Fundación Luís Seoane

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Antonio Espina (1894-1972)

Escritor e político español, pertencente ao Novecentismo. Tras ser perseguido polos franquistas logra saír de España cara ao exilio americano en 1946.
4 Mencionado/a [4]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1949-10-02 Mencionado/a
Carta de Frontini a Seoane. 1949
Bos Aires
Londres
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 02/10/1949

Buenos Aires, 2 de octubre de 1949

Sr. Luis Seoane
Londres

Querido Seoane:

Contesto tu carta del día 4 de septiembre, día en el que cumplí años casi junto al cielo, en silencio, y a pocos kilómetros de la ciudad de Méjico. Esto es lo que no sabes y ahora te explicarás porque no has recibido noticias mías a continuación de tu carta. Yo escribo ahora sin saber si esta carta te llega a destino. Empecemos por mi viaje: Fui a Méjico como delegado de agrupaciones argentinas al Congreso de la Paz. Estuve con muchos amigos comunes: León Felipe, Larrea, Imaz, Luna, Pontones, Souto, Neruda, Guillén, Siqueiros, Rivera, los muchachos del taller de gráfica popular de quienes traje 40 láminas para exponer en Antu entre el 30 de octubre y el 6 de noviembre. Luna lamentable. Pontones, se casó con una chica mejicana muy agradable y no pinta. Souto: muy bien: en una última etapa de entrega a Méjico, librado de nostalgias, muy interesante. Siqueiros: sensacionalista. Rivera: una mierda. Sus últimas cosas...Vi su exposición retrospectiva: hay en él una etapa entre 1920 y 1935 muy interesante. Temática y de buena pintura. Temática mejicana (folklore) y decoración mejicana. Y pintura con recuerdos europeos. Composición acaso personal, atrevida. Lo último en la casa de Gobierno: repito, mierda.
Orozco –que falleció mientras funcionaba el Congreso por la Paz al que se había adherido; un gran pintor. Sus últimas cosas al óleo de una calidad pictórica poética indudable. Luna: con un Daumier y un Goya envejecidos. No le discutí su pintura (el está muy señorito como artista, muy creído que es un gran maestro) pero le invité a conversar acerca de su visión del mundo a emparejarla con la mía, a ver como le iba el hombre por dentro, y de cuantos escapismos snobs se estaba haciendo su pintura actual. Era una manera de permanecer en amigo y criticar su pintura desde los fondos del alma. El diálogo no fue posible y así quedamos. Está casado con una mujer europea a quien vi, pero sin enterarme. León Felipe: macanudo. Se dio un golpe y sólo pude verlo en su casa donde permaneció tres semanas en cama. Viajé con Orfila, Imaz, Leonilda, Barranco, la primera esposa de Bergano ¿?, hasta Oaxaca y Tehuantepec, en automóvil. Vimos las ruinas de Mitla y monte Albán. Un viaje lleno de buenos recuerdos. Orfila y su mujer son muy agradables. Estuve con Picón Salas y con Herzog. Y mantuve una larga conversación. Rómulo Gallegos, un gigante de presencia agraciada. Estaba viviendo en casa de la mujer cubana de Altolaguirre (se la había cedido). No pude ver a Antonio Espina aunque le busqué. Nos desencontramos y yo tenía el tiempo tasado al milímetro. Di una lata en el Congreso sobre el Pacto de Río de Janeiro. Estuve con Paul Eluard y con Garaudy. Si tienes ocasión de ver a este último antes de tu partida de París, velo. El estará allí dentro de 10 días más o menos. Yo lo espero aquí dentro de 3 o 4 días.
