Fundación Luís Seoane

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Jacques Villon (1875-1963)

Pintor francés influído polo cubismo. Irmán de Marcel Duchamp e do escultor Raymond Duchamp-Villon.
9 Mencionado/a [9]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1963-03-27 Mencionado/a
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963


Basilea, 27 de marzo de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de

Seoane

[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.

1963-04-03 Mencionado/a
Carta de Seoane a Goldstein. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Goldstein. 1963 en 03/04/1963


Ginebra, 3 de Abril de 1963

Sr. Lázaro Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos en Suíza alrededor de tres semanas. Hemos vuelto a ver los espléndidos museos de Basilea y Zurich y los menores, pero también muy interesantes, de Berna y Wintenthur. No hemos visto aún el de Ginebra a pesar de estar viviendo en esta ciudad, pues esperamos visitarlo con calma y algún domingo próximo para evitar pagar la entrada. En tres años, desde 1960, los museos han aumentado en obras de arte moderno. Pintores como Juan Gris creo que solo es posible verlo en su total dimensión solamente en Suíza, entre los museos de Berna y Basilea, pues entre los dos completan las distintas facetas de su trabajo y con obras fundamentales. De Paul Klee solamente el museo de Berna tiene en la actualidad alrededor de ochenta horas y unas treinta o más están en el de Basilea. En las galerías particulares se realizan, en general, exposiciones de grandes pintores actuales o muertos en los últimos años. Aún nos tocó ver en Ginebra una gran exposición de Jawlensky, en Zurich una extraordinaria de Jacques Villón (ésta en el museo), y en Basilea, una muy completa de Paul Klee.
En cuanto a mis asuntos, estoy hasta ahora contento, gustan mucho mis grabados y es posible que exponga en Zurich próximamente. Tengo también aún en proyecto la exposición de Basilea. Llaman mucho la atención las fotografías de los murales y preguntan sobre la técnica con que fueron ejecutados y el emplazamiento. Algunos que he visto hechos últimamente en grandes casas de departamentos son bastante flojos. Sólo en Basilea me llamó la atención un vitral espléndidamente ejecutado para una puerta. Está hecho de metal y vidrio. En otro edificio, el de una empresa de seguros, vi otro, también notable, de metal, no sé qué metal, desde luego inoxidable, sobre piedra. El segundo, abstracto, pero como el primero, de gran efecto decorativo. Ayer he visto uno horrible, pintado, en el vestíbulo de una casa de esta ciudad.
Anteayer alquilamos un pequeño departamento de un ambiente con el tamaño necesario para poder trabajar y no tropezarnos y hoy comencé a pintar. Quiero pasar en Suíza dos o tres meses y no es posible hacer vida de hotel, por los precios y porque no podemos aguantar hoteles y restaurantes.
Suíza parece estar muy próspera y los suizos consideran que Ginebra es en la actualidad la Chicago europea. Aquí se están estableciendo grandes firmas norteamericanas y sospecho, no tengo mayores pruebas para afirmarlo pues me dejo llevar por la intuición, que los norteamericanos pretenden hacer de esta ciudad económica de la Europa que no está incluida en el Mercado Común. Hacer de Ginebra la rival de Bruselas, que también parece crecer industrialmente, pero, en este caso, como centro de la Europa unida en su economía. Tres ciudades se anuncian, según algunos que entienden de estas cuestiones, como tres grandes emporios económicos de este continente: Milán, Ginebra y Bruselas. Cualquiera sea el porvenir, lo cierto es que, aún transitando de turista por Suíza, uno no puede menos de verla como una inmensa fabrica donde el trabajo es el denominador común de todos sus habitantes.
Me interesaría mucho que si usted la tiene, o le es posible conseguirla, me enviase la dirección de Antonio Bonet en España, pues a última hora me olvidé de pedirla en Buenos Aires. De ahí no sabemos más noticias que las que publica Le Monde de París, periódico muy bien informado y con comentarios muy actuales respecto a la Argentina y Sudamérica. Hasta ahora parece que no existe claridad alguna en la política de Buenos Aires y en Le Monde, refiriéndose concretamente a la deuda exterior y al estado de las finanzas, en un comentario último llama a la reflexión a la marina argentina.
Les tendremos al tanto de cuanto vayamos viendo y haciendo por aquí. Por hoy reciban Polita y usted el abrazo cordial de Maruja y mío con el afecto de:

[Seoane]

1963-04-03 Mencionado/a
Carta de Seoane a Goldstein. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Goldstein. 1963 en 03/04/1963


Ginebra, 3 de Abril de 1963

Sr. Enrique Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos instalados por dos meses o algo más en Ginebra y hemos andado hasta ahora por Zurich, Basilea y Winterthur, deteniéndonos sobre todo en las dos primeras ciudades. Hemos visto muchas novedades surgidas desde hace tres años, sobre todo en los museos enriquecidos notablemente con espléndidas donaciones de particulares. Suiza, en general, nos gusta. Hemos visto poca arquitectura nueva, aparte de la que habíamos visto en nuestro viaje anterior. Los edificios nuevos en Basilea y Zurich son sólidos, parecen muy bien construidos y responden al funcionalismo que resulta ya clásico. Lo más sorprendente es el destierro casi definitivo, para las nuevas decoraciones, de todo lo que no sea “nuevo diseño”. En los ambientes que se hacen se admite en general un detalle de “art Nouveau”, una mecedora, un sillón, o cualquier otro mueble que mezcla esas formas casi vegetales con la severidad de las líneas actuales. El “art Nouveau” vuelve por sus fueros. Hace dos o tres años se hizo en Zurich una gran exposición dedicada a él y otra de Van de Velde, con su obra de alrededor de 1900, muebles, tapicerías, pinturas, que derivaban en general a ese estilo. Como es natural, no pude ver esta exposición, pero pude ver fotografías, y un catálogo, y me encontré con sorpresas como algún grabado en madera fechado en 1893, creo que para ilustrar algún libro, de carácter abstracto. Hay que pensar que entre sus amigos franceses de entonces se contaban a Maurice Denis y a Maillol. André Gide habla de él en su diario sólo para pedir que no le gustaba comer fruta que la consideraba solamente como adorno, como objeto de contemplación. Si André Gide hubiese puesto más atención a la obra de Van de Velde hubiese, seguramente, advertido que la fruta era para este gran artista, por aquella época, alrededor de 1900, no solamente objeto decorativo, sino como los vegetales en general, fuente de ideas par muchos de sus dibujos. A André Gide que debió causarle asombro este hombre que no comía fruta, no pensó, quizá, entonces, en qué fuentes humildes nacen muchas veces los estilos de arte.
Hemos visto tres exposiciones muy importantes, de Jawlensky, aquí en Ginebra; de Paul Klee, en Basilea y de Jacques Villón en Zurich. Tres grandes pintores muy distintos y para quienes la pintura fue un lenguaje, lo es en el caso de Villón, destinado a reflejar un mundo. Jawlensky, un artista ruso que salió de su país por 1900, abandonando su carretera militar y que pasó su vida de pintor entre Alemania y Suíza, es un pintor místico en la última etapa de su vida y, con solo el tema del rostro, hizo cuadros maravillosos que tienen el sabor de antiguos íconos sin que se les parezca en nada. Paul Klee es un extraordinario pintor lírico que no abandona al pintor ni su humor ni su gusto por la música y Villón, tan grande como ellos, es un racionalista, un heredero de Descartes, un pintor que no puede abandonar la lógica ni la razón. Admiro a los tres, pero prefiero a los dos primeros. El Museo de Berna que parecía en 1960 ser un museo de poco interés comparándolo con los de Zurich y Basilea, se engrandeció también notablemente. Antes era casi únicamente Paul Klee su atracción principal hoy son Paul Klee y Juan Gris. De este último tiene algún cuadro más que el de Basilea y además cuenta con excelentes Picasso, Braque, Chagall, Leger, etc.
Éstas son las noticias que puedo hasta ahora contar. No muchas. Estos días empecé a pintar y tengo en proyecto una exposición de grabados en Zurich además de la posible de Basilea, suspendida una vez y sin fecha hasta ahora. Me gustaría que me contasen algo de Buenos Aires. No tenemos más noticias que las de Le Monde de París que más bien son alarmantes.

