Fundación Luís Seoane

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Jean Vilar (1912-1971)

Actor e director de teatro. En 1947 creou o Festival de Teatro de Avignon e en 1951 foi nomeado director do Théâtre National Populaire.
2 Mencionado/a [2]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1953-02-03 Mencionado/a
Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1953
París
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Esther e Lipa Burd a Seoane. 1953 en 03/02/1953


París, 3 de febrero de 1953

Querido Seoane:

Ya hace casi un mes que debía haber contestado su linda carta y que encontramos a nuestro regreso del maravilloso viaje a Alsacia. Ud. me escribe en ella que desean recibir cartas de aquí y nosotros sentimos el mismo deseo en recibirlas de allí: esas cartas nos hacen sentir cerca de lo único que extrañamos de la Argentina, a nuestros amigos y nuestra actividad. Aquí, nuestros recuerdos de la vida argentina se redondean un poco, como si se les fueran sus asperezas y pensamos que estamos haciendo un paréntesis en nuestra vida, un paréntesis a la manera de un respiro para tomar fuerzas para poder modificar nuestra rutina. Y a veces cuando recibimos una carta, recordamos ese malestar espiritual constante que teníamos atravesado antes, en Bs. As. Es una especie de ambivalencia, estamos aquí encantados, maravillados por todo lo que nos rodea, y sin embargo recordamos con tanto cariño nuestro medio en el otro lado del mundo y cuando estamos allí hacemos esfuerzos enormes para venir aquí. Claro, Europa es un aprendizaje extraordinario para un americano y no defrauda en absoluto las esperanzas más ambiciosas. ¿Acaso puede defraudar con sus museos tan completos y tan enormes? ¿o con sus edificios milenarios que transforman nuestro concepto de lo eterno? ¿o con sus habitantes, como Ud. dice, afincados a la Tierra, aunque esa Tierra sea rocosa y no le de otro fruto que el hambre y el cansancio? Ud. me habla de desarraigo y destierro y a veces pienso que somos, o más bien, tenemos una vocación constante en ser extranjeros en todo lugar en que estemos. Extranjeros en nuestra actividad diaria, extranjeros con quienes conversamos. Y no obstante, elegimos esa forma de vivir con plena conciencia y sin más titubeos que los que pueden tener hombres con una constante actitud de duda. Es, me parece, nuestro único camino.
Me tendrá que perdonar, Seoane, estas divagaciones cuyo único objeto es expresarle nuestro estado de ánimo, así como nuestros pensamientos, que si son equivocados, son, por lo menos, sinceros.
De París y de nuestras actividades, creo que poco puedo agregar que Ud. no sepa ya por los verdaderos noticiosos que Esther manda a Perla con una regularidad que envidio, que sea dicho de paso, es una regularidad imposible para mí.
Como he leído la nota del catálogo de [Juan] Del Prete, quiero caer con una crítica más a [Jorge] Romero Brest. No he visto la actividad que él preconiza en el sentido que la pintura se vuelca a lo abstracto en ningún lado. Es cierto que no alcancé a ver el Salón de Otoño, cosa que lamento profundamente, pero todo lo contrario, en las galerías particulares, así como en los jóvenes pintores que he visto, hay más bien una dirección neta hacia el realismo, si bien es cierto, un realismo que usa de todos los elementos más sinceros del cubismo. Ni siquiera en el Taller de [André] Lhote (que es precisamente un profesor que preconiza muy ingenuamente y con una simpleza de “no artista” el arte moderno como llama él a lo abstracto) sus alumnos hacen verdaderos esfuerzos por ser abstractos y lo único que consiguen es quedarse justo a mitad de camino, entre el cubismo y el academismo más retrógrado. Hay, es cierto, otros talleres donde se hace arte abstracto, pero (creo) no cuentan ni por su número ni por su calidad. He visto en una galería de la Rue de Seine un grupo de tres pintores que hacen una pintura inspirada en los principios de Kandinsky y que consiguen cierta armonía de color, armonía fácil y que se consigue con cierto oficio, pero que constituye, a mi juicio, nada más que un juego similar al de los émulos de Calder que Ud. menciona en su carta.
Como dije antes, todo lo contrario, me parece ver una dirección hacia el realismo de toda la pintura.
Es que podemos ver un poco en perspectiva la pintura y me da la impresión que el cubismo, a pesar de sus extraordinarios exponentes, ha dado escuela a un arte que se estrella por fin contra un muro.
Del cubismo hemos visto estos días una exposición magnífica por sus exponentes y por su número.
