Epistolario de Luís Seoane

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Antonio Baltar Domínguez (1906-1970)

Médico, foi catedrático de Anatomía Patológica da Universidad de Mendoza (Arxentina) e director de Salud Pública da Patagonia. En 1936 exiliouse a Arxentina, onde fundou, con Gumersindo Sánchez Guisande, o Sanatorio de Avellaneda e organizou o laboratorio de Anatomía Patolóxica do Centro Gallego de Bos Aires.
56 Mencionado/a [44]
Remitente [12]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

Recordados albaceas:

Muchas gracias por todo. Estos últimos, y ya terriblemente alargados tiempos míos, me tienen tan ido, tan desplazado, que me sentiría completamente en ausencia, sin ninguna señal cercana, cierta y como de familia, de no saber que existís vosotros. Dije como de familia, en la seguridad de que me entendéis, de que sabéis que no es y es eso lo que quiero decir a pesar del pudor que estas declaraciones causan en uno. Estoy como un edificio después de un terremoto, más triste que trágicamente dislocado, herido. Pero todo marcha como debe marchar, y poco a poco voy levantando la voluntad y la salud. Me dicen que para finales de julio seré otro. Espero ese otro con cierta curiosidad, aunque sin impaciencia.
Por Marika, sé algunas cosas, pocas y confusas como es de suponer en una amiga tan leal como tergiversante. Me gustaría saber quién puso los misteriosos dólares que ella me entregó.
No sé si Cuadrado estará en Buenos Aires cuando llegue éste. Hay aquí impacientes y frenéticos autores que requieren noticias.
Seoane, hoy en una situación un tanto apurada, me permito enviarte a tu casa una carta con cosas para Rafael y, por lo urgente, te lo anuncio en un telegrama. Discúlpame a Bergamín también. Recibirás, va en la carta de Alberti, una invitación firmada por él. Si puedes venir, me alegraría mucho. (Lo mismo Arturo, si quiere por una vez, y como herejía, salir del quietismo que yo tanto comprendo)–.
Me escribió Emilio una carta espléndida, hablándome de cierta cantidad que él cree me corresponde. Le escribo diciéndole que, lo que haya, te lo entregue a ti. Tú, si por algún error ves que en realidad te pertenece a ti, te quedas con él y me envías los recibos para que los devuelva firmados. Si por el contrario hay algo anterior a ti y no lo necesitas, mándamelo a través de Gebele , que según Marika, vendrá pronto. Como le pedí a Marika que me comprara algunas cosas, lo que haya puedes dárselo a ella y que ella le dé a Gebele el resto, o como sea mejor. Le escribo a Emilio diciéndole que se entienda contigo.
Necesito una buena Historia de España. ¿Lafuente Balleteros? ¿Podría sacarse del Ateneo con descuento, y crédito encima? ¿Qué Historia Universal me recomendarías, adquirida, si es posible, del mismo modo? Si tienes tiempo, humor y probabilidades, te agradecería mucho estos encargos.
Otra cosa, Seoane. (Para Arturo me reservo, hasta que venga). Todavía estoy muy caído. Pero tengo entre ceja y ceja la idea de hacer una pieza en un acto, con Manuela Sánchez, nuestra gallega heroica, de protagonista. ¿Podría editarse? ¿Te gustaría, si sale discreta, ilustrarla, con proyectos de decorado y figurines? En ese caso, me animaría más, por no decir del todo. Y pienso salir de la intimidad atroz en que me vi atrapado. Responde –sin problemas– a los dos aspectos: edición, ilustración.
Y para que todo sea abuso, un último ruego. ¿Podrías decirle a Melella que la cantidad por los giros hechos a la familia de la muchacha es de 100$? Se le deben a Andrés. Entiendo, Seoane, vuestro entusiasmo por el Sur, con Baltar al lado, y las pequeñas sordideces de Buenos Aires lejos. Pero... por un tiempo, y no como pionero, como pintor. Tu obra es más heroica, lo creo profundamente, que las jornadas del carnicero. Y, ¡ay! Mucho más cercada de desolación que la aventura del desierto. Quisiera que estuvierais aquí, que yo hubiera olvidado ya todo este infame castigo, y nos comenzáramos a pelear.

Lorenzo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Melella, Armas , Antonio, Odilda. Muy agradecidos recuerdos, si lo veis, a Munis .

Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane

[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Chos Malal, 30 de mayo de 1950

Querido Seoane:

Por el telegrama que te habrá mostrado Olsen ya sabrás que recibimos tu carta contestando a la que te remití por el mismo Olsen. Estábamos realmente un poco intranquilos sobre posibles extravíos postales y por eso aproveché el viaje de ese amigo para escribirte, además tener también así la oportunidad de haceros llegar mis directas noticias nuestras.
Lamentamos que tu ciática no se muestres lo dócil que fuera deseable a tu afán de mejoría y a las intervenciones terapéuticas del Dr. Paterson. Supongo que este te habrá hablado (y tú lo habrás tenido en cuenta), de lo que contribuye a la mejoría de casos como el tuyo la eliminación de la perniciosa costumbre de fumar, entre otras causas de intoxicación desde afuera. Pienso que también en tu caso puedas beneficiarte con la pérdida de algunos kilos de peso, aliviando así la tarea de sostén a músculos, vértebras y discos gelatinosos: Disculparéis tú y el Cuerpo Médico a cargo tuyo, esta intromisión “comedida” (en sentido sudamericano) de un médico rural cuya opinión no está tal vez a la altura de los modernos conocimientos.
Hoy por la mañana, te puse un telegrama en relación al departamento de Rafael, pidiéndote que dieses oportunidad a que se entrevistase Olsen con Baudizzone. Sabiendo que al igual de otros muchos miles de personas, aquella familia tiene el problema de conseguir un lugar donde vivir en Buenos Aires y al tener noticias por tu carta de que Rafael daba instrucciones a Baudizzone sobre su departamento, se nos ocurrió dar esa mínima oportunidad a nuestros amigos. Desde luego, nos complacería poder ayudarles en su deseo y es de tener en cuenta, además, que siempre sería preferible hacer cualquier arreglo de esa naturaleza con amigos que con desconocidos de cuya conducta ulterior no habría tanta garantía. Naturalmente que todo esto lo diga sin pretender influir ni sobre las instrucciones que Rafael haya dado –que es lo fundamental a tener en cuenta– ni sobre los compromisos de Baudizzone o sobre lo que este estime más conveniente desde el punto de vista jurídico-económico en relación a Rafael. Nuestra intervención podría sintetizarse diciendo que: “en igualdad de condiciones y dentro de lo correctamente posible, recomendaríamos al matrimonio Olsen como candidatos para el departamento de Rafael”. Puedes trasmitirle esta síntesis en forma de mensaje a Baudizzone, con mis saludos, y diciéndole que no le escribo directamente por no tener su dirección actual.
Volviendo al Dr. Paterson y como dato para tu anecdotario, te diré que hace algunos años fue Gobernador de Neuquén un hermano de aquel y que su actuación terminó declarando algo así como la independencia neuquina, con medidas de defensa de fronteras táctica y estratégicamente muy bien dispuestas, aunque desgraciadamente causadas por un ulteriormente demostrado y definitivo desarreglo mental del causante.
Recibí una tonificante carta de Bermúdez, comunicándome noticias sobre las nuevas autoridades faraldinas. Le contestaré uno de estos días.
Hace aproximadamente un mes escribí a Frontini respecto a unas gestiones que desearía me hiciese para el cobro de unos sueldos de los primeros meses de mi actividad con Salud Pública en Chos Malal. Envié la carta certificada a la dirección de Lavalle 1312 (1312), sin haber tenido hasta ahora ninguna contestación. ¿Podrías telefonearle para asegurarnos de si llegó a su poder la carta susodicha?
Nada más ya. Deseamos tu mejoría.

Saludos y abrazos para los dos de

Antonio

Algo más, sin embargo: Tuvimos carta de Rafael y Carmen desde Cagnes. También de Esther anunciando que embarcaban en Bilbao y hacia el 23 de mayo a bordo del Monte Urbasa en dirección al Río de La Plata (Montevideo o Buenos Aires). Nos gustaría estar ahí cuando lleguen, pero dudo que sea posible. En todo caso, les daríais un abrazo de nuestra parte si a van a Buenos Aires y les diríais que pueden dejar en vuestra casa unos encargos que al parecer traen para nosotros.

[Manuscrito por Mireya:] Querida Maruxiña: Iba ya a escribirte cuando llegó vuestra carta. Estábamos intranquilos. No sabíamos que os podía “estar pasando”, como dicen estos sureños. Siento mucho la enfermedad de Seoane, pues ya me imagino lo que a ti también te contraria que esté maliño. Dios mediante, todo pasará. Como ya os dice Antonio, nos haría muy felices un viaje a ésa para recibir a los Cáceres y pasar todos juntos unos deliciosos días… pero no sé aún. La parte masculina de esta corta flia. (sic) ya es posible que pueda ir, pero yo, sería más problemático. Veremos. Me parece magnífica idea la que has tenido de tomar clases de corte. Espero, pues, que cumpláis vuestra promesa y que os decidáis a venir. Lo pasaríamos estupendamente. Ya tengo que dejar. ¡Hasta pronto! Un beso fuerte de

Mireya

Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane

[s/d]

Querido amigo:

Te presento al doctor Salvador Estrada, médico que está en iguales condiciones que tu hermano y desea hacerte alguna pregunta sobre los planes de estudio españoles.
Uno de estos días te escribiré con calma. Desde mi última carta, no volví a Buenos Aires.

Con muchos saludos te abraza tu affmo.

A.Baltar

1947-00-30 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Paranaguá
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 30/00/1947


Paranagua, sábado (incógnito), 30 de 1947

Queridos amigos:

Perdonad que escribamos poco, no tanto como reacción contra los excesos pasados como por absorbernos el mundo exterior. Desde hace día y medio nos hallamos en el fondo de una ría fantástica, la ría de Paranagua, para mí insospechada hasta ahora, pero que nunca en adelante olvidaré. Al lado de esta ría, donde entramos para cargar café, el Río de la Plata es una charca sucia y aburrida. Esta ría puede compararse con la de Arosa. Está rodeada de colinas caprichosa: cuenta con muchas islas, con playas, nubes, gaviotas y, sobre todo, con unas aguas tan puras y ricas en luces, en colores, en reflejos que uno se siente maravillado, como si soñara y temiese despertar. Parece que hoy atracaremos para cargar y que saldremos el lunes a la mañana. También pararemos en Pernambuco para cargar más café. Ya os pondremos unas líneas. Nos acordamos de vosotros constantemente y os imaginamos en cubierta contemplando el agua, las riberas lejanas. Las colinas cubiertas de palmeras, los cormoranes. De teneros aquí, la felicidad sería completa. Cuqui está hecha una salvajita y lo mismo sus compañeros de viaje. La comida que nos ofrecen es para hacer palidecer los colores de Colmeiro y Seoane y Palmeiro y Torrallardona juntos. Quesos, paros, salsas, ensaladas, conservas, cremas, galletas, licores, frutas... Al comienzo del viaje pasamos frío y sufrimos unos pequeños trastornos sin llegar a mayores afortunadamente; yo todavía arrastro un pequeño resfrío. Pero el sol empieza a apretar y supongo que no tardará en irse del todo. También nos vamos tostando poco a poco. En cierto modo esta paradita nos vino al pelo para irnos aclimatando e ir olvidando los changadores de Buenos Aires, la gomina, los descamisados de arriba y de abajo, etc. Con todo aún soñamos con cosas de ahí, mezcladas con pesadillas. Así y esta noche soñé con... ¡Pensar! ¡Pensar en persona, que planeaba una revolución antiperonista. Pero en cuanto a sueños, nadie puede competir con los de Alicia: perros de las cabezas recitando poesías y cosas por el estilo. Hasta pronto. Y un gran abrazo de todos para todos sin excepción.

Los Otero

Queridos Luis y Maruja:

No sé si os creeréis que os recordamos constantemente, pero así es. Cuando nos asomamos a cubierta y vemos esta ría de ensueño rodeada de montañas que se meten por entre las nubes, cuando estamos sentados en cubierta contemplando el cielo estrellado y oyendo romper las olas en el casco del barco, cuando nos vamos a proa Ote y yo (nuestro rincón preferido) y allí cantamos cosas españolas que se pierden poco a poco en los recodos de la ría, cuando nos sentamos a la mesa con otros manjares exquisitos... a cada momento decimos: ¡qué cuadro pintaría Luis! O ¡Cómo cantaría Maruja con este fondo! El mar es divino. Buenos Aires nos parece algo remoto, soñado. Ahora no pensamos, ni hacemos planes, ni estudiamos, ni leemos... nos limitamos a vivir y respirar fuerte.
Llevamos varios días en este pueblecito cargando café; luego vamos a Pernambuco, pero tiene calles en cuesta, eso nos alegra mucho. Fuimos al mercado. Yo me enamoré de una cesta (las cestas son mi chifladura), pero me pedían mucho por ella y me resigné a perderla. Mirando desde una esquina de la calle principal y cuesta abajo me acordé de Betanzos ¿cuándo?
Bueno, hijos, me esperan para echar la carta. A todos los amigos, Colmeiro, Salgués, Dieste, Baltar, etc. etc., muchos recuerdos. No perdáis las esperanzas, pronto vais a venir vosotros también.

Un abrazo de

Alicia y Cuqui

1947-12-29 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Campamento San Eduardo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 29/12/1947


Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.

Abrazos a todos los amigos y a ti de

Antonio

1948-03-04 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 04/03/1948


[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.

Tú recibe un abrazo de

Antonio

1948-04-03 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 03/04/1948

3-IV-48

Querido Seoane:

Recibí ayer tu carta. Te pongo hoy rápidamente estas líneas para cubrir ese déficit que, por lo visto, se produjo a tu favor en nuestras relaciones administrativas. Es una nueva demostración de lo efímero, de los bienes humanos. Va el saldo en forma de cheque a tu nombre que tiene la amabilidad de llevar la enfermera de la mina, Sra. de Orellana, en viaje de vacaciones a Buenos Aires. Yo pienso salir de aquí el próximo sábado día 10, pero me detendré en Neuquén, de modo que no sé exactamente si llegaré a Buenos Aires el domingo de noche o el martes a mediodía. Ya hablaremos.
Te felicito por el cuadro de Melella.
Ese “abandono del Servicio” a que se refieren en el C. G. se debe exclusivamente a su particular modo de resolver (de no resolver) los problemas. Tú sabes mi preocupación por dejarles un sustituto antes de salir. Lo demás ya ha sido cuestión de ellos. De todos modos, iré y trataré de que todo se arregle lo mejor posible, aunque lo cierto es que me esperaba bien poco tener que forcejear con esos luchadores de peso pesado.
Escribí estos días (fecha, 27-III, igual que tu carta) a Rafael, Ramón Rey y Sánchez Guisande.

Bien. Hasta pronto. Saludos de Mireya y míos para ambos y un abrazo de

Antonio

[Escrito na cabeceira:] Querido Rafael: Supongo recibidas mis cartas de hace pocos días. Ésta, dirigida a Seoane, podéis verla también confirmando la vuestra.

Hasta pronto

Antonio

1949-00-00 Mencionado/a
de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 00/00/1949


[1949]

Luis y Maruja:

Vuestras noticias, noticias de vuestras vidas, me llegan por muchos conductos: cartas, diarios, radios. Todo ello anuncia y certifica tus merecidos éxitos. Y especialmente tus dos cartas –Varela y Cuadrado por la que se descubre tu felicidad en Londres y tu seguridad en el triunfo. En París debes tener tres cartas mías sobre asuntos que ya contestarás.
Hace unos días te mandé por avión los tres libros que pediste. Todo lo que dices de Botella al mar es un orgullo para nuestras ediciones siempre entre el riesgo y la aventura.
Me alegra mucho lo que dices del comportamiento de Plácido Castro, tan buen gallego, a quien recuerdo con la mayor simpatía. Dale mis saludos. Estos días estoy encendido con noticias de Galicia con la maravillosa correspondencia de Esther de Cáceres. Lo único malo es la muerte de Manteiga y el agravamiento de la enfermedad de Castelao.
Supongo (que) habrás recibido un cable el día 13, el día de la inauguración de la Exposición de Torrallardona. Todos están encantados con tus actuaciones por Europa, actuación que nosotros divulgamos por todas partes. Torrallardona sale para París en el mes de octubre, becado por los franceses. Creo que no vendió nada en la exposición.
Julio Rinaldini, que se encargó de la presentación de Parra, me dice que veas a su hijo Luis María Rinaldini, que vive en 85-Castle Street. Cambridge. Dice que él te presente a sus amigos, en especial a Camacho, de la BBC. Sigue diciendo Rinaldini que, tanto su hijo como Camacho, pueden ponerte en contacto con Cyrill Conolly, director de Horizon. Y sigue diciendo que veas también de parte de él al pintor Trevelyan, de la galería Lefebre; pueden informarte en el Consejo Británico. Todos ellos hablan el castellano. Como ves, Rinaldini está bien.
Encontré a D. Lorenzo Luzurriaga que me dice que su hija está en Londres. Le escribió dando tu dirección para que te visite.
Hoy me habló Guillermo de Torre. Dice que tuvo carta de Dieste que es encontró con Salazar Chapela. Aconseja que le saludes en nombre de él. Yo conocí a Salazar Chapela en el Ministerio de la Gobernación. Y salúdale en mi nombre.
Se inauguró la exposición de Parra. Fue todo un éxito. Veremos como le va. El primer día vendió 5. Claro que no tanto como Palmeiro que ha sido algo milagroso. Vendió casi todo... Parra te quiere y admira mucho. (Tu pintura vale mucho. Le gusta más que la de Colmeiro. Le dimos una gran comida. Todos españoles y peruanos. Los argentinos siempre en la Luna.
Estamos impacientes por tenerte otra vez por aquí. Todos te quieren y recuerdan. Saludos muchos. Todo Nova. Odilda y Antonio. Perrotta, López, Manolo, los empleados. Severo casi llora cuando le comunicamos tus noticias desde Londres.
Varela por aquí anda sin hacer nada. Hizo un hermoso prólogo para el escultor Alonso. Ahora está escribiendo un gran libro de poemas sobre el Río de la Plata. Su vida particular siempre como Botella al mar. Y siempre piensa marchar.

Y recibid el mejor abrazo de María Julia y Arturo.

Arturo

[Manuscrito na esquina superior dereita por Aznar?:] Un gran abrazo de Aznar con la recomendación de que no reavive la vieja rivalidad naval galaico–argentina.

1949-00-00 Mencionado/a
de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 00/00/1949


[1949]

Queridos Luis y Maruja:

No es fácil acostumbrarse a vuestra ausencia, pero las primera noticias vuestras, tan felices, compensan estos días de separación y nostalgia. Todos los momentos me conducen a vuestro recuerdo y quisiera tener noticias a todas las horas para saber cómo os va, qué hacéis, qué veis. En casi todas las tardes que Varela viene a pasarlas conmigo estáis muy presentes, pareciendo imposible que Luis no aparezca para tomar el primer café en la esquina. Y en verdad esperamos que esto no tarde mucho en llegar, ya sea en París, Santiago o Buenos Aires. Llegaron vuestras tarjetas de Dakar y cartas de Dakar y París, habiendo llegado primero las de Montevideo, con vuestra emoción uruguaya. (A Élida acaba de morir su madre y está muy abatida).
Hoy es mi cumpleaños y quiero que sea esta fecha dedicada a vosotros, a testimoniaros mi amor, a contaros cuánto os echo de menos y a desearos gran felicidad y mucha suerte. Cosas que no dudo alcanzaréis. Arribaron sin novedad los dibujos para el libro de Ghiano. Son en verdad muy buenos y originales. A él le gustaron mucho y prometió escribirte directamente trasmitiendo su emoción. El libro aparecerá en junio. La dirección de Fernando es: 35, Av. Foch. Fernando te dará la de Natacha.
Tengo muchas cosas que contar, pero la carta de hoy solamente es para iniciar la correspondencia que espero tener contigo, para convivir en la lejanía todos los problemas que se presenten y para dejar en rienda suelta al corazón que quiere trasmitiros luminosamente su mejor recuerdo. María Julia os quiere y abraza.

Arturo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Odilda: SALUDOS.
ANTONIO: ABRAZOS.
AZNAR: QUE ESPERA SEGUIR DISCUTIENDO ABUNDANTEMENTE.
SEBASTIÁN: EN LIMA.

1949-07-04 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 04/07/1949


Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949

Amigos Seoanes:

Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.

