PROXECTO EPÍSTOLAS

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4 MENCIóNS A Arnaldo Orfila (1897-1997)

Editor, académico e químico, director do Fondo de Cultura Económica e da súa filial en Arxentina.
Epístolas
Mencionado/a [4]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1949-10-02 Mencionado/a
Carta de Frontini a Seoane. 1949
Bos Aires
Londres
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 02/10/1949

Buenos Aires, 2 de octubre de 1949

Sr. Luis Seoane
Londres

Querido Seoane:

Contesto tu carta del día 4 de septiembre, día en el que cumplí años casi junto al cielo, en silencio, y a pocos kilómetros de la ciudad de Méjico. Esto es lo que no sabes y ahora te explicarás porque no has recibido noticias mías a continuación de tu carta. Yo escribo ahora sin saber si esta carta te llega a destino. Empecemos por mi viaje: Fui a Méjico como delegado de agrupaciones argentinas al Congreso de la Paz. Estuve con muchos amigos comunes: León Felipe, Larrea, Imaz, Luna, Pontones, Souto, Neruda, Guillén, Siqueiros, Rivera, los muchachos del taller de gráfica popular de quienes traje 40 láminas para exponer en Antu entre el 30 de octubre y el 6 de noviembre. Luna lamentable. Pontones, se casó con una chica mejicana muy agradable y no pinta. Souto: muy bien: en una última etapa de entrega a Méjico, librado de nostalgias, muy interesante. Siqueiros: sensacionalista. Rivera: una mierda. Sus últimas cosas...Vi su exposición retrospectiva: hay en él una etapa entre 1920 y 1935 muy interesante. Temática y de buena pintura. Temática mejicana (folklore) y decoración mejicana. Y pintura con recuerdos europeos. Composición acaso personal, atrevida. Lo último en la casa de Gobierno: repito, mierda.
Orozco –que falleció mientras funcionaba el Congreso por la Paz al que se había adherido; un gran pintor. Sus últimas cosas al óleo de una calidad pictórica poética indudable. Luna: con un Daumier y un Goya envejecidos. No le discutí su pintura (el está muy señorito como artista, muy creído que es un gran maestro) pero le invité a conversar acerca de su visión del mundo a emparejarla con la mía, a ver como le iba el hombre por dentro, y de cuantos escapismos snobs se estaba haciendo su pintura actual. Era una manera de permanecer en amigo y criticar su pintura desde los fondos del alma. El diálogo no fue posible y así quedamos. Está casado con una mujer europea a quien vi, pero sin enterarme. León Felipe: macanudo. Se dio un golpe y sólo pude verlo en su casa donde permaneció tres semanas en cama. Viajé con Orfila, Imaz, Leonilda, Barranco, la primera esposa de Bergano ¿?, hasta Oaxaca y Tehuantepec, en automóvil. Vimos las ruinas de Mitla y monte Albán. Un viaje lleno de buenos recuerdos. Orfila y su mujer son muy agradables. Estuve con Picón Salas y con Herzog. Y mantuve una larga conversación. Rómulo Gallegos, un gigante de presencia agraciada. Estaba viviendo en casa de la mujer cubana de Altolaguirre (se la había cedido). No pude ver a Antonio Espina aunque le busqué. Nos desencontramos y yo tenía el tiempo tasado al milímetro. Di una lata en el Congreso sobre el Pacto de Río de Janeiro. Estuve con Paul Eluard y con Garaudy. Si tienes ocasión de ver a este último antes de tu partida de París, velo. El estará allí dentro de 10 días más o menos. Yo lo espero aquí dentro de 3 o 4 días.