Es realmente extraordinaria, y vuelvo a repetir, creo, lo que le dije en mi carta anterior, la diferencia entre las reproducciones y los originales. Las pinturas de Picasso, Braque y Gris no dicen nada de su grandiosidad y riqueza en las reproducciones por las que las conocíamos. Yo salí verdaderamente maravillado de esa exposición. Como la maestría de Picasso puede realizar, con tanta economía de colores (dos o tres a lo sumo) tanta riqueza de colorido. En los tres composición tan perfecta y armonía tan lograda. También me gustaron mucho Marcoussis, Gleizes y Delaunay.
En la Maison de la Penseé hemos visto la cabra de Picasso, así como algunas cerámicas de él. Maravilloso todo. Es una exposición de cerámicas de Vallauris, y por consiguiente de varios ceramistas, pero Picasso con su maestría hace empalidecer a los que lo acompañan, a pesar de que son de bastante interés. Entre ellos: Valentin, Inocenti, Picault.
Este es lo más importante que hemos visto en artes plásticas. Luego están los museos en los que nos maravillamos incansablemente.
Y también los espectáculos. Un Don Juan de Molière en la Comédie magníficamente interpretado por Ledoux en el papel de Sganarelle que hace olvidar la mediocridad del resto de los autores, sobre todo Don Juan es mediocre y no da la idea de ninguna manera de Don Juan...
La puesta en escena correcta en su clasicismo y también la escenografía.
Hemos visto también Edipo Rey, en la Comédie igualmente, donde lo único valedero es la obra griega, la puesta en escena, la actuación, sin fuerza y sin imaginación, pero igual salimos muy impresionados por el drama.
El Teatro Nacional Popular nos ha decepcionado un poco, no por mediocre, sino porque esperábamos de el un exponente mayor. Hemos visto La mère courage y El Avaro. Sus actores, todos correctos (a diferencia de la Comédie, donde algunos son francamente malos), pero ninguno se destaca como un gran actor, ni aún Germaine Montero ni Jean Villar (también a diferencia de la Comédie, donde están Ledoux y Maria Casares). Sus escenografía a mí me parecen pobres a fuerza de querer hacerlas sintéticas, pero tienen indudablemente buen gusto. La puesta en escena, buena sin entusiasmarme.
La temporada teatral se presenta hasta ahora un poco pobre, pero es en cine donde París se nos ofrece en toda su magnitud. Sin hablar de cine de museo, en donde hemos visto casi todos los clásicos rusos, así también como hermosas películas de René Clair y otros; vimos Dos centavos de esperanza, italiana muy hermosa; La hora 11, también italiana muy buena con escenas de tragedia extraordinarias; Ella no ha danzado más que en un solo verano, sueca, bastante buena; Mitchourine, soviética, en maravilloso color con una primera mitad que me gustó y luego alargada creo un poco sin sentido; ayer, Roma, ciudad abierta, el drama que junto con Arco Iris, me parecía el más fuerte que he visto. En fin que casi diariamente uno se deslumbra con un espectáculo grandioso.
En cuanto a mi trabajo personal, estoy contento con trabajar bastante, pinto todo el tiempo libre y como los ratos de que dispongo son muchos, pinto con regularidad. Creo que algo he progresado y que en definitiva tanto museo y tiempo para pensar deja algún sedimento en mí. Lo que más me alegra es trabajar tranquilo sin el apuro loco que tenía en Bs. As., donde lo único que conseguía era una incertidumbre constante.
A [Manuel] Ángeles Ortiz y a [Arturo] Serrano Plaja no les vemos casi y Esther me acusa de insociable muy justificadamente. En cuanto a sus encargos, todos están cumplidos. Los ejemplares de La torre de marfil entregados hace meses y los libros de Crapouillot enviados a Bs. As. hace ya meses por correo certificado y espero que los tenga ya en sus manos. No los enviamos antes porque quisimos hojearlos un poco. El libro de dibujos me pareció excelente.
Las fotos de [Francisco ¿] Bores y el catálogo de [Julio ¿] González me fue imposible conseguirlos. El catálogo lo busqué en el Museo de Arte Moderno, en sus depósitos y también en un archivo oficial donde me enviaron desde el museo infructuosamente, pero es posible que lo encuentre en librerías, que creo que es la única posibilidad. Las fotos, no sé donde.
La semana próxima viajaremos a Londres donde pasaremos 15 o 20 días. Desearíamos estar más tiempo, pero nuestra ¿matroné? no nos lo permite, pero pensamos volver a ir más adelante, cuando termine el año escolar. Vamos ahora para encontrarnos con Sereno, que estará de paso en Londres en su viaje a la India.

Esto, creo, es todo, por ahora y así me despido con un gran abrazo para Maruja y para Ud. de quien los recuerda con cariño.

