Fundación Luís Seoane

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Manuel Antonio (1900-1930)

Manuel Antonio -nunca empregou os seus apelidos para asinar-, foi escritor destacado pola súa poesía. En 1920 afíliase á Juventud Nacionalista Gallega e participa na terceira e cuarta Asamblea Nacionalista de Vigo (1921) e Monforte (1922). Dedicouselle o Día das Letras Galegas de 1979.
7 Mencionado/a [8]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1948-02-29 Mencionado/a
Carta de Otero Espasandín e Ortiz Alonso a Seoane. 1948
Nova York
Pennsylvania
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín e Ortiz Alonso a Seoane. 1948 en 29/02/1948

Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo

Otero

Queridos Luis y Maruja:

Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.

1948-12-13 Mencionado/a
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 13/12/1948


Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948

Querido Luis:

Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de

Alicia

1952-01-19 Mencionado/a
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952 en 19/01/1952

Buenos Aires, 19 de enero de 1952
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo


Querido Del Riego:

Debí de haberte escrito hace días contestando tu última carta pero preferí esperar la llegada del número dedicado a la pintura de la Colección Grial, que me gustó mucho más en su presentación gráfica que el primero. De su contenido quiero destacar en primer término el ensayo, excelente ensayo de Maside sobre la fotografía popular y sobre el realismo. Francamente revelador y hondo. Lo de Dieste lo conocía pues un trozo de una monografía que sobre Colmeiro publicamos Cuadrado y yo en Emecé. Quizás se nota en general la ausencia de datos sobre los artistas que intervienen en el número y tambien de algunas reproducciones que lo harían más completo. De cualquier manera es un excelente esfuerzo, el primero seriamente hecho por una revista gallega sobre artes plásticas. Seguramente tiene errores pero ellos son de poca importancia y subsanables facilmente. Me gustó tambien tu nota sobre Solana, útil además. Por mi parte te felicito, a tí y a los que te ayudaron a confeccionarla. Quizás el mayor error fué publicar integramente mis notas, pues resulta una colaboración demasiado extensa en el número, tratándose además de mí, un pintor no solo desconocido para las gentes de ahí y cuyo nombre y apellido solo puede tener una resonancia cordial para quienes son mis amigos y compañeros, quizás debí de haber enviado algunas fotografías de cuadros, pero francamente no se me ocurrió hasta ahora que ví el número y me dí cuenta de que alguien pudo suponer en mí una actitud pedante que estoy muy lejos de tener. Me alegro que te hubiesen gustado los poemas que a mi juicio fueron mejorados con nuevas y abundantes correcciones, de modo que alguno de ellos se parece actualmente poco a la copia que tú tienes y continúo trabajando en ellos. Me gustaría que diesen en lo posible el clima de la emigración.

