Fondo Fundación Luís Seoane

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Simón Scheimberg (-1973)

Avogado arxentino, coleccionista de arte e de ideoloxía comunista de orixe xudea. Foi presidente da Sociedad Israelita de S. M. en Carlos Casares en 1932 e membro dunha loxia masónica. Reuniu unha colección de 155 obras arxentinas e internacionais, sobre todo debuxos e estampas. A colección foi doada pola súa viúda Aída Scheimberg e os seus fillos ao MNBA en 1977.
Coa súa muller viaxou a Galicia en dúas ocasións froito das relacións que estableceron en Bos Aires con intelectuales galegos no exilio.
154 Destinatario/a [25]
Mencionado/a [83]
Remitente [46]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
de Lala de Prada, a Luís Seoane
Baiona
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Luís Seoane

Queridos amigos:

Ya hace mucho tiempo que deseaba escribiros y no lo hice por causas que ya os explicaré.
Ayer fui a conocer Santiago y La Coruña, que no conocía y me acordé mucho de vosotros. No vimos a Díaz Pardo porque estaba en Sargadelos y a Mimina tampoco, sólo vimos a los hijos.
Nosotros estamos cerca de Bayona en un lugar muy bonito como todo Galicia. Un abrazo para los dos de

Lala

Saludos de Laxeiro.

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a todos los amigos y especialmente a los Scheimberg.

1949-05-21 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 21/05/1949


Buenos Aires, mayo 21 de 1949
[Manuscrito:] Sábado, 16 horas

Sr. Luis Seoane
París

Querido Seoane:

Recibí tu segunda carta que en parte destiné a [Luis] Falcini como continuación de la que me escribiste. Antes había recibido otra fechada en Dackar. Luego leí la carta que enviaste a Falcini. Me doy cuenta de que tu destinatario porteño actual es una persona colectiva y que lo que escribes –tus impresiones– lo escribes pensando en todos. Fenómeno de nostalgia, tal vez; de distancia y por ende de agrupamiento, quizá. Te imagino fervorizado ante el espectáculo de una ciudad y unas cosas con solera, soñadas durante muchos años. Yo también pienso en París un poco porque me gustaría vivirla con profundidad y otro poco porque querría huir de esta ciudad tan llena de falsedades y tan gruesa. No lo digo por señoritismo de gustos; lo digo por cansancio de estar entre gentes pesadas e inmorales. Por más que uno se aísle entre sus iguales, la boñiga del contorno huele de manera insoportable.
Eso que dices de las gentes de Francia acerca de su don de simpatía o de su calidad humana debe ser fruto de sus largos recientes sufrimientos y de pensar su propia realidad con menos soberbia o con ninguna. No era así antes. Y no debió serlo, seguramente, porque era tradicional la opinión de que el francés (acaso el de París, el francés cosmopolita y resentido por la prepotencia del americano rico y atropellador) miraba con menosprecio todo lo que no procediese de Francia. Jules Romains descubre esa llaneza, esa condición de humanidad predispuesta a la comprensión y a la inteligencia, a su regreso de Estados Unidos luego de acabada la guerra. Pero de todos modos, es indiscutible que el pueblo francés, como el italiano y como el español se nos presenta enterizo, agradable y noble. Eso lo experimenté en España y en todas partes con las gentes trabajadoras del campo y de la ciudad.
Tengo la responsabilidad de haber lanzado la idea de que te designasen para el Congreso de la Paz. De eso hablé con Giudice y con Thenon cuando me vinieron a comunicar que yo había sido designado para ir como delegado. Me tuvieron medio loco en los trámites del pasaporte y el pasaje. Yo había dispuesto lanzarme a París por un mes, pero fallaron las finanzas. Giudice me dijo que Marianetti había llevado las credenciales para ti. No sé que hubo de cierto. Y la idea de haberte propuesto se la transmití a Falcini, quien carga con la responsabilidad de haberte propuesto en la S. de A. P. Lamento mi fracasado viaje que dejaré para otra ocasión. Todo lo relativo al Congreso aquí estuvo lleno de improvisación. Sospecho que, como dices, las cosas no debieron estar muy bien organizadas y que el enfoque de la paz con respecto a los problemas sudamericanos pudo haber sido mejor. Leí todos los boletines. Algunos discursos fueron magníficos. Aquí formamos un comité por la paz y esperamos poder juntar el dinero para editar todos los discursos.
Desde que te fuiste las cosas de aquí han seguido el mismo estilo y el país está barranca abajo. Sospecho que te interesará saber si ocurrió algo con tus inquilinos. Creo que repetí varias veces algunas malas palabras –como decimos los descendientes de italianos– porque no hiciste las cosas como te las aconsejé; me habría sido más fácil mi gestión. Con todo te cuento en pocas palabras: el tío a quien le diste el departamento metió dos matrimonios; una mujer churra de mal genio armó varias broncas a la otra mujer y los hombres ídem. La portera, sin saber que hacer ante las quejas de las vecinas. La churra solía ir a la puerta de calle en ropas trasparentes... Melella sin dar pie con bola y temiendo que perdieras el dep. porque el dueño de la casa solía hacer guardia para pescar alguno de los escandaletes que, aunque a puertas cerradas, dejaba escapar la altisonancia. Total: que en un día de lluvia tuve que ir al departamento. Hablé con la portera y con los esposos –digo con la pareja– más accesibles, que estaban decididos a dejar el sitio. Les aconsejé que lo dejasen, pensando que de esta manera uno de los interlocutores de las broncas al desaparecer las habría hecho imposible en adelante. Así fue. Todos contentos. Pero al día siguiente entró a ocupar la habitación desocupada una señora con un gran mastín. El perro, en ausencia de la dama, armaba sus broncas particulares y soliloquistas ladrando a todo trapo y los vecinos... otra vez. Y la portera y Mellela. Entonces llamé al tío y le expliqué: 1º que se trataba de ponerle bozal al perro; 2º de salvar él los 7.000$ y tú el Dto. Lo comprendió. Me dijo que el matrimonio restante dejaría la casa a fin de mes (abril) y que entrarían en sustitución dos obreros. Le hice toda clase de recomendaciones acerca del comportamiento que debían seguir y le expliqué que yo podía hacerle abandonar la casa en un periquete. (Yo sé que no puedo hacer nada porque no tengo ninguno de los papeles que te aconsejé...). Parece que todo está bien ahora porque no he tenido noticias catastróficas.
Expuso [Orlando] Pierri.

IMPORTANTE. Los francos. Hablé con Losada. Diez días antes de recibir tu carta (tu carta no tenía fecha). Losada me había enterado de las dificultades puestas por el gobierno francés a la entrega de fondos. Cuando Losada te prometió la entrega en francos, se fundaba en sus propias experiencias de poco tiempo antes. Ahora espera ver la manera de hacértelos llegar. O la bolsa negra o el giro bancario con las mermas consiguientes; o la compra de dólares aquí y que alguna persona te los lleve. O alguna otra solución que no te reduzca considerablemente la suma que esperabas recibir. Quedamos así: que tú me escribirías o le escribirías directamente diciéndonos cuanto tiempo puedes esperar; tiempo mediante podría darse alguna buena solución. Si transcurrido ese tiempo no se alcanza la solución mejor (la que se desea como mejor entre varias posibles), te enviaría los francos, (es decir, los 1.300 pesos en francos por giro de bolsa negra o bancario). Contesta, pues, enseguida.
Yo estoy en estos días muy atareado porque he iniciado los trámites para el remate de la casa de mi madre, y el de los muebles, y con el problema de mi vivienda. Todo un lío engorroso y con gripe...
Los amigos bien.
Saludos a [Manuel] Colmeiro y a [Rafael] Dieste y también a [Carlos] Castagnino a quien no vi el día de la despedida en casa de [Simon] Scheimberg porque no pude ir. Un abrazo cordial para ti y Maruja. Hablan ya francés?
(Fecha las cartas, escribe a destinatario individual y dinos las cosas que haces...)
No dejes de ver a Genevieve y Simone

Frontini

[Manuscrito:] Sábado 19,30 horas. Falcini, con quien hablé por teléfono hace un momento, me pidió que te diga que pronto te escribiría.

1949-05-26 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 26/05/1949

Buenos Aires, mayo 26/49

Querido Seoane:

A los pocos días de su partida para Europa, recibí de Montevideo sus líneas recomendándome al pintor alemán. Luego tuve ocasión de conocerlo, pero no me fue posible todavía serle útil. Talvez exponga en Muller.
Hace unos días me llegaron noticias suyas de París, y conmigo varios amigos: Sarita, Frontini, Scheimberg. (Sarita me encarga ya que yo le escribo antes, de anunciarles carta de ella para dentro de unos días).
Demás estará decirle que su entusiasmo por París lo comprendo por haberlo vivido. Tan seguro estoy que no desespero de poder renovar la experiencia. Por ello me explico que hasta el momento de su carta de Ustedes no hayan tenido tiempo más que para recorrer ese maravilloso París y frecuentar algunas salas del Louvre. Imagino sus emociones frente a Zurbarán y a los retratos familiares de Rubens que tanto me impresionaron. Yo, también, como Giambiagi, celebraría recorrer con Uds. esa condensación de la historia del arte que es el Louvre.
Nos ha sido tan grato recibir noticias de Uds. que nos leímos vuestras cartas. Al leer la que recibió Frontini, me enteré de la impresión que le produjo el Balzac de Rodin y de que me asoció a esa impresión. Por rara coincidencia, su carta llegó en momentos que preparábamos una exposición de esculturas y dibujos originales de Rodin que inauguraremos el I de junio. En esa ocasión yo hablaré de la escultura y del significado de la obra de Rodin.
He sometido la sugestión de trasladar la sala de la Hebraica a la rue de la Boetie o al Faubourg Saint Honoré al Dr. Scheimberg. Mentalmente ya hacemos con Uds. tertulia allí. Algunos más felices, pronto se harán presentes, como Kornemblithh, dentro de poco.
En cuanto a lo que Ud. llama un error de haberlo designado delegado de la S. A. A. P. ante el Congreso, no comparto su opinión. Creo lo contrario. Máxime siendo yo el autor de la moción que todos compartieron. Su elogio de la representación de la U. M. A. se lo hice conocer a Nélida que lo celebró, lo mismo que su saludo.
Espero conocer nuevas impresiones y noticias de que el viaje les resulta provechoso, en todo sentido.
De la temporada artística de Buenos Aires poco es lo que puedo decirle digno de interés. En este momento tenemos en nuestra Sala una muestra de esculturas, monocopias y dibujos de Cecilia Marcovich, que revelan a una artista de calidad, sobre todo para nuestro medio. Después de la de Rodin, tendremos una de Victorica.
Sin más, por ahora, les digo, a pesar del deseo de contarlos de nuevo entre nosotros, que ojalá puedan quedar allí mucho tiempo, trabajando con provecho.

Salúdeme mucho a Colmeiro, a Serrano Plaja, a Audivert, a Alicia y a demás amigos comunes y reciban ustedes dos el saludo de Germaine que agradece vuestro recuerdo y el de este amigo de siempre.

Luis Falcini.

[Manuscrito:] PD: Por este correo sale carta para Colmeiro dirigida a Ed. Berthier

1949-06-18 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 18/06/1949


18 de junio, 1949

Queridos Maruja y Luís Seoane:

Aprovecho el día de hoy –feriado y víspera de otro feriado– que me levanté con ganas de escribir, cosa que no me pasa con frecuencia, para hacerlo. Además (y guárdenme este confesión), como siempre tengo la sensación de que estoy escribiendo para la historia –no por lo que respecta a mi persona, sino por la [carta] quien escribo– me siento cohibido y casi sin saber cómo hacerlo. Y, como es natural, termino casi siempre por no escribir y la gente por creerme un mal educado. Les doy esta explicación, queridos Maruja y Luis, nada más que para que me disculpen la demora en contestar a v/ carta del 11 de Mayo.
Nos alegra, a Aída y a mí, que les haya caído tan bien París. ¿Cómo no había de ser así? Nos imaginamos que vivir en estos momentos en París para personas inteligentes como Vds. y llenas de inquietudes de todo orden, es algo así como vivir en el centro mismo de la historia. Porque aunque el tono de nuestro tiempo no lo dé, talvez en estos momentos Francia precisamente, tengo para mí que las cosas sólo adquieren verdadera universalidad el día que Francia –es decir, París– las hace suyas. Pero dejemos eso porque Vds. van a creer realmente que me propongo parecer solemne e importante, lo que está muy lejos de mi ánimo y menos hoy, que gozamos de un día casi primaveral. Lamentamos no poder estar con Vds. y gozar con Vds. de todas aquellas maravillas, pero si Dios nos da vida (y no tendrá más remedio que hacerlo –si sabe lo que hace) algún día iremos por allí Aída y yo. Talvez el año que viene. En agosto, el 20, salen para Francia Kornblith y Sonia; piensan asistir al Congreso que se va a realizar en septiembre en Praga. Castagnino y Nina salieron hace cosa de un mes para Italia, de donde irán a París (si es que ya no están allí): Debieron llegar a tiempo para el Congreso de la Paz de París, pero n/ policía les impidió la salida para reducir la representación argentina en ese Congreso; pero nada han conseguido, pues la Argentina estuvo bien representada. Va dicho con eso que yo creo que la Sdad. Argentina de Artistas Plásticos ha tenido buen criterio al designarlo a Vd. para que represente en ese Congreso a los artistas argentinos. Qué importa que Vd. no tenga condiciones de orador si tiene otros títulos muy superiores? Pero no sigo para no envanecerlo... Escuché a los Drs. Fernández Ordóñez, de Córdoba, y Marianetti, de Mendoza, sus declaraciones –en pequeñas reuniones privadas (otra cosa no es posible hoy aquí)– sobre el Congreso. Por de pronto, creo que el mismo ha sido un perro serio para los guerristas de todo el mundo y lo será más a medida que el movimiento pacifista vaya tomando cuerpo en todo el mundo.
Gracias por las cosas que me dice de su visita a la Exposición de Zadkine (sólo a medias santo de mi devoción). Participo de su buena opinión sobre el arte –o algunos artistas argentinos. Por carta que hoy escribo a Colmeiro, sabrá de la Galería Cavalloti que aquí se ha inaugurado. Mandé también allí –para que Vd. esté representado– su mujer La blusa azul.
Para compensarme a mí mismo de no poder viajar, he agregado algunas pequeñas cosas a mi galería –adquiridas– y Sibelino me regaló un hermoso calco de una cabeza de mujer que expuso en la Hebraica (a cuenta de un fantástico retrato de la mujer que va a mandar –si no se acobarda, pues es de factura muy atrevida– al Salón y del que me prometió una copia).
Falcini está desarrollando este año un estupendo programa en la Hebrica, [escrito na marxe dereita da última folla:] que sigue siendo un centro de reunión de lo mejor de nuestros artistas plásticos. Trasmití sus saludos a los amigos. Escriban a menudo y téngannos al tanto de sus andanzas, aunque demoremos en contestar. Con un gran saludo de Aída y mis hijos para Maruja y Vd., los abraza

Scheimberg

1949-09-18 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 18/09/1949


Buenos Aires, 18 de septiembre de 1949

Queridos Maruja y Seoane:
Amigo Seoane:

Recibí hace tiempo su última carta despachada desde París el 3 de agosto, tan rica de observaciones (sabe Vd. que puede ser una explicación la que Vd. da del arte abstracto?) y estaba a la espera de su domicilio en Londres para contestarle. Su carta de Londres del día 7 de este mes la he recibido hace algunos días y no quiero demorar esta respuesta –a pesar de no estar hoy, domingo elegido de antemano para comunicarme con los amigos que tienen la suerte de andar viajando por Europa, en muy buenas condiciones de salud: Un amago de ataque de hígado, anoche, mientras cenábamos con los Viau y otros amigos. Pero deseo que esta carta le llegue antes de que termine su Exposición en Londres, con mis mejores deseos de éxito y los de todos los amigos –y son muchos!– que Vd. ha dejado aquí. En los diarios de Buenos Aires (primero en el Buenos Aires Herald y después en La Prensa y La Nación) se ha anunciado la inauguración de su muestra y que iría a la misma nuestro Embajador en Inglaterra. Cuidado con esos contactos, Seoane. Aquí estamos, a pesar de todo, tranquilos y anoche (antes de descomponerme, se entiende) Falcini y yo le asegurábamos a Viau que todo eso no pasaba de una simple medida protocolar y que Vd. va a salir ileso y seguirá ignorando, para bien del arte, a los figurones políticos –como ha ignorado hasta ahora al tal Basavilbaso, que tanto lo preocupa.
Bueno, espero que la herradura de siete clavos llevada desde aquí por Maruja y el elefante blanco –de pasta– (mejor habría sido que fuera de oro o marfil) les traigan suerte y que encuentren en Londres amigos de la buena pintura por lo menos tan inteligentes como yo... Pero vea, querido Seoane, que elegir un marte y 13 para inaugurar una exposición! Lo suyo constituye el más audaz desafío a la superstición, en la que yo –cruz, diablo! –gracias a Dios no creo...
Tenemos oído por acá que Vds. piensan regresar pronto. Aquí nos veremos, pues. Mi viaje se aplaza cada vez por más tiempo. No consigo juntar los pesos que me harían falta. Y en cuanto tengo algunos, aparece una exposición y, adiós plata –la mía y la que me prestan los amigos. He enriquecido bastante mi colección; y creo que bien. De todos modos, no desespero, pues en cualquier forma haremos el viaje Aída y yo. Con los Viau proyectamos hacerlo el año que viene... Con la baja que acaban de decretar de la libra esterlina y de otras monedas europeas, dicen que va a ser más fácil juntar los papeles (desgraciadamente con la reforma que acaba de aprobarse aquí, quitando el respaldo oro a nuestra moneda, ésta se va a desvalorizar a la par de las monedas europeas)... Allá veremos, sería demasiado prematuro complicarme ahora la bilis. Para eso basta y sobra con las cosas que están sucediendo aquí, que no ayudan, por cierto, a ser demasiado optimistas...
Maruja, Seoane: Sepan que los recordamos con cariño y todos aquí les deseamos mucha suerte.

Saludos de los amigos y un fuerte abrazo mío y de Aída.

Scheimberg y Aída

[Escrito na marxe esquerda:] P.D. Al ir a cerrar esta carta, me acuerdo que está en Londres un gran amigo mío, el representante de la Junta Argentina de Carnes, Dr. Domingo Derisi (33, Cork Street, Mayfair, London, W.1), a quien Vd. puede ver con toda confianza: Es un gran muchacho, aunque un poco loco. Si lo ve, salúdelo en mi nombre.

1951-05-06 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 06/05/1951


Hôtel du Quai Voltaire 19, Paris
domingo, 6 mayo 1951

Mes amies Maruja y Luís Seoane:

Con la misma mano con que estreché la de Picasso, le escribo estas líneas. Desde el 1º estamos en este París que jour a jour (como diría Falcini) nos va conquistando cada vez más. Pero de esto discutiremos a nôtre retour. No se alarme, no es mucho más lo que sé del francés. Tenemos ya caminado (excepción hecha de 2 viajes en Metro –el 1º a n/ llegada a París, pues no andaban los taxis) un óvalo que abarca una buena parte de la ciudad: casi dominamos ya al barrio latino y Montparnasse. Aquí la vida es horriblemente cara, pero ya hemos descubierto una cantidad de bodegones donde se puede comer a precio aquí discreto: alrededor de 600 francos, 2 personas, sin servilletas y con manteles de papel. Llevamos visto muchas cosas. Estuvimos con Colmeiro y Serrano Plaja y Mme., quienes les mandan muchos saludos. Un gran saludo de Mme. Scheimberg y un fuerte abrazo para ambos, mío.

Scheimberg

1951-06-19 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Nova York
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 19/06/1951


París, Hôtel du Quai Voltaire, 19 jun., 1951

Mi querido amigo Luís Seoane:

Tenía el propósito de escribirle desde Londres, pero me falto tiempo para hacerlo. Lo hago, pues, desde aquí –desde este París que quiero entrañablemente y que no me explico que a Vd. no le haya gustado–, o, por lo menos, gustado en la medida que debió gustarle. Puedo decirle, en cambio, que Londres no me gusta? Cómo explicar que habiendo tantas cosas que nos gustan a ambos disintamos precisamente en esto? Para mi gusto, Londres es una ciudad demasiado grande, con un movimiento enloquecedor en sus calles. Luego, no tiene cafés. Esto es sencillamente terrible: el hombre, desde que sale desde su casa y hasta que vuelve a ella está obligado a trabajar o bien a entrar en una taberna o en una iglesia –las únicas dos cosas que hay en abundancia. La mayoría de los ingleses parece preferir la taberna, donde se emborrachan con cerveza caliente... Una ciudad donde uno no puede sentarse a una mesa de café para conversar con un amigo o para mirar la calle simplemente, para pensar o nada más que dejar pasar el tiempo (en las tabernas, los ingleses están casi siempre de pie y beben junto al mostrador), podrá ser todo lo que se quiera, pero no una ciudad civilizada... Londres es seguramente la ciudad del mundo que tiene más Bancos y donde se ven más hombres de galera y aún con sombreros de copa y jaquets. El Dr. Derisi (que guarda un muy cariñoso recuerdo suyo y que tiene colocado en un sitio de honor la tela que le ha comprado –ciertamente muy buena) nos ha puesto su automóvil y su chófer a n/ disposición; con él hemos recorrido la ciudad en todos los sentidos: reconozco que tiene unos parques muy hermosos, que las calles son limpias, que el Támesis es un río respetable y que todos los policemens tienen un aire absurdo de senadores (qué cosa distinta del policía de París, bonachón y con un aire de pícaro que comprende muchas cosas –sobre todo, si de debilidades humanas se trata!) y con todo, repito, Londres no me gusta. A las 10 de la noche cierran los restoranes y a las 12 sólo se ven algunos borrachos retardados, o prostitutas en las esquinas, o invertidos. Es claro que los ingleses ricos tienen sus nightclubs donde pueden emborracharse a gusto y hasta divertirse...; pero Vd. se imagina, Seoane, un pueblo que se emborracha con cerveza caliente? Le advierto, Seoane, que no tengo motivos de resentimiento; antes al contrario, la semana que pasamos Aída y yo en Londres ha sido como un paréntesis principesco en la vida un poco estrecha que estamos haciendo para que la plata nos alcance: Derisi nos reservó alejamiento en un barrio residencial (20, Chesham Place –cerca de Hayde Park: un departamento que daba sobre la plaza, con baño y cocina eléctrica, frigidaire, etc. La placita –un triángulo que no pasa de un cuarto de manzana –sólo se veía concurrida de 8 a 10 de la mañana y de 6 a 7 u 8 de la noche; pero no por chicos o por pareja de enamorados (estos prefieren el Hayde Park –y con razón, desde luego), sino por mujeres u hombres que traían a pasear –y a hacerles hacer sus necesidades– a sus perros...
Además de poner a n/ disposición su coche y su chófer todas las veces que nos daba la gana, nos acosó con toda clase de atenciones: cenas, una première de Antonio y Rosario (dos bailarines –un hombre y una mujer– que bailan danzas españolas y que en la noche del debut tuvieron un éxito estruendoso), entradas para ver el Hamlet con el actor Alec Guinness (en el New Theatre) nada más que porque vio que yo tenía interés en verlo... Se imagina Vd. todo eso? No es como para que todo ya le guste a uno? Pues bien, a pesar de todo esto, en Londres yo me sentía como un extraño –y no ciertamente por el desconocimiento del idioma (menos lo conocía en Amsterdam, pues en inglés, por lo menos, sé decir hasta una media docena de palabras y contar hasta no sé qué cantidad– pero siempre superior a la que necesitaba). El sábado último caminé casi dos horas por las más importantes y céntricas streets: Picadilly, Oxford, Regents... y no encontré un solo sitio donde tomar un café! Aparte de todo eso, los ingleses son gente muy simpática... Todos los ingleses (Bernard Shaw era una excepción) respetan a su rey, a los policías y el uniforme de los soldados de la guardia real; siempre se ven ingleses embobados contemplando el espectáculo bastante pueril del cambio de la guardia. Y es que el inglés, comparado –por ejemplo– con el francés o incluso el español es siempre un poco provinciano –a pesar de su aire distinguido y de su capacidad para los negocios.
Sí, evidentemente no me gusta Londres y podría pasarme muy bien sin conocerlo, si no fuera por sus Museos. Éstos son realmente magníficos. Sólo visité muy ligeramente el British Museum, pero, en cambio, lo hice muy detenidamente con la National Gallery, la Tate Gallery y la Wallace Colection. No voy a hablarle a Vd. precisamente de tanta obra como me ha impresionado. Sería caer en una ingenuidad imperdonable. Pero, a propósito de la pintura inglesa, sería demasiado osado decir que me empalagan un poco Gainsborough y Reynolds y Lawrence (este último en menor grado) a pesar de ser grandes pintores? Qué distancia cuando uno los compara –a ellos, esencialmente retratistas– con los retratos de Goya y Velázquez de la National Gallery y de la Wallace Colection! En cuanto a los prerrafaelistas, puedo decir que me parecen tontos –además de insignificantes– con Dante Gabriel Rossetti a la cabeza? Pienso que solamente Turner y Constable son realmente grandes; sobre todo, y antes que todo, y por encima de todo, Turner. Ellos salvan la pintura inglesa; sobre todo Turner. Cómo pinta este hombre! Y qué lirismo en toda su obra –aún en la de su época comprendida (y así clasificada en la Tate Gallery) entre los años 1805-1810 y que por momentos parece un anticipo de Corot; pero es a partir de 1830 cuando Turner alcanza su más alta expresión y al final de su vida ya es una verdadera locura de la luz –casi medio siglo antes de que Monet pintara sus “Nimpheas” y su maravillosa serie de la “Catedral de Rouan”... Los impresionistas franceses están bien representados en la Tate Gallery y, sobre todo, los postimpresionistas: Cézanne, Gauguin y Van Gogh –de quienes este Museo posee algunas de las talvez mejores cosas. Es curioso que cada vez que uno se topa con los grandes de la pintura se está tentado de decir que es lo mejor que se ha visto de ellos. Lo que hay en realidad es que todo, o casi todo lo que han hecho es impresionantemente bueno. Y a propósito de Gauguin y Van Gogh, cómo se achica el primero al lado de éste, tan apasionado, tan atormentado: es como un pozo en ebullición, en tanto que Gauguin se pierde un poco en la decoración, sobre todo en su época de Tahití... Hay una discreta representación de Modigliani y de Chagall en tanto que muy buena de Bonnard y, de los vivos, de Picasso (de éste tienen La femme a la chemisse –1905, Femme assise –1925, entre otros) y de Bracque, y de Matisse (no sé por qué, pero siempre me parece Matisse un tanto superficial –con una marcada tendencia a lo bonito).
Perdóneme, sin querer parecería que incluyo a Chagall entre los muertos cuando en realidad sólo quise incluirlo entre los que están nada más que medianamente representados... En escultura, con excepción de Rodin, quien me ha impresionado realmente es Epstein. La Tate Gallery sólo posee de él algunas piezas pequeñas –pero qué fuerza expresiva y qué seriedad en la factura! A Falcini le mandé una fotografía de The Visitation que me parece estupenda.
Y basta por hoy: No piensa Vd. que uno se pone tonto viendo tanta cosa bella y queriendo comunicar su entusiasmo a los demás? No me crea pedante, por Dios! Sólo pretendo fijar la impresión que me producen las cosas y lo que pienso de las mismas. Es probable que me equivoque a menudo, pero estas cartas son para mí un medio de descargarme –como quien, en la marcha, descarga las baterías de su coche para evitar que éste se ahogue. Hay momentos en que me parece que mi receptividad está colmado y tengo miedo de que me estalle algún compartimento del cuerpo...
Y me defiendo escribiendo. Nunca sentí realmente la necesidad de escribir hasta ahora; pero cómo hacer para no gritar a los cuatro vientos mis admiraciones y mi entusiasmo? A veces, frente a algunas obras, me pondría a cantar o a gritar si no temiera que me tomen por loco: No lo hago, pues y en su lugar escribo estas interminables cartas – como si los amigos tuvieran alguna culpa. Aunque, pensándolo bien, es claro que la tienen y justo es que se aguanten.
Y termino. Estamos de nuevo en París, de donde pensábamos salir el sábado para Viena; pero se nos ha presentado un inconveniente y francamente no sé ya bien lo que voy a hacer. Al pedir pasaje para embarcarnos de regreso el 2 de octubre en Lisboa (tengo tomado y pagado el pasaje de regreso –open dat) me informan que no lo hay para esta fecha ni para fechas aproximadas, etc. Escribí urgentemente a Derisi para que, con su influencia, trate de solucionarme este lío. Entretanto, no podremos movernos de París hasta no saber a qué atenernos –pues sería difícil mantener contacto con Derisi, o la Empresa, moviéndonos de un lado a otro... París me agrada ciertamente –pero en mi estado de ánimo con este contratiempo que me desorganiza (ojalá no sea en mucho) los planes tan cuidadosamente trazados, nada es muy agradable; y aún mayor es la preocupación de Aída –que se traga las lágrimas para no aumentar la mía. Espero que todo se arreglará, sin embargo. Es inconcebible que se me venda un pasaje “a fijar fecha” y que, a casi 4 meses de la fijada para el regreso, se me conteste que para ésa y las próximas fechas el pasaje está completo en los tres barcos que tocan Lisboa; pero cómo ponerme a discutir desde aquí? Yo no tengo tiempo para hacerlo –y nada se arregla conque la razón esté de mi parte. Espero, repito, que con la mediación de Derisi todo se arreglará.
Perdóneme, querido Seoane, esta lata. Mucho, muy muchos saludos a todos los amigos –que, por ser muchos, no nombro, y para Vd. y Maruja un grande abrazo de Aída y mío.

Scheimberg

1951-09-27 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 27/09/1951

París, 27 de sept (a la 1 de la mañana), 1951

Amigo Seoane:

Está de Dios que yo no vea Galicia. En 1920, cuando vine a España entré por Cádiz. Cuando iba a salir de Madrid, se me había acabado el dinero y las ciudades que visité luego de Castilla: Ávila, Salamanca, Valladolid, Burgos y León, lo hice con dinero de mis compañeros de viaje y siguiendo un itinerario común que non incluía Galicia. Esta vez ya tenía pasajes y alojamiento reservados pª La Coruña, Santiago y Vigo y hasta me había munido de una guía de Galicia muy completa. Pero, he aquí que al ir a visar n/ pasaportes pª entrar en Portugal pª embarcarnos en Lisboa, nos pusieron dificultades en el consulado de ese país pª el visado del pasaporte de Aída por su origen ruso. En vano, traté de convencer al empleado que Aída era argentina y que viajaba con pasaporte de tal. Nos dijo que era indispensable consultar a Lisboa y que eso llevaría entre una y dos semanas. Esto sucedía el día 20 y nosotros debíamos embarcarnos el 2 de octubre. No había posibilidad de comunicarme con el cónsul (que, según el empleado, estaba de vacaciones) y habría sido tonto pretender convencer al empleado de que Aída no se proponía derrocar al gobierno de Portugal, porque evidentemente no lo creería: “Pero es de origen ruso”, insistía el pobre... Qué miedo le tienen a la revolución los gobiernos de estos pueblos de mendigos! Se sienten terriblemente cómodos en su mísero papel de lacayos del imperialismo yanqui o inglés –cualquier cosa!– con tal de mantenerse arriba, es decir, abajo –a los pies de sus amos–, hay que leer los editoriales de su prensa dirigida pª darse cuenta. Hasta donde llega su abyección. A pesar de las molestias que todo esto me ha ocasionado (y los gastos, sobre todo) me he sentido ampliamente compensado por el gusto que sentí de ver el miedo que les inspira Rusia a los grotestos dictadores de Portugal como de España. Y a sus clases pudientes... Decidí, pues, marchar rápidamente a París pª arreglar la salida por el Havre. Con qué gusto se vuelve siempre a París. Il n´y a pas de literature en touts ça; pero es que aquí hasta el aire es dulce. Aquí no sería concebible siquiera esta frase oída a un vendedor de cacahuetes de la Alhambra de Granada, nos dijo: “me gustaría acostarme a la noche y no despertar al día siguiente y acabar así esta vida miserable”. Hacía cinco años que no probaba carne y come apenas lo indispensable pª ir tirando. Y así como él lo pasan los 4/5 de los habitantes de España.
Perdóname que vuelva sobre este tema, pero él me ha amargado todo el tiempo q’ he estado en España, casi un mes... Y luego las dificultades pª desplazarnos de un punto a otro: o se resigna uno a hacer colas interminables, hasta de días enteros –sin la seguridad de que va a tener billetes o se los adquiere a los estraperlistas que realizan sus negocios en las mismas colas y a la vista de las policías (y seguramente que en combinación con éstos). Uno, en Madrid, pª conseguir billetes pª Sevilla me exhibió su cédula de identidad e invocó el testimonio del vigilante que cuidaba la cola pª avalar su honorabilidad. Debido a estos inconvenientes uno nunca puede estar seguro de llegar a un sitio en la fecha propuesta, o si va a llegar siquiera. Y uno tiene que decidirse a viajar en autobús a pesar de tratarse de un medio de locomoción muy costoso (así viajamos de Sevilla a Granada) a viajar en 1rª donde hay una posibilidad mayor de conseguir pasaje. Pª obtener billetes de Granada a Madrid (suprimí Córdoba del itinerario pª no complicarme más la existencia) tuve que asegurar una propina al empleado de R.E.N.F.[E] y así fue como obtuve pasajes que –según los informes que se daban a los pasajeros en la misma R.E.N.F.[E], estaban agotados desde hacía varios días. No es cosa fácil avenirse a todo eso. Ya me había resignado a omitir Ávila, Segovia y León en razón de esas dificultades cuando surgió la inesperada del Consulado portugués. Lo que aproveché pª hacer una escapada a Ávila (el Escorial, Toledo, Aranjuez, los visitamos antes de salir pª Andalucía) antes de dejar España; y me alegro de haberlo hecho a pesar de que esta ciudad –como Toledo y el Escorial– ha perdido su vieja espontaneidad y se ha incorporado al detestable mercado turístico. Cómo he extrañado esta vez las noches pasadas hace 31 años en Toledo, y en el Escorial, y en Ávila, en que el silencio era tan denso que infundía miedo!
Cuál es el sentimiento dominante que me ha dejado este viaje a España? Desilusión? Talvez el término no sea exacto. Yo no venía a España a visitarlo a Franco, sino sus Catedrales y sus Museos (los de España); pero, se puede visitar acaso esta España –la de los Museos, Catedrales, sin ver la otra? Casi diría –por lo menos, esto me ha pasado a mí– que la España de Franco se nos ha impuesto pª no dejarnos ver a aquella aparte de la humillación que se siente siempre de viajar por un país donde hay que estarse cuidando de lo que se habla). Y es que habría que vendarse los ojos pª no ver a este pueblo consumiéndose de falta de comer y con su tradicional dignidad perdida! En ninguna parte, hemos visto tantos ciegos, por falta de higiene, ni tantos retardados –seguramente por la misma razón– y ni en Nápoles tantos mendigos como en Sevilla, y Granada, y en Aranjuez el día que fuimos allí a ver una corrida de toros. Hasta mujeres de aire respetable y vestidas decorosamente le piden a uno una limosna así que le ven cara de extranjero. Yo nunca me había imaginado –hasta ahora, se entiende– que un retardado, o un contrahecho o contuso pudiese ser un verdadero capital pª su familia; y, sin embargo, así es. Los hay a quienes acompañan uno o dos miembros sanos de la familia pª pedir y recoger la limosna... Todo esto es ciertamente desesperante.
Pero no le hablo de n/ visitas a los Museos, a las Catedrales –que es a lo que vinimos. Que cosa nueva, por lo demás, podría decirle de esos verdaderos dioses de la pintura que son –cronológicamente, no por el orden de mis preferencias– el Greco, Velázquez y Goya? Quién les habría dicho en vida de ellos que con el tiempo llegarían a ser una fuente de recursos importante pª su Nación! Porque Vd. puede prescindir de las Catedrales góticas o románicas de España: las hay superiores, respectivamente, en Francia o en Italia; pero suprima Vd. al Greco, a Velázquez, a Goya, a los turistas de todo el mundo no tendrían casi pª que venir a España... Se me olvidaba la Alhambra y el Alcázar, pero es q’ ese arte de miniaturista casi –a pesar de la grandiosidad de esos monumentos de la arquitectura árabe– no ha llegado nunca a conmoverme, esto es, a hacerme vibrar (es un arte sensual que no nos hiere más allá del a corteza y que siempre se aproxima a la decoración); y de los primitivos, sobre todo de los fresquistas catalanes, porque estos no son un tópico pª la generalidad de los turistas. Qué continuidad encuentro yo entre esos frescos de los siglos XI a XIII–y no más allá del XIII– y la pintura “negra” de Goya y algunas de las cosas de Picasso. A veces, pienso que la gente no se da cuenta hasta qué punto es español Picasso, a pesar de haber realizado casi toda su obra fuera de España. Y es que el artista, cuando lo es de verdad (no me refiero a esos indiferenciados académicos del arte abstracto –que no pasa de ser un arte de modistería), lleva a la patria –es decir, la tradición y los sentimientos de su pueblo, en la sangre, en las entrañas, y aún sin proponérselo lo representa. De las cinco o seis veces q’ he ido esta vez al Prado, dos he ido nada más que con el propósito de despedirme de Goya, y no he podido dejar de hacerles una visita cada vez al Greco y a Velázquez especialmente. Dios mío, cómo se puede pintar así?...
Vuelvo a lo mío. No desilusionado, sino asqueado. He atravesado esta vez España –yo que tanto la quiero y la siento– o talvez por eso precisamente con cierta repugnancia; repugnancia de los pobres muñecos, pobres y criminales muñecos que la gobiernan; repugnancia de los que aplauden o de los que se limitan a hacer chistes pª convencerse talvez a sí mismos de que no son tan viles; y repugnancia, sobre todo, de los mercenarios de la prensa. Estos plumíferos son hoy los únicos “intelectuales” visibles de esta pobre España de Franco. A un viejo mozo del Café Universal al que pregunté por la peña literaria q’ allí se reunía cuando yo estuve en 1920, me dijo: “Desde la guerra (cuando un español habla de la guerra, se refiere a la suya –a la guerra civil española–, pues pª los españoles de España la otra guerra, la universal, no ha existido y recién ahora al engancharse España al carro de Truman empiezan a darse cuenta de q’ hubo una guerra además de la suya); desde la guerra –repito– no existen más peñas en Madrid”. Al principio, no quería hablar, pero luego nos fue tomando confianza y era él quien me buscaba la lengua. Pero no es cierto que no existan peñas, existen, las de los periodistas, y la de los fabricantes de confituras teatrales –pero pª hablar de toros (que ya casi tampoco existen: hasta los toreros han perdido el coraje –coraje nada más que animal, pero coraje al fin) o de putas (que éstas sí existen hoy en abundancia, por necesidad). Qué chatura, Díos mío, en esta España “deshabitada” (no es de Rafael este epíteto?) de Franco. Las librerías están inundadas de libros de religión, mejor dicho, de cosas de sacristía, o de novelas bobas. “Tiras 2 mil ejemplares de una obra –nos decía una librera y editora de Madrid– es ya un verdadero éxito; por lo general, ninguna edición pasa de los mil ejemplares”. Decía que los españoles no leen porque el libro es caro y no está al alcance de los bolsillos del pueblo; y tal vez sea mejor que no lean pª no envenenarse más la sangre. El diario más importante y respetable de España, el de ese vacuo monigote de Luca de Tena, el ABC, dedica sus editoriales a protestar de la “familiaridad” con que algunas españolas tratan a sus santos preferidos o de la manera como visten los turistas y de otras cosas por el estilo. Por todas partes, no se ven si no curas y militares, que apesta. Toda España parece hoy una aldea y a pesar de que no hay uno sólo que no proteste por la carestía de la vida (un huevo vale entre 2 y 2 y media pesetas; en los cafés un vaso de leche no grande vale más que un coñac y mucho más que un vaso de manzanilla: en España resulta más barato emborracharse que llenarse apenas el estómago), salvo los obreros más ilustrados y que deben vivir ocultándose permanentemente, yo no podría asegurar en qué medida está la generalidad contra Franco; “Franco es un asceta” nos decía en un tono insolentemente chulo un farmacéutico que viajaba de Granada a Madrid en el mismo compartimento que nosotros. “Nosotros también tuvimos un asceta –le dije– hace más de cien años y dejo empobrecido y ensangrentado nuestro país. Y ahora tenemos dos”. Y es que llega un momento en que no se puede aguantar ya tanta sandía, o tanta farsa...
Pero ya estamos de nuevo en París. Aquí camino con la cabeza levantada y aspiro con fuerza el aire como pª limpiarnos los pulmones. Yo no sé si esta carta es una mera repetición de la que le escribí desde Madrid al día siguiente de visitar el Manzanares (la recibió Vd.?); pero la rabia, la indignación que me produce todo esto es tan fuerte no me deja hablar de otra cosa, aún a riesgo de aburrirle –y de repetirme. Y es que uno debiera no avergonzarse de repetir las cosas todas las veces que sea necesario hasta que se nos metan por los ojos –como los maestros de escuela. Y luego que al hablar de estas cosas de España hablo también un poco de n/ pobre Argentina y de lo que a los argentinos hoy nos está pasando...
Van a hacer 5 meses que aquí en París empezó n/ peregrinaje por la Europa occidental. Y con qué miedo! Veníamos con un idioma deficiente y con una ignorancia de toda una vida. Yo no sé si le he sabido tomar el pulso a esta Europa tan castigada!; pero juro que he tratado de acercarme a su vista con el corazón limpio y dejando de lado, tanto como es posible, ideas formadas. Creo que mis convicciones –de las que no me avergüenzo, sino al contrario– no me han impedido ver las cosas; digo mal, me han ayudado a verlas mejor. El 29 nos embarcamos en el Havre. Con qué impaciencia esperamos Aída y yo este día. Casi 6 meses son mucho tiempo pª estar lejos de la patria y de los amigos. El hombre es un animalito que necesita del cariño de los amigos para vivir tanto como de las cosas más primordiales para comer. Extraño n/ tertulias, n/ extravagantes y a veces insensatas discusiones y, sobre todo y por encima de todo, el afecto amasado en muchos años de convivencia, las cosas que nos han rodeado siempre y que queremos que nos sigan rodeando. A todos, a todos, un gran abrazo de Aída y míos.
Y ahora sí: hasta pronto!

Un abrazo particular pª Maruja

Scheimberg

1954-01-11 Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 11/01/1954


11-1-54

Queridos Seoane y Maruja:

Si yo no tuviera una confianza ilimitada en vosotros, creo que no me atrevería ni a escribirles. Mas como sí que la tengo, abuso de ella, viniendo así a ser esta carta un verdadero abuso de confianza. Lo peor de todo es que ni siquiera tengo una excusa para presentar por haber dejado de escribir durante tanto tiempo. No me ha pasado nada, no me he muerto ni he tenido cálico biliar, ni me han metido en la cárcel ni nada. Nada.
¿Qué, pues, deciros, a más de desearos y de muy verdad –aunque tal vez ya vosotros no creáis en verdad ninguna que venga de mi parte– que os vaya lo mejor posible en 1954? Bueno, sí, algo más puedo deciros –siempre con la intención de justificarme, si es que puede, ante vosotros y que será algo vago, pero que me permitiréis que lo deje así: digamos que he estado tan aburrido de mí mismo durante tanto tiempo que ni siquiera por correspondencia me atrevía yo a exponer a mis amigos al contagio de enfermedad que tan pesada resultaba ya para mí mismo.
En fin, yo pensaba ya escribiros estos días, de cualquier modo. Pero la puesta en marcha, o si queréis, el acicate para hacerlo de una vez ha sido la llegada, ayer, de una tarjeta postal de Schoemberg. Sí, figúrate tú, Luis, de él mismo. De manera que casi me dan ganas de sacar a relucir lo de los escondidos caminos de la Providencia, etc. Claro está que tú has comprendido ya y entonces no te extrañará mayormente: la dicha tarjeta era tuya, en el sentido de que era la reproducción de algo tuyo. Te aseguro que cuando he dicho antes lo del acicate, casi tiene un sentido literal, porque al verlo fue como si de verdad la vergüenza me diese un formidable espaldarazo para decirme: “de hoy no pasa”. Y aún con todo, pasó de hoy, ya que esto fue ayer. Pero al fin y al cabo aquí estoy. Y no sólo para escribiros y deciros que os deseo muy buen año y alegrarme de que os vaya lo mejor posible, y recordaros mucho más que mejor, sino también con la formidable pretensión que sigue: yo quiero saber que, a pesar de todo, no estáis enfadados conmigo. Lo cual quiere decir que, aun reconociendo que tendríais más que derecho a ello, yo os ruego que no sea así; y que si lo era, que me perdonéis y que tal manera de perdonar se manifieste aunque no sea más que en dos palabras –literalmente, dos palabras– pero que me lleguen pronto. Ale, sed buenos y hacedlo, pero ahorita, ya mismo.
Las tales dos palabras es lo que podríamos llamar la ración mínima; peor no está de ninguna manera prohibido que se multipliquen, como los panes y los peces. Ni –tampoco– que fueran para anunciarme o, mejor, confirmarme el anuncio que algunos amigos me dieron de que pensáis volver por aquí. Esa, por ejemplo, sería una excelentísima manera de desearme buen año para el 54.
De mí, no sé bien que podría contaros. Vivo, que no es poco, aunque como antes os decía, por momentos soportándome apenas, lo que es más que mucho, como pesadez. Escribo, no mucho, algunos poemas como resultado concreto. En prosa, tengo comenzadas tres novelas que han sido otras tantas derrotas para mí ya que ninguna he conseguido terminar. En los momentos de optimismo me da por echarle la culpa a Francia o, con más precisión, a mí mismo por seguir viviendo aquí. Pero ya digo que se me ocurre en los momentos de optimismo. Por lo demás, y por lo que sé de los amigos míos que andan por ahí (y ahí es desperdigados por América) parece que tampoco se sienten contentos, y entonces yo trato de consolarme con ello, por lo mal de muchos, consuelo de tontos, pero consuelo al fin. De vez en cuando traducen por aquí alguna cosa mía. Y en estos últimos meses que acaso siento una mejoría en el sentido de que me siento con mayor acopio de energía (que me da de sí por lo menos para tratar de escribir a los amigos de quienes me acuerdo con simpatía) me he hecho algunas promesas solemnes de las que no me atrevo a hablar, porque yo mismo no estoy muy seguro de cumplir. Por de pronto, hace algún tiempo mandé una novela mía a México donde, al parecer, la van a publicar. Pienso hacer otro tanto con algunos poemas. Leo lo que puedo. Voy a las exposiciones (a propósito, la última de Clavé que yo no sé si es buena o mala, aunque a mí me parece que es buena, ha tenido un éxito sin precedentes: el mismo día de la apertura, en Drouan David, había vendido todo) aunque no a todas. Alguna vez veo a Colmeiro, muy de pascuas a ramos y para jugar una partida de ajedrez que le gano invariablemente lo que le da una furia realmente divertida y me hace unas teorías formidables para demostrarme que, aunque yo le gano, él juega muchísimo mejor que yo. Es un tipo de lo más curioso aunque excelentísimo. Ya le conocéis.
Últimamente, estas Navidades he tenido dos buenas cosas: una, la visita de mi hermano que, al cabo de los años, ha conseguido un pasaporte y ha estado pasando unos días con nosotros; otra, que por esos mismos días cayó por aquí Rossi. Yo no sé si vosotros le teníais el mismo aprecio que yo, mas como el mío es grande, por eso digo que su venida, con su mujer, fue una buena cosa para mí: venía a organizar la Trienal de Milán y le estuve sirviendo de intérprete con mucha gente absurda, pero nos reímos mucho y lo pasamos bien. Él acaba de organizar en Milán la exposición de Picasso que quizá es la más importante que se ha conseguido hacer en los últimos treinta años picassianos, ya que ni en Roma, poco antes, consiguieron como logró Rossi presentar, simultáneamente, a más de los cuadros de aquí el Guernica del Metropolitan, y varios de los Picassos que están en Moscú. En consecuencia, el éxito ha sido fabuloso: 185 mil visitantes y 65 millones de liras. Y, en consecuencia, también, para Rossi un éxito de organización que cotiza, creo, en forma de autoridad y respeto.
¿Qué más? Yo creo que, de no ponerme a escribir un libro de memorias, así, en carta, no me queda más por decir. Ah, si: el chico este año es el primero de la clase por dos meses seguidos y, como yo, en general, nunca conseguí ser si no el último o poco menos, estoy de un orgullo paternal formidable; aunque en el fondo, en el fondo, casi desconfiado e inquieto: eso, ser el primero, me parece a mí tan anómalo que no sé, no sé...
Y termino. Recibid un abrazo mío bien fuerte y bien verdadero, como quisiera dárosle materialmente. Dad saludos de mi parte a los amigos que supongáis que los apreciarán como recuerdo y vosotros sed buenos, no me toméis en cuenta el que haya dejado de escribiros durante tanto tiempo y contestad. Por mi parte, prometo solemnemente que si veo que lo hacéis, es decir, que lo pasado pasado, me portaré como persona seria. Otro abrazo

Arturo Serrano Plaja

1958-04-28 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 28/04/1958

Buenos Aires, 28 de abril de 1958
Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
No tengo necesidad de presentarle al Dr. Scheimberg y a su señora, Aída, que vosotros conocisteis en ésta. Ni tampoco de decirte que los orientes, que les presentes amigos comunes y que le hagas de Galicia la propaganda que el Patrimonio Nacional de Turismo generalmente no hace. Solo quiero darte con estas líneas señales de vida y decirte que seguramente antes de que lleguen el Dr. Scheimberg y su señora habrás recibido alguna carta mía que conteste a las muchas respuestas que te debo. Me gustaría, eso sí, que conociesen Santa Tecla y los alrededores de Vigo y que les marcáseis los itinerarios mejores para que no desaprovechen los breves días de su estancia en Galicia.
Recibid Evelina y tu, con el saludo para los dos de Maruja y mío, el fuerte abrazo de tu amigo:

Seoane

Te mando las 1.000 pesetas que corresponden a tu colaboración para Ediciones Imp. López, que compramos en ésta por parecernos que te resultaría mejor que haciéndolo ahí.

1958-05-15 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Isidro Maiztegui
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Isidro Maiztegui en 15/05/1958


Buenos Aires, 15 de mayo de 1958

Sr. D.
Isidro Maiztegui
Madrid

Querido Maiztegui:

Te llevan estas líneas el Dr. Scheimberg y Aída, su señora, a quienes seguramente tú conoces. Ellos te recuerdan de haber estado contigo en alguna reunión de amigos comunes. Conocen Madrid, pero me gustaría que no dejasen esa ciudad sin que estuviesen contigo.
Ellos te contarán de todos nosotros que trabajamos como forzados, con la única ventaja de que de momento lo hacemos sin látigos. Te contestaré uno de estos días, con más tiempo, a tu carta y perdóname por mi silencio y por la pereza que me produce el escribir.

Recibe un gran abrazo de tu amigo:

[Seoane]

1958-05-15 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 15/05/1958

Buenos Aires, 15 de mayo de 1958
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Te debo carta como ocurre casi siempre, pero esta vez estoy pasando por uno de los períodos de trabajo más intenso y desorganizado que tuve desde hace años, mezclados con él una serie de compromisos referidos tambien a mi trabajo que no puedo eludir. Tengo varios murales que estoy ejecutando y tres exposiciones que debo realizar la presente temporada y la participación en varios concursos internacionales, Cincinatti, México, Bruselas por ahora. Te digo todo esto un poco a modo de disculpa por no haberte escrito antes.
Uno de estos días llegará a esa mi amigo el Dr. Simón Scheimberg y su esposa, a quienes conocísteis en ésta. Lleva una carta para Evelina y para tí. Me gustaría que los atendiéseis, pues son muy amigos de todos nosotros. Te adjunto una carta para Maiztegui que quisiera se la entregases a ellos pues a última hora, cuando ellos se iban, no pude llevársela al barco.
Recibí todas tus colaboraciones para la revista que te agradezco mucho y que quisiera continuases mandándome todo lo que puedas en ese sentido. Me hacen falta buenas fotografías. En estos días corrijo tus pruebas de la monografía que va a publicar Citania que irá muy ilustrada. La Revista de economía, de Galaxia, cayó muy bien en general aunque desagradó bastante el que apareciesen en el Consejo de colaboración o de dirección algunos con cargos que no pueden inspirar confianza. Tambien desagradan las designaciones “provincia” y “región”, región cuando se refiere a Galicia, no a región económica de la península o Europa. Te digo esto por si es posible subsanar algo de ello. Confidencialmente te confieso que por mi parte estoy muy desanimado con respecto a todo eso. Todo me está pareciendo inútil. Con Piñeiro acabamos de cruzarnos cartas agrias, –aquí viene lo confidencial que deposito en tu amistad– iniciadas por él con el pretexto de mi pieza de teatro y con motivo de la revista. Hace diagnósticos con una ligereza poco digna de su prestigio de hombre estudioso y reposado, cuando no queda mudo tomando una actitud desdeñosa que no le corresponde. Con referencia a mí confirma mi desconfianza de que no fuese tratado igual que lo fué Baltar si llegase a ir a esa. Piñeiro supone filiaciones que aquí no compartimos y con respecto a mí se olvida de toda una historia de 20 años de servicio a una causa y a la amistad. Olvida además de cuanto hice por él mismo en muchos casos en que fuí consultado o en que tuve que proponer gentes de esa. Lo olvida y me pasa la cuenta de lo que él hizo, según dice, porque conociesen mi obra en Galicia. Es todo muy bajo y repugnante. Desde luego ayuda a sacarme las ganas de pensar siquiera en la posibilidad de regresar nunca, ¿para qué?. Si la gente joven está hecha en cuanto a carácter a su imágen lo lamento hondamente por esa generación gallega y me hace más orgulloso de la nuestra, más inquieta, menos resabia, menos prudente y más fecunda a pesar de todas las dificultades porque pasó. Esas cartas son de su parte un verdadero autorretrato. Siento mucho escribirte esto, pero tengo que decírselo a alguien porque me duele.
Hablemos de otra cosa. Necesitaría que me enviases obras, dibujos y grabados preferentemente, para el Centro Lucense. Estos días se inaugura una exposición conjunta de jóvenes coruñeses: Cremaes, María Antonia Dans, Gloria del Llano y Rey Latorre. Luego vienen tres exposiciones: Maside, Labra y Tenreiro. Quisiéramos otras tres al menos de Johan Ledo, Prego de Oliver y Suárez del Llano, que creemos que tu puedes conseguir. A Suárez del Llano va a escribirle Laxeiro. Todo esto es muy importante. Johan Ledo puede hacer una exposición muy buena con sus grabados y dibujos, por favor anímalo. Hacen falta unas veinte obras. Vamos tambien a escribirle a Maria Antonia Dans para que se encargue en Madrid. A final de año haremos un tomo de las exposiciones hechas.
Escríbeme, te lo ruego, y contéstame. Recibid Evelina y tú el saludo de Maruja y mío y tu el fuerte abrazo de tu amigo:
Seoane

1958-05-24 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 24/05/1958


Sgo., 24 mayo [1]958

A n/ muy queridos amigos Maruja y Luís Seoane:

Después de haber pasado dos días inolvidables con el matrimonio Del Riego, llegamos el jueves a esta su entrañable –y también ya n/ Santiago–. Sus monumentos y sus calles las hemos repasado como si fueran las páginas de un libro de texto (pero de una asignatura que se ama). Qué hondo han calado Vds. en el corazón de sus amigos de aquí (como en los de allá, por otra parte) y con qué cariño los recuerdan. Vimos a Maside–que en este momento está malo y guarda cama. Ayer recorrimos iglesias y calles con el Dr. Bouza Brey, que nos entregó toda una tarde (no presentó un admirador suyo: el P. Jesús Carro) y hoy pasamos una tarde magnífica con el doctor García Sabell y su esposa (qué gran persona es!): Tengo en mi cartera para entregarle personalmente una foto suya (de él) en su despacho, rodeado de cosas suyas, firmada por varios amigos suyos que allí encontramos, todos muy interesantes. Ya verá. Y ahora hasta pronto.

Saludos de Aída y un abrazo de

Scheimberg

1958-05-27 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane
A Coruña
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane en 27/05/1958


27 mayo 1958

Sra. Maruja Seoane
Bmé. Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires
República Argentina

Desde esta Torre de Hércules, cuyos 230 y pico de escalones subí en homenaje a Luis, y a Rafael Dieste –su prologuista– les enviamos un muy entrañable saludo, Aída y yo.

Scheimberg
Aida

[Escrito por Aida Scheinberg:] Te escribiré desde Madrid. Vale.

1958-05-28 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 28/05/1958

Vigo 28-mayo 1958

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
No te escribí antes porque llevo unos días bastante mal. Tuve tres cólicos nefríticos que me dejaron hecho polvo. Sólo ahora empiezo a reponerme un poco aunque me encuentro sin ánimos.
Recibí tu carta del día quince, unos momentos antes de que me llamasen por teléfono Aida y su marido. Como es natural, fuí en seguida a visitarlos al hotel. Comimos con ellos los dos días que pasaron aquí. Hablamos mucho de todo y de todos. Son muy simpáticos y excelentes personas. Los llevé a mi casa. También estuvieron en mi despacho, donde experimentaron una gran alegría porque las paredes están cubiertas de “Seoanes”. Mi mujer los llevó al Castro y a Bayona. No quisieron ir a Santa Tecla, por la escasez de tiempo. Deseaban aprovechar el mayor posible para su visita a Santiago. Pretendí darles cartas para amigos de allí, pero me dijeron que ya llevaban varias. De Vigo se fueron muy contentos, y nosotros también lo quedamos de las gratas horas que con ellos pasamos. Les entregué la carta para Maiztegui. De éste acabo de recibir yo una, anunciándome que proyecta embarcarse próximamente para la Argentina. Está trabajando mucho, pero trata de buscar un hueco para hacer un viaje a Buenos Aires.
Dime que colaboraciones deseas para la revista. Ahí debes de tener todavía bastantes, y cuatro interviús al menos. Por eso no me apresuré a mandarte más. ¿Salió el número de abril–mayo? Te agradecería, si no te causa molestia, que me lo enviases por avión.
Con respecto a la Revista de Economía, quizá tengas razón en lo que apuntas. Pero es que hay que contar con muchas cosas, y los buenos propósitos no son fácilmente realizables. Por otra parte, mi intervención en estas cuestiones es cada vez menor. Me estoy apartando bastante de los trabajos “honorarios”, porque necesito ocuparme de los retribuídos para poder defenderme. Además, estoy muy cansado y con gran desgana. Dentro de pocos días saldrá un tomo de homenaje a Otero, y tampoco he colaborado en él.
Nada sabía de tu correspondencia con Piñeiro, a la que aludes, pues él no me dijo una palabra. Tampoco yo pienso hacerle la menor referencia al asunto. De todos modos, pienso que posiblemente no haya habido en sus palabras la intención que tú –emotivo como yo– has visto en ellas. Lo que puedo asegurarte, porque me consta, es que siente por tí una gran admiración e incluso afecto personal. Quiero reiterarte también, una vez más, que de todas cuantas personas vienen trabajando por nuestra cultura en Buenos Aires, eres tú, sin el menor género de dudas, la que suscitas más unánimes simpatías y admiraciones. Hoy nadie desconoce ya aquí la inmensa labor que realizaste. Bástete saber que tu voluntaria separación del Centro Gallego ha causado a todos un tremendo disgusto. Tú constituías una auténtica garantía en orden a la solvencia y eficacia de una tarea cultural, que no podrá sustituirse ya. Y no digamos, en lo que a mi caso particular respecta. Desde que tú te marchaste, sé que me hallo poco menos que en precario. Además me siento tremendamente desilusionado. Lo que ocurrió con la obra de Cabanillas es para decepcionar a cualquiera. Bien sabes con cuanto entusiasmo secundé tu idea de la edición. Hice un trabajo oscuro y pesado, sin pedir la menor retribución. Y cuando pensaba que la obra se estaba imprimiendo, resultó que a espaldas mías se estaba gestionando el disparate de editarla en Burgos, donde las condiciones de edición serían deplorables. Ahora, por fin, hace apenas unos días, me entregó el hijo de Estévez los originales. Encargué que hiciesen dos copias para enviarlas a la censura. Pienso que podré enviarlas a primeros de mes, y habrá que esperar los resultados para darlas a la imprenta. Del dinero para la edición nada sé. Hoy me enteré por unas notas que dio Valentín a la prensa que habían llegado a Madrid Villamarín y Blanco Amor. Supongo que resolverán lo que haya de hacerse sobre el particular. Como vés, mi papel resulta bien poco lucido, a pesar del desinterés y eficacia que he tratado de acusar siempre con respecto a las encomiendas del Centro Gallego. Crees que debo seguir así, o no sería más lógico que abandonase todo? Por algo que vengo observando, parece que ciertas personas –el propio Blanco Amor– verían con buenos ojos que me sustituyese Sigüenza. Me dolería que fuese él quien me relevase porque su conducta en todos los aspectos me parece bien poco loable. Pero en fin...
Le envié una nota a Xohán Ledo hablándole de tus deseos sobre su exposición. Me contestó con esa otra que te adjunto. Suárez Llanos creo que está dispuesto a enviar material para exponer. La carta de Laxeiro lo decidirá definitivamente.
Aida me dijo que había muerto tu padre. La noticia me produjo una dolorosa sorpresa, pues nada sabía. Tanto Evelina como yo sentimos como propia la desgracia, bien lo sabéis.
Ayer me dijeron que Maside se había agravado, cosa que nos tiene muy preocupados. También está muy mal Cuevillas, que sufre reblandecimiento cerebral. Y Cabanillas tiene cáncer en un párpado.
Recibí lo que me mandaste de mi colaboración en Ediciones Imp. López. Mil gracias. Cómo podría hacer para conseguir el libro cuando se publique? Hay alguna posibilidad de que pueda obtener una colaboración literaria en algún diario o revista de ahí?
Bueno, nada más. Ya ves que en mis cartas no soy nada lacónico. Saludos muy cariñosos a Maruja. De Evelina para los dos, y para tí un fuerte abrazo de
Fdez del Riego

Querido Paco:

Dille a Seoane, e tamén copiando ad pedem literae, que non quixera outra cousa que o compracer, en primeiro pola amistade e ademiración que eu lle teño, dispoixa pola miña propia vaidade de mostrar meu arte en Bos Aires; pero a verdade é que eu non teño obra feita nen como grabador, nen como dibuxante; agás o xa coñecido nos libros. Isto non é tan importante nen valioso como pra facer unha mostra, e por se a tolería levárame á megalomanía, o certo vén sendo que nen siquera os grabados feitos prós libros de Galaxia poden ser exhibidos xa que moitos dos tacos fendéronse nas probas ou no curso da impresión. Dos primeiros houbo que facer reproducciós en fotograbado prá impresión en fin ti, Paco, sabes ben todo isto.
Tampouco podo pensar a poñerme en traballar pra iso, pois que todo o que derradeiramente levo feito son óleos, tampouco merecedores dunha eisposición, nen axuntando os gouaches –restos da eisposición feita en Vigo– non coido que a miña obra servira pra valorar o arte galego en Bos Aires; somentes os amigos, levados por unha dilatación xenerosa da amistade, poden darlle algún valor a todo isto. De calquera forma dálle as miñas máis eispresivas e fondas gracias a Seoane, por se lembrar de min, e por caír tamén nisa amistade desmesuradora do valor alleo.

Carta de Xohán Ledo, adxunta á correspondente de Fernández del Riego con data 28 de mayo de 1958.