Lipa

Queridos amigos:

En no se cuánto tiempo de recibida la carta vuestra, va nuestra respuesta llena de cosas lindas e intensas. La vida aquí en París es sumamente variada y completa. El problema es a donde se va primero, y no esa necesidad que tantas veces pudimos sentir en Bs. As. de no ver y no encontrar mucho por ver. Nos arreglamos tan bien que me parece imposible, ya que el dinero que gastamos es mínimo. Es que París ofrece tantas ventajas a los estudiantes que podemos almorzar todo un señor almuerzo por 75 francos. Ir a la Comédie por 100 francos y hasta un cabaret (pues llegó Yaco y nos pervirtió a todos) por 10 francos. Es cosa de no creerse. Todas las exposiciones pagas las vemos a mitad de precio. Obtenemos muchas veces rebajas en los cines. En fin, que nuestro mal acostumbramiento nos hace rezongar cuando en algún lugar no nos dan la preferencia: Bien sé yo que si una mala lengua leyera estas líneas, ya diría mujer al fin, hablando de dinero. Pero que le vamos a hacer, amigos, en la vida hay que definirse.
En estos momentos estamos tratando de ver como podemos hacer para ver más obras de Picasso. La exposición Cubista, que Lipa les habló, me pareció muy buena. Picasso, Braque y Juan Gris, marcaron el camino, con la única diferencia que Picasso es más variado en sus concepciones, cosa que le hace a una tener ganas de ver toda su obra. Por más que les aclaro que no tengo ningún inconveniente en ver la obra completa de Juan Gris, Braque, Matisse y otros cuantos geniecillos que andan por aquí y allá. El viernes iremos a la Galería de Louise Leiris que en la Maison de la Penseé nos dijeron que es su concesionaria. Y si lo que vemos allí no nos alcanza, trataré de llegarme a su atelier y tratar de ver lo que tiene allí –cosa que creo posible, ya que no es a Picasso a quien quiero ver, sino a su obra–. ¿Qué más decirles, amigos? Su carta nos alegró mucho. Me gusta saber que hacen y que piensan. Sé que hizo mucho calor por allí y que eso los habría fastidiado bastante. Nosotros el frío lo toleramos muy bien, tanto que cuando hace 4º opinamos que no hace frío, salvo si el asunto baja de 0º, ya nos parece una temperatura de invierno, y no son muchos los días que hace bajo 0º. Espero que nos contesten pronto y nos digan si ya recibieron el envío. Había empezado a leer Un parisien en París, pero hubiera tardado mucho en leerlo, pues entre lo que salgo, estudio, y leo las obras de teatro que vamos a escuchar, les hubiéramos demorado el envío más de lo que ya demoramos, y realmente pensé que lo puedo leer en Buenos Aires. ¿Qué resultó de la exposición de Luis en Mendoza? Perlita [Rotzait] me escribe que las últimas cosas de Luis son hermosísimas. Eso no me extraña nada, ya que son hermosísimas las últimas y las primeras. También me pone que expone en Agosto en Viau. Que sea con mucha suerte. ¿Ya volvió la madre de Luis? ¿Qué cuenta de España? Hay en estos momentos una exposición de Arte Turco –lo único interesante son unas miniaturas que hacen recordar en parte a las miniaturas de la E. Media– el resto, la cerámica, los tapices, las puertas trabajadas no son muy interesantes. Nos vamos para el 10 para Londres, sé que es muy linda ciudad. Tenemos muchas ganas de despedirlo a Sereno, a quien no sabemos cuando volveremos a ver. Y pensamos aprovechar nuestra estadía al máximo. Tenemos ganas de ver teatro, ya que aquí aún no hemos visto teatro que nos parezca extraordinario. Barrault empieza recién en Octubre –y creo que es lo mejor que tiene en estos momentos Francia en teatro–. Bueno, amigos, el hospital me espera. Ya llego con un poco de atraso. Ahora los dejo con un gran abrazo a ambos y el cariño fuerte de

Esther

Me doy cuenta que modifiqué nombres y que el que expone en agosto en Viau es Leone (Enio Iommi¿?)