Alicia

1949-07-04 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 04/07/1949


Chos Malal, 4-julio-1949

Querido Seoane:

Teníamos en carpeta para contestar vuestra primera carta desde París, cuando el último correo nos trajo la segunda, junto con una tarjeta colectiva firmada en vuestra casa con fecha 15-mayo, que seguramente por algún motivo especial aplazó su viaje hasta ahora. Por nuestra parte, escribimos a principios de junio a Rafael incluyéndole una carta para el matrimonio Cáceres y otras varias para que estos las usen como presentación a distintas personas en su proyectada segunda etapa del viaje a España. Como en unas y otras iban noticias y relato de impresiones nuestras, le pedía a Rafael que las leyese todas y os trasmitiese lo aprovechable o inédito del contenido.
Como desde entonces no se han producido por aquí grandes novedades, trataré de resumirte las informaciones que me pides respecto a las posibilidades de vida de Chos Malal. Debes descartarte la vida de hotel, pues el mejor es feo, incómodo y caro (de $450 a 500 pesos mensuales el matrimonio). Una casa, de las que no hay muchas ni muy llenas de confort, pero que se puede conseguir con unos meses de plazo dada la movilidad del personal de Gendarmería que es quien ocupa las casas a alquilar, cuesta entre 60 y 100 pesos. La mayoría tienen baño y cocina deficientes, pero en cambio casi todas cuentan con un gran patio o pequeña huerta con parra o frutales. Mireya dice que la comida para los dos le cuesta unos 100 pesos. Yo creo que le cuesta más a juzgar por las extracciones monetarias que debo hacer, pero en el peor de los casos le costará 200, es decir, que cuando mucho con 300 pesos tenéis cubiertas las necesidades básicas de casa y comida. Luego no hay apenas gastos extras. Podríais ir hasta dos veces por semana al cine, a $2,50 la entrada, pero son frecuentes las películas tan malas que uno no desea verlas. Los precios del único café son más bien bajos y por otra parte el local es tan inhospitalario que tampoco apetece nunca ir. Los gastos alimenticios están calcados sobre la base de comprar todo lo necesario, pero podrían disminuirse todavía queriendo tomarse la molestia de organizar una pequeña granja donde se tengan gallinas, pavos, chivos, ovejas, etc. con lo que el presupuesto puede bajar hasta 0 o aún llegar a dar beneficios. Nuestra casa –ya la veréis– tiene tres habitaciones chicas de las cuales una está destinada a consultorio. Teniendo en cuenta que es de las pocas que tienen cocina y baño bastante confortables cabría hacer alguna combinación, por ejemplo, alquilar otra donde tendríamos consultorio y estudio de pintor y ocupar vosotros la habitación que es actualmente consultorio. Es decir, que en cuanto a la materialidad de vivir no hay problema alguno. En el aspecto espiritual, yo os aconsejaría venir. En mí, esta vida esquemática ha producido una serie de reacciones que creo saludables y aunque esto podría depender de un estado de espíritu puramente personal y no necesariamente superponible al vuestro, pienso que el conocimiento de este aspecto de la Argentina tan diferente al porteño es interesante y no debe perderse. Lo que resulta más difícil de juzgar para mí es la conveniencia del viaje desde el punto de vista de la pintura. No sé si lo que se ve puede pintarse. Quizá no. No sé tampoco si el estar aquí favorecerá o estorbará para pintar las cosas que tengas en el recuerdo o en la imaginación, independientes de esta realidad. Sería cuestión de que tú mismo te contestases esas preguntas después de estar aquí. No puedo tampoco darte mucha información respecto a las perspectivas de Exposiciones en Bariloche. Sé que allí existe un grupo de pintores que se llama algo así como Agrupación de Artistas Plásticos de Bariloche, que cultivan preferentemente los temas de paisaje local (nada parecido al de Chos Malal) y que organizan exposiciones en Bariloche mismo o en Buenos Aires. A Bariloche va el tipo de público turístico que se puede encontrar también en Punta del Este, por ejemplo, y del que no se sabe si puede salir de repente un juicio estúpido o un billete de mil pesos para un cuadro.
En resumen: a) Es fácil cubrir el presupuesto vital básico en Chos Malal. b) Vale la pena hacer la experiencia de venir. c) Después de estar aquí, verás por ti mismo las posibilidades que se te abren en cuanto al hecho concreto de la pintura.
Estas conclusiones puedes hacerlas extensivas a Colmeiro y a Rafael.
Deducción práctica de todo ello es que debéis decirnos si hemos de ir gestionando desde ahora el alquiler de una casa.
Saludos para todos. Esperamos acuses recibo de esta y de la que enviamos a Rafael-Carmen-Cáceres-Esther. Un abrazo especial a Barros si lo encuentras. De Buenos Aires, no sabemos nada. Creo que ahora en julio pensaba ir Anthonisen a Londres y supongo que desde ahí hará una escapada a París. Un abrazo de Mireya a Maruja y otro a ti de

Antonio

1949-10-17 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 17/10/1949


Chos Malal, 17 octubre de 1949

Querido Seoane:

Recibimos oportunamente tu carta desde Londres. Anteriormente, recibiera otra desde París consultándome posibilidades de vida y trabajo de Chos Malal, a la que contestaré inmediatamente animándoos a venir y diciendo que si lo decidíais, nos avisaseis con toda la anticipación posible a fin de prepararos alojamiento cómodo. Como no tuvimos ninguna respuesta a esto ni tampoco en tu última te refieres al asunto, pienso que acaso alguna carta tuya o mía se haya extraviado.
Tuvimos la primera noticia de vuestra ida a Londres por Esther y luego la confirmamos con más detalles por otros conductos. Nos hemos alegrado todo lo que podéis suponer, especialmente al saber que el viaje estaba en relación con una exposición tuya y luego que esta había tenido un éxito evidente.
Yo llegué estos días de un breve viaje a Buenos Aires. Estuve con Anthonisen que acababa de regresar de su visita a Londres y me dio noticias vuestras aunque escasas y ya más bien remotas. Vi también a Cuadrado y Varela y hablé a tu casa, sabiendo por tu madre que estabais pensando ya en el viaje de regreso. Te escribo hoy, por lo tanto, con cierto temor de que esta carta ya no os alcance en Londres.
Por una carta de Esther a Cuadrado, supe la buena y emocionada audición en Rianjo de la charla dada por Rafael en la BBC. No sabemos directamente nada de Rafael y Carmen. Virgilio Trabazo me dio en Buenos Aires que habían oído que Rafael estaba actuando en algo de la UNESCO. Nosotros no les escribimos por no saber adonde hacerlo y te ruego que se lo digas si tienes ocasión o que cuando me escribas, me des noticias de ellos o su dirección actual.
Visité en Buenos Aires a Castelao. Salvo por él, Virginia y las hermanas no es ya un secreto que tiene un tumor de pulmón que no va a dejarlo vivir más que un tiempo que se contará todo lo más por meses. Está físicamente deformado por una hinchazón generalizada dependiente de la enfermedad; y psíquicamente embotado, en parte por la enfermedad también y en parte por los sedantes y otras drogas que necesita para aliviar los intensos dolores. Salí de la entrevista, como puedes suponer, con una tristísima impresión. Me dijo que recibiera carta de Rafael y me pidió que lo disculpase con él por no contestarle, pues se siente –y es cierto– físicamente imposibilitado para hacerlo.
No me atrevo hoy a escribirte apenas sobre Chos Malal. Pienso que a unos grandes viajeros como vosotros ya difícilmente os interesará este lejanísimo y microscópico rincón. En todo caso, puedo decir que con la primavera hay gran lujo de verde en los árboles, finísimos matices de todos los colores en el cielo y un aire ligero y tibio que hace fácil respirar y trabajar. ¡Tenedlo en cuenta!
Esperamos vuestras noticias. Felicitaciones de nuevo por lo de Londres. Abrazos a Rafael y Carmen. Un gran saludo a Maruja (todo ello con la participación de Mireya).
(Supimos el viaje de Colmeiro a sus pagos. Hablé con Alba y me dijo que tuvieran carta diciéndoles que había mucha sequía).
Otra post-data: Presenté mi renuncia en el C. G. y me fue aceptada a través de una carta llena de afectuosa cortesía.

Finalmente, recibe un fuerte abrazo de

Antonio

1950-03-14 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 14/03/1950


Chos Malal, 14 marzo de 1950

Querido Seoane:

Ya despejados los atrasos de trabajo que se producen por los viajes, te envío hoy la nota sobre Castelao que trajera semihecha y que retoqué un poco al rehacerla. De todos modos, te ruego que la releas tú y que le hagas las correcciones ortográficas o de otra índole que te parezca oportuno.
Te incluyo también un artículo de Borobó (Lozano) escrito en La Noche y que mi hermano me envió recientemente, aún pensado que tú lo hayas, tal vez, recibido bien.
En esa carta, me dice mi hermano que él desearía tener un ejemplar del libro de Cruceros, cuya edición se anuncia y que hay además otras personas en iguales condiciones. Te agradeceré averiguar si piensan enviar ejemplares a Galicia para que tengan en cuenta el pedido de mi hermano o sino que a los que yo solicité para mí y para Eladio Dieste agreguen dos o tres más a fin de remitírselos yo desde aquí.
Hicimos felizmente el viaje, con la sola preocupación de no haber vuelto a tener noticias de Eladio, ni al pasar por Zapala, donde esperábamos observar alguna huella de él ni luego aquí hasta ahora en forma epistolar.
Puedes decir a Varela que en la administración del Hotel Hispano (Av. de Mayo 861- T. E. 34-4429 Y 4431) le dejé unos paquetes de diarios o revistas llegados a su nombre a La Rural.
En A. Faraldo te ruego anunciar que encontré los sobres referentes al seguro y que uno de estos días se los enviaré (talvez, los incluya hoy).
Otro y último pedido: ¿Sabéis Cuadrado y tú de algún enlace decente con el grupo Menéndez? Sigo pensando en la posibilidad de ir a Trelew y si tuviese dificultades para hacerlo vía Salud Pública, pienso que talvez cabría una gestión por el otro conducto, ya que la empresa tiene en Trelew uno de sus principales centros.
Discúlpame esta carta tan apresurada y poco desinteresada. A pesar de los proyectos trelewtianos, Chos Malal está en un momento espléndido y merecedor de que vengáis a conocerlo. Os esperamos.
El vagabundo viajó también sin novedad, sin darle aparentemente mayor importancia a la distancia ni al cambio de paisaje.

Saludos a Maruja y a tus padres, con un abrazo de

Antonio

1950-05-08 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 08/05/1950

Chos Malal, 8 de mayo de 1950

Querido Seoane:

Por nuestro amigo Jorge Olsen, que sale hoy de aquí hacia Buenos Aires, te envío estas líneas destinadas a provocar alguna noticia de vuestra parte.
Te escribí a mediados de marzo enviando la nota en relación a Castelao y además unos sobres faraldinos. Luego en abril escribí a B. González remitiéndole duplicado de los mismos sobres que me solicitaba y rogándole te hablase para saber si recibieras tú mi envío anterior y para que tanto en caso positivo como negativo me pusieses unas líneas de control. Como hasta la fecha no tuve ninguna respuesta a la primera ni a la segunda carta, pienso que pueda haber habido alguna interrupción postal de ida o de vuelta y por eso aprovecho el viaje de Olsen para intentar nuevamente la comunicación. Escríbeme o telegrafíame.
Mireya habla todos los días de escribirte a Maruja y espero que alguna vez cumpla el propósito.
Por mi parte, te escribiré en otro momento más despacio y con más referencias de nuestras últimas actividades.

Entretanto, recibid ambos los saludos cordiales de

Antonio

1951-08-30 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 30/08/1951


Chos Malal, 30 de agosto de 1951

Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Seoane:

Después de una serie de tiempo en que todos los días hacíamos propósito de escribiros agradeciendo vuestras gestiones en los diversos y complicados asuntos por los cuales os tomasteis molestias en favor nuestro, y dando también noticias de la vida chosmalense (que no ha tenido por otra parte grandes variaciones desde el verano), llega este momento en que, pese a lo que decía en una reciente carta Anthonisen, estoy preparando un viaje a Buenos Aires con llegada alrededor del 14-Septiembre. Os pongo, por lo tanto, estas líneas para anunciaros mi visita y deciros que si se os ocurre alguna cosa que podamos llevar de aquí y necesitéis u os agrade recibir, tendríamos la mayor satisfacción en cumplir con el encargo. Aclaro solamente, en relación a un pedido de Maruja a Mireya, que el famoso y precioso té que durante vuestra visita se podía conseguir, se agotó luego rápidamente y ya no fue posible hacerse nunca más de él.
Pienso salir de aquí el día 8, pues debo quedarme 3 o 4 días en Bahía Blanca antes de seguir viaje. Aunque no será mucho el tiempo que pueda quedarme en Buenos Aires, hemos de tener tiempo para hablar largamente de diversas cosas, entre ellas de la estadía de Bouza Brey, de la que tuvimos noticias.

Hasta pronto. Recibid nuestros saludos, con un abrazo de

Antonio

1952-09-01 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 01/09/1952


Chos Malal, 1-IX-52

Querido Seoane:

Te escribo ya desde Chos Malal adonde llegué después de un viaje normal y encontrando a Mireya sin novedad.
Ahora preparamos nuestra marcha, que calculamos alrededor del 11 ó12 de Spbre.
Te incluyo estas líneas para Cuadrado en relación a una sugerencia que me hizo el día que yo estuve en Nova y que no se concretó en el momento por haberse producido intercurrencias en la conversación que nos hicieron olvidar del tema.
Nuestras próximas noticias serán ya, por lo tanto, desde Bahía. Provisionalmente, mientras no tengamos vivienda, podéis escribir a: Dirección General de Sanidad del Sur. O´Higgins-345. B. Blanca.

Muchos saludos de Mireya y míos para los dos, con un abrazo de

Antonio

1953-05-11 Remitente
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Mendoza
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 11/05/1953


Mendoza, 11-V-53

Sr. Luis Seoane

Querido Luis:

La víspera de mi salida de Bs. Aires, llamé dos o tres veces a vuestra casa sin encontraros. Tuve, por lo tanto, que irme sin despedida, pues no me decidí a telefonear a las 6 de la mañana desde Aerolíneas.
Hice un viaje espléndido, con unos extraordinarios efectos de nubes durante el trayecto. Volábamos sobre un suelo de nubes blanquísimas y densas, que brillaban con el sol y parecían una nieve inmaterial sobre las que el avión se deslizaba como trineo, dando esas sensaciones indefinidas que se tienen en los sueños cuando uno se traslada de lugar sin saber si es andando o volando.
Recibí ayer telegrama de Mireya anunciando que sale el miércoles 13. No dice en qué dirección ni por qué vía, pero supongo que ha de pasar por Bs. Aires.
Por eso, te escribo a vuestra casa y al mismo tiempo le telegrafío anunciando que tendrá esa carta ahí.
Valga esta mía como despedida y para agradeceros [escrito na marxe esquerda:] vuestras atenciones de siempre. Esperaremos vuestra visita.

Abrazos de

Antonio

1955-02-14 Mencionado/a
de Juan Rof Carballo, a Luís Seoane
Nova York
Madrid
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Juan Rof Carballo, a Luís Seoane en 14/02/1955

Dr. J. Rof Carballo/ Av. E. Dato 8/ Tel. 242089/MADRID

Madrid, 14-2-1955
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Seoane:

Quiero que sepas que ni Olga ni yo nos olvidamos de vosotros. Pero esta endiablada vida de médico enseguida se apodera de nosotros, nos mete en compromisos y problemas y no hay forma de encontrar un poco de tiempo para escribir.
Recibimos los números de la revista y vuestros Cristmas. He hecho en la librería Buchholz la gestión para tu exposición. Me han dicho que el problema está, únicamente, en las Aduanas. En que permitan la importación de cuadros. Como esto es difícil, la única forma de hacer la exposición es trayendose alguien los cuadros enrollados, en su bagaje y declarándolos en la Aduana como propios.
He estado con García Sabell y Ramón Piñeiro en Santiago y en Vigo, dando allí dos conferencias, una de ellas la que os leí a vosotros en Buenos Aires. Trabajo mucho en mis cosas y espero que de esto saldrá en algún momento alguna nueva obra. Sin esta ilusión no es grato vivir.
He admirado en casa de Domingo el magnífico Seoane que está allí colgado. Creo que es una de tus mejores obras. Realmente formidable. También Galaxia que me dieron una comida cariñosa me obsequiaron con el libro dedicado a tu obra, que ha resultado muy bien. Creo que tendrá ahí una gran aceptación y el éxito que merece.
He vuelto con una gran nostalgia de los buenos amigos que he dejado en Suramérica, entre los cuales figuras en los primeros lugares. No olvidaré nuestros paseos –desgraciadamente, pocos y breves– con charlas que me hubiera gustado proseguir uno y otro día. Aquí el trabajo cotidiano –y también la falta de interlocutor– impide el hacerlo. Esperemos que algún día las repitamos por un viejo camino de la Casa de Campo o por la Gran Vía.
He enseñado mis volúmenes de Rafael a mucha gente. Se le quiere y conoce mucho y, desde luego, se tiene por él una gran admiración. Trasmítele un gran saludo. Y a vosotros, desde este Madrid cada vez más robusto centro de pulpo, que absorbe todo, un recuerdo saudoso. Un abrazo a Baltar y a todos los demás amigos!

J. Rof

1956-05-14 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano en 14/05/1956

3450, 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
Mayo 14, 1956

Querida Carmen:

Te agradezco mucho tus dos cartas y creo que aún más la segunda que la primera. Se la mando ahora mismo a Cuqui, quien salió hace unas horas para Nueva York, tras pasar con nosotros el fin de semana. Le encargo que trate de encontrar copia de lo que los diarios han dicho de Luis con la intención de mandársela a él una vez leída. También le encargo que invite a un amigo, profesor de arte en la Columbia y que ya conoce a Luis por referencias nuestras y por haber visto las cosas suyas que nosotros tenemos, para que vaya a ver la exposición e invite a algunos de sus amigos a hacer lo mismo. A nosotros nos pescó la noticia en un mal momento de fondos, lo cual unido a los compromisos burocráticos, hace muy difícil el viaje a Nueva York. Hablé aquí en algunas galerías de los pintores amigos de Buenos Aires, pero me dijeron que le transporte de los cuadros hacía casi prohibitiva una exposición de alguna importancia. Mañana voy a hablar por segunda vez, por si se decidieran a entrar en contacto con Luis para traer los cuadros aquí una vez cerrada la obligación de Nueva York. Aquí no hay el mercado que hay allí y hasta los pintores locales encuentran muchas dificultades para defenderse. Pero nunca está de más que los cuadros hablen por sí mismos y vayan creando su mundo en los ojos de las gentes. Lo ideal sería que la Unión Panamericana se decidiera a hacer una exposición de gente moderna de Buenos Aires; pero los capitostes están ahora en Lima, creo. Uno de los mandamás es un argentino que todos conocéis, pues tuvo ahí la representación del Fondo de Cultura. No me acuerdo ahora del nombre por uno de esos lapsos que me asaltan de vez en cuando. Yo hago muy poca vida social, pero voy a ver si pongo fin a este aislamiento y hablo con la gente de aquí. Creo que en este momento hay una exposición de argentinos en la National Gallery. Me hice el propósito de ir a verla. Quien hizo mucho ruido fue un cuadro de Dalí, una crucifixión, que la National Gallery compró; en el diario vi los grandes bigotes dalinianos en la ceremonia de colgar el cuadro. Claro que no me interesa Dalí, pero sí los argentinos, entre quienes debe haber conocidos. Un chico de Córdoba, que trabaja en mi cuarto, me habló pestes de la tacañería con que se hizo todo. Me dijo que hasta un catálogo roñoso que han hecho los de la embajada lo cobran a buen precio, cosa absurda cuando aquí esas cosas se derrochan y envían a todas partes. Las víctimas de esta conducta son los artistas, por quienes su gobierno ha hecho tan poco.
Decidle a Luis cuánto me alegraron las noticias que Cuqui nos trajo de él y las que ahora sabemos gracias a vuestra generosidad. El público norteamericano es muy desigual; si una cosa cae bien, puede convertirse, en cosa de semanas, en algo apoteósico, y hasta puede exaltar a una persona más allá de lo que a ella le hubiera gustado. Basta a veces que un par de críticos se entusiasmen y digan la Marimorena en Time o en otra publicación de gran tirada, para que todo el país se contagie y no hable de otra cosa por un par de años. Ojalá esto ocurra con Seoane, pues ello supondría una fortuna para él. No sé cuantas cosas expone, pero sería estupendo que tras esta exposición preliminar hiciera una de grandes proporciones aprovechando el éxito de la primera. Decidle que trate de encontrar los recortes de los números de los diarios que se ocupan de él, pues son un arma tremenda para la propaganda aquí de sus cuadros. Como os dije, encargo a Cuqui que haga todo lo posible por encontrar ejemplares de los dueños del salón donde expone. Mañana voy a empezar por mi parte a escudriñar con el mismo fin. Con estas armas, intentaría hablar en varios locales de exposición y en algunos museos, como la Phillips Gallery, y otras. Espero con interés el estudio de Rafael, si bien temo esté más allá de mis entendederas. Ya veremos. Hace tres días estuvo a cenar con nosotros el Dr. Sante Uberto Barbieri y señora, de Buenos Aires, obispo metodista y miembro del Consejo Internacional de Iglesias. Nos contó muchas cosas del cambio de régimen de la Argentina, sobre todo nos dijo cuán profunda fue la reacción popular al anunciarse el derrocamiento de Perón.
De nosotros poco os puedo decir. Cuqui os habrá explicado nuestra vida y milagros, pero necesariamente se habrá quedado corta en cuanto a cuan presentes os tenemos y cuanto contáis todos en nuestra estima y admiración.
Hace unos días solamente me enteré de la muerte de D. Constancio Vigil, lo cual me sorprendió y causó una dolorosa impresión, pues se trataba de esas personas que parecían estar más allá del alcance de la vejez y de la muerte. Si me pudierais enviar unas notas biográficas y bibliográficas escuetas y bien ponderadas, intentaría escribir un artículo sobre él para la revista Las Américas. Intentaría que le diesen cabida y acaso no fuese difícil, pues no creo que anden muy abundantes de colaboración. Pero conviene que nadie sepa nada de esto por si la cosa no llegase a cuajar por cualquier circunstancia. Una vez escrito y aceptado, se harían las gestiones para encontrar buenas ilustraciones, cosa que no será difícil dada la riqueza de cosas que debe haber en los archivos de la Casa Atlántida.
Hace aquí un calor espantoso hoy, y también lo hizo ayer. De pronto la temperatura saltó a 90 grados Farenheit (32,5º C) y creó un estado de depresión insoportable. Esto quiere decir que pongo fin a esta carta. Muchos recuerdos a Ramón Rey y a Baltar y familias, a Seoane, Varela, Frontini, Castañino, Torrallardona, Baudizzone, Cuadrado, Farias... en fin, todos los amigos del Tortoni y de otros grupos. ¿Sigue ahí Bautista? Para vosotros el abrazo colectivo de nosotros dos.

