Epistolario de Luís Seoane

----

José Bergamín (1897-1983)

Escritor, ensaísta, poeta e dramaturgo español. Durante a Guerra Civil presidiu a Alianza de Intelectuales Antifascistas e foi nomeado agregado cultural na Embaixada española en París. Ao trunfar Franco marchou ao exilio primeiro a México e logo a Venezuela, Uruguai e finalmente Francia.
19 Mencionado/a [19]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

Recordados albaceas:

Muchas gracias por todo. Estos últimos, y ya terriblemente alargados tiempos míos, me tienen tan ido, tan desplazado, que me sentiría completamente en ausencia, sin ninguna señal cercana, cierta y como de familia, de no saber que existís vosotros. Dije como de familia, en la seguridad de que me entendéis, de que sabéis que no es y es eso lo que quiero decir a pesar del pudor que estas declaraciones causan en uno. Estoy como un edificio después de un terremoto, más triste que trágicamente dislocado, herido. Pero todo marcha como debe marchar, y poco a poco voy levantando la voluntad y la salud. Me dicen que para finales de julio seré otro. Espero ese otro con cierta curiosidad, aunque sin impaciencia.
Por Marika, sé algunas cosas, pocas y confusas como es de suponer en una amiga tan leal como tergiversante. Me gustaría saber quién puso los misteriosos dólares que ella me entregó.
No sé si Cuadrado estará en Buenos Aires cuando llegue éste. Hay aquí impacientes y frenéticos autores que requieren noticias.
Seoane, hoy en una situación un tanto apurada, me permito enviarte a tu casa una carta con cosas para Rafael y, por lo urgente, te lo anuncio en un telegrama. Discúlpame a Bergamín también. Recibirás, va en la carta de Alberti, una invitación firmada por él. Si puedes venir, me alegraría mucho. (Lo mismo Arturo, si quiere por una vez, y como herejía, salir del quietismo que yo tanto comprendo)–.
Me escribió Emilio una carta espléndida, hablándome de cierta cantidad que él cree me corresponde. Le escribo diciéndole que, lo que haya, te lo entregue a ti. Tú, si por algún error ves que en realidad te pertenece a ti, te quedas con él y me envías los recibos para que los devuelva firmados. Si por el contrario hay algo anterior a ti y no lo necesitas, mándamelo a través de Gebele , que según Marika, vendrá pronto. Como le pedí a Marika que me comprara algunas cosas, lo que haya puedes dárselo a ella y que ella le dé a Gebele el resto, o como sea mejor. Le escribo a Emilio diciéndole que se entienda contigo.
Necesito una buena Historia de España. ¿Lafuente Balleteros? ¿Podría sacarse del Ateneo con descuento, y crédito encima? ¿Qué Historia Universal me recomendarías, adquirida, si es posible, del mismo modo? Si tienes tiempo, humor y probabilidades, te agradecería mucho estos encargos.
Otra cosa, Seoane. (Para Arturo me reservo, hasta que venga). Todavía estoy muy caído. Pero tengo entre ceja y ceja la idea de hacer una pieza en un acto, con Manuela Sánchez, nuestra gallega heroica, de protagonista. ¿Podría editarse? ¿Te gustaría, si sale discreta, ilustrarla, con proyectos de decorado y figurines? En ese caso, me animaría más, por no decir del todo. Y pienso salir de la intimidad atroz en que me vi atrapado. Responde –sin problemas– a los dos aspectos: edición, ilustración.
Y para que todo sea abuso, un último ruego. ¿Podrías decirle a Melella que la cantidad por los giros hechos a la familia de la muchacha es de 100$? Se le deben a Andrés. Entiendo, Seoane, vuestro entusiasmo por el Sur, con Baltar al lado, y las pequeñas sordideces de Buenos Aires lejos. Pero... por un tiempo, y no como pionero, como pintor. Tu obra es más heroica, lo creo profundamente, que las jornadas del carnicero. Y, ¡ay! Mucho más cercada de desolación que la aventura del desierto. Quisiera que estuvierais aquí, que yo hubiera olvidado ya todo este infame castigo, y nos comenzáramos a pelear.

Lorenzo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Melella, Armas , Antonio, Odilda. Muy agradecidos recuerdos, si lo veis, a Munis .

Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Cuando recibas estas línea, debes de estar por llegar de regreso ahí, Carlisky. Supongo que te irá a ver, sin contar las propias razones que él tenga, para hacerlo, de mi parte, y para dos cosas.
Una, la primera, es para entregarte el texto de un libro mío de poemas. Y con relación a esto quiero especialmente hablarte. El libro en cuestión es una especie de antología que yo he hecho de mis poemas escritos hace unos diez años y sólo publicados, algunos de ellos, en revistas, aquí y allá –nunca mejor empleada la expresión– y que hoy desearía recoger en un libro. Como ves, poco fruto para tantos años, y menos mal si aún se pudiera decir, poco y bueno. En fin, ese libro, que de pronto, por no sé que ansias, que espero a pesar de todo que no serán mortales, se me aparece ahora como de urgente e impostergable publicación (me refiero, claro está, a mis intenciones de hacerlo así), lo he mandado también a México.
Por una serie de razones entre las que se cuenta que nunca he publicado allí nada y el proyecto que alimento (ya te habrás dado cuenta de que todo proyecto necesita ser alimentado, como cualquier hijo de vecino) aunque no estoy seguro de que no se muera –y sería de hambre, en ese caso– antes de ponerle en práctica, de ir allí, a México algún día, con lo cual tengo la ilusión –un tanto cándida, es cierto– de que tener publicado ya un libro allí, me facilitaría las cosas. Releo el párrafo y veo que ha salido de un barroco casi incomprensible, de modo que le traduzco a lenguaje más llano. Digo que he mandado el libro a México con intención de que se publique allí, si es posible. Al parecer, por lo menos, no es imposible. Y por las razones apuntadas arriba, yo lo desearía así. Pero...
Pero, suponiendo que no cuaje mi proyecto mexicano, y tras de habértele expuesto –así como también las razones de mi preferencia en principio– te quiero someter el libro en cuestión, para preguntarte: ¿Hay ahí alguna posibilidad de publicarle? ¿Te parece publicable –total o parcialmente–? ¿Sería posible para ti en Botella al mar, hacer algo por mi libro? Por el momento, y por las ya repetidas razones de que estoy esperando a saber que pasa en México, no quiero más que preguntarte la cosa, así, en principio; porque, en principio, para lo de México, tengo buenas esperanzas –que algo es algo–. Mas supuesto que fracasaran ¿crees tú que se podría hacer algo ahí? ¿Crees tú que un prefacio que hiciese Bergamín facilitaría la publicación?
De otro modo, ¿sería posible publicar una parte del libro como la plaquette que vosotros mismos me hicisteis de Phokas el Americano? ¿El hecho eventual de hacerla ilustrar por alguno de los pintores de aquí añadiría alguna facilidad? De manera más precisa, si lo posible fuera sólo parcial, me gustaría, particularmente, que se publicase ante todo el poema que verás incluido y que se titula Lo que le sobra a la sepultura, muertos desconocidos y españoles vivos de hambre. Ha sido ya traducido en francés y en italiano, pero no sé si políticamente cabría hacerlo ahí. En fin, con respecto a todo esto, si tienes tiempo y ganas de contestarme, te lo agradecería muchísimo. Cualquiera que fuese tu contestación, naturalmente. Porque incluso si hubiera de ser por completo negativa, para mí sería útil en el sentido de intentar por todos los medios conseguir lo de México; por contra, si tú me dices que algo o todo podrías hacer ahí –independientemente de la fecha– me dejaría más holgura para tratar de resolver lo de México, puesto que siempre podría contar contigo. Repito, pues, que, por el momento, tu sola contestación de principio –y, por supuesto, sin que signifique ningún compromiso para vosotros, tendrá ya muchísima utilidad para mí y, en consecuencia, te ruego que lo hagas. Creo –y es un dato que te doy pensando que acaso pudiera facilitar la cosa– creo, digo, que Seghers va a publicar aquí una parte del libro en edición bilingüe. Aunque con estos cabronzuelos nunca sabe uno a que atenerse. Dejémoslo, por el momento, en que creo.
De la otra cuestión de que supongo que te hablará Carlisky, es lo siguiente: él tiene la intención de volver y la necesidad, para hacerlo, de ganarse aquí la vida. Me propuso hacer algo así como una academia para la enseñanza del español y, eventualmente, la literatura española, con algún punto de vista que quizá sea útil; por mi parte, hablando de todo ello, saqué yo a relucir el que fue un día proyecto nuestro, que algo se podría hacer que permitiese luego la edición de autor, etc. Como tú eres viejo experto en la materia, yo le recomendé que hablase contigo y hasta que vieseis si de algún modo pudiéramos trabajar en colaboración o cosa parecida. Él, Carlisky, parece persona muy práctica y eficaz en todo lo administrativo, de modo que yo creo, aunque moderadamente, en el tal proyecto. Con todo, si una vez que hayas hablado con él acerca de esto, me quieres escribir también, cuando tú puedas decirme (y si lo consideras necesario, en un plano puramente confidencial) tendría para mí importancia de consejo mayor, y creo que, muy de verdad, decisivo para lo que a mí respecta. Mas acaso, paradójicamente, por lo mismo que esto tiene aire de ser cosa práctica e inmediata, me interesa menos o menos urgentemente, que tu contestación a todo lo que te pregunto acerca del libro.
Tú lo verás todo. (Ah, y entre paréntesis, de no ser vosotros, ¿crees tú que hay alguien a quien yo pudiera proponer el libro en cuestión ahora en Buenos Aires?)
Que quedo esperando tu carta, ni necesito decirlo. Más de una vez alguien me ha dicho que estáis pensando volver por aquí. Supongo y espero que aún no habrá nada de cierto, ya que de otro modo me habrías escrito para decirme algo, ¿no? De todos modos, dime lo que haya de esto, aunque sea en estado de proyecto. Ultimamente tuve ocasión de recordarte particularmente, con motivo de un viaje aquí, de Rossi, que estuvo unos ocho o diez días. Sé que sigues pintando cada día más y que, por lo tanto, cada día pintas más, también, en Buenos Aires. Tal vez sería el momento para darte otra vuelta por aquí a ver si tienes la suerte que ha tenido últimamente Clavé que hizo una exposición en Drouant David y el mismo día de la apertura, el muy animal, había vendido todo, teniendo en cuenta además que casi todos los cuadros eran grandes! No sé si tanto éxito será bueno para él; quizá no. En todo caso, como tú sabes que yo tengo mucho aprecio por él, me alegré y de veras. Aquí veo de vez en cuando a Colmeiro, que sigue lo mismo que siempre. Dime de los amigos de ahí y, para empezar, de vosotros. Saluda cariñosamente a Maruja y tú recibe un buen abrazo, como siempre, de

Arturo Serrano Plaja

Mencionado/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.