Muchos cariños de Maruja y míos para Anita y Ud. reciba el abrazo fuerte de:

[Seoane]

N/d:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-04 Mencionado/a
Carta de Seoane a Baudizzone. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Baudizzone. 1963 en 04/04/1963

Ginebra, 4 de Abril de 1963

Sr. Luis M. Baudizzone
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos viviendo en Ginebra, quizás por dos o tres meses, y estoy pintando. Es posible que pueda hacer una exposición de grabados en Zurich y otra, de óleos y grabados, en Basilea. Estuvimos en ésta última ciudad diez días, tres o cuatro en Zurich y en Winterthur. Suíza nos gusta, como sabes, mucho, tambien sus museos que crecen de año en año por las donaciones de particulares. Desde 1960 hasta hoy es muy importante la cantidad de obras de arte contemporáneo que fueron incorporadas. Hasta ahora ví cuatro grandes exposiciones: de Jawlensky, Paul Klee, Jacques Villon y una muy completa de Lurçat, que no me entusiasma demasiado, al menos no tanto como los otros tres, con tapices, cerámicas, litografías y gouaches. La menor cantidad de obras es la de Klee en Basilea y son alrededor de ochenta, todas pertenecientes a particulares e independientes de las que están en los museos de este país. En Ginebra me encontré con algunos amigos argentinos y españoles, entre ellos con Amparo Alvajar , que está realizando una labor espléndida dirigiendo un teatro hispanoamericano que crearon funcionarios de América y España que trabajan en las Naciones Unidas y en la Organización Internacional del Trabajo. Este teatro es en lengua española, cuenta con la simpatía de la prensa suíza y sus estrenos son seguidos con interés en el medio intelectual de esta ciudad. Pero no es de esto de lo que quería escribirte, sino de una amiga de Amparo, que llegó, o está por llegar, a Buenos Aires, Marta de Laferrère , nieta o sobrina del autor teatral, que vive aquí en Ginebra con su madre y que tienen ahí, en la capital, un asunto de herencia al parecer muy enredado, además de una cuestión de derechos de autor. Necesita de un abogado de confianza que la oriente y pensamos en tí. Parece ser que Marta de Laferrère es una persona muy tímida, muy ajena a estas cuestiones y que no conoce además gente en Buenos Aires. Yo te rogaría que hicieses lo posible por ella.
En cuanto a los amigos, a vosotros y a todos los que estáis en esa, os recordamos constantemente. Cualquier cosa que vemos y que nos llama la atención siempre nos trae al recuerdo el amigo de Buenos Aires que podría interesarle. Nos gustaría que Elenita y tu os decidiéseis a hacer un viaje a esta y recorreríamos juntos algunas de estas ciudades que son realmente espléndidas por lo que conservan y por lo que construyen, aparte, naturalmente, la amabilidad y corrección de las gentes.
Por hoy nada más. Te ruego saludes a Fina y a Vicente a quienes no vimos cuando nos veníamos, pero a los cuales escribiremos, y Elenita y tu recibid el abrazo de Maruja y de:



D/dirección es:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-07 Mencionado/a
Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1963 en 07/04/1963


Ginebra, 7 de Abril de 1963

Sres. Esther y Lipa Burd
Buenos Aires

Queridos amigos:

Mañana o pasado se cumple el mes de nuestra llegada a Suiza. Hemos andado gran parte de este tiempo de una en otra ciudad de este país, con unos días de estancia hasta ahora en Ginebra y en Basilea. En Ginebra, donde estamos ahora, alquilamos un departamento de un ambiente por dos o tres meses para poder trabajar y al mismo tiempo ir cuidando lo mejor posible de nuestra situación financiera, que merece, como podéis imaginaros, le dediquemos una parte importante de nuestra atención. Establecí algunos contactos con galerías de Zurich y de aquí, de Ginebra, que espero sean útiles, aparte, naturalmente, de las lentas y largas relaciones que continúan con la Kunsthalle de Basilea. Esperamos que algo cuaje para el futuro próximo. Los museos han crecido considerablemente con espléndidas donaciones efectuadas por particulares desde nuestro viaje anterior. El de Basilea, que para mí continúa siendo el más importante, aumentó considerablemente en obras del período cubista de Picasso, Braque, Juan Gris, Leger, además de los puristas Ozenfat y Le Corbusier, y en Paul Klee. Este y Juan Gris continúan siendo en Basilea como en Berna los pintores que mejor se ven. Berna quizá tenga ahora más Juan Gris que Basilea y desde luego ya tenía una cantidad superior de Paul Klee, alrededor de setenta obras de éste son las que posée en la actualidad. Los tres museos han aumentado en piezas nuevas pero creo que más en proporción los de Basilea y Berna. A los nombres que os menciono de Basilea hay que añadir nuevos Matisse, Bonnard, Chagall, etc., y algunos norteamericanos, como Tobey, y españoles últimos. En Zurich hay un gran Tapies y dos o tres esculturas de Chillida; en Basilea, Chillida, y en Berna Clavé, aparte, naturalmente, los de escuelas de Alemania y norte de Europa que también en Suíza pueden verse seleccionados. Nos tocó de ver además cuatro espléndidas exposiciones en museos y galerías particulares: Jawlensky, Paul Klee, éstos en Ginebra y Basilea respectivamente, y Jacques Villón y Lurçat en los museos de Zurich y de ésta. Ahora, en estos días, se inauguró en Zurich otra retrospectiva de Max Ernst que pensamos ver el jueves o viernes próximo de paso que vamos a resolver una posible exposición de grabados en una galería particular de esa ciudad. El que me decepcionó, dejando a un lado la espléndida calidad de la artesanía en los tapices y la buena intención humana de sus temas, fue Lurçat. Es un muralista por el destino de la especialidad a que se dedica, pero no lo es como artista, como pintor. Cerca de doscientas obras se reúnen en Ginebra entre tapices, unos ochenta gouaches, litografías, cerámicas y vitrales. Tiene tapices de dimensiones extraordinarias, de catorce o quince metros por cuatro o cinco de alto, pero sin resolver en sus cartones como obra de carácter mural. En ellos se conjugan los más bellos colores de lanas que Lurçat entona con habilidad y la calidad del tejido, pero los espacios los llena con recursos fáciles y repetidos, con mariposas, estrellas, sobre todo estas últimas, empalagosas estrellas estilo 1920 o 1925 de un falso modernismo, y hojas de árboles, todo como una pirotecnia deslumbrante a primera vista pero que cansa en su insistencia. Pienso que lo que seleccionaría para mí sería uno de esos gallos suyos, que los ha dibujado casi siempre de perfil, siempre el mismo gallo pero algo distinto, cuando los hizo tejer en blanco, gris y negro. Por lo demás prefiero la serie de tapices góticos de la vieja Basilea del siglo XV, con sus temas bíblicos y sus bestias más bellas en su aparente ferocidad porque seguramente aquellos pintores conocían menos de la anatomía y zoología que Lurçat. Bueno, en cuanto a otro género de cosas aparte de ver arte y monumentos, sólo hemos visto alguna película del género menos intelectual, como El tirano de Siracusa, que llenaron algunas horas de nuestro tiempo y con ellas multitud de películas de publicidad francamente malas. Creo que están peor que en 1960 y muy mal con relación a lo que vosotros estáis haciendo en esa. Nada que se parezca a la vuestra de propaganda de Rosenthal.
Nos gustaría mucho veros por aquí, que extendiéseis vuestro proyectado viaje de París a Ginebra, esta ciudad encantadora donde se os advierte el paso del tiempo en infinidad de relojes. Las agujas de todos ellos realizan, implacables, una inacabable y cronometrada danza de la muerte.
Escribidnos. Os rogamos que nos mandéis noticias vuestras y de esa. Sin todos vosotros, los amigos, nos encontramos solos. ¿Cómo va Arroyo y vuestro departamento? Os rogamos que nos enviéis y, lo más pronto posible, la dirección de Jonquières y de Cortázar que nos olvidamos en Buenos Aires, y a quienes quiero escribir.