Otero

No me gusta nada esta carta, y la rompería si tuviera fuerzas para escribir otra mejor. Otro día intentaré deciros algo mejor. Pedidle a Varela un ejemplar de su libro para mí. De nuevo, otro abrazo de los

Otero

1956-10-24 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 24/10/1956

Buenos Aires, 24 de octubre de 1956
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Recibí tu carta que te agradezco mucho y tambien las colaboraciones, entre ellas la de Domingo con una foto, la de Iglesia Alvariño y la de Cuevillas, estoy muy contento con todas ellas y las agradezco. Tus reportajes son muy buenos y gustan a los lectores. ¿No se podría hacer una nota de Don Ramón Aller con alguna fotografía? Sería una nota de éxito en ésta. Tambien recibí el espléndido libro de Cunqueiro.
Preguntas de mí. ¿Qué hago? Ya no lo sé. Trabajo. Pinto. Trabajo. Pinto. Escribo. Y quiero olvidarme de todo. Estoy cansado y decepcionado. Han pasado muchos años y quizá estuve siempre equivocado. No lo sé. Ahora es tarde para rectificar, aparte que en mí estoy, por decirlo así, comprobando que es verdad aquello de “Genio y figura”. No puedo continuar solo y quiero dejar al menos aquello que constituyó hasta hace unos pocos meses una ilusión, costándome sacrificios de los que ahí no podéis tener idea, no la tienen ni siquiera los que están aquí. Espero la oportunidad adecuada para dejar el Centro Gallego que será uno de estos meses. El famoso congreso, todos sus disparates, el rencor mostrado hacia los intelectuales que murieron y hasta con los que aquí residen, luchando casi todos en una soledad espantosa pero dignos, pobres y orgullosos, engrandeciendo a Galicia como pueden en los medios americanos, superó para mí todas las medidas. Quizá existen gentes que estas cosas las justifiquen con un pragmatismo que yo no entiendo. Allá ellos. La verdad es que están hundiéndolo todo. Algún día comprenderán su error pero será tarde. Por lo menos, aunque no importe mucho, nosotros nos habremos marchado. Continuaremos solos como los leprosos y los locos.
Terminé una obra de teatro en galego, A Soldadeira pero la estoy traduciendo al castellano, porque ahí no se podría ahora editar y aquí, ¿para quienes? Tambien tengo otra de nuevos poemas, As cicatrices que tambien tendría que editar y ya no sé si vale la pena, de modo que quedará inédita, creo que te hablé de ésta en alguna carta anterior. A Soldadeira le gustó mucho a Dieste, que es el único que hasta ahora la conoce. Me gustaría saber que pasa con la monografía de Eiroa. ¿Tienes alguna noticia?.
Del Centro Gallego, no te puedo decir nada, apenas voy por allí desde Julio y dejé de asistir a las reuniones de la Comisión de Cultura, por lo menos mientras esté en ella Abraira y algún otro. Abraira supongo que continuará después de esta elecciones pero yo casi seguro que no.
Bueno, esto es todo. Escríbeme. Lo que más necesito es de vosotros. Recibí una carta que agradezco mucho de Ricardo García a la que tengo que contestar. ¿Qué proyectos tienes? ¡Cómo me gustaría estar ahí! No sé que pensar, ni que hacer. Baltar fué a ver a su madre, él os contará. La audición radial cumplió sus cien audiciones con éxito.
Recibid Evelina y tu el abrazo de Maruja y mío y tu uno fuerte de tu amigo:
Seoane

[Manuscrita]
Hoy recibí, con otras colaboraciones, tu reportaje a Fole y el ensayo de Álvarez Blazquez. Gracias.

1956-11-09 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 09/11/1956

Vigo 9-nov. 1956
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del día 24 de octubre último. Atendiendo a la petición que me haces, te adjunto la nota sobre don Ramón María Aller. También va una interviú en la que expone sus opiniones sobre la astronomía gallega. Las ilustraciones que te adjunto no sé si te servirán muy bien, pero no he podido conseguir otras de momento.
Lo que me dices sobre tu decisión de abandonar el Centro Gallego, me ha disgustado profundamente. Tu falta supondrá la inmediata desvirtuación, o desaparición, de la labor cultural que el Centro viene tan fecundamente realizando. Aunque tú creas lo contrario, nadie desconoce aquí cuanto es lo que debemos a tu actividad en el orden de la cultura, a tus magníficas iniciativas y realizaciones. Yo también tengo un inmenso cansancio, pero considero que no puede abandonarse el esfuerzo, para evitar que vuelva a nuestras letras la chabacanería y la vulgaridad. No dejes de tenerme al corriente sobre lo que decidas, ya que necesito saberlo para obrar en consecuencia. De todos modos, confío en que superarás este bache depresivo en beneficio de todos.
La monografía de Eiroa sigue paralizada, por falta de material fotográfico de sus obras. Hemos conseguido alguno, pero consideramos que no es suficiente, ni mucho menos, para dar una visión real de las creaciones del escultor. Maside habló con la familia, pero persisten en decir que no han conservado nada. Ya no sabemos que hacer. ¿Desde ahí no podríais iniciar alguna gestión? ¿No tendrá Cuadrado alguna fotografía? Tan pronto como las utilizásemos para los grabados, se las devolveríamos.
Dime si sabes algo sobre lo que han decidido acerca de la impresión de la obra de Cabanillas. Este está muy viejo, y tiene una gran ilusión por la cosa. Me pregunta constantemente como marcha la edición, y no sé que contestarle. Indícame cuales son los motivos de que se halle detenida.
Quisiera que solicitases del Centro la devolución del Almanaque de Faro de Vigo, que le envié con los otros textos. Me lo facilitaron a título de préstamo, después de mil esfuerzos, y ahora me lo reclaman con enorme insistencia. No encuentro disculpas para justificarme, y estoy quedando en muy mal lugar. A pesar de que el envío lo hice a título de devolución –cosa que indiqué de modo bien expreso– no consigo que me devuelvan el libro. Tampoco me mandaron el ejemplar de Galería de Gallegos Ilustres, que aún no conozco, y que me han prometido repetidas veces. No te olvides, asimismo, de remitirme en la primera oportunidad las fotos que me dió [Fermín] Bouza para su artículo de las Danzas gremiales, ya que las quiere conservar en su archivo.
He recibido el número de la revista correspondiente a agosto–septiembre. En cambio, no me llegó todavía la de octubre.
Vino a verme A. Baltar y hablamos largamente. Creo que coincidimos en muchas cosas. Quedó en volver otro día con su mujer.
Y nada más por hoy. Escríbeme. Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para ti un fuerte abrazo de
Fdez del Riego

1956-12-12 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 12/12/1956

Buenos Aires, 12 de diciembre de 1956

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
VIGO.

Querido Del Riego:
Recibí las colaboraciones y tus cartas que te agradezco mucho. Ahora te escribo rápidamente. Poco cambio de mi situación con respecto a todo esto: emplacé al Presidente del Centro Gallego para hacer una buena revista trimestral bilingüe de carácter monográfico y con absoluta libertad para la dirección. El presidente estuvo conforme y la Junta Directiva aprobó en principio mi propuesta. De esto no hables hasta ahora pues todo podría complicarse.
Galicia Emigrante está sufriendo, como casi todas las revistas y publicaciones del país, una huelga general gráfica que le impide la salida y que ya lleva un mes de duración. Esperamos que se resuelva en estos días. A nosotros nos afectó por la publicidad de fin de año y porque seguramente tendremos que elevar el precio de venta y de suscripción. Por lo demás todo va bien. Ahora necesito urgentemente y abusando de vuestra amistad, que me envíes estos días algunos saludos de personalidades gallegas para la audición radial, con motivo de fin de año. Es muy importante. Trabajo mucho, terminé otra pintura mural estos días y tengo una nueva exposición abierta, esta vez de estampas. Tambien traduje al castellano A Soldadeira, la obra de teatro de que te escribí.
Me alegra mucho de que Antonio esté por ahí y que hubiese estado contigo. A Dieste también se le paralizó la salida de su libro con motivo de la huelga a que me referí. Varela tiene un nuevo libro en proyecto. Todos trabajamos desesperados y hartos de todo, pero trabajamos. Los cursos de A.G.U.E.A. que terminaron en estos días fueron un éxito. Se demostró, una vez más, que no se necesita ninguna clase de patrocinadores para realizar una labor seria y útil y que incluso se puede llevar a cabo contra la voluntad de esos solo patrocinadores permanentes e interesados del trabajo de los demás (sic).
Sentí mucho el fallecimiento de Cebreiro, era un gran amigo y una personalidad que trabajó casi en silencio, bastante aislado y al que nunca se le hizo la justicia debida.
Dejo estas líneas por hoy. Escríbeme. Envíame urgentemente esos saludos que te pido y recibid Evelina y tu el cariñoso saludo de Maruja y mío y tu el gran abrazo de:
Seoane.

1957-01-15 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 15/01/1957

Vigo 15-enero 1957
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Me siento sorprendido y preocupado por tu largo silencio. No sé a que atribuirlo, y eso me inquieta. Te he escrito cuatro cartas por avión, sin haber obtenido respuesta. Te envié también numerosos sobres con trabajos para la Revista, y desconozco si han llegado a tu poder. Tampoco sé si la revista sigue publicándose o no, pues hace infinidad de tiempo que no la recibo. ¿Qué te pasa? ¿Por qué no me escribes? ¿Debo seguir remitiéndote colaboraciones, o suspendo los envíos? Le pregunté a Baltar por tí, pero nada supo decirme.
Del Centro Gallego tampoco contestan a mis cartas, ni me envían la Revista. Estoy completamente desorientado.
Escríbeme unas líneas para mi tranquilidad, y mándame Galicia Emigrante. Espero tus noticias con impaciencia.
Cariñosos saludos a Maruja. De Evely para los dos, y para ti el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1957-03-04 Mencionado/a
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 04/03/1957

DR. DOMINGO GARCÍA-SABELL/GELMÍREZ, 15/TELÉFONO 1330/SANTIAGO


4-III-1957
Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Hace mucho tiempo que te debo una carta. Como siempre, tendrás que perdonar mis enormes tardanzas. Estoy abrumado de trabajo y de obligaciones.
Recibí tu carta (tienes gran razón en lo que dices) y la fotocopia del trabajo médico que te pedía. Ya terminé de redactar mi Ponencia Oficial para el Congreso Nacional de Patología Digestiva y ya está imprimiéndose en Granada. Me ha salido un libro extenso y yo creo que científicamente honesto. A Antonio Baltar, al que veo con frecuencia, y que posee un espíritu magnífico, le ha parecido muy bien. Te enviaré un ejemplar, aún cuando a tí no te interesen los problemas médicos. Pero yo no puedo ofrecer como tú, que eres un espléndido creador, obras de arte maravillosas y definitivas. A propósito: actualmente estoy en vías de trasladar mi clínica para un piso amplio, cómodo y moderno. Realmente va a quedar transformada en un auténtico Centro de Medicina Interna y tengo la esperanza y la ilusión de que en él se formen con rigor y otro estilo, algunos futuros médicos gallegos. Pues bien, en la cabecera de mi despacho, presidiéndolo todo, están ya tus extraordinarias, patéticas, risueñas y conmovedoras Diez Estampas Campesinas. Ellas han de ser como un símbolo y como un fecundo acicate para los mozos que conmigo trabajan. Símbolo, por el mundo complejo y dramáticamente mudo que revelan. Fecundo acicate, porque demuestran, y demostrarán en lo venidero, lo que puede el amor, la fé en los destinos del hombre, la fé en la tierra y la dignidad bien sostenida. En suma, lo que puede ése radical artista y ése radical gallego que tú y yo conocemos, que cada cual a su modo llevamos metido en nuestra intimidad, y que se llama Luis Seoane.
Prosigue tu obra, amigo entrañable. Prosigue tu obra, que todo necesitamos.
Es muy posible que dentro de unos días, si los trámites oficiales se resuelven, vaya a Caracas, invitado por la Casa de Galicia, para dar una serie de conferencias. Si el viaje se realiza, te escribiré desde allí.
Un grande abrazo de Elena y mío, con toda el alma, para Maruja y para tí

Domingo

1957-04-10 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 10/04/1957

Vigo 10-abril 1957
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del día 6 de marzo, y con posterioridad otra del Centro Lucense. Ya me puse al habla con Díaz Pardo y se están haciendo gestiones con algunos artistas para la celebración de los certámenes que interesáis. Creo que lo mejor será que, aprovechando el próximo viaje de D. Pardo, sea éste el que lleve las muestras, y ya está conforme con ello. El hacerlo de otra manera supone una serie de trámites e inconvenientes que dificultarían mucho el asunto. A mí, personalmente, me agradaría que fuese Maside quien inaugurase el ciclo de exposiciones. Después podrían sucederle varios valores jóvenes e interesantes, que se están revelando. Isaac ya habló con algunos de ellos. Supongo que te escribirá, comunicándote los resultados.
Están hechos veinte grabados para la monografía de Eiroa. Andamos locos para ver si conseguimos, al menos, cinco fotografías más, con objeto de que la obra del escultor tenga una mínima representación. Escribimos a Madrid y a Lugo donde, según nuestras noticias, existen unas piezas suyas. Preferimos que la edición se retrase algo a que salga una cosa demasiado raquítica.
En este momento acabo de dejar a A. Baltar, con el que estuve charlando largo rato. A primeros del próximo mes piensa ir a hacer una jira por Europa.
De por ahí no sé una sola palabra. Nunca estuve tan alejado del ambiente gallego de Buenos Aires. Las únicas cartas que recibo son las que tú me envías. Pero, aparte de hacerlo muy espaciadamente, nada me cuentas. ¿Que hay de la edición de la obra de Cabanillas? ¿Qué programa va a desarrollar el Centro Gallego con motivo de su cincuentenario? ¿Salió el número de marzo de la Revista? ¿Has terminado el mural del Centro Lucense? ¿Cómo va el que estás pintando en el Teatro Municipal?
Por mi parte, poco puedo decirte. La vida de intenso trabajo que llevo, sin compensaciones ni estímulos, me provoca continuos estados depresivos. Me siento muy cansado, y sin ánimos para nada.
Muy cariñosos saludos a Maruja. De Evelina para los dos, y para ti un abrazo muy fuerte de
Fdez del Riego.

1957-07-27 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 27/07/1957

Buenos Aires, 27 de julio de 1957
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Ahí te va el trabajo de vuelta. Está muy bien y creo que de acuerdo con lo que quieren los directores de la Enciclopedia. Te apunto al márgen algunos detalles que debes tener en cuenta. Suprimir las palabras nuestra y nosotros para darle más tono impersonal al estudio, por la naturaleza de la publicación. Incluir el nombre de la Pardo Bazán, cada día más estudiada, por lo menos aquí, en América, el de Carballo Calero con A xente da barreira y el de Villar Ponte que tiene alguna obra como la última, creo, de su tríptico de interés. Pienso que tambien debes referirte en el caso de la poesía a la narrativa, con su mundo de milagros, santos, hadas, vagabundos, guerreros, etc., como en el caso de Pondal, Curros, Cabanillas y no sé de los más jóvenes.
Llegaron Valentín y Baltar. El primero pronunció una magnífica conferencia en la Facultad de Ciencias Económicas. Apenas hablé con ninguno de los dos, lo haré uno de estos días.
Me interesaría que me enviases el catálogo del escultor Ferreiro de la exposición del Instituto Padre Sarmiento y no te olvides del libro que sobre trabajos estéticos de arquitectos y escultores publicó esa entidad. Envíame urgentemente de vuelta el estudio para la Enciclopedia. Es muy urgente.
Saludos para Evelina y para tí de Maruja y míos y tu recibe el gran abrazo de:
Seoane

P.D./ Supongo que habrás recibido una carta que envié por la fecha aproximada de la que tu me escribes con tus trabajos, debieron cruzarse.

1957-11-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 08/11/1957

Buenos Aires, 8 de noviembre de 1957

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Te debo carta, pero es que anduve esta temporada de un trabajo en otro sin tiempo para nada, sin descanso. Acabo de realizar una nueva exposición con mucho éxito y en la revista alemana Gebrauchsgraphik, en el número 10 de este año, me dedican cuatro páginas, por segunda vez, en estos tres últimos años. Trabajo y estoy contento de ello. Tengo dos nuevos murales para hacer; y me seleccionaron en New York, con 15 pintores más del resto del mundo, para hacer uno de los afiches de la Feria Internacional de Bruselas. Igualmente en esa ciudad seleccionaron una acuarela mía para una gran edición de reproducciones. Estoy contento porque esto ocurre sin que hubiese tenido que moverme de Buenos Aires.
Recibí las monografías de Eiroa y las notas que aparecieron sobre ella. Te agradezco todo, así como también las otras notas que me enviaste para G. E. Yo tengo a tu disposición 712’50 pesos que es el importe de tu trabajo para la Enciclopedia, que gustó y les pareció perfectamente adecuado. Tambien recibí el texto sobre la obra de una generación para “Citania”. Es necesario, primero, cambiar el título por el tipo de público a que va dirigido que no es concretamente gallego: Nuestra tierra y nuestro tiempo quizá deberías poner la palabra Galicia. No sé, piensa que se trata de expandirla más entre gentes agenas (sic) a Galicia y a nuestra colectividad y entonces nuestra tierra no tiene el sentido que tiene para nosotros. Te pediría, por creerlo justo, que dedicases algo más a Varela por sus poemas Catro poemas pra catro grabados y Lonxe, que para muchos, entre los que me incluyo, nos parece uno de los más importantes poetas gallegos de los últimos 20 años, con acento bien particular en nuestra lírica. Tú verás. Citania promete ir bien. Nos costó bastante formar la sociedad anónima. Abundan entre los accionistas la gente pobre; por mi parte, además de trabajar gratis, como siempre en toda empresa gallega, invertí en ella parte de mis ahorros. Preside el directorio Perfecto López, y están agenos (sic), naturalmente, aquellos para quienes la acción cultural gallega se convirtió en hábito de discursos y tertulias y nada más.
Creo que habéis hecho mal en no dialogar con Antonio Baltar. Ahí estáis absolutamente confundidos, por lo que notamos, con respecto a todos nosotros. Si no fuese así, no se puede explicar vuestra actitud con respecto al congreso del año pasado, y vuestra actitud actual con Baltar que llevaba la representación nuestra. Casi toda la obra hecha en Buenos Aires fué hecha al márgen de las gentes que aquí aparecen como apoderados vuestros y que cada vez están más solos. Yo no sé como hablar de esto, pero sentí una gran tristeza al pensar que si hubiese sido yo el que fuese a Galicia, podría pasarme algo parecido a lo ocurrido con Antonio. Os estáis dejando guiar por noticias e informes de terceros, inexactos e interesados, y no es propio, creo, de vosotros ni de nosotros, dejarse llevar de terceros para las cuestiones referidas a problemas nuestros. La culpa de lo ocurrido en el Centro Gallego y de que no hubiese venido a ésta el equipo que se proyectaba, la tuvo exclusivamente el grupo informante vuestro al utilizaros como una maniobra en la que vosotros érais bandera, que les salió mal, para cuestiones solamente electorales del C. G. Estáis mal informados con respecto a esto y lo siento. Por esas maniobras salió perdiendo Galicia. Perdóname todo esto, pero creo que entre nosotros debemos decirnos con claridad lo que pensamos.
Continúa mandándome los reportajes y notas para la revista y te rogaría me enviases algunos saludos de fin de año de Otero Pedrayo, Domingo, Piñeiro, tuyos, y de quien creas conveniente para Galicia Emigrante radial. Te lo pido con tiempo. Tambien te ruego (pero por favor, cóbrame) me envíes los libros Homaxe a Florentino Cuevillas, Galicia de Martínez Barbeito, y Heráldica de Galicia, y que veas de que manera puedo recibir las monografías que ahí se publican de arte, como la del escultor Prado de Chamoso Lamas. Perdóname que recurra a tí. Bueno todo esto resulta largo. Te ruego me contestes tambien extensamente. Mientras tanto Evelina y tu recibid el abrazo de Maruja y mío, y tu uno más fuerte y grande de tu amigo:

Seoane
[Manuscrito]
Te agradezco mucho, a ti y a Evelina, el obsequio que nos enviasteis por Vázquez Iglesias. Os debemos demasiado. Un abrazo.

S.
Por correo aparte te envío Segundo Libro de Tapas que acaba de salir.

1957-11-21 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 21/11/1957

Vigo 21-nov. 1957
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del día 8, que vino a romper –con gran satisfacción para mí– el largo silencio en que te habías inmergido. Me produjeron enorme alegría las noticias de tus éxitos artísticos. Bien sabes el afecto que por tí siento, y la admiración que me produce tu obra toda.
Me complace que hubiese resultado adecuado mi trabajo para la Enciclopedia. Atendiendo las indicaciones que me haces, te adjunto una nota sobre la obra poética de Varela, para que la incorpores al texto de la conferencia. En la misma nota van dos títulos, para que escojas el que mejor te parezca para poner al frente del librito.
Supongo que recibirías el recorte de un comentario sobre el “Eiroa”, firmado por Sevillano, que te remití junto con la interviú hecha a Río Barja. También imagino que habrá llegado a tu poder el libro de Nina Epton, Grapes and Granite, aunque nada me dices. Días pasados se te envió un ejemplar del volumen de homenaje a Cuevillas. El sábado último te mandé certificada, por correo ordinario, la obra de Barbeito titulada Galicia. Se trata de un libro de lujo, con gran alarde de fotografías y un texto brillantemente escrito. Pero su autor, haciendo gala de un señoritismo estúpido, trata el problema del idioma con evidente mala fé; y al referirse al tema del amor se produce en términos ofensivos, como podrás comprobar por la nota mecanografiada que te acompaño.
“Heráldica de Galicia” no está aún en las librerías. Le escribí al autor para que me envíe un ejemplar. También le escribí a Chamoso Lamas para que me indique donde puedo adquirir la monografía sobre el escultor Prado. Cuando tenga ambos libros, te los enviaré seguidamente.
Ayer falleció en Pontevedra Josefina Blanco, la viuda de Valle Inclán. La enterraron en Cambados.
Dentro de unos días te remitiré los saludos de fin de año que me pides. Los solicité de Cabanillas, O. Pedrayo, García Sabell, Piñeiro y Carballo Calero.
Me ha sorprendido mucho lo que me dices de Antonio Baltar. Si él te dijo que nos negamos a dialogar, no te dijo la verdad, y debo dejar esto bien claro. Conmigo se entrevistó varios días después de hacerlo con otras personas. Que yo sepa, a nadie advirtió que traía vuestra representación. Aunque algunas gentes que tenían noticia de su llegada anunciaron que venía a “inspeccionar” lo que aquí se hacía, nadie tuvo en cuenta esa absurda indicación y todos dialogaron con él de la manera más cortés y natural. Desde el primer momento lo acogimos cordialmente y lo informamos con leal claridad siempre que se dirigió a nosotros. Incluso colectivamente asistimos y participamos en diálogos por él convocados, sin que se nos ocurriese –como sería por otra parte natural– preguntar por el verdadero origen y por los fines verdaderos de sus modo de actuar. Apenas llegado aquí, se rodeó de un grupo muy significativo, y empezó a actuar de acuerdo con él. Su línea de conducta con respecto a nosotros se mostró bien clara: o aceptábamos sus puntos de vista, o seguía adelante con ellos prescindiendo de nosotros. Ahora bien, como nosotros teníamos un punto de vista elaborado sobre la realidad viva del país, y fundado en la experiencia de una larga y difícil actuación, y ese punto de vista no coincide con el que aquí improvisó Baltar sobre la marcha, era lógico que éste no nos convenciera. Y más si se tiene en cuenta que algunas de sus ideas eran bastante absurdas, quizás por ser fruto de la improvisación.
Como ves, lo que él llama dialogar consiste en aceptar lo que, según su criterio, debía hacerse, sin considerar para nada nuestra labor. Por aquí hay cinco ó seis personas, cuando más, que se ocuparon exclusivamente de sus propios problemas, y jamás mostraron interés por otras cosas. Su actitud, puramente negativa, se limita a criticar lo que los otros hacen, pero sin que ellos den la menor muestra de realizar nada. Y estas personas han sido las que coincidieron con Baltar en el propósito de imponer puntos de vista, que los demás tendríamos que acatar sumisamente.
Estoy absolutamente seguro de que tú, en nuestro caso, procederías de una manera idéntica. Y te equivocas grandemente cuando dices que a tí te podría ocurrir lo mismo que le ocurrió a Baltar. A poco que medite sobre el asunto, debes comprender que aquí encontrarás siempre la profunda estimación amistosa y artística de todos los que somos sinceros amigos tuyos o admiradores de tu obra. No puedo creer que a tí se te ocurriese convertir esta entrañable amistad o esta admiración artística, para imponer normas a quienes fuimos elaborando todos esos elementos de nuestra conducta en una experiencia tenaz y nada fácil, a lo largo de muchos años.
Creo, pues, que la información que Baltar te dio no es nada objetiva. Y de ella ha nacido, sin duda, el comentario injusto que nos dedicaste en la revista. Conozco de sobras tu cordial emoción y admiro demasiado la gran labor que llevas realizando, para que dé cabida a la menor sombra entre nosotros.
Ya ves que te hablo con toda lealtad, porque estimo que no debo ocultarte mi pensamiento.
Con saludos afectuosos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego

1958-05-15 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 15/05/1958

Buenos Aires, 15 de mayo de 1958
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Te debo carta como ocurre casi siempre, pero esta vez estoy pasando por uno de los períodos de trabajo más intenso y desorganizado que tuve desde hace años, mezclados con él una serie de compromisos referidos tambien a mi trabajo que no puedo eludir. Tengo varios murales que estoy ejecutando y tres exposiciones que debo realizar la presente temporada y la participación en varios concursos internacionales, Cincinatti, México, Bruselas por ahora. Te digo todo esto un poco a modo de disculpa por no haberte escrito antes.
Uno de estos días llegará a esa mi amigo el Dr. Simón Scheimberg y su esposa, a quienes conocísteis en ésta. Lleva una carta para Evelina y para tí. Me gustaría que los atendiéseis, pues son muy amigos de todos nosotros. Te adjunto una carta para Maiztegui que quisiera se la entregases a ellos pues a última hora, cuando ellos se iban, no pude llevársela al barco.
Recibí todas tus colaboraciones para la revista que te agradezco mucho y que quisiera continuases mandándome todo lo que puedas en ese sentido. Me hacen falta buenas fotografías. En estos días corrijo tus pruebas de la monografía que va a publicar Citania que irá muy ilustrada. La Revista de economía, de Galaxia, cayó muy bien en general aunque desagradó bastante el que apareciesen en el Consejo de colaboración o de dirección algunos con cargos que no pueden inspirar confianza. Tambien desagradan las designaciones “provincia” y “región”, región cuando se refiere a Galicia, no a región económica de la península o Europa. Te digo esto por si es posible subsanar algo de ello. Confidencialmente te confieso que por mi parte estoy muy desanimado con respecto a todo eso. Todo me está pareciendo inútil. Con Piñeiro acabamos de cruzarnos cartas agrias, –aquí viene lo confidencial que deposito en tu amistad– iniciadas por él con el pretexto de mi pieza de teatro y con motivo de la revista. Hace diagnósticos con una ligereza poco digna de su prestigio de hombre estudioso y reposado, cuando no queda mudo tomando una actitud desdeñosa que no le corresponde. Con referencia a mí confirma mi desconfianza de que no fuese tratado igual que lo fué Baltar si llegase a ir a esa. Piñeiro supone filiaciones que aquí no compartimos y con respecto a mí se olvida de toda una historia de 20 años de servicio a una causa y a la amistad. Olvida además de cuanto hice por él mismo en muchos casos en que fuí consultado o en que tuve que proponer gentes de esa. Lo olvida y me pasa la cuenta de lo que él hizo, según dice, porque conociesen mi obra en Galicia. Es todo muy bajo y repugnante. Desde luego ayuda a sacarme las ganas de pensar siquiera en la posibilidad de regresar nunca, ¿para qué?. Si la gente joven está hecha en cuanto a carácter a su imágen lo lamento hondamente por esa generación gallega y me hace más orgulloso de la nuestra, más inquieta, menos resabia, menos prudente y más fecunda a pesar de todas las dificultades porque pasó. Esas cartas son de su parte un verdadero autorretrato. Siento mucho escribirte esto, pero tengo que decírselo a alguien porque me duele.
Hablemos de otra cosa. Necesitaría que me enviases obras, dibujos y grabados preferentemente, para el Centro Lucense. Estos días se inaugura una exposición conjunta de jóvenes coruñeses: Cremaes, María Antonia Dans, Gloria del Llano y Rey Latorre. Luego vienen tres exposiciones: Maside, Labra y Tenreiro. Quisiéramos otras tres al menos de Johan Ledo, Prego de Oliver y Suárez del Llano, que creemos que tu puedes conseguir. A Suárez del Llano va a escribirle Laxeiro. Todo esto es muy importante. Johan Ledo puede hacer una exposición muy buena con sus grabados y dibujos, por favor anímalo. Hacen falta unas veinte obras. Vamos tambien a escribirle a Maria Antonia Dans para que se encargue en Madrid. A final de año haremos un tomo de las exposiciones hechas.
Escríbeme, te lo ruego, y contéstame. Recibid Evelina y tú el saludo de Maruja y mío y tu el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane

1959-02-26 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 26/02/1959

[Manuscrito:] Washington, 26 de febrero de 1959

Querido Seoane:

Hace cosa de unas semanas recibí un paquete de libros y revistas tuyos. Esta carta, que tuve que demorar por razones de familia más de lo debido, tiene por objeto agradecerte el envío en primer lugar y en segundo, darte a vuela pluma mi parecer sobre el esfuerzo editorial que vienes haciendo con la ayuda de Baltar y otros amigos.
El abrir el paquete fue una sorpresa muy grata; como un chiquillo me puse a barajar el contenido y pasé de una publicación a otra atraído por los colores, las ilustraciones, los formatos, los títulos..., con la excepción de A fiestra baldeira, todos nuevos para mí. Repuesto de la sorpresa del momento, eché mano a Grandeza y decadencia del Reino de Galicia y, a pesar de lo mucho que otros títulos me atraían, no lo solté hasta llegar a la última página. Me interesaba el asunto en primer lugar y luego me ganaron las demás cualidades del libro: estilo claro y directo, ponderación del conjunto, enfoque “atlántico” del tema, selecta bibliografía, etc. Creo que eliminando ciertas reiteraciones (más frecuentes al comienzo de los capítulos), dividiendo el texto de cada capítulo en discretos encabezamientos, eliminando algunas erratas, añadiendo unos cuantos mapas y fotografías bien escogidos y elaborados, esta obra se convierte en un estupendo manual de Historia de Galicia. Por mi parte, siento mucho no haberme encontrado hace muchos años con un libro como éste, don de ni el amor a Galicia ni un lirismo atropellado restan objetividad, ponderación, equilibrio y valor histórico y didáctico a la obra. Ojalá que ésta se agote cuando antes y en una segunda edición tengáis en cuenta los pormenores indicados y otros –índices de autores y analíticos, cuadros de linajes y reyes, tanto de Galicia como de León, Portugal, Castilla, Navarra, etc.– que, sin encarecer la obra y alejarla de las posibilidades económicas del lector, destaquen sus méritos fundamentales. La portada es, como en general la de todos los libros y revistas que me enviaste, un acierto definitivo. Varios amigos de aquí se quedaron muy sorprendidos por la gracia consumada de estos libritos, que tanto contrasta con la petulancia y la mostrenquez de lo que por aquí se publica. No menos les sorprendió que se tratase de un esfuerzo individual y que en Buenos Aires se publiquen libros y revistas en gallego. Pero este es asunto para otra carta.
A fiestra baldeira –creo que rehecha de arriba abajo– es una joya literaria y un primor editorial. Tanto el texto como la cubierta tienen la exquisitez de la Ría de Arosa vista desde la citanía de Santa Eugenia de Ribeira o desde el Barbanza en una mañana luminosa de primavera, toda ella florecida de velas diminutas y sus aguas flameando bajo la “lestía”. Tiempo llegará en que se represente en cada teatro, grande o pequeño, de las ciudades y villas costeras de Galicia, y en que un nutrido grupo de artistas gallegos hagan de ella una película estupenda, con toda la Galicia marinera por fondo: tabernas, peiráns, mercados, barcas, cons, playas, redes..., todo en fin cuanto –de cerca o de lejos– nutre A fiestra baldeira tal como acaba de llegarme. Otro libro que leí muy pronto fue el de Fole, por lo que me gustó su libro anterior A lus d´un candil. Es un poco chocarrero, pero tiene frescura de lenguaje, una espontaneidad casi aldeana, un vocabulario tan vivo, una jovialidad, un humor estupendos...
Me interesó mucho el ensayo de Parga Pondal. Su tesón y su esfuerzo me parecen admirables y en línea con los de aquellos gallegos del siglo pasado que, en medio de la indiferencia de los centros culturales de Galicia y de toda España, hicieron una labor ejemplar y si se quiere gigantesca... La pena es que Galicia y España sigan en el mismo marasmo en momentos en que hasta las tribus de África están despertando.
Esta carta no acabaría nunca si me dejara llevar del entusiasmo. Dejemos, pues, el asunto para otra carta más sosegada. Alicia y yo estamos todavía con un nudo en la garganta por la marcha, el día 20, de Cuqui y su hijo a Bruselas. Vivieron con nosotros desde hace un año mientras el marido de Cuqui terminaba sus estudios en la Universidad de Columbia, y ahora que éste tomó posesión de un empleo en la organización de los mercados europeos, se fueron aquélla y el niño a vivir con él. Mientras estuvieron aquí, la casa estuvo revuelta, los libros escondidos en el sótano, la máquina de escribir cerrada en un rincón porque Pablo no dejaba títere con cabeza. Ahora la casa va recobrando la normalidad externa, peor el vacío que en ella reina es espantoso... sobre todo para Alicia, a quien Pablo adoraba y absorbía por entero. Todavía no tuvimos carta de ellos, pero sabemos que el avión ha llegado sin novedad a su destino.
Voy a recoger todos mis papeles, poner en orden algunos poemas y otros escritos esporádicos, y ponerme a escribir. Desde mi salida de Buenos Aires tengo muy presente que te debo un libro de versos en gallego, y estoy determinado como siempre a cumplir mi palabra..., si bien en este caso importa más que cumplirla, cumplirla bien...
Aprovecho esta ocasión para decirte, por si pudieses pensar lo contrario en cualquier momento de desánimo, que nuestro silencio, debido a circunstancias difíciles de explicar, no se debió a nada que se parezca a falta de amistad y menos aún de admiración. Aunque ello parezca paradoja, más que a falta de cualquiera de las dos cosas, se debió a exceso de ellas... Pero esto tampoco se puede explicar como no sea de palabra o en un libro de muchas páginas... Dejemos las cosas en este punto, pues, en espera de una ocasión más o menos providencial.
Nuestros vivos recuerdos a tu familia, a los Dieste y demás amigos, que no cito por ser tantos, y para vosotros dos un abrazo muy hondo y un aturuxo que resuene desde Castro a la Arzúa.

Otero

¿Está Baltar por ahí o en Galicia?

[Manuscrito por Alicia:] Mucho cariño para los dos de Alicia.

1959-05-08 Mencionado/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Resistencia
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 08/05/1959



Resistencia a 8 de maio de 1959

Querido amigo Luis:

Fai unhos días que lle anunciei ao amigo Búa que che escrebería ao igoal que a Baltar, mais a direición diste perdina. Pois ben, eiquí estou cangado de atafegos e dun crima moi parescido ao de Bos Aires, en canto aos troques repentiños e bruscos. Xa levo máis dun mes diutando crase nista nova universidade e agora me encarregaron de orgaizare e dirixire o Instituto de Investigación Históricas, pra o cal estou faguendo os nescesarios preparos.
Supoño que xa haberá saído o derradeiro númaro de Galicia emigrante, que coido que, a pesares das iñormes dificultás que atravesa, poderá seguire pubricándose coma deica agora. Cóntame que hai diso, e mándame o derradeiro númaro si saíu, eisí coma os númaros 5, 10 e 27, que me fallan na coleición. Tamén me dirás como van as cousas e si Aguea retomou a súa xeira de labouras anuaes. Que proieutos tedes e coma anda a nosa enigmática coleitividade. Eiquí está o pintor Moreau, que di ser un bon amigo teu, e que está encarregado dunha cras na Escola de Arte, dependente dista Universidade, quere pórche unhas liñas na miña carta.
Eiquí teño moito traballo, pois ademais da cátedra, eisprico Historia Universal Meia e Moderna, e teño a direición do Instituto, estoulle dando os derradeiros retoques ao libro pra dalo ao prelo moi axiña, pois denantes de virme o amigo Mourente prometeume a súa impresión, pois ademais atopei eiquí algúns fondos documentaes na miña rebusca que poden servir pra obra.
Non che molesto máis, probabelmente a fins de maio vos faga unha visita i entón seguiremos falando das nosas cousas, mentras tanto sabes que me tes á túa disposición, e con saúdos á túa distinta dona e a ises fideles amigos, rescibe unha garimosa aperta de teu sinxelo e leial amigo.

M Vilanova

P.D. Estiven esperando por Moreau a ver se escrebía unhas liñas pra ista carta, máis a súa inquedanza nervosa retrasou que cha mande, mais non espero máis, e así vai. Dille ao amigo Dieste que me mande os libros que me prometeu.
Saúdos e abrazos.

1959-09-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 18/09/1959

Buenos Aires, 18 de setiembre de 1959

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
Recibí tu carta y el tomo de Maside. De Insula creo que ya te escribí. Me pareció muy bueno en general. El tomo de Maside excelente igual que el prólogo de Piñeiro. Entre los dibujos la notable serie de paisajes. Insula aún no llegó a las librerías de Buenos Aires, pero estoy seguro que ha de ser bien recibido. De todos nosotros ya te contaría algo Don Ramón. Fué muy agasajado y él pronunció conferencias admirables. Me alegró que te hubiese gustado como quedó tu libro y que no te hubiesen parecido mal las ilustraciones, pienso que conviene editar este tipo de libros al mismo tiempo que los libros de creación literaria, pues debe ir realzándose lo que se viene haciendo con tanto sacrificio. Los pocos con quienes hablé de ese libro tuyo les gustó mucho y tu tienes aquí en Buenos Aires un público que sigue con interés tus cosas, que tienen siempre el atractivo, aparte del valor de tu prosa y de tu juicio, de tu amor por Galicia y de tu generosidad, cualidades difíciles de encontrar en otros escritores. En el pasado creo que solo en Murguía. Somos en general un pueblo con mentalidad de pequeños campesinos y de envidiosos, este defecto que Unamuno estudió en todos los peninsulares, pero que a mí me parece acentuado en el caso gallego y del que tu, y muy pocos más, parecen librarse, como de algo más tremendo aún para Galicia que es el provincianismo de muchos intelectuales. No respetamos el valor del vecino o lo exageramos desmedidamente y exageramos desde luego el valor ageno (sic). Siempre tuvimos sabios en Alemania y desconocidos en Galicia; recuerdo los de mi época de estudiante. Tu te libras de estos defectos y eres generoso y comprensivo para la labor agena (sic) y por estas cualidades, además del valor literario, crítico e informativo de tus obras, éstas quedarán y serán indispensables en el porvenir de Galicia. Hay señores a quienes se les hace crecer alas para descubrir permanentemente América.
Por Don Ramón tendrás noticias de nosotros. Todos trabajamos como podemos y con toda la humildad y capacidad de sacrificio de que somos capaces, entre un público gallego en general indiferente, sin que corresponda hablar de las sociedades que para nosotros no existen. Todo un trabajo destinado al olvido o solo al recuerdo de unos pocos. Otero participó en la apertura de los cursos de AGUEA, en una especie de mesa redonda sobre asuntos gallegos, con Dieste, Baltar, E. Blanco Amor, Núñez Búa, etc., en el Centro Gallego, que resultó espléndida y fué invitado por Citania, como presidente de Galaxia, a una cena de accionistas de aquella que tambien resultó extraordinaria, donde él nos entregó un libro, Rosalía, que ya está en imprenta. Bueno, por hoy no te escribo más.
Por correo aparte te envío Figurando Recuerdos, mi último libro de dibujos que creo quedó bastante bien. Te ruego recibáis Evelina y tu las condolencias de Maruja y mías con nuestro saludo y recibe el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane

1960-02-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Diego Díaz Dorado
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Diego Díaz Dorado en 18/02/1960

[Carta mecanografada]
Basilea, 18 de Febrero de 1960

Sr. D.
Diego Díaz Dorado
Buenos Aires

Querido amigo:

Hace días que debí haber escrito, pero los museos, todo lo que veo y mis propios asuntos, me llevaron hasta el tiempo de que debiera disponer para estar en contacto con los amigos. Estoy encantado de Basilea y de Zurich, me parecen dos magníficas ciudades y vamos con frecuencia de una a otra para visitar los museos o ver simplemente sus calles y aquellos detalles que se encuentran caminando al azar. No se encuentra demasiada arquitectura nueva y nada que se destaque especialmente a mi juicio, el juicio de un profano, sobre lo que se puede ver en Buenos Aires y desde luego nada que supere en cuanto a la edificación privada la vieja arquitectura de estas ciudades, adaptadas al clima y temperamento de sus habitantes. La fotografía y publicidad, revistas, publicaciones, etc., hacen milagros en cuanto a la divulgación arquitectónica. Lo que sí se ve y es notable es el amor de los arquitectos y constructores suizos por los materiales puros, la belleza escogida de éstos y el amor a los detalles: puertas, ventanas, artículos sanitarios, etc. Solamente los artículos sanitarios son de un riqueza de formas y dibujos notables, como igualmente lo son las cerraduras, grifos, etc., de gran eficacia además. Vemos muebles, muebles de líneas nuevas bellísimos, donde tambien se pone de relieve ese amor al material y una artesanía sabia. Los diarios, al menos los de esta zona, dedican páginas enteras a problemas de construcción e ingeniería. Es lástima, para mí caso, que estén en alemán, pero ellos vienen a darme la razón sobre la falta de sentido sobre el propio país de los diarios argentinos. En cuanto a arte mural, abundante desde el pasado en estas ciudades, están desde luego a más bajo nivel que Buenos Aires. Se asombran de las fotografías de mis obras por los intentos, y se asombran más cuando les afirmo que no soy desde luego el único, sino uno más entre los que trabajan en este aspecto ahí. Los museo[s] son simplemente extraordinarios en todo, edificios, organización y riqueza de obras, sobre todo de arte contemporáneo desde los impresionistas hasta la escuela del Pacífico norteamericana. Y sobre todo lo que es más extraordinario de estas ciudades, es el ejemplo que ofrecen sus industriales y comerciantes, organizándose para donar obras, crear colecciones e instituciones culturales, publicaciones, etc., en beneficio de sus ciudades y de su país. Este sería un ejemplo que deberían imitar los gallegos ricos de Buenos Aires, pues así es como se crea de verdad o se desarrolla una nacionalidad. Pienso en Citania sin dinero y sin aliento alguno y me produce pena por Galicia, más desdichada si cabe por la desorientación de aquellos, sus hijos, como los de Buenos Aires, que podrían hacer algo por ella, pero siento orgullo de nuestro esfuerzo, el suyo, el de Lamela, Baltar, Julio Fernández, casi nadie más; Perfecto López, excelente gallego que podría hacer mucho si creyese de verdad en esta labor, y Mondelo si pudiese, que es la única labor galleguista eficaz, además, si algunos quieren de conmemorar el aniversario de los muertos.
Bueno, contésteme por favor diciéndome como van las cosas de Citania. Por mi parte es casi seguro que vaya a España y trate allí de organizar lo que pueda.

Reciba Ud. y todos los amigos de Citania y los de fuera de ella el gran abrazo mío y los saludos de Maruja y míos para usted y su familia:

[Seoane]

N/dirección hasta fines de mes es la siguiente:
Sra. Dr. Greta Hottinger (Para L. Seoane)
Unterer Rheinweg 86
Basel Suiza

1960-04-14 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Diego Díaz Dorado
Venecia
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Diego Díaz Dorado en 14/04/1960


Venecia, 14 de abril de 1960

Sr.
Diego Díaz Dorado
Buenos Aires

Mi estimado amigo:

Su carta, como otra de Neira Vilas, vino persiguiéndome hasta Milán por eso no la contesté antes. Estos días estamos en Venecia y estoy encantado de la ciudad, del Tintoretto, del Ticiano, de los cuatro caballos de la catedral y de los mosaicos. En nuestros días tal ciudad resulta una ciudad perdida de otro tiempo lo que dejó de ser cualquier otra ciudad europea a fuerza de automóviles, de ruído. Me gusta su arquitectura, su luz, su silencio aunque lo rompa con su canto algún albañil italiano como uno que ahora mismo canta y trabaja junto a la ventana del hotel. Estaba decepcionado de la nueva arquitectura europea hasta llegar a Milán. Aquí sí encontré nueva arquitectura. Verdaderamente nueva, armoniosa, bien realizada. Bellos materiales sabiamente ordenados. Espléndidos edificios como el de Pirelli y bloques de ellos que sustituyen los palacios y casas derruídos por los bombardeos sin destruir la vieja urbanización del centro de la ciudad y conjugándose con todo lo era bello y se reconstruyó o con aquellos que se salvaron de las bombas. Encontré de todo lo que se refiere a la construcción menos pintura mural y además, fuera de la arquitectura, notables ejemplos de artes gráficas aunque en algunos aspectos en Buenos Aires fuimos precursores con Botella al Mar por ejemplo. Quieren que envíe buenas fotografías de mis murales para la revista Domus, pues interesaron mucho a quienes vieron las pocas y malas fotos que traje. Ya hablaremos de todo esto. En Ginebra ví una exposición de proyectos de urbanización de las ciudades suizas, hechos por ingenieros que los defendían ante el público. Una exposición notable de la que tambien hablaremos. De Díaz Pardo no sé nada. Esperaba encontrarme con él y no pudo ser. Regresó a Magdalena según nos dice en una carta su mujer. No sé que pudo hacer en Galicia por Citania, supongo que habrá hecho todo lo que pudo y es posible que no haya podido demasiado. Por mi parte pienso ir a España. Me decidieron los pocos españoles con que me fuí encontrando por algunas de las ciudades suizas, Ginebra sobre todo. Me gustaría que ahí no desmayasen con Citania, presiento que es una aventura loca pero debemos seguir adelante, ayuda a salvarnos como gallegos o como descendientes de ellos. Por mi parte haré lo que pueda en Madrid y Galicia y para ello necesitaría saber como quedó la gestión de Díaz Pardo. Los recuerdo a todos y siento nostalgia de las reuniones con usted, Lamela, Baltar, Fernández, Mondelo y Perfecto. Un gran abrazo a todos.

