicieron muy pocos ensayos, pero, en cambio, como les gustó la música, trabajaron con mucha cordialidad y buena voluntad.
Elegí los nos más fáciles y de menos orquesta para evitar complicaciones técnicas. El tenor (Macías) era brasilero, la soprano (Doña Elvira) catalana (en un principio era noruega, como dice D. Pardo, pero luego no se animó por los pocos ensayos que disponía), en la pequeña orquesta, había una coreana, inglés, catalán, etc. El maestro Ribó, catalán, que lo tomó con entusiasmo y además de ser buen maestro de coro, dirigió muy bien. El público estuvo muy cordial y fue García Sabell y Sra., Dieste y Carmen, Díaz Pardo y Sra. y Jorge Guillén que pasó una temporada en Santiago. Parece que de verdad a todos les gustó.
Don Ramón Otero Pedrayo estaba en Santander con la señora y le escribí dándole noticias del estreno, pues incluí Introduzón, que es su poema recitado y principio de la obra. Ayer recibí una carta de Dn. Ramón desde Trasalba, muy atento y cordial y haciéndose eco del éxito de Macías. Díaz Pardo hizo crónica muy cordial que salió en La Voz de Galicia, 20-IX-64 y que te adjunto con el ruego que me la devuelvan porque es el único ejemplar que tengo. También estuvo Borobó, que fue muy cordial en publicar en forma destacada todo lo referente a Macías y a mí, y también le gustó Macías. En fin, que no han sido en vano todas las molestias y demás esfuerzos y ahora no quiero dejar enfriar esta oportunidad para gestionar desde ya su estreno completo para el próximo año en La Coruña, Vigo, Bs. As., y luego Madrid. Aproveché mi estadía en Santiago para pasarme dos fines de semana en Rianxo con Rafael y Carmen. Realmente, aquello es algo “sobre natura” y vivir así es un privilegio que envidio. Un domingo estuvieron a comer Luis Villaverde y Sra. y Bouza Brey y Sra., de Villagarcía. Lo pasamos muy bien.
Asunto músicas que me envió C. Gallego por tu gestión y luego por intermedio de José Gallo, espero tus instrucciones para su devolución al Centro Gallego, pues, a pesar de que en tu carta me decías que se encargara Paco del Riego (por indicación de Estévez y Villamarín), no hay para que ocasionarle esta molestia y sería complicar las cosas. Por otra parte, de lo que me mandaron, faltan varios instrumentos, el tenor y la soprano, pero no me complicaron el trabajo por los nos que elegí. Como de todo esto es mejor que me entienda con José Gallo, yo propongo enviarle a él la música que la revise y controle demás detalles técnicos. Creo, es lo mejor, pero de todas formas yo espero tus instrucciones.
Te adjunto esos recortes para que los utilices en la forma que mejor te parezca, pero te ruego luego devuélvemelos, pues a pesar de que reservé varios, no sabes cómo se evaporan y necesito aquí mostrarlos para las gestiones que estoy haciendo. Perdona que te dé esta molestia, pero tú lo comprendes. Bueno, me imagino el trabajo que tendrás que no te dejará mucho tiempo libre. ¿Qué tal Maruja, siempre guapa? Laxeiro y Lala? Ya tengo noticias del “estruendoso” estreno de Rodrigo.
Me parece bien, cada uno se viste con lo que puede... (Bueno, esto no es “alacráneo”, eh?). Espero noticias y recibe con Maruja un afectuoso abrazo de vuestro

Isidro.

-Escribo también a Estévez, agradeciendo el envío de la música y le digo que ya tú serás más explícito con noticias del éxito del Macías.
-Caro Seoane: Recién hoy 1º de octubre despacho ésta, se me había perdido entre unos libros!!!...

Chau

[Escrito na marxe esquerda da última folla:] Te ruego mostrarle los recortes a Núñez Búa, a quien también escribo y que te dé a leer la carta que le escribo, pues ya se lo digo, pero como es tan “despistado” es capaz de olvidarse.
Chau

1964-12-18 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 18/12/1964

Vigo 18-dic. 1964
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tus breves líneas del 18 de septiembre, acompañando el trabajo sobre Serafín Avendaño. Me pareció muy interesante y ya se publicó en el nº 6 de Grial que ha salido hace unos días de las prensas. Supongo que no tardarás en recibir un ejemplar que se remitió a tu dirección.
Cuando tengas un poco de tiempo, envíame algún otro trabajo similar, para próximos números.
Supongo que habrá llegado a tu poder el volumen 25 Dibuxos de Colmeiro. Dime lo que te parece. ¿Querría Varela u otro amigo de ahí hacer una nota sobre los dibujos y el prólogo para la sección de libros de Grial? O tal vez tú mismo, si es que te agrada. Convendría que me contestases a esto para saber a que atenerme. Entre los conocidos que tiene ahí Colmeiro, habrá alguno que se interese por el libro? El precio de los ejemplares firmados es de 500 pesetas, y el de los numerados sin firmar, de 350. Nos costó mucho la edición, y hasta ahora hemos vendido muy poco.
Hace unos días me llegaron por correo certificado las 34 fotografías de tus grabados para la monografía de García Sabell. Se las entregué a Xohán Ledo, con tus indicaciones para que vaya estudiando la edición.
Ahora estamos muy absorbidos con la cuarta edición de la Guía de Galicia de Otero Pedrayo, y con el Libro de las Peregrinaciones a Santiago de Don Jesús Carro. Como hay que luchar con muchos inconvenientes y escasez de medios, ambas obras resultan muy laboriosas. Cuando estén impresas, nos pondremos inmediatamente con la monografía sobre tus grabados.
El otro día estuve con Dieste y su mujer. Siguen viviendo con gran satisfacción el ambiente de Rianxo. Es una pena que, aprovechando la tranquilidad de ese ambiente, no se meta de lleno a hacer obra literaria. Aunque quizá lo haga y no me lo haya dicho.
Deseándoos toda clase de prosperidades en el nuevo año, te envía un fuerte abrazo
Fdez del Riego