Aquí fueron cerradas cuatro editoriales. Lautaro, entre otras. En Losada dialogaron en mi ausencia sobre la peligrosidad de quienes como yo figuramos en la Lista de la Traición que publicó Democracia. Me consta fehacientemente que la lista fue enviada desde la presidencia de la Nación. Hace dos días desaforaron al diputado Balbín. Gran discurso de éste. Al día siguiente la policía allanó el salón de la Cámara Argentino Ruso donde Varela intentaba dar una conferencia. Alegaron la falta de permiso y en vez de meter en gayola a los dirigentes, metieron a más de 300 asistentes. Treinta días de arresto. Entre ellos está el Dr. Dubranich. Yo me salvé por un pelo porque olvidé la dirección de la sala. Estamos bien, como ves. Lo de mi peligrosidad... les cuesta a ciertos amigos un grano en la nariz. Ya les saldrá. Estoy contento de mi viaje a Méjico. Los venezolanos son buenas gentes con psicología muy parecida a la de los buenos argentinos.
AHORA A LO TUYO: hablé con Grete Stern que tiene allí un primo con muchas vinculaciones. Grete les escribe a ustedes y al primo, pidiéndoles a todos que se pongan en comunicación. Supone Grete que el primo podría hacerte comprar algunos cuadros. Con respecto a los dineros que te adeuda Losada: como apenas he podido conversar, sólo me ha dicho que no es posible enviar dinero. Ahora bien: con los cambios habidos aquí con la moneda (sin garantía oro, y en vísperas de lanzar otro billete por esa misma razón para que la leyenda no diga más que por un peso te entregaran el equivalente en oro) y con el desbarajuste resultante de las desvalorizaciones de infinidad de monedas, todo está estancado y hecho un lío. De todos modos volveré a la carga pasado mañana: veré si es posible hacerte un giro desde el Uruguay, pero sucede que la moneda argentina que estaba a 3,45 por peso uruguayo antes de mi partida a Méjico, está ahora a más de 4,50. A mí me jodió porque antes de ir tenía los planos terminados para mi proyectada casita en Punta del Este. Al regreso ya me costaba 10 mil pesos más. Por ahora estoy, pues, a la espectativa.
Si recibes esta carta, me contestas enseguida diciéndome de cuanto tiempo dispones y que crees que puedo hacer. De poder hacer algo, lo haré enseguida: ahora, por como están todas las cosas, por no saber si aún estás ahí, no atino a hacer nada. Como no sea la intervención de Grete. Si hubiese recibido la carta a tiempo, o sea, si hubiese estado aquí y no en Méjico, acaso hubiese sido posible una solución con el dinero que en libras debe recibir periódicamente Grete desde Londres. Pero sucede que hace apenas 8 o diez días recibe el importe trimestral de sus intereses. Quedo, pues, a la espera de tus noticias. Yo, bien, pero cansado. Me dura todo el nerviosismo del viaje. De un día para otro se hacen 10.000 kilómetros. Desaparece el espacio. El salto de pulga del avión nos deja en vilo. Me parece que he llegado tarde a la aviación y que eso de estar sin estar (estar aún en lo que se ha dejado ayer, y estar no estando en lo que se está hoy) es cosa estrafalaria y desconcertante. Hoy se festeja aquí, como se puede, el día de la paz, o la jornada internacional de la paz. Gracias a que los rusos tienen la bomba atómica, el diálogo político económico entre las naciones tendrá el parejamiento en el que es posible que triunfen las razones. Menos mal. En Estados Unidos está el fascismo. Lo que he podido saber con mis camaradas norteamericanos blancos y negros es cosa seria.
Un abrazo para los dos y ojalá esta carta llegue a tus manos. Expone aquí Torrellardona quien pronto irá a Francia. Expone un amigo mío de Perú: Camino Brent. Conque Colmeiro en Galicia? Lo supe por Paz Andrade. Me cuenta con emoción el encuentro de Maside con Colmeiro. Este se habría ido a pasar tres semanas a Lalín. Ya estará de vuelta en París. A ver cuando vuelven. Un abrazo cordial para ti y Maruxa.

