Fundación Luís Seoane

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Xosé Abraira (1904-1987)

Fundador e dirixente da Irmandade Galega de Bos Aires en 1941, secretario e albacea de Castelao.
14 Mencionado/a [14]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1948-09-06 Mencionado/a
Carta de Seoane a Estévez e Fernández del Riego. 1948
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Estévez e Fernández del Riego. 1948 en 06/09/1948

Buenos Aires, 6 de septiembre de 1948
Sr. D. Francisco F. del Riego.
Vigo


Querido Del Riego:

Antes de nada te felicito por la parte del primer premio que te correspondió en el concurso del Centro Gallego, en cuyo concurso los únicos premios justos fueron el tuyo y el de Martínez Barbeito en cuanto al primer premio, y en el 2º el trabajo sobre la saudade de Iglesia Alvariño. Del concurso siguiente, creo que ese es el de 1947, debió haber llevado el primer premio o el libro de poemas de Aquilino o el libro sobre el paisaje gallego de Manteiga, libro que no llevó premio alguno y que lo merecía por justicia. La novela de Blanco Amor es, a mi juicio, inferior a cualquiera de los trabajos y solo pudo hacer posible ese premio el parentesco y compadrazgo con uno de los jurados, Bóveda , y la parcialidad o negligencia del jurado argentino que por otra parte es un buen poeta de aquí. Creo que este año modificarán las bases de los concursos, de modo que no pueda influir en el ánimo de un jurado el nombre del concursante. En el juicio este mío no interviene para nada la amistad o afecto por Aquilino, Manteiga, Barbeito o por ti, sinó porque creo sinceramente que esos cuatro trabajos debieron haber sido premiados en primer término en los dos concursos. Prada y yo hicimos lo posible para que se modifique el sistema de este concurso y Prada interviene ahora en una comisión de reforma de las bases.

Por Prada debes de conocer cual fué el éxito de la Exposición de Autores y Libros Gallegos en éste. Ningún acto de esta colonia de emigrantes fué, en lo que va de siglo, más importante que este ni alcanzó resonancia. La exposición con todos los perjuicios naturales por ser hecha fuera de Galicia, por no tener apoyo de ningún género, y por no poder contar con muchos libros de los siglos XVII y XVIII imposibles de encontrar aquí, fué de todas maneras una gran muestra que llamó la atención. Este fué un esfuerzo que se nos debe integramente a Prada y a mí. Trabajé en ella con el mismo entusiasmo que pude haber puesto hace ya ¡ay! 18 años en cualquier empresa estudiantil de Compostela.

Por aquí estuvo hace unos meses Ventura Castro Rial , a quien no quise ver, a pesar de que me envió algunos recados e invitaciones, para evitar cualquier escena desagradable. Venía a estudiar o tratar algo relativo a la emigración gallega a la Argentina, lo que me llenó de estupor. De primer secretario de la Embajada está aquí Poch Gutiérrez de Caviedes , contemporáneo nuestro en la Facultad de Derecho. También por estos días anda por aquí y expuso en un salón un escultor de Lugo, Somoza , que ganó un concurso hispanoamericano para un monumento; escultor muy flojo, de quien no sé que noticias hay por ahí. La exposición de Colmeiro, patrocinada por el Centro Gallego, constituyó uno de los éxitos artísticos más importantes de este año. Por mi parte, el 15 de este mes, inauguro una exposición de óleos en una sala de esta capital y el 15 de octubre se inaugurará en Bruselas una exposición de dibujos míos. Acaba de salir aquí una pequeña monografía sobre mi pintura hecha por Lorenzo Varela que te envío por correo aparte. De mi supongo que debes de haber recibido un libro de narraciones Tres hojas de ruda y un ajo verde , con temas medioevales y cuyos originales tenía desde comienzos del año pasado para editar este año. Me gustaría conocer tu opinión sincera. En esta fué bastante bien acogido por la crítica. Creo que no tengo otras noticias que darte y algunas deben de ser conocidas de ti. ¿Qué haces ahora? ¿Qué es de Plácido, Maside y todos los otros amigos?

Bueno Del Riego, contéstame, dame noticias de esa, aquí estamos al márgen del mundo, en un afortunado campo de concentración para comerciantes del que Dieste, Colmeiro y yo queremos huir sin encontrar el modo. Por mi parte, no pierdo las esperanzas.


Recibe el abrazo cordial de tu amigo de siempre:



Seoane

1948-10-06 Mencionado/a
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948 en 06/10/1948

Vigo 6-oct. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu afectuosa carta y el libro Tres hojas de ruda y un ajo verde, que tuviste la gentileza de dedicarme. Sinceramente, tu entrada en el campo de la literatura me produjo una gratísima sorpresa. Las narraciones están escritas con una gran dignidad literaria y tienen un original y atractivo encanto. En La Noche publiqué un comentario sobre el libro, cuyo recorte te acompaño con la presente. No tiene, desde luego, otro mérito que el de haber sido dictado por el afecto y la honradez.

Recibiste otros recortes de artículos míos, que te mandé en cartas anteriores? Lamento que los premios del Concurso del Centro Gallego, no fueran discernidos de otro modo. No por mí, ciertamente, pues me considero excesivamente pagado con la distinción de que me hicieron objeto. Pero sí por haberle atribuido una categoría que no tiene al libro Caminando al sol de Galicia , por ejemplo. Yo aún no contesté a la comunicación que me dirigieron notificándome el otorgamiento del premio. Qué hicieron con el sobrepremio que dedicaban a las obras escritas en gallego? Yo creí que me concederían, por lo menos, la parte proporcional, pero nada me han dicho. Y la medalla de oro quedó sin adjudicar? Te agradecería que cuando se modifique el sistema del concurso, me lo comuniques, ya que muchos amigos se interesan por ello, y desearían presentar trabajos. No habría medio de que me enviáseis la Revista del Centro Gallego, periódicamente?

Hace tiempo me dirigí, por medio de Prada, a Pita , Blanco Amor, [Delgado] Gurriarán y Espasandín, solicitándoles colaboración poética para una Antología que estoy preparando con gran calma y cariño. Hasta ahora sólo me contestó el primero, y no sé a que atribuir el silencio de los demás.
Os felicito, efusivamente, por el éxito de esa Exposición de Autores y Libros Gallegos. Me imagino la significación que habrá tenido en el orden cultural, pues bien sé la solvencia y seriedad con que la habréis preparado.

Lo que me cuentas de Ventura, no me extraña nada. Fué siempre un desaprensivo y continúa siéndolo. A Poch lo recuerdo perfectamente, pero no sabía que estaba en Buenos Aires de primer Secretario de Embajada. Desde luego, tiene ante sí una magnífica carrera, ya que es todavía muy joven.
Dale a Colmeiro mi enhorabuena por el triunfo obtenido en su Exposición. Desde luego, no me extraña nada, teniendo en cuenta el vigor y la categoría de su pintura. De la Exposición de tus dibujos, espero que obtenga el éxito que merece. Lo que no recibí aún fué la monografía de que me hablas. Convenía que me enviaseis las novedades editoriales de cultura gallega, que aparezcan por ahí. Es conveniente que se tenga noticia de ellas por aquí, y yo me encargaría con mucho gusto de airearlas en los reportajes que hago semanalmente en La Noche.

Yo sigo trabajando con exceso. De bien buena gana consagraría más tiempo para atender a mis aficiones literarias, pero la labor diaria me absorbe demasiado tiempo. Plácido se marchó para Londres el mes pasado. Se fué a vivir allí con su familia, pues en aquellas tierras tiene sus intereses. Ya supondrás cuanto sentimos su marcha, tratándose como se trataba, de un excelente amigo. Maside acaba de atravesar por el doloroso trance de la muerte de su madre a la que, como sabes, quería muchísimo. Sigue trabajando y haciendo labor cada día más mejorada. Hace poco murió Virgilio Blanco, en su aldea; yo le había comprado unos días antes, su último cuadro. Creo que era un pintor interesante y con personalidad. Si os interesase para la Revista del Centro Gallego, podría enviaros un artículo acerca de su arte.
¿No habrá posibilidad de publicar mi Literatura Gallega? Si la hubiese, quisiera corregirla en algunos aspectos. De no haberla, te agradecería que me enviases unos dibujos tuyos, y el prólogo de Dieste, para ver la manera de editarla aquí.