Aquí fueron cerradas cuatro editoriales. Lautaro, entre otras. En Losada dialogaron en mi ausencia sobre la peligrosidad de quienes como yo figuramos en la Lista de la Traición que publicó Democracia. Me consta fehacientemente que la lista fue enviada desde la presidencia de la Nación. Hace dos días desaforaron al diputado Balbín. Gran discurso de éste. Al día siguiente la policía allanó el salón de la Cámara Argentino Ruso donde Varela intentaba dar una conferencia. Alegaron la falta de permiso y en vez de meter en gayola a los dirigentes, metieron a más de 300 asistentes. Treinta días de arresto. Entre ellos está el Dr. Dubranich. Yo me salvé por un pelo porque olvidé la dirección de la sala. Estamos bien, como ves. Lo de mi peligrosidad... les cuesta a ciertos amigos un grano en la nariz. Ya les saldrá. Estoy contento de mi viaje a Méjico. Los venezolanos son buenas gentes con psicología muy parecida a la de los buenos argentinos.
AHORA A LO TUYO: hablé con Grete Stern que tiene allí un primo con muchas vinculaciones. Grete les escribe a ustedes y al primo, pidiéndoles a todos que se pongan en comunicación. Supone Grete que el primo podría hacerte comprar algunos cuadros. Con respecto a los dineros que te adeuda Losada: como apenas he podido conversar, sólo me ha dicho que no es posible enviar dinero. Ahora bien: con los cambios habidos aquí con la moneda (sin garantía oro, y en vísperas de lanzar otro billete por esa misma razón para que la leyenda no diga más que por un peso te entregaran el equivalente en oro) y con el desbarajuste resultante de las desvalorizaciones de infinidad de monedas, todo está estancado y hecho un lío. De todos modos volveré a la carga pasado mañana: veré si es posible hacerte un giro desde el Uruguay, pero sucede que la moneda argentina que estaba a 3,45 por peso uruguayo antes de mi partida a Méjico, está ahora a más de 4,50. A mí me jodió porque antes de ir tenía los planos terminados para mi proyectada casita en Punta del Este. Al regreso ya me costaba 10 mil pesos más. Por ahora estoy, pues, a la espectativa.
Si recibes esta carta, me contestas enseguida diciéndome de cuanto tiempo dispones y que crees que puedo hacer. De poder hacer algo, lo haré enseguida: ahora, por como están todas las cosas, por no saber si aún estás ahí, no atino a hacer nada. Como no sea la intervención de Grete. Si hubiese recibido la carta a tiempo, o sea, si hubiese estado aquí y no en Méjico, acaso hubiese sido posible una solución con el dinero que en libras debe recibir periódicamente Grete desde Londres. Pero sucede que hace apenas 8 o diez días recibe el importe trimestral de sus intereses. Quedo, pues, a la espera de tus noticias. Yo, bien, pero cansado. Me dura todo el nerviosismo del viaje. De un día para otro se hacen 10.000 kilómetros. Desaparece el espacio. El salto de pulga del avión nos deja en vilo. Me parece que he llegado tarde a la aviación y que eso de estar sin estar (estar aún en lo que se ha dejado ayer, y estar no estando en lo que se está hoy) es cosa estrafalaria y desconcertante. Hoy se festeja aquí, como se puede, el día de la paz, o la jornada internacional de la paz. Gracias a que los rusos tienen la bomba atómica, el diálogo político económico entre las naciones tendrá el parejamiento en el que es posible que triunfen las razones. Menos mal. En Estados Unidos está el fascismo. Lo que he podido saber con mis camaradas norteamericanos blancos y negros es cosa seria.
Un abrazo para los dos y ojalá esta carta llegue a tus manos. Expone aquí Torrellardona quien pronto irá a Francia. Expone un amigo mío de Perú: Camino Brent. Conque Colmeiro en Galicia? Lo supe por Paz Andrade. Me cuenta con emoción el encuentro de Maside con Colmeiro. Este se habría ido a pasar tres semanas a Lalín. Ya estará de vuelta en París. A ver cuando vuelven. Un abrazo cordial para ti y Maruxa.

