Fundación Luís Seoane

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Alberto Giacometti (1901-1966)

Escultor e pintor suízo. Comezou sendo un escultor cubista para converterse nun dos maiores representantes da escultura surrealista.
9 Mencionado/a [9]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1960-02-24 Mencionado/a
Carta de Falcini a Seoane. 1960
Bos Aires
Basilea
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Falcini a Seoane. 1960 en 24/02/1960


Buenos Aires, Febrero 24 de 1960

Querido amigo Seoane:

Hoy recibí su objetiva y entusiasta carta Basilea. Sus “dos letras” tan nutridas de observaciones me demuestran que Ud. y Maruja están viviendo en un mundo de valores que hacen posible la existencia de necesidades onde el artista y su labor creadora se hacen presentes, visibles, en toda la ciudad; en las calles, en las casas. La pintura y la escultura integrando en todas partes a la arquitectura, incorporadas a la vida ciudadana.
Imagino el espectáculo de Rodin y de Lipchitz alternando con Bourdelle, Maillol, con Daumier, Degas y Renoir escultores. De ver enfrentados a Lembruck y Sintenis con Giacometti y Calder muy cerca de hermosas piezas góticas en los museos de Basilea y Zurich que Uds. están viendo y en tantos lugares públicos, sin excluir las empresas industriales y comerciales ni la morada particular.
Frente a esa realidad, Ud. pensará más de una vez en nuestras primeras y limitadas experiencias, limitadas por la falta de continuidad de las mismas, pero anticipo, quizás, de hermosas realizaciones.
Nos alegramos que ustedes estén contentos y que sus cosas vayan bien. Sofovich nos leyó el sábado una carta suya. La primera que yo conocí. Mañana, en Mar del Plata, Scheimberg y yo haremos conocer las que recibimos.
La situación política, las largas y sofocantes vacaciones; las elecciones en puertas, con la exclusión de partidos y la visita del amo, además del ascenso astronómico del precio de la vida, tienen todo detenido. Las fechas de que Ud. oyó hablar, de inauguración y demás, sigue siendo pura imaginación.
Espero que sus próximas cartas sean igualmente reconfortantes. Los míos y los amigos los estrechan en un fuerte abrazo, con uno muy fuerte para Ud. de

Luis Falcini

1963-06-19 Mencionado/a
Carta de Seoane a Falcini. 1963
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Falcini. 1963 en 19/06/1963


Madrid, 19 de junio de 1963

Sr. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace bastantes días recibí su carta con las novedades de Buenos Aires y de ustedes. Estábamos en vísperas de venirnos a España a donde llegamos hace tres o cuatro días para encontrarnos con un tío nuestro que reside en Méjico, tiene 82 años y está en ese país desde cuando usted puede imaginarse. Hasta ahora hemos andado siempre con él y los otros familiares que residen aquí. No hemos visto nada de lo que nos rodea, no hemos estado con nadie que no fuese de nuestra familia y revivimos en nuestras conversaciones la Galicia de hace un cuarto de siglo. Aunque personajes anónimos, pertenecemos, parece, a la historia. Una historia vaga, confusa, de polémicas lejanas, escaramuzas callejeras, guerras y destierros. Resultamos un poco fantasmales y pueriles para los sobrinos más jóvenes.
Ellos tienen ahora, como teníamos nosotros hace muchos años, fé ciega en lo que hacen, piensan y en lo que consideran seguridad en los medios. Nosotros tenemos igual fé, pero un tanto gastada por los desengaños y el tiempo. Somos tres generaciones los que nos reunimos a charlar, separados por un lapso aproximado de un cuarto de siglo de tiempo entre las tres, y no acertamos a tener una visión común de esta vida actual. Nos une sin embargo una misma libertad en el juicio y una misma actitud negativa y anárquica que parece distinguirnos de siempre para cualquier disciplina. Una actitud que quizás llevamos transmitiéndose en la sangre desde épocas muy remotas. Que pervive por una especie de memoria ancestral de una libertad perdida, no sabemos cuando o muy lentamente a través de generaciones.
Pero no es de esto de lo que quería hablarle. Antes de salir de Ginebra vimos una exposición de óleos y esculturas de Giacometti que el año pasado llevó el premio de la Bienal de Venecia. Confieso que me interesó poco. Su pintura me pareció revuelta y sucia y muy sabida de memoria en su insistencia. Algo más su escultura si no me pareciese que ella nos trae la presencia de algo putrefacto y muerto. Entre El hombre que marcha de Rodin y El hombre que marcha de Giacometti, existe un abismo de vitalidad. En Rodin está verdaderamente la marcha del hombre y se dignifica la fuerza del hombre y de la marcha. En Giacometti es el hombre vencido quien parte y se trata de algo enfermizo o así lo aparenta. Es posible que muchos no estén de acuerdo conmigo. Lo que prefiero de él son las pequeñas esculturas.
Le agradecemos mucho las noticias de esa. Estamos sin más noticias que la de Le Monde que aquí, ahora, nos enteramos, no llega todos los días. Esta es una carta rápida.