Arturo Serrano Plaja

1952-05-14 Mencionado/a
de Violeta Cohen, a Luís Seoane
Caracas
Transcrición

Transcripción da epistola de Violeta Cohen, a Luís Seoane en 14/05/1952


14-Mayo-52

Seoane, nos ha extrañado mucho no tener noticias de ustedes, ni de Alberti, respecto a la revista. Les enviamos el 1 y el 2. El 3 va a salir mañana, casi todo de homenaje a España. Sería de veras importante que nos contestaran respecto a la posibilidad de colaboraciones de ustedes en obras de toda índole, acordes claro con la orientación de la revista, y lo mismo acerca de los periódicos y revistas a que podamos suscribirnos p’ tener información de allí de Argentina, bibliográfica, artística, política... Toda clase de información será muy valiosa. Opiniones por escrito sobre los números aparecidos serían también muy útiles. Quisiéramos que tomara vida especial la sección de opinión del lector. La gente de librería Letra no se interesarían por distribuirla allí? Quisiéramos que se difundiera, q’ se conociera en toda América. Ojalá que pudieran ayudarnos algunos de ustedes en esto. Lorenzo Varela sigue allí?
Nombres de gentes a quienes enviar la revista y pedir colaboraciones no podrían dárnoslos? Y si ustedes no pudieráis hacer nada de esto, por favor, dígannoslo, pues hemos […] recurrido a ustedes y hemos estado esperando. Dónde está actualmente Bergamín?
Les envío con esta un giro que dejó Magalí para ustedes. No sé exactamente a qué responde. Es por los dibujos, pero no sé cual o cuales vendió. Ella no les escribió? Antes de irse p’ E. Unidos dejó aquí ese giro q’ no habíamos enviado antes por no tener datos precisos. Ahora pensamos que es mejor enviárselos, y que ella les informe.

Hasta pronto los abraza fuerte

Violeta

1952-07-10 Mencionado/a
de Violeta Cohen, a Luís Seoane
Caracas
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Violeta Cohen, a Luís Seoane en 10/07/1952


Julio 10/[19]52

Seoane, espero habrá recibido las revistas últimas. No sé qué ocurre con el correo, pero es irregularísimo. Cada vez que sale, le hemos mandado una por aéreo, serían interesantes las colaboraciones que nos anuncia. En cuanto al pago, sabe que dificultades tienen estas publicaciones para sostenerse. Sin embargo, lo más que podría hacerse, según el interés de la publicación, sería girar, caso de tener seguridad de su publicación.
Las noticias nos interesarían muchísimo. La rev. tiene fallas grandes de información y crítica en ese sentido.
Enviaremos la revista a Cuadrado, Botella al mar. No sé si tendremos de las primeras hasta el 4, como para mandar esa cantidad. Si no irán menos con la factura respectiva.
Las muchachas de Letras siguen allí? Y qué sabe de Bergamín?
Pronto saldrá el nº 5, de Julio, allá irá. ¿Podrían obtenerse algunas “opiniones del lector” allí, como para publicarlas? De México, nos enviaron varias interesantes.
Hasta pronto.

Saludos para los dos.

Violeta

[Escrito na marxe esquerda da primeira folla:]Le di su recado a Magalí cuando escribí. Está en E. Unidos, como sabrá.
[Escrito na marxe esquerda da segunda folla:]No tiene fotos de sus cuadros?
[Escrito na marxe dereita da segunda folla:]Y trabajos suyos para la revista.

1960-11-21 Mencionado/a
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 21/11/1960


Madrid, 21 de noviembre de 1960

Sr. D. Luis Seoane López
Bartolomé Mitre, 3793-2º-F
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Diversos agobios profesionales y de otra índole, me han impedido contestar antes a tus cartas. Así a la posterior a vuestra llegada, como la anunciadora de la llegada de Varela. No las tengo a la vista, porque escribo circunstancialmente desde Madrid, pero recuerdo los puntos principales a que se referían.
En primer término, ni Maruja ni tú tenéis nada que agradecernos. Mayor deuda tenemos nosotros contraída, por las innumerables deferencias que en nuestras repetidas estancias en Buenos Aires, nos habéis prodigado. En todo caso lo que hacemos, responde a un sentimiento espontáneo, a la propia satisfacción más que a la obligación de hacerlo.
Celebro vivamente que en principio te encuentres inclinado al retorno definitivo. La idea del Editorial tendrá que ser previamente aclimatada, pero la mera posibilidad de que tú aceptes la idea de dirigirlo, estimo que puede facilitar mucho la realización de la empresa. Sigo embargado en estos momentos, y en el terreno de esta clase de realizaciones, por el proyecto de PETROGASA –refinería de petróleos– y el de PESCANOVA, S.A. Ésta se halla ya en marcha, y constituirá la compañía pesquera técnicamente más avanzada de España, con una flota de barcos congeladores y tal vez buque nodriza. Colaboro en este asunto, como Vicepresidente de la Empresa, con el grupo financiero de Pepe Fernández y Álvaro Gil.
En cuanto al otro asunto, la lucha continúa. No se han perdido las esperanzas, pero la incertidumbre persiste. Me refiero a uno y otro proyecto, porque su realización, especialmente la de la refinería, podría facilitar muchas cosas. Figúrate que el inversor, Manuel Boullosa, se halla dispuesto a donar el 60% de los beneficios que obtuviera, para una fundación dedicada al desarrollo cultural y económico de Galicia, en cuya estructuración nosotros habríamos de intervenir directamente.
Con independencia de estas empresas, que me absorben bastante tiempo, procuraré orientar el proyecto del Editorial, a base de tu incorporación a ella. Cuenta con recibir alguna noticia más tarde, cuando puedan perfilarse posibilidades prácticas.
He recibido a Varela a bordo, en Vigo. También acudieron Paco del Riego, Emilio Álvarez Blázquez y Celso Emilio Ferreiro. Todos hemos almorzado aquel día con el retornado.
A los dos días realizamos un viaje a Madrid, con mi primo Manolo, Pilar y yo. Lorenzo vino también con nosotros en automóvil. Se encuentra aún en Madrid, estableciendo contactos con otros retornados –Bergamín preferentemente– y pulsando las posibilidades de recalada definitiva. En relación a ésta última, hemos establecido contacto con Álvaro Gil, que se mostró propicio a la ayuda. Esperamos almorzar juntos hoy.
Creo que Lorenzo está plenamente satisfecho de las perspectivas que viene descubriendo en estos días. Por nuestra parte, le encontramos en un momento de gran lucidez y equilibrio, sin aquellos desajustes previos que pudieran perjudicar su reincorporación al país. No puede aún anticiparse nada concreto, pero hay fundadas esperanzas en que todo pueda orientarse favorablemente. Desde luego considero que su encuadramiento activo en el movimiento cultural de Galicia, resultaría muy fructífero, tanto por la fertilidad de su aportación, como por la virtud orientadora de su juicio.
Nos ha dejado con algunas inquietudes respecto a la enfermedad de Pepe Núñez y de Isaac Díaz Pardo, ésta al parecer superada. Transmite nuestro mejor abrazo a los dos, esperando recibir noticias más concretas sobre la salud de Pepe.

Nuestra mejor lembranza para Maruja, lo mismo que para los Baltar, Dieste y demás amigos, con el mejor abrazo de,

Valentín


[Manuscrito:]
P.D.
Cando sahimos de Vigo Mimina tiña mentes de se embarcar o 24. Nos estaremos ali, pois mañán –22– tomaremos o camiño de novo pra Galiza. Varela ainda non decidéu se retorna tamen –para visitar a seu pai en Monterroso– ou seguirá eiquí mais tempo.
Con Pilar visitamos eiquí outro especialista. Terá que ser operado por R. Baltar, ainda que sin presa. A cousa e mais molesta que grave. Apertas.

1963-05-17 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 17/05/1963


Madrid, 17 de mayo de 1963

Luis Seoane
Ginebra

Querido Luis:

A la vuelta de un viajecillo –el sexto en dos meses– para ver la “Medea” de Eurípides realizada en Mérida por el “Piraikon Theatron” y de una incursión fugaz en Elvas (Portugal) donde pasamos el día de ayer con mis compadres, me encuentro con la tuya del 13, largo tiempo esperada. Con Pepe Núñez Bua, que ahora está por Madrid camino de Sevilla nos hemos preguntado algunas noches –visitando el Madrid antiguo–, cómo no nos habías escrito antes. Llegamos el 14 de marzo a Valencia y el 17 a Madrid, después de darnos una vuelta por Ifach, Altea y Benidorm, lugar este último de nuestra “luna de miel” remota. Y desde entonces, pues a disfrutar de la tierra como podéis imaginaros, y a soportar los encuentros y desencuentros naturales de quienes vivieron lejos de ella, once años y medio.
Me alegra mucho que me recuerdes a Petere... El día de la inauguración en este del “Fondo de Cultura Económica”, tuve el gusto de charlar un rato con su mujer. Parece que la misma ha vuelto a Ginebra, sin tiempo para pasar un nuevo rato con nosotros. Cosa que lamenté infinito, por mi antigua amistad con el poeta, y porque la galleguita me produjo una impresión estupenda.
No me parece nada mal que continúes pensando en tus proyectos de edición y en lo conveniente de una exposición tuya en estos pagos. Yo voy tomando contacto con amigos de las artes, con galerías, etc., etc., pero no paso por ahora de ahí... No sé en realidad como enfocaré mi vida, vale decir, de qué manera ganaré lo antes posible mi urgente subsistencia. Pero te confieso que tengo una calma como millonario, sencillamente improcedente.
Con Trabazo, con Cristino Mallo, con otros pintores y con tantas gentes, voy haciéndote relaciones públicas. Cosa un poco inútil, pues aquí toda la gente con la que me encuentro, considera “naturalísimo” que los españoles peregrinos, sentemos un poco la cabeza y continuemos nuestra tarea por estos pagos.
La vida, mucho más cara de lo que supuse, sale triple que en América, pero cuesta bastante. Mi hija Isabel, deseando incorporarse al clan sigue anunciando viaje para noviembre, mientras su hermana Clara suspira por el Johnny lejano, y los pequeños –Myriam y Rafaelillo– preparan sus estudios con discreto entusiasmo. María, a quien virtualmente no veo, en vista de lo bien que la tratan –esta tarde, por ejemplo, está en los toros–, está radiante de satisfacción en su nueva –y un poco vieja– casa. El que te escribe, contento de haber hecho lo que hizo, ve las cosas con la calma que más o menos consiguió en la “trepidante Argentina”, de la que tenemos las peores noticias.
Conozco la edición de Seghers de que me hablas... No me parece la pena ni enfadarme: en literatura y en arte, las cosas desgraciadamente son casi siempre así, y no merece la pena de tomarlo en serio. Aunque...
Por mi parte, en vista de que Gonzalo Losada no publicará mi ESPAÑA ES UN SABOR, le he escrito una carta diciéndole que me diga algo definitivo, y copio mi libro para endilgárselo a TAURUS. Luis López Anglada, capitán de la correspondiente sección poética, me lo ha pedido con un afecto extraordinario. Veremos a ver.
De eso de la nostalgia, me parece estúpido hablar... Si no fuera porque tenemos en Buenos Aires a nuestra hija, y porque en aquel “pandemónium" tenemos muy buenos amigos, no nos acordamos ni del santo de su nombre. Es decir; no nos acordamos durante el día... Porque todas las mañanas leemos en la prensa lo que allí pasa, aparte informes directamente por el correo, de lo que pasa, no pasa y puede desgraciadamente pasar...
Escribí a Rafael Dieste anunciándole que habíamos llegado. Aún no me ha contestado. He visto cosas de Arturo Serrano Plaja en Poesía española y en los Papeles de Camilo José Cela, a quien he entregado algunos poemas de mi nuevo libro. También entregué un par de cosas a José Ortega para la Revista de Occidente, cuyo segundo número –segunda época– está en los quioscos. Debería entregarme el “colaboracioneo” por lo menudo, con el fin de ganar y no gastar, operación a la que entusiásticamente nos dedicamos. Pues aunque la vida está por las nubes, sobre todo para quienes no ganamos aún las 20.000 pesetas imprescindibles, esto es un ir y un venir; un llegarse a Logroño a celebrar la llegada de la primavera; es un pasarse la Semana Santa en la sierra y un acercarse a La Mancha, a Toledo, al Escorial, etc., etc., que nos tiene enloquecidos.
Nos han llegado noticias de Buenos Aires referentes al divorcio de Noemí Gerstein y Franco Di Segni, así como de la escena que se organizó el día que el concreto Capristo sorprendió a su señora esposa en delito de adulterino... Porque vienen constantemente gentes de aquellas latitudes –los Trosman, la directora de El Pórtico, la hermana medio polaca, medio brasilera de Alicia Giangrande, etc., etc– que son portadoras de tan extrañas nuevas. Ya sabréis que Squirru está en Nueva York, encargado de la Dirección de Asuntos Latinoamericanos, o algo así, de la O.E.A. Y que Romualdito Brughetti ocupa el cargo que antes tenía en el Ministerio de la Plaza de San Martín, el bueno y un tanto extraño Francisco Luis Bernárdez, actual embajador de Argentina en Portugal... Hugo Parpagnoli dirige el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Y como consecuencia de estos y otros sucesos, el bueno de Héctor Blas González no contesta a una carta mía en la que le solicitaba noticias de mi “Spilimbergo”. Nuestro buen amigo vive en París, Rue Henrion de Pensey 23, distrito 14, según me informó en el Gijón el amigo Burnichon, editor barbado. A quien un día me encontré de palique con el enfurecido Arturo Soria, compañero matutino de Pepe Bergamín, en Loto, bonito local de la calle Serrano. Me dicen que Rosa Chacel pasa temporada en Madrid y que regresa a los Nuevayores. (Yo no la he visto). El amigo Burnichon dijo también que nuestro entrañable Lorenzo Varela piensa venirse con Marika a las Españas, cosa que yo realmente no creo... Mi hija me manda a veces Primera página y leo cosas suyas. Aún no he escrito al galaico y enloquecido muchacho, como me pidió al final de una temporada argentina durante la que tan mal cultivamos nuestra amistad después de nombrarme corresponsal de su semanal emisión radiofónica...
Escribo poquísimo, como me lo sospechaba. Los poemas “cotidianos” que por las buenas me salen, y alguna colaboración para El día uruguayo y La prensa bonaerense. La parte económica, me resulta desoladora... Mil pesos argentinos, que es lo que siguen pagando los Gaínza Paz todavía, se convierten en 432,90 pesetas. (Aquí, parece que pagan 500 con alguna facilidad, y los colegas no están conformes). Paco Leal Insua solicitó mis servicios como director de Mundo Hispánico, pidiéndome una cosa sobre la Antología de Sorolla que se celebra en el Casón del Retiro. Y...
La casa, que en principio nos parecía horriblemente pequeña, va ajustándose a nuestra destartalada y un tanto híspida idiosincrasia. A ella llegan amigos, conocidos, cartas y telefonazos... Está manga por hombro, porque como os digo, no nos queda un minuto para respirar plácidamente. Aunque sospecho que el cuarto desde que os escribo, con algo de rastro madrileño o de “mercado de las pulgas” parisino, se ordenará próximamente... Todos los amigos situados nos llevan y nos traen con sus coches... Uno, como me decía en Buenos Aires Julián Marías, tendrá que pertenecer a “infantería” mientras las cosas no varíen... En lo expansivo, arquitectónico y aparente, España ha variado de manera considerable en estos once años y medio. En lo otro, ni parole de plus... Las gentes, más dispersas y desparramadas como consecuencia de las exigencias vitales, van apareciendo con una cordialidad y generosidad generales, que a mí me honran y sorprenden. Pero si te he de ser franco, mucho me temo que cuando uno comience a buscar el corrusco las cosas no sean tan plácidas. Se me ha sugerido hacer la crítica de arte mensual en Índice, aunque no he concretado nada... Hablé con los Bioscas, sin que mis entrevistas cuajaran en ningún resultado... Como yo me vine dispuesto a todo y pensando que pasarían seis meses hasta que nuestro caudal familiar y creador se encauzara no grito S.O.S... Pero, sólo los ricos como vosotros –no me peguéis–, que llegaréis con dinero fuerte, encontráis esto fácil y posible.
Un día aparecen por el café Pucciarelli y el Greco, personaje este último que vive, protesta y dice que pinta en casa de Manuel Viola. Otro, se me asegura desde Buenos Aires que Barragán llegó, taciturno y maltrecho... La vida sigue, queridos Maruja y Luis, y vuestro amigo de hace algunos años, está siempre encantado de reencontraros. No necesita jurároslo.

Enrique Azcoaga

1963-06-27 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 27/06/1963

Madrid, 27 de junio de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy en Madrid desde hace quince días y apenas puedo decirte otra cosa de que estoy andado entre familiares de un lado para otro sin apenas ver otra gente de Azcoaga y Maiztegui. Ahora estaré una semana o diez días más que aprovecharé para enviarte alguna noticia. Con calma te enviaré otras referidas al ambiente y a mis cuestiones siempre que éstas, las de mis cuestiones, tengan algún interés. Me encontré en la mesa de un café con Bergamín y charlamos un rato largo, sobre todo de Galicia.
Continúa celebrándose en Madrid la exposición Arte de América y España en los palacios Velázquez y Cristal del Retiro. La muestra, que adolece de ausencias notables entre los artistas menores de 45 años, constituye, sin embargo, un éxito para artistas y críticos locales, aunque el público se encuentre, en general, indiferente a ella. Se destacan los pintores argentinos juntamente con los españoles, por otra parte, seguramente los más numerosos, y se ve con perplejidad el envío norteamericano de mayoría figurativa, que parece, a quienes siguen con interés las cuestiones de pintura, una prueba de honestidad artística tratando de ser independientes y no dejándose llevar por modas momentáneas, como ocurre a la mayoría de los artistas de otras partes de América. Es posible que no se trate de grandes artistas, pero se presentan al menos como verdaderamente originales esforzándose por interpretar la realidad e indiferentes al éxito alcanzado por las llamadas escuelas del Pacífico y de Nueva York, tal el caso de James Jarvaise, John Paul Jones, David Lum, Nathan Oliveira y Larry Rivers. Resultan verdaderamente, con sus defectos, un ejemplo de rebeldía y juventud. Faltan en la muestra, quizás por razones políticas, algunos de los más importantes jóvenes pintores españoles como Tapies, Saura, Viola, etc., y entre los grabadores Ortega, residente en París desde hace muy poco tiempo. Por otra parte, tampoco están representados los españoles que viven en Francia y México.
En el castillo medieval de Bourges, en Francia, se ha inaugurado una gran exposición del tapiz contemporáneo internacional con ochenta obras de maestros consagrados de Francia e Italia, Gran Bretaña, Países Bajos, Polonia y Estados Unidos. La exposición estará abierta hasta el 15 de septiembre y se afirma como una importante muestra del tapiz actual.
El Museo de Arte Moderno de París cuenta con dos nuevas salas dedicadas a dos artistas valiosos a independientes: Dufy y Desnoyer de Segonzac, este último, un pintor insensible y ajeno al fauvismo y al cubismo de su época y a las nuevas escuelas que le siguieron. Según un crítico, Conil Lacoste: “El neorrealismo de Segonzac es como un oasis, un descanso en la pintura contemporánea, el fondo de buen oficio y de inspiración simple sobre la que se perfilan sus audacias”.
Un ejemplo de unidad de las artes se ofrece en París y con la exposición de formas industriales en el Pabellón de Marsan. Participan diecisiete naciones y se destaca el arte que algunos críticos denominan internacional de los escandinavo y nuevas formas del mueble español. De los primeros, las obras producidas por los pertenecientes a la escuela del finlandés Alvar Alto y los que pertenecen a la del danés Arne Jacobsen. Toda la exposición aparece claramente dividida entre los que siguen la línea vegetal y orgánica para la construcción de objetos y los racionalistas partidarios de la línea ascética y pura. Paralelamente, a esta exposición se está celebrando en la Unesco un congreso de estética industrial que aspira a concretar ideas alrededor de lo que debe considerarse el estilo de nuestro tiempo y su adaptación a la forma de vivir actual. Estilos y nombres de fines del siglo pasado y del nuestro son citados corrientemente: Art Nouveau, Art and Crafts, Iugendstil, Morris, Horta, Van der Rohe, Gropius, Gaudí, Van Doesburg, etc., junto con el de los nuevos arquitectos y diseñadores industriales.
Un joven escultor gallego, Otero Besteiro, realiza actualmente una espléndida exposición de sus obras en la Galería Alas de Madrid. Se trata de uno de los escultores más singulares en un país que ofreció a Europa en los últimos años ejemplos como los de Chillida, Oteitza y Serrano. Este último expone actualmente en una galería de Lausanne, en Suiza.

Esto es todo por hoy. Desde ahora, pienso volver a enviarte regularmente otro tipo de noticias. Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti:

[Seoane]

1963-07-16 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 16/07/1963

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.

Julio 16 de 1963

Sr. Luis Seoane
Madrid

Querido Luis:

Estaba todavía, creo, en Brasil cuando llegó tu carta del 4 de mayo. El regreso me fue demorando la respuesta por las muchas preocupaciones profesionales que por mi ausencia se agolparon y más que eso, que es peripecia menor, por la podre que se nos mete dentro del ánimo, la podre de este pobre rico país, con centenares de miles de desocupados, y centenares de empresas comerciales y fabriles en estado de quiebra y el deterioro que ya tiene incidencia personal.
En Brasil vi a viejos amigos, conocí nueva gente y asistí a un espectáculo político insólito con motivo de la conferencia de solidaridad con Cuba. Es un país curioso, de tajantes contradicciones. Río, una ciudad de edificios monumentales, tiene 750 mil personas viviendo en favelas. San Pablo, un Estado cien por ciento capitalista y Pernambuco con ganas de darse una hechura socialista. La dialéctica tiene contemporaneidad y es sucesiva a la vez.
Y aquí, qué ocurre?
Aquí, hasta las amistades se deterioran. Es difícil saber a veces cuáles son los ingredientes que las sustentan. País sin solera, sin tradiciones, mezclado de abajo arriba y viceversa con nostalgias de todo tipo y esperanzas interferidas por una incertidumbre nada metafísica sino real y persistente, con ganas de introducir grandes cambios y sin voluntad para realizarlos, lo poco que se hace parece un milagro si no fuera que nos consta que es obra de un puñado de hombres. Siempre es un puñado el que hace punta. Los demás esperan. Pero, en este país casi todo está corrompido. Y los militares son los seres más anacrónicos del mundo. Doy por supuesto que son otras muchas cosas. Pero son gentes que se han quedado en mitad de camino. Habrá cosa más anacrónica que el indumento con que se visten? Cosa más dura, más rígida, más encolada que las charreteras, los ribetes dorados, blancos, azules, especie de arabescos de sastrería confiteril, que los hace más anacrónicos que los sus curas con sotana? Y así por la mollera, con ideas de nada o nada de ideas, reviejos y rellenos de aserrín de la peor madera. Así nos va!
Vi El ángel exterminador, de Buñuel. La encerrona que Buñuel muestra como símbolo de la burguesía, es formidable. No puede salir. Cuando sale es para volver hacia atrás, desandando el tiempo, y yendo a la iglesia, que también es encerrona; y cuando quiere salir a la calle, la calle es otra encerrona con gentes que disparan delante de los tiros de los policías que son los que sostienen, en definitiva, la gran encerrona. Y todo ello es una apariencia barroca muy de España, muy de país en que sobreviven los varios estilos de varias épocas, superpuestos y mezclados. Pues en eso estamos y con ganas de salir de nuestra encerrona. Y con complejo de huida, que es cosa peor. Y ya la padecemos. Más de 2.000 técnicos o que lo pretenden salen mensualmente del país. En qué vendremos a parar?
Yo creo que iré a pasar un par de semanas a Chile. Me iré. Hay que cambiar de aire mientras se pueda. No es remedio que cure, pero es cataplasma o calmante de unas horas. No van las gentes a pasar el fin de semana a otra parte que la de sus afanes? Pues a mí me han entrado ganas de un año sabático. Y para eso me estoy preparando con la voluntad. Ya que creo que, si no me rompo una pierna o no me sigue subiendo la presión arterial (me está subiendo y es por esta puñetera vida) en enero hago mi viaje. Entonces nos veremos.
Tuvimos elecciones. Veinte y cuatro horas antes de la elección se detuvieron las artimañas del gobierno militar. Quienes decidieron votar en blanco fueron desoídos. Se pensaba que votarían en blanco más de 3 millones. Votaron menos de un millón y medio. Fracasó Perón. Fracasaron los jerarcas de la CGT. Fracasó el PC. Bueno! Y como Alende se largó solo, fracasó [Arturo] Frondizi y el Frente Nacional con [Rogelio] Frigerio, etc. Ganó la UCR del Pueblo. Las gentes decidieron el destino temporario del país en 24 horas. La desobediencia ha sido beneficiosa. No me hago ilusiones, pero soy optimista. Mi optimismo es más subjetivo que objetivo. Sigo temiendo a los factores del poder. Con todo, ciertas cosas habrían cambiado. [Arturo] Illía es parco pero contundente. Pienso que no tiene conciencia cabal de lo que le espera. Se dice que las fuerzas armadas están conformes con Illía. Los ucristas Alende (1.6 millones de votos) votarán por Illía. Los democristianos (más o menos 30 electores) también. Otros partidos menores. Udelpa tuvo un millón trescientos mil votos. Udelpistas y demócratas progresistas. La Cámara de Diputados tendrá diputados del pueblo, de la UCRI, cristianos, conservadores, socialistas de los dos partidos, udelpistas, demoprogresistas. Si no salimos adelante, padeceremos, días más días menos, una tragedia. La promesa del radicalismo del pueblo es tajante: nulidad de los contratos petroleros por decreto, desvinculación del Fondo Monetario Internacional, revisión del puerco asunto de SEGBA. Fácil de decir, menudo engorro real. Pero el pueblo está de acuerdo con eso. Casi la totalidad de los partidos. Creo que podríamos salir con bien. Pero habrá que tomar medidas de tipo constructivo. Illía-Perette declararon que tendrían relaciones comerciales con los países socialistas. Mencionan el caso del Brasil. Todo es, pues, posible y algún beneficio saldrá de tales planes. También prometen la derogación de las leyes y decretos limitativos de la libertad. Cuando Illía decía hace unos días eso mismo, el P. E. daba un decreto reglamentando la persecución, al detalle, de los comunistas. Una cosa tan estúpida como sádica nunca vista. Cosas como ésta confunden y desasosiegan.
Te refieres a Gris y a Zurbarán y dices que el blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos pintores. Yo recuerdo la serie de apóstoles de Zurbarán vista en un convento o sala capitular de España y solo recuerdo los amarillos castellanos. Los grises exaltados y de color pizarra de Gris también recuerdan los páramos acerados de Castilla y ciertos lugares de la geografía de España, de León a Lugo. Los recuerdos del Paul Klee, a que te refieres, corresponden a marzo de 1933, cuando volvía de Italia, Francia y Alemania. Fue en este último país donde los había visto. Ya estaba Hitler, ya la gente empezaba a huir. Recuerdo una noche del Romanischer Café, con las caras silenciosas y llenas de espanto de los amigos con quienes conversaba. Fue entonces que conocí a Rafael [Alberti] y a María Teresa [León], en la cripta de una cervecería, después de haber oído una conferencia de Margarita Ken1 (Puede ser?) o de María de Maeztu (Puede ser?). Rafael y María Teresa regresaban de Moscú. Eso era todavía posible. Yo regresé a Génova a encontrarme con Mony [Hermelo] y Polilla [Frontini hijo]. De ahí pasamos a París. También en esta ciudad el caso Hitler producía estremecimientos profundos. Recuerdo una conversación en casa de Geneviese y Simone. Una conversación llena de dramatismo que anunciaba la próxima guerra. Lo que nadie entonces olfateaba era la guerra de España. Cuando volví a España a principios de 1935, estando en Barcelona, la gente sentía ya en la boca el gusto amargo de los acontecimientos y preanunciaba algo grave. En París conocí, sin tratarlo, a [José] Calvo Sotelo.
Tenía una hija como de 13 o 14 años, hermosísima. Polilla la trató. Entonces tenía 5 años. Yo la miraba como catador de belleza. Tendría ahora más de 40 años. Los 30 años más han pasado desde entonces, llenos de dolor y de inestabilidad, y de ni saber que pasa el día siguiente. Así se nos ha ido el tiempo. Cuando días pasados leía el primer número de la nueva época de la Revista de Occidente (el mismo formato, el mismo tipo de letra, la misma composición y el mismo tipo de razonamientos) creí que el tiempo se había detenido. Por un rato me sentí feliz. Creí que todo lo pasado había sido mera fantasía onírica, una detención insomne. El artículo de Antonio Espina sobre Ramón, me transportó a los 20, 30 años; me sentí joven, casi recién nacido para recibir el fruto de la inteligencia creadora de un tiempo arremansado, quietecito y sin otras inseguridades que las de la natural duda del pensamiento mientras se construye y se expresa. No. Las cosas han sido terribles y nuestro tiempo una especie de detención maligna. Porque, aunque hayamos comprendido muchas cosas, las nuevas de la ciencia y la técnica que tantos cambios o modificaciones ha introducido, es tanta la urgencia del cambio mismo, tanta la inestabilidad que él introduce, tanta la preocupación por el pan cotidiano, tan escaso el remanso conversacional, tan limitada la esperanza concreta aunque sea ancha la esperanza en abstracto (el futuro espléndido del hombre, etc. etc.) y tantos los terroríficos instrumentos que han sido creados para una destrucción total del género humano, que todo tiene dimensión cotidiana, de ayer para hoy y de hoy para mañana. Además: ¡qué difícil es hoy entenderse con la gente! Porque: quién sabe ya escuchar? Los jóvenes se los lleva el diablo. Y a los viejos, el dogma o la esclerosis. Uno se va acostumbrando al monodiálogo o al diálogo con uno, o dos o tres amigos. Y si quieres hacer tu monólogo pensando en la multitud que estaría dispuesta a escucharte, se te ponen trabas en medio, y aún en esto, nunca falta un buey corneta.
Aquellas cosas que te habría dicho sobre Klee, Hofer, Sintenis y la pintura alemana de entonces, las repetiría. Tengo las imágenes como si hubiesen nacido ayer. Me dices que entonces me gustaba la pintura y que me fui apartando de ella. Me parece que no es exacto lo que dices. No me he apartado nunca. Lo que ocurre es que con los años que se me han juntado, andando y quedándome, y con la incertidumbre que la época introduce por sus cambios, cambios positivos, que son presente y futuro y cambios que no son ya presente y sí involuntario o voluntario anacronismo por no enfrentar el drama que transcurre en las horas que pasan, con todo eso, me deja frío cuando no me desconcierta el ánimo, lo que no es obra concluida sino reflejo analítico de la crisis del espíritu por incomprensión de lo que está a nuestro alrededor inmediato y mediato. Sólo la incomprensión es paralizante y todas las formas del arte que la denuncian son expresiones de un aristocratismo intrascendente, incomunicable o esteticista. El hombre debe darse entero, trasmutarse. Y no todos los hombres lo son cabalmente. Me gusta la pintura y la escultura. Pero me siento profundamente latino y quiero que la obra de arte, como una forma transmisora del espíritu del hombre, sea inteligible.
El arte que no trasmite algo, con implícita inteligibilidad, algo que, valiendo en el creador valga también para quien se lo destina, valga como sentido cabal y entero en relación con la enteridad del hombre, tal como es con todas sus dimensiones, me parece cosa de minoría en que se implica un tipo de elite elusiva de la humana responsabilidad. Lo del realismo socialista no nos fue explicado bien hasta hace poco. Pero yo había descubierto en mi viaje a la URSS que se trataba de una cosa que concierne a la ética del ser humano, frente a un cambio de sistema social, y no una estética. La estética se da por implicancia. (Te recomiendo que leas sin demora un pequeño librito del escritor y hombre de ciencia inglés [C.P.] SNOW que se titula Las dos Culturas y la construcción científica. Es un librito de no más de 75 páginas que no tiene desperdicio2. Allí hay algunas consideraciones que en mi opinión debe tener presente cualquier artista y escritor). Pero volviendo a eso del realismo socialista: diría lo que dijo Aragon una vez: existe el hombre socialista? O como dijo Huizinga: existió el hombre del Renacimiento tal como lo caracteriza Burkhardt? Todo es tránsito, cosa que viene con nuestro nacimiento, impregnándonos la psicología del alma, y cosa que va con ella hacia el futuro, siendo empero nuestro propio presente, más que como cosa inmediatamente comunicable, como refracción espiritual de algo que está en nuestro contorno con ímpetu de cambio y con implícita futuridad distinta. Naturalmente, el socialismo está dando que hacer y está a la vista. Y la ciencia y la técnica, también, y esto parece que pertenece al ser humano, no importando la etiqueta política o económica que tenga.
Cuando recuerdo el Museo del Prado, lo que más me asalta y me exalta es el Goya de los fusilamientos de la Moncloa. Cómo ha sido posible ese milagro “político” con el color? Y los estupendos cuadros de la Academia de San Fernando. (Ese si sabía y de qué modo!).
Expuso [Carlos] Castagnino. Yo había visto óleos suyos al año pasado en su casa. Me parecieron cuadros estupendos. Estaba allí el óleo magnetizando el cuadro y los colores finamente trabajados, como el poeta que, por las palabras, busca el más recóndito matiz musical. Esperaba ver eso. Pero sus cuadros, con temas de paisaje o figuras, con ímpetus expresionistas estaban velados por cierta opacidad que les da carácter descriptivo, lo que, a mi parecer es propio del claroscuro, que me impidió una comprensión cabal. La libertad que muestra en sus aguatintas estaba latente en esos óleos desiluminados. Pero el vuelo, la trascendencia, no diré misteriosa sino clarísima, poéticamente clarísima, que a mi juicio debe tener el color–aceite (los Goya, caray!) no estaba presente. Claro es que el espectador es un ser comprometido consigo mismo y en cierto modo un ser anacrónico. Pero hay quienes pueden liberarse de sus inercias porque son seres con sensibilidad poética y esperanzados en el hombre.
No, sí me gusta todavía la pintura. Y en eso soy un puñetero romántico. Me den en arte lo que ven mis ojos, pero mucho mejor que ellos lo ven y de modos diferentes, pero sin escamoteos y sin dolos. Como lo que es propio del mundo del hombre que hace historia para los demás, para que los demás la vayan viviendo y sosteniendo. Una historia en la que los hombres se puedan intercomunicar los unos con los otros y no una historia para una minoría espiritualmente parásita.
Estoy escribiendo sin saber dónde estás. Quería contestar tu carta y en realidad me he puesto a platicar contigo como solemos hacer cuando nos encontramos en tu casa, ese remanso de claridad y de amor en que Maruja es huésped principalísimo y tú un duende capaz de genialidades.
Gracias por tu carta. Un gran abrazo para los dos.