Un fuerte abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

N/dirección:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-21 Mencionado/a
Carta de Seoane a Menechini. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Menechini. 1963 en 21/04/1963


Ginebra, 21 de Abril de 1963

Sr. Enzo Menechini
Buenos Aires

Querido Enzo:

A última hora no nos hemos despedido de Julia ni Maruja ni yo por culpa del apresuramiento de los últimos días y lo lamentamos comentándolo cien veces entre nosotros, sintiéndonos culpables de una falta de amistad. Tenéis que perdonarnos. Hemos andado mucho por Suíza y hemos empezado a escribir algunas cartas a los amigos, (hoy tambien le escribo a Wily). No tengo nada resuelto sobre lo que voy a hacer y, ahora, en un pequeño departamento de un ambiente que hemos alquilado en esta ciudad, estoy pintando, exactamente igual que si estuviese en la Calle Montevideo, o en la casa de Bartolomé Mitre, esperando quedarnos aquí seguramente hasta fines de mayo. Hemos visto museos y exposiciones de pintura, algunas extraordinarias como una de Paul Klee en Basilea y las de Max Ernst y Jacques Villón en Zurich y otras muy malas de pintores de toda Europa que exponen en estas ciudades. Yo tengo dos o tres proyectos de exposición de los cuadros, pienso que alguna se concretará. No hice uso hasta ahora de ninguna de las cartas que traje de ahí. Pienso que es mejor de momento presentarse solo con lo que uno hace y esperar la reacción espontánea de los demás. Abandonarse a la propia suerte. Hasta ahora las obras mías gustaron mucho a los pocos que las vieron, óleos y grabados y esto pienso que es importante. Hemos visto un día a Bossard que está viviendo en Zurich y hoy voy a esperar a la estación a Blum y su mujer que están viajando por Europa y con el que tambien me encontré en Zurich. En Ginebra hay varios argentinos que trabajan en organizaciones internacionales y entre ellos la esposa de Coco Ferrari, –traductor de la Oficina Internacional de Trabajo–, Corina, una señora argentina que es una magnífica pintora, desconocida en Buenos Aires.
Esta ciudad, como todas las suízas, está llena de encantos, pero le falta, como a las otras, la vida en la calle de las de Italia, de España o de Argentina, el saber cada uno que no vive solo, solo él y su trabajo, sino que vive entre otras gentes con las que puede hablar y discutir sobre el estado del tiempo o el modo más expeditivo de arreglar el mundo. Uno se consuela de tanta soledad viendo los italianos y españoles emigrantes que hablan por las calles, que son una legión, y con los cuales uno puede entablar conversación inmediatamente. Hace pocos días viajamos en un tren con dos, uno de Nápoles y otro de Cattanea, que nos contaron de su vida en Suíza y de sus esperanzas para el futuro. Se trataba de dos seres humanos como nosotros y nos entendíamos como ni ellos ni nosotros podemos entendernos, en un tren o en la calle, con suízos, para gozar, hablando, de vivir y matar el tiempo. Los otros pasajeros, silenciosos, contaban el tiempo, ni lo mataban ni lo vivían, simplemente lo contaban como las agujas de los relojes. Uno veía en sus ojos moverse la aguja de las horas y el minutero, y la de los segundos, y era como una especie de danza de la muerte.
Escribidnos algo de Buenos Aires, de lo que pasa por esa, por la galería y por la calle. Un gran abrazo de Maruja y mío para Julia y para tí de:

[Seoane]

N/dirección: 4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-22 Mencionado/a
Carta de Seoane a Aisenson. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Aisenson. 1963 en 22/04/1963

Ginebra, 22 de Abril de 1963

Arquitecto José Aisenson
Buenos Aires

Querido amigo:

Estamos aquí en Suíza desde hace ya más de mes y medio. Hemos recorrido mucho de este país y hemos visto nuevamente los museos más importantes: Basilea, Zurich, Berna, Winterthur y algunas magníficas exposiciones de pintura como las de Paul Klee , Jacques Villon , Jawlensky , Max Ernst , Lurçat, etc., extraordinarias, descontada su calidad por la cantidad de obras expuestas. Solo le escribo ahora por la de Lurçat, que se realiza en Ginebra, y que a mí no me gusta demasiado, por el amaneramiento de sus formas que recuerdan un modernismo gráfico de alrededor de los años veinte y porque pienso que casi nunca resuelve como muralista sus grandes tapices, cuyos espacios cubre de estrellas, hojas, mariposas, pequeñas viñetas multicolores, etc., burlando una posible solución. Es un gran artesano que si consiguió popularizar en nuestro siglo el tapiz, no renovó, a mi juicio, su técnica ni consigue imprimirle la grandeza de los pequeños tapices medievales. Pero no le hablo de Lurçat para hacer su crítica, sino porque en la exposición donde muestra cerámica, alguna magnífica, pintura, litografías, joyas, hay como cuatrocientas obras de él, tiene un vitral realizado con una técnica nueva que éste sí me pareció un aporte notable a esta artesanía. Un vitral espléndido, donde la luz adquiere los matices más sutiles y en el cual se prescinde del plomo y de cualquier clase de nervaduras para convertirlo, con sus vidrios acumulados y seguramente unidos a fuego, no lo sé, en un solo vidrio maravilloso. Le escribo de esto porque sé que a usted le interesan estos procedimientos y en compensación de no haber visto aún los de Lucerna que usted me recomendó que viese.
Nosotros hemos alquilado aquí un pequeño departamento de un ambiente y en él estoy pintando exactamente como en Buenos Aires, con alguna exposición en perspectiva y esperando quedarnos en Suíza uno o casi dos meses más. Como sabemos que ustedes tenían pensado viajar a Europa, por alrededor de estas fechas si no entendí mal, nos gustaría mucho verles en esta ciudad que a nosotros nos gusta mucho, aunque no más, desde luego, que Basilea. No olvido la conversación con el Sr. Saiace y me ocupo de ver lo que puedo de artes gráficas, que en esto, a mi juicio, se distingue el genio suízo.
Saludos a su hermano y a los suyos y a los amigos comunes y reciban Margarita y usted, de Maruja y mío, el cordial de:

N/dirección.- 4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-28 Mencionado/a
Carta de Seoane a Sabsay. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Sabsay. 1963 en 28/04/1963


Ginebra, 28 de abril de 1963

Dr. Fernando Sabsay
Buenos Aires

Querido amigo:

Llevamos aquí en Suiza casi dos meses. Hemos andado por diversas ciudades y ahora nos quedamos por otro mes, o quizá dos, aquí en Ginebra, donde alquilamos un pequeño departamento amueblado de un ambiente amplio, y trabajo. Hemos visto los espléndidos museos de Basilea y Zurich renovados con nuevas adquisiciones y donaciones y también el de Berna, menos importante, además de grandes exposiciones de Paul Klee, Jacques Villón, Max Ernst y Lurçat. La de Paul Klee, la más chica, reunía alrededor de ochenta obras y fue, con la de Villón, la que más nos atrajo. Más de trescientas reunía la de Lurçat y en ésta, a mi juicio, se destacaba más que un gran artista un extraordinario artesano. Por las galerías se ve poca pintura interesante. Se nota, eso sí, un gran cansancio de las últimas escuelas y más bien una vuelta a una pintura figurativa que nos ofrece tampoco demasiado interés. Mis asuntos, los que se refieren a la pintura, hasta ahora marchan normalmente. Estoy en contacto con alguna galería y espero exponer no sé cuándo. Gustan, en general, mucho mis óleos y los grabados. Es una lástima que la Argentina sea incapaz de una política cultural destinada al exterior. En mí se confirma la idea de que en arte ocupamos un puesto destacado. En general, es bastante mejor lo que se ve en Buenos Aires que lo que aquí se expone procedente de París, avalado por galerías parisienses y la crítica de esa ciudad, además de lo que viene de Italia en parecidas condiciones y de Alemania. Pero en Europa sólo tienen noticias de los pronunciamientos militares argentinos y del subdesarrollo del país y la culpa no la tienen, como se comprende, los europeos. Estuve con Bossard dos veces, una aquí en Ginebra y otra en Zurich, donde vive con su nueva esposa, una mujer suizo-alemana, simpática, divorciada o en trámite de divorcio, y de su misma edad. Apenas hablamos de nada. El primer día que lo vi estaba de prisa porque tenía que verse con su abogado, pues acababa de adquirir el 48% de las acciones de una empresa editorial y de publicidad norteamericana, con opción al cinco más que retiene la gerencia. El segundo día en Zurich hemos estado con él una mañana, alrededor de una hora, se iba a pasar la Semana Santa a Strasburgo. Con nosotros estuvo, como siempre, muy cordial y quedamos en vernos con más calma. Está bien y optimista. Os recuerda mucho y con gran afecto. Hablamos de vosotros y de Alberti.
Si Sofía o tú tenéis ganas, nos gustaría mucho que nos pusieseis unas letras contándonos algo de ésa y de vuestras intenciones. Nosotros continuamos pensando en estar por Europa de siete u ocho meses a un año. Tenemos nostalgia de Buenos Aires por los amigos, pero nos angustia pensar en sufrir la estúpida política de los últimos tiempos con sus consecuencias en la vida diaria y las noticias que llegan de vez en cuando a ésta no son nada buenas.