1965-03-17 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 17/03/1965


Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1965-04-27 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 27/04/1965

Vigo 27-abril 1965
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 13 de marzo último. La vida de intenso trabajo que llevo no me permite el menor respiro. Me siento muy cansado y sin ánimos, pues ni siquiera los domingos puedo descansar. Fue esa la causa de que no hubiese contestado antes a la tuya.
Sin embargo, me extraña muchísimo que no te hubiese llegado otra que te escribí con anterioridad. Te anunciaba en ella el envío del número de Grial en que apareció tu artículo sobre Avendaño, y te pedía una nueva colaboración para el número que está en prensa, de tipo similar. También te comunicaba la remesa de un ejemplar de 25 Dibuxos de Colmeiro, con prólogo de Dieste, que supongo habrás recibido, y me refería a la posibilidad de colocar ahí algún ejemplar del volumen. A nada de eso tuve contestación. ¿Qué ha ocurrido? ¿No llegaron los envíos a tu poder? Digo esto, porque hoy llegó devuelto a Galaxia un libro que se te remitió hace unos meses, por ausencia del destinatario, según hace constar el cartero en el sobre.
El mes pasado encargué a Atlântida Editora, de Coimbra, que te mandase por correo certificado un ejemplar de las Cantigas d´escarnho e de mal dizer. Imagino que sino lo recibiste ya, no tardará en llegarte. Dime lo que te parece la edición.
Por mi parte debo decirte que recibí el ejemplar dedicado de Homenaje a Venecia. Me ha gustado muchísimo, y te lo agradezco de corazón.
Tu álbum de grabados ya está en marcha. Uno de estos días terminarán el trabajo en el fotograbado, y en la imprenta están componiendo el prólogo de García Sabell que, por cierto, me ha gustado mucho. Más, desde luego, que el que había escrito para el cuaderno de tu pintura. Él mismo hizo la traducción castellana del texto gallego. De manera que irá en los dos idiomas. La única duda que tenemos ahora se refiere al tipo de papel a emplear. Creo que no quedaría mal impreso en papel registro. Indícame concretamente el número de ejemplares que debemos enviarte para colocar ahí, aparte, naturalmente, de los que te enviemos para tí.
La idea de hacer una monografía de la pintura de Laxeiro me parece muy oportuna. El único problema que veo es el de las dificultades económicas, pues tanto el fotograbado como la imprenta subieron los precios considerablemente. Sin embargo, si ahí pudiesen colocarse algunos ejemplares entre los amigos para ayudar a costear la edición la cosa podría arreglarse. Con el álbum de Colmeiro tuvimos muchos gastos, y sólo recuperamos una parte muy pequeña de la inversión. En fin, en tus manos queda la cosa.
Dieste está imprimiendo aquí un libro en castellano. Yo le presto la ayuda que puedo para apresurar la salida de la edición.
Mándame urgentemente la lista de obras tuyas para la monografía. Si se te ocurre alguna cosa más sobre ésta, dímelo sin pérdida de tiempo. Envíame también alguno de los trabajos que ya tienes hechos para la revista Grial.
Y nada más de momento. Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para ambos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1965-04-29 Mencionado/a
de Isidro Maiztegui, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Isidro Maiztegui, a Luís Seoane en 29/04/1965


Madrid, 29-IV-65

Querido Seoane:

En Marzo estuve en La Coruña para ver a Rey de Viana, director del Ballet Gallego, y hacerle conocer Macías, que le gustó mucho y está decidido a montarla. Ahora veremos cuándo será esto posible. Aquí he hecho algunas gestiones, pero todavía sin resultados prácticos.
Hoy mismo escribo a Grassi Díaz recordándole el Macías. Me ha dicho que la comisión del T. San Martín, formada por Zavalia, Arizaga, Caviglia, etc., había renunciado. Te ruego me confirmes la noticia, pues iba a escribirles por estreno de Macías. Por aquí, sin novedades, salvo el “desarrollo económico y social...”
En La Coruña me encontré con Rafael Dieste y Carmen, que se incorporó como inspectora de enseñanza y han comprado un piso en playa Riazor. Está muy bien. Saludos a Díaz Pardo. Espero unas líneas tuyas, a pesar que estarás con mucho trabajo. Mándame algunos “chimentos”.
Sabrán que Marcial está en la editorial Codex. Trabaja mucho, pero sigue también en algunos programas de la radio y está contento. Te habrás enterado que premiaron su obra Las monedas de Heliogábalo, del concurso Isaac Díaz Fraga, con obligación de estrenar. Esperamos el acontecimiento. ¿Qué es de Laxeiro? Cuando los veas, les das un abrazo a Lala y él.
Bien, espero tus noticias. Sé que tu y Maruja se vienen para Octubre ¿es cierto?

Abrazos

Maíztegui

Supe del Chico (Andrés) de Horacio Coppola. Es una pena grande. Si lo ves a Horacio, dile que me escriba.