¿Qué es de Prada? Hace mucho tiempo que no tengo noticias suyas. Y los demás amigos? Aquilino, Manteiga y Fole siguen como siempre. Al primero lo veo con frecuencia, y con el último me carteo de vez en cuando.

Bueno, nada más. Repito mis felicitaciones por tus merecidos triunfos artísticos y literarios. Te envía el cordial abrazo de siempre.


Paco

1948-12-23 Mencionado/a
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948
Vigo
Nova York
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948 en 23/12/1948

Vigo 23-dic. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Bartolomé Mitre 3793. 2º F.
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu cariñosa carta, con la monografía que me acompañas. Las reproducciones de tu pintura han sido para mí una verdadera revelación, pues desconocía por completo la labor que en este orden realizaste. Aún no tuve ocasión de hablar con Maside, pero supongo que su impresión será tan grata como la mía. Observo que estás realizando una obra de gran envergadura y que no has perdido tiempo. Y ya no sólo en el campo del arte, puesto que como anteriormente te dije, las narraciones de Tres hojas de ruda y un ajo verde son francamente interesantes y de un original e indiscutible valor literario.

De Prada no sé nada hace la mar de tiempo, a pesar de que le he escrito tres cartas, a ninguna de las cuales tuve contestación. No me explico a que puede ser debido su silencio, que no es en él norma habitual.

No sé si sabes que estoy dando remate a una Antología de la lírica gallega. Pretendo hacer una cosa nueva y rigurosa. Representaré en ella, ampliamente, a nuestros poetas mayores, mientras que para los poetas menores dejaré poco espacio; fuera dejaré, como es lógico, a todos los poetastros que, por el mero hecho de escribir en gallego, no son acreedores a la selección. Veremos si consigo una cosa que resista la lectura de cuantos se interesen por los verdaderos valores líricos. Por cierto que he solicitado de Blanco Amor y de Otero Espasandín una colaboración que no me prestaron no sé porque causas.

Hace unos días recibí carta de Colmeiro, anunciándome el envío de la monografía de Dieste. Cuando ésta llegue a mi poder, le contestaré.

Próximamente te enviaré el artículo–resumen de la labor cultural realizada en Galicia durante el año que ahora termina. En él recojo, también, la realizada ahí de la que yo tengo noticia.
De Plácido no tengo noticias hace tiempo, de manera que no sé si a estas horas se hallará en Londres. La última carta que me escribió estaba fechada en Portugal; en ella dedicaba un gran espacio a contarme las gracias de su hija, que es ahijada mía. Tiene ya cuatro hijos y son para él una verdadera obsesión, pues siempre está pendiente de ellos. De todos modos, y aún cuando no hubiese llegado a Inglaterra cuando tu vayas, puedo yo dirigirte a personas que te orienten durante tu estancia allí. No tienes más que avisarme y te enviaré dos ó tres cartas de presentación para gentes interesantes en el terreno literario.

Fole sigue viviendo en Lugo. Me escribo con él con bastante regularidad. Su dirección es “Cine España – Lugo”. Constantino Díaz se estableció de abogado en Mondoñedo y creo que trabaja mucho. José María Domínguez está en Inglaterra desde hace varios años, creo que de lector de español o algo así, en una Universidad británica.

Te agradezco tu gestión sobre la corresponsalía de la Revista del Centro Gallego. Varias veces te pedí que me la enviases regularmente. ¿No podrías hacerlo a partir de la llegada de esta carta? Nada más por el momento. En espera de tus noticias, te envía el cordial abrazo de siempre.


Fernández Riego

[Manuscrito]
Varios amigos de aquí me preguntan sobre las bases que rigen actualmente para poder optar al concurso del Centro Gallego. ¿Quieres hacer el favor de indicarme lo que haya acerca del particular?

1949-01-25 Mencionado/a
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1949
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1949 en 25/01/1949

Buenos Aires, 25 de enero de 1949
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
Vigo.


Querido amigo:

Me alegro que te hubiese interesado la monografía de Lorenzo Varela sobre mi pintura y me gustaría conocer la opinión de Maside. He trabajado mucho, no siempre con buenos resultados como es natural, pero desde el 45 me siento seguro en pintura, y aunque cambiando y volviendo a empezar y ensayando técnicas distintas etc., estoy contento sobretodo de lo que tengo que hacer. A Colmeiro, a Dieste, etc., les interesa mucho lo que hago y la crítica de arte de aquí y de Montevideo, bastante estúpida y petulante, me cuentan entre los pintores más destacados a pesar de mi “extranjería”.

Desde luego como habrás podido notar en la monografía, toda mi obra está dedicada a Galicia, así como toda la hecha por casi todos nosotros en América y mi único deseo actual es poder exponerla pronto en cualquiera de las ciudades de nuestra tierra. Pero dejemos esto. De todas maneras te advierto que las reproducciones de la monografía no dan la menor idea del color y de la materia de mis cuadros que es, a mi juicio, lo más importante de ellos.

Para tu antología de la lírica gallega te envío nuevamente los cuatro poemas de Lorenzo Varela y la Muiñeira de Dieste, hechos como prólogo todos ellos a 2 ediciones de libros de grabados mios, Maria Pita e tres grabados medioevales, y Muiñeira, que es a mi juicio lo mejor publicado en América en idioma gallego de poesía en los últimos años. Lorenzo Varela publicó hace cuatro o cinco años Torres de amor poemas en castellano que tuvieron extraordinario éxito en todo el continente. Después publicó diversos libros de crítica de arte y un prólogo magnífico a una antología hecha por él mismo de crítica de arte de Baudelaire . Continúa publicando poesía en revistas literarias y creo que ahora tiene en preparación otro libro. Es de Monterroso, Provincia de Lugo, aunque nacido por accidente como muchos otros gallegos en La Habana.

Blanco Amor no ha publicado nada en gallego por lo menos desde Poema en catro tempos y su poesía castellana es muy mediocre. Otero Espasandín ha publicado algún que otro poema suelto que trataré de encontrarte. El no guarda nada suyo de poesía porque es un hombre extraordinariamente descontento de lo que hace. Estos dias leí la noticia con un breve resumen, de que un profesor Flores , gallego, dió una conferencia en la Sorbona sobre poesía gallega contemporánea, citando a gente muy dispar como por ej. Aquilino y Castroviejo y a otros quizá nuevos a quienes no conozco. Creo desde luego que tu antología tendrá mucho éxito y hace verdadera falta, pues las que existen, las de Alvaro , están hechas con un criterio de amontonarlo todo y publicarlo todo, absurdo, y son realmente malas.

Colmeiro llegó el 20 de este mes a París. Aún no tenemos noticias de él. Dieste debe de llegar tambien uno de estos dias a Amberes camino de Francia e Italia. Yo marcharé a fines del mes que viene a Francia, estos dias estoy arreglando mis documentos, permisos para sacar cuadros, etc. Todos vamos nuevamente a la ventura, sin dinero, con el suficiente para resistir tres o cuatro meses y emigrantes al revés. Esto no se puede soportar más tiempo. Me interesaría si te parece oportuno y puedes hacerlo, que les escribieses a tus amigos de Londres sobre la posibilidad de una exposición mia en esa ciudad. Yo les enviaría, mandándome tu las direcciones, datos, monografía, etc. Sería para la temporada que viene, alrededor de octubre.