Usted reciba con el saludo de Maruja uno fuerte de:

[Seoane]

Por favor escriba al Consulado de la República de Argentina de Barcelona de modo que la carta llegue antes del 3 de mayo.

1960-05-23 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Xixón
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/05/1960


Gijón, 23 de mayo de 1960

Queridos Carmen y Rafael:

Os debemos cartas desde no sé donde, desde Italia creo, desde Génova, desde donde debí haber escrito dándonos noticia de dos espléndidos Zurbarán y un Cristo maravilloso tallado en madera, de anónimo castellano, que me pareció lo mejor del museo. Pero no quiero escribiros sobre esto ahora ni sobre Italia por donde estuvimos hasta Roma, parando a capricho en sus ciudades y viendo lo que a nosotros nos gustaba y no a las oficinas del turismo italiano, tan despistado como el de cualquier parte, sino de España, cuyo pueblo, países y paisajes nos tienen sumidos en admiración y silencio. Pasaron más de veinte años y bastó llegar a Barcelona, escuchar el castellano por sus calles, aún el de los catalanes, para sentirnos de pronto incorporados a nuestra sangre. Aquí encontramos el ademán justo y la cortesía popular que habíamos casi olvidado. En Barcelona, en Madrid y en Asturias hasta ahora. De la miseria nace la grandeza. Recuerdo a un viejo mendigo de la calle de la Calderería compostelana que se limitaba a descubrirse con gran cortesía y solamente decía: “Ud. lo pase bien”. Mantenía sus ojos a la altura de los nuestros y no arqueaba sus espaldas, sino que las sostenía erguidas en un gesto hidalgo que hubiese enviado el más galano Caballero de Santiago. Así nos parece ahora el pueblo de España limitándose a decir al mundo “Udes. lo pasen bien” desde la cima de sus desgracias, dando otro ejemplo de señorío y grandeza. Yo no puedo deciros en una carta todo cuanto siento, precisamente porque lo siento hondamente, muy dentro de mí y no puedo expresarlo. Tengo miedo de llegar a Galicia a donde iremos dentro de unos días. Creo que hicimos bien venirnos desde Barcelona y pasar por Madrid y Gijón, habituándonos nuevamente a pisar el suelo de la península y a escuchar otras voces de las Españas. En Asturias estamos como oliendo a Galicia como estuvimos en Portugal y por fin, dentro de unos días, estaremos en su territorio.
Perdonadme esta carta. Creo que hacéis bien en veniros. Deberíamos, si fuese posible regresar todos. Hasta algunos enemigos después de veinte años parecen haber recobrado el gesto velazqueño y español de la Rendición de Breda aún sabiendo que no podemos entregarnos, que nunca nos entregaremos. Tenía razón Díaz Pardo y Baltar diciéndonos que había que venir y ver y escuchar. Bueno, ya estamos aquí. Vemos y escuchamos y ya pronto hablaremos. Hasta entonces, un gran abrazo para los dos de:

[Seoane]

1961-01-21 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 21/01/1961

Madrid, 21 de enero de 1961

Luis Seoane
Montevideo 1985, P. 13, Dº 68
Buenos Aires

Querido Luis:

Muchas gracias por la tuya del 29 del pasado, llegada a los cinco días. La echaba de menos, para qué decirte otra cosa, aunque la vida se nos pase como una exhalación. Celebro que estés tan trabajador, tan productivo. En mi caso, después de la traducción de Verlaine que publicó EDAF, y que nos permitió a María y a mí pasarnos todo agosto en Ibiza, no he hecho demasiado. Versos sueltos. Alguna crónica; muy pocas... Y el trabajo fatigante y obligado de la Editorial. Hace días, sin embargo, TAURUS lanzó ESPAÑA ES UN SABOR. A ver si consigo enviártela.
El capítulo quizá más interesante para un “ausente” sea el de recién llegados. En primer lugar, –¡la bomba!–, Mariano Perla, con quien antes de ayer conversé unos minutos en el café, de esa manera un tanto “al paso”, que tú desgraciadamente conoces. Está en Madrid recién llegado, Eduardo Blanco Amor. Hoy habla en el Ateneo, Vicente Salas Viu, a quien no he visto. Javier Farias, vino y se fue. (Lo encontró todo muy mal, para irse a Buenos Aires a esperar la cobranza de su pensión. ¡Conmovedor!). Trata de organizar su vida, después de un extraño premio, Eulogio Muñoa. Me gustaría mucho ver por ésta a Antonio Baltar. Si aún es tiempo, dale mis señas y mi teléfono, aparte mi encargo. De los Dieste, nunca he vuelto a saber una palabra.
Las galerías y las exposiciones madrileñas, por las que me preguntan, no han dado muestras de gran novedad en estos tres meses y pico que llevamos de temporada. Expuso el sobrino de Picasso verdaderas “caquitas”. Se habla de no sé cuantas cosas por parte de la Agrupación de Críticos de Arte, que luego no se hacen. Zurbarán no me llenó como pensaba. Y así como cuatro o cinco cuadros me parecen de lo mejor que se ha hecho pictóricamente en el mundo, muchos de los que incluso son famosos personalmente me decepcionaron... Ayer, inauguró su tercera exposición Pedro Flores en Grifé & Escoda. No sé si porque hizo frío, no fue un alma. Flores, siempre flores... El gitano tenía mucho interés que yo diera una charla en su muestra, para la que había yo pensado el siguiente título: “Cualquier tiempo pasado fue vanguardia”. Pero a la vista de lo que ayer ocurrió, a lo mejor desisto de complacerte...
En cosas literarias, intentó armarse un pequeño alboroto por el premio Barral a un castrista que desconozco. (Todo quedó en agua de borrajas). Se le dio el Nadal a un chico muy joven, del que no tengo muchas referencias... No se ha estrenado nada teatral que merezca la pena, en lo que a lo nacional se refiere. Y todos hicimos un poco el burro en las conmemoraciones unamunescas. En un acto que celebramos en los “Amigos de la Unesco”, Enrique Tierno Galván se proclamó “socialista”. Y el que suscribe, se soltó el pelo con un romance, que fue aplaudido “a la manera de las Casas del Pueblo”. Esta noche se estrena por Paco Rabal una cosa que se titula ¡Muchos payasos! Y nuestro bueno Casona, de regreso de Atenas, proyecta campañas y campañas con sus conocidas cositas. En honor a la verdad, es mucho más lo que se proyecta, lo que se discuta, lo que intimamente se trajina, que lo que sale a la superficie. Aunque...
Te me muestras muy circunspecto respecto a la “realidad argentina”. Aquí está siempre en primer plano, por los corresponsales, y por todo lo presentido alrededor de la operación “Retorno”. Mis comunicantes, que siguen siendo en su casi mayoría argentinos, cuentan y no acaban. Los tilingócratas, encantados con que el dólar esté a 215 en bolsa negra. Los más realistas, cogiendo el petate y yéndose por esos mundos, por aquello de que “pasear” ha sido siempre el deporte predilecto de los argentinos...
Dile a Varela que me debe carta. Cuadrado me envió un libro y le contesté. Debo carta a los Laxeiro, que parece que vienen. A vosotros, os esperamos siempre. El día 1 de este mes, no sé cual de mis hijos, pregunto de repente: “¿Os acordáis que el año pasado estuvimos en casa de Maruja y Luis...?” Porque se os quiere. Particularmente.

Enrique

1961-10-05 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 05/10/1961

Buenos Aires, 5 de octubre de 1961

Queridos Carmen y Rafael:

Hemos recibido hace dos días vuestras cartas que esperábamos con la impaciencia que podéis imaginaros, aún habiendo leído la enviada a Varela y la copia circular de la que enviásteis a Esther. Deseamos vuestras impresiones de Rianjo, de Galicia y de España, porque necesitamos de ellas como sabeis muy bien para ordenar, si se puede, nuestro futuro. Pudimos habernos equivocado, que hasta ahora no creo, en nuestra fugaz visión española. Desde que marchásteis, los seis que quedamos en Buenos Aires incluyendo a Marika, nos vemos con más frecuencia en una u otra casa, como si sintiésemos la necesidad de compartir una soledad acrecentada por tu ausencia y la de Carmen. En los comentarios que hacemos me queda a mí la sensación de que guardase cada uno para sí una elegía que no puede expresar por toda una vida perdida noblemente, pero perdida sin servir realmente a nada, viéndola en cambio cumplida en aquellos que se limitaron a vegetar sin ambición alguna en el rincón de su infancia y de su juventud. Estos quedaron naturalmente incorporados a la historia de su pueblo, aún sin saberlo, mientras que nosotros constituímos una especie de almas en pena y sin arraigo posible. Hablamos de vosotros y estamos deseando que os vaya muy bien y esteis felices en España para que nos sirva y decida. Varela está escribiendo y aceptó ultimamente algunas conferencias y Laxeiro pinta con más intensidad que hace algunos meses, preparando su exposición en Madrid, con la que está muy ilusionado. Por mi parte el próximo sábado cierro otra exposición en Bonino que tuvo mucho éxito de crítica, público y aún de venta y de la que os mandamos por correo aéreo un catálogo, con una espléndida presentación de Varela, firmado por todos los que asistieron a la comida de inauguración, que va resultando tradicional, y en la que se cantaron esas canciones gallegas que van quedando entre nosotros desfiguradas por el tiempo y la nostalgia, como seguramente se fueron quedando los romances ibéricos, en la primera generación de sefardíes, en los puertos del Mediterráneo y del Atlántico. Cantar por no llorar. Díaz Pardo se mantiene solitario en su aislamiento de Magdalena de nuevo en compañía de Mimina, que acaba de llegar. Núñez Bua se droga en conversaciones telefónicas con amigos y posibles clientes. De Antonio tenemos apenas alguna noticia lejana por la que sabemos que insiste en su vocación de Ulyses médico. Los amigos comunes argentinos nos preguntan mucho por vosotros. En Buenos Aires todo continúa aproximadamente lo mismo que en todos los órdenes que cuando os fuísteis. Amenazas de huelgas generales y rumores de posibles cambios tienen estos días a las gentes preocupadas. A veces uno piensa en aquella frase escrita con alquitrán que leí, cuando acababa de llegar a Buenos Aires, en el pedestal de la estátua a Colón y en la cual un gallego emigrado expresó con rencor su desesperanza: “¡Por que non te calaches, idiota!”; quizá a España y a los gallegos y a los otros españoles les hubiese ido mejor limitándose solo a utilizar sus energías en Europa, pero había que contribuir a hacer realidad un sueño, el reino igualitario de Dios, antes que tratar de ir allá en el propio oficio heredado, sedentario. Pero Colón no se guardó más secreto que el de su orígen.
Si volvéis a La Coruña no dejéis de visitar los interiores de las iglesias de la ciudad vieja y hacer el paseo hasta El Ferrol costeando la bahía de los Artabros. Pienso que es uno de los más bellos paisajes de la tierra. Todos esperamos de tí ensayos, teatro y narraciones de tu reencuentro con Galicia y España. Creemos que con todo lo que tu has visto y vivido, con toda tu experiencia acrecentada durante años puedes dar una visión original y única de Galicia. Hablamos entre nosotros de esto. Tienes que relatar la aventura silenciosa de Galicia, los sueños de sus habitantes, la novela de el Berberecho que describe Carmen tan perfectamente y obligar también a que Carmen escriba, con el rigor severo con que parece, según los extranjeros, que tratan a sus mujeres los maridos españoles. Nosotros tenemos muchas ganas de ir el año que viene, aún no sabemos como, trataría de preparar una exposición en Galicia y otra en Madrid de pintura y grabados. Para el mes que viene salen de Losada el Llanto por Sánchez Mejías de Lorca con grabados en madera míos y una plaqueta de poemas religiosos y a Castilla, de Unamuno tambien con grabados míos, que representan Cristos y recuerdos de pueblos castellanos tal como a éstos en la memoria. Se inicia éste último con la mano del Pantocrator en colores. Os mandaré los dos tan pronto salgan.
Tenemos noticias de Carmen, la hermana de Maruja, de la visita que le hicísteis. Quedaron encantados de vosotros. Cuando volváis a Madrid, te recomiendo que no dejes de ir a alguna corrida con Paco, creo que como Hemingway es admirador de Ordóñez, pero es un aficionado que conoce a los toros tan pronto asoman el hocico al ruedo y sabe injuriar con gracia a los toros y a los toreros que resulta la contrapartida del piropo, géneros absolutamente españoles.
Espero que estas líneas no os resulten aburridas y con muy pocas noticias de Buenos Aires, pero es que en realidad no hay casi novedades desde que vosotros marchásteis. La primavera es muy desigual, se alterna el calor con el frío y la humedad y días espléndidos de sol con días de lluvia como el que hoy hace, igual que otras primaveras que vosotros debeis de recordar. Recibid con el recuerdo de los amigos de ésta el fuerte abrazo para Carmen y para tí de Maruja y mío y un ruego, escribidnos.

[Seoane]

1962-01-23 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/01/1962


Buenos Aires, 23 de enero de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Acabamos de recibir vuestra carta del día 11 del corriente y la tarjeta del 5 y suponemos que vosotros habréis recibido una carta nuestra del mes pasado donde os dábamos sucinta cuenta de lo que ocurría por Buenos Aires, que no era demasiado importante. Pasamos las fiestas despidiendo el año reuniéndonos en nuestra casa y en la de Varela, los seis nostálgicos que aquí quedamos suponiéndole a Marika una especie de nostalgia consorte. Os recordamos a vosotros y a Baltar y Mireya, que nos parecen más lejanos que vosotros ya que viven en una especie de “terra incógnita” para los porteños. Recordamos todos los brindis de los fines de año en vuestra casa, especialmente los del año pasado y brindamos nuevamente por vosotros, porque se cumplan vuestros deseos y los nuestros y por todos los que hemos estado unidos tantos años en Buenos Aires y ahora están lejos. Hubo, como siempre, canciones nostálgicas, incluso los repetidos himnos de Lala que creo que nos gustan por la gracia de ella y por lo que tienen de “Bienvenido Mr. Marshall” y algún rasgo inédito de humor montañés de Laxeiro.
Hemos tenido noticia de los accidentes de Valentín Paz Andrade y Fernández Del Riego y les hemos escrito a los dos, lo mismo que a García Sabell con motivo del fallecimiento de su madre, de lo que nos enteramos al llegar de Ranelagh donde pasamos unos días y donde ahora tenemos, aparte de árboles más crecidos un motor eléctrico que alivia nuestra estancia allí. En cuanto a nuestras preocupaciones más diarias, Varela está trabajando en un posible libro sobre temas de arte y en otro de poemas y Laxeiro está preparando una exposición para enviar a Madrid en el próximo mes de marzo o no sé si en abril; por mi parte estoy pintando y grabando. Tengo el encargo de Losada de ilustrar un libro de Neruda, tambien con grabados en madera como los que hice de Unamuno y Lorca, cuyos ejemplares os van a llegar próximamente. Espero que con el importe de los derechos de los tres tenga para los pasajes del viaje que proyectamos para este fin de año. Sabsay me pidió la dirección vuestra antes de marchar a veranear a Tenerife que prefirió, por este año, a Punta del Este o Mar del Plata. Creo que esto es todo. Vosotros sabéis por propia experiencia que el verano en Buenos Aires es poco pródigo en noticias de cualquier género que no sean policiales y éstas son cada día más alarmantes. Las últimas bandas criminales detenidas están compuestas en su mayoría por chicos de 13 a 15 años que hacen asaltos millonarios y matan. Pero aún no es todo. Estamos pasando un verano de calor insufrible y húmedo. Hoy precisamente es un día de éstos y la misma ciudad y calles y edificios parecen como agobiados por el clima, como si anunciase alguna catástrofe, desapareciese el aire y todo se calcinase.
Esperamos siempre noticias vuestras. Cifras y datos concretos en cuanto a la vida en esa y anuncios de proyectos para el porvenir. Somos seis al menos que esperamos vuestras cartas como haciendo depender de ella nuestros propios planes.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1962-11-06 Mencionado/a
de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...

1962-12-27 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 27/12/1962


Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:

[Seoane]

1963-04-22 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 22/04/1963


Buenos Aires, 22 de abril de 1963

Querido Seoane:

Recibí tus dos cartas. Ya hice uso de tu corresponsalía, con pleno éxito. Está a tono con el informativo que habíamos inaugurado –un panorama mundial y nacional muy breve y adjetivado, que está levantando roncha. Lo tuyo fue especialmente elogiado por los pintores, aunque supongo que a algunos nos les hará mucha gracia, como no se la hacen mis comentarios. Romualdo Brughetti es director de Relaciones Culturales de la Cancillería. Hugo Parpagnoli es director del Museo Nacional de Bellas Artes. Creo que ya sabías que Rafael Squirru es director del Departamento Cultural de la Unión Panamericana. Fuiste seleccionado para la exposición de París, por un jurado en el que estaba Payró. Se ha detenido a unos cuantos frigeristas, entre ellos Merchensky y, al principio, equivocadamente, Ernesto Sábato que ya está en libertad. Yo preparo dos conferencias para ver y estimar sobre El alma en conflicto con la época (lo accidental y lo permanente, como oposición causante del desgarramiento actual). Me ha encargado Eudeba una serie de fichas para la carpeta en que tú participas, y quieren que les busque dinero para colección titulada Arte para todos, con sueldo y asesoría, pero eso de buscar dinero...
Vimos a Baltar, están bien. Díaz Pardo sigue enterrado. Dieste, en su gloria, a la diestra de Rianxo. Núñez Búa salió para Europa, contaba con verte. Di tu dirección a una dama que quería datos tuyos para un trabajo misterioso. Bonino, en Estados Unidos, y Rubbers, preparando las maletas hacia allá. Mándame tus colaboraciones horaonceñas. Y, mientras no me mandes el paisaje, etc., es tu deber, no lo olvides enviarme discos, catálogos, libros, cintas grabadas con veces europeas, reproducciones de tus obras, y sobre todo, mucha compasión por esta vida porteña obligatoria.
Como ves, puedo ser más telegráfico. No te hablo del resto de vuestros amigos porque, como es natural, sólo los veo para maldeciros en compañía nada sospechosa. La noticia triste: Murió Lorenzo Dominguez.
No está Marika en casa, así que os mando estas líneas sin que ella meta baza (como ves, Maruja, para llegar a tiempo, hasta por correspondencia tengo que andar solo). Pero también os maldice, deseándoos, como yo, mucha suerte.

Un largo abrazo.

Lorenzo

[Manuscrito:] P.D. Saludos a Petere , a Amparo si la veis, a...

1963-07-16 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 16/07/1963

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.

Julio 16 de 1963

Sr. Luis Seoane
Madrid

Querido Luis:

Estaba todavía, creo, en Brasil cuando llegó tu carta del 4 de mayo. El regreso me fue demorando la respuesta por las muchas preocupaciones profesionales que por mi ausencia se agolparon y más que eso, que es peripecia menor, por la podre que se nos mete dentro del ánimo, la podre de este pobre rico país, con centenares de miles de desocupados, y centenares de empresas comerciales y fabriles en estado de quiebra y el deterioro que ya tiene incidencia personal.
En Brasil vi a viejos amigos, conocí nueva gente y asistí a un espectáculo político insólito con motivo de la conferencia de solidaridad con Cuba. Es un país curioso, de tajantes contradicciones. Río, una ciudad de edificios monumentales, tiene 750 mil personas viviendo en favelas. San Pablo, un Estado cien por ciento capitalista y Pernambuco con ganas de darse una hechura socialista. La dialéctica tiene contemporaneidad y es sucesiva a la vez.
Y aquí, qué ocurre?
Aquí, hasta las amistades se deterioran. Es difícil saber a veces cuáles son los ingredientes que las sustentan. País sin solera, sin tradiciones, mezclado de abajo arriba y viceversa con nostalgias de todo tipo y esperanzas interferidas por una incertidumbre nada metafísica sino real y persistente, con ganas de introducir grandes cambios y sin voluntad para realizarlos, lo poco que se hace parece un milagro si no fuera que nos consta que es obra de un puñado de hombres. Siempre es un puñado el que hace punta. Los demás esperan. Pero, en este país casi todo está corrompido. Y los militares son los seres más anacrónicos del mundo. Doy por supuesto que son otras muchas cosas. Pero son gentes que se han quedado en mitad de camino. Habrá cosa más anacrónica que el indumento con que se visten? Cosa más dura, más rígida, más encolada que las charreteras, los ribetes dorados, blancos, azules, especie de arabescos de sastrería confiteril, que los hace más anacrónicos que los sus curas con sotana? Y así por la mollera, con ideas de nada o nada de ideas, reviejos y rellenos de aserrín de la peor madera. Así nos va!
Vi El ángel exterminador, de Buñuel. La encerrona que Buñuel muestra como símbolo de la burguesía, es formidable. No puede salir. Cuando sale es para volver hacia atrás, desandando el tiempo, y yendo a la iglesia, que también es encerrona; y cuando quiere salir a la calle, la calle es otra encerrona con gentes que disparan delante de los tiros de los policías que son los que sostienen, en definitiva, la gran encerrona. Y todo ello es una apariencia barroca muy de España, muy de país en que sobreviven los varios estilos de varias épocas, superpuestos y mezclados. Pues en eso estamos y con ganas de salir de nuestra encerrona. Y con complejo de huida, que es cosa peor. Y ya la padecemos. Más de 2.000 técnicos o que lo pretenden salen mensualmente del país. En qué vendremos a parar?
Yo creo que iré a pasar un par de semanas a Chile. Me iré. Hay que cambiar de aire mientras se pueda. No es remedio que cure, pero es cataplasma o calmante de unas horas. No van las gentes a pasar el fin de semana a otra parte que la de sus afanes? Pues a mí me han entrado ganas de un año sabático. Y para eso me estoy preparando con la voluntad. Ya que creo que, si no me rompo una pierna o no me sigue subiendo la presión arterial (me está subiendo y es por esta puñetera vida) en enero hago mi viaje. Entonces nos veremos.
Tuvimos elecciones. Veinte y cuatro horas antes de la elección se detuvieron las artimañas del gobierno militar. Quienes decidieron votar en blanco fueron desoídos. Se pensaba que votarían en blanco más de 3 millones. Votaron menos de un millón y medio. Fracasó Perón. Fracasaron los jerarcas de la CGT. Fracasó el PC. Bueno! Y como Alende se largó solo, fracasó [Arturo] Frondizi y el Frente Nacional con [Rogelio] Frigerio, etc. Ganó la UCR del Pueblo. Las gentes decidieron el destino temporario del país en 24 horas. La desobediencia ha sido beneficiosa. No me hago ilusiones, pero soy optimista. Mi optimismo es más subjetivo que objetivo. Sigo temiendo a los factores del poder. Con todo, ciertas cosas habrían cambiado. [Arturo] Illía es parco pero contundente. Pienso que no tiene conciencia cabal de lo que le espera. Se dice que las fuerzas armadas están conformes con Illía. Los ucristas Alende (1.6 millones de votos) votarán por Illía. Los democristianos (más o menos 30 electores) también. Otros partidos menores. Udelpa tuvo un millón trescientos mil votos. Udelpistas y demócratas progresistas. La Cámara de Diputados tendrá diputados del pueblo, de la UCRI, cristianos, conservadores, socialistas de los dos partidos, udelpistas, demoprogresistas. Si no salimos adelante, padeceremos, días más días menos, una tragedia. La promesa del radicalismo del pueblo es tajante: nulidad de los contratos petroleros por decreto, desvinculación del Fondo Monetario Internacional, revisión del puerco asunto de SEGBA. Fácil de decir, menudo engorro real. Pero el pueblo está de acuerdo con eso. Casi la totalidad de los partidos. Creo que podríamos salir con bien. Pero habrá que tomar medidas de tipo constructivo. Illía-Perette declararon que tendrían relaciones comerciales con los países socialistas. Mencionan el caso del Brasil. Todo es, pues, posible y algún beneficio saldrá de tales planes. También prometen la derogación de las leyes y decretos limitativos de la libertad. Cuando Illía decía hace unos días eso mismo, el P. E. daba un decreto reglamentando la persecución, al detalle, de los comunistas. Una cosa tan estúpida como sádica nunca vista. Cosas como ésta confunden y desasosiegan.
Te refieres a Gris y a Zurbarán y dices que el blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos pintores. Yo recuerdo la serie de apóstoles de Zurbarán vista en un convento o sala capitular de España y solo recuerdo los amarillos castellanos. Los grises exaltados y de color pizarra de Gris también recuerdan los páramos acerados de Castilla y ciertos lugares de la geografía de España, de León a Lugo. Los recuerdos del Paul Klee, a que te refieres, corresponden a marzo de 1933, cuando volvía de Italia, Francia y Alemania. Fue en este último país donde los había visto. Ya estaba Hitler, ya la gente empezaba a huir. Recuerdo una noche del Romanischer Café, con las caras silenciosas y llenas de espanto de los amigos con quienes conversaba. Fue entonces que conocí a Rafael [Alberti] y a María Teresa [León], en la cripta de una cervecería, después de haber oído una conferencia de Margarita Ken1 (Puede ser?) o de María de Maeztu (Puede ser?). Rafael y María Teresa regresaban de Moscú. Eso era todavía posible. Yo regresé a Génova a encontrarme con Mony [Hermelo] y Polilla [Frontini hijo]. De ahí pasamos a París. También en esta ciudad el caso Hitler producía estremecimientos profundos. Recuerdo una conversación en casa de Geneviese y Simone. Una conversación llena de dramatismo que anunciaba la próxima guerra. Lo que nadie entonces olfateaba era la guerra de España. Cuando volví a España a principios de 1935, estando en Barcelona, la gente sentía ya en la boca el gusto amargo de los acontecimientos y preanunciaba algo grave. En París conocí, sin tratarlo, a [José] Calvo Sotelo.
Tenía una hija como de 13 o 14 años, hermosísima. Polilla la trató. Entonces tenía 5 años. Yo la miraba como catador de belleza. Tendría ahora más de 40 años. Los 30 años más han pasado desde entonces, llenos de dolor y de inestabilidad, y de ni saber que pasa el día siguiente. Así se nos ha ido el tiempo. Cuando días pasados leía el primer número de la nueva época de la Revista de Occidente (el mismo formato, el mismo tipo de letra, la misma composición y el mismo tipo de razonamientos) creí que el tiempo se había detenido. Por un rato me sentí feliz. Creí que todo lo pasado había sido mera fantasía onírica, una detención insomne. El artículo de Antonio Espina sobre Ramón, me transportó a los 20, 30 años; me sentí joven, casi recién nacido para recibir el fruto de la inteligencia creadora de un tiempo arremansado, quietecito y sin otras inseguridades que las de la natural duda del pensamiento mientras se construye y se expresa. No. Las cosas han sido terribles y nuestro tiempo una especie de detención maligna. Porque, aunque hayamos comprendido muchas cosas, las nuevas de la ciencia y la técnica que tantos cambios o modificaciones ha introducido, es tanta la urgencia del cambio mismo, tanta la inestabilidad que él introduce, tanta la preocupación por el pan cotidiano, tan escaso el remanso conversacional, tan limitada la esperanza concreta aunque sea ancha la esperanza en abstracto (el futuro espléndido del hombre, etc. etc.) y tantos los terroríficos instrumentos que han sido creados para una destrucción total del género humano, que todo tiene dimensión cotidiana, de ayer para hoy y de hoy para mañana. Además: ¡qué difícil es hoy entenderse con la gente! Porque: quién sabe ya escuchar? Los jóvenes se los lleva el diablo. Y a los viejos, el dogma o la esclerosis. Uno se va acostumbrando al monodiálogo o al diálogo con uno, o dos o tres amigos. Y si quieres hacer tu monólogo pensando en la multitud que estaría dispuesta a escucharte, se te ponen trabas en medio, y aún en esto, nunca falta un buey corneta.
Aquellas cosas que te habría dicho sobre Klee, Hofer, Sintenis y la pintura alemana de entonces, las repetiría. Tengo las imágenes como si hubiesen nacido ayer. Me dices que entonces me gustaba la pintura y que me fui apartando de ella. Me parece que no es exacto lo que dices. No me he apartado nunca. Lo que ocurre es que con los años que se me han juntado, andando y quedándome, y con la incertidumbre que la época introduce por sus cambios, cambios positivos, que son presente y futuro y cambios que no son ya presente y sí involuntario o voluntario anacronismo por no enfrentar el drama que transcurre en las horas que pasan, con todo eso, me deja frío cuando no me desconcierta el ánimo, lo que no es obra concluida sino reflejo analítico de la crisis del espíritu por incomprensión de lo que está a nuestro alrededor inmediato y mediato. Sólo la incomprensión es paralizante y todas las formas del arte que la denuncian son expresiones de un aristocratismo intrascendente, incomunicable o esteticista. El hombre debe darse entero, trasmutarse. Y no todos los hombres lo son cabalmente. Me gusta la pintura y la escultura. Pero me siento profundamente latino y quiero que la obra de arte, como una forma transmisora del espíritu del hombre, sea inteligible.
El arte que no trasmite algo, con implícita inteligibilidad, algo que, valiendo en el creador valga también para quien se lo destina, valga como sentido cabal y entero en relación con la enteridad del hombre, tal como es con todas sus dimensiones, me parece cosa de minoría en que se implica un tipo de elite elusiva de la humana responsabilidad. Lo del realismo socialista no nos fue explicado bien hasta hace poco. Pero yo había descubierto en mi viaje a la URSS que se trataba de una cosa que concierne a la ética del ser humano, frente a un cambio de sistema social, y no una estética. La estética se da por implicancia. (Te recomiendo que leas sin demora un pequeño librito del escritor y hombre de ciencia inglés [C.P.] SNOW que se titula Las dos Culturas y la construcción científica. Es un librito de no más de 75 páginas que no tiene desperdicio2. Allí hay algunas consideraciones que en mi opinión debe tener presente cualquier artista y escritor). Pero volviendo a eso del realismo socialista: diría lo que dijo Aragon una vez: existe el hombre socialista? O como dijo Huizinga: existió el hombre del Renacimiento tal como lo caracteriza Burkhardt? Todo es tránsito, cosa que viene con nuestro nacimiento, impregnándonos la psicología del alma, y cosa que va con ella hacia el futuro, siendo empero nuestro propio presente, más que como cosa inmediatamente comunicable, como refracción espiritual de algo que está en nuestro contorno con ímpetu de cambio y con implícita futuridad distinta. Naturalmente, el socialismo está dando que hacer y está a la vista. Y la ciencia y la técnica, también, y esto parece que pertenece al ser humano, no importando la etiqueta política o económica que tenga.
Cuando recuerdo el Museo del Prado, lo que más me asalta y me exalta es el Goya de los fusilamientos de la Moncloa. Cómo ha sido posible ese milagro “político” con el color? Y los estupendos cuadros de la Academia de San Fernando. (Ese si sabía y de qué modo!).
Expuso [Carlos] Castagnino. Yo había visto óleos suyos al año pasado en su casa. Me parecieron cuadros estupendos. Estaba allí el óleo magnetizando el cuadro y los colores finamente trabajados, como el poeta que, por las palabras, busca el más recóndito matiz musical. Esperaba ver eso. Pero sus cuadros, con temas de paisaje o figuras, con ímpetus expresionistas estaban velados por cierta opacidad que les da carácter descriptivo, lo que, a mi parecer es propio del claroscuro, que me impidió una comprensión cabal. La libertad que muestra en sus aguatintas estaba latente en esos óleos desiluminados. Pero el vuelo, la trascendencia, no diré misteriosa sino clarísima, poéticamente clarísima, que a mi juicio debe tener el color–aceite (los Goya, caray!) no estaba presente. Claro es que el espectador es un ser comprometido consigo mismo y en cierto modo un ser anacrónico. Pero hay quienes pueden liberarse de sus inercias porque son seres con sensibilidad poética y esperanzados en el hombre.
No, sí me gusta todavía la pintura. Y en eso soy un puñetero romántico. Me den en arte lo que ven mis ojos, pero mucho mejor que ellos lo ven y de modos diferentes, pero sin escamoteos y sin dolos. Como lo que es propio del mundo del hombre que hace historia para los demás, para que los demás la vayan viviendo y sosteniendo. Una historia en la que los hombres se puedan intercomunicar los unos con los otros y no una historia para una minoría espiritualmente parásita.
Estoy escribiendo sin saber dónde estás. Quería contestar tu carta y en realidad me he puesto a platicar contigo como solemos hacer cuando nos encontramos en tu casa, ese remanso de claridad y de amor en que Maruja es huésped principalísimo y tú un duende capaz de genialidades.
Gracias por tu carta. Un gran abrazo para los dos.

Norberto

[Manuscrito:] Acabo de saber por Sara donde están. Ah, Galicia! Deja unas flores junto a las tumbas de Eiroa y Maside, y recuérdame cuando te eches a andar por las rúas de Santiago. Me leyó tu carta. El “escarbadientes” de los pícaros del Siglo de Oro, hoy tiene 6 cilindros! Muy bien! Aquí ocurre lo mismo. Pero nuestros burgueses son más ladrones que en Europa. Abrazos a todos.
Estuve días pasados con [Antonio] Baltar. Siempre encantador. Ves a los Dieste? Abrazos. No dejes de ver a Antonio Espina y Pepe Bergamín. Y los abrazas en mi nombre. Salud! Saludos!

1 Parece una confusión entre Margarita Nelken y Victoria Kent, aunque debe tratarse de Margarita Nelken

2 El titulo exacto del libro de C.P. Snow es Las dos culturas y la revolución científica, edición original de 1959.

1963-10-22 Mencionado/a
de Amparo Alvajar, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Amparo Alvajar, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 22/10/1963


Ginebra, 22 de octubre de 1963

Queridos Marujiña y Luis:

Aunque tarde, contesto. Es que estuve tres o cuatro días en París y a mi vuelta, de repente, tuve la oportunidad de tomar un departamento y he andado de mudanza y de trámites (ya sabéis que aquí hay un gran problema de alojamiento), y estando trabajando todo el día todo eso se hace largo y enojoso.
Mi nueva dirección es: 15, avenue Krieg, ler. étage, ap. 12. Uno de estos días me traspasarán el teléfono, al parecer con el mismo número de antes. La casa es bonita y el barrio todavía lo es, porque hasta hace poco no estaba todavía en Ginebra, sino en Suiza. Quiero decir que hay viejas casas (aunque la mía es tan nueva que no está terminada), con grandes parques, tan inmensos que parecen parques públicos, muchos árboles, mucha luz, mucho espacio, y yo no tengo enfrente ningún vecino. Tengo ahora un hall de entrada no muy pequeño, dos habitaciones bastante grandes, un cuarto de baño grande y una cocina grande, y once metros de balcón–terraza bastante ancho, tanto que hay sillas y una mesa. Como los muebles que tuve que aceptar con el traspaso del departamento tenían que ser cambiados, en eso ando, y el lunes que viene me traerán los de la primera habitación. En estos días se llevarán los viejos.
Tengo que llamar por teléfono a la mujer de Tschumig, que me había hablado para que fuera a su casa, y con esto de la mudanza nos hemos perdido de vista y de oído. Me llamó, en realidad, para preguntarme por vosotros, como os podéis suponer. Tuve varias cartas de Núñez Bua con encargos, le escribí a su ahijado porque tenía sus cosas en marcha y arreglado aquí con un amigo que le solucionaba todo, se lo expliqué también a Núñez Bua, diciéndole además que una garantía del cronógrafo que compró aquí y que andaba en panne no me la daban, como ya había yo supuesto, si no me mandaba el número del cronógrafo. De todas maneras, espero que habrá recibido la carta. También tuve carta de Baltar, a la que contesté, y ahora he recibido otra (es por un asunto de la OMS) a la que contestaré dentro de unos días, porque tengo que buscar unos documentos que pueden interesarle porque puede encontrar en ellos la información que quiere tener, pero tengo primero que ver si existen y si están al alcance de extraños, como yo.
Espero noticias vuestras para saber qué pensáis hacer. Supongo que ya estaréis de vuelta en Madrid. Podéis escribir a la nueva dirección o simplemente a
Amparo Alvajar
Bureau International du Travail
Genève–Suisse
Y nada más.

Mil cariños.

Amparo

Y ahí va una tarjeta que tengo en el bolsillo para vosotros desde mi vuelta de París, por las razones que os he explicado.

1963-12-08 Mencionado/a
de Laxeiro, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 08/12/1963

Buenos Aires, 8-XII-63

Queridos Maruja y Luis:

No sabéis que rabia nos dio cuando me enteré ayer por Díaz Pardo que no habéis recibido nuestra carta dirigida a Madrid; no puedo comprender que es lo que ha pasado con nuestra correspondencia. ¡Cualquiera os convence que os contestamos ahí y también a Suiza! Pero es cierto. Y lo siento principalmente por que en mi primera carta quedaba demostrado el cariño que sentíamos por vosotros y os decía lo mucho que os extrañamos los primeros tiempos; ahora parece que uno se acostumbró a que se alejen los amigos sin la menor emoción.
En nuestra última, os felicitamos por tu exposición de La Coruña y os acusábamos recibo de las críticas que sobre la misma nos envió Maruja.
Ayer se inauguró la exposición de la Escuela de Cerámica y nos reunimos a cenar, después, Baltar, Díaz Pardo, Núñez Búa, José Luis y Juan Sebastián; hablamos mucho de vosotros y de todos los que están ahí, suponemos que os quedaréis a vivir en España, pues es una ocasión para decidirse a tiempo; esto ahora está muy bien, en cuanto a libertad; económicamente difícil y, como siempre, el futuro no sabes cual será; con esto pongo punto final a este párrafo, pues deseo que llegue esta carta.
De noticias sobre amigos no diré nada, pues creo enterados de todo, por muchos conductos.
Estamos con ansia de recibir vuestra carta larga contestándonos muchas cosas de ahí que tanto nos interesan y si os vais a quedar, que también nos interesa mucho.
Con motivo del Año Nuevo y Navidad, me siento un poco triste pensando en aquellas que nos reunimos todos los amigos y que lo pasábamos tan bien. Se fueron para siempre y sólo podrán volver si pudiéramos celebrar. Las del 64 todos en Madrid ¿será posible? A vosotros os deseamos muchas felicidades y toda clase de venturas para el 64.

Con un gran abrazo.

Lala

[Escrito na marxe esquerda:] Laxeiro quería escribir una carta más larga, pero como se que va a tardar unos días, decido no esperarle y echo esta al correo.

[Escrito por Laxeiro:] Amigos Seoane y Maruja: os deseo un feliz Año Nuevo ahí en los Madriles. Abrazos

Laxeiro

¡Estos días te escribiré una cartaza!

1964-01-27 Mencionado/a
de Amparo Alvajar, a Maruxa Seoane
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Amparo Alvajar, a Maruxa Seoane en 27/01/1964


Ginebra, 27 de enero de
¡1964, ay!

Querida Marujiña:

En este momento recibo tu carta, y no me lo creerás, pero “ayer” por la noche pensé: “A Maruja se le debe de estar terminando el Té Midros , y te iba a escribir preguntándote si lo necesitabas y querías que te lo mandase o si tenías hasta tu “hipotético” paso por aquí, que todos deseamos.
Como me interrumpieron, sigo hoy, día 29. Ya te compré el té, que tuve que encargar porque, como ya sabes, no suelen tener cajas de las grandes. Hoy me lo han dado y mañana saldrá. Te lo mandaré por avión. ¿Cómo no me lo dijiste antes? ¡Eres más tonta...! Va por avión, no por la prisa, sino porque es más conveniente y más seguro. No quitaré la caja, si no hay inconvenientes en el correo, porque va más protegido, y si realmente pasa un kilo el contenido sólo con el papel de embalar pasa y tienes lo mismo que llenar formularios para que pase por los servicios de aduana, así que no se gana nada. No me mandes los 23 francos con que me amenazas, en primer lugar, porque no son 23 francos sino mucho menos y, en segundo lugar, porque es más el trabajo que te daría a ti que me daría a mí que lo que vale la cosa. Además, no habiendo en España cambio libre, no creo que te vendan francos y, verdaderamente, Maruja, sé sensata: no vale la pena. Como no veo muestras de que aparezcáis por aquí, te digo “desde ya” que, siendo probable que en todas las cosas que tenéis que arreglar en Buenos Aires os gastéis más tiempo del que vez desearíais, me recuerdas por anticipado que te lo siga mandando de manera que no te falte nunca. Ya sabes que no me cuesta nada hacerlo, mientras siga aquí, y aunque me vaya a París, siempre se lo podré encargar a alguien.
¿Venís o no venís? Ya me han traído casi todos los muebles del dormitorio y tenéis una cama de un metro cuarenta, que supongo que os bastará. Ya os he dicho que el sofá de la sala es también cama o puede serlo y que yo tendré sitio.
Hace unos días llamó por teléfono una amiga vuestra para saber de vosotros. Me dijo su nombre, pero ya sabes lo que te pasa con los nombres que te sueltan de repente: que los entiendes mal y los olvidas pronto. Por la voz, estoy casi segura de que era aquella chica que os llamaba de Juterlaken , y el propio hecho de haberme llamado lo confirma. Dijo que se iba pronto para Buenos Aires y que si no llegabais casi en unos días ya no tendría oportunidad de veros. Le di las noticias, un poco vagas, vuestras (me refiero a vuestros proyectos) que por entonces tenía.
Me alegro muchísimo de que lo de Bandi haya sido una equivocación. No recuerdo si la noticia de la muerte de Cholo os la di yo misma o no, porque en esos días estaba bastante mal. Lo que tuve era pasajero aunque muy doloroso y, muerto el perro se acabó la rabia. Quiero decir que son esas cosas como las gripes y tal, que una vez que se van las olvidas y no las puedes llamar enfermedades serias, aunque te joroban de mala manera durante unos días. Dicen, sin embargo, que pueden requerir una intervención quirúrgica, y en otros casos, se pueden reproducir varias veces con unos días de intervalo. No me ha hecho ninguna de esas dos formas. Y ya es la tercera vez que me pasa. ¡Santa Penitencia, ora pro nobis!
¡Os envidio, malvados gallegos! Eu ben quixera ter unha leiriña, botar unha parolada co meu amigo Carrê na súa casa do Ponte do Pasaxe e aínda un sono na praya de Santa Cristina. Pero son deseos momentáneos, es morriña pura, que casi me enfermó en Buenos Aires, un sentimiento vegetal, si así se puede decir, de árbol desarraigado. La verdad es que no quiero ir a España, y cuando digo “no quiero” no hablo con la cabeza, sino con las ganas. Más aún, quiero no ir. No solamente por las razones que cualquiera que no fuerais vosotros supondría. La única forma de expresar mi manera de sentir es esa, que no es muy explicativa ni muy matizada: “quiero no ir”. Lo cual no quiere decir, etc., etc.
El otro día recibí una carta que dice textualmente: “Conocí a Maruja. ¡Hermosa mujer, vive Dios!” Y agrega luego que, dicho sea sin malos pensamientos de ninguna clase, sólo “por amor” de admiración, en lo que coincido. Es de Quiroga, el padrino de mi hermano, a quien yo quiero tanto y que ahora está en Ecuador, me dice también que le fue imposible ir a la inauguración de la exposición de Luis (supongo que la de La Coruña) por un impedimento que surgió a último momento, y que lamentándolo, tuvo que irse sin veros de nuevo.
Luis: ¿No me podrías mandar los catálogos o lo que sea de tus exposiciones en España?
Y ambos a dos: ¿No me podríais dar vuestra nueva dirección en Buenos Aires, que no la tengo? Esto en previsión de que no paséis por aquí.
No olvidéis que si vais a París no tenéis más que avisar, o no avisar. Tienen las llaves de mi casa mi hermano Javier y mi cuñadísima, Mary Castelo, que viven en 17, Quai aux Fleurs, Paris IV, y siendo vosotros mi necesidad hay de prevenirlos. Obrad con toda confianza y seguridad. Y que esos queridos tontos os calienten la casa, etc., etc.
Por si os vais directamente y no tenéis tiempo o ganas para escribir:
Cariños a los amigos, y si veis a Arturo, un gran abrazo y que escriba:
Mandadme vuestra dirección; que Maruja me avise para que le mande una tonelada de Té Midrós, y aquí estoy “para lo que queráis mandar”.
Ojalá vinierais. Si tardáis algún tiempo, ya os mandaré fotografías, no mías (líbreme Dios) sino del departamento. No sé si os he dicho que pedí una plaza que quedó vacante en la Unesco, pese a que ya llevo metidos en este apartamento, aunque parezca mentira, más de 16.000 francos. Como la han pedido muchos (París, je t´aime) no creo que me la den, sobre todo porque quieren que se traduzca del ruso y yo lo tengo bastante abandonado a causa del dichoso teatro, y luego porque desean “formación técnica o científica”, y resulta un poco feo decir que los documentos económicos o científicos de la Naciones Unidas me los daban a traducir a mí, porque los economistas y otros “titulados” lo hacían muy mal, y los trabajos de revisión y edición que estoy haciendo en el BIT me lo han casi impuesto porque hay una cantidad de publicaciones técnicas, pseudo científicos y económicos que con gran sorpresa para ellos corrijo, rehago, publico mucho mejor que los hombres que tienen allí para hacer eso, doctores de toda clase de cosas, pero que no saben traducir, no saben trabajar. Bueno, estoy hablando tonterías.
Escribí a Antonio Baltar con mucho retraso, porque esperaba tener datos más concretos, y me temo que con excesiva prolijidad. No sé si después de esa carta no me odiará, pero, como yo, cuando me vine de Buenos Aires, no había tenido ni siquiera la idea de que las organizaciones internacionales eran algo en donde no podía trabajar. Tengo un “despiste” no tan grande, pero sí despiste en los demás. Si está enfadado, por favor, “desenfadádmelo”, que tanto él como Mireya son dos seres “à aimer”, y yo, que no sé decirle a la gente que la quiero, cuando la quiero, meto mucho la pata.
Mil cariños. ¡Noticias! ¿Qué vais a hacer? ¿Venís o no venís? Bastan dos palabras y vuestra dirección en Buenos Aires. “And so, to supper and talk” como diría Samuel Pepys.
Me olvidaba de deciros, por si Núñez Bua sigue con su proyecto, que los muebles que he comprado ahora son de madera de teca, como los que tiene la Boutique Danoise que tanto le entró por el ojo. Que la casa que me los ha vendido, sin tener una tienda tan visible, sigue un poco el mismo procedimiento. Principalmente muebles, que se fabrican en la Suiza alemana; luego “algo” de lámparas, de adornos, de jarrones, de alfombras, de colchas, etc.; lo suficiente para ayudar al cliente con ideas, pero no como para competir con las casas que sólo venden una de esas cosas. Sé ahora también otros detalles que le podéis decir a Núñez Bua (en primer lugar, que de su ahijado “nunca más se supo” y que si sigue interesado en venir a Suiza, no tiene más que escribirme): la casa Altamira vende, por ejemplo, con el cuádruplo de su precio los mantos de Lorca que utilizan aquí como alfombras (y bien bonitos), una de las cuales nos prestaron (que utilizamos como mantel) cuando hicimos El mejor alcalde. Que casi todas las cosas que tiene esa casa son simples imitaciones (hablo de muebles); te lo demuestra que para esa misma obra nos prestaron (gracias a los buenos oficios de condesa de Cabarrús) cuatro o cinco “viejas” sillas, que a una, porque evidentemente en de madera “fresca”, se le rompió una pata, que yo, personalmente, aunque no era culpa mía, le dije a la gente del grupo que, costara lo que costara, yo pagaba la silla, y que esta gente de Altamira dijo que (al parecer la dueña o la encargada general) ya la arreglaría y que no tenía importancia... Amigos míos se han traído de Madrid imitaciones mucho mejores. No sé si recordaréis un mueble de esquina que salió en Las cartas boca abajo. Fue el único mueble de esquina que pudimos conseguir. No era absolutamente necesario, pero yo había montado los movimientos de la obra pensando en que un mueble de esquina era fácil de encontrar, y no. Y todo estaba prendido con alfileres y la gente que trabajaba en la obra estaba haciendo, durante todo el tiempo de los ensayos, dobles jornadas de trabajo, por una u otra razón. Mejor que cambiar movimientos era buscar el mueble. Bueno, pues el mueble, “soi–disant” español, tenía todas las apariencias de un mueble portugués y además “no iba”, pero no había otro. Pues, ese mueblecito de nada, que parecía hecho en cartón piedra, y no en madera, tenía como precio en Altamira 4.500 francos, si he de creer a Aída Cabarrús que mentir no miente, pero que, a veces, te dice y augura cosas que te hacen dudar de todo. Ella lo consiguió, y ella previno, puesto que o no nos hacen un seguro por esas cosas que tenemos en préstamo para el hecho o no sé qué otra dificultad hay.
A parte de eso, “he renunciado a las tablas”, como una vedette cualquiera. No me gusta hacer las cosas mal. Y no puedo ser el hombre orquesta. Si mi sueldo, por importante que sea, no me da con holgura para satisfacer las necesidades de otros, que tienen que ser satisfechas, tengo que renunciar a hacer “mal y en malas condiciones” una cosa que me gusta, para hacer otra que es necesaria hacer. No es sacrificio; no quiero ponerlo así. Siempre me ha jorobado eso tan español de “la intuición”, el, llamémosle talento personal. “Yo” estoy por los oficios, por el conocimiento lo más profundo posible de la profesión que uno ejerza, y no por “moralismo”, sino por placer. Sólo se gusta de lo que se conoce. Y cuanto más se lo conoce, tanto mejor.
Cuando me vine de Buenos Aires, quise hacer algo en París, seguir cursos de dirección escénica, etc., pero empecé a trabajar inmediatamente y ya no pude, porque me tuve que venir a Ginebra, ¡Qué se le va a hacer!
No dejéis de mandarme vuestra dirección en Buenos Aires ni de avisarme si queréis algo.

