Proxecto Epístola

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Luís Seoane (1910-1979)

Nacido en Bos Aires en 1910, nunha familia de emigrantes galegos, residiu en Galicia desde 1916, onde se formou como avogado e como artista á beira de mestres como Carlos Maside, en Compostela. Militante no galeguismo republicano, fuxiu da represión de 1936 e retornou á súa cidade natal, onde foi acollido por un grupo de intelectuais antifeixistas arxentinos (Frontini, Romero, Cóppola, Córdova) e artistas galegos como Blanco Amor ou Manuel Colmeiro. Na cidade de Bos Aires desenvolveu unha grande actividade cultural como deseñador, editor, creador literario, gravador e pintor, tanto no seo da cultura arxentina como entre a colectividade de emigrados e de exiliados republicanos. Dirixiu durante vinte anos o xornal Galicia do Centro Gallego e participou na actividade de editoras como Emecé, Nova, Losada ou Botella al Mar, sempre en estreita colaboración con amigos galegos como Lorenzo Varela, Rafael Dieste e Arturo Cuadrado, alén de moitos exiliados españois como Rafael Alberti ou Francisco Ayala.

A súa integración na cultura arxentina foi moi intensa, como mostra este epistolario. Pero tamén foi decisiva a súa contribución para manter viva a cultura galega herdada da experiencia da II República, grazas a un contacto permanente con figuras como Fernández del Riego, Paz-Andrade, García-Sabell, Carlos Maside ou Aquilino Iglesia Alvariño. Con todo, o principal enlace con Galicia foi, desde finais dos anos cincuenta, o artista plástico e empresario ceramista Isaac Díaz-Pardo, con quen fundou o Laboratorio de Formas de Galicia e un ambiciosos proxecto de renovación cultural, organizado arredor do grupo Sargadelos.

Desde os anos sesenta fixo periódicas viaxes a Galicia, sen abandonar de modo definitivo Bos Aires. Morreu na cidade da Coruña en abril de 1979 e deixou un inmenso legado que, en gran parte, foi depositado na Fundación Luís Seoane (A Coruña), que promoveu con entusiasmo a súa viúva, Maruxa Fernández, finada en 2003.

Conrado Alem é un seudónimo que Seoane utiliza en Correo Literario xunto ao de Maximino Brocos e que mantén noutras publicacións contemporáneas e posteriores.
Epístolas
2487 Destinatario/a [1464]
Remitente [1023]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1950-02-22 Remitente
de Luís Seoane, a Lois Tobío Fernández
Bos Aires
Montevideo
Orixinal

Epístola de Luís Seoane, a Lois Tobío Fernández en 22/02/1950

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Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lois Tobío Fernández en 22/02/1950

Sr. D. Luis Tobio Fernández. Montevideo

Mi querido amigo: Recibí el libro que me dedicaste de "Poesia ingl. e franc. vertida ao gal." que te agradezco muchísimo. Con estas lineas te envio la nota que hice, un poco precipitadamente, sobre dicho libro. No fue hecha con la calma conque pensaba hacerla y resultó bastante floja, pero creo que de cualquier manera puede ser útil para los editores. El tomo en general me parece muy bueno y lo único que noto es la ausencia de algunas noticias sobre los autores y traductores. Las traducciones tuyas de Keats, Verlaine, Rimbaud me parecen expléndidas pero sobre todo me gusta la belleza del lenguaje gallego que utilizas, y Rimbaud, aunque no sepa decirte bien porqué. ¿No piensas hacer ningun viaje a esta ciudad-reina-del-plata aprovechando el cambio favorable a la moneda uruguaya? Por mi parte tengo muchas ganas de hacer una exposición en esa, pero tengo terror a los aduanas [?] y al cambio. Eladio Dieste estuvo aqui de paso para el Sur, me alegró mucho verle pues es un magnifico conversador y un gran amigo. Como es natural os recordamos. Para Maria del Carmen, Miguelito y para ti los saludos de Maruja y mios y un fuerte abrazo de
Seoane [sinatura autógrafa]
Bs. Aires 22-2-50.

1974-11-22 Destinatario/a
de Isaac Díaz Pardo, a Luís Seoane
Sargadelos
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Isaac Díaz Pardo, a Luís Seoane en 22/11/1974

22.11.74
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Al volver de Barcelona (montar Hogarotel), leo la tuya del 11 corriente. Trae la buena noticia de vuestra llegada en los primeros días de enero.
Lamento que no te llegara eso de Clavé, tampoco esta vez. Ahora estás a llegar y ya lo ves todo. Ese señor Mera no tengo la menor idea de que exista, jamás oí ese nombre aplicado a una persona ni tengo compromiso alguno para dar trabajo a nadie y menos para alguien de ahí, y tampoco entiendo como puedes tú, hacer ni por un momento, hacerte mala sangre ante esa imagen de una felonía a ti cuando sabes que, por la que le hicieron a Arranz, fui capaz de abandonar toda mi obra de diez años.
La felonía me la hicieron Rey y Nogueira. Mientras estaba en Barcelona, nombraron apoderados y delegaron sus facultades de Administradores en el Castro y Sargadelos en un sobrino de Páramo (que mal dirige una empresa de ganadería) y en otro profesor mercantil. Llegué y labré un acta notarial negándoles facultades para delegar sus funciones administrativas y eché al ganadero y al otro. Y convoqué Juntas extraordinarias en el Castro y Sargadelos para enjuiciarlos de acuerdo con la convocatoria que te envío de Sargadelos (similar es la del Castro) y ellos, a continuación, convocaron otra Junta para el mismo día por la mañana, de la que te envío una copia. Parece ser que ellos no tienen nada que hacer y que todas estas bravatas son para hacer imposible acuerdo alguno justificar vender su parte, parece ser a los del Banco del Noroeste que es donde está el tristemente célebre Páramo de Lugo. Es decir: que estos señores nos meterían aquí algo con intenciones semejantes a las del boticario de Lugo, pero peor. Les falló lo de incapacitarme, pero se ve que no renuncian al ataque contra mí. Vamos a ver cual es mi defensa. Risco padre e hijo están en ello. Cabría, independientemente de otras cosas, querellarme contra Rey, pues además de él Nogueira es también administrador y el quererme hacer blanco a mí de su ataque está visto que no es un ataque contra un administrador, sino contra una persona... pero, ¿desde dónde viene este ataque? y ¿soy ciudadano clasificado para tener defensa?
Bueno, mi vida está, como ves, complicada, ya lo de menos es atender algo estos tinglados de fábricas y demás, lo más difícil es defenderse de los ataques que me vienen desde el mismo seno familiar hasta la línea de mis socios...
En Madrid, almorzamos con Álvaro y con Ramón Falcón, subdirector de Bellas Artes. Muy bien. Está con muy buena disposición para la labor que se pueda hacer en Sargadelos. Falcón es de Lugo y autor de la liberación de la Muralla de Lugo.
En Barcelona, quedó inaugurada la exposición de Pesqueira y el 1º de diciembre se inaugura la de Laxeiro, con el que estuvimos en Madrid.
Os esperamos como al Santo Advenimiento.
Un abrazo muy fuerte para entrambos.
Isaac.

1965-00-00 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Montevideo
Bos Aires
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 00/00/1965

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 00/00/1965

Señores Luis-Maruja Seoane
Montevideo 1965, departamento 68
Buenos Aires, Argentina
Queridos Maruja y Luis:
Ya casi [...] Galicia. He venido para dar una conferencia en el Museo y he aprovechado para conocer esa maravillosa aventura que es vuestro Sargadelos. ¿Cuándo vais a volver?
Un abrazo muy fuerte.
Ricard Salvat
Un abrazo a entramos
Isaac
Carmen

1977-01-23 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 23/01/1977

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 23/01/1977

Benquerido Seoane:
Aproveito a viaxe do Mariño Dónega pra lle enviar os números de Teima desde o 0 até hoxe.
Unha aperta.
Ricardo Salvat
Santiago, 23.1.77

1976-10-21 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Hospitalet de Llobregat
Bos Aires
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 21/10/1976

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 21/10/1976

L´Hospitalet de Llobregat, 21 octubre 1976
Sr. D. Luis Seoane
Montevideo 1985
1021 Buenos Aires (Argentina)
Querido Luis:
Acabo de recibir el estudio crítico biográfico de Rafael Squirru. Muchas gracias por habérmelo enviado.
El trabajo de Squirru me ha parecido muy inteligente y muy bien documentado y las reproducciones están francamente bien. Me ha hecho mucha ilusión que hayáis incluido los figurines y las máscaras de Os vellos non deben de namorarse.
Me gustaría saber las fechas de tu vuelta a España y también deberías decirme si sigue interesándote que se haga una exposición antológica de tu obra en la Sala Gaudí. Deberías escribírmelo cuanto antes, para prepararlo todo de manera adecuada.
Aquí la situación parece que en general mejora, pero no acabamos de ver nada claro; creo que se puede hablar de la existencia de un amplio margen de esperanza.
El día 6 de septiembre nació nuestra tercera hija, que se llama Eulalia. Como podéis ver, la familia va ampliándose. El parto fue muy bien y Nuria se recuperó con gran rapidez y ya está trabajando en la escuela de mi hermano.
¿Cómo estáis vosotros? No dejéis de escribirme.
Cuando vengas a Barcelona, me gustaría que te quedaras unos días y que me dijeras si te interesaría dar un curso o seminario sobre técnicas de pintura o grabado, en la Sección de Artes Plásticas, y de la Escola d´Estudis Artístics.
Un abrazo nuestro para Maruja y para ti y muchos besos de las niñas.
Ricard Salvat

1975-10-20 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Barcelona
A Coruña
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 20/10/1975

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 20/10/1975

Barcelona, 20 octubre de 1975
Querido Luis:
Muchas gracias por el bellísimo libro Ramallos, caracolas e outros dibuxos y el estudio de Xoán Ledo sobre tu obra.
Estoy leyendo el trabajo de Ledo. Lo encuentro muy serio y responsable, uno de los más profundos que conozco, entre los dedicados a tu aportación como creador plástico. Pienso, de todas formas, que debería hacerse un nuevo planteamiento de tu trabajo como pintor en función de tu importante y demasiado olvidada labor como escritor. O viceversa. Es algo que creo está por hacer. Tal vez lo intente yo algún día si mis muchas ocupaciones me lo permiten.
Me interesó mucho, muchísimo tu penetrante y atractivo ensayo sobre George Grosz. Aprendí allí muchas cosas que no sabía. Deberías escribir más a menudo sobre otros pintores e incluso sobre Teoría de la Pintura.
Estoy poniendo en marcha una Escola d´Estudis Artístics en Hospitalet, la ciudad pegada a Barcelona. Queremos, en la medida de nuestras fuerzas y posibilidades, hacer algo parecido a la Bauhaus. Me gustaría mucho que, cuando vengas por Barcelona, antes de regresar a Buenos Aires dieras un pequeño curso o una serie de conferencias sobre tu amplia experiencia como pintor, dibujante y escritor. ¿Aceptas?
Hemos hablado varias veces con Rodon de tu exposición en Sala Gaudí. A él y a mí nos hace una gran ilusión este proyecto. Cuando vengas, procura quedarte unos días, pues debemos concretar todos los aspectos de la misma.
En espera de vuestras noticias, Nuria y yo os mandamos un muy fuerte abrazo y las niñas muchos besos.
Hasta pronto.
Ricard
¿Estáis bien de salud? Tenednos al corriente.

1975-04-08 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Barcelona
Bos Aires
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 08/04/1975

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 08/04/1975

Barcelona, 6-IV-75
Querido Luis:
Supongo que recibiste mi carta. Pasé todos los papeles tuyos y sobre ti y tu obra al director de la galería Dau al Set. Me ha contestado que está interesado en hacer una exposición. Quiere sólo que tenga carácter antológico. Hemos quedado en que nos veremos la próxima semana porque ahora tiene mucho trabajo en la salida de la exposición de la espléndida exposición de Cardona Torrandell y la entrada de dos obras, la de Pla Narbona y otro que no recuerdo que exponen a la par. Dime si estás de acuerdo en que tu muestra sea antológica, y en que fechas podrías hacerla. Dame detalles de todo tipo, por favor.
Un abrazo nuestro para los dos.
Ricard

1975-02-14 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Barcelona
A Coruña
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 14/02/1975

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 14/02/1975

Barcelona, 14 de febrero 1975
Queridos amigos:
Ayer hice el primer contacto con la galería Dau al set. Su director me dijo que tenía gran interés en hacer una exposición tuya. Me dijo que tienen las fechas muy llenas o muy ocupadas, pero me pareció entender que siempre se puede arreglar. Me parece que habló de un tal Merli, amigo o conocido común vuestro.
Recibí el recorte de tu figuració. Me pareció muy bien, todo espléndido. Muchísimas gracias.
Recibí, asimismo, los libros. Muchas gracias por el dibujo que, por cierto, es bellísimo. Estoy leyendo Arte mural. La ilustración. Lo encuentro muy interesante y aprendo muchas cosas que no sabía. El catálogo de la Galería Bonino me parece muy serio y de alta calidad.
Quedamos con el director de Dau al Set en vernos, con calma, la próxima semana. Yo le llevaré todo el material que me mandaste y otras cosas que me diste anteriormente. Él me dijo que le gustaría ver alguna obra tuya original. Me brindé a enseñarle el grabado que me regalaste, pero creo que a él le gustaría ver telas y cosas recientes. ¿Tiene alguien cosas tuyas aquí?
Ahora te escribo como con urgencia. Pero no quiero esperar más. En cuanto sepa algo concreto, volveré a escribirle.
Un abrazo nuestro, muy fuerte, para los dos.
Ricard.

1969-03-25 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Coimbra
A Coruña
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 25/03/1969

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 25/03/1969

Coimbra, 25 de marzo de 1969
Querido Luis:
Acabamos de recibir vuestro telegrama. Os mandamos otro telegrama para ganar tiempo. Yo escribí a Isaac diciéndole lo que necesitamos. No quisiera abusar, pero, si podéis, traed discos sobre Galicia. Crónicas sociales, noticias de periódicos, libros de poetas más importantes, todo aquello que pueda dar sabor de época y que pueda dar a conocer la figura de Castelao y la personalidad de Galicia. Lo dejo en tus manos. Luego pasaremos cuentas. Reservamos dos cuartos de matrimonios porque pensamos que vendréis con vuestras respectivas esposas. Será muy bueno que lleguéis el sábado al mediodía. Pensad que a las tres y media estaremos ensayando en el Citac, allí donde Maruja y tú estuvisteis. Si llegáis antes, venid a mi casa. Nuria y yo os esperamos hasta las tres, en casa, luego yo vendré a ensayar al Citac y Nuria quedará en casa.
Luis, recuerda a Isaac que me traiga aquella cerámica conmemorativa del día de las Letras Galegas, aquella que está dedicada a Curros.
Bueno, hasta pronto. No podéis imaginar la ilusión que tenemos todos porque finalmente vais a venir.
Un abrazo nuestro para Maruja y para ti. Besos de Neus.
Ricard
Perdona la carta tan llena de borrones. Estoy en el ensayo y escribo con prisas para que llegue antes de vosotros salir.

1969-03-10 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Coimbra
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 10/03/1969

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 10/03/1969

Coimbra, 10 de marzo de 1969
Sr. D. Luis Seoane
Osedo, La Coruña
Mi querido amigo:
Estábamos un tanto intranquilos todos nosotros por no haber recibido noticias vuestras. Yo incluso escribí a Isaac. Espero que él ya habrá recibido mi carta.
Mañanas empezamos a trabajar en el espectáculo Castelao. Los muchachos están entusiasmados. Leí tu carta a todos ellos en un ensayo. Quedaron muy contentos e ilusionados incluso, porque te acordabas de sus nombres, por el tono tan cordial de tu carta, por saber de nosotros...
Aún no sabemos si el espectáculo incluirá toda la obra –Os vellos– o sólo un acto, el mejor y el epílogo. Sería bueno que hicierais los decorados para toda. De no utilizarlos, los utilizaríamos en Barcelona. Ya sabes que yo quiero hacer allí la obra. Espriu me prometió que haría la versión. Esto de aquí me servirá de experiencia. Hemos pensado que es muy conveniente dar a conocer en la medida de nuestras posibilidades todo Castelao, quiero decir, las facetas de personalidad toda. Yo necesitaría que me ayudaras no sólo en Os vellos, sino en el espectáculo, que me proporcionarías el material que os fuera posible sobre él y las gentes que conoció. Su época, que me ayudaseis en la visualización del espectáculo, etc. Sería bueno que pudieras venir la semana del 24 al 30 mayo. Los muchachos tienen vacaciones y han decidido no ir a sus casas para trabajar en el espectáculo. Como no tienen clases, piensan trabajar todo el día en la obra. Podrías orientarnos en la realización de los figurines y decorados. Naturalmente, os esperamos a ti, a Maruja, a Isaac y a su esposa. No sé, tengo la impresión que podemos hacer algo muy importante.
Un gran abrazo nuestro para Maruja y para ti. Besos de la niña.
Ricard (Ricard Salvat)

El espectáculo que vosotros visteis en germen constituye un gran éxito, ahora que está acabado con música, juego de luces, etc. Este éxito ha dado mucha euforia a los jóvenes del Citac y un gran entusiasmo por el trabajo que vamos a empezar.

1969-01-17 Destinatario/a
de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane
Coimbra
A Coruña
Orixinal

Epístola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 17/01/1969

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Transcripción da epistola de Ricard Salvat i Ferré, a Luís Seoane en 17/01/1969

Coimbra, 17 de enero de 1969
Amigo Seoane:
De nuevo, muchas gracias por su cariñosa acogida y por los libros. Retratos desguello es un libro extraordinario porque además de contener unos dibujos espléndidos, en todos ellos y bajo todos ellos hay una personal visión del mundo y de cierta condición humana. El prólogo de Díaz Pardo es muy oportuno e inteligente. Ya les tendré al corriente de la marcha de nuestro trabajo y de nuestro proyecto, que tanto nos ilusiona.
Si pudiéramos, iríamos mi mujer y yo de La Coruña para empezar a trabajar. Cuente con mi incondicional amistad.
Un abrazo
Ricard Salvat

1976-11-04 Remitente
de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré
Bos Aires
Barcelona
Orixinal

Epístola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 04/11/1976

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Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 04/11/1976

Buenos Aires, 4 de noviembre de 1976
Sr. Ricard Salvat
Barcelona
Querido Salvat:
Recibí tu carta del 21 de mes pasado que te agradezco mucho. Incluí los figurines de la obra de Castelao porque, entre las cosas que pienso hacer en La Coruña, está la de hacer un folleto con tu intento de poner Os vellos non deben de namorarse y Castelao e a súa época en la Universidad de Coimbra con las fotos que tú tengas y las reproducciones de figurines y bocetos de decorados, carte, etc. Para eso te pediré algunos datos cuanto te visite en Barcelona.
Volveremos a Galicia en los primeros días del año próximo, pero esperamos estar algunos días en Madrid y en Barcelona, seguramente a fines de diciembre. Desde luego deseo hacer una exposición en tu ciudad y me gustaría que la Sala Gaudí me reservase una fecha en octubre o noviembre, si puede ser, del año próximo, ya que tengo que volver a Buenos Aires a principios de diciembre del 77. Naturalmente, por las dificultades de traslado de obras de arte no puede ser retrospectiva o antológica, pero será una exposición que supongo no desprestigiará la galería. Quizás para esa fecha pueda presentar una nueva monografía que está pensando hacer Domingo García Sabell. La exposición en Barcelona me interesa mucho, pues quiero a Barcelona lo mismo que todos los gallegos que conozco, e igual que los argentinos, que es la ciudad que prefieren de la Península. Nos gusta la universalidad intelectual y popular de Barcelona, así como nos fastidia el provincionalismo de Madrid que no logra superar a pesar de su crecimiento. Hablaremos de todo esto.
Maruja y yo os enviamos a Nuria y a ti felicitaciones por el nacimiento de vuestra tercera hija, Aia en gallego.
Nosotros estamos bien, trabajando los que podemos y con muchos proyectos para el año próximo a cumplir en gran parte en La Coruña. En Barcelona, hablaremos de ellos, desde luego estás complicado en uno, el del intento tuyo de representar da Castelao en Coimbra para lo que me tendrás que suministrar, como te escribo antes, bastantes datos.
Esto es todo. Te agradecería que si accede la sala Gaudí a hacer una exposición mía, me lo escribas.
Un gran abrazo para Nuria y para ti de Maruja y mío y besos a las pequeñas.

1975-04-10 Remitente
de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré
A Coruña
Barcelona
Orixinal

Epístola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 10/04/1975

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Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 10/04/1975

La Coruña, 10 de abril de 1975
Sr. D. Ricart Salvat
Barcelona
Querido Salvat:
Recibí tu carta y tu tarjeta, perdóname por no haberte contestado antes, mi aparente falta de interés, pero me sabía mal decirte que no pensaba enviar el cuadro para que lo viese el director de Dau al Sat, porque pienso que por un cuadro no se juzga en general a un pintor. Por tu tarjeta todo cambia y agradezco mucho tu gestión. No puedo hacer una exposición antológica porque una parte de mi obra pertenece a colecciones particulares de Argentina y otros países, a museos, muy difíciles de traer y no tengo míos, conmigo, o pertenecientes a particulares de España nada más que cuadros a partir del 58 o 59. Tendría que ser, pues, una exposición que comprendiese obras desde esas fechas aproximadamente. De antes del 36, todo desapareció, creo que se conserva alguna estampa o pequeño óleo, pues fue quemado con libros míos, etc., te puedes imaginar por quien. Por entonces era una especie de neo-dadaísta muy influenciado por los dadaístas berlineses. Puedo contar, eso sí, con unos cincuenta grabados en madera, soy uno de los renovadores en este procedimiento, de 50 x 40 como promedio de medida. Puedo exponer unos 60 óleos aproximadamente. Esto es todo. Soy un pintor y grabador ajeno a grupos y absolutamente solo, no quiero ser, en este aspecto, de otra manera. Entre las personas catalanas que me estimaron mucho cuentan Sabartés, del que fui muy amigo, con mi mujer, de él y de Mercedes, la suya. Lo soy de Juan Merli con el que colaboré en la Editorial Poseidón, ahora, desde hace uno o dos años de vuelta en su ciudad, Barcelona, y de López Llausá, de la Sudamericana de Buenos Aires. En cuanto a la fecha de exposición quisiera que fuese a fines de este año. Estoy seguro que los directores de Dau al Set quedarán contentos de ella.
Recibid Nuria y tú un gran abrazo de Maruja y mío:
Este domingo 13, o el lunes 14, marcharemos a Madrid donde estaremos hasta el 5 o el 6 de mayo. Me puedes escribir, entre estas fechas, a la Galería Aele, Claudio Coello esquina Jorge Juan

1969-04-07 Remitente
de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Coimbra
Orixinal

Epístola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 07/04/1969

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Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 07/04/1969

Cerámicas del Castro, LTDA.
Osedo-La Coruña
Teléfono 23 de Sada
El Castro, 7 de abril de 1969
Sr. D. Ricard Salvat
Coimbra
Mi querido amigo:
Mañana martes, o el miércoles, salen para ésa por correo certificado desde Valença do Miño y a tu dirección cuatro nuevos bocetos para telones, 13 figurines y el proyecto de cartel que lleva las indicaciones necesarias para la colocación de la tipografía, no así los tipos de letra que preferiría fuesen mayúsculas corrientes del cuerpo que corresponda a mis indicaciones. Creo que nada más. Marcharemos para Asturias a fines de esta semana, estaremos luego unos días en Madrid y saldremos para Buenos Aires alrededor del 25. Mi dirección en Buenos Aires es: Calle Montevideo 1985, piso 13, departamento 68. Escríbeme. Te hago enviar desde Valença los paquetes certificados para no tener conflictos aquí con los envíos. El 24 de marzo envié dos grabados desde La Coruña a Vigo y el viernes pasado día 4 no habían llegado. Escríbeme sobre todo lo que ocurra con la obra de Castelao. Estamos seguros de que va a ser un éxito. De aquí va a ir gente. Manda aviso de la fecha de estreno a Díaz Pardo.
Un gran abrazo para todos los de C.I.T.A.C., para todos y uno especial para ti de Maruja y mío para Nuria, para ti y para Neus.

1969-03-20 Remitente
de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Coimbra
Orixinal

Epístola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 20/03/1969

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Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 20/03/1969

Laboratorio de Formas
Osedo-La Coruña
Teléfono 23 (Sada)
El Castro, 20 de marzo de 1969
Sr. D. Ricardo Salvat
Coimbra
Mi querido amigo:
Tengo ya todos los bocetos de los telones, figurines y caretas de la obra de Castelao. Si no podemos trasladarnos a ésa con Isaac –de lo que os avisaríamos telegráficamente– antes de fin de mes, os lo haríamos llegar desde Valença do Miño. Las caretas las hice aprovechando algunas de carnaval que me parecieron adecuadas y que volví a pintar caracterizándolas con arreglo a los personajes. En cuanto a Castelao hombre, el problema se torna más difícil. Isaac te mandó el número de una revista gallega de Buenos Aires que trae la biografía más completa que se pudo hacer, faltan, para completarla, sus amistades, muchas de las cuales fueron de tu país, entre otros, Maciá y Companys. De joven dibujante, conoció en Madrid a Alfredo Vicenti, director de El Liberal, también gallego, que le abrió muchas puertas madrileñas. Fue de niño emigrante en la Argentina, en la Pampa, donde su padre tuvo una pulpería. Tendrías que pedirle a Alonso Montero Retrincos, un precioso libro de narraciones de Castelao donde trae algunas que proceden de vivencias suyas en esa época. Fue estudiante en Santiago, casi de la época de La casa de la Troya, de Pérez Lugín, que describe el ambiente en que vivían esos estudiantes del 1900. Hacía dibujos en las mesas de mármol de los cafés y caricaturas de personajes compostelanos. Ejerció de médico únicamente por los años de la gripe, creo que en 1918. Dejó la medicina por el dibujo político y social. Fue diputado galleguista de las Cortes Constituyentes, 1931. Estuvo desterrado en Badajoz, 1934 o 1935. Estuvo en Rusia en 1937, durante la guerra, con un núcleo de intelectuales españoles. Hizo dibujos de guerra por entonces. Salió de España por el Ministerio de Propaganda y actuó como conferenciante en Nueva York, entre los emigrantes españoles, en general, entre los obreros del puerto, casi todos gallegos. En el interior de los EE.UU. habló en las galerías de las minas de Luisiana, también entre gallegos y en Hollywood ayudó a organizar la Ayuda a España entrevistándose con algunos artistas de cine, entre ellos Paul Muni y Joan Crawford. En Nueva York, comía en la cocina de una taberna gallega del puerto con otros dirigentes autonomistas gallegos. Dato curioso, en esa ciudad fue designado presidente honorario de la Federación de Sociedades Negras. Luego estuvo en La Habana, donde hizo una extensa campaña e hizo dibujos de negros y más tarde se fue a Buenos Aires. Sé que algunos de estos datos no constan en la revista que te envió Isaac. Fue muy amigo en Madrid del dibujante catalán Bagaría y en Barcelona de los hombres de su generación. Había conocido a Ramón Casas, Rusiñol, Apeles Mestres, Mir, etc., y había sido amigo de Apa, Nogués y algunos dibujantes de Papitu. Esto es todo lo que puedo decirte rápidamente y por carta. Fue siempre muy amigo de la gente joven a la que sabía estimar.
Un gran abrazo de Maruja y mío para vosotros dos y besos para la pequeña Neus.

1969-03-03 Remitente
de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Coimbra
Orixinal

Epístola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 03/03/1969

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Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ricard Salvat i Ferré en 03/03/1969

Laboratorio de Formas
Osedo-La Coruña
Teléfono 23 (Sada)
El Castro, 3 de marzo de 1969
Sr. D. Ricardo Salvat
Coimbra
Mi querido amigo:
Estamos aún emocionados, tanto Maruja como yo, de vuestro recibimiento, del de los componentes del C.I.T.A.T. y el de la República Baco. No esperábamos tanta atención ni esa espléndida fiesta con corridiños y fados.
Estoy trabajando en los proyectos de decoración, figurines y caretas de Os vellos non deben de namorarse. Creo que pueden quedar bien. Díaz Pardo, por su carta, acepta el ir a ésa, no sé cuándo, pero creo que sería ahora en marzo o en los primeros días de abril. Conviene que le escribáis. Nosotros quizás volveríamos con él y llevaríamos todo.
Queremos transmitáis a todos, a los matrimonios con quienes cenamos con vosotros una noche, Rodrigues y Barros Moura, a María Isabel, vicepresidente del Citat, el pintor Botelho, a Correia Ribeiro, etc., etc., nuestros recuerdos, y Nuria y tú recibid un gran abrazo agradecido de Maruja y mío.
No olvidamos las cerámicas de Rosa Ramallo.

1966-03-08 Destinatario/a
de Rafael Alberti, a Luís Seoane
Roma
Orixinal

Epístola de Rafael Alberti, a Luís Seoane en 08/03/1966

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Transcripción da epistola de Rafael Alberti, a Luís Seoane en 08/03/1966

Roma, 8 de marzo, 66

Mi querido Seoane:

Sé que tu escenografía es estupenda. Quiero conocerla inmediatamente. Mándame fotos. Ya que no puedo estar con vosotros esa noche. Me consolaré. Gracias, gracias, ¿Qué haces? Te he perdido la pista. ¿Vuelves por Europa? ¿Por qué no a Roma? ¿Nunca estuviste? Podrías exponer. Escríbeme. Conozco buenas salas.
¿Tuvo éxito mi obra? Se habrán metido conmigo, como era la costumbre. Aquí, no. Gracias de nuevo. Con grandes abrazos de los dos para Maruja y para ti.

Rafael

1971-05-26 Remitente
de Luís Seoane, a Rafael Alberti
A Coruña
Roma
Orixinal

Epístola de Luís Seoane, a Rafael Alberti en 26/05/1971

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Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Rafael Alberti en 26/05/1971

La Coruña, 26 de Mayo de 1971

Sr. D. Rafael Alberti
Roma

Querido Rafael:

Nos fuímos de Roma sin poder despedirnos. Hablamos por teléfono la tarde siguiente a nuestra visita y no os encontramos. Lo mismo ocurrió la mañana de nuestra salida de Roma. Os agradecemos mucho, a María Teresa y a tí, las amabilidades que tuvísteis con Maruja y conmigo.
Hablando con vosotros, me referí al Museo Carlos Maside de Arte Contemporáneo gallego, que Díaz Pardo y yo fundamos en El Castro, a unos 12 kilómetros de La Coruña, junto a una de las fábricas de porcelana de las que tambien os hablé. El Museo, muy visitado, posee al año de inaugurado excelentes obras y resulta ser el único en Galicia de ese carácter y dirigido con rigor. Ahora se va a inaugurar una sala de muestras internacionales y de obras de artistas de toda la península, incluímos Portugal, y, para ella, queremos una exposición de grabados y dibujos tuyos. Creo que aún tienes en Barcelona lo que enviaste para la muestra del Colegio de Arquitectos, en este caso podríamos, si tu lo aceptas, trasladar lo que allí tengas a El Castro de acuerdo con Corredor Matheos, si no prefieres enviarnos directamente tu obra grabada. Pensamos que se puede vender bien una parte de la muestra. Si fuese posible organizaríamos tu exposición durante los meses de verano, julio o agosto.
Te ruego me contestes lo más rápidamente posible a esta petición, y, si aceptas, imponnos las condiciones que creas justas.
Un gran abrazo de Maruja y mío para María Teresa y para tí de:



Aparte te enviaré la cabeza prometida de Valle Inclán.

1963-11-01 Remitente
de Luís Seoane, a José Villamarín Prieto
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a José Villamarín Prieto en 01/11/1963


Madrid, 1 de noviembre de 1963

Sr. D. José Villamarín
Buenos Aires

Muy estimado amigo:

Ayer envié un cable al Centro Gallego con la tremenda noticia del fallecimiento repentino de Xavier Bóveda. Mañana día 2, se realizará su entierro. Siento tener que escribirle para participar esta triste novedad. Pero quiero que esa Junta Directiva y los miembros de la Comisión de Cultura la sepan por uno de sus colaboradores que, por casualidad, estaba más cerca que nunca de Bóveda. La última conversación que tuve con él fue precisamente acerca del Centro Gallego y de usted particularmente. Unía entidad y personas en su afecto. Recordaba sus cuarenta años de Buenos Aires y la solidaridad permanente de los gallegos hacia su país, Galicia, y entre sí y la labor entregada y honesta de todos ustedes. Lo recordaba con motivo del olvido que se tiene en general en España de todo cuanto hacen sus hijos fuera de ella. Excluíamos de este olvido a Galicia, a donde él aún no había ido, pero soñaba ir muy próximamente. Apareció repentinamente muerto sentado en un sillón de su habitación de la pensión que habitaba, con su mismo gesto apacible de siempre.
Yo no sé qué decir. A su lado estaba la pequeña maleta de manuscritos literarios que traía para dar a conocer en Madrid.
Les ruego me perdonen esta carta. Sólo quiero que ustedes conozcan esta noticia primero que nadie en ésa. Fue un miembro muy destacado del Centro Gallego y de nuestra colectividad. Fue una honra de ella y de Galicia en Buenos Aires.

Reciba usted y los miembros de la Junta Directiva y Comisión de Cultura el saludo afectuoso de su amigo:

[Seoane]

1971-02-03 Remitente
de Luís Seoane, a Alberto Vilanova
Bos Aires
Ourense
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Alberto Vilanova en 03/02/1971


Buenos Aires, 3 de febreiro de 1971

Sr. D.
Alberto Vilanova
Ourense

Meu querido amigo:

Recibín fai días a túa carta que agradézoche moito. Non tiña noticias túas, mais supoñía que andarías por Madride adicado ós teus traballos. Eiquí pasaron moitas cousas. Co gallo de que defendín a Dieste dun ataque na seición Revoldaina de A Nosa Terra, adicáronme no número seguinte tres columnas inxuriándome de tódolos xeitos. Penso que dixeron de min máis cousas que de Mourente e atacaron novamente a Dieste. Tivéronme mal todo iste tempo, pois lembreime de todo canto renunciei pra sere leal a min mesmo e ás miñas ideias, e cal tiña de sere a partir destas colaboraciós, a anónima e a Revoldaina, e o criterio que terán de min a resposta. Xa a verás cando veñas. Supoño que todo vén do Val Capone, como ti lle dis, pois aceptei, con condiciós, integrar, en nome da Xunta Direitiva do Centro, o famoso Instituto de Cultura i él tiña feito toda crase de maniobras pra que eu non aceptase como as fixo pra apartarme da revista. Soio no Centro matina caciquear o que se poida dacordo con dúas ou tres persoas desa. Eu estórbolle. Coma él pasou a sere empregado do Centro, rentado, coma se di eiquí, quedaba en condiciós peores fronte a min, por eso malicio que todo parte del. Xa falaremos con calma desto cando regreses.
Miñones caeu por unha escada i está internado na Sociedade Española de Socorros Mutuos, paresce que a caída afetoulle á columna sen moita importancia, pero ten que gardar repouso. De ahí recibín hoxe a noticia da morte de Fuentes Jorge, na súa casa de Vidán a carón de Santiago.

Esto é todo. Cuco Rei gárdocho eiquí. Recibe o saúdo de Maruja e unha forte aperta do teu amigo:

[Seoane]

1971-01-07 Destinatario/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Ourense
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 07/01/1971



Ourense, 7 de xaneiro de 1971

Sr. D. Luis Seoane
Bós Aires

Meu querido amigo:

Fai tempo que pensaba escribirche, mais unha iñorme cantidade de probremas e dificultás que teño ido padecendo, debido principalmente a unha especie de bloqueo económico –pois non é nada fácil recibir xiros de ehí– foron retrasando os meus desexos de comunicarche algunhas impresións.
Estiven máis dun mes en Madride traballando no Arquivo Histórico Nacional, no de algunhas Rs. Academias e na Hemeroteca Municipal, logo fun dez días a Pontevedra, e con moito traballo fun conquerindo bastante documentación. Agora penso dentro dunha semana trasladarme á Cruña e Compostela, verei si me podo chegar a Lugo e Tui, e de inmediato retornar a Madride pra rematar isto rebusco e voar a fins de febreiro pra isa cidade. Os horarios eiquí son incómodos pra labourar, a vida é carísima e, por si fora pouco, estamos padecendo un inverno durísimo, incruso nevou na nosa Terra como fai moitos anos que non o facía. En troques, o outro crima, o que máis nos intresa, é dabondo outimista, pois creo que se aveciñan algúns acontecimentos que polo menos serán máis benignos que os pasados.
Por eiquí saudei a Villamarín, Blanco Amor e a Xosé Suárez, todos iles te relembran con verdadeiro agarimo. Hoxe escrébolle tamén a Núñez Búa.
Por unha nota de Fernández Ferreiro no ABC, sei que saíu O Cuco Rei. Non deixes de mandarme algún exemprar. Tamén sei que o Val-Capone seguie facendo das súas, pois según me din no Centro Gallego, disolveuse a Comisión de Cultura pra entregarlle tudo a un sedicente Institut Argentino de Cultura Gallega que il mangoneará pra seguir facendo as falcatruadas inteleutales a que nos ten acostumbrados. ¡Vállame Deus, que idea terá ise tipo e os demais lampantís que o acompañan do que debe ser unha corporación dise xeito!
Si tes vagar, non deixes de comunicarme algunha novedade. En Madride, atopei a Laxeiro na rúa cando il iba a inaugurar a súa eisposición, quedou en chamarme por teléfono e non o fixo; eu non puden visitala, pois o día seguinte partía pra Ourense. Xa sabrás que outivo o premio de Pontevedra co retrato que lle fixo a Martínez-Monge, sin decir de quen era, simplemente co pé de Retrato.

Ningunha outra cousa se me ocurre contarche. Aproveito iste intre pra desexarche na compaña da túa dona un Aninovo moi felís e froitífero, así como prá nosa benquerida Terra. Unha forte aperta do seu sinxelo e vello amigo.

A. Vilanova

1968-05-30 Destinatario/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Bahía Blanca
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 30/05/1968



Bahía Blanca, 30-V-1968

Querido amigo Seoane:

Ao chegar eiquí, atópome con ise recorte que me remesaron de Ourense, por il verás o noso veleidoso amigo Eduardo representando ao mourentiano Centro Gallego nise Congreso (?) o que me solprendeu enormemente. Está visto que dos homes que teñen oración en vez de glándulas pouco podemos esperar. A pesares dos burlotes que lle propinou o seu homónimo José, non tivo inconveniente algún en ostentar vaidosamente isa repugnante representación. ¿En que quedamos? Nós, eiquí, loitando iles alí colaborando. Non che digo máis. Os comentarios xa os faremos noutro intre.

Apertas fortes

A. Vilanova

[Anexo.]
[Páxina xornal.]

La I Reunión de la Federación Mundial de Sociedades Gallegas se celebró ayer en nuestra ciudad
Las sesiones de trabajo se realizaron en el aula de cultura de la Caja de Ahorros
A mediodía el Ayuntamiento de Orense ofreció una recepción a los asambleístas
21-4-1968
En la mañana de ayer dieron comienzo las sesiones de trabajo de la Asamblea de la Federación Mundial de Sociedades Gallegas, reunidas en Orense expresamente convocadas por la Oficina de América de La Coruña.
Como hemos dicho en informaciones previas, están representadas en esta Asamblea la casi totalidad de las entidades gallegas de Hispanoamérica más las de Madrid, Barcelona, Valladolid, León. Hay varios observadores de la región y asiste también, como asambleísta, don Eugenio López y López, orensano y actual delegado nacional de Juventudes.
Constitución de la Mesa
A la hora anunciada, el Aula de Cultura de la Caja de Ahorros provincial estaba poblada por la gran cantidad de delegados presentes. Después de unas palabras de bienvenida, que pronunció el escritor y asambleísta, en representación del Centro Gallego de Buenos Aires, y orensano de origen, don Eduardo Blanco Amor, se procedió a la elección de la Mesa que ha de dirigir las discusiones de la Asamblea.
Por aclamación, resultaron elegidos los siguientes señores: Don Eduardo Blanco Amor; el Doctor Torres, delegado de la Casa de Galicia en Montevideo y don Rodrigo Gómez, de la Oficina de América en La Coruña, como secretario.
El ponente, don Manuel García Berenguer, también de la Oficina de América, presentó un proyecto de Reglamento de la Federación Mundial.
Se inició seguidamente la discusión de dicho proyecto, en el que se prevé, entre otras cosas, que cada una de las entidades asociadas conservará su plena autonomía para regir su vida asociativa, pero sin perjuicio de la vinculación con la Federación para casos específicos.
Comienza el estudio del Reglamento
La sesión de la mañana ha sido muy laboriosa. Han sido muchos los delegados que intervinieron y, aunque el proyecto de reglamento es aceptable y posee las cualidades exigibles de claridad, los delegados se entretuvieron largo rato en matizaciones que, según ellos, eran importantes.
La sesión fue suspendida a la una y media de la tarde.
Recepción en el Ayuntamiento
Los asambleístas presididos por la Mesa de la Asamblea se trasladaron al Ayuntamiento, donde la Corporación municipal, presidida por el alcalde, don David Ferrer Garrido, les ofreció una recepción. La escalera estaba cubierta por miembros de la policía municipal con uniforme de gala.
Los asambleístas pasaron al salón de sesiones, donde el alcalde pronunció unas palabras de bienvenida en nombre del pueblo orensano y de la Corporación que preside. Expresó sus deseos de que las sesiones de trabajo de la Asamblea sean todo lo fructíferas que fuere necesario para el logro de los propósitos que les han traído aquí. Y terminó manifestando que los orensanos deseamos de verdad que durante su estancia aquí se encuentren como en su casa.
A estas palabras cordiales de don David Ferrer contestó, en nombre de la Asamblea, don Eduardo Blanco Amor, quien expresó su complacencia por el hecho de que esta Asamblea se esté celebrando precisamente en Orense, “ciudad humilde –dijo– fuera de las encrucijadas donde Galicia se internacionaliza, pero que, sin embargo, es la que mayor número de emigrantes tiene censados. Se trata ahora de censarlos, no con su valor laboral, sino por los valores humanos de afecto y hermandad. Espero –agregó– que al final de estas jornadas la labor desarrollada resulta particularmente importante, no sólo para los emigrantes, sino para las ciudades de las que son oriundos o residentes”.
El señor Blanco Amor terminó agradeciendo al alcalde la afectuosa y cordial acogida que, en nombre de este pueblo, ha dispensado a los asambleístas.
A continuación, todos los asistentes fueron obsequiados con una copa de vino.

Sesión de la tarde
Después del almuerzo, poco más de las cinco de la tarde volvieron a reunirse los asambleístas para continuar el estudio y discusión del proyecto del reglamento de la Federación Mundial. Nuevamente, fuero muchos los que intervinieron en el debate y fueron aprobándose poco a poco los diversos artículos del mismo.
La sesión terminó bien entrada la noche.
La jornada de hoy
Aparte del trabajo que está preparado para las sesiones de hoy, se ha previsto rendir un homenaje al Centro Gallego de Buenos Aires por haber cumplido el pasado año el sesenta aniversario de su fundación, y a la Casa de Galicia de Montevideo, por haber cumplido, asimismo el año pasado el cincuenta aniversario.
Intervendrán los representantes de la Oficina de América en La Coruña y los del Centro Gallego de Buenos Aires y Casa de Galicia de Montevideo.

1965-11-27 Destinatario/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Río Gallegos
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 27/11/1965


Río Gallegos, 27-XI-1965

Querido amigo:

Ahí che mando o resto do libro que deberá ser engadido ao final. Pensaba mandarcho denantes, mais cheguei eiquí e atopeime cunha cantidade de probremas que me apartaron dooridamente do remate da obra.
A derradeira vez que estiven contigo esquecinme de decirche que a fin de que o libro non apareza tan groso, convén que tódolos párrafos entrecomillados vaian en letra miúda, como se fixo no volume que a Universidade do Plata lle adicou ao Pai Feixóo.
O día 18 parto definitivamente pra Bahía Branca onde espero estar hastra fins do Natal, en que tendrei oportunidade de conversar respeito a esto e outras cousas. Si queres respostarme, xa sabes onde o debes facer (Hotel España, Río Gallegos).

Ren máis. Unha forte aperta de seu sinxelo amigo.

A. Vilanova

1965-08-12 Destinatario/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Bahía Blanca
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 12/08/1965

Bahía Branca, 12 de agosto de 1965

Amigo Luis:

Ehí che mando o artigo pra revista. Pensaba faguer outro encol do sesquicenteario da morte de Porlier ou do bicenteario da fundación da Academia de Agricultura de Galiza, mais salíanme moi longos, e tendo en conta que o próximo número terá que estar adicado principalmente ás Xornadas Galegas, preferín faguelo curto.
Ademais estou pouco pra istes mesteres, pois tiven unha brutal contrariedade na Universidá, pois nomeáronme Rector do Colexio adscripto de Río Gallegos e teño que trasladarme alí, onde pasarei probabelmente o que resta de ano, co que o meu desexo de entregar o libro no mes de outubre sofre un golpe cáseque mortal, polo que teño que acabalo prescindindo de novas aportacións que estimaba indispensábeles. Xa te podrás maxinar canto me entristurou e desespera iste novo bodrio que me botaron a costas. En fin, gaxes do oficio.
Xa te tendrei ao tanto diste choio malaventurado.

Unha forte aperta do teu invariábel amigo

A. Vilanova

1959-05-08 Destinatario/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Resistencia
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 08/05/1959



Resistencia a 8 de maio de 1959

Querido amigo Luis:

Fai unhos días que lle anunciei ao amigo Búa que che escrebería ao igoal que a Baltar, mais a direición diste perdina. Pois ben, eiquí estou cangado de atafegos e dun crima moi parescido ao de Bos Aires, en canto aos troques repentiños e bruscos. Xa levo máis dun mes diutando crase nista nova universidade e agora me encarregaron de orgaizare e dirixire o Instituto de Investigación Históricas, pra o cal estou faguendo os nescesarios preparos.
Supoño que xa haberá saído o derradeiro númaro de Galicia emigrante, que coido que, a pesares das iñormes dificultás que atravesa, poderá seguire pubricándose coma deica agora. Cóntame que hai diso, e mándame o derradeiro númaro si saíu, eisí coma os númaros 5, 10 e 27, que me fallan na coleición. Tamén me dirás como van as cousas e si Aguea retomou a súa xeira de labouras anuaes. Que proieutos tedes e coma anda a nosa enigmática coleitividade. Eiquí está o pintor Moreau, que di ser un bon amigo teu, e que está encarregado dunha cras na Escola de Arte, dependente dista Universidade, quere pórche unhas liñas na miña carta.
Eiquí teño moito traballo, pois ademais da cátedra, eisprico Historia Universal Meia e Moderna, e teño a direición do Instituto, estoulle dando os derradeiros retoques ao libro pra dalo ao prelo moi axiña, pois denantes de virme o amigo Mourente prometeume a súa impresión, pois ademais atopei eiquí algúns fondos documentaes na miña rebusca que poden servir pra obra.
Non che molesto máis, probabelmente a fins de maio vos faga unha visita i entón seguiremos falando das nosas cousas, mentras tanto sabes que me tes á túa disposición, e con saúdos á túa distinta dona e a ises fideles amigos, rescibe unha garimosa aperta de teu sinxelo e leial amigo.

M Vilanova

P.D. Estiven esperando por Moreau a ver se escrebía unhas liñas pra ista carta, máis a súa inquedanza nervosa retrasou que cha mande, mais non espero máis, e así vai. Dille ao amigo Dieste que me mande os libros que me prometeu.
Saúdos e abrazos.

1953-04-05 Destinatario/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Ourense
Bos Aires
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Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 05/04/1953



Ourense, 5 de abril de 1953

Sr. D. Lois Seoane
Bos Aires

Moi querido amigo:

Resposto á súa afeituosa carta do día 19 do marzal, da que lle agradezo os termos de louvanza que ten pra a miña obriña sobor de Curros, aledándome que a comienda estea en tan boas mans como as súas. A obra, a pesar de todo, non saíu coma eu quixera, pois foi feita contra relox, e no orden literario aquéixase daquilas fallas naturaes dun traballo feito de présa para chegare denantes de vencer o prazo do certame. Tamén houbera querido que escribise o prólogo don Augusto Barcia Trelles, mais vexo que iso habería de atopar con dificultás debido a ter que contar co refrendo dise Centro Galego. Agradecereille me diga cantos exemprares nos enviarán ós autores, eisí como si temos algunha parte do froito da venda.
Rescibín tamén a proposta da Comisión Intersocietaria das Sociedades Patrióticas Galegas pra escribire un traballo con destino ao libro que se lle vai adicare ao noso Castelao, e que figurará á beira doutros debidos á súa pruma e a de Blanco Amor. Nin que decir ten que moi gustoso o farei.
Aprezo no que siñifican as verbas de agarimo que vosté ten pra min e prá miña obra e aitividade. Eu precuro ser tódolo dino que se pode, niste ambiente podrido e noxento que nos tocou vivire, aos que aínda vexetamos nista nosa terra aferrollada. Moito envexo ao que poden en terras eistraordinarias traballar limpamente polo decoro e rexurdimento da nosa Galiza. ¡Canto me gustaría podere estar antre vostedes nise loita xenerosa que desenrolan co ise decoro i exemprar eisilio!

En espera das súas novas, reciba unha forte aperta de seu leial e sinceiro amigo

A. Vilanova

Alberto Vilanova
Lamas Carvajal 18, 2º
Orense

1953-03-19 Remitente
de Luís Seoane, a Alberto Vilanova
Bos Aires
Ourense
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Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Alberto Vilanova en 19/03/1953


Buenos Aires, 19 de marzo de 1953

Sr. D.
Alberto Vilanova
Orense

Meu benquerido amigo:

Agradezo moito as verbas de alento que me fixo chegar pola súa carta co gallo de ter recibido Fardel de eisilado. Creo ter feito un libro sinceiro, no que intentei concederlle máis importancia á anguria coleitiva que á propia neste intre en que os modelos da máis moza xente galega son aqueles que buscan máis ben eispresar o contrario, e síntome por moi premiado e satisfeito conque os escritores galegos como vostede, que eu estimo fondamente pola súa obra e aititude, tivesen atopado nel algún mérito. Tratei de continuar, coas miñas limitaciós, a liña temática dos precursores que eu supoño moi esquecidos de aqueles que se agachan nun neosaudosismo, cómodo, e que atopan de mal gusto falar do que acontece a carón de un.
Teño leído estes días a súa mañífica biografía de Curros, da que correxín eu as probas e coido a edición, que me pareceu ter de ser por moitos motivos, entre eles pola súa calidade humán, un dos libros fundamentaes feitos nesa e fóra de Galiza nos derradeiros anos, e que sairá do prelo a fines do mes próisimo editado polo Centro Gallego.

Volto a agradecerlle as verbas de agarimo conque recibiu meu Fardel de eisilado e ofrézome a vostede nesta, como fidel amigo e irmán:

[Seoane]

1953-01-30 Destinatario/a
de Alberto Vilanova, a Luís Seoane
Ourense
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Alberto Vilanova, a Luís Seoane en 30/01/1953



Ourense, 30 de xaneiro de 1953

Sr. D. Lois Seoane
Bos Aires

Meu querido e moi relembrado amigo:

Moito lle agradezo o envío de seu libro Fardel de eisilado, que lin e saborei con eisquisita deleitación.
Prodúxome gran ledicia seu contido, non soio pola importanza literaria, senón pola integridade ideolóxica e polo calor humán que latexa en tódalas súas páxenas. Mañífica a adicatoria e fermoso sobor de todo o poema Dende o Highland Princess e os adicados aos emigrantes. Cando tantos febles de esprito craudican e emporcan en tantas impudizas e vilezas, conforta o ánemo alcontrar persoas que, como vosté, manteñen en pé auténticas arelas no meio de brutaes e corruptoras tempestades.
Moito envexo eu a tódolos que por isas terras teñen ergueito a toda proba seus azos, soio sinto non podere estare antre vostedes pra poñer a miña pedriña na edificación de esa verdadeira Galiza que levantan no eisilio coa forteza de nobres ideiales. Eu soio lles digo que non deben sentir morriña por ista Galiza aferrollada i escrava, eu que son moi pouquiños os que levan unha vida politicamente decente. ¡Levarían unha noxenta deceición se coñeceran coma tantos que lles parescen dende ehí bos e xenerosos, i enfouzaron nista podremia civil que corroe a terra.

Soio me resta felicitarlle moi de corazón pola súa laboura, desexándolle continúe na mesma loita co mesmo carraxe, agradecerlle a súa atención, e recórdalle que eiquí me ten á súa disposición, seu sempre amigo e irmán

Alberto Vilanova

1975-05-20 Destinatario/a
de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane
Cercio
Transcrición

Transcripción da epistola de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane en 20/05/1975



Pontevedra 20-5-75

Sr. Dn. Luis Seoane

Querido Luis:

Remésoche o libro por correo que, ao fin, saíu nistes días. A saúde non me aconsellou saír da casa nistes derradeiros tempos. Penso visitarche na Cruña, mais non irei aló sin denantes falarche polo aramio pra concertar data.
Seguín de perto a traveso dos xornaies, radio e televexo a túa aituación en Madrí. Fólgome dos teus éisitos, que festexo coma propios.

Agarimosos saúdos prá túa dona e sentida aperta pra ti do teu bon i agradecido amigo,

Varela Buxán

1975-02-14 Destinatario/a
de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane
Cercio
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane en 14/02/1975



14-II-75

Sr. Dn. Luis Seoane-A Cruña

Querido Seoane:

Escollín o día 12 dos correntes pra verche na Cruña. O fixen con tan ruín sorte que non puiden darme o pracer de abrazarche dimpois de tantos anos como aló van dende que por última vegada nos vimos; tamén quería darche as mui sentidas gracias polo incomparábel dibuxiño que me remesache pra o meu libro, que sairá niste mes se a Editorial cumpre a promesa. E pra aumento da ruín sorte que ise día me acompañou, ocurriume o que nunca nos corenta anos que levo manexando coches: xa mui perto da Cruña, por deterse onde non debía faguelo, un coche que viaxaba diante de min i estar a rúa esbarexadiza por barro i auga, derrapei e fun chocar cun ómnibus que alí estaba parado. Total: unha ferida no parietal izquerdo, sangante no parietal direito, un hematoma no pómulo direito i o coche imposibilitado pra seguir camiñando. A min reparáronme eí nunha Clínica; o coche virá pra Lalín nunha grúa, onde tamén será reparado. En canto me sexa entregado, repetirei o viaxe á Cruña pra poder verche, pero non o farei sin denantes falarche polo aramio e concertar entrevista contigo. Os domingos de carnavales falei á túa casa, pero se coñece que non había ninguén.

E ren máis, querido Luis. Remeso afeituoso saúdo pra túa distinta dona e sentida e fraterna aperta pra ti, repeténdoche gracias por tudo.

Varela Buxán

1974-12-24 Destinatario/a
de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane
Cercio
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane en 24/12/1974



Cercio, 24 de Nadal do 1974

Sr. Dn.
Luis Seoane
Bos Aires

Querido Seoane:

Recibín onte a túa moi grata de data 16 dos correntes, na que me pregas che remese as medidas do libro, cousa que xa debín faguer na anterior, pero que se me pasou lamentabelmente. Non foi culpa de Tacholas, non; il ben me avisou. A derradeira vez que estiven na Editorial CELTA, falamos do tamaño e quedamos en que será de 14 x 20. Pode variar medio centímetro máis ou menos, pero iste será o tamaño do libro.
Celebro que voltes á nosa Terra, que ben cómpre que homes coma ti permañezan nela. Que veñas con sorte, contento e con moitos azos pra continuar a túa laboura inteleitual, que nos honra a tudos por igoal.
Muitas e sentidas gracias pola túa boa voluntades pra me compraceres. Non agardaba menos de ti, querido Luis. Fai o que poidas, pois o libro entrará en máquinas a comenzos de xaneiro. Craro, cómpre tere en conta que as tapas é o derradeiro que se fai, polo que non debemos desesperarnos.
Comenzade ben o ano e que tudo saia ben. Que teñades bon viaxe a ista Galiza que vos agarda. Percurarei poñerme á fala contigo pra concertar unha visita.

Fortes apertas do teu invariábel amigo e irmán de sempre.

Varela Buxán

NOTA:
Cando che cadre ver a Cuadrado, dálle unha aperta da miña banda.

1974-12-16 Remitente
de Luís Seoane, a Manuel Varela Buxán
Bos Aires
Cercio
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Manuel Varela Buxán en 16/12/1974



Buenos Aires, 16 de decembro de 1974

Sr. D.
Manuel Varela Buxán
Cercio

Meu querido amigo:

Recibín a túa carta do 5 de decembro, que agradezo nos seus eloxios, pero onde non me dis o tamaño do teu libro, de xeito que poda facer a tapa sin complicacións. Eu pediríalle a Tacholas que ti lle dixeses as medidas dela e non debeu entenderme. Envíame as medidas, tratarei de mandarcha inmediatamente, pois eu viaxo a España en xaneiro, arredor do día 10, estarei pola Cruña a fins dese mes ou nos primeiros días de febreiro, e sinón fágocha alí. Mais si teño tempo logo que me contestes, tratarei de facela e remitireicha dende eiquí.
O noso enderezo na Cruña é, Paseo de Ronda 15, 6º izquierda e o teléfono é 25-57-56.

Recibe unha fonda aperta e saúdos pra os teus, desexándovos a todos felices festas de Nadal e Ano Novo:

[Seoane]

1974-12-05 Destinatario/a
de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane
Cercio
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Manuel Varela Buxán, a Luís Seoane en 05/12/1974


Cercio, 5 de Nadal do 1974

Sr. Dn. Luis Seoane-Bs. Aires

Meu querido e nunca esquencido Seoane:

Perdóame que che haia cansado por mediación do noso amigo Tacholas co gallo de lograr un dibuxo pra ilustrar as tapas de dúas pezas miñas O ferreiro de Santán e Taberna sin dono, as dúas nun volume, prolongadas por Otero Pedrayo, e que sairán do prelo pra fins de xaneiro que vén. Remesaríache un orixinal, pero, antre doña Censura (que borrou Viva Galiza ceibe i outras cousas polo estilo) i a imprenta, deixáronme sin ningún. Dareiche algús datos: O meu teatro é realista-naturalista; moi aldeán, tudo discurre antre xentes labregas, de bons sentementos e ideias, tenras, intuitivas, inxenuas, de homildosa condición. A liña que eu adoito é a cómico-sentimental, anque, no fondo, decote hai algo de tráxico. Na peza O ferreiro de Santán, está composta de dezasete persoaxes, pero son tres os principaies: o vello Ferreiro, a súa dona i o fillo de ambos. Denredor distes tres persoaxes xira o tema i o argumento, que é unha loita política antre o fillo do Ferreiro (que é socialista) i o cacique da bisbarra. Entón, un dibuxo que persentara un pendello a modo de forxa galega, co pai i o fillo mallando no ferro i a muller pendurada na palanca do barquín (un fuelle antergo aicionado a palanca), simbolizaría moi ben ao pobo que traballa pra forxar ideias e sentementos. Pero... ¿que podo decirche eu distas cousas, irmán Seoane? Fai o que poidas, que se algo te diñas faguer, decote estará moi ben feito. En canto á outra peza, Taberna sin dono, trátase dun taberneiro tan nobre e sin caráiter que fía a todos e queda sin ren. En canto a coores, o mesmo me ten que seia a unha tinta coma a dúas ou tres; iso deixo ao teu bon criterio. A túa portentosa intelixencia de artista universal, nascido na nosa Galiza, saberá atopar un dibuxiño que de algún xeito simbolice as nosas aldeias ou a os seus parroquianos pra ilustrar as tapas do meu libro. Sosmentes debo acrararche que as miñas pezas desenrólanse en calisquera aldeia de Pontevedra aló polo ano de 1917.
A traveso dos xornaies (son corresponsal informativo de La Voz de Galicia en Lalín i a súa bisbarra do Deza), decote fun seguindo a túa laboura artística e festexando coma meus os teus muitos éisitos e trunfos, e fago votos porque a saúde che acompañe por muitos e longos anos pra poderes continuar a túa honrosa laboura, enoutecedora pra ti, pra tódolos teus, pra os amigos e pra Galiza inteira. E cando voltes á Terra (teño entendido que será pronto), non esquenzas que eiquí, en Cercio-Lalín, hai unha pequena casa pra ti, cuios mouradores che recibiremos cos brazos abertos.

Con muitos desexos de que teñas felices festas de Nadal i Aninovo, prégoche saúdes no meu nome á túa distinta compañeira e recebas fonda e fraterna aperta do teu vello amigo e irmán.

Varela Buxán

P.D. Direille a Tachola que che fale pra recoller o dibuxo e mo mande; ben entendido, eh: se é que mo podes faguer.

1978-12-06 Remitente
de Luís Seoane, a Marika Gerstein
Bos Aires
As Palmas de Gran Canaria
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Marika Gerstein en 06/12/1978



Buenos Aires, 6 de diciembre de 1978

Sra. Marika Gerstein Varela
Las Palmas

Querida Marika:

Dejamos pasar unos días desde el fallecimiento de Lorenzo. Tan pronto tuvimos noticia, por un cable de Dieste y Díaz Pardo, hablamos por teléfono con Gurméndez y, con el Dr. Pirosky, fuimos a ver a Noemí. No sé para que te cuento esto. Hemos sufrido un dolor como pocas veces lo sentimos. Y nos imaginamos el tuyo y nos sentimos solidarios contigo. Tú sabes cual era la amistad nuestra con vosotros y cuanto debo yo a Lorenzo, de ánimo, de entusiasmo, de deseos que hacía sentir en mí mismo, en los demás que le trataron, de creación. Muchos le debemos parte de lo que somos. Hicimos ahora juntos y en algunas obras, que espero perduren, nuestros nombres se unen. Fue generoso en todos los aspectos. Honesto consigo mesmo y con los demás. Olvidaba más que yo, y que casi todos, los defectos y elogiaba las virtudes, incluso de sus enemigos. Era un gran poeta y trataba de hacerlo olvidar; un gran prosista y sólo escribía en los últimos tiempos a solicitud de la amistad, como también poesía. Con una décima parte de lo que hizo y publicó se hubiese contentado más de un poeta. Fue un extraordinario orador y publicó se hubiese comentado más de un poeta. Fue un extraordinario orador y hablando surgía, con sus palabras, su capacidad de creación y la justeza de su razonamiento. Mucha gente lo admiraba aunque no lo dijese. Ahora, seguramente, lamentan no habérselo dicho. Sus consejos de muy diversa índole fueron útiles a bastantes de sus amigos. Se entregó a las causas que sintió justas con peligro de su vida: de la más importante, la Guerra Civil española, quedó herido para siempre. No sé por qué te escribo todo esto, a ti, que fuiste la mujer que más quiso y respetó en su vida. Así lo vimos nosotros, Maruja y yo. Lo supimos. Él mismo nos lo dijo alguna vez. Fuiste su sostén cuando la angustia crecía en él y las enfermedades, y crecía su escepticismo. Su ironía fue la misma ironía de su pueblo, la mía, la de todos los míos, la de los justos que sienten su impotencia frente a determinadas circunstancias de los hombres o del mundo. Algún día pienso escribir sobre Varela. Sobre el gran poeta que fue, sobre su calidad de hombre, sobre los poemas que le debo, donde fue descubriéndome, no solamente en mis propósitos, sino en mis angustias, a través de mi pintura. Atrás estaban las conversaciones en mi casa o en el café, las visitas mías a las tres o cuatro de la tarde en vuestro hogar.
Marika, ahora no sé más que decirte. Fue un hombre fuerte, esto es todo, que dejó huellas en muchos de nosotros, en la obra que hicimos. Hablando de él, no pudimos sujetar, Maruja y yo, nuestras lágrimas, como ocurrió con otros amigos de aquí y de España, como leemos en sus cartas. No te podemos decir más y lo que decimos ahora, lo decimos cuando pasaron ya algunos días.

Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1978-07-04 Remitente
de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela en 04/07/1978



Buenos Aires, 4 de julio de 1978

Sres. Marika y Lorenzo Varela
Madrid

Queridos Lorenzo y Marika:

Después de seis meses de silencio, unas cuantas noticias nuestras. 1978 comenzó siendo un mal año para mí. Salí enfermo de Madrid y estuve mal en Buenos Aires. Trabajé poco en relación a otros años, apenas salimos y no vemos demasiada gente. Creo que el mal año comenzó a fines de 1977, en La Coruña. Buenos Aires, la ciudad, los amigos en ella, lo mismo que cuando marchasteis. Arturo, desde su regreso, se inició en una nueva vida. Cuida de sus jubilaciones, tiene ahorros en un banco donde cuenta con un bancario amigo que lo asesora en inversiones, está rigurosamente al tanto de los intereses que ofrecen, desde el Banco de la Nación y todos los Bancos y sociedades financieras, en cuentas a interés a plazo fijo. Poco a poco deja de ser el bohemio que se supone era y se convierte en un personaje de Balzac que hubiese extendido su vida hasta nuestros días. Nos vemos de vez en cuando. Le dieron un banquete con las Ediciones Botella al mar, por cumplirse 30 años. Fui ajeno a él, sólo un invitado. A Larralde no lo vi todavía. Veo a Girri, a Shand, al Dr. Pirosky, a Julio y Sofovich, a Noemí, a Baudizzone y a los que siempre veo desde hace años. Todos os recuerdan. En septiembre haré otra nueva exposición en Bonino. Expuse en Rosario, firmé con contrato para hacer cuatro grabados, de 74,5 x 53 centímetros a dos colores, con una casa pequeña editora de grabados y reproducciones y, con todo, trabajo poco y no sabemos que hacer de nuestra vida. Continuamos pensando en La Coruña y en una casa pequeña donde quedamos los cuadros, unos pocos libros de nosotros, en Muxía, o en cualquier lugar de la Costa de la Muerte. Después de todo de esto se trata, pero no hablemos de ello. Continúo mandándole dibujos para tapices a María Elena. Creo que deben estar hechos alrededor de dieciséis tapices, quizás diecisiete; en los últimos incorporé temas nuevos referidos a leyendas y creencias populares gallegas. El último con os nubeiros, personajes de la mitología gallega que andan por el cielo acumulando nubes y rayos para lanzar sobre la tierra. El anterior fue el obispo Pedro Monís, que vino volando desde Roma a Santiago para asistir a la misa de maitines un día de Navidad. Asuntos nunca presentados y que, sin embargo, señalan nuestras diferencias y fantasía popular.
Esto es un breve resumen de nuestra vida. Sin vosotros, nos falta una amistad que nos apoyaba. Nos sentimos cada vez un poco más solos. “París era una fiesta”, escribió Hemingway. Todo lo pasado fue una fiesta. Quizás estos días triste de invierno porteño nos parezcan una fiesta en el futuro.
Hasta ahora se han hecho exposiciones muy buenas, la primera de todas la de Noemí.

Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y un saludo para los amigos comunes:

[Seoane]

1976-12-09 Remitente
de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela en 09/12/1976



Buenos Aires, 9 de diciembre de 1976

Sr. Lorenzo Varela
Madrid

Queridos Marika y Lorenzo:

Debo carta desde hace algún tiempo, no sé cuánto, pero hemos tenido constantemente noticias vuestras a través de cartas recibidas de Galicia, o recibidas aquí por Noemí. Estos días las tuve por Cuadrado que llegó muy contento de su estadía ahí, de haberse encontrado con amigos de hace muchos años, de haber pronunciado numerosas conferencias y de haberse jubilado. Llegó con una docena de kilos de más rompiendo su apariencia ascética y dos trajes nuevos y algunas camisas y corbatas a la moda. Hemos hablado mucho. Trae una visión muy optimista de España y es posible que regrese pronto, según afirma. De nosotros apenas podemos contar nada. Continúo trabajando. Expuse en Bonino, expuse en Tucumán e inauguro el lunes próximo una muestra de acuarelas y pequeños óleos en Art Gallery que estará abierta hasta fines de enero. En Mar del Plata se inaugura otra muestra el 16 de ese mes. Además publiqué un Bestiario, grabados en madera, juntamente con otro de poemas de Alberto Girri en un tomo que hice en la Imprenta del Instituto Salesiano. Solamente, vemos a los amigos y continúo haciendo, pero mucho menos, dibujos de la televisión. Recuerdo a mi padre en nuestra época de Santiago saliendo con mi madre a dar paseos por la Alameda a las 7 de la tarde en los días de primavera y verano, o por la Rúa del Villar y Rúa Nueva en invierno. Nosotros no paseamos de esa manera física, fija y repetida. En mi caso, mis paseos son los de alguien que se sienta a pasear sin moverse apenas, leyendo o dibujando y grabando. Me he aficionado a los libros de memorias y biografías, tratando de conocer experiencias ajenas en épocas distintas, la historia vista por alguien que no fue historiador, sociólogo, ni economista, y que sufrió los cambios de la economía y de la sociedad del mismo modo que los terremotos o las inundaciones. De los que tuvieron que enfrentarse solos con los aventuras de su tiempo. Así la de Man Rey, el pintor y fotógrafo surrealista, y la de Matheu Josephson, otro norteamericano surrealista, que previó la unión del arte con la industria y las diversiones masivas poco antes del año 30, o en esa década, con arreglo a la cual resultó un pintor anterior en mis propósitos a esa fecha, o de esas fechas. La belleza de un lavarropas, de un televisor, o el envase de un jabón conmueve más que una obra de arte, por los distintos medios de comunicación se elogia más la forma de las máquinas que su eficacia, o en igual medida. Me hubiese gustado tener el talento de Grosz y su odio. Vestido de vaquero del Oeste de los Estados Unidos dibujaba con las espuelas.
No te escribo más por hoy. Dentro de unas semanas, estaremos en ésa y charlaremos, pues saldremos en los primeros días de enero.
Un gran abrazo para vosotros de Maruja y mío y otro para los amigos comunes:

[Seoane]

Felices Fiestas de Navidad y Año Nuevo y que sea con nieve para hacerlas más tradiciones.

1976-08-08 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Bos Aires
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/08/1976



Buenos Aires, 8 de agosto de 1976

Sr. D. Lorenzo Varela
O Castro

Queridos Lorenzo y Marika:

Nos alegramos que tú, Lorenzo, hubieses comprobado una vez más después de tantos años de ausencia, una vida, que Galicia es hermosa y tú, Marika, que lo hubieses descubierto. Galicia es bellísima, pero los gallegos, entre los que me cuento, no pueden, ya lo sabemos, vivir en ella y los que pueden quedarse, se molestan unos a otros, se comprueba diariamente, como si no cupiesen. Nuestros jóvenes van a París a descubrir a Tomasello y para esto debían venir a Buenos Aires donde hay bastantes, o ir a New York a donde emigraron otros. Éste es un país que se distingue por su ingenio. Pero dejemos esto. No estamos en desacuerdo en que la capital gallega sea París, en esta ciudad quedan restos de gallegos del pasado que allí habitaron, Rodríguez del Padrón; fundadores como un Valladares que ayudó a la fundación de la Iglesia de San Germain de Prés, un banquero del XIX como Calzado y, en los comienzos de ese siglo, un cura gallego, José Fernández Caamaño, Monsieur Camagnó, que secundó al General Malet, jacobino, contra Napoleón y llegó a formar un Directorio de poca duración con otro sacerdote renegado. Tuvo que vivir más tarde en Londres de liberal exilado. Y en nuestro siglo hubo también bastantes gallegos, pero sólo destaco dos, la Bella Otero y María Casares. Tenemos, pues, te lo digo a ti, Varela, ciertos derechos a París sin olvidarnos de los antecedentes célticos comunes y de que Galicia se llamó por los peregrinos, la llama Rodríguez del Padrón, la pequeña Francia. Pero a París le faltan el mar y los Cantones. Rocas como o boi y a vaca donde naufragan barcos petroleros y peñas como la de As Ánimas cuya denominación lo dice todo, olvidándonos de los reyes y conquistadores que descubrieron esa patria de locos que es Irlanda, no tanto Francia, o si los hay en este país igualmente magníficos, son mayoría los muy cuerdos dueños de hoteles y pensiones y los chauvinistas de toda laya. Pero quizás tú esperes noticias de aquí. He estado varias veces con Girri y Barba-Azul Larralde, que os recuerdan lo mismo que Sofovich y los Pirosky, a quienes también vimos dos o tres veces y Bonino, que esta temporada está aquí, etc. Buenos Aires ha cambiado desde marzo. No te puedo explicar esto como quisiera, soy inútil para hacerlo, decirte en qué consiste el cambio. Pero sospecho que ahí estáis al tanto de todo. Yo leo a un portugués de fin de siglo, gran compañero y amigo de Eça de Queirós, Ramalho Ortigão, de quien tengo los XIV tomos de As farpas de espléndida prosa, de humor gallego, el fue un galego de O Porto, que se ríe igual de los inmensos pies de un cantante y de las españolas –sospecho que castellanas de 1880, que comen el pescado con faca– la llevan en la liga para algo, pienso yo, que de Castelar y Alfonso XII y de los reyes portugueses, del Emperador del Brasil y los obispos de su país. Escribe un portugués espléndido, ama a Baudelaire y a Nerval, que citas en tu carta, y se duele de su región miñota que produce emigrantes que se enriquecen en Brasil y hacen desde este país lo que pueden por su desgraciada tierra. Es un consuelo leer en estos días a escritores como Ramalho Ortigão y saber que siempre le queda a uno el arma de la ironía para defenderse de quien abusa de su poder físico o del poder en general.
Por mi parte, trabajo. Estoy exponiendo en Bonino con mucho éxito de crítica y público. ¡Cómo me hubiese gustado que estuvieseis aquí! La exposición creo que queda bien. Antes de ésta hice otra de grabados en una galería nueva que dirige Albino Fernández y está en Lavalle al 1500. Se abrieron nuevas galerías, pero se cerrarán otras al ser liberados los alquileres de departamentos y locales. Me queda una exposición en Rosario para septiembre y otra a final de año de óleos y acuarelas en Art Gallery –desde este mes galería Víctor Najmías–. Estoy pintando óleos de tamaño chico. Hice diez con tema de pájaros de 12 x 10 centímetros y otras diez cabezas de 18 x 18. Se me ocurrió después de la exposición de Berni donde los cuadros medían 4 x 4 metros o alrededor de estas medidas y ampliaba en grande lo que Otto Dix hizo en Berlín en 73 x 60 centímetros, por poner ejemplo de gran tamaño para este pintor social y dadaísta alemán. Los temas de Berni son los de las novelas por folletines o por entregas del XIX, sin la gracia, naturalmente, de Alejandro Dumas padre, o de Eugenio Sue. Ya no existen en el mundo los Juanitos Laguna o Ramona Montiel vistos con ojos tan cándidos y demagógicos, nada realistas.
Bueno, ésta es una carta que si no te dice demasiado es al menos larga. Esperamos el regreso de Cuadrado que supimos llegó sin voz a España, pero lo recobró enseguida, deshaciendo así el bello misterio de lo que no podía expresar. Un gran abrazo para los dos y para todos los amigos comunes. Me alegro que te hubiese gustado la compañía de los Suárez, Pilares, etc. Son grandes amigos.

Otro abrazo de:

[Seoane]

1976-07-26 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Galicia
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 26/07/1976



Galicia, territorio mágico de Europa, julio 26 de 1976
Queridos marujos:

Es cierto, Seoane, te escribí una larga carta a poco de llegar, en cuanto tuve algo más o menos curioso que decirte. Me dice Marika que no te llegó. Como hay varias personas en España que se quejan de no recibir respuesta tuya, pensé que la habías recibido, pero que habías entrado en una etapa –que yo comprendo mejor que nadie–, de acartismo. Maruja: tengo que confesar que Galicia es tan hermosa toda que hasta hay partes en La Coruña que también lo son. Pero te va a dar mucha rabia, en cambio, un gran hallazgo mío: para acabar con el problema de la capitalidad galaica, hay una gran solución: París. Y todos contentos. Frente a París, supongo que nadie se puede sentir minusválido, por muy coruñés o muy santiagués que sea. Ya sé que Seoane al principio estará en contra, pero cuando oiga hablar de San Xermán e de Nosa Señora, e das Leiras Elíseas, etc., se dará cuenta que un fantasma celta está recorriendo el mundo (lo cual, por otra parte, es un hecho comprobado a pesar de la oposición italianizante de Girri), y se rendirá. Y hasta hará un mural para poner a la entrada do Outeirodoparnaso. Si es posible tan espléndido como el que se ve a la entrada de la fábrica de El Castro. Fuera broma: espero poder algún día escribir, con la misma claridad que lo percibí, como una revelación, sobre la galleguidad de París. Espero demostrar algún día que es la única gran ciudad del mundo –entre las que conozco–, que tiene el sabor de una aldea gallega de antes, el mismo culto a los platos, simples o complicados, a los vinos, a los quesos, a los cantos y a los amores, a las interminables novelas habladas en los cafés, a las caminatas a la orilla de un río que antes de morir Nerval también tenía –además de suicidas–, hadas. Es, por último –por ahora–, una ciudad de locos que hablan haciendo música como en Galicia los niños, las mujeres y, a veces, los gallegos más campanudos (aunque esta es una musicalidad que más tiene que ver con Lyon que con París). (Pero París, como Galicia, concentra, resume y expresa, misteriosamente, de un modo cosmopolita, cualquier otra tierra o ciudad, cualquier otro paisaje o ser nacional). Además, no se os ocultará que si designamos a París nuestra capital y mandamos un equipo político más inteligente que el encabezado o descabezado por Fraga, podríamos quedarnos con París y así Isaac podría ponerse a diseñar el puente Sargadelos-Montmarte. Por otra parte, los que muy pronto no vamos a tener capacidad de trabajo, ni fortuna, ni jubilación, podremos hacer clochardismo en el paraíso del gremio, junto a la fuente de Saint-Michel.
De los lugares que fueron tan queridos, sólo noticias trágicas se reciben, sólo tristeza y más tristeza, sin término. En España, daría la impresión que está comenzando a saberse lo que es la sensatez, pero aún hemos de pasar días duros, más duros de lo que mucha gente cree. Hay verdadera crisis económica y, naturalmente, sin comparación con eso, va a empeorar aún más, con rápido vértigo inflacionario y multiplicación de desempleo, vuelta de los emigrantes y ausencia de los turista y parque industrial ¡basado en las fábricas multinacionales de autos! Y el pobre Fernandito Baeza (miembro importante de la dirección del Partido Socialista Obrero (nuevo), acaso el partido mayoritario, sigue con el mito de que somos la décima potencia económica del mundo. Y cree que hay agricultura. Y piensa que es fácil competir con el Mercado Común. ¡Santo Dios! Habrá que cambiarles la cabeza, trasplante por medio. De tus amigos, conocí a Suárez y equipo de discutidores; estupenda gente toda ella. También, en Sargadelos, a Castro Arines, que es sensacionalmente solidario. Ortega, luego de un recibimiento asombroso, se apagó y hasta hoy no volví a saber de él. En cambio, en el mismo diario es jefe de internacional Míguez, que me ofreció lo que quisiera, sobre todo cuando se enteró de que yo era periodista. Pienso que a lo mejor Ortega no lo sabía tampoco. Algún malentendido tuvo que haber porque el recibimiento –a través de la incomparable carta de Sábato– fue deslumbrante de atenciones, tiempo, cortesías, calidez, en un señor con fama de helado, cortante, etc. Ya veremos. Inicié la colaboración en Informaciones, con un artículo sobre el crimen urbanístico cometido con Madrid que tuvo buena acogida. Y el mismo día, un muchacho escribió un artículo sobre Romance y me lo dedicó, al mismo tiempo que, con motivo de la muerte de Rejano se hablaba en otro artículo también sobre mí. Me moría de vergüenza. Sigo con la difícil e interminable traducción de Os sertões, que me maniata para muchas cosas, pues no me deja tiempo ni energía para nada. (Ahora estuve descansando unos días en el Castro, sin hacer nada más que beber paisaje, idioma, recuerdos, pero ya comienzo mañana a traducir nuevamente). Por Marika, ya sabrás que Álvaro Gil, luego de mil olvidos, me hizo colaborador de la revista –buena falta le hacía alguien que trabajara con profesionalidad, con extensión, con puntualidad)–. A mí me viene bien, pues la sección que les propuso y que increíblemente no tenían, me da mucho trabajo mientras no la organice bien, que me llevara unos dos meses más, pero después es algo que hago en un par de días y que me representa veinte mil pesetas mensuales, salvo agosto que cierran como todo en Madrid. Y además, cuando esté organizado, me quedará tiempo de sobra para otras colaboraciones en la misma revista de las que ya hemos hablado con el director. Tengo, además, algunas ideas fáciles de realizar para mí –idiomas mediante–, que iré descubriendo poco a poco para no abrumar. Con Álvaro Gil más traducciones, más colaboraciones en diarios y revistas, espero poder armar un estilo de vida que me permita pasar la mayor cantidad de tiempo posible en París y Galicia (salvo si entro de redactor en El País). Pensamos estar hasta septiembre –si es que no vemos que resulta pesado, que lo quisieran usar para otros– creo que no–, y luego, después de unos días en Madrid, ir a Barcelona para ver qué podía conseguir allí, no tanto para usarlo ahora, sino para saber con qué podría contar. Después, no sé, Dios dirá. Posiblemente, París. Todo depende, también, de cómo Marika aguante todo. Por ahora se está reponiendo, pienso que bien, de todos los esfuerzos y tensiones sufridos este año, principalmente en la relación adoptada con el alquiler de la casa y la preparación de las maletas. Aparte de los amigos citados con quienes me vi más es con Bergamín y con Gurméndez, que te recuerdan siempre y, desde luego, con Laxeiro. Todo dentro de lo que permite la traducción.
Nos dice Díaz Pardo que en tu última carta hablas sobre la posibilidad de una operación. Ya sabes cuánto deseamos que, si es inevitable, te salga bien. Sólo te pediría que lo hablaras con Pirosky y que pensaras donde sería más conveniente llevarla a cabo, si ahí o en Galicia. De todos modos, sería estupendo tenerte pronto en Europa. Concha Albornoz, a quien me presentó Andújar, y a quien le di tu carta, me pidió libros tuyos de poemas publicados en el destierro. Se los pedí a Díaz Pardo, quien los fotocopiará y se los mandará, así como Rojo Farol de Buenos Aires sin decir nada a Dieste y sin decirle a ella que es reedición, pues lo importante en un caso como el de Dieste es que su obra se meta en todas partes hasta que se enteren. Cuadrado anduvo por España y por Galicia llorando con éxito. Yo me encontré con él un par de veces en Madrid, y creo que tratará de organizar su regreso. Pienso que no le será tan difícil. Lo presenté a Aurora, que quedó enamorada de él. No tuve más remedio, pues me pidió una lista de libros de poesía de destierro y no podía ocultarle los de Cuadrado, sobre todo porque el del caballo es un libro excelente. Nada más. Buena suerte, que falta nos hace a todos. Buena exposición. Buena Operación. Buen viaje a España. Dos abrazos para los dos.

Lorenzo

[Manuscrito:] Abrazos de

Marika

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] P.D. Al poner la dirección en el sobre, descubrí, por pura intuición, una probable causa de que no te llegara la carta anterior: Marika había pasado mal el número de mi vieja libreta.

1975-12-04 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 04/12/1975


Buenos Aires, 4-XII-75

Querido Miguel Ánxel:

Me habían engañado. Decían que ya no escribías más cartas. Me sentía feliz: al fin habías comprendido mi actitud. Pero no, fallaste. Me alegro, sin embargo, porque así sé de vosotros (no me gusta escribir, pero me gusta recibir cartas: colmo del egoísmo y de la pereza juntamente, como diría Garcilaso).
Vosotros, haciendo las maletas para venir, y yo, soñando desesperadamente con poder hacerlas para ir. Cuando iba a escribirle a Díaz Pardo proponiéndole fundar una casa en Madrid, llega Lala y me dice que ya lo hizo. ¿No quería poner algo en París, Barcelona, Málaga, Roma... o en algún lugar de Europa? No hablo en broma: creo que habría que fundar Le batteau Ivre en una barcaza del Sena. Escribí –sí, escribí– a Madrid, Amsterdam y París, a algún que otro conocido. Todavía sin respuesta. Pero insistiré. No creas que tiene nada que ver con la nueva situación española. Es anterior la decisión. En todo caso, aunque no enteramente, tiene más que ver con la situación local. Ya hablaremos. No te va a gustar nada esto, te lo aseguro. (Tú podrás soportarlo por tener siempre asegurado el viaje de ida). El mes pasado, sin combate, 170 muertos. Y así todos los meses. La clase media no veranea este año, y hay gente que no va a ganar para impuestos y gastos de administración de su departamento. Un diario vale 1.000$ los días de semana (los domingos 1.300). L´Express, 18.000$. Cuatro ajíes 8.000$. No sigo. Pienso que es mejor que lo sepáis. Y esto no es nada: esto es un mundo feliz al lado de lo que vendrá, en sangre y miseria. Y, acaso lo peor, todo en medio de la más absurda, loca y criminal confusión.

De todos modos, prepararemos cohetes y postres para recibiros y olvidar con vosotros esta era del crimen. Abrazos de Marika y míos para ambos y los amigos.

Lorenzo: (Goethe-Byron).

[Escrito na marxe dereita da primeira folla:] P.D. Perdón por los papeles. No encuentro el block. Sólo hojas sueltas de distintas cataduras.

1975-06-05 Remitente
de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Marika Gerstein, a Lorenzo Varela en 05/06/1975


La Coruña, 5 de junio de 1975

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Queridos Lorenzo y Marika:

No recibo carta de nadie. Les he escrito a casi todos los amigos y algo ocurre que no contesten. Por favor, os ruego contestéis. Estoy celebrando una exposición en Madrid, pero de esa ciudad tuve que venirme luego de inaugurada por un fuerte ataque de ciática que me tiene encerrado en casa sujeto a tratamiento, pues no puedo andar. La exposición se celebra con mucho éxito de crítica y público y he vendido algo en unos meses en que dicen no se vende nada o muy poco. En septiembre, expongo en La Coruña. Mientras tanto, debo hacer un álbum de grabados para una editorial de jóvenes madrileños, Tres, catorce, diecisiete, diecisiete, no dieciséis, e ilustrar con grabados en madera Los sueños de Quevedo para otra. Hemos estado con algunos amigos argentinos, entre otros con Lifschitz y Enma, Elena y Baudizzone, Frontini y su compañera..., etc., con Carybé que nos invitó a pasar unos días con ellos en Bahía a nuestro regreso a Buenos Aires y desde luego con Lidia y Freitas, que os envían abrazos. Con todos ellos, os recordamos. Freitas, al ir sumando años, va teniendo lo que supongo la serenidad de los viejos jardineros o de los capataces de granja en el Mississipi a mediados del siglo pasado, sentados en un sillón de mimbre en la terraza de un palacio de madera con arquitectura parecida a la de Lo que el viento se llevó. Carybé venía de ser invitado por un grupo o asociación de artistas japoneses y dar, con ese motico, una especie de vuelta al mundo. Es curioso verse reunidos después de tantos años Baudizzone, Freitas, Carybé y nosotros, recordando el pasado, Buenos Aires evocando a cuenta, no recuerdo de qué, viejas películas, personas hace mucho desaparecidas, sucesos que alguno de nosotros recordaba, del que todos habíamos sido protagonistas, mientras los otros trataban de extraerlo dificultosamente y por trozos de su memoria, como en una cinta de grabador que no hubiésemos terminado de borrar... Luego, al cabo de dos o tres días llegaron a Madrid Dieste y Carmen y volvieron a surgir nuevos recuerdos lejanos y siempre estuvisteis presentes vosotros. Dieste pronunció una estupenda conferencia sobre Maside en la Galería Sargadelos que se abrió una estupenda conferencia sobre Maside en la Galería Sargadelos que se abrió en Madrid con una exposición del libro gallego y un ciclo de conferencias, Piñeiro, García Sabell, Rof Carballo y Dieste. Acaba de publicar un nuevo libro, Testamento geométrico, que te enviará y creo que tiene en reedición La vieja piel del mundo con algunas modificaciones, y otros más, teatro.
Esto es todo. Para la exposición que estoy haciendo en Madrid hice un nuevo Cristo que obtiene mucho éxito. Pero no te quiero hablar de mis cosas. Trato de hacer lo que puedo que cada día, lo siento, es menos.

Me prometiste escribir, contéstame.
Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti:

[Seoane]

1973-08-14 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
A Coruña
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 14/08/1973



La Coruña, 14 de agosto de 1973

Sr. D. Lorenzo Varela
París

Querido Lorenzo:

Recibimos tu carta y la de Marika diciéndonos que no veníais y nos produjo una gran decepción. Os esperábamos, y lo mismo los amigos, entre ellos Díaz Pardo que llegó poco después de recibidas vuestras cartas a casa. Ni La Coruña, ni Galicia, prometen ni remotamente la actualidad de París, ni siquiera están alegres y, concretamente, La Coruña, hace días está invadida de niebla, pero posee el encanto que tú conoces y la pátina del tiempo se extiende más allá de la historia y lo alcanza todo. Bueno, allá vosotros. Teníamos una habitación aguardándonos y nos prometíamos algunas excursiones, naturalmente siempre al pasado. Por nuestra parte, saldremos de aquí en la segunda quincena de septiembre, falta sólo poco más de un mes. En general, deseamos volver, no por dejar esto, sino por vivir el clima intranquilo de Buenos Aires, algo que seguramente viviéndolo detestaremos, pero hay que vivirlo, pensamos. Ayer recibimos una carta de Sofovich refiriéndonos como se desgasta la figura de Perón, parece que se precipita su destrucción, lo destruye el pasado, su espejo, como Dorian Grey frente al retrato. Me gustaría volver a cenar con Merchenski, ahora diputado, y oírle hablar como la noche aquella en casa de Bernardo y me gustará ver cual será el tipo de neutralidad que siga el actual Gobierno en las próximas elecciones, pues no creo que ahora Perón llegue al cincuenta por ciento de los votos y deberán ayudarle como puedan. Pronto hablaremos de todo esto en Buenos Aires si para entonces dejan hablar.
Lamentamos vuestra decisión de no venir a Galicia. Hubiésemos querido que vinieseis y hacer algunas excursiones juntos. Está visto que esto no puede ser. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1973-08-10 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 10/08/1973



10-VIII-1973

Mr. Seoane:

Hace mucho que no escribo con pluma más que notas disparatadamente taquigráficas. Procuraré, para que no sea demasiado difícil la lectura, obedecer la vieja norma: “despacito y con buena letra”. (Despacito, casi sí, pero no tan buena).
Vaya primero un racconto. Salimos de Buenos Aires el 10 de julio. El 8 yo aún tenía fiebre de una arrasadora gripe a virus. De la cama del paciente fui llevado –no podía oponerme– al avión. Marika estaba casi igual. Todo es muy casi en este viaje y apenas podía caminar (vieja historia de pies planos y cercos vencidos en combinación con complejos problemas de presión y pérdida de potasio). Pero pudimos llegar a 52 Rue de Seine –Hotel de Seine, donde estamos ahora de vuelta de Bucarest– y comenzamos a hacer vida normal de enfermos: paseítos de 3 cuadras por el Boulevard Saint Germain, con límite en el Flora Deux Magots. Poco a poco, yo pude ir internándome algo más en la selva suave de París. Recordando, borrosamente, otra ciudad, otros rostros, otra pátina. Pero el mismo perfume, la misma sonrisa, el mismo tono amable, la misma locura cosmopolita –pero no inhumana–, de hace 30 o 40 años (¿para qué hacer bien esas cuentas, a esta altura?). Da rabia que esta ciudad sea tan hermosa y quede tan lejos, que su alegría sosegada no se haya contagiado al mundo, que..
El 17 de julio, salimos para Rumanía. Marika, como quien va a Londres con fe, yo, como quien, en vez de ir a Mondariz, va al Tigre. De allí acabamos de volver, Marika mejor y yo lo mismo. Excelente clínica, pésimo hotel, queriendo ser el Waldorff y la implacable burocracia esperada (pero gentes vestidas, alimentada, contentas).
Ya en Buenos Aires había pensado que si llegábamos vivo a París, no íbamos a tener fuerzas para cumplir el plan inicial: París-Bucarest-París-Amsterdam-La Coruña-Londres-Buenos Aires. Y desdichadamente se confirma. No nos movemos de París; nuestro sanatorio de circunstancia. No podemos exponernos al traqueteo de aeródromos, autobuses o ferrocarriles, con sus maletas, distancias a caminar, etc. Ni siquiera nos hemos animado a ir al Louvre (esto os dará una idea de la debilidad, de la fragilidad en que flotamos). Pero no estamos deprimidos. Esperamos para esta noche a Hugo y a Fernando (que fue invitado a un Sanatorio de expertos en Derecho Agrario, en Sussex). Probablemente salgamos con Aurorita Bernardez (que pasa 3 meses –dólares en la UNESCO), a Montparnasse. Y sólo sentimos –y ya es bastante–, la tristeza de no estar con vosotros y los amigos de Galicia unos días. (Rafael debe saber que no me perdono el estar tan cerca y fallarnos la fuerza para ir a abrazarlos).
Nos encontraremos, pues, en Buenos Aires, hacia donde partiremos el 22, y, si la medicamentación da resultado, con algo más élan.

¿Queréis algo de París? Hasta pronto. Abrazos. Casi.

Lorenzo

Queridos míos:

No es cierto que esté igual Lorenzo Varela, porque aumentó 6 kilos que le hacían mucha falta... pero lo más importante de todo y no lo vais a creer... sorpresa, sorpresa... ¡dejó el cigarrillo! a pedido del médico, pues de lo contrario el tratamiento no daría resultado para sus arterias. El resultado lo veremos a lo largo, pero lo más difícil que era hacer o descubrir mi diagnóstico después de 10.000 sacadas de sangre que como los mogólicos son tarados porque tienen un cromosoma de más, yo engordo y hago régimen y me siento mal porque en vez de un cromosoma de más tengo una hormona de más que hace que acumule sal y pierda potasio y otros minerales en cantidad. Hasta ahora en Buenos Aires después de muchos años descubrieron que perdía potasio y por eso estaba tan cansada y variaba mi presión, pero nadie supo decir porqué. La doctora Aslan quería que me quedara ocho días más, pero teníamos que encontrarnos el 6 en París con Hugo (que todavía no apareció, hoy 9) y yo no quise esperar. Por otra parte, el médico nos recomendó a los 2 mucha tranquilidad, pocas tensiones, etc, etc., y como somos 2 casos raros nos pidió que le escribamos como vamos.
Lorenzo Varela estaba tan enloquecido con París y estábamos tan mal, los días antes de ir a Bucarest que tuvimos miedo de asustarlos en Galicia, así que resolvimos volver a París y dejar el viaje del año que viene sólo para Bucarest y ¡España! Todavía no hemos ido ni a ver la Exposición de Soutine, ni ninguna otra, pero espero que ya andaremos, o mejor dicho, caminaremos mejor y podremos ver algo.

Los extraña, los quiere y los abraza a ustedes y a todos. Vuestros inolvidables amigos.

Marika

Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane



Seoane:

No se puede luchar contra los elementos. No te digo cuánto siento el retraso y dejo a tu imaginación las causas que lo determinaron. Espero que sirva. Cualquier corrección que quieras, o lo haces tú directamente o me avisas.
Dejé en blanco la fecha de la Exposición en el Museo de Arte Moderno. ¿La pones tú? También en el original enviado a Enzo.

Abur.

Lorenzo

1973-04-22 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 22/04/1973



La Coruña, 22 de abril de 1973

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Queridos Marika y Lorenzo:

Llevamos tres meses aquí en La Coruña y hemos escrito muy poco a todos los amigos y a vosotros nada, esperando hacerlo Maruja y yo con abundancia de noticias personales, pues, en cuanto a las otras no podemos mejorar las de los diarios ni en cantidad ni en calidad brutal con que se acumulan. Hemos vivido el tiempo electoral del peronismo en España, donde por vez primera en tantos años los diarios y el pueblo español demostraron poca simpatía, casi ninguna, por el peronismo, destacando los mejores comentaristas la confusión en que estaba sumido el pueblo argentino y el riesgo que significaba el triunfo de una causa donde se reunían carcas, conservadores, librecambistas, nacionalistas, liberales, pro-yanquis, fascistas, socialistas aparentemente democráticos, comunistas, trotskistas, de Mao, sindicalistas, tercermundistas, post-conciliares, etc. Lo vivimos con un gran asco. Nos dan muchas ganas de sentarnos a la puerta de nuestra casa, como los chinos –no tenemos una casa, sino un departamento y ya no es igual– a ver pasar el tiempo y ver, si se pudiese, rodar el mundo. Pero no es posible y lo sentimos. Nos pasamos la vida viendo como en política triunfan los peores y esta vez, en cuanto a la Argentina, el perro –perdón perro– que escucha el gramófono de los discos de la Víctor.
Aquí también vivimos la muerte de Picasso. La gente mejor lo sintió. La no tan buena y la mala probaron su necrofilia y todo se viene discutir si se debe traer el Guernica y si se debió enterrar en España a Picasso, etc. Luego de muerto, se olvidan hasta de los atentados a su obra en Madrid y otras partes de España y el odio que manifestaban siempre al leer solamente su nombre. Un pintor de éxito en Madrid, Quirós, declaró: “Era muy mayor y es lógico que se muriera algún día este señor”. Parece una frase de España negra de Solana, la que corresponde quizás a la franqueza castellana. Leer su nombre debía ser para este Quirós una tortura. Ser pintor y no tener el genio ni la capacidad de trabajo, ni la inquietud de él, tenerle una envidia cainita, como debió tenerle, debía ser atroz.
Bueno, a lo nuestro. Os estamos esperando. Creemos que vendréis en junio. También os esperan los Diestes, García Sabell, Díaz Pardo, Paz Andrade, etc. Queremos que nos digáis cuándo vais a venir para no hacer planes ni regresar a Buenos Aires por esas fechas. Yo expondré en Madrid alrededor del 20 de mayo. Trabajé mucho. Tengo 22 o 23 óleos nuevos y están a punto de salir un libro de crónicas que fueron para la radio de Buenos Aires, de temas curiosos, traducidos al gallego, que se titula Comunicacións mesturadas, y un libro de dibujos de los años 40 al 50 aproximadamente, que tienen más de veinte años y que se titula Un feixe de dibuxos case esquecidos.
De ahí apenas tenemos noticias. Solamente las acciones guerrilleras que cubren columnas de los diarios de aquí y declaraciones cada vez más suaves de Perón, anunciando con ellas una vuelta a las andadas. El hará el milagro de reconciliar el capital con el trabajo haciendo que todos los trabajadores sean capitalistas. Descubrió también que el Mercado Común Europeo no tiene, en caso de invertir dinero en otros países, carácter imperialista. Los franceses, ingleses, alemanes, etc., son buenos y sólo los yanquis son malos. Claro que es una política que intenta para el final si no da resultado volcarse a los yanquis. Pero vuelvo al tema primero y no quiero. Aquí, de haber elecciones, pasaría algo parecido.
Perdóname esta carta. No me contestes si no quieres, pero escribe, quedaste en hacerlo y dinos cuándo venís. Envíame algún original tuyo para que te reciba publicado cuando llegues.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío:

[Seoane]

1971-06-10 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 10/06/1971


La Coruña, 10 de junio de 1971

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido amigo:

Llevamos un mes en Galicia, muy poco tiempo para comentar nada nuevo. Todo está lo mismo que hace un año o, seguramente, un bastaste peor. Solamente, en el mes de abril de los alrededores de La Coruña salieron cinco mil emigrantes. En los últimos diez años, han emigrado, según las estadísticas, 2 millones de españoles, la mayoría naturalmente gallegos y del sur de España. Otras estadísticas afirman que hay ocho millones en situación de pobreza, que el 5% de los más ricos poseen casi el 20% de la riqueza nacional, que sólo el 6% de los estudiantes son de origen obrero, que el 94% de los españoles han alcanzado en enseñanza únicamente el nivel primario y que hay un déficit de millón y medio de viviendas, naturalmente, en esta estadística no cuenta el estado de ruina de la vivienda rural. Estas estadísticas son de una organización católica, Cáritas. A las gentes de nuestra generación se las encuentra generalmente resignadas. Los pocos que se salvan son algunos de nuestros amigos. Esto parece el pueblo mexicano de Pedro Páramo. Quizá exagere, no lo sé, es mi impresión de este mes que llevo aquí. Dieste y Carmen muy bien, trabajando los dos, Carmen con su inspección y Dieste escribiendo ensayos. Envió un libro últimamente a una editorial de Madrid y está a punto de reeditar Os arquivos do trasno. Díaz Pardo ha hecho una serie de obras espléndidas para Sargadelos, pero anda agotado. García Sabell lo revisó estos días y le encontró una especie de agotamiento cerebral. Mimina tampoco está muy bien de salud. A Paz Andrade lo he visto en Madrid, tampoco está bien, lo mismo que Álvaro Gil. Con Fole estuve en Lugo. Conversamos durante tres horas, nos referimos siempre a nuestra época de Santiago y un poco a los problemas de América del Sur y Centro en los que está muy interesado. Te recordamos con Fole y con todos, también con García Sabell con quien estuve por segunda vez anteayer. En cuanto a Galicia, a su paisaje, está muy bella. Las montañas están cubiertas del amarillo de la flor del tojo y el verde se ha hecho más severo con el abandono de las tierras por falta de brazos. Los lobos dan motivo para nuevas leyendas y aumentan los caballos salvajes. Parece ser que la pobreza económica desarrolla la belleza de los paisajes y la imaginación de los que se van quedando. Por mi parte, trabajo y acabo de aceptar hacer un monumento a los emigrantes en La Coruña, junto al mar, en el Orzán. Lo acepté porque lo dedico a los emigrantes y al pueblo de La Coruña, como Picasso y Miró aceptaron las propuestas del ayuntamiento de Barcelona y han hecho sus murales o nutren sus museos.
Bueno, estoy es todo por hoy. Por favor, escribidnos alguna carta. Queremos saber noticias vuestras, si estáis en la nueva casa. Si le pusisteis marco al Pobre Cristo y si has hecho el poema que me debes.

Un abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti, con saludos para todos los amigos comunes:

[Seoane]

Dile a Marika que entregamos todos los paquetitos que nos dio menos el de Gurméndez que no sabíamos su dirección, tampoco estaba en la guía de Madrid y tampoco la sabía Azcoaga, así que lo llevaremos de vuelta.

1970-04-19 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 19/04/1970



La Coruña, 19 de abril de 1970

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Os debemos noticias vuestras. Te envío hoy las que puedo, sabiendo, ¡ay!, que no habrá reciprocidad. Ayer ingresó en la Academia Gallega Rafael Dieste leyendo un importante trabajo que tituló A vontade de estilo na fala popular. Ocupa el sillón del poeta modernista, dramaturgo y bibliófilo, Antonio Rey Soto, un sacerdote orensano, mundado y viajero, que falleció recluido en un convento de Madrid y que donó su valiosa biblioteca al convento de Poyo, en Pontevedra. Parte de su vida la pasó entre damas siempre a punto de desmayarse que necesitaban de confesión urgente. Al discurso de ingreso de Dieste, cuya lectura debió acortar, respondió analizando muy acertadamente la personalidad del nuevo académico García Sabell. Entre otros amigos, encontré allí a Fole y Piñeiro. Fole continúa manteniendo su sonrisa de estudiante surgida siempre, parece, de alguna pícara ocurrencia que no expresa, seguramente, por timidez. Sonríe solo, ajeno a todo. Así lo vi sentado en un sillón y con la medalla de académico colgada del cuello y jugando con ella. Creo que no escuchaba los discursos. Estaba en otra parte y gozaba de su estancia en otra parte. Se alegró de verme. Le prometí ir a Lugo. Ésta es la noticia última. Anteriores, referidas a mí, son éstas:
Hice nuevas grandes cabezas para jarras: Marqués de Sargadelos, Pérez Galdós, Antonio Machado, León Felipe y Picasso; ilustré el Martín Fierro para una editorial madrileña, más de cincuenta dibujos a la aguada de tinta china y realicé una exposición de óleos en Madrid con mucho éxito de crítica, recomendada por críticos de diarios, televisión y radio y comentada como una de las mejores del año, y éxito de público. En mayo, se inaugura la fábrica de Sargadelos para la que hice dos murales de pizarra y, unos días después, se inaugurará el Museo de Arte Carlos Maside que comprenderá pintura y escultura a partir de la generación del 30: Maside, Souto, Colmeiro. Será el primer museo español levantado en una aldea, en El Castro, el primero gallego parcial, excluyente. Galicia continúa teniendo falsos impresionistas en abundancia que asesina su paisaje.
De Buenos Aires tengo pocas noticias. De mi libro Castelao artista no sé nada. Le dejé a Fuentes una serie de ellos dedicados para enviar a Galicia y no enviaron ni uno solo, ni Cuadrado ni él, tampoco tu poema de Castelao. A Fuentes le he escrito y no me contestó. Convenía que tú le hablases a Fuentes, a Domínguez, a Cuadrado o a quien sea. Ha pasado casi medio año desde su salida y el libro no lo conoce nadie aquí, ni nadie sabe nada de los actos de Buenos Aires sobre Castelao y esto ocurre en un buen momento de Galicia. A Madrid llegó, para pasar un mes, Rodríguez Luna, y está a punto de llegar, se anuncia mucho su regreso, Ramón J. Sender, premio Planeta de Barcelona, que hizo declaraciones estúpidas sobre la Guerra Civil y la política anterior a ella en la que él aparece como un hombre honesto, situado políticamente entre gentes deshonestas y enemigo leal de la política española de hoy. Éstas son las noticias más importantes referidas a amigos comunes, excluido Sender, y a mí.
En La Coruña llueve todo el día, llueve y hace sol en el día y llueve y hace sol varias veces al mismo tiempo. Hoy alternan lluvia y sol y el mar se presenta verde esmeralda en la costa y gris azul intenso en la zona del horizonte. Generalmente, está color acero.

Recibid Marika y tú un gran abrazo de Maruja y mío. Saludos a Fernando, Hugo y Ariel y a sus respectivas cónyuges, ¿queda alguno de novio?

[Seoane]

1968-12-17 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xixón
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 17/12/1968



Gijón, 17 de diciembre de 1968

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Te escribo sin demasiada confianza en tu respuesta. Simplemente, para que sepas de nosotros y de lo que vamos viendo de España. Estuvimos antes en Nueva York, tres ciudades alemanas, Dusseldorf, Colonia y Bonn y luego en Roma, donde visitamos, aparte algunos monumentos, a María Teresa y a Alberti. Muy bien. Alberti, trabajando mucho. Acaba de hacer un libro dedicado a Miró, con cinco o seis grabados y manuscrito, y destinado a enviarle el número 1 hace, creo, que veinte ejemplares, al mismo Miró, del que estaban exponiendo 400 obras en Barcelona –te envié el catálogo– con motivo de sus 75 años de edad. Y ganando dinero con un disco, el que hizo un joven cantante italiano con un poema suyo, La paloma, y música de Guastavino, adaptada ésta por el cantante a la actual música, si se puede decir así. Alberti está muy optimista con este disco. Piensa ganar con él mucho dinero. Acaba de salir cuando nosotros pasamos por Roma y se habían vendido alguna buena cantidad de ejemplares de La paloma. En Madrid, Aguilar acaba de publicar su libro a la pintura, con reproducciones en color, muy caro, 250 pesetas el ejemplar y del que fuimos excluidos todos los pintores vivos menos Picasso y Miró y algunos nuestros como Portinari. En el caso de lo vivos, quizás para no tener que explicar quiénes somos y por eso que se dice: “justicia distributiva”, y en el de Portinari, porque ya muerto, sin rendir a beneficio, y no habiendo sido ni Goya ni Cezanne, así parece, realmente no vale la pena. Pero dejemos a Alberti. Estamos en España hace casi un mes. Hemos estado en Barcelona y Madrid, espléndidas las dos en muchos aspectos, pero aguantando ambas, como toda España, una crisis económica sorda producida por el cierre de industrias y que afecta al comercio. La gente se queja este Fin de Año, pero continúan hablando del progreso español y enseguida por el éxito del turismo. El progreso consiste, en general, en la producción de electrodomésticos y el aumento de pequeños autos, de Citroën y de la Fiat, muy baratos, y que se compran, como las máquinas eléctricas, en muy cómodas cuotas. Un progreso similar al de los países africanos, o a los de cualquiera del tercer mundo. El progreso se nota en anuncios como éste de Gijón, una ciudad, como sabes, industrial, puerto de la cuenca minera de Asturias, pero sin apenas atractivo alguno, una estatua de Jovellanos, otra de Don Pelayo, una buena playa y unos cuantos cines donde se proyectan películas del oeste. Dice el aviso en La hoja del lunes: “Bonnie y Clyde –Club Boite Fundición, 10. El único ambiente pop de Gijón. Venta de pósters. Carnets especiales para chicos y chicas. Tarde y noche–”. Éste es el progreso. Ni minifaldas, ni cohetes a la luna. Por otra parte, en Madrid, hay 90.000 casas en ruinas y 70.000 departamentos vacíos. Existen jubilados con 500 pesetas mensuales, 2.500 pesos argentinos. Te escribiré con más detalle. Ahora sólo quiero saludaros a vosotros, a los amigos comunes, que paséis unas felices fiestas y fin de año con Fernando y esposa, Hugo, Ariel y novias. A todos, nuestro saludo. Recibid Marika y tú el fuerte abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1964-02-17 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 17/02/1964



Madrid, 17 de febrero de 1964

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Esperamos de que estés mejor de tu úlcera y de que estéis disfrutando Marika y tú del mar uruguayo. Nosotros regresaremos a fin de este mes, el día 29 quizás. Éstas que te envío son, pues, las últimas noticias desde aquí y ahí van:
Las revistas literarias de Madrid, Índice e Ínsula, agradecen en sendas notas y en sus números de enero, el ángel anual otorgado por Hora once a fines del año 1963, por su contribución a la difusión y exaltación de los valores culturales durante el año y destacan la importancia de esta distinción. En Índice, se publica al mismo tiempo una fotografía del escritor Ernesto Sábato, que en su nombre se hizo cargo del premio en Buenos Aires, vestido de barrendero madrileño, traje adquirido en Madrid por el novelista, con un muro al fondo en el que se destacan frases alusivas a la actualidad política de Buenos Aires y con un pié también alusivo a esa actualidad de hace unos meses.
Con el mismo título de Hora once, acaba de inaugurarse en la estación televisora madrileña un programa policial. Hace años otra coincidencia semejante a ésta ocurrió con el nombre de Correo Literario, que en Madrid se reprodujo tratando de imitar del quincenario argentino y, hace menos tiempo, la Editorial Plaza y Janés de Barcelona puso de título a una colección suya La botella errante, con una viñeta horrenda tratando de seguir el de Botella al mar, nombre de una desaparecida editorial argentina. Hora once de Buenos Aires tiene, pues, seguramente por falta de ingenio de la dirección de la televisión madrileña, su homónimo en la capital de España.
Acaba de inaugurar una exposición de su pintura, en la Galería del Cisne, el pintor español Enrique Climent, exiliado en México desde la Guerra española. Su pintura actual preocupada por los matices de color y materia, sorda en sus tonos, recuerda el surrealismo que caracterizaba al pintor en los años anteriores a 1935 cuando pertenecía al famoso grupo de los ibéricos. El prologuista del catálogo de esta exposición, el crítico Enrique Azcoaga, afirma: “En vista de que el color supone en la pintura de Climent experiencia, la materia –o la textura, o el tejido pictórico– no es en su obra paciencia artesana, sino un planteamiento formal espiritualmente dominado”.
Entre los premios del XIII Salón del Grabado celebrado en Madrid, debe destacarse la medalla de honor otorgada a Picasso, así como el nombramiento a dicho artista como socio de honor de la Agrupación Española de Artistas Grabadores por su aportación a esa muestra. La entrega de premios se efectuó por la Dirección General de Bellas Artes. Esta misma entidad tiene en proyecto la organización de una exposición rodante de reproducciones de obras de Picasso y que comprenderá treinta ciudades españolas. Por otra parte, como participamos hace algunas semanas, en la exposición de pintura que se realizará en el Pabellón Español de la Feria de Nueva York, se expondrán tres cuadros últimos del pintor que fueron adquiridos por el Estado español a una galería de París.
En Toulouse, en Francia, se realiza una curiosa exposición de documentos de diversas épocas, desde la antigüedad, en la que se destacan orlas y formas caligráficas influenciadas por diversos estilos de la historia del arte europeo y sobresalen como ejemplares las firmas marginales de los notarios. Entre éstos, estamos seguros, ocuparían un lugar muy destacado, de exponerse, los de la Península Ibérica, cuyo orgullo continúa siendo hoy la complicada firma con que rematan los documentos que redactan y dan fe.
Al pintor argentino Jorge Larco se le tributó un homenaje en Madrid por sus colegas españoles con motivo de la próxima aparición de su libro sobre la pintura española. El homenaje consistió en una exposición de obras de artistas españoles en la sala de Don Quixote y en una comida celebrada en el Círculo de Bellas Artes donde hicieron uso de la palabra el organizador del homenaje Sr. Zarco, Director de la Galería Don Quixote, el pintor Francisco Cossío, el crítico de arte Camón Aznar y el propio homenajeado.

Éstas son las noticias más frescas de estos días, todas referidas a pintura y pintores. Espero ofrecerte verbalmente otras a nuestro regreso. Un abrazo a Marika y a ti de Maruja y mío y otro saludo al Atlántico sur que desde hace algún tiempo provee de merluzas a España y a Cultura Hispánica.

[Seoane]

1964-02-05 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 05/02/1964



Madrid, 5 de febrero de 1964

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibimos tu carta con la noticia de vuestra ida a Punta del Este y de la úlcera de duodeno, que aparte sufrimientos y cuidados, que sentimos, te anuncia una larga vida. Nosotros nos disponemos a regresar a fines de este mes o principios del mes que viene, en los primeros días. Para entonces hablaremos de todo. Acabamos de estar en Asturias y Galicia donde fuimos a despedirnos de familiares y amigos y pasamos en pleno invierno días primaverales, lo mismo que en Madrid. Las gentes están asombradas del buen tiempo. Pero ahí van algunas noticias para la radio:
En Madrid, en la Sala Nablí, expone el pintor gallego Eugenio Fernández Granell, exilado desde la Guerra Civil española en Centro América y Estados Unidos. Presenta su exposición el crítico de ABC Santiago Arbó Ballesté. Granell es uno de los pocos pintores que se mantienen fieles al surrealismo y a su jefe universal André Bretón. Realizó numerosas exposiciones en Nueva York, París, Puerto Rico, y los prefacios de sus catálogos fueron escritos, aparte de Pedro Salinas, por componentes del grupo surrealista de París, Benjamín Péret, Marcel Duchamp, Julien Levy, Claude Tarnand, etc., participando en todas las muestras internacionales del surrealismo a partir de 1948. A nuestro juicio, la mayor virtud de su arte es el alarde caligráfico del autor que cubre grandes espacios con arabescos, en muchos casos trazados con un virtuosismo tan notable como el de los maestros calígrafos. Mantiene puntos más o menos remotos de contacto con André Mason y, como casi todos los surrealistas, desconcierta al público con la gratitud de los títulos. Su prologuista actual, Arbós Ballesté, afirma: “la paleta actual de Granell posee un matizado, asordado, acento tropical, una cierta aridez soterrada. Ésta es justamente, creo yo, la versión cromática que un gallego como Granell puede dar del trópico.
Se termina de ampliar considerablemente el Museo Marés de Barcelona, famoso por las colecciones escultóricas que poseía y que ahora se ve acrecentado con 300 imágenes, retablos, calvarios y piezas monumentales, como un pórtico románico del siglo XII desprendiendo de una iglesia de los Pirineos catalanes. La pieza más impresionante, entre las recientemente ingresadas al Museo Marés, es un Cristo bizantino de gran tamaño también del siglo XII y procedente de Italia.
El cronista humorista norteamericano Art Buchwald consiguió introducir nuevas costumbres en la prensa consiguiendo que le sea pagado el refrito, es decir, la publicación de artículos ya hechos que son nuevamente reeditados ahora por orden de la dirección y sin sorprender la buena fe de éste o su falta de memoria. Artículos como los referidos a fechas señaladas, de carácter patriótico o religioso, son ahora seleccionadas entre las publicadas en el pasado pagándosele al autor sus derechos como inéditos. Una mañana el Herald Tribune en su edición europea publicó el siguiente delantal a una crónica de Art Buehwald. Ante la imposibilidad de escribir su acostumbrada crónica por encontrarse de viaje, Art Buchwald nos ruega la inserción de una de las ya publicadas y que viene bien con la fecha de hoy. Agradecemos a nuestro redactor este rasgo de probidad personal, nuevo en él, ya que otras veces nos ha enviado artículos viejos sin dar explicación ninguna”.
En Le Figaro Litteraire se publica una crónica del pintor francés Yves Brayer titulada Yo he visto a Siqueiros en prisión. Después de cuatro años y medio, David Alfaro Siqueiros continúa encerrado en prisión en México por un motivo arbitrario contra el cual se manifestaron en el mundo entero un gran número de intelectuales de todas las tendencias”. Esto dice en el anuncio de primera plana la crónica de Yves Brayer el propio periódico que, como todo el mundo sabe, es un órgano de derechas de Francia. Por primera vez, una persona ajena a la familia fue admitida a hacer una visita al gran pintor encarcelado. Yves Brayer cuenta su entrevista con Siqueiros y la ilustra con dos retratos que los dos pintores se hicieron mutuamente, uno al otro, en el breve tiempo que duró la visita. En la crónica, termina Yves Brayer expresando: “Yo admiro a David Alfaro Siqueiros que en esta vida de reclusión trabaja incansablemente y continúa siendo un gran pintor. Yo espero que recobrará bien pronto su libertad”.
Se está realizando en París una gran exposición gráfica de Max Ernst que, según el título de una crónica en un seminario especializado, constituye una especie de autobiografía del pintor germano-francés. Se exponen los álbumes de grabados y collages que extendieron su prestigio mundial como La mujer de cien cabezas, o Una semana de bondad, publicados entre 1919 y 1934. Max Ernst expresó a raíz de esta exposición: “Mi pintura y mis procedimientos son juegos de niños”.

Esto es todo por hoy. Recibid tú y Marika un abrazo grande de Maruja y mío y transmite un saludo a las olas del Atlántico sur de la seca meseta castellana:

[Seoane]

1964-01-25 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 25/01/1964



El Castro, 25 de enero de 1964

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Andamos por Galicia de despedida. Estamos nuevamente en El Castro y mañana o pasado vamos a Santiago y a Vigo antes de ir a Madrid. Dieste está en Madrid. Te envío algunas noticias, muy pocas, pues han de pasar bastantes días antes de que pueda normalizar nuevamente el envío de ellas.
La Editorial Gallimard de París acaba de publicar un libro del escritor mexicano Carlos Fuentes, La más espléndida región, con un prólogo de Miguel Ángel Asturias. Se trata de una sátira violenta de México postrevolucionario. La crítica francesa le trata de un Dos Passos a la mexicana. En unas declaraciones que acaba de hacer Carlos Fuentes afirma: “Para toda la América Latina el problema es el mismo. El escritor es la voz del pueblo. Tiene dificultad en hacerse entender, mas, si se le escucha, adquiere una importancia más grande que en otros países. La prueba es que se le envía a prisión, o se le condena a muerte, que él sabe la suerte reservada al pueblo que él representa”.
En Madrid, en la sala Don Quixote, expone cuarenta y cuatro grandes dibujos a tinta, el arquitecto y pintor gallego Agustín Pérez Bellas. El crítico Alberto Míguez afirma que viendo sus personajes Pérez Bellas “trata con una razonable crueldad, el cronista recuerda –es obligatorio– el barroco mundo de las romerías y fiestas campesinas gallegas. Hay en estos mendigos, en estos reyes destronados y ridículos, en estas orondas y carnavalescas, un afán destructor y diabólico, una morbosidad que rehuye cualquier snobismo”.
En Le Havre expone Edouard Pignon, el gran artista francés, cuya obra se vinculó alguna vez al realismo socialista, 56 telas. En palabras mismas del pintor, se establece que ellas no ilustran ninguna teoría estética y que en todo caso puede establecerse que sirvieron de lección para su obra todas las que conmovieron al siglo. Pignon parte siempre de la realidad para ir desenvolviendo su propio mundo y son cuadros antológicos los que representan mineros, barcos y marineros de Ostende.
En Renuevos de Cruz y Raya que publica Cruz del Sur-Santiago de Chile-Madrid acaba de publicarse impreso en Barcelona Duendecitos y coplas, de José Bergamín. En las solapas del libro se incluyen juicios sobre el autor de Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Azorín, Antonio Machado, Unamuno, P. L. Landsberg, y en la contraportada al pie de la fotografía de Bergamín en una plaza de toros, una frase de Jacquez Maritain donde afirma: “José Bergamín tiene la locura del cristiano y la locura del poeta”.
La Editorial Taurus de Madrid publicó la traducción castellana de El estilo y la idea, artículos y ensayos del músico Arnold Schomberg, uno de los innovadores más discutidos y admirados de la música contemporánea y que en sus escritos mantiene su carácter polemista al mismo tiempo que hace gala de sus hondos conocimientos de la música clásica. En uno de ellos afirma: “en toda música compuesta sobre poesía, la exactitud en la reproducción de los acontecimientos es tan ajena a la valoración artística como lo es el parecido que tenga un cuadro con el modelo”.
La Fundación Ford ha concedido una bolsa de viaje de un año al escritor francés Michel Butor para residir den Berlín. La fundación norteamericana cree que es posible que los escritores puedan inspirarse para sus propósitos mejor al pie del famoso muro berlinés que en territorio norteamericano. Butor de todas maneras anuncia que piensa escribir tranquilamente y estar tranquilo y que entre otros escritores piensa encontrarse con el polaco Vitold Gombrovitz que reside en Buenos Aires. Un periodista le interroga: “Durante vuestro viaje a América usted ha escrito Mobile, ¿qué piensa usted escribir en Berlín? Burton respondió: “un libro seguramente, pero será un Inmóbile”.
“Ni negros, ni blancos: hombre se afirma el escritor norteamericano James Baldwin, el profeta negro de la cólera, como algunos le denominan, que estrenará en París Blue for Mr. Charley. Afirma Baldwin a su entrevistador Leo Saurage: “Si nuestro Gobierno no es capaz de hacer votar a un negro de Mississipi o de Alabama y de protegerle físicamente, no tiene derecho de exigirle de llevar el uniforme. Y es simplemente indecente exigirle que participe financieramente al sostenimiento de escuelas y universidades en las que su acceso le está prohibido”.

Esto es todo por hoy. Saludos a todos los amigos. ¿Qué pasó con la exposición argentina de París? No tengo noticias. Yo no envié nada. Estoy harto de todos esos concursos internacionales que no saben defenderse o se llega tarde y mal. Un abrazo para Marika y para ti de Maruja y uno de:

[Seoane]

1964-01-13 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xixón
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 13/01/1964



Gijón, 13 de enero de 1964

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy en Gijón y mañana marcho nuevamente a Galicia para despedirme de amigos y familiares antes de regresar a Buenos Aires. Pasaré el mes de febrero íntegro o casi íntegro en Madrid. Maiztegui quedó en enviarte directamente el resumen musical del año 63 en Madrid, que le solicité para Hora once. Espero que lo haya hecho. Ahí van ahora algunas noticias:
El historiador y crítico de arte español Lafuente Ferrari acaba de publicar una extensa monografía sobre el gran pintor asturiano Evaristo Valle. Un extraño artista con influencias del Gauguin de Bretaña y que mezcla en sus cuadros temas de Solana y del belga Ensor tratados con la ironía peculiar de su país. Mas Ensor que Solana, pero respondiendo siempre a la realidad asturiana. Uno de los grandes pintores españoles casi desconocidos en la misma Península y que a comienzos de siglo prometió, en muy pocos años de París, convertirse en un dibujante universal conocido, sino hubiese decidido vivir entre las gentes de su pueblo. Una decisión que muchos no comprenden.
Isidore Isov, el poeta letrista francés que tuvo su cuarto de hora en París al terminarse la última guerra, un cuarto de hora de escándalo, se ha convertido en una especie de desorganizador de Pompas Fúnebres como le denomina un semanario parisién. Actuó como espontáneo recitando sus poemas letristas en el destierro de Jean Cocteau, hace muy pocos meses y, recientemente, en el sepelio de Tristán Tzara. Parece como si el letrimo y su jefe Isidore Isov se nutriese de público solamente en los entierros y alrededor de las tumbas de los verdaderos poetas.
Jean Dubuffet, el pintor francés del movimiento artístico El arte bruto, conocido por la calidad y cantidad de sus texturas y por el extraño mundo figurativo que sirve de tema a sus obras, solicitó a un librero de la Rue de Beaux Arts de Parías un extraño dibujo situado al lado del teléfono de la librería con destino al Museo de Arte Bruto: “¿Cuánto cuesta?, preguntó al librero señalando el dibujo. -Nada, no está a la venta, responde el librero. -¿Cuánto?, insiste Dubuffet. -Nada, repite el librero. Y añade: -Si os divierte llevároslo. -Bien, dice el pintor, esta obra me interesa para el Museo de Arte Bruto que estoy organizando. Os propongo un cambio. Vuestro dibujo por uno de los míos”. Dubuffet envuelve el dibujo con precaución y algunos días más tarde envía al librero un trabajo suyo que los clientes de la librería admiran colgado de una pared. El dibujo que había interesado tan extraordinariamente a Dubuffet era un conjunto muy heterogéneo de líneas trazadas por el librero al azar de las conversaciones telefónicas, una masa confusa de tinta con esos signos que generalmente se trazan distraídos cuando una persona atiende al teléfono en una conversación más o menos larga y, en este caso, según parece, durante muchas conversaciones.
Se acaba de editar de Paul Eluard, reunidos en tomo, una colección de poemas perdidos publicados en revistas políticas, o de arte, en diarios, catálogos y de circunstancias, que su autor no había reproducido en ninguna obra suya. Uno de ellos, publicado en 1951, es el titulado En Espagne que dice así:

S´il y a en Espagne un arbre teint de sang
C´est l´arbre de la liberté
S´il y a en Espagne une bouche bavarde
Elle parle de liberté
S´il y a en Espagne une verre de vin pur
C´est le peuple qui le boire.

Son nada más que tres noticias, pero Gijón no es demasiado buen sitio para ser muy comunicativo y hace demasiado frío para extenderse. Un gran abrazo a todos y uno especial para Marika y para ti de Maruja y de:

[Seoane]

1964-01-07 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 07/01/1964



7-1-64

Al finalizar el año 1963, queremos recoger, en un resumen, lo más señalado de la temporada teatral en Madrid. Aunque esta temporada 1963-64 se encuentra todavía en su primer período, son ya numerosos los títulos estrenados.
El Teatro Infanta Isabel empezó con una comedia de Alfonso Paso, Las señoras los prefieren pachuchos, que tuvo una crítica adversa y duró poco en cartel. Para sustituirla, se estrenó otra comedia de Paso, Sí quiero, que tuvo mejor crítica, aunque resulte bastante difícil explicar por qué. Este autor, tremendamente prolífico, ha conseguido que sus piezas se parezcan tanto las unas a las otras, que el simple hecho de que los críticos manifiesten juicios distintos acerca de ellas no deja de ser una prueba de sutileza verdaderamente prodigiosa.
El Teatro Club ha realizado una operación análoga: después del estreno de Las separadas, de Alfonso Paso, que obtuvo mala crítica y poco éxito de público, ha estrenado otra comedia del mismo autor, titulada Gorrión, también mal acogida por la crítica, sin que podamos juzgar de su éxito de taquilla, pues aunque se mantiene en cartel, hace muy poco tiempo que fue estrenada.
El Teatro Marquina abrió la temporada con El pensamiento, adaptación de un cuento de Leónidas Andreiev –El médico loco–. Se trata de una pieza que, a pesar de las excelentes calidades literarias de Andreiev, tiene un cierto olor de vejez, más que de antigüedad. El estudio de los caracteres o, mejor dicho, del carácter del protagonista, el doctor Kergentsef, se basa en un psicologismo que, a estas alturas, bien puede ser calificado de intranscendente. Este estreno era esperado con verdadero interés, debido a que su intérprete era Fernando Fernán Gómez, actor nacido en Buenos Aires, pero cuya vida ha transcurrido enteramente en España. Después de sus interpretaciones en Mi querido embustero (temporada 1961-62) y Sonata a Kreutzer (1962-63), Fernando Fernán Gómez está considerado, con entera justicia, como un actor verdaderamente excepcional. En El pensamiento, su interpretación fue también digna de los mayores elogios, aunque es preciso añadir que el papel se presta a unos efectismos ciertamente inferiores a la calidad del intérprete. Lo mismo puede decirse –aunque, desgraciadamente, acentuando las tintas– de la obra que Fernán Gómez estrenó, en el mismo teatro, a continuación de El pensamiento. Se trata de El capitán veneno, de Alarcón, interpretada para el cine por el mismo actor, hace años. La versión teatral es de Víctor Ruiz Iriarte, autor de éxito en Madrid, hace algún tiempo, y que actualmente lleva algunas temporadas sin estrenar nada original. Fernando Fernán Gómez ha producido cierta decepción en el público aficionado al buen teatro, pues tiene suficientemente demostradas sus enormes posibilidades de actor, y se le exige que apunte a dianas más altas.
El Teatro Lara comenzó su temporada con Aprobado en inocencia, la obra de Luis Peñafiel –seudónimo de Narciso Ibáñez Serrador–, bien conocida en Buenos Aires por su título primero: “Aprobado en castidad”. Éste es también el título con que había sido anunciada en Madrid, aunque a última hora la censura obligó a cambiar la castidad por la inocencia. El éxito obtenido por esta pieza en Madrid es análogo al contenido en Buenos Aires, y actualmente ha sobrepasado ya las doscientas representaciones.
El Teatro Bellas Artes inició la temporada con Calígula, de Albert Camus. Es la primera pieza de Camus cuyo estreno se permite en España, en teatro abierto al público. Ha tenido un gran éxito, permaneciendo unos tres meses en cartel, con una interpretación extraordinaria de José María Rodero, el actor que con Fernando Fernán Gomez comparte hoy el mando interpretativo en España. Un papel tan complejo como el de Calígula ha encontrado en José María Rodero al actor capaz de revelar todas sus facetas, con una evidencia alucinante. Bien puede calificarse de inolvidable el trabajo de Rodero en esta pieza de Camus.
En el mismo Teatro Bellas Artes, a continuación del Calígula, se ha estrenado en Madrid Los árboles mueren de pie, de Alejandro Casona. Esta pieza, dada a conocer en Buenos Aires en 1949, llega a España con un retraso notable. El público la ha acogido muy bien, y la crítica la ha elogiado unánimemente, repitiéndome ahora el fenómeno que ya se produjo en las dos temporadas anteriores con La dama del alba y La barca sin pescador. Como no es nuestro propósito del de ejercer una crítica, sino el de dar unas noticias teatrales, nos abstendremos de enjuiciar las causas –de telones adentro o de telones afuera– que dan origen a este éxito del teatro de Casona en la España actual.
En el Teatro Español, dedicado a los clásicos, la temporada se abrió con No hay burlas con el amor, de Calderón, siguió con Don Juan Tenorio, de Zorrilla, y actualmente se representa La prudencia en la mujer, de Tirso de Molina. Para dentro de unos días, se anuncia la reposición de El sueño de una noche de verano, de Shakespeare.
En el Teatro María Guerrero –igual que el Español, dependiente, de un modo directo, del Ministerio de Información y Turismo, o de su Dirección General de Cinematografía y Teatro–, la temporada se ha abierto, hace unos días, con Los verdes campos del Edén, original de Antonio Gala, que obtuvo el Premio Nacional Calderón de la Barca, 1963, para autores noveles. La crítica la ha recibido con un júbilo que parece un tanto excesivo. En los círculos teatrales madrileños se cree saber que el estreno de esta pieza estaba previsto para fechas posteriores, pero medidas ministeriales han dado origen a su estreno en estas fechas, pues la obra que debía inaugurar la temporada era El matrimonio del señor Missisipi, de Durrenmatt, en adaptación de Carlos Muñiz. El hecho de que el adaptador fuese uno de los firmantes de la famosa carta de los intelectuales, ha provocado esta medida gubernativa, que –de momento, al menos–, cierra las puertas de un teatro nacional a un intelectual discrepante.

Querido Varela:

Te envío el resumen de la temporada 1963 de teatro por Marcial Suárez, novelista y autor dramático, es uno de los más inquietos escritores de esta hora española. Como autor de piezas teatrales consiguió por tres veces, y naturalmente con tres obras distintas, el premio Calderón de la Barca, el más alto del teatro español, sin que ninguna de sus obras fuese representada por razones políticas y sin que, de momento, tenga posibilidad de que se le represente. Trabaja como redactor de Radio Madrid, y continúa incansable elaborando un teatro de carácter realista donde tienen cabida a los problemas más vivos de España que le toca vivir. Para Hora once hizo este comentario exclusivo sobre la temporada española 1963.
En Madrid, y en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes, está realizando una exposición de grabados en madera el artista argentino Albino Fernández. El prólogo del catálogo de la muestra lo firma el historiador y crítico de arte Moreno Galván. Se destacan entre los cincuenta y cinco grabados presentados los que reúne con el título de Canto a la libertad y los seis de La balada del hombre.

[Seoane]

1964-01-01 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 01/01/1964



Madrid, 1 de enero de 1964

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace sólo pocas horas que estamos en 1964. Hemos llegado a este año antes que vosotros. Toda Europa dormía cuando ahí sonaron las sirenas del puerto y nosotros también dormíamos cuando seguramente brindabais porque fuese un año de fortuna para todos. Pero cuatro horas antes habíamos brindado nosotros por todos los amigos de ésa, por un 1964 venturoso y por la amistad. Seguramente, a esas horas os encontrabais en el café Moderno de Maipú o en el Jockey de Florida, o en cualquier otro. Eran las ocho de la tarde en Buenos Aires. Madrid en estos días es un bosque de pinos con luces de colores, poblado de Belenes. Los escaparates de sus comercios constituyen una insolencia de riqueza incluyendo al establo al que hace homenaje. Pero ahí van noticias:
Acaba de publicarse un libro titulado Les bleus de Picasso, en el que se recoge y reproduce la obra de la época azul del gran pintor. El prólogo es de Jaime Sabartés, actual director del Museo Picasso de Barcelona, instalado en uno de los palacios más antiguos de la ciudad mediterránea, que fue restaurado recientemente y habilitado para museo por el ayuntamiento a fin de reunir la obra de Picasso en España, y cuyo fondo lo constituye en su mayor parte la donación de Sabartés, amigo de casi toda su vida del pintor, secretario de éste durante muchos años y autor de varias monografías sobre él.
Alrededor de la exposición de Goya en Londres, Claude Roger Marx publica en Le Figaro Litteraire de la última semana del año 1963 un artículo que se titula Goya y Picasso, donde establece la relación y diferencias existentes entre los dos grandes pintores españoles y universales. También por estos días los diarios de España que dedican grandes páginas al éxito de la exposición de Goya en Londres, compuesta en su mayoría por óleos, grabados y dibujos enviados por el Museo del Prado y distintos museos europeos hasta totalizar 340 obras, anuncian el envío de tres obras de Picasso a la gran exposición que prepara el Gobierno de productos españoles en Nueva York. No se sabe bien qué fundamento puede tener esta noticia. Surgió de unas declaraciones vagas del organizador de la muestra. Lo que sí es noticia verdadera el el éxito que obtiene también en Londres la exposición de dibujos de Agustín Ibarrola, que sufre pena en la cárcel de Burgos justamente con diversos intelectuales más, y al que la crítica londinense denomina neo-Goya. Los dibujos están realizados en los papeles humildes y de cualquier índole de que se puede disponer en una cárcel.
Jean Chalon publica una entrevista en París a Victoria Ocampo donde dice de la ilustre escritora: “Pertenece a esa raza de privilegios que encuentran muy natural decir: Ravel me decía..., Borges me contaba..., Paseé mucho con Calery... Quise mucho a Drieu la Rochelle. Nos escribimos mucho. Únicamente la política nos dividía. El decía negro, yo decía blanco. Él se burlaba de lo que llamaba mi moral de institutriz inglesa”. Jean Chalón destaca con este párrafo, sin decirlo, el afán que tuvo Victoria Ocampo durante toda su vida de llegar a constituir una especie de Ghota de lo que ella considera aristocracia intelectual del mundo. En cuanto a la entrevista por sí misma, como tantas otras veces, destaca lo que hizo por la cultura franco-inglesa en la Argentina, como agente de ella, y no da a conocer en Europa el esfuerzo de los intelectuales argentinos, escritores y artistas, por revelar su propio mundo al universo. Y en una Europa de intelectuales muertos por años y sufren desterrados, etc., se refiere al mes que estuvo detenida en una cárcel de Buenos Aires. Algunas mujeres debieran quedarse para siempre en la edad de su belleza. En el caso de Vitoria Ocampo cuando Ramón Gómez de la Serna la citaba en Ismos, no tanto por su talento como por la hermosura de su espalda.
Daniel Rops, el escritor católico francés, descubre ahora que la autora de Una misa bajo el fuego de Viet-Minh, Relato vivido por Than Sou, es Madame Nhu, que lo acaba de revelar doce años más tarde. Este primer premio, creado para la mejor narración sobre la más bella misa, fue otorgado en 1951 y se hará efectivo en estos días. Consiste en 10.000 francos viejos. Than Sou era el seudónimo de Madame Nhu, la dama asiática que fue permanente noticia por sus audacias verbales y su desgracia en el último semestre de 1963.
Los dos más altos premios de poesía de España en el año pasado fueron otorgados a dos jóvenes obreros, un albañil y un repartidor de leche, ambos naturales del mismo pueblo, Tomelloso. El Premio Nacional para poesía fue dado a Eladio Cabañero, que fue albañil en sus comienzos y que sólo acudió en su vida cinco días a la escuela y por su libro María Sabia; el Premio Adonais, el más codiciado por los poetas jóvenes, a Félix Grande por su primer libro Las piedras, aún inédito, que trabajó de repartidor de leche.
En Madrid, está exponiendo la notable grabadora catalana Isabel Pons, que desde hace bastantes años reside en Brasil participando en muestras internacionales de este país. La exposición se realiza en la Sala Neblí y obtiene gran éxito de público y crítica por la calidad indudable de su obra.
Esto es todo por hoy. Seguramente para la próxima semana te enviaré algunas noticias originales sobre música, literatura, etc., españolas de Moreno Galván, Maiztegui, Marcial Suárez, etc.

Un gran abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío y otro para todos los amigos que nos recuerdan:

[Seoane]

1963-12-19 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 19/12/1963


Madrid, 19 de diciembre de 1963

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí tu carta con el resultado de vuestra encuesta para la distribución de ángeles, con respecto a Índice. Me falta comunicarme con los de esta última publicación, aunque supongo que ya les habréis escrito. Azcoaga estuvo en Alicante pronunciando una conferencia y regresó estos días. Allí encontró con José Súarez que huía de la lluvia de Galicia. Las gentes se pasan una gran parte de la vida huyendo de algo. Clausuré la exposición el domingo día 15, te enviaré una nota especial para la radio del novelista y poeta López Pacheco. El último cuadro que vendí fue al Museo de Arte Contemporáneo, una naturaleza muerta de gran tamaño. Como resumen ahí va la opinión del corresponsal en Madrid del Diario de Barcelona del 7-XII-63: “La exposición de Seoane constituye sin duda una de las más brillantes manifestaciones artísticas realizadas últimamente en Marid”. Y ahora, noticias:
Lauro Olmo, el autor gallego que obtuvo brillante éxito en 1962 con el estreno de La camisa, una pieza teatral cuyo tema lo constituyen los emigrantes españoles en el norte europeo, acaba de obtener el premio de novela Elisenda de Montcada, instituido por la revista Garbo. Se trata de un premio muy discutido al cual se presentaron en el presente año 103 obras de las que fueron seleccionadas 15. Los finalistas fueron, El gran sapo de Lauro Olmo, y Las moscas, de Cati Juan de Corral. En el último momento El gran sapo terminó tragándose a Las moscas.
Una de las exposiciones de la temporada en Barcelona fue la del pintor Pedro Flores, conocido del público de Buenos Aires a través de cuadros suyos expuestos en galerías porteñas. La obtención del premio Ciudad de La Habana en la II Bienal Hispanoamericana y la ostentación de un misticismo que, según dicen, suena a falso, le abrieron muchas puertas españolas. En 1961, terminó la gran decoración de la cúpula del santuario de la Virgen de la Fuensanta, en Murcia, su ciudad natal.
En los salones de la Sociedad Española de Amigos del Arte, de Madrid, se exponen estos días 75 obras de 39 pintores jóvenes italianos, selección organizada por la Bienal de Venecia. El Secretario General de esta institución, Gian Alberto Dell´Acqua y uno de sus seleccionadores presentan en breves líneas la exposición en el catálogo y expresa: “Para algunos de ellos –los pintores– el dato fundamental de la investigación se basa todavía en el ámbito del grande y extenso movimiento de lo informal. En otros es clara la adhesión a poéticas de realismo expresionista que tienden en parte a unirse a propuestas de nueva figuración que emergen del seno mismo de lo informal”. La verdad es que la exposición no difiere demasiado de otras similares realizadas por jóvenes de otros países. En todo caso, debemos señalar la influencia de los recientes neofigurativos de Estados Unidos en algunos de ellos, de Tapies en otros, y de Dadá en los menos, uno o dos. Se destacan los neofigurativos Ugo Attardi, con Andrómaca, un gran cuadro preocupado de matices en el color; Franco Francese, con La bestia encima y A los de Kronstadt; y Sergio Saroni, con Figura en campo verde y Casi un saludo. Casi todo lo otro resulta infinitamente aburrido y nada original.
En una memorias de Adolfo Menjou que se publican estos días en la prensa madrileña narra el gran actor de cine de Estados Unidos el siguiente diálogo:
“Un día –dice Menjou– dije a Adolf Zukov:
-Debería pagarme mejor.
-¿Qué significa esto?
-Nada más que lo que digo: No quiero ser una estrella de menos de 5.000 dólares semanales.
Él –Zukov– se enfureció:
-¿Para qué diablos necesita usted tanto dinero?
-¿Y usted, para qué quiere guardárselo? Respondió Menjou”.
Ejemplo de diálogo eterno, generalmente inútil, y tratándose casi siempre de menos cantidad de dólares, entre actor y empresario, escritor y editor, artista y coleccionista, etc., etc.
En Viena, se anuncia el estreno de una obra inédita de Calderón, El Gran Duque de Gandía, cuyo manuscrito fue encontrado en un viejo palacio por el profesor Vaclav Cerny. El Teatro de Cámara de Viena la presentará el próximo verano en el festival de teatro de la ciudad austriaca de Breganz. Según el profesor Kindermann, Director del Seminario de Historia del Teatro de la Universidad de Viena, “constituye un magnífico ejemplo de obra maestra del arte teatral”.
En un artículo de Gastón Baquero publicado el 12-XII-63 en Informaciones de Madrid, que se titula Hay que incorporar al español los típicos modismos americanos, el autor se pregunta: “¿Se ofenderá alguien si recordamos que así como hay cepas americanas que haciendo el viaje de regreso después de cuatro siglos han salvado y salvan regiones vinícolas españolas, hay regiones idiomáticas de América que pueden ser consideradas como santuarios del idioma y como hablantes más puras de la lengua de Castilla que muchas regiones españolas?”
Éstas son algunas noticias. Otra es de que hoy se estrena en Madrid Los árboles mueren de pie, pero no vale demasiado la pena, ya no es noticia, creo yo. En la próxima te enviaré el resumen del teatro español en 1963 hecho por Marcial Suárez.

Abrazos a todos y otro de Maruja y mío para Marika y para ti:

[Seoane]

1963-12-07 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Bos Aires
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 07/12/1963



Buenos Aires, 7 de diciembre de 1963

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Recibí tu carta, que la agradecí mucho y sospecho que a estas horas, cuando ésta llegue, habrás hablado con Díaz Pardo, si los enredos de Magdalena no le impidieron ir a Buenos Aires, y te habrá participado nuevas nuestras. La exposición mía es un éxito de crítica y de público. Todos los diarios se han ocupado de ella con elogios y acuden a verla muchos pintores y grabadores jóvenes. De esto te hablará Díaz Pardo. Los libros de Neruda y Alberti, con los de Lorca y Unamuno, se presentan abiertos en una vitrina. Cuando se clausure, el día 15, te enviaré un resumen amplio de lo que se dijo en la prensa. Ahora ahí van algunas noticias:
El pintor argentino Jorge Larco expone actualmente en la Galería Quixote de Madrid. En el catálogo de esta exposición, compuesta de treinta y cinco acuarelas, se reproduce un soneto de Rafael Alberti, A la acuarela, dedicado al pintor. La muestra está obteniendo un buen éxito de crítica. En el ABC de Madrid, Santiago Arbós Ballesté afirma: “El de Larco es un mundo intimista, confidencial, recoleto. Posee Larco una dicción muy personal, eficaz, limpia y atractiva. El colorido es refinado, risueño, sugestivo. En el capítulo de bodegones ofrece piezas realmente impares”. Parecidos elogios le tributa José Hierro en Alcázar. Efectivamente, muchos bodegones, así como en general sus otras obras, presentadas por Larco en esta muestra son notables por su limpieza de visión y por la calidad técnica con que están resueltos.
Alberto Grecco, el pintor informalista, aformalista, o como quiera decírsele, que estos días viaja desde Madrid a Galicia para conseguir pequeñas esculturas en miga de pan que se hacen tradicionalmente en San Andrés de Teixido, tiene preparado su recuerdo de Navidad y Fin de Año para los amigos con la reproducción de una página de un semanario madrileño de escándalo, que le dedicó una nota con motivo de la primera exposición de Vivo-dito, nueva escuela fundada por Grecco, celebrada en un andén del metro de la Puerta del Sol. El pintor realizaba sus telas en presencia del público entre los abucheos de éste y seguido de jóvenes pintores y de algunos periodistas convocados allí a una conferencia de prensa. La nota que ahora envía a sus amigos se titula El primer farsante de la temporada, Alberto Grecco, inventor del vivo-dito. Incendiario en Lavapiés y perturbador en el metro. Se le dice incendiario porque en una de estas muestras callejeras quemó sus obras al terminar de hacerlas. En la Puerta del Sol apareció tocado con un tacho de la basura a guisa de sombrero.
Acaba de concederse en Berlín el premio Georg Buchner a un joven encolerizado de la nueva literatura alemana que es considerado el más alto poeta de su generación, Hans Magnus Enzensberger. Tiene 34 años y su primer tomo de poesía lo publicó en 1957. Se titula Defensa de los lobos. Sus poesías las divide en amables, tristes y malignas y desea que sean interpretadas como “inscripciones, carteles, hojas volantes, grabadas o pegadas en un muro, o repartidas delante de un muro”. Se considera que es el primer poeta lírico que fijó la situación política y social de Alemania Occidental. Actualmente, vive, desde 1961, en Noruega, pues quería “tener un sitio en el que el agua fuese todavía agua limpia y el aire siguiese siendo aire puro”. En la entrega del premio, el más importante de Alemania otorgado por la Academia de Letras y Lengua de Darmstadt, afirmó, hablando del problema de la identidad alemana y de la realidad del alemán actual: “A veces oigo decir que los escritores son la conciencia de la nación. Esto no lo creo. He hablado de nosotros de nuestra identidad, no por haberlo sabido mejor que un cualquiera; tampoco por saber creerlo mejor, sino porque nadie quiere saber nada de lo que todo el mundo sabe, nadie habla de ello”.
El S.E.U. Convocó a un concurso de obras entre los estudiantes españoles en dos idiomas, el castellano y el catalán. Un periodista gallego, Fernández Ferreiro, en La Noche de Santiago de Compostela, protestó porque no se hubiese incluido el idioma gallego en el concurso e invitó a los estudiantes gallegos de la Universidad compostelana a que ellos mismos crearan un premio especial aportando cinco pesetas cada uno. La iniciativa se convirtió en popular en el ambiente universitario, extendiéndose además a los estudiantes gallegos de otras universidades de la Península. Es casi seguro que el importe del premio así recaudado sea ahora superior a los de idiomas castellano y catalán. El catedrático Montero Díaz, uno de los más ilustres de la Universidad madrileña, exige a sus alumnos gallegos que respondan a sus preguntas en el idioma de su país.
Bueno, éstas son algunas noticias. Otras son éstas: Acaba de cerrar su exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el pintor español residente en México Bardasano. E inauguró estos días en el mismo local Vela Zanetti, pintor muralista, de parecida tendencia que Bardasano, que vivía en Nueva York. Climent, otro pintor español residente en México, actualmente en Madrid, anuncia su próxima exposición, lo mismo que Eugenio Fernández Granell que reside en Nueva York.

Escríbeme. Un gran abrazo para Marika, para ti y para todos los amigos:

[Seoane]

1963-11-26 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 26/11/1963



Buenos Aires, noviembre 26/63

Querido Seoane:

Ésta es para mí una mañana nostálgica de cartas a España... ¡Santo Dios, cuándo..!
Se viene fin de año y os adivino castañeros, zambomberos, piñateros (está bien escrito, no es error: piñateros). ¿Se sabe ya algo de cómo andará tu exposición? Desde aquí rezo para que no la tape una oleada de brutos. Y pongas pie firme en Madrid.
Como siempre, no hay manera de saber lo que pasó en San Pablo y en París. En San Pablo –es lo único que sé, se hicieron las cosas a última hora– y lo mismo en París como tú mismo sabes. Castagnino, que estuvo en S. P., vuelve indignado porque el comisario argentino, Llinás, consiguió una mención para su mujer... yo pensaba en Nina... Del resto, aún no me llegó mi material brasileño, única manera de enterarme en Buenos Aires de lo que ocurre en Brasil. Cuando me llegue, espero que sea cosa de días e informaré.
No me has dicho nunca –o yo no recibí una carta tuya– qué pasó con Souto, cómo está, etc. En este viaje no me has dicho tampoco nada de la gente de Vigo (está bien eso de la rivalidad coruñesa, pero no tanto... no te dejes influenciar por la absolutista Maruja).
Aquí sigue subiendo la vida hasta tal punto de que ya se habla de imponer precios mínimos a alimentos y medicinas, desde el Gobierno. Desde que vosotros os fuisteis, son muchas las cosas que subieron un cincuenta por ciento. Y no hay quien pague porque nadie tiene ya dinero, menos los de siempre. Brughetti y Larralde siguen en sus cargos. También Parpagnoli. Pero se esperan cambios. Se sabe que hay una pelea a muerte por los puestos culturales entre católicos y licos –además de entre sí–. ¿Qué me dices del asesinato de Kennedi? Se ve la mano del Big Sur y la Sociedad John Birch. Puede ser tremendo si esa gente gana posiciones.
Aquí hay mucha preocupación con respecto a Bergamín. No acaba de confirmarse si se asiló o no en la embajada uruguaya.
El 15 de noviembre se cumple un año de Hora Once y nos preparan una gran fiesta. ¿Podrías para esa fecha mandar una crónica sobre Balance 1963 en Europa?
Estuve un momento con Blanco Amor en el Centro, con motivo de la presentación de la Historia de Galicia. Me dijo que Castroviejo se había portado horriblemente con él pero me dio la impresión de que se va definitivamente. Laxeiro a quien no veo, sé que anda marcosanizado y plastificado y con mucho éxito verbal.
En ese momento, me telefonea Scheimberg y por lo que me dice te gusta mucho el film titulado Con los días contados. Que lo veas de nuevo en el estreno. Que yo alcance a verlo pronto. Que hablemos largo en Madri, pronto, para celebrar el éxito de tu exposición.
Saludos a los amigos. Un abrazo para vosotros de

Lorenzo

1963-11-14 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 14/11/1963


Madrid, 14 de noviembre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy trabajando mucho, te lo digo en todas las cartas, pero es la realidad y esto me impide estar al corriente de bastantes actos culturales que ocurren en Madrid que no alcanzan la suficiente divulgación en su prensa por razones que no son de este momento analizar. Inauguro el 26, o el 25, aún no sé ciertamente la fecha, y estoy esperanzado, pero con un poco, es natural, de temor. Quienes vieron mis obras, muy pocos hasta ahora, me auguran un éxito. Veremos qué ocurre. Tengo muy pocas noticias de Buenos Aires. ¿Que fue de Larralde y Brughetti y quien es el nuevo director del Museo? ¿Qué pasó en San Pablo? ¿Y la exposición de París? ¿Qué ocurrió con el libro de cuentistas y pintores argentinos de la Editorial Universitaria? ¿Se hizo la exposición de los dibujos? Me gustaría que en un momento libre me contestases estas preguntas. Ahora ahí va alguna noticia:
Se acaba de inaugurar en Madrid, patrocinada por la Dirección General de Bellas Artes, una espléndida exposición de aguafuertes del pintor español Gutiérrez Solana. En el acto de inauguración se hizo donación de las planchas originales al Estado español luego de haberse realizado con ellas una edición numerada en la que se rinde homenaje al pintor. Esta edición consta de 277 ejemplares distribuidos de la siguiente forma: 7 ejemplares numerados con cifras romanas que contienen una serie de grabados estampados sobre papel con características muy especiales; 27 marcados de la A a la Z, contienen una serie de los grabados estampados sobre papel nacarado; 230 están numerados, con una serie de grabados estampado sobre papel de hilo y 13 ejemplares más, numerados, destinados 10 a los colaboradores, dos a la Biblioteca Nacional y uno a la Biblioteca de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. La introducción a la edición es de Ramón Gómez de la Serna. Su precio oscila entre 160.000 pesetas los primeros ejemplares y 60.000 los impresos sobre papel de hilo. Es decir, 400.000 y 150.000 pesos argentinos aproximadamente. Debemos advertir que el álbum de litografías de Miró, de menos tiraje (75 ejemplares) se vende en su exposición actual de Barcelona, de la que dimos cuenta, a 210.000 pesetas. Los propietarios de las planchas eran los herederos del coleccionista madrileño Juan Valero, amigo y protector de Solana en los últimos años de su vida, que las habían adquirido antes del fallecimiento del pintor, precisamente para hacer la edición que ahora se exhibe de sus grabados. El maestro que enseñó a Solana el procedimiento fue el grabador gallego Castro Gil, fallecido también hace pocos meses, pero Solana no se atrevía a hacer pruebas de sus grabados porque, según decía: “eso del grabado tiene algo de milagro”. En Madrid se considera que esta exposición constituye uno de los mejores acontecimientos artísticos de los últimos años. En una entrevista del diario Pueblo el conocido crítico de arte español, autor de una biografía de Solana, Manuel Sánchez Camargo, afirma: “Para mí los aguafuertes de Solana son el eslabón que une el grabado español con Goya. El hiriente trazo, de una fuerza expresiva y de una calidad sorprendente no tiene par igual en género artístico similar. Cada aguafuerte es una vena carpetovetónica, que es decir dos veces española, llena, como toda la obra de Solana, de una extraordinaria melancolía”. Por nuestra cuenta, creemos que el Museo Nacional de Bellas Artes debieran adquirir, con destino a dicho Museo, uno de los ejemplares de esta extraordinaria edición. Solana se presenta para el porvenir como uno de los pintores más característicos y solitarios de los primeros cincuenta años de este siglo europeo y más unido al pensamiento anárquico y existencial que contribuye a caracterizarlo. Igualmente en su obra de pintor y grabador que en la de escritor, muy poco estudiada hasta la fecha, o sólo en su aspecto pintoresco.
El prestigioso crítico literario alemán Janheinz Jahn publicó hace poco un espléndido trabajo titulado Negritud y surrealismo. En él afirma que “desde que una cultura distinta, la africana, se extiende con sus rasgos comunes a lo largo de varias lenguas europeas, es necesario renunciar a la pura división lingüística, pues la lengua sola ya no permite reconocer a qué literatura pertenece un autor”.
El último número de Arts publica un artículo de d´Ormesson titulado Zen entre los snobs y afirma en un párrafo: “Lo zen entró en Francia con las danzas histéricas y en malas y breves obras de vulgarización”, refiriéndose a la curiosidad actual de Francia por los monjes pintores zen.
El productor cinematográfico español Cesáreo González es un hombre millonario y pintoresco. Afirmó, según dicen, que en época de escasez de productos en España él se hacía traer lo necesario por vajilla diplomática.

Y nada más por hoy. Un abrazo a todos especialmente para Marika de los dos y para ti de:

[Seoane]

1963-11-06 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 06/11/1963



Madrid, 6 de noviembre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Está lloviendo en Madrid desde hace días. El servicio meteorológico de Nueva York anuncia lluvias para esta parte de Europa durante 30 días consecutivos. Y allí, en USA, lo gobiernan todo, creo que hasta esto de las lluvias. Estos días pasados, te habrás enterado por los diarios, falleció repentinamente en una pensión de Madrid Xavier Bóveda. Llevaba aquí diez o doce días. Aún no había ido a Galicia. Se encontraba muy desorientado. Madrid no era, naturalmente, la ciudad que había conocido hace 40 años. Sin embargo, había realizado, ente grupos de amigos suyos, alguna lectura de sus obras inéditas de teatro. A nosotros nos produjo una impresión tremenda. Su entierro fue tristísimo. Fuimos a él alrededor de unas treinta personas. Todos gallegos menos un pintor salteño, Usandivaras, que reside aquí, hombre de edad, que lo había conocido en Buenos Aires. Hoy no tengo apenas noticias que enviarte, pero ahí va alguna:
En la Sala Gaspar, de Barcelona, está realizándose una gran exposición de la obra gráfica de Gabriel Miró. Es la segunda muestra individual que realiza el pintor en su ciudad natal. La primera fue en 1918. En 1949, las desaparecidas Galerías Layetanas habían organizado una muestra antológica con obras procedentes de colecciones particulares, pero sin intervención del pintor. El solo anuncio, pues, de esta exposición despertó enorme interés en la gran ciudad del Mediterráneo. Los diarios catalanes exaltan la obra universal de Miró y los corresponsales en Barcelona de los diarios madrileños envían extensas notas sobre la personalidad del pintor. En la muestra se agrupan entre otras piezas 19 litografías de gran formato que constituyen el Álbum 19 recientemente editado en París y prologado por el poeta Raymond Queneau. El prólogo manuscrito con abundancia de borrones, tachaduras, etc., de gran encanto gráfico sobre un fondo colorido remeda la calidad de los grafitos en los muros. Queneau se pregunta en el prólogo si hay diferencia entre decorar una pared y pintar litografías. Sobre las que expone, alguien escribió que Miró parece aplicarse a una pintura nueva, balbuciente, como si todo, y no sólo pintura, volviese a comenzar. El álbum consta de 75 ejemplares numerados y 15 más con numeración romana para el artista. El ejemplar se vende al precio de 210.000 pesetas, cifras que nos interesa destacar sobre todo en Buenos Aires, donde un álbum de artista argentino, de la misma cantidad aproximada de grabados, apenas se vende en un precio oscilante entre 1.500 y 3.000 pesos, y su venta debe organizarla el propio artista, generalmente entre amigos. 210.000 pesetas aquí equivales a más de medio millón de pesos argentinos y el día de la apertura habían vendido varios de estos ejemplares. En unas declaraciones hechas por Miró en un diario catalán luego de afirmar que “Picasso representa un balance y un golpe final a una civilización y a una cultura ya caduca con la puntilla de su genio” afirma: “Yo nunca he sido abstracto. Siempre que se parte de una realidad y se plasma en una realidad, es que tiene fuerza de irradiación y vida propia; si no, es una cosa muerta y, por tanto, cosa abstracta fría y negativa”. Al preguntársele sobre el futuro de la pintura contestó: “Estamos en un momento de especulación capitalista, dando órdenes de compra por teléfono como si se tratase de acciones de Bolsa, adquiriendo cuadros sin conocerlos, esto es un punto final. Veo el futuro o como una cosa colectiva anónima o un gesto individualista anónimo. Aparentemente, son cosas distintas, pero se unen para enriquecer a la colectividad, y ese gesto individualista enriquece, por lo tanto, a la suma de individualidades que forma el valor total”.
Con motivo de una entrevista para el ABC de Madrid realizó la semana pasada a ese especie de bufón del arte actual que es Salvador Dalí, éste, aparte de las mentecateces con que contestó a las preguntas no menos mentecatas del periodista, escribió en una cuartilla con grandes rasgos una dedicatoria con el curioso grafismo que le caracteriza: “Para ABC Dalí 1963”. (Sobre el apellido una corona real) y debajo con letra corriente, entre comillas, titula la dedicatoria: “Firma con manchas limpias y sin Bergamines, aludiendo al escritor José Bergamín contra el que arremetió el ABC de Madrid en dos o tres oportunidades y últimamente un ministro por su posición política de oposición.
Por hoy basta. Creo que son dos buenas noticias. Estoy trabajando para la exposición. Expongo 92 obras entre óleos y grabados. Veremos que ocurre. No recibo carta de todos los que se quejan de que no escribo y a quienes he escrito.

Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti:

[Seoane]

1963-10-22 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 22/10/1963


Madrid, 22 de octubre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Acabo de recibir dos cartas tuyas, una reenviada por Díaz Pardo desde El Castro y otra del día 16, la segunda y en las dos mes escribes sobre los envíos de dinero que me hicieron Sarita y Bernardo Sofovich. A los dos les he escrito oportunamente. A Sarita, concretamente, el día 8 de este mes agradeciéndole el envío y explicándole como tuve que cobrarlo en Madrid los primeros días de este mes en el Banco Urquijo, por un error en La Coruña de un empleado del establecimiento comercial del primer destinatario, del hermano de Maruja . Supongo que ya debe tener mi carta. A Sofovich le agradecí en carta del 22 de agosto y le acusé recibo desde El Castro el envío de los 10.000 pesos. Pero antes le he escrito otras dos cartas, el 28 de junio y el 28 de julio y no recibí respuesta a ninguna. A Sarita le envié por correo ordinario (no tuvieron tiempo de llegar) diez ejemplares de cada uno de los álbumes que hice en La Coruña: El toro júbilo y O meco para la venta en ésa. Los ejemplares a dedicar, los tuyos y de otros amigos, los dedicaré ahí cuando regrese, a finales de enero o febrero. Mis planes hasta ahora son estos: Celebrar la exposición de Madrid que se inaugurará el 25 de noviembre. Presento unos sesenta grabados y alrededor de 30 óleos. No puedo adelantar opinión alguna sobre como serán recibidas mis obras. La pintura que se hace en general por la gente que a mí me parece más inquieta está dentro del informalismo, la abstracción lírica y el nuevo realismo. La mía está despojada de materia (mejor, materiales), cada vez más despojada, se trata de que yo haga mi pintura y conceder todo el valor que puedo al grafismo. “Muchos jóvenes creen que la vanguardia es un uniforme”, dijo Cocteau; quien también dijo: “No me gusta ningún conformismo, ni siquiera el conformismo del anticonformismo”. Éstas pueden ser mis divisas actuales, aunque creo que lo fueron siempre sin haberlas expresado en palabras. Creo que me irá bien, incluso por eso mismo de que mi pintura no se parece a la que ahora más se hace. Madrid está precioso ahora en otoño, bellísima su luz, que nadie puede cambiar, pero no puedo decirte qué haremos. Ya hablaremos de todo esto en Buenos Aires. De volver a España, por mi parte, pienso que me quedaría a vivir en Galicia, en una villa marinera de los alrededores de La Coruña, o en La Coruña. La gente en uno y otro sitio trabaja desesperadamente para vivir, igual que en Buenos Aires actualmente, al menos antes de Illía, pero existen compensaciones de otro orden. No se puede hacer periodismo, los periodistas son titulados de la Escuela de Periodismo y éstos se comportan frente a los intrusos como los médicos con respecto a los curanderos. Pero se pueden fundar publicaciones, editoriales, etc., y se pueden realizar nuevas empresas.
Las galerías de arte excluyendo Biosca son pocas y malas para una ciudad como Madrid, en general, están acopladas a mueblerías y muchas, casi todas, temen un horario limitadísimo de visita de 6 a 8 y ½, o de 7 a 9. Bueno, todo esto es para hablar con calma al regreso.
En tres años, esto cambió mucho en cuanto a los precios. Hoy no te mando noticias. El Congreso sobre El realismo en literatura terminó entre el silencio más absoluto de parte de la prensa. Las ponencias españolas y los escritores españoles que intervinieron tomaron la posición realista frente a las delegaciones y escritores de otros países. Casi todos, al final, mostraron su acuerdo, rectificando sus posiciones, con las intervenciones españolas dado el carácter especial de la vida social en la Península. Hubo leves incidentes políticos en su transcurso, los españoles fueron acusados de marxistas y un sacerdote católico norteamericano, al cierre, pidió la palabra para defender la posición de los españoles y atacar a quienes no veían la realidad social de un país como España y sus causas. En resumen, las nuevas escuelas literarias de carácter socialista constituyen un bonito juego para países con el estómago satisfecho, no para España, donde su literatura debe ser solidario con su pueblo.

Un abrazo a todos y a Marika y a ti uno grande de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-10-17 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 17/10/1963


Madrid, 17 de octubre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Espero que hayas recibido las anteriores noticias, pero no sé si continuar enviándotelas, pues alguien dijo por aquí que se había suspendido tu audición. Escríbeme sobre esto. También envíame dos o tres poemas gallegos que tengas escritos para una publicación de jóvenes universitarios gallegos. Del Riego quiere publicar un libro tuyo en la colección de poesía de Galaxia. Envíaselo. Yo le dije que deberías tener más de uno en tu cofre corsario y secreto. Le hablé de algunos poemas de homenaje a Iglesia Alvariño.
Noticias:
En una entrevista que J. R. Alfaro hace al pintor español Francisco Cossío en el diario Informaciones, con motivo de su exposición abierta en el Ateno, aquel pregunta: “Con motivo de la exposición de Fautrier se ha dicho que usted fue el creador del tachismo y no de él. ¿Qué hay de cierto? Contesta Cossío: “Efectivamente. Por el año 1927 el crítico francés Teriade hablaba en Cahiers d´arts de mi nuevo hallazgo plástico que era, sin duda, el tachismo que hoy practica Fautrier y que yo abandoné para seguir otros caminos, a mi entender más interesantes. Como entonces, aunque ahora con un concepto muy distinto en mis cuadros la representación final parte de unas manchas”.
Ciento dos intelectuales madrileños encabezados por José Bergamín y entre los que se cuentan muchos prestigiosos profesores universitarios como Laín Entralgo y J. L. Araguren, enviaron una carta al ministro de Información y Turismo pidiendo información sobre la aplicación de torturas a huelguistas mineros asturianos. El Ministro contestó negando –apenas unos cortes de pelo a mujeres– en una carta superficial e impolítica haciendo publicar ambas. Bergamín respondió a la carta del Ministro solicitando libertad de prensa para un debate público sobre éste y otros problemas.
En Madrid, se celebra estos días un Seminario Internacional sobre el tema Realismo y realidad en la literatura contemporánea. El director del Seminario es el profesor José L. Aranguren y lo organiza el Club de Amigos de la Unesco y el Instituto Francés de Madrid. Entre los ponentes extranjeros podemos citar a Mathalie Sarraute, Nicola Chiaromonte, Aleksander Wat y Jean Bloch-Michel, y entre los españoles a José María Castellet, Bergamín y Gonzalo Torrente Ballester. La prensa española silenció hasta ahora este acontecimiento literario.
En Blanco y Negro de Madrid, Carlos Luis Álvarez publica una nota sobre el libro de Victoria Ocampo 338171. T. E., biografía de Lawrence de Arabia, que publicó hace unos años la editorial Sur. Elogia el libro, lo califica de “joya de 128 páginas”, pero termina afirmando que “está escrito con menos serenidad que la derrochada por Lawrence en sus batallas de Arabia”.
“La construcción ensaya de salir del artesanado y volverse industrial”, afirma un arquitecto francés de tipo medio, joven, a Pierre Fisson que le hace la encuesta para Le Figaro Litteraire. “Es indispensable –añade–, pero disminuye la importancia del arquitecto”. “El porvenir es de los ingenieros”, afirma y también, “En la escuela (de arquitectura) os dicen: observad el Partenón. Enseguida, os piden fabricar boites”. Después de diez años, afirma el arquitecto, analizando las demandas de la clientela, “terminaré siempre dibujando un hall con habitantes alrededor”.

Esto es todo por hoy. Cuéntame de los amigos. Saludos a todos. Un abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-10-16 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 16/10/1963

Buenos Aires, 16 de octubre de 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

Sólo dos líneas para decirte muy sintéticamente lo que en una carta anterior enviada al Castro te informaba. Sarita Falcini y Bernardo Sofovich te enviaron dinero. La primera, si no me equivoco, 500 dólares. El segundo, alrededor de unos 10.000 pesos, enviados una o dos veces. Los dólares por medio del banco Urquijo. Los pesos –me parece que de la deuda de la Hebraica– por otro procedimiento del que según Sofovich tú estás al tanto. Ninguno de los dos recibió carta tuya al respecto. Les di la dirección de Madrid, así como a Laxeiro. Leopoldo Presas es el nuevo premio Palanza. Salió Crítica y le encargaron la sección de Arte a Willy.

Nada más por hoy. Abrazos, saludos a los amigos. Escribe sobre tus proyectos: dónde, cuándo y qué expones, si quedas o regresas y cuándo, etc. Abur

Lorenzo

[Manuscrito:] Dile a Azcoaga que la gente de El Mundo sacó un nuevo diario: El Sol. Puede interesarle para corresponsalía.
Director: José María Longo.

1963-10-09 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 09/10/1963

Buenos Aires, 9 de octubre de 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

Todos nosotros nos alegramos mucho del éxito de tu exposición de grabados en La Coruña. ¿Cómo nos mandaste algún recorte de diarios? Todos quieren saber cuáles son tus planes: si expones en Suiza, si se concretó la muestra en el Museo de Arte Moderno de Madrid, en qué fecha piensas regresar a Buenos Aires, etc.
El viernes de la semana pasada me llamó Sofovich (feliz padre de un robusto varón) y me preguntó qué era de tu vida y adónde se te podía escribir. Al parecer, Sarita Falcini te hizo un giro de 500 dólares hace ya unos meses y él, Sofovich, un envío de 10.000 pesos, de la Hebraica, y no saben nada acerca de su recepción. El primer giro, el de Sarita, se hizo a través de la banca Urquijo. El envío de Sofovich, creo que a través de una persona de confianza. No dejes de escribirles, pues están muy preocupados. Y, por si acaso, en tu próxima carta a mí, dime algo al respecto, por si ellos no reciben tu correspondencia.
He tardado algo en escribirte porque esperaba resolver un problema que se me planteó en Hora Once: creo que como consecuencia de sucesivas entrevistas a Falcini, Castagnino, Inda Ledesma, Teatro IFT, etc. Además uno de los socios de la agencia con quien nos entendíamos, después de no trabajar nada la publicidad durante todo el año, al parecer se alzó con la poca plata reunida por su pereza y desorden. Aproveché la ocasión para librarme tanto de la ineficacia y descuidismo de la agencia, como de la pésima calidad técnica de Radio Mitre. Estamos ahora en Excelsior, y, además de tratarse de una emisora mucho más importante, hay un enorme respeto por la audición y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Después de un mes de estar ausentes en el aire, reaparecimos con gran éxito el domingo pasado. Con dos avisos que tenemos –Peugeot y Larousse– cubrimos el costo del espacio. Un par de avisos chicos nos alcanzarán para los gastos menores. Y, lo más importante, es que las agencias de publicidad se refieren al programa hasta con admiración, y algunas de ellas ya anda buscando contacto conmigo. Pero a mi lo que más me importa es una conversación que tuve con el jefe de Relaciones Públicas de Peugeot sobre la posibilidad de hacer Hora Once, además de en radio, por televisión el año que viene: no lo comentes con nadie de aquí para que no haya interferencias. El pobre Scheimberg, tras la sordera de su mujer, pierde el puesto en banco Israelita, pues éste se cierra. No sé si te dije que Bonino está montando Galería en New York. A Willy le encargan la crítica de arte semanal en Crítica, que por fin aparece estos días. También saldrá otro diario de la tarde –El Siglo– bajo la dirección secreta de Timerman y editado por Haynes. Romero Brest ha renunciado al Museo Nacional, aprovechando una exigencia de Quirós –reclamaba dos salas para su donación– para salir por la puerta grande y aceptar el cargo de Director oficial de arte de la Fundación Di Tella, con un sueldo que se calcula es menor de 75.000 pesos mensuales. Parece que hay grandes proyectos (¿cómo siempre?) por parte de las nuevas autoridades. Se habla de dos equipos culturales que procuran llegar a un acuerdo para convertirse en uno solo: el equipo radical, representado por un tal Linares, y el equipo católico, pero amplio, representado por Blas González. ¿Qué tal los Melella? ¿Os dieron mucho trabajo? Me cuenta Azcoaga que andaban enloquecidos por Madrid hace unos días. Recibí una carta alentadora de Valentín Paz Andrade, y una postal Magdalénica de tu carcelero Díaz Pardo.
¿Habría algún modo de tener una idea de tus proyectos y de mis posibilidades hispánicas? Me dice Paz Andrade, creo, que Blanco Amor vuelve a Buenos Aires para liquidar sus cosas y regresar a España definitivamente. Casona hizo declaraciones en Madrid confirmando su instalación hispánica definitiva. Por aquí anda Marcos Ana: estoy rompiéndome la cabeza para ver cómo llevarlo a la radio.
Y no sigo más por hoy. Estoy con toda la fatiga de estos años sin veraneo encima y ya sueño con el mar, pero de día. De la alergia, estoy muy bien, mientras no intento recuperar alimentos. Espero que no te demores mucho en tu respuesta, por mí y por la gente, que está un tanto desorientada con respecto a tus planes.

[Manuscrito:] Saludos a los Díaz Pardo y a todos los amigos. ¿Qué proyectan los Dieste? ¿Qué pasó con Souto?
Chau.
Un abrazo para vosotros de Marika y mío.

Lorenzo

1963-10-08 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/10/1963



Madrid, 8 de octubre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Lorenzo:

Hace dos semanas que no te escribo. Estuve antes de volverme a Madrid. En Santiago, Vigo y en Rianjo con Dieste. En Vigo, hemos estado con Melella. Antes lo encontramos en Santiago de casualidad al pie del Pórtico de la Gloria, escuchando atentamente a un guía que le ponía nervioso. Fue una sorpresa. De mí no puedo decirte nada más que la exposición de grabados en La Coruña fue un éxito. Se publicaron como una docena de artículos laudatorios alrededor de ella y vendí 22, justamente cuando más falta me hacía vender algo, pues estaba quedándome sin dinero. El 25 de noviembre se inaugura la muestra de Madrid, óleos y grabados.
No sabemos apenas nada de Buenos Aires. Recibí por Melella tu espléndido poema de Picasso. En Vigo, lo leyó Del Riego en voz alta a un grupo de amigos y escritores entre los que estaban Celso Emilio Ferreiro y Emilio Álvarez Blázquez, a quienes gustó mucho. Nos acordamos siempre de todos, de Marika, para quien descubrimos a cada paso objetos curiosos, no sabemos si verdaderos o falsos, destinados al turismo externo e interno; de todos los amigos comunes, Scheinberg, Falcini, Sofovich, Kornblith, etc., y hasta de Lala y Laxeiro que no se dignan a contestar a las cartas, pero a quienes, a pesar de esto, escribiremos nuevamente cualquiera de estos días. Ahora ahí te van unas cuantas noticias.
En la plaza de Santa Ana de Madrid, entre tiendas de antigüedades y comercios de diversa índole, continúa instalada la cervecería y el café El Cocodrilo, que se conserva en su interior un precioso mural del gran dibujante humorista español Luis Bagaría, fallecido en su destierro de Cuba alrededor de 1940. El tema de la obra lo constituye una especie de aventura sentimental entre un violinista y un cocodrilo en un paisaje paradisiaco poblado de los más diversos animales a los que Bagaría provee, aún a los más salvajes, de gestos bondadosos. Han pasado casi treinta y cinco años desde la ejecución de este mural y continúa siendo una de las obras más bellas del Madrid contemporáneo por la maestría y gracia del dibujo y por lo sabiamente entonado del color. Lástima que la humedad ha venido atacando implacablemente la pared y nadie parece cuidarse de esta obra, olvidada en un Madrid en la que se edifica constantemente desde hace pocos años y cuyas paredes se vienen cubriendo de murales en general del peor gusto. Bagaría está olvidado. Los jóvenes no saben nada de su existencia y, sin embargo, fue uno de los más grandes dibujantes del mundo anterior a la última guerra.
Con motivo del XXIV festival cinematográfico de Venecia, el director de cine español Berlanga escribe en una carta dirigida a una revista literaria española: “El palmarés sigue siendo respetuosamente administrado por ese entente franco-italiano que desde hace años funciona tan de maravilla a base de Yo Te Doy Una Cosa a Ti, Tú Me Das Una Cosa a Mí...” Berlanga presentó su última película El verdugo, muy elogiada por la crítica italiana de todos los matices políticos y para el Corriere della Sera, por poner un ejemplo: “Un verdugo español decapita al film de Resnais”.
Gabriel Celaya, el poeta español, rectifica en una carta la traducción hecha por un colaborador de La Estafeta Literaria de unas declaraciones al periódico Avanti de Italia. El traductor le hace decir, refiriéndose naturalmente a España, “La juventud está con nosotros y no con la política protegida del Estado” y Celaya dijo: “La juventud está con nosotros y no con los poetas protegidos por el Estado”. En ambos casos, la posición de la juventud parece cierta.
Le Figaro Litteraire comenzó a publicar la correspondencia inédita de Lawrence Durrel y Henry Miller. La titula de apasionante. La correspondencia nació en 1935 cuando Durrel tenía 23 años de edad y a raíz de haber publicado Miller Trópico de Cáncer, Durrell le expresaba su admiración a Miller por el libro. Se conocieron personalmente en 1937 y Durrell saludó al gran escritor norteamericano como a un maestro. En la primera carta, el escritor inglés escribe: “Saludo en Trópico de Cáncer al manual de mi generación”.
En la antología (apócrifa) de la poesía francesa próxima a aparecer en Poche Club, de Charles Pornon. Se publica el siguiente breve poema de Jacques Prèvert titulado Lección de geografía:

La mar es una gota
de agua
rodeada de agua por todas partes

Esto es todo por hoy. Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti. Un gran abrazo a todos. Escribe. Otro abrazo de:

[Seoane]

1963-09-12 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 12/09/1963


El Castro, 12 de septiembre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Lorenzo:

Tengo la exposición de grabados abierta en La Coruña. Tiene gran éxito. Vinieron gentes de toda Galicia a la inauguración y la piensa, luego de un silencio deliberado, rompió a hablar sobre ella con gran elogio. Estoy muy contento de haberme decidido a hacerla. De Buenos Aires continúo sin noticias nada más que las que publican los diarios de inundaciones y alguna que otra (política) sin demasiada importancia desde aquí. No mandé nada a la exposición argentina de París. Resultaba una complicación el envío y no tengo ganas de depender de funcionarios de embajadas. Esto es todo. Ahí van algunas noticias:
En Ginebra, se está celebrando una gran exposición retrospectiva de Pablo Picasso en el espacioso local del Ateneo. Reúne alrededor de trescientas obras entre óleos, grabados y litografías que comprende parte de la producción del pintor entre los años 1897 y 1960. Una crítico de arte, Isabelle Vichniac, hace un elogio de la selección presentada que ofrece al público perfecta idea sobre la evolución de la pintura de Picasso y de las distintas épocas y maneras de su producción: “Yo querré siempre –afirma– guardar en el recuerdo, –como nuestras abuelas dejaban secar entre las páginas de un libro la flor preferida de un ramo– la imagen de ese minotauro herido muerte en la arena, al que una joven espectadora acaricia la testuz vacilante con una mano de la que se deposita toda la dulzura del mundo”.
En París, acaba de celebrarse el octavo Congreso Internacional de Arqueología Clásica. El vasto tema que se desarrolló fue el La expansión de la civilizaciones griega y romana sobre las culturas periféricas. Estuvieron representados alrededor de un centenar de instituciones culturales y científicas y numerosos centenares de congresistas inscriptos que representaron a numerosos países. Además de la influencia sobre Francia y la Península Ibérica estudiaron las de la zona romanizada del Rhin, la de Bélgica y las que ejercieron a través de la cultura romana y céltica en el arte escandinavo. También fue objeto de comunicaciones el arte africano, las herencias púnicas y la influencia greco-romana; las excavaciones efectuadas en Tracia y los nuevos descubrimientos en la necrópolis real de Salamina en Chipre. En la ciudad de Hamburgo será constituido un Museo de Arte Moderno siguiendo las teorías de Le Corbusier y su remate de crecimiento ilimitado. La municipalidad de esa ciudad alemana posee una de las colecciones más ricas de arte contemporáneo, adquirida, en parte considerable, luego de la última guerra.
La Estafeta Literaria de Madrid, –la estafita literaria como algunos le denominan– acaba de publicar un número íntegramente dedicado a la Tierra de Campos, que comprende partes de las provincias de León, Palencia y Valladolid, y a su producción literaria. Nombres ilustres de la historia literaria peninsular como Jorge Manrique, Sem Tob y el Marqués de Santillana, se unen a los románticos Zorrilla y Núñez de Arce, y a los más actuales, entre los cuales destacamos sobre todos al poeta desterrado Jorge Guillén. La Estafeta Literaria anuncia ir publicando en sucesivos números una historia literaria de España por regiones naturales y países distintos. El próximo parece que será dedicado a Andalucía la baja.
Índice, revista de artes y letras de Madrid, publica entre algunas colaboraciones importantes destinadas a aclarar el panorama político y social español, una caricatura de Mingote, el caricaturista del diario ABC en la que un personaje pregunta a otro: “-Y usted, ¿qué considera más importante: ser católico o ser de derechas?”. El dibujo responde a la división cada vez más importante que se está efectuando entre los católicos de España como del mundo. De un lado, los que mantienen su fe a las doctrinas de su iglesia y de otro, los que mantienen su fe a las doctrinas de su iglesia y de otro los que creen que la institución iglesia debe actuar como salvaguardia de sus privilegios.

Éstas son una pocas noticias. Espero que te sirvan y también espero enviarte alguna más importante en un próximo envío. Saludos y abrazos de Maruja y míos para Marika y para todos aquellos que pregunten por nosotros. Cariños de Díaz Pardo y Mimina. Otro abrazo para ti de:

[Seoane]

1963-09-05 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 05/09/1963


El Castro, 5 de septiembre de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Lorenzo:

Hoy inauguro una exposición de grabados en La Coruña, en la Asociación de Artistas, una institución antigua de esta ciudad. La hago con la ayuda de Díaz Pardo, luchando con muchas dificultades procedentes, ya puedes imaginarte de qué fuentes. Ya hablaremos con calma a mi regreso de todo esto. Estoy contento de hacerla. En Madrid, la exposición se presenta de manera bastante distinta. Ayer también empezaron a imprimir O meco, una serie de doce grabados con el relato de esta leyenda gallega. Te tendré al tanto de todo. Estamos encantados, te lo repito, con el paisaje y el pueblo. Encontré a muchos viejos compañeros y amigos, cansados y envejecidos, pero siempre cordiales.
Ahí van noticias:
En París, ha comenzado una extensa campaña con argumentos serios y breves sobre los formatos desmesurados en pintura. Uno de los últimos artículos publicados es el de Claude Roger-Marx en Le Figaro Litteraire titulado El gigantismo no hace la gran mentira. Se refiere a los cuadros presentados en general por pintores jóvenes en el Salón de mayo y en concursos y galerías de arte, con obras que parecen ser ampliaciones del tamaño natural y que no exige el tema, o el problema, planteado por el artista. Recuerda una anécdota de Degas con motivo de una tela inmensa del español Sert en la que pregunta: “Comment est-ce que ça se degónfle?” Se refiere también al grabado que comienza a sufrir de esta afán megalomaniaco de gigantismo, olvidando sus autores que uno de los problemas más importantes de los antiguos grabadores fue el de tratar de contener el infinito en un pequeño rectángulo gracias al solo poder de monocromía y de la impresión de cuya belleza especial se cuidaba el grabador. Los grabados de la muerte, de Holbein, una de las mayores obras de arte europeas de todos los tiempos tienen cada uno apenas cuarenta centímetros cuadrados del tamaño, así como algunos de los cuadros más importantes de la historia del arte, La parábola de los ciegos de Brueghel, o los más importantes de Vermeer que son de tamaño muy reducido.
En Música en Compostela, cursos de música y conciertos que se realizan en Santiago de Compostela entre agosto y septiembre y que se consideran actualmente como de los más importantes de Europa, acaba de obtener un valioso triunfo el compositor argentino José Ramos con una obra titulada Gato número 1. Ramos, en entrevistas de prensa, afirma su aspiración de realizar una música argentina donde se afirmen la diferencias nacionales de la Argentina. Un crítico músical de hace un gran elogio de la obra de este compositor cree encontrar en ella resonancias de la suite Iberia y asombrándose de la novedad nacionalista del propósito de Ramos cuando el cosmopolitismo parece dominar la música como las otras artes.
Circulan clandestinamente en Madrid dos cartas con destinatarios distintos. Una de ellas del catedrático de la Universidad central de Santiago Montero Díaz contestando a los exiliados cubanos que se metieron con su conferencia, pronunciada en esa Universidad, favorable al actual gobierno de Cuba y, otra, de José Bergamín, en la que responde a los ataques que desde el ABC le hizo el director de este diario Luca de Tena. Este mismo señor, que abusa como es notorio de su situación privilegiada, también atacó últimamente al notable escritor Antonio Espina a propósito de un artículo publicado o por éste en un diario mexicano sobre la hispanidad y Ramiro de Maeztu.
En Oporto, para una editorial gallega, está en su fase de impresión las cantigas de escarnio y maldecir de los poetas medievales de los cancioneros galaico-portugueses. Se publican por primera vez después de seis siglos en la Península y fuera de ella. Durante estos últimos años, sus editores vienen luchando, aparte de con dificultades técnicas, con la censura, pues en estos poemas las palabras soeces e injuriantes alternan en los temas con la libertad de descripción de costumbres.
Alfred Hitchcock, el famoso director cinematográfico, vendedor de suspensos, declaró últimamente que las mujeres le dan miedo, afirmando: “como mi mujer era rubia, he creído durante mucho tiempo que todas las mujeres eran rubias”. A una periodista italiana que le entrevistaba le preguntó: “¿Qué significa exactamente la palabra sexy que se oye por todas partes?” Como es puede notar, Hitchcock sabe hacerse el distraído en la vida real con afán de propaganda, lo mismo que que cuando actúa de personaje secundario en sus películas.

Esto es todo por hoy. Te tendré al tanto de mis cosas. Un abrazo a Marika, a todos los amigos comunes y a ti de Maruja y míos. Otro para ti fuerte de:

[Seoane]

Escríbeme. Te lo ruego. Dos minutos de carta.

1963-08-23 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 23/08/1963


Buenos Aires, 23 de agosto 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

¡Condenado! He recibido al fin una carta con sabor a Atlántico. Ola va, ola viene, veo que te dedicas a la más absoluta pereza con la más intensa actividad. ¡Qué pasa en las playas gallegas que todo Cristo se contagia de Dieste! Hay a la vista mujeres, sino diría palabrotas. Todo el mundo protesta contra vosotros, y yo, desde luego, echo leña al fuego. Me imagino vuestra felicidad, desgraciados.
Algunas noticias. Premio Nacional de Literatura: Manuncho Mujica Lainez. Premio Nacional di Tella: Macció, y Nacional: Noé. Espantoso. Lo mejor, un cuadro daumiesco de Seguí. Con eso, te darás una idea. Está de paso por Buenos Aires Torres Aguero. Rapado como un monstruoso monje budista y hablando en zen. Expone en Bonino unas caligrafías hechas como si tuviera el mal de San Vito. Se vuelve a París estos días para siempre. Yo supongo que hasta que se convierta en mahometano. Yo he publicado con grabados de Romberg –que está haciendo una muy bonita exposición de grabados en madera en la Galería Nueva, y que es la persona de Buenos Aires que más admirablemente entendió tus últimos cuadros –una carpeta con los poemas que tú conoces de mi Homenaje a Picasso. Ya la recibiréis.
Sigue mal Aída, se cree difícil que pueda recuperar el oído. Falcini, muy bien (le adquirió una escultura el Museo de L´Hermitage) y estuvo muy bien en un reportaje que le hice en Hora Once. Laxeiro es candidato a vicepresidente de la Sociedad de Artistas. Pinta poco, reinsistiendo como siempre. Bonino abre galería en New York, en Madison Avenue. Yo hablé sobre Rosalía en gallego en el Centro, y al parecer, quedaron muy conmovidos los Pradas y Villamarines. Hora Once es todo un éxito. Acaba de pedir Larousse que le pongamos dos avisos. Si no fuera por la deuda que venimos arrastrando, ya daría alguna ganancia. Marika y los chicos, insoportables como siempre. Ariel, haciendo las joyas más bonitas de la Argentina. Los otros dos con tendencia hacia la normalidad. Yo, hacia la anormalidad y muerto de envidia pensando en las playa de La Coruña, desde un día húmedo de este Buenos Aires fantasmal.

Un abrazo para ti y para Maruja, y saludos a los amigos.

Lorenzo

[Manuscrito:] Va dictada, sin corregir

1963-08-21 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Bos Aires
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 21/08/1963


Buenos Aires, 21 de agosto de 1963

Sr.
Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Acabo de terminar mi segundo cuaderno de grabados hechos aquí en Galicia. El primero, El toro júbilo, se terminó de imprimir estos días. Son siete grabados en madera a dos colores y su tema es una fiesta castellana. El segundo lo entregué a la imprenta. Se titula O meco y es la narración en grabados, también a dos colores, de esta leyenda gallega. Son doce grabados. El primero de septiembre se inaugura una exposición de grabados míos aquí, en La Coruña, y en octubre una en Madrid que me solicitaron. Éstas son todas las noticias que tengo referidas a mí. Estamos encantados en El Castro y trabajo lo que puedo como puedes ver por estas noticias. Ahí van otras, aunque el verano europeo es muy poco propicio para noticias culturales.
Con motivo del suicidio de Ward en Londres, como consecuencia del célebre proceso en el que también apareció complicado el ministro Profumo, Louis Martin-Chauffier publica un artículo en Le Figaro Litteraire titulado Muerte de un libertino. A Ward, un médico mundado, pintor de los domingos, según el mismo Martin-Chauffier, y perteneciente a la aristocracia inglesa, lo califica “de libertino del siglo XVIII perfectamente amoral, sin escrúpulos como sin remordimientos, amante de la vida y de los placeres, insaciable de dinero (de la manera que lo que gana lo gasta) curioso de conocer, no importa que, con tal de que sea interesante”. Para el escritor inglés parece no haber demasiadas diferencias entre el libertino que representó Watteau y Ward, sin embargo, para alguien no francés ni inglés un libertino se diferencia del otro todo lo que se diferencia un inglés de un francés. El libertino francés del siglo XVIII, cortesano de María Antonieta, contemporáneo del gran pintor, resulta un poco ingenuo al lado del médico de moda inglés, indiferente a la política, pero sirviente a los grandes intereses del espionaje internacional, fenómeno de nuestra época que une provocativas bellezas desnudas a la transmisión de secretos sobre progresos atómicos y planos de cohetes interplanetarios.
Le Livre de poche acaba de publicar en su número 1.000 de la colección, Le Grand Meaulnes de Alain Fournier, coincidiendo además con el cincuenta aniversario de la primera edición de esta gran novela, publicada en septiembre de 1913, es decir, hace este mes justamente cincuenta años. Le Grand Meaulnes fue Premio Goncourt tres meses más tarde y desde entonces no dejó de ser leída por los jóvenes franceses, como lo demuestra una encuesta realizada recientemente aparte del número importante de sus ediciones.
En la sección El Museo Imaginario que publica Les nouvelles litteraires, uno de los escritores de más prestigio último de Francia, André Pieyre de Mandiargues, considera a Chirico el más inspirado de los artistas contemporáneos, no deseando poseer otras obras que una colección completa del pintor italiano. Hice un breve análisis de la obra de Chirico y analiza alguna de sus publicaciones y pensamientos concretos como el que expresa, refiriéndose Chirico a Courbet, “puesto que él es poeta, desea mucho pintar”.
Los intelectuales españoles viajan este mes de ciudad veraniega en ciudad veraniega pronunciando conferencias sobre los más diversos temas. Podríamos hacer una lista de viajeros ilustres que deambulan por la Península acompañándose de un montón de cuartillas para aprovechar los locales que les ofrecen. Los temas, adornados con los más desconcertantes títulos, terminan refiriéndose al Mercado Común Europeo, luego de hablar de Atila, de los árabes, de los romanos y dela historia en general, de la unidad europea y del exceso de nacionalismo en España con motivo de Garcilaso o Lope, de la necesidad del cambio de estructura social y de la reforma agraria con pretexto de los nuevos adelantos médicos o físicos. El título parece ser, por necesidades políticas, algo destinado a desconcertar al público. Los más solicitados son los conferenciantes que han estado últimamente en las cárceles, o han sido multados, como es el caso del crítico de arte Moreno Galván, o del profesor de Salamanca Tierno Galván que, a pesar de la coincidencia de los segundos apellidos, no están unidos por ningún parentesco.

Éstas son las noticias. No son demasiadas. Quizás tenga muchas cuando regrese. Escríbeme. Dime cómo están por ahí las cosas. Un abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti, otro de:

[Seoane]

1963-08-08 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/08/1963

El Castro, 8 de agosto de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Hace dos semanas que no te envío noticias. Me fue imposible. Estamos en El Castro después de haber pasado unos días en Gijón con mi hermana y, aún trabajando, estoy detenido en la belleza de Galicia. Un día, la noche del fuego de Santiago, acompañados de Díaz Pardo y Mimina nos encontramos con Dieste y Carmen y os hicimos largas ausencias. Tengo la sensación de que como San Ero de Armenteira, Dieste deja transcurrir su encanto gallego y su despertar ocurrirá dentro de otro siglo. Aquí no se puede trabajar, pues falta tiempo para ver, para mirar, y un artista no puede tener otra personalidad que la de vagabundo. Un vagabundo más en tierra de vagabundos. Además a uno le gusta el rostro de las gentes y su acento y su humor. Subirse a un ómnibus es entrar a vivir la realidad de un capítulo de novela que ocurre sin tiempo preciso. Ya hablaremos con calma de todo esto. Hasta ahora estoy pasmado. A pesar del pasmo, están terminando de imprimirse en una imprenta de La Coruña El toro júbilo, una costumbre muy antigua del norte de Castilla que me sirvió para hacer siete grabados en madera y un breve prólogo. Quiero ahora empezar a escribir nuevamente a todos los amigos.
Ahí van unas noticias:
Georges Braque prepara un gran mural de 84 metros de altura y 25 de largo para una torre que está edificándose en París que cuenta con veinticuatro pisos destinada a Facultad de Ciencias. El mural de Braque ha de ejecutarse en mosaico con un tema figurativo que se desenvuelve de piso en piso. Situado el espectador demasiado cerca o demasiado lejos, no podrá ver el mural, sino en fragmentos. Sólo podrá ser visto completo desde cierto ángulo. Así la torre parisién, ejecutada en una arquitectura funcional, está llamada a animarse con una figuración moviente que cambiará, para el espectador, según los desplazamientos de la visión.
La nueva Facultad de Ciencias, según Jacques Michel que escribe sobre ella, será a la vez humana y monumental y constituirá un hiato a la vez racional y abstracto, dentro de un estilo donde jugarán las formas geométricas simples y como materiales básicos el acero y el vidrio. Poseerá un estilo internacional y su solo precedente será la torre Pirelli de Milán proyectada por Gio Ponti y Pier Luigi Nervi. Se trata, de acuerdo con Jacques Michel, de un estilo Bauhaus a la francesa. Escribe: “En los Estados Unidos después de practicar la arquitectura puritana dentro del espíritu del Bauhaus con Mies Van der Rohe, se comienza con Luis Kahn, Paul Rudolph y otros a descubrir la arquitectura del cemento y de los volúmenes expresivos. En Francia, la evolución es inversa: ella va del cemento de Perret y de Freyssinet al metal y al vidrio. Si bien la nueva Facultad de Ciencias de París parecerá tener veinte años de edad, su interpretación a la francesa con una intención de elegancia y de fantasía permitirá la contribución masiva de la pintura, la escultura y de una manera general del lenguaje plástico”.
Los arquitectos proyectistas de la obra son cuatro: Albert, Cassan, Coulou y Seassal y los artistas llamados a colaborar justamente con Braque, los pintores Manessier, Bazaine, Bissiere, Estéve, Lapique, Beaudin, Gishia y Lagrange, y los escultores Giacometti, Arp, Hadju, Adam y Etienne Martin. A esta obra se le denomina en París El Escorial de Halle aux Vins, el lugar donde se instala.
En el Museo de Grenoble, en el Delfinado francés, uno de los más importantes de arte moderno de Europa, se realiza estos días una gran exposición de Albert Gleizes, uno de los grandes pintores del cubismo y de sus más importantes teóricos, a quien Apollinaire atribuyó en su pintura rigor y majestad por los años del nacimiento y desarrollo de ese estilo.
En España, se divulgan los poemas de Sedar Senghor, poeta negro, del África negra. Nació en Senegal en 1906 y en uno de sus grandes poemas, La vuelta del hijo pródigo comienza con los siguientes versos: “Elefantes de Mbissel, por tus orejas, ausentes de mis ojos, oyen mis antepasados mi oración piadosa. Sed bendecidos, Padres míos, sed bendecidos! Los traficantes y los banqueros me han proscripto de la Nación”. La poesía de Shenghor es de la que se denomina comprometida, a la que ahora vuelven los jóvenes europeos luego de un largo período de gratitud y formalismo.
En El Castro, Galicia, se acaba de instalar la nueva planta de su gran fábrica de porcelana, donde se ejecuta la de más alta calidad actualmente de Europa. Su fundador, el pintor Isaac Díaz Pardo, es el mismo que instaló hace pocos años Celtia, de Magdalena, en la provincia de Buenos Aires. Se aspira además a que en esta gran fábrica funcione en el porvenir un laboratorio de formas con destino industrial al modo del de Ulm, en Alemania, que dirige el argentino Maldonado.

Éstas son unas pocas noticias por hoy. Trataré de regularizar mi colaboración. Un abrazo a todos los amigos a quienes prometo escribir y uno grande para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-07-17 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 17/07/1963

Buenos Aires, julio 17 de 1963

Querido Seoane:

Miserables: estáis atlánticos y felices mientras nosotros hibernamos y envidiamos. Vuestros amigos los radicales del pueblo están en vísperas de ocupar el sillón de Plaza Mayo. Hay más gente entusiasmada –incluidos los barrios–, de lo que podrías suponer. La esperanza, –si va unida a la pérdida de memoria–, es la clave de una supervivencia feliz.
Hora Once es un gran éxito. Pero sólo gracias a un avisito de Peugeot podemos pagar el espacio del día y lo que se adeuda. Hay grandes esperanzas –como en el caso radical. Tus envíos son muy comentados: los leemos a cuatro voces, con ráfagas de Strawinsky. Te acompaña Sakai, que escribe desde Nueva York (“un lugar para la lucha, no para la contemplación, pero para la lucha a muerte”). Formo parte del Jurado del Centro e intervengo en el acto académico en homenaje a Rosalía, con Blas González y no sé quien Núñez Buesco. Preparo, con calma, la gran audición dedicada a Galicia. ¿Qué se puede hacer desde ahí –oh, si pudiera ser grabado con música–? Ramallo es crítico de arte de La Prensa. Mujica está medio peleado con La Nación y la sección la hace un chico. M. L. escribió al director: “Está bien que a un crítico de arte le encarguen una gacetilla pero que a un gacetillero le encarguen la crítica de arte...”
Mucho, pero mucho, frío. La pobre Aída Scheimberg se está quedando sorda. [Manuscrito:] Por hoy, nada más. Abrazos. Saludos a todos.

Lorenzo
[Manuscrito por Marika Varela:] Abrazos, besos, recuerdos, promesas de escribir

Marika

1963-07-07 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 07/07/1963


Madrid, 7 de julio de 1963
Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Estamos pasando unos día de calor impresionantes, Madrid es en estos días un horno y en esta caldera de Pedro Botero debo andar haciendo gestiones para que en la aduana de Port-Bou dejen pasar mis cuadros, aunque solamente sea en tránsito. Ya está conseguido. Hoy a la noche partimos para Gijón y luego iremos a Galicia. He visto bastante gente a pesar de que no es nada buena la época del año, pues muchos están de vacaciones. Madrid está hermoso descontando el calor y sumando noches, y el pueblo continúa siendo esa maravilla a la que uno desea integrarse. Pero todo esto es para escribirlo en cartas más largas sin otras noticias. Ahora van éstas:
Se está celebrando el cuarto centenario de la fundación de El Escorial que se incluye en el plan turístico de Festivales de España. La conmemoración del cuarto centenario de la obra de Juan de Herrera, aparte de los discursos oficiales y ceremonias religiosas, ofrece al público representaciones nocturnas de música, danza, teatro, entre los cuales se destaca la actuación del bailarín Antonio y su compañía de ballet en el Patio de los Reyes. Se anuncia, para dentro de pocos días, la representación de la obra de Calderón de la Barca La cena del Real Baltasar por la compañía de Lope de Vega de Madrid.
En Barcelona, se celebra en la Galería Gaspar una nueva exposición de grabados al linóleum de Pablo Picasso, que como la anterior de ese procedimiento está obteniendo extraordinario éxito. Cada exposición de Picasso que se realiza en cualquier ciudad española se acompaña de un éxito popular como no conoció jamás pintor alguno y en el que el público premia la lealtad del artista a su pueblo. Ocurrió con la gran exposición de grabado celebrada en Madrid en el Museo de Arte Contemporáneo en la temporada anterior, con las varias exposiciones celebradas en Barcelona en los últimos años y con la de cerámica en Málaga, su ciudad natal, donde además los críticos de arte reunidos en congreso, lograron colocar casi sorpresivamente una placa dedicada al gran pintor en la casa donde nació.
La Editorial Arión de Madrid publicó recientemente tres valiosos volúmenes de Julio Caro Baroja con el título de Los judíos en la España moderna y contemporánea, aporte valioso a la historia española que se señala como de igual importancia que los ensayos históricos de Américo Castro y a través de los cuales se significa la honda raigambre de España de ese sector de su pueblo, finalmente integrado a éste. Se trata de una obra muy valiosa en los cuales Caro Baroja deduce conclusiones muy afines a las de Américo Castro, luego de estudiar más de diez años los archivos españoles, y que deberían servir de advertencia a esos antisemitas de apellido español que de vez en cuando surgen en Buenos Aires.
En Dieppe, Francia, se celebra actualmente una importante exposición de Georges Rouault. Rouault el terrible es el título de una nota sobre el gran pintor fallecido octogenario hace muy pocos años, amigo de Leon Bloy y de Suarès, admirador de ellos al mismo tiempo que de Baudelaire y Huysmans. Los críticos afirman con motivo de esta exposición su arte grave y religioso está unido en su intención al de los grandes pintores españoles.
Jorge de Oteiza, el escultor vasco que residió largo tiempo en Buenos Aires que en 1957 obtuvo el Gran Premio de escultura en la Bienal de San Pablo, y en 1960, junto con el arquitecto Puig, ganó el concurso internacional de Montevideo para erigir un monumento a Batlle, acaba de publicar en San Sebastián un libro titulado Quosque tandem..! Libro desordenado al mismo tiempo que valioso documento humano, donde se hacen afirmaciones como ésta: “Lo que hoy contemplamos en galería y revistas, casi en su totalidad, es la producción secundaria y tardía de un inconformismo, de una pintura gesto (arte-acción) ya academizada en feria de muecas y caricaturas”.
Esto es todo por hoy. Seguramente, tendré que echar esta carta en Gijón, de modo que volverá a Madrid antes de llegarte a Buenos Aires. Estuve en Salamanca pasando tres días. Me hubiese gustado vivir allí, tomar café todas las tardes en la Playa Mayor y pasearme algún día que otro de la semana por las orillas de Tormes, pero ésa es una vida que solo pueden gozar en esa ciudad funcionarios y catedráticos. Un gran abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-06-27 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 27/06/1963

Madrid, 27 de junio de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy en Madrid desde hace quince días y apenas puedo decirte otra cosa de que estoy andado entre familiares de un lado para otro sin apenas ver otra gente de Azcoaga y Maiztegui. Ahora estaré una semana o diez días más que aprovecharé para enviarte alguna noticia. Con calma te enviaré otras referidas al ambiente y a mis cuestiones siempre que éstas, las de mis cuestiones, tengan algún interés. Me encontré en la mesa de un café con Bergamín y charlamos un rato largo, sobre todo de Galicia.
Continúa celebrándose en Madrid la exposición Arte de América y España en los palacios Velázquez y Cristal del Retiro. La muestra, que adolece de ausencias notables entre los artistas menores de 45 años, constituye, sin embargo, un éxito para artistas y críticos locales, aunque el público se encuentre, en general, indiferente a ella. Se destacan los pintores argentinos juntamente con los españoles, por otra parte, seguramente los más numerosos, y se ve con perplejidad el envío norteamericano de mayoría figurativa, que parece, a quienes siguen con interés las cuestiones de pintura, una prueba de honestidad artística tratando de ser independientes y no dejándose llevar por modas momentáneas, como ocurre a la mayoría de los artistas de otras partes de América. Es posible que no se trate de grandes artistas, pero se presentan al menos como verdaderamente originales esforzándose por interpretar la realidad e indiferentes al éxito alcanzado por las llamadas escuelas del Pacífico y de Nueva York, tal el caso de James Jarvaise, John Paul Jones, David Lum, Nathan Oliveira y Larry Rivers. Resultan verdaderamente, con sus defectos, un ejemplo de rebeldía y juventud. Faltan en la muestra, quizás por razones políticas, algunos de los más importantes jóvenes pintores españoles como Tapies, Saura, Viola, etc., y entre los grabadores Ortega, residente en París desde hace muy poco tiempo. Por otra parte, tampoco están representados los españoles que viven en Francia y México.
En el castillo medieval de Bourges, en Francia, se ha inaugurado una gran exposición del tapiz contemporáneo internacional con ochenta obras de maestros consagrados de Francia e Italia, Gran Bretaña, Países Bajos, Polonia y Estados Unidos. La exposición estará abierta hasta el 15 de septiembre y se afirma como una importante muestra del tapiz actual.
El Museo de Arte Moderno de París cuenta con dos nuevas salas dedicadas a dos artistas valiosos a independientes: Dufy y Desnoyer de Segonzac, este último, un pintor insensible y ajeno al fauvismo y al cubismo de su época y a las nuevas escuelas que le siguieron. Según un crítico, Conil Lacoste: “El neorrealismo de Segonzac es como un oasis, un descanso en la pintura contemporánea, el fondo de buen oficio y de inspiración simple sobre la que se perfilan sus audacias”.
Un ejemplo de unidad de las artes se ofrece en París y con la exposición de formas industriales en el Pabellón de Marsan. Participan diecisiete naciones y se destaca el arte que algunos críticos denominan internacional de los escandinavo y nuevas formas del mueble español. De los primeros, las obras producidas por los pertenecientes a la escuela del finlandés Alvar Alto y los que pertenecen a la del danés Arne Jacobsen. Toda la exposición aparece claramente dividida entre los que siguen la línea vegetal y orgánica para la construcción de objetos y los racionalistas partidarios de la línea ascética y pura. Paralelamente, a esta exposición se está celebrando en la Unesco un congreso de estética industrial que aspira a concretar ideas alrededor de lo que debe considerarse el estilo de nuestro tiempo y su adaptación a la forma de vivir actual. Estilos y nombres de fines del siglo pasado y del nuestro son citados corrientemente: Art Nouveau, Art and Crafts, Iugendstil, Morris, Horta, Van der Rohe, Gropius, Gaudí, Van Doesburg, etc., junto con el de los nuevos arquitectos y diseñadores industriales.
Un joven escultor gallego, Otero Besteiro, realiza actualmente una espléndida exposición de sus obras en la Galería Alas de Madrid. Se trata de uno de los escultores más singulares en un país que ofreció a Europa en los últimos años ejemplos como los de Chillida, Oteitza y Serrano. Este último expone actualmente en una galería de Lausanne, en Suiza.

Esto es todo por hoy. Desde ahora, pienso volver a enviarte regularmente otro tipo de noticias. Un gran abrazo de Maruja y mío para Marika y para ti:

[Seoane]

1963-06-07 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 07/06/1963


Ginebra, 7 de junio de 1963

Querido Varela:

El domingo saldremos para Madrid. Volveremos aquí en septiembre y entonces será cuando pasemos por París. Las gentes que a uno le interesan salen de Suiza para pasar vacaciones en alguna parte y yo me voy a España a ver a los míos y a ver qué se puede hacer. No te extrañe que pase una semana sin enviarte noticias. No creo pueda hacerlo la semana que viene. Luego alterné las de España y Europa, Francia, como ahora.
Ahí van algunas:
El pintor español Saura, que acaba de exponer en París, clasificado como informalista por uno y nuevo figurativo por otros, pero perteneciente al arte negro español y concretamente al grupo El Paso de Madrid, hizo las siguientes declaraciones en una entrevista que le hizo una cronista parisién: “Para expresarse los pintores españoles han recurrido siempre a medios muy simples con el fin de establecer una presencia humana. En general y en su pintura existe un desinterés total por lo accesorio. Si me abro a todo lo que pasa en el mundo, quedo ligado a esta pintura como a la realidad social de mi país. Así soy capaz de pintar otra cosa que la estructura humana. No creo interesar por la anécdota y estoy en contra del oportunismo de la nueva figuración. Exprimo el contenido del hombre, su contenido estructural, ensayando de expresar la realidad que veo”. “El gran problema del pintor que crea es no separar su concepción política de su pintura, es poder comunicar sus opiniones sin traicionar el lenguaje plástico de su tiempo”. Refiriéndose a la actual pintura española expresó: “Por necesidades de la causa (con fines de propaganda oficial), se han colectado pintores como patatas y se ha fabricado artificialmente una pintura falsamente austera, falsamente violenta... Después de la guerra existen sobre todo Tapies y la fuerte realidad de los grabados de Ortega”. “Pintar –añadió– es trabajar por aquello que el pintor desea, es un medio de acción política, aunque el pintor sea el artista más limitado para influir sobre la sociedad. Su posición social, su sentido moral importan tanto como su obra”.
En el Museo Pedagógico de París, se celebra la exposición del Grupo de estudios Françoise Mintowska, que emplea el dibujo como medio inmediato de aprehensión de la personalidad profunda, en la línea de las búsquedas modernas de la psicología por la cual toda forma de expresión tiene un significado y se refiere a una realidad subyacente. Utilizan como tests los dibujos infantiles y por ello nos enteramos muy groseramente que el epileptoide sensorial tiende a la vehemencia, a lo explosivo, ligado a algo concreto, etc., y el esquizoide-racional dominado por la abstracción, el alejamiento, rotura, recurriendo al símbolo. He aquí como el crítico de arte, al mismo tiempo que juzga la obra del artista, puede suministrarle su diagnóstico y posiblemente métodos de curación. Ejemplo de epileptoide-sensorial sería Van Gogh y de esquizoide-racional Seurat, según Mintowska. Por nuestra cuenta, pensamos que Kandinski o Picasso reunirían en ellos, a través de sus dibujos, grabados y pinturas al epileptoide-sensorial y al esquizoide-racional.
Según el crítico Pierre Schneider (L´Express), “El grabado, por su técnica misma, es un arte de maníaco”, se refiere a los grabados de Bresdin, un notable grabador romántico que Baudelaire calificó de genial. “Es en la manía, en la obsesión donde reside la singularidad de Bresdin”, escribe Schneider. La crítica parece de Mintowska.
Jean Giono, en el prólogo de un álbum de croquis de Marruecos de Ives Brayer, afirma: “Nada más inteligente que un dibujo; es la impresión misma de la inteligencia”. “La palabra existe –añade Giono– tal como uno la emplea, en la memoria o en el diccionario; pero no hay catálogos para el trazo, hace falta inventarlo en el instante y nace a la existencia en el momento mismo que uno lo realiza”.
Otro pintor español, Pelayo, exilado en París, expone en esta ciudad (Galería Synthese) una serie de óleos que titula Retratos apócrifos. Se trata de personajes literarios o históricos españoles realizados brutalmente, a la vez gestuales y mediados. Algunos críticos señalan su preferencia por los paisajes austeros, secos, calcinados, que representan La Mancha y que caracteriza su obra anterior.
El escultor argentino Marino di Teana realizó gran parte de las esculturas de la actual exposición de Arte Contemporáneo que se celebra en el Gran Palais de París. Una, de acero inoxidable, tiene 13 metros de largo por 6 de alto y otra, 7 metros de alto por 18 de largo. En el catálogo de esta exposición se afirma la abstracción comienza con El Greco y Goya. Es un punto de vista, como escribe Michel Ragón.
He aquí algunas afirmaciones de Braque contestando a unas preguntas de André Parinaud: “En pintura es lo imprevisto lo que da lugar al acontecimiento”. “En arte no existe más que una sola cosa que valga: aquellas que uno no puede explicar”. “Lo que interesa a Picasso es un juego de formas. Él juega... él juega siempre por otra parte. Viene a ser un caricaturista de la pintura en el sentido grande y noble”. “El renueva el destino y la novedad de todo hasta la caricatura, bien sabido que en el sentido pictórico de la palabra”.
“La naturaleza muerta debe estar sujeta al control del tacto”.
“Después de Cezanne es la gran aventura la que comenzó, la libertad. La libertad, sabemos, se conquista, no se otorga”.
“Se ha terminado el cuadro cuando se borró la idea”.
“Con la edad, arte y vida son uno”.

He aquí todo por hoy. Dile a Marika que los grandes compradores de antigüedades en Suiza son los árabes que se levantaron con el tesoro de su país o que cobran un tanto por ciento por la extracción extranjera del petróleo en sus países. Os recordamos. Escribid. Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-05-28 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 28/05/1963


Ginebra, 28 de mayo de 1963

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Ahí van unas noticias. La primera, privada, es que una Galería de Ginebra, muy importante, que acaba de editar un libro de Char con litografías de Braque, y otro no me acuerdo ahora de quien con litografías de Miró, se encarga de mis grabados en Europa. Ayer también tuve noticias de Basilea del acuerdo de la Kunsthalle para exponer óleos míos en la próxima temporada, pero aún no tengo fecha concreta. De cualquier manera, el 10 salimos hacia París, donde estaremos muy pocos días y desde allí para España, que es donde queremos estar. Si hiciese falta, trataríamos de volver en septiembre a Suiza. Ya veremos.
Noticias
Un escritor polaco emigrado a la Argentina cuya reputación comienza a ser universal ha hecho declaraciones a algunos diarios de París. Se trata de Vitold Gombrowicz, que publicó en castellano, hace años, en la Editorial Argos de la capital argentina, su libro Ferdydurke sin que esta publicación tuviese ninguna resonancia en la prensa porteña ni entre los escritores que se tienen por más importantes en Buenos Aires. Ferdydurke se publicó en francés en 1958, desde esta fecha se ha hecho una decena de traducciones del libro a diversos idiomas y el apellido Gombrowicz es ahora conocido, en los medios intelectuales europeos, como el de un importante creador que estuvo aislado en Buenos Aires durante muchos años. La traducción de Ferdydurke al francés se efectuó inmediatamente de la edición polaca en 1957, diez años después que la argentina y veinte máis tarde que la primera edición en Varsovia. Vitold Gombrowicz emigró a Buenos Aires en 1939 y en esa ciudad escribió TransAtlántico, La pornografía, algunos volúmenes de su Diario y la obra de teatro El casamiento, que se estrenará en París el próximo mes de junio. Veinticinco años después de su llegada a la Argentina y luego del silencio porteño, regresa a Europa y se mueve, según parece, con dificultades en el mecanismo de su celebridad naciente: interviús, recepciones, reuniones, encuentros... Entrevistado por Piotz Rawicz afirma: “En la Argentina, yo viví fuera de los medios intelectuales, rodeado de amigos que no pasaban de los veinticinco años de edad. Con éstos, dijo, me habitué a hacer una política literaria, mezcla de provocación, de juego, tontería, rareza, indolencia... Resulta pequeño el universo de la juventud”. Interrogado sobre París, contesta Gromwicz: “Cuarenta mil pintores en esta ciudad de los cuales cuatro o cinco son auténticos. Millares de escritores o que se consideran como tales. La estupidez, la impostura, conscientes o inconscientes, constituyen sus límites. El escándalo no dura mucho”. Se considera la obra de este escritor polaco como una de las más importantes en este siglo en la literatura de su país, precursora de la de Ionesco, conteniendo como tema principal la inmadurez. Los autores franceses preferidos por él son, en general, Montaigne, Rabelais, Jarry y Gide. Hablando de sí mismo, dice: “Soy un viejo campesino, un poco desconfiado y frío. Desconfío de los conceptos y mi obra constituye la sátira de la conceptualización. Definí una vez como una aspirina que produce el relajamiento. Mi arte es el opuesto de la nueva novela francesa, que se hizo descriptiva, objetiva. No me sujeto al objeto. Trato de seducir a las gentes, busco la superioridad, la dominación, la expansión de mi yo. Ésta no es una filosofía, sino la actitud patética de un artista. El hombre está en conflicto perpetuo con la forma, cualquiera que ella sea. La parodia es su venganza”. “Mi drama personal –añadió– procede de dos fuentes, de una degradación vengativa de toda forma, y de mi sumisión humillante a la juventud. Como artista, busco la perfección, tiendo a la madurez y al mismo tiempo estoy locamente encariñado con la inmadurez, lo inacabado. No existe solución, no puede existir, si me convierto en maduro dejo de ser joven, y así continúo...” No es, pues, por azar, la obsesión melancólica de adolescencia y juventud de Gromwicz. Rawicz afirma que la grandeza del drama de este escritor reside en ser “el de un formalista que se burla de la formas, de un realista que no solamente entrevé, sino que ve, carnalmente, la inconsistencia fatal, la pluralidad dolorosa de aquello que se llama comúnmente realidad” Entresacamos algunas respuestas de esta entrevista a un escritor casi desconocido en la Argentina a pesar de vivir en esta nación, conocido ahora universalmente por Francia y que, sin embargo, llegó a la madurez en nuestro país. A la madurez de su propósito de inmadurez literaria. Habría que estudiar hasta que punto influyó en él, o lo afirmó en su propia inmadurez, la inmadurez general argentina. George Braque expone actualmente grabados en madera en una Galería de París y en otra collages. El papel pegado, afirmó el pintor, me permitió disociar el color de la forma y ver que eran independientes uno del otro.
Sobre una exposición de arte norteamericano que se celebra actualmente en París y que constituye una selección de la sesenta y seis exposición del Instituto de Arte de Chicago, afirma Conil Lacoste que la última invención de la vanguardia de Estados Unidos constituye una especie de fotomontajes de objetos domésticos dibujados a gran tamaño, integración de franjas dibujadas, sonrisas de Marylin en serie, falsos helados a gran escala, etc.
Me extendí un poco con el reportaje de Gromwicz, pero creo que vale la pena por ser conocido de una minoría argentina. Hasta dentro de unos días. Saludos de Maruja y míos para Marika y para ti. Un abrazo:

[Seoane]

1963-05-21 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 21/05/1963


Ginebra, 21 de mayo de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Continuamos en Ginebra. Pinto. Salimos a conocer nuevos lugares. Estuvimos en el Museo de Grenoble, magnífico por las obras que reúne de arte moderno y aún de arte antiguo en un edificio inadecuado. Espléndidos Matisse, Bonnard, un retrato de no sé quién de Derain notable, siempre Picasso, etc., y viajamos por la Savoya, una región bellísima y bonapartista. Fuimos a alguna inauguración de exposición de pintura y estuvimos en el estreno de la obra de Buero Vallejo que dirigió Amparo. Muy bueno todo y mucho éxito de crítica en Ginebra donde se ve generalmente buen teatro. Ahora noticias:
Un crítico francés Le piéton de Paris, de France observateur, desalentado por las exposiciones informalistas en rebaño –según él–, se refiere –reproducimos su frase–, “al importante profesor de arte abstracto americano –léase estadounidense–, Hofman –paz– escribe a sus viejos días –y a sus manchas insípidas–”. “Y hasta Brauer –continúa– ese joven austriaco que, Galería Flinker (Rue du Lac) resucita el Jardín de las Delicias como un paquete de gruesos bombones”. Hofman, a quien grandes revistas dedicaron grandes páginas en colores, y del que se hizo propaganda abusiva a todo costo, representó a Estados Unidos especialmente en las Bienales de Venecia y San Pablo. Se trata de un pintor nacido en Alemania que reside desde hace muchos años en Nueva York. Le piéton de Paris termina preguntando: “¿No habrá un pintor que trate de encontrarse a sí mismo delante de la tela? ¿Tratando de escapar a las modas, a sus mezquindades, a este miedo y a esta avaricia sórdida que se cierne por la galerías?
Con motivo del estreno de Tomás Moro o el hombre solo de Robert Bolt, por el Teatro Nacional Popular de Francia, algunos críticos rinden homenaje a Jean Vilar. Uno de ellos, Robert Kanters, escribe en una crónica titulada Sin Jean Vilar: “El T.N.P. de Jean Vilar ha tenido siempre una alta idea de su misión civilizadora, rindámosle homenaje diciendo que ha rehusado incluir en sus planes tal o cual obra políticamente teleguiada, realizando su repertorio sin oportunismo, con una intransigencia sonriente, un sentido agudo del primado de la belleza”. “Uno termina por hablar de él –añade Kanters– casi como de Tomás Moro: es San Jean Vilar quien nos deja”. A Jean Vilar le sustituye en la dirección del Teatro Nacional francés, Georges Wilson, un excelente actor de la misma compañía al que tampoco regatean elogios algunos críticos.
El millonario catalán Alberto Puig, mecenas de los gitanos, la gitanería andaluza de los tablados fue casi siempre una empresa catalana, va, según se escribe, a realizar “la gran operación Flamenco internacional” al estilo de los Ballets rusos de Diaghilev, transformando en un verdadero espectáculo teatral las danzas folklóricas andaluzas. Solicitó la colaboración para ello de Vicente Escudero y Carmen Amaya y espera que se incorpore al grupo La Chunga. El Picasso de estos Ballets sería el pintor madrileño Manuel Viola, informalista, que, según noticias, protege actualmente en Madrid al pintor informalista argentino Alberto Grecco.
Gaeton Picon, el crítico e historiador literario francés, con un equipo de ensayistas y poeta transforma Le Mercure de France, la más antigua revista de ese país, fundada en 1672. Cuando se fundó, se la adjetivó como galante. Boursault la escogió como tema de una comedia: “Donde uno encuentra todo, fábula, historia, verso, prosa.
Sitios, combates, procesos, muerte, matrimonio, amor.
Noticias de provincia y noticias de la corte.
Ningún libro me agradó ni me fue más necesario”.
Sucesivamente Le Mercure de France fue nueva, galante, francesa y nacional. Grandes escritores a partir del siglo XVII han colaborado en sus páginas hasta Gide, Apollinaire, Mauriac, que escribe a propósito de ella: “A comienzos de este siglo, para un adolescente que se roe en su provincia, el caduco Mercure fue símbolo y llave de toda poesía”.
Ahora, según un periodista, El título de rojo obispo, pasó a ser violeta cardenal.
Con motivo de la visita de Marc Chagall al edificio de las Naciones Unidas, en relación con un mural dedicado a honrar la memoria de Dag Hammaskjoeld, se recuerda que el gran pintor entregó al poeta Evtochenko una monografía suya dedicada a Nikita Sergueievitch Kroutchev para que se la entregase personalmente al jefe del estado soviético.
En Lausanne, Suiza, con motivo de la gran exposición de productos de este país que se celebra cada veinte años, se está celebrando un gran esfuerzo arquitectónico y urbanístico. Se crean nuevos barrios y parques, se abren calles nuevas y se levantan gigantescos edificios que luego de ser hoteles serán transformados en viviendas y oficinas. El presupuesto de esta gigantesca obra se fijó en 500 millones de francos suizos, es decir, aproximadamente 17.500 millones de pesos argentinos. La exposición se realizará el próximo año.

Éstas son todas las noticias por hoy. Hasta la semana que viene. Escribe algo. Un gran abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-05-01 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 01/05/1963

Buenos Aires, mayo 1º 1963

Querido Seoane:

Como ves, carnereando, pues es 1º de mayo y estoy escribiéndote, a pesar de que quizá no hayas recibido todavía mi última carta.
Dos líneas nada más, para comunicarte que me acaba de llamar Brughetti, nuevo Director de Cultura, para pedirme que te escriba con el objeto de: 1º –Se te ruega contestes lo más rápidamente posible si aceptas participar en la Bienal de S. Pablo, con 5 grabados. Si te decides y tienen pronto el material, se comprometen a dar la batalla para que estén bien expuestos.
2º –En caso de conseguirse buena fecha y buen espacio, esto es, una sala que yo conozco, preciosa, y hacia mediados de septiembre, realizarían una exposición de tus grabados en el Museo de Arte Moderno de R. J. Los grabados se necesitarían a fin de armar la exposición, a fines de julio, creo que aquí.
Si te sirvieran los tacos que dejaste, se le podría pedir a Audivert o a otro grabador que sacara las pruebas necesarias.
3º –Que envíes para la Bienal: foto personal o fotos, así como de tu obra, especialmente grabado.
Personalmente me parece: que esta gente piensa dar con tus grabados la batalla de premios. Y en cuanto al grabado, R. J. es uno de los pocos lugares en donde encuentra eco. Tu dirás. Creo que debieras responderle directamente a Brughetti, independientemente de lo que quieras decir a mí.
Por si no tienes la dirección, es la siguiente: Director de Cultura del Ministerio de Relaciones Exteriores. Sarmiento 2351.
Nada más por hoy. Compadéceme: sigo en Buenos Aires y mañana participo en una mesa redonda sobre el Premio Ver y Estimar.

Saludos a Maruja, abrazos a Petere y familia, a Amparo y uno grande para ti.

Lorenzo

P.D. La exposición individual no es segura, pues antes de tu respuesta no pueden gestionarla. Las erratas de máquina son de Marika. Las otras también.

Queridos:

Compadézcanme a mí, que lo tengo que aguantar, con su 1ª Plana, su Radio, sus Mesas Redondas, sus Conferencias, y su Eudeba. ¡¡¡¡¡Está insoportable, además me quiere hacer creer que ya te mandó dos cartas!!!
¿Qué hago con los señaladores de cobre? ¿Los necesitan todavía? Mercedes, que siempre me llama a las 8 menos cuarto, el día de la partida de ustedes se durmió y me despertó a las 9:30. Lo extraño es que yo no me despertara igual. Podría probar de mandarlos con alguien o quizá por correo, contéstenme.
Aquí también está de moda las planchas, y los peltres antiguos. Pero el furor son los platos grandes de Talavera y sobre todo los frascos de farmacia antiguos, esos que tienen el escudo de Talavera en azul. Me gustaría saber si no es difícil conseguirlos en España y a cuánto.
Por aquí, todos los comerciantes lloran. Yo, por suerte, me voy salvando gracias a mis clientes italianos. Se vendió la colección española de la viuda de Saint, y el remate tuvo lugar en el jardín español de su casa, lleno de grandes macetones de cerámica, antiguos. Yo compré una enorme espetera, de hierro forjado, con parrilla y todo. El día que la venda, lloro. Es preciosa. Y un bargueño renacimiento español, con incrustaciones de marfil, cajones secretos, etc., y su mesa correspondiente.
Total que, aunque vendí mucho el mes pasado, estoy como siempre sin un cobre.
Los chicos están muy bien, organizándose en sus respectivos departamentos. Ariel, haciendo el servicio militar. Ahora, después de la revolución, lo pasaron a una oficina al Ministerio de guerra. Fernando se comprometió con Sonia. Así que esta vez la cosa va en serio. Hugo acaba de aprobar un examen. Noemí, que les mandó saludos, sigue todavía luchando con Franco. Menos mal que Baudi está de por medio. Baltar estuvo nuevamente por aquí justamente durante la última revolución. Nada nuevo, sólo que el hermano de Mirella está pasando allí una larga temporada. Con Díaz Pardo no hemos logrado comunicarnos. Seguramente no quedó ningún teléfono en pie después de bombardeo de Magdalena. A Laxeiro lo vimos la única vez que fuimos al Moderno. De Lala, después que estuvo en casa para vuestra despedida, no he vuelto a tener noticias. Seguramente todavía sigue ofendida por el Aguna Mineral ???!!!! Aida Scheimberg viene siempre a verme y Sarita y Falcini estuvieron una noche en casa con Venancio Viera. Aparte de eso, no hemos visto a nadie ni salido para nada, de casa al trabajo y del trabajo a casa. Ni al cine. ¡Qué horror! Eso que se dieron dos películas que Lorenzo tenía mucho interés en ver, una rusa La dama y el perro y El proceso de Kafka. Pero no hay tiempo. Desde que se fueron ustedes, estamos más aislados que nunca, pues dejamos así de tener noticias de una cantidad de gente. No habrá más remedio que hacer más sociable a mi marido.

Un gran abrazo de

Marika

1963-04-29 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 29/04/1963


Ginebra, 29 de abril de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Recibí tu carta del 22 y te agradezco todas las noticias que me envías. Resulta confusa la de Paspagnoli, ¿es Director del Museo Nacional, como escribes, o del de Arte Moderno, en lugar de Squirru? Si lo es del Museo Nacional, ¿qué pasó con Romero Brest? Siento verdaderamente la muerte de Lorenzo Domínguez, era un gran artista y un excelente amigo. Para mí, además, otro español del exilio, aunque hubiese nacido en Chile, ocupado cátedras en la Argentina, etc., como escultor nació en España, donde se formó y a cuya sangre pertenecía. De aquí la noticia más importante fue la ejecución de Julián Grimau en Carabanchel. Toda Europa se conmovió. Manifestaciones en todas las ciudades europeas. En Francia, Italia y Suiza, obispos y organizaciones católicas hicieron pública su protesta. Aquí, en Ginebra, hubo dos manifestaciones. La última, el sábado 27, de todas las organizaciones sindicales. Al terminar el acto, donde sólo hizo uso de la palabra un dirigente obrero, lanzaron al lago dos coronas de claveles blancos y centenares de claveles rojos para que remontasen las aguas del Rhône y llegasen simbólicamente a la costa de España. Franco se cerró definitivamente, pienso, muchas puertas europeas, las que se había entreabierto para la liberación de su economía y su política. La prensa francesa es en casi totalidad, intransigente con él, con la ahora dudosa ayuda económica de De Gaulle y con Malraux, del que nadie puede escuchar su silencio. Pero ahí van algunas noticias, pues no creo puedas pasar la de Grimau.
En Ginebra, se ha inaugurado una gran exposición del pintor cubano Wilfredo Lam en la Galería Krugier, seguramente una de las más amplias y selectas de esta ciudad, que comprende obras desde 1938 hasta 1962. Se trata, en general, de cuadros de gran formato, de un surrealismo muy particular y realizados con una técnica muy sintética. Sus temas, muy repetidos desde hace años, se refieren a un mundo cubano tropical y de resonancias africanas y oriental. Cañaverales, grandes pájaros, pies y manos muy dibujados sugiriendo no se sabe de qué cuerpos, picos de aves, todo formando ángulos agudos dibujados con precisión. En la primera época, usaba una paleta de verdes, rojos y violetas muy tímidamente puestos al modo impresionista y en los últimos años dibuja simplemente con negro sobre un fondo gris casi blanco. Manifiesta un mundo original que tiene que ver lo mismo que con su país, con su origen chino y negro. Se trata desde luego de un excelente pintor, sabio y menor, que con los años redujo sus aspiraciones y que alcanzó, como los chinos con sus aguadas o como Goya con sus últimos óleos y grabados, a encontrar todo el color posible sólo en el negro.
En la ciudad vieja de Ginebra, se instaló una nueva galería de arte, la Galería Iolas. Se trata de una galería de Nueva York que ha abierto dos sucursales en Europa, en París y en Ginebra. Seguramente, en esta última ciudad, como muchas empresas norteamericanas con el fin escondido de burlar los impuestos de su país. Se inaugura con una muestra de Max Ernst, unas sesenta obras, casi todas ellas de la última época del pintor y los precios de los cuadros oscilan entre 150.000 francos suizos, es decir, 4.600.000 pesos aproximadamente, el de mayor tamaño que es de alrededor de un metro cuadrado, y 21.000 francos suizos, es decir, 690.000 pesos el más chico, el grandor de media tarjeta postal. La calidad, con ser buena en general, no está, pensamos, de acuerdo con los precios. Los mejores cuadros de Max Ernst se presentan, como ya comentamos, en el Museo de Zurich.
Suiza acabad de obsequiar a la Unesco con un tapiz de Le Corbusier de 6,50 x 3,50 metros que decorará la sala 5 y que evocará, según una frase del delegado suizo, “la alegría de vivir y una incesante juventud”. Esperamos que el tapiz, como los tapices de los cuentos orientales, pueda desprenderse a ratos de la pared a que fue destinado para llevar, entre nubes, alegría y juventud a los pueblos subdesarrollados y hambrientos que tantas valiosas horas de preocupación consumen a los delegados de la Unesco. La preocupación de Le Corbusier fue, antes de pronunciarse los discursos, colocar su gran tapiz en la pared de una sala exigua como parece que es la sala cinco de la Institución internacional. Se le presentó al arquitecto racionalista un problema de Chesterton que, seguramente, por nada racionalista, podría el escritor inglés resolver más fácilmente.
Uno de los más importantes críticos de arte de Europa, el francés Georges Duthuit, acaba de publicar un libro, Le feu des signes en Ediciones Skira de Suiza. Con este motivo, acaba de declarar “los estetas generalmente vienen después de los artistas, de sus obras”. En el libro se vuelve contra la estética contemporánea, la dispersión del arte de nuestra época, la concepción individualista del arte y reniega de los prefacios que hizo en los últimos tiempos para pintores del informalismo y de la abstracción lírica, como Riopelle y Sam Francis. El pintor, afirma, debe participarnos la certeza de pertenecer al mundo. La obra de arte no puede reducirse a sabios juegos formales ni a especulaciones geométricas o psicológicas. El libro de Duthuit estalló como una bomba en los medios artísticos y del comercio de arte. Antes se había rebelado contra la concepción estética del Malraux publicando su excelente libro El museo inimaginable.
Georges Mathiew, afecto por la mala crítica que obtuvo de su gran exposición en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de París, responde a uno de los más sañudos, André Chastel, de Le Monde, con un artículo en uno de los últimos números de Arts, en el que, si bien logra comadrear alrededor de la obra de Chastel, no consigue desde luego defender su pintura, que era lo que algún público esperaba. En compensación, en uno de los últimos números de París Match, aparece retratado en las poses más diversas vestido de lujosos trajes, que unas veces parecen hacen surgir su figura de una tela del Ticiano o de Velázquez y otras de Goya, y entre muebles muy curiosos y caros. Fotografías singulares que en nuestra época tienen mucho que ver, aunque parezca mentira, con el comercio artístico.
Morir en Madrid es la última película de Frédéric Rossif, el autor de otra muy buena Le temps du ghetto, hecha a base de documentales extraídas de los archivos. También de los archivos de varios países extrajo la documentación gráfica para relatar la guerra de España. Un relato apocalíptico, según juzgan algunos críticos, que mereció el que interviniese la censura francesa cortando frases del texto redactado por Madeleine Chapsal. En estos días, la película de Rossif es la más comentada de Francia y su nombre Morir en Madrid sirvió, en general, como título a los numerosos comentarios que se hicieron contra Franco alrededor de la ejecución de Grimau. Resulta un excelente recuerdo en el momento en que Francia se apresta a ayudar financieramente a España formando parte de su gobierno Malraux, el caballero, subrayamos entre comillas, de La esperanza.

Querido Varela. Éstas son las noticias por hoy. Creo que abundantes. Escríbeme. Un abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1963-04-22 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 22/04/1963


Buenos Aires, 22 de abril de 1963

Querido Seoane:

Recibí tus dos cartas. Ya hice uso de tu corresponsalía, con pleno éxito. Está a tono con el informativo que habíamos inaugurado –un panorama mundial y nacional muy breve y adjetivado, que está levantando roncha. Lo tuyo fue especialmente elogiado por los pintores, aunque supongo que a algunos nos les hará mucha gracia, como no se la hacen mis comentarios. Romualdo Brughetti es director de Relaciones Culturales de la Cancillería. Hugo Parpagnoli es director del Museo Nacional de Bellas Artes. Creo que ya sabías que Rafael Squirru es director del Departamento Cultural de la Unión Panamericana. Fuiste seleccionado para la exposición de París, por un jurado en el que estaba Payró. Se ha detenido a unos cuantos frigeristas, entre ellos Merchensky y, al principio, equivocadamente, Ernesto Sábato que ya está en libertad. Yo preparo dos conferencias para ver y estimar sobre El alma en conflicto con la época (lo accidental y lo permanente, como oposición causante del desgarramiento actual). Me ha encargado Eudeba una serie de fichas para la carpeta en que tú participas, y quieren que les busque dinero para colección titulada Arte para todos, con sueldo y asesoría, pero eso de buscar dinero...
Vimos a Baltar, están bien. Díaz Pardo sigue enterrado. Dieste, en su gloria, a la diestra de Rianxo. Núñez Búa salió para Europa, contaba con verte. Di tu dirección a una dama que quería datos tuyos para un trabajo misterioso. Bonino, en Estados Unidos, y Rubbers, preparando las maletas hacia allá. Mándame tus colaboraciones horaonceñas. Y, mientras no me mandes el paisaje, etc., es tu deber, no lo olvides enviarme discos, catálogos, libros, cintas grabadas con veces europeas, reproducciones de tus obras, y sobre todo, mucha compasión por esta vida porteña obligatoria.
Como ves, puedo ser más telegráfico. No te hablo del resto de vuestros amigos porque, como es natural, sólo los veo para maldeciros en compañía nada sospechosa. La noticia triste: Murió Lorenzo Dominguez.
No está Marika en casa, así que os mando estas líneas sin que ella meta baza (como ves, Maruja, para llegar a tiempo, hasta por correspondencia tengo que andar solo). Pero también os maldice, deseándoos, como yo, mucha suerte.

Un largo abrazo.

Lorenzo

[Manuscrito:] P.D. Saludos a Petere , a Amparo si la veis, a...

1963-04-19 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 19/04/1963


Ginebra, 19 de abril de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Aquí te van nuevas noticias, espero que te sirvan de algo. De nosotros, no tenemos nada que contaros. Trabajo y mañana o pasado viene a ver mis cosas el dueño de una galería de Ginebra. Durante la semana de Pascua quedó desierta Suiza, o sus habitantes se movilizaron de un lado para otro buscando los rincones más escondidos del su país. Nosotros hemos estado en Zurich e Interlaken. En Zurich, vimos una gran exposición de Max Ernst. Pero ésta es la primera noticia, ahí va:
En el Museo de Bellas Artes de Zurich se abrió una exposición retrospectiva del pintor surrealista alemán, nacionalizado francés, Max Ernst. Se presentan 231 obras de pintura, escultura, grabado y collages y, en vitrinas, algunos álbumes y libros ilustrados por el pintor y joyas diseñadas por él. Se trata de la exposición más completa que se haya hecho de Max Ernst y se considera un acontecimiento artístico europeo. Las obras más interesantes, a nuestro juicio, son las que abarcan los años que van de 1926 a 1930, con los temas de los bosques, metamorfosis de pájaros y hordas. En los años siguientes, los recursos de oficio que había ido descubriendo durante ese período se convierten en mecánicos y, de hace dos o tres años, es el muy flojo Retrato de Dorotea, (Dorotea Tanning, de Arizona), ejecutado con un lenguaje impersonal y consabido. Se trata, sin embargo, de un gran pintor, un pintor alemán por la rigurosa artesanía de que hace gala y por el mundo romántico que utiliza en su temática.
Eugene Ionesco acaba de publicar un largo artículo contra los críticos de teatro y la crítica profesional en general, Critiques, vous vivez de moi!, se titula. Afirma “Que la crítica sea hecha por los novelistas, los pintores, los filósofos. Delacroix comprendía la poesía mejor que los críticos literarios de su tiempo. Baudelaire y Apollinaire comprendieron la pintura que los críticos de pintura no comprendían”. Con este párrafo termina el artículo provocado por los comentarios desfavorables a su última pieza, Le piéton de l´air. Con motivo del centenario de la muerte de Delacroix, Claude Roger-Marx afirma en un ensayo que el gran pintor romántico fue para los escritores de su tiempo, lo que Baudelaire para los pintores y el más grande de los críticos de arte, coincidiendo, sin hacerlo y sin propósito seguramente de coincidir, como lo afirmado por Ionesco.
El Director de orquesta, Ansermet, uno de los más famosos desde hace muchos años que sostuvo y, seguramente sostiene, vinculaciones con destacadas figuras intelectuales argentinas entre las cuales debe citar a Victoria Ocampo, preside, en Ginebra, el Comité ginebrino por la amnistía a los presos y exiliados políticos españoles. El grupo que constituye dicho comité comprende importantes intelectuales de esta ciudad. Estos días enviaron un telegrama al Papa Juan XXIII y al ministro español Fraga Iribarne, en favor de Julián Grimau, sujeto a proceso en Madrid.
La actriz norteamericana Olivia de Havilland, famosa intérprete de Lo que el viento se llevó y Foso de serpientes, acaba de publicar en Londres un libro titulado Todos los franceses padecen del hígado, en el que comenta costumbres y tradiciones de Francia. “El pecho de una mujer, como los franceses afirman, –escribe Olivia de Havilland– tiene más importancia cuando ella está sin ropas que cuando las lleva”. Y comentando la necesidad de vestirse sexy ella añade: “En Francia, jamás oí hablar de tal asunto. Una acepta por definición que siendo mujer se es sexy y no tenéis necesidad de vestiros para probarlo”.
Estas son cuatro noticias últimas aparte de las políticas que son muchas y muy interesantes, pero que no creo sean oportunas en este momento de Buenos Aires.

Un gran abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

Nota: Dile a Marika que compre todas las plantas de carbón antiguas que encuentre. Los comercios de antigüedades de Suiza la tienen a la venta justamente con objetos y obras de arte que a nosotros nos parecen más valiosos.

1963-04-08 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 08/04/1963


Ginebra, 8 de abril de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Apenas tengo otras noticias nuestras que darte de la que continuamos en Ginebra, haciendo pequeñas salidas a otras ciudades de este país, y de que estuve dos o tres veces con Herrera Petere que siempre te recuerda con cariño. Muy envejecido, preocupado por el destino de lo que escribe y luchando para que le estrenen una obra de teatro en Lausanna y Ginebra. Trabaja mucho en su oficina de la Organización Internacional del Trabajo, y hace, en general, la vida metódica y aislada de los suizos. Nuestras noticias de Buenos Aires son, hasta ahora, muy limitadas. Creo que Le Monde fue quien mejor informó sobre los últimos sucesos. Pero, he aquí algunas noticias últimas por si pueden seros útiles para la audición:
En París, se acaba de estrenar por el Teatro Nacional Popular Luces de Bohemia de Valle Inclán en el Teatro Odeón. Con Divinas Palabras, son dos de las obras de este autor español en las carteleras de teatro de esa ciudad. Las obras de Valle Inclán muestran en Francia la España de su época, como, por los mismos días en otros estrenos, muestran la Alemania e Irlanda, la suya, obras de Brecht y de O´Casey. Algún crítico al escribir sobre Valle Inclán reconoce la pincelada goyesca y negra del escritor, pero consideran Luces de Bohemia como un excelente croquis al lado del admirable mural de Divinas palabras. Poirot Delpech escribe de este estreno: “Una evocación afectuosa, una espléndida lección de independencia de espíritu”.
Ansermet, el excelente músico suizo bien conocido del público de Buenos Aires, acaba de estrenar en Ginebra La Atlántida, de Manuel de Falla, el compositor español fallecido en Córdoba, ciudad donde vivió largos de años de destierro, entregado a la tarea de escribir esa obra, comenzada en España e inspirada en un poema del poeta catalán Jacinto Verdaguer. El estreno constituyó un notable éxito, aún cuando la crítica señaló defectos que atribuye a Halfter, el músico español discípulo de Falla, que la ordenó, y que se hizo cargo de completar algunas de sus partes, al fallecimiento del genial músico.
Por la televisión suiza se proyectó una película consagrada al excelente afichista y decorador francés Paul Colín, uno de los renovadores de la decoración teatral contemporánea y del cartel de publicidad. Fue luego de la Primera Guerra decorador y pintor de Music-Hall y cabarets negros, entonces de moda, y pintó desnuda, en 1921, a Josephine Baker que acababa de llegar a París procedente de Estados Unidos con una compañía de girls a la cual pertenecía. Dibujó carteles e hizo decoración para el Studio des Champs-Elysées y para los espectáculos de los Pitoëff, para obras de Jules Romains, Mercel Pagnol, Georges Neveux, etc. Anciano, afirma: “De los tres mil nombres escritos en mi libreta de direcciones, hay diez de amigos, y de estos diez sólo puedo contar con tres”.
En el museo de Ville de París se está haciendo una exposición retrospectiva de Georges Mathieu. La crítica, casi en su totalidad, arremete contra el pintor y su obra. André Chastel escribe: “Uno se apercibe con sorpresa que el secreto de Mathieu es lo bonito, lo chic, el estilo Dior: sus entonaciones de malva y gris en las pequeñas telas y su administración obsesiva del rojo y del negro, son los rasgos más notorios de una vocación de sastre un poco audaz”. “Estos cuadros ofrecen un interés enfermizo que se puede apreciar sin tener en cuenta la literatura que le acompaña y que abunda, como en los envoltorios de los productos farmacéuticos”. Otro crítico, Claude Roger-Marx, dirigiéndose al director del Museo, escribe: “No, la función de nuestros conservadores no es la de estampillar productos destinados al gran fracaso”. “Los títulos mixtificados cambian, el cuadro no: siempre las mismas salpicaduras del pincel, los mismos signos que no significan nada, los mismos fuegos de artificio, los mismos colores eyaculados del pomo, el mismo dinamismo loco que, no traduciendo ningún movimiento interior, queda en decorativo”. Mathieu, que suele ejecutar en público un gouache en algunos segundos y una tela al óleo en pocos minutos y que organizó a los cuarenta y dos años de edad sesenta exposiciones en Francia y catorce países más, es un producto exclusivo de la actual especulación comercial del arte, siendo como en el caso de Dalí, él mismo su principal agente.

Son cuatro noticias de estos días. Escríbeme y dime si son útiles. Saludos a los amigos y un gran abrazo para Marika y para ti de Maruja y mío

[Seoane]

1963-03-31 Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela en 31/03/1963

Ginebra, 31 de marzo de 1963

Sr. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Querido Varela:

Hoy comienzo a escribir algunas cartas, pues hasta ahora no hice más que andar, gastar dinero en hoteles –el dinero más dormido– y comidas y en orientarme. En la primera quincena de abril, creo que se confirmará una exposición mía de grabados en Zurich y mañana lunes, en Basilea, se reúnen las autoridades de la Kunsthalle con alrededor de ochenta obras entre óleos y grabados. Hemos alquilado un departamento de un ambiente en Ginebra por dos o tres meses y a partir de mañana comienzo a pintar, pues no traje cuadros y sólo cuento con los veinte que dejé en Basilea en 1960 depositados en la Kunsthalle y los cuarenta y siete grabados que seleccioné en ésa para traer. Los grabados han impresionado por su técnica a los pintores y grabadores que conocí las respuestas sobre algunos de los resultados conseguidos. No vaya a ser el diablo que expongan ellos antes que yo y nos vengan luego esos recursos como novedades de París a Buenos Aires.
Pero pasemos a las noticias que pueden ser interesantes para tu audición radial. En la Galería Krugier de Ginebra se exponen actualmente ochenta óleos del pintor Alexej Jawlensky, que formó parte alrededor de 1921 con Kandinsky, Feininger y Paul Klee, del grupo los Cuatro azules en Alemania. Nacido cerca de Moscú en 1864, alternó en su juventud la carrera militar con la pintura. Alrededor de 1900, abandonó su profesión oficial por el arte, estableciéndose en Munich. Desde la Primera Guerra, debiendo abandonar esta ciudad, vivió alternativamente en Suiza, donde se refugió, y en Alemania al término de aquella. En la primera época muniquense de su pintura se notan influencias fauves y expresionistas, abundando en temas referidos a España, pero siempre destacando en ella su fuerte temperamento eslavo y el carácter popular de sus colores. Su época última se acentúa en él su profunda vocación mística y su obra, puede afirmarse, sólo consiste en cuanto a tema, en una serie considerable de variaciones sobre el rostro de Cristo. Adquiere su pintura una profundidad notable y para nosotros, Jawlensky, es no sólo uno de los grandes continuadores de la iconografía bizantina de su país, es uno de los pintores más hondos de este siglo. Falleció en Wiesbaden en 1941. En los últimos años atacado de parálisis debieron atarle los pinceles a las manos, como a Renoir, para que realizase esos rostros dolorosos y sintéticos que nos trae al recuerdo el tono de las maderas secas y de las cortezas de los árboles.
El crítico de arte del semanario francés L´Express, Pierre Schneider, afirma refiriéndose a una gran exposición de Raoul Duffy en París que: “Los prejuicios nos ciegan en nuestra ignorancia. Se exhiben los síntomas de la vanguardia y nosotros salivamos de éxtasis como los perros de Pavlov”. La frase es un acierto referido a parte de la crítica universal y a mucho público aficionado que supone que el arte es asunto de modas y modistas. Schneider se refiere en su artículo a la solidez del arte de Duffy y a como crece con el tiempo su prestigio de gran pintor. La viuda del artista, Madame Raoul Duffy, ha donado a los museos de Arte Moderno de París y los de Le Havre y Niza 75 óleos, 15 acuarelas y 90 dibujos, además de los tapices y cerámicas proyectados por el artista.
Jacques Prévet, el extraordinario poeta francés, está haciendo un libro en colaboración de Joan Miró, el también extraordinario pintor español. Uno de los poemas del libro es éste:

Mangez sur l´herbe
Dèpêchez-vous
Un jour ou l´autre
l´herbe
mangerá sur vous.

El Museo de Basilea, en Suiza, uno de los más importantes del mundo por la obra que contiene de arte moderno y contemporáneo, aparte de las numerosas obras primitivas y antiguas, entre las que se destaca la valiosa colección de óleos y dibujos de Holbein, exhibe estos días la donación que recibió de Raoul La Roche, uno de los magnates de la industria química universal, que consiste en 1 Juan Gris, 7 Leger, 11 Braque, 6 Le Corbusier, 20 Ozenfat y cuatro esculturas de Lipschitz. Su primera donación, en 1955, consistió en 9 Braque, 4 Picasso, 11 Juan Gris, 10 Leger y uno respectivamente de Ozenfat y Le Corbusier. En tres años los museos suizos de Basilea y Zurich y Berna se han enriquecido notablemente por las cuantiosas donaciones de sus comerciantes e industriales. Igual que en Buenos Aires, podemos afirmar irónicamente.
Bueno, es todo por hoy y dime si te interesan estas noticias. A partir de hoy te iré mandando regularmente las que considere novedad y poco probable que lleguen por agencia a ésa. Me voy a quedar quieto y trabajando en Ginebra por dos o tres meses, con alguna escapada a las otras ciudades suizas y a Grenoble en Francia. Escríbeme aunque sólo sean pocas líneas.

Un gran abrazo de Maruja y uno para Marika y para ti de:

[Seoane]

Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

Recordados albaceas:

Muchas gracias por todo. Estos últimos, y ya terriblemente alargados tiempos míos, me tienen tan ido, tan desplazado, que me sentiría completamente en ausencia, sin ninguna señal cercana, cierta y como de familia, de no saber que existís vosotros. Dije como de familia, en la seguridad de que me entendéis, de que sabéis que no es y es eso lo que quiero decir a pesar del pudor que estas declaraciones causan en uno. Estoy como un edificio después de un terremoto, más triste que trágicamente dislocado, herido. Pero todo marcha como debe marchar, y poco a poco voy levantando la voluntad y la salud. Me dicen que para finales de julio seré otro. Espero ese otro con cierta curiosidad, aunque sin impaciencia.
Por Marika, sé algunas cosas, pocas y confusas como es de suponer en una amiga tan leal como tergiversante. Me gustaría saber quién puso los misteriosos dólares que ella me entregó.
No sé si Cuadrado estará en Buenos Aires cuando llegue éste. Hay aquí impacientes y frenéticos autores que requieren noticias.
Seoane, hoy en una situación un tanto apurada, me permito enviarte a tu casa una carta con cosas para Rafael y, por lo urgente, te lo anuncio en un telegrama. Discúlpame a Bergamín también. Recibirás, va en la carta de Alberti, una invitación firmada por él. Si puedes venir, me alegraría mucho. (Lo mismo Arturo, si quiere por una vez, y como herejía, salir del quietismo que yo tanto comprendo)–.
Me escribió Emilio una carta espléndida, hablándome de cierta cantidad que él cree me corresponde. Le escribo diciéndole que, lo que haya, te lo entregue a ti. Tú, si por algún error ves que en realidad te pertenece a ti, te quedas con él y me envías los recibos para que los devuelva firmados. Si por el contrario hay algo anterior a ti y no lo necesitas, mándamelo a través de Gebele , que según Marika, vendrá pronto. Como le pedí a Marika que me comprara algunas cosas, lo que haya puedes dárselo a ella y que ella le dé a Gebele el resto, o como sea mejor. Le escribo a Emilio diciéndole que se entienda contigo.
Necesito una buena Historia de España. ¿Lafuente Balleteros? ¿Podría sacarse del Ateneo con descuento, y crédito encima? ¿Qué Historia Universal me recomendarías, adquirida, si es posible, del mismo modo? Si tienes tiempo, humor y probabilidades, te agradecería mucho estos encargos.
Otra cosa, Seoane. (Para Arturo me reservo, hasta que venga). Todavía estoy muy caído. Pero tengo entre ceja y ceja la idea de hacer una pieza en un acto, con Manuela Sánchez, nuestra gallega heroica, de protagonista. ¿Podría editarse? ¿Te gustaría, si sale discreta, ilustrarla, con proyectos de decorado y figurines? En ese caso, me animaría más, por no decir del todo. Y pienso salir de la intimidad atroz en que me vi atrapado. Responde –sin problemas– a los dos aspectos: edición, ilustración.
Y para que todo sea abuso, un último ruego. ¿Podrías decirle a Melella que la cantidad por los giros hechos a la familia de la muchacha es de 100$? Se le deben a Andrés. Entiendo, Seoane, vuestro entusiasmo por el Sur, con Baltar al lado, y las pequeñas sordideces de Buenos Aires lejos. Pero... por un tiempo, y no como pionero, como pintor. Tu obra es más heroica, lo creo profundamente, que las jornadas del carnicero. Y, ¡ay! Mucho más cercada de desolación que la aventura del desierto. Quisiera que estuvierais aquí, que yo hubiera olvidado ya todo este infame castigo, y nos comenzáramos a pelear.

Lorenzo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Melella, Armas , Antonio, Odilda. Muy agradecidos recuerdos, si lo veis, a Munis .

1951-03-03 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 03/03/1951

3 marzo 1951

Sr. Luis Seoane

Queridos Maruja y Luis:

Os hago de regreso en Buenos Aires después de unas vacaciones envidiables. Mi viaje se está volviendo cada día más tormentoso en muchos sentidos. Así que puedes llamar a Emilio Marrón –de la Oficina comercial del Brasil (U.T. 319116) en mi nombre, para ver si tiene algo para ti. No sé si llegaremos a tiempo, pues yo estuve (y estoy) muy mal. Me operaron a la nariz, me descubrieron anemia, y no sé si tendré que enyesarme por un tiempo. Explícale esto a Emilio, aunque ya lo sabe. Si te habla algo de dinero correspondiente al mes pasado, cóbralo tú. No creo, pero...
No tengo ánimos para deciros más nada. Estoy bien atendido, en cuanto a médicos. Lo demás es difícil y aburrido.
Ojalá nos veamos pronto...

Abrazos.

Lorenzo

Colonia 1483
Montevideo

P.D. Saludos a Arturo. Dile que quizás Andrés Vázquez lo llame para ver si, cuando venga, puede traerme un paquete de ropa .

Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane

A Maruja y Luis Seoane

Queridos amigos:

No me sentí nada bien esta temporada aunque clínicamente estoy mejor. Por eso no os escribí.
Todavía no vi los dos cuadros que enviaste. Élida me dijo que a Percivale le gustaron mucho. ¿Y tu exposición? ¿Sabes que va a salir en México una gran revista político-literaria dirigida por León Felipe? Prepara colaboración –(tus dibujos sociales)–. También me podrías mandar alguno a mí. Vamos a editar una cantata a la Paz, de Alberti. ¿Se te ocurre hacer algo? En fin, no quiero abrumarte.
Yo no escribí mucho. Sólo tuve unos pocos días de tranquilidad. Espero hacerlo el mes que viene, pues voy a cambiar de pensión. En la que estoy, es imposible: ni Lope.
Me hablas de 1.200$. Emilio, hace tiempo, antes de comenzar a trabajar tú, creo, me hablaba de 800. Tú dirás. Pero, desde luego, tú tienes que cobrar tus 400$ por mes (no hagas las cosas con prisa, debes dar la sensación de que cuesta mucho hacerlas), a partir de la fecha en que comenzaste. Yo no creo que pueda volver este año, tal como se presenta mi curación por muy bien que vaya.
¿Viste el cuadro de Picasso dedicado a Corea? Impresionante como documento, una lección a los fougeronescitos .
¡Cuánto me gustaría teneros aquí en Montevideo! En Pocitos, con una luz como la que necesitamos, aunque no sea la nuestra.
Maruja: no te aproveches de mi ausencia para quedarte con mis cuadros.

Os recuerda mucho.

Lorenzo

Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

18 de julio

Querido Seoane:

Esta nota –la que acompaña– la escribí hace 20 días, pero antes de echarla me echó a mí la gripe en cama, hasta ahora que lentamente voy saliendo.
Ya no podré, creo, ir este año a Buenos Aires. Élida me dijo que Maruja la llamó, y esto me tiene intranquilo. ¿Qué pasa? Vi, entre gripe y pereza , uno de tus cuadros, –la jarra– maravilloso, puro, alegre, sereno, hondo. ¡Cómo te envidio! Lo que más recuerdo son esos azules, entre grises y blancos, tan luminosos. (¿Procedentes del Minotauro en la playa?). Cuando me escribas, si comprendes y perdonas mis aplazos, dime cómo andan las cosas de Arturo, con Nova, y las vuestras con Botella, pues corren rumores alarmantes.
No dejes de comprar, si llega a esa, Lettres Françaises. Es una manera, quizá la única, de ver ciertas cosas. Si no, avísame, para que te lo haga llegar.
Parece que Dieste y Carmen pasan unas vacaciones en bicicleta. ¡Qué sacrilegio! ¡Felices ellos, con sus máquinas inglesas! ¿Cómo están tus negocios londinenses?

Abrazos, estoy cansado.

Lorenzo

1948-00-00 Destinatario/a
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Punta del Este
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 00/00/1948

Punta del Este, 47-48

Querido Seoane:

Te has olvidado de las barbas asirias, de las barbas de Homero, de las barbas de Ticiano, de las barbas de los peregrinos y de los ermitaños, de las barbas de los grandes monjes cristianizadores de la tierra de Freitas y de otras tierras no menos caníbales. Olvidaste también que los pelos que le quedan a Shand en la quijada no llegan a formar barba de caballero, a no ser de industria, sino barbilla de perillán y por eso a la de Shand ha de llamársele, en puridad, perilla: de dónde aquello que dices de libidinoso.
Veo que todos vosotros, tersos barbilampiños, habéis reaccionado como niños teteros o mozuelos de lecturas rosadas y modernas, con asco de la viril y natural condición de la barba del hombre maduro, que no puede soportar la meliflua acción ridícula, coquetona y ajamonada de rapárselas cada mañana, acto depilatorio que no condice con la grandeza y dignidad de toda caballería. La mía es barba de vagabundo –no creo que sepas nada acerca de un vagabundo desde que entraste a la cofradía letrada con tal tema, aunque antes, cuando te limitabas a ser un honrado pintor, hiciste uno con barbas que daba envidia verlo. Otrosí: ni veraneante soy, porque no es verano, ni solitario porque estoy mal acompañado. Y, finalmente, no ría de mi bronquitis porque me ha comido, con sobresaltos, cerca de tres meses de mi incomparable, única, vida. Y aún hoy, estoy apenas saliendo de ella. Con blasfemias, maldiciones e injurias a la divinidad. Lo cierto es que llevo alrededor de cuatro meses sin poder hacer nada, tosiendo, arte en que ya soy maestro; sonándome, oficio más que desagradable, y, últimamente, mesándome las barbas, que dejé crecer para consolarme, ¡voto a Dios!
Estoy, pues, que reviento. Y otro tanto le deseo a este cochino mundo.
¿Cuándo sale tu libro? ¿Qué novedades hay en general? ¿Qué dicen nuestros enemigos? ¿Qué pasa con las editoriales?, ¿Hay traducciones?
Te daré las mías, por debajo del catarrón de castaño oscuro que me enmendó la vacancia, soledad y plan de trabajo. Adelanté mucho en inglés. Entiendo casi todo lo que hablan aunque yo apenas balbuceo media letra. Leo a Shaw y Thomas Hardy. Uno de estos días, comienzo con Shakespeare. He leído mucho entre ventosa y ventosa. Hice una conferencia sobre Picasso, en un momento desesperado económico, para la Universidad, que creo ha gustado demasiado. Y le ayudo a Estela en traducciones de inglés. Como ves, todas cosas mecánicas, pues no tengo alma para más. Ahora vendrán días de sol y espero retemplarme y hacer tu maldito prólogo, con el que sueño. Quiero hacerlo yo, pero no quiero causarte más retrasos. ¿Puedes esperar hasta fines de este mes? Si no, aunque me resentiré, desde luego, que lo haga otro menos aspirinado que yo, y caiga sobre él mi ira.
Barbudo me dice que nada puede hacer por ti ni por Estela y muy poco, aunque importante, por mí: Tengo contrato con Wisconsin para un curso de Introducción a la literatura española, con sueldo reducido hasta que me vean, pero en cátedra respetable y llena de honores y poco trabajo: una hora diaria. Lo cabrón de la situación es que con mi enfermedad no sé si perdí esta chamba: debía estar en Wisconsin a mediados de septiembre. Ya escribí a Barbudo y no sé si él podrá arreglar eso para que pueda yo llegar a mediados de curso. Saldría de Montevideo si todo marcha bien. Creo que tengo más posibilidades de torear al embajador yanqui aquí. Veremos. Ojalá salga. Una vez yo allí haré cuanto pueda, y creo que podré, por tu viaje.
Elida Core , que es, decisivamente, la virgen de los desamparados, me habló por teléfono. Dice que hay una imprenta, con ediciones en marcha, y con un capital de medio millón uruguayo. Dice que es buena gente (?). Dice que necesitan alguien que dé impulso a eso, con un plan, técnica, etc. Dice, y yo lo creo, que tú, aunque barbilampiño, serías el hombre indicado, el hombre fuerte de la situación. Dice que si tú me autorizas, cuando yo vaya a Montevideo –al recibir respuesta de Barbudo, para iniciar gestiones de visado–, podría actuar como plenipotenciario tuyo.
Envía, si quieres, pliego con instrucciones. Creo que estoy en condiciones de actuar bien porque nada, en principio, me interesa a mí personalmente. Piensa, por precio, etc.
Carlos Rodríguez Pintos, que es de la gente mejor que me he encontrado en América, está exaltado con vuestra Botella –cabrones, ya podríais enviar colección a estas señas, como suscritor–.
Bien: tiene un poema espléndido que daría la medida de un librito. Pastor tiene los bocetos hechos para ilustrarlo. Me pregunto si lo editaríais con dibujos de Pastor o tuyos. Ahora bien: Pastor sale pronto con una beca para Brasil. Y quieren saber pronto si lo editáis y si Pastor en ese caso sería el ilustrador. Por favor, contestadme pronto a esto que Rodríguez Pintos y Pastor son amigos por los que vale la pena olvidar mi mala conducta y escribirme a vuelta de correo.
Dame muchas noticias: políticas, literarias, etc. Estoy sin periódicos, y, además, con la idiotez de un enfermo, comienzo a tener ganas, ganas creativas, que revelan mi degeneración de saber qué pasa en Buenos Aires. ¿Merli?
Un abrazo a Cuadrado y que te pague, de su propio bolsillo, café y copa en la esquina de Nova. ¡De su bolsillo! Pero nada más que café y copa, que no quede sin dinero para mi pasaje. Saludos a Maruja.
Recuerdos Diestes, Espasandines, Girris y [escrito na marxe esquerda:] amigos. Y para ti, un barbazo.

Lorenzo

Remitente
de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela

Querido Varela:

No tenemos de ti más noticias que las alguna vez nos transmite Marika y alguna que otra que le llegó a Cuadrado por los caminos misteriosos que para nosotros apenas lo son. Su fantasía te ha elevado catedrales y has pasado a ser, para los auditores de Cuadrado, entre los que a veces me encuentro desprevenido , un personaje mítico. Un llegada súbita tuya causaría un tremendo daño a esta obra de arte, Cuadrado tendría que conseguir que algún otro amigo se fuera del país para crear un nuevo personaje. Bromas aparte, él y yo y todos los amigos comunes extrañamos tu ausencia y desearíamos por lo menos tener alguna noticia tuya que nos llegase directamente. Nuestra vida transcurre tan monótona como la de los ríos que van a dar a la mar de la copla de Manrique. No ocurre nada aparentemente en ella aunque por dentro para uno mismo tenga nuestro río interior, sus remolinos y a veces adquiriesen estos la turbulencia de salto de agua. Pinto. Siempre pinto sin saber bien para qué, como no sea con la finalidad subconsciente de aturdirme. Tengo algunos óleos nuevos, algunos con motivos de emigrantes, en camarotes, en cubierta, durmiendo, es un tema que pienso continuar desarrollando porque me parece que con él puedo unir las realidades de Galicia y este país. También escribí, sin objeto, unas quince cuartillas de notas sobre arte. Esto es todo. A ésa envié dos cuadros por Bayerthal de Arte Bella destinados a Percivale. Son dos naturalezas muertas. En octubre o noviembre, expondré en ésta y quizás después me dedique a c... seguros o a algún negocio que me dé dinero y prestigio
¿Cuándo nos envías tu obra de teatro? Tengo pensado algunos figurines aprovechando detalles de la ropa campesina gallega que te gustarán cuando los realice. Estos últimos días vi algunos cuadros interesantes, Cossío y otros castellanos y lamenté que los gallegos seamos de la manera que somos. Nuestra pintura de la generación de ellos es superior y más profundamente social, real y preciosa .
Bueno, te ruego que contestes alguna carta. A Marika le di el otro antes de ayer 1.200$ que me pagó Emilio el martes pasado, pues creo que ella piensa viajar a Montevideo la semana que viene o algo así. De los libros, le hice el encargo a Cuadrado, por los descuentos, facilidades de pago que a él le hacían en el Museo y me parece que se ocupó de esto. El lunes, de todos modos, le preguntaré.

Saludos a todos los amigos comunes y tú recibe el saludo de Maruja y el fuerte abrazo de tu amigo.

[Sen firma]

[...]
Lorenzo Varela. Creo que es de los más interesantes, así como uno de los grandes poetas gallegos actuales. Parte de su obra está traducida a varios idiomas europeos y el soneto sobre Roy Xordo o el de María Pita me parecen de lo mejor que se publicó en los últimos años.
Esperamos ansiosos los cuadros de la exposición. Espero que han de tener éxito. Tienes que enviarme al Centro Gallego los datos sobres los artistas y fotos de estos cuadros y las esculturas de Faílde para ir adelantando el catálogo que deseo, espero, sea importante. El 22 de julio han de estrenarse las obras musicales premiadas el año pasado que creemos han de constituir otro éxito y quizá para esa fecha salga el primer número de la nueva revista del Centro Gallego.
Por correo ordinario, te enviaré estos días algunas publicaciones últimas de ésta.

Perdóname esta carta que tenía necesidad de escribir y recibe con el saludo cordial para todos los amigos y con el de Maruja y mío para vosotros dos el gran abrazo de

[Sen firma]

1954-01-11 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 11/01/1954


11-1-54

Queridos Seoane y Maruja:

Si yo no tuviera una confianza ilimitada en vosotros, creo que no me atrevería ni a escribirles. Mas como sí que la tengo, abuso de ella, viniendo así a ser esta carta un verdadero abuso de confianza. Lo peor de todo es que ni siquiera tengo una excusa para presentar por haber dejado de escribir durante tanto tiempo. No me ha pasado nada, no me he muerto ni he tenido cálico biliar, ni me han metido en la cárcel ni nada. Nada.
¿Qué, pues, deciros, a más de desearos y de muy verdad –aunque tal vez ya vosotros no creáis en verdad ninguna que venga de mi parte– que os vaya lo mejor posible en 1954? Bueno, sí, algo más puedo deciros –siempre con la intención de justificarme, si es que puede, ante vosotros y que será algo vago, pero que me permitiréis que lo deje así: digamos que he estado tan aburrido de mí mismo durante tanto tiempo que ni siquiera por correspondencia me atrevía yo a exponer a mis amigos al contagio de enfermedad que tan pesada resultaba ya para mí mismo.
En fin, yo pensaba ya escribiros estos días, de cualquier modo. Pero la puesta en marcha, o si queréis, el acicate para hacerlo de una vez ha sido la llegada, ayer, de una tarjeta postal de Schoemberg. Sí, figúrate tú, Luis, de él mismo. De manera que casi me dan ganas de sacar a relucir lo de los escondidos caminos de la Providencia, etc. Claro está que tú has comprendido ya y entonces no te extrañará mayormente: la dicha tarjeta era tuya, en el sentido de que era la reproducción de algo tuyo. Te aseguro que cuando he dicho antes lo del acicate, casi tiene un sentido literal, porque al verlo fue como si de verdad la vergüenza me diese un formidable espaldarazo para decirme: “de hoy no pasa”. Y aún con todo, pasó de hoy, ya que esto fue ayer. Pero al fin y al cabo aquí estoy. Y no sólo para escribiros y deciros que os deseo muy buen año y alegrarme de que os vaya lo mejor posible, y recordaros mucho más que mejor, sino también con la formidable pretensión que sigue: yo quiero saber que, a pesar de todo, no estáis enfadados conmigo. Lo cual quiere decir que, aun reconociendo que tendríais más que derecho a ello, yo os ruego que no sea así; y que si lo era, que me perdonéis y que tal manera de perdonar se manifieste aunque no sea más que en dos palabras –literalmente, dos palabras– pero que me lleguen pronto. Ale, sed buenos y hacedlo, pero ahorita, ya mismo.
Las tales dos palabras es lo que podríamos llamar la ración mínima; peor no está de ninguna manera prohibido que se multipliquen, como los panes y los peces. Ni –tampoco– que fueran para anunciarme o, mejor, confirmarme el anuncio que algunos amigos me dieron de que pensáis volver por aquí. Esa, por ejemplo, sería una excelentísima manera de desearme buen año para el 54.
De mí, no sé bien que podría contaros. Vivo, que no es poco, aunque como antes os decía, por momentos soportándome apenas, lo que es más que mucho, como pesadez. Escribo, no mucho, algunos poemas como resultado concreto. En prosa, tengo comenzadas tres novelas que han sido otras tantas derrotas para mí ya que ninguna he conseguido terminar. En los momentos de optimismo me da por echarle la culpa a Francia o, con más precisión, a mí mismo por seguir viviendo aquí. Pero ya digo que se me ocurre en los momentos de optimismo. Por lo demás, y por lo que sé de los amigos míos que andan por ahí (y ahí es desperdigados por América) parece que tampoco se sienten contentos, y entonces yo trato de consolarme con ello, por lo mal de muchos, consuelo de tontos, pero consuelo al fin. De vez en cuando traducen por aquí alguna cosa mía. Y en estos últimos meses que acaso siento una mejoría en el sentido de que me siento con mayor acopio de energía (que me da de sí por lo menos para tratar de escribir a los amigos de quienes me acuerdo con simpatía) me he hecho algunas promesas solemnes de las que no me atrevo a hablar, porque yo mismo no estoy muy seguro de cumplir. Por de pronto, hace algún tiempo mandé una novela mía a México donde, al parecer, la van a publicar. Pienso hacer otro tanto con algunos poemas. Leo lo que puedo. Voy a las exposiciones (a propósito, la última de Clavé que yo no sé si es buena o mala, aunque a mí me parece que es buena, ha tenido un éxito sin precedentes: el mismo día de la apertura, en Drouan David, había vendido todo) aunque no a todas. Alguna vez veo a Colmeiro, muy de pascuas a ramos y para jugar una partida de ajedrez que le gano invariablemente lo que le da una furia realmente divertida y me hace unas teorías formidables para demostrarme que, aunque yo le gano, él juega muchísimo mejor que yo. Es un tipo de lo más curioso aunque excelentísimo. Ya le conocéis.
Últimamente, estas Navidades he tenido dos buenas cosas: una, la visita de mi hermano que, al cabo de los años, ha conseguido un pasaporte y ha estado pasando unos días con nosotros; otra, que por esos mismos días cayó por aquí Rossi. Yo no sé si vosotros le teníais el mismo aprecio que yo, mas como el mío es grande, por eso digo que su venida, con su mujer, fue una buena cosa para mí: venía a organizar la Trienal de Milán y le estuve sirviendo de intérprete con mucha gente absurda, pero nos reímos mucho y lo pasamos bien. Él acaba de organizar en Milán la exposición de Picasso que quizá es la más importante que se ha conseguido hacer en los últimos treinta años picassianos, ya que ni en Roma, poco antes, consiguieron como logró Rossi presentar, simultáneamente, a más de los cuadros de aquí el Guernica del Metropolitan, y varios de los Picassos que están en Moscú. En consecuencia, el éxito ha sido fabuloso: 185 mil visitantes y 65 millones de liras. Y, en consecuencia, también, para Rossi un éxito de organización que cotiza, creo, en forma de autoridad y respeto.
¿Qué más? Yo creo que, de no ponerme a escribir un libro de memorias, así, en carta, no me queda más por decir. Ah, si: el chico este año es el primero de la clase por dos meses seguidos y, como yo, en general, nunca conseguí ser si no el último o poco menos, estoy de un orgullo paternal formidable; aunque en el fondo, en el fondo, casi desconfiado e inquieto: eso, ser el primero, me parece a mí tan anómalo que no sé, no sé...
Y termino. Recibid un abrazo mío bien fuerte y bien verdadero, como quisiera dárosle materialmente. Dad saludos de mi parte a los amigos que supongáis que los apreciarán como recuerdo y vosotros sed buenos, no me toméis en cuenta el que haya dejado de escribiros durante tanto tiempo y contestad. Por mi parte, prometo solemnemente que si veo que lo hacéis, es decir, que lo pasado pasado, me portaré como persona seria. Otro abrazo

Arturo Serrano Plaja

Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Cuando recibas estas línea, debes de estar por llegar de regreso ahí, Carlisky. Supongo que te irá a ver, sin contar las propias razones que él tenga, para hacerlo, de mi parte, y para dos cosas.
Una, la primera, es para entregarte el texto de un libro mío de poemas. Y con relación a esto quiero especialmente hablarte. El libro en cuestión es una especie de antología que yo he hecho de mis poemas escritos hace unos diez años y sólo publicados, algunos de ellos, en revistas, aquí y allá –nunca mejor empleada la expresión– y que hoy desearía recoger en un libro. Como ves, poco fruto para tantos años, y menos mal si aún se pudiera decir, poco y bueno. En fin, ese libro, que de pronto, por no sé que ansias, que espero a pesar de todo que no serán mortales, se me aparece ahora como de urgente e impostergable publicación (me refiero, claro está, a mis intenciones de hacerlo así), lo he mandado también a México.
Por una serie de razones entre las que se cuenta que nunca he publicado allí nada y el proyecto que alimento (ya te habrás dado cuenta de que todo proyecto necesita ser alimentado, como cualquier hijo de vecino) aunque no estoy seguro de que no se muera –y sería de hambre, en ese caso– antes de ponerle en práctica, de ir allí, a México algún día, con lo cual tengo la ilusión –un tanto cándida, es cierto– de que tener publicado ya un libro allí, me facilitaría las cosas. Releo el párrafo y veo que ha salido de un barroco casi incomprensible, de modo que le traduzco a lenguaje más llano. Digo que he mandado el libro a México con intención de que se publique allí, si es posible. Al parecer, por lo menos, no es imposible. Y por las razones apuntadas arriba, yo lo desearía así. Pero...
Pero, suponiendo que no cuaje mi proyecto mexicano, y tras de habértele expuesto –así como también las razones de mi preferencia en principio– te quiero someter el libro en cuestión, para preguntarte: ¿Hay ahí alguna posibilidad de publicarle? ¿Te parece publicable –total o parcialmente–? ¿Sería posible para ti en Botella al mar, hacer algo por mi libro? Por el momento, y por las ya repetidas razones de que estoy esperando a saber que pasa en México, no quiero más que preguntarte la cosa, así, en principio; porque, en principio, para lo de México, tengo buenas esperanzas –que algo es algo–. Mas supuesto que fracasaran ¿crees tú que se podría hacer algo ahí? ¿Crees tú que un prefacio que hiciese Bergamín facilitaría la publicación?
De otro modo, ¿sería posible publicar una parte del libro como la plaquette que vosotros mismos me hicisteis de Phokas el Americano? ¿El hecho eventual de hacerla ilustrar por alguno de los pintores de aquí añadiría alguna facilidad? De manera más precisa, si lo posible fuera sólo parcial, me gustaría, particularmente, que se publicase ante todo el poema que verás incluido y que se titula Lo que le sobra a la sepultura, muertos desconocidos y españoles vivos de hambre. Ha sido ya traducido en francés y en italiano, pero no sé si políticamente cabría hacerlo ahí. En fin, con respecto a todo esto, si tienes tiempo y ganas de contestarme, te lo agradecería muchísimo. Cualquiera que fuese tu contestación, naturalmente. Porque incluso si hubiera de ser por completo negativa, para mí sería útil en el sentido de intentar por todos los medios conseguir lo de México; por contra, si tú me dices que algo o todo podrías hacer ahí –independientemente de la fecha– me dejaría más holgura para tratar de resolver lo de México, puesto que siempre podría contar contigo. Repito, pues, que, por el momento, tu sola contestación de principio –y, por supuesto, sin que signifique ningún compromiso para vosotros, tendrá ya muchísima utilidad para mí y, en consecuencia, te ruego que lo hagas. Creo –y es un dato que te doy pensando que acaso pudiera facilitar la cosa– creo, digo, que Seghers va a publicar aquí una parte del libro en edición bilingüe. Aunque con estos cabronzuelos nunca sabe uno a que atenerse. Dejémoslo, por el momento, en que creo.
De la otra cuestión de que supongo que te hablará Carlisky, es lo siguiente: él tiene la intención de volver y la necesidad, para hacerlo, de ganarse aquí la vida. Me propuso hacer algo así como una academia para la enseñanza del español y, eventualmente, la literatura española, con algún punto de vista que quizá sea útil; por mi parte, hablando de todo ello, saqué yo a relucir el que fue un día proyecto nuestro, que algo se podría hacer que permitiese luego la edición de autor, etc. Como tú eres viejo experto en la materia, yo le recomendé que hablase contigo y hasta que vieseis si de algún modo pudiéramos trabajar en colaboración o cosa parecida. Él, Carlisky, parece persona muy práctica y eficaz en todo lo administrativo, de modo que yo creo, aunque moderadamente, en el tal proyecto. Con todo, si una vez que hayas hablado con él acerca de esto, me quieres escribir también, cuando tú puedas decirme (y si lo consideras necesario, en un plano puramente confidencial) tendría para mí importancia de consejo mayor, y creo que, muy de verdad, decisivo para lo que a mí respecta. Mas acaso, paradójicamente, por lo mismo que esto tiene aire de ser cosa práctica e inmediata, me interesa menos o menos urgentemente, que tu contestación a todo lo que te pregunto acerca del libro.
Tú lo verás todo. (Ah, y entre paréntesis, de no ser vosotros, ¿crees tú que hay alguien a quien yo pudiera proponer el libro en cuestión ahora en Buenos Aires?)
Que quedo esperando tu carta, ni necesito decirlo. Más de una vez alguien me ha dicho que estáis pensando volver por aquí. Supongo y espero que aún no habrá nada de cierto, ya que de otro modo me habrías escrito para decirme algo, ¿no? De todos modos, dime lo que haya de esto, aunque sea en estado de proyecto. Ultimamente tuve ocasión de recordarte particularmente, con motivo de un viaje aquí, de Rossi, que estuvo unos ocho o diez días. Sé que sigues pintando cada día más y que, por lo tanto, cada día pintas más, también, en Buenos Aires. Tal vez sería el momento para darte otra vuelta por aquí a ver si tienes la suerte que ha tenido últimamente Clavé que hizo una exposición en Drouant David y el mismo día de la apertura, el muy animal, había vendido todo, teniendo en cuenta además que casi todos los cuadros eran grandes! No sé si tanto éxito será bueno para él; quizá no. En todo caso, como tú sabes que yo tengo mucho aprecio por él, me alegré y de veras. Aquí veo de vez en cuando a Colmeiro, que sigue lo mismo que siempre. Dime de los amigos de ahí y, para empezar, de vosotros. Saluda cariñosamente a Maruja y tú recibe un buen abrazo, como siempre, de

Arturo Serrano Plaja

1952-09-23 Remitente
de Luís Seoane, a Arturo Serrano Plaja
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Arturo Serrano Plaja en 23/09/1952

Buenos Aires, 23 de septiembre de 1952

Sr. D.
Arturo Serrano Plaja
París

Querido Arturo:

Aprovecho la oportunidad del viaje de nuestros amigos Esther y Lipa Burd que van por una temporada a ese país, para enviarte una de las últimas cosas que hice, Paradojas de la torre de marfil que son una selección de dibujos sociales, hecha no con arreglo a la calidad, sino a la posibilidad de publicación actual en ésta. Por Esther y por Lipa que son grandes amigos nuestros, sabrás de nosotros, así como también de Azcoaga y de su mujer de quienes también son amigos. Por aquí todo está lo mismo y por nuestra parte soñando con volver a marchar. Es posible que si logro hacer una pintura mural que unos arquitectos tienen el proyecto de encargarme, vuelva a ésa, siempre que además logre que me dejen salir de aquí. Todo está muy difícil.
Con Cuadrado continúo editando de vez en cuando algún tomito de Botella al mar con poetas jóvenes argentinos. Como siempre. Y continúo pintando todo lo que puedo y dibujando. Acabo de hacer una nueva exposición en Viau de la que quedé todo lo satisfecho que puede quedar un autor lleno de dudas y de confusiones, aunque éstas sean las de la época que nos toca vivir.
A vosotros, a Claude y a ti os recordamos. En muchas oportunidades hablamos de vosotros con Baudizzone, con Coppola, con Azcoaga, con Alberti, Varela, etc.
Bueno, Plaja, espero que algún día te decidas a escribir unas líneas hablándome de ti y de todos los amigos de ésa, a quienes recuerdo con afecto y, sobre todo, de lo que haces. Quisiéramos Maruja y yo que Claude y tú les presentaseis a Esther y Lipa gentes de ahí, ella es médica y él es pintor y los dos van a trabajar y aprovechar lo que puedan de este viaje y son sobre todo dos maravillosas personas que es en definitiva lo que más importa.

Un gran abrazo para Claude y para ti y para Carlitos de Maruja y mío:

[Seoane]

1951-00-00 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 00/00/1951

París, 1951

Queridos Seoane y Maruja:

Aunque hace ya siglos que vengo insultándome porque no os escribo, ahora en un arranque de energía epistolar, me decido por lo menos y provisionalmente a enviaros un buen abrazo y los mejores deseos para 1951. Entre los míos uno por cuenta con fuerza, el de volveros a ver por aquí, ¿se me realizará?
Si el tiempo no lo impide y con permiso de la autoridad competente –digamos McArthur– como los grandes escritores y no precisamente de toros, que nos quieren organizar.

De verdad y de la mejor manera, un abrazo.

Arturo Serrano Plaja

[Escrito por Claude:] También un gran abrazo mío

Claude

1950-01-00 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 00/01/1950


París, 1-1950

Querido Seoane:

Inútil decirle que hace ya tiempo que quería escribirte. Inútil, por lo mismo, que es la pura verdad. Pero cada día hay alguna nueva preocupación, un nuevo inconveniente y así todo va quedando lamentablemente aplazado. Si a eso unes que de cosas prácticas nada podía decirte, tendrás explicado mi largo silencio.
He estado alguna vez con nuestro amigo-pez, por lo ocurrido, Gascó Contell. Tardó mucho en venir de España adonde de nuevo se fue al cabo de veinte días o poco más, de estar aquí. Las dos veces que conseguí verle, estuvo tan cordial como siempre y más anguila, si cabe, que nunca. Pero, con todo, a una cosa me respondió concretamente y es al decirme que con respecto a la credencial que te hacía falta, el mismo día –me aseguró bajo palabra de honor– que recibió tu carta, había hecho expedir el documento. Puede ser que sea así. Cuando te ataque a ti como hoy a mí la angustia epistolar y te decidas a ponerme unas letras, ya me dirás lo que hay de esto. Por lo demás no ya es que no soltó prenda alguna, sino que ni siquiera las dejó ver. Ahora está entusiasmado con la instalación en España –aunque el repinta su entusiasmo con un barniz de escepticismo que él cree muy disimulado y de buen tono– donde va a hacer ediciones de la Ilustración y qué se yo cuantas cosas. Desde luego, muy interesado en tener noticias de Buenos Aires, es decir, noticias tuyas aunque él no crea en América, estribillo que ya conoces. Y eso es todo. Precisamente, porque eso es todo, creo que no te he escrito antes. Ya que de no ser lo del envío de tu credencial (lo que sí he de creer en Gascó, hace mucho tiempo que está resuelto) no tenía nada que decirte con respecto a este.
Y de otras cosas, no mucho más tampoco. Aquí sigue mi vida monótona; he cambiado de liceo y estoy un poco mejor. Estos últimos tiempos ha pasado aquí mucha gente de Argentina, entre ellos Araoz Alfaro, a quien sabes que me une gran amistad, y por esa misma razón he estado más disperso que de costumbre. Ahora están aquí los Dieste, de regreso de Londres, y los Aparicio. Los Dieste no parecen tener planes muy determinados aunque por el momento creo que se quedarán aquí por lo menos unos meses. He visto a Colmeiro después de su regreso de España hace dos días. Al mismo tiempo, he tenido otras noticias de España. Todas se corroboran unas a otras y todos son para nosotros, o al menos para mí, sumamente desconcertantes aunque por otra parte, muy esperadas y muy de acuerdo a lo que previamente se pudiera pensar del problema. Si tuviera que resumir en una sola frase mi impresión, con todas la deformaciones que eso supone, mi opinión es que cada vez nos vamos aproximadamente más a la categoría, poco envidiable, de rusos blancos. Y lo que es peor que no se ven –o al menos yo no veo– no ya muchas, sino alguna manera de poder remediar a eso. Todo ello me hace sentir una inquietud cada vez más desagradable y que contiene dentro de sí, por lo mismo que ahora mi vida parece trazada con una estabilidad provisoria, pero estabilidad al fin, una posibilidad, vaga y que yo mismo no consigo analizar, de cambiar todo. No ya por intervención de mi voluntad, sino como presintiendo que aún sin ella algo me llevara a que sea así. En fin, como ves, un puro lío.
De noticias un poco más concretas y mínimamente agradables que, aparte de aparecer al fin, como creo que te había ya dicho, apareció también en Europa mi novela Don Manuel de León, en tres números y creo que saldrá en libro una vez pasado este verano. Dios lo quiera, ya que eso, siendo tan poca cosa, será algo.
Si alguna vez escribes, como yo quisiera, aunque no me atreva ni a pedírtelo de cara, por lo que yo he tardado en hacerlo, dame noticias vuestras en primer término, y también de los amigos comunes a quien veas: Varela, los Alberti, Baudi. Ah, como es otra noticia, no quiero desaprovechar la ocasión de dártela: mi casa de Alba ya tiene tejado nuevo y contiene una cama, una mesa y tres sillas. De modo que, cuando volváis, si os encuentro con valor para ello, ya sabéis donde podréis pasar temporadas o años enteros si os gusta.

Y nada más de no ser que este año 1950 te sea tan leve y agradable como para mí mismo lo quisiera. Muchos saludos a Maruja de parte nuestra y un gran abrazo para ti de

Arturo

Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane


Querido Luis:

Como para hacer mentiroso mis temores, hablando gongoresco, acabo de recibir hoy, sábado, una carta de Claire, como habíamos convenido. De modo que ahora tengo que ir a verla o, traducido al romance, lengua que también se llama abuso de confianza, tienes tú que ir a verla.
En primer lugar, el hecho de que haya escrito, tal y como había dicho, yo creo que supone no sólo cortesía, sino también interés por su parte. Así que yo creo que hay que hablar con ella dándole los datos que te parezcan precisos y sobre la base –expresada muy cortés, pero muy precisamente– de que en un plazo determinado debemos tener una contestación de ella.
Me dice que toma el avión el 31 y que puedo verla cualquier día, por la tarde, es decir, a las 7 o las 8. Tú recibirás ésta el lunes por la mañana. Si crees que puedes ir a verla tú, creo que lo mejor es cuanto antes, ya que ella me dijo que los últimos días estará demasiado ocupada. Pero si por cualquier motivo –que te venga mal porque proyectas salir, porque no tienes gana o porque consideras que es mejor que yo vaya, de todos modos– no puedes ir tú, haz el favor de ponerme un telegrama enseguida para tomar el tren e ir yo. Resuelve con entera libertad –con la misma que, en principio, te digo yo que la veas tú.
Aclarado esto, es decir, que puedes resolver con toda libertad en la seguridad de que cualquier cosa a mí me ha de parecer bien, haz el favor de ponerme unas líneas a vuelta de correo, ya que en todo caso yo he de escribirle unas líneas y es claro que ha de hacerlo en relación a tu visita o a la mía.
En el supuesto de que vayas tú, no tengo que decirte, naturalmente, que no hay que aludir a mi carta anterior y a la duda de que ella escribiese. Y en cuanto a lo que se ha de hablar con ella –me refiero a lo de Ilustración– tú verás en que medida es conveniente hacerlo. Yo creo que sería bueno decirle algo, dejarle ver algunas posibilidades –la edición de separatas, por ejemplo– para que así, viendo ella algo concreto, se interese más. Tú decidirás.
Ah, yo le voy a dar como excusa para no ir yo, la que no es verdad, es decir, que los gastos para llevar al chico a la frontera han sido demasiado grandes para mí por supuesto y que, en consecuencia, si ahora puedo ahorrarme un viaje, no me vendrá de más. Te lo digo para que te des por enterado.
Nada más, sino es volver a pedirte que me pongas unas letras a vuelta de correo para saber que he
de hacer: si ir a París o escribirle unas líneas. Saludos a Maruja y un fuerte abrazo de

Arturo

Mi dirección: La Merigote-Poitiers (Vienne)
Dirección de Claire
Mme. Claire Nugue
127 bis rue de Ranelagh (Paris XVI)
Tel. Autevil 8877

1949-08-22 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 22/08/1949


22-8-49

Querido Seoane:

De regreso de Hendaya, desde donde os puse una tarjeta colectiva, te mando hoy unas letras.
He recibido la carta de Ilustración, contestación a la nuestra a propósito del número Argentina. Te lo hubiera enviado junto con ésta de no ser por una cosa: no recuerdo el número exacto del Hotel Saint Michel en la rue Cujas. Y aunque estoy seguro que las cartas llegaron de todos modos, no quiero correr el riesgo de que se pierda. Así que esperaré a que me mandes unas líneas dándome el número y comprobando que la correspondencia funciona bien al hotel para mandártela.
El contenido ya lo conoces en líneas generales, ya que es lo que hablamos con Gascó. Pero de todos modos, me parece que te interesará verla y yo creo que guardarla tú, salvo en el caso que Gascó te dé otros documentos que faciliten tu trabajo en Buenos Aires. ¿Has vuelto a ver a Gascó? ¿Te ha dado algún nuevo detalle?
Claire no me ha escrito aún a pesar de que quedó en hacerlo antes del día 25, fecha tope en que convinimos hablar. Aún tiene tiempo de hacerlo, si quiere. Si no lo hace, como yo sé que estará en París estos días, quería preguntarte a ti si te parece que debes de visitarla en mi nombre, dando por supuesto cuanto ella habló conmigo. Es decir, ya ella, personalmente, podía interesarse en el negocio y más ahora con las posibilidades de la Ilustración.
Lo dejo a tu criterio, aunque el mío más se alineará a hacerlo así. Por si lo consideras oportuno, te doy su teléfono y dirección.
Mme. Claire Nugue
127 bis rue de Ranelagh, Paris (XVI)
Tel. AUT 8877
Para localizarla, la podría llamar por teléfono a primera hora de la mañana, o por la noche, entre 8 y 9, pidiéndole una cita y hablándole de mi parte. Ya me dirás lo que piensas.
Haber visto España desde la barrera es como una enfermedad. Haber visto a mi chico pasar esa misma barrera, es una enfermedad. Haber oído contar a mi hermano cosas y cosas de allí, es también una enfermedad, pero de otra clase: una manía. Es monstruoso. A título de ejemplo, dos cosas. En Madrid, ahora, sólo dan agua desde las 7 de la mañana hasta las dos de la tarde y luz eléctrica de 9 de la noche a 1 de la mañana. En Hendaya, yo he visto venir gente de España a comprar pan.

Escríbame. Muchos saludos a Maruja y un gran abrazo para ti de

Arturo

1949-00-00 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 00/00/1949


París, 1949

Querido Seoane:

En su ya poco lejano día, recibí tu carta desde Inglaterra. Luego he sabido de ti por diversos amigos: Sabartés me dijo que te había visto y que sabía que te había ido bien en la exposición; que te habías comprado un pequeña imprenta y que no pensabas volver por Europa antes de dos años. Luego Pastor me ha confirmado casi todas esas noticias y me ha precisado que, en efecto, vendiste varias cosas en Londres y que dejaste otras apalabradas, como se dice, y, por tanto, de venta casi segura, y también que habías comprado una imprenta chica para hacer pequeñas tiradas de dibujos, etc. También me dijo que, según el creía, no pensabas volver por aquí hasta bastante tiempo. Esa noticia, repetida, me sorprendió un poco y por eso, si alguna vez me escribes, haz el favor de decirme cómo es la cosa. No porque naturalmente no seas dueño de hacer las cosas como mejor lo creas, sino porque como en principio habíamos pensado las cosas de otra manera, no sé si acaso hay para ti alguna novedad que modifique lo conversado. Me gustaría mucho que me lo dijeras o, en caso contrario, que también me confirmes lo que haya.
Por mi parte, he tardado más de lo que pensaba en contestarte, porque nuestro amigo Gascó Contell tardó en regresar de España más de lo que él mismo pensaba, según me ha dicho; porque yo mismo, por un cambio de liceo y por lo tanto de horarios, he estado estos primeros tiempos sin poder disponer de horas libres que coincidiesen con las indicadas para verlo; porque en dos ocasiones fui a verlo por la mañana y no tuve la suerte de encontrarlo. En fin, al cabo, le he visto y hemos hablado mucho. Y aparte de las cosas que me ha contado de España, sin querer soltar más prenda de lo nuestro, me ha pedido varias y repetidas y subrayadas veces que te escriba con urgencia y que te pida que, con urgencia, contestes sí o no. Hasta donde he podido comprender su prisa por tener esa contestación un tanto lacónica, me parece que en parte se debe a las razones que dices que con la Ilustración piensa ampliar muchas cosas, hacerlo todo en grande y especialmente lo de los números dedicados a otros países, que dice ya tienen proyectados un número sueco, suizo, noruego, danés, etc. Naturalmente, no sé hasta qué punto sea o no cierto. Por otra parte, acaso él, personalmente, Gascó, se siente en efecto con alguna posibilidad, después de su regreso de España, que le convierte en señor importante y que, por lo tanto, lo único que desea es saber realmente si sí o no vamos a hacer algo con el número argentino –dejando entender que él ya no puede estar pendiente de una sola cosa y que en cierto modo no puede perder mucho tiempo... Todo eso adornado con la salsa de amabilidad y marrullería de comerciante y buen hombre, al mismo tiempo, que tú le conoces. Por lo tanto, te digo lo que él me ha dicho sin, por mi parte, hacer la menor ilusión en cuanto a la urgencia con que tú puedas mover ahí las cosas.
En cuanto a la credencial, me dijo que hace tiempo ha salido. Hasta pareció asombrarse un poco cuando yo le hablé de esto, ya que me dijo que hacía mucho tiempo que la había mandado. Con ese motivo, me habló de algo que no entendí yo muy bien. Hizo una alusión vaya y que no aclaró lo suficiente, cuando yo le sugerí que lo hiciese, acerca de ese u otro documento en el que como ya sabía yo por error no figuraba mi nombre. No sé nada ni puedo imaginarlo. Si acaso tú sabes algo, ya me dirás de lo que se trata.
De mí, poco nuevo puedo contarte, ya que tú sabes como transcurre aquí mi vida. Sensiblemente, lo mismo que el invierno pasado. Ahora estoy trabajando un poco más por lo que tengo un poco menos de mal humor que otras veces. Ahora esta apareciendo mi novela Don Manuel del León en Europa. Quizá alcance a publicarla este mismo año en libro y si no, ya parece estar resuelto lo de su publicación para la temporada que viene. De mi libro de poemas, anda mejor de lo que yo suponía y he tenido alguna crítica interesante. Ahora está aquí Aparicio a quien veo con alguna frecuencia. Ángeles Ortiz me dijo ayer que está por llegar Torrallardona. Como ves, no se pierde el contacto con las cosas de ahí. ¿Cómo las has encontrado tú a su regreso? ¿Has visto ya a muchos amigos? Yo, en este momento, me dispongo a poner un poco al día la correspondencia con los amigos de ahí a los que, avergonzado lo digo, hace siglos que no escribo. Como por otra parte hacen ellos y ¡ay! también los Dieste de quienes no he tenido una sola [manuscrito:] letra, ¿sabes tú su dirección? ¿Van a continuar en Londres?

Abrazos de Claudi y míos para Maruja.

Arturo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Escribe.

(Información do sobre:)

M. Luis Seoane
Hotel Saint-Michel
19, rue Cujas
París (5e)

Rem. A. Serrano Plaja
L Merigate. Poitiers (Vienne)

1948-12-09 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 09/12/1948

París, 9-XII-48

Querido Seoane:

Yo sé –y tú sabes, también, puesto que yo mismo incurro en ello– que los españoles escribimos pocas cartas. Pero yo creo que a ti se te va más la mano aún. En fin, no importa que no hayas escrito hasta ahora, pero sí quisiera que me contestes a esta en un plazo algo menor del que sueles.
Alguien que ha llegado por aquí últimamente me ha dicho que tú piensas estar aquí en febrero, pero no sé que fundamento tiene esa noticia. Sin embargo, las que yo te voy a dar tienen el de la experiencia o cosa vista y vivida, como hay que decir en estos casos.
Y es esto que para nuestro plan apremia el tiempo. Primero, porque cada día veo y noto y siento más y mejor que sería ahora el momento super recontra ideal para comenzar algo por el estilo. Mas si por yo no lo sintiera bastante, me lo hacen remarcar como dicen por aquí muchos españoles las casi constantes iniciativas que bordeando la nuestra se producen poco menos que cada día.
Así, por ejemplo, hay unos chicos catalanes que han montado –aún no está terminada– una galería de arte con librería, a todo meter y que será, sin duda, un éxito, pues es de las pocas cosas españolas que hay aquí de cierto tono. Como en sus proyectos entran muchas cosas y como por lo que se ve de la galería –montada nada menos que en plena plaza Vendôme, es decir, el mejor sitio de aquí para eso–no me extrañaría que pronto o tarde –y más bien pronto– dado que son catalanes y con instinto para ello, dan con el quid de lo nuestro, pues está, como te digo, en el aire, en el ambiente hasta un punto que casi le dan a uno ganas de decir, como los chicos: “que te quemas, que te quemas”.
Por otra parte, Manuel Ángeles Ortiz, gran amigo como sabes de Picasso, está gestionando la posibilidad de mandar ahí cosas editadas por la editora suiza Sikra, la cual, influida por el mismo Picasso, si no le ha concedido la exclusiva, le dará muchas facilidades y creo que hará algo en serio.
Por otra parte, ha llegado aquí Sarita Maglione de Lautare. Viene a muchas cosas y, como supongo que sabes que es muy amiga mía, hemos hablado de casi todas. Entre otras, me propone que nos encarguemos, por cuenta de Lautare, de enviar ahí libros de lujo, etc., ya que tiene noticias del éxito comercial que ha conseguido Peuser haciendo eso. Para ello, me ofrece condiciones aceptables en principio, pero aceptables en el sentido de trabajar con capital ajeno. Pero si nosotros echásemos a andar, podríamos hacer lo nuestro, quiero decir, las ediciones, y mandar también cosas por nuestra cuenta, quiero decir, contando no con tal o cual tanto por ciento, sino con el beneficio consiguiente de lo que se consiguiera ahí. Lo cual ya en sí mismo es muy interesante, pero lo es, a mi juicio, más aún, por el hecho de confirmar lo que habíamos pensado, es decir, que ahora es el momento de hacer competencia, desde aquí al libro de ahí, sobre todo a base de ediciones de lujo y con todo nuestro plan en suma.
En otro sentido, he recibido estos días una carta de Horacio, quien me dice que ha hablado contigo varias veces y que todo está claro, pero sin darme mayores precisiones lo cual no me extraña, ya que así es él. Pero como tú no eres así, me gustaría saber lo que hay de nuevo y de concreto: con respecto a tu viaje, con respecto a lo hablado y concretado con Coppola, con relación a la aportación de Torrallardona y, sobre todo, en relación a lo que yo pueda y deba intentar aquí con Ussía, a quien aún no he hablado nada por esperar a tener noticias tuyas, condenado. Insisto mucho en que cada día palpo mejor las posibilidades estupendas que tendríamos. Y, por tanto, te pido que hagas un esfuerzo en serio para estar en contacto. Ya sabes que de siempre me pareció muy buena la idea; pero ahora es que siento que cada día que pasa es un día perdido, y como estas cosas van por rachas, acaso si no aprovechamos la que ahora se presenta, si dejamos que alguien se nos adelante, luego lleguemos tarde y perdamos el tren típico. Por lo tanto, necesito que me contestes aunque sea las consabidas cuatro líneas, dándome noticias tuyas y hablándome de todo esto. Y nada más por hoy para ser ejemplo de laconismo comercial.
Ah, sí, otra cosa y esta de carácter privado: si has tenido tiempo y gana para ocuparte de mi maldito libro sobre Avila Camacho, me gustaría que me lo dijeras, ¿quieres? [Manuscrito:] Un fuerte abrazo para Maruja y para ti de vuestro

Arturo

1948-11-02 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 02/11/1948


2 noviembre 1948

Querido Seoane:

Como te dije en mi última carta, vuelvo a escribirte ahora, con mayor frecuencia, ya que me parece que así debemos hacerlo en relación con nuestros proyectos. Además y no sé bien porque irracionado optimismo, en estos últimos días, tengo la impresión de que todo puede salir bien y de que podemos hacer algo interesante tanto en general como para nosotras.
Y ahora quiero darte algunas noticias de carácter concreto. El domingo –hoy es martes y ayer lunes día 1 fue fiesta, de modo que escribo sin perder tiempo– reuní a todo el grupo de pintores españoles en casa de Gondoy para hablarles del proyecto colateral de la posible venta de grabados y dibujos ahí. Los que se hallaban presentes –pues hay algunos en Estocolmo, que el colectivo pictórico español, desde Praga no para y hace exposiciones generales y particulares en toda Europa– asintieron y estuvieron conformes en dar toda clase de facilidades. En principio, en esta semana, tendré preparado un primer envío que te haré en cuanto llegue a mis manos. Con respecto a esto –yo, por mi parte, trataré de volver a escribir acerca de ello en La Nación– creo que será conveniente subrayar por todos los medios un creciente éxito del grupo español de París el cual no sólo recorre toda Europa, como te digo, sino que está creando imitadores y ya hay –aunque informe y sin la fuerza de manifestación del español– de otros grupos nacionales que pretenden ser de su nación en París, el inglés y el húngaro. Están asombrados de la cohesión del grupo español, de su consistencia y su fraternidad –y de su éxito–, naturalmente, de modo que una agrupación por el solo hecho de que está basada, no en algo externo y ajeno a cada uno de sus componentes, sino en la apreciación general que cada uno tiene por los demás, aunque entre ellos, como es lógico, haya sus cosas, pero que no trascienda afuera. Bueno, todo eso digo, así como el éxito del grupo español de la escuela de París, creo que conviene subrayarlo, tanto por motivos generales como en relación al proyecto de introducir sus cosas –pictóricas, se entiende–, ahí.
En dicha reunión, estaba entre otros, Palmeiro, con quien hablé largamente de ti y de tus proyectos. El me confirmó lo que tú me dijiste que te había escrito, pero se mostró dispuesto a echarnos una mano en lo que pueda. Y en todo caso, se comprometió, formalmente, a prestarle su taller, como vivienda, a tu llegada por un tiempo de socorro, hasta que tú veas y busques algo. Desde luego, te repito que la cuestión vivienda es el hueso; pero si tienes donde llegar, luego algún hotel pensión sin la angustia de tener que encontrarlo el día de tu llegada etc., creo que podrás arreglar por ti mismo lo que te convenga. O en el supuesto de que tengas dinero y de que consideres la posibilidad de instalarte aquí en serio, con plata de ahí, podrás comprar un piso o un taller por el mismo precio, o menos de lo que ahí cuesta ahora, alquilar uno. De todo ello, espero que me hables y que no pese en tu ánimo más de lo debido. Que acaso cuando llegues, pueda yo si nos pusiéramos de acuerdo –que sí que nos pondríamos– intentar buscar una solución común, ya veremos, dependerá de varias causas el que yo pueda estar o no en condiciones de volver a hablarte de esto. Por otra parte y en relación con todo esto, dentro de un mes o dos piensa ir ahí otro del grupo, Parra. Si todavía estás tú ahí, ya le daré cartas para ti o en tu falta para los amigos. Lástima que yo no haya sabido antes ni que el se iba ni que tú persistías en tus proyectos, que de otro modo el te hubiera dejado su taller por el tiempo que permaneciese fuera.
Lo digo porque aun cuando me dijo que ya lo tiene comprometido, quizá no sea imposible volver sobre eso. Y, en fin, aunque yo no sepa decirte ahora cómo, tengo la evidencia de que una vez aquí, tras un tiempo no muy largo, conseguirás resolver las cosas. Te repito que no sé cómo, pero que todo el mundo arregla de modo que tú harías como todo el mundo. Bueno, volviendo al envío, el primero incluirá, por lo menos, cosas de Clavé, Domínguez, Palmeiro, Gondoy, Parra, Manuel Peinado y Viñes, mas, eventualmente –o para el segundo– de Flores, Bores, etc. Luego te mandaré cosas de franceses y de un checo, Sokol, muy bueno que ahora expone aquí con mucho éxito.
Con mayor relación o más directa con lo nuestro, quiero decirte dos cosas: una, que lo de Paralelo 50, aunque todavía no se ha resuelto, está por resolverse y casi con toda seguridad, positivamente. Por otra parte, el éxito de la venta anual de libros que aquí realiza el Comité Nacional de Ecrivains, me ha persuadido de que es el momento para hacer lo que proyectamos: no te puedes dar una idea de lo que fue. Elsa Triolet, por ejemplo, en el transcurso de la tarde, vendió libros por valor de un millón setecientos mil francos. Y así mucha gente. Y como entre lo vendido había mucho, por no decir casi todo, el libro de lujo, ya te figuras que me ha dado una especie de índice de nuestras posibilidades que, aunque nunca sería lo mismo, pero de alguna manera tendría que ver con lo que yo vi. Creo, por ejemplo, que con el ofrecimiento que los mismos pintores me han hecho –ilustrar todos un libro mío– ya podría intentarse un negocio o poco menos, por primera vez en mi vida –o si no es que me equivoco de medio a medio– pero, naturalmente, por el momento y mientras no sepa mejor el estado de tu viaje, no pienso hacer nada sin contar contigo y sin volver a hablar de colecciones, etc. Otro dato de interés general es que Octavio Paz, que está aquí, tiene concluido un libro y quiere editarlo sin que por el momento esté decidido a dárselo a nadie. Otro dato es que el embajador de Venezuela aquí ha resultado ser admirador mío; que el encargado de negocios que estos días va a Praga, es un poeta Otto de Sola, muy amigo mío. En fin, que estoy optimista y que lo que necesito es que me des noticias de ahí.
Lo necesito y con urgencia entre otras razones por la siguiente: Ussía piensa permanecer aquí, un plazo que por lo menos irá hasta mediados de diciembre y quizá más; pero nosotros debemos contar conque quizá no se quede más. De tal modo que hasta esa fecha, pero no más tarde, tengo yo para hablar con él de nuestro proyecto. Mas para ello y en función de las razones que te daba en mi última carta, necesito saber, con la urgencia que se pueda, lo que resolvéis ahí. ¿Has hablado con Coppola? ¿Y Torrallardona? ¿Te parece bien –debo o no hacerlo– que yo vuelva a escribir a Cóppola? Creo que te darás cuenta de que el hecho de que Ussía esté aquí es una suerte grande y que, por lo tanto, en principio no podemos perderla, creo; mas por ello, para dar seriedad al asunto, me parece imprescindible poder ofrecerle algo ya concreto, en marcha, de modo que vea él que la suya sería una aportación a algo y no una mera iniciación hecha sólo en nombre de la amistad, ¿no te parece? Contéstame a todo esto, aunque sea dos letras, pero en las que me digas, escuetamente, lo que hay de cada cosa y lo que tú piensas de ellas.
De mis cosas particulares que te hablé el otro día, dos preguntas. Primera –y para que me contestes un poco abultímetro– ¿cuántos ejemplares de Paralelo 50 crees tú que podrían venderse ahí y en Montevideo, contando con una propaganda más o menos buena y con el hecho de saber que tendría buenas colaboraciones de aquí y de ahí? Ya sé que es muy arriesgado decir alguna cifra, pero de todos modos te agradecería que me la digas para tener una idea. La otra pregunta, ¿has podido hacer algo en relación con los ejemplares del Avila Camacho que te pedía en mi anterior? Creo haberte dicho que me los mandases por avión; pero no estoy seguro de haber dado por supuesto, como es natural, que lo que materialmente suponga ese envío –forzosamente caro– corre por mi cuenta y del modo que tú me indiques. A título de indicación o sugerencia, alguien me ha dicho que la Fama de ahí acepta encomiendas aéreas, las que naturalmente saldrían más baratas que el envío por avión normal, siempre que acepten como encomienda algunos libros. Te agradecería mucho que me tengas al corriente de esto también. Y con ello, creo que por hoy no tengo nada que añadir, sino que estoy deseando recibir carta tuya y, mucho más, saber en qué fecha te embarcas. Muchos recuerdos a los amigos. Y para Maruja y para ti, un abrazo de vuestro

Arturo Serrano Plaja

1948-10-25 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.

1948-09-09 Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Nova York
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 09/09/1948


9 de septiembre 1948

Querido Seoane:

Ayer noche llegué de nuevo a París donde ya estaré todo el invierno. En cuanto arregle un poco mis cosas, es decir, en dos o tres días, volveré a ocuparme de indagar en imprentas y editoriales, etc. de todo lo relativo a nuestro proyecto. Pero, entretanto, no quiero dejar de decirte que estoy un poco extrañado por no haber recibido contestación tuya a la carta que te mandé a los pocos días de haber llegado a Francia. En ella, te incluía ya algunos datos que aun cuando tenían valor relativo, informativo a título general, más que nada, permitían, creo, formarse alguna idea de las condiciones en que se podría trabajar aquí.
Al mismo tiempo, te decía que había estado con Claire, la amiga de Coppola, y cual era mi impresión; que había escrito al mismo Coppola –de quien tampoco tengo todavía contestación sobre esto, pero no quiero yo insistir en pedírsela, ya que te pedí a ti que tú le vieras, si lo creías oportuno, para hablar más en detalle, o de otro modo que me dijeras más oportuno que fuese yo quien le volviese a escribir. No lo he hecho esperando tu carta.
Me ocupé también de ver que había en concreto acerca de la oferta que te había hecho Palmeiro, con el resultado que te comuniqué. En fin, te hablaba en mi carta famosa de todo cuanto habíamos convenido. Por ello, el no tener contestación tuya no sé cómo entenderlo. Sin reticencia ninguna y simplemente por deseo de saber a que obedece tu silencio, querría preguntarte si acaso ha surgido alguna causa que modifique en parte o en todo el proyecto de que habíamos hablado. ¿Acaso tropiezas con dificultades para venir? ¿O no te decides a ello por alguna otra razón? Por otra parte, Varela ¿qué hace? ¿Sigue pensando en gestionar su viaje aquí?
No quiero cansarte con las numerosas hipótesis que podría hacer y sólo que si por cualquier circunstancia has cambiado de opinión en algo tocante a los proyectos que hicimos, yo creo que podría comprenderlo perfectamente. Pero me gustaría saberlo. Si por el contrario no es así y el no haberme contestado se debe únicamente a la desidia conque todos los españoles solemos considerar el hecho de escribir cartas, entonces, animal, decídete de una vez por todas y ahora, ahora mismo, ponte a escribir para decirme cómo van tus cosas, cuándo piensas venir, qué puedo hacer para ir adelantando algo, si has visto a Coppola o piensas verle, etc. Por mi parte, estoy a la espera de noticias de Ussía. No le hablaré de nada concreto hasta tener noticias tuyas y ver como anda todo. Y nada más por hoy, sino es volverte a encarecer que me contestes con la mayor rapidez.

Da muchos saludos a Maruja. También a los amigos tortónicos en general. A los Dieste, les escribo hoy o mañana de modo que no es necesario. Un abrazo para ti de

Arturo Serrano Plaja

27, rue Richelieu, París (1). France

Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.

Arturo Serrano Plaja

Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Hoy recibo tu carta y la contesto hoy mismo para tener la completa seguridad de que te llega a tiempo.
Me alegro muy de veras de tu exposición en Londres. Pensando en Buenos Aires, ¡creo que, independientemente de otros resultados, te será más que útil! Si tienes ganas y tiempo, mándame recortes y críticas que aparezcan en Londres sobre tus cosas. Aunque no lo tengo aquí, sino en París, como supongo que te quedarás en Inglaterra algún tiempo, te mandaré una dirección de Charles Duff, a quien yo mandé mi libro y me contestó con una tarjeta muy simpática y anunciándome su visita, en París, para julio. No le he visto y no sé, por tanto, si ha venido o no a Francia. Pero, en todo caso, yo entendí que se trataba de un viaje rápido. Él forma parte de una revista de izquierda Arena y estuvo en España. De modo que es un amigo nuestro. Acabo de darme cuenta de que sí que tengo aquí su dirección –aunque no su tarjeta– por lo tanto te lo mando; ¡dáselo también a Dieste! Quien yo se lo había prometido igualmente:
Charles Duff
25 Fairfax Road
Swiss Cottage, London N.W.L
Escríbele al llegar –o antes– de mi parte, o, sencillamente, dile quien eres. Como quieras. Si le ves, dile que yo esperaba la visita que me anunció en su carta y que por eso no he vuelto a escribirle. Creo que debes verle. En primer lugar, hablo español. Y si hay algún ambiente propicio a nosotros en Londres, él te pondrá en contacto.
De nuestros negocios, de acuerdo con todo cuanto dices. Ya me dirás que más has concretado con Gascó y por mi parte, a mi regreso a París –mediados de septiembre– estaré en contacto con él, le hablaré nuevamente de otras ediciones, etc., de acuerdo a tus noticias de Argentina.
Dime cuando piensas marcharte y, eventualmente, cuando volverías a pasar por París. Como supongo que no sería mucho antes del 19 de septiembre en ningún caso, puesto que tú vas al 10 de agosto, yo estaré en París o, si es cuestión de días, adelanto mi vuelta. No sólo por el gusto de verte y darte un abrazo de despedida, sino también porque me parece que sería bueno volver a ver los dos justos a Gascó y para ponernos de acuerdo sobre lo que hemos de hacer y cómo, etc.
De modo que, siempre que te sea posible, yo te pediría que efectivamente des el salto de La Mancha.
Por lo de Claire, me parece que de todos modos hubiera sido mejor verla. Es una lástima que no hayas recibido mi carta a tiempo de contestarme porque aun cayéndome mal, como tú dices, económicamente, creo que de haber sabido que tú no podías verla, hubiese ido yo. En fin, ya que ha sido así, no vale la pena lamentarlo. Yo he de escribirle a Buenos Aires. Y aunque en principio me parece bien lo que dices, que la vea yo más adelante en su próximo viaje, me parece que no estaría demás que, entre las gestiones que tú puedas hacer en Buenos Aires, en buses de capital, fuera esta una de ellas. El hecho de que me haya escrito ella, tras la conversación que te conté, me parece que indica interés por su parte. En fin, una vez que llegues a Buenos Aires y a la vista de tus gestiones, volveremos a hablar de esto.
Por otra parte, también quiero preguntarte, o más bien sugerirte de nuevo, la posibilidad de ver en Buenos Aires a Sarita Magliona y hablar con ella, con todas las precauciones que te parezcan. Yo creo que sino ella misma, puede tal vez ponerte en contacto con gente susceptible de interesarme. En fin, ya me dirás lo que piensas.
No tengo para que decirte que si tienes noticias de Venezuela, me las comuniques.
Y creo que es todo. No te olvides de tenernos al corriente de tus planes de viajes –fecha de partida y, eventualmente, de paso por París.
Yo estoy deseando, cosa que realmente me haría falta y ahora ya empiezo a hacer algo, tomo notas, escribo algo, etc. De mi libro aquí, hasta el otoño no espero que pase nada más importante que una carta de Bataillon, quien me ha escrito una carta muy simpática y en la cual, además me dice que ya conocía mis poemas en la última edición de Hora de España. También parece cosa resuelta que mi novela aparezca en septiembre-octubre, u octubre-noviembre, en Europa y luego en libro.
Termino. El domingo voy a Hendaya para buscar al chico. Volveré a ver la frontera y a sentir que se me revuelven las tripas. Saluda a Maruja de mi parte con todo cariño, un abrazo y buena suerte para ti de

Arturo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Dieste. A ellos y a vosotros os ruego que escribáis alguna que otra vez.

Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja

Destinatario/a
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja

1949-10-09 Destinatario/a
de Ramón Rey Baltar, a Luís Seoane
Gerli
Londres
Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Rey Baltar, a Luís Seoane en 09/10/1949


Gerli, 9 de octubre de 1949

Sr. D. Luis Seoane
Londres

Querido amigo:

Con gran placer, he recibido su carta y con el mismo agrado escucharon su lectura los amigos y HH de Antolín Faraldo. No necesito decirte cuánto nos alegramos de sus éxitos artísticos –y así se hizo constar en acta– y cuánto celebramos volver a estrecharlo entre nuestros brazos, una vez que se halle de regreso en Buenos Aires, libre de las brumas de París y Londres, que son seguramente las causantes de su reumatismo tenaz y resistente a todos los clásicos remedios. Yo creí que por esos pagos estaban más adelantados en lo que a esa enfermedad respecta. ¿O es que usted no ha consultado a ningún médico? Me parece lo más prudente.
Las noticias que usted nos proporciona sobre la actuación de los HH. en esa, aunque sospechada por nosotros, no ha dejado de desilusionarnos. El mundo marcha a la deriva, lleno de egoísmos, de temores y desencantos, que no extraña que los ideales más puros sean sacrificados en beneficio de la tranquilidad y bienestar personales. Si no fuera porque uno lleva en lo más hondo la fuerza que impulsa a luchar por la perfectibilidad del espíritu, sería cosa de pensar si valdría la pena de procurarse por los pobres seres que constituyen la humanidad.
En cuanto a lo que nos cuenta de los republicanos españoles, nada nos llama la atención. Conocemos de sobra la actuación de muchos de ellos aquí y en otras partes, y todo lo que se diga es poco para censurarlos. Pero no hay que afligirse. El mundo marcha por otros caminos y España no tendrá más remedio que ir por donde las circunstancias lo exijan aunque, viejo, yo todavía tengo esperanzas de ver algún día cosas que me llenaran de júbilo.
De lo que aquí, nada le digo. Esto va derechamente al caos. Cuando usted vuelva, el peso se habrá esfumado, como impulsado por una explosión atómica.

Con muchos abrazos de todos los faraldinos, se despide de usted un afectísmo amigo

Rey Baltar

1975-09-02 Destinatario/a
de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane en 02/09/1975


Buenos Aires, 2 de septiembre de 1975

Mi querido Seoane:

Hace ya largo tiempo recibí su carta. Hoy, como en aquella mía que usted contesta, vuelvo a mis tribulaciones cinematográficas.
Con mil inconvenientes, con periódicas glaciaciones, con prolongadas y vociferantes sequías, con desalientos aluvionales y con varias y firmísimas determinaciones –por cuenta de Prelorán y por mi humilde cuenta– de plantar, abandonar y entregar, quizá con un suspiro de alivio, todo el material filmado, seguimos adelante con nuestro Castelao. Y ahora y aunque parezca mentira –a mí me parece un sueño– estamos ya en la última etapa y es más fácil terminar la obra que dejarla morir nonata. La filmación que resta será la de algunas fotografías que aparecerán en nuestras excavaciones de periodismo arqueológico; unos segundos más o, como diría nuestro barbado Prelorán, algunos pies de film y listo. Tenemos lo suficiente para cien minutos de proyección; el material desechado no es mucho: quizá otro tanto. Esa relación de 2 a 1 es muy económica y debemos agradecérsela a Jorge quien ahora es medio gallego y del todo galleguista. Él supo disparar su cámara con acierto sobre los documentos que allegamos entre todos, batiendo la selva de papel. El ojeador más fértil, Roberto Rodríguez, encargado de la biblioteca del Centro, mostró un ansia venatoria indeclinable.
Yo soy el autor del libro, según rezan los carteles. Mi oficio, sin embargo, tiene más requilorios y fue más complicado; pues debí meter en el asunto a Prelorán, adobar y condimentar a nuestro gusto la marmita, luchar en dos frentes principales y en multitud de secundarios y demostrar, en fin, que la raza de los Gondomares dura tanto como nosotros. A veces, lamento no haber escrito un diario, un journal de la película; otras creo que hubiera sido casi imposible derramar en papeles tantas incidencias y tantas malas sangres, fatigosas dialécticas y tornadizas meteorologías. Pero no sé si alguna vez, con más recuerdos que documentos, no me pondré y, al volar de la máquina, no dejaré crónica del periplo. Le aseguro que tendría su interés y, por lo menos, justificaría tal cual defecto o exceso.
Castelao irá en dos grandes rollos: primera y segunda parte. En 35 mm lo común es tener dos proyectores a mano; en 16 mm eso no suele ocurrir. Hay que contar con un intervalo, pues, que sería brevísimo en caso de no rebobinar enseguida. La banda sonora es del tipo llamado internacional, para distintas versiones. Por ahora grabaremos dos: castellano y gallego.
El orden que sigo en el relato es el lineal y cronológico, casi siempre. Fotografías de Castelao, sus dibujos, las fotografías de personajes o sucesos que fueron importantes en su vida y en lo que más importó a su vida; algunos metros de película que nos lo muestran en viajes, inevitables banquetes y hemerotecas. Ese material gráfico es la imagen que apoyan meses de librerías, archivos y principales: la de Castelao y la del relator; muchas otras, diversas, recitan los famosos epígrafes. Si estuviéramos filmando un libro mío cualquiera, previo y completo, las cosas me resultarían menos inquietantes. Yo sería el autor de unas letras y Prelorán buscaría los señores que las pronunciaran y los escenarios en que lo hicieran. Pero nuestro camino discurre exactamente al revés. Encontramos las escenas, los documentos gráficos y debemos armar –y modificar continuamente, sin perder el norte– la historia para sacarles provecho y ensartarlos como perlas. Imagine mis piruetas.
Después de no pocas escaramuzas iniciales y de un paciente trabajo doctrinario que me dio al fin sus frutos en Prelorán, conseguimos armar una estructura con ritmo cinematográfico –a pesar de la sofocante mayoría de escenas fijas– y, creo, eficaz. Quiero decir que cualquier persona de mediana sensibilidad y completa ignorancia en la materia puede tolerar sin fatigas esa hora y media y ya no puede ignorar quien fue Castelao y cual su lucha y cuales los problemas de nuestra patria gallega.
La película empieza con fotografías de la niñez de Castelao y con su voz. Todos los parlamentos que dice esa voz en primera persona están sacados textualmente de sus obras: libros, discursos, papeles diversos. Yo traduje con fidelidad y recorté con intención y de la manera que convenía según nuestro propósito y las posibilidades de imagen con que contábamos. Prelorán fijaba los estrechos límites temporales. Así Castelao, con fragmentos de su obra, nos cuenta su vida y explica lo que mostramos ayudado por el relator. Pero esa estructura debía contener su mensaje patriótico en forma clara y agónica, dramática. Y yo tenía que hallar la manera de representar o encarnar de algún modo la tontería centralista, la españolada de chafarrinón, el menosprecio de corte. Y entonces, y para los años que llegan al advenimiento de la Segunda República, elegí como figura contrapuntística a don Alfonso XIII. Con la imprescindible y santa pequeña injusticia y perdonable malicia que tienen inevitablemente estas cosas, elegimos entre sus muchas fotografías aquellas que lo muestran en sus diversos años y en su constante bobalicón perfil. Atusándose el bigote en una, vestido como un polista británico en otra, al comando de un luciente automóvil en esta, empingorotado y con charrateras; en un sarao, en un arenal de Marruecos o dando limosnas; en una corrida de toros, en el palacio, en el hipódromo. No es mucha imagen real en total computable, pero cada una de las veces en que interrumpiendo el relato aparece Su Majestad unos compases de pasodoble torero añaden su bronce y su chunga al contrapunto. El ser contemporáneos, tocayos y el haber coincidido etapas importantes de sus vidas en fechas muy cercanas (y el tener muchas fotografías del Borbón, claro) me incitó a brindar a nuestro paisano tan elegante partenaire. Conseguí además, espero, gracias al rey y a sus veleidades, sus tropiezos en Marruecos, sus lances políticos y su política de reinado, mostrar con cierta agilidad esa historia que vivió España y el mundo en los años que van desde Rianxo a esa primavera del 31. Después, apoyo mi contrapunto en los grandes acontecimientos y en algunos de sus protagonistas; el relator apostilla las imágenes del bienio negro, de los estatutos y del Estatuto, la Guerra de España, la Guerra Mundial y el triunfo, la postguerra y la derrota.
Prelorán grabó muchas voces buscando a la de Castelao, que no se pretendía omitir y ni siquiera evocar. Quería un hombre viejo, que no fuera ni se creyese actor, ni locutor. En la del señor Baltar –quien ya dijo todo el texto de Castelao– cree Prelorán haber hallado lo que buscaba. El relator debía ser más joven, con voz y acento diferentes. Luis Medina Castro fue el elegido y ahora ensaya mi texto. Luego, como dije, muchos anónimos cuyo timbre o estilo encajan en los epígrafes. La banda sonora –que incluye música– es cosa de Prelorán y del asesoramiento que me permita.
La tarea de Prelorán ha sido –y es– formidable. No puedo imaginar a nadie tan atrapado por una vida de la que no tenía sospecha y hasta por un país en cuyas venturas y desventuras lo introdujeron no hace mucho mi librito y nuestras charlas. Sus ahogos económicos –aún los domésticos– fueron muy grandes en estos malos tiempos y, con la inocente blandura que usted diagnosticó, Jorge fue lastimado muchas veces por las actitudes del entorno que usted, asimismo, tan certeramente pronostico. En gran cariño y respeto trabajamos durante meses con algunas crisis de su parte. Hace unos días, y sin que esto lleve relación directa con nuestro trabajo, pero sí en forma de bienvenida compensación y alivio, Jorge acaba de ganar (por segunda vez) la beca Guggenheim. Tratará de cumplir la mayor parte de su término en la Argentina.
Quizá, luego de los primeros y muy difíciles momentos, los inconvenientes más grandes que tuve con Jorge fueron debidos a un violentísimo celtismo que contrajo en las páginas de Castelao. Su parte de sangre irlandesa entró en ebullición y pronto mostró un fanatismo digno de cualquier troglodita de la Cova Céltiga. Y hasta con la ayuda de Simón Feldman imaginó una serie de mapas animados con los más peregrinos desplazamientos de las célebres tribus. Llegamos a una etapa en que los celtas y su influencia parecían bastarle para explicar todo y a mis violentos contraataques respondía con santa indignación, hoscos silencios y renovadas guerras y guerrillas. En su casa de él y en la de Simón o en cualquier lado mientras filmábamos –él por los celtas y yo aliado a cualquier otro pueblo histórico que me viniese bien o sólo, a pie firme– luchábamos con denuedo y sin cuartel. Temía yo y temo, pues Jorge me parece incurable celtómano y didactomaníaco, que se malograra nuestro esfuerzo y en especial su magnífico esfuerzo al seguir cualquiera de las teorías históricas más o menos tópicas que luego pasan o pasaron de moda, amén de aguar el mensaje y ablandar el carozo. Y, mañosamente y sin que me faltara razón, le decía que una cosa es el celtismo –actitud emocional y hasta postura existencial muy digna y aún política, si a mano viene– y otra son las precisiones eruditas sobre temas que ni él ni yo dominábamos y sobre los que, para colmo, no había acuerdo. Y que si todo lo que sabemos o podemos llegar a saber sobre los misteriosos celtas y los indudables romanos y los suevos y todos los que usted quiera se demostrara falso o cosa de fantasía y sueño, no por eso iban a terminar o torcer su modo esas injusticias que denunciábamos ni desaparecería con un suspiro esa nación que defendíamos. En verdad, creí muchas veces haber derrotado a los queridos celtas y otras tantas volvían ellos y acometían mandados por el barbado Prelorán (¿No será Breogán?) y hasta por Simón quien armó con su entraña pétrea un inesperado celtismo. Créame Seoane que si los celtas hubieran tenido tanta resistencia e insistencia como la de estos buenos amigos en el día de hoy y en nuestra Galicia no hablábamos ningún latín corrompido sino algo así como el gaélico.
Prelorán es, como usted sabe, muy trabajador, muy ingenuo y hasta inocente. No puede ni pretende usufructuar grandes lecturas ni mayores erudiciones, pero cuando se le mete una idea entre pelos y barbas es de ver como echa luego raíces y lo mueve a lecturas atragantadas, y florece y frutece y vierte por fin sus jugos en una suerte de breves trabajos cuidadosamente mecanografiados y sometidos, con toda gravedad, a mi crítica. ¡Y menudas angustias las que me dan esas prosas! Esas afirmaciones impávidas que debo atenuar para eludir el traspiés o los azotes de cualquier crítico; esas detonantes ingenuidades quizás inofensivas en un cine-club, pero suicidas frente a otros públicos más sólidos y esos crasos errores que debo tratar suavemente con injertos, barroquismos y sutiles alquimias y procurando no lastimar... Y no hay más remedio que hacer la cirugía porque los trabajosos trabajos de Jorge son la base o el texto mismo que imagina para comentar su lenguaje cinematográfico, sus escenas filmadas, expresión ésta sobre la que reina con absoluto imperio y de la que es más celoso que Otelo. Con aparente docilidad y sin tontas veleidades literarias (Jorge carece –¡felizmente!– de cosquillas) Prelorán acepta mis recortes o mis rechazos y ortopedias, pero vuelve luego con otro texto y torno yo a mis cosméticas y podaderas. El proceso tiende a repetirse y adquirir la mecánica del cuento de la buena pipa y, en cuanto me descuido, de sutil contrabando y con nuevas ropas trata Jorge de volver a pasar un argumento que le suena bien o un clan entero de celtas.
Este didactismo de Prelorán me saca el sueño y me hace temer empresas tan gratuitas como las de explicar que el Mediterráneo está rodeado de tierra y, para colmo, relleno de agua y otras enfadosas disgresiones. Como Prelorán no andaba muy enterado de las andanzas de todos esos iberos, celtas, romanos y bárbaros, moros y cristianos, Prelorán cree su deber exponer el asunto a la manera audiovisual para beneficio y remedio de quienes padezcan esa misma falta. Y como Prelorán no conocía nuestra tierra, sus gentes y su drama, él cree lícito admitir en ambas primitivas inocencias un nexo causal. Y –repite– para conocer Galicia es necesario saber que es Galicia (lo que en su idioma significa tener una idea de su historia... si fuera posible con mapas animados por el amigo Feldman). En fin, que termino usando contra todos aquellos pueblos la energía con que luché contra nuestros celtas. Pero no será fácil impedir algunos mapitas –temo– y haré lo que pueda por evitar que nos den al traste con el esfuerzo y terminemos provocando la zumba de los inteligentes y el aburrimiento de los simples. ¡Qué falta me hace usted, Luis, en estos momentos! Estoy solo en la parte que de verdad interesa y soy el único que puede manejar el negocio y salvar nuestras almas y llevar las aguas discretas a nuestro patriótico molino.
Seoane: quisiera lograr una película rescatable, eficaz, decorosa, permanente; y lo quiero sobre todo por usted y también por Eduardo quienes, en estos Buenos Aires me desbravaron un poco en galaicología y me abrieron generoso crédito de amistad y confianza. Entiendo que nosotros, los hijos de gallegos que llegamos a su lado, tenemos el deber de retornar una obra que justifique tan altos magisterios. Y si meu señor Sant-Yago me da forzas, como a Gaiferos, llegaré, no al Pórtico de la Gloria, pues no tengo para el pasaje, pero sí quizás a salir del anónimo etcétera y ser nombrado en la Enciclopedia Gallega (ver art. sobre Alén Mar...)
Un gran abrazo. No gaste su tiempo en contestar, salvo para ordenarme lo que fuera o para darme un consejo sobre toda esta lata. Quiero decir que mucho quisiera unas líneas suyas, pero no me atrevo a pedirlas.

Cariños a todos y muy especialmente a Maruxa.

Pérez Prado

P.S. Si todo anda bien, creo que la película podría verse allá en noviembre. (Prelorán insiste en procesarla en el exterior, para mejor calidad; eso puede demorarnos, pero no creo que más allá del citado mes).
Salta 760, 3ºB

1975-04-28 Remitente
de Luís Seoane, a Antonio Pérez Prado
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Antonio Pérez Prado en 28/04/1975

Madrid, 28 de abril de 1975

Sr. D. Antonio Pérez Prado
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Debo respuesta a dos cartas suyas. Debo respuesta a otras cartas de otros amigos míos en ésa y unas líneas primeras de llegada a todos. Pero desde que llegué, no hice más que sentirme confuso, desorientado y trabajar para una exposición que se inaugura mañana. Tengo todo el material para concretar una monografía sobre el gran dibujante satírico de este siglo, el catalán Bagaría, y aún no pude empezarla. Por vez primera, dudo de todo y noto algo que cambia en mí y creo se lo debo a las circunstancias de que escribía Ortega. Todo es largo de explicar. Yo que odio la soledad me la estoy explicando en aquellos que la aman y la gozan. Me explico al ermitaño y al pescador de caña. En cuanto a ustedes comprendo por todo lo que pasan con motivo de la película sobre Castelao. Sobre todo lo que debe pasar Prelorán, tan ajeno a nuestro modo de ser, tan sin defensas para las sutilezas de las gentes gallegas. Cuando me escribió la primera carta, imaginé que ocurriría algo así, que todos tendrían ideas para que las desarrollasen Prelorán y usted y que lo que tenían que dar, dinero, lo harían discutiendo y muy mezquinamente. De Castelao en Buenos Aires no se puede hacer, pienso, película alguna. Sólo de su obra, la de Buenos Aires y la de aquí. Ni siquiera los emigrantes de que se podría sacar partido son los que Castelao estimó más. Aquellos que salían de Galicia hacia lo desconocido de cualquier muelle de los puertos gallegos. Perplejos ante el porvenir, temerosos y esperanzados a un tiempo, deseando romper con el pasado, con su país y no deseando dejarlos. Aquel, repetido hasta el infinito, convertido repitiéndose en multitud, que embarcado, apoyando su cabeza en los brazos le hace decir a Castelao: “Deixa raíces na terra. Voltará”. No, esos con quienes Prelorán y usted se comprometieron y discutieron no son los emigrantes que Castelao quiso y queremos nosotros. Éstos están en sus casas amorriñados, sin esperanzas, solos, con los recuerdos de sus casas de Galicia. No son los transformados en aventureros, los corrompidos por la lucha de muchos años para sobrevivir, los que están dominados por el deseo de mandar en otros, los que sustituyeron las normas morales heredadas por otras más elásticas que les sirvan para acomodarse al medio en que viven. Hablan de Castelao y no lo leyeron. Les gusta el Castelao de los chistes. Qué chistoso es Castelao, me dijo un día un directivo del Centro Gallego y no supe qué decirle, o sí supe y no me atreví. Al anunciarse la ida de Castelao a Buenos Aires, Cuadrado y yo decidimos publicar Cincuenta homes por dez reás como homenaje a su llegada y publicamos Cincuenta hombres por dos pesos. Se pusieron a la venta en un banquete de más de mil personas que organizó el Centro Gallego para su recibimiento. La venta la efectuaban muchachas de los coros gallegos vestidas con los trajes regionales ofreciendo el libro de mesa en mesa. Vendimos siete ejemplares. Se trataba de un número cabalístico. Resultó entonces que los chistosos fuimos Cuadrado y yo. El libro terminó como otros libros de Hórreo, Dorna y Camino de Santiago, en las librerías de la Calle Corrientes incluido en los paquetes de a tantos pesos el lote. Allí se agotó.
En cuanto a conocimiento de la colectividad, creo ser un sabio. La defiendo porque creo que en sus deformaciones tienen que ver esas circunstancias a que antes me referí y que acompañan al hombre y, porque en ella, o en sus gentes aisladas, continúa existiendo cierta ingenuidad saludable. A mí, después de todo lo ocurrido conmigo, de sabotear mis libros, de silenciar cualquier noticia sobre mí, me escriben para que envíe una colaboración sobre Castelao. Así mismo invitaron a alguna otra gente de Galicia. Por mi parte, no contesté para no agriar más las pocas relaciones que existen entre los actuales dirigentes del Centro Gallego y yo, consistentes en las que puede mantener cualquier asociado. Por todo esto, comprendo lo que les ocurre a ustedes, a Prelorán y usted con ese hueco, megalómano señorito de aldea que es Pampillón.
Trabajo bastante. Mañana, ya la dije, inauguro una exposición aquí en Madrid. En septiembre, tengo otra en La Coruña y debo hacer un álbum de grabados para una editorial de jóvenes de Madrid e ilustrar con grabados también Los sueños de Quevedo. Aparte, publicaré otro álbum de dibujos el mes que viene. Haré lo posible para que lo que me rodea influya lo menos posible en mí. También ahora empezaré a escribir cartas a mis amigos y familiares. Las primeras que escribí no llegaron en general, no sé por qué. Tuvimos que llamar a mi hermano por teléfono, pues no sabíamos qué ocurría, no sabemos qué ocurrió con ellas. Con Díaz Pardo, organizamos la inauguración de la Galería Sargadelos de Madrid, equivalente a la de Barcelona. Constituyó un éxito. Exposición del libro gallego, de grandes fotografías sobre Galicia, de ejemplos prehistóricos prestados por la Universidad, azabaches, mapas, etc. Una idea bastante completa de Galicia colgada de las paredes y en vitrinas. Hasta ahora se pronunciaron dos conferencias, una de Ramón Piñeiro y otra de García Sabell, extraordinarias las dos. Faltan, serán a fines de mayo, otras dos, de Rof Carballo y Rafael Dieste.
Traté de contestar a sus cartas, en realidad, no las contesto. No sabría qué decir a la primera, por la segunda le felicito, huelga cualquier comentario. Se trata de una carta de justiciera.

Con saludos a su madre de Maruja y mío, reciba un fuerte abrazo mío:

[Seoane]

1975-04-02 Destinatario/a
de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane en 02/04/1975


Buenos Aires, 2 de abril de 1975

Mi estimado Seoane:

Hace un tiempo (fecha 14 de febrero) mandé a usted una larga carta que no tuvo respuesta. De las explicaciones posibles, elijo, para su silencio, la más cómoda para mí y supongo que no recibió esas páginas. Va, entonces, fotocopia del duplicado.
Prelorán está en La Pampa filmando. Antes de salir, presentó una suerte de presupuesto glogal cuya suma dejó turulato a Valentín Fernández. Con los aumentos, desvalorizaciones y escaseces que nos llueven el costo pronosticado trepa a once o doce –o trece– millones. En fin, mucho más de lo que se pensaba y sobre todo muchísimo más de lo que nuestro inefable Valentín cree posible lograr mediante su esforzada campaña. El asunto tomó un cariz desagradable; hubo charlas desapacibles entre Prelorán y Valentín y Mabel anduvo a los saltos cuando partió el cineasta. Los cabildeos incluyeron una cena tormentosa y, por fin, se recortaron un poco los costos, pero no mucho. En resumen, que los ambiciosos planes quizá deban recortarse también y la película resulte más pobretona o –es de temer– menos entusiastamente creada por Jorge. Durante unos meses, trabajamos duro; yo casi me hice un experto dentro de las posibilidades de quien no conoció –ni vio jamás– al personaje que buscábamos evocar. Yo, por mi parte, reaccioné ante las dificultades económicas y, sobre todo, a la manera como fueran expuestas, con un desaliento mortal. Mi esperanza es la de que Prelorán alargue su viaje por los arenales pampeanos y me deje reponer; luego, una vez aquí, nos reuniremos y veremos qué podemos hacer con el material filmado y con los recursos posibles. Esas son mis dudas nuevas; las viejas, que usted comprenderá muy bien y que persisten, son las que menciono en la carta anterior, hoy fotocopiada.
Y otra fotocopia le mando. Es para que siga el increíble asunto del librito sobre los gallegos y del inefable instituto que orquesta Pampillón. Mi carta es la de un tipo justamente indignado que, sin embargo, no dice todo. La pena es que a pesar de mi reserva, el asunto basta y sobra para que lo gocen muchos y quizá lo usen menos deportivamente.
Espero sus comentarios; mientras reciba mi cariño de siempre y trasmita mis respetos a Maruja.

Antonio

Antonio Pérez Prado
Salta 760, 3ºB
Buenos Aires

1975-02-14 Destinatario/a
de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Pérez Prado, a Luís Seoane en 14/02/1975


Buenos Aires febrero 14 de 1975

Mi querido Seoane:

Circunstancialmente varias y, creo que debo aceptarlo, un poco de resistencia interior, demoraron esta carta imprescindible. Cuando me llamó usted antes de partir, le dije que hubiésemos tenido que hablar en eso días y –añadí– trataría de reemplazar ese diálogo con una o más cartas. Y aquí me tiene, cumpliendo con esa necesidad que es también una obligación; escribo en mi bufete hospitalero, en un pronto, sin buscar elegancias y apenas levantando mi cabeza sobre un mar de inquietas dudas. Trataré de ser claro, sincero como lo fui siempre que pude y ahora sé que puedo y debo. Le pido que con su tradicional franqueza me responda; sus consejos, absoluciones o palmetazos serán por mí bienvenidos una vez más y de todo corazón.
A riesgo de fatigarlo, será menester un poco de historia. Usted conoce a Jorge Prelorán y a sus deseos de filmar una película sobre nuestra Tierra y pueblo; es, creo, uno de los frutos que ayudarán a perdonar las muchas faltas de mi librito, pues en él descubrió este niño grande a nuestra Galicia y empezó a dolerle nuestro drama. Pero entre los sueños del filme y su concreción mediaba un abismo de millones que sólo pudimos rellenar con amistad y fantasía. El asunto trascendió, sin embargo, y lo comentaron algunos paisanos. Por fin y como residuo, quedó en el aire la sensación de que yo conocía a un gran experto en cine –y, para colmo, americano– a quien las cosas de Galicia interesaban. Y un día, en el Centro Gallego, me abordó Valentín Fernández con la pregunta de si a ese amigo que decían que yo tenía podría hablársele de un trabajito profesional: el de poner en mínimas condiciones potables unos cuantos metros de película que guardaban en el Orensano.
Y lo puse en contacto con Jorge y vimos ese material. Castelao aparece algunos segundos, el resto son escenas donde con gran tenacidad y cómplices sonrisas aparecen y desaparecen –y, fatalmente, reaparecen– el señor Puente y el señor Prada más algunos otros, menos perseverantes. Ese malísimo documento, al que no falta cierta macabra inocencia, incluye como agregado metros filmados en Galicia y en España donde con buena vista alcanzan a verse lugares en los que vivió Castelao.
Prelorán dijo que no quería hacer, a estas alturas de su vida y evolución creadora, tareas como ésta que le pedían, de mínimo profesionalismo, aún si cumplían con las amenazas de pagarle bien. Él buscaría un amigo capaz y esa compaginación, pegoteos y mínimas tijeras que pedían los dejaría satisfechos a corto plazo y costo. A esta declaración de asepsia o voluntad artística siguieron días y semanas de avances y retrocesos, danzas y contradanzas cuyo detalle menudo es inútil. Lo cierto es que, paso a paso, con americana tenacidad por el lado galaico dirigido por nuestro robusto paisano y con barrocas gallegadas por cuenta del indeciso Jorge, llegose a un acuerdo muy alejado del proyecto original. Prelorán, a quien entre tanto zambullí en el mundo plástico de Castelao, filmaría una película con toda libertad y como él sintiera la cosa. Sólo pedía un algo así como una beca, una asignación mensual capaz de mantenerlo durante los seis meses previstos fuera de otros compromisos y dedicado, pues, plenamente a su nuevo personaje. Habría que pagar las facturas que apareciesen en concepto de película –en blanco y negro, pero muchísimos rollos– y quizás otros gastos. (Para dar a usted la información más completa: los honorarios totales de Prelorán fueron por él fijados en dos millones y medio, que prefería en cuotas mensuales durante el semestre) Jorge pidió todo el material gráfico posible, independencia y un asesor que trabajaría duro y en equipo durante los seis meses y que él elegiría. Por supuesto que resulté yo y que abrumado por las dudas y las reservas que usted supone ni siquiera acepté: simplemente descubrí que estaba metido en el asunto sin remedio. Alcancé, sí, a declarar exigencias mínimas: yo colaboraría si entendíamos todos que se trataba de una película de Jorge Prelorán sobre Castelao; empresa que requería dineros, materiales y cierto asesoramiento; que como en cualquier trípode bien equilibrado cada una de las patas valía tanto como las otras y sólo valía en conjunto; nadie, pues, fuera de Prelorán y en tanto creador, podía llamarse campeador en la odisea. Exigí también libertad para moverme por sobre los valados, los muros y los fosos que separaban a quienes pudieran colaborar o a quienes yo debía informar. Hablaría con todos y con la mayor franqueza; así lo hice y hasta ahora sin tropiezos. Prada, Faustino Iglesias, Abraira, Pita, el Tacholas, etc.., me ofrecieron lo que tenían luego de conocer de qué se trataba. Se realizaron las filmaciones. En lo de Prada, por ejemplo, sudamos varias horas bajo lámparas y por fin le quedamos dos veces la instalación eléctrica. Con artes diplomáticas que hubiera consentido Gondomar, pero con la mayor limpieza y claridad pasé de Fulano a Zutano que se detestan y de Mengano a Perengano que no pueden verse. Al parecer, todos comprendieron como traté de convencerme yo de que se trataba de una oportunidad para divulgar la obra de Castelao y que no era el caso de hacerle el caldo gordo a nadie aunque a la postre se lo hiciéramos... Actué con una voluntariosa inocencia y con una instrumental ingenuidad, pero sin ocultar, ante cada uno de los bos e xenerosos, mis dudas y recelos.
Llevamos gastado lo que a mí me parece mucho dinero. Hay pilas de rollos filmados y estamos a pique de terminar con el registro gráfico; la casa de Prelorán es un museo de material tridimensional aunque no creo que podamos mostrar nada muy original. En fin, pronto vendrá la tarea en sí y quien sabe qué con ella. Trataré de salvar para nosotros a la película. Jorge puede hacer otra gran obra de arte de las suyas, quizá, pero si alcanzo mi propósito, no quedará el filme en eso, con ser tanto, y llevará expresado el compromiso ineludible.

Seoane: retomo la carta unos días más tarde. La independencia que goza –por ahora– Prelorán, me tranquiliza por un lado y me inquieta por otro. Es una especie de fértil retiro donde no llegan las interesadas presiones y es una patente de corso que Jorge puede usar como un niño en una confitería: probando lo que solicita el gusto o el capricho y dejando a un lado, quizás, el alimento de substancia. Claro que soy yo quien tendría que guiar a Jorge y darle un rumbo a seguir, una inexcusable melodía a tocar para que la adorne, si quiere, con variaciones y genialidades. Pero no es fácil, ya lo veo. Ayer, por ejemplo, pasé unas seis o siete mortales horas para convencer al barbado de que lo del 28/6/1936 es el meridiano al que corresponde ajustar el tiempo de la película. En otros términos: que hasta esa fecha se trepa por distintos caminos de diferente conciencia y desde allí se baja lentamente. Y que tanto la subida como el descenso existen y cobran sentido contempladas desde la cima. Y que luego de aquel 28 de junio y en dramática dialécticas con las Españas y el mundo entero se pierde con un juego de altibajos donde alternan los zumos frescos de la esperanza con las amargas hieles de la impotencia y los vidrios molidos de la tradición.
Como Jorge es, además, músico, creí lícito apelar a metáforas de pentagramas y le dije que, a mi juicio y aparte de todo lo que inventara su genio y enriqueciera la línea interesaba, sobre todo, esa línea: un crescendo donde hasta el clímax jubiloso, un calderón de hora estelar y epifanía; y un descender quebrado, luego. En esa lisis, el nervio vertebral de nuestro drama concierta su diálogo con la esperanza escuchando los ciegos instrumentos: desde las trompetas claras y los timbales limpios al ovillo enfermizo de tantos y tantos violines sin que falte la prestidigitación de las arpas. En fin: Gondomar tratando de venderle whisky a su Graciosa Majestad, sólo que con un propósito nada tabernario. Y Prelorán, que naturalmente carece de mucho de lo que nos sobra y quiere a nuestra Tierra, pero todavía ella no le duele, respondía con iracundas genialidades y afirmaciones técnicas. ¡Eso no es cine! ¡Eso carece de ritmo cinematógrafo! ¡No se puede; no tengo, no veo, no sospecho imágenes para dar fondo a esa historia! Pero creo que lo dejé preñado: me pidió, al fin, agotado y meditabundo, una suerte de guión esquelético donde yo, para su información, le diese formalmente mi idea de lo que tenía que ser la película. En eso estoy.
Quizá dentro de algunas semanas y seguramente dentro de un par de meses sabré con alguna certeza si el medio año que le regalo a esta patriada está justificado. Y usted conocerá entonces mi desaliento, mi conformidad o mi esperanza.

Con el afecto de siempre y con mis cariños para Maruja le envío un apretado abrazo.

Antonio

Antonio Pérez Prado
Salta 760, 3ºB
Buenos Aires

P.S. En un momento, se entreveró en el proyecto S. Feldman, quien tiene una gran experiencia en lo que llaman ellos animación (o sea, filmar estampas, dibujos, etc.). Hasta llegó a pedir un millón de pesos en concepto de honorarios y se aceptó su ingreso al equipo –y todo por sugerencias del propio Prelorán–; sin embargo, se apartó luego, excusándose por su mucho trabajo. Alcanzamos a charlar y me dijo del cariño y admiración que por usted siente. Y, por fin y al fin, tome al pie de la letra todo lo que le dije y no acepte por ahora otras versiones... que ya las vi impresas y no del todo veraces.

1973-06-22 Remitente
de Luís Seoane, a Antonio Pérez Prado
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Antonio Pérez Prado en 22/06/1973


A Cruña, 22 de xunio de 1973

Dr. Antonio Pérez Prado
Buenos Aires

Meu querido amigo:

Recibín o seu libro adicado que vostede me mandou e logo un paquete que remitiu a Editorial, e a mañífica resposta ó periodista de Faro de España e Núñez Búa, o da radio, non o bo. O libro, espléndido. Teño pensado facer unha nota pra La Voz de Galicia onde veño colaborando semanalmente. Penso que a editorial debía distribuílo en España, remitilo especialmente a Galicia pra se vender nas librerías, pois cavilo que tería moito éisito. Supoño que o terá tamén ahí onde sería moi espallado. O libro feito con amor, ironía e sin evitar as verdades por desagradables que sexan vén sendo un verdadeiro canto a Galicia, como di vostede ó final da súa carta ós malditos. Quixera telo escrito eu, e xa o digo todo.
Atopei a Palmás en Madride, onde dende o mes pasado fixen una exposición de óleos con moito éisito. Estaba estudando custiós referidas ó seu traballo. Aínda non veu a Galicia. Polo que a min se refire, publicaron en Galaxia un tomo de crónicas miñas feitas para pasar pola radio, unhas setenta, que estase vendendo moi ben e tivo crónicas moi boas. Tidúase Comunicacións mesturadas e remitireille un exemprar tan pronto teña algús.
Estos exemprares dos seus que me acaban de chegar distribuireinos entre algunhas xentes deiquí, entre elas ó direitor de La Voz de Galicia. Sei que a Piñeiro gustoulle moito.

Unha grande aperta de Maruja e miña agradecéndolle moito a súa adicatoria:

[Seoane]

1973-05-05 Destinatario/a
de Antonio Pérez Prado, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Pérez Prado, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 05/05/1973


Buenos Aires, 5 de mayo de 1973

A Luis Seoane y Maruja

Queridos amigos:

Acabo de llevar al correo unos ejemplares de mi librito que allá vuelan por vía aérea; hace unos días firmé pocos, recién salidos del horno, con la promesa de los editores: “salen ya, por avión”. Pero como los conozco y como sé a qué atenerme en cuanto a velocidad repetí en un caso –el de ustedes– y así recibirán dos copias con lo que, por lo menos, nos aseguramos contra extravíos, demoras y otras malandanzas.
Como ven, todo sufrió gran retraso y por mi parte no sabía qué decirles a no ser repetir, por carta, lo que los dueños del negocio me repetían de viva voz: “la semana que viene, sin falta”. Pasaron muchas semanas y en ellas, es verdad, pasó de todo: accidentes, un grave problema de familia con la correctora que trabajaba en las pruebas... desde Montevideo, etc. (En el etcétera va, nada menos, una bomba: en la madrugada del 13 de marzo y con el habitual sigilo una persona (o personas) no identificada(s) colocó el artefacto explosivo: la detonación nada sigilosa terminó con todos los vidrios y algo más de la calle Talcahuano entre Corrientes y Lavalle. La bomba fue colocada en el local de ventas de la editorial, precisamente en el destinado a estos libros y, como ya andaban por los aires algunas de las polémicas, no faltó quien –en broma– asignara a nuestros adversarios el pirotécnico chiste. Claro que sería mucho pedir y que a lo mejor la explicación que se le ocurrió a la Policía sea la más arrimada: que alguien, de pronto, se dio cuenta de que le explotaba la bomba cuyo destinatario sería el juez electoral, por ejemplo, en su bufete de los Tribunales. Con susto, pues, y en cualquier umbral la dejó poco antes del estampido. Pero la verdad es que ese alguien se ocupó de meterla muy adentro y el destrozo fue mayúsculo).
Habrán recibido , también, la carta con que respondo a los del Faro. Todo ocurrió por una audición de La gallina verde en la que dialogué toda la mañana con Héctor Grossi. Allí, por ser en vivo, me despaché a gusto y el asunto causó mucho revuelo. Manuel Núñez Búa me vapuleó por radio y el Faro reprodujo el vapuleo con algo más, como postre. Mi carta –que mandé también a otros amigos– pretende contraatacar: no hubo más respuestas. En cuanto a presentaciones por radio y TV, con el ánimo de ayudar al librito, les diré que tengo varias en mi agenda. La primera va mañana (Radio Belgrano) y el lunes (pasado mañana) voy en vivo y otra vez en la célebre gallina verde (ahora en Radio Continental). Luego, allí mismo, grabo audiciones para esa misma onda y para todos los días de la semana que será la primera del libro en su aparición pública. El domingo 13 salgo dos veces por LSI (Municipal) y no sé en qué momento me filmarán para Canal 7 (con Tomás Eloy Martínez y otros). Mientras tanto los paisanos no se quedan quietos: Pampillón me informó que tenía que donar un par de ejemplares a la Biblioteca del Centro y presentar una nota pidiendo autorización para vender la pavadita en el kiosko. Era casi seguro que la nota sería despachada favorablemente. Por otro lado (por otros paisanos), las cosas despiertan mucho entusiasmo y el breoganazo de Abraira quiere, como temía, organizar una gran comida donde cientos de pollos terminarán sus vidas. Todo esto antes de leer el libro: ahora, que tiene un ejemplar, quizá cambie de opinión. De cualquier modo, yo les dije que no era partidario de esos holocaustos si bien me avenía a lo que significara difusión del libro y de su eventual mensaje. Los editores, por su lado, tienen confianza y me pidieron más libros, ya que soy tan divertido. Un tema, sobre todo, los subyuga y lo creen justito para mi estilo: es el de los argentinos que se arruinaron en París tirando manteca al techo. Yo les digo que nada sé y que no quiero ponerme a estudiar un tema forzosamente, pero los tipos no dejan.
En cuanto a las cosas por aquí hay mucho que contar. La situación, como sabrán, está que arde. Quizás Palmás, en persona, les dé una visión más prolija y viva de lo que cabe, normalmente, en una carta. Secuestros, ejecuciones según unos y asesinatos según otros, etc. La última, de las gordas, fue la del almirante Quijana a quien todos conocimos por TV, ya que nos explicó minuciosamente lo de Trelew. Lo mató a tiros el gallego Fernández Palmeiro a quien la policía encontró muerto en un departamento céntrico. Antes habían llegado al lugar multitud de coronas de flores y periodistas a quienes se avisó por teléfono. El chófer del almirante alcanzó de un tiro a Palmeiro sin impedir que éste se alejara en una moto y llegara hasta ese lugar donde lo encontraron. Mientras el vino sube, la leche sube, la carne sube, todo sube y el termómetro baja: estamos ya con los primeros fríos del buen otoño porteño.
Por fin y por no alargar esto en resumen de lo que nos interesa: El libro estará en todas las librerías pasado mañana, lunes 7 de mayo.
Durante los primeros días, lo acompañarán una serie de audiciones donde seguiré contribuyendo a la úlcera de don Braulio y de sus lectores así como a la dispepsia de Manuel N. B. y de sus oyentes por Iberoamericana.
Cuando haya críticas, lo sabrán. (Las espero de dos tipos: las adulcigadas y convencionales y las virulentas por los que descubran el sayo a su medida).
Y como siempre, les deseo mucho bien, muchísima suerte en Madrid y en donde cuelguen grandes nostalgias por Buenos Aires y un feliz regreso. En verdad, que me gustaría charlar con ustedes: les debo muchas horas amables, mucho estímulo y un librito que tendría que haber sido mejor, pues tuvo los mejores padrinos... Pero, como dijo Cervantes, todo ser engendra a su semejante.

Un abrazo y mis saludos a todos los amigos, que son los de ustedes y los de nuestra Tierra.

Antonio Pérez Prado

Salta 760, 3ºB

1973-03-20 Remitente
de Luís Seoane, a Antonio Pérez Prado
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Antonio Pérez Prado en 20/03/1973


La Coruña, 20 de marzo de 1973

Sr. D. Antonio Pérez Prado
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Empiezo a escribir algunas cartas. De cierto modo, estamos pasando el precio de adaptación necesario para sentirme con la debida nostalgia y tener verdadera conciencia de la lejanía de muchas cosas que queremos. Además estoy trabajando para una exposición que se celebrará en Madrid alrededor del 20 de mayo. No sé nada de su libro y estoy realmente interesado en saber si salió, se distribuye y si está a la venta o está esperando abril o mayo para su distribución. En caso de haber salido, le pediría que enviase ejemplares a La Voz de Galicia, a su director Francisco Pillado y al administrador Santiago Rey, es decir, tres ejemplares, pero dos de ellos dedicados. Otro a Miguel González Garcés, Casa de la Cultura. Jardín de San Carlos. La Coruña, que seguramente le dedicará un artículo. Y, por favor, el mío que estoy deseando tenerlo, pues creo, como usted sabe, que este libro es muy importante para crear interés entre los gallegos sobre ellos en relación con Buenos Aires. Si salió, me gustaría conocer la reacción de los primeros lectores.
Aquí todo aparenta estar muy tranquilo. Vive uno en La Coruña en una especie de Nirvana, tal es nuestra quietud reflejo de la ciudad. Maruja encontró dos argentinos que trabajan aquí, uno de ellos un taxista y otra la propietaria de una perfumería. Es posible que constituyamos, de continuar aquí, la Casa Argentina o el Centro Argentino, para enjuagar juntos nuestras nostalgias. Galicia está muy bella, pero demasiado tranquila, aparentemente indiferente y lejos de todo.

Un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

Esta carta se la enviamos a casa de Palmás por ignorar su dirección.

1968-05-27 Destinatario/a
de Antonio Pérez Prado, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Pérez Prado, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 27/05/1968

.

Madrid, 27-V-68

Queridos Maruja y Luis:

Estuve con Marcial y, si bien no hicimos negocios, hicimos –sí– amistad, lo que importa más. Es un hombre que vale la pena conocer y les agradezco el que me lo hayan facilitado.
Rof Carballo anda con mucho trabajo. Traté de no quitarle tiempo y apenas nos vimos. Escribirá para vosotros.

Bueno, un cariñoso saludos desde los Madriles y mi afecto de siempre.

Antonio

1977-04-27 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
A Coruña
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 27/04/1977


A Coruña, 27 de abril de 1977

Sr. D. Fernando Pereira
Vigo

Querido Pereira:

Sinto moito non ter contestado denantes. Foron para min todos estes días moi axitados de traballo e viaxes. A súa carta leína unha semán despois ou algo así, de escrita por vostede, e onte matinaba remitirlle un telegrama desexándolle éxito coa librería, e lamentablemente pasoume. Fágoo hoxe pedindo perdón polo meu retraso en estar presente e solidarizarme con esta nova empresa súa.
Prégolle, Pereira, que non me fale máis da deuda. Non me debe nada. Todos, de algún xeito, somos deudores dos outros. Soupen do local para a librería por Patiño, quen me falou con agarimo de vostede. Antonte recibín unha carta do Padroado de C. G. de Montevideo pedíndome intercedese con Isaac para unha mostra de obxetos de porcelana no mes de xulio. En Vigo, vereino no primeiro viaxe que faga a esa cidade.

Reciba a nosa felicitación, o saúdo de Maruja e unha gran aperta miña.

[Seoane]

1975-10-29 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Vigo
Nova York
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 29/10/1975


Vigo, 29 de outono de 1975

Sr. D. Luis Seoane
Paseo de Ronda, 15-6º
A CRUÑA

Meu apreciado irmán:

Dende que cheguei (pasando por aquel día tan tristeiro do homaxe a Castelao), non atopo acougo. Matino, ás vegadas, que sería o máis axeitado voltar ao Uruguai. E outras, pousarme, pra sempre, en Galicia.
Pro, denantes, necesito decirlle que participei no aito de Rianxo por unha razón, que coido de moito peso. Estaba alí representando a unha Sociedade, o Patronato da Cultura Galega, con quen tiña a obriga morae (dixen morae, posto co viaxe leiveno a cabo pola miña conta) de entregar o busto ao pobo de Rianxo, logo de cumprirse coas esixencias mínimas que impuxéramos; descoberta do moimento coa bandeira galega, as intervencións en idioma galego e a interpretación, somente, do hino galego. Pro craro, eu tiña prena concencia de que iso non abondaba. Eu ben sabía que aínda non se deran as condiciós ouxetivas pra facer o homaxe (o grande e popular homaxe) que se merece Castelao. Que nalgún presentido día se lle fará, pra honra da Galicia emigrada e da Galicia metropolitán. E logo, na mesma xornada, aquelas mortes, que se me antoxan cheas de agoiros, de premonicións, pros verdugos... Falei, pois, baleiramente. Sen saber, a cencia certa, o que decir. Sin forza. Sin o pulo interior máis axeitado. En fin, todas estas ferintes, lacerantes refresións, matino expoñelas na charliña que darei o vindeiro 7 de San Martiño na Asociación Cultural de Vigo (Entidade, por certo, que se opuxera ao devandito homaxe), baixo o tíduo de A emigración galega no Uruguay. Daquela, o meu esprito, cecais, pousarase algo.
Cando lle fixen a chamada por teléfono, era pra ver a posibilidade de acadar, no xornal A Voz de Galicia, algunha posibilidade de traballo alí. Coido que podía faguer unha laboura de colaboración, vencellando a presencia da emigración galega no Uruguai (unha modalidade de etnia) coa Terra Nai. Si houbera icomenentes no orde económico, estou disposto a realizar a tarefa gratis. Dígame, con sinceiridade, si elo é posíbel. Namentras, con saúdos moi garimosos pra Maruxa, reciba unha aperta fonda.

Pereira

1974-06-14 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 14/06/1974


Buenos Aires, 14 de xunio de 1974

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Meu querido amigo:

Cercana a data da mostra de dibuxos meus na Galería Losada, sin ter dibuxos pra esa mostra e sin posibilidades materiales de facelos, polo pouco tempo que resta e o traballo que me atosiga, propóñolles, en troques, facer unha mostra que gostará moito máis polos temas, de augadas e apuntes de paisaxes galegos, de Carlos Torrallardona, a súa dona e fillas, feitas en Galicia arredor do ano 70, e que constitúien unha proba de amor a unha terra á que iban por vez primeira. Eu faría, si non teñen inconveniente, a presentación escrita da mostra. Torrallardona é un dos máis importantes pintores arxentinos da miña xeneración. E dende fai moitos anos amigo de Colmeiro, Rafael Dieste, Díaz Pardo e meu, etc. En Montevideo, expuxo conmigo fai uns 25 anos en Amigos del Arte, presentándonos entón Esther de Cáceres. Penso, pois, que non perde nada o Patronato e a Galería Losada relevándome a min do meu compromiso. O púbrico poderá contemprar unha obra de estudo feita, como dixen denantes, con moito amor e moi bela. Tamén iría eu á inauguración e podería falar dela en La Voz de Galicia como, naturalmente, non podería facelo, si fose miña. Eu, dende logo, a pesar da miña vontade non podo facer a exposición, pois estou atafegado como dixen, de traballo.
Respóndame o máis pronto posibre, pois en principio xa lle falei a Torrallardona que están de acordo en exhibir esas obras polo propósito.
Con esta, remítolle a tampa pra o libro de Zubillaga.

Saúdos pra o Sr. Martínez e os membros do Padroado, e vostede e a súa dona reciban o saúdo da miña e meu. Unha aperta de:

[Seoane]

1974-02-18 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 18/02/1974


Buenos Aires, 18 de febreiro de 1974

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Meu querido amigo:

Recibín a súa carta do 9 deste mes. Con moito gosto farei unha exposición de dibuxos nesa, mais terá que sere a partir do 15 de xulio e serían de vinte, non máis, pois teño que facelos e teño moito traballo por diante.
Por favor, ó Presidente Sr. Martínez dígalle, por si aínda non a ten, que a data do pasamento de Asorey foi o 2 de xulio de 1961, ás 12 da noite.

Con saúdos ós irmáns, reciba unha grande aperta de:

[Seoane]

1972-08-28 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 28/08/1972


Montevideo, 28/VIII/72

Benquerido Luis:

Polo portadore (amigo uruguaio, de confianza) adxunto unha carta do Patronato, ademais de retratos , vencellados á súa lembrada visita derradeira.

Unha aperta fondísima, con saúdos garimosos pra Maruxa.

Pereira

1972-07-06 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 06/07/1972


Buenos Aires, 6 de xulio de 1972

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Querido amigo:

Acabo de recibir a súa carta de onte (5/VI) e confírmolle o meu fastidio por toda crase de táboas redondas. Négome decote a elas. Fago con moito gosto dibuxos ou escribo sobor determinadas cousas encol de Galicia, mais négome a falar e intervir en actos onde ten de improvisarse e as respostas son producto soio da necesidade de respostar, pra non quedar mal, e non dun análise calmo. Mais por esta úneca vez, acepto, sempre acrarando que non son orador e o digo porque é verdade que lles teño manía ós oradores. Que poña o tema Eladio Dieste. Pódese referir a arte galega si a el lle gosta o tema, ou ó arte popular, encol do ornamento en arquiteitura, etc., ou a todo esto si lles parece.
O libro de Heriberto Bens quedou bastante ben. Gostaríame ter dos ou tres exemprares máis. Estarei ahí o sábado 29. Dependo para sere máis concreto das noticias súas.

Moitos saúdos pra súa dona e vostede de Maruxa e meus, e unha aperta de:

[Seoane]

1972-06-05 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Nova York
Montevideo
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 05/06/1972


Montevideo, 5 de xuño de 1972

Sr. Don
Luis Seoane
Montevideo 1985
BOS AIRES

Benquerido irmán:

Dimpois de falar con vostede por teléfono, quedei moi inquedo. Voltei a ver a Eladio Dieste, quen me dixo teistualmente: “Seoane pasouse a vida empurrando a tódolos Diestes; agora tócalle a una Dieste empurrar a Seoane...”. Sostén que se pode levar a cabo un coloquio sobor un tema determiñado do arte galego, que pode sere de grandeiro intrés. Na Galería Losada están tamén con moitos desexos de que se efectúe (sería na Sala de Eisposicións, que queda acolledora e axeitada pra conferencias ou mesas dese tipo).
Ademais do mais sinceiro afeito, sinto por vostede o meirande respeto, en tódolos ordes. Por todo elo, teño a pequena obriga moral de decirlle (denantes de que toma unha decisión definitiva) que vostede é un amenísimo disertante. Aínda hoxe se recorda, con verdadeiro pracer, se súas intervencións no sonado aito de Castelao, no que a figura central foi un señor que non sabe falar en púbrico que se chama Luis Seoane... En fin, prégolle que o pense. Si a resolución fora afirmativa, díganos o tiduo. De calquera xeito, agardamos a resposta con urxencia, posto que o programa das xviii Xornadas de Cultura Galega está pendente deste dato.
Adxúntolle o libro de Heriberto Bens, acabado de saír (coma quen di) do forno. Coido que quedou fermoso. Xa lle remesei, por avión, un exemprar ó autor. Sería comenente que nos dixera (ademais de a Díaz Pardo) a quen convén que lle mandemos algún.
Non tiña papel a man, por iso escríbolle no do Patronato. E nada máis, como non sexa que, tan logo teñamos a súa contestación, enviarémoslle o devandito programa. Pro xa lle adiantamos que o seu homaxe será o domingo 30.

Saúdos querendosos pra Maruxa. E vostede reciba a aperta máis fonda de

Pereira

1972-05-24 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 24/05/1972


Buenos Aires, 24 de Mayo de 1972

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Querido amigo:

Recibín a súa carta de onte. Recibín tamén a que se refire á Vieira de Plata, que agradezo moito e que responderei un destes días.
Agora limítome a facelo con esta que me remitiu o 23. A portada é precisamente así, apaisada, e as coores cubren as dúas tapas e o lomo. Tamén debín indicar onde iban tídoo, nome do autor e editorial. Eu xa me esquecín de todo esto, pois fai máis de un ano, cavilo, que fixen ese dibuxo. Mais penso que agora queda todo aclarado.
O día 14 do mes que vén inauguro unha mostra de grabados en Montevideo i entón falaremos da posibilidade de outra de dibuxos ou grabados.

Moitas gracias por todo. Reciban a súa dona e vostede o saúdo da miña e unha aperta pra vostede de:

[Seoane]

1972-05-23 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 23/05/1972


Montevideo, 23 de maio de 1972

Benquerido Seoane:

Non teño papel á man. Escríbolle co do Patronato para darlle unha boa nova: o libro de Heriberto Bens xa está no prelo. Sairá, polo tanto, nas próisimas Xornadas. Hai que agradecerlle, unha vegada máis, a ampritude a Canabal.
Como teño unha grandeira dúbida, mándolle esta nota, que merez unha urxente resposta. Resulta que, pro libro de Heriberto Bens enviara vostede a carátula e máis 4 debuxos. Os devanditos catro debuxos son verticaes, o que corresponde aos anteriores que fixera pros traballos de Neira Vilas e Manuel María. Nembargantes, a carátula que nos remesara oportunamente é hourizontal (adxúntolle unha copia que fixen sobor ó orixinal por si non se lembra ben de como era) e non sabemos como debe ire. Cecais a súa intención foi faguer a tapa igoal que nos libros de Manuel María e González López, ou sexa dobre, quedando un lomiño no medio. Como non estamos seguros (e o tempo voa), prégolle que me conteste axiña si elo é certo.
No Patronato agardamos a súa confirmación (da posibilidade de levar a cabo unha eisposición de vostede en Sant-Yago).
Como desexo que saia hoxe esta nota polo Expreso (e xa se me está fuxindo o tempo), remato.

Deica moi pronto. Recordos afeituosos prá súa dona e vostede reciba unha aperta moi fonda.

Pereira

1972-05-09 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 09/05/1972


Buenos Aires, 9 de maio de 1972

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Meu querido amigo:

Estou en deuda con vostede dende que cheguei, fai xa uns meses. Dende entón foron a esa Vilanova, Palmás e outros amigos comús. Palmás tróuxome o terceiro tomo da historia da Guerra Civil española que lle agradezo moito, e dos que ten que decirme o costo. Escribo urxentemente. Por vostede recibín a primeira noticias da morte de Eladio Dieste, irmán de Rafael, persoa que coñecín en Buenos Aires fai uns trinta anos. Sentímolo moito. Teño que escribirlle ó seu fillo Eladio, e a Rafael.
O Patronato é moi xeneroso conmigo. Non creo merecer a Vieira de Prata, mais, si teño que recibila e non poden sustituírme con outro de méritos maiores, prefiro que sexa este ano, pois, si podo, o ano que vén estarei novamente en Galicia. Teño unha grande exposición en Madrid se non se voltan atrás os orgaizadores, en marzal ou abril do 73 e, si me vai ben, ficarei en Galicia todo o que poda. Enmais é posíbel aproveitar o que poda pra facer algunha outra mostra en Europa.

Saúdos de miña dona e meus pra a súa e pra vostede. Unha grande aperta:

[Seoane]

1972-05-02 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 02/05/1972


Montevideo, 2 de maio de 1972

Benquerido Seoane:

Por Vilanova estou enterado da súa volta a Bos Aires.
Teño varias novas pra vostede, coidando que unha delas non ademite máis demoras, xa que trátase do finamento de Eladio Dieste (pai) o que, cecais, iñore. Morreu en Artigas e, según o seu fillo Eladio, “foi todo o pobo a despedilo... i el, si poidera velo, estaría moi ledo...”.
O Patronato tomou o acordo de concederlle a Vieira de Prata. A úneca dúbida que temos é si darlla neste próisimo Sant-Yago, ou ben agardar ao 1974, en que cumpriremos dez anos de vida, querendo celebralo elo con certa sona. Dende logo, a maioría da Direitiva queremos que sexa en 1974. Pro (entre nós) quero sabere a súa opinión, no senso de que escolla o que sexa máis comenente pra vostede (prégolle que o faga axiña, ó meu enderezo).
Adxúntolle a derradeira Memoria do Patronato.
Supoño que Palmás haberalle entregado o tomo III da Guerra Civil.

Deica pronto. Unha aperta garimosa e prá súa dona saúdos querendosos.

Pereira

[Escrito na marxe esquerda:] P.D. Nestes días (en man) entregarémoslle 200 dólares a Díaz Pardo. Restan aínda uns 150.

1971-06-25 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Nova York
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 25/06/1971


Montevideo, 25 de xuño de 1971

Sr. Don
Luis Seoane
Paseo de Ronda 15, 6º izq.
A CRUÑA (Galicia)

Benquerido irmán:

Quero botar esta carta hoxe, aproveitando a saída do avión de Iberia. Fago, pois, atallando.
1 Nestas xvi Xornadas de Cultura Galega imos a pubricar un libro de Núñez Búa, que é, no cerne, un pequeno compromiso moral pola nosa banda e a de Canabal. Tan logo salgamos destos festexos (nos que teremos gastos de abondo), ocuparémonos de H. Bens.
2 Prégolle que nos faga un grandeiro favore. Que fale con Victoria Armesto, pra decirlle que virá a Montevideo o día 1º de agosto con Augusto Assía, xa que queremos telos con nós no Xantar de confraternidade, onde se entregará a anual Viera de Prata á audición Sempre en Galiza, pola súa laboura en 20 anos a prol da cultura galega. Nesta esmorga (que vostede sabe ben que non lle damos un senso de trangallada), queremos que interveña Augusto Assía, en galego, tocando temas socio-económicos da Terra. En canto a Victoria, desexamos que desenrole a conferencia de Os irmandiños, en galego na Asociación Universitaria (non no Paraninfo, xa que o forno non está para bolos..). Isto é moi importante, xa que en Bos Aires fará a devandita parola en castelán. Nós vamos a tiduar a conferencia así: A insurreución dos irmandiños. Será o día seguinte, ou sexa, o 2 de agosto. Fálelle tamén do trocamento do tiduo.
3 Estamos agardando nestos días a revisación derradeira da Aduana (houbo outro atraso por unha perda, no Banco da Repúbrica, dun certificado que tivemos que sacar de novo), pra xa meternos de cheo á venda. Cáseque seguro levará o diñeiro un amigo en man, posto que eiquí agora os xiros están prohibidos.

Nada máis. Agardo a resposta axiña, pra podere confeucionare o programa e imprimilo. Recordos garimosos prá súa Maruxa de todos nós, e vostede reciba unha aperta moi fonda.

Pereira

1971-06-08 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
A Coruña
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 08/06/1971


A Cruña, 8 de xunio de 1971

Sr. D.
Fernando Pereira
Montevideo

Querido amigo:

Levamos eiquí en Galicia unhos quince días. Non poiden, pois, escribirlle antes. O seudónimo do libro que teñen vostedes pra editar corresponde ó poeta que pensabamos. Creo que deben editalo si non o fixeron xa. Faleilles de vostedes a María Victoria Armesto e penso que non deben deixar de invitala. Galicia está quedando deserta. No mes de abril emigraron dos arredores de A Cruña cinco mil persoas, homes e mulleres. Falei con Díaz Pardo do asunto das porcelanas e díxome que non se preocupen, que arranxen vostedes todo coma as circunstancias os obrigue.
Eu penso estar eiquí por uns meses. Escríbanme por calquer asunto en que eu poda intervir.

Un saludo a tódolos direitivos do Patronato e ós amigos, e vostede reciba unha aperta con saúdos prá súa dona, do seu amigo:

[Seoane]

1971-03-17 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 17/03/1971


Buenos Aires, 17 de marzo de 1971

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Meu querido amigo:

Supoño terá recibido a miña derradeira carta. Hoxe remítolle os dibuxos e a tapa pra o libro de Heriberto Bens. Iría no formato de Manuel María e seguindo a mesma distribución tipográfica e tipo de letra. Coidado co papel. Os dibuxos, que son catro, aparte da tapa, distribúienos vostedes coma conveña, non ilustran concretamente nengún poema, senón o esprito do libro. Que na imprenta sexan fideles coas coores da tapa. Perdóneme todas estas indicaciós. Nós marcharemos a meiados do mes que vén e estaremos fóra seis ou sete meses. A miña direición na Cruña é: Paseo de Ronda 15, 6º izquierda. La Coruña, por si vostedes necesitan algo de min, xestiós ou o que sexa.
As mostras de adhesión da coleitividade deiquí con motivo do ataque estúpido de A Nosa Terra foron moitas. O periódico Galicia púxose á miña disposición e pubricaron no derradeiro número a carta que lle remito. O autor da nota contra min foi un señor, Benito Cupeiro, con quen non falei, penso, nunca, e que fixo, con seguranza, por enfermo. Mais o ataque raposo é probábel que seña da persoa que está disposta a gobernar esta coleitividade.

Un saúdo pra tódolos amigos, e a súa dona e vostede reciban o moi cordial da miña e meu:

[Seoane]

Nota: Permítome pubricar un poema do libro de Heriberto Bens en Cuco-Rei. Dígame si fago mal e si podo anunciar a súa pubricación.

1971-03-04 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 04/03/1971


Buenos Aires, 4 de marzo de 1971

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Querido amigo:

Remítolle a miña carta de agradecemento ó Presidente do Patronato D. Abelardo Cerdeira e á Xunta Direitiva, e adxúntolle a carta que fixen pública con unha resposta ós que fan A Nosa Terra.
Todo esto é moi triste. Matino que, coa laboura feita por min, boa, regular, ou mala, mais sempre adicada a eisaltar a Galicia, merezo un ataque maior, polo menos en canto a espacio nese periódico, que Fraga Iribarne, ou os moitos que se comportaron coma nemigos da terra dende fai moitos anos. Mais deixemos esto. De Méndez Ferrín sei que está facendo xestiós pra poñelo en libertade. Eu fixen no mes de decembro unha mostra de óleos e grabados na Galería que inaugurou a súa dona en Vigo. Farei nos transcurso deste mes os dibuxos e a tapa pró libro que vostedes van a editar. A min parésceme moi bon e con moito gusto colaborarei na súa edición. Eu marcharei na primeira quincena de abril pra Europa. O día 6, aínda non está confirmada a data, faise no Museo de Arte Moderno deiquí unha grande mostra retrospeitiva de douscentos grabados meus.
Neste intre recibo outra súa. 1) Non estarei en Buenos Aires en xulio, posibelmente estarei en Galicia. 2) Teño feita a miña resposta agradescendo a carta do Patronato. 3) Mais arriba escríbolle que farei os dibuxos neste mes, percisamente porque marcho. Penso que teñen de editarse.
Si podo serlles útil en Galicia, sereino con moito gusto.

Saúdos a tódolos amigos desa e ós meus, e reciba unha forte aperta:

[Seoane]

1971-03-03 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 03/03/1971


Montevideo, 3-III-71

Benquerido Seoane:

Somentes unhas liñas, pra o seguinte:
1 Necesito que me diga, URXENTE, si vai a estare o 25 de Sant-Yago en Bos Aires, deste ano.
2 Desexo que me confirme si lle chegou unha carta do Patronato, remesada non hai moito.
3 Quero sabere que opina da pubricación do libro de Heriberto Bens, do que se falaba na carta devandita.

Saúdos prá súa dona. Reciba unha forte aperta:

Pereira

1970-10-02 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 02/10/1970


Montevideo, 2 outubre 1970

Benquerido Seoane:

Somentes unhas liñas, pra decirlle que lle adxunto o supremento dominical do xornal El día, no que vén unha nota sobor Sargadelos e algo da Estampa. Con bastantes erros, pro importante é que saíu. El día é un xornal de dereitas, sendo, nembargantes, o supremento devandito moi leído.
Nestos días remesaremos un pra Díaz Pardo e outro pra Patiño. Vostede dirá si a alguén máis.
Agardo novas, confirmando a autenticidade de Heriberto Bens (por médeo de Soto). Dende logo, si se ratifica o noso desexo, hai que pubricalo de calquera maneira.

Saúdos para Maruxa, cunha aperta fonda pra vostede de

Pereira

1970-08-31 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 31/08/1970


Montevideo, 31 de agosto de 1970

Estimado Seoane:

Prégolle que me perdone pola tardanza en remesarlle o traballo que adxunto, do que remato de facer a copia, en previsión dalgún posibre eistravío. Andiven moi atarefado.
As poesías son (ó meu modesto entendere) abaneantes, de grandeira forza, cáseque ópticas. Van a sere, dende logo, comprometedoras pró Patronato (hai que tere en conta o intre que vive o Uruguay, cada vegada menos liberal). Nembargantes, hai que pubricalas. Coido, ademais, que si se confirma que son de X. L. é verdadeiramente un aito solidario, que é, en definitiva, a nosa misión. Quenes son tan limpos, merecen iso e moito máis. Agora unecamente queda por resolvere o problema económico, que é bastante serio.
Tivemos carta de Patiño. Amóstrase moi ledo pola nosa saída ao eisterior da Estampa e tamén polo catálogo. Mandounos o enderezo dos que estiveron presentes este ano e os de outros artistas, o coal é moi importante pra nós, xa que desa maneira espallamos millor a laboura que levamos a cabo.
¿Que podemos facer ó próisimo ano? Non hai posibilidade de traer algo novo da terra? ¿E de vostede? ¿Non podíamos orgaizar algo de vostede como, por exemplo, grabados, que son de fácil traslado? ¿E aquela vella ideia dos tapices?..
Xa nos respostou Díaz Pardo, enviándonos unhas cartas que necesitábamos de Sargadelos de Do Castro. Agora estamos facendo os trámites pra logo podere arranxar o dereito a vendelas, que levará uns dous meses. Está prauticamente comprometido todo.
Antre nós non temos porque andare con gabanzas, pro necesito decirlle que na Xuntanza seguinte ás Xornadas fixemos un análisis fondo das devanditas Xornadas de Cultura Galega... e todos estivemos de acordo ca Mesa Redonda foi un éisito moi a ter en conta pra outras vegadas (polo seu caráuter didáutico, pola receutividade do púbrico, etc.) sendo vostede, sen dúbida, a figura central. Algunha xente, que o coñecía somentes de nome, quedou impresionada. Impresionada da súa enteireza, vitalidade sin acougos, fondura...

Polo de hoxe, nada máis. Agora novas, sen présas. Recordos garimosos pra Maruxa, súa dona. Reciba unha aperta irmán.

Pereira

1970-07-11 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 11/07/1970


Buenos Aires, 11 de xulio de 1970

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Estimado amigo:

Recibín a súa carta. Pódese facer un catálogo menos caro, pero ten de facerse un catálogo presentábel, pois non é cousa de pedirlle á xente que traballe pra non ter con ela as atenciós que merece. Por outra parte, si Díaz Pardo non mandou un catálogo de porcelana ten de facerse un pequeno texto explicándose do que se trata. O mesmo supoño que terá de explicarse a mostra de Castelao. Todo pode facerse nun soio catálogo. Si viñera alguén de ahí e me trouxera os materiales, lista de obras e fotos, trataría eu de diagramalo. Eu podo facer o texto pra os dibuxantes e as porcelanas. En canto aos clisés a facer, serían 8 ou 9, un por cada artista, que poden sere de pequeno formato. Sinto moito non poder ir o 26, agradezo moito a invitación, mais si vou ese día, non podo ir o 30. Estou con moito traballo. Por outra parte, eu non falo, non me gusta falar, moléstame a oratoria e nunca quixen participar en nada destas custiós. Tampouco en mesas redondas que me parecen inútiles. Aceptei por tratarse de Castelao e porque sendo en Montevideo non choverán sobor min invitaciós pra outras mesas redondas sobor os temas máis disparatados.

Saúdos á súa dona e aos compañeiros, e vostede reciba unha aperta de:

[Seoane]

1970-07-08 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 08/07/1970

Montevideo, 8 de Sant-Yago de 1970

Esimado Seoane:

Aínda non tivemos novas de Patiño, pro igoal lle escribo pra poñelo en antecedentes de algunhas cousas.
Falamos con Canabal con respeuto aos catálogos, quedando, en principio, de facer algo menos caro (por exemplo, poucas reproduciós, etc.). A verdade é que me costou convencelo, xa que co libro de González López ten moitos gastos (por certo, que quedamos moi ledos coa súa fermosa carátula). A malo de todo é co tempo pasa a présa. Do que mandou Patiño, hai en total 48 (corenta e oito) debuxos e grabados. Temos cáseque a seguridade de que 9 traballos son de Gallego (sen tiduo) (debuxos), 14 de Patiño, 12 de Ortiz Alonso, 2 de Calabuig (así aparecen firmados), 4 de Beatriz Rey e 2 de Rosendo (tamén así firmados). Os 5 restantes son: 1 Cabeza de sevillano (sen firma), 1 O circo sevillano (sen firma), 2 Escala (coido que de Patiño) e 1 debuxo cunha cabeza dun home, que parez rubricado por Datas. Os pirmeiros 43, menos os posibres de Ortiz Alonso, viñeros sen tiduo. Non temos, ademais, os datos biográficos de Calabuig e Rosendo. En fin, co este panorama, e sen resposta de Patiño, vostede dirá que faguemos.
O programa das XV Xornadas de Cultura Galega, de maneira sustancia (en prensa) será:
Do 25 de xulio ao 5 de agosto
Mostra Bibriográfica de Castelao.
I Feira de Cerámica.
Eisposición de Debuxos e Grabados. (Est. Pop. Galega)
26 de xulio
Xantar de confraternidade.
Entrega da Losada Castro a Ánxel Rama.
27 de xulio
Conferencia de Losada Castro (Universidade).
30 de xulio
Mesa redonda sobor o tema: Castelao, artista, político, home. (Tomarán parte Seoane, Cancela e Vidart).
Denantes de todo: queremos telo no xantar E QUE FALE (a ser posibre da situación na Terra). Prego resposta rápida a esto.

Por hoxe nada máis. Saúdos prá súa dona, cunha aperta forte pra vostede.

Pereira

[Anexo.]
[Manuscrito.]

Montevideo, 11 Sant-Yago 1970

Estimado Seoane:

Eiquí están os datos remesados por Patiño:
Alfonso Gallego 8 debuxos a lápiz.
*Ánxel Sevillano 2 debuxos a pruma.
*Francisco Escalada 2 grabados linóleum.
*Alberto Corazón 1 grafía [Non entendo]
*Federico Calabuig a) Xilografía. b) ...grafía [Algo así como Gerigrafía/s)
Ortiz Alonso 10 monotipos
Alberto Datas 1 debuxo (Un rostro)
Beatriz Rey 4 papeles recortados e pegados (sic)
*Rosendo Díaz 2 debuxos (paisaxes xeométricos).
R. Patiño 16 {4 grabados follas meianas
12 debuxos-
Total: 48
Como pode ollar, o detalle, por artistas, está xa craro, pro non así os tiduos. Tampouco as biografías dos que siñalo deste xeito: *
Entendo que no limiar do catálogo vostede debe faguer referencia ao feito ca Estampa (e mais o Patronato) adican a Eisposición Castelao, co gallo dos 20 anos do seu finamento.
Ao mesmo tempo que fago esta nota, estou tratando de que un fotógrafo amigo teña os retratos pra mandarlle polo amigo portador da presente.
Nesta somán teremos rematado o programa das xv Xornadas de Cultura Galega, sentindo moito, moito, non telo con nós no Xantar. Adxunto, simbolicamente, o menú. Logo mandaremos o devandito programa.

Saúdos pra súa dona, cunha forte aperta de

Pereira

[Anexo.]
[Manuscrito.]

(2ª nota)
O amigo fotógrafo non me fixo o traballo. Polo tanto, pra gañar tempo, mando polo amigo Cambre a laboura correspondente a cada artista orixinal. Como volta a Montevideo o martes, supoño que terá tempo de preparar vostede o borrador do catálogo.
De Sargadelos e do Castro mandounos catálogo Díaz Pardo.
Andamos moi mal de cartos. Acabamos de arranxar un local en preno centro da cidade que nos saie nun ollo da cara.

1970-06-29 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 29/06/1970


Buenos Aires, 29 de junio de 1970

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Amigo Pereira:

Estes días a tapa do libro de González López fareina con toda a urxencia que poida. Escribo urxentemente a Madride pra que lles remitan os precios e as firmas dos dibuxos, e si fai falla, e teñen os nomes dos participantes, farei o prologuiño do catálogo e diagramareino. Escríbanlles vostedes a Patiño. O catálogo é moi importante pra os artistas e pra sona e prestixio de vostedes entre eles e mais en Galicia.
Estaba enterado da sentencia contra Méndez Ferrín. Estiven con el poucos días denantes de virnos e non estaba moi optimista.
Basilio Losada é un excelente galego, de esquerdas, non sei ben a que grupo pertenesce, penso que a ningún. É posibelmente unha das persoalidades máis destacadas entre a xente nova.

Ren máis. Saúdos aos amigos e compañeiros do Patronato, e vostede reciba unha aperta con saúdos prá súa dona de:

[Seoane]

1970-06-26 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 26/06/1970

Montevideo, 26 de xuño de 1970

Estimado Seoane:

Novamente, estamos amolando, co gallo da próisima saída de Bajo la doble águila. Galicia en el reinado de Carlos v.
Adxunto un folletiño que fixemos á maneira de pre-suscriución, e no que hai un pequeno erro, xa que debe figurare Galicia en el reinado... e non Galicia en el reino, etc. Tal como faláramos por teléfono, pregámoslle que nos faga a tapa ou carátula do libro, que debe tere as mesmas dimensións de Versos pra cantar en feiras e romaxes, de Manuel María. Non así o lomo, posto co númaro de páxinas vai andare polas 300 (trescentas). O seu traballo é de certa urxencia, xa que queremos pubricar o libro en xulio.
No día de hoxe, sacamos as cerámicas da aduana (viñeron unhas 150). Os debuxos pedidos a Patiño da Estampa chegaron nantronte (a maioría sen firmas e sen precios, séndonos praiticamente imposibre facer un catálogo axeitado; vostede dirá). Como estabamos no aire con todo, (o devandito, ademais da Mostra Bibriográfica adicada a Castelao) o 25 de Sant-Yago. No mesmo subte, faremos a Mesa Redonda de que lle falei. O tema será: Castelao artista, político, home, tomando parte, ademais de vostede (na parte correspndente a artista), o Dr. Cancela e o profesor Vidart. En fin, xa lle confirmaremos a data, anque xa lle adiantamos que no xantar de confraternidade, o domingo 26 queremos telo con nós (e, por suposto, á súa moi apreciada dona).
Acaba de saír nos xornales de eiquí a sentencia por dous anos pra Méndez Ferrín. O Patronato xa remesou unha nota ao Ministro de Xustiza e ó Presidente da Suprema Corte, dándolle logo espallamento. Agora estamos matinando levare o asunto ó Senado do Uruguay, onde temos algunha influencia. E quizaves algo máis...
Adxunto tamén os recortes e conseguintes do caso.
Polo de hoxe nada máis, como non sexa decirlle que tan pronto teñamos o programa das XV Xornadas de Cultura Galega (invitamos a Basilio Losada pró 27 no Paraninfo da Universidade; por certo que sería bo que me dera datos ideolóxicos de el), mandarémoslle un feixe. Reciba (cun saúdo garimoso prá súa compañeira) unha aperta irmán.

Pereira

P.D. O meu novo enderezo é: Cebollati, 1744. Apartado 903
Montevideo.
O teléfono é o mesmo, ou sexa: 40.20.08

1969-10-26 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 26/10/1969


Montevideo, 26 de outono de 1969

Sr. D. Luis Seoane
Montevideo, 1985. Piso 13
Bos Aires

Benquerido amigo:

Con moito retraso, resposto a súa amabre carta, de data 1 de setembro derradeiro. Non o fixen denantes, agardando a chegada de Canabal, cousa que acaba de acontecere.
Asegún Canabal, a frase churrasqueira de vostede (“a xente moza dalá ten boca de frade pra pedir...”) parece confirmarse. E digo parece, porque teño a impresión de que o informante (concretamente Salvador de Lorenzana) supoño que olla por riba do lombo á xente da UPG ou porta da orgaización. En fin, Fernández del Riego díxolle que no asunto de Manuel María había moito ruído e poucas noces, e que non facía falta que deixara diñeiro algún... O mismo Canabal quedou moi solprendido. Nembargantes, nós, desde eiquí, acabamos de remesar 5.000 pesetas.
A Xunta Departamental de Montevideo acaba de concedernos por unanimidade, os seguintes nomes galegos pra nomenclatura (vala a redundancia) das rúas da cidade: Castelao, Emilia Pardo Bazán, Curros Enríquez, Antonio Pereyra, Joaquín de la Sagra, Ramón del Valle Inclán, Lugo e Santiago de Compostela. Fixemos unha escolleita de figuras que tiveron aituación importante na época da colonia (como Xaquín da Sagra, irmán do famoso naturalista), no ensino do Uruguai (Antonio Pereyra), e logo mezclamos figuras literarias (que non están na nomenclatura) con Castelao, ademais de Lugo e Santiago (que eran os únecos lugares importantes sin desiñar). Pois ben, en xaneiro, aproveitando que se cumpren vinte anos da morte de Castelao, pensamos inaugurar oficialmente a rúa que o relembrará, pra sempre. Queremos facerlle un bo homaxe, dándolle un caráuter eminentemente político (agora ca Embaixada franquista está á ofensiva, sin que nadie lle pare os pés). A idea que temos, polo de agora, é adicarlle unha praca de mármore. Pro gustaríanos moito que vostede nos aconsellara ao respeito. Tamén pensamos faguer unha mostra bibliográfica.
Tivemos carta de Díaz Pardo, donde nos di cos cartos obtidos na venda dos grabados debemos de mandarllos a vostede. Faltan dúas persoas por pagar (supoñemos que Canabal tamén mercará algunho). Tan pronto solucionemos este incomenente e viaxe alguén do Patronato a Bos Aires, arreglaremos todo. Asimesmo, dinos co envío das cerámicas en tránsito, en barco arxentino, non é posibre, pro entendemos que debeu habere outro xeito de que veñen. Parece que Alonso Montero faloulle moi ben do Patronato. En fin, pras XV Xornadas de Cultura Galega, con tempo, quizaves todo se arranxe. Vostede dixera nalgunha vegada que poderían vir tapices. Non deixe de confirmarnos si elo é fautibre aínda. E nada máis por hoxe, como non sexa que lle adxunto un anaco de De Frente, o xornal de máis tiraxe, sobor Manuel María. Lembranzas prá súa muller. Unha aperta forte.

Pereira

P.D. Mandámoslle catálogos xa a Patiño (e 100 a Díaz Pardo).

[Anexo.]

Montevideo, Lunes 20 de octubre de 1969
La Semana Literaria
Poeta Gallego
Manuel María F. Teixeiro nació en Outeiro de Rei en la Terra Cha, provincia de Lugo, Galicia, en 1930. Es el escritor gallego más fecundo entre los surgidos en las últimas décadas, su obra ha evolucionado de un ensimismamiento existencia a un realismo histórico directamente unido a la problemática gallega. En este sentido, su producción más reciente (Mar Maior, Remol, Proba documental) constituyen un aporte a la poesía social. Arrestado en los primeros meses del año en el curso de un recital efectuado en la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de Madrid, salió en libertad previo pago de una fuerte multa. El poema que hoy presentamos pertenece al libro inédito Remol, y es una muestra de la Galicia, sumida en la miseria del minifundio, que se integra en las luchas del Tercer Mundo y proclama la necesidad de cambios radicales no ya en su reducido ámbito , sino en todo el territorio español. La versión al castellano pertenece al propio Manuel María.
NOTICIAS
Escribo en febrero, bien metido en la segunda mitad del siglo veinte, para decir que de Seoane, en el valle de Lemos, hoy marcharon quince mozos, quince, al extranjero. Y de Gueimonde, allá en Pastoriza, donde nace el Miño, se fueron otros veinte. Los diarios no traen destacados estos sucesos que, a lo mejor, no tienen importancia y son ya casos previstos y estudiados en los grandísimos Planes de Desarrollo. Todos estamos muy tristes –es la pura verdad– y cruzados de brazos contemplando como la tierra se queda poco a poco sin hombres que la trabaje, sin pechos amorosos y viriles que siembren amor en sus entrañas. Filas e filas de hombres mozos, la mocedad en flor, la flor de la mocedad, los más decididos y valientes– buscan los caminos que los conducen a tierras, abundantes, productivas en las que pueden hallar pan y trabajo. ¡Es la protesta muda, irrebatible, contra la miseria, el hambre, el mal pasar..! ¡Es la protesta terrible, silenciosa! ¡Son las razones del hambre, de la miseria que les dan a estas gentes una potente fuerza de gigantes para poder abandonar sus campos en busca de pan y de trabajo! ¡Nosotros quedamos huérfanos, tristes, llena de asco y horror el alma! ¡Y en el recoveco más íntimo del pecho también nos nace a nosotros –tan arraigados– el deseo irreprimible de emigrar..!

1969-09-01 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 01/09/1969


Buenos Aires, 1º de setembro de 1969

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Querido amigo:

Recibín hoxe a súa, conxuntamente con unha de Manuel María, moi gozoso co seu libro e poñendo o defeuto do papel que nós xa conocíamos. Xa lle contestei. Tamén sabía da multa que lle puxeron en Madrid, en xaneiro. Eu estaba entón no Castro, mais díxose alí que de Buenos Aires (Valentín) tiña enviado os cartos. Polo dito por Manuel María, non parece certo. Penso que, de calquer xeito, ten de consultarse isto e facer unha tarefa conxunta coas entidades de Buenos Aires, Caracas e México, pra lle mandar os cartos si é necesario. A min, na súa carta, non me fala do embargo do departamento, senón da fianza que tan posta pra exercer a profesión de procurador. Mais é o mesmo. Eu creo, dígoo confidencialmente, que teñen de informarse ben, cecais por Carnaval si está aínda en Galicia. A xente moza dalá ten boca de frade pra pedir, e pra calquer cousa que deben facer que coste cartos pensan en América. Teñen que acostumbrarse a matinar en sacarlle cartos ás xentes de Galicia, a orgaizarse pra elo. Alí viven máis millonarios e ricos galegos que en América, mais soio pensan nos diste continente. Setenta e cinco mil pesetas pra xentes que se orgaízan non son moitas pesestas. Son 150 persoas en toda Galicia, Madrid, etc., a 500 pesetas. Eisiste alí un movimento verdadeiro, que eu penso que si, ou non esiste nada, i, niste caso, temos de matinalo todo novamente.
Alonso Montero marchou moi impresionado de vostedes e moi contento de ter ido a Montevideo. Eu estoulles moi agradecido. Recibín as fotos. Tamén escribiume Patiño moi ledo co catálogo pedindo que envíen exemprares prós artistas.

Reciban todos vostedes, os do Patronato, e as súas donas e vostede o saúdo da miña muller e meu, e vostede unha aperta de:

[Seoane]

O enderezo de Raimundo Patiño é:
Paseo de Extremadura 32, 4º D.
Madrid, 11

1969-08-28 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 28/08/1969


Montevideo, 28-VIII-69

Benquerido Seoane:

Acaba de chegar ao Patronato unha carta de Manuel María, da que necesito enteralo (particularmente) axiña. Nela, entre outras cousas, dinos que o multaran con 75.000 pesetas (setenta e cinco mil pesetas) pola conferenza que dera en Madrid no mes de xaneiro pasado na Facultade de Ciencias Políticas i Económicas sobor poesía del. Dito aito, estaba comenentemente autorizado.
O Patronato, oficialmente, xa lle contestou ofrecéndose a facer unha campaña púbrica eiquí, sempre e cando el o coide oportuno, positivo. Ademais dos cartos obtidos pola venda de Versos para cantar en feiras e romaxes, trataremos de axudalo dun xeito máis material.
Tamén estamos moi inquedos, posto que o departamento (que aínda non o rematou de pagar) quérenllo embargar si non abona dita multa. Na misiva, moi emotiva por certo, desfaise en gabanzas deica vostede polos debuxos, e por todo. Pregounos o seu enderezo, cousa que fixemos.
Persoalmente, penso que as inxustizas debemos enfrentalas en conxunto (México, Caracas, Bos Aires, Montevideo) ¿vostede que nos suxire? ¿Está ben esa ideia?
Adxunto retratos do xantar. E nada máis por hoxe. Saúdos prá súa muller, que deixou, como vostede, un ronsel imborrábel.

Unha aperta irmán:

Pereira

[Escrito na marxe esquerda:] P.D. Non me pareceu oportuno falarlle por teléfono.

1969-07-22 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Nova York
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 22/07/1969


Montevideo, 22-VII-69

Benquerido Seoane:

Non pode imaxinarse a miña pena... Acaban de entregarme o libro de Manuel María e vostede pode ollar o desastre. A rabia que teño é porque non podemos facer nada. O papel (gratis) douno IPUSA e o traballo fixo FUS a un costo baixísimo (quizaves gratis tamén) e así non hai moito dereito a protestar pola transparencia dos debuxos. Teño moita pena, xa que todos (e non digamos vostede) puxemos moito agarimo na laboura.
Onte falei por teléfono con Pérez Prado, quen me dixo que viña o sábado. De inmediato comuniqueino aos demais membros da Direitiva. Estamos moi ledos e moi agradecidos por esta nova deferencia que ten con nós.
Adxúntolle dúas invitacións pra inauguración da Eisposición, que agora será o próisimo viernes 25, pra tratar de ter nesa data (Día de Galicia) a cerámica. O pasado 14 puxemos un cable a Díaz Pardo pedíndolle que mande algo por avión. Conseguimos un permiso do Municipio deica ó 4 de agosto )que cáseque seguro alongarase hastra o 10).
Non deixen de avisar con tempo pra ire a agardalos. Teñen reservada unha habitación pra dous no Hotel Los Ángeles, 18 de julio 974, a nome de vostede (e do Patronato).
Adxunto tamén algúns programas das XIV Xornadas de Cultura Galega.

Saúdos prá súa dona. Unha aperta:

Pereira

1969-07-07 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Nova York
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 07/07/1969

Montevideo, 7-VII-69

Estimado Seoane:

Adxunto unha biografía de Xavier Pousa, que era a que faltaba coas demais biografías, dos outros grabadores, coido que vostede debería faguer un pequeno limiar eispricando o senso da mostra. Algúns traballos veñen sin tiduo: ¿que poñemos no catálogo?
Tamén adxunto os retratos. Foron feitos voando. Polo tanto, perdone os erros que olle.
¿Non podería haber algunha posibilidade de contar coas súas cerámicas? ¡Fixemos tanta propaganda!.. Por certo que eiquí quizaves poidera haber pezas de Sargadelos (das antergas) que non sei si correspondería contar co elas. En fin, agardo impacente a súa verba.
Nestas XIV Xornadas de Cultura Galega está en cáseque todo á súa man. De calquera maneira, queremos telo con nós algún día, de todo corazón.

Unha aperta irmán:

Pereira

1969-06-25 Remitente
de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño
Bos Aires
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Fernando Pereira Caamaño en 25/06/1969


Buenos Aires, 25 de xunio de 1969

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Estimado amigo:

Vanlle de volta as probas de páxina do libro de Manuel María. Fai falla que os impresores:
1º) Refagan a tipografía da portada –nome do autor, tídoo do libro, pé editorial– e da adicatoria e usen o mesmo tipo que o texto do libro. A disposición tipográfica está ben coas correciós que señalamos.
2º) Que espacien os poemas que se indican de xeito que os dibuxos aparezan sempre en páxina par ilustrando o poema pra que se fixo. O libro terá 54 páxinas. Que perdonen os da imprenta por todas istas indicaciós, e vostedes pola lata que todo isto siñifica.
Non vin aínda a Fuentes. Os grabados tiñan, creo eu, que ter chegado. E dende logo si Díaz Pardo dixo que saíran é porque xa foron enviados.

Saúdos e unha aperta de:

[Seoane]

1969-06-23 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 23/06/1969


Montevideo, 23 San Xoán 1969

Estimado Seoane:

Escribo un pouco voando, xa que quero que saia hoxe a derradeira proba do libro, cáseque armado pra que vostede o vexa.
Supoño que Fuentes xa lle entregaría tres libros de Neira Vilas.
Prégolle que olle todo axiña. Queremos presentar o libro o día 15 de Sant-Yago; en que inauguramos a Eisposición.

Unha aperta

Pereira

P.D. Aínda non chegaron os grabados.

1969-00-00 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 00/00/1969


[1969]

Seoane:

Estamos moi inquedos cos grabados (hai folga do Correo eiquí e aínda non viñeron). A eisposición comenza ó próisimo martes 15 (deica ó 31).
As cerámicas veñen o domingo 6 no Libertad pro coa folga do Correo non temos a lista de embarque. En fin, todo se arranxará...
Adxunto o libro cáseque armado. Coido que agora será xa a derradeira proba (tamén debería estare na inauguración ó 15).

Unha aperta irmán:

Pereira

1968-05-18 Destinatario/a
de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane
Montevideo
Transcrición

Transcripción da epistola de Fernando Pereira Caamaño, a Luís Seoane en 18/05/1968


Montevideo, 18 maio 1968

Benquerido amigo e irmán:

Polo noso común e admirable amigo Díaz Prado, ademiramos o fermoso traballo del Manuel María Versos pra cantar en feiras e romaxes, que vai editar o noso Patronato da Cultura Galega, prás próisimas xiv Xornadas de Cultura Galega. Nembargantes, como o númaro de páxinas é pouco abondoso, tomámonos a liberdade de pedirlle, novamente, a súa axuda, que consiste en facer un dibuxo por cada poesía, ademais da carátula correspondente. O tamaño do libro será, esaitamente, ao de Historias de emigrantes, de Neira Vilas.
Estamos moi inquedos coa tardanza de Díaz Pardo, pra que nos mande o material pra Eisposición. Sant-Yago xa está petando na porta. ¿Que fará con todo iso?

Agradecendo de antemán a súa deferencia, reciba unha aperta cinguida.

Pereira

1979-01-07 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Bethesda
Nova York
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 07/01/1979

Sobre: From: J. Otero
7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Maryland 20034
USA

Sr. D. Luis Seoane
Paseo de Ronda 15, 6º
La Coruña
Spain



7 de enero de 1979

Querido Luis:

No te sorprendan estas líneas, como pisándole loa talones a la carta anterior. Pero me urge decirte que Imágenes de Galicia –las “imágenes”, empezando por la portada, y no el libro en sí, me maravilla y me sorprendió, a pesar de conocer una buena parte de tu labor. Me perdonarás que te confiese que echo de menos el esmero y la artesanía de que has dado tantas pruebas en lo que atañe a la “obra”, al aspecto material del libro. Estas xilografías, no sólo merecen, sino reclaman, un decoro editorial de la más apurada calidad. Me di cuenta de que algo muy excepcional llegaba a mi poder en cuanto rasgué la débil envoltura y tuve ante mis ojos la portada. Pero al mismo tiempo, el “Albino y asociados, editores” escrito debajo en un tipo de letra anodino me desconcertó. ¿Cómo el autor de estas maravillas pudo consentir esta mediocridad? Espero que algún día, ya tranquilo e inmerso en tu Galicia, puedas hacer una edición de los mismos quilates que tiene el contenido. Prometo adquirir uno de tales ejemplares, numerados y pocos en número, cueste lo que cueste, y si fuese necesario, por adelantado a fin de facilitar el empeño. Supongo que conservas las xilografías originales y que su tamaño es bastante mayor. Me imagino una edición, más que “a todo lujo” a “toda nobleza”, “a todo arte”, en la mejor tradición del arte celta, que ahora se está divulgando para maravilla y hasta asombro de muchos. Por cierto, la primera lámina de tu libro, inspirada por el grabado de la roca, está pidiendo ser reproducida en el mismo material y en platino fundido, y llevada a un museo arqueológico gallego. Recuerda una de esas casullas bordadas en oro que se exhiben en algunas iglesias y monasterios, como el de Guadalupe. Pero en su conjunto y una a una, las xilografías asombran por su originalidad, bien se trate de figuras o de paisajes. Las miro y las remiro, y la sucesión de los aciertos me resulta difícil de creer. Cuqui se volverá loca cuando tenga ocasión de verlo. Cuando la visité en Cornwall me confesó que tus “cosas la volvían chiflis”, y entonces nada sabía de estas Imágenes. Cornwall es eminentemente celta. Valdría la pena que los gallegos –escritores, pintores, etc.– fuesen allá. Después de todo, está muy cerca por mar. Estuve allí poco tiempo, pero he podido ver cosas preciosas: iglesias viejísimas, vitrales, cruces celtas magníficas, etc. Si la salud me lo permite, pienso volver allá pronto, y acaso desde allí salte a La Coruña acompañado de alguien de la familia. Sería bueno ver a tantos amigos, en particular a vosotros, a los Dieste, a Mincho Sabell, Colmeiro.
Por favor, escribidme y decidme cómo va todo eso. Imágenes tuvo que causar una conmoción en Galicia: por mi parte, lo considero uno de los jalones más altos, más originales y audaces del arte gallego. Una maravillosas sinfonía de líneas. Si estuviese allá, lo recibiría con un tremendo aturuxo.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda:] Acaso os agrade ver esas fotos de Miramar. Aparecieron entre otros papeles y recuerdos que Ali guardaba, a veces en los rincones más inverosímiles para que nos e perdieran. Carmen Dieste me pidió hace tiempo que le enviase lo que hubiese de Buenos Aires, no sé con qué objeto. Un abrazo para vosotros dos.

[Manuscrito na parte superior:] Foto de Cuqui, su marido y mía en los picos de los Appalaches, cerca de Camp David, saca en noviembre.

1979-01-03 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Bethesda
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 03/01/1979


7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Md. 20034
USA
3 de enero de 1979

Querido Luis:

Hace ya tiempo recibí la carta tuya en que me anunciabas, entre otras cosas, la determinación de volver a Galicia y dedicarte, entre otras cosas, a fabricar tapices ilustrativos de temas gallegos. Y hace pocos días recibí tus Imágenes de Galicia, ejemplar número 229, si entiendo bien la última cifra. Fue esta una gran y grata sorpresa. Te suponía ya en Galicia dispuesto a dar comienzo a tu anticipado proyecto, aunque el recibo del libro no esté reñido con tu presente labor ni implique con carácter necesario tu presencia en Buenos Aires. En fin, espero que recibas esta carta en La Coruña, ciudad encantadora, asiento de la Torre de Hércules, cuna de rebeldías y rebeldes y proa de ensueños y nobles ambiciones de las juventudes galaicas. Siempre que echo mano a tu Homenaje a la Torre de Hércules se me hace presente La Coruña, y no porque la Torre me haya impresionado de una manera especial –más me ha impresionado el retumbe de las olas atlánticas en los arenales del Orzán– sino porque en las páginas del libro se me revela la callada ansiedad de las mujeres gallegas frente al enigma del más allá, de los mundos que les robaron a sus maridos, a sus hermanos, a sus hijos, cuyo paradero apenas pueden adivinar. ¡Qué bien entendió, sintió y expresó este infortunio Rosalía! Me imagino que Maruja, la valiente coruñesa que contigo soportó luchas y triunfos a ambos lados del mar, se alegrará de acogerse a sus lares nativos y poder al fin ver ese mar sin temor, sin ansiedades. ¡Ojalá que La Coruña y Galicia entera os reciban como vuestra lealtad merece!
Aquí en Washington he visto hace poco un tapiz diseñado por Miró y ejecutado por un especialista catalán cuyo nombre no puedo recordar. Ocupa un lugar excepcionalísimo el tal tapiz en la Galería Nacional, en un edificio fue concebido por un arquitecto chino-norteamericano. En casi nada se parece el edificio original y fue objeto de muchos elogios por arquitectos y otros expertos tanto norteamericanos como extranjeros. El tapiz cuelga del segundo piso sobre un patio o rotonda, de manera que los visitantes pueden contemplarlo en cuanto entran. No puedo decir mucho de él porque lo he visto sólo una vez el pasado verano, y aquel día el número de turistas no permitía contemplaciones. Para colmo de dificultades, en una serie de salones contiguos se exhibían lo que la prensa llamaba Los tesoros de Dresden, nunca hasta entonces vistos fuera de la capital de Sajonia. Acaso algún día se me ofrezca la ocasión de visitar la Galería y adquirir algunas postales o folletos relativos al tapiz para enviártelos.
Por mi parte, sigo bajo atención médica; algo queda en mis pulmones de una neumonía mal curada y empiezo los meses de otoño e invierno con fuerte medicación antibiótica.
Aquí estuvieron durante el mes de noviembre Cuqui y su marido a devolverme la visita que les hice la pasada primavera. Fueron dos semanas maravillosas que aprovechamos minuto a minuto. La nieta no pudo venir y quedó interna en un colegio de Truro, cerca de donde viven, en Cornwall. A Cuqui le acapararon sus amigas, una de las cuales vino desde Denver, Colorado, donde ahora vive, para recordar tiempos en Buenos Aires y de aquí. Los amigos de aquí nos llevaron a lugares excepcionales de los Appalaches, uno de ellos el famoso Camp David; otro, el primer monumento erigido a George Washington en una cumbre, por los campesinos de los contornos, al borde del hoy llamado el Trail de los Appalaches, que se extiende de Main hasta Georgia. Allí, al pie del monumento, nos sacaron la foto que te envío.
Mi vida de viudo solitario se reduce a menudos quehaceres, a la revisión de alguna monografía técnica o científica, a pasear y a leer. El invierno es crudo aquí; en este momento, la temperatura en el balcón –son las 9:30 de la noche– es de 10 grados bajo cero.
De tu libro te hablaré con calma otro día más propicio.
Mis deseos de un Año Nuevo muy feliz para vosotros dos y para los amigos, que imagino dispersos, a juzgar por una carta de los Dieste.
Un gran abrazo

Otero Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda:] Recibí de Lugo, creo, un documento sobre la reorganización del Seminario de Estudios Gallegos para no perder el curso. Me alegró mucho ver los nombres de amigos en él, entre ellos Pardo, Martínez López, etc.

1978-07-05 Remitente
de Luís Seoane, a Xosé Otero Espasandín
Bos Aires
Nova York
Bethesda
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Xosé Otero Espasandín en 05/07/1978


Buenos Aires, 5 de julio de 1978

Sr. D. José Otero Espasandín
Bethesda

Querido Espasandín:

Recibimos tu carta del 25/IV y la contestamos dos meses más tarde por causas difícil de explicar, que siempre parecen excusas, y que tienen que ver con el trabajo y con enfermedades. De nuestras andanzas no hay mucho que decir. En los últimos años, alternamos Buenos Aires con Galicia. En las dos partes trabajo lo que puedo. Expuse en Madrid y en Galicia y este año se realiza una exposición itinerante por ciudades españolas de parte de mi obra gráfica. En Galicia, el año pasado, iniciamos una posible fábrica de tapices, para la que ya llevo hechos catorce o quince dibujos que ejecuta una amiga nuestra. Trato de volver al tapiz medieval y usar como temas asuntos populares e históricos de Galicia, la guerra campesina, el paseo en jaula del obispo de Tuy, ordenado por el Conde de Camiña; el obispo Pedro Monís volando desde Roma para llegar a Santiago a la misa de Maitines; los nubeiros, que distribuyen desde el cielo la nubes y las aguas, etc. Pinto, grabo y escribo algo. Mi pintura sufrió diversas alternativas, siguiendo, en mis búsquedas, fundamentalmente fiel a mi primera obra. Aquí, en Buenos Aires, hice, hace mucho, creo que fue exactamente hace diez años, una retrospectiva de ciento y tantas obras y otra la hice en la Dirección General de Bellas Artes, en Madrid. Esperamos que te decidas a ir a Galicia. Charlaremos mucho sobre todo lo que hice y nos contarás de tus trabajos. Aquella litografía que te hice hace muchos años presidió hace pocos la retrospectiva de grabados que hice en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Te escribiré más sobre nosotros con el tiempo, aunque prefiero decírtelo próximamente. Nosotros volveremos a La Coruña el año próximo y es posible que nos quedemos para siempre allí. Por toda la obra que tengo aquí, por la biblioteca muy importante hoy, en gran parte de arte, etc., nos resulta difícil el traslado. Sin embargo, pensamos regresar, aunque hoy no podemos explicar cómo. Nuestra dirección en La Coruña es Paseo de Ronda 156, 6º izquierda, pero te haremos saber con tiempo nuestra ida por si aún estás en los Estados Unidos.

Recibe un abrazo grande de Maruja y mío.

[Seoane]

1978-04-25 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
Bethesda
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 25/04/1978


7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Maryland, 20034
USA
25 de abril de 1978

Queridos Maruja y Luis:

Acabo de recibir, con la natural sorpresa, vuestra carta de fecha 31 de marzo. Y la sorpresa es que vino dentro de una de Cuqui, o sea, desde Fowey, Cornwall, a unas cinco horas de tren rápido de Londres. Allí estuve un par de semanas en busca de mí mismo, tras el aturdimiento en que me dejó el fallecimiento de Alicia. Allí, cuna de muchas leyendas que se derramaron por el mundo celta durante la Alta Edad Media y que los naturales del país recuerdan con una amalgama de nostalgia y humor, volví a oír el canto de los pájaros de mi infancia y admire algunas de las flores que me fascinaban cuando las “rayolas” marceñas esparcían sus tibiezas por los bordes de los regatos pontevedreses.
Os agradezco muchísimo vuestras respectivas cartas por su explícito reconocimiento de vuestro afecto por Alicia, quien os quería y admiraba con gozo singularísimo. Había en su carácter y temperamento vetas afectivas muy afines a las vuestras, y siempre que en Buenos Aires o aquí en Estados Unidos afloraban en la conversación los recuerdos más entrañados, su semblante se iluminaba y se exaltaba su acento al entrar en escena Maruja y “su” Luis. Entre sus muchas fotografías de los tiempos de Buenos Aires y Miramar hay varias vuestras, que salieron de los escondrijos un poco al azar cuando, en busca de documentos de familia, me vi en la necesidad de escudriñar y revolver cajones y carpetas y sobres que ella consideraba “suyos”. Entre estas fotografías hay dos de cuño “profesional”, dedicadas.
Bueno, amigos, gracias de nuevo. Y ojalá que vuestros y mis deseos de vernos se cumplan pronto, mejor que en parte alguna, en Galicia, donde echamos raíces y acariciamos esperanzas, por lo que a mí toca, no cumplidas. Dejadme saber de vuestras andanzas, bien directamente o por la mediación de los amigos más allegados. De este modo será más factible la coincidencia, y la comunicación más directa. Por ejemplo, en este momento, no sé dónde enviar esta carta. ¿La Coruña? ¿Buenos Aires? Procuraré también ser más diligente en mi correspondencia. Pero en estos momentos, estoy tratando aún de poner cierto orden en mi vida de solitario y en mis planes de trabajo.
Vuestro camarada

Otero

A propósito, no sé a qué señas puedo enviaros las cartas en La Coruña

1978-03-31 Remitente
de Luís Seoane, a Xosé Otero Espasandín
Bos Aires
Londres
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Xosé Otero Espasandín en 31/03/1978


Buenos Aires, 31 de marzo de 1978

Sr. D. José Otero Espasandín
Londres

Querido amigo:

Unas pocas líneas para decirte de nuestra solidaridad contigo y con Cuqui, con motivo del fallecimiento de Alicia, a quien, Maruja y yo, siempre recordamos con cariño. Lamento escribirte en estas circunstancias. Siempre tuve pensado hacerlo con calma y daros noticias nuestras. En Buenos Aires hablamos de vosotros a menudo con algún argentino, Girri entre ellos, que estuvieron contigo en Washington. Y, en Galicia, los Dieste, Mincho y García Sabell. Desde aquel viaje a Lisboa, mejor, a Estoril, hecho con el propósito de veros, siempre tuvimos la esperanza de encontrarnos en España, o en los Estados Unidos, pero, por circunstancias muy diversas y que siempre han tenido que ver con el trabajo, no pudo ser. Nos hubiese gustado que fuese en Galicia, una tierra bellísima, misteriosa, de alma de luna como dijo Huidobro, y de gentes corteses y bondadosas que todos queremos. Quizás ahora, estando tan próximo a Galicia, decidas irte a vivir allí y podamos vernos y charlar como lo hacíamos en nuestra casa, en la vuestra del barrio Belgrano, o en el Tortoni. Tengo escrito bastantes cuartillas sobre esas reuniones y sobre ti, a quien todos admiramos por tu talento e inquietud. Mas un día hablaremos sobre aquellos años muy duros que pasamos juntos con la dureza que exige una tierra que está haciéndose, nacida y desarrollada con viejos defectos y que trata de hacerse a sí misma, tal como otras la dejan ir modelándose. Aprendimos mucho en todos estos años y hemos hecho una obra que, si nos satisface y no sabemos si es buena o mala, la sabemos nuestra, inspirada en los mejores deseos y puesta al servicio de nuestros gustos. Aquel grupo de amigos que nos reuníamos en el Tortoni empezó a disolverse con tu marcha, fuiste el primero en irte, y nos quedamos sólo Varela y yo hasta el año 76, viéndonos a menudo, pero ya sin tertulia a que acudir. Os recordamos siempre a todos. Varela ahora vive en Madrid. Estuve con él en Galicia y luego los primeros días de enero, cuando Maruja y yo regresamos a Buenos Aires. Nuestro destino está marcado entre esta ciudad y La Coruña, en una de las dos ciudades quedaremos definitivamente algún día. Uno no se desprende fácilmente de sus hábitos, de sus trabajos y de los amigos.
No sé si estas líneas constituyen una carta. No quiero, desde luego, que fuese una carta de circunstancias, sí, en cambio, que de alguna manera hiciese nuestra nostalgia y nuestra amistad por ti, por vosotros, y el recuerdo para siempre de tantas conversaciones con Alicia y contigo, de Maruja y mías.

Un gran abrazo a Cuqui, saludos a su esposo y para ti uno fuerte y cariñoso de:

[Seoane]

1972-05-20 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 20/05/1972


20-V-72

Querido Seoane:

Ya se marcharon la hija y la nieta y quedamos otra vez solos Alicia y yo. Eliminadas las tareas aplazadas por razón de su presencia en este piso tan pequeño, paso a cumplir la promesa de escribiros una larga carta, sin consideración al mandato retórico de que las cartas tienen que ser breves. Empezaré por deciros que tenemos una nieta muy inteligente, callada, sufrida y dinámica como un relámpago. Juntos hemos corrido por estos parques y hemos trepado rocas y salvado barrancos. Y cuando el sitio era a su juicio peligroso, me extendía la mano y tiraba de mí con todas sus fuerzas. ¡Qué pena verlas partir después de un par de semanas indescriptibles!
Ahora quiero decirte, aunque no sea necesario, cuánto agradezco el libro y los catálogos, los cuales más que saciar mi apetencia de ver cosas tuyas, de conocer tu producción posterior a mi estancia en Buenos Aires, han avivado mi avidez. Lo que dicen Whitelow, Lainez, Payró y hasta Varela más bien parecen cosas de ocasión, para salir de algún aprieto o coyuntura. A mí no me dicen nada ni de lo que conozco de antaño ni –supongo– de tu labor posterior. Una línea segura, afanosa –y casi todas lo son– de tu lápiz, pincel o lo que sea, deja a tales críticos o comentaristas en el aire. No han sentido, no han percibido (al parecer) la revelación, el relámpago, el borbollón cálido e inesperado que cada palmo, cada brochazo nos mete por los ojos y empuja, sumido en un halo de ternura, hasta las capas más recatadas y profundas de nuestra sensibilidad. La presencia de cada cuadro, de cada dibujo, desnudo de color en la reproducción o someramente velado por él, es una presencia “presentida” pese a su total novedad: parece más bien decirnos: “He aquí lo que esperaba, esa realidad que tu sensibilidad y tu nostalgia reclamaban desde hace mucho, algo categórico cuya ausencia del horizonte de tus ansias y de tus ojos te desazonaba”. Y sí, es cierto; no hay posible objeción. La “ausencia”, el anhelo de lo no creado, aún el presentimiento de lo no pintado o dibujado queda plenamente logrado o satisfecho: nada falta, nada sobra. Y nos entra muy hondo y nos restituye la confianza, la fe, el sosiego. Hay una jubilosa “toma de posesión” al contemplar una obra de arte por primera vez, aunque hayamos de conceder que no todos los que la contemplan sientan el júbilo inmediato. Y esto se percibe con cabal nitidez ante tus dibujos, tus cuadros. Casi parece a veces que el artista fuese “secundario”, el “instrumento” o ciego ejecutor de un mandato. Pero dejemos esto porque nos enzarzaría en peligrosas espesuras. Baste decir por el momento que el ensayo de interpretación de tu obra que yo ansío y creo que tú necesitas para centrar tu futura labor, tras tantos años de creación vertiginosa, está por escribir. No bastan “bondadosos” comentarios, y casi me permito la descortesía de declarar que a estas alturas sobran. Y lo mismo sobran tantas referencias a visiteos, amistades, paraderos de cuadros, exposiciones y algunos libros que nos sean esenciales. ¿Para qué convencer al que no ve ni verá y tiene que ser un parásito –en el mejor de los casos– de los videntes? Una joya de verdad, auténtica y trabajada con ojos lúcidos y manos hábiles, basta para el comprador sagaz. Hay que desconfiar del escaparate del judío. Y lo mismo de su clientela.
Con ocasión de la llegada de tus publicaciones, reuní lo que por aquí tengo a mano, como el Homenaje a la Torre de Hérules, Botella al mar, etc. y volví a maravillarme de tus ilustraciones del libro de Gobineau. Algunos amigos que las vieron, después de ver otras varias cosas, se quedaron boquiabiertos ante estos tipos del Renacimiento, que no sé “cómo pudiste dar con ellos” en el hondón de raigambre gallega. No vi ninguno de estos “frailazos” en los folletos, y los eché mucho de menos. El conjunto de ellos –de los dibujos– constituye un despliegue de talento, de capacidad creadora, de humor, en fin, de genio, para ser justos y breves, suficiente para “revelar” un artista y hasta para consagrarlo.
Por mi parte, hace mucho que no escribo una línea “mía”. He trabajado y sigo trabajando mucho para hacer frente a la pura necesidad. Leo todo lo que puedo, pero no mucho. Quisiera hacer un viaje a un país de habla española para adquirir ciertas obras. Los Dieste nos invitaron a pasar unas semanas con ellos en Rianjo el verano próximo, pero antes que a Rianjo, pese a lo que me gusta, iríamos a Bruselas, y talvez a Barcelona. No sé aún si este verano me ofrecerán o no un puesto en el Departamento de Agricultura: en caso afirmativo, el viaje me sería más fácil, porque me concederían vacaciones pagas, y bien pagas.
Escríbeme. Mándame algún libro en gallego que encuentres por ahí. ¿Se reeditó la Historia de Galicia que me enviaste hace ya muchos años?
Un gran abrazo para ambos –una Torre de Hércules– de vuestro

Otero

1972-02-21 Remitente
de Luís Seoane, a Xosé Otero Espasandín, a Alicia Ortiz Alonso
Bos Aires
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Xosé Otero Espasandín, a Alicia Ortiz Alonso en 21/02/1972


Buenos Aires, 21 de febrero de 1972

Sr. D. José Otero Espasandín
Washington

Queridos Espasandín y Alicia:

Creo que no podéis daros cuenta de la emoción que nos produjo vuestra carta. Igual que vosotros estuvimos durante mucho tiempo pendiente de los Dieste por vuestra dirección, pero siempre se olvidan de dárnosla, seguramente por las razones que tú mismo expresas. Creo que fue en 1966 cuando recibimos una carta de Espasandín dirigida al Centro Gallego en la que daba noticia de haberse jubilado en la Organización Mundial de la Salud. En 1967, nos parece, fuimos a San João de Estoril para encontrarnos y estar con vosotros, pero acababais de marchar, no supieron decirnos hacia dónde, hacia San Andrés de España nos dijo el dueño de un ultramarinos y nosotros no conocíamos más que San Andrés de Teixido. Pensamos que sería Santander y nos pareció muy extraño que nadie tuviese noticia de esto. La dirección de Portugal nos la había dado Mincho. En otro viaje anterior habíamos estado con Cuqui y su esposo en La Coruña. En Lisboa, a nuestro regreso de San João de Estoril, nos sentimos decepcionados, pues estábamos seguros de encontrarnos. De España hay mucho que escribir, que hablar. Todo cambió mucho, pero continúa existiendo la división profunda que hizo posible la guerra. Todos los problemas que España heredó de la monarquía continúan sin solucionar, subyacen ocultos en el crecimiento de las ciudades, sobre todo de las que eran ya ciudades grandes, Madrid, Barcelona, Valencia, etc., y en el relativo bienestar de una parte de la clase media que luego de los años de hambre producidos después de la guerra, hasta alrededor del 55, pudo proveerse de todo lo que era popular en la sociedad de consumo en que vivimos. Pero el pueblo tiene que emigrar y esta vez emigran gentes de toda España. Los países que encabezan la emigración son Galicia, siempre primera en las desgracias, y Andalucía, con Extremadura, son las regiones que peor están. En Galicia, quedan aldeas desiertas. No hay quien trabaje la tierra y la gente de mar emigra a otras partes. Toda la flota mercante noruega está compuesta de tripulantes gallegos y los pescadores trabajan para empresas holandesas, alemanas, etc. En Terranova, hay unos tres mil pescadores gallegos según leí no hace mucho en un diario gallego. Es verdad que los ánimos se aflojan poco a poco en los que no es fundamental. Tú puedes escribir cartas libremente. Puedes opinar sobre muchas cuestiones que no amenazan en absoluto los fundamentos económicos, sociales y políticos del Estado español. Incluso los dirigentes de ese Estado hacen declaraciones sorprendentes en su supuesto liberalismo. Puede entrar quienquiera hubiese salido por razones políticas de España, porque, ¿qué importa la opinión de una persona en general ya anciana, que salió de España hace más de treinta años y es desconocida de todo el mundo o sólo conocida de una minoría intelectual? Pueden hacer elogios de Machado, de Hernández, de Unamuno y se editan libros de éstos y de otros heterodoxos políticos que por sus precios pueden comprar únicamente una minoría, profesionales y universitarios, que la Dirección General de Seguridad conoce sobradamente y sabe que no cambiarán jamás sus ideas. Los funcionarios de Bellas Artes pueden reclamar el Guernica de Picasso para un Museo de Madrid. Se legisla para Castilla. Se convierte a la capital oficial y a Valladolid en dos grandes ciudades industriales. Hundieron en lo posible a Cataluña. Se enseñan los otros idiomas españoles. En la Facultad de Filosofía y Letras que tiene ahora su sección de lenguas románicas, se enseña y estudia el gallego, pero, en cambio, se le niega a Galicia industrias vitales y se aplica una ley de concentración agraria que hace huir a los campesinos de su tierra. Todo es muy complejo y conviene analizarlo en España mismo. Desde fuera es imposible. Se han publicado algunos libros sobre el idioma gallego, el último que sepa es precisamente de la Facultad de Letras y se titula Gallego, Gallego 1, le dicen en las librerías porque es el número 1 de una serie sobre el idioma que prometen aparecerá. Se publican muchos libros gallegos, pero la editorial más importante continúa siendo Galaxia. Hay muchos escritores jóvenes, algunos de mucha calidad, Méndez Ferrín, Xohana Torres, etc. En cuanto a la Academia, actúa con la parsimonia de todas las Academias, pero en el caso de la Gallega no cuenta siquiera con el dinero para regularizar la publicación de algo tan indispensable como su boletín. Además de García Sabell y Dieste están Piñeiro, Fernández Del Riego, Carballo Calero y otras gentes igualmente valiosas y dinámicas, pero que no pueden hacer demasiado. Tiene, esto sí, una buena biblioteca y algunos ejemplares raros.
De nuestra vida, apenas puedo decirte otra cosas que Maruja y yo continuamos con las implacables variantes que produce en todos la edad, lo mismo. Tenemos muchos amigos, trabajo todo lo que puedo, he hecho muchas cosas, pintado, grabado, editado revistas, libros, etc., y hasta una audición radial, Galicia emigrante, que duró 17 años, para la que hacía todo el texto y en la que alguna vez te dediqué algunas notas. Luego de Londres, en 1949, vivimos en una oportunidad seis meses en Basilea y en otro viaje otros seis meses en Ginebra. Hice varias exposiciones en Alemania y otros países europeos, e hice una de más de cien obras en Madrid. Pero siempre volvemos a Buenos Aires. Esto acabó por gustarnos y hoy es en exposiciones, conciertos, teatro, cine, la ciudad que en Occidente sigue a París, Londres, Nueva York, por su enorme movimiento cultural. Resulta ya una ciudad monstruosa que no conoceríais con sus ocho millones y medio de habitantes. Varela está aquí, trabaja mucho en traducciones, estos días precisamente le acaban de encargar la traducción de las obras completas de Gil Vicente. De mi familia, falleció hace años mi padre. Mi madre tiene 85 años y mi hermano continúa trabajando en su profesión y tiene dos hijos, uno que estudia ingeniería y una chica que estudia bachillerato. De los amigos comunes venidos de España, quedan pocos. Fallecieron, además de Farias y entre muchos, Cimorra, Julián Bautista, Viladrich, Mariano Perla muchas grandes figuras de la República, políticas y militares, entre ellos Jiménez de Asúa y el general Martínez Monje. Maruja Mallo regresó a España y vive en Madrid. Cuadrado se conserva como siempre. Buenos Aires es verdad que fue muy duro con vosotros, pero en algunos años, la década del 50 al 60 todo cambió , en parte, creo que contribuyeron mucho los emigrados españoles, alemanes e italianos que tuvieron parecidos comienzos duros, y una juventud que ahora tiene alrededor de 40 años que se exigió mucho a sí misma. A Attilio Rossi lo vimos en Milán en el año 60, vive bien y está contento. Alberti está en Roma, muy bien, estuvimos con los dos, con él y María Teresa, dos o tres veces en distintas oportunidades.
Con Varela os hemos recordado muchas veces y Maruja y yo recordamos vuestra casa de Belgrano, las reuniones que hacíamos, los proyectos que forjábamos, algo que quedó atrás, pero de que continuaremos escribiéndonos. El año pasado realicé una exposición retrospectiva de grabados en el Museo de Arte Moderno y en el catálogo publiqué el retrato que hice en litografía de Espasandín. Era una especie de homenaje a unos amigos muy queridos de los que hacía muchos años no teníamos noticias. Ahora, al fin, tuvimos noticias de ellos y nos alegró como no podéis imaginaros.

Escribid. Un gran abrazo para Alicia y para ti de Maruja y mío:

[Seoane]

Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Con la esperanza de tener una buena ocasión de escribiros una carta de gran calidad, como el caso lo merece, fui dejando correr el tiempo desde el recibo de la vuestra, llegada al mismo tiempo que los libros. Pero como la buena ocasión todavía parece remota, voy a escribiros una carta menos ambiciosa para que tengáis la tranquilidad de que la vuestra, tan ansiada como espléndida, ha venido a nuestras manos con toda la gracia de una paloma mensajera. Tras un silencio tan largo y penoso por nuestra parte, no os será difícil imaginar la revulsión emotiva que carta y libros nos produjeron. Por nuestra mente se atropellaron nombres, caras, emociones, recuerdos jubilosos, punzantes otros, imágenes... ¡qué soy yo! Aún estando advertido de tu inmensa labor, me resultó sorprendente ver ante mis ojos tantos testimonios de su alcance. Aquí no hay grupos de la clase del que nosotros formábamos ahí antes de la dispersión y de las melladuras del tiempo. Y así pudo ocurrir que no nos enterásemos de que en el salón de la Unión Panamericana se exponían cosas tuyas. Cuqui nos habló de una de tus exposiciones en Nueva York cuando se había clausurado ya, así como nos habló de otra en La Coruña, donde compró un cuadrito que pudimos ver en Bruselas más tarde. (Todavía no pude visitar la Biblioteca del Congreso, en una de cuyas dependencias se halla una obra tuya). A pesar de esta falta de grupos de amigos, algunos de los pocos que veo de cuando en cuando han visto tus folletos últimos y otros libros como el Homenaje a la Torre de Hércules, y les gustaron mucho. Se quedaron boquiabiertos al verme en tu litografía de 1942: no tenían la menor idea de este mundo que había vivido antes de venir a Estados Unidos.
Otro día volveremos a tratar de estas cosas. Pero antes quiero a fuerza de amigo, recomendarte concentración, apartamiento si fuese necesario, buscar y ahondar tus temas, [escrito na marxe esquerda:] tus temas, tu técnica, tus problemas, tu raíz. Los países y sus políticos quieren “figuras” que cotizar en provecho propio. Y hay que dejarlos de lado en lo posible por peligrosos. Algunas de las cosas que de ti se dicen resultan anecdóticas, flojas y de una amabilidad intrascendente.

Te abraza

Otero

[Manuscrito por Alicia na parte superior:] Queridos Luis y Maruja: ¡Felicidades! La vida cambió para vosotros: ¡Cuánto me alegro! Cuidado con el diablo que se mete por todos los rincones. Tengo un resfriado imponente. Escribiré más otro día. Abrazos.

Alicia

1972-01-15 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 15/01/1972

Washington, D. C.; USA
3521 39th Street, N. W.
15 enero de 1972

Queridos Luis y Maruja:

Después de muchos intentos fallidos, acabamos de recibir vuestras señas en Buenos Aires, de Carmen y Rafael. Más de una vez los hemos acosado con preguntas sobre el paradero y la suerte de los amigos, pero solían contestar mucho después de haber recibido las cartas y de haberse olvidado de lo que les parecía secundario y daban por descontado. Esta vez nos pusimos “serios” con ellos, lo que nos valió el recibo de dos cartas, una de Carmen, con muchos pormenores, metódica, documentada, y otra a Rafael, magnífica como suelen ser todas las suyas, y bastante explícita sobre las mudanzas ocurridas por allá en diversos órdenes de cosas. Al parecer, se van aflojando los ánimos poco a poco y se pueden enviar una carta fuera del país en la que se comentan –en términos bastante comedidos y académicos– aciertos y desaciertos. Lo que más nos alegró de ambas cartas es lo que os atañe a vosotros; tus triunfos en la Argentina y otros países, tu alianza con Díaz Pardo en proyectos de cerámica, en la creación del Museo Carlos Maside y en otras labores culturales. Todo ello es admirable en sí mismo y como promesa, como anticipo de lo que se puede hacer en circunstancias desfavorables o que tales parecen vistas desde aquí.
Comprenderás que estas cartas no han hecho más que abrirnos el apetito. Nos gustaría saber que se publica en gallego, bien en Galicia o fuera de ella. Aquí sólo llegan algunos libros de la editorial Gredos, porque tratan de asuntos que interesan a los estudiantes de la literatura española y temas afines, y los de las colecciones baratas de Buenos Aires: la de Losada y la de Espasa-Calpe. Me han dicho en Portugal que Galaxia ha editado bastante en gallego, pero no me fue posible poner la vista encima de ninguno de sus libros, ni menos de su catálogo. ¿Qué hace la Academia Gallega, de la que Sabell y Dieste forman parte? Me imagino que tendrá una buena biblioteca y ejemplares de muchos libros agotados, sobre todo diccionarios, como el de Carré, el de Cubeiro y otros. ¿Se enseña el gallego en la Universidad de Santiago y en los institutos de segunda enseñanza? Creo haber oído que en Lugo enseñaba un destacado profesor de gallego. Aquí me prestaron el Manual de Dialectología española, de G. de Diego, en que se dedica bastante atención al gallego. También he visto alguna referencia a un tratado de gallego publicado en Barcelona. Pero mis noticias son nebulosas, y si bien podría aclararlas un poco sumiéndome en la Biblioteca del Congreso, se da el caso que está lejos de mi casa y cuando se llega allá es poco menos que la hora de cerrarla, aparte de muchas otras dificultades. Una grata novedad para mí fue la publicación de la General Estoria por Martínez López, un esfuerzo este espléndido que acaso sirva de ejemplo y de estímulo a otros profesores españoles. Tuve noticia de esta publicación por Dieste. Inmediatamente, escribí al autor a Tejas, quien me envió un ejemplar a vuelta de correo. Carmen acaba de anunciarme que Martínez se retiró y vive en Santiago. Ojalá que, ya libre de obligaciones docentes, dedique su talento y su preocupación a trabajos parecidos en pro de la lengua gallega, de la que tanto hay que aprender. Una Gramática Histórica Gallega, precedida de unos capítulos de fonética, sería un tema muy apropósito, en el que además podrían colaborar otros especialistas.
Sentimos mucho no haber podido veros en Portugal. No teníamos a la sazón idea de que estuvieseis tan cerca. Alicia estaba muy mal y hubo que salir con bastante precipitación. Ahora estamos pensando en la posibilidad de un viaje a Europa, en primer lugar, para ver a Cuqui y a los suyos, en segundo, para echar un vistazo a la situación en general. Y pienso visitar Vigo y La Coruña y pasar unos días con los amigos. La vuelta a España me parece muy difícil por varias razones. Al final de este año empiezo a cobrar mi pensión del Estado, y si la vida aquí no sigue encareciendo, talvez pueda dedicarme a mis cosas, no muy bien definidas aún. Ahora enseño español, trabajo durante horas en el Departamento de Agricultura, traduzco y sobre todo preparo para la imprenta monografías científicas, algunas de ellas escritas por argentinos con pujos literarios y ringo-rangos de tangos. De esta manera, nos vamos defendiendo de esta inflación que nos viene comiendo sin piedad.
Hay pocos amigos con quien hablar; los que hay, están metidos hasta las orejas en sus trabajos de rutina y pasan meses sin hacernos una llamada telefónica. Por mi parte, de vez en cuando hago una “escapada”, como la llama Alicia, a las librerías donde se venden libros extranjeros o a las de segunda mano, de las que quedan pocas, y vuelvo con la cartera repleta. Lo malo es que al llegar a casa tengo que ponerme a la máquina y dejar los libros adquiridos dormir por los rincones de la casa. Con frecuencia y para romper la rutina, salimos en coche por las orillas del Potomac –el río que pasa por Washington y refleja los grandes monumentos de los hombres más ilustres de la historia de Estados Unidos–, donde abunda la vida silvestre: ardillas, pájaros, etc. y sobre todo, los árboles de las más variadas especies, algunos centenarios. Por las cercanías del río hay grandes granjas, con vacadas hermosísimas; hay también grandes plantaciones de frutales, en especial melocotoneros y manzanos, donde nos aprovisionamos de fruta cuando está madura. Lo más interesante de estos paseos, parte en coche y parte a pie, son las flores silvestres, que se suceden a medida que avanzan la primavera y el verano. Hay multitud de especies, y algunas cubren grandes praderas y terrenos baldíos. Tendrías que ver esto, este paisaje que nadie pinta y creo que pocos admiran. No recuerdo haber visto en nuestros paseos un solo pintor con el caballete. Sí, hay gente que disfruta la naturaleza, y ya quisieran otros países donde he vivido tener tantos expertos en asuntos de conservación, de parques públicos, de observadores y protectores de aves y miles de cosas más. Pero, en cambio, la pintura no tiene el arraigo que debiera, y en particular el paisaje no recibe el homenaje que merece de los pinceles.
Pero hay que dejar que la gente madure o por lo menos una fracción de ella. Llegará algo así como un Monet washingtoniano que capte, a su manera, esta luz, estos horizontes cerrados por sus colinas azules, ora fijas por la transparencia de la luz, ora deslizándose como una melodía, como un tropel de olas en alta mar, levemente esfumadas en la neblina. Los reflejos de este río son indescriptibles en todas las estaciones, lo mismo cuando queda convertido en una grieta de hielo zigzagueando entre los bosques a lo largo de cientos de millas, que cuando avanza, lento y constante, cargado de nubes, de sombras estremecidas de árboles a punto de reventar al comienzo de la primavera o saturados de colores en el otoño.
Sé que estáis ambos muy ocupados y no quisiera que esta carta sea otra cosa que un contacto espiritual con vosotros, tras esa prolongada discontinuidad. Sin embargo, acaso tengáis unos momentos para escribirnos unas letras y dejarnos saber como van vuestras cosas. Nos acordamos mucho de los amigos, de las personas, y muy poco –seamos sinceros– de los demás. Buenos Aires ha sido muy duro para mí, y me quedan muchos recuerdos dolorosos de él, en parte debidos a mi carácter, en parte a las estrecheces que tuve que afrontar. ¿Sigue Varela en Buenos Aires? ¿Cómo están tus [escrito na marxe esquerda:] padres, Luis, y tu hermano? ¿Vive Ramón Baltar? Carmen nos contó la muerte trágica de Farias. Etcétera, etcétera.

Un gran abrazo

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Queridos amigos: ¡Cuántos años sin saber de nosotros! Ya podíamos escribir a Bartolomé Mitre! Luis, muchas felicidades por todos tus éxitos. Este país es hermoso, como dice Ote, pero lo han puesto al revés. Yo ayudo a Ote en sus traducciones, enseño español en casa y me dedico a “las faenas propias de mi sexo”. Disfruto el campo y el paisaje y leo mucho. Acabo de terminar los Diálogos de Platón. Ahora estoy a vueltas con Ortega.

Abrazos.

Alicia

1966-01-31 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 31/01/1966


Washington, 31 de enero de 1966

Querido Seonae:

Mientras hacía el equipaje en vísperas de tomar un avión hacia Europa, me reencontré con la dedicatoria a Alicia y a mí de un libro tuyo. Esto me sobresaltó en gran medida, porque mil veces debimos escribirte y pensamos hacerlo y no hicimos por pura estupidez, por excusas externas, por desidia y nunca, gracias al cielo, porque nuestro cariño y admiración por tu persona y por tu obra se hayan entibiado, sino todo lo contrario. En parte, no sabíamos por donde andabas: Suiza, Galicia... lejos de Buenos Aires? Dieste nos dijo que regresabas para siempre a tu Coruña; Ghirrú, que estabas en Buenos Aires muy feliz con tu trabajo y tus proyectos... En fin –no escribimos y me duele muchísimo– el no haberlo hecho. Nosotros pensamos dar uno de estos días próximos el salto a Lisboa. Me he jubilado, tenemos que vivir de una pequeña pensión y hemos decidido ir a ver si nos basta para ir tirando en cualquier rincón del oeste de Europa: donde viven nuestra hija y sus hijos, los hermanos de Alicia, etc. Aquí tendríamos que batallar bastante para defendernos y la batalla no tendría dimensiones espirituales como puede tenerlas en otras partes; dada la economía de este país, al que sin reservas admiramos por muchas razones. En Portugal podemos estudiar muchas cosas que, a mí al menos, me interesaron desde la infancia. En cierto modo, voy allá para ahondar mi vida infantil y juvenil. Como me interesan los hombres, las plantas, las aves, el paisaje, la historia, la leyenda, el mar, allá nos vemos a pesar de gobiernos y sistemas políticos. Qué hagan los portugueses lo que puedan o quieran, no es asunto mío. Sentiré que sufran; me alegraré de sus alegrías como es lógico. Si allí nos quedamos y encontramos una casa espaciosa donde vivir, será nuestra mayor alegría que vengáis a pasar temporadas con nosotros. Estos encuentros nos serán muy valiosos a todos. Tú pintarás tu mar, yo escribiré mis versos contra el fondo del mar, de los ríos, de los bosques. Cuando te sientas nostálgico de tu tierra o tus tierras, vuelves a ellas, y lo mismo haremos nosotros. ¿Qué os parece nuestro plan? Sería hermoso que pasados tantos años de lucha, de esperanzas fallidas o cumplidas, volver a juntarnos, a encontrarnos y recorrer juntos playas, costas, valles, ciudades como Braga, Coimbra, Salamanca, Santiago.... aunque poco, sigo escribiendo versos con la esperanza de cumplir la promesa que te hice hace muchos años: brindarte un libro de versos –un libro bilingüe, pues tanto el español como el gallego me atraen y absorben.
¿Cómo están tus padres, tu hermano, Maruja y los amigos de antaño y de siempre: Varela, Farias, Laxeiro, R. Baltar? A todos recuerdo y acabo de saber por una tarjeta de Año Nuevo que los otros Baltares –Antonio y Mireya– están en Galicia. Espera mi carta desde Portugal, Bruselas, Londres... de donde sea. Perdónanos este horrendo silencio y recibid los dos, Maruja y tú, un abrazo inmenso y jubiloso de

Alicia y Otero

1959-02-26 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 26/02/1959

[Manuscrito:] Washington, 26 de febrero de 1959

Querido Seoane:

Hace cosa de unas semanas recibí un paquete de libros y revistas tuyos. Esta carta, que tuve que demorar por razones de familia más de lo debido, tiene por objeto agradecerte el envío en primer lugar y en segundo, darte a vuela pluma mi parecer sobre el esfuerzo editorial que vienes haciendo con la ayuda de Baltar y otros amigos.
El abrir el paquete fue una sorpresa muy grata; como un chiquillo me puse a barajar el contenido y pasé de una publicación a otra atraído por los colores, las ilustraciones, los formatos, los títulos..., con la excepción de A fiestra baldeira, todos nuevos para mí. Repuesto de la sorpresa del momento, eché mano a Grandeza y decadencia del Reino de Galicia y, a pesar de lo mucho que otros títulos me atraían, no lo solté hasta llegar a la última página. Me interesaba el asunto en primer lugar y luego me ganaron las demás cualidades del libro: estilo claro y directo, ponderación del conjunto, enfoque “atlántico” del tema, selecta bibliografía, etc. Creo que eliminando ciertas reiteraciones (más frecuentes al comienzo de los capítulos), dividiendo el texto de cada capítulo en discretos encabezamientos, eliminando algunas erratas, añadiendo unos cuantos mapas y fotografías bien escogidos y elaborados, esta obra se convierte en un estupendo manual de Historia de Galicia. Por mi parte, siento mucho no haberme encontrado hace muchos años con un libro como éste, don de ni el amor a Galicia ni un lirismo atropellado restan objetividad, ponderación, equilibrio y valor histórico y didáctico a la obra. Ojalá que ésta se agote cuando antes y en una segunda edición tengáis en cuenta los pormenores indicados y otros –índices de autores y analíticos, cuadros de linajes y reyes, tanto de Galicia como de León, Portugal, Castilla, Navarra, etc.– que, sin encarecer la obra y alejarla de las posibilidades económicas del lector, destaquen sus méritos fundamentales. La portada es, como en general la de todos los libros y revistas que me enviaste, un acierto definitivo. Varios amigos de aquí se quedaron muy sorprendidos por la gracia consumada de estos libritos, que tanto contrasta con la petulancia y la mostrenquez de lo que por aquí se publica. No menos les sorprendió que se tratase de un esfuerzo individual y que en Buenos Aires se publiquen libros y revistas en gallego. Pero este es asunto para otra carta.
A fiestra baldeira –creo que rehecha de arriba abajo– es una joya literaria y un primor editorial. Tanto el texto como la cubierta tienen la exquisitez de la Ría de Arosa vista desde la citanía de Santa Eugenia de Ribeira o desde el Barbanza en una mañana luminosa de primavera, toda ella florecida de velas diminutas y sus aguas flameando bajo la “lestía”. Tiempo llegará en que se represente en cada teatro, grande o pequeño, de las ciudades y villas costeras de Galicia, y en que un nutrido grupo de artistas gallegos hagan de ella una película estupenda, con toda la Galicia marinera por fondo: tabernas, peiráns, mercados, barcas, cons, playas, redes..., todo en fin cuanto –de cerca o de lejos– nutre A fiestra baldeira tal como acaba de llegarme. Otro libro que leí muy pronto fue el de Fole, por lo que me gustó su libro anterior A lus d´un candil. Es un poco chocarrero, pero tiene frescura de lenguaje, una espontaneidad casi aldeana, un vocabulario tan vivo, una jovialidad, un humor estupendos...
Me interesó mucho el ensayo de Parga Pondal. Su tesón y su esfuerzo me parecen admirables y en línea con los de aquellos gallegos del siglo pasado que, en medio de la indiferencia de los centros culturales de Galicia y de toda España, hicieron una labor ejemplar y si se quiere gigantesca... La pena es que Galicia y España sigan en el mismo marasmo en momentos en que hasta las tribus de África están despertando.
Esta carta no acabaría nunca si me dejara llevar del entusiasmo. Dejemos, pues, el asunto para otra carta más sosegada. Alicia y yo estamos todavía con un nudo en la garganta por la marcha, el día 20, de Cuqui y su hijo a Bruselas. Vivieron con nosotros desde hace un año mientras el marido de Cuqui terminaba sus estudios en la Universidad de Columbia, y ahora que éste tomó posesión de un empleo en la organización de los mercados europeos, se fueron aquélla y el niño a vivir con él. Mientras estuvieron aquí, la casa estuvo revuelta, los libros escondidos en el sótano, la máquina de escribir cerrada en un rincón porque Pablo no dejaba títere con cabeza. Ahora la casa va recobrando la normalidad externa, peor el vacío que en ella reina es espantoso... sobre todo para Alicia, a quien Pablo adoraba y absorbía por entero. Todavía no tuvimos carta de ellos, pero sabemos que el avión ha llegado sin novedad a su destino.
Voy a recoger todos mis papeles, poner en orden algunos poemas y otros escritos esporádicos, y ponerme a escribir. Desde mi salida de Buenos Aires tengo muy presente que te debo un libro de versos en gallego, y estoy determinado como siempre a cumplir mi palabra..., si bien en este caso importa más que cumplirla, cumplirla bien...
Aprovecho esta ocasión para decirte, por si pudieses pensar lo contrario en cualquier momento de desánimo, que nuestro silencio, debido a circunstancias difíciles de explicar, no se debió a nada que se parezca a falta de amistad y menos aún de admiración. Aunque ello parezca paradoja, más que a falta de cualquiera de las dos cosas, se debió a exceso de ellas... Pero esto tampoco se puede explicar como no sea de palabra o en un libro de muchas páginas... Dejemos las cosas en este punto, pues, en espera de una ocasión más o menos providencial.
Nuestros vivos recuerdos a tu familia, a los Dieste y demás amigos, que no cito por ser tantos, y para vosotros dos un abrazo muy hondo y un aturuxo que resuene desde Castro a la Arzúa.

Otero

¿Está Baltar por ahí o en Galicia?

[Manuscrito por Alicia:] Mucho cariño para los dos de Alicia.

1956-05-27 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 27/05/1956


3450 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
27 de mayo de 1956

Querido Luis:

Ahí te mando los recortes del New York Times y del Herald Tribune que acabo de recibir. Me los mandó Cuqui, que vive allí y tuvo la fortuna de ir a ver los cuadros. Habló con la gente de la galería y le dijo entre otras cosas que te vas a Roma a pintar, lo que le sorprendió porque en Buenos Aires nada le dijo nada al respecto.
Como verás, lo que dicen los recortes, aunque bien intencionado, no es mucho ni, en lo que yo puedo juzgar sin haber visto la exposición, muy certero; pero en verdad es difícil juzgar un artista por veinte obras. Sería necesario ver más, de distintos momentos y asuntos para darse cuenta de lo que suponen y prometen, sobre todo si los críticos no son de rango excepcional.
Acaba de regresar a Washington el encargado de la sección de arte de la Unión Panamericana. Este señor, a quien nunca he visto ni de quien he oído hablar, se llama Gómez Sicre. Me dijeron que se trata de una excelente persona. Iré a verle tan pronto como me sea posible y veré qué planes tiene. Le mostraré las cosas tuyas que tengo. Le pediré además orientación sobre la mejor manera de abordar a otras personas relacionadas con el mundo artístico. Y de lo que vaya resultando de estas gestiones te iré dando noticias.
Dime tú qué planes tienes, inmediatos y remotos. ¿No podrías hacer el año que viene una exposición nutrida de tus cuadros en varias ciudades de Estados Unidos, empezando por Nueva York? Esta ciudad es a Estados Unidos lo que París es al resto del mundo, y lo que digan sus críticos pesa mucho en el resto del país.
Muchos recuerdos a los tuyos y a los viejos camaradas del Tortoni de tu siempre amigo

Otero

1956-05-14 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 14/05/1956


3450 38th Street, N. W.
Washington 16. D. C.
Estados Unidos
14 de mayo de 1956

Queridos Luis y Maruja:

Hace tanto que no escribo una carta propiamente dicha que ni sé como dar comienzo a ésta. ¡Han pasado tantos años y tan mal pasados! Pero en fin, algún día volverán las cosas a su cauce de nuevo y entonces nos entenderemos. Mientras tanto, os diré cuánto me alegró la carta de Carmen Dieste anunciándonos los éxitos de Luis en Nueva York. Unas horas antes había salido para allá Cuqui, quien vino a pasar el fin de semana con su madre, pues ayer se celebró el llamado día de las madres en el país. Acabo de escribirle para que trate de obtener ejemplares de los diarios en que se habla de la exposición, para que vaya a ver los cuadros e invite a algunos amigos pintores a que la vean también. A nosotros no nos es posible ir, aun sintiéndolo mucho, por diversas razones. Tendremos que contentarnos con contemplar el San Amaro d´Armenteira, que preside nuestra mesa y extiende sobre nosotros su mirada externa o de eternidad, y con mirar y remirar los dibujos de la Torre de Hércules, la María Pita, el dibujo de la muchacha junto al mar que sirvió de portada al libro de Ester de Cáceres y otros recuerdos vuestros.
Hablé al dueño de una galería de arte y de una librería, que están al lado de mi oficina, sobre la posibilidad de hacer una gran exposición de artistas argentinos. Me dijo que era muy caro el transporte y demás trámites. Te conoce de nombre y ahora aprovecharé las noticias de Nueva York para insistir, aunque aquí hay pocas posibilidades de mercado. Quien tiene aquí un puesto clave en la Unión Panamericana o Asociación de los Estados Americanos, es Orfila. Si tienes amistad con él, podría arreglar una exposición en gran escala de tus cuadros, pues tienen un salón espléndido para ello. Yo no tuve ocasión de verle ni de hablarle por teléfono; mis relaciones con él eran prácticamente nulas, y por otra parte, no sé en qué actitud está en relación con los artistas de ahí y en particular contigo. Si son buenas, puedo acercarme a él en cuanto regrese de Lima, donde creo que hay una reunión ahora.
Conviene que obtengas los recortes de la crítica hecha a tus cuadros por los periódicos de Nueva York y que hagas copias de ellas, pues son esenciales para cualquier gestión que tú o cualquiera en tu nombre haga sobre exposiciones o ventas de cuadros. También convendría tener fotografías de tus pinturas murales en Buenos Aires. Si este éxito se aprovechara bien aquí, acaso por la mediación de un agente o marchante de talento y conocedor del mercado, podría tener consecuencias estupendas. Por mi parte, espero obtener los recortes y hacer de ellos el mejor uso que me sea posible. Veré si hablo en la Corcoran Gallery, en la Phillips Gallery y en otros sitios, utilizando las cosas tuyas que tengo. Aquí hay poco ambiente artístico. Es un país inmenso, y los que entienden están dispersos y son difíciles de abordar. Se encuentran cuadros de buena gente en las librerías de viejo y nadie les presta atención y lo que encargan un cuadro son en su mayoría gente sin opinión propia y quien gusta lo que las amistades elogian. Claro que se gasta dinero en arte, pero aun el Museum of Modern Art de Nueva York no tiene inconveniente en aceptar cuadros gratuitos a cambio de la sanción que supone para el autor el poder decir que tiene obras colgadas allí. Esto es absurdo, pero así es. Rota, sin embargo, la barrera de la prensa de gran circulación –circulación es equivalente a solvencia para la mayoría– todo es posible aquí: por ejemplo, la National Gallery, una maravilla de museo, acaba de adquirir una crucifixión de Dalí, por la que debió pagar mucho. Conocemos al pastor de la iglesia a que asiste el presidente, un hombre de gran simpatía y ascendiente aquí, pero él mismo posó para el retrato que le hizo una señora que no pasa, en nuestra opinión, de una alumna de una escuela de Bellas Artes de una capital de provincia en España. Por todo esto, verás cuán desigual es el ambiente de este país: al lado de críticos y especialistas excelentes, hay una caterva de personas de gran ascendiente social o económico o político que sólo admiran lo que elogia el Readers Digest.
Bueno; enhorabuena por tus triunfos aquí y allá, que nunca serán lo que mereces, pero son algo prometedor. Ahonda y depura; trabaja y lucha contigo mismo; empieza todos los días en busca del (tú que aún desconoces y que te asombrará) a ti y a todos nosotros.
Alicia, que te admira y quiere profundamente, se une a mí al enviaros un abrazo sin límites.

Otero

1949-09-23 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 23/09/1949


Waynesburg, 23 de septiembre 1949

Queridos Luis y Maruja:

Casi una a continuación de la otra, recibimos vuestras cartas. Sabíamos por unas líneas de Elena que os encontrabais en Inglaterra con los Dieste y Anthonisen, pero todo parecía muy vago. Por otra parte, tuvimos una carta de Colmeiro desde Vigo; esta carta también nos dejó patitiesos, y una vez que reaccionamos, nos produjo gran alegría saberle otra vez en directo contacto con aquella vida, con aquella luz, con aquel paisaje cuyo secreto conoce como pocos. Todo un mundo de recuerdos se me echó encima y a Alicia le pasó otro tanto, así que por más de una semana anduvimos amorriñados pensando en Galicia, la misma de Colmeiro, la de todos los amigos más íntimos. También vuestras noticias fueron para nosotros un revulsivo sentimental. Alicia conoce bien Richmond y paseó varias veces por ese parque; allí embarcamos en distintas ocasiones para ir a visitar Hampton Court. También dimos vueltas por el Támesis por distintos sitios, y este revulsivo nos trae muchas evocaciones, especialmente de cuando vivíamos en Reading con Garrán. Me habría gustado contestaros inmediatamente, pero estamos a comienzos de curso y estas cosas aquí son en extremo complicadas. Todo el profesorado se halla obligado a participar en mil ceremonias, unas de día, otras de noche, algunas cortas, otras larguísimas. Aún ahora estoy con los líos de horarios, programas, libros de texto, estudiantes que abandonan unas asignaturas para tomar otras, etc., etc.
Elena nos dice en una carta reciente que estuvo en tu exposición y allí os presentó el amigo Garrán. ¿Qué pasó? ¿Qué dice la crítica de tus cosas? Ardo en curiosidad por saberlo, pues aparte del gran mundo del arte que se encuentra en toda gran ciudad, el público medio es en Inglaterra bastante romo. Además los años de guerra debieron ser fatales para la educación del gusto artístico. Nos alegramos de que os guste Inglaterra. Para trabajar es un sitio excelente, porque entre otras muchas cosas muy agradables nadie tiene interés en amargarte la vida con pequeñas jactancias, intolerancias, pedanterías... Todo esto, aunque debe existir en lo profundo en alguna medida, está controlado y su manifestación es siempre un asunto de mal gusto. Otra ventaja es que todo el mundo trabaja y en firme, y aunque a veces se eche de menos alguna de aquellas reuniones de España y la Argentina, siempre hay otros modos de compensarlo con una visita a un museo, con un paseo por un parque, con la compra de un libro... Pero todo esto que te digo es ocioso ahora, que estáis ahí y podéis comparar esa vida con muchas otras. Sólo os diremos que nosotros en este que se llama el Paraíso, y que en muchas cosas lo es, añoramos Inglaterra, sobre todo Alicia que tanto ha sufrido aquella desfachatez envidiosa, aquellas jactancias de esposas de prohombres bonaerenses. ¿Por qué no tientas alguna editorial ahí, mostrando tus colecciones, no las más avanzadas como Botella al mar, sino las de EMECÉ y Nova? El libro ha sido siempre ahí objeto de una atención singular y los editores e impresores han dado bastantes facilidades a personas de iniciativa.
De Dieste tengo promesa de una carta de contestación a otra mía; veremos cuando cuaja. Anteayer tuve carta de Souto. Se le casó la hija y el hombre está aplanado. Me habla de problemas de adaptación, de sus anhelos de volver a Galicia, de una exposición que tiene solicitada de Cuba, de la posibilidad de venir a Estados Unidos, etc. y me ruega que le escriba y que con “mi equilibrio y serenidad” le dé ánimos en esta hora crítica. Claro está que le voy a escribir, aunque el sólo escribe cuando tiene nostalgias. Me pregunta por vosotros. Una de las buenas cosas de nuestro grupo céltico es sin duda esta cohesión espiritual, por encima de esos politiqueos y doctrinalismos que tanto han quebrantado a otros grupos. Yo creo humildemente que no debemos perder este sentido de la estima y de la cordialidad personal, sino que es necesario robustecerlo y generalizarlo tanto como sea posible. Claro que no siempre está uno de humor para escribir, pero es un sacrificio que vale la pena de ser aceptado.
Dile a Garrán, si le ves, que le recordamos a él, a la señora y a Mañí y que les deseamos a todos mucha suerte. No sé si alguna vez en Buenos Aires te he dicho cuando me dolía no estar en condiciones de hacer algo a su favor, pues bien sabía por que condiciones estaba pasando. Hablé, entre otros, a Cimorra y a Roberto, pero como yo, se mostraron impotentes.
Bueno, amigos, que tengáis la suerte que merecéis. Aquí muy ocupados todos, cada uno a su manera. Alicia dio ayer una conferencia en Washington, Pa. en un club universitario muy numeroso y parece que tuvo mucho éxito. Cuqui está en cama con anginas y yo tengo la cabeza hinchada de nombres de alumnos nuevos; hay tal entusiasmo por aprender español que no nos damos a basto.
Saludad a todos los amigos comunes de nuestra parte y hasta la vuestra, y que sea larga, que llegue pronto y que traiga muchos éxitos.

Abrazos de

J. Otero

[Manuscrito por Alicia:] Queridos amigos:

Nos alegramos de que estéis ahí y os guste como a nosotros, pero sentimos el reúma de Luis. Talvez no le convenga vivir en Richmond. ¿Qué tal la exposición? ¿Mucho éxito? Daros un paseo por Regent´s Park de nuestra parte y otro por New Gardens.
Otro día escribiré más, ahora andamos locos de compromisos ineludibles (porque si no los eludiríamos de buena gana).

Un abrazo de Cuqui y otro mío.

Alicia

1949-07-04 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 04/07/1949


Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949

Amigos Seoanes:

Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.

Alicia

Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane


Queridos Maruja y Luis:

Ya Alicia os explica las razones por que no os he escrito antes. Aparte del trabajo del colegio, que es mucho y continuado, estoy terminando la ampliación de un libro para Atlántida, que debiera haber entregado hace cosa de un año. No hago otra cosa que ir de casa al colegio y viceversa. Los ciento diez o quince alumnos me dan bastante que hacer con las calificaciones, corrección de trabajos, etc. Con esto no me queda tiempo para disfrutar este delirio de colores de los parques y montes vecinos. Tampoco he podido ir a Pittsburg a ver la exposición anual de la Carnegie, donde se dan los premios. Y sobre todo no he podido darte mi parecer sobre la monografía. Lo haré en cuanto saque de en medio lo más urgente, pero aun así te diré que echo de menos en ella a Uganda la desconocida o una de esas acuarelas de Buenos Aires que he visto en tu casa. También discrepo en ciertos pormenores de elección, pero acepto tu fallo, claro está. En conjunto, me parece una espléndida representación de tu labor. Manda cuanto antes uno o dos ejemplares a Homer Saint-Gudens, Carnegie Institute, Pittsburg. Es el director de la sección de bellas artes del instituto; puedes ponerle a un ejemplar una dedicatoria sencilla y un tanto diplomática o circunspecta; el otro ejemplar puede ser para la biblioteca. ¿Qué pasa por ahí? Aquí hay un barullo infernal con la campaña de las elecciones. Por fortuna, aquí apenas repercute y no perturba las sonrisas y opiniones habituales de alumnos y profesores. Muchos recuerdos a tu familia íntegra, a Mariano Gómez, Dieste, Cuadrado, Farias, Sirio y Mallea, y así hasta el infinito. Abrazos muy fuertes y cordiales.

Otero

1949-02-08 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 08/02/1949


[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.

Querido Luis:

Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor

Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean

Alicia y Cuqui

[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.

1948-12-13 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 13/12/1948


Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948

Querido Luis:

Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de

Alicia

1948-11-13 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 13/11/1948


[Manuscrito:] Waynesburg, 13 de noviembre de 1948

Queridos Luis y Maruja:

Hace cosa de un par de semanas hemos enviado a Maruja Salgués un paraguas para Maruja, obsequio de Alicia y Cuqui, y un chaquetón de trabajo de los que aquí se estilan, para Luis de mi parte. Tuvimos ya acuse de recibo de Maruja, a punto de poner el pie en el estribo en el ómnibus para Nueva Orleans, de modo que, a menos que algo anómalo ocurra, os llegará con ella (o ellos). Hemos comprado lo mayor que encontramos, y si bien está de acuerdo con las medidas que nos enviasteis, no nos sentimos muy seguros de que la gran humanidad de Luis quepa dentro. (Esperamos que no habrá susceptibilidad por su parte a estos comentarios, tanto menos cuanto que yo mismo estoy echando una barriga espléndida esta última temporada como consecuencia de un casi claudicante sedentarismo desde que la huerta entró en estado de letargo con la otoñada). Esperamos que para Navidad estarán ahí, y si bien la estación en que os encuentran no es la más apropiada para sacarles partido de inmediato, todo es cosa de tomar precauciones con la polilla y esperar el cambio de estación. Aquí a estas alturas estamos tiritando ya, con las estufas encendidas casi noche y día, y no tardarán en aparecer las primeras folerpiñas de neve. No sé cómo se me vino a las mientes esta palabra, pero nada tiene de particular escribiéndoos a vosotros. Por otra parte, estoy cada día más enzarzado con las palabras vernáculas, aunque cuento con poco material de información en este minúsculo Waynesburg. Por cierto, acabo de perdirle a Trelles, el de Atlántida, la gramática histórica portuguesa de J. Nuñes que acabo de encontrar anunciada en un catálogo de la librería Panamericana de Buenos Aires, Lima 707. Pero volvamos al tiempo. Los árboles acabaron de desprenderse de sus espléndidas galas otoñales, más espléndidas en general que las de primavera. Yo nunca vi hojas como éstas de aquí. Algunos días salimos Alicia y yo de paseo y a cada paso nos deteníamos para admirarnos de los colores de las hojas, rojas de óxido, amarillas, anaranjadas, castañas, verde amarillentas... algo imposible de sugerir en palabras. Y luego la terrible exclamación: “¡Si estuvieran aquí Luis y Colmeiro!...” Este paisaje es algo sorprendente. Uno cree haber visto mucho en España y fuera de ella, y tiende a creerse autorizado a hablar de paisaje. Pero de pronto le ponen delante de un rincón del mundo o de un pedazo de mar y acaba por reconocer que, de hecho, aquello no lo has visto nunca.
Aquí el ambiente parece mucho más encalmado con el transcurso de las elecciones y con el jarro de agua fría que le echaron a muchos millones de americanos y los ánimos que dieron a bastantes más. Ojalá esto entre ahora en un período de paz interior y se pueda otear el horizonte sin sobresaltos para bien de todos, sin excluiros ni mucho menos a vosotros, cuya situación nos angustia. Habéis recibido una carta mía para Dieste, cuyo paradero desconozco. En una suya me hablaba con gran optimismo, que ojalá se confirme, sobre todo en sus promesas literarias. En el catálogo de la Librería Panamericana está anunciado el libro de Poseidón ilustrado por Luis con los Autos de Gil Vicente. ¿Qué tal salió la impresión de los dibujos? Voy a ver si lo encuentro en alguno de los muchos catálogos que me mandan de Nueva York para adquirirlo; y bien sabe Dios que me arrepiento de n haberle arrancado a Merli la promesa que hizo de regalarme uno de los originales. Creo que Luis debe ilustrar más libros de la Edad Media, como el Libro de Buen Amor, el Conde Lucanor, La Crónica Troyana, los primeros libros de caballerías y cosas por el estilo por ese complejo de humanidad que encierran. Claro que si no lo ha hecho, la culpa no es suya, pero quien vea a Gil Vicente, Quevedo, Gobineau, las leyendas gallegas y sus cuadros incluso, no podrá menos de maravillarse de su fidelidad al espíritu legendario de esa larga y soberbia época donde hirvieron a borbollones todos los fermentos de un mundo todavía agitado y en trance de partos colosales. Vistas las cosas con cierta perspectiva histórica nos muestran cuán lejos nos encontramos –por fortuna– de haber agotado o racionalizado ese torrente de pasiones, pecados, sueños, alegrías, hambres, pestes, crímenes, santidades, heroísmos, traiciones, altanerías, humillaciones,... que Luis ha visto y ve tan magistralmente. ¡Quién tuviera un milloncejo de dólares en la mano! No sé si conoces, Luis, una edición de Gil Vicente publicada en Madrid por Carolina Michaelis de Vasconcelos. La he visto anunciada en alguna parte y creo que debe interesarte, pues hay en ella muchas cosas ignoradas hasta entonces. Yo tengo el libro editado ahí por Molinari, pero aparte del texto, que es precioso, poco dice sobre la época, que debió ser interesantísima, el estado de la lengua y otras cosas que la Michaelis no dejará de tratar.
Hemos recibido un número de La Nación enviado por unas amigas inglesas de Alicia, y por él vimos que a Castañino le han otorgado el primer premio en la exposición nacional o casi así. Nos alegramos mucho por ser un camarada ideal; ahora recuerdo muy bien aquella tarde memorable que pasamos en su casa todos juntos, vosotros, Varela, Alonso, etc. Me trajo a la memoria a Castañino sus elogios del cuadro de Luis pintado para Melella, que debe ser soberbio, como si todos los suyos o todos mejor dicho, sobre todo este que aquí tenemos, el San Eros, la santidad de la Edad Media del cuento. ¿Cuándo hacéis una fotografía y nos la mandáis? Melella es un gran fotógrafo o al menos tiene muy buenas cámaras y amigos fotógrafos, que le harán cuantas fotos quiera. Y aquí rabiamos por ver ese cuadro, aunque sea descolorido.
¿Sabéis algo de Ayala? A propósito, el retrato de Nina es muy original y muy fiel a lo profundo del modelo. Pues bien; le mandé una traducción de un artículo escrito por una profesora de aquí sobre el Premio Nobel de Literatura, así con mayúscula, y nada sé de él, como no sea lo que Luis me ha dicho: si se tratara de algo mío, me tendría sin cuidado, pero trátase de una persona que no tiene por que poner demasiado crédito en mi palabra. Si lo veis, decidle que, francamente, si le interesan el trabajo y las condiciones económicas –cinco ejemplares o seis de la revista para mandar al autor y a sus editores, pues así lo han exigido– que me lo devuelva. No es impaciencia personal, sino refleja; la autora quisiera verlo publicado pronto, sobre todo ahora con ocasión del premio otorgado a Eliot, y por mi parte quisiera verme al margen del asunto. Esto es todo. Decidle a Perrota que se ha expuesto aquí la Cantata y que gustó mucho a estudiantes y profesores, sobre todo las reproducciones. Estoy pensando en la manera de hacer una exposición en petit comité en mi sección de español de los libros de Luis. Pertenezco como miembro honorario a una de las fraternidades de estudiantes, la Kapa, Sigma, Kapa –esto será para vosotros, como para mí al principio, un galimatías– y espero que ella patrocine la idea. Ya os diré.
Bueno, jóvenes, no os quejéis de esta carta escrita con la mesa de trabajo hecha una leonera. Muchos abrazos de vuestros Oteros.
Recuerdos a vuestros padres en primer término y a la interminable lista de amigos, sin olvidar ninguno, de nuestra parte. Escribid.

[Otero Espasandín]

Destinatario/a
de Cuqui Otero Ortiz,de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Cuqui Otero Ortiz,de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane


Queridos Luis y Maruja:

Digo lo que Maruja, que ya Ote os cuenta lo más sobresaliente de por aquí. Os recordamos constantemente y no hay cosa agradable que hagamos o que veamos que no digamos “¡cuánto disfrutarían los Seoane aquí!”. Precisamente hoy, al ir con nuestra cestita a recoger las judías verdes de la huerta, pensamos en lo agradable que sería recogerlas en vuestra compañía. El maíz está divino y los tomates no los vamos a dar comidos, así que Maruja no te olvides de mandarme la receta de la mermelada.
Ote enseña en los cursos de verano, además hace armarios para libros que son verdaderas obras de arte, atiende al huerto, escribe para Atlántida, etc., así que siempre se le ve ocupado con una cosa o con otra. Yo tengo bastante que hacer con esta casa tan grande, subiendo y bajando escaleras todo el día, alguna clase particular de español y esta debilidad nerviosa que ya me viene fastidiando desde hace varios años, pero que ahora me fastidia mucho más. La que lo pasa bien es Cuqui, este es el sitio apropiado para criar chicos, ya que casi todo es campo y hay muchas facilidades para hacer deportes. Todos jugamos al tenis en los campos del College; yo, con el deseo de ver si mejoro, Ote con el de disfrutar del deporte y hacer ejercicio y Cuqui, con el de ver si aprende bien y nos gana a los dos, lo cual no tardará mucho en suceder.
Enhorabuena a Luis por el cuadro que debe ser muy hermoso y por la exposición del libro gallego, cosa de mucha importancia. ¡Qué lastima que no podemos ver nada de eso!
¿Cómo van los amigos y que sucede por ahí? Sacando vuestras cartas y las de algunos otros amigos, no tenemos la menor idea de que pasa en Buenos Aires. Yo no leo apenas los periódicos, en general me desaniman mucho y unos días te levantan el ánimo hasta el cielo y otros te hacen caer al abismo precipitadamente, así que he decidido caer sin ayuda de nadie.
Escribid, ya sabéis que somos sentimentales, que os recordamos mucho y que vuestras cartas nos dan una alegría muy grande.

Alicia y Cuqui

1948-08-07 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 07/08/1948


Agosto 7, de 1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa. USA

Queridos Maruja y Luis:

Acaba de llegar vuestra estupenda carta, que contesto en el acto, aunque sin el menor asomo de hacer alardes de puntualidad; os contesto simplemente porque la reacción afectiva de vuestras noticias me predispone a la respuesta. En primer lugar, te damos Alicia y yo las gracias por la molestia de la consulta, y esperamos saber cuanto antes su importe material, como habíamos convenido. En segundo lugar, te felicito por la labor realizada en el Centro Gallego. Uno de los muchos remordimientos que traje es el de no haber llegado a organizar un homenaje proporcionado a tu tesón y a tu patriotismo entre la colonia gallega. Puede decirse que nadie en Buenos Aires ha hecho más que tú para presentar Galicia a los gallegos emigrados con toda su proceridad, con su rango auténtico. Y así como fue necesario que vinieran los refugiados a sacarles la vergüenza injustificada que llevaban, y aún llevan algunos, en el alma, hubiera sido necesario hacerles ver la deuda que contido tiene toda la colonia y hasta Galicia. En tercer lugar, celebro la terminación de ese cuadro, que debe de ser algo serio en todos los sentidos. ¿No habréis hecho aún fotografías de él? Que la haga Melella, que tiene buena cámara, y si no que llame a uno de estos especialistas y me mande una copia. Ocho figuras en tamaño natural y diecisiete en segundo término, debe ser algo sorprendente. En una carta de Dieste recibida hace tiempo, me hablaba de tu ascenso en espiral como pintor, cosa de la cual ya estaba yo archiconvencido. ¿Cómo va tu monografía? Es asunto que me interesa, pues son muchas las personas esparcidas por el mundo que nada creen hasta verlo escrito en letras de molde, y muchas de estas personas ocupan puestos decisivos. ¿Quieres saber una noticia realmente curiosa? Pues prepárate. Hace cosa de un mes compré para Cuqui una enciclopedia con que sacármela de encima. “¿Cuánto hay de la Tierra a la Luna? ¿Cuántos centímetros tiene un pie? ¿Dónde está Cochinchina? Ahí tienes la enciclopedia”, le contesto ahora. Pero es el caso que entre las personas que figuran en ella como famosas está... Souto. Naturalmente me dio un salto de alegría el corazón, tanto más porque no se trata sino de un libro de unas ochocientas o novecientas páginas. Dónde y cuándo nació, dónde estudió, donde expuso, etc. está consignado allí. Después, al pasar por aquí Rubén Landa camino de Nueva York a donde fue desde Oklahoma para enseñar un curso de verano y preguntarle yo qué se le ocurría a él para traerte aquí sin peligro de que te expulsen luego (como acaba de sucederle a un héroe filipino condecorado por el ejército norteamericano por sus servicios durante la guerra), su mujer, la hermana de Viqueira, intervino para aconsejarme que consulte a Souto, pues tiene aquí muchos amigos y admiradores. Claro está, escribí a Méjico pidiendo las señas del célebre Souto, casi nacido al lado de mi casa, como Colmeiro. Aún no las recibí, pues parece que el recibir cartas de Méjico cuesta un triunfo, pero no creo que tarden. Yo no dejo de preguntarme que razón sacó a Souto de aquí, teniendo su fama, y un porvenir de pintor asegurado. Aquí está todo el mundo de vacaciones, desde el presidente del colegio para abajo. Este desapareció poco menos que raptado y cuando tuvimos noticias de él, se hallaba en Oregón, en la costa del Pacífico. Este año se celebra el centenario del Colegio; va a haber con tal ocasión grandes fiestas en la próxima primavera; por eso no bien llegue, descansado y sano, le voy a abordar en firme sobre la manera de que te ofrezca, sino trabajo, un buen pretexto para entrar aquí en buenas condiciones. Podría ser el de pintar uno o más retratos, el de enseñar grabado, dibujo, pintura o la Biblia; podría ser el decorar un salón, o hacer un libro conmemorativo del centenario...; podría ser incluso enseñar español, que es sin duda la mejor manera de entrar sin plazo alguno y estar tranquilo. Veremos. No hago más que cavilar. Como sé lo que es eso, estoy en ascuas pensando en vosotros, y sin exagerar un ápice, pues no hay para qué, os diré que mi felicidad aquí sólo está disminuida por la salud de Alicia, que no es tan buena como yo deseara, y por vuestro encierro en Buenos Aires.
Recibí el catálogo de Colmeiro, y me alegró la noticia de su exposición, confirmada por tu carta. Si además ha vendido, como dices, la noticia es doblemente satisfactoria. Aunque a Colmeiro hay que rescatarlo también una vez que vosotros estéis fuera de ahí. Pienso escribirle uno de estos días, pero “uno de estos días” puede significar semanas o meses, tanto más cuanto que estoy lleno de zarandajas. Con el tiempo, hemos tenido mucha suerte, pues cuando esperábamos asarnos, resulta que casi hace frío. Ayer dormimos con manta ¡en agosto! Aquí es frecuente la llegada de lo que se llama un frente frío del Canadá, y en menos que canta un gallo te hielas. También ha llovido horrores, tanto que unos pobres garbanzos que sembramos en la huerta para poner al presidente en un apuro –él es profesor de botánica y los garbanzos aquí son desconocidos– no acaban de levantar cabeza. El otro día fui a Morgantown, ciudad de West Virginia cercana, donde hay una universidad. Fuimos en especial para ver algunos libros, pues aquí no hay librerías. Salimos impensadamente y con poco dinero, y cuando Alicia y yo estábamos revolviendo mamotretos, nos encontramos con el libro de Pascin publicado en Inglaterra, de segunda mano. No está nuevo, pero si en buen estado. Dime, pues, si lo conseguiste ya. ¿Recuerdas que lo encargamos en Mitchell´s? y en caso contrario te lo envío, pues aunque no lo traje, estoy seguro de que lo van a tener por una temporada al menos, pues aquí sus desnudos más alarman que otra cosa.
Cuqui sale mañana para un campamento de girls scouts como invitada. Tiene una suerte bárbara esta pinta. Todo lo bueno va a parar a ella. La huerta va bien; estamos comiendo ya judías verdes a todo trapo, pero las lechugas nos las comieron los conejos o un bicho parecido al tejón llamado aquí ground hog. Creo que los tomates no vamos a poder comerlos todos, y no estaría de más que Maruja mandase la receta de hacer mermelada con ellos. ¿Qué es de Mariano Gómez? Dadle muchos recuerdos. Pregunta a Ayala si recibió el artículo sobre Eliot, y dile que me escriba cuanto antes pueda o te diga a ti como va ese asunto del ensayo. Recuerdo a tus padres y a Rafael, y además a medio mundo: Varela, Dieste, Melella, Frontini, Colmeiro, Antonisen, Llardona, Farias, Alberti, los pintores... Y para vosotros dos, un abrazo de toda la familia y las seguridades de que no dejamos de pensar en arrancaros de ahí, sea como sea.

Otero

1948-06-08 Destinatario/a
de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 08/06/1948


Junio 8, 1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa.

Queridos Luis y Maruja:

Mil gracias por el libro de Luis tan hermoso; ya os dice Otero que nos gustan; yo os habría robado el original de la portada. Cuqui se lo devoró en un momento y su comentario fue: “¿de donde saca Luis esas cosas tan bonitas? Ya os dice Ote también que al fin tenemos casa; es muy mona y cómoda, aunque aún le falta mucho como podréis suponer. Vuestro cuarto está al lado del Cuqui, del cuarto de baño, tiene dos ventanas, un placard, y lo que se ve desde las ventanas es lo más bonito.
Nos han cedido un terrenito en una de estas colinas en donde hemos plantado coles y tomates y ahora vamos a plantar judías verdes, guisantes y rabanitos; para las patatas ya es demasiado tarde. Hemos pasado unos ratos estupendos rastrillando, cavando, plantando, etc. y Ote tiene las manos que da pena vérselas. La primavera es aquí algo divino y ¡cuánto, cuánto nos acordamos de España! Los prados verdes, las zarzas en flor, los arroyitos llenos de peces, los árboles inmensos, la bruma del anochecer, los pájaros... todo. No podemos pensar en vosotros y en eso sin una gran pena y os nombramos mil veces al día. Ahora mismo acabo de tender la ropa en nuestro jardincito y a mi alrededor volaban los cardenales (de aquí) cantando como los ángeles.
Mucho os agradecería que os enteraseis de cual es nuestra situación con respecto al departamento de Vidal 1940, nº 7; la señora que lo ocupa no deja de escribir insultándome y amenazándome con llevar el asunto a las autoridades norteamericanas. No sabemos que lío ha armado o la han armado pero el caso es que nos reclama dinero y nos molesta. Es profundamente desagradable, pues nosotros hemos tratado de hacer las cosas limpias y honestas, como siempre. ¿Sabrás que Maruja Salgués se ha casado con un norteamericano?

Abrazos de

Alicia

1948-06-08 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 08/06/1948


45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa
Junio 8, 1948

Querido Luis:

Sospecho que te voy a escribir una carta más disparada aún que el papel de que dispongo en este momento para escribirte. Pero aún no pude reposar del jaleo de los exámenes y ceremonias de fin de curso y de entrada en el último año del centenario del colegio. Para colmo, acabamos de recibir la visita del Dr. Stockwell, el director del Seminario de Teología de Buenos Aires, que tú conoces, pues nos acompañó a casa del Sr. López, el bibliófilo. Aún hoy tuve una conversación de dos horas y media con el jefe del Departamento de Lenguas Modernas del colegio, de quien dependo en mi calidad de jefe del Departamento de Español. Tengo, pues, la cabeza hecha un taco real y verdadero, y una cantidad de compromisos atrasados que me aterra. Pero ahora vamos a ver si hablo de lo que más me urge. He recibido tu última carta fecha 23 de mayo, hace unos días y casi inmediatamente después, el libro que me anunciabas. La desesperación que me causó la carta la disipó el libro; es realmente lo que merece ser un libro tuyo, mejor dicho, lo que tiene que ser: original, sincero, impetuoso, dinámico, claro a su manera, prometedor y sustantivo. Las ilustraciones no son las que cabría esperar, pero no por eso son menos valiosas, sino acaso más. Uno no puede nunca sospechar las posibilidades de las líneas de tu mano hasta que se encuentra frente a frente de los dibujos. Las de estos viejos o viejo asombran simplemente por su riqueza, su madurez, su alcance. Nada dejan fuera de sus imprevisibles mallas y casi me atrevo a afirmar –no te extrañe la cautela ante tan aventurado problema– que nada dejan fuera tampoco. Llegan hasta donde deben, con una audacia goyesca –aquí goyesca significa meramente genial– y se detienen, no menos audazmente, en el límite natural de su misión plástica. ¡Qué distancia de vértigo media entre estas líneas y las de Homenaje a la Torre de Hércules, sin ir más lejos! A mí me asombran estas líneas como me asombra el canto de un mirlo, un almendro en flor o un planeta o cualquier otro cuerpo celeste que de pronto hace su aparición por un borde del horizonte y se borra con la luz del alba. Y acaso aún más, porque estas líneas son el testimonio más directo, más inmediato y claro del espíritu, esto es, de esa potestad creadora de que el hombre-producto de la creación participa en proporción superior a la de cualquier otro ser vivo. De todos los dibujos, te hubiera robado el original del último si hubiera estado en ésa, pese a todas las imaginables y más que justificadas protestas de Maruja. Estos remiendos son la costra mítica en que aparecen cristalizados el humano recuerdo y el humano anhelo, o si lo prefieres, el Mito. Pero dejemos por hoy tus líneas, que tanto me fascinan, para hablar de algo más plebeyo. Tenemos una casa al fin: cinco habitaciones, cocina, cuarto de baño, sótano y un campito suficiente, pero nada más, para hacer la casita del perro. A veinte metros del parque del colegio, con un balcón y unas ventanas hacia el nordeste y hacia el sureste. Por el momento, esta casa está casi vacía; entre las cosas que hay dentro, casi todas, excepto los libros, son prestadas o adquiridas mediante crédito. En cortinas de papel, clavos, cuatro malas cucharas y tenedores, dos sillones y un sofá de segunda mano, linóleo, algunas macetas y otras mandangas llevamos gastado un dineral, o sea, los dólares que nos habían ofrecido para ayudarnos en el viaje. Quedamos sin blanca, pero tenemos una casa que, por situación sobre todo, nos parece un sueño. En frente de las ventanas, y en especial de las de Cuqui, hay unas celindas y unos rosales divinos, donde desde el alba hasta el anochecer, canta con entusiasmo nunca visto los tordos y los cardenales de aquí, mucho más músicos que los argentinos. A lo lejos se divisan perfiles de colinas tupidas de arces, robles, manzanos silvestres, sicómoros y otras especies. Tenéis, pues, una casa en Waynesburg tú y Maruja y demás amigos. Y la tenéis sin reticencias. Aunque en honor de la verdad, de la verdad monda y lironda, deba añadir que una casa aquí no basta. Con ser importantísima, la casa supone alrededor de la sexta parte del salario. Aquí lo serio es el mercado, los comestibles, al revés de lo que sucedía en ésa cuando nosotros llegamos de Inglaterra. Es, pues, necesario pensar en lo demás ahora que ya hay un techo donde cobijarse en un momento dado. Y esto requiere un largo rodeo apenas iniciado. El presidente del colegio estuvo internado en el hospital a viva fuerza: las piernas no le sostenían, sin la mínima exageración, y en su cabeza las ideas y los recuerdos eran un verdadero enjambre. Por fin, lo dejaron salir para las exigencias de fin de curso, pero aun así la secretaria permite a muy pocas personas acercarse a él. Ahora, en estos días, terminaron las clases de invierno y el quince empiezan las de verano, mucho más llevaderas; por ejemplo, yo paso de 18 clases semanales de una hora o 55 minutos a cinco clases de 90 minutos. Esto quiere decir que el presidente tendrá tiempo de descansar y de atender a la gente que nos sea ni albacea ni alto dignatario, y yo tendré más libertad de acción para presentarle tu problema. A él lo conoce y admira medio mundo en estos contornos; entre otras facultades tiene la de conceder títulos honorarios u honoríficos a quien le parezca bien. Por ejemplo, ayer otorgó el de Doctor en Ciencias a uno de los ingenieros más encopetados de la Institución Carnegie de Pittsburgh en presencia de la facultad o cuerpo de profesores y de los graduados. Así pues, si a él le fuera difícil hacer frente por sí mismo a tu situación, espero (que) me presente a quien esté en mejores condiciones o respalde gestiones mías encaminadas a tal fin. Creo que nadie mejor que la Carnegie misma, que está aquí a mano. Bastaría que patrocinasen una exposición tuya, que te hiciesen algún encargo de importancia para saltar la burocracia de inmigración, que es el hueso aquí, etc. Con el permiso de residencia todo iría como la seda siempre que te avinieras a aceptar ciertas peculiaridades puramente formales de aquí. Pero de esto hablaremos más adelante, acaso pronto. Yo no quiero hacerte creer sin fundamento que las cosas son fáciles porque no me lo permite mi conciencia. Las cosas son difíciles, lo sabes bien, tan bien como yo; pero, cosa curiosa, lo imposible desde ahí parece factible desde aquí, y es que ahí sólo hay burócratas asustados o poco menos, y aquí hay personas que inspiran mucho respeto en Washington y que acaso son temidas. Las personas aquí pesan mucho y las hay que cuando comprenden lo justo de una demanda, no vacilan en apoyarla sin reservas. Es así como nosotros vinimos, como sabes. Nosotros haremos por ti lo que hicimos por nosotros, sin precipitaciones, porque no es posible, pero sin que nos venza nunca el desánimo. Que estas palabras te den confianza y calma en todo trance. Yo creo que la entrada como turista dificultaría las gestiones posteriores, pues despertaría recelos y los recelos nunca fueron buenos y menos aquí; se perdona la franqueza, por brutal que a veces parezca, no la cuquería. Calma, pues, y buen ánimo. Y vamos a otra cosa, no menos complicada que tus líneas y tu venida en su sencillez objetiva. Trátase del problema de la casa de ahí. Como creo que sabes, dejamos la casa a nuestro nombre con un matrimonio norteamericano dentro. Como pudiera resultar que lo de aquí no cuajara definitivamente y como había dificultades para traspasar el contrato sin elevar la renta por una parte y sobre todo para traspasarlo a quienes nosotros deseábamos, con la autorización del administrador metimos en casa dicho matrimonio a cambio de la venta de nuestros muebles: una radio, una estufa de cobre, el comedor (sillas y mesa), camas, armarios de libros, etc. y especialmente el teléfono, en 3.000 pesos. Teníamos ofertas mejores, pero la señora norteamericana era amiga de Alicia, tenía una hija enferma que necesitaba sol e iba a una escuela que está a dos pasos de allí. Pero ahora resulta que, al parecer, la señora no se ve por que, a poco de llegar, dijo al portero que nosotros no volvíamos, y este, que esperaba una comisión talvez con otros inquilinos, dio cuenta al administrador y se armó al parecer un lío gordo. La señora norteamericana apenas sabe cuatro palabras de español y parece que a pesar de mediodía de explicaciones de Alicia no se enteró bien de la situación ni de nada. Por ejemplo, confundió la estufa de queroseno con la cocina de gas, propiedad, como es lógico, del dueño de la casa, y ahora nos culpa a nosotros de una cantidad de desatinos insospechados y nos reclama parte del dinero. Desde luego, nosotros nunca dijimos que no fuésemos a volver; se metieron en el departamento con el consentimiento del administrador y con el contrato de casa y teléfono a nuestro nombre, por ser esto lo habitual en casos en que el inquilino se ausenta temporalmente; y por fin, la señora sólo tiene un recibo firmado por nosotros de 3.000 pesos argentinos por la venta de los enseres del departamento. Siendo esto así, a mí no me cabe en la cabeza que la señora tenga base legal para hacer cosa alguna en contra nuestra. Pero no deja de amenazarnos, y Alicia está aterrada, sobre todo porque procedimos con dicha señora con una claridad y una limpieza intachables. El matrimonio que vino con nosotros en el barco dejó su departamento en las mismas condiciones por casi el doble –5.000 pesos argentinos–, y eso que estaba en un sitio poco comunicado del barrio sur. A estas alturas nosotros ignoramos en qué situación está la señora en la casa; en la primera carta nos decía que la ponían en la calle; en la segunda carta en octubre nos dice que le cobran mensualmente 30 pesos más de lo estipulado en el contrato nuestro, y que además, para abandonar el departamento el administrador le pide 500 pesos. ¿Habrá hecho un contrato nuevo con el administrador por 170 pesos mensuales, y por no haber pasado el tiempo estipulado el administrador le pidiera una indemnización? ¿Será todo un cuento para intimidarnos? De contar con dinero, hubiéramos cortado por lo sano devolviendo a la señora lo que nos dio por los muebles, y san se acabó; pero a estas alturas no contamos con nada salvo el estricto salario mensual con el que vivimos. Tú que eres abogado después de todo, ¿qué crees que la señora puede hacer contra nosotros? Y si tu abogacía, como supongo, no desciende a estos laberintos, ¿podrías preguntar a un buen abogado de ahí, a un veterano de estos jaleos, qué cabe hacer? Creo que la precaria salud de Alicia tiene por causa esta situación realmente estúpida. No olvides que; 1) Para los efectos de la administración, nosotros dejamos el departamento a esta gente en nuestra ausencia; 2) Por la venta de los muebles firmamos un recibo de 3.000 pesos; 3) La señora –mejor dicho, su marido– firmó un papel para nuestro fiador el contrato de alquiler comprometiéndose a pagar mensualmente los 140 pesos de renta estipulados en dicho contrato (que Dieste tiene en su poder); 4) A nadie se ha dicho que no volveríamos. Te ruego (que) estudies esto con cuidado, pues los embrollos proliferan como las zarzas por lo que se ve, y a las personas no hechas a ellos le quitan el sueño y acaban por arruinarles la salud y el humor tan necesarios siempre, pero más ahora. No sé si Frontini o Baudizzone podrían sacarte de apuros; pero acaso fuese mejor un abogado menos literato. Bien sabes que aprecio a estos amigos; pero los aprecio como hombres de letras. Talvez Melella o López u otra persona hecha a la vida de los negocios te oriente sobre el abogado a quien acudir. Desde luego en cuanto sepamos el importe de la consulta, te lo giraremos por el medio más rápido. Por lo demás, ten en cuenta que Alicia está terriblemente inquieta y Cuqui lo mismo, pues hasta llegan a temer que las expulsen de los Estados Unidos como resultas de esta, a mi parecer, menudencia. Bueno; ahora para terminar, una ráfaga de preguntas y encargos menores. ¿Sigue saliendo Gaceta del libro? ¿Sigue saliendo Realidad? Le mandé a Ayala un estudio sobre Eliot de una profesora auxiliar del colegio y aún no tuve contestación ni acuse de recibo. ¿Cómo va el trabajo de casa de Melella? ¿Qué es de Mariano Gómez, nuestro amigo, no el ilustre? ¿Salió el libro de Dieste en la Suramericana? ¿Está ahí Alonso ya? ¿Cuales son las señas y el nombre de Silveira? Acaso se me ocurra escribirle unas líneas en un momento dado. No dejes de mandarme por avión uno de los primeros ejemplares que salgan de la imprenta de tu monografía; manda otro al Museo de Arte Moderno de Nueva York y otro a la Carnegie; las señas de este ejemplar te las concretaré más adelante, pues ahora no las tengo a mano. No olvides la importancia de tus acuarelas de Buenos Aires: como te dije entonces, un libro de acuarelas de este tipo sobre Pittsburgh –ciudad de grandes chimeneas , puentes de acero, altos hornos, minas, etc.– te consagraría aquí en el acto, y quien sabe lo que de tales acuarelas puede resultar. De tenerlas aquí, serían la mejor carta que jugar a favor tuyo. Voy a escribir algún artículo para La Nación. Siguen allí Mallea y Sirio, ¿no es verdad? Por aquí encontré algunos datos de interés sobre Galicia. ¿Donde se puede encontrar la gramática gallega de Saco y Arce? No es la que encabeza la Crónica Troyana? ¿Es posible copiarla? La leyenda de san Eros se encuentra también en Alemania. Compré un libro sobre la evolución de la lengua portuguesa desde el bajo latín; se publicó en Filadelfia en inglés. ¿Te acuerdas del sanguino, una planta o arbusto más concretamente, con bayas vinosas como el sabugueiro, de que un día hablé con tu padre? Encontré su nombre: cornejo, en castellano. Tiene aquí un pariente, el dogwood, maravilloso, por sus blancas flores de gran tamaño. ¿Sabes que Colmeiro, el botánico, publicó un diccionario sobre plantas del Nuevo y Viejo Mundo, aclarando su nomenclatura? Daría un pico por tenerlo. ¿Lo hay ahí? ¿Sabe algo de esto Manuel? ¡Qué analfabetos somos con relación a nuestros hombres! Acabo de hacerme ampollas plantando tomates y coles; por esto, te escribo ¡con dificultad! Seguiré otro día. No demores mis encargos. Abrazos de todos para los dos. No os dejéis deprimir. Recuerdos a tus padres y hermano.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Si veis a la señora del departamento que se llama Ulrs Jolly no la digais que no pensamos volver.

1948-04-19 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 19/04/1948


Waynesburg College, Pa.
44. E. Wayne Street. Waynesburg.
19 de abril de 1948

Querido Luis:

Hasta la fecha no dispuse de tiempo para contestar tu atenta de fecha de 30 de marzo, recibida aquí cosa de unas dos semanas después. He tenido y tengo muchas ocupaciones, entre ellas pequeñas cosas del colegio –reuniones, conferencias, exámenes, defunciones, fiestas, etc.–, pero sobre todo estoy loco con la primavera. Como sabes, perdimos la primavera del hemisferio sur, de modo que salimos de un otoño para entrar en otro, el cual fue seguido de un invierno de mil diablos por lo frío: con hasta 25 grados bajo cero. Así que ahora no bien la primavera se insinuó, me siento entusiasmado por ella, y me lanzo por estos montes y estos caminos con una avidez como no la sentía desde los tiempos formidables de Ribera. Tengo pensado escribir un artículo para La Nación sobre ciertos rasgos de la primavera aquí en Pensilvania, y en él os diré muchos pormenores que aquí consumirían mucho papel y tiempo. Pero no puedo menos de decirte que esto en primavera es algo espléndido, pujante, tenso, y poderoso. En primer término, hay muchos perales, ciruelos, manzanos, durazneros y otros frutales silvestres. Así pues, los bosques milenarios están sembrados de frutales en flor, y al lado de un roble tremendo aparece la mancha rosada y delicadísima de un melocotonero en flor; algunas laderas de las colinas cercanas aparecen manchadas aquí y allá por los frutales en flor, algunos inmensos, y producen la impresión de que de un momento a otro van a salir volando por los cielos. Los primeros días no nos cansábamos de coger violetas, ramas de botones encarnados de manzanos, varas de melocotonero y otras flores, pero pronto nos dimos cuenta de que lo mejor era lanzarse al campo a disfrutar sus encantos en vez de pretender arramblar con él para casa. Ahora tenemos un minúsculo departamento frente al parque del colegio; desde una de las ventanas vemos los tordos de pecho colorado de aquí, las ardillas, los pájaros carpinteros, los cardenales, los narcisos, los frutales silvestres, el césped tiernísimo, los niños y las parejas de estudiantes todos mezclados. Al amanecer nos despiertan los pájaros, y ya bien entrada la tarde, casi de noche, se oye algún solista más o menos cercano de hacer alardes musicales. Rodeado de una naturaleza así cuesta trabajo meterse dentro de casa y ponerse a escribir cartas, a preparar lecciones, a mascar papel. Ahora mismo desde el sitio en que te escribo puedo percibir un gran sector del paisaje circundante, sentir la borrachera del aire primaveral, oír los cardenales, contemplar la flor amarilla del diente de león, símbolo de las campiñas húmedas de nuestra Galicia y casi sentir el trasiego de la savia en los vasos de los árboles gigantescos.
Dentro de poco tendremos, al fin, una casa para nosotros; la están pintando y acondicionando porque la persona que vivió en ella hasta hace unos días la dejó en muy mal estado; por tal razón aún no hemos podido verla; los dueños se negaron amablemente a enseñárnosla hasta que esté un poco más decente. Sabemos que tiene un sótano, cocina, baño y cinco habitaciones, y está a unos 30 metros de la que tenemos ahora. Pagaremos por ella alrededor de 35 dólares mensuales; pero no está amueblada y el ponerla en condiciones de habitabilidad nos va a costar un pico. Menos mal que aquí es muy frecuente el crédito para todo, en especial para personas con una ocupación fija como la nuestra. Pero ya os daremos detalles más adelante sobre ella. Que Melella te pague bien ese trabajo, y al terminarlo, te vienes con nosotros (con Maruja) a pintar este paisaje y estos tipos, estos granjeros de por aquí, que no carecen de interés. Aparte de esto, creo que el retrato puede dar aquí mucho dinero, entre otras razones porque se trata de un terreno virgen como creo te dije.
¿Qué hacen los Dieste? ¿Se van o no? Recibí un libro de Nova, que agradezco a quien me lo haya mandado. ¿Sigue saliendo Realidad? Estoy traduciendo un estudio sobre Eliot para ella escrito por una profesora de aquí. ¿Que hace Bautista? Dime lo que sepas de los amigos sin excepción. Dile a Dieste que me envíe todos los libros que pueda y, sobre todo, si está en su mano mandarme los dos tomos de la Historia de España de Calpe, editada por Pidal. Han aparecido dos tomos: La España Romana y la España Goda, y aquí me harían un gran avío para los cursos de verano. Que en cuanto los reciba, les enviaré el dinero; pero que no pierdan un día si es posible. Como ves, esta carta va hecha un lío. Pinta tres.

Otero

¿Qué es de Búa, de Villaverde, ..?

[Manuscrito na parte superior:] Acabo de recibir una carta de Pedrayo, muy halagüeña, pero de escaso valor documental. Aquí no tengo mayores noticias sobre publicaciones de arte. Me muevo poco. Abrazos muy cariñosos a Colmeiro, Torra, Castañino.
[Manuscrito na marxe esquerda:] Dile a Melella que le felicito por la idea y que me acuerdo de él y de los suyos. Siento no haber podido despedirme de él, pero tú bien sabes lo que pasó a última hora.

1948-02-29 Destinatario/a
de Alicia Ortiz Alonso,de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Waynesburg
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Alicia Ortiz Alonso,de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 29/02/1948

Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo

Otero

Queridos Luis y Maruja:

Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.

1948-01-31 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 31/01/1948


[Manuscrito:] Waynesburg, 31 de enero de 1948

Querido Luis:

Hace unas horas puse fin a mis calificaciones del primer semestre, tarea delicada por mi sensibilidad y además muy laboriosa. Esta fue la causa de que no haya contestado inmediatamente tu última carta de 17 de enero. Esto te habrá sorprendido por cuanto dirigí hace unos días a tus señas una carta para Dieste. La explicación es esta: Recibí una suya explicándome ciertos pormenores de la actitud de Vercelli para con ellos; en la misma me decía que salían pronto para una playa del Uruguay (no especificada) a descansar. Pensé entonces que mi carta podría ir a parar a manos indiscretas o perderse por no hallar a su destinatario y, en consecuencia, decidí dirigirla a tus señas para que se la entregues cuando y donde convenga. Pero dejemos ahora de lado lo de Dieste, pues nada nuevo supone para ti y vengamos a lo nuestro. Cuando llegó tu carta contándonos vuestras agonías con las altas temperaturas y la humedad, empezaba Waynesburg y puntos vecinos a sufrir una ola de frío sonada. Tuvimos temperaturas de treinta grados centígrados bajo cero y todavía a estas alturas el termómetro situado del lado de afuera de la ventana debe marcar sus quince grados, o cerca, bajo cero. Todo el campo está cuajado de nieve, y el tráfico carretero encuentra con dificultades debidas al hielo. Para colmo en casa estuvimos con la calefacción estropeada y pasamos unos días duros. Hoy nos instalaron dos estufas de gas de camisa mientras llega la hora de la cena. Por cierto, acabamos de echarnos al coleto sendos helados, cada uno a su gusto, como si nada pasara. Aquí es corriente ver a los chicos comiendo un helado por la calle, mientras necesitan fundas especiales para evitar que las orejas se les congelen. Como ves, este es tu país, no sólo por este detalle, sino por muchos otros, innumerables. Yo acabo de completar mi experiencia en el colegio. He pasado prácticamente por todas las fases; he superado dificultades de cierta importancia, como es la de verme, de buenas a primeras, metido en una clase de alrededor de sesenta veteranos de guerra para explicar con mi mal inglés los rudimentos de la fonética y la ortografía españolas, pero a estas alturas, sin que ello se vea como un alarde, creo haber hecho mi aprendizaje, al menos el de bulto. Ahora sólo resta algún trabajo de lima.
Alicia no se ha sentido muy bien en estos últimos meses; el médico le recomendó descanso y aire fresco, y con ello nos venimos dando los grandes paseos, haya nieve o no la haya, por los alrededores. En estas caminatas nos recordamos de vosotros y tratamos de ver de que manera arrancaros a esa prisión; no dudamos de que lo lograremos de una manera o de otra, y de que nos daremos las grandes panzadas de caminatas a campo a través. Pensad que nosotros estamos tanteando el terreno constantemente, que no se nos escapa un solo momento lo que estáis sufriendo ahí; pero no os impacientéis porque en ciertos casos el forzar la marcha puede ser contraproducente. Aquí se habla de organizar una sección de arte en el colegio, y ello pudiera ser una buena ocasión para traeros. Por aquí hay sus aficionadillos, acaso con sus ambicioncillas más o menos ocultas y sobre todo en el secreto de lo que por aquí puede interesar. Estas teclas hay que saber tocarlas a su tiempo. Yo confío, llegado el momento, un golpe de efecto con el presidente y su señora, personas estupendas por todos conceptos. Por otro lado, teniendo nosotros casa aquí donde acomodaros provisionalmente, lo de la sección de arte basta que sirva de pretexto para las autoridades. Lo demás vendrá poco a poco. El día que os veáis aquí, os creeréis resucitados, como nos pasó a nosotros. No seréis de momento o talvez nunca personajes de cuello duro, pero os sentiréis personas de arriba abajo. Supongo que Dieste tendrá ocasión de mostraros unas fotografías de aquí hechas en la nieve. Hay árboles, colinas a montones, ríos helados durante el invierno y reducidos a la nada por el estiaje; pájaros, tipos humanos de un interés pictórico grande y mil cosas más donde podrás saciar tu apetito exasperado de pintor y olvidarte de que en el mundo existen cosas como los directivos del Centro Gallego, los personajes de las editoriales, los intelectuales borrachines y vanidosos, las estrellas y estrellitas de cine, los dirigentes políticos, etc. Me hubiera gustado mucho ver tus cosas últimas; tal como me las describes, me está gustando ya. El estudio del paisaje a secas, sin figuras humanas como hasta aquí, puede servirte para considerar ciertos valores estrictamente paisajísticos con mayor libertad y hondura si cabe. Al contrario, también las figuras se pueden aislar, como hiciste con ciertos retratos, entre ellos el de Maruja. El artista no debe limitar jamás sus puntos de vista ni sentirse comprometido con supuestos aciertos a hallazgos. Nada de apegos supersticiosos, de concesiones al público o a la crítica; nada de reglas de oro, de cánones establecidos o sancionados. Este ha sido el gran heroísmo de Picasso, que no ha sucumbido a nada, ni menos al picassismo. Ensaya, estudia, aférrate a una cosa mientras se te resista y olvídala cuando hayas dominado sus secretos. No te enamores de ellas, por tentadoras que sean, en cuanto artista, pues por muy hermosas que sean no son las únicas merecedoras de tal honor. Por mí he de decirte que acabo de encontrarme con un paisaje nuevo, totalmente nuevo, y tan merecedor de mi admiración, como cualquier otro de los que he conocido en otras partes. Ante el sería necio cerrar los ojos para volver al recuerdo de Galicia, de Castilla, de Cataluña, Francia, Inglaterra. Pero todo esto es archisabido y no merece más comentarios. Sobre mis proyectos poco te diré por el momento; he estado muy atareado, y todavía lo estoy bastante, para lanzarme al agua; antes tengo que liquidar ciertos compromisos con Atlántida, aquietar la conciencia un poco en el orden económico; ordenar mis rutinas; pensar y repensar un poco, y luego acaso me lance a un libro de recuerdos de infancia, dentro del cual quepan muchas cosas sobre la vida de mi aldea que tú ansías ver escritas. Sí, es cierto; creo que estas cosas sólo puedo decirlas yo, mejor o peor, de vuelta de mis muchas lecturas, estudios y exploraciones. Lo malo es que no sé por donde empezar y sobre todo como justificarme ante mí mismo. Pero a lo mejor todo es cosa de empezar como sin querer y dejar volar el alma a pleno recuerdo. Si para entonces estás aquí, podemos ser colaboradores, como me has prometido. Acaso también Alicia haga alguna cosa sobre la línea de la conferencia del Centro Gallego, para lo cual sería conveniente que la salves del eterno olvido y se la mandes sin publicar, dado que la publicada temo que no salga nunca. Lamento la situación de Varela y de otros amigos, pero si las dificultades a que tienen que hacer frente les pueden servir para aligerar las alforjas y echarse a campo a través, casi me alegro. Yo me creí que, después de la penitencia en la Peña Pobre, a lo Amadís, no volvería a la Argentina. Acaso esté arrepentido del prosaico término de su aislamiento y repita la hazaña el día menos pensado. Ojalá. En cuanto a Plaja también lo siento, aunque menos, claro está, pues no le movió la penitencia caballeresca en sus andanzas a buen seguro, sino el afán de conquistar con sus pasados laureles un reino demasiado grande para su talla... Pero esto para solo nosotros. ¿Qué hace Cuadrado? ¿Salió su libro? Dile que me mande un ejemplar. Aquí se siente sed de libros, sobre todo españoles... ¿Quieres saber que aún no llegó la Historia de la Literatura que me anuncias? Bueno, Luis, no te quejarás de esta sentada. Alicia y Cuqui me esperan para cenar, y también recaban un rinconcito del papel para sí, cosa que me parece muy legítima. Escríbeme pronto para que yo haga lo mismo; ten confianza en nuestra amistad y estudia inglés y pinta mientras tanto. ¿No hay manera de encontrar por ahí una copia, aunque sea vieja, del diccionario aquel que me prestó Roel? El libro de Aquilino Iglesias Alvariño me encandiló el apetito de escribir poemas y para ello me gustaría la compañía de un diccionario así. No tomes la cosa a pecho; pero si ves la coyuntura me avisas. Mándame la revista del Centro, y, si puedes, algunos números viejos con colaboraciones mías y de los amigos. Un gran abrazo para los dos juntos de

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Queridos Luis y Maruja: Después de esta carta kilométrica de Ote poco me queda qué deciros. Que un día estuvimos a 32º bajo cero, que tenemos nieve a todo trapo y lo peor es que se hiela y das cada patinazo y aun cada culada que no os quiero decir, pero eso le pasa a todo el mundo, así que nadie te mira. Varios días hemos tenido que limpiar la acera y el jardín con palas, pero todo está precioso, especialmente los árboles y las montañitas que se ven desde las ventanas del comedor de la cocina. Os recordamos constantemente. Están aquí (en Estados Unidos) unos amigos españoles; la hija de Dña. Luisa Viqueira, casada con Rubén Landa; viven en Méjico, pero han venido a enseñar con un contrato de un año. Tenemos mucho interés en verlos y recordar con ellos tiempos pasados. Escribid mucho, [escrito na marxe dereita:] vuestras cartas nos encantan. ¿Qué hace la gente en Buenos Aires? Cuqui está bien; tiene un trineo muy salado. Abrazos de

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] ¿Qué les pasa a los Salgués? Les hemos escrito varias veces, pero nunca hemos tenido contestación. ¿Por qué no los llamáis y preguntáis por ellos y les dais recuerdos? Gracias.

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Nuestras señas particulares por ahora son: 220 South Washington Street, Waynesburg. USA

1948-01-01 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 01/01/1948


Waynesburg, 1 de enero de 1948

Queridos Maruja y Luis:

Acabo de regresar del colegio de recoger vuestra carta, que hemos leído en coro los tres al lado del árbol de navidad. En primer término, he de lamentar la pérdida de una carta muy extensa mía, acompañada de unas estupendas fotografías. Ahora comprendemos que ciertos amigos no nos hayan contestado algunas cartas. Tenía interés en mostrarte ciertos aspectos de la naturaleza de por aquí, y aprovechando la coyuntura de haberme regalado Alicia y Cuqui una máquina Kodak por mi cumpleaños, hice unas fotografías, algunas muy buenas, de los árboles de los alrededores, y de ellas os mandé algunas. Se perdieron en algún sitio, como el que tú indicas sin duda, y lo siento todavía más por vosotros que por nosotros, pues una carta nuestra debe ser lo mismo que una vuestra aquí para nosotros. Alicia ha estado un poco enferma y aún lo está como consecuencia de las preocupaciones por su familia en Londres y en España, y del mucho trabajo aquí con charla tras charla en clubs estudiantiles y de señoras. Esperamos que se restablezca pronto, sin embargo, para lo cual solemos hacer paseos bastante largos por los alrededores (a fin de que tome el aire fresco y se distraiga) aprovechando las breves vacaciones de Navidad y Año Nuevo. Hay paisajes nevados espléndidos por estos alrededores, y sobre todo hay unos colores en las vertientes de las colinas y en las cañadas que sorprenden al más acostumbrado a ver paisajes. ¡Verás que cosas te esperan al llegar aquí para pintar! Estoy seguro de que no te vas a saciar de rondar por los alrededores y de pintar y dibujar estos colosos del reino vegetal y este paisaje a la vez fuerte, de grande estructuras, (sobre todo contemplado desde una prominencia) y delicado. No sé cómo aparecerá en primavera y verano, pero en otoño e invierno dominan los tonos leonados, grises y violetas sobre una paleta ocre, sorda, cálida. Yo no soy pintor, por desgracia, pero en presencia de estos bosques y estas colinas, regatos, ríos, cañadas y hasta perspectivas urbanas, me desespero de no serlo y me acuerdo de ti y de Colmeiro no sé si con rabia de no teneros aquí y poder haceros felices o de que el mundo sea tan angosto, tan mezquino y estúpido como para cerrarle las puertas al genio.
He recibido el libro de Colmeiro publicado en Botella al mar, y no puedo menos de felicitaros a los dos, no sólo por haber hecho un libro único a mi modo de entender, sino por esa leal y recíproca admiración que entre ambos existe. No creo que sea necesario hacéroslo ver, pero me permitiréis confesaros cuán hermoso me parece ese gesto de recíproca admiración, tan poco frecuente en todos los momentos entre artistas. Deseo con toda mi alma que este espíritu de colaboración se mantenga siempre entre todos nosotros; que empecemos por superar fuera de España esos rencores, celos, envidias y pobreterías que han arruinado a nuestra patria y nos tienen perdidos por el mundo. Te agradezco muy de veras el obsequio del libro de Hurtado y Palencia; pero no quiero que gastes un centavo más: me remuerde la conciencia que viviendo en esas condiciones en que vosotros vivís, me hagas obsequios de esta clase. Por mi parte, voy a ponerme en contacto con el Museo de Bellas Artes de Nueva York para obtener reproducciones de cuadros; veré cuanto cuestan, cómo son y demás detalles, y te mandaré las que pueda a ver si llegan a tus manos, de lo que, por cuanto me dices, no estoy muy seguro. Estoy esperando la ocasión de ir a Pittsburg y ver el museo de la Carnegie y hablar, si es posible, con el director; el otro día estábamos en camino en el coche de unos amigos, pero Alicia se mareó como consecuencia de su malestar general, y tuvimos que quedarnos en una ciudad intermedia llamada Washington, mucho menor, pero aún así de la talla de La Coruña, salvo el mar. Aún no pude ponerme en contacto con el amigo Torrallardona, Abel Hornos; no sé si le escribiré hoy o mañana mismo. ¿Cómo están Torra, Castañino, Urruchúa, etc? Di a Colmeiro que le escribiremos pronto dándole las gracias; cuando tu libro llegue, te lo comunicaré también. En cuanto cobre, giraré a Trélles el importe de tres libros que me envió. Repítele a Cuadrado que me envíe algún libro de los que publique. ¿Cuándo sale el suyo? ¿Cómo va el tuyo de leyendas? Mucho me gustaría ver tus cosas últimas y poder darte mi parecer sobre ellas. No dejes de dibujar y usar y hasta abusar, si es necesario, de la acuarela. Creo que es un camino de mucho porvenir para ti, sobre todo si vienes a ésta: puede ser que no entiendan tus cuadros fácilmente, pero tus acuarelas te abrirán el camino en el acto. Hazme caso. Una exposición de acuarelas de por aquí te asegura dos años de vida y te acredita inmediatamente. Un abrazo muy, muy grande de los tres para los dos y muchos recuerdos a vuestros padres y comunes amigos.

Espasandín

[Carta manuscrita]

Queridos Maruja y Luis:

¡Qué rabia que se perdió aquella carta nuestra con las fotografías! Creo que lo mejor es certificarlas todas.
Mucho os recordamos, especialmente en nuestros paseos entre la nieve. El otro día anduvimos largo y tendido por una carreterita nevada, en zig-zag, salpicada de granjas con campiñas y caballos, y por donde jugaban los chicos con los trineos. Hemos pasado unas fiestas muy agradables, pero nos faltabais vosotros. Tenemos un arbolito de Navidad de verdad, muy mono, con luces eléctricas y una gran estrella en la punta. Hemos echado de menos el turrón y las almendras. ¡Cuánto nos gustaría ver los cuadros de Luis! Y creo que los veremos. El libro de dibujos de Colmeiro, dedicado a los tres, (lo cual nos ha puesto muy orgullosas a Cuqui y a mí) nos gusta mucho y está en la mesita de nuestra sala para que se vea bien y para poder mirarlo de vez en cuando. No me habléis de conferencias porque estoy de ellas hasta la coronilla. He hablado más en público que antes en toda mi vida. ¡Ya veis lo que es el destino! Ando un poco mal; me cansé mucho y estoy sufriendo las consecuencias. Nada más por hoy.
Escribid, vuestras cartas nos alegran tanto. Recuerdos a todos y para vosotros los mejores deseos de vuestros buenos amigos los

Otero

[Sobre:] From: J. Otero
7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Md. 20034. USA

Sr. D. Luis Seoane
Paseo de Ronda, 15, 6º
La Coruña
Spain

1947-10-02 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 02/10/1947


2 de octubre de 1947

Mis queridos amigos:

Estaréis escandalizados de mi tardanza en escribiros y con sobrada razón desde vuestro punto de vista; pero miradas las cosas desde el mío, son un poco distintas. Hemos llegado a nuestro destino medio muertos. La misma tarde que llegamos a Nueva York salimos para Pittsburg, tras una lucha heroica con los equipajes. Los cajones de libros, desflejados en la aduana, se negaron a resistir más y se abrían con el más leve pretexto. Allá están todavía en Nueva York en espera de que se resuelva una huelga de transporte o cosa por el estilo. Waynesburg es para mi gusto divino; sólo le falta el mar. Tiene muchos árboles y unas colinas maravillosas. Todas o casi todas las casas están perdidas por el campo entre árboles y céspedes. De un árbol a otro saltan constantemente las ardillas y, a veces, casi se nos meten en las clases del colegio y hasta en las habitaciones de casa. Ante estos árboles y esta verdura que todo lo bañan nos acordamos muchos de todos vosotros. ¡Qué sitios para pintar, para vaguear, para escribir, para soñar, para vivir, en una palabra..! Las gentes son de lo más curioso. Sin ir más lejos, el President del colegio, un anciano pastor presbiteriano, enseña biología, y pocos son los alumnos que pueden resistir sus carreras a campo a través buscando hongos, plantas raras, lagartijas, fósiles, etc. Su coche está siempre lleno de las cosas más peregrinas, y cuando se sube uno a él tiene que abrirse paso entre ellas. Lo primero que le regaló a Cuqui fue una punta de flecha de sílex de los indios del valle del Missoury. Sus ojos, hundidos entre unas espesas cejas, son una maravilla de candor y de ternura. En general reina una sana franqueza en todo el mundo. Todos están dispuestos a ayudar, pero, si no son necesarios, se mantienen a distancia como la cosa más natural del mundo. Pero lo más sorprendente es la manera de vestir que tienen; se ponen en la cabeza las cosas más inverosímiles, y lo mismo en los pies y en todas partes. Si media docena de los alumnos irrumpiera de pronto en la calle Florida, se movilizaría en el acto toda la policía de Buenos Aires, sin exageración ninguna. Un compañero de clase de Cuqui va a la escuela con el sombrero de su mamá, lleno de colgajos y de colorines, sin que nadie se dé por enterado. Hay unos jerséis fantásticos, unos chaquetones inconcebibles, unas gorras que parecen de Marte, y nada desentona; todo el mundo pasa con las caras más tranquilas, más alegres, más indiferentes a lo que pueda pensar el vecino. Sobre política no he oído todavía hablar, pero me sospecho que las opiniones deben ser parecidas a las indumentarias: muy distintas en detalle e iguales cuando se toman a millones. Ya veremos. Desde luego no parece que haya veneno en el fondo de estas gentes del campo. La comida parece cara, pero es fantástica. Yo nunca vi bananas hasta aquí. Manzanas, naranjas, ciruelas, nueces, leche, pan, manteca... parecen traídos de otro mundo o poco menos. Cuqui, que se zampaba en Buenos Aires hasta tres o cuatro banas de una sentada, rara vez se atreve aquí con una. La botella de la leche tiene cinco dedos de nata por encima cuando llega a casa. La ropa es baratísima en general, sobre todo si se tiene en cuenta su calidad; sólo con ver estos géneros se suda. Alicia compró ayer un abrigo de lana forrado de piel (y con forro separable) creo que por menos de cuarenta dólares. Según su testimonio uno igual en Buenos Aires, –bueno, igual no lo encontraría, pero equivalente– le costaría bastante más de los quinientos pesos. Unos zapatos formidables cuestan aquí alrededor de nueve dólares. Las tiendas, y sobre todos los escaparates, tienen una apariencia modesta, pero no bien se entra y se examina el contenido, se echa de ver la consistencia de todo cuanto se vende en ellas. La acogida fue muy buena. A Alicia le ofrecieron trabajo por dos años al menos no bien llegó; es decir, la obligaron a aceptar un puesto de profesora por existir un número excesivo de alumnos este año. Los alumnos son casi todos unos hombretones desgarbados, con muy buen humor, rudos en apariencia, pero de fondo excelente. Entran cantando en clase si a mano viene, pero no bien se dan cuenta, callan con la misma naturalidad con que empezaron. En general aquí no existe el estudiante señorito; trabajan medio día y estudian la otra mitad muchos de ellos. Con las chicas pasa otro tanto. (En el colegio hay coeducación y hasta estudiantes matrimonios). Es lo más frecuente entrar en una tienda y ver que la mitad de los dependientes de ambos sexos saludan a uno por ser alumnos. Alicia se sintió al comienzo un poco azarada con estos alumnos chungones, pero ya se va dando cuenta del estilo. Por ejemplo, hoy llamó a un muchacho a la pizarra para que escribiese unas palabras, el cual le contestó que era mejor llamar primero a las chicas, simplemente porque they are prettiest to look at. Otro le preguntó si la palabra rubio escrita en la pizarra se refería a él. Expresiones como ésta son comunes hasta en las clases del presidente, el pastor presbiteriano, que le gasta chanzas a su esposa y a su secretaria porque son metodistas y no entienden una papa de asuntos de predestinación. Tenemos una biblioteca espléndida. Como aquí se enseña de todo, desde griego a cálculo infinitesimal, hay libros y revistas de todas clases; de modo que estoy en mis glorias. La calefacción es tal que Alicia, la friolera más empedernida que he conocido, dice que le cuesta trabajo soportarla en el colegio y en casa. El clima es frío, pero seco; aquí no se pega la sal ni el azúcar; los cepillos de dientes están secos a los pocos minutos de haberlos usados. Alicia se ha deshidratado como Torralba: ha perdido cinco kilos sin saber cómo. Yo ni estoy desganado ni tengo hambre. Bueno, os debo una carta sobre el viaje y otros detalles, pero habéis de tener alguna paciencia. Mandadme cuanto podáis de letra impresa en español. Muchos recuerdos de los tres para todos vosotros y escribidme cuanto antes podáis.
Decid a Torrallardona que no pude dar con Homos en Pittsburgh. Es una ciudad muy grande y en una de las casas Kodak no me supieron decir ni donde está la calle. Estuvimos allí muy pocas horas, por otra parte. Pero ya buscaré la ocasión de ponerme en contacto con él. Abrazos de

Otero

[Escrito na marxe dereita da primeira folla:] Nuestras señas son: 54 N. Richhill St.
C/O Mrs. Post
Waynesburg PA. USA

1947-00-30 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Paranaguá
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 30/00/1947


Paranagua, sábado (incógnito), 30 de 1947

Queridos amigos:

Perdonad que escribamos poco, no tanto como reacción contra los excesos pasados como por absorbernos el mundo exterior. Desde hace día y medio nos hallamos en el fondo de una ría fantástica, la ría de Paranagua, para mí insospechada hasta ahora, pero que nunca en adelante olvidaré. Al lado de esta ría, donde entramos para cargar café, el Río de la Plata es una charca sucia y aburrida. Esta ría puede compararse con la de Arosa. Está rodeada de colinas caprichosa: cuenta con muchas islas, con playas, nubes, gaviotas y, sobre todo, con unas aguas tan puras y ricas en luces, en colores, en reflejos que uno se siente maravillado, como si soñara y temiese despertar. Parece que hoy atracaremos para cargar y que saldremos el lunes a la mañana. También pararemos en Pernambuco para cargar más café. Ya os pondremos unas líneas. Nos acordamos de vosotros constantemente y os imaginamos en cubierta contemplando el agua, las riberas lejanas. Las colinas cubiertas de palmeras, los cormoranes. De teneros aquí, la felicidad sería completa. Cuqui está hecha una salvajita y lo mismo sus compañeros de viaje. La comida que nos ofrecen es para hacer palidecer los colores de Colmeiro y Seoane y Palmeiro y Torrallardona juntos. Quesos, paros, salsas, ensaladas, conservas, cremas, galletas, licores, frutas... Al comienzo del viaje pasamos frío y sufrimos unos pequeños trastornos sin llegar a mayores afortunadamente; yo todavía arrastro un pequeño resfrío. Pero el sol empieza a apretar y supongo que no tardará en irse del todo. También nos vamos tostando poco a poco. En cierto modo esta paradita nos vino al pelo para irnos aclimatando e ir olvidando los changadores de Buenos Aires, la gomina, los descamisados de arriba y de abajo, etc. Con todo aún soñamos con cosas de ahí, mezcladas con pesadillas. Así y esta noche soñé con... ¡Pensar! ¡Pensar en persona, que planeaba una revolución antiperonista. Pero en cuanto a sueños, nadie puede competir con los de Alicia: perros de las cabezas recitando poesías y cosas por el estilo. Hasta pronto. Y un gran abrazo de todos para todos sin excepción.

Los Otero

Queridos Luis y Maruja:

No sé si os creeréis que os recordamos constantemente, pero así es. Cuando nos asomamos a cubierta y vemos esta ría de ensueño rodeada de montañas que se meten por entre las nubes, cuando estamos sentados en cubierta contemplando el cielo estrellado y oyendo romper las olas en el casco del barco, cuando nos vamos a proa Ote y yo (nuestro rincón preferido) y allí cantamos cosas españolas que se pierden poco a poco en los recodos de la ría, cuando nos sentamos a la mesa con otros manjares exquisitos... a cada momento decimos: ¡qué cuadro pintaría Luis! O ¡Cómo cantaría Maruja con este fondo! El mar es divino. Buenos Aires nos parece algo remoto, soñado. Ahora no pensamos, ni hacemos planes, ni estudiamos, ni leemos... nos limitamos a vivir y respirar fuerte.
Llevamos varios días en este pueblecito cargando café; luego vamos a Pernambuco, pero tiene calles en cuesta, eso nos alegra mucho. Fuimos al mercado. Yo me enamoré de una cesta (las cestas son mi chifladura), pero me pedían mucho por ella y me resigné a perderla. Mirando desde una esquina de la calle principal y cuesta abajo me acordé de Betanzos ¿cuándo?
Bueno, hijos, me esperan para echar la carta. A todos los amigos, Colmeiro, Salgués, Dieste, Baltar, etc. etc., muchos recuerdos. No perdáis las esperanzas, pronto vais a venir vosotros también.

Un abrazo de

Alicia y Cuqui

1947-02-27 Destinatario/a
de Xosé Otero Espasandín, a Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 27/02/1947

Vidal, 1940, Departamento, 7
Buenos Aires, 27 de febrero de 1947

Camaradas Luis Seoane y Lorenzo Varela
CAPITAL

Amigos y camaradas:

Supe por Mima ayer que no estáis ya en CABALGATA. Y la noticia, aún sin saber si ello os beneficia o os perjudica, me sorprendió desagradablemente porque, preciándome de amigo vuestro y habiendo colaborado en CABALGATA por gestiones vuestras, no tuvisteis en cuenta ni mi condición de amigo ni la de camarada de trabajo.
Cierto que oí decir a Luis, delante de Dieste y de pasada, que el número pendiente de salida era el último que hacías. Pero esto, que puede bastar para Dieste, que no colaboró ni colabora en la revista, no basta para mí, colaborador asiduo desde el número cero inclusive sencillamente porque vosotros dos estabais allí.
No me interesaron ni me interesan –del mañana no puedo responder, a fuerza de sincero– los asuntos privados si no es en la medida en que benefician a los interesados; pero es el caso que, como resultado de vuestra despedida, para mí a la francesa, me encuentro en una situación incómoda y hasta ridícula: que se me pida material para una publicación con la que, aparte de un interés sumamente módico, sólo me ligaba vuestra amistosa mediación. Afortunadamente había presentado –a vosotros, como es natural– la renuncia de mi puesto en CABALGATA y sólo me encuentro allí en espera de ser reemplazado, lo que me pone a salvo de cualquier sospecha de deslealtad para con vosotros –si es que hay base para tal suposición que no lo sé–

Un amistoso abrazo a cada uno de

Otero Espasandín

Destinatario/a
de Lala de Prada, a Luís Seoane
Baiona
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Luís Seoane

Queridos amigos:

Ya hace mucho tiempo que deseaba escribiros y no lo hice por causas que ya os explicaré.
Ayer fui a conocer Santiago y La Coruña, que no conocía y me acordé mucho de vosotros. No vimos a Díaz Pardo porque estaba en Sargadelos y a Mimina tampoco, sólo vimos a los hijos.
Nosotros estamos cerca de Bayona en un lugar muy bonito como todo Galicia. Un abrazo para los dos de

Lala

Saludos de Laxeiro.

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a todos los amigos y especialmente a los Scheimberg.

Destinatario/a
de Laxeiro, a Luís Seoane
Asunción
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane


[S.d.]

Amigo Seoane:
Después de cuatro días de viaje, llegué a Asunción, capital de Paraguay. En el viaje lo pasé bien. Vi paisajes muy bonitos y tipos interesantísimos. Creo que he tenido un acierto el haber venido aquí. Te mando esta postal para que veas que estos seres tienen como todo el mundo el alma llena de inquietudes. Aquí se ven a punto de romper a bailar una danza con sus complicaciones. Estos indios, y esta raza magnífica, creo que viven a muy pocos kilómetros de la Capital. Yo, si puedo, iré a verlos y espero que me reciban bien y si me pusieran mala cara, todo sería dar el grito de guerra de mi tierra: “Viva Lalín, con razón ou sin ela”. Saludos a tu señora.
Abrazos

Laxeiro

[Escrito na marxe esquerda:] Deseo que tu exposición sea un éxito en todo...

1970-11-28 Destinatario/a
de Laxeiro,de Lala de Prada, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro,de Lala de Prada, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 28/11/1970


Madrid, 28-XI-70

Queridos amigos Luis y Maruja:

Hace tiempo que deseaba escribiros, pero se me fue pasando y no lo hice.
Estamos con mucha suerte con el tiempo porque aún no llegó el frío y gozamos de unos días de sol maravillosos.
Madrid está cambiado desde la última vez que yo estuve aquí. Hay millones, más galerías de arte y, por lo tanto, muchas exposiciones. Vimos una del escultor Alberto, muy buena en la sala del Museo de Arte moderno y ahora está una colectiva de ilalecokos , Morandi, Carra, etc. también muy buena, lo mismo veo que hay muy buenas cosas en teatro y lo mismo en música. Parece que esto está despertando, a Dios gracias y ya era hora.
Carmen pasó aquí cuatro días haciendo unos cursos en la universidad relacionados con su profesión. Rafael no vino porque era poco tiempo, peor van a volver. Isaac nos ha escrito.
Laxeiro, como verás, está exponiendo. Esta exposición iba a ser sólo de dibujos pequeños, pero a última hora agregó óleos también pequeños. No pensaba hacerla, pero tanto le han insistido que se decidió a último momento.
Por Buenos Aires, sabemos que todo va bien, por los amigos que nos escriben, y nos alegra mucho.
Os mandamos otro catálogo para los Scheimberg.

Bueno, por hoy nada más. Un abrazo para los dos de

Lala y Laxeiro

1968-04-22 Remitente
de Luís Seoane, a Laxeiro
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Laxeiro en 22/04/1968


Buenos Aires, 22 de abril de 1968

Sr. D. José Otero Abeledo
Madrid

Querido Laxeiro:

Recibimos tu carta con los primeros días de frío de Buenos Aires y de casi en las vísperas de tu exposición madrileña. Nos alegramos mucho de que estés satisfecho, al menos un poco más de los cuadros. Para mí, en general, que creo que has hecho bien en llevar, va a constituir una sorpresa. Supongo que habrás tenido ya un éxito el día de la inauguración el 18. Por mi parte, trabajo mucho. Tengo resuelta la muestra retrospectiva de julio que será constituida por 110 óleos y, en agosto, en la Galería de Perla Figari, nueva, casi frente a Bonino, expondré unos 50 grabados, al mismo tiempo sale el libro de dibujos, Retratos furtivos y dos pequeños álbumes de grabado. Para el mes que viene, mayo, expongo estampas en la pequeña galería que inauguró Makarius, el fotógrafo, en el mismo edificio donde estuvo Lascaux, Florida y Paraguay, solamente que en el subsuelo. Esta temporada se han abierto dos o tres galerías. Unas sesenta se anuncian en la Guía de Arte, aparte de las muestras de los museos, del Instituto Di Tella. En Di Tella está exponiendo Badii, es escultor y hace pocos días se cerró una, a mi juicio horrenda, de un pintor suizo que representó a su país en la Bienal de San Pablo. Se trataba de cuadros con temas de neumáticos para autos y guantes y manos ejecutadas en el peor estilo de anuncios para vidrieras, pero gigantescos, de tres metros por tres. Su nombre no me quedó grabado en la memoria. No creo lo necesite jamás. Tuve noticias del fallecimiento de Beiras por Del Riego, que lo sentí mucho como puedes imaginarte. Igualmente siento el de Macarrón, que conmigo fue muy correcto tratándome con simpatía. Me dirás como te va con la exposición y envíame el catálogo. Nosotros estaremos probablemente en España para octubre y estaremos quizás todo el invierno en Galicia. Hay que probar al turismo que Galicia tiene un invierno magnífico, con todo lo que constituye un buen invierno, lluvias, frío, vientos, heladas, humedad, nieve en algunas partes que es lo que en definitiva pone a prueba la naturaleza física humana, su capacidad de resistencia. ¿De qué vale un invierno como el madrileño muy frío, pero casi siempre con sol? Inviernos son los nuestros. Pues bien, iremos a resistir a El Castro. Saluda a todos los amigos comunes, a Isorna y a todos los contertulios de El Gijón. A don Ful y a Isabel en Fernando Fe si pasas por allí, a Ruibal si lo ves y a Santullano en la galería. Con Lala hemos estado algunas veces desde que te fuiste y le llamamos a menudo. Hoy inaugura Falcini una gran escultura que titula España peregrina y dibujos en la Galería Nexo.

Bueno, esto es todo por hoy. Recibe un gran abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

1968-04-08 Destinatario/a
de Laxeiro, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 08/04/1968

Madrid, 8-4-68

Queridos amigos Luis y Maruja:

Aquí me encuentro en los Madriles esperando el día de la inauguración de mi muestra y poniéndole trajes a los cuadros que por cierto me costarán unos miles de pesetas, porque los dichosos trajes conocidos por el género, bastidor, marco, casi hasta a la altura del pantalón, chaqueta. Santullano después de ver algunos de los cuadros y lo mismo el crítico que iba a hacer el prólogo en el catálogo están contentísimos con la obra. Yo mismo, después de verlos con marco, me gustan un poco más. Espero que todo salga bien y estoy contento por traerme el cuadro grande. Aquí hace un frío que pela. Yo hasta ahora no tuve ningún resfriado y por el momento me encuentro contento aquí. El día 21 de marzo llegué a Madrid y no hice más que llegar me dieron la triste noticia que aquella mañana muriera Graciano Macarrón, que, con todos los pequeños defectos, era una buena persona. Y ahora la otra triste noticia; Antonio Beiras lo enterraron en Vigo el 2 de este mes, siempre es así, las buenas personas que están haciendo algo útil para la Humanidad son las que desaparecen, y además jóvenes, pero no pasa así a los parásitos estos viven hasta que el aburrimiento los mata. Beiras falleció en Santiago, según noticias, el entierro fue una inmensa manifestación de duelo. Si le quieres dar el pésame a la mujer, aquí te mando la dirección. (Colegio Rosalía Castro, Vigo). No vi aún a Marcial. Te manda saludos Isorna. He visto muy poca gente, después de la inauguración veré más. Me preguntó por vosotros don Ful y os manda muchos saludos. El Gijón, como siempre, las mismas caras con los mismos números. Bueno, tan pronto esté el catálogo te lo remitiré y te tendré al tanto de lo que ocurra. Mi muestra que se inaugura el 18 de este mes. Por Lala, sé que vosotros estáis preparando tu exposición, la que será un éxito y así lo deseo. Ya sé que llamaréis a Lala de vez en cuando. Esta lo necesita porque está un poco sola y triste. Las cosas no salen como uno quiere, pero ya se arreglará. Para otra tendré más que decirte, abrazos para los dos

Laxeiro

1967-04-12 Destinatario/a
de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 12/04/1967


Buenos Aires, 12-4-67

Queridos amigos Maruja y Luis:

Espero que esta carta llegue par la inauguración, queriendo tengas mucha suerte y que os vaya todo muy bien. Ya os contaría Laxeiro mi llegada a esta ciudad, que no fue muy tranquila, pues nos encontramos con una tormenta terrible y tuvimos muchos inconvenientes para aterrizar.
Cumplí con todos vuestros encargos, sólo me falta de encontrar Sofovich y el ingeniero Díaz. Cuando los llamo, no han llegado y cuando insisto, se han ido, pero como no era cosa urgente, los veré en cualquier momento.
He tenido mucho que hacer y constantemente salgo y entro a la casa para hacer gestiones, así que la gente tampoco me encuentra a mí.
Me acuerdo mucho de todo lo de ahí. Te cautiva esta tierra una vez que has vuelto a pesar de que tenga muchos defectos.
Maccio se quería volver tan pronto llegó a Ezeiza porque, la verdad, todo aquello y el camino hasta llegar al Centro es deprimente comparado con lo que acabamos de dejar ahí. Luego lo he encontrado varias veces y me dice que está procurando adaptarse.
Ya empezaron las exposiciones, todas malísimas, pero esto sirve de motivo para encontrarse con los amigos. Mañana hay una exposición en Galatea de obra de la colección Scheimberg y, como es natural, ya tenemos cita para encontrarnos.
Ayer cenamos con los Baltar en casa de los Varela y os recordamos mucho. Lorenzo, siempre con deseos de ir a esa, pero es tan difícil lograr esto, con esta moneda de porquería, como dicen los argentinos, que es casi imposible. Está más gordo y me sorprendí viéndole comer un bife. Los Baltar, con nostalgia de eso, pues esto es muy aburrido si no andas invitado a casa de los amigos. Ésta es la tragedia de nuestros amigos, que me supongo les pasa como a mí.
Yo quiero tanto a la Argentina que pienso que es mi país, esta sensación tuve cuando llegué, pero, al mismo tiempo, quisiera vivir ahí y disfrutar de todo lo que tiene de bello esa tierra. Espero lograr vivir en los dos, que sería una felicidad.
Llegó María Antonia cargada de cartas. Ya sabéis para quien, creo que la irá muy bien si lleva a cabo sus gestiones. Yo le dije que aquí no es como ahí, pero no me he querido meter mucho, cada uno con lo suyo. La vida se fue por las nubes; el pollo aquí es artículo de lujo, un café vale 25$ y los restaurantes están con un 40% más de cuando yo me fui. Ahora hay impuesto a todo y el teléfono lo van a subir el doble, menos mal que todo lo van a arreglar en Punta del Este. Hace unos momentos, estuve oyendo noticias que decían que Arosamena el del Ecuador le dijo a Johnson que mientras ellos estaban defendiendo la democracia, entre comillas, en Vietnam y gastándose allí millones, América Latina la estaban perdiendo y precipitándose acontecimientos que le iban a costar muy caro. En Uruguay hay un lío enorme con huelgas, manifestaciones y atentados contra la conferencia; este continente está muy convulsionado, no sé qué pasará mientras la gente en Buenos Aires, tranquila, pero la encuentro triste. Estoy indignada con Laxeiro, él me recomendó que le escribiera enseguida. Así lo hice, pero él no ha contestado a ninguna de mis cartas.
Está haciendo unos días de calor increíble.
[...]
Todos los amigos y para vosotros un fuerte abrazo de

Lala

1966-12-20 Destinatario/a
de Laxeiro, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane en 20/12/1966


Madrid, 20-XII-66

En un Caravela de Iberia volé a París el 17 de noviembre con la gran ilusión de ver tu exposición homenaje a Picasso: el 19 entré por primera vez en el Grande Palais a contemplar 280 pinturas del más grande de este siglo. En esta grandiosa exposición los dos primeros cuadros están fechados en La Coruña. Quisiera hacerles sentir a ustedes la emoción que tengo ante esta realidad. Como gallego que soy, pensé que era el más grande homenaje que le hacía a mi tierra en todos los tiempos; ahora me pregunto ¿los señores que rigen y dirigen la vida cultural de La Coruña y cito también la Universidad compostelana se enterarían o seguirían dándose por no enterados?
Sólo quiero darles mi ojeada sobre los lienzos de Picasso. Picasso es este Picasso por París, sino sería otro Picasso. Está claro que este hombre tiene una fina sensibilidad de pintor acompañada de una inteligencia clara de la vida y de las cosas; en toda su obra se ve claramente que sabe mucho de todo cuanto se ha pintado y dibujado en el mundo, esto que sabe de otros lo une a lo que no sabe de él mismo, y es ahí cuando surge el genio de Picasso, un ser así de él sabe muy poco, por eso encuentra cosas con sus herramientas de trabajo; los que saben donde están ya no tienen la emoción de encontrarlas. Conocía muy pocas obras originales de Picasso y estas no creo que lo representan con todos sus valores. En esta exposición vi con plena claridad de quien se trata. Este hombre respetado por toda persona inteligente y sensible que los tontos y los cultos muchas veces atacan. Dios nos libre de un tonto culto, a estos me refiero.
Picasso es un pintor para los cultos inteligentes y para los inteligentes incultos. Los no inteligentes cargados de títulos y doctorados nunca lo entenderán. Recorro toda la exposición con un eco de fondo, que de cuadro en cuadro retumba cariño. Ahora estoy delante de un cuadro que representa a una familia de circo. Aquí la vida está bañada de poesía y tragedia por un que desde un gran amor por la humanidad ante esta obra uno duda del sentimiento humano, cuando se ve lo que expresa la cara del Chimpancé que mira al matrimonio, gozoso de su hijo, en un momento de descanso. Aquí encuentro en un lugar que tengo delante y a mi espalda, nervioso y deseoso de ver todo a la vez, miro hacia adelante y hacia atrás, ya no sé que harán ante tanto milagro. Pregunto sobre lo ocurrido viendo los que tengo de frente. Es una parte de la serie de los saltimbanquis. Con todos ellos, está plasmada la luz que baña el alma del artista, estos cuerpos mal alimentados. Trasuntan un gran amor por su trabajo en un ambiente que a pesar de las penurias reúne una felicidad incomprendida. Ahora estoy delante de un cuadro de la época azul. Yo diría de todas las épocas. El amor y sus frutos, ¿la vida, lo eterno? Adán y Eva emocionados viendo proyectándose la humanidad. Sería interminable si siguiera describiendo la emoción que siento delante de cada obra. Sólo quiero decirles a los que lean esta pequeña nota que fue en Galicia, en La Coruña donde este genio soñó y proyectó este gran Paraíso.

Laxeiro
Pintor de Lalín.

2431-9043

Destinatario/a
de Laxeiro, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane


[S.d.]

Amigos Luis y Maruja:
Yo quiero o quería escribiros con esas ganas que tiene uno de hacerlo en algunos momentos, pero esta Lala me fuerza a que lo haga en unas horas que para mí son recuperadoras de fuerzas creadoras. Son las 11 de la mañana y esta madrileña descorazonada me vino a despertar de mi sueño en los sueños para que os ponga unas letras. Mira, yo no os puedo mentir, no le falto nada para que se armara un gran zafarrancho, pero vosotros creéis que esta mujer tiene derecho a forzarme a escribirle a unos señores que se están dando el gusto de pasearse por el Museo del Prado haciéndole guiños a los Goyas, a los Velázquez, a los Grecos, y que este que os escribe tenga que hacerse la ilusión que la mejor pintura del mundo se corre en la Galería Bonino de Buenos Aires. ¡Qué desgracia la mía! Luis, ya te escribiré otra carta con más noticias. Me alegro mucho de tus éxitos en Coruña y tengo seguridad que estos se culminarán en Madrid, yo así lo deseo.

Abrazos para ti y Maruja

Laxeiro

1963-12-11 Remitente
de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro en 11/12/1963


Madrid, 11 de diciembre de 1963

Sr. D. José Otero Abeledo
Buenos Aires

Queridos Laxeiro y Lala:

Por fin, hemos recibido carta vuestra y nos produjo gran alegría recibirla. Ahora nos tocó a nosotros tardar en contestarla, pues estuve dedicado a trabajar para la exposición que estoy celebrando en Madrid con bastante éxito y tuve que completar los cuadros que traje de Suiza con otros nuevos que realicé aquí a partir de junio, el mes que llegamos. Debéis tener noticias de todo esto referidas a nosotros por Díaz Pardo, como otras generales de España. Soy muy optimista. Pienso que muchas cosas han cambiado desde el último viaje nuestro y que todo se precipita muy rápidamente. Madrid y España son distintos en cuanto a la vida diaria y a su vida total en una diferencia de sólo tres años. Cuando estuvimos en 1960, nos pareció encontrar una juventud espléndida e inquieta. En 1963, su acción e influencia resulta un hecho. El costo de la vida es más caro. Muy pronto no habrá diferencia en éste aspecto entre España y los otros países europeos. Todo comienza a estar muy caro. La diferencia estriba fundamentalmente en sueldos y jornales y en la pobreza que vive la mayor parte de la población, aparte de soportar todo lo que sabemos. Pero pensaba escribiros sobre pintura. En general, se nota entre los jóvenes una necesidad de regreso a la figuración, una figuración no naturalista, muy libre y personal, pero figuración. La crítica estimula en parte esa vuelta. Un fenómeno curioso es la cantidad de jóvenes críticos de arte que hay ahora en España. Sobre todo, procedentes de la Facultad de Letras. Son unos jóvenes muy serios, muy bien informados, y que quieren encontrar en la obra de los pintores una ilustración de sus teorías. Existe en todos ellos un deseo de hacerlo lo mejor posible, pero Madrid no les pone en contacto demasiado abundante con lo que se produce actualmente en el mundo y afirman, con la mayor seriedad, grandes disparates. Las galerías auténticas continúan siendo pocas para la ciudad que es, para el movimiento pictórico español, y en relación con otras ciudades. La mayoría son aún mueblerías y tiendas de antigüedades para las cuales las exposiciones son un pretexto de concentración y conocimiento de gentes. Biosca y Don Quixote son, creo, las mejores. Prisma estaba muy bien, pero cerró. Parece que el director es posible que monte otra galería. La última exposición fue la de Mercedes Ruibal. Hablaremos de todo esto en febrero. Con José Ruibal y su mujer estuve hace pocos días. Van a tener un hijo. Fue finalista del concurso Valle Inclán de obras teatrales que quedó desierto, y en sus barbas actuales surgen canas. A Laxeiro lo recuerda mucha gente, Marcial Suárez a quien veo a menudo, compañero de pensión suyo, entre ellos. También vi en un café a Eduardo Vicente que ayer inauguró una exposición de 60 obras en Don Quixote. El café en que lo vi no fue naturalmente el Gijón, al que yo no voy por no encontrarme con compañeros míos de Facultad que ahora son magistrados, notarios o Gobernadores Civiles. Al Café Gijón fui dos o tres veces y, en realidad, es tanto un café de artistas y escritores como de funcionarios de la administración. Se encuentran también bastantes hispanoamericanos que piensan encontrar en él las antiguas tertulias anteriores a la guerra y un mundo de preocupaciones literarias y artísticas. Por mi parte, me encontré, aparte de magistrados y notarios, una pulga que me abrasó todo un día, y hube de caerme, al sentarme, de una silla desvencijada. Madrid, con todo, (sin compararla a Galicia, ¡ojo, Lala!) está muy simpática y cuidada y, como es natural, la habitan tantos gallegos casi como madrileños, los cuales imprimen a las gentes cierto humor y tolerancia.

Bueno, escribir, aunque sea con sueño. Siempre deseamos recibir carta de ahí. Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío y Feliz Año 1964.

[Seoane]

1963-12-08 Destinatario/a
de Laxeiro, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 08/12/1963

Buenos Aires, 8-XII-63

Queridos Maruja y Luis:

No sabéis que rabia nos dio cuando me enteré ayer por Díaz Pardo que no habéis recibido nuestra carta dirigida a Madrid; no puedo comprender que es lo que ha pasado con nuestra correspondencia. ¡Cualquiera os convence que os contestamos ahí y también a Suiza! Pero es cierto. Y lo siento principalmente por que en mi primera carta quedaba demostrado el cariño que sentíamos por vosotros y os decía lo mucho que os extrañamos los primeros tiempos; ahora parece que uno se acostumbró a que se alejen los amigos sin la menor emoción.
En nuestra última, os felicitamos por tu exposición de La Coruña y os acusábamos recibo de las críticas que sobre la misma nos envió Maruja.
Ayer se inauguró la exposición de la Escuela de Cerámica y nos reunimos a cenar, después, Baltar, Díaz Pardo, Núñez Búa, José Luis y Juan Sebastián; hablamos mucho de vosotros y de todos los que están ahí, suponemos que os quedaréis a vivir en España, pues es una ocasión para decidirse a tiempo; esto ahora está muy bien, en cuanto a libertad; económicamente difícil y, como siempre, el futuro no sabes cual será; con esto pongo punto final a este párrafo, pues deseo que llegue esta carta.
De noticias sobre amigos no diré nada, pues creo enterados de todo, por muchos conductos.
Estamos con ansia de recibir vuestra carta larga contestándonos muchas cosas de ahí que tanto nos interesan y si os vais a quedar, que también nos interesa mucho.
Con motivo del Año Nuevo y Navidad, me siento un poco triste pensando en aquellas que nos reunimos todos los amigos y que lo pasábamos tan bien. Se fueron para siempre y sólo podrán volver si pudiéramos celebrar. Las del 64 todos en Madrid ¿será posible? A vosotros os deseamos muchas felicidades y toda clase de venturas para el 64.

Con un gran abrazo.

Lala

[Escrito na marxe esquerda:] Laxeiro quería escribir una carta más larga, pero como se que va a tardar unos días, decido no esperarle y echo esta al correo.

[Escrito por Laxeiro:] Amigos Seoane y Maruja: os deseo un feliz Año Nuevo ahí en los Madriles. Abrazos

Laxeiro

¡Estos días te escribiré una cartaza!

1963-10-16 Remitente
de Luís Seoane, a Laxeiro, a Lala de Prada
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Laxeiro, a Lala de Prada en 16/10/1963


Madrid, 16 de octubre de 1963

Sres. Laxeiro y Lala de Prada
Buenos Aires

Queridos Laxeiro y Lala:

Hace tiempo, meses, os hemos escrito varias veces y no hemos recibido respuesta alguna vuestra. Vuelvo a hacerlo ahora con la esperanza de que nos pongáis unas líneas diciéndonos de vuestra vida y de la de Buenos Aires. Llevamos en España desde mediados de junio. Hemos estado tres meses aproximadamente entre Asturias (12 días), y Galicia. Expuse en La Coruña con gran éxito y ahora, dentro de poco más de un mes, lo haré en Madrid, el 25 de noviembre. Pero no es de mí ni de nosotros de lo que quiero hablaros, sino de Galicia y de Madrid. Si algo asombra al que pasa muchos años fuera de España, como en mi caso, es la grandeza de su pueblo, como esta grandeza permanece a pesar del infortunio social y político en que vive. La vida, en general, es durísima para todos, pero a todos les queda tiempo, cortesía y algo material, que sacan de no sabemos qué sacrificios, para ser solidarios con otros y desde luego con el que llega para estar con ellos. Es un pueblo solidario cuando quien ese les acerca comprende su desgracia, su diferencia, y no trata de ser ajeno a sus inquietudes o mostrar superioridad en cualquier terreno como no sea aquel en que pueda probar verdaderamente ser superior. Para mí, saco la conclusión, conviviendo nuevamente desde hace más de tres meses con gentes de todas clases, de que este pueblo cuando cambie su política y sea dueño del destino español volverá a ser un pueblo ejemplar en Europa, simplemente porque, aún hambriento y analfabeto, reúne virtudes espléndidas de inteligencia y trabajo. Lo que no se puede es estar a su lado sin tratar de comprenderlo, que es lo que hacen muchos viajeros que sólo ven lo externo de las viejas ciudades, sus monumentos y obras de arte y no miran a su alrededor al pueblo que las hizo posible. Por mi parte, de momento, me ocupo tanto de hablar con los obreros y campesinos que encuentro en mi camino, como con los intelectuales, y vengo hablando con ellos desde Suiza donde se cuentan ahora docenas de miles de emigrantes españoles. Desde el punto de vista material han cambiado muchas cosas. Tanto en Galicia como en Madrid se abrieron numerosas industrias que no resuelven los problemas de fondo, y las ciudades han crecido. También aumentó notablemente en tres años el costo de la vida. Un promedio de alquiler de departamento en Madrid es aproximadamente igual que en Buenos Aires, para quien deba alquilarlo ahora nuevo, o no tenga que pagar una transferencia consiguiéndolo con un sobreprecio del antiguo alquiler. Maruja y yo creemos que traducidos los precios a pesos todo está igual y en algunas cosas más caro que en enero de este año en Buenos Aires.
En Galicia, estuve trabajando todo lo que pude, que fue bastante, en un estudio extraordinario que me prestó generosamente Díaz Pardo, con quien pasamos días inolvidables en El Castro, en Sada. Creo que en mi vida volveré a trabajar en un sitio más bello y en un estudio más amplio y cómodo. En La Coruña vi algunas obras de Laxeiro, dos en la Imprenta Moret de esa ciudad, una de ellas de gentes disfrazadas en un paisaje extraño que me pareció formidable. Igualmente, un cuadro pequeño de tamaño que tiene Dieste en Rianjo, éste hecho en Buenos Aires, pero que yo, creo, no conocía. Hemos estado en Rianjo con Carmen y Rafael, continúan encantados y tienen razón de estarlo. Han arreglado muy bien su casa y trabajan con gusto frente a la maravillosa ría de Arosa. Con ellos, hemos salido dos días en barcos de pesca para ver a los pescadores realizar sus faenas y, por mi parte, he aprendido mucho de éstos. Uno de ellos llamado Jesús me preguntó de repente: “¿Cómo podré conseguir El viejo y el mar de Hemingway? Él mismo, claro, no lo sabe, es un personaje de Hemingway. En cuanto a Madrid, está muy hermoso ahora en otoño, pero ya demasiado poblado para nuestra comodidad. Las ciudades no deberían pasar nunca del millón de habitantes. En general, deberían tener siempre menos. Los artistas e intelectuales viven como pueden, trabajando mucho, igual que en Buenos Aires y en muchas otras partes.

Basta por hoy. Hacedme el favor de contestar y decirnos algunas novedades de ésa. Estamos impacientes por noticias. Un abrazo para los amigos comunes y otro para vosotros dos de:

[Seoane]

1963-10-01 Destinatario/a
de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 01/10/1963


Buenos Aires, 1º de octubre 1963

Queridos Maruja y Luis:

Tengo el deseo ante todo de daros cuenta de nuestro silencio desde que estáis fuera de Buenos Aires. Cuando recibimos vuestra 1ª carta desde Suiza, nos emocionó tanto que os contesté aquel mismo día; me sentía una heroína al escribiros tan rápidamente, pero el hecho era comunicaros nuestro sentimiento a todo lo que nos relatabais y, si lo dejaba unos días, podía perder todo lo que llevaba de protesta, pero cual fue vuestra sorpresa cuando llegó otra carta y nos enteramos que no habíais recibido la nuestra; desde entonces siempre pensando en vosotros, porque os extrañamos mucho, pero no hemos sabido con certeza donde estabais; nos decían: “están en tal sitio, dentro de 10 días se van a otro”. Por fin tenemos la dirección de Madrid. Todo esto lo sentimos mucho.
Por aquí estamos muy tranquilos; en cuanto a la vida política del país pareciera que esto se va encauzando lentamente, veremos que pasa en el futuro. El hecho es que se nota bastante diferencia en cuanto a libertad se refiere. El 17 de octubre le permitieron a los peronistas reunirse en Plaza 11 y no pasó nada, al contrario, se desinfló bastante el globo y se andan peleando entre ellos, no merece la pena más comentarios.
Hace 15 días llegó aquí un poeta invitado por algunos miembros de la Sociedad de Escritores, seguramente lo recordaréis como amigo de Quesada y por el libro que se editó aquí hace dos años con la portada de Picasso, bueno, pues con motivo de esto el pueblo argentino a través de sus más importantes instituciones le ha rendido un homenaje conmovedor. S.A.D.E., S.A.A.P., en la Facultad de Medicina, reuniendo allí a las otras universidades con las salas repletas de público y, por último, en el Luna Park con 25.000 personas, adhiriéndose todos los partidos entre ellos el de Aramburu y Partidos de Centro. Es un hombre muy inteligente y en todos estos actos, en los que habló más de una hora, dejó a la gente emocionadísima por el mensaje de amor y humanidad que traía. Todo esto visto bien, por las autoridades, que hicieron cuanto fue necesario para que desarrollara su visita con tranquilidad y que nadie lo molestara. Ha dejado un buen recuerdo y él así se lo llevo. Os pongo estos dos ejemplos, como prueba del deseo que tiene el doctor Illia de que haya libertad. El caso es que los demás lo comprendan así. Desde que estoy aquí, nunca oí tantas demostraciones de cariño hacia España. En todo esto, la familia Scheimberg, en pleno, participó en todo. Aida la encontré mejor, acercándose a ella, oye bastante.
Nada nos decís si os instaláis ahí o volvéis a estas tierras; de todas formas, tenemos ganas de veros. Los demás amigos siguen bien. Arrranz también está muy mejorado, pues, como ya sabréis, estuvo bastante enfermo. Pepe os escribirá aparte contando alguna otra [escrito na marxe esquerda:] novedad. Con un abrazo y hasta pronto.

Lala

[Escrito na marxe esquerda:] Todo sigue subiendo. La carne un 50%. Como veis, la cosa no es fácil.
[Escrito na esquina superior dereita:] Ante todo, felicidades por el éxito de tus exposiciones. Ya sabes que nos alegramos mucho.

1960-02-22 Remitente
de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro en 22/02/1960

Basilea, 22 de febrero de 1960

Sres. Lala y Laxeiro
Buenos Aires

Queridos amigos:

Aquí estamos desde hace más de veinte días, muy contentos de esta ciudad que nos parece espléndida, así como Zurich, que está a una hora de viaje, y las dos con museos notables, sobre todo en arte primitivo europeo y, en el caso de Basilea, con una cantidad considerable de obras de Holbein que vivió aquí. Luego, ambos museos, cuentan con grandes colecciones de impresionistas franceses, expresionistas alemanes y, desde el cubismo hasta el manchismo norteamericano, están representadas sus figuras más importantes, sobre todo Picasso, Braque, Juan Gris, Léger, Chagall, Paul Klee; de todos ellos hay bellos ejemplos en los museos de ambas ciudades. De Juan Gris existen solamente en el museo de Basilea once cuadros bellísimos en una sala, así como otra grande con Braque, Picasso y otra con Léger y Chagall. De todo esto gozo como podéis imaginaros. Seguimos como podemos desde aquí, y con esperanza, las últimas noticias de España y también las de Buenos Aires, donde las últimas películas yankis de la guerra, con submarinos y hombres rana, parecen haber influido notablemente en la imaginación de sus autoridades. Por aquí, la gente está indignada con el estallido de la bomba atómica francesa que les parece inoportuna y pedante. Los sucesos de Árgel, así como la política de Adenauer, tiene muy intranquilos a los suizos. Éste es el resumen político sintético que pude deducir de conversaciones, muy parcas, con algunas gentes de aquí. Pareciera que todos desean, por temor a una guerra o a situaciones políticas desesperadas, marchar a América del Sur, donde suponen una tranquilidad paradisíaca. La visión es, unos cuantos indios saltando alegres como también en algunas películas yankis, o fumando muy tranquilos, pipas de la paz con los rubios europeos que pueden ir de Centroeuropa (no cuentan España y Portugal), sirviendo a éstos para hacerse millonarios y comprar lujosos coches norteamericanos que en estas ciudades de Europa, a su regreso, tropiezan los lados con las dos hileras de casas en las calles estrechas. Son gentes que, como las autoridades argentinas, también está influenciadas por el cine yanki, en este caso con respecto a América. Unos rubios de origen alemán, claro está, en Nueva York, muy listos, y un continente de negros e indios hacia el sur, no tan listos. Su conocimiento sobre América, si no leyesen de vez en cuando algún folleto o aviso de agencias de viajes o de compañías de aviación, corresponde exactamente al que podían tener los españoles en el año 1500, luego del segundo viaje de Colón. Todo esto que te escribo es seguramente un poco exagerado, más responde bastante al pensamiento del tipo medio suizo y tienen la culpa los países americanos por no saber poner en valor su realidad.

Bueno, por nuestra parte, estamos muy contentos y ya os iremos contando de nosotros. Recibid el gran abrazo de Maruja y mío para vosotros y todos los amigos, y tú, Laxeiro, otro muy fuerte de:

[Seoane]

1952-00-00 Destinatario/a
de Laxeiro, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane en 00/00/1952

Mayo 1952?

D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Seoane:

Me alegro mucho recibir carta tuya. Yo te estoy muy agradecido, pero como la distancia es tan grande y tú eres el único amigo que tengo ahí, pues tengo que seguir pidiéndole favores. Mima, yo tengo muchas ganas de conocer ese país y creo que si tu no me ayudas lo que puedas, me será difícil. Un hermano mío que es el que me paga el pasaje irá a verte. Éste le entregará el importe del pasaje en la secretaría del Centro Gallego y que éstos digan que son ellos los que me pagan los gastos del pasaje. Bueno, tú ya me entiendes que le den una forma que ellos ya sabrán buscarla para que, siendo yo invitado oficial del Centro, puedan mis familiares pagar ahí mi pasaje. Mi deseo sería, según una carta que le escribo a mi hermano Pascual, (precisamente en la que le digo que se presente a ti) de llevar conmigo a mi hija y mi mujer, pero esto será imposible si fuese posible las llevaría conmigo, pero si tú ves que esto no puede ser, no quisiera interrumpir los trámites que tenga hecho la secretaría del Centro Gallego para mi ida a la inauguración de la exposición. Bueno, tú y mi cuñado trataréis de poneros de acuerdo con la secretaría de dicho Centro y darle forma a todo este lío para, como ya dije, esté yo ahí el día de la inauguración. Le dices a mi cuñado que a lo de mi mujer y mi hija no le dé más importancia que la que se le pueda dar, que por culpa de estas non quiero perder la invitación del Centro y que, en tal caso, pague mi pasaje sólo, después una vez yo ahí ya las reclamaré a ellas. Tú le aconsejas y que te haga caso. Léele esta carta cuando vaya a visitarle. Yo confío en ti que sabrás guiarle y aconsejarle. Sabré agradecerte cuanto hagas para que mi ida a esa sea una realidad. Te agradezco me digas lo más pronto posible como están estos trámites. Creo que pronto nos veremos, un fuerte abrazo de tu buen amigo

Laxeiro

1950-12-19 Destinatario/a
de Laxeiro, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane en 19/12/1950

Vigo, 19 de diciembre, 1950

Sr. D. Luis Seoane

Amigo Seoane:

En el mismo día que Del Riego me leyó tu carta en la cual tu le dabas un explicación de la exposición que se va a celebrar en esa Capital, me encontré con dos amigos que marchaban para esa, de los cuales me valgo para hacer llegar a ti de una manera rápida mi deseo. Quiero ir a Buenos Aires con motivo de la exposición, o que sea este el motivo para que el Centro Gallego me invite oficialmente, y sólo deseo la invitación , todo lo demás corre a mi cargo, tal como el importe del pasaje y mi estancia en esa, repito, todo esto lo pago yo, lo que sí esta invitación me da a mí todas las facilidades de salida de España.
Espero me contestes pronto a esto para yo escribirle a mis hermanos que están ahí para que me paguen el pasaje.
Abrazos para todos mis amigos e ti un muy forte do teu bon amigo

Laxeiro

Dirección: García Barbón 7

1977-09-28 Destinatario/a
de Jesús Neira Vilas, a Luís Seoane
A Habana
Transcrición

Transcripción da epistola de Jesús Neira Vilas, a Luís Seoane en 28/09/1977


Habana, 28-9-77

Querido Seoane, vello e entrañable amigo:

Soupen por Isaac e por Xosé que anda vostede a ilustrar unha nova edición de Memorias dun neno labrego. De novo estaremos xuntos, como ocorreu naquela primeira, de Buenos Aires, de finales do ano 1960. Alédame certamente. E xa dende agora espero velo pubricado. Nunca pensei que este libro tivese tal éxito, e esto non me marea, pero proime certa curiosidade que cai no ámeto da chamada socioloxía literaria. Tiven a clave en Santiago en outubre pasado. Estaba eu na librería Abraxas, con moitos mozos agardando, facendo literalmente cola pra que lles firmase libros (e, coma sempre, dos que máis firmei foi deste) e achegóuseme un home da miña edade, da Arzúa. E abrazoume e fíxome perguntas e falamos de traballos, costumes, posguerra, e resulta que tivemos unha vida semellante, de nenos labregos mal mantidos, romendados, etc., e dixo que había moitos máis, da súa comarca que se vían retratados nesas páxinas, e contoume a min mesmo detalles, anécdotas do libro, con enorme entusiasmo. Un home sinxelo, pero moi emotivo, e esto, repito, deume a clave de todo, o espello.
Outra cousa: ando á pescuda de persoaxes galegos no folklore de Cuba (contos, coplas, refrás, etc.). Os galegos salen en veces mal parados, pero outras o galego é o listo, o pillastre, o que engaña a outros, etc. Penso que no Prata esto non se dá así. Pode decirme algo? Penso que nesa zona do Sul, salimos perdendo decote. Amais: tense feito, que vostede sepa, algunha recolleita deste tipo en Bos Aires ou Montevideo? Considera vostede que é útil?

[Manuscrito:] Apertas de Anisia e pra Maruxa. Apertas fortes.

X. Neira

1977-03-22 Destinatario/a
de Xosé Neira Vilas, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
A Habana
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 22/03/1977

Habana, 22-3-77

Queridos Luis e Maruxa Seoane:

Estivemos por Galicia fai catro meses. Igual que en 1972 por pouco –esta vez non tan pouco– non coincidimos con vostedes na Terra. Pero as cousas son así. Sabemos que lle gusta o inverno e a nós, pola contra, góstanos o vrao, non o moito calor, pero si fuximos do frío. Novembre era xa un pouco máis alá das nosas posibilidades térmicas. Dende que un se vai aplatanando o sol é un amigo. Agora sabemos por carta de Isaac que andades por ahí.
En Madrid, na casa de meu irmao, atopeime con A maior abondamento, formidable poemario, pleo de interés, estético e testemuñal. Gracias por ese regalo, e por esa adicatoria, e por esa amistade que viña espresada con moito sentir na adicatoria e na carta. Por si fosen pouco os libros, estas adicatorias, estas palabras cordiales que nos chegan algunha vez, de tanto en tanto, temos as noticias do seu quefacer por meio de amigos comúns, e o óleo que temos diante na sala da nosa casa, e as portadas (ou tapas) de tantos libros que acotío manexamos. E Diálogo, ese mural de cerámica Seoane-Arranz, que algunha vez imos ver á casa que foi de Álvarez Gallego e que agora ocupan un matrimonio de velliños. (Por certo, a nome da Sección Gallega do Instituto de Literatura e Lingüística, que eu dirixo, propuxen en principio levar a estes velliños –totalmente insensibles– un paisaxe, calquera cousa e que nos entregasen o mural, pero fun cun escultor amigo e soupen que non se pode sacar, pois está unido, pegado á parede de tal maneira que se rompería en anaquiños, eso me dixo; e o que farei cando menos, é sacarlle unha foto, de ser posible en colores. Atope entre os papeles de Álvarez Gallego unha carta de vostede e soupen por elo o do tiduo da obra, fermosa obra).
Fai pouco fixen un traballo cun fotógrafo amigo: rescatar, copiar dibuxos e palabras consiñados nunhas servilletas-recordo daquel agasallo, daquela cea que nos deron vostedes, moitos amigos, en Buenos Aires, o 28 de xunio do 61. Rescatei dibuxos de Isaac, Laxeiro, vostede, palabras de Dieste, Baltar, Lorenzo Varela (a quen vin en Madrid en novembre 76 ). En fin, sobre todo esto, e o mural, etc., escribirei algún día e airearei estes dibuxos das servilletas, de gran contido emotivo pra nós ó tempo que fermosos.
Por aquí algo imos facendo, na sección dita, e na investigación arredor dos galegos de Cuba. A laboura é moi grande e penso que dea máis dun libro. Teño proieitos, varios proieitos, somente quero tempo, anos, vida pra levar todo a cabo. Non perdo de vista, craro é, todo o que importa hoxe a Galicia viva, o intre que ahí se vive, pero se me toca en sorte (penso que en moi boa sorte) vivir esta esperencia, revolucionaria, de camiño é bo traballar historiando, ou como queira chamárselle a andaina dos galegos.

E namais. De Anisia prós dous, Maruxa e vostede unha aperta, e outra aperta do voso

X. Neira Vilas

1976-07-13 Remitente
de Luís Seoane, a Jesús Neira Vilas
Bos Aires
A Habana
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Jesús Neira Vilas en 13/07/1976

Buenos Aires, 13 de xulio de 1976

Sr. Xosé Neira Vilas
La Habana

Queridos Neira Vilas e Anisia:

Recibimos a carta do 24/VI que nos encheu de ledicia. Fai tantos anos que non sabemos uns dos outros, que constituíu unha sorpresa. Cecais non fai moitos anos que tivésemos querido ternos comunicado máis a miúdo aínda tendo sempre algunhas noticias vosas a traveso de Isaac. A nosa vida é a de sempre, nos derradeiros meses máis pechados na casa. Viñemos en decembro de Galicia onde estivemos un ano deducindo mes e meio en Madride onde fixen unha exposición e uns días en Barcelona. Desta estancia, teríamos moito que falar, en xeral, da nosa esperencia galega dende o primeiro viaxe que foi no sesenta. Eu fixen algunhas cousas, non moitas, exposicións, libros, o Museo Carlos Maside, e falar con xente, falar con quenes me sinto máis a gusto é coas xentes da miña xeneración por razóns naturale, e cos que estiveron en América, Blanco Amor, Laxeiro, etc. América doulle aos galegos un senso de universalidade que os máis mozos téñeno, cecais, pro de outro xeito, e desviounos da tendencia aos problemas miúdos que alí se conservan, a tendencia á división minúscula. A min quérenme, en xeral, todos. Mais comprendo o ir e vir á Habana de Curros. A saudade de Cuba de Antón Vilar Ponte e Lugrís Freire, dos que eu fun amigo, a de agora de Blanco Amor e do Laxeiro, de Buenos Aires, aínda que xa non matinen tornar. Aquí renegamos cada vegada que voltamos, mais a nós parécenos que aínda os máis loitadores dos nosos millores homes tenden alí ao Nirvana. Ou matinan que teñen todo o tempo do mundo pra facer cousas. Non embargantes, morremos por Galicia e por trocala no paradiso que soñamos durante tantos anos.
Nós voltaremos en xaneiro logo de cumplir algús compromisos en Buenos Aires. Teño novas esposicións en Madrid e Barcelona. Non pensen que somos pesimistas en canto a Galicia. Todo o contrario. Hai unha mocedade preocupada e extraordinaria en moitos aspectos, renascen, así se pode afirmar, o idioma, búscanse os libros galegos e afirman en actos a súa existencia. Eu estou con eles. A saudade nosa ten que ver coa esperencia e loitas propias e coas lembranzas máis que nada posiblemente de unha edade. Eu traballo como sempre no que podo e vostedes veñen facendo unha laboura que envexamos.

Esto é todo hoxe. Unha grande aperta, verdadeiramente grande de:

[Seoane]

1976-06-24 Destinatario/a
de Xosé Neira Vilas, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
A Habana
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 24/06/1976


Habana, 24 de xunio do 1976

Queridos Luis e Maruxa:

Unhas letras que son ben pouco pra vos espresar canto vos lembramos. Non é literatura; é a pura, auténtica verdade (dentro de catro días, por exemplo, cumpriranse quince anos daquela despedida no restaurante Cuenca, que moito lembramos; catro servilletas adicadas están no noso poder e días atrás saqueille fotos a dibuxos e palabras). Logo hai outros motivos, outras noticias que nos acirran e traen a lembranza vosa: esposiciós, libros, traballos, éisitos (que nos aledan moi de certo) e tamén palabras directas e testemuños persoales como é o caso do derradeiro viaxe do meu amigo Lois, da UNESCO, a esa. Entregoume ese mañífico traballo que é Arte mural/La ilustración, garimosamente adicado, que contén –texto e reproduciós– a imprenta do seu quefacer tan singular i elevado. Formidable, esclarecedor traballo sobre arte mural seu e sobre a ilustración do libro. Quero decirlle que todos os seus libros, catálogos, grabados, etc. circulan máis do que pode supoñer. Unha chea de amigos están pouco menos ca pendientes do que sei de vostede, da súa andaina artística, da súa obra. E uns avisan a outros, e hai unha grande ademiración polo seu estilo, pola súa orixinalidade. (Fai menos de unha hora inda estiveron na miña oficina os diseñadores da revista do orgaismo onde traballo, ademirando o grabado que acompañan á monografía de García Sabell (a de 1965 sobre grabados).
Por Isaac, sabemos dos vosos viaxes. Soupemso no seu momento do malfadado acidente, do que desexamos non teña quedado en ningún dos dous secuela algunha. E máis recentemente tamén nos dixo dunha ciática que o tiña a vostede algo amolado. Sei por un amigo que eso doi de raio. Pero o mesmo Isaac nos contou que cando se foron pra Bos Aires xa andaba ben.
Un médico do meu povo mándame os suplementos de La Voz de Galicia, onde vexo acotío as súas Figuraciós, que vou coleccionando. Formidable xeito de periodismo, pra o que ten demostrado vostede unha auténtica vocación.
De nós: Anisia a escribir pra nenos. Saíron recentemente dous libros dela aquí (amais do de Arealonguiña con dous contos dela en galego). Eu: escribindo sempre algo, e pubricando sempre algo tamén; libros en Galicia e algo de xornalismo aquí. As Memorias sairán este ano en Roma, en italiano. Talvez vaian a outros idiomas. En Portugal, tamén. Traballo noutras cousas, e non soio de ficción. Xa veremos que irá saíndo.
Seguimos de perto os aconteceres de ahí. Doinos o que pasa, dende hai uns anos, esa sangue sin sentido que se verque a diario, esa inestabilidade, esa inflación incontrolada. En fin...

E namais por hoxe. Apertas de Anisia pra os dous. E pra os dous unha aperta garnde, tensa, fraterna de

X Neira Vilas

Se lle queda algún exemplar de A maior abundamento ¿sería moito pedir que lle mande un exemplar a meu irmao a Madrid? El ten maneira de facermo chegar deseguida. Jesús Neira, Ponferrada 44-2º Barrio del Pilar, Madrid-29, España. Cualquier libro, cualquier papel, cualquier catálogo, poño por caso, é unha boa vía. Moitas gracias, moitas. (Vin o comento de Luz Pozo e interésame vivamente ler esa nova entrega poética súa).

1974-09-27 Destinatario/a
de Xosé Neira Vilas, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
A Habana
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 27/09/1974

Habana, 27 de septiembre do 1974

A Luis Seoane (e a Maruxa)
Buenos Aires

Queridos amigos:

Chegou Luis López, o da UNESCO. Encantado das atenciós de vostedes, da vosa cordialidade. Luis é un rapaz de moita valía. Xa estivera aquí cinco anos atrás con Ramón Chao, o xornalista galego de Triunfo e de La Voz de Galicia, que escribe dende París. Ramón sustitueu a Luis no trafego que este tiña na Radiodifusión francesa. Faloume Luis de que están vostedes ben; aled