Fundación Luís Seoane

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Juan Gris (1887-1927)

Unha das figuras máis sobranceiras da historia da arte, máximo representante do cubismo sintético.
18 Mencionado/a [18]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1949-06-25 Mencionado/a
Carta de Frontini a Seoane. 1949
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 25/06/1949


Buenos Aires, 25 de junio de 1949

Querido Seoane:

Te escribo en el silencio característicamente sabático de la ciudad (chirridos de tranvías y bocinas). De tu casa nada he vuelto a saber. Supongo al perro con bozal y a la mujer de los embrollos eróticos cambiada de lugar.
Me parece bien que retengas tus pesos aquí para el regreso: escríbeme para lo que necesites. París es una ciudad que quiere ser vivida: quédate el mayor tiempo posible porque sus aires espirituales tienen una esencialidad que hace bien y bien vale la pena aguantar algunos sinsabores para gozarla. Es ciudad que nos liberta del peso muerto de la vida y que pone alas a la sensibilidad. Además ocurre allí esa cosa linda de estar uno mismo enterizo, con los pensamientos llenos de energía, las sensaciones indivisas y las emociones extravertidas. Es cosa buena y saludable ver y consultar una experiencia de hombres que nos toca tan de cerca y que se nos ofrece como una promesa. Estar con el alma metida hasta el tuétano es algo delicioso. Yo veo eso con agrado porque en cierta medida lo viví; aunque no como tú, suelto y con todas las distancias espirituales tendidas. Procura no quedarte demasiado en ti mismo. Diría: ensimismado; mejor decir: entimismado. Trata de comprender –por contacto directo espiritual– las diferencias de los hombres del lugar. Las diferencias son un estilo que en lo que tiene de forma y de valor experimentado pueden servir para aventar problemas propios. Qué tal Picasso como persona: tiene a la vista algo de su genio?...
Estoy de acuerdo en eso de los abstractos. Una cosa es responder a una verdadera e impostergable inquietud dramática, otra es el seguimiento puramente literario –intelectual o conceptual– de un resultado ajeno y en el momento anacrónico. Es lo que va del dechado al remedo. Yo recuerdo con alegría algunos cuadros de Gris y Braque; muchos de Paul Klee, deliciosos; y algunos de Kandinsky que vi en Berlín y en Nueva York. El grupo “madi” es artificial y una experiencia meramente racional y mezquina de un grupo de muchachos sin quehacer verdadero. Ese algo además del oficio y la maestría a que te refieres es la poesía. No la vi en las recientes obras de [Miguel Carlos] Victorica en la Hebraica. En otras ocasiones vi cosas suyas muy interesantes. (El cuadro de Giambiagi que tengo a la vista está más allá de mis cambios personales: está diría, en él mismo; tiene un silencio luminoso, un algo no visto antes: esa es su poesía: cosa inasible y presente, manera de acercarse al misterio de la realidad, a su esencia: de intuirla).
[Orlando] Pierri no me convenció: una cosa es la pintura onírica y otra la del diálogo con la realidad (de tantas caras posibles y con coacciones de forma, color, composición, etc.). Las cosas –la realidad– tienen sus exigencias y en el resultado del diálogo –el cuadro– tiene que estar presente el pintor con las suyas. Pierri, a mi juicio, no supo pasar de su manera anterior –ensimismada y en cierto modo fácil– a la nueva de su experiencia en Francia. Lo que de él estaba presente en su pintura anterior está ausente en la última. De todo esto habría mucho que hablar porque las cosas las digo desde una manera propia de ver.
La Hebraica hizo una exposición de Rodin. Mucho interés, conferencia de Falcini y debate. El debate fracasó por falta de experiencia acerca de cómo deben ser.
Hoy se inaugura una muestra de arte francés. Espero pasarlo bien.
[Antonio] Berni llegó dos días antes que tu carta. En Italia estudió al Giotto. Cosa técnica. El Giotto tiene muchas cosas que decirnos. A mí me conmovieron siempre los ojos de sus imágenes: ojos democráticos, que ven pasar al hombre. Inequívocamente ojos renacentistas. Entre los ojos que pintó el Giotto (tan lejos de los de Cimabue) y la aventura quijotesca de Colón o la ídem de Santa Teresa, hay a mi juicio pocas (o ninguna) diferencias cualitativas importantes.
No te aturdas con preocupaciones de regreso precipitado. Vive París a pleno pulmón. Vete a Italia aunque sea en bicicleta. No sientas nostalgias repentinas. Ni por los amigos que, si son verdaderos están presentes en el corazón y de ellos hablamos sin que el tiempo y el espacio se interpongan. Pronto me iré a Punta del Este a empezar la construcción de mi casita de descanso –y la tuya–. Yo estoy medio enloquecido. Con todos los trastornos materiales que puedes imaginar. Ahora me he metido en los preparativos del Congreso por la Paz de la Plata y de Méjico.
Escribe.

Abrazos para los dos muy fraternales.

Norberto

1951-10-08 Mencionado/a
Carta de Seoane a Salazar Bondy. 1951
Bos Aires
Lima
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Salazar Bondy. 1951 en 08/10/1951


Buenos Aires, 8 de octubre de 1951

Sr. Sebastián Salazar
Lima

Querido Salazar:

Estoy avergonzado por no haber contestado a su tiempo la carta que te agradezco y que hace días, demasiados para mi conciencia que recibí. Antes me había llegado una tarjeta postal reproduciendo una maravilla de fachada barroca, española-americana. El día 2 inauguró mi exposición en Viau, que está obteniendo un gran éxito de público, entre los pintores y también entre los críticos que no tienen diarios donde escribir, como Payró, por ejemplo. Estoy muy contento. La sala constituye realmente un espectáculo y la pintura se destaca en las paredes claramente unida, popular, alegre y fuerte. Hasta Viau está contento y a él mismo le gusta la exposición. La inauguración fue realmente un acontecimiento artístico, otros te podrán decir más. Por mi parte, sólo puedo decirte que estoy muy contento.
A Elisabeth Flower le escribiré uno de estos días. La recuerdo perfectamente. Aquí tuvimos noticias por Inda del éxito de tu obra en Lima y nos alegramos mucho como puedes suponerte y deseando conocer el Rodil, ese personaje terco, duro, bronco, de ese país lunar, amado y odiado, pero que yo quiero como un continente aparte, solo, que es España y allá ellos, los otros países con sus modistos, sus mecánicos, sus físicos y sus heladeras eléctricas. Yo estoy con los apestosos y los mendigos de España y con su grandeza miserable y con el puntapié que cada medio siglo le lanzan los gañanes y astrosos españoles al globo terráqueo. El puntapié puede ser Pablo Picasso, Juan Gris, la Guerra Civil española o también ¿por qué no? el gesto de Rodil. Tengo esperanzas de que algún día los españoles patearán tanto en su parte del globo que hundirán esa parte para hacer un nuevo polo. A luz virá prá caduca Iberia dice una estrofa del himno nacional gallego.
Perdóname Sebastián que no te escriba más extensamente, otro día lo haré. Ahora sólo quiero felicitarte por el éxito de tu estreno. En cuanto a los pesos de ahí, me los mandas como sea... Te extrañamos, incluso alguno para discutir. Saludos de todos los amigos y de Maruja y tú recibe el abrazo de tu amigo.

[Seoane]

1953-02-03 Mencionado/a
Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1953
París
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1953 en 03/02/1953


París, 3 de febrero de 1953

Querido Seoane:

Ya hace casi un mes que debía haber contestado su linda carta y que encontramos a nuestro regreso del maravilloso viaje a Alsacia. Ud. me escribe en ella que desean recibir cartas de aquí y nosotros sentimos el mismo deseo en recibirlas de allí: esas cartas nos hacen sentir cerca de lo único que extrañamos de la Argentina, a nuestros amigos y nuestra actividad. Aquí, nuestros recuerdos de la vida argentina se redondean un poco, como si se les fueran sus asperezas y pensamos que estamos haciendo un paréntesis en nuestra vida, un paréntesis a la manera de un respiro para tomar fuerzas para poder modificar nuestra rutina. Y a veces cuando recibimos una carta, recordamos ese malestar espiritual constante que teníamos atravesado antes, en Bs. As. Es una especie de ambivalencia, estamos aquí encantados, maravillados por todo lo que nos rodea, y sin embargo recordamos con tanto cariño nuestro medio en el otro lado del mundo y cuando estamos allí hacemos esfuerzos enormes para venir aquí. Claro, Europa es un aprendizaje extraordinario para un americano y no defrauda en absoluto las esperanzas más ambiciosas. ¿Acaso puede defraudar con sus museos tan completos y tan enormes? ¿o con sus edificios milenarios que transforman nuestro concepto de lo eterno? ¿o con sus habitantes, como Ud. dice, afincados a la Tierra, aunque esa Tierra sea rocosa y no le de otro fruto que el hambre y el cansancio? Ud. me habla de desarraigo y destierro y a veces pienso que somos, o más bien, tenemos una vocación constante en ser extranjeros en todo lugar en que estemos. Extranjeros en nuestra actividad diaria, extranjeros con quienes conversamos. Y no obstante, elegimos esa forma de vivir con plena conciencia y sin más titubeos que los que pueden tener hombres con una constante actitud de duda. Es, me parece, nuestro único camino.
Me tendrá que perdonar, Seoane, estas divagaciones cuyo único objeto es expresarle nuestro estado de ánimo, así como nuestros pensamientos, que si son equivocados, son, por lo menos, sinceros.
De París y de nuestras actividades, creo que poco puedo agregar que Ud. no sepa ya por los verdaderos noticiosos que Esther manda a Perla con una regularidad que envidio, que sea dicho de paso, es una regularidad imposible para mí.
Como he leído la nota del catálogo de [Juan] Del Prete, quiero caer con una crítica más a [Jorge] Romero Brest. No he visto la actividad que él preconiza en el sentido que la pintura se vuelca a lo abstracto en ningún lado. Es cierto que no alcancé a ver el Salón de Otoño, cosa que lamento profundamente, pero todo lo contrario, en las galerías particulares, así como en los jóvenes pintores que he visto, hay más bien una dirección neta hacia el realismo, si bien es cierto, un realismo que usa de todos los elementos más sinceros del cubismo. Ni siquiera en el Taller de [André] Lhote (que es precisamente un profesor que preconiza muy ingenuamente y con una simpleza de “no artista” el arte moderno como llama él a lo abstracto) sus alumnos hacen verdaderos esfuerzos por ser abstractos y lo único que consiguen es quedarse justo a mitad de camino, entre el cubismo y el academismo más retrógrado. Hay, es cierto, otros talleres donde se hace arte abstracto, pero (creo) no cuentan ni por su número ni por su calidad. He visto en una galería de la Rue de Seine un grupo de tres pintores que hacen una pintura inspirada en los principios de Kandinsky y que consiguen cierta armonía de color, armonía fácil y que se consigue con cierto oficio, pero que constituye, a mi juicio, nada más que un juego similar al de los émulos de Calder que Ud. menciona en su carta.
Como dije antes, todo lo contrario, me parece ver una dirección hacia el realismo de toda la pintura.
Es que podemos ver un poco en perspectiva la pintura y me da la impresión que el cubismo, a pesar de sus extraordinarios exponentes, ha dado escuela a un arte que se estrella por fin contra un muro.
Del cubismo hemos visto estos días una exposición magnífica por sus exponentes y por su número.
Es realmente extraordinaria, y vuelvo a repetir, creo, lo que le dije en mi carta anterior, la diferencia entre las reproducciones y los originales. Las pinturas de Picasso, Braque y Gris no dicen nada de su grandiosidad y riqueza en las reproducciones por las que las conocíamos. Yo salí verdaderamente maravillado de esa exposición. Como la maestría de Picasso puede realizar, con tanta economía de colores (dos o tres a lo sumo) tanta riqueza de colorido. En los tres composición tan perfecta y armonía tan lograda. También me gustaron mucho Marcoussis, Gleizes y Delaunay.
En la Maison de la Penseé hemos visto la cabra de Picasso, así como algunas cerámicas de él. Maravilloso todo. Es una exposición de cerámicas de Vallauris, y por consiguiente de varios ceramistas, pero Picasso con su maestría hace empalidecer a los que lo acompañan, a pesar de que son de bastante interés. Entre ellos: Valentin, Inocenti, Picault.
Este es lo más importante que hemos visto en artes plásticas. Luego están los museos en los que nos maravillamos incansablemente.
Y también los espectáculos. Un Don Juan de Molière en la Comédie magníficamente interpretado por Ledoux en el papel de Sganarelle que hace olvidar la mediocridad del resto de los autores, sobre todo Don Juan es mediocre y no da la idea de ninguna manera de Don Juan...
La puesta en escena correcta en su clasicismo y también la escenografía.
Hemos visto también Edipo Rey, en la Comédie igualmente, donde lo único valedero es la obra griega, la puesta en escena, la actuación, sin fuerza y sin imaginación, pero igual salimos muy impresionados por el drama.
El Teatro Nacional Popular nos ha decepcionado un poco, no por mediocre, sino porque esperábamos de el un exponente mayor. Hemos visto La mère courage y El Avaro. Sus actores, todos correctos (a diferencia de la Comédie, donde algunos son francamente malos), pero ninguno se destaca como un gran actor, ni aún Germaine Montero ni Jean Villar (también a diferencia de la Comédie, donde están Ledoux y Maria Casares). Sus escenografía a mí me parecen pobres a fuerza de querer hacerlas sintéticas, pero tienen indudablemente buen gusto. La puesta en escena, buena sin entusiasmarme.
La temporada teatral se presenta hasta ahora un poco pobre, pero es en cine donde París se nos ofrece en toda su magnitud. Sin hablar de cine de museo, en donde hemos visto casi todos los clásicos rusos, así también como hermosas películas de René Clair y otros; vimos Dos centavos de esperanza, italiana muy hermosa; La hora 11, también italiana muy buena con escenas de tragedia extraordinarias; Ella no ha danzado más que en un solo verano, sueca, bastante buena; Mitchourine, soviética, en maravilloso color con una primera mitad que me gustó y luego alargada creo un poco sin sentido; ayer, Roma, ciudad abierta, el drama que junto con Arco Iris, me parecía el más fuerte que he visto. En fin que casi diariamente uno se deslumbra con un espectáculo grandioso.
En cuanto a mi trabajo personal, estoy contento con trabajar bastante, pinto todo el tiempo libre y como los ratos de que dispongo son muchos, pinto con regularidad. Creo que algo he progresado y que en definitiva tanto museo y tiempo para pensar deja algún sedimento en mí. Lo que más me alegra es trabajar tranquilo sin el apuro loco que tenía en Bs. As., donde lo único que conseguía era una incertidumbre constante.
A [Manuel] Ángeles Ortiz y a [Arturo] Serrano Plaja no les vemos casi y Esther me acusa de insociable muy justificadamente. En cuanto a sus encargos, todos están cumplidos. Los ejemplares de La torre de marfil entregados hace meses y los libros de Crapouillot enviados a Bs. As. hace ya meses por correo certificado y espero que los tenga ya en sus manos. No los enviamos antes porque quisimos hojearlos un poco. El libro de dibujos me pareció excelente.
Las fotos de [Francisco ¿] Bores y el catálogo de [Julio ¿] González me fue imposible conseguirlos. El catálogo lo busqué en el Museo de Arte Moderno, en sus depósitos y también en un archivo oficial donde me enviaron desde el museo infructuosamente, pero es posible que lo encuentre en librerías, que creo que es la única posibilidad. Las fotos, no sé donde.
La semana próxima viajaremos a Londres donde pasaremos 15 o 20 días. Desearíamos estar más tiempo, pero nuestra ¿matroné? no nos lo permite, pero pensamos volver a ir más adelante, cuando termine el año escolar. Vamos ahora para encontrarnos con Sereno, que estará de paso en Londres en su viaje a la India.

Esto, creo, es todo, por ahora y así me despido con un gran abrazo para Maruja y para Ud. de quien los recuerda con cariño.

Lipa

Queridos amigos:

En no se cuánto tiempo de recibida la carta vuestra, va nuestra respuesta llena de cosas lindas e intensas. La vida aquí en París es sumamente variada y completa. El problema es a donde se va primero, y no esa necesidad que tantas veces pudimos sentir en Bs. As. de no ver y no encontrar mucho por ver. Nos arreglamos tan bien que me parece imposible, ya que el dinero que gastamos es mínimo. Es que París ofrece tantas ventajas a los estudiantes que podemos almorzar todo un señor almuerzo por 75 francos. Ir a la Comédie por 100 francos y hasta un cabaret (pues llegó Yaco y nos pervirtió a todos) por 10 francos. Es cosa de no creerse. Todas las exposiciones pagas las vemos a mitad de precio. Obtenemos muchas veces rebajas en los cines. En fin, que nuestro mal acostumbramiento nos hace rezongar cuando en algún lugar no nos dan la preferencia: Bien sé yo que si una mala lengua leyera estas líneas, ya diría mujer al fin, hablando de dinero. Pero que le vamos a hacer, amigos, en la vida hay que definirse.
En estos momentos estamos tratando de ver como podemos hacer para ver más obras de Picasso. La exposición Cubista, que Lipa les habló, me pareció muy buena. Picasso, Braque y Juan Gris, marcaron el camino, con la única diferencia que Picasso es más variado en sus concepciones, cosa que le hace a una tener ganas de ver toda su obra. Por más que les aclaro que no tengo ningún inconveniente en ver la obra completa de Juan Gris, Braque, Matisse y otros cuantos geniecillos que andan por aquí y allá. El viernes iremos a la Galería de Louise Leiris que en la Maison de la Penseé nos dijeron que es su concesionaria. Y si lo que vemos allí no nos alcanza, trataré de llegarme a su atelier y tratar de ver lo que tiene allí –cosa que creo posible, ya que no es a Picasso a quien quiero ver, sino a su obra–. ¿Qué más decirles, amigos? Su carta nos alegró mucho. Me gusta saber que hacen y que piensan. Sé que hizo mucho calor por allí y que eso los habría fastidiado bastante. Nosotros el frío lo toleramos muy bien, tanto que cuando hace 4º opinamos que no hace frío, salvo si el asunto baja de 0º, ya nos parece una temperatura de invierno, y no son muchos los días que hace bajo 0º. Espero que nos contesten pronto y nos digan si ya recibieron el envío. Había empezado a leer Un parisien en París, pero hubiera tardado mucho en leerlo, pues entre lo que salgo, estudio, y leo las obras de teatro que vamos a escuchar, les hubiéramos demorado el envío más de lo que ya demoramos, y realmente pensé que lo puedo leer en Buenos Aires. ¿Qué resultó de la exposición de Luis en Mendoza? Perlita [Rotzait] me escribe que las últimas cosas de Luis son hermosísimas. Eso no me extraña nada, ya que son hermosísimas las últimas y las primeras. También me pone que expone en Agosto en Viau. Que sea con mucha suerte. ¿Ya volvió la madre de Luis? ¿Qué cuenta de España? Hay en estos momentos una exposición de Arte Turco –lo único interesante son unas miniaturas que hacen recordar en parte a las miniaturas de la E. Media– el resto, la cerámica, los tapices, las puertas trabajadas no son muy interesantes. Nos vamos para el 10 para Londres, sé que es muy linda ciudad. Tenemos muchas ganas de despedirlo a Sereno, a quien no sabemos cuando volveremos a ver. Y pensamos aprovechar nuestra estadía al máximo. Tenemos ganas de ver teatro, ya que aquí aún no hemos visto teatro que nos parezca extraordinario. Barrault empieza recién en Octubre –y creo que es lo mejor que tiene en estos momentos Francia en teatro–. Bueno, amigos, el hospital me espera. Ya llego con un poco de atraso. Ahora los dejo con un gran abrazo a ambos y el cariño fuerte de

Esther

Me doy cuenta que modifiqué nombres y que el que expone en agosto en Viau es Leone (Enio Iommi¿?)

1955-11-11 Mencionado/a
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1955
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1955 en 11/11/1955

Buenos Aires, 11 de noviembre de 1955
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:
Ayer recibí tu carta con la noticia que siento hondamente de Maside, al que voy a escribirle uno de estos días una larga carta, ¡ojalá no pase todo de una falsa alarma o de un error!. Algún día nuestra gente verá todo cuanto se le debe a Maside. El significa para el arte gallego un rigor que éste no conocía o que había perdido hacía siglos. El es, en pintura, lo que fué Casas y Novoa en la arquitectura de Galicia, una conciencia lúcida, una medida, un orden. Puso en la construcción del cuadro una lógica solo igual a la de un Juan Gris aún persiguiendo propósitos distintos. Un dibujo de Maside es un dibujo con comienzo y fin donde ninguna línea ni ninguna expresión se descuida. Un color tiene en sus temples u óleos un sitio exacto y nada más que ese sitio. El vino al arte gallego a hacerlo preciso, lógico, en unos años en que otros artistas desbordaban todas las medidas aún con genialidad. Su lirismo se detiene en el tiempo preciso, en la hora, en el momento justo. El mide su diálogo con las cosas, con los objetos. Se detiene como buen gallego frente a ellas y pregunta, responde preguntando, y cuida de que no le traicione cada línea o cada color como si líneas y colores fuesen palabras, expresivas como son las palabras para el arte del pintor. Dialoga pintando como debe hacer un gallego pintor, para ser fiel a su estirpe y a sí mismo. Se trata de que las cosas tengan su precio justo, su palabra justa, su línea justa. Otros han tenido una vida artística más brillante, no sé si más ambición, porque la de él es de las más altas y nobles, más oportunidades aún con todos los infortunios. Maside se hizo solo, vivió solo e hizo una pintura sola, de una soledad que fecundará, estoy seguro, el arte gallego del futuro y tiene la suerte inmensa de que su obra casi entera queda en Galicia. Por mi parte admiro a Maside como admiro a pocos pintores actuales y lo siento además como una conciencia para todos nosotros. Como a alguien que sin decirnos nada nos revela con su mismo silencio la justicia o la injusticia de nuestros actos. En pintura fué audaz cuando debía de serlo para abrirles los ojos a los babiecas y riguroso realista cuando los babiecas solo exigen audacias. Me alegro de no haber sido de su generación porque así pude aprender de él lo que no hubiese aprendido por ceguera o envidia siendo de sus años. Bueno, excuso decirte cuanto me dolería que le ocurriese algo, no quiero ni siquiera pensarlo.
Recibí todo cuanto me enviaste en tus cartas y te agradezco estos envíos. Eres casi, o sin casi, la única persona que me ayuda en este esfuerzo en el desierto de Buenos Aires. Aquí la revista gusta bastante aunque no dejan de exigirme actitudes más decididas en el orden que te imaginas, que no pienso tomar en cuenta en beneficio precisamente de lo que los exigentes estiman. Después de todo lo que pasó aquí esto está tomando un aire normal. No recibí los 42 dibujos de Maside de que me hablas. ¿Quién los trajo o quien los trae? Me interesa, como puedes suponer, saber de esto, para mí es un material extraordinario que me permitía hacer muchas cosas. Me interesa mucho me respondas concretamente a esto. Por tu carta parece que debiera tenerlos ya en mi poder, y no tengo más noticias de ellos que la que tu me das ahora, en tu carta.
El envío de la revista aquí se hace normalmente aunque pienso que puede producirse alguna pérdida. Me interesa en todo caso me dijeses a quienes debe repetírsele el envío cuando no le llegue. Esperamos impacientes el libro de Cabanillas que se titulará como él quiere. Sería, creo, interesante incluir en el de Villar Ponte el discurso de él en la Academia, que tengo el recuerdo de que era muy bueno y útil. Estos días salen dos tomos de Vesteiro Torres, su Galería de Gallegos Ilustres, con prólogo de Vilanova, y dentro de muy poco uno de poemas de Blanco Amor. El mio está ya en la imprenta. Le hice para ilustrarlo diez grabados en metal.
Bueno, hoy estoy contento porque te he escrito una carta decorosamente larga y contesto inmediatamente a la tuya. Quisiera que cuando esta llegase estuviese Evelina totalmente restablecida. Ella y tu recibid el saludo de Maruja y míos y tu el abrazo fuerte de:

Seoane

1960-02-22 Mencionado/a
Carta de Seoane, a Laxeiro e Prada. 1960
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane, a Laxeiro e Prada. 1960 en 22/02/1960

Basilea, 22 de febrero de 1960

Sres. Lala y Laxeiro
Buenos Aires

Queridos amigos:

Aquí estamos desde hace más de veinte días, muy contentos de esta ciudad que nos parece espléndida, así como Zurich, que está a una hora de viaje, y las dos con museos notables, sobre todo en arte primitivo europeo y, en el caso de Basilea, con una cantidad considerable de obras de Holbein que vivió aquí. Luego, ambos museos, cuentan con grandes colecciones de impresionistas franceses, expresionistas alemanes y, desde el cubismo hasta el manchismo norteamericano, están representadas sus figuras más importantes, sobre todo Picasso, Braque, Juan Gris, Léger, Chagall, Paul Klee; de todos ellos hay bellos ejemplos en los museos de ambas ciudades. De Juan Gris existen solamente en el museo de Basilea once cuadros bellísimos en una sala, así como otra grande con Braque, Picasso y otra con Léger y Chagall. De todo esto gozo como podéis imaginaros. Seguimos como podemos desde aquí, y con esperanza, las últimas noticias de España y también las de Buenos Aires, donde las últimas películas yankis de la guerra, con submarinos y hombres rana, parecen haber influido notablemente en la imaginación de sus autoridades. Por aquí, la gente está indignada con el estallido de la bomba atómica francesa que les parece inoportuna y pedante. Los sucesos de Árgel, así como la política de Adenauer, tiene muy intranquilos a los suizos. Éste es el resumen político sintético que pude deducir de conversaciones, muy parcas, con algunas gentes de aquí. Pareciera que todos desean, por temor a una guerra o a situaciones políticas desesperadas, marchar a América del Sur, donde suponen una tranquilidad paradisíaca. La visión es, unos cuantos indios saltando alegres como también en algunas películas yankis, o fumando muy tranquilos, pipas de la paz con los rubios europeos que pueden ir de Centroeuropa (no cuentan España y Portugal), sirviendo a éstos para hacerse millonarios y comprar lujosos coches norteamericanos que en estas ciudades de Europa, a su regreso, tropiezan los lados con las dos hileras de casas en las calles estrechas. Son gentes que, como las autoridades argentinas, también está influenciadas por el cine yanki, en este caso con respecto a América. Unos rubios de origen alemán, claro está, en Nueva York, muy listos, y un continente de negros e indios hacia el sur, no tan listos. Su conocimiento sobre América, si no leyesen de vez en cuando algún folleto o aviso de agencias de viajes o de compañías de aviación, corresponde exactamente al que podían tener los españoles en el año 1500, luego del segundo viaje de Colón. Todo esto que te escribo es seguramente un poco exagerado, más responde bastante al pensamiento del tipo medio suizo y tienen la culpa los países americanos por no saber poner en valor su realidad.

Bueno, por nuestra parte, estamos muy contentos y ya os iremos contando de nosotros. Recibid el gran abrazo de Maruja y mío para vosotros y todos los amigos, y tú, Laxeiro, otro muy fuerte de:

[Seoane]

1960-03-01 Mencionado/a
Carta de Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1960
Bos Aires
Basilea
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1960 en 01/03/1960


Bs. Aires, Marzo 1º de 1960

Queridos Maruja y Luis:

Recibimos las “noticias escuetas” de uds., alegres y “europeas”. En cuanto la gente pisa Europa tiene por fuerza que adoptar un género epistolario muy especial “europeo”. Todo lo que se percibe en un viaje se cuenta a borbotones, desbordándose por las palabras los museos y los paseos—Es
justamente en las cartas donde se nota el provincianismo nuestro de aquí—Por todo esto que causa más incomprensión, cada vez que nos enteramos, que los de Europa quieren ver en América del Sur una tabla de salvación (¿la ley de compensaciones?).
Nosotros, contra una Lisboa, ponemos las playas de Punta del Este, contra las magníficas colecciones de los museos de Basilea y Zurich, discusiones abstractas sobre tal o cual. Contra una posible guerra y sus desastres, el temor que da una política reaccionaria y el sabor de la Traición... Para cada tema, otras dimensiones, otras miras, otros objetivos. Todo muy importante desde aquí, quizá mucha más importancia que la que tiene de veras.
No hablan nada de la exposición de Luis. El museo de Basilea es verdaderamente importante. Nosotros, me apunta Esther, sólo vimos 3 Juan Gris. ¿Habrá cambios? Recordamos a CRANACH, que tú no mencionas. También nos impresionó el primitivo suizo, sobre todo Holbein –magnífico–. En cambio, no comparto totalmente tu opinión sobre Basilea, que nos pareció bastante insulsa –no así la parte del R[h]in que en este momento se me aparece corriendo bajo un puente que sale de cerca de la vieja y reconstruida mil veces Catedral. De acuerdo también con respecto a Max Bill, pensando en todas las veces que importamos “movimientos Max Bills”, sin que puedan arraigar aquí. Me dolería menos que esos movimientos fuesen contemporáneos, y no tan tardíos, como llegan a Bs. As.
En ésta, pocas novedades: la llegada y salida de Ike [Eisenhower], un viejo con cara colorada y simpática que viene a confirmar el trabajo de su gerente en la Argentina: “F” [Frondizi]. Ya estamos hundidos del todo.
Otras cosas no hay. Gracias muy especiales por los envíos, nuestro viaje sigue en pie y para la misma fecha: Octubre. ¿Nos veremos allí o aquí?
Esther agrega un kilométrico abrazo –casi tan grande como el mío.

Hasta la próxima

Lipa

[Escrito na marxe esquerda:] Creímos que se habían marchado de Basilea. Ponemos esta carta el 15/3. Esperamos los encuentre todavía. Un abrazo. Lipa.

1963-03-27 Mencionado/a
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963


Basilea, 27 de marzo de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de

Seoane

[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.

1963-03-31 Mencionado/a
Carta de Seoane a Varela. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Varela. 1963 en 31/03/1963

Ginebra, 31 de marzo de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Hoy comienzo a escribir algunas cartas, pues hasta ahora no hice más que andar, gastar dinero en hoteles –el dinero más dormido– y comidas y en orientarme. En la primera quincena de abril, creo que se confirmará una exposición mía de grabados en Zurich y mañana lunes, en Basilea, se reúnen las autoridades de la Kunsthalle con alrededor de ochenta obras entre óleos y grabados. Hemos alquilado un departamento de un ambiente en Ginebra por dos o tres meses y a partir de mañana comienzo a pintar, pues no traje cuadros y sólo cuento con los veinte que dejé en Basilea en 1960 depositados en la Kunsthalle y los cuarenta y siete grabados que seleccioné en ésa para traer. Los grabados han impresionado por su técnica a los pintores y grabadores que conocí las respuestas sobre algunos de los resultados conseguidos. No vaya a ser el diablo que expongan ellos antes que yo y nos vengan luego esos recursos como novedades de París a Buenos Aires.
Pero pasemos a las noticias que pueden ser interesantes para tu audición radial. En la Galería Krugier de Ginebra se exponen actualmente ochenta óleos del pintor Alexej Jawlensky, que formó parte alrededor de 1921 con Kandinsky, Feininger y Paul Klee, del grupo los Cuatro azules en Alemania. Nacido cerca de Moscú en 1864, alternó en su juventud la carrera militar con la pintura. Alrededor de 1900, abandonó su profesión oficial por el arte, estableciéndose en Munich. Desde la Primera Guerra, debiendo abandonar esta ciudad, vivió alternativamente en Suiza, donde se refugió, y en Alemania al término de aquella. En la primera época muniquense de su pintura se notan influencias fauves y expresionistas, abundando en temas referidos a España, pero siempre destacando en ella su fuerte temperamento eslavo y el carácter popular de sus colores. Su época última se acentúa en él su profunda vocación mística y su obra, puede afirmarse, sólo consiste en cuanto a tema, en una serie considerable de variaciones sobre el rostro de Cristo. Adquiere su pintura una profundidad notable y para nosotros, Jawlensky, es no sólo uno de los grandes continuadores de la iconografía bizantina de su país, es uno de los pintores más hondos de este siglo. Falleció en Wiesbaden en 1941. En los últimos años atacado de parálisis debieron atarle los pinceles a las manos, como a Renoir, para que realizase esos rostros dolorosos y sintéticos que nos trae al recuerdo el tono de las maderas secas y de las cortezas de los árboles.
El crítico de arte del semanario francés L´Express, Pierre Schneider, afirma refiriéndose a una gran exposición de Raoul Duffy en París que: “Los prejuicios nos ciegan en nuestra ignorancia. Se exhiben los síntomas de la vanguardia y nosotros salivamos de éxtasis como los perros de Pavlov”. La frase es un acierto referido a parte de la crítica universal y a mucho público aficionado que supone que el arte es asunto de modas y modistas. Schneider se refiere en su artículo a la solidez del arte de Duffy y a como crece con el tiempo su prestigio de gran pintor. La viuda del artista, Madame Raoul Duffy, ha donado a los museos de Arte Moderno de París y los de Le Havre y Niza 75 óleos, 15 acuarelas y 90 dibujos, además de los tapices y cerámicas proyectados por el artista.
Jacques Prévet, el extraordinario poeta francés, está haciendo un libro en colaboración de Joan Miró, el también extraordinario pintor español. Uno de los poemas del libro es éste:

Mangez sur l´herbe
Dèpêchez-vous
Un jour ou l´autre
l´herbe
mangerá sur vous.

El Museo de Basilea, en Suiza, uno de los más importantes del mundo por la obra que contiene de arte moderno y contemporáneo, aparte de las numerosas obras primitivas y antiguas, entre las que se destaca la valiosa colección de óleos y dibujos de Holbein, exhibe estos días la donación que recibió de Raoul La Roche, uno de los magnates de la industria química universal, que consiste en 1 Juan Gris, 7 Leger, 11 Braque, 6 Le Corbusier, 20 Ozenfat y cuatro esculturas de Lipschitz. Su primera donación, en 1955, consistió en 9 Braque, 4 Picasso, 11 Juan Gris, 10 Leger y uno respectivamente de Ozenfat y Le Corbusier. En tres años los museos suizos de Basilea y Zurich y Berna se han enriquecido notablemente por las cuantiosas donaciones de sus comerciantes e industriales. Igual que en Buenos Aires, podemos afirmar irónicamente.
Bueno, es todo por hoy y dime si te interesan estas noticias. A partir de hoy te iré mandando regularmente las que considere novedad y poco probable que lleguen por agencia a ésa. Me voy a quedar quieto y trabajando en Ginebra por dos o tres meses, con alguna escapada a las otras ciudades suizas y a Grenoble en Francia. Escríbeme aunque sólo sean pocas líneas.

Un gran abrazo de Maruja y uno para Marika y para ti de:

[Seoane]

1963-04-03 Mencionado/a
Carta de Seoane a Goldstein. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Goldstein. 1963 en 03/04/1963


Ginebra, 3 de Abril de 1963

Sr. Lázaro Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos en Suíza alrededor de tres semanas. Hemos vuelto a ver los espléndidos museos de Basilea y Zurich y los menores, pero también muy interesantes, de Berna y Wintenthur. No hemos visto aún el de Ginebra a pesar de estar viviendo en esta ciudad, pues esperamos visitarlo con calma y algún domingo próximo para evitar pagar la entrada. En tres años, desde 1960, los museos han aumentado en obras de arte moderno. Pintores como Juan Gris creo que solo es posible verlo en su total dimensión solamente en Suíza, entre los museos de Berna y Basilea, pues entre los dos completan las distintas facetas de su trabajo y con obras fundamentales. De Paul Klee solamente el museo de Berna tiene en la actualidad alrededor de ochenta horas y unas treinta o más están en el de Basilea. En las galerías particulares se realizan, en general, exposiciones de grandes pintores actuales o muertos en los últimos años. Aún nos tocó ver en Ginebra una gran exposición de Jawlensky, en Zurich una extraordinaria de Jacques Villón (ésta en el museo), y en Basilea, una muy completa de Paul Klee.
En cuanto a mis asuntos, estoy hasta ahora contento, gustan mucho mis grabados y es posible que exponga en Zurich próximamente. Tengo también aún en proyecto la exposición de Basilea. Llaman mucho la atención las fotografías de los murales y preguntan sobre la técnica con que fueron ejecutados y el emplazamiento. Algunos que he visto hechos últimamente en grandes casas de departamentos son bastante flojos. Sólo en Basilea me llamó la atención un vitral espléndidamente ejecutado para una puerta. Está hecho de metal y vidrio. En otro edificio, el de una empresa de seguros, vi otro, también notable, de metal, no sé qué metal, desde luego inoxidable, sobre piedra. El segundo, abstracto, pero como el primero, de gran efecto decorativo. Ayer he visto uno horrible, pintado, en el vestíbulo de una casa de esta ciudad.
Anteayer alquilamos un pequeño departamento de un ambiente con el tamaño necesario para poder trabajar y no tropezarnos y hoy comencé a pintar. Quiero pasar en Suíza dos o tres meses y no es posible hacer vida de hotel, por los precios y porque no podemos aguantar hoteles y restaurantes.
Suíza parece estar muy próspera y los suizos consideran que Ginebra es en la actualidad la Chicago europea. Aquí se están estableciendo grandes firmas norteamericanas y sospecho, no tengo mayores pruebas para afirmarlo pues me dejo llevar por la intuición, que los norteamericanos pretenden hacer de esta ciudad económica de la Europa que no está incluida en el Mercado Común. Hacer de Ginebra la rival de Bruselas, que también parece crecer industrialmente, pero, en este caso, como centro de la Europa unida en su economía. Tres ciudades se anuncian, según algunos que entienden de estas cuestiones, como tres grandes emporios económicos de este continente: Milán, Ginebra y Bruselas. Cualquiera sea el porvenir, lo cierto es que, aún transitando de turista por Suíza, uno no puede menos de verla como una inmensa fabrica donde el trabajo es el denominador común de todos sus habitantes.
Me interesaría mucho que si usted la tiene, o le es posible conseguirla, me enviase la dirección de Antonio Bonet en España, pues a última hora me olvidé de pedirla en Buenos Aires. De ahí no sabemos más noticias que las que publica Le Monde de París, periódico muy bien informado y con comentarios muy actuales respecto a la Argentina y Sudamérica. Hasta ahora parece que no existe claridad alguna en la política de Buenos Aires y en Le Monde, refiriéndose concretamente a la deuda exterior y al estado de las finanzas, en un comentario último llama a la reflexión a la marina argentina.
Les tendremos al tanto de cuanto vayamos viendo y haciendo por aquí. Por hoy reciban Polita y usted el abrazo cordial de Maruja y mío con el afecto de:

[Seoane]

1963-04-03 Mencionado/a
Carta de Seoane a Goldstein. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Goldstein. 1963 en 03/04/1963


Ginebra, 3 de Abril de 1963

Sr. Enrique Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos instalados por dos meses o algo más en Ginebra y hemos andado hasta ahora por Zurich, Basilea y Winterthur, deteniéndonos sobre todo en las dos primeras ciudades. Hemos visto muchas novedades surgidas desde hace tres años, sobre todo en los museos enriquecidos notablemente con espléndidas donaciones de particulares. Suiza, en general, nos gusta. Hemos visto poca arquitectura nueva, aparte de la que habíamos visto en nuestro viaje anterior. Los edificios nuevos en Basilea y Zurich son sólidos, parecen muy bien construidos y responden al funcionalismo que resulta ya clásico. Lo más sorprendente es el destierro casi definitivo, para las nuevas decoraciones, de todo lo que no sea “nuevo diseño”. En los ambientes que se hacen se admite en general un detalle de “art Nouveau”, una mecedora, un sillón, o cualquier otro mueble que mezcla esas formas casi vegetales con la severidad de las líneas actuales. El “art Nouveau” vuelve por sus fueros. Hace dos o tres años se hizo en Zurich una gran exposición dedicada a él y otra de Van de Velde, con su obra de alrededor de 1900, muebles, tapicerías, pinturas, que derivaban en general a ese estilo. Como es natural, no pude ver esta exposición, pero pude ver fotografías, y un catálogo, y me encontré con sorpresas como algún grabado en madera fechado en 1893, creo que para ilustrar algún libro, de carácter abstracto. Hay que pensar que entre sus amigos franceses de entonces se contaban a Maurice Denis y a Maillol. André Gide habla de él en su diario sólo para pedir que no le gustaba comer fruta que la consideraba solamente como adorno, como objeto de contemplación. Si André Gide hubiese puesto más atención a la obra de Van de Velde hubiese, seguramente, advertido que la fruta era para este gran artista, por aquella época, alrededor de 1900, no solamente objeto decorativo, sino como los vegetales en general, fuente de ideas par muchos de sus dibujos. A André Gide que debió causarle asombro este hombre que no comía fruta, no pensó, quizá, entonces, en qué fuentes humildes nacen muchas veces los estilos de arte.
Hemos visto tres exposiciones muy importantes, de Jawlensky, aquí en Ginebra; de Paul Klee, en Basilea y de Jacques Villón en Zurich. Tres grandes pintores muy distintos y para quienes la pintura fue un lenguaje, lo es en el caso de Villón, destinado a reflejar un mundo. Jawlensky, un artista ruso que salió de su país por 1900, abandonando su carretera militar y que pasó su vida de pintor entre Alemania y Suíza, es un pintor místico en la última etapa de su vida y, con solo el tema del rostro, hizo cuadros maravillosos que tienen el sabor de antiguos íconos sin que se les parezca en nada. Paul Klee es un extraordinario pintor lírico que no abandona al pintor ni su humor ni su gusto por la música y Villón, tan grande como ellos, es un racionalista, un heredero de Descartes, un pintor que no puede abandonar la lógica ni la razón. Admiro a los tres, pero prefiero a los dos primeros. El Museo de Berna que parecía en 1960 ser un museo de poco interés comparándolo con los de Zurich y Basilea, se engrandeció también notablemente. Antes era casi únicamente Paul Klee su atracción principal hoy son Paul Klee y Juan Gris. De este último tiene algún cuadro más que el de Basilea y además cuenta con excelentes Picasso, Braque, Chagall, Leger, etc.
Éstas son las noticias que puedo hasta ahora contar. No muchas. Estos días empecé a pintar y tengo en proyecto una exposición de grabados en Zurich además de la posible de Basilea, suspendida una vez y sin fecha hasta ahora. Me gustaría que me contasen algo de Buenos Aires. No tenemos más noticias que las de Le Monde de París que más bien son alarmantes.

Muchos cariños de Maruja y míos para Anita y Ud. reciba el abrazo fuerte de:

[Seoane]

N/d:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-04 Mencionado/a
Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Díaz Dorado. 1963 en 04/04/1963

Ginebra, 4 de Abril de 1963

Sr. Diego Díaz Dorado
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Esperé para escribir a los amigos a estar un poco tranquilo y dejar de andar de un lado al otro. Nos establecimos por dos o tres meses, quizá dos, no sabemos, aquí en Ginebra, donde hemos encontrado un departamento de un ambiente en el que puedo pintar y ya comencé a trabajar. Hasta el día 29 hemos estado entre Basilea, Berna y Zurich e hicimos una visita al Museo Reinhart de Winterthur, una ciudad exclusivamente industrial que como todas las ciudades suizas tiene su interés particular. El Museo está destinado sobre todo a pintura alemana, austríaca y suiza, con una sala importante destinada al grabado francés. La parte impresionista que era lo que más nos interesaba ver está circunstancialmente clausurada lo que nos defraudó bastante. Los Museos de Basilea y Zurich aumentaron en bastantes obras desde 1960 y el de Berna, que a mi juicio es inferior, tiene ahora una colección espléndida de Juan Gris. Creo que para poder ver cómodamente a este pintor hay que venir a Suiza, pues entre Basilea y Berna se reúnen en sus museos más de treinta obras sin contar las de Zurich. Estamos viendo mucho mueble nuevo y nuevos motivos de decoración venidos muchos de ellos de los países del Báltico y de Italia. En uno de los grandes almacenes de Ginebra nos encontramos con sorprendentes Muranos, lástima que un poco caros para nuestros bolsillos, y, aparte, no sabríamos como transportarlos. En cerámica no hemos visto objetos superiores a los del otro viaje, pero sí en cuanto a trabajos en madera. En los ambientes preparados en las mueblerías para la venta, incluyen, con los muebles de línea moderna, alguno de “Art nouveau”, como si el prestigio de este estilo volviese a renacer en este aspecto. Encontramos nuevamente los trabajos de trapos como los de las montañas de Galicia, hechos por los campesinos, y que resultan encantadores en la variedad de sus colores, a pesar de la limitación de la decoración general por como tienen que ser hechos. Y volviendo a cuestiones de arte, pude ver algunas grandes exposiciones entre ellas una de Lurçat muy completa, con 70 tapices, algunos de trece metros por cuatro y medio que resultan notables de color, no tanto en su dibujo. Abusa en recursos fáciles para llenar espacios, como mariposas, estrellas y hojas de árbol. Se ve que se siente cómodo en los tamaños más chicos. En general creo que no es un muralista y que si llegó al muro es por la artesanía a que se dedica. Tiene más temperamento e imaginación de ilustrador, pero una imaginación más bien limitada. Como pintor no tiene, para mí al menos, interés. Son interesantes sus cerámicas, no así tanto sus litografías y gouaches. Pues además de los setenta tapices expone unas 110 obras más de otros procedimientos. Sorprendente para mí fue un vitral hecho con vidrios picados de color, acumulados y seguramente puestos de nuevo al horno para fundirlos. Me gustaría saber como es su técnica.
Bueno, esto es todo por hoy. Ahora acabo de recibir noticias alarmantes de ésa. Vamos a salir para encontrar algún diario que nos informe. ¿Cómo andan los asuntos de Citania? ¿Fue el libro de González López a la imprenta? ¿Debo enviar el dibujo de la tapa? Y por Montevideo, la casa, ocurrió alguna novedad? Le ruego me escriba y me dé noticias de esa.

Salude a sus padres y hermana en nombre de Maruja y mío, y a Martínez Lamela y Sra., a Julio Fernández y a los de Citania, y Ud. reciba un abrazo de:

[Seoane]

1963-04-07 Mencionado/a
Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1963 en 07/04/1963


Ginebra, 7 de Abril de 1963

Sres. Esther y Lipa Burd
Buenos Aires

Queridos amigos:

Mañana o pasado se cumple el mes de nuestra llegada a Suiza. Hemos andado gran parte de este tiempo de una en otra ciudad de este país, con unos días de estancia hasta ahora en Ginebra y en Basilea. En Ginebra, donde estamos ahora, alquilamos un departamento de un ambiente por dos o tres meses para poder trabajar y al mismo tiempo ir cuidando lo mejor posible de nuestra situación financiera, que merece, como podéis imaginaros, le dediquemos una parte importante de nuestra atención. Establecí algunos contactos con galerías de Zurich y de aquí, de Ginebra, que espero sean útiles, aparte, naturalmente, de las lentas y largas relaciones que continúan con la Kunsthalle de Basilea. Esperamos que algo cuaje para el futuro próximo. Los museos han crecido considerablemente con espléndidas donaciones efectuadas por particulares desde nuestro viaje anterior. El de Basilea, que para mí continúa siendo el más importante, aumentó considerablemente en obras del período cubista de Picasso, Braque, Juan Gris, Leger, además de los puristas Ozenfat y Le Corbusier, y en Paul Klee. Este y Juan Gris continúan siendo en Basilea como en Berna los pintores que mejor se ven. Berna quizá tenga ahora más Juan Gris que Basilea y desde luego ya tenía una cantidad superior de Paul Klee, alrededor de setenta obras de éste son las que posée en la actualidad. Los tres museos han aumentado en piezas nuevas pero creo que más en proporción los de Basilea y Berna. A los nombres que os menciono de Basilea hay que añadir nuevos Matisse, Bonnard, Chagall, etc., y algunos norteamericanos, como Tobey, y españoles últimos. En Zurich hay un gran Tapies y dos o tres esculturas de Chillida; en Basilea, Chillida, y en Berna Clavé, aparte, naturalmente, los de escuelas de Alemania y norte de Europa que también en Suíza pueden verse seleccionados. Nos tocó de ver además cuatro espléndidas exposiciones en museos y galerías particulares: Jawlensky, Paul Klee, éstos en Ginebra y Basilea respectivamente, y Jacques Villón y Lurçat en los museos de Zurich y de ésta. Ahora, en estos días, se inauguró en Zurich otra retrospectiva de Max Ernst que pensamos ver el jueves o viernes próximo de paso que vamos a resolver una posible exposición de grabados en una galería particular de esa ciudad. El que me decepcionó, dejando a un lado la espléndida calidad de la artesanía en los tapices y la buena intención humana de sus temas, fue Lurçat. Es un muralista por el destino de la especialidad a que se dedica, pero no lo es como artista, como pintor. Cerca de doscientas obras se reúnen en Ginebra entre tapices, unos ochenta gouaches, litografías, cerámicas y vitrales. Tiene tapices de dimensiones extraordinarias, de catorce o quince metros por cuatro o cinco de alto, pero sin resolver en sus cartones como obra de carácter mural. En ellos se conjugan los más bellos colores de lanas que Lurçat entona con habilidad y la calidad del tejido, pero los espacios los llena con recursos fáciles y repetidos, con mariposas, estrellas, sobre todo estas últimas, empalagosas estrellas estilo 1920 o 1925 de un falso modernismo, y hojas de árboles, todo como una pirotecnia deslumbrante a primera vista pero que cansa en su insistencia. Pienso que lo que seleccionaría para mí sería uno de esos gallos suyos, que los ha dibujado casi siempre de perfil, siempre el mismo gallo pero algo distinto, cuando los hizo tejer en blanco, gris y negro. Por lo demás prefiero la serie de tapices góticos de la vieja Basilea del siglo XV, con sus temas bíblicos y sus bestias más bellas en su aparente ferocidad porque seguramente aquellos pintores conocían menos de la anatomía y zoología que Lurçat. Bueno, en cuanto a otro género de cosas aparte de ver arte y monumentos, sólo hemos visto alguna película del género menos intelectual, como El tirano de Siracusa, que llenaron algunas horas de nuestro tiempo y con ellas multitud de películas de publicidad francamente malas. Creo que están peor que en 1960 y muy mal con relación a lo que vosotros estáis haciendo en esa. Nada que se parezca a la vuestra de propaganda de Rosenthal.
Nos gustaría mucho veros por aquí, que extendiéseis vuestro proyectado viaje de París a Ginebra, esta ciudad encantadora donde se os advierte el paso del tiempo en infinidad de relojes. Las agujas de todos ellos realizan, implacables, una inacabable y cronometrada danza de la muerte.
Escribidnos. Os rogamos que nos mandéis noticias vuestras y de esa. Sin todos vosotros, los amigos, nos encontramos solos. ¿Cómo va Arroyo y vuestro departamento? Os rogamos que nos enviéis y, lo más pronto posible, la dirección de Jonquières y de Cortázar que nos olvidamos en Buenos Aires, y a quienes quiero escribir.

Un fuerte abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

N/dirección:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-28 Mencionado/a
Carta de Seoane a Kleinman. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Kleinman. 1963 en 28/04/1963


Ginebra, 28 de Abril de 1963

Sr. Julio Kleinman
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace y algo más de un mes y medio que estamos en Suíza y hemos visto en todo este tiempo una cantidad notable de museos y exposiciones importantes. Los museos han aumentado considerablemente en estos tres años, sobre todo los de Basilea y Zurich, el de Berna también con con espléndidas obras de arte contemporáneo. Aumentan con donaciones de particulares. La Roche, uno de los propietarios de la industria química de ese nombre, acaba de hacer una donación muy importante al museo de Basilea consistente en varios Braque, Juan Gris, Picasso, Leger, Le Corbusier, etc. Estamos, pues, como puede imaginarse, muy contentos de poder gozar de todo esto, de la maravilla del paisaje de este país, de sus viejas ciudades y del arte que reúnen, pero nos faltan los amigos de Buenos Aires. Seríamos felices si todos estuviesen aquí con nosotros. No tenemos planes concretos para orientarnos en los próximos meses. Estoy pintando. Alquilamos un departamento amueblado de un ambiente y en él trabajo todas las mañanas como si continuase en el departamento de Buenos Aires. Trabajo mucho. Por las tardes, salimos a buscar diarios para tratar de conseguir noticias de esa y andamos por la ciudad antigua y por las galerías de arte.
Las obras mías, óleos y grabados, parecen gustar mucho a los pocos que las vieron y estoy en tratos con algún dueño de galería para tratar de exponer. Ginebra es una ciudad llena de encanto y tiene la ventaja para nosotros de que nos entendemos en ella con sus habitantes mejor que en Basilea, por el idioma, y porque además alzan con más frecuencia la voz para hacer notar su presencia o destacar su voluntad, aunque Basilea es, a nuestro juicio, más hermosa y más importante desde el punto de vista artístico. Toda esta digresión está destinada además de darles cuenta de nuestra vida a saludarles a Ida y a Ud. y a los suyos, a participarles nuestra dirección por si vienen o pasan por ésta en alguno de los viajes que ustedes realizan. Nos gustaría mucho verles por aquí. Tenemos entendido que ustedes pensaban viajar por estas fechas aproximadamente, si lo hacen, cuenten ustedes con unos guías, Maruja y yo, que tenemos la ventaja de no ser suízos y poder destacar más con mayor imparcialidad sus virtudes y defectos. La pena es que no conocemos la vida nocturna de estas ciudades, suponiendo que tengan verdaderamente vida nocturna para poder ser perfectos guías. Pero algunos españoles, funcionarios de las N. U. nos llevaron a algunas tabernas donde parece que se afirma el espíritu greco-latino alrededor del vino tinto. Nosotros no bebemos, somos más primitivos, pero podemos mostrárselas a ustedes junto con la catedral, las viejas calles, las tiendas de antigüedades, las galerías de arte y la estátua de Calvino, un ser infernal.

Reciban Ida y usted, lo mismo que Edgardo y Susana y Ricardo, el saludo cordial de Maruja y mío y usted un abrazo de:

[Seoane]

1963-05-04 Mencionado/a
Carta de Seoane a Frontini. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Frontini. 1963 en 04/05/1963


Ginebra, 4 de Mayo de 1963

Sr. Norberto A. Frontini
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos dos meses en Suíza y estaremos viviendo quizás hasta junio en Ginebra. Hemos andado por todas sus ciudades importantes, gozado de sus museos y de las espléndidas exposiciones que se realizan, pero siempre, nos acordamos de los amigos de Buenos Aires. No podemos olvidar los amigos y no queremos olvidarlos. Nos gustaría que todos estuvieseis aquí con nosotros.
Suíza nos gusta mucho. Nos gustan mucho sus ciudades, el aire, sus lagos, e incluso la mediocridad educada y civilizada, un poco fría, que anda por las calles, en los trenes, en las estaciones, por todas partes. He vuelto a ver en el Museo de Basilea los Juan Gris que tienen, la sala de Juan Gris y los del Museo de Berna, unos treinta óleos entre los dos museos, extraordinarios. Deberían estar en el Museo del Prado, puestos muy cerca de los doce apóstoles de Zurbarán que están en el Museo de Lisboa. Zurbarán y Juan Gris establecen una línea esquemática, severa, profunda, de la pintura española. El blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos grandes pintores. Todos los otros colores son como un pretexto para alcanzar ese negro profundo, abismal, y el blanco, el blanco de España. Vi una exposición de Paul Klee, además de todos los que guardan los museos suízos, y te recordé. Recordé que a tí debía en gran parte la adhesión profunda que siento por este otro gran pintor. A todo lo que me habías dicho de sus cuadros en Santiago de Compostela en 1931 o 1932. ¿Cuándo fue? Y a tu obsequio de una pequeña monografía y de un catálogo de la exposición que habías visto en Berlín. Recuerdo que dijiste frases que me parecieron muy acertadas acerca de Paul Klee, de Hofer, de Renée Sintenis y de la pintura y escultura alemana de entonces. Tú gustabas entonces de la pintura, pero luego te fuiste apartando de ella, naturalmente que por otras preocupaciones quizás más fundamentales para tí, pero, por mi parte, te reprocharé siempre el que no continuases ocupándote de ella con el apasionamiento que entonces tenías. Eres una de las personas más dotadas para verla de cuantas conocí y has desdeñado esas dotes. Sin embargo, la pintura, el arte en general, están siempre en el fondo de tus preocupaciones. En tu libro de la cárcel, están los notables capítulos de Burgoa Videla y de las manos significando esa preocupación que no te deja.
Acabo de hacer dos cuadros de homenaje a Grimau. Por toda Europa se han hecho manifestaciones imponentes con motivo de su ejecución y el primero de mayo en Ginebra se encabezaba la adhesión a la fiesta con la bandera republicana española con crespones negros. Era el tercer gran acto de protesta de los ginebrinos.

Un abrazo a Mony, a tí y a los tuyos de Maruja y mío y otro fuerte para tí de:

[Seoane]

N/D. 4-6 Rue du Lac, Ap. 59
Ginebra

1963-05-28 Mencionado/a
Carta de Seoane a Torrallardona. 1963
Xenebra
San Antonio de Padua
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Torrallardona. 1963 en 28/05/1963


Ginebra, 28 de mayo de 1963

Sr. Carlos A. Torrallardona
San Antonio de Padua
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos casi tres meses fuera de Buenos Aires, hemos andado por toda Suiza, por la Savoya y el Delfinado de Francia y siempre me hice el propósito de escribirte para contarte alguna de mis impresiones, pero siempre, también, fui dejando para otro día el hacerlo. He visto en las ciudades suizas algunas exposiciones espléndidas: Paul Klee, Villón, Jawlensky, etc., volví a ver los espléndidos museos de Basilea, Zurich y Berna, los Juan Gris –treinta y tantos– que a mí me apasionan de Basilea y Berna y, hace pocos días, el también bueno de Grenoble, en Francia, con un magnífico Bonnard casi blanco; un Derain, retrato de no sé qué personaje, notable, y un Matisse extraordinario que cien veces vi reproducido sin percibir su belleza hasta que lo vi en Grenoble centrando una sala. A su lado un pequeño paisaje de camino y árboles ejecutando con una gran sabiduría y de un realismo sorprendente. Pero no es de esto sólo que quería escribirte, sino de Peinado... Aquí, en Ginebra, me encontré con Peinado, pasó unos días en casa de una amiga suiza, aficionada a la música y a la pintura, que vive en un pueblo a pocos kilómetros de esta ciudad. Peinado estaba pintando el paisaje de esa zona y algunas tardes venía a la ciudad para visitar galerías y hacer gestiones o compras. Maruja y yo hemos andado mucho con él y te hemos recordado a menudo. Por mi parte, no lo había visto desde 1949, pero continúa siendo, 14 años después, la misma bella persona, seria y correcta que entonces me pareció y el mismo sabio pintor, aunque un poco vencido. Nos hicimos el propósito de escribirte unas líneas en una tarjeta postal, pero el propósito no pasó de tal. Quiero escribirte sobre esto, sobre el recuerdo de Peinado y deciros a Matilde y a ti algunas noticias nuestras. Llevamos tres meses, o casi tres meses en Suiza, viviendo más que en ninguna otra ciudad en Ginebra. Nos gusta mucho este país. Esta vez, hemos recorrido bastante su zona alpina. He concretado aquí alguna exposición para la próxima temporada y una galería de Ginebra, muy importante, se encargó de representar mis grabados en Europa, aparte de hacer, así mismo, una muestra de ellos próximamente, pero aún no tengo fecha. En los primeros días de junio, vamos a París, donde estaremos una semana o diez días y luego marcharemos a España. En Asturias y Galicia pasaremos, con los familiares, casi todo julio y agosto. Aquí pinté bastante, pero en España pienso aprovechar el tiempo que pueda para trabajar. Os tendremos al tanto de nuestra vida desde allí. Quisiera tener noticias de Buenos Aires. Las que aquí llegan son realmente decepcionantes. Parece que no solamente no mejoró nada, sino que todo se ha puesto políticamente peor.

Por hoy nada más. Recibid Matilde, tú y tus hijos un gran abrazo de Maruja y mío y tú otro fuerte de:

[Seoane]

1963-07-16 Mencionado/a
Carta de Frontini a Seoane. 1963
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Frontini a Seoane. 1963 en 16/07/1963

DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.

Julio 16 de 1963

Sr. Luis Seoane
Madrid

Querido Luis:

Estaba todavía, creo, en Brasil cuando llegó tu carta del 4 de mayo. El regreso me fue demorando la respuesta por las muchas preocupaciones profesionales que por mi ausencia se agolparon y más que eso, que es peripecia menor, por la podre que se nos mete dentro del ánimo, la podre de este pobre rico país, con centenares de miles de desocupados, y centenares de empresas comerciales y fabriles en estado de quiebra y el deterioro que ya tiene incidencia personal.
En Brasil vi a viejos amigos, conocí nueva gente y asistí a un espectáculo político insólito con motivo de la conferencia de solidaridad con Cuba. Es un país curioso, de tajantes contradicciones. Río, una ciudad de edificios monumentales, tiene 750 mil personas viviendo en favelas. San Pablo, un Estado cien por ciento capitalista y Pernambuco con ganas de darse una hechura socialista. La dialéctica tiene contemporaneidad y es sucesiva a la vez.
Y aquí, qué ocurre?
Aquí, hasta las amistades se deterioran. Es difícil saber a veces cuáles son los ingredientes que las sustentan. País sin solera, sin tradiciones, mezclado de abajo arriba y viceversa con nostalgias de todo tipo y esperanzas interferidas por una incertidumbre nada metafísica sino real y persistente, con ganas de introducir grandes cambios y sin voluntad para realizarlos, lo poco que se hace parece un milagro si no fuera que nos consta que es obra de un puñado de hombres. Siempre es un puñado el que hace punta. Los demás esperan. Pero, en este país casi todo está corrompido. Y los militares son los seres más anacrónicos del mundo. Doy por supuesto que son otras muchas cosas. Pero son gentes que se han quedado en mitad de camino. Habrá cosa más anacrónica que el indumento con que se visten? Cosa más dura, más rígida, más encolada que las charreteras, los ribetes dorados, blancos, azules, especie de arabescos de sastrería confiteril, que los hace más anacrónicos que los sus curas con sotana? Y así por la mollera, con ideas de nada o nada de ideas, reviejos y rellenos de aserrín de la peor madera. Así nos va!
Vi El ángel exterminador, de Buñuel. La encerrona que Buñuel muestra como símbolo de la burguesía, es formidable. No puede salir. Cuando sale es para volver hacia atrás, desandando el tiempo, y yendo a la iglesia, que también es encerrona; y cuando quiere salir a la calle, la calle es otra encerrona con gentes que disparan delante de los tiros de los policías que son los que sostienen, en definitiva, la gran encerrona. Y todo ello es una apariencia barroca muy de España, muy de país en que sobreviven los varios estilos de varias épocas, superpuestos y mezclados. Pues en eso estamos y con ganas de salir de nuestra encerrona. Y con complejo de huida, que es cosa peor. Y ya la padecemos. Más de 2.000 técnicos o que lo pretenden salen mensualmente del país. En qué vendremos a parar?
Yo creo que iré a pasar un par de semanas a Chile. Me iré. Hay que cambiar de aire mientras se pueda. No es remedio que cure, pero es cataplasma o calmante de unas horas. No van las gentes a pasar el fin de semana a otra parte que la de sus afanes? Pues a mí me han entrado ganas de un año sabático. Y para eso me estoy preparando con la voluntad. Ya que creo que, si no me rompo una pierna o no me sigue subiendo la presión arterial (me está subiendo y es por esta puñetera vida) en enero hago mi viaje. Entonces nos veremos.
Tuvimos elecciones. Veinte y cuatro horas antes de la elección se detuvieron las artimañas del gobierno militar. Quienes decidieron votar en blanco fueron desoídos. Se pensaba que votarían en blanco más de 3 millones. Votaron menos de un millón y medio. Fracasó Perón. Fracasaron los jerarcas de la CGT. Fracasó el PC. Bueno! Y como Alende se largó solo, fracasó [Arturo] Frondizi y el Frente Nacional con [Rogelio] Frigerio, etc. Ganó la UCR del Pueblo. Las gentes decidieron el destino temporario del país en 24 horas. La desobediencia ha sido beneficiosa. No me hago ilusiones, pero soy optimista. Mi optimismo es más subjetivo que objetivo. Sigo temiendo a los factores del poder. Con todo, ciertas cosas habrían cambiado. [Arturo] Illía es parco pero contundente. Pienso que no tiene conciencia cabal de lo que le espera. Se dice que las fuerzas armadas están conformes con Illía. Los ucristas Alende (1.6 millones de votos) votarán por Illía. Los democristianos (más o menos 30 electores) también. Otros partidos menores. Udelpa tuvo un millón trescientos mil votos. Udelpistas y demócratas progresistas. La Cámara de Diputados tendrá diputados del pueblo, de la UCRI, cristianos, conservadores, socialistas de los dos partidos, udelpistas, demoprogresistas. Si no salimos adelante, padeceremos, días más días menos, una tragedia. La promesa del radicalismo del pueblo es tajante: nulidad de los contratos petroleros por decreto, desvinculación del Fondo Monetario Internacional, revisión del puerco asunto de SEGBA. Fácil de decir, menudo engorro real. Pero el pueblo está de acuerdo con eso. Casi la totalidad de los partidos. Creo que podríamos salir con bien. Pero habrá que tomar medidas de tipo constructivo. Illía-Perette declararon que tendrían relaciones comerciales con los países socialistas. Mencionan el caso del Brasil. Todo es, pues, posible y algún beneficio saldrá de tales planes. También prometen la derogación de las leyes y decretos limitativos de la libertad. Cuando Illía decía hace unos días eso mismo, el P. E. daba un decreto reglamentando la persecución, al detalle, de los comunistas. Una cosa tan estúpida como sádica nunca vista. Cosas como ésta confunden y desasosiegan.
Te refieres a Gris y a Zurbarán y dices que el blanco y el negro son los colores definitivos de estos dos pintores. Yo recuerdo la serie de apóstoles de Zurbarán vista en un convento o sala capitular de España y solo recuerdo los amarillos castellanos. Los grises exaltados y de color pizarra de Gris también recuerdan los páramos acerados de Castilla y ciertos lugares de la geografía de España, de León a Lugo. Los recuerdos del Paul Klee, a que te refieres, corresponden a marzo de 1933, cuando volvía de Italia, Francia y Alemania. Fue en este último país donde los había visto. Ya estaba Hitler, ya la gente empezaba a huir. Recuerdo una noche del Romanischer Café, con las caras silenciosas y llenas de espanto de los amigos con quienes conversaba. Fue entonces que conocí a Rafael [Alberti] y a María Teresa [León], en la cripta de una cervecería, después de haber oído una conferencia de Margarita Ken1 (Puede ser?) o de María de Maeztu (Puede ser?). Rafael y María Teresa regresaban de Moscú. Eso era todavía posible. Yo regresé a Génova a encontrarme con Mony [Hermelo] y Polilla [Frontini hijo]. De ahí pasamos a París. También en esta ciudad el caso Hitler producía estremecimientos profundos. Recuerdo una conversación en casa de Geneviese y Simone. Una conversación llena de dramatismo que anunciaba la próxima guerra. Lo que nadie entonces olfateaba era la guerra de España. Cuando volví a España a principios de 1935, estando en Barcelona, la gente sentía ya en la boca el gusto amargo de los acontecimientos y preanunciaba algo grave. En París conocí, sin tratarlo, a [José] Calvo Sotelo.
Tenía una hija como de 13 o 14 años, hermosísima. Polilla la trató. Entonces tenía 5 años. Yo la miraba como catador de belleza. Tendría ahora más de 40 años. Los 30 años más han pasado desde entonces, llenos de dolor y de inestabilidad, y de ni saber que pasa el día siguiente. Así se nos ha ido el tiempo. Cuando días pasados leía el primer número de la nueva época de la Revista de Occidente (el mismo formato, el mismo tipo de letra, la misma composición y el mismo tipo de razonamientos) creí que el tiempo se había detenido. Por un rato me sentí feliz. Creí que todo lo pasado había sido mera fantasía onírica, una detención insomne. El artículo de Antonio Espina sobre Ramón, me transportó a los 20, 30 años; me sentí joven, casi recién nacido para recibir el fruto de la inteligencia creadora de un tiempo arremansado, quietecito y sin otras inseguridades que las de la natural duda del pensamiento mientras se construye y se expresa. No. Las cosas han sido terribles y nuestro tiempo una especie de detención maligna. Porque, aunque hayamos comprendido muchas cosas, las nuevas de la ciencia y la técnica que tantos cambios o modificaciones ha introducido, es tanta la urgencia del cambio mismo, tanta la inestabilidad que él introduce, tanta la preocupación por el pan cotidiano, tan escaso el remanso conversacional, tan limitada la esperanza concreta aunque sea ancha la esperanza en abstracto (el futuro espléndido del hombre, etc. etc.) y tantos los terroríficos instrumentos que han sido creados para una destrucción total del género humano, que todo tiene dimensión cotidiana, de ayer para hoy y de hoy para mañana. Además: ¡qué difícil es hoy entenderse con la gente! Porque: quién sabe ya escuchar? Los jóvenes se los lleva el diablo. Y a los viejos, el dogma o la esclerosis. Uno se va acostumbrando al monodiálogo o al diálogo con uno, o dos o tres amigos. Y si quieres hacer tu monólogo pensando en la multitud que estaría dispuesta a escucharte, se te ponen trabas en medio, y aún en esto, nunca falta un buey corneta.
Aquellas cosas que te habría dicho sobre Klee, Hofer, Sintenis y la pintura alemana de entonces, las repetiría. Tengo las imágenes como si hubiesen nacido ayer. Me dices que entonces me gustaba la pintura y que me fui apartando de ella. Me parece que no es exacto lo que dices. No me he apartado nunca. Lo que ocurre es que con los años que se me han juntado, andando y quedándome, y con la incertidumbre que la época introduce por sus cambios, cambios positivos, que son presente y futuro y cambios que no son ya presente y sí involuntario o voluntario anacronismo por no enfrentar el drama que transcurre en las horas que pasan, con todo eso, me deja frío cuando no me desconcierta el ánimo, lo que no es obra concluida sino reflejo analítico de la crisis del espíritu por incomprensión de lo que está a nuestro alrededor inmediato y mediato. Sólo la incomprensión es paralizante y todas las formas del arte que la denuncian son expresiones de un aristocratismo intrascendente, incomunicable o esteticista. El hombre debe darse entero, trasmutarse. Y no todos los hombres lo son cabalmente. Me gusta la pintura y la escultura. Pero me siento profundamente latino y quiero que la obra de arte, como una forma transmisora del espíritu del hombre, sea inteligible.
El arte que no trasmite algo, con implícita inteligibilidad, algo que, valiendo en el creador valga también para quien se lo destina, valga como sentido cabal y entero en relación con la enteridad del hombre, tal como es con todas sus dimensiones, me parece cosa de minoría en que se implica un tipo de elite elusiva de la humana responsabilidad. Lo del realismo socialista no nos fue explicado bien hasta hace poco. Pero yo había descubierto en mi viaje a la URSS que se trataba de una cosa que concierne a la ética del ser humano, frente a un cambio de sistema social, y no una estética. La estética se da por implicancia. (Te recomiendo que leas sin demora un pequeño librito del escritor y hombre de ciencia inglés [C.P.] SNOW que se titula Las dos Culturas y la construcción científica. Es un librito de no más de 75 páginas que no tiene desperdicio2. Allí hay algunas consideraciones que en mi opinión debe tener presente cualquier artista y escritor). Pero volviendo a eso del realismo socialista: diría lo que dijo Aragon una vez: existe el hombre socialista? O como dijo Huizinga: existió el hombre del Renacimiento tal como lo caracteriza Burkhardt? Todo es tránsito, cosa que viene con nuestro nacimiento, impregnándonos la psicología del alma, y cosa que va con ella hacia el futuro, siendo empero nuestro propio presente, más que como cosa inmediatamente comunicable, como refracción espiritual de algo que está en nuestro contorno con ímpetu de cambio y con implícita futuridad distinta. Naturalmente, el socialismo está dando que hacer y está a la vista. Y la ciencia y la técnica, también, y esto parece que pertenece al ser humano, no importando la etiqueta política o económica que tenga.
Cuando recuerdo el Museo del Prado, lo que más me asalta y me exalta es el Goya de los fusilamientos de la Moncloa. Cómo ha sido posible ese milagro “político” con el color? Y los estupendos cuadros de la Academia de San Fernando. (Ese si sabía y de qué modo!).
Expuso [Carlos] Castagnino. Yo había visto óleos suyos al año pasado en su casa. Me parecieron cuadros estupendos. Estaba allí el óleo magnetizando el cuadro y los colores finamente trabajados, como el poeta que, por las palabras, busca el más recóndito matiz musical. Esperaba ver eso. Pero sus cuadros, con temas de paisaje o figuras, con ímpetus expresionistas estaban velados por cierta opacidad que les da carácter descriptivo, lo que, a mi parecer es propio del claroscuro, que me impidió una comprensión cabal. La libertad que muestra en sus aguatintas estaba latente en esos óleos desiluminados. Pero el vuelo, la trascendencia, no diré misteriosa sino clarísima, poéticamente clarísima, que a mi juicio debe tener el color–aceite (los Goya, caray!) no estaba presente. Claro es que el espectador es un ser comprometido consigo mismo y en cierto modo un ser anacrónico. Pero hay quienes pueden liberarse de sus inercias porque son seres con sensibilidad poética y esperanzados en el hombre.
No, sí me gusta todavía la pintura. Y en eso soy un puñetero romántico. Me den en arte lo que ven mis ojos, pero mucho mejor que ellos lo ven y de modos diferentes, pero sin escamoteos y sin dolos. Como lo que es propio del mundo del hombre que hace historia para los demás, para que los demás la vayan viviendo y sosteniendo. Una historia en la que los hombres se puedan intercomunicar los unos con los otros y no una historia para una minoría espiritualmente parásita.
Estoy escribiendo sin saber dónde estás. Quería contestar tu carta y en realidad me he puesto a platicar contigo como solemos hacer cuando nos encontramos en tu casa, ese remanso de claridad y de amor en que Maruja es huésped principalísimo y tú un duende capaz de genialidades.
Gracias por tu carta. Un gran abrazo para los dos.

Norberto

[Manuscrito:] Acabo de saber por Sara donde están. Ah, Galicia! Deja unas flores junto a las tumbas de Eiroa y Maside, y recuérdame cuando te eches a andar por las rúas de Santiago. Me leyó tu carta. El “escarbadientes” de los pícaros del Siglo de Oro, hoy tiene 6 cilindros! Muy bien! Aquí ocurre lo mismo. Pero nuestros burgueses son más ladrones que en Europa. Abrazos a todos.
Estuve días pasados con [Antonio] Baltar. Siempre encantador. Ves a los Dieste? Abrazos. No dejes de ver a Antonio Espina y Pepe Bergamín. Y los abrazas en mi nombre. Salud! Saludos!

1 Parece una confusión entre Margarita Nelken y Victoria Kent, aunque debe tratarse de Margarita Nelken

2 El titulo exacto del libro de C.P. Snow es Las dos culturas y la revolución científica, edición original de 1959.

1967-04-10 Mencionado/a
Carta de Negri a Luís e Maruxa Seoane. 1967
Bonn
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Negri a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 10/04/1967


Bonn, 10 de abril de 1967

Queridos Maruja y Don Luis:

¡Qué alegría saber que vienen Uds. para la inauguración en Colonia! Así podremos hablar largamente de muchas cosas, entre ellas de nuestro viaje a España que tenemos que hacer cuanto antes; evitando así la época de los fuertes calores.
¿Piensan siempre regresar a Buenos Aires en agosto o van a prolongar la estada en estas tierras?
Nosotros nos quedaremos al menos hasta agosto también y, como existe la posibilidad de que antes de esa fechas venga a Alemania con una beca, mi hermano Miguel Ángel con su familia quizá nos quedemos todavía unos meses más (hasta fin de año).
Hemos viajado al norte de Alemania para Pascua. Estuvimos en Bremen. En la Kunsthalle vimos una interesante exposición de E. Bernard y la colección permanente del Museo que es importante (un paisaje de Cézanne maravilloso, Picassos, Gris, ¡Bissier!, ya hablaremos) lástima que no existe un catálogo del Museo.
En Colonia, en una importante Galería (de la Sra. Ana Abels) hemos admirado una magnífica colección de cuadros para la venta. ¿Saben que por la módica suma de 35.000 marcos puede adquirirse una de esas magníficas cabecitas geométricas de Jawlensky que con tanta codicia contemplábamos en los museos? Tiene también un de Stael pequeñito que es una delicia; Kirchner, Macke, una excelente acuarela de Nolde, un óleo del mismo no tan bueno, Riopelle, etc. Vamos a volver con Uds. cuando vengan porque vale la pena.
Del afiche de la exposición Luis Seoane, he visto las pruebas y ha salido estupendo. El catálogo y la tarjeta-invitación están en marcha, pero aún no he visto nada. Cualquier novedad volveré a escribirles antes del 20.

Muchos saludos de mamá y Tomás. Cariños.

Nélida

P.D: Payró está todavía pensando si hará o no el viaje. Con Códex terminó, pero pensaba venir por cuenta propia. ¿Le han escrito ustedes últimamente?

1977-08-17 Mencionado/a
Carta de Seoane a Sofovich. 1977
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Sofovich. 1977 en 17/08/1977


La Coruña, 17 de agosto de 1977

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Querido Sofovich:

Quiero decirle antes de nada que nos alegró mucho la llamada telefónica que nos hizo, hace ya algunos meses, creo que en abril. Desde entonces, ocurrieron bastantes cosas, aparte de esperarles siempre. Trabajé mucho, grabé, dibujé y pinté, esta vez algo menos. Se publicaron tres álbumes, los tres con textos en gallego y, dos de ellos, referidos al pasado. Uno con siete poemas de Álvaro Cunqueiro hechos para un álbum mío que iba a publicarse en el 32 y que constituían el prólogo y una larga crítica de Montero Díaz que serviría de epílogo. Cunqueiro y Montero Díaz se convirtieron en dos grandes personalidades de la literatura y de la enseñanza en España. El primero es un gran prosista en gallego y castellano y el segundo es el profesor erudito más importante dedicado a historia antigua. Los tres éramos muy amigos por el 32 y lo fuimos hasta el 36. El álbum no llegó a publicarse nunca porque los originales se perdieron en ese último año, era unos cuarenta dibujos con influencia dadaísta que sentí mucho haber perdido. Desde entonces, guardé esos poemas y la carta que ahora publico. Otro álbum se denomina Carantoñas e outros dibuxos. Carantoñas significa en gallego caretas, máscaras y se trata de unos pocos de los muchos dibujos que hice en Buenos Aires desde 1937 a 1952 y creo que resulta curioso. El último, que salió hoy, es de grabados en madera, en madera de camelio, durísima, por la que resbalaban los buriles sin lograr algunas veces herirla, hiriéndome, en cambio, la mano izquierda por la fuerza del impulso. Se titula Imaxens celtas. Se trata de un homenaje a uno de los procesos estéticos de la Prehistoria, cuyo desarrollo se realizó en el transcurso de unos 1500 o 2000 años a partir de la imitación de una moneda griega, naturalista, que representaba en el anverso a Filipo de Macedonia y en el reverso a una cuadriga. Primero las medallas y monedas celtas fueron naturalistas como su modelo clásico griego y luego simbolistas y, más tarde, signos, siguiendo un curioso proceso de abstracción. También, con un matrimonio amigo, montamos un pequeño taller de tapices, siguiendo el tejido y normas de los de Madame Cuttoli y Aubusson, hecho a mano en telar, con nudos más gruesos, siguiendo el tapiz medieval y buscando el contraste de colores. Hicimos seis, los dos primeros de prueba y cuatro que consideramos definitivos; tres de los cuatro últimos de 1,50 x 0,78 y el último hecho de 2 metros x 1,20. Este último lleva 12 colores y representa a un grupo de marisqueras. Quiero, antes de regresar, dejar hechos ocho dibujos más, algunos con tema histórico referido a Galicia. Éstas son todas mis novedades. A fines de septiembre expongo en Santiago de Compostela. Una especie de exposición retrospectiva con cuadros desde 1963 a este año, además de grabados y libros ilustrados y álbumes, entre ellos expondré el Bestiario. En Santiago, comencé a exponer en el año 1929, hace casi cincuenta años. En esa ciudad hice dos exposiciones. En la segunda estaban presentes las líneas fundamentales de mi pintura en bastantes años más tarde. Menos dos de la obras expuestas, de pequeño formato, las compró todas en inglés del que no supe más y tampoco del destino de las témperas. Al inglés le gustaba mucho el color. Aplacé las otras exposiciones de Madrid y Barcelona para el otoño de aquí, en 1978.
Entre las exposiciones que vi cuentan una de Picasso, juntamente con Bacon, en la que Picasso dominaba como pintor, dibujante, gracia y color sobre el irlandés-inglés; y otra extraordinaria de Juan Gris. También una muy buena, en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, de acuarelas, dibujos, grabados de propiedad de Olivetti, una gran exposición en la que figuraban obras notables de muchos grandes artistas.
Creo que esto es todo por hoy. Me gustaría mucho reanudar nuestra correspondencia. Nosotros no volveremos hasta noviembre. Reciban un gran abrazo para todos de Maruja y mío:

[Seoane]

Por favor, escriban.