En tu penúltima carta escribías sobre tus deseos de salir de esa, y de venir quizás a ésta o a Cuba. No sé que decirte. Creo que todos o casi todos los que hemos salido de esa en muchos momentos de desfallecimiento hubiésemos deseado habernos quedado ahí, de haber podido. Hemos sufrido mucho, tanto como ahí no podéis suponeros ahora tan lejos en los años de todo. Estamos practicamente solos y nuestra labor y nuestra vida se va quedando al margen de la finalidad que nos propusimos. Yo no quiero aconsejarte en esto ni animarte. No sé nada de Cuba, creo que es un país que está bien, pero si decidieses venirte a ésta cuenta absolutamente conmigo para todo. Aquí no solo me encontrarías a mí sinó a muchos otros que tambien serán tus amigos de verdad aparte de los que ya lo son. Escríbeme aclarando tu pensamiento. Dime si tu deseo sería salir de ahí para quedarte algún tiempo en América.
Deberíais mandar tu libro de literatura al Centro Gallego directamente para la venta, cuarenta o cincuenta ejemplares, y además algún ejemplar destinado y dedicado a la Biblioteca, pues mucha gente pregunta por él y continúa siendo desconocido en ésta. Creo que sin más trámites deberías enviarlos inmediatamente pues es muy útil su divulgación. El otro día me prestaron un ejemplar de la Historia de la Literatura de Varela Jácome, persona que no conozco, y me llamó la atención que destacase la labor editorial de Cuadrado en ésta, olvidándose que esa labor desde sus comienzos hasta ahora es de los dos, de Cuadrado y mía. Me llamó también la atención la ausencia de Lorenzo Varela entre los poetas, pues lo considero (lo consideran Juan Ramón Jiménez, Alberti, Moreno Villa, etc.,) uno de los más importantes de las últimas generaciones. Bouza Brey se entusiasmó con su Torres de Amor. Y así de esta importancia encontré alguna otra omisión o error. Tambien Otero, cuya Guía de Galicia en su edición de hace cuatro o cinco años, leí estos días, omite el nombre de Dieste, que él mismo había destacado en su Ensayo histórico sobre la cultura gallega y el de Manuel Antonio por ejemplo, y en pintura destaca un verdadero galimatías artístico muy de su generación, a Llorens o a Pintos, olvidándose por ejemplo de Arturo Souto, y en escultura a Eiroa. Creo que ahí la gente como tú, curiosa de todo cuanto se hace en el orden de la cultura, debería de llamar la atención sobre este desdén o ligereza por la auténtica clasificación de nuestros valores. Por otra parte es necesario que siendo Galicia un país fundamentalmente de emigrantes se historie al mismo tiempo lo que viene realizándose en la emigración, no haciendo caso a los intereses circunstanciales de grupo, sinó a los generales de Galicia. Cuidando de seleccionar los corresponsales y de no caer en la tontería de El Pueblo Gallego de creer que una persona sin cultura y sin interés alguno como Eliseo Alonso, bueno pero no tanto, puede reflejar de alguna manera la vida compleja de una colectividad como la nuestra y de una ciudad como ésta.

Algo parecido pasa con el ensayo de Anxel Xohan (recuerdo de él algunos dibujos y linóleuns, si es el mismo de Yunque) del que no puedo hablar, pues pueden los demás creer que lo hago con un interés subalterno bien ajeno a mi modo de ser, cuando reseña de manera disparatada a los pintores gallegos actuales, incluye a Palmeiro con características similares a las de Maside como si tuviesen algo que ver. Palmeiro no tiene nada que ver con Galicia como no sea en ciertas cualidades de su pintura que le vienen seguramente de su origen y las preocupaciones estéticas de Maside y la seriedad de su obra está a muchas millas de distancia de la “elegancia” y de la novedad fácil y aparente de Palmeiro. Pero lo que ocurre es que seguramente Anxel Xohan no conoce la obra de Palmeiro. Otro error es considerar que la fantasía y los temas son una condición de la pintura al hablar de otros pintores. Algo parecido le pasa a Risco al querer hacer favor a Prieto por su cuadro (por fotografía detestable y que tiene que ver con el gótico como una manzana con respecto a un besugo) al hablar del Cristo de Nolde, el gran pintor alemán parte de cuya obra espléndida ví en Londres y de ese Cristo precisamente conozco una copia que tiene en Buenos Aires un particular. Debiendo haberse confesado de no haberlo entendido. Pero Nolde debe ser una obsesión de Risco, ya en Mitteleuropa habla mal de él sin entenderlo a mi juicio. Pero a Risco le ocurre lo que a todos los escritores gallegos de su generación con respecto a la pintura y a otras cosas y es que no entendieron nada de lo que pasaba con ella en su época y que continúan sin entender.

A da Presa no lo he visto aún y no sé cuando lo veré, pues no creo que haga nada por tratar de verme. ¿Por qué La Noche concede la paternidad de mi proyecto sobre “la Universidad Popular Gallega” a Prada? No me importa nada personalmente, pero es que conviene que ahí en las cosas del Centro Gallego nunca personalicen, si no quieren hacer infecundas las iniciativas. La labor es de todos, conviene que no hablen más de eso hasta que sea aprobado por la Junta Directiva.