(Por si quieres saberlo, estoy hecho un lío. Todo me ha ido mal).

Norberto

1956-05-14 Mencionado/a
Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1956
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1956 en 14/05/1956


3450 38th Street, N. W.
Washington 16. D. C.
Estados Unidos
14 de mayo de 1956

Queridos Luis y Maruja:

Hace tanto que no escribo una carta propiamente dicha que ni sé como dar comienzo a ésta. ¡Han pasado tantos años y tan mal pasados! Pero en fin, algún día volverán las cosas a su cauce de nuevo y entonces nos entenderemos. Mientras tanto, os diré cuánto me alegró la carta de Carmen Dieste anunciándonos los éxitos de Luis en Nueva York. Unas horas antes había salido para allá Cuqui, quien vino a pasar el fin de semana con su madre, pues ayer se celebró el llamado día de las madres en el país. Acabo de escribirle para que trate de obtener ejemplares de los diarios en que se habla de la exposición, para que vaya a ver los cuadros e invite a algunos amigos pintores a que la vean también. A nosotros no nos es posible ir, aun sintiéndolo mucho, por diversas razones. Tendremos que contentarnos con contemplar el San Amaro d´Armenteira, que preside nuestra mesa y extiende sobre nosotros su mirada externa o de eternidad, y con mirar y remirar los dibujos de la Torre de Hércules, la María Pita, el dibujo de la muchacha junto al mar que sirvió de portada al libro de Ester de Cáceres y otros recuerdos vuestros.
Hablé al dueño de una galería de arte y de una librería, que están al lado de mi oficina, sobre la posibilidad de hacer una gran exposición de artistas argentinos. Me dijo que era muy caro el transporte y demás trámites. Te conoce de nombre y ahora aprovecharé las noticias de Nueva York para insistir, aunque aquí hay pocas posibilidades de mercado. Quien tiene aquí un puesto clave en la Unión Panamericana o Asociación de los Estados Americanos, es Orfila. Si tienes amistad con él, podría arreglar una exposición en gran escala de tus cuadros, pues tienen un salón espléndido para ello. Yo no tuve ocasión de verle ni de hablarle por teléfono; mis relaciones con él eran prácticamente nulas, y por otra parte, no sé en qué actitud está en relación con los artistas de ahí y en particular contigo. Si son buenas, puedo acercarme a él en cuanto regrese de Lima, donde creo que hay una reunión ahora.
Conviene que obtengas los recortes de la crítica hecha a tus cuadros por los periódicos de Nueva York y que hagas copias de ellas, pues son esenciales para cualquier gestión que tú o cualquiera en tu nombre haga sobre exposiciones o ventas de cuadros. También convendría tener fotografías de tus pinturas murales en Buenos Aires. Si este éxito se aprovechara bien aquí, acaso por la mediación de un agente o marchante de talento y conocedor del mercado, podría tener consecuencias estupendas. Por mi parte, espero obtener los recortes y hacer de ellos el mejor uso que me sea posible. Veré si hablo en la Corcoran Gallery, en la Phillips Gallery y en otros sitios, utilizando las cosas tuyas que tengo. Aquí hay poco ambiente artístico. Es un país inmenso, y los que entienden están dispersos y son difíciles de abordar. Se encuentran cuadros de buena gente en las librerías de viejo y nadie les presta atención y lo que encargan un cuadro son en su mayoría gente sin opinión propia y quien gusta lo que las amistades elogian. Claro que se gasta dinero en arte, pero aun el Museum of Modern Art de Nueva York no tiene inconveniente en aceptar cuadros gratuitos a cambio de la sanción que supone para el autor el poder decir que tiene obras colgadas allí. Esto es absurdo, pero así es. Rota, sin embargo, la barrera de la prensa de gran circulación –circulación es equivalente a solvencia para la mayoría– todo es posible aquí: por ejemplo, la National Gallery, una maravilla de museo, acaba de adquirir una crucifixión de Dalí, por la que debió pagar mucho. Conocemos al pastor de la iglesia a que asiste el presidente, un hombre de gran simpatía y ascendiente aquí, pero él mismo posó para el retrato que le hizo una señora que no pasa, en nuestra opinión, de una alumna de una escuela de Bellas Artes de una capital de provincia en España. Por todo esto, verás cuán desigual es el ambiente de este país: al lado de críticos y especialistas excelentes, hay una caterva de personas de gran ascendiente social o económico o político que sólo admiran lo que elogia el Readers Digest.
Bueno; enhorabuena por tus triunfos aquí y allá, que nunca serán lo que mereces, pero son algo prometedor. Ahonda y depura; trabaja y lucha contigo mismo; empieza todos los días en busca del (tú que aún desconoces y que te asombrará) a ti y a todos nosotros.
Alicia, que te admira y quiere profundamente, se une a mí al enviaros un abrazo sin límites.