Isidro

Fernández de los Ríos 77
Madrid 15

1965-07-16 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 16/07/1965

EDITORIAL GALAXIA, S.A./ Reconquista, 1/Teléfono, 18204/ VIGO
16-julio-1965
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 18 de mayo. El agobio de trabajo me impidió contestarla antes, aunque tenía el propósito de hacerlo. Coincidió todo con la Junta general de Galaxia, la organización de una caseta de nuestros libros en la Feria del Libro de Madrid, y posteriormente de la que se celebró en Santiago. Todas estas labores pesaron sobre mí, y no dispuse de un momento libre para otras cosas. Sin embargo, te mandé por correo aéreo el primer ejemplar de la edición de tus grabados. Posteriormente se te enviaron por vía marítima, y correo certificado, los 150 ejemplares que pediste para colocar ahí. El precio mínimo a que podemos venderlo es de 75 pesetas. Dime si te gustó como quedó la edición. Como verías, la imprimimos en papel registro, pues tanto Xohán Ledo como yo entendimos que resultaba mejor que lo que vosotros llamáis papel ilustración. En fin, ya me dirás lo que te parece.
Díaz Pardo me entregó tu carpeta, Bestiario, que me gustó muchísimo. Te la agradecí de corazón.
Espero que me envíes el trabajo prometido para Grial sobre Asorey.
Me parece muy buena la idea de hacer un volumen sobre Laxeiro, con prólogo de Lorenzo Varela. Si, por otra parte, se hace cargo de los clisés de color y se compromete a adquirir 150 ejemplares, mejor que mejor. Estoy pendiente, pues, de que me envíes la fotografía y el texto.
Supongo que ya habrá llegado a tus manos el ejemplar de las Cantigas d´escarnho e de mal dizer que, por indicación mía, te enviaron desde Coimbra. Se trata de una obra importantísima, que está causando sensación en los medios romanísticos de todo el mundo.
Recibí una gran alegría cuando supe que te habías hecho cargo de la dirección de la revista del Centro Gallego. Me imagino lo que supondrá para tí de pérdida de tiempo, pero constituye una garantía para todos el que seas tú quien esté al frente de ella.
No sé si te dije que Dieste publicó un libro titulado Diálogo de Manuel y David. Estos días llegó a Galicia Colmeiro. También está aquí Valenzuela.
Y nada más por el momento. Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1965-12-29 Mencionado/a
de Eduardo Blanco Amor, a Luís Seoane
Ourense
Transcrición

Transcripción da epistola de Eduardo Blanco Amor, a Luís Seoane en 29/12/1965


Orense, 29 de diciembre de 1965

Querido Seoane:

Ya sé que tengo que escribirte una larga carta, pero, por lo mismo que tiene que ser larga, la voy demorando. Claro que me gustaría más hablártela. Aquí, cada trimestre, llega un rumor de que “vais a venir el mes que viene”. No sé de donde salen, pero circulan. Yo me he replegado en mi Orense natal, quizá para siempre. Madrid está incómodo, o revuelto, confuso, frívolo, insolidario. En mi oficio nada se puede hacer si[n] toparse con la limitación política. No hay el peligro inmediato de la persecución, pero existe el de la “protección”, que es mucho peor. Por lo menos aquí la vida es limitada, claro está, pero menos tensa, más normal... y algo más barata. Y además tiene esa antigua cordialidad en que uno fue criado; ese aire vecinal que ahí tanto se añora y en el que cada cual siente “su tierra como la tierra firme que se buscó a través de tanta navegación. Por otra parte, Galicia vive una confusión que se parece mucho a una final disolución. Se vive desde cada ciudad o pueblo en forma de un exclusivismo local, en el peor de los sentidos, que en nada recuerda al sentido integral que de ella hemos tenido hace años. Yo no sé qué habrá que hacer para reconstruirlo ni si será posible. Los grupos de Madrid –quizá porque están lejos– la ven en más amplia perspectiva; pero les falta coherencia, fijeza itineraria, claridad de destino y quizá voluntad conjunta para esclarecerlo primero y realizarlo después. Se nota el bache de la continuidad, el hueco de dos generaciones perdidas. En ese sentido, debiéramos estar todos aquí. Yo siento que mi vieja experiencia –y mi mayor densidad mental o moral en presencia directa de este drama sordo, pero tan vivo y lacerante– quizá podría ser útil en aquel medio. Mucha gente joven lo dice, lo quiere; y más aún después de mi actuación en el Congreso de Emigración, tan sobre “el filo de la navaja”, y de unos artículos que ando publicando. Pero con mis medios actuales, no puedo sostenerme en Madrid con cierto decoro. Y los medios claudicantes nunca justificaron los fines; por más nobles que éstos sean, quedan desvirtuados en su propia raíz. Ese es mi actual drama de conciencia, poco fácil de llevar, te lo aseguro.
Te quiero pedir un favor importante. He intentado con diversas cartas enviadas, aún viviendo ahí, a la administración de Citania que me liquidasen mis derechos con ejemplares de A Esmorga. Nunca me han contestado. Yo sé que a vuestro esfuerzo tendría que corresponder con mi desinterés. Pero los ejemplares que alguna vez he recibido han sido para regalar en casi su totalidad; para difundir no solo como cosa de realce personal mi novela, sino para difundir un modo al parecer especial –que vosotros y no yo habéis “descubierto”– de producirse la narrativa gallega de nuestro tiempo. De este modo, me quedé sin un solo ejemplar. Aquí, en Galaxia, tampoco quedan. Ahí sé que están agotados. Sin perjuicio de otra que estoy escribiendo, quiero reeditar aquí A Esmorga. Todo el mundo habla de ella, pero son poquísimos los que la tienen, y muchos los que desearía tenerla. Ahora me hacen falta tres ejemplares para la censura. ¿No los habrá por ahí? Me harías un gran favor. Quizá queden en el stand del Centro Gallego.
También a través de los años, he pedido que me liquiden los derechos de Cancioneiro igualmente con libros. No fue posible. Hay no sé cuantas intervenciones mías y no sé cuantos despachos, en la Comisión de Cultura de tres presidencias para que se les liquiden sus derechos a los respectivos autores, ofreciéndoles la opción de que sea en libros, lo cual resultaría más económico para el Centro. Yo no sé quién detiene las gestiones, pero sé que el fraude –porque es un verdadero fraude– continúa sin que nadie lo remedie. A ver si tú tienes mejor suerte y te hacen más caso. Por lo pronto, te ruego ordenes que manden media docena de ejemplares.
Antes de mi repliegue orensano, he visto algunas veces al gran Dieste en La Coruña. Publicó un bello e intenso libro de diálogos. Somos muchos los que esperamos cosas importantes de esta magnífica madurez de nuestro amigo que tanta falta hacen entre tanta purrela irresponsable –y elogiadísima y premiadísima– con que aquí se nos abruma.

Mis afectos a la excelente Maruja, saludos a los amigos y un abrazo de año nuevo para ti de tu viejo amigo

E. Blanco Amor

Fuente del Monte, 3. Orense
Dime –ya se lo escribí a Silva hace días– si interesan colaboraciones mías en Galicia.