Saludos a sus familiares y abrazos a todos los amigos de Maruja y míos. Usted reciba de los dos uno fuerte:

[Seoane]

1963-07-05 Mencionado/a
Carta de Falcini a Seoane. 1963
Bos Aires
Galicia
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Falcini a Seoane. 1963 en 05/07/1963


Buenos Aires, Julio 5 de 1963

Señor Luis Seoane
GALICIA

Mi querido amigo:

Recibí su tercera carta, ésta desde Madrid, leímos la que envió a Scheimberg y la que recientemente recibió Sarita. Todas tan jugosas como suyas, que revelan la alegría de Uds. dos de encontrarse en Europa, y muy especialmente en España. Tardé en responder a su última carta, esperando poder darle alguna buena noticia de la Argentina, esperando que aclare. Pero la situación está tan confusa que nadie entiende nada ni vé nada que permita forjar esperanzas inmediatas. Esta noche termina la campaña electoral. Pasado mañana será día de votar, con la proscripción del partido comunista y el veto a todos los candidatos peronistas o sospechosos de tales o de contactos sospechosos. Y como casi todos los partidos especulaban con el aporte peronista, han caído en la redada: el conglomerado del “frente nacional popular”, los demócratas cristianos, la C. G. T. y los populares/conservadores. Han declarado la abstención y el voto en blanco muchos sectores cuyo número va engrosándose. Mientras tanto los aprestos militares, desde hace varios días, adquieren carácter alarmante de posibles reacciones sangrientas para reprimir explosiones multitudinarias. Talvez no ocurra nada de esto. De cualquier modo felicítense de estar lejos de aquí, por ahora. Imagine el clima en el que vivamos. Por poco sensible que se sea no se está para el trabajo concentrado. La cabeza y el oído están de continuo fuera del taller. Ya ven Uds. el panorama de la Argentina de estos momentos. Con todo, preparo mi envío a la muestra del Museo Nacional y la del Museo de Morón, sin descuidar mi envío a la Sala Argentina de la que le habló Scheimberg. Le agradezco su comentario sobre la exposición de Giacometti y su referencia a Rodin, con saludos de Sarita y míos para Maruja y un abrazo para Ud. de:

Falcini

Julio 10 de 1963.

Estimados Maruja y Seoane:

Deliberadamente postergué la continuación de esta carta por 2 motivos: 1º, actualizar nuestras noticias. Desde el 7 de julio comenzamos a vivir una nueva era de pacificación. Los resultados de los comicios dieron el triunfo a los Radicales del Pueblo, partido que no quiso entrar en combinaciones oportunistas, pues conocía su fuerza electoral. Tengo la impresión que la mayor parte de la ciudadanía está satisfecha por el resultado de estas elecciones. Ha quedado ratificada nuestra opinión que el pueblo argentino es fundamentalmente radical, mal que le pese a nuestros amigos utópicos. Además se ha desinflado el mito peronista (apenas el 20% de los votos incluyendo socialistas de vanguardia y comunistas) que debía regir el rumbo de nuestra política y botín codiciado por todos los partidos.
En estos momentos en la UCRI de Allende que ha ocupado el 2º puesto, se conversa sobre la posibilidad de apoyar a Illia en la junta de electores.
2º motivo: el envío de su remesa. Hoy por segunda vez llamaré al ing. Mario Aisenson para solicitarle el saldo de su compra. Si hasta mañana no me lo trajera, le mandaré un giro por $ 54.800 frmado de la siguiente manera: $ 30.000 de los Aisenson, $ 20.000 de Nélida y $ 8.400 –cobrados al Teatro del Pueblo por una compra que hiciera Carlos Alonso en la época de Malamud. Se trata de una Naturaleza Muerta, (óleo), que adquirió para ir formando el patrimonio artístico de su hijita Paloma. Además me he informado que tienen 2 cuadros suyos, un paisaje, óleo, titulado Árboles y un pastel grande Figura. A mi pedido iban a actualizar los precios.
Queridos amigos, aquí en nuestro ámbito familiar las cosas no han cambiado fundamentalmente; vuestra ausencia se hace sentir y mucho. Reciban de nuestros amigos y familiares un fuerte abrazo y mi afectuoso recuerdo.

Sarita

1963-08-08 Mencionado/a
Carta de Seoane a Varela. 1963
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Varela. 1963 en 08/08/1963