(Por si quieres saberlo, estoy hecho un lío. Todo me ha ido mal).

Norberto

1963-07-16 Mencionado/a
Carta de Frontini a Seoane. 1963
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Frontini a Seoane. 1963 en 16/07/1963

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.

Julio 16 de 1963

Sr. Luis Seoane
Madrid

Querido Luis:

Estaba todavía, creo, en Brasil cuando llegó tu carta del 4 de mayo. El regreso me fue demorando la respuesta por las muchas preocupaciones profesionales que por mi ausencia se agolparon y más que eso, que es peripecia menor, por la podre que se nos mete dentro del ánimo, la podre de este pobre rico país, con centenares de miles de desocupados, y centenares de empresas comerciales y fabriles en estado de quiebra y el deterioro que ya tiene incidencia personal.
En Brasil vi a viejos amigos, conocí nueva gente y asistí a un espectáculo político insólito con motivo de la conferencia de solidaridad con Cuba. Es un país curioso, de tajantes contradicciones. Río, una ciudad de edificios monumentales, tiene 750 mil personas viviendo en favelas. San Pablo, un Estado cien por ciento capitalista y Pernambuco con ganas de darse una hechura socialista. La dialéctica tiene contemporaneidad y es sucesiva a la vez.
Y aquí, qué ocurre?
Aquí, hasta las amistades se deterioran. Es difícil saber a veces cuáles son los ingredientes que las sustentan. País sin solera, sin tradiciones, mezclado de abajo arriba y viceversa con nostalgias de todo tipo y esperanzas interferidas por una incertidumbre nada metafísica sino real y persistente, con ganas de introducir grandes cambios y sin voluntad para realizarlos, lo poco que se hace parece un milagro si no fuera que nos consta que es obra de un puñado de hombres. Siempre es un puñado el que hace punta. Los demás esperan. Pero, en este país casi todo está corrompido. Y los militares son los seres más anacrónicos del mundo. Doy por supuesto que son otras muchas cosas. Pero son gentes que se han quedado en mitad de camino. Habrá cosa más anacrónica que el indumento con que se visten? Cosa más dura, más rígida, más encolada que las charreteras, los ribetes dorados, blancos, azules, especie de arabescos de sastrería confiteril, que los hace más anacrónicos que los sus curas con sotana? Y así por la mollera, con ideas de nada o nada de ideas, reviejos y rellenos de aserrín de la peor madera. Así nos va!
Vi El ángel exterminador, de Buñuel. La encerrona que Buñuel muestra como símbolo de la burguesía, es formidable. No puede salir. Cuando sale es para volver hacia atrás, desandando el tiempo, y yendo a la iglesia, que también es encerrona; y cuando quiere salir a la calle, la calle es otra encerrona con gentes que disparan delante de los tiros de los policías que son los que sostienen, en definitiva, la gran encerrona. Y todo ello es una apariencia barroca muy de España, muy de país en que sobreviven los varios estilos de varias épocas, superpuestos y mezclados. Pues en eso estamos y con ganas de salir de nuestra encerrona. Y con complejo de huida, que es cosa peor. Y ya la padecemos. Más de 2.000 técnicos o que lo pretenden salen mensualmente del país. En qué vendremos a parar?
Yo creo que iré a pasar un par de semanas a Chile. Me iré. Hay que cambiar de aire mientras se pueda. No es remedio que cure, pero es cataplasma o calmante de unas horas. No van las gentes a pasar el fin de semana a otra parte que la de sus afanes? Pues a mí me han entrado ganas de un año sabático. Y para eso me estoy preparando con la voluntad. Ya que creo que, si no me rompo una pierna o no me sigue subiendo la presión arterial (me está subiendo y es por esta puñetera vida) en enero hago mi viaje. Entonces nos veremos.
Tuvimos elecciones. Veinte y cuatro horas antes de la elección se detuvieron las artimañas del gobierno militar. Quienes decidieron votar en blanco fueron desoídos. Se pensaba que votarían en blanco más de 3 millones. Votaron menos de un millón y medio. Fracasó Perón. Fracasaron los jerarcas de la CGT. Fracasó el PC. Bueno! Y como Alende se largó solo, fracasó [Arturo] Frondizi y el Frente Nacional con [Rogelio] Frigerio, etc. Ganó la UCR del Pueblo. Las gentes decidieron el destino temporario del país en 24 horas. La desobediencia ha sido beneficiosa. No me hago ilusiones, pero soy optimista. Mi optimismo es más subjetivo que objetivo. Sigo temiendo a los factores del poder. Con todo, ciertas cosas habrían cambiado. [Arturo] Illía es parco pero contundente. Pienso que no tiene conciencia cabal de lo que le espera. Se dice que las fuerzas armadas están conformes con Illía. Los ucristas Alende (1.6 millones de votos) votarán por Illía. Los democristianos (más o menos 30 electores) también. Otros partidos menores. Udelpa tuvo un millón trescientos mil votos. Udelpistas y demócratas progresistas. La Cámara de Diputados tendrá diputados del