El Centro Gallego espera respuesta a una carta que te escribió designándote corresponsal y te van a escribir hoy o mañana solicitándote la compra de fotografías para la tapa de la revista. Al comprarlas debes de tener en cuenta que las de Ksado anteriores al año 38 son muy conocidas en esta.

Escríbeme enseguida. A Maside voy a escribirle unos de estos dias. Saludos. Te abraza tu incondicional amigo:

L. Seoane

1950-07-08 Mencionado/a
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1950
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1950 en 08/07/1950

Buenos Aires, 8 de Xullo de 1950


Querido Del Riego:

Vai a Meira, seu pobo fronteirizo, e a recorrer coa sua dona raudamente Galiza, un amigo noso, un hirmán; verdadeiro hirmán no namoro e na teima: Xosé Abraira. Eiquí debémoslle moitas cousas, moito traballo feito a cotío en pro da terra e débeselle o seu entusiasmo case isolado n-unha coletividade de barados.

De todos cantos foron a visitar Galiza nos últimos anos, e con desvariadas representaciós d-eiquí, é o úneco que meresce o voso agasallo, a vosa estima, porque é tamén dos poucos que non vai, sendo galego americano, a “visitar” Galiza.

Frente a íl, nos non temos o complexo dos edosos traxes dos nosos guardas municipaes, dos probes ferrocarriles, das casas sin ascensor, e da nosa mingada industria, e non temos que decir: “Mais, escoite, temos outras cousas...” Il, coma nós, tamén ama algún dos nosos anacronismos e as nosas, ás veces beneficiosas, limitaciós, e non porá o xesto despreciativo dos “ches” pol-os traxes dos nosos villeus; pensa coma nós que temos outras cousas.
Paréscese un pouco a mín en que fala con exabruptos, mais no caso d-il leéde no seu corazón. Trata de atopar a verdade pol-o camiño do diálogo e da contradición e si non touvese tanto humor celta sería un peripatético.

Recibe unha gran aperta de

Seoane


[Manuscrito]
Saudos da miña muller pra ti, e d-ela e meus pra tua dona.

1953-04-01 Mencionado/a
Carta de Piñeiro a Seoane. 1953
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Piñeiro a Seoane. 1953 en 01/04/1953

Compostela, 1º de abril do 1953

Meu querido amigo:
O domingo viñeron o del Riego e máis Evelina a pasar dous dias eiquí en Santiago. O Paco aproveitou a ocasión pra me decir que tiña recibido carta tua e que estabas estranado do meu persistente silenzo. Ó mesmo tempo, o bó do Paco reprochábame isa aititude, sobre todo –alegaba il– porque non se corresponde co-a realidade da miña viva estimanza por todo o que tí fas. Tiven que acrararlle ben as cousas pra que se convencese de que non había o máis lixeiro motivo de reproche. Agora quero tamén acrararchas a tí, pois d-ise xeito quedo eu máis tranquío.
Teño que comezar por che decir que eu escribinche a tí en dúas ocasións distintas –a pirmeira, por Perfecto López, a segunda, o vran pasado por correo aéreo– i-endexamáis tiven resposta. Tamén che mandei unha separata do meu ensaio Siñificado metafísico da saudade adicada e non tiven noticia de que a recibises. Sei que o Abraira traguía unha carta tua pra mín, pro isa carta perdeuse no Atlántico e non chegou ás miñas mans. Con todo, eu escribinche no vran pasado unha carta ben espresiva da que tampouco tiven resposta. Tanto ista carta como anteriormente a separata adicada do meu ensaio, mandeichas ás señas da revista Galicia, pois eu non conocía outras. A pirmeira cousa tua que recibín foi Paradojas de la Torre de Marfil, que ma entregou Vázquez da Xesta no mes de Noviembre, e dispois chegoume por correo Fardel de eisilado. Retraseime algo en escribirche porque cando Vázquez me entregou o pirmeiro libro, eu acababa de me casar e poucos dias despois morreu a nai da miña muller, acontecemento que nos obrigou a ausentarnos novamente de Galicia. Entre ambas ausencias, prodúxose un considerabel trastorno na regularidade da miña correspondenza. Cando restablecín a normalidade nas miñas aitividás epistolares, escribinche decontado, ista vez ás señas que veñen manuscritas en Fardel de eisilado. Teño a espranza de que a recibises.
Douche todos istes detalles pra que vexas que pol-a miña parte non houbo reserva ningunha, nin podía habela, pois o certo é que non hai motivo algún pra ter reserva persoal. O único motivo que eu podía ter era talmente o teu silencio, o non recibir resposta tua nunca. Ten presente que o Vázquez entregoume en Noviembre o pirmeiro libro que recibín teu. Con todo, a través do Paco e máis do Maside sempre fun sabendo de tí, non soio de tí persoalmente, senón da tua obra, porque me prestaban os exemprares que iles teñen. E aínda che podo decir que me teño por un dos máis entusiastas propagadores das tuas cousas entre a xente moza, pois heiche de confesar que, pra a miña maneira de ver, a tua obra é unha das poucas cousas que verdadeiramente merecen estima. N-ila refréxase unha visión apasionada de Galicia, unha visión nobremente apasionada, pois sempre é nobre a pasión que nace da sinceridade; unha visión co-a que se podería ou non coincidir si se tratase de valorar ouxetivamente os feitos, mais co-a que non cabe discrepancia algunha en canto que é unha interpretación artística dictada pol-a sinceridade humanísima de un artista de gran corazón. Así é como eu a vexo. E mesmamente por iso é pol-o que penso que debe de ser conocida i-estimada entre nós.
Moito me alegraría de que ista carta servise pra levar ó teu ánimo o convencemento de que a miña aititude non foi nunca reservada, ou seña, non foi estúpida. Tan incomprensibel como lle resultaba ó Paco isa suposta reserva, resultaríame a mín mesmo se tratase de a imaxinar. Ten presente que eu, cando teño motivos de discrepancia ou de discusión con algún amigo, non reparo pouco nin moito en manifestarllo abertamente. Isto xa che indica que non cultivo a “reserva” como forma normal de relación persoal. Tan soio a utilizo no plano político.
Apresureime a escribirche en canto se marcharon Paco e mais Evelina porque quedo máis satisfeito acrarando canto antes iste asunto. Estou seguro de que, dispois de leres ista carta, trocarás de opinión no tocante ó meu comportamento, pois eu estou certo de que foi sempre plena e sinceramente amistoso.
Unha forte aperta do teu decote amigo
Ramón Piñeiro

1956-09-07 Mencionado/a
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956 en 07/09/1956