1958-06-24 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Nova York
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 24/06/1958

París (Hôtel Quai Voltaire), 24 de junio [1]958

Amigo Seoane:

Me he tomado esta tarde unas pequeñas vacaciones para escribirle. Pensaba hacerlo en Santander, antes de abandonar España –para despacharle la carta desde Hendaya, por temor a que fuera abierta y que la mención de nombres de los amigos de España pudiera crearles a estos alguna molestia (lo sucedido a a Del Riego es para tenerlo en cuenta); pero las cosas se dieron en tal forma que no pude cumplir con mi deseo. Al llegar a París, el día 19, me enteré de la muerte de Maside y Vd. no se imagina todo lo que me ha conturbado esta noticia. Aunque sólo cambié con él algunas palabras, pues su estado de salud (como se lo dije a Vd. en una postal despachada desde Santiago) le impedía casi hablar y no había mejorado, cuando unos días después fui a despedirme de él, su muerte me impresionó como si se hubiera tratado de un viejo amigo mío. Y es que todos sus amigos, nada más que por serlo nosotros de Vd., nos recibieron, a Aida y a mí, como si hubiéramos sido amigos de toda la vida. Y yo se lo agradezco ahora. Si en toda España no me he sentido en ningún momento extraño, en Santiago nos hemos sentido, Aída y yo, como en n/ propia casa. Cuánta cordialidad y calor humanos hemos hallado en sus amigos! Era a nosotros, si, pero era principal y fundamentalmente a Vd. a quien agasajaban. Aquí –es decir, en Galicia–, se lo quiere a Vd. talvez como a ninguno. Y yo me alegro de que así sea... Cuando cruzamos el Miño, en la frontera que separa a Portugal de España, a Aída y a mí se nos apretó el corazón y casi lloramos de emoción. El Miño, para Aída y para mí, era muchas cosas juntas: era Rosalía de Castro (cuya tumba visitamos e Santiago, en compañía de Bouza Brey) y era Unamuno, en sus Andanzas y visiones de España y Portugal1 y eran Vds., Vd. y Maruja. Veníamos de Coimbra, donde durante tres días nos sentimos por un momento estudiantes –aunque un poco maduros– Aída y yo y participamos de los festejos de la Quema de las Cintas, tan particulares y tan llenas de encanto. El paisaje era el mismo (Portugal y Galicia forman casi una unidad –no sólo geográfica, sino idiomática) y, sin embargo, nos pareció distinto. Y lo es en verdad. El paisaje parece que se adulzara y el ser humano es más hondo. Sí, creo que se trata de eso en realidad. En el portugués, talvez, haya siempre algo de teatral, como en el andaluz –aunque en menor medida–; en el hombre gallego no hay nada de teatral. Daría la impresión que se mueve siempre como si estuviera entrecasa, con naturalidad, pero con una naturalidad llena de señorío... Pero, por Dios!, no es de eso de lo que yo quería hablarle, sino de la cordialidad de que nos rodearon sus amigos a Aída y a mí. Con Del Riego y su mujer, Evelina, pasamos dos días deliciosos en Vigo... Y sólo estaba en mi plan quedarnos allí algunas horas! Pero quién se separa así como así, de las personas tan agradables e inteligentes ambos, que rivalizan en agasajarlo a uno? Con Evelina caminamos la ciudad y con ambos, conocimos las comedurías típicas y hablamos de tantas cosas que nos eran comunes. Y luego, Santiago... Llegamos allá el 22 de mayo a eso de las 8 de la noche. Dejamos n/ equipaje en el hotel España y salimos a caminar, Aída y yo, debajo de los soportales, a meternos la ciudad en el alma. Es una ciudad viva, donde las piedras llenas de ancianidad no son un obstáculo. El encargado del hotel se empeñó en que esa misma noche me comunicara con Maside y me presentó para eso a un sobrino de éste, un estudiante que está cursando, creo que el último año de sus estudios de medicina y es aficionado a la pintura. Se llama Carlos. A él le entregué la carta suya para Maside –y por él me enteré de la gravedad del estado de su tío. El pobre no quiso dejar de cumplir con su pedido y comprometió al doctor Bouza Brey para que nos acompañara a todas partes. No creo que muchos hayan tenido un más entendido guía que nosotros. Con él caminamos de arriba abajo Santiago. Y a cada momento, nos repetía: “No dejen de decirle a Seoane que conocieron la calle del Preguntoiro y la iglesia de la Ánimas, y..., y....” así toda la ciudad. En el Instituto de Estudios Folclóricos nos presentó a a P. Jesús Carro. Qué viejecito simpático! Allí en el Instituto guardan todas las cosas que Vd. publica. Por primera vez, creo que no me habría costado ningún esfuerzo decirle padre a un cura, a pesar de mi natural resistencia a hacerlo (y de aquellas palabras del Evangelio que dicen más o menos: “No me llaméis padre; Padre hay uno sólo, y está en el cielo”). Sólo la Catedral la quisimos visitar sin Bouza Brey. Qué majestuosa fábrica romana [sic] la Catedral de Santiago! Y luego, su Pórtico de la Gloria... No menos de seis veces volvimos a verla, a distintas horas y tratando, yo, de no dejarme llevar por recuerdos o sugestiones literarias.... Tiene talvez razón Unamuno cuando dice que aquí no se puede, como con el gótico, hacer literatura. Ni aquí caben distracciones. Y, sin embargo, dos misas importantes que allí, en la Catedral, escuchamos –la que se celebra el 23 de mayo en recordación de la batalla de Clavijo, y una misa del Episcopado (creo que el 25), carecieron de unción mística...
Pero vuelvo a sus amigos. El día 24 estuvimos con el matrimonio García Sabell. Le dejé su carta en el consultorio y unas horas más tarde nos llamó al hotel para que fuéramos a tomar el café a su casa. Qué persona extraordinaria es el doctor García Sabell (y qué hermosa y agradable su esposa)! Había muchas personas a la mesa y se habló de muchas cosas –y de todas era de ver y oír con qué precisa exactitud hablaba García Sabell. Al llegar a la casa y ver allí tanta gente reunida casi lamenté haber ido, pero luego sentí –después de casi 3 horas– tener que marcharme. Tiene una extraordinaria biblioteca con raras y lujosas ediciones de literatura y de arte, y pinturas y dibujos seleccionados con un finísimo gusto. Como recuerdo de ese día, para Vd., hizo firmar a los presentes una foto en que él –García Sabell– está en su Consultorio, con la pared del fondo cubierta con los estampados que le editó Bonino a Vd.. No se la envié desde España –y sí lo hago ahora, por temor a que se perdiera. El único que allí desentonaba era un socialista ,Tarul o Marul, que decía una sarta de banalidades en un tono que habría envidiado Lerroux –y a quién García Sabell había pedido que me informara sobre las cosas de España. En un momento dado, García Sabell le corto el discurso para mostrarnos la biblioteca y las pinturas, y todo terminó bien... Felizmente en España hemos tenido mejores informantes que ese presuntuoso y trasnochado socialista: lustrabotas, mozos de café, un changador en La Coruña, un maquinista de la RENFE en el camino de Salamanca a Madrid, un conductor de automóvil en Santander, etc., etc. En la misma mesa de García Sabell, un señor Briones de Villa García de Arosa. Estos socialistas tan fuera de época y que no sirven ni para colgarlos de la pared! (Ahora, al releer las firmas, veo que se llamaba Martul)... Pero me estoy perdiendo en detalles sin interés. Abandonamos Santiago, Aída y yo, con verdadera pena, dejando amigos y cariños. Y me fui a despedir de Maside, sin sospechar que se nos moriría pocos días después. Para Vd. me mandó un gran abrazo, un emocionado abrazo. Ahora, al transmitírselo, pienso que él presentía que era el último...
Y luego según n/ desfile precipitado: La Coruña, con su Torre de Hércules, a cuyo faro ascendí hasta el punto más alto –celebrando así a mi manera lo que Vd. celebró en dibujos de sabia caligrafía y Rafael Alberti en emocionados versos; León, cuya catedral sigue siendo un milagro de ligereza, y su Igl. de San Marcos –de un románico sobrio y cuya capilla funeraria conserva en su cúpula unos frescos sólo equiparables a los del Museo de Arte antiguo de Barcelona. Y luego más, Zamora –en que todo, o casi todo, es románico y en la que el reloj del tiempo pareciera haberse detenido. Y Salamanca, que para mí estaba llena de recuerdo de Unamuno; y, sin embargo, en esta España de Franco sólo se ha salvado de él el hermoso busto en bronce de Victorio Macho (y una cabeza en bronce, de la misma obra, en Madrid, en la Academia de San Fernando). Con quienes intenté hablar de Unamuno, o no sabían mucho de él, o temían hacerlo, y hasta el aula donde en 1920 le escuché dictar una de sus clases de filología ha desaparecido. Sólo el chófer que nos condujo de Santander a Irún tuvo un recuerdo emocionado para Unamuno; y era nada más que un obrero del volante!.. En Madrid estuvimos con Maíztegui (políticamente muy bien ubicado) a quien hicimos llegar su carta y con quien caminamos y hablamos mucho. Debo volver sobre las emociones experimentadas frente a Goya, y Velázquez, y el Greco? En cada sitio nos fuimos despidiendo como si fuera la última vez que vamos a verlo. En Madrid, al salir de San Antonio de la Florida, visitamos una vez más el Manzanares y con Aída nos juramentamos que volveríamos, sí, a España –pero acompañando a los españoles del exilio y para danzar todos juntos sobre los podridos restos de Franco... Yo no sé si se puede crear sobre el odio; pero cuando pienso nada más que en lo que en España tenemos oído sobre este grotesco payaso de la historia que es Franco, empiezo a creer que el odio es casi un deber. Odiar, sí, y hasta la muerte. Hay que formar el gran ejército del odio contra los enemigos de la vida. Cómo se comprendería en España a un nuevo [Mateo] Morral! Pensándolo serenamente, ya sé que no sirve de mucho el atentado individual; pero qué satisfacción se sentiría si alguien hiciese estallar por los aires a esa carroña. O es que solamente los tiranos tendrán derecho a disponer de la vida de los demás y nos hemos de horrorizar si alguien les revienta a ellos los huesos? Desvarío, pero, Seoane, hay que haber oído todo lo que llevamos oído en España y pensar en este pobre pueblo que se muerde los codos de rabia ante su propia impotencia –y que nos venga luego con reflexiones académicas sobre la buena táctica política. El atentado individual, sí, ya lo sé, no es solución –pero a veces puede ser una lección; y el tiranicidio, en cualquier caso y en última instancia, siempre será una medida de higiene para el mundo... Desgraciadamente creo que habrá Franco para rato –y solamente un vuelco total en la política internacional podría precipitar su caída. Se producirá ese vuelco? Lo espero. Pero, cuándo?.. Yo he recogido datos sobre lo que ganan los obreros y los empleados en España y lo que cuestan los artículos de primera necesidad. Pensaba mandárselos a Vd., pero, después de reflexionarlo, me parece tonto hacerlo. De qué le serviría a Vd.? Bástele eso: el pueblo está cada vez peor y las cárceles no se vacían. Todos los días se filtran noticias de nuevos procesos y nuevas condenas, mientras los rufianes de la prensa ensayan nuevos ditirambos para el Gran Payaso. Es un asco! Y termino, Seoane. Lea en los diarios españoles la “interviú” que acaba de hacerle a Franco un periodista de Le Figaro; produce náuseas...
De otras cosas quería hablarle, y ya ve, siempre se cae en lo mismo. Pero algún día eso deberá terminar. Terminar... Es lo único que ya nos queda por pedir.
Si en otro momento llego a estar más tranquilo (y aquí, en Francia, con De Gaulle, no es como para estarlo) le escribiré de otras cosas. Esta vez, perdóneme. Sepan, Vd. y Maruja, que están en nuestro corazón –y que, para Vds. y para nosotros, deseamos un mejor porvenir.

Los abrazamos

Scheimberg

P. D. He retenido esta carta hasta hoy, 25, y al fin me decido a mandarla; no sabría que cambiar en ella, o si destruirla del todo. Esto lo dejo a su arbitrio…Y adiós.

S.
1. O autor éstase a referir ás obras Por tierras de Portugal y España (1911) e Andanzas y visiones españolas (1922) , mesturando os títulos.

1958-08-28 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Florencia
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 28/08/1958


Florencia (Hotel Terminus-Milano), 28 de agosto, 1958

Querido amigo Seoane:

En Milán, recibí su tan enjundiosa e interesante carta del 18 de julio. Debo decirle que estoy de acuerdo con casi todo, o talvez con todo lo que en ella me dice? Yo también creo, como Vd., que los fines no justifican los medios, y que por medios injustos o inmorales no se pueden alcanzar buenos fines; y, sobre todo, que no puede ser buena política aquella que sacrifica en el hombre lo que tiene de más precioso, que es su dignidad. Y no es a eso adonde se encamina la humanidad; y la razón por la que Vd. y tantos luchamos contra el régimen capitalista?... Pero no sigo. No espere Vd. una respuesta a su carta, que me sería muy difícil dársela con lo ocupado que tenemos aquí, Aída y yo, todas n/ horas y no quiero que nos alcance el día 3 de septiembre, en que Vd. va a inaugurar su Exposición en Bonino, sin hacerle llegar n/ mejores augurios de éxito –los de Aída y los míos. Buena suerte, pues.
Aquí debería, en realidad, terminar esta carta. Permítame, sin embargo, que le distraiga todavía algunos minutos. Conoce Vd. el apólogo de los peregrinos que salieron al encuentro de Jesús? Creo que eran siete. Unos se distrajeron en el camino para escuchar el canto de los pájaros o pª extasiarse en la belleza de las plantas y de las flores, otros pª acudir al llanto de un niño o al reclamo de un menesteroso. Sólo uno llegó puntual a la cita, ciego y sordo a todo lo que a su alrededor sucedía.
Esto del premio al que llega se repite en numerosas leyendas. No otra cosa es la de Orfeo y Eurídice, o la del Príncipe de La flauta mágica, que con tan exquisita gracia comentó Mozart con su música.
No aspiramos acaso todos a llegar al encuentro con Jesús? Sí, yo también deseo llegar a Jesús (ponga Vd. en lugar de Jesús cualquier fin alto; yo sólo uso su nombre por una razón de economía); pero no con el corazón tan seco que no tenga ya nada que ofrecerle. Porque de eso se trata en definitiva: de no llegar con las faltriqueras del alma vacías. Ahora, que no es cosa de que nos distraigamos tanto en el camino que no lleguemos adonde debemos llegar. Que es precisamente lo que quisieran n/ enemigos, o los que no anhelan otra cosa sino disfrutar de lo que tienen. Ulises, que era bastante distraído y que se entretuvo quizás más de lo correcto con la ninfa Calypso (como el caballero Tanhäuser con la señora Venus) sabía que no debía hacerlo hasta el extremo de olvidar que debía volver a Ítaca, donde lo esperaba la fiel Penélope, y se ató al palo de su barco y se tapó los oídos para no ceder a los cantos de las Sirenas. También se trata de no dejarse seducir por los cantos de Sirenas... Y después qué? Liquidar a los pretendientes que asedian a Penélope y quedarse por el resto de sus días a gozar de sus bienes y reventar de hartazgo? No, eso no.
No será más apropiado, por ventura, para n/ caso, para Vd. y yo, y pª todos los que alimentan un loco sueño, el apólogo de Unamuno (y una vez más vuelvo a él) de los que salen a la búsqueda del sepulcro de N. S. don Quijote? Qué importa que el sepulcro no exista, si de lo que se trata en última instancia es de derribar en el camino a todos los curas y bachilleres y alguaciles que se opongan a la marcha de la gran columna y corregir agravios y desfacer entuertos donde se encuentren? Y si por ventura –o desventura– el sepulcro fuese encontrado, pues a enterrarlo de nuevo pª no interrumpir la marcha. Que de eso, sí, se trata. De desfacer los entuertos donde los haya. Y Jesús que espere, que cuando lleguemos a él tengamos la columna de nuestro crédito llena.
Yo no sé si esta divagación, querido Seoane, tiene algún sentido. Quede aquí, sin embargo, como salió al correr la pluma. Yo sé que son muchos los reparos que se pueden hacer. Creo, no obstante, que acabo de acercar n/ líneas.
Hasta pronto. Mucha suerte, repito, en su próxima Exposición. Y el día de la inauguración ténganos, a Aída y a mí, entre los amigos que van a estar con Vd.

Un abrazo a Maruja y a Vd., de Aída y mío.

Scheimberg

1958-09-22 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Agrigento
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 22/09/1958


Agrigento (Albergo dei Templi), 22 sept. [1]958

Querido amigo Seoane:

Mañana a las 8 salimos pª Siracusa, desde donde quiero despacharle esta carta pª que Vd. la reciba no más tarde del día 27. Así estaremos presentes, Aída y yo, el día de la clausura de su Exposición. Deseamos que haya tenido éxito. Con Vd. y Maruja, pues, y los amigos que van a rodear su mesa... Y ahora, pª que nos sigan en esta etapa de n/ viaje, ahora va el prontuario de los últimos días. El 18 llegamos a Palermo, a las 17 y 15, después de un vuelo de 1 hora y cuarto desde Nápoles, sobre un mar tranquilo como un lago y con el espectáculo de los Apeninos a n/ izquierda. Cuando descendimos del avión, el sol comenzaba a ocultarse detrás de las montañas que encierran a Palermo dentro de una herradura perfecta, presagio de buena suerte. Palermo es como una hermana menor de Nápoles, pero sin la obsesión de lo monumental, tan común a casi todas las grandes ciudades de Italia. Influencia castellana, con su sobriedad natural en todos los órdenes de la vida?, o debido a la proximidad de los Templos griegos, maravilla de proporción? Lo ignoro. En Sicilia, lo mismo que en Nápoles, abundan los apellidos españoles y el siciliano está orgulloso del legado español –que es aquí más pronunciado que en Nápoles, sobre todo en la edificación. Si no fuera por el idioma y los gestos exagerados, al cruzar las aldeas de Sicilia uno se creería atravesando poblachos de Castilla. Hasta su misma aridez y el mismo color de su tierra seca. –Vía Maqueda, nos dice un comerciante de la calle Venezia (con la que aquella se encuentra), tratando de darle el acento castellano; y agrega, orgulloso –como si se tratara de un título nobiliario: –É un nomme spagnuolo. En cuanto a lo demás, el mismo hablar a gritos de los napolitanos y una suciedad aún mayor, si cabe, que en Nápoles. Una suciedad que no se recata y que no crea que tenga igual en ninguna ciudad civilizada. Los sicilianos pobres viven prácticamente en las calles. Calles sucias, que nunca se barren, y donde tienen sus negocios o sus pequeños talleres. Allí trabajan, o se pasan las horas del día jugando a la barajas, o mirando pasar –o no mirando siquiera. Donde hay una puerta y una mesa, hay hombres –y aun niños, jugando a las cartas–. En Palermo y en las aldeas próximas, que atravesamos dos días después. Y en todas partes, abundan los niños. Aquí los niños se reproducen como las moscas y trabajan casi desde que pueden andar sobre sus pies, como mandaderos, o ayudantes de mozos y camareros, o simplemente pidiendo monedas a los extranjeros: –Hay que enseñarles a trabajar desde chicos, nos dice la dueña de una Trattoria donde entramos a cenar, refiriéndose a un gurrumín que no debía tener más de 8 años y que nos alcanzaba los platos de comida. La cuenta sumaba 1.050 liras. Dejé 1.100 y le dije al chico: “50 liras son para ti”. El chico, que no conocía el valor de las monedas todavía, pretendió quedarse la moneda de 100 liras, lo que le valió una paliza, y que la patrona (creo que tía del chico) se guardara el vuelto. Los italianos son ladrones, me dijo el mozo, pretendiendo congraciarse con nosotros, mientras el niño pasó corriendo hacia la calle y mirándonos con rencor, convencido de que yo le había querido jugar una mala pasada. Me acordé de Don Quijote y del zagal que quiso librarse de la paliza que le daba su amo... Pero que no conozcan el valor de la moneda no es frecuente. Desde chicos ejercen el comercio a su manera, o se ejercitan jugando por dinero a la vista de los policías. En las casas sólo entran pª dormir. Generalmente, se trata de una sola pieza, donde rara vez se enciende la luz, que es dormitorio y comedor y cocina y donde toda la familia duerme en promiscuidad –casi siempre sin desvestirse y, naturalmente, sin bañarse. Con todo, Palermo es una ciudad hermosa y, como Nápoles, llena de color, ese color que atrae a los turistas y que a los sicilianos pudientes (que, como en todas partes, viven bien –aunque sin preocuparse mucho, también ellos, de la higiene) les avergüenza. Se extiende, Palermo, como un arco sobre un golfo de agua azul, cortada por 4 o 5 avenidas modernas y –éstas sí limpias–. Y entre una y otra avenida, las callecitas estrechas y sucias donde los negocios casi se dividen por ramos: la calle de las bicicleterías, la de marquerías y cromos del peor gusto, la de tallercitos de carpintería, etc. Y la más característica de todas: la calle Venezia, que va de la vía Roma a la de Maqueda, materialmente cubierta de pescaderías y freedurías y de puestos de verduras y frutas... En una de estas calles está el Museo Nacional, hoy nada más que Arqueológico, donde se encuentran piezas de escultura y de arquitectura, casi únicos, extraídas de las excavaciones que se están realizando en gran escala en toda Sicilia, sobre todo en Segesta, Selinunte y Agrigento, bien clasificados y con notas explicativas de suma sencillez. Otras cosas dignas de verse y que, naturalmente, visitaos, son su catedral y, sobre todo, el Palacio Real cuya Capilla Palatina, totalmente revestida por dentro de mosaicos de los siglos XII o XIII, de una belleza extraordinaria. Como lo son de igual belleza los mosaicos de la Igl. la Martorana. Y ya en otro orden, la pequeña Igl. S. Cataldo, de estilo normando y con gran influencia musulmana, de un interior severo, casi ascético. Es realmente notable aquí la cantidad de Iglesias con influencia de estilo normando (por ejemplo, la Catedral de Agrigento) –que mi ignorancia de la historia no me permite explicar. De los mosaicos de la capilla Palatina y de la Martorana, llevo unos pocos diapositivos que pasaré en Buenos Aires para regalo de los amigos.
El 20 nos levantamos muy temprano pª salir pª Agrigento en un ómnibus de la CIAT. Desde la ventana de n/ hotel y a esa hora, el monte Pellegrino, que encierra a la bahía por uno de sus lados, se veía como una enorme mancha carmesí, como si se le hubiera volcado un tintero de tinta roja encima. A las 8 salimos pª Agrigento, adonde debimos llegar casi a las 8 de la noche. Total, unos 380 km (contando las vueltas y revueltas), costeando un mar casi siempre maravillosamente azul, o internándonos, por momentos, un poco tierra adentro, y con la compañía de sus montañas áridas, grises o amarillentas, y con un paisaje que igualmente nos recuerda el paisaje castellano. Aquí la tierra es seca y el agua poco abundante, y hay que trabajarla mucho pª obtener un rendimiento casi siempre nada más que discreto. Solamente en las pequeñas zonas donde las tierras se han distribuido en virtud de una ley agraria que el gobierno democristiano sólo aplica con cuentagotas, las obras de riego se multiplican y la producción ha aumentado visualmente –al mismo tiempo que se ha abandonado la monocultura (uvas y/o aceites) –tan fatal pª el campesino, al mismo tiempo que provechosa pª los acopiadores de la ciudad. Hemos visto abundantes parcelas con siembras de algodón, hermosas con sus capullos blancos, algunas ya listas pª cosechar. Este año parece ser que la cosecha de la uva ha sido particularmente abundante, y durante mi trayecto era interminable la fila de carretas o de mulas cargadas de enormes cestos de uvas –como una procesión báquica, pero en la que en vez de Baco, hinchado de vino y encendido en deseos lúbricos, los que los transportaban eran campesinos sucios, miserablemente vestidos y de aspecto casi siempre miserable sus rostros. Esa uva será mañana el vino de los otros mientras a ellos les faltará quizás pª cubrir los precios de los arrendamientos y el pago de los impuestos cada vez mayores. A las 11 y media llegamos a Segesta. Alguna vez, en tiempos de la colonización griega, debió ser un centro de población importante; hoy es nada más que una colina y, en su parte más alta, los restos, admirablemente conservados, de un templo dórico, con sus 36 columnas casi sin retocar y sus metopas y cornisones (Rotzait le dará los nombres técnicos, que yo desconozco). Qué maravilla, Seoane, de proporción y de majestad! No le miento si le digo que casi caigo de rodilla de la emoción. Era mi primer encuentro con Grecia... Era tal mi entusiasmo que tomé un ligero apunte a pluma –que, felizmente, no tendré que utilizar, pues en una taberna y fonda hay, perdida en esa soledad, próxima al Templo, encontré unas buenas postales– y, ya aquí, en Agrigento, un diapositivo perfecto. Ya verá Vd. almorzamos en Èrice, en una hostería emplazada sobre el monte Giulia, a unos 500 ms. sobre el nivel del mar y desde donde se domina –como bien dicen las guías turísticas– una hermosa vista. En Èrice termina el mar Tirreno, mar italiano, y después de Trapani viajamos teniendo casi siempre a la vista el mar Mediterráneo –encuentro y camino de tantas civilizaciones ilustres. Es un mar con sabor a hogar, a cosa propia. Luego, Selinunte, donde se levantan restos de otro templo dórico –que arquitectos y arqueólogos tratan de reconstruir con la montaña de piedras que, como un mar revuelto, allí están amontonados–. Luego Sciacca y Puerto Empédocles y ya, con la noche encima, entramos en Agrigento, guiados por los restos de un Templo de Hércules, el de la Concordia (uno de los mejor conservados, según la Guía Azul) y el llamado de Juno –emplazados en una de las colinas que rodean a Agrigento y que esa noche (no sé aún por qué) nos esperaban profusamente iluminados y haciendo de embajadores maravillosos pª recibirnos en Agrigento.
Yo me he preguntado muchas veces, Seoane, durante este viaje por qué ha sido tan fuerte en mí el impacto ante la visión del Templo Dórico de Segesta y porqué, en cambio, no me conmueve en igual medida la escultura griega. Como respuesta provisioria, me he dado ésta: Que los griegos han tratado al cuerpo humano como una arquitectura ideal y si en ésta, la arquitectura, basta el equilibrio de las proporciones, que yo llamo gracia, en el cuerpo humano, lejos de ser una cualidad, puede ser un defecto...
Pero dejemos esto. Ya estamos en Agrigento, centro de una época de cultura griega. Nos alojamos en un hotel que está a la entrada de la ciudad, a unos 50 ms. del camino Nacional y a casi 200 ms. más abajo del punto más alto, donde está su Catedral. Es un viejo caserón de estilo castellano, en medio de palmeras y pinos y otros árboles cuya especie ignoro, y con un algibe de piedra, en desuso, realmente hermoso. Un de las ventanas de n/ pieza, en un 4º piso, mira hacia la colina de los Templos. Más allá, se ve el mar: una línea gris en el horizonte. Desde este balcón nos quedamos a contemplar los Templos hasta que las luces que los iluminan se apagaron.
Hace dos días que no leo un diario, y por un momento, me olvido de las cosas que nos rodean y pienso que soy nada más que un contemporáneo de aquellos hombres que concibieron y levantaron esos Templos. Y me siento orgulloso de ellos... O, ya luego, pero siempre ajeno al calendario, pienso que es el 29 de abril, cuando Aída y yo nos embarcábamos en Buenos Aires, llenos de inquietud por el temor de que no le dejasen a Frondizi hacerse cargo del gobierno, pero también llenos de esperanzas en la obra que va a realizar. Qué hermosos discursos los suyos, colmando la medida sin de nuestros sueños, por lo menos de nuestras más inmediatas aspiraciones. Pero el silencio absoluto que nos rodea y la noche me devuelven a mí mismo, Dios mío! Qué fueron de nuestros sueños, qué de nuestra fé? Y todo el amargor y la desesperanza de su tan honda carta del día 4 me contagian y me devuelven a la triste realidad de n/ calendario argentino. Que el cielo, o el diablo, nos den fuerzas pª resistir. Al día siguiente, volveré a recuperar esperanzas al contacto con estas piedras ilustres –que son historia–. Y dejo para otro momento la descripción de n/ caminatas en esta Agrigento que tan extraordinaria impresión nos ha producido a Aída y a mí.
Perdóneme, Seoane, esta pesada crónica y piense que se la escribo nada más que para sentirme más cerca de los amigos. A todos ellos, a Maruja y a Vd., de parte de Aída y n/, un grande y cordial abrazo.

Scheimberg

1958-10-12 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Roma
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 12/10/1958


Roma (Hotel Sistina), 12 oct., [1]958

Amigo Seoane:

Esta no pretende ser una carta. En vísperas de n/ salida para Orvieto, Siena, talvez Pisa o San Gimignano, etc., no quiero dejar sin respuesta la pregunta que formula Maruja en el menú de la comida dada por los amigos a Falcini, a saber: Si recibimos el catálogo que Vd. me ha mandado de su exposición. Si lo recibimos, e incluso yo le escribí a Vd. desde Agrigento una carta que despaché a mi llegada a Siracusa –que, esta sí, me temo que Vd. no haya recibido. Lleva fecha 22 de septiembre. De la misma –como de todas las [que] escribo– guardo copia, pues tengo la costumbre de escribir con carbónico. Me temo, asimismo, que varias cartas despachadas por mí en los días que coincidieron con la huelga de correos en Buenos Aires se hayan perdido. Así, por ejemplo:
A Vd., la expresada carta.
A Kornblith, una del 8 de sept. despachada de Roma y otra, también de Roma, del 30 de sept.
A Sofovich, de Roma, el 10 sept.
A Falcini, una de Nápoles, del 17 de sept., y otra de Taormina del 27 del mismo mes; y por último,
a Kaufman, una del 1º de oct., despachada de Roma en vísperas de n/ salida para Israel.
Tampoco puedo saber si Augusto recibió una mía del 25 de agosto, despachada de Florencia, y si recibió varios paquetes con impresos (catálogos, guías, postales, etc.) despachados desde Venecia–dos– y dos desde Roma. Dejo esta pesquisa a cargo de Maruja, para el caso de que tenga tiempo para ello y no tenga cosa mejor en qué perder su tiempo. Desde luego, cualquier respuesta deberá dirigírsenos a París, donde tenemos el propósito de estar, por lo menos, desde el 21 hasta el 31 de este mes. Si este pedido es desconsiderado –y empiezo desde ya a creer que lo es– que lo pase Maruja por alto y yo no me enojaré por ello.
Hoy me proponía escribir a Kornblith mis impresiones del viaje relámpago que hicimos a Israel; pero, la verdad, aún no estoy en condiciones de hacerlo. Siete días enteros recorriendo medio Israel en automóvil y una parte en avión por sitios tan dispares como son Tel-Aviv y Jerusalem, o el puerto de Ashkelón en cuyas proximidades se encuentran los restos del supuesto Templo destruido por Samsón (sic) o Cafarnaum, donde se encuentran las ruinas de una de las más antiguas Sinagogas –que luego fue creo que Templo romano y más tarde cristiano; o Nazareth, donde los cristianos veneran los supuestos restos de la casa donde María fue visitada por el Ángel de la Anunciación y donde Jesús habría pasado los años de su adolescencia oscura... Todo un mundo, o varios mundos, que sobreviven en cierto modo con características propias. Necesito realmente tiempo y calma para reconstruir todo esto. Pero, esto sí puedo anticiparle: a pesar de todos los reparos que pueden hacerse –y que yo comparto– es lo cierto que los adjetivos: extraordinario, maravilloso, etc, los he tenido que emplear aquí con frecuencia. Lástima que una mala política –que por momentos parece en vías de rectificarse– puede poner en peligro aún la existencia misma de Israel. Pero de todo esto ya hablaré más adelante, en cuanto haya puesto un poco de orden mis ideas. Lamentablemente, no he tomado apuntes y mi memoria no es siempre mi mejor colaborador. Me alegro de haber visitado Israel y sólo lamento hoy la exigüidad del tiempo que he destinado a esta visita –tanto para valorar las cosas en pro como las en contra que pueden decirse. Pero no sigo. Esta, repito, no pretende ser una carta sino un acuse de recibo.
Muchas gracias a Vd. y a Maruja, muchas gracias a todos los amigos, porque nos recuerdan. Aquí, tan lejos de la patria, nosotros los recordamos a todas horas y los extrañamos. Para todos, un gran abrazo de Aída y mío.

Scheimberg

1959-02-18 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 18/02/1959

Buenos Aires, 18 de febrero de 1959

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Recibí tu última carta y el recorte de tu artículo de La Noche sobre mi Segundo Libro de Tapas que te agradezco mucho. Este libro, como el anterior, obtuvo éxito, sobre todo, aparte de aquí, en Suiza y Alemania. Os envío otro de grabados en madera, Doce cabezas, que lo lleva Maiztegui que sale hoy en Yapeyú; es de edición numerada y limitada, lleva tres ejemplares, para García Sabell, Piñeiro y para tí. Recibí con motivo del Segundo Libro de Tapas una carta muy expresiva de Don Jesús Carro que me emocionó mucho y mucho más por su juventud. Creo que cuando ahí hablan de los mozos están hablando de unos jóvenes nacidos viejos, muy seriecitos, muy desengañados de todo, que creen que escribiendo unas páginas muy bien redactadas pueden cambiar el mundo que les rodea, suponiendo además que deben olvidarse de los hechos en que no participaron. Así los vemos al menos desde Buenos Aires. A mi me parecen casi todos muy parecidos a mi compañero de curso [Maximino] Romero Lema, que creo que ahora se llama Romero de Lema, y cuyas luces eran muy limitadas pero resultaba un buen estudiante y muy devoto y correcto, es decir, el tipo de hombre que Dios debe apartar de sí pero que Felipe ii tendría a su lado para llevar la contabilidad de los quemados, contabilidad que él llevaría inocentemente y con ideas muy justas sobre los pecados de los demás. No sé que es de él, es posible que sea, como sospecho, un excelente burócrata y lo recuerdo ahora a propósito de esos mozos que ya tienen en la memoria un “index” para todo lo que no deben recordar ni conocer. Es posible que nosotros estemos en el “index” y no formemos parte, como les ocurre permanentemente a los emigrantes, de la historia de Galicia. Solo tu con tu trabajo recuerdas a los que estamos fuera y te estamos agradecidos y por eso tambien nos emocionamos hasta las lágrimas con una carta como la de Don Jesús Carro, joven a pesar de llevar medio siglo a esos mozos de que nos hablan y a veces leemos. Por mi parte trabajo sin importarme demasiado todo eso y pensando estar a la altura de mi generación, una de las más completas y fecundas de cuantas tuvo Galicia y a la que yo no cambiaría por ninguna otra de las pasadas ni desde luego hasta ahora de las últimas, estas que simulan problemas metafísicos y amor a las flores humildes y a las montañas gallegas para no ocuparse del hombre gallego que les resulta una fatalidad para su género de preocupaciones. El ser mozo no es un problema de años sino de actitud ante la vida y nuestra generación es aún la moza en Galicia por lo que sé vé desde afuera. Que sorpresa se van a llevar el día que escuchen por ejemplo a Rafael Dieste, si algún día tienen la suerte de escucharle, al hablar de esos problemas que a ellos solo les sirve para hacer ejercicios escolares y con el que no cuentan para nada, y pongo solo un ejemplo. Más dejemos esto. Trabajo, repito, mucho. En este momento hay catorce murales míos en Buenos Aires aparte de alguno en Mar del Plata y San Juan y es posible que a fin de año exponga obras mías en museos de Basilea y Berna. En Basilea con Tamayo y Wilfredo Lam, y en Berna solo de obras mías. En el Centro Gallego me designaron de su Comisión de Cultura, que acepté por compromiso pero pienso renunciar tan pronto pasen estas vacaciones. La vida económica actual de Buenos Aires, de Argentina, el precio de las imprentas, hace imposible que G. E. salga más como hasta ahora, por lo tanto estoy estudiando una segunda época que la continúe. Aquí se está pasando por un momento de crisis bastante aguda, no se puede hacer de momento demasiado y para estos trabajos siempre me atuve a mis propios recursos sin protección de nadie, como aquí es bien sabido. En cuanto al C. G. de no poder hacer una labor que sea útil a un mismo tiempo a esa y a ésta conjuntamente, y para esto no nos entendemos, prefiero renunciar. Ahí se olvidaron que las relaciones que existen de esa entidad con Galicia las logré yo y no los millonarios de que tanto se ocupan y que son generalmente inútiles. Te digo esto a tí que es al único a quien por amistad puedo decirlo. Me gusta mucho la nueva colección de poesía de Galaxia y el acierto gráfico para su presentación de Xohan Ledo. Estos próximos meses aparecerá tu tomo sobre una generación gallega. Corregí las pruebas y va a ir muy bien ilustrado. Creo que es de mucho interés y si tu me permites voy a acompañarlo con un trabajo mío, breve, sobre la tercera promoción como tu la denominas. El título es lo que continúa preocupándome de modo que pueda ser útil para un público general.
Hemos estado con los Scheimberg a su regreso que vienen encantados de vosotros y de la gente de Santiago. Os recuerdan a Evelina y a tí con mucho cariño, muy agradecidos. Por mi parte tambien os agradezco mucho las atenciones que tuvísteis con ellos.
Bueno, contéstame con una larga carta y hablándome de tus proyectos. Mientras tanto, recibir Evelina y tu el saludo de Maruja y mío y tu el gran abrazo de:

Seoane

1960-02-24 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Basilea
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 24/02/1960


Buenos Aires, Febrero 24 de 1960

Querido amigo Seoane:

Hoy recibí su objetiva y entusiasta carta Basilea. Sus “dos letras” tan nutridas de observaciones me demuestran que Ud. y Maruja están viviendo en un mundo de valores que hacen posible la existencia de necesidades onde el artista y su labor creadora se hacen presentes, visibles, en toda la ciudad; en las calles, en las casas. La pintura y la escultura integrando en todas partes a la arquitectura, incorporadas a la vida ciudadana.
Imagino el espectáculo de Rodin y de Lipchitz alternando con Bourdelle, Maillol, con Daumier, Degas y Renoir escultores. De ver enfrentados a Lembruck y Sintenis con Giacometti y Calder muy cerca de hermosas piezas góticas en los museos de Basilea y Zurich que Uds. están viendo y en tantos lugares públicos, sin excluir las empresas industriales y comerciales ni la morada particular.
Frente a esa realidad, Ud. pensará más de una vez en nuestras primeras y limitadas experiencias, limitadas por la falta de continuidad de las mismas, pero anticipo, quizás, de hermosas realizaciones.
Nos alegramos que ustedes estén contentos y que sus cosas vayan bien. Sofovich nos leyó el sábado una carta suya. La primera que yo conocí. Mañana, en Mar del Plata, Scheimberg y yo haremos conocer las que recibimos.
La situación política, las largas y sofocantes vacaciones; las elecciones en puertas, con la exclusión de partidos y la visita del amo, además del ascenso astronómico del precio de la vida, tienen todo detenido. Las fechas de que Ud. oyó hablar, de inauguración y demás, sigue siendo pura imaginación.
Espero que sus próximas cartas sean igualmente reconfortantes. Los míos y los amigos los estrechan en un fuerte abrazo, con uno muy fuerte para Ud. de

Luis Falcini

1960-02-25 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Amberes
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 25/02/1960


Amberes 980, 25 de febrero, 1960

Queridos Maruja y Luís Seoane:

Con algún retraso, recibí su sabrosa carta del día 15 (por Sofovich supimos con anticipación de varios días que Vd. nos había escrito). Ya estaba decidido a no contestarle por ahora, por temor a que ésta no le llegue a tiempo; pero por Carmen Dieste, que habló con Aída, me enteré que podía escribirle al domicilio de Unterer Rheinweg 86 (no sé si Rheinweg significa camino limpio o camino del Rhin) hasta más allá del plazo que Vd. nos fija en su carta. Me apresuro, pues, a mandarle estas líneas nada más que para que Vds. sepan que recibimos la suya y que los seguimos en su viaje –que les deseamos provechoso. No sé quien ha dicho que viajar es rejuvenecer; es decir, algo así como una inyección de novocaína que sólo lo ricos pueden darse el lujo de usar; y aunque a Vds. no les hace falta rejuvenecer, bien está viajar igual y hacer reserva de juventud para el futuro, por si acaso. Y aunque sea a un país aséptico como Suiza. De acuerdo con Vd. en lo que asepsia se refiere. Yo también prefiero los pueblos que antes preocupan de la limpieza de sus almas a la asepsia de los cuerpos y de los objetos, si ambas no fueran posibles –como parecería. Desgraciadamente, aquí ni una ni otra tenemos y ni siquiera, como a los portugueses con la tumba abierta y sin estrenar del Monasterio de los Jerónimos, nos queda –por ahora– la esperanza de que una tumba oportuna nos salve. Todo, como Vds., lo han dejado al marcharse con esto más: unos cuantos discursos más de Alzogaray, el héroe de la desvergüenza, y la fracasada payasada de un supuesto submarino –que no puede ser sino soviético, puesto que no ha podido ser identificado. Ah! Y la visita de Carnaval de Eisenhower, preparada con bombos y platillos –que nos dispensará su sonrisa protectora durante contados minutos, protegido por no sé cuántos miles de policías locales y otro tanto de policías de la FBI, etc., etc.
Y nada más por ahora. Le escribo apresuradamente estas líneas, nada más que unas horas antes de salir para Mar del Plata, adonde voy con Aída a pasar los días de Carnaval. Ahí está también Eisenhower 1 hora. Una coincidencia nada más que casual.
Perdóneme la pobreza aséptica de esta carta. Se trata de que Vds. tengan una respuesta, aunque escrita a la disparada, sobre todo para que sepan que las suyas no caen en el vacío, que las leemos con verdadero deleite y que esperamos noticias de la Exposición.
Buena suerte y hasta pronto.

Abrazos de Aída y míos.

Scheimberg

1960-03-29 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 29/03/1960


Buenos Aires, 29 de marzo, 1960

Querido Seoane:

El sábado 26, en casa, en reunión de amigos, leímos sus dos cartas dirigidas a Aída y a mí (recibió Vd. mi respuesta a la primera, que le despaché en vísperas de carnaval?) y la segunda que escribió a Falcini. Algunos días antes, leímos, también en reunión de amigos, en casa de Lipa Burd las que Vd. escribió a éste y a Rotzait y la primera que escribió a Falcini. Como Vd. ve, sus cartas toman estado público apenas llegan (Sofovich me leyó la suya): primero, porque vienen de Vd. y nos interesa todo lo que a Vd. le afecta; y luego, por el interés de las mismas –por las muchas cosas que dice. Me olvidé de decirle que recibí el catálogo de la exposición Corot –uno de mis viejos amores–. Gracias. Nos encantó el motivo en virtud del cual ha sido diferida su exposición: Una gran exposición de obras suyas (óleos, dibujos, tizas, grabados, estarcidos, etc.) con el espaldarazo de un Museo, es una cosa para no desperdiciar (independientemente del hecho de que Vd. se lo merece). Pero dejemos esto: Vd. sabe cuánto lo queremos y admiramos los amigos... De lo que hoy quiero hablarle es de otra cosa, a saber: de las elecciones del día 27 y de las que, a pesar de la carencia de noticias argentinas en Europa, Vd. ya debe tener algunas a título de anticipo. En estas elecciones ha habido dos grandes derrotados: la UCRI (léase el Gobierno) en primer término, y el peronismo, después. Los peronistas esperaban que los votos en blanco (en los que hay que incluir alrededor de 250 mil comunistas) totalizarían más del 50% del electorado: y se hablaba incluso de un gran movimiento golpista para el momento en que se conociese este resultado. Esto puede no ser exacto, pero entra dentro de lo verosímil. Pues bien, los votos en blanco andan entre el 25 y el 30%. Los peronistas han sido los primeros sorprendidos de este resultado. Y es mejor que así sea. Vd. sabe hasta dónde me indignan las traiciones de Frondizi; pero prefiero un mal gobierno constitucional antes que el retorno de Perón o un nuevo gobierno de botas (aunque bien sé hasta qué punto mandan éstos ahora; pero los prefiero en un segundo plano y no como dueños del boliche y en actitud de salvadores de la patria. De modo, pues, que no lamente mucho que no haya podido votar. Los que están que se relamen son los Radicales del Pueblo, que han obtenido la mayoría en casi todo el país y en algunas provincias van a constituir mayoría en los parlamentos y los conservadores en dos provincias. Desgraciadamente, y por algún tiempo, el país no tendrá otra salida si no es la vía de los radicales. Esperemos que este repudio a la traición de Frondizi algo les enseñe... Y aquí dejo. Sigo terriblemente ocupado con las cosas del Banco Israelita del Río de la Plata, cuya situación aún no se ha aclarado y me toma un tiempo enorme –al punto que casi no tengo tiempo para otras cosas, salvo los escasos minutos que robo para algunas lecturas y para ver de vez en cuando a los amigos. Ayer terminé la lectura en castellano de El último justo (Le dernier des justes) de [André] Schwartz-Bart que me ha aplastado. Es terrible, además de ser buena la obra, literariamente. Es de una grandeza trágica impresionante. Realmente el alemán es un pueblo que da motivos para el odio. Y lo peor es que no hace nada –o muy poco– para que olvidemos.
Esto es todo por ahora. Aquí todos bien. Aída recibió la carta de Maruja y le va a escribir. Para ella y Vd. un gran abrazo de Aída y mío. Suyo, y hasta pronto.

Scheimberg

1960-03-31 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 31/03/1960


Buenos Aires, 31 de marzo 1960

Querido Seoane:

Recibí su carta de regreso de Munich y de vuestro reencuentro con los alemanes; con su vieja artesanía y su extremo barroco.
Uds. andan por países que en mis andanzas no llegué a conocer, a pesar de mi curiosidad por las piedras policromadas y de las otras. Los nombres de Maillol, Lembruck y Barlach, así como los de Despiau y Meunier me actualizan obras de mi larga admiración. No me parece raro que advierta contactos en la obra de Barlach y en la de Kathe Kolwitz. Creo como ud. que ello radica en la gran humanidad de los dos creadores. Imagino el baño de esa revisión de valores, en escala universal, que les proporciona este viaje. En consecuencia, le auguro una buena cosecha. Y a propósito, cuándo se realizarán las muestras de sus trabajos? Proyecta alguna más además de las dos que nos había anunciado? Ahora, en vísperas de la entrada en Italia, le diré que en Buenos Aires comienza la temporada artística con una exposición de reproducciones de acuarelas antiguas y modernas, organizada por la UNESCO, bastante aleccionadora, donde se puede apreciar la calidad y la madurez y el estilo del antiguo arte chino y del japonés. Esta muestra ha dado lugar a una conceptuosa nota de Parpagnoli, en La Prensa, que termina con una reflexión que se diría extractado de una de las cartas de Scheimberg, de su último viaje. Casi al mismo tiempo, el Museo Nacional, de aquí, inauguró una exposición de la pintura actual en el Japón.
A pesar de que la mayoría de los autores de las obras expuestas no parecen advenedizos, el conjunto produce el efecto deprimente de ver como se inferioriza el arte de Oriente al occidentalizarse en la forma expuesta. La impersonalización parece ser la consigna. Por otra parte, el Consejo Británico nos muestra fotografías y pequeños bronces de H. Moore. Por las fotos se ve a un gran escultor muy diverso y contradictorio. Los pequeños bronces no le favorecen. Y yendo a lo que más interesa en este momento aquí, las elecciones dicen hasta que punto el país es radical y peronista, es decir, la misma cosa, ¿hasta cuándo? Bueno, queridos amigos, reciban cariños nuestros, de los míos y de los amigos comunes.

Para Maruja y para usted, un abrazo de

Falcini

1960-04-26 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 26/04/1960


Buenos Aires, Amberes 980, 26 de abril de 1960

Querido Seoane:

Recibí su carta del 14, despachada de Venecia, y recién ayer –aprovechando el comienzo de la temporada de Exposiciones– me encontré con Falcini y la hice conocer su carta y él a mí la que él recibió. Esos días transcurridos sin comunicarme con Falcini le darán una idea de lo atareado que ando. En efecto, le dedico a mi bufete –a partir del “affaire Todres”– más tiempo que el que le he dedicado en todos los años que llevo de profesión (y son más de 40). Estoy cansado y a la espera del momento feliz en que pueda enrollar el título y no acordarme más que soy abogado. Gracias por las cosas de que me informa en su carta y por las noticias de sus andanzas. Participo así, con gusto, de su aventura viajera –de la suya y Maruja–. Lamento no haber conocido en las dos veces que estuve en Venecia el restorán (sic) Da Aldo; pero quiero recordarle, en homenaje nuestros hoteleros, que aquí en Buenos Aires existió un restorán, el Scafidi, que colgaba de sus paredes –tanto en Buenos Aires como en la sucursal que tenía en Mar del Plata– cuadros de los mejores artistas del país. Lamentablemente, Scafidi liquidó y su ejemplo no ha sido seguido sin en escasa escala por algunos cantineros, como Barrachina, La Casa de la Troya, etc., que decoraron sus paredes con murales. También esto desapareció junto con esas cantinas. Esperemos, sin embargo, que con el tiempo volvamos a la buena tradición –casi diría casera (quiero decir, nuestra –como Vd. ve por los antecedentes que le doy). Ayer, 25, inauguró Cóppola una interesante muestra de fotografías en colores. Allí encontré a Lorenzo Varela y conversamos largamente de Vd. y de Maruja y de su hermoso viaje. Unos días antes, inauguró Rosemarí una muestra de pintores argentinos (impresionistas y postimpresionistas) para la que presté 3 piezas de mi colección; y presté otras 9 (entre ellas su Figura 1958) para una gran muestra que va a inaugurar el 9 de mayo el Museo de Morón. Como Vd. ve, colaboro con mi colección –hecha como “me dio la gana”?– en la medida que puedo para prestigiar el arte argentino –que, como lo vengo sosteniendo desde hace mucho (y Vd. lo sabe), no es tan despreciable como algunos pretenden. Y basta por hoy. Me alegro de coincidir con Vd. y Le Monde, en mi opinión sobre el momento argentino. Y ahora: buena suerte en España. Muchos saludos a los amigos de allí y para Vd. y Maruja un gran abrazo de Aída y mío.

Chau, hasta pronto.

Scheimberg

1960-09-12 Mencionado/a
de Juan Carlos Castagnino, a Luís Seoane
México, D. F.
Transcrición

Transcripción da epistola de Juan Carlos Castagnino, a Luís Seoane en 12/09/1960

México, 12 septiembre 1960

Estimado Seoane:

Recién asomados a ésta, viviendo un tanto sorprendidos y otro tanto defraudados una multitud de hechos y conflictos de los que tratamos de extraer una comprensión de lo mexicano, nuestras primeras impresiones son poco optimistas.
La organización de la Bienal es aquí muy criticada, se denuncian los premios como ya favorecidos, la división entre grupos y tendencias es alentada por muchos factores de interés personal y nos encontramos ante un verdadero caos donde Siqueiros, tomado como excusa propiciatoria, tiene que sufrir encarcelado por su denuncia a muchos actos represivos a estudiantes y obreros y su apoyo a la huelga de maestros en un país donde creíamos existían las más amplias libertades, pero ya en la primer semana que estamos nos enteramos de la preponderancia de círculos poderosos en hacer de la revolución mexicana un mero espejismo. La demagogia y la corrupción en todos los sectores es nuestra más cruda y primera impresión.
Todo el problema artístico y cultural se va desligando de los problemas nacionales y las Galerías de arte viven casi exclusivamente de la corriente turística de América del Norte por lo cual se produce una lucha nada constructiva para los propios artistas con toda una secuela de equívocos y contradicciones que repercute en las nuevas generaciones.
En cuanto a la Bienal, la falta de concurrencia oficial de la Argentina, sin comisario de exposición, ni jurados nos ha hecho sentir una vez más completamente abandonados y aislados.
Las obras de Alonso y mías fueron colocadas en una galería fuera del pabellón del conjunto de Blanco y Negro y gracias a la intervención de Campofiorito, jurado de Brasil, obtuvimos Soldi y yo un Premio Mención.
Por otra parte, nuestra muestra es muy visitada por artistas y críticos y también por los directores de algunas galerías importantes de ésta, hay mucho interés en la plástica argentina.
Estuvo con nosotros Inés Amor, que tiene en su galería a Rodríguez Luna, Mérida Meza y otros. Esperamos críticas de Cardoza y Aragón, Crespo de la Serna y Justino Fernández.
En estos días mostraré tus cosas en una de las galerías más importantes de ésta donde ya conocen tu obra, por otra parte ya programamos con Sebastián Salazar Bondy en Lima, donde dirige el Instituto de Artes una exposición de las Cuatro Carpetas para Diciembre. Salazar Bondy viajaba para Europa y de paso por esa pensaba verte.
Mi carpeta expuesta en la muestra de México interesa mucho y ha sido muy elogiada en su presentación gráfica. La vio José Luis Cuevas ayer junto con coleccionistas, él ha traído de E. Unidos sus ilustraciones sobre Kafka muy bien presentadas. A Orfila Reynal del Fondo de Cultura también le interesa el intercambio y espero concretar algo con alguna Galería o Editorial de Arte.

Saludos a los amigos Falcini, Scheimberg, míos y de Mía para ti y Maruja.

Castagnino

1962-11-06 Mencionado/a
de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...

1963-02-06 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 06/02/1963


Buenos Aires, 6 de Febrero de 1963

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Debemos carta, la que debimos haber enviado a nuestra llegada, hace ya cuatro meses y el recibo del libro de Rafael que llegó a Buenos Aires en los primeros días del mes pasado, como regalo de Reyes, como feliz augurio para el año nuevo. A nuestro regreso encontramos a Buenos Aires como siempre, la moneda un poco más deteriorada, sin que impida, parece, a las gentes hacer sus negocios; la ciudad más crecida, aumentando, claro en incomodidad y los amigos todos divididos, tambien como siempre, en optimistas y pesimistas con respecto al futuro, pero sin apenas discutir, parecen haber agotado todas las fórmulas y recetas y abandonarse a una imprevista solución por el posible milagro, al destino, al azar; por eso tu libro, tan implacablemente lógico, escrito en tan bella prosa, en idioma tan racional y limpio llegó en un momento propicio, cuando casi todos parecemos haber perdido –me incluyo– objetividad, conciencia de nosotros mismos y la posibilidad de saber cual es una verdad.
En Lisboa, última etapa de nuestro viaje que no conocéis, buscamos a Espasandín. Fuímos a esa ciudad para estar con él y con Alicia tres o cuatro días y llegamos tarde. Se habían ido no sabemos a dónde. Estuvimos en la aldea cercana a Lisboa, una estación antes de Estoril, donde habían vivido. Llamamos insistentemente a la puerta del departamento que habitó y como nadie respondía dejamos una nota debajo de la puerta con la dirección del hotel en Lisboa, pero extrañados interrogamos a los pobladores de la pequeña población, antes a los vecinos, y luego el dueño de un almacén, de un ultramarinos, recordó a ese matrimonio español cuya mujer le hacía daño el viento, que siempre vestía “calzas”, la conocían más por esta prenda que por otro cualquier detalle, y que se habían marchado hacía poco tiempo, creían que a España, a una ciudad o pueblo que el proveedor, almacenero o lo que fuese, llamaba Santo Andrés de España, porque a ella no le sentaba el clima, aquel viento. Sufrimos una gran tristeza por ellos, nunca nos parecieron más solos que en aquella algo más que aldea de al lado de Estoril, y por nosotros que perdíamos alegría, algo, juventud quizás, con el desencuentro. Aquel viento, el mismo viento de Galicia, era lo que más amaba Espasandín y debía renunciar a él en busca de un clima sin viento, sin tiempo, para Alicia enferma. San Andrés de España nos trajo a la memoria San Andrés de Teixido, tan distinto al San Joao de Estoril de Espasandín, con más viento, más violentas olas y entre montañas escarpadas y donde parece no haber más allá que el mar, surgido el San Andrés de las profundidades de un oscuro y lejano pasado. Pero, ¿cual es este otro San Andrés de España, de clima ideal, capaz de alivar a Alicia? ¿Viajaron realmente a España? ¿A qué país fueron?. Nosotros sufrimos una gran decepción y en cuatro días que pasamos en Lisboa nos venían a la memoria constantemente, manteniendo, hasta que nos fuimos, la esperanza de encontrarles en la calle, en un café, en cualquier parte. Temíamos no conocerlos por el aire de personajes de novela alemana, de extranjeros de Capri, de la descripción del proveedor de San Joao de Estoril. Esta fué la última aventura de nuestro viaje. Unos días después con Varela os recordábamos a todos, y, otros más tarde, un domingo, leíamos en la sección bibliográfica de La Prensa una nota sobre un libro de Espasandín publicado hace, quizás, unos veinte años, en la época vuestra de Atlántida. El tiempo que va a abarcar la exposición retrospectiva mía que se proyecta para el mes de Julio en una gran galería nueva de aquí. Estoy trabajando como puedo y Maruja y yo proyectamos volver a esa en octubre, en el otoño.
Esta es una carta donde apenas se dan noticias. Todos los amigos comunes preguntaron por vosotros, os recuerdan, Varela, Baudizzone, Scheinberg1, Falcini, Frontini... Torrallardona y los suyos os están muy agradecidos y llegaron encantados de Galicia. Nosotros os recordamos siempre, y a todos los amigos.

Saludar de nuestra parte a Mincho, a Díaz Pardo, a quien debo carta, a Mon, a todos. Escribidnos. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1963-03-27 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 27/03/1963


Basilea, 27 de marzo de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de

Seoane

[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.

1963-04-02 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 02/04/1963


Ginebra, 2 de abril de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy ahora empezando a escribir cartas. Dejé pasar todo este tiempo para poder de mejor manera concretar las impresiones que voy recibiendo de lo que veo. Suiza me gusta mucho. Me encanta su paisaje, su nieve y sus ciudades y hasta sus gentes, creo que más a partir de Berna y hacia el norte. Se ven los defectos, pero también puede uno ir admirando sus virtudes y éstas son todas aquellas que nos enseñaron a practicar de niños nuestros padres y la escuela. Se trata de virtudes elementales y prácticas que sirven para hacer cómoda la convivencia. La practicidad es la norma de conducta habitual de estos montañeses, seguramente impuesta por el clima y la necesidad de preservarse de vecinos ambiciosos. Su fantasía está destinada a la invención de objetos útiles y a encontrar en su ejecución satisfacción artística. Les gusta que las cosas estén bien terminadas y produzcan buen efecto, que sean bellas. Quizás esta cualidad les viene de una larga herencia campesina, de encierros caseros en las largas nieves de sus montañas. Alrededor del fuego para calentarse el cuerpo debieron nacer las mejores virtudes suizas, y las virtudes de su arte. Pintan, dibujan, esculpen con exacta corrección, con largo conocimiento del oficio y con tozudez destinada a hacerlo lo mejor posible. Un gran pintor suizo es Hodler, que no tiene, a mi juicio, la resonancia universal que debiera. Extraordinario dibujante y pintor, un poco frío, pero muy sabio y que en su obra es espejo fiel del temperamento de su pueblo. Yo no sé si fue verdad histórica el suceso de Guillermo Tell o es leyenda, pero, cualquiera sea su origen, esa precisión conque dispara la flecha sobre la manzana que está en la cabeza de su hijo, es la precisión que caracteriza a Suiza y a sus artistas. Posiblemente, nada se encuentra individualmente genial en este país. Su genio, en todo caso, es producto del esfuerzo colectivo. Los retratos de Holder son admirables como lo son muchos de sus paisajes de montañas, donde las nieves y las nubes se confunden en color y forma para dejarnos ver por trozos el azul del agua y el verde de los vegetales. Cada línea de sus retratos es exactamente del tamaño que corresponde y está en el único sitio donde puede estar en el cuadro, sirviendo al mismo tiempo para definir al retratado. Pero esto mismo ocurre en los retratos de Goya o de Rembrandt y existe además algo indefinible que escapa a toda lógica y a la corrección del oficio. Félix Valloton, otro suizo, es un maestro, pero le falta el valor de saber desprenderse de lo que es correcto y que fue aprendido. Uno piensa en Renoir o en Monet, que vivían por los mismos años, posiblemente de más edad, no lo sé, pero que se atrevían a dejarse llevar por la fiebre del color y de la expresión. He visto estos días un desnudo rojo de Renoir muy descuidado de dibujo en el sentido académico, pero bellísimo de color y, ¿quién nos diría que esas manchas verdes y azules de Monet componen el detalle de un paisaje?
Vi algunas exposiciones extraordinarias, una de ellas de Jawlensky, del que le hablo a Scheinberg, y en una galería dedicada a libros de arte y grabados cuatro libritos, más chicos que los librillos de papel de fumar, de 3 centímetros por 2 aproximadamente, ilustrados por Picasso con aguafuertes. Son ejemplares numerados y de muy poco tiraje y cuestan 1.000 francos suizos, unos 31.000 pesos más o menos. Aparte de esto, también algunos espléndidos Picasso que vi por galerías, aparte de los museos, que nunca he visto reproducidos.
Bueno, refiriéndome a cuestiones de otra índole. ¿Cómo va el asunto del cobro de la Hebraica? ¿Qué dice el doctor Bruetman? ¿Y Bernárdez? ¿Continúan yendo a Ranelagh? Suponemos que sí si el verano este año es tan constante en ésa como aquí el invierno. Ayer nevó en Ginebra y hoy amanecimos con lluvia y frío, a pesar de esto, los comercios y las gentes están preparadas para gozar de la primavera. Me gustaría que nos enviasen noticias de ésa. Supimos por los diarios de la renuncia del Ministro del Interior y antes de los sucesos provocados por la actitud de la Marina. Le ruego que nos escriba.

Reciban Elsa y Ud. el saludo de Maruja y mío y además Ud. un abrazo de:

[Seoane]

1963-04-17 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 17/04/1963


Bs. As., 17-4-1963

Queridos Luis y Maruja:

Hemos recibido vuestras cartas. Utilizo el doble plural, porque junto con Chola leímos también las que recibieron Falcini y Enrique y Anita Goldstein; nos falta la de Scheimberg que seguramente veremos hoy o mañana. Todas tuvieron la virtud de acercarnos casi físicamente a Uds.; Maruja escribe como habla y Enrique tiene razón cuando dice que se escucha su acento gallego. Además, y a mi especialmente, me llenaron de hambre de viaje, este viaje siempre postergado por los avatares de la vida. A Chola le vendría estupendamente bien hacerlo, de tal manera que me comprometo a tener los ojos abiertos para no perder la primera oportunidad que se nos presente pro domo viaje.
Comparto, Luis, todo lo que Ud. dice sobre Hodler y Valloton, desde luego, lo comparto a través de las reproducciones. En un tomo que tengo sobre la revista La revue blanche, de una hija del fundador, muy bien ilustrado, se puede ver, junto a los grabados y litografías de Bonnard y Vuillard que Valloton ha conseguido el milagro de ser frío hasta cuando grava en madera, que ya es difícil conseguirlo; pero los grabados son perfectos de dibujo y de limpieza. –Hodler resulta más cálido–.
Suiza descripta por Uds. da la sensación de que en cualquier momento podríamos recibir una carta de Maruja contándonos que al abrir una puerta del departamento salió un cu-cú cantando la hora, aunque todos sabemos que eso le va a pasar a Ud., Luis, sacando la envoltura de una tableta de chocolate.
Tuvimos una revolución la misma noche que salió para Ginebra Núñez Búa; tuvo características especiales, esta vez los golpistas se jugaron enteros, hubo batallas, bombardeos por aire y por tierra, centrados en lo fundamental en Magdalena, Punta Indio, City Bell, Córdoba (en la ciudad) y Jujuy; la lista de muertos y heridos es de cierta importancia. El cielo de La Plata se veía, por la noche, iluminado por las luces de bengala que tiraban los aviones de la marina para ametrallar las columnas de tanques y artillería que desde Campo de Mayo avanzaban contra Punta Indio y Río Santiago. La derrota de los golpistas en la guerra fue total, pero a medida que avanzaban las fuerzas azules –es decir, el orden constitucional y las elecciones–, estas mismas fuerzas azules retrocedían políticamente emitiendo comunicados que cada vez las acercaban más a la filosofía política y social de los colorados: antiperonismo y más antiperonismo.
De cualquier manera, pienso que el saldo final con la derrota más o menos fulminante de esta revolución dirigida por capitanes de submarinos es un hecho positivo. La marina ya no va a poder asustar por algún rato.
Pasemos a otras noticias; la primera es un bomba, cobré los $60.000 m/n del Museo, que ya se los giré por la casa de cambios Baires, vía aérea, a la Societé de Banque Suisse, Zurich, esta casa que supongo tendrá sucursal en Ginebra, lo citará para hacer efectivo el giro. Bernárdez pagará los intereses en estos días y con ese dinero abonaré el pagaré de réditos; el saldo, juntamente con una cuota de $10.000 m/n, que he obtenido, mejor, que obtendré la semana que viene del doctor Bruetman, se lo enviaré por la misma vía, si Ud. n dispone lo contrario o algún otro medio. La semana que viene visitaré a Eudeba para ver que pasa.
Los $10.000 m/n de la Hebraica tienen mucha anécdota en su alrededor, pero que no merecen el tiempo de contarla. Obtuve la promesa de otro tanto para el mes que viene.
El precio del librito de Picasso mete miedo, con todo veré si Peralta Ramos tiene interés en él. En cuanto a otros Picasso aunque aquí no hay muchas novedades, por ahora me he cortado la coleta, salvo que Ud. encuentre el número 7 de DU, primer número de esa revista especialmente dedicado a Picasso y que, supongo, rareza y todo, estará más al alcance de mi agujereado bolsillo.
Ranelagh los sigue extrañando, más ahora que Ghersinich obtuvo del intendente de Berazategui un ejército de máquinas que han mejorado de tal manera la calle que han dado en llamarla La Avenida Plátanos.

Queridos Luis y Maruja, basta por hoy; con un fuerte abrazo.

Sofovich

Reabro esta carta el 22-4-63

Las detenciones a las que se refiere Chola son las de Musich, Merchensky, Gringauz, Ernesto Sábato y otros, estando prófugos Dardo Cuneo, Narciso Machinandiarena, Ramón Prieto, Isidro J. Odena y otros, todos ellos inculpados por decreto de constituir un grupo “marxista-leninista de tipo insurreccional latinoamericano”, vinculado al señor Rogerio Frigerio y bla, bla, bla. Interpuse recurso de habeas corpus por todos que estoy tramitando en estos momentos. Todo esto confirma lo que decía en la etapa anterior de la carta: la victoria colorada por encima de su derrota militar.
Si uno de estos días tengo algún rato de descanso, les haré una carta más extensa sobre todo esto. Ayer domingo pude descansar en Ranelagh de tanto ajetreo, el día fue maravilloso, tanto que por momentos me hizo olvidar nuestra soledad.

Nuevamente, un abrazo de quien les quiere mucho.

Sofovich

[Manuscrito:] Cobré los intereses de Bernárdez

1963-04-22 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 22/04/1963


Ginebra, 22 de abril de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Le he escrito hace unas semanas la primera carta desde ésta dándole cuenta de nuestra vida en Suiza. Un vida ahora regular, con menos viajes a otras ciudades y encerrado parte del día en el departamento, trabajando. Tengo unos óleos nuevos y quizás, dentro de unos días, me ponga a hacer algunos estarcidos. Habituados al ajetreo deshumanizado de Buenos Aires, todo es aquí demasiado tranquilo y lento y ni siquiera se parece notar en esta ciudad que en uno de sus barrios se deciden medidas que afectan al mundo entero. Visitamos galerías de arte, pero nada vemos en las exposiciones individuales, como no sean de artistas consagrados, que pueda interesarnos más que las exposiciones corrientes de Buenos Aires y nos recorremos la ciudad una y otra vez, sobre todo por su parte antigua, para sorprendernos con la vieja bodega cambiada ahora en boutique o en galería artística, con un buen gusto notable. A veces pensamos en las viejas casas de Buenos Aires susceptibles de ser transformadas en algo parecido y, sin embargo, condenadas a la demolición. Casas de San Telmo o del bajo que parecen avergonzar a muchos porteños. En esta ciudad y en la otras suizas, Zurich, Basilea, se pueden encontrar grabados de artistas muy destacados, –excluyendo, naturalmente, los grandes nombres de Picasso, Braque, Miró– y de tirajes que oscilan entre los 100 y 200 ejemplares, a un precio aproximado de 3.000 pesos argentinos. Los libros, en general, están a los precios de Buenos Aires, resultan muy caros aquí mismo donde los hacen. Para estos días se anuncia en Ginebra la inauguración de una gran muestra de Wilfredo Lam, el pintor cubano, que tengo mucho interés en ver. En Zurich, le he escrito a Sarita (Sarita, hermana de la mujer de Scheinberg), vi una exposición de 230 obras de Max Ernst, muy interesantes. Pero todos estos goces se alteran con las noticias que llegan de Buenos Aires. ¿Qué pasa ahí? Le Monde hizo algún comentario muy atinado con respecto a la situación argentina y hoy uno espléndido con motivo de la ejecución de Grimau en España, que hizo reaccionar a Europa con diversos actos de protesta. Estamos necesitados de noticias.
El día 2 del mes que viene, de mayo, vence el segundo pagaré impuesto a los réditos. Creo que Bernárdez debió haber liquidado los intereses correspondientes de la deuda de Ranelagh y, si es así, le rogaría que me hiciese el favor de hacer pagar su importe en la sucursal del Banco de Santa Fe y Azcuénaga. Son 7.998 pesos.