Mil cariños.

Amparo

1964-12-29 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Enrique Azcoaga
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Enrique Azcoaga en 29/12/1964


Buenos Aires, 29 de Diciembre de 1964

Sr. D. Enrique Azcoaga
Madrid

Mi querido amigo:

Debí haberte escrito hace tiempo, lo hago ahora en vísperas de Año Nuevo para daros noticias nuestras, de los amigos y desearos felicidad. Buenos Aires está lo mismo. Nada cambia. Es posible que tampoco nada cambie en otras partes. Los militares, luego de un silencio de meses, comienzan nuevamente a enfrentarse entre ellos y a opinar sobre política y el porvenir del país. Pero no son estas noticias las que quiero transmitiros. Estas las conocéis o las sospecháis. Yo hice una nueva exposición con mucho éxito y publiqué un álbum que seguramente recibiréis en los primeros días de enero, Homenaje a Venecia, se trata de grabados en madera realizados sobre apuntes que hice en 1960; otro, Bestiario, saldrá en enero, tambien grabados en madera publicado por Ediciones Ellena, de Rosario. El primero lo editó Bonino. Hice dos murales, uno en colaboración con Arranz, de cerámica, y tengo encargo de otros dos. Volveremos, pues, a España, en Agosto o Setiembre del próximo año. Quizás Laxeiro marche antes. Acaba de realizar una espléndida exposición en la Galería Velázquez, la tercera de este año, esta última en homenaje a D. Luis Alvarez. Varela continúa luchando con su “Hora Once”. Realiza reportajes interesantes y transmite notas y comentarios que se siguen con mucha atención. Muchos amigos nuestros tiene secciones en Radio del Estado y Municipal. El Instituto Di Tella continúa escandalizando con sus exposiciones. Jorge Romero Brest acaba de publicar una nota a un acto de “Vivo-dito” de Grecco, donde expresa en uno de sus párrafos: “¡Fermento! ¡Fermento! Es lo que necesitamos”. El acto, fracasado, de Grecco estaba dedicado a Madrid e intervenía un limpiabotas de la esquina de Córdoba y Florida, y el bailarín Gades, además del propio Grecco. Comenzó en la Galería Bonino y se remató, si tuvo remate, en la Plaza San Martín. Grecco ahora prometió realizarlo en el Luna Park. Borges es el escritor más reporteado del año. En las librerías se exhiben las traducciones de su obra en diversos idiomas y el autor de más éxito es Julio Cortázar. De aquí salió para España, debe estar ya ahí, Mariano Perla, corresponsal ahora de La Prensa de Buenos Aires. A vosotros os recuerda mucha gente, y, en general, los españoles os envidian. En París están triunfando, según parece, Seguí y Macció y en Nueva York exponen y parece que les va muy bien, Fernández Muro, Sara Grilo y Sakai. De allí llegan ahora Maza y Noé que piensan regresar. Bonino está en Nueva York. Creemos que vuelve en Marzo a Buenos Aires, su galería tiene mucho éxito. En Buenos Aires entró “la fiebre” de los remates de cuadros: Riobóo, Van Riel, Pisarro, Velázquez, compiten en remates [de] pintura. Se abrieron diez o doce galerías nuevas y la pintura parece ser, no es que lo sea, una preocupación fundamental de los porteños. Blanco Amor (Eduardo) marcha estos días para España definitivamente. Tambien Antonio Baltar y Mireya. Esto es todo lo que recuerdo al escribiros estas líneas. En cuanto a vosotros estamos deseando que nos invitéis a charlas en la terraza de vuestra casa, o invitaros nosotros al departamento que alquilemos, similar al de Conde de Aranda, a nuestro regreso. Hay mucho que hablar de todo. Siempre hay mucho que hablar. ¿Qué tal las galerías y las exposiciones en Madrid? No sabemos nada de lo que pasa ahí. Alguna vez con mucho atraso compro Insula e Indice y algún número de Goya. Es lo único que llega a Buenos Aires.
Esto es todo. Escríbeme. Maruja y yo os deseamos a María y a ti y a tus hijos un feliz 1965. Recibid el gran abrazo de los dos:

[Seoane]

1965-03-17 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 17/03/1965


Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1966-01-31 Mencionado/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 31/01/1966


Washington, 31 de enero de 1966

Querido Seonae:

Mientras hacía el equipaje en vísperas de tomar un avión hacia Europa, me reencontré con la dedicatoria a Alicia y a mí de un libro tuyo. Esto me sobresaltó en gran medida, porque mil veces debimos escribirte y pensamos hacerlo y no hicimos por pura estupidez, por excusas externas, por desidia y nunca, gracias al cielo, porque nuestro cariño y admiración por tu persona y por tu obra se hayan entibiado, sino todo lo contrario. En parte, no sabíamos por donde andabas: Suiza, Galicia... lejos de Buenos Aires? Dieste nos dijo que regresabas para siempre a tu Coruña; Ghirrú, que estabas en Buenos Aires muy feliz con tu trabajo y tus proyectos... En fin –no escribimos y me duele muchísimo– el no haberlo hecho. Nosotros pensamos dar uno de estos días próximos el salto a Lisboa. Me he jubilado, tenemos que vivir de una pequeña pensión y hemos decidido ir a ver si nos basta para ir tirando en cualquier rincón del oeste de Europa: donde viven nuestra hija y sus hijos, los hermanos de Alicia, etc. Aquí tendríamos que batallar bastante para defendernos y la batalla no tendría dimensiones espirituales como puede tenerlas en otras partes; dada la economía de este país, al que sin reservas admiramos por muchas razones. En Portugal podemos estudiar muchas cosas que, a mí al menos, me interesaron desde la infancia. En cierto modo, voy allá para ahondar mi vida infantil y juvenil. Como me interesan los hombres, las plantas, las aves, el paisaje, la historia, la leyenda, el mar, allá nos vemos a pesar de gobiernos y sistemas políticos. Qué hagan los portugueses lo que puedan o quieran, no es asunto mío. Sentiré que sufran; me alegraré de sus alegrías como es lógico. Si allí nos quedamos y encontramos una casa espaciosa donde vivir, será nuestra mayor alegría que vengáis a pasar temporadas con nosotros. Estos encuentros nos serán muy valiosos a todos. Tú pintarás tu mar, yo escribiré mis versos contra el fondo del mar, de los ríos, de los bosques. Cuando te sientas nostálgico de tu tierra o tus tierras, vuelves a ellas, y lo mismo haremos nosotros. ¿Qué os parece nuestro plan? Sería hermoso que pasados tantos años de lucha, de esperanzas fallidas o cumplidas, volver a juntarnos, a encontrarnos y recorrer juntos playas, costas, valles, ciudades como Braga, Coimbra, Salamanca, Santiago.... aunque poco, sigo escribiendo versos con la esperanza de cumplir la promesa que te hice hace muchos años: brindarte un libro de versos –un libro bilingüe, pues tanto el español como el gallego me atraen y absorben.
¿Cómo están tus padres, tu hermano, Maruja y los amigos de antaño y de siempre: Varela, Farias, Laxeiro, R. Baltar? A todos recuerdo y acabo de saber por una tarjeta de Año Nuevo que los otros Baltares –Antonio y Mireya– están en Galicia. Espera mi carta desde Portugal, Bruselas, Londres... de donde sea. Perdónanos este horrendo silencio y recibid los dos, Maruja y tú, un abrazo inmenso y jubiloso de

Alicia y Otero

1966-06-05 Mencionado/a
de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane
A Habana
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane en 05/06/1966

A Habana, 5 de xunio do 1966

A Maruxa e Luis Seoane
Bs. As.

Queridos amigos:

¡Tanto tempo, tantas cousas acontecidas! Vai –parece mentira– pra cinco anos que non nos vemos. Cumpriranse o próisimo día 28 (cea nun restaurante da rúa Sarmiento. Gardamos con agarimo a servilleta con dibuxos de Seoane, Laxeiro, Díaz Pardo, e palavras de Dieste, Varela, Baltar).
Está demais decir que os temos decote presentes. Máis do que poden imaxinar. Sin darnos conta, de pronto a un amigo que chega con inquedanzas plásticas (o escultor Delarra, e outros) comenzamos a ollar tapas de livros, e Libros de tapas, grabados en metal e madeira, o fermoso óleo que penda na parede do noso fogar. E falamos (murales, editoras, xornalismo, Galicia emigrante). Todo. Recentemente deuse aquí por radio a noticia de exposición coleitiva en Bos Aires na que vostede tomou parte. Refírome á de homaxe a Vietnam. Con ese motivo, escribín un sinxelo artículo que se pubricará no diario Juventud rebelde (único diario nacional da tarde), nestes días.
Anque non tiñamos correspondenza direita, sabemos que están vostedes ó tanto do noso quefacer, por Isaac. Isaac é unha das persoas con quen mantemos (de todo o ámbito da nosa limitada correspondenza) un contaito máis seguido. A dinámica de Isaac é asombrosa. Un día escribe dende o Castro; outra vez de Madalena; de pronto dende París, ou Madrid. E logo esa dinámica que trascende das súas cartas, ese andar polos máis diversos vieiros da aición creadora. Na aitualidade, sintetizando, facemos: Anisia: de responsable de redaición dun semanario infantil, e escribindo teatro pra nenos, xénero no cal especializouse certamente. Eu: a cargo dun departamento (denominado de Convenios y Protocolos) na Direición de Colaboración Técnico Científica do Ministerio de Industrias; e fago xornalismo variado (temas literarios, reportaxes no ámbito da industria, e humorismo –neste raro xénero mantiven as seiciós fixas Tribuna de quejas e Variaciones sobre el mismo tipo, e agora pubrico, con frecuencia cuase semanal estas: La voz de las cosas e Buro-crónicas, nos semanarios El sable e Palante, respeitivamente; son con temas de críticca, ridiculizando o burocratismo, etc. Galicia está presente arreo en moitos dos meus traballos (Valle Inclán, poesía galega, humor galego, poemas galegos de Lorca –dos que fixen unha tradución que se pubricou con introito na Revista da Universidade Central–, etc.). E, por suposto, seguir escribindo en galego (estou cunha serie de contos que poderiamos chamar simbolistas. Dei romate a unha noveliña e a un manoxo de poemas. Tamén, un pouco pra competir con Ani, escribo pra nenos. Xuntos (cousa moi pavera por certo) compartimos un premio nacional o ano pasado con cadanseu libriño de contos. Anisia pubricou Becados, uns relatos estudiantiles e eu En el zoológico, un contiño curto e moi ilustrado pra nenos pequerrechiños, do cal fixeron uns corenta mil exemplares. E está é a nosa vida, unida á aitividade social diversa (milicia, etc.). Penso que lles puiden dar unha ideia aproximada do noso andar por estas terras, onde se vive moi intensamente. Seguramente, parecidas a aqueles anos, vividos por vostedes, previos a 1936.
A Habana é unha cidade limpa, fermosa, con xente leda. Aquí hai un dito que todo se tolera menos cair pesado. Vese España nos costumes, moito máis que no conxunto de Bos Aires. Todo o que é español valórase e trascende na xente o orgulo de orixe. Non hai no orde cultural a profundidade que se pode ter (en) Bos Aires, pero a cidade absorbe, atrapa ó que chega, sin que el se decate. A xente é hospitalaria, en todo o país.
No orde galego (pouco podo decir nunha carta), hai oitoxenarios e algúns que teñen algús anos menos, pero dificilmente se atope un que baixe de 60. Us non están dacordo co sistema anque ben mirado non os perxudicou, pero torceulle os seus propósitos. Por exemplo, un antigo propietario de dúas ou tres casiñas pasaba traballos pra cobrar o alquiler, e agora ten asegurada renda vitalicia sin traballo ningún máis que ir a buscala. Pero moitos preferían ter máis incomodidade. Outros, nin arre nin xo, coma se vivisen noutro mundo. E moitos máis están plenamente integrados e síntense realmente crase (teño pensado se tería certo intrés escribir uns reportaxes a galegos que desempeñan postos de responsabilidade neste instante). Ó mellor concreto un livro algún día con ese tema.

E namais. Cariños de Anisia. Saúdos aos amigos comúns. Un abrazo forte de

Neira Vilas

1966-09-26 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste en 26/09/1966

Buenos Aires, 26 de setiembre de 1966

Sr. D.
Rafael Dieste
Rianjo o La Coruña, no sé bien.

Querido amigo:

Te adjunto esta nota que salió ayer sobre tu último libro en La Prensa de Buenos Aires. No estoy de acuerdo con ella, pero te la envío lo mismo. Nosotros fuimos retrasando el viaje hasta ahora, que estamos próximos a emprenderlo, saldremos el día 10 del mes que viene hacia Méjico, donde estaremos unos días y luego Nueva York, otros siete días, para ir de allí a Alemania y de éste último país viajaremos a España, a Galicia, no sabemos exactamente cuando. Os informaremos desde alguna ciudad alemana. Renuncié a una exposición circulante mía organizada por Relaciones Culturales de la Argentina, en los Estados Unidos, te imaginarás por qué, creo que Díaz Pardo estaba en Buenos Aires cuando lo hice. Pertenezco a una generación de renunciantes. En Buenos Aires salió estos días una monografía sobre mi obra editada por Bonino de la que os enviaré un ejemplar por correo ordinario, quedó lo mejor posible dado su carácter popular y excluyendo la fidelidad de las reproducciones en color. Tambien un librito con la monografía que hizo Lorenzo Varela para el catálogo de Nueva York que no llegó a imprimirse. Tuvimos noticias recientes vuestras por Mireya y Antonio a quien vimos al día siguiente de llegar a Buenos Aires y algunas veces más. No sabemos nada de Espasandín, que nos mandó una carta conmovedora de Nueva York, anunciándonos su ida a Europa y prometiéndonos la nueva dirección donde fuesen a quedarse, probablemente Portugal. Quisiéramos encontrarnos con ellos, pero no sabemos cómo. De aquí no tenemos noticias que transmitir, debéis conocerlas todas por Díaz Pardo. Buenos Aires cambió bastante. Mayor cantidad de rascacielos, la Av. 9 de Julio está desconocida para vosotros, lo mismo que las otras avenidas céntricas, Santa Fe, Callao, Libertador, y el barrio Belgrano. Aumentaron considerablemente los teatros experimentales, las galerías de arte y el número de conciertos. Los cafés de Maipú y algunos de Florida se pueblan cada vez más de jóvenes barbudos y melenudos, pintores y poetas y de muchachas con minifalda, desgreñadas, y blusas “pop”, asimismo los quioscos de semanarios y de publicaciones inverosímiles. Una joven que acaba de visitarnos cambió en menos de un año tres veces de vocación, estudió pintura, Historia del Arte, nueva rama de la Facultad de Filosofía y Letras, abandonando la pintura y ahora se dedica a la política, abandonando la historia del arte. Todo se sucede y abandona en Buenos Aires con igual rapidez y en estos últimos tiempos. Bueno, recibid Carmen y tu un gran abrazo de Maruja y mío. Y hasta pronto:

[Seoane]

1967-04-12 Mencionado/a
de Lala de Prada, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 12/04/1967


Buenos Aires, 12-4-67

Queridos amigos Maruja y Luis:

Espero que esta carta llegue par la inauguración, queriendo tengas mucha suerte y que os vaya todo muy bien. Ya os contaría Laxeiro mi llegada a esta ciudad, que no fue muy tranquila, pues nos encontramos con una tormenta terrible y tuvimos muchos inconvenientes para aterrizar.
Cumplí con todos vuestros encargos, sólo me falta de encontrar Sofovich y el ingeniero Díaz. Cuando los llamo, no han llegado y cuando insisto, se han ido, pero como no era cosa urgente, los veré en cualquier momento.
He tenido mucho que hacer y constantemente salgo y entro a la casa para hacer gestiones, así que la gente tampoco me encuentra a mí.
Me acuerdo mucho de todo lo de ahí. Te cautiva esta tierra una vez que has vuelto a pesar de que tenga muchos defectos.
Maccio se quería volver tan pronto llegó a Ezeiza porque, la verdad, todo aquello y el camino hasta llegar al Centro es deprimente comparado con lo que acabamos de dejar ahí. Luego lo he encontrado varias veces y me dice que está procurando adaptarse.
Ya empezaron las exposiciones, todas malísimas, pero esto sirve de motivo para encontrarse con los amigos. Mañana hay una exposición en Galatea de obra de la colección Scheimberg y, como es natural, ya tenemos cita para encontrarnos.
Ayer cenamos con los Baltar en casa de los Varela y os recordamos mucho. Lorenzo, siempre con deseos de ir a esa, pero es tan difícil lograr esto, con esta moneda de porquería, como dicen los argentinos, que es casi imposible. Está más gordo y me sorprendí viéndole comer un bife. Los Baltar, con nostalgia de eso, pues esto es muy aburrido si no andas invitado a casa de los amigos. Ésta es la tragedia de nuestros amigos, que me supongo les pasa como a mí.
Yo quiero tanto a la Argentina que pienso que es mi país, esta sensación tuve cuando llegué, pero, al mismo tiempo, quisiera vivir ahí y disfrutar de todo lo que tiene de bello esa tierra. Espero lograr vivir en los dos, que sería una felicidad.
Llegó María Antonia cargada de cartas. Ya sabéis para quien, creo que la irá muy bien si lleva a cabo sus gestiones. Yo le dije que aquí no es como ahí, pero no me he querido meter mucho, cada uno con lo suyo. La vida se fue por las nubes; el pollo aquí es artículo de lujo, un café vale 25$ y los restaurantes están con un 40% más de cuando yo me fui. Ahora hay impuesto a todo y el teléfono lo van a subir el doble, menos mal que todo lo van a arreglar en Punta del Este. Hace unos momentos, estuve oyendo noticias que decían que Arosamena el del Ecuador le dijo a Johnson que mientras ellos estaban defendiendo la democracia, entre comillas, en Vietnam y gastándose allí millones, América Latina la estaban perdiendo y precipitándose acontecimientos que le iban a costar muy caro. En Uruguay hay un lío enorme con huelgas, manifestaciones y atentados contra la conferencia; este continente está muy convulsionado, no sé qué pasará mientras la gente en Buenos Aires, tranquila, pero la encuentro triste. Estoy indignada con Laxeiro, él me recomendó que le escribiera enseguida. Así lo hice, pero él no ha contestado a ninguna de mis cartas.
Está haciendo unos días de calor increíble.
[...]
Todos los amigos y para vosotros un fuerte abrazo de

Lala

1967-06-08 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 08/06/1967


Buenos Aires, Junio 8 de 1967

Luis Seoane,

Querido amigo:

Ayer, inesperadamente, me entero de su cumpleaños, por Cumpleaños en el arte, en televisión, mediante una simpática recordación efectuada por Cuadrado, recordando sus comienzos. Según me dijeron, porque yo no lo oí. Se refirió a los años de bohemia, en España.
En esos momentos, teníamos la mala noticia que nos daba Tove: el fallecimiento del amigo Arranz, ocurrida a las siete de la mañana. Arranz padecía de la descalcificación de dos vértebras, además su vieja afección pulmonar hizo crisis en dificultades para respirar y una infección cerebral que terminó en un síncope, que acabó con su vida. Entró en coma a media noche, pero con lucidez hasta entonces y sin hacerlo sufrir en forma visible. Lo acompañaron, además de su magnífica compañera Tove, de sus dos hijos. En esa casa se pensó mucho en ustedes dos.
Thobe nos encargó muy particularmente a Sarita y a mí a que les escribiera, anunciándole el deceso.
Esta mañana, cumpliendo una de sus voluntades, fue llevado al crematoria de la Chacarita.
Para despedirlo estábamos muchos amigos, entres otros, Gori Muñoz, Kornblith, Lozada, Mirella y Baltar, Tove, Núñez Bua, Frontini, Scheimberg, su amigo con quien convivió en Tucumán, nosotros y tantos más, muchos más y todos sus compañeros de la escuela. Sin olvidar a sus muchas alumnas.
Demás está decirle la alegría que dio leer sus entusiasmos tan sentidos del arte popular, celebrando los encantos, sus “duendes”, la gracia natural, irreproducibles.
Interrumpo estas líneas para ir a patinar los bronces elegidos por Payró para integrar mi representación a través de mi donación al Fondo Nacional de las Artes.

