Epistolario Rosalía de Castro

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Ramón Segade (-1887)

Amigo e correspondente do casal Murguía-Castro. Historiador, bibliógrafo e escritor en lingua galega e castelá. Autor da obra Tres cuentos (1884) e un dos primeiros reseñadores da novela Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán, publicou en cabeceiras como Galicia: revista regional, Revista gallega ou Galicia: revista universal de este reino. En carta datada o 6 de xullo de 1864, Segade pídelle a Rosalía de Castro que lle envíe unha obra de Proudhon, referencia que permite documentar as lecturas da autora naquela altura. Tentou mediar, sen éxito, coa Deputación da Coruña para que Manuel Murguía obtivese financiamento para os seus traballos historiográficos. Malia as súas diferenzas políticas (as ideas de Segade Campoamor eran conservadoras), o autor profesaba grande admiración pola parella e colaborou activamente co home de Rosalía de Castro na obra Diccionario de escritores gallegos. Foi membro fundador da Sociedad del Folk-Lore Gallego, presidida por Emilia Pardo Bazán (1883). Recentemente, nun exemplar de Cantares gallegos que con case total certeza foi da súa propiedade apareceron unha carta autógrafa de Fernán Caballero e unha fotografía descoñecida da escritora.

Referencia web

Angueira, Anxo (2013). Unha primeira edición de Cantares gallegos con fotografía, autógrafo e carta de Rosalía. Padrón: Fundación e Casa Museo Rosalía de Castro. link (consulta 3-2-14)

1 Mencionado/a [1]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
de Rosalía de Castro, a Manuel Murguía
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Rosalía de Castro, a Manuel Murguía

...va empezar a trabajar de nuevo, y lo siento bastante. No obstante, cuando reflexiono en la miseria que puedo sacar de todo ello me dan ganas de hacer trizas cuentos, novelas y aun mi loca cabeza, que tiene la manía de entretenerse en tales cosas.
Estoy observando que hablo en un tono feroz, como si me dirigiese a una cosa mala. Pobrecito mío, ¿qué dirás de mi mal humor? Sí; estoy de un humor sombrío, y puede que lo estuviese del mismo modo aun cuando no tuviese motivos para ello. Estando lejos de ti vuelvo a recobrar fácilmente la aspereza de mi carácter, que tú templas admirablemente, y eso que a veces me haces rabiar, como sucede cuando te da por estar fuera de casa desde que amanece hasta que te vas a la cama, lo mismo que si en tu casa te mortificasen con cilicios. Entonces, lo confieso, me pongo triste en mi interior y hago reflexiones harto filosóficas respecto a las veleidades de los maridos y a la inestabilidad de los sentimientos humanos. Pero a pesar de esto te quiero mucho y te perdono todo fácilmente, hasta que me digas que te gustan otras mujeres, lo cual es mucho hacer.
Necesito, pues, estar a tu lado; de lo contrario, estoy dada a todos los santos, sobre todo cuando, además de estar lejos de ti, nos pasa lo que nos pasa. Hoy le escribo a Segade, encargándole con mucho ahínco lo que me encargas de La Coruña, pero me ha parecido notar un día que él conceptúa inútiles los esfuerzos que se pueden hacer respecto a ese particular, y yo soy de la misma opinión. Confío más en lo de Pontevedra, ahora que se halla allí el conde de San Juan, que supongo deseoso de mostrarse propicio a favorecer los talentos de su país; pero, por desgracia, don Juan de la mirra se lo apropia. ¡Bien! Fernán Caballero se porta efectivamente como una plebeya, pero se lo perdono. No dudo que es buena, pero imagínate que si tiene, como me supongo, la manía de Ferminita agregada a otras muchas y a una respetable edad, ¡de qué modo mirará las cosas! Sábelo Dios, y el efecto que le habrá hecho la...