Epistolario Rosalía de Castro

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Juan Manuel Paz Nóvoa (1839-1895)

Avogado, político e escritor galego. Estreito colaborador de Manuel Murguía, sobre todo ao comezo da súa traxectoria, militou no republicanismo e foi afecto aos ideais reivindicados na denominada “Revolución Gloriosa” (1868). Inspirador da Lei de Redención de Foros (1873), foi o avogado defensor de Curros Enríquez no xuízo que seguiu á publicación de Aires da miña terra (1881). O epistolario de Paz Novoa con Murguía achega datos esclarecedores sobre a personalidade e a obra de Rosalía: desde a recepción de Cantares gallegos á datación de Follas novas (Barreiro Fernández 2012: p. 203 e 192), pasando por observacións da vida cotiá, como as dúas cartas nas que enxalza senllas empadas de peixe que lle foran enviadas pola escritora (Cartas I, núm. 431, p. 448; Cartas I, núm. 543, p. 546). Paz Novoa, tamén correspondente directo de Rosalía de Castro, foi o principal enlace entre Manuel Murguía e o político Emilio Castelar, que chegaría a prologar o libro Follas novas (1880).

Fonte
Barreiro Fernández, Xosé Ramón (2012). Murguía. Vigo: Galaxia.


1 Mencionado/a [2]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
de Rosalía de Castro, a Manuel Murguía
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Rosalía de Castro, a Manuel Murguía

Santiago, lunes
Querido Manolo: Hoy pensaba recibir carta tuya, pero me he engañado; sin duda es temprano todavía, pero no deja de impacientarme esta tardanza sobremanera, pues deseo muchísimo saber cómo te encuentras por esa. Yo sigo mala y bastante del estómago y del vientre, pero al mismo tiempo no pasa de ser una de aquellas vueltas antiguas que no quieren abandonarme completamente, y espero que pronto cesará.
La pequeña sigue buena y me pregunta siempre cuándo vienes. Ayer recibí esa carta de Paz que te remito. Está bien trabajada y parece que dice verdad; indudablemente tiene talento. También recibirás otra del Chantre que te remito por correo con el mismo sobre...
El tiempo ha empezado hoy a nublarse, y viene el invierno, de lo que me alegro, pues los días buenos me cansan ya porque no me dejan trabajar... Anteayer fui a Conjo y nos enseñaron el Cristo. Me ha gustado muchísimo el rostro, y una Virgen de los Dolores que hay allí también me pareció buena, aunque era ya algo noche y no la pude ver bien. El Cristo nos lo enseñaron con luz. Yendo a pasear hacia allí, entramos después con unos señores y nos aprovechamos de la ocasión. ¡Y el bosque qué hermosísimo estaba! Era materialmente el suelo un mar de hojas secas; no quiero decirte cuánto me acordé allí de ti. Pero estuve muy triste. ¿Cuándo nos veremos? Ya me parece que hace un año que no te he visto. Adiós, querido de mi corazón, y haz cuanto te sea posible por que esta separación no dure mucho. Un beso.
Rosalía