Como anticipo de la exposición que realizaré el próximo 21 de Agosto en la galería NEXO y para terminar estas desordenadas noticias, reciban Ustedes dos nuestros afectuosos saludos.

Saludos a Díaz Pardo

Falcini

1969-12-30 Mencionado/a
de Amparo Alvajar, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Amparo Alvajar, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 30/12/1969


Ginebra, 30 de diciembre de 1969

Queridos Luis y Maruja:

Después de cuatro años de infierno que he pasado con mis vértigos y mis enfermedades “despistantes” para los médicos, las cosas van mejor y ya puedo escribir, cosa que hasta hace poco me era casi imposible. Parece haberse tratado de una cosa psicosomática que necesitó la ayuda de un psicólogo para uno de los llamados hoy “tratamientos de apoyo”. Todo parece ir mejor.
Hace mucho que no sé nada de vosotros ni de Mireya y Antonio. Les he mandado una tarjeta de año nuevo a La Rioja, porque supongo que siguen allí.
En el mes de octubre pasado fui por vez primera a España después de más de treinta años. No estuve más que nueve días en Madrid, conociendo a mis sobrinos y viendo a mis hermanas. Es bastante probable que para dentro de unos meses me traiga para acá a una de mis sobrinas, a que continúe sus estudios aquí. No os hago comentarios acerca de España porque sería un prodigio de inconsciencia querer dar impresiones tras sólo nueve días d presencia allí. De los españoles y su ambiente sigo pensando lo mismo, y, claro está, de la situación política. Pero la verdad es que no sentí ni la menor emoción al encontrarme en eso que llaman “mi patria”, posiblemente porque soy poco madrileña y muy gallega.
Sigo en Ginebra, trabajando como siempre, sólo que en las Naciones Unidas desde hace ya cinco años.
Me gustaría saber si tenéis el propósito de volver por acá. Si tenéis unos minutos, ponedme unas letras diciéndome qué hacéis, y dónde están Antonio y Mireya.
De Arturo también hace más de un año que no sé nada, pero supongo que está bien, ya que es inmortal e invejecible.
No quería dejar pasar estos días sin deciros que os recuerdo mucho y con mucho cariño y que os deseo un inmejorable 1970.

Un fuerte abrazo de

Amparo

1970-09-23 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/09/1970

Buenos Aires, 23 de setiembre de 1970

Sres. Carmen y Rafael Dieste
La Coruña

Mis queridos amigos:

Falleció en las primeras horas de hoy Antonio, aquí, en el Hospital Rivadavia, a donde lo habían traído de Cordoba el pasado sábado. Maruja está en este momento acompañando a Mireya. No sé que deciros, no sé escribir nada en estos momentos. Sé cuanto vais a sentir su fallecimiento y sé lo que nos afectó a nosotros esta noticia. Fueron muchos años de amistad y de inquietudes comunes. Fuí amigo de él desde el año 30 o 31, antes de casarse Mireya. Nos acercó un amigo común, Arturo Villafranca, que ahora es catedrático de Física creo que en Murcia y que fué quien le dibujó los muebles de su piso de Santiago. Y nos encontramos en Buenos Aires en las condiciones que conocéis, salidos de Galicia por iguales causas. Siempre estuvo entregado a la bondad y pocos hubo como él entre todos los amigos, capaz de grandes renuncias. Pero no quiero deciros más, no sé decirlo, solo expresaros simplemente el sentimiento de Maruja y mío. Un sentimiento de verdadero dolor.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

1975-09-02 Mencionado/a
de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane en 02/09/1975


Buenos Aires, 2 de septiembre de 1975

Mi querido Seoane:

Hace ya largo tiempo recibí su carta. Hoy, como en aquella mía que usted contesta, vuelvo a mis tribulaciones cinematográficas.
Con mil inconvenientes, con periódicas glaciaciones, con prolongadas y vociferantes sequías, con desalientos aluvionales y con varias y firmísimas determinaciones –por cuenta de Prelorán y por mi humilde cuenta– de plantar, abandonar y entregar, quizá con un suspiro de alivio, todo el material filmado, seguimos adelante con nuestro Castelao. Y ahora y aunque parezca mentira –a mí me parece un sueño– estamos ya en la última etapa y es más fácil terminar la obra que dejarla morir nonata. La filmación que resta será la de algunas fotografías que aparecerán en nuestras excavaciones de periodismo arqueológico; unos segundos más o, como diría nuestro barbado Prelorán, algunos pies de film y listo. Tenemos lo suficiente para cien minutos de proyección; el material desechado no es mucho: quizá otro tanto. Esa relación de 2 a 1 es muy económica y debemos agradecérsela a Jorge quien ahora es medio gallego y del todo galleguista. Él supo disparar su cámara con acierto sobre los documentos que allegamos entre todos, batiendo la selva de papel. El ojeador más fértil, Roberto Rodríguez, encargado de la biblioteca del Centro, mostró un ansia venatoria indeclinable.
Yo soy el autor del libro, según rezan los carteles. Mi oficio, sin embargo, tiene más requilorios y fue más complicado; pues debí meter en el asunto a Prelorán, adobar y condimentar a nuestro gusto la marmita, luchar en dos frentes principales y en multitud de secundarios y demostrar, en fin, que la raza de los Gondomares dura tanto como nosotros. A veces, lamento no haber escrito un diario, un journal de la película; otras creo que hubiera sido casi imposible derramar en papeles tantas incidencias y tantas malas sangres, fatigosas dialécticas y tornadizas meteorologías. Pero no sé si alguna vez, con más recuerdos que documentos, no me pondré y, al volar de la máquina, no dejaré crónica del periplo. Le aseguro que tendría su interés y, por lo menos, justificaría tal cual defecto o exceso.
Castelao irá en dos grandes rollos: primera y segunda parte. En 35 mm lo común es tener dos proyectores a mano; en 16 mm eso no suele ocurrir. Hay que contar con un intervalo, pues, que sería brevísimo en caso de no rebobinar enseguida. La banda sonora es del tipo llamado internacional, para distintas versiones. Por ahora grabaremos dos: castellano y gallego.
El orden que sigo en el relato es el lineal y cronológico, casi siempre. Fotografías de Castelao, sus dibujos, las fotografías de personajes o sucesos que fueron importantes en su vida y en lo que más importó a su vida; algunos metros de película que nos lo muestran en viajes, inevitables banquetes y hemerotecas. Ese material gráfico es la imagen que apoyan meses de librerías, archivos y principales: la de Castelao y la del relator; muchas otras, diversas, recitan los famosos epígrafes. Si estuviéramos filmando un libro mío cualquiera, previo y completo, las cosas me resultarían menos inquietantes. Yo sería el autor de unas letras y Prelorán buscaría los señores que las pronunciaran y los escenarios en que lo hicieran. Pero nuestro camino discurre exactamente al revés. Encontramos las escenas, los documentos gráficos y debemos armar –y modificar continuamente, sin perder el norte– la historia para sacarles provecho y ensartarlos como perlas. Imagine mis piruetas.
Después de no pocas escaramuzas iniciales y de un paciente trabajo doctrinario que me dio al fin sus frutos en Prelorán, conseguimos armar una estructura con ritmo cinematográfico –a pesar de la sofocante mayoría de escenas fijas– y, creo, eficaz. Quiero decir que cualquier persona de mediana sensibilidad y completa ignorancia en la materia puede tolerar sin fatigas esa hora y media y ya no puede ignorar quien fue Castelao y cual su lucha y cuales los problemas de nuestra patria gallega.
La película empieza con fotografías de la niñez de Castelao y con su voz. Todos los parlamentos que dice esa voz en primera persona están sacados textualmente de sus obras: libros, discursos, papeles diversos. Yo traduje con fidelidad y recorté con intención y de la manera que convenía según nuestro propósito y las posibilidades de imagen con que contábamos. Prelorán fijaba los estrechos límites temporales. Así Castelao, con fragmentos de su obra, nos cuenta su vida y explica lo que mostramos ayudado por el relator. Pero esa estructura debía contener su mensaje patriótico en forma clara y agónica, dramática. Y yo tenía que hallar la manera de representar o encarnar de algún modo la tontería centralista, la españolada de chafarrinón, el menosprecio de corte. Y entonces, y para los años que llegan al advenimiento de la Segunda República, elegí como figura contrapuntística a don Alfonso XIII. Con la imprescindible y santa pequeña injusticia y perdonable malicia que tienen inevitablemente estas cosas, elegimos entre sus muchas fotografías aquellas que lo muestran en sus diversos años y en su constante bobalicón perfil. Atusándose el bigote en una, vestido como un polista británico en otra, al comando de un luciente automóvil en esta, empingorotado y con charrateras; en un sarao, en un arenal de Marruecos o dando limosnas; en una corrida de toros, en el palacio, en el hipódromo. No es mucha imagen real en total computable, pero cada una de las veces en que interrumpiendo el relato aparece Su Majestad unos compases de pasodoble torero añaden su bronce y su chunga al contrapunto. El ser contemporáneos, tocayos y el haber coincidido etapas importantes de sus vidas en fechas muy cercanas (y el tener muchas fotografías del Borbón, claro) me incitó a brindar a nuestro paisano tan elegante partenaire. Conseguí además, espero, gracias al rey y a sus veleidades, sus tropiezos en Marruecos, sus lances políticos y su política de reinado, mostrar con cierta agilidad esa historia que vivió España y el mundo en los años que van desde Rianxo a esa primavera del 31. Después, apoyo mi contrapunto en los grandes acontecimientos y en algunos de sus protagonistas; el relator apostilla las imágenes del bienio negro, de los estatutos y del Estatuto, la Guerra de España, la Guerra Mundial y el triunfo, la postguerra y la derrota.
Prelorán grabó muchas voces buscando a la de Castelao, que no se pretendía omitir y ni siquiera evocar. Quería un hombre viejo, que no fuera ni se creyese actor, ni locutor. En la del señor Baltar –quien ya dijo todo el texto de Castelao– cree Prelorán haber hallado lo que buscaba. El relator debía ser más joven, con voz y acento diferentes. Luis Medina Castro fue el elegido y ahora ensaya mi texto. Luego, como dije, muchos anónimos cuyo timbre o estilo encajan en los epígrafes. La banda sonora –que incluye música– es cosa de Prelorán y del asesoramiento que me permita.
La tarea de Prelorán ha sido –y es– formidable. No puedo imaginar a nadie tan atrapado por una vida de la que no tenía sospecha y hasta por un país en cuyas venturas y desventuras lo introdujeron no hace mucho mi librito y nuestras charlas. Sus ahogos económicos –aún los domésticos– fueron muy grandes en estos malos tiempos y, con la inocente blandura que usted diagnosticó, Jorge fue lastimado muchas veces por las actitudes del entorno que usted, asimismo, tan certeramente pronostico. En gran cariño y respeto trabajamos durante meses con algunas crisis de su parte. Hace unos días, y sin que esto lleve relación directa con nuestro trabajo, pero sí en forma de bienvenida compensación y alivio, Jorge acaba de ganar (por segunda vez) la beca Guggenheim. Tratará de cumplir la mayor parte de su término en la Argentina.
Quizá, luego de los primeros y muy difíciles momentos, los inconvenientes más grandes que tuve con Jorge fueron debidos a un violentísimo celtismo que contrajo en las páginas de Castelao. Su parte de sangre irlandesa entró en ebullición y pronto mostró un fanatismo digno de cualquier troglodita de la Cova Céltiga. Y hasta con la ayuda de Simón Feldman imaginó una serie de mapas animados con los más peregrinos desplazamientos de las célebres tribus. Llegamos a una etapa en que los celtas y su influencia parecían bastarle para explicar todo y a mis violentos contraataques respondía con santa indignación, hoscos silencios y renovadas guerras y guerrillas. En su casa de él y en la de Simón o en cualquier lado mientras filmábamos –él por los celtas y yo aliado a cualquier otro pueblo histórico que me viniese bien o sólo, a pie firme– luchábamos con denuedo y sin cuartel. Temía yo y temo, pues Jorge me parece incurable celtómano y didactomaníaco, que se malograra nuestro esfuerzo y en especial su magnífico esfuerzo al seguir cualquiera de las teorías históricas más o menos tópicas que luego pasan o pasaron de moda, amén de aguar el mensaje y ablandar el carozo. Y, mañosamente y sin que me faltara razón, le decía que una cosa es el celtismo –actitud emocional y hasta postura existencial muy digna y aún política, si a mano viene– y otra son las precisiones eruditas sobre temas que ni él ni yo dominábamos y sobre los que, para colmo, no había acuerdo. Y que si todo lo que sabemos o podemos llegar a saber sobre los misteriosos celtas y los indudables romanos y los suevos y todos los que usted quiera se demostrara falso o cosa de fantasía y sueño, no por eso iban a terminar o torcer su modo esas injusticias que denunciábamos ni desaparecería con un suspiro esa nación que defendíamos. En verdad, creí muchas veces haber derrotado a los queridos celtas y otras tantas volvían ellos y acometían mandados por el barbado Prelorán (¿No será Breogán?) y hasta por Simón quien armó con su entraña pétrea un inesperado celtismo. Créame Seoane que si los celtas hubieran tenido tanta resistencia e insistencia como la de estos buenos amigos en el día de hoy y en nuestra Galicia no hablábamos ningún latín corrompido sino algo así como el gaélico.
Prelorán es, como usted sabe, muy trabajador, muy ingenuo y hasta inocente. No puede ni pretende usufructuar grandes lecturas ni mayores erudiciones, pero cuando se le mete una idea entre pelos y barbas es de ver como echa luego raíces y lo mueve a lecturas atragantadas, y florece y frutece y vierte por fin sus jugos en una suerte de breves trabajos cuidadosamente mecanografiados y sometidos, con toda gravedad, a mi crítica. ¡Y menudas angustias las que me dan esas prosas! Esas afirmaciones impávidas que debo atenuar para eludir el traspiés o los azotes de cualquier crítico; esas detonantes ingenuidades quizás inofensivas en un cine-club, pero suicidas frente a otros públicos más sólidos y esos crasos errores que debo tratar suavemente con injertos, barroquismos y sutiles alquimias y procurando no lastimar... Y no hay más remedio que hacer la cirugía porque los trabajosos trabajos de Jorge son la base o el texto mismo que imagina para comentar su lenguaje cinematográfico, sus escenas filmadas, expresión ésta sobre la que reina con absoluto imperio y de la que es más celoso que Otelo. Con aparente docilidad y sin tontas veleidades literarias (Jorge carece –¡felizmente!– de cosquillas) Prelorán acepta mis recortes o mis rechazos y ortopedias, pero vuelve luego con otro texto y torno yo a mis cosméticas y podaderas. El proceso tiende a repetirse y adquirir la mecánica del cuento de la buena pipa y, en cuanto me descuido, de sutil contrabando y con nuevas ropas trata Jorge de volver a pasar un argumento que le suena bien o un clan entero de celtas.
Este didactismo de Prelorán me saca el sueño y me hace temer empresas tan gratuitas como las de explicar que el Mediterráneo está rodeado de tierra y, para colmo, relleno de agua y otras enfadosas disgresiones. Como Prelorán no andaba muy enterado de las andanzas de todos esos iberos, celtas, romanos y bárbaros, moros y cristianos, Prelorán cree su deber exponer el asunto a la manera audiovisual para beneficio y remedio de quienes padezcan esa misma falta. Y como Prelorán no conocía nuestra tierra, sus gentes y su drama, él cree lícito admitir en ambas primitivas inocencias un nexo causal. Y –repite– para conocer Galicia es necesario saber que es Galicia (lo que en su idioma significa tener una idea de su historia... si fuera posible con mapas animados por el amigo Feldman). En fin, que termino usando contra todos aquellos pueblos la energía con que luché contra nuestros celtas. Pero no será fácil impedir algunos mapitas –temo– y haré lo que pueda por evitar que nos den al traste con el esfuerzo y terminemos provocando la zumba de los inteligentes y el aburrimiento de los simples. ¡Qué falta me hace usted, Luis, en estos momentos! Estoy solo en la parte que de verdad interesa y soy el único que puede manejar el negocio y salvar nuestras almas y llevar las aguas discretas a nuestro patriótico molino.
Seoane: quisiera lograr una película rescatable, eficaz, decorosa, permanente; y lo quiero sobre todo por usted y también por Eduardo quienes, en estos Buenos Aires me desbravaron un poco en galaicología y me abrieron generoso crédito de amistad y confianza. Entiendo que nosotros, los hijos de gallegos que llegamos a su lado, tenemos el deber de retornar una obra que justifique tan altos magisterios. Y si meu señor Sant-Yago me da forzas, como a Gaiferos, llegaré, no al Pórtico de la Gloria, pues no tengo para el pasaje, pero sí quizás a salir del anónimo etcétera y ser nombrado en la Enciclopedia Gallega (ver art. sobre Alén Mar...)
Un gran abrazo. No gaste su tiempo en contestar, salvo para ordenarme lo que fuera o para darme un consejo sobre toda esta lata. Quiero decir que mucho quisiera unas líneas suyas, pero no me atrevo a pedirlas.

Cariños a todos y muy especialmente a Maruxa.

Pérez Prado

P.S. Si todo anda bien, creo que la película podría verse allá en noviembre. (Prelorán insiste en procesarla en el exterior, para mejor calidad; eso puede demorarnos, pero no creo que más allá del citado mes).
Salta 760, 3ºB

1977-03-22 Mencionado/a
de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
A Habana
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 22/03/1977

Habana, 22-3-77

Queridos Luis e Maruxa Seoane:

Estivemos por Galicia fai catro meses. Igual que en 1972 por pouco –esta vez non tan pouco– non coincidimos con vostedes na Terra. Pero as cousas son así. Sabemos que lle gusta o inverno e a nós, pola contra, góstanos o vrao, non o moito calor, pero si fuximos do frío. Novembre era xa un pouco máis alá das nosas posibilidades térmicas. Dende que un se vai aplatanando o sol é un amigo. Agora sabemos por carta de Isaac que andades por ahí.
En Madrid, na casa de meu irmao, atopeime con A maior abondamento, formidable poemario, pleo de interés, estético e testemuñal. Gracias por ese regalo, e por esa adicatoria, e por esa amistade que viña espresada con moito sentir na adicatoria e na carta. Por si fosen pouco os libros, estas adicatorias, estas palabras cordiales que nos chegan algunha vez, de tanto en tanto, temos as noticias do seu quefacer por meio de amigos comúns, e o óleo que temos diante na sala da nosa casa, e as portadas (ou tapas) de tantos libros que acotío manexamos. E Diálogo, ese mural de cerámica Seoane-Arranz, que algunha vez imos ver á casa que foi de Álvarez Gallego e que agora ocupan un matrimonio de velliños. (Por certo, a nome da Sección Gallega do Instituto de Literatura e Lingüística, que eu dirixo, propuxen en principio levar a estes velliños –totalmente insensibles– un paisaxe, calquera cousa e que nos entregasen o mural, pero fun cun escultor amigo e soupen que non se pode sacar, pois está unido, pegado á parede de tal maneira que se rompería en anaquiños, eso me dixo; e o que farei cando menos, é sacarlle unha foto, de ser posible en colores. Atope entre os papeles de Álvarez Gallego unha carta de vostede e soupen por elo o do tiduo da obra, fermosa obra).
Fai pouco fixen un traballo cun fotógrafo amigo: rescatar, copiar dibuxos e palabras consiñados nunhas servilletas-recordo daquel agasallo, daquela cea que nos deron vostedes, moitos amigos, en Buenos Aires, o 28 de xunio do 61. Rescatei dibuxos de Isaac, Laxeiro, vostede, palabras de Dieste, Baltar, Lorenzo Varela (a quen vin en Madrid en novembre 76 ). En fin, sobre todo esto, e o mural, etc., escribirei algún día e airearei estes dibuxos das servilletas, de gran contido emotivo pra nós ó tempo que fermosos.
Por aquí algo imos facendo, na sección dita, e na investigación arredor dos galegos de Cuba. A laboura é moi grande e penso que dea máis dun libro. Teño proieitos, varios proieitos, somente quero tempo, anos, vida pra levar todo a cabo. Non perdo de vista, craro é, todo o que importa hoxe a Galicia viva, o intre que ahí se vive, pero se me toca en sorte (penso que en moi boa sorte) vivir esta esperencia, revolucionaria, de camiño é bo traballar historiando, ou como queira chamárselle a andaina dos galegos.

E namais. De Anisia prós dous, Maruxa e vostede unha aperta, e outra aperta do voso

X. Neira Vilas