Norberto

[Manuscrito:] Acabo de saber por Sara donde están. Ah, Galicia! Deja unas flores junto a las tumbas de Eiroa y Maside, y recuérdame cuando te eches a andar por las rúas de Santiago. Me leyó tu carta. El “escarbadientes” de los pícaros del Siglo de Oro, hoy tiene 6 cilindros! Muy bien! Aquí ocurre lo mismo. Pero nuestros burgueses son más ladrones que en Europa. Abrazos a todos.
Estuve días pasados con [Antonio] Baltar. Siempre encantador. Ves a los Dieste? Abrazos. No dejes de ver a Antonio Espina y Pepe Bergamín. Y los abrazas en mi nombre. Salud! Saludos!

1 Parece una confusión entre Margarita Nelken y Victoria Kent, aunque debe tratarse de Margarita Nelken

2 El titulo exacto del libro de C.P. Snow es Las dos culturas y la revolución científica, edición original de 1959.

1963-09-05 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 05/09/1963


El Castro, 5 de septiembre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Lorenzo:

Hoy inauguro una exposición de grabados en La Coruña, en la Asociación de Artistas, una institución antigua de esta ciudad. La hago con la ayuda de Díaz Pardo, luchando con muchas dificultades procedentes, ya puedes imaginarte de qué fuentes. Ya hablaremos con calma a mi regreso de todo esto. Estoy contento de hacerla. En Madrid, la exposición se presenta de manera bastante distinta. Ayer también empezaron a imprimir O meco, una serie de doce grabados con el relato de esta leyenda gallega. Te tendré al tanto de todo. Estamos encantados, te lo repito, con el paisaje y el pueblo. Encontré a muchos viejos compañeros y amigos, cansados y envejecidos, pero siempre cordiales.
Ahí van noticias:
En París, ha comenzado una extensa campaña con argumentos serios y breves sobre los formatos desmesurados en pintura. Uno de los últimos artículos publicados es el de Claude Roger-Marx en Le Figaro Litteraire titulado El gigantismo no hace la gran mentira. Se refiere a los cuadros presentados en general por pintores jóvenes en el Salón de mayo y en concursos y galerías de arte, con obras que parecen ser ampliaciones del tamaño natural y que no exige el tema, o el problema, planteado por el artista. Recuerda una anécdota de Degas con motivo de una tela inmensa del español Sert en la que pregunta: “Comment est-ce que ça se degónfle?” Se refiere también al grabado que comienza a sufrir de esta afán megalomaniaco de gigantismo, olvidando sus autores que uno de los problemas más importantes de los antiguos grabadores fue el de tratar de contener el infinito en un pequeño rectángulo gracias al solo poder de monocromía y de la impresión de cuya belleza especial se cuidaba el grabador. Los grabados de la muerte, de Holbein, una de las mayores obras de arte europeas de todos los tiempos tienen cada uno apenas cuarenta centímetros cuadrados del tamaño, así como algunos de los cuadros más importantes de la historia del arte, La parábola de los ciegos de Brueghel, o los más importantes de Vermeer que son de tamaño muy reducido.
En Música en Compostela, cursos de música y conciertos que se realizan en Santiago de Compostela entre agosto y septiembre y que se consideran actualmente como de los más importantes de Europa, acaba de obtener un valioso triunfo el compositor argentino José Ramos con una obra titulada Gato número 1. Ramos, en entrevistas de prensa, afirma su aspiración de realizar una música argentina donde se afirmen la diferencias nacionales de la Argentina. Un crítico músical de hace un gran elogio de la obra de este compositor cree encontrar en ella resonancias de la suite Iberia y asombrándose de la novedad nacionalista del propósito de Ramos cuando el cosmopolitismo parece dominar la música como las otras artes.
Circulan clandestinamente en Madrid dos cartas con destinatarios distintos. Una de ellas del catedrático de la Universidad central de Santiago Montero Díaz contestando a los exiliados cubanos que se metieron con su conferencia, pronunciada en esa Universidad, favorable al actual gobierno de Cuba y, otra, de José Bergamín, en la que responde a los ataques que desde el ABC le hizo el director de este diario Luca de Tena. Este mismo señor, que abusa como es notorio de su situación privilegiada, también atacó últimamente al notable escritor Antonio Espina a propósito de un artículo publicado o por éste en un diario mexicano sobre la hispanidad y Ramiro de Maeztu.
En Oporto, para una editorial gallega, está en su fase de impresión las cantigas de escarnio y maldecir de los poetas medievales de los cancioneros galaico-portugueses. Se publican por primera vez después de seis siglos en la Península y fuera de ella. Durante estos últimos años, sus editores vienen luchando, aparte de con dificultades técnicas, con la censura, pues en estos poemas las palabras soeces e injuriantes alternan en los temas con la libertad de descripción de costumbres.
Alfred Hitchcock, el famoso director cinematográfico, vendedor de suspensos, declaró últimamente que las mujeres le dan miedo, afirmando: “como mi mujer era rubia, he creído durante mucho tiempo que todas las mujeres eran rubias”. A una periodista italiana que le entrevistaba le preguntó: “¿Qué significa exactamente la palabra sexy que se oye por todas partes?” Como es puede notar, Hitchcock sabe hacerse el distraído en la vida real con afán de propaganda, lo mismo que que cuando actúa de personaje secundario en sus películas.

Esto es todo por hoy. Te tendré al tanto de mis cosas. Un abrazo a Marika, a todos los amigos comunes y a ti de Maruja y míos. Otro para ti fuerte de:

[Seoane]

Escríbeme. Te lo ruego. Dos minutos de carta.

1963-10-15 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 15/10/1963


Madrid, 15 de octubre de 1963

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos de regreso en Madrid desde hace aproximadamente quince días. El 18 de julio, cuando se inició la huelga de Asturias, nos encontrábamos casualmente en esa región, dos meses después estando en Galicia nos enteramos que la huelga continuaba atravesando diversas alternativas y, en estos días, 102 intelectuales madrileños dirigieron una carta a uno de los ministros, el de Información y Prensa, pidiendo noticias sobre las torturas que se dice aplicaron en aquella huelga. El ministro respondió a uno de los firmantes, Bergamín, con una larga carta donde se admite que se le cortó el pelo (por el modo de decirlo parece que por humor) a dos mujeres de los huelguistas. Dando la sensación de libertad el mismo ministro permitió que se publicaran las dos cartas, que los diarios madrileños, todos dependientes de él, comentan en general en términos desdeñosos para los firmantes y los huelguistas. Bergamín, según dicen, le envió otra carta de respuesta invitándolo al diálogo público sobre éste y otros sucesos. En la Universidad de Madrid antes de finalizarse el curso pasado, un catedrático, que fue compañero y amigo mío en su época de estudiante, Santiago Montero Díaz, pronunció una conferencia favorable a Cuba y a Fidel Castro con la protesta de los cubanos exiliados. Otra carta de Montero Díaz afirmando sus principios y atacando a éstos circula en el ambiente universitario. Sólo estas dos noticias pueden darle una idea del ambiente político que se respira en Madrid y en España en general, aparentando el público indiferencia ante todos estos problemas. Son varias las cartas con firmas que últimamente los intelectuales dirigieron a los poderes públicos e invariablemente son tachados de comunistas aunque muchos de ellos sean reconocidamente de derechas y aún del Opus Dei. En un ciclo de conferencias celebrado en La Coruña en el mes de agosto, se pronunciaron algunas francamente valientes y precisamente una de ellas al finalizar mi exposición y con motivo de ésta. Muchos artículos de diario están escritos con sobreentendidos difíciles de comprender para quienes sean ajenos a los problemas diarios de España, e igual ocurre con el lenguaje de los conferenciantes. Estos días se celebra en Madrid un Seminario Internacional titulado Realismo y realidad en la literatura contemporánea, patrocinado por el Club de Amigos de la Unesco y el Instituto Francés de Madrid. En ningún diario madrileño leí hasta ahora la noticia sobre un suceso tan importante en el que participan personalidades del exterior: franceses, italianos, ingleses. Bueno, éstas son algunas noticias referidas a este momento de España. Las que pueden interesarnos de otra índole, las artísticas por ejemplo, aún no pude ponerme al día sobre exposiciones, prácticamente no comienza la temporada hasta este mes. La mía es el 25 de noviembre de óleos y grabados. He pintado bastante en Galicia, antes en Suiza, y ahora comencé a hacerlo aquí en el departamento minúsculo que tenemos. Trabajo, y tanto Maruja como yo nos acordamos de todos los amigos de ésa y de Buenos Aires.
Deseamos tener noticias y apenas nos llegan. No sabemos nada de Sofovich, ni de Lipa, no nos escriben hace mucho y tampoco de otros amigos.
En Galicia, hemos pasado unos meses maravillosos y nos gustaría tener una casa en su costa para invitarles a todos a estar algunas temporadas en uno de los paisajes más bellos de Europa. De Cartas europeas que estoy impaciente por tener, enviaría sólo ejemplares a los amigos de Madrid. El mío le ruego que me lo guarde hasta nuestro regreso.
Esto es todo por hoy. Nos enteramos con mucha pena por usted del cierre del Banco Israelita. Esperamos que se resuelva de alguna manera favorable. ¿Qué tal Illía en sus primeros días de Gobierno?