El Castro, 8 de agosto de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Hace dos semanas que no te envío noticias. Me fue imposible. Estamos en El Castro después de haber pasado unos días en Gijón con mi hermana y, aún trabajando, estoy detenido en la belleza de Galicia. Un día, la noche del fuego de Santiago, acompañados de Díaz Pardo y Mimina nos encontramos con Dieste y Carmen y os hicimos largas ausencias. Tengo la sensación de que como San Ero de Armenteira, Dieste deja transcurrir su encanto gallego y su despertar ocurrirá dentro de otro siglo. Aquí no se puede trabajar, pues falta tiempo para ver, para mirar, y un artista no puede tener otra personalidad que la de vagabundo. Un vagabundo más en tierra de vagabundos. Además a uno le gusta el rostro de las gentes y su acento y su humor. Subirse a un ómnibus es entrar a vivir la realidad de un capítulo de novela que ocurre sin tiempo preciso. Ya hablaremos con calma de todo esto. Hasta ahora estoy pasmado. A pesar del pasmo, están terminando de imprimirse en una imprenta de La Coruña El toro júbilo, una costumbre muy antigua del norte de Castilla que me sirvió para hacer siete grabados en madera y un breve prólogo. Quiero ahora empezar a escribir nuevamente a todos los amigos.
Ahí van unas noticias:
Georges Braque prepara un gran mural de 84 metros de altura y 25 de largo para una torre que está edificándose en París que cuenta con veinticuatro pisos destinada a Facultad de Ciencias. El mural de Braque ha de ejecutarse en mosaico con un tema figurativo que se desenvuelve de piso en piso. Situado el espectador demasiado cerca o demasiado lejos, no podrá ver el mural, sino en fragmentos. Sólo podrá ser visto completo desde cierto ángulo. Así la torre parisién, ejecutada en una arquitectura funcional, está llamada a animarse con una figuración moviente que cambiará, para el espectador, según los desplazamientos de la visión.
La nueva Facultad de Ciencias, según Jacques Michel que escribe sobre ella, será a la vez humana y monumental y constituirá un hiato a la vez racional y abstracto, dentro de un estilo donde jugarán las formas geométricas simples y como materiales básicos el acero y el vidrio. Poseerá un estilo internacional y su solo precedente será la torre Pirelli de Milán proyectada por Gio Ponti y Pier Luigi Nervi. Se trata, de acuerdo con Jacques Michel, de un estilo Bauhaus a la francesa. Escribe: “En los Estados Unidos después de practicar la arquitectura puritana dentro del espíritu del Bauhaus con Mies Van der Rohe, se comienza con Luis Kahn, Paul Rudolph y otros a descubrir la arquitectura del cemento y de los volúmenes expresivos. En Francia, la evolución es inversa: ella va del cemento de Perret y de Freyssinet al metal y al vidrio. Si bien la nueva Facultad de Ciencias de París parecerá tener veinte años de edad, su interpretación a la francesa con una intención de elegancia y de fantasía permitirá la contribución masiva de la pintura, la escultura y de una manera general del lenguaje plástico”.
Los arquitectos proyectistas de la obra son cuatro: Albert, Cassan, Coulou y Seassal y los artistas llamados a colaborar justamente con Braque, los pintores Manessier, Bazaine, Bissiere, Estéve, Lapique, Beaudin, Gishia y Lagrange, y los escultores Giacometti, Arp, Hadju, Adam y Etienne Martin. A esta obra se le denomina en París El Escorial de Halle aux Vins, el lugar donde se instala.
En el Museo de Grenoble, en el Delfinado francés, uno de los más importantes de arte moderno de Europa, se realiza estos días una gran exposición de Albert Gleizes, uno de los grandes pintores del cubismo y de sus más importantes teóricos, a quien Apollinaire atribuyó en su pintura rigor y majestad por los años del nacimiento y desarrollo de ese estilo.
En España, se divulgan los poemas de Sedar Senghor, poeta negro, del África negra. Nació en Senegal en 1906 y en uno de sus grandes poemas, La vuelta del hijo pródigo comienza con los siguientes versos: “Elefantes de Mbissel, por tus orejas, ausentes de mis ojos, oyen mis antepasados mi oración piadosa. Sed bendecidos, Padres míos, sed bendecidos! Los traficantes y los banqueros me han proscripto de la Nación”. La poesía de Shenghor es de la que se denomina comprometida, a la que ahora vuelven los jóvenes europeos luego de un largo período de gratitud y formalismo.
En El Castro, Galicia, se acaba de instalar la nueva planta de su gran fábrica de porcelana, donde se ejecuta la de más alta calidad actualmente de Europa. Su fundador, el pintor Isaac Díaz Pardo, es el mismo que instaló hace pocos años Celtia, de Magdalena, en la provincia de Buenos Aires. Se aspira además a que en esta gran fábrica funcione en el porvenir un laboratorio de formas con destino industrial al modo del de Ulm, en Alemania, que dirige el argentino Maldonado.

Éstas son unas pocas noticias por hoy. Trataré de regularizar mi colaboración. Un abrazo a todos los amigos a quienes prometo escribir y uno grande para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1970-06-16 Mencionado/a
Carta de Seoane a Rey Romero. 1970
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Rey Romero. 1970 en 16/06/1970


Buenos Aires, 16 de Junio de 1970

Sr. D. José Rey Romero y Flia.
Madrid

Mi querido amigo:

Llegamos muy bien a Buenos Aires y estamos de nuevo plenamente incorporados a la ciudad nutriéndonos de cine y exposiciones. Está celebrándose una importante de Laxeiro, retrospectiva, con alrededor de ochenta óleos algunos de hace casi cuarenta años. Cuando más me gusta la pintura de Laxeiro es cuando trabaja con libertad, dejándose llevar por su instinto de pintor, por su humor, cuando aprovecha aquello que puede ser la trama de un cuadro, boceto o líneas surgidas del azar, y que para otro pintor se convierte en la obra de él, en fundamental, en el cuadro mismo. Cuando juega o se deja llevar por el juego. Cuando me interesa menos es cuando hace sus Florisel, ese niño de la flauta que le gusta repetir, tocado de montera que tanto atrae, parece, a los conserveros de Vigo. Están abiertas varias exposiciones muy buenas, una de arte africano, espléndida. Yo estuve exponiendo en la ciudad de Rosario, la segunda ciudad argentina, sin saberlo. Fue organizada por la Galería Bonino, a la cual pertenezco. Hemos visto algunas estupendas películas, Z que no nos explicamos como pudieron dejarla exhibir pues, los hechos acaecidos en Grecia, antes del golpe de Estado de los coroneles, son parecidos a algunos ocurridos aquí, y en España, y en casi todas partes. Otra, La caída de los dioses, muy buena también, y La Vía Láctea de Buñuel, que se inicia con unas vistas panorámicas de Santiago, con la calle de las Huertas donde nació Isaac y finaliza con otras a la llegada de los dos peregrinos franceses a las cercanías de Compostela. La película es muy buena pero difícil de entender para quienes no conozcan bien la historia del Camino de Santiago, las herejías, las discusiones teológicas que se produjeron desde el siglo VIII y desde antes y los milagros que les ocurrían a los peregrinos. El tiempo se mezcla y junto con la evocación de Prisciliano, nada veraz, aparecen personajes del siglo XVIII, otros siglos y actuales. Los múltiples milagros que ocurren en la película se le escapan al público y es que, en general, los milagros en nuestra época apenas son percibidos por las multitudes y cuando éstas creen percibirlos son, creo y, en general, falsos. Uno en soledad o con muy poca compañía, va percibiendo milagros y encontrando misterios. El mundo es un milagro y uno, cada uno, cada hombre, constituye un misterio al que pueden ocurrirle desde luego milagros. No lo pienso así por mi origen católico sino más bien por mi origen gallego, mi más antiguo origen pagano. Pero todo esto es para hablarlo algún día en Madrid o en La Coruña. Nos gustó mucho la Vía Láctea, aún con un Priscilianismo antipático.
Todo esto es para dar noticias nuestras de los primeros días de Buenos Aires y un pretexto para agradeceros todas las atenciones que habéis tenido con nosotros en Madrid. Os estamos muy agradecidos. Sentimos únicamente no haber visto a Rosendo. A mí me hubiera gustado verlo para decirle lo que me gustó su “espantallo”, que me parece algo más que un “espantallo”, una versión de El hombre que marcha de Rodin o de Giacometti. Simplemente otro hombre que marcha.
No queremos aburriros más. Recibid todos, Pepe, Luisa, Isabel, Beatriz, José María, un abrazo grande de:

[Seoane]

1971-06-27 Mencionado/a
Carta de Girri a Seoane. 1971
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Girri a Seoane. 1971 en 27/06/1971

Buenos Aires, junio 27/[1]971

Querido Luis:

Con tu penetración habitual, me contás del busto de Rosalía de Castro que acabás de terminar, y me apresuro a decirte que pienso exactamente lo mismo que vos en cuanto a considerar que todo arte es, implícita o explícitamente, narración. Pero esa narración debe ser revulsiva, recreada constantemente por el observador-lector. Como en el poema, esa escultura tuya de Rosalía ha de poner ante quien la mire cosas de muy variado orden. El objeto creado, sea poema, sea tela o escultura, es en realidad un dato a partir del cual ha de ser una y mil veces recreado. A condición de admitir como regla absoluta que una cosa es lo que vemos con los ojos y otra es lo que ve nuestra mente. Acabo de publicar un poema –que te adjunto– y que me interesa especialmente por pertenecer a una serie –ya intentada en libros anteriores–, donde se plantean directa o lateralmente cuestiones relacionadas con el punto de vista de las artes plásticas. Para sintetizarlo con términos más o menos pedantes, diría que todo se sintetiza en el problema de la impersonalidad-personal de la creación (o a la inversa, si querés), única actitud, creo, para intentar llegar a una universalidad. En el poema que leerás, la idea es que esa inmovilidad de los retratos les confiere una inmortalidad muy especial; despreocupados del movimiento porque ese movimiento lo da el espacio y el silencio que se produce en torno a ellos. Incidentalmente, pienso que aquí todo ocurre al revés de los móviles de Calder, pongamos por caso, donde espacio y silencios en torno de los objetos parecen estáticos, vacíos o huecos. Ahora voy a intentar un poema sobre Giacometti. Sobre la mirada de alguien obsedido por lo real, capaz de entender que si uno es capaz de copiar un modelo de una manera profunda y absoluta el resultado no será un objeto realista, sino formas que constituyen la verdadera naturaleza de lo copiado.
Gracias por haber colocado el mate en lugar de preferencia, a estas alturas nuestra única posibilidad de salvación es ser anacrónicos. Lo que me contás sobre la despoblación de tu país, es patético, pero el demonio de la modernidad y el progreso (sic) poco y nada tiene hoy que esforzarse para arrasar con todo. ¿Y si acaso no fuera lo más deseable? ¿Si lo mejor que acaso nos depara nuestro destino es volver a las catacumbas? ¿Y de hecho no nos movemos ya en las catacumbas? ¿No lo es hacer un busto de Rosalía, acariciar un mate, buscar una perdida leyenda, escuchar un Gardel de 1925, escribir poema para contar que Giacometti veía que entre una fosa nasal y la otra la diferencia es tan amplia como un Sáhara?
Querido Luis, te agradezco tu carta, hacía mucho tiempo que no escribía una y me ha hecho bien. Seamos, pues, ultra avanzados, seamos anacrónicos.