1966-01-31 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 31/01/1966


Washington, 31 de enero de 1966

Querido Seonae:

Mientras hacía el equipaje en vísperas de tomar un avión hacia Europa, me reencontré con la dedicatoria a Alicia y a mí de un libro tuyo. Esto me sobresaltó en gran medida, porque mil veces debimos escribirte y pensamos hacerlo y no hicimos por pura estupidez, por excusas externas, por desidia y nunca, gracias al cielo, porque nuestro cariño y admiración por tu persona y por tu obra se hayan entibiado, sino todo lo contrario. En parte, no sabíamos por donde andabas: Suiza, Galicia... lejos de Buenos Aires? Dieste nos dijo que regresabas para siempre a tu Coruña; Ghirrú, que estabas en Buenos Aires muy feliz con tu trabajo y tus proyectos... En fin –no escribimos y me duele muchísimo– el no haberlo hecho. Nosotros pensamos dar uno de estos días próximos el salto a Lisboa. Me he jubilado, tenemos que vivir de una pequeña pensión y hemos decidido ir a ver si nos basta para ir tirando en cualquier rincón del oeste de Europa: donde viven nuestra hija y sus hijos, los hermanos de Alicia, etc. Aquí tendríamos que batallar bastante para defendernos y la batalla no tendría dimensiones espirituales como puede tenerlas en otras partes; dada la economía de este país, al que sin reservas admiramos por muchas razones. En Portugal podemos estudiar muchas cosas que, a mí al menos, me interesaron desde la infancia. En cierto modo, voy allá para ahondar mi vida infantil y juvenil. Como me interesan los hombres, las plantas, las aves, el paisaje, la historia, la leyenda, el mar, allá nos vemos a pesar de gobiernos y sistemas políticos. Qué hagan los portugueses lo que puedan o quieran, no es asunto mío. Sentiré que sufran; me alegraré de sus alegrías como es lógico. Si allí nos quedamos y encontramos una casa espaciosa donde vivir, será nuestra mayor alegría que vengáis a pasar temporadas con nosotros. Estos encuentros nos serán muy valiosos a todos. Tú pintarás tu mar, yo escribiré mis versos contra el fondo del mar, de los ríos, de los bosques. Cuando te sientas nostálgico de tu tierra o tus tierras, vuelves a ellas, y lo mismo haremos nosotros. ¿Qué os parece nuestro plan? Sería hermoso que pasados tantos años de lucha, de esperanzas fallidas o cumplidas, volver a juntarnos, a encontrarnos y recorrer juntos playas, costas, valles, ciudades como Braga, Coimbra, Salamanca, Santiago.... aunque poco, sigo escribiendo versos con la esperanza de cumplir la promesa que te hice hace muchos años: brindarte un libro de versos –un libro bilingüe, pues tanto el español como el gallego me atraen y absorben.
¿Cómo están tus padres, tu hermano, Maruja y los amigos de antaño y de siempre: Varela, Farias, Laxeiro, R. Baltar? A todos recuerdo y acabo de saber por una tarjeta de Año Nuevo que los otros Baltares –Antonio y Mireya– están en Galicia. Espera mi carta desde Portugal, Bruselas, Londres... de donde sea. Perdónanos este horrendo silencio y recibid los dos, Maruja y tú, un abrazo inmenso y jubiloso de

Alicia y Otero

1966-06-05 Mencionado/a
de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane
A Habana
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane en 05/06/1966

A Habana, 5 de xunio do 1966

A Maruxa e Luis Seoane
Bs. As.

Queridos amigos:

¡Tanto tempo, tantas cousas acontecidas! Vai –parece mentira– pra cinco anos que non nos vemos. Cumpriranse o próisimo día 28 (cea nun restaurante da rúa Sarmiento. Gardamos con agarimo a servilleta con dibuxos de Seoane, Laxeiro, Díaz Pardo, e palavras de Dieste, Varela, Baltar).
Está demais decir que os temos decote presentes. Máis do que poden imaxinar. Sin darnos conta, de pronto a un amigo que chega con inquedanzas plásticas (o escultor Delarra, e outros) comenzamos a ollar tapas de livros, e Libros de tapas, grabados en metal e madeira, o fermoso óleo que penda na parede do noso fogar. E falamos (murales, editoras, xornalismo, Galicia emigrante). Todo. Recentemente deuse aquí por radio a noticia de exposición coleitiva en Bos Aires na que vostede tomou parte. Refírome á de homaxe a Vietnam. Con ese motivo, escribín un sinxelo artículo que se pubricará no diario Juventud rebelde (único diario nacional da tarde), nestes días.
Anque non tiñamos correspondenza direita, sabemos que están vostedes ó tanto do noso quefacer, por Isaac. Isaac é unha das persoas con quen mantemos (de todo o ámbito da nosa limitada correspondenza) un contaito máis seguido. A dinámica de Isaac é asombrosa. Un día escribe dende o Castro; outra vez de Madalena; de pronto dende París, ou Madrid. E logo esa dinámica que trascende das súas cartas, ese andar polos máis diversos vieiros da aición creadora. Na aitualidade, sintetizando, facemos: Anisia: de responsable de redaición dun semanario infantil, e escribindo teatro pra nenos, xénero no cal especializouse certamente. Eu: a cargo dun departamento (denominado de Convenios y Protocolos) na Direición de Colaboración Técnico Científica do Ministerio de Industrias; e fago xornalismo variado (temas literarios, reportaxes no ámbito da industria, e humorismo –neste raro xénero mantiven as seiciós fixas Tribuna de quejas e Variaciones sobre el mismo tipo, e agora pubrico, con frecuencia cuase semanal estas: La voz de las cosas e Buro-crónicas, nos semanarios El sable e Palante, respeitivamente; son con temas de críticca, ridiculizando o burocratismo, etc. Galicia está presente arreo en moitos dos meus traballos (Valle Inclán, poesía galega, humor galego, poemas galegos de Lorca –dos que fixen unha tradución que se pubricou con introito na Revista da Universidade Central–, etc.). E, por suposto, seguir escribindo en galego (estou cunha serie de contos que poderiamos chamar simbolistas. Dei romate a unha noveliña e a un manoxo de poemas. Tamén, un pouco pra competir con Ani, escribo pra nenos. Xuntos (cousa moi pavera por certo) compartimos un premio nacional o ano pasado con cadanseu libriño de contos. Anisia pubricou Becados, uns relatos estudiantiles e eu En el zoológico, un contiño curto e moi ilustrado pra nenos pequerrechiños, do cal fixeron uns corenta mil exemplares. E está é a nosa vida, unida á aitividade social diversa (milicia, etc.). Penso que lles puiden dar unha ideia aproximada do noso andar por estas terras, onde se vive moi intensamente. Seguramente, parecidas a aqueles anos, vividos por vostedes, previos a 1936.
A Habana é unha cidade limpa, fermosa, con xente leda. Aquí hai un dito que todo se tolera menos cair pesado. Vese España nos costumes, moito máis que no conxunto de Bos Aires. Todo o que é español valórase e trascende na xente o orgulo de orixe. Non hai no orde cultural a profundidade que se pode ter (en) Bos Aires, pero a cidade absorbe, atrapa ó que chega, sin que el se decate. A xente é hospitalaria, en todo o país.
No orde galego (pouco podo decir nunha carta), hai oitoxenarios e algúns que teñen algús anos menos, pero dificilmente se atope un que baixe de 60. Us non están dacordo co sistema anque ben mirado non os perxudicou, pero torceulle os seus propósitos. Por exemplo, un antigo propietario de dúas ou tres casiñas pasaba traballos pra cobrar o alquiler, e agora ten asegurada renda vitalicia sin traballo ningún máis que ir a buscala. Pero moitos preferían ter máis incomodidade. Outros, nin arre nin xo, coma se vivisen noutro mundo. E moitos máis están plenamente integrados e síntense realmente crase (teño pensado se tería certo intrés escribir uns reportaxes a galegos que desempeñan postos de responsabilidade neste instante). Ó mellor concreto un livro algún día con ese tema.