Buenos Aires, 7 de setiembre de 1956

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Esta es la tercera vez que te escribo en estos días. Las dos primeras cartas las he roto luego de escritas. Me pareció imprudente enviarlas hablándote de problemas que se refieren a esta colectividad, de los supuestos dirigentes desacreditados que la enturbian, estando tu y todos los amigos tan lejos de ella. Eran cartas largas y amargas, nacidas de una realidad que vosotros conoceis a medias y no podeis, por eso mismo, comprender suficientemente. De la actitud de algunos, realmente estúpida. Al amparo, sin embargo, del Congreso, que terminó con la petición pintoresca de Abraira de declarar traidores a Valle Inclán y la Pardo Bazán, con el consiguiente escándalo y luego del discurso de otro señor donde se hacía responsables a los intelectuales, desde hace cincuenta años, del atraso económico gallego, extendiéndose más tarde esa supuesta responsabilidad, para llegar a la locura, a los poetas de los cancioneros, se realizó con todos los delegados del exterior una especie de Congreso cultural. Tuvimos de nuestro lado la simpatía popular al ser eliminados por los organizadores luego de intentar torpemente dividirnos. Con la entidad “Asociación Gallega de Universitarios, Escritores y Artistas”, (AGUEA), que organizamos, estuvieron las directivas de las grandes sociedades gallegas, entre ellas la del Centro Gallego, de manera bien ostensible. En fin, de todo esto queda una experiencia posiblemente útil para el futuro y la evidencia para todos de la necesidad de revisar actitudes y simpatías. No sabemos hasta ahora cual será el porvenir de las mociones aprobadas, nosotros no conocemos más que el resúmen de las comisiones que estudiaron las ponencias. Por mi parte no tengo noticias de si vino o no alguna de ellas de gente conocida o de entidades de esa. Las nuestras fueron presentadas a través de las delegaciones de Centro América y de Estados Unidos, pues no fuimos invitados. Una de ellas hecha por mí, se refiere a un “Museo circulante de arte gallego” que deberá hacerse ahí, debiendo comprender de modo sistemático desde la prehistoria a nuestros días. Estuvimos presentes a última hora por la presión y amenaza de retirarse todas las delegaciones del exterior y la intervención fundamental de Tobío.
Aparte de todo esto continúo trabajando mucho. Hice con éxito la exposición de E.E.U.U. y expuse el mes pasado en la ciudad de Córdoba, en el Museo Municipal, una serie de óleos que ahora expongo en Buenos Aires. Estos días tambien fuí invitado a participar, por la Academia Nacional de Bellas Artes, en el más alto premio argentino, el “Premio Palanza”, que se distribuye cada dos años y en el que solo participan diez pintores. Aunque no lleve el premio, la sola invitación es, en este ambiente, muy importante. Estoy trabajando además en dos nuevos murales para edificios particulares y tengo aprobados los proyectos para la decoración de un gran Teatro Municipal de esta. Para el Centro Lucense hice unos grandes paneles que están ejecutándose en cerámica con temas populares gallegos, alguno de los cuales gustó tanto a Alvarez Gallego que me encargó uno para La Habana. Me falta uno grande que será un gran cuadro al óleo. Esto es todo. Estoy, como ves, cargado de trabajo y pienso estos meses renunciar al Centro Gallego, sobre todo luego de la actitud de los amigos de ésta, que no sé si tienen o no apoyo de nuestros amigos de ahí. Espero, sin embargo, que antes quede establecida la invitación a que vengáis un grupo de esa a los actos del cincuentenario, pero de esto te ruego no comentes nada por ahora. Para todo esto fué lamentable el fallecimiento de Ferreño, alma de muchas empresas en las que ponía trabajo y entusiasmo y único verdadero colaborador mío en casi todas las culturales.
La revista marcha bien con todas las dificultades de aumento de costo, falta de papel, etc., creciendo en suscriptores. ¿Qué piensan en esa de ella?. Te agradezco enormemente tu colaboración que es importantísima y que los lectores de ésta estiman hondamente. Te ruego solicites de los amigos algunas crónicas del tipo de la de los trajes, de los castillos, de los caballos salvajes, del carnaval, que gustan mucho y son necesarias. No sé los motivos que tienes para sentirte desmoralizado, pero si de algo te sirve lo que por mi parte pueda decirte, pienso que eres el autor, con tus libros, crónicas y noticias, de una de las obras más generosas y útiles que se hayan hecho nunca en Galicia. A tí y a tu ejemplo le debemos todos mucho de lo que hacemos. Creo, sinceramente, que tu caso, en la actualidad, de trabajo noble y desinteresado, es único entre nosotros y pienso que deberías sentirte animado y orgulloso de tu vida y de tu labor.
Al Centro Lucense les aconsejé para que se pusieran en contacto con la Librería Monterrey, para que les organice una biblioteca gallega. Creo que ya lo han hecho. Recibí las notas de mi libro que tu me enviaste y no acabo de saber si el libro interesa o no verdaderamente. Me gustaría, si no te incomoda, me enviases el libro de A. del Castillo sobre el Pórtico de la Gloria, el que hablas en tu crónica del Centro Gallego.
Bueno, dejo esta que al fin te envío, pidiéndote me contestes pronto y recibid Evelina y tú, con el saludo de Maruja y el mío, el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane

1956-10-24 Mencionado/a
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1956 en 24/10/1956

Buenos Aires, 24 de octubre de 1956
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Recibí tu carta que te agradezco mucho y tambien las colaboraciones, entre ellas la de Domingo con una foto, la de Iglesia Alvariño y la de Cuevillas, estoy muy contento con todas ellas y las agradezco. Tus reportajes son muy buenos y gustan a los lectores. ¿No se podría hacer una nota de Don Ramón Aller con alguna fotografía? Sería una nota de éxito en ésta. Tambien recibí el espléndido libro de Cunqueiro.
Preguntas de mí. ¿Qué hago? Ya no lo sé. Trabajo. Pinto. Trabajo. Pinto. Escribo. Y quiero olvidarme de todo. Estoy cansado y decepcionado. Han pasado muchos años y quizá estuve siempre equivocado. No lo sé. Ahora es tarde para rectificar, aparte que en mí estoy, por decirlo así, comprobando que es verdad aquello de “Genio y figura”. No puedo continuar solo y quiero dejar al menos aquello que constituyó hasta hace unos pocos meses una ilusión, costándome sacrificios de los que ahí no podéis tener idea, no la tienen ni siquiera los que están aquí. Espero la oportunidad adecuada para dejar el Centro Gallego que será uno de estos meses. El famoso congreso, todos sus disparates, el rencor mostrado hacia los intelectuales que murieron y hasta con los que aquí residen, luchando casi todos en una soledad espantosa pero dignos, pobres y orgullosos, engrandeciendo a Galicia como pueden en los medios americanos, superó para mí todas las medidas. Quizá existen gentes que estas cosas las justifiquen con un pragmatismo que yo no entiendo. Allá ellos. La verdad es que están hundiéndolo todo. Algún día comprenderán su error pero será tarde. Por lo menos, aunque no importe mucho, nosotros nos habremos marchado. Continuaremos solos como los leprosos y los locos.
Terminé una obra de teatro en galego, A Soldadeira pero la estoy traduciendo al castellano, porque ahí no se podría ahora editar y aquí, ¿para quienes? Tambien tengo otra de nuevos poemas, As cicatrices que tambien tendría que editar y ya no sé si vale la pena, de modo que quedará inédita, creo que te hablé de ésta en alguna carta anterior. A Soldadeira le gustó mucho a Dieste, que es el único que hasta ahora la conoce. Me gustaría saber que pasa con la monografía de Eiroa. ¿Tienes alguna noticia?.
Del Centro Gallego, no te puedo decir nada, apenas voy por allí desde Julio y dejé de asistir a las reuniones de la Comisión de Cultura, por lo menos mientras esté en ella Abraira y algún otro. Abraira supongo que continuará después de esta elecciones pero yo casi seguro que no.
Bueno, esto es todo. Escríbeme. Lo que más necesito es de vosotros. Recibí una carta que agradezco mucho de Ricardo García a la que tengo que contestar. ¿Qué proyectos tienes? ¡Cómo me gustaría estar ahí! No sé que pensar, ni que hacer. Baltar fué a ver a su madre, él os contará. La audición radial cumplió sus cien audiciones con éxito.
Recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío y tu uno fuerte de tu amigo:
Seoane

[Manuscrita]
Hoy recibí, con otras colaboraciones, tu reportaje a Fole y el ensayo de Álvarez Blazquez. Gracias.

