PROXECTO EPÍSTOLAS

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2 MENCIóNS A Don Pelaio (-737)

Primeiro monarca do reino de Asturias. A súa orixe é controvertida, aínda que se lle atribúen multitude de oríxes. A Crónica Albeldense refírese a el como un nobre godo.
Epístolas
Mencionado/a [2]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1968-12-17 Mencionado/a
Carta de Seoane a Varela. 1968
Xixón
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Varela. 1968 en 17/12/1968



Gijón, 17 de diciembre de 1968

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Te escribo sin demasiada confianza en tu respuesta. Simplemente, para que sepas de nosotros y de lo que vamos viendo de España. Estuvimos antes en Nueva York, tres ciudades alemanas, Dusseldorf, Colonia y Bonn y luego en Roma, donde visitamos, aparte algunos monumentos, a María Teresa y a Alberti. Muy bien. Alberti, trabajando mucho. Acaba de hacer un libro dedicado a Miró, con cinco o seis grabados y manuscrito, y destinado a enviarle el número 1 hace, creo, que veinte ejemplares, al mismo Miró, del que estaban exponiendo 400 obras en Barcelona –te envié el catálogo– con motivo de sus 75 años de edad. Y ganando dinero con un disco, el que hizo un joven cantante italiano con un poema suyo, La paloma, y música de Guastavino, adaptada ésta por el cantante a la actual música, si se puede decir así. Alberti está muy optimista con este disco. Piensa ganar con él mucho dinero. Acaba de salir cuando nosotros pasamos por Roma y se habían vendido alguna buena cantidad de ejemplares de La paloma. En Madrid, Aguilar acaba de publicar su libro a la pintura, con reproducciones en color, muy caro, 250 pesetas el ejemplar y del que fuimos excluidos todos los pintores vivos menos Picasso y Miró y algunos nuestros como Portinari. En el caso de lo vivos, quizás para no tener que explicar quiénes somos y por eso que se dice: “justicia distributiva”, y en el de Portinari, porque ya muerto, sin rendir a beneficio, y no habiendo sido ni Goya ni Cezanne, así parece, realmente no vale la pena. Pero dejemos a Alberti. Estamos en España hace casi un mes. Hemos estado en Barcelona y Madrid, espléndidas las dos en muchos aspectos, pero aguantando ambas, como toda España, una crisis económica sorda producida por el cierre de industrias y que afecta al comercio. La gente se queja este Fin de Año, pero continúan hablando del progreso español y enseguida por el éxito del turismo. El progreso consiste, en general, en la producción de electrodomésticos y el aumento de pequeños autos, de Citroën y de la Fiat, muy baratos, y que se compran, como las máquinas eléctricas, en muy cómodas cuotas. Un progreso similar al de los países africanos, o a los de cualquiera del tercer mundo. El progreso se nota en anuncios como éste de Gijón, una ciudad, como sabes, industrial, puerto de la cuenca minera de Asturias, pero sin apenas atractivo alguno, una estatua de Jovellanos, otra de Don Pelayo, una buena playa y unos cuantos cines donde se proyectan películas del oeste. Dice el aviso en La hoja del lunes: “Bonnie y Clyde –Club Boite Fundición, 10. El único ambiente pop de Gijón. Venta de pósters. Carnets especiales para chicos y chicas. Tarde y noche–”. Éste es el progreso. Ni minifaldas, ni cohetes a la luna. Por otra parte, en Madrid, hay 90.000 casas en ruinas y 70.000 departamentos vacíos. Existen jubilados con 500 pesetas mensuales, 2.500 pesos argentinos. Te escribiré con más detalle. Ahora sólo quiero saludaros a vosotros, a los amigos comunes, que paséis unas felices fiestas y fin de año con Fernando y esposa, Hugo, Ariel y novias. A todos, nuestro saludo. Recibid Marika y tú el fuerte abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1969-04-19 Mencionado/a
Carta de Seoane a Kornblith. 1969
Xixón
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Kornblith. 1969 en 19/04/1969


Gijón, 19 de abril de 1969

Sr. D. Isaac Kornblith
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos en Asturias y a muy pocos días, 10 o 15, de regresar a Buenos Aires, pasando unos días con mi hermana. Aquí, en Gijón, tengo una hermana y un cuñado, farmacéuticos ambos, con sendas farmacias, que aún tienen tarros antiguos con nombres medicinales en latín. Estamos a pocos kilómetros de la cuenca minera donde también tengo una prima hermana farmacéutica. En la ciudad, de muy vieja tradición y más que milenaria, todo está negro de carbón, las fachadas de los edificios, las calles y el puerto. Todo huele a carbón. Los antiguos escudos heráldicos, de rancios palacios de piedra carcomidos por la sal del mar, tienen carbón. Como si el carbón lo fuese aquí todo, y lo es, o, mejor dicho, lo fue hasta hace muy pocos años. Ahora se están cerrando minas en una y otra parte de Asturias y se crean fábricas de otros productos que dependen en parte de grandes empresas europeas o yankis y que no rinden lo que se espera. Gijón tiene una gran playa, unas estatuas de sus hombres más ilustres, el rey Pelayo, supuestamente asturiano, lo disputan los gallegos, el de la Reconquista contra los mahometanos, y la de Jovellanos, un gran prócer de la Ilustración Española de fines del XVIII y comienzos del XIX, en sus comienzos jacobino y afrancesado, amigo de Goya, preso y desterrado por la Inquisición y que escribió muy bien sobre casi todo: economía, sociología, política... y que, naturalmente, influyó en España y en los que libertaron América, lo mismo que Feijóo, tanto como los enciclopedistas franceses, y los libros prohibidos que, en el caso de la Argentina, iban de La Coruña a Buenos Aires en el “Correo del Río de la Plata”. Pero todo esto es historia. En la mentalidad de las gentes para la vida diaria esto no cambió demasiado desde los tiempos de Jovellanos. Solamente se incorporaron a los hábitos ciudadanos los nuevos productos industriales y el automóvil para pasear el ocio de los días de fiesta. Pero la mentalidad es casi la misma, treinta años de una política les hizo volver atrás un siglo o dos, en cuanto a determinadas cuestiones y la gente de aquí como la de toda España, marcha al norte de Europa. Es curioso este irse de la gente al norte en Europa. En cierto modo, pasadas muchas generaciones es una vuelta en parte a los lugares de orígen, pues en las múltiples mezclas de las sangres españolas están las de los pueblos que vinieron del norte, de las orillas del Báltico, o del que que se llamó Germania, de los godos, de los vándalos, los suevos, alanos... Ahora vuelven los nietos, los tartaranietos de una parte de esa sangre a servir de peones y el éxodo parece no tener fin. Pero de todo esto ya hablaremos a nuestro próximo regreso. Estos días, el lunes, saldremos para Madrid donde esperamos encontrarnos con Frontini.

Reciban Sima y usted, y todos los amigos comunes, un abrazo grande de Maruja y mío:

[Seoane]