Proxecto Epístola

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Carmen Muñoz Manzano (1906-2002)

Foi mestra e muller de Rafael Dieste co que casou en 1934. Coa Guerra Civil ambos estaban en Madrid defendendo á II República en labores pedagóxicas e publicacións culturais. En 1938 Dieste incorporouse ao exército e en 1939 saíron de España. Foron internados no campo de concentración de Saint Cyprien e tras pasar máis de vinte anos no exilio vivindo en Arxentina, México e Inglaterra, regresaron definitivamente a Galicia en 1961.
Epístolas
28 Destinatario/a [19]
Remitente [9]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
2000-00-00 Destinatario/a
de Amparo Alvajar, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Orixinal

Epístola de Amparo Alvajar, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 00/00/2000

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1956-05-14 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano en 14/05/1956

3450, 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
Mayo 14, 1956

Querida Carmen:

Te agradezco mucho tus dos cartas y creo que aún más la segunda que la primera. Se la mando ahora mismo a Cuqui, quien salió hace unas horas para Nueva York, tras pasar con nosotros el fin de semana. Le encargo que trate de encontrar copia de lo que los diarios han dicho de Luis con la intención de mandársela a él una vez leída. También le encargo que invite a un amigo, profesor de arte en la Columbia y que ya conoce a Luis por referencias nuestras y por haber visto las cosas suyas que nosotros tenemos, para que vaya a ver la exposición e invite a algunos de sus amigos a hacer lo mismo. A nosotros nos pescó la noticia en un mal momento de fondos, lo cual unido a los compromisos burocráticos, hace muy difícil el viaje a Nueva York. Hablé aquí en algunas galerías de los pintores amigos de Buenos Aires, pero me dijeron que le transporte de los cuadros hacía casi prohibitiva una exposición de alguna importancia. Mañana voy a hablar por segunda vez, por si se decidieran a entrar en contacto con Luis para traer los cuadros aquí una vez cerrada la obligación de Nueva York. Aquí no hay el mercado que hay allí y hasta los pintores locales encuentran muchas dificultades para defenderse. Pero nunca está de más que los cuadros hablen por sí mismos y vayan creando su mundo en los ojos de las gentes. Lo ideal sería que la Unión Panamericana se decidiera a hacer una exposición de gente moderna de Buenos Aires; pero los capitostes están ahora en Lima, creo. Uno de los mandamás es un argentino que todos conocéis, pues tuvo ahí la representación del Fondo de Cultura. No me acuerdo ahora del nombre por uno de esos lapsos que me asaltan de vez en cuando. Yo hago muy poca vida social, pero voy a ver si pongo fin a este aislamiento y hablo con la gente de aquí. Creo que en este momento hay una exposición de argentinos en la National Gallery. Me hice el propósito de ir a verla. Quien hizo mucho ruido fue un cuadro de Dalí, una crucifixión, que la National Gallery compró; en el diario vi los grandes bigotes dalinianos en la ceremonia de colgar el cuadro. Claro que no me interesa Dalí, pero sí los argentinos, entre quienes debe haber conocidos. Un chico de Córdoba, que trabaja en mi cuarto, me habló pestes de la tacañería con que se hizo todo. Me dijo que hasta un catálogo roñoso que han hecho los de la embajada lo cobran a buen precio, cosa absurda cuando aquí esas cosas se derrochan y envían a todas partes. Las víctimas de esta conducta son los artistas, por quienes su gobierno ha hecho tan poco.
Decidle a Luis cuánto me alegraron las noticias que Cuqui nos trajo de él y las que ahora sabemos gracias a vuestra generosidad. El público norteamericano es muy desigual; si una cosa cae bien, puede convertirse, en cosa de semanas, en algo apoteósico, y hasta puede exaltar a una persona más allá de lo que a ella le hubiera gustado. Basta a veces que un par de críticos se entusiasmen y digan la Marimorena en Time o en otra publicación de gran tirada, para que todo el país se contagie y no hable de otra cosa por un par de años. Ojalá esto ocurra con Seoane, pues ello supondría una fortuna para él. No sé cuantas cosas expone, pero sería estupendo que tras esta exposición preliminar hiciera una de grandes proporciones aprovechando el éxito de la primera. Decidle que trate de encontrar los recortes de los números de los diarios que se ocupan de él, pues son un arma tremenda para la propaganda aquí de sus cuadros. Como os dije, encargo a Cuqui que haga todo lo posible por encontrar ejemplares de los dueños del salón donde expone. Mañana voy a empezar por mi parte a escudriñar con el mismo fin. Con estas armas, intentaría hablar en varios locales de exposición y en algunos museos, como la Phillips Gallery, y otras. Espero con interés el estudio de Rafael, si bien temo esté más allá de mis entendederas. Ya veremos. Hace tres días estuvo a cenar con nosotros el Dr. Sante Uberto Barbieri y señora, de Buenos Aires, obispo metodista y miembro del Consejo Internacional de Iglesias. Nos contó muchas cosas del cambio de régimen de la Argentina, sobre todo nos dijo cuán profunda fue la reacción popular al anunciarse el derrocamiento de Perón.
De nosotros poco os puedo decir. Cuqui os habrá explicado nuestra vida y milagros, pero necesariamente se habrá quedado corta en cuanto a cuan presentes os tenemos y cuanto contáis todos en nuestra estima y admiración.
Hace unos días solamente me enteré de la muerte de D. Constancio Vigil, lo cual me sorprendió y causó una dolorosa impresión, pues se trataba de esas personas que parecían estar más allá del alcance de la vejez y de la muerte. Si me pudierais enviar unas notas biográficas y bibliográficas escuetas y bien ponderadas, intentaría escribir un artículo sobre él para la revista Las Américas. Intentaría que le diesen cabida y acaso no fuese difícil, pues no creo que anden muy abundantes de colaboración. Pero conviene que nadie sepa nada de esto por si la cosa no llegase a cuajar por cualquier circunstancia. Una vez escrito y aceptado, se harían las gestiones para encontrar buenas ilustraciones, cosa que no será difícil dada la riqueza de cosas que debe haber en los archivos de la Casa Atlántida.
Hace aquí un calor espantoso hoy, y también lo hizo ayer. De pronto la temperatura saltó a 90 grados Farenheit (32,5º C) y creó un estado de depresión insoportable. Esto quiere decir que pongo fin a esta carta. Muchos recuerdos a Ramón Rey y a Baltar y familias, a Seoane, Varela, Frontini, Castañino, Torrallardona, Baudizzone, Cuadrado, Farias... en fin, todos los amigos del Tortoni y de otros grupos. ¿Sigue ahí Bautista? Para vosotros el abrazo colectivo de nosotros dos.

Otero

No me gusta nada esta carta, y la rompería si tuviera fuerzas para escribir otra mejor. Otro día intentaré deciros algo mejor. Pedidle a Varela un ejemplar de su libro para mí. De nuevo, otro abrazo de los

Otero

1979-01-02 Remitente
de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Plasencia
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 02/01/1979


Plasencia, 2 de enero, 1979

Queridos Maruja y Luis:

Al ponerse a dictar estas líneas a Carmen, me doy cuenta de toda la importancia y variedad de emociones que tendría que comunicaros y de lo difícil de afrontar esa variedad sin que lo más penoso le deje a uno sin ánimo para hacer adecuada mención de lo más conformante o positivo. Comprenderéis, pues, muy bien que apenas pueda hacer otra cosa que una sencilla enumeración de sorpresas, afectos, desolaciones y esperanzas, todo ello sin mucha ilación ni el detenimiento que sería necesario.
Del fallecimiento de Lorenzo apenas puedo deciros nada que no sepáis, por íntimo que sea. Lo habíamos visto en Madrid muy poco antes en la casa de los Gurméndez y en compañía de Gabriel y Basia, su mujer. Estaba muy sereno y de un humor directo, cordial y expansivos. El diálogo destellaba graciosamente por todos sus ángulos y no había en él nada de lo que ahora pudiera parecernos un presagio. Así, aun contando con su deficiente disciplina en lo tocante a la salud, la noticia de su fallecimiento, que nos comunicó Isaac por teléfono desde Sargadelos, fue para nosotros una total sorpresa. Mimina e Isaac vinieron enseguida a La Coruña y con ellos tomamos el mismo avión para Madrid. Como el fallecimiento se había producido en la ambulancia que le llevaba a la clínica, se alargaron los trámites y no pudimos ver a Lorenzo hasta dos días después, en la capilla ardiente del Instituto Anatómico Forense. Su rostro tenía gran sosiego, en el que dominaba su profunda inocencia y el sentido reverencial que tuvo siempre para el misterio humano de la vida y la muerte.
Apenas hace falta ponderaros, tratándose de vosotros, la trascendencia que ha tenido para mí, y creo que en igual grado para Carmen, la desaparición de Lorenzo, presente siempre en nuestra imaginación no sólo como amigo, sino como alentador de nuestros mejores planes y trabajos. Con pocas o muy superficiales enmiendas en su régimen de vida y, sobre todo, con un decidido retorno a Galicia, habría tenido un importantísimo papel en esta nueva etapa de nuestra tierra. Pero estas cuentas no entran en el sentir más hondo, que es el de la amistad, y el más desconcertado. Valentín Paz Andrade me dijo que os había escrito.
Os escribimos desde Plasencia, a donde hemos venido, como de costumbre, a despedir el año viejo en compañía de Vicenta y de los familiares extremeños –jóvenes y niños– que en estos días la rodean. (Anoche estuvimos en casa de Rosa Mary y vimos el cuadro de Luis, que lucía como una joya, enmarcado en la casa que él mismo nos recomendara).
En vísperas del viaje, nos llegó el libro de grabados de Luis, especie de Summa gráfica de su visión de Galicia y, al mismo tiempo, del amplio repertorio de recursos que han ido caracterizando, dando fisionomía peculiar a sus dominios en el arte del grabado. Naturalmente, a esto se une la poesía de los temas, pero consustanciada con los grabados mismos. Quizá sin proponérselo, el índice tiene todas las virtudes de una evocación literaria.
No muchos antes, Domingo nos había hecho entrega del cuadro prometido. Es tal como lo recordábamos, y al mismo tiempo modernísimo o, si queréis, de un encanto perenne, ajeno al pulso de las fechas. ¡No pasan siglos por él! De todos modos, para nosotros evoca el momento en que surgió de la manos de Luis y, como es obvio, de su espíritu, momento que podríamos calificar de milagroso recordando el frescor e intensidad con que unos cuantos (incluido Lorenzo) nos sentíamos vivificados en nuestros pensamientos e imaginaciones por el común recuerdo de Galicia. Es curioso que al desarrollarlo brotaron una tras otra dos exclamaciones que rara vez pueden ir juntas: “¡Formidable”... y enseguida: “¡Encantador!”
Nos alegró mucho la noticia de vuestra venida que si es, como decís y nos confirmaron José Luis y María Elena, en febrero, podemos ya llamar cercana. La alegría se relaciona ante todo con nosotros mismos, con nuestro régimen de vida, que será más grata y sociable cuando estéis en Torre Coruña; pero también con lo que pueda afectar a Galicia y a la obra y posibles iniciativas de Luis. Todavía no podemos anticipar cuál será en conjunto la imagen de Galicia, lo mismo en el orden práctico que en el cultural –que es también práctico– en la etapa que se avecina. Hay nombres nuevos para nosotros, al parecer de buenas gentes, pero en los que no se puede por ahora fundar presagios claros, esperanzas concretas. Los hay también de alta y manifiesta calidad, pero se da el fenómeno curioso de que la situación presente, en cierto modo prologal, en lugar de suscitar la deliberación conjunta, sobre muchas cosas, ha producido una cierta dispersión o, en todo caso, multitud de juntas, técnicamente necesarias –supongo– y, al lado de eso, una gran escasez de diálogo entre las personas que nos consideramos afines. Vuestra venida contribuirá mucho a corregir este desequilibrio. Pese a todas las anfibologías, el espíritu constructivo y la voluntad de concordia siguen siendo las notas dominantes en la España actual. Creemos, pues, poder anticiparos que os encontraréis a gusto, y que no es pura fórmula, de esta vez, la tradicional salutación... ¡Feliz Año Nuevo!

Con la esperanza de que así resulte, os envían un fuerte abrazo

Rafael y Carmen

1978-11-18 Remitente
de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 18/11/1978

La Coruña, 18 de noviembre, 1978

Queridos Luis y Maruja:

Anteayer hemos recibido la carta de Maruja, que hemos leído con gran interés y emoción. Dice Maruja que no sabe quién debía carta, y me parece que somos nosotros, pues aunque Rafael me dice que habíamos enviado como carta a García-Sabell, no deja esto de ser sólo un sofisma. Lo cierto es que desde la venida de Domingo, que nos anunció que nos traía el cuadro, estábamos pendientes de deciros que llegó... y no ha llegado todavía a nuestras manos.
Hemos estado sin atrevernos a preguntar y sin ver apenas a Domingo a causa de numerosos viajes: a Madrid, a Francia, a no sé qué otros sitios, hasta que hace unos días nos dijo que le había llegado por fin el cuadro y que nos lo entregaría la semana próxima –que es ésta–, pero no podrá ser, porque ha salido con los Reyes, acompañándolos, con otros invitados especiales, en su viaje a América. Según nos dijo, había perdido la pista del cuadro durante varias semanas y no se atrevía a vernos hasta que por fin llegó a su poder con toda normalidad. Estamos deseando verlo, y muy seguros de que nos ha de seguir gustando mucho, no sólo por todo lo que hay detrás de su motivación –para nosotros entrañable–, sino por el cuadro mismo que creemos recordar perfectamente.
En este largo tiempo, ha habido muchos días iguales, sin mayores acontecimientos, con un poco de impaciencia por mi parte de promover nuevas ediciones de los libros de Rafael. Pero últimamente parece que hay, en efecto, algún movimiento. Rafael se decidió a reunir en un volumen los artículos en gallego de su primera etapa de Vigo en Galicia y principalmente en El Pueblo Gallego, que son muy bonitos y en gran parte muy actuales.
Estábamos metidos en la labor de recolección y corrección, cuando se presentaron –después de varios meses de prometerlo y cuando ya dudábamos de que hiciesen el viaje– Gabriel Zaid y su mujer, Bárbara (o Basia) Batorska, polaca de nacimiento, pintora y persona muy agradable en todos sentidos. Después de pasar pocos días en La Coruña y Rianjo, nos invitaron a ir con ellos a Barcelona y Madrid, elegidos estos sitios porque Gabriel deseaba obligar a Rafael a hacer algunos contactos editoriales. Estuvimos una semana en Barcelona (entre trabajo y turismo), fuimos un día a Valencia a ver a Gil-Albert (que está notablemente disminuido físicamente, pero muy bien en general) y ocho días en Madrid, contando sus cercanías. Disfrutamos verdaderamente del viaje, y en todo momento nos hemos sentido queridos, tutelados, admirados y hasta mimados; con la más espontánea reciprocidad de nuestra parte, por el lado afectivo, dada la maravillosa calidad cordial y espiritual de estas personas.
En efecto, se hicieron algunos contactos editoriales y es de suponer que algo va a salir, aunque estamos todavía en la primera etapa de propuestas y currículums (currícula).
Por otra parte, Estelle Irizarry terminó y tiene ya aprobado su libro para la Editorial Twaine, en inglés, y se ha decidido a emprender otro en español –a entregar en agosto– que, en principio, editaría El Castro. También va a hacer la edición anotada del Félix Muriel para colección Letras Hispánicas de Ediciones Cátedra de Madrid. Es admirable la devoción con que se ha embarcado en el estudio crítico de la obra de Rafael.
De salud estamos muy bien, gracias a Dios. Rafael debe tener hecho un trato particular y oculto con el tiempo, para que se deslice sin tocarle. Y yo, en el afán de no dejarle a solas con tantos papeles sin ordenar debidamente, no tengo otro remedio que defenderme lo mejor que puedo.
Se ve que Luis superó, en efecto, los pequeños achaques de salud, pues un libro de 72 grabados y cinco exposiciones, ya es algo para competir consigo mismo –no sé a quien le pondría comparar– en las mejores épocas.
En algún momento, nos desconsoló mucho el rumor de que os quedabais definitivamente en la Argentina; no obstante, nunca acabamos de creerlo del todo y, en efecto, hace ya tiempo que tenemos la noticia contraria, ahora confirmada por ti.
Quisiéramos, sin embargo, que en febrero hicieseis ya la movida definitiva, sin otro viaje posterior. Pero desde fuera no podemos pretender ver las cosas en su realidad. Ciertamente asusta el trabajo que tenéis que hacer, ¿no será mejor hacerlo ya, luego, luego? –como dicen creo que en México. Tú me responderás, Maruja, que la detención temporal del cuadro es un ejemplo de que hay que preparar bien las gestiones, pero con un ligero retraso, ha llegado. En fin, vosotros sabéis mejor, si es que lo sabéis, pues es natural que tengáis muchas dudas. Es que también me parece mucho desgaste preparar dos viajes internacionales más. En fin, probablemente estoy argumentando movida, inconscientemente, por nuestro deseo de teneros aquí.
Ya deseamos que vengan José Luis y María Elena para que nos cuenten cosas de vosotros, que ahora me doy cuenta de que si cumplieron el calendario previsto, habrán llegado o estarán a punto de llegar.
A Varela y Marika los vimos en Madrid, en casa de Carlos Gurméndez (donde, naturalmente, os recordamos). No diré que pueda daros buenas noticias; Marika está como más parada; habla muy poco y tiene como que concentrarse varios minutos para terciar en la conversación con alguna pequeña frase de aclaración o comentario, que era –eso sí– siempre oportuna. Varela está más grueso, con más barba y se mostraba con ese humor que adopta, entre bromas y veras, para defender su intimidad, sin dar pie a que se le hagan preguntas. Dan la idea como de vivir en transitoriedad indefinida. En cuanto a su peligro, la bebida, tenemos más bien la impresión de que se ha moderado. Aun cuando allí tomó unos cuantos wiskies, no pasaron de lo que puede ser casi normal en una reunión prolongada. Nos dijo Isaac que, según Paz Andrade, tienen en el puerto de Vigo unos cuantos contenedores con muebles y efectos traídos por Marika, lo que supone unos gastos muy crecidos. En fin, si se supiese que tienen para vivir de rentas, sería muy tranquilizador, pues –según dijo también Isaac– Varela rehuye hablar de proyectos de trabajo.
Mireya está también en transitoriedad indefinida, si bien más normal, tranquila y acompañada, en Rianxo. Allí se pasa el tiempo, con ligeras excursiones a Padrón, a casa de Isabel Baltar, o a La Coruña cuando tiene que hacer alguna gestión. Alude, de tarde en tarde, a que dentro de unos meses volverá a América. Yo no le pregunto para que no lo tome como presión. En general, está bien.
El nuevo edificio del Castro y la instalación provisional del Museo Carlos Maside quedó muy bien, según os habrán ya dicho José Luis y María Elena. Isaac y Mimina, como suelen, cada uno en su normalidad. La familia y los asuntos prosperan.
A Dónega le absorbe su cargo, le vemos muy poco. Fernanda ha estado con unas arritmias de corazón un poco inquietantes, per se siente mejorada, aunque no hayan desaparecido. Quizá se esforzó mucho la primera temporada de ser Marino conselleiro, llevándole casi diariamente a Santiago. Ahora, en general, va en tren.
Fermín y Jenny, siempre los mismos, son realmente casi las únicas personas con quienes tenemos algún esparcimiento. Fermín terminó su Diccionario Castellano-Gallego, que pronto irá a la imprenta.
En cuanto a la situación política, todo es muy cuesta arriba, a pesar de la buena voluntad de la inmensa mayoría. El terrorismo de izquierdas y derechas no ceja en sus propósitos de desestabilizar todo lo que se ha conseguido, que no es tan poco, si se afirmase y se pudiese continuar en paz. En fin, tenéis que venir a contribuir a arreglarlo.
Os recordamos siempre con todo nuestro ya antiguo cariño y admiración. Nuestros saludos a los Baudizzone, Frontini, Aída, los Sofowich, los Burd y los que por ahí queden de amigos.

Un gran abrazo de,

Carmen y Rafael

1978-11-08 Destinatario/a
de Maruxa Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Maruxa Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 08/11/1978


Buenos Aires, 8 de Noviembre de 1978

Sres. Carmen y Rafael Dieste
La Coruña

Queridos amigos:

Hace mucho que no nos escribimos, no sé quien es quien debe carta, pero no importa, el caso es que hace mucho que no tenemos noticias vuestras directas, así como vosotros tampoco las teneis de nosotros. Suponemos en vuestro poder el cuadro que mandó Luis por Domingo, el vuestro, que estaba destinado a vuestra casa de Rianjo con el personaje del cuento de Rafael, el anciano que cruza el rio con la piedra sobre la espalda. Lo tuvimos enrollado desde el año 49 y solo volvió a ver la luz para enviarlo, igualmente enrollado, por Domingo, no sabemos como habrá llegado, pues era un cuadrado pintado con bastante materia y al ser enrollado más apretado quizá sufrió algo la pintura. De todas maneras nos gustaría saber si lo teneis ya en vuestro poder y si, despues de los años, os sigue gustando.
Nuestra vida este año tuvo sus alternativas, Luis pasó algún tiempo con pequeños achaques que lo tuvieron bastante deprimido, a pesar de eso trabajó bastante, sobre todo grabando en madera, pues está pronto a salir un libro de 72 grabados que se titula Imágenes de Galicia y que van desde temas históricos, a costumbres antiguas, algunas desaparecidas, a la actualidad. Además de esto hizo, con la que se inaugura mañana, cinco exposiciones, una en Rosario de pequeños oleos, luego otra en La Plata de grabados, después vino la de Bonino, con oleos desde el año 48 hasta el actual, compuesta por obras que no habían sido expuestas y que estaban reservadas para nuestra colección, quedaba muy bien y la crítica fué muy buena y muy elogiosa, así como el éxito permanente de público, nos dejó muy contentos. En setiembre (finales y comienzos de octubre) una de grabados en esta ciudad que fué muy visitada y con muy buena crítica y por último la de mañana, que son pinturas al pastel que había hecho por los años de Ranelagh y que vosotros seguramente debeis recordar, pensamos que va a quedar bien y son obras desconocidas para el público en general y con esta se da por terminada la temporada de exposiciones en este año, para nosotros, y que ya nos dejan muy cansados.
Por otra parte estamos preparando nuestro regreso definitivo a esa, no será todavía por esta vez, pues es mucho lo que tenemos que levantar, cuadros, grabados, toda una cantidad de obra de Luis hecha a lo largo de cuarenta y tantos años, libros en cantidades enormes que se fueron acumulando en todo ese tiempo, objetos, todas las cosas que nos rodean que constituyen un gran parte de nuestra vida y que no podemos desprendernos de ellas.
Algunos de los trámites para ese traslado pensamos que seguramente será mejor realizarlos personalmente en esa, de manera que iremos seguramente en febrero, estaremos diez meses o un año para volver aquí y ya (dejando ahora muchas cosas ordenadas) en el 80 regresar para quedarnos. Todo esto nos tuvo y nos tiene bastante intranquilos, además de todas las cosas que están ocurriendo aquí y en el mundo porque no podemos hacer como el avestruz, esconder la cabeza y no querer ver, estamos aquí y tenemos que sufrir todo lo que pasa y lo mismo nos ocurrirá ahí o en cualquier parte en donde nos encontremos. Será otra etapa de nuestra vida, quizás la definitiva, ya veremos.
Por aquí andan estos dias José Luis y María Elena. Ahora, en estos momentos están haciendo un tour por el país, solo se quedaron cinco dias en Buenos Aires y creo que al final de su viaje estarán otros cinco, están aprovechando muy bien el tiempo, piensan regresar el 17, ya lo veréis y os contarán de todo. De Marika y Varela no tenemos noticias, Luis escribió hace como cinco meses y, por supuesto, Varela no contestó. Las noticias que nos llegan en lo que se refiere a Varela son bastante confusas, pues lo mismo nos dicen que está muy bien porque no bebe nada que todo lo contrario y cuando nos dicen esto nos dejan muy preocupados y apenados. De la gente de aquí no podemos deciros mucho, algunos se han ido para siempre, otros andan bien o regular, lo mismo que todos nosotros, cosas que dejamos para cuando regresemos dentro de dos meses y algo, el tiempo corre y enseguida estaremos con vosotros en La Coruña. ¿Qué es de Mireya? No sabemos nada de ella, si se quedó, si volvió, si está por ahí dadle nuestros saludos cariñosos. Y por hoy termino, si teneis ganas escribir unas letras. Un cariñoso y grande abrazo de Luis y mio para los dos.

Maruja

1978-03-31 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 31/03/1978


Buenos Aires, 31 de Marzo de 1978

Sres. Carmen y Rafael Dieste
La Coruña

Nuestros queridos amigos:

Llevamos, efectivamente, un largo tiempo sin comunicarnos con vosotros. Por dos veces, luego de nuestra llegada, comenzamos a escribir cartas y fuimos dejando, para escribir más tarde, aquellas que nos parecía debieran transmitir nuestras inquietudes más hondas y participar mayor número de noticias y reflexiones personales referidas al futuro. Al nuestro, se entiende. Estoy muy agradecido a los homenajes, siempre dudaré si merecidos, que me tributaron los amigos y el grupo de jóvenes compostelanos; pero, al mismo tiempo, me siento aislado de empresas que contribuí a crear pensando en su utilidad para Galicia. Me veo como aquel viejo escritor emigrante que un día regresó enfermo a La Coruña y todos lo mirábamos como un ser aparte, lejano, que nada tenía que ver con nosotros y, sin embargo, había sido desde muy joven uno de los nuestros. Se trataba de Lesta Meis, cuyo único libro, creo, publicado en Galicia, lo editó otro ex emigrante, Anxel Casal. El libro se titulaba Abellas de Ouro. Algún día os escribiremos una larga carta sobre nuestras dudas. Si regresamos pienso que, de algún modo será para siempre. A sumergirnos en una especie de aislamiento que no deseamos.
Esta vez, desde que llegué a Buenos Aires, apenas trabajé. Tengo exposiciones para este año en Rosario y aquí, en Buenos Aires, y el encargo de dos carpetas de grabados, aparte otros grabados que debo hacer para el libro de un amigo.
Aquí se cerró estos días una gran Feria del Libro. Extraordinaria, en el edificio de exposiciones internacionales que se levantó en la Avda. Figueroa Alcorta, frente a la parte de atrás del Museo de Bellas Artes y edificado hace muchos años. Muy importante por la cantidad de países que acuden a la muestra, por las conferencias que se pronuncian alrededor del libro y los problemas que surgen luego de editados, etc. Juntamente con todo esto, juegos infantiles para los niños que acuden con sus padres a la feria atendidos por maestras, teatro infantil, guiñol, etc., y conciertos para mayores, audiovisuales referidos al libro, a los problemas técnicos que se presentan con ellos, etc. Fué muy importante como lo es anualmente desde hace cuatro o cinco años. Esto le permitió a Camilo José Cela decir unos cuantos chistes a costa de la Feria del Libro de Madrid, y a Julian Marias mostrarse como un auténtico y severo castellano, muy orgulloso de la pobreza de las muestras del libro español, aunque lamentándola.
Hemos escrito a Espasandín –os agradecemos el envío de la noticia del fallecimiento de Alicia– animándole a que regrese a Galicia, nosotros que dudamos de hacerlo definitivamente. En ella están algunos amigos de su juventud y podía ser útil con sus conocimientos a cuantos se acercasen a él y fueran sus nuevos amigos.
Lamentamos que no hubiese sido García Sabell, o Piñeiro, uno de los dos, designado Presidente de la Xunta de Galicia. Esperemos que el Presidente designado y el grupo parlamentario que le apoya sean capaces de llegar a consolidar la autonomía gallega. Aquí no tenemos apenas noticias de Galicia, ni en general de España. Cuando las transmiten con confusas y los comentaristas internacionales se ocupan sobre todo de aquellos países con mayor cantidad de sucesos truculentos.
Enero y Febrero, en cuanto al tiempo, fueron más bien frescos. Marzo, en general, de grandes tormentas, inundaciones en Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Catamarca, etc., con buen número de desgracias personales y pérdidas cuantiosas. En algunas ciudades las embarcaciones navegaban por las calles como por ejemplo en Gualeguaychú y el agua alcanzaba el metro y medio de altura dentro de los edificios públicos y casas particulares. Estos días son de calor, estamos en otoño. Se trata de los pocos días de calor de este año.
Os recuerdan los Baudizzone, Torrallardona, Frontini y demás amigos.

Un gran abrazo para los dos, de Maruja y mío:

[Seoane]

1976-09-07 Remitente
de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane en 07/09/1976


Rianjo, 7 de septiembre de 1976

Querida Maruja:

Hace unos días nos sorprendió ver en La Voz de Galicia la nota necrológica sobre tu hermano Emilio. No sabíamos que estuviese enfermo, así que nos tomó completamente de improviso. Desde entonces os estamos recordando especialmente, pues sabemos por experiencia lo que desconcierta la noticia del fallecimiento de una persona querida cuando se está lejos, sin poder acompañar a los demás familiares, y sin sentirse acompañado por ellos. Aunque de lejos, hemos compartido hondamente vuestro sentimiento.
Te mando también los elogiosos recortes de prensa, en que se le trata con un gran respeto y simpatía, y esto no sólo por su influjo, sino por sus excelentes cualidades personales.
Me vi en dificultades para mandar el pésame a tu cuñada, porque recordaba perfectamente su fina y agradable presencia, pero no su nombre. Pero no quise esperar a más información desde aquí, y le escribí de todos modos.
Justamente, acabamos de llegar de La Coruña, donde habíamos estado una semana, con motivo de asistir Rafael a la reunión anual del Patronato del Museo Carlos Maside y subsiguiente comida en Sada, donde vimos a todos los amigos menos a García Sabell, que había ido a un congreso. Álvaro Gil está mal, pero me parece mejorado con relación a la última vez que le habíamos visto. Antonia, bien, un poco menos alegre que otras veces. No pudo asistir Dónega a la comida porque estaba gravísima la cuñada de Fernanda, que falleció. Asistieron también Marika y Varela, a los que hemos visto con alguna frecuencia mientras hemos estado en La Coruña. Marika tuvo un incidente de salud, pero ahora se encuentra muy recobrada. Estuvimos comiendo con ellos y Fermín y Jenny en la Casa del Mar, y el día que nos vinimos a Rianjo habían ido con Isaac y Mimina a Sargadelos. Eso es un indicio de mejoría porque antes no se habían animado a hacer ese viaje; no sólo eso, ni siquiera a ir a nuestra casa.
Rafael escribió días pasados a Frontini. Por ahora estamos descansando y dejando correr el verano, que ya va tocando a su fin. Habíamos quedado un poco maltrechos de la temporada anterior. (Suponemos en vuestro poder una carta y varias fotocopias que la acompañaban).
Os recordamos mucho, y deseamos que anticipen lo posible vuestro regreso.

Un gran abrazo para los dos

Carmen y Rafael

Saludos a los buenos amigos

1976-07-07 Remitente
de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 07/07/1976

Rianjo, 7 de julio de 1976

Queridos Maruja y Luis:

Gracias por vuestra carta del 29 de junio, que nos llegó hace pocos días. En realidad, éramos nosotros los que estábamos más en falta, pues ni os felicitamos el Año Nuevo. Pero, en fin, no es cuestión de faltas entre nosotros, ni de dudas que interese la comunicación, que se sabe deseada por ambas partes. Se trata más bien de una dificultad que se produce a veces por querer dar el cauce adecuado a lo que se quisiera decir sin las limitaciones que imponen las circunstancias. Pero cuando se vence ese momento, se alegra a la otra parte y uno mismo se siente más ligero.
En este tiempo transcurrido desde que os fuisteis, os hemos acompañado a distancia y estamos ya deseando teneros cerca. Yo creo, nosotros creemos, que debéis ir pensando en regresar definitivamente a España o, al menos, en vivir aquí la mayor parte del tiempo. Debe terminar ese distanciamiento de personas valiosas, cuando hay aquí tanto que hacer y parecen estar mejorando las posibilidades de hacerlo.
Recibimos el hermoso Insectario, que ya habíamos disfrutado y comentado en los originales. Es estupenda, además, la edición en conjunto. No se consuela uno de que sigamos perdiendo en España –y sobre todo en Galicia– las posibilidades de tu importantísima colaboración por dificultades que nos parecen superables. Esto en cuanto a la posible editorial, pero hay además el Museo, las artes populares y todo lo que comprendido en el esquema del Laboratorio de Formas. Que no se haya hecho hasta ahora, no significa que no pueda hacerse en adelante. Las cosas requieren sus plazos y nunca es tarde cuando la dicha es buena, dice el refrán. Y esa dicha es buenísima, en cualquiera de sus modalidades.
Hemos mandado nuestros saludos a Cuadrado, pero no le hemos visto todavía. Por diversas circunstancias, no nos resultará fácil por esos días ir a Vigo y a Santiago. Por otra parte, hacía un calor tremendo, impropio de Galicia. Pero ya procuraremos verle, naturalmente. Tampoco hemos visto a Varela, aunque hemos hablado con él por teléfono.
Como no me es posible escribir hoy la extensión deseada, me tomo la libertad de enviaros copias de cartas escritas a Antonio Dieste I y II, así como a Gabriel, para enteraros de lo que ya conocéis por otras fuentes, pero que acaso os den nuevas perspectivas.

Rafael completará estas líneas con otras suyas. Un gran abrazo para los dos de

Carmen

[Escrito por Rafael Dieste:] Queridos Luis y Maruja: Carmen desea que esta carta, con todo su acompañamiento, alcance el correo de hoy, y me parece muy bien. Faltan unos minutos. ¡Qué lástima no poder llamaros por teléfono a la Torre Coruña! Pasaríamos una tarde feliz, pese a todos los embrollos del mundo, que cuando no se pone bárbaro, se pone anfibológico. Me sumo a las exhortaciones de Carmen, pero teniendo claro que me mueva ante todo el deseo de vuestra cercanía. Debo decirte que a Claudio le gustó el Insectario. No cabe más. Abrazos,

Rafael

[Manuscrito por Carmen Dieste na marxe esquerda:] Muy afectuosos saludos a todos los buenos amigos que mencionas.

1974-03-19 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 19/03/1974

Buenos Aires, 19 de Marzo de 1974

Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos en su tiempo vuestra carta que os agradecemos mucho, con motivo del fallecimiento de mi madre, escrita con todo el afecto que sabemos nos profesáis. Nuestra llegada aquí, a Buenos Aires, fué esta vez dolorosa. Habían fallecido algunos amigos, además de Falcini, de los que no habíamos tenido noticia en La Coruña, como Aldo Pellegrini, poeta y crítico de arte, historiador del surrealismo aquí en Buenos Aires que no sé si fué vuestro amigo, y a nuestra llegada Scheimberg1 a cuya amistad nosotros debemos mucho. A poco de fallecer Scheimberg ocurrió el fallecimiento de mi madre, dulcemente, abandonando sus manos entre las de mi hermana, casi repentinamente, en pocos minutos, sin que se pudiese sospechar que iba a ocurrir. Así nos cuenta mi hermana en la carta que nos envió.
En cuanto a nuestra salud, el accidente forma parte del pasado. Ni siquiera los días de humedad siento esos dolores que me pronosticaban algunos amigos. Ni en la rótula ni en la muñeca. Estoy trabajando normalmente. Tengo una serie de cuadros de mar, siguiendo en su intención los que hice ahí, y paisajes, paisajes hechos de memoria que no pueden situarse en lugar concreto alguno, pero que recuerdan en su capricho el montañés de Galicia. Tambien figuras y un Cristo con ropas de nuestros días. Me gustaría hacer un Vía Crucis donde todos los que intervienen vistiesen ropas de nuestros días, lo mismo que se hizo en otras épocas. Es posible que no lo permitiesen. En cuanto a grabados haré un nuevo álbum, esta vez con un personaje extraño, Gilles de Rais, noble caballero que acompañó a Juana de Arco en la guerra contra Inglaterra y que, años más tarde, fué ajusticiado en la hoguera a pesar de su influencia con el Rey de Francia por su sadismo. Tambien tengo el proyecto de publicar un pequeño libro sobre el Maside dibujante de Nueva España, El Pueblo Gallego, etc., de acuerdo con el medio madrileño y gallego que le tocó vivir y que los jóvenes no conocen. Mucho será recuerdo de largas conversaciones con él por los paseos de la Alameda, en su estudio de la Rua del Villar y en los jueves de Santa Susana, a donde le acompañaba para hacer apuntes de los feriantes. Sobre tu libro leí el artículo que publicó el suplemento de Informaciones y el artículo de La Vanguardia, que me parecieron muy justos. Supongo que se habrán publicado muchos más. Podéis imaginaros como nos alegró el éxito, alentando la secreta esperanza de que vuelvas a publicar nuevos libros de narraciones. Si se hubiese publicado algún nuevo trabajo sobre Historias e invenciones..., me gustaría nos lo dijéseis o nos enviáseis una fotocopia que puede hacérosla José Luis Vázquez en El Castro.
En cuanto a todo lo otro de lo que no quiero escribir y que se refiere a La Argentina, ocurre todo lo que sospechábamos. Se trata de una experiencia regresiva que puede depararnos muchas sorpresas. De los países limítrofes emigran constantemente a Buenos Aires. Una noche estuvo con nosotros Eladio. Hablamos mucho de todo, también de vosotros y de Galicia. Lo que ocurre en el Uruguay es muy triste, además se está despoblando. Creémos que es muy triste todo lo que ocurre en el mundo. A veces recordamos los planes monásticos del Tortoni, en busca del trabajo libre, soledad y naturaleza. Fué un fracaso de todos nosotros. El que más la buscaba, Espasandín, fué a residir paradójicamente en uno de los centros del mundo.

Basta por hoy. Un fuerte abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheimberg ou Scheinberg, con ene, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1974-01-07 Remitente
de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste,de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 07/01/1974


La Coruña, 7 de enero, 1974

Queridos Luis y Maruja:

Al volver La Coruña, después del proyectado viaje por tierras de Carmen, nos encontramos con dos cartas vuestras, una de ella –abierta por inadvertencia– destinada a Mireya y que hoy mismo será reexpedida a Buenos Aires, aun cuando suponemos que habréis tenido ya varias ocasiones de veros y de hablar ampliamente. La destinada a nosotros, de Maruja en nombre de los dos, no puede ser más encantadora y fortificadora. Si hay un gran ejemplo de amistad clara, honda, sencilla, buena en toda ocasión y por todos los costados, para nosotros es la vuestra. Falta nos hace, en medio de tanta aridez y tanto enredo. Gracias, Maruja, por tu precioso testimonio.
Nos detuvimos una noche en Rianxo. Allí Carmen Iglesias nos dijo que Mimina, en nuestra ausencia, había telefoneado desde Cervo para darnos noticia del fallecimiento de la madre de Luis, y ahora Carmen acaba de comunicarse con Mimina, para concretar más las circunstancias. Nos dijo todo lo que, según ella, ya sabéis: y respecto a nosotros, lo que suponíamos: añadido a vuestro dolor el gran pesar de no haber estado presentes, haciendo tan poco tiempo que os habíais ido. Pero habríais tenido que ser adivino. Os entendemos bien y nos imaginamos vuestro desconcierto. Tenemos muy presente a tu madre, Luis, con la parte de afecto que nos corresponde. Ni de lejos podría asemejarse al vuestro, pero es auténtico, firme, verdadero –como lo era ella misma.
Por la conversación telefónica de Mimina, nos enteramos de la muerte del tan querido y admirado Scheimberg. (Escribiremos enseguida a Aída).
En el vistazo que di a la carta destinada a Mireya, registré al vuelo los pasajes que se refieren a nosotros en relación con Buenos Aires. (Noticias transmitidas también a Carmen por Mimina).
Sentimos la recaída de Luis por efecto del calor. Por suerte, tenéis ahí muy buenos médicos, aparte de la casa espaciosa y refrigerada... Suponemos que es cosa accidental, aunque un tanto cargante para cualquier paciencia. Resulta ocioso aconsejársela a Luis, no porque tenga mucha, sino porque seguramente está ya haciendo uso de toda la disponible.
Por aquí, las cosas están un poco oscuras o, más bien, nebulosas. No es posible hacer pronósticos, ni siquiera aproximado, para el 74. De todos modos, ha habido hasta ahora bastante merma y quizá siga. Ya iremos viendo. Por si vale de ensalmo, digamos como siempre: Feliz Año Nuevo! Debo terminar. Para los dos un fuerte abrazo de

Rafael y Carmen

1972-12-28 Remitente
de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 28/12/1972


La Coruña, 28 de diciembre de 1972

Queridos Luis y Maruja:

La feliz noticia que me ha dado Mimina de que salís el día 2 de Buenos Aires me ha ocasionado un sobresalto y me han hecho subir el rubor a las mejillas.
¿Cómo dar alas a esta carta para que lleguen antes de vuestra salida? Me temo que no sean bastante rápidas las del avión y, así, la encomiendo a San Cristobal, patrón de los viajes, y a Santa Rita, abogada de imposibles.
No quisiera que os pusierais en camino hacia España con la más leve duda sobre nuestro largo silencio, cuando habéis estado tan presentes en nuestro recuerdo, en nuestras conversaciones, en nuestras esperanzas.
Supimos por Mimina de los malos ratos de Maruja –colgada–, y de que ha superado, como era de esperar, la dura prueba. (De Maruja se esperaba naturalmente que lo supere todo). Supimos de la exposición y de los repetidos y merecidos éxitos de Luis; y hemos recibido esas gentiles muestras de amistad: los dibujos de Rafael y Eladio en La Voz de Galicia, con sus elogiosos artículos, el envío de las Crónicas Marcianas –que he vuelto a leer con interés, aunque las había pedido para Fermín– y El hombre iluminado, y del mismo autor, que no conocía.
Hace pocos días, nos ha llegado A maior abondamento, conmovedor y apasionado libro, precioso en todos sentidos. Y hoy el hermosísimo Intentando golpear ideas, que nos ha entregado la pareja Marijke y Ramón Temes, a los que hemos estado a ver al H. Atlántico.
Ha sido un año muy complicado. Mucha parte en nuestro silencio ha tenido La saga de los Díaz Pardo, tremendísima, desconcertante, desesperante, tiernísima. No era posible contarla ni había modo de resumirla. La sufríamos. Ahora las cosas están muy encaminadas. “Después de la tempestad viene la calma”, se dice. Y parece que estamos ya en la calma o cerca de ella.
Nos entristecieron mucho las desgracias familiares: la muerte de Eladio Dieste –el hermano mayor después de Enrique– y de mi hermano Nazario, también magnífica persona.
Rafael refundió el nuevo libro que iba a entregar a Seminarios y Estudios –lo han terminado hace unos días– que es, al parecer, el último del ciclo filosófico-matemático, y que termina muy felizmente sus investigaciones.
Yo he tenido más trabajo del que puedo desempeñar: en la Inspección, en casa, y quizá no tantas fuerzas como antes. Con todo, me siento animosa.
Como podréis suponer, toda la conversación con los Temes ha girado en torno a vosotros. Os tienen a los dos gran admiración.
Así que nos hemos entendido muy bien. –Por ellos sabemos que Maruja manejará en breve su 124, por favor, no desde Madrid en este tiempo. Que empiece por estas rutas, más familiares y de temperatura más benigna. ¡Bravo por Maruja!
Y el caso es que no tengo más tiempo de escribiros porque quiero que salga ésta.
Queden presentes estas verdades:
Nuestro silencio ha estado lleno, a partes iguales, de vuestro recuerdo y de amistosos remordimientos.
Hemos agradecido profundamente vuestros signos de amistad. Estamos contentísimos de que vengáis.
Dad un abrazo en nuestro nombre, al despediros, a los buenos amigos: Marika y Varela, Baudi, los Scheimberg, etc. Un etcétera que vosotros sabéis llena.
Saludos de Mireya, que estos días está en cama con gripe, complicada de sinusitis. Ya va mejor.

Muy feliz Año Nuevo, y feliz viaje. Con un abrazo de

Carmen

1972-03-17 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 17/03/1972


Buenos Aires, 17 de Marzo de 1972

Sres.
Carmen y Rafael Dieste
La Coruña

Queridos amigos:

Os debemos carta desde hace tres meses o algo más, desde que llegamos. Pero en realidad no sabíamos de que escribiros como no fuesen noticias de poca importancia referidas a Buenos Aires. Tampoco queríamos referirnos al tan desagradable problema de la enfermedad de Isaac y sus lamentables derivaciones familiares. Con ellos, con Mimina e Isaac, nos escribimos, por separado, muy a menudo. Isaac me envió hace tiempo, creo que a finales de Enero, una copia de la carta que remitió a Mimina hace unas semanas. Le reproché el envío de esa copia y la carta en sí misma y desde entonces se hizo más cauta nuestra correspondencia y no nos referimos para nada a la situación creada entre ellos. Pero no podía quedarme por mi parte callado en cuanto a las injustas censuras que le hacía a Mimina. Todo esto es muy lamentable y nosotros sentimos profundamente la decisión tomada por Isaac. La Coruña, El Catro y Sargadelos no serán nunca lo mismo para nosotros que antes de ella. Mas dejemos de referirnos a esto que nos disgusta a todos y que sentimos por Mimina, por Isaac y por sus hijos. Aquí, en Buenos Aires, todo está aproximadamente lo mismo que hace un año cuando embarcamos para ahí. Continúa desvalorizándose el peso, aumenta diariamente el costo de la vida, pero no hay, en general, obreros parados y continúa absorviéndose la emigración procedente de los países limítrofes, sobre todo de Uruguay, Paraguay y Bolivia. En el orden cultural: conciertos, teatro, exposiciones, cine, continúa creciendo. Disminuye en cambio el movimiento editorial. Es decir, no sé bien tampoco si disminuye, pues nacen pequeñas editoriales de grupos estéticos o políticos que no aspiran a la exportación del libro, a crear grandes empresas distribuidoras o a depender de éstas y se defienden con poco beneficio. El Estado además no hace nada por impulsar la industria editorial, al revés de España y México. En cine tambien están en quiebra las grandes empresas filmadoras, apenas producen nada y siempre que filman algo es malo, pero en cambio se hacen películas producidas por pequeños grupos de improvisados productores con directores y actores jóvenes que están consiguiendo en películas documentales y algunos largometrajes bastantes premios internacionales. En cuanto a los amigos, Cuadrado continúa fiel a sí mismo. Varela se mudó de casa, vive en un piso 20 en la calle Charcas entre Florida y San Martín, está muy contento porque le acaban de encargar la traducción del portugués y notas para las obras de Gil Vicente. Espasandín me escribió una larga carta que le agradecí y contesté inmediatamente, esperando ahora su respuesta. Por mi parte pinto mucho. Había pasado todo el período de La Coruña sin hacerlo y pienso publicar estos meses un álbum de grabados que representan las luchas callejeras de estudiantes y policías. Esto es todo. José Luis nos escribió diciéndonos que habían cambiado ya el sistema de las ventanas del departamento nuestro, parece quedó muy bien.
No sé en que estado se encuentra la publicación de la nueva edición de tu libro, Rafael, Os arquivos do trasno. Continúo enviando los dibujos a La Voz. Lástima que los reproduzcan tan mal, líneas cortadas y deformadas, etc., pero así y todo parece que interesan. Claro que aquí es muy difícil de hacer dibujos de gentes gallegas importantes, pues ya no quedan. Trataré de hacerlos de hijos de gallegos que se destacaron en sus actividades sin renunciar a su orígen.
En esta carta no os damos más que unas cuantas noticias. Muy pocas. Contestarnos y quizá se nos ocurran nuevas cosas que puedan interesaros. Olvidaba deciros que estuvo con nosotros Mireya en un viaje que hizo a Buenos Aires. Maruja le entregó las 5.000 pesetas que vosotros nos habíais dado. No tiene aún ningún plan decidido para el futuro. Pero sospecho que de todo esto sabréis más que nosotros.

Para los dos un gran abrazo amigo de Maruja y mío:

[Seoane]

Nota: A Carmen le envío los libros de Ray Bradbury uno de estos días, no sé si Crónicas marcianas que parece que está agotado.

É unha carta moi persoal a respecto das relacións familiares de Isaac Díaz Pardo. Queda anotada na listaxe de cartas con contidos persoais ou delicados, sobre as que haberá que decidir.

1970-09-23 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/09/1970

Buenos Aires, 23 de setiembre de 1970

Sres. Carmen y Rafael Dieste
La Coruña

Mis queridos amigos:

Falleció en las primeras horas de hoy Antonio, aquí, en el Hospital Rivadavia, a donde lo habían traído de Cordoba el pasado sábado. Maruja está en este momento acompañando a Mireya. No sé que deciros, no sé escribir nada en estos momentos. Sé cuanto vais a sentir su fallecimiento y sé lo que nos afectó a nosotros esta noticia. Fueron muchos años de amistad y de inquietudes comunes. Fuí amigo de él desde el año 30 o 31, antes de casarse Mireya. Nos acercó un amigo común, Arturo Villafranca, que ahora es catedrático de Física creo que en Murcia y que fué quien le dibujó los muebles de su piso de Santiago. Y nos encontramos en Buenos Aires en las condiciones que conocéis, salidos de Galicia por iguales causas. Siempre estuvo entregado a la bondad y pocos hubo como él entre todos los amigos, capaz de grandes renuncias. Pero no quiero deciros más, no sé decirlo, solo expresaros simplemente el sentimiento de Maruja y mío. Un sentimiento de verdadero dolor.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-02-06 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 06/02/1963


Buenos Aires, 6 de Febrero de 1963

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Debemos carta, la que debimos haber enviado a nuestra llegada, hace ya cuatro meses y el recibo del libro de Rafael que llegó a Buenos Aires en los primeros días del mes pasado, como regalo de Reyes, como feliz augurio para el año nuevo. A nuestro regreso encontramos a Buenos Aires como siempre, la moneda un poco más deteriorada, sin que impida, parece, a las gentes hacer sus negocios; la ciudad más crecida, aumentando, claro en incomodidad y los amigos todos divididos, tambien como siempre, en optimistas y pesimistas con respecto al futuro, pero sin apenas discutir, parecen haber agotado todas las fórmulas y recetas y abandonarse a una imprevista solución por el posible milagro, al destino, al azar; por eso tu libro, tan implacablemente lógico, escrito en tan bella prosa, en idioma tan racional y limpio llegó en un momento propicio, cuando casi todos parecemos haber perdido –me incluyo– objetividad, conciencia de nosotros mismos y la posibilidad de saber cual es una verdad.
En Lisboa, última etapa de nuestro viaje que no conocéis, buscamos a Espasandín. Fuímos a esa ciudad para estar con él y con Alicia tres o cuatro días y llegamos tarde. Se habían ido no sabemos a dónde. Estuvimos en la aldea cercana a Lisboa, una estación antes de Estoril, donde habían vivido. Llamamos insistentemente a la puerta del departamento que habitó y como nadie respondía dejamos una nota debajo de la puerta con la dirección del hotel en Lisboa, pero extrañados interrogamos a los pobladores de la pequeña población, antes a los vecinos, y luego el dueño de un almacén, de un ultramarinos, recordó a ese matrimonio español cuya mujer le hacía daño el viento, que siempre vestía “calzas”, la conocían más por esta prenda que por otro cualquier detalle, y que se habían marchado hacía poco tiempo, creían que a España, a una ciudad o pueblo que el proveedor, almacenero o lo que fuese, llamaba Santo Andrés de España, porque a ella no le sentaba el clima, aquel viento. Sufrimos una gran tristeza por ellos, nunca nos parecieron más solos que en aquella algo más que aldea de al lado de Estoril, y por nosotros que perdíamos alegría, algo, juventud quizás, con el desencuentro. Aquel viento, el mismo viento de Galicia, era lo que más amaba Espasandín y debía renunciar a él en busca de un clima sin viento, sin tiempo, para Alicia enferma. San Andrés de España nos trajo a la memoria San Andrés de Teixido, tan distinto al San Joao de Estoril de Espasandín, con más viento, más violentas olas y entre montañas escarpadas y donde parece no haber más allá que el mar, surgido el San Andrés de las profundidades de un oscuro y lejano pasado. Pero, ¿cual es este otro San Andrés de España, de clima ideal, capaz de alivar a Alicia? ¿Viajaron realmente a España? ¿A qué país fueron?. Nosotros sufrimos una gran decepción y en cuatro días que pasamos en Lisboa nos venían a la memoria constantemente, manteniendo, hasta que nos fuimos, la esperanza de encontrarles en la calle, en un café, en cualquier parte. Temíamos no conocerlos por el aire de personajes de novela alemana, de extranjeros de Capri, de la descripción del proveedor de San Joao de Estoril. Esta fué la última aventura de nuestro viaje. Unos días después con Varela os recordábamos a todos, y, otros más tarde, un domingo, leíamos en la sección bibliográfica de La Prensa una nota sobre un libro de Espasandín publicado hace, quizás, unos veinte años, en la época vuestra de Atlántida. El tiempo que va a abarcar la exposición retrospectiva mía que se proyecta para el mes de Julio en una gran galería nueva de aquí. Estoy trabajando como puedo y Maruja y yo proyectamos volver a esa en octubre, en el otoño.
Esta es una carta donde apenas se dan noticias. Todos los amigos comunes preguntaron por vosotros, os recuerdan, Varela, Baudizzone, Scheinberg1, Falcini, Frontini... Torrallardona y los suyos os están muy agradecidos y llegaron encantados de Galicia. Nosotros os recordamos siempre, y a todos los amigos.

Saludar de nuestra parte a Mincho, a Díaz Pardo, a quien debo carta, a Mon, a todos. Escribidnos. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1967-01-05 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Madrid
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 05/01/1967


Madrid, 5 de Enero de 1967

Sres. Carmen y Rafael Dieste
Rianxo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos la carta que nos enviásteis hace dos o tres días. Llegamos a Madrid el día 30 y estamos instalados por algún tiempo en un pequeño departamento del Paseo del Dr. Esquerdo 75, 3º decha., el teléfono es 2735414. Hasta ahora no hemos visto más gente que la de la familia, las hermanas de Maruja y a Lala y Laxeiro. Lala creo que nos dijo que llegó el 28 y trata de reconocer su ciudad. Anduvimos por muchas ciudades y nos sentimos cansados como pocas veces en nuestra vida. Para vosotros os adelantamos el recuerdo cariñoso de León Felipe, con quien estuvimos en Méjico. Muy lúcido, conservando una memoria espléndida y recordando los comentarios de Rafael a un ensayo de su traducción, o recreación, lo que fuese, de Shakespeare, creo que en el Teatro de Bellas Artes. De todo esto y de otras muchas gentes amigas y cuestiones hablaremos pronto con calma si venís a Madrid, como dice Rafael en su nota, a finales de este mes. Nosotros estamos deseando veros. De Buenos Aires nada podemos deciros que escrito ahora mismo no resulte lejano. Unicamente que debo carta a todos los amigos. Ahora en estos primeros días madrileños trataré de escribir a los más que pueda.
Esto es todo ahora. Os esperamos. Nos gustaría veros aquí antes que en Galicia y si venís, os agradeceríamos que nos anunciáseis la llegada para modificar cualquier plan de viaje a Salamanca o Barcelona y estar con vosotros.

Un abrazo de Maruja y mío para los dos. Saludos a los amigos comunes. De Mimina recibimos una carta preciosa que Maruja o yo contestaremos estos días.

[Seoane]

1965-03-17 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 17/03/1965


Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1964-08-11 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 11/08/1964

Buenos Aires, 11 de agosto de 1964

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Rafael y Carmen:

Llevamos meses en Buenos Aires y pensando escribiros algún día una carta larga fuimos dejándolos pasar. Por otra parte no queríamos deciros nada de cuanto sentimos el regreso. Tardamos casi hasta hoy el acomodarnos nuevamente a Buenos Aires y al género de vida que no es aquí habitual. Seguramente sabéis de nosotros por Díaz Pardo al que vimos a menudo a nuestra vuelta antes del regreso de él a sus trabajosas vacaciones de El Castro. Buenos Aires está lo mismo que en 1962, o más bien un poco peor. Marcha mucha gente a Estados Unidos y a países centroamericanos con contratos para trabajar, más a Estados Unidos, sobre todo médicos, ingenieros y técnicos industriales, tambien a Israel y Alemania. Es el sur que emigra en nuestra época hacia el norte, antes, en general, las emigraciones se hacían hacia el sur y de este a oeste, ahora parece que cambiaron las direcciones migratorias. Ahora tambien hacia el este siguiendo los sueños de Alejandro Magno y de Colón, pero, naturalmente, por razones distintas. Nosotros pensamos regresar el año próximo si logramos aclarar nuestras posibilidades económicas. Imposible de momento pensar en vender el departamento y resolver prácticamente nuestra situación. Creo que igual es para Lala y Laxeiro. De Antonio no tenemos más que noticias confusas, pues hasta hoy no dejaron San Juan. Trabajo mucho. Tengo preparados dos nuevos álbumes de grabados: Homenaje a Venecia y Bestiario. Para el Homenaje a Venecia me valí de algunos apuntes que hice en esa ciudad en 1960. Pinté bastante e inauguro una exposición el 20 de este mes en Bonino y tengo dos murales encargados, pero, estos, los hago sin demasiadas ganas, me hubiese gustado más pintar libremente y grabar sin preocuparme de estas paredes que en algunos casos a uno le dan para evitar un revestimiento más costoso. Hacemos poca vida social. Vamos mucho al cine que continúa siendo por su universalidad y la cantidad de películas que se proyectan una ventaja de Buenos Aires. Laxeiro hizo esta temporada tres exposiciones, una de óleos y dos de dibujos, muy buenas y que por su éxito le animaron mucho a trabajar, urdiendo nuevos proyectos. Varela continúa “saliendo al aire” por su Hora once los domingos de noche, tiene su tiempo muy ocupado por esta audición y lucha con las dificultades de la publicidad para ir sosteniéndola. Nada, que revele, de sus proyectos de libros. Baudizzone y los amigos comunes os recuerdan. Por nuestra parte añoramos los días de El Castro y los que pasamos con vosotros en Rianjo. Recobrábamos una luz perdida y por mi parte sentía que justificaba mi oficio de pintor. Es seguro de que quedándome en Galicia o en España sintiese más agudamente la responsabilidad de ese oficio, en cuanto a éste está unido a un pueblo y a una historia, no exclusivamente a la historia del arte. Es un sentimiento que se agudizó en mí en los meses de España por eso ya no sueño con otros países que no sean Galicia y España, pues el artista tiene que ser, a su modo, un intérprete de su pueblo tratando de impulsarlo hacia un futuro. Perdóname esta ligera y seguramente muy futil digresión. Pero lo que noto en mí es que cuando pinto aquí, estoy muy lejos de esta ciudad y de sus problemas y uno resulta, viviendo en Buenos Aires, como dividido poseyendo una personalidad doble. Rof Carballo diría, jugando, que esto sería resultado de mi signo, de pertenecer astrológicamente a Géminis. Pero no se trata de un corazón o un sentimiento dividido, sino de un corazón entregado. Literatura y arte guiaron siempre, hasta donde han podido, la manera de pensar de sus épocas y esta ambición no la siento aquí. Durante un cuarto de siglo, como todos nosotros, no he hecho nada más que pensar en Galicia para pintar o hacer cualquier otra actividad y estando allí probé que esto, desde tan lejos, es casi inútil o inútil. Hay que vivir ahí y aprovechar lo que le viene a uno por los ojos y no solo del recuerdo; cada detalle y cada suceso, no existe nada insignificante. El señor Jesús, el pescador amigo vuestro, o Don Jaime, un cura conocido por mí, al azar, acompañando a Díaz Pardo, buscador de agua para abrir pozos valiéndose de una plomada, son personalidades que a uno le sirven. Jamás olvidaremos las dos o tres lecciones sobre delfines y peces del viaje que hicimos con vosotros y el Sr. Jesús por la ría. Fué una espléndida lección de ictiología y de humanidad, lástima que fuese tan breve. Ese modo de leer en el mar a través del movimiento del los peces en el agua o del sonido que éstos emiten es una lección que tambien le sirve a un pintor. Pero no continuaré con este tipo de reflexiones que deben pareceros muy simples. Quisiera darte noticias de Buenos Aires pero más bien son desalentadoras y los amigos están ellos mismos desalentados. Todos hacemos una vida muy casera y se limitan mucho las reuniones, cenas, etc., tan pródigas hace muy pocos años.
Escribidnos, por nuestra parte trataremos de que no sea tan largo como esta vez nuestro silencio. Tenéis que perdonarnos, pero solamente podíamos escribir sobre esta vuelta sin remedio a Buenos Aires, que nos duele.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-06-05 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Xenebra
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 05/06/1963


Ginebra, 5 de Junio de 1963

Sres.
Carmen y Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Estamos a dos o tres días de marcharnos de Ginebra, donde estuvimos viviendo estos tres meses con escapadas a las otras ciudades suizas y a la Savoya y al Delfinado en Francia. Trabajé bastante, pinté, y quedan organizadas algunas muestras para el otoño o invierno que viene, aparte de haber establecido relaciones con una Galería muy importante de aquí, Galería Edwin Engelberts, dedicada a grabado, que va a representar mis obras de este género en Europa. En todo este tiempo no hemos escrito a nadie, dejando el escribir de un día para otro hasta ahora, que estamos en vísperas de nuestra ida a España. A mediados de mes estaremos en Madrid y después de estar con mi hermana en Gijón nos marcharemos a Galicia. Calculamos estar en La Coruña a mediados de Julio y entonces os iremos a visitar. Nuestra pretensión es hacer lo posible por quedarnos en España. Las noticias que vienen de Buenos Aires son tremendas. Se calcula que actualmente hay aproximadamente un millón de desocupados. Por aquí pasaron hace pocos días María Teresa y Rafael con Aitana, que van a vivir a Milán y las gentes que pueden dejan Buenos Aires. Por ellos supimos noticias desastrosas. Pero ya hablaremos de todo esto. De aquí a Julio casi seguro que todo empeorará allí y nadie crée que las elecciones se realicen. De Suiza no podemos sino decir que nos gusta mucho, pero, para vivir, creemos que más el norte, Basilea.

Por hoy nada más que estas pocas líneas. Tenemos la esperanza de veros pronto. Un abrazo grande de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1963-02-19 Remitente
de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 19/02/1963


Rianjo, 19 de febrero, 1963

Queridos Luis y Maruja:

Seguimos muy contentos con las noticias de vuestro próximo viaje. Ayer nos dice Esther en una carta que salía el 2 de marzo. Quisiéramos unas líneas vuestras diciéndonos si venís por mar y si hacéis alguna escala en España en vuestro viaje de ida a Suiza.
Además del gusto de saludaros, tendríamos un pequeño encargo que haceros: Gabriel nos trajo de regalo un termómetro-barómetro-higrómetro, comprado en Ginebra, y no funciona bien. Escribimos a la casa y no hay otra manera que llevarlo por mano para evitar los gastos y enojos de aduana. Es una cajita de 19x8x5 centímetros, que no os molestaría mucho si está en vuestros planes hacer escala en Vigo.
Esther ha sentido que no vaya la solapa de Rafael en su libro. Ayer nos mandó una carta del señor Vázquez, de Ed. Losada, en que éste le aconseja no cambiar la tapa por diversas razones, todas de buen sentido. Las cosas se pusieron así, ¡qué se le va a hacer! Esther está muy agradecida a Luis por su viñeta y por la ayuda en la edición. Gracias también por nuestra parte.
Adjunto una carta para Citania, pidiendo unos ejemplares del libro de Rafael. No sé la dirección. Acaso podéis llamar por teléfono, para que los envíen.
Hemos estado preocupados con Olegarita, que tuvo un gran trastorno de origen hepático. Ahora está ya mejor, y esperamos que pronto pueda recobrarse.
Está lloviendo furiosamente –ahora siempre llueve furiosamente–; pero al parecer Galicia es el edén comparada con otras regiones. Todos estos días la radio y la televisión no dan sino desastres en Córdoba y Granada.

Perdonad tantas molestias. Saludos a los amigos y para vosotros un abrazo de Rafael y

Carmen

1962-12-27 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 27/12/1962


Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:

[Seoane]

1962-11-19 Remitente
de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 19/11/1962


El Castro, 19 noviembre 1962

Queridos Luis y Maruja:

Hemos pasado unos días en el Castro que, a pesar de haber coincidido con mal tiempo, nos parece un paraíso.
Nos vamos forzados por pequeños deberes que exigen fechas; si por gusto fuera, nos tendrían que echar. Aparte de Isaac y Mimina, los chicos son formidables: guapos, simpáticos, inocentes... y la casa y todo lo que compone el ambiente, resulta, como ya sabéis, agradabilísimo.
Y de nuevo, como siempre, tenemos que asombrarnos de que Isaac sigue yendo y viniendo a Magdalena. Eso sólo puede suceder por los extremos: o por avaricia o por generosidad. Siendo imposible en este caso el primero, queda el segundo, del que se beneficiarán muchas cosas, si no exagera hasta el extremo de transplantar a estos tres preciosos arbolillos...
En mi última carta, demasiado respetuosa para vuestras decisiones, no quise apremiaros para que os vinieseis. Pero creo que hice mal. Vuestro sitio está aquí. Alguna vez he oído la frase: “Luis tendría que volver a empezar” (lo cual no es cierto porque, para cualquier país, incluido el suyo, Luis tiene ya mucho camino andado). Pues que vuelva a empezar, si ésa es la condición. Le sobran amor a su tierra y capacidad de trabajo para ello. Esta es mi versión de las conversaciones que hemos tenido con Isaac y Mimina; mejor dicho, de las conclusiones a que he vuelto a llegar; a las mismas que llegó hace mucho tiempo.
Nada más, pues he de poner unas palabras a los demás amigos, si llega el tiempo.

Un gran abrazo

Carmen

1962-11-06 Remitente
de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Muy queridos Maruja y Luis:

¿Cuántos meses van ya desde que recibimos vuestra última carta? ¿Cuántos, pues, aguantando las ganas de escribiros? ¿Y por qué, entonces, no lo hemos hecho? (Estoy usando el plural sin consultar con Rafael, pero creo que puedo usarlo). La única explicación verdadera en este caso –cosas accidentales aparte– es que se va aplazando el hacerlo por la esperanza de que habrá un momento propicio, en que se tendrá el humor adecuado y más claro lo que se quisiera decir. Pero resulta que en las actuales circunstancias, personales, nacionales, e internacionales, si se deja transcurrir más tiempo, lo único que se logra es que se acreciente la complejidad de lo que podría ser tema de comunicación o de comentario.
Así pues, hoy, abandonado todo propósito de cargar muchas cosas en el barquito de esta carta, voy a limitarme a que os lleve como carga fundamental la seguridad de nuestro –si es posible– acrecentado afecto, y después, al acaso, las noticias y comentarios que vayan viniendo, en el orden que se presenten...
Recuerdo que dije en Buenos Aires: “Estaremos, por lo menos, un año en España. Las impresiones de la primera temporada seguramente son demasiado optimistas; después debe haber una reacción, quizá demasiado pesimista, y hay que esperar un tiempo más para tener una opinión un poco equilibrada de cómo son ahora las gentes de España y cómo es la vida española”. Acerté aproximadamente en la valoración temporal de las dos primeras fases; pero no en la de la última. Resulta que no basta un año: parece que es necesaria la vida. Un extranjero puede entender las coas más pronto, quizá no en profundidad, pero sí en un esquema útil; pero yo, con mi pequeña cabeza, fracaso irremediablemente, porque el sentir –sobre todo ese sentir colectivo que rodea y envuelve y modifica el sentir personal– el sentir no me deja pensar. Aquí, en España, no puedo pensar sobre España. A veces me rebelo un poco de ser más pueblo de lo que realmente quisiera, por un instinto de regateo, de no hacer total e incondicional entrega de sí. Hemos pasado muchos años fuera; somos –queramos o no– extraños a muchas cosas; sentimos nosotros esa extrañeza y sentimos que, en cierta medida, la sienten los demás. Gustaría entonces –y no creo que por simple egoísmo– disfrutar de las cosas buenas: la maravilla de sentirse en el propio estupendo país, con su naturaleza, con sus gentes, y con las obras de los que nos precedieron; y también sufrir las aciagas: las muertes, naturales o por accidente, las desgracias en que no interviene el hombre como animal político. Pero, se quiera o no, hay que sentir también otras muchas cosas, que pertenecen a un tejido en que tienes que renunciar –para no ser injusto– a mantener tus fronteras entre bien y mal, y encomendarte a tu brújula intuitiva. La mía es muy fina, y así y todo –o quizá por eso– hay veces que oscila, como entre dos Nortes.
Bueno, no divaguemos. En una carta reciente –y después de varios meses de incomunicación desde que estuvieron aquí en febrero– nos pregunta Barbudo: “¿Seguís estando contento de haber vuelto a España? No le hemos contestado todavía, y no hemos hablado del asunto, pero la respuesta es: sí. Es decir, si ahora, después de haber vivido aquí, nos encontrásemos de nuevo en Buenos Aires –y aun descontando lo que haya empeorado la situación argentina desde entonces– volveríamos a hacer nuestros equipajes para venirnos a ser felices o desgraciados, según cuadre. Y conste que echamos mucho de menos Buenos Aires, y que nos encantaría ser ricos para poder ir de visita frecuente.
Desde luego, a los pocos meses de estar aquí (nosotros llegamos a Rianjo coincidiendo con una época de gran prosperidad) vimos claramente que Magdalena tenía, en general, mucha razón. Entre otros males, España, país de buenos artesanos, está decayendo en ese sentido rápidamente. De Rianjo es una sangría continua hacia Holanda, Alemaña, Bilbao. Excelentes artesanos se van de marineros, y cada vez se labran menos tierras y peor. De momento traen dinero, se hace su casita o arreglan la vieja y hay una prosperidad como de lotería; pero las tareas y oficios fundamentales desmejoran en cantidad y calidad de mes en mes. Nosotros, simplemente, no hemos podido conseguir en todo el verano que nos arreglen a fondo el tejado de la casa. Lo que se ve por aquí es una mezcla rarísima de prosperidad y pobreza, de progreso y de rutina, de capacidad personal y escaso rendimiento, de inteligencia y dispersión.
A los pocos meses de haber venido –todavía en luna de miel con el país y con las gentes– un episodio de orden particular y doméstico nos afectó de un modo que podría parecer desproporcionado (prueba de que para nosotros no era sólo particular y doméstico o no lo era superficialmente). Me refiero a la injustificada marcha del matrimonio que había estado al cuidado de Olegarita y de la casa; gentes a las que creíamos fundamentalmente buenas y fieles y a las que considerábamos como de familia. El desconcierto que nos produjo su comportamiento fue muy doloroso, porque venía a ser una especie de demostración de que se nos consideraba como intrusos: por mucho afecto y consideración que mostrásemos veníamos a ocupar un sitio que ya otros consideraban como suyo. Y esto que sucedía en la propia casa, se adivinaba entonces como amenazando en torno.
*
Han pasado unos días y he perdido la pista de lo que quería decir. Me parece que lo último lo había traído especialmente a cuento para explicar nuestra prolongada permanencia en Rianjo. Como tuve que encargarme de la casa y del cuidado de Olegarita, a quien de ninguna manera queríamos dejar en manos extrañas sin tantear primero hasta dar con alguien de plena confianza, tuvimos que quedarnos aquí en Rianjo, sin poner casa en Madrid. (Creo que lo intentaremos en enero, aunque nos intimida un poco la merma de nuestros ingresos por la baja del peso argentino). Esa ha sido también la causa de que no hayamos entrado en relación más frecuente y directa con el ambiente intelectual español. Hemos hecho una vida un poco retirada, que es a lo que tendemos si no hay especiales solicitaciones de fuera. En muchos aspectos, pues, no tenemos experiencia. ¿Es eso beneficioso o perjudicial? No sé. En otros tenemos una experiencia rica y honda, no fácilmente comunicable quizá, pero que no es pesimista.
Bueno, mejor es que salga esta carta tan aplazada otra vez. Ya Rafael os dice cuánto nos gustaron los hermosos libros de Unamuno y Lorca y cómo nos hemos alegrado del premio Palanza para Luis. También nos alegramos mucho –en otro origen de cosas– de las mejoras de Ranelagh. ¿Cómo os va en el nuevo y espacioso departamento?
Escribidnos. No os venguéis.

Saludos a todos los amigos, sin olvidar al ingeniero Díaz, aunque no nos visitó por segunda vez como había prometido. Para vosotros, con muchas felicitaciones, un fuerte abrazo de

Carmen

[Manuscrito:] Que se consideren nombrados todos los buenos amigos, pues a todos los tengo muy en el recuerdo.

1962-01-23 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/01/1962


Buenos Aires, 23 de enero de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Acabamos de recibir vuestra carta del día 11 del corriente y la tarjeta del 5 y suponemos que vosotros habréis recibido una carta nuestra del mes pasado donde os dábamos sucinta cuenta de lo que ocurría por Buenos Aires, que no era demasiado importante. Pasamos las fiestas despidiendo el año reuniéndonos en nuestra casa y en la de Varela, los seis nostálgicos que aquí quedamos suponiéndole a Marika una especie de nostalgia consorte. Os recordamos a vosotros y a Baltar y Mireya, que nos parecen más lejanos que vosotros ya que viven en una especie de “terra incógnita” para los porteños. Recordamos todos los brindis de los fines de año en vuestra casa, especialmente los del año pasado y brindamos nuevamente por vosotros, porque se cumplan vuestros deseos y los nuestros y por todos los que hemos estado unidos tantos años en Buenos Aires y ahora están lejos. Hubo, como siempre, canciones nostálgicas, incluso los repetidos himnos de Lala que creo que nos gustan por la gracia de ella y por lo que tienen de “Bienvenido Mr. Marshall” y algún rasgo inédito de humor montañés de Laxeiro.
Hemos tenido noticia de los accidentes de Valentín Paz Andrade y Fernández Del Riego y les hemos escrito a los dos, lo mismo que a García Sabell con motivo del fallecimiento de su madre, de lo que nos enteramos al llegar de Ranelagh donde pasamos unos días y donde ahora tenemos, aparte de árboles más crecidos un motor eléctrico que alivia nuestra estancia allí. En cuanto a nuestras preocupaciones más diarias, Varela está trabajando en un posible libro sobre temas de arte y en otro de poemas y Laxeiro está preparando una exposición para enviar a Madrid en el próximo mes de marzo o no sé si en abril; por mi parte estoy pintando y grabando. Tengo el encargo de Losada de ilustrar un libro de Neruda, tambien con grabados en madera como los que hice de Unamuno y Lorca, cuyos ejemplares os van a llegar próximamente. Espero que con el importe de los derechos de los tres tenga para los pasajes del viaje que proyectamos para este fin de año. Sabsay me pidió la dirección vuestra antes de marchar a veranear a Tenerife que prefirió, por este año, a Punta del Este o Mar del Plata. Creo que esto es todo. Vosotros sabéis por propia experiencia que el verano en Buenos Aires es poco pródigo en noticias de cualquier género que no sean policiales y éstas son cada día más alarmantes. Las últimas bandas criminales detenidas están compuestas en su mayoría por chicos de 13 a 15 años que hacen asaltos millonarios y matan. Pero aún no es todo. Estamos pasando un verano de calor insufrible y húmedo. Hoy precisamente es un día de éstos y la misma ciudad y calles y edificios parecen como agobiados por el clima, como si anunciase alguna catástrofe, desapareciese el aire y todo se calcinase.
Esperamos siempre noticias vuestras. Cifras y datos concretos en cuanto a la vida en esa y anuncios de proyectos para el porvenir. Somos seis al menos que esperamos vuestras cartas como haciendo depender de ella nuestros propios planes.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1961-11-21 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 21/11/1961


Buenos Aires, 21 de noviembre de 1961

Queridos Carmen y Rafael:

Estamos comenzando el verano, caluroso, húmedo y desigual, de Buenos Aires y en este momento la luz, si uno se asoma a la calle, resulta tan implacable, agresiva y deslumbrante que pareciera proyectada para torturarnos. ¿Por qué las autoridades municipales no promulgarán una ordenanza prohibiendo el color blanco para las paredes? Buenos Aires estaría posiblemente mejor en verano si los propietarios de los edificios o los constructores volviesen a usar los tonos de la arquitectura porteña del siglo XIX: el rosa, el azul celeste, así el blanco del cielo en verano sería menos hiriente. Anoche tuvimos una asamblea en casa para leer las dos últimas cartas que me enviásteis. Estuvieron Varela y Marika y Laxeiro y Lala. Otra asamblea fue cuando llegó la de Carmen, y Maruja, en ambos casos, guisó pulpo para festejar la ocasión y sumirnos de algún modo en el ambiente marinero de Rianjo y el estado de ánimo que las cartas que nos enviasteis reflejan de alegría y fiesta. A Mimina y Díaz Pardo no logramos sacarlos de la fábrica donde profesan, en la que Mimina es mártir y Díaz Pardo un extraño ermitaño que se disciplina consagrado a un Dios monstruoso y alemán u oriental de caolín y fuego. Núñez Búa como los ángeles buenos hace muy esporádicas apariciones vigilando muy especialmente la rara ermita industrial. Antes de llegar estas últimas cartas estuvimos pasando algunos días con ellos en Magdalena. Allí decoré cien platos para un mural inspirado en la decoración de unas casas del Sudán e hice cuatro grandes dibujos coloreados para unos mosaicos de porcelana que ejecutó luego Díaz Pardo para un establecimiento de La Plata. En la reunión de ayer tus cartas, las que me enviaste y la copia de la de Souto, produjeron la alegría y esperanza que podéis imaginaros hasta en los más reacios al regreso como pueden ser, por circunstancias particulares, Marika y Laxeiro. Con Laxeiro casi hemos decidido decorar conjuntamente en Galicia un monasterio en lo alto de una montaña, o una iglesia donde quiera que nos la ofrezcan o la encontraremos. La poblaríamos con figuras del pueblo y de animales domésticos hasta el altar y buscaríamos en el santoral gallego aquellos santos que si no fueron reconocidos por la burocracia del Vaticano están impuestos en Galicia por las leyendas y la fé populares y que solo hicieron milagros sencillos, curar un niño o una vaca, conseguir un pan o un vaso de leche, que son los más bellos y hondos milagros. Si tuviésemos que representar un castigo, figuraríamos la emigración, un castigo bíblico. Por nuestra parte, Maruja y yo, aún no sabemos como, tenemos casi decidido volver a España en agosto o setiembre del año próximo. Trataré de hacer algunas exposiciones en Madrid y Barcelona, o donde cuadre, e intentaré defenderme con la esperanza de quedarnos ahí. Estos días próximos salen por fin de la imprenta los libros de Unamuno y Lorca con grabados en madera míos para el homenaje de la Editorial Losada a ambos, creo que van a quedar dignos. Varela está escribiendo poesía. Participó en dos homenajes a Picasso con motivo de cumplir éste 80 años, en uno de ellos leyó una notable conferencia y en el otro cuatro espléndidos poemas que espero que se publiquen. Laxeiro está pintando para su exposición de Madrid que creo que es en mayo. Hace pocos días vi uno de sus nuevos cuadros, una pareja curiosa, el hombre viste algo así como un traje de rayadillo de los que volvieron de la guerra de Filipinas y la mujer resulta tosca e ingénua y como envejecida de esperar. Tambien hizo antes una especie de retablo guiñolesco muy bello de color. A mi me parecen dos obras espléndidas si no insiste demasiado en ellas y sabe dejarlas a punto. Díaz Pardo tambien ha pintado algo, muy poco, una figura recordada de su fábrica del Castro y hecho algunos dibujos. No tiene tiempo. Está en todo en la fábrica y está tratando de conseguir piezas nuevas. Por vosotros preguntan todos los amigos y en el caso de los españoles desean que vengan de vosotros buenas noticias porque alienta en ellos, aunque no lo confiesen, secretas esperanzas de retorno y pienso que en los argentinos se crea en ellos como una especie de conciencia de fracaso de su país para retener a las gentes que no buscan solamente bienes materiales. Todos, sin embargo, preguntan por igual con cariño por vosotros y se alegran de las noticias que les damos y que responden a las cartas. Nos alegramos de la decisión de Souto y celebramos la carta de ánimo que le enviaste.
A Ranelagh hemos vuelto muy poco. Llevamos un mes de huelga de ferrocarriles sin que lleve trazas de resolverse y dependemos, para ir, de algún amigo que quiera hacer un paseo hasta allí de ida y vuelta, para abrir las ventanas, ventilar la casa y estimular al señor Juan. Estos días conseguí el afiche de la exposición de arte románico de Santiago con la fotografía del rey David del pórtico de las Platerías. Me alegró mucho conseguirlo, pues copiando una y otra vez esa figura, con un compañero que murió muy joven, Mayer Méndez, creo que aprendí a dibujar. Antes de hacer apuntes de las torres de la catedral y de los campesinos de las ferias de los jueves.
Creo que no os doy demasiadas noticias de todos nosotros ni de Buenos Aires. La ciudad está igual que cuando os fuísteis. Más cara de precios y tan mal iluminada y sucia. Las gentes cada vez más desilusionadas. Esto es todo por hoy. Escribidnos.

Recibid el abrazo de todos los amigos y uno grande nuestro, de Maruja y mío, para los dos:

[Seoane]

1961-10-05 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 05/10/1961

Buenos Aires, 5 de octubre de 1961

Queridos Carmen y Rafael:

Hemos recibido hace dos días vuestras cartas que esperábamos con la impaciencia que podéis imaginaros, aún habiendo leído la enviada a Varela y la copia circular de la que enviásteis a Esther. Deseamos vuestras impresiones de Rianjo, de Galicia y de España, porque necesitamos de ellas como sabeis muy bien para ordenar, si se puede, nuestro futuro. Pudimos habernos equivocado, que hasta ahora no creo, en nuestra fugaz visión española. Desde que marchásteis, los seis que quedamos en Buenos Aires incluyendo a Marika, nos vemos con más frecuencia en una u otra casa, como si sintiésemos la necesidad de compartir una soledad acrecentada por tu ausencia y la de Carmen. En los comentarios que hacemos me queda a mí la sensación de que guardase cada uno para sí una elegía que no puede expresar por toda una vida perdida noblemente, pero perdida sin servir realmente a nada, viéndola en cambio cumplida en aquellos que se limitaron a vegetar sin ambición alguna en el rincón de su infancia y de su juventud. Estos quedaron naturalmente incorporados a la historia de su pueblo, aún sin saberlo, mientras que nosotros constituímos una especie de almas en pena y sin arraigo posible. Hablamos de vosotros y estamos deseando que os vaya muy bien y esteis felices en España para que nos sirva y decida. Varela está escribiendo y aceptó ultimamente algunas conferencias y Laxeiro pinta con más intensidad que hace algunos meses, preparando su exposición en Madrid, con la que está muy ilusionado. Por mi parte el próximo sábado cierro otra exposición en Bonino que tuvo mucho éxito de crítica, público y aún de venta y de la que os mandamos por correo aéreo un catálogo, con una espléndida presentación de Varela, firmado por todos los que asistieron a la comida de inauguración, que va resultando tradicional, y en la que se cantaron esas canciones gallegas que van quedando entre nosotros desfiguradas por el tiempo y la nostalgia, como seguramente se fueron quedando los romances ibéricos, en la primera generación de sefardíes, en los puertos del Mediterráneo y del Atlántico. Cantar por no llorar. Díaz Pardo se mantiene solitario en su aislamiento de Magdalena de nuevo en compañía de Mimina, que acaba de llegar. Núñez Bua se droga en conversaciones telefónicas con amigos y posibles clientes. De Antonio tenemos apenas alguna noticia lejana por la que sabemos que insiste en su vocación de Ulyses médico. Los amigos comunes argentinos nos preguntan mucho por vosotros. En Buenos Aires todo continúa aproximadamente lo mismo que en todos los órdenes que cuando os fuísteis. Amenazas de huelgas generales y rumores de posibles cambios tienen estos días a las gentes preocupadas. A veces uno piensa en aquella frase escrita con alquitrán que leí, cuando acababa de llegar a Buenos Aires, en el pedestal de la estátua a Colón y en la cual un gallego emigrado expresó con rencor su desesperanza: “¡Por que non te calaches, idiota!”; quizá a España y a los gallegos y a los otros españoles les hubiese ido mejor limitándose solo a utilizar sus energías en Europa, pero había que contribuir a hacer realidad un sueño, el reino igualitario de Dios, antes que tratar de ir allá en el propio oficio heredado, sedentario. Pero Colón no se guardó más secreto que el de su orígen.
Si volvéis a La Coruña no dejéis de visitar los interiores de las iglesias de la ciudad vieja y hacer el paseo hasta El Ferrol costeando la bahía de los Artabros. Pienso que es uno de los más bellos paisajes de la tierra. Todos esperamos de tí ensayos, teatro y narraciones de tu reencuentro con Galicia y España. Creemos que con todo lo que tu has visto y vivido, con toda tu experiencia acrecentada durante años puedes dar una visión original y única de Galicia. Hablamos entre nosotros de esto. Tienes que relatar la aventura silenciosa de Galicia, los sueños de sus habitantes, la novela de el Berberecho que describe Carmen tan perfectamente y obligar también a que Carmen escriba, con el rigor severo con que parece, según los extranjeros, que tratan a sus mujeres los maridos españoles. Nosotros tenemos muchas ganas de ir el año que viene, aún no sabemos como, trataría de preparar una exposición en Galicia y otra en Madrid de pintura y grabados. Para el mes que viene salen de Losada el Llanto por Sánchez Mejías de Lorca con grabados en madera míos y una plaqueta de poemas religiosos y a Castilla, de Unamuno tambien con grabados míos, que representan Cristos y recuerdos de pueblos castellanos tal como a éstos en la memoria. Se inicia éste último con la mano del Pantocrator en colores. Os mandaré los dos tan pronto salgan.
Tenemos noticias de Carmen, la hermana de Maruja, de la visita que le hicísteis. Quedaron encantados de vosotros. Cuando volváis a Madrid, te recomiendo que no dejes de ir a alguna corrida con Paco, creo que como Hemingway es admirador de Ordóñez, pero es un aficionado que conoce a los toros tan pronto asoman el hocico al ruedo y sabe injuriar con gracia a los toros y a los toreros que resulta la contrapartida del piropo, géneros absolutamente españoles.
Espero que estas líneas no os resulten aburridas y con muy pocas noticias de Buenos Aires, pero es que en realidad no hay casi novedades desde que vosotros marchásteis. La primavera es muy desigual, se alterna el calor con el frío y la humedad y días espléndidos de sol con días de lluvia como el que hoy hace, igual que otras primaveras que vosotros debeis de recordar. Recibid con el recuerdo de los amigos de ésta el fuerte abrazo para Carmen y para tí de Maruja y mío y un ruego, escribidnos.

[Seoane]

1960-05-23 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Xixón
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 23/05/1960


Gijón, 23 de mayo de 1960

Queridos Carmen y Rafael:

Os debemos cartas desde no sé donde, desde Italia creo, desde Génova, desde donde debí haber escrito dándonos noticia de dos espléndidos Zurbarán y un Cristo maravilloso tallado en madera, de anónimo castellano, que me pareció lo mejor del museo. Pero no quiero escribiros sobre esto ahora ni sobre Italia por donde estuvimos hasta Roma, parando a capricho en sus ciudades y viendo lo que a nosotros nos gustaba y no a las oficinas del turismo italiano, tan despistado como el de cualquier parte, sino de España, cuyo pueblo, países y paisajes nos tienen sumidos en admiración y silencio. Pasaron más de veinte años y bastó llegar a Barcelona, escuchar el castellano por sus calles, aún el de los catalanes, para sentirnos de pronto incorporados a nuestra sangre. Aquí encontramos el ademán justo y la cortesía popular que habíamos casi olvidado. En Barcelona, en Madrid y en Asturias hasta ahora. De la miseria nace la grandeza. Recuerdo a un viejo mendigo de la calle de la Calderería compostelana que se limitaba a descubrirse con gran cortesía y solamente decía: “Ud. lo pase bien”. Mantenía sus ojos a la altura de los nuestros y no arqueaba sus espaldas, sino que las sostenía erguidas en un gesto hidalgo que hubiese enviado el más galano Caballero de Santiago. Así nos parece ahora el pueblo de España limitándose a decir al mundo “Udes. lo pasen bien” desde la cima de sus desgracias, dando otro ejemplo de señorío y grandeza. Yo no puedo deciros en una carta todo cuanto siento, precisamente porque lo siento hondamente, muy dentro de mí y no puedo expresarlo. Tengo miedo de llegar a Galicia a donde iremos dentro de unos días. Creo que hicimos bien venirnos desde Barcelona y pasar por Madrid y Gijón, habituándonos nuevamente a pisar el suelo de la península y a escuchar otras voces de las Españas. En Asturias estamos como oliendo a Galicia como estuvimos en Portugal y por fin, dentro de unos días, estaremos en su territorio.
Perdonadme esta carta. Creo que hacéis bien en veniros. Deberíamos, si fuese posible regresar todos. Hasta algunos enemigos después de veinte años parecen haber recobrado el gesto velazqueño y español de la Rendición de Breda aún sabiendo que no podemos entregarnos, que nunca nos entregaremos. Tenía razón Díaz Pardo y Baltar diciéndonos que había que venir y ver y escuchar. Bueno, ya estamos aquí. Vemos y escuchamos y ya pronto hablaremos. Hasta entonces, un gran abrazo para los dos de:

[Seoane]

1960-03-13 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 13/03/1960


Basilea, 13 de marzo de 1960

Sres. Carmen y Rafael Dieste
Buenos Aires

Queridos Carmen y Rafael:

Acabamos de regresar de Munich que debió haber sido antes de la guerra una ciudad agobiante por su barroco, claro que con detalles muy buenos, y ahora resulta más bien una ciudad aburrida con su nueva arquitectura, ordinaria y repetida. El río Isar aunque poco nutrido de aguas resulta refrescante, aún dando por sabido que el refrescar es una cualidad de las aguas y de los ríos. Creo que debo esperar a madurar el recuerdo de lo visto para tener una opinión y puede que en esta opinión de hoy esté influyendo la antipatía que me merecen esos alemanes altaneros de cicatrices en el rostro que se muestran serviles al ayudarle a uno a ponerse el abrigo a la salida de los cafés, o el constante sonido de la sirena de la policía atravesando la ciudad. De cualquier manera gozamos del arte de los museos y del que encontramos en la calle en edificios públicos, o en las fachadas de edificios privados, sin saber bien cuales edificios fueron reconstruídos o se conservan tales como eran. En uno de los museos encontramos otro de los Quijote de Daumier, la mayoría están en Zurich y Basilea; algunos espléndidos Manet, otros no menos bellos Constable y entre la cantidad considerable de pintura bávara y alemana, en general del siglo XIX, tres Fortuny no tan notables como otros que tengo visto. En pintura no hemos contemplado nada anterior al siglo XVIII, pues la Pinacoteca Nacional que vimos en París aún tiene el edificio por restaurar. En ésta colección están los Goya, los Murillo y creo que un Greco. En cambio vimos algo de la pintura expresionista de la primera veintena de este siglo, mucha obra de Kandinsky de esos años realmente muy importante en lo que él denominaba “improvisaciones”, que revelan un pintor extraordinario que luego se amaneró, por lo que vimos en París en el otro viaje, convirtiendo la pintura en ilustración de sus teorías. En Basilea gozamos del carnaval, un espectáculo inusitado por su belleza, organizado tradicionalmente por artistas locales, escultores y pintores, y en el que se comenta con humor, por comparsas, los acontecimientos del país y del mundo en el año. Todo ello con auténtica gracia de color en las ropas inventadas y excelentemente modeladas las caretas. Más todo ello es difícil de describir. Hay que verlo para poder percibir su carácter excepcional. El pueblo no hace más que admirar estas comparsas y apenas interviene sino como público en la celebración, aunque el carnaval esté presente desde dos o tres semanas antes anunciándose en toda la ciudad. En ningún momento creí volver a tener el gozo infantil del carnaval de la montaña gallega, con sus generales a caballo, como tambien le gusta a Laxeiro y más bien, más tarde, desdeñé todos los carnavales que pasaron hasta éste, nada espontáneo sino organizado, perfectamente organizado, como un ballet, que es lo que resulta ser, sirviendo la ciudad de escenario. Formamos parte del público, aún cayendo bastante nieve, durante horas. Las flautas y tambores que tocan las comparsas, así como su desfile, son motivos de pacientes ensayos durante semanas.
Bueno, éstas son en general algunas noticias. Las que se refieren a mis obras gustan en general bastante y preparan una gran exposición en la Kunsthalle de esta ciudad, en combinación con entidades de Alemania y Holanda, pero debo enviar más cuadros de ahí y renunciar, hasta que se celebre, a las exposiciones de galerías privadas. Esta semana se concreta todo y os daremos más noticias. Los grabados también interesan mucho y se sorprenden del adelanto de las artes gráficas argentinas. Esto convendría que lo supiesen en la Imprenta López para que bajasen los precios de nuestros libros. Quizá mejor que no lo sepan para que al revés, no los aumenten.

Bueno, por hoy no recuerdo más sucesos. Un saludo a todos los amigos y un gran abrazo para vosotros dos de:

[Seoane]

1960-02-18 Destinatario/a
de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Dieste, a Carmen Muñoz Manzano en 18/02/1960


Basilea, 18 de Febrero de 1960

Sres.
Carmen y Rafael Dieste
Buenos Aires

Queridos Carmen y Rafael:

Ayer hemos pasado el día en Strasburgo, una bella ciudad con una catedral con fundamentos y capilla románica, que tiene sobre todo unos vitrales tan extraordinarios que a cualquier pintor que se hubiese acercado alguna vez a esta artesanía le cura por muchos años del defecto de vanidad. Creo que este es mi caso. Un detalle solo que tendrá 1 m x 1 m., entre tantos centenares de metros cuadrados de vidrios, que representa un caballero blanco en el infierno hecho con almas corporizadas quemándose, en color ocre entre llamas rojas, es, por sí, una maravilla de dibujo, composición y color. Pensamos volver uno de estos días pues en realidad hacen falta muchas horas y días para poder ver la riqueza de detalles de estos vitrales, de épocas distintas por lo que se aprecia en su conjunto.
El Museo, un palacio que habitó, según se señala en una puerta, durante cinco días Luis XV y que son cinco días del pasado por los franceses o los alsacianos aprovechan para la eternidad, me hacen pensar en un lugar de la parroquia de mi madre, en Arca, que se llamó Duas Casas y donde un mediodía comió Carlos V, sin que nadie señale en placa alguna este acontecimiento histórico; y en las placas que faltan por colocar en Santiago de Compostela, o en cualquier vieja ciudad peninsular. Mas en ese Museo, independiente de los carteles turísticos, están guardados dos magníficos Zurbarán de gran tamaño, una notable cabeza del Greco, La Dolorosa, y un retrato espléndido de Don Baldomeri Iriarte, académico y “protector de las tres artes” según reza en la dedicatoria, de Goya. Hay tambien algunos pequeños Rubens, bastantes flamencos y una pequeña colección de primitivos y renacentistas italianos, un cuadro notable de Simoni y un Boticelli, además de una colección de primitivos franceses y alemanes confundidos unos y otros de Alsacia. Pero el Goya se destaca en los carteles del museo con grandes letras mayúsculas y pienso que debieran destacar igualmente a Zurbarán, con sus blancos, amarillos y tierras que son un prodigio de belleza y de pintura y bastante distintos, en cuanto a su color, a los de Lisboa, quizás por el tema, pues las dos figuras de Strasburgo son dos santas que los carteles del museo no identifican, no sé en el catálogo.
En cuanto a Basilea y Zurich estamos encantados, nos gustan las ciudades y los museos y más desde que descubrimos que en carnaval, aquí en Suiza alemana, se hacen filloas y orejas como en Galicia, aunque les llamen “fastuachtskriechli” a las primeras y “ohrli”, (exactamente orejas en el dialecto de aquí) a las segundas. Si fuese etnólogo solicitaría una beca para averiguar si proceden de la vieja población celta de esta parte de Suiza o de sus vecinos los suevos que invadieron Galicia y me iría a explorar la Selva Negra, donde, según dicen, aún se conservan las máscaras a caballo que improvisan versos como en nuestras montañas. Existe tambien una región que se llama Brandón, como el apellido gallego con la raiz Bra, que tanto gustaba a Valle Inclán, donde uno de los días de Carnaval se toma sangre de cerdo, que en Galicia, en muchas partes, se mezcla a las filloas. Desde luego no veré mi exposición por culpa del sentido organizador de los suízos, más aparente pero menos eficaz, pienso, que el de los latinos como ellos dicen, aunque comamos filloas y orejas por la misma época del año.
Hoy Basilea está cubierta de nieve y más bella aún que a diario. Es un día de los que Erasmo, Holbein y Paracelso, ilustres vecinos de esta ciudad, debieron haber gozado del calor de las grandes estufas de loza sabiamente decoradas. Holbein se distraería tratando de encontrar la línea que define la sonrisa de purgatorio de Erasmo, y Paracelso aprovecharía su tiempo haciendo algún ensayo físico en el fuego de la estufa.
Bueno, nada más por hoy, sino un gran abrazo de Maruja y mío para vosotros y todos los amigos y uno en particular a los dos de:

[Seoane]