Bueno, esto es todo por hoy. Esperamos impacientes noticias de ustedes y de todos los amigos. Un abrazo de Maruja y mío para Elsa y usted y reciba además uno fuerte de:

[Seoane]

1963-04-24 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 24/04/1963


Buenos Aires, 24 de abril de 1963

Sr. Luis Seoane
Ginebra

Mi querido amigo:

Hace varios días que me llegó su hermosa carta de Ginebra con su amplio panorama de Suiza y de los suizos, con su penetrante visión de hombre y artista latino. La hice leer de Sofovich, y yo leí la que le usted envió a él, en Ranelagh, en compañía de Elsa, Sarita y María Luisa Sofovich, recordándoles a Uds. dos viendo la casa que fue de Uds., lamentando todos que se hubiesen desprendido de ella. En fin, recordándoles mucho. Al día siguiente en lo de Scheimberg nos intercambiamos la lectura de las respectivas cartas recibidas. Todos esperamos que allí les esperen muchas satisfacciones: trabajos, exposiciones, compras, resonancia artística pública, buena acogida de la crítica y de los artistas, sin excluir –claro está– del público visitante de las muestras y que no olviden de viajar mucho durante la estadía en Europa, que se las deseamos larga y provechosa. Sé muy bien que llegan a una Europa convulsionada que ofrece al hombre sensible aspectos desagradables y otros agradables que compensan y justifican el viaje, máxime sabiendo que han dejado una Argentina en manos militares engreídos de su fuerza material y de su incultura política y general, que han impuesto el miedo y el desasosiego que paraliza las mejores intenciones en todos los sectores del país. Hoy se anuncia ya la postergación de las cacareadas elecciones generales, con las proscripciones conocidas. Se han prohibido las manifestaciones el 1º de Mayo y la C. G. T. ha resuelto acatar la prohibición, tratar de realizar actos en locales cerrados. Pero, hasta ahora, no se advierte ninguna reacción popular...
El fusilamiento del comunista español no tuvo repercusión entre nosotros, al menos ostensiblemente. Indiferencia o inactividad por temor? Hasta cuándo?
El Museo Nacional de Bellas Artes ha comenzado a exponer esculturas al aire libre en una parte de los jardines que rodean a su edificio. Entre ellas figura mi Mujer del Éxodo. Comienza en la ciudad el movimiento artístico a través de las exposiciones. Entre nuestros amigos el asunto [Evgueni] Evtouchenko y sus derivaciones actuales y futuras da lugar a fuertes y apasionadas discursiones...
Advierto los diferentes panoramas que muestran en su carta y la mía, por ello los felicito una vez más por haber emprendido el viaje, aún con deseos de volverlos a ver pronto. Mientras tanto reciban, Ud. y Maruja, nuestros saludos, de los míos, y de este su amigo, un fuerte abrazo para Ud. de

Falcini

1963-04-30 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 30/04/1963


Ginebra, 30 de abril de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

No recibí respuesta a mi carta anterior. Quizá esté en camino. Tenemos hambre de noticias de Buenos Aires. Ayer y anteayer recibimos las de Sofovich y Falcini que nos produjeron un gran alegría. Creo que no tengo nada nuevo que contarles de nosotros, pero ahí va una estampa de un día en Zurich, el día de Viernes Santo, con todo cerrado menos alguno que otro restaurante o café.
Dios nos busca en Zurich
Doblaban las campanas desde el alba. Era Viernes Santo. Doblaron todo el día. A la salida del hotel, a las nueve de la mañana, lo sorprendente eran las calles desiertas. Sólo, en general, uno que otro zuriquense de edad las travesaba a grandes pasos, seguramente, para llegar a tiempo a alguna ceremonia religiosa. El río Limat estaba azul, el día claro, espléndido, y los cisnes, para despiojarse, ondulaban sus cuellos sobre su propio cuerpo. Quizá lloviese al atardecer o a la noche. Así sucedió. Nosotros nos entretuvimos en pasear por el muelle del río Limat. Viendo, una vez más, las vidrieras de los comercios. Deteniéndonos a descifrar los títulos de los libros alemanes, o suizos alemanes, y los viejos y nuevos grabados que se ofrecen en venta en alguno de esos establecimientos, mapas antiguos, grabados de interiores de casas campesinas del siglo XIX, grabados con vacas y escenas de labor; grabados de hoy, de Miró, de Max Ernst, de Bazaine, de Manessier..., sólo línea y colores, de técnica rigurosa, inexplicables y simples como el Viernes Santo y el mundo. Una mujer se acerca a nosotros, anciana, menuda, vestida de negro y con un sombrero ridículo en la cabeza. La mujer tenía el rostro blanco, muy blanco y los ojos azules, bondadosos, muy azules. Extrajo de la cartera un pequeño folleto en alemán y nos lo ofreció. En francés, malo explicamos que era inútil el ofrecimiento. No entendíamos alemán. “Mercí, madame”, le dijimos. Preguntó de que idioma éramos. Español, respondimos. “Un momento”, nos contestó. Revolvió en la cartera y del fondo de ella sacó otro folleto que en su ángulo izquierdo superior tenía escrita a pluma una indicación. Sp. El idioma español estaba en el fondo de la cartera. El título nos alarmó. Decía en rojo y entre admiraciones “¡Dios te busca!”. Agradecimos, y nos echamos nuevamente a andar. Por fin, alguien nos buscaba en Zurich y nada menos que Dios. Alguien superior al Director de Turismo, a las autoridades de la ciudad, del Cantón y aún a los mismos gobernantes de la Confederación Helvética. Dios, pensamos, estará en cualquier parte. Resolvimos andar. Abandonamos el muelle Limat, subimos hacia la catedral, la contemplamos, dimos vuelta a su alrededor, alzamos los ojos hacia sus cúpulas revestidas de metal. Dios no nos encontró. No estaba allí. Vimos el gigantesco Carlomagno con la espada sobre las rodillas. Seguimos por aquellas calles estrechas, medievales. Veíamos las calles, los edificios, las vidrieras. En una, pequeñas tallas en madera para el turismo, campesinos suizos tallados, animales, el oso más que cualquier otro, escudos de los Cantones y de las ciudades, objetos de cuero, de metales, todo lo que uno piensa que nadie compra. En otra, bellísimas piedras apenas pulimentadas del Brasil y de la Argentina. Piedras de todos los colores, cantos rodados de las orillas de los grandes ríos. La vidriera de una relojería. Relojes de muchos tamaños y formas. Sólo raramente se puede hablar de estilos. Chatos, abombados, de bolsillo, de pulsera, para la pared, para los muebles. Y cadenas y correas, y precios. Y otras vidrieras, con fotografías de cupletistas y bailarinas. Con apellidos españoles y franceses. Blancas y negras. Morenas y rubias, de diversos colores y formas, como los relojes, los objetos para el turismo y los emblemas de Suiza. Una vidriera entre todas, sólo con un bikini y un precio. ¿Para qué más? Dios no nos encontraba. Decidimos entrar en un café. Volvimos a pensar. Dios puede estar en todas partes. A la izquierda de nuestra mesa un mulato joven, barbudo y con el cabello descuidado y sucio. Seguramente, un artista. Un pintor. Miraba sin ver a nadie. Quizás él fuese Dios. Pero no, tampoco. Posiblemente, un santo. Mujeres beatas, beatas protestantes, impasibles, tomaban su café con leche o crema, o su cerveza, luego de las ceremonias religiosas. Eran como grandes madres estáticas, indiferentes, moviendo sólo la cabeza como las lechuzas para penetrarnos con sus ojos fríos. Dios, evidentemente, no estaba con ellas. Únicamente, las conmovía el dulce y los pasteles. Tenían la edad de la gula. Salimos. Continuamos andando. Llegamos a la estación. Entramos. Compramos Le Monde del día anterior. Escuchamos hablar en las tertulias de emigrantes italianos y españoles. Hablaban en voz alta, reían, cuando no se les notaba preocupados, pensando en dinero. Nadie piensa, ya se sabe, más en dinero que los pobres. Nosotros. Nuevamente salimos. Dios no estaba entre las boleterías y los kioskos, ni entre los trenes. Posiblemente, no había llegado. Ningún tren lo había traído hasta esa hora. Habíamos pasado el Bahnoft Brücke antes de ir a la estación y desde aquí seguimos por Bahnhof Strasse. Nuevas vidrieras. Ahora elegantes. Muebles, alfombras, perfumes, cosméticos, trajes, maniquíes en actitudes amaneradas, de rostros morenos con cabellos de nylon. Comimos algo en un restaurante cualquiera. En una mesa cercana, otra gran madre impasible girando únicamente las pupilas de sus ojos. Las manos sobre las rodillas. Observándolo todo. Estableciendo in mente las incorrecciones de los extranjeros. Abandonamos el restaurante y anduvimos por las viejas y bellas calles. Solos. Anduvimos la colina que fue castro celta. Miramos los viejos techos al estilo de los flamencos. Un capilla del siglo XV. Todo. Nos fatigamos andando. Al atardecer, regresamos hacia el hotel. Por el Quaibrücke, Bellvueplatz, seguimos por Ramí Strasse unos centenares de metros, y volvimos al Quai Limat. En el río, los cisnes se despiojan más sañudamente que a la mañana. Con los largos cuellos aún más ondulados. Y los patos alzaban a un tiempo sus cortas patas para rascarse las cabezas. Caían unas gotas de lluvia. Dios no nos encontró. Sin embargo, el folleto que nos había dado la anciana de ojos bondadosos, y que terminaba en un pequeño capítulo que aseguraba nos necesitaba, comenzaba afirmando: “¡Dios te busca!”. Dios nos buscaba. Nos necesitaba. Pero no nos encontró. Nosotros, naturalmente, tampoco lo encontramos. Seguramente, ese día nos hubiésemos entendido. Hubiésemos estado solos en las calles de Zurich. Él y nosotros. Hasta la hora de los bikinis en los cabarets y de los borrachos agrupados a las puertas de los bares.
Claro, es el hombre quien generalmente busca a Dios. El que llegue a encontrarlo es otra cuestión.
Fue un día así. Dormimos perfectamente, a pesar de los grandes almohadones que nos ponen como almohadas en los hoteles y de los fastidiosos edredones.
La ejecución de Grimau conmovió a Europa entera. Hubo actos en todas las ciudades europeas de protesta. Aquí, en Ginebra, los obreros lanzaron simbólicamente coronas y claveles al lago para que el río las llevase a la costa española. Obispos y sacerdotes católicos de Francia y Suiza protestaron contra Franco. En Rabat, en plena embajada de España, en cuyo salón se celebraba un concierto, un joven se levantó, dijo una palabras de protesta y pidió un minuto de silencio por Grimau. Sólo el embajador y unos cuantos se mantuvieron sentados. Casi todo el público se levantó en su homenaje.
Otro día enviaré más noticias nuestras y de lo que vemos. Un gran abrazo a todos los amigos, a Aída y los suyos de Maruja y míos y otro para usted, fuerte, de:

[Seoane]

1963-05-07 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Luís Falcini
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Luís Falcini en 07/05/1963


Ginebra, 7 de Mayo de 1963

Sr. D. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Me llegó su carta en vísperas del 1º de Mayo, que aquí se celebró con una gran manifestación encabezada con las banderas de Suíza y la de España republicana, ésta con crespones negros. Fué el tercer acto en esta ciudad dedicado a Grimau. El segundo, que fué la protesta de todas las organizaciones sindicales, se remató con una ofrenda floral. Se lanzaron al lago dos coronas de claveles blancos y centenares de claveles rojos para que el Rhône llevase simbólicamente esas flores a la costa española. Un elemento obrero muy activo en esta ciudad parecen ser los anarquistas. Los socialistas acaban de ganar las últimas elecciones del Cantón y el Partido del Trabajo, comunistas, aumentó en la ciudad sus votos. Europa efectivamente está convulsionada, y se vé, aunque no sea Suíza la mejor ventana para ver; pero, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina, las posiciones están tomadas por los distintos sectores populares, son muy claras, y las gentes actúan con una serenidad que ahí se desconoce. Además les ayuda su larga historia. No se trata aquí de soltarle al primero que protesta una andanada de nombres que van desde San Martín a Uriburu por ejemplo, para mostrarlo antipatriota. Ni el ejército, aunque se subleve, se siente tutor de la patria. Napoleón, Garibaldi, el Gran Capitán, o Guillermo Tell, son muertos que viven en la gloria de sus países, pero que están verdaderamente muertos para la historia actual.
No es una guerra entre rosistas y sarmientistas la que está planteada, sino entre dos formas de civilización y en ella se notan, viviendo aquí, los avances y retrocesos, el terreno que se ceden para dar batallas. Ocurren fenómenos como el de Suíza, un país sin trabajadores propios, que dejaría de ser próspero sin la mano de obra italiana, española o griega. Aparte, naturalmente, el depósito de los capitales negros procedentes de todo el mundo que engrandecen la banca de este país y que hacen que su prosperidad sea en parte absolutamente inmoral y haga más patente la hipocresía de ser un país campeón de la libertad. Su banca, las leyes del Estado, amparan a los Gómez de Venezuela, a los Trujillo y a los Perón. Al menos esconde para los pueblos los tesoros que les arrebataron.
En Winterthur, vimos el famoso Museo de Oskar Reinhart y había que hacer un esfuerzo para no recordar, viendo tanta espléndida obra de arte, que su inmensa fortuna se debió en parte a la fabricación de armas y a las guerras. El Sr. Oskar Reinhart, un apacible técnico de la muerte, coleccionaba fundamentalmente pintura alemana, austriaca y suíza del siglo XIX, una pintura de género, tranquilizadora, bucólica, con vacas doradas en verdes montañas, campesinos endomingados, interiores de escuelas infantiles, tabernas donde el pintor mostraba la alegría de los trabajadores en los instantes de asueto, etc. El Sr. Oskar Reinhart luego de calcular la eficacia mortífera de sus armas se sentaba seguramente frente a esos cuadros y sentía una paz infinita, veía bellos desnudos, flores, niños angelicales, las colinas del Tirol, los azules lagos. Böcklin le proveía de leyendas y Anker de retratos de niños. Los artistas acudían a adorar la naturaleza, la vida, seguramente por los mismos años de Reinhart. Bourdelle veía en las pastoras de cabras de su país diosas del Olimpo y adoraba cada movimiento de un cuerpo. Miss Duncan decía, aproximadamente, “es como una sacerdotisa eterna, ella evoca todas las grandes obras de la más noble y alta antigüedad”. Reinhart no veía la vida, a la Duncan, a todo lo que es bello en la tierra, sino su anécdota a través de los cuadros. A la vida la mataba con su actividad. La idea que tenía de la vida es la que tiene Suíza de la libertad. La libertad es la vida, vivirla, no los reglamentos, ni las leyes. Un griego fue siempre un hombre libre y un italiano y un español, aunque los quemasen y los matasen.
Me extendí quizás demasiado y aún no le felicité por La mujer del éxodo colocada en el jardín al aire libre. Al aire libre es donde siempre debiera estar. Debe quedar espléndida y me alegro mucho de esa decisión de Romero Brest. Los momentos que se ven por Ginebra son bastante flojos. La mujer del éxodo en los jardines del Lago Léman tendría un emplazamiento extraordinario y con una figura de Rodin, El deseo, que ví hace pocos días en una plaza, un poco perdida, honrarían el jardín, al lago y a la ciudad. Pero mejor quedaría en Madrid, si las cosas cambiasen.

Saludos a los suyos, un abrazo a todos, todos, los amigos, de Maruja y mío y usted reciba uno fuerte de:

[Seoane]

¿Por qué no me escribe Scheimberg? Le escribí dos cartas, ¿es qué no le llegaron? Maruja le escribió tambien a Aída.

1963-05-12 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 12/05/1963

Domingo, 12 de mayo 1963

Querido Seoane:

Recibí su carta del 30 de abril –que debe haberse cruzado con una mía del martes 16 de mismo mes–. Allí, en mi carta, después de darle noticias de la iniciación de nuestra temporada artística y de las sombrías perspectivas que nos deparaba nuestra absurda y confusa situación política, le prometía para una próxima carta hablarle de Biografía Precoz1de Evtouchenko –que leí con verdadero interés y deleite. Pero las cosas de aquí están cada vez más enredadas y sería absurdo que pierda y le haga perder tiempo con comentarios que Vd. debe adivinar, pues que en este aspecto (el que sirve de leit motiv a la biografía de Evtouchenko –y que constituyó repetido tema en las Memorias2 de Ehrenburg) siempre hemos coincidido. En la interesante interviú que en Letres francaises precedió a la dicha biografía precoz, dice Evtouchenko que el hombre comunista tiene la obligación de denunciar el error donde lo descubra (y más si se trata de fraude o mala fe) y con más razón –dice– debe hacerlo el poeta–sin preocuparse del uso que de esa denuncia puede hacer el enemigo. Y así es, en efecto. Con el pretexto de cuidarnos de servir al enemigo, se pretende –a menudo con mala fe– de acallar una crítica justa –sin darnos cuenta que con ello hacemos un doble daño: el de ocultar una verdad y el de provocar la sospecha en cuanto decimos después. En este sentido, talvez el aspecto más vulnerable que ofrece la obra de Ehrenburg es el de haber callado cosas que no pudo ignorar y que debió denunciar. Pero dije que no iba a hablarle de esto. Ya tendremos ocasión de hacerlo en otro momento más propicio que éste que estamos viviendo aquí, en nuestro país. Estamos acercándonos a grandes pasos a un gobierno militar y no sería extraño que esto suceda mañana mismo, antes de que tenga tiempo de despacharle esta carta. Y lo peor es que no hay perspectiva de evitarlo, ni posibilidad. Los partidos (y esto es algo más de lo mucho que le debemos a Frondizi) están divididos y desarticulados, sin saber para dónde enderezar; y algo parecido le pasa al movimiento obrero, internamente dividido por intereses de fracción y gobernados por dirigentes venalles –y en el mejor de los casos, cobardes– Todos los días leemos nuevas proclamas y declaraciones –que casi siempre sólo sirven para disimular intenciones. A menos de 2 meses de la fecha señalada para las elecciones, Rauch se descarga con un memorial en el que exige –como condición para posibilitar las mismas– aparte del cambio de todo el equipo civil de Gobierno, la modificación de todos los códigos, y no sé cuántas cosas más. Todo esto sería para reír si no fuera tan trágico. Un ex-diputado radical amigo, el doctor Carlos E. Cisneros, me recordaba hace apenas algunos días, a propósito de lo que nos está pasando, la envidia conque no hace aún más de un par de décadas le hablaban de nuestro país en los demás de latinoamérica... Y pensar que ahora, hasta en el Congo africano le hablaron despectivamente de la Argentina al ingeniero Casella en un viaje que acaba de hacer no hace más que algunos meses. Y a la descomposición de los partidos se una la falta de hombres que puedan significar siquiera una esperanza. La desorientación, el desconcierto, son totales y sólo Dios sabe cuándo saldremos de esto –y cómo!–. Entretanto el pueblo sigue inconmovible, indiferente a todo –como si en este juego nada tuviese que ver: una insensibilidad y una indiferencia que alarman. Creo que somos uno de los pocos países donde el asesinato de Julián Grimau ha pasado casi inadvertido. Solamente una protesta del Centro Gallego y de una agrupación republicana; y nada más. Ni una protesta de nuestra prensa aborregada –que apenas si se hizo eco (y nada más que por un prurito profesional) en la sección de lo telegramas de las muchas protestas habidas en el extranjero –sobre todo, en países de Europa–. Me imagino de la magnitud de éstas, que han obligado a Franco a prometer que en lo sucesivo esos juicios van a ser sometidos a jueces civiles y no militares. Después del asesinato, la burla. Entre las pocas cosas que se han filtrado en nuestros diarios, es interesante la carta que le ha dirigido a Franco el doctor Galarza al día siguiente creo del fusilamiento de Grimau. Ah, si tuviésemos aquí gente de ese coraje!.. Pero para qué derramar inútiles lágrimas cuando lo que se necesita es el valor de arrojar piedras. Que es el que nos falta.
Ya ve Vd., querido Seoane, mientras Vd. y Maruja deambulan por esas calles de Ginebra, la calvinista, a la busca de Dios, nosotros aquí lo andamos buscando para que nos salve: Y como en el caso de Vds., no lo encontramos –o, como en la filosofía kafkiana, se nos cierran los caminos cada vez que más parece que nos aproximamos a Él. Dios te busca!, se titula, según su carta, el folleto que le entregó la salvacionista suiza en el día de Semana Santa que a Vd. y a Maruja se les ocurrió la peregrina idea de buscar a Dios... Y si fuera que no nos busca en realidad, por qué en su estúpida vanidad de Todopoderoso para nada nos necesita? De todos modos, gracias por el paseo a través de calles y vidrieras de Ginebra que con Vds. he hecho. Y si en esto estuviera la razón de ser de Dios? Un pretexto nada más para buscarlo y así buscarnos?
Y aquí voy a terminar. Deseamos saber cómo le va a Vd. en sus cosas y cuáles son sus perspectivas, aunque confiamos en que todo les andará bien –como Vd. y Maruja se lo merecen–.
En lo que a mi se refiere, estoy cada vez más acorralado por preocupaciones de orden profesional –que de nada provechoso me proveen y sí sólo de dolores de cabeza que no me dejan tiempo ni lugar para pensar en cosas mejores. Y lo peor es que creo q’ como las del país, no tienen salida (por lo menos visible).
Aída, que recibió la segunda carta de Maruja, tenía el propósito de escribirle; pero, desgraciadamente, no está ahora en las mejores condiciones de ánimo para hacerlo: van a hacer para dos semanas que se le ha agravado la sordera –y ahora de ambos oídos. Está en tratamiento y esperemos que, en el peor de los supuestos, todo esto no vaya más allá de la necesidad de usar de audífonos. Mientras tanto, casi no salimos. A los amigos tampoco los vemos casi. Esperemos, sin embargo, q’ todo se andará y que nuestros males no duren los cien años del pronóstico popular...
Gracias, Seoane; gracias, Maruja, por vuestras hermosas cartas. Sigan escribiéndonos y téngannos al tanto de cuanto les acontece. Aquí los extrañamos.

Abrazos, etc.

Scheimberg

Ah, espero la tapa para mis Cartas europeas, 1958. –Vale–.

1. O autor refírese á obra Autobiografía precoz de Eugène Evtouchenko
2. Trátase da obra Gentes, años, vida: Memorias, 1921-1941 de Iliá Ehrenburg.

1963-05-16 Mencionado/a
de Sara Pagano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Sara Pagano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 16/05/1963


Mayo, 16 de 1963

Queridos Maruja y Seoane:

Casi deliberadamente he ido postergando la respuesta a las hermosas y sedantes líneas de ustedes, esperando que se aclarara un poco la atmósfera que nos rodea.
En el plano nacional, reina poco menos el caos. Cada día nos depara otra sorpresa. A las muchas “diversiones políticas”, casi diarias, que ya han costado varias vidas jóvenes de conscriptos, se agregan caza de frigeristas-comunistas, con la consiguiente detención de gente conocida, exilios voluntarios y otras yerbas.
A todo esto, el pueblo y nosotros entre ellos, espectadores de un drama cuyo desarrollo no entendemos, pero cuyo final vislumbramos: no habrá elecciones, pero en cambio tendremos otro Franco, sea quien sea el militar que le toque desempeñar este hermoso rol.
En estos momentos, se esta estudiando una ley de represión del comunismo y en sus considerandos incluye expulsión de la Universidad, del mundo de las artes o de cualquier otra actividad pública a toda persona sospechosa de profesar tan indignas ideas, amén de prohibirles votar, y aplicación de la ley de residencia. Para darles una idea aproximada del clima que reina fuera del ámbito castrense, Guido ha dicho el sábado pasado “si quieren dos presidentes presos, los tendrán”. En esas estamos.
Nuestra vida familiar también se ha visto alterada por un hecho sumamente desgraciado: la agudización de la sordera de Aida. Atacado su otro oído por su mal de vértigo, su cabeza se ha poblado de ruidos infernales y esto, a su vez, le disminuyen sensiblemente la audición. No creo necesario abundar en detalles sobre el estado de ánimo de mi hermana y de Scheimberg. Si hasta parece una burla del destino que a una mujer tan vital, tan dinámica se la condene a vivir aislada en medio [de] ruidos que no son las voces que ella está [h]abituada a oír. El médico no es tan pesimista como ella y nosotros, pero hay que tener una gran dosis de paciencia y esperar que su cuadro clínico cambie. En el mejor de los casos, tendría que usar audífono.
A los amigos los vemos poco. Cada uno está enfrascado en sus problemas y en su trabajo. Falcini está trabajando mucho para la exposición colectiva que se hará (Dios mediante) en el Museo Nacional en Agosto, con el entusiasmo y la pasión que pone en todo lo que quiere. Felizmente está muy bien de salud y muy recuperado. Se acuerda muy a menudo de Uds. y los extraña sinceramente. Ahora les hablaré un poco de nuestras cosas:
Nélida abonó el total del saldo que quedó pendiente. Del Teatro del Pueblo me comunicaron que debía pasar a cobrar un dinero de la venta de un cuadro suyo; creo que Falcini les dijo que yo me ocuparía de todas las cobranzas y por eso me llamaron.
El arquitecto Aisenson me comunicó que como viajaría para Europa pasaría a abonar su saldo y parte de la deuda del hermano o primo.
Como yo no conozco a cuánto asciende la deuda de ambos, si usted no tiene inconveniente en su próxima carta, me lo comunica para poder así llevar un mejor control.
Queridos amigos, ¿cómo van vuestros planes? qué se dice en Suiza de la hermosa obra de Seoane? cuándo tendremos noticias concretas? Las esperamos con impaciencia.

Reciban de todos nosotros un cálido abrazo y de mis hijos un cariñoso saludo. Hasta pronto.

Sarita

1963-05-22 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 22/05/1963


Ginebra, 22 de mayo de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estábamos verdaderamente alarmados por la falta de noticias directas de ustedes. No sabíamos a qué atribuirlas. Nosotros, es cierto, no escribimos inmediatamente después de nuestra llegada porque no queríamos dejarnos llevar por impresiones rápidas. Su primera carta, la del día 16 de la que usted me escribe, no la hemos recibido. Pero no fue la única perdida. Tampoco recibí una que me envió un amigo mío del Centro Gallego a quien envío semanalmente las colaboraciones de la audición Galicia emigrante. De modo que puede imaginarse la alegría con que Maruja y yo abrimos su segunda carta, la que nos llegó, del 12 de mayo. De mis asuntos, los referidos a la pintura, no puedo decir aún si me va bien o mal. Creo que, en general, me va bien. Es posible que haga algunas exposiciones en Basilea, Zurich y Ginebra, en las tres ciudades o en dos de ellas, aún no lo sé, pues no tengo nada firme concretado, y es también posible que haga un mural de hierro para unas oficinas de Zurich. Gustan mucho mis obras y en este sentido estoy contento, pero la gente es muy lenta para decidir cualquier asunto, y yo, venido de Buenos Aires, soy aquí como un caído de Marte, pues la vara de medir en cuestiones artísticas es París o Nueva York. Para la Suiza alemana, Alemania además de París y Nueva York. Nueva York cada vez menos, pues París recobra en estas cuestiones su influencia. El arte italiano actual no cuenta en Suiza. El caso de Marino Marini, muy comprado aquí, no sirve como ejemplo, pues vivió muchos años en Zurich. Se trata de una influencia económica, de intereses comerciales de galerías en la que nada tiene que ver la calidad de la obra de un artista. En Ginebra, según veo ahora en un diario para transmitírselo a usted, hay 23 galerías de pintura. De ellas dos o tres son directamente sucursales de galerías norteamericanas y llevan el mismo nombre de la casa central, las otras tienen nombres independientes, pero sus dueños son agentes de venta de grandes galerías de París. El marchand, aquí, más que un agente cultural es un agente financiero que depende de otros agentes financieros de tipo distinto. La obra de arte posee un valor económico al que se atiende en primer término y, concretamente, la banca le dedica especial atención. Un marchand de París o de Nueva York invierte sumas muy importantes en la propaganda de un artista contratado por su galería, le hace intervenir en exposiciones internacionales, bienales, concursos, etc., promueve campañas de prensa por medio de ensayos de expertos, reportajes sobre el artista, su vida, sus costumbres, etc. Todo sirve como pretexto de la nota, el castillo que compró Buffet que es un pintor de 32 o 35 años a quien espera un porvenir más glorioso que su pasado; la colección de perros de otro; el amor por los muebles antiguos y las ropas lujosas y extrañas de Mathieu; el catolicismo gaga de Utrillo, cualquier motivo sirve para una nota en París Match o en revistas similares y otras breves notas para agencias periodísticas internacionales, que luego compran y reproducen por precios baratísimos los diarios y revistas de todo el mundo, especialmente las que como en Buenos Aires son exclusivamente comerciales. Luego, también por medio de agentes, los mismo directores, comienza la venta a museos europeos de países ricos, los del Báltico, Suiza, Alemania Occidental, Holanda, Bélgica y es entonces cuando aparece el agente bancario o el experto financiero que invierte grandes cantidades en estos valores. En Suiza, se ve muy bien esto. El experto financiero de cualquiera de esos multimillonarios árabes, por ejemplo, lo que más abundan de países petroleros, o que un día siendo ministros se levantaron con el tesoro de su patria, norteamericanos, o de cualquier parte, compran una cantidad de cuadros del pintor consagrado en París, que tiene ya una cotización alta, y los deposita en un banco suizo sin que el propietario jamás los vea, pues no le interesan como arte, sino como inversión, y sin que esos cuadros vean más la luz en mucho tiempo. Estos cuadros rinden más beneficio al adquiriente que muchas acciones de empresas industriales y comerciales. Calcule usted la suba de valor de una obra de Buffet o cualquiera en su condición, de 1950 a 1960, este cálculo le dará a usted idea del beneficio. De Max Ernst podía adquirirse en París en 1949 un pequeño óleo suyo por unos 15.000 francos de entonces. Ahora, en una galería norteamericana de Ginebra, óleos suyos de tamaño de media tarjeta postal valen 21.000 francos suizos, es decir, alrededor de 650.000 pesos argentinos. Y esto que ocurre en la obra de artistas actuales para con las antigüedades. No hay, creo, pequeña villa suiza, casi aldeas, que no tengan su tienda de antigüedades, objetos extraños que pasan de unas manos a otras creciendo de valor. Creo que me extendí demasiado sobre esta cuestión, pero ello explica muchas cosas. Solana, un gran pintor español, tiene una cotización local en España, pero no la tiene internacionalmente y eso ocurre, por ejemplo, con Carrá en Italia, Figari en la Argentina, etc. Pero todo ello aclara porque lo que se ve en galerías son exposiciones de artistas provenientes de París. Alguien que venga por su cuenta, solo, de Calcuta o Buenos Aires, debe luchar con enormes dificultades y la primera importante es el miedo de las galerías a perder dinero. Sin embargo, por mi parte, no me quejo. Vine, eso sí, en mal mes, debí haber llegado en invierno. Ahora tengo que esperar. Mientras tanto, iremos a España alrededor de mediados del mes que viene luego de pasar unos días en París para ver museos y amigos y volveremos aquí en septiembre. Hemos estado en Grenoble y vimos espléndidos óleos de Matisse, Bonnard, Picasso y los cubistas en general. También notables obras antiguas: Zurbarán, Velázquez, Goya, aparte de los franceses y primitivos. Un notable retrato de Fantin Latour. Grenoble es una ciudad encantadora que como todas las del Delfinado y la Savoya tienen además el atractivo de su soberbio paisaje. Por todas partes, trabajadores españoles en cantidad. Como aquí mismo en Ginebra, castellano, catalán y gallego son idiomas que se escuchan corrientemente por las calles. Anduvimos también por regiones suizas. Hasta estuvimos en Gruyère, el lugar de los famosos quesos que resulta que se hacen sin agujeros, muy compactos y que los agujeros son de Ementhal, un sitio entre Berna y Lucerna. Gruyère tiene un hermoso castillo. He hecho algunas acuarelas de paisajes alpinos. Todo esto me atrae mucho. Pero, en esta época del año, los suizos, por lo menos los que a mí me interesan para mis asuntos, se marchan de vacaciones y nosotros aprovechamos para ir a España.
Tuvimos noticias del tremendo efecto causado por el movimiento europeo de protesta por la ejecución de Grimau, sobre todo de las protestas católicas, de obispos, de congregaciones, etc., que se manifestaron con firmas o en la calle junto a las personalidades de izquierda y los partidos políticos. Los diarios españoles, por vez primera, dieron noticia de algunas de ellas sin alterarlas, aunque luego las comentaran caprichosamente. Pemán arremetió contra Mauriac en el ABC. Es inútil, algo cambia también en España. Pemán usa argumentos que no sirven para un católico francés y que empiezan a no servir tampoco a algunos españoles con miedo al porvenir. Sobre la Argentina, los comentarios son de pesimismo alarmante. Nosotros sentimos no tener más noticias.
Bueno, Scheinberg, nada más por hoy. Lamentamos la enfermedad de Aída. Esperamos que cuando llegue ésta haya mejorado. Nosotros los recordamos siempre y les extrañamos como a todos los amigos de ésa, a los que escribimos y a los que aún no les hemos enviado noticias nuestras. Para todos, todos, un gran abrazo de Maruja y mío y otro especialmente para Aída y usted de Maruja y de:

[Seoane]

1963-05-22 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Sara Pagano
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 22/05/1963


Ginebra, 22 de Mayo de 1963

Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Hemos recibido su carta con las noticias de ahí que agradecemos. Apenas leemos en la prensa de aquí y de París algún que otro comentario desolador y algún día, cuando en un diario trae algún cable escueto, buscamos otro diario que lo interprete y aclare. Su carta y la de Scheinberg que llegaron casi juntas, nos produjeron alegría, aparte por saber de Udes y los amigos, por saber algo más de lo que ahí ocurre. Nosotros continuamos una vida normal, tratando de ver lo que podemos y trabajando con esperanzas de que algunas gestiones iniciadas lleguen a ser realidad. Ahora durante un tiempo, el verano, marcharemos a España a estar con la familia en Madrid, Asturias y Galicia. Antes pasaremos por París. Estaremos muy pocos días, unicamente para ver museos y amigos. Queremos aprovechar lo más posible este viaje. Hace pocos días, le escribo a Scheinberg, hemos estado en Grenoble donde hay un notable Museo de arte antiguo y moderno. De entrada solamente tuvimos que acordarnos de Falcini, pues allí, en el vestíbulo, estaban tres piezas de Bourdelle de seis o siete metros de alto, La Virgen que estuvo expuesta en Buenos Aires en su museo, La Victoria y otra cuyo título ahora no recuerdo, impresionantes. Supongo que en alguna otra parte de Francia estarán al aire libre que es donde deben conseguir todo el efecto para que fueron hechas. De cualquier manera aún con el techo del palacio que sirve de Museo, encima, estas obras de Bourdelle son muy importantes. Quizás les falte al aire libre esa calidad vegetal en el modelado, de tronco, o algo así, que hace que a las obras de Rodin se las vea incorporadas más definitivamente a un parque, como ocurre con La musa que está a la puerta del Museo de Ginebra.
Interrumpo la carta aquí para escribir sobre otros asuntos. La venta de ese cuadro mío en el Teatro del Pueblo me sorprendió, lo tenía absolutamente olvidado. Debe tratarse de algún cuadro entregado hace años y del que luego no me acordé más. Seguramente, como ocurre siempre, o casi siempre, lo vendieron al precio de entonces. A Malamud le entregué un cuadro y un pastel hace mucho tiempo. El pastel se había vendido y creí que me había devuelto el óleo. Parece que no fué así. Le ruego, pues, me lo cobre. El arquitecto Aisenson y su hermano me adeudan 40.000 pesos. 15.000 José, y 25.000 su hermano. Le agradecería que me hiciese tambien el favor de cobrarlos, si ellos pueden pagarlo ahora, pues quizás necesite de todo ese dinero en España.
En cuanto a mis obras gustan mucho en general. Me ofrecieron un puesto para trabajar en cuestiones gráficas en una empresa norteamericana en Ginebra, pero no acepté. No es en Ginebra precisamente donde me gustaría trabajar en estas cuestiones, prefiero Buenos Aires donde se paga menos o no se cobra nada. Esto es muy difícil de explicar. Sarita, le agradecemos todas las molestias que se toma por nosotros y le rogamos a Ud., como a todos los amigos, que nos escriban. Los tenemos a todos presentes aunque no escribamos a todos. Saludos a los suyos, a Falcini, a Nélida, Anita y Petroni, Silvia, María, etc., a todos y un abrazo cordial de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-05-25 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 25/05/1963


Buenos Aires, 25 de mayo de 1963

Sr. Luis Seoane
Ginebra

Mi querido amigo:

Su carta con noticias de la resonancia que tuvo en Suiza el fusilamiento de Grimau, particularmente de las organizaciones sindicales, cuya protesta fue rematada por la simbólica ofrenda floral lanzada a las aguas del lago para que el Rhône llevara esas flores a la costa española, me emocionó de veras, primero, porque revela esa capacidad de reaccionar ante tamaña injusticia y, en seguida, por oposición a la apatía argentina, que nos avergüenza, por la insensibilidad que podría significar para propios y extraños.
Esta insensibilidad política, tremendamente antisocial, ayer tuvo entre nosotros, si no me equivoco y si es una reacción popular, la acción de un “comando para combatir el hambre”. En el Minimax Superket, situado frente al Parque Rivadavia, sustrajeron un camión cargado de siete u ocho toneladas de verduras, con el que se trasladaron a una villa miseria, de Villa Lugano, donde distribuyeronle entre los moradores que al parecer lo esperaban. Con los alimentos recibían volantes anunciando la organización de comités de lucha para combatir el hambre, la miseria y la desocupación. La comisaría no tomó medidas contra nadie, para evitar la resistencia de los beneficiados. Y los demás...
Por otra parte, el diario La Nación de hoy da un extenso telegrama, procedente de The New York Times donde dice que la Falange española está bajo la amenaza de división, en un acto. Cantarero del Castillo previno que a menos que se llevara a cabo reformas sociales en España, el proletariado “establecerá su dictadura”. Ojalá anuncie buenos vientos para el pueblo español, hacia un ascenso tan esperado.
Y la Argentina sumida en el desconcierto de sus dirigentes hoy nos enteramos de la ley monstruosa que el desgobierno acaba de promulgar para reprimir las actividades comunistas en el país, decreto que puede alcanzar a todos. Es un estímulo a la delación, a la calificación canallesca, a las venganzas de la ambición. Este decreto homicida tiene un segundo, que legisla sobre el doble visado para viajar de y a España.
A pesar de ello, María Casares, en Yerma, pudo provocar y conocer, como Gori Muños, con su arte, la admiración delirante de nuestro público, desde las salas del Teatro Municipal San Martín. Esto por lo español. Y por lo ruso–soviético, el estadio del Luna Park vibró del entusiasmo de millares de personas, durante muchas noches, celebrando la alegría oriental del Ballet Moisseiev, espectáculo de ritmos y colores folklóricos.
Pasando a otras actividades: la galería Bonino inició sus actividades del año con una muestra de pinturas de Vidal, Pellegrini, D´Astrel Baldasua, Batlle Planas, Aizemberg y Seguí, con el título A partir de Vidal. De los tres primeros hay opinión hecha. De los otros me interesan los envíos pictóricos de Basaldúa, cuya figuración evoca con una intensidad colorista. Y Seguí, con un intenso expresionismo menos sabio, más instintivo. En Riobo, Alonso hace un alarde de trabajo en muchas aguadas, en las que persiste un desorden en procura del espacio, que no logra claridad, según mi ver.
Yo trabajo en la preparación de lo que constituirá mi envío a la muestra de esculturas que Romero Brest prepara para la segunda de Julio, en el Museo, de un número limitado de escultores, con otro de pintores, reunidos bajo el signo La generación madura se expresa.
Usted, Seoane, cuándo muestra sus trabajos en Suiza? Tiene taller? En buenas condiciones? Está pintando? o grabando?
Mucho le agradezco sus buenas y cordiales expresiones para mi Mujer del Éxodo y, sobre todo, sus afectuosos deseos de que la veamos en Madrid, cuando las cosas cambien. Supongo que Ustedes habrán recibido las cartas de Scheimberg y la de Sarita, que les dicen cómo los recordamos y extrañamos.

Los míos retribuyen vuestros saludos, los amigos les hacen llegar los suyos; a Maruja y a Ud. un fuerte recuerdo mío y Ud. reciba un abrazo de:

Falcini

[Escrito na marxe esquerda:] Una noche vimos unas interesantes pinturas de Lea Lublin que piensa exhibir en la Galería Riobo, en agosto próximo.

1963-06-14 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Amberes
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 14/06/1963


Amberes 980, 14 de junio de 1963

Querido Seoane:

Recibí su carta del 22 de mayo y la del 25 del mismo mes –ésta con el dibujo para la tapa de mis Cartas1 y las hermosas líneas con que la acompaña. No cree Vd. que las mismas podrían ir como Prólogo para el libro? Si ello no fuera para Vd. un compromiso, con mucho gusto las pondría yo al frente. En cuanto al dibujo, muy de acuerdo. Lo entregué en la Imprenta, aunque no a Manuel López –que estuvo enfermo últimamente y después de casi 2 meses recién empieza a venir a la Imprenta muy espaciadamente–. Me atiende un señor Díaz, quien me mostró una prueba de galeras con sus correcciones. La prueba definitiva me prometió corregirla Lorenzo Varela (es decir, Varela el bueno) –quien estuvo hace poco en casa con Marika. Vinieron a verla a Aída, que no mejora mucho que digamos por ahora, lo que la tiene nerviosa y sin ánimos para comunicarse con nadie; y menos para escribir, sobre todo cuando se trata de destinatarios como Vd. o Maruja. La verdad es que da un poco de miedo. Además, qué de novedoso se les puede decir a Vds. que no sepan? A casi nada más que 20 días de la fecha señalada para las elecciones, nadie podría honradamente asegurar que éstas van realmente a realizarse y en caso de que eso suceda, cómo van a realizarse. Todos los días aparecen nuevos decretos y resoluciones encaminados a cercenar los derechos ciudadanos y, sobre todo, a crear un clima propenso a la abstención; o a vetar, en última instancia y como única salida, al candidato que sea del agrado del Gobierno (léase Ejército). Los radicales de la UCRI se acaban de dividir definitivamente y los de la UCRP no se atreven a formular una plataforma que los haga simpáticos al pueblo. La verdad es que –quiérase o no– son los votos peronistas los únicos que pueden decidir de la suerte de la votación. Y si por casualidad –salvándose del veto judicial– la fórmula del Frente: Solano Lima-Sylvestre Begnis, se impusiera en definitiva, poco o nada habremos ganado, pues que llegaría al poder (si es que llega, repito) comprometida a dar su visto bueno a cuanto desaguisado y venalidad cometió el gobierno de Frondizzi –en otras palabras, a ratificar la venta del país, o renegociarla–. Lo mismo da. Entretanto, el costo de la vida aumenta vertiginosamente (en más de un 30% con relación a 1962, hasta ahora) y se calcula –sin exageraciones propagandísticas– que hay no menos de 750 mil desocupados y las quiebras y convocatorias han aumentado en no sé cuántos cientos de veces con relación al mismo año 1962. Esto no es muy alentador que digamos. Lo que no impide que a más de 700 pesos la platea se hayan agotado los abonos y las entradas a las funciones extraordinarias de Vittorio Gassman (yo conseguí una platea para mí, para una nueva extraordinaria que va a dar el domingo próximo, valiéndome de un revendedor) y durante 18 días ha trabajado el Ballet Moissef en el Luna Park con local lleno de bote en bote (que bien valía la pena) y no pudo prolongar más su estada por dificultades que le puso el SIDE a Iriberri, el empresario. Las localidades de los cines de estreno oscilan entre 85, 90 y 100 pesos: Lo que no obsta para que se llenen. Evidentemente, hay una nueva clase para la que nada resulta caro; y en cuanto a los que no forman parte de la misma, pues que ya nadie cree en el ahorro –o, lo que es lo mismo, en la estabilidad de nuestro signo. Y los Ministros de Economía que se vienen sucediendo hacen lo posible para darles la razón. Y esto es casi todo. Nos vamos desbarrancando a ojos vista. Como Vd. ve, esto no es muy alentador que digamos. Con todo, si por uno de esos milagros las elecciones se realizaran y se constituyera un Gobierno de derecho –de derecho, y no de atracadores– es muy probable que las cosas mejoraran algo. Por lo menos, iríamos presos o nos apretaríamos el cinturón, pero en nombre de la ley y no de arbitrarios decretos dictados con la más absoluta discrecionalidad.
En cuanto a las más cosas, poco o nada puedo decirle. Estoy un poco retraído. No veo casi exposiciones y casi no vamos al cine, pues las pocas veces que lo hacemos Aída tiene miedo a los vértigos. Ayer asistí sólo a la entrega del Gran Premio de Honor de la SADE a Canal Feijó por su labor literaria y cuatro premios de 50.000 pesos cada uno (con dinero del Fondo de las Artes) a cuatro escritores del interior: Un acto simpático y concurrido, a pesar de ser día da Corpus Christi. Y para no quedarme en esto sólo, hoy concurrí al homenaje que le hizo la misma SADE a Leopoldo Lugones en el Teatro San Martín. Habló Borges, proclamado ayer por Silvina Bullrich como uno de los mejores escritores de la hora actual. Borges no estuvo muy feliz, además de la impresión penosa que produce. Quién sí lo estuvo y dictó una clase de conducta para los escritores fue José Pedroni, además que estuvo muy ajustado en sus elogios y apreciaciones críticas.
Los amigos, bien; envidiándolos. Falcini, con Castagnino y Saulo, en la empeñosa tarea de juntar obras para crear una sección argentina en el Museo de Bellas Artes de La Habana. En la lista, por orden alfabético, figuran: Alonso, Anadón, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Vd., Soldi, Spilimbergo, Torrallardona y Urruchúa; y como escultores, Falcini, María Carmen y Sibelino. Muchos ya han sido hablados y están conformes. Las obras van a ser de calidad. Se trata de una compra “simbólica”, algo así como los grandes premios de honor –que tan poca gracia le hacen a los que los reciben. Me pidieron que yo le transmita el pedido a Vd.; Benitez le escribe a Spilimbergo, y Falcini a Badi y Berni.
Los Burd andan por Madrid. Los vieron? Por varios conductos sabemos aquí de sus trabajos; y últimamente por Blum, que vio a Falcini. Esperamos que todo les ande bien, como Vd. se lo merece, por lo demás. Aquí, en el Museo de Arte Moderno acaba de inaugurarse la muestra de Eudeba. Es una muy feliz muestra de dibujos, y los suyos lucen muy bien. Es una lástima que falta ahora ese gran animador que era [Rafael] Squirru. El volumen de los cuentos se vende muy bien –aunque la selección pudo ser mejor–.
Esperamos que se encuentren bien en España y hayan encontrado bien a los suyos; y a todos los amigos. Para todos, nuestros más cordiales saludos de Aída y míos. Y para Maruja y Vd., de ambos, un gran abrazo –y hasta pronto–. No esperen que les escribamos para escribirnos. Los extrañamos y sentimos un verdadero placer cuando tenemos noticias de Vds.; y más si son buenas y esperanzadas. Una vez más, chau. Cariños de los míos.

Scheimberg
1. O autor refírese á súa obra Cartas Europeas (Segundo Cuaderno de viaje)

1963-06-19 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 19/06/1963


Madrid, 19 de junio de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos algo más de una semana en Madrid. No hemos visto casi nada ni, en general, a nadie que no fuese de nuestra familia. Hoy salieron para Barcelona Esther y Lipa. Con ellos estuvimos una mañana en El Escorial viendo las líneas severas de una arquitectura hecha de razón, contemplando, además, por breves instantes El carro de heno de El Bosco. Me acordé de un amigo que en su apasionamiento político encontraba tétrico este edificio y veía a su través lo negro de España. Confundía severidad y medida con otras cuestiones. España sorprende a las gentes y son los mismos españoles, a mi juicio, los principales creadores de mucha confusión y españolada. Nos hemos habituado como permanentes. Juzgamos a Carlos I o Felipe II, Trastámaras o Austrias, como personajes de hoy, sin calcular la época en que les tocó actuar. Se habla del temperamento de los españoles y se juzga por una de las caras de la moneda dejando de lado la otra cara, el canto, material, decoración, etc. El Escorial es para mí una de las obras más lógicas de la Península Ibérica, representativo además de uno de los períodos de su historia más absolutamente razonable, cuando todo se medía y legislaba haciendo que el cálculo fuese norma de Gobierno. España era entonces fría y flemática y eran otros europeos los que tenían la sangre caliente y voceaban. El fracaso económico cambió más tarde sangre y voces. La economía, todo el mundo lo sabe en nuestros días, altera el temperamento de los pueblos y de los hombres, cambia sus gritos y las virtudes o defectos de la sangre y de la herencia. La teoría de los reflejos es tanto como una ley biológica una ley económica. Cuando alguien dice toma a otro, por lo general, se le produce saliva en la boca. Toma y daca es un principio de economía. Pero me estoy perdiendo con todo esto. Lo que quiero decir es que me maravilló volver a ver El Escorial y juzgarlo pensando luego de lo visto unido a esa capacidad de medida un vigor que tiene algunas veces el español. Herrera, Velázquez, Cervantes, Juan de la Cruz... Y mucho más viéndolo con Esther y Lipa que saben observar muy bien y no se dejan desorientar por juicios precipitados. El Museo de Arte Contemporáneo, el único que vi hasta ahora, tiene a su entrada dos notables obras de escultura en piedra de un escultor gallego, Otero Besteiro, que figuran un cerdo y una vaca. Dentro una preciosa cabeza de caballo. Pero no tuve tiempo realmente a juzgar nada de lo poco que hasta ahora vi. Aquí me encontré con muchos parientes que hacía más de un cuarto de siglo que no veía, de todas las ideas y temperamentos, y con uno sobre todo, un tío mío que lleva el mismo tiempo que yo fuera de España, algo menos, que tiene 82 años y que regresó lleno de nostalgia para volverse para siempre seguramente a México. Estoy con ellos desde hace una semana. No hacemos nada más que hablar y comer. Lipa les contará.
Aquí alquilamos un pequeño departamento como centro de trabajo. Pienso pintar mucho. En Suiza, dejé un contrato en Ginebra con una galería que va a representar mis grabados, me encargaron un mural en Zurich para unas oficinas, que tendré que entregar en septiembre, y se expondrá pintura en Basilea, seguramente en otoño.
Esto es todo. Creo que conseguí bastante hasta ahora.

Un abrazo para todos los amigos comunes, para Aída, usted y los suyos, de Maruja y mío, los recordamos a todos. Y otro más grande de:

[Seoane]

1963-06-28 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Sara Pagano
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 28/06/1963

Madrid, 28 de Junio de 1963

Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Una carta muy breve para dos noticias tambien breves de nuestra vida. Estamos en Madrid desde hace veinte días. Estamos encantados de muchas cosas de la ciudad y del pueblo, y se confirma y agudiza nuestro desencanto y aversión de otras. La ciudad parece más próspera, asimismo las gentes, pero de cualquier manera esta prosperidad es, a nuestro juicio, un milagro de picaresca. En el Siglo de Oro los hidalgos hambrientos lucían su atuendo por las calles de las ciudades castellanas y exhibían entre sus labios un palillo de dientes como si de verdad se hubiesen dado el banquete con el que soñaban. Ese palillo de dientes es ahora general y las trampas son de una gran variedad. Tanta como jamás hubiesen soñado los autores de novelas picarescas del pasado. El pícaro Guzman de Alfarache conduce ahora un automóvil último modelo y tiene un televisor nuevo cada tres meses, pues, cada tres meses, la casa que primero se lo vendió a crédito se lo retira. El automóvil es ahora el palillo de dientes. Este es el caso de la pequeña burguesía. En el de las clases más modestas, las trampas son menores y más necesarias, pero tambien existen. Es una cadena de ingenio que no conozco donde nace y termina, aunque lo sospecho. La gente del pueblo es siempre amable y simpática y nosotros estamos encantados de estar aquí aunque solo sea por breve tiempo. Una mujer que vende lotería derrocha gracia por vendernos un billete y nosotros acabamos de comprárselo, más que por el posible y futuro premio por el instante de espléndida literatura que nos hace vivir. Y así el mozo de café, el empleado y el obrero a los que nos dirigimos por cualquier cuestión. Hasta ahora no hemos visto casi nada más que calles y pueblo. El Escorial y algún museo, pero, momentáneamente, es la calle lo que más nos atrae. Ya les escribiremos sobre todo esto con más calma. Mañana vamos a Salamanca donde estaremos dos días. Volveremos el lunes. La próxima semana marcharemos a Asturias y Galicia después.
Ahora, Sarita, quisiéramos pedirle un favor y es que me gire si es posible el dinero que pueda tener de los cobros de cuadros a La Coruña, a la siguiente dirección: Sr. Emilio Fernández (Para Luis Seoane). San Andrés 162. La Coruña. De modo que nos llegase en el transcurso del mes de julio. Sentimos molestarla con este problema, pero es seguro que vamos a tener necesidad de él. Dias pasados le escribí a Scheinberg y a Falcini. Hoy tambien le escribo a Sofovich, así iré haciéndolo a todos los amigos. Con Esther y Lipa pasamos dos espléndidos días en Madrid. Saludos a todos los amigos comunes en nuestro nombre. De todos nos acordamos. A Silvia, a Anita, Nélida, María, Petroni, etc. A todos un gran abrazo de Maruja y mío y otro de los dos para usted y los suyos:

[Seoane]

1963-07-05 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Galicia
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 05/07/1963


Buenos Aires, Julio 5 de 1963

Señor Luis Seoane
GALICIA

Mi querido amigo:

Recibí su tercera carta, ésta desde Madrid, leímos la que envió a Scheimberg y la que recientemente recibió Sarita. Todas tan jugosas como suyas, que revelan la alegría de Uds. dos de encontrarse en Europa, y muy especialmente en España. Tardé en responder a su última carta, esperando poder darle alguna buena noticia de la Argentina, esperando que aclare. Pero la situación está tan confusa que nadie entiende nada ni vé nada que permita forjar esperanzas inmediatas. Esta noche termina la campaña electoral. Pasado mañana será día de votar, con la proscripción del partido comunista y el veto a todos los candidatos peronistas o sospechosos de tales o de contactos sospechosos. Y como casi todos los partidos especulaban con el aporte peronista, han caído en la redada: el conglomerado del “frente nacional popular”, los demócratas cristianos, la C. G. T. y los populares/conservadores. Han declarado la abstención y el voto en blanco muchos sectores cuyo número va engrosándose. Mientras tanto los aprestos militares, desde hace varios días, adquieren carácter alarmante de posibles reacciones sangrientas para reprimir explosiones multitudinarias. Talvez no ocurra nada de esto. De cualquier modo felicítense de estar lejos de aquí, por ahora. Imagine el clima en el que vivamos. Por poco sensible que se sea no se está para el trabajo concentrado. La cabeza y el oído están de continuo fuera del taller. Ya ven Uds. el panorama de la Argentina de estos momentos. Con todo, preparo mi envío a la muestra del Museo Nacional y la del Museo de Morón, sin descuidar mi envío a la Sala Argentina de la que le habló Scheimberg. Le agradezco su comentario sobre la exposición de Giacometti y su referencia a Rodin, con saludos de Sarita y míos para Maruja y un abrazo para Ud. de:

Falcini

Julio 10 de 1963.

Estimados Maruja y Seoane:

Deliberadamente postergué la continuación de esta carta por 2 motivos: 1º, actualizar nuestras noticias. Desde el 7 de julio comenzamos a vivir una nueva era de pacificación. Los resultados de los comicios dieron el triunfo a los Radicales del Pueblo, partido que no quiso entrar en combinaciones oportunistas, pues conocía su fuerza electoral. Tengo la impresión que la mayor parte de la ciudadanía está satisfecha por el resultado de estas elecciones. Ha quedado ratificada nuestra opinión que el pueblo argentino es fundamentalmente radical, mal que le pese a nuestros amigos utópicos. Además se ha desinflado el mito peronista (apenas el 20% de los votos incluyendo socialistas de vanguardia y comunistas) que debía regir el rumbo de nuestra política y botín codiciado por todos los partidos.
En estos momentos en la UCRI de Allende que ha ocupado el 2º puesto, se conversa sobre la posibilidad de apoyar a Illia en la junta de electores.
2º motivo: el envío de su remesa. Hoy por segunda vez llamaré al ing. Mario Aisenson para solicitarle el saldo de su compra. Si hasta mañana no me lo trajera, le mandaré un giro por $ 54.800 frmado de la siguiente manera: $ 30.000 de los Aisenson, $ 20.000 de Nélida y $ 8.400 –cobrados al Teatro del Pueblo por una compra que hiciera Carlos Alonso en la época de Malamud. Se trata de una Naturaleza Muerta, (óleo), que adquirió para ir formando el patrimonio artístico de su hijita Paloma. Además me he informado que tienen 2 cuadros suyos, un paisaje, óleo, titulado Árboles y un pastel grande Figura. A mi pedido iban a actualizar los precios.
Queridos amigos, aquí en nuestro ámbito familiar las cosas no han cambiado fundamentalmente; vuestra ausencia se hace sentir y mucho. Reciban de nuestros amigos y familiares un fuerte abrazo y mi afectuoso recuerdo.

Sarita

1963-07-15 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 15/07/1963


Buenos Aires, 15 de julio de 1963

Querido Seoane:

Estoy realmente alarmado. De tres cartas que le escribí a Vd. sólo ha recibido la segunda. La última, del 8 de junio pasado, como medida de seguridad, se la despaché certificada al nombre de su cuñado en Madrid. Salvo que Vd. haya recibido ésta con retraso –después que me despachó la suya del 19 de junio, en la que me habla de su viaje y admiración por El Escorial–. Comparto su entusiasmo y admiración por esta monumental e incomparable fábrica arquitectónica. Desde 1920, en que visité por primera vez el Escorial, admiro a Herrera y en las dos veces que volví a visitar España, nunca dejé de hacerlo al Escorial –éstas con Aída– y mi admiración no ha hecho más que acrecentarse. Su estilo –modelo de sobriedad y de limpieza– corresponde a mi juicio al estilo de vida de la época de Felipe II, ascético, pero en modo alguno pobre (que son dos cosas distintas). Allí, en el Escorial, además de El Carro de heno de ese gran surrealista que fue El Bosco, he vuelto a ver siempre con deleite el San Mauricio, del Greco, y creo que un Expolio1 maravilloso de Goya –con un Cristo estupendo en el centro, envuelto en una túnica de amarillo de seda (allí lo he visto?), un Velázquez y creo que un par de Tizianos –entre muchas otras de valor–.
Ya aquí, en nuestro Buenos Aires, estuvimos unos días con Esther y Lipa, quienes nos transmitieron sus afectuosos saludos. Muchas gracias por recordarnos y pensar en los pobres que no podemos viajar.
De haberse realmente perdido mis dos aludidas cartas, me daría una verdadera pena, pues la historia habrá perdido irremisiblemente el testimonio de dos nuevos augurios políticos míos total o casi totalmente equivocados –como casi todos los míos–. En efecto, a pesar de mi temor de que se llegara a votar el 7 de julio (con proscripciones y ostracismos) el país votó –y creo que con una sensatez que no habría sospechado–. Por mi parte, colaboré en ese acto de sensatez votando para Presidente y Vice la fórmula de Ilía-Perette, de la UCRP (que era una manera de votar contra Aramburu y el continuismo). En el caso de Ilía, hay por lo menos: 1º, que es un hombre honrado y de una vida limpia; 2º, que prometió anular –y por decreto, como corresponde– los contratos petroleros, en cuyo nombre se ha saqueado al país (aunque Sofovich siga creyendo lo contrario); 3º, prometió comerciar con todos los países que quieran comprarnos y vendernos; y 4º, promete anular las proscripciones y los decretos en que se procesa las ideas y en los que, so capa de anticomunismo, se coloca en el index a todas las fuerzas liberales y progresistas del país. Esperemos que esta vez los militares permitan que esas promesas se cumplan. Por de pronto, hay muchos de éstos que están deseando que alguien tenga los c... suficientes para hacerlo. Además que hay una experiencia que no puede repetirse...
Permítame que por razones de prudencia y para no equivocarme una vez más, interrumpa aquí mis pronósticos y esperanzas. El nuevo gobierno tendrá que luchar a brazo partido con los sectores más reaccionarios del Ejército (que son los más) y con el Pentágono, que no se van a cruzar seguramente de brazos y movilizará al ejército de mulatos que lo sirven. Y no sigo. Cuanto menos escriba, menos me equivocaré.
Por de pronto, hay una verdadera euforia en el país y yo participo de ella –aunque, le confieso, me alarma una sola cosa: el coro de aplausos conque ha sido recibida esta victoria de la UCRP. Además, son muchos –y yo entre ellos– los que se alegran que hayan sido desoídas las órdenes de nuestros dos santones: Perón y Frondizi, aunque de paso hayan sufrido un descalabro los de la CGT.
Y ahora a otra cosa: en mi última, le escribí de una sección argentina de pintura, escultura y grabados que un grupo de amigos piensa protagonizar dentro del Museo de Bellas Artes de La Habana. La primera lista de obras la integrarían: Usted, Alonso, Anadón, Audivert, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Soldi, Spilimbergo y Urruchúa, y de los escultores, Falcini, María Carmen y talvez Sibelino. A Badi le escribió Falcini y a Berni y Spilimbergo, Falcini y Castagnino. A mí me encargaron que yo obtuviera su asentimiento. Luego que las obras de éstos hayan llegado a su destino, el grupo organizador ampliará la nómina –aunque cuidando siempre que se trate de artistas con títulos para figurar en un Museo. Piénselo con calma, y mándeme su consentimiento a la brevedad posible.
Lo felicito por el mural que le han encomendado y la preparación de sus Exposiciones de grabados y pintura. Estoy seguro que tendrá éxito –y tenga presente que en esto acierto bastante más a menudo que en política. Mándenos noticias, para seguirlo en su carrera de éxitos.
Por sus últimas cartas llegadas a amigos, y más por lo que nos dijeron Esther y Lipa, veo que están Vds. contentos de encontrarse en España. Me alegro, aunque no se encariñen tanto como para quedarse allí definitivamente. La Argentina –a pesar de todo– sigue siendo un país donde es agradable vivir y si mis augurios y los nuevos gobernantes no nos fallan, se volverá a vivir sino como en la belle époque, por lo menos bastante mejor que ahora. Lo de la belle époque corresponde a una asociación de ideas que no deja de ser lógica –pues cada vez que pienso en Balbín (jefe virtual de la UCRP) no puedo dejar de hacerlo simultáneamente en los buenos tiempos del tango con corte y el conventillo de las 14 provincias –mejor desde luego que “villas miseria” de hoy.
En cuanto a otras cosas, estoy pobre de noticias. Salgo poco para no hacerlo sin Aída, cuya sordera no mejora. A veces, ella se olvida y sobrepone, aunque otras sufre mucho con lo que le pasa.
Dentro de unos momentos, veré a Varela (Lorenzo) que me citó para EUDEBA. Le dije en mi última que la exposición de los dibujos de los 10 fue un éxito de público y la edición de los 10 cuentos (120 mil ejemplares) se está vendiendo como pan?
Mis Cartas europeas están casi listas. Todavía no vi como quedó la tapa que Vd. me dibujó (espero que resulte estupenda). Manuel López –que ya se repuso después de casi dos meses de enfermedad– retomó a su cargo el cuidado de la edición, en la que suprimí el pie de la editorial. Le manda muchos saludos.
Y termino. Un gran abrazo para Maruja y Vd. de todos nosotros y que sigan bien y con suerte. Saludos a los amigos que le salgan al paso. Chau,

Scheimberg

O autor refírese á obra de Goya: El Prendimiento de Cristo

1963-07-24 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 24/07/1963


El Castro, 24 de julio de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos ya en Galicia, donde pasaremos Maruja y yo todo el mes de agosto. Estamos, como ustedes pueden imaginarse, encantados de encontrarnos aquí, en este país aparte, distinto, y enormemente desdichado, al que estamos profundamente unidos. Nos reconocemos en el acento de las gentes, en sus miradas y en el mar y la tierra que nos rodea. Entre la niebla. Cuando se entra en Galicia, se llega a un lugar distinto de la Península Ibérica. Entrando por el norte, primero, son las casas de techo gris, de pizarra, de paredes blancas en un paisaje de altas montañas y profundos valles, desarrollado en espiral; luego vienen las casas de piedra y teja roja y un paisaje suave y ondulado, como el otro, siempre cubierto de bosques y coloreado de los más diversos tonos de verdes y amarillos que se destacan aún más que en otras partes, por el gris de las nieblas. Luego el mar, un mar apacible en las rías y violento en la costa abierta. Un mar de hombres, le decía en el de Barcelona un marinero gallego a Don Manuel Azaña. Y el Pueblo. Un pueblo de campesinos y pescadores esforzados, irónicos, suaves, que gusta de sorprender con conceptos y palabras, con el gusto escandalizador y por los matices de éstas, elocuente cuando habla su idioma proscripto, torpe en el castellano obligatorio mal aprendido. Volver, después de muchos años, a tomar un ómnibus de obreros en un barrio de La Coruña para dirigirse a cualquier parte, es una fiesta singular por la hermandad profunda que se percibe entre todos los viajeros. Entre el conductor, el cobrador y los viajeros y éstos entre sí. Y por qué, además, entre todos ellos es norma la cortesía y el respeto. Galicia tiene un mundo fantasmal y pagano, creando al margen de civilizaciones más eficaces, en el que se refugia desde hace dos mil años a pesar de todas las influencias. Para los romanos se llegaba a Galicia atravesando el río del olvido, y sus tropas se arrodillaban temerosas ante las puertas del sol de este fin de la tierra. Un gran sol rojo en el extremo occidente europeo que se hunde en el océano. Y el cristianismo debió maridarse en esta tierra con las creencias paganas de sus habitantes y cederle un apóstol humilde, pescador, como lo son en gran parte los gallegos. Un apóstol vagabundo, como ellos mismos, Santiago. Galicia produjo la primera herejía cristiana y continúa siendo un país hereje, pues la religión debe unirse en ella al paisaje de cuyas entrañas se forman sus habitantes. Me hubiese gustado tener un gran talento para cantar esta tierra donde el hombre aún dialoga en las largas noches del invierno con sus muertos y no puede prescindir para creencia alguna sin que cuente fundamentalmente con sus montañas, sus valles y el mar. Un gallego emigrante es un inválido a quien le amputaron una parte muy importante de su ser, su tierra, la de sus leyendas y sus muertos. Pero es inútil continuar escribiendo sobre todo esto. Creo que no terminaría nunca. Quiero decirle que me gustaría morir aquí.
No recibo hace mucho tiempo carta suya. Estos días me encontré en La Coruña con cartas de Scheinberg, Sarita y Falcini, a quienes contestaré mañana o pasado. Quizás alguna suya se haya perdido, de Scheinberg se perdió alguna. Ahora le escribo para darle cuenta nuestra y recordarle y perdóneme, que el día 31 vence el otro plazo de impuestos a los réditos. Tengo que molestarle nuevamente. Y me gustaría saber algo de Bernárdez y de Eudeba y como fue la exposición de dibujos de ésta para el libro de cuentos. Nos acordamos de usted y de Elsa y de todos los amigos. Seríamos felices si estuviésemos todos juntos. Trabajo. He llegado hace unos días a La Coruña y comencé a trabajar en un estudio espléndido que me prestó Díaz Pardo en su casa, al lado de su fábrica de porcelana y a media hora de la ciudad. Tengo que hacer un mural que lo haré en hierro y porcelana para Zurich. Veremos lo que sale. Por favor, escríbanos. Necesitamos de sus cartas.

Un gran abrazo para todos los amigos y uno especial para Elsa y usted de Maruja y mío:

[Seoane]

Mi dirección es hasta septiembre
Cerámicas del Castro. Osedo. La Coruña.
España

1963-08-09 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 09/08/1963

El Castro, 9 de agosto de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy en deuda con usted y con todos los amigos. Desde hace bastantes semanas no escribo a nadie, y no es que me falten novedades que transmitir, pero es que más bien prefiero, cuando llegue el momento, hablar de ellas. Existen ocasiones en que no se debe o no se puede, según se vea, escribir. Estoy muy contento en Galicia. Estoy en mi salsa como quien dice y pasmado, como hoy mismo le escribo a Varela, pasmado una vez más del paisaje que me rodea. Una leyenda gallega, que tiene su correspondiente irlandesa como ocurre con mucha sabiduría popular de este país, expresa que hace muchos siglos un monje salió de su convento hacia el bosque vecino para meditar. Llegando al bosque se distrajo con el canto de un pájaro y quedó encantado por su música durante doscientos o trescientos años. Cuando regresó al monasterio, el prior y los frailes eran otros y había cambiado la arquitectura del edificio. Había transcurrido el tiempo que duró el encantamiento y cuando despertó sólo habían cambiado los hombres y lo que éstos hacen. El paisaje y él habían permanecido eternos e iguales. El monje era san Ero de Armenteiro, un santo gallego no aceptado, que sepa yo, por el Vaticano, como muchos santos de esta tierra, vagabundos, o muy estáticos y románicos como era él, pero están en las leyendas o venera el pueblo. Santos que sólo pueden percibirse en el cielo neblinoso de Galicia. El pájaro fue un ruiseñor y el monasterio de Armenteira existe aún, incorporado, éste sí, al santoral de los monumentos oficiales. Yo estoy encantado como el personaje legendario, pero del canto del paisaje me despiertan a menudo cuestiones de índole real. Pero no es momento de hablar de ellas. Galicia continúa siendo para nosotros una maravilla y más en este verano de lluvias finas y nieblas que convierten en fantasmal el paisaje de las montañas y del mar. Estamos en casa de Díaz Pardo, al lado de la nueva planta que acaba de inaugurar de su fábrica de porcelana y a doce o trece kilómetros de La Coruña. Apenas hemos visto familiares, tan a gusto nos encontramos entre ellos, los amigos, y las gentes del pueblo que les rodea. He trabajado algo. Estos días sale de una imprenta coruñesa un álbum de grabados en madera titulado El toro júbilo, un remoto tema ibérico de Castilla la Vieja, salvaje y pagano como son en general los temas de Castilla, pero que se celebra anualmente. Al san Ero de Galicia algún gallego humorista le buscó correspondiente castellano. Salió el monje de un convento, se dispuso a andar por la llanura de su país meditando y, en un árbol solitario, abrasado por el sol, –allí no había bosque– cantó un pájaro perdido. El monje distraído en su meditación, colérico, levantó una piedra del suelo y mató un pájaro para continuar orando o meditando. Con la versión del fraile castellano se establece la división de caracteres entre Galicia y Castilla. El toro júbilo es una fiesta que corresponde a la Prehistoria. Los campesinos sujetan un toro bravo, cubren su cuerpo de barro y ponen brea a los cuernos que se encienden con fuego. Empavorecido el toro corre por la noche castellana ahuyentando con las llamas los malos espíritus, las brujas, o convocando no sé cuales seres misteriosos. Nos hubiese gustado coincidir aquí con los amigos personales de Buenos Aires. Hubiésemos visto juntos montañas, bosques, mar, y hubiésemos traído a la memoria antiguas leyendas gallegas. Ahora los ingenieros acaban de anegar la laguna Antela, para no sé qué beneficio hidroeléctrico y con ella se anegó la leyenda de la ciudad hundida sobre cuyos techos y campanarios cruzaban peces negros, y desaparecieron innumerables caballeros del rey Arturo que allí se habían convertido en mosquitos.
Perdóneme esta carta bastante disparatada, la leyenda es un refugio y éste es un país maravilloso propicio a ellas. Envíenme noticias de ésa. De los amigos, de arte, de la situación general. Estamos ansiosos de ellas. Le escribí a Sofovich y no me contestó porque le falta tiempo, o no me llegaron sus cartas. Yo estaré aquí hasta el primero de septiembre, luego regresaré a Madrid. A Falcini le escribiré mañana y a los otros amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos de Maruja y mío. Les recordamos siempre.

Seoane

1963-08-22 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Sara Pagano
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 22/08/1963


El Castro, 22 de Agosto de 1963

Sra.
Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Estimada amiga:

Acabo de escribirle a Falcini y en estos días pienso contestar algunas de las cartas recibidas hace alrededor de un mes. Creo que desde entonces sólo le hemos escrito a Scheinberg y a mi madre, tan encantados estamos de esta vuelta aunque solo sea por breve tiempo en La Coruña.
Estamos en casa de Díaz Pardo que está ultimando detalles de su nueva fábrica de porcelana dejando la anterior para talleres mecánicos, depósito, etc. Una espléndida fábrica sobre la cual cuento, por el tiempo que esté, con un espléndido estudio de 11 metros por 8, aproximadamente, y por cuyos ventanales se puede contemplar un maravilloso paisaje de montañas, bosques y mar y algún antiguo castillo derruído cercano. Si no fuese por todo lo que ustedes saben sería cosa de quedarse aquí e invitar a los amigos a que nos acompañasen a pasar largas temporadas. Lo malo que con tan espléndido estudio solo hice hasta ahora grabados y algún pequeño óleo para lo que me hubiese bastado una habitación corriente. Desde luego que he trabajado siempre desde que llegué. A Falcini le doy cuenta de dos álbumes que hice en estos últimos tiempos volviendo a temas populares. Cuando vine sin embargo traía el propósito de hacer algunos paisajes, pero la belleza y variedad de éstos en este país es de tal naturaleza que uno se siente impotente frente a ellos. Creo que debe ser lo mismo que ocurre con los lagos del sur en la Argentina. Sin embargo lo intentaré, aunque no sea más que como disciplina.
Estoy inquieto por el giro cuyo envío usted me anunciaba, si depende del Arq. Mario Aisenson le ruego lo haga por la cantidad que usted pueda, pues empezamos a necesitar con cierta urgencia algún dinero, ya que, aunque tengo esperanzas de vender algo, esto no puede ocurrir antes de regresar a Madrid y pueda enseñar de alguna manera mis obras. Nosotros estaremos aquí hasta el día 10 aproximadamente de setiembre, espero que llegue a tiempo, si no a partir de esa fecha estaremos en Madrid en la dirección de la calle Conde de Aranda 9, piso 5º.
Perdóneme Sarita todas estas molestias. Nosotros agradecemos mucho sus atenciones. Estamos deseando estar con todos ustedes aunque nos duele por otra parte dejar esta tierra y Europa.

Reciban todos los amigos comunes y sus familiares el fuerte abrazo y el recuerdo, y para usted especialmente de:

Cariños de Maruja igualmente para usted y todos los amigos comunes.