Con saludos para tí y tu mujer de la mía y míos, recibe el gran abrazo de tu amigo:


[Seoane]

Te agradezco hondamente tu artículo de La Noche sobre Catro Poemas Galegos. No sé como compensar tu generosa cordialidad hacia mi obra y hacia mí, de manera digna a tu amistad

1954-11-12 Mencionado/a
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954 en 12/11/1954

Vigo 12-nov. 1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 4, con las fotos adjuntas. Desde luego se incluirán en la monografía, pues pensamos como tú, que es indispensable incorporarlas. Queremos que el librito salga lo más pronto posible, y esperamos que esté en la calle hacia finales de año.
Supongo que habrás recibido el reportaje que te envié días pasados para la Revista, así como los dibujos de Maside que te remití por correo aparte.
Hoy te adjunto tres fotos más para ilustrar mi reportaje; un dibujo inédito de Manuel Antonio hecho por Maside, y una nota para el pie; y otra nota sobre Teixeira de Pascoaes con un dibujo reproducido del Diario de Vigo. En días sucesivos, te iré mandando más cosas que tengo pendientes de entrega. También irán, por correo ordinario, otros dibujos de Maside.
Ayer envié a La Noche un comentario sobre las tres exposiciones de ahí, y que te había prometido hacer. Ya te remitiré el recorte. Luego, escribiré otro sobre el libro de Varela, etc. Supongo que no te quejarás de mí. Lo que sí te agradecería era que no te olvidases de mandar la Revista, a partir del nº 4 inclusive.
El miércoles fui a La Coruña para revisar trabajos de [Antonio] Villar Ponte y Daniel, en la Academia. Me acompañó Piñeiro, para ayudarme. Estuvimos tres días íntegros, trabajando mañana y tarde, en una labor pesadísima. De la obra de V. Ponte hicimos una selección muy interesante, que aún someteremos a nueva revisión. Creo que podréis editar un libro fundamental para dar a conocer la personalidad y la obra del autor, e incluso el valor de una época. Como algunas colecciones de periódicos y revistas no podía traerlas, encargué allí a una persona para que me mecanografiase los trabajos seleccionados. Muchos otros los traje conmigo, para ordenarlos aquí.
Con respecto a Daniel, el número de grabados no publicados en libro es impresionante. Y eso que aún no revisé los del Faro. A mi modo de ver, sería imposible recogerlos todos en las obras completas, y quizá fuese oportuno seleccionarlos. En fin, tú me dirás.
De cualquier modo, voy a escribir al Centro, comunicando la labor hasta ahora realizada.
Contéstame sobre todas estas cosas, con la mayor urgencia posible.
Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para los dos, y un fuerte abrazo para tí de
Fdez del Riego
Cebreiro está muy grave. Tuvo varios vómitos de sangre y se halla en cama sin poder hablar.

1955-11-19 Mencionado/a
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1955
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1955 en 19/11/1955