pueblo, de la UCRI, cristianos, conservadores, socialistas de los dos partidos, udelpistas, demoprogresistas. Si no salimos adelante, padeceremos, días más días menos, una tragedia. La promesa del radicalismo del pueblo es tajante: nulidad de los contratos petroleros por decreto, desvinculación del Fondo Monetario Internacional, revisión del puerco asunto de SEGBA. Fácil de decir, menudo engorro real. Pero el pueblo está de acuerdo con eso. Casi la totalidad de los partidos. Creo que podríamos salir con bien. Pero habrá que tomar medidas de tipo constructivo. Illía-Perette declararon que tendrían relaciones comerciales con los países socialistas. Mencionan el caso del Brasil. Todo es, pues, posible y algún beneficio saldrá de tales planes. También prometen la derogación de las leyes y decretos limitativos de la libertad. Cuando Illía decía hace unos días eso mismo, el P. E. daba un decreto reglamentando la persecución, al detalle, de los comunistas. Una cosa tan estúpida como sádica nunca vista. Cosas como ésta confunden y desasosiegan.
Te refieres a Gris y a Zurbarán y dices que el blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos pintores. Yo recuerdo la serie de apóstoles de Zurbarán vista en un convento o sala capitular de España y solo recuerdo los amarillos castellanos. Los grises exaltados y de color pizarra de Gris también recuerdan los páramos acerados de Castilla y ciertos lugares de la geografía de España, de León a Lugo. Los recuerdos del Paul Klee, a que te refieres, corresponden a marzo de 1933, cuando volvía de Italia, Francia y Alemania. Fue en este último país donde los había visto. Ya estaba Hitler, ya la gente empezaba a huir. Recuerdo una noche del Romanischer Café, con las caras silenciosas y llenas de espanto de los amigos con quienes conversaba. Fue entonces que conocí a Rafael [Alberti] y a María Teresa [León], en la cripta de una cervecería, después de haber oído una conferencia de Margarita Ken1 (Puede ser?) o de María de Maeztu (Puede ser?). Rafael y María Teresa regresaban de Moscú. Eso era todavía posible. Yo regresé a Génova a encontrarme con Mony [Hermelo] y Polilla [Frontini hijo]. De ahí pasamos a París. También en esta ciudad el caso Hitler producía estremecimientos profundos. Recuerdo una conversación en casa de Geneviese y Simone. Una conversación llena de dramatismo que anunciaba la próxima guerra. Lo que nadie entonces olfateaba era la guerra de España. Cuando volví a España a principios de 1935, estando en Barcelona, la gente sentía ya en la boca el gusto amargo de los acontecimientos y preanunciaba algo grave. En París conocí, sin tratarlo, a [José] Calvo Sotelo.
Tenía una hija como de 13 o 14 años, hermosísima. Polilla la trató. Entonces tenía 5 años. Yo la miraba como catador de belleza. Tendría ahora más de 40 años. Los 30 años más han pasado desde entonces, llenos de dolor y de inestabilidad, y de ni saber que pasa el día siguiente. Así se nos ha ido el tiempo. Cuando días pasados leía el primer número de la nueva época de la Revista de Occidente (el mismo formato, el mismo tipo de letra, la misma composición y el mismo tipo de razonamientos) creí que el tiempo se había detenido. Por un rato me sentí feliz. Creí que todo lo pasado había sido mera fantasía onírica, una detención insomne. El artículo de Antonio Espina sobre Ramón, me transportó a los 20, 30 años; me sentí joven, casi recién nacido para recibir el fruto de la inteligencia creadora de un tiempo arremansado, quietecito y sin otras inseguridades que las de la natural duda del pensamiento mientras se construye y se expresa. No. Las cosas han sido terribles y nuestro tiempo una especie de detención maligna. Porque, aunque hayamos comprendido muchas cosas, las nuevas de la ciencia y la técnica que tantos cambios o modificaciones ha introducido, es tanta la urgencia del cambio mismo, tanta la inestabilidad que él introduce, tanta la preocupación por el pan cotidiano, tan escaso el remanso conversacional, tan limitada la esperanza concreta aunque sea ancha la esperanza en abstracto (el futuro espléndido del hombre, etc. etc.) y tantos los terroríficos instrumentos que han sido creados para una destrucción total del género humano, que todo tiene dimensión cotidiana, de ayer para hoy y de hoy para mañana. Además: ¡qué difícil es hoy entenderse con la gente! Porque: quién sabe ya escuchar? Los jóvenes se los lleva el diablo. Y a los viejos, el dogma o la esclerosis. Uno se va acostumbrando al monodiálogo o al diálogo con uno, o dos o tres amigos. Y si quieres hacer tu monólogo pensando en la multitud que estaría dispuesta a escucharte, se te ponen trabas en medio, y aún en esto, nunca falta un buey corneta.
