Epistolario de Luís Seoane

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Antonio Berni (1905-1981)

Artista plástico arxentino.
11 Destinatario/a [1]
Mencionado/a [10]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Destinatario/a
de Luís Seoane, a Antonio Berni
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Antonio Berni

Por mi parte trabajo bastante. En octubre tengo una gran exposición retrospectiva en Santiago de pintura y grabado. Obras desde el 60 hasta este año y también arte gráfico, libros, álbumes, etc. Acaba de salir una plaqueta con poemas de Cunqueiro y una carta de Montero Díaz del año 32, para un album que fué destruído en el 36 en la Imprenta Nos de Santiago. Conservaba la carta, la publiqué con cuatro dibujos de entonces y cuatro grabados actuales y sirve para dar idea de las inquietudes de los estudiantes de hace cuarenta y cinco años. Otro próximo a salir es una antología de dibujos intencionados y caricaturas del 37. Y por último un album de grabados, Imáxens celtas que viene a ser una especie de homenaje al proceso de abstracción que se produjo en la prehistoria después que los celtas imitaron una medalla griega, la de Filipo de Macedonia. Pinté no mucho, pero pinté y comencé a hacer cartones para tapices que está ejecutando en Sada María Elena Vázquez, la mujer de José Luis Vázquez Freire. Vamos a ver que resulta de todo esto. Volveremos en Noviembre. Tengo nostalgia de la inquietud porteña y aunque me siento muy cómodo en La Coruña, tambien de mis libros y mis cuadros de Buenos Aires y sobre todo de los amigos de tantos años.
No sé si esta carta te dice algo. Podría hablaros de la niebla de Galicia, de su pasividad dramática, más de la belleza de su paisaje, de su generosidad limitada por su economía, de la fantasía de sus gentes, etc. Pero todo esto ya lo conocéis y sabeis tanto de esto como yo. Algo que en el fondo me impedía escribirte era decirte que traspapelé la fotografía de tu cuadro referido a La Coruña. No sé si me quedó en Buenos Aires o la traje conmigo y la perdí. Perdóname. Espero que aparezca, no pude perderla. Además no colaboro más en La Voz de Galicia, tampoco está Pillado. En La Coruña, la mejor exposición desde que llegué fué la de Marcos, un salmantino que se hizo en Bahía Blanca y Buenos Aires, en esta ciudad con Castagnino y Berni.
Esto es todo hoy. Un gran abrazo para Maisabé y para tí de Maruja y mío. (Suponemos que debísteis tener el hijo o estará ya por nacer, que sea con suerte).

1949-06-25 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 25/06/1949


Buenos Aires, 25 de junio de 1949

Querido Seoane:

Te escribo en el silencio característicamente sabático de la ciudad (chirridos de tranvías y bocinas). De tu casa nada he vuelto a saber. Supongo al perro con bozal y a la mujer de los embrollos eróticos cambiada de lugar.
Me parece bien que retengas tus pesos aquí para el regreso: escríbeme para lo que necesites. París es una ciudad que quiere ser vivida: quédate el mayor tiempo posible porque sus aires espirituales tienen una esencialidad que hace bien y bien vale la pena aguantar algunos sinsabores para gozarla. Es ciudad que nos liberta del peso muerto de la vida y que pone alas a la sensibilidad. Además ocurre allí esa cosa linda de estar uno mismo enterizo, con los pensamientos llenos de energía, las sensaciones indivisas y las emociones extravertidas. Es cosa buena y saludable ver y consultar una experiencia de hombres que nos toca tan de cerca y que se nos ofrece como una promesa. Estar con el alma metida hasta el tuétano es algo delicioso. Yo veo eso con agrado porque en cierta medida lo viví; aunque no como tú, suelto y con todas las distancias espirituales tendidas. Procura no quedarte demasiado en ti mismo. Diría: ensimismado; mejor decir: entimismado. Trata de comprender –por contacto directo espiritual– las diferencias de los hombres del lugar. Las diferencias son un estilo que en lo que tiene de forma y de valor experimentado pueden servir para aventar problemas propios. Qué tal Picasso como persona: tiene a la vista algo de su genio?...
Estoy de acuerdo en eso de los abstractos. Una cosa es responder a una verdadera e impostergable inquietud dramática, otra es el seguimiento puramente literario –intelectual o conceptual– de un resultado ajeno y en el momento anacrónico. Es lo que va del dechado al remedo. Yo recuerdo con alegría algunos cuadros de Gris y Braque; muchos de Paul Klee, deliciosos; y algunos de Kandinsky que vi en Berlín y en Nueva York. El grupo “madi” es artificial y una experiencia meramente racional y mezquina de un grupo de muchachos sin quehacer verdadero. Ese algo además del oficio y la maestría a que te refieres es la poesía. No la vi en las recientes obras de [Miguel Carlos] Victorica en la Hebraica. En otras ocasiones vi cosas suyas muy interesantes. (El cuadro de Giambiagi que tengo a la vista está más allá de mis cambios personales: está diría, en él mismo; tiene un silencio luminoso, un algo no visto antes: esa es su poesía: cosa inasible y presente, manera de acercarse al misterio de la realidad, a su esencia: de intuirla).
[Orlando] Pierri no me convenció: una cosa es la pintura onírica y otra la del diálogo con la realidad (de tantas caras posibles y con coacciones de forma, color, composición, etc.). Las cosas –la realidad– tienen sus exigencias y en el resultado del diálogo –el cuadro– tiene que estar presente el pintor con las suyas. Pierri, a mi juicio, no supo pasar de su manera anterior –ensimismada y en cierto modo fácil– a la nueva de su experiencia en Francia. Lo que de él estaba presente en su pintura anterior está ausente en la última. De todo esto habría mucho que hablar porque las cosas las digo desde una manera propia de ver.
La Hebraica hizo una exposición de Rodin. Mucho interés, conferencia de Falcini y debate. El debate fracasó por falta de experiencia acerca de cómo deben ser.
Hoy se inaugura una muestra de arte francés. Espero pasarlo bien.
[Antonio] Berni llegó dos días antes que tu carta. En Italia estudió al Giotto. Cosa técnica. El Giotto tiene muchas cosas que decirnos. A mí me conmovieron siempre los ojos de sus imágenes: ojos democráticos, que ven pasar al hombre. Inequívocamente ojos renacentistas. Entre los ojos que pintó el Giotto (tan lejos de los de Cimabue) y la aventura quijotesca de Colón o la ídem de Santa Teresa, hay a mi juicio pocas (o ninguna) diferencias cualitativas importantes.
No te aturdas con preocupaciones de regreso precipitado. Vive París a pleno pulmón. Vete a Italia aunque sea en bicicleta. No sientas nostalgias repentinas. Ni por los amigos que, si son verdaderos están presentes en el corazón y de ellos hablamos sin que el tiempo y el espacio se interpongan. Pronto me iré a Punta del Este a empezar la construcción de mi casita de descanso –y la tuya–. Yo estoy medio enloquecido. Con todos los trastornos materiales que puedes imaginar. Ahora me he metido en los preparativos del Congreso por la Paz de la Plata y de Méjico.
Escribe.

Abrazos para los dos muy fraternales.