1963-05-21 Mencionado/a
Carta de Seoane a Varela. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Varela. 1963 en 21/05/1963


Ginebra, 21 de mayo de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Continuamos en Ginebra. Pinto. Salimos a conocer nuevos lugares. Estuvimos en el Museo de Grenoble, magnífico por las obras que reúne de arte moderno y aún de arte antiguo en un edificio inadecuado. Espléndidos Matisse, Bonnard, un retrato de no sé quién de Derain notable, siempre Picasso, etc., y viajamos por la Savoya, una región bellísima y bonapartista. Fuimos a alguna inauguración de exposición de pintura y estuvimos en el estreno de la obra de Buero Vallejo que dirigió Amparo. Muy bueno todo y mucho éxito de crítica en Ginebra donde se ve generalmente buen teatro. Ahora noticias:
Un crítico francés Le piéton de Paris, de France observateur, desalentado por las exposiciones informalistas en rebaño –según él–, se refiere –reproducimos su frase–, “al importante profesor de arte abstracto americano –léase estadounidense–, Hofman –paz– escribe a sus viejos días –y a sus manchas insípidas–”. “Y hasta Brauer –continúa– ese joven austriaco que, Galería Flinker (Rue du Lac) resucita el Jardín de las Delicias como un paquete de gruesos bombones”. Hofman, a quien grandes revistas dedicaron grandes páginas en colores, y del que se hizo propaganda abusiva a todo costo, representó a Estados Unidos especialmente en las Bienales de Venecia y San Pablo. Se trata de un pintor nacido en Alemania que reside desde hace muchos años en Nueva York. Le piéton de Paris termina preguntando: “¿No habrá un pintor que trate de encontrarse a sí mismo delante de la tela? ¿Tratando de escapar a las modas, a sus mezquindades, a este miedo y a esta avaricia sórdida que se cierne por la galerías?
Con motivo del estreno de Tomás Moro o el hombre solo de Robert Bolt, por el Teatro Nacional Popular de Francia, algunos críticos rinden homenaje a Jean Vilar. Uno de ellos, Robert Kanters, escribe en una crónica titulada Sin Jean Vilar: “El T.N.P. de Jean Vilar ha tenido siempre una alta idea de su misión civilizadora, rindámosle homenaje diciendo que ha rehusado incluir en sus planes tal o cual obra políticamente teleguiada, realizando su repertorio sin oportunismo, con una intransigencia sonriente, un sentido agudo del primado de la belleza”. “Uno termina por hablar de él –añade Kanters– casi como de Tomás Moro: es San Jean Vilar quien nos deja”. A Jean Vilar le sustituye en la dirección del Teatro Nacional francés, Georges Wilson, un excelente actor de la misma compañía al que tampoco regatean elogios algunos críticos.
El millonario catalán Alberto Puig, mecenas de los gitanos, la gitanería andaluza de los tablados fue casi siempre una empresa catalana, va, según se escribe, a realizar “la gran operación Flamenco internacional” al estilo de los Ballets rusos de Diaghilev, transformando en un verdadero espectáculo teatral las danzas folklóricas andaluzas. Solicitó la colaboración para ello de Vicente Escudero y Carmen Amaya y espera que se incorpore al grupo La Chunga. El Picasso de estos Ballets sería el pintor madrileño Manuel Viola, informalista, que, según noticias, protege actualmente en Madrid al pintor informalista argentino Alberto Grecco.
Gaeton Picon, el crítico e historiador literario francés, con un equipo de ensayistas y poeta transforma Le Mercure de France, la más antigua revista de ese país, fundada en 1672. Cuando se fundó, se la adjetivó como galante. Boursault la escogió como tema de una comedia: “Donde uno encuentra todo, fábula, historia, verso, prosa.
Sitios, combates, procesos, muerte, matrimonio, amor.
Noticias de provincia y noticias de la corte.
Ningún libro me agradó ni me fue más necesario”.
Sucesivamente Le Mercure de France fue nueva, galante, francesa y nacional. Grandes escritores a partir del siglo XVII han colaborado en sus páginas hasta Gide, Apollinaire, Mauriac, que escribe a propósito de ella: “A comienzos de este siglo, para un adolescente que se roe en su provincia, el caduco Mercure fue símbolo y llave de toda poesía”.
Ahora, según un periodista, El título de rojo obispo, pasó a ser violeta cardenal.
Con motivo de la visita de Marc Chagall al edificio de las Naciones Unidas, en relación con un mural dedicado a honrar la memoria de Dag Hammaskjoeld, se recuerda que el gran pintor entregó al poeta Evtochenko una monografía suya dedicada a Nikita Sergueievitch Kroutchev para que se la entregase personalmente al jefe del estado soviético.
En Lausanne, Suiza, con motivo de la gran exposición de productos de este país que se celebra cada veinte años, se está celebrando un gran esfuerzo arquitectónico y urbanístico. Se crean nuevos barrios y parques, se abren calles nuevas y se levantan gigantescos edificios que luego de ser hoteles serán transformados en viviendas y oficinas. El presupuesto de esta gigantesca obra se fijó en 500 millones de francos suizos, es decir, aproximadamente 17.500 millones de pesos argentinos. La exposición se realizará el próximo año.

Éstas son todas las noticias por hoy. Hasta la semana que viene. Escribe algo. Un gran abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]