1957-04-22 Mencionado/a
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1957
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1957 en 22/04/1957

Buenos Aires, 22 de abril de 1957
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:

Recibí tu carta y tus últimos envíos. Te agradezco todo ello. Hace un mes que debía haberte escrito inmediatamente después de mi otra carta, si no lo hice fué debido al [mural del Teatro Municipal San Martín, que aún terminado me lleva tiempo de trámites burocráticos, y a todo el trabajo atrasado con motivo de su ejecución. Gusta mucho y constituye un éxito. Estoy contento, aunque lo estaría mucho más si lo hubiese podido realizar en esa.
Dejé el Centro Gallego, la comisión de cultura y la dirección de la revista. Durante dos meses, o algo más, tuve que rogar que me aceptasen la renuncia. Me era imposible continuar, cada nueva reunión me enfermaba y no podía tolerar la intromisión de los Abraira, por poner un nombre, y otros personajes similares en los problemas culturales de Galicia. Ellos tienen, además, para esgrimirla a su gusto, la confianza de nuestros amigos de ahí. Así ocurrió con el inútil y estúpido Congreso del año pasado. Así ocurre con todo. Siempre hay una carta venida de esa, de la que jamás conocemos más que su particular versión local, que alegan para torcer cualquier intención elevada. Se trata para ellos de cosas menudas de política aldeana, de ganar las elecciones del Centro Gallego, o de cualquiera otra entidad. Yo no quise nunca, no quiero, entrar en ese juego. Tienen la confianza de nuestros amigos de esa y han gastado sus nombres con fines, que de conocer ellos la realidad de Buenos Aires, les hubiesen alarmado. Es como si los utilizasen para jugarlos en el problema electoral de Ordenes o Lalín, en lugar de emplearlos en su gran valor en beneficio de los más altos intereses de Galicia. Me quedo al márgen de todo eso, al igual que los otros intelectuales que aquí residen, aquellos cuya obra no merece aparezca siquiera en la reseña de la actividad anual gallega en los periódicos de Galicia.
Tengo nuevos proyectos, alguno de los cuales pienso que va a cuajar en próximas realidades y para los que me permito contar con vuestra colaboración. Entre ellos esa editorial de que te hablé en mi última carta y de la que te escribiré más extensamente dentro de pocos días. Me quedo a un lado del Centro Gallego pero no de Galicia. El cincuentenario de esta entidad va a constituir un fracaso. De momento no va a salir más libro que el de Cabanillas, no sé cuando, durante el año. He luchado por estos libros como no podéis tener idea en esa y se salvó de momento solo el de Cabanillas. Existía una lista muy completa de intelectuales de Galicia para invitar el presente año, estábais entre ellos tú, García Sabell, Piñeiro, Carballo Calero y Otero Pedrayo. Solo invitan a Rof Carballo y a Paz Andrade, me alegro de esta invitación, pero de todos los nombres solo quedaron dos y el conjunto propuesto, cuya obra iba a ser fundamental para la divulgación de nuestra cultura en ésta, quedó muy reducido, aún contando con el valor intelectual de los aceptados. He preferido marcharme. Esto es todo. Me perjudico económicamente, pero gano en libertad, tranquilidad y tiempo para mi trabajo. Durante dieciocho años, solo, luchando contra Tirios y Troyanos, traté de unir, por encima de cualquier política menuda la Galicia emigrada con esa Galicia. Salgo del Centro Gallego mereciendo el respeto de todos. Comienzo una nueva labor que sospecho será útil. La de templar-gaitas terminó.
Me alegro de que te hubiese gustado el proyecto de exposiciones pero es necesario que la de Maside, o la primera que decidáis, a mi me gustaría que fuese la de Maside, esté aquí en los primeros días de junio. Grabados y dibujos se pueden traer muy bien e incluso enviarlos. Los grabados pueden venir como impresos, pues lo son. No sé cuando viene Díaz Pardo y puede ser tarde su llegada para el trabajo del año. Aquí comienza la temporada en mayo. En este sentido, pienso escribirle también a él. Escribe por favor al Centro Lucense, dirigirse al Ingeniero Diego Díaz Dorado en esa entidad.
Es esta una carta extraña, pero no tacho nada ni la repito, es tal como salió. Pensaba hablarte pronto de todo esto pero ya no creo que pueda ser tan pronto. Te ruego no tomes actitud alguna con el Centro Gallego. Continúa, eres muy útil, se te quiere y admira.
Contéstame. Recibid Evelina y tú un abrazo cariñoso de Maruja y mío y tu el gran abrazo de tu amigo:

Seoane

[Manuscrito]
Confidencial:
Ahora me dicen que piensan invitar a Mosquera, “o vello dos contos”, de Santiago. Juzga.

1967-03-04 Mencionado/a
Carta de Núñez Búa a Seoane. 1967
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Núñez Búa a Seoane. 1967 en 04/03/1967


4/3/67

Querido Luis:

Con ise articuliño daraste conta da razón pol-a que non contestei axiña á tua carta. Onte regresei de Bs As., do sanatorio Antártida, onde estiven 11 días. Parez que a hernia vai a quedar acochada. Agora, con Laxeiro, Cuadrado, Abraira, etc., etc., vamos a facer a Sociedad de los excollombaos galaicos. Se cadra gañamos os eleiciós do C[entro] G[allego]. Xa sei que víchedes á miña xente. Eu teño mentes de ir a Europa en maio. Veremos como ando de folgos e de cartos. Ises brutotes do derradeiro Correo contra o teu sucesor debe ser cousa de Prada. Voulle a decir que reproduza ise artigo de Guieiros. É o que ti me deras pra El Día e que alí lle paresceu moi político, pol-o visto, según me dixo Canabal. As eleiciós do C. G., ausente e “calado” Villa, gañaronas Andrade e Vidrierita, que visitaron un por un ós amigos e clientes de Pepe cunha carta amañada por iles. O segredo estaba na enemiga de Pepe pra Prado e os Pérez, donos con Reboreda de “Galicia”. A ausenza forzosa e o silencio, supoño que querido, de Pepe, deixoulle o camiño ceibe a Andrade e Vidriera, e Mourente gañou por 130 votos. As maniobras dos mandatarios de Villa deulle uns 2.000. Pepe voltou; dise nemigo de Mourente, eu non dubido; pro está calado, non pode e non quer desautorizar ós seus “mandatarios”. En fin, eu nin falar quero de todas istas porcalladas. Mandeille un artigo pra ti a Míguez. Pra Maruja e pra ti apertas tensas.

Pepe


[Anexo.]

[Artigo de Luis Seoane, “El pensamiento de Castelao”. Guieiro, sección “O pensamento galego”, p. 5. Anotación manuscrita: Nbre 1966]

El pensamiento de Castelao

por Luis Seoane

(Especial para GUIEIROS)