Vigo 19-nov. 1955
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Acabo de recibir la tuya y me doy prisa en contestarla. Maside ha experimentado en estos días una ligera mejoría, e incluso parece optimista y con ánimo de trabajar. Está ilusionado con ilustrar un nuevo libro de cuentos de Fole, que no tardará en publicarse. Sin embargo, esta crisis favorable en su enfermedad no quiere decir nada, pues parece que tiene los pulmones medio deshechos.
Todo cuanto me dices sobre su personalidad artística y humana es auténticamente cierto. Maside es un extraordinario valor que, en muchos aspectos, tiene para todos nosotros, significación de ejemplo.
Supongo que, a estas horas, te habrá entregado Castiñeiras los 42 dibujos. Si proyectas hacer algo con ellos, adviértemelo para enviarte también los de Manuel Antonio, Amado Carballo y Otero, que obran en mi poder.
Te acompaño, con estas líneas, una interviú con García Sabell y una foto de éste con Baroja para ilustrarla. Supongo que habrás recibido la de Xohán Ledo con su autorretrato. Te adjunto, también, una bella carta que me escribió Landeira desde Río de Janeiro, sobre el libro Merlín e familia, de Cunqueiro. Y, por cierto, ¿has recibido ya este libro junto con los de Carballo Calero y Novoneyra?
La orientación de la Revista es magnífica, y haces muy bien en no aceptar las sugerencias de que me hablas, pues en vez de beneficio causarían lo contrario. Yo no recibí el último número, así como tampoco el de la Revista del Centro Gallego correspondiente a julio–agosto. Recurro, pues, a la eficiencia de Maruja, con el ruego de que me los envíe. Como colecciono y encuaderno ambas revistas, lamentaría muchísimo que me quedasen incompletas las colecciones.
Dentro de unos días le escribiré a Fernández, detallándole algunas cosas sobre las suscripciones. La Revista sigue gustando mucho, y todos se muestran encantados de colaborar en ella.
[Ricardo] Badía tiene ya en su poder todo el material recogido hasta ahora para las ediciones del Centro. La obra completa de Cabanillas va ya ordenada por mí, sin perjuicio, claro está, de que establezcas en ella las alteraciones que estimes pertinentes.
También van 391 juegos de reproducciones fotográficas de dibujos de Daniel. Cómo sólo esto importa más de 13.000 ptas., que he pagado yo, no me atrevo a empezar con los dibujos del Faro de Vigo. Ya me dirás lo que opinas acerca del particular. Para ahorrar gastos, conseguí que me prestasen el Almanaque del Faro por un tiempo prudencial. De manera que cuando hagas los grabados, devolvédmelo, pues tendría un gran disgusto si se extraviase.
De Vilar Ponte envío 215 trabajos, entre ellos el Discurso de Ingreso en la Academia. Los he clasificado de un modo provisional para que tú establezcas el orden definitivo. La labor selectiva fué realmente enloquecedora. Hubo que revisar las colecciones completas de los periódicos. Y luego, entre millares de artículos, tuve que ir eliminando todos aquellos que sólo tenían un valor circunstancial del momento. Conviene que los veas tú antes, porque me temo que algunos no se muestren conformes con ellos. De cualquier modo, creo que, en conjunto, ofrecen un marcadísimo interés. Próximamente enviaré el prólogo. Sin embargo, conviene que aparezca como obra de los editores, o de uno de vosotros, ya que ahí conocéis mejor la labor literaria del escritor.
He hablado con Iglesia Alvariño y Carballo Calero para que me indicasen la retribución por el epílogo y el prólogo de Cabanillas. Pero ambos coinciden en que fuese yo quien la fijase. En vista de ello, pienso que lo mejor será que –una vez que leas los trabajos– señales tú lo que se les ha de dar.
Me alegra muchísimo que te hayas decidido a publicar el libro de poemas, con las ilustraciones en metal. Cuando aparezca, no dejes de enviármelo, así como la Galería de Gallegos Ilustres y el libro de versos de Blanco Amor.
Mi Antología de la lírica gallega contemporánea, ya va bastante avanzada de composición. Espero que pueda estar editada antes de final de año.
Evelina se encuentra completamente repuesta. La emocionó mucho la carta de Maruja. Le contestará dentro de unos días.
Como observarás, a pesar de que te escribo con frecuencia, lo hago también con extensión.
Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y un fuerte abrazo para tí de
Fdez del Riego

1955-12-12 Mencionado/a
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1955
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1955 en 12/12/1955