E namais. Cariños de Anisia. Saúdos aos amigos comúns. Un abrazo forte de

Neira Vilas

1966-09-26 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste en 26/09/1966

Buenos Aires, 26 de setiembre de 1966

Sr. D.
Rafael Dieste
Rianjo o La Coruña, no sé bien.

Querido amigo:

Te adjunto esta nota que salió ayer sobre tu último libro en La Prensa de Buenos Aires. No estoy de acuerdo con ella, pero te la envío lo mismo. Nosotros fuimos retrasando el viaje hasta ahora, que estamos próximos a emprenderlo, saldremos el día 10 del mes que viene hacia Méjico, donde estaremos unos días y luego Nueva York, otros siete días, para ir de allí a Alemania y de éste último país viajaremos a España, a Galicia, no sabemos exactamente cuando. Os informaremos desde alguna ciudad alemana. Renuncié a una exposición circulante mía organizada por Relaciones Culturales de la Argentina, en los Estados Unidos, te imaginarás por qué, creo que Díaz Pardo estaba en Buenos Aires cuando lo hice. Pertenezco a una generación de renunciantes. En Buenos Aires salió estos días una monografía sobre mi obra editada por Bonino de la que os enviaré un ejemplar por correo ordinario, quedó lo mejor posible dado su carácter popular y excluyendo la fidelidad de las reproducciones en color. Tambien un librito con la monografía que hizo Lorenzo Varela para el catálogo de Nueva York que no llegó a imprimirse. Tuvimos noticias recientes vuestras por Mireya y Antonio a quien vimos al día siguiente de llegar a Buenos Aires y algunas veces más. No sabemos nada de Espasandín, que nos mandó una carta conmovedora de Nueva York, anunciándonos su ida a Europa y prometiéndonos la nueva dirección donde fuesen a quedarse, probablemente Portugal. Quisiéramos encontrarnos con ellos, pero no sabemos cómo. De aquí no tenemos noticias que transmitir, debéis conocerlas todas por Díaz Pardo. Buenos Aires cambió bastante. Mayor cantidad de rascacielos, la Av. 9 de Julio está desconocida para vosotros, lo mismo que las otras avenidas céntricas, Santa Fe, Callao, Libertador, y el barrio Belgrano. Aumentaron considerablemente los teatros experimentales, las galerías de arte y el número de conciertos. Los cafés de Maipú y algunos de Florida se pueblan cada vez más de jóvenes barbudos y melenudos, pintores y poetas y de muchachas con minifalda, desgreñadas, y blusas “pop”, asimismo los quioscos de semanarios y de publicaciones inverosímiles. Una joven que acaba de visitarnos cambió en menos de un año tres veces de vocación, estudió pintura, Historia del Arte, nueva rama de la Facultad de Filosofía y Letras, abandonando la pintura y ahora se dedica a la política, abandonando la historia del arte. Todo se sucede y abandona en Buenos Aires con igual rapidez y en estos últimos tiempos. Bueno, recibid Carmen y tu un gran abrazo de Maruja y mío. Y hasta pronto:

[Seoane]

1967-01-05 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Madrid
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 05/01/1967


Madrid, 5 de Enero de 1967

Sres. Carmen y Rafael Dieste
Rianxo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos la carta que nos enviásteis hace dos o tres días. Llegamos a Madrid el día 30 y estamos instalados por algún tiempo en un pequeño departamento del Paseo del Dr. Esquerdo 75, 3º decha., el teléfono es 2735414. Hasta ahora no hemos visto más gente que la de la familia, las hermanas de Maruja y a Lala y Laxeiro. Lala creo que nos dijo que llegó el 28 y trata de reconocer su ciudad. Anduvimos por muchas ciudades y nos sentimos cansados como pocas veces en nuestra vida. Para vosotros os adelantamos el recuerdo cariñoso de León Felipe, con quien estuvimos en Méjico. Muy lúcido, conservando una memoria espléndida y recordando los comentarios de Rafael a un ensayo de su traducción, o recreación, lo que fuese, de Shakespeare, creo que en el Teatro de Bellas Artes. De todo esto y de otras muchas gentes amigas y cuestiones hablaremos pronto con calma si venís a Madrid, como dice Rafael en su nota, a finales de este mes. Nosotros estamos deseando veros. De Buenos Aires nada podemos deciros que escrito ahora mismo no resulte lejano. Unicamente que debo carta a todos los amigos. Ahora en estos primeros días madrileños trataré de escribir a los más que pueda.
Esto es todo ahora. Os esperamos. Nos gustaría veros aquí antes que en Galicia y si venís, os agradeceríamos que nos anunciáseis la llegada para modificar cualquier plan de viaje a Salamanca o Barcelona y estar con vosotros.