Aquellas cosas que te habría dicho sobre Klee, Hofer, Sintenis y la pintura alemana de entonces, las repetiría. Tengo las imágenes como si hubiesen nacido ayer. Me dices que entonces me gustaba la pintura y que me fui apartando de ella. Me parece que no es exacto lo que dices. No me he apartado nunca. Lo que ocurre es que con los años que se me han juntado, andando y quedándome, y con la incertidumbre que la época introduce por sus cambios, cambios positivos, que son presente y futuro y cambios que no son ya presente y sí involuntario o voluntario anacronismo por no enfrentar el drama que transcurre en las horas que pasan, con todo eso, me deja frío cuando no me desconcierta el ánimo, lo que no es obra concluida sino reflejo analítico de la crisis del espíritu por incomprensión de lo que está a nuestro alrededor inmediato y mediato. Sólo la incomprensión es paralizante y todas las formas del arte que la denuncian son expresiones de un aristocratismo intrascendente, incomunicable o esteticista. El hombre debe darse entero, trasmutarse. Y no todos los hombres lo son cabalmente. Me gusta la pintura y la escultura. Pero me siento profundamente latino y quiero que la obra de arte, como una forma transmisora del espíritu del hombre, sea inteligible.
El arte que no trasmite algo, con implícita inteligibilidad, algo que, valiendo en el creador valga también para quien se lo destina, valga como sentido cabal y entero en relación con la enteridad del hombre, tal como es con todas sus dimensiones, me parece cosa de minoría en que se implica un tipo de elite elusiva de la humana responsabilidad. Lo del realismo socialista no nos fue explicado bien hasta hace poco. Pero yo había descubierto en mi viaje a la URSS que se trataba de una cosa que concierne a la ética del ser humano, frente a un cambio de sistema social, y no una estética. La estética se da por implicancia. (Te recomiendo que leas sin demora un pequeño librito del escritor y hombre de ciencia inglés [C.P.] SNOW que se titula Las dos Culturas y la construcción científica. Es un librito de no más de 75 páginas que no tiene desperdicio2. Allí hay algunas consideraciones que en mi opinión debe tener presente cualquier artista y escritor). Pero volviendo a eso del realismo socialista: diría lo que dijo Aragon una vez: existe el hombre socialista? O como dijo Huizinga: existió el hombre del Renacimiento tal como lo caracteriza Burkhardt? Todo es tránsito, cosa que viene con nuestro nacimiento, impregnándonos la psicología del alma, y cosa que va con ella hacia el futuro, siendo empero nuestro propio presente, más que como cosa inmediatamente comunicable, como refracción espiritual de algo que está en nuestro contorno con ímpetu de cambio y con implícita futuridad distinta. Naturalmente, el socialismo está dando que hacer y está a la vista. Y la ciencia y la técnica, también, y esto parece que pertenece al ser humano, no importando la etiqueta política o económica que tenga.
Cuando recuerdo el Museo del Prado, lo que más me asalta y me exalta es el Goya de los fusilamientos de la Moncloa. Cómo ha sido posible ese milagro “político” con el color? Y los estupendos cuadros de la Academia de San Fernando. (Ese si sabía y de qué modo!).
Expuso [Carlos] Castagnino. Yo había visto óleos suyos al año pasado en su casa. Me parecieron cuadros estupendos. Estaba allí el óleo magnetizando el cuadro y los colores finamente trabajados, como el poeta que, por las palabras, busca el más recóndito matiz musical. Esperaba ver eso. Pero sus cuadros, con temas de paisaje o figuras, con ímpetus expresionistas estaban velados por cierta opacidad que les da carácter descriptivo, lo que, a mi parecer es propio del claroscuro, que me impidió una comprensión cabal. La libertad que muestra en sus aguatintas estaba latente en esos óleos desiluminados. Pero el vuelo, la trascendencia, no diré misteriosa sino clarísima, poéticamente clarísima, que a mi juicio debe tener el color–aceite (los Goya, caray!) no estaba presente. Claro es que el espectador es un ser comprometido consigo mismo y en cierto modo un ser anacrónico. Pero hay quienes pueden liberarse de sus inercias porque son seres con sensibilidad poética y esperanzados en el hombre.
No, sí me gusta todavía la pintura. Y en eso soy un puñetero romántico. Me den en arte lo que ven mis ojos, pero mucho mejor que ellos lo ven y de modos diferentes, pero sin escamoteos y sin dolos. Como lo que es propio del mundo del hombre que hace historia para los demás, para que los demás la vayan viviendo y sosteniendo. Una historia en la que los hombres se puedan intercomunicar los unos con los otros y no una historia para una minoría espiritualmente parásita.
Estoy escribiendo sin saber dónde estás. Quería contestar tu carta y en realidad me he puesto a platicar contigo como solemos hacer cuando nos encontramos en tu casa, ese remanso de claridad y de amor en que Maruja es huésped principalísimo y tú un duende capaz de genialidades.
Gracias por tu carta. Un gran abrazo para los dos.

