Fundación Luís Seoane

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3 Mencionado/a [3]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja

1949-09-23 Mencionado/a
Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1949
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 23/09/1949


Waynesburg, 23 de septiembre 1949

Queridos Luis y Maruja:

Casi una a continuación de la otra, recibimos vuestras cartas. Sabíamos por unas líneas de Elena que os encontrabais en Inglaterra con los Dieste y Anthonisen, pero todo parecía muy vago. Por otra parte, tuvimos una carta de Colmeiro desde Vigo; esta carta también nos dejó patitiesos, y una vez que reaccionamos, nos produjo gran alegría saberle otra vez en directo contacto con aquella vida, con aquella luz, con aquel paisaje cuyo secreto conoce como pocos. Todo un mundo de recuerdos se me echó encima y a Alicia le pasó otro tanto, así que por más de una semana anduvimos amorriñados pensando en Galicia, la misma de Colmeiro, la de todos los amigos más íntimos. También vuestras noticias fueron para nosotros un revulsivo sentimental. Alicia conoce bien Richmond y paseó varias veces por ese parque; allí embarcamos en distintas ocasiones para ir a visitar Hampton Court. También dimos vueltas por el Támesis por distintos sitios, y este revulsivo nos trae muchas evocaciones, especialmente de cuando vivíamos en Reading con Garrán. Me habría gustado contestaros inmediatamente, pero estamos a comienzos de curso y estas cosas aquí son en extremo complicadas. Todo el profesorado se halla obligado a participar en mil ceremonias, unas de día, otras de noche, algunas cortas, otras larguísimas. Aún ahora estoy con los líos de horarios, programas, libros de texto, estudiantes que abandonan unas asignaturas para tomar otras, etc., etc.
Elena nos dice en una carta reciente que estuvo en tu exposición y allí os presentó el amigo Garrán. ¿Qué pasó? ¿Qué dice la crítica de tus cosas? Ardo en curiosidad por saberlo, pues aparte del gran mundo del arte que se encuentra en toda gran ciudad, el público medio es en Inglaterra bastante romo. Además los años de guerra debieron ser fatales para la educación del gusto artístico. Nos alegramos de que os guste Inglaterra. Para trabajar es un sitio excelente, porque entre otras muchas cosas muy agradables nadie tiene interés en amargarte la vida con pequeñas jactancias, intolerancias, pedanterías... Todo esto, aunque debe existir en lo profundo en alguna medida, está controlado y su manifestación es siempre un asunto de mal gusto. Otra ventaja es que todo el mundo trabaja y en firme, y aunque a veces se eche de menos alguna de aquellas reuniones de España y la Argentina, siempre hay otros modos de compensarlo con una visita a un museo, con un paseo por un parque, con la compra de un libro... Pero todo esto que te digo es ocioso ahora, que estáis ahí y podéis comparar esa vida con muchas otras. Sólo os diremos que nosotros en este que se llama el Paraíso, y que en muchas cosas lo es, añoramos Inglaterra, sobre todo Alicia que tanto ha sufrido aquella desfachatez envidiosa, aquellas jactancias de esposas de prohombres bonaerenses. ¿Por qué no tientas alguna editorial ahí, mostrando tus colecciones, no las más avanzadas como Botella al mar, sino las de EMECÉ y Nova? El libro ha sido siempre ahí objeto de una atención singular y los editores e impresores han dado bastantes facilidades a personas de iniciativa.
De Dieste tengo promesa de una carta de contestación a otra mía; veremos cuando cuaja. Anteayer tuve carta de Souto. Se le casó la hija y el hombre está aplanado. Me habla de problemas de adaptación, de sus anhelos de volver a Galicia, de una exposición que tiene solicitada de Cuba, de la posibilidad de venir a Estados Unidos, etc. y me ruega que le escriba y que con “mi equilibrio y serenidad” le dé ánimos en esta hora crítica. Claro está que le voy a escribir, aunque el sólo escribe cuando tiene nostalgias. Me pregunta por vosotros. Una de las buenas cosas de nuestro grupo céltico es sin duda esta cohesión espiritual, por encima de esos politiqueos y doctrinalismos que tanto han quebrantado a otros grupos. Yo creo humildemente que no debemos perder este sentido de la estima y de la cordialidad personal, sino que es necesario robustecerlo y generalizarlo tanto como sea posible. Claro que no siempre está uno de humor para escribir, pero es un sacrificio que vale la pena de ser aceptado.
Dile a Garrán, si le ves, que le recordamos a él, a la señora y a Mañí y que les deseamos a todos mucha suerte. No sé si alguna vez en Buenos Aires te he dicho cuando me dolía no estar en condiciones de hacer algo a su favor, pues bien sabía por que condiciones estaba pasando. Hablé, entre otros, a Cimorra y a Roberto, pero como yo, se mostraron impotentes.
Bueno, amigos, que tengáis la suerte que merecéis. Aquí muy ocupados todos, cada uno a su manera. Alicia dio ayer una conferencia en Washington, Pa. en un club universitario muy numeroso y parece que tuvo mucho éxito. Cuqui está en cama con anginas y yo tengo la cabeza hinchada de nombres de alumnos nuevos; hay tal entusiasmo por aprender español que no nos damos a basto.
Saludad a todos los amigos comunes de nuestra parte y hasta la vuestra, y que sea larga, que llegue pronto y que traiga muchos éxitos.

Abrazos de

J. Otero

[Manuscrito por Alicia:] Queridos amigos:

Nos alegramos de que estéis ahí y os guste como a nosotros, pero sentimos el reúma de Luis. Talvez no le convenga vivir en Richmond. ¿Qué tal la exposición? ¿Mucho éxito? Daros un paseo por Regent´s Park de nuestra parte y otro por New Gardens.
Otro día escribiré más, ahora andamos locos de compromisos ineludibles (porque si no los eludiríamos de buena gana).

Un abrazo de Cuqui y otro mío.

Alicia

1972-02-21 Mencionado/a
Carta de Seoane a Ortiz Alonso e Otero Espasandín. 1972
Bos Aires
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Ortiz Alonso e Otero Espasandín. 1972 en 21/02/1972


Buenos Aires, 21 de febrero de 1972

Sr. D. José Otero Espasandín
Washington

Queridos Espasandín y Alicia:

Creo que no podéis daros cuenta de la emoción que nos produjo vuestra carta. Igual que vosotros estuvimos durante mucho tiempo pendiente de los Dieste por vuestra dirección, pero siempre se olvidan de dárnosla, seguramente por las razones que tú mismo expresas. Creo que fue en 1966 cuando recibimos una carta de Espasandín dirigida al Centro Gallego en la que daba noticia de haberse jubilado en la Organización Mundial de la Salud. En 1967, nos parece, fuimos a San João de Estoril para encontrarnos y estar con vosotros, pero acababais de marchar, no supieron decirnos hacia dónde, hacia San Andrés de España nos dijo el dueño de un ultramarinos y nosotros no conocíamos más que San Andrés de Teixido. Pensamos que sería Santander y nos pareció muy extraño que nadie tuviese noticia de esto. La dirección de Portugal nos la había dado Mincho. En otro viaje anterior habíamos estado con Cuqui y su esposo en La Coruña. En Lisboa, a nuestro regreso de San João de Estoril, nos sentimos decepcionados, pues estábamos seguros de encontrarnos. De España hay mucho que escribir, que hablar. Todo cambió mucho, pero continúa existiendo la división profunda que hizo posible la guerra. Todos los problemas que España heredó de la monarquía continúan sin solucionar, subyacen ocultos en el crecimiento de las ciudades, sobre todo de las que eran ya ciudades grandes, Madrid, Barcelona, Valencia, etc., y en el relativo bienestar de una parte de la clase media que luego de los años de hambre producidos después de la guerra, hasta alrededor del 55, pudo proveerse de todo lo que era popular en la sociedad de consumo en que vivimos. Pero el pueblo tiene que emigrar y esta vez emigran gentes de toda España. Los países que encabezan la emigración son Galicia, siempre primera en las desgracias, y Andalucía, con Extremadura, son las regiones que peor están. En Galicia, quedan aldeas desiertas. No hay quien trabaje la tierra y la gente de mar emigra a otras partes. Toda la flota mercante noruega está compuesta de tripulantes gallegos y los pescadores trabajan para empresas holandesas, alemanas, etc. En Terranova, hay unos tres mil pescadores gallegos según leí no hace mucho en un diario gallego. Es verdad que los ánimos se aflojan poco a poco en los que no es fundamental. Tú puedes escribir cartas libremente. Puedes opinar sobre muchas cuestiones que no amenazan en absoluto los fundamentos económicos, sociales y políticos del Estado español. Incluso los dirigentes de ese Estado hacen declaraciones sorprendentes en su supuesto liberalismo. Puede entrar quienquiera hubiese salido por razones políticas de España, porque, ¿qué importa la opinión de una persona en general ya anciana, que salió de España hace más de treinta años y es desconocida de todo el mundo o sólo conocida de una minoría intelectual? Pueden hacer elogios de Machado, de Hernández, de Unamuno y se editan libros de éstos y de otros heterodoxos políticos que por sus precios pueden comprar únicamente una minoría, profesionales y universitarios, que la Dirección General de Seguridad conoce sobradamente y sabe que no cambiarán jamás sus ideas. Los funcionarios de Bellas Artes pueden reclamar el Guernica de Picasso para un Museo de Madrid. Se legisla para Castilla. Se convierte a la capital oficial y a Valladolid en dos grandes ciudades industriales. Hundieron en lo posible a Cataluña. Se enseñan los otros idiomas españoles. En la Facultad de Filosofía y Letras que tiene ahora su sección de lenguas románicas, se enseña y estudia el gallego, pero, en cambio, se le niega a Galicia industrias vitales y se aplica una ley de concentración agraria que hace huir a los campesinos de su tierra. Todo es muy complejo y conviene analizarlo en España mismo. Desde fuera es imposible. Se han publicado algunos libros sobre el idioma gallego, el último que sepa es precisamente de la Facultad de Letras y se titula Gallego, Gallego 1, le dicen en las librerías porque es el número 1 de una serie sobre el idioma que prometen aparecerá. Se publican muchos libros gallegos, pero la editorial más importante continúa siendo Galaxia. Hay muchos escritores jóvenes, algunos de mucha calidad, Méndez Ferrín, Xohana Torres, etc. En cuanto a la Academia, actúa con la parsimonia de todas las Academias, pero en el caso de la Gallega no cuenta siquiera con el dinero para regularizar la publicación de algo tan indispensable como su boletín. Además de García Sabell y Dieste están Piñeiro, Fernández Del Riego, Carballo Calero y otras gentes igualmente valiosas y dinámicas, pero que no pueden hacer demasiado. Tiene, esto sí, una buena biblioteca y algunos ejemplares raros.
De nuestra vida, apenas puedo decirte otra cosas que Maruja y yo continuamos con las implacables variantes que produce en todos la edad, lo mismo. Tenemos muchos amigos, trabajo todo lo que puedo, he hecho muchas cosas, pintado, grabado, editado revistas, libros, etc., y hasta una audición radial, Galicia emigrante, que duró 17 años, para la que hacía todo el texto y en la que alguna vez te dediqué algunas notas. Luego de Londres, en 1949, vivimos en una oportunidad seis meses en Basilea y en otro viaje otros seis meses en Ginebra. Hice varias exposiciones en Alemania y otros países europeos, e hice una de más de cien obras en Madrid. Pero siempre volvemos a Buenos Aires. Esto acabó por gustarnos y hoy es en exposiciones, conciertos, teatro, cine, la ciudad que en Occidente sigue a París, Londres, Nueva York, por su enorme movimiento cultural. Resulta ya una ciudad monstruosa que no conoceríais con sus ocho millones y medio de habitantes. Varela está aquí, trabaja mucho en traducciones, estos días precisamente le acaban de encargar la traducción de las obras completas de Gil Vicente. De mi familia, falleció hace años mi padre. Mi madre tiene 85 años y mi hermano continúa trabajando en su profesión y tiene dos hijos, uno que estudia ingeniería y una chica que estudia bachillerato. De los amigos comunes venidos de España, quedan pocos. Fallecieron, además de Farias y entre muchos, Cimorra, Julián Bautista, Viladrich, Mariano Perla muchas grandes figuras de la República, políticas y militares, entre ellos Jiménez de Asúa y el general Martínez Monje. Maruja Mallo regresó a España y vive en Madrid. Cuadrado se conserva como siempre. Buenos Aires es verdad que fue muy duro con vosotros, pero en algunos años, la década del 50 al 60 todo cambió , en parte, creo que contribuyeron mucho los emigrados españoles, alemanes e italianos que tuvieron parecidos comienzos duros, y una juventud que ahora tiene alrededor de 40 años que se exigió mucho a sí misma. A Attilio Rossi lo vimos en Milán en el año 60, vive bien y está contento. Alberti está en Roma, muy bien, estuvimos con los dos, con él y María Teresa, dos o tres veces en distintas oportunidades.
Con Varela os hemos recordado muchas veces y Maruja y yo recordamos vuestra casa de Belgrano, las reuniones que hacíamos, los proyectos que forjábamos, algo que quedó atrás, pero de que continuaremos escribiéndonos. El año pasado realicé una exposición retrospectiva de grabados en el Museo de Arte Moderno y en el catálogo publiqué el retrato que hice en litografía de Espasandín. Era una especie de homenaje a unos amigos muy queridos de los que hacía muchos años no teníamos noticias. Ahora, al fin, tuvimos noticias de ellos y nos alegró como no podéis imaginaros.

Escribid. Un gran abrazo para Alicia y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]