Otero

1960-09-12 Mencionado/a
Carta de Castagnino a Seoane. 1960
México, D. F.
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Castagnino a Seoane. 1960 en 12/09/1960

México, 12 septiembre 1960

Estimado Seoane:

Recién asomados a ésta, viviendo un tanto sorprendidos y otro tanto defraudados una multitud de hechos y conflictos de los que tratamos de extraer una comprensión de lo mexicano, nuestras primeras impresiones son poco optimistas.
La organización de la Bienal es aquí muy criticada, se denuncian los premios como ya favorecidos, la división entre grupos y tendencias es alentada por muchos factores de interés personal y nos encontramos ante un verdadero caos donde Siqueiros, tomado como excusa propiciatoria, tiene que sufrir encarcelado por su denuncia a muchos actos represivos a estudiantes y obreros y su apoyo a la huelga de maestros en un país donde creíamos existían las más amplias libertades, pero ya en la primer semana que estamos nos enteramos de la preponderancia de círculos poderosos en hacer de la revolución mexicana un mero espejismo. La demagogia y la corrupción en todos los sectores es nuestra más cruda y primera impresión.
Todo el problema artístico y cultural se va desligando de los problemas nacionales y las Galerías de arte viven casi exclusivamente de la corriente turística de América del Norte por lo cual se produce una lucha nada constructiva para los propios artistas con toda una secuela de equívocos y contradicciones que repercute en las nuevas generaciones.
En cuanto a la Bienal, la falta de concurrencia oficial de la Argentina, sin comisario de exposición, ni jurados nos ha hecho sentir una vez más completamente abandonados y aislados.
Las obras de Alonso y mías fueron colocadas en una galería fuera del pabellón del conjunto de Blanco y Negro y gracias a la intervención de Campofiorito, jurado de Brasil, obtuvimos Soldi y yo un Premio Mención.
Por otra parte, nuestra muestra es muy visitada por artistas y críticos y también por los directores de algunas galerías importantes de ésta, hay mucho interés en la plástica argentina.
Estuvo con nosotros Inés Amor, que tiene en su galería a Rodríguez Luna, Mérida Meza y otros. Esperamos críticas de Cardoza y Aragón, Crespo de la Serna y Justino Fernández.
En estos días mostraré tus cosas en una de las galerías más importantes de ésta donde ya conocen tu obra, por otra parte ya programamos con Sebastián Salazar Bondy en Lima, donde dirige el Instituto de Artes una exposición de las Cuatro Carpetas para Diciembre. Salazar Bondy viajaba para Europa y de paso por esa pensaba verte.
Mi carpeta expuesta en la muestra de México interesa mucho y ha sido muy elogiada en su presentación gráfica. La vio José Luis Cuevas ayer junto con coleccionistas, él ha traído de E. Unidos sus ilustraciones sobre Kafka muy bien presentadas. A Orfila Reynal del Fondo de Cultura también le interesa el intercambio y espero concretar algo con alguna Galería o Editorial de Arte.

Saludos a los amigos Falcini, Scheimberg, míos y de Mía para ti y Maruja.

Castagnino

1967-05-15 Mencionado/a
Carta de Frontini a Seoane. 1967
Nova York
Bos Aires
Nova York
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Frontini a Seoane. 1967 en 15/05/1967

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / BUENOS AIRES, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO, 40-7512.

Mayo 15 de 1967

Sr. Luis Seoane
Esquerdo 75, 3º Dcha.
Madrid

Mi querido Luis:

Recibí oportunamente tu carta del 25 de febrero. A mis años el tiempo tiene vertiginosidad imperceptible.
O es que el quehacer cotidiano en vez de estrangular las horas las urge? El tiempo pierde su medida horaria, cosa de la inteligencia y no de la sensibilidad, cosa mecánica, no de la vida continua. Ocurrió que estuve con tu carta en el bolsillo y le fui añadiendo las dos que le escribiste a Luis, y así se fueron pasando los días. Supongo has regresado de Galicia y estás ahora en Madrid, y allí te vuelvo a escribir. He tenido noticias de tu exposición en la urbe castellana por la carta que me leyó Falcini y antes, de ustedes, por referencias orales de Clarita que vino emocionada por la dulzura de Maruja y alucinada por el tamaño de tu inteligencia y el fervor que pones al hablar de tu tierra natal. Me habría gustado nacer en tierras de árboles y no en ciudad. Junto al mar y no entre muros, a la vera de un río corredizo y no entre las calles de una ciudad que cambia su fisionomía día tras día. Quizá sea por eso que para mí la patria, como geografía, ha sido, durante muchos años, una metáfora vacía, y después, un largo paisaje diferenciado; más tarde fue una historia sin asidero en la vida concreta del hombre y del ciudadano y, por último, varios estratos con zambullidas repentinas en las desemejanzas que los siglos han dejado entre las gentes como residuos de culturas si no distantes, distintas. Ese viaje que haces por tierras de España tiene la presencia de las constantes de la historia que son la razón de ser de la biología profunda y la expresión de la relación con los aires de un contorno físico incambiable o poco menos. A nuestra edad, a la mía, querríamos menos cambios insustanciales y la presencia de un clima histórico que sea como nuestra memoria. Me parece convincente lo que me dices acerca del rigor –la clasicidad– del tránsito del hombre español. Por eso me parecen hermanadas la prosa de Cervantes, el ceñimiento formal de Velázquez, y la límpida arquitectura de Herrera. Y Goya? Acaso sea lo mismo con más expresividad. En vez del hieratismo de Rivera, el misticismo del divino Morales o la pasión un tanto acartonada del Greco (muy señorial, muy retratada) o la abundancia colorida de Zurbarán, Goya es la expresividad poética de la vida del cuerpo y del alma del hombre y sus pasiones.
Pero de tal fuerza trascendente que parece abarcar todo el proceso dramático de la vida humana desde la primera fermentación sobre la tierra hasta el deliquio (desfallecimiento y delicia) de la búsqueda de dios.
Y por qué dices de Barlach que es goticista? Siempre me pareció entroncado en las formas románicas. En aquéllas que más de una vez vi talladas en el bronce de los portales de algunas iglesias. Achatadas las figuras, indiferentes los atuendos, en planos cruzados sin violencias geométricas, dándose el cuerpo en función de las caras donde la expresión de la vida interior adquiere una fuerza dramática sorprendente. Lo cual, años después, asocié con algunas de las tallas de Rodin, el Sarmiento, el Balzac (los varios ensayos previos?). Quizá por otros motivos espirituales, quizá porque Rodin tenía conciencia de la importancia que estaba adquiriendo la inteligencia del hombre en la edad moderna.
Pero, qué pasará siglos mediantes, con la cibernética, con el lenguaje, y las significaciones que hasta ahora han servido al hombre para entenderse? Colijo que el hombre va permanentemente hacia su propio consciente cambio por la auto creación y que de aquí a siglos, todo será diferente. No lo será el diálogo que lo conduzca hacia la superación de sus constantes limitaciones. Será por eso que te estremecen los “momentos”? Tú agregas: la historia, es decir, el tránsito. Y de eso se trata, de cómo transitamos este mundo o por este mundo. Cuando a la distancia de decenas de años recuerdo ciertas lecturas de juventud, ciertas teorías, el lenguaje pedante que se me metió en los entresijos del alma a través de los libros universitarios, me doy cuenta que nuestra civilización es una costra de estupidez. La civilización que pone su acento en las cosas materiales. Claro, ellas vienen a nuestro encuentro. Empero, siempre será más encantadora la sonrisa de un niño o una mano de mujer que se mueve como ala, que todo ese estiércol que se desvanece, no de una generación a otra sino de hoy a mañana. El “momento” (me impresionó mucho esta frase de tu carta) es siempre un estremecimiento. Acaso por su instantaneidad, por su huidiza compostura. Cuando tú lo fijas, lo haces inteligible y perdurable. Un estudio comparativo de la sucesión de los momentos (los momentos claves del ser humano) serviría para constatar las constantes de la conducta. Esa es la virtud del artista. Y si se tiene genio como tú, vaya si la cosa tiene importancia. Pero los momentos que registras en tus obras son también tus propios momentos espirituales. Porque todos somos meros seres transitivos. Y este es nuestro drama y la razón de ser también de nuestra instantánea alegría. Tú dices que encuentras alegría en El Escorial. Me cuesta imaginarme ante El Escorial en ese estado de alegría. Y mis imágenes (tendría que haber nacido en España) son las del asombro. Pero también la del dominio de mí mismo, como vida fluyente, frente a esa sobria arquitectura. Un recuadro para los ojos, la voz, el cuerpo flexible, andariego, andante. Quizá sea esa la alegría. El contraste entre la vida y esa obra del hombre. Pero eso se da en España.