Norberto

[Manuscrito:] Acabo de saber por Sara donde están. Ah, Galicia! Deja unas flores junto a las tumbas de Eiroa y Maside, y recuérdame cuando te eches a andar por las rúas de Santiago. Me leyó tu carta. El “escarbadientes” de los pícaros del Siglo de Oro, hoy tiene 6 cilindros! Muy bien! Aquí ocurre lo mismo. Pero nuestros burgueses son más ladrones que en Europa. Abrazos a todos.
Estuve días pasados con [Antonio] Baltar. Siempre encantador. Ves a los Dieste? Abrazos. No dejes de ver a Antonio Espina y Pepe Bergamín. Y los abrazas en mi nombre. Salud! Saludos!

1 Parece una confusión entre Margarita Nelken y Victoria Kent, aunque debe tratarse de Margarita Nelken

2 El titulo exacto del libro de C.P. Snow es Las dos culturas y la revolución científica, edición original de 1959.

1963-09-05 Mencionado/a
Carta de Seoane a Varela. 1963
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Varela. 1963 en 05/09/1963


El Castro, 5 de septiembre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Lorenzo:

Hoy inauguro una exposición de grabados en La Coruña, en la Asociación de Artistas, una institución antigua de esta ciudad. La hago con la ayuda de Díaz Pardo, luchando con muchas dificultades procedentes, ya puedes imaginarte de qué fuentes. Ya hablaremos con calma a mi regreso de todo esto. Estoy contento de hacerla. En Madrid, la exposición se presenta de manera bastante distinta. Ayer también empezaron a imprimir O meco, una serie de doce grabados con el relato de esta leyenda gallega. Te tendré al tanto de todo. Estamos encantados, te lo repito, con el paisaje y el pueblo. Encontré a muchos viejos compañeros y amigos, cansados y envejecidos, pero siempre cordiales.
Ahí van noticias:
En París, ha comenzado una extensa campaña con argumentos serios y breves sobre los formatos desmesurados en pintura. Uno de los últimos artículos publicados es el de Claude Roger-Marx en Le Figaro Litteraire titulado El gigantismo no hace la gran mentira. Se refiere a los cuadros presentados en general por pintores jóvenes en el Salón de mayo y en concursos y galerías de arte, con obras que parecen ser ampliaciones del tamaño natural y que no exige el tema, o el problema, planteado por el artista. Recuerda una anécdota de Degas con motivo de una tela inmensa del español Sert en la que pregunta: “Comment est-ce que ça se degónfle?” Se refiere también al grabado que comienza a sufrir de esta afán megalomaniaco de gigantismo, olvidando sus autores que uno de los problemas más importantes de los antiguos grabadores fue el de tratar de contener el infinito en un pequeño rectángulo gracias al solo poder de monocromía y de la impresión de cuya belleza especial se cuidaba el grabador. Los grabados de la muerte, de Holbein, una de las mayores obras de arte europeas de todos los tiempos tienen cada uno apenas cuarenta centímetros cuadrados del tamaño, así como algunos de los cuadros más importantes de la historia del arte, La parábola de los ciegos de Brueghel, o los más importantes de Vermeer que son de tamaño muy reducido.
En Música en Compostela, cursos de música y conciertos que se realizan en Santiago de Compostela entre agosto y septiembre y que se consideran actualmente como de los más importantes de Europa, acaba de obtener un valioso triunfo el compositor argentino José Ramos con una obra titulada Gato número 1. Ramos, en entrevistas de prensa, afirma su aspiración de realizar una música argentina donde se afirmen la diferencias nacionales de la Argentina. Un crítico músical de hace un gran elogio de la obra de este compositor cree encontrar en ella resonancias de la suite Iberia y asombrándose de la novedad nacionalista del propósito de Ramos cuando el cosmopolitismo parece dominar la música como las otras artes.
Circulan clandestinamente en Madrid dos cartas con destinatarios distintos. Una de ellas del catedrático de la Universidad central de Santiago Montero Díaz contestando a los exiliados cubanos que se metieron con su conferencia, pronunciada en esa Universidad, favorable al actual gobierno de Cuba y, otra, de José Bergamín, en la que responde a los ataques que desde el ABC le hizo el director de este diario Luca de Tena. Este mismo señor, que abusa como es notorio de su situación privilegiada, también atacó últimamente al notable escritor Antonio Espina a propósito de un artículo publicado o por éste en un diario mexicano sobre la hispanidad y Ramiro de Maeztu.
En Oporto, para una editorial gallega, está en su fase de impresión las cantigas de escarnio y maldecir de los poetas medievales de los cancioneros galaico-portugueses. Se publican por primera vez después de seis siglos en la Península y fuera de ella. Durante estos últimos años, sus editores vienen luchando, aparte de con dificultades técnicas, con la censura, pues en estos poemas las palabras soeces e injuriantes alternan en los temas con la libertad de descripción de costumbres.
Alfred Hitchcock, el famoso director cinematográfico, vendedor de suspensos, declaró últimamente que las mujeres le dan miedo, afirmando: “como mi mujer era rubia, he creído durante mucho tiempo que todas las mujeres eran rubias”. A una periodista italiana que le entrevistaba le preguntó: “¿Qué significa exactamente la palabra sexy que se oye por todas partes?” Como es puede notar, Hitchcock sabe hacerse el distraído en la vida real con afán de propaganda, lo mismo que que cuando actúa de personaje secundario en sus películas.