Vigo 12-dic. 1955

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 30 de noviembre, junto con las tres fotografías de Eiroa. Resulta ciertamente laborioso el empeño de lograr reproducciones de la obra del escultor. Poco a poco vamos reuniendo material, pero no todo el que desearíamos. La familia, desgraciadamente, no conserva nada. Ni siquiera los apuntes a lápiz y bocetos, que suponíamos poder rescatar. Pero, en fin, ya veremos lo que conseguimos hacer.
Me alegra que te hayan gustado los libros de Galaxia. Los dibujos que ilustran el libro de Novoneyra son de Xohán Ledo. Uno de estos días saldrá de la imprenta la Antología de poesía gallega contemporánea. Pensé en poderte enviar hoy un ejemplar por mano, pero no ha sido posible. Lo recibirás, por consiguiente, por correo, ya que te lo remitiré inmediatamente que aparezca.
Aprovecho la oportunidad del viaje de la cuñada de Aslán para mandarte tres dibujos de Maside: el de Manuel Antonio, el de Amado Carballo, y el de Otero Pedrayo. Creo que debes de escribirle a aquél para que te envíe más, pues todavía tiene bastantes en su poder. Si se los pides, te los remitirá, sobre todo si sabe que tú vas a aprovecharlos para algo. Esta temporada se encuentra mejor de salud y más animado.
Te envío, también, por el mismo conducto, un sobre con catorce juegos de reproducciones de caricaturas de personalidades de la época, hechas por Castelao, para que las entregues en el Centro Gallego. Con ellas van las facturas y una carta para el Centro. Supongo que Badía habrá entregado todo lo que mandé por él. Escríbeme diciendo tu opinión, sugerencias, etc.
Mi asunto aún no se halla resuelto definitivamente. Estoy pendiente de que llegue a la Audiencia, y espero que se sobresea.
No recibí el número de la Revista del Centro, correspondiente a julio–agosto. ¿Quieres hacer el favor de decir que me lo remitan?
Galicia Emigrante gusta mucho, sin ninguna excepción. Realmente sería una pena que no pudieses seguirla manteniendo como hasta ahora. Supongo que recibirás todas las colaboraciones que te mando por avión y por correo marítimo. Uno de estos días le escribiré a Fernández para que haga un reajuste de los envíos. Hay varios colaboradores que no reciben la revista, y no hacen más que insistirme para que se les mande.
Bueno, nada más por hoy. No dejes de escribirme sobre todas las cosas pendientes. Y si ves la manera propicia para que el Centro me reponga las cantidades que he adelantado, indícala, pues mis disponibilidades económicas, como sabes, son limitadas.
De ahí no tengo la menor noticia. Suspendí toda relación epistolar con las gentes de esa, y sólo sé lo que tú me cuentas.
Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí un fuerte abrazo de

Fdez del Riego

1958-11-04 Mencionado/a
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1958
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1958 en 04/11/1958

Vigo 4-nov. 1958

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Por fin, con gran alegría por mi parte, he recibido una carta tuya. Me preocupaba tu largo silencio, que no sabía a que atribuir.
Excuso de decirte cuanto me satisfacen tus triunfos artísticos, que ni para mí ni para ninguno de nosotros constituyen nunca sorpresa. Aunque insistas en creer lo contrario, tu personalidad y tu obra es admirada por todos. No sé, desde luego, cual es el contenido de lo que Piñeiro te dijo sobre los jóvenes con respecto a tu labor. Y jamás quise tratar de este punto con él. Sin embargo, le he oído repetidamente elogios de tí. Supongo que lo que haría con los jóvenes sería mostrarles cosas tuyas, destacándoles la significación de tu arte y de tu labor intelectual. Nada de esto sería necesario si se hubiesen celebrado exposiciones tuyas aquí, pues sería la propia obra la que se impusiese –como ahí sucede– despertando el interés que merece.
Con relación al libro de homenaje a Otero, figuran en él, efectivamente, algunos nombres que a mí no me simpatizan. El tomo lo concibieron, sin embargo, en función del que ibais a editar ahí, y cuyo original solicité yo personalmente en su mayoría. Se proyectaba que ese número fuese distribuido el mismo día de la jubilación de Otero, y que viniese a ser el homenaje de Galicia al escritor. Partiendo de ello, se quiso dar al otro tomo un significado distinto para no repetir el anterior. Las colaboraciones ajenas a Galicia son, así, todas de profesores universitarios, encabezados por Américo Castro, y con una amplia gama de matices. También los emigrados gallegos están representados por Guerra da Cal. Pero, en fin, aparte de todo ello, creo que nunca se intentó demeritar vuestro esfuerzo. Sabes bien que a tí, concretamente, te hemos pedido repetidas veces colaboración para Galaxia, y nos honramos siempre con ella. También te pedimos la de Dieste, y quisimos editar un libro suyo de cuentos en gallego, o de teatro o de lo que fuese.
No puede olvidarse, ni mucho menos desconocerse entre nosotros, el tremendo esfuerzo cultural que ahí se llevó a cabo bajo tu dirección certera y entusiasta impulso. Sería absurdo imaginar lo contrario. Es una realidad que está ahí, bien clara y bien aleccionadora. Yo lo digo en todo momento, y a quien quiera oírme. Y no sólo por el afecto personal que a tí me une, sino porque entiendo que es una obligación de estricta justicia.
Estoy deseando conocer las nuevas obras que me anuncias. Todo lo tuyo me interesa, bien lo sabes; y no por puro convencionalismo amistoso, sino por la validez objetiva que representa. También me gustaría tener las obras de Citania, que no me mandáis. ¿Por qué? Me enseñó Perfecto las monografías económicas y la pieza teatral de Fole. Pero así como otros las recibieron, a mí no me llegaron. ¿Salió el número de agosto–septiembre de la revista? Hace unos días te envié una interviú con Cabanillas, y posteriormente otra con Faílde. Creo que ambas son interesantes. Iré remitiendo otras, porque considero, como tú, que representan un índice bastante completo del pensamiento gallego contemporáneo.
Te adjunto el recorte de un artículo que publiqué a raíz de la muerte de González Carbalho. También acompaño un saludo de Otero y otro mío, para la emisión de fin de año, como me pedías. Próximamente te enviaré varios más.
¿Sabes algo de la suerte ocurrida con la Obra Completa de Cabanillas? Sería un gran acierto que te encargases tú de la edición aunque me doy cuenta del sacrificio que para tí supondría. Cuando hablé con Villamarín sobre el particular, acogió muy bien la idea, pues fue iniciativa tuya la de editar la obra.
B. Amor está en Vigo desde hace diez o quince días. Yo no lo he visto aún. Supongo que hablará conmigo antes de su regreso a Buenos Aires. Parece ser que dijo que estaban descontentos conmigo porque yo no había respondido debidamente al programa que trazó para la gran revista del Centro Gallego. Por su parte, Sigüenza está difundiendo por ahí que me van a sustituir como delegado del Centro y que lo designarán a él para relevarme. No sé a qué obedecen estas cosas, ni que justificación tienen. Sobre todo, si se piensa que yo he trabajado con ahínco, y desinteresadamente, en todo cuanto se me encomendó, desde la misma fecha en que tú propusiste mi nombre para representar al Centro. En fín, qué le voy a hacer...
Per lo demás, apenas trabajo fuera de mis ocupaciones habituales, que cada vez me absorben más tiempo, aunque sin la correspondiente compensación económica. A veces, muchas veces, me siento cansado y deprimido. Pero una excesiva vitalidad, quizá, me ayuda a superar los baches.
El que está trabajando es García Sabell. Pudo conseguir toda la obra inédita de Manuel Antonio, que es mucha, y la está clasificando. Hará un extenso estudio sobre el poeta, y después se publicará todo en dos tomos: uno de verso y otro de prosa. La obra ha de constituir una gran aportación para destacar la figura completa de M. Antonio.
También C. Calero prepara una gran historia crítica de la literatura gallega, a partir del siglo 19.
Próximamente aparecerá una obra teatral de Cunqueiro, bajo el epígrafe Hamlet, príncipe de Dinamarca. A mí me gustó mucho el original.
Y nada más de momento.
Con cariñosos saludos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego