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Epístolas
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Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane



Seoane:

No se puede luchar contra los elementos. No te digo cuánto siento el retraso y dejo a tu imaginación las causas que lo determinaron. Espero que sirva. Cualquier corrección que quieras, o lo haces tú directamente o me avisas.
Dejé en blanco la fecha de la Exposición en el Museo de Arte Moderno. ¿La pones tú? También en el original enviado a Enzo.

Abur.

Lorenzo

de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

Recordados albaceas:

Muchas gracias por todo. Estos últimos, y ya terriblemente alargados tiempos míos, me tienen tan ido, tan desplazado, que me sentiría completamente en ausencia, sin ninguna señal cercana, cierta y como de familia, de no saber que existís vosotros. Dije como de familia, en la seguridad de que me entendéis, de que sabéis que no es y es eso lo que quiero decir a pesar del pudor que estas declaraciones causan en uno. Estoy como un edificio después de un terremoto, más triste que trágicamente dislocado, herido. Pero todo marcha como debe marchar, y poco a poco voy levantando la voluntad y la salud. Me dicen que para finales de julio seré otro. Espero ese otro con cierta curiosidad, aunque sin impaciencia.
Por Marika, sé algunas cosas, pocas y confusas como es de suponer en una amiga tan leal como tergiversante. Me gustaría saber quién puso los misteriosos dólares que ella me entregó.
No sé si Cuadrado estará en Buenos Aires cuando llegue éste. Hay aquí impacientes y frenéticos autores que requieren noticias.
Seoane, hoy en una situación un tanto apurada, me permito enviarte a tu casa una carta con cosas para Rafael y, por lo urgente, te lo anuncio en un telegrama. Discúlpame a Bergamín también. Recibirás, va en la carta de Alberti, una invitación firmada por él. Si puedes venir, me alegraría mucho. (Lo mismo Arturo, si quiere por una vez, y como herejía, salir del quietismo que yo tanto comprendo)–.
Me escribió Emilio una carta espléndida, hablándome de cierta cantidad que él cree me corresponde. Le escribo diciéndole que, lo que haya, te lo entregue a ti. Tú, si por algún error ves que en realidad te pertenece a ti, te quedas con él y me envías los recibos para que los devuelva firmados. Si por el contrario hay algo anterior a ti y no lo necesitas, mándamelo a través de Gebele , que según Marika, vendrá pronto. Como le pedí a Marika que me comprara algunas cosas, lo que haya puedes dárselo a ella y que ella le dé a Gebele el resto, o como sea mejor. Le escribo a Emilio diciéndole que se entienda contigo.
Necesito una buena Historia de España. ¿Lafuente Balleteros? ¿Podría sacarse del Ateneo con descuento, y crédito encima? ¿Qué Historia Universal me recomendarías, adquirida, si es posible, del mismo modo? Si tienes tiempo, humor y probabilidades, te agradecería mucho estos encargos.
Otra cosa, Seoane. (Para Arturo me reservo, hasta que venga). Todavía estoy muy caído. Pero tengo entre ceja y ceja la idea de hacer una pieza en un acto, con Manuela Sánchez, nuestra gallega heroica, de protagonista. ¿Podría editarse? ¿Te gustaría, si sale discreta, ilustrarla, con proyectos de decorado y figurines? En ese caso, me animaría más, por no decir del todo. Y pienso salir de la intimidad atroz en que me vi atrapado. Responde –sin problemas– a los dos aspectos: edición, ilustración.
Y para que todo sea abuso, un último ruego. ¿Podrías decirle a Melella que la cantidad por los giros hechos a la familia de la muchacha es de 100$? Se le deben a Andrés. Entiendo, Seoane, vuestro entusiasmo por el Sur, con Baltar al lado, y las pequeñas sordideces de Buenos Aires lejos. Pero... por un tiempo, y no como pionero, como pintor. Tu obra es más heroica, lo creo profundamente, que las jornadas del carnicero. Y, ¡ay! Mucho más cercada de desolación que la aventura del desierto. Quisiera que estuvierais aquí, que yo hubiera olvidado ya todo este infame castigo, y nos comenzáramos a pelear.

Lorenzo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Melella, Armas , Antonio, Odilda. Muy agradecidos recuerdos, si lo veis, a Munis .

de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane

A Maruja y Luis Seoane

Queridos amigos:

No me sentí nada bien esta temporada aunque clínicamente estoy mejor. Por eso no os escribí.
Todavía no vi los dos cuadros que enviaste. Élida me dijo que a Percivale le gustaron mucho. ¿Y tu exposición? ¿Sabes que va a salir en México una gran revista político-literaria dirigida por León Felipe? Prepara colaboración –(tus dibujos sociales)–. También me podrías mandar alguno a mí. Vamos a editar una cantata a la Paz, de Alberti. ¿Se te ocurre hacer algo? En fin, no quiero abrumarte.
Yo no escribí mucho. Sólo tuve unos pocos días de tranquilidad. Espero hacerlo el mes que viene, pues voy a cambiar de pensión. En la que estoy, es imposible: ni Lope.
Me hablas de 1.200$. Emilio, hace tiempo, antes de comenzar a trabajar tú, creo, me hablaba de 800. Tú dirás. Pero, desde luego, tú tienes que cobrar tus 400$ por mes (no hagas las cosas con prisa, debes dar la sensación de que cuesta mucho hacerlas), a partir de la fecha en que comenzaste. Yo no creo que pueda volver este año, tal como se presenta mi curación por muy bien que vaya.
¿Viste el cuadro de Picasso dedicado a Corea? Impresionante como documento, una lección a los fougeronescitos .
¡Cuánto me gustaría teneros aquí en Montevideo! En Pocitos, con una luz como la que necesitamos, aunque no sea la nuestra.
Maruja: no te aproveches de mi ausencia para quedarte con mis cuadros.

Os recuerda mucho.

Lorenzo

de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane

18 de julio

Querido Seoane:

Esta nota –la que acompaña– la escribí hace 20 días, pero antes de echarla me echó a mí la gripe en cama, hasta ahora que lentamente voy saliendo.
Ya no podré, creo, ir este año a Buenos Aires. Élida me dijo que Maruja la llamó, y esto me tiene intranquilo. ¿Qué pasa? Vi, entre gripe y pereza , uno de tus cuadros, –la jarra– maravilloso, puro, alegre, sereno, hondo. ¡Cómo te envidio! Lo que más recuerdo son esos azules, entre grises y blancos, tan luminosos. (¿Procedentes del Minotauro en la playa?). Cuando me escribas, si comprendes y perdonas mis aplazos, dime cómo andan las cosas de Arturo, con Nova, y las vuestras con Botella, pues corren rumores alarmantes.
No dejes de comprar, si llega a esa, Lettres Françaises. Es una manera, quizá la única, de ver ciertas cosas. Si no, avísame, para que te lo haga llegar.
Parece que Dieste y Carmen pasan unas vacaciones en bicicleta. ¡Qué sacrilegio! ¡Felices ellos, con sus máquinas inglesas! ¿Cómo están tus negocios londinenses?

Abrazos, estoy cansado.

Lorenzo

de Luís Seoane, a Lorenzo Varela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lorenzo Varela

Querido Varela:

No tenemos de ti más noticias que las alguna vez nos transmite Marika y alguna que otra que le llegó a Cuadrado por los caminos misteriosos que para nosotros apenas lo son. Su fantasía te ha elevado catedrales y has pasado a ser, para los auditores de Cuadrado, entre los que a veces me encuentro desprevenido , un personaje mítico. Un llegada súbita tuya causaría un tremendo daño a esta obra de arte, Cuadrado tendría que conseguir que algún otro amigo se fuera del país para crear un nuevo personaje. Bromas aparte, él y yo y todos los amigos comunes extrañamos tu ausencia y desearíamos por lo menos tener alguna noticia tuya que nos llegase directamente. Nuestra vida transcurre tan monótona como la de los ríos que van a dar a la mar de la copla de Manrique. No ocurre nada aparentemente en ella aunque por dentro para uno mismo tenga nuestro río interior, sus remolinos y a veces adquiriesen estos la turbulencia de salto de agua. Pinto. Siempre pinto sin saber bien para qué, como no sea con la finalidad subconsciente de aturdirme. Tengo algunos óleos nuevos, algunos con motivos de emigrantes, en camarotes, en cubierta, durmiendo, es un tema que pienso continuar desarrollando porque me parece que con él puedo unir las realidades de Galicia y este país. También escribí, sin objeto, unas quince cuartillas de notas sobre arte. Esto es todo. A ésa envié dos cuadros por Bayerthal de Arte Bella destinados a Percivale. Son dos naturalezas muertas. En octubre o noviembre, expondré en ésta y quizás después me dedique a c... seguros o a algún negocio que me dé dinero y prestigio
¿Cuándo nos envías tu obra de teatro? Tengo pensado algunos figurines aprovechando detalles de la ropa campesina gallega que te gustarán cuando los realice. Estos últimos días vi algunos cuadros interesantes, Cossío y otros castellanos y lamenté que los gallegos seamos de la manera que somos. Nuestra pintura de la generación de ellos es superior y más profundamente social, real y preciosa .
Bueno, te ruego que contestes alguna carta. A Marika le di el otro antes de ayer 1.200$ que me pagó Emilio el martes pasado, pues creo que ella piensa viajar a Montevideo la semana que viene o algo así. De los libros, le hice el encargo a Cuadrado, por los descuentos, facilidades de pago que a él le hacían en el Museo y me parece que se ocupó de esto. El lunes, de todos modos, le preguntaré.

Saludos a todos los amigos comunes y tú recibe el saludo de Maruja y el fuerte abrazo de tu amigo.

[Sen firma]

[...]
Lorenzo Varela. Creo que es de los más interesantes, así como uno de los grandes poetas gallegos actuales. Parte de su obra está traducida a varios idiomas europeos y el soneto sobre Roy Xordo o el de María Pita me parecen de lo mejor que se publicó en los últimos años.
Esperamos ansiosos los cuadros de la exposición. Espero que han de tener éxito. Tienes que enviarme al Centro Gallego los datos sobres los artistas y fotos de estos cuadros y las esculturas de Faílde para ir adelantando el catálogo que deseo, espero, sea importante. El 22 de julio han de estrenarse las obras musicales premiadas el año pasado que creemos han de constituir otro éxito y quizá para esa fecha salga el primer número de la nueva revista del Centro Gallego.
Por correo ordinario, te enviaré estos días algunas publicaciones últimas de ésta.

Perdóname esta carta que tenía necesidad de escribir y recibe con el saludo cordial para todos los amigos y con el de Maruja y mío para vosotros dos el gran abrazo de

[Sen firma]

de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Cuando recibas estas línea, debes de estar por llegar de regreso ahí, Carlisky. Supongo que te irá a ver, sin contar las propias razones que él tenga, para hacerlo, de mi parte, y para dos cosas.
Una, la primera, es para entregarte el texto de un libro mío de poemas. Y con relación a esto quiero especialmente hablarte. El libro en cuestión es una especie de antología que yo he hecho de mis poemas escritos hace unos diez años y sólo publicados, algunos de ellos, en revistas, aquí y allá –nunca mejor empleada la expresión– y que hoy desearía recoger en un libro. Como ves, poco fruto para tantos años, y menos mal si aún se pudiera decir, poco y bueno. En fin, ese libro, que de pronto, por no sé que ansias, que espero a pesar de todo que no serán mortales, se me aparece ahora como de urgente e impostergable publicación (me refiero, claro está, a mis intenciones de hacerlo así), lo he mandado también a México.
Por una serie de razones entre las que se cuenta que nunca he publicado allí nada y el proyecto que alimento (ya te habrás dado cuenta de que todo proyecto necesita ser alimentado, como cualquier hijo de vecino) aunque no estoy seguro de que no se muera –y sería de hambre, en ese caso– antes de ponerle en práctica, de ir allí, a México algún día, con lo cual tengo la ilusión –un tanto cándida, es cierto– de que tener publicado ya un libro allí, me facilitaría las cosas. Releo el párrafo y veo que ha salido de un barroco casi incomprensible, de modo que le traduzco a lenguaje más llano. Digo que he mandado el libro a México con intención de que se publique allí, si es posible. Al parecer, por lo menos, no es imposible. Y por las razones apuntadas arriba, yo lo desearía así. Pero...
Pero, suponiendo que no cuaje mi proyecto mexicano, y tras de habértele expuesto –así como también las razones de mi preferencia en principio– te quiero someter el libro en cuestión, para preguntarte: ¿Hay ahí alguna posibilidad de publicarle? ¿Te parece publicable –total o parcialmente–? ¿Sería posible para ti en Botella al mar, hacer algo por mi libro? Por el momento, y por las ya repetidas razones de que estoy esperando a saber que pasa en México, no quiero más que preguntarte la cosa, así, en principio; porque, en principio, para lo de México, tengo buenas esperanzas –que algo es algo–. Mas supuesto que fracasaran ¿crees tú que se podría hacer algo ahí? ¿Crees tú que un prefacio que hiciese Bergamín facilitaría la publicación?
De otro modo, ¿sería posible publicar una parte del libro como la plaquette que vosotros mismos me hicisteis de Phokas el Americano? ¿El hecho eventual de hacerla ilustrar por alguno de los pintores de aquí añadiría alguna facilidad? De manera más precisa, si lo posible fuera sólo parcial, me gustaría, particularmente, que se publicase ante todo el poema que verás incluido y que se titula Lo que le sobra a la sepultura, muertos desconocidos y españoles vivos de hambre. Ha sido ya traducido en francés y en italiano, pero no sé si políticamente cabría hacerlo ahí. En fin, con respecto a todo esto, si tienes tiempo y ganas de contestarme, te lo agradecería muchísimo. Cualquiera que fuese tu contestación, naturalmente. Porque incluso si hubiera de ser por completo negativa, para mí sería útil en el sentido de intentar por todos los medios conseguir lo de México; por contra, si tú me dices que algo o todo podrías hacer ahí –independientemente de la fecha– me dejaría más holgura para tratar de resolver lo de México, puesto que siempre podría contar contigo. Repito, pues, que, por el momento, tu sola contestación de principio –y, por supuesto, sin que signifique ningún compromiso para vosotros, tendrá ya muchísima utilidad para mí y, en consecuencia, te ruego que lo hagas. Creo –y es un dato que te doy pensando que acaso pudiera facilitar la cosa– creo, digo, que Seghers va a publicar aquí una parte del libro en edición bilingüe. Aunque con estos cabronzuelos nunca sabe uno a que atenerse. Dejémoslo, por el momento, en que creo.
De la otra cuestión de que supongo que te hablará Carlisky, es lo siguiente: él tiene la intención de volver y la necesidad, para hacerlo, de ganarse aquí la vida. Me propuso hacer algo así como una academia para la enseñanza del español y, eventualmente, la literatura española, con algún punto de vista que quizá sea útil; por mi parte, hablando de todo ello, saqué yo a relucir el que fue un día proyecto nuestro, que algo se podría hacer que permitiese luego la edición de autor, etc. Como tú eres viejo experto en la materia, yo le recomendé que hablase contigo y hasta que vieseis si de algún modo pudiéramos trabajar en colaboración o cosa parecida. Él, Carlisky, parece persona muy práctica y eficaz en todo lo administrativo, de modo que yo creo, aunque moderadamente, en el tal proyecto. Con todo, si una vez que hayas hablado con él acerca de esto, me quieres escribir también, cuando tú puedas decirme (y si lo consideras necesario, en un plano puramente confidencial) tendría para mí importancia de consejo mayor, y creo que, muy de verdad, decisivo para lo que a mí respecta. Mas acaso, paradójicamente, por lo mismo que esto tiene aire de ser cosa práctica e inmediata, me interesa menos o menos urgentemente, que tu contestación a todo lo que te pregunto acerca del libro.
Tú lo verás todo. (Ah, y entre paréntesis, de no ser vosotros, ¿crees tú que hay alguien a quien yo pudiera proponer el libro en cuestión ahora en Buenos Aires?)
Que quedo esperando tu carta, ni necesito decirlo. Más de una vez alguien me ha dicho que estáis pensando volver por aquí. Supongo y espero que aún no habrá nada de cierto, ya que de otro modo me habrías escrito para decirme algo, ¿no? De todos modos, dime lo que haya de esto, aunque sea en estado de proyecto. Ultimamente tuve ocasión de recordarte particularmente, con motivo de un viaje aquí, de Rossi, que estuvo unos ocho o diez días. Sé que sigues pintando cada día más y que, por lo tanto, cada día pintas más, también, en Buenos Aires. Tal vez sería el momento para darte otra vuelta por aquí a ver si tienes la suerte que ha tenido últimamente Clavé que hizo una exposición en Drouant David y el mismo día de la apertura, el muy animal, había vendido todo, teniendo en cuenta además que casi todos los cuadros eran grandes! No sé si tanto éxito será bueno para él; quizá no. En todo caso, como tú sabes que yo tengo mucho aprecio por él, me alegré y de veras. Aquí veo de vez en cuando a Colmeiro, que sigue lo mismo que siempre. Dime de los amigos de ahí y, para empezar, de vosotros. Saluda cariñosamente a Maruja y tú recibe un buen abrazo, como siempre, de

Arturo Serrano Plaja

de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane


Querido Luis:

Como para hacer mentiroso mis temores, hablando gongoresco, acabo de recibir hoy, sábado, una carta de Claire, como habíamos convenido. De modo que ahora tengo que ir a verla o, traducido al romance, lengua que también se llama abuso de confianza, tienes tú que ir a verla.
En primer lugar, el hecho de que haya escrito, tal y como había dicho, yo creo que supone no sólo cortesía, sino también interés por su parte. Así que yo creo que hay que hablar con ella dándole los datos que te parezcan precisos y sobre la base –expresada muy cortés, pero muy precisamente– de que en un plazo determinado debemos tener una contestación de ella.
Me dice que toma el avión el 31 y que puedo verla cualquier día, por la tarde, es decir, a las 7 o las 8. Tú recibirás ésta el lunes por la mañana. Si crees que puedes ir a verla tú, creo que lo mejor es cuanto antes, ya que ella me dijo que los últimos días estará demasiado ocupada. Pero si por cualquier motivo –que te venga mal porque proyectas salir, porque no tienes gana o porque consideras que es mejor que yo vaya, de todos modos– no puedes ir tú, haz el favor de ponerme un telegrama enseguida para tomar el tren e ir yo. Resuelve con entera libertad –con la misma que, en principio, te digo yo que la veas tú.
Aclarado esto, es decir, que puedes resolver con toda libertad en la seguridad de que cualquier cosa a mí me ha de parecer bien, haz el favor de ponerme unas líneas a vuelta de correo, ya que en todo caso yo he de escribirle unas líneas y es claro que ha de hacerlo en relación a tu visita o a la mía.
En el supuesto de que vayas tú, no tengo que decirte, naturalmente, que no hay que aludir a mi carta anterior y a la duda de que ella escribiese. Y en cuanto a lo que se ha de hablar con ella –me refiero a lo de Ilustración– tú verás en que medida es conveniente hacerlo. Yo creo que sería bueno decirle algo, dejarle ver algunas posibilidades –la edición de separatas, por ejemplo– para que así, viendo ella algo concreto, se interese más. Tú decidirás.
Ah, yo le voy a dar como excusa para no ir yo, la que no es verdad, es decir, que los gastos para llevar al chico a la frontera han sido demasiado grandes para mí por supuesto y que, en consecuencia, si ahora puedo ahorrarme un viaje, no me vendrá de más. Te lo digo para que te des por enterado.
Nada más, sino es volver a pedirte que me pongas unas letras a vuelta de correo para saber que he
de hacer: si ir a París o escribirle unas líneas. Saludos a Maruja y un fuerte abrazo de

Arturo

Mi dirección: La Merigote-Poitiers (Vienne)
Dirección de Claire
Mme. Claire Nugue
127 bis rue de Ranelagh (Paris XVI)
Tel. Autevil 8877

de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Para empezar, te digo que escribo con una máquina que no es mía –la mía la tengo a limpiar, y por lo tanto habrá al final muchos errores que tu buena voluntad subsanará).
Finalmente llegué a París. Lo digo porque contando los 5 días de parada en Montevideo, he tardado 31 en llegar a Francia lo cual casi se aproxima al récord establecido por Cristóbal Colón. Por lo demás, aun cuando apenas hace cuatro días que he llegado; ya me he puesto en campaña: he visitado imprentas, tengo algunos datos acerca de los grabadores, he hablado con Claire, etc. Todo, como comprendes, por lo apresurado, un poco provisional y más a título de identificación que de verdadera información. Pero, por una parte, yo, ahora, como creo haberte anticipado, voy a irme afuera de París durante el mes de agosto; por otra, en ese mes, todo el mundo está fuera de París con lo cual muchas cosas no se pueden hacer y entre ellas ni siquiera conseguir la información un poco precisa que se podrá obtener en septiembre; y, finalmente, por la misma inestabilidad de todo, la que podría determinar que datos tomados ahora no sean válidos a comienzos de temporada, una vez que se produzca –según todo el mundo espera– un reajuste –uno más– de salarios, etc. Hechas todas esas salvedades, paso a decirte lo que hasta ahora he conseguido saber:
Anoche estuve cenando con Clavé y luego vi a la mujer de Palmeiro el cual no está ahora en París. Por Clavé, he sabido que Palmeiro recibió tu carta y la mía; y por el tono del comentario de Clavé comprendí que no puedes hacerte la menor ilusión en cuanto al taller de Palmeiro, que ahora vuelve a ocupar él, y que su oferta en Buenos Aires, mas debió ser de cazurro que de generoso –cosa, dicho sea de paso, que no me sorprende demasiado–. Además, en ese terreno –vivienda– las cosas ahora parecen que aún están peor de lo que yo las dejé, de modo que cualquier decisión que tomes ha de estar fundada en esa dificultad grande, salvo que tú veas otras posibilidades por alguna relación que pudieras tener aquí. De no ser así, me parece prudente que te hagas a la idea de tener que vivir por el momento en algún hotel y, una vez aquí, explorar tú mismo las posibilidades, conseguir para trabajar que algún pintor (eso no lo creo imposible ni siquiera difícil) te deje ir a trabajar a su mismo taller y estar dispuesto a soportar la molestia que todo eso signifique.
Como ves, empiezo por lo más desagradable. Pero me atengo a lo de los malos tragos, que cuanto antes, etc. Con respecto a Claire, ayer estuve con ella y el jueves, es decir, pasado mañana, sale en avión para ahí, de modo que caí justo. Tan justo que como yo vi que no disponían de mucho tiempo, por estar en los días de maletas, preparativos, etc., no pude hablar con ella, sino en líneas generales, dejándote encomendado la tarea de, en caso necesario, exponer tú con Coppola todos los detalles necesarios. En líneas generales, le expliqué nuestros proyectos y le di cuenta de mi conversación con Horacio; le insinué posibilidades, le hice ver las circunstancias favorables de toda índole que, dada nuestra situación y conocimientos en América, nuestra experiencia de todo ello, nuestras relaciones aquí y allí, etc. podríamos capitalizar; le hablé, también, de la colaboración que Horacio podría prestar a la empresa; le hablé –a pregunta de ella– de la cifra mínima de treinta mil pesos para empezar a cubrir por una o varias personas en forma de una sociedad, etc. En fin, le hablé en líneas generales, pero durante hora y medida y la impresión que saqué de la entrevista es la siguiente: creo que ha comprendido las posibilidades reales del asunto; habría, tal vez, que insistir, en este sentido, en el hecho de que nosotros no haríamos una editorial de aquí –que andan mal ahora– sino una editorial para ediciones de lujo, que son las únicas que andan bien; ve con mucha mayor claridad, según parece, que para Horacio es una posibilidad de trabajar y hacer cosas más interesantes que plantar árboles en Muñiz, lo cual para ella es de sumo interés, tanto por Horacio como por ella misma, ya que de trabajar él con nosotros, su propia labor justificaría los viajes de Horacio a Europa. Tratando de resumir, aun cuando ni ella dijo más ni yo mismo –dado el carácter un tanto apresurado de la conversación, le pregunté– creo que le ha interesado de verdad y que una vez en Buenos Aires, hablando con Horacio y con vosotros, como le pediré a Horacio que haga, creo que realmente se decidirán y pondrán, si no todo el capital, una parte sustancial. Repito que no es más que una impresión, pero fundada en toda una serie de reacciones y demás imponderables, como se dice, que no me parecen fuera de camino ni mucho menos.
En este sentido –de busca de capitales– los días en Montevideo me sirvieron para algo: estuve con Bergamin, quien es amigo de Ussia, y por el primero supe que el segundo, digo Ussía, llegará a Francia de nuevo hacia fines de septiembre lo más tarde; ya creo haberte dicho en Buenos Aires que tengo mucha esperanza en su posible aportación, de modo que considero una suerte que venga; yo sé que él me buscará en cuanto llegue, porque le dije a Bergamin, quien había de escribirle, que le anunciase mi regreso a Francia, de modo que estará al corriente de su llegada y enseguida hablaré con él del asunto y te diré lo que haya. De modo que, por el momento, con respecto a esto me siento tan optimista que ni considero necesario hablar con otras personas –posibles capitalistas– hasta ver qué resultados dan las gestiones ya hechas. En relación con todo esto, también las conversaciones con Bergamin me han puesto en contacto con algo que eventualmente podría ser interesante para nosotros, bien que indirectamente para no correr el riesgo de perder la independencia: no sé si sabes que en París existe una revista –La Licorne– en francés y en español que financia una señora uruguaya. Colabora lo mejor de París y hasta ahora la parte española la dirigía de hecho Callois; pero justamente ahora parece seguro que se encargue de ello Bergamin, de lo cual, en principio, no hay más que felicitarse, y mucho más cuanto que de una manera general y vaga me dijo que puesto que yo venía a París contaba conmigo. De ser realmente así, quiero decir, de tener yo alguna intervención en eso, siempre será para nosotros algo útil, usado con moderación por la consideración que antes hacía con respecto a nuestra independencia. De cualquier modo, esto es aún algo lejano y aleatorio que sólo te comunico por el gusto de comentarlo y nada más.
Ahora, como datos un poco concretos, paso a darte los que he conseguido de imprentas etc:
1.000 ejemplares de un libro papel ilustración, formato 25/10 centímetros y 32 páginas, 25.000 francos en papel couché.
1.000 ejemplares, 64 páginas formato 19/12 y medio, de 30 a 35 mil. Con relación de derechos de autor de los pintores: a veces hay para los marchands, a veces no hay en absoluto y en general se supone que hay tolerancia.
Para la composición en español, en principio, como en francés.
Reproducción de documentos de bibliotecas, museos, etc. no hay derechos y basta con una autorización que se obtiene en un lugar determinado.
Precios de papel: se necesitaría alrededor de 500 gramos por libro y los precios de las clases respectivas son las siguientes: papel Japón, 20 francos por hoja; Rives et Arches de 300 a 400 francos el kilo y de 10 a 15 mil francos la resma.
Encuadernación: por lo menos 50 francos ejemplar encuadernación en cartón tipo libro de arte.
Distribución: 30% a los libreros normales; una distribución tipo Hachette (monopolio de la distribución francesa) un 20 a 25% más.
De precios de taller de fotograbado de diversas clases, te mando el folleto tarifa que va con esta: me parece más cómodo que lo leas con Varela, que intentar hacer resúmenes de las diversas cosas, que serían incompletas; como verás, en la portada, hay escrito a lápiz una anotación que dice: “más un 5% de impuestos”. Es un poco complicado y hay que leer previamente las instrucciones generales acerca de las diversas categorías; pero supongo que tú tendrás cierta experiencia y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar y que muchas cosas que para mí resultan complicadas, por tener que consultar dos otros cuadros de la tarifa, quizá para ti –auxiliado eventualmente por la gente de López o Rossi– resultarán claras y normales.
Con eso termino la parte informativa. Repito que es más que nada una anticipación de datos que una verdadera información. Pero no creo que valga la pena insistir ahora en hacer una cosa absolutamente precisa hasta no estar tú aquí y ver entonces más de cerca todo el conjunto. A ese respecto, contéstame, por favor, como van tus cosas y dime si sigues considerando la cosa –digo tu viaje– lo mismo que cuando yo estaba ahí. En cualquier caso, dame detalles y dime si necesitas o necesitarás al llegar aquí alguna gestión que yo pueda hacer por ti.
De mis cosas particulares, he encontrado a mi chico lo menos mal posible, hasta el punto de que, por el momento, le han quitado el yeso hasta ver que resultados de la primera cura; de todos modos, tiene que hacer una vida llena de limitaciones físicas por el momento y dicho se está que ha enflaquecido y se ha desmejorado horriblemente, aun cuando tengo la esperanza de que este verano, con agua y sol, que le han recomendado, más el tratamiento interno especial, se reponga. Por lo tanto, hasta donde es posible, si no puedo decir que esté contento, al menos estoy menos deprimido de lo que esperaba. Todo el mes de agosto voy a estar en la dirección siguiente: La Merigote. Poitiers (Vienne), France. Te ruego que me escribas con la rapidez que te sea posible, dándome tus impresiones acerca de todo. En estos días, voy a escribir a Coppola diciéndole, entre otras cosas, que para todo lo relacionado con el asunto de las ediciones te vea a ti que ya tienes los datos que he podido recopilar, etc. Si te llega a llamar, como espero (o si crees útil llamarle tú a el) se me ocurre que será bueno hacer una reunión con carácter de tal para entrar en detalles de cómo se podría constituir la sociedad –desde el punto de vista legal– acerca del plan mínimo a realizar, etc., etc., comprendiendo en los etc., cuantos detalles te parezcan oportunos. O si, por el contrario, te parece mejor que tras la primera carta meramente alusiva que yo voy a escribirle, sea yo quien le exponga todo, dímelo. En el primer caso y con objeto de que Claire pueda asistir, como sé que al llegar a Buenos Aires tiene mucho trabajo, quizá fuese lo mejor esperar unos quince días y entonces escribirle a Coppola (Corrientes 3060) pidiéndole una entrevista para una noche, que es cuando Claire está libre, de no ser la buena impresión general que tengo de todo, salvo lo de tu presunto taller. ¿Cómo anda lo de Varela? ¿Estela va a intentar algo? ¿Lo ha hecho ya? Vuelvo a pedirte que me des noticias de todo y cuanto antes puedas hacerlo mejor.
Para terminar, creo que desde ahora debemos adoptar el famoso lema de Calderón: “A reinar Fortuna, vamos: no me despiertes si sueño”.
Saluda de mi parte a los amigos. A los Dieste les escribo en estos días. Un abrazo a Varela. Y tanto Maruja como tú recibid el mejor recuerdo de la amistad que mi segundo viaje a Buenos Aires me ha hecho sentir más íntima y cordial con vosotros y un fuerte abrazo en prenda del que cuento daros cuando me anunciéis vuestra llegada, que espero y deseo lo más rápida posible.

Arturo Serrano Plaja

de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Hoy recibo tu carta y la contesto hoy mismo para tener la completa seguridad de que te llega a tiempo.
Me alegro muy de veras de tu exposición en Londres. Pensando en Buenos Aires, ¡creo que, independientemente de otros resultados, te será más que útil! Si tienes ganas y tiempo, mándame recortes y críticas que aparezcan en Londres sobre tus cosas. Aunque no lo tengo aquí, sino en París, como supongo que te quedarás en Inglaterra algún tiempo, te mandaré una dirección de Charles Duff, a quien yo mandé mi libro y me contestó con una tarjeta muy simpática y anunciándome su visita, en París, para julio. No le he visto y no sé, por tanto, si ha venido o no a Francia. Pero, en todo caso, yo entendí que se trataba de un viaje rápido. Él forma parte de una revista de izquierda Arena y estuvo en España. De modo que es un amigo nuestro. Acabo de darme cuenta de que sí que tengo aquí su dirección –aunque no su tarjeta– por lo tanto te lo mando; ¡dáselo también a Dieste! Quien yo se lo había prometido igualmente:
Charles Duff
25 Fairfax Road
Swiss Cottage, London N.W.L
Escríbele al llegar –o antes– de mi parte, o, sencillamente, dile quien eres. Como quieras. Si le ves, dile que yo esperaba la visita que me anunció en su carta y que por eso no he vuelto a escribirle. Creo que debes verle. En primer lugar, hablo español. Y si hay algún ambiente propicio a nosotros en Londres, él te pondrá en contacto.
De nuestros negocios, de acuerdo con todo cuanto dices. Ya me dirás que más has concretado con Gascó y por mi parte, a mi regreso a París –mediados de septiembre– estaré en contacto con él, le hablaré nuevamente de otras ediciones, etc., de acuerdo a tus noticias de Argentina.
Dime cuando piensas marcharte y, eventualmente, cuando volverías a pasar por París. Como supongo que no sería mucho antes del 19 de septiembre en ningún caso, puesto que tú vas al 10 de agosto, yo estaré en París o, si es cuestión de días, adelanto mi vuelta. No sólo por el gusto de verte y darte un abrazo de despedida, sino también porque me parece que sería bueno volver a ver los dos justos a Gascó y para ponernos de acuerdo sobre lo que hemos de hacer y cómo, etc.
De modo que, siempre que te sea posible, yo te pediría que efectivamente des el salto de La Mancha.
Por lo de Claire, me parece que de todos modos hubiera sido mejor verla. Es una lástima que no hayas recibido mi carta a tiempo de contestarme porque aun cayéndome mal, como tú dices, económicamente, creo que de haber sabido que tú no podías verla, hubiese ido yo. En fin, ya que ha sido así, no vale la pena lamentarlo. Yo he de escribirle a Buenos Aires. Y aunque en principio me parece bien lo que dices, que la vea yo más adelante en su próximo viaje, me parece que no estaría demás que, entre las gestiones que tú puedas hacer en Buenos Aires, en buses de capital, fuera esta una de ellas. El hecho de que me haya escrito ella, tras la conversación que te conté, me parece que indica interés por su parte. En fin, una vez que llegues a Buenos Aires y a la vista de tus gestiones, volveremos a hablar de esto.
Por otra parte, también quiero preguntarte, o más bien sugerirte de nuevo, la posibilidad de ver en Buenos Aires a Sarita Magliona y hablar con ella, con todas las precauciones que te parezcan. Yo creo que sino ella misma, puede tal vez ponerte en contacto con gente susceptible de interesarme. En fin, ya me dirás lo que piensas.
No tengo para que decirte que si tienes noticias de Venezuela, me las comuniques.
Y creo que es todo. No te olvides de tenernos al corriente de tus planes de viajes –fecha de partida y, eventualmente, de paso por París.
Yo estoy deseando, cosa que realmente me haría falta y ahora ya empiezo a hacer algo, tomo notas, escribo algo, etc. De mi libro aquí, hasta el otoño no espero que pase nada más importante que una carta de Bataillon, quien me ha escrito una carta muy simpática y en la cual, además me dice que ya conocía mis poemas en la última edición de Hora de España. También parece cosa resuelta que mi novela aparezca en septiembre-octubre, u octubre-noviembre, en Europa y luego en libro.
Termino. El domingo voy a Hendaya para buscar al chico. Volveré a ver la frontera y a sentir que se me revuelven las tripas. Saluda a Maruja de mi parte con todo cariño, un abrazo y buena suerte para ti de

Arturo

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a los Dieste. A ellos y a vosotros os ruego que escribáis alguna que otra vez.

de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja

de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Aprovecho una tarde de domingo, tranquila, municipal y espesa, como es de rigor, para poder quedarme en casa y tener un mínimo de tranquilidad para contestarte aunque casi no sea necesario, ya que cuando llegó tu carta has debido de recibir tu otra mía, que sin ser contestación, si lo era. Pero de todos modos, me complazco en volver a escribirte ahora aunque no sea más que para desearte muy felices pascuas, con Maruja y tu familia y darte con ese motivo un abrazo a corto plazo, que yo le quisiera muy corto –el plazo– tanto por el gusto de verte como por el negocio.
Tiene de malo el estar tan alejado, que aún para estar de acuerdo resulta incómodo. Lo digo porque según tu carta todo anda como habíamos previsto y aún, en cierto modo, mejor. Coppola, efectivamente –ya te lo decía– me ha escrito; pero ni él ni tú me dais más precisiones. Lo cual, en principio no tendría importancia de no ser en lo relativo a otras gestiones que yo pueda hacer aquí. Por las mismas razones –levantada la liebre, como dirían ahí los porteños– que tú señalabas para concretar las gestiones tuyas para ampliar el capital, no me ha parecido hasta ahora prudente hablar con Usía. Pero lo haré, puedo hacerlo si tú crees que ya hora. Por mi parte –y el consultar tu opinión sobre este punto es el motivo central de esta carta– creo que también es mejor dejarlo para última hora, para cuando pueda hablarla de algo lo más concreto posible, como ser un plan mínimo ya determinado, fecha de tu llegada, monto del capital inicial, etc. Es más, si fuera posible –quiero decir: si tú lo consideras posible y oportuno– yo no le hablaría hasta que tú estuvieses ya aquí, estuviésemos ya en plana marcha, con algo entre manos. Por lo mismo que, en principio, tengo mucha confianza en esa gestión (lo malo sería que fracasase a pesar de mi confianza) creo que sería mucho más eficaz, de mucho mejores resultados haciéndole así como te digo. Todo el conjunto de circunstancias aludidas y muy principalmente el hecho de que tu llegada segura, creo que darían un aire de empresa lanzada que evitaría, por lo mismo que media mucha amistad personal, todo carácter ambiguo, en lo que a mi sola capacidad de negociante pueda él ver y que seguramente le llevaría a creer que, aunque de buena fe, yo no conseguiría hacer nada porque pensaría que son ilusiones mías, desconocimiento de lo que es eso etc., cosa que siendo ya dos, aludiendo a tu experiencia editorial, no conociéndote personalmente y estando recién venido a París para eso aumenta la verosimilitud y la realidad del asunto en proporciones muy grandes. No sé si he conseguido explicarte bien lo que pienso, pero no tiene mayor importancia. Si la tiene, en último término, que tú me digas qué te parece mejor –para obrar en consecuencia– que le hable desde ahora o que espere a tener noticias tuyas más precisas o incluso a que tú llegues. Dímelo, pues, y haré como te parezca mejor.
Otra cosa: lo del impresor español, si es cierto, es como te imaginas una cosa de la mayor importancia. Por lo tanto, si sabes la dirección, dámela para ir a verle enseguida. Si no la sabes, dime como se llama y porque vía te parece que puedo intentar localizarle. La galería de los catalanes que te hablaba ha hecho ya una primera exposición con las litografías de Clavé ilustrando el Cándido de Voltaire. Un éxito, por lo menos aparente. Es esa un liebre que corre mucho y que por lo tanto creo yo que en lo posible tendríamos que empezar a correrla cuanto antes. De lo del viaje de los Dieste, no sabes la alegría que me ha dado. Me ocurre con ellos que a fuerza de querer escribirles como es debido, es decir, con toda la calma y sosiego que querría yo poner con ellos, aún es la hora que no les he escrito. Y aunque estoy muy seguro que ellos no me lo tomaran en cuenta yo me lo tomo a mí mismo, ya que por mi culpa estoy sin noticias directas de ellos desde un horror de tiempo. Dales de mi parte un gran abrazo y diles que ahora, aprovechando las vacaciones que comienzas dentro de tres días les voy a escribir largo y tendido. De todo cuanto me dices acerca de Paralelo 50 y de lo del maldito Avila Camacho, te agradezco enormemente. Y más aún si a pesar de todas las dificultades logras dar con algún ejemplar del librito en cuestión.
Manolo Ángeles llegó y ha tenido –como suelo– una suerte punto menos que increíble. Picasso le acogió con la misma amistad que ya tenía de antes, lo cual, como te imaginas, es cosa de importancia. Para darte idea hasta el punto de esa amistad sólo te diré que la última exposición de Picasso, la de las cerámicas, que tanto ruido está haciendo, se la confió a Manolo en lo que al montaje de la exposición se refiere. Por otra parte, este condenado gitano de Manolo ha revivido no sé que antiguas amistades y ha dado con un taller independiente, pero perteneciente a su vieja amistad, que se le alquila y además le da pensión, todo ello no muy caro: no le saldrá con comida y ropa limpia por más de 22 o 23 mil francos, lo cual ahora es realmente muy barato y mucho más si se tiene en cuenta la imposibilidad absoluta de encontrar otro alojamiento en París que el de hoteles. Te lo digo por lo mismo que subrayo la dificultad: a pesar de ella ya estás viendo que no es imposible.
De los dibujos e ilustraciones prometidas, aunque siempre prometidas, los puñeteros pintores no acaban de reunir el primer envío. Creo que ahora con las vacaciones por delante y con la oportunidad de ocuparme yo directamente podré hacer el primer envío enseguida. Lo de La Nación y La Prensa ha sido una mala noticia, ya que me disponía a enviarle a Mallea unas notas acerca de exposiciones –Picasso, Miró– que es magnífica y que ha sido un éxito, ya que era la primera que hacía aquí después de la guerra –teatro– etc. De todos modos, acaso lo haga, pues creo que tendría interés para ahí. Si algún día tienes humor como para preguntarle por teléfono a Mallea si a pesar de todo le interesa algo por el estilo, me gustaría saber lo que te dice.
Y termino con la información que me pides acerca de cambios. Cuando yo llegue, no pidieron nada relativo las divisas que traía cada cual. Y en principio, tengo entendido que sigue la misma disposición. Pero como en ese terreno las disposiciones suelen variar todos los días, lo que me parece aconsejable es lo siguiente: traer una cantidad –mínima– en divisas dispuesto a declararla si te piden que lo hagas –lo cual suele ocurrir, digo lo que digan a ese respecto– el día antes de llegar a puerto y el resto de extranjis. Dada mi experiencia personal, lo mejor es traer francos suizos, que siguen siendo una moneda muy fuerte y, sin embargo, menos molesta en cuanto a la vigilancia central, etc., que el dólar. El franco suizo se ha cambiado aquí –cuando yo tuve oportunidad de hacer el último cambio– a razón de 114 francos de aquí por uno suizo –y eso teniendo la clara sensación de que por tratarse de una cantidad muy chica me robaban el cambio. No creo que sea difícil obtener 120 o cosa así por cada franco suizo. Para completar este capítulo haría falta saber lo que te cuestan ahora ahí los francos suizos, pero eso tú lo puedes ver –y eventualmente– tratar de obtener una parte al precio oficial de ahí, que yo sé que en ciertos casos se puede hacer, aún cuando yo no pude, lo cual te dará una diferencia que una vez traducida será de consideración. Aunque mucha gente es partidaria de eso, yo no creo que te convengan los famosos travelers cheques (supongo que se escribe así) que aún cuando son moneda fuerte, están más controlados. Para gente como nosotros –salvo que el plural no te corresponda si acaso pensáis venir con una fortunita– me parece que sigue siendo la mejor la manera aldeana de traer tus billetes suizos contantes –aunque no sonantes– sobre los cuales en cantidades no grandes como digo no hay nada más que la molestia de cambiarlos– y no hay tal molestia porque hay gente que no se dedica más que a eso. Nada más de política financiera.
Entérate –o, si te has enterado ya, entérame a mí– de como piensas venir, quiero decir en barcos de que compañía, etc. y a que puerto piensas llegar. Si en iguales condiciones puedes llegar a Le Havre, sobre ser más barato, ya que está mucho más cerca de París que los otros puertos, tendría la ventaja de que, salvo imprevistos, si se la fecha precisa en que llegáis, os iría a buscar al puerto y trataría de echaros la clásica mano en el desoriente primero de cuando se llega por primera vez a un país que no se conoce, como, según creo, es vuestro caso. De no ser así, dime de todos modos adonde cuentas llegar y yo veré si me es posible ir de todos modos. Y nada más. Contéstame enseguida –el porvenir es nuestro– con el único inconveniente de que el tal no se acabe de hacer presente.

Un abrazo fuerte para los dos de vuestro

Arturo Serrano Plaja

de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane

Querido Seoane:

Con la esperanza de tener una buena ocasión de escribiros una carta de gran calidad, como el caso lo merece, fui dejando correr el tiempo desde el recibo de la vuestra, llegada al mismo tiempo que los libros. Pero como la buena ocasión todavía parece remota, voy a escribiros una carta menos ambiciosa para que tengáis la tranquilidad de que la vuestra, tan ansiada como espléndida, ha venido a nuestras manos con toda la gracia de una paloma mensajera. Tras un silencio tan largo y penoso por nuestra parte, no os será difícil imaginar la revulsión emotiva que carta y libros nos produjeron. Por nuestra mente se atropellaron nombres, caras, emociones, recuerdos jubilosos, punzantes otros, imágenes... ¡qué soy yo! Aún estando advertido de tu inmensa labor, me resultó sorprendente ver ante mis ojos tantos testimonios de su alcance. Aquí no hay grupos de la clase del que nosotros formábamos ahí antes de la dispersión y de las melladuras del tiempo. Y así pudo ocurrir que no nos enterásemos de que en el salón de la Unión Panamericana se exponían cosas tuyas. Cuqui nos habló de una de tus exposiciones en Nueva York cuando se había clausurado ya, así como nos habló de otra en La Coruña, donde compró un cuadrito que pudimos ver en Bruselas más tarde. (Todavía no pude visitar la Biblioteca del Congreso, en una de cuyas dependencias se halla una obra tuya). A pesar de esta falta de grupos de amigos, algunos de los pocos que veo de cuando en cuando han visto tus folletos últimos y otros libros como el Homenaje a la Torre de Hércules, y les gustaron mucho. Se quedaron boquiabiertos al verme en tu litografía de 1942: no tenían la menor idea de este mundo que había vivido antes de venir a Estados Unidos.
Otro día volveremos a tratar de estas cosas. Pero antes quiero a fuerza de amigo, recomendarte concentración, apartamiento si fuese necesario, buscar y ahondar tus temas, [escrito na marxe esquerda:] tus temas, tu técnica, tus problemas, tu raíz. Los países y sus políticos quieren “figuras” que cotizar en provecho propio. Y hay que dejarlos de lado en lo posible por peligrosos. Algunas de las cosas que de ti se dicen resultan anecdóticas, flojas y de una amabilidad intrascendente.

Te abraza

Otero

[Manuscrito por Alicia na parte superior:] Queridos Luis y Maruja: ¡Felicidades! La vida cambió para vosotros: ¡Cuánto me alegro! Cuidado con el diablo que se mete por todos los rincones. Tengo un resfriado imponente. Escribiré más otro día. Abrazos.

Alicia

de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane


Queridos Maruja y Luis:

Ya Alicia os explica las razones por que no os he escrito antes. Aparte del trabajo del colegio, que es mucho y continuado, estoy terminando la ampliación de un libro para Atlántida, que debiera haber entregado hace cosa de un año. No hago otra cosa que ir de casa al colegio y viceversa. Los ciento diez o quince alumnos me dan bastante que hacer con las calificaciones, corrección de trabajos, etc. Con esto no me queda tiempo para disfrutar este delirio de colores de los parques y montes vecinos. Tampoco he podido ir a Pittsburg a ver la exposición anual de la Carnegie, donde se dan los premios. Y sobre todo no he podido darte mi parecer sobre la monografía. Lo haré en cuanto saque de en medio lo más urgente, pero aun así te diré que echo de menos en ella a Uganda la desconocida o una de esas acuarelas de Buenos Aires que he visto en tu casa. También discrepo en ciertos pormenores de elección, pero acepto tu fallo, claro está. En conjunto, me parece una espléndida representación de tu labor. Manda cuanto antes uno o dos ejemplares a Homer Saint-Gudens, Carnegie Institute, Pittsburg. Es el director de la sección de bellas artes del instituto; puedes ponerle a un ejemplar una dedicatoria sencilla y un tanto diplomática o circunspecta; el otro ejemplar puede ser para la biblioteca. ¿Qué pasa por ahí? Aquí hay un barullo infernal con la campaña de las elecciones. Por fortuna, aquí apenas repercute y no perturba las sonrisas y opiniones habituales de alumnos y profesores. Muchos recuerdos a tu familia íntegra, a Mariano Gómez, Dieste, Cuadrado, Farias, Sirio y Mallea, y así hasta el infinito. Abrazos muy fuertes y cordiales.

Otero

de Cuqui Otero Ortiz,de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Cuqui Otero Ortiz,de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane


Queridos Luis y Maruja:

Digo lo que Maruja, que ya Ote os cuenta lo más sobresaliente de por aquí. Os recordamos constantemente y no hay cosa agradable que hagamos o que veamos que no digamos “¡cuánto disfrutarían los Seoane aquí!”. Precisamente hoy, al ir con nuestra cestita a recoger las judías verdes de la huerta, pensamos en lo agradable que sería recogerlas en vuestra compañía. El maíz está divino y los tomates no los vamos a dar comidos, así que Maruja no te olvides de mandarme la receta de la mermelada.
Ote enseña en los cursos de verano, además hace armarios para libros que son verdaderas obras de arte, atiende al huerto, escribe para Atlántida, etc., así que siempre se le ve ocupado con una cosa o con otra. Yo tengo bastante que hacer con esta casa tan grande, subiendo y bajando escaleras todo el día, alguna clase particular de español y esta debilidad nerviosa que ya me viene fastidiando desde hace varios años, pero que ahora me fastidia mucho más. La que lo pasa bien es Cuqui, este es el sitio apropiado para criar chicos, ya que casi todo es campo y hay muchas facilidades para hacer deportes. Todos jugamos al tenis en los campos del College; yo, con el deseo de ver si mejoro, Ote con el de disfrutar del deporte y hacer ejercicio y Cuqui, con el de ver si aprende bien y nos gana a los dos, lo cual no tardará mucho en suceder.
Enhorabuena a Luis por el cuadro que debe ser muy hermoso y por la exposición del libro gallego, cosa de mucha importancia. ¡Qué lastima que no podemos ver nada de eso!
¿Cómo van los amigos y que sucede por ahí? Sacando vuestras cartas y las de algunos otros amigos, no tenemos la menor idea de que pasa en Buenos Aires. Yo no leo apenas los periódicos, en general me desaniman mucho y unos días te levantan el ánimo hasta el cielo y otros te hacen caer al abismo precipitadamente, así que he decidido caer sin ayuda de nadie.
Escribid, ya sabéis que somos sentimentales, que os recordamos mucho y que vuestras cartas nos dan una alegría muy grande.

Alicia y Cuqui

de Lala de Prada, a Luís Seoane
Baiona
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Luís Seoane

Queridos amigos:

Ya hace mucho tiempo que deseaba escribiros y no lo hice por causas que ya os explicaré.
Ayer fui a conocer Santiago y La Coruña, que no conocía y me acordé mucho de vosotros. No vimos a Díaz Pardo porque estaba en Sargadelos y a Mimina tampoco, sólo vimos a los hijos.
Nosotros estamos cerca de Bayona en un lugar muy bonito como todo Galicia. Un abrazo para los dos de

Lala

Saludos de Laxeiro.

[Escrito na marxe esquerda:] Saludos a todos los amigos y especialmente a los Scheimberg.

de Laxeiro, a Luís Seoane
Asunción
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane


[S.d.]

Amigo Seoane:
Después de cuatro días de viaje, llegué a Asunción, capital de Paraguay. En el viaje lo pasé bien. Vi paisajes muy bonitos y tipos interesantísimos. Creo que he tenido un acierto el haber venido aquí. Te mando esta postal para que veas que estos seres tienen como todo el mundo el alma llena de inquietudes. Aquí se ven a punto de romper a bailar una danza con sus complicaciones. Estos indios, y esta raza magnífica, creo que viven a muy pocos kilómetros de la Capital. Yo, si puedo, iré a verlos y espero que me reciban bien y si me pusieran mala cara, todo sería dar el grito de guerra de mi tierra: “Viva Lalín, con razón ou sin ela”. Saludos a tu señora.
Abrazos

Laxeiro

[Escrito na marxe esquerda:] Deseo que tu exposición sea un éxito en todo...

de Laxeiro, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane


[S.d.]

Amigos Luis y Maruja:
Yo quiero o quería escribiros con esas ganas que tiene uno de hacerlo en algunos momentos, pero esta Lala me fuerza a que lo haga en unas horas que para mí son recuperadoras de fuerzas creadoras. Son las 11 de la mañana y esta madrileña descorazonada me vino a despertar de mi sueño en los sueños para que os ponga unas letras. Mira, yo no os puedo mentir, no le falto nada para que se armara un gran zafarrancho, pero vosotros creéis que esta mujer tiene derecho a forzarme a escribirle a unos señores que se están dando el gusto de pasearse por el Museo del Prado haciéndole guiños a los Goyas, a los Velázquez, a los Grecos, y que este que os escribe tenga que hacerse la ilusión que la mejor pintura del mundo se corre en la Galería Bonino de Buenos Aires. ¡Qué desgracia la mía! Luis, ya te escribiré otra carta con más noticias. Me alegro mucho de tus éxitos en Coruña y tengo seguridad que estos se culminarán en Madrid, yo así lo deseo.

Abrazos para ti y Maruja

Laxeiro

de Eduardo Blanco Amor, a Luís Seoane
O Castro de Samoedo
Transcrición

Transcripción da epistola de Eduardo Blanco Amor, a Luís Seoane

17-VIII-¿?

Pásale el adjunto recorte de la Feria a Núñez Bua. Creo que tus libros de poesía debieran venderse aquí, aunque fuese “de ocultis”. Se te cita mucho como poeta en ensayos y prólogos. En general, la poesía gallega vuelve –o empieza– a venderse mucho. De mi Cancioneiro –tan inactual– se vendieron en la Feria treinta y ocho.
Volví ayer noche del Castro. El domingo tuve una larga conversación con Isaac, que estuvo allí unas horas sin ver a Mimina ni a los chicos. Gritamos bastante. Ayer, cuando yo salía, llamó a Mimina por teléfono citándolos, a los tres, para el próximo sábado 19 (1). Ella no quiere ir. Le hablaré por teléfono todos los días para presionar lo que pueda.

Abrazos

Eduardo

En Sargadelos

de Eduardo Blanco Amor, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Eduardo Blanco Amor, a Luís Seoane

[s/d]

Querido Luis:

Estiven onte na Coruña e dixéronme que xa te operaron e que saíches ben; unha preocupación menos para vós e para todos nós. Mais problemática é a miña saúde moral e, ás veces, mental, que dende o meu derradeiro cumpleanos traime desacougado e deprimido, preguntándome que fai ún eiqui despois de ter dito e feito todo o que traguía para decir e facer. Xa outras veces tenme visitado iste humor sombrizo, mais nunca como arestora... Procurándolle explicacion racional, tamén penso se non será o terme quedado (e agora coas raiceiras mais irremediabeles) a vivir niste pobo inexpresivo e xordo onde non hai con quen falar; e, ademais, marxinado pola envexa, a murmuración e o ollar de esguello dos que aínda teñen nas mans o poder político. Os froitos dista prescindencia, agresiva polo baixo, danse acotio, ás veces con verdadeira insolencia. Istes dias trouxeron eiqui a dous forasteiros para conferencias sobre J. Prieto e Basilio Álvarez. Do primeiro, aínda pase, mais non do Basilio, de quen fun amigo dende rapazes. Resultoume moi magoante, xa que hoxe hai pouca xente sobrevivente que coñeza a sua vida como eu a coñezo.
Agora púxenme a facer o discurso de ingreso na Academia, que ao menos dame a ilusion de continuidade das cousas. Non sei si o darei rematado.
Agardo que saias prontiño e que falemos de todo esto vendo, desde a tua fiestra, o mar da Coruña.

Con agarimos para Maruxa, unha aperta fonda para ti do teu vello amigo.

E. Blanco Amor

[Escrito na marxe esquerda:] Meus saudos para Sixto e García Sabell!
[Escrito na esquina superior esquerda:] Eduardo Blanco Amor. Domingo Savio- Ponte 5- piso 4º. Ourense (As Lagoas).

de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane

[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Chos Malal, 30 de mayo de 1950

Querido Seoane:

Por el telegrama que te habrá mostrado Olsen ya sabrás que recibimos tu carta contestando a la que te remití por el mismo Olsen. Estábamos realmente un poco intranquilos sobre posibles extravíos postales y por eso aproveché el viaje de ese amigo para escribirte, además tener también así la oportunidad de haceros llegar mis directas noticias nuestras.
Lamentamos que tu ciática no se muestres lo dócil que fuera deseable a tu afán de mejoría y a las intervenciones terapéuticas del Dr. Paterson. Supongo que este te habrá hablado (y tú lo habrás tenido en cuenta), de lo que contribuye a la mejoría de casos como el tuyo la eliminación de la perniciosa costumbre de fumar, entre otras causas de intoxicación desde afuera. Pienso que también en tu caso puedas beneficiarte con la pérdida de algunos kilos de peso, aliviando así la tarea de sostén a músculos, vértebras y discos gelatinosos: Disculparéis tú y el Cuerpo Médico a cargo tuyo, esta intromisión “comedida” (en sentido sudamericano) de un médico rural cuya opinión no está tal vez a la altura de los modernos conocimientos.
Hoy por la mañana, te puse un telegrama en relación al departamento de Rafael, pidiéndote que dieses oportunidad a que se entrevistase Olsen con Baudizzone. Sabiendo que al igual de otros muchos miles de personas, aquella familia tiene el problema de conseguir un lugar donde vivir en Buenos Aires y al tener noticias por tu carta de que Rafael daba instrucciones a Baudizzone sobre su departamento, se nos ocurrió dar esa mínima oportunidad a nuestros amigos. Desde luego, nos complacería poder ayudarles en su deseo y es de tener en cuenta, además, que siempre sería preferible hacer cualquier arreglo de esa naturaleza con amigos que con desconocidos de cuya conducta ulterior no habría tanta garantía. Naturalmente que todo esto lo diga sin pretender influir ni sobre las instrucciones que Rafael haya dado –que es lo fundamental a tener en cuenta– ni sobre los compromisos de Baudizzone o sobre lo que este estime más conveniente desde el punto de vista jurídico-económico en relación a Rafael. Nuestra intervención podría sintetizarse diciendo que: “en igualdad de condiciones y dentro de lo correctamente posible, recomendaríamos al matrimonio Olsen como candidatos para el departamento de Rafael”. Puedes trasmitirle esta síntesis en forma de mensaje a Baudizzone, con mis saludos, y diciéndole que no le escribo directamente por no tener su dirección actual.
Volviendo al Dr. Paterson y como dato para tu anecdotario, te diré que hace algunos años fue Gobernador de Neuquén un hermano de aquel y que su actuación terminó declarando algo así como la independencia neuquina, con medidas de defensa de fronteras táctica y estratégicamente muy bien dispuestas, aunque desgraciadamente causadas por un ulteriormente demostrado y definitivo desarreglo mental del causante.
Recibí una tonificante carta de Bermúdez, comunicándome noticias sobre las nuevas autoridades faraldinas. Le contestaré uno de estos días.
Hace aproximadamente un mes escribí a Frontini respecto a unas gestiones que desearía me hiciese para el cobro de unos sueldos de los primeros meses de mi actividad con Salud Pública en Chos Malal. Envié la carta certificada a la dirección de Lavalle 1312 (1312), sin haber tenido hasta ahora ninguna contestación. ¿Podrías telefonearle para asegurarnos de si llegó a su poder la carta susodicha?
Nada más ya. Deseamos tu mejoría.