Con saludos para los amigos comunes, al ingeniero Lipschitz y señora a quienes escribiremos, recibid Sofía y tú el abrazo de Maruja y mío y otro más para ti de

[Seoane]

N/dirección es: 4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-05-28 Mencionado/a
Carta de Seoane a Torrallardona. 1963
Xenebra
San Antonio de Padua
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Torrallardona. 1963 en 28/05/1963


Ginebra, 28 de mayo de 1963

Sr. Carlos A. Torrallardona
San Antonio de Padua
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos casi tres meses fuera de Buenos Aires, hemos andado por toda Suiza, por la Savoya y el Delfinado de Francia y siempre me hice el propósito de escribirte para contarte alguna de mis impresiones, pero siempre, también, fui dejando para otro día el hacerlo. He visto en las ciudades suizas algunas exposiciones espléndidas: Paul Klee, Villón, Jawlensky, etc., volví a ver los espléndidos museos de Basilea, Zurich y Berna, los Juan Gris –treinta y tantos– que a mí me apasionan de Basilea y Berna y, hace pocos días, el también bueno de Grenoble, en Francia, con un magnífico Bonnard casi blanco; un Derain, retrato de no sé qué personaje, notable, y un Matisse extraordinario que cien veces vi reproducido sin percibir su belleza hasta que lo vi en Grenoble centrando una sala. A su lado un pequeño paisaje de camino y árboles ejecutando con una gran sabiduría y de un realismo sorprendente. Pero no es de esto sólo que quería escribirte, sino de Peinado... Aquí, en Ginebra, me encontré con Peinado, pasó unos días en casa de una amiga suiza, aficionada a la música y a la pintura, que vive en un pueblo a pocos kilómetros de esta ciudad. Peinado estaba pintando el paisaje de esa zona y algunas tardes venía a la ciudad para visitar galerías y hacer gestiones o compras. Maruja y yo hemos andado mucho con él y te hemos recordado a menudo. Por mi parte, no lo había visto desde 1949, pero continúa siendo, 14 años después, la misma bella persona, seria y correcta que entonces me pareció y el mismo sabio pintor, aunque un poco vencido. Nos hicimos el propósito de escribirte unas líneas en una tarjeta postal, pero el propósito no pasó de tal. Quiero escribirte sobre esto, sobre el recuerdo de Peinado y deciros a Matilde y a ti algunas noticias nuestras. Llevamos tres meses, o casi tres meses en Suiza, viviendo más que en ninguna otra ciudad en Ginebra. Nos gusta mucho este país. Esta vez, hemos recorrido bastante su zona alpina. He concretado aquí alguna exposición para la próxima temporada y una galería de Ginebra, muy importante, se encargó de representar mis grabados en Europa, aparte de hacer, así mismo, una muestra de ellos próximamente, pero aún no tengo fecha. En los primeros días de junio, vamos a París, donde estaremos una semana o diez días y luego marcharemos a España. En Asturias y Galicia pasaremos, con los familiares, casi todo julio y agosto. Aquí pinté bastante, pero en España pienso aprovechar el tiempo que pueda para trabajar. Os tendremos al tanto de nuestra vida desde allí. Quisiera tener noticias de Buenos Aires. Las que aquí llegan son realmente decepcionantes. Parece que no solamente no mejoró nada, sino que todo se ha puesto políticamente peor.

Por hoy nada más. Recibid Matilde, tú y tus hijos un gran abrazo de Maruja y mío y tú otro fuerte de:

[Seoane]