Norberto

1963-06-14 Mencionado/a
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Amberes
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 14/06/1963


Amberes 980, 14 de junio de 1963

Querido Seoane:

Recibí su carta del 22 de mayo y la del 25 del mismo mes –ésta con el dibujo para la tapa de mis Cartas1 y las hermosas líneas con que la acompaña. No cree Vd. que las mismas podrían ir como Prólogo para el libro? Si ello no fuera para Vd. un compromiso, con mucho gusto las pondría yo al frente. En cuanto al dibujo, muy de acuerdo. Lo entregué en la Imprenta, aunque no a Manuel López –que estuvo enfermo últimamente y después de casi 2 meses recién empieza a venir a la Imprenta muy espaciadamente–. Me atiende un señor Díaz, quien me mostró una prueba de galeras con sus correcciones. La prueba definitiva me prometió corregirla Lorenzo Varela (es decir, Varela el bueno) –quien estuvo hace poco en casa con Marika. Vinieron a verla a Aída, que no mejora mucho que digamos por ahora, lo que la tiene nerviosa y sin ánimos para comunicarse con nadie; y menos para escribir, sobre todo cuando se trata de destinatarios como Vd. o Maruja. La verdad es que da un poco de miedo. Además, qué de novedoso se les puede decir a Vds. que no sepan? A casi nada más que 20 días de la fecha señalada para las elecciones, nadie podría honradamente asegurar que éstas van realmente a realizarse y en caso de que eso suceda, cómo van a realizarse. Todos los días aparecen nuevos decretos y resoluciones encaminados a cercenar los derechos ciudadanos y, sobre todo, a crear un clima propenso a la abstención; o a vetar, en última instancia y como única salida, al candidato que sea del agrado del Gobierno (léase Ejército). Los radicales de la UCRI se acaban de dividir definitivamente y los de la UCRP no se atreven a formular una plataforma que los haga simpáticos al pueblo. La verdad es que –quiérase o no– son los votos peronistas los únicos que pueden decidir de la suerte de la votación. Y si por casualidad –salvándose del veto judicial– la fórmula del Frente: Solano Lima-Sylvestre Begnis, se impusiera en definitiva, poco o nada habremos ganado, pues que llegaría al poder (si es que llega, repito) comprometida a dar su visto bueno a cuanto desaguisado y venalidad cometió el gobierno de Frondizzi –en otras palabras, a ratificar la venta del país, o renegociarla–. Lo mismo da. Entretanto, el costo de la vida aumenta vertiginosamente (en más de un 30% con relación a 1962, hasta ahora) y se calcula –sin exageraciones propagandísticas– que hay no menos de 750 mil desocupados y las quiebras y convocatorias han aumentado en no sé cuántos cientos de veces con relación al mismo año 1962. Esto no es muy alentador que digamos. Lo que no impide que a más de 700 pesos la platea se hayan agotado los abonos y las entradas a las funciones extraordinarias de Vittorio Gassman (yo conseguí una platea para mí, para una nueva extraordinaria que va a dar el domingo próximo, valiéndome de un revendedor) y durante 18 días ha trabajado el Ballet Moissef en el Luna Park con local lleno de bote en bote (que bien valía la pena) y no pudo prolongar más su estada por dificultades que le puso el SIDE a Iriberri, el empresario. Las localidades de los cines de estreno oscilan entre 85, 90 y 100 pesos: Lo que no obsta para que se llenen. Evidentemente, hay una nueva clase para la que nada resulta caro; y en cuanto a los que no forman parte de la misma, pues que ya nadie cree en el ahorro –o, lo que es lo mismo, en la estabilidad de nuestro signo. Y los Ministros de Economía que se vienen sucediendo hacen lo posible para darles la razón. Y esto es casi todo. Nos vamos desbarrancando a ojos vista. Como Vd. ve, esto no es muy alentador que digamos. Con todo, si por uno de esos milagros las elecciones se realizaran y se constituyera un Gobierno de derecho –de derecho, y no de atracadores– es muy probable que las cosas mejoraran algo. Por lo menos, iríamos presos o nos apretaríamos el cinturón, pero en nombre de la ley y no de arbitrarios decretos dictados con la más absoluta discrecionalidad.
En cuanto a las más cosas, poco o nada puedo decirle. Estoy un poco retraído. No veo casi exposiciones y casi no vamos al cine, pues las pocas veces que lo hacemos Aída tiene miedo a los vértigos. Ayer asistí sólo a la entrega del Gran Premio de Honor de la SADE a Canal Feijó por su labor literaria y cuatro premios de 50.000 pesos cada uno (con dinero del Fondo de las Artes) a cuatro escritores del interior: Un acto simpático y concurrido, a pesar de ser día da Corpus Christi. Y para no quedarme en esto sólo, hoy concurrí al homenaje que le hizo la misma SADE a Leopoldo Lugones en el Teatro San Martín. Habló Borges, proclamado ayer por Silvina Bullrich como uno de los mejores escritores de la hora actual. Borges no estuvo muy feliz, además de la impresión penosa que produce. Quién sí lo estuvo y dictó una clase de conducta para los escritores fue José Pedroni, además que estuvo muy ajustado en sus elogios y apreciaciones críticas.
Los amigos, bien; envidiándolos. Falcini, con Castagnino y Saulo, en la empeñosa tarea de juntar obras para crear una sección argentina en el Museo de Bellas Artes de La Habana. En la lista, por orden alfabético, figuran: Alonso, Anadón, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Vd., Soldi, Spilimbergo, Torrallardona y Urruchúa; y como escultores, Falcini, María Carmen y Sibelino. Muchos ya han sido hablados y están conformes. Las obras van a ser de calidad. Se trata de una compra “simbólica”, algo así como los grandes premios de honor –que tan poca gracia le hacen a los que los reciben. Me pidieron que yo le transmita el pedido a Vd.; Benitez le escribe a Spilimbergo, y Falcini a Badi y Berni.
Los Burd andan por Madrid. Los vieron? Por varios conductos sabemos aquí de sus trabajos; y últimamente por Blum, que vio a Falcini. Esperamos que todo les ande bien, como Vd. se lo merece, por lo demás. Aquí, en el Museo de Arte Moderno acaba de inaugurarse la muestra de Eudeba. Es una muy feliz muestra de dibujos, y los suyos lucen muy bien. Es una lástima que falta ahora ese gran animador que era [Rafael] Squirru. El volumen de los cuentos se vende muy bien –aunque la selección pudo ser mejor–.
Esperamos que se encuentren bien en España y hayan encontrado bien a los suyos; y a todos los amigos. Para todos, nuestros más cordiales saludos de Aída y míos. Y para Maruja y Vd., de ambos, un gran abrazo –y hasta pronto–. No esperen que les escribamos para escribirnos. Los extrañamos y sentimos un verdadero placer cuando tenemos noticias de Vds.; y más si son buenas y esperanzadas. Una vez más, chau. Cariños de los míos.