Un abrazo de Maruja y mío para los dos. Saludos a los amigos comunes. De Mimina recibimos una carta preciosa que Maruja o yo contestaremos estos días.

[Seoane]

1967-01-19 Mencionado/a
de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
A Habana
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 19/01/1967


A Habana, 19 de xaneiro do 1967

A Maruxa e Luis Seoane
Galiza

Moi queridos amigos:

Sabemos de vostedes por Isaac. Sabemos do viaxe a México e a Norteamérica e a Alemania. En fin, penso que todo elo será de grande importancia pra vostede. Seoane, pro seu quefacer artístico, prá súa pintura, xa universal. Por todo elo, aledámonos sinceiramente.
Isaac dime que, se quero escribirlle, podo facelo ó Castro, pero non sei se a presente lles chegará ou non, debido precisamente a que non sei por onde andarán. Nunca estiven no Castro, pero teño pra min que debe ser un logar acolledor (sobor de todo polos amigos que alí se reunirán; un xeito de Donselar, non si?). Certo é que alí non estarán todos. Varela sigue en Bos Aires. Baltar voltou pra alá. De Dieste tiven carta fai pouco. Aledoume moito, pois facía tempo que non sabía del (nin de Carme).
Souben (non me lembro agora como) que vostede se ocupou nunha das audiciós de Bos Aires do meu pequeno livro Xente no rodicio. E quixera ter, se lle non é moi molesto, o texto daquel comento, porque estimo moito todo o que vostede (pola súa agudeza crítica) poida ter dito. Sería posible que mo mandase? Gracias.

E polo de hoxe namais. Agardo noticias de vostedes. Entramentras, reciban vostede e Maruxa lembranzas de Anisia e de voso amigo

Neira Vilas

1967-03-25 Mencionado/a
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 25/03/1967


Madrid, 25 de marzo [¿67?]

Queridos amigos Luis y Maruja Seoane:

Vengo de Galicia. ¡Cómo dejar de decirles cuánto los recordé y quise, como los uní a mi más acendrada admiración por ese paisaje único! ¡Ya primaveral! –por esos pueblos encantadores– por esos seres heroicos y tiernos que pueblan esa tierra?
Estuve diez días con Rafael y Carmen. A cada paso Vds. asomaban a nuestro diálogo. Fuí a Santiago, Coruña y Rianjo. Y Rafael no me dejó un minuto de pausa, llevándome a los sitios más escondidos y lejanos. También me llevó al Castro ¡Qué admirable! Isaac y su mujer, su taller vivo, sus obras. Vi hermosos cuadros de Seoane –y algunas carpetas que no conocía, como la increíble de Venecia. Gracias por todo eso y por ser Vds. como son.
Yo estoy en Madrid hace un mes. He venido en misión de la Academia de Letras del Uruguay a unas reuniones de la Asociación de Academias de la Lengua. Periódicamente, se sortean los países que han de enviar delegados –esta vez tocó a Chile y al Uruguay.
Estaré aquí dos o tres meses –y seguramente volveré a Galicia.

Les doy un abrazo muy conmovido.

Esther

Hoy escribí a Alfredo contándole el Milagro del Castro y la presencia de Luis allí.

1967-05-13 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 13/05/1967


13-V-1967

Luis Seoane López
Montevideo, nº 1983, piso 13
BUENOS AIRES
ARGENTINA

Querido Luis:

Discutimos con Isidoro si Extremadura es o no más importante que Galicia (excluyendo el Pórtico de la Gloria, la Cerámica de Sargadelos y a Díaz Pardo y Núñez Búa). Salimos empatados, pues los dos convenimos en que estando en La Coruña medio Seoane y un Dieste entero, había equilibrio entre ambas regiones.

Un gran abrazo para ti y Maruxa, y a vernos.

Norberto
Isidoro

1968-01-26 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade en 26/01/1968


Buenos Aires, 26 de enero de 1968

Sr. D. Valentín Paz Andrade
Vigo

Mi querido amigo:

Días pasados recibí de Don Salvador Ferrín González dos fotografías de la fachada de Frigoríficos Berbés S.A., pero no me envió las medidas, alto y largo de la pared, indispensables para poder, de acuerdo a ellas, estudiar el proyecto del mural. Con esta fecha le escribo al Sr. Ferrín reclamándoselas pero te ruego que si tienes oportunidad de verlo, o de hablarle, le reclames me las envíe lo antes posible para ir estudiando con calma dicho proyecto, pues tratándose del primer mural mío en ésa quisiera fuese, si puedo, lo más original posible convirtiendo esa fachada en algo único y distinto en la península. Esto es todo por hoy. También recibí de Fernández una tarjeta desde Madrid. En Buenos Aires estamos soportando un calor que no conocíamos hace años, tan intenso y repetido. Leí con calma tu libro sobre Valle Inclán. Creo que es de lo mejor que se publicó en los últimos años, el que mejor abarca su mundo y su personalidad. Continúo pensando que deberías escribir tus memorias, o al menos hacer la historia de tu vida y la de tus contemporáneos de los años que siguen al 20 hasta el límite que tú mismo te impongas, quizás del 20 al 30, con la fundación de Galicia[,] la de El Pueblo Gallego y los periodistas y escritores y dibujantes que vivieron en Vigo o colaboraron en esos diarios: Castelao, Maside, Villar Ponte, Dieste, A. Villar, Fco. Luis Bernárdez; los de Orense: Xohan Carballeira, Lustres Rivas, etc., y los visitantes. Sería un libro muy importante para Galicia y contribuiría a fijar una época que si tú no escribes sobre ella tiende a olvidarse. También Vida Gallega, a pesar de su chatez y cursilería, el intento de Gaceta de Galicia, etc. Tú fuiste testigo y actor. Nadie mejor para recordarla.
Bueno, esto es todo por hoy. Maruja y yo os recordamos a Pilar y a ti con mucho cariño. Un gran abrazo de ella y mío para los dos. Otro para ti de:

[Seoane]

1968-06-14 Mencionado/a
de William Shand, a Luís Seoane
Londres
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de William Shand, a Luís Seoane en 14/06/1968


Londres, junio 14, 1968

Queridos amigos:

Aquí estamos instalados en mi querido Londres, tratando de vivir como si fuéramos habitantes permanentes. Cada noche, vamos a otro teatro. Los teatros aquí son íntimos y se oye cada palabra de los actores, que son espléndidos. Ahora estamos presenciando el movimiento de los estudiantes, que es realmente extraordinario. Ayer llegó Cohn-Bendit de Francia, y fuimos a un “teach-in”, una especie de mesa redonda donde él habló juntamente con estudiantes de España, USA, Alemania Occidental, Yugoslavia, Checoslovaquia, Japón e Italia. Fue una verdadera lástima tener que salir tan pronto de París (estuvimos allí solamente 3 días) porque no podía mantenerme en contacto con mi oficina, ni por carta, ni por cable, y me era imprescindible enviar y recibir noticias de la oficina continuamente. Por eso no tuve oportunidad de entregar su suscripción al Sr. Martínez, y le mandé el dinero desde aquí. Le adjunto el recibo del banco por la suma de ₤42-13-0 libras que es el equivalente de los U$S 100 dólares que Vd. me entregó. El banco en París se lo entregará al Sr. Martínez con su nombre y dirección en Buenos Aires, y así el sabrá quien lo mandó.
Tenemos mucho que hablar sobre Galicia que es simplemente maravillosa, el paisaje y la gente. Pasamos una regia noche con los Dieste, pero no pudimos ir a La Coruña. Dentro de una semana, vamos a Stratford-upon-Avon y de allí seguiremos viaje a Escocia. Londres nos está brindando su mejor sol. ¿Quién dijo que aquí llueve? Tenemos sol todos los días. ¿Qué les parece?

Un gran abrazo de Susana y

Willie

Sr. Luis Seoane y señora
Montevideo 1985, 13º
Buenos Aires
ARGENTINA

1968-12-31 Mencionado/a
de William Shand, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de William Shand, a Luís Seoane en 31/12/1968


Buenos Aires, 31 de diciembre de 1968

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Queridos amigos:

Pasamos cinco días en Mar del Plata y al volver encontramos su carta. Ahora sabemos que están de nuevo en su querida Galicia con los suyos, gozando plenamente del país y todo lo que esto implica. Al leer la carta de Luis, lo vi hablando con su pasión de palabras que salen como un torrente que no acepta desvíos. Los hombres “serios” desprecian el “turismo”, pero lo que no quieren reconocer es que el “turismo” es otra manera de ver las cosas. Evidentemente, el turista no profundiza, pero esto no quiere decir que no reciba un fuerte impacto de impresiones que se suman a lo que él trae consigo, y que juntamente adquieren cierta validez. Vd. ha dicho una cosa muy, pero muy atrevida. “Creo que cada vez más me emociona un rostro de persona que una arquitectura, una calle, un museo”. Yo, en cambio, opino que a lo mejor en la arquitectura, la calle y el museo está el hombre más que en su rostro. Lo que el hombre crea es más grande que el hombre mismo. El hombre en sí puede ser pequeño, mezquino, hasta cruel, pero su obra puede alcanzar a ser grande, generosa y humana a pesar de él.
La semana pasada tuve la satisfacción de ganar un premio Municipal por una obra teatral. Lo celebramos yendo a Mar del Plata. Allí nos encontramos con Esther y Lipa y pasamos muy buenos ratos con ellos. Esta noche vamos a la casa de Bernardo a una reunión familiar. Hoy recordamos el 31 del año pasado en que gozamos en casa de Vds. el calor irremplazable de la amistad. Seguramente, se ven a menudo con los Dieste. Denles un gran abrazo de parte nuestra y díganles que no hemos olvidado la noche que pasamos con ellos. ¡Ah! y díganle a Carmen que la palabra que ella buscaba para nombrar los platitos que acompañan el copetín es: INGREDIENTES.
Les deseamos un año nuevo lleno de lo que más anhelan y vuelvan pronto. La calle Montevideo ha quedado súbitamente vacía con su ausencia.

Un abrazo fraternal

Willie

Queridos Maruja y Luis:

Willie cumple años en Diciembre. Cuando llegó su día y aparecieron sobre el escritorio dos sobres, no de propaganda comercial, los miramos con expectativa y ansiedad. Uno era de los amigos dilectos que la nostalgia agranda y ahonda en el cariño, los legendarios Seoanes. La otra, oh, milagro! una carta de la Municipalidad notificando a Willie que se concedió el premio a otras no estrenadas (50.000$ aparte del honor). Yo creo que es un hecho sin precedentes en la Argentina. Que un autor extranjero, de habla no española, gane un premio por una obra teatral en castellano. El jurado presidido por Alfredo de la Guardia era serio y bravo. Así que Willie puede estar orgulloso de haber sido seleccionado entre 280 obras presentadas. El otro premio fue otorgado a Pérez Pardella. Este año que concluye nos deja así con buenos recuerdos.
Ha sido propicio para Uds., con esa magnífica exposición (recordada en primer término en la reseña del último domingo de La Nación) con el nombramiento de académico. Tantas cosas hermosas! Tan merecidas!
También para Willie, con este premio, con una pieza teatral que tradujo, estrenada por Francisco Javier con gran éxito de crítica en el ABC (pero con un ingreso de 7.500$ para Willie) su traducción de poesía africana (Sudamericana le liquidó 10.000$ hasta ahora). En fin, vamos ganando fortunas con el arte y así llegaremos a poder comprarnos un ventilador para protegernos de ardoroso verano que tan distante debe parecerles en su Galicia querida.
Hoy tenemos un especial deseo de abrazarlos, como el 31 del año pasado cuando participamos del ágape que preparó Maruja, con los Laxeiro y el hijo de Díaz Pardo. Viva la amistad, viva la paz! Vivan los homes! Abajo los robots!