Muchos cariños de Aurora y míos a Maruja y a vos, y hasta muy pronto,

Girri

[Anexo.]

Lección de lo inmóvil
Por Alberto Girri
Para LA NACIÓN
BUENOS AIRES, 1971

Esos Holbein
de su período inglés,
lápices de colores
y toques de pluma y pincel
sobre papeles teñidos de rosa
superficies
elaboradas como un negativo
de la carne que enfrentamos, gráfica,
y la que intenta mostrarse;
Rembrandt sacudiéndose
desde halagadoras demandas de burgueses
a profundos, radicales cortes,
a técnicas de alterar
rasgos hasta la descomposición;
los ojos incomparables
de Jacqueline de Rohan
suficientes para abarcar un reino,
y la nariz de Carlos VII
colgando como un péndulo;
las victorianas, novedosas
estilizaciones en papel fotográfico,
sensibles cabezas
al uso prerrafaelista;
el virtuosismo de los cuellos, mujeres cisnes,
Greta Garbo retratada por Arnold Genthe,
atenuados los perfiles, artificiosamente
conmovido el gesto de las manos;
quietudes, diversidades,
datos de la ocular docilidad
recorriendo un alfabeto del que las imágenes
son sus letras,
esos nichos
en paredes, álbumes, inmortalizados
para preservar lo viviente de corrosiones,
abortos, bestialismos, espectros que demudan,
e iluminados por una persuasión
idéntica a lo que alumbran:
lo duradero es estático, sólo
el arte consigue el punto de equilibrio
entre una masa y su punto de apoyo.

1971-09-08 Mencionado/a
Carta de Girri a Seoane. 1971
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Girri a Seoane. 1971 en 08/09/1971


Buenos Aires, septiembre 8/[19]71

Caro Luis:

Ahora que me confirmás que ya saliste del busto de Rosalía y de la jarra de Casals, opciones inobjetables, qué duda cabe, me gustaría que cuando contestes (si es que ya no has vuelto, pues he oído que te tendremos aquí en octubre), me informés sobre el significado de ese laberinto circular que figura en tu papel de carta, arriba a la izquierda. Mis conjeturas son varias: ¿distintivo masónico? ¿marca de ganado?, ¿sello para las cartas lacradas, de esas que tanto lo impresionaban a uno de niño?, ¿los colores del Celta de Vigo, colores que no se ven? ¿el monograma del beato Antonio Aita? En fin, mi convivencia con una gallega me hace admitir la posibilidad de cualquier cosa en materia de celtíberos con papel con membrete. Ya veremos.
Te agradezco el juicio sobre el poema. Sé muy bien que sos uno de los poquísimos capaces de ver la cosa en su sentido real. De entender que no se puede hacer poesía, ni pintura, ni nada que valga la pena –al menos como riesgo personal– si uno hace de lo que hace una finalidad en sí misma. Quiero decirte que nunca me interesó la literatura sino con vistas a otra cosa; la poesía como un medio para desentrañar algo de la misma realidad que la produce. ¿Qué es, también, tu pintura sino una estilización del mundo objetivo, pero graduada y matizada de tal manera que lo que surge como resultado es una tercera cosa, un cuadro o un objeto que no es ni objetivo ni subjetivo: es la vislumbre de lo ideal, como solamente la atención artística a veces apresa?
Más aún agregaría que esa insensatez aparente –en primera instancia–, que consiste en eludir por igual el realismo y el subjetivismo, es lo que da la humanidad verdadera al artista, por mediocres que sus resultados sean desde el ángulo meramente estético. Hoy, y desde hace tanto, se sigue confundiendo los términos; se confunde indagación con resultado, cuando lo cierto es que la indagación sobre la realidad ES el resultado. Etcétera, etc. No es a vos, por supuesto, a quien debo enseñarle estas obviedades, pero el “anacronismo” es así, piensa al revés, piensa que si un creador, o presunto, no es capaz de descubrir la pólvora en dos de cada tres cosas que haga o diga, está perdido. Eso explica, también, por que el anacronismo es hoy casi una actividad de catacumbas: hace mucho ya que quienes leen se olvidaron de leer lo que leen, y no otra cosa, que quienes contemplan, miren lo que ven en el cuadro, y no otra cosa.
Terminé el poema sobre Giacometti: Cuestión no resuelta. Si para la próxima aún no has regresado, te lo enviaré. Algo tiene que ver con esta desordenada cháchara.

Un fuerte abrazo para Maruja y para vos

Girri

1976-11-02 Mencionado/a
Carta de Azcoaga a Seoane. 1976
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Azcoaga a Seoane. 1976 en 02/11/1976


Madrid, 2 de noviembre de 1976

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A mi mañana de jubilado, que acaba de percibir sus honorarios como tal, llega la alegría de tu monografía squirrueña, en cuya síntesis bibliográfica echo de menos alguna cosa que uno escribió sobre el artista. Inmediatamente, me armo de papel y sobre para acusarte recibo, no vaya a ser que cuando quieran llegarte estas líneas a Buenos Aires, estés tú por aquí... Ayer sin ir más lejos, hablamos mucho de ti con María del Carmen Krukemberg, celebrando como siempre tu calidad y lo que supones de derroche. Lo he hecho en “sus momentos”, con Lorenzo y con Arturo, que deben de seguir por la piel del toro, aunque jueguen a no hacerse ver... Este último, durante la última y única conversación que tuvimos, dudaba si volverse a la Argentina o traerse a España a la esposa... Pero nada te puedo decir exactamente sobre quien está por lo visto tan ocupado, que no le he vuelto ni a sospechar... Si vienes a primeros de noviembre como unos y otros me dijeron, a lo mejor llegas a una modesta exposición realizada por la Fundación March de Giacometti y una bastante interesante, organizada por Biosca sobre María Blanchard, “el hada de las migajas”, a que Bergamin se refirió en alguna ocasión. Por lo demás... Se cierran y se abren galerías, y entre las que se cerraron figuró en su momento la mía, a la que arranqué para mi suerte indemnización discreta y jubilación anticipada. Lo poético, más bien languidece, para no quebrar la costumbre, aunque en los talleres haya el trajín de ordinario. En lo teatral se ha estrenado El adefesio de Alberti con extraordinario éxito, se ha puesto una Bernarda Alba lorquiana, en donde la Bernarda es Bernardo, y se ha estrenado algo de un polaco, titulado Los emigrados, que aún no he visto, y que probablemente es el suceso del arranque teatral. Los familiares de Leopoldo Panero se echaron la manta al hombro y se pusieron a hablar pestes del vate en un “film” titulado El desencanto. Hay quienes dicen que la película, con independencia del tema, es muy interesante. A mí me parece una nadería como película y algo infame e indecente como tema. Las gentes –Gerardo Diego, Regino Sainz de la Maza– cumplen ochenta años, como locos. Los que aún andamos por los 64, confiamos en un plus de 16 al menos, y comprendemos perfectamente que los cumplidores no acepten homenajes, porque la fecha se las trae... Familiarmente, todo marcha en esta vuestra casa, que ya ha alcanzado la cota del noveno nieto... (Isabel, tres; Clara Eugenia, cuatro; Myriam, dos). Nació la llamada Diana muy mermadilla, y con la ayuda de la incubadora, se ha convertido en una mozuela con rebarba como don José María Gil Robles, que es admiración de deudos y extraños. Rafael terminó medicina y anda por esos terrenos de buscar y no encontrar camino a seguir, como le ocurre a cada hijo de vecino, cuando concluye su carrera... Tiene buenas perspectivas. Y mientras no le falte, la “pensión Az”, ¡que sigue suministrando! María, tan entusiasta en sus quehaceres como siempre, asegura que está llena de alifafes. Yo no se los veo por ningún lado. Me acompaña siempre que es posible a mis “giras culturales provinciales” –últimamente a Ávila, a Alicante y a Salamanca)– y no ceja en sus atenciones por lo que se refiere al nietismo... Por lo demás... El firmante, en vista de que recibe del aire un puñado de pesetas, por haber trabajado toda su vida como un esclavo, está entregado de lleno a su dilecta esclavitud de escribir... Y aquí le tenéis, pendiente de llevar a cargo cuatro encargos, y ver cuando salen su libro sobre “Alberto” y el poético, titulado aunque no lo parezca El dinero, que duermen hace tiempo el sueño de los editores, con alguna otra pareja.