Scheimberg
1. O autor refírese á súa obra Cartas Europeas (Segundo Cuaderno de viaje)

1963-07-15 Mencionado/a
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 15/07/1963


Buenos Aires, 15 de julio de 1963

Querido Seoane:

Estoy realmente alarmado. De tres cartas que le escribí a Vd. sólo ha recibido la segunda. La última, del 8 de junio pasado, como medida de seguridad, se la despaché certificada al nombre de su cuñado en Madrid. Salvo que Vd. haya recibido ésta con retraso –después que me despachó la suya del 19 de junio, en la que me habla de su viaje y admiración por El Escorial–. Comparto su entusiasmo y admiración por esta monumental e incomparable fábrica arquitectónica. Desde 1920, en que visité por primera vez el Escorial, admiro a Herrera y en las dos veces que volví a visitar España, nunca dejé de hacerlo al Escorial –éstas con Aída– y mi admiración no ha hecho más que acrecentarse. Su estilo –modelo de sobriedad y de limpieza– corresponde a mi juicio al estilo de vida de la época de Felipe II, ascético, pero en modo alguno pobre (que son dos cosas distintas). Allí, en el Escorial, además de El Carro de heno de ese gran surrealista que fue El Bosco, he vuelto a ver siempre con deleite el San Mauricio, del Greco, y creo que un Expolio1 maravilloso de Goya –con un Cristo estupendo en el centro, envuelto en una túnica de amarillo de seda (allí lo he visto?), un Velázquez y creo que un par de Tizianos –entre muchas otras de valor–.
Ya aquí, en nuestro Buenos Aires, estuvimos unos días con Esther y Lipa, quienes nos transmitieron sus afectuosos saludos. Muchas gracias por recordarnos y pensar en los pobres que no podemos viajar.
De haberse realmente perdido mis dos aludidas cartas, me daría una verdadera pena, pues la historia habrá perdido irremisiblemente el testimonio de dos nuevos augurios políticos míos total o casi totalmente equivocados –como casi todos los míos–. En efecto, a pesar de mi temor de que se llegara a votar el 7 de julio (con proscripciones y ostracismos) el país votó –y creo que con una sensatez que no habría sospechado–. Por mi parte, colaboré en ese acto de sensatez votando para Presidente y Vice la fórmula de Ilía-Perette, de la UCRP (que era una manera de votar contra Aramburu y el continuismo). En el caso de Ilía, hay por lo menos: 1º, que es un hombre honrado y de una vida limpia; 2º, que prometió anular –y por decreto, como corresponde– los contratos petroleros, en cuyo nombre se ha saqueado al país (aunque Sofovich siga creyendo lo contrario); 3º, prometió comerciar con todos los países que quieran comprarnos y vendernos; y 4º, promete anular las proscripciones y los decretos en que se procesa las ideas y en los que, so capa de anticomunismo, se coloca en el index a todas las fuerzas liberales y progresistas del país. Esperemos que esta vez los militares permitan que esas promesas se cumplan. Por de pronto, hay muchos de éstos que están deseando que alguien tenga los c... suficientes para hacerlo. Además que hay una experiencia que no puede repetirse...
Permítame que por razones de prudencia y para no equivocarme una vez más, interrumpa aquí mis pronósticos y esperanzas. El nuevo gobierno tendrá que luchar a brazo partido con los sectores más reaccionarios del Ejército (que son los más) y con el Pentágono, que no se van a cruzar seguramente de brazos y movilizará al ejército de mulatos que lo sirven. Y no sigo. Cuanto menos escriba, menos me equivocaré.
Por de pronto, hay una verdadera euforia en el país y yo participo de ella –aunque, le confieso, me alarma una sola cosa: el coro de aplausos conque ha sido recibida esta victoria de la UCRP. Además, son muchos –y yo entre ellos– los que se alegran que hayan sido desoídas las órdenes de nuestros dos santones: Perón y Frondizi, aunque de paso hayan sufrido un descalabro los de la CGT.
Y ahora a otra cosa: en mi última, le escribí de una sección argentina de pintura, escultura y grabados que un grupo de amigos piensa protagonizar dentro del Museo de Bellas Artes de La Habana. La primera lista de obras la integrarían: Usted, Alonso, Anadón, Audivert, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Soldi, Spilimbergo y Urruchúa, y de los escultores, Falcini, María Carmen y talvez Sibelino. A Badi le escribió Falcini y a Berni y Spilimbergo, Falcini y Castagnino. A mí me encargaron que yo obtuviera su asentimiento. Luego que las obras de éstos hayan llegado a su destino, el grupo organizador ampliará la nómina –aunque cuidando siempre que se trate de artistas con títulos para figurar en un Museo. Piénselo con calma, y mándeme su consentimiento a la brevedad posible.
Lo felicito por el mural que le han encomendado y la preparación de sus Exposiciones de grabados y pintura. Estoy seguro que tendrá éxito –y tenga presente que en esto acierto bastante más a menudo que en política. Mándenos noticias, para seguirlo en su carrera de éxitos.
Por sus últimas cartas llegadas a amigos, y más por lo que nos dijeron Esther y Lipa, veo que están Vds. contentos de encontrarse en España. Me alegro, aunque no se encariñen tanto como para quedarse allí definitivamente. La Argentina –a pesar de todo– sigue siendo un país donde es agradable vivir y si mis augurios y los nuevos gobernantes no nos fallan, se volverá a vivir sino como en la belle époque, por lo menos bastante mejor que ahora. Lo de la belle époque corresponde a una asociación de ideas que no deja de ser lógica –pues cada vez que pienso en Balbín (jefe virtual de la UCRP) no puedo dejar de hacerlo simultáneamente en los buenos tiempos del tango con corte y el conventillo de las 14 provincias –mejor desde luego que “villas miseria” de hoy.
En cuanto a otras cosas, estoy pobre de noticias. Salgo poco para no hacerlo sin Aída, cuya sordera no mejora. A veces, ella se olvida y sobrepone, aunque otras sufre mucho con lo que le pasa.
Dentro de unos momentos, veré a Varela (Lorenzo) que me citó para EUDEBA. Le dije en mi última que la exposición de los dibujos de los 10 fue un éxito de público y la edición de los 10 cuentos (120 mil ejemplares) se está vendiendo como pan?
Mis Cartas europeas están casi listas. Todavía no vi como quedó la tapa que Vd. me dibujó (espero que resulte estupenda). Manuel López –que ya se repuso después de casi dos meses de enfermedad– retomó a su cargo el cuidado de la edición, en la que suprimí el pie de la editorial. Le manda muchos saludos.
Y termino. Un gran abrazo para Maruja y Vd. de todos nosotros y que sigan bien y con suerte. Saludos a los amigos que le salgan al paso. Chau,

Scheimberg

O autor refírese á obra de Goya: El Prendimiento de Cristo

1964-04-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Enrique Azcoaga
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Enrique Azcoaga en 08/04/1964


Buenos Aires, 8 de Abril de 1964

Sr. D. Enrique Azcoaga
Madrid

Queridos amigos:

Llevamos un mes, pocos días más, en Buenos Aires y estamos aún sin ganas de establecer contacto con las gentes ni de escribir. Estas son, pues, unas pocas líneas para daros cuenta de que hicimos la gestión al llegar con Jorge Feinsilder, que prometió escribir inmediatamente. En realidad creo que esperaba para hacerlo el regreso de Perla Rotzait. Es esta la única noticia que podemos daros de Feinsilder. Nos preguntó por vosotros y le dimos nuevas –buenas nuevas– de cuanto sabíamos. Estamos más bien tristes, con mucha nostalgia de España y pareciéndonos, solo al mes, lejano el tiempo que estuvimos en ella. Hemos estado con algunos amigos comunes. Todos os recuerdan y algunos prometen visitaros próximamente. Por mi parte comencé a pintar y a preparar unos bocetos para dos murales que es casi seguro realice en los próximos meses. La temporada artística prácticamente no comenzó. Hasta ahora una muestra de dos belgas, pintor y escultor, en el Museo Di Tella, otra de “los veinte” en Van Riel, y otra más de Batlle Planas en “Lascaux”, una galería abierta hace algunos meses encima de el local de Air France. Hay varias galerías nuevas de señoras dispuestas a gastarse sus ahorros con la esperanza de acrecentarlos. La única buena pintura que vi esta temporada fué la de Laxeiro, que trabajó bastante este año pasado y que parece decidirse a hacer una exposición en serio este año, quizás en Lascaux. Noé está en Nueva York, creo que tambien Macció, Lea Lublín en París y Berni y Castagnino anuncian su viaje en los próximos meses. “Ver y Estimar” dió su premio estos días a un joven, para mí desconocido, y cuyo nombre no recuerdo, seleccionado de un conjunto muy al día con las revistas de arte llegadas de París. Todo es ahora Pop-arte, los neo-figurativos e informalistas son ya pasatistas. El Pop-arte tiene la ventaja para una ciudad de comerciantes como esta, que sus adeptos son en general buenos clientes de la industria juguetera. Se ven abundantes muñecas pegadas a los cuadros, o trozos de ellas. Ferrari inauguró una exposición en “Lirolay”, mejor que la última vista por mi en Van Riel, y parece estar más tranquilo, en cuanto a viajes, que en 1962.
Por Estados Unidos va a circular una exposición de “Nuevos valores argentinos” organizada por Di Tella. Estas son algunas noticias muy sumarias de lo que se refiere al movimiento artístico. En cuanto a escritores la única noticia que sabemos es que Alberto Girri, que ocupa un alto cargo en la Radiotelefonía, consiguió una beca para Estados Unidos de la Gugenheim1. Esto es todo por hoy. Nos acordamos de vosotros y de todos los amigos de ahí. Nos acordamos de Madrid y de Galicia y sentimos tanta nostalgia de las gentes como de las ciudades y del paisaje. Sentimos hasta nostalgia de esa voz desconocida que alguna vez suena por teléfono y que pide perdón porque se equivocó. Aquí, donde nadie pide perdón y nadie, tampoco, da las gracias. Donde todos tenemos aire de llevar una pistola en el sobaco para eliminar a nuestros congéneres. El cine nos hace olvidar esta vida. Os envidiamos.

Un gran abrazo de Maruja y mío para María, los hijos y para tí de:

[Seoane]

1966-02-14 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 14/02/1966


Buenos Aires, 14 de febrero de 1966

Sr. Bernardo Sofovich
París

Querido amigo Bernardo:

Acabamos de recibir su carta –la recibimos el sábado día 12, tardó ocho días en llegar desde que la echó en Italia, o tardó dos días y seis en repartirla el correo local– y nos alegramos de la felicidad del viaje de ustedes, la que se deduce de la carta suya y de la tarjeta y nota de Elsa a Maruja. Sabíamos por Carmen, mi cuñada, de la pequeña aventura de Reyes en Madrid. El último año que pasamos nosotros en esa ciudad a los camellos que se dirigían a la Plaza Mayor para divertir a los niños, le seguían las comparsas de Samuel Bronstein, que rodaba por entonces El circo más grande del mundo y aprovechaba público y camellos para la cabalgata que aparece en la película. Los habitantes de Madrid y sus alrededores se apiñaban en la calles céntricas y a nosotros nos resultó difícil llegar hasta la calle donde vivimos. Está muy bien lo que usted escribe, Madrid vence a los turistas, yo, sin embargo, diría que en días como esos de fiesta, Madrid vence a sus desgracias. Nos alegró mucho que le gustara esa parte de Castilla la Vieja, árida, ocre, roja y seca que produce gentes duras, nobles e intransigentes. Nosotros procedemos de una tierra distinta que no produce ni ascéticos, ni místicos, verde y pagana y que cuando produjo santos, resultan santos inverosímiles, con más parecido a personajes de cuentos de hadas que a lo que dialogan con el Dios de Castilla. La naturaleza en Galicia los hace soñadores, apacibles e irónico y no renuncian a los bosques ni a los ríos, mientras que en Castilla esa tierra peñascosa y desnuda los eleva a un cielo habitado por un Dios adusto y un Cristo sangrante y enjuto como ellos mismos. Pero no soy yo quien debo hablarles de España, ni de Italia, ni de los que ustedes están viendo o por ver. Al regreso ya hablaremos de todo esto y de las experiencias comunes. Tampoco puedo decirles mucho de Buenos Aires. Hacemos vida absolutamente casera y sólo de vez en cuando vamos a algún cine. No tenemos, pues, apenas noticias importantes de la ciudad ni del país. En los diarios se destacan las huelgas, reuniones de la C.G.T., aumento de precios y los atracos y crímenes. La mayoría de los amigos están en Punta del Este, en Mar del Plata o en cualquiera de las playas de la provincia. Buenos Aires está desierta y si no fuese el estado cada vez peor de las calles, resultaría una ciudad cómoda para ser peatón. Por mi parte, trabajo mucho esta temporada. El día 1 de abril sale de Buenos Aires una exposición mía que recorrerá varias ciudades de Estados Unidos luego de iniciarse en Washington para finalizar en Nueva York. Estará compuesta de veinte óleos, treinta grabados y libros y álbumes míos. La patrocina la embajada Argentina en EE.UU. y Relaciones Culturales. La mía y una, aparte, de Berni. Espero que resulte interesante. Estoy contento hasta ahora de lo que hice el último mes. Vemos de vez en cuando a Aída y Scheinberg y menos últimamente a todos los amigos que alternan vacaciones con trabajo.
A Marcial Suárez le debo carta e igual a Maiztegui, son dos grandes amigos míos. Marcial Suárez es un estupendo escritor y una persona agradable y de gran nobleza. Ahora, después de no sé cuántos premios acaba de obtener un éxito con una obra suya de teatro y espero que sea el primero de otros muchos. Estos días voy a escribirles a los dos.
Bueno, esta es una carta rápida con la esperanza de que les llegue a tiempo en París. Le agradezco mucho la suscripción del Picasso ilustrado a Hemingway y el ofrecimiento que me hace de colores o cualquier artículo de pinturería. De momento, no necesito nada y espero arreglarme con lo que tengo hasta mi viaje. Eso sí, si encuentra catálogos últimos de Picasso de la Galería Louse Leiría y de otros pintores que no sea Massón, que lo tengo, se lo agradezco. Lo mismo de Berggruen, 70, Rue de l´Université si tiene últimos. Escríbannos con sus opiniones aunque sea muy pocas líneas, siempre las agradecemos.