Saludos y abrazos para los dos de

Antonio

Algo más, sin embargo: Tuvimos carta de Rafael y Carmen desde Cagnes. También de Esther anunciando que embarcaban en Bilbao y hacia el 23 de mayo a bordo del Monte Urbasa en dirección al Río de La Plata (Montevideo o Buenos Aires). Nos gustaría estar ahí cuando lleguen, pero dudo que sea posible. En todo caso, les daríais un abrazo de nuestra parte si a van a Buenos Aires y les diríais que pueden dejar en vuestra casa unos encargos que al parecer traen para nosotros.

[Manuscrito por Mireya:] Querida Maruxiña: Iba ya a escribirte cuando llegó vuestra carta. Estábamos intranquilos. No sabíamos que os podía “estar pasando”, como dicen estos sureños. Siento mucho la enfermedad de Seoane, pues ya me imagino lo que a ti también te contraria que esté maliño. Dios mediante, todo pasará. Como ya os dice Antonio, nos haría muy felices un viaje a ésa para recibir a los Cáceres y pasar todos juntos unos deliciosos días… pero no sé aún. La parte masculina de esta corta flia. (sic) ya es posible que pueda ir, pero yo, sería más problemático. Veremos. Me parece magnífica idea la que has tenido de tomar clases de corte. Espero, pues, que cumpláis vuestra promesa y que os decidáis a venir. Lo pasaríamos estupendamente. Ya tengo que dejar. ¡Hasta pronto! Un beso fuerte de

Mireya

de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane

[s/d]

Querido amigo:

Te presento al doctor Salvador Estrada, médico que está en iguales condiciones que tu hermano y desea hacerte alguna pregunta sobre los planes de estudio españoles.
Uno de estos días te escribiré con calma. Desde mi última carta, no volví a Buenos Aires.

Con muchos saludos te abraza tu affmo.

A.Baltar

de Amparo Alvajar, a Luís Seoane
Xénova
Transcrición

Transcripción da epistola de Amparo Alvajar, a Luís Seoane

Génova, 6 de febrero, aproximadamente

Apreciado Seoane:

Desde mi salida de Roma es ésta la primera oportunidad que tengo de ponerte al tanto de lo poco que con respecto a tus encargos he podido hacer hasta ahora. No sé si sabías el itinerario mío. Te lo resumo. Santos, Río, Las Palmas, Lisboa, Barcelona (donde no bajé, por supuesto), Génova, Alejandría, El Cairo, Beiruth, Damasco, Atenas, Nápoles, Roma, Florencia, Venecia, Milán, Génova y de aquí a Francia, sin contar lugares menores como Asís, Verona, etc. Esto te dirá que hasta Roma nada pude hacer, y de Roma aquí anduve corriendo. Vamos al grano.
En Roma, donde estuve solamente tres días, puedo decir que aproveché el tiempo. La misma tarde que llegué le daban un banquete en el Círculo de la Prensa al director de la Casa de Descanso del Actor, con motivo de un premio recibido. Es comediógrafo y escritor. Me invitaron y comí con un grupo bastante grande de autores italianos. Al día siguiente me puse en campaña para hablar con Fernando Birri, para quien tenía dos cartas, una de Arturo y otra de Omar del Carlo que es muy amigo de él. Ya con Alessandro di Stefano, autor muy vinculado con el teatro y el cine, y también con la televisión por intermedio de su hijo que es director en esto, había hablado el día anterior acerca de las posibles ediciones, etc., pero naturalmente no veía la manera de informarse de modo concreto en tan poco tiempo. Felizmente di con Fernando que vino a buscarme al hotel. Le dije que me interesaba tener un punto de vista general con respecto de la posible edición de Botella al Mar en Italia, precios, etc., que me diesen una primera idea antes de averiguar en París, y luego, al volver a Italia ir al detalle. Fernando me dijo que hace cosa de un año había estado en Roma una muchacha Marta no sé cuantos, que publicó en Botella al Mar y que es amiga suya, con el mismo encargo de Arturo. Que él la puso en contacto con Darío Puccini, traductor de casi todo Alberti y del Canto General de Neruda, y que dirige para una de las editoriales romanas una colección de novela. Esta muchacha le dejó a Puccini la colección de Botella al Mar, habló del asunto muy en serio, y desde el momento en que se fué “no se supo más”, cosa que al parecer le dio a Puccini la impresión o de una falta de seriedad o de que no supierais muy bien qué era lo que queríais hacer. Fernando trató de que yo viera a Puccini, pero fué imposible por falta de tiempo. Tanto Fernando como el otro trabajan como negros. A Birri le premieran dos películas, una de ellas con el primer premio en el Festival de Bruselas (son cortos metrajes), trabaja como director y ahora también como actor. Te doy aquí las direcciones de ambos, por si quieres en algún momento, y puesto ya en antecedentes, escribirles tú. Fernando Birri: Piazza di Spagna 9, Scala B, int. 1. Darío Puccini: P. Clodio 29. F.
Ahora bien: me parece que esta muchacha cuando habló con Puccini no supo explicarle muy bien de qué se trataba y hay aquí un equívoco. La impresión, tanto de Puccini como de Fernando Birri, era la de que vosotros queríais que un editor de Roma tirase aquí Botella al Mar con su sello editorial, o con el de él y el vuestro, en edición bilingüe, para vender aquí, o aquí y en Buenos Aires. Lo que yo te entendí es que queréis hacerlo aquí, pero poniéndose uno en contacto directo con el impresor y no entregando la colección en manos de otro editor, que naturalmente se llevaría su parte. Además habían entendido que se encargaría de la Colección Puccini (creo que es muchacho serio y de valor, de familia vinculada desde hace mucho con la literatura). También asegura todo el mundo que si en Buenos Aires se vende poca poesía, en Roma y en general en Italia no se vende ninguna. Tal vez poniendo la colección en manos de Puccini, que la haría prologar por altísimos representantes de la poesía italiana y traducir por gente responsable, tendría cierto interés para la crítica, pero ven un inconveniente en el hecho de que la calidad de las cosas publicadas en la colección decae a ojos vistas. Como te digo, no pude ver a Puccini; dejé los datos necesarios en manos de Birri, diciéndole que lo necesitábamos primordialmente, antes de hablar para nada del asunto, ni en serio ni como proyecto, eran precios; precios de imprenta, encuadernación, etc., y de traducción. También las condiciones en que otro posible editor se haría cargo de la colección. Espero respuesta de Fernando en París, de acuerdo con lo que le diga Puccini. Me resultó muy difícil aclarar las cosas, en especial la interpretación de Puccini acerca de lo que queréis hacer con la colección, puesto que ellos toman la cosa tal como la planteó la señorita Marta X, y yo no estaba segura de haberte interpretado bien. Dejé, pues, las cosas sin aclarar, puesto que nada se pierde con tener los datos que Puccini dé y yo no tenía tiempo de encontrar otro por mis propios medios. Como sabes, las imprentas están en provincias; en general los editores de Roma imprimen también en provincias. La búsqueda directa de datos requeriría un tiempo que yo en Italia no tuve, pero que si vuelvo (cosa, como ya te dije, probable) tendré. Puccini, te repito, tiene la impresión de falta de seriedad, y creo que a eso se debe que no haya buscado un minuto para hablar conmigo, sacándolo de donde fuera.
En cuanto a esa recopilación sobre cine italiano y francés, de que también me hablaste, puede hacerse. Tanto Birri como Di Stefano, que es amigo mío de Buenos Aires, hombre serio y con muchas amistades aquí, me prestarían toda clase de colaboración. Ambos (cada cual por razones distintas) consideran importante comenzar lo referente a Italia con una reseña, aunque sea breve y crítica, de la época de pre-guerra (llamémosla así). La Cinemateca de Roma, me dijo Birri, es bastante mala. Pero, naturalmente, estas son cosas para concretar cuando yo haya visto el panorama francés y averiguado qué demonios puedo hacer y dónde podré encontrar un trabajo que me permita vivir. No puedes imaginarte la enormidad de dinero que cuesta la vida aquí. Todos mis cálculos se han venido abajo y cada día surgen nuevas circunstancias que me desbarajustan el presupuesto. Es posible que Birri vaya pronto a filmar a París, donde volvería a verlo. Quedó en escribirme, de todas maneras, por el asunto de Botella al Mar, y de estar pendiente de cualquier oportunidad de trabajo que pueda surgir para mí en Roma, donde sí podría asistir a los cursos del Seminario de Arte Dramático y a los de la Escuela Cinematográfica, que con respecto de la de París tiene la ventaja de la práctica prevaleciendo sobre la teoría, que prima en la de París. En cambio la Cinemateca francesa es importantísima. Todo puede hacerse. Conversando con Birri, llegamos ambos a la conclusión de que si bien en lo relativo al cine italiano todavía está sin “explotar” la “documentación y la información”, ambas abundan en lo referente al cine francés, y que posiblemente tuviese interés tocar el cine italiano de la manera en que hablamos en Buenos Aires y el francés haciendo un resumen crítico, trazando un panorama general y situando todas las corrientes de los últimos años para recogerlas en su actual desembocadura. Te escribiré acerca de todo esto desde París. De momento estoy preocupada por el aspecto monetario de la vida. No olvides que si comenzáis a editar cosas “de interés general” o a traducir nuevos autores franceses o italianos, yo puedo ponerme en contacto con ellos e incluso traducirlos. Hay teatro nuevo que tal vez conviniera tomarlo a tiempo. Tengo entendido, por ejemplo, que unos jóvenes de Buenos Aires solicitaron de Prevert permiso para traducir su poesía, y Prevert, muy asombrado de que en Buenos Aires se interesasen por él, les mandó el permiso a vuelta de correo. Hace de esto un año, y “nunca más se supo”. Está el teatro de Prevert, está el de Ionesco y otras cosas que tal vez no hayan tomado aún las demás editoriales. En novela sucede lo mismo. Piensa en el asunto y contéstame. Aclárame si yo había entendido bien tus proyectos sobre Botella al Mar. Si vuestra nueva editorial marcha con comercial normalidad, puedo haceros de agente y comprar derechos antes de que sean acaparados por los agentes de Buenos Aires. Pero te vuelvo a repetir que la experiencia de la gente de aquí es que las cosas en Buenos Aires nunca terminan de hacerse y no toman muy en serio lo que uno les diga. Si se quiere lograr algo hay que demostrarles serenidad, resolver el problema del pago regular de derechos de autor y desarrollar las relaciones a un ritmo normal. Luchan mucho por la vida y cuando piensan que se les hizo perder tiempo, no es que se incomoden, pero tratan de no seguir perdiéndolo. Esa es mi impresión, y tú serás el primero en comprender que así son más difíciles las cosas. En cuanto encuentre un alojamiento en París comenzaré la campaña de Francia, sin abandonar las relaciones con la gente de Italia.
Contéstame de momento a la dirección de mi padre: César Alvajar. Para Amparo Alvajar, 78, Rue d´Assas. París VI. No dejes de escribirme para poner al día tus proyectos.
Dile a Arturo que al fin y al cabo no me despedí de él y que lo siento mucho. Dale un abrazo. Que me escriba.

Saludos cariñosos a los Baltar, un buen recuerdo para ti y para Maruja un gran cariño.

Amparo

En estos días ando con una borrachera de escultura y sobre todo de pintura. Por si algo faltaba, vi en Milán cien cuadros del Museo de Arte Moderno de Sao Paolo. Tengo la cabeza como un punching ball.

Luís Seoane.
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F.
Buenos Aires.

de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Lima
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane


[s/d]

SR. LUIS SEOANE LÓPEZ
PINTOR
MONTEVIDEO 1985, piso 13, d. 68
BUENOS AIRES
(Argentina)

Queridos Maruxa e Luís:

Pouca cousa son tres noites e dous dias para Lima. Mais palpase o crecimento d-este país. A cibdade está modernizandose, medrando andinamente en outura, con certo respeto ao legado virreinal, que é inferior ao de Mexico. Cecais Ayacucho e Cuzco –que non puden conocer– sexan outra cousa. O pulso economico e de forte base e moi ambicioso na arrancada car-a prosperidade. Non puden conocer mais que o museo antropoloxico, que impón asombro. A colección de ceramicas incaicas é d-unha riqueza de formas inesgotable. O poder que a maxinación comunicou a mao, e a plasticidade do instrumento de moldeo, poucos pobos de todol-os tempos puderon abranguelo como eiquí. Outra vez, moitas gracias, pol-as vosas xentilezas, e a mellor aperta de

Valentín

de Ernesto Sábato, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Ernesto Sábato, a Luís Seoane


16 de octubre

Querido Seoane:

No tuve la suerte de encontrarte cuando fui por tu última muestra, admirable muestra por donde se la mirase.
Siempre tenés deseo de hacer algo con un texto mío?

Espero tu respuesta.

Ernesto (Sábato)

de Héctor Raurich, a Luís Seoane
Salamanca
Transcrición

Transcripción da epistola de Héctor Raurich, a Luís Seoane

Salamanca, septiembre 27 [¿?]

Queridos amigos:

No es que recién me acuerde de vosotros; es que sólo ahora dispongo de la calma necesaria para poneros unas líneas. Este viaje express en el que ni siquiera acabo de soslayar, me desazona y disgusta conmigo mismo. Yo hubiera deseado quedarme algunos meses en cada tramo de la escala. O algunos días que como los de Santiago significaron meses o todavía algo más hondo que el tiempo, una amistad como la vuestra. Pero comprendo, por otra parte, que esto es imposible. Creo con todo salvar alguna cosa de esto –a mi pesar– via crucis turístico. He ido enhebrando una visión de conjunto de ciudades y catedrales. Y he seguido con obediencia católica el magnífico itinerario de Manteiga. Atención: que voy a decir un disparate: lo que me ha cautivado más en el, no es Finisterre, ni Betanzos, ni el Ferrol; es Camariñas y Mujía. Posiblemente en esta impresión predomina cualquier accidente, pero es así, en todo caso, es la consecuencia del ritmo del viaje reñido con el alma del paisaje. Coruña es alegre como ninguna de las ciudades españolas que hasta ahora he visto (espero ponerle unos tonos más cálidos cuando regrese de Andalucía) tiene un aire barcelonés y espíritu de Francia. Pero Santiago puede estar tranquilo quien llega a amarla, le guarda siempre fidelidad esencial. Coruña para pasar como una aventura galante.
En León, marqué el más absoluto grado de la indiferencia, exceptuadas, naturalmente, la Catedral y en particular, la Colegiata de San Isidro, gracia románica, maravillosa de ingenuidad y de misterio, que prolongó idealmente mi estado en Compostela. En Burgos, la comprensión y el asombro, me quemaron toda la emoción. He vuelto a leer a Warringer. A Salamanca, apenas he terminado de llegar.
Como podéis apreciar, nada interesante. Un film pasado por un premioso operador y la melancolía de partir antes de haberse detenido.
He recibido algunas noticias de Buenos Aires, que conforman las perspectivas de que hablamos. Posiblemente, haya de marcharme antes de lo que pensaba, quizá unos quince días, es cuestión del barco. Esto me hizo dejar a prisa Coruña y sacrificar el norte al gótico . De Cebreiro, con quien estuve dos veces, y de quien hube de despedirme por carta, me traje una grata impresión: es arbitrario, cordial, sincero y talentoso. No pude conocer nada suyo, pero el da idea de un temperamento artístico fuerte y personal. Y por ahí, ¿qué ocurre? ¿Se produjo algo en la Universidad, a raíz del Estatuto? Envió Maside un cuadro al salón de otoño. ¿Qué hay del viaje de Manteiga a Madrid? Espero veros pronto, aunque sea en fotografía (¿cómo salieron?). Pero cualquiera sea la fecha de mi partida, haré la prometida escapada. Dadle de mi parte un estrecho apretón de manos a Maside y recibid un abrazo de vuestro amigo

Raúrich

Saludos a Eiroa

de Margot Parker, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Margot Parker, a Luís Seoane


[s/d]

Mis queridos Luis y Maruja:

Estando en casa de Emma, me enteré por una carta de ustedes a Noemí que todavía, Luis, estabas fastidiado con tus molestias de reuma o algo similar. No sabes cuánto te compadezco; tú sabes, ustedes saben, que yo soy la campeona de ese tipo de dolores, agregado a veces, como este año con una fractura de brazo y ya estando bien de esto, una tremenda torcedura en una pierna, estando en un siniestro colectivo, abarrotado de gente y con un chauffeur sin escrúpulos para la vida de los heroicos pasajeros…
Así que comprendo y compadezco a los que sufren cualquier dolor de huesos. Además parece que han pasado una sequía increíble en la lluviosa Galicia. Espero que ya todo esto habrá pasado y ya en los últimos días de España, mejor en todo sentido.
Todos los amigos los extrañamos y queremos (ese día en lo de los Lifschitz se habló con tanto interés y unanimidad de cariño de ustedes que, aunque para ustedes no es novedad, es tan agradable sentirse querido...)
Pronto, según dijeron, Noviembre? volverán y yo me regocijo de pensarlo.

Abrazos fuertes con todo el cariño de

Margot

Nota: para a data é pasado o verán, ver cartas de Noemí Gerstein

de Osvaldo Guariglia,de Maria del Carmen de Guariglia, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Osvaldo Guariglia,de Maria del Carmen de Guariglia, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane


[s/d]

Queridos Maruja y Luis:

Tuve que esperar que pasara el tiempo para animarme a escribiros. La muerte de José Luis fue un golpe tremendo y me imagino cómo os habrá caído a vosotros. Para nosotros fue horrible. Teresa y José Luis eran de nuestros amigos más queridos. Acabábamos de estar con ellos en Pinamar. La última vez habíamos cenado el 10 de febrero. Una de esas noches –encantadoras con mucha charla y muchos proyectos. Cuando abrí La Nación, el 2 y me saltó la foto de José Luis fue una total sensación de inudidad. De ahí en adelante, ¡en fin! un dolor muy grande. No hemos vuelto a ver a Teresa. La distancia es grande, seguimos sin coche. Todo se hace difícil, pero creo que no hay día en que no piense en ella.
Ya veis. No quería escribiros para no hablar de eso, pero no puedo evitarlo.
¿Cómo estáis vosotros? Nosotros vamos tirando. Osvaldo estuvo dos semanas en Venezuela y cuando volvió nos fuimos a Campo de los Ulloa aprovechando las vacaciones de invierno, pasamos buenos días montando a caballo y “relajando tensiones”. Dicho sea de paso, Osvaldo está curando una úlcera duodenal. En octubre o noviembre, va a un congreso en Göttingen. Pasará por España, así que supongo que os llamará por teléfono. Yo tengo ganas de acompañarlo, pero sólo un milagro podrá conseguirnos los $1.000 USA para el pasaje. ¿Se os ocurre algo?
Terminé el trabajo sobre la Comedias Bárbaras y ahora lo paso a máquina. Tendría que ponerme en comunicación con Carballo Calero por si puedo aún presentarlo en España (aunque los cursos están –creo– vencidos). Pero de cualquier manera tendría que agenciarme los cuartiños para el viaje. Ya veremos.
¿Qué proyectos tenéis vosotros? ¿Cómo estáis?, según mi tía Flora, el verano es “fatal”. ¿Realmente? Paco va a Galicia la segunda quincena de agosto. Me mandó pedir vuestra dirección que había perdido. No sé si sabéis que está desde abril, viviendo en Sitges.
Lo vi a Alberto un par de veces y me dijo: ¿que te dedicara el primer tomo de sus O. C [Obras Completas]? ¿Era eso o algo así?
Queridos, perdón por no haber escrito antes. Siempre somos desatentos. Justamente con quienes más queremos. Que estéis bien. Un abrazo de Osvaldo y otro de vuestra

Maricarmen

de José González Carbalho, a Luís Seoane
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de José González Carbalho, a Luís Seoane

[s/d]

Mi día de llegada a Vigo
(Impresión con aire de carta)
Amanecía cuando entramos a Vigo. Agazapadas en la bruma, alcancé a ver dos islas vigilantes, entre las que el Laennea pasaba silencioso. Y apareció la inmensa bahía en un profundo éxtasis de plata: y pálidas luces, barcas a velas deslizándose rápidas sobre el agua y el círculo erguido de la costa. Manuel Colmeiro, el pintor gallego que bajaría en El Havre, iba enumerando las poblaciones y a su vez despertaban, iluminándose. Ahora la luz es rosada, azul, verde. Y yo vuelvo a mi infancia, cuando mi padre, de sobremesa, hablaba de la ría natal. [Quise entrar a España por la puerta de Vigo y aquí estoy, con llanto en los ojos, dispuesto a que echemos una parrafada, tierra de mis mayores. Así decía entre mí, oyendo a Colmeiro, su emocionada enumeración, sin responderle palabra. Veíame como ser imaginado más que real. Este era yo; el que soñé este viaje. Y lo realizaba. Lo soñé de niño, oyendo a mi padre hablar de tu hermosura, oh Vigo. Después lo soñé, tocada el alma de nostalgias y anhelos. Lates en mis venas, tienes una afirmación de tiempo en mi sangre. Y ante mis ojos despiertas, ciudad marinera, en un círculo que me va abrazando. Tus techos rosados, tus casas de piedra, tu vegetación generosa. Ondula el terreno en un movimiento equilibrado musicalmente. Y siento la embriaguez que se experimenta cuando nace un amor. –Que al morir– rezo– me cubran con sábanas de este aire balsámico y anide en mis oídos esta música de rumores. Y tú me respondes con tu mañana de generosos augurios, vieja ciudad, anterior patria mía.
Ya cae la planchada. Estamos descendiendo. Pienso que deberían tocar el polvo del suelo y persignarse con él. Y me oprimen de pronto las manos de Paco Fernández del Riego, el gran escritor amigo, que me presenta al poeta Emilio Álvarez Blázquez. Me llevan del brazo. A no ser así, sabedlo, caería, que la emoción me acorta las fuerzas. Pero me reconforta el almuerzo, al que se uno el poeta Celso Emilio Ferreiro, otro gallego de ojos azules. Comemos ostras y centolla, rociados con vino del ribeiro. Del Riego hace alarde de erudición nombrando peces y mariscos. Para el café, subimos en automóvil al parque del Castro. Desde allí veo la bahía a la inversa de mi entrada a Vigo. Comprobaré más tarde que desde cualquier ángulo que se mire, la bahía, su agua de un alucinante verde, se contempla siempre. Las gentes llevan grabada en sus ojos esta natural grandeza. Y la lírica niebla que es frecuente a la distancia. Tu padre nació hacia allá –habla Del Riego extendiendo el brazo– en el Valle Miñor, puedes ir en tranvía.
Y regresamos, ya sin el auto, descendiendo con lentitud la pendiente llena de sorpresas, entre residencias envueltas en un hálito virgiliano que invitan al ocio, a la labor creadora. La tarde resplandece. Los pinos extienden su umbrosa cabellera. Hay pájaros que cantan con cristal tan puro que obligan a callar. La claridad es también un cristal purísimo. Cierto es que hablamos de poesía, de acuerdo todos en que el nombre de Antonio Machado se hermana con el de Fray Luis. Un clásico. Conjúgase todo en una misma atmósfera: el paisaje, estos hermanos sin apuro, la conversación. Inesperadamente, oigo mi voz, digo que ni a la hora de la siesta callan los pájaros y mi voz no disuena en el ámbito, entre estas casas, en la pendiente que conduce al centro animado de Vigo, bajo esa luz que es fresca y cálida, nueva y antigua. Entonces me siento inauditamente dichoso y quedaría sentado sobre una piedra, como esa mujer que toma el sol, la cabeza cubierta por un pañuelo oscuro. Oyendo al tiempo. Mi padre me dice desde mi corazón: “Está bien, hijo mío”. Y le respondo: “Sabes que vine a encontrarte en tu tierra, porque no era posible tanto tiempo sin verte”. ¿Sería exagerado decir que voy sabiendo quién soy, que comprendo mejor cuanto pienso, con estas cosas? A mi lado mis amigos, seguimos andando. “Sí, –dice del Riego– la austeridad de Machado se encuentra sólo en los clásicos...” Y un jilguero alza su voz, levantándonos en su trino, sosteniéndonos en el aire un instante en que el cálculo del tiempo se pierde y puede ser eternidad.

González Carbalho

Querido amigo Seoane:

Vd. me pidió las impresiones de mi primer día en Vigo. Aquí van. No reflejan sino una parte de lo mucho que siento. Vd. se sentirá deseoso de estar con nosotros. Y Maruja también. Los hemos recordado con verdadero cariño. Aquí los siento, en toda esta maravilla de carácter y de color que es Vigo. Me he deleitado andando por la ciudad, solo, viendo las sardineras a las que siempre se acerca un gato ilusionado. Me encanta ver como camina la gente, su ritmo, por las pendientes. He visto mujeres con verdaderos huertos en la cabeza. Qué tema las verduleras para pintar! La gente aquí es excepcionalmente hermosa y buena. Hablar por las calles con alguien es recibir una atención. Si les viene bien, háblenle a Maceira y a Angelita diciéndoles que los recuerdo a cada paso. Un abrazo para Vds. de

González Carbalho

de Newton Freitas, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Newton Freitas, a Luís Seoane



[s/d]

Luis:

Há muito que não o vejo. Apareça, homem.

Abraços prá Maruja de Lídia e meus.

Newton

de Luís Falcini, a Luís Seoane
Bos Aires
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane


Buenos Aires, Julio 31 de 1967

Sr. Luis Seoane
La Coruña
Galicia

Querido amigo:

Su caída nos sorprendió a todos sus amigos, que son muchos los que les quieren bien.
En estos momentos estará mejor del brazo y habrá vuelto a su trabajo, tan necesario para su espíritu y su espíritu y su vitalidad. Poco antes de que ud. nos diera la noticia de lo que le ocurriera, corría en Buenos Aires el rumor de que ud. se había accidentado, pero sin precisiones. A su vuelta conoceremos cómo fué. Al llegarle estas líneas estará en condiciones de volver al trabajo y a su plena actividad.
Imaginamos el golpe que sería para Uds. la desaparición del amigo Arranz. Por lo que me dice, me entero que Vds. también entendían que Arranz debía mostrar las maravillas de su arte cerámico. Y, digo también porque muchas son las veces las que yo le instaba a realizar una muestra de su obra personal. Pero el, con su acostumbrada modestia, sonreía. A veces, con Tove le llevábamos la carga sin conseguir decidirlo. Y, poco después se nos fue.
Queridos, Maruja y Seoane, este año pensé que iríamos a verlos en Galicia, de vuelta de Rusia a la que me habían renovado la invitación. Pero hasta ahora no se concretó la renovación, muy a pesar mío, atento al deseo de llegar a conocer Galicia y la obra del Maestro Mateo en compañía de Ustedes. Qué fiesta para Sarita y para mí! Qué sueños!!! Será verdad tanta belleza? Yo no desespero!

A la espera de buenas noticias de Uds., un gran abrazo de

Falcini

de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Nova York
Montevideo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane



A Luis Seoane

[s/d]

Querido amigo:

Un año enferma, varios meses en sanatorios aquí, y luego tres meses en Boston. Al fin, crucé a España. Carmen y Rafael fueron a esperarme a Madrid. Estuve quince días más con ellos. Quince días de luz que me valieron más que todo tratamiento!
Consultando con Rafael sobre la edición de un nuevo libro mío –Cantos del destierro– resolví pedir a Losada su hospitalidad. Y Rafael me dijo que yo podía pedir a Vd. que –en caso de sí de Losada– me vise un poco el trabajo de imprenta, además de influir en lo posible, para que se hiciese rápidamente, en razón de los plazos de Concurso de aquí. Yo no sé, Luis, si esto será muy molesto para Vd. Rafael también le escribirá pidiéndoselo. Yo escribí hoy a Losada.
Después de tantos meses de combate con la enfermedad y de coloquio con la muerte, esta impaciencia no les parecerá rara…
Espero que perdone todo esto. Saludos de Alfredo para Vds. y para todos los amigos.

Un gran abrazo para Maruja y para Vd. de

Esther

Afectuosos recuerdos a todos
Nuestra dirección es siempre 18 de julio 1006
¡No tenemos la vuestra!

de Romualdo Brughetti, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Romualdo Brughetti, a Luís Seoane

[s/d]

Amigo Seoane:

Acabo de ver el librito. Me parece muy bonito. Yo lo felicito y le quedo muy grato a su cordialísima dedicación.
¿Quiere usted todavía pensar en el modo como esta monografía y el libro próximo, podemos entregarlos a quien pueda repartirlos para cubrir los gastos?Lo llamaré mañana jueves a las 17 horas a Nova para vernos luego.

Un abrazo.

Brughuetti

de Sigwart Blum, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Sigwart Blum, a Luís Seoane

Sen data

Estimado amigo Seoane:

Es esta la dirección del interesado. Mande, por favor, 3 ejemplares de Tapas para libros 1y mándeme la factura para pagar.
Saludos cordiales para Vd. y señora.
Sigwart Blum

de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane

Dr. Domingo García-Sabell

[s/d]
Querido Luis:

Velahí vai ise reportaxe. Non ten importancia, pro nunha das fotos está Bagaría. Penso que che interesará. Recibín a túa carta.

¡Non te esquezas do poema autógrafo de Alberti!

Unha moi forte aperta.

Domingo

1934-09-09
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 09/09/1934


Madrid, 9 de septiembre de 1964

Luis Seoane
Montevideo 1985, piso 13, Dº 68
Buenos Aires:

Querido amigo:

Me debías carta, porque la mía última se cruzó con una nota que me enviaste, recogiendo un recorte sobre mi Spilimbergo. Y la echaba de menos. Te suponía, como me cuentas, trabajando como siempre, y en ese sentido te justificaba. Habiéndome alegrado profundamente tener noticias vuestras.
Antes de marchar a Ibiza, donde hemos pasado dos tercios de agosto, recibimos noticias de Lala, diciéndonos que os estabais pensando la vuelta... Creí que habíais prescindido de ella. Veo que sigue siendo un poco vuestro sueño. Aunque por lo que me cuentas, la cosa os marcha viento en popa... Sin embargo, ¡ese país...! Comprendo perfectamente que, día que pasa, día que la misma se os haga más problemática. Pensadlo. Porque ahí tenéis todo.., salvo lo que sólo España brinda. Y aquí, la cosa continúa como la dejaste. Salvo el bache de julio y agosto las galerías comienzan a desperezarse... Biosca no volvió a hablarme de la revista, antes y después de mi conferencia en su galería. Juana Mordó, evidentemente, inauguró hace tiempo su galería en Villanueva 7. Unos dicen que la va de maravilla... Otros, que como la mona. No ha hecho exposiciones sensacionales. Salvo la correspondiente de el Greco, que reunió previo anuncio periodístico en el que se solicitaban “muchachas para bailar flamenco” a la “afición folklórica de Madrid y alrededores” y a toda la pederastia –¡ay!– que le sigue... En el apartado artístico, fui nombrado otra vez jurado en Albacete... Pero como había que ir el 7, y nosotros llegamos de Ibiza el 5, puse un pretexto y me he zafado del compromiso...
Me alegra mucho lo que me cuentas de Laín y Millares. En este plano de cosas, anteanoche estrenó Jorge Grau una película titulada El espontáneo, bastante discreta. Se trata de un “director nueva ola”, de los que ya aviejan a Bardem y a Berlanga, que va a hacer inmediatamente el Acteon de Jorge Oteiza, que, como sabías, dejó la escultura por la cinematografía. Está con más barba y más nervioso que nunca...
La familia sigue viento en popa. Clara volvió de Londres donde ha estado un año. Veranea en Guadarrama y se dispone a ver si encuentra un puesto de traductora en Asuntos Exteriores. Isabel, que prepara su segundo de Sociología, estuvo un mes por Galicia, metida con algo que puede llamarse el “SUT” y ha venido enloquecida de tu tierra. Myriam se fue para Aragón donde ha pasado sus vacaciones, y llega mañana mismo. Y Rafaelillo prepara su tercero para hacer cuarto y quinto el año que viene y ponerse al día. Está altísimo, ha engranado en lo que podríamos llamar “la cultura” y me tiene algo más contento. (Descansó en Benidorm).
María tira con sus “ñañas”. Siempre se queja de los pies o del hígado. Pero eso ya es algo domésticamente habitual. Ha vuelto estupendamente de las vacaciones, donde no hicimos sino descansar. Por mi parte, descansar y curarme de una extraña depresión que sufrí desde mediados de junio a finales de julio... ¡Los viajes, los reajustes, los problemas..! Para qué ampliarte ciertas panorámicas.
De Dieste, metido en su rincón, no sé una palabra. De Varela, tampoco. (Estuvo aquí su cuñada Betti y me contó las últimas novedades). Cuadrado me envió su último libro de versos. Mediante Gustavo Soler y el almirante Penas, que andan por ésta arreglando un problema argentino de barcos.
Los últimos profesionales argentinos llegados por estos pagos han sido Celia Zaragoza, Haydée Barroso, Julia Prilutzsky y César Tiempo. Éste, concretamente, llegó a Bélgica ayer. No creo que estos dos últimos anden por España decididos a conectar con el Perón viajero. Pero es claro que no hablen de otra cosa que del decidido viaje de vuestro expresidente. Según mis informes, el pundonoroso ejército argentino ha dado el sí para la vuelta. En vista de que Thomas Mann, agente especial para Latinoamérica de los EE.UU. tiene mucho interés de oponer la rutilante figura del marido de Eva, a la cada vez más arrolladora de Fidel Castro.
Por mi parte, sigo esperando que TAURUS dé mi libro de versos y hago para la misma editorial una pequeña cosa que se titulará Dibujantes de Madrid. Una revista técnica particular me ha encargado una larga serie de notas sobre cuadros marítimos, que me proporcionará buenas pesetillas. De Italia, me vino una proposición importante de Ansa, que desprecié porque no tengo gana de viajar por otros lugares que no sean los españoles. Después de una conferencia que di sobre la novela en Melilla, preparo las que este invierno daré en Poitiers, Valencia, Badajoz, etc., etc. Mientras continúo con mi diario, mis versos, bien que un poco “degonflado” respecto a lo creativo. La Editorial me quita todo entusiasmo, pues sigue el asunto viento en popa, me afianzo en ella, pero pierdo los días que es un gusto.
El teatro comenzó con un estreno de Mihura y una cosa de Marceau, mucho peor que El huevo y La sopa boba. Murió tristísimamente Blanca Tapia, el amor clandestino de Casona, y la enterraremos un grupo de íntimos hace unos treinta días. El dramaturgo estrena por provincias su abrillantado Quevedo y se dispone a que ello ocurra próximamente en Madrid. Ionesco será la novedad del María Guerrero cuando se abra y Tirso de Molina en El Español. Estivo por aquí Luisa Vehil y su troupe. El Ollantay que pusieron, es más aburrido que Marquina. Y...
Del asunto de mi piso, aunque te parezca horrible, siguen sin darme la menor noticia Feinsilberg y Perla. Yo no puedo hacer nada. Pero... Si vieras a Feinsilberg, a ver si sacas algo en claro. No sabes cómo te agradecería alguna noticia.
¡Qué pena que se haya muerto la mujer de Girri! Los golpes siempre vienen seguidos: primero, el lío en que nuestro amigo se vio envuelto. Luego, la muerte de una chica tan simpática y tan joven. Otra cosa es la pelea Marcos Victoria-Romualdo Brughetti, sobre que si este hizo o no hizo “circo temporal” por lo visto de Buenos Aires.
Como me dices que trabajas con Arranz, da muchos recuerdos al madrileño. Y dile que lo esperaba por aquí este verano. Me dijo que andaba gestionando un viaje. Pero por lo visto no se le ha logrado. Dile que hemos descubierto unos “refugios” en Fuencarral y Hortaleza, donde se come un cordero sensacional, de ese que no trastorna el estómago.
Estuvieron mis hermanos de Copenhague. Pasaron unos días, pues aceptaban una invitación de amigos portugueses. Los eslavos hace tiempo que no dicen nada. Tenían mucha relación con mi hija Clara. Pero desde que esta se ha venido, nada hemos sabido. (Por cierto, hablando de Londres: Salazar Chapela interesaba noticias a mi gemela sobre el diálogo Perón-Johnson, etc. Nos quedamos de una pieza).
Anoche, vi en el Gijón a Marcial Suárez. Pidió la excedencia en Radio Madrid. Y trabaja en la sucursal de Codex en Madrid. Este asunto lo lleva el sobrino de Aguilar.
De Alberti, tengo noticias indirectas. Ya tiene un piso en Roma y otro en el campo. Va a publicar Doce sonetos romanos a todo lujo. Y Mondadori da una “choix" de sus cosas. No recibe dinero de la Argentina, según contó a Penagos. Y anda un poco preocupado.
Me dijeron que venía Castagnino por estos pagos. Aún, que yo sepa, no ha dado señales de vida.
Sin otra cosa de particular y creyendo haber cumplido como corresponsal, todo nuestro cariño para Maruja y un gran abrazo para ti de tu siempre amigo

Enrique Azcoaga

Pasó por aquí el hijo de María Teresa. Hace meses que no pruebo el tabaco. Traduje a Verlaine para Edaf y con este dinero veranearemos.

1938-11-20
de José Caridad Mateo, a Luís Seoane
Nova York
Barcelona
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de José Caridad Mateo, a Luís Seoane en 20/11/1938

Barcelona 20 de noviembre de 1938

Sr. Dn. Luis Seoane

Querido amigo:

Como ves te escribo desde Barcelona, pues he podido evadirme de La Coruña en unión de mis 4 hermanos y estamos hoy en el ejército republicano. Si escribes a Galicia no hagas mención a nuestra fuga que provocaría las iras de la guardia civil y falange sobre mis hermanas que allí quedaron.
La hermana de tu mujer y su hermano Emilio quedaban perfectamente, así como la viuda de Manolo: no puedo darte muchos detalles pues como comprenderás a nadie le dije mis propósitos de evasión. Plácido Castro, después de su detención por los falangistas se fue a su tierra y no volvió a La Coruña. Rey Barral estuvo preso pero hoy está libre y trabajando en su taller. De nuestra peña del Galicia apenas queda algún despojo visible, pues el que no ha sido fusilado o está movilizado o escondido.
En cambio aquí en Barcelona me he encontrado con muchos gallegos, evadidos del campo faccioso, entre ellos a Valenzuela (los dos hermanos), que también están movilizados.
Nuestra moral es fuerte, y nuestra fé en el triunfo es absoluta, a pesar de las dificultades y privaciones a que nos vemos cometidos. Y a propósito de esto te agradeceré, que si tu situación te lo permite me envíes algo de café, azúcar, tabaco, o lo que tú veas por ahí que está barato, pues tales productos están aquí, como es lógico, destinados enteramente a hospitales.
Te supongo haciendo una campaña intensísima en nuestro favor, así como a tu hermana a la que conocí en La Coruña y a la que saludarás de nuestra parte.
Poco antes de evadirnos los dos últimos de mis hermanos, que quedábamos en La Coruña, (en el pasado mes), me despedí de Nache, el odontólogo que marchó para ahí y que quizás te hayas encontrado.

Recibe un fuerte abrazo de tu amigo que desea dártelo pronto en el “Galicia”.

J. Caridad

Mis señas: J. Caridad Mateo, Claris 104-4º-1º Barcelona.

1940-12-00
de Luís Baudizzone, a Luís Seoane, a Arturo Cuadrado
La Paz
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Baudizzone, a Luís Seoane, a Arturo Cuadrado en 00/12/1940

La Paz, XII-[19]40

Queridos Seoane, Cuadrado , Paredes , Suárez , Rossi :

Estamos en La Paz desde hace 2 días. Y desde hace 2 días la altura –3.600 metros– nos tiene con una jaqueca desesperada. Ayer intenté salir a dar una vuelta por esta ciudad que aún no conocemos. Cuando cruce la puerta del hotel, me sentía más o menos bien; media cuadra más allá tenía todas las tenazas del mundo prendidas en la nuca. Las calles suben y se empinan terriblemente; son una especie de tobogán con trampa: siempre, siempre, la subida al otro lado es más larga y más pronunciada. Apenas se da un par de pasos, el corazón empieza a protestar. Se siente—por primera vez lo hemos sentido Elena y yo– que el cuerpo no es más que un amasijo de órganos. Terminamos por darle razón a aquel lejano profesor de anatomía que pretendía hacernos creer que nuestro cuerpo era tal cual como ese mapa anatómico, con el corazón en rojo, las venas en azul cielo y el hígado en un rojo violáceo.
Aquí todo está supeditado a la “Naturaleza”. El hombre es un pobre diablo, apenas con maña suficiente como para ser antisemita, si conoce la excelencia de los judíos, o para intentar una sangría al bolsillo ajeno. Todo el mundo se mete, con el cuento de la Naturaleza, en lo que no les importa. Se llega al hotel: dos tipos le suplican a uno que no se bañe para nada: “usted sabrá que eso es muy malo: la altura...?” Si sales, otros cinco te exigen, con lágrimas en los ojos, que no camines porque es muy peligroso, que lo más sano es tomar un taxi: el de ellos, claro está. Si llevas sombrero, te dicen que no seas tonto porque perderás los rayos ultravioleta. Si sin sombrerista, “ojo con las lluvias tropicales”. Es tremendo: pero tienen razón, porque todo es aquí brutalmente natural. Hasta los coyas. Mientras viajábamos los veiamos en su tierra, en sus casas, en “su” ambiente, y eran una cosa seria y patética. Pero aquí, en la ciudad, son sencillamente ridículos: ¿Se imaginan Uds. una india, con 18 polleras, que usa sin cambiarse desde quien sabe cuantos años, desgreñada, etc., pues subir a un colectivo y decirle al chófer: “pare en la esquina”? O ese mismo indio desgreñado, sucio como un campeón, acercarse y “One peso if you fotografia mi” (+ o -) es decir, mangándote en lo que creen inglés...
A esta altura del viaje nos damos cuenta de cuanto queremos a nuestro Bs. Aires, donde todo es felizmente artificial y por ende, como diría D. Miguel, hecho con arte, es decir, con la mano del hombre.
Oh Bs. As., mi querida, vilipendiada ciudad de Bs. Aires! Con tus calles hermosas porque son llanas, iguales, chatas, llenas con el civilizado olor a nafta!
Abajo los volcanes; abajo los indios en las ciudades; abajo “los picos envejecidos”. Me c... en la Naturaleza!

Abrazos Baudi.

1945-10-14
de Newton Freitas, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Newton Freitas, a Luís Seoane en 14/10/1945


B. Aires 14/10/45

Newton Freitas convida ao Sr. Luis Seoane para o jantar que ele ofrecerá no próximo dia 17, às 21 horas, no hotel Espanhol, ao poeta Augusto Federico Schmidt.

T: 35-5286

Sen firma (é o convite para un xantar)

1946-06-29
de Guillermo de Torre, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Guillermo de Torre, a Luís Seoane en 29/06/1946

29.VI.1946

Sr. D. Luis Seoane

Querido amigo:

Sólo ahora me entero de que “Conrado Alem” es Ud. EXCÚSEME, por consiguiente, mi retraso en agradecerle la amabilísima nota de Cabalgata sobre mi Apollinaire. Ya sospechaba, por los demás, que esa mención de los Ibéricos, de Adlán y de Arte habría de proceder de persona tan enterada y de tan generosa memoria como Vd.

Gracias otra vez y un abrazo de

Guillermo de Torre


1947-00-30
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Paranaguá
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 30/00/1947


Paranagua, sábado (incógnito), 30 de 1947

Queridos amigos:

Perdonad que escribamos poco, no tanto como reacción contra los excesos pasados como por absorbernos el mundo exterior. Desde hace día y medio nos hallamos en el fondo de una ría fantástica, la ría de Paranagua, para mí insospechada hasta ahora, pero que nunca en adelante olvidaré. Al lado de esta ría, donde entramos para cargar café, el Río de la Plata es una charca sucia y aburrida. Esta ría puede compararse con la de Arosa. Está rodeada de colinas caprichosa: cuenta con muchas islas, con playas, nubes, gaviotas y, sobre todo, con unas aguas tan puras y ricas en luces, en colores, en reflejos que uno se siente maravillado, como si soñara y temiese despertar. Parece que hoy atracaremos para cargar y que saldremos el lunes a la mañana. También pararemos en Pernambuco para cargar más café. Ya os pondremos unas líneas. Nos acordamos de vosotros constantemente y os imaginamos en cubierta contemplando el agua, las riberas lejanas. Las colinas cubiertas de palmeras, los cormoranes. De teneros aquí, la felicidad sería completa. Cuqui está hecha una salvajita y lo mismo sus compañeros de viaje. La comida que nos ofrecen es para hacer palidecer los colores de Colmeiro y Seoane y Palmeiro y Torrallardona juntos. Quesos, paros, salsas, ensaladas, conservas, cremas, galletas, licores, frutas... Al comienzo del viaje pasamos frío y sufrimos unos pequeños trastornos sin llegar a mayores afortunadamente; yo todavía arrastro un pequeño resfrío. Pero el sol empieza a apretar y supongo que no tardará en irse del todo. También nos vamos tostando poco a poco. En cierto modo esta paradita nos vino al pelo para irnos aclimatando e ir olvidando los changadores de Buenos Aires, la gomina, los descamisados de arriba y de abajo, etc. Con todo aún soñamos con cosas de ahí, mezcladas con pesadillas. Así y esta noche soñé con... ¡Pensar! ¡Pensar en persona, que planeaba una revolución antiperonista. Pero en cuanto a sueños, nadie puede competir con los de Alicia: perros de las cabezas recitando poesías y cosas por el estilo. Hasta pronto. Y un gran abrazo de todos para todos sin excepción.

Los Otero

Queridos Luis y Maruja:

No sé si os creeréis que os recordamos constantemente, pero así es. Cuando nos asomamos a cubierta y vemos esta ría de ensueño rodeada de montañas que se meten por entre las nubes, cuando estamos sentados en cubierta contemplando el cielo estrellado y oyendo romper las olas en el casco del barco, cuando nos vamos a proa Ote y yo (nuestro rincón preferido) y allí cantamos cosas españolas que se pierden poco a poco en los recodos de la ría, cuando nos sentamos a la mesa con otros manjares exquisitos... a cada momento decimos: ¡qué cuadro pintaría Luis! O ¡Cómo cantaría Maruja con este fondo! El mar es divino. Buenos Aires nos parece algo remoto, soñado. Ahora no pensamos, ni hacemos planes, ni estudiamos, ni leemos... nos limitamos a vivir y respirar fuerte.
Llevamos varios días en este pueblecito cargando café; luego vamos a Pernambuco, pero tiene calles en cuesta, eso nos alegra mucho. Fuimos al mercado. Yo me enamoré de una cesta (las cestas son mi chifladura), pero me pedían mucho por ella y me resigné a perderla. Mirando desde una esquina de la calle principal y cuesta abajo me acordé de Betanzos ¿cuándo?
Bueno, hijos, me esperan para echar la carta. A todos los amigos, Colmeiro, Salgués, Dieste, Baltar, etc. etc., muchos recuerdos. No perdáis las esperanzas, pronto vais a venir vosotros también.

Un abrazo de

Alicia y Cuqui

1947-10-02
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 02/10/1947


2 de octubre de 1947

Mis queridos amigos:

Estaréis escandalizados de mi tardanza en escribiros y con sobrada razón desde vuestro punto de vista; pero miradas las cosas desde el mío, son un poco distintas. Hemos llegado a nuestro destino medio muertos. La misma tarde que llegamos a Nueva York salimos para Pittsburg, tras una lucha heroica con los equipajes. Los cajones de libros, desflejados en la aduana, se negaron a resistir más y se abrían con el más leve pretexto. Allá están todavía en Nueva York en espera de que se resuelva una huelga de transporte o cosa por el estilo. Waynesburg es para mi gusto divino; sólo le falta el mar. Tiene muchos árboles y unas colinas maravillosas. Todas o casi todas las casas están perdidas por el campo entre árboles y céspedes. De un árbol a otro saltan constantemente las ardillas y, a veces, casi se nos meten en las clases del colegio y hasta en las habitaciones de casa. Ante estos árboles y esta verdura que todo lo bañan nos acordamos muchos de todos vosotros. ¡Qué sitios para pintar, para vaguear, para escribir, para soñar, para vivir, en una palabra..! Las gentes son de lo más curioso. Sin ir más lejos, el President del colegio, un anciano pastor presbiteriano, enseña biología, y pocos son los alumnos que pueden resistir sus carreras a campo a través buscando hongos, plantas raras, lagartijas, fósiles, etc. Su coche está siempre lleno de las cosas más peregrinas, y cuando se sube uno a él tiene que abrirse paso entre ellas. Lo primero que le regaló a Cuqui fue una punta de flecha de sílex de los indios del valle del Missoury. Sus ojos, hundidos entre unas espesas cejas, son una maravilla de candor y de ternura. En general reina una sana franqueza en todo el mundo. Todos están dispuestos a ayudar, pero, si no son necesarios, se mantienen a distancia como la cosa más natural del mundo. Pero lo más sorprendente es la manera de vestir que tienen; se ponen en la cabeza las cosas más inverosímiles, y lo mismo en los pies y en todas partes. Si media docena de los alumnos irrumpiera de pronto en la calle Florida, se movilizaría en el acto toda la policía de Buenos Aires, sin exageración ninguna. Un compañero de clase de Cuqui va a la escuela con el sombrero de su mamá, lleno de colgajos y de colorines, sin que nadie se dé por enterado. Hay unos jerséis fantásticos, unos chaquetones inconcebibles, unas gorras que parecen de Marte, y nada desentona; todo el mundo pasa con las caras más tranquilas, más alegres, más indiferentes a lo que pueda pensar el vecino. Sobre política no he oído todavía hablar, pero me sospecho que las opiniones deben ser parecidas a las indumentarias: muy distintas en detalle e iguales cuando se toman a millones. Ya veremos. Desde luego no parece que haya veneno en el fondo de estas gentes del campo. La comida parece cara, pero es fantástica. Yo nunca vi bananas hasta aquí. Manzanas, naranjas, ciruelas, nueces, leche, pan, manteca... parecen traídos de otro mundo o poco menos. Cuqui, que se zampaba en Buenos Aires hasta tres o cuatro banas de una sentada, rara vez se atreve aquí con una. La botella de la leche tiene cinco dedos de nata por encima cuando llega a casa. La ropa es baratísima en general, sobre todo si se tiene en cuenta su calidad; sólo con ver estos géneros se suda. Alicia compró ayer un abrigo de lana forrado de piel (y con forro separable) creo que por menos de cuarenta dólares. Según su testimonio uno igual en Buenos Aires, –bueno, igual no lo encontraría, pero equivalente– le costaría bastante más de los quinientos pesos. Unos zapatos formidables cuestan aquí alrededor de nueve dólares. Las tiendas, y sobre todos los escaparates, tienen una apariencia modesta, pero no bien se entra y se examina el contenido, se echa de ver la consistencia de todo cuanto se vende en ellas. La acogida fue muy buena. A Alicia le ofrecieron trabajo por dos años al menos no bien llegó; es decir, la obligaron a aceptar un puesto de profesora por existir un número excesivo de alumnos este año. Los alumnos son casi todos unos hombretones desgarbados, con muy buen humor, rudos en apariencia, pero de fondo excelente. Entran cantando en clase si a mano viene, pero no bien se dan cuenta, callan con la misma naturalidad con que empezaron. En general aquí no existe el estudiante señorito; trabajan medio día y estudian la otra mitad muchos de ellos. Con las chicas pasa otro tanto. (En el colegio hay coeducación y hasta estudiantes matrimonios). Es lo más frecuente entrar en una tienda y ver que la mitad de los dependientes de ambos sexos saludan a uno por ser alumnos. Alicia se sintió al comienzo un poco azarada con estos alumnos chungones, pero ya se va dando cuenta del estilo. Por ejemplo, hoy llamó a un muchacho a la pizarra para que escribiese unas palabras, el cual le contestó que era mejor llamar primero a las chicas, simplemente porque they are prettiest to look at. Otro le preguntó si la palabra rubio escrita en la pizarra se refería a él. Expresiones como ésta son comunes hasta en las clases del presidente, el pastor presbiteriano, que le gasta chanzas a su esposa y a su secretaria porque son metodistas y no entienden una papa de asuntos de predestinación. Tenemos una biblioteca espléndida. Como aquí se enseña de todo, desde griego a cálculo infinitesimal, hay libros y revistas de todas clases; de modo que estoy en mis glorias. La calefacción es tal que Alicia, la friolera más empedernida que he conocido, dice que le cuesta trabajo soportarla en el colegio y en casa. El clima es frío, pero seco; aquí no se pega la sal ni el azúcar; los cepillos de dientes están secos a los pocos minutos de haberlos usados. Alicia se ha deshidratado como Torralba: ha perdido cinco kilos sin saber cómo. Yo ni estoy desganado ni tengo hambre. Bueno, os debo una carta sobre el viaje y otros detalles, pero habéis de tener alguna paciencia. Mandadme cuanto podáis de letra impresa en español. Muchos recuerdos de los tres para todos vosotros y escribidme cuanto antes podáis.
Decid a Torrallardona que no pude dar con Homos en Pittsburgh. Es una ciudad muy grande y en una de las casas Kodak no me supieron decir ni donde está la calle. Estuvimos allí muy pocas horas, por otra parte. Pero ya buscaré la ocasión de ponerme en contacto con él. Abrazos de

Otero

[Escrito na marxe dereita da primeira folla:] Nuestras señas son: 54 N. Richhill St.
C/O Mrs. Post
Waynesburg PA. USA

1947-12-29
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Campamento San Eduardo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 29/12/1947


Campamento San Eduardo, 29. Diciembre de 1947

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te escribo las primeras líneas de nuestro campamento para enviarte la convenida autorización de cobro en el C. G.
Hemos hecho un buen viaje de tren hasta Zapala. Las camas era cómodas y dormimos abundantemente. El paisaje no “pintoresco” en general, aunque sí con interés en algunos momentos por los tonos ocres que abundan tanto cuanto escasea la vegetación, o por las masas de montaña. Zapala es un poblacho deshecho, donde termina la línea de ferrocarril. Cuarteles importantes, municipalidad minúscula, Iglesia católica de sólida y amplia edificación, pequeña capilla evangélica, Sinagoga, gran edificio de la colectividad sirio-libanesa. Frente a la Municipalidad, carteles homenaje al país de los lafuentes y a su conductor. Por lo demás, un sano ambiente peronista que afortunadamente es también el que predomina entre los dirigentes de la mina.
Desde Zapala, continuamos en camioneta el viaje para completar los 180 kms hasta el campamento. Salimos a las 10 de la noche del martes y llegamos a las 3 de la mañana, pues el camino es accidentado, entre sierras, y con no buen pavimento. Ahora estamos ya instalados en nuestra pequeña casa, que tiene las comodidades indispensables para nosotros. Es del estilo de las prefabricadas que hemos visto en Puerto Nuevo, con dos habitaciones amplias, cuarto de baño y cocina.
Tengo bastante trabajo por ahora. 10 o 12 enfermos en el consultorio cada día; un parto; una operación de apendicitis de urgencia que realizamos trasladándonos médico, paciente y familia, en camioneta también, a Chos-Malal (80 km de camino serrano) donde hay un pequeño hospitalito con bastantes elementos curativos. La enferma, bien.
Hago por ahora, como ves, solamente la crónica objetiva de los acontecimientos. Las impresiones subjetivas irán más adelante, cuando se hayan ordenado un poco y cuando se haya disipado el asombro que es lo que en este momento nos tiene bajo sus efectos.
Escribimos a Varela desde el tren y echamos la carta al llegar a Zapala, en relación con pequeños problemas domésticos. Desde Zapala también telegrafiamos a Rafael anunciando la feliz llegada. Recibimos un telegrama de Navidad de Rafael y Carmen y dos lotes de correspondencia remitidos, supongo, por Varela. Te ruego decirle a éste que la correspondencia abierta, en general folletos de propaganda, no es indispensable que la envíe, y mucho menos diariamente y con estampilla de 5 céntimos. En todo caso, que haga un lote de vez en cuando si tiene gana y lo remita como impresos. Para los periódicos, conviene tener en cuenta que algunos prefiero que no los envíen por ahora, pues más bien deseo dedicar el tiempo a las lecturas médicas. Rige esto para el dirigido por Varela, del cual ya me llegó hoy un ejemplar reexpedido.
Pasamos la noche de Navidad invitados en la casa del Jefe de Personal, Sr. López, en compañía de este, esposa, madre y dos niños, personas todas francamente simpáticas y acogedoras. Al día siguiente, asado popular con los mineros.
Os recordamos a todos y deseamos que hayáis estado contentos en estos días.
Escribiremos a Rafael y Carmen.
Saludos a Maruja.

Abrazos a todos los amigos y a ti de

Antonio

1948-00-00
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Punta del Este
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 00/00/1948

Punta del Este, 47-48

Querido Seoane:

Te has olvidado de las barbas asirias, de las barbas de Homero, de las barbas de Ticiano, de las barbas de los peregrinos y de los ermitaños, de las barbas de los grandes monjes cristianizadores de la tierra de Freitas y de otras tierras no menos caníbales. Olvidaste también que los pelos que le quedan a Shand en la quijada no llegan a formar barba de caballero, a no ser de industria, sino barbilla de perillán y por eso a la de Shand ha de llamársele, en puridad, perilla: de dónde aquello que dices de libidinoso.
Veo que todos vosotros, tersos barbilampiños, habéis reaccionado como niños teteros o mozuelos de lecturas rosadas y modernas, con asco de la viril y natural condición de la barba del hombre maduro, que no puede soportar la meliflua acción ridícula, coquetona y ajamonada de rapárselas cada mañana, acto depilatorio que no condice con la grandeza y dignidad de toda caballería. La mía es barba de vagabundo –no creo que sepas nada acerca de un vagabundo desde que entraste a la cofradía letrada con tal tema, aunque antes, cuando te limitabas a ser un honrado pintor, hiciste uno con barbas que daba envidia verlo. Otrosí: ni veraneante soy, porque no es verano, ni solitario porque estoy mal acompañado. Y, finalmente, no ría de mi bronquitis porque me ha comido, con sobresaltos, cerca de tres meses de mi incomparable, única, vida. Y aún hoy, estoy apenas saliendo de ella. Con blasfemias, maldiciones e injurias a la divinidad. Lo cierto es que llevo alrededor de cuatro meses sin poder hacer nada, tosiendo, arte en que ya soy maestro; sonándome, oficio más que desagradable, y, últimamente, mesándome las barbas, que dejé crecer para consolarme, ¡voto a Dios!
Estoy, pues, que reviento. Y otro tanto le deseo a este cochino mundo.
¿Cuándo sale tu libro? ¿Qué novedades hay en general? ¿Qué dicen nuestros enemigos? ¿Qué pasa con las editoriales?, ¿Hay traducciones?
Te daré las mías, por debajo del catarrón de castaño oscuro que me enmendó la vacancia, soledad y plan de trabajo. Adelanté mucho en inglés. Entiendo casi todo lo que hablan aunque yo apenas balbuceo media letra. Leo a Shaw y Thomas Hardy. Uno de estos días, comienzo con Shakespeare. He leído mucho entre ventosa y ventosa. Hice una conferencia sobre Picasso, en un momento desesperado económico, para la Universidad, que creo ha gustado demasiado. Y le ayudo a Estela en traducciones de inglés. Como ves, todas cosas mecánicas, pues no tengo alma para más. Ahora vendrán días de sol y espero retemplarme y hacer tu maldito prólogo, con el que sueño. Quiero hacerlo yo, pero no quiero causarte más retrasos. ¿Puedes esperar hasta fines de este mes? Si no, aunque me resentiré, desde luego, que lo haga otro menos aspirinado que yo, y caiga sobre él mi ira.
Barbudo me dice que nada puede hacer por ti ni por Estela y muy poco, aunque importante, por mí: Tengo contrato con Wisconsin para un curso de Introducción a la literatura española, con sueldo reducido hasta que me vean, pero en cátedra respetable y llena de honores y poco trabajo: una hora diaria. Lo cabrón de la situación es que con mi enfermedad no sé si perdí esta chamba: debía estar en Wisconsin a mediados de septiembre. Ya escribí a Barbudo y no sé si él podrá arreglar eso para que pueda yo llegar a mediados de curso. Saldría de Montevideo si todo marcha bien. Creo que tengo más posibilidades de torear al embajador yanqui aquí. Veremos. Ojalá salga. Una vez yo allí haré cuanto pueda, y creo que podré, por tu viaje.
Elida Core , que es, decisivamente, la virgen de los desamparados, me habló por teléfono. Dice que hay una imprenta, con ediciones en marcha, y con un capital de medio millón uruguayo. Dice que es buena gente (?). Dice que necesitan alguien que dé impulso a eso, con un plan, técnica, etc. Dice, y yo lo creo, que tú, aunque barbilampiño, serías el hombre indicado, el hombre fuerte de la situación. Dice que si tú me autorizas, cuando yo vaya a Montevideo –al recibir respuesta de Barbudo, para iniciar gestiones de visado–, podría actuar como plenipotenciario tuyo.
Envía, si quieres, pliego con instrucciones. Creo que estoy en condiciones de actuar bien porque nada, en principio, me interesa a mí personalmente. Piensa, por precio, etc.
Carlos Rodríguez Pintos, que es de la gente mejor que me he encontrado en América, está exaltado con vuestra Botella –cabrones, ya podríais enviar colección a estas señas, como suscritor–.
Bien: tiene un poema espléndido que daría la medida de un librito. Pastor tiene los bocetos hechos para ilustrarlo. Me pregunto si lo editaríais con dibujos de Pastor o tuyos. Ahora bien: Pastor sale pronto con una beca para Brasil. Y quieren saber pronto si lo editáis y si Pastor en ese caso sería el ilustrador. Por favor, contestadme pronto a esto que Rodríguez Pintos y Pastor son amigos por los que vale la pena olvidar mi mala conducta y escribirme a vuelta de correo.
Dame muchas noticias: políticas, literarias, etc. Estoy sin periódicos, y, además, con la idiotez de un enfermo, comienzo a tener ganas, ganas creativas, que revelan mi degeneración de saber qué pasa en Buenos Aires. ¿Merli?
Un abrazo a Cuadrado y que te pague, de su propio bolsillo, café y copa en la esquina de Nova. ¡De su bolsillo! Pero nada más que café y copa, que no quede sin dinero para mi pasaje. Saludos a Maruja.
Recuerdos Diestes, Espasandines, Girris y [escrito na marxe esquerda:] amigos. Y para ti, un barbazo.

Lorenzo

1948-01-01
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 01/01/1948


Waynesburg, 1 de enero de 1948

Queridos Maruja y Luis:

Acabo de regresar del colegio de recoger vuestra carta, que hemos leído en coro los tres al lado del árbol de navidad. En primer término, he de lamentar la pérdida de una carta muy extensa mía, acompañada de unas estupendas fotografías. Ahora comprendemos que ciertos amigos no nos hayan contestado algunas cartas. Tenía interés en mostrarte ciertos aspectos de la naturaleza de por aquí, y aprovechando la coyuntura de haberme regalado Alicia y Cuqui una máquina Kodak por mi cumpleaños, hice unas fotografías, algunas muy buenas, de los árboles de los alrededores, y de ellas os mandé algunas. Se perdieron en algún sitio, como el que tú indicas sin duda, y lo siento todavía más por vosotros que por nosotros, pues una carta nuestra debe ser lo mismo que una vuestra aquí para nosotros. Alicia ha estado un poco enferma y aún lo está como consecuencia de las preocupaciones por su familia en Londres y en España, y del mucho trabajo aquí con charla tras charla en clubs estudiantiles y de señoras. Esperamos que se restablezca pronto, sin embargo, para lo cual solemos hacer paseos bastante largos por los alrededores (a fin de que tome el aire fresco y se distraiga) aprovechando las breves vacaciones de Navidad y Año Nuevo. Hay paisajes nevados espléndidos por estos alrededores, y sobre todo hay unos colores en las vertientes de las colinas y en las cañadas que sorprenden al más acostumbrado a ver paisajes. ¡Verás que cosas te esperan al llegar aquí para pintar! Estoy seguro de que no te vas a saciar de rondar por los alrededores y de pintar y dibujar estos colosos del reino vegetal y este paisaje a la vez fuerte, de grande estructuras, (sobre todo contemplado desde una prominencia) y delicado. No sé cómo aparecerá en primavera y verano, pero en otoño e invierno dominan los tonos leonados, grises y violetas sobre una paleta ocre, sorda, cálida. Yo no soy pintor, por desgracia, pero en presencia de estos bosques y estas colinas, regatos, ríos, cañadas y hasta perspectivas urbanas, me desespero de no serlo y me acuerdo de ti y de Colmeiro no sé si con rabia de no teneros aquí y poder haceros felices o de que el mundo sea tan angosto, tan mezquino y estúpido como para cerrarle las puertas al genio.
He recibido el libro de Colmeiro publicado en Botella al mar, y no puedo menos de felicitaros a los dos, no sólo por haber hecho un libro único a mi modo de entender, sino por esa leal y recíproca admiración que entre ambos existe. No creo que sea necesario hacéroslo ver, pero me permitiréis confesaros cuán hermoso me parece ese gesto de recíproca admiración, tan poco frecuente en todos los momentos entre artistas. Deseo con toda mi alma que este espíritu de colaboración se mantenga siempre entre todos nosotros; que empecemos por superar fuera de España esos rencores, celos, envidias y pobreterías que han arruinado a nuestra patria y nos tienen perdidos por el mundo. Te agradezco muy de veras el obsequio del libro de Hurtado y Palencia; pero no quiero que gastes un centavo más: me remuerde la conciencia que viviendo en esas condiciones en que vosotros vivís, me hagas obsequios de esta clase. Por mi parte, voy a ponerme en contacto con el Museo de Bellas Artes de Nueva York para obtener reproducciones de cuadros; veré cuanto cuestan, cómo son y demás detalles, y te mandaré las que pueda a ver si llegan a tus manos, de lo que, por cuanto me dices, no estoy muy seguro. Estoy esperando la ocasión de ir a Pittsburg y ver el museo de la Carnegie y hablar, si es posible, con el director; el otro día estábamos en camino en el coche de unos amigos, pero Alicia se mareó como consecuencia de su malestar general, y tuvimos que quedarnos en una ciudad intermedia llamada Washington, mucho menor, pero aún así de la talla de La Coruña, salvo el mar. Aún no pude ponerme en contacto con el amigo Torrallardona, Abel Hornos; no sé si le escribiré hoy o mañana mismo. ¿Cómo están Torra, Castañino, Urruchúa, etc? Di a Colmeiro que le escribiremos pronto dándole las gracias; cuando tu libro llegue, te lo comunicaré también. En cuanto cobre, giraré a Trélles el importe de tres libros que me envió. Repítele a Cuadrado que me envíe algún libro de los que publique. ¿Cuándo sale el suyo? ¿Cómo va el tuyo de leyendas? Mucho me gustaría ver tus cosas últimas y poder darte mi parecer sobre ellas. No dejes de dibujar y usar y hasta abusar, si es necesario, de la acuarela. Creo que es un camino de mucho porvenir para ti, sobre todo si vienes a ésta: puede ser que no entiendan tus cuadros fácilmente, pero tus acuarelas te abrirán el camino en el acto. Hazme caso. Una exposición de acuarelas de por aquí te asegura dos años de vida y te acredita inmediatamente. Un abrazo muy, muy grande de los tres para los dos y muchos recuerdos a vuestros padres y comunes amigos.

Espasandín

[Carta manuscrita]

Queridos Maruja y Luis:

¡Qué rabia que se perdió aquella carta nuestra con las fotografías! Creo que lo mejor es certificarlas todas.
Mucho os recordamos, especialmente en nuestros paseos entre la nieve. El otro día anduvimos largo y tendido por una carreterita nevada, en zig-zag, salpicada de granjas con campiñas y caballos, y por donde jugaban los chicos con los trineos. Hemos pasado unas fiestas muy agradables, pero nos faltabais vosotros. Tenemos un arbolito de Navidad de verdad, muy mono, con luces eléctricas y una gran estrella en la punta. Hemos echado de menos el turrón y las almendras. ¡Cuánto nos gustaría ver los cuadros de Luis! Y creo que los veremos. El libro de dibujos de Colmeiro, dedicado a los tres, (lo cual nos ha puesto muy orgullosas a Cuqui y a mí) nos gusta mucho y está en la mesita de nuestra sala para que se vea bien y para poder mirarlo de vez en cuando. No me habléis de conferencias porque estoy de ellas hasta la coronilla. He hablado más en público que antes en toda mi vida. ¡Ya veis lo que es el destino! Ando un poco mal; me cansé mucho y estoy sufriendo las consecuencias. Nada más por hoy.
Escribid, vuestras cartas nos alegran tanto. Recuerdos a todos y para vosotros los mejores deseos de vuestros buenos amigos los

Otero

[Sobre:] From: J. Otero
7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Md. 20034. USA

Sr. D. Luis Seoane
Paseo de Ronda, 15, 6º
La Coruña
Spain

1948-01-31
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 31/01/1948


[Manuscrito:] Waynesburg, 31 de enero de 1948

Querido Luis:

Hace unas horas puse fin a mis calificaciones del primer semestre, tarea delicada por mi sensibilidad y además muy laboriosa. Esta fue la causa de que no haya contestado inmediatamente tu última carta de 17 de enero. Esto te habrá sorprendido por cuanto dirigí hace unos días a tus señas una carta para Dieste. La explicación es esta: Recibí una suya explicándome ciertos pormenores de la actitud de Vercelli para con ellos; en la misma me decía que salían pronto para una playa del Uruguay (no especificada) a descansar. Pensé entonces que mi carta podría ir a parar a manos indiscretas o perderse por no hallar a su destinatario y, en consecuencia, decidí dirigirla a tus señas para que se la entregues cuando y donde convenga. Pero dejemos ahora de lado lo de Dieste, pues nada nuevo supone para ti y vengamos a lo nuestro. Cuando llegó tu carta contándonos vuestras agonías con las altas temperaturas y la humedad, empezaba Waynesburg y puntos vecinos a sufrir una ola de frío sonada. Tuvimos temperaturas de treinta grados centígrados bajo cero y todavía a estas alturas el termómetro situado del lado de afuera de la ventana debe marcar sus quince grados, o cerca, bajo cero. Todo el campo está cuajado de nieve, y el tráfico carretero encuentra con dificultades debidas al hielo. Para colmo en casa estuvimos con la calefacción estropeada y pasamos unos días duros. Hoy nos instalaron dos estufas de gas de camisa mientras llega la hora de la cena. Por cierto, acabamos de echarnos al coleto sendos helados, cada uno a su gusto, como si nada pasara. Aquí es corriente ver a los chicos comiendo un helado por la calle, mientras necesitan fundas especiales para evitar que las orejas se les congelen. Como ves, este es tu país, no sólo por este detalle, sino por muchos otros, innumerables. Yo acabo de completar mi experiencia en el colegio. He pasado prácticamente por todas las fases; he superado dificultades de cierta importancia, como es la de verme, de buenas a primeras, metido en una clase de alrededor de sesenta veteranos de guerra para explicar con mi mal inglés los rudimentos de la fonética y la ortografía españolas, pero a estas alturas, sin que ello se vea como un alarde, creo haber hecho mi aprendizaje, al menos el de bulto. Ahora sólo resta algún trabajo de lima.
Alicia no se ha sentido muy bien en estos últimos meses; el médico le recomendó descanso y aire fresco, y con ello nos venimos dando los grandes paseos, haya nieve o no la haya, por los alrededores. En estas caminatas nos recordamos de vosotros y tratamos de ver de que manera arrancaros a esa prisión; no dudamos de que lo lograremos de una manera o de otra, y de que nos daremos las grandes panzadas de caminatas a campo a través. Pensad que nosotros estamos tanteando el terreno constantemente, que no se nos escapa un solo momento lo que estáis sufriendo ahí; pero no os impacientéis porque en ciertos casos el forzar la marcha puede ser contraproducente. Aquí se habla de organizar una sección de arte en el colegio, y ello pudiera ser una buena ocasión para traeros. Por aquí hay sus aficionadillos, acaso con sus ambicioncillas más o menos ocultas y sobre todo en el secreto de lo que por aquí puede interesar. Estas teclas hay que saber tocarlas a su tiempo. Yo confío, llegado el momento, un golpe de efecto con el presidente y su señora, personas estupendas por todos conceptos. Por otro lado, teniendo nosotros casa aquí donde acomodaros provisionalmente, lo de la sección de arte basta que sirva de pretexto para las autoridades. Lo demás vendrá poco a poco. El día que os veáis aquí, os creeréis resucitados, como nos pasó a nosotros. No seréis de momento o talvez nunca personajes de cuello duro, pero os sentiréis personas de arriba abajo. Supongo que Dieste tendrá ocasión de mostraros unas fotografías de aquí hechas en la nieve. Hay árboles, colinas a montones, ríos helados durante el invierno y reducidos a la nada por el estiaje; pájaros, tipos humanos de un interés pictórico grande y mil cosas más donde podrás saciar tu apetito exasperado de pintor y olvidarte de que en el mundo existen cosas como los directivos del Centro Gallego, los personajes de las editoriales, los intelectuales borrachines y vanidosos, las estrellas y estrellitas de cine, los dirigentes políticos, etc. Me hubiera gustado mucho ver tus cosas últimas; tal como me las describes, me está gustando ya. El estudio del paisaje a secas, sin figuras humanas como hasta aquí, puede servirte para considerar ciertos valores estrictamente paisajísticos con mayor libertad y hondura si cabe. Al contrario, también las figuras se pueden aislar, como hiciste con ciertos retratos, entre ellos el de Maruja. El artista no debe limitar jamás sus puntos de vista ni sentirse comprometido con supuestos aciertos a hallazgos. Nada de apegos supersticiosos, de concesiones al público o a la crítica; nada de reglas de oro, de cánones establecidos o sancionados. Este ha sido el gran heroísmo de Picasso, que no ha sucumbido a nada, ni menos al picassismo. Ensaya, estudia, aférrate a una cosa mientras se te resista y olvídala cuando hayas dominado sus secretos. No te enamores de ellas, por tentadoras que sean, en cuanto artista, pues por muy hermosas que sean no son las únicas merecedoras de tal honor. Por mí he de decirte que acabo de encontrarme con un paisaje nuevo, totalmente nuevo, y tan merecedor de mi admiración, como cualquier otro de los que he conocido en otras partes. Ante el sería necio cerrar los ojos para volver al recuerdo de Galicia, de Castilla, de Cataluña, Francia, Inglaterra. Pero todo esto es archisabido y no merece más comentarios. Sobre mis proyectos poco te diré por el momento; he estado muy atareado, y todavía lo estoy bastante, para lanzarme al agua; antes tengo que liquidar ciertos compromisos con Atlántida, aquietar la conciencia un poco en el orden económico; ordenar mis rutinas; pensar y repensar un poco, y luego acaso me lance a un libro de recuerdos de infancia, dentro del cual quepan muchas cosas sobre la vida de mi aldea que tú ansías ver escritas. Sí, es cierto; creo que estas cosas sólo puedo decirlas yo, mejor o peor, de vuelta de mis muchas lecturas, estudios y exploraciones. Lo malo es que no sé por donde empezar y sobre todo como justificarme ante mí mismo. Pero a lo mejor todo es cosa de empezar como sin querer y dejar volar el alma a pleno recuerdo. Si para entonces estás aquí, podemos ser colaboradores, como me has prometido. Acaso también Alicia haga alguna cosa sobre la línea de la conferencia del Centro Gallego, para lo cual sería conveniente que la salves del eterno olvido y se la mandes sin publicar, dado que la publicada temo que no salga nunca. Lamento la situación de Varela y de otros amigos, pero si las dificultades a que tienen que hacer frente les pueden servir para aligerar las alforjas y echarse a campo a través, casi me alegro. Yo me creí que, después de la penitencia en la Peña Pobre, a lo Amadís, no volvería a la Argentina. Acaso esté arrepentido del prosaico término de su aislamiento y repita la hazaña el día menos pensado. Ojalá. En cuanto a Plaja también lo siento, aunque menos, claro está, pues no le movió la penitencia caballeresca en sus andanzas a buen seguro, sino el afán de conquistar con sus pasados laureles un reino demasiado grande para su talla... Pero esto para solo nosotros. ¿Qué hace Cuadrado? ¿Salió su libro? Dile que me mande un ejemplar. Aquí se siente sed de libros, sobre todo españoles... ¿Quieres saber que aún no llegó la Historia de la Literatura que me anuncias? Bueno, Luis, no te quejarás de esta sentada. Alicia y Cuqui me esperan para cenar, y también recaban un rinconcito del papel para sí, cosa que me parece muy legítima. Escríbeme pronto para que yo haga lo mismo; ten confianza en nuestra amistad y estudia inglés y pinta mientras tanto. ¿No hay manera de encontrar por ahí una copia, aunque sea vieja, del diccionario aquel que me prestó Roel? El libro de Aquilino Iglesias Alvariño me encandiló el apetito de escribir poemas y para ello me gustaría la compañía de un diccionario así. No tomes la cosa a pecho; pero si ves la coyuntura me avisas. Mándame la revista del Centro, y, si puedes, algunos números viejos con colaboraciones mías y de los amigos. Un gran abrazo para los dos juntos de

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Queridos Luis y Maruja: Después de esta carta kilométrica de Ote poco me queda qué deciros. Que un día estuvimos a 32º bajo cero, que tenemos nieve a todo trapo y lo peor es que se hiela y das cada patinazo y aun cada culada que no os quiero decir, pero eso le pasa a todo el mundo, así que nadie te mira. Varios días hemos tenido que limpiar la acera y el jardín con palas, pero todo está precioso, especialmente los árboles y las montañitas que se ven desde las ventanas del comedor de la cocina. Os recordamos constantemente. Están aquí (en Estados Unidos) unos amigos españoles; la hija de Dña. Luisa Viqueira, casada con Rubén Landa; viven en Méjico, pero han venido a enseñar con un contrato de un año. Tenemos mucho interés en verlos y recordar con ellos tiempos pasados. Escribid mucho, [escrito na marxe dereita:] vuestras cartas nos encantan. ¿Qué hace la gente en Buenos Aires? Cuqui está bien; tiene un trineo muy salado. Abrazos de

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] ¿Qué les pasa a los Salgués? Les hemos escrito varias veces, pero nunca hemos tenido contestación. ¿Por qué no los llamáis y preguntáis por ellos y les dais recuerdos? Gracias.

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Nuestras señas particulares por ahora son: 220 South Washington Street, Waynesburg. USA

1948-02-29
de Xosé Otero Espasandín,de Alicia Ortiz Alonso, a Luís Seoane
Nova York
Pennsylvania
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín,de Alicia Ortiz Alonso, a Luís Seoane en 29/02/1948

Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo

Otero

Queridos Luis y Maruja:

Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.

1948-03-04
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 04/03/1948


[Manuscrito:] Cato de Tunfar ¿?, 4-III-48

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A su tiempo, nos llegó tu carta de 11-febrero, contestando a mi pregunta respecto a la licencia en el C. G. Hoy te adjunto, de acuerdo a ella, el nuevo pedido por dos meses. Mireya recibió también la carta de Maruja.
En la tuya, se nota el aburrimiento del verano porteño, sin noticias y con pocos amigos. Hemos notado en todas las cartas que recibimos de ahí una gran preocupación por el tiempo atmosférico. Te informaré hoy sobre ese aspecto aquí porque veo vuestra preocupación, aunque expontáneamente no lo hubiese hecho, a causa sin duda de que como el clima hasta ahora nos ha resultado perfectamente tolerable, no se nos ocurriría comentarlo. Así tampoco habla de su estómago quien no sufre de él. Pero bien. La virtud principal del clima en que vivimos es su sequedad. Cuando mucho la humedad alcanza el 20-25%. En general, no pasa del 10%. Por eso aunque hasta ahora en las primeras horas de la tarde (de 2 a 5), si se sale al sol, éste quema, es con una sensación normal de verano y sin que produzca aplastamiento ni haga sudar con esos inagotables manantiales de Buenos Aires. Luego, las noches son frescas cuando el día fue caluroso y hasta casi frías en días normales. Los primeros tiempos sentimos una cierta desazón en forma de fatiga o desgano para movernos, debida a la diferencia de altura, pero pronto desapareció y actualmente nos sentimos ligeros y deshinchados. Yo dejé de fumar. Tal vez sustituya ese vicio con el de la bebida, que parece ser predominante en la región (es frecuente que los enfermos respondan a las preguntas en ese sentido, “sí: bebo dos litros con cada comida y, cuando se puede, otros dos o tres además”. Lo del cambio de vicio es todavía un proyecto, de modo que no debes interpretar mal el que me haya salido del tema climático ni que esta carta está resultando un tanto desordenada (la verdad es que entre unos y otros de los párrafos anteriores he salido a dar la bienvenida a un pequeño minero que llegaba en ese momento al mundo con el minúsculo peso de 1.600 gramos, poco más que una carta amorosa de algún antiguo amante). Y quede con esto terminado el tema meteorológico.
Recibimos carta de Rafael desde La Pedrera, ya próximos al regreso. Nosotros le habíamos escrito a Montevideo, pero ahora dudamos de si la carta habrá llegado después de su paso a la vuelta.
Noticia para Castelao. Uno de los antiguos empleados de la mina es Mariano Dios, primo del padre de aquel (que se llamaba Mariano Rodríguez Dios). Hace años que está aquí y es muy estimado. En tiempos normales, es un hombre callado y circunspecto. Pero en los días de Carnaval se le ha ido un poco la mano en la medida de los líquidos alcohólicos y entonces le afloró el rianxeiro que hablaba gallego y se emocionaba con los recuerdos de Arosa, mezclados al orgullo de y por Daniel y a unas repentinas exhibiciones de cueca y tango que salía a realizar al medio de la pista de baile. Luego supe que es uno de los buenos bailarines de cueca que hay en el campamento y que suele ser designado jurado en los concursos de ese baile.
En mi carta anterior, adjuntaba una nota comentando las noticias sobre el Almanaque y diciéndote que me alegraría recibir un ejemplar. Me gustaría también conocer la opinión de Aznar. Hago intención de poner unas líneas a Salgués en mi calidad de Secretario para que las trasmita oficialmente a todos, pero en todo caso si tú lo ves, adelántale un triple saludo colectivo.
Por otra parte, yo creo que iré a Buenos Aires en este mes o en el que viene. Ya entonces hablaremos. Entretanto darnos siempre alguno las noticias de pequeño o gran volumen, pero que os parezcan de interés. De la enfermedad del Presidente ya nos enteramos por radio cuando estábamos esperando la trasmisión del acto de la toma de posesión de los ferrocarriles. Seguimos con el interés que os podéis imaginar el proceso de la convalecencia.
Escribí a Náñez en relación con asuntos del Centro. Tuve la impresión, a través de una carta que había recibido previamente de él, de que al Dr. Prado no le enviaban sino las biopsias urgentes y dejaban la mayoría irse acumulando por mi regreso. El motivo, supongo, hacer la pequeña economía del importe de mi sueldo, que sólo en mínima parte se emplearía en abonar los casos aislados que hubiesen enviado a resolver. El procedimiento sería imperfecto en cualquier caso: Si yo vuelvo porque me encontraré, acumulado, con un trabajo que no me fue ni me será pagado. Si fuese otro el que se encargase definitivamente, además de encontrarse él en una situación similar, de tener que hacer frente a una tarea extemporánea, se produciría seguramente un cierto desorden en la entrega de informes y archivo de materiales, que iría en perjuicio del servicio. Sugerí a Náñez comentar el asunto con Silva y darle este punto de vista para que lo tuviesen en cuenta. Por otra parte, Náñez se marchaba ahora en estos días a Bolivia. ( A propósito: ¿Decidió Anthonisen algo sobre su reválida?)
Saludos para todos. Mención especial de Torrallardona con quien hemos quedado, lamentándolo, en deuda de una visita.
Mireya –y yo– enviamos nuestros recuerdos a Maruja.

Tú recibe un abrazo de

Antonio

1948-03-26
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 26/03/1948

Vigo 26-Marzo 1948
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires
Mi querido amigo:

Hace ya tiempo que te escribí, contestando a una carta tuya. Hoy lo hago de nuevo para comunicarte que he estudiado tu propuesta, y que la encuentro factible. No puedo enviarte un detalle de los honorarios como me pedías porque es materialmente imposible. Para los asuntos jurídicos regirían los Honorarios mínimos establecidos por los Colegios de Abogados, y para los administrativos, los que tienen en vigor las Agencias Administrativas. La enumeración de unos y otros sería tan extensa que, por eso, no me decido a reproducirlas. De todos modos, si a tí te interesa saber lo que acostumbra cobrarse en determinados casos concretos, indícamelo, y seguidamente satisfaré tus deseos. Creo que si organizas bien el bufete, puede ser una cosa de porvenir para tí, y de interés para mí.
Te adjunto un artículo sobre Eiroa, que publiqué recientemente.

Escribe pronto, y contesta a lo que te decía en mi carta anterior.

Recibe el cordial abrazo de siempre de


Fernández del Riego.

1948-04-19
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Pennsylvania
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 19/04/1948


Waynesburg College, Pa.
44. E. Wayne Street. Waynesburg.
19 de abril de 1948

Querido Luis:

Hasta la fecha no dispuse de tiempo para contestar tu atenta de fecha de 30 de marzo, recibida aquí cosa de unas dos semanas después. He tenido y tengo muchas ocupaciones, entre ellas pequeñas cosas del colegio –reuniones, conferencias, exámenes, defunciones, fiestas, etc.–, pero sobre todo estoy loco con la primavera. Como sabes, perdimos la primavera del hemisferio sur, de modo que salimos de un otoño para entrar en otro, el cual fue seguido de un invierno de mil diablos por lo frío: con hasta 25 grados bajo cero. Así que ahora no bien la primavera se insinuó, me siento entusiasmado por ella, y me lanzo por estos montes y estos caminos con una avidez como no la sentía desde los tiempos formidables de Ribera. Tengo pensado escribir un artículo para La Nación sobre ciertos rasgos de la primavera aquí en Pensilvania, y en él os diré muchos pormenores que aquí consumirían mucho papel y tiempo. Pero no puedo menos de decirte que esto en primavera es algo espléndido, pujante, tenso, y poderoso. En primer término, hay muchos perales, ciruelos, manzanos, durazneros y otros frutales silvestres. Así pues, los bosques milenarios están sembrados de frutales en flor, y al lado de un roble tremendo aparece la mancha rosada y delicadísima de un melocotonero en flor; algunas laderas de las colinas cercanas aparecen manchadas aquí y allá por los frutales en flor, algunos inmensos, y producen la impresión de que de un momento a otro van a salir volando por los cielos. Los primeros días no nos cansábamos de coger violetas, ramas de botones encarnados de manzanos, varas de melocotonero y otras flores, pero pronto nos dimos cuenta de que lo mejor era lanzarse al campo a disfrutar sus encantos en vez de pretender arramblar con él para casa. Ahora tenemos un minúsculo departamento frente al parque del colegio; desde una de las ventanas vemos los tordos de pecho colorado de aquí, las ardillas, los pájaros carpinteros, los cardenales, los narcisos, los frutales silvestres, el césped tiernísimo, los niños y las parejas de estudiantes todos mezclados. Al amanecer nos despiertan los pájaros, y ya bien entrada la tarde, casi de noche, se oye algún solista más o menos cercano de hacer alardes musicales. Rodeado de una naturaleza así cuesta trabajo meterse dentro de casa y ponerse a escribir cartas, a preparar lecciones, a mascar papel. Ahora mismo desde el sitio en que te escribo puedo percibir un gran sector del paisaje circundante, sentir la borrachera del aire primaveral, oír los cardenales, contemplar la flor amarilla del diente de león, símbolo de las campiñas húmedas de nuestra Galicia y casi sentir el trasiego de la savia en los vasos de los árboles gigantescos.
Dentro de poco tendremos, al fin, una casa para nosotros; la están pintando y acondicionando porque la persona que vivió en ella hasta hace unos días la dejó en muy mal estado; por tal razón aún no hemos podido verla; los dueños se negaron amablemente a enseñárnosla hasta que esté un poco más decente. Sabemos que tiene un sótano, cocina, baño y cinco habitaciones, y está a unos 30 metros de la que tenemos ahora. Pagaremos por ella alrededor de 35 dólares mensuales; pero no está amueblada y el ponerla en condiciones de habitabilidad nos va a costar un pico. Menos mal que aquí es muy frecuente el crédito para todo, en especial para personas con una ocupación fija como la nuestra. Pero ya os daremos detalles más adelante sobre ella. Que Melella te pague bien ese trabajo, y al terminarlo, te vienes con nosotros (con Maruja) a pintar este paisaje y estos tipos, estos granjeros de por aquí, que no carecen de interés. Aparte de esto, creo que el retrato puede dar aquí mucho dinero, entre otras razones porque se trata de un terreno virgen como creo te dije.
¿Qué hacen los Dieste? ¿Se van o no? Recibí un libro de Nova, que agradezco a quien me lo haya mandado. ¿Sigue saliendo Realidad? Estoy traduciendo un estudio sobre Eliot para ella escrito por una profesora de aquí. ¿Que hace Bautista? Dime lo que sepas de los amigos sin excepción. Dile a Dieste que me envíe todos los libros que pueda y, sobre todo, si está en su mano mandarme los dos tomos de la Historia de España de Calpe, editada por Pidal. Han aparecido dos tomos: La España Romana y la España Goda, y aquí me harían un gran avío para los cursos de verano. Que en cuanto los reciba, les enviaré el dinero; pero que no pierdan un día si es posible. Como ves, esta carta va hecha un lío. Pinta tres.

Otero

¿Qué es de Búa, de Villaverde, ..?

[Manuscrito na parte superior:] Acabo de recibir una carta de Pedrayo, muy halagüeña, pero de escaso valor documental. Aquí no tengo mayores noticias sobre publicaciones de arte. Me muevo poco. Abrazos muy cariñosos a Colmeiro, Torra, Castañino.
[Manuscrito na marxe esquerda:] Dile a Melella que le felicito por la idea y que me acuerdo de él y de los suyos. Siento no haber podido despedirme de él, pero tú bien sabes lo que pasó a última hora.

1948-06-08
de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
Pennsylvania
Transcrición

Transcripción da epistola de Alicia Ortiz Alonso, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 08/06/1948


Junio 8, 1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa.

Queridos Luis y Maruja:

Mil gracias por el libro de Luis tan hermoso; ya os dice Otero que nos gustan; yo os habría robado el original de la portada. Cuqui se lo devoró en un momento y su comentario fue: “¿de donde saca Luis esas cosas tan bonitas? Ya os dice Ote también que al fin tenemos casa; es muy mona y cómoda, aunque aún le falta mucho como podréis suponer. Vuestro cuarto está al lado del Cuqui, del cuarto de baño, tiene dos ventanas, un placard, y lo que se ve desde las ventanas es lo más bonito.
Nos han cedido un terrenito en una de estas colinas en donde hemos plantado coles y tomates y ahora vamos a plantar judías verdes, guisantes y rabanitos; para las patatas ya es demasiado tarde. Hemos pasado unos ratos estupendos rastrillando, cavando, plantando, etc. y Ote tiene las manos que da pena vérselas. La primavera es aquí algo divino y ¡cuánto, cuánto nos acordamos de España! Los prados verdes, las zarzas en flor, los arroyitos llenos de peces, los árboles inmensos, la bruma del anochecer, los pájaros... todo. No podemos pensar en vosotros y en eso sin una gran pena y os nombramos mil veces al día. Ahora mismo acabo de tender la ropa en nuestro jardincito y a mi alrededor volaban los cardenales (de aquí) cantando como los ángeles.
Mucho os agradecería que os enteraseis de cual es nuestra situación con respecto al departamento de Vidal 1940, nº 7; la señora que lo ocupa no deja de escribir insultándome y amenazándome con llevar el asunto a las autoridades norteamericanas. No sabemos que lío ha armado o la han armado pero el caso es que nos reclama dinero y nos molesta. Es profundamente desagradable, pues nosotros hemos tratado de hacer las cosas limpias y honestas, como siempre. ¿Sabrás que Maruja Salgués se ha casado con un norteamericano?

Abrazos de

Alicia

1948-06-08
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Pennsylvania
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 08/06/1948


45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa
Junio 8, 1948

Querido Luis:

Sospecho que te voy a escribir una carta más disparada aún que el papel de que dispongo en este momento para escribirte. Pero aún no pude reposar del jaleo de los exámenes y ceremonias de fin de curso y de entrada en el último año del centenario del colegio. Para colmo, acabamos de recibir la visita del Dr. Stockwell, el director del Seminario de Teología de Buenos Aires, que tú conoces, pues nos acompañó a casa del Sr. López, el bibliófilo. Aún hoy tuve una conversación de dos horas y media con el jefe del Departamento de Lenguas Modernas del colegio, de quien dependo en mi calidad de jefe del Departamento de Español. Tengo, pues, la cabeza hecha un taco real y verdadero, y una cantidad de compromisos atrasados que me aterra. Pero ahora vamos a ver si hablo de lo que más me urge. He recibido tu última carta fecha 23 de mayo, hace unos días y casi inmediatamente después, el libro que me anunciabas. La desesperación que me causó la carta la disipó el libro; es realmente lo que merece ser un libro tuyo, mejor dicho, lo que tiene que ser: original, sincero, impetuoso, dinámico, claro a su manera, prometedor y sustantivo. Las ilustraciones no son las que cabría esperar, pero no por eso son menos valiosas, sino acaso más. Uno no puede nunca sospechar las posibilidades de las líneas de tu mano hasta que se encuentra frente a frente de los dibujos. Las de estos viejos o viejo asombran simplemente por su riqueza, su madurez, su alcance. Nada dejan fuera de sus imprevisibles mallas y casi me atrevo a afirmar –no te extrañe la cautela ante tan aventurado problema– que nada dejan fuera tampoco. Llegan hasta donde deben, con una audacia goyesca –aquí goyesca significa meramente genial– y se detienen, no menos audazmente, en el límite natural de su misión plástica. ¡Qué distancia de vértigo media entre estas líneas y las de Homenaje a la Torre de Hércules, sin ir más lejos! A mí me asombran estas líneas como me asombra el canto de un mirlo, un almendro en flor o un planeta o cualquier otro cuerpo celeste que de pronto hace su aparición por un borde del horizonte y se borra con la luz del alba. Y acaso aún más, porque estas líneas son el testimonio más directo, más inmediato y claro del espíritu, esto es, de esa potestad creadora de que el hombre-producto de la creación participa en proporción superior a la de cualquier otro ser vivo. De todos los dibujos, te hubiera robado el original del último si hubiera estado en ésa, pese a todas las imaginables y más que justificadas protestas de Maruja. Estos remiendos son la costra mítica en que aparecen cristalizados el humano recuerdo y el humano anhelo, o si lo prefieres, el Mito. Pero dejemos por hoy tus líneas, que tanto me fascinan, para hablar de algo más plebeyo. Tenemos una casa al fin: cinco habitaciones, cocina, cuarto de baño, sótano y un campito suficiente, pero nada más, para hacer la casita del perro. A veinte metros del parque del colegio, con un balcón y unas ventanas hacia el nordeste y hacia el sureste. Por el momento, esta casa está casi vacía; entre las cosas que hay dentro, casi todas, excepto los libros, son prestadas o adquiridas mediante crédito. En cortinas de papel, clavos, cuatro malas cucharas y tenedores, dos sillones y un sofá de segunda mano, linóleo, algunas macetas y otras mandangas llevamos gastado un dineral, o sea, los dólares que nos habían ofrecido para ayudarnos en el viaje. Quedamos sin blanca, pero tenemos una casa que, por situación sobre todo, nos parece un sueño. En frente de las ventanas, y en especial de las de Cuqui, hay unas celindas y unos rosales divinos, donde desde el alba hasta el anochecer, canta con entusiasmo nunca visto los tordos y los cardenales de aquí, mucho más músicos que los argentinos. A lo lejos se divisan perfiles de colinas tupidas de arces, robles, manzanos silvestres, sicómoros y otras especies. Tenéis, pues, una casa en Waynesburg tú y Maruja y demás amigos. Y la tenéis sin reticencias. Aunque en honor de la verdad, de la verdad monda y lironda, deba añadir que una casa aquí no basta. Con ser importantísima, la casa supone alrededor de la sexta parte del salario. Aquí lo serio es el mercado, los comestibles, al revés de lo que sucedía en ésa cuando nosotros llegamos de Inglaterra. Es, pues, necesario pensar en lo demás ahora que ya hay un techo donde cobijarse en un momento dado. Y esto requiere un largo rodeo apenas iniciado. El presidente del colegio estuvo internado en el hospital a viva fuerza: las piernas no le sostenían, sin la mínima exageración, y en su cabeza las ideas y los recuerdos eran un verdadero enjambre. Por fin, lo dejaron salir para las exigencias de fin de curso, pero aun así la secretaria permite a muy pocas personas acercarse a él. Ahora, en estos días, terminaron las clases de invierno y el quince empiezan las de verano, mucho más llevaderas; por ejemplo, yo paso de 18 clases semanales de una hora o 55 minutos a cinco clases de 90 minutos. Esto quiere decir que el presidente tendrá tiempo de descansar y de atender a la gente que nos sea ni albacea ni alto dignatario, y yo tendré más libertad de acción para presentarle tu problema. A él lo conoce y admira medio mundo en estos contornos; entre otras facultades tiene la de conceder títulos honorarios u honoríficos a quien le parezca bien. Por ejemplo, ayer otorgó el de Doctor en Ciencias a uno de los ingenieros más encopetados de la Institución Carnegie de Pittsburgh en presencia de la facultad o cuerpo de profesores y de los graduados. Así pues, si a él le fuera difícil hacer frente por sí mismo a tu situación, espero (que) me presente a quien esté en mejores condiciones o respalde gestiones mías encaminadas a tal fin. Creo que nadie mejor que la Carnegie misma, que está aquí a mano. Bastaría que patrocinasen una exposición tuya, que te hiciesen algún encargo de importancia para saltar la burocracia de inmigración, que es el hueso aquí, etc. Con el permiso de residencia todo iría como la seda siempre que te avinieras a aceptar ciertas peculiaridades puramente formales de aquí. Pero de esto hablaremos más adelante, acaso pronto. Yo no quiero hacerte creer sin fundamento que las cosas son fáciles porque no me lo permite mi conciencia. Las cosas son difíciles, lo sabes bien, tan bien como yo; pero, cosa curiosa, lo imposible desde ahí parece factible desde aquí, y es que ahí sólo hay burócratas asustados o poco menos, y aquí hay personas que inspiran mucho respeto en Washington y que acaso son temidas. Las personas aquí pesan mucho y las hay que cuando comprenden lo justo de una demanda, no vacilan en apoyarla sin reservas. Es así como nosotros vinimos, como sabes. Nosotros haremos por ti lo que hicimos por nosotros, sin precipitaciones, porque no es posible, pero sin que nos venza nunca el desánimo. Que estas palabras te den confianza y calma en todo trance. Yo creo que la entrada como turista dificultaría las gestiones posteriores, pues despertaría recelos y los recelos nunca fueron buenos y menos aquí; se perdona la franqueza, por brutal que a veces parezca, no la cuquería. Calma, pues, y buen ánimo. Y vamos a otra cosa, no menos complicada que tus líneas y tu venida en su sencillez objetiva. Trátase del problema de la casa de ahí. Como creo que sabes, dejamos la casa a nuestro nombre con un matrimonio norteamericano dentro. Como pudiera resultar que lo de aquí no cuajara definitivamente y como había dificultades para traspasar el contrato sin elevar la renta por una parte y sobre todo para traspasarlo a quienes nosotros deseábamos, con la autorización del administrador metimos en casa dicho matrimonio a cambio de la venta de nuestros muebles: una radio, una estufa de cobre, el comedor (sillas y mesa), camas, armarios de libros, etc. y especialmente el teléfono, en 3.000 pesos. Teníamos ofertas mejores, pero la señora norteamericana era amiga de Alicia, tenía una hija enferma que necesitaba sol e iba a una escuela que está a dos pasos de allí. Pero ahora resulta que, al parecer, la señora no se ve por que, a poco de llegar, dijo al portero que nosotros no volvíamos, y este, que esperaba una comisión talvez con otros inquilinos, dio cuenta al administrador y se armó al parecer un lío gordo. La señora norteamericana apenas sabe cuatro palabras de español y parece que a pesar de mediodía de explicaciones de Alicia no se enteró bien de la situación ni de nada. Por ejemplo, confundió la estufa de queroseno con la cocina de gas, propiedad, como es lógico, del dueño de la casa, y ahora nos culpa a nosotros de una cantidad de desatinos insospechados y nos reclama parte del dinero. Desde luego, nosotros nunca dijimos que no fuésemos a volver; se metieron en el departamento con el consentimiento del administrador y con el contrato de casa y teléfono a nuestro nombre, por ser esto lo habitual en casos en que el inquilino se ausenta temporalmente; y por fin, la señora sólo tiene un recibo firmado por nosotros de 3.000 pesos argentinos por la venta de los enseres del departamento. Siendo esto así, a mí no me cabe en la cabeza que la señora tenga base legal para hacer cosa alguna en contra nuestra. Pero no deja de amenazarnos, y Alicia está aterrada, sobre todo porque procedimos con dicha señora con una claridad y una limpieza intachables. El matrimonio que vino con nosotros en el barco dejó su departamento en las mismas condiciones por casi el doble –5.000 pesos argentinos–, y eso que estaba en un sitio poco comunicado del barrio sur. A estas alturas nosotros ignoramos en qué situación está la señora en la casa; en la primera carta nos decía que la ponían en la calle; en la segunda carta en octubre nos dice que le cobran mensualmente 30 pesos más de lo estipulado en el contrato nuestro, y que además, para abandonar el departamento el administrador le pide 500 pesos. ¿Habrá hecho un contrato nuevo con el administrador por 170 pesos mensuales, y por no haber pasado el tiempo estipulado el administrador le pidiera una indemnización? ¿Será todo un cuento para intimidarnos? De contar con dinero, hubiéramos cortado por lo sano devolviendo a la señora lo que nos dio por los muebles, y san se acabó; pero a estas alturas no contamos con nada salvo el estricto salario mensual con el que vivimos. Tú que eres abogado después de todo, ¿qué crees que la señora puede hacer contra nosotros? Y si tu abogacía, como supongo, no desciende a estos laberintos, ¿podrías preguntar a un buen abogado de ahí, a un veterano de estos jaleos, qué cabe hacer? Creo que la precaria salud de Alicia tiene por causa esta situación realmente estúpida. No olvides que; 1) Para los efectos de la administración, nosotros dejamos el departamento a esta gente en nuestra ausencia; 2) Por la venta de los muebles firmamos un recibo de 3.000 pesos; 3) La señora –mejor dicho, su marido– firmó un papel para nuestro fiador el contrato de alquiler comprometiéndose a pagar mensualmente los 140 pesos de renta estipulados en dicho contrato (que Dieste tiene en su poder); 4) A nadie se ha dicho que no volveríamos. Te ruego (que) estudies esto con cuidado, pues los embrollos proliferan como las zarzas por lo que se ve, y a las personas no hechas a ellos le quitan el sueño y acaban por arruinarles la salud y el humor tan necesarios siempre, pero más ahora. No sé si Frontini o Baudizzone podrían sacarte de apuros; pero acaso fuese mejor un abogado menos literato. Bien sabes que aprecio a estos amigos; pero los aprecio como hombres de letras. Talvez Melella o López u otra persona hecha a la vida de los negocios te oriente sobre el abogado a quien acudir. Desde luego en cuanto sepamos el importe de la consulta, te lo giraremos por el medio más rápido. Por lo demás, ten en cuenta que Alicia está terriblemente inquieta y Cuqui lo mismo, pues hasta llegan a temer que las expulsen de los Estados Unidos como resultas de esta, a mi parecer, menudencia. Bueno; ahora para terminar, una ráfaga de preguntas y encargos menores. ¿Sigue saliendo Gaceta del libro? ¿Sigue saliendo Realidad? Le mandé a Ayala un estudio sobre Eliot de una profesora auxiliar del colegio y aún no tuve contestación ni acuse de recibo. ¿Cómo va el trabajo de casa de Melella? ¿Qué es de Mariano Gómez, nuestro amigo, no el ilustre? ¿Salió el libro de Dieste en la Suramericana? ¿Está ahí Alonso ya? ¿Cuales son las señas y el nombre de Silveira? Acaso se me ocurra escribirle unas líneas en un momento dado. No dejes de mandarme por avión uno de los primeros ejemplares que salgan de la imprenta de tu monografía; manda otro al Museo de Arte Moderno de Nueva York y otro a la Carnegie; las señas de este ejemplar te las concretaré más adelante, pues ahora no las tengo a mano. No olvides la importancia de tus acuarelas de Buenos Aires: como te dije entonces, un libro de acuarelas de este tipo sobre Pittsburgh –ciudad de grandes chimeneas , puentes de acero, altos hornos, minas, etc.– te consagraría aquí en el acto, y quien sabe lo que de tales acuarelas puede resultar. De tenerlas aquí, serían la mejor carta que jugar a favor tuyo. Voy a escribir algún artículo para La Nación. Siguen allí Mallea y Sirio, ¿no es verdad? Por aquí encontré algunos datos de interés sobre Galicia. ¿Donde se puede encontrar la gramática gallega de Saco y Arce? No es la que encabeza la Crónica Troyana? ¿Es posible copiarla? La leyenda de san Eros se encuentra también en Alemania. Compré un libro sobre la evolución de la lengua portuguesa desde el bajo latín; se publicó en Filadelfia en inglés. ¿Te acuerdas del sanguino, una planta o arbusto más concretamente, con bayas vinosas como el sabugueiro, de que un día hablé con tu padre? Encontré su nombre: cornejo, en castellano. Tiene aquí un pariente, el dogwood, maravilloso, por sus blancas flores de gran tamaño. ¿Sabes que Colmeiro, el botánico, publicó un diccionario sobre plantas del Nuevo y Viejo Mundo, aclarando su nomenclatura? Daría un pico por tenerlo. ¿Lo hay ahí? ¿Sabe algo de esto Manuel? ¡Qué analfabetos somos con relación a nuestros hombres! Acabo de hacerme ampollas plantando tomates y coles; por esto, te escribo ¡con dificultad! Seguiré otro día. No demores mis encargos. Abrazos de todos para los dos. No os dejéis deprimir. Recuerdos a tus padres y hermano.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Si veis a la señora del departamento que se llama Ulrs Jolly no la digais que no pensamos volver.

1948-09-09
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Nova York
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 09/09/1948


9 de septiembre 1948

Querido Seoane:

Ayer noche llegué de nuevo a París donde ya estaré todo el invierno. En cuanto arregle un poco mis cosas, es decir, en dos o tres días, volveré a ocuparme de indagar en imprentas y editoriales, etc. de todo lo relativo a nuestro proyecto. Pero, entretanto, no quiero dejar de decirte que estoy un poco extrañado por no haber recibido contestación tuya a la carta que te mandé a los pocos días de haber llegado a Francia. En ella, te incluía ya algunos datos que aun cuando tenían valor relativo, informativo a título general, más que nada, permitían, creo, formarse alguna idea de las condiciones en que se podría trabajar aquí.
Al mismo tiempo, te decía que había estado con Claire, la amiga de Coppola, y cual era mi impresión; que había escrito al mismo Coppola –de quien tampoco tengo todavía contestación sobre esto, pero no quiero yo insistir en pedírsela, ya que te pedí a ti que tú le vieras, si lo creías oportuno, para hablar más en detalle, o de otro modo que me dijeras más oportuno que fuese yo quien le volviese a escribir. No lo he hecho esperando tu carta.
Me ocupé también de ver que había en concreto acerca de la oferta que te había hecho Palmeiro, con el resultado que te comuniqué. En fin, te hablaba en mi carta famosa de todo cuanto habíamos convenido. Por ello, el no tener contestación tuya no sé cómo entenderlo. Sin reticencia ninguna y simplemente por deseo de saber a que obedece tu silencio, querría preguntarte si acaso ha surgido alguna causa que modifique en parte o en todo el proyecto de que habíamos hablado. ¿Acaso tropiezas con dificultades para venir? ¿O no te decides a ello por alguna otra razón? Por otra parte, Varela ¿qué hace? ¿Sigue pensando en gestionar su viaje aquí?
No quiero cansarte con las numerosas hipótesis que podría hacer y sólo que si por cualquier circunstancia has cambiado de opinión en algo tocante a los proyectos que hicimos, yo creo que podría comprenderlo perfectamente. Pero me gustaría saberlo. Si por el contrario no es así y el no haberme contestado se debe únicamente a la desidia conque todos los españoles solemos considerar el hecho de escribir cartas, entonces, animal, decídete de una vez por todas y ahora, ahora mismo, ponte a escribir para decirme cómo van tus cosas, cuándo piensas venir, qué puedo hacer para ir adelantando algo, si has visto a Coppola o piensas verle, etc. Por mi parte, estoy a la espera de noticias de Ussía. No le hablaré de nada concreto hasta tener noticias tuyas y ver como anda todo. Y nada más por hoy, sino es volverte a encarecer que me contestes con la mayor rapidez.

Da muchos saludos a Maruja. También a los amigos tortónicos en general. A los Dieste, les escribo hoy o mañana de modo que no es necesario. Un abrazo para ti de

Arturo Serrano Plaja

27, rue Richelieu, París (1). France

1948-10-25
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 25/10/1948


25-10-48

Querido Seoane:

Hace unos días, recibí tu carta y, tan pronto como puedo, quiero ponerte unas letras aunque no sean, propiamente hablando, contestación exacta y precisa a las diversas cosas que me preguntas. Y antes de ello y para empezar, también deseo decirte que me ha alegrado mucho tu carta así como el estado de ánimo que me deja entrever. Estupenda la correlación de precios que me dices que nos permitirá trabajar más fácilmente. Estupenda, igualmente, tu gestión para buscar otros capitales. Y aunque te agradezco mucho la delicadeza de preguntarme si me parece bien lo que hayas hecho, dicho se está que me parece doblemente bien por el solo hecho de hacer así. Por lo tanto y una vez que digo eso, no tomarás a impertinencia, ni con respecto a ti –en ningún caso– ni con relación a nadie en particular, que te haga un aclaración –aclaración, que no reserva– y que es la siguiente: así como en lo material ni me importa ni me preocupa una participación en los hipotéticos beneficios de nuestro negocio de cuantas personas, por una u otra razón, deben participar –y aún sin deber en ello– si me agradaría que en la parte de trabajo, a la hora de tener que tropezar con dificultades, etc., tuviéramos que tener relación de responsabilidad con el menor número de personas posible. Y aun no sólo de responsabilidad, sino de colaboración. En un plano abstracto, yo diría que casi me gustaría que, una vez tú aquí, fuésemos tú y yo, de ser ello posible y siempre que tú estuvieses de acuerdo, quienes tuviésemos las tareas de dirección, ya que de una manera concreta, además somos quienes vamos a encargarnos de ello. Repito que no debes ver en ello más que eso que se dice del ideal remoto, etc., y no motivado por causa alguna que yo pueda explicar muy bien en este momento, sino por una especie de misantropía –¿se dice así la manía de no encontrar mucho gusto en ver a mucha gente?– que a veces me hace dudar de mi capacidad (para) sostener relaciones claras y abiertas con la gente. Dicho esto, que encomiendo desde luego a tu juicio y discreción, tú, a la hora de tener que organizar legalmente papeles y cuestiones, resolverás contando, desde luego, con mi confianza mayor. ¿Necesito insistir en lo infundado de todo esto?
Bueno, paso a hablar de otras cosas. La cuestión vivienda, claro que es lo más grave. En cuanto a pensiones y precios, me enteraré tan pronto como pueda y te diré lo que sea. Por otra parte, ahora comienza a haber muchos anuncios de venta de departamentos a treinta y cuarenta mil francos por pieza. Lo cual no significa que sea una ganga –sobre todo porque, al parecer, los de esos precios no tienen comodidades. Pero eso puede darte una idea. Desde luego no siendo en París mismo, yo sé que es mucho más fácil y, si Palmeiro que tienen muchas más relaciones prácticas que yo en París te ayuda seriamente, tampoco creo que insoluble, aunque sí, complicado. Por el momento, y pese a que yo averiguaré lo (que) pueda, insisto en que todo plan debe de estar basado en el supuesto de que para empezar habríais de resignaros a hacer vida de hotel –pensión– durante cierto tiempo y luego volver vosotros mismos.
De cuestiones generales y políticas. En lo de ser buen o mal momento con relación a la vida material de aquí, no creo que ya en este momento de la historia se pueda hablar de eso. Todos son buenos o malos, según se quiera. Clave, en esto días, ha vendido absolutamente todo lo que tenía pintado en París, hasta el punto que para conservar un cuadro suyo, ha tenido que comprarlo el mismo. La vida sube, siempre; pero, como dices, eso parece que ocurre en todas partes, de manera que hay que suponer que todo se arreglará. Además porque, al subir la vida, suben los precios automáticamente, claro, y nosotros haríamos como todo el mundo, dicho se está. En lo político de aquí, estos días se está ventilando una crisis decisiva; yo creo que del resultado de las huelgas mineras depende, provisionalmente al menos, toda la situación. Si esta, de un modo o de otro se estabiliza, así quedará; si estalla la guerra civil, ya lo verás por los periódicos. Yo –aunque a lo mejor para fastidiar mi pronostico el destino me desmiente– no creo en ella. En cuanto a la otra guerra, aunque ni Truman ni Stalin se toman la molestia –ya sabes que son unos groseros– de comunicarme su opinión, supongo que a ti tampoco, tampoco creo, ni la gente que se tiene a sí misma por bien informada, que pueda haber guerra –salvo imprevisto– antes de algunos años –tres o cuatro como mínimo–. Pero, naturalmente, todo esto es pura opinión, como bien se te alcanza –que, por lo demás, tampoco tú me pedías otra cosa–. Entre tanto, lo que sé es que ayer Elsa Triolet en la fiesta que aquí es equivalente del Día del Libro o algo así vendió libro por valor de un millón setecientos cincuenta mil francos entre las cuatro de la tarde y las ocho y media de la noche; que París, haciendo abstracción de todo lo demás, de las famosas procesiones que van por dentro, etc., está maravilloso en un otoño hasta ahora suave. Que hay dificultades para todo, evidentemente, pero que la gente vive como si no las hubiera –lo cual puede ser igualmente avestrucismo, si luego resulta que hay guerra o simple buen sentido, si ocurre que no la hay y que no valía la pena estar preocupados por fantasmas: vaya usted a saber.
Hace poco días, ha llegado Ussía. Pero aún no le he hablado ni le hablaré de nuestro proyecto hasta saber en que estamos ahí en lo de Coppola y demás. Por la importancia que concedo a su posible aportación, hasta diría yo que casi sería preferible –siempre que se pueda– aplazar este aspecto hasta que ya hubiese algo mandado: creo que sería mucho más positivo y eficaz. Tú me dirás lo que piensas en la seguridad de que, en principio, yo tengo la mayor confianza en la gestión que pudiera yo hacer con él.
Y ahora, para terminar esta carta, te quiero hablar de dos cosas. Una, de carácter personal, es un favor que tengo que pedirte. Y que, aunque sea un poco molesto y aburrido, cuento contigo, estoy seguro, para realizarlo si es posible: imagínate que de un libro que yo escribí, y de cuyo nombre quisiera olvidarme, lo he intentado en vano, y que siempre me ha molestado, ahora necesito recordarle: Avila Camacho ¿te puedo pedir que me busques, con la prisa que te sea posible, unos cuantos ejemplares –mínimo tres, máximo cinco– y que me los envíes por avión? El libro en cuestión está editado por Americale, editorial que no sé si continúa existiendo. No sé si se encontrará el libro o si lo habrán tirado a la basura. Ahora lo necesitaría, me sería muy importante –por razones surrealistas– tenerlo y, por tanto, te encomiendo esa lata –dicho de esta que de la parte material no, y que espero que me digas lo que sea y que allí o aquí, como te sea más cómodo a ti, arreglaremos la cosa–. Aunque te parezca pintoresco, insisto en que para mí es algo importante, de modo que en función de la importancia te agradeceré que me digas lo que hay de esto y que, de ser posible, me envíes los libracos tan pronto como puedas, por avión.
La otra cosa de que quiero hablarte, por el momento no lo hago aún –aunque dentro de muy pocos días espero que ya no será necesario– en el plano de la mayor confianza, puesto que aún no hay nada concreto: ocurre que los checos aquí hacen un seminario literario, que tiene toda la mejor colaboración de París –de los escritores de izquierda, el mismo grupo de firmas conque cuenta Les Lettres Francais– y probablemente me voy a encargar yo de hacer la misma revista en español, para América. Dispondría, en ese caso, de toda la colaboración francesa y aparecida en francés, más el material en español que yo buscaría en América entre americanos y españoles refugiados, para publicar en la edición española y también en la francesa que se hace aquí en París –lo cual creo que interesaría a mucha gente–. Como te digo, aún no es seguro, peor es muy probable y en la semana que viene voy a saberlo con certeza. Dispondré de medios, se pagará bien. Se enviará en principio ahí, a Montevideo, a México y Caracas. El problema más serio sería el envío que habrá de ser por avión seguramente, lo cual es carísimo. La revista se llamará Paralelo 50 y en español, para empezar saldría una vez por mes. Como ves, sería muy interesante en sí mismo, pero además para nosotros tendría, creo, un doble interés, por la posibilidad que nos daría, si anda bien, de tener un medio de contacto con los medios literarios de esos países. Si se concreta el asunto, te escribiré enseguida para pedirte una mano, en el sentido de que, mientras esté ahí, me ayudes a todo lo que de organizar la distribución ahí y en Montevideo, me des consejos que te parezcan útiles en todo lo referente a eso y en la busca de colaboraciones, así como en la publicidad y difusión de la revista. Para ello, en cuanto sepa algo más concreto, te enviará ejemplares de la revista en francés. Creo que en algunos periódicos me podrían dar la clásica manita o empujón. Y luego, desde otro punto de vista, estoy seguro que tendría el apoyo político que merece. Aunque, como ves, esto aún no es demasiado preciso, me gustaría que me dijeses qué te parece. Yo empezaría a trabajar pronto en todo ello, pero la revista no aparecería hasta marzo, para coincidir con el verano ahí. ¿Crees que tendrá alguna posibilidad? A mí me parece que una vez que lectores y escritores se percaten de que se les ofrece en español un revista mensual que es semanal en París y que tiene las mismas colaboraciones que aquí alguna chance, como dicen aquí, no deja de tener. Ya me dirás tu opinión. Por el momento, no lo comentes, puesto que repito que aún no hay nada fijo.
Y con esto termino. De mi personalmente, tendría tanto que decirte que más vale no decir nada, porque si no sería el cuento de nunca acabar. Si como espero y deseo vienes pronto, ya tendremos ocasión de hablar, y por los codos. Ah, añado una noticia: se hace aquí estos días una exposición de la Resistencia española. Entre el poco material interesante que hay, se cuentan muchos libros que personalmente he prestado yo y que se exhiben en la rue de Recamie entre ellos, los de Dieste y el de Varela. Díselo. Acaso les resulte agradable saberlo.

Un abrazo para Maruja y para ti de vuestro amigo

Arturo

[Manuscrito:] No sé si anoche, cuando escribí esto, me acordé de decirte que ahora trabajo ya en el Liceo, que me quita no poco tiempo. Hasta pronto. Abrazos.

1948-11-02
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 02/11/1948


2 noviembre 1948

Querido Seoane:

Como te dije en mi última carta, vuelvo a escribirte ahora, con mayor frecuencia, ya que me parece que así debemos hacerlo en relación con nuestros proyectos. Además y no sé bien porque irracionado optimismo, en estos últimos días, tengo la impresión de que todo puede salir bien y de que podemos hacer algo interesante tanto en general como para nosotras.
Y ahora quiero darte algunas noticias de carácter concreto. El domingo –hoy es martes y ayer lunes día 1 fue fiesta, de modo que escribo sin perder tiempo– reuní a todo el grupo de pintores españoles en casa de Gondoy para hablarles del proyecto colateral de la posible venta de grabados y dibujos ahí. Los que se hallaban presentes –pues hay algunos en Estocolmo, que el colectivo pictórico español, desde Praga no para y hace exposiciones generales y particulares en toda Europa– asintieron y estuvieron conformes en dar toda clase de facilidades. En principio, en esta semana, tendré preparado un primer envío que te haré en cuanto llegue a mis manos. Con respecto a esto –yo, por mi parte, trataré de volver a escribir acerca de ello en La Nación– creo que será conveniente subrayar por todos los medios un creciente éxito del grupo español de París el cual no sólo recorre toda Europa, como te digo, sino que está creando imitadores y ya hay –aunque informe y sin la fuerza de manifestación del español– de otros grupos nacionales que pretenden ser de su nación en París, el inglés y el húngaro. Están asombrados de la cohesión del grupo español, de su consistencia y su fraternidad –y de su éxito–, naturalmente, de modo que una agrupación por el solo hecho de que está basada, no en algo externo y ajeno a cada uno de sus componentes, sino en la apreciación general que cada uno tiene por los demás, aunque entre ellos, como es lógico, haya sus cosas, pero que no trascienda afuera. Bueno, todo eso digo, así como el éxito del grupo español de la escuela de París, creo que conviene subrayarlo, tanto por motivos generales como en relación al proyecto de introducir sus cosas –pictóricas, se entiende–, ahí.
En dicha reunión, estaba entre otros, Palmeiro, con quien hablé largamente de ti y de tus proyectos. El me confirmó lo que tú me dijiste que te había escrito, pero se mostró dispuesto a echarnos una mano en lo que pueda. Y en todo caso, se comprometió, formalmente, a prestarle su taller, como vivienda, a tu llegada por un tiempo de socorro, hasta que tú veas y busques algo. Desde luego, te repito que la cuestión vivienda es el hueso; pero si tienes donde llegar, luego algún hotel pensión sin la angustia de tener que encontrarlo el día de tu llegada etc., creo que podrás arreglar por ti mismo lo que te convenga. O en el supuesto de que tengas dinero y de que consideres la posibilidad de instalarte aquí en serio, con plata de ahí, podrás comprar un piso o un taller por el mismo precio, o menos de lo que ahí cuesta ahora, alquilar uno. De todo ello, espero que me hables y que no pese en tu ánimo más de lo debido. Que acaso cuando llegues, pueda yo si nos pusiéramos de acuerdo –que sí que nos pondríamos– intentar buscar una solución común, ya veremos, dependerá de varias causas el que yo pueda estar o no en condiciones de volver a hablarte de esto. Por otra parte y en relación con todo esto, dentro de un mes o dos piensa ir ahí otro del grupo, Parra. Si todavía estás tú ahí, ya le daré cartas para ti o en tu falta para los amigos. Lástima que yo no haya sabido antes ni que el se iba ni que tú persistías en tus proyectos, que de otro modo el te hubiera dejado su taller por el tiempo que permaneciese fuera.
Lo digo porque aun cuando me dijo que ya lo tiene comprometido, quizá no sea imposible volver sobre eso. Y, en fin, aunque yo no sepa decirte ahora cómo, tengo la evidencia de que una vez aquí, tras un tiempo no muy largo, conseguirás resolver las cosas. Te repito que no sé cómo, pero que todo el mundo arregla de modo que tú harías como todo el mundo. Bueno, volviendo al envío, el primero incluirá, por lo menos, cosas de Clavé, Domínguez, Palmeiro, Gondoy, Parra, Manuel Peinado y Viñes, mas, eventualmente –o para el segundo– de Flores, Bores, etc. Luego te mandaré cosas de franceses y de un checo, Sokol, muy bueno que ahora expone aquí con mucho éxito.
Con mayor relación o más directa con lo nuestro, quiero decirte dos cosas: una, que lo de Paralelo 50, aunque todavía no se ha resuelto, está por resolverse y casi con toda seguridad, positivamente. Por otra parte, el éxito de la venta anual de libros que aquí realiza el Comité Nacional de Ecrivains, me ha persuadido de que es el momento para hacer lo que proyectamos: no te puedes dar una idea de lo que fue. Elsa Triolet, por ejemplo, en el transcurso de la tarde, vendió libros por valor de un millón setecientos mil francos. Y así mucha gente. Y como entre lo vendido había mucho, por no decir casi todo, el libro de lujo, ya te figuras que me ha dado una especie de índice de nuestras posibilidades que, aunque nunca sería lo mismo, pero de alguna manera tendría que ver con lo que yo vi. Creo, por ejemplo, que con el ofrecimiento que los mismos pintores me han hecho –ilustrar todos un libro mío– ya podría intentarse un negocio o poco menos, por primera vez en mi vida –o si no es que me equivoco de medio a medio– pero, naturalmente, por el momento y mientras no sepa mejor el estado de tu viaje, no pienso hacer nada sin contar contigo y sin volver a hablar de colecciones, etc. Otro dato de interés general es que Octavio Paz, que está aquí, tiene concluido un libro y quiere editarlo sin que por el momento esté decidido a dárselo a nadie. Otro dato es que el embajador de Venezuela aquí ha resultado ser admirador mío; que el encargado de negocios que estos días va a Praga, es un poeta Otto de Sola, muy amigo mío. En fin, que estoy optimista y que lo que necesito es que me des noticias de ahí.
Lo necesito y con urgencia entre otras razones por la siguiente: Ussía piensa permanecer aquí, un plazo que por lo menos irá hasta mediados de diciembre y quizá más; pero nosotros debemos contar conque quizá no se quede más. De tal modo que hasta esa fecha, pero no más tarde, tengo yo para hablar con él de nuestro proyecto. Mas para ello y en función de las razones que te daba en mi última carta, necesito saber, con la urgencia que se pueda, lo que resolvéis ahí. ¿Has hablado con Coppola? ¿Y Torrallardona? ¿Te parece bien –debo o no hacerlo– que yo vuelva a escribir a Cóppola? Creo que te darás cuenta de que el hecho de que Ussía esté aquí es una suerte grande y que, por lo tanto, en principio no podemos perderla, creo; mas por ello, para dar seriedad al asunto, me parece imprescindible poder ofrecerle algo ya concreto, en marcha, de modo que vea él que la suya sería una aportación a algo y no una mera iniciación hecha sólo en nombre de la amistad, ¿no te parece? Contéstame a todo esto, aunque sea dos letras, pero en las que me digas, escuetamente, lo que hay de cada cosa y lo que tú piensas de ellas.
De mis cosas particulares que te hablé el otro día, dos preguntas. Primera –y para que me contestes un poco abultímetro– ¿cuántos ejemplares de Paralelo 50 crees tú que podrían venderse ahí y en Montevideo, contando con una propaganda más o menos buena y con el hecho de saber que tendría buenas colaboraciones de aquí y de ahí? Ya sé que es muy arriesgado decir alguna cifra, pero de todos modos te agradecería que me la digas para tener una idea. La otra pregunta, ¿has podido hacer algo en relación con los ejemplares del Avila Camacho que te pedía en mi anterior? Creo haberte dicho que me los mandases por avión; pero no estoy seguro de haber dado por supuesto, como es natural, que lo que materialmente suponga ese envío –forzosamente caro– corre por mi cuenta y del modo que tú me indiques. A título de indicación o sugerencia, alguien me ha dicho que la Fama de ahí acepta encomiendas aéreas, las que naturalmente saldrían más baratas que el envío por avión normal, siempre que acepten como encomienda algunos libros. Te agradecería mucho que me tengas al corriente de esto también. Y con ello, creo que por hoy no tengo nada que añadir, sino que estoy deseando recibir carta tuya y, mucho más, saber en qué fecha te embarcas. Muchos recuerdos a los amigos. Y para Maruja y para ti, un abrazo de vuestro

Arturo Serrano Plaja

1948-11-13
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 13/11/1948


[Manuscrito:] Waynesburg, 13 de noviembre de 1948

Queridos Luis y Maruja:

Hace cosa de un par de semanas hemos enviado a Maruja Salgués un paraguas para Maruja, obsequio de Alicia y Cuqui, y un chaquetón de trabajo de los que aquí se estilan, para Luis de mi parte. Tuvimos ya acuse de recibo de Maruja, a punto de poner el pie en el estribo en el ómnibus para Nueva Orleans, de modo que, a menos que algo anómalo ocurra, os llegará con ella (o ellos). Hemos comprado lo mayor que encontramos, y si bien está de acuerdo con las medidas que nos enviasteis, no nos sentimos muy seguros de que la gran humanidad de Luis quepa dentro. (Esperamos que no habrá susceptibilidad por su parte a estos comentarios, tanto menos cuanto que yo mismo estoy echando una barriga espléndida esta última temporada como consecuencia de un casi claudicante sedentarismo desde que la huerta entró en estado de letargo con la otoñada). Esperamos que para Navidad estarán ahí, y si bien la estación en que os encuentran no es la más apropiada para sacarles partido de inmediato, todo es cosa de tomar precauciones con la polilla y esperar el cambio de estación. Aquí a estas alturas estamos tiritando ya, con las estufas encendidas casi noche y día, y no tardarán en aparecer las primeras folerpiñas de neve. No sé cómo se me vino a las mientes esta palabra, pero nada tiene de particular escribiéndoos a vosotros. Por otra parte, estoy cada día más enzarzado con las palabras vernáculas, aunque cuento con poco material de información en este minúsculo Waynesburg. Por cierto, acabo de perdirle a Trelles, el de Atlántida, la gramática histórica portuguesa de J. Nuñes que acabo de encontrar anunciada en un catálogo de la librería Panamericana de Buenos Aires, Lima 707. Pero volvamos al tiempo. Los árboles acabaron de desprenderse de sus espléndidas galas otoñales, más espléndidas en general que las de primavera. Yo nunca vi hojas como éstas de aquí. Algunos días salimos Alicia y yo de paseo y a cada paso nos deteníamos para admirarnos de los colores de las hojas, rojas de óxido, amarillas, anaranjadas, castañas, verde amarillentas... algo imposible de sugerir en palabras. Y luego la terrible exclamación: “¡Si estuvieran aquí Luis y Colmeiro!...” Este paisaje es algo sorprendente. Uno cree haber visto mucho en España y fuera de ella, y tiende a creerse autorizado a hablar de paisaje. Pero de pronto le ponen delante de un rincón del mundo o de un pedazo de mar y acaba por reconocer que, de hecho, aquello no lo has visto nunca.
Aquí el ambiente parece mucho más encalmado con el transcurso de las elecciones y con el jarro de agua fría que le echaron a muchos millones de americanos y los ánimos que dieron a bastantes más. Ojalá esto entre ahora en un período de paz interior y se pueda otear el horizonte sin sobresaltos para bien de todos, sin excluiros ni mucho menos a vosotros, cuya situación nos angustia. Habéis recibido una carta mía para Dieste, cuyo paradero desconozco. En una suya me hablaba con gran optimismo, que ojalá se confirme, sobre todo en sus promesas literarias. En el catálogo de la Librería Panamericana está anunciado el libro de Poseidón ilustrado por Luis con los Autos de Gil Vicente. ¿Qué tal salió la impresión de los dibujos? Voy a ver si lo encuentro en alguno de los muchos catálogos que me mandan de Nueva York para adquirirlo; y bien sabe Dios que me arrepiento de n haberle arrancado a Merli la promesa que hizo de regalarme uno de los originales. Creo que Luis debe ilustrar más libros de la Edad Media, como el Libro de Buen Amor, el Conde Lucanor, La Crónica Troyana, los primeros libros de caballerías y cosas por el estilo por ese complejo de humanidad que encierran. Claro que si no lo ha hecho, la culpa no es suya, pero quien vea a Gil Vicente, Quevedo, Gobineau, las leyendas gallegas y sus cuadros incluso, no podrá menos de maravillarse de su fidelidad al espíritu legendario de esa larga y soberbia época donde hirvieron a borbollones todos los fermentos de un mundo todavía agitado y en trance de partos colosales. Vistas las cosas con cierta perspectiva histórica nos muestran cuán lejos nos encontramos –por fortuna– de haber agotado o racionalizado ese torrente de pasiones, pecados, sueños, alegrías, hambres, pestes, crímenes, santidades, heroísmos, traiciones, altanerías, humillaciones,... que Luis ha visto y ve tan magistralmente. ¡Quién tuviera un milloncejo de dólares en la mano! No sé si conoces, Luis, una edición de Gil Vicente publicada en Madrid por Carolina Michaelis de Vasconcelos. La he visto anunciada en alguna parte y creo que debe interesarte, pues hay en ella muchas cosas ignoradas hasta entonces. Yo tengo el libro editado ahí por Molinari, pero aparte del texto, que es precioso, poco dice sobre la época, que debió ser interesantísima, el estado de la lengua y otras cosas que la Michaelis no dejará de tratar.
Hemos recibido un número de La Nación enviado por unas amigas inglesas de Alicia, y por él vimos que a Castañino le han otorgado el primer premio en la exposición nacional o casi así. Nos alegramos mucho por ser un camarada ideal; ahora recuerdo muy bien aquella tarde memorable que pasamos en su casa todos juntos, vosotros, Varela, Alonso, etc. Me trajo a la memoria a Castañino sus elogios del cuadro de Luis pintado para Melella, que debe ser soberbio, como si todos los suyos o todos mejor dicho, sobre todo este que aquí tenemos, el San Eros, la santidad de la Edad Media del cuento. ¿Cuándo hacéis una fotografía y nos la mandáis? Melella es un gran fotógrafo o al menos tiene muy buenas cámaras y amigos fotógrafos, que le harán cuantas fotos quiera. Y aquí rabiamos por ver ese cuadro, aunque sea descolorido.
¿Sabéis algo de Ayala? A propósito, el retrato de Nina es muy original y muy fiel a lo profundo del modelo. Pues bien; le mandé una traducción de un artículo escrito por una profesora de aquí sobre el Premio Nobel de Literatura, así con mayúscula, y nada sé de él, como no sea lo que Luis me ha dicho: si se tratara de algo mío, me tendría sin cuidado, pero trátase de una persona que no tiene por que poner demasiado crédito en mi palabra. Si lo veis, decidle que, francamente, si le interesan el trabajo y las condiciones económicas –cinco ejemplares o seis de la revista para mandar al autor y a sus editores, pues así lo han exigido– que me lo devuelva. No es impaciencia personal, sino refleja; la autora quisiera verlo publicado pronto, sobre todo ahora con ocasión del premio otorgado a Eliot, y por mi parte quisiera verme al margen del asunto. Esto es todo. Decidle a Perrota que se ha expuesto aquí la Cantata y que gustó mucho a estudiantes y profesores, sobre todo las reproducciones. Estoy pensando en la manera de hacer una exposición en petit comité en mi sección de español de los libros de Luis. Pertenezco como miembro honorario a una de las fraternidades de estudiantes, la Kapa, Sigma, Kapa –esto será para vosotros, como para mí al principio, un galimatías– y espero que ella patrocine la idea. Ya os diré.
Bueno, jóvenes, no os quejéis de esta carta escrita con la mesa de trabajo hecha una leonera. Muchos abrazos de vuestros Oteros.
Recuerdos a vuestros padres en primer término y a la interminable lista de amigos, sin olvidar ninguno, de nuestra parte. Escribid.

[Otero Espasandín]

1948-12-09
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 09/12/1948

París, 9-XII-48

Querido Seoane:

Yo sé –y tú sabes, también, puesto que yo mismo incurro en ello– que los españoles escribimos pocas cartas. Pero yo creo que a ti se te va más la mano aún. En fin, no importa que no hayas escrito hasta ahora, pero sí quisiera que me contestes a esta en un plazo algo menor del que sueles.
Alguien que ha llegado por aquí últimamente me ha dicho que tú piensas estar aquí en febrero, pero no sé que fundamento tiene esa noticia. Sin embargo, las que yo te voy a dar tienen el de la experiencia o cosa vista y vivida, como hay que decir en estos casos.
Y es esto que para nuestro plan apremia el tiempo. Primero, porque cada día veo y noto y siento más y mejor que sería ahora el momento super recontra ideal para comenzar algo por el estilo. Mas si por yo no lo sintiera bastante, me lo hacen remarcar como dicen por aquí muchos españoles las casi constantes iniciativas que bordeando la nuestra se producen poco menos que cada día.
Así, por ejemplo, hay unos chicos catalanes que han montado –aún no está terminada– una galería de arte con librería, a todo meter y que será, sin duda, un éxito, pues es de las pocas cosas españolas que hay aquí de cierto tono. Como en sus proyectos entran muchas cosas y como por lo que se ve de la galería –montada nada menos que en plena plaza Vendôme, es decir, el mejor sitio de aquí para eso–no me extrañaría que pronto o tarde –y más bien pronto– dado que son catalanes y con instinto para ello, dan con el quid de lo nuestro, pues está, como te digo, en el aire, en el ambiente hasta un punto que casi le dan a uno ganas de decir, como los chicos: “que te quemas, que te quemas”.
Por otra parte, Manuel Ángeles Ortiz, gran amigo como sabes de Picasso, está gestionando la posibilidad de mandar ahí cosas editadas por la editora suiza Sikra, la cual, influida por el mismo Picasso, si no le ha concedido la exclusiva, le dará muchas facilidades y creo que hará algo en serio.
Por otra parte, ha llegado aquí Sarita Maglione de Lautare. Viene a muchas cosas y, como supongo que sabes que es muy amiga mía, hemos hablado de casi todas. Entre otras, me propone que nos encarguemos, por cuenta de Lautare, de enviar ahí libros de lujo, etc., ya que tiene noticias del éxito comercial que ha conseguido Peuser haciendo eso. Para ello, me ofrece condiciones aceptables en principio, pero aceptables en el sentido de trabajar con capital ajeno. Pero si nosotros echásemos a andar, podríamos hacer lo nuestro, quiero decir, las ediciones, y mandar también cosas por nuestra cuenta, quiero decir, contando no con tal o cual tanto por ciento, sino con el beneficio consiguiente de lo que se consiguiera ahí. Lo cual ya en sí mismo es muy interesante, pero lo es, a mi juicio, más aún, por el hecho de confirmar lo que habíamos pensado, es decir, que ahora es el momento de hacer competencia, desde aquí al libro de ahí, sobre todo a base de ediciones de lujo y con todo nuestro plan en suma.
En otro sentido, he recibido estos días una carta de Horacio, quien me dice que ha hablado contigo varias veces y que todo está claro, pero sin darme mayores precisiones lo cual no me extraña, ya que así es él. Pero como tú no eres así, me gustaría saber lo que hay de nuevo y de concreto: con respecto a tu viaje, con respecto a lo hablado y concretado con Coppola, con relación a la aportación de Torrallardona y, sobre todo, en relación a lo que yo pueda y deba intentar aquí con Ussía, a quien aún no he hablado nada por esperar a tener noticias tuyas, condenado. Insisto mucho en que cada día palpo mejor las posibilidades estupendas que tendríamos. Y, por tanto, te pido que hagas un esfuerzo en serio para estar en contacto. Ya sabes que de siempre me pareció muy buena la idea; pero ahora es que siento que cada día que pasa es un día perdido, y como estas cosas van por rachas, acaso si no aprovechamos la que ahora se presenta, si dejamos que alguien se nos adelante, luego lleguemos tarde y perdamos el tren típico. Por lo tanto, necesito que me contestes aunque sea las consabidas cuatro líneas, dándome noticias tuyas y hablándome de todo esto. Y nada más por hoy para ser ejemplo de laconismo comercial.
Ah, sí, otra cosa y esta de carácter privado: si has tenido tiempo y gana para ocuparte de mi maldito libro sobre Avila Camacho, me gustaría que me lo dijeras, ¿quieres? [Manuscrito:] Un fuerte abrazo para Maruja y para ti de vuestro

Arturo

1948-12-13
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 13/12/1948


Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948

Querido Luis:

Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de

Alicia

1949-00-00
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 00/00/1949


París, 1949

Querido Seoane:

En su ya poco lejano día, recibí tu carta desde Inglaterra. Luego he sabido de ti por diversos amigos: Sabartés me dijo que te había visto y que sabía que te había ido bien en la exposición; que te habías comprado un pequeña imprenta y que no pensabas volver por Europa antes de dos años. Luego Pastor me ha confirmado casi todas esas noticias y me ha precisado que, en efecto, vendiste varias cosas en Londres y que dejaste otras apalabradas, como se dice, y, por tanto, de venta casi segura, y también que habías comprado una imprenta chica para hacer pequeñas tiradas de dibujos, etc. También me dijo que, según el creía, no pensabas volver por aquí hasta bastante tiempo. Esa noticia, repetida, me sorprendió un poco y por eso, si alguna vez me escribes, haz el favor de decirme cómo es la cosa. No porque naturalmente no seas dueño de hacer las cosas como mejor lo creas, sino porque como en principio habíamos pensado las cosas de otra manera, no sé si acaso hay para ti alguna novedad que modifique lo conversado. Me gustaría mucho que me lo dijeras o, en caso contrario, que también me confirmes lo que haya.
Por mi parte, he tardado más de lo que pensaba en contestarte, porque nuestro amigo Gascó Contell tardó en regresar de España más de lo que él mismo pensaba, según me ha dicho; porque yo mismo, por un cambio de liceo y por lo tanto de horarios, he estado estos primeros tiempos sin poder disponer de horas libres que coincidiesen con las indicadas para verlo; porque en dos ocasiones fui a verlo por la mañana y no tuve la suerte de encontrarlo. En fin, al cabo, le he visto y hemos hablado mucho. Y aparte de las cosas que me ha contado de España, sin querer soltar más prenda de lo nuestro, me ha pedido varias y repetidas y subrayadas veces que te escriba con urgencia y que te pida que, con urgencia, contestes sí o no. Hasta donde he podido comprender su prisa por tener esa contestación un tanto lacónica, me parece que en parte se debe a las razones que dices que con la Ilustración piensa ampliar muchas cosas, hacerlo todo en grande y especialmente lo de los números dedicados a otros países, que dice ya tienen proyectados un número sueco, suizo, noruego, danés, etc. Naturalmente, no sé hasta qué punto sea o no cierto. Por otra parte, acaso él, personalmente, Gascó, se siente en efecto con alguna posibilidad, después de su regreso de España, que le convierte en señor importante y que, por lo tanto, lo único que desea es saber realmente si sí o no vamos a hacer algo con el número argentino –dejando entender que él ya no puede estar pendiente de una sola cosa y que en cierto modo no puede perder mucho tiempo... Todo eso adornado con la salsa de amabilidad y marrullería de comerciante y buen hombre, al mismo tiempo, que tú le conoces. Por lo tanto, te digo lo que él me ha dicho sin, por mi parte, hacer la menor ilusión en cuanto a la urgencia con que tú puedas mover ahí las cosas.
En cuanto a la credencial, me dijo que hace tiempo ha salido. Hasta pareció asombrarse un poco cuando yo le hablé de esto, ya que me dijo que hacía mucho tiempo que la había mandado. Con ese motivo, me habló de algo que no entendí yo muy bien. Hizo una alusión vaya y que no aclaró lo suficiente, cuando yo le sugerí que lo hiciese, acerca de ese u otro documento en el que como ya sabía yo por error no figuraba mi nombre. No sé nada ni puedo imaginarlo. Si acaso tú sabes algo, ya me dirás de lo que se trata.
De mí, poco nuevo puedo contarte, ya que tú sabes como transcurre aquí mi vida. Sensiblemente, lo mismo que el invierno pasado. Ahora estoy trabajando un poco más por lo que tengo un poco menos de mal humor que otras veces. Ahora esta apareciendo mi novela Don Manuel del León en Europa. Quizá alcance a publicarla este mismo año en libro y si no, ya parece estar resuelto lo de su publicación para la temporada que viene. De mi libro de poemas, anda mejor de lo que yo suponía y he tenido alguna crítica interesante. Ahora está aquí Aparicio a quien veo con alguna frecuencia. Ángeles Ortiz me dijo ayer que está por llegar Torrallardona. Como ves, no se pierde el contacto con las cosas de ahí. ¿Cómo las has encontrado tú a su regreso? ¿Has visto ya a muchos amigos? Yo, en este momento, me dispongo a poner un poco al día la correspondencia con los amigos de ahí a los que, avergonzado lo digo, hace siglos que no escribo. Como por otra parte hacen ellos y ¡ay! también los Dieste de quienes no he tenido una sola [manuscrito:] letra, ¿sabes tú su dirección? ¿Van a continuar en Londres?

Abrazos de Claudi y míos para Maruja.

Arturo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Escribe.

(Información do sobre:)

M. Luis Seoane
Hotel Saint-Michel
19, rue Cujas
París (5e)

Rem. A. Serrano Plaja
L Merigate. Poitiers (Vienne)

1949-00-00
de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 00/00/1949


[1949]

Queridos Luis y Maruja:

No es fácil acostumbrarse a vuestra ausencia, pero las primera noticias vuestras, tan felices, compensan estos días de separación y nostalgia. Todos los momentos me conducen a vuestro recuerdo y quisiera tener noticias a todas las horas para saber cómo os va, qué hacéis, qué veis. En casi todas las tardes que Varela viene a pasarlas conmigo estáis muy presentes, pareciendo imposible que Luis no aparezca para tomar el primer café en la esquina. Y en verdad esperamos que esto no tarde mucho en llegar, ya sea en París, Santiago o Buenos Aires. Llegaron vuestras tarjetas de Dakar y cartas de Dakar y París, habiendo llegado primero las de Montevideo, con vuestra emoción uruguaya. (A Élida acaba de morir su madre y está muy abatida).
Hoy es mi cumpleaños y quiero que sea esta fecha dedicada a vosotros, a testimoniaros mi amor, a contaros cuánto os echo de menos y a desearos gran felicidad y mucha suerte. Cosas que no dudo alcanzaréis. Arribaron sin novedad los dibujos para el libro de Ghiano. Son en verdad muy buenos y originales. A él le gustaron mucho y prometió escribirte directamente trasmitiendo su emoción. El libro aparecerá en junio. La dirección de Fernando es: 35, Av. Foch. Fernando te dará la de Natacha.
Tengo muchas cosas que contar, pero la carta de hoy solamente es para iniciar la correspondencia que espero tener contigo, para convivir en la lejanía todos los problemas que se presenten y para dejar en rienda suelta al corazón que quiere trasmitiros luminosamente su mejor recuerdo. María Julia os quiere y abraza.

Arturo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Odilda: SALUDOS.
ANTONIO: ABRAZOS.
AZNAR: QUE ESPERA SEGUIR DISCUTIENDO ABUNDANTEMENTE.
SEBASTIÁN: EN LIMA.

1949-02-08
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 08/02/1949


[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.

Querido Luis:

Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor

Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean

Alicia y Cuqui

[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.

1949-03-23
de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane en 23/03/1949

23-3-49

Acabo de tomar un café contigo aquí al lado y Sebastián sale el día 2 para Lima.
Todo va bien. Los uruguayos, muy emocionados contigo. Mañana comeré con vosotros –Bartolomé Mitre– siempre que Maruja haga un buen postre.
En fin que es muy triste vivir sin vosotros.

Arturo

[Escrito por Sebastián na parte superior:] Nuestra bienvenida en Río y nuestro recuerdo en todas partes.

Sebastián

1949-04-21
de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane
Nova York
Lima
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane en 21/04/1949


Lima, 21-IV-49

Mi querido Seoane:

Hace una semana que estoy en ésta y hace exactamente el mismo tiempo que quiero ponerte unas líneas. La exposición de tus grabados se realizará la próxima semana y el marchand me ha dado la gran noticia de que casi todos están ya comprometidos. Incluso me ha pedido más de ellos. Quisiera saber si desde allá podrás enviarlos. Si eso fuera posible, hazlo a mi nombre (calle Enrique Barrón 984, Lima). Yo permaneceré aquí hasta fines de mayo, pero mi madre, cuando lleguen, se los dará al dueño de la galería. Contéstame al respecto.
Me imagino que ahora te encontrarás sumamente atareado. Sé, por cartas de amigos, todo lo que ofrece París y lo deslumbrante de ese mundo. Dame tus impresiones y no dejes de llamar a Enrique Peña para quien te di una carta. Acabo, por intermedio de este amigo, de recibir una propuesta de traducción y publicación de una comedia. Ya he contestado autorizando. Supongo que te llegó Máscara del que duerme. ¡Cómo agradecerte el auspicio de esos poemas y la compañía de tus hermosas ilustraciones!
En cuanto al dinero de tus grabados, voy a ver la manera de hacértelo llegar sin que sufra mucha merma con los contratiempos del cambio. Yo te escribiré cuando lo tenga.
Ahora hay posibilidad de estrenar aquí y me hallo en esas gestiones. Por otro lado, me roba mucho tiempo la visita a amigos y los homenajes de esta ciudad cuya cordialidad es casi impertinente.

Un abrazo a la adorable Maruja y también a Colmeiro y Serrano Plaja. Para ti el saludo, el recuerdo y el cariño de

Sebastián

1949-05-09
de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Cuadrado, a Luís Seoane en 09/05/1949


Buenos Aires, 9 de mayo de 1949

Seoane:

Aquí, con Ema, que trama su nueva Arquitectura del insomnio en París, te recordamos y envidiamos.
Ema proyecta su próximo viaje a Francia y quisiera saber como se está por ahí, especialmente en el tema de nuestro tiempo: el alojamiento –Le interesaría algo como lo que tienes tú. Dime si es posible–. El hotel donde paraba antes está por las nubes y quisiera más acercarse a ese mundo de los artistas.
También le interesaría publicar su obra de teatro en francés.
Cree que tu experiencia francesa servirá para estos informes, pues como ya sabes aquí todo es confuso sobre Europa.

Tomando un hermoso café en este otoño porteño, te recordamos y queremos.

Arturo

[Escrito por:] Esperando tomar con ustedes pronto otro café en París. Un abrazo.

Ema

1949-05-12
de Roberto Melella, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Roberto Melella, a Luís Seoane en 12/05/1949

Buenos Aires, 12 de Mayo de 1949

Queridos amigos:

Recibimos todas vuestras cartas: la escrita al llegar a Dakar y la escrita al llegar a París, todas con tan agradables noticias que de veras da gusto leerlas. También recibió Robertito vuestro saludo de cumpleaños, atención que agradezco, en lo que también me alcanza, pero que “suplico olvidar” porque no se puede vivir con el pensamiento intervenido por estas preocupaciones menores. Y si no, ¿cuánta gente tendríamos que atender y con cuánta gente quedaríamos en descubierto? En nuestra familia, los más íntimos suman 60 y los amigos. Pues vosotros que sois de la familia no conocéis sino a 4 ó 5 de nuestros más íntimos familiares. Y eso por qué? Pues porque se agranda de tal manera esto que de ser y de “poder” ser atentos con todos, pues estaríamos todo el año con estas cosas y decir todo el año es equivalente a decir toda la vida. Aparte esto, son pibes, y si cuadra se le juntan dos o tres amiguitos y se toma un chocolate, pero nos parece excesivo que amigos que tienen tantas preocupaciones como vosotros os molestéis por ello. ROGAMOS SE NOS PERDONE ESTE INTROITO, Y SE NOS COMPRENDA, Y SE NOS CONCEDA.
Aquí se está como siempre; por lo menos en lo que a nosotros respecta. Trabajo fuerte: el 24 tengo la Asamblea. Luego me disminuirá el apuro. De salud, todos discretamente bien. Hace mucho frío, pero tenemos una calefacción encantadora y central.
Los amigos recordándonos siempre de Vds. por el más mínimo motivo. Y nosotros que tenemos un motivo, entre otros, de 3,70 x 2,50 metros, qué decir? A cualquier hora y en cualquier parte repetimos: Qué harán en este momento Maruja y Luis? Y luego llega una carta y otra... Tomo el teléfono y llamo a Cuadrado para dar vuestras noticias y él recibió otra vuestra... Así da gusto. Pasamos un domingo con la familia de Colmeiro. También recibí carta de él con sus noticias y háganselo saber. Le contestaré en breve. Del que no tengo noticias es de Manolo Ángeles Ortiz. Le ruego den Vds. saludos nuestros y con ellos la nueva dirección, aunque creemos que la tiene. Si le ven, protéstenle por que no escribe. Ayer dijo Dora: “MARUJA ES UN ÁNGEL” y Varela acotó “CASADA CON UN DEMONIO”: Los chicos se le fueron a la carga a Varela para castigarlo. Total: que vinieron a tomar café Varela y Estela a las 14 hs. y nos separamos a las 2 de la madrugada del día siguiente. Luego estuvieron hace dos días Cuadrado, Varela y Carybé a cenar en casa. Fue una linda farrita improvisada, pero nos divertimos mucho. Fue al salir de una exposición de KANTOR, de retratos, y en Müller que nos encontramos. También nos encontramos con Merli y Sra. y les recordamos a Vds. Nos preguntaron si teníamos noticias vuestras. Contestamos que sí. Opino que deberían escribir a Merli si no lo hicieron aún.
BARTOLOMÉ MITRE 3793, Dep. F. Está abonado el 2º mes y en consecuencia religiosamente al día el pago de alquileres. Fueron a ponerle el teléfono y la encargada provisoriamente lo hizo colocar en su departamento. También nos telefoneó la encargada que entre los dos matrimonios se produjeron discusiones y algunos desórdenes, y uno de los matrimonios se retiró para evitar ulterioridades. Como en su reemplazo entraron una italiana con un perro y cuatro individuos, intervinimos con Frontini y se citó al Francés, amigo de la hija de M. A. Ortiz, a su estudio para aclarar y conseguir orden. Eso fue prometido y en estos días sacarán el perro y los sujetos, quedando solamente dos personas en el Dep. La encargada se ha portado maravillosamente tratando de arreglar los líos lo más humanamente posible y procurando sobre todo ocultarle al dueño de casa esa situación. Ahora todo parece normalizarse y el Francés que les subalquiló a Vds. se mostró muy dispuesto a evitar en lo sucesivo nuevas dificultades a la vez que se mostró muy avergonzado y afectado???? con la hija de M. A. Ortiz y Frontini por lo que había pasado. En cierto momento, cuando se retiró uno de los matrimonios, que Vds. dejaron, telefoneamos a su papá por cuanto interesaba saber que dejaran todo en orden y entregaran la llave y nadie mejor que una persona de la familia para hacerse respetar mejor, pero luego todo se arregló satisfactoriamente y sin necesidad de que su papá se molestara para nada. Repito que POR AHORA TODO ESTÁ TRANQUILO Y EN ORDEN Y LAS COSAS PARECEN NORMALIZADAS COMPLETAMENTE. Otras novedades por ahora no hay. Deseamos que PARÍS consagre a nuestro querido LUIS SEOANE y no se olvide de COLMEIRO ni de ÁNGELES ORTIZ. Que Maruja vuelva hecha una española afrancesada, con muchos OUI, OUI y muchas alegrías. La película de la fiesta salió muy bien. Están Vds. como para ser contratados. Un abrazo de

Melella

Reciban todo el cariño y los mejores saludos de todos nosotros.

1949-05-21
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 21/05/1949


Buenos Aires, mayo 21 de 1949
[Manuscrito:] Sábado, 16 horas

Sr. Luis Seoane
París

Querido Seoane:

Recibí tu segunda carta que en parte destiné a [Luis] Falcini como continuación de la que me escribiste. Antes había recibido otra fechada en Dackar. Luego leí la carta que enviaste a Falcini. Me doy cuenta de que tu destinatario porteño actual es una persona colectiva y que lo que escribes –tus impresiones– lo escribes pensando en todos. Fenómeno de nostalgia, tal vez; de distancia y por ende de agrupamiento, quizá. Te imagino fervorizado ante el espectáculo de una ciudad y unas cosas con solera, soñadas durante muchos años. Yo también pienso en París un poco porque me gustaría vivirla con profundidad y otro poco porque querría huir de esta ciudad tan llena de falsedades y tan gruesa. No lo digo por señoritismo de gustos; lo digo por cansancio de estar entre gentes pesadas e inmorales. Por más que uno se aísle entre sus iguales, la boñiga del contorno huele de manera insoportable.
Eso que dices de las gentes de Francia acerca de su don de simpatía o de su calidad humana debe ser fruto de sus largos recientes sufrimientos y de pensar su propia realidad con menos soberbia o con ninguna. No era así antes. Y no debió serlo, seguramente, porque era tradicional la opinión de que el francés (acaso el de París, el francés cosmopolita y resentido por la prepotencia del americano rico y atropellador) miraba con menosprecio todo lo que no procediese de Francia. Jules Romains descubre esa llaneza, esa condición de humanidad predispuesta a la comprensión y a la inteligencia, a su regreso de Estados Unidos luego de acabada la guerra. Pero de todos modos, es indiscutible que el pueblo francés, como el italiano y como el español se nos presenta enterizo, agradable y noble. Eso lo experimenté en España y en todas partes con las gentes trabajadoras del campo y de la ciudad.
Tengo la responsabilidad de haber lanzado la idea de que te designasen para el Congreso de la Paz. De eso hablé con Giudice y con Thenon cuando me vinieron a comunicar que yo había sido designado para ir como delegado. Me tuvieron medio loco en los trámites del pasaporte y el pasaje. Yo había dispuesto lanzarme a París por un mes, pero fallaron las finanzas. Giudice me dijo que Marianetti había llevado las credenciales para ti. No sé que hubo de cierto. Y la idea de haberte propuesto se la transmití a Falcini, quien carga con la responsabilidad de haberte propuesto en la S. de A. P. Lamento mi fracasado viaje que dejaré para otra ocasión. Todo lo relativo al Congreso aquí estuvo lleno de improvisación. Sospecho que, como dices, las cosas no debieron estar muy bien organizadas y que el enfoque de la paz con respecto a los problemas sudamericanos pudo haber sido mejor. Leí todos los boletines. Algunos discursos fueron magníficos. Aquí formamos un comité por la paz y esperamos poder juntar el dinero para editar todos los discursos.
Desde que te fuiste las cosas de aquí han seguido el mismo estilo y el país está barranca abajo. Sospecho que te interesará saber si ocurrió algo con tus inquilinos. Creo que repetí varias veces algunas malas palabras –como decimos los descendientes de italianos– porque no hiciste las cosas como te las aconsejé; me habría sido más fácil mi gestión. Con todo te cuento en pocas palabras: el tío a quien le diste el departamento metió dos matrimonios; una mujer churra de mal genio armó varias broncas a la otra mujer y los hombres ídem. La portera, sin saber que hacer ante las quejas de las vecinas. La churra solía ir a la puerta de calle en ropas trasparentes... Melella sin dar pie con bola y temiendo que perdieras el dep. porque el dueño de la casa solía hacer guardia para pescar alguno de los escandaletes que, aunque a puertas cerradas, dejaba escapar la altisonancia. Total: que en un día de lluvia tuve que ir al departamento. Hablé con la portera y con los esposos –digo con la pareja– más accesibles, que estaban decididos a dejar el sitio. Les aconsejé que lo dejasen, pensando que de esta manera uno de los interlocutores de las broncas al desaparecer las habría hecho imposible en adelante. Así fue. Todos contentos. Pero al día siguiente entró a ocupar la habitación desocupada una señora con un gran mastín. El perro, en ausencia de la dama, armaba sus broncas particulares y soliloquistas ladrando a todo trapo y los vecinos... otra vez. Y la portera y Mellela. Entonces llamé al tío y le expliqué: 1º que se trataba de ponerle bozal al perro; 2º de salvar él los 7.000$ y tú el Dto. Lo comprendió. Me dijo que el matrimonio restante dejaría la casa a fin de mes (abril) y que entrarían en sustitución dos obreros. Le hice toda clase de recomendaciones acerca del comportamiento que debían seguir y le expliqué que yo podía hacerle abandonar la casa en un periquete. (Yo sé que no puedo hacer nada porque no tengo ninguno de los papeles que te aconsejé...). Parece que todo está bien ahora porque no he tenido noticias catastróficas.
Expuso [Orlando] Pierri.

IMPORTANTE. Los francos. Hablé con Losada. Diez días antes de recibir tu carta (tu carta no tenía fecha). Losada me había enterado de las dificultades puestas por el gobierno francés a la entrega de fondos. Cuando Losada te prometió la entrega en francos, se fundaba en sus propias experiencias de poco tiempo antes. Ahora espera ver la manera de hacértelos llegar. O la bolsa negra o el giro bancario con las mermas consiguientes; o la compra de dólares aquí y que alguna persona te los lleve. O alguna otra solución que no te reduzca considerablemente la suma que esperabas recibir. Quedamos así: que tú me escribirías o le escribirías directamente diciéndonos cuanto tiempo puedes esperar; tiempo mediante podría darse alguna buena solución. Si transcurrido ese tiempo no se alcanza la solución mejor (la que se desea como mejor entre varias posibles), te enviaría los francos, (es decir, los 1.300 pesos en francos por giro de bolsa negra o bancario). Contesta, pues, enseguida.
Yo estoy en estos días muy atareado porque he iniciado los trámites para el remate de la casa de mi madre, y el de los muebles, y con el problema de mi vivienda. Todo un lío engorroso y con gripe...
Los amigos bien.
Saludos a [Manuel] Colmeiro y a [Rafael] Dieste y también a [Carlos] Castagnino a quien no vi el día de la despedida en casa de [Simon] Scheimberg porque no pude ir. Un abrazo cordial para ti y Maruja. Hablan ya francés?
(Fecha las cartas, escribe a destinatario individual y dinos las cosas que haces...)
No dejes de ver a Genevieve y Simone

Frontini

[Manuscrito:] Sábado 19,30 horas. Falcini, con quien hablé por teléfono hace un momento, me pidió que te diga que pronto te escribiría.

1949-06-25
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 25/06/1949


Buenos Aires, 25 de junio de 1949

Querido Seoane:

Te escribo en el silencio característicamente sabático de la ciudad (chirridos de tranvías y bocinas). De tu casa nada he vuelto a saber. Supongo al perro con bozal y a la mujer de los embrollos eróticos cambiada de lugar.
Me parece bien que retengas tus pesos aquí para el regreso: escríbeme para lo que necesites. París es una ciudad que quiere ser vivida: quédate el mayor tiempo posible porque sus aires espirituales tienen una esencialidad que hace bien y bien vale la pena aguantar algunos sinsabores para gozarla. Es ciudad que nos liberta del peso muerto de la vida y que pone alas a la sensibilidad. Además ocurre allí esa cosa linda de estar uno mismo enterizo, con los pensamientos llenos de energía, las sensaciones indivisas y las emociones extravertidas. Es cosa buena y saludable ver y consultar una experiencia de hombres que nos toca tan de cerca y que se nos ofrece como una promesa. Estar con el alma metida hasta el tuétano es algo delicioso. Yo veo eso con agrado porque en cierta medida lo viví; aunque no como tú, suelto y con todas las distancias espirituales tendidas. Procura no quedarte demasiado en ti mismo. Diría: ensimismado; mejor decir: entimismado. Trata de comprender –por contacto directo espiritual– las diferencias de los hombres del lugar. Las diferencias son un estilo que en lo que tiene de forma y de valor experimentado pueden servir para aventar problemas propios. Qué tal Picasso como persona: tiene a la vista algo de su genio?...
Estoy de acuerdo en eso de los abstractos. Una cosa es responder a una verdadera e impostergable inquietud dramática, otra es el seguimiento puramente literario –intelectual o conceptual– de un resultado ajeno y en el momento anacrónico. Es lo que va del dechado al remedo. Yo recuerdo con alegría algunos cuadros de Gris y Braque; muchos de Paul Klee, deliciosos; y algunos de Kandinsky que vi en Berlín y en Nueva York. El grupo “madi” es artificial y una experiencia meramente racional y mezquina de un grupo de muchachos sin quehacer verdadero. Ese algo además del oficio y la maestría a que te refieres es la poesía. No la vi en las recientes obras de [Miguel Carlos] Victorica en la Hebraica. En otras ocasiones vi cosas suyas muy interesantes. (El cuadro de Giambiagi que tengo a la vista está más allá de mis cambios personales: está diría, en él mismo; tiene un silencio luminoso, un algo no visto antes: esa es su poesía: cosa inasible y presente, manera de acercarse al misterio de la realidad, a su esencia: de intuirla).
[Orlando] Pierri no me convenció: una cosa es la pintura onírica y otra la del diálogo con la realidad (de tantas caras posibles y con coacciones de forma, color, composición, etc.). Las cosas –la realidad– tienen sus exigencias y en el resultado del diálogo –el cuadro– tiene que estar presente el pintor con las suyas. Pierri, a mi juicio, no supo pasar de su manera anterior –ensimismada y en cierto modo fácil– a la nueva de su experiencia en Francia. Lo que de él estaba presente en su pintura anterior está ausente en la última. De todo esto habría mucho que hablar porque las cosas las digo desde una manera propia de ver.
La Hebraica hizo una exposición de Rodin. Mucho interés, conferencia de Falcini y debate. El debate fracasó por falta de experiencia acerca de cómo deben ser.
Hoy se inaugura una muestra de arte francés. Espero pasarlo bien.
[Antonio] Berni llegó dos días antes que tu carta. En Italia estudió al Giotto. Cosa técnica. El Giotto tiene muchas cosas que decirnos. A mí me conmovieron siempre los ojos de sus imágenes: ojos democráticos, que ven pasar al hombre. Inequívocamente ojos renacentistas. Entre los ojos que pintó el Giotto (tan lejos de los de Cimabue) y la aventura quijotesca de Colón o la ídem de Santa Teresa, hay a mi juicio pocas (o ninguna) diferencias cualitativas importantes.
No te aturdas con preocupaciones de regreso precipitado. Vive París a pleno pulmón. Vete a Italia aunque sea en bicicleta. No sientas nostalgias repentinas. Ni por los amigos que, si son verdaderos están presentes en el corazón y de ellos hablamos sin que el tiempo y el espacio se interpongan. Pronto me iré a Punta del Este a empezar la construcción de mi casita de descanso –y la tuya–. Yo estoy medio enloquecido. Con todos los trastornos materiales que puedes imaginar. Ahora me he metido en los preparativos del Congreso por la Paz de la Plata y de Méjico.
Escribe.

Abrazos para los dos muy fraternales.

Norberto

1949-07-04
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 04/07/1949


Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949

Amigos Seoanes:

Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.

Alicia

1949-07-04
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 04/07/1949


Chos Malal, 4-julio-1949

Querido Seoane:

Teníamos en carpeta para contestar vuestra primera carta desde París, cuando el último correo nos trajo la segunda, junto con una tarjeta colectiva firmada en vuestra casa con fecha 15-mayo, que seguramente por algún motivo especial aplazó su viaje hasta ahora. Por nuestra parte, escribimos a principios de junio a Rafael incluyéndole una carta para el matrimonio Cáceres y otras varias para que estos las usen como presentación a distintas personas en su proyectada segunda etapa del viaje a España. Como en unas y otras iban noticias y relato de impresiones nuestras, le pedía a Rafael que las leyese todas y os trasmitiese lo aprovechable o inédito del contenido.
Como desde entonces no se han producido por aquí grandes novedades, trataré de resumirte las informaciones que me pides respecto a las posibilidades de vida de Chos Malal. Debes descartarte la vida de hotel, pues el mejor es feo, incómodo y caro (de $450 a 500 pesos mensuales el matrimonio). Una casa, de las que no hay muchas ni muy llenas de confort, pero que se puede conseguir con unos meses de plazo dada la movilidad del personal de Gendarmería que es quien ocupa las casas a alquilar, cuesta entre 60 y 100 pesos. La mayoría tienen baño y cocina deficientes, pero en cambio casi todas cuentan con un gran patio o pequeña huerta con parra o frutales. Mireya dice que la comida para los dos le cuesta unos 100 pesos. Yo creo que le cuesta más a juzgar por las extracciones monetarias que debo hacer, pero en el peor de los casos le costará 200, es decir, que cuando mucho con 300 pesos tenéis cubiertas las necesidades básicas de casa y comida. Luego no hay apenas gastos extras. Podríais ir hasta dos veces por semana al cine, a $2,50 la entrada, pero son frecuentes las películas tan malas que uno no desea verlas. Los precios del único café son más bien bajos y por otra parte el local es tan inhospitalario que tampoco apetece nunca ir. Los gastos alimenticios están calcados sobre la base de comprar todo lo necesario, pero podrían disminuirse todavía queriendo tomarse la molestia de organizar una pequeña granja donde se tengan gallinas, pavos, chivos, ovejas, etc. con lo que el presupuesto puede bajar hasta 0 o aún llegar a dar beneficios. Nuestra casa –ya la veréis– tiene tres habitaciones chicas de las cuales una está destinada a consultorio. Teniendo en cuenta que es de las pocas que tienen cocina y baño bastante confortables cabría hacer alguna combinación, por ejemplo, alquilar otra donde tendríamos consultorio y estudio de pintor y ocupar vosotros la habitación que es actualmente consultorio. Es decir, que en cuanto a la materialidad de vivir no hay problema alguno. En el aspecto espiritual, yo os aconsejaría venir. En mí, esta vida esquemática ha producido una serie de reacciones que creo saludables y aunque esto podría depender de un estado de espíritu puramente personal y no necesariamente superponible al vuestro, pienso que el conocimiento de este aspecto de la Argentina tan diferente al porteño es interesante y no debe perderse. Lo que resulta más difícil de juzgar para mí es la conveniencia del viaje desde el punto de vista de la pintura. No sé si lo que se ve puede pintarse. Quizá no. No sé tampoco si el estar aquí favorecerá o estorbará para pintar las cosas que tengas en el recuerdo o en la imaginación, independientes de esta realidad. Sería cuestión de que tú mismo te contestases esas preguntas después de estar aquí. No puedo tampoco darte mucha información respecto a las perspectivas de Exposiciones en Bariloche. Sé que allí existe un grupo de pintores que se llama algo así como Agrupación de Artistas Plásticos de Bariloche, que cultivan preferentemente los temas de paisaje local (nada parecido al de Chos Malal) y que organizan exposiciones en Bariloche mismo o en Buenos Aires. A Bariloche va el tipo de público turístico que se puede encontrar también en Punta del Este, por ejemplo, y del que no se sabe si puede salir de repente un juicio estúpido o un billete de mil pesos para un cuadro.
En resumen: a) Es fácil cubrir el presupuesto vital básico en Chos Malal. b) Vale la pena hacer la experiencia de venir. c) Después de estar aquí, verás por ti mismo las posibilidades que se te abren en cuanto al hecho concreto de la pintura.
Estas conclusiones puedes hacerlas extensivas a Colmeiro y a Rafael.
Deducción práctica de todo ello es que debéis decirnos si hemos de ir gestionando desde ahora el alquiler de una casa.
Saludos para todos. Esperamos acuses recibo de esta y de la que enviamos a Rafael-Carmen-Cáceres-Esther. Un abrazo especial a Barros si lo encuentras. De Buenos Aires, no sabemos nada. Creo que ahora en julio pensaba ir Anthonisen a Londres y supongo que desde ahí hará una escapada a París. Un abrazo de Mireya a Maruja y otro a ti de

Antonio

1949-08-22
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane en 22/08/1949


22-8-49

Querido Seoane:

De regreso de Hendaya, desde donde os puse una tarjeta colectiva, te mando hoy unas letras.
He recibido la carta de Ilustración, contestación a la nuestra a propósito del número Argentina. Te lo hubiera enviado junto con ésta de no ser por una cosa: no recuerdo el número exacto del Hotel Saint Michel en la rue Cujas. Y aunque estoy seguro que las cartas llegaron de todos modos, no quiero correr el riesgo de que se pierda. Así que esperaré a que me mandes unas líneas dándome el número y comprobando que la correspondencia funciona bien al hotel para mandártela.
El contenido ya lo conoces en líneas generales, ya que es lo que hablamos con Gascó. Pero de todos modos, me parece que te interesará verla y yo creo que guardarla tú, salvo en el caso que Gascó te dé otros documentos que faciliten tu trabajo en Buenos Aires. ¿Has vuelto a ver a Gascó? ¿Te ha dado algún nuevo detalle?
Claire no me ha escrito aún a pesar de que quedó en hacerlo antes del día 25, fecha tope en que convinimos hablar. Aún tiene tiempo de hacerlo, si quiere. Si no lo hace, como yo sé que estará en París estos días, quería preguntarte a ti si te parece que debes de visitarla en mi nombre, dando por supuesto cuanto ella habló conmigo. Es decir, ya ella, personalmente, podía interesarse en el negocio y más ahora con las posibilidades de la Ilustración.
Lo dejo a tu criterio, aunque el mío más se alineará a hacerlo así. Por si lo consideras oportuno, te doy su teléfono y dirección.
Mme. Claire Nugue
127 bis rue de Ranelagh, Paris (XVI)
Tel. AUT 8877
Para localizarla, la podría llamar por teléfono a primera hora de la mañana, o por la noche, entre 8 y 9, pidiéndole una cita y hablándole de mi parte. Ya me dirás lo que piensas.
Haber visto España desde la barrera es como una enfermedad. Haber visto a mi chico pasar esa misma barrera, es una enfermedad. Haber oído contar a mi hermano cosas y cosas de allí, es también una enfermedad, pero de otra clase: una manía. Es monstruoso. A título de ejemplo, dos cosas. En Madrid, ahora, sólo dan agua desde las 7 de la mañana hasta las dos de la tarde y luz eléctrica de 9 de la noche a 1 de la mañana. En Hendaya, yo he visto venir gente de España a comprar pan.

Escríbame. Muchos saludos a Maruja y un gran abrazo para ti de

Arturo

1949-09-18
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 18/09/1949


Buenos Aires, 18 de septiembre de 1949

Queridos Maruja y Seoane:
Amigo Seoane:

Recibí hace tiempo su última carta despachada desde París el 3 de agosto, tan rica de observaciones (sabe Vd. que puede ser una explicación la que Vd. da del arte abstracto?) y estaba a la espera de su domicilio en Londres para contestarle. Su carta de Londres del día 7 de este mes la he recibido hace algunos días y no quiero demorar esta respuesta –a pesar de no estar hoy, domingo elegido de antemano para comunicarme con los amigos que tienen la suerte de andar viajando por Europa, en muy buenas condiciones de salud: Un amago de ataque de hígado, anoche, mientras cenábamos con los Viau y otros amigos. Pero deseo que esta carta le llegue antes de que termine su Exposición en Londres, con mis mejores deseos de éxito y los de todos los amigos –y son muchos!– que Vd. ha dejado aquí. En los diarios de Buenos Aires (primero en el Buenos Aires Herald y después en La Prensa y La Nación) se ha anunciado la inauguración de su muestra y que iría a la misma nuestro Embajador en Inglaterra. Cuidado con esos contactos, Seoane. Aquí estamos, a pesar de todo, tranquilos y anoche (antes de descomponerme, se entiende) Falcini y yo le asegurábamos a Viau que todo eso no pasaba de una simple medida protocolar y que Vd. va a salir ileso y seguirá ignorando, para bien del arte, a los figurones políticos –como ha ignorado hasta ahora al tal Basavilbaso, que tanto lo preocupa.
Bueno, espero que la herradura de siete clavos llevada desde aquí por Maruja y el elefante blanco –de pasta– (mejor habría sido que fuera de oro o marfil) les traigan suerte y que encuentren en Londres amigos de la buena pintura por lo menos tan inteligentes como yo... Pero vea, querido Seoane, que elegir un marte y 13 para inaugurar una exposición! Lo suyo constituye el más audaz desafío a la superstición, en la que yo –cruz, diablo! –gracias a Dios no creo...
Tenemos oído por acá que Vds. piensan regresar pronto. Aquí nos veremos, pues. Mi viaje se aplaza cada vez por más tiempo. No consigo juntar los pesos que me harían falta. Y en cuanto tengo algunos, aparece una exposición y, adiós plata –la mía y la que me prestan los amigos. He enriquecido bastante mi colección; y creo que bien. De todos modos, no desespero, pues en cualquier forma haremos el viaje Aída y yo. Con los Viau proyectamos hacerlo el año que viene... Con la baja que acaban de decretar de la libra esterlina y de otras monedas europeas, dicen que va a ser más fácil juntar los papeles (desgraciadamente con la reforma que acaba de aprobarse aquí, quitando el respaldo oro a nuestra moneda, ésta se va a desvalorizar a la par de las monedas europeas)... Allá veremos, sería demasiado prematuro complicarme ahora la bilis. Para eso basta y sobra con las cosas que están sucediendo aquí, que no ayudan, por cierto, a ser demasiado optimistas...
Maruja, Seoane: Sepan que los recordamos con cariño y todos aquí les deseamos mucha suerte.

Saludos de los amigos y un fuerte abrazo mío y de Aída.

Scheimberg y Aída

[Escrito na marxe esquerda:] P.D. Al ir a cerrar esta carta, me acuerdo que está en Londres un gran amigo mío, el representante de la Junta Argentina de Carnes, Dr. Domingo Derisi (33, Cork Street, Mayfair, London, W.1), a quien Vd. puede ver con toda confianza: Es un gran muchacho, aunque un poco loco. Si lo ve, salúdelo en mi nombre.

1949-09-23
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Waynesburg
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 23/09/1949


Waynesburg, 23 de septiembre 1949

Queridos Luis y Maruja:

Casi una a continuación de la otra, recibimos vuestras cartas. Sabíamos por unas líneas de Elena que os encontrabais en Inglaterra con los Dieste y Anthonisen, pero todo parecía muy vago. Por otra parte, tuvimos una carta de Colmeiro desde Vigo; esta carta también nos dejó patitiesos, y una vez que reaccionamos, nos produjo gran alegría saberle otra vez en directo contacto con aquella vida, con aquella luz, con aquel paisaje cuyo secreto conoce como pocos. Todo un mundo de recuerdos se me echó encima y a Alicia le pasó otro tanto, así que por más de una semana anduvimos amorriñados pensando en Galicia, la misma de Colmeiro, la de todos los amigos más íntimos. También vuestras noticias fueron para nosotros un revulsivo sentimental. Alicia conoce bien Richmond y paseó varias veces por ese parque; allí embarcamos en distintas ocasiones para ir a visitar Hampton Court. También dimos vueltas por el Támesis por distintos sitios, y este revulsivo nos trae muchas evocaciones, especialmente de cuando vivíamos en Reading con Garrán. Me habría gustado contestaros inmediatamente, pero estamos a comienzos de curso y estas cosas aquí son en extremo complicadas. Todo el profesorado se halla obligado a participar en mil ceremonias, unas de día, otras de noche, algunas cortas, otras larguísimas. Aún ahora estoy con los líos de horarios, programas, libros de texto, estudiantes que abandonan unas asignaturas para tomar otras, etc., etc.
Elena nos dice en una carta reciente que estuvo en tu exposición y allí os presentó el amigo Garrán. ¿Qué pasó? ¿Qué dice la crítica de tus cosas? Ardo en curiosidad por saberlo, pues aparte del gran mundo del arte que se encuentra en toda gran ciudad, el público medio es en Inglaterra bastante romo. Además los años de guerra debieron ser fatales para la educación del gusto artístico. Nos alegramos de que os guste Inglaterra. Para trabajar es un sitio excelente, porque entre otras muchas cosas muy agradables nadie tiene interés en amargarte la vida con pequeñas jactancias, intolerancias, pedanterías... Todo esto, aunque debe existir en lo profundo en alguna medida, está controlado y su manifestación es siempre un asunto de mal gusto. Otra ventaja es que todo el mundo trabaja y en firme, y aunque a veces se eche de menos alguna de aquellas reuniones de España y la Argentina, siempre hay otros modos de compensarlo con una visita a un museo, con un paseo por un parque, con la compra de un libro... Pero todo esto que te digo es ocioso ahora, que estáis ahí y podéis comparar esa vida con muchas otras. Sólo os diremos que nosotros en este que se llama el Paraíso, y que en muchas cosas lo es, añoramos Inglaterra, sobre todo Alicia que tanto ha sufrido aquella desfachatez envidiosa, aquellas jactancias de esposas de prohombres bonaerenses. ¿Por qué no tientas alguna editorial ahí, mostrando tus colecciones, no las más avanzadas como Botella al mar, sino las de EMECÉ y Nova? El libro ha sido siempre ahí objeto de una atención singular y los editores e impresores han dado bastantes facilidades a personas de iniciativa.
De Dieste tengo promesa de una carta de contestación a otra mía; veremos cuando cuaja. Anteayer tuve carta de Souto. Se le casó la hija y el hombre está aplanado. Me habla de problemas de adaptación, de sus anhelos de volver a Galicia, de una exposición que tiene solicitada de Cuba, de la posibilidad de venir a Estados Unidos, etc. y me ruega que le escriba y que con “mi equilibrio y serenidad” le dé ánimos en esta hora crítica. Claro está que le voy a escribir, aunque el sólo escribe cuando tiene nostalgias. Me pregunta por vosotros. Una de las buenas cosas de nuestro grupo céltico es sin duda esta cohesión espiritual, por encima de esos politiqueos y doctrinalismos que tanto han quebrantado a otros grupos. Yo creo humildemente que no debemos perder este sentido de la estima y de la cordialidad personal, sino que es necesario robustecerlo y generalizarlo tanto como sea posible. Claro que no siempre está uno de humor para escribir, pero es un sacrificio que vale la pena de ser aceptado.
Dile a Garrán, si le ves, que le recordamos a él, a la señora y a Mañí y que les deseamos a todos mucha suerte. No sé si alguna vez en Buenos Aires te he dicho cuando me dolía no estar en condiciones de hacer algo a su favor, pues bien sabía por que condiciones estaba pasando. Hablé, entre otros, a Cimorra y a Roberto, pero como yo, se mostraron impotentes.
Bueno, amigos, que tengáis la suerte que merecéis. Aquí muy ocupados todos, cada uno a su manera. Alicia dio ayer una conferencia en Washington, Pa. en un club universitario muy numeroso y parece que tuvo mucho éxito. Cuqui está en cama con anginas y yo tengo la cabeza hinchada de nombres de alumnos nuevos; hay tal entusiasmo por aprender español que no nos damos a basto.
Saludad a todos los amigos comunes de nuestra parte y hasta la vuestra, y que sea larga, que llegue pronto y que traiga muchos éxitos.

Abrazos de

J. Otero

[Manuscrito por Alicia:] Queridos amigos:

Nos alegramos de que estéis ahí y os guste como a nosotros, pero sentimos el reúma de Luis. Talvez no le convenga vivir en Richmond. ¿Qué tal la exposición? ¿Mucho éxito? Daros un paseo por Regent´s Park de nuestra parte y otro por New Gardens.
Otro día escribiré más, ahora andamos locos de compromisos ineludibles (porque si no los eludiríamos de buena gana).

Un abrazo de Cuqui y otro mío.

Alicia

1949-10-09
de Ramón Rey Baltar, a Luís Seoane
Gerli
Londres
Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Rey Baltar, a Luís Seoane en 09/10/1949


Gerli, 9 de octubre de 1949

Sr. D. Luis Seoane
Londres

Querido amigo:

Con gran placer, he recibido su carta y con el mismo agrado escucharon su lectura los amigos y HH de Antolín Faraldo. No necesito decirte cuánto nos alegramos de sus éxitos artísticos –y así se hizo constar en acta– y cuánto celebramos volver a estrecharlo entre nuestros brazos, una vez que se halle de regreso en Buenos Aires, libre de las brumas de París y Londres, que son seguramente las causantes de su reumatismo tenaz y resistente a todos los clásicos remedios. Yo creí que por esos pagos estaban más adelantados en lo que a esa enfermedad respecta. ¿O es que usted no ha consultado a ningún médico? Me parece lo más prudente.
Las noticias que usted nos proporciona sobre la actuación de los HH. en esa, aunque sospechada por nosotros, no ha dejado de desilusionarnos. El mundo marcha a la deriva, lleno de egoísmos, de temores y desencantos, que no extraña que los ideales más puros sean sacrificados en beneficio de la tranquilidad y bienestar personales. Si no fuera porque uno lleva en lo más hondo la fuerza que impulsa a luchar por la perfectibilidad del espíritu, sería cosa de pensar si valdría la pena de procurarse por los pobres seres que constituyen la humanidad.
En cuanto a lo que nos cuenta de los republicanos españoles, nada nos llama la atención. Conocemos de sobra la actuación de muchos de ellos aquí y en otras partes, y todo lo que se diga es poco para censurarlos. Pero no hay que afligirse. El mundo marcha por otros caminos y España no tendrá más remedio que ir por donde las circunstancias lo exijan aunque, viejo, yo todavía tengo esperanzas de ver algún día cosas que me llenaran de júbilo.
De lo que aquí, nada le digo. Esto va derechamente al caos. Cuando usted vuelva, el peso se habrá esfumado, como impulsado por una explosión atómica.

Con muchos abrazos de todos los faraldinos, se despide de usted un afectísmo amigo

Rey Baltar

1949-10-17
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 17/10/1949


Chos Malal, 17 octubre de 1949

Querido Seoane:

Recibimos oportunamente tu carta desde Londres. Anteriormente, recibiera otra desde París consultándome posibilidades de vida y trabajo de Chos Malal, a la que contestaré inmediatamente animándoos a venir y diciendo que si lo decidíais, nos avisaseis con toda la anticipación posible a fin de prepararos alojamiento cómodo. Como no tuvimos ninguna respuesta a esto ni tampoco en tu última te refieres al asunto, pienso que acaso alguna carta tuya o mía se haya extraviado.
Tuvimos la primera noticia de vuestra ida a Londres por Esther y luego la confirmamos con más detalles por otros conductos. Nos hemos alegrado todo lo que podéis suponer, especialmente al saber que el viaje estaba en relación con una exposición tuya y luego que esta había tenido un éxito evidente.
Yo llegué estos días de un breve viaje a Buenos Aires. Estuve con Anthonisen que acababa de regresar de su visita a Londres y me dio noticias vuestras aunque escasas y ya más bien remotas. Vi también a Cuadrado y Varela y hablé a tu casa, sabiendo por tu madre que estabais pensando ya en el viaje de regreso. Te escribo hoy, por lo tanto, con cierto temor de que esta carta ya no os alcance en Londres.
Por una carta de Esther a Cuadrado, supe la buena y emocionada audición en Rianjo de la charla dada por Rafael en la BBC. No sabemos directamente nada de Rafael y Carmen. Virgilio Trabazo me dio en Buenos Aires que habían oído que Rafael estaba actuando en algo de la UNESCO. Nosotros no les escribimos por no saber adonde hacerlo y te ruego que se lo digas si tienes ocasión o que cuando me escribas, me des noticias de ellos o su dirección actual.
Visité en Buenos Aires a Castelao. Salvo por él, Virginia y las hermanas no es ya un secreto que tiene un tumor de pulmón que no va a dejarlo vivir más que un tiempo que se contará todo lo más por meses. Está físicamente deformado por una hinchazón generalizada dependiente de la enfermedad; y psíquicamente embotado, en parte por la enfermedad también y en parte por los sedantes y otras drogas que necesita para aliviar los intensos dolores. Salí de la entrevista, como puedes suponer, con una tristísima impresión. Me dijo que recibiera carta de Rafael y me pidió que lo disculpase con él por no contestarle, pues se siente –y es cierto– físicamente imposibilitado para hacerlo.
No me atrevo hoy a escribirte apenas sobre Chos Malal. Pienso que a unos grandes viajeros como vosotros ya difícilmente os interesará este lejanísimo y microscópico rincón. En todo caso, puedo decir que con la primavera hay gran lujo de verde en los árboles, finísimos matices de todos los colores en el cielo y un aire ligero y tibio que hace fácil respirar y trabajar. ¡Tenedlo en cuenta!
Esperamos vuestras noticias. Felicitaciones de nuevo por lo de Londres. Abrazos a Rafael y Carmen. Un gran saludo a Maruja (todo ello con la participación de Mireya).
(Supimos el viaje de Colmeiro a sus pagos. Hablé con Alba y me dijo que tuvieran carta diciéndoles que había mucha sequía).
Otra post-data: Presenté mi renuncia en el C. G. y me fue aceptada a través de una carta llena de afectuosa cortesía.

Finalmente, recibe un fuerte abrazo de

Antonio

1949-11-15
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
París
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane en 15/11/1949


Noviembre 15/ París-49

Queridos Luis y Maruja:

Por carta de Elida que nos llegó hoy, sabemos de vuestro paso por Montevideo. Nosotros fuimos a Londres –nos interesó mucho, pero a Alfredo no le sentaba el clima: estuvimos sólo ocho días. Hice dos audiciones por BBC.
París está muy precioso: Hay una gran exposición Gaugin y la de Picasso, que creo que Uds. vieron. Y hay mil cosas más: El día es aquí muy breve! Encontramos bien a Rafael y Carmen; instalados en una casa muy simpática y –como siempre– con un espíritu espléndido. Os recordamos mucho en largos diálogos. Nos costó separarnos de ellos. Hasta cuándo? La despedida fue muy triste!
Recuerdos a toda la familia y a Cuadrado y Varela. Tenemos una gran morriña de Galicia.

Un abrazo de Alfredo y otro de

Esther

1950-02-08
de Perla Rotzait, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Perla Rotzait, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 08/02/1950


8.II.50
Fue también el día de mi cumpleaños.

Queridos Maruja y Seoane:

En la carta abortada hace tres semanas, les aseguraba que eran Vds. encantadores y que las empanadas de Maruja habían hecho estragos en mi corazón.
Esta es más simple: (que aún sin el encantamiento se familiariza uno)

–va el resultado de mis diplomáticas gestiones para ir a E. Ríos: me llevan.

–Recordarle a Seoane que tiene un compromiso de honor conmigo,

–Y chimentarle a Maruja que tiene un admirador, éste que se dice esposo mío.

Cariños y cariños de

Perla

1950-03-14
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 14/03/1950


Chos Malal, 14 marzo de 1950

Querido Seoane:

Ya despejados los atrasos de trabajo que se producen por los viajes, te envío hoy la nota sobre Castelao que trajera semihecha y que retoqué un poco al rehacerla. De todos modos, te ruego que la releas tú y que le hagas las correcciones ortográficas o de otra índole que te parezca oportuno.
Te incluyo también un artículo de Borobó (Lozano) escrito en La Noche y que mi hermano me envió recientemente, aún pensado que tú lo hayas, tal vez, recibido bien.
En esa carta, me dice mi hermano que él desearía tener un ejemplar del libro de Cruceros, cuya edición se anuncia y que hay además otras personas en iguales condiciones. Te agradeceré averiguar si piensan enviar ejemplares a Galicia para que tengan en cuenta el pedido de mi hermano o sino que a los que yo solicité para mí y para Eladio Dieste agreguen dos o tres más a fin de remitírselos yo desde aquí.
Hicimos felizmente el viaje, con la sola preocupación de no haber vuelto a tener noticias de Eladio, ni al pasar por Zapala, donde esperábamos observar alguna huella de él ni luego aquí hasta ahora en forma epistolar.
Puedes decir a Varela que en la administración del Hotel Hispano (Av. de Mayo 861- T. E. 34-4429 Y 4431) le dejé unos paquetes de diarios o revistas llegados a su nombre a La Rural.
En A. Faraldo te ruego anunciar que encontré los sobres referentes al seguro y que uno de estos días se los enviaré (talvez, los incluya hoy).
Otro y último pedido: ¿Sabéis Cuadrado y tú de algún enlace decente con el grupo Menéndez? Sigo pensando en la posibilidad de ir a Trelew y si tuviese dificultades para hacerlo vía Salud Pública, pienso que talvez cabría una gestión por el otro conducto, ya que la empresa tiene en Trelew uno de sus principales centros.
Discúlpame esta carta tan apresurada y poco desinteresada. A pesar de los proyectos trelewtianos, Chos Malal está en un momento espléndido y merecedor de que vengáis a conocerlo. Os esperamos.
El vagabundo viajó también sin novedad, sin darle aparentemente mayor importancia a la distancia ni al cambio de paisaje.

Saludos a Maruja y a tus padres, con un abrazo de

Antonio

1950-04-16
de Esther de Cáceres, a Luís Seoane
Cagnes-sur-Mer
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Esther de Cáceres, a Luís Seoane en 16/04/1950


Cagnes sur Mer. Abril 16/ [1]950

Luis Seoane
Bartolomé Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires
República Argentina

Queridos Luis y Maruja:

Recién instalados Rafael y Carmen en una habitación preciosa desde la que se ve el campo, el mar y la montaña y en vísperas Alfredo y Esther de volver a España (vía Barcelona), los cuatro os recordamos con gran cariño y os asociamos como al paisaje, a la querida Galicia.

Esther
Carmen
Alfredo
Rafael

(Os escribo)

Dirección de Carmen y Rafael: 70, Montée de la Bourgade, Cagnes sur Mer. France.

1950-05-08
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 08/05/1950

Chos Malal, 8 de mayo de 1950

Querido Seoane:

Por nuestro amigo Jorge Olsen, que sale hoy de aquí hacia Buenos Aires, te envío estas líneas destinadas a provocar alguna noticia de vuestra parte.
Te escribí a mediados de marzo enviando la nota en relación a Castelao y además unos sobres faraldinos. Luego en abril escribí a B. González remitiéndole duplicado de los mismos sobres que me solicitaba y rogándole te hablase para saber si recibieras tú mi envío anterior y para que tanto en caso positivo como negativo me pusieses unas líneas de control. Como hasta la fecha no tuve ninguna respuesta a la primera ni a la segunda carta, pienso que pueda haber habido alguna interrupción postal de ida o de vuelta y por eso aprovecho el viaje de Olsen para intentar nuevamente la comunicación. Escríbeme o telegrafíame.
Mireya habla todos los días de escribirte a Maruja y espero que alguna vez cumpla el propósito.
Por mi parte, te escribiré en otro momento más despacio y con más referencias de nuestras últimas actividades.

Entretanto, recibid ambos los saludos cordiales de

Antonio

1950-07-08
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 08/07/1950

Buenos Aires, 8 de Xullo de 1950


Querido Del Riego:

Vai a Meira, seu pobo fronteirizo, e a recorrer coa sua dona raudamente Galiza, un amigo noso, un hirmán; verdadeiro hirmán no namoro e na teima: Xosé Abraira. Eiquí debémoslle moitas cousas, moito traballo feito a cotío en pro da terra e débeselle o seu entusiasmo case isolado n-unha coletividade de barados.

De todos cantos foron a visitar Galiza nos últimos anos, e con desvariadas representaciós d-eiquí, é o úneco que meresce o voso agasallo, a vosa estima, porque é tamén dos poucos que non vai, sendo galego americano, a “visitar” Galiza.

Frente a íl, nos non temos o complexo dos edosos traxes dos nosos guardas municipaes, dos probes ferrocarriles, das casas sin ascensor, e da nosa mingada industria, e non temos que decir: “Mais, escoite, temos outras cousas...” Il, coma nós, tamén ama algún dos nosos anacronismos e as nosas, ás veces beneficiosas, limitaciós, e non porá o xesto despreciativo dos “ches” pol-os traxes dos nosos villeus; pensa coma nós que temos outras cousas.
Paréscese un pouco a mín en que fala con exabruptos, mais no caso d-il leéde no seu corazón. Trata de atopar a verdade pol-o camiño do diálogo e da contradición e si non touvese tanto humor celta sería un peripatético.

Recibe unha gran aperta de

Seoane


[Manuscrito]
Saudos da miña muller pra ti, e d-ela e meus pra tua dona.

1951-00-00
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 00/00/1951

París, 1951

Queridos Seoane y Maruja:

Aunque hace ya siglos que vengo insultándome porque no os escribo, ahora en un arranque de energía epistolar, me decido por lo menos y provisionalmente a enviaros un buen abrazo y los mejores deseos para 1951. Entre los míos uno por cuenta con fuerza, el de volveros a ver por aquí, ¿se me realizará?
Si el tiempo no lo impide y con permiso de la autoridad competente –digamos McArthur– como los grandes escritores y no precisamente de toros, que nos quieren organizar.

De verdad y de la mejor manera, un abrazo.

Arturo Serrano Plaja

[Escrito por Claude:] También un gran abrazo mío

Claude

1951-03-03
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 03/03/1951

3 marzo 1951

Sr. Luis Seoane

Queridos Maruja y Luis:

Os hago de regreso en Buenos Aires después de unas vacaciones envidiables. Mi viaje se está volviendo cada día más tormentoso en muchos sentidos. Así que puedes llamar a Emilio Marrón –de la Oficina comercial del Brasil (U.T. 319116) en mi nombre, para ver si tiene algo para ti. No sé si llegaremos a tiempo, pues yo estuve (y estoy) muy mal. Me operaron a la nariz, me descubrieron anemia, y no sé si tendré que enyesarme por un tiempo. Explícale esto a Emilio, aunque ya lo sabe. Si te habla algo de dinero correspondiente al mes pasado, cóbralo tú. No creo, pero...
No tengo ánimos para deciros más nada. Estoy bien atendido, en cuanto a médicos. Lo demás es difícil y aburrido.
Ojalá nos veamos pronto...

Abrazos.

Lorenzo

Colonia 1483
Montevideo

P.D. Saludos a Arturo. Dile que quizás Andrés Vázquez lo llame para ver si, cuando venga, puede traerme un paquete de ropa .

1951-05-06
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Nova York
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 06/05/1951


Hôtel du Quai Voltaire 19, Paris
domingo, 6 mayo 1951

Mes amies Maruja y Luís Seoane:

Con la misma mano con que estreché la de Picasso, le escribo estas líneas. Desde el 1º estamos en este París que jour a jour (como diría Falcini) nos va conquistando cada vez más. Pero de esto discutiremos a nôtre retour. No se alarme, no es mucho más lo que sé del francés. Tenemos ya caminado (excepción hecha de 2 viajes en Metro –el 1º a n/ llegada a París, pues no andaban los taxis) un óvalo que abarca una buena parte de la ciudad: casi dominamos ya al barrio latino y Montparnasse. Aquí la vida es horriblemente cara, pero ya hemos descubierto una cantidad de bodegones donde se puede comer a precio aquí discreto: alrededor de 600 francos, 2 personas, sin servilletas y con manteles de papel. Llevamos visto muchas cosas. Estuvimos con Colmeiro y Serrano Plaja y Mme., quienes les mandan muchos saludos. Un gran saludo de Mme. Scheimberg y un fuerte abrazo para ambos, mío.

Scheimberg

1951-08-24
de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane
Lima
Transcrición

Transcripción da epistola de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane en 24/08/1951


Lima, 24 de agosto de 1951

Mi querido Luis:

Sólo salgo del laberinto de los reencuentros y los saludos de bienvenida, almuerzos, cenas, tes, todo el tráfago del recién llegado. Pude, sin embargo, antes librarme unos minutos y ponerte una postal que supongo llegaría a tu poder, pero necesitaba escribirte una carta, primero, para hacerte llegar mis recuerdos y, luego, para comunicarte algo que, dejando aparte un poco tu modestia, puede interesarte.
Aquí ha estado una profesora yanqui de filosofía que durante una corta estada en Buenos Aires visitó tu casa y quedó encantada con tu pintura. La llevó Ayala y quizá la tengas en la memoria. Ella se ha mostrado sumamente interesada en tus cuadros y me dijo que le gustaría tener uno. El nombre de la profesora es Elisabeth Flower y su dirección, la siguiente: Pennsylvania University, Departament of Philosophy, Philadelphia, Penn. USA. Me pidió que le escribieras para concertar la manera de enviar un cuadro pequeño. No sé, puesto que en su media lengua se expresaba dificultosamente, si la compradora sería ella, otra persona o una institución. La gringa es una estupenda persona, inteligente, y sensible, y he hecho con ella muy buenas migas. No dejes de escribirle y, para ser más expreso, alude a mí. Hazlo (Maruja: te ruego que lo obligues a hacerlo), pues, aparte de significarte unos dólares, la amistad con Elisabeth es un vínculo importante en los Estados Unidos.
En cuanto a tu cuenta aquí, creo que podré girarte algunos pesos, a pesar de que la moneda argentina ha sufrido una baja terrible (0,55 centavos de sol por peso) y nadie quiere venderla. En estos días, tendré una entrevista con el doctor Fernández Soler, el amigo de Frontini, y con él trataré de tu venida. La gente rica de aquí, no sé si por snobismo o afición, está comprando cuadros a todo meter... Es un buen agente y fue quien hizo de Parra una sensación limeña.
La Compañía Nacional de Comedias, que ahora encabeza Nélida Quiroga, ha incluido en su repertorio de este año mi comedia Como vienen, se van y se estrenará, según calculo, a mediados de septiembre. Hasta su estreno, me quedaré aquí, pues me interesa vigilar los ensayos. Los ojos del pródigo ha sido elogiado –su aspecto gráfico, se entiende– muchísimo. Es un éxito más de tu talento, del cual me enorgullezco ser el mejor –por lo menos el más intransigente– propagandista. Escribo mi Rodil (he visitado el fuerte del Callao y lo he encontrado sencillamente hermoso, digno marco pétreo para una tragedia nuestra, americana y española) y algún poema. Recuerdo a los amigos y los extraño muchísimo. Parece que mi naturaleza es la del pródigo, pues donde voy, encuentro seres, como ustedes, por ejemplo, que son mis familiares.

Saluda con un abrazo a la sin par Maruja. Para Arturo –a quien escribiré pronto–, para Girri y Aurorita, para Perla y Enrique, para Frontini, para Lipa y Esther, para todos, mis saludos. Tú recibe el abrazo apretado de

Sebastián

Mi dirección es: Enrique Barrón 984, altos, Lima. Escríbeme.

1951-08-30
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 30/08/1951


Chos Malal, 30 de agosto de 1951

Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Seoane:

Después de una serie de tiempo en que todos los días hacíamos propósito de escribiros agradeciendo vuestras gestiones en los diversos y complicados asuntos por los cuales os tomasteis molestias en favor nuestro, y dando también noticias de la vida chosmalense (que no ha tenido por otra parte grandes variaciones desde el verano), llega este momento en que, pese a lo que decía en una reciente carta Anthonisen, estoy preparando un viaje a Buenos Aires con llegada alrededor del 14-Septiembre. Os pongo, por lo tanto, estas líneas para anunciaros mi visita y deciros que si se os ocurre alguna cosa que podamos llevar de aquí y necesitéis u os agrade recibir, tendríamos la mayor satisfacción en cumplir con el encargo. Aclaro solamente, en relación a un pedido de Maruja a Mireya, que el famoso y precioso té que durante vuestra visita se podía conseguir, se agotó luego rápidamente y ya no fue posible hacerse nunca más de él.
Pienso salir de aquí el día 8, pues debo quedarme 3 o 4 días en Bahía Blanca antes de seguir viaje. Aunque no será mucho el tiempo que pueda quedarme en Buenos Aires, hemos de tener tiempo para hablar largamente de diversas cosas, entre ellas de la estadía de Bouza Brey, de la que tuvimos noticias.

Hasta pronto. Recibid nuestros saludos, con un abrazo de

Antonio

1951-09-27
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 27/09/1951

París, 27 de sept (a la 1 de la mañana), 1951

Amigo Seoane:

Está de Dios que yo no vea Galicia. En 1920, cuando vine a España entré por Cádiz. Cuando iba a salir de Madrid, se me había acabado el dinero y las ciudades que visité luego de Castilla: Ávila, Salamanca, Valladolid, Burgos y León, lo hice con dinero de mis compañeros de viaje y siguiendo un itinerario común que non incluía Galicia. Esta vez ya tenía pasajes y alojamiento reservados pª La Coruña, Santiago y Vigo y hasta me había munido de una guía de Galicia muy completa. Pero, he aquí que al ir a visar n/ pasaportes pª entrar en Portugal pª embarcarnos en Lisboa, nos pusieron dificultades en el consulado de ese país pª el visado del pasaporte de Aída por su origen ruso. En vano, traté de convencer al empleado que Aída era argentina y que viajaba con pasaporte de tal. Nos dijo que era indispensable consultar a Lisboa y que eso llevaría entre una y dos semanas. Esto sucedía el día 20 y nosotros debíamos embarcarnos el 2 de octubre. No había posibilidad de comunicarme con el cónsul (que, según el empleado, estaba de vacaciones) y habría sido tonto pretender convencer al empleado de que Aída no se proponía derrocar al gobierno de Portugal, porque evidentemente no lo creería: “Pero es de origen ruso”, insistía el pobre... Qué miedo le tienen a la revolución los gobiernos de estos pueblos de mendigos! Se sienten terriblemente cómodos en su mísero papel de lacayos del imperialismo yanqui o inglés –cualquier cosa!– con tal de mantenerse arriba, es decir, abajo –a los pies de sus amos–, hay que leer los editoriales de su prensa dirigida pª darse cuenta. Hasta donde llega su abyección. A pesar de las molestias que todo esto me ha ocasionado (y los gastos, sobre todo) me he sentido ampliamente compensado por el gusto que sentí de ver el miedo que les inspira Rusia a los grotestos dictadores de Portugal como de España. Y a sus clases pudientes... Decidí, pues, marchar rápidamente a París pª arreglar la salida por el Havre. Con qué gusto se vuelve siempre a París. Il n´y a pas de literature en touts ça; pero es que aquí hasta el aire es dulce. Aquí no sería concebible siquiera esta frase oída a un vendedor de cacahuetes de la Alhambra de Granada, nos dijo: “me gustaría acostarme a la noche y no despertar al día siguiente y acabar así esta vida miserable”. Hacía cinco años que no probaba carne y come apenas lo indispensable pª ir tirando. Y así como él lo pasan los 4/5 de los habitantes de España.
Perdóname que vuelva sobre este tema, pero él me ha amargado todo el tiempo q’ he estado en España, casi un mes... Y luego las dificultades pª desplazarnos de un punto a otro: o se resigna uno a hacer colas interminables, hasta de días enteros –sin la seguridad de que va a tener billetes o se los adquiere a los estraperlistas que realizan sus negocios en las mismas colas y a la vista de las policías (y seguramente que en combinación con éstos). Uno, en Madrid, pª conseguir billetes pª Sevilla me exhibió su cédula de identidad e invocó el testimonio del vigilante que cuidaba la cola pª avalar su honorabilidad. Debido a estos inconvenientes uno nunca puede estar seguro de llegar a un sitio en la fecha propuesta, o si va a llegar siquiera. Y uno tiene que decidirse a viajar en autobús a pesar de tratarse de un medio de locomoción muy costoso (así viajamos de Sevilla a Granada) a viajar en 1rª donde hay una posibilidad mayor de conseguir pasaje. Pª obtener billetes de Granada a Madrid (suprimí Córdoba del itinerario pª no complicarme más la existencia) tuve que asegurar una propina al empleado de R.E.N.F.[E] y así fue como obtuve pasajes que –según los informes que se daban a los pasajeros en la misma R.E.N.F.[E], estaban agotados desde hacía varios días. No es cosa fácil avenirse a todo eso. Ya me había resignado a omitir Ávila, Segovia y León en razón de esas dificultades cuando surgió la inesperada del Consulado portugués. Lo que aproveché pª hacer una escapada a Ávila (el Escorial, Toledo, Aranjuez, los visitamos antes de salir pª Andalucía) antes de dejar España; y me alegro de haberlo hecho a pesar de que esta ciudad –como Toledo y el Escorial– ha perdido su vieja espontaneidad y se ha incorporado al detestable mercado turístico. Cómo he extrañado esta vez las noches pasadas hace 31 años en Toledo, y en el Escorial, y en Ávila, en que el silencio era tan denso que infundía miedo!
Cuál es el sentimiento dominante que me ha dejado este viaje a España? Desilusión? Talvez el término no sea exacto. Yo no venía a España a visitarlo a Franco, sino sus Catedrales y sus Museos (los de España); pero, se puede visitar acaso esta España –la de los Museos, Catedrales, sin ver la otra? Casi diría –por lo menos, esto me ha pasado a mí– que la España de Franco se nos ha impuesto pª no dejarnos ver a aquella aparte de la humillación que se siente siempre de viajar por un país donde hay que estarse cuidando de lo que se habla). Y es que habría que vendarse los ojos pª no ver a este pueblo consumiéndose de falta de comer y con su tradicional dignidad perdida! En ninguna parte, hemos visto tantos ciegos, por falta de higiene, ni tantos retardados –seguramente por la misma razón– y ni en Nápoles tantos mendigos como en Sevilla, y Granada, y en Aranjuez el día que fuimos allí a ver una corrida de toros. Hasta mujeres de aire respetable y vestidas decorosamente le piden a uno una limosna así que le ven cara de extranjero. Yo nunca me había imaginado –hasta ahora, se entiende– que un retardado, o un contrahecho o contuso pudiese ser un verdadero capital pª su familia; y, sin embargo, así es. Los hay a quienes acompañan uno o dos miembros sanos de la familia pª pedir y recoger la limosna... Todo esto es ciertamente desesperante.
Pero no le hablo de n/ visitas a los Museos, a las Catedrales –que es a lo que vinimos. Que cosa nueva, por lo demás, podría decirle de esos verdaderos dioses de la pintura que son –cronológicamente, no por el orden de mis preferencias– el Greco, Velázquez y Goya? Quién les habría dicho en vida de ellos que con el tiempo llegarían a ser una fuente de recursos importante pª su Nación! Porque Vd. puede prescindir de las Catedrales góticas o románicas de España: las hay superiores, respectivamente, en Francia o en Italia; pero suprima Vd. al Greco, a Velázquez, a Goya, a los turistas de todo el mundo no tendrían casi pª que venir a España... Se me olvidaba la Alhambra y el Alcázar, pero es q’ ese arte de miniaturista casi –a pesar de la grandiosidad de esos monumentos de la arquitectura árabe– no ha llegado nunca a conmoverme, esto es, a hacerme vibrar (es un arte sensual que no nos hiere más allá del a corteza y que siempre se aproxima a la decoración); y de los primitivos, sobre todo de los fresquistas catalanes, porque estos no son un tópico pª la generalidad de los turistas. Qué continuidad encuentro yo entre esos frescos de los siglos XI a XIII–y no más allá del XIII– y la pintura “negra” de Goya y algunas de las cosas de Picasso. A veces, pienso que la gente no se da cuenta hasta qué punto es español Picasso, a pesar de haber realizado casi toda su obra fuera de España. Y es que el artista, cuando lo es de verdad (no me refiero a esos indiferenciados académicos del arte abstracto –que no pasa de ser un arte de modistería), lleva a la patria –es decir, la tradición y los sentimientos de su pueblo, en la sangre, en las entrañas, y aún sin proponérselo lo representa. De las cinco o seis veces q’ he ido esta vez al Prado, dos he ido nada más que con el propósito de despedirme de Goya, y no he podido dejar de hacerles una visita cada vez al Greco y a Velázquez especialmente. Dios mío, cómo se puede pintar así?...
Vuelvo a lo mío. No desilusionado, sino asqueado. He atravesado esta vez España –yo que tanto la quiero y la siento– o talvez por eso precisamente con cierta repugnancia; repugnancia de los pobres muñecos, pobres y criminales muñecos que la gobiernan; repugnancia de los que aplauden o de los que se limitan a hacer chistes pª convencerse talvez a sí mismos de que no son tan viles; y repugnancia, sobre todo, de los mercenarios de la prensa. Estos plumíferos son hoy los únicos “intelectuales” visibles de esta pobre España de Franco. A un viejo mozo del Café Universal al que pregunté por la peña literaria q’ allí se reunía cuando yo estuve en 1920, me dijo: “Desde la guerra (cuando un español habla de la guerra, se refiere a la suya –a la guerra civil española–, pues pª los españoles de España la otra guerra, la universal, no ha existido y recién ahora al engancharse España al carro de Truman empiezan a darse cuenta de q’ hubo una guerra además de la suya); desde la guerra –repito– no existen más peñas en Madrid”. Al principio, no quería hablar, pero luego nos fue tomando confianza y era él quien me buscaba la lengua. Pero no es cierto que no existan peñas, existen, las de los periodistas, y la de los fabricantes de confituras teatrales –pero pª hablar de toros (que ya casi tampoco existen: hasta los toreros han perdido el coraje –coraje nada más que animal, pero coraje al fin) o de putas (que éstas sí existen hoy en abundancia, por necesidad). Qué chatura, Díos mío, en esta España “deshabitada” (no es de Rafael este epíteto?) de Franco. Las librerías están inundadas de libros de religión, mejor dicho, de cosas de sacristía, o de novelas bobas. “Tiras 2 mil ejemplares de una obra –nos decía una librera y editora de Madrid– es ya un verdadero éxito; por lo general, ninguna edición pasa de los mil ejemplares”. Decía que los españoles no leen porque el libro es caro y no está al alcance de los bolsillos del pueblo; y tal vez sea mejor que no lean pª no envenenarse más la sangre. El diario más importante y respetable de España, el de ese vacuo monigote de Luca de Tena, el ABC, dedica sus editoriales a protestar de la “familiaridad” con que algunas españolas tratan a sus santos preferidos o de la manera como visten los turistas y de otras cosas por el estilo. Por todas partes, no se ven si no curas y militares, que apesta. Toda España parece hoy una aldea y a pesar de que no hay uno sólo que no proteste por la carestía de la vida (un huevo vale entre 2 y 2 y media pesetas; en los cafés un vaso de leche no grande vale más que un coñac y mucho más que un vaso de manzanilla: en España resulta más barato emborracharse que llenarse apenas el estómago), salvo los obreros más ilustrados y que deben vivir ocultándose permanentemente, yo no podría asegurar en qué medida está la generalidad contra Franco; “Franco es un asceta” nos decía en un tono insolentemente chulo un farmacéutico que viajaba de Granada a Madrid en el mismo compartimento que nosotros. “Nosotros también tuvimos un asceta –le dije– hace más de cien años y dejo empobrecido y ensangrentado nuestro país. Y ahora tenemos dos”. Y es que llega un momento en que no se puede aguantar ya tanta sandía, o tanta farsa...
Pero ya estamos de nuevo en París. Aquí camino con la cabeza levantada y aspiro con fuerza el aire como pª limpiarnos los pulmones. Yo no sé si esta carta es una mera repetición de la que le escribí desde Madrid al día siguiente de visitar el Manzanares (la recibió Vd.?); pero la rabia, la indignación que me produce todo esto es tan fuerte no me deja hablar de otra cosa, aún a riesgo de aburrirle –y de repetirme. Y es que uno debiera no avergonzarse de repetir las cosas todas las veces que sea necesario hasta que se nos metan por los ojos –como los maestros de escuela. Y luego que al hablar de estas cosas de España hablo también un poco de n/ pobre Argentina y de lo que a los argentinos hoy nos está pasando...
Van a hacer 5 meses que aquí en París empezó n/ peregrinaje por la Europa occidental. Y con qué miedo! Veníamos con un idioma deficiente y con una ignorancia de toda una vida. Yo no sé si le he sabido tomar el pulso a esta Europa tan castigada!; pero juro que he tratado de acercarme a su vista con el corazón limpio y dejando de lado, tanto como es posible, ideas formadas. Creo que mis convicciones –de las que no me avergüenzo, sino al contrario– no me han impedido ver las cosas; digo mal, me han ayudado a verlas mejor. El 29 nos embarcamos en el Havre. Con qué impaciencia esperamos Aída y yo este día. Casi 6 meses son mucho tiempo pª estar lejos de la patria y de los amigos. El hombre es un animalito que necesita del cariño de los amigos para vivir tanto como de las cosas más primordiales para comer. Extraño n/ tertulias, n/ extravagantes y a veces insensatas discusiones y, sobre todo y por encima de todo, el afecto amasado en muchos años de convivencia, las cosas que nos han rodeado siempre y que queremos que nos sigan rodeando. A todos, a todos, un gran abrazo de Aída y míos.
Y ahora sí: hasta pronto!

Un abrazo particular pª Maruja

Scheimberg

1952-00-00
de Laxeiro, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Laxeiro, a Luís Seoane en 00/00/1952

Mayo 1952?

D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Seoane:

Me alegro mucho recibir carta tuya. Yo te estoy muy agradecido, pero como la distancia es tan grande y tú eres el único amigo que tengo ahí, pues tengo que seguir pidiéndole favores. Mima, yo tengo muchas ganas de conocer ese país y creo que si tu no me ayudas lo que puedas, me será difícil. Un hermano mío que es el que me paga el pasaje irá a verte. Éste le entregará el importe del pasaje en la secretaría del Centro Gallego y que éstos digan que son ellos los que me pagan los gastos del pasaje. Bueno, tú ya me entiendes que le den una forma que ellos ya sabrán buscarla para que, siendo yo invitado oficial del Centro, puedan mis familiares pagar ahí mi pasaje. Mi deseo sería, según una carta que le escribo a mi hermano Pascual, (precisamente en la que le digo que se presente a ti) de llevar conmigo a mi hija y mi mujer, pero esto será imposible si fuese posible las llevaría conmigo, pero si tú ves que esto no puede ser, no quisiera interrumpir los trámites que tenga hecho la secretaría del Centro Gallego para mi ida a la inauguración de la exposición. Bueno, tú y mi cuñado trataréis de poneros de acuerdo con la secretaría de dicho Centro y darle forma a todo este lío para, como ya dije, esté yo ahí el día de la inauguración. Le dices a mi cuñado que a lo de mi mujer y mi hija no le dé más importancia que la que se le pueda dar, que por culpa de estas non quiero perder la invitación del Centro y que, en tal caso, pague mi pasaje sólo, después una vez yo ahí ya las reclamaré a ellas. Tú le aconsejas y que te haga caso. Léele esta carta cuando vaya a visitarle. Yo confío en ti que sabrás guiarle y aconsejarle. Sabré agradecerte cuanto hagas para que mi ida a esa sea una realidad. Te agradezco me digas lo más pronto posible como están estos trámites. Creo que pronto nos veremos, un fuerte abrazo de tu buen amigo

Laxeiro

1952-00-00
de Victoria Ocampo, a Luís Seoane
Nova York
Beccar
Transcrición

Transcripción da epistola de Victoria Ocampo, a Luís Seoane en 00/00/1952

Sábado, [1952]

Estimado Seoane:

¡Qué regalo tan lindo acaba usted de hacerme! Desgraciadamente no puedo mandarle yo nada equivalente.
Veo que en algunos casos por lo menos tienen razón los franceses cuando dicen “les amis de mes amis sont mes amis”.
Gracias por el precioso libro y toda mi simpatía.

Victoria

Feliz Año para Botella al mar.

1952-03-26
de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane
Lima
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane en 26/03/1952


Lima, 26-III-52

Sr. Luis Seoane
Bartolomé Mitre 3793, 2ºF
BUENOS AIRES
ARGENTINA

Querido Luis:

¡Cuánto los recuerdo y qué falta me hacen! Reciban, tú y Maruja, el abrazo cordial de quien tanto los extraña.

Sebastián

1952-06-06
de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane
Bogotá
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane en 06/06/1952


Bogotá, 6-VI-52

Sr. Luis Seoane
Bartolomé Mitre 3793, 2ºF
BUENOS AIRES
ARGENTINA

Queridos Maruja y Luis:

Siempre os recuerdo con mucha nostalgia y cariño. No hay duda de que me hacéis falta. Que esta postal os lleve mi más cordial abrazo. Vuestro vagabundo amigo.

Sebastián

1952-08-08
de Francisco Romero Lema, a Luís Seoane
Nova York
Martínez
Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Romero Lema, a Luís Seoane en 08/08/1952


8 agosto 1952

Sr. Luis Seoane

Distinguido amigo:

Muchas gracias por su invitación para la inauguración de su exposición. No me fue posible ir a la apertura por coincidencia con una obligación, pero estuve a ver sus cuadros apenas pude, el lunes pdo. La muestra me pareció espléndida, y precisamente hoy estuvimos hablando de ella con el amigo Frontini. Mis muy sinceras felicitaciones.

Un buen apretón de manos

Fco. Romero

1952-08-09
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Vigo
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 09/08/1952


Vigo, 9 de agosto de 1952

Sr. D. Luis Seoane
Abogado Bartolomé Mitre 3793
Buenos Aires.-

Querido Luis:

Es portador de estas líneas D. Ramón Faraldo, gran escritor, seguramente el crítico de arte más prestigioso de España y paisano nuestro. Ya sé que bastaría este último título para que le acojas con la simpatía y cordialidad, que este distinguido emisario merece y que tú derrochas tan ampliamente.
Va ligado a la exposición de grabados que dirige Julio Prieto, al cual he despedido aquí hace algunos meses.

Cordiales expresiones de mi mujer y míos para Maruja, que Pilar envía también para ti, con un fraternal abrazo de tu incondicional,

Valentín

1952-08-09
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 09/08/1952


Vigo 9-agosto 1952

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:

Hace un par de días te escribí una carta bastante extensa. Hoy te pongo estas líneas para adjuntarte el recorte de un “Anaco” de Borobó en el que habla del libro Catro poemas galegos.
Dile a Núñez Búa que con esta fecha se le envían por correo ordinario todas las publicaciones de Galaxia hasta ahora editadas. Creí que ya se le habían remitido, pero acabo de enterarme de que no.
Escríbeme y cuéntame cosas.
Cariñosos saludos a tu mujer, de la mía para ambos, y para tí el cordial abrazo de siempre, de

Fdez del Riego

1952-09-01
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Chos Malal
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 01/09/1952


Chos Malal, 1-IX-52

Querido Seoane:

Te escribo ya desde Chos Malal adonde llegué después de un viaje normal y encontrando a Mireya sin novedad.
Ahora preparamos nuestra marcha, que calculamos alrededor del 11 ó12 de Spbre.
Te incluyo estas líneas para Cuadrado en relación a una sugerencia que me hizo el día que yo estuve en Nova y que no se concretó en el momento por haberse producido intercurrencias en la conversación que nos hicieron olvidar del tema.
Nuestras próximas noticias serán ya, por lo tanto, desde Bahía. Provisionalmente, mientras no tengamos vivienda, podéis escribir a: Dirección General de Sanidad del Sur. O´Higgins-345. B. Blanca.

Muchos saludos de Mireya y míos para los dos, con un abrazo de

Antonio

1952-09-23
de Luís Seoane, a Arturo Serrano Plaja
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Arturo Serrano Plaja en 23/09/1952

Buenos Aires, 23 de septiembre de 1952

Sr. D.
Arturo Serrano Plaja
París

Querido Arturo:

Aprovecho la oportunidad del viaje de nuestros amigos Esther y Lipa Burd que van por una temporada a ese país, para enviarte una de las últimas cosas que hice, Paradojas de la torre de marfil que son una selección de dibujos sociales, hecha no con arreglo a la calidad, sino a la posibilidad de publicación actual en ésta. Por Esther y por Lipa que son grandes amigos nuestros, sabrás de nosotros, así como también de Azcoaga y de su mujer de quienes también son amigos. Por aquí todo está lo mismo y por nuestra parte soñando con volver a marchar. Es posible que si logro hacer una pintura mural que unos arquitectos tienen el proyecto de encargarme, vuelva a ésa, siempre que además logre que me dejen salir de aquí. Todo está muy difícil.
Con Cuadrado continúo editando de vez en cuando algún tomito de Botella al mar con poetas jóvenes argentinos. Como siempre. Y continúo pintando todo lo que puedo y dibujando. Acabo de hacer una nueva exposición en Viau de la que quedé todo lo satisfecho que puede quedar un autor lleno de dudas y de confusiones, aunque éstas sean las de la época que nos toca vivir.
A vosotros, a Claude y a ti os recordamos. En muchas oportunidades hablamos de vosotros con Baudizzone, con Coppola, con Azcoaga, con Alberti, Varela, etc.
Bueno, Plaja, espero que algún día te decidas a escribir unas líneas hablándome de ti y de todos los amigos de ésa, a quienes recuerdo con afecto y, sobre todo, de lo que haces. Quisiéramos Maruja y yo que Claude y tú les presentaseis a Esther y Lipa gentes de ahí, ella es médica y él es pintor y los dos van a trabajar y aprovechar lo que puedan de este viaje y son sobre todo dos maravillosas personas que es en definitiva lo que más importa.

Un gran abrazo para Claude y para ti y para Carlitos de Maruja y mío:

[Seoane]

1952-12-00
de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Nova York
Lima
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 00/12/1952


LIMA, DIC., 1952

SR. LUIS SEOANE
BARTOLOMÉ MITRE 3793, 2ºF
BUENOS AIRES
ARGENTINA

Maruja y Luis:

Quien os recuerda tanto, os envía aquí un cordial saludo de Navidad y Año Nuevo con un abrazo.

Sebastián

1952-12-20
de Francisco Luís Bernárdez, a Luís Seoane
Jesús María
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Luís Bernárdez, a Luís Seoane en 20/12/1952

20-XII-52
Sr. Dr. Luis Seoane
Bartolomé Mitre, 3793
Buenos Aires

Querido amigo Seoane:

Muchas gracias y felicitaciones por su hermosísimo cuaderno de dibujos. Es espléndido. Deseo que tanto Ud. como su señora pasen unas Navidades muy dichosas y tengan un 1953 muy próspero.
Un abrazo de

Bernárdez

1953-00-00
de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Sebastián Salazar Bondy, a Luís Seoane en 00/00/1953


[1953]

Querido Luis:

Va con esta Manuel Ugarte, gran pintor peruano, quien les llevará mi abrazo, a ti, a Maruja. –¡Inolvidable!; –, a Lorenzo, a Arturo, a todos Vds. Quiero que él vea tu pintura y que allí, ante la ventana que da a la vía del tren, les diga cuanto los recuerdo y quiero.
Siempre espero carta de allá. Que Ugarte me traiga noticias de Vds. es cuanto por ahora deseo.

Un estrecho abrazo de este nostálgico que echa de menos rostros y corazones necesarios.

Sebastián

1953-00-00
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 00/00/1953

Te envío el libro de Bernárdez dedicado por mí porque lo exige así el reglamento actual de Correos.

LUIS SEOANE, fígura medieval. Óleo. Ediciones BOTELLA AL MAR- Buenos Aires
1953
Querido Del Riego:

Te presento a mi amigo Lorenzo Mascialino profesor de la Universidad de La Plata, que va a esa a pasar unos días de paso para Grecia. Me gustaría que conociese de la mejor manera la Galicia que tu y yo queremos y nuestros amigos.
Un gran abrazo de:

Seoane

1953-01-00
de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade en 00/01/1953


Buenos Aires enero de 1953

Sr. D.
Valentín Paz Andrade
Vigo

Querido Valentín:

Desearía que a los Sres. Domingo Viau y Sra. y Srta. Pepita Puga, precisamente nacida en Vigo, se les hiciese agradable la estancia en esa, que conozcan esa ciudad y las otras gallegas, lo que puedan de su paisaje, de su alma y hasta de sus comidas tan elogiadas incluso por Dumas padre. Para ello nada mejor que te conozcan a ti y a los otros amigos. Creo que os conocísteis en la calle Florida en uno de tus viajes a esta. Con ellos vas a coincidir en más de una inquietud.

Con saludos para Pilar y para ti de Maruja y míos recibe el abrazo de tu amigo:

[Seoane]

1953-01-00
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 00/01/1953


Buenos Aires, enero de 1953

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:

Te presento a mis amigos don Domingo Viau y Sra y la Srta. Pepita Puga, grandes amigos míos y a quienes, por mi parte, debo más de una atención. Viau, pintor y experto en cuestiones artísticas, conoció a Castelao en el viaje de regreso de éste a Buenos Aires desde Francia, hizo con él amistad; y Pepita su colaboradora, nació en esa ciudad de la que salió tan pequeña que no tiene recuerdo de ella. Te ruego hagas por ellos en Galicia todo lo que te sea posible y los orientes. Que Viau que es de origen francés y ama a Francia comprenda porque en la Edad Media se le decía a Galicia la pequeña Francia y que Pepita salga queriendo aún más si es posible, a esa Galicia que tanto queremos tu y yo y en la que ella nació. Preséntales, te ruego, a los amigos comunes.
Saludos para Evelina y para ti de Maruja y míos y tu recibe el gran abrazo de:
[Seoane]

1953-01-20
de Luís Seoane, a Esther Burd, a Lipa Burd
Bos Aires
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Esther Burd, a Lipa Burd en 20/01/1953


Buenos Aires, 20 de enero de 1953

Queridos Esther y Lipa:

A través de las cartas a Perla y Enrique venimos siguiendo las inquietudes de Uds. en Francia y alegrándonos por cada nueva sorpresa que experimentan, por cada nuevo conocimiento que entablan. De aquí no podemos contarles nada que Perla, según parece en su afán de relatora de los hechos diarios, no hubiese contado. Todo está aproximadamente lo mismo que cuando Udes. marcharon y ningún acontecimiento importante altera la normalidad de la vida porteña. Por mi parte continúo trabajando con el ritmo parecido a cuando Uds. se fueron y tengo algunos cuadros nuevos de los que no sé hasta ahora si estoy o no contento. De momento siento, más que satisfacción por el resultado de mi trabajo, el placer del trabajo por sí mismo. Un hallazgo por minúsculo que sea se va encadenando a otro y el resultado puede ser esa misteriosa X que los matemáticos inventaron para intrigar a los profanos y cuyo significado uno mismo con el trabajo trata de ir descubriendo. A veces resulta sorprendente como uno se encariña con hallazgo de apenas importancia y que puede malograr, o que a veces malogra, el propósito inicial; pero en esto reside la parte de aventura, y de ventura, que tiene el trabajo intelectual, la parte gozosa que no puede arrebatarnos nadie. La gente en general, no comprende que buscar esa misteriosa X sea más aventura, y en oportunidades a lo largo de una vida de más riesgo, que escalar una montaña inédita para los pies del hombre de los Andes o de los Alpes o que adentrarse en el interior del África desconocida y es que a la aventura intelectual le falta aquella parte de decoración, de teatro, de argumento, que los hombres amamos. A veces el resultado puede ser otro, pues el destino, o la fatalidad, o lo que sea, puede jugarnos una mala pasada, descubrir América en lugar de las Indias Orientales y en este caso desconoceremos siempre el significado de la misteriosa X.
No sé porque (sic) escribo todo esto, pero ya está hecho y así queda. Mi propósito inicial era el decirles otra vez que nos alegramos de que lo pasen lo mejor posible y que tarden lo que puedan en regresar, aún contra nuestro deseo de verlos, y presentarles a Maria Rosa Vaccaro, una de las propietarias de la Librería Letras de esta y a quien creo que Uds. conocen, gran amiga nuestra y de quien no vamos a hacer el elogio, pues ella misma, por su simpatía, por su llaneza y por su generosidad, se abre el camino a las amistades más hondas.

Y enviarles por ella el abrazo cordial y siempre amigo de Maruja y mío:

[Seoane]

1953-02-04
de Ánxel Fole, a Luís Seoane
Nova York
Lugo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ánxel Fole, a Luís Seoane en 04/02/1953



4 de febrero 1953

Mi querido amigo:

Con posterioridad a mi envío de una carta por avión, he recibido dos cuadernos tuyos de dibujos y poemas, editados por Ánxel Casal. Al mismo tiempo que las gracias, te envío mi cordialísima felicitación. Dibujos y poemas están muy bien. Los guardo como oro en paño.
En mi carta anterior, entre otras muchas cosas, te decía que me interesaba obtener ahí alguna colaboración pagada. Dadas las lamentables condiciones económicas de mi vida, me veo obligado a hacer esta petición.
¿Anda por ahí el amigo Laxeiro?
Esperando tu contestación, recibe un gran abrazo de tu viejo amigo

Ángel Fole.

Cine España
Lugo

1953-02-07
de Norberto Frontini, a Luís Seoane
Shanghai
Transcrición

Transcripción da epistola de Norberto Frontini, a Luís Seoane en 07/02/1953


Shanghai, 7 de febrero 1953

Querido Luis:

Aquí, de paso, con las gentes y las cosas en tránsito, en cambio. Los viejos edificios ingleses o los franceses, hoy museos, palacios de cultura para obreros, centros políticos. Rocas, marfiles, porcelanas, sedas. Cinco y pico millones de trajecitos azules. Con sol, con clara luz blanca, con leves verdes naturales, con ríos hijos del Yant-Se-Kiang. Arroz, naturalmente. Y sobre todo, la amplia, esperanzadora, humorística, sonrisa de chinos y chinas. (China, es palabra japonesa). El babel donde estoy se llamaba (oh, tiempos de Colón!) Katay; y en la URSS se la llama Kitay. (Aquí, el nombre es Chong-Ki). Es esta una experiencia que se está haciendo sin tapaderas. El pueblo dirá, pues, algo de gran sentido humano. Ha sufrido mucho, ha tenido muchos muertos. Pero la liberación la sienten hasta los niños. Los chinos hacen las cosas a su manera, no reniegan de su tradición que es riquísima en artesanía, y mientras construyen modestos y eficaces barrios obreros, montan, como aquí, un museo encantador. La revolución la hacen lentamente, pero todo el pueblo la va haciendo. La reforma agraria ya está hecha. Y por donde se mire el país, todo aumenta. Sobra comida, y la gente está toda vestida, aunque con simplicidad. De aquí en adelante habrá que establecer contactos frecuentes entre este país y los de Latinoamérica. Ya dejamos algo planteado.

Cariños a Maruja, un abrazo fraternal para ti. (Saludos a los Rotzait).

Norberto

1953-02-07
de Francisco Luís Bernárdez, a Luís Seoane
Jesús María
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Luís Bernárdez, a Luís Seoane en 07/02/1953

7 febreiro 53
Amigo Seoane:

Sabía que vostede era (e sigue sendo) un gran pintor. Mais non sabía que fora tan bon poeta. Felicítoo pol-o seu libro, que é verdadeiramente interesante. Coido que ninguén na Galiza ten cantado d-isa orixinalisima maneira o dramático tema da emigrazón. A epopea de Cernadas é (na sua evocazón) fondamente conmovedora, o mesmo que a imaxen sanguiñenta que conta a construcción da ponte de Brooklyn . ¡Que boa a páxina tidoada “Dende o Highland Princess ”!
Moi ben, moi ben. A cultura galega débelle a vde., amigo Seoane, outro grande e noble servizo, ainda mais meritorio pol-o feito de ser prestado no eisilio, n-unha terra onde cada dia que pasa hai menos estímulos pra laboura do arte e do pensamento.
O día 12 chegarei a Buenos Aires. Ficarei alá un tempiño. Xa falaremos. Polo de agora, moitas felicitacións e unha forte aperta do seu amigo e ademirador
Paco Luis Bernárdez
Saúdos â sua dona

1953-05-03
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Santiago de Chile
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 03/05/1953


Santiago, 3 de mayo de 1953

Mi estimado amigo Seoane:

Dos líneas con saludos cordiales desde Chile. Acabamos de regresar a Santiago después de una breve excursión al sur. Nos embarcamos definitivamente el 14 de este mes en Valparaíso de regreso a Nueva York. Haremos el viaje en el vapor Santa Isabel de la Compañía Grace y (de acuerdo con el itinerario) estaremos en Nueva York el 1º de junio. Nuestro viaje por el trasandino fue en todo sentido mejor de lo que esperábamos. Llegamos a Santiago sin novedad, aparte de haber tenido oportunidad de admirar una vez más el estupendo paisaje de la cordillera. Recordamos con gran satisfacción nuestro encuentro y la última cena en su casa. Por nuestra parte, tenemos grandes esperanzas y sumo interés en que nuestros planes sobrepasen las expectativas que anticipábamos al iniciar hace tres meses esta tournée.
Mis saludos especiales para Cuadrado.

Recuerdos a su señora y hasta pronto,

Armando Zegrí

Armando Zegrí
123 Washington Place
New York 14, N.Y.

[Manuscrito:] P.S. Si se ve a A. Burnichon, salúdelo y dígale que le he quedado muy agradecido.

1953-05-04
de Luís Seoane, a Esther Burd, a Lipa Burd
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Esther Burd, a Lipa Burd en 04/05/1953


Buenos Aires, 4 de mayo de 1953

Queridos Esther y Lipa:

Hace mucho tiempo que les debemos carta y debería hoy comenzar ésta con la obligada disculpa, sino fuese que no tengo –mejor no tenemos Maruja y yo– disculpa alguna. Ni siquiera recuerdo en este momento si les agradecí el envío de los libros aunque estoy seguro de haberle ofrecido a Perla y Enrique el importe de ellos para que se lo hiciesen llegar, sé por experiencia propia lo que es hacer encargos que cuestan dinero estando fuera y no quisiera de ninguna manera haberles molestado y serles además gravoso. Me gustaría, pues, que le dijesen a Perla o Enrique el importe de ellos y le ordenasen que me admita ese dinero.
De Buenos Aires no tengo apenas nada que contarles que Uds. no conozcan. Todo continúa igual y nuestra vida viene siendo la misma de siempre. Pinto no sé si adelantando algo o no. Tengo algunos cuadros nuevos de los que estoy contento hasta ahora, veremos en el futuro. La lucha bastante elemental y primaria entre abstractos y figurativos parece haber amainado en los meses de verano. No se habla tanto de eso o por lo menos no me entero. A los abstractos, por un número de la revista de Maldonado1 [Nueva Visión] que leí últimamente, continúa obsesionándolos la idea de un arte cosmopolita olvidando que la naturaleza no puede hacerse cosmopolita y que fatalmente al hombre lo modifica el ambiente que lo rodea, quizá fundamentalmente la cantidad de sol que le alumbra, que por algo sin proponérselo el artista o el escritor, o el músico, los caracteres particulares de su arte vinieron entroncándose con los de su pueblo. Sin saberlo ellos e incluso a pesar de ellos. Pero Ud. Lipa sabe más de eso que yo pues es Ud. más sensible a la música, el arte más abstracto de todos y sin embargo las características nacionales –no nacionalista, esto es otra cosa, el arte el gran arte nunca es nacionalista–, se vienen marcando a pesar de los autores.
Buenos Aires continúa creciendo y sus árboles, barrios y parques están en su mejor época, pero por Perla sabrán incluso como está en cada semana el rostro urbano de la ciudad. Pasamos unos días preciosos en Miramar con Perla y Enrique los últimos días, y el mar nos hacía desear emprender cualquier viaje, ir hacia no se sabe donde, pero en primer término a Europa, en esta época más que nunca Europa, desnuda, y sobre el toro furioso como en la mitología antigua. Sabemos que dentro de pocos días comienzan su gira por el resto de Europa. Quisiéramos que en España fuesen a Galicia, a Santiago de Compostela. Para Madrid creo que Maruja les va a pedir que vean a su hermana, yo tengo en esa muchos amigos, pero no estoy en contacto con ellos desde hace quince años y de algunos no sé siquiera si han cambiado. Pero en Galicia quiero que vean de mi parte y yo les escribo anunciándoles su visita, a Carlos Maside y Ramón Piñeiro en Santiago, (Maside. Vive en Rua del Villar 42). (Piñeiro, Bar Conde, Fuenterrabía, nº 1). En Vigo a Francisco Fernández Del Riego, calle Progreso, nº 12, 5º izquierda. Maside es pintor y Uds. me oyeron hablar de mi admiración por él en Buenos Aires, es además una persona extraordinaria. Del Riego y Piñeiro son escritores, con una obra hecha en la adversidad y los dos son además grandes personas. Los tres serán amigos de Uds. inmediatamente, les presentarán a amigos comunes a ellos y a mí y les harán comprender ese país que estoy seguro les ha de resultar distinto a todos los otros de España, en una gracia aldeana que los siglos consolidaron. A los tres le escribo estos días anunciándoles la visita de Uds.

Por hoy reciban el gran abrazo de Maruja y mío con la expresión del cariño de su amigo:

[Seoane]

1 Tomás Maldonado, director da revista Nueva Visión

1953-05-11
de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane
Mendoza
Transcrición

Transcripción da epistola de Antonio Baltar Domínguez, a Luís Seoane en 11/05/1953


Mendoza, 11-V-53

Sr. Luis Seoane

Querido Luis:

La víspera de mi salida de Bs. Aires, llamé dos o tres veces a vuestra casa sin encontraros. Tuve, por lo tanto, que irme sin despedida, pues no me decidí a telefonear a las 6 de la mañana desde Aerolíneas.
Hice un viaje espléndido, con unos extraordinarios efectos de nubes durante el trayecto. Volábamos sobre un suelo de nubes blanquísimas y densas, que brillaban con el sol y parecían una nieve inmaterial sobre las que el avión se deslizaba como trineo, dando esas sensaciones indefinidas que se tienen en los sueños cuando uno se traslada de lugar sin saber si es andando o volando.
Recibí ayer telegrama de Mireya anunciando que sale el miércoles 13. No dice en qué dirección ni por qué vía, pero supongo que ha de pasar por Bs. Aires.
Por eso, te escribo a vuestra casa y al mismo tiempo le telegrafío anunciando que tendrá esa carta ahí.
Valga esta mía como despedida y para agradeceros [escrito na marxe esquerda:] vuestras atenciones de siempre. Esperaremos vuestra visita.

Abrazos de

Antonio

1953-06-21
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 21/06/1953


Junio, 21 de 1953

Sr. Luis Seoane
Buenos Aires

Mi estimado amigo:

Contesto a su carta del 9 del presente. Antes que nada, deseo reiterarle que mantengo muy presente todos nuestros planes en lo que se refiere a Botella al mar (en general) y a la presentación, divulgación y colocación en el mercado de su obra personal de pintor. Como primer paso a la realización de nuestros proyectos, deseo comunicarle que hemos ya contratado un local en la calle 65 y Avenida Lexignton en Nueva York, local que constituirá el centro de nuestras actividades. De nuestro desembarco en Nueva York, el 2 de junio, todos nuestros esfuerzos se concentraron en la elección (y busca) de la dirección que físicamente (y geográficamente) se prestara en Nueva York mejor para llevar a cabo nuestra labor. El local de que le hablo está muy bien ubicado –en un quartier de galerías– y ofrece admirables posibilidades de luz, de vitrinas, etc. para la presentación de todas las cosas que deseamos ofrecer al público norteamericano. El local necesita trabajo por dentro y hemos iniciado el arreglo estructural para luego pasar a decorado y preparación de muros, etc. No he recibido aún los tres nuevos libros que me anuncia han enviado Uds. por correo. Le ruego no deje de informarme acerca del precio de la colección de poetas jóvenes que traje yo, a título de muestra: me refiero a la edición de Botella de mar en una caja con retratos de los autores en la portada interior de cada libro. Es importante saber el precio antes de ofrecerlos para hacer los pedidos correspondientes. En resumen (y en contestación a su carta), deseo asegurarle una vez más que por nuestra parte estamos dedicándole todo nuestro entusiasmo, nuestro tiempo y nuestro apoyo a este proyecto en el cual tenemos interés especial y la confianza en que puede (debidamente encauzado) lograr con el tiempo un razonable éxito. Si los trabajos que hemos iniciado se realizan en la forma planeada, creemos estar listos para iniciar actuación en el local de la calle 65 y la Avenida Lexington a fines de Julio o comienzos de Agosto a más tardar. Apenas se completen los detalles de inscripción legal y los demás pormenores relacionados con la elección de nombre oficial le haré saber para que así podamos referirnos al lugar en nuestra correspondencia con su propia fé de bautismo. Mientras tanto recuerdos de nosotros para todos Ustedes y hasta la próxima,

Cordialmente,

Armando Zegrí

P. S.:
Espero que Ud. no olvide nuestro interés en poder utilizar algún dibujo suyo para reproducción como tarjeta de Navidad. Sus dibujos (los que traje conmigo) y los libros todavía los tengo en casa y sólo los he enseñado (algunos) a uno que otro amigo que se interesa en la idea de nuestro proyecto. Todo este material será presentado en lugar de honor y con toda las ventajas del caso apenas se termine el local en la calle 65 y la Avda. Lexington.
Le ruego me conteste acerca del envío de libros. Me refiero a colecciones de Botella al mar, y la información relativa a precios de venta. (Por ejemplo, precio de venta en nacionales, más los recargos de envío postal, etc.)

Armando Zegrí
123 Washington place
New York 14, N. Y.

1953-08-30
de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade en 30/08/1953


Buenos Aires 30 de agosto de 1953

Sr. D.
Valentín Paz Andrade
Vigo

Querido amigo:

Te presento a mis amigos Angélica y Héctor Villar, que van a conocer ese país que es el de sus orígenes. Llevan carta para algunos otros amigos de esa y de Santiago, pero no quiero que dejen de conoceros a Pilar y a ti, a quienes Maruja y yo os recordamos mucho. Con ellos va nuestra nostalgia, el deseo de daros algún día el abrazo que ahora en nuestro nombre os darán estos amigos nuestros, que esperamos que pronto lo sean vuestros. Dentro de poco os haré llegar un nuevo libro de dibujos que lleva por título Libro de tapas y que creo ha de quedar bastante pasable. Desearía que Angélica y Villar trajesen de Galicia un buen recuerdo, aquel que confirme en ellos el recuerdo familiar transmitido.

Con saludos para Pilar y para ti de Maruja y míos, recibe el abrazo de tu amigo:

[Seoane]

1953-08-30
de Luís Seoane, a Domingo García Sabell
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Domingo García Sabell en 30/08/1953

Buenos Aires, 30 de agosto de 1953

Sr. D.
Domingo García Sabell.
Santiago de Compostela

Mi querido amigo:

Con estas líneas te presento a mis amigos Angélica y Héctor Villar, éste último colega tuyo especializado en psiquiatría y como tú preocupado por muchos otros problemas que tienen que ver y no con la profesión. Ellos son dos de las personas que me hubiese gustado que conociéseis en tu estancia en ésta, sin que pudiera ser posible por las circunstancias que rodearon tu viaje. Maruja y yo os suponemos a Elena y a tí recordando los pocos días de Buenos Aires quizás como algo ocurrido hace mucho tiempo, lejano y extraño. Fueron pocos días y demasiado ocupados para vosotros. Para los que quedamos fueron aquellos, días llenos, pletóricos de recuerdos fecundos, de nostalgia, y los que siguieron fueron más vacíos que nunca, perdidos y desagradables. Ahora resignados –te escribo escuchando un disco de gaita– y esperanzados en el porvenir que esperamos con esa impaciencia céltica que quizá nos viene de nuestros antepasados caucásicos, pero que en nosotros es precursora de estallidos, hemos vuelto al trabajo. Os recordamos y en el trabajo os tenemos con nosotros, dentro de nosotros. Escribidnos.
Me gustaría que Angélica y Villar, los dos de origen gallego, conociesen lo más posible y comprendiesen el pueblo de su estirpe. Conociesen y amasen su misterio antiguo, su humanidad y entendiesen por qué nuestros mendigos y vagabundos están esculpidos en los cruceros de los caminos y en el Pórtico de la Gloria.

Para Elena y para tí, un abrazo fraternal de Maruja y mio:

Seoane.

1953-11-21
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 21/11/1953


Buenos Aires, 21 de noviembre de 1953

Querido Del Riego:

Te presento al pintor argentino Luis Barragán, amigo mío, que va a España con la intención de pasar una larga temporada en esa. Excuso decirte el placer que sentiría que os hiciéseis amigos y de que le presentases a los amigos comunes. No sé el tiempo que estará en Galicia, pero me gustaría que, aparte de su paisaje, la conociese en lo posible, que viese todo aquello que puede ofrecer de más interés para un artista.
Por su arte y por sus preferencias, Barragán está muy cerca de esa Edad Media que para los gallegos constituyó una Edad fecunda y cuya permanencia llega hasta nuestra hora.
Te contestaré estos días extensamente a tus últimas cartas.
Con saludos para Evelina y para tí de Maruja y mio, recibe el abrazo de:
Seoane

1953-12-19
de Luís Falcini, a Luís Seoane
Capri
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Luís Seoane en 19/12/1953


Luis y Maruja Seoane
Bmé. Mitre 3793
Buenos Aires
República Argentina

Capri, 19 de Diciembre de 1953

Mis muy queridos amigos:

Desde Barcelona, hermosa ciudad de vuestra querida España, les envié una tarjeta. Quise testimoniarles mi recuerdo afectuoso.
La tarjeta lleva la dirección equivocada y lamentablemente no la recibirán.
Desde ayer los recordamos en nuestras conversaciones y hoy, desde la hermosa Capri que a Vds. evocaría seguramente Mallorca o Menorca, Vds. dos nos acompañaron con la amistad que nos profesamos. Afectuosamente, hasta siempre, sus amigos

Falcini y Sarita

1954-01-09
de Francisco Luís Bernárdez, a Luís Seoane
Jesús María
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Luís Bernárdez, a Luís Seoane en 09/01/1954

9 enero 54

Amigo Seoane:

Deseo a usted y a Maruja todo bien en el año que comienza. ¡Salud y felicidad! En febrero, si están ustedes en ese horno, nos veremos, pues iré a Buenos Aires. Hasta entonces, pues, un abrazo de su amigo.

Paco Luis Bernárdez

1954-01-11
de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Arturo Serrano Plaja, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 11/01/1954


11-1-54

Queridos Seoane y Maruja:

Si yo no tuviera una confianza ilimitada en vosotros, creo que no me atrevería ni a escribirles. Mas como sí que la tengo, abuso de ella, viniendo así a ser esta carta un verdadero abuso de confianza. Lo peor de todo es que ni siquiera tengo una excusa para presentar por haber dejado de escribir durante tanto tiempo. No me ha pasado nada, no me he muerto ni he tenido cálico biliar, ni me han metido en la cárcel ni nada. Nada.
¿Qué, pues, deciros, a más de desearos y de muy verdad –aunque tal vez ya vosotros no creáis en verdad ninguna que venga de mi parte– que os vaya lo mejor posible en 1954? Bueno, sí, algo más puedo deciros –siempre con la intención de justificarme, si es que puede, ante vosotros y que será algo vago, pero que me permitiréis que lo deje así: digamos que he estado tan aburrido de mí mismo durante tanto tiempo que ni siquiera por correspondencia me atrevía yo a exponer a mis amigos al contagio de enfermedad que tan pesada resultaba ya para mí mismo.
En fin, yo pensaba ya escribiros estos días, de cualquier modo. Pero la puesta en marcha, o si queréis, el acicate para hacerlo de una vez ha sido la llegada, ayer, de una tarjeta postal de Schoemberg. Sí, figúrate tú, Luis, de él mismo. De manera que casi me dan ganas de sacar a relucir lo de los escondidos caminos de la Providencia, etc. Claro está que tú has comprendido ya y entonces no te extrañará mayormente: la dicha tarjeta era tuya, en el sentido de que era la reproducción de algo tuyo. Te aseguro que cuando he dicho antes lo del acicate, casi tiene un sentido literal, porque al verlo fue como si de verdad la vergüenza me diese un formidable espaldarazo para decirme: “de hoy no pasa”. Y aún con todo, pasó de hoy, ya que esto fue ayer. Pero al fin y al cabo aquí estoy. Y no sólo para escribiros y deciros que os deseo muy buen año y alegrarme de que os vaya lo mejor posible, y recordaros mucho más que mejor, sino también con la formidable pretensión que sigue: yo quiero saber que, a pesar de todo, no estáis enfadados conmigo. Lo cual quiere decir que, aun reconociendo que tendríais más que derecho a ello, yo os ruego que no sea así; y que si lo era, que me perdonéis y que tal manera de perdonar se manifieste aunque no sea más que en dos palabras –literalmente, dos palabras– pero que me lleguen pronto. Ale, sed buenos y hacedlo, pero ahorita, ya mismo.
Las tales dos palabras es lo que podríamos llamar la ración mínima; peor no está de ninguna manera prohibido que se multipliquen, como los panes y los peces. Ni –tampoco– que fueran para anunciarme o, mejor, confirmarme el anuncio que algunos amigos me dieron de que pensáis volver por aquí. Esa, por ejemplo, sería una excelentísima manera de desearme buen año para el 54.
De mí, no sé bien que podría contaros. Vivo, que no es poco, aunque como antes os decía, por momentos soportándome apenas, lo que es más que mucho, como pesadez. Escribo, no mucho, algunos poemas como resultado concreto. En prosa, tengo comenzadas tres novelas que han sido otras tantas derrotas para mí ya que ninguna he conseguido terminar. En los momentos de optimismo me da por echarle la culpa a Francia o, con más precisión, a mí mismo por seguir viviendo aquí. Pero ya digo que se me ocurre en los momentos de optimismo. Por lo demás, y por lo que sé de los amigos míos que andan por ahí (y ahí es desperdigados por América) parece que tampoco se sienten contentos, y entonces yo trato de consolarme con ello, por lo mal de muchos, consuelo de tontos, pero consuelo al fin. De vez en cuando traducen por aquí alguna cosa mía. Y en estos últimos meses que acaso siento una mejoría en el sentido de que me siento con mayor acopio de energía (que me da de sí por lo menos para tratar de escribir a los amigos de quienes me acuerdo con simpatía) me he hecho algunas promesas solemnes de las que no me atrevo a hablar, porque yo mismo no estoy muy seguro de cumplir. Por de pronto, hace algún tiempo mandé una novela mía a México donde, al parecer, la van a publicar. Pienso hacer otro tanto con algunos poemas. Leo lo que puedo. Voy a las exposiciones (a propósito, la última de Clavé que yo no sé si es buena o mala, aunque a mí me parece que es buena, ha tenido un éxito sin precedentes: el mismo día de la apertura, en Drouan David, había vendido todo) aunque no a todas. Alguna vez veo a Colmeiro, muy de pascuas a ramos y para jugar una partida de ajedrez que le gano invariablemente lo que le da una furia realmente divertida y me hace unas teorías formidables para demostrarme que, aunque yo le gano, él juega muchísimo mejor que yo. Es un tipo de lo más curioso aunque excelentísimo. Ya le conocéis.
Últimamente, estas Navidades he tenido dos buenas cosas: una, la visita de mi hermano que, al cabo de los años, ha conseguido un pasaporte y ha estado pasando unos días con nosotros; otra, que por esos mismos días cayó por aquí Rossi. Yo no sé si vosotros le teníais el mismo aprecio que yo, mas como el mío es grande, por eso digo que su venida, con su mujer, fue una buena cosa para mí: venía a organizar la Trienal de Milán y le estuve sirviendo de intérprete con mucha gente absurda, pero nos reímos mucho y lo pasamos bien. Él acaba de organizar en Milán la exposición de Picasso que quizá es la más importante que se ha conseguido hacer en los últimos treinta años picassianos, ya que ni en Roma, poco antes, consiguieron como logró Rossi presentar, simultáneamente, a más de los cuadros de aquí el Guernica del Metropolitan, y varios de los Picassos que están en Moscú. En consecuencia, el éxito ha sido fabuloso: 185 mil visitantes y 65 millones de liras. Y, en consecuencia, también, para Rossi un éxito de organización que cotiza, creo, en forma de autoridad y respeto.
¿Qué más? Yo creo que, de no ponerme a escribir un libro de memorias, así, en carta, no me queda más por decir. Ah, si: el chico este año es el primero de la clase por dos meses seguidos y, como yo, en general, nunca conseguí ser si no el último o poco menos, estoy de un orgullo paternal formidable; aunque en el fondo, en el fondo, casi desconfiado e inquieto: eso, ser el primero, me parece a mí tan anómalo que no sé, no sé...
Y termino. Recibid un abrazo mío bien fuerte y bien verdadero, como quisiera dárosle materialmente. Dad saludos de mi parte a los amigos que supongáis que los apreciarán como recuerdo y vosotros sed buenos, no me toméis en cuenta el que haya dejado de escribiros durante tanto tiempo y contestad. Por mi parte, prometo solemnemente que si veo que lo hacéis, es decir, que lo pasado pasado, me portaré como persona seria. Otro abrazo

Arturo Serrano Plaja

1954-01-16
de Luís Falcini, a Maruxa Seoane
Milán
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Falcini, a Maruxa Seoane en 16/01/1954


Milán, 16 de enero 1954

Querida Maruja:

Aquí, en Milán, termina la primera etapa de nuestro hermoso viaje.
No quería dejar Italia sin comunicarme contigo, donde tantas veces los hemos recordado con cariño.
Los días se han sucedido con una rapidez asombrosa. Las horas resultan escasas para ver y admirar tanta maravilla, y queda tanto sin alcanzar!
Nápoles, Roma, Florencia, Venecia, Milán, cada una de estas ciudades tenía reservada su sorpresa de manera que he vivido de asombro en asombro.
No quiero extenderme en relatos interminables, sobre la riqueza y belleza de esta hermosa Italia que serán motivos de charlas personales, pero no quiero dejar de anotar que estamos viviendo en un país completamente nevado, que hemos llegado en un invierno como hace años no ha sufrido Europa, pero nosotros, intrépidos navegantes con nuestro optimismo en las mochilas, no en las valijas que han sido nuestro tormento, cara al viento cumplimos nuestro derrotero. En Bologna la víspera de nuestra llegada hacía 13,4º bajo cero. Qué te parece Maruja? Temperatura ideal para Seoane, no para Sarita.
El lunes salimos para París a vivir nuestras últimas etapas del viaje.
Hoy estuvimos con Attilio Rossi, otro motivo para recordarlos: recordarlos como se merecen.

Querida Maruja, un fuerte abrazo a Seoane, no sé si debo atreverme a mandarle hasta un beso fraternal y tú recibe el afecto cariñoso y sincero de

Sarita

Saludos a los Rotzait.

1954-02-23
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 23/02/1954

Vigo 23-febrero 1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Supongo en tu poder dos cartas mías, una de ellas contestando a la que tú me escribiste últimamente.
Estas líneas tienen por único objeto solicitarte un favor, que no dudo atenderás con tu amabilidad característica.
Entre los autores premiados en el Concurso literario del pasado año, figura, como tú sabes, Pedro del Río Sánchez. Es un chico que reside en Madrid con mil problemas económicos, y al que le urge muchísimo hacer efectivo el importe del premio. Hace ya tiempo que lo gestiona, y ahora me agobia a mí con la cosa. En vista a ello, te adjunto el recibo correspondiente firmado por él, para que tú cobres en el Centro. Y una vez que tengas la cantidad en tu poder, hagas el favor de entregarla en la dirección siguiente:
“A. M. Delfino y Cía. –Florida, 439”. Bien sé que esto supone para tí una gran molestia, pero, abusando una vez más de tu bondad, espero que atiendas mi petición –que no habrá de repetirse, con la mayor rapidez que te sea posible.
Nada más por el momento. Un millón de gracias anticipadas, y con cariñosos saludos para Maruja, te envía un fuerte abrazo

Fdez del Riego

1954-04-23
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 23/04/1954


Abril 23 de 1954

Sr. D. L. Seoane
Buenos Aires, Argentina

Mi estimado amigo:

No he vuelto a tener noticias de Usted. Espero que se encuentre muy atareado y que a esto se deba su prolongado silencio. En mi última le sugería la posibilidad de enviar algunas de sus cosas por intermedio de una amiga de Horacio Estol, periodista argentino que radica en Nueva York. Esta amiga salía de Buenos Aires a comienzos de abril –si mal no recuerdo– y venía a los Estados Unidos por barco. Lo cual facilitaba el que trajera cosas con mayor facilidad. En la misma carta le pedía me contestara si le parecía a Usted bien que le remitiera los dólares perdidos (del cheque de Navidad) en alguna otra forma que fuera más segura y práctica. Como ha expirado ya el plazo fijado por el banco para cancelar el cheque extraviado, me atrevo nuevamente a incluirle en esta un nuevo cheque por la misma cantidad. Le ruego que apenas lleguen estas líneas a su poder me conteste sobre la marcha para estar seguro que esta vez hemos tenido mejor suerte. Saludos por su casa. Recuerdos de mi señora. Y hasta la próxima.

Muy cordialmente,

Armando Zegrí

1954-05-10
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 10/05/1954


Mayo 10 de 1954

Mi estimado amigo L. Seoane:

Me alegro que finalmente el cheque haya llegado a su poder. Sigo esperando con gran interés los estarcidos que me promete. Necesitamos cosas nuevas suyas. Hemos expuesto ya todas las cosas que trajimos de B. A. Y seguimos repitiendo, intercalando, sus trabajos cada vez que se presenta la oportunidad de incluir obras suyas en nuestras muestras de grupo. Al presente, aprovechando la novedad de una serie de grabados de un joven cubano de mucho talento (López Dirube) hemos vuelto a exponer algunas cosas suyas. Nueva York es huraña. Hay que conquistarla (si se llega a conquistar) con testarudez y persistencia. Hemos logrado que su nombre se vaya dando a conocer entre un grupo de personas que realmente aprecian la calidad y originalidad de su trabajo.
A esto se debe la venta que hemos realizado de sus Libros de Tapas y los pocos libros de Botella al mar que se han vendido, principalmente, por las Tapas. Es la verdad.
Hemos recibido una carta del Victoria & Albert Museum de Londres pidiéndonos informes sobre artistas que tengan trabajos de grabados en madera en colores. El Museo de Londres prepara una exposición internacional de grabados para el otoño próximo. Si Usted tiene grabados en colores del tipo indicado, avísenos para informar de acuerdo al director del Museo de Londres.
Aquí estamos a final de temporada. Oficialmente, Junio es el último mes de actividad en las Galerías de Arte. Julio es un mes muerto. Probablemente, nosotros cerraremos durante parte o todo el mes de Agosto que es el peor mes de calores en Nueva York. Esta primera temporada ha sido principalmente de prueba para nosotros. Hemos logrado darnos a conocer, crear en cierto grado una reputación de seriedad y hemos también atraído un cierto núcleo de público. Sin embargo, nos falta bastante para declarar consolidación de la situación económica. Tal vez más que en ninguna otra parte del mundo el establecimiento y apadrinamiento de una galería de arte es un proceso enormemente costoso en Nueva York. Todo lo relacionado con el manejo, administración y encauzamiento del programa de un proyecto como éste se costea en dólares. Nuestras ventas no han sido muchas en esta primera temporada –más que nada– por la novedad del trabajo de los artistas que hemos presentado. Muchos nombres –aunque ilustres– en nuestras latitudes no se conocen aquí. Y hay que imponerlos. Una manera de hacerlo es manteniendo la calidad de las muestras y educando con exposiciones sucesivas el gusto del público por las obras que por primera vez se exhiben en esta sala.
En esta primera temporada, hemos realizado –casi con exclusividad– exposiciones de grupos. Para la próxima temporada, tenemos en mente llevar a cabo exposiciones individuales de varios de los artistas que personalmente más nos interesan. Entre estas exposiciones individuales, nos gustaría contar con suficiente obra suya para hacer una muestra realmente representativa de su trabajo. En esta exposición individual se podrían incluir muchas de las obras que tenemos aquí en depósito.
Tenemos en mente coordinar un programa de varias exposiciones individuales de los artistas que más nos interesan para la próxima temporada porque el llevar a cabo una exposición individual en esta ciudad es algo serio en lo que respecta a gastos de propaganda y presentación. Empezando con la impresión de catálogos. Además debe tomarse en cuenta que los críticos de las revistas de arte acostumbran en Nueva York a ver las obras de cualquier exposición un mes antes de inaugurarse la misma. (Costumbres de este país). Las principales revistas de arte son mensuales y acostumbran que la crítica de una exposición aparezca mientras las obras criticadas están expuestas al público. Lo cual significa preparación de un calendario de exposiciones que, por lo menos, esté dos con meses de adelanto a la publicación de estas revistas.
Lo que sugiere sobre conseguir una página de una revisa de esta para hacer llegar fotografías y crónicas de arte –si lo que tiene Usted en mente es una revista en inglés desde luego me permito adelantarle que no creo el proyecto realizable. Las revistas de arte aquí apenas si interesan y tienen espacio para ocuparse del panorama local. Tal vez, se podría obtener espacio en alguna revista que se publique en castellano, como por ejemplo TEMAS (donde escribe Bernardo Clariana), pero no creo que en esta u otra publicación similar valdría la pena hacer el esfuerzo.
Y creo que con todo lo anterior baste por hoy. Mi señora corresponde sus saludos y los de los suyos.

Hasta la próxima con un abrazo cordial,

Armando Zegrí

P.S.: Piense lo de la exposición individual para la temporada próxima y contésteme para estudiarla con tiempo. Creo que con unas diez obras suyas nuevas (combinadas a lo que tenemos aquí) se podría llevar a cabo. Lo que no se debe olvidar es que una exposición así no podría improvisarse o tratar de llevar a cabo de cualquier manera a última hora. Recuerdos a Cuadrado.

1954-05-11
de Luís Seoane, a Armando Zegrí
Bos Aires
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Armando Zegrí en 11/05/1954


Buenos Aires, 11 de mayo de 1954

Sr. D. Armando Zegrí
New York

Mi estimado amigo:

Por Mrs. Kefsler, que vive en 1155 Simpson Street Bronx 59, de esa ciudad y cuyo teléfono es Kilpatrick 2-0191, envío a usted 24 estarcidos que le ofrecí en mis anteriores. Tiene usted que pedírselos de parte del señor Lipa Burd emparentado con ella y en nombre del cual los lleva, pues a mí no me conoce. También quisiera que si tuvo gastos de aduana en ésa, usted se encargase de ellos a cuenta de la posible venta de alguno de ellos. Creo que han de gustar mucho. Un coleccionista de California me compró alguno.
Me gustaría que usted y su señora me dejasen su opinión. La señora Kefsler sale hoy por avión, de modo que pasado mañana estará en ésa. Próximamente le enviaré también algunas obras de un pintor joven, Leopoldo Nóvoa, cuyo padre es cónsul uruguayo en una ciudad de Estados Unidos, no recuerdo ahora cual. Creo que tiene mucho talento y que puede interesarle. Le ruego me conteste urgentemente sobre mis cosas.

Recuerdos para su señora y usted de la mía y míos y reciba el más cordial abrazo de su amigo:

[Seoane]

1954-05-12
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 12/05/1954

Buenos Aires, 12 de mayo de 1954
Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:

Un amigo meu e ben amigo de todos nós, Miguel García Anceráns, vai pra isa, e irá por uns meses. Chegará a Vigo cando tí estés cuasi nas vísperas do teu viaxe.
Quixera que tí estiveses con él e lle presentases aos amigos comús. Pra mín é unha das persoas de ista cibdade que mais merecen a nosa estima. E coma nós, pensa coma nós. Outros nas suas condiciós deixáronse levar por unha corrupción espritoal que lles fixeron esquecer os orixes. García Anceráns non, mantense sensíbel pras nosas cousas e pra todo aquelo que leva o nome de galego. Poucos eisisten nista coma íl, tan autenticamente fillo da sua laboura e achegado pra sempre á terra. E, no seo do seu fogar, non desminte a galeguidade, que leva no corazón e nos beizos coma no caso de poucos. E un home íntegro e cursidoso de canto facemos os que nos dedicamos a labouras pouco calificadas entre os emigrantes dista cibdade. E un home mais ben silenzoso, de poucas verbas, mais as que dí son medidas e xustas. Gustaríame que García Anceráns coñecese persoalmente aos nosos, moitos dos cales coñece xa pol-a súa obra.
Recibe pra túa dona e pra tí da miña e de mín un saúdo agarimoso e a forte aperta de:

Seoane

1954-08-10
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 10/08/1954


Vigo, 10 ag. 1954

Moi querido Seoane:

Estou en tanta divida contigo, como con tantos anceios de a cancelar aitivamente. Sempre afogado en afaceres urxentes, un vai deixando, d-unha pra outra hora, o que non quere facer por facer, senon mais por lecer. Pra qué engadir qué por lecer do esprito?
Todos os amigos –eiqui, outro mundo... non presta–, estamos fondamente ademirados da tua laboura, é, mais ainda, do teu tempre e animo; da tua liña íntima revelada en froración continua, sen desfalecimento, nin ensomecimento. Moitas vegadas fixen o proposito de facer gravitar o meu pensamento en torno a tua obra, e a persoalidade que descobre, pruridimensional e vizosa a todos los ventos que enroita. Algún día terá de ser, si ben eiquí o campo xornalístico é un coto, ou vedado ou luxado, onde se crian coellos d-unha caste somentes. Nada che dí de novo todo eso.
Estóu de novo c-o pé no estribo do avión pra América. Supoño que Paco e Pepe te informarian. Debo estar seis semáns en México, a partir do 4 de oct., duas en Veracruz e duas en Mazatlán. O curso da FAO rematará o 10 de decembro. N-esta data ou voltaréi, pol-o Norte, ou baixaréi a Bogotá, onde me oferecen unha misión de asesoramento por un ano, pra ourentar un plan nacional pesqueiro que o Goberno pretende sexa executado baixo a direición da FAO. Non sei ainda se poderei facelo compatibre c-os meus asuntos eiquí, que son absorventes a mais. De todol-os xeitos, terás novas mais a miudo, dende as terras de Cortés.
Agora quero falarche algo do Pranto matricial. Pepe díxome do benevolo xuizo que ti e Azcoaga fixestes d-ese poema d-un extrapoeta. Non tería intrés pubrical-o, se non introduxera no protoplasma un pouco licuoso e alicorado da nosa poesia galega actual, acentos mais direitos e menos deprendidos. E senon representara un contacto vivo c-o as frebas do pobo, ao que é preciso ir ainda que sexa pol-as vias do sentimento e o mito. Algo craro se dibuxa en torno a Daniel; é que coma mito medra dia e noite, alem e aquem do mar. Pois entón estamos diante d-unha fonte viva de creación do esprito nos indeliberados cultores do esprito, manifestado en sentimento, ou xa, en concencia, en pensamento despois.
Si o Centro, como me anuncia Pepe, vai a edital-o, quero persoalmente deixar o choyo nas tuas maos d-artista, de mestre maduro nas artes do mais belo libro galego que se fixo. ¡Pena non ter eiquí quen nos redima das baixas e torpes formas, en que ainda se lanzan os libros das nosas mais conspicuas editoras! Agardo que Maside me entregue algun dibuxo de Alfonso, prometido hai meses. Colmeiro leva ahí algunhas ilustracións, das que poderías aproveitar unha. Laxeiro podería facer outra. Tamen Torres prometeu unha. E ti non deixarás de engadir as que queiras, pois xa que a cousa terá un ar de homaxe compre que os artistas mais achegados, na raiz, a persoalidade lembrada, figuren con algunha colaboración persoal. E remato. Moitas gracias. As mellores lembranzas a Maruxa e pra ti as apertas mais quentes.

Valentín

[Escrito na marxe esquerda:]
Querida Maruja:
Quisiera haberte enviado por Evelina un cariño que te recordara nuestra tierra. No lo hice por ser limitado el peso de equipaje en avión. Otra vez será... ¿Cuándo os decidís a venir? Para vosotros, y para todos esos buenos amigos que ahí dejamos, guardo siempre el mejor recuerdo. Con Luis un abrazo de

Mª Pilar

1954-09-16
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 16/09/1954

Vigo 16-set. 1954

Querido Luis:

Hace un par de días que llegamos a Vigo, y quiero apresurarme a poneros estas líneas, para deciros con cuanto cariño os recordamos, y la inolvidable impresión que traemos de vuestra compañía. Unos momentos antes de partir el barco nos dimos cuenta de vuestra ausencia, y llevamos el tremendo disgusto que podéis imaginaros. Preguntamos a todo el mundo por vosotros, y nadie supo darnos noticia. No sabíamos que pensar, ni a que atribuir un hecho así, y nos invadió una inmensa amargura. Sólo en el momento en que fuimos al camarote, nos dimos cuenta, al encontrar la nota que nos dejásteis, de las razones que os incitaron a iros sin despediros. Creednos que, de todos modos, nos dolió mucho no poderos dar el gran abrazo que pensábamos.
El viaje ha sido demasiado largo, sobre todo la etapa de Bahía a Las Palmas. Sin embargo, lo hemos hecho felizmente, y llegamos aquí sin ninguna novedad. Ya entregué a sus destinatarios, los libros de poemas dedicados. Tanto a Piñeiro como a García Sabell les han producido una enorme impresión. Supongo que a Maside, cuando se lo entreguen, le ocurrirá lo mismo. Me prometieron los dos hacer un artículo para la prensa de aquí, y excuso de decirte que cuando se publiquen, te las remitiré inmediatamente. También les han entusiasmado el cuadro y el libro de estampas que, con toda generosidad, me regalaste. No sabremos como agradeceros nunca la prodigalidad en las atenciones que con nosotros tuvisteis. Pienso que en este caso huelgan las palabras, pues estáis siempre vivos en nuestros sentimientos. Sólo ansiamos que podamos vernos pronto de nuevo, esta vez en Galicia, para que podamos resucitar las inolvidables horas que pasamos a vuestro lado. También recordamos con gran afecto a todos los amigos que, en muchas ocasiones gratísimas, nos acompañaron; a Lorenzo y Marica, a Novoa y su mujer, a Esther y a Lipa, a Enrique y Perla, a Torres Agüero y su mujer, y a todos los demás. Transmitidles muchos saludos de nuestra parte, y ya cuando esté un poco más holgado de tiempo les escribiré.
Aquí hemos charlado mucho de vosotros dos, y todo el mundo os quiere y os admira como merecéis.
Con estas líneas, escritas sobre la marcha y con la emoción de los días pasados juntos, te envío los dos poemas de maldizer que te había prometido. Más adelante, cuando pueda ir sacudiendo el cúmulo de trabajo atrasado que aquí encontré, te escribiré extensamente e iré cumpliendo todos los encargos que me hiciste. Mostré a varios los números de la revista, incluso el tercero, que ya tenía en casa a mi llegada, y a todos les han gustado muchísimo. Creo que aquí se lograrán bastantes suscriptores, pero sobre ello ya te hablaré en la próxima carta.
La monografía de Maside ya está terminada. Sólo faltan las reproducciones en color, porque la cuestión de las tintas ha sido un verdadero problema. Ahora se han conseguido unas bastante buenas, y sólo falta que Maside dé su conformidad para que el libro salga a la calle. Parece ser que tu monografía saldrá antes de la de Eiroa por la dificultad que se encuentra para localizar las fotografías de varias esculturas de éste. Conviene que mandes inmediatamente que te sea posible, los grabados para color de dos de tus cuadros, del mismo modo que hiciste con los de Maside, pues García Sabell ya está en trance de terminar la monografía.
Y nada más por hoy. Lo mismo Evely que yo os recordamos con enorme cariño, y extrañamos vuestra compañía. Recibid un abrazo muy fuerte y muy expresivo de

Paco
[Manuscrito]
Mis queridísimos amigos: Ya Paco os dice la pena tan grande que hemos sentido al no podernos dar el abrazo que deseábamos al separarnos de vuestro lado, aún hoy me duele. Os recordamos constantemente y no olvidaremos jamás los días tan agradables que pasamos en vuestra compañía. ¿? en Las Palmas, os compré las blusas y creo que para finales de octubre tengo quién las lleve. Pensad siempre en que tenéis que venir a estar una temporada grande con nosotros. ¡Qué alegría! A todos esos simpáticos amigos que hemos conocido a través de vosotros, dadles muchos cariños y vosotros recibid miles de abrazos de vuestra amiga que no os olvida.
Saludos a vuestros padres y hermanos.
Evelina

1954-10-08
de Ánxel Fole, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ánxel Fole, a Luís Seoane en 08/10/1954


Santiago, 8 de octubre de 1954


Mi querido Seoane:


Te escribo desde nuestro inolvidable Santiago. Estoy pasando unos días aquí invitado por los viejos amigos Garcia Sabell y Ramón Piñeiro. Hablé aqui con Paco Del Riego.
Por él te envío un artículo para Galicia Emigrante. Ya vi otro mio publicado en el n. 3. La revista gustó mucho aquí, a mi el primero. Eres hombre que sabes hacer las cosas. Aqui, en casa de Sabell y en lo de Piñeiro he visto hermosos dibujos tuyos.
Te mandaré, por indicación de Del Riego, los otros cuatro artículos. Serán mucho más interesantes.
Puedes contestarme por el amigo Castiñeiras. ¡Que nos pase la foto? ¿Qué te ha parecido esa comedia mía que te envié el año pasado? ¿Es publicable?
Por desgracia, mi situación económica es pésima. Con esto quiero decirte que te recuerdo tu última carta.
Le he escrito aparte a Cuadrado.
Un gran abrazo, con muchos recuerdos a Lorenzo Varela.


Dirección
Cine España
Lugo

1954-10-31
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
México, D. F.
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 31/10/1954


México, D.F. 31 oct. 1954

Sr. don LUIS SEOANE
Pintor
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F
Buenos Aires.

Querido Luis:

Por unha postal que escribín dias atrás, ou por algun outro conducto terás notiza de que me atopo n-este estremecido e estrecedor país dende hai catro semáns. Veño encarregado do Curso de Economia Pesqueira n-este Centro de Capacitación, orgaizado pol-a FAO, o mesmo que o de Chile. A miña estadia prolongarase deica-o 8 ou 10 de dec.
Pepe Nuñez, en carta que recibín onte, dime que o Pranto Matricial está na Imprenta Lopez, pra ser editado. Supoño que sobre este asunto recibirias unha carta miña dende Vigo. Tamen supoño que Pepe terá entregado unhas ilustracións de Maside, Colmeiro e Torres, pra nutrir co-as que ti fagas o libro, se teñen cabimento no pran en que a obra se teña concebido. Tamén lle faléi de qué, si preciso fora, conseguiría de Souto, a quen vexo eiquí con frecuencia, algun dibuxo.
A derradeira carta de Pepe deixame en bastantes dubidas. Non quixera agravar as tuas angueiras con unha mais. De todol-os xeitos, xa que estóu por algun tempo mais perto de vos, gustaríame leer as probas, pol-o menos do texto gallego, e saber algo en concreto no tocante as ilustracións.
Non se recibe eiquí Galicia Emigrante. Non conozo sinon o numaro 3º, que inserta un artigo de Maruja Villarino, sobre o “Café Alameda”. A Revista ten calidade e novedade, é compre difundil-a. Non se recibe en Mexico, onde hai un grupo interesante –Bal, Dopico, Souto, Delgado Gurriarán, Rafael Dieste, Rañó... Conviña que antre vos e a nosa mellor xente en Mexico –o mesmo que en New York, Emilio Gonzalez, e en Texas, Ramón Martinez Lopez–, hubera algunhas relacións mais vivas.
O Patronato da Cultura Galega que na capital d-este pais veu até hai pouco dirixindo Jesus Dopico, ten prestixio antre os inteleituaes nativos, e adequiriu popularidade co-a hora radial que a-os domingos celebra.
Podo mandar algun artigo pra Galicia Emigrante, sobre algun tema d-eiquí. Si me escribes, xa dirás algo tamen con referenza a este estremo.
En Mexico, capital, hospedome no Hotel Viajero. Agora que mañán, 1, sahimos tod-os participantes no Curso pra Mazatlán, onde estaréi, Hotel Belmar, ate o 12 ou 13 de nov. Despois voltaremos a México, e a-os dous ou tres dias, saldremos pra Veracrúz, Hotel Ruiz Milan, onde estaremos do 17 ao 26. O resto dos dias do Curso discurriran de novo na capital.
Tales desplazamentos permitiránme conocer algunhas ciudades e lugares moi intresantes. O arte virreinal ten chegado n-esta terra a alardes incalculabres. Hai verdadeiras xoyas do barroco, co-as que sen dubida se quixo asombrar a grandiosidade do arte indixena.
Pilar non veu conmigo, mais encarregame que lle faga presente a Maruxa seu agradecimiento pol-os recordos que levaron Evelina e Paco, sentimento [que] eu estendo a ti, co-a mellor aperta do teu sempre cordial amigo

Valentín

P.D. Di a Frotini que ainda non conseguin ver a Leon Felipe, mais que seguiréi na sua procura

1955-04-16
de Amparo Alvajar, a Luís Seoane
París
Transcrición

Transcripción da epistola de Amparo Alvajar, a Luís Seoane en 16/04/1955

París, 16 de abril de 1955

Querido Seoane:

Me ha sido imposible escribirte antes, porque nada había podido hacer de lo que me encargaste. Estoy tratando de arreglar la documentación para poder quedarme aquí y de solucionar de manera efectiva el futuro problema económico. Eso y las naturales primeras visitas a la familia me tuvieron ocupada. Resumo las novedades para pasar luego a lo serio. Me encontré a mi padre casado; vive en la misma dirección porque tienen el departamento de al lado del piso en que él vivía. Es buena casa y amplia. Su mujer es secretaria del primer matemático de Francia, y su consuegro es el decano de la Facultad de Ciencias de la Sorbonne. El hijo de esta señora es Jefe de Investigaciones Científicas allí mismo y creo que futuro candidato al Instituto. Lamentablemente es una persona enferma y no sé cómo andarán las cosas, a pesar de que tiene muy buen ánimo y sigue trabajando. Es buena persona y atentísima con nosotros. ¡A tout seigneur, tout honneur!
También mi hermano Javier está aquí. Por fin pudo salir de España y venirse con su mujer. Trabaja y sus cosas van progresando. No se puede pedir más dadas las circunstancias. Tuvieron mucha suerte.
Otra de las cosas que me robó tiempo fue el haber tenido la suerte inmensa de conseguir un departamento. No te cuento la historia porque creerías que es una novela. Aquí estoy, encimita del Sena, dos habitaciones muy grandes, una cocina id. y un váter donde el día de mañana, si me dejan tranquila (porque toda transferencia es ilegal y puede surgir inconvenientes), se puede instalar un bañito. Dirección: 17, Quai aux Fleurs. Paris, IV. ¿Recuerdas dónde es? A un paso de Notre Dame. Alquiler, 8.000 francos. Te lo digo, porque sé que conoces los precios de aquí y verás que tuve que arriesgarme a ocuparlo e a pagar la seña que me pidieron, y que es la quinta parte o menos de lo que vale, e instalarme aquí.
Acabo de recibir una carta de Fernando Birri. (Dirección Piazza di Spagna 9, Scala B, Int. I., Roma). Me manda la carta de Ugo Guanda que te incluyo. Y añade él, en cuanto a este asunto, como aclaración al párrafo segundo de la carta de Guanda: “Es decir, que costará 330.000 liras la edición de cada volumen, de cien páginas cada uno. Guanda da la dirección y traducción a Darío (PUCCINI, de quien te hablé) y a mí, si tu vienes puedes colaborar. Además del interés que representa para Botella al Mar tener al lado como pie de imprenta italiano el de “Guanda”, me parece que la cosa funciona económicamente dentro de cifras aceptables: cada librillo le costaría al Editor aproximadamente unas 600 liras, lo cual permitiría su venta al público a un precio todavía “comprable”. Guanda lo distribuiría en su circuito, y sobre el precio de venta Seoane percibiría el 40% de utilidad por cada libro vendido”. En la carta de Guanda tienes la dirección. En tus manos dejo el asunto Italia, porque yo no sé cuando podré volver allá. Es decir, si te interesa. En cuanto a París, mañana voy a ver una imprenta a la que estoy recomendada, que tiene linotipistas españoles y franceses y puede hacer la cosa, para que me den un presupuesto. En cuanto lo tenga, volveré a escribirte. Es decir, que si tienes dudas con respecto a lo de Guanda, espera a recibir los precios de París. En este caso tendría que hacerlo yo (es decir, organizarlo yo, puesto que no es un editor, sino una imprenta), y ver la cuestión, distribución y todo lo demás.
Dentro de un par de día me voy a Suiza a trabajar durante unos quince. Es una tentativa que si sale bien puede solucionarme las cosas para el futuro. Trabajaría entonces allá un par de meses y pasaría aquí otros dos o tres. Ya veremos qué sale de ahí. Pero puedes escribirme lo mismo dándome indicaciones, o diciéndome qué decides, porque me mandarán las cartas y sólo será un retraso de unas horas. Como te digo, te haré llegar los datos de Francia inmediatamente.
Dile a Arturo que no le he escrito porque no sé de donde saco tiempo ni para dormir, pero que no por eso me olvido de que existe. ¿Qué hay de la editorial? ¿Habéis cambiado de dirección o seguís en Piedras? ¿Quieres decirme si Aznar se llama Luis o Manuel? Un abrazo a Maruja y un apretón de manos para ti.
No tengo ningún número de Galicia Emigrante. ¿Puedes mandarme? Te enviaré las cosas para la Revista tan pronto. Ahora estoy medio organizada y todo marchará.

Amparo

[Manuscrito na marxe esquerda:] Bmé. Mitre, 3793, 2ºF.

1955-05-02
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Bogotá
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 02/05/1955


Bogotá, 2 maio 1955

Sr. don LUIS SEOANE LÓPEZ
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F
Buenos Aires

Querido Luís:

Acabo de recibir o primeiro exemprar de Pranto Matricial que chega as miñas maos. Demoróu mais de coarenta dias en vir desde Buenos Aires, pol-a via ordinaria. Chega cando xa perdera a espranza de ollar eiquí a obra.
Moito me comprace a beleza, sobriedade e modernidá da presentazón gráfica, na que unha vez mais, a tua experta ourentazón e participación, ten conquerido un novo e positivo acerto. Estóu plenamente satisfeito da edición; agradezo vivamente o teu desvelo e ben quixera que o contido responderá o rango do continente.
Non voltéi a ollar ningun numaro de Galicia Emigrante. Teño unhas notas sobre Jesus Bal e agardaba recibir as referentes a Souto, pra facer o artigo. Non chegaron ainda ao meu poder. Penso escribirlle dende eiquí, e recordareille o choio. Si non o fixen denantes foi por agardar a poder decirlle algunha cousa da edición, e si fora doado, remitirlle algun exemprar. De calquera xeito, podo si tes necesidade de orixinal mandar outros traballos, e ainda encarregarme de algunha colaboración en serie, sobre economia galega ou d-outra temática axeitada ao tipo da Revista.
Na primeira quincena de San Johan penso retornar a Galiza, dando por rematada a misión que veño ourentando n-esta terra. Cecais se deriven algunhas relacións economicas importantes antre Galiza e Colombia, pra desenrolar n-este pais unha industria –a da pesca– que ainda non sahiu da prehistoria. Pesca coma na edade de pedra.
Dende hai meses non teño novas da Arxentina. Ao menos, da vosa actividade. Teño conversado moito eiquí con Gonzalo Losada, que debeu chegar n-estes dias a Buenos Aires. Ten unha fonda admiración por tí, e unha viva devoción, o que me produxo moita compracencia. Penso escribirlle n-estes dias, mandandolle un mal deseño do escudo dos Losadas, que recibín de Pilar.

Moitas lembranzas a Maruxa, e unha cordial aperta pra ti do teu sempre amigo incondicioal,

Valentín

1955-08-20
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
La Paz
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 20/08/1955


Sábado, 20 de agosto 1955

Mi querido Seoane:

Dos líneas a la carrera desde Bolivia en viaje a Chile. Estaré de paso por B. A. y pienso hospedarme en el Bristol. Debo llegar a B. A. el martes 30 del pte.
Me quedaré solamente 2 días.
Le aviso para no perder la oportunidad de verlo.
Hasta luego entonces.

Cordialmente

Armando Zegrí

1955-09-26
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 26/09/1955

Vigo 26-set. 1955
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tus líneas de fecha 3 del actual. La antología ya está en la imprenta, e incluí en ella los poemas de Varela que conocía.
Tu revista literaria tiene gran aceptación en cuantos la conocen. No me extraña que ensanche su ámbito de lectores, pues también aquí gusta muchísimo. Ya supongo el trabajo que a Maruja y a tí tiene que proporcionaros. Por mi parte, procuro ayudarte en cuanto me es posible. Hoy, precisamente, te adjunto una interviú con Otero, con dos fotografías suyas. Por correo ordinario he ido remitiéndote diversas colaboraciones, y últimamente un trabajo de Cuevillas sobre la ciudad prehistórica de Armeá, además de otros originales.
Me imagino que los últimos incidentes ocurridos en ese país, no os afectarían con ningún trastorno. Por mi parte he estado veintiún días bastante indispuesto. Ahora me levanté del lecho, y aunque no del todo bien, me encuentro mejor. A primeros de mes le realizarán una operación de matriz a Evelina, de manera que cuando vienen mal dadas se suma todo.
Dile a Andrade que hice una suscripción de Meta a su nombre, por un año, y que se la remitirán por correo aéreo a partir de mañana. Ya le escribiré yo de todos modos.
Nada más por hoy. Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego

1955-11-14
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 14/11/1955


Noviembre 14 de 1955

Mi querido Luis Seoane:

Acabo de recibir su carta y tratándose de la urgencia la contesto en el acto. La felicitación de Navidad no llegaría aquí a tiempo para el 19 de Diciembre. Como le dije a Usted, deberíamos recibirla por lo menos a fines del presente mes de noviembre. No sé lo que puedan pedir por un paquete de carga aérea, pero me temo que por poco que sea el precio en este caso debe ser prohibitivo. De manera que dejaremos la tarjeta y su grabado para consideración futura. Me alegro enormemente de saber que su exposición tuvo el éxito que tuvo a pesar de los tiempos de hecatombe en que tuvo que realizar la muestra. Esperamos con gran interés sus obras para la muestra de mayo. Mientras más pronto, mejor. Respecto a lo que me dice sobre Leopoldo Presas, puedo anticiparle que haremos todo lo que esté de nuestra parte para acomodarlo en nuestro programa de exposiciones. Por el momento, tenemos todas las fechas en el calendario tomadas hasta el próximo mes de Junio. Sin embargo, se pueden producir cancelaciones por diversos motivos. Además entre una exposición y otra imprevistamente se pueden presentar dos semanas libres en las cuales podríamos acomodar una muestra de sus obras. (Particularmente, si tienen el valor que Usted anota en su carta). Yo creo haber visto unos grabados de Presas en una carpeta. Si mal no recuerdo, me produjeron una muy favorable impresión. Si él se viene a los EE.UU. con el propósito de quedarse algún tiempo, sería más fácil arreglar aquí –de común acuerdo– una fecha favorable. Por el momento, tenemos en nuestro calendario tomado el mes de Enero y Febrero. Para Marzo haremos una exposición del chileno Carlos Faz. En Abril, proyectamos una muestra del pintor peruano Szyszlo y del escultor (también peruano) Rocca Rey. Ambos jóvenes –de la nueva generación y de los nuevos valores sólidos peruanos.
Pero –repito entre una exposición y otra puede hacérsele cabida (probablemente) a algo extra de significación. Y si Presas tiene la significación que Usted nos proyecta en su carta, él es el hombre para hacer honor a cualquier intervalo libre en nuestro programa de exposiciones continentales.
Sobre las dimensiones de los cuadros en pulgadas: una buena dimensión término medio es 24 x 301 pulgadas. Pero lo importante es que trate en lo posible que sus telas den en ancho y largo siempre la pulgada entera y no fracción de pulgada. Por ejemplo, debe evitar que una tela tenga, por ejemplo, 24 ½ pulgadas por 32 y ¼ pulgadas. Es la fracción de la pulgada lo que ocasiona aquí dificultades al buscarle bastidor. Pero aquí se encuentran bastidores hechos para todas medidas siempre que estas medidas tengan la pulgada entera. Así hay bastidores listos para telas 24 x 30; 28 x 40; 19 x 31; 14 x 21; etc., etc., etc. Aquí se venden los listones por separado en todas las medidas de pulgadas, de las 12 pulgadas (por ejemplo) hasta las 70.
El Museo de Arte Moderno no publica Boletín, pero sí obras de las cuales me ocuparé para enviarle las que estoy seguro pueden interesarle. Por correo ordinario, le remito una circular del Museo de Arte Moderno en que aparece su nombre con el grabado que presentamos para la Biblioteca de cuadros de esa institución.

[Manuscrito na marxe esquerda:] Saludos y recuerdos muy cordiales de los míos para Usted y señora. Buena suerte y hasta pronto.

A.Z.
1. As medidas están rodeadas probablemente por Seoane.

1956-02-03
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 03/02/1956


Febrero 3 de 1956

Sr. Luis Seoane
Bartolomé Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires, Argentina

Mi estimado amigo:

Contesto a su cara del 22 de Enero. Me alegró leer sobre los cambios y las esperanzas y el optimismo reinantes. Presas ha llegado bien y está orientándose. Hemos arreglado presentar una muestra de su obra que se inaugurará el 27 de Febrero. Este será su debut en los Estados Unidos. Mientras tanto, espero que no se presenten dificultades para el envío de sus trabajos en Marzo como me adelanta en su carta. A este respecto, deseo sugerirle que me parece una buena idea el tratar de imprimir un catálogo de su muestra en B. A. Las razones para esto son las siguientes: Usted podría hacer en la Argentina una impresión vistosa –digna de su exposición, cosa que a nosotros nos sería imposible en ésta por los gastos excesivos de mano de obra y de imprenta. La carestía de la impresión nos obliga siempre a presentar nuestras muestras en forma modesta. Pero hasta la modesta presentación es cara cuando se cotiza en dólares. Si fuera posible que Usted nos ayudara desde allá al lucimiento de su exposición en la forma indicada, podríamos fácilmente ponernos de acuerdo en cuanto al material de lectura que debería incluirse como texto en la impresión. Desde luego algo sencillo y concreto. Algo que se refiera biográfica e históricamente al desarrollo de su obra. Además tiene Usted tantos clichés en esa que algo podría utilizarse para ilustración. No tiene que ser un folleto –como los que acostumbra Bonino– algo más reducido y compacto, pero bien hecho con el toque genial que Usted sabe darle a las publicaciones que llevan su firma.
Las carpetas de Bonino que traje conmigo gustaron enormemente. Las he expuesto en varias ocasiones. Pero no las he vendido. Usted recordará que yo le dije en nuestra última entrevista que aquí no se venden carpetas. Es una limitación de la idiosincrasia norteamericana.
Sobre la consulta que me hace sobre texto en inglés para un nuevo libro de Tapas, la idea es buena. El título debería mantenerse en castellano, probablemente añadiéndole una traducción entre paréntesis para ubicar el contenido de la obra para el público de habla inglesa. Lo que se ponga en el interior en inglés también debería resumirse a algo muy concreto e informativo sobre el autor y la obra y el historial de las tapas. Le indico esto porque no tendría objeto hacer una traducción de un comentario crítico o panegírico que no suministre la información que el público busca sobre un autor extranjero (y sobre todo sobre un artista) al adquirir un libro de arte. En esto yo me ofrezco para ayudarle en todo lo que haya que hacer sobre el particular.
Hace algunos días, vendí su estarcido, el de La Vaca Sagrada en Rojo (como yo lo llamo) uno de los que Usted me entregó en el mes de Agosto en Buenos Aires. Lo vendí en US$20. De manera que descontada la comisión de la Galería, tiene Usted en esta una reserva de 13 dólares. Con este dinero le enviaré un libro publicado por el Museo de Arte Moderno sobre pintores europeos de los últimos diez años. En este libro hay varios de los holandeses, belgas, franceses e ingleses. No recuerdo el precio. Pero trataré de comprárselo con descuento. El Museo de Arte Moderno no publica Boletín. Únicamente distribuye periódicamente un calendario en mimeografo de su calendario de futuras exposiciones. Este se distribuye –se hace circular mejor dicho– entre la prensa. Yo recibo estas copias y le enviaré algunas para que se dé cuenta del formato y estilo.
No tengo otras novedades por el momento. Saludos para Usted y señora de los míos. Recuerdos a Cuadrado. Le debo a él uno o dos cartas. Pero la correspondencia se me amontona y hay meses en que no doy abasto para responder aún a las cartas que más quisiera mantener al fiel de la balanza.

Muy cordialmente,

Armando Zegrí


Su mural para el nuevo teatro municipal promete ser interesante. Le deseo mucha felicidad y suerte.
Hasta pronto.

[Manuscrito:] P.S. El Museo de Arte aún no pagó los dos grabados que hace más de un año tiene en bodega. Y los he cobrado! (sic) Le incluyo una tarjeta del Museo en el cual aparece su nombre entre los artistas que tienen obras “en arriendo”.

1956-03-27
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 27/03/1956


Marzo 27, 1956

Mi estimado Seoane:

Recibí hoy el rollo con los cuadros. Todo en orden y en perfecto estado. La secretaria en la oficina de su amigo me comunicó que el señor había llegado el 13 a Nueva York, pero había tenido que salir casi inmediatamente fuera de la ciudad por asuntos de negocios y no había regresado hasta esta semana. Me llamaron ayer y hoy pasé a retirarlos. Les he echado un primer vistazo (en compañía de mi señora). Son todos muy frescos de color, muy brillantes y varios de ellos (me refiero a las figuras grandes) tienen toda la maestría y la calidad tan distintiva que es rúbrica de su obra. Nuestra primera impresión es que ésta será una muestra muy vistosa, alegre y jugosa. Haremos –desde luego– todo lo que esté de nuestra parte porque esta exposición de su obra tenga toda la publicidad que podamos obtener.
Con Presas nos vemos a menudo. Estos últimos días ha estado él un poco preocupado. Desde anteayer que no hablo con él y ojalá que le haya llegado alguna correspondencia. Le voy a remitir a usted (en esta semana) otro libro del Museo de Arte Moderno que he conseguido: el libro se llama Masters of Modern Art y es una publicación que se editó al cumplir el Museo 25 años de existencia. En mi anterior, le pedía información concreta sobre sus murales. No deje de mandármela. A la vez, noticias sobre lo que haya realizado recientemente. Es decir, desde nuestra última entrevista en los días del pasado agosto trágico. Toda esta información deseo utilizarla en la nota del catálogo.
Saludos para ustedes de los míos y hasta la próxima. Cordialmente,

Armando Zegrí

Recuerdos a Cuadrado. Le debo cartas.

1956-03-29
de Leopoldo Presas, a Luís Seoane
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola de Leopoldo Presas, a Luís Seoane en 29/03/1956


New York, 29/3/1956

Estimado Seoane:

Hace ya tiempo deseaba escribirte, pero no tuve ocasión para ello a causa de los trajines que tuve y tengo aún en procura de trabajo para sustentarme. Ayer me dijo Zegri que llegaron tus trabajos y está muy contento, pues le gustan mucho y cree que la muestra tendrá éxito. Yo te estoy muy agradecido por haberme presentado a él, pues es muy serio, simpático y sencillo, virtudes estas muy raras de encontrar en un director de galería, lo mismo debo decir de su encantadora señora. Mi muestra, según Zegri ha tenido bastante éxito para ser la primera en esta ciudad tan difícil con sus 200 galerías y sus 50 poco más o menos inauguraciones semanales con nombres como Picasso, Bonnard, Chagall y otros de gran renombre. Uno es una hormiguita en este maremagnum de exposiciones y más aún siendo argentino, pues nuestro arte y artistas son casi totalmente desconocidos. Zegri está haciendo una gran labor en este sentido y ojalá a tu muestran sigan otras de nuestros colegas para que aquí se vayan enterando de los buenos pintores que tenemos. En la mía se vendieron 2 trabajos pequeños en 180 dólares, suma que estaría bien si uno recibiera el dinero allá, pero aquí esto no es nada con lo que cuesta vivir. La ciudad magnífica en cuanto museos, exposiciones, teatros, conciertos, etc., lo más difícil es conseguir los dólares y el tiempo para gozar de todo ello. Aquí la gente se arregla para conseguir los dólares, pero en cuanto a tiempo disponible para vivir nosotros somos multimillonarios al lado de ellos. Estoy firmemente convencido de que esta es una de nuestras mayores riquezas, pero sobre esto y otras cosas conversaremos largamente cuando yo esté otra vez por allá lo mal será pronto, sino ocurre un milagro, pues gasto más de lo que gano y no vislumbro perspectiva ninguna de mejoría en el campo de mi pequeña profesión de dibujante textil y yo ya ha perdido la mano y la ganas de meterme otra vez en esto, mas teniendo en Bs. As. todo el día para pintar, leer o hacer lo que se me dé la gana como lo desea todo buen español o digno descendiente. Aquí resulta –por lo menos para mí– muy difícil vincularse con colegas y los pocos artistas americanos que me presentaron no manifestaron el menor interés en conocer mis trabajos ni me invitaron a ver los suyos, pese a expresar yo interés en ello; cierto es que el no hablar inglés es una contra enorme a la que se agregan mis escasos recursos y mis nulas condiciones para todo lo que no sea pintar. Mucho tendría que contarte, pero para ello debería excederme en la tarifa de tiempo disponible por lo cual lo dejo para otra ocasión. Mis mejores saludos a Maruja y amigos y para vos un fuerte apretón de

Presas

Mi dirección es:
258 West 97th Street.
New York 25, NY. USA

1956-05-14
de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 14/05/1956


3450 38th Street, N. W.
Washington 16. D. C.
Estados Unidos
14 de mayo de 1956

Queridos Luis y Maruja:

Hace tanto que no escribo una carta propiamente dicha que ni sé como dar comienzo a ésta. ¡Han pasado tantos años y tan mal pasados! Pero en fin, algún día volverán las cosas a su cauce de nuevo y entonces nos entenderemos. Mientras tanto, os diré cuánto me alegró la carta de Carmen Dieste anunciándonos los éxitos de Luis en Nueva York. Unas horas antes había salido para allá Cuqui, quien vino a pasar el fin de semana con su madre, pues ayer se celebró el llamado día de las madres en el país. Acabo de escribirle para que trate de obtener ejemplares de los diarios en que se habla de la exposición, para que vaya a ver los cuadros e invite a algunos amigos pintores a que la vean también. A nosotros no nos es posible ir, aun sintiéndolo mucho, por diversas razones. Tendremos que contentarnos con contemplar el San Amaro d´Armenteira, que preside nuestra mesa y extiende sobre nosotros su mirada externa o de eternidad, y con mirar y remirar los dibujos de la Torre de Hércules, la María Pita, el dibujo de la muchacha junto al mar que sirvió de portada al libro de Ester de Cáceres y otros recuerdos vuestros.
Hablé al dueño de una galería de arte y de una librería, que están al lado de mi oficina, sobre la posibilidad de hacer una gran exposición de artistas argentinos. Me dijo que era muy caro el transporte y demás trámites. Te conoce de nombre y ahora aprovecharé las noticias de Nueva York para insistir, aunque aquí hay pocas posibilidades de mercado. Quien tiene aquí un puesto clave en la Unión Panamericana o Asociación de los Estados Americanos, es Orfila. Si tienes amistad con él, podría arreglar una exposición en gran escala de tus cuadros, pues tienen un salón espléndido para ello. Yo no tuve ocasión de verle ni de hablarle por teléfono; mis relaciones con él eran prácticamente nulas, y por otra parte, no sé en qué actitud está en relación con los artistas de ahí y en particular contigo. Si son buenas, puedo acercarme a él en cuanto regrese de Lima, donde creo que hay una reunión ahora.
Conviene que obtengas los recortes de la crítica hecha a tus cuadros por los periódicos de Nueva York y que hagas copias de ellas, pues son esenciales para cualquier gestión que tú o cualquiera en tu nombre haga sobre exposiciones o ventas de cuadros. También convendría tener fotografías de tus pinturas murales en Buenos Aires. Si este éxito se aprovechara bien aquí, acaso por la mediación de un agente o marchante de talento y conocedor del mercado, podría tener consecuencias estupendas. Por mi parte, espero obtener los recortes y hacer de ellos el mejor uso que me sea posible. Veré si hablo en la Corcoran Gallery, en la Phillips Gallery y en otros sitios, utilizando las cosas tuyas que tengo. Aquí hay poco ambiente artístico. Es un país inmenso, y los que entienden están dispersos y son difíciles de abordar. Se encuentran cuadros de buena gente en las librerías de viejo y nadie les presta atención y lo que encargan un cuadro son en su mayoría gente sin opinión propia y quien gusta lo que las amistades elogian. Claro que se gasta dinero en arte, pero aun el Museum of Modern Art de Nueva York no tiene inconveniente en aceptar cuadros gratuitos a cambio de la sanción que supone para el autor el poder decir que tiene obras colgadas allí. Esto es absurdo, pero así es. Rota, sin embargo, la barrera de la prensa de gran circulación –circulación es equivalente a solvencia para la mayoría– todo es posible aquí: por ejemplo, la National Gallery, una maravilla de museo, acaba de adquirir una crucifixión de Dalí, por la que debió pagar mucho. Conocemos al pastor de la iglesia a que asiste el presidente, un hombre de gran simpatía y ascendiente aquí, pero él mismo posó para el retrato que le hizo una señora que no pasa, en nuestra opinión, de una alumna de una escuela de Bellas Artes de una capital de provincia en España. Por todo esto, verás cuán desigual es el ambiente de este país: al lado de críticos y especialistas excelentes, hay una caterva de personas de gran ascendiente social o económico o político que sólo admiran lo que elogia el Readers Digest.
Bueno; enhorabuena por tus triunfos aquí y allá, que nunca serán lo que mereces, pero son algo prometedor. Ahonda y depura; trabaja y lucha contigo mismo; empieza todos los días en busca del (tú que aún desconoces y que te asombrará) a ti y a todos nosotros.
Alicia, que te admira y quiere profundamente, se une a mí al enviaros un abrazo sin límites.

Otero

1956-05-14
de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Carmen Muñoz Manzano en 14/05/1956

3450, 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
Mayo 14, 1956

Querida Carmen:

Te agradezco mucho tus dos cartas y creo que aún más la segunda que la primera. Se la mando ahora mismo a Cuqui, quien salió hace unas horas para Nueva York, tras pasar con nosotros el fin de semana. Le encargo que trate de encontrar copia de lo que los diarios han dicho de Luis con la intención de mandársela a él una vez leída. También le encargo que invite a un amigo, profesor de arte en la Columbia y que ya conoce a Luis por referencias nuestras y por haber visto las cosas suyas que nosotros tenemos, para que vaya a ver la exposición e invite a algunos de sus amigos a hacer lo mismo. A nosotros nos pescó la noticia en un mal momento de fondos, lo cual unido a los compromisos burocráticos, hace muy difícil el viaje a Nueva York. Hablé aquí en algunas galerías de los pintores amigos de Buenos Aires, pero me dijeron que le transporte de los cuadros hacía casi prohibitiva una exposición de alguna importancia. Mañana voy a hablar por segunda vez, por si se decidieran a entrar en contacto con Luis para traer los cuadros aquí una vez cerrada la obligación de Nueva York. Aquí no hay el mercado que hay allí y hasta los pintores locales encuentran muchas dificultades para defenderse. Pero nunca está de más que los cuadros hablen por sí mismos y vayan creando su mundo en los ojos de las gentes. Lo ideal sería que la Unión Panamericana se decidiera a hacer una exposición de gente moderna de Buenos Aires; pero los capitostes están ahora en Lima, creo. Uno de los mandamás es un argentino que todos conocéis, pues tuvo ahí la representación del Fondo de Cultura. No me acuerdo ahora del nombre por uno de esos lapsos que me asaltan de vez en cuando. Yo hago muy poca vida social, pero voy a ver si pongo fin a este aislamiento y hablo con la gente de aquí. Creo que en este momento hay una exposición de argentinos en la National Gallery. Me hice el propósito de ir a verla. Quien hizo mucho ruido fue un cuadro de Dalí, una crucifixión, que la National Gallery compró; en el diario vi los grandes bigotes dalinianos en la ceremonia de colgar el cuadro. Claro que no me interesa Dalí, pero sí los argentinos, entre quienes debe haber conocidos. Un chico de Córdoba, que trabaja en mi cuarto, me habló pestes de la tacañería con que se hizo todo. Me dijo que hasta un catálogo roñoso que han hecho los de la embajada lo cobran a buen precio, cosa absurda cuando aquí esas cosas se derrochan y envían a todas partes. Las víctimas de esta conducta son los artistas, por quienes su gobierno ha hecho tan poco.
Decidle a Luis cuánto me alegraron las noticias que Cuqui nos trajo de él y las que ahora sabemos gracias a vuestra generosidad. El público norteamericano es muy desigual; si una cosa cae bien, puede convertirse, en cosa de semanas, en algo apoteósico, y hasta puede exaltar a una persona más allá de lo que a ella le hubiera gustado. Basta a veces que un par de críticos se entusiasmen y digan la Marimorena en Time o en otra publicación de gran tirada, para que todo el país se contagie y no hable de otra cosa por un par de años. Ojalá esto ocurra con Seoane, pues ello supondría una fortuna para él. No sé cuantas cosas expone, pero sería estupendo que tras esta exposición preliminar hiciera una de grandes proporciones aprovechando el éxito de la primera. Decidle que trate de encontrar los recortes de los números de los diarios que se ocupan de él, pues son un arma tremenda para la propaganda aquí de sus cuadros. Como os dije, encargo a Cuqui que haga todo lo posible por encontrar ejemplares de los dueños del salón donde expone. Mañana voy a empezar por mi parte a escudriñar con el mismo fin. Con estas armas, intentaría hablar en varios locales de exposición y en algunos museos, como la Phillips Gallery, y otras. Espero con interés el estudio de Rafael, si bien temo esté más allá de mis entendederas. Ya veremos. Hace tres días estuvo a cenar con nosotros el Dr. Sante Uberto Barbieri y señora, de Buenos Aires, obispo metodista y miembro del Consejo Internacional de Iglesias. Nos contó muchas cosas del cambio de régimen de la Argentina, sobre todo nos dijo cuán profunda fue la reacción popular al anunciarse el derrocamiento de Perón.
De nosotros poco os puedo decir. Cuqui os habrá explicado nuestra vida y milagros, pero necesariamente se habrá quedado corta en cuanto a cuan presentes os tenemos y cuanto contáis todos en nuestra estima y admiración.
Hace unos días solamente me enteré de la muerte de D. Constancio Vigil, lo cual me sorprendió y causó una dolorosa impresión, pues se trataba de esas personas que parecían estar más allá del alcance de la vejez y de la muerte. Si me pudierais enviar unas notas biográficas y bibliográficas escuetas y bien ponderadas, intentaría escribir un artículo sobre él para la revista Las Américas. Intentaría que le diesen cabida y acaso no fuese difícil, pues no creo que anden muy abundantes de colaboración. Pero conviene que nadie sepa nada de esto por si la cosa no llegase a cuajar por cualquier circunstancia. Una vez escrito y aceptado, se harían las gestiones para encontrar buenas ilustraciones, cosa que no será difícil dada la riqueza de cosas que debe haber en los archivos de la Casa Atlántida.
Hace aquí un calor espantoso hoy, y también lo hizo ayer. De pronto la temperatura saltó a 90 grados Farenheit (32,5º C) y creó un estado de depresión insoportable. Esto quiere decir que pongo fin a esta carta. Muchos recuerdos a Ramón Rey y a Baltar y familias, a Seoane, Varela, Frontini, Castañino, Torrallardona, Baudizzone, Cuadrado, Farias... en fin, todos los amigos del Tortoni y de otros grupos. ¿Sigue ahí Bautista? Para vosotros el abrazo colectivo de nosotros dos.

Otero

No me gusta nada esta carta, y la rompería si tuviera fuerzas para escribir otra mejor. Otro día intentaré deciros algo mejor. Pedidle a Varela un ejemplar de su libro para mí. De nuevo, otro abrazo de los

Otero

1956-05-27
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 27/05/1956


3450 38th Street, N. W.
Washington 16, D. C.
27 de mayo de 1956

Querido Luis:

Ahí te mando los recortes del New York Times y del Herald Tribune que acabo de recibir. Me los mandó Cuqui, que vive allí y tuvo la fortuna de ir a ver los cuadros. Habló con la gente de la galería y le dijo entre otras cosas que te vas a Roma a pintar, lo que le sorprendió porque en Buenos Aires nada le dijo nada al respecto.
Como verás, lo que dicen los recortes, aunque bien intencionado, no es mucho ni, en lo que yo puedo juzgar sin haber visto la exposición, muy certero; pero en verdad es difícil juzgar un artista por veinte obras. Sería necesario ver más, de distintos momentos y asuntos para darse cuenta de lo que suponen y prometen, sobre todo si los críticos no son de rango excepcional.
Acaba de regresar a Washington el encargado de la sección de arte de la Unión Panamericana. Este señor, a quien nunca he visto ni de quien he oído hablar, se llama Gómez Sicre. Me dijeron que se trata de una excelente persona. Iré a verle tan pronto como me sea posible y veré qué planes tiene. Le mostraré las cosas tuyas que tengo. Le pediré además orientación sobre la mejor manera de abordar a otras personas relacionadas con el mundo artístico. Y de lo que vaya resultando de estas gestiones te iré dando noticias.
Dime tú qué planes tienes, inmediatos y remotos. ¿No podrías hacer el año que viene una exposición nutrida de tus cuadros en varias ciudades de Estados Unidos, empezando por Nueva York? Esta ciudad es a Estados Unidos lo que París es al resto del mundo, y lo que digan sus críticos pesa mucho en el resto del país.
Muchos recuerdos a los tuyos y a los viejos camaradas del Tortoni de tu siempre amigo

Otero

1956-05-31
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 31/05/1956


Mayo 31 de 1956

Luis Seoane
Bartolomé Mitre 3793 (2º F)
Buenos Aires

Mi estimado amigo:

Debe haber Usted recibido los catálogos que le remití por aéreo en contestación a su última carta. Presas le debe entregar otros pocos que le pedí a él los llevara en su equipaje. Hoy le incluyo otra crítica que apareció en N. Y. Times. También un recorte de La Prensa en Nueva York a quien suministré una reproducción de uno de sus grabados de Toros junto con el artículo de Mujica Lainez. Por correo ordinario, le remito también un ejemplar de la revista ARTS que trae un corto comentario sobre su obra. Estos son los detalles de “carácter oficial” referentes a su muestra.
Pasando ahora a tratar del asunto en el terreno personal y privado. En primer lugar, lamento decirle que no vendimos ninguna de las telas. Se vendió un grabado en US $25.00. La opinión confidencial de personas amigas y de clientes de la galería que admiran su obra y que esperaban con sumo interés esta exposición individual de óleos es la siguiente: encuentran (ellos) que la originalidad, la imaginación y la libertad de estilo que Usted muestra en sus dibujos y grabados supera a sus trabajos en óleo. En sus óleos admiran la frescura y la audacia del color, pero consideran que hay en ellos cierta rigidez y repetición formalista de ejecución. Los imaginan hechos talvez un poco a prisa y en serie. En otras palabras, muchos de nuestros amigos esperaban ver en sus telas, algo más atrevido y más nuevo, esperaban ver realizada la promesa que –según ellos– estaba escrita en los trabajos de grabados y en las portadas de libros.
Le doy esta transcripción de opinión sincera porque –como Usted sabe de sobra– le estimo de verdad y creo que realmente se interesa Usted por conocer la impresión entre bastidores de su muestra. En lo que a nosotros personalmente se refiere (mi señora y el que suscribe) estamos en parte de acuerdo con las opiniones emitidas en privado. Es probable que Usted –sin darse cuenta– esté repitiendo en el caballete lo que hace con suma facilidad (y maestría) en la mesa de dibujo y en el proceso del grabado. Y el óleo no se presta con la misma docilidad a los caprichos de su imaginación. A sus óleos le resta vida (al verlos en conjunto) la similitud lavada de la superficie y la acentuación con rayas sobre el color (plano) de los rasgos faciales y formas de la composición.
Sin embargo, yo estoy muy satisfecho con la manera en que Usted ha tratado alguna de sus telas. Principalmente, dos de sus naturalezas muestra: la de la Jarra y el zapallo y la Jarra y el choclo. Estas dos telas son mis favoritas y las encuentro muy alegres y plásticamente acabadas. También me gusta La Pava y el Queso. (Entre paréntesis: debo devolver esta tela al señor Loizaga? Aún no le he visto la cara a este señor. Sólo me he entendido por teléfono con la secretaria de la oficina quien me ha llamado y quien me ha entregado las obras cuando he pasado a recogerlas. Contésteme al respecto).
Al mismo tiempo, dígame lo que Usted desee que haga con sus telas. Desde luego yo me propongo volver a exponer (por lo menos algunas de ellas) en muestras colectivas de la próxima temporada. Pero no sé si Usted tenga otros planes.
Le incluyo en ésta, también, una tarjeta de un señor que vino un día a la Galería con intención de conocerlo. Creía que Usted había venido de Buenos Aires con la muestra. Él había leído en los diarios algo sobre la exposición y le intrigó la igualdad del nombre. Este Luis Seoane también es gallego. Compró uno de sus libros de Botella al mar. Dijo que se iba a divertir diciéndole a sus amigos que él lo había ilustrado. (Cada loco con su tema).
Es probable que en uno de los próximos números de VISION se publique también algo sobre su muestra. Yo les entregué material y hablé con el crítico de arte.
Me alegro que le hayan gustado las palabras de presentación que yo escribí para el catálogo. Dejamos a Galicia en alto.
Recibí las pruebas de los grabados en metal. Están muy bien. ¿En qué tipo de libro piensa Usted emplearlos o incluirlos?
Espero que todo lo que queda aquí dicho lo tome Usted con el grano de sal que debe acompañar a la buena intención de una nota confidencial.

Nuestros mejores recuerdos para su esposa y para Usted muy cordiales saludos

Armando Zegrí

1956-06-07
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 07/06/1956

Vigo 7-junio 1956

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta de 25 de mayo último, cuyo contenido me pareció muy interesante. Nosotros no hemos tenido participación en la organización del Congreso de la emigración y por eso desconocíamos el alcance y significado del mismo. Ahora se nos ha invitado a que presentemos algunas ponencias sobre aspectos culturales. Tienes, desde luego, razón en lo que afirmas sobre la escasez de tiempo para realizar estudios serios sobre los muchos y difíciles problemas relacionados con la cuestión emigratoria. Sin embargo, pienso que no se tratará de realizar estudios agotadores sobre cada uno de los problemas. Por eso mismo, puede aprovecharse la ocasión que se presenta para hacer trabajos en los que, al menos, queden establecidas ideas y puntos de vista sobre las cuestiones importantes. Esta, por sí misma, es cosa que puede tener ya indudable utilidad.
Qué has resuelto tú sobre el particular? Después de leer con detenimiento lo que me cuentas, estimo que sería oportuno que no os inhibieseis, pues vuestra aportación intelectual será siempre del mayor interés.
En una mía anterior te comunicaba que recibí los doce ejemplares de tu libro. Fui al puerto a esperar al Sr. Gayoso. Coincidió el desembarque de dos trasatlánticos al mismo tiempo, y aquello era un verdadero lío. Estuve desde las cinco hasta las siete y media de la tarde, tratando de localizar el viajero en medio de todo aquel rebumbio. Como no lo conocía personalmente, gestioné que lo llamasen por medio de los altavoces de la Aduana. Pero no compareció. Tuve que marcharme sin haberlo visto, y creí que había aplazado el viaje. De todos modos, al día siguiente llamé a varios hoteles por si estaba hospedado en alguno de ellos, pero con resultado negativo. Iba a escribirte comunicándote lo ocurrido, cuando apareció en mi casa. Estuve en el café más tarde, charlando un rato con él. Los libros gustan mucho, pues los poemas son de gran fuerza y los grabados excelentes. Dime en que quieres que invierta su importe.
Días pasados pasé unas horas hablando con Maside. Como comprenderás, una gran parte de la conversación giró sobre tí y sobre la gran labor cultural que vienes realizando. Maside me prometió contestar a una interviú que le haré para la revista.
Yo estoy atravesando una temporada de decaimiento y crisis moral. Me siento muy cansado, y me faltan ánimos para todo. Muchas veces me inclino a reducir esta gran tensión de trabajo a que me hallo sometido, para realizar una vida más contemplativa. Hay muchos momentos en que me molesta hablar con la gente, y desearía no saber nada de nada. Espero que esta neurosis mía no adquiera carácter crónico. Mañana me traslado a la playa para pasar allí el verano. Aunque vendré todos los días a Vigo –no sé si te dije que desde finales del año pasado he abierto despacho independiente con mi hermano en Velázquez Moreno 36, 1º iz., la vida al aire libre y en soledad quizá me venga bien.
Nada más por hoy. Con saludos muy cariñosos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego

1956-07-31
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 31/07/1956


31-VII-1956
Sr. D.
Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Sólo dos líneas para pedirte un gran favor. Si puedes conseguir y enviarme dos cosas:
El número de LA SEMANA MÉDICA de Buenos Aires correspondiente al 22 de junio de 1944 que trae un trabajo de L. Herraiz titulado “Desnutrición alérgica”. O bien el microfilm de dicho trabajo.
Segunda cosa. La obra de Zilboorg Historia de la Psicología médica. Está publicada en alguna editorial argentina, pero ignoro en cual. Dime la forma de pago de estos encargos. Necesito la dirección de Rafael Dieste. Leí su trabajo sobre mi ensayo. Quiero escribirle. Estoy conmovido. ¡Cuántos recuerdos! Dale un gran abrazo de mi parte.
Por aquí todos seguimos bien. Casi contentos. Y con salud bien probada.
Saludos a Cuadrado, largo sollozo contenido. Y a Varela.
Elena y yo enviamos todo nuestro afecto a Maruja. Y para tí una aperta cerrada

Domingo

1957-03-29
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 29/03/1957

Vigo, 29 marzal 1957

Querido Luis:

O comisario do Alberto Dodero, que se non chegóu debe estar a chegar a Buenos Aires, leva pra ti un sobre con bastantes fotografias, feitas por Isaac Diaz Pardo. Deixoun-as eiquí pra mandal-as en man de mensaxeiro seguro e non tuvemos outro n-esta tempada. Prometéu que faria a encomenda a domicilio, e leva o sobre direición e coido que até teléfono. Non debe, pois, perderse o envio, mais quero informarte por si se retarda ou quere recollel-o na sede da Compañia.
Isaac disponse a voar de novo par-a Arxentina. Ten feito recentemente algunhas pezas de cerámica verdadeiramente belas e graciosas. Cada dia vai manexando con mais dominio e novedade executiva, unha materia tan delicada, e todo o pequeno mundo das suas figuras fala en formas galegas limpamente renovadas. Teño unha gran fé no artista, pro tamen a teño no grande home que concentra no seu pequeno corpo. Ten unha concepción direita e dereita dos problemas da eisistenza galega, un ollo penetrante que cala até o cerne das cousas, e un armoñoso ritmo no xuizo sobr-os demais e sobre os feitos de cada hora.
Recibín no seu dia as catro monografias de arte, tan certeiramente escollidas. Non puden ainda entregar a de Domingo, porque non puden ainda pasar por Sant-Yago. El pasóu por Vigo de camiño pra Caracas, onde se atopa, mais eu non supen ren do seu viaxe. Cando volva terá o libro na casa, pois penso ir a Cruña n-estes dias.
Galicia Emigrante madurece en cada numaro un pouco. É un miragre mais que frorece na groria dos eisilados, ainda que a obra teña un home eixe a quén se deba a súa sustantividade. Agora ben, un esforzo tan fundamental e ben levado, recrama unha maor propagación. Cecais, n-este intre, o espallamento da órbita, penetrando con ela n-as zonas afins ou simpremente infruenciabres da Galiza, esixira certa suavización modal sin concesións ideoloxicas, mais a sementeira adquiriria un volume moito maor, e enchería un valeiro que se sinte cada dia mais, principalmente pra labrar horizontes ao esprito das mocedades. O tema está recramando unha cavilación mais fonda, e cecais algún dia poidamos adicarlla.
Pilar agradece moito, a ti e a Maruxa, vosa sempre viva lembranza. Transmite a tua ademirabre compañeira noso latexo mais cordial, c-unha aperta forte pra ti de

Valentín

P.D. Moitas lembranzas a Pepe Nuñez, Norberto e demais amigos escolleitos. Maside atopase en Vigo, mais estes dias tuvo unha volta de saude, da que se está repoñendo.

1957-04-01
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Caracas
Nova York
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 01/04/1957


1.ABR. 1957

Sr. D. Luis Seoane
Bartolomé Mitre, 3793, 2º
BUENOS AIRES
(REP. ARGENTINA)

Aquí me tienes, querido Luis, trabajando a toda presión. En quince días he dado trece conferencias, repartidas entre la Fac. de Medicina, Biblioteca Nacional, Hospital Vargas, Casa de Galicia, Instituto Nacional de la Nutrición, Asociación de Escritores Venezolanos. Las cosas van saliendo bien y estoy satisfecho.
Os enviamos, en medio de esta baraúnda y sin tiempo casi ni para comer, un fuerte y cordial abrazo.

Domingo y Elena

1957-08-06
de Gabriel Zaid, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Monterrey
Transcrición

Transcripción da epistola de Gabriel Zaid, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 06/08/1957


Monterrey, 6 de agosto de 1957

Queridos Maruja y Luis:

Ando por estas tierras sin acabar de llegar porque aún no dejo las otras. O sea, que andáis también por estas tierras, visitando, comentando y pintando. Esa compañía casi me excusaría de escribiros si no fuera por dejar algún rastro, un hilito de tinta, de nuestras andanzas invisibles.
En Monterrey, ando a veces por dentro y a veces por fuera. No acabo aún de ver en una sola imagen la ciudad y mis recuerdos de ella. Se me hace difícil porque andando por fuera me siento en una ciudad turca, o algo así, en un pueblo atrasado que quiere ser occidental y donde viven juntos la mugre y el nailon. Esto es una mezcla de lo sucio de Turquía, lo amorfo de Santos de Brasil, lo desteñido y sin aspiraciones de un pueblo triste del sur de Estados Unidos.
Cuando empecé a ver el color, en Europa y el Mediterráneo, en las calles, los museos y el mar, pensé que ciertos sentidos no se abren por temor a herirse. Ahora veo que es cierto. Cuando no veo nada en Monterrey, cuando ando por dentro, me muevo con libertad, como en un sistema de túneles que se maneja bien, donde se sabe que todo y todo mundo es familiar.
Así que hay que acusar a los pintores, a los que saben ver y comunicar lo que ven, de abrirle a uno los ojos. Se le echa a uno el mundo encima, y de momento no se sabe qué ver ni qué decir. Y ya no sólo por los colores, sino por muchas cosas, hay que acusar a un buen número de gallegos que encarnan un estilo superior de vida. Tanto revelan que casi rebelan. Comprendo que la gente haya querido deshacerse de Sócrates. Tenían ojos, pero no querían ver.
Me ha dado mucho gusto saber que os gustó la nota sobre el NTP. Erais clientela de primera fila para ver cómo salía y, de hecho, la conversación con Luis y Lorenzo me orientó y me animó muchísimo a hacerla así. Tenía que salir, además, casi por fuerzas, pues las salidas en falso se topaban con Rafael y Carmen. Aquí he estado hablando con varias personas sobre el Tratado. En especial con Seijas, un gallego economista y matemático, doctor extesis por la Central de Madrid y estudiante después en Harvard. Le han contado mucho de Rafael y el pobre ya no sabe qué pensar. Por eso está muy contento de conocerlo en un terreno donde se puedan entender: las matemáticas. Se ha quedado de una pieza cuando le dije que Rafael conocía a Hilbert al revés y al derecho. Así que ya tenemos candidato seguro a hacer un estudio serio del Tratado.
Encontré el Homenaje a la Torre de Hércules en Santiago. Lo mandé por correo y ahora lo estoy esperando con impaciencia para enseñárselo a los amigos, y también para presumirles un poco de la gente que traté en Buenos Aires.
Mando unas postales de Monterrey. La Purísima es lo que enseñan aquí a los turistas. Según fuertes secretas fidedignas, es una reducción a escala de la construcción de un hangar que fuese como ejemplo el libro de Resistencia de materiales del Prof. Torroja1 La magnífica torre es añadida. Tiene una escalera interior por donde no se sube al campanario, pues no tiene, sino a una bocina conectada a un aparato de alta fidelidad de grabación en cinta. Las campanadas grabadas creo que son importadas de Estados Unidos.
Carmen, Maruja (¡Maruja!), Lala, Marika, me dejaron mal acostumbrado. He andado como judío errante hasta encontrar una señora veracruzana que hace una comida mejor de lo que estila en Monterrey. La cocina de Carmen y Maruja ha quedado para mí [escrito na marxe esquerda:]en la región platónica del mundo de las ideas. Preferible es no hacer comparaciones con este mundo. ¿Y el mural? No es por nada, pero aquí están haciendo murales cada vez más grandes. Reportaré medidas para ver cómo anda la competencia. Parece que no queda sino este lugarcito para mandar unos abrazos de

Gabriel

1957-10-05
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 05/10/1957


5 oct. 1957

Sr. don LUIS SEOANE LÓPEZ
Pintor
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F
Buenos Aires

Querido Luis:

Somentes agora escomenzo a ter un pouco de marxe nas miñas angueiras pra me comunicar con vos. Un chega co-a y-alma poboada de imaxes quentes, que siguen vivindo nun, e que cecais fan menos doada a readaptación ao crima tradicional. Os sentimentos latentes reacendense e un volta co curazón cheo de dividas, que ben quixera pagar e cecais non poida.
Maside foi operado en Santiago. Tiña un bullote calcareo na vexiga, que debia agravar o seu proceso diabético. A intervención foi rápida –4 ou 5 minutos–, e ao seguinte dia, cheo de ledicia, escoitéi a sua voz pol-o telefono. Liberamon-os todos d-unha grave inquedanza. Isaac leva unhos gravados en madeira que Carlos envia pra tí. Isaac sahiu no Alberto Dodero e coido que chegará o 17 ou 18. Estuvemos a bordo pra despedil-o.
Escribín a Barcelona pol-o anuncio de qué falamos. A xestión foi encomendada a Luis Suarez Delgado, Av. Mistral, 22. E dime en carta do 27:

“a pubricidade de Empresa fáise nas representacións, por conta das mesmas, cada localidade, con absoluta autonomia. Eiquí supervisan a propaganda e, en alguns artigos, recomendana, pero non a dirixen nin a pagan, por estar comprendida nas concesións”.

Suarez dime que con moito gusto serviría a Galicia Emigrante, da que xa ten conocimento. En Sao Paulo faléi do asunto con Luis Vidal Reis, Medico, Barao de Itapetininga, 120. É unha gran persoa, con sentimento galego, mais preside a “Casa de Cervantes”, filial do Instituto de C[ultura] H[ispánica]. Alí hai mais xente galega, e unha nacente “Casa de Galicia”, presidida por un elemento estimable, Evaristo Vazquez Juncal, Rua Sao Joaquim, 567. Cecais a persoa mais axeitada para representar a Galicia Emigrante pudera ser Jacobo Caldelas Nuñes, rapaz novo, galego, Direitor de Pubricidade do Programa 7 Días na TV, semanario. Ten un estudo-apartamento en Rua Frederico Steidel, 137, 2º andar.
En Rio estuven con algunha xente intresante tamen, mais coido que a relación debe ser estabelecida con José Landeira Irago. Foi redactor-xefe de La Noche en Santiago. Vive en Miguel Lemos 124, apto. 803, Copacabana, Rio de Janeiro. É un rapaz moi ao dia, de boa pruma e crara mentalidade.
Non esquecin canto falamos de compoñer un comentario pra cada numaro sobre un tema economico galego. Cecais logo poida enviarche o primeiro. Estóu por agora poñendo en punto moitas cousas, pra recomenzar a traballar arréu e a fundo, se podo. Quero despachar o libro das conferenzas, ainda que unha cousa non impedirá outra.
Os libros que me entregache ao sahir –un sobre Braque e outro de reproduccións clásicas–, non viñan adicados nin con destiñatario expreso. Si de palabra me foi dito, esquecín a indicación.
Por Isaac terás información de que os choidos en si mesmos siguen na sua. E até chegando a unha frialdade persoal molesta, como se un tuvera que eisaminar a conciencia. Agora preparan unha edición moi costosa d-un diccionario semi-enciclopedico, con leixico galego e narración castelán, escomenzado hai 50 anos por don Eladio Rodriguez Gonzalez. A obra cecais teña moito de aproveitable, no tocante a aportación directa do autor, mais sospeito que hoxe resultará anacrónica en canto a tecnica e a outros aspectos. Teremos de seguir moito tempo ainda sen dispor d-un verdadeiro instrumento de traballo, moderno, practico e compreto.
Chegóu Vazquez Iglesias, pra reembarcar. Onte a noite foille oferecida unha comida pol-o pequeno clan, gardandose moito de enteirar os demais. Se non fora que Otero canta todo non nos enteirariamos siquera, é o festexado tampouco da motivazon das ausenzas.
Teño a miña xente en Valdeorras. Non voltará até o 13 ou 14, mais tanto Alfonsiño como Pilar, pra Maruxa e prá ti, envian a lembranza mais viva.

Recibidea coa mellor e mais fonda aperta de

Valentín

P.D. Pra facer o reportaxe en Vida Gallega, ademais das fotos que truxen, precisaria un retrato teu, e si pudera ser, unha boa do mural de Centro Lucense.

1957-12-26
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 26/12/1957


Diciembre 26 de 1957

Sr. Luis Seoane
Bartolomé Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires

Estimado amigo:

Motivo a las ocupaciones –o mejor dicho, al recargo de ocupaciones con motivo de las Fiestas de Navidad– contesto con algún atraso a su última carta. Le incluyo en ésta nuestro cheque por US$60.00 en pago de cosas suyas vendidas en esta Galería hasta esta fecha. Al mismo tiempo, vuelvo a recordarle algo que creo haberle mencionado en otra carta de hace meses atrás. Se trata del cuadro suyo que vino a los Estados Unidos en esa gran exposición oficial argentina. La exposición elefantíasica. Un cliente de esta Galería me manifestó hace meses atrás que tenía interés en adquirir esa obra. Lo he visto últimamente y me ha preguntado si tenía noticias de Usted. Yo prometí volver a escribirle. Yo no vi la exposición y no pude darle idea de precio. Pero él se ha orientado por lo que ha visto de Usted en esta Galería y me manifestó que no pagaría más de unos 175 o 200 dólares. Espero su contestación al respecto.
Pasando ahora a su nuevo Libro de Tapas. Debo decirle que aún me quedan algunos ejemplares del primero. Este segundo no se diferencia mucho del primero lo cual reduce sus posibilidades de venta entre nuestra clientela. El precio me parece también un poco prohibitivo. Tengo interés en tener todo lo que Usted publique y me gustaría recibir por lo tanto –para empezar– 10 ejemplares. Es verdad que yo le hablé de un centenar. Pero no podría tomar esta cantidad de un solo golpe. He hecho traer mucho libro de México últimamente y la venta de libros ha decaído este año. De manera que tengo demasiada existencia de obras. Es decir, demasiado en bodega de acuerdo con nuestra capacidad de espacio y de pago. No recuerdo el descuento que hace Bonino. Pero espero por lo menos el 40%. Mucho mejor para la promoción de la obra si se pudiera obtener el 50%. Esto es para poder ofrecerlo a otras librerías y bibliotecas a las cuales siempre hay que hacerles un descuento respectivo.
Por supuesto que me gustaría recibir más grabados suyos. Cuando venga Bonino, yo podría enviarle de regreso algunas o la mayor parte de las telas (en un rollo) de las telas que quedaron en esta de su exposición. Infórmeme al respecto.
En nuestro programa inmediato de exposiciones, tenemos las siguientes muestras en orden cronológicos. Exposiciones individuales; Eudoro Silvera de Panamá, Francisco Otta de Chile, Belain (dibujante) y Cabrera (escultura) de México. Exposiciones de grupos: una de pintores haitianos jóvenes y otra de pintores jóvenes ecuatorianos. Estas exposiciones nos ocuparán hasta la primavera. Es decir, comienzos de Mayo.
La Galería ha seguido creciendo; en nombre y público. Pero el crecimiento es lento, au ralenti, aunque continuo. Lo cual significa que la lucha continúa. La mayor dificultad (económica) en nuestra labor es la escala ascendente de gastos que requiere el funcionamiento de la sala. Aquí todo es excesivamente caro: arriendo, publicidad, imprenta, etc., etc. Y estos gastos tienden siempre a crecer con el crecimiento en años y prestigio de la “modesta empresa”.
Pero a pesar de todo, seguimos trabajando con el mismo entusiasmo de siempre. El resto ya no depende de nosotros.
Les deseamos a Ustedes toda clase de felicidades y éxitos en el nuevo año. Siempre se le recuerda con mucho cariño. ¿Cómo sigue BOTELLA AL MAR? Y el amigo Cuadrado?

Nuevamente, con nuestros mejores deseos para su bienestar y éxitos.

Armando Zegrí

1958-02-28
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 28/02/1958

[Carta manuscrita]
Vigo 28-feb. 1958
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Por fín recibí una carta tuya, que me produjo gran alegría. Los libros que te envié son un obsequio mío de manera que no tienes porque hablarme de su pago.
Ya sabrás la noticia de la muerte de Pimentel. Murió de un ataque al corazón, y la desgracia nos abrumó a todos. Aprovechando una carta que le escribí a Blanco Amor, contestando a otra suya, le dije que te transmitiese la noticia. Fole me envió el artículo que te adjunto para que te lo hiciese llegar con el ruego de que lo publicases en la revista, ilustrándolo con el dibujo de Souto.
Te acompaño, también, una interviú con Parga Pondal, y cuatro fotos.
Días pasados se casó Mercedes Ruibal con un arquitecto de Vigo, amigo nuestro, y que lo es también de Elena Colmeiro.
Recibí una carta del Centro Gallego, comunicándome la decisión de que se editase aquí la obra completa de Cabanillas. Antes habrá que realizar ciertos trámites para solicitar el correspondiente permiso.
Haz el favor de indicarle a Fernández que considere bajas como receptores de la Revista a Peña Rey y Pimentel por haber fallecido ambos. Fole me dice si le podríais mandar a él la que enviábais a este último, porque tiene mucho interés en coleccionarla. Su dirección es: Ángel Fole –Cine España– Lugo.
El otro día publiqué una nota sobre Grandeza y decadencia del Reino de Galicia, cuyo recorte te remití por correo ordinario. Hoy te mando, también, por el mismo conducto una página de El Progreso dedicada a Pimentel.
La prensa de aquí ha difundido que el primer premio Mourente se le adjudicó a un artículo de Moure Mariño.
Ayer me enseñaron un ejemplar de Carta de Galicia que edita la Casa de América, y ví que en primera plana reproduce un dibujo tuyo.
Me escribió Barbeito dos largas cartas, contestándome a los reproches que le hice por ciertos aspectos de su Guía de Galicia. Dice que en una próxima reedición de la obra, corregirá los motivos que dieron pie a los reproches.
La monografía de tu pintura la solicitan con bastante frecuencia de muy diversos sitios. Observo, además, que varios artistas jóvenes te citan en sus interviús a la prensa, como una figura representativa de la pintura gallega contemporánea.
A García Sabell acaban de elegirlo académico numerario de la Gallega.
Supongo que recibirías el libro de Rof Carballo. Y nada más por el momento.
Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y un cordial abrazo para tí, de

Fdez del Riego

1958-04-28
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 28/04/1958

Buenos Aires, 28 de abril de 1958
Sr. D.
Francisco Fernández Del Riego
Vigo.

Querido Del Riego:
No tengo necesidad de presentarle al Dr. Scheimberg y a su señora, Aída, que vosotros conocisteis en ésta. Ni tampoco de decirte que los orientes, que les presentes amigos comunes y que le hagas de Galicia la propaganda que el Patrimonio Nacional de Turismo generalmente no hace. Solo quiero darte con estas líneas señales de vida y decirte que seguramente antes de que lleguen el Dr. Scheimberg y su señora habrás recibido alguna carta mía que conteste a las muchas respuestas que te debo. Me gustaría, eso sí, que conociesen Santa Tecla y los alrededores de Vigo y que les marcáseis los itinerarios mejores para que no desaprovechen los breves días de su estancia en Galicia.
Recibid Evelina y tu, con el saludo para los dos de Maruja y mío, el fuerte abrazo de tu amigo:

Seoane

Te mando las 1.000 pesetas que corresponden a tu colaboración para Ediciones Imp. López, que compramos en ésta por parecernos que te resultaría mejor que haciéndolo ahí.

1958-05-15
de Luís Seoane, a Isidro Maiztegui
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Isidro Maiztegui en 15/05/1958


Buenos Aires, 15 de mayo de 1958

Sr. D.
Isidro Maiztegui
Madrid

Querido Maiztegui:

Te llevan estas líneas el Dr. Scheimberg y Aída, su señora, a quienes seguramente tú conoces. Ellos te recuerdan de haber estado contigo en alguna reunión de amigos comunes. Conocen Madrid, pero me gustaría que no dejasen esa ciudad sin que estuviesen contigo.
Ellos te contarán de todos nosotros que trabajamos como forzados, con la única ventaja de que de momento lo hacemos sin látigos. Te contestaré uno de estos días, con más tiempo, a tu carta y perdóname por mi silencio y por la pereza que me produce el escribir.

Recibe un gran abrazo de tu amigo:

[Seoane]

1958-05-24
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 24/05/1958


Sgo., 24 mayo [1]958

A n/ muy queridos amigos Maruja y Luís Seoane:

Después de haber pasado dos días inolvidables con el matrimonio Del Riego, llegamos el jueves a esta su entrañable –y también ya n/ Santiago–. Sus monumentos y sus calles las hemos repasado como si fueran las páginas de un libro de texto (pero de una asignatura que se ama). Qué hondo han calado Vds. en el corazón de sus amigos de aquí (como en los de allá, por otra parte) y con qué cariño los recuerdan. Vimos a Maside–que en este momento está malo y guarda cama. Ayer recorrimos iglesias y calles con el Dr. Bouza Brey, que nos entregó toda una tarde (no presentó un admirador suyo: el P. Jesús Carro) y hoy pasamos una tarde magnífica con el doctor García Sabell y su esposa (qué gran persona es!): Tengo en mi cartera para entregarle personalmente una foto suya (de él) en su despacho, rodeado de cosas suyas, firmada por varios amigos suyos que allí encontramos, todos muy interesantes. Ya verá. Y ahora hasta pronto.

Saludos de Aída y un abrazo de

Scheimberg

1958-05-27
de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane
A Coruña
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Maruxa Seoane en 27/05/1958


27 mayo 1958

Sra. Maruja Seoane
Bmé. Mitre 3793, 2º F
Buenos Aires
República Argentina

Desde esta Torre de Hércules, cuyos 230 y pico de escalones subí en homenaje a Luis, y a Rafael Dieste –su prologuista– les enviamos un muy entrañable saludo, Aída y yo.

Scheimberg
Aida

[Escrito por Aida Scheinberg:] Te escribiré desde Madrid. Vale.

1958-09-22
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Agrigento
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 22/09/1958


Agrigento (Albergo dei Templi), 22 sept. [1]958

Querido amigo Seoane:

Mañana a las 8 salimos pª Siracusa, desde donde quiero despacharle esta carta pª que Vd. la reciba no más tarde del día 27. Así estaremos presentes, Aída y yo, el día de la clausura de su Exposición. Deseamos que haya tenido éxito. Con Vd. y Maruja, pues, y los amigos que van a rodear su mesa... Y ahora, pª que nos sigan en esta etapa de n/ viaje, ahora va el prontuario de los últimos días. El 18 llegamos a Palermo, a las 17 y 15, después de un vuelo de 1 hora y cuarto desde Nápoles, sobre un mar tranquilo como un lago y con el espectáculo de los Apeninos a n/ izquierda. Cuando descendimos del avión, el sol comenzaba a ocultarse detrás de las montañas que encierran a Palermo dentro de una herradura perfecta, presagio de buena suerte. Palermo es como una hermana menor de Nápoles, pero sin la obsesión de lo monumental, tan común a casi todas las grandes ciudades de Italia. Influencia castellana, con su sobriedad natural en todos los órdenes de la vida?, o debido a la proximidad de los Templos griegos, maravilla de proporción? Lo ignoro. En Sicilia, lo mismo que en Nápoles, abundan los apellidos españoles y el siciliano está orgulloso del legado español –que es aquí más pronunciado que en Nápoles, sobre todo en la edificación. Si no fuera por el idioma y los gestos exagerados, al cruzar las aldeas de Sicilia uno se creería atravesando poblachos de Castilla. Hasta su misma aridez y el mismo color de su tierra seca. –Vía Maqueda, nos dice un comerciante de la calle Venezia (con la que aquella se encuentra), tratando de darle el acento castellano; y agrega, orgulloso –como si se tratara de un título nobiliario: –É un nomme spagnuolo. En cuanto a lo demás, el mismo hablar a gritos de los napolitanos y una suciedad aún mayor, si cabe, que en Nápoles. Una suciedad que no se recata y que no crea que tenga igual en ninguna ciudad civilizada. Los sicilianos pobres viven prácticamente en las calles. Calles sucias, que nunca se barren, y donde tienen sus negocios o sus pequeños talleres. Allí trabajan, o se pasan las horas del día jugando a la barajas, o mirando pasar –o no mirando siquiera. Donde hay una puerta y una mesa, hay hombres –y aun niños, jugando a las cartas–. En Palermo y en las aldeas próximas, que atravesamos dos días después. Y en todas partes, abundan los niños. Aquí los niños se reproducen como las moscas y trabajan casi desde que pueden andar sobre sus pies, como mandaderos, o ayudantes de mozos y camareros, o simplemente pidiendo monedas a los extranjeros: –Hay que enseñarles a trabajar desde chicos, nos dice la dueña de una Trattoria donde entramos a cenar, refiriéndose a un gurrumín que no debía tener más de 8 años y que nos alcanzaba los platos de comida. La cuenta sumaba 1.050 liras. Dejé 1.100 y le dije al chico: “50 liras son para ti”. El chico, que no conocía el valor de las monedas todavía, pretendió quedarse la moneda de 100 liras, lo que le valió una paliza, y que la patrona (creo que tía del chico) se guardara el vuelto. Los italianos son ladrones, me dijo el mozo, pretendiendo congraciarse con nosotros, mientras el niño pasó corriendo hacia la calle y mirándonos con rencor, convencido de que yo le había querido jugar una mala pasada. Me acordé de Don Quijote y del zagal que quiso librarse de la paliza que le daba su amo... Pero que no conozcan el valor de la moneda no es frecuente. Desde chicos ejercen el comercio a su manera, o se ejercitan jugando por dinero a la vista de los policías. En las casas sólo entran pª dormir. Generalmente, se trata de una sola pieza, donde rara vez se enciende la luz, que es dormitorio y comedor y cocina y donde toda la familia duerme en promiscuidad –casi siempre sin desvestirse y, naturalmente, sin bañarse. Con todo, Palermo es una ciudad hermosa y, como Nápoles, llena de color, ese color que atrae a los turistas y que a los sicilianos pudientes (que, como en todas partes, viven bien –aunque sin preocuparse mucho, también ellos, de la higiene) les avergüenza. Se extiende, Palermo, como un arco sobre un golfo de agua azul, cortada por 4 o 5 avenidas modernas y –éstas sí limpias–. Y entre una y otra avenida, las callecitas estrechas y sucias donde los negocios casi se dividen por ramos: la calle de las bicicleterías, la de marquerías y cromos del peor gusto, la de tallercitos de carpintería, etc. Y la más característica de todas: la calle Venezia, que va de la vía Roma a la de Maqueda, materialmente cubierta de pescaderías y freedurías y de puestos de verduras y frutas... En una de estas calles está el Museo Nacional, hoy nada más que Arqueológico, donde se encuentran piezas de escultura y de arquitectura, casi únicos, extraídas de las excavaciones que se están realizando en gran escala en toda Sicilia, sobre todo en Segesta, Selinunte y Agrigento, bien clasificados y con notas explicativas de suma sencillez. Otras cosas dignas de verse y que, naturalmente, visitaos, son su catedral y, sobre todo, el Palacio Real cuya Capilla Palatina, totalmente revestida por dentro de mosaicos de los siglos XII o XIII, de una belleza extraordinaria. Como lo son de igual belleza los mosaicos de la Igl. la Martorana. Y ya en otro orden, la pequeña Igl. S. Cataldo, de estilo normando y con gran influencia musulmana, de un interior severo, casi ascético. Es realmente notable aquí la cantidad de Iglesias con influencia de estilo normando (por ejemplo, la Catedral de Agrigento) –que mi ignorancia de la historia no me permite explicar. De los mosaicos de la capilla Palatina y de la Martorana, llevo unos pocos diapositivos que pasaré en Buenos Aires para regalo de los amigos.
El 20 nos levantamos muy temprano pª salir pª Agrigento en un ómnibus de la CIAT. Desde la ventana de n/ hotel y a esa hora, el monte Pellegrino, que encierra a la bahía por uno de sus lados, se veía como una enorme mancha carmesí, como si se le hubiera volcado un tintero de tinta roja encima. A las 8 salimos pª Agrigento, adonde debimos llegar casi a las 8 de la noche. Total, unos 380 km (contando las vueltas y revueltas), costeando un mar casi siempre maravillosamente azul, o internándonos, por momentos, un poco tierra adentro, y con la compañía de sus montañas áridas, grises o amarillentas, y con un paisaje que igualmente nos recuerda el paisaje castellano. Aquí la tierra es seca y el agua poco abundante, y hay que trabajarla mucho pª obtener un rendimiento casi siempre nada más que discreto. Solamente en las pequeñas zonas donde las tierras se han distribuido en virtud de una ley agraria que el gobierno democristiano sólo aplica con cuentagotas, las obras de riego se multiplican y la producción ha aumentado visualmente –al mismo tiempo que se ha abandonado la monocultura (uvas y/o aceites) –tan fatal pª el campesino, al mismo tiempo que provechosa pª los acopiadores de la ciudad. Hemos visto abundantes parcelas con siembras de algodón, hermosas con sus capullos blancos, algunas ya listas pª cosechar. Este año parece ser que la cosecha de la uva ha sido particularmente abundante, y durante mi trayecto era interminable la fila de carretas o de mulas cargadas de enormes cestos de uvas –como una procesión báquica, pero en la que en vez de Baco, hinchado de vino y encendido en deseos lúbricos, los que los transportaban eran campesinos sucios, miserablemente vestidos y de aspecto casi siempre miserable sus rostros. Esa uva será mañana el vino de los otros mientras a ellos les faltará quizás pª cubrir los precios de los arrendamientos y el pago de los impuestos cada vez mayores. A las 11 y media llegamos a Segesta. Alguna vez, en tiempos de la colonización griega, debió ser un centro de población importante; hoy es nada más que una colina y, en su parte más alta, los restos, admirablemente conservados, de un templo dórico, con sus 36 columnas casi sin retocar y sus metopas y cornisones (Rotzait le dará los nombres técnicos, que yo desconozco). Qué maravilla, Seoane, de proporción y de majestad! No le miento si le digo que casi caigo de rodilla de la emoción. Era mi primer encuentro con Grecia... Era tal mi entusiasmo que tomé un ligero apunte a pluma –que, felizmente, no tendré que utilizar, pues en una taberna y fonda hay, perdida en esa soledad, próxima al Templo, encontré unas buenas postales– y, ya aquí, en Agrigento, un diapositivo perfecto. Ya verá Vd. almorzamos en Èrice, en una hostería emplazada sobre el monte Giulia, a unos 500 ms. sobre el nivel del mar y desde donde se domina –como bien dicen las guías turísticas– una hermosa vista. En Èrice termina el mar Tirreno, mar italiano, y después de Trapani viajamos teniendo casi siempre a la vista el mar Mediterráneo –encuentro y camino de tantas civilizaciones ilustres. Es un mar con sabor a hogar, a cosa propia. Luego, Selinunte, donde se levantan restos de otro templo dórico –que arquitectos y arqueólogos tratan de reconstruir con la montaña de piedras que, como un mar revuelto, allí están amontonados–. Luego Sciacca y Puerto Empédocles y ya, con la noche encima, entramos en Agrigento, guiados por los restos de un Templo de Hércules, el de la Concordia (uno de los mejor conservados, según la Guía Azul) y el llamado de Juno –emplazados en una de las colinas que rodean a Agrigento y que esa noche (no sé aún por qué) nos esperaban profusamente iluminados y haciendo de embajadores maravillosos pª recibirnos en Agrigento.
Yo me he preguntado muchas veces, Seoane, durante este viaje por qué ha sido tan fuerte en mí el impacto ante la visión del Templo Dórico de Segesta y porqué, en cambio, no me conmueve en igual medida la escultura griega. Como respuesta provisioria, me he dado ésta: Que los griegos han tratado al cuerpo humano como una arquitectura ideal y si en ésta, la arquitectura, basta el equilibrio de las proporciones, que yo llamo gracia, en el cuerpo humano, lejos de ser una cualidad, puede ser un defecto...
Pero dejemos esto. Ya estamos en Agrigento, centro de una época de cultura griega. Nos alojamos en un hotel que está a la entrada de la ciudad, a unos 50 ms. del camino Nacional y a casi 200 ms. más abajo del punto más alto, donde está su Catedral. Es un viejo caserón de estilo castellano, en medio de palmeras y pinos y otros árboles cuya especie ignoro, y con un algibe de piedra, en desuso, realmente hermoso. Un de las ventanas de n/ pieza, en un 4º piso, mira hacia la colina de los Templos. Más allá, se ve el mar: una línea gris en el horizonte. Desde este balcón nos quedamos a contemplar los Templos hasta que las luces que los iluminan se apagaron.
Hace dos días que no leo un diario, y por un momento, me olvido de las cosas que nos rodean y pienso que soy nada más que un contemporáneo de aquellos hombres que concibieron y levantaron esos Templos. Y me siento orgulloso de ellos... O, ya luego, pero siempre ajeno al calendario, pienso que es el 29 de abril, cuando Aída y yo nos embarcábamos en Buenos Aires, llenos de inquietud por el temor de que no le dejasen a Frondizi hacerse cargo del gobierno, pero también llenos de esperanzas en la obra que va a realizar. Qué hermosos discursos los suyos, colmando la medida sin de nuestros sueños, por lo menos de nuestras más inmediatas aspiraciones. Pero el silencio absoluto que nos rodea y la noche me devuelven a mí mismo, Dios mío! Qué fueron de nuestros sueños, qué de nuestra fé? Y todo el amargor y la desesperanza de su tan honda carta del día 4 me contagian y me devuelven a la triste realidad de n/ calendario argentino. Que el cielo, o el diablo, nos den fuerzas pª resistir. Al día siguiente, volveré a recuperar esperanzas al contacto con estas piedras ilustres –que son historia–. Y dejo para otro momento la descripción de n/ caminatas en esta Agrigento que tan extraordinaria impresión nos ha producido a Aída y a mí.
Perdóneme, Seoane, esta pesada crónica y piense que se la escribo nada más que para sentirme más cerca de los amigos. A todos ellos, a Maruja y a Vd., de parte de Aída y n/, un grande y cordial abrazo.

Scheimberg

1958-10-12
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane
Roma
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane en 12/10/1958


Roma (Hotel Sistina), 12 oct., [1]958

Amigo Seoane:

Esta no pretende ser una carta. En vísperas de n/ salida para Orvieto, Siena, talvez Pisa o San Gimignano, etc., no quiero dejar sin respuesta la pregunta que formula Maruja en el menú de la comida dada por los amigos a Falcini, a saber: Si recibimos el catálogo que Vd. me ha mandado de su exposición. Si lo recibimos, e incluso yo le escribí a Vd. desde Agrigento una carta que despaché a mi llegada a Siracusa –que, esta sí, me temo que Vd. no haya recibido. Lleva fecha 22 de septiembre. De la misma –como de todas las [que] escribo– guardo copia, pues tengo la costumbre de escribir con carbónico. Me temo, asimismo, que varias cartas despachadas por mí en los días que coincidieron con la huelga de correos en Buenos Aires se hayan perdido. Así, por ejemplo:
A Vd., la expresada carta.
A Kornblith, una del 8 de sept. despachada de Roma y otra, también de Roma, del 30 de sept.
A Sofovich, de Roma, el 10 sept.
A Falcini, una de Nápoles, del 17 de sept., y otra de Taormina del 27 del mismo mes; y por último,
a Kaufman, una del 1º de oct., despachada de Roma en vísperas de n/ salida para Israel.
Tampoco puedo saber si Augusto recibió una mía del 25 de agosto, despachada de Florencia, y si recibió varios paquetes con impresos (catálogos, guías, postales, etc.) despachados desde Venecia–dos– y dos desde Roma. Dejo esta pesquisa a cargo de Maruja, para el caso de que tenga tiempo para ello y no tenga cosa mejor en qué perder su tiempo. Desde luego, cualquier respuesta deberá dirigírsenos a París, donde tenemos el propósito de estar, por lo menos, desde el 21 hasta el 31 de este mes. Si este pedido es desconsiderado –y empiezo desde ya a creer que lo es– que lo pase Maruja por alto y yo no me enojaré por ello.
Hoy me proponía escribir a Kornblith mis impresiones del viaje relámpago que hicimos a Israel; pero, la verdad, aún no estoy en condiciones de hacerlo. Siete días enteros recorriendo medio Israel en automóvil y una parte en avión por sitios tan dispares como son Tel-Aviv y Jerusalem, o el puerto de Ashkelón en cuyas proximidades se encuentran los restos del supuesto Templo destruido por Samsón (sic) o Cafarnaum, donde se encuentran las ruinas de una de las más antiguas Sinagogas –que luego fue creo que Templo romano y más tarde cristiano; o Nazareth, donde los cristianos veneran los supuestos restos de la casa donde María fue visitada por el Ángel de la Anunciación y donde Jesús habría pasado los años de su adolescencia oscura... Todo un mundo, o varios mundos, que sobreviven en cierto modo con características propias. Necesito realmente tiempo y calma para reconstruir todo esto. Pero, esto sí puedo anticiparle: a pesar de todos los reparos que pueden hacerse –y que yo comparto– es lo cierto que los adjetivos: extraordinario, maravilloso, etc, los he tenido que emplear aquí con frecuencia. Lástima que una mala política –que por momentos parece en vías de rectificarse– puede poner en peligro aún la existencia misma de Israel. Pero de todo esto ya hablaré más adelante, en cuanto haya puesto un poco de orden mis ideas. Lamentablemente, no he tomado apuntes y mi memoria no es siempre mi mejor colaborador. Me alegro de haber visitado Israel y sólo lamento hoy la exigüidad del tiempo que he destinado a esta visita –tanto para valorar las cosas en pro como las en contra que pueden decirse. Pero no sigo. Esta, repito, no pretende ser una carta sino un acuse de recibo.
Muchas gracias a Vd. y a Maruja, muchas gracias a todos los amigos, porque nos recuerdan. Aquí, tan lejos de la patria, nosotros los recordamos a todas horas y los extrañamos. Para todos, un gran abrazo de Aída y mío.

Scheimberg

1959-02-26
de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Otero Espasandín, a Luís Seoane en 26/02/1959

[Manuscrito:] Washington, 26 de febrero de 1959

Querido Seoane:

Hace cosa de unas semanas recibí un paquete de libros y revistas tuyos. Esta carta, que tuve que demorar por razones de familia más de lo debido, tiene por objeto agradecerte el envío en primer lugar y en segundo, darte a vuela pluma mi parecer sobre el esfuerzo editorial que vienes haciendo con la ayuda de Baltar y otros amigos.
El abrir el paquete fue una sorpresa muy grata; como un chiquillo me puse a barajar el contenido y pasé de una publicación a otra atraído por los colores, las ilustraciones, los formatos, los títulos..., con la excepción de A fiestra baldeira, todos nuevos para mí. Repuesto de la sorpresa del momento, eché mano a Grandeza y decadencia del Reino de Galicia y, a pesar de lo mucho que otros títulos me atraían, no lo solté hasta llegar a la última página. Me interesaba el asunto en primer lugar y luego me ganaron las demás cualidades del libro: estilo claro y directo, ponderación del conjunto, enfoque “atlántico” del tema, selecta bibliografía, etc. Creo que eliminando ciertas reiteraciones (más frecuentes al comienzo de los capítulos), dividiendo el texto de cada capítulo en discretos encabezamientos, eliminando algunas erratas, añadiendo unos cuantos mapas y fotografías bien escogidos y elaborados, esta obra se convierte en un estupendo manual de Historia de Galicia. Por mi parte, siento mucho no haberme encontrado hace muchos años con un libro como éste, don de ni el amor a Galicia ni un lirismo atropellado restan objetividad, ponderación, equilibrio y valor histórico y didáctico a la obra. Ojalá que ésta se agote cuando antes y en una segunda edición tengáis en cuenta los pormenores indicados y otros –índices de autores y analíticos, cuadros de linajes y reyes, tanto de Galicia como de León, Portugal, Castilla, Navarra, etc.– que, sin encarecer la obra y alejarla de las posibilidades económicas del lector, destaquen sus méritos fundamentales. La portada es, como en general la de todos los libros y revistas que me enviaste, un acierto definitivo. Varios amigos de aquí se quedaron muy sorprendidos por la gracia consumada de estos libritos, que tanto contrasta con la petulancia y la mostrenquez de lo que por aquí se publica. No menos les sorprendió que se tratase de un esfuerzo individual y que en Buenos Aires se publiquen libros y revistas en gallego. Pero este es asunto para otra carta.
A fiestra baldeira –creo que rehecha de arriba abajo– es una joya literaria y un primor editorial. Tanto el texto como la cubierta tienen la exquisitez de la Ría de Arosa vista desde la citanía de Santa Eugenia de Ribeira o desde el Barbanza en una mañana luminosa de primavera, toda ella florecida de velas diminutas y sus aguas flameando bajo la “lestía”. Tiempo llegará en que se represente en cada teatro, grande o pequeño, de las ciudades y villas costeras de Galicia, y en que un nutrido grupo de artistas gallegos hagan de ella una película estupenda, con toda la Galicia marinera por fondo: tabernas, peiráns, mercados, barcas, cons, playas, redes..., todo en fin cuanto –de cerca o de lejos– nutre A fiestra baldeira tal como acaba de llegarme. Otro libro que leí muy pronto fue el de Fole, por lo que me gustó su libro anterior A lus d´un candil. Es un poco chocarrero, pero tiene frescura de lenguaje, una espontaneidad casi aldeana, un vocabulario tan vivo, una jovialidad, un humor estupendos...
Me interesó mucho el ensayo de Parga Pondal. Su tesón y su esfuerzo me parecen admirables y en línea con los de aquellos gallegos del siglo pasado que, en medio de la indiferencia de los centros culturales de Galicia y de toda España, hicieron una labor ejemplar y si se quiere gigantesca... La pena es que Galicia y España sigan en el mismo marasmo en momentos en que hasta las tribus de África están despertando.
Esta carta no acabaría nunca si me dejara llevar del entusiasmo. Dejemos, pues, el asunto para otra carta más sosegada. Alicia y yo estamos todavía con un nudo en la garganta por la marcha, el día 20, de Cuqui y su hijo a Bruselas. Vivieron con nosotros desde hace un año mientras el marido de Cuqui terminaba sus estudios en la Universidad de Columbia, y ahora que éste tomó posesión de un empleo en la organización de los mercados europeos, se fueron aquélla y el niño a vivir con él. Mientras estuvieron aquí, la casa estuvo revuelta, los libros escondidos en el sótano, la máquina de escribir cerrada en un rincón porque Pablo no dejaba títere con cabeza. Ahora la casa va recobrando la normalidad externa, peor el vacío que en ella reina es espantoso... sobre todo para Alicia, a quien Pablo adoraba y absorbía por entero. Todavía no tuvimos carta de ellos, pero sabemos que el avión ha llegado sin novedad a su destino.
Voy a recoger todos mis papeles, poner en orden algunos poemas y otros escritos esporádicos, y ponerme a escribir. Desde mi salida de Buenos Aires tengo muy presente que te debo un libro de versos en gallego, y estoy determinado como siempre a cumplir mi palabra..., si bien en este caso importa más que cumplirla, cumplirla bien...
Aprovecho esta ocasión para decirte, por si pudieses pensar lo contrario en cualquier momento de desánimo, que nuestro silencio, debido a circunstancias difíciles de explicar, no se debió a nada que se parezca a falta de amistad y menos aún de admiración. Aunque ello parezca paradoja, más que a falta de cualquiera de las dos cosas, se debió a exceso de ellas... Pero esto tampoco se puede explicar como no sea de palabra o en un libro de muchas páginas... Dejemos las cosas en este punto, pues, en espera de una ocasión más o menos providencial.
Nuestros vivos recuerdos a tu familia, a los Dieste y demás amigos, que no cito por ser tantos, y para vosotros dos un abrazo muy hondo y un aturuxo que resuene desde Castro a la Arzúa.

Otero

¿Está Baltar por ahí o en Galicia?

[Manuscrito por Alicia:] Mucho cariño para los dos de Alicia.

1959-04-24
de Luís Seoane, a Domingo García Sabell
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Domingo García Sabell en 24/04/1959

Buenos Aires, 24 de avril (sic) de 1959

Sr. D.
Domingo García Sabell
Santiago de Compostela.

Querido Domingo:

Somentes unhas liñas pra acompañar iste envío. Vai o aviso de Citania, a colaboración de Dieste e duas fotos de cousas miñas. Co texto de aviso de Citania vai un diagrama pra que se orienten pra sua pubricación. Todo de presa pois istes días estou farto de traballo. Escríbeme tan pronto recibas todo. Escribireiche con mais vagar.
Saudos meus e de Maruxa pra Elena e pra tí, saudos a todos, e unha aperta forte de:

Seoane.

1959-04-29
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 29/04/1959


Abril 29 de 1959

Sr. Luis Seoane
Buenos Aires

Estimado amigo:

Gracias por su carpeta de grabados que recibí hace algunos días. El día que llegó a esta galería se encontraba presente Antonio Frasconi. Fue uno de los primeros en hojearla y me encarga que lo felicite. Yo y mi mujer nos sentimos altamente complacidos con este hermoso regalo. Me alegro de saber de su proyectado viaje a Suiza a fines de año. Le deseo mucha suerte. Sé que ha trabajado mucho Usted en este último tiempo. Algunos de los artistas argentinos que pasan por esta casa me hablan de sus murales y de su envidiable reputación en la Argentina. Mucho me gustaría recibir nuevas cosas de Usted. Todo lo que tenga en grabados en color, maderas, estarcidos, litos, me gustaría tener a la mano para refrescar las cosas que aún nos quedan en “bodega”. Hace poco se vendió en el Museo de Arte Moderno (en una de las exposiciones privadas que el Museo organiza para sus miembros) se vendió un estarcido suyo, de los pequeños. Se vendió en $20.00. De manera que tiene Usted este saldo a su favor que se lo remitiremos apenas se acumule algo más. Nos interesa recibir cosas suyas, sobretodo porque a fines del próximo mes (mayo) nos cambiamos a un nuevo local, más amplio y de mayores perspectivas que éste que hemos ocupado por los últimos seis años. Tenemos mucho entusiasmo y esperanzas con la nueva casa. Podremos hacer cosas de mayor aliento que las que hemos intentado aquí. Nuestra nueva dirección será: GALERÍA SUDAMERICANA, 10 East 8 Street, New York 3; N. Y. Nosotros hemos tenido muchos deseos y proyectos de volver a dar una vuelta por Buenos Aires. Pero las ocupaciones se multiplican y se hace cada vez más difícil moverse por un tiempo largo de las labores y de la programación de la galería. Pero es probable que logremos hacerlo el día menos pensado. Nuestros recuerdos para Maruja y para Usted nuestros mejores deseos, admiración y afecto,

Armando Zegrí

P.S. No le sugiero posibilidades de venta para su carpeta de grabados porque como creo haberle dicho en ocasiones anteriores las carpetas no encuentran salida en este público. El norteamericano no se acostumbra, ni se tienta (lo que es peor) por esta clase de colección de grabados.

1959-06-04
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 04/06/1959

4-VI-1959
Sr. D. Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Xa fai días que recibín os materiales teus pró número galego de Ínsula. O artigo de Rafael é moi bó e as reproduciós das tuas obras sinxelamente espléndidas. Espero que a revista quede decente.

Non escribín antes porque nistes días aconteceu algo moi tráxico: a morte cáseque repentina de Manolo Alvarez Alvarez, a quen tí xa conocías e que pra min máis que un compañeiro de profesión representaba un verdadeiro irmán. Sucumbíu a unha espantosa hemorraxia cerebral que acabou con ele en poucas horas. Fai pouco máis dun mes tivera outra, leve, da que se repuxera por completo.

É unha gran perda prá meiciña galega a deste home que en plena maturidade conseguira chegar a ser un dos mellores médicos do país.

Todos estamos abraiados e sin humor pra nada. Decididamente, hay que refuxiarse no traballo pra poder superar istas mágoas.
Máis adiante escribireiche con outro vagar.

Apertas de Elena e miñas pra Maruxa. Pra ti unha moi grande de

Domingo

1959-08-25
de Roberto Melella, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rosario de la Frontera
Transcrición

Transcripción da epistola de Roberto Melella, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 25/08/1959


Rosario de la Frontera, 25 Agosto 1959

Queridos Maruja y Luis:

Hemos tomado unas buenas vacaciones para reponernos. Regresaremos para el 6 de Septbre. en la esperanza de que la inauguración de la Exposición de Luis sea unos días después. Esto es hermosísimo.
Un sol de invierno tibio y dorado se filtra por entre las ramas de los lapachos floridos que en Agosto se visten en algunos casos de amatista y en otros surgen de entre las rocas de la montaña con unas flores que se asemejan a la alegre mancha del vinoso mosto.
Las montañas y el paisaje son indescriptibles en este pedazo de Salta colonial y noble.
También les adjuntamos una tarjeta que nos enviaron Anita y Horacio Rubio que estimamos mejor en las manos de Luis que en las nuestras.
Hemos hecho con amigos que están aquí, como los esposos Garfunkel y Grether, muy justos, merecidos y felices recuerdos de Vds.
Un recuerdo para Lorenzo, Marika, Carmen, Rafael y amigos todos.

Hasta pronto y un gran abrazo de

Dora y Roberto Melella

[Anexo.]
[Carta manuscrita co membrete:] DR. HORACIO H. RUBIO (H).

18-VIII-59

Estimado Sr. Melella y Sra.:

Enterados de vuestro viaje a Salta, no hemos querido dejar pasar más días sin agradecerles el hermoso libro del maestro Seoane. Los bocetos de los chicos con que Vds. nos obsequiaron el año pasado adornan la sala de espera del muro consultorio donde lucen maravillosamente.

Nuestros mejores augurios para estas breves vacaciones invernales y un afectuoso saludo de

Anita y Horacio Rubio

1960-02-12
de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Neira Vilas, a Luís Seoane en 12/02/1960


Buenos Aires, 12 de fevreiro do 1960

Sr. D.
Luis Seoane e señora
Polo mundo...

Queridos e lembrados amigos:

Que tal? Que tal os picoutos de Suiza? Que tal a Europa do 60? Tan frívola como algúns din? Tan recomposta por fóra i en avante espritoal como eu sospeito? Que tal o viaxe?
Ben, non quero fadigalos con parolas intrascendentes. De eiquí, nin novas que merezan ser contadas. Atafégannos dúas cousas: o mal chamado plan económico (?) e un sol adoecido que se chantou nos 32/35 grados. Que se lle vai facer! Entramentras, ahí debe a xiada barrer orellas. Pois si, 32/35 e non o fai por menos. E pra distraernos contamos con diarios que en letras grandes nos falan dun submarino pantasma alá por Golfo Nuevo.
Quero (queremos) saudalos, desexarlles unha feliz estada e un venturoso retorno. E tamén quero recordarlle, Seoane, e non se me alporice, pois non fago máis que colaborar coa súa memoria, a promesa da viñeta que quedara en facerme pra o libriño de Anisia, quen rabea por pubricalo o máis axiña posibre. Ben comprendo que están vostedes disfroitando un xusto e ben gañado descanso, de xeito que fagan de conta que son unha formiga tirolesa que os vai a impertinar, e non un amigo pesado.
E namais por hoxe. Agardo súas noticias... co dibuxo de marras, porque senón quen atura a miña costela, contaxiada de vezos revolucionarios...

De nolos dous, pra vostedes dous unha tenra e garimosa lembranza.

Pepe
X. Neira Vilas

1960-02-19
de Enrique Rotzait, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Rotzait, a Luís Seoane en 19/02/1960


Bs. Aires, 19 febrero 1960

Querido Luis:

Perla hincha que quiere enviarles la carta antes del cierre del correo, me obliga a apagar la pipa, a dejar el correo de la Unesco número dedicado a Chejov y a contarte cómo andan mis últimos trabajos –nobleza obliga– de arquitectura.
Estoy terminando dos casas que me dejan casi satisfecho, comencé unos depósitos para Hierromat, la Hebraica anda lenta, igualmente lenta Santa Rosa y Arroyo, así que, momentáneamente cambiamos París-Roma por Carmelo (a cuatro horas de Bs. As. vía Tigre, y como otro riacho más) que queda en el Uruguay. Con certificado de vacuna internacional, el paisaje y cédula de identidad, te conviertes en turista de bolsillo.
Ando como siempre ocupado, de buen humor, pese a los infundios de Perla, aprovechando de estos días frescos y soleados que le hacen recordar a uno Galicia, si uno pudiera recordar algo más que Carmelo.
De aquí basta: Contame detalles de tu exposición, de todos los proyectos concluidos y en proyecto, cuándo expones y dónde, críticas y elogios que recibas, gentes amigos y enemigos que veas, y como la pasa Maruja; paran en pensión en hotel, cocinan ustedes. Cómo la dejaron a tu madre, Luis? Quién la esperó en Madrid?
Y cuenten por último todo lo que me dé una idea de cómo viven.

Te recuerdo bien, Luis, y recibe tú y Maruja todo mi cariño.

Enrique

1960-02-19
de Perla Rotzait,de Enrique Rotzait, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Basilea
Transcrición

Transcripción da epistola de Perla Rotzait,de Enrique Rotzait, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 19/02/1960

Buenos Aires, febrero 19 de 1960

Queridos míos:

Ustedes están en Basilea, lo que quiere decir que Basilea existe.
Para ponerlos al tanto de los acontecimientos de Bs. As., no sé si empezar con los sucesivos submarinos que adornan nuestras aguas, o hablarles de los sucesivos divorcios que se ventilan entre amigos y conocidos.
También está la plaza Vicente López que es bastante mi Bs. Aires, mis cuatro paredes, los menos cuadros y libros cuidadosamente archivados en roperos y debajo de la cama, que son mi y nuestro mundo.
Aparte una que otra alegría para confirmar aquello de río, luego existo, y un nuevo disco que con aire muy severo trae Enrique a casa.
También está el problema si debo escribirles de yo o de nosotros, porque Enrique –que los ama casi tanto como yo– dice que él sabe hacer planos que no cartas. Es como si yo les dijera que les mandaré varios –sería justicia– en vez de muchos besos y abrazos, pero no lo diré, porque queda el recuerdo.
Y el tiempo que vuela y eso tortura siempre un poco, peor está el sol y entonces.
Claro que no sé qué pasa en Basilea. Hay arquitectura, vitrales, sabores revividos y reencontrados, y ríos y montañas y belleza, pero ¿qué pasa en Basilea? Cuándo la exposición? Gustan tus cosas, Luis?
Están felices?
Cómo te arreglas con el francés, Maruja? ¿Qué es Basilea estando Vds. en Basilea?
Dejo que continúe Enrique, pidan chimentos que son mi especialidad, y me encantará servirlos, y hasta tanto, un abrazo de

Perla

1960-02-25
de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Amberes
Transcrición

Transcripción da epistola de Simón Scheimberg, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 25/02/1960


Amberes 980, 25 de febrero, 1960

Queridos Maruja y Luís Seoane:

Con algún retraso, recibí su sabrosa carta del día 15 (por Sofovich supimos con anticipación de varios días que Vd. nos había escrito). Ya estaba decidido a no contestarle por ahora, por temor a que ésta no le llegue a tiempo; pero por Carmen Dieste, que habló con Aída, me enteré que podía escribirle al domicilio de Unterer Rheinweg 86 (no sé si Rheinweg significa camino limpio o camino del Rhin) hasta más allá del plazo que Vd. nos fija en su carta. Me apresuro, pues, a mandarle estas líneas nada más que para que Vds. sepan que recibimos la suya y que los seguimos en su viaje –que les deseamos provechoso. No sé quien ha dicho que viajar es rejuvenecer; es decir, algo así como una inyección de novocaína que sólo lo ricos pueden darse el lujo de usar; y aunque a Vds. no les hace falta rejuvenecer, bien está viajar igual y hacer reserva de juventud para el futuro, por si acaso. Y aunque sea a un país aséptico como Suiza. De acuerdo con Vd. en lo que asepsia se refiere. Yo también prefiero los pueblos que antes preocupan de la limpieza de sus almas a la asepsia de los cuerpos y de los objetos, si ambas no fueran posibles –como parecería. Desgraciadamente, aquí ni una ni otra tenemos y ni siquiera, como a los portugueses con la tumba abierta y sin estrenar del Monasterio de los Jerónimos, nos queda –por ahora– la esperanza de que una tumba oportuna nos salve. Todo, como Vds., lo han dejado al marcharse con esto más: unos cuantos discursos más de Alzogaray, el héroe de la desvergüenza, y la fracasada payasada de un supuesto submarino –que no puede ser sino soviético, puesto que no ha podido ser identificado. Ah! Y la visita de Carnaval de Eisenhower, preparada con bombos y platillos –que nos dispensará su sonrisa protectora durante contados minutos, protegido por no sé cuántos miles de policías locales y otro tanto de policías de la FBI, etc., etc.
Y nada más por ahora. Le escribo apresuradamente estas líneas, nada más que unas horas antes de salir para Mar del Plata, adonde voy con Aída a pasar los días de Carnaval. Ahí está también Eisenhower 1 hora. Una coincidencia nada más que casual.
Perdóneme la pobreza aséptica de esta carta. Se trata de que Vds. tengan una respuesta, aunque escrita a la disparada, sobre todo para que sepan que las suyas no caen en el vacío, que las leemos con verdadero deleite y que esperamos noticias de la Exposición.
Buena suerte y hasta pronto.

Abrazos de Aída y míos.

Scheimberg

1960-03-01
de Lipa Burd, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Basilea
Transcrición

Transcripción da epistola de Lipa Burd, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 01/03/1960


Bs. Aires, Marzo 1º de 1960

Queridos Maruja y Luis:

Recibimos las “noticias escuetas” de uds., alegres y “europeas”. En cuanto la gente pisa Europa tiene por fuerza que adoptar un género epistolario muy especial “europeo”. Todo lo que se percibe en un viaje se cuenta a borbotones, desbordándose por las palabras los museos y los paseos—Es
justamente en las cartas donde se nota el provincianismo nuestro de aquí—Por todo esto que causa más incomprensión, cada vez que nos enteramos, que los de Europa quieren ver en América del Sur una tabla de salvación (¿la ley de compensaciones?).
Nosotros, contra una Lisboa, ponemos las playas de Punta del Este, contra las magníficas colecciones de los museos de Basilea y Zurich, discusiones abstractas sobre tal o cual. Contra una posible guerra y sus desastres, el temor que da una política reaccionaria y el sabor de la Traición... Para cada tema, otras dimensiones, otras miras, otros objetivos. Todo muy importante desde aquí, quizá mucha más importancia que la que tiene de veras.
No hablan nada de la exposición de Luis. El museo de Basilea es verdaderamente importante. Nosotros, me apunta Esther, sólo vimos 3 Juan Gris. ¿Habrá cambios? Recordamos a CRANACH, que tú no mencionas. También nos impresionó el primitivo suizo, sobre todo Holbein –magnífico–. En cambio, no comparto totalmente tu opinión sobre Basilea, que nos pareció bastante insulsa –no así la parte del R[h]in que en este momento se me aparece corriendo bajo un puente que sale de cerca de la vieja y reconstruida mil veces Catedral. De acuerdo también con respecto a Max Bill, pensando en todas las veces que importamos “movimientos Max Bills”, sin que puedan arraigar aquí. Me dolería menos que esos movimientos fuesen contemporáneos, y no tan tardíos, como llegan a Bs. As.
En ésta, pocas novedades: la llegada y salida de Ike [Eisenhower], un viejo con cara colorada y simpática que viene a confirmar el trabajo de su gerente en la Argentina: “F” [Frondizi]. Ya estamos hundidos del todo.
Otras cosas no hay. Gracias muy especiales por los envíos, nuestro viaje sigue en pie y para la misma fecha: Octubre. ¿Nos veremos allí o aquí?
Esther agrega un kilométrico abrazo –casi tan grande como el mío.

Hasta la próxima

Lipa

[Escrito na marxe esquerda:] Creímos que se habían marchado de Basilea. Ponemos esta carta el 15/3. Esperamos los encuentre todavía. Un abrazo. Lipa.

1960-04-12
de Perla Rotzait, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Roma
Transcrición

Transcripción da epistola de Perla Rotzait, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 12/04/1960

Buenos Aires, abril 12 de 1960

Queridos Luis y Maruja:

Catalina está cantando como loca. Está más rosado que nunca y sucio. Los canarios de raza no se bañan nunca. Me reconoce y cuando oye mi voz, o alguna música o también... el ruido de la enceradora se enloquece de todo y canta los cantos más gregorianos que mente canario pudo inventar.
Catalina es feliz. Yo también. Y Enrique, hermoso.
Debo pedirte humildemente perdón, Luis, pese a que en Pascuas judías, como hoy, no es de rigor: tu desaparición al sótano del caballero aún con las lastimaduras que perdurarán en el tiempo me hizo reír a carcajadas. No me la puedo imaginar a Maruja buscando alrededor a su bien amado y encontrando el vacío más absoluto, levemente interrumpido por unas manos y un rostro, que quiero imaginar con una expresión beatífica digna de una escultura de la Edad Media.
Ah, Luis Seoane! Las cosas que te exige tu admiración por las películas del oeste.
¿Cómo se encuentran en Roma? Cómo la encuentran a Roma? Contesten, hablen, cuenten, que es lindo recibir impresiones. Y ya que de impresiones se trata, va para vos, Maruja, un chimento que tiene impresionado a Bs. Aires: Sofovich se separó de Berta y se casa con Elsa Balza. La separación se produjo en diciembre, y él anunció su casamiento en marzo, aún cuando no especificaba con quien.
Elsa se fue de su casa sin las nenas.
Ya ves, Maruja, que yo sea de Catalina o de Elsa, siempre tendré una que otra noticia de Bs. Aires para contarte.
De mí: Leo, como, duermo, vivo, rezongo, y hoy vamos a ver Un rey en N. York con toda la flia uruguaya que está en Bs. Aires.

Los ama.

Perla

Nota: Hoy martes y ayer lunes hace e hizo un día lleno de sol, fresco, cielo, verde y otoño en el aire. (Parte meteorológico: vale)

P. R.

1960-04-13
de William Shand, a Luís Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de William Shand, a Luís Seoane en 13/04/1960


13 de abril 1960

Queridos amigos:

Acabamos de recibir su carta. Yo tuve que postergar nuestro viaje por asuntos de oficina, y ahora saldremos el día 4 de junio de B. A.
Si tuviéramos su dirección, le hubiéramos avisado, pero no sabíamos a donde escribirles. Me imagino la desilusión de Vds. al no vernos bajar del vapor en Génova. Un paseo por Italia con Vds. hubiera sido formidable.
Espero que Luis está teniendo éxito y que habrá muchas ventas. Así Vds. podrían extender el período de su estadía.
Le aseguro que Vds. no están perdiendo nada en Buenos Aires. Yo, desde ya, no puedo pensar en nada más que en el Federico C y quien sabe si subiré al vapor con una mente equilibrada.
Que gocen mucho de sus aventuras. Ya cambiaremos impresiones en Buenos Aires.
Susana les manda un fuerte abrazo

Cariñosamente

Willie

1960-04-27
de Lipa Burd, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lipa Burd, a Luís Seoane en 27/04/1960


Buenos As., abril 27-1960

Caros Luis y Maruja:

Me apuro en escribirles apenas recibida vuestra carta. El giro sale rápidamente y estará en manos de la hermana de Maruja antes de la fecha que piden. Lo único que temo es que sea difícil vender bien los dólares en Madrid. Ojalá me equivoque.
Espero que todo salga bien y que no tengan otras preocupaciones que mirar museos.
No me sorprende que te entusiasme Venecia. Un milagro pétreo imposible de representárselo sin estar allí, sin respirar su atmósfera silenciosa.
Quise contestarles las lindas palabras anteriores. ¿Por qué no lo hice?... Esther se apuró en romper la rutina casera y yo no. Quise compartir las emociones de sus caminatas y observaciones, quise rebatir algunos conceptos para dar la impresión que la presencia polémica de “los Seoane” era viva. Ahora ya no me acuerdo y prefiero no releer.
¿Ya vuelven en junio? Si hay alguna posibilidad de que se queden más tiempo, escriban el correspondiente S.O.S.
Maruja: gracias por los tres tercios de Europa que me enviaste por partes. Hace tiempo que los estoy siguiendo en escala 1/500.000. Es un verdadero anticipo de gourmet. Me enviaste más de lo pedido. ¿Alcanzaron los U$? Gracias por todo.
Cuando salga el giro, mandaré otra carta con los detalles correspondientes. Esta es sólo para que estén tranquilos, sin trabas en el turismo.

Un abrazo con palmadas y todo de

Lipa y Esther

1960-04-28
de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de Bernardo Sofovich, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 28/04/1960

28-4-60

Estimados Luis y Maruja Seoane:

Explicar mi silencio de tanto tiempo no es fácil para mí, por lo sucedido, y porque me resultaría mejor y más llevadero hacerlo personalmente a la luz de Ranelagh o cobijado por sus cuadros de Bartolomé Mitre.
Un proceso de larguísimos años, tantos como los de nuestro matrimonio, han hecho crisis entre Berta y yo; crisis inevitable y de la que me he defendido durante mucho tiempo con la actitud silenciosa que Uds. conocen. Nos separamos la noche del 30 de Diciembre del año pasado, Uds. aún no se habían ido, y desde entonces he vivido difíciles y dolorosas alternativas que no creo hayan terminado aún.
Nuestras hijas que durante años sufrieron nuestro desencuentro nos quieren bien, nos ayudan, nos acompañan, son de alguna manera más fuertes que nosotros. Aun sin convivir con ellas, llenan mis días y mis pensamientos con su dulzura y con su amor. Cedo a la necesidad, ahora desbocada, de hablar con mis amigos –amigos que quiero y respecto–, transcribiéndoles versos de Laurita:

Padre
Esta tu ausencia
No es la caverna que todos conocemos
tiene tus ojos vivos
Por idioma
y golpea a mi puerta como una enredadera
Han quedado ventanas
Para siempre interiores
Padre
Me castigaste en mi silencio
Dejándome asomada
Hija de tu costumbre de callar

Salvo a mis hijas, veo poca gente, no salgo, leo poco o nada, y me cuesta mucho no gozar del descanso diario de mis cuadros y mis libros.
En un proceso que quizá sea consecuencia del otro, pero es absolutamente independiente en tanto causa, estoy tratando de reconstruir la vida junto a otra mujer a quien quiero y me quiere, y que para hacerlo ha debido tomar también una resolución, que no le ha sido fácil, quizá menos “fácil” que a mí, y que, por otra parte, ha respondido a mi llamado con posterioridad a mi resolución.
Luis, importa decir también que, entre las cosas que se me han negado en este tiempo —que me he negado—, está el del diálogo con Uds. Con todo, amigos cariñosos, me han mostrado cartas suyas, que son prolongación viajera de su arte y su lucidez.

Les ruego que perdonen mi silencio y la emoción conque he escrito estas líneas, les quiero bien y les envío un fuerte abrazo,

Sofovich

1960-05-04
de Lipa Burd, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Lipa Burd, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 04/05/1960


Bs. Aires, mayo 4 de 1960

Caros Luigi y Maruja:

Les escribo pocas líneas para decirles 1º) Todo arreglado. 2º) Optamos por mandarles pesetas y no dólares para evitar perder más diferencia en el cambio ya que nos informaron que allá en Madrid les darían el equivalente de 500 dólares en pesetas y al cambio oficial. Recordé las dificultades cuando no hay cambio libre y pensé que siempre es mejor cambiar pesetas a francos o escudos que dólares a pesetas, francos y escudos. Perdonen si estoy equivocado. 3º) Mandamos alrededor de 30.000 pesetas a nombre de la hermana de Maruja y no lo hicimos al de Uds., ya que creímos que era mejor. Siento horror a las posibles dificultades de documentos, etc. 4º) El envío es por intermedio de Bancos. Adjunto duplicado del recibo para facilitar el trámite de cobro. Este se debe realizar en el BANCO ESPAÑOL DE CRÉDITO, casa central, Alcalá 14, Madrid. 5º) Envío carta por separado con las instrucciones y el duplicado a la hermana de Maruja para que no demore el cobro por si Uds. tardan más de lo previsto en llegar a Madrid. 6º) Nos informaron que el dinero debe estar disponible a más tardar el 11/5/60. Si no tienen noticias del banco para esa fecha, deben reclamar allí. 7º) Nadie aquí sabe de la carta de Uds. 8º) Prego, informen si todo marchó bien.
Por aquí tal como Uds. lo dejaron. Conmovidos por elecciones, planes de abaratamiento que consiguen elevar los precios (ahora le llaman estabilización), conmovidos también por [la] ejecución de [Caryl] Chessman, por la renuncia del gobernador de Córdoba (rechazada) que pone en evidencia otra vez el prepo militar y, la carta de Orgaz a Monjardín que evidencia también el prepo del Gobierno. El “sesquicentenario” de Mayo nos promete una hermosa temporada musical... y aquí pienso que nunca se dan temporadas de pintura... No importa ya nos estamos dando preatracones pensando en el próximo viaje. Hemos reservado pasaje para el 15 de octubre. Ojalá no haya impedimentos. Ahora pienso que es mejor dejar el resto de comentarios para la próxima. Ésta debe llegar sin demora. Esther y yo los abrazamos con cariño.

Lipa

1960-05-23
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Xixón
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 23/05/1960


Gijón, 23 de mayo de 1960

Dr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Querido amigo:

Recibí su carta que agradezco en todo lo que ella contiene. En sus noticias más íntimas y en su prueba de amistad. Yo no puedo juzgar sobre sentimientos y respeto el de los amigos cuando sé, como en el caso suyo, que son honestos. En mí, como en Maruja, cualquier decisión suya y de Berta (Berta Yvsen, de origen judío, que se separa de Bernardo Sofovich, que acabó casándose con Julia Lublin) en cuanto al porvenir, no puede variar nuestra amistad por ustedes. Les estimamos hondamente y esta estimación no puede cambiarla la decisión que tomaron. No quiero escribirle ahora sobre nuestro viaje. Estamos en España a donde nos alegramos Maruja y yo de haber venido aunque sólo fuese por días y parece como si de repente por mi parte hubiese olvidado todo el viaje pasado y hasta veinte años de mi vida. Sólo queda en mi recuerdo los amigos, ustedes. Creo que de momento ni siquiera me importa mi arte. He vuelto a las fuentes que tuvimos que abandonar. A incorporarme, aunque esta vez parezca ser como turista, al pueblo de donde procedo. Encuentro en él la palabra justa y aquella cortesía que le viene distinguiendo por siglos. No puedo escribir, ya lo digo en otras cartas a los amigos comunes, sobre lo que sentimos, creo que ni siquiera podemos expresarlo hablando. En todo caso, será cosa de intentarlo en nuestras conversaciones con ustedes. Encontramos algunas cosas cambiadas, todo lo que se puede cambiar accidentalmente y aquello que es permanente en el pueblo y nada puede cambiar, que se vino formando desde no se sabe cuando. Hemos encontrado amigos y familiares, también nuevos familiares. Con todos ellos, apenas hemos hablado a pesar de que lo hemos hecho incansablemente. Hemos hablado y hablado y nos queda para el futuro casi todo por hablar. Primero fue abrazarnos en silencio, un resumen del silencio de veinte y más años y luego romper a hablar en una conversación interminable que ya no podrá finalizar nunca. Esto es todo lo que queremos decirle ahora. Repetirle nuestra amistad verdadera y contarle, o no contarle porque no se puede, esta experiencia. Un gran abrazo de:

[Seoane]

Saldremos de Lisboa, si no hay novedad, el día 20 de junio, pues ya tenemos confirmado el regreso.

1960-05-25
de Luís Seoane, a Perla Rotzait, a Enrique Rotzait
Xixón
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Perla Rotzait, a Enrique Rotzait en 25/05/1960


Gijón, 25 de mayo de 1960

Sres. Perla y Enrique Rotzait
Buenos Aires

Queridos Perla y Enrique:

Os debemos carta no sabemos desde dónde y os escribimos ahora estas líneas simplemente para deciros que existimos y que os recordamos. Andamos por España viendo familiares y amigos. Viéndolos y hablando con ellos. Dando y recibiendo noticias de veinte años de separación, conociendo nuevos familiares y a los hijos de los amigos que crecen con inquietudes parecidas a las nuestras de cuando teníamos la edad de ellos. No se ven por España esos jóvenes desesperados de ocio y mala literatura que hacen escuela en Estados Unidos y en parte de Europa y que tienen su silla curul en algunos cafés de la calle Florida. Los problemas son más serios y afectan a la vida de la colectividad y de cada uno que para jugar a la angustia o decidirse por el peinado varonil de últimos del siglo XVIII o de los emperadores romanos, y para comenzar, luego de peinados, un cuadro informal bien nutrido de texturas y de incapacidad. Estamos en España y no podemos escribir hasta ahora, tal [es] nuestra emoción, sobre lo que sentimos. Creo que mejor cuando nos encontremos hablaremos en nuestra casa o en la vuestra muy pronto. Ayer hemos visto dos maravillosas iglesias del siglo IX. Yo las recordaba. Maruja no las había visto nunca. Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, en la cima de una montaña de Asturias a doscientos metros una de la otra y dominando, desde su altura, la ciudad de Oviedo. Aquí sólo vienen arqueólogos y algunos yankis a ofrecer sus dólares insolentes por esas construcciones. Ya hablaremos de todo. Estaremos en esa de regreso el día 21. El 20 salimos de Lisboa. Hasta entonces, recibid, con el saludo para todos los amigos, un gran abrazo nuestro:

[Seoane]

1960-09-13
de Luís Seoane, a Xohán Ledo
Bos Aires
Vigo
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Xohán Ledo en 13/09/1960


Buenos Aires, 13 de setiembre de 1960

Sr. D.
Ricardo García Súarez
Vigo.

Querido amigo:

Xa debería teros escrito denantes de hoxe, mais fun deixando correr os días con preguiza de facelo, aínda quedando cos amigos como pouco atento e desagradecido. Pra mín a ida a Galicia, aparte da ledicia de voltar a ver aos amigos e familiares, foi algo que me intranquilizóu. Hoxe, pasado xa un pouco de tempo desde que volvín, cóstame aínda traballo retornar á miña vida normal. Non podo decirvos en que reside ista intranquilidade nin as miñas dúbidas. Dende logo teño a satisfaición de ter estado con todos vos e de recibir probas da vosa amistade. Eu quixera que vos tivésedes a seguridade da miña. De tí conservarei sempre o belo paisaxe que me ofreciches, a carón das obras que mais estimo. E lembrei ise xantar na tua casa, con Celso Emilio Ferreiro, Del Riego e as donas, coma unha das atenciós que máis me comprometen, por toda a amistade e cordialidade que siñificou, e por ter sabido lembrar todos xuntos a Maside, o grande amigo de todos nós, que nunca máis poderemos esquecer e que, no outro paso meu por Vigo, apenas puden abrazar. Non quería decirche mais que isto. Agradecervos a vosa amistade, decirche canto estimo o teu cadro, e pedirvos que nos teñades sempre presentes. Unha aperta de Maruja e miña pra tua dona e pra tí, e recibe forte abrazo de:

1960-09-14
de Luís Seoane, a Ramón Piñeiro
Bos Aires
Santiago de Compostela
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Ramón Piñeiro en 14/09/1960



Buenos Aires, 14 de setembre de 1960

Sr. D.
Ramón Piñeiro
Santiago de Compostela.

Meu querido amigo:

Hoxe escribinlle a Domingo co gallo dun traballo moi bon, ao meu xuicio, que fixo encol do Dr. Marañón. A tí e a íl tiña de escribirvos fai xa casi tres meses, agradecéndovos os intres cordiás que nos adicáchedes facéndovos perder o voso tempo. Eu ganeino con vos e ganeino en Santiago en xeral, aínda que non sei si o ter pasado por Galicia, coma lle escribín a Domingo, fíxome ben. Dende logo sirvíume pra renovar a miña visión de moitas cousas que o tempo e a distancia fan esquecer. A única hora perdida en Galicia foi a do discurso que me botou no Café Español ise médico que falaba como o capitán de bombeiros de unha obra de Ionesco. Mais alegreime moito de ter estado con vos e ter renovado contigo, penso, a nosa amistade. Fun felis cos parentes e cos vellos amigos e compañeiros. Voltando a ver o mar de Malpica, as rúas de Santiago e as vagas do Orzán. Xa é moito pra quen tiña coma imposibre voltar a ise mundo, confinándoo durante tantos anos en si mesmo. Mais agora soio quero eispresarche o noso agradecimento, o de Maruja e meu, á tua dona e a tí, por todas as vosas atenciós. Non quero deixar pasar mais tempo sin decirche diste agradecimento.
Recibide Isabel e tí unha aperta de Maruja e miña, e tí outra forte de:

Seoane

1960-11-04
de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade en 04/11/1960

Buenos Aires, 4 de novembro de 1960

Sr. D.
Valentín Paz Andrade
Vigo.

Meu querido amigo:

Supoño terás recibido unha carta anterior miña na que falaba do proieito editorial, e do noso agradecimento pol-as vosas atenciós. Hoxe soio duas letras, sin agardar a tua resposta, pra que esperedes a Lorenzo Varela no porto. Chega a iste istes días no Alberto Dodero. Tí xa o coñeces e non teño necesidade de decirvos a tí e a os amigos comús nada sobre Varela. Escribo de presa pra que estas liñas cheguen a tempo.

Saúdos de Maruja e meus pra Pilar e pra tí, e recibe un forte abrazo do teu amigo:

[Seoane]

1960-11-04
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 04/11/1960

Buenos Aires, 4 de noviembre de 1960

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.

Querido amigo:
No recibí respuesta tuya y me hubiese gustado tenerla. ¿Cuándo me escribes? Ahora solo dos líneas para decirte que estos días llega Lorenzo Varela a Vigo, en el “Alberto Dodero”, procedente de Río. Me gustaría que fuéseis a esperarlo tú y los amigos. Tú ya lo conoces. Acabo de recibir una tarjeta suya desde aquella ciudad y te escribo estas líneas de prisa que llegarán justo a tiempo para daros el aviso.
Un abrazo a todos. (Nadie me contestó). Evelina y tu recibid el abrazo especial de Maruja y mío y tu otro muy fuerte de:
Seoane

1960-11-21
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Madrid
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 21/11/1960


Madrid, 21 de noviembre de 1960

Sr. D. Luis Seoane López
Bartolomé Mitre, 3793-2º-F
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Diversos agobios profesionales y de otra índole, me han impedido contestar antes a tus cartas. Así a la posterior a vuestra llegada, como la anunciadora de la llegada de Varela. No las tengo a la vista, porque escribo circunstancialmente desde Madrid, pero recuerdo los puntos principales a que se referían.
En primer término, ni Maruja ni tú tenéis nada que agradecernos. Mayor deuda tenemos nosotros contraída, por las innumerables deferencias que en nuestras repetidas estancias en Buenos Aires, nos habéis prodigado. En todo caso lo que hacemos, responde a un sentimiento espontáneo, a la propia satisfacción más que a la obligación de hacerlo.
Celebro vivamente que en principio te encuentres inclinado al retorno definitivo. La idea del Editorial tendrá que ser previamente aclimatada, pero la mera posibilidad de que tú aceptes la idea de dirigirlo, estimo que puede facilitar mucho la realización de la empresa. Sigo embargado en estos momentos, y en el terreno de esta clase de realizaciones, por el proyecto de PETROGASA –refinería de petróleos– y el de PESCANOVA, S.A. Ésta se halla ya en marcha, y constituirá la compañía pesquera técnicamente más avanzada de España, con una flota de barcos congeladores y tal vez buque nodriza. Colaboro en este asunto, como Vicepresidente de la Empresa, con el grupo financiero de Pepe Fernández y Álvaro Gil.
En cuanto al otro asunto, la lucha continúa. No se han perdido las esperanzas, pero la incertidumbre persiste. Me refiero a uno y otro proyecto, porque su realización, especialmente la de la refinería, podría facilitar muchas cosas. Figúrate que el inversor, Manuel Boullosa, se halla dispuesto a donar el 60% de los beneficios que obtuviera, para una fundación dedicada al desarrollo cultural y económico de Galicia, en cuya estructuración nosotros habríamos de intervenir directamente.
Con independencia de estas empresas, que me absorben bastante tiempo, procuraré orientar el proyecto del Editorial, a base de tu incorporación a ella. Cuenta con recibir alguna noticia más tarde, cuando puedan perfilarse posibilidades prácticas.
He recibido a Varela a bordo, en Vigo. También acudieron Paco del Riego, Emilio Álvarez Blázquez y Celso Emilio Ferreiro. Todos hemos almorzado aquel día con el retornado.
A los dos días realizamos un viaje a Madrid, con mi primo Manolo, Pilar y yo. Lorenzo vino también con nosotros en automóvil. Se encuentra aún en Madrid, estableciendo contactos con otros retornados –Bergamín preferentemente– y pulsando las posibilidades de recalada definitiva. En relación a ésta última, hemos establecido contacto con Álvaro Gil, que se mostró propicio a la ayuda. Esperamos almorzar juntos hoy.
Creo que Lorenzo está plenamente satisfecho de las perspectivas que viene descubriendo en estos días. Por nuestra parte, le encontramos en un momento de gran lucidez y equilibrio, sin aquellos desajustes previos que pudieran perjudicar su reincorporación al país. No puede aún anticiparse nada concreto, pero hay fundadas esperanzas en que todo pueda orientarse favorablemente. Desde luego considero que su encuadramiento activo en el movimiento cultural de Galicia, resultaría muy fructífero, tanto por la fertilidad de su aportación, como por la virtud orientadora de su juicio.
Nos ha dejado con algunas inquietudes respecto a la enfermedad de Pepe Núñez y de Isaac Díaz Pardo, ésta al parecer superada. Transmite nuestro mejor abrazo a los dos, esperando recibir noticias más concretas sobre la salud de Pepe.

Nuestra mejor lembranza para Maruja, lo mismo que para los Baltar, Dieste y demás amigos, con el mejor abrazo de,

Valentín


[Manuscrito:]
P.D.
Cando sahimos de Vigo Mimina tiña mentes de se embarcar o 24. Nos estaremos ali, pois mañán –22– tomaremos o camiño de novo pra Galiza. Varela ainda non decidéu se retorna tamen –para visitar a seu pai en Monterroso– ou seguirá eiquí mais tempo.
Con Pilar visitamos eiquí outro especialista. Terá que ser operado por R. Baltar, ainda que sin presa. A cousa e mais molesta que grave. Apertas.

1960-12-13
de Luís Seoane, a Armando Zegrí
Bos Aires
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Armando Zegrí en 13/12/1960


Buenos Aires, 13 de diciembre de 1960

Sr. Armando Zegrí
New York

Muy estimado amigo:

Recibí su carta del 21 del mes pasado y el viernes día 9 envié, por correo certificado, un tubo de cartón con tres grabados en madera a dos colores, de formato 56 x 40 centímetros, aproximadamente. Me llegó su carta en un momento propicio, pues estoy trabajando precisamente en grabado y pensaba ofrecerle una exposición de ellos, alrededor de veinte, para abril o mayo. Planteo, como usted puede ver en estos tres que le envié, nuevos recursos técnicos sacándole todo el partido posible a la madera y a la impresión y volviendo en otros a recursos de la primera época europea del grabado en madera en cuanto a la coloración.
Estuve en Europa, sobre todo en Suiza, en Basilea, donde viví casi tres meses, y en Zurich, y parece haber interesado tanto mis cosas que para el invierno europeo próximo, a fines del año 1961, saldrá de Basilea una gran exposición de 70 obras que recorrerá diversas ciudades de Suiza y Alemania. Pienso incluso en irme a vivir unos años a Europa. Esto por ahora es un proyecto. Le agradezco mucho la venta de esos grabados y le ruego que envíe el dinero por cheque a la orden como otras veces. ¿Qué es el Children´s Museum de Detroit? Quisiera que a estos nuevos grabados les suba usted el precio en relación con lo que paga ahí y de acuerdo con el formato.
¿Qué proyectos tienen ustedes? ¿No piensan viajar próximamente por Buenos Aires y Sudamérica? Nosotros les recordamos siempre a su señora y a usted con toda simpatía y creo que usted no olvidará aquel discurso inconcebible que escuchamos una tarde de angustia en Buenos Aires por radio. Pasaron muchos años desde entonces. Escríbame si recibió los grabados que le envié el otro día por correo aéreo y su opinión sobre ellos y si puedo hacer una exposición individual de veinte o veinticinco casi todos de ese formato.

Reciban su señora y usted el cordial saludo de la mía y míos y la cordialidad amiga de:

[Seoane]

1960-12-14
de Armando Zegrí, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Armando Zegrí, a Luís Seoane en 14/12/1960


Diciembre 14 de 1960

Estimado amigo Luis Seoane:

Recibí sus 3 litografías que llegaron sin novedad, excepto que por razón de ser el rollo de cartón un poco débil se doblaron en el camino de Buenos Aires a Nueva York. Pero quedarán bien al estirarlas bajo vidrio. (Su envío son litografías, verdad?) En esta le incluyo nuestro cheque por US$40.00 en cancelación de tres grabados vendidos, a $20.00 cada uno. Dos los compró el Childrens Museum de Detroit. El tercero un cliente de esta galería. Hemos descontado nuestra comisión. No venía ninguna carta con sus grabados y si no recibo otras noticias directas, espero que acuse recibo de este cheque. Como siempre por aquí se le recuerda. Saludos de nosotros para Usted y señora. Hasta la próxima,

Armando Zegrí

¡Felicidades para Navidad y Año Nuevo!

1960-12-19
de Luís Seoane, a Armando Zegrí
Bos Aires
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Armando Zegrí en 19/12/1960


Buenos Aires, 19 de diciembre de 1960

Sr.
Armando Zegrí
New York

Estimado amigo:

Acabo de recibir su cheque por US $40 y la carta en que me acusa recibo de los grabados. Debió haberle llegado ya carta mía en la que le hablaba de una posible exposición de grabados míos, que creo constituyen una novedad técnica. Los tres que le remití son grabados en madera y me gustaría conocer su opinión con respecto a ellos. Estos días sale un marino argentino con carta de nuestro común amigo Canzani, que puede traer los cuadros míos que usted disponga que están en su galería. Es necesario sacarle los bastidores y enrollarlos, como usted sabe, alrededor de un tubo de cartón con la pintura hacia afuera. Desearía que usted me contestase a la carta que le envié preguntándole sobre la posibilidad de la exposición de grabados en madera, casi todos del tamaño de los últimos.
Le agradezco mucho todas las atenciones de ustedes y les deseamos a usted y señora una Feliz Navidad y Año Nuevo.

Reciba el saludo amigo de:

[Seoane]

1961-04-18
de Lipa Burd,de Esther Burd, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Venecia
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lipa Burd,de Esther Burd, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 18/04/1961


Venecia, 18/4/61

Queridos Maruja y Luis:

No es la primera vez que releo vuestra carta. Sin embargo, no me acordaba de ella cuando Esther y yo nos sentamos en este café de la Plaza San Marcos y mirar a través de sus vidrios, como tú Luis a través de los de tu ventana, antes de escribirles.
¿Hace tanto ya recibimos vuestra carta? Pienso en todo lo que anduvimos desde Roma de todas las sensaciones que nos ofreció esa “baja Italia” con su vibrante acento y su olorosa miseria que te oprime la garganta hasta mucho después de haberte ido.
La estamos pasando muy bien. Esto es una redundancia, pero hay que decirlo muchas veces un poco como cábala, un poco para tomar la real conciencia del momento.
Vemos pasar a los turistas, afanados en su “trabajo”, con sus máquinas fotográficas y sus miradas ávidas. (¿Nos parecemos nosotros?) Uno siempre cree que su viaje es diferente, que uno ve las cosas de diferente manera, o por lo menos con más auténtico interés.
Lo real es que el espectáculo de los turistas no es agradable. Casi comprendo el sentir de los pueblos que tienen que servir y limpiar al paso de los extranjeros que vienen a ver cosas, muchas veces vedadas para el del lugar, haciendo valer la fuerza de su moneda.
Esto está lleno de alemanes. Es una verdadera invasión. Creo que, por lo menos durante el proceso de Jerusalén, podrían no mostrarse tanto, ganarían...
No quiero empezar con temas difíciles de desarrollar en una carta. Sería inacabable: la invasión de Cuba, el vuelo al infinito, el proceso, o la actualidad entera que tanto influye en esa soledad que manifiestas, Luis, y que tantas veces ronda “en casa”. Esto es solamente un gran abrazo epistolar que trata de mostrar un cariñoso recuerdo. Dentro de poco más de un mes será personal. Hasta ese momento.

Lipa

[Escrito por Esther Burd:] Queridos Maruja y Luis: Decir que la estamos pasando bien es informarles de algo que uds. saben muy de cerca. La vuelta dada en Italia está llena de cosas lindas, lindo paisaje, linda la gente, lindo el Mediterráneo, linda la montaña, y mucho más que lindo todo lo que el hombre ha dejado a través de los siglos. Y lo que hace en este, nuestro siglo. Nos dejó muy impresionados la vuelta del hombre del espacio cósmico y la confianza que el ser humano manifiesta en la ciencia de sus semejantes. Ahora sabremos si Maruja tiene razón y existen los “platos voladores”. Ya nos vamos de Italia, seguimos para el norte, la idea de rever V. Gogh me entusiasma. Espero Luis que arregles como dices en tu carta, tu viaje para 1962 y puedan vivir como realmente tienen deseos de hacerlo. Nosotros volvemos a Bs. Aires alrededor del 25 de mayo. Primero contestamos a París a casa de [Eduardo] Jonquières: 112, Ter, Ar, de Suffren, Paris XV para que la carta llegue antes del 19 de Mayo. Nos vamos ahora a ver a Carpaccio. Le mando un gran abrazo a los dos y el cariño de

Esther

1961-06-06
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
África
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 06/06/1961


6/6/61

Querido Luís:

Ainda que non ô sospeites estóu n-este intre voando, con Pilar, sobre o Congo. Acabamos de pasar uns dias en Mozambique –Lourenço Marques– e a Unión SudAfricana –Johanesburg e Cape Town–. A razón do viaxe é puramente persoal. Responde a un convite de Manuel Boullosa, o galego-portugués que tenta fundar a refineria en Vigo. Acaba de inaugurar outra na capital da Africa Oriental Portuguesa. Foi feita en menos de un ano i-é das mais modernas do mundo.
Lembramonos moito de tí ao longo da nosa xeira african. Maormente como intérprete do home e como artista sintonizado enteiramente co-a su[a] hora. Africa ten unha forza bioloxica que cecais os continentes civilizados aínda non teñen unidades de medición pra calcular. Un pensa que tampouco as institucións xestadas pol-a cultura greco-roman, poden servir par-o home do Congo, de Kenia, de Rhodesia, de Ghana... Pr-o que ainda é enxebremente etrópico, bantú, hotentote...
En contraste, o capitalismo europeu eiquí fixo miragres. Sud-Africa é un. Ten cibdades maravillosas –como Cap[e] Town– ou imponentes coma Johanesburgo. Non teño visión completa de Salisbury –Rhodesia– ou Nairoby –Kenia–, mais de noite e dende o ar, son impresionantes. Teño referencias de que Nairoby é de gran beleza. Chegaremos ao aeroporto axiña, pra seguir a Atenas, onde demoraremos un ou dous días.
Tanto en Lourenço Marqués coma en Cape Town hai moitos murales, alguns exteriores, e moitos feitos con pequenas pedras de coores, sobre fondos de distintos tonos. Tamen os hai de mosaico. En Cape Town, ademais, as casas de decoración e mobilia son depuradisimas. Supoño que serán de europeos e con artigos importados, mais sorprende que eixista mercado, a precios que queiman, de artigos que solo n-algunhas capitales de Europa ou America se pagaban ben.
O arte indixena coasi non se atopa, ainda que a mixtificación e a falsificación enchen moitos bazares. O que hai son pezas chinas, modernas, mais belas, maormente na beira do Indico (Mozambique).
Teu amigo –e xa meu– Dr. Ruiz supoño que estará pra chegar a sua terra. Vai contento da sua curta estada antre nos. Por il sei que tes o pensamento de voltar, o que moito nos alegra.
Como sabes, ainda non rematamos a loita da refinería. Se acabara con ben, moitos outros problemas ficarian resoltos, ou con seguridade de sel-o axiña. Tamen andamos a por en proba outra aventura industrial: os barcos conxeladores de Pescanova, S.A. O primeiro –Lemos– sai en xulio. O segundo coidamos que en setembro. Se non van a Africa do Sul, irán a America do Sul. Temos moita fé en como as cousas se fan, mais o risco e grande. Ben te decatas que por algún tempo –coido que non moito– vivo coutado por estas responsabilidades, que mais a Galiza que a min importan. Mais non esquezo canto falamos e penso que co-a tua axuda pode ser unha grande obra.
Non tuven nova algunha de Lorenzo Varela. ¿Volve ou non? E Dieste, e Baltar..? Lembranzas pra todos –con Mimina, Isaac e Pepe Nuñez– e moitos cariños pra tua doce Maruxa, d-estes dous navegantes aereos pol-o mundo negro.

Apertas cordiaes de

Valentín

Con Maruja un feixe de abrazos.

Mª Pilar

1961-07-24
de Pilar Rodríguez de Prada, a Maruxa Seoane
Nova York
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Pilar Rodríguez de Prada, a Maruxa Seoane en 24/07/1961


Vigo 24-7-1961

Querida Maruja:

Mimina nos ha dado noticias vuestras y ha sido portadora de la bonita billetera. Bonita y práctica que además llegó en el momento que tenía necesidad de sustituir lo que estaba usando. Gracias a tu gentileza la tengo de cocodrilo, aquí es carísimo. Muy agradecida.
Por aquí todo está igual. Mañana iremos a Santiago a la misa de Rosalía, y a ver Os vellos non deben de namorarse. La obra será representada por un grupo de aficionados, en la plaza de la Quintana. Seguramente tendrá éxito.
La casa de Samil estará pronto terminada. Nos hubiera sido muy útil vuestra ayuda para resolver algunas cosas. Esperamos que no tardaréis mucho en venir y podremos reunirnos allí. Aun en invierno aquello es agradable con un buen fuego. La chimenea parece que tira bien.

A todos los amigos mis mejores afectos. Con Luis un grande abrazo de

Mª Pilar


Supoño que Luis terá recibido algunha carta minha, escrita durante o noso derradeiro viaxe por Africa. De enton a hoxe todo camiña ao mesmo paso pol-os nosos eidos. Apertas cordiaes pros dous de

Valentín

1961-08-24
de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Francisco Fernández del Riego, a Luís Seoane en 24/08/1961

Vigo 24-agosto 1961
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Después de un silencio tan largo, que no sabía a que atribuír, recibo, al fin, una carta tuya. A pesar de su brevedad, me alegró mucho, porque supone que no echas en olvido nuestra vieja e inquebrantable amistad.
Supongo que cuando se hayan publicado esas plaquetas ilustradas con grabados en madera, de que me hablas, te acordarás de mí, pues bien sabes la admiración y el interés con que sigo siempre tu labor artística y literaria. ex decirme, también, los resultados de las exposiciones de Nueva York y de Buenos Aires, aunque doy por descontado el éxito de ambas.
En una mañana de sol radiante, de este magnífico e insólito verano que estamos pasando, llegaron Dieste y su mujer. Los fuimos a recibir Ramón Baltar, Colmeiro, Emilio, la mujer de Valentín y yo