Fundación Luís Seoane

----

Horacio Coppola (1906-)

Fotógrafo e cineasta arxentino que foi marido da fotógrafa alemana Grete Stern. Estudou na Escola da Bauhaus da Alemaña de entreguerras e en 1936 emigrou a Arxentina.
17 Mencionado/a [17]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.

Arturo Serrano Plaja

Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja

Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja

1948-09-09 Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
Nova York
París
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 09/09/1948


9 de septiembre 1948

Querido Seoane:

Ayer noche llegué de nuevo a París donde ya estaré todo el invierno. En cuanto arregle un poco mis cosas, es decir, en dos o tres días, volveré a ocuparme de indagar en imprentas y editoriales, etc. de todo lo relativo a nuestro proyecto. Pero, entretanto, no quiero dejar de decirte que estoy un poco extrañado por no haber recibido contestación tuya a la carta que te mandé a los pocos días de haber llegado a Francia. En ella, te incluía ya algunos datos que aun cuando tenían valor relativo, informativo a título general, más que nada, permitían, creo, formarse alguna idea de las condiciones en que se podría trabajar aquí.
Al mismo tiempo, te decía que había estado con Claire, la amiga de Coppola, y cual era mi impresión; que había escrito al mismo Coppola –de quien tampoco tengo todavía contestación sobre esto, pero no quiero yo insistir en pedírsela, ya que te pedí a ti que tú le vieras, si lo creías oportuno, para hablar más en detalle, o de otro modo que me dijeras más oportuno que fuese yo quien le volviese a escribir. No lo he hecho esperando tu carta.
Me ocupé también de ver que había en concreto acerca de la oferta que te había hecho Palmeiro, con el resultado que te comuniqué. En fin, te hablaba en mi carta famosa de todo cuanto habíamos convenido. Por ello, el no tener contestación tuya no sé cómo entenderlo. Sin reticencia ninguna y simplemente por deseo de saber a que obedece tu silencio, querría preguntarte si acaso ha surgido alguna causa que modifique en parte o en todo el proyecto de que habíamos hablado. ¿Acaso tropiezas con dificultades para venir? ¿O no te decides a ello por alguna otra razón? Por otra parte, Varela ¿qué hace? ¿Sigue pensando en gestionar su viaje aquí?
No quiero cansarte con las numerosas hipótesis que podría hacer y sólo que si por cualquier circunstancia has cambiado de opinión en algo tocante a los proyectos que hicimos, yo creo que podría comprenderlo perfectamente. Pero me gustaría saberlo. Si por el contrario no es así y el no haberme contestado se debe únicamente a la desidia conque todos los españoles solemos considerar el hecho de escribir cartas, entonces, animal, decídete de una vez por todas y ahora, ahora mismo, ponte a escribir para decirme cómo van tus cosas, cuándo piensas venir, qué puedo hacer para ir adelantando algo, si has visto a Coppola o piensas verle, etc. Por mi parte, estoy a la espera de noticias de Ussía. No le hablaré de nada concreto hasta tener noticias tuyas y ver como anda todo. Y nada más por hoy, sino es volverte a encarecer que me contestes con la mayor rapidez.

Da muchos saludos a Maruja. También a los amigos tortónicos en general. A los Dieste, les escribo hoy o mañana de modo que no es necesario. Un abrazo para ti de

Arturo Serrano Plaja

27, rue Richelieu, París (1). France

1948-10-25 Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.

1948-11-02 Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 02/11/1948


2 noviembre 1948

Querido Seoane:

Como te dije en mi última carta, vuelvo a escribirte ahora, con mayor frecuencia, ya que me parece que así debemos hacerlo en relación con nuestros proyectos. Además y no sé bien porque irracionado optimismo, en estos últimos días, tengo la impresión de que todo puede salir bien y de que podemos hacer algo interesante tanto en general como para nosotras.
Y ahora quiero darte algunas noticias de carácter concreto. El domingo –hoy es martes y ayer lunes día 1 fue fiesta, de modo que escribo sin perder tiempo– reuní a todo el grupo de pintores españoles en casa de Gondoy para hablarles del proyecto colateral de la posible venta de grabados y dibujos ahí. Los que se hallaban presentes –pues hay algunos en Estocolmo, que el colectivo pictórico español, desde Praga no para y hace exposiciones generales y particulares en toda Europa– asintieron y estuvieron conformes en dar toda clase de facilidades. En principio, en esta semana, tendré preparado un primer envío que te haré en cuanto llegue a mis manos. Con respecto a esto –yo, por mi parte, trataré de volver a escribir acerca de ello en La Nación– creo que será conveniente subrayar por todos los medios un creciente éxito del grupo español de París el cual no sólo recorre toda Europa, como te digo, sino que está creando imitadores y ya hay –aunque informe y sin la fuerza de manifestación del español– de otros grupos nacionales que pretenden ser de su nación en París, el inglés y el húngaro. Están asombrados de la cohesión del grupo español, de su consistencia y su fraternidad –y de su éxito–, naturalmente, de modo que una agrupación por el solo hecho de que está basada, no en algo externo y ajeno a cada uno de sus componentes, sino en la apreciación general que cada uno tiene por los demás, aunque entre ellos, como es lógico, haya sus cosas, pero que no trascienda afuera. Bueno, todo eso digo, así como el éxito del grupo español de la escuela de París, creo que conviene subrayarlo, tanto por motivos generales como en relación al proyecto de introducir sus cosas –pictóricas, se entiende–, ahí.
En dicha reunión, estaba entre otros, Palmeiro, con quien hablé largamente de ti y de tus proyectos. El me confirmó lo que tú me dijiste que te había escrito, pero se mostró dispuesto a echarnos una mano en lo que pueda. Y en todo caso, se comprometió, formalmente, a prestarle su taller, como vivienda, a tu llegada por un tiempo de socorro, hasta que tú veas y busques algo. Desde luego, te repito que la cuestión vivienda es el hueso; pero si tienes donde llegar, luego algún hotel pensión sin la angustia de tener que encontrarlo el día de tu llegada etc., creo que podrás arreglar por ti mismo lo que te convenga. O en el supuesto de que tengas dinero y de que consideres la posibilidad de instalarte aquí en serio, con plata de ahí, podrás comprar un piso o un taller por el mismo precio, o menos de lo que ahí cuesta ahora, alquilar uno. De todo ello, espero que me hables y que no pese en tu ánimo más de lo debido. Que acaso cuando llegues, pueda yo si nos pusiéramos de acuerdo –que sí que nos pondríamos– intentar buscar una solución común, ya veremos, dependerá de varias causas el que yo pueda estar o no en condiciones de volver a hablarte de esto. Por otra parte y en relación con todo esto, dentro de un mes o dos piensa ir ahí otro del grupo, Parra. Si todavía estás tú ahí, ya le daré cartas para ti o en tu falta para los amigos. Lástima que yo no haya sabido antes ni que el se iba ni que tú persistías en tus proyectos, que de otro modo el te hubiera dejado su taller por el tiempo que permaneciese fuera.
Lo digo porque aun cuando me dijo que ya lo tiene comprometido, quizá no sea imposible volver sobre eso. Y, en fin, aunque yo no sepa decirte ahora cómo, tengo la evidencia de que una vez aquí, tras un tiempo no muy largo, conseguirás resolver las cosas. Te repito que no sé cómo, pero que todo el mundo arregla de modo que tú harías como todo el mundo. Bueno, volviendo al envío, el primero incluirá, por lo menos, cosas de Clavé, Domínguez, Palmeiro, Gondoy, Parra, Manuel Peinado y Viñes, mas, eventualmente –o para el segundo– de Flores, Bores, etc. Luego te mandaré cosas de franceses y de un checo, Sokol, muy bueno que ahora expone aquí con mucho éxito.
Con mayor relación o más directa con lo nuestro, quiero decirte dos cosas: una, que lo de Paralelo 50, aunque todavía no se ha resuelto, está por resolverse y casi con toda seguridad, positivamente. Por otra parte, el éxito de la venta anual de libros que aquí realiza el Comité Nacional de Ecrivains, me ha persuadido de que es el momento para hacer lo que proyectamos: no te puedes dar una idea de lo que fue. Elsa Triolet, por ejemplo, en el transcurso de la tarde, vendió libros por valor de un millón setecientos mil francos. Y así mucha gente. Y como entre lo vendido había mucho, por no decir casi todo, el libro de lujo, ya te figuras que me ha dado una especie de índice de nuestras posibilidades que, aunque nunca sería lo mismo, pero de alguna manera tendría que ver con lo que yo vi. Creo, por ejemplo, que con el ofrecimiento que los mismos pintores me han hecho –ilustrar todos un libro mío– ya podría intentarse un negocio o poco menos, por primera vez en mi vida –o si no es que me equivoco de medio a medio– pero, naturalmente, por el momento y mientras no sepa mejor el estado de tu viaje, no pienso hacer nada sin contar contigo y sin volver a hablar de colecciones, etc. Otro dato de interés general es que Octavio Paz, que está aquí, tiene concluido un libro y quiere editarlo sin que por el momento esté decidido a dárselo a nadie. Otro dato es que el embajador de Venezuela aquí ha resultado ser admirador mío; que el encargado de negocios que estos días va a Praga, es un poeta Otto de Sola, muy amigo mío. En fin, que estoy optimista y que lo que necesito es que me des noticias de ahí.
Lo necesito y con urgencia entre otras razones por la siguiente: Ussía piensa permanecer aquí, un plazo que por lo menos irá hasta mediados de diciembre y quizá más; pero nosotros debemos contar conque quizá no se quede más. De tal modo que hasta esa fecha, pero no más tarde, tengo yo para hablar con él de nuestro proyecto. Mas para ello y en función de las razones que te daba en mi última carta, necesito saber, con la urgencia que se pueda, lo que resolvéis ahí. ¿Has hablado con Coppola? ¿Y Torrallardona? ¿Te parece bien –debo o no hacerlo– que yo vuelva a escribir a Cóppola? Creo que te darás cuenta de que el hecho de que Ussía esté aquí es una suerte grande y que, por lo tanto, en principio no podemos perderla, creo; mas por ello, para dar seriedad al asunto, me parece imprescindible poder ofrecerle algo ya concreto, en marcha, de modo que vea él que la suya sería una aportación a algo y no una mera iniciación hecha sólo en nombre de la amistad, ¿no te parece? Contéstame a todo esto, aunque sea dos letras, pero en las que me digas, escuetamente, lo que hay de cada cosa y lo que tú piensas de ellas.
De mis cosas particulares que te hablé el otro día, dos preguntas. Primera –y para que me contestes un poco abultímetro– ¿cuántos ejemplares de Paralelo 50 crees tú que podrían venderse ahí y en Montevideo, contando con una propaganda más o menos buena y con el hecho de saber que tendría buenas colaboraciones de aquí y de ahí? Ya sé que es muy arriesgado decir alguna cifra, pero de todos modos te agradecería que me la digas para tener una idea. La otra pregunta, ¿has podido hacer algo en relación con los ejemplares del Avila Camacho que te pedía en mi anterior? Creo haberte dicho que me los mandases por avión; pero no estoy seguro de haber dado por supuesto, como es natural, que lo que materialmente suponga ese envío –forzosamente caro– corre por mi cuenta y del modo que tú me indiques. A título de indicación o sugerencia, alguien me ha dicho que la Fama de ahí acepta encomiendas aéreas, las que naturalmente saldrían más baratas que el envío por avión normal, siempre que acepten como encomienda algunos libros. Te agradecería mucho que me tengas al corriente de esto también. Y con ello, creo que por hoy no tengo nada que añadir, sino que estoy deseando recibir carta tuya y, mucho más, saber en qué fecha te embarcas. Muchos recuerdos a los amigos. Y para Maruja y para ti, un abrazo de vuestro

Arturo Serrano Plaja

1948-12-09 Mencionado/a
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948
París
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 09/12/1948

París, 9-XII-48

Querido Seoane:

Yo sé –y tú sabes, también, puesto que yo mismo incurro en ello– que los españoles escribimos pocas cartas. Pero yo creo que a ti se te va más la mano aún. En fin, no importa que no hayas escrito hasta ahora, pero sí quisiera que me contestes a esta en un plazo algo menor del que sueles.
Alguien que ha llegado por aquí últimamente me ha dicho que tú piensas estar aquí en febrero, pero no sé que fundamento tiene esa noticia. Sin embargo, las que yo te voy a dar tienen el de la experiencia o cosa vista y vivida, como hay que decir en estos casos.
Y es esto que para nuestro plan apremia el tiempo. Primero, porque cada día veo y noto y siento más y mejor que sería ahora el momento super recontra ideal para comenzar algo por el estilo. Mas si por yo no lo sintiera bastante, me lo hacen remarcar como dicen por aquí muchos españoles las casi constantes iniciativas que bordeando la nuestra se producen poco menos que cada día.
Así, por ejemplo, hay unos chicos catalanes que han montado –aún no está terminada– una galería de arte con librería, a todo meter y que será, sin duda, un éxito, pues es de las pocas cosas españolas que hay aquí de cierto tono. Como en sus proyectos entran muchas cosas y como por lo que se ve de la galería –montada nada menos que en plena plaza Vendôme, es decir, el mejor sitio de aquí para eso–no me extrañaría que pronto o tarde –y más bien pronto– dado que son catalanes y con instinto para ello, dan con el quid de lo nuestro, pues está, como te digo, en el aire, en el ambiente hasta un punto que casi le dan a uno ganas de decir, como los chicos: “que te quemas, que te quemas”.
Por otra parte, Manuel Ángeles Ortiz, gran amigo como sabes de Picasso, está gestionando la posibilidad de mandar ahí cosas editadas por la editora suiza Sikra, la cual, influida por el mismo Picasso, si no le ha concedido la exclusiva, le dará muchas facilidades y creo que hará algo en serio.
Por otra parte, ha llegado aquí Sarita Maglione de Lautare. Viene a muchas cosas y, como supongo que sabes que es muy amiga mía, hemos hablado de casi todas. Entre otras, me propone que nos encarguemos, por cuenta de Lautare, de enviar ahí libros de lujo, etc., ya que tiene noticias del éxito comercial que ha conseguido Peuser haciendo eso. Para ello, me ofrece condiciones aceptables en principio, pero aceptables en el sentido de trabajar con capital ajeno. Pero si nosotros echásemos a andar, podríamos hacer lo nuestro, quiero decir, las ediciones, y mandar también cosas por nuestra cuenta, quiero decir, contando no con tal o cual tanto por ciento, sino con el beneficio consiguiente de lo que se consiguiera ahí. Lo cual ya en sí mismo es muy interesante, pero lo es, a mi juicio, más aún, por el hecho de confirmar lo que habíamos pensado, es decir, que ahora es el momento de hacer competencia, desde aquí al libro de ahí, sobre todo a base de ediciones de lujo y con todo nuestro plan en suma.
En otro sentido, he recibido estos días una carta de Horacio, quien me dice que ha hablado contigo varias veces y que todo está claro, pero sin darme mayores precisiones lo cual no me extraña, ya que así es él. Pero como tú no eres así, me gustaría saber lo que hay de nuevo y de concreto: con respecto a tu viaje, con respecto a lo hablado y concretado con Coppola, con relación a la aportación de Torrallardona y, sobre todo, en relación a lo que yo pueda y deba intentar aquí con Ussía, a quien aún no he hablado nada por esperar a tener noticias tuyas, condenado. Insisto mucho en que cada día palpo mejor las posibilidades estupendas que tendríamos. Y, por tanto, te pido que hagas un esfuerzo en serio para estar en contacto. Ya sabes que de siempre me pareció muy buena la idea; pero ahora es que siento que cada día que pasa es un día perdido, y como estas cosas van por rachas, acaso si no aprovechamos la que ahora se presenta, si dejamos que alguien se nos adelante, luego lleguemos tarde y perdamos el tren típico. Por lo tanto, necesito que me contestes aunque sea las consabidas cuatro líneas, dándome noticias tuyas y hablándome de todo esto. Y nada más por hoy para ser ejemplo de laconismo comercial.
Ah, sí, otra cosa y esta de carácter privado: si has tenido tiempo y gana para ocuparte de mi maldito libro sobre Avila Camacho, me gustaría que me lo dijeras, ¿quieres? [Manuscrito:] Un fuerte abrazo para Maruja y para ti de vuestro

Arturo

1952-09-23 Mencionado/a
Carta de Seoane a Serrano Plaja. 1952
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Serrano Plaja. 1952 en 23/09/1952

Buenos Aires, 23 de septiembre de 1952

Sr. D.
Arturo Serrano Plaja
París

Querido Arturo:

Aprovecho la oportunidad del viaje de nuestros amigos Esther y Lipa Burd que van por una temporada a ese país, para enviarte una de las últimas cosas que hice, Paradojas de la torre de marfil que son una selección de dibujos sociales, hecha no con arreglo a la calidad, sino a la posibilidad de publicación actual en ésta. Por Esther y por Lipa que son grandes amigos nuestros, sabrás de nosotros, así como también de Azcoaga y de su mujer de quienes también son amigos. Por aquí todo está lo mismo y por nuestra parte soñando con volver a marchar. Es posible que si logro hacer una pintura mural que unos arquitectos tienen el proyecto de encargarme, vuelva a ésa, siempre que además logre que me dejen salir de aquí. Todo está muy difícil.
Con Cuadrado continúo editando de vez en cuando algún tomito de Botella al mar con poetas jóvenes argentinos. Como siempre. Y continúo pintando todo lo que puedo y dibujando. Acabo de hacer una nueva exposición en Viau de la que quedé todo lo satisfecho que puede quedar un autor lleno de dudas y de confusiones, aunque éstas sean las de la época que nos toca vivir.
A vosotros, a Claude y a ti os recordamos. En muchas oportunidades hablamos de vosotros con Baudizzone, con Coppola, con Azcoaga, con Alberti, Varela, etc.
Bueno, Plaja, espero que algún día te decidas a escribir unas líneas hablándome de ti y de todos los amigos de ésa, a quienes recuerdo con afecto y, sobre todo, de lo que haces. Quisiéramos Maruja y yo que Claude y tú les presentaseis a Esther y Lipa gentes de ahí, ella es médica y él es pintor y los dos van a trabajar y aprovechar lo que puedan de este viaje y son sobre todo dos maravillosas personas que es en definitiva lo que más importa.

Un gran abrazo para Claude y para ti y para Carlitos de Maruja y mío:

[Seoane]

1960-04-26 Mencionado/a
Carta de Scheimberg a Seoane. 1960
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Scheimberg a Seoane. 1960 en 26/04/1960


Buenos Aires, Amberes 980, 26 de abril de 1960

Querido Seoane:

Recibí su carta del 14, despachada de Venecia, y recién ayer –aprovechando el comienzo de la temporada de Exposiciones– me encontré con Falcini y la hice conocer su carta y él a mí la que él recibió. Esos días transcurridos sin comunicarme con Falcini le darán una idea de lo atareado que ando. En efecto, le dedico a mi bufete –a partir del “affaire Todres”– más tiempo que el que le he dedicado en todos los años que llevo de profesión (y son más de 40). Estoy cansado y a la espera del momento feliz en que pueda enrollar el título y no acordarme más que soy abogado. Gracias por las cosas de que me informa en su carta y por las noticias de sus andanzas. Participo así, con gusto, de su aventura viajera –de la suya y Maruja–. Lamento no haber conocido en las dos veces que estuve en Venecia el restorán (sic) Da Aldo; pero quiero recordarle, en homenaje nuestros hoteleros, que aquí en Buenos Aires existió un restorán, el Scafidi, que colgaba de sus paredes –tanto en Buenos Aires como en la sucursal que tenía en Mar del Plata– cuadros de los mejores artistas del país. Lamentablemente, Scafidi liquidó y su ejemplo no ha sido seguido sin en escasa escala por algunos cantineros, como Barrachina, La Casa de la Troya, etc., que decoraron sus paredes con murales. También esto desapareció junto con esas cantinas. Esperemos, sin embargo, que con el tiempo volvamos a la buena tradición –casi diría casera (quiero decir, nuestra –como Vd. ve por los antecedentes que le doy). Ayer, 25, inauguró Cóppola una interesante muestra de fotografías en colores. Allí encontré a Lorenzo Varela y conversamos largamente de Vd. y de Maruja y de su hermoso viaje. Unos días antes, inauguró Rosemarí una muestra de pintores argentinos (impresionistas y postimpresionistas) para la que presté 3 piezas de mi colección; y presté otras 9 (entre ellas su Figura 1958) para una gran muestra que va a inaugurar el 9 de mayo el Museo de Morón. Como Vd. ve, colaboro con mi colección –hecha como “me dio la gana”?– en la medida que puedo para prestigiar el arte argentino –que, como lo vengo sosteniendo desde hace mucho (y Vd. lo sabe), no es tan despreciable como algunos pretenden. Y basta por hoy. Me alegro de coincidir con Vd. y Le Monde, en mi opinión sobre el momento argentino. Y ahora: buena suerte en España. Muchos saludos a los amigos de allí y para Vd. y Maruja un gran abrazo de Aída y mío.

Chau, hasta pronto.

Scheimberg

1960-05-07 Mencionado/a
Carta de Falcini a Seoane. 1960
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Falcini a Seoane. 1960 en 07/05/1960


Buenos Aires, mayo 7 de 1960

Querido amigo Seoane:

Recibí su carta de Venecia, de fecha 14 de Abril, con sus deslumbramientos de esta ciudad, que Ud. sintetiza estupendamente en esa suma magnífica del hombre italiano, el mar, la tierra y la luz, sin olvidar nada y menos aún al Ticiano, ni al Tintoretto y los OROS de esa Venecia del Palacio Ducal y del prodigio del Tintoretto.
Después de esa hermosa carta, que nos ha llevado antes por Génova y por Milán, la Génova del Palazzo Bianco y del Cristo trágico; la imagen expresionista del hombre, que no conozco. Milán, la del Palazzo Sforzesco que atesora la imagen cumbre de Miguel Ángel, esa imagen del Dolor universal hecha mujer por el soplo divino del hombre creador. Milán la del encuentro con los amigos [Aquiles] Badi y Attilio Rossi. (Recuerdo Milán y le pregunto: vió el pequeño museo del Duomo, moderno y bien presentado, con piezas desprendidas de su fábrica durante los bombardeos? En éste, como en otro pequeño museo de la catedral de Florencia, he visto hermosas obras de la escultura de fines de la Edad Media y comienzos del Renacimiento italiano (y muy especialmente los mármoles de Arnolfo di Cambio, que tuvo contactos con Giovanni Pisano). Ud. los conoció en sus recientes andanzas? Y en sus hallazgos? Como fondo emocional de los hermosos y audaces Medardo Rosso? Como eslabones de la gran cadena? Todos los amigos hemos gustado la hermosa carta que contesto, como puedo, antes de que Vds. se vayan demasiado lejos. Quisiera encontrarlos aún en Madrid, cuyo Prado sigo sin conocer. Y decirles que ayer Cóppola dio término a su hermosa muestra de fotografías en color de Bariloche. Y que ayer, también, supe de la muerte de Ginés Parra, amigo de amigos, el transformador de París emocional con su paleta. El Buenos Aires de las exposiciones comienza débilmente. Y los recuerda a Uds. dos en rueda de amigos que les quieren bien. Y particularmente nosotros que les tenemos presentes, diciéndoles hasta luego con cariños y

[manuscrito:] un abrazo de

Falcini

1964-05-18 Mencionado/a
Carta de Seoane a Maiztegui. 1964
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Maiztegui. 1964 en 18/05/1964


Buenos Aires, 18 de mayo de 1964

Sr. D. Isidro B. Maiztegui
Madrid

Querido Maiztegui:

Te debemos carta desde nuestra llegada, pero continuamos tratando nuevamente de adaptarnos y olvidar en lo posible todo el goce que nos produjo España entre Junio del 63 y Marzo del 64. Hicimos tus encargos. Entregamos a los Coppola tu obra y a tu madre la carta que le enviaste y casi no podríamos decirte nada más. ¿Te sorprendería que te confesásemos que encontramos esto igual a cuando nos marchamos, pero todo más caro en cuanto a precios y a la gente más indiferente? El Gobierno no hace nada, nadie hace nada. Illia parece una buena persona, pero creo que nada más que eso. Es posible que sepa entenderse con las gentes de los comités, pero nosotros conocimos mejores personas, o tan buenas. Últimamente en España al Sr. Jesús, pescador de Rianjo, amigo de Dieste, que se entiende con los hombres y a la vez con los cardúmenes de peces y con los delfines en su ría de Arosa. Conoce su lenguaje a través de los signos que trazan en el agua o de sus voces. Los delfines acuden divertidos “hablándose” entre ellos a estropearle las redes y él sabe cómo tratarlos sin causarles daño. Son sus vecinos y compañeros de la ría.
A don Jaime, un capellán de cerca de Sada, con los ojos muy azules y el hábito lleno de lamparones, que actúa de radomante y que con una plomada alemana que encierra un metal misterioso encuentra agua para que sus feligreses abran nuevos pozos. Es como un druida y los lamparones de la grasa de las comilonas puedes imaginártelos, si quieres, como líquenes crecidos con el tiempo. He aquí dos personajes buenos que no pueden hacer demasiado mal a una población, pero la bondad de Illia puede llegar a ser trágica. Le llaman “el buenazo”.
No puedo darte noticias de Buenos Aires. Hemos estado con muchos amigos comunes. Todos te recuerdan. Me ofrecieron un banquete extraordinario y trabajo en dos nuevos murales y grabo. A finales de año expondré nuevamente. Esto es todo. A Marcial le agradecí una carta que me envió –y que no hice uso de ella– con motivo de unos ataques solapados de un grupo de la colectividad que se metió conmigo, como preveía, por la exposición en la Dirección General de B. A. La reacción se produjo mostrándome las organizaciones todas en general de la colectividad su adhesión enviándome cartas, comisiones y ofreciéndome comidas que no acepté. De tu Macías, no puedo decirte nada. Averigüé y todo está dormido sin que por ahora esta gente muestren interés en nada útil. Todas las prisas comienzan en Junio, casi en vísperas del día de Galicia. Por mi parte, hablo de tu obra cada vez que puedo. Bueno, esto es todo.
Te ruego me escribas algunas líneas y me cuentes algo de Madrid y de la gente amiga. Nosotros no hemos escrito todavía a casi nadie, estamos perezosos para hacerlo y tratando de readaptarnos a esta ciudad monstruosa, cada vez más monstruosa y con más agujeros en sus calles y atracos de toda índole. Vemos, eso sí, cine en cantidad. Entre muchas, algunas espléndidas películas como La Entrega y Los Compañeros. Escribe. Saludos a los amigos comunes, a Juan Manuel López, a López Pacheco, a Marcial le escribo hoy también. Un abrazo de Maruja y mío para ti:

[Seoane]

1964-06-17 Mencionado/a
Carta de Maiztegui a Seoane. 1964
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Maiztegui a Seoane. 1964 en 17/06/1964


Madrid, 17 junio 1964

Querido Seoane:

Ya estamos aquí en pleno verano y en unos calores que se vinieron de un golpe. Marcial muy bien y trabajando en la editorial Codex, contento y con mejor sueldo y condiciones que en la radio. Lástima que la peña de Zahara se terminó, pues ahora Marcial se levanta a las 8 (!) y hace horario de oficina, con la tarde de los sábados libre. Pero está contento. Organizamos otra peña para el mediodía de los sábados y cerca de la editorial.
Ahora “tenemos” petróleo... gran publicidad, artículos y comentarios. Las acciones de Campsa por las nubes... El h. de p. tiene un dios aparte... y siguen los festejos de los XXV años de paz (¡?). Agrega ahora el torrente turístico...
Pero los precios van subiendo poco a poco. Cine se hace poco, con relación a años anteriores. Te voy a pedir un favor y es que en la nueva comisión del T. San Martín esté Rodolfo Arizaga como músico, amigo mío y a quien también escribo para ver que posibilidades habrá de hacer el Macías. Le envío copia del informe que le hice a Grassi [Díaz]. ¿Quién está ahora de Director Gral? Sabes que si se puede hacer la cantata con escenas, mejor, o si no, la música sola como concierto, pero no me interesa que se tenga que estrenar como “obra gallega” y para festejo de la Semana de Galicia. Sé que tú piensas como yo. Creo que con Arizaga sería una posibilidad, pues es el que organiza los conciertos de San Martín.
Ayer llamé a tu pariente pidiéndole yerba mate y te manda saludos. ¿Qué tal Maruja? Me imagino lo mucho que echaría de menos todo esto y Galicia en esta temporada. Los amigos bien y sin mayores novedades. Buenos, pues son las 3 de la tarde y me voy a comer.

Abrazos.

Isidro

-Todavía no sé cuándo ni a donde pasaré unos días de veraneo. Me imagino Galicia…
-Escribo de vez en cuando. A Coppola, que no me han agradecido mi “atención”.

1964-07-23 Mencionado/a
Carta de Seoane a Maiztegui. 1964
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Maiztegui. 1964 en 23/07/1964


Buenos Aires, 23 de Julio de 1964

Sr. D. Isidro B. Maiztegui
Madrid

Mi querido amigo:

Recibí tu carta por expreso el viernes a la noche. Los sábados a la mañana no trabajan en las oficinas del Centro Gallego. El mismo sábado habló Copello. El lunes de mañana comencé a hacer gestiones que no pude concretar hasta el martes porque las autoridades del C. Gallego habían salido para Ezeiza a esperar a un conferenciante que vino de Nueva York y cuyo avión no llegó hasta el anochecer por la espesa niebla de Buenos Aires. A la noche pude hablar con el Presidente y Estévez que prometieron decidir con la Junta Directiva. El mismo lunes me habló Gallo. El martes decidieron enviarte la partitura íntegra con la promesa de su devolución inmediata a través de Fernández del Riego en Vigo. Consultado Gallo por mí, pareció que ésta era una buena solución, pues Copello sale el sábado para Barcelona. El martes habló tu hermana sobre esta cuestión y le informé de lo que había. Ayer, por fin, ayer miércoles, Gallo recogió la partitura para entregársela a Copello. Todo se hizo un poco complicado por la semana de Galicia. Tan pronto como sea posible, entrégale todo el material a Del Riego para que lo envíe al Centro Gallego, pues en esto quedamos con el Presidente y Secretario de la entidad. Esto es todo. Fue una lástima que no tuviésemos más días para cumplir mejor tu encargo. Sin embargo, pensamos que te sería útil tener ahí, aunque fuese por breve tiempo, tu obra completa.
Me alegro de que Marcial esté trabajando en Códex aunque sospecho que habrá perdido libertad con el cambio. Aquí están en Buenos Aires estos días Llovet, Fernández Cid y Chueca, el Director del Museo de Arte Contemporáneo, pronunciando conferencias. No ví ni escuché a ninguno, pues estoy trabajando bastante. Hice un nuevo álbum de grabados en madera, un bestiario, que saldrá a fines de año, publicado por una editorial de Rosario y estoy trabajando en otro más, Homenaje a Venecia, que saldrá en Agosto o Setiembre. Todo esto unido a murales y a la pintura al óleo. Buenos Aires no cambió demasiado en estos meses, sino en el costo de la vida que aumenta sin cesar. La gente que puede se marcha. Hay muchos parados. Raquel y Cóppola prometieron escribirte. Esto es todo por hoy. Escríbeme noticias de esa.

Saludos a Marcial Suárez, Juan Manuel López, etc., y tú recibe el saludo de Maruja y el abrazo de:

[Seoane]

1965-04-29 Mencionado/a
Carta de Maiztegui a Seoane. 1965
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Maiztegui a Seoane. 1965 en 29/04/1965


Madrid, 29-IV-65

Querido Seoane:

En Marzo estuve en La Coruña para ver a Rey de Viana, director del Ballet Gallego, y hacerle conocer Macías, que le gustó mucho y está decidido a montarla. Ahora veremos cuándo será esto posible. Aquí he hecho algunas gestiones, pero todavía sin resultados prácticos.
Hoy mismo escribo a Grassi Díaz recordándole el Macías. Me ha dicho que la comisión del T. San Martín, formada por Zavalia, Arizaga, Caviglia, etc., había renunciado. Te ruego me confirmes la noticia, pues iba a escribirles por estreno de Macías. Por aquí, sin novedades, salvo el “desarrollo económico y social...”
En La Coruña me encontré con Rafael Dieste y Carmen, que se incorporó como inspectora de enseñanza y han comprado un piso en playa Riazor. Está muy bien. Saludos a Díaz Pardo. Espero unas líneas tuyas, a pesar que estarás con mucho trabajo. Mándame algunos “chimentos”.
Sabrán que Marcial está en la editorial Codex. Trabaja mucho, pero sigue también en algunos programas de la radio y está contento. Te habrás enterado que premiaron su obra Las monedas de Heliogábalo, del concurso Isaac Díaz Fraga, con obligación de estrenar. Esperamos el acontecimiento. ¿Qué es de Laxeiro? Cuando los veas, les das un abrazo a Lala y él.
Bien, espero tus noticias. Sé que tu y Maruja se vienen para Octubre ¿es cierto?

Abrazos

Maíztegui

Supe del Chico (Andrés) de Horacio Coppola. Es una pena grande. Si lo ves a Horacio, dile que me escriba.

Isidro

Fernández de los Ríos 77
Madrid 15

1966-05-04 Mencionado/a
Carta de Maiztegui a Seoane. 1966
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Maiztegui a Seoane. 1966 en 04/05/1966


Madrid, 4 Mayo de 1966

Querido Seoane:

La Sra. Dina Rot me saludó por teléfono en tu nombre, pero no tuve el gusto de conocerla personalmente, pues anduvo muy atareada con sus gestiones en el Instituto de C. Hispánica, pasaron los días y últimamente me llamó para decirme que partía a Israel y que de regreso pasaría por Madrid tratando de verme.
Con la nueva ley de prensa, parece que por ahora hay menos censura y salen algunas noticias de los líos que hay en las Universidades de todo el país. También ya se habla más ampliamente de las posibilidades del advenimiento de la monarquía... En fin, pase lo que pase, el caso es que el “tío” no se muere nunca. Ya está aquí Laxeiro preparando su próxima exposición en la sala Quixote. Ya veo que no paras un momento de trabajar y con las facetas más variadas del mundo plástico y naturalmente superándote en cada obra que realizas.
Me alegra las noticias que me das de los amigos, particularmente de Coppola que nada sé de él. Bien, ahora paso a tratar de lo siguiente: sabrás que en La Nación del 27 de Dic. de 1965 salió anunciado el estreno de Macías o namorado en el T. San Martín para la temporada de Ópera de Cámara que quiere hacer Grassi Díaz. Con tal motivo, escribí al Ministro Juan Emilio Martini, que somos amigos desde los tiempos del conservatorio, quien en carta recibida estos días me dice lo siguiente que te transcribo: “... creo que si era la intención de incluir la Cantata Macías o namorado en el plan de la temporada, las dificultades empezaron cuando toda la temporada musical del San Martín, es hasta hoy, sólo un proyecto muy caro a Grassi Díaz, pero que no está todavía debidamente asegurado en el plan de actividades del Teatro, dedicado de lleno a la actividad de la Comedia, especialmente ahora que el Teatro Cervantes está en refacciones y la Comedia Nacional realiza sus espectáculos en la Sala del San Martín. Además las temporadas de comedia van a sufrir una interrupción grande, por cuanto la OEA ha tomado para el mes de Julio el San Martín para sus reuniones. Todo esto demora la realización del plan integral, que incluía una actividad musical grande. Yo lamento no poder decirte nada más que lo que en realidad es nuestro pobre panorama, pero es mi deber informarte la situación real de las cosas, para que todos, yo en primer lugar, sigamos desde aquí y desde allí bregando para que tu Cantata, estrenada con éxito en España (se refiere a los números que se hicieron el año 64 en Santiago de Compostela) encuentre en tu país el lugar que merece”.
Ahora bien, ante esta situación y habiendo sido recientemente nombrada Secretaria General del Teatro Argentino de La Plata mi parienta Clara Maíztegui, hoy mismo le escribo proponiéndole el estreno completo de Macías para fin de temporada, que sería Setiembre u Octubre, pues para el 25 de Julio, Día de Galicia, ya no hay tiempo, aunque bien sabes y ya lo hemos hablado, que no me interesa este tipo de “galleguismo” de estrenar “patrióticamente”.
También le propuse el 12 de Octubre, día de nuestra Madre Patria...!!
Pero todo esto tiene su intención y es que, en el caso de que el presupuesto del T. Argentino no cubriere del todo el montaje de Macías, solicitar del Centro Gallego de Bs. As. y explotando el “chauvinismo hispánico” de los variados “cráneos” de la C. de Cultura y demás “directivos...” una ayuda financiera para tal fin. Naturalmente, que no me hago ninguna ilusión en este sentido, pero siempre habría alguna posibilidad si las cosas se plantean en una forma “viable”. ¿No te parece? En este sentido, también escribo a mi parienta y a Díaz Pardo. Además, creo que el montaje de Macías puede hacerse con un presupuesto normal de decorados, vestuario, etc. para este tipo de montaje de obra lírica. En este sentido, también me he permitido decirle a la parienta que te consulte para que calcules grosso modo un presupuesto. En caso de que estas gestiones cuajaran (que no soy nada optimista, pero no quiero quedarme con los brazos cruzados) te mandaría los datos que necesitaras para el montaje. Como ves, en forma “imperativa” desde ya cuento con tu colaboración inestimable. Bueno,... “mientras hay vida, hay esperanza...” Sé que tienes una exposición en USA. ¿Qué noticias tienes? ¿Qué “hormiguea el estático” de Isaac? Por lo visto, a Camilo le ha caído bien nuestra pampa... Bien, te ruego que me perdones que te “incordie con mi pseudo-nonato” Macías. El pobre, el día que vea la luz, será a fuerza de unos colosales “fórceps”.

Con afectuosos saludos para los amigos, recibe con Maruja un fuerte abrazo de vuestro

Isidro

Esta noche, en el Teatro Goya, Lauro Olmo estrena El cuerpo… “que quizá sea una tragicomedia en la que se intenta hacer una crítica del “machismo” a escala doméstica” (…) “Existen límites circunstanciales que es peligros rebasar, y la contención que estos imponen no ayudan mucho al logro de lo propuesto. Sin embargo, tengo puesta mi esperanza en una serie de virtudes que creo que mi obra encierra. Podríamos decir que la acción se desarrolla entre un ocaso y un amanecer. Entre la fuerza que, sin proyección hacia el futuro, decae, y un nuevo empuje de juvenil espontaneidad y con fe en el porvenir” (…)
“Lo que sí les ruego es que traten de separar el grano de la paja”, (…) etc (párrafos de Autocrítica)
Veremos qué pasa.
Marcial, bien, lo mismo que su flia. y trabajando mucho. Voy casi todos los Sábados a comer con ellos, pues es la única manera de vernos.
Espero tus noticias.

Isidro

1967-08-04 Mencionado/a
Carta de Seoane a Baudizzone. 1967
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Baudizzone. 1967 en 04/08/1967

El Castro, 4 de Agosto de 1967

Dr. Luis M. Baudizzone
Buenos Aires

Queridos Elenita y Baudi:

Estaréis extrañados de nuestro silencio, de nuestro silencio de meses, unos meses que Maruja y yo hemos vivido muy intensamente y durante los cuales muchas veces nos hicimos el propósito de enviaros una tarjeta o escribiros sin llegar a hacerlo nunca por eso de la pereza. Lo hacemos ahora desde El Castro , en un día de lluvia de Galicia, luego de decorar cinco cabezas de personajes gallegos medievales , de las 19 que tallé, las primeras esculturas que hice en mi vida, con destino a jarras de cerveza de porcelana. Están destinadas a enseñar historia de Galicia en las “boutiques”, lugares ajenos a cualquier clase de historia, ya que no se hace en la escuela ni en otros centros de enseñanza. Estaré aquí trabajando hasta fines de setiembre que regresaremos a Buenos Aires, y con nosotros, en casa de Díaz Pardo , está en estos momentos Maiztegui , blanco de años y negro de mar, nostálgico, que ayer recordaba los caudillos del pasado argentino, las horas infantiles de su ciudad de Entre Ríos y los años convividos contigo y con los Cóppola , Romero Brest, Zolezzi, Vicente y Carlos Ruiz, etc. El Buenos Aires del decenio 1930 a 1940 que yo llegué a conocer en los años finales, cuando comenzaban a destruir la Avenida de Mayo con la apertura de la 9 de Julio. En realidad Maiztegui y nosotros somos muy nostálgicos, unos saudosos, que no estaremos nunca del todo en ningún lugar de la tierra, quedándonos en los sitios provisionalmente por años, esperando marchar algún día a ese sitio paradisíaco que no sabemos definir y que no encontramos en parte alguna. Es posible que la sangre gallega tenga la culpa de todo esto. Galicia, quizás es lo que más nos acerca a nuestra esperanza si no fuese que este país, con su belleza, anula la voluntad haciéndonos perder en ensoñaciones. Pero dejemos a Maiztegui, ya hablaremos de todo esto, de Nueva York que nos gustó mucho, de Méjico, a donde pensamos volver Maruja y yo, y de otros sitios, de Roma donde Alberti me buscaba el medio de que me quedase a vivir allí, y de Alemania, cuyas ciudades del Rhin conocimos todas en este viaje y donde realicé tres exposiciones con éxito, en Bonn, en Colonia y en Münster, donde estoy exponiendo y me encargan les haga una carpeta de grabados para una colección que hace la Galería Das Schwarze Schaf , con otra exhibición hecha en Madrid en Abril y Mayo, cumplí los nueve o diez meses de ausencia de esa y nos permitió vivir hasta ahora. Estas son, pues, nuestras noticias. De Buenos Aires solo sabemos las que nos envían algunos amigos y las que proceden de La Nación en la edición aérea de los domingos, seguramente por destinada al exterior, con noticias, en general, de color rosa. ¿No queréis escribirnos unas líneas aquí?. Queremos saber de vosotros y de Buenos Aires.
Saludos para Fina y Vicente, para vuestros hijos y los amigos comunes y recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:

1973-07-27 Mencionado/a
Carta de Whitelow a Seoane. 1973
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Whitelow a Seoane. 1973 en 27/07/1973


Buenos Aires, 27 de julio de 1973

Querido Luis:

He tenido noticias tuyas por algunos amigos comunes, entre ellos los Lifschitz, con quienes comeré esta noche. Los otros días estuvimos en lo de Willy Shand, viendo las diapositivas de Coppola, en una reunión muy simpática, en la cual te recordamos mucho. Pero yo te he recordado especialmente durante las Jornadas Patrióticas Gallegas. Hemos reunido 18 pintores de “estirpe gallega” y estamos exponiendo sus obras en uno de los pisos del Museo. Con motivo de la inauguración, pronuncié las palabras que te incluyo. Lo hice con mucho cariño, pues en verdad siento amor por Galicia, y eso Te lo debo en gran parte a ti, a tu conocimiento de la tierra de tus mayores, a su historia, y a su inmensa poesía. El 31 de julio se cerrará la muestra con la intervención del coro que ha venido especialmente de Santiago de Compostela. Ayer vino a verme el Padre Espiña Gamallo, y por él te envío saludos personales, pues me dice que estará por allá dentro de unos 10 días. Esta vinculación con el Centro Gallego, y en especial con el Instituto Argentino de Cultura Gallega, nos alienta para hacer el año próximo, con ocasión de la fecha patriótica, otra exposición de pintura. Por eso recurro ahora a ti. Bien sabes que aquí todo está sujeto a mil variantes. Dentro de la seguridad de lo inseguro, si continúo en este cargo, me gustaría volver a mostrar a los gallegos, pero esta vez con obras más actuales (no lo digo por las tuyas: el cuadro del Museo Sívori y el de Las Marisqueras, que el nuevo Secretario de Cultura ha donado a mi Museo), y de gente joven de valor de aquellas tierras. Tenemos tiempo para ello y, por cierto, ya se te ocurrirán nombres. ¿Cuándo regresarás a la Argentina? El panorama no es muy alentador y debemos fortificar día a día nuestra fe, lo cual resulta bastante difícil. Yo sigo trabajando, continúo con mi plan de exposiciones, e inclusive proyectando para el 74. Mi contrato en la Facultad vence a fin de mes y no sé si me lo renovarán o no. Me daría pena perderlo, pues sabes bien cuánto me gusta mi cátedra, por modesta que sea. Pero en la Universidad hay un gran desorden, tendencias encontradas y, como suele suceder, muchas injusticias. Y esto sucede más allá de las ideologías mismas. A raíz de los sobresaltos que vivo (cuya descripción te ahorro ahora), poco o nada he podido escribir, ni poesía ni ensayo, apenas algunos prologuitos. Y así va pasando el tiempo velozmente. Los otros días estuve en la celebración de los 25 años de Botella al mar. Lo saludé a Cuadrado, quien dijo unas palabras muy lindas. También allí se te recordó muchísimo.
Querido Luis, siempre te tenemos presente, lo mismo que a Maruja. Un poco egoístamente, quisiéramos que regresaras, aunque después partieras de nuevo a la brétema de Santiago.

Un abrazo fuerte de tu amigo,

Billy