[Seoane]

1963-08-22 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Luís Falcini
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Luís Falcini en 22/08/1963


El Castro, 22 de Agosto de 1963

Sr.
Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy nuevamente sin escribir a nadie, viviendo en casa de Díaz Pardo y trabajando todo lo que puedo cerca de una de las más bellas rías de Galicia, a unos kilómetros de La Coruña, la ciudad de Maruja, y donde fuí a la escuela y viví. Estoy maravillado de la belleza que me rodea, que casi tenía olvidada y de las gentes del pueblo que veo y con quienes hablo cuando tengo oportunidad. A Scheimberg le escribí una carta seguramente absurda pero en la que quería expresar este encantamiento.
Veo mucha gente amiga que fueron compañeros míos en mi época escolar, o a parientes que hacía muchos años que había dejado de ver. Y de vez en cuando hacemos alguna salida para ver alguna ermita o monasterio románico en los alrededores de La Coruña, o un viejo castillo derruido, contemplando ménsulas y capiteles que representan vicios y que le traen a uno el recuerdo de la fuerte inquietud social de la Edad Media y todo el esplendor pasado de este país. Tendremos, a mi regreso, mucho que hablar de todo esto de entonces y de la actualidad gallega y española. Ahora no puedo. Entre otras razones porque tengo que ordenar las impresiones que recibo. Creo que estamos en vísperas de un nuevo renacimiento espiritual, llamémosle así, de España. Existen aspectos sutiles, que no se conocen, no pueden conocerse, como es natural, a distancia y de los que tampoco se puede tener idea pasando unos pocos días en cualquiera de sus ciudades.
Creo que antes de volver a Buenos Aires voy a realizar dos exposiciones, una en Galicia y otra en Madrid. Aquí en La Coruña sale estos días un álbum de grabados a dos colores, El toro Júbilo, sobre una costumbre castellana y, dentro de diez o quince días más, otro, O Meco, sobre una leyenda gallega que dicen algunos dió orígen a Fuenteovejuna de Lope de Vega. 19 grabados entre los dos álbumes que son por los colores en realidad 38.
De ahí las noticias que envían las agencias son contradictorias. No podemos tener idea de la realidad argentina por los diarios. Me gustaría que ustedes me escribiesen sobre esto. No recibo carta ni noticias de nadie. Seguramente debo yo carta a todos y me hacen pagar mi falta de respuesta, o se han perdido cartas, lo que me parece improbable.

Un abrazo a todos los amigos de Maruja y mío, a los suyos y usted reciba el muy fuerte de su amigo:

[Seoane]

1963-09-12 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 12/09/1963


Buenos Aires, 12 de septbre, [1]963

Querido Seoane:

Estoy realmente avergonzado. Desde q’ la recibí, hace aproximadamente un mes, ando con su carta del 9 de agosto en el bolsillo para contestarla, y no lo hice porque andaba (y ando) totalmente absorbido por las cosas del Banco Israelita. Ni a exposiciones ni al cine casi voy. Hice una escapada para ver la colección de Palanza que salió al remate –que totalizó (nada más que en cuadros) casi 50 millones de pesos: Un retrato de hombre de Picasso, cuando firmaba todavía Pablo Ruíz Picasso (está reproducido en el libro de Merli) se vendió en 4.550.000 pesos y lo compró un señor totalmente desconocido y apellido rumano –aunque sospecho que por encargo. Y una visita, a todo correr, a la exposición de Butler en Bonino y que parece haber vendido a la fecha todas o casi todas las piezas expuestas. Ah! A todo correr visité la muestra de Di Tella: Lamentable. Algo así, o peor aún, la calificó Lorenzo Varela en su audición de Radio Mitre; y una media hora el 27 de agosto, en la inauguración de Lea [Lublin]. Está realmente bien y por primera vez ha merecido una crítica justa –y en algunos casos hasta entusiasta. Y esto es todo.
Las cosas del Banco desembocaron en lo peor. Su intervención y liquidación por orden del Banco Central. Andamos corriendo como locos: los abogados, en los recursos de orden legal; los directores, en mil diligencias de todo orden para ver si se puede levantar la medida. El Banco Central tomó posesión el día 30 de agosto y a la fecha casi han sido retirados todos los depósitos. Un desastre!
Salió Cartas europeas: La presentación es buena, aunque –aparte de haber tenido que cambiar 2 páginas (cortando los pliegos), ha debido agregarse un Fe de erratas. A pesar de eso, impresiona bien. No he tenido tiempo de distribuirlo entre los amigos a que está destinado; pero ha gustado a los pocos amigos a quienes he tenido oportunidad de entregarlo. Para usted y los amigos de España tengo reservado y dedicados unos 10 ejemplares. No los despaché por temor a que ello sea una imprudencia. Vd. dirá. A pesar de que no tengo la cabeza para estas cosas, tengo una verdadera impaciencia porque Vd. lo conozca y lo vea. Si no a España, les despacharé un ejemplar (o los que Vd. me indique) a Suiza –adonde calculo que irá pronto ya. Y con los dedicados, qué hago?
Cuándo piensa volver? No se imagina Vd. en qué medida los extrañamos nosotros, y los amigos. Y aquí debiera terminar. Sólo quiero agregarle –que a pesar de todos los desaguisados que está haciendo el gobierno a todo vapor (con el evidente propósito de crearle problemas difíciles a Ilía y Peretti) y la posibilidad de que esas dificultades y las insistentes declaraciones de éstos en el sentido de que están firmemente decididos a cumplir el programa electoral: anulación de los contratos del petróleo, de los compromisos con Segaba y con el Fondo Monetario, y más y más, puedan desembocar en un nuevo golpe, me resisto a creer en ello. Lo cierto es, sin embargo, que en estos días –y a medida que salen a la luz nuevos decretos encaminados a cercenarle los recursos al nuevo Gobierno– el dólar está subiendo y la gente empieza a andar inquieta. Felizmente, ya faltan nada más que días para el 12 de octubre.
Aída anda siempre con intención de escribirle a Maruja. Si no lo hace, no es por falta de deseo, sino porque con su problema del oído no tiene ánimos para hacerlo. Lo hará en cuanto le hayan desaparecido los ruidos y los mareos –que van disminuyendo– y sepa que puede usar audífonos. Esperemos que sea pronto.
Espero que Vds. estén bien. A pesar de mi silencio, del silencio de Aída, escríbannos. Siempre los leemos con gusto –y envidiados por quienes no tienen la suerte de que Vds. les escriban. Y basta de declaraciones de amor.

Aída y yo y todos los míos los abrazan a Vd. y a Maruja. Hasta pronto.

Scheimberg

1963-10-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/10/1963



Madrid, 8 de octubre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Lorenzo:

Hace dos semanas que no te escribo. Estuve antes de volverme a Madrid. En Santiago, Vigo y en Rianjo con Dieste. En Vigo, hemos estado con Melella. Antes lo encontramos en Santiago de casualidad al pie del Pórtico de la Gloria, escuchando atentamente a un guía que le ponía nervioso. Fue una sorpresa. De mí no puedo decirte nada más que la exposición de grabados en La Coruña fue un éxito. Se publicaron como una docena de artículos laudatorios alrededor de ella y vendí 22, justamente cuando más falta me hacía vender algo, pues estaba quedándome sin dinero. El 25 de noviembre se inaugura la muestra de Madrid, óleos y grabados.
No sabemos apenas nada de Buenos Aires. Recibí por Melella tu espléndido poema de Picasso. En Vigo, lo leyó Del Riego en voz alta a un grupo de amigos y escritores entre los que estaban Celso Emilio Ferreiro y Emilio Álvarez Blázquez, a quienes gustó mucho. Nos acordamos siempre de todos, de Marika, para quien descubrimos a cada paso objetos curiosos, no sabemos si verdaderos o falsos, destinados al turismo externo e interno; de todos los amigos comunes, Scheinberg, Falcini, Sofovich, Kornblith, etc., y hasta de Lala y Laxeiro que no se dignan a contestar a las cartas, pero a quienes, a pesar de esto, escribiremos nuevamente cualquiera de estos días. Ahora ahí te van unas cuantas noticias.
En la plaza de Santa Ana de Madrid, entre tiendas de antigüedades y comercios de diversa índole, continúa instalada la cervecería y el café El Cocodrilo, que se conserva en su interior un precioso mural del gran dibujante humorista español Luis Bagaría, fallecido en su destierro de Cuba alrededor de 1940. El tema de la obra lo constituye una especie de aventura sentimental entre un violinista y un cocodrilo en un paisaje paradisiaco poblado de los más diversos animales a los que Bagaría provee, aún a los más salvajes, de gestos bondadosos. Han pasado casi treinta y cinco años desde la ejecución de este mural y continúa siendo una de las obras más bellas del Madrid contemporáneo por la maestría y gracia del dibujo y por lo sabiamente entonado del color. Lástima que la humedad ha venido atacando implacablemente la pared y nadie parece cuidarse de esta obra, olvidada en un Madrid en la que se edifica constantemente desde hace pocos años y cuyas paredes se vienen cubriendo de murales en general del peor gusto. Bagaría está olvidado. Los jóvenes no saben nada de su existencia y, sin embargo, fue uno de los más grandes dibujantes del mundo anterior a la última guerra.
Con motivo del XXIV festival cinematográfico de Venecia, el director de cine español Berlanga escribe en una carta dirigida a una revista literaria española: “El palmarés sigue siendo respetuosamente administrado por ese entente franco-italiano que desde hace años funciona tan de maravilla a base de Yo Te Doy Una Cosa a Ti, Tú Me Das Una Cosa a Mí...” Berlanga presentó su última película El verdugo, muy elogiada por la crítica italiana de todos los matices políticos y para el Corriere della Sera, por poner un ejemplo: “Un verdugo español decapita al film de Resnais”.
Gabriel Celaya, el poeta español, rectifica en una carta la traducción hecha por un colaborador de La Estafeta Literaria de unas declaraciones al periódico Avanti de Italia. El traductor le hace decir, refiriéndose naturalmente a España, “La juventud está con nosotros y no con la política protegida del Estado” y Celaya dijo: “La juventud está con nosotros y no con los poetas protegidos por el Estado”. En ambos casos, la posición de la juventud parece cierta.
Le Figaro Litteraire comenzó a publicar la correspondencia inédita de Lawrence Durrel y Henry Miller. La titula de apasionante. La correspondencia nació en 1935 cuando Durrel tenía 23 años de edad y a raíz de haber publicado Miller Trópico de Cáncer, Durrell le expresaba su admiración a Miller por el libro. Se conocieron personalmente en 1937 y Durrell saludó al gran escritor norteamericano como a un maestro. En la primera carta, el escritor inglés escribe: “Saludo en Trópico de Cáncer al manual de mi generación”.
En la antología (apócrifa) de la poesía francesa próxima a aparecer en Poche Club, de Charles Pornon. Se publica el siguiente breve poema de Jacques Prèvert titulado Lección de geografía:

La mar es una gota
de agua
rodeada de agua por todas partes

Esto es todo por hoy. Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti. Un gran abrazo a todos. Escribe. Otro abrazo de:

[Seoane]

1963-10-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Sara Pagano
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 08/10/1963


Madrid, 8 de octubre de 1963

Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Llegamos hace unos días a Madrid después de haber pasado en Galicia, en La Coruña, dos meses y medio aproximadamente. Hice una exposición de grabados con gran éxito y publiqué allí dos álbumes de grabados en madera, uno con tema de costumbre castellana y otro sobre una leyenda gallega. Tuve dificultades –vencidas– de las que hablaré al regreso, o Díaz Pardo, si vuelve antes que yo. De estos álbumes le envío 10 ejemplares de cada uno, por correo ordinario, para tratar de venderlo ahí, si me hace el favor, entre las gentes que pueda interesarles. El precio de cada uno es de 500 pesos. Su tiraje son cien ejemplares. El 25 de noviembre expondré en Madrid, en el Museo de Arte Moderno, 35 cuadros y unos 60 grabados. Hasta ahora no encuentro entre pintores y escritores, los que no conocía de antes y eran amigos, más que muestras de afecto y cordialidad. En Galicia fué emocionante. En vísperas de venirme a Madrid catorce compañeros de Facultad que viven en La Coruña y pequeñas ciudades de alrededor, me ofrecieron una comida que fué conmovedora. Todo esto no me hace olvidar a todos los amigos de Buenos Aires. En las críticas se han dicho muchas cosas entrelíneas, pero todo esto es para hablarlo. Al llegar a Madrid me encontré con su carta del 13 de setiembre, detenida en correos y me apresuré a hacer la gestión en el Banco Urquijo resolviendo todo muy bien. Le agradezco mucho, Sarita, las molestias que le ocasioné y las siento. Tuvo la culpa de todo esto según parece un empleado del negocio de mi cuñado, que me dió por desconocido sin consultarlo. Pero todo está ya resuelto. Este dinero me viene muy bien, pues a pesar de haber vendido muchos grabados en La Coruña tengo que afrontar ahora una cantidad respetable de gastos para la exposición de Madrid y resistir por lo menos hasta Enero. El encargo a Falcini del monumento a De la Torre, que espero esté concretado, me parece el homenaje mejor que le puede tributar Buenos Aires a un gran artista como Falcini. A nosotros nos puso muy contentos la noticia. Mañana o pasado le escribiré a Falcini y también a Scheinberg, les debo carta a los dos. Madrid está como ciudad muy bella y la gente continúa simpática y disimulando lo que puede su pobreza, pero nosotros sentimos nostalgia de Galicia, de sus montañas, de sus bosques, de su mar. Hemos estado en Rianjo con Dieste y entre pescadores. Uno de éstos me preguntó: “¿Sabe Ud. como podría conseguir El viejo y el mar de Hemingway? Es un pescador de edad con el rostro muy curtido de sol y yodo y los ojos azules. Sabe muchas cosas. Es un sabio y es, además, un filólogo nato. De él aprendí curiosas relaciones idiomáticas del gallego y el castellano, aparte de enseñarnos como se extienden las redes para la pesca de la sardina y se rastrea el mar para los berberechos. Tiene soluciones sociales muy justas para aplicar en su pueblo, si él pudiese, mejorando la vida de los pescadores y de la población.
Esto, Sarita, es todo por hoy. Escríbanos. Algunos amigos dejaron de hacerlo y no tenemos apenas noticias de Buenos Aires. Nosotros les recordamos a todos y a todos les enviamos un fuerte abrazo. Felicitaciones muy cordiales para Rosanita al mismo tiempo que para usted. Nuevamente abrazos:

[Seoane]

1963-10-09 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 09/10/1963


Buenos Aires, 9 de octubre de 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

Todos nosotros nos alegramos mucho del éxito de tu exposición de grabados en La Coruña. ¿Cómo nos mandaste algún recorte de diarios? Todos quieren saber cuáles son tus planes: si expones en Suiza, si se concretó la muestra en el Museo de Arte Moderno de Madrid, en qué fecha piensas regresar a Buenos Aires, etc.
El viernes de la semana pasada me llamó Sofovich (feliz padre de un robusto varón) y me preguntó qué era de tu vida y adónde se te podía escribir. Al parecer, Sarita Falcini te hizo un giro de 500 dólares hace ya unos meses y él, Sofovich, un envío de 10.000 pesos, de la Hebraica, y no saben nada acerca de su recepción. El primer giro, el de Sarita, se hizo a través de la banca Urquijo. El envío de Sofovich, creo que a través de una persona de confianza. No dejes de escribirles, pues están muy preocupados. Y, por si acaso, en tu próxima carta a mí, dime algo al respecto, por si ellos no reciben tu correspondencia.
He tardado algo en escribirte porque esperaba resolver un problema que se me planteó en Hora Once: creo que como consecuencia de sucesivas entrevistas a Falcini, Castagnino, Inda Ledesma, Teatro IFT, etc. Además uno de los socios de la agencia con quien nos entendíamos, después de no trabajar nada la publicidad durante todo el año, al parecer se alzó con la poca plata reunida por su pereza y desorden. Aproveché la ocasión para librarme tanto de la ineficacia y descuidismo de la agencia, como de la pésima calidad técnica de Radio Mitre. Estamos ahora en Excelsior, y, además de tratarse de una emisora mucho más importante, hay un enorme respeto por la audición y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Después de un mes de estar ausentes en el aire, reaparecimos con gran éxito el domingo pasado. Con dos avisos que tenemos –Peugeot y Larousse– cubrimos el costo del espacio. Un par de avisos chicos nos alcanzarán para los gastos menores. Y, lo más importante, es que las agencias de publicidad se refieren al programa hasta con admiración, y algunas de ellas ya anda buscando contacto conmigo. Pero a mi lo que más me importa es una conversación que tuve con el jefe de Relaciones Públicas de Peugeot sobre la posibilidad de hacer Hora Once, además de en radio, por televisión el año que viene: no lo comentes con nadie de aquí para que no haya interferencias. El pobre Scheimberg, tras la sordera de su mujer, pierde el puesto en banco Israelita, pues éste se cierra. No sé si te dije que Bonino está montando Galería en New York. A Willy le encargan la crítica de arte semanal en Crítica, que por fin aparece estos días. También saldrá otro diario de la tarde –El Siglo– bajo la dirección secreta de Timerman y editado por Haynes. Romero Brest ha renunciado al Museo Nacional, aprovechando una exigencia de Quirós –reclamaba dos salas para su donación– para salir por la puerta grande y aceptar el cargo de Director oficial de arte de la Fundación Di Tella, con un sueldo que se calcula es menor de 75.000 pesos mensuales. Parece que hay grandes proyectos (¿cómo siempre?) por parte de las nuevas autoridades. Se habla de dos equipos culturales que procuran llegar a un acuerdo para convertirse en uno solo: el equipo radical, representado por un tal Linares, y el equipo católico, pero amplio, representado por Blas González. ¿Qué tal los Melella? ¿Os dieron mucho trabajo? Me cuenta Azcoaga que andaban enloquecidos por Madrid hace unos días. Recibí una carta alentadora de Valentín Paz Andrade, y una postal Magdalénica de tu carcelero Díaz Pardo.
¿Habría algún modo de tener una idea de tus proyectos y de mis posibilidades hispánicas? Me dice Paz Andrade, creo, que Blanco Amor vuelve a Buenos Aires para liquidar sus cosas y regresar a España definitivamente. Casona hizo declaraciones en Madrid confirmando su instalación hispánica definitiva. Por aquí anda Marcos Ana: estoy rompiéndome la cabeza para ver cómo llevarlo a la radio.
Y no sigo más por hoy. Estoy con toda la fatiga de estos años sin veraneo encima y ya sueño con el mar, pero de día. De la alergia, estoy muy bien, mientras no intento recuperar alimentos. Espero que no te demores mucho en tu respuesta, por mí y por la gente, que está un tanto desorientada con respecto a tus planes.

[Manuscrito:] Saludos a los Díaz Pardo y a todos los amigos. ¿Qué proyectan los Dieste? ¿Qué pasó con Souto?
Chau.
Un abrazo para vosotros de Marika y mío.

Lorenzo

1963-10-11 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Luís Falcini
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Luís Falcini en 11/10/1963


Madrid, 11 de octubre de 1963

Sr. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Ahora debo carta yo. Ayer he escrito a Sarita dándole algunas noticias generales nuestras. Voy también a escribirle a Scheimberg. Hemos regresado hace pocos días de Galicia y estamos adaptándonos con saudades de esa tierra, a Madrid. No quiero escribir demasiado sobre mis impresiones, prefiero hablar a mi regreso, me resulta por ahora más cómodo. Todo se produce con una gran sutileza. Algo semejante a El proceso de Kafka. Mi exposición de La Coruña, se lo escribí a Sarita y Varela, constituyó un éxito y ahora preparo la de Madrid, óleos y grabados. He pintado en Suíza y Galicia.
En este último lugar, en un estudio espacioso con extraordinarias vistas sobre el mar y montañas y castillos, que me preparó en su fábrica Díaz Pardo. Creo que nunca volveré a trabajar en un sitio de mayor belleza y más cómodamente. Hice algunos cuadros grandes, dos de dos metros de ancho, con temas gallegos, además de grabar. Algunos días con Maruja y el matrimonio Díaz Pardo viajamos por sitios que conocía antes y de los que me quedaba el recuerdo. Siempre tuve miedo que éste fuese superior a la realidad pero me encontré que ésta, la realidad, era superior a cualquier memoria y que la idealización que producen juntos tiempo y nostalgia resulta un esquema disminuído de aquella.
En Betanzos, una pequeña ciudad medieval cercana a La Coruña, que tuvo su esplendor en la antigüedad y la Edad Media siendo un notable puerto comercial que traficaba sobre todo con Francia e Inglaterra, aparte de sus iglesias románicas y de su trazado urbanístico, volví a ver el sepulcro historiado de Andrade, del siglo XIV, con la estátua yacente del noble, de caza en el ataud de piedra y todo ello sobre dos enormes jabalíes, animales totémicos de la casa de Andrade. Creo que debe ser difícil encontrar su sepulcro más rico y severo de esa época en la Península Ibérica y que al mismo tiempo sea fiel testimonio de la rudeza del período histórico a que pertenece. Este sepulcro me hizo pensar que mucho más que las crónicas con su relato de hechos es el arte el que nos va fijando el verdadero carácter de un período histórico. Estos ingenuos momentos de Madrid hechos a finales de siglo y principios de éste, de señores de levitones o señoras de abundantes pechos y ropas, decorados con armas, arpas, paletas y libros, según el oficio y arte en que había sobresalido el representado, es fiel espejo de una época de España.
Una época en que tambien los primitivos santos rudos de su iglesia, fueron convertidos en muñecos asexuados para que los vistieran y adornasen las bobaliconas damas de la buena sociedad, y esto aún continúa. Es lamentable estar en una iglesia románica o gótica y encontrarse con estos adefesios vestidos de puntillitas y con búcaros y flores por todas partes que le impiden a uno la visión total de la arquitectura y aún de la escultura que pueda restar de otros siglos.
En el cementerio de La Coruña hay otro sepulcro contemporáneo que merece atención y es el que Bonome, un escultor gallego perdido y olvidado, hizo para Pérez Lugín, el autor de La Casa de Troya.
Me alegré mucho de la noticia de que usted ejecutará el monumento a Lisandro de La Torre en Buenos Aires, porque, aparte de cualquier razón de amistad y admiración por su obra de mi parte, no creo que ningún escultor esté en condiciones espirituales de sentir la rebeldía de De la Torre, su intransigencia, su disconformismo, como usted. Estoy seguro de que será uno de los más bellos monumentos de Buenos Aires. Le felicito, pues, muy sinceramente.
Escríbame aunque solo sean pocas líneas. Déme noticias de esa. Un gran abrazo para todos los amigos y usted reciba con el saludo para usted y los suyos de Maruja y mío, el abrazo de:

[Seoane]

1963-10-15 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 15/10/1963


Madrid, 15 de octubre de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos de regreso en Madrid desde hace aproximadamente quince días. El 18 de julio, cuando se inició la huelga de Asturias, nos encontrábamos casualmente en esa región, dos meses después estando en Galicia nos enteramos que la huelga continuaba atravesando diversas alternativas y, en estos días, 102 intelectuales madrileños dirigieron una carta a uno de los ministros, el de Información y Prensa, pidiendo noticias sobre las torturas que se dice aplicaron en aquella huelga. El ministro respondió a uno de los firmantes, Bergamín, con una larga carta donde se admite que se le cortó el pelo (por el modo de decirlo parece que por humor) a dos mujeres de los huelguistas. Dando la sensación de libertad el mismo ministro permitió que se publicaran las dos cartas, que los diarios madrileños, todos dependientes de él, comentan en general en términos desdeñosos para los firmantes y los huelguistas. Bergamín, según dicen, le envió otra carta de respuesta invitándolo al diálogo público sobre éste y otros sucesos. En la Universidad de Madrid antes de finalizarse el curso pasado, un catedrático, que fue compañero y amigo mío en su época de estudiante, Santiago Montero Díaz, pronunció una conferencia favorable a Cuba y a Fidel Castro con la protesta de los cubanos exiliados. Otra carta de Montero Díaz afirmando sus principios y atacando a éstos circula en el ambiente universitario. Sólo estas dos noticias pueden darle una idea del ambiente político que se respira en Madrid y en España en general, aparentando el público indiferencia ante todos estos problemas. Son varias las cartas con firmas que últimamente los intelectuales dirigieron a los poderes públicos e invariablemente son tachados de comunistas aunque muchos de ellos sean reconocidamente de derechas y aún del Opus Dei. En un ciclo de conferencias celebrado en La Coruña en el mes de agosto, se pronunciaron algunas francamente valientes y precisamente una de ellas al finalizar mi exposición y con motivo de ésta. Muchos artículos de diario están escritos con sobreentendidos difíciles de comprender para quienes sean ajenos a los problemas diarios de España, e igual ocurre con el lenguaje de los conferenciantes. Estos días se celebra en Madrid un Seminario Internacional titulado Realismo y realidad en la literatura contemporánea, patrocinado por el Club de Amigos de la Unesco y el Instituto Francés de Madrid. En ningún diario madrileño leí hasta ahora la noticia sobre un suceso tan importante en el que participan personalidades del exterior: franceses, italianos, ingleses. Bueno, éstas son algunas noticias referidas a este momento de España. Las que pueden interesarnos de otra índole, las artísticas por ejemplo, aún no pude ponerme al día sobre exposiciones, prácticamente no comienza la temporada hasta este mes. La mía es el 25 de noviembre de óleos y grabados. He pintado bastante en Galicia, antes en Suiza, y ahora comencé a hacerlo aquí en el departamento minúsculo que tenemos. Trabajo, y tanto Maruja como yo nos acordamos de todos los amigos de ésa y de Buenos Aires.
Deseamos tener noticias y apenas nos llegan. No sabemos nada de Sofovich, ni de Lipa, no nos escriben hace mucho y tampoco de otros amigos.
En Galicia, hemos pasado unos meses maravillosos y nos gustaría tener una casa en su costa para invitarles a todos a estar algunas temporadas en uno de los paisajes más bellos de Europa. De Cartas europeas que estoy impaciente por tener, enviaría sólo ejemplares a los amigos de Madrid. El mío le ruego que me lo guarde hasta nuestro regreso.
Esto es todo por hoy. Nos enteramos con mucha pena por usted del cierre del Banco Israelita. Esperamos que se resuelva de alguna manera favorable. ¿Qué tal Illía en sus primeros días de Gobierno?

Un abrazo a todos. A Anita y Petrone, María, Silvia, Nélida, Pepita y Luisa Kaufman, a los Golubof y a todos aquellos que nos recuerden, y otro muy fuerte para Aída y usted, y para los hijos de:

[Seoane]

1963-11-01 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 01/11/1963

Buenos Aires, 1 de Noviembre de 1963

Señor
Luis Seoane
Madrid

Mi querido amigo:

Recién hoy puedo contestarle a su carta del 11 de Octubre último, de Madrid. Hermosa carta iluminada con las saudades de su tierra, de la Galicia que celebró su vuelta. De la Galicia de su infancia, de sus comienzos, que Ud. revivió con la intensidad del amor milenario que la estirpe gallega tiene de su tierra y de su historia. Hermosa carta amiga de la que quería acusarle recibo en cuanto viera los grabados que Ud. le enviara a Sarita, según le anuncia en última carta. Pero como tardan en llegar, no demoro más estas líneas. Sarita le escribirá cuando le lleguen.
Sus amigos de aquí celebramos las noticias de la exitosa exposición de la Coruña, de la que he leído la presentación del catálogo y los comentarios de un joven escritor, que Ud. mandó a Scheimberg. Esta reaparición suya en España preanuncia, para nosotros sus amigos, la consagración que le valdrá la gran exposición de Madrid.
Lo veo, amigo Seoane, trabajando en el taller que le preparó Díaz Pardo “con extraordinarias vistas sobre el mar y montañas y castillos”. En esa rica naturaleza, que hizo sentir y pensar que la realidad, esa realidad, era superior a cualquier memoria que la idealiza¿se?. Frente a ella crece la libertad de la imaginación creadora, recreándola.
Esa libertad creadora que [en] la Edad Media ha sembrado sus lares de tan nobles expresiones escultóricas, que provocan su justa estimación en oposición a las adocenadas manifestaciones de finales de siglo y comienzos de este Este juicio crítico, que yo comparto plenamente con mi admiración hacia el hondo humanismo del arte románico, me resulta oportunísimo por su aplicación a algo que termina su carta amiga.
En efecto. Me satisface su contento de pensar que yo podría realizar el monumento a Lisandro de la Torre. Mi proyecto gustó a amigos y hasta a algunos de los integrantes de la comisión de amigos de de la Torre que organizan el homenaje, motivó el entusiasmo de que dio cuenta Sarita a Uds. Y aquí viene la aplicación de su juicio sobre la escultura monumental de fin de siglo: la mayoría de la comisión organizadora desea una efigie a lo finisecular. Y han cerrado nuestro entusiasmo con su negativo silencio. Qué mediocridad!!!
Espero sus noticias de Madrid, de cómo le fue en Madrid. Mientras tanto reciba con Maruja nuestros saludos afectuosos y un abrazo para Ud. De

Falcini

PD: De nuestra realidad podré decirle algo de mi próxima, cuando hechos confirmen o nieguen esperanzas; muy pronto. Por ahora, el hecho más significativo fue la entusiasta admiración al pueblo español que se tributó al poeta Marcos Ana y a los presos españoles.

1963-11-04 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 04/11/1963


Buenos Aires, 4 de noviembre de 1963

Querido Seoane:

Recibí el catálogo de la Exposición de grabados que Vd. realizó en la Asociación de Artistas de La Coruña, así como parte de las hermosas –y por momentos atrevidas palabras pronunciadas por el veinteañero Alberto Míguez en el banquete que le ofrecieron los amigos de La Coruña; y también la hoja de La Voz de Galicia a Vd. dedicada. Bien, muy bien. Me alegro –y conmigo Aída y todos los amigos– del éxito alcanzado y que Vd. se merece, por lo demás. Creo que tienen razón sus amigos de allá cuando lo llaman pintor gallego. Y de qué modo lo es Vd.!; y con qué profundidad y autenticidad! Con todo –y nada más que por vanidad patriótica– lamento que no se haya recordado bastante su condición de argentino... Pero, qué importa? A Vd. lo tenemos en nuestros museos y en nuestras casas y, sobre todo, en nuestros corazones. Esperamos que su exposición de pinturas y grabados en Madrid resulte un triunfo... Me olvidaba decirle que de la hoja La Voz de Galicia me agradó sobremanera lo que Vd. dice en la interviú que le hacen. Se lo leí a Falcini y participa de mi entusiasmo. Recibí también su carta de Madrid, del 15 de octubre. Gracias por sus recuerdos y por las palabras amables que tiene para los amigos. Vd. sabe bien que también nosotros –Aída y yo, los amigos, los recordamos y extrañamos a Vd. y a Maruja (Aída le agradece de alma las tan cordiales cartas y que se decidirá a contestar así que mejore de ánimo). Piensa volver a Suiza? Cuándo? Mis Cartas europeas parecen que han gustado bastante a los amigos. Me dice Vd. que a los amigos de Madrid se las mande... No será una imprudencia y talvez ponerlos en un compromiso? A pesar de esta preocupación, estoy impaciente porque Vd. las conozca –mejor dicho, las vea ya impresas–. Su tapa ha quedado muy bien. Muy interesante todo lo que Vd. me dice de las cosas de España. Es como un nuevo renacimiento. En la comida que le dieron a Ana en Cochabamba 955 y a la que asistimos Aída y yo, se repartió el petitorio de los 1021. Vale por su valentía y, sobre todo, por quienes lo firman. Cómo no estar orgulloso de un pueblo que cuenta con un tal planten de escritores, poetas, artistas y profesores universitarios?
Por aquí, a la espera de que las promesas se vayan convirtiendo en actos. Por de pronto, y salvo en algunos aspectos, creo que las cosas andarán un poco mejor. Es cierto que subsisten las leyes represivas –que se comprometieron a anular al día siguiente de la asunción del mando y que ahora dejan para que decida el Parlamento–, pero no es menos cierto que hay como una sensación de libertad en las calles y en todas partes. Y en cuanto a nuestro petróleo, no sería difícil que de un momento a otro se anulen los contratos (la venta de Petroquímica ya se anuló y no pasó nada; al contrario, Compancs2 ha tenido un gesto muy elegante acatando la decisión del Gobierno). Por de pronto, la gente que integra Energía y Combustibles e YPF es de lo mejorcito de este Gobierno y todo hace presumir que no se van a achicar ante las amenazas y chantages que nos vienen de Estados Unidos. Las Empresas Petroleras y sus defensores dicen y repiten que hacen un mal negocio; pero nunca se ha visto defender tan zañudamente un mal negocio como este de las concesiones petroleras. Y cómo se movilizan sus testaferros criollos!
No quiero anticipar vaticinios para no tener de que lamentarme luego; pero no puedo ni quiero ocultarle que espero –esperamos– que el país se va a enderezar; no sé si mucho, pero algo sí... Y ya sería un buen principio.
Y aquí termino. Me he quedado sin luz en mi escritorio y aprovecho la última que me llega de la calle. Escriba, escríbannos Vd. y Maruja aunque los de aquí seamos un poco remolones en contestar. Básteles saber a Vd. y Maruja –lo ignoran acaso?– que todos los amigos de aquí los extrañamos y los esperamos. Pero para quedarse entre nosotros...

Bueno, Seoane, Maruja, reciban los saludos de los amigos y de Aída y mío un grande abrazo. Hasta siempre, hasta pronto.

Scheimberg

P.S. Mis cosas personales no mejoran hasta ahora –aunque no han muerto aún las esperanzas de salvar al Banco–.

1 Refírese ao manifestó asinado por 102 intelectuais (entre outros José Bergamín que tivo que exiliarse de novo en 1963) dirixido a Manuel Fraga, no que se denunciaban torturas y represión contra os mineiros asturianos.
2 Refírese á empresa petrolífera argentina.

1963-11-20 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 20/11/1963


Madrid, 20 de noviembre de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hoy escribo también a Falcini. Estoy casi en vísperas de la exposición, que se inaugura el día 26 de este mes. No sé qué ocurrirá. Presento 91 obras entre óleos y grabados que a mí personalmente –hasta ahora– me satisfacen, veremos si los viejos amigos y parientes y no tengo relación con las que gustan del arte. En cierto modo, esta exposición es como una prueba a la que me someto. Madrid está lluvioso y estos días comenzó el frío. Nada este mes de ese aire de Madrid que mata a un hombre y no apaga un candil. Sólo un día en lo que va de mes el viento gallego, escoba del cielo despojó a éste de nubes y la capital felipeña lució esa luz nítida, transparente, de que está justamente orgullosa. En cuanto al otro clima, el que siempre nos preocupó a usted y a mí y a muchos amigos de ésa, existe un título –de novela, película, poema, etc., no recuerdo ahora de qué– Con los días contados, aplicado al caso. A mí, personalmente, me gustaría sumar todos esos días estando aquí. Veremos si tengo esa suerte.
De Buenos Aires vienen al parecer buenas noticias. Casi diariamente en las últimas semanas informan los diarios sobre la marcha de la política argentina y ayer publicaron la noticia del decreto sobre los contratos de petróleo. Ayer a la mañana me la pasé entera en el Museo Arqueológico viendo sobre todo las pequeñas estatuas ibéricas, la infinita riqueza de formas que se puede alcanzar alrededor de un sólo tema, en este caso, debe ser el sacerdote ofreciente, si no son imágenes de pastores y pastores cubiertos con ese largo manto que aún usan en algunos pueblos de Castilla y que en los días de invierno cubren de la lluvia y el frío a los campesinos de toda la Península. Parecía seguirse a través de esas diminutas figuras algunas de las metamorfosis de Picasso yendo desde el naturalismo más cuidadoso de la reproducción humana hasta la estilización más abstracta, como hizo Picasso con la paloma, el toro y el hombre. Llegamos a ver estilizaciones que prueban una inteligencia reflexiva que hacen dudar a uno del adelanto en estas cuestiones de nuestra época y de las próximas que nos anteceden. Es curioso como el hombre usa por una especie de memoria ancestral, por instinto o por lo que sea, el saberlo es cosa de científicos o que ellos deben averiguarlo, iguales recursos gráficos. Por ejemplo, me llamó la atención que en los mantos de algunas de estas figuras usasen la línea en cadena para simular tejidos y adornos, en esta forma ∞∞∞, pero verticales, en general, como igualmente lo hacen Velázquez y ahora algunos pigmenos como yo que se dedican a estas cosas. Ése y otros recursos, círculos, espirales, puntos entre líneas, etc., parecen ser instintivo, lo pienso porque en mi caso, luego de estructurada la obra y de casi ejecutada, me dejo llevar por esas formas que me vienen no sé de dónde. Es curioso como también aparecen en cerámica y en todas las artesanías donde hacen uso del ornamento. Desde luego, en arte, resulta difícil descubrir Américas. Quizás estos motivos sean comunes de siempre a nuestra visión y es posible que las artesanías sean el vínculo que une a aquellos primeros artistas, transmitiéndoles desde no sabemos qué edad remota, a Velázquez, que no conocía el arte Prehistórico celta, ni el íbero, ni apenas arte de la antigüedad y tuviese presentes estos recursos por la cerámica, la herrería, etc., a su tiempo y a nosotros, o porque también se hereden con la animalidad del hombre, como los pájaros y otros animales heredan las formas de sus construcciones. De cualquier manera, estas formas resultan una permanente del arte y del hombre. Bueno, esto es todo. Bergamín, ya lo saben, está refugiado en la embajada uruguaya. Invitado, según dicen, unánimemente y con iguales frases, los diarios de ésta por el embajador, de quien es, por los visto, amigo. Estoy muy contento del clima que vivo. A los gallegos, o de esta procedencia, nos gusta la lluvia y las castañas calientes. Lo dicho, con los días contados.
Esto es todo por hoy. Un gran abrazo a todos los amigos que nos recuerden aún para maldecirnos porque no escribimos cartas ni tarjetas, tampoco de ahí nos contestan algunos. Y Aída y usted reciban otro muy fuerte de Maruja y mío:

[Seoane]

Nota: Acaba de salir una nueva revista, Tiempo de España, es la segunda que nace este mes, la primera es Cuadernos para el diálogo, y trae en una breve antología un pequeño poema de Lorenzo [escrito na marxe esquerda:] Varela titulado A la libertad. Mañana o pasado le escribo a él. Pero dígaselo, por favor, por teléfono. Gracias.

1963-11-20 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 20/11/1963


Buenos Aires (Amberes 980), novbre. 20/ [1]963

Querido Seoane:

Muy poco tengo para comunicarle. Casi no vamos Aída y yo a exposiciones y actos. Lo primero, porque estamos un poco fatigados de la monotonía de las muestras, en que siempre parece que uno volviera a ver cosas ya vistas y revistas –lo que no sería muy grave; lo grave es que se trata de cosas que con verlas una vez ya sobra. Talvez soy un poco injusto con nuestros artistas –sobre todo, cuando pienso que han merecido crónicas elogiosísimas de la crítica extranjera (entre otros, una de Lassaigne –jurado para el concurso de Di Tella de este año– en uno de los números recientes de Letres Francaises). Lo segundo, porque no quiero hacerlo sin Aída –que no mejora de su sordera y, lo que es peor, no tiene posibilidades de mejorar, y es poco probable que pueda usar audífonos. Sin embargo, hemos tenido un año abundante en exposiciones y rico en actividades culturales. Una noticia que seguramente le agradará: acaban de otorgarle a Borges el premio instituido por el Fondo de las Artes (este año para literatura) de 500 mil pesos –como premio a su abundante y meritísima labor de escritor.
Pero no es este el motivo de esta carta. El motivo es: 1º, estar presentes Aída y yo con Vd. en el día de la inauguración de su muestra en Madrid; 2º, felicitarlo muy efusivamente por su Toro Jubilo o Júbilo (o como se diga –según apunta Vd. en su poético y erudito prólogo) y por su Meco o don Juán gallego, perseguido al final por los maridos agraviados en vez de la sombra del Comendador: en uno y otro caso, para gloria y salvación de la institución matrimonial. Hermosas las leyendas y no menos los grabados.
Escríbanos de las cosas de España; y también Maruja, cuyas cartas son saborosísimas y a las que Aída siempre espera poder contestar. Y a propósito de España: Qué pasa con Bergamín y los 101 restantes? Por aquí y por ahora las cosas no van del todo mal. A pesar de las amenazas venidas de afuera, de la visita de [Averall?] Harriman y de todas las presiones, los contratos petroleros han sido anulados. Ya es algo. Lo que vendrá después no sabemos –aunque tengo siempre la esperanza de que Ilia (sin acento, como él lo quiere) hará un gobierno digno –y lo que es más importante, honesto. Que Dios nos oiga. Y nada más por ahora. En vez de vaticinios quiero escribir sobre hechos y sucedidos.
Los esperamos pronto (qué hay de su exposición en Suiza?) y para quedarse entre nosotros. Entretanto, un grande abrazo y besos de Aída y míos para Maruja y Vd. y un saludo de todos los pocos amigos a quienes vemos. Chau.

Scheimberg

1963-11-26 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 26/11/1963



Buenos Aires, noviembre 26/63

Querido Seoane:

Ésta es para mí una mañana nostálgica de cartas a España... ¡Santo Dios, cuándo..!
Se viene fin de año y os adivino castañeros, zambomberos, piñateros (está bien escrito, no es error: piñateros). ¿Se sabe ya algo de cómo andará tu exposición? Desde aquí rezo para que no la tape una oleada de brutos. Y pongas pie firme en Madrid.
Como siempre, no hay manera de saber lo que pasó en San Pablo y en París. En San Pablo –es lo único que sé, se hicieron las cosas a última hora– y lo mismo en París como tú mismo sabes. Castagnino, que estuvo en S. P., vuelve indignado porque el comisario argentino, Llinás, consiguió una mención para su mujer... yo pensaba en Nina... Del resto, aún no me llegó mi material brasileño, única manera de enterarme en Buenos Aires de lo que ocurre en Brasil. Cuando me llegue, espero que sea cosa de días e informaré.
No me has dicho nunca –o yo no recibí una carta tuya– qué pasó con Souto, cómo está, etc. En este viaje no me has dicho tampoco nada de la gente de Vigo (está bien eso de la rivalidad coruñesa, pero no tanto... no te dejes influenciar por la absolutista Maruja).
Aquí sigue subiendo la vida hasta tal punto de que ya se habla de imponer precios mínimos a alimentos y medicinas, desde el Gobierno. Desde que vosotros os fuisteis, son muchas las cosas que subieron un cincuenta por ciento. Y no hay quien pague porque nadie tiene ya dinero, menos los de siempre. Brughetti y Larralde siguen en sus cargos. También Parpagnoli. Pero se esperan cambios. Se sabe que hay una pelea a muerte por los puestos culturales entre católicos y licos –además de entre sí–. ¿Qué me dices del asesinato de Kennedi? Se ve la mano del Big Sur y la Sociedad John Birch. Puede ser tremendo si esa gente gana posiciones.
Aquí hay mucha preocupación con respecto a Bergamín. No acaba de confirmarse si se asiló o no en la embajada uruguaya.
El 15 de noviembre se cumple un año de Hora Once y nos preparan una gran fiesta. ¿Podrías para esa fecha mandar una crónica sobre Balance 1963 en Europa?
Estuve un momento con Blanco Amor en el Centro, con motivo de la presentación de la Historia de Galicia. Me dijo que Castroviejo se había portado horriblemente con él pero me dio la impresión de que se va definitivamente. Laxeiro a quien no veo, sé que anda marcosanizado y plastificado y con mucho éxito verbal.
En ese momento, me telefonea Scheimberg y por lo que me dice te gusta mucho el film titulado Con los días contados. Que lo veas de nuevo en el estreno. Que yo alcance a verlo pronto. Que hablemos largo en Madri, pronto, para celebrar el éxito de tu exposición.
Saludos a los amigos. Un abrazo para vosotros de

Lorenzo

1963-12-09 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 09/12/1963


Madrid, 9 de diciembre de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Debo cartas a todo el mundo. Creo que no escribí ninguna desde que se inauguró mi exposición aquí en Madrid. Supongo que las noticias que debió haber llevado Díaz Pardo, a quien encargamos le entregase el abanico a Aída, el que encomendó a Maruja para su arreglo, y una visita a ustedes, habrá subsanado mi falta. La exposición resulta un éxito de público y de crítica, ésta, la de Madrid, un tanto desorientada en cuanto a la casilla donde poder clasificarme y hasta ahora, falta una semana para que se clausure, he vendido cinco cuadros, otra pequeña hazaña o favor de la suerte, pues se trata de una sala donde apenas se vende. Estamos, pues, muy contentos. De otras noticias, las que más importan, continúan circulando cartas y nuevas firmas de adhesión a la primera carta de los intelectuales y circula clandestinamente la entrevista hecha al abad de Monserrat por el corresponsal de Le Monde en París. Otro Abad, el de La Santa Cruz del Valle de los Caídos, contesta a aquel con el lenguaje y lugares comunes habituales, los corrientes en la prensa diaria los días de las conmemoraciones. De cualquier modo, la división, en este caso benedictina, se muestra pública. De Buenos Aires se publican notas optimistas referidas a Illía, pero algunos argentinos viajeros que vemos, entre ellos un comerciante español de La Plata, parecen recibir noticias contradictorias y sobre todo están alarmados por el alza de los precios y falta de dinero. En Madrid, esta alza es también alarmante. Creo que ya no se puede hablar de España como país de bajos precios. Hoy todo aquí vale como en otras partes de Europa, quizás en algunos artículos un poco menos que en Italia o Francia. Desde luego, se puede encontrar actualmente en Madrid todo cuanto se produce en cualquier parte del mundo, apertura a la libre importación hecha, según dicen, con miras al ingreso en el Mercado Común Europeo que puede arruinar a muchos productores españoles. El fenómeno aquí es el común en los países que se clasifican como subdesarrollados económicamente; una clase media que se empobrece y proletariza, emigra o trata de buscar trabajos que menospreciaba, y una clase nueva, la de los enriquecidos por el favor oficial o capacidad aventurera en los negocios y, como en todas partes, es peor que la vieja aristocracia al menos en sus modos y cultura. Al mismo tiempo que se enriquecen, compran títulos de nobleza. Existen casos pintorescos como el caso de unos señores que tenían negocio de pompas fúnebres en La Coruña que ahora son los marqueses o condes de no sé qué, igual que otro, juez del trabajo en mis años de abogado, que ahora resulta propietario de otro título. Esta clase de nuevos ricos ennoblecidos por dinero es mucho más pretenciosa que la vieja aristocracia. Por mi parte, estoy dispuesto a no relacionarme con gentes de esta clase que no me demuestren que sus antepasados no rompieron cabezas a mandoblazos a moros o flamencos. Los viejos castillos y antiguos palacios pasan a ser propiedad de esta nueva clase y los restauran con imitaciones de muebles antiguos y copias de cuadros. Los viejos castillos y palacios tienen ahora este destino y el de convertirse en hospederías para el turismo. San Isidoro de León va a ser, por lo que se proyecta, un hostal como el que fue Hospital Real de Santiago. A todo esto se une la discusión sobre la legitimidad de los posibles futuros reyes y existen pretendientes para muchos gustos. Los reyes de Grecia están ahora en España con pretexto del próximo nacimiento de un nieto aquí, con el propósito, según se murmura, de garantizarle a su hija y yerno el Reino de España. Se pasean por las calles madrileñas y visitan las tiendas de antigüedades y el rastro. No continúo porque estoy corriendo el riesgo, querido Scheinberg, de escribirle a usted una carta de otra época y de atrasarnos en el tiempo.
Les dejo por hoy, cuénteme nuevas de ésa. Les recordamos a todos, reciban usted y Aída el fuerte abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-12-09 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 09/12/1963


Bs. As., 9 dic. 63

Queridos Maruja y Seoane:

En la seguridad de que ésta les llegue en pleno éxito de la Exposición inaugurada el 26/XI y con nuestros mejores augurios para el año 1964 y “con los días contados”. Esperándolos siempre, los abrazamos.

Aída y Scheimberg

1963-12-09 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Luís Falcini
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Luís Falcini en 09/12/1963

Madrid, 9 de diciembre de 1963

Sr. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

En una carta que he escrito hoy a Scheimberg, hablo de la exposición mía en Madrid. Falta una semana para cerrarse y constituye un éxito de crítica y público, como a él le digo. Se han publicado muchas notas y artículos y muchos jóvenes desfilan por ella. Les sorprende la pintura, los grandes contrastes y espacios de color en un momento en que la pintura española se ha ennegrecido más que en ninguna época anterior, y la falta de materia, de lo que ahora se llama materia, cuando a la pintura de aquí, como a la de todas partes, a esa materia se le arriman materiales, a veces en demasiada cantidad. Y sorprenden tambien los grabados cuando aquí muchos pintores están preocupados por éste género de arte.
Me pasó, pues, el miedo al fracaso que tenía antes de la inauguración de esta exposición. Ayer estuvo en ella una amiga de usted y de Castagnino, pintora, Carlota Malamfant, creo que son así su nombre y apellido, que me dijo que en vísperas de venir a Europa había estado con usted y que había visto en su taller nuevos trabajos suyos que elogió calurosamente. Hablamos de usted y también de Castagnino, que según parece debió haber venido a París por las noticias que ella tenía, luego de haber sido elegido académico, nueva que yo no conocía y que me alegró, pero que debe suponer el fallecimiento de algún académico anterior que no sé quien habrá visto.
Aquí estuve con Larco que estos días celebra una exposición de acuarelas en otra galería madrileña, y con Alberto Greco, que ahora inventó un nuevo movimiento pictórico, el “vivo-dito”, por el cual ya apenas pinta y lo que hace más bien es acotar lo que le gusta y firmarlo. Hizo algunos escándalos inofensivos e ingénuos que no trascendieron demasiado. Estos días marchó a Galicia en busca de unas pequeñas figuras modeladas en miga de pan y coloreadas, que son tradicionales en las cercanías de una ermita medieval a la que van muchos peregrinos.
En Madrid se ve mucho pintor extranjero, del norte de Europa e ingleses y bastantes japoneses y filipinos. Entre las exposiciones que ví últimamente vi una de pintores de muchas nacionalidades que viven en las Baleares. Casi todos, o todos, informalistas o aformalistas. Muchas barbas, pantalones tejanos o yanquis y materiales en los cuadros. Entre ellos un escultor alemán que presentaba un gran bulto negro, del negro de los viejos lutos, tétrico, de un barroquismo absurdo no pensado producido por ramas de árbol y telas que las envolvían, que aparecía como una gran araña gigantesca, o un mónstruo desconocido, y que me pareció solo adecuado para una película de Boris Karlof, o algunas de las de miedo de episodios de mis años infantiles. No comprendí su destino. Tenía cuatro o cinco metros de alto y tuvieron que sujetarlo a la pared de modo especial, quizás por su peso. Es posible que tampoco su autor clasificase esta obra como escultura, sino como pintura. Tampoco lo sé. No deja de ser curioso sin embargo que para algunos españoles este tipo de arte constituya como un modo de aproximación a un posible ingreso en el Mercado Común Europeo. El resto de la exposición resultaba más discreta, siempre, naturalmente, informalista o nuevos figurativos a la manera que se conocen en Buenos Aires.
Estos días me enteré de que en Praga, creo que en Praga, preparan una monografía del escultor Alberto Sánchez que usted conoció. De aquí envían fotografías de sus obras, las que pudieron encontrar o hacer de antes de la guerra y de sus dibujos satíricos.

Esto es todo por hoy. Reciba usted y los suyos el cariño de Maruja y mío. Y un abrazo grande de:

[Seoane]

1963-12-10 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 10/12/1963


Madrid, 10 de diciembre de 1963

Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

No sé cual de los dos debe ahora carta. Es posible que esta vez sea yo el que la deba. Estoy exponiendo en Madrid como seguramente sabe por cartas a amigos comunes, a Scheinberg, a Falcini, a Varela, y estoy muy contento del éxito que tiene la exposición. Se publicaron numerosas críticas y vendí algunos cuadros. Con calma ya hablaremos de todo esto en Buenos Aires. También de algunos incidentes mínimos que ocurrieron. Una exposición vigilada. Madrid está espléndido cuando hace sol. Todo el mes pasado y lo que va de éste, menos estos dos o tres días últimos, llovió a cántaros y la lluvia sólo queda bien en las regiones del Cantábrico, en Galicia, donde llueve seguido y más humanamente. Pero esta lluvia fue librando en cambio a Madrid de la nieve, que este año se anuncia fecunda en toda Castilla y gran parte de España. Muchos puertos montañeses están cerrados al tráfico. Todo esto en cuanto al clima natural. Otro, el intelectual y político, está revuelto como creo no lo estuvo nunca desde hace muchos años. Cartas con numerosas firmas, manifiestos, conjeturas acerca del porvenir, censuras, represalias administrativas muy cuidadosamente aplicadas, cierre con pretextos diversos de determinadas dependencias universitaria, etc., es lo que se viene viviendo. Es muy difícil que todo esto lo perciba el viajero que pase sólo quince días en Madrid o que recorra España como turista. A todo aquello se añade el alza del costo de la vida y el bajo salario de empleados y trabajadores. La prensa hace lo posible para que los españoles no olviden la Guerra Civil y cualquier pretexto es bueno para atemorizar con las checas de los rojos, ocultando la verdadera historia de los sucesos de la guerra. Paseando por las calles, no se percibe nada de esto, sino el encanto de Madrid, la simpatía del pueblo, aunque cada día en invierno, por la lluvia y los negocios, esto se va pareciendo más a Londres. En pintura, se ve de todo, seguramente mucha más mezcla que en Buenos Aires de pintura académica y nueva, y ésta misma no despojada del todo, en general, de los vicios de aquélla. Las galerías, sin embargo, son muy pocas y dispersas para la importancia de la ciudad. El negro es lo que más caracteriza a la pintura española. Una pintura terrosa y negra, o gris y negra, a la que se añade un fuerte deseo de imprimirle carácter social. Un grupo de críticos, universitarios muy jóvenes, anuncian una revista titulada realismo, pero entendida esta palabra a la nueva manera y no siguiendo el realismo italiano de la revista también de este nombre, sino partiendo de ella hasta comprender las nuevas escuelas neofigurativas y aformales que revelen propósito crítico. Es muy posible que algo nueva nazca de todo esto y muy próximamente.
Espero que todas estas noticias les encuentren a Elsa y usted en Ranelagh, a donde esperamos visitarles en febrero, que será cuando regresemos. Comeremos, si usted nos invita, un asado hecho por usted y esperamos que para entonces los árboles estén tupidos en esa parte de la finca donde hace el asado. ¿Qué fue del Rommel vecino? Muchas veces nos acordamos de Ranelagh y de los fines de semana que pasamos en ésa. De algún día que disfrutábamos del sol mientras los militares, azules y colorados, hacían lo posible en Buenos Aires, en su trabajo de los domingos –se comportaban como militares de domingo–, para que no lo disfrutásemos.
El 23 de este mes, creo que es cuando Bernárdez debe liquidar lo de la venta de la casa o parte de ella. ¿Cómo está eso? El 20 también vence un trimestre del Fondo de las Artes. Hay que abonar 26.877 pesos (cuota societaria). Le agradecería mucho que usted lo hiciese, pues quiero cumplir rigurosamente con la entidad, por ésta y por Scheinberg que es la garantía. ¿Qué es de Eudeba? Me deben dinero y no sé nada de ellos ni de cómo fue el libro de cuentos y la exposición que proyectaban de dibujos. Le ruego, Sofovich, que aunque sólo pocas líneas nos escriba sobre esto y sobre como está todo en Buenos Aires. No le pido que le robe tiempo para ello a Pablo, pero que sí róbeselo al estudio.

Un gran abrazo para todos de Maruja y mío, a Claudia y a usted de los dos y uno más para usted de:

[Seoane]

1963-12-10 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 10/12/1963


Buenos Aires, 10 de Diciembre de 1963

Queridos amigos Luis y Maruja:

Aprovecho esta mañana de huelga tribunalicia –piden un aumento del 40% que los entendidos estiman será poco dentro de tres meses– para cumplir con una deuda recordada todos los días por mí sobre todo a partir del 26 de Noviembre.
No me ha llegado noticia alguna sobre la exposición en el Museo de Arte Moderno. Cómo fue, qué dijeron los críticos, qué los artistas, qué el público; ¿gustaron más los óleos que los grabados?
Ya no recuerdo si le escribí algo sobre las dos carpetas gallegas o si sólo lo pensé. Las he mostrado a todos los que han venido a casa y, curiosamente, porque creo que su ascetismo los hace más difíciles de captar, han gustado más los grabados de O Meco que los sangrientos toros de Júbilo –a veces la sangre es de veras azul–. Quizá sea, lo digo por mi propia impresión, que les llegó más directamente el relato grabado, como narración y como impacto estético. Los toros son estupendos e igualan a un grabado porteño que me mostró antes de irse, de extraordinaria potencia.
The struggle for life –que lo traduzca Maruja que sabe inglés, pero ojo a no confundir con el strudel– se ha convertido en verdadera pesadilla y castigo infernal. El pobre porteño se levanta todos los días sin saber que mala nueva le tocará en esa jornada; Buenos Aires se ha convertido en una ciudad en la que la gente sólo trabaja y come –cada vez menos y peor, pero come–, en cuanto a lo demás, nada, nadie gasta un peso ni en ropas ni en ninguna otra cosa que, por vieja que sea, tenga y pueda seguir tirando. Los cines han mermado sus entradas en un 50%, se salva Vittorio Gassman, que se representa a sí mismo todos los meses en una nueva película.
Nosotros estamos –struggle, etc., aparte– muy bien, Pablito es delicioso, fuerte como un torito, le hago hacer pruebas de circo con tambor y todo y hay una en la que nunca falla: lo pongo boca abajo sobre la lona del catrecito de baño, con los bracitos adelante y, a una palmada, hace presión sobre los puños, levanta la cabecita y medio cuerpo y me dedica una gran sonrisa, de hombre a hombre.
Estoy bastante chocho, no? Ya me verán en una estupenda fotografía tomada en Ranelagh por Anita G.[oldstein], que se titula “De como los padres amamantaran a sus hijos” y que seguramente recibirán en estos días.
La propiedad de Ranelagh estuvo peligrando; pero, por suerte, aguanté el cimbronazo y quedó a salvo con gran alegría para mí que no sabría que hacer sin ese desahogo dominical.
Chola está muy bien y reincorporada, en estos días, a sus actividades profesionales.
Dentro de pocos días vence la cuota del Fondo de las Artes que pagaré, y a fin de mes, el año de hipoteca de Bernárdez que pagará.
Laurita ha sido contratada en la isla por un año a partir de Febrero del año próximo, como ayudante coreógrafa de dirección de un gran ballet folklórico que comienza en esa fecha una excursión artística que se prolongará por un año entero por toda Europa y Asia. Además y esto ella no lo sabe, han coincidido varias antologías de poesía joven en incluir versos de ella en Bélgica, Portugal, Italia, Inglaterra y EE.UU.
Alcira estudia con éxito, almuerza con nosotros todos los sábados, está encantada con su hermanito y es una perfecta ama de casa en el departamentito en el que vive solitaria.
Ha vuelto a salir la revista Que, y como antes, suscita las más dispares posiciones entre sus lectores.
Vemos poco a Aída y Simon Scheimberg –es decir, yo lo veo a él a menudo–, un poco porque la condición de padres fresquitos nos lleva muchas noches y otro poco por
que es bastante triste estar al lado de ese maravilloso ejemplo de optimismo humano que ha sido siempre Aída y sentirla aislada del mundo.
En cuanto a Scheimberg, un golpe de la rueda –en el caso, un justiciero fallo de la Corte Suprema– de la fortuna, le ha devuelto algunas esperanzas en que su trabajo de los últimos años, tenga algún premio.
Mientras tanto, ha iniciado los trámites para jubilarse y es triste oírle hacer cálculos de como va a distribuir su tiempo.
Falcini anda muy bien, su salud es mejor que la del año pasado. Viau da el penoso espectáculo de una decrepitud vertiginosa.
Veo que esta carta se ha convertido casi en un informativo radial.
Anoche estuvimos con una argentina, Elisa Pinto, que recién llegada de Europa, estuvo charlando largo rato, accidentalmente, con Picasso, en la inauguración de una exposición de collares de J. Prevert –hechos sobre la base de viejas tarjetas postales– y nos dijo que nunca olvidara el asombro que le produjo la extraordinaria vivacidad y vitalidad de Picasso.
Bueno, esperemos recibir noticias de la exposición del 26 y casi podríamos ya ir descontando en el almanaque los días que faltan para tenerlos de vuelta entre nosotros que tanto les queremos.

Un abrazo

Sofovich

1963-12-23 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane en 23/12/1963


Diciembre 23 de 1963

Queridos amigos:

Recibimos la última carta con las buenas noticias sobre la exposición y el viernes pasado tuvimos el placer de comer con Núñez Búa y Díaz Pardo en casa de Scheimberg. Trajeron el catálogo –estupendo catálogo– de la exposición y dos o tres recortes. Además a través de la sobriedad de ese monje de porcelana o de la porcelana que es Díaz Pardo nos enteramos de otros detalles de los éxitos Seoanescos en España. Nos alegramos mucho y continuamos nuestro placer al final de la comida dando cuenta de una montaña de cerezas servidas en uno de esos enormes charros que Aída saca en ocasiones propicias. Principal consumidor fue Núñez Búa mientras las denigraba con servicia, sosteniendo que las cerezas de Galicia son mejores. Si Ud. las hubiera probado, estoy seguro de que hasta Ud. habría estado con nuestras cerezas.
Quedó pago el vencimiento del Fondo de las Artes, que costó bastante trabajo ubicar porque a un contador de ese instituto oficial del mecenazgo se le había ocurrido archivarlo por López Seoane y no a la inversa.
Estamos viviendo en Ranelagh que está muy lindo, y Pablito ha descubierto ya sus manos y, cuando da con ellas, se pone más bizco que Ben Turpin.
La tinta roja no obedece a posición política emparentada con ese color –como Uds. saben muy bien desde allí, las acciones privadas de los hombres sólo las conoce Dios– sino simplemente al hecho que di vuelta la cinta de la máquina para aprovecharla del todo y no comprar otra.
Tengo noticias de una edición –que fue muy postergada– de los grabados completos de Solana, los has visto? Es buena edición?, Es cara?

Bueno, queridos Luis y Maruja, feliz Año Nuevo y augurios, los mejores, para el año 1964.

Sofovich

1965-03-17 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 17/03/1965


Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1966-02-14 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 14/02/1966


Buenos Aires, 14 de febrero de 1966

Sr. Bernardo Sofovich
París

Querido amigo Bernardo:

Acabamos de recibir su carta –la recibimos el sábado día 12, tardó ocho días en llegar desde que la echó en Italia, o tardó dos días y seis en repartirla el correo local– y nos alegramos de la felicidad del viaje de ustedes, la que se deduce de la carta suya y de la tarjeta y nota de Elsa a Maruja. Sabíamos por Carmen, mi cuñada, de la pequeña aventura de Reyes en Madrid. El último año que pasamos nosotros en esa ciudad a los camellos que se dirigían a la Plaza Mayor para divertir a los niños, le seguían las comparsas de Samuel Bronstein, que rodaba por entonces El circo más grande del mundo y aprovechaba público y camellos para la cabalgata que aparece en la película. Los habitantes de Madrid y sus alrededores se apiñaban en la calles céntricas y a nosotros nos resultó difícil llegar hasta la calle donde vivimos. Está muy bien lo que usted escribe, Madrid vence a los turistas, yo, sin embargo, diría que en días como esos de fiesta, Madrid vence a sus desgracias. Nos alegró mucho que le gustara esa parte de Castilla la Vieja, árida, ocre, roja y seca que produce gentes duras, nobles e intransigentes. Nosotros procedemos de una tierra distinta que no produce ni ascéticos, ni místicos, verde y pagana y que cuando produjo santos, resultan santos inverosímiles, con más parecido a personajes de cuentos de hadas que a lo que dialogan con el Dios de Castilla. La naturaleza en Galicia los hace soñadores, apacibles e irónico y no renuncian a los bosques ni a los ríos, mientras que en Castilla esa tierra peñascosa y desnuda los eleva a un cielo habitado por un Dios adusto y un Cristo sangrante y enjuto como ellos mismos. Pero no soy yo quien debo hablarles de España, ni de Italia, ni de los que ustedes están viendo o por ver. Al regreso ya hablaremos de todo esto y de las experiencias comunes. Tampoco puedo decirles mucho de Buenos Aires. Hacemos vida absolutamente casera y sólo de vez en cuando vamos a algún cine. No tenemos, pues, apenas noticias importantes de la ciudad ni del país. En los diarios se destacan las huelgas, reuniones de la C.G.T., aumento de precios y los atracos y crímenes. La mayoría de los amigos están en Punta del Este, en Mar del Plata o en cualquiera de las playas de la provincia. Buenos Aires está desierta y si no fuese el estado cada vez peor de las calles, resultaría una ciudad cómoda para ser peatón. Por mi parte, trabajo mucho esta temporada. El día 1 de abril sale de Buenos Aires una exposición mía que recorrerá varias ciudades de Estados Unidos luego de iniciarse en Washington para finalizar en Nueva York. Estará compuesta de veinte óleos, treinta grabados y libros y álbumes míos. La patrocina la embajada Argentina en EE.UU. y Relaciones Culturales. La mía y una, aparte, de Berni. Espero que resulte interesante. Estoy contento hasta ahora de lo que hice el último mes. Vemos de vez en cuando a Aída y Scheinberg y menos últimamente a todos los amigos que alternan vacaciones con trabajo.
A Marcial Suárez le debo carta e igual a Maiztegui, son dos grandes amigos míos. Marcial Suárez es un estupendo escritor y una persona agradable y de gran nobleza. Ahora, después de no sé cuántos premios acaba de obtener un éxito con una obra suya de teatro y espero que sea el primero de otros muchos. Estos días voy a escribirles a los dos.
Bueno, esta es una carta rápida con la esperanza de que les llegue a tiempo en París. Le agradezco mucho la suscripción del Picasso ilustrado a Hemingway y el ofrecimiento que me hace de colores o cualquier artículo de pinturería. De momento, no necesito nada y espero arreglarme con lo que tengo hasta mi viaje. Eso sí, si encuentra catálogos últimos de Picasso de la Galería Louse Leiría y de otros pintores que no sea Massón, que lo tengo, se lo agradezco. Lo mismo de Berggruen, 70, Rue de l´Université si tiene últimos. Escríbannos con sus opiniones aunque sea muy pocas líneas, siempre las agradecemos.

Un abrazo para los dos:

[Seoane]

1966-02-22 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane
Londres
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane en 22/02/1966


Londres, 22-2-66

Queridos amigos:

Maruja, quiero mandarte aunque sea unas pocas líneas para agradecerles la carta que recibimos en París. Fue muy oportuna, una charla amistosa en una ciudad que nos hizo sentir un poco solos. En materia de cartas, escasearon las de Pinamar y las de la familia en general. En materia de ánimo, tardamos una semana en poder digerir a los franceses y, naturalmente, no los digerimos. Ya charlaremos mucho en Bs. As. La carta será breve por el tiempo que vuela aquí en Londres, pero te adelanto, Maruja, que, oh, herejía! no me gustó París. Ojo que aquí hablo en singular; no lo quiero comprometer a Bernardo con mis opiniones. Puedes suponer que no niego la hermosura de París, sus boulevares, sus negocios, su lujo, paseos y todo lo exótico que camina por las calles, pero no viviría en París aunque me becaran. Es una hermosa fachada, yo no puedo penetrarla o, mejor dicho, pienso que, si penetro, no hay nada detrás. Estuvimos primero en San Germain de Près, en un hotel malísimo, no tanto por el edificio como por su trato. Después, un encuentro casual con Raquel Forner y Pepita Puga nos cambió la vida. Ellas estaban en un hotelito en B. Raspail, en pleno Montparnasse, cuyo dueño vivió en Bs. As., tiene mujer argentina, hijos argentinos, etc. Nos mudamos en una hora. La habitación es con baño y “kitchinet” y allí cociné, hice compras en la feria junto con Raquel Forner, etc. Hemos pasado unos días muy lindos; Raquel Forner es simpática, humana, con sentido del humor. Fina. En fin, he simpatizado con ella y en esa forma otra vida empezamos a dominar nosotros a París. Conseguimos dominar también el Metro. En París, el Louvre no llevó días y en la Orangerie estaba la colección Paul Guillaume de pintura impresionista. Notre Dame tiene hermosos vitrales y otro tanto la S. Chapelle. No sé, sin embargo, si me impresionó la catedral tanto como Toledo o Ávila. Pero ya me olvidaba que sacaremos el cuero a los franceses entre café y café en su terraza (aspiro a un poco de verano)
Londres me encanta, aquí puedo usar el plural sin miedo. Nos encantó Londres y los ingleses. Ya el primer día y conociendo poco el idioma, todo fue accesible y agradable.
Las calles y las casas tienen un encanto especial que no hemos visto en otras ciudades. Nos encantó la National Gallery y una exposición extraordinaria: Bonnard que vimos en la Real Academia. Nos falta lo demás. Pero nos encanta Londres.
Volvemos a París por unos días a nuestro hotel con cocinita y, más o menos, el 5 estaremos en Madrid. Allí veremos a tu hermana y sobrino. Volveremos seguramente al Prado. Caminaré por la Carrera de San Jerónimo hasta la Puerta del Sol. Qué sé yo! En un momento, ¡pensamos entrar en España por Galicia! Tenemos un tren directo desde París (consejo de la mucama española (gallega) de la cual soy muy amiga) ahora no sé si lo haremos porque se nos van acabando las fuerzas para tanto viaje.
El 9 a las 11:35 de la noche salimos de Barajas. Llegamos a Ezeiza el 10 a las 13 hs. más o menos (1). A juntar fuerzas los amigos que ya sabes lo que me gusta viajar en avión.
En Madrid, tengo un alma gemela en este sentido: Marcial Suárez. Pienso consolarme con él porque le pasa igual que a mí.
Así que, amigos, será hasta muy pronto. Dice Bernardo que te hará un adelanto de noticias a Luis en hoja aparte.