Abrazos y besos de

Susana

¡Salud!!! ¡1969!

1969-02-02 Mencionado/a
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 02/02/1969

Buenos Aires, febrero 2 de 1969

Querido Seoane:

Estoy en falta con Vd. y Maruja; mejor dicho: estamos en falta Aída y yo. Pero por donde empezar. La situación del país no es muy halagüeña que digamos; uno vive con la sensación de que algo se está moviéndonos bajo los pies. En qué va a terminar todo esto? Lo que es real es que los salarios están congelados mientras que los precios de las cosas siguen subiendo –a pesar de los beatíficos comunicados oficiales y de las no menos beatíficas promesas de empresarios y comerciantes comprometiéndose a no aumentar los precios. Pero Aída, que va a la feria sabe muy bien que nada tienen que ver los comunicados con la realidad. Es aquello de que lea menos estadísticas y comunicados oficiales y vaya más a las ferias. A partir del 1º de enero se va a permitir un aumento en los salarios del 8% cuando ya los costos han subido en un 30%. Los sindicatos empiezan a agitarse, pero no pueden ir muy lejos con una C.G.T. Dividida y con dirigentes vendidos. Todo se va en fintas –hasta que un día la masa desborde a los dirigentes y se arme la gorda... Hay algo que está madurando, pues las cosas no pueden seguir así: La Argentina –que era el país que estaba en primer término entre los países consumidores de carne (alrededor de 110 kilos de carne por año y por habitante) figura hoy en cuarto lugar con un promedio de 60 kilogramos y la misma relación hay en el consumo de la leche.
Pero no es de eso de lo que yo quería hablarles, o por lo menos por donde yo quería empezar. Comience, pues, como en las novelas de Cortázar, a leer desde aquí y en último término el principio de esta carta y sólo si ve que vale la pena hacerlo. En realidad, le estoy escribiendo como si ya hiciera mucho tiempo que están fuera del país. Y no hace acaso mucho tiempo? Qué es mucho tiempo? Para los amigos ya es. Y a propósito de tiempo: Ya va para una semana que recibimos su Homaxe a un paxaro. Hermosos los 12 grabados y muy hermosa y sentida la página conque Vd. presenta el cuaderno; es una página escrita con el corazón en la punta de los ////////////dedos, una página plena de emoción y de poesía. Bravo! Y muchas gracias. Es un regalo realmente regio y excesivo, muy por encima de nuestros merecimientos. Y agregue todavía (ya casi me olvidaba) el estupendo catálogo de la exposición Miró –Barcelona 1968-1969 y el de las 58 piezas de Picasso, donadas por éste para el Museo Picasso con la serie de Las Meninas y Los pichones –que recibimos hace cosa de dos o tres semanas–... La verdad: Aída y yo estamos apabullados con tanto obsequio. Qué otra cosa más que las gracias podemos darles? Solamente lamentamos no poder retribuirles tanta atención... Qué más? Esperemos que ya hayan recibido la postal que les despachamos, firmada por los amigos que se reunieron en casa en la noche del sábado 25 de enero –en que celebramos el cumpleaños de Luisa Goluboff y su reintegro a la vida normal, con la visión casi totalmente recuperada. Aída y yo, bien de salud, tratando de mantener un pacto de no agresión con el tiempo. Ella para evitar que avance su sordera y yo para que los años que aún me faltan por vivir no me aporreen demasiado. Un pacto de no agresión, pero ayudado con todo un repertorio de “muestras gratis” de que me provee Augusto y Rosita. Ambos y Olica y Schtirbu les mandan saludos. Y aquí termino. Recibí en tiempo su carta del día 7 de enero, despachada desde Madrid. No cree Vd. que esa propensión a la pornografía que Vd. señala en la literatura y en el cine y en las artes visuales es común a todos los períodos de decadencia? Es como una evasión de los instintos demasiado tiempo aprisionados por una moral exagerada y que se da en su forma más agresiva en los ambientes y pueblos más puritanos. Ya Freud en su mediocre ensayo sobre Leonardo señaló la pornografía como una evasión del genio hacia la naturaleza. Yo pienso que debe ser un signo de vejez tanto en los pueblos como en los hombres y mujeres. Por mi parte, confieso que un poquito de pornografía –no mucha, desde luego– me ha gustado siempre (léase Rabelais, Bocaccio o Quevedo) y más ahora que me voy poniendo viejo. Dejemos esto para debatirlo mano a mano, cuando tengamos la suerte de tenerlos de vuelta, en Buenos Aires. Y aquí corto esta carta desarticulada –con nuestros abrazos para Maruja y Vd. y n/ saludos a los Díaz Pardo y los Dieste, de Aída y míos.

Scheimberg

1969-02-27 Mencionado/a
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 27/02/1969


Buenos Aires, 27 de febrero 1969

Querido Seoane:

Recibí su carta del 31 de enero que debe haberse cruzado con una mía que por esos días le escribí y que ya habrá recibido. De cualquier manera, deberá disculparme mi parquedad para escribir –que ya es tradicional en mí; ahora agravada por los achaques de la edad. La vejez (esa palabra fea que Aída no quiere ni oír) me ha tomado con todo ensañamiento y parece que pretendiera cobrarse en los años que me quedan aún por vivir los debidos tributos, y que yo, como todo criollo que se respete, trato de eludir. Veremos si salgo airoso de esta pelea. Lo cierto es que estoy desazonado –y las