En las iglesias de Castilla, la muerte es muerte a más vida. Es cosa a mi modo de ver muy castellana, que acaso tenga que ver con el ensorbecimiento que dio al castellano la conquista y la riqueza de América. Un énfasis de su petulancia. Aunque no debe olvidarse que la Iglesia Católica inventó o reinventó la resurrección. Los muertos de supuesta noble vida merecieron estar en el templo de dios. Cuando la paganía del espíritu tiene remotas, visible u ocultas reminiscencias de los países aborígenes o de la Roma imperial, a los muertos se los despide bebiendo y comiendo. Y eso ha quedado entre nosotros, hijos de España, y persiste en las provincias. Se trata de la despedida. ¿Recuerdas la Tumba del Elefante que hay en Carmona? Pues allí hay mesa para comer, y vomitorios y un baño para aguas termales. Comer, vomitar, quitarse el mareo en agua tibia, y a seguir. La despedida. A mejor vida o a vida eterna?
En esta ciudad de encierro, ciudad de país ocupado, todo es incertidumbre. Puedes tener nostalgias del tango y acaso sea por amor, por división de tu vida entre España y Argentina, por contradicción de las vivencias del corazón. Pero yo, que vivo aquí, me aburro, me canso, huyo. Y me da mucha alegría conversar epistolarmente contigo, contigo, que eres uno de los mejores interlocutores del mundo. Menos mal que en estos últimos días hemos contado con la presencia de personas con quienes me hallo a gusto. Estuvo Orfila y estuvimos varias veces con él. Y en una ocasión con él y mi viejo amigo brasileño Caio Prado, y su esposa, que estuvieron pasando una semana con nosotros. Ahora están en Córdoba, de donde seguirán a Mendoza y luego a Santiago, regresando a fines de mes. De Grillo recibí carta hoy. Nos correspondemos por carta y a veces nos damos a tomarnos el pelo. Me provoca para que le escriba y yo a mi vez para sacarlo de sí mismo. Ayer llegó de Salta, Ana María. Estuvo allí varios días. Lo encontró muy flaco. Ya no puede digerir las comidas asquerosas que le dan. Y ya lleva tres años y más de dos meses. Mañana vence el plazo para dictar la sentencia del tribunal de Tucumán. Si, como esperamos, confirman la del juez de primera instancia, pronto lo tendremos con nosotros. No me hago ilusiones, pues el asunto de Bolivia podría despertar enconos oficiales y vaya uno a saber qué añadidos se hacen al proceso. Si confirman la sentencia, podría salir con libertad condicional. Lo esperamos. Pero eso depende de algunas quisicosas que podrían demorar la definitiva salida.
Mony está bien. Pero en estos días un tanto apesadumbrada por algo que le ha ocurrido en La Plata, que es largo de contar y creo que no vale la pena. Los demás familiares muy bien. La hija de Chispa es una delicia. Una “verdadera” nieta cuya compañía me hace mucho bien. Hemos estado con Castagnino y Nina. Te hemos recordado mucho. Y como todos los amigos han leído las cartas que le enviaste a Falcini, nos ha conmovido ese homenaje de los artistas madrileños. Me emocionó aquella lección acerca de la honradez que te dió tu padre. Esa es la honradez de toda tu admirable vida. Si no hubiese sido así y si la maravillosa Maruja no fuese como es, no habrías sido el pintor y escritor que eres. Yo he tratado de ser como mi padre en otro plano de actividades. Pero sobre todo en la vida profunda. Una contradicción me habría fastidiado mucho. Y a otra cosa: hace dos meses falleció el padre de César, el suegro de Chispa. Buena persona. Cuando estuvo en Madrid, se entrevistó con Maiztegui. Un derrame cerebral, media hora de conciencia y diez días en estado de coma. También falleció en enero, el Dr. Julio Peluffo. Creo que lo conociste.
Bueno: me parece que te he dado una larga lata. Es más de media noche en un día domingo. Hay en la ciudad ese silencio compacto de las noches porteñas, vísperas del lunes. Hace calor (estamos sufriendo un otoño caluroso). En las cartas de Grillo siempre hay saludos cordiales para ti y Maruja. Cuánto tiempo se quedarán aún? Un abrazo fraternal para Maruja y para ti, con abrazos de Mony (acabo de telefonearla) y hasta siempre vernos. Y abrazos para Maiztegui.

Norberto