Proxecto Epístola

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Marika Gerstein

Muller de Lorenzo Varela. Rica anticuaria xudía do ambiente cultural de Bos Aires, coñécense en 1954 e casan en 1960.
Epístolas
4 Destinatario/a [4]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1978-12-06 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Marika Gerstein
Bos Aires
As Palmas de Gran Canaria
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Marika Gerstein en 06/12/1978



Buenos Aires, 6 de diciembre de 1978

Sra. Marika Gerstein Varela
Las Palmas

Querida Marika:

Dejamos pasar unos días desde el fallecimiento de Lorenzo. Tan pronto tuvimos noticia, por un cable de Dieste y Díaz Pardo, hablamos por teléfono con Gurméndez y, con el Dr. Pirosky, fuimos a ver a Noemí. No sé para que te cuento esto. Hemos sufrido un dolor como pocas veces lo sentimos. Y nos imaginamos el tuyo y nos sentimos solidarios contigo. Tú sabes cual era la amistad nuestra con vosotros y cuanto debo yo a Lorenzo, de ánimo, de entusiasmo, de deseos que hacía sentir en mí mismo, en los demás que le trataron, de creación. Muchos le debemos parte de lo que somos. Hicimos ahora juntos y en algunas obras, que espero perduren, nuestros nombres se unen. Fue generoso en todos los aspectos. Honesto consigo mesmo y con los demás. Olvidaba más que yo, y que casi todos, los defectos y elogiaba las virtudes, incluso de sus enemigos. Era un gran poeta y trataba de hacerlo olvidar; un gran prosista y sólo escribía en los últimos tiempos a solicitud de la amistad, como también poesía. Con una décima parte de lo que hizo y publicó se hubiese contentado más de un poeta. Fue un extraordinario orador y publicó se hubiese comentado más de un poeta. Fue un extraordinario orador y hablando surgía, con sus palabras, su capacidad de creación y la justeza de su razonamiento. Mucha gente lo admiraba aunque no lo dijese. Ahora, seguramente, lamentan no habérselo dicho. Sus consejos de muy diversa índole fueron útiles a bastantes de sus amigos. Se entregó a las causas que sintió justas con peligro de su vida: de la más importante, la Guerra Civil española, quedó herido para siempre. No sé por qué te escribo todo esto, a ti, que fuiste la mujer que más quiso y respetó en su vida. Así lo vimos nosotros, Maruja y yo. Lo supimos. Él mismo nos lo dijo alguna vez. Fuiste su sostén cuando la angustia crecía en él y las enfermedades, y crecía su escepticismo. Su ironía fue la misma ironía de su pueblo, la mía, la de todos los míos, la de los justos que sienten su impotencia frente a determinadas circunstancias de los hombres o del mundo. Algún día pienso escribir sobre Varela. Sobre el gran poeta que fue, sobre su calidad de hombre, sobre los poemas que le debo, donde fue descubriéndome, no solamente en mis propósitos, sino en mis angustias, a través de mi pintura. Atrás estaban las conversaciones en mi casa o en el café, las visitas mías a las tres o cuatro de la tarde en vuestro hogar.
Marika, ahora no sé más que decirte. Fue un hombre fuerte, esto es todo, que dejó huellas en muchos de nosotros, en la obra que hicimos. Hablando de él, no pudimos sujetar, Maruja y yo, nuestras lágrimas, como ocurrió con otros amigos de aquí y de España, como leemos en sus cartas. No te podemos decir más y lo que decimos ahora, lo decimos cuando pasaron ya algunos días.

Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1978-07-04 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela, a Marika Gerstein
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela, a Marika Gerstein en 04/07/1978



Buenos Aires, 4 de julio de 1978

Sres. Marika y Lorenzo Varela
Madrid

Queridos Lorenzo y Marika:

Después de seis meses de silencio, unas cuantas noticias nuestras. 1978 comenzó siendo un mal año para mí. Salí enfermo de Madrid y estuve mal en Buenos Aires. Trabajé poco en relación a otros años, apenas salimos y no vemos demasiada gente. Creo que el mal año comenzó a fines de 1977, en La Coruña. Buenos Aires, la ciudad, los amigos en ella, lo mismo que cuando marchasteis. Arturo, desde su regreso, se inició en una nueva vida. Cuida de sus jubilaciones, tiene ahorros en un banco donde cuenta con un bancario amigo que lo asesora en inversiones, está rigurosamente al tanto de los intereses que ofrecen, desde el Banco de la Nación y todos los Bancos y sociedades financieras, en cuentas a interés a plazo fijo. Poco a poco deja de ser el bohemio que se supone era y se convierte en un personaje de Balzac que hubiese extendido su vida hasta nuestros días. Nos vemos de vez en cuando. Le dieron un banquete con las Ediciones Botella al mar, por cumplirse 30 años. Fui ajeno a él, sólo un invitado. A Larralde no lo vi todavía. Veo a Girri, a Shand, al Dr. Pirosky, a Julio y Sofovich, a Noemí, a Baudizzone y a los que siempre veo desde hace años. Todos os recuerdan. En septiembre haré otra nueva exposición en Bonino. Expuse en Rosario, firmé con contrato para hacer cuatro grabados, de 74,5 x 53 centímetros a dos colores, con una casa pequeña editora de grabados y reproducciones y, con todo, trabajo poco y no sabemos que hacer de nuestra vida. Continuamos pensando en La Coruña y en una casa pequeña donde quedamos los cuadros, unos pocos libros de nosotros, en Muxía, o en cualquier lugar de la Costa de la Muerte. Después de todo de esto se trata, pero no hablemos de ello. Continúo mandándole dibujos para tapices a María Elena. Creo que deben estar hechos alrededor de dieciséis tapices, quizás diecisiete; en los últimos incorporé temas nuevos referidos a leyendas y creencias populares gallegas. El último con os nubeiros, personajes de la mitología gallega que andan por el cielo acumulando nubes y rayos para lanzar sobre la tierra. El anterior fue el obispo Pedro Monís, que vino volando desde Roma a Santiago para asistir a la misa de maitines un día de Navidad. Asuntos nunca presentados y que, sin embargo, señalan nuestras diferencias y fantasía popular.
Esto es un breve resumen de nuestra vida. Sin vosotros, nos falta una amistad que nos apoyaba. Nos sentimos cada vez un poco más solos. “París era una fiesta”, escribió Hemingway. Todo lo pasado fue una fiesta. Quizás estos días triste de invierno porteño nos parezcan una fiesta en el futuro.
Hasta ahora se han hecho exposiciones muy buenas, la primera de todas la de Noemí.

Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y un saludo para los amigos comunes:

[Seoane]

1976-12-09 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela en 09/12/1976



Buenos Aires, 9 de diciembre de 1976

Sr. Lorenzo Varela
Madrid

Queridos Marika y Lorenzo:

Debo carta desde hace algún tiempo, no sé cuánto, pero hemos tenido constantemente noticias vuestras a través de cartas recibidas de Galicia, o recibidas aquí por Noemí. Estos días las tuve por Cuadrado que llegó muy contento de su estadía ahí, de haberse encontrado con amigos de hace muchos años, de haber pronunciado numerosas conferencias y de haberse jubilado. Llegó con una docena de kilos de más rompiendo su apariencia ascética y dos trajes nuevos y algunas camisas y corbatas a la moda. Hemos hablado mucho. Trae una visión muy optimista de España y es posible que regrese pronto, según afirma. De nosotros apenas podemos contar nada. Continúo trabajando. Expuse en Bonino, expuse en Tucumán e inauguro el lunes próximo una muestra de acuarelas y pequeños óleos en Art Gallery que estará abierta hasta fines de enero. En Mar del Plata se inaugura otra muestra el 16 de ese mes. Además publiqué un Bestiario, grabados en madera, juntamente con otro de poemas de Alberto Girri en un tomo que hice en la Imprenta del Instituto Salesiano. Solamente, vemos a los amigos y continúo haciendo, pero mucho menos, dibujos de la televisión. Recuerdo a mi padre en nuestra época de Santiago saliendo con mi madre a dar paseos por la Alameda a las 7 de la tarde en los días de primavera y verano, o por la Rúa del Villar y Rúa Nueva en invierno. Nosotros no paseamos de esa manera física, fija y repetida. En mi caso, mis paseos son los de alguien que se sienta a pasear sin moverse apenas, leyendo o dibujando y grabando. Me he aficionado a los libros de memorias y biografías, tratando de conocer experiencias ajenas en épocas distintas, la historia vista por alguien que no fue historiador, sociólogo, ni economista, y que sufrió los cambios de la economía y de la sociedad del mismo modo que los terremotos o las inundaciones. De los que tuvieron que enfrentarse solos con los aventuras de su tiempo. Así la de Man Rey, el pintor y fotógrafo surrealista, y la de Matheu Josephson, otro norteamericano surrealista, que previó la unión del arte con la industria y las diversiones masivas poco antes del año 30, o en esa década, con arreglo a la cual resultó un pintor anterior en mis propósitos a esa fecha, o de esas fechas. La belleza de un lavarropas, de un televisor, o el envase de un jabón conmueve más que una obra de arte, por los distintos medios de comunicación se elogia más la forma de las máquinas que su eficacia, o en igual medida. Me hubiese gustado tener el talento de Grosz y su odio. Vestido de vaquero del Oeste de los Estados Unidos dibujaba con las espuelas.
No te escribo más por hoy. Dentro de unas semanas, estaremos en ésa y charlaremos, pues saldremos en los primeros días de enero.
Un gran abrazo para vosotros de Maruja y mío y otro para los amigos comunes:

[Seoane]

Felices Fiestas de Navidad y Año Nuevo y que sea con nieve para hacerlas más tradiciones.

1975-06-05 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela, a Marika Gerstein
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela, a Marika Gerstein en 05/06/1975


La Coruña, 5 de junio de 1975

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Queridos Lorenzo y Marika:

No recibo carta de nadie. Les he escrito a casi todos los amigos y algo ocurre que no contesten. Por favor, os ruego contestéis. Estoy celebrando una exposición en Madrid, pero de esa ciudad tuve que venirme luego de inaugurada por un fuerte ataque de ciática que me tiene encerrado en casa sujeto a tratamiento, pues no puedo andar. La exposición se celebra con mucho éxito de crítica y público y he vendido algo en unos meses en que dicen no se vende nada o muy poco. En septiembre, expongo en La Coruña. Mientras tanto, debo hacer un álbum de grabados para una editorial de jóvenes madrileños, Tres, catorce, diecisiete, diecisiete, no dieciséis, e ilustrar con grabados en madera Los sueños de Quevedo para otra. Hemos estado con algunos amigos argentinos, entre otros con Lifschitz y Enma, Elena y Baudizzone, Frontini y su compañera..., etc., con Carybé que nos invitó a pasar unos días con ellos en Bahía a nuestro regreso a Buenos Aires y desde luego con Lidia y Freitas, que os envían abrazos. Con todos ellos, os recordamos. Freitas, al ir sumando años, va teniendo lo que supongo la serenidad de los viejos jardineros o de los capataces de granja en el Mississipi a mediados del siglo pasado, sentados en un sillón de mimbre en la terraza de un palacio de madera con arquitectura parecida a la de Lo que el viento se llevó. Carybé venía de ser invitado por un grupo o asociación de artistas japoneses y dar, con ese motico, una especie de vuelta al mundo. Es curioso verse reunidos después de tantos años Baudizzone, Freitas, Carybé y nosotros, recordando el pasado, Buenos Aires evocando a cuenta, no recuerdo de qué, viejas películas, personas hace mucho desaparecidas, sucesos que alguno de nosotros recordaba, del que todos habíamos sido protagonistas, mientras los otros trataban de extraerlo dificultosamente y por trozos de su memoria, como en una cinta de grabador que no hubiésemos terminado de borrar... Luego, al cabo de dos o tres días llegaron a Madrid Dieste y Carmen y volvieron a surgir nuevos recuerdos lejanos y siempre estuvisteis presentes vosotros. Dieste pronunció una estupenda conferencia sobre Maside en la Galería Sargadelos que se abrió una estupenda conferencia sobre Maside en la Galería Sargadelos que se abrió en Madrid con una exposición del libro gallego y un ciclo de conferencias, Piñeiro, García Sabell, Rof Carballo y Dieste. Acaba de publicar un nuevo libro, Testamento geométrico, que te enviará y creo que tiene en reedición La vieja piel del mundo con algunas modificaciones, y otros más, teatro.
Esto es todo. Para la exposición que estoy haciendo en Madrid hice un nuevo Cristo que obtiene mucho éxito. Pero no te quiero hablar de mis cosas. Trato de hacer lo que puedo que cada día, lo siento, es menos.

Me prometiste escribir, contéstame.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti:

[Seoane]