Sin otra cosa que contaros y muy agradecido a vuestro recuerdo, en nombre de María y mío, recuerdos para Maruja y un gran abrazo para ti de tu invariable

Enrique Azcoaga

1976-11-08 Mencionado/a
Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976 en 08/11/1976


Madrid. 8 de noviembre de 1976

Queridos Luis y Maruja:

Ya estoy en Madrid, de regreso hacia vosotros. Dejar Galicia no es fácil, pues está clavada en el corazón. En general me fue bien. Muchos recuerdos y exceso de emoción. Son muchos los amigos ya desaparecidos, distanciados. Lo importante fue lograr la “jubilación”. Solamente falta el “cuánto”, que depende de Administración Local. Hay un imprescindible ritual burocrático, que está bien encauzado. Son mis gestores directos e influyentes: los abogados Pais Ferrín, Rúa Pintos y Varela Pol, los tres santiagueses. Proyecto regresar antes de fin de mes. Acaban de llamarme desde Santiago para que vuelva a dar otras conferencias. No puedo. Mi deber es volver lo antes posible junto a mi mujer y mis hijos. Los extraño. Estos días madrileños estoy agobiado de invitaciones. Ayer en casa de Marcial Suárez. Hoy con los Gurméndez. Mañana con los Frytas. Pasado con María Casares. La familia de Marcial, extraordinaria. En todas partes estás tu presente. Tu nombre en Madrid es tan conocido, respetado y admirado como en América o Galicia. La vida artística está por aquí en pleno apogeo. Buenas Galerías muy bien atendidas, eficaz crítica, buena propaganda y muy concurridas. El gran éxito lo tiene María Blanchard. Y la de Giacometti, un desbordamiento de público. En Santiago: mal. Los dos grandes acontecimientos, lamentables: López Garabal y García Lema. Vendieron mucho y caro. Las Galerías, muy flojas. Colmeiro y Laxeiro se portan bien conmigo. Y Lorenzo, no lo veo tanto como es necesario, pues Marika no anduvo bien.

Hasta muy pronto. Recibid mis mejores abrazos.

Arturo