Un abrazo a todos. A Anita y Petrone, María, Silvia, Nélida, Pepita y Luisa Kaufman, a los Golubof y a todos aquellos que nos recuerden, y otro muy fuerte para Aída y usted, y para los hijos de:

[Seoane]

1963-10-17 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 17/10/1963


Madrid, 17 de octubre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Espero que hayas recibido las anteriores noticias, pero no sé si continuar enviándotelas, pues alguien dijo por aquí que se había suspendido tu audición. Escríbeme sobre esto. También envíame dos o tres poemas gallegos que tengas escritos para una publicación de jóvenes universitarios gallegos. Del Riego quiere publicar un libro tuyo en la colección de poesía de Galaxia. Envíaselo. Yo le dije que deberías tener más de uno en tu cofre corsario y secreto. Le hablé de algunos poemas de homenaje a Iglesia Alvariño.
Noticias:
En una entrevista que J. R. Alfaro hace al pintor español Francisco Cossío en el diario Informaciones, con motivo de su exposición abierta en el Ateno, aquel pregunta: “Con motivo de la exposición de Fautrier se ha dicho que usted fue el creador del tachismo y no de él. ¿Qué hay de cierto? Contesta Cossío: “Efectivamente. Por el año 1927 el crítico francés Teriade hablaba en Cahiers d´arts de mi nuevo hallazgo plástico que era, sin duda, el tachismo que hoy practica Fautrier y que yo abandoné para seguir otros caminos, a mi entender más interesantes. Como entonces, aunque ahora con un concepto muy distinto en mis cuadros la representación final parte de unas manchas”.
Ciento dos intelectuales madrileños encabezados por José Bergamín y entre los que se cuentan muchos prestigiosos profesores universitarios como Laín Entralgo y J. L. Araguren, enviaron una carta al ministro de Información y Turismo pidiendo información sobre la aplicación de torturas a huelguistas mineros asturianos. El Ministro contestó negando –apenas unos cortes de pelo a mujeres– en una carta superficial e impolítica haciendo publicar ambas. Bergamín respondió a la carta del Ministro solicitando libertad de prensa para un debate público sobre éste y otros problemas.
En Madrid, se celebra estos días un Seminario Internacional sobre el tema Realismo y realidad en la literatura contemporánea. El director del Seminario es el profesor José L. Aranguren y lo organiza el Club de Amigos de la Unesco y el Instituto Francés de Madrid. Entre los ponentes extranjeros podemos citar a Mathalie Sarraute, Nicola Chiaromonte, Aleksander Wat y Jean Bloch-Michel, y entre los españoles a José María Castellet, Bergamín y Gonzalo Torrente Ballester. La prensa española silenció hasta ahora este acontecimiento literario.
En Blanco y Negro de Madrid, Carlos Luis Álvarez publica una nota sobre el libro de Victoria Ocampo 338171. T. E., biografía de Lawrence de Arabia, que publicó hace unos años la editorial Sur. Elogia el libro, lo califica de “joya de 128 páginas”, pero termina afirmando que “está escrito con menos serenidad que la derrochada por Lawrence en sus batallas de Arabia”.
“La construcción ensaya de salir del artesanado y volverse industrial”, afirma un arquitecto francés de tipo medio, joven, a Pierre Fisson que le hace la encuesta para Le Figaro Litteraire. “Es indispensable –añade–, pero disminuye la importancia del arquitecto”. “El porvenir es de los ingenieros”, afirma y también, “En la escuela (de arquitectura) os dicen: observad el Partenón. Enseguida, os piden fabricar boites”. Después de diez años, afirma el arquitecto, analizando las demandas de la clientela, “terminaré siempre dibujando un hall con habitantes alrededor”.

Esto es todo por hoy. Cuéntame de los amigos. Saludos a todos. Un abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-11-06 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 06/11/1963



Madrid, 6 de noviembre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Está lloviendo en Madrid desde hace días. El servicio meteorológico de Nueva York anuncia lluvias para esta parte de Europa durante 30 días consecutivos. Y allí, en USA, lo gobiernan todo, creo que hasta esto de las lluvias. Estos días pasados, te habrás enterado por los diarios, falleció repentinamente en una pensión de Madrid Xavier Bóveda. Llevaba aquí diez o doce días. Aún no había ido a Galicia. Se encontraba muy desorientado. Madrid no era, naturalmente, la ciudad que había conocido hace 40 años. Sin embargo, había realizado, ente grupos de amigos suyos, alguna lectura de sus obras inéditas de teatro. A nosotros nos produjo una impresión tremenda. Su entierro fue tristísimo. Fuimos a él alrededor de unas treinta personas. Todos gallegos menos un pintor salteño, Usandivaras, que reside aquí, hombre de edad, que lo había conocido en Buenos Aires. Hoy no tengo apenas noticias que enviarte, pero ahí va alguna:
En la Sala Gaspar, de Barcelona, está realizándose una gran exposición de la obra gráfica de Gabriel Miró. Es la segunda muestra individual que realiza el pintor en su ciudad natal. La primera fue en 1918. En 1949, las desaparecidas Galerías Layetanas habían organizado una muestra antológica con obras procedentes de colecciones particulares, pero sin intervención del pintor. El solo anuncio, pues, de esta exposición despertó enorme interés en la gran ciudad del Mediterráneo. Los diarios catalanes exaltan la obra universal de Miró y los corresponsales en Barcelona de los diarios madrileños envían extensas notas sobre la personalidad del pintor. En la muestra se agrupan entre otras piezas 19 litografías de gran formato que constituyen el Álbum 19 recientemente editado en París y prologado por el poeta Raymond Queneau. El prólogo manuscrito con abundancia de borrones, tachaduras, etc., de gran encanto gráfico sobre un fondo colorido remeda la calidad de los grafitos en los muros. Queneau se pregunta en el prólogo si hay diferencia entre decorar una pared y pintar litografías. Sobre las que expone, alguien escribió que Miró parece aplicarse a una pintura nueva, balbuciente, como si todo, y no sólo pintura, volviese a comenzar. El álbum consta de 75 ejemplares numerados y 15 más con numeración romana para el artista. El ejemplar se vende al precio de 210.000 pesetas, cifras que nos interesa destacar sobre todo en Buenos Aires, donde un álbum de artista argentino, de la misma cantidad aproximada de grabados, apenas se vende en un precio oscilante entre 1.500 y 3.000 pesos, y su venta debe organizarla el propio artista, generalmente entre amigos. 210.000 pesetas aquí equivales a más de medio millón de pesos argentinos y el día de la apertura habían vendido varios de estos ejemplares. En unas declaraciones hechas por Miró en un diario catalán luego de afirmar que “Picasso representa un balance y un golpe final a una civilización y a una cultura ya caduca con la puntilla de su genio” afirma: “Yo nunca he sido abstracto. Siempre que se parte de una realidad y se plasma en una realidad, es que tiene fuerza de irradiación y vida propia; si no, es una cosa muerta y, por tanto, cosa abstracta fría y negativa”. Al preguntársele sobre el futuro de la pintura contestó: “Estamos en un momento de especulación capitalista, dando órdenes de compra por teléfono como si se tratase de acciones de Bolsa, adquiriendo cuadros sin conocerlos, esto es un punto final. Veo el futuro o como una cosa colectiva anónima o un gesto individualista anónimo. Aparentemente, son cosas distintas, pero se unen para enriquecer a la colectividad, y ese gesto individualista enriquece, por lo tanto, a la suma de individualidades que forma el valor total”.
Con motivo de una entrevista para el ABC de Madrid realizó la semana pasada a ese especie de bufón del arte actual que es Salvador Dalí, éste, aparte de las mentecateces con que contestó a las preguntas no menos mentecatas del periodista, escribió en una cuartilla con grandes rasgos una dedicatoria con el curioso grafismo que le caracteriza: “Para ABC Dalí 1963”. (Sobre el apellido una corona real) y debajo con letra corriente, entre comillas, titula la dedicatoria: “Firma con manchas limpias y sin Bergamines, aludiendo al escritor José Bergamín contra el que arremetió el ABC de Madrid en dos o tres oportunidades y últimamente un ministro por su posición política de oposición.
Por hoy basta. Creo que son dos buenas noticias. Estoy trabajando para la exposición. Expongo 92 obras entre óleos y grabados. Veremos que ocurre. No recibo carta de todos los que se quejan de que no escribo y a quienes he escrito.

Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti:

[Seoane]

1963-11-20 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 20/11/1963


Madrid, 20 de noviembre de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hoy escribo también a Falcini. Estoy casi en vísperas de la exposición, que se inaugura el día 26 de este mes. No sé qué ocurrirá. Presento 91 obras entre óleos y grabados que a mí personalmente –hasta ahora– me satisfacen, veremos si los viejos amigos y parientes y no tengo relación con las que gustan del arte. En cierto modo, esta exposición es como una prueba a la que me someto. Madrid está lluvioso y estos días comenzó el frío. Nada este mes de ese aire de Madrid que mata a un hombre y no apaga un candil. Sólo un día en lo que va de mes el viento gallego, escoba del cielo despojó a éste de nubes y la capital felipeña lució esa luz nítida, transparente, de que está justamente orgullosa. En cuanto al otro clima, el que siempre nos preocupó a usted y a mí y a muchos amigos de ésa, existe un título –de novela, película, poema, etc., no recuerdo ahora de qué– Con los días contados, aplicado al caso. A mí, personalmente, me gustaría sumar todos esos días estando aquí. Veremos si tengo esa suerte.
De Buenos Aires vienen al parecer buenas noticias. Casi diariamente en las últimas semanas informan los diarios sobre la marcha de la política argentina y ayer publicaron la noticia del decreto sobre los contratos de petróleo. Ayer a la mañana me la pasé entera en el Museo Arqueológico viendo sobre todo las pequeñas estatuas ibéricas, la infinita riqueza de formas que se puede alcanzar alrededor de un sólo tema, en este caso, debe ser el sacerdote ofreciente, si no son imágenes de pastores y pastores cubiertos con ese largo manto que aún usan en algunos pueblos de Castilla y que en los días de invierno cubren de la lluvia y el frío a los campesinos de toda la Península. Parecía seguirse a través de esas diminutas figuras algunas de las metamorfosis de Picasso yendo desde el naturalismo más cuidadoso de la reproducción humana hasta la estilización más abstracta, como hizo Picasso con la paloma, el toro y el hombre. Llegamos a ver estilizaciones que prueban una inteligencia reflexiva que hacen dudar a uno del adelanto en estas cuestiones de nuestra época y de las próximas que nos anteceden. Es curioso como el hombre usa por una especie de memoria ancestral, por instinto o por lo que sea, el saberlo es cosa de científicos o que ellos deben averiguarlo, iguales recursos gráficos. Por ejemplo, me llamó la atención que en los mantos de algunas de estas figuras usasen la línea en cadena para simular tejidos y adornos, en esta forma ∞∞∞, pero verticales, en general, como igualmente lo hacen Velázquez y ahora algunos pigmenos como yo que se dedican a estas cosas. Ése y otros recursos, círculos, espirales, puntos entre líneas, etc., parecen ser instintivo, lo pienso porque en mi caso, luego de estructurada la obra y de casi ejecutada, me dejo llevar por esas formas que me vienen no sé de dónde. Es curioso como también aparecen en cerámica y en todas las artesanías donde hacen uso del ornamento. Desde luego, en arte, resulta difícil descubrir Américas. Quizás estos motivos sean comunes de siempre a nuestra visión y es posible que las artesanías sean el vínculo que une a aquellos primeros artistas, transmitiéndoles desde no sabemos qué edad remota, a Velázquez, que no conocía el arte Prehistórico celta, ni el íbero, ni apenas arte de la antigüedad y tuviese presentes estos recursos por la cerámica, la herrería, etc., a su tiempo y a nosotros, o porque también se hereden con la animalidad del hombre, como los pájaros y otros animales heredan las formas de sus construcciones. De cualquier manera, estas formas resultan una permanente del arte y del hombre. Bueno, esto es todo. Bergamín, ya lo saben, está refugiado en la embajada uruguaya. Invitado, según dicen, unánimemente y con iguales frases, los diarios de ésta por el embajador, de quien es, por los visto, amigo. Estoy muy contento del clima que vivo. A los gallegos, o de esta procedencia, nos gusta la lluvia y las castañas calientes. Lo dicho, con los días contados.
Esto es todo por hoy. Un gran abrazo a todos los amigos que nos recuerden aún para maldecirnos porque no escribimos cartas ni tarjetas, tampoco de ahí nos contestan algunos. Y Aída y usted reciban otro muy fuerte de Maruja y mío:

[Seoane]

Nota: Acaba de salir una nueva revista, Tiempo de España, es la segunda que nace este mes, la primera es Cuadernos para el diálogo, y trae en una breve antología un pequeño poema de Lorenzo [escrito na marxe esquerda:] Varela titulado A la libertad. Mañana o pasado le escribo a él. Pero dígaselo, por favor, por teléfono. Gracias.