Esto es todo por hoy. Te tendré al tanto de mis cosas. Un abrazo a Marika, a todos los amigos comunes y a ti de Maruja y míos. Otro para ti fuerte de:

[Seoane]

Escríbeme. Te lo ruego. Dos minutos de carta.

1963-12-31 Mencionado/a
Carta de Frontini a Seoane. 1963
Nova York
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Frontini a Seoane. 1963 en 31/12/1963

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.

Diciembre 31 de 1963

Sr. Luis Seoane
Conde de Aranda 9, Piso 5º
Madrid España

Querido Luis:

Hace dos días recibí tu carta del 23. Ya te había enviado saludos en cartas que escribí a Maiztegui quien me dió razón de tus exposiciones y del éxito meritorio que tuviste.
Me dicen que estarías dispuesto a regresar en febrero próximo, pero para volver a España. De ser así, me parecería bien. Los años que vienen serán tuyos y no de la gente que se ha quedado integrando la generación perdida. Hay que recuperar los vacios de la ausencia, curar los deterioros de la nostalgia organizada o semiorganizada, que ha sido y es una manera artificial de querer seguir adherido a un paisaje en abstracto sin aire verdadero y sin presencias corpóreas, cooperadoras de la propia personalidad. Tú has dado a este país miles de cosas, pero muchas de ellas serán valoradas como es debido cuando seas aquí más que un recuerdo. Cuando se mida toda la dramática generosidad que has vertido en tus obras mientras fuiste su habitante fraternal, cuando se discierna entre la multiple y variada creación tu poderosa inteligencia, cuando se advierta en conjunto tu profunda calidad humana, los hombres de la generación que siga a la nuestra, o la que siga a ésta, empezarán a quererte y agradecerte. Con todo, tu has seguido siendo hombre de tu España y España es una raiz de tu sensibilidad que necesita el contacto de su paisaje, que mucho más que la simple naturaleza es la historia viva que tú sientes como ninguno hasta cuando hablas de los toros de astas incandescentes compendiando siglos en un lenguaje envidiable de tan entrañablemente poético y con ardor de rescoldo sin llamas, romántico y clásico a la vez. Por eso me parece bien que te vuelvas para vivir entre tus hermanos. Tendrás que dar y enseñar y aprender, pues esta es la nueva hora de España. Además: ¿quien a nuestra edad se separa de quien?
Tus cartas te sitúan entre nosotros y cuando te escribo es como si yo estuviera en España contigo y con Maruja. ¿Y por que no me dices si recibiste una larga carta que te escribí a La Coruña? ¿O es que no la recibiste?
Aquí estamos a finalizar el año. Todos bien. Y el país con una libertad de tiempos pasados. ¿Pero de que nos sirve? Podemos hablar más fuerte, escribir más cosas, esperar unas horas más por si el clima político hace posible los rejuvenecimientos que necesitamos. Pero no sé qué cosa de niebla hay ya en derredor. Las cosas se hacen con timidez. Lo fundamental no es urgido con el ritmo que se necesita. Los decretos que anularon los contratos de petróleo se arremansan en la polémica y la inercia, y parece que no ha ocurrido nada. Hay que esperar, sin duda alguna, siquiera unos meses. Empiezan a establecerse relaciones comerciales con países con los que no las teníamos o con los cuales hace tiempo iniciadas, quedaron en suspenso. Si no se hace ésto con amplitud y urgencia, la crisis se ahondará. Se han tirado a la circulación seis o siete mil millones de pesos. La inflación sigue. El dolar que había llegado a 146 pesos está ahora en 133. El gobierno solicitó a los bancos que redujeran sus compras. No sé lo que ocurrirá de aquí a dos o tres meses.