Un abrazo para los dos:

[Seoane]

1971-06-13 Mencionado/a
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 13/06/1971


Baires, 13 junio de 1971

Queridos Luis y Maruja:

Recibimos v/ carta, hermosa y en la noche de este domingo, luego del Ranelagh invernal, aquí estamos contestándola. Baires y el país no tienen trasnos que jueguen simplemente para reírse, pero sí los tiene para jugarles malas pasada a la “sociedad” y al “poder”; no sé qué noticias se publican allí y como se publican, pero ya es bastante que aparezcan, porque en aquel viaje ya remoto que hicimos, no encontrabamos ninguna en los diarios de los varios países que gozamos. Aquí entramos en una etapa de Robin-Hoodes criollos; en Rosario, se rapta a un cónsul americano, a la vez gerente del frig. Swift local, y en lugar de pedir las compensaciones o liberaciones a las que estábamos acostumbrados hasta ahora, se negoció el canje simplemente por $25.000.000 m./n. en alimentos y ropas para los obreros del establecimiento y útiles escolares para las escuelas de la zona; mientras se tramitaba y materializaba el acuerdo con gran eco en la prensa y la televisión, que mostraban masas jubilosas recibiendo frazadas, salchichas Swift, cuadernos y lápices, cejijuntas tropas con perros amaestrados recorrían bañados buscando al desaparecido y este aparecía en el parque Independencia, cerca del Museo Castagnino.
El viernes 11, dos falsos policías, con un simple ardid, liberaron a cinco mujeres que estaban detenidas en Córdoba desde la época del episodio de La Calera. A todo esto, la inflación es galopante e inútil porque se produce en medio de una paralización económica general. No obstante, nuestro maravilloso Baires tiene estupendos conciertos todas las noches; excelentes películas por ver; Tristana de Buñuel, Metelo con libro de Pratolini y una película americana ubicada en los “veintes”, con una familia de pistoleros compuesta por una madre y cuatro hijos a cada uno de los cuales su aguerrida progenitora conforme se comportaran con éxito y valentía en las faenas encomendadas, premiaba con un cálido incesto; no hay buenas exposiciones y Bonino inaugura el próximo miércoles la muestra de la colección de grabados Benson & Hedges, (la conocida marca de cigarrillos que lanzaron por primera vez al mercado los cigarrillos de 100 mm) son obras seleccionadas de la bienal del grabado latinoamericano de San Juan de Puerto Rico, la selección incluye a R. Forner, Berni y algún otro argentino.
Agrego dos recortes con notas de su retrospectiva y, aunque nosotros no lo hemos visto, me dicen que en un documental que se está pasando en estos momentos en todos los cines de Baires, hay una nota extensa e interesante de su exposición en el M. de Arte Moderno. Nosotros estamos muy bien, a mí me ha ido estupendamente bien en el trabajo profesional vinculado al diario en el que he sido designado apoderado general y abogado jefe, pero todo eso no logra aminorar la profunda envidia que le tengo por su visita al nuevo museo Picasso de Barcelona, ni siquiera me sirve para suavizarla un estupendo tomo con maravillosas reproducciones de prácticamente todos los affiches de Picasso; de cualquier manera, me curaré la envidia más o menos entre septiembre y octubre, y luego iremos a visitarles algunos días para recorrer con ustedes las rías y los castillos y fotografiar algún hada y no la fuente, o un trasno entre Maruja y Chola. Estuvimos con los 70 años de Aída, rodeándola con todos los amigos de tantos años, fue una fiesta llena de cariño a la que no faltó el de ustedes por milagro de eso que llaman el milagro de las comunicaciones modernas. Pronto cumpliré yo 60, y, aunque no los siento, me dan bastante fastidio. También visitamos en su taller a Tove, que nos devolvió el encuentro tomando café en casa; me impresionó bastante saber por ella que allí estaba depositada y polvorienta toda la obra de Arranz, (con s o con z?). Es bueno el relato de Maruja a propósito del aeropuerto de Roma, allí faltó un Seoane dibujándole en el momento de depositar las valijas él mismo en el avión; el comentario al dibujo, siempre en forma de orla, podría haber sido: “Artista contra el derecho de huelga”.
Mis queridos amigos, son las 11:30 de la noche y me muero de sueño, además, aunque hay huelga en Tribunales, por los bajos sueldos, desde luego; mañana lunes tengo toneladas de escritos que hacer y, en alguno de ellos, tengo que pensar en introducir algún trasno contra el contrario, de esos que me den risa a mí y no al otro. Un abrazo fuerte para los dos y hasta próxima carta y hasta pronto.

Bernardo

1972-07-12 Mencionado/a
de Manuel Kantor, a Luís Seoane
Tel Aviv
Transcrición

Transcripción da epistola de Manuel Kantor, a Luís Seoane en 12/07/1972

TEL AVIV, 12 de julio 1972

Querido Luis Seoane:

Creo que pocos días o semanas llegará el primer paquete de libros (por barco) de regalo para mi familia y los amigos. Entre esos 10 primeros va UNO PARA VOS, y otro para Lorenzo Varela.
Para lograr esta hazaña, tuve que pagar UN AÑO exacto que el editor se tomó para hacerlo –(mejor dicho, que me tomó a mí, ya que yo trabajé día y noche sin reposo ese tiempo...). El libro es hermoso y valía la pena. Tuvo un gran éxito e Milán y con las personas con quienes tomé contacto en París y Ginebra y Roma. Me hizo sufrir mucho, pero me dio y me da satisfacciones muy profundas. En lo único en que me da una desesperación es que yo no puedo de ninguna manera volver a B.A. por ahora y llevarlo como carga acompañada –digamos que la mitad de la edición (que es de 1.500 libros). No tengo posibilidad de regresar antes de 6 meses o quizá un año (YA VAN AÑO Y MEDIO que salí de B. A.). El retraso del libro me descompaginó todos mis planes de trabajo en Europa y aquí, donde hace 3 meses que estoy, pero apenas recién comienzo.
Los objetivos del viaje se cumplieron en hacer el libro y que este me abra un Camino en Italia y Francia. Este segundo plan comenzó inesperadamente a dar frutos mayores a los que yo suponía, especialmente a Milán (también en PARÍS). Pero yo no podía ya seguir deteniendo mi viaje a Israel.
Siempre recuerdo las cosas que me dijistes de los problemas que tendría y las dificultades si hacía el libro en Europa en vez de hacerlo en B. A. –Y como siempre cada uno tiene razón, y para c/ uno las razones tienen otro sentido–. ERA verdad, pues, lo que dijistes que llevaría mucho tiempo, que un arteggiani hace todo con el máximo de “vuelta a hacerlo” –y que saldría caro y que luego habría dificultad en el envío del libro. En lo que todo esto fue para bien, es que topé con un tipo que resultó ser un gran artista y un tipo generoso y orgulloso de su trabajo. Me cobró la mitad de lo que pedían los impresores simplemente industriales que sólo podrían figurar en el colofón –mientras que éste, considerado el último clásico de la tipografía italiana, (que es una especie de COLOMBO –pero con una obra fabulosa– de poetas, pintores, y para bibliófilos). Me cobró con el tiempo y puso de su bolsillo la otra mitad. Donde yo “soné” fue en pagar un año de vida en Europa (a veces me escapaba a Suiza para ganar unos pesos y logré sacar allá NAFTA para la mitad del tiempo. En lo que fue un acierto hacerlo en Milán, era el que con la maquette logré 2 prólogos de 2 grandes figuras de Italia –y al terminarse, la Librería y editora y Galería Rizzoli hizo la vitrina, la presentación (2 poetas, famosos críticos –uno el del Corriere della Sera y el otro el de la RAI) (y van 4). Gran público y, entre ellos, el dueño de la Galería Schubert que se interesó, se hizo amigo y me convidó para ocuparse de mis cosas. Figuras como Zavattini, Sinisgalli, en Roma. Jean Cassou y Aragón, Asturias y Neruda en París. Lo tienen el libro y gustaron de él.
La France Press envió un largo y entusiasta telegrama a América Latina que desde B. Aires no habrá interesado enviar a ninguna parte.
Me topé con LAJOS SZALAY en París que me dijo “LO ENVIDIO, LO ENVIDIO con NOBLEZA, con altura…”. En fin, sería largo contar todo lo que pasó en año y medio y, sobre todo, a partir de NAVIDAD. Cuando me llegó le libro a París y por el cual en el verano pasado fui a parar nada menos que a Puerto Pollensa, en Mallorca.
En Lausanne me gané mil dólares por un dibujo –y vendí en Ginebra 2 óleos a esos precios (en 6 meses vendí a 100 y 50 dólares libros, con un dibujo original, por un total de 150 dólares)– y, sin embargo, el DESASTRE ECONÓMICO que yo me organicé no me deja levantar cabeza por ahora y recién estoy saliendo del pozo.
Total: me pasaron cosas maravillosas y cosas terribles –que no vale la pena ahora contar. Pero me siento prisionero, no sólo por no poder ir a Bs. As., sino por pertenecer a un país que además de ser el más desdichado del planeta y que da salida a ningún problema, me da la idea que c/ día va hacia el abismo. Imagina que aquí, donde estás en un país en guerra y donde no sabés que bomba te pusieron en el autobús en que viajás, se vive en una sensación de paz interior y de seguridad (incluso del mañana que en Argentina –paradógicamente, es tan incierto). (Y sobre todo que aquí todo tiene un sentido).
Bueno, Ana María llegó en Navidad a París y vivimos en Europa 3 meses y luego aquí otro tanto. Ella está muy bien y, por primera vez, sin la preocupación de las vacaciones que terminan. Mi hija que vive en Jerusalem donde tiene su cátedra y su casa. Acaba de ir por un año a Estrasburgo a defender su tesis para el doctorado. Está muy bien en todo sentido.
Encontré en cada país y ciudad amigos comunes. Ángeles Ortiz, Amparo Alvajar, María Teresa y Rafael, Roberto Payró (hijo). Attilio Rossi, Aquiles Badi. Larralde.
Entre las noticias trágicas, la de Julio Payró y Castagnino me impresionaron mucho. Si bien en tanto tiempo perdí muchos más amigos. A Castagnino lo encontré en París de 2 a 3 meses antes de su fin que ya parecía visible en su angustiada expresión.
Yo no sé porqué pareciera que la gente hace hoy una vida en que, arrastrados por fuerzas inevitables, apresuran el ritmo maléfico de estos tiempos y aumentan las penas que ya de por debemos sobrellevar. Una incomunicación caracteriza a los que debieran ser las personas que nacieron para comunicarse.
Como verás, hay dos capítulos en mi prólogo que tienen que ver contigo. Uno en que hablo de ti –otro el de España, y una cita además en una llamada.
Yo te agradecería le alcances esta carta a Lorenzo, ya que todo lo que cuento es también para él. Discúlpame, Luis, que te hable de tantas cosas prosaicas. Teniendo, a pesar de la terrible lucha del año 1971, tantas cosas maravillosas que pasaron y especialmente en el 72.
A pesar que nunca contestas. Siempre, de lejos, te recuerdo, como cuando éramos muchachos y me hago la ilusión que en vez de ser un gruñón incorregible y un tipo a quien la mayor fortuna acompañó –sin que diera cuenta de ello y que con los años te pones cada vez más gruñón– me hago la ilusión de verte sonriendo como en los buenos momentos y los tiempos felices.
Te envío un abrazo grande. Otro para Maruxa y otro para Lorenzo. Y, si lo ves, a Arturo, dividirlos.

Cariños de Ana María.

Manuel Kantor

varias cores empregadas para enfatizar.

[Anexo.]
[Mecanografado.]

EL DIBUJO, LA PINTURA Y LA LOCURA
Algún día se hará la historia del dibujo, tan injustamente postergado.
En la Argentina hay un momento en que los dibujantes se revelan casi todos en el periodismo, como ilustradores, y ello sucede de 1920 al 30. Posteriormente, vienen de Europa dos dibujantes políticos. Uno, alemán, Clement Moreau, que hizo día a día su guerra antinazi. Era un grabador en madera con el rigor dinámico del trazo de Van Gogh y la síntesis de los japones antiguos. Pocas veces conocimos un caricaturista de humor travieso y elegante como Toño Salazar, que era el otro. Vivió en el París de la época gloriosa donde fue conocido. Era centroamericano de El Salvador. Pasó muchos años con nosotros en Buenos Aires, hasta que Perón lo deportó por sus caricaturas y su país lo nombró embajador en Roma, donde lo encontré. No se podrá conocer su obra, pues era un gran conservador y prefería este arte al de ocuparse de sus dibujos.
Por el año 1937 surgió el nombre de Carybé quien realizó una obra de ilustrador y reveló una condición admirable de dibujante. Nacido en Buenos Aires, vivió su infancia en Brasil, adonde se sintió atraído en el momento en que comenzaba a sentir el color. Un año después que yo regresé de Bahía, él partió para la Terra Boa, que le hechizó definitivamente, dedicándose al muralismo. Hoy su nombre es inseparable del folklore de Bahía.
En 1939 se consagró el nombre de Mauricio Lasansky, joven grabador de la provincia de Córdoba. Cuatro años después partía para Estados Unidos, donde vive desde hace 28 años. Es considerado ya hace mucho tiempo como uno de los grabadores de mayor jerarquía universal.
Luis Seoane, nacido en Argentina y formada su juventud en Galicia, apareció con la guerra española. Dibujante de acento propio, continuó en el grabado, el mural y el cuadro que caracterizó por su alegría del color, desarrollando en los cuatro géneros, con creciente éxito, su definida imagen y su poesía. Es además, como Carybé y Toño Salazar, un interesante escritor. De estos cinco artistas con quienes, con diferencias de años, fuimos contemporáneos, amigos y compañeros, conservo el recuerdo de nuestra convivencia en un tiempo en que se creía en cosas trascendentales.
Junto con ellos hay otros dibujantes que no se iniciaron en el periodismo o la gráfica y provinieron de la pintura. Un desarrollo inesperado fue el de Juan Carlos Castagnino que no había llamado tanto la atención por su fino dibujo cuando ya era un pintor consagrado. Una enfermedad alérgica que le duró tres años, proveniente de los colores del óleo, que le abría la piel de las manos haciéndolas sangrar, lo decidió dedicar esos años al dibujo que desarrolló con intensidad, culminando en la ilustración del Martín Fierro que lo coloca entre los más grandes ilustradores contemporáneos.
Antonio Berni, que en la Argentina fue precursor del fauvismo, del surrealismo, del arte social, y del collage figurativo, ganó en la Bienal de Venecia el premio de grabado. Grabados dibujados con tal vigor y novedad que resultaron una revelación cuando él era ya maduro y famoso.
Gertrudis Chale, una vienesa que descubrió el paisaje solitario de nuestro suburbio pampero, siguió hasta el norte argentino vecino de Bolivia, donde encontró el tema de sabor indígena y la forma que buscaba. Fue quizá la primera artista que incluyó lo telúrico en el arte moderno de esta región con tanta sinceridad y jerarquía, sacándolo del pintoresquismo menor. Tenía un dibujo vigoroso y personal, que la ubica entre los mejores dibujantes y continuadores de los mejicanos. Un clima metafísico y dramático. Gertrudis, mujer alta, interesante, de ojos verdes, de hermosa estampa, se mató en un avión al cruzar los Andes en 1952. El caso de Spilimbergo es especial, pues fue quizá el más grande de los dibujantes y era, simultáneamente, uno de los maestros de la pintura americana.
[Manuscrito na marxe dereita da segunda folla:] A Lorenzo le envío la parte sobre España.

1975-05-22 Mencionado/a
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Nova York
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 22/05/1975

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Lavalle 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.

Buenos Aires, Mayo 22 de 1975

Sr. Luis SEOANE
Paseo de Ronda 15
LA CORUÑA
GALICIA-ESPAÑA

Querido Seoane:

Aquí estoy tecleando dolores en la cintura derecha desde que llegué y con problemas que voy superando. Recuerdo que Marta Brunet, hace años en casa de Neruda, con mi mano bajo sus ojos, me diagnosticó crisis septenales que al parecer se han ido cumpliendo aunque no las haya contado. Es posible que a partir de mi último viaje, si no me engualichó el propio diablo, la coyuntura y el descoyuntamiento ha sido y es fruto de un bache astral ínsito en mi estructura humana, pero imprevisto o no visto a tiempo por mí para conjurarlo. Se debe conquistar la libertad para no ser mero apéndice del ritmo estelar y de sus misteriosos designos. Como contracara, encontré aquí un asunto millonario que sumé a otro ídem. Con todo, el balanceo es imposible porque se trata de dos cosas incompatibles aunque la una ayuda a la otra por lo menos en los futuros días. Imagino que la muestra de tu pintura habrá sido un éxito de crítica y de ventas aunque doy por supuesto que las pupilas de los españoles y especialmente madrileños amantes de la pintura, no entran de lleno y de comienzo en tu pintura. Si, pese a esta idea mía, hubieses vendido por lo menos la mitad de las obras, ésto sería prueba de que vas incorporándote en las entendederas madrileñas. La inauguración de la muestra fué muy simpática y me sorprendí con agrado al encontrar a Caribé y al brasileño por cuyo intermedio penetré en los círculos intelectuales de Brasil. Me ha agradado hondamente haber estado en Galicia con el simpatiquísimo Valentín, con el siempre agudo intelectualmente sutil y substancioso Dieste y con el sabio García Sabell a quien recordamos en Córdoba con Castilla del Pino. (Un artículo o “ensayo” de G. Sabell, aparecido en Informaciones sobre problemas sexuales no me gustó nada y lo comentamos con Marcial que también lo había leído. ¡Búscalo y léelo y protéstale!).
De este tu segundo país y primero de nacimiento nada o poco sé. La ciudad está sucia, los muertos se suman a los muertos misteriosamente asesinados, la prensa sigue siendo en su casi totalidad barragana de la mentira, la moneda se va yendo cada vez más hacia el lado de los desperdicios; el dólar está a cuatro mil, el costo de la vida alimenticio ha aumentado más de un cien por cien desde diciembre de 1974, la inflación prosigue, hay mucho dinero acumulado en pocas manos, pero de repente das con un obrero metalúrgico que dispone de más de 25 millones de pesos viejos y trata de hacer lo mismo que los que tienen miles de millones y es comprar cosas. El precio de los taxis ha aumentado. Doce cuadras de transporte equivale a mil pesos viejos. Un departamento que en marzo de 1974 fué comprado en 36 millones de pesos moneda nacional se tasa hoy en 200 millones ídem. Los que tienen cosas no sufren la inflación. Los que sólo tienen ahorro o un poco de dinero guardado, están cada día más jodidos. La manija de estos disparates está a miles de kilómetros de distancia. La codicia, de raíz biológica, claro, es cómplice consciente e inconsciente del distante atropello. Sabe dios si existe posibilidad de enmienda. No me hago ilusiones y pienso que la vida de las sociedades humanas es una constante tragedia y que si no fuese por la perdurada animalidad del hombre que lo lleva a permanentes ingenuas imaginaciones, la cosa sería peor. No se sigue viviendo sin muerte constante. Pero te doy la lata que, como sabes, no es precisamente un metal sino la monótona cantilena que resulta de golpear con un varal. Palabra, por lo demás, de origen céltico, no?
Y a otra cosa: envíame las señas de la empleada que te hace la limpieza de tu casa, pues la mía hace más de dos meses que se fué a la provincia donde nació a cuidar a su padre enfermo. Necesito quien me atienda domésticamente. La muchacha que tenía era descuidada y ya me estaba fastidiando. No olvides enviarme el dato, pues me urge. Y escríbeme dándome cuenta de cómo te ha ido y de cómo te va y cuáles son tus proyectos. Deberías ir a Creta. Ya sé, en cuanto hayas leído mi sugerencia dirás con voz de enojado: y por qué tengo que ir a Creta?
Abrazos fraternales para ti y Maruja y recuerdos muy amistosos para Valentín, Díaz Pardo (le he escrito hace unos días) Mimina, García Sabell, Dieste y Carmen y para el paisaje gallego con el mar en los costados y por allí la imponente columna de Hércules. (Te recomiendo dos libros: el de PLUMB La Muerte del Pasado y el de Farrington sobre Grecia, una visión interesantísima por ejemplo sobre Prometeo Encadenado)

A vernos

Norberto

[Manuscrito:] Berni expone en Roma el día 27

1976-08-08 Mencionado/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Bos Aires
O Castro de Samoedo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/08/1976



Buenos Aires, 8 de agosto de 1976

Sr. D. Lorenzo Varela
O Castro

Queridos Lorenzo y Marika:

Nos alegramos que tú, Lorenzo, hubieses comprobado una vez más después de tantos años de ausencia, una vida, que Galicia es hermosa y tú, Marika, que lo hubieses descubierto. Galicia es bellísima, pero los gallegos, entre los que me cuento, no pueden, ya lo sabemos, vivir en ella y los que pueden quedarse, se molestan unos a otros, se comprueba diariamente, como si no cupiesen. Nuestros jóvenes van a París a descubrir a Tomasello y para esto debían venir a Buenos Aires donde hay bastantes, o ir a New York a donde emigraron otros. Éste es un país que se distingue por su ingenio. Pero dejemos esto. No estamos en desacuerdo en que la capital gallega sea París, en esta ciudad quedan restos de gallegos del pasado que allí habitaron, Rodríguez del Padrón; fundadores como un Valladares que ayudó a la fundación de la Iglesia de San Germain de Prés, un banquero del XIX como Calzado y, en los comienzos de ese siglo, un cura gallego, José Fernández Caamaño, Monsieur Camagnó, que secundó al General Malet, jacobino, contra Napoleón y llegó a formar un Directorio de poca duración con otro sacerdote renegado. Tuvo que vivir más tarde en Londres de liberal exilado. Y en nuestro siglo hubo también bastantes gallegos, pero sólo destaco dos, la Bella Otero y María Casares. Tenemos, pues, te lo digo a ti, Varela, ciertos derechos a París sin olvidarnos de los antecedentes célticos comunes y de que Galicia se llamó por los peregrinos, la llama Rodríguez del Padrón, la pequeña Francia. Pero a París le faltan el mar y los Cantones. Rocas como o boi y a vaca donde naufragan barcos petroleros y peñas como la de As Ánimas cuya denominación lo dice todo, olvidándonos de los reyes y conquistadores que descubrieron esa patria de locos que es Irlanda, no tanto Francia, o si los hay en este país igualmente magníficos, son mayoría los muy cuerdos dueños de hoteles y pensiones y los chauvinistas de toda laya. Pero quizás tú esperes noticias de aquí. He estado varias veces con Girri y Barba-Azul Larralde, que os recuerdan lo mismo que Sofovich y los Pirosky, a quienes también vimos dos o tres veces y Bonino, que esta temporada está aquí, etc. Buenos Aires ha cambiado desde marzo. No te puedo explicar esto como quisiera, soy inútil para hacerlo, decirte en qué consiste el cambio. Pero sospecho que ahí estáis al tanto de todo. Yo leo a un portugués de fin de siglo, gran compañero y amigo de Eça de Queirós, Ramalho Ortigão, de quien tengo los XIV tomos de As farpas de espléndida prosa, de humor gallego, el fue un galego de O Porto, que se ríe igual de los inmensos pies de un cantante y de las españolas –sospecho que castellanas de 1880, que comen el pescado con faca– la llevan en la liga para algo, pienso yo, que de Castelar y Alfonso XII y de los reyes portugueses, del Emperador del Brasil y los obispos de su país. Escribe un portugués espléndido, ama a Baudelaire y a Nerval, que citas en tu carta, y se duele de su región miñota que produce emigrantes que se enriquecen en Brasil y hacen desde este país lo que pueden por su desgraciada tierra. Es un consuelo leer en estos días a escritores como Ramalho Ortigão y saber que siempre le queda a uno el arma de la ironía para defenderse de quien abusa de su poder físico o del poder en general.
Por mi parte, trabajo. Estoy exponiendo en Bonino con mucho éxito de crítica y público. ¡Cómo me hubiese gustado que estuvieseis aquí! La exposición creo que queda bien. Antes de ésta hice otra de grabados en una galería nueva que dirige Albino Fernández y está en Lavalle al 1500. Se abrieron nuevas galerías, pero se cerrarán otras al ser liberados los alquileres de departamentos y locales. Me queda una exposición en Rosario para septiembre y otra a final de año de óleos y acuarelas en Art Gallery –desde este mes galería Víctor Najmías–. Estoy pintando óleos de tamaño chico. Hice diez con tema de pájaros de 12 x 10 centímetros y otras diez cabezas de 18 x 18. Se me ocurrió después de la exposición de Berni donde los cuadros medían 4 x 4 metros o alrededor de estas medidas y ampliaba en grande lo que Otto Dix hizo en Berlín en 73 x 60 centímetros, por poner ejemplo de gran tamaño para este pintor social y dadaísta alemán. Los temas de Berni son los de las novelas por folletines o por entregas del XIX, sin la gracia, naturalmente, de Alejandro Dumas padre, o de Eugenio Sue. Ya no existen en el mundo los Juanitos Laguna o Ramona Montiel vistos con ojos tan cándidos y demagógicos, nada realistas.
Bueno, ésta es una carta que si no te dice demasiado es al menos larga. Esperamos el regreso de Cuadrado que supimos llegó sin voz a España, pero lo recobró enseguida, deshaciendo así el bello misterio de lo que no podía expresar. Un gran abrazo para los dos y para todos los amigos comunes. Me alegro que te hubiese gustado la compañía de los Suárez, Pilares, etc. Son grandes amigos.

Otro abrazo de:

[Seoane]

1977-02-11 Mencionado/a
de Jorge Pedemonte, a Luís Seoane
Bos Aires
Nova York
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Jorge Pedemonte, a Luís Seoane en 11/02/1977


Buenos Aires, 11 de febrero de 1977

Señor Luis Seoane
Paseo de Ronda 15, 6º izquierda
LA CORUÑA. España

Estimado amigo Seoane:

Lamenté mucho que la alienada vida de Buenos Aires haya hecho que me demorara en mi cumplir mi amenaza de juntarnos en casa a comer y mostrarle cómo queda Mujeres sentadas, nostálgicas, exhibiendo su grandiosidad, ahí, solo, en el caballete.
Fíjese que tengo cosas importantes de Castagnino, Cañás, Cogorno, Berni, Policastro, Alonso, un Del Pate chico que es una joyita. Y estos son nombres. Sin embargo, a pesar de mi cariño por toda la obra que tengo en casa, hay dos cuadros por los que siento una predilección especial, que me dicen más que los otros: Un paisaje de Victorica y el suyo, con sus negros, ocres y amarillos, con su composición genial, con todo lo que tiene una excelente obra de Seoane.
Desde que entró a casa, preside el living –el living donde se vive, se escucha música, se charla, se toma un trago– desde su caballete. Muchas veces hablamos de él y muchas veces le dije a mi mujer que ese cuadro tiene la solemnidad o la grandiosidad de un mural. Por eso me alegró, cuando leí el “Seoane” de Squirru, el ver que el crítico dice que usted logra en la dimensión de la pintura de caballete el espíritu del mural.
Frente a Mujeres sentadas, nostálgicas hay una pared con 8 dibujos, algunos de ellos de muy buenos dibujantes: Cogorno, Sabat, Libero Badii. Y junto a ellos está la magnífica cabeza de mujer que usted me regaló. Y también aquí manda el talento y la fuerza de Seoane. Uno mira la pared y se encuentra con un Fellini de Sabat, que es una barbaridad; la Catedral de Chartres con el dibujo exquisito de Libero; un desnudo de Cogorno, de esos que Cogorno sabe hacer. Y al final, uno termina siempre mirando a los ojos de la cabeza de mujer de Seoane.
Todo esto me hubiera gustado decírselo en casa, a usted y a Maruja, gesticulando, señalando, mirando, tocando las obras. Y todo el loquero propio del trabajo de fin de año –especialmente el último fin de año, muy complicado– hizo que los días corrieran y lo llamara cuando ustedes estaban por irse.
Pero siento que se lo debo. Que de alguna manera, tengo de agradecerlo todo aquello que me da lo que usted hizo. Gracias, amigo Seoane!
Cuando sepa que usted recibió esta carta, voy a poder mirar sus mujeres sin que me moleste “aquello que le quería decir a Seoane y no se lo dije”.
Espero que disfruten su permanencia en España. Que sea productiva y feliza en todo sentido. Antes de terminar, un favor: puedo pedirle que si expone por allá se acuerde de guardarme un catálogo? Muchas gracias.

Un abrazo para Maruja y usted.

Jorge Pedemonte