1963-11-20 Mencionado/a
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 20/11/1963


Buenos Aires (Amberes 980), novbre. 20/ [1]963

Querido Seoane:

Muy poco tengo para comunicarle. Casi no vamos Aída y yo a exposiciones y actos. Lo primero, porque estamos un poco fatigados de la monotonía de las muestras, en que siempre parece que uno volviera a ver cosas ya vistas y revistas –lo que no sería muy grave; lo grave es que se trata de cosas que con verlas una vez ya sobra. Talvez soy un poco injusto con nuestros artistas –sobre todo, cuando pienso que han merecido crónicas elogiosísimas de la crítica extranjera (entre otros, una de Lassaigne –jurado para el concurso de Di Tella de este año– en uno de los números recientes de Letres Francaises). Lo segundo, porque no quiero hacerlo sin Aída –que no mejora de su sordera y, lo que es peor, no tiene posibilidades de mejorar, y es poco probable que pueda usar audífonos. Sin embargo, hemos tenido un año abundante en exposiciones y rico en actividades culturales. Una noticia que seguramente le agradará: acaban de otorgarle a Borges el premio instituido por el Fondo de las Artes (este año para literatura) de 500 mil pesos –como premio a su abundante y meritísima labor de escritor.
Pero no es este el motivo de esta carta. El motivo es: 1º, estar presentes Aída y yo con Vd. en el día de la inauguración de su muestra en Madrid; 2º, felicitarlo muy efusivamente por su Toro Jubilo o Júbilo (o como se diga –según apunta Vd. en su poético y erudito prólogo) y por su Meco o don Juán gallego, perseguido al final por los maridos agraviados en vez de la sombra del Comendador: en uno y otro caso, para gloria y salvación de la institución matrimonial. Hermosas las leyendas y no menos los grabados.
Escríbanos de las cosas de España; y también Maruja, cuyas cartas son saborosísimas y a las que Aída siempre espera poder contestar. Y a propósito de España: Qué pasa con Bergamín y los 101 restantes? Por aquí y por ahora las cosas no van del todo mal. A pesar de las amenazas venidas de afuera, de la visita de [Averall?] Harriman y de todas las presiones, los contratos petroleros han sido anulados. Ya es algo. Lo que vendrá después no sabemos –aunque tengo siempre la esperanza de que Ilia (sin acento, como él lo quiere) hará un gobierno digno –y lo que es más importante, honesto. Que Dios nos oiga. Y nada más por ahora. En vez de vaticinios quiero escribir sobre hechos y sucedidos.
Los esperamos pronto (qué hay de su exposición en Suiza?) y para quedarse entre nosotros. Entretanto, un grande abrazo y besos de Aída y míos para Maruja y Vd. y un saludo de todos los pocos amigos a quienes vemos. Chau.

Scheimberg

1963-11-26 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 26/11/1963



Buenos Aires, noviembre 26/63

Querido Seoane:

Ésta es para mí una mañana nostálgica de cartas a España... ¡Santo Dios, cuándo..!
Se viene fin de año y os adivino castañeros, zambomberos, piñateros (está bien escrito, no es error: piñateros). ¿Se sabe ya algo de cómo andará tu exposición? Desde aquí rezo para que no la tape una oleada de brutos. Y pongas pie firme en Madrid.
Como siempre, no hay manera de saber lo que pasó en San Pablo y en París. En San Pablo –es lo único que sé, se hicieron las cosas a última hora– y lo mismo en París como tú mismo sabes. Castagnino, que estuvo en S. P., vuelve indignado porque el comisario argentino, Llinás, consiguió una mención para su mujer... yo pensaba en Nina... Del resto, aún no me llegó mi material brasileño, única manera de enterarme en Buenos Aires de lo que ocurre en Brasil. Cuando me llegue, espero que sea cosa de días e informaré.
No me has dicho nunca –o yo no recibí una carta tuya– qué pasó con Souto, cómo está, etc. En este viaje no me has dicho tampoco nada de la gente de Vigo (está bien eso de la rivalidad coruñesa, pero no tanto... no te dejes influenciar por la absolutista Maruja).
Aquí sigue subiendo la vida hasta tal punto de que ya se habla de imponer precios mínimos a alimentos y medicinas, desde el Gobierno. Desde que vosotros os fuisteis, son muchas las cosas que subieron un cincuenta por ciento. Y no hay quien pague porque nadie tiene ya dinero, menos los de siempre. Brughetti y Larralde siguen en sus cargos. También Parpagnoli. Pero se esperan cambios. Se sabe que hay una pelea a muerte por los puestos culturales entre católicos y licos –además de entre sí–. ¿Qué me dices del asesinato de Kennedi? Se ve la mano del Big Sur y la Sociedad John Birch. Puede ser tremendo si esa gente gana posiciones.
Aquí hay mucha preocupación con respecto a Bergamín. No acaba de confirmarse si se asiló o no en la embajada uruguaya.
El 15 de noviembre se cumple un año de Hora Once y nos preparan una gran fiesta. ¿Podrías para esa fecha mandar una crónica sobre Balance 1963 en Europa?
Estuve un momento con Blanco Amor en el Centro, con motivo de la presentación de la Historia de Galicia. Me dijo que Castroviejo se había portado horriblemente con él pero me dio la impresión de que se va definitivamente. Laxeiro a quien no veo, sé que anda marcosanizado y plastificado y con mucho éxito verbal.
En ese momento, me telefonea Scheimberg y por lo que me dice te gusta mucho el film titulado Con los días contados. Que lo veas de nuevo en el estreno. Que yo alcance a verlo pronto. Que hablemos largo en Madri, pronto, para celebrar el éxito de tu exposición.
Saludos a los amigos. Un abrazo para vosotros de

Lorenzo

1964-01-25 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 25/01/1964



El Castro, 25 de enero de 1964

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Andamos por Galicia de despedida. Estamos nuevamente en El Castro y mañana o pasado vamos a Santiago y a Vigo antes de ir a Madrid. Dieste está en Madrid. Te envío algunas noticias, muy pocas, pues han de pasar bastantes días antes de que pueda normalizar nuevamente el envío de ellas.
La Editorial Gallimard de París acaba de publicar un libro del escritor mexicano Carlos Fuentes, La más espléndida región, con un prólogo de Miguel Ángel Asturias. Se trata de una sátira violenta de México postrevolucionario. La crítica francesa le trata de un Dos Passos a la mexicana. En unas declaraciones que acaba de hacer Carlos Fuentes afirma: “Para toda la América Latina el problema es el mismo. El escritor es la voz del pueblo. Tiene dificultad en hacerse entender, mas, si se le escucha, adquiere una importancia más grande que en otros países. La prueba es que se le envía a prisión, o se le condena a muerte, que él sabe la suerte reservada al pueblo que él representa”.
En Madrid, en la sala Don Quixote, expone cuarenta y cuatro grandes dibujos a tinta, el arquitecto y pintor gallego Agustín Pérez Bellas. El crítico Alberto Míguez afirma que viendo sus personajes Pérez Bellas “trata con una razonable crueldad, el cronista recuerda –es obligatorio– el barroco mundo de las romerías y fiestas campesinas gallegas. Hay en estos mendigos, en estos reyes destronados y ridículos, en estas orondas y carnavalescas, un afán destructor y diabólico, una morbosidad que rehuye cualquier snobismo”.
En Le Havre expone Edouard Pignon, el gran artista francés, cuya obra se vinculó alguna vez al realismo socialista, 56 telas. En palabras mismas del pintor, se establece que ellas no ilustran ninguna teoría estética y que en todo caso puede establecerse que sirvieron de lección para su obra todas las que conmovieron al siglo. Pignon parte siempre de la realidad para ir desenvolviendo su propio mundo y son cuadros antológicos los que representan mineros, barcos y marineros de Ostende.
En Renuevos de Cruz y Raya que publica Cruz del Sur-Santiago de Chile-Madrid acaba de publicarse impreso en Barcelona Duendecitos y coplas, de José Bergamín. En las solapas del libro se incluyen juicios sobre el autor de Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Azorín, Antonio Machado, Unamuno, P. L. Landsberg, y en la contraportada al pie de la fotografía de Bergamín en una plaza de toros, una frase de Jacquez Maritain donde afirma: “José Bergamín tiene la locura del cristiano y la locura del poeta”.
La Editorial Taurus de Madrid publicó la traducción castellana de El estilo y la idea, artículos y ensayos del músico Arnold Schomberg, uno de los innovadores más discutidos y admirados de la música contemporánea y que en sus escritos mantiene su carácter polemista al mismo tiempo que hace gala de sus hondos conocimientos de la música clásica. En uno de ellos afirma: “en toda música compuesta sobre poesía, la exactitud en la reproducción de los acontecimientos es tan ajena a la valoración artística como lo es el parecido que tenga un cuadro con el modelo”.
La Fundación Ford ha concedido una bolsa de viaje de un año al escritor francés Michel Butor para residir den Berlín. La fundación norteamericana cree que es posible que los escritores puedan inspirarse para sus propósitos mejor al pie del famoso muro berlinés que en territorio norteamericano. Butor de todas maneras anuncia que piensa escribir tranquilamente y estar tranquilo y que entre otros escritores piensa encontrarse con el polaco Vitold Gombrovitz que reside en Buenos Aires. Un periodista le interroga: “Durante vuestro viaje a América usted ha escrito Mobile, ¿qué piensa usted escribir en Berlín? Burton respondió: “un libro seguramente, pero será un Inmóbile”.
“Ni negros, ni blancos: hombre se afirma el escritor norteamericano James Baldwin, el profeta negro de la cólera, como algunos le denominan, que estrenará en París Blue for Mr. Charley. Afirma Baldwin a su entrevistador Leo Saurage: “Si nuestro Gobierno no es capaz de hacer votar a un negro de Mississipi o de Alabama y de protegerle físicamente, no tiene derecho de exigirle de llevar el uniforme. Y es simplemente indecente exigirle que participe financieramente al sostenimiento de escuelas y universidades en las que su acceso le está prohibido”.