Si decides volver en febrero, nos encontraremos aquí, antes de que haya iniciado mi viaje. Creo que partiré en los primeros días de mayo. He estado con mucho quehacer profesional. Espero poder llevarme el automóvil o comprarme uno allá. Tengo un ambicioso plan de viaje aunque también tengo retaceos temperamentales que me vienen de la preocupación de no poder aguantar tanto andar por esos lugares. Si pudiese hacer el viaje con uno de los hijos, auparía la voluntad. Con todo, haré el viaje por mar para descansar y adueñarme de mi mismo. Porque el hacer cotidiano de quien como yo alquila su inteligencia para defender intereses de otros, es desquiciante. Cuando de repente hago un balance de los últimos diez años, llego a un final filosóficamente apabullante. Lo esencial cabe en un diminuto estuche de recuerdos. Son muchas las horas que gastamos en repeticiones. Muchas las emociones inservibles. Muchas las conversaciones insignificantes. Y esto a mi edad revienta. Por eso necesito hacer un viaje que importe el cambio de las circunstancias. Ver al hombre donde esté, como un eslabón de la vida, un receptáculo de semillas para unas criaturas que no serán iguales a nosotros y que perecerán y de las que nunca sabremos nada, y ellas, de nosotros, poco o nada y lo poco con olvido de nuestros propios nombres. No vayas a creer que estas reflexiones me amilanen. No, tengo conciencia de que es así la tengo con fines meramente didácticos, para sentirme más humilde (o si tú quieres más humillado: con humus en las dos palabras, humus de humanidad de hombre).
Muy bueno lo que me dices de la nueva pintura española. A propósito de los nuevos críticos que tratan de enterarse de quienes fueron Alberto Sánchez y Castellanos, ya sabes que fuí muy amigo de Alberto y que estuve con él largas horas en mis dos viajes a Moscú. También fuí amigo de Castellanos, que no sé si vive o si ha muerto. Era amigo del monstruoso Palencia y también de Alberto. Por entonces Castellanos estaba muy influido por la lectura de Gidka, el autor del libro sobre La Divina Proporción, un ejemplar del cual yo le envié de regalo a Maside quien, después de leerlo, me escribió para decirme que era muy interesante, pero que luego de haberlo leído había que cerrarlo y seguir pintando como le daba a uno las ganas. ¿Conque está Souto allí? No sé si me recordará. Yo lo traté en México y traje de él tres cosas que tú, tal vez, recuerdes haber visto en casa. Dos de temas parisinos y otro, una témpera, con una plaza mexicana un tanto en la hechura del realismo mágico.
Mi nieto está cada día más hermoso. Mony muy bien y hasta de ánimo muy cambiada (¡se está analizando...!), la hija espléndida, etc., etc. Yo, ya lo ven. Todos les recordamos. Tú y Maruja no se pueden olvidar. Están hermanados en nuestro corazón. Tanta vida honrada y limpia, tanta amistad verdadera durante más de 30 años viven y laten a diario. Las calles tienen tu presencia, las casas que frecuentamos. Los amigos pronuncian vuestro nombre como algo entrañable. Cariños para los amigos, abrazos muy cordiales para ti y Maruja y feliz año nuevo. Creo que este nuevo año será año de reajustes en el plano mundial y el de la conducta de las naciones. O cambiamos o nos iremos a otro planeta. Leía el otro día: hay más de mil planetas con vida. Si tuviese que huir, elegiría uno a cincuenta años luz. Un plato volador podría llevarme al instante. Ojalá, y siempre que me trajeran de vez en cuando a pasar unas vacaciones de cansancio en este pícaro mundo.

Norberto

[Manuscrito:] Nota: Si tienes ocasión de ver a Antonio Espina y a Marcial Suárez, les das un cordial abrazo, con la promesa de verlos de aquí a pocos meses. ¡Gracias!