Fundación Luís Seoane

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Alexej von Jawlensky (1867-1941)

Pintor expresionista ruso que desenvolveu a súa carreira en Alemaña. Foi membro do grupo Der Blaue Reiter.
11 Mencionado/a [11]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1963-03-27 Mencionado/a
Carta de Seoane a Scheimberg. 1963
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963


Basilea, 27 de marzo de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de

Seoane

[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.

1963-03-31 Mencionado/a
Carta de Seoane a Varela. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Varela. 1963 en 31/03/1963

Ginebra, 31 de marzo de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Hoy comienzo a escribir algunas cartas, pues hasta ahora no hice más que andar, gastar dinero en hoteles –el dinero más dormido– y comidas y en orientarme. En la primera quincena de abril, creo que se confirmará una exposición mía de grabados en Zurich y mañana lunes, en Basilea, se reúnen las autoridades de la Kunsthalle con alrededor de ochenta obras entre óleos y grabados. Hemos alquilado un departamento de un ambiente en Ginebra por dos o tres meses y a partir de mañana comienzo a pintar, pues no traje cuadros y sólo cuento con los veinte que dejé en Basilea en 1960 depositados en la Kunsthalle y los cuarenta y siete grabados que seleccioné en ésa para traer. Los grabados han impresionado por su técnica a los pintores y grabadores que conocí las respuestas sobre algunos de los resultados conseguidos. No vaya a ser el diablo que expongan ellos antes que yo y nos vengan luego esos recursos como novedades de París a Buenos Aires.
Pero pasemos a las noticias que pueden ser interesantes para tu audición radial. En la Galería Krugier de Ginebra se exponen actualmente ochenta óleos del pintor Alexej Jawlensky, que formó parte alrededor de 1921 con Kandinsky, Feininger y Paul Klee, del grupo los Cuatro azules en Alemania. Nacido cerca de Moscú en 1864, alternó en su juventud la carrera militar con la pintura. Alrededor de 1900, abandonó su profesión oficial por el arte, estableciéndose en Munich. Desde la Primera Guerra, debiendo abandonar esta ciudad, vivió alternativamente en Suiza, donde se refugió, y en Alemania al término de aquella. En la primera época muniquense de su pintura se notan influencias fauves y expresionistas, abundando en temas referidos a España, pero siempre destacando en ella su fuerte temperamento eslavo y el carácter popular de sus colores. Su época última se acentúa en él su profunda vocación mística y su obra, puede afirmarse, sólo consiste en cuanto a tema, en una serie considerable de variaciones sobre el rostro de Cristo. Adquiere su pintura una profundidad notable y para nosotros, Jawlensky, es no sólo uno de los grandes continuadores de la iconografía bizantina de su país, es uno de los pintores más hondos de este siglo. Falleció en Wiesbaden en 1941. En los últimos años atacado de parálisis debieron atarle los pinceles a las manos, como a Renoir, para que realizase esos rostros dolorosos y sintéticos que nos trae al recuerdo el tono de las maderas secas y de las cortezas de los árboles.
El crítico de arte del semanario francés L´Express, Pierre Schneider, afirma refiriéndose a una gran exposición de Raoul Duffy en París que: “Los prejuicios nos ciegan en nuestra ignorancia. Se exhiben los síntomas de la vanguardia y nosotros salivamos de éxtasis como los perros de Pavlov”. La frase es un acierto referido a parte de la crítica universal y a mucho público aficionado que supone que el arte es asunto de modas y modistas. Schneider se refiere en su artículo a la solidez del arte de Duffy y a como crece con el tiempo su prestigio de gran pintor. La viuda del artista, Madame Raoul Duffy, ha donado a los museos de Arte Moderno de París y los de Le Havre y Niza 75 óleos, 15 acuarelas y 90 dibujos, además de los tapices y cerámicas proyectados por el artista.
Jacques Prévet, el extraordinario poeta francés, está haciendo un libro en colaboración de Joan Miró, el también extraordinario pintor español. Uno de los poemas del libro es éste:

Mangez sur l´herbe
Dèpêchez-vous
Un jour ou l´autre
l´herbe
mangerá sur vous.

El Museo de Basilea, en Suiza, uno de los más importantes del mundo por la obra que contiene de arte moderno y contemporáneo, aparte de las numerosas obras primitivas y antiguas, entre las que se destaca la valiosa colección de óleos y dibujos de Holbein, exhibe estos días la donación que recibió de Raoul La Roche, uno de los magnates de la industria química universal, que consiste en 1 Juan Gris, 7 Leger, 11 Braque, 6 Le Corbusier, 20 Ozenfat y cuatro esculturas de Lipschitz. Su primera donación, en 1955, consistió en 9 Braque, 4 Picasso, 11 Juan Gris, 10 Leger y uno respectivamente de Ozenfat y Le Corbusier. En tres años los museos suizos de Basilea y Zurich y Berna se han enriquecido notablemente por las cuantiosas donaciones de sus comerciantes e industriales. Igual que en Buenos Aires, podemos afirmar irónicamente.
Bueno, es todo por hoy y dime si te interesan estas noticias. A partir de hoy te iré mandando regularmente las que considere novedad y poco probable que lleguen por agencia a ésa. Me voy a quedar quieto y trabajando en Ginebra por dos o tres meses, con alguna escapada a las otras ciudades suizas y a Grenoble en Francia. Escríbeme aunque sólo sean pocas líneas.

Un gran abrazo de Maruja y uno para Marika y para ti de:

[Seoane]

1963-04-02 Mencionado/a
Carta de Seoane a Sofovich. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 02/04/1963


Ginebra, 2 de abril de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy ahora empezando a escribir cartas. Dejé pasar todo este tiempo para poder de mejor manera concretar las impresiones que voy recibiendo de lo que veo. Suiza me gusta mucho. Me encanta su paisaje, su nieve y sus ciudades y hasta sus gentes, creo que más a partir de Berna y hacia el norte. Se ven los defectos, pero también puede uno ir admirando sus virtudes y éstas son todas aquellas que nos enseñaron a practicar de niños nuestros padres y la escuela. Se trata de virtudes elementales y prácticas que sirven para hacer cómoda la convivencia. La practicidad es la norma de conducta habitual de estos montañeses, seguramente impuesta por el clima y la necesidad de preservarse de vecinos ambiciosos. Su fantasía está destinada a la invención de objetos útiles y a encontrar en su ejecución satisfacción artística. Les gusta que las cosas estén bien terminadas y produzcan buen efecto, que sean bellas. Quizás esta cualidad les viene de una larga herencia campesina, de encierros caseros en las largas nieves de sus montañas. Alrededor del fuego para calentarse el cuerpo debieron nacer las mejores virtudes suizas, y las virtudes de su arte. Pintan, dibujan, esculpen con exacta corrección, con largo conocimiento del oficio y con tozudez destinada a hacerlo lo mejor posible. Un gran pintor suizo es Hodler, que no tiene, a mi juicio, la resonancia universal que debiera. Extraordinario dibujante y pintor, un poco frío, pero muy sabio y que en su obra es espejo fiel del temperamento de su pueblo. Yo no sé si fue verdad histórica el suceso de Guillermo Tell o es leyenda, pero, cualquiera sea su origen, esa precisión conque dispara la flecha sobre la manzana que está en la cabeza de su hijo, es la precisión que caracteriza a Suiza y a sus artistas. Posiblemente, nada se encuentra individualmente genial en este país. Su genio, en todo caso, es producto del esfuerzo colectivo. Los retratos de Holder son admirables como lo son muchos de sus paisajes de montañas, donde las nieves y las nubes se confunden en color y forma para dejarnos ver por trozos el azul del agua y el verde de los vegetales. Cada línea de sus retratos es exactamente del tamaño que corresponde y está en el único sitio donde puede estar en el cuadro, sirviendo al mismo tiempo para definir al retratado. Pero esto mismo ocurre en los retratos de Goya o de Rembrandt y existe además algo indefinible que escapa a toda lógica y a la corrección del oficio. Félix Valloton, otro suizo, es un maestro, pero le falta el valor de saber desprenderse de lo que es correcto y que fue aprendido. Uno piensa en Renoir o en Monet, que vivían por los mismos años, posiblemente de más edad, no lo sé, pero que se atrevían a dejarse llevar por la fiebre del color y de la expresión. He visto estos días un desnudo rojo de Renoir muy descuidado de dibujo en el sentido académico, pero bellísimo de color y, ¿quién nos diría que esas manchas verdes y azules de Monet componen el detalle de un paisaje?
Vi algunas exposiciones extraordinarias, una de ellas de Jawlensky, del que le hablo a Scheinberg, y en una galería dedicada a libros de arte y grabados cuatro libritos, más chicos que los librillos de papel de fumar, de 3 centímetros por 2 aproximadamente, ilustrados por Picasso con aguafuertes. Son ejemplares numerados y de muy poco tiraje y cuestan 1.000 francos suizos, unos 31.000 pesos más o menos. Aparte de esto, también algunos espléndidos Picasso que vi por galerías, aparte de los museos, que nunca he visto reproducidos.
Bueno, refiriéndome a cuestiones de otra índole. ¿Cómo va el asunto del cobro de la Hebraica? ¿Qué dice el doctor Bruetman? ¿Y Bernárdez? ¿Continúan yendo a Ranelagh? Suponemos que sí si el verano este año es tan constante en ésa como aquí el invierno. Ayer nevó en Ginebra y hoy amanecimos con lluvia y frío, a pesar de esto, los comercios y las gentes están preparadas para gozar de la primavera. Me gustaría que nos enviasen noticias de ésa. Supimos por los diarios de la renuncia del Ministro del Interior y antes de los sucesos provocados por la actitud de la Marina. Le ruego que nos escriba.

Reciban Elsa y Ud. el saludo de Maruja y mío y además Ud. un abrazo de:

[Seoane]

1963-04-03 Mencionado/a
Carta de Seoane a Goldstein. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Goldstein. 1963 en 03/04/1963


Ginebra, 3 de Abril de 1963

Sr. Lázaro Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos en Suíza alrededor de tres semanas. Hemos vuelto a ver los espléndidos museos de Basilea y Zurich y los menores, pero también muy interesantes, de Berna y Wintenthur. No hemos visto aún el de Ginebra a pesar de estar viviendo en esta ciudad, pues esperamos visitarlo con calma y algún domingo próximo para evitar pagar la entrada. En tres años, desde 1960, los museos han aumentado en obras de arte moderno. Pintores como Juan Gris creo que solo es posible verlo en su total dimensión solamente en Suíza, entre los museos de Berna y Basilea, pues entre los dos completan las distintas facetas de su trabajo y con obras fundamentales. De Paul Klee solamente el museo de Berna tiene en la actualidad alrededor de ochenta horas y unas treinta o más están en el de Basilea. En las galerías particulares se realizan, en general, exposiciones de grandes pintores actuales o muertos en los últimos años. Aún nos tocó ver en Ginebra una gran exposición de Jawlensky, en Zurich una extraordinaria de Jacques Villón (ésta en el museo), y en Basilea, una muy completa de Paul Klee.
En cuanto a mis asuntos, estoy hasta ahora contento, gustan mucho mis grabados y es posible que exponga en Zurich próximamente. Tengo también aún en proyecto la exposición de Basilea. Llaman mucho la atención las fotografías de los murales y preguntan sobre la técnica con que fueron ejecutados y el emplazamiento. Algunos que he visto hechos últimamente en grandes casas de departamentos son bastante flojos. Sólo en Basilea me llamó la atención un vitral espléndidamente ejecutado para una puerta. Está hecho de metal y vidrio. En otro edificio, el de una empresa de seguros, vi otro, también notable, de metal, no sé qué metal, desde luego inoxidable, sobre piedra. El segundo, abstracto, pero como el primero, de gran efecto decorativo. Ayer he visto uno horrible, pintado, en el vestíbulo de una casa de esta ciudad.
Anteayer alquilamos un pequeño departamento de un ambiente con el tamaño necesario para poder trabajar y no tropezarnos y hoy comencé a pintar. Quiero pasar en Suíza dos o tres meses y no es posible hacer vida de hotel, por los precios y porque no podemos aguantar hoteles y restaurantes.
Suíza parece estar muy próspera y los suizos consideran que Ginebra es en la actualidad la Chicago europea. Aquí se están estableciendo grandes firmas norteamericanas y sospecho, no tengo mayores pruebas para afirmarlo pues me dejo llevar por la intuición, que los norteamericanos pretenden hacer de esta ciudad económica de la Europa que no está incluida en el Mercado Común. Hacer de Ginebra la rival de Bruselas, que también parece crecer industrialmente, pero, en este caso, como centro de la Europa unida en su economía. Tres ciudades se anuncian, según algunos que entienden de estas cuestiones, como tres grandes emporios económicos de este continente: Milán, Ginebra y Bruselas. Cualquiera sea el porvenir, lo cierto es que, aún transitando de turista por Suíza, uno no puede menos de verla como una inmensa fabrica donde el trabajo es el denominador común de todos sus habitantes.
Me interesaría mucho que si usted la tiene, o le es posible conseguirla, me enviase la dirección de Antonio Bonet en España, pues a última hora me olvidé de pedirla en Buenos Aires. De ahí no sabemos más noticias que las que publica Le Monde de París, periódico muy bien informado y con comentarios muy actuales respecto a la Argentina y Sudamérica. Hasta ahora parece que no existe claridad alguna en la política de Buenos Aires y en Le Monde, refiriéndose concretamente a la deuda exterior y al estado de las finanzas, en un comentario último llama a la reflexión a la marina argentina.
Les tendremos al tanto de cuanto vayamos viendo y haciendo por aquí. Por hoy reciban Polita y usted el abrazo cordial de Maruja y mío con el afecto de:

[Seoane]

1963-04-03 Mencionado/a
Carta de Seoane a Goldstein. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Goldstein. 1963 en 03/04/1963


Ginebra, 3 de Abril de 1963

Sr. Enrique Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos instalados por dos meses o algo más en Ginebra y hemos andado hasta ahora por Zurich, Basilea y Winterthur, deteniéndonos sobre todo en las dos primeras ciudades. Hemos visto muchas novedades surgidas desde hace tres años, sobre todo en los museos enriquecidos notablemente con espléndidas donaciones de particulares. Suiza, en general, nos gusta. Hemos visto poca arquitectura nueva, aparte de la que habíamos visto en nuestro viaje anterior. Los edificios nuevos en Basilea y Zurich son sólidos, parecen muy bien construidos y responden al funcionalismo que resulta ya clásico. Lo más sorprendente es el destierro casi definitivo, para las nuevas decoraciones, de todo lo que no sea “nuevo diseño”. En los ambientes que se hacen se admite en general un detalle de “art Nouveau”, una mecedora, un sillón, o cualquier otro mueble que mezcla esas formas casi vegetales con la severidad de las líneas actuales. El “art Nouveau” vuelve por sus fueros. Hace dos o tres años se hizo en Zurich una gran exposición dedicada a él y otra de Van de Velde, con su obra de alrededor de 1900, muebles, tapicerías, pinturas, que derivaban en general a ese estilo. Como es natural, no pude ver esta exposición, pero pude ver fotografías, y un catálogo, y me encontré con sorpresas como algún grabado en madera fechado en 1893, creo que para ilustrar algún libro, de carácter abstracto. Hay que pensar que entre sus amigos franceses de entonces se contaban a Maurice Denis y a Maillol. André Gide habla de él en su diario sólo para pedir que no le gustaba comer fruta que la consideraba solamente como adorno, como objeto de contemplación. Si André Gide hubiese puesto más atención a la obra de Van de Velde hubiese, seguramente, advertido que la fruta era para este gran artista, por aquella época, alrededor de 1900, no solamente objeto decorativo, sino como los vegetales en general, fuente de ideas par muchos de sus dibujos. A André Gide que debió causarle asombro este hombre que no comía fruta, no pensó, quizá, entonces, en qué fuentes humildes nacen muchas veces los estilos de arte.
Hemos visto tres exposiciones muy importantes, de Jawlensky, aquí en Ginebra; de Paul Klee, en Basilea y de Jacques Villón en Zurich. Tres grandes pintores muy distintos y para quienes la pintura fue un lenguaje, lo es en el caso de Villón, destinado a reflejar un mundo. Jawlensky, un artista ruso que salió de su país por 1900, abandonando su carretera militar y que pasó su vida de pintor entre Alemania y Suíza, es un pintor místico en la última etapa de su vida y, con solo el tema del rostro, hizo cuadros maravillosos que tienen el sabor de antiguos íconos sin que se les parezca en nada. Paul Klee es un extraordinario pintor lírico que no abandona al pintor ni su humor ni su gusto por la música y Villón, tan grande como ellos, es un racionalista, un heredero de Descartes, un pintor que no puede abandonar la lógica ni la razón. Admiro a los tres, pero prefiero a los dos primeros. El Museo de Berna que parecía en 1960 ser un museo de poco interés comparándolo con los de Zurich y Basilea, se engrandeció también notablemente. Antes era casi únicamente Paul Klee su atracción principal hoy son Paul Klee y Juan Gris. De este último tiene algún cuadro más que el de Basilea y además cuenta con excelentes Picasso, Braque, Chagall, Leger, etc.
Éstas son las noticias que puedo hasta ahora contar. No muchas. Estos días empecé a pintar y tengo en proyecto una exposición de grabados en Zurich además de la posible de Basilea, suspendida una vez y sin fecha hasta ahora. Me gustaría que me contasen algo de Buenos Aires. No tenemos más noticias que las de Le Monde de París que más bien son alarmantes.

Muchos cariños de Maruja y míos para Anita y Ud. reciba el abrazo fuerte de:

[Seoane]

N/d:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-04 Mencionado/a
Carta de Seoane a Baudizzone. 1963
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Baudizzone. 1963 en 04/04/1963

Ginebra, 4 de Abril de 1963

Sr. Luis M. Baudizzone
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos viviendo en Ginebra, quizás por dos o tres meses, y estoy pintando. Es posible que pueda hacer una exposición de grabados en Zurich y otra, de óleos y grabados, en Basilea. Estuvimos en ésta última ciudad diez días, tres o cuatro en Zurich y en Winterthur. Suíza nos gusta, como sabes, mucho, tambien sus museos que crecen de año en año por las donaciones de particulares. Desde 1960 hasta hoy es muy importante la cantidad de obras de arte contemporáneo que fueron incorporadas. Hasta ahora ví cuatro grandes exposiciones: de Jawlensky, Paul Klee, Jacques Villon y una muy completa de Lurçat, que no me entusiasma demasiado, al menos no tanto como los otros tres, con tapices, cerámicas, litografías y gouaches. La menor cantidad de obras es la de Klee en Basilea y son alrededor de ochenta, todas pertenecientes a particulares e independientes de las que están en los museos de este país. En Ginebra me encontré con algunos amigos argentinos y españoles, entre ellos con Amparo Alvajar , que está realizando una labor espléndida dirigiendo un teatro hispanoamericano que crearon funcionarios de América y España que trabajan en las Naciones Unidas y en la Organización Internacional del Trabajo. Este teatro es en lengua española, cuenta con la simpatía de la prensa suíza y sus estrenos son seguidos con interés en el medio intelectual de esta ciudad. Pero no es de esto de lo que quería escribirte, sino de una amiga de Amparo, que llegó, o está por llegar, a Buenos Aires, Marta de Laferrère , nieta o sobrina del autor teatral, que vive aquí en Ginebra con su madre y que tienen ahí, en la capital, un asunto de herencia al parecer muy enredado, además de una cuestión de derechos de autor. Necesita de un abogado de confianza que la oriente y pensamos en tí. Parece ser que Marta de Laferrère es una persona muy tímida, muy ajena a estas cuestiones y que no conoce además gente en Buenos Aires. Yo te rogaría que hicieses lo posible por ella.
En cuanto a los amigos, a vosotros y a todos los que estáis en esa, os recordamos constantemente. Cualquier cosa que vemos y que nos llama la atención siempre nos trae al recuerdo el amigo de Buenos Aires que podría interesarle. Nos gustaría que Elenita y tu os decidiéseis a hacer un viaje a esta y recorreríamos juntos algunas de estas ciudades que son realmente espléndidas por lo que conservan y por lo que construyen, aparte, naturalmente, la amabilidad y corrección de las gentes.
Por hoy nada más. Te ruego saludes a Fina y a Vicente a quienes no vimos cuando nos veníamos, pero a los cuales escribiremos, y Elenita y tu recibid el abrazo de Maruja y de:



D/dirección es:
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-04-21 Mencionado/a
Carta de Seoane a Whitelow. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Whitelow. 1963 en 21/04/1963


Ginebra, 21 de abril de 1963

Sr. Guillermo Whitelow
Buenos Aires

Querido Willy:

Hace más de un mes, casi dos, que salimos de Buenos Aires, sin plan alguno fijo y pensando más bien quedarnos algún tiempo en Suiza antes de ir a España. No sé por qué Suiza me atrae, tan distinta a mi temperamento, tan ordenada y quieta. Quizás porque sé que entre estos ciudadanos exactos, de muy antiguo calculadores de minutos y segundos, aficionados a las máquinas de precisión, ellos mismos máquinas de precisión, se consumieron muchas vidas apasionadas de desterrados ilustres, desde Paracelso a Nietzsche, o desde Erasmo y Holbein a Hesse y Jawlensky, que vivieron extraños, observados por los ojos fríos como agujas de relojes de las gentes de este país. Unos ojos azules sin pupilas que no miran y taladran como si fuésemos culpables de un delito que no recordamos, que buscamos en vano en nuestra memoria y no recordamos. O, quizás, solamente, de pisar con nuestras sucias suelas de extranjeros el suelo de su país. Un suelo que un suizo de estos días encuentra excesivamente sucio de excrementos de perros, detallando su número –48 de un puente a otro, 34 de una a otra calle– en una carta abierta dirigida a un diario de esta ciudad. En Zurich, pasamos por delante del Cabaret Voltaire, donde el dueño actual parece empeñarse en vano en mantener el fantasma de los Dadá, al lado de la casa donde vivió Lenin que, hace cincuenta o sesenta años, seguramente, miraba curioso a través de sus vidrieras a esos revolucionarios del arte. Volvimos a ver en Basilea, en el museo de la ciudad, los extraños objetos de la cirugía y de la alquimia medieval y, en las calles, el gaitero de Holbein y las viejas casas que ostentan orgullosas un nombre, incomprensible para nosotros, escrito en caracteres góticos sobre una fecha que puede ser 1398 o 1425 y que, desde entonces, fue renovada muchas veces y amparó muchas vidas y muchos muertos y las más extrañas historias que ya nadie sabrá jamás. En Ginebra, me gusta recordar a ese español muerto a fuego lento por decisión de Calvino increpándole en su agonía a éste por haber ahorrado leña para el fuego que le quemaba. Al español furioso, probablemente con el mismo gesto furioso con que le representaron los librepensadores de Francia en la estatua que le erigieron en París, y a Calvino sentado, tétrico, reflexivo, contemplando el espectáculo que él mismo había organizado, oliendo la carne quemada y mirando a las llamas subir al cielo hasta el mismo trono de Dios, con sus ojos casi ginebrinos, calculadores, fríos y sin pupilas.
Vemos todo esto y los museos, algunos magníficos, Basilea y Zurich, y las grandes exposiciones que la riqueza suiza trae a estas ciudades, pero empezamos a sentir nostalgia del desorden mediterráneo y del céltico, el del Atlántico de los Finisterres. Vivir en Suiza es como vivir en el purgatorio donde no se goza del cielo ni se sufre de las condenas de los hombres. Es el purgatorio de Europa.
Estamos sin apenas noticias de ésa, sólo algunas políticas a través de los diarios. Mándanos a decir algo y la dirección de Bonino en Estados Unidos. Aunque para ti sea un castigo, escríbenos unas letras. Saludos a todos los amigos, a Mujica Láinez, a Adriana y un abrazo de Maruja y mío para ti:

[Seoane]

1963-04-22 Mencionado/a
Carta de Seoane a Aisenson. 1963
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Aisenson. 1963 en 22/04/1963

Ginebra, 22 de Abril de 1963

Arquitecto José Aisenson
Buenos Aires

Querido amigo:

Estamos aquí en Suíza desde hace ya más de mes y medio. Hemos recorrido mucho de este país y hemos visto nuevamente los museos más importantes: Basilea, Zurich, Berna, Winterthur y algunas magníficas exposiciones de pintura como las de Paul Klee , Jacques Villon , Jawlensky , Max Ernst , Lurçat, etc., extraordinarias, descontada su calidad por la cantidad de obras expuestas. Solo le escribo ahora por la de Lurçat, que se realiza en Ginebra, y que a mí no me gusta demasiado, por el amaneramiento de sus formas que recuerdan un modernismo gráfico de alrededor de los años veinte y porque pienso que casi nunca resuelve como muralista sus grandes tapices, cuyos espacios cubre de estrellas, hojas, mariposas, pequeñas viñetas multicolores, etc., burlando una posible solución. Es un gran artesano que si consiguió popularizar en nuestro siglo el tapiz, no renovó, a mi juicio, su técnica ni consigue imprimirle la grandeza de los pequeños tapices medievales. Pero no le hablo de Lurçat para hacer su crítica, sino porque en la exposición donde muestra cerámica, alguna magnífica, pintura, litografías, joyas, hay como cuatrocientas obras de él, tiene un vitral realizado con una técnica nueva que éste sí me pareció un aporte notable a esta artesanía. Un vitral espléndido, donde la luz adquiere los matices más sutiles y en el cual se prescinde del plomo y de cualquier clase de nervaduras para convertirlo, con sus vidrios acumulados y seguramente unidos a fuego, no lo sé, en un solo vidrio maravilloso. Le escribo de esto porque sé que a usted le interesan estos procedimientos y en compensación de no haber visto aún los de Lucerna que usted me recomendó que viese.
Nosotros hemos alquilado aquí un pequeño departamento de un ambiente y en él estoy pintando exactamente como en Buenos Aires, con alguna exposición en perspectiva y esperando quedarnos en Suíza uno o casi dos meses más. Como sabemos que ustedes tenían pensado viajar a Europa, por alrededor de estas fechas si no entendí mal, nos gustaría mucho verles en esta ciudad que a nosotros nos gusta mucho, aunque no más, desde luego, que Basilea. No olvido la conversación con el Sr. Saiace y me ocupo de ver lo que puedo de artes gráficas, que en esto, a mi juicio, se distingue el genio suízo.
Saludos a su hermano y a los suyos y a los amigos comunes y reciban Margarita y usted, de Maruja y mío, el cordial de:

N/dirección.- 4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Ginebra

1963-05-28 Mencionado/a
Carta de Seoane a Torrallardona. 1963
Xenebra
San Antonio de Padua
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Torrallardona. 1963 en 28/05/1963


Ginebra, 28 de mayo de 1963

Sr. Carlos A. Torrallardona
San Antonio de Padua
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Llevamos casi tres meses fuera de Buenos Aires, hemos andado por toda Suiza, por la Savoya y el Delfinado de Francia y siempre me hice el propósito de escribirte para contarte alguna de mis impresiones, pero siempre, también, fui dejando para otro día el hacerlo. He visto en las ciudades suizas algunas exposiciones espléndidas: Paul Klee, Villón, Jawlensky, etc., volví a ver los espléndidos museos de Basilea, Zurich y Berna, los Juan Gris –treinta y tantos– que a mí me apasionan de Basilea y Berna y, hace pocos días, el también bueno de Grenoble, en Francia, con un magnífico Bonnard casi blanco; un Derain, retrato de no sé qué personaje, notable, y un Matisse extraordinario que cien veces vi reproducido sin percibir su belleza hasta que lo vi en Grenoble centrando una sala. A su lado un pequeño paisaje de camino y árboles ejecutando con una gran sabiduría y de un realismo sorprendente. Pero no es de esto sólo que quería escribirte, sino de Peinado... Aquí, en Ginebra, me encontré con Peinado, pasó unos días en casa de una amiga suiza, aficionada a la música y a la pintura, que vive en un pueblo a pocos kilómetros de esta ciudad. Peinado estaba pintando el paisaje de esa zona y algunas tardes venía a la ciudad para visitar galerías y hacer gestiones o compras. Maruja y yo hemos andado mucho con él y te hemos recordado a menudo. Por mi parte, no lo había visto desde 1949, pero continúa siendo, 14 años después, la misma bella persona, seria y correcta que entonces me pareció y el mismo sabio pintor, aunque un poco vencido. Nos hicimos el propósito de escribirte unas líneas en una tarjeta postal, pero el propósito no pasó de tal. Quiero escribirte sobre esto, sobre el recuerdo de Peinado y deciros a Matilde y a ti algunas noticias nuestras. Llevamos tres meses, o casi tres meses en Suiza, viviendo más que en ninguna otra ciudad en Ginebra. Nos gusta mucho este país. Esta vez, hemos recorrido bastante su zona alpina. He concretado aquí alguna exposición para la próxima temporada y una galería de Ginebra, muy importante, se encargó de representar mis grabados en Europa, aparte de hacer, así mismo, una muestra de ellos próximamente, pero aún no tengo fecha. En los primeros días de junio, vamos a París, donde estaremos una semana o diez días y luego marcharemos a España. En Asturias y Galicia pasaremos, con los familiares, casi todo julio y agosto. Aquí pinté bastante, pero en España pienso aprovechar el tiempo que pueda para trabajar. Os tendremos al tanto de nuestra vida desde allí. Quisiera tener noticias de Buenos Aires. Las que aquí llegan son realmente decepcionantes. Parece que no solamente no mejoró nada, sino que todo se ha puesto políticamente peor.

Por hoy nada más. Recibid Matilde, tú y tus hijos un gran abrazo de Maruja y mío y tú otro fuerte de:

[Seoane]

1967-04-10 Mencionado/a
Carta de Negri a Luís e Maruxa Seoane. 1967
Bonn
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Negri a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 10/04/1967


Bonn, 10 de abril de 1967

Queridos Maruja y Don Luis:

¡Qué alegría saber que vienen Uds. para la inauguración en Colonia! Así podremos hablar largamente de muchas cosas, entre ellas de nuestro viaje a España que tenemos que hacer cuanto antes; evitando así la época de los fuertes calores.
¿Piensan siempre regresar a Buenos Aires en agosto o van a prolongar la estada en estas tierras?
Nosotros nos quedaremos al menos hasta agosto también y, como existe la posibilidad de que antes de esa fechas venga a Alemania con una beca, mi hermano Miguel Ángel con su familia quizá nos quedemos todavía unos meses más (hasta fin de año).
Hemos viajado al norte de Alemania para Pascua. Estuvimos en Bremen. En la Kunsthalle vimos una interesante exposición de E. Bernard y la colección permanente del Museo que es importante (un paisaje de Cézanne maravilloso, Picassos, Gris, ¡Bissier!, ya hablaremos) lástima que no existe un catálogo del Museo.
En Colonia, en una importante Galería (de la Sra. Ana Abels) hemos admirado una magnífica colección de cuadros para la venta. ¿Saben que por la módica suma de 35.000 marcos puede adquirirse una de esas magníficas cabecitas geométricas de Jawlensky que con tanta codicia contemplábamos en los museos? Tiene también un de Stael pequeñito que es una delicia; Kirchner, Macke, una excelente acuarela de Nolde, un óleo del mismo no tan bueno, Riopelle, etc. Vamos a volver con Uds. cuando vengan porque vale la pena.
Del afiche de la exposición Luis Seoane, he visto las pruebas y ha salido estupendo. El catálogo y la tarjeta-invitación están en marcha, pero aún no he visto nada. Cualquier novedad volveré a escribirles antes del 20.

Muchos saludos de mamá y Tomás. Cariños.

Nélida

P.D: Payró está todavía pensando si hará o no el viaje. Con Códex terminó, pero pensaba venir por cuenta propia. ¿Le han escrito ustedes últimamente?

1978-03-13 Mencionado/a
Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1978
París
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Esther e Lipa Burd a Luís e Maruxa Seoane. 1978 en 13/03/1978


París, 13 de marzo de 1978

Queridos Maruja y Luis:

A un mes de llegar a Bs. As. les escribo. Esta temporada pasó muy rápido. Apenas llegamos a París comenzamos a hablar a vuestra casa de la Coruña para combinar de ir a verlos, pero uds. ya habían partido, pues nadie contestaba a distintas horas. Sabemos que están bien y que la salud de Luis está recuperada completamente. Eso nos alegra mucho, como nos alegra también saber que ya pronto los veremos y podremos contarnos todas vuestras cosas. Nos tocó un invierno lluvioso y frío. Hubo mucha nieve que nos encantó y nos hizo pasear por los distintos barrios todos con 1 encanto muy especial, la Place de Vosges cerca de casa, con sus casas del siglo XVII nos llevaba en la imaginación a la Edad Media. Vamos a exposiciones, teatros, cine. En el Gran Palais en estos momentos se puede ver: El arte moderno de los museos de provincia reúne alrededor de 300 obras de unos 60 museos de provincias francesas, mostrando las principales corrientes artísticas del siglo XX. El conjunto es muy bueno y el museo de Grenoble posee una colección bastante excepcional. Así pudimos ver aparte de los autores más vistos aquí en París, a [Alekséi] Von Jawlensky: [Cabeza de ] Medusa de gran colorido, a Ivan Kondriachor, en una composición de colores muy uniformes, llenos los dos de gran sugerencia, y muchos otros que sabemos son vuestros preferidos, pero que no nombro para no transformar esta carta en un catálogo. En el museo de la Ville de Paris se puede ver la colección Thyssen–Bornemisza, que reúne alrededor de 80 pintores también del siglo XX muy buenas obras de cada autor. En el Petit Palais se expone Borobudur1, que aún no vimos. Hay grabados de [James] Ensor y algunas otras cosas.
Estamos bien. Lipa pinta, yo trabajo. Vemos a los amigos más o menos depende del tiempo de cada uno y del nuestro propio. Vimos teatro muy bueno que ya les contaremos personalmente. Cine es lo que menos vemos. Llegamos a Bs. As. el 13 de abril vía S.A.S. Esperamos poder verlos lo más pronto posible.

Como siempre va para los dos un fortísimo abrazo y el cariño de

Esther y Lipa

Si tienen ganas, contesten la carta tarde por lo menos 1 semana.
6 Rue de Tournelles, Paris, 75004. Francia.

1 Probablemente se refire a unha exposición sobre o templo indonesio de Borobudur, entón en proceso de restauración pola Unesco e o goberno de Indonesia. Posteriormente, sería declarado Patrimonio da Humanidad (1991)