Epistolario de Luís Seoane

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Ignacio Pirosky

Biólogo. Director do Instituto Nacional de Microbiología de Argentina.
5 Mencionado/a [5]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1976-07-26 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Galicia
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 26/07/1976



Galicia, territorio mágico de Europa, julio 26 de 1976
Queridos marujos:

Es cierto, Seoane, te escribí una larga carta a poco de llegar, en cuanto tuve algo más o menos curioso que decirte. Me dice Marika que no te llegó. Como hay varias personas en España que se quejan de no recibir respuesta tuya, pensé que la habías recibido, pero que habías entrado en una etapa –que yo comprendo mejor que nadie–, de acartismo. Maruja: tengo que confesar que Galicia es tan hermosa toda que hasta hay partes en La Coruña que también lo son. Pero te va a dar mucha rabia, en cambio, un gran hallazgo mío: para acabar con el problema de la capitalidad galaica, hay una gran solución: París. Y todos contentos. Frente a París, supongo que nadie se puede sentir minusválido, por muy coruñés o muy santiagués que sea. Ya sé que Seoane al principio estará en contra, pero cuando oiga hablar de San Xermán e de Nosa Señora, e das Leiras Elíseas, etc., se dará cuenta que un fantasma celta está recorriendo el mundo (lo cual, por otra parte, es un hecho comprobado a pesar de la oposición italianizante de Girri), y se rendirá. Y hasta hará un mural para poner a la entrada do Outeirodoparnaso. Si es posible tan espléndido como el que se ve a la entrada de la fábrica de El Castro. Fuera broma: espero poder algún día escribir, con la misma claridad que lo percibí, como una revelación, sobre la galleguidad de París. Espero demostrar algún día que es la única gran ciudad del mundo –entre las que conozco–, que tiene el sabor de una aldea gallega de antes, el mismo culto a los platos, simples o complicados, a los vinos, a los quesos, a los cantos y a los amores, a las interminables novelas habladas en los cafés, a las caminatas a la orilla de un río que antes de morir Nerval también tenía –además de suicidas–, hadas. Es, por último –por ahora–, una ciudad de locos que hablan haciendo música como en Galicia los niños, las mujeres y, a veces, los gallegos más campanudos (aunque esta es una musicalidad que más tiene que ver con Lyon que con París). (Pero París, como Galicia, concentra, resume y expresa, misteriosamente, de un modo cosmopolita, cualquier otra tierra o ciudad, cualquier otro paisaje o ser nacional). Además, no se os ocultará que si designamos a París nuestra capital y mandamos un equipo político más inteligente que el encabezado o descabezado por Fraga, podríamos quedarnos con París y así Isaac podría ponerse a diseñar el puente Sargadelos-Montmarte. Por otra parte, los que muy pronto no vamos a tener capacidad de trabajo, ni fortuna, ni jubilación, podremos hacer clochardismo en el paraíso del gremio, junto a la fuente de Saint-Michel.
De los lugares que fueron tan queridos, sólo noticias trágicas se reciben, sólo tristeza y más tristeza, sin término. En España, daría la impresión que está comenzando a saberse lo que es la sensatez, pero aún hemos de pasar días duros, más duros de lo que mucha gente cree. Hay verdadera crisis económica y, naturalmente, sin comparación con eso, va a empeorar aún más, con rápido vértigo inflacionario y multiplicación de desempleo, vuelta de los emigrantes y ausencia de los turista y parque industrial ¡basado en las fábricas multinacionales de autos! Y el pobre Fernandito Baeza (miembro importante de la dirección del Partido Socialista Obrero (nuevo), acaso el partido mayoritario, sigue con el mito de que somos la décima potencia económica del mundo. Y cree que hay agricultura. Y piensa que es fácil competir con el Mercado Común. ¡Santo Dios! Habrá que cambiarles la cabeza, trasplante por medio. De tus amigos, conocí a Suárez y equipo de discutidores; estupenda gente toda ella. También, en Sargadelos, a Castro Arines, que es sensacionalmente solidario. Ortega, luego de un recibimiento asombroso, se apagó y hasta hoy no volví a saber de él. En cambio, en el mismo diario es jefe de internacional Míguez, que me ofreció lo que quisiera, sobre todo cuando se enteró de que yo era periodista. Pienso que a lo mejor Ortega no lo sabía tampoco. Algún malentendido tuvo que haber porque el recibimiento –a través de la incomparable carta de Sábato– fue deslumbrante de atenciones, tiempo, cortesías, calidez, en un señor con fama de helado, cortante, etc. Ya veremos. Inicié la colaboración en Informaciones, con un artículo sobre el crimen urbanístico cometido con Madrid que tuvo buena acogida. Y el mismo día, un muchacho escribió un artículo sobre Romance y me lo dedicó, al mismo tiempo que, con motivo de la muerte de Rejano se hablaba en otro artículo también sobre mí. Me moría de vergüenza. Sigo con la difícil e interminable traducción de Os sertões, que me maniata para muchas cosas, pues no me deja tiempo ni energía para nada. (Ahora estuve descansando unos días en el Castro, sin hacer nada más que beber paisaje, idioma, recuerdos, pero ya comienzo mañana a traducir nuevamente). Por Marika, ya sabrás que Álvaro Gil, luego de mil olvidos, me hizo colaborador de la revista –buena falta le hacía alguien que trabajara con profesionalidad, con extensión, con puntualidad)–. A mí me viene bien, pues la sección que les propuso y que increíblemente no tenían, me da mucho trabajo mientras no la organice bien, que me llevara unos dos meses más, pero después es algo que hago en un par de días y que me representa veinte mil pesetas mensuales, salvo agosto que cierran como todo en Madrid. Y además, cuando esté organizado, me quedará tiempo de sobra para otras colaboraciones en la misma revista de las que ya hemos hablado con el director. Tengo, además, algunas ideas fáciles de realizar para mí –idiomas mediante–, que iré descubriendo poco a poco para no abrumar. Con Álvaro Gil más traducciones, más colaboraciones en diarios y revistas, espero poder armar un estilo de vida que me permita pasar la mayor cantidad de tiempo posible en París y Galicia (salvo si entro de redactor en El País). Pensamos estar hasta septiembre –si es que no vemos que resulta pesado, que lo quisieran usar para otros– creo que no–, y luego, después de unos días en Madrid, ir a Barcelona para ver qué podía conseguir allí, no tanto para usarlo ahora, sino para saber con qué podría contar. Después, no sé, Dios dirá. Posiblemente, París. Todo depende, también, de cómo Marika aguante todo. Por ahora se está reponiendo, pienso que bien, de todos los esfuerzos y tensiones sufridos este año, principalmente en la relación adoptada con el alquiler de la casa y la preparación de las maletas. Aparte de los amigos citados con quienes me vi más es con Bergamín y con Gurméndez, que te recuerdan siempre y, desde luego, con Laxeiro. Todo dentro de lo que permite la traducción.
Nos dice Díaz Pardo que en tu última carta hablas sobre la posibilidad de una operación. Ya sabes cuánto deseamos que, si es inevitable, te salga bien. Sólo te pediría que lo hablaras con Pirosky y que pensaras donde sería más conveniente llevarla a cabo, si ahí o en Galicia. De todos modos, sería estupendo tenerte pronto en Europa. Concha Albornoz, a quien me presentó Andújar, y a quien le di tu carta, me pidió libros tuyos de poemas publicados en el destierro. Se los pedí a Díaz Pardo, quien los fotocopiará y se los mandará, así como Rojo Farol de Buenos Aires sin decir nada a Dieste y sin decirle a ella que es reedición, pues lo importante en un caso como el de Dieste es que su obra se meta en todas partes hasta que se enteren. Cuadrado anduvo por España y por Galicia llorando con éxito. Yo me encontré con él un par de veces en Madrid, y creo que tratará de organizar su regreso. Pienso que no le será tan difícil. Lo presenté a Aurora, que quedó enamorada de él. No tuve más remedio, pues me pidió una lista de libros de poesía de destierro y no podía ocultarle los de Cuadrado, sobre todo porque el del caballo es un libro excelente. Nada más. Buena suerte, que falta nos hace a todos. Buena exposición. Buena Operación. Buen viaje a España. Dos abrazos para los dos.

Lorenzo

[Manuscrito:] Abrazos de

Marika

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] P.D. Al poner la dirección en el sobre, descubrí, por pura intuición, una probable causa de que no te llegara la carta anterior: Marika había pasado mal el número de mi vieja libreta.

1976-08-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Bos Aires
O Castro de Samoedo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/08/1976



Buenos Aires, 8 de agosto de 1976

Sr. D. Lorenzo Varela
O Castro

Queridos Lorenzo y Marika:

Nos alegramos que tú, Lorenzo, hubieses comprobado una vez más después de tantos años de ausencia, una vida, que Galicia es hermosa y tú, Marika, que lo hubieses descubierto. Galicia es bellísima, pero los gallegos, entre los que me cuento, no pueden, ya lo sabemos, vivir en ella y los que pueden quedarse, se molestan unos a otros, se comprueba diariamente, como si no cupiesen. Nuestros jóvenes van a París a descubrir a Tomasello y para esto debían venir a Buenos Aires donde hay bastantes, o ir a New York a donde emigraron otros. Éste es un país que se distingue por su ingenio. Pero dejemos esto. No estamos en desacuerdo en que la capital gallega sea París, en esta ciudad quedan restos de gallegos del pasado que allí habitaron, Rodríguez del Padrón; fundadores como un Valladares que ayudó a la fundación de la Iglesia de San Germain de Prés, un banquero del XIX como Calzado y, en los comienzos de ese siglo, un cura gallego, José Fernández Caamaño, Monsieur Camagnó, que secundó al General Malet, jacobino, contra Napoleón y llegó a formar un Directorio de poca duración con otro sacerdote renegado. Tuvo que vivir más tarde en Londres de liberal exilado. Y en nuestro siglo hubo también bastantes gallegos, pero sólo destaco dos, la Bella Otero y María Casares. Tenemos, pues, te lo digo a ti, Varela, ciertos derechos a París sin olvidarnos de los antecedentes célticos comunes y de que Galicia se llamó por los peregrinos, la llama Rodríguez del Padrón, la pequeña Francia. Pero a París le faltan el mar y los Cantones. Rocas como o boi y a vaca donde naufragan barcos petroleros y peñas como la de As Ánimas cuya denominación lo dice todo, olvidándonos de los reyes y conquistadores que descubrieron esa patria de locos que es Irlanda, no tanto Francia, o si los hay en este país igualmente magníficos, son mayoría los muy cuerdos dueños de hoteles y pensiones y los chauvinistas de toda laya. Pero quizás tú esperes noticias de aquí. He estado varias veces con Girri y Barba-Azul Larralde, que os recuerdan lo mismo que Sofovich y los Pirosky, a quienes también vimos dos o tres veces y Bonino, que esta temporada está aquí, etc. Buenos Aires ha cambiado desde marzo. No te puedo explicar esto como quisiera, soy inútil para hacerlo, decirte en qué consiste el cambio. Pero sospecho que ahí estáis al tanto de todo. Yo leo a un portugués de fin de siglo, gran compañero y amigo de Eça de Queirós, Ramalho Ortigão, de quien tengo los XIV tomos de As farpas de espléndida prosa, de humor gallego, el fue un galego de O Porto, que se ríe igual de los inmensos pies de un cantante y de las españolas –sospecho que castellanas de 1880, que comen el pescado con faca– la llevan en la liga para algo, pienso yo, que de Castelar y Alfonso XII y de los reyes portugueses, del Emperador del Brasil y los obispos de su país. Escribe un portugués espléndido, ama a Baudelaire y a Nerval, que citas en tu carta, y se duele de su región miñota que produce emigrantes que se enriquecen en Brasil y hacen desde este país lo que pueden por su desgraciada tierra. Es un consuelo leer en estos días a escritores como Ramalho Ortigão y saber que siempre le queda a uno el arma de la ironía para defenderse de quien abusa de su poder físico o del poder en general.
Por mi parte, trabajo. Estoy exponiendo en Bonino con mucho éxito de crítica y público. ¡Cómo me hubiese gustado que estuvieseis aquí! La exposición creo que queda bien. Antes de ésta hice otra de grabados en una galería nueva que dirige Albino Fernández y está en Lavalle al 1500. Se abrieron nuevas galerías, pero se cerrarán otras al ser liberados los alquileres de departamentos y locales. Me queda una exposición en Rosario para septiembre y otra a final de año de óleos y acuarelas en Art Gallery –desde este mes galería Víctor Najmías–. Estoy pintando óleos de tamaño chico. Hice diez con tema de pájaros de 12 x 10 centímetros y otras diez cabezas de 18 x 18. Se me ocurrió después de la exposición de Berni donde los cuadros medían 4 x 4 metros o alrededor de estas medidas y ampliaba en grande lo que Otto Dix hizo en Berlín en 73 x 60 centímetros, por poner ejemplo de gran tamaño para este pintor social y dadaísta alemán. Los temas de Berni son los de las novelas por folletines o por entregas del XIX, sin la gracia, naturalmente, de Alejandro Dumas padre, o de Eugenio Sue. Ya no existen en el mundo los Juanitos Laguna o Ramona Montiel vistos con ojos tan cándidos y demagógicos, nada realistas.
Bueno, ésta es una carta que si no te dice demasiado es al menos larga. Esperamos el regreso de Cuadrado que supimos llegó sin voz a España, pero lo recobró enseguida, deshaciendo así el bello misterio de lo que no podía expresar. Un gran abrazo para los dos y para todos los amigos comunes. Me alegro que te hubiese gustado la compañía de los Suárez, Pilares, etc. Son grandes amigos.

Otro abrazo de:

[Seoane]

1977-04-26 Mencionado/a
de Rafael Lifschitz,de Emma Lifschitz, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Lifschitz,de Emma Lifschitz, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 26/04/1977


Abril 26, 1977

Queridos y muy queridos Maruja y Luis:

A través de la ausencia, en lugar de olvidarlos, los recordamos más y más, como las bellísimas personas que son Vds. 2 y lo gran amigos que saben ser. ¿Es esto un don, una adquisición o qué? Hay tan pocos amigos para todo y en todo momento. Esta vez no les voy a hacer saber malas noticias, pues a parte de las habituales, de las que Vds. ya se enterarán mas que nosotros. Bueno, volvió Marika [Gerstein]: está mucho más flaca y realmente le queda bien. Estuvo en casa con los Pirosky que ya partieron para Europa. Noemi [Gerstein] que vio a Poly, Paloma y Martín en casa con los Jonquières en París. Parece que Eduardo [Jonquières] está más chiflado que de costumbre y María [Jonquières] se iba a los EE.UU. para visitar a su hija Sandra. Estuvieron también los Shand que andan O.K.
Pero indudablemente el lugar donde se encontraba a todo el mundo era en vuestra casa. Les dije que no les iba a dar malas noticias. Esta no sé de qué grado es para Vds., quizá una información. Murió María Rosa Oliver. Hoy salió el anuncio. Nos alegramos Luis que tu inspiración, como de costumbre, siempre sigue fluyendo y hayas emprendido una forma distinta de grabado. Suponemos deben ser hermosos como todas tus creaciones. Aquí las semanas se suceden con gran rapidez. Será porque las cosas se reiteran. No nos vemos nosotros tampoco con los amigos como antes, aunque nosotros siempre estamos dispuestos. Pero a veces cuando quiero arreglar una reunión, ya se pasó la semana. Los Baudi [zzone] se van, creo, a fin de mes. Espero llamarlos a casa antes. Noemi [Gerstein] volvió y la vimos una sola vez en casa –lo mismo a Marika [Gerstein]. Los Burd siempre están ocupados y/o complicados. Los vimos un rato en cine Núcleo el martes pasado, pero no nos reunimos a la salida porque Lipa estaba cansado. Pintaron toda su casa, que fue un gran trabajo y lío para arreglar tantas cosas.
Poly, Paloma y Martín, que agradecen con gran cariño vuestros saludos, regresaron el sábado ppdo. Estuvieron dos semanas con Carlos y familia. Una en CPH [Copenhagen] y otra en Palma de Mallorca. Consecuencia de tales cambios de temperatura: gripe para todos. Pero ahora están muy bien y me[nos] ricos. La verdad que ese mes solos, deshijados y desnietados (así nos escribía Carlos) fue un poco duro sobre todo para Rafael que aparentemente es el que más precisa afecto y estar rodeado de amigos (cosa que no es tan fácil). Esa descripción del paisaje que hace Luis es verdaderamente cruel. Sabes que nos morimos de ganas de verlos y de estar con Vds. Ya saqué pasajes y Madrid figura en el itinerario, pero no sabemos aún cuando iremos por varios motivos. Alguno de ellos os los explicaré. El 1º de Junio Carlos tiene que presentarse para trabajar en N. York, Long Island. Está loco de contento, porque si bien USA no es su ideal, allá en Europa tampoco podía seguir muy bien ubicado, pero pobre en el aspecto médico. También Malena consiguió la beca, pero por algunos detalles no sabemos si la va a poder utilizar este año. Les falta ahora las visas que, creemos teniendo contrato de trabajo, se las otorgarán. Antes de volverse de CPH [Copenhagen] irán a Grecia. Bueno, yo quisiera ir 1º a CPH [Copenhagen], luego a Grecia, todo. Pero por ahora, tengo que esperar. Te informo que recuperé mi máquina de escribir, pero como se darán cuenta, aún no la uso. Qué lástima, no?
Hablé con Margot Parker que vive acompañada de una bronquitis desde hace meses.
Bueno, queridos, gracias por la hermosa carta. Los queremos mucho y para siempre.

Emma y Rafael

1978-07-04 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela, a Marika Gerstein
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela, a Marika Gerstein en 04/07/1978



Buenos Aires, 4 de julio de 1978

Sres. Marika y Lorenzo Varela
Madrid

Queridos Lorenzo y Marika:

Después de seis meses de silencio, unas cuantas noticias nuestras. 1978 comenzó siendo un mal año para mí. Salí enfermo de Madrid y estuve mal en Buenos Aires. Trabajé poco en relación a otros años, apenas salimos y no vemos demasiada gente. Creo que el mal año comenzó a fines de 1977, en La Coruña. Buenos Aires, la ciudad, los amigos en ella, lo mismo que cuando marchasteis. Arturo, desde su regreso, se inició en una nueva vida. Cuida de sus jubilaciones, tiene ahorros en un banco donde cuenta con un bancario amigo que lo asesora en inversiones, está rigurosamente al tanto de los intereses que ofrecen, desde el Banco de la Nación y todos los Bancos y sociedades financieras, en cuentas a interés a plazo fijo. Poco a poco deja de ser el bohemio que se supone era y se convierte en un personaje de Balzac que hubiese extendido su vida hasta nuestros días. Nos vemos de vez en cuando. Le dieron un banquete con las Ediciones Botella al mar, por cumplirse 30 años. Fui ajeno a él, sólo un invitado. A Larralde no lo vi todavía. Veo a Girri, a Shand, al Dr. Pirosky, a Julio y Sofovich, a Noemí, a Baudizzone y a los que siempre veo desde hace años. Todos os recuerdan. En septiembre haré otra nueva exposición en Bonino. Expuse en Rosario, firmé con contrato para hacer cuatro grabados, de 74,5 x 53 centímetros a dos colores, con una casa pequeña editora de grabados y reproducciones y, con todo, trabajo poco y no sabemos que hacer de nuestra vida. Continuamos pensando en La Coruña y en una casa pequeña donde quedamos los cuadros, unos pocos libros de nosotros, en Muxía, o en cualquier lugar de la Costa de la Muerte. Después de todo de esto se trata, pero no hablemos de ello. Continúo mandándole dibujos para tapices a María Elena. Creo que deben estar hechos alrededor de dieciséis tapices, quizás diecisiete; en los últimos incorporé temas nuevos referidos a leyendas y creencias populares gallegas. El último con os nubeiros, personajes de la mitología gallega que andan por el cielo acumulando nubes y rayos para lanzar sobre la tierra. El anterior fue el obispo Pedro Monís, que vino volando desde Roma a Santiago para asistir a la misa de maitines un día de Navidad. Asuntos nunca presentados y que, sin embargo, señalan nuestras diferencias y fantasía popular.
Esto es un breve resumen de nuestra vida. Sin vosotros, nos falta una amistad que nos apoyaba. Nos sentimos cada vez un poco más solos. “París era una fiesta”, escribió Hemingway. Todo lo pasado fue una fiesta. Quizás estos días triste de invierno porteño nos parezcan una fiesta en el futuro.
Hasta ahora se han hecho exposiciones muy buenas, la primera de todas la de Noemí.

Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y un saludo para los amigos comunes:

[Seoane]

1978-12-06 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Marika Gerstein
Bos Aires
As Palmas de Gran Canaria
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Marika Gerstein en 06/12/1978



Buenos Aires, 6 de diciembre de 1978

Sra. Marika Gerstein Varela
Las Palmas

Querida Marika:

Dejamos pasar unos días desde el fallecimiento de Lorenzo. Tan pronto tuvimos noticia, por un cable de Dieste y Díaz Pardo, hablamos por teléfono con Gurméndez y, con el Dr. Pirosky, fuimos a ver a Noemí. No sé para que te cuento esto. Hemos sufrido un dolor como pocas veces lo sentimos. Y nos imaginamos el tuyo y nos sentimos solidarios contigo. Tú sabes cual era la amistad nuestra con vosotros y cuanto debo yo a Lorenzo, de ánimo, de entusiasmo, de deseos que hacía sentir en mí mismo, en los demás que le trataron, de creación. Muchos le debemos parte de lo que somos. Hicimos ahora juntos y en algunas obras, que espero perduren, nuestros nombres se unen. Fue generoso en todos los aspectos. Honesto consigo mesmo y con los demás. Olvidaba más que yo, y que casi todos, los defectos y elogiaba las virtudes, incluso de sus enemigos. Era un gran poeta y trataba de hacerlo olvidar; un gran prosista y sólo escribía en los últimos tiempos a solicitud de la amistad, como también poesía. Con una décima parte de lo que hizo y publicó se hubiese contentado más de un poeta. Fue un extraordinario orador y publicó se hubiese comentado más de un poeta. Fue un extraordinario orador y hablando surgía, con sus palabras, su capacidad de creación y la justeza de su razonamiento. Mucha gente lo admiraba aunque no lo dijese. Ahora, seguramente, lamentan no habérselo dicho. Sus consejos de muy diversa índole fueron útiles a bastantes de sus amigos. Se entregó a las causas que sintió justas con peligro de su vida: de la más importante, la Guerra Civil española, quedó herido para siempre. No sé por qué te escribo todo esto, a ti, que fuiste la mujer que más quiso y respetó en su vida. Así lo vimos nosotros, Maruja y yo. Lo supimos. Él mismo nos lo dijo alguna vez. Fuiste su sostén cuando la angustia crecía en él y las enfermedades, y crecía su escepticismo. Su ironía fue la misma ironía de su pueblo, la mía, la de todos los míos, la de los justos que sienten su impotencia frente a determinadas circunstancias de los hombres o del mundo. Algún día pienso escribir sobre Varela. Sobre el gran poeta que fue, sobre su calidad de hombre, sobre los poemas que le debo, donde fue descubriéndome, no solamente en mis propósitos, sino en mis angustias, a través de mi pintura. Atrás estaban las conversaciones en mi casa o en el café, las visitas mías a las tres o cuatro de la tarde en vuestro hogar.
Marika, ahora no sé más que decirte. Fue un hombre fuerte, esto es todo, que dejó huellas en muchos de nosotros, en la obra que hicimos. Hablando de él, no pudimos sujetar, Maruja y yo, nuestras lágrimas, como ocurrió con otros amigos de aquí y de España, como leemos en sus cartas. No te podemos decir más y lo que decimos ahora, lo decimos cuando pasaron ya algunos días.

Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]