En París acaba de publicarse una antología del pensamiento vivo de Castelao, El pensamiento político de Castelao, realizada por el joven escritor coruñés Alberto Míguez sobre el libro publicado hace años en Buenos Aires, reeditado hace poco, “Sempre en Galiza”. Le precede un acabado estudio sobre la ilustre personalidad del escritor, artista y político gallego, del mismo antologista, en la que destaca el aspecto universal, peninsular, revolucionario, del pensamiento de Castelao generalmente interpretado como simplemente destinado a la consecución de una Galicia modificada administrativamente, autónoma en algunos aspectos de esa posible administración vigilada por un poder central y detenida en el tiempo, en su presente, en cuanto a su economía y vida social. La culpa de esta interpretación del ideario de Castelao la tienen, en general, sus mismos admiradores, más preocupados por reformas formales en cuanto a Galicia, administrativas dijimos, que por una verdadera transformación capaz de hacer olvidar la estructura medieval, anacrónica en bastantes aspectos, que fundamenten su actual realidad. En la emigración sólo parece recordarse de Galicia lo que constituye su aspecto idílico, las suaves montañas, los verdes valles, los alegres bosques y la extensa puntilla que forman la[s] rías en casi toda su costa, dejando que el mar disuelva sus espumas en las playas y entre las rocas. Pero nadie parece recordar el otro paisaje, el de los precipicios montañeses, el del mar de tormentas y naufragios, el de los bosques oscuros que guarecen al jabalí y al lobo, el de las nieves inhóspitas y de las interminables lluvias. Castelao vio también este paisaje y su correspondencia humana. Asistió, en el límite de su juventud, a los levantamientos campesinos que agitaron Galicia hace cincuenta años, con su rosario de muertos en refriegas con la Guardia Civil, en Nebra, en Sofán, en Narón... De aquellos años, (1916, 1917, 1918), son los dibujos que recoge en el álbum “Nós”, con los que incita a la rebelión. Un dibujo que representa a un campesino pensativo, con la cabeza apoyada sobre los brazos cruzados sobre un gran hacha, expresa la siguiente reflexión: “Y que su brazo solamente sirva para abatir árboles...” En una estampa tierna, como muchas de él en las que gustaba dibujar niños, dos huérfanos, o tal nos parecen, en el camino de la iglesia que se anuncia por un alto ciprés, expresan en la leyenda: “¡Un Padrenuestro por los que murieron en Sofán!”. Es este un dibujo anterior, en el orden del álbum, al de una campesina que reza rodeada de sus tres hijos para que Dios los libre de la justicia. Coinciden estos dibujos con los años de las rebeliones campesinas gallegas, surgidas esporádicamente y como reacción a abusos comarcales, independientes unos de otros, no sujetos a una organización que las abarcase a todas, y a la crisis en algunos países americanos donde habitaban numerosos emigrantes gallegos que hace que Castelao reflexione, también en dibujos, sobre el triste destino del emigrante. En el prólogo de su álbum “Nós”, el artista afirma: “Yo no quise cantar la delicia de nuestras fiestas, ni la hartura de los casamientos, sino las tremendas angustias de cada día de los labradores y marineros”, añadiendo: “Algunos espíritus sensibles que lloran por la melancolía de los tangos y de los fados, encontraron desmedido este dolor de mis estampas; otros espíritus inertes vieron poco patriotismo en el afán de ser verdadero”. Pues bien, este Castelao fuertemente emparentado en su intención con los dibujantes franceses de “L’assiette au beurre”, pero en general menos demagógico que éstos y más rebelde en la calidad de su dibujo, familiarizado aquellos años con el modernismo de Munich, va resumiendo su pensamiento con respecto a la renovación política y social de Galicia. De ellos se nutre tanto como “Sempre en Galiza”, la enorme cantidad de leyendas posteriores a sus otros dibujos publicados en la prensa gallega y los casi finales, en su obra de artista gráfico, de los álbumes de la guerra. A ellos hay que atender en primer término cuando se trata de establecer el pensamiento social del artista, tan hondo como su pensamiento político. Su galleguismo no consisitía en dotar a Galicia de un nuevo ornamento administrativo capaz de satisfacer a una minoría que, en sus preocupaciones de todo tipo, no difiere demasiado de las que poseen los que detentan poder en la sociedad gallega actual. Consistía en mucho más, y eso es lo que ven en la actualidad los jóvenes gallegos como Alberto Míguez. Castelao sabía de la existencia de esa Galicia idílica a que antes nos referimos, pero no podía gozarla por la presencia constante de esa otra a que se refiere en el prólogo de “Nós” y que, medio siglo después de publicado este álbum, no se ha modificado demasiado.

1973-05-05 Mencionado/a
Carta de Pérez Prado a Luís e Maruxa Seoane. 1973
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Pérez Prado a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 05/05/1973


Buenos Aires, 5 de mayo de 1973

A Luis Seoane y Maruja

Queridos amigos:

Acabo de llevar al correo unos ejemplares de mi librito que allá vuelan por vía aérea; hace unos días firmé pocos, recién salidos del horno, con la promesa de los editores: “salen ya, por avión”. Pero como los conozco y como sé a qué atenerme en cuanto a velocidad repetí en un caso –el de ustedes– y así recibirán dos copias con lo que, por lo menos, nos aseguramos contra extravíos, demoras y otras malandanzas.
Como ven, todo sufrió gran retraso y por mi parte no sabía qué decirles a no ser repetir, por carta, lo que los dueños del negocio me repetían de viva voz: “la semana que viene, sin falta”. Pasaron muchas semanas y en ellas, es verdad, pasó de todo: accidentes, un grave problema de familia con la correctora que trabajaba en las pruebas... desde Montevideo, etc. (En el etcétera va, nada menos, una bomba: en la madrugada del 13 de marzo y con el habitual sigilo una persona (o personas) no identificada(s) colocó el artefacto explosivo: la detonación nada sigilosa terminó con todos los vidrios y algo más de la calle Talcahuano entre Corrientes y Lavalle. La bomba fue colocada en el local de ventas de la editorial, precisamente en el destinado a estos libros y, como ya andaban por los aires algunas de las polémicas, no faltó quien –en broma– asignara a nuestros adversarios el pirotécnico chiste. Claro que sería mucho pedir y que a lo mejor la explicación que se le ocurrió a la Policía sea la más arrimada: que alguien, de pronto, se dio cuenta de que le explotaba la bomba cuyo destinatario sería el juez electoral, por ejemplo, en su bufete de los Tribunales. Con susto, pues, y en cualquier umbral la dejó poco antes del estampido. Pero la verdad es que ese alguien se ocupó de meterla muy adentro y el destrozo fue mayúsculo).
Habrán recibido , también, la carta con que respondo a los del Faro. Todo ocurrió por una audición de La gallina verde en la que dialogué toda la mañana con Héctor Grossi. Allí, por ser en vivo, me despaché a gusto y el asunto causó mucho revuelo. Manuel Núñez Búa me vapuleó por radio y el Faro reprodujo el vapuleo con algo más, como postre. Mi carta –que mandé también a otros amigos– pretende contraatacar: no hubo más respuestas. En cuanto a presentaciones por radio y TV, con el ánimo de ayudar al librito, les diré que tengo varias en mi agenda. La primera va mañana (Radio Belgrano) y el lunes (pasado mañana) voy en vivo y otra vez en la célebre gallina verde (ahora en Radio Continental). Luego, allí mismo, grabo audiciones para esa misma onda y para todos los días de la semana que será la primera del libro en su aparición pública. El domingo 13 salgo dos veces por LSI (Municipal) y no sé en qué momento me filmarán para Canal 7 (con Tomás Eloy Martínez y otros). Mientras tanto los paisanos no se quedan quietos: Pampillón me informó que tenía que donar un par de ejemplares a la Biblioteca del Centro y presentar una nota pidiendo autorización para vender la pavadita en el kiosko. Era casi seguro que la nota sería despachada favorablemente. Por otro lado (por otros paisanos), las cosas despiertan mucho entusiasmo y el breoganazo de Abraira quiere, como temía, organizar una gran comida donde cientos de pollos terminarán sus vidas. Todo esto antes de leer el libro: ahora, que tiene un ejemplar, quizá cambie de opinión. De cualquier modo, yo les dije que no era partidario de esos holocaustos si bien me avenía a lo que significara difusión del libro y de su eventual mensaje. Los editores, por su lado, tienen confianza y me pidieron más libros, ya que soy tan divertido. Un tema, sobre todo, los subyuga y lo creen justito para mi estilo: es el de los argentinos que se arruinaron en París tirando manteca al techo. Yo les digo que nada sé y que no quiero ponerme a estudiar un tema forzosamente, pero los tipos no dejan.
En cuanto a las cosas por aquí hay mucho que contar. La situación, como sabrán, está que arde. Quizás Palmás, en persona, les dé una visión más prolija y viva de lo que cabe, normalmente, en una carta. Secuestros, ejecuciones según unos y asesinatos según otros, etc. La última, de las gordas, fue la del almirante Quijana a quien todos conocimos por TV, ya que nos explicó minuciosamente lo de Trelew. Lo mató a tiros el gallego Fernández Palmeiro a quien la policía encontró muerto en un departamento céntrico. Antes habían llegado al lugar multitud de coronas de flores y periodistas a quienes se avisó por teléfono. El chófer del almirante alcanzó de un tiro a Palmeiro sin impedir que éste se alejara en una moto y llegara hasta ese lugar donde lo encontraron. Mientras el vino sube, la leche sube, la carne sube, todo sube y el termómetro baja: estamos ya con los primeros fríos del buen otoño porteño.
Por fin y por no alargar esto en resumen de lo que nos interesa: El libro estará en todas las librerías pasado mañana, lunes 7 de mayo.
Durante los primeros días, lo acompañarán una serie de audiciones donde seguiré contribuyendo a la úlcera de don Braulio y de sus lectores así como a la dispepsia de Manuel N. B. y de sus oyentes por Iberoamericana.
Cuando haya críticas, lo sabrán. (Las espero de dos tipos: las adulcigadas y convencionales y las virulentas por los que descubran el sayo a su medida).
Y como siempre, les deseo mucho bien, muchísima suerte en Madrid y en donde cuelguen grandes nostalgias por Buenos Aires y un feliz regreso. En verdad, que me gustaría charlar con ustedes: les debo muchas horas amables, mucho estímulo y un librito que tendría que haber sido mejor, pues tuvo los mejores padrinos... Pero, como dijo Cervantes, todo ser engendra a su semejante.

Un abrazo y mis saludos a todos los amigos, que son los de ustedes y los de nuestra Tierra.

Antonio Pérez Prado

Salta 760, 3ºB

1975-02-14 Mencionado/a
Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Pérez Prado a Seoane. 1975 en 14/02/1975


Buenos Aires febrero 14 de 1975

Mi querido Seoane:

Circunstancialmente varias y, creo que debo aceptarlo, un poco de resistencia interior, demoraron esta carta imprescindible. Cuando me llamó usted antes de partir, le dije que hubiésemos tenido que hablar en eso días y –añadí– trataría de reemplazar ese diálogo con una o más cartas. Y aquí me tiene, cumpliendo con esa necesidad que es también una obligación; escribo en mi bufete hospitalero, en un pronto, sin buscar elegancias y apenas levantando mi cabeza sobre un mar de inquietas dudas. Trataré de ser claro, sincero como lo fui siempre que pude y ahora sé que puedo y debo. Le pido que con su tradicional franqueza me responda; sus consejos, absoluciones o palmetazos serán por mí bienvenidos una vez más y de todo corazón.
A riesgo de fatigarlo, será menester un poco de historia. Usted conoce a Jorge Prelorán y a sus deseos de filmar una película sobre nuestra Tierra y pueblo; es, creo, uno de los frutos que ayudarán a perdonar las muchas faltas de mi librito, pues en él descubrió este niño grande a nuestra Galicia y empezó a dolerle nuestro drama. Pero entre los sueños del filme y su concreción mediaba un abismo de millones que sólo pudimos rellenar con amistad y fantasía. El asunto trascendió, sin embargo, y lo comentaron algunos paisanos. Por fin y como residuo, quedó en el aire la sensación de que yo conocía a un gran experto en cine –y, para colmo, americano– a quien las cosas de Galicia interesaban. Y un día, en el Centro Gallego, me abordó Valentín Fernández con la pregunta de si a ese amigo que decían que yo tenía podría hablársele de un trabajito profesional: el de poner en mínimas condiciones potables unos cuantos metros de película que guardaban en el Orensano.
Y lo puse en contacto con Jorge y vimos ese material. Castelao aparece algunos segundos, el resto son escenas donde con gran tenacidad y cómplices sonrisas aparecen y desaparecen –y, fatalmente, reaparecen– el señor Puente y el señor Prada más algunos otros, menos perseverantes. Ese malísimo documento, al que no falta cierta macabra inocencia, incluye como agregado metros filmados en Galicia y en España donde con buena vista alcanzan a verse lugares en los que vivió Castelao.
Prelorán dijo que no quería hacer, a estas alturas de su vida y evolución creadora, tareas como ésta que le pedían, de mínimo profesionalismo, aún si cumplían con las amenazas de pagarle bien. Él buscaría un amigo capaz y esa compaginación, pegoteos y mínimas tijeras que pedían los dejaría satisfechos a corto plazo y costo. A esta declaración de asepsia o voluntad artística siguieron días y semanas de avances y retrocesos, danzas y contradanzas cuyo detalle menudo es inútil. Lo cierto es que, paso a paso, con americana tenacidad por el lado galaico dirigido por nuestro robusto paisano y con barrocas gallegadas por cuenta del indeciso Jorge, llegose a un acuerdo muy alejado del proyecto original. Prelorán, a quien entre tanto zambullí en el mundo plástico de Castelao, filmaría una película con toda libertad y como él sintiera la cosa. Sólo pedía un algo así como una beca, una asignación mensual capaz de mantenerlo durante los seis meses previstos fuera de otros compromisos y dedicado, pues, plenamente a su nuevo personaje. Habría que pagar las facturas que apareciesen en concepto de película –en blanco y negro, pero muchísimos rollos– y quizás otros gastos. (Para dar a usted la información más completa: los honorarios totales de Prelorán fueron por él fijados en dos millones y medio, que prefería en cuotas mensuales durante el semestre) Jorge pidió todo el material gráfico posible, independencia y un asesor que trabajaría duro y en equipo durante los seis meses y que él elegiría. Por supuesto que resulté yo y que abrumado por las dudas y las reservas que usted supone ni siquiera acepté: simplemente descubrí que estaba metido en el asunto sin remedio. Alcancé, sí, a declarar exigencias mínimas: yo colaboraría si entendíamos todos que se trataba de una película de Jorge Prelorán sobre Castelao; empresa que requería dineros, materiales y cierto asesoramiento; que como en cualquier trípode bien equilibrado cada una de las patas valía tanto como las otras y sólo valía en conjunto; nadie, pues, fuera de Prelorán y en tanto creador, podía llamarse campeador en la odisea. Exigí también libertad para moverme por sobre los valados, los muros y los fosos que separaban a quienes pudieran colaborar o a quienes yo debía informar. Hablaría con todos y con la mayor franqueza; así lo hice y hasta ahora sin tropiezos. Prada, Faustino Iglesias, Abraira, Pita, el Tacholas, etc.., me ofrecieron lo que tenían luego de conocer de qué se trataba. Se realizaron las filmaciones. En lo de Prada, por ejemplo, sudamos varias horas bajo lámparas y por fin le quedamos dos veces la instalación eléctrica. Con artes diplomáticas que hubiera consentido Gondomar, pero con la mayor limpieza y claridad pasé de Fulano a Zutano que se detestan y de Mengano a Perengano que no pueden verse. Al parecer, todos comprendieron como traté de convencerme yo de que se trataba de una oportunidad para divulgar la obra de Castelao y que no era el caso de hacerle el caldo gordo a nadie aunque a la postre se lo hiciéramos... Actué con una voluntariosa inocencia y con una instrumental ingenuidad, pero sin ocultar, ante cada uno de los bos e xenerosos, mis dudas y recelos.
Llevamos gastado lo que a mí me parece mucho dinero. Hay pilas de rollos filmados y estamos a pique de terminar con el registro gráfico; la casa de Prelorán es un museo de material tridimensional aunque no creo que podamos mostrar nada muy original. En fin, pronto vendrá la tarea en sí y quien sabe qué con ella. Trataré de salvar para nosotros a la película. Jorge puede hacer otra gran obra de arte de las suyas, quizá, pero si alcanzo mi propósito, no quedará el filme en eso, con ser tanto, y llevará expresado el compromiso ineludible.

Seoane: retomo la carta unos días más tarde. La independencia que goza –por ahora– Prelorán, me tranquiliza por un lado y me inquieta por otro. Es una especie de fértil retiro donde no llegan las interesadas presiones y es una patente de corso que Jorge puede usar como un niño en una confitería: probando lo que solicita el gusto o el capricho y dejando a un lado, quizás, el alimento de substancia. Claro que soy yo quien tendría que guiar a Jorge y darle un rumbo a seguir, una inexcusable melodía a tocar para que la adorne, si quiere, con variaciones y genialidades. Pero no es fácil, ya lo veo. Ayer, por ejemplo, pasé unas seis o siete mortales horas para convencer al barbado de que lo del 28/6/1936 es el meridiano al que corresponde ajustar el tiempo de la película. En otros términos: que hasta esa fecha se trepa por distintos caminos de diferente conciencia y desde allí se baja lentamente. Y que tanto la subida como el descenso existen y cobran sentido contempladas desde la cima. Y que luego de aquel 28 de junio y en dramática dialécticas con las Españas y el mundo entero se pierde con un juego de altibajos donde alternan los zumos frescos de la esperanza con las amargas hieles de la impotencia y los vidrios molidos de la tradición.
Como Jorge es, además, músico, creí lícito apelar a metáforas de pentagramas y le dije que, a mi juicio y aparte de todo lo que inventara su genio y enriqueciera la línea interesaba, sobre todo, esa línea: un crescendo donde hasta el clímax jubiloso, un calderón de hora estelar y epifanía; y un descender quebrado, luego. En esa lisis, el nervio vertebral de nuestro drama concierta su diálogo con la esperanza escuchando los ciegos instrumentos: desde las trompetas claras y los timbales limpios al ovillo enfermizo de tantos y tantos violines sin que falte la prestidigitación de las arpas. En fin: Gondomar tratando de venderle whisky a su Graciosa Majestad, sólo que con un propósito nada tabernario. Y Prelorán, que naturalmente carece de mucho de lo que nos sobra y quiere a nuestra Tierra, pero todavía ella no le duele, respondía con iracundas genialidades y afirmaciones técnicas. ¡Eso no es cine! ¡Eso carece de ritmo cinematógrafo! ¡No se puede; no tengo, no veo, no sospecho imágenes para dar fondo a esa historia! Pero creo que lo dejé preñado: me pidió, al fin, agotado y meditabundo, una suerte de guión esquelético donde yo, para su información, le diese formalmente mi idea de lo que tenía que ser la película. En eso estoy.
Quizá dentro de algunas semanas y seguramente dentro de un par de meses sabré con alguna certeza si el medio año que le regalo a esta patriada está justificado. Y usted conocerá entonces mi desaliento, mi conformidad o mi esperanza.

Con el afecto de siempre y con mis cariños para Maruja le envío un apretado abrazo.

Antonio

Antonio Pérez Prado
Salta 760, 3ºB
Buenos Aires

P.S. En un momento, se entreveró en el proyecto S. Feldman, quien tiene una gran experiencia en lo que llaman ellos animación (o sea, filmar estampas, dibujos, etc.). Hasta llegó a pedir un millón de pesos en concepto de honorarios y se aceptó su ingreso al equipo –y todo por sugerencias del propio Prelorán–; sin embargo, se apartó luego, excusándose por su mucho trabajo. Alcanzamos a charlar y me dijo del cariño y admiración que por usted siente. Y, por fin y al fin, tome al pie de la letra todo lo que le dije y no acepte por ahora otras versiones... que ya las vi impresas y no del todo veraces.

1978-04-05 Mencionado/a
Carta de Seoane a Piñeiro. 1978
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Piñeiro. 1978 en 05/04/1978


Buenos Aires, 5 de Abril de 1978

Sr. D. Ramón Piñeiro
Santiago

Querido Piñeiro:

Recibín os recortes que me enviaches e unha nota na que evocas o plebiscito do 36. Pasaron, efectivamente, 42 anos dende entón e si ben a idea da autonomía é mais popular, matino, en troques, que as testas que a sosteñen son menos sabias, senón, ¿cómo é posible que o descoñecido señor Rosón, do que falan mal políticamente seus veciños emigrantes, sexa presidente da Xunta de Galicia, e non tí, que tanto traballaches nun medio tan dificil como o universitario durante trinta anos, ou Domingo, cuias dotes políticas eu coñezo dende a época da F.U.E. e cuia laboura de ensaísta, de conferenciante, etc., feita tamén dende entón é da mais importante da sua xeneración, e tamén é un parlamentario? ¿É que Galicia vai ter sempre en cada unha das provincias catro ou cinco concellos de cuios votos poder dispoñerse en unha elección pra erguer a categoría de parlamentarios a calquera? E posibre que dentro dun ano Galicia teña a sua autonomía. Mais ¿terá de ser con xente como a que agora compón a sua Xunta? Fágoche estas preguntas, non as contestes si queres. Eu, logo de ter traballado casi soio, sin medios, eiquí, e feito moitos plans que nunca se cumplirán para ahí, xa non espero nada senón o continuar grabando e pintando que parece ser o meu. Tampouco estou xa seguro. Agradezoche os recortes. Hoxe recibín o número 3 de A Nosa Terra, seguramente porque trae unha carta do lector Xosé Abraira, referíndose a A Nosa Terra de Buenos Aires, unha caricatura de aquela feita polas Irmandades da Fala e logo do Partido Galeguista. Ou cecáis pra que vexamos como se meten con Valentín, porque a historia da vida dos homes non conta.
Unha gran aperta pra Isabel, Sara e tí de Maruxa e miña:


[Escrito a man]
Agradezoche moito o envío dos recortes e a única información miña de Galicia.

1978-05-05 Mencionado/a
Carta de Seoane a Palmás. 1978
Bos Aires
Londres
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Palmás. 1978 en 05/05/1978


Buenos Aires, 5 de Abril de 1978

Sr. Ricardo Palmás
Londres

Querido Palmás:

Recibín fai xa cuase uns vinte dias a sua carta remitida dende Londres. Facíao, non sei por qué, en Barcelona. Nos estamos aínda inquedos, sen acougar como se dí, tratando de traballar, mais eu sin me decidir a facelo de xeito disciplinado. Os grabados sobor Galicia aínda non os iniciéi, teño outros a facer sobre Juan de Garay, cos que debo iniciar a miña laboura deste ano en grabado, para a librería Martina Céspedes, de San Telmo. A verdade é, que independente das atencións e homaxe dos mozos de Santiago, voltamos desesperanzados de Galicia. Aquelo é un gran disparate político con unha ausencia, a do Partido Galeguista, que houbese servido aos desexos de autonomía popular como o catalanismo e o nacionalismo basco. A miña política hoxe é, penso, que para o porvir é facer co meu traballo o que poida por Galicia, sin ter nada que ver coas institucións políticas que se formen e cas vixentes na actualidade. En todo caso estarei con elas nos aspectos mais xenerales sempre que correspondan ó meu pensamento. Tratarei de pintar sobre todo, o millor que poida, que polo visto é o meu. Do tomo de poesía que editou O Castro non sei nada. Non sei si interesóu aos mozos que non coñecían nada meu, ou non. Publicáronse algunhas notas, unha moi interesante de Casares, e outra en Informaciones, creo que nada máis. É posible que se tivesen publicado mais. Non vin ningún númaro de A Nosa Terra. Dixéronme que Abraira escribíu unha carta de lector queixándose de que non se houbesen referido a A Nosa Terra de Buenos Aires, e de paso de que non tiveran en conta o galeguismo de aquí. Non sei nada mais en canto a si lle responderon ou non. En canto ao de Wolf adicado a Moore pareceume moi ben, non tanto Moore que deixou que o defendesen os galegos mentras el pretendía embarcar, e recibíu un tiro providencial para consolidar a sua gloria e por él o espléndido poema romántico de Rosalía. Entre Rosalía e Wolf cimentóuse esa gloria. Tamén axudou o Xardín de San Carlos, onde ergueron a sua tumba.
Esto é todo hoxe. Quedou moi ben o libro sobre a emigración que editóu O Castro. Reciba unha aperta grande de Maruxa e miña:

[Seoane]