Un abrazo para los dos

Elsa

Saludos a Aída y Scheimberg. Recibimos en París una líneas de Scheimberg. Sí, vimos el románico catalán en Barcelona. Estos son mensajes y retrucos para los amigos de la calle Amberes.

(1) vuelo 131 de Aerolíneas

1967-01-13 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Nova York
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 13/01/1967


Madrid, 13 de enero de 1967

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos en Madrid desde hace doce días sin ver casi nada, únicamente las gentes que encontramos al paso y alguna que otra exposición particular. Ayer vimos una de litografías de Miró, muy sabia, capaz de deducir partido estético a cualquier rasgo al parecer insignificante, a una mancha que pareciera surgida del descuido y que, sin embargo, aparece admirablemente situada en el rectángulo del papel. Y otro día vimos en una galería las esculturas de Pablo Serrano, un gran escultor aragonés. De todos modos, aún estoy impresionado por las exposiciones de Picasso en París. Desde Madrid por lo que estoy viendo, todo los que pueden, aún aquellos que parecen no poder, acuden a París a ver esas exposiciones. Cuando un día, pasado el tiempo, se haga historia, el fenómeno de la atracción ejercida por este genio indudable deberá ocupar un capítulo importante, pues, a París acuden no solamente artistas y aficionados, sino gentes que uno sospecha al margen de estas cuestiones. Algunos, pienso, va a ver la obra de Picasso como podían haber ido a ver al hombre más gordo del mundo, o a la mujer con barbas en algún circo generalmente alemán del pasado. Ahora los fenómenos de esta naturaleza son más frecuentes o parecen serlo e inspiran menso curiosidad popular. Pero Picasso...
En en vestíbulo del Grand Palais, en el guardarropas, pueden verse las valijas de gentes venidas de todas partes de Europa a ver su obra. Antes de buscar hotel, acabamos de descender del tren o del avión, van al Grand Palais o al Petit Palais a ver la obra del gran pintor que les atrajo y desorientó durante tantos años. Y es cierto que nadie sale desilusionado. Entrar en el recinto de estos palacios es como penetrar a grandes salones encantados de los cuentos infantiles, donde el color, las formas, el ingenio gobiernan nuestros sentidos. Claro que hay grandes artistas de nuestra época, unos han muerto hace muy poco tiempo y otros viven, pero ninguno, a mi juicio, alcanzó a dominar de tal modo su oficio, a alterarlo con arreglo a su capricho y a inventar procedimientos y formas hasta él desconocidas. No se trata de comprenderlo, simplemente hay que admirarlo. Nadie comprende una catarata, se puede explicar, su belleza, la que surge del agua cayendo, levantando espuma, creando a través de ella los colores del arco iris, convirtiendo el agua en polvo casi invisible, eso no se explica, no se acierta a describir su grandeza y éste es el caso de la obra de Picasso. A mí, personalmente, me produjo su visión unas ganas enormes de pintar, tal la libertad que muestra como posible en pintura y, al mismo tiempo, su recuerdo, ahora lejos de esas muestras, una tremenda incapacidad de trabajar de tal manera me pienso incapaz de crear algo que se semeje a esa fuerza. Ese monstruo Picasso tiene la virtud además de situarnos en nuestros límites. Nos propina una tremenda lección de humanidad. No continúo, todo esto, en mi caso, es para recordarlo en conversaciones que tendremos, Dios mediante, como se continúa diciendo por costumbre en España. Por favor, escríbannos, dennos noticias de los amigos, noticias en general.

Grandes abrazos para todos, para Aída y para usted de Maruja y míos.

[Seoane]

La dirección ahora es: Dr. Esquerdo 75, 3º derecha. Madrid

1967-01-27 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 27/01/1967


Buenos Aires, viernes 27 de enero 1967

Querido Seoane:

Recibí hace algunos días su carta del día 13 despachada de Madrid y no quiero que pase este mes sin escribirle. Por unas líneas de saludo de año nuevo que le mandé en vísperas de Navidad, ya sabrá que recibí sus anteriores cartas del 13 de noviembre, de Nueva York, y del 12 de diciembre, de París. Gracias porque se acuerdan de nosotros, usted y Maruja. Aquí los recordamos y los extrañamos. Desde que ustedes se marcharon, casi no hemos visto a los amigos, salvo a los habituales –a los de casi todos los días–. Ah, sí!, el día de Navidad hicimos una pequeña despedida en casa a los Torrallardona y a Lala que viajaban unos días después: sólo estuvieron, aparte de los familiares y los amigos que llamo de casi todos los días, Falcini y Julia Lublin con su esposo. Ella es realmente una mujer encantadora, él muy simpático... Novedades?
Cerramos el año artístico, también aquí, con una importante muestra de grabados y litografías de Picasso, en Di Tella: 150 piezas, todas pruebas de artista, firmadas, que abarcaban de 1927 a 1965 (30 de la serie Vollard y las restantes procedentes de la galería Louise Leiris). Fue un éxito de público extraordinario. Debió cerrar el 13 de diciembre y se la prorrogó hasta el 23 y aún habría podido continuar por mucho tiempo con el mismo interés por parte del público. Por intermedio de la Embajada soviética en Buenos Aires, Romero Brest (con la colaboración de Falcini) gestiona traer para este año las 9 piezas de Picasso del Museo de Leningrado y que ahora están en París integrando la muestra de Picasso del Grand Palais. Las gestiones parece que están bien encaminadas. Esperemos que terminen con éxito. Cómo les envidiamos que hayan tenido la fortuna, usted y Maruja, de asistir a la muestra de Picasso en París. Pero bien se la merecen ustedes. (A propósito, aún no he recibido el catálogo de esa muestra –que usted me anuncia en su carta de París).
Cerramos bien el año artístico y no lo iniciamos mal. Durante 3 días solamente se exhibieron en Plástica los 70 grabados que van a exhibirse en abril en la Casa Argentina de París y luego en distintos países de Europa. Es una muestra importante que honra al arte argentino y que significó una verdadera sorpresa para mí por la cantidad de nombres nuevos. Hay 2 grabados suyos, que ya conocíamos. Son 35 artistas con 2 piezas cada uno. Es una muy buena selección. El jurado de selección lo integraron Blum, Rodríguez y Péccora –y Ocampo por Relaciones Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Otras novedades? La gente anda dispersa por el veraneo y los ex-ricos (léase jubilados) sin movernos de la casa. Terminamos el año político con una crisis parcial de Gabinete: se marcharon felizmente Martínez Paz (Interior) y Salimei (Economía) y entraron desgraciadamente en su reemplazo: Krieger Vasena (libertadora) en Economía y Borda (ex Forjista, primero y Peronista luego hasta 1949). Esperanzas? En su discurso-programa, el nuevo ministro del Interior nos prometió la felicidad para el futuro –un futuro sin plazo próximo. Entretanto, y mientras esa felicidad llega (si es que llega!) prometió usar de la fuerza (de la que disponemos –dijo) para con los que se opongan a la obra de la gran Revolución Argentina y como premio a los conformes –y mientras llega la felicidad, el pan a 52 pesos el kilo, la leche a casi 30 pesos y los huevos a casi 10 pesos la unidad. Esto por ahora. Además aumentos en transporte (98 pesos el viaje de ida a La Plata en ómnibus), en la luz, gas, etcétera. No está bien eso?
Y ahora una mala noticia. El mismo día 25 enterramos a Oliverio Girondo y a un amigo, el doctor Peluffo –Julio Luis Peluffo– usted lo conocía –era una bellísima persona y una inteligencia extraordinaria. Nos ha dolido mucho su muerte. La de Oliverio Girondo no era de extrañar, pues nunca se repuso del accidente que sufrió hace cosa de un par de años... Bueno, a otra cosa y a vivir: El 5 de febrero salen Sarita y Silvia, las dos solas, para México y Estados Unidos: 2 semanas en México y 2 semanas en Nueva York. Se trata de una agradable travesura en la que usted tiene su parte de culpa –con las cartas que de allí escribió–.
Y basta ya. Gracias por hacernos partícipes de vuestro viaje; gracias, Seoane, gracias, Maruja. Sígannos escribiendo; es una felicidad renovada leerlos –y mientras esperamos vuestra carta. Saluden a los amigos comunes.

De todos nosotros, de los amigos; de Aída y míos especialmente, un gran abrazo para usted y Maruja. Hasta siempre!

Scheimberg

[Escrito na marxe esquerda da última folla:] P.S. Esta carta va en nombre de Aída y mío. También es común la envidia que les tenemos y común nuestros buenos deseos.
Vale.

1967-01-30 Mencionado/a
de Isidoro Cherniavsky, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Isidoro Cherniavsky, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 30/01/1967

CONSUL ARGENTINA / DE AUDITORIA Y MANDATOS.

30/1/67

Estimados amigos Maruja y Luis:

Recibimos casi como regalo de fin de año vuestra carta fechada en París además justo en un momento en que, aparte de tratar de localizar vuestra probable dirección a través de Abrasha, que pensamos la tendría en razón de haber estado vinculado al itinerario, estábamos rumiando nuestro descontento de amigos y calmándonos junto a otros comunes amigos que gracias a Dios para ustedes también rumiaban lo que evidentemente impedía que nadie maldiciese a nadie por haber recibido ya carta y en esta agitación casi sin ningún punto ni coma... llegó.
La tormenta pasó, vino casi un calma chicha para dar paso a una furia de llamadas telefónicas de gente que quería hablar –todas ellas al mismo tiempo– para decirle al amigo que había recibido carta de Luis y Maruja... y quedamos todos, egoístas al fin, desinflados y pequeños, todos los amigos habían recibido carta, no existía ningún privilegiado.
Apenas sí en la reunión de los Scheimberg al despedir a la Flia. Torrallardona alguno podía interrumpir al lector de una de vuestras cartas para intercalar alguna otra pequeña nota de la carta propia, interrupción casi siempre que había de hacerla en los momentos en el lector era corregido por una señora, cuyo nombre ahora no recuerdo, quien no perdonaba al mismo la más leve falla, ya que a fuerza de haberla leído ella misma tantas veces la sabía perfectamente de memoria. Vino enero y mil cosas de la importancia de la cabeza de un alfiler, que de todos modos impide que uno se la clave, hizo demorar esta respuesta.
Recuerdo mi primer viaje a París, ciudad a la que no amo, pero gozo tranquilamente, viaje que hice cuando era pichón, mentalmente hablando, y al regreso un amigo checoslovaco diplomático violinista, juerguista me pedía distinta información sobre París, en ese momento hasta que cansado de no recibir realmente ningún informe, muy certero me dijo: “usted no estuvo en París, paso por París”.
Pienso que si Julia y yo pudiéramos ir a España en este momento evidentemente luego también podríamos decir sobre nuestros anteriores 15 o 20 días por España... Habíamos pasado por España.
A página y media de escritura a máquina, con el marginador colocado, el espaciado debidamente regulado, no consigo ni acercarme a la magistral simetría de Luis escribiendo manuscrito... Usted rencarnó el alma de algún copista? Y porque Maruja puede transmitir exactamente esa mezcla de fogosidad y dulzura en justo media página y yo empecé a terminar la segunda sin poder comenzar a decirles que vacíos nos sentimos desde que se fueron.
Hace unos días en una manifestación tucumana, la policía mataba un manifestante y el gremio decidía como símbolo de la situación establecer en pleno bosque Independencia (nuestro Palermo) una olla popular, los veraneantes perdieron ayer 35 millones de pesos en los casinos marplatenses, habiendo jugado 135 millones, los boletos ferroviarios aumentaron 70%, pero ahí mismo en Mar del Plata toda la agresividad de la masa aparece como neurosis y la policía con bastones, gases y perros debe separar en pleno centro millares de manifestantes trabados en lucha en pro y contra de los melenudos, quienes cuando son cazados son rapados (por los manifestantes).
El aprendiz de titiretero sigue haciendo macanas, toda la prensa se hace eco: El valle del Río Negro recibirá 30.000 braceros tucumanos para la cosecha. El ejército gentil decide colaborar y con la aeronáutica tiende un puente aéreo. Llega el segundo avión de los inscriptos en colas de a 20 en fondo durante días y días en todo Tucumán. Y el Gobernador de Río Negro avisa que no le manden más que con unos mil alcanzan... Desmiente el gobernador de Tucumán que dice haber hablado telefónicamente con el de Río Negro... Quedan, en este momento, según los diarios porteños unos 150 tucumanos en Río Negro que no consiguen trabajo y piden la ayuda popular para poder pagarse el viaje de regreso.
Es insoportable el calor. Julia y los chicos se refrescan a veces en una playita a 5 cuadras de casa. Arrancamos por tercera vez del ciruelo del jardín unas frutas rojas que ni un Seoane podría pintar, claro eran muy rojas.
Competencia, libertad de precios y autonomía de las empresas, parece un titular del Wall Street Journal, ningún diario de derecha lo destacó y ninguno de izquierda lo publicó porque esto no pasó en EE.UU., sino fue la decisión del Partido Comunista Checoslovaco que aceptó la reforma propuesta por un teórico de sus propias filas. Apenas si lo descubrí entre perdidas indestacables noticias de un semanario. Y esto para aquellos que conocemos Checoslovaquia, sabemos que significa: más comunista, más inteligente, más vital.
Me siento un charlatán hablando sólo yo todo este rato, porque no me contestan.

[Manuscrito:] Cariños

Isidoro

[Manuscrito na marxe esquerda:] Por correo separado Julia les contesta pero aquí van, por si esta llega primero, sus mejores deseos y un gran abrazo.

1967-02-11 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 11/02/1967


Buenos Aires, sábado 11 de febrero, 1967

Querido Seoane:

Por carta recibida de una de las chicas de Torrallardona (Cristina), sé que Vd. recibió mi carta del 27 (?) de enero y también que los encontraron, a Vd. y a Maruja, muy bien. Me apresuro a escribirle ésta para que sepa que ya recibí el estupendo catálogo que Vd. me ha hecho enviar de la exposición de Picasso en el Grand y Petit Palais. Recorriéndolo, y a pesar de que la obra de Picasso es conocida (cómo es cierto aquello de que sobre ningún artista –ni vivo ni muerto– se escribió tanto como sobre la obra de Picasso y sobre el hombre Picasso!), me he explicado la impresión de asombro y la desazón que le produjeron. Espero que ya habrá reaccionado de esta última y que ya estará trabajando de nuevo con la misma intensidad y seguridad de siempre. Siempre he creído que el artista verdadero –escritor, pintor, escultor, músico– viene al mundo armado de su palabra, y si tiene algo que decir, lo hará con su palabra, que siempre será suya, propia, y de ningún otro. Y es que el artista verdadero se crea su instrumento –que es único, suyo y nada más que suyo–. Esto se lo puedo decir a Vd., porque lo considero –y no es para halagarlo, ni cosa de amistad– en esa categoría, de los que traen un mensaje y saben expresarlo. Pero basta de sobarle su vanidad...
Repasando el catálogo, volví a envidiarlos –a Vd. y a Maruja– por la suerte (bien merecida, por lo demás) que han tenido de poder ver la obra viva –y tan viva!– de ese monstruo único que es Picasso. Y a propósito del catálogo: vio Vd. que en la reseña biográfica y a pesar de tratarse de una edición oficial no se ocultan las opiniones y actuación política de Picasso? Habría podido hacerse esto en estos momentos en n/ país? No son cosa tabú ciertas militancias entre nosotros?... Y pasando a otra cosa: Cómo los tratan los fríos? Parece –por lo que nos dicen los diarios– que estos no son obstáculo para que los ánimos anden calientes. Esperemos que todo sea para bien –por aquello de que bien está lo que bien acaba...
Bueno, Seoane; bueno, Maruja: Téngannos al tanto de sus andanzas y trabajos. Abrazos de Aída y míos.

Scheimberg

[Escrito por Aída Scheinberg:] Querida Maruja: En realidad, Scheimberg lo dijo todo, además de decirlo muy lindo. Estoy absolutamente de acuerdo con él. Amigos y familiares están afuera o muy lejos. Qué grande que es Buenos Aires cuando los seres queridos están ausentes! El otro día, pensé mucho en ti; estaba acostada mirando el cuadro de Luis, La mujer de bata azul; aunque no es un retrato, siempre que lo miro, me siento cerca tuyo. Nos gustaría saber a dónde se puede escribir a los Torrallardona. Un abrazo fuerte a Luis y a ti, Marujita de

Aída

Tímidamente te pregunto cuándo vuelven.
(Saludos cariñosos a los hermanos)

1967-02-15 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 15/02/1967


Buenos Aires, Febrero 15 de 1967

Señor
Luis Seoane
Madrid

Querido amigo:

Recibimos vuestras cordiales expresiones, que agradecemos mucho a Maruja y a Usted.
Precediendo a sus afectuosas palabras, me llegó el calendario con reproducciones de esculturas de Barlach, el escultor alemán cuya humanidad ganó mi admiración desde los comienzos de mi larga autodidacia de escultor, de artista.
Siempre me impresionó, en su escultura, el drama que la agitaba, a través de sus originales expresiones artísticas.
Las esculturas que reproduce el calendario alemán confirman mi entusiasmo cuando conocí su obra, en piezas mas dramáticas, más aún de las reproducidas aquí.
Gracias, de nuevo, por el buen recuerdo.
Su carta de España me alcanzó mientras leía el cuarto tomo de las memorias de Erhenburg: La Nuit Tombe. Sus recuerdos de España, de las virtudes del pueblo español, son tan sentidos, tan entrañables, que comunican su amor a la condición humana de la gente con la cual alternó y vivió en las buenas y en las malas. Qué exaltación del poeta y del hombre MACHADO.
Mientras tanto, nos llegan noticias de lo ocurrido en Baeza; de lo ocurrido con María Pineda, y de lo actual... y de la consagración del poeta a través de Pablo Serrano.
Hace unas noches nos reunimos en casa de Scheimberg para enterarnos del gran homenaje de Francia a Picasso, en el hermoso catálogo que Ud. le envió. Con nosotros estaban Sima e Isaac Kornblith y Bernardo Waisman. Pero es un catálogo para ver detenidamente.
Aquiles Badi, recordando mi amor de Florencia, me envió por unos amigos una publicación de reciente aparición:
Firenze–I giorni del Diluvio que es una nueva versión de Apocalipsis, lleno de reconocimiento a la solidaridad, la fraternidad del pueblo florentino.
De Aquí, poco de bueno. La crisis hace viajar a todos. Deseamos que Uds. vivan lo positivo de lo que ven y saben.

Los abrazan Germaine y este su amigo que lo hace trabajando fuerte, enriqueciéndose en su pensamiento y en su producción. De cuyos frutos no hemos de tardar en ver, con Uds.

Falcini

1967-02-21 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 21/02/1967


Madrid, 21 de febrero de 1967

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí su carta en la que me dice haber recibido el catálogo de Picasso. Me alegro que le hubiese llegado. Espero que también lo haya recibido Sofovich encargado juntamente con el tuyo. Nosotros disfrutamos por estos días muy relativamente de Madrid. La mayor parte del tiempo lo paso encerrado en el pequeño departamento que alquilamos trabajando. Tengo pintados unos quince cuadros, algunos de regular tamaño, que han de exhibirse en Colonia y en alguna galería de aquí, posiblemente después de nuestro regreso a ésa. La parte vieja de Madrid está muy bella. Las viejas calles alcanzan su mayor esplendor en la noche, cuando los faroles las iluminan por partes acentuando las sombras, volviéndolas casi a los años de su nacimiento, hace dos o tres siglos nada más, en el caso de esta ciudad muy moderna comparada con otras de España y del mundo, pero que a uno le bastan para conocer una vida pasada y unos personajes que vivieron padeciendo, triunfaron, murieron en el anónimo o en la gloria, pero que todos ellos amaron la noche, las calles apenas iluminadas conjuntamente con la claridad de la luna y de los faroles, porque en esas horas alcanza su mayor lucidez el diálogo, la canción suena mejor, los hombres se suelen presentar más verdaderos y hasta el amor, aunque sea reja por medio, adquiere la intimidad que contribuye a su grandeza. Un sábado a la noche, ahora, en invierno, por las cercanías de la Plaza Mayor, por la calle de Cuchilleros, alrededor del mercado de San Miguel, Madrid es extraordinario. En algo supera a todas las capitales europeas y es su alegría. Se trata de la alegría de un pueblo de trabajadores sin esperanzas de demasiados progresos personales que saben que al día siguiente gozarán de un dominio sin patronos y sin trabajo, que la mañana y la tarde será de ellos, de sus familias, de sus parientes y amigos y que esa noche para ellos es única, pudiendo gozar del tinto o del blanco en el mesón de su preferencia y cantar las canciones de su ciudad, o las de los países de España de donde proceden, Castilla, Galicia, Andalucía... Un sábado a la noche Maruja y yo enseñábamos a un matrimonio amigo la Plaza Mayor, eran aproximadamente las diez de la noche y de repente un grupo de marineros con su uniforme, ocho o diez, rompieron a cantar a coro una vieja canción gallega, San Benitiño de Lérez, sonaba bajo las arcadas como una canción de nostalgia y desafío, marcando la distinción de otra tierra y otras costumbres. Pero inmediatamente fueron un grupo de vascos, ya no en un idioma romance cargado de latines como el gallego, sino en el suyo de origen desconocido, antiquísimo, los que desafiaron a Madrid haciendo notar su diferencia y así fue, después, en todas aquellas calles que rodean a la Plaza Mayor. Grupos de jóvenes cantando canciones de sus países, andaluces, extremeñas, castellanas, a las puertas de los mesones, hombres y mujeres, con guitarras y otros instrumentos, algunos estudiantes en grupos vestidos de tunos haciendo sonar pasodobles y valses. Lo que quiero decir es que un museo o un cuadro puedo verlo en cualquier momento. Ahí están por siglos para que se vean, pero esto que vivimos una noche no volverá a repetirse, al menos de igual manera, será, para siempre, una noche única, sólo nuestra, una maravillosa obra de arte que nos pertenece para siempre, como sólo les pertenece la noche del sábado a los trabajadores de los países pobres, mal gobernados, donde los patrones pueden abusar sin riesgo de castigos. Una noche convertida en gigantesca obra de arte por un pueblo entero porque aún la televisión no llegó, para corromperlo, a todos los hogares. Ésta es la noticia más importante que hoy les envío. Uno puede soñar manolas y chisperos de un Madrid castizo, pasado. Instante en que esas calles fueron escenario de motines populares, con los primeros Borbones y con los últimos, de pronunciamientos militares, de guerra y de historia en general, peor lo más importante es el instante que se vive, teniendo una conciencia de que está viviéndolo. Aunque no sea más que eso, pasear por una calle y encontrarse con un cartel que dice Joyería Las amas de cría, en la Calle Mayor. Por favor, escríbannos. Un abrazo de:

[Seoane]

1967-02-28 Mencionado/a
de William Shand, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de William Shand, a Luís Seoane en 28/02/1967


28-2-67

Queridos amigos:

Acabamos de recibir de vuelta la carta que les enviamos en diciembre. Scheimberg nos dio su nueva dirección. Cuando tengan un rato libre, mándennos unas líneas para saber qué están haciendo y qué proyectos tienen para los meses futuros. Todos los amigos los recordamos y los extrañamos mucho.

Abrazos de

Susana y Willie

Arroyo 1160
Buenos Aires

1967-03-00 Mencionado/a
de María Luisa Sofovich, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de María Luisa Sofovich, a Maruxa Seoane en 00/03/1967


Bs. As., Marzo 1967

Mi querida Maruja:

Con gran sorpresa de la última carta de ustedes, sacamos la conclusión que se han perdido dos cartas nuestras, una de Bernardo y mía y otra mí desde Ranelagh. Lo siento muchísimo porque yo sé lo lindo que es recibir noticias. Claro que ustedes no estaban tan nostálgicos como nosotros, pero de todos modos, da mucha rabia que se pierdan cartas. Fueron a la dirección de Madrid.
Ahora no podría ni siquiera sintetizar mis anteriores. El mes de enero en Ranelagh fue un poco agotador para mí por el trabajo y las visitas, pero me dejó un saldo hermoso, lo habíamos pasado maravillosamente y Pablito y Claudia estaban tan bien que nos fuimos con lástima de P. del Este el 31 de enero. Atravesamos nuestro marrón R. de La Plata con un calor de los mil demonios en un barco que a Pablo le resultó fascinante y a nosotros un alto horno inaguantable. Pero, en fin, llegamos a Punta como dice la gente “bien” y hay que recordar que es hermosísimo como paisaje y como lugar de veraneo. Tuvimos una confortable casita en medio del bosque de Cantegrill. Al llegar nomás, desde la ventana, Pablo preguntó si por fin podría ver a Caperucita y al Lobo. Y así empezó nuestro veraneo. Resumen total e inesperado: los chicos, fabulosamente bien, Bernardo, torturado todo el mes por un dolor de rodilla derecha y yo, con una siniestra neuralgia (media cabeza, oído izquierdo, órbita) con cuyas secuelas estoy todavía luchando de un especialista a otro. Verdaderamente, el día de nuestro regreso, 7 de marzo, yo había ingerido 150 aspirinas, 3 frascos de antibióticos y no se sabe cuántas cosas más. Todo lo cual me deprimió bastante y bajó la presión. Desde entonces hasta ahora, he andado muy regular y sin ganas de nada. Hoy es el primer día que me siento algo mejor y te escribo. No querría que nos crean ingratos o descariñados. Ni tampoco quiero que esta carta sea un lista detallada de todas las nanas, que son muchas.
Bs. As. está como siempre en materia de gente amiga. Prácticamente no hemos visto a nadie desde que llegamos, por mi enfermedad. Pero por los llamadas telefónicos, sé que Aída y Scheimberg están bien. Que Anita y Enrique están semi locos con su casa nueva. En dos o tres conversaciones telefónicas con Anita, me encontré consolándola como una madre por las molestias que le producen el ir y venir de obreros en la casa que parece está lejos de estar completa y terminada. Total que en medio de mis problemas reales y terrenos atiné a decirle a Anita que efectivamente todo eso era muy molesto, pero que recordara que son problemas de signo positivo y no negativo, originados por el estreno de una espléndida casa! Tal vez mañana la conoceremos, todavía no hemos ido.
A Marika y Lorenzo los vimos en el hermoso panorama de Solana del Mar. Estaban encantados, como de costumbre y el marco que los rodeaba era más o menos el paraíso terrenal. ¡Vivían en una casa cuyo verde jardín terminaba en la suave y blanca arena y de ahí al mar!
Que te puedo contar de nosotros, Maruja, haciendo abstracción de las aspirinas, pasamos unas vacaciones tranquilas, en un lugar divino y viendo disputar a los chicos, cada uno en su estilo y de acuerdo a su edad. Claudia, rompiendo corazones en bikini y Pablo retozando en la playa, sin miedo al mar, y ofreciéndonos, día a día, el hermoso espectáculo del despertar de su inteligencia. Será que estamos muy “gagá”, pero muchas veces nos llena de admiración este hijo nuestro.
En materia de trabajo, para las “cesantes” todavía tratando de organizarme en trabajo particular, cuando me sienta más fuerte. Bernardo se debate de Montevideo 467 a tribunales y de ahí al estudio y de ahí a casa. No necesito decirles que esto es un desastre, que todo está caro y que no se sabe cual es el demencial objetivo del Gobierno.
Todas las noticias de ustedes, en cambio, son muy buenas y traen el hermoso aire de Europa esta vez purificado por la exposición Picasso. Realmente les envidiamos la suerte, la inolvidable experiencia. Yo, además, les envidio España. A veces, soñamos despiertos y decimos que lindo sería ir aunque sea un mes a España, ahora, mañana o pasado. Pero la realidad se impone siempre y aquí estaremos esperándolos con los brazos abiertos y abundantes cafecitos.
Vuelvan a escribir pronto. No hagan caso si el tono gral. de esta carta es un poco “depre”. A pesar de todo, tomo conciencia cada vez más que aún las alternativas de la depresión y los problemas atañen a la vida y eso quiere decir que se está viviendo, hablando, queriendo, llorando o riendo. Y que, con todo, vale la pena.
Cuenten cosas y digan cuándo piensan volver.
Ranelagh está divino y a partir de la semana entrante tendremos un pozo de agua nuevo a 42 metros de profundidad! A la vuelta del Uruguay nos encontramos con la noticia de que se había terminado la napa. Será porque somos muy limpios, no? El hecho que al principio casi nos da un síncope. Pasamos Semana Santa haciendo ayuno y abstinencia de agua, pues no saliendo ninguna gota de nuestro pozo, teníamos que acarrear de los vecinos en numerosos baldes, mangueras, etc. Llegamos a darnos cuenta que bañarse es un prejuicio, que se pueden comer todas las comidas en un solo plato y que la noche con un fuentón grande de agua y empezando por Pablito, toda la familia podía higienizarse en el mismo fuentón. Volvimos el domingo con una ligera pátina, pero a la verdad muy mejorados de los múltiples dolores.
Y con este criterio que adoptamos ahora –pro salud– de tomar todo con tranquilidad provinciana –estamos encantados de que mediante la aplicación de 30.000$ tendremos agua pura y cristalina, mejor que nadie.
Bueno, queridos amigos, basta de macanear. Les conté de Ranelagh porque sé que les gusta. A Luis le envío un gran abrazo, para los dos, besos de los chicos. Para ti, Maruja, todo mi afecto.

Elsa

Saludos a Carmen y sobrino. Y a la familia de Díaz Pardo. A la familia Suárez y Maiztegui

1967-03-17 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 17/03/1967


Madrid, 17 de marzo de 1967

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Continuamos en Madrid hasta fines de abril, donde es casi seguro inaugure una exposición de grabados. El 25 de abril –iba a ser el 4 de mayo– se inaugura una de óleos en Colonia, pero enviaré los cuadros desde aquí. Para entonces seguramente estaremos en Asturias camino de Galicia. Pero estamos alarmados, no recibimos carta de nadie de ahí. He escrito a todos los amigos y no tengo respuesta. A ustedes les hemos escrito dos cartas, la última el día 7 de febrero y suponemos que han contestado, pero aquí no llegó respuesta alguna. Tampoco tenemos noticia de si recibieron el catálogo de la exposición de Picasso en París. Sabemos, sí, que Scheinberg lo recibió. Creemos que todo esto debe ser consecuencia de las huelgas últimas, pero al correo debían dejarlo en paz. Trabajo mucho, todo lo que envío a Alemania es nuevo y no gozamos, hasta ahora, demasiado del clima de Madrid que en estos últimos días es decididamente primaveral. De Buenos Aires tenemos solamente las noticias de los diarios que no son muchas y las que se dicen ahí de Europa no son demasiado optimistas. Se trata de presentar al mundo como absolutamente desquiciado, sumido en desconciertos, para exaltar la felicidad española, una felicidad que muchos hogares ciudadanos –los campesinos no resultan nadie– no alcanza a la cifra de 2.500 a 3.000 pesetas, o la superan en poco, en un momento de notable alza de precios. De arte, en general, gozando de los grandes ejemplos de España, sobre todo de Velázquez y Goya. Y disfrutamos las calles de Madrid, los diálogos con la gente, el ir encontrando en uno y otro que no se trata de vivos-muertos, sino de gentes que viven desesperadamente, pero esperan. Por aquí hay ahora muchos argentinos que van y vienen de Sevilla, Madrid, de Madrid a Barcelona, de los que tenemos noticias porque alguien nos dice que pasaron y dejaron dicho que van a volver. En Fernando Fe se inauguró una exposición de grabados de Rafael Alberti con mucho éxito. La asistencia de la inauguración se transformó en un homenaje. Esto es todo por hoy. Por favor, escriban. Deseamos noticias de ahí. Un gran abrazo para Elsa, Claudia, Pablito y usted de Maruja y mío:

[Seoane]

1967-03-17 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 17/03/1967


Madrid, 17 de marzo de 1967

Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mis queridos amigos:

No tenemos noticias de ustedes. Les escribimos el 21 de febrero y no sabemos si les llegó o no nuestra carta. Hoy les enviamos el catálogo de la exposición de grabados de Alberti que está celebrándose aquí con gran éxito. A Kornblith le escribo con más detalle de esta muestra, que resultó muy importante por otras cuestiones que usted percibe y que de alguna manera se sobreentienden en la lectura de los trabajos de los dos críticos de arte y del Director del Museo de Arte Contemporáneo que se publican en el catálogo. Nosotros continuamos con la vida que, creo les manifestaba en nuestra última carta, hacíamos. Gran parte del día trabajando, al atardecer y de noche saliendo, cumpliendo compromisos, viendo cine y teatro, o simplemente paseando por las viejas calles de esta ciudad, de cuando verdaderamente era Villa y Corte, los serenos andaban con llaves de hombres, no yales, marcaban el va..., o el ahora voy con los golpes de vara y decían las horas. A las horas de los embozados en largas capas. Cuando Goya y Moratín, o Larra o Espronceda, o el Duque de Rivas, gustaban, seguramente, andar más por las calles, mientras los absolutistas discurrían en sus gabinetes románticos las más oscuras repercusiones. Cuando Valle Inclán declamaba a la luz de un farol versos del Canto a Teresa, de Espronceda, o estrofas de Zorrilla. A la hora de los maullidos de los gatos. Este es el Madrid que me gusta, el de Gómez de la Serna; el otro, el nuevo, el que está construyéndoseme parece atroz. Cuando no participa del gusto arquitectónico corriente en todas las ciudades es aún peor, pues la tradición, el viejo o los viejos estilos, sólo se guardan para algunos aspectos de la política y para la conservación de costumbres anacrónicas. La vida como las que envidiábamos siendo estudiantes desde Santiago de Compostela, con verdaderos jefes de peña, donde un escritor presidía un grupo derrochando diariamente talento e ingenio. Ahora casi el único café es el Gijón, del que escapo, pues temo escuchar el discurso de algún ex compañero mío de facultad, ahora magistrado, registrador de la propiedad o funcionario de algo, sobre como debe cazar el faisán y las características del faisán macho, o temas similares. Además se parece demasiado a las salas de estación de los pueblos, donde siempre llegan conocidos de Buenos Aires, o de otras partes, que están con nosotros de paso, por curiosidad, esperando un tren que no llega e igualmente incómodo. Lo que queda, pues, es añorar, transformar para uno la crónica en leyenda, y pasear. El pueblo es el mismo que vivieron aquellos inmortales que recordamos. Sólo cambiaron los trajes. También cantan las mismas canciones.
Escríbannos con noticias. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos. Azucen a los amigos para que nos escriban:

[Seoane]

1967-03-17 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Anna de Sima Kornblith, a Isaac Kornblith
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Anna de Sima Kornblith, a Isaac Kornblith en 17/03/1967


Madrid, 17 de marzo de 1967

Sres. Sima e Isaac Kornblith
Buenos Aires

Queridos amigos:

Recibimos las cartas de ustedes que nos produjo, como es natural, gran alegría, pues se trata que, con una de Shand, fueron las únicas que nos llegaron en casi un mes, o al menos desde hace viente días. No sabemos qué ocurre con las cartas y nos tiene preocupados, limitados como estamos a muy pocas noticias de los diarios. El día 10, viernes, se inauguró en ésta una muestra de grabados de Alberti, los últimos que vino haciendo y de algunos de los libros que él ilustró, entre ellos Los ojos de Picasso, de los que también se vendieron aquí hace algún tiempo, privadamente, siete ejemplares al precio de 50.000 pesetas. La inauguración fue un éxito notable por la impresionante cantidad de gente que acudió desde las cinco y media de la tarde hasta las diez de la noche. Se le enviaron firmas de adhesión y constituyó un claro homenaje. Alberti habló al día siguiente con el dueño de la galería participándole su contento. Éste es el suceso más importante que puedo participarles. Con él estuvimos en Roma, como creo que le escribí a Scheimberg, pasando juntos, igualmente que con Nina y Castagnino, Toño Salazar, etc., la Nochebuena. Hace vida de artesano, grabando mucho y se hizo amigo de un estampador, Romero, un sardo con apellido español, que es un maestro de su oficio, estampa los grabados de los más importantes artistas italianos y de otros países; y que tiene su taller cerca de la Vía Venetto. Con éste pasa una parte de la mañana siguiendo de cerca el estampado de los propios grabados. Es curiosa su disposición artesana, la afición que tiene al trabajo con las manos y que le emparenta con aquel gran poeta inglés, asimismo grabador, que fue William Blake. Poetas y escritores que dibujaron hubo muchos, en España, hubo el caso de Galdós, Unamuno y Lorca. En Francia, el de Víctor Hugo, Valery y Cocteau. En Inglaterra, el de Blake y Chesterton. Maiakowsky y Kafka en Moscú y Praga; pero que grabasen, un oficio que exige paciencia y esfuerzo, lo que se llama trabajo material, lucha con una materia, metal, madera o lo que sea, no hubo, que sepa yo, más que Blake y Alberti. Y estos de Alberti son notables desde muchos puntos de vista. Es un poeta que graba y un grabador. En Madrid, por otra parte, los curiosos buscan sus obras abstractas de hace unos cuarenta años, fue de los primeros abstractos de España. Él mismo tiene ahora en su casa de Roma una obra hecha por entonces que le llevaron o enviaron desde aquí.
De nosotros, muy poco. Trabajo mucho. Tengo preparada la exposición de Colonia que se inaugura el día 25 del mes que viene –se adelantó, pues iba a ser el cuatro de mayo– y me dispongo a hacer una exposición aquí, en Fernando Fe, en la misma galería donde está ahora Alberti, y disfrutamos de los museos y de las calles de Madrid. Esto es todo.

Un gran abrazo para los dos y para los amigos comunes, de Maruja y mío:

[Seoane]

1967-03-27 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 27/03/1967


Buenos Aires, 27 de marzo, 1967

Queridos Maruja y Luís:

Perdónenme que no haya acusado antes recibo a v/ cartas de 21 de febrero y el 17 de marzo. Recibieron la mía en que les decía que me había llegado el catálogo de Picasso? No sé si les anunciaba que también lo recibió Sofovich. Ya debe haberles escrito. Novedades? Seguramente, ya no lo es para ustedes que desde el lunes 13 el dólar está a 350 pesos (más alto que en el mercado paralelo); que la C.G.T. ha quedado prácticamente liquidada –aunque por razones tácticas se la mantiene como ficción legal; que desde hace cosa de un mes todos los argentinos, varones y mujeres mayores de 14 años, estamos enrolados (léase militarizados y pasibles de ser sometidos a la jurisdicción militar) en virtud de la ley de Defensa civil? Como ustedes ven, las novedades no son muy alentadoras que digamos... Esto de la ley de Defensa civil –que incluye a los extranjeros, llegado el caso– el pueblo no lo toma muy en serio; pero bastará que un día el Jefe de la Nación se levante de mal humor y entonces ya será difícil predecir lo que puede pasar. Todo esto es realmente lamentable, aunque era de prever. Qué otra cosa podía esperarse de la conjunción de hacendadas y botas y la desgraciada presión del FMI y del Pentágono? Nos queda la esperanza de que algunas leyes duran sólo lo que sus autores en el poder...
Recibí el catálogo de la exposición de grabados y dibujos que realiza Rafael Alberti en Madrid. Se trata de un hecho por muchos motivos significativos –como usted, Luis, lo señala en su última carta. Sugestivos los textos de los tres trabajos que incluye el catálogo. Por alguna razón –sería largo de explicar– me agradó más el de Gaya Nuño (no sé si es el mejor). No sé nada de la vida de los Alberti. Hace muchos meses que no recibimos ni una línea de ellos (ni de Rafael –que es reacio a escribir cartas– ni de María Teresa). Recibimos carta de Torrallardona, de París. Está loco con la Exposición de Picasso. Como ustedes ven, esto es general.
Por aquí, las temporadas de Exposiciones no han comenzado. Galatea va a iniciar en breve la suya con 16 obras de mi colección, correspondientes a pintores muertos. El catálogo va a llevar una presentación de Lorenzo Varela. Marika me la leyó por teléfono. Creo que se trata de una página plena de simpatía.
Y esto es todo por ahora. Ah, gracias por el paseo por el viejo Madrid con que ustedes nos regalaron. Es el Madrid que conocí en los primeros meses del año 21 cuando existía el Pombo, el Botín, el Continental, el Universal –y que añoré cuando volvimos, Aída y yo, en 1951 y en 1958. Lástima que todo eso desaparezca.
Besos y abrazos de Aída y míos. Y usted, Luis, siga trabajando. ¡Buena suerte! Escríbannos. Hasta siempre.

Scheimberg

1967-04-07 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 07/04/1967


Buenos Aires, 7 de abril 1967

Queridos Maruja y Luís Seoane:

Hace un par de días, nos habló Lala. Nos dijo que ustedes no han recibido carta nuestra. Nos extraña. Tres cartas les llevamos escritas (sin contar la tarjeta de saludo para el Año Nuevo), las dos últimas son del 27 de febrero (en ésta le acusaba recibo del catálogo de la Exposición de Picasso) y del 27 de marzo la última, en respuesta a la suya del 17 del mismo mes y envío del catálogo de la exposición que está realizando en Madrid Rafael Alberti. Espero que a estas horas ambas cartas ya les han llegado. La primera sé que la recibieron por carta que nos escribió una de las hijas de Torrallardona. Sería lamentable que alguna carta se haya perdido. Lo que interesa es que sabemos que ustedes están bien y que también lo estamos nosotros. Sabemos además (esto por Sofovich, no por las cartas suyas) que usted, Luís, está exponiendo con éxito en Bonn y que el 15 va a inaugurar una exposición de grabados en la Galería Fernando Fe, de Madrid. Aída y yo le deseamos mucho éxito y que venda además. Escríbannos al respecto.
Como sospecho que a estas horas ya están en v/ poder la dichas cartas mías, es poco lo que tengo que agregar. Onganía aquí, y Salazar en Portugal han declarado, enfáticamente, en sendos discursos que sus respectivos programas de gobierno se ajustan en un todo a las ideas sustentadas por la última encíclica de Paulo VI. No se dijo alguna vez que es cosa de viajar menos y leer más los diarios? De marxista trasnochado calificó un diario newyorquino esa encíclica.
Y para no darles más lata, ahí va el catálogo de la exposición que con obras de mi colección inaugura la temporada 1967, Galatea. Lleva prólogo, mejor dicho, presentación de Lorenzo Varela, muy simpático por cierto. Me gustaría conocer su opinión.
Y nada más por ahora. Abrazos y besos de Aída y míos; saludos de todos los amigos.

Scheimberg

1967-04-10 Mencionado/a
de Isaac Kornblith, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Isaac Kornblith, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 10/04/1967


Buenos Aires, Abril 10/67

Maruja y Luis Seoane: Queridos amigos:

Vuestra carta del 17 de Marzo está sobre mi escritorio y me recuerda constantemente que les debo una respuesta. La verdad es que por diversas y comprensibles razones he ido aplazando esa placentera tarea. La carta de Luis nos llegó cuando regresábamos de Pinamar donde pasamos los días de Semana Santa. Nos dio mucha alegría, sobre todo, saberles bien y, sobre todo, que Luis trabaja intensamente preparando su exposición de Colonia. Será todo un éxito, sin duda, lo deseamos nosotros y los muchos amigos que tienen aquí, ardientemente. Muchas gracias por las noticias y el catálogo de la exposición de Rafael [Alberti]. Es ciertamente halagador que Rafael haya podido abrir una exposición de grabados en Madrid y con tan grandes elogios y panegíricos, como los que le dedican los críticos que escriben sobre su personalidad en el catálogo. Últimamente, tenemos pocas noticias de M. Teresa y Rafael. Las que nos llegan son casi siempre indirectas y algunas no muy satisfactorias, pues aluden a una artrosis que Rafael tiene en una rodilla que prácticamente le impide caminar y salir de su casa. Ayer, Anna hablo con Lala por teléfono, ya de regreso en B. A. Cuando la veamos personalmente, tendremos más informaciones de Vds., que nos interesan mucho. Nos anticipó lo que sabíamos fragmentariamente, que Laxeiro es todo un éxito en España, lo que nos parece muy bien. En eso, en recibir y a veces en transmitir noticias a los amigos que están en Europa, empeñamos gran parte de nuestros deseos, de nuestras informaciones, y de esta ilusoria esperanza que abrigamos de viajar también nosotros, cuando nos toque el turno. Eso se hace cada vez más difícil para los argentinos. Krieger Vasem, que es el actual ministro de Economía, ha devaluado el peso argentino, que se cotiza en el mercado oficial a 350$ por dólar, cinco pesos más de lo que se cotiza. Oh, paradoja! en el mercado paralelo. El cambio, anunciado con el propósito de detener la inflación y estabilizar la moneda por ahora sólo ha traído mayores encarecimientos, algunos de grandes proporciones en el costo de la vida, pues muchos precios de artículos de primera necesidad subieron del 30 al 50 por ciento. Los diarios al dar cuenta de las estadísticas oficiales en la materia dicen –por ejemplo los de hoy domingo– que la vida encareció un 2,2% lo que provoca en la gente carcajadas que tienen sus derivaciones dramáticas. Entre tanto, se han liberado algunas restricciones y gabeles aduaneros. Dentro de poco, muchos artículos de procedencia extranjera podrán comprarse en Argentina a precios más bajos que los nacionales. El equipo económico del Gobierno sostiene que las medidas adoptadas fomentarán la competencia y colocarán los precios a niveles reales. No creo que la pequeña industria y el pequeño comercio puedan soportar el impacto. Como de costumbre, los que se restregarán las manos serán los representantes del gran capital financiero e industrial y los del agro, pues aún los cereales con mejor precio internacional, y las carnes, darán óptimas ganancias. El pueblo tendrá que correr el cinturón un agujero más y en la paz económica se producirá, seguramente, una selección natural impuesta por las paritaciones de las medidas adoptadas y las circunstancias.
Pero, en fin, este es un país rico y de grandes recursos naturales y de algún modo o alguna vez hemos de salir. Aparente contradicción: la temporada artística, en todos los órdenes, teatro, cine, conciertos, exposiciones, etc. se presenta admirable. Buenos Aires es un centro, cada vez más activo y mayor de tales actividades, cada vez más, también, prestigiadas en el mundo.
Se me acaba el papel. Sólo me queda el espacio para hacerles llegar un fuerte abrazo, con los deseos de nuevos y merecidos éxitos.

Isaac Kornblith

Mis queridos amigos:

Poco tengo por agregar a la carta de Isaac, quien les mandó un panorama nacional bastante completo. Lo de Rafael fue emocionante, durante días he vivido una felicidad muy especial. Lástima su salud. Por carta de Sarita a sus padres, supe que María Teresa fue sola a Tours, donde se puso El Adefesio y luego a París. Qué pena grande que no pueda caminar! Por lo visto, debe de haber empeorado desde que estuvieron Vds. en Roma.
Los Castagninos están aquí, pero aún no los hemos visto. Se fueron a M. del Plata y creo que no regresaron aún. Les telefonearé en estos días. Me alegra mucho saberlos bien y con perspectiva de exposiciones y nuevos viajes, pues supongo que irán a Colonia.
Tonica se casa el 18 y se van a Chile. No sé si Vds. sabían que noviaba con el hijo de los Malajovich (Sino) (sic) un magnífico muchacho. Gori no está bien, ha perdido la estabilidad y le tiembla el lado izquierdo.
Los pobres se quedarán solitos. M. Carmen, como siempre, espantando con inteligencia e integridad el peso de todos los problemas. Tonica se recibió de bióloga y Hugo no le dejan terminar su carrera de geólogo, la que completará en Chile.
Esperamos algunas y esporádicas noticias directas de ustedes, las que son recibidas con sumo cariño.

Un fuerte abrazo a los dos.

Anna

Addenda:
La empresa Pirelli de esta editó con motivo de fin de año un importante almanaque con la ornamentación gráfica, en color, de la vida indioamericana en la cuenca platense durante el siglo XVIII. Contiene hermosas láminas debidas al padre Florian Panecke que hasta ahora se conservaban casi inéditas en el monasterio de Zwettl (Austria). El almanaque es bastante voluminoso y sería una lástima que se perdiera o se perjudicaría al doblarlo. He conseguido uno para Luis, lo tiene Scheimberg en su poder como depositario, con cargo de entregárselo en la primera oportunidad.

Isaac

1967-04-12 Mencionado/a
de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 12/04/1967


Buenos Aires, 12-4-67

Queridos amigos Maruja y Luis:

Espero que esta carta llegue par la inauguración, queriendo tengas mucha suerte y que os vaya todo muy bien. Ya os contaría Laxeiro mi llegada a esta ciudad, que no fue muy tranquila, pues nos encontramos con una tormenta terrible y tuvimos muchos inconvenientes para aterrizar.
Cumplí con todos vuestros encargos, sólo me falta de encontrar Sofovich y el ingeniero Díaz. Cuando los llamo, no han llegado y cuando insisto, se han ido, pero como no era cosa urgente, los veré en cualquier momento.
He tenido mucho que hacer y constantemente salgo y entro a la casa para hacer gestiones, así que la gente tampoco me encuentra a mí.
Me acuerdo mucho de todo lo de ahí. Te cautiva esta tierra una vez que has vuelto a pesar de que tenga muchos defectos.
Maccio se quería volver tan pronto llegó a Ezeiza porque, la verdad, todo aquello y el camino hasta llegar al Centro es deprimente comparado con lo que acabamos de dejar ahí. Luego lo he encontrado varias veces y me dice que está procurando adaptarse.
Ya empezaron las exposiciones, todas malísimas, pero esto sirve de motivo para encontrarse con los amigos. Mañana hay una exposición en Galatea de obra de la colección Scheimberg y, como es natural, ya tenemos cita para encontrarnos.
Ayer cenamos con los Baltar en casa de los Varela y os recordamos mucho. Lorenzo, siempre con deseos de ir a esa, pero es tan difícil lograr esto, con esta moneda de porquería, como dicen los argentinos, que es casi imposible. Está más gordo y me sorprendí viéndole comer un bife. Los Baltar, con nostalgia de eso, pues esto es muy aburrido si no andas invitado a casa de los amigos. Ésta es la tragedia de nuestros amigos, que me supongo les pasa como a mí.
Yo quiero tanto a la Argentina que pienso que es mi país, esta sensación tuve cuando llegué, pero, al mismo tiempo, quisiera vivir ahí y disfrutar de todo lo que tiene de bello esa tierra. Espero lograr vivir en los dos, que sería una felicidad.
Llegó María Antonia cargada de cartas. Ya sabéis para quien, creo que la irá muy bien si lleva a cabo sus gestiones. Yo le dije que aquí no es como ahí, pero no me he querido meter mucho, cada uno con lo suyo. La vida se fue por las nubes; el pollo aquí es artículo de lujo, un café vale 25$ y los restaurantes están con un 40% más de cuando yo me fui. Ahora hay impuesto a todo y el teléfono lo van a subir el doble, menos mal que todo lo van a arreglar en Punta del Este. Hace unos momentos, estuve oyendo noticias que decían que Arosamena el del Ecuador le dijo a Johnson que mientras ellos estaban defendiendo la democracia, entre comillas, en Vietnam y gastándose allí millones, América Latina la estaban perdiendo y precipitándose acontecimientos que le iban a costar muy caro. En Uruguay hay un lío enorme con huelgas, manifestaciones y atentados contra la conferencia; este continente está muy convulsionado, no sé qué pasará mientras la gente en Buenos Aires, tranquila, pero la encuentro triste. Estoy indignada con Laxeiro, él me recomendó que le escribiera enseguida. Así lo hice, pero él no ha contestado a ninguna de mis cartas.
Está haciendo unos días de calor increíble.
[...]
Todos los amigos y para vosotros un fuerte abrazo de

Lala

1967-04-14 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 14/04/1967

Madrid, 14 de abril de 1967

Sr. Simón Scheinberg

Mi querido amigo:

He recibido sus cartas y el catálogo de la exposición de Galatea con el prólogo tan bellamente escrito y justiciero de Varela. Debió haber quedado muy bien esa exposición, colocados uno al lado de otro los pintores tan distintos que fundamentan el arte argentino de nuestro siglo, vistos así, en una galería, independientes, alejados del hogar donde usted los tiene, sin el apoyo sentimental que les presta la colección y el coleccionista que, naturalmente, influye en la visión del espectador visitante y librado cada cuadro a su propia libertad y fuerza, la que del pintor pudo o supo transmitirle. Me hubiese gustado verla y haber estado con ustedes ese día. Nosotros continuamos el género de vida que creemos haberles descrito en nuestras cartas y que suponemos les habrá relatado Lala, a quien, por cierto, le pedimos que les dijese que no habíamos recibido carta de ustedes ni de los otros amigos en bastante tiempo. Pues bien, al día siguiente de su partida recibimos una de ustedes y luego fueron llegando otras. El lunes inauguro una exposición de grabados en la Galería Fernando Fe. Expongo entre otros los grabados de Santo Domingo y una cabeza que le hice grabada en madera, aquí en Madrid, a León Felipe sobre un apunte hecho en México. Es un modo de continuar la oposición que representó la exposición de Alberti y de anteceder a la del escultor Alberto Sánchez, gran artista abstracto, que ustedes conocen, muerto en el exilio. La exposición de Alberti constituyó un gran éxito de público, de venta e incluso de crítica. El ABC le dedicó una buena nota y todos ustedes conocen el significado de este diario en Madrid. Ahora se prepara, creo que para la próxima temporada, ésta termina en junio, una nueva muestra de Alberti en Barcelona. El día 23 de este mes salimos para Colonia, donde estaremos tres o cuatro días, pues inauguro el 25 una exposición de óleos. Veremos cómo me va, mejor dicho como les va a los cuadros, pues a partir de que uno los da por terminados siguen una vida independiente del autor. Cuando uno los ve, al cabo de meses y de años les encuentra, como a los familiares y a los amigos, las arrugas y los achaques del tiempo y no se sorprende un poco. Debe pasarle al pintor algo parecido al padre que luego de muchos años ve nuevamente a un hijo cuyo recuerdo se fijó en el instante de la separación, “¿pero éste es mi hijo?”. –“¡Qué cambiado está..!” pensará para sí. Nada es eterno, se suele decir y el dicho es una perogrullada, pero una perogrullada que se afianza en nosotros a medida que nos alejamos de los años en que soñábamos que nuestras convicciones, sentimientos, hechos, etc., estaban destinados a la eternidad. Cuidado, no estoy filosofando. Ni siquiera lo intento. Lo que ocurre que, de vez en cuando, me encuentro en España con un excompañero, amigo ahora, que me dice: “Tengo un dibujo tuyo que me regalaste en Santiago cuando éramos estudiantes, tienes que verlo...” Yo hago lo posible por no verlo para no tener que decirme “¿Cómo pudiste tú haber hecho esto y encima regalarlo?” Y me dan ganas de pegarme un par de bofetadas por haber creído, hace tanto años, haber hecho algo interesante. Quizás dentro de otros muchos años me ocurra lo mismo con lo que ahora expongo aquí en Madrid y en Colonia. Lo único que siempre nos conmueve es lo que otros han hecho y hemos querido y continuamos queriendo, aún no siendo genios sus autores, no llamándose, por ejemplo, Goya ni Picasso. Ésta es posiblemente una carta distinta a la que pensaba escribirles. Apenas noticias, casi escribiéndoles de cuestiones que uno piensa algunas veces y luego deja de pensar en ellas y que nos llevarían a tratar de vivir en estado primitivo en la selva, como soñaron los anarquistas, Quiroga y Giambiagi en sus juventudes, si en mi caso no estuviese demasiado encariñado con las ciudades y lo que éstas ofrecen en nuestra época, de cine, por ejemplo. Una noticia. En Mallorca se reunieron los parlamentarios europeos a tratar asuntos relativos a sus funciones, estaban representados todos los países, o casi todos, desde la Unión Soviética hasta España. Bueno, ésta es una noticia que libro al juicio de cada uno. Yo la doy por juzgada.
Escríbannos. Deseamos saber de todos los amigos y de Buenos Aires. Un gran abrazo para todos los familiares y amigos y para ustedes de Maruja y mío:

[Seoane]

PD: Después del 10 de mayo, estaremos en Gijón, en casa de mi hermana, cuya dirección es: Luis Eguiburu (Para Luis Seoane). Farmacia. La Calzada, Gijón, España.
Y ya en junio, en El Castro, en casa de Díaz Pardo. Cerámicas del Castro. Osedo, Sada. La Coruña.

1967-05-03 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 03/05/1967


Buenos Aires, Mayo 3 de 1967

Sr. Luis Seoane
Madrid

Mi querido amigo:

Nuestros amigos comunes, y yo, celebramos sus éxitos europeos como pintor y grabador. La inauguración de la muestra de grabados de Madrid, con la cálida demostración de amigos, de ex compañeros y de jóvenes recordando el paso del hombre, artista y ciudadano leal, consecuente, generoso, de gran conducta, que todos le reconocemos, no podía menos que dejarle la satisfacción inolvidable, el éxito sentimental y político, el refrendo artístico, que eso supone. Esa noticia, más las que los diarios propalan estos días, y el entusiasmo de Cuadrado, de su amor de poeta, divulgado por televisión, ha acuciado mi interés por conocer España, agudizado actualmente por la posibilidad de ir a Rusia de que se habla en la embajada de ese país. Si podemos ir y reunimos los pesos necesarios, nos llegaríamos a la tierra de sus mayores y de sus amores.
Comprendo muy bien cómo ha podido tocarle la demostración hecha a Ud. y a su obra de artista, máxime cuando acabo de experimentar algo parecido durante un breve viaje al Uruguay, de muy pocos días, después de una larga ausencia. Un tocante encuentro con viejos amigos, compañeros y ex discípulos. Dejándome la sensación de que uno no ha pasado como un gusano por ese país. Actualizando los años de trabajos, de luchas.
Hace apenas dos días inauguraron una escultura mía en una plaza de San Fernando, Provincia de Buenos Aires, con una emocionante exteriorización popular. Y esto como anticipo de la exposición que haré en la galería Nexo, el 21 de agosto. Esta muestra comprenderá esculturas mías y las de un joven escultor: Enrique Azcárate. De común acuerdo, pretendemos demostrar que puede haber continuidad escultórica entre las generaciones, dentro de la diversidad de expresiones, con vistas a la calidad artística. La unidad conceptual puede unirnos. Veremos.
Las actividades del Museo Nacional de Bellas Artes comenzó este año con una muy interesante muestra de nuestro grabado actual. Hay trabajos de interés por su calidad artística y de dominio artesanal.
El 15 de este mes, inaugurará de grabados, en Van Riel, Pompeyo Audivert, refrendando y ampliando su interesante participación en el Museo Nacional. Anoche se inauguró en Nexo una muestra de pinturas, dibujos y litografías de Bruno Casinari, creo que en gran parte pertenecientes a la colección Acqune.
Se recibieron noticias de Rusia en el sentido de que será posible tener los óleos de Picasso existentes en Leningrado, en segunda mitad de 1968, siempre que Di Tella confirme su demanda.
Romero Brest me leyó la confirmación de Di Tella. Al mismo tiempo me anunció la posibilidad de que en Di Tella se exhiba una muestra de pintura soviética con anterioridad a la de Picasso.
A tal efecto, Romero Brest sería invitado a Rusia para colaborar en la selección de las obras de los pintores soviéticos.
En los altos de Galatea, se mostraron diez y siete obras de artistas desaparecidos que integran la colección de Simon Scheimberg, suscitando el interés que Ustedes podrán imaginar.
Podría pedirle, amigo Seoane, para cuando vuelvan, una reproducción, en tarjeta postal o como sea, del Ángel de la Muerte de Barlach, de la ciudad de Colonia? Disculpe mi pedido.
Nada de bueno de la situación argentina puedo decirle.

[Manuscrito na marxe esquerda da segunda folla:] Todos esperamos la vuelta de Uds. dos, augurándoles una feliz y exitosa estada en Europa. Nuestros mejores saludos para ustedes dos y un fuerte abrazo del amigo de siempre.

Falcini

1967-05-04 Mencionado/a
de Rafael Lifschitz, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Lifschitz, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 04/05/1967


Bs. As., 4 Mayo/ 67

Queridos Luis y Maruja:

Nos alegran mucho sus cartas porque las vemos llenas de optimismo y esa descripción de Cuenca es realmente hermosa. Me imagino que la situación en España los ha de tener sobre ascuas, pero pienso que esto tenía que pasar y espero que no se traduzca en nada más grave, pero todo esto dice que el pueblo español tiene un fuego que nada puede apagar –y comparándolo con estos pobres pueblos de América Latina, que durante siglos han estado sometidos a la bota y a cualquier tipo de dictador que quiera venir, es de admirar– aún el clero o parte de él está despertando. En cambio aquí, estamos como ovejas –la nueva ley universitaria– que indudablemente quiere transformar la universidad de popular en aristocrática– no ha despertado ninguna protesta –un aborto de huelga de un día fracasada de origen! En fin, veremos. Les adjuntamos un recorte de LA PRENSA donde habla de un famoso pintor. Hay en este momento una exposición de grabados –donde hay de Luis– pero todavía no lo hemos visto. Estamos siguiendo un curso Historia del Arte que dicta Billie [Guillermo Whitelow] muy bien y concreto. Allí nos encontramos con Adrianita (su sobrina), que estuvo encantada de oír noticias de Uds. y nos pidió su dirección para escribirles. Acá todos preguntan por Uds. y quieren saber como les va. En Bonino hemos visto un a[f]fiche de la Exposición de Luis en Bon[n]. Lamentablemente y pese a lo que hubiéramos querido, no nos podremos ver en Europa, ya que lo corto de nuestro viaje no nos permite, según lo que hubieran sido nuestros deseos, corrernos hasta Galicia. Aparentemente nos veremos con Noemi [Gerstein] en París. No sé si Uds. saben que se hizo en Galatea una exposición de parte de los cuadros de [Simon] Scheimberg, en homenaje al verdadero coleccionista. Hoy sábado 6 hemos estado en la exposición de joyas de Wildenstein donde está la plaqueta y el cuadro de Luis –están también [Raul] Soldi, [Sofía] Sabsay, [Vicente] Forte, etc. son las que fueron a EE.UU–. Estos días lo vimos a [Fernando] Arranz que no sé si saben ha estado un mes en cama dura, recién hace unos días le pusieron un corsé de yeso y esto le permite levantarse algo–. Todo esto por un problema de vértebras. Pablo Edelstein nos habló de dos grabados de Luis, que parece que lo impresionaron mucho.
Bueno, como novedades ya más no hay. Reciban un gran abrazo de Rafael.

Emma

Los chicos les agradecen sus saludos y los retribuyen.

1967-05-09 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 09/05/1967


Bs. Aires, mayo 9 de 1967

Querido Seoane:

Contesto a su carta del 14 de abril. Ni tantas arrugas ni para darse de bofetadas en lo que respecta a sus obras del pasado –o mejor dicho, juveniles–. Dice Unamuno en alguna parte que sólo escribe para siempre el que escribe con la sangre de su cuerpo. Y esto tanto vale para el que escribe como para el que pinta o esculpe, o crea en cualquier género. Con las obras así escritas nos pasa como con los hijos salidos de nuestra sangre –que no envejecen para los padres. Somos nosotros los que envejecemos. Y las obras podrán ser distintas con el tiempo; pero siempre habrá algo que denuncie la común paternidad. Yo he visto algún dibujo suyo de su época de estudiante; no sabría decir de su valor definitivo, pero creo que sabría descubrir que le pertenece. Con menos distancia, eso no sólo me pasa a mí con las obras suyas de tan distantes años como son los q’ van del año 47 a la fecha –sino a cuantos pasan por mi casa: “Esto es un Seoane”, dicen frente a cualquiera de ellas. Es algo parecido a lo que pasa con el mentón pronunciado de los Borbones (o lo que fueren). Es el hilo de sangre que da, repito, la paternidad. Quién más variado que el Van Gogh de colores negros de su época de Bélgica del delirantemente luminoso de sus últimos años? Y, sin embargo, Vd. que entiende y yo que no entiendo no nos equivocamos en la atribución. Y no digamos ya con Goya... Y esto que pasa con Vd., y con Van Gogh, pongamos por caso, no nos pasa con los apresurados incubadores de obras y de estilos en las que ni la esperma es la misma (perdóneme la expresión). Pero no quiero seguir por este camino tan fácil es extraviarse para el lego.
Espero que le haya ido bien –y con provecho además– en sus exposiciones de Madrid (grabados) y de Colonia (óleos). En cuanto a la primera, sé que, por lo menos de público, ha sido todo un éxito. Pero como no sólo de arte vive el artista...
Aquí siempre lo mismo: empantanados y sin vislumbrarse ninguna salida, que es lo trágico. Dios dirá.

Y nada más por ahora. Besos y abrazos para Maruja y Vd., de Aída y míos.

Scheimberg

1967-05-12 Mencionado/a
de William Shand, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de William Shand, a Luís Seoane en 12/05/1967


12 de mayo 1967

Queridos amigos:

Justamente algunos días después de recibir su carta, hubo una reunión en la casa de Luisa Kaufman, y Susana pensó que sería una buena idea llevar la carta allí para leerla en voz alta, ya que estaban presentes los Scheimberg y muchos otros amigos comunes. También se la mandé a Varela porque nos impresionó profundamente. Es un hecho que el ser humano no tiene ganas de recordar el triste pasado, y en cierto modo es comprensible. Aunque nos deprime esa insensibilidad, debemos acostumbrarnos a la idea. La incertidumbre que se ha instalado en el hombre en las últimas décadas le empuja a buscar la manera más fácil de sobrellevar la falta de alguna estabilidad. El hombre calcula que tiene algunas cartas setenta años para vivir en esta hermosa tierra, y no está dispuesto a sacrificarse en pos de unos ideales que él considera abstracciones, aunque en verdad son la base fundamental de su vida y la de los suyos. Creo que nosotros tenemos que reconocer esas limitaciones. La mayoría nunca está dispuesto a oponerse a una fuerza material o espiritual. La mayoría es conformista o si Vd. quiere, colaboracionista. En los EE.UU. las buenas familias cambian el modelo de sus autos todos los años, y lo hacen siguiendo el ejemplo de sus vecinos. Lógicamente, esta actitud también les induce a aplaudir la Guerra de Vietnam... Por correo aparte, les mandé una obra teatral que Argentores acaba de publicar.

Un abrazo cordial de

Susana y Willie

1967-05-26 Mencionado/a
de Guillermo Whitelow, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Guillermo Whitelow, a Luís Seoane en 26/05/1967


Buenos Aires, 26 de mayo de 1967

Querido Luis:

Tendrás que disculpar este largo silencio, debido, como podrás imaginarte, un poco al ritmo extraño de mi vida. No te he olvidado, ni creas que dejo de pensar en tu campaña europea. El afiche de Colonia lo hemos tenido en la sala chica hasta hace poco. Por los Scheinberg y los Lifschitz también nos han llegado noticias tuyas. Sé que todo está saliendo muy bien, y no puedo menos que alegrarme. Pasé el verano en B. A., en parte porque Enzo tuvo que hacerse una escapada a Italia para ver a sus padres, que no estaban bien de salud. Cuando regresó, preferí quedarme leyendo en casa, antes que ir a algún sitio y dispersarme. Me había lanzado a organizar los cursos privados, y tampoco podía descuidarlos. Así es como actualmente tengo doce alumnos que siguen todos los martes Historia del Arte conmigo, entre ellos Rafael y Ema, y también el matrimonio Martínez Vallerga. Por algo se empieza. Conseguí un poco inesperadamente un local a la vuelta de Bonino, en la calle Paraguay, un primer piso alquilado por otros amigos míos, quienes me ceden el salón día por medio. Pero yo lo utilizo sólo los martes. Después, estoy por entrar a trabajar en la cátedra de Estética, en la Facultad de Filosofía. Digo “estoy” porque el nombramiento nunca me ha llegado, aunque me informan que existe. El titular es Narciso Pousa, y yo tengo a mi cargo una comisión de trabajos prácticos. Mañana, en principio, daré la primera clase sobre la poética de Paul Valéry. Veremos qué pasa. Por un lado, estoy contento, pues esto me obliga a concentrarme más, a leer mucho, y a estar “afilado”. Pero, bien sabes que esas actividades suelen hallarse siempre en la cuerda floja, de modo que no me hago mayormente ilusiones. Esperamos con mucho interés la serie de “cabezas anónimas”, que seguramente deben ser muy buenas.
Nosotros iniciamos la temporada con una exposición de Giancarlo Puppo, y ahora estamos con Josefina Robirosa, para pasar dentro de una semana a Gertrudis Chale. En Di Tella presentan una exposición de Figari, con algunas obras realmente notables, especialmente los velorios y entierros.
En el Museo Nacional de Bellas Artes han hecho una exposición de Grabados, adonde enviamos cuatro obras tuyas que estaban en la Galería. El ambiente, en general, está tranquilo. Todavía no ha habido ningún “escandalete” plástico. De París han vuelto los ex-Premio Braque, muy fastidiados porque nadie los tomó en cuenta... (Mesejean, Cancela y compañía). El actual premio Braque resultó Messil, que me parece mucho más serio que los anteriormente nombrados.
Quizás sepas por algún recorte que se estrenó ya la ópera Bomarzo de Ginastera-Mujica Lainez en Washington, con mucho éxito. Esto le sirve a Manucho de gran promoción, pues parece que el libro sería traducido al inglés. Por las cartas, se muestra muy satisfecho con el resultado del viaje.
Bonino vendrá, como todos los años, en julio. Mientras, nosotros seguimos trabajando activamente. Enzo dice que sólo ha recibido una carta y que pronto te escribirá.
Bueno, Luis, supongo que la simpática Maruja estará bien, deseando llegar a Galicia para disfrutar de un verano, como ella quería. Dale muchos cariños de todos nosotros, lo mismo para ti, y será hasta muy pronto.

Billy

1967-06-01 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Xixón
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 01/06/1967


Gijón, 1º de junio de 1967

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos en Gijón en casa de mi hermana hasta el martes próximo, día 6, y estamos, como quien dice, lejos de todo lo que viene preocupándome en los últimos tiempos, museos, galerías, etc.; Gijón tuvo antes de la Guerra uno de los museos de dibujos más importantes de Europa, el Jovellanos, con el nombre de este ilustre político asturiano, de aquí, de esta ciudad, cuyas doctrinas se habían nutrido de los enciclopedistas franceses y de Feijóo, como muchos de los grandes americanos de la independencia. El museo fue destruido en la Guerra y poseía centenares de dibujos del Renacimiento italiano, Miguel Ángel, Leonardo, etc., y luego Velázquez, El Greco, Zurbarán, hasta Goya y pintores de su época de finales del XVIII hasta principios del XIX. Cuidador de este Museo en la década del 20 fue Moreno Villa, el notable poeta y pintor que falleció exiliado en México, quien confeccionó un catálogo que ya no se encuentra. Fue una gran pérdida la del Museo Jovellanos. Hoy sólo queda el Museo Municipal que posee algunas obras interesantes sobre todo de artistas de la ciudad, los naturalistas de los últimos años del siglo pasado, Álvarez Sala, Martínez Abades, que fueron muy reproducidos en las páginas artísticas del Blanco y Negro y de La Esfera, de un naturalismo regionalista como entonces se usaba, bastante sentimental muy de acuerdo con las poesías de otro asturiano, Campoamor, con sus Doloras. De esa época también, pero que falleció hace pocos años, fue un gran pintor de aquí, de Gijón, Evaristo Valle, triunfador como dibujante en París en revistas de moda, que repentinamente deja la capital del mundo para encerrarse en ésta, puerto industrial, y pintar escenas mineras, trabajos del puerto y escenas populares, con un humor y desgarro próximo por igual a Ensor y a Solana y a quien Lafuente Ferrari, el historiador de arte madrileño, dedicó un tomo impresionante hace dos o tres años. Otro pintor que aún vive, nonagenario, es Piñole, que pintó esos mismos temas y que aún siendo interesante no alcanza a mi juicio, el humor ni el dramatismo de Evaristo Valle. Esto es todo en cuanto a arte. En lo que se refiere a naturaleza, aquí está el Mar Cantábrico que se extiende hasta el Finisterre gallego, acerado, profundo, tormentoso, poblado de naufragios y leyendas, como todo el Atlántico Norte, donde intervienen por igual sirenas y embarcaciones errantes, apestadas, condenadas a errar para siempre, o marinos corsarios, iguales o muy parecidas leyendas que en la costa gallega. Junto a ese mar un país montañoso, abrupto, verde, cuando no negro de minerales, de carbón, que es uno de los más bellos de Europa. También estas montañas encierran leyendas, hadas, las xanas y brujas y sucesos históricos deformados por el pueblo referidos a los moros, muy presentes en Asturias, porque aquí comienza, en Covadonga, la Reconquista. En una ladera de la costa, casi junto al mar, en una casa solitaria, vivió hasta hace diez o quince años una anciana poeta gallega, Rosario Acuña, que tenía fama de bruja y de quien decían las gentes del pueblo que convocaba a los espíritus. Las gentes evitaban el contacto con ella y se apartaban de la casa y a mí me hubiese gustado conocer su misterio, pero parece imposible. Todos los que conozco dicen lo mismo, que tenía fama de bruja, de echar a las gentes el mar de ojo y de reunirse con los espíritus. Es posible que hubiese contemplado más de un naufragio desde alguna de las ventanas de esa casa blanca y solitaria en que vivía. Me hubiese gustado ser su amigo. Debía ser como una vieja sacerdotisa de tiempos remotos. Le escribo a usted sobre pintores y la naturaleza de Gijón y Asturias y, nada de Rosario Acuña, sobre las gentes, mejor lo hablaremos a nuestro regreso. Impunemente, podría hablarse de los indianos que aquí hay muchos en los cafés, hablan en voz alta y recuerdan todos los acentos de América, pero no vale la pena, el asturiano es, en general, bastante vanidoso. Escríbannos. Pueden hacerlo ya al Castro.

Un abrazo para todos los amigos, para sus hijos y un fuerte abrazo para Aída y usted de Maruja y de:

[Seoane]

Porcelanas del Castro. Osedo. Sada.
La Coruña. España.

1967-06-08 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 08/06/1967


Buenos Aires, Junio 8 de 1967

Luis Seoane,

Querido amigo:

Ayer, inesperadamente, me entero de su cumpleaños, por Cumpleaños en el arte, en televisión, mediante una simpática recordación efectuada por Cuadrado, recordando sus comienzos. Según me dijeron, porque yo no lo oí. Se refirió a los años de bohemia, en España.
En esos momentos, teníamos la mala noticia que nos daba Tove: el fallecimiento del amigo Arranz, ocurrida a las siete de la mañana. Arranz padecía de la descalcificación de dos vértebras, además su vieja afección pulmonar hizo crisis en dificultades para respirar y una infección cerebral que terminó en un síncope, que acabó con su vida. Entró en coma a media noche, pero con lucidez hasta entonces y sin hacerlo sufrir en forma visible. Lo acompañaron, además de su magnífica compañera Tove, de sus dos hijos. En esa casa se pensó mucho en ustedes dos.
Thobe nos encargó muy particularmente a Sarita y a mí a que les escribiera, anunciándole el deceso.
Esta mañana, cumpliendo una de sus voluntades, fue llevado al crematoria de la Chacarita.
Para despedirlo estábamos muchos amigos, entres otros, Gori Muñoz, Kornblith, Lozada, Mirella y Baltar, Tove, Núñez Bua, Frontini, Scheimberg, su amigo con quien convivió en Tucumán, nosotros y tantos más, muchos más y todos sus compañeros de la escuela. Sin olvidar a sus muchas alumnas.
Demás está decirle la alegría que dio leer sus entusiasmos tan sentidos del arte popular, celebrando los encantos, sus “duendes”, la gracia natural, irreproducibles.
Interrumpo estas líneas para ir a patinar los bronces elegidos por Payró para integrar mi representación a través de mi donación al Fondo Nacional de las Artes.

Como anticipo de la exposición que realizaré el próximo 21 de Agosto en la galería NEXO y para terminar estas desordenadas noticias, reciban Ustedes dos nuestros afectuosos saludos.

Saludos a Díaz Pardo

Falcini

1967-06-20 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 20/06/1967


Buenos Aires, junio 20, [1967]

Queridos Maruja y Luis:

Como Uds. ya lo deben saber, murió Arranz. Su muerte ocurrió en silencio, el mismo que rodeó su vida en la Argentina. Ese día fue uno de esos en los que no hay diarios, y todo Buenos Aires estaba conturbado por la guerra entre árabes e israelíes. La nota de Varela, publicada en El Mundo, antes de ayer, más otra más breve de La Nación, fueron excepción.
Mucha tarea y más preocupación por resolver los crecientes problemas económicos me pidieron, o de alguna manera, no me dieron tranquilidad para escribirles en todo este tiempo, les pido disculpas.
En poco tiempo, hemos tenido ocasión de ver excelentes grabados suyos; los últimos en Galatea, muestra en los que son excepción.
No sé si les conté ya que tengo dos nietos; el hijo de Alcira, Nicolás, es un gordito morocho de tez blanca, alegre y comilón, idéntico al abuelo que les habla, decididamente tranquilo; el de Laura, Miguel, es ya el intelectual insatisfecho e inquieto que quiere ver constante todo el mundo visible desde su coche cuna, seguramente se va a caer más veces que el otro.
Salimos poco y vemos a poca gente, con excepción de Simón y Aída Scheimberg, porque nos conmueve mucho su acelerada ancianidad y la soledad en que viven. Alguna vez vamos al cine y somos fervientes defensores de Carlitos Chaplin como director de la Condesa de Hong Kong.
Las cosas en nuestro país, tranquilas de forma, muestran un acelerado trasfondo de tensión en lo económico social, ayer, en el gran salón de la planta baja del Banco Industrial, hubo una asamblea de más de 1.000 empleados pidiendo aumento de sueldo, he visto muchas en la vida, pero en ninguna como esta, ausente toda consigna o intención política, trasuntaba con más fuerza la angustia del reclamo económico.
Con Scheimberg, comentábamos la otra tarde, con alegría, que el regreso de “los” Seoane ya se cuentan por semanas y no meses y Lala –que por fin recuperó su chalet y ahora lo está pintando y reparando para su venta– me dijo que ella pensaba en un regreso anticipado de Uds.
El impuesto a la propiedad inmueble aún no ha sido reglamentado y no se sabe cómo y cuándo habrá que pagarlo, de manera que no se preocupe Ud. si la obligación sale antes de su vuelta, yo la abonaré.
Bueno, queridos amigos, con muchos cariños de Chola, que está trabajando mucho en su especialidad, me despido de Uds. hasta otra.
Pablito y Claudia están muy bien.

Sofovich

1967-07-19 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 19/07/1967


Buenos Aires, julio 19 de 1967

Querido Seoane:

Cuánto tiempo sin comunicarnos! Me disponía a contestarle (contestarle? No, a corresponder a su muy hermosa carta del 1º de junio cuando ocurrió la muerte de Arranz –y no sabía cómo darle la noticia–. Ya lo sabe Vd., por varios contactos. El entierro fue un acto muy emotivo. A pesar de no haber diarios ese día, estuvo muy concurrido. Rodrigo Bonome despidió los restos en un discurso muy sentido. Al día siguiente, incineraron el cadáver... Cuántas cosas ocurrieron en este tiempo! La guerra relámpago de Israel, que no terminó y ahora el ansia expansionista despertada –mejor dicho, acrecentada en el sector belicista que domina allí. Qué difícil resulta ubicarse cuando los sentimientos se mezclan y aun se sobreponen a la razón! Y esto más, que ninguna de las partes está integrada por santos. Pero dejemos esto para mejor oportunidad...
Por aquí, a los tumbos por una pendiente resbaladiza que nos va arrastrando a todos y sin que se prevea por el momento adónde va a parar. Se acabó la euforia “revolucionaria” y el gobierno se va deshilachando poco a poco. El dólar, en el mercado paralelo, va excediendo ya a la en un momento arbitraria cotización oficial. Ya tenemos una nueva ley de hidrocarburos en cuya virtud el país podrá quedar hipotecado indefinidamente. Como quien dice: un Frondizi aumentado y mejorado –es decir, empeorado. Ya estudió una ley contra el comunismo en que se establece el delito de opinión –justamente cuando ya nadie opina y se deja estar... Pero dejemos también esto que duele demasiado.
Vd. como anda? Por Tove supimos que Vd. se dislocó un brazo y que no podía trabajar. Ya está bien? A Vd. no lo concibo ocioso. O está en dictador? –como decía Heine cuando se vio obligado a dictar sus cosas. Pónganos al tanto. Cómo está Maruja? Cuándo los tendremos de regreso? Por un afiche exhibido en Bonino, nos enteramos que Vd. va a exponer grabados en Alemania del 25 de junio al 25 de agosto. Cómo anda eso? Cómo le fue en las exposiciones de grabados en Madrid (por Lala tenemos entendido que bien) y de óleos en Bonn? Todo eso, todo lo que se refería a Vd. nos interesa. Sus cartas son leídas en las reuniones de amigos. Falcini y yo pensamos que sería muy interesante reunir esas cartas y publicarlas. Ésas, sí! Y no sigo, porque no quiero hacerle cosquillas a su vanidad. (A propósito de amigos: ¡Pepita Potik es abuela! Le alegrará que Vd. y Maruja lo sepan). En cuanto a nosotros, bien –sobrellevando el mal tiempo en la mejor forma posible. Aída no escribe porque su sordera la tiene de mal humor y no quiere amargar a los amigos.
Seoane, Maruja, escriban, escríbannos aunque tardemos en contestar. Es, a veces, tan difícil hacerlo. Abrazos, hasta siempre, hasta pronto.

Scheimberg

Saludos a los Díaz Pardo.

1967-07-22 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 22/07/1967

El Castro, 22 de julio de 1967

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace semanas que debí haberles escrito, pero pasan los días prometiéndome hacerlo y otras cuestiones menos importantes seguramente que la comunicación con los amigos, me distraen. Estoy tallando unas cabezas de personajes medievales gallegos para jarras de porcelana en el estudio que me cedió Díaz Pardo. Se trata de poetas, héroes, revolucionarios, soldaderas, reyes y santos gallegos anteriores al siglo xv y las hago pensando que en un país con una historia prohibida, o que se oculta, alejada de la enseñanza, de la primaria y de la otra, bueno es que se comience a divulgarla por los bazares, interrogándose el posible comprador sobre el personaje representado. ¿Quién era ese rey García al que Víctor Hugo dedicó uno de sus dramas, y por qué fue rey de Galicia en el siglo xi, que ocupa el trono por muy poco tiempo y está preso por su hermano Alfonso vi durante casi veinte años en el castillo de Luna? ¿Y Ruy Xordo, el jefe de la rebelión campesina de mediados del siglo xv? ¿Y quiénes, la jefe de un levantamiento popular Mari-Castaña y otro, conductos de la burguesía medieval compostelana, Juan Tuorum, o la soldadera María Balteira, o el poeta Martín Códax? ¿Quién ese San Rosendo que lucha contra los vikingos, conducidos por otro santo, San Olaf, y les vence? En los rostros que tallo, procuro analizar la psicología de estos personajes, imprimiéndoles el carácter que parecen revelar sus hechos para colorearlos luego al modo popular. Es posible que Falcini tuviese mucho que reprocharme de estas tallas desde el punto de vista formal, pero actúo en cierto modo tallando yeso como el pastor que con una navaja lo hace en madera, o el cantero que labra un tema de su gusto sin ninguna preocupación de oficio. Ya hice once de las dieciocho que me propuse hacer. Además lucho con ellas un poco a la manera compadrita del jovenzuelo que amenza a otro y dice, “a ti te puedo solo con la mano izquierda”, puesto que mi brazo derecho continúa doliéndome con cualquier movimiento no calculado y no puedo extenderlo ni levantarlo. Con esto, sin embargo, no justifico nada. Aquí, aparte de esto, hacemos una vida retirada, sólo saliendo de vez en cuando para ver alguna maravilla románica o barroca y paisaje. Galicia, abandonada por los campesinos, que emigran en cantidad al norte europeo, se ha convertido en un gran bosque y recuerda en la montaña a los paisajes de los viejos miniados de finales del medioevo, los del Libro de Horas del Duque de Berry, por ejemplo. Incluso, con el crecimiento de los bosques, vuelven a aumentar algunos animales salvajes, el jabalí y el lobo, lo cual le hace más similar a las viñetas ilustradas del Libro de Horas.
De Buenos Aires apenas tenemos otras noticias que las que los amigos nos envían. Leemos La Nación aérea que da la sensación de que todo ocurre ahí de color de rosa. Es posible que sea así, peor no lo creemos.
Bueno, esto es todo por hoy. Estamos deseando ver a todos los amigos. A todos, nuestro abrazo. Y ustedes y familia reciban uno más fuerte de Maruja y mío:

[Seoane]

Saludos para Aída y usted de Díaz Pardo y Mimina que les recuerdan con cariño.

1967-07-22 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Isidoro Cherniavsky
O Castro de Samoedo
Vicente López
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Isidoro Cherniavsky en 22/07/1967

El Castro, 22 de Julio de 1967

Sr. Isidoro Cherniavsky
Vicente López

Querido amigo:

Recibí su última carta cuya contestación retrasé pro culpa del accidente del brazo, del que supongo sabrán por terceros. Hoy también le escribí a Scheimberg y a Rotemberg y a otros amigos lo hice hace unos días. Trataré de ponerme al día con todos pues de todos, por otra parte, quiero recibir noticias aparte de las recibidas. Estamos en Galicia gozando de un aislamiento espléndido en una aldea muy cercana, 2 kilómetros, a una villa marinera que está, a su vez, a unos 12 o 14 de La Coruña. Estoy, se lo digo a Scheinberg, tallando unos retratos imaginados de personajes medievales gallegos para unas jarras de porcelana. Proyecté dieciocho y tengo talladas once. Se trata de una experiencia nueva para mí de la que estoy aprendiendo bastante. Siempre me atrajo la escultura y es posible que en Buenos Aires trate de hacer algunas otras obras con la ventaja de este aprendizaje que hago aquí, hasta ahora con una torpeza similar que voy dominando, a la de cualquier escultor popular. De pintura y de arte último en general no veo nada, solamente del pasado, el románico y el barroco gallegos en iglesias medievales, en edificios de los siglos XVII y XVIII o mezclados en monasterios comenzados a construir en el siglo XII y terminados seis siglos más tarde, aprovechando algunas excursiones de fin de semana hacia lugares apartados de la costa o en la montaña. En las ciudades, en general, se conserva casi todo lo que tiene algún mérito artístico pero en cambio se echan abajo aquellas construcciones que sin tener el valor de un estilo acreditado del pasado, les imprimían carácter y estaban perfectamente adecuadas a unas costumbres y a un clima, para levantar nuevos edificios sin carácter alguno, de acuerdo con una especie de estilo universal divulgado por las revistas de arquitectura y que igual se yerguen en ciudades tropicales que en estas de clima templado o en las más frías de más al norte. Desde que salí de Buenos Aires tropiezo con iguales edificios de la Avenida 9 de Julio en una y otra ciudad y creo que admiro ahora más a Testa por su Banco de Londres, capaz de romper con tanta monotonía, independientemente de otros valores. Las ciudades españolas están perdiendo carácter, se uniformizan como las de casi todos los países sin que la experiencia acumulada a través de los siglos, en una y otra tierra, sirva para nada. El Estado proyecta, por ejemplo, escuelas en serie, iguales para el clima seco y caluroso de Andalucía que para el lluvioso y frío de Galicia. Se trata en el mejor caso, de ese tipo de edificio que puede luego presentarse en fotografía en alguna publicación de propaganda como un nuevo logro de arquitectura moderna –ni siquiera es eso– y que no responde, no solamente el clima, sino además a las diferencias temperamentales y a la continuidad histórica de cada una de las distintas regiones. Bueno, así parece ser en todas partes. Por favor escríbannos, cuenten que novedades artísticas hay en este momento en Buenos Aires, que se hace, etc.

Un gran abrazo de Maruja y mío para Julia y usted:

[Seoane]

1967-09-03 Mencionado/a
de Sara Pagano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Sara Pagano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 03/09/1967


Bs. As., Setiembre 3-67

Queridos Luis y Maruja:

Ayer en Nexo donde Falcini hizo una hermosa exposición leí la carta de Uds. y los seguí en vuestras andanzas y trabajos. Evidentemente, a Luis no lo detienen contrariedades ni accidentes en su fiebre de trabajar. Por suerte para Uds., todo su maravilloso trabajo no cae en el vacío. En cada lugar que deja, queda testimonio de su magnífica labor de artista. Creo que pocos artistas gozan de ese privilegio.
Hoy a las 13 horas, se cerró la exposición de esculturas de Falcini. Junto con esculturas y dibujos de Azcárate, joven escultor y cuya obra actual hace vislumbrar a un joven artista.
Esta exposición tuvo para Falcini un balance altamente positivo. Si en compras y comentarios, hubo el más absoluto silencio, en cambio, desfiló permanentemente por la sala un mundo de gente, sobre todo varios artistas, pintores y escultores que vieron en su obra, y así se lo manifestaron, a un artista incansable que expresa su autenticidad sin el temor a la corriente que todo lo quiere arrastrar, destruir, renovar, crear nuevos lenguajes. Falcini es Falcini.
Por primera vez desde que lo conozco, después de una exposición lo he visto feliz. Yo acoto, lamentablemente le falta “popularidad”. A estas alturas de su vida, lo llena de alegría saber que su donación al Fondo de las Artes poblará los museos argentinos.
Hace un par de semanas tuvimos en el Di Tella una colosal exposición de Le Parc. No me extenderé sobre el tema. Uds. la vieron en París. Aquí sus obras se vendieron en dólares y los amantes de las bellas artes se disputaban el privilegio de adquirir sus seriografías. Este es un artista con popularidad. Las radios y las televisiones le dedicaron grandes espacios en sus programas y hasta un chófer de un taxi me habló de Le Parc.
Aquí, en Buenos Aires, estamos viviendo una época de grandes y apasionadas controversias. La crisis de Medio Oriente. Desde que estalló la Guerra Árabe-Israelí no hay reunión de amigos o de familiares que no termine en una batahola (sic) dentro de cada familia judía o grupo de amigos donde predomina la colectividad, el no estar cien por ciento con Israel merece el rótulo de antisemita. Lo más sorprendente es ver y escuchar a mis amigos que hasta ayer les preocupaba poco o nada el problema del judaísmo, la pasión y el acento que ponen en su defensa de Israel.
Gente politizada que conoce la trayectoria de Israel desde su creación, su actitud frente al mundo árabe, su mala postura en el año 56; no entienden razones. A nosotros, dicen, no nos importaría que arrasaran con Israel. A tal punto ha llegado la tensión que Scheimberg y Kormblith decidieron no responder a las provocaciones de los amigos (entre estos Syma) que creen que si no nos arrodillamos el heroe Dayam no merecemos ser judíos.
Yo, por mi parte, tengo mis reservas con respecto a la política de la URSS en este conflicto porque pienso que el mismo papel juega Israel que Arabia Saudita y Kuwait como lacayos del Imperialismo. Pero la URSS hace su juego político y esto último lo calla. Mis dudas las comento sólo con Scheimberg y en el más absoluto retiro.
Y estos patriotas de última hora no han movido un dedo cuando ocurrieron y siguen ocurriendo las masacres de Vietnam.
He leído en vuestra carta que están preparando el regreso. ¡Qué alegría! En verdad, hace falta aire fresco. En los últimos meses, han ocurrido varias desgracias entre los amigos y han quedado claros difíciles de llenar. Uds. están fuertemente incorporados a nuestras vidas y vuestra ausencia se siente mucho. Ir a casa de los Seoane o encontrarse con ellos es siempre un motivo de alegría. Es otro don que es privilegio de pocos.
Queridos amigos, no he contestado la hermosa carta que recibí de Uds. porque estamos sumamente preocupados con María.
Luego de varias postergaciones, su médico decidió operarla. Hace 15 días practicaron la primera y el próximo miércoles será la última y definitiva. Ella vive esperanzada y se ha entregado a esta horrible operación con alegría. Veremos.
Por mi parte, trato de disparar de los problemas trabajando y trabajando con relativo éxito.
El conflicto “árabe-israelí” ha paralizado casi totalmente las ventas. De lo que se deduce que la gran masa de compradores son judíos y han destinado sus excedentes a ayudar al Estado de Israel. Este clima lo han sentido casi todas las galerías de Bs. As.
Mis hijos están muy bien. Quisiera decir lo mismo del resto de mi familia.

Los abraza

Sarita

1967-09-04 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 04/09/1967


El Castro, 4 de septiembre de 1967

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

No sé si deben ustedes carta o somos nosotros los que estamos en deuda. Es lo mismo. Es posible que la deuda sea nuestra. Ha transcurrido el tiempo estos meses sin apenas haber tomado conciencia de su tránsito, por lo menos en lo que se refiere a días y semanas.
Acabo de terminar los grabados de un nuevo álbum con destino a una colección de la galería Das Schwarzw Schaf, de Munster, donde terminó, según me dicen con bastante éxito, la exposición de grabados. El álbum va a constar de seis grabados, ya hechos, a dos colores con un tema, el pulpo y debo enviarlos estos días a esa ciudad alemana. Tenía el proyecto de hacerlo hace algún tiempo, en realidad desde que había hecho uno de mayor tamaño, también a dos colores, hace algo más de un año en ésa. El pulpo es una especie de animal totémico de los gallegos y se dicen de él aquí muchas cosas interesante, pero lo más importante para mí es que es un elemento indispensable de las grandes reuniones populares y resulta una forma familiar de las gentes de esta tierra. Algunos eruditos dicen que en la antigüedad mercaderes griegos se lo llevaba a ciudades del Mediterráneo y a su país donde tenía una gran aceptación, por lo que es posible que los pulpos representados en sus cerámicas fuesen de origen gallego. Yo no me meto en esto, todo es posible. De cualquier manera, me atrae la idea de que así hubiese ocurrido. Venir a esta costa de tormentas, la costa del olvido que le decían los romanos, para llevarse pulpos no me parece demasiado descabellado. Con otros medios, antes de hacerse popular en Buenos Aires, se lo hacían llevar hasta ahí los emigrantes de Galicia y como recuerdo de esto queda desde el siglo XVIII la palabra pulpería. Los antiguos pulperos colgaban el pulpo seco junto a las cuerdas, los rebenques, las velas y los baldes del techo de esos establecimientos, como se colgaban aquí, sin los rebenques de las tabernas. Pues bien, hice seis grabados de ellos y es lo último que por esta vez hago en Galicia, pues a mediados de este mes salimos para Madrid dispuestos a emprender el regreso a Buenos Aires luego de estar dos o tres días en Barcelona y uno o dos en Salamanca. Creo que este viaje fue fecundo en trabajos. Lástima del mes perdido con motivo del accidente del brazo. De ahí no sabemos apenas nada. Los diarios de aquí sólo destacan las grandes desgracias latinoamericanas y la Argentina no parece haber entrado, al menos para la prensa española, en un período de grandes desgracias. Sus mejores páginas están dedicadas a grandes relatos, memorias, reportajes, etc., de exdirigentes de la última guerra mundial, o de príncipes en el destierro, o de artistas de la canción y del cine. Sustituyen así a las novelas por entregas de mediados de fines del XIX. Uno vive como en una isla remota y a veces tiene uno la sensación de estar toda Galicia poblada de Robinsones Crusoes. Pero de todo esto ya hablaremos con calma a nuestro regreso. Aquí todo parece eterno e inmodificable, aunque crezcan las ciudades y la costa se pueble cada vez más de viveros de mariscos. La belleza del país contribuye a esta impresión y el carácter bondadoso, escéptico y cortés del pueblo.
Esta carta, como casi todas las mías, dicen muy poco, pero el caso era monologar con ustedes desde lejos, aunque sólo fuese del pulpo y de los diarios. El diálogo será muy próximamente sobre otros muchos temas y más fundamentales. Hasta entonces reciban Aída y usted, sus hijos y los amigos comunes, el gran abrazo de:

[Seoane]

1968-12-07 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 07/12/1968


Madrid, 7 de diciembre de 1968

Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires

Queridos amigos:

Hace casi mes y medio que salimos de Buenos Aires y aún no hemos escrito a ningún amigo. La verdad es que apenas nos quedó tiempo para hacerlo. En Nueva York, anduvimos por sus calles más que en el otro viaje, volvimos a ver sus magníficos museos y nos detuvimos a ver sus gentes, en la calles, en los restaurantes, en esa obscena calle 42, en la que se agrupan las librerías destinadas a vender libros referidos a temas sexuales, cuyas tapas están hechas con fotografías de desnudos femeninos o masculinos, cuyo sexo se tapa con un breve trozo de papel blanco, en remedo de la hoja de parra, una hoja de parra que sugiere mucho más de lo tapa, y los cines con películas pornográficas cuyas fotografías anunciadoras son un modelo, naturalmente impúdico, del género. Al lado de cines y librerías, los locales con máquinas tragamonedas a cuya entrada un alto cowboy, de metal pintado, alza lentamente sus revólveres para apuntar al joven o al niño que acertó en su disparo a dar en el vientre, o en el corazón, o en donde sea, del muñeco. Todo dentro del más ajustado realismo publicitario, lo mismo que el realismo de las fotografías de los cines y las tapas de los libros sobre temas sexuales. A mí me encanta la calle 42 de Nueva York, con camiones de la policía en algunas esquinas, un público considerable de rostros de todas las razas que pasean sus veredas y donde se puede sospechar que se desate la violencia y se produzca el crimen en un instante cualquiera. Me gusta la calle 42 o el Village que justifican el arte pop, un arte mucho más realista de lo que las gentes ajenas a Nueva York piensan en casi todas partes. Verdaderamente, neoyorkino en sus temas y hecho siguiendo el estilo de los grandes afiches y carteles de publicidad.
Pero de todo esto ya hablaremos, si soy capaz de hacerlo, a nuestro regreso. Ahora con referencia a Nueva York, sólo se me ocurre recordar al comienzo de ese himno tradicionalista, beato, español, dirigido a los indiferentes, ateos, socialistas, republicanos, etc., que decía: “De Luzbel las legiones se ven ya marchar, y sus negros pendones el sol enlutar...”
Después de Nueva York, estuvimos en Alemania, Dusseldorf, Colonia y Bonn, y en Roma. Estuvimos con los Alberti que los encontramos muy bien, mejor que en el viaje anterior, recordando a todos los amigos, y luego en Barcelona y ahora en Madrid. Ya le escribiré con más clama sobre estos lugares y lo que fuimos viendo. En Barcelona, está celebrándose una gran muestra retrospectiva de Miró, extraordinaria, cuyo catálogo les enviamos hace unos diez días por correo ordinario. Festeja la ciudad los 75 años del pintor, y después de Barcelona toda esa obra pasará, pasa a ser expuesta en abril o mayo, al Museo Guggenheim de Nueva York.
Ahora estamos cansados de hoteles y de viajes y estamos deseando llegar a Galicia para trabajar y gozar del clima de lluvia, del verdadero invierno de Galicia. Cuando está más verde, las tormentas se suceden en el mar y las gentes lamentan la constancia de la lluvia. Una buena estación para trabajar. Escríbannos al Castro. Allí estaremos dentro de unos quince días. Tenemos ganas de saber noticias de ésa y de todos ustedes. Hasta entonces, reciban el fuerte abrazo extensible a todos los amigos, de Maruja y mío:

[Seoane]

1968-12-07 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Luís Falcini
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Luís Falcini en 07/12/1968


Madrid, 7 de diciembre de 1968

Sr. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hoy he comenzado a escribir algunas cartas, a usted entre los primeros, y no porque tenga demasiado que decir, sino porque, egoístamente, espero respuestas y noticias de los amigos. A Scheimberg le digo los lugares en donde estuvimos, Nueva York, tres ciudades alemanas, Colonia, Bonn y Dusseldorf, y después en Roma y Barcelona.
En Nueva York alcanzamos a ver una extraordinaria exposición de frescos italianos renacentistas: Giotto, Piero della Francesca, Paolo Ucello, etc., seguramente extraídos de pequeñas iglesias del campo italiano a donde no acudían turistas y que deben engrosar actualmente un Museo, no sé cual, en Italia. El Paolo Ucello es un fragmento abstracto, de líneas cruzándose hasta el infinito y pudo haber sido la pintura que inspiró a Balzac La obra maestra desconocida. Para ver estos frescos hay, o había para los días que estuvimos nosotros, que guardar colas bastante aburridas.
En Roma vimos el nuevo Museo de Arte Moderno, espléndidamente presentado, donde se puede seguir todo el desarrollo de la pintura italiana desde el 900 y poco antes y donde hay ejemplos muy buenos de todos los grandes artistas que caracterizan el fin de siglo y lo que llevamos andado de éste hasta las últimas escuelas. Tambien tienen una colección bastante nutrida de arte extranjero, sobre todo franceses y alemanes. De los escultores están bien representados Medardo Rosso, Martini, Marini y Manzú. De Fontana tienen además de algunas de las últimas obras, dos o tres que corresponden al período de su regreso a Rosario y Buenos Aires.
En Barcelona vimos la gran exposición Miró, que para mí creo que fué muy importante, pues afianzó alguna de mis convicciones de los últimos años con respecto a la pintura. Está perfectamente presentada en un edificio de orígen gótico dedicado, hasta hace pocos años, a hospital, el Hospital de la Santa Cruz, y donde los colores y las líneas de Miró deben vencer la fuerza, largo y altura, de las enormes paredes de piedra. Uno no se explica por qué, o si se lo explica, no sabe expresarlo, la pintura de Miró, alegre, inspirada en parte en las decoraciones de los barros de Cataluña y de Baleares, casi folklórica, recuerda en su fuerza, en su dominio de los muros, a la pintura románica. Muy importante de la exposición de Miró es la obra gráfica de éste, mucho más importante de lo que yo sabía y de notable calidad, las litografías, los aguafuertes, los grabados en madera... Barcelona siente gusto en afirmar públicamente sus valores y este año lo ha convertido en el “año Miró”, organizando esta muestra y publicándose algunos libros dedicados al pintor en los que se prueba la capacidad gráfica de los catalanes.
En Madrid de momento no vimos nada que valga la pena. Al Museo del Prado le están remozando las paredes, sacándoles las telas que constituían el fondo de los cuadros y simplemente, pintándolas, lo que queda mucho mejor. En Roma volvimos a ver el retrato del Papa Inocencio, de Velázquez, mucho mejor presentado actualmente, y ese cuadro fantástico del Ticiano, España defendiendo la religión, o un título parecido, de los últimos años de su vida.
Bueno, esto es todo por hoy. Cuéntenos noticias de Buenos Aires. Estamos ansiosos de ellas. Saludos para todos.

Saludos de Maruja y un gran abrazo de:

[Seoane]

1968-12-12 Mencionado/a
de Guillermo Whitelow, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Guillermo Whitelow, a Luís Seoane en 12/12/1968


Buenos Aires, 12 de diciembre de 1968

Querido Luis:

Aunque sé por los Scheimberg que aún no te encuentras en Osedo, lo mismo te escribo para ganar tiempo. El motivo, aparte del placer de retomar contacto contigo y Maruja, es de negocio. Enzo me pide que te transmita lo siguiente:
De acuerdo con lo convenido, habló primeramente con Najmías el 22 de noviembre para irlo preparando para fin de mes. Este manifestó que había quedado contigo en pagarte el 10 de diciembre, y que habían hecho todo lo posible para liquidarte antes de tu viaje. Quedó en llamarlo a Enzo, pero no lo hizo. El 10 de diciembre, Enzo lo llamó directamente a Mallah, y éste le dijo que te pagarían a tu regreso en abril, lo cual pone en evidencia un contrasentido, ya que Najmías puso como fecha el 10 de diciembre. Cada uno por su parte, oportunamente se amosacaron con Enzo, acusándolo de dudar de la palabra de ellos.
En consecuencia, Enzo quiere que le des tu parecer, si debe insistir él, en cuanto tenga tus instrucciones, o debe dar intervención a Sofovich. También me dice que si tú le escribes a Mallah, por favor, le envíes copia.
Aparte de estos dimes y diretes cefardíes, puedo darte en cambio la buena noticia de que ayer Enzo terminó de pagar el nuevo local. Fue un día de calor horroroso. Quiero decir que la nueva galería nace bajo un cálido auspicio. La exposición de los Torrallardona gusta mucho, y te hemos extrañado, ya que fuiste el promotor y Deus ex machina.
¿Cómo está Maruja? Dale nuestros cariños de siempre y para ti un gran abrazo.

Billy

[Manuscrito:] P.S. Laura le entregó a Enzo los 2 grabados que compraste. Vale.

1969-01-07 Mencionado/a
de Sara Pagano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Sara Pagano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 07/01/1969


Buenos Aires, Enero 7 1969

Queridos Maruja y Luis Seoane:

Finalmente, hemos pasado las fiestas de Fin de Año con su secuela de convites y reuniones familiares y ya formalizada la entrada en Año Nuevo, vayan aunque un poco tardíamente, según rezan las buenas costumbres, mis mejores augurios y deseos para Uds., mis buenos amigos.
La expectación que determina la iniciación de un nuevo año, con las especulaciones habituales sobre lo que el cambio de año calendario nos depara, esta vez está concentrados en la partida de Rosana y Luis que ya es inminente. Y aunque paradójico, dada la alegría que me produjo el destino de Luis, España, con la consiguiente apertura a nuevos caminos y ricas experiencias, veo con temor este largo alejamiento. Porque la magnitud de los problemas que me rodean exceden mi propia vida, y es por esto que me aferro a estas dos vidas jóvenes llenas de amor y de esperanza.
Será que ya nos estamos poniendo viejos, que empezamos a necesitar de los jóvenes?
Claro, estamos rodeados de gente mayor (valga el eufemismo) que no esperan mucho de la vida con un horizonte muy limitado y que finalmente resultan agobiantes. Es un sentimiento egoísta, ya lo sé, pero yo necesito de todas mis fuerzas físicas y morales para seguir adelante; quiero vivir.
Por eso, para no dejarme caer en pozos de angustias, me aferro a los jóvenes porque encuentro en ellos el secreto de muchos renacimientos y un rayo que pueda iluminar mi vida oscurecida por la angustia.
Muchas veces, Maruja y Luis, he querido confiarme en Uds., pero no he tenido valor de hacerlo. Tampoco ahora lo tengo. Tal vez, cuando hayan regresado y yo haya elaborado mi problema, conversamos.
El sábado 4 de Enero, La Razón […] le dedicó a Schemberg y Aida y a su colección ¼ de página firmada por Hernández Rosellot. Lamentablemente, no tengo en mi poder el recorte para enviarlo. Lo titula Breve historia de una colección argentina. Hermosa, objetiva y profundamente emotiva. Ya estas cosas me suenan a historia, pero con música de réquiem. Me causan mucha tristeza.
Por otros caminos, tendrán variadas noticias de nuestro terruño. Tal vez sean más optimistas. Tal vez, cuando estas líneas los alcance, Luis y Rosana ya estarán en España. Aquí quedamos Mano, su novia y yo en una ciudadela. El resto de la familia, con muchos problemas. Falcini, en el Uruguay en casa del hermano casi moribundo. No es un panorama muy edificante.

Hasta muy pronto. Los abraza y besa

Sarita

1969-01-24 Mencionado/a
de Guillermo Whitelow, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Guillermo Whitelow, a Luís Seoane en 24/01/1969

Buenos Aires, 24 de enero de 1969

Querido Luis:

Mientras Enzo trata de ponerse en contacto con el dúo Mallah-Najmías, yo te escribo para que no pase más tiempo entre tu carta y la respuesta. Los días transcurren normalmente. Por mi parte, entregado el inventario de los cuadros, dibujos, grabados, libros, etc. Hasta ayer hizo bastante calor, pero hoy, luego de lo que los diarios llaman una “microtormenta”, respiramos un poco. Enzo ha ido por dos días a Rosario, acompañando al matrimonio Roselot, quienes, en estos meses, publican semanalmente notas sobre las grandes colecciones argentinas. Comenzaron con los Scheimberg, luego Lorenzutti y Alessandro. Y así seguirán. Por supuesto, los clientes poderosos, como decía Maruja Mallo, está veraneando, de modo que en materia ventas todo ha entrado en punto muerto. De vez en cuando aparece algún comprador con cara de aburrido, y algún americano en busca de grabados de color local. Mientras, Testa está elucubrando las sutilezas de la nueva Galería, y contamos con el ardor del joven Puppo que, como su nombre indica, tiene grandes habilidades para correr y brindar, tomando medidas y examinando huecos y llenos en el subsuelo magno. Enzo considera que en mayo estaremos allá, aunque quizás, como suele suceder, se demore un poco. Con respecto a tu exposición en Walter Thompson, te explicaré mejor de qué se trata. Esta firma ha inaugurado sus nuevas oficinas, las cuales cuentan con un espacio aceptable para exponer cuadros o esculturas, en la sala que precede a la de proyecciones. Se supone que esta sala es el paso obligado de los ejecutivos dispendiosos, que concurren a deleitarse –o no– con los slogans urdidos por el equipo de Walter Thompson. Su director, el señor Webster, bastante sensible a la pintura, nos pidió que cada tanto le prestáramos cuadros para colocar en esa antesala de la gloria, de modo que tanto los empleados de la firma como los ilustres visitantes pudieran sin mayor esfuerzo disfrutar de un panorama aunque fragmentario de la pintura argentina actual. Y es por esa razón que enviamos cuatro cuadros tuyos con cuatro de Puppo, que aún está ahí, y que el mes que viene reemplazaremos por otros de otros dos autores. En segundo lugar, debo decirte que Enzo se ha ocupado de los grabados que compraste en Art Gallery, y yo, a mi vez regularmente, de la compra de la revista Arte Moderna. También han llegado las tapas, que te tengo guardadas con el resto. Por ordenanza municipal, han hecho desplazar el quiosco, entonces el muchacho viene personalmente a traerme la revista todos los miércoles. Por último, los cuadros para Mar del Plata ya fueron enviados, pero aún no tenemos noticia acerca de la exposición.
El que ha muerto es el Petiso González Garaño, como recordarás, estaba bastante postrado últimamente. Este lunes asistimos a su entierro en la Recoleta, en una graciosa bóveda que remeda un castillo gótico. Hablaron Butler y Burzio, pero lo mejor fue, como siempre la necrología que Manucho había escrito seis meses antes y que, con horror, le habían extraviado en La Nación, a raíz de la mudanza. Dos anécdotas. Una, sobre el difunto; la otra, sobre la nueva Nación. Parece ser que el Petiso se había vuelto muy avaro en sus últimos tiempos y, en consecuencia, murió enormemente rico. En su velorio sólo había dos coronas enormes (pues está de modo no mandar flores ahora, y todos aprovechan la ocasión): una de la Academia Nacional de Bellas Artes, y la otra del... ¡Palacio de las Papas Fritas! Esto, porque se sospecha que el Petiso era el dueño de tan exquisita institución. Y así lo acompañaron al sepulcro las dos academias.
Segunda: el día de la inauguración de los nuevos talleres de La Nación, asistió un mundo de gente. Había que apretar un botón para poner en marcha las maquinarias flamantes. La madrina lo hizo, pero nada respondió al toque del botón. Entonces, Bartolito apretó a su vez el adminículo. Nada. Recurren al obispo Caggiano y, dice Manucho que tal vez milagrosamente, se oyó un chirriar y se supuso que las máquinas funcionaban. El cóctel siguió ruidosamente tapando el maullido de gato de las máquinas. Pero, horror! horror! Al día siguiente, nadie recibe La Nación a la hora sólita. Qué pasará, decíamos. Habíamos anunciado inclusive el nuevo formato, un poco más chico. Lo que pasó fue que, cuando apretaron el botón, más máquinas estaban frenadas, pero ante la insistencia y la digitación sacra de Caggiano, dificultosamente comenzaron a trepidar, rompiéndose y despedazándose! Ergo, durante dos meses, por lo menos, estarán en reparaciones, y hemos vuelto a las antiguas máquinas próceres, y al mismo formato de siempre. ¿Qué te parece?
Estoy en la segunda versión de Macbeth, que debo entregar en febrero al Fondo de las Artes. Con respecto a esta entidad, hubo nueva alarma. Se sucedieron los pedidos para que no desapareciera y, finalmente, Pinasco y Cía. lograron entrevistar al Presidente, quien los tranquilizó, diciéndoles que el Fondo no iba a desaparecer. Sí, eso lo sabemos. Lo que puede cambiar es su estructura, y dejar de ser autárquico, y ése es el temor. Así estamos por el momento. De modo que mi traducción irá a dar a las fauces de un dios conocido a medias, y no sé cómo será lo del pago. Se ve que hay un litigio entre Venus y Mercurio en mi horóscopo actual, porque el libro que tengo en Kraft sigue inmóvil. Kraft está medio fundida. Le han pasado las deudas de la firma a la sección editorial, y entonces ésta, que andaba bien, ha tenido que quebrar. Y así, se ha ingurgitado mis 30.000 pesos, y ni siquiera contestan a mis cartas. Yo esperaré hasta marzo, y luego veremos. Imagínate cómo me ha perjudicado esto, en un momento en que se está dando el Sueño de una noche de verano, en una traducción que me pertenece con Manucho, quien siempre con gran generosidad habla del “poeta Whitelow”. ¿Dónde anda ese poeta, dirá la gente, cuyos libros nunca se ven? Yo quería justamente que saliera en noviembre, pues la obra fue estrenada en diciembre. Ya ves, caro Luis, cómo me mortifican los astros. Por suerte, lo he tomado con calma, y me digo que no hay mal, etc. A Manucho le han dado el premio Forti Glori, pero Forti está muy sentido porque él no estuvo presente cuando la apertura de los cómputos. Le ganó a Silvina Bullrich por ocho votos. Justo. El producto del premio ya lo ha invertido en la compra de una gran propiedad en Córdoba, seis manzanas de La Cumbre. Es una casa a la española que fue de Avelino Cabezas, con siete dormitorios, y una biblioteca de 14 metros. Por el parque, que es un bosque, hay diseminadas casitas, un lago artificial con una isla, un pequeño teatro donde caben unas cincuenta personas, una torre que fue atelier de Jorge Larco... Manucho piensa vivir allí por lo menos la mitad del año, y creo que puede convertirse en un centro de atracción. Por suerte, Anita no tiene inconveniente en ir a vivir a Córdoba. El lugar parece que es espléndido. Quizás vaya a verlo en febrero. Pero recién será de Manucho en abril, cuando termine de pagarlo todo. Se lo han dejado en 7 millones de pesos, lo cual es tirado.
Bueno, Luis, hasta pronto, cariños para Marujita, y mucho éxito en tus cosas.

Un fuerte abrazo de,

Billy

1969-01-24 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 24/01/1969

El Castro, 24 de enero de 1969

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí hace días la carta suya con noticias de Buenos Aires y de los amigos. Por nuestra parte, apenas tenemos noticias que transmitir. Estoy trabajando y acaba de salir un nuevo álbum de grabados míos, doce grabados en madera a dos colores con el tema de los pájaros, el texto va en idioma gallego. Se lo envío por correo aparte. Creo que quedó bien y fue hecho en homenaje a un hornero muerto quemado en Ranelagh. En la carta suya, no me dice cómo quedó el asunto del estúpido error en el prontuario mío. Me intranquiliza el pensar que pueda tener dificultades a mi regreso, que será, pienso, en abril. Antes tengo que hacer varios trabajos aquí. De Buenos Aires apenas tenemos otras noticias que las de ustedes. Scheinberg no me contestó, a Falcini le contesto yo hoy o mañana lo mismo que a Sarita y volveré a escribirle a Scheinberg. ¿Le pasa algo? ¿Está quizás más enfermo? Recibí, sin embargo, su saludo de Fin de Año. ¿Recibieron el catálogo de Miró? Fue una exposición impresionante. Creo que la recordaré siempre. No es fácil dominar con el color, casi sólo con color y líneas, paredes inmensas como las del edificio gótico de Barcelona donde expuso. De Picasso vi, por una publicación española, que en Louise Leirís se exponen actualmente más de 300 grabados últimos de él. No sé de qué grabados se trata y en España por otra parte es muy difícil sabe nada de lo que ocurre en este aspecto en el exterior. Los diarios están tratando de llenar sus páginas con desastres políticos en otras partes para evitar dar noticias de los propios que estar siendo muchos. Hay paros en todas clases de obreros, de estudiantes, de pescadores y existen como dos mundos, uno el de arriba indiferente a la opinión y que parece tener todo resuelto con un monarca y continuidad política y otro indiferente a lo que piensan y hacen los de arriba que pretenden cambiar como sea la actualidad. De Argentina no sabemos nada. Parece ser, sin noticias, un pueblo feliz, a lo mejor es que ya no le queda camisa. Una noticia que circuló por aquí fue la de haber llevado a cabo la conversión del peso. Sin embargo, no la hemos visto confirmada después en parte alguna. A ustedes les suponemos en Ranelagh o alternando Ranelagh con Punta del Este. Cuéntenos de la nueva casa y del verano yo de Buenos Aires. Escríbannos. Nosotros recordamos constantemente a los amigos y con los Díaz Pardo hablamos de todos.

Un gran abrazo para Elsa, Claudia, Pablito y usted de Maruja y mío:

[Seoane]

1969-01-25 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
O Castro de Samoedo
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 25/01/1969


Sábado 25 de enero de 1969

Maruja y Luis Seoane
Cerámicas del Castro
Osedo. La Coruña
ESPAÑA

La troupe, reunida en Amberes 980, los recuerda con cariño y los abraza desde Buenos Aires.

[Firman]

Luisa y Isaac [Goluboff]
Mucha suerte

Luisa / Chusa¿? Kaufman

Pepita [Potik]

Perla Grimberg

Sofía/Sonia ¿? Malajovich
Malajovich

Anita Petroni

Myriam Goluboff

L. Falcini

Muchos cariños. Aída
Sheimberg

1969-01-31 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 31/01/1969


El Castro, 31 de enero de 1969

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos sin noticias de ustedes. Les hemos escrito una carta hace tiempo y no hemos recibido respuesta, únicamente, aquí en El Castro, una felicitación de Fin de Año que agradecimos mucho. Suponemos, también, que habrá recibido el catálogo de la exposición de Miró en Barcelona, un acontecimiento notable que pasa ahora íntegramente al Museo Guggenheim de Nueva York. Por mi parte, estoy pintando todo lo que puedo, pues debo alternar la pintura con algunos objetos de porcelana para la nueva fábrica que se hace en el norte de Galicia y, entre los proyectos que tengo, están los de hacer dos cabezas, un poco mayores que las anteriores, de Valle Inclán y Unamuno. Publiqué además una nueva carpeta de grabados en madera con tema de pájaros, unos pájaros naturalmente inventados dedicados al recuerdo de un hornero muerto en Ranelagh, como se dice en el prólogo escrito en gallego, que les traduciré cuando regresemos. La carpeta, un álbum de formato más bien pequeño, se lo envié por correo aéreo hace cuatro o cinco días. Galicia está como siempre. Las ciudades crecen lentamente y la gente emigra. Unos pocos, siempre los intelectuales, trabajan lo que pueden para cambiarla. Algo han conseguido en los últimos años. En estos momentos, se celebra aquí, en La Coruña, una gran exposición de Souto, un gran pintor gallego fallecido en México hace pocos años y que fue el que abrió camino a la nueva pintura gallega. De él se puede decir, recogieron enseñanzas algunos pintores prestigiosos de después. Se trata de grandes óleos y acuarelas. Óleos con temas de pescadoras gallegas, de maternidades y de figuras de carnaval. Unos personajes de Carnaval que no tienen nada que ver con los de Ensor y Solana. Souto fue el pintor que hizo los más impresionantes cuadros de la Guerra Civil, el mismo Ensor le dedicó un bello poema en una exposición que había hecho al final de ella en Bruselas. Las estampas son escenas de puerto, campesinas y de pescadores. Se trata de una gran exposición, pero lo notable es la gente que acude a ella. Voy casi todos los días y observo el público. Se trata de personas que tienen más de cincuenta años de jóvenes que no pasan de los 25. Parece que hubiese una generación completa a quien no le interesa la pintura, o el arte, y en general nada, pues pienso que esto que ocurre con la
[Falta continuación]

1969-02-02 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane en 02/02/1969


Buenos Aires, febrero 2 de 1969

Mi muy querida Maruja:

Si te dicen que el infierno está sembrado de buenas intenciones, no lo creas, porque yo, todas las mañanas me he levantado con intención de escribirte, pero ha hecho tanto, tanto calor que las ideas se me cocinaban antes de nacer. Por fin, hoy hace un poco de fresco, Dios se ha compadecido de todos los pobres que no pueden salir de este infierno que es Buenos Aires. Después de la carta que les escribió Scheimberg yo puedo agregar que los extrañamos mucho, que ya podrían volver…
Algunos chimentitos locales: Luisa Kaufman es abuela de un hermoso nieto que se llama Juan Emanuele (dicen que ahora se usan estos nombres); Luis y Roxane están desde el lunes 27 de enero en Madrid; Santa está muy triste con la partida y se siente muy sola; Luisa Goluboff está planeando muy tímidamente un viaje por Europa. Después no hay ninguna novedad importante. Buenos Aires está muy despoblada, se consiguen entradas para los cines, se viaja cómodamente en los colectivos. Y a propósito de colectivos, les diré que este Gobierno hace obra, todos los números están cambiados para que nadie sepa que medio de transporte tiene que tomar y este acertijo distrae un poco la atención de la gente; tenemos teléfono medido (3 comunicaciones diarias) así que guerra al amor por teléfono, nada de perder tiempo, a trabajar! Y nada más.

Un saludo cariñoso a la familia Díaz Pardo (vendrán por acá?) y un abrazo fuerte para Luis y otro muy fuerte para ti de

Aída

1969-02-02 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 02/02/1969

Buenos Aires, febrero 2 de 1969

Querido Seoane:

Estoy en falta con Vd. y Maruja; mejor dicho: estamos en falta Aída y yo. Pero por donde empezar. La situación del país no es muy halagüeña que digamos; uno vive con la sensación de que algo se está moviéndonos bajo los pies. En qué va a terminar todo esto? Lo que es real es que los salarios están congelados mientras que los precios de las cosas siguen subiendo –a pesar de los beatíficos comunicados oficiales y de las no menos beatíficas promesas de empresarios y comerciantes comprometiéndose a no aumentar los precios. Pero Aída, que va a la feria sabe muy bien que nada tienen que ver los comunicados con la realidad. Es aquello de que lea menos estadísticas y comunicados oficiales y vaya más a las ferias. A partir del 1º de enero se va a permitir un aumento en los salarios del 8% cuando ya los costos han subido en un 30%. Los sindicatos empiezan a agitarse, pero no pueden ir muy lejos con una C.G.T. Dividida y con dirigentes vendidos. Todo se va en fintas –hasta que un día la masa desborde a los dirigentes y se arme la gorda... Hay algo que está madurando, pues las cosas no pueden seguir así: La Argentina –que era el país que estaba en primer término entre los países consumidores de carne (alrededor de 110 kilos de carne por año y por habitante) figura hoy en cuarto lugar con un promedio de 60 kilogramos y la misma relación hay en el consumo de la leche.
Pero no es de eso de lo que yo quería hablarles, o por lo menos por donde yo quería empezar. Comience, pues, como en las novelas de Cortázar, a leer desde aquí y en último término el principio de esta carta y sólo si ve que vale la pena hacerlo. En realidad, le estoy escribiendo como si ya hiciera mucho tiempo que están fuera del país. Y no hace acaso mucho tiempo? Qué es mucho tiempo? Para los amigos ya es. Y a propósito de tiempo: Ya va para una semana que recibimos su Homaxe a un paxaro. Hermosos los 12 grabados y muy hermosa y sentida la página conque Vd. presenta el cuaderno; es una página escrita con el corazón en la punta de los ////////////dedos, una página plena de emoción y de poesía. Bravo! Y muchas gracias. Es un regalo realmente regio y excesivo, muy por encima de nuestros merecimientos. Y agregue todavía (ya casi me olvidaba) el estupendo catálogo de la exposición Miró –Barcelona 1968-1969 y el de las 58 piezas de Picasso, donadas por éste para el Museo Picasso con la serie de Las Meninas y Los pichones –que recibimos hace cosa de dos o tres semanas–... La verdad: Aída y yo estamos apabullados con tanto obsequio. Qué otra cosa más que las gracias podemos darles? Solamente lamentamos no poder retribuirles tanta atención... Qué más? Esperemos que ya hayan recibido la postal que les despachamos, firmada por los amigos que se reunieron en casa en la noche del sábado 25 de enero –en que celebramos el cumpleaños de Luisa Goluboff y su reintegro a la vida normal, con la visión casi totalmente recuperada. Aída y yo, bien de salud, tratando de mantener un pacto de no agresión con el tiempo. Ella para evitar que avance su sordera y yo para que los años que aún me faltan por vivir no me aporreen demasiado. Un pacto de no agresión, pero ayudado con todo un repertorio de “muestras gratis” de que me provee Augusto y Rosita. Ambos y Olica y Schtirbu les mandan saludos. Y aquí termino. Recibí en tiempo su carta del día 7 de enero, despachada desde Madrid. No cree Vd. que esa propensión a la pornografía que Vd. señala en la literatura y en el cine y en las artes visuales es común a todos los períodos de decadencia? Es como una evasión de los instintos demasiado tiempo aprisionados por una moral exagerada y que se da en su forma más agresiva en los ambientes y pueblos más puritanos. Ya Freud en su mediocre ensayo sobre Leonardo señaló la pornografía como una evasión del genio hacia la naturaleza. Yo pienso que debe ser un signo de vejez tanto en los pueblos como en los hombres y mujeres. Por mi parte, confieso que un poquito de pornografía –no mucha, desde luego– me ha gustado siempre (léase Rabelais, Bocaccio o Quevedo) y más ahora que me voy poniendo viejo. Dejemos esto para debatirlo mano a mano, cuando tengamos la suerte de tenerlos de vuelta, en Buenos Aires. Y aquí corto esta carta desarticulada –con nuestros abrazos para Maruja y Vd. y n/ saludos a los Díaz Pardo y los Dieste, de Aída y míos.

Scheimberg

1969-02-17 Mencionado/a
de Isaac Kornblith, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Isaac Kornblith, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 17/02/1969


Lunes, 17 de Febrero de Buenos Aires, [1969]

Maruja y Luis: Queridos y recordados amigos:

Les escribo esta mañana nublada de un carnaval cada vez más desabrido y desteñido. Hay quietud en el ambiente y hasta mí llega el pesado silencio de la ciudad. Estoy solo en casa. Anna ha tenido que irse a Pinamar para vigilar ciertos trabajos de pintura que se están realizando en nuestra casa y aproveché para escribirles esta carta. Aunque no directas de ustedes, por nuestros amigos comunes Scheimberg y Falcini principalmente, seguimos vuestro tránsito europeo y nos informamos de cuanto hacen. Con mayor razón ahora que llegó a nuestras manos el hermoso y emocionado homenaje a un pájaro que nos envió Luis y que hemos admirado conviviendo la emoción de Uds. con ese desventurado hornero. La breve referencia narrativa que integra el trabajo es, sencillamente, conmovedora. Nosotros que en Pinamar vivimos cuando estamos allí casi enteramente rodeados de pájaros, hemos establecido con muchos de ellos una inquebrantable amistad que nos ayuda a comprender al triste hornero insertado (sic) en vuestro cariño. Y este monumento que le ha levantado Luis con tanta emoción sale pujante de cada grabado. Son, sencillamente, repito, consecuencias . El arte tan personal de Luis ha inmortalizado esta vez a un oscuro pájaro, imprimiéndole un alma y nueva vida. Gracias, muchas gracias por el envío. Recuerdo ahora, con motivo de ese pájaro vuestro, nuestro, la conmovida inscripción que Jefferson puso sobre la tumba de su esposa y que tanto tiene en común con el hornero: “Si en las sombras el fuego de los amigos y el amor cesara de fulgir, el mío, solamente el mío, continuaría quemándose a través de la muerte”. Sé que ustedes, están en comunicación permanente y reciben constantemente informaciones de Buenos Aires y de nuestro país, al que tanto queréis y donde les esperan tantos sinceros amigos. Pero no resisto al deseo de transmitirles algunas. En general, las cosas no han cambiado desde vuestra salida. El verano suele poner una tregua en el acontecer económico y político. La gente piensa en descansar y olvidar. Hasta Onganía se ha ido a los lagos del sur en donde piensa permanecer hasta principios de Marzo. Krieger Vasena, el ministro de economía se fue ayer a N.A. [Norteamérica] para tratar de convencer a los norteamericanos que la situación argentina es buena y promisora y que deben ayudarnos más. Lleva, como principal argumento, el de la estabilidad lograda a cambio de un congelamiento casi total de las aspiraciones obreras y freno absoluto a las necesidades. El gobierno prácticamente ha quedado en manos de Borda, cuyas declaraciones a los periodistas, como de costumbre, son ambiguas. Se ha dado a conocer el anteproyecto de la nueva ley de enseñanza, que no sólo introduce cambios esenciales en la estructura educacional, sino que liquida, y ahora definitivamente la vieja ley 1420, de educación laica y obligatoria, y concede a la iglesia la supervisión de todo el organismo.
La ciudad está casi vacía. En un solo día llegaron 25.000 autos a M. del Plata y 150.000 turistas que, agregados a los que fueron anteriormente suman cifras enormes. La vida argentina, prácticamente, se ha replegado a los sitios de veraneo. En Mar del Plata se están efectuando con duración de 10 días cada una, más exposiciones en estos dos meses que en dos años en Buenos Aires y hasta el prestigioso “crítico de arte” y rematador Feinsilber ha efectuado un fabuloso remate de obras que reunió a un selecto público de veraneantes y dio bastante dinero. En Minamar me encontré con Forte, este mes está Alonso con su familia. Ayer, La Nación registró la información de la aparición del libro A la pintura de Rafael, en edición efectuada por Aguilar en papel de Japón de seda natural, con muchas ilustraciones y un dibujo original que le dedicó Picasso a Rafael, pintor. Rafael, a la vez, le regaló con un poema consignado a Picasso, poeta. El libro, según tengo entendido, se venderá a 20.000 pesos el ejemplar.
Anoche estuve con Maricarmen y Gori Muñoz; a este último lo encontré bastante mejor y hasta se le entiende cuando habla bastante mejor. Quien no está bien, quien sabe si vive a estas horas es Cunill Cabanellas, a quien le dio días pasados hemiplejía sin remedio. Como ustedes ven, les escribo desordenadamente y con una letra que entenderán si son brujos. Mi propósito al escribirles es charlar un rato con ustedes, agradecerle el envío a Luis e informarles algo de lo que les interesa. Yo sé que en el fondo Uds. están extrañando a este Buenos Aires dinámico al que están tan vinculados por todo y que deben añorar el recoleto departamento de la calle Montevideo, donde Luis realiza tantos prodigios. Si les sobra tiempo, no dejen de escribirnos para hacernos saber cómo están y qué hacen. Por mi parte, si les interesa, prometo escribirles. Sé por experiencia lo que significa recibir noticias del pago cuando se vive en el extranjero. Antes de partir, Anna, sabiendo que en su ausencia yo les escribiría, me pidió que les transmitiera su agradecimiento y sus saludos. Lo hago cumpliendo sus deseos y agregando a los de ella un fuerte abrazo de quien los quiere y recuerda cariñosamente.

Isaac

1969-02-20 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Ranelagh
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 20/02/1969


Ranelagh, febrero 20, 1969

Mis queridos Maruja y Luis:

Varias veces, estuve por escribirles; están siempre en nuestro recuerdo, en nuestras conversaciones, pero, otras tantas veces, me venció el cansancio. En verdad, no hemos tenido vacaciones a pesar de estar en esta bella Ranelagh desde el 18 de diciembre. La culpa: la casa de Conesa 1955, nuestro futuro hogar. Por el momento, una obra que no se termina, en la cual pusimos los muebles y a la cual hubo que ir prácticamente todos los días para conseguir que pusieran un tornillo o se acordaran de poner las jaboneras y el portarrollos en el baño. Y conste que no es un chiste! Se transformó en una pesadilla y nos pasamos el verano sobre la Avenida Calchaqui.
Pablo y mi mamá que han estado aquí permanentemente están espléndidos. Claudia, un poco sola, un poco aburrida. Todas sus amigas, veraneando. No nos hemos movido de aquí. Todo nuestro contacto con el exterior han sido las visitas de los amigos en especial en enero y las cartas de ustedes. El jardín está más lindo que nunca y la pileta. Nos conmovió el librito de los pájaros, nos gustó muchísimo y leemos la historia con emoción. No la conocíamos y es realmente hermosa. Haciendo una mala traducción, la he leído a cuantos nos visitaron y, por cierto, los grabaditos han gustado muchísimo a todos. No te imaginas, Maruja, la cantidad de pájaros que llenan nuestro jardín porque hay ahora tanta agua. Nuestra casa y la tuya son dos manchas verdes, sobre todo la mía, que linda con los cardales resecos, porque hay bastante sequía.
Estuvieron la semana pasada Aída y Scheimberg. Estaban muy bien; animados, sobre todo Simón estaba contento, en un buen día, inteligente, irónico.
Pocos más tengo para contarles, pues este verano ha sido una pausa en todo sentido. Sólo he leído una pausa en todo sentido. Sólo he leído La mujer rota de Simone de Beauvoir. Magnífico y amargo. En realidad, tuve que leerlo con descansos, pero es un libro de nuestro momento con respecto al problema de la mujer madura y sola por uno u otro motivo.
Estuvieron acá Anita y Enrique antes de irse para Punta del Este y de los amigos comunes nadie más.
Ya tenemos ganas de reintegrarnos a la ciudad y colgar cuadros. Muy pronto será descolgado de la escalerita el de Luis y nos acompañará a Conesa. Pensamos mudarnos en la primera semana de marzo por razones de trabajo, pero cocinaremos con un calentador de gas.
Escriban allá o al estudio; nos alegra mucho tener noticias de ustedes y cuenten cuando vuelven.
Juro que en mi próximo viaje la primera estación será El Castro. Galicia y todo lo que me falta de España. Las descripciones tuyas, Maruja, me sorben el seso.
Cariños muy especiales y sinceros a los Díaz Pardo. Un gran, gran abrazo para los dos.

Elsa

1969-02-27 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 27/02/1969


Buenos Aires, 27 de febrero 1969

Querido Seoane:

Recibí su carta del 31 de enero que debe haberse cruzado con una mía que por esos días le escribí y que ya habrá recibido. De cualquier manera, deberá disculparme mi parquedad para escribir –que ya es tradicional en mí; ahora agravada por los achaques de la edad. La vejez (esa palabra fea que Aída no quiere ni oír) me ha tomado con todo ensañamiento y parece que pretendiera cobrarse en los años que me quedan aún por vivir los debidos tributos, y que yo, como todo criollo que se respete, trato de eludir. Veremos si salgo airoso de esta pelea. Lo cierto es que estoy desazonado –y las cosas que pasan no ayudan siempre a sobreponerse–. Está visto, amigo Seoane, que con mis cartas pase lo que con las composiciones musicales: la nota clave me traiciona y me lleva por caminos que no he querido recorrer. Dejemos, pues, esto donde está –como justificación o disculpa. Muy interesante su clasificación por edades del mundo que concurre a las exposiciones y salas de espectáculos: no será que los hombres de la edad media, quiero decir, que hoy anda promediando los 50 años o poco más son los que han sufrido más el impacto de los acontecimientos y no se sienten con fuerzas para reaccionar, mientras que a los viejos nos ha tomado ya curtidos y preparados para las desilusiones. Tiene usted razón en poner su confianza en los jóvenes (aunque hippies y todo): lástima que sea un movimiento demasiado desarticulado que no sabe dónde va a desembocar. Hacía falta un poco del romanticismo anarquista que se incorpora a los movimientos de masas como un antídoto a su excesiva burocratización. Pero no sigo. Ya tendremos tiempo de hablar de estas cosas cuando vuelvan al pago. Es decir, usted a hablar y yo a escucharle con gusto, aunque casi siempre usted se va demasiado lejos... Ya le expresé mi admiración (y agradecimiento) por la carpeta de grabados en homenaje a un pájaro1 –y, en especial, a la emocionada página que le sirve de presentación. Realmente conmovedor, y lo curioso es que todos los amigos que recibieron el cuaderno coinciden en ello. Bravo por la idea de incorporar a su museo imaginario las cabezas de Unamuno y de Valle Inclán: Y por qué no a la serie de sus retratos en grabados? Ya hallaré lugar en las paredes de mi casa para ubicarlos. Y no le pregunto si trabaja mucho –pues sería algo redundante. Cuándo vuelven? Aquí los extrañamos mucho y como se lo merecen. No deseo tocar el tema político de nuestro país porque no quiero ponerlos de mal humor y quiero evitar todas las putiadas que me sugiere. Baste decirle que vamos de mal en más mal, es decir, en peor.
Y aquí iba a terminar esta latosa carta si no fuese que acaba de llamarme Ora Waisman Diamond, que me pide le formule un pedido en su nombre. Para mayo aproximadamente quiere preparar una muestra así: Cómo ve su obra pasada el artista? Talvez mejor. Cómo haría hoy una obra ya realizada hace 10 ó 15 años? Se expondría junto con la foto de la obra elegida, su versión actual. Ya cuenta con la aceptación de Russo, Presas, Butler, Castagnino y otros –y desea muy vivamente contar con su colaboración. Se trata de recrear un tema que ya tuvo su forma... Bueno, espera su respuesta y le agradaría que sea de aceptación.
Y aquí termino. Aída y los míos, bien. Los amigos, dispersos por el veraneo. Los únicos que hemos quedado en Buenos Aires somos nosotros y los Goluboff –que les agradecen y retribuyen los saludos. De viajar ya no se habla–por ahora al menos.

Saludos de Aída y míos para todos los amigos –especialmente a los Díaz Pardo y los Dieste –y para Maruja y usted un grande abrazo de ambos. Hasta siempre.

Scheimberg

[Escrito por Aida Scheinberg:] Queridos amigos: Acabo de llegar de lo de Kornblith y sin consultarles puse sus nombres en el obsequio que los amigos le vamos a hacer a Isaac que en mayo cumple 70 años. Quiero decirles además que ya estoy deseando que vuelvan para darles un abrazo y además quiero que vuelvan, nada más.
Todo lo dijo ya Scheimberg y yo no hago más que agregar mis cariñosos saludos para los amigos de allá y para ustedes.

Aída
1. Refírese á obra de Luis Seoane: Homaxe a un páxaro.

1969-03-20 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 20/03/1969


Buenos Aires, 20 de marzo [1969]

Mis queridos Luis y Maruja:

Seguramente no tendré explicación válida para Uds. por mi silencio de tanto tiempo; lo cierto es que cuando recibimos primero el paquete con el emocionante Homaxe a un paxaro y luego la carta de enero y más tarde el catálogo estupendo de Miró, y los de Picasso, me dije en cada oportunidad, hoy mismo escribo, pero todo era llegar de Ranelagh al estudio y enfrentarme con la masa de asuntos y, fundamentalmente, con los problemas de la terminación del departamento de Conesa para que la decisión fuera postergada hasta hoy.
En el Homaxe a un paxaro, todo texto y grabados es hermoso; el impacto fue tal que me pasé esa tarde en el Estudio mostrándolo y leyéndolo a no sé cuantos amigos; Narciso, Ramón Prieto, Camilion, Odena y qué sé yo cuantos. Dos o tres días después me llamó Scheimberg que acababa de recibirlo y vivía también la misma emoción. Aquella noche me decía Chola que el texto le había producido la misma sensación de pureza poemática que le causaba Juan Ramón Giménez.
Conesa 1955 sufrió los inconvenientes del viaje de Enrique y Anita a Europa y luego, un mes de veraneo de ellos en P. del Este. Lo que estaba proyectado para el 15 de diciembre pasado aún no está terminado.
Nosotros mudamos los muebles el 18 de diciembre y nos fuimos a Ranelagh en donde vivimos hasta el 5 de marzo. Ranelagh estuvo estupendo, con días y noches maravillosas, la pileta es un halago para el cuerpo y hubo muchas flores. El chalet que fue de Uds. es ahora un coto cerrado con extraños habitantes que viven en el con espíritu de departamento.
Hemos viajado, yo todos los días en auto o en tren, saliendo a las 8 de la mañana y regresando a las 22 por la noche, Elsa tres veces por semana y dedicando en la ciudad horas enteras en empujar la terminación de los dos departamentos, primero se terminó el de la planta baja para que el consultorio de Elsa pudiera funcionar, quedó muy lindo con su alegre jardín propio y ya trabaja Elsa con el mismo éxito económico y profesional de los últimos meses del año pasado.
Nosotros vivimos ya en el 8º al que aún faltan 4 o 5 cosas por terminar, pero ya se lo ve luminoso, amplio, realmente cómodo. Enrique, que es el estupendo muchacho que conocemos, hizo lo imposible por solucionar el desbarajuste que se armó con sus viajes y realmente le estamos muy agradecidos por sus innumerables atenciones. Desgraciadamente, no anda bien y, lo que es peor, no creemos que tenga mucha conciencia de ello.
Ya viviendo allí se planteó la lucha entre el arquitecto cuya obra de arte es el departamento y su dueño que tiene obras de arte y siente necesidad de verlas y regalarse con ellas; no alcanzan las paredes, pero, lentamente, por las noches y poniendo un poco de heterodoxia en la armonía arquitectónica estoy venciendo en la batalla. Por ejemplo, conforme con Enrique, forramos una columna con madera lustrada, mate, en tono bajo, a una idea mía de aprovechar uno de los lados de la columna para colgar un cuadro, sólo recibí un discreto, pero despreciativo silencio, pero hete aquí que un cuadrito pequeño, óleo, de Luis Seoane, el que estaba en Güemes en la pieza de Claudia, puesto sobre ese fondo, no sólo le daba alegría, sino que aligeraba con color todo un rincón en el que predominaba la madera.
Para colmo de mi complejo de culpa por no haberles escrito antes, me ocurrió hace 15 o 20 días encontré en un entrepiso de la librería Fray Mocho, un ejemplar en perfecto estado de su libro sobre la columna de Hércules –sé que no es “la columna”, pero como estoy un poco cansado, no recuerdo el verdadero título; el ejemplar que tuve alguna vez, dedicado, desapareció de donde estaba.
Anoche, Enrique y Anita cumplieron 11 años de casamiento, a Anita le llevamos unos dulces y a Enrique un ejemplar in tonso de Tres hojas de ruda y un ajo verde, que no conocía.
Me doy cuenta ahora que hasta aquí esta carta es un esfuerzo por hacerme perdonar mi silencio y por probar lo que no necesita ser probado; que los quiero mucho.
El problema del quinielero quedó aclarado, fue un error del detective informante, se trataba de un Seoane que no es Luis, sino Manuel, con número de cédula distinto.
Les envío con ésta tres recortes de noticias que fui separado en este largo tiempo; uno es del 4 de enero con la nota publicada en La Razón por Hernández Rosselot sobre la colección Scheimberg, integrando una serie referida a las colecciones más importantes del país; otra con una torpe información sobre un remate dado en Mar del Plata por el inefable Feinsilberg, autor también de la nota; y la tercera, aparecida hoy en Clarín, según la cual Romero Brest persiste en su tonta actividad, ya con verdadera sevicia.
El próximo 26 llega en barco desde Barcelona mi hermana Paula que trae el catálogo de la última exposición de grabados de Picasso, en París, de la que Ud. me hablaba en su carta. Me dijo antes por correo que la exposición era maravillosa.
Nadie sabe nada aquí sobre su mural en Galicia.
Queridos amigos, me tengo que ir corriendo a mi conchabo del Banco de donde dentro de pocos meses saldré con alegría.
La carta de Elsa que agregó fue escrita hace no sé cuánto tiempo; ella está muy bien y con Claudia y Pablo que fue a Ranelagh niño de departamento y terminó en aguerrido cazador de sapos, les envían fuerte abrazo, con los míos

Bernardo

1969-03-20 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 20/03/1969

El Castro, 20 de marzo de 1969

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Acabo de escribir a Falcini y le hago mención de cruceros gallegos hechos por canteros del pueblo que se conservan policromados y de algunos monasterios que voy viendo que se encuentran diseminados por la montaña y la costa gallega y que Maruja y yo, acompañados por los Díaz Pardo, mejor dicho, llevados por éstos, vemos los sábados a la tarde y domingos. Es impresionante ir constatando el centro cultural que llegó a ser Galicia hasta que los Reyes Católicos la domaron, como dice el cronista de ellos. Durante tres siglos crearon los cancioneros, uno de los monumentos literarios más importantes de la Edad Media, impulsaron la escultura románica hasta crear su mejor ejemplo con el Pórtico de la Gloria y desarrollaron la arquitectura hasta sembrar Galicia de iglesias y monasterios de ese estilo. De ahí casi se salta al barroco, pues los ejemplos góticos y neoclásicos son muy pocos, aunque algunos, como el Hospital Real de Santiago, hoy Hostal, es un excelente ejemplo de plateresco. Pero el barroco vuelve a ser el otro gran estilo gallego, que los gallegos adoptan porque se aviene a su temperamento, como se avino antes el románico. Y románica y barroca es Galicia, siempre libre, y romántica como seguramente pocos pueblos. La comida continúa siendo románica, como la vida y la conversación, y la literatura es en gran parte barroca. Valle Inclán es un buen ejemplo de lo último y Camba y Castelao de lo primero. El clasicismo es el estilo que no parece venirle bien a los gallegos. En general, se trata de un país anárquico, aún en el siglo XX, de tribus y clanes, de parroquias, que son heredadas de los viejos castros célticos, con iglesias asentadas sobre piedras de dólmenes, que cree en las propiedades de la luna, adora al sol, quizás porque llueve mucho, cree en la transmigración de las almas y cuando no ponen a la puerta de las casas un ramo de flores silvestres que le ahuyenten el mal de ojo y el aire de muerto, clavan en los hastiales de las casas astas de vaca con conjuros. Algo que podría decribir Walter Scott de su Escocia. Ambos países, muy viejos y misteriosos. Misterioso porque su historia conocida, la de Galicia, comienza con Roma y todo lo anterior es leyenda y mito. Me gustaría vivir en un país que uniese todo esto a la inquietud cultural de Buenos Aires y que reuniese para mi egoísmo a los amigos de uno y otro sitio. En cuanto a los jóvenes, de los que hablamos en otras cartas usted y yo, es posible que no sepan a donde les lleva su rebeldía, pero lo importante es que éstas existan; siempre llevan a alguna parte. Nadie sabía en qué iban a parar las dos revoluciones más importantes del siglo XVIII, pero ellas se hicieron y mejoraron el mundo, aunque, luego de realizadas, los burócratas, tecnócratas, etc., hubiesen formulado cánones y creado disciplinas y se hubiesen convertido en conservadoras.
Bueno, esto es todo por hoy. Está lloviendo seguido desde hace días. Todo el paisaje que se ve desde mi estudio, las montañas y el mar, lo cubre a lo lejos la niebla y de cerca el verde de los prados y las huertas. De vez en cuando pasan por el camino unas vacas muy mojadas conducidas por una mujer o un niño, ambos de botas y que cubren su cabeza y sus cuerpos con paños. La lluvia para ellos no tiene importancia, están habituados a ella. Como los cuervos y las gaviotas. Saben, además, que ella es la pobre riqueza de Galicia. La otra riqueza, la opulenta, la van a buscar los hombres sobre todo al norte de Europa, a otras partes menos lluviosas, pero más frías.

Un gran abrazo para Aída, Augusto, Rosita, Olika, Schtirbu, los amigos comunes, y usted y Aída reciban otro además de Maruja y mío:

[Seoane]

1969-04-14 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 14/04/1969


Buos. Aires, 14 de abril de 1969

Queridos Maruja y Luís Seoane:

Perdónennos que no hayamos contestado a v/ carta del 20 de marzo pasado. Es que es difícil hacerlo. Las cartas de Luis son para guardar, no para contestar. Por otra parte, tenemos oído que piensan regresar a Buenos Aires a fines de este mes. De modo que sería ocioso robarles el tiempo con una larga carta para decirles con riesgo lo que con impunidad puede decirse hablando. Pero, nada más que para ubicarlos con relación a lo que está pasando en n/ país, les incluyo dos recortes de La Nación y de La Prensa con relación al atropello del Gobierno al Fondo Nacional de las Artes y uno más de La Nación a lo que aún quedaba en pie de la Ley 1420 (de educación común). Si Vds. piensan en lo que representan ideológicamente ambos diarios, ya podrán imaginar hasta donde ha llegado el descontento por esos atropellos... Y todo esto toma al pueblo cansado y lo que es peor: escéptico. Pero prometí no comentarlo por carta –y debo cumplir.
Estamos bien de salud y deseamos que también lo estén Vds. Los extrañamos. Aída y yo los abrazamos. Hasta pronto, pues.

Scheimberg

1970-01-21 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Nova York
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 21/01/1970


La Coruña, 21 de enero de 1970

Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires

Queridos Aída y Scheinberg:

Hoy empezamos a escribir cartas a los amigos. Entre resfríos, yo no lo tuve, Maruja sí, viajes, visitas a los parientes y amigos, no nos quedó tiempo para escribirles aunque siempre les recordamos. Volvimos a Londres después de veinte años. Habíamos estado en 1949. Todo está muy cambiado, pero continúa gustándonos mucho, es una gran ciudad en la que creo podríamos vivir con gusto. Es la misma sensación que experimentábamos en 1949. Los ingleses tienen muchos defectos, pero tienen fantasía, humor y son acogedores, claro que no me olvido de Gibraltar y las Malvinas, pero sospecho que ese peñón y estas islas las tienen para que los gobiernos español y argentino tengan pretexto, a cuenta del imperialismo inglés, para esconder, cuando conviene a esos gobiernos, otras cuestiones. No me entiendan mal, por mi parte no renuncio a reivindicar ambos territorios, pero me gustaría que antes esos gobiernos resolvieran los múltiples problemas de las naciones a que se deben. Por ejemplo, no acabo de entender por qué se ofrece cooficializar el inglés y castellano a los gibraltareños y un grado de autonomía que ni siquiera éstos piden y eso no se hace con los idiomas gallego, catalán y vasco y no se les da la autonomía a que tienen derecho y piden, pues se trata de países con territorio más importante que el de Gibraltar y que vienen solicitando sus libertades desde hace mucho. Tampoco entiendo por qué se aspira a incorporar las Malvinas cuando se tiene una inmensa tierra sin poblar y una de las mayores costas del mundo sin explotar. Claro que no tiene porque tenerlas Inglaterra, pero creo que debe existir un orden de preferencias en las reclamaciones y, en este caso, me parece más oportuno rescatar para la Argentina, por ejemplo, la Patagonia de los Menéndez. Behety y yanquis y en España no reclama Gibraltar cuando se vende la Península entera. Pero no era de esto de lo que quería escribirles, sino de los museos que volvimos a ver en Londres invirtiendo más tiempo que otros en el Museo Británico y en la Tate Gallery, esta vez ocupaba muchas de sus salas por una exposición de arte isabelino inglés, (hay también un isabelino español más reciente y pertenece a la picaresca) interesante, pero me hubiese gustado volver a ver la Tate Gallery completa. El Museo Británico siempre deslumbrante sobre todo con el arte de las antiguas culturas. Afortunadamente, los escultores asirios y egipcios no conocieron los nuevos materiales y alcanzaron con la piedra tallada un arte eterno y esto ocurre con el arte de otras civilizaciones, el griego, la de oriente, las de Roma las que proceden de la Prehistoria. Vivimos una época de transición y de experimentos. Es posible que de nuestra cultura queda muy poco para los próximos 5.000 o 10.000 años, solamente lo que ese escriba sobre ella y, en todo caso, ejemplos técnicos de como se dio comienzo a muchas aventuras del futuro que ni siquiera podemos soñar. Una lámpara eléctrica, un transistor o un televisor de hoy será motivo de curiosidad como lo son ahora, a sólo medio siglo, un automóvil de la década del 10 al 20, o un gramófono. Pero esos egipcios sentados, tallados pacientemente en piedra, esos dioses griegos o esos leones alados asirios, estarán lo mismo que hoy, estoy seguro, sorprendiendo la sensibilidad de los hombres futuros. Es posible que no quede para entonces nada de Kósice, se levantarán Iguazúes en cualquier parte mucho más importantes que unos chorros de agua, siempre la misma agua o sólo unas gotas, también siempre las mismas. En Galicia estamos gozando de la lluvia, un material imposible de encerrar de momento y una escultura hidráulica que sería inconcebible, pero, en cambio, que bien vendría mucha más piedra que la que hasta ahora se labró, brillando con la lluvia, criando musgo sobre la pátina que ella crea. Figuras como las egipcias o las orientales o las románicas que representasen a las gentes de ahora hieráticas, como absortas ante lo que vendrá y que ni siquiera sueñan. Aída y Scheinberg, perdonen el disparate de esta carta, sólo quería saludar a ustedes y a todos los amigos. En la próxima, les escribiré sobre España.

Un abrazo para Falcini, Sarita, Ana, María, hijos y nietos, a todos los amigos comunes, etc. Y uno muy fuerte de Maruja y mío para ustedes dos:

[Seoane]

N/D es: Paseo de Ronda 15, 6º izquierda. La Coruña. España

1970-02-16 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane en 16/02/1970


Buenos Aires, febrero 16 de 1970

Querida Maruja:

La verdad que hace tanto calor que a una se le secan las ideas, por esa carta que recibimos nos produjo tanta alegría que trataré de escribirles, a ver si tengo algo que contarles.
Ya me extrañaba tanto silencio y alarmada llamé a lo de Paulite y alguien me contestó que no estaba y que llegaría a fin de mes (se referían a enero).
Dije que la carta de ustedes nos produjo mucha alegría, como todas las cartas de ustedes, sobre todo a mí, pues en lo que se refiere a los conceptos de Luis que dice de la escultura vista en el British Museum, yo siempre he pensado como él, pero no lo sabía decir ni tan sabiamente ni tan hermosamente. Nos enteramos por Falcini que Luis va a exponer en Madrid inaugurando una sala. Te imaginarás que estaremos presentes en nuestro pensamiento y les desearemos que tenga tanto éxito como está acostumbrado y un poco más.
Y ahora los chismos de acá: Los Golu fueron a pasar las fiestas de Fin de Año a Montevideo con el papá de Luisa que va a cumplir 86 años. Pepita y Perla andaban muy deprimidas por sus muchos problemas, entonces fueron invitados por los Golu porque iban además en auto. Todo anduvo muy bien, pero un día resuelven ir a Punta del Este; el auto revienta una goma, y Golu, sin gran experiencia automovilística, frena el coche, que es lo peor que pudo haber hecho; novela supersintética: el auto dio unas cuantas vueltas, se abrió la puerta y Pepita y Luisa salieron del coche mal heridas; Luisa en un pie y una vértebra de la nuca y Pepita con dos costillas rotas. Lo primero que pensamos fue en los ojos de Luisa, que aquí evitaba los movimientos bruscos, por su retina, pero, ya ves, con estos saltos del coche en los ojos no le pasó nada, pero todavía usa un corralito en el cuello. Sacaron la lotería, porque el accidente pudo ser fatal, gracias a Dios ya están bastante bien y cada una se dedican a sus actividades.
Por lo demás, no pasa nada, el verano se está portando bastante bien con los que no pudieron salir. Los extrañamos mucho y nos gustaría saber cuándo piensan volver.
Como es una carta deshilvanada, te diré también que pasamos un día hermoso en la quinta de Susana que también preguntó por ustedes y si tenemos noticias y yo le prometí que cuando les escriba les mandaré saludos de ellos. Alguna vez fuimos al cine y vimos una película muy buena, que no creo que la den en España, porque la iglesia no queda bien parada; se llama En el año del Señor; se refiere a una revuelta de los carbonarios en la época de León XII en Italia –seguramente que Luis tiene conocimiento de esta revuelta, que es un canto a la libertad. Es lo mejor que vimos, porque Isadora que es la biografía de la bailarina; un bodrio norteamericano sin el genio creador de la Duncan. La presentan como una histérica revolcándose con todo el mundo, aunque fuera cierto, pero nada dicen de la creación de la escuela de baile de París, de Berlín, de Moscú, ni de sus filigranas griegas bailando con los pies desnudos.
Seferino (sic)1 película italiana, una película zafada con un gran director y estupendos escenarios.
Y nada más, Maruja, he estado con ustedes un ratito, dale saludos cariñosos a Carmen, Matilde, que no le conozco, pero me basta que sea tu hermana a quien quieres mucho; a los Díaz Pardo, a todos los amigos de España, a quienes recordamos con mucho cariño.
Scheimberg me pide que le digan a Luis que uno de estos días les va a escribir personalmente, a cuenta va un saludo cariñoso.

Abrazos y saludos de él y de

Aída
1. Refírese ao filme italiano dirixido por Pietro Germi, Serafino

1970-03-30 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 30/03/1970


Buenos Aires, 30 de marzo de 1970

Querido Seoane:

Estoy realmente avergonzado de mí mismo al confrontar la fecha de su carta y ésta en que recién le contesto. Espero que Maruja y Usted me lo perdonen. Es que hay tan pocas cosas –al menos agradables– de que escribirles, que he ido aplazando esta respuesta hasta hoy, en que he decidido ponerme a la máquina y escribirle, a lo que salga, con tal de llegar a tiempo para desearle un buen éxito (como se lo merece) en la exposición que usted va a realizar en la Galería Ramón Durán de Madrid. Sí, Aída y yo queremos que nos tenga como presentes en el día de su inauguración: buena suerte!
Novedades, ninguna por aquí –salvo la adopción del secuestro como procedimiento político, que no ha previsto Marx, pero que seguramente no habría despreciado Bakunin. Del secuestro de personas, se entiende; y entre éstas, diplomáticos. Aquí tuvimos el de un cónsul paraguayo –que terminó felizmente, después que los gobiernos de la Argentina y el de Paraguay lo dejaron sin respaldo. Sus autores bien podrían ser peronistas de los llamados de izquierda, o bien exiliados liberales de Paraguay en respuesta a las persecuciones contra los opositores de Stroesner (con quien nuestro gobierno está ahora a puro besitos) –o, podría ser, en respuesta al secuestro de un médico paraguayo exiliado (creo) en la ciudad de Corrientes, por la policía paraguaya y que las autoridades de ese país se niega a devolver. Sea como fuere, lo cierto es que a los pocos días de aquel hecho, los tacuaras o los que fueren intentaron ayer secuestrar a dos diplomáticos de la URSS –los que resultaron heridos en el tiroteo que se produjo entre secuestradores y la policía. El asunto no está muy claro, sin embargo. Otra derivación de estos hechos es la proliferación de atentados contra la gente de izquierda –aunque hasta ahora con poco resultado, pues los nacionalistas parece que se manejan con los datos de la SIDE, que tiene datos ya perimidos –como ser domicilios donde vivían (pero donde ya no viven) los presuntos izquierdistas. No pasa día en que aquí, en Buenos Aires, o en ciudades del interior, no estallen bombas. O pasan cosas como ésta: un alto funcionario del gobierno –no sé en que acto– hizo una referencia que un grupo de la oficialidad del ejército consideró agraviante; pues bien, en número no menor de la media centena, en horas del día y sin ocultamientos (es decir, a la vista de todo el mundo) se dirigieron, no recuerdo si al lugar donde se desempeña o donde debía concurrir el dicho funcionario, para tomarse justicia por sus propias manos, y no se retiraron hasta que alguien les informó que el buscado no vendría allí. Como usted ve, estamos en pleno far west.
Bueno, Seoane, no es de esto de lo que quería hablarle, sino decirle que estoy de acuerdo con usted en que el material que se va a trabajar determina muchas veces la calidad de la obra que se va a realizar, pero que con papel masché difícilmente se va a realizar una obra perdurable, como esos leones de que usted me habla en su carta que contesto. Y basta por hoy. Le escribo esta carta por partida doble, pues no sé si va llegarle a Madrid (adonde se la dirijo, o a la dirección de La Coruña, adonde también se la dirijo).
Un gran abrazo de Aída y mío para Maruja y para usted. Escríbanos. Y una vez más: buena suerte! Suyo,

Scheimberg

1970-04-15 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 15/04/1970


La Coruña, 15 de abril de 1970

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Acabamos de regresar de Madrid, llegamos hace dos días, la exposición constituye un éxito, excelentes críticas, bastante público y unas pocas ventas. Se clausura hoy y me vine por cuestiones de trabajo aquí. También dejé en Madrid más de cincuenta dibujos para Martín Fierro que saldrá en septiembre. Antes de comenzar a ilustrarlo, suponía que iba a resultar un Martín Fierro galleguizado y al terminar de hacer los dibujos, repasándolos, me pareció bastante criollo. Al editor le gustaron mucho. Me harté de hacer indios, gauchos y milicos, deteniéndome mucho más en ilustrar a Hernández en su narración que en los trajes, pues sospecho que Martín Fierro, el gaucho Cruz, o el viejo Vizcacha de haber existido, no lo sé, no andaría vestido demasiado fielmente a las prendas que se exhiben en el Museo del Parque Lezama, en casos más propios de estancieros que de peones. Todo esto aparte de las cabezas-jarras para hacer en porcelana y de los dibujos de murales para la nueva fábrica, también de porcelana, de Sargadelos. Una fábrica notable en su arquitectura que sigue la forma circular de las antiguas edificaciones célticas de las que quedan ejemplos en Galicia y en la Asturias del límite gallego y que se unen al paisaje montañoso, ondulado, de estas regiones. Los murales se hacen en porcelana y pizarra, muy abundante esta en Galicia, así como el caolín del que se hace la porcelana. Trabajé, pues, bastante y proyecto hacer algunas nuevas obras antes de regresar.
Me llegó la carta suya por partida doble a Madrid y a La Coruña, la de Madrid la recibí en el momento de la inauguración de la exposición, la llevó Carmen, la hermana de Maruja, de manera que los tuvimos presentes tanto Maruja como yo, en ese día, a usted y Aída, muchas gracias. España está pasando un momento de falsa euforia. Encandilados con los elementos mecánicos, desde el auto al lavaplatos que la población posee a plazos. La televisión corrompe la cultura heredada del pueblo y en las aldeas, fomentados por el Estado, se abren teleclubs. En los últimos diez años, según estadísticas de emigración, han emigrado de Galicia más del 50% de su población, precisando, de la población comprendida entre los 18 y 45 años, la mejor, la de mayor energía y capacidad física. La tierra la trabajan los ancianos y niños creciendo el subdesarrollo hasta el punto de alarmarse el gobierno o aparentar estar alarmado, pues la emigración, como el turismo, son un negocio para la Hacienda española. Las gentes no confían en nada, únicamente en las mejoras que puedan aportarle individualmente la emigración y la posible aventura que ésta significa. En Terranova, hay miles de gallegos dedicados a la pesca, como en Australia son peones, o en Noruega, marineros, en general, sin contar todos los que trabajan en oficios o de peones en Europa Occidental. Se calcula en más de un millón salidos en los últimos diez años. Éste, Galicia, es un país de gente probablemente bondadosa, pacífica, resignada. Hubiese sido más útil, parece, desde el punto de vista del posible progreso colectivo, que fuesen exactamente lo contrario, más capaces para el crimen y la trampa que para la paz y la compasión. También el modo de ser de un pueblo, su desdén por las normas, resulta que influye en su prosperidad. Me doy cuenta del cinismo de lo que afirmo, pero es que estoy contagiándome del nada dudoso cinismo de la realidad política que nos toca vivir, al parecer en cualquier parte de la tierra. Pero no quiero escribir una carta pesimista, no soy pesimista y creo en la ira que se despierta algún día en las gentes buenas. Creo, pues, en la posible ira de Galicia y en la ira a lo mejor cercana de los pueblos del mundo contra el hipócrita pragmatismo de los burócratas gobernantes y tecnicistas.
Perdóneme el disparate de esta carta. Suponemos que Aída recibió una carta de Maruja en contestación a la de ella donde le comunica el accidente de los Golubof, también le escribió a Luisa en la misma fecha.

Un gran abrazo para ustedes dos de Maruja y mío, para todos los amigos, de:

[Seoane]

1970-04-20 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Sara Pagano
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 20/04/1970


La Coruña, 20 de abril de 1970

Sra. Sarita B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Debo carta a muchos amigos entre ellos a usted. Esta vez escribí muy poco, o nada o casi nada, a todos ellos. Por trabajo, por pereza, por aquello que no vale la pena disculparse porque suena demasiado a eso, a disculpa, a pretexto de disculpa. Efectivamente trabajé hasta ahora mucho, se lo conté a todos los amigos y a Falcini, a Scheinberg y ahora acabo de hacer una exposición en Madrid con mucho éxito, se cerró el 15, muy buena crítica y mucho público; tambien algunas ventas. Madrid crece mucho por la emigración interior y porque se lo propuso así el actual gobierno que quiso aplastar a Barcelona y crear una capital sin igual en España, en tamaño y habitantes, al centralismo. Pero el centralismo se está derrumbando de podrido, de inepto, y Barcelona continúa siendo la ciudad más inquieta en bastantes órdenes, de España. En Madrid sin embargo se han abierto nuevas galerías de arte en los dos o tres últimos años y la preocupación, en lucha, por los asuntos culturales, vuelve a tener el vigor anterior a la guerra civil. En los días de comienzos de este mes estuvimos allí, vimos una extraordinaria exposición de pintura italiana del siglo XVII traída de todos los museos de España y que reúne centenares de obras maestras. Se hubiese podido hacer un gran museo con todo lo presentado. España es, ya se sabe, el país europeo que contiene más pintura italiana de esa época luego de Italia, muy bien seleccionada además. Casi siempre fueron pintores los que seleccionaron. Velázquez fué el que hizo traer a España al Ticiano, al Tintoretto, etc., y los reyes y la iglesia del pasado fueron siempre exigentes en cuanto a los encargos. Por otra parte la pintura italiana influyó mucho en determinadas épocas en la española y precisamente su influencia fué mucho más señalada, creo, en el siglo XVII con el Caravaggio y los tenebristas, los Carracci y los manieristas, etc. En esta época dominada parte de Italia y [sic] muchos pintores italianos acudían a Madrid donde trabajaban en la Corte o para la iglesia. Hay excelentes obras de arte italianas en paredes de España y multitud de cuadros excelentes que hasta ahora no se habían mostrado juntos. Es esa, continúa abierta, una gran exposición. Estuvimos nuevamente en El Prado, mejorado en muchas salas, mejorada la iluminación y ordenado de nuevo los dibujos de Goya, puestos antes en vitrinas muy feas.
Estas son unas pocas noticias que envío ahora. Ya hablaremos de todo esto a nuestro regreso. Desde una ventana estoy viendo un mar casi violeta en la línea del horizonte, y verde y plata junto a la costa. Llueve y hace sol, alternando sol y lluvia. Enfrente hay una escuela y los niños se recrean jugando a la pelota. Muchos de ellos, quizás la mayoría, sean, dentro de 8 o 10 años, emigrantes como muchos familiares suyos, cumpliendo el destino fatal de los gallegos.

Un gran abrazo de Maruja y mío para los suyos y para usted, para Nélida, Anita y todos los amigos comunes:

[Seoane]

1970-04-22 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 22/04/1970


Buenos Aires, abril 22 de 1970

Queridos amigos Luis y Maruja:

Hoy me levanté un poco nostálgica y pensé que escribiéndoles me va a pasar; la verdad que ya los extrañamos bastante, somos tan pocos los amigos que quedan que cuando algunos se alejan por mucho tiempo, empieza la “morriña” (está bien así?) A todo esto se agrega que aquí en Buenos Aires no hay ni altos ni bajos: una amenaza de paro general para mañana, un otoño con 30 grados de calor, una política con cambios de ministros cada 15 días, nadie sabe como arreglar nuestro país, donde la vida se hace cada vez más difícil, salvo los grandes millonarios que pueden comprar pisos por 30.000.000 de $ casi al contado. Belgrano está lleno de esta mercadería. Ayer inauguró Torrallardona en el 3º piso de Art Gallery, una exposición del dibujo muy interesante; hubo mucha gente y por fin se pudo ver muchas caras conocidas. La exposición la presentó el poeta Coletti, que dicen que estuvo muy bien y el libro lo presentó Caride que dicen que estuvo muy pesado. La familia de Torrallardona en pleno, menos el nietito de 6 meses, todos muy contentos y muy buenos mozos. Estuvieron muchos amigos comunes que sería muy largo de enumerar, pero tengo que dedicarme a Polita que preguntó por ustedes, le llamó la atención que Maruja no le haya escrito y me pidió mi número de teléfono (por décima vez) para que yo le diga la dirección de Carmen. Y ahora un poco de chumento: todos los heridos de Montevideo están muy bien; Pepita tiene todavía un problema con el dedo meñique que esperamos le pasará; a Luisa K. le robaron el cuadro de Spilimbergo, una hermosa sanguina; ella está en un dilema si lo denuncia o no porque Frontini le aconsejó que le va a traer muchos problemas muy desagradables.
Yo estuve con una erisipela en el tobillo de un pie, enfermedad infecciosa que ya desapareció, solamente algunos privilegiados; guardé cama 16 días enteros y 7 a 8 días media día. La primera vez que salí a la calle y al querer subir a un ómnibus me torcí el pie de la misma pierna –me caí y con hematomas en las dos piernas; otra vez 6 días en cama con hielo y heme aquí después de dos meses renqueando todavía, y como los huesos viejos tardan en arreglarse, yo salgo lo mismo. Ahora nos gustaría saber cómo les fué en la exposición, no debía preguntar, seguramente, fue un éxito como les suele suceder siempre. Cuando regresarán a Buenos Aires, si ya saben la fecha exacta, todos los amigos preguntan para que yo les informe.
Bueno, amigos, estas líneas son un poco una manera de estar con ustedes y acortar la espera de la vuelta.
Como siempre, queremos que saluden a los amigos, todos; especiales cariños a Carmen, su hijo y a Matilde.

Un abrazo muy fuerte y todo el cariño que ya saben que les tenemos de Scheimberg y de

Aída

P.D. Isaac Kornblith acaba de perder uno de los hermanos mayores, Jorge, creo que ustedes lo conocían.

Tuve que abrir la carta, porque ustedes sintiendo nuestra nostalgia nos envían una hermosa carta que la recibimos hoy. Los felicitamos por todo, por el éxito en la exposición, por lo de Martín Fierro, tema inagotable, por todo lo que hacen y van a hacer.

Cariños

1970-04-27 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 27/04/1970

Bs. As., 27-4-70

Queridos Luis y Maruja:

Acabo de abrir por primera vez en mi vida una carta no dirigida a mí. Tantas ganas tenía de saber algo de ustedes. Es que la anterior Bernardo la escribió en el estudio, la despachó apurado, etc. Me quedé sin poner unas líneas y eso me ha dejado con cola de paja.
Son las 15 hs. y estoy esperando a alguien para empezar a trabajar; mientras tanto devoré las noticias. Qué bueno lo de la exposición y la venta de cinco cuadros! Hace dos o tres noches en lo de Scheimberg, leímos los cuatro la carta de Luis y todavía no había ninguno vendido. Pero las críticas que transcribe Luis son muy buenas y eso, supongo, es lo más importante. Personalmente, suscribiría más de una, por ejemplo, “Reitera la juventud sin edad” o “El color dirigido está atado, vertebrado por los símbolos de la inteligencia”. Qué hacen? Hace ya un siglo que se fueron y nada dicen de volver. Es que, de verdad, los ha asustado lo que en Europa se debe pensar de esta América bárbara, con raptos, muertes y miedos en aumento para la gente normal? Me cuento entre los asustados; será porque la semana pasada nos robaron el flamante Chevrolet? No se aflijan, ya apareció, bien que desmantelado, y ahora luchamos con el seguro.
Pero esos son realmente males menores. Reaccionamos festejándolo con tortas y copas, porque no estábamos nosotros adentro del coche cuando la veleidad de algunos asaltantes no lo eligió revólver en mano. Al día siguiente, asaltaron la prefectura del Delta con tres coches grandes que cargaron con uniformes y armas. Habrá sido el nuestro uno de los tres?
Lo demás marcha, salud, trabajo y pocos amigos. Los chicos son realmente el premio a tantos sufrimientos pasados. Claudia, en la Universidad, Facultad de Psicología, recibida de profesora de francés, dando clases, ganando dinero para sus cosas y estudiando. Pablo, en primer grado; serio y juguetón. La pedagogía le da un poco de risa, aunque el primer día de clase vino y dijo que nadie toque su cuaderno porque es “sagrado”. Le toma el pelo a la maestra y trae todos “excelentes”.
Bernardo y yo, bastante gagás a esta altura del partido nos peleamos por firmar el boletín.
El verano fue lindo sin pena ni gloria en P. del Este, aunque con hermoso clima. Y divino en Ranelagh donde comenzó la operación asfalto!
Un buen día aparecieron dos camiones con Sánchez padre (el borracho) trotando a la cabeza por si podía convencer a los vecinos de que él había obtenido el asfalto y de paso sacar propinas. Empezaron por cavar dos grandes zanjas cortando todos los accesos por uno y otro lado, del camino principal –luego colocaron dos carteles que decían : “Hombres trabajando”–. Y se fueron.
Hasta el día de hoy, todo está igual. Los vecinos, comentando sobre los millones en que se valoriza la zona y atravesando los cardales con los coches para poder entrar y salir. Y con todo, fue un mes de enero estupendo.
Todos estos detalles configuran el show Ranelagh que sé que a ustedes les divierte. Ahora nos sacaron los postes de luz y no tenemos ni luz ni agua. Todo como consecuencia del asfalto que vendrá. Don José Ghersinich dice que no es nada, que él se va a ocupar.
Vemos a muy poca gente; encontramos mucho mejor que el año pasado a Aída y Scheimberg, a pesar de la enfermedad de Aída.
Hablando de cine, les diré que en P. del Este vimos Teorema, de Passolini. Gran película prohibida acá (se está pleiteando), de la cual se puede hablar mucho y se habló. No se la pierdan o, a lo mejor, ya la vieron.
Como recién estamos instalándonos y empezando el trabajo fuerte, nada más tengo que contarles. Estamos esperando el invierno con 28 grados en casi mayo.
Vuelvan pronto y o escriban, única alternativa. Hasta ese momento les envío a los dos un gran abrazo.

Elsa

Maruja: qué tal el departamento nuevo? Cuánto trabajaste ya en él? Espero tus noticias.

Elsa

Otro. Como notarán, le dejé la información política a Bernardo.

1970-05-17 Mencionado/a
de Luísa Goluboff, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luísa Goluboff, a Maruxa Seoane en 17/05/1970


Buenos Aires, mayo 17 de 1970

Querida Maruja:

¡Qué agradable sorpresa recibir su carta! Llegó en vísperas de nuestra salida para Santiago, donde pasamos tres deliciosas semanas de vacaciones en casa de sobrinos muy queridos, gozando de una especie de retiro espiritual, al margen de todo género de preocupaciones. Ese paréntesis sedante ayudó a borrar los últimos rastros del accidente.
La verdad es que encontrarse tendida al borde del camino, cara al cielo, sin poder moverse, no es una situación placentera. Pero no la sentí demasiado dramática, sino que la acepté más bien con fatalismo oriental. Tal sensación de inevitabilidad me permitió tolerar bastante las incomodidades posteriores, inclusive el collar de plástico que usé durante más de dos meses. Pepita se recuperó antes físicamente, pero sus nervios quedaron bastante maltrechos y le costó restablecer su equilibrio. Aunque Isaac superó su crisis depresiva, prefiere renunciar al volante. Ahora, reintegrados a nuestra antigua condición de peatones, quizá pensemos en acercarnos a la civilización urbana, siguiendo los sanos consejos de Seoane.
Cuando volvimos de Chile, alegres y confiados, dispuestos a zambullirnos en la vida porteña, el destino nos hizo otra zancadilla. Como consecuencia de un estúpido tropezón, de nuevo tuve que ofrecer una imagen lastimosa, con una pierna y una mano vendadas, amén de un dedo entablillado. Nuevo período de reclusión parcial, del trabajo a casa y de casa al trabajo.
¿Por qué le cuento esto? Tal vez para hacerme perdonar la demora en contestarle. Lo cierto es que quería decirles –y no sé cómo pasó el tiempo sin hacerlo– cuánto nos emocionó su carta, y con cuánto afecto los recordamos a ambos. Sabemos que está próximo su regreso y los esperamos con impaciencia, deseosos de escucharlos y compartir sus impresiones, y de tener el placer de entrar en contacto con las nuevas obras de Seoane.
Nos cuesta ahora retomar el ritmo febril de la ciudad. Hay mucho que ver en las galerías, en cine, en teatro. Sin embargo, aún no nos hemos asomado ni a la inmensa vidriera de Florida. Y tenemos que decidirnos antes de que termine el mes, para darle una última mirada, un adiós melancólico al Di Tella. Pero al paso que vamos, lo más probable es que nos dejemos vencer por la inercia y sigamos nuestra vida actual, tranquila y doméstica. Vemos a los amigos, eso sí. Hace un par de días, estuvimos con los Scheimberg y los encontramos fantásticos. Aída, ya repuesta de sus dolencias últimas, irradia una envidiable vitalidad. Scheimberg estaba esa noche especialmente animado y conversador. Ellos nos dijeron que los Seoane preguntaban si nos había llegado su carta. Aquí está la respuesta.

Reciban ustedes un fuerte abrazo con el cariño de Isaac y mío junto con recuerdos afectuosos de Myriam. ¡Hasta muy pronto!

Luisa

1970-11-28 Mencionado/a
de Laxeiro,de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro,de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 28/11/1970


Madrid, 28-XI-70

Queridos amigos Luis y Maruja:

Hace tiempo que deseaba escribiros, pero se me fue pasando y no lo hice.
Estamos con mucha suerte con el tiempo porque aún no llegó el frío y gozamos de unos días de sol maravillosos.
Madrid está cambiado desde la última vez que yo estuve aquí. Hay millones, más galerías de arte y, por lo tanto, muchas exposiciones. Vimos una del escultor Alberto, muy buena en la sala del Museo de Arte moderno y ahora está una colectiva de ilalecokos , Morandi, Carra, etc. también muy buena, lo mismo veo que hay muy buenas cosas en teatro y lo mismo en música. Parece que esto está despertando, a Dios gracias y ya era hora.
Carmen pasó aquí cuatro días haciendo unos cursos en la universidad relacionados con su profesión. Rafael no vino porque era poco tiempo, peor van a volver. Isaac nos ha escrito.
Laxeiro, como verás, está exponiendo. Esta exposición iba a ser sólo de dibujos pequeños, pero a última hora agregó óleos también pequeños. No pensaba hacerla, pero tanto le han insistido que se decidió a último momento.
Por Buenos Aires, sabemos que todo va bien, por los amigos que nos escriben, y nos alegra mucho.
Os mandamos otro catálogo para los Scheimberg.

Bueno, por hoy nada más. Un abrazo para los dos de

Lala y Laxeiro

1971-05-28 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 28/05/1971


Buenos Aires, 28 de mayo de 1971

Mis muy queridos amigos Luis y Maruja:

Nunca se van a imaginar la impresión que produjo, que en medio de la gente, se oyera “¡Aída le llaman de España!” Todo el día los estaba recordando y lamentando que no estuvieran aquí; que efluvios tiene el corazón, que llegan tan lejos y cómo [en] una llamada correspondida me habla Maruja. Yo no sé si gritaba mucho, pero sólo sé que emocionada oía perfectamente la voz de Maruja diciéndome sus buenos deseos, de ella y de Luis. Cuando les anuncié a los amigos que ustedes habían llamado, una ovación cerrada rubricó la noticia. Gracias, muchas gracias.
Todos los amigos y todos los familiares nos reunimos en casa, que estaba especialmente adornada con flores, muchas flores y luces todas las luces. La gente lucía sus mejores galas, sus mejores risas y humor: éramos ochenta personas que desparramados por las diferentes dependencias, no se notaban. La fiesta empezó a las 19 y terminó a las tres de la madrugada. Me sentí muy feliz y orgulloso de tener tan y tantos buenos amigos... y su llamada de España me colmó de felicidad.
Por aquí, por Buenos Aires, pasan muchas cosas. Salimos poco, los días son cortos y muy fríos, pero esto no impide que hallamos ido a la inauguración de la donación Santana Mercedes, muy linda, a la inauguración de Calder todo en el Museo de Bellas Artes. Una inauguración de grabados y dibujos de Roualt y de afiches de teatros y conciertos polacos en el Museo de Arte Moderno, muy interesante. Willy estaba muy contento por el éxito de las exposiciones y además la embajada polaca donó todos los afiches, como cien, al museo.
Además vimos una muy pero muy interesante muestra de arte asiático, todas esculturas, en Bonino; una muestra de Soldi en el salón nuevo de Rubbers, muy hermoso, hecho en mármol blanco el piso y las paredes y techos negros; bien iluminados y no sofisticado como el de la calle Florida; otra muestra de Carlos Alonso en una sala nueva de la calle Esmeralda 882; dibujos en tinta y colores sobre un tema de Rembrandt, La lección de anatomía, me ha divertido mucho en esta muestra, está hecha con mucho humor. Y a propósito, un chimento: Alonso se mandó mudar a Italia con una piba de veinte años y colombiana además. Pobre Yvonne, tan linda y tan sufrida... este enfant terrible! Por lo demás, tenemos un gobierno revolucionario, que deshace lo ya hecho para volverlo a hacer de la misma manera, pero con otro nombre: para que vean qué bien estamos, les diré que el pan comible lo pagamos 100$ el kilo, la leche en el mostrador 55$ el litro, los huevos 360$ la docena, la carne... bueno, la carne cualquier cantidad y 1 semana sí y otra semana no! Nosotros que somos un país carnívoro, imagínense! Pero ni así se arregla la economía del país, pero eso sí, vamos a tener la calle más linda del mundo para peatones; la avenida más linda y más ancha del mundo y una plaza de la República más linda del mundo para el paso del tráfico, porque deshicieron la plaza como estaba antes y la volvieron a remodelar. No sabemos donde debemos tomar los colectivos, porque como arreglan todas las calles desvían el tráfico. Díganme, no somos un gran país? Y lo es, nadie, ningún gobierno desde el año 30 lo pudo destruir. Con todo, Buenos Aires es la gran ciudad que yo no cambiaría por ninguna otra ciudad, ni por París. La gente aunque ande muy preocupada, llena de cines de buenas películas, los teatros, los conciertos, la ópera. Y ahora, me gustaría saber algo de ustedes, cómo llegan, cómo encontraron a los amigos y familiares, qué hacen, si Seoane va a hacer alguna exposición. Todo lo que se refiere a ustedes nos interesa, así que escriban...
Saluden a todos los amigos, a Carmen tu hermana, a Matilde, a sus hijos; especiales saludos a Díaz Pardo y los suyos. Muchos cariños y un abrazo grande a Luis y a ti de Schiemberg y uno especial, muy especial para ustedes de

Aída

1971-06-02 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 02/06/1971


La Coruña, 2 de junio de 1971

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Después de algo más de un mes comenzamos a escribir carta a los amigos, estamos en deuda con todos. Estuvimos en Roma unos días, paseamos nuevamente por sus calles, volvimos a sentarnos en los cafés de la Plaza Navona, de los de la Plaza del Popolo, y en el Café Grecco, frente al retrato de Búfalo Bill, muy cerca de una pequeña obra de Fortuny. Roma es casi una ciudad muerta, muy bella, en el mes de abril todas sus plazas, las escaleras de la Plaza de España, principalmente, rebosaban de flores, era la primavera. Las flores, las huelgas y los precios la hacían ver como una ciudad viva. Sin embargo, los turistas la pasean, la paseamos, como visitando el pasado, una ciudad asolada por un terremoto, una ciudad que ya no es, como descrita por Juan Rulfo, de Pedro Páramo. Es una sensación extraña la que nos produjo esta vez Roma. Es verdad que existen calles como la Vía Marguta (Carnaby Street) con artículos Pop, pero también esos carabinieri muy finales de siglo y esos ciudadanos que parecen antiguos actores de la Comedia del Arte que hubiesen servido de modelo al hijo de Tiepolo. Barcelona con menos valor que Roma, mucho menos importante, nos dio la sensación de una ciudad más viva, más actual. Pero ya hablaremos de todo esto. Alberti, muy bien, igual María Teresa. Alberti, trabajando mucho, muy interesado por las noticias de Buenos Aires, con un dejo de nostalgia porteña, Parlermo, Castelar, los amigos... AL tanto de cuanto ocurre en ésa por cartas que recibe, por noticias de los diarios, por argentinos que viajan a Roma y van a verle, etc. Hablamos de todos los amigos comunes y, naturalmente, de ustedes. He grabado mucho y estaba muy contento del éxito universal de su poema sobre el juicio de Burgos y, sobre todo, de su divulgación clandestina en España. También de la exposición que le hicieron de sus libros y grabados en el Colegio de Arquitectos de Barcelona. En cuanto a esta ciudad, hemos visto la ampliación del Museo Picasso añadiéndole otro palacio contiguo y que encierra las 700 u 800 obras que donó últimamente y que estaban depositadas en casas de familiares de él desde hace muchos años. Queda un Museo extraordinario que la ciudad muestra con verdadero orgullo. Aparte de la obra grabada que poseía y a la que siempre se le añaden nuevos grabados enviados por Picasso, está la serie completa de Las Meninas. Las Meninas y las obras de las primeras épocas hasta el cubismo con inclusión de los cuadros cubistas que pintó en sus viajes a España y alguno nuevo de la serie de El pintor y la modelo.
Bueno, esto es todo por ahora. Continuaremos escribiendo. Por favor, contesten ustedes. Un gran abrazo para todos los amigos y uno grande para Aída y usted de Maruja y mío:

[Seoane]

1971-06-13 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 13/06/1971


Bs. As., 13 de junio 1971

Mis queridos Maruja y Luis:

La carta de ustedes nos llegó ayer, sábado luminoso; tomábamos café y estábamos contentos porque hacíamos proyectos de corto y largo alcance. Los inmediatos, una gran fiesta el sábado 3 de julio festejando los 60 de Bernardo. Sólo faltarían ustedes y de verdad lo notaremos todos. Los mediatos, un viajecito, en vista que nos ha sonreído la suerte que desde el punto de vista económico nos tenía en el purgatorio. En eso, llegó la carta de ustedes. Realmente, participaron de nuestra alegría como si estuviéramos juntos. Estamos hermoseando el departamento para tales festejos: hay hermosas cortinas naranja, aire acondicionado, un gran macetón de Tove junto al ventanal, cuadros desplazados por las cortinas y ubicados sobre la estufa. En fin, hay ambiente de fiesta.
Bernardo me gano de mano con las noticias más importantes, pero no me achicaré. La fiesta en lo de Aída fué emocionante, alegre y triste a la vez. Yo diría bastante patética, ya que Aída agradeció con la voz estrangulada y lágrimas, a la vida, el haberle dado amigos, hijos, a Scheimberg. En fin, estaban viejitos, así los vi tal vez por primera vez y, por lo tanto, vulnerables.
Te diré, Maruja, que hasta que llegaron los jóvenes el desfile de ancianos era tal que con Bernardo estábamos bastante desesperados. Después se arregló la cosa. Casi no hemos visto otra gente. Muy de pasada a Enrique y Anita. Están bien. Enrique muy bien anímicamente. No sé si tanto con respecto a su enfermedad.
Hemos ido al Colón (porque ahora Clarín nos provee de palcos). Escuchamos una orquesta holandesa maravillosa, les diría, la perfección matemática y una ópera Sansón y Dalila, esta última, para acercarnos a ese género que yo casi no conozco. Algo nos interesó, pero no es como para reincidir enseguida.
Nuestro micromundo marcha bastante bien con las alternativas que provienen de la adolescente. Me refiero a la “agresividad generacional” interpretada y dirigida por Claudia. Claudia estudia estupendamente bien, logra grandes triunfos en francés (se recibe este año y le aseguran puesto de profesora en la Aliance), pero nos desprecia por burgueses. Esta es una interpretación nuestra, la más suave. Tal vez no sea así, pero la sufrimos, especialmente yo, como pueden imaginarse. Pablo, en cambio, pasa por una etapa maravillosa, se interesa por todo, conversa con nosotros, realmente, nada le es ajeno de lo nuestro y de todo lo que lo rodea.
Hoy estuvimos en Ranelagh, después de dos meses, porque mamá se operó por fin de la vista y esto trastornó todo. Fue una operación delicada, pero está estupendamente bien y recuperó un ojo. Les decía que encontramos Ranelagh vestida de invierno, pero bastante verde, sin embargo. Pomelos y limones en cantidad. El camino muy avanzado, y sobre la ex-casa de ustedes, un cartel de SE VENDE. Inmediatamente, algún de esos geniecillos (estoy segura que en el golf los hay) nos enloqueció y comenzamos Bernardo y yo un delirio e grandezas que duró hasta el café. Después de beber un delicioso café con agua de pozo, reaccionamos y nos libramos del influjo. Naturalmente que ya ustedes se dieron cuenta; “compramos nosotros”, dijimos. Había facilidades. Volteamos el ligustro, adaptamos como hijos esos bellos cipreses, etc. Sacamos esa pileta. Y, enseguida, esta noche, les escribimos a Luis y Maruja. “Ya tienen casa de huéspedes en Ranelagh”. Fue divino y duró media hora. Y la cruda realidad se impuso. El jardín sería divino, pero qué hacemos con esa otra casa? Para que queremos 2 cocinas, 4 baños, etc, etc. Se fue disolviendo el sueño y aquí volvimos, como seres normales y dejamos allá la fiebre, frente al golf, todo verde y marrón. Doña Alejandra, envejeciendo, Boris, prosperando, los perros, muertos de hambre...
Y ahora pienso e interpreto; Bernardo y yo quisimos detener el tiempo.
¿Ya sabían que nuestra casa se llama Ítaca?
Mis queridos amigos, ahora son las 121/2 de la noche. Cumplimos la palabra y la seguiremos cumpliendo. Largas cartas a vuelta de correo, hasta que nos demos el abrazo en Galicia. Todavía me parece imposible. A Bernardo le esperan todavía meses de trabajo febril, pero lo principal está hecho. Cumpliremos los 60 y no nos impresionaremos. Silbaremos en la oscuridad.
Maruja, cuéntame algo de tu departamento. Fue cómico lo de Roma. Yo volvería aún sabiendo que tengo que cargar baúles.
Un gran abrazo para los dos. Especiales cariños a los Díaz Pardo.
Cariños de Claudia y Pablo y saludos de mamá que los ama porque son españoles o porque están en España.

Hasta siempre

Elsa

1971-06-14 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Luís Falcini
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Luís Falcini en 14/06/1971


La Coruña, 14 de Junio de 1971

Sr. D. Luis Falcini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos nuevamente en Galicia después de haber pasado por Roma, Barcelona y Madrid. En Roma, vimos nuevamente, aparte de otros museos, el Museo de Arte Moderno que tiene muchas piezas muy interesantes, entre ellas unas pocas de Boccioni. Cada vez que lo vuelvo a ver, pienso que es mucho más importante su figura dentro del arte europeo de lo que generalmente se destaca y me gusta tanto o más como escultor que como pintor. Su busto de La madre del artista y Formas únicas de continuidad en el espacio son realmente muy importantes para el desarrollo de la escultura de más tarde, la de Duchamp Villón en Francia, que me recuerda en su propósito a las Formas únicas de Boccioni y a Sibellino, en Buenos Aires, en la mujer del sombrero que tiene Scheimberg, pariente de la primera, la de La madre del artista. Me gusta el Museo de Arte Moderno de Roma, tan lleno de luz y amplio y con una tremenda caricatura de Grosz casi a la entrada que representa un cerdo condecorado.
En Barcelona estuvimos en el Museo Picasso con el nuevo palacio habilitado para su servicio, pared por medio del anterior comunicándose a través de nuevas puertas abiertas en las paredes, y que contiene 800 piezas más del pintor, dibujos, acuarelas, óleos, que tenía depositadas en casas de familiares y que Picasso donó el año pasado. Son casi todas pintadas en España y que abarcan las distintas épocas de su pintura hasta el año 25 aproximadamente. Se convirtió, efectivamente, en un museo extraordinario, ejemplar, superando quizás los sueños de Sabartés. Es un museo que tiene su orígen en una amistad nada común de Picasso continúa manteniendo después de muerto Sabartés, dedicándole, como si viviese, cada nuevo grabado que hace.
Ya en Galicia, estoy comenzando a trabajar, debo hacer nuevos objetos de porcelana y en este mes voy a grabar todo lo que pueda. Desde que llegamos, llueve permanentemente y hace más bien frío. Algo inusitado en esta época del año, a mi no me disgusta, pero a alguna gente que viene a pasear el clima le está trastornado todos los planes proyectados. En Galicia, Mayo es un mes donde se alternan lluvias y sol, pero Junio es ya, en general, un mes de sol, con Julio y Agosto, al menos de muy pocas lluvias. Este año parece que el clima hubiese cambiado. A nosotros, sin embargo no nos afecta. En Castilla está nevando como si fuese invierno.

Esto es todo por hoy. Saludos y un abrazo de Maruja y mío para su esposa y usted:

[Seoane]

1971-07-00 Mencionado/a
de Lázaro Goldstein, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lázaro Goldstein, a Luís Seoane en 00/07/1971


[Julio, 1971]

Maruja y Luis Seoane

Mis queridos amigos:

Supongo que habéis recibido la carta que os envié desde Madrid. Aún perduran en mí, y no los olvidaré nunca, los hermosísimos días que pasé junto a ustedes en La Coruña. Todo aquí en Bs. As. está tan conmovido y caótico que realmente parece otro mundo. Pero el encuentro con n/ amigos comunes me hace revivir la Galicia con toda el alma. El contraste, para mí, de haberme dejado vivir tan plácida y alegremente en vuestra compañía, con esto tan turbulento y lleno de nubarrones dan en mi espíritu la sensación de un sueño.
Le trasladé a los Sheimberg, a Enrique, a los Lifschitz vuestros recuerdos y juntos les renovamos cálidos afectos. A Sofovich no lo he podido localizar porque está de mudanza en su oficina y no tiene teléfono. Enrique está encantado con el envío del juego y ya les ha escrito. Qué hay de los García (sic)1 Pardo? Están ya mejor de su salud. Y la encantadora fábrica de Sargadelos? Ya le habéis dado el empuje que deseabais [………] que estoy solo en la oficina, que desfila ante mi mente vosotros, vuestros amigos, Santiago, los paseos por sus callejuelas donde cada objeto, lugar o cosa que me señalabais constituía un [si...] en el corazón. Tan lejos y tan cerca hemos vivido ya tantas cosas! H transcurrido por tantas situaciones, buenas y de las otras que ya serán tiempos de reposar si nos dejaran. Bueno, ya esto es meterse en el futuro y eso no lo podemos [...] para nada. Clamará (sic) lo hecho y la satisfacción personal de las obras.
Los estoy extrañando y espero que me escribáis para seguir gozando de vuestra buena, hermosa compañía. Beatriz y Sergio andan por Yugoslavia gozando de unas vacaciones y les envían muchos saludos.
Polita, a mi regreso pescó una [sorde... patitis] y está en cama por un rato largo. Les envía un afectuosísimo saludo.

Un gran y estrecho abrazo para vosotros de nosotros.

Lázaro

1 Refírese á familia Díaz Pardo

1971-07-07 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 07/07/1971


Buenos Aires, 7 de julio de 1971

Queridos amigos Luis y Maruja:

Estaba esperando tener alguna noticia que contarles de este Buenos Aires tan querido y tan vapuleado, y tengo muchas, algunas muy tristes y otras alegres. Empezaré por las primeras para poderlas contrarrestar con las segundas.
Amigos, en menos de 3 semanas murieron Policastro, que estaba muy enfermo, Nali Roselo que de toda la vida no estaba bien, Payzonzas, Israel Hoffman, un escultor judío que vivía en Entre Ríos y Julio Payró; muy sensibles todas esas muertes. Hoy en noticias fúnebres de La Nación, he visto que ustedes figuran, entre otros amigos, participando la muerte de Payró.
El sábado 3 estuvimos en el cumpleaños de Sofovich; cumplía 60 años y los dueños de casa tiraron la casa por la ventana porque también la inauguraron. ¡Qué piso, uno no sabía dónde mirar primero; nosotros, que llegamos los primeros, tuvimos ocasión, llevados de la mano de Elsa, de admirar el lujo y buen gusto de todo. La dueña de casa vestía de gran fiesta, un modelo de color ciruela de riguroso largo, lo mismo que Claudia; el pibe parecía un principito y Bernardo, radiante y feliz. Entre la concurrencia estaba, por primera vez, toda la familia de Bernardo, la hermana y los sobrinos y las hijas, Laura y Alcira, ésta con su último punto, bien hippie. La fiesta, servida con generosidad y exquisitamente; los amigos de siempre, el matrimonio Enrique y Anita, ella como siempre deliciosa, su hermana y el marido; Lola Madanes y su esposo; Regina Rubinstein y su esposo, el matrimonio Mantero, y otros que yo conozco y no me acuerdo el apellido; todos, todos muy contentos y alegres de gozar de esa hermosa fiesta. Nosotros estuvimos con Varela, Marica no fue, no se porqué. A las dos de la mañana, cuando nos fuimos, todavía quedaba mucha gente para seguir de farra. Yo creo que Elsa debe pellizcarse todo el día para saber si lo que vive es realidad o lo sueña. Me alegro por ella y, sobre todo, por Bernardo, se lo ve muy contento. Ahora, hablando de otra cosa, le contaré que estuvimos en Art Gallery en la inauguración de la retrospectiva de Urruchúa. Mucha gente, sobre todo, sus alumnos que lo quieren mucho; le financiaron un libro Memorias de un pintor, muy bien presentado; las ¾ partes son sus memorias y el resto, muy robespierosamente, juzgando el nuevo arte y castigando el intelectualismo en el mismo. Fuimos también a la inauguración de Margot Parker, en el Triángulo, muchos amigos, todos, una concurrencia distinguida y elegante; estaban los Lifschitz, que se acercaron a nosotros muy simpáticamente; los Rotzait, él acaba de salir de una operación muy delicada de hígado; ella, muy bonita y elegante; los Melella que en septiembre se van a Europa y piensan encontrarse con ustedes; y a propósito, me olvidaba de decirles que los Sofovich también se van a Europa y tratarán de ir en una fecha para poder estar con ustedes.
Y ahora, las cosas de acá; como siempre, la incertidumbre y la carestía de la vida que va en aumento escandalosamente; el dólar a 570$, que le parece? Hablando con Lifschitz nos dijo que en Europa son los mismos problemas, pero que allá no los siente el turista sino los habitantes de cada país. Ya se inauguró la calle Florida, la calle peatonal, como la llaman ahora; la calle es preciosa, sin veredas, con macetones en el centro; las vidrieras se engalanaron en homenaje a la calle. La inauguró el intendente y Lanusse, nuestro Presidente, en sus respectivas comitivas. Nuestro Presidente se detuvo en un café al paso y pidió un café; le preguntó al mozo que le servía si era casado, –no–, le dijo, –pero me voy a casar pronto–; entonces, nuestro Presidente, muy generoso, le dijo que lo va a ayudar un poco y le regaló 2 billetes nuevos de 10$ (2.000$) como propina. Les aclaro que un escobillón para barrer la casa vale 1.500$ de los viejos, no es verdad que estuvo grande nuestro Presidente? Esto se publicó en La Nación, en un recuadro.
Nosotros estamos bien, los amigos, mi familia, los hijos, los nietos, todos; la vida corre sin pena ni gloria esperando siempre tiempos mejores. Vendrán? Fuimos al cine y vimos películas hermosísimas. Si tienen oportunidad de verlas allá, no las pierdan: Una investigación de un ciudadano sobre toda sospecha1, italiana; Tristana, de Buñuel; Mi padre, un extraño, americana. Y nada más por hoy, cariños a todos, todos los amigos, especiales a los Díaz Pardo, a tus hermanos y ustedes reciban nuestro cariño de siempre, los extrañamos muchísimo. Hasta la próxima.

Aída.

[Escrito por Scheinberg:] Queridos Maruja y Luís Seoane: Gracias por v/ cartas del 2 de junio. Se cruzó seguramente con una anterior de Aída, en la que les agradecía el llamado telefónico en la noche de su cumpleaños. Me preparaba para escribirles pero nuevamente Aída me ganó de mano. Quiero aclararles que la cotización del dólar a que se refiere la carta es la del mercado paralelo –que es el que cuenta. Como Vds., estamos cada vez mejor. Cuándo saldremos del pozo? Con todo –y a pesar de n/ gobiernos, Buenos Aires sigue siendo agradable para vivir. Yo, aguantando. En medio de la pena de estas muertes a que se refiere la carta de Aída, me alegró que Policastro y Julio Payró se hiciesen cremar: es un desafío a los timoratos –sobre todo en el caso de Payró. Yo no sé si Vds. están de acuerdo, pero a mí –repito– me alegró. Y aquí termino. Por hoy basta. Abrazos, de Aída y míos.

Scheimberg

1. O título correcto é: Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha dirixida por Aldo Petri en 1970

1971-07-11 Mencionado/a
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 11/07/1971


Buenos Aires, Julio 11 de 1971

Sr. Luis Seoane
La Coruña

Queridos amigos:

Me alegro de saberlos de nuevo en Galicia, después de haber pasado por Roma, Barcelona y Madrid.
Del Museo de Arte Moderno de Roma, su opinión acerca de la obra de Boccioni me interesa mucho, máxime después de haber visto la representación que el oficialismo italiano acordó a Boccioni en la muestra de la escultura italiana, que se difunde por América.
En esta importante exhibición, muy irregular e incompleta, para dar una visión de la plástica peninsular. El escultor futurista más importante no está representado en su dinamismo característico, de formas en acción. La muestra está presidida por un hermoso Ecce Puber, de Medardo Rosso y un desnudo de Marini. Lo demás, sin interés para nosotros. En cambio faltan muchos, conocidos con sus aportes representativos.
Sus referencias al Museo Picasso y a su ampliación. Mucho me alegra lo que dice de la amistad con Sabartés, de quien se hablaba como de un servil del genio contra los visitantes. Y al saber que Vd. comenzará a trabajar como siempre. Espero que el sol y las pocas lluvias de su Galicia, la de su corazón, les sean propicios.
En las mismas salas que Ud. exhibió sus telas, en ART GALLERIE INTERNACIONAL, acaba de mostrar Urruchua 70 óleos, temples y litografías, al mismo tiempo que sus memorias. Se ve muy bien, espaciadas. El vasco sigue rodeado de amigos y discípulos que lo adoran. Las litografías y temples dedicados a España tienen interés plástico. ¿Recuerda lo que tiene Scheimberg? En estos momentos, Chile está en primera plana, por la catástrofe minera y por el cobre de sus minas. Más la amenaza de las elecciones digitadas para nosotros.

Hasta pronto, con un abrazo para Maruja y Usted de nosotros dos.

Falcini

1971-08-30 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 30/08/1971


La Coruña, 30 de agosto de 1971

Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mis queridos amigos:

Esta vez soy yo el que no escribe. He pasado más de un mes desde que recibimos la última carta de ustedes y no hemos contestado, pero es que pasaron muchas cosas en cuanto a trabajo, prisas por hacerlo, etc., que nos tuvieron alejados de todos los amigos. Inauguramos una nueva sala del Museo, hicimos una galería de exposiciones para éste y se inauguró con enorme éxito con una muestra de Picasso y Miró. La próxima será de Solana. Pero de todo esto ya hablaremos a nuestro regreso. Entre las jarras-busto que hice últimamente, luego de la de Rosalía de Castro, está la de Casals. Hice también algún grabado y bastantes dibujos. Mientras tanto, fui recibiendo algunas noticias de Buenos Aires de los amigos, y políticas, de estas últimas muchas se vienen publicando en los diarios de aquí, comentadas por sus corresponsales o dejadas en simples noticias. Se publican muchas noticias procedentes o dejadas en simples noticias. Se publican muchas noticias procedentes de ahí, por desgracia, y por ellas parecen rivalizar Buenos Aires con el Nueva York de hace bastantes años en cuanto a atracos. Claro que éstos se extienden y se están produciendo en Europa, igualmente en Colonia y Berlín, que en Madrid o Sevilla. Buenos Aires, sin embargo, parece llevar el primer puesto. En España no dejaron entrar el primer número de la revista Libre, que hacen en París Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez, etc., que fue dirigida en este primer número por Juan Goytisolo, el escritor catalán. Parece que une ensayos de sociología y política con obras de creación. Me hubiese gustado leerla. Igual ocurre con Plural, una publicación literaria de México, dirigida por Octavio Paz. Pero estas lecturas resultan muy difíciles aquí. Entran, o van a entrar esas publicaciones, siempre entran, pero no se pueden adquirir fácilmente. En cuanto a Buenos Aires, tengo noticias de que se publican dos nuevos diarios, uno muy bien hecho, según me dicen, de Timermann, y de que se ha publicado una muy buena novela de María Granatta, ¿es con dos tt? De exposiciones no sé nada. Las últimas noticias en cuanto a ellas las tuve por Payró, ¡cuánto siento su fallecimiento! Parecía que se iba a presentar una buena temporada iniciada con los afiches polacos y Calder. Siento haberme perdido estas dos exposiciones. Aquí, claro, es una ciudad pequeña, se hacen pocas exposiciones. En cuanto a cine, estamos viendo, en general, o volviendo a ver, películas vistas en Buenos Aires y que, por razones que desconocemos, no se dejaron ver aquí hasta ahora. De teatro hemos visto Romance de lobos, muy mal puesta en escena, con el hidalgo brutal de la obra de D. Ramón convertido en un alfeñique, mas bien en una especie de burócrata en vacaciones, desafiando una tormenta con unos zapatitos muy cuidados, para andar sobre pisos encerados y pantalón con raya, como para oficinas. Nos acordamos mucho, aún con sus defectos, de la misma obra puesta en el Teatro San Martín.
Bueno, esta vez son las pocas noticias que puedo enviar. Estamos bien, trabajamos, vamos algunos días al cine, vemos el mar desde las ventanas, un mar muy bello y en el portal de la casa se amontonan los niños del barrio, en general, de ojos claros y con dos manchas rojas cada uno, naturales, en sus mejillas. Conocí un día al cónsul argentino Sr. Quiroga, pariente, me dijo, de Sarmiento, sanjuanino, gris como la niebla.

Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y para los parientes y amigos:

[Seoane]

1971-09-02 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Sara Pagano
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 02/09/1971


La Coruña, 2 de setiembre de 1971

Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Llevamos bastante tiempo en Galicia y no hemos escrito muchas cartas por razones que solo se explican por el trabajo desordenado que hube de hacer y con el que tuvo que ver la necesidad de ilustrar algún libro de amigo, de hacer jarras de porcelana, el aumentar con una sala el Museo que hemos fundado Díaz Pardo y yo, crear una Galería de arte para dicho museo, etc. Además de esto los compromisos de índole diversa y algún que otro viaje breve por el país. Todo esto, sin embargo, no nos hace olvidar a Maruja y a mí a los amigos de Buenos Aires y la nostalgia que sentimos de ellos y de la ciudad. Vamos sabiendo de casi todos por algún viajero que llega o por alguna carta, pero no sabemos nada de usted ni de Nélida, ni en general de todo el grupo excluyendo a Aída y Scheinberg. ¿Por qué no nos escriben algunas líneas? Ya sabemos que nosotros debimos haber escrito antes pero, bueno, lo hacemos ahora y quiero que me valga el no ser capaz de enviar tarjetas postales, que siempre compro y luego no remito porque no puedo hacer frases como “¡qué bonito es esto! Un saludo de...”. “Aquí, junto a los cuadros de Goya me acuerdo mucho de Vdes”, o “Cómo me gustaría que ustedes estuviesen junto a nosotros al pié del Partenón” etc., etc. Para redactar tarjetas postales hay que tener un talento especial que yo no tengo.
De la Argentina tenemos abundantes noticias políticas en los diarios de aquí, que además comentan abundantemente las declaraciones peronistas de los sindicalistas de la C.G.T., o las del Paladino o algún otro miembro del partido justicialista. Declaraciones, atentados y atracos son las noticias que llegan con más profusión, y, a distancia, produce una idea muy particular sobre la Argentina que a mi me parece más bien deprimente. En cambio por algún número aéreo de La Nación sabemos de las excelentes películas, exposiciones, etc. de este invierno cultural porteño y que nos produce envidia.
Por favor, envíen noticias de ahí, de los amigos, de todo. Un abrazo de Maruja y mío para usted, sus hijos y los amigos:

[Seoane]

1971-09-20 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 20/09/1971


Buenos Aires, 20 de Septiembre de 1971

Queridos Maruja y Luís Seoane:

Estoy hecho un perezoso, peor que nunca. Pero hoy tengo dos noticias para darles y quiero ser el primero en hacerlo: primera, Falcini acaba de ser designado académico de Bellas Artes –creo que para cubrir la vacante dejada por Emilio Centurión (en la misma sesión fue designado Córdoba Iturburu para la vacante dejada por Payró –salvando las distancias). Hasta este momento en que les escribo, la noticia no ha sido dada en los diarios; segunda, hemos recibido –Aída y yo– hace cosa de un mes, una muy cordial carta del director del Museo Nacional de Bellas Artes, invitándonos a exponer en el Museo todas las piezas que integran nuestra colección, aproximadamente para Junio del año que viene, para cuya fecha calcula que estarán terminadas las obras que se están realizando para la ampliación del Museo. Contesté, aceptando. Calculo que ambas noticias les agradarán. Y ahora, a otra cosa. La temporada artística, en cuanto se refiere a las artes plásticas, sigue siendo floja; las Galerías andan alarmadas, casi no se vende. Y es que la crisis afecta hoy a todas las clases sociales. Y aquí tengo que rectificarlos. No sólo estamos batiendo el record en cuanto a atracos y robos, sino también en cuanto se refiere a inflación. Dos records nada envidiables por cierto. En la postdata que agregué a la última carta de Aída, señalaba que en el término casi puede decirse de días, nuestra moneda sufrió varias minidevaluaciones que llevaron el dólar a 500 pesos moneda nacional y que en el mercado paralelo se traducía a 570; pues ahora hubo un día en que el dólar se cotizó en el mercado paralelo a 770 y ahora parece estabilizarse (momentáneamente) a 650 y pico. Esta carrera inflacionaria alarma a todo el mundo y determina un estado de receso en todas las actividades del país –con su natural colazo de desocupación y de agitaciones subversivas. Nuestro país es, talvez, el único donde la devaluación del dólar ha determinado una baja del peso moneda nacional y ya hay quienes pronostican la posibilidad de que en poco tiempo el dólar llegue a 1.000 pesos. Para salvar en algún modo la situación, el Gobierno proyecta aumentar los salarios, demás está decir que con cuentagotas –en tanto que los precios suben en una proporción infinitamente mayor. A esto nos llevaron los gobiernos militares y los técnicos en economía... Y, mientras el Gobierno nos promete elecciones libres para marzo de 1973, nadie cree que el actual pueda mantenerse hasta tanto tiempo. Éste es el panorama que presenta el país. Se habla abiertamente de próximos golpes de estado. Y volviendo a las actividades artísticas: Willy Withlow está realizando una muy buena labor al frente del Museo de Arte Moderno y aún no estando muy de acuerdo con la orientación, debemos reconocer que ha convertido este Museo en un centro de interés. Nos dijo que se propone escribirles. Talvez lo haya hecho ya. En cuanto a los nuevos diarios a que hace referencia su carta del 30 de agosto, sólo sé de uno: La Opinión. En sus comienzos se insinuaba como un órgano independiente e inclinado a las tendencias sustentadas por Frigerio y Frondizi –con pocos avisos oficiales. Ahora es abundante la cantidad de avisos oficiales y la de que ha sido comprado por gente de Lanusse –con intenciones de propiciarse su candidatura para la próxima Presidencia. Que es lo único que nos faltaba. Tratándose de Timerman (no sé con cuántas m y n se escribe) todo es posible... Ah, Granatta –María– se escribe con una sola t. Lo que se escribe con dos t es Kornblihtt1. La novela a que usted se refiere es algo así: los viernes a la eternidad. La leyó Aída y no le pareció extraordinaria (yo la leeré cuando le toque el turno).
Bueno, Seoane, siga trabajando y que sigan estando bien, usted y Maruja. Para agua-fiestas, creo ya es bastante. Nosotros estamos bastante bien y extrañándolos. Esperamos verlos pronto. Abrazos y besos míos. Aída va a agregar una post-data. Una vez más, gracias y hasta siempre.

Scheimberg

[Carta manuscrita]

Maruja y Luis, amigos míos:

La parte social la haré yo. Por de pronto, el invierno se despide lluviosamente, y el 21 de septiembre, me temo, será un poco aguafiestas para todo lo que se venía preparando; Santa Fe se engalanó, Florida se empaquetó y hasta alrededor del obelisco se adornó con una alfombra, hecha con 30.000 begonias traídas de Bélgica en homenaje a la exposición de horticultura que se realiza en Buenos Aires. Los Castagnino iban a inaugurar su casa en San Telmo con una exposición monstruo del dueño de casa, a la que está invitado tout Buenos Aires: después le contaré. Ahora la nota más saliente es el estreno mundial de Beatrix Cenci en Washington, ópera de Ginastera con libreto de Shand y Girri. Los Shand se fueron al estreno; los preparativos del vestuario de Susana hicieron época: un vestido dorado para la noche del debut y otro de muy paquetier para la recepción de la embajada. La noche del estreno, por vía satélite, vimos a Ginastera y Shand. Yo recorté las críticas; creo que fueron de cortesía. Ahora, el libro de Granata Los viernes de la eternidad tiene de todo, agorería, videncias, espíritus, ánimas, erotismo, apocalipsis, sui generis, una literatura metafísica que agobia por su sapiencia y a ratos chispazos de humor. Suerte que al final se salva el Amor y la Pureza. Estoy impaciente por saber la opinión de Luis y de Scheimberg. Y nada más, estamos bien, preparándonos para votar a Lanusse o a Perón.

Un abrazo para todos los amigos, y especiales par ustedes de

Aída

A Lala la vimos de pasada, siempre prometiéndonos llamar.
1. A palabra correcta é Kornblitht.

1972-12-28 Mencionado/a
de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 28/12/1972


La Coruña, 28 de diciembre de 1972

Queridos Luis y Maruja:

La feliz noticia que me ha dado Mimina de que salís el día 2 de Buenos Aires me ha ocasionado un sobresalto y me han hecho subir el rubor a las mejillas.
¿Cómo dar alas a esta carta para que lleguen antes de vuestra salida? Me temo que no sean bastante rápidas las del avión y, así, la encomiendo a San Cristobal, patrón de los viajes, y a Santa Rita, abogada de imposibles.
No quisiera que os pusierais en camino hacia España con la más leve duda sobre nuestro largo silencio, cuando habéis estado tan presentes en nuestro recuerdo, en nuestras conversaciones, en nuestras esperanzas.
Supimos por Mimina de los malos ratos de Maruja –colgada–, y de que ha superado, como era de esperar, la dura prueba. (De Maruja se esperaba naturalmente que lo supere todo). Supimos de la exposición y de los repetidos y merecidos éxitos de Luis; y hemos recibido esas gentiles muestras de amistad: los dibujos de Rafael y Eladio en La Voz de Galicia, con sus elogiosos artículos, el envío de las Crónicas Marcianas –que he vuelto a leer con interés, aunque las había pedido para Fermín– y El hombre iluminado, y del mismo autor, que no conocía.
Hace pocos días, nos ha llegado A maior abondamento, conmovedor y apasionado libro, precioso en todos sentidos. Y hoy el hermosísimo Intentando golpear ideas, que nos ha entregado la pareja Marijke y Ramón Temes, a los que hemos estado a ver al H. Atlántico.
Ha sido un año muy complicado. Mucha parte en nuestro silencio ha tenido La saga de los Díaz Pardo, tremendísima, desconcertante, desesperante, tiernísima. No era posible contarla ni había modo de resumirla. La sufríamos. Ahora las cosas están muy encaminadas. “Después de la tempestad viene la calma”, se dice. Y parece que estamos ya en la calma o cerca de ella.
Nos entristecieron mucho las desgracias familiares: la muerte de Eladio Dieste –el hermano mayor después de Enrique– y de mi hermano Nazario, también magnífica persona.
Rafael refundió el nuevo libro que iba a entregar a Seminarios y Estudios –lo han terminado hace unos días– que es, al parecer, el último del ciclo filosófico-matemático, y que termina muy felizmente sus investigaciones.
Yo he tenido más trabajo del que puedo desempeñar: en la Inspección, en casa, y quizá no tantas fuerzas como antes. Con todo, me siento animosa.
Como podréis suponer, toda la conversación con los Temes ha girado en torno a vosotros. Os tienen a los dos gran admiración.
Así que nos hemos entendido muy bien. –Por ellos sabemos que Maruja manejará en breve su 124, por favor, no desde Madrid en este tiempo. Que empiece por estas rutas, más familiares y de temperatura más benigna. ¡Bravo por Maruja!
Y el caso es que no tengo más tiempo de escribiros porque quiero que salga ésta.
Queden presentes estas verdades:
Nuestro silencio ha estado lleno, a partes iguales, de vuestro recuerdo y de amistosos remordimientos.
Hemos agradecido profundamente vuestros signos de amistad. Estamos contentísimos de que vengáis.
Dad un abrazo en nuestro nombre, al despediros, a los buenos amigos: Marika y Varela, Baudi, los Scheimberg, etc. Un etcétera que vosotros sabéis llena.
Saludos de Mireya, que estos días está en cama con gripe, complicada de sinusitis. Ya va mejor.

Muy feliz Año Nuevo, y feliz viaje. Con un abrazo de

Carmen

1973-02-13 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 13/02/1973


Buenos Aires, 13 febrero [1973]

Queridos amigos, Luis y Maruja:

Hoy ha sido mi día feliz porque recibí carta de Maruja, de Sebastián y fui a ver mi Tío Vania. Yo no sé si ustedes saben que los lunes y martes las películas cuestan la mitad y muchísima gente concurre a los cines y algunos ven la misma película dos veces. Me afligí mucho saber que España no la recibió bien a Maruja, que la gripe y la flebitis la tuvieron a mal traer, pero, por suerte, ya está bien. Me alegré que la mamá de Luis esté muy contenta y muy acompañada y además, en su tierra, con los suyos, aunque aquí también lo estaba, pero muy sola y muy triste y esto, psicológicamente considerando, es una enfermedad muy desagradable.
Buenos Aires está un poco vacío, todos los amigos aprovecharon las vacaciones para irse y poder volver a tiempo para las elecciones. Y hablando de este acontecimiento, les diré que aquí todos los diarios le dedican muchísimo espacio y como no hay propaganda callejera (tan linda!) todas las radios y televisiones están ocupados en hacerlo, es un hervidero la ciudad, y se barajan muchos nombres. La gente, en definitiva, no sabe qué hacer y unos y otros se consultan. Hay slogans lindos algunos, y divertidos otros: dicen “Campora al Gobierno y Perón al poder”, “Vota Ezequiel Martínez, joven Presidente que sabe y puede” y así todo. A mí me desorienta los votos de las dos ruedas, y aunque tengo mi decisión tomada, veré lo que aún puedo hacer. Hemos ido al cine, vimos películas agradables. El asunto Matei, Querida Luisa (sic), La aventura es la aventura, Tío Vania, que es un poco teatral como todas las cosas de Chejov, llevada al cine.
Scheimberg lo está pasando muy bien y los días frescos, que los tenemos, mejor. Yo, como soy especialista en lecturas, estoy bien y tenemos mucha tela que cortar. Nos dedicamos a la República del Uruguay, que también tuvo su golpe de Estado.
Nos alegramos que Luis haya empezado a pintar y ya descontamos mucho éxito.
Y eso es todo, muchos saludos a todos los amigos, los Dieste, los Díaz Pardo, a todos.

Reciban abrazos y besos toda la familia y muchos cariños Luis y Maruja de

Scheimberg y de Aída

Siempre esperamos sus tan lindas cartas; hasta pronto amigos.

1973-02-14 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 14/02/1973


La Coruña, 14 de febrero de 1973

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Querido Scheinberg:

Estamos en España desde hace algo más de un mes y no tenemos demasiado que contar. Todo está como si fuese ayer desde muchos puntos de vista en cuanto a las cuestiones que siempre nos interesaron más. En Barcelona, volvimos a ver algunos de sus museos, algunos mejorados o engrandecidos como el de Picasso, por ejemplo, con nuevas y muy valiosas piezas y terminado el arreglo de la unión de los dos palacios, casi terminado hace dos años, pero que ahora lo vimos terminado totalmente. En Madrid, se puede decir que vi yo solo la ciudad, pues Maruja padeció una fuerte gripe que le obligó a guardar cama en el hotel durante cuatro días. Madrid está en pleno desarrollo. Es una ciudad convertida a la fuerza en gran ciudad, sin que el destino ni los ciudadanos hubiesen hecho nada por engrandecerla. Se engrandece a la fuerza porque así conviene al Estado, tratando de hacer de ella la capital de España sin que una otra ciudad pueda parangonársele. Aquí se trató en estos últimos años de que Madrid fuese más importante que Barcelona, y las ciudades de Castilla, Valladolid, Burgos, fuesen más importantes de lo que fueron en los últimos siglos. Para esto las convierten en ciudades industriales. Se puede afirmar las convirtieron. Desde hace medio siglo y más, concretamente, hoy un Estado puede disponer el porvenir de un país haciendo que se instalen grandes industrias en determinadas zonas para que progresen y esto se vino haciendo aquí. En el caso de Galicia, nos toca la peor parte. El Mediterráneo y Castilla absorben todo lo que significa riqueza industrial. Sobre ella se proyecta la maldición de Isabel la Católica y la política aragonesa de su esposo Fernando, ahora centralista. Domaron Galicia, según expresión del Padre Zurita, el cronista de ellos y si no la domaron, porque esto no ocurrió, la arruinaron y hoy continúa el destino incierto de Bretaña e Irlanda, sus hermanas de origen. Se conserva bellísima, pero muy pobre y hasta los secaderos de pescado y las fábricas de salazón de pescado disponen de arriba, se instalan en ciudades castellanas. En cuanto a problemas culturales, se me ocurrió ayer un dibujo donde representase a dos campesinos gallegos hablando entre ellos diciéndole uno al otro, “¡Qué suerte tienen los castellanos que pueden estudiar su idioma en la escuela..!” Esto dicho en gallego, claro está.
En Madrid, aumentaron las galerías de arte, hoy hay muchas. Ocurre el mismo fenómeno de hace unos años en Buenos Aires y se hacen remates con obras representativas sobre todo de fines de siglo y los primeros años de éste. Los precios que la pintura española en los remates de ahí se alcanzan en pesos se pagan aquí las mismas cifras en pesetas, lo que resulta un negocio espléndido para los negociantes, veinte veces más o algo así, de lo que se paga en Buenos Aires. Ahí los nietos se deshacen de los cuadros que compraron los abuelos y, en Madrid, otros nietos nuevos ricos, compran los cuadros que les hubiese gustado comprar a los abuelos. Así ocurre.

Escríbannos. Reciban un abrazo muy fuerte de Maruja y mío:

[Seoane]

1973-04-03 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 03/04/1973


Buenos Aires, abril 3 de 1973

Queridos amigos, Luis y Maruja:

Hoy es un día lluvioso y triste y el deseo de conversar con ustedes es muy grande; cómo estará Maruja? Las noticias que tengo hace mucho es que había tenido un gran problema de salud, pero que la había superado. Por aquí hay muchas novedades de todo calibre; ustedes ya saben que hubo elecciones y también ya deben saber los resultados: Todos votaron F.R.E.J.U.L.I hasta las personas más insospechables, jóvenes del barrio norte tomando represalias contra sus padres, jóvenes de todas las latitudes confiados en que por fin tendrán un mundo mejor; se olvidan del pasado o no lo conocen. Cámpora, en una declaración, aseguró que no habrá ni represalias, ni venganzas, que sólo se va a hacer justicia... pero qué justicia, la del Talión? Quién va a gobernar nuestro pobre país? Cámpora? Perón? Pobre Argentina! Mientras tanto, abundan los asaltos de terroristas y de los otros, secuestros y otras yerbas, no se pueden leer los diarios si no fuera por alguna correspondencia extranjera, todo sería imposible. La vida está carísima en orden de valor: la carne, la fruta, la verdura y hasta el pescado que antes era más barato; los huevos a 600$ la docena (?), los pollos a 960$ el kilo. Dónde están las ricas milanesas? Dónde ese puchero sabroso que era la comida de los pobres? Pero nosotros no somos pesimistas, creemos que ya vendrán tiempos mejores, aunque no tenemos mucho para esperar. Mientras tanto los restauranes, los cines, los teatros, los sitios de veraneo están llenos de gente, viven al día, no piensan en el futuro que es tan incierto. Veremos!
Adelante con los faroles! Como cantaban los niños en la vereda. Nosotros los jubilados aprovechamos que los lunes y martes el cine cuesta la mitad y vimos El Padrino, El Atentado, Tío Vania, Mi querida Luisa y Cabaret y alguna otra de menor importancia. Vemos a los amigos y algunos conocidos que preguntaban por ustedes. Sé que Luis hace una exposición en Madrid, en el mes de Mayo, pero cuándo? Queremos saber para estar con ustedes y palpar la buena suerte. Recibimos una tarjeta de Elsa y Sofovich, estaban en París por cuatro días, qué suerte! El que tiene plata sabe lo que hacer. Nosotros no los vemos, las noticias son esporádicas y cariñosas. Así es la vida! Me gustaría saber algo de la señora, cómo se halla y cómo la trata su patria. Scheimberg está bien, pero muy perezoso, los acontecimientos lo tienen apabullado y desorientado como a casi todo el mundo. Mi gente está bien, trabajan y viven, solamente la construcción está muy, pero muy en baja y, por supuesto, que la arquitectura sufre mucho. Pero como la sangre no llega al río, Olica se defiende bastante, además no tiene hijos y el marido también trabaja; acaban de cumplir veinte años de casados. A Irene le encanta el tapiz de Seoane que Olica tiene colgado. Y qué más? Quiero que esta carta los encuentre bien, lo mismo sus familiares. Nosotros, a la espera de sus noticias, los saludamos con mucho, mucho cariño y les deseamos buena suerte.

Abrazos de Scheimberg y míos

Aída

[Escrito por Simón Scheinberg:] Queridos Luís y Maruja:

Lamento que Aída me haya ganado de mano, pues tenía el propósito de hacerlo yo. De todos modos, queda abierto el diálogo. Yo ando muy pesado. Los años, a mi altura, llegan muy pesados y no me resigno a aceptarlos. Pero no hay más remedio. De modo que a vivir y adelante. Para post-data creo que ya es bastante. Los quiero a Vds y los abrazo.

Scheimberg

1973-05-17 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 17/05/1973


Buenos Aires, 17 de mayo de 1973

Queridos amigos, Luis y Maruja:

No se imaginan la alegría que me produjo la llegada de la carta de ustedes, no sabía que pensar; que Maruja estaba mejor me lo dijo Paulite por teléfono que la mamá estaba contenta y bien, también, lo supe por ella, entonces quedaba que no habían recibido las cartas mías, donde, más o menos, les contaba cosas de Buenos Aires. Además Sofovich nos dijo que Luis se quejaba (por teléfono) que nadie le escribía. Por suerte, ya pasó; queremos que esta carta llegue al mismo día que la inauguración de la exposición, deseándoles, como siempre, mucho éxito, espiritual y monetario; no dudamos que, como siempre, las dos cosas se realizarán, nosotros estaremos presentes con nuestro pensamiento y los buenos deseos. Mucho nos alegraron la noticias de ustedes; no me extrañó nada que Maruja maneje auto hasta la creo capaz de manejar un avión. Ahora el tráfico de Buenos Aires pone a prueba al chauffeur más pintado, así que reservo el premio “Nobel” para ella. Tenemos una relativa calma, no sé si es presagio para lo mejor o lo peor; mientras, aunque no creemos mucho, tenemos esperanzas, esto nunca se pierde. Por de pronto, esperando tiempos mejores, vamos al cine, pues hay muy buenas películas, aunque la de Buñuel nos defraudó a medias. Buen trabajo, buena dirección, muy buena intención pero...
Las novedades son: ustedes pasarán una linda vacación con Sofovich que andará por allá con su familia, ya les llevará mucho cariño y las novedades, aunque desde su punto de vista, la otra novedad y la más importante es que Falcini está enfermo, su arteriosclerosis sufre los efectos de la vejez, 84 años, y se le produjo una afasia, pérdida del habla, de la cual sale muy lentamente; además sufre de caídas por falta de equilibrio y resulta un serio problema para Germain que tampoco está bien, que tiene 88 años, que sufre de reuma, que es sorda, que está sola y tiene q’ recurrir a gente de la calle, a cualquier hora, para que la ayuden para levantarlo, que fin de una vida! Nosotros estamos bastante bien, esperando siempre noticias de los amigos.
Estuvimos en Galatea, se realiza allí una exposición bastante interesante de 14 mujeres jóvenes. Les transmito el pedido de Ora tal cual: “El sentido de la libertad en la obra de Picasso, con este título, se realizará en Galatea un homenaje al gran Picasso, me gustaría que Seoane acepte esta invitación en la cual habrá 16 otros artistas. La obra deberá ser inédita y la muestra se realizará alrededor de septiembre-octubre”. Les transcribo tal cual el pedido, Luis contestará. Y nada más por hoy. Ya habrá más noticias a partir del 25 de Mayo.

Saluden y agradezcan a los amigos de allá, a todos, siempre los recordamos con cariño. Saludos de amigos y familiares nuestros. Muchos cariños de Scheimberg y míos y les deseamos mucho éxito.

Aída.

[Escrito por Simón Scheinberg:] Con un especial abrazo de este perezoso amigo.

Scheimberg

1973-06-10 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 10/06/1973


La Coruña, 10 de junio de 1973

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Queridos amigos Aída y Scheinberg:

Debemos cartas a todos los amigos y en especial a ustedes, de quienes recibimos el mismo día de la inauguración de mi muestra un telegrama de saludo que agradecemos muchísimo y una carta, que creo que nos trajeron suerte, pues comencé vendiendo dos cuadros apenas se abrió. La exposición tiene mucho éxito, muy buenas críticas y mucho público, la Galería montada por Carmen Waugh que tiene ahí la de la Calle Florida, no sólo está muy bien situada, sino que además está perfectamente montada por un arquitecto chileno, cuyo apellido no recuerdo en este momento, que está en Madrid de agregado cultural de la embajada de su país. Como además es escultor sabe que el protagonista de una galería no lo es la Galería en sí misma, la presentación de la salas, etc., sino la obra que se exhibe, que paredes, muebles, vitrinas, etc., deben pasan desapercibidos para mostrar solamente los óleos, esculturas, grabados... que se presentan en un marco simple y digno. Es una de las más bellas galerías de Madrid donde aumentan diariamente. La clase media española que se enriquece –turismo y emigrantes– se lanzó a comprar cuadros en galerías y remates inverosímiles donde la obras de artistas españoles alcanzan muy altos precios. En Buenos Aires, más de un incauto vendió su Sánchez Barbudo, su Sorolla o su Pradilla por muy pocos pesos en un remate cualquiera, que alcanzó cifras millonarias en pesetas en otro de Madrid. Algo que yo vi ahí como negocio, pero que naturalmente no entraba entre mis condiciones intelectuales, las referidas a compraventa a realizar. Los nietos que se desprendieron de los cuadros comprados por sus abuelos pertenecientes al pasado de España, Italia y Francia no se tomaron la molestia de informarse sobre la pintura de estos países ni sobre el valor de las obras heredadas. Y los pobres rematadores de Buenos Aires, casi analfabetos, en general, en estas cuestiones se dejaron sorprender por los rematadores españoles en el caso que conozco.
Bueno, nosotros regresamos a La Coruña hace una semana, pues no aguantábamos el calor de Madrid y estábamos cansados de vida de hotel. He vendido seis cuadros. La galería está muy bien atendida por Carmen Waugh y sus ayudantes y la exposición se cierra todavía el 14, es decir, el jueves de esta semana en que les escribo. De ahí no sabemos nada más que las noticias de los diarios, muy abundantes en los diarios de Galicia al revés de los del resto de España, con muy buenos comentarios. De cualquier manera, no sabemos qué pasa. Por aquí pasaron Elena y Baudizzone, anduvimos juntos tres días y nos contó muchas cosas que no conocíamos en cuanto a la posición política en general de algunas gentes. Comprendemos que los jóvenes editen en mayor cantidad que nunca las obras de Sade y las referidas al masoquismo y las lean y sigan, son de verdad, lo prueban los hechos, su Marx y Engels, desde nuestra madurez lo lamentamos por ellos. En mi caso, me sentaré a la puerta a esperar como un oriental, un chino, creo, los años que sean.
Por favor, escríbannos. Estamos ansiosos de noticias de ustedes y de todos los amigos.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

1973-06-25 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 25/06/1973

Buenos Aires, junio 25 de 1973

Luis y Maruja, amigos queridos:

Hasta ahora no he podido escribirles una línea, pues estaba apabullada por la muerte de Falcini aunque esperada no por eso menos dolorosa; siempre queda una pequeña esperanza “no puede ser”, pero el mal estaba agravándose día a día, hasta hubo que amputarle una pierna como último recurso, por si quedaba la esperanza de salvarlo. No hubo nada que hacer, ese hombre que parecía tan corpulento quedó reducido a la nada en poco tiempo, nunca recuperó el habla y ha debido sufrir lo indecible porque tenía conciencia de lo que le pasaba. Todavía no puedo pensar en Falcini en pasado; las cosas que tenemos de él, me recuerda a cada momento. No me imaginé nunca la fortaleza de Germain, tendrá sus momentos de flaqueza, por qué no? Pero guarda una compostura y lo lleva con bastante inteligencia.
Y ahora las novedades de aquí que son numerosas. Cámpora fue a buscar a Perón a Madrid, con un séquito digno de un sultán; los homenajes madrileños fueron para Cámpora; Perón rehusó todos, yo no sé porqué, y se fue de Madrid como un ciudadano cualquiera aunque despedido por las autoridades españolas como un gran señor. Toda la República peronista se movió y trasladó a Ezeiza para recibirlo; todo lo que podía moverse y trasladarse desde Jujuy para abajo se utilizó, se instaló campamentos de carpas, cocinas, instalaciones de agua, cloacales, fogones que ardieron toda la noche, todo lo que la imaginación ha previsto, todo ha sido superado, pero... el día de la llegada se armó la tremolina con ataques desde los árboles de francotiradores que allí estaban escondidos, entre el pacífico pueblo que estaban con sus mujeres, niños, bombos, carteles, cantos, etc. La masacre fue muy grande y Perón bajó en Morón y de allí se fue a su casa en Gaspar Campo.
La culpa se la echan diferentes facciones de peronistas, pero la verdad no sé si va a surgir. A la noche, Perón al pueblo agradeciendo la demostración y disculpándose no poder corresponder al gran homenaje que el pueblo le había destinado. Al día siguiente, dirigió un mensaje al pueblo recomendando trabajo y dedicación para cumplir el plan peronista de recuperación. De los acontecimientos del día anterior, ni una palabra: hay muchísimos heridos, muertos y un dolor del alma que el pueblo se llevó sin poder ver al líder y escucharlo desde una gran tribuna que se había levantado en el camino Richieri. Ahora esperemos los acontecimientos, hay muchas esperanzas; las medidas del Gobierno que se tomaron son buenas; vamos a ver.
Nos alegró muchísimo el éxito que tuvo en la exposición, no podía ser de otra manera. Como yo sé que Botella al mar está preparando el festejo de sus 25 años de existencia hay probabilidades de que venga, escríbanos cuando será. Por lo demás, todos estamos bien de salud, afrontando fríos de 2º y de noche más; salimos los martes para ver alguna película muy buena y nos dedicamos los otros días del trabajo a casa; cumplimos el precepto.

Saludos de Scheimberg a todos los amigos, a ustedes muy cariñosos y muy, muy grande cariño de

Aída

Saludos de María

[Escrito por Simón Scheinberg:] Queridísimos Maruja y Luís:
Perdónenme que siga sin escribirles. He cedido el trono a Aída. Pero no quiero que en ningún momento piensen que no los recuerdo con el cariño y respeto de siempre. Los abraza

Scheimberg

1973-06-30 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 30/06/1973


Buenos Aires, junio 30 de 1973

Querido Seoane:

Le escribo ésta, casi a pedido de Ora Waisman Diamond (Galatea). Ella recibió su carta en que le dice que acepta participar en la Exposición de homenaje a Picasso. Ésta se va a realizar, o bien el 1º de agosto próximo, o bien el 11 del mismo mes. Desde luego, le está muy, pero muy agradecida. Ahora bien, se trata de saber: 1º si Vd. va a estar aquí, en Buenos Aires, para esta fecha, y puede hacerle llegar el título de la obra con tiempo para la confección del catálogo; 2º, en caso de que Vd. no estuviera con la debida anticipación, cómo le va a hacer llegar la obra. Esto es casi todo al respecto.
Y ahora a otra cosa. Nos alegró mucho su éxito en la exposición en Madrid. Recibimos el catálogo de la misma. Piensa quedarse mucho tiempo en España? Nos imaginamos que ya se habrán encontrado con Sofovich y Elsa, pues sabemos que se proponían hacerles una larga visita en La Coruña. Lamentamos no poder participar de ese encuentro. Están Vds. bien? Por aquí, sin otras novedades. Aunque no ha hecho mucho frío todavía, salimos poco. La temporada artística anda muy floja por ahora. En cuanto a la situación política del país, ninguna novedad puedo agregarle a lo que les escribió Aída. Solamente esto: que las medidas del gobierno tomadas hasta ahora por el Gobierno dejan un saldo muy positivo, aunque la crisis es muy fuerte y si ésta no mejora un poco, puede llevarnos a un mal fin. Lo que está pasando en el Uruguay y en Chile no es alentador que digamos. Las derechas se defienden muy bien: cuentan con más recursos que las fuerzas de izquierda. Con todo, tenemos la vaga esperanza que salgamos del paso. Esto es todo. Aída y yo los saludamos a Vd. y a Maruja, y a los amigos Díaz Pardo y a los Dieste. Escríbannos. Un abrazo muy fuerte de

Scheimberg

1973-07-24 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 24/07/1973


La Coruña, 24 de julio de 1973

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Queridos Aída y Scheinberg:

Hubiésemos querido contestar más rápidamente. No fue posible, perdón. Supongo que habrán tenido noticias nuestras por Sofovich que llegó a ésa antes que Elsa que fue por barco y habrá llegado en estos días, pues estuvieron unos días aquí en La Coruña y con quienes hicimos algunas excursiones. Hice, como saben, mi exposición en Madrid con mucho éxito y ahora estoy trabajando nuevamente en mis cosas, pintando poco, sobre todo dibujando. Nos deprime mucho la cuestión política de la que estamos bastante informados en general por la prensa de aquí y con bastante buenos comentarios. En España, desde luego, por esta vez el pueblo no se dejó engañar e intuyo el verdadero significado del peronismo. Había sido engañado hace veinte años y más cuando se le suponía por lo menos un partido reformador. Pero no quiero comentar nada de esto, aunque esté deseando recibir noticias, pues me prometí a mí mismo callar y esperar hasta que algunos amigos y sobre todo los hijos de los amigos sepan por experiencia la razón que nos asistía. En una sola cuestión, creo que aciertan en suponer a Perón un hombre hábil. No creo que hubiese político argentino más astuto y hábil y con muy pocos rivales en el exterior. Una especie de mezcla de gobernador de Córdoba, Sabattino y Barceló, el extinto caudillo de Avellaneda. Un ser ambiguo, con una política ambigua que engaña a una ingenua mayoría presidencial, pues nuestra decisión es marcharnos en la segunda quincena de septiembre para poder aprovechar lo que resta del año trabajando en Buenos Aires.
No sé si le escribimos que en nuestros días de Madrid con motivo de mi exposición, hemos visto una extraordinaria de Torres García con la obra enviada del Uruguay y la que se juntó, importantísima, de Barcelona. Muy bien presentada. Estaba también los famosos murales de la Diputación catalana. Pienso que Torres García gana mucho en nuestros días, que su obra se engrandece a medida que pasa el tiempo. A mí siempre me gustó, pero ahora se puede ver como un gran maestro. Viéndolo sólo por su pintura y sin el ruido que armaba defendiéndola y exaltándola y celoso como estaba del éxito de los demás. Muy pocos de los grandes artistas de su época y que fueron famosos resisten, a mi juicio, el paso del tiempo como él. En Barcelona, le dedicaron una extraordinaria y voluminosa monografía en la exposición de Madrid se colocaron ampliadas que servían para seguir el desarrollo de su vida y de su obra. Fue efectivamente una muestra que, al valor de ella se unía el de su presentación. Es curioso que la Argentina no hubiese podido hacer algo parecido para cualquiera de sus grandes pintores desaparecidos. Aquí como en el resto de Europa no se sabe nada del arte argentino, ni sudamericano. Solamente de Guayasamín, el pintor ecuatoriano, muy flojo, a mi juicio, de la línea de Siqueiros, pero a una gran distancia de éste y estúpidamente demagogo. Lo mejor que vi de él fue una naturaleza muerta que seguramente había hecho para vender, sin darle demasiada importancia. Negro y sucio de color. Sus cuadros con pretensiones sociales en los temas los compran seguramente para oficinas del Estado sin servir ni a la clase humilde de su pueblo ni al arte, así lo pienso.
Bueno, Aída y Scheinberg, en septiembre estaremos por ahí, pero escriban antes, falta mucho. Reciban un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1973-08-15 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 15/08/1973


Buenos Aires, agosto 15 de 1973

Luis y Maruja, amigos queridos!:

El otro día estuvieron en casa Sofovich y Elsa; están locos de alegría con el viaje que hicieron, lo bien que pasaron con ustedes y nos trajeron los saludos cariñosos que nos enviaron, lo mismo de los amigos de allá, muchas gracias. Qué les puedo contar? Estamos en vísperas de las elecciones más raras; con una vicepresiden (sic) que hasta ayer no se sabía quien era. Todo se cocina en casa, desde el Presidente provisional, hasta ayer desconocido, hasta el más insignificante nombramiento. Todo lo maneja Perón: recién ahora comprendo lo de Campora al Gobierno y Perón al poder. Es tan vivo y astuto Perón que con la mejor sonrisa del mundo consiguió que le devuelvan todos los títulos, que el pueblo le pide que por favor quiera ser Presidente, lo mismo que Rosas, él no quiere, pero si su pueblo se lo pide, se sacrificará. Él ya es mayor, que quería retirarse a la vida tranquila, pero el pueblo quiere y él hace lo que “su pueblo le pide”. Y ahora Isabelita, otro capítulo; Perón se muestra inocente, qué hay? Israel y la India no tienen gobernantes mujeres? (salvo las distancias). Corren los chismes, algunas verdades que van de boca en boca, que se repiten en voz baja; se barajan nombres, hechos, López Rega que es la “eminencia gris”, viene, va, despliega una actividad asombrosa, en fin, es jauja, y nosotros todos a merced de todos estos patanes que nos van a gobernar y llevar al país a la cumbre de la gloria.
Ustedes, cuando vuelvan, lo podrán comprobar con sus propios ojos. Por lo demás, la vida transcurre a pesar de todo: salimos los martes que es cuando el cine cuesta más barato, vamos a pocas exposiciones; la que se hizo en Galatea sobre el homenaje a Picasso fue muy pobre, la crítica no la trató bien. Estamos impacientes que vuelvan para tenerlos entre nosotros, que me imagino traerán muchas novedades. Estoy leyendo un libro Los gallegos y Buenos Aires escrito por Pérez Prado, que hace varias referencias de Luis Seoane; por cierto, muy simpáticamente contado, como lo es todo el libro, con bastante buen humor; como lo son las cosas referidas a los gallegos que tienen alguna prestancia; muy linda la referencia a Castelao. Trata también la suerte de los italianos y de los judíos, a estos últimos deja que César Tiempo se refiera a ellos.
Hace un frío infernal y estamos deseando que llegue la primavera. Bueno, creo que les referí, malamente, todo lo que hay que contar, lo demás lo verán prontito con sus propios ojos. Reciban muchos cariños de Scheimberg y míos, retribuyan los saludos de los amigos y hasta pronto.

Aída

[Escrito por Simón Scheinberg:] Con un abrazo particular y hasta pronto, los saludo yo también.

Scheimberg

1973-10-08 Remitente
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 08/10/1973


Buenos Aires, octubre 8 de 1973

Mis queridos amigos:

Con razón que tardaban tanto en contestar! Yo ya estaba preocupada, pero nunca sospeché la razón de la tardanza. Por tres vías supimos del accidente: Esther habló por teléfono, lo mismo Sima y Sarita se enteró en lo de Sofovich y me avisó. Bueno, Maruja, ya tuviste el “baño de sangre”, nadie se puede zafar de esto. Si alguno dice que nunca tuvo un accidente automovilístico, no dice la verdad. Por suerte, salieron bien de la prueba, con una pierna y brazo rotos y algunos magullones, pagaron su tributo al automóvil. Cómo están ahora, fue un accidente muy doloroso? No se imaginan lo que Scheimberg y yo lo sentimos y tan lejos! Me imagino las que habrán pasado!
Scheimberg también estuvo enfermo, adelgazó bárbaramente, toda la ropa le queda colgando, pero, por suerte, está mejorando y en este momento le están haciendo investigaciones y espero que dentro de tres días sabremos a qué atenernos y empezará el régimen correspondiente. Ya le habrán visto a Nélida y a su mamá, les habrá contado todo lo que pasa aquí; ella está muy contenta, ojalá le pase lo mismo a su madre, que se fue a regañadientes. Nos estamos acercando a la posesión del Gobierno, ya sabrán muchas cosas por las noticias que tienen; yo tengo una “bronca” que ni puedo pensar, las promesas se están diluyendo poco a poco y se... repite la historia; cuando vuelvan a Buenos Aires hablamos largo y tendido. Ahora no tengo fuerzas. Ojalá sanen pronto y bien y vamos a contar los días que faltan para la vuelta, pero si tuvieran ganas de escribir y tienen ánimos, siempre la carta será muy bien recibida.

Saludos cariñosos de Scheimberg y de todos los amigos de aquí, besos y abrazos de

Aída

1974-01-07 Mencionado/a
de Carmen Muñoz Manzano,de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano,de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 07/01/1974


La Coruña, 7 de enero, 1974

Queridos Luis y Maruja:

Al volver La Coruña, después del proyectado viaje por tierras de Carmen, nos encontramos con dos cartas vuestras, una de ella –abierta por inadvertencia– destinada a Mireya y que hoy mismo será reexpedida a Buenos Aires, aun cuando suponemos que habréis tenido ya varias ocasiones de veros y de hablar ampliamente. La destinada a nosotros, de Maruja en nombre de los dos, no puede ser más encantadora y fortificadora. Si hay un gran ejemplo de amistad clara, honda, sencilla, buena en toda ocasión y por todos los costados, para nosotros es la vuestra. Falta nos hace, en medio de tanta aridez y tanto enredo. Gracias, Maruja, por tu precioso testimonio.
Nos detuvimos una noche en Rianxo. Allí Carmen Iglesias nos dijo que Mimina, en nuestra ausencia, había telefoneado desde Cervo para darnos noticia del fallecimiento de la madre de Luis, y ahora Carmen acaba de comunicarse con Mimina, para concretar más las circunstancias. Nos dijo todo lo que, según ella, ya sabéis: y respecto a nosotros, lo que suponíamos: añadido a vuestro dolor el gran pesar de no haber estado presentes, haciendo tan poco tiempo que os habíais ido. Pero habríais tenido que ser adivino. Os entendemos bien y nos imaginamos vuestro desconcierto. Tenemos muy presente a tu madre, Luis, con la parte de afecto que nos corresponde. Ni de lejos podría asemejarse al vuestro, pero es auténtico, firme, verdadero –como lo era ella misma.
Por la conversación telefónica de Mimina, nos enteramos de la muerte del tan querido y admirado Scheimberg. (Escribiremos enseguida a Aída).
En el vistazo que di a la carta destinada a Mireya, registré al vuelo los pasajes que se refieren a nosotros en relación con Buenos Aires. (Noticias transmitidas también a Carmen por Mimina).
Sentimos la recaída de Luis por efecto del calor. Por suerte, tenéis ahí muy buenos médicos, aparte de la casa espaciosa y refrigerada... Suponemos que es cosa accidental, aunque un tanto cargante para cualquier paciencia. Resulta ocioso aconsejársela a Luis, no porque tenga mucha, sino porque seguramente está ya haciendo uso de toda la disponible.
Por aquí, las cosas están un poco oscuras o, más bien, nebulosas. No es posible hacer pronósticos, ni siquiera aproximado, para el 74. De todos modos, ha habido hasta ahora bastante merma y quizá siga. Ya iremos viendo. Por si vale de ensalmo, digamos como siempre: Feliz Año Nuevo! Debo terminar. Para los dos un fuerte abrazo de

Rafael y Carmen

1974-01-15 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade en 15/01/1974

Buenos Aires, 15 de Xaneiro de 1974

Sr. D. Valentín Paz Andrade
Vigo

Queridos Valentín e Pilar:

Recibimos a vosa carta do 30 de decembro pasado coas vosas agarimosas verbas de pésame polo pasamento da miña nai. Cando saímos desa non podíamos sospeitar que podía ocurrir tan de súpeto. Estaba ben, cos achaques da edade e mais nada. Ficaba feliz coa filla e ocurríu cuasi súbitamente, falloulle o corazón. Mais non quero falar desto. A nós prodúxenos door, algo que perdimos pra sempre e un algo que non podemos concretar, quedamos pra sempre afectados. O ano 73 foi un mal ano pra mín. Perdín dous amigos moi queridos, o escultor Luis Falcini e o Dr. Simón Scheimberg. Conocín os dous meses despóis da miña chegada a Buenos Aires fai mais de trinta e cinco anos, os dous axudáronme moito e débolles parte do que eu son eiquí. O primeiro orgaizóu a primeira esposición miña nunha galería da que era asesor, e o segundo mercóu o primeiro cadro que vendín eiquí. Logo Falcini orgaizóu outras duas esposiciós miñas na Sociedade Hebraica Arxentina, da que tamén foi asesor, e Scheimberg mercóu mais cadros e fixo o posi[b]le pra que outros os mercasen. Mais aínda sin este estímulo que pra min foi fundamental, débolles a sua amistade, o diálogo que mantiven permanentemente con eles durante 35 ou mais anos. Por outra parte o accidente que non somentes ferímonos senón que fixo que perdera tres meses de traballo. Mais o 73 xa pasóu. Imos ver que nos depara o 74. Estou pesimista, deprimido, sen siquer ganas de traballar.
Sentín moito tamén a desaparición de Lugrís. Fun seu amigo dende o 33 ou 34. Conocino por Cebreiro e dél conservo un poema que me adicóu con motivo da esposición miña do 63 na Coruña. E fai uns meses troquéille un cadro meu por un Collage de Lugrís a Patiño o de “Librouro” para o Museo. Foi un gran artista, mais a prensa galega descoñece a quenes en Galicia están a facer a sua hestoria e engrandecen a sua cultura. Eu agardo que agora ó pasar o tempo escriban sobor dél.

Unha aperta moi cinguida pra Pilar, Alfonso, a sua dona e tí de Maruja e miña:

[Seoane]

1974-01-15 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Nova York
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 15/01/1974

LUIS SEOANE
Buenos Aires, 15 de Xaneiro de 1974
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo

Meu querido amigo:
Recibín o teu pésame con motivo do pasamento de miña nai nesa, en Xixón. Agradézovos moito, a Evelina e a tí, este testemuño da vosa amistade. Cando saímos de Madride, miña nai atopábase ben, foi repentina a súua morte, falloulle o corazón. Eu continúo moi deprimido. Poidemos estar xunto con ela de sospeitar que podía estar mal si nos fose doado preveer o que ten de ocurrir. O 73 foi por moitos motivos un ano malo pra nós, morreron dous grandes amigos que penso tí coñeciches, o escultor Falcini e o Dr. Scheimberg; tivemos o accidente, no que, aparte das feridas de un e outro, perdín tres meses de traballo, etc. Non quero escribir mais nada encol de todo esto. Póñome pesimista, un vai morrendo dia a dia. O traballo ten de nos salvar de matinar encol destas cuestiós.
Soio quero agradecérevos as frases que nos enviáchedes. En canto a todo xa falaremos en outra oportunidade. Adiántoche que recibín bastantes libros no ano que pasei ahí. Non recibín o Nº 40 de Grial. Fai que mo remitan. Gracias. Recibide Evelina e tí unha grande aperta de Maruja e miña:
Seoane
[Escrito na marxe inferior:] Montevideo, 1985-13º-Dpto. 68

1974-01-22 Mencionado/a
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 22/01/1974

EDITORIAL GALAXIA, S.A./ Reconquista, 1/Teléfono, 18204/ VIGO
22-xaneiro-1974
Sr. D. Luís Seoane
Vigo
Meu querido amigo:
Acabo de recibir as túas liñas do día 15 dos correntes, precisamente cando acababa de me despedir de Alberto Vilanova despóis de xantar xuntos.
Impresionóume moito a nova do pasamento de Falcini, e, sobre todo, do Dr. Scheimberg, a quen tanto estimaba.
Tamén por aquí as mortes sucédense. Finóuse, como saberás, Don Xesús Carro. Aos poucos días, Augusto Casas en Barcelona. Tamén morréu no Hospital de Vigo Urbano Lugrís. E nun Hotel da Guardia, onde pasaba as Navidades, José Suárez.
Como ves, os vellos amigos vanse indo. A desaparición de algúns deles producíume verdadeira anguria.
O núm. 40 de Grial mandóuseche a Buenos Aires cando se publicóu, como puiden comprobar pola relación de envíos de Galaxia. Conócese que se extravióu. De todos os xeitos, ontes remesámosche un novo exemplar. Non sei que pasa cos correos. Como agora a maioría dos barcos non tocan no porto de Vigo, os retrasos que se producen son moi grandes.
Garimosos saúdos a Maruxa, de Evely pra os dous e pra tí a forte aperta de sempre de
Fdez del Riego

1974-01-31 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 31/01/1974

Buenos Aires, 31 de Enero de 1974
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo

Meu querido amigo:
Recibín a tua do 22 deste mes e as tristeiras novas das mortes de amigos moi queridos, D. Xesús Carro, Lugrís, Suárez e tamén a de Augusto Casas, aínda que non tiña con él trato dende denantes do 36. Encol de cada un dos tres, escribiréi algún día. D. Xesús Carro foi un home valente co que tiven correspondencia fai algúns anos; de Suárez fun compañeiro e amigo dende que chegamos a Buenos Aires cuase polo mesmo tempo. El chegóu xuntamente con Federico Ribas e Maruja Mallo. Fumos amigos nuns anos moi duros pra nos de outro xeito que pra vos. A Lugrís débolle un poema que nunca se publicóu en homenaxe á miña obra, feito no ano 1963. Fóramos amigos con Plácido Castro, Huici, etc., e Cebreiro, na época en que todos vivíamos na mesma cidade e tiñamos espranzas de coor de rosa en canto ó porvir. A min estame producindo anguria xa o ir vivindo. Serei pra sempre un alleo onde queira que esté. Mais non falemos mais desto.
No número de Novembro do ano pasado da revista Bellas Artes de Madrid, pubrícase un artigo encol da miña obra e de mín feito por un crítico de arte catalán. Gostaríame que dísedes conta dél na seición bibliográfica de Grial. Como tamén dos derradeiros álbumes que fixen. É o úneco que vai quedar como testemuño meu en Galicia. Todo o demáis en canto a mín é un fracaso.
Con correos pasa efectivamente o que tí dís, o problema da falla de barcos, e logo, dende fai meses supoño, irregularidades en correos. Pois faltan tamén cartas. Agradézoche o novo envío do número 40 de Grial.
Gostaríame que me dixeses cal foi a reaición da xente que coñeces encol do artigo de Ferreiro. Marchéi cando remataba de se publicar. Agardo unha oportunidade para responder. Tamén gostaríame saber como vai o libro meu publicado por vos. Agora preparo un encol de Maside a publicárese eiquí este ano. Tratarei de falar dél e da nosa época en Santiago, das nosas inquedanzas estéticas e das outras con respecto a Galicia.
Non escribo mais. Agradézoche as tuas lembranzas para amigos comúns como Falcini e Scheimberg a quenes eu débolles moito.
Unha grande aperta pra Evelina e pra tí de Maruja e miña:

Seoane

1974-03-19 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 19/03/1974

Buenos Aires, 19 de Marzo de 1974

Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos en su tiempo vuestra carta que os agradecemos mucho, con motivo del fallecimiento de mi madre, escrita con todo el afecto que sabemos nos profesáis. Nuestra llegada aquí, a Buenos Aires, fué esta vez dolorosa. Habían fallecido algunos amigos, además de Falcini, de los que no habíamos tenido noticia en La Coruña, como Aldo Pellegrini, poeta y crítico de arte, historiador del surrealismo aquí en Buenos Aires que no sé si fué vuestro amigo, y a nuestra llegada Scheimberg1 a cuya amistad nosotros debemos mucho. A poco de fallecer Scheimberg ocurrió el fallecimiento de mi madre, dulcemente, abandonando sus manos entre las de mi hermana, casi repentinamente, en pocos minutos, sin que se pudiese sospechar que iba a ocurrir. Así nos cuenta mi hermana en la carta que nos envió.
En cuanto a nuestra salud, el accidente forma parte del pasado. Ni siquiera los días de humedad siento esos dolores que me pronosticaban algunos amigos. Ni en la rótula ni en la muñeca. Estoy trabajando normalmente. Tengo una serie de cuadros de mar, siguiendo en su intención los que hice ahí, y paisajes, paisajes hechos de memoria que no pueden situarse en lugar concreto alguno, pero que recuerdan en su capricho el montañés de Galicia. Tambien figuras y un Cristo con ropas de nuestros días. Me gustaría hacer un Vía Crucis donde todos los que intervienen vistiesen ropas de nuestros días, lo mismo que se hizo en otras épocas. Es posible que no lo permitiesen. En cuanto a grabados haré un nuevo álbum, esta vez con un personaje extraño, Gilles de Rais, noble caballero que acompañó a Juana de Arco en la guerra contra Inglaterra y que, años más tarde, fué ajusticiado en la hoguera a pesar de su influencia con el Rey de Francia por su sadismo. Tambien tengo el proyecto de publicar un pequeño libro sobre el Maside dibujante de Nueva España, El Pueblo Gallego, etc., de acuerdo con el medio madrileño y gallego que le tocó vivir y que los jóvenes no conocen. Mucho será recuerdo de largas conversaciones con él por los paseos de la Alameda, en su estudio de la Rua del Villar y en los jueves de Santa Susana, a donde le acompañaba para hacer apuntes de los feriantes. Sobre tu libro leí el artículo que publicó el suplemento de Informaciones y el artículo de La Vanguardia, que me parecieron muy justos. Supongo que se habrán publicado muchos más. Podéis imaginaros como nos alegró el éxito, alentando la secreta esperanza de que vuelvas a publicar nuevos libros de narraciones. Si se hubiese publicado algún nuevo trabajo sobre Historias e invenciones..., me gustaría nos lo dijéseis o nos enviáseis una fotocopia que puede hacérosla José Luis Vázquez en El Castro.
En cuanto a todo lo otro de lo que no quiero escribir y que se refiere a La Argentina, ocurre todo lo que sospechábamos. Se trata de una experiencia regresiva que puede depararnos muchas sorpresas. De los países limítrofes emigran constantemente a Buenos Aires. Una noche estuvo con nosotros Eladio. Hablamos mucho de todo, también de vosotros y de Galicia. Lo que ocurre en el Uruguay es muy triste, además se está despoblando. Creémos que es muy triste todo lo que ocurre en el mundo. A veces recordamos los planes monásticos del Tortoni, en busca del trabajo libre, soledad y naturaleza. Fué un fracaso de todos nosotros. El que más la buscaba, Espasandín, fué a residir paradójicamente en uno de los centros del mundo.

Basta por hoy. Un fuerte abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheimberg ou Scheinberg, con ene, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1975-03-30 Remitente
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 30/03/1975


Buenos Aires, marzo 30 de 1975

Mis queridos amigos, Luis y Maruja:

Tardé mucho en contestarles porque siempre pensaba reunir noticias para enviarles. Pero lo que aquí pasa es un bodrio, nadie entiende, lo único que es uniforme son los asaltos, los robos y la muerte; por un quítame esas pajas te conviertes en cadáver, nadie sabe por quién, nunca se descubre, y lo que es peor, yo no me imaginé que hay tantos resentidos, en la policía, en el ejército, en los gremios y así todo. Ya a fuerza de ver asesinatos, nos preguntamos cada vez que abrimos los diarios a quien le tocará el turno. Pero cada vez que hay que dirigir un mensaje al pueblo, se llena la boca con patria, antipatria, hacemos lo que quiere Perón y muchas lindezas más. Y vamos a los chimentos, porque aquí no hay estas hermosuras que les brinda España; la buena, y yo los saboreo, disfruto junto con ustedes como si los estuviese viendo y en muy buena compañía. El 16 de abril se van Roxane y Luisa a Europa; Roxane ya conoce Europa, pero Luisa esta viviendo en un paraíso, no hace más que hacer anotaciones que ya los viajeros con experiencia le proporcionan. Veremos que cuentan a la vuelta.
Luisa Golu [boff] iba a viajar en mayo, pero tiene un drama familiar, un poco porque está obsesionada, que la tiene muy enferma. Está flaca, vieja y obsesionante. Sus parientes se han instalado en España, no sé si con ayuda de Nélida, pero él es un excelente profesional y hará muy buen papel. Todo es misterio, todo son susurros y lo demás lo que uno se imagina. Así que el viaje se ha postergado, no se sabe para cuándo.
El matrimonio me da mucha pena, pero no se puede hacer nada por ellos. Y ahora va una anécdota de una amiga, Ethel Gallo, que está muy bien disfrutando del merecido descanso que ganó el marido.
Resulta: la mamá de Ethel, tiene 97 o 98 años y empieza a declinar; cada vez que está grave, llaman al médico y… imagínate, hace lo que puede. El otro día, la mamá se descompuso, llaman al médico, muy bueno, por cierto, y le revisa a la enferma. Y este es el diálogo: “abuelita, usted está muy bien, no tiene nada importante, dígame abuelita, tiene novio? ” Y la viejecita, a vuelta de hoja le dice, “no, pero usted me da el número de teléfono? ” Qué me dicen?
Da gusto llegar a esa edad y tener la lucidez y el humor para contestar así. Olica me obligó a salir con ellos por unos días; no me preguntó y me trajo el boleto. Ella Schterbu, Augusto, Rosita y los chicos alquilaron casa en Pinamar y yo estuve con ellos 13 días. No sé si conocés Pinamar, pero es un lugar de los dioses en donde el campo, los bosques de pinos y el mar se dan la mano para regalo de los veraneantes. A mí me hizo muy bien, porque no pensaba en nada, los hijos estuvieron muy cordiales y me respetaban mi silencio. Yo volví como nueva, tranquila... pero ahora volví de nuevo; no me acostumbro; es tanto, tanto lo que perdí que no me alcanzarán los días para consolarme; y la verdad, a pesar de tener una formidable familia, no me importaría morirme mañana mismo. Quisiera que mandes la fecha para cuando hagan la exposición, que como siempre estaré presente y les desearé mucha, mucha, suerte, como se la merecen. Les envío, además, un corte de La Nación de los domingos, donde se refieren a Luis, por cierto, muy elogioso. Yo no sé si Luis se acuerda del Banco Popular Israelita; bueno, ese banco tiene un bajorrelieve de Falcini, extraordinario, y un mural de Seoane. El banco se vendió para hacer una galería, por supuesto se echó abajo, pero el mural, según me contaron, quedará en pie, como adorno de la galería, y el bajorrelieve? Pidieron 100.000.000 de pesos (pobre Falcini) y habrá algún postor para que el bajorrelieve se salve? Cada vez que voy a la de Anita, que vive en Corrientes al 2400, y paso por allí, siento como si estuviera agonizando una persona conocida y muy querida. Acá en Buenos Aires está la mamá de Nélida, vino para arreglar unos asuntos; imagínese, ella que le hace la vida imposible a su hija, extraña terriblemente y está loca por terminar sus asuntos y volver a España. Creo que esta carta está muy deshilvanada, está como mi ánimo, pero creo que les conté todo lo que aquí pasa. Maruja, me gustaría que saludes a todos los argentinos que yo conozco y estén allá, a tus hermanos, muy buenas noticias las que me cuentan de ellos; saludos muy, pero muy cariñosos a Díaz Pardo y la familia (el muchacho que estaba acá, está todavía?) a los Dieste, a todos los recuerdo siempre. Cariños, mucho cariños a Luis, mucha suerte en su exposición, a ti, Maruja querida, un abrazo de María, de mis hijos, de mis hermanas. Cariños, miles de cariños para ustedes de

Aída

1975-06-09 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 09/06/1975


Baires, 9 de junio/1975

Queridos Luis y Maruja:

Deseo que esta carta tenga mejor suerte que mis dos anteriores. Lamento la pérdida de la primera, muy extensa y con recortes agregados informando la feliz historia del veneciano del banco. Se salvó y fue sacado de su muro primigenio con todas las reglas del arte, aunque no puede predecirse cuando será colocado en su nuevo hogar –un gran edificio de Mar del Plata– cuya construcción también tiene una historia accidentada, ahora con happy-end, al venderse el negocio de su construcción al banquero platense, nuevo Creso pampeano, que donde planta un peso, hace crecer tres dólares: Moishe Graiver. Este banquero cuando se dio cuenta del provecho que le podía sacar al asunto, hizo pasar por la televisión un tape con la historia del mural y la técnica usada para salvarlo de la demolición, según me contó Enrique G., condenado, cada vez más a ver televisión todo el día.
Hoy se hizo la segunda y última audiencia del divorcio de Enrique y Anita. En la carta perdida –una de las dos– les contaba la primera; ambas fueron para mí muy dolorosas, en la primera, dificultades técnicas con los ascensores del edificio, hicieron sórdidamente difícil la subida de E. al sexto piso; baste decirles que en un momento de descontrol al arrastrar la silla de E., este iba perdiendo los zapatos, hoy mejor manejado el problema de los ascensores, con permisos especiales, etc., la cosa duró pocos minutos, pero cuando llegamos de vuelta al costado del taxi que lo transporta a E., de aquí para allá, el hombre –taximetrero– que realiza el trabajo, lo levantó como una bolsa de papas para ponerlo en el asiento del taxi, y vi entonces con estupor que la silla de ruedas había quedado mojada.
Nunca he creído en los premios o castigos divinos, ahora pienso que A. se lo ha ganado, al castigo.

30 junio

Han pasado no sé cuantos días y recién ahora puedo continuar esta carta. El país entero está convulsionado políticamente y puede afirmarse que vivimos en pleno estado de anarquía; hace más de una semana que sin declaración de huelga formal, todas las fábricas no funcionan, pero tienen todo el personal obrero parado al lado de las máquinas o de brazos cruzados o tomando mate. Me cuentan hoy que en un establecimiento de 100 obreros, el patrón quiso apagar la mitad de las luces y los innecesarios sistemas de ventilación, para ahorrar consumo de luz y la comisión interna se opuso, el patrón pidió, por favor, que se fueran a sus casas que de cualquier manera el pagaría los jornales, etc, la respuesta fue también negativa.
Los montoneros que desde hacía casi un año no salían masivamente a la calle, dedicándose únicamente a esporádicas y sorpresivas acciones de agitación, han comenzado a salir nuevamente y en los últimos días se les pudo ver mezclados con los obreros que se manifestaban espontáneamente contra la decisión de Isabel anulando las paritarias. Esta decisión marca un vuelco fundamental en la política nacional, porque enfrenta franca y abiertamente al gobierno del peronismo contra la clase obrera, que ha reaccionado masivamente en su protesta. El llamado plan Rodrigo (nuevo ministro de economía) es no sólo incoherente y antiobrero, sino que atenta fundamentalmente contra la pequeña y mediana industria que entran en una espiral de quiebra.
Se calcula que el costo de la vida ha aumentado sólo en el mes de junio, un 40%, lo cual es catastrófico no solamente para la clase obrera, que ya estaba sumergida en una vida, sino de hambre, por lo menos de restricciones generales, sino también para la clase media a quien se hundió de golpe en la pauperización.
La suba de precios se hizo de un día para otro (precisamente el 9 de junio), en términos tales que hubo negocios en toda la ciudad que cerraron dos o más días para remarcar todos sus precios. Alrededor del 15 de junio, la población entera ya no tenía un peso para comer y en la mayoría de los establecimientos fabriles y comerciales hubo que dar adelantos a cuenta de sueldos o jornales de fin de mes cuyos montos no se sabía a cuanto iban a llegar y aún hoy no se sabe a ciencia cierta que es lo que hay que pagar a obreros y empleados. Ahora el libro más barato, impreso en papel de diario, vale veinte mil pesos; el kilo de azúcar, si lo encuentra, 2.500 pesos; un traje de confección, desde luego nacional 300.000.
Los únicos que tienen plata son los montoneros que le sacaron 60.000.000 dólares a Bunge y Born, lo cual autorizó a Laurita a un buen chiste: que en las últimas concentraciones se reconocían a los montoneros porque iban vestidos de alpaca inglesa...
En todo lo que va del año (en las cartas perdidas, les hablaba mucho de esto) se produjo, mantuvo e incrementó, por lo menos hasta el 9 de junio un boom de ventas de cuadros, no solamente vendieron mucho a las galerías y la enorme cantidad de mujeres sueltas que venden cuadros, sino también se realizaron docenas de remates, todos con buen éxito; en uno realizado en Van Riel, la masa de ventas superó los $400.000.000 moneda nueva. Todos los precios en alza: un Policastro grande (y por consiguiente, malo) en 60.000.000, varios Quinquela Martín superaron 30.000.000, pero no ha salido a la venta buena pintura, por ejemplo, en un remate organizado en la casa de Castagnino de San Telmo (nuevo destino de la casa, martillero Feinsilber) de más de doscientos cuadros, sólo se salvaba un Diomede.
Estuve charlando con Enzo y por esa conversación, mas todo lo que les cuento antes, saqué la impresión de que en ese boom, la Galería Bonino quedó rezagada, el liquidó su negocio de San Telmo, supongo que con grandes pérdidas y entiendo que está vendiendo el local a Meeba, que tuvo que desalojar por la continuación de la avenida 9 de Julio.
Compré un excelente óleo de Silva, unas parvas riquísimas de color y con gran empaste; como Ud. debe recordar, el tema de las parvas obsedieron a Silva; en la colección Scheimberg había dibujos y grabados con parvas, y yo también tengo un grabadito. También un Walter de Navazio, que el mismo se lo había regalado a Danero, aquel viejo escritor, traductor de las cartas de la monja portuguesa. Es un Navazio de los primeros años, plenamente impresionista.
Se remató la biblioteca de arte de Scheimberg; su producido está destinado, como él lo dispuso, a una fundación de carácter científico. No obstante, el casi deplorable estado de los libros, como había algunas ediciones raras e inencontrables, la venta tuvo regular éxito, con pocos, pero firmes compradores, creo que se llegó a 25.000.000 de pesos viejos. Compré 7 u 8 volúmenes de cronistas y testigos del París pictórico de principios de siglo y un ejemplar en buen estado del libro de Rafael Alberti con grabados suyos, ejemplar Nº 11, ed. Losada, que yo no tenía, lo pagué 850.000. Los otros libros con grabados suyos se vendieron también muy bien.
Mientras escribo esto, pasan frente al Estudio a gran velocidad patrulleros policiales que van a reprimir una manifestación armada frente a Tribunales, de la que participan empleados y jueces reclamando aumento de sueldos y me cuenta un colaborador que con un tema musical de Luisa Fernanda han armado un estribillo en el que más o menos se dice: “Isabel, Isabel, sabes cuanto gana un juez? mucho, pero mucho más gana tu López por minuto, etc.”
Queridos amigos, con la convicción de que en las próximas semanas los acontecimientos pueden significar cambios de importancia histórica para nuestro país con proyección para el futuro, les mando un abrazo y el compromiso de escribirles más y más pronto.

Bernardo

1977-02-28 Mencionado/a
de Luís Seoane, a William Shand
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a William Shand en 28/02/1977


La Coruña, 28 de febrero de 1977

Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires

Queridos Susana y William:

Teníamos escrita una carta para enviaros cuando el mismo día que íbamos a hacerlos, nos llega una carta de Emma Lifschitz en la que nos transmite la noticia del fallecimiento de Bernardo. Excuso deciros cuánto nos dolió. Lo vimos pocos días antes de venirnos, preguntó por nuestros planes con respecto a exposiciones, trabajos, etc., con esa tranquila y amable voz que le caracterizaba y que tan de acuerdo estaba con toda su actitud humana, con su elegancia espiritual y su sabiduría, sabiduría de quien había vivido mucho, no por la edad, sino por la sucesión de acontecimientos que vinieron acaeciendo durante sus años y que en casi todos los casos nos afectaron a nosotros. Era, seguramente, uno último de los que quedaban de una generación de argentinos, de porteños, quizás, en la que se destacaron grandes escritores, artistas, profesionales... muchos de los cuales fueron grandes amigos suyos, como fueron Gómez Macía, Eichelbaum, Scheinberg, Kornblith, Spilinbergo, etc. Falleció poco después de otro grande amigo nuestro, Audivert, también de esa generación, o casi. No podemos deciros más, seguramente, que esas frases que se dicen siempre a quienes, como a vosotros, tanto debe doler por razones de hermandad, este fallecimiento, pero sean o no superficiales las frases que ahora os escribimos, tened la seguridad de nuestra adhesión a vuestro dolor, de la expresión de la amistad que sentíamos por él y de nuestro cariño por vosotros.

Un gran abrazo de:

[Seoane]

1977-11-07 Mencionado/a
de Lipa Burd,de Esther Burd, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Lipa Burd,de Esther Burd, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 07/11/1977


Buenos Aires, 7 de noviembre de 1977

Queridos Maruja y Luis:

Me parece imposible estar escribiendo desde Buenos Aires. De acuerdo a nuestros planes tendríamos que estar paseando en estos momentos por Galicia con uds. o por lo menos estar charlando horas y horas de tantas cosas... y verle la cara a los amigos que más extrañamos en ausencia.
¡Lástima! Un imprevisto de último momento nos hizo postergar el viaje. Nuestras esperanzas es verlos aquí, ya que, según rumores, uds. vuelven para finales de este mes y nosotros recién pensamos viajar, mejor dicho, recién podemos viajar para final del mes que viene. Esperamos se cumplan las fechas para poder estar en Bs. As. cuando uds. lleguen. Cómo va todo? Cómo estás Luis? Cómo te fue en tu intervención? Me adelanto a escribir, sin esperar que Lipa les mande sus noticias así no nos esperan inútilmente.
Aquí, en Bs. As, seguimos viendo amigos, pocos; exposiciones, pocas; cine, bastante; teatro, nada; conciertos, algunos.
Entre los expositores estuvo [Rómulo] Macció en la galería de [Victor] Najmaías –de todas sus muestras ésta es la que más me interesó, se podría decir que está mucho más pintor con su dibujo figurativo, con su color a veces totalmente gris y otros con intensos verdes, rojos o azules, dando la sensación de una gran sensibilidad y agudeza. Se inauguró la exposición de Scheinberg en el Museo Nacional de Bellas Artes, con éxito. En estos momentos expone Brucaroft en [galería] Palatina, a veces con 1 temática demasiado fácil y bonita, pero es muy buena exposición. Julia [Lublin] ha hecho varias en la Librería española, algunas muy buenas, entre ellas hubo una de [Hermenegildo] Sabat, que siendo muy buen dibujante está en estos momentos queriendo entrar de lleno en el campo de la pintura. Esta exposición es un intento.
Bueno, queridos Maruja y Luis, esperamos que la salud siga muy bien, como siempre, nos gustaría mucho nos escriban y nos digan cuando regresan. El encuentro en La Coruña será para otro año. Va todo el cariño y un muy fuerte abrazo de

Esther y Lipa