Esto es todo por hoy. Saludos a todos los amigos. ¿Qué pasó con la exposición argentina de París? No tengo noticias. Yo no envié nada. Estoy harto de todos esos concursos internacionales que no saben defenderse o se llega tarde y mal. Un abrazo para Marika y para ti de Maruja y uno de:

[Seoane]

1976-07-26 Mencionado/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Galicia
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 26/07/1976



Galicia, territorio mágico de Europa, julio 26 de 1976
Queridos marujos:

Es cierto, Seoane, te escribí una larga carta a poco de llegar, en cuanto tuve algo más o menos curioso que decirte. Me dice Marika que no te llegó. Como hay varias personas en España que se quejan de no recibir respuesta tuya, pensé que la habías recibido, pero que habías entrado en una etapa –que yo comprendo mejor que nadie–, de acartismo. Maruja: tengo que confesar que Galicia es tan hermosa toda que hasta hay partes en La Coruña que también lo son. Pero te va a dar mucha rabia, en cambio, un gran hallazgo mío: para acabar con el problema de la capitalidad galaica, hay una gran solución: París. Y todos contentos. Frente a París, supongo que nadie se puede sentir minusválido, por muy coruñés o muy santiagués que sea. Ya sé que Seoane al principio estará en contra, pero cuando oiga hablar de San Xermán e de Nosa Señora, e das Leiras Elíseas, etc., se dará cuenta que un fantasma celta está recorriendo el mundo (lo cual, por otra parte, es un hecho comprobado a pesar de la oposición italianizante de Girri), y se rendirá. Y hasta hará un mural para poner a la entrada do Outeirodoparnaso. Si es posible tan espléndido como el que se ve a la entrada de la fábrica de El Castro. Fuera broma: espero poder algún día escribir, con la misma claridad que lo percibí, como una revelación, sobre la galleguidad de París. Espero demostrar algún día que es la única gran ciudad del mundo –entre las que conozco–, que tiene el sabor de una aldea gallega de antes, el mismo culto a los platos, simples o complicados, a los vinos, a los quesos, a los cantos y a los amores, a las interminables novelas habladas en los cafés, a las caminatas a la orilla de un río que antes de morir Nerval también tenía –además de suicidas–, hadas. Es, por último –por ahora–, una ciudad de locos que hablan haciendo música como en Galicia los niños, las mujeres y, a veces, los gallegos más campanudos (aunque esta es una musicalidad que más tiene que ver con Lyon que con París). (Pero París, como Galicia, concentra, resume y expresa, misteriosamente, de un modo cosmopolita, cualquier otra tierra o ciudad, cualquier otro paisaje o ser nacional). Además, no se os ocultará que si designamos a París nuestra capital y mandamos un equipo político más inteligente que el encabezado o descabezado por Fraga, podríamos quedarnos con París y así Isaac podría ponerse a diseñar el puente Sargadelos-Montmarte. Por otra parte, los que muy pronto no vamos a tener capacidad de trabajo, ni fortuna, ni jubilación, podremos hacer clochardismo en el paraíso del gremio, junto a la fuente de Saint-Michel.
De los lugares que fueron tan queridos, sólo noticias trágicas se reciben, sólo tristeza y más tristeza, sin término. En España, daría la impresión que está comenzando a saberse lo que es la sensatez, pero aún hemos de pasar días duros, más duros de lo que mucha gente cree. Hay verdadera crisis económica y, naturalmente, sin comparación con eso, va a empeorar aún más, con rápido vértigo inflacionario y multiplicación de desempleo, vuelta de los emigrantes y ausencia de los turista y parque industrial ¡basado en las fábricas multinacionales de autos! Y el pobre Fernandito Baeza (miembro importante de la dirección del Partido Socialista Obrero (nuevo), acaso el partido mayoritario, sigue con el mito de que somos la décima potencia económica del mundo. Y cree que hay agricultura. Y piensa que es fácil competir con el Mercado Común. ¡Santo Dios! Habrá que cambiarles la cabeza, trasplante por medio. De tus amigos, conocí a Suárez y equipo de discutidores; estupenda gente toda ella. También, en Sargadelos, a Castro Arines, que es sensacionalmente solidario. Ortega, luego de un recibimiento asombroso, se apagó y hasta hoy no volví a saber de él. En cambio, en el mismo diario es jefe de internacional Míguez, que me ofreció lo que quisiera, sobre todo cuando se enteró de que yo era periodista. Pienso que a lo mejor Ortega no lo sabía tampoco. Algún malentendido tuvo que haber porque el recibimiento –a través de la incomparable carta de Sábato– fue deslumbrante de atenciones, tiempo, cortesías, calidez, en un señor con fama de helado, cortante, etc. Ya veremos. Inicié la colaboración en Informaciones, con un artículo sobre el crimen urbanístico cometido con Madrid que tuvo buena acogida. Y el mismo día, un muchacho escribió un artículo sobre Romance y me lo dedicó, al mismo tiempo que, con motivo de la muerte de Rejano se hablaba en otro artículo también sobre mí. Me moría de vergüenza. Sigo con la difícil e interminable traducción de Os sertões, que me maniata para muchas cosas, pues no me deja tiempo ni energía para nada. (Ahora estuve descansando unos días en el Castro, sin hacer nada más que beber paisaje, idioma, recuerdos, pero ya comienzo mañana a traducir nuevamente). Por Marika, ya sabrás que Álvaro Gil, luego de mil olvidos, me hizo colaborador de la revista –buena falta le hacía alguien que trabajara con profesionalidad, con extensión, con puntualidad)–. A mí me viene bien, pues la sección que les propuso y que increíblemente no tenían, me da mucho trabajo mientras no la organice bien, que me llevara unos dos meses más, pero después es algo que hago en un par de días y que me representa veinte mil pesetas mensuales, salvo agosto que cierran como todo en Madrid. Y además, cuando esté organizado, me quedará tiempo de sobra para otras colaboraciones en la misma revista de las que ya hemos hablado con el director. Tengo, además, algunas ideas fáciles de realizar para mí –idiomas mediante–, que iré descubriendo poco a poco para no abrumar. Con Álvaro Gil más traducciones, más colaboraciones en diarios y revistas, espero poder armar un estilo de vida que me permita pasar la mayor cantidad de tiempo posible en París y Galicia (salvo si entro de redactor en El País). Pensamos estar hasta septiembre –si es que no vemos que resulta pesado, que lo quisieran usar para otros– creo que no–, y luego, después de unos días en Madrid, ir a Barcelona para ver qué podía conseguir allí, no tanto para usarlo ahora, sino para saber con qué podría contar. Después, no sé, Dios dirá. Posiblemente, París. Todo depende, también, de cómo Marika aguante todo. Por ahora se está reponiendo, pienso que bien, de todos los esfuerzos y tensiones sufridos este año, principalmente en la relación adoptada con el alquiler de la casa y la preparación de las maletas. Aparte de los amigos citados con quienes me vi más es con Bergamín y con Gurméndez, que te recuerdan siempre y, desde luego, con Laxeiro. Todo dentro de lo que permite la traducción.
Nos dice Díaz Pardo que en tu última carta hablas sobre la posibilidad de una operación. Ya sabes cuánto deseamos que, si es inevitable, te salga bien. Sólo te pediría que lo hablaras con Pirosky y que pensaras donde sería más conveniente llevarla a cabo, si ahí o en Galicia. De todos modos, sería estupendo tenerte pronto en Europa. Concha Albornoz, a quien me presentó Andújar, y a quien le di tu carta, me pidió libros tuyos de poemas publicados en el destierro. Se los pedí a Díaz Pardo, quien los fotocopiará y se los mandará, así como Rojo Farol de Buenos Aires sin decir nada a Dieste y sin decirle a ella que es reedición, pues lo importante en un caso como el de Dieste es que su obra se meta en todas partes hasta que se enteren. Cuadrado anduvo por España y por Galicia llorando con éxito. Yo me encontré con él un par de veces en Madrid, y creo que tratará de organizar su regreso. Pienso que no le será tan difícil. Lo presenté a Aurora, que quedó enamorada de él. No tuve más remedio, pues me pidió una lista de libros de poesía de destierro y no podía ocultarle los de Cuadrado, sobre todo porque el del caballo es un libro excelente. Nada más. Buena suerte, que falta nos hace a todos. Buena exposición. Buena Operación. Buen viaje a España. Dos abrazos para los dos.

Lorenzo

[Manuscrito:] Abrazos de

Marika

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] P.D. Al poner la dirección en el sobre, descubrí, por pura intuición, una probable causa de que no te llegara la carta anterior: Marika había pasado mal el número de mi vieja libreta.

1976-11-02 Mencionado/a
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 02/11/1976


Madrid, 2 de noviembre de 1976

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A mi mañana de jubilado, que acaba de percibir sus honorarios como tal, llega la alegría de tu monografía squirrueña, en cuya síntesis bibliográfica echo de menos alguna cosa que uno escribió sobre el artista. Inmediatamente, me armo de papel y sobre para acusarte recibo, no vaya a ser que cuando quieran llegarte estas líneas a Buenos Aires, estés tú por aquí... Ayer sin ir más lejos, hablamos mucho de ti con María del Carmen Krukemberg, celebrando como siempre tu calidad y lo que supones de derroche. Lo he hecho en “sus momentos”, con Lorenzo y con Arturo, que deben de seguir por la piel del toro, aunque jueguen a no hacerse ver... Este último, durante la última y única conversación que tuvimos, dudaba si volverse a la Argentina o traerse a España a la esposa... Pero nada te puedo decir exactamente sobre quien está por lo visto tan ocupado, que no le he vuelto ni a sospechar... Si vienes a primeros de noviembre como unos y otros me dijeron, a lo mejor llegas a una modesta exposición realizada por la Fundación March de Giacometti y una bastante interesante, organizada por Biosca sobre María Blanchard, “el hada de las migajas”, a que Bergamin se refirió en alguna ocasión. Por lo demás... Se cierran y se abren galerías, y entre las que se cerraron figuró en su momento la mía, a la que arranqué para mi suerte indemnización discreta y jubilación anticipada. Lo poético, más bien languidece, para no quebrar la costumbre, aunque en los talleres haya el trajín de ordinario. En lo teatral se ha estrenado El adefesio de Alberti con extraordinario éxito, se ha puesto una Bernarda Alba lorquiana, en donde la Bernarda es Bernardo, y se ha estrenado algo de un polaco, titulado Los emigrados, que aún no he visto, y que probablemente es el suceso del arranque teatral. Los familiares de Leopoldo Panero se echaron la manta al hombro y se pusieron a hablar pestes del vate en un “film” titulado El desencanto. Hay quienes dicen que la película, con independencia del tema, es muy interesante. A mí me parece una nadería como película y algo infame e indecente como tema. Las gentes –Gerardo Diego, Regino Sainz de la Maza– cumplen ochenta años, como locos. Los que aún andamos por los 64, confiamos en un plus de 16 al menos, y comprendemos perfectamente que los cumplidores no acepten homenajes, porque la fecha se las trae... Familiarmente, todo marcha en esta vuestra casa, que ya ha alcanzado la cota del noveno nieto... (Isabel, tres; Clara Eugenia, cuatro; Myriam, dos). Nació la llamada Diana muy mermadilla, y con la ayuda de la incubadora, se ha convertido en una mozuela con rebarba como don José María Gil Robles, que es admiración de deudos y extraños. Rafael terminó medicina y anda por esos terrenos de buscar y no encontrar camino a seguir, como le ocurre a cada hijo de vecino, cuando concluye su carrera... Tiene buenas perspectivas. Y mientras no le falte, la “pensión Az”, ¡que sigue suministrando! María, tan entusiasta en sus quehaceres como siempre, asegura que está llena de alifafes. Yo no se los veo por ningún lado. Me acompaña siempre que es posible a mis “giras culturales provinciales” –últimamente a Ávila, a Alicante y a Salamanca)– y no ceja en sus atenciones por lo que se refiere al nietismo... Por lo demás... El firmante, en vista de que recibe del aire un puñado de pesetas, por haber trabajado toda su vida como un esclavo, está entregado de lleno a su dilecta esclavitud de escribir... Y aquí le tenéis, pendiente de llevar a cargo cuatro encargos, y ver cuando salen su libro sobre “Alberto” y el poético, titulado aunque no lo parezca El dinero, que duermen hace tiempo el sueño de los editores, con alguna otra pareja.

Sin otra cosa que contaros y muy agradecido a vuestro recuerdo, en nombre de María y mío, recuerdos para Maruja y un gran abrazo para ti de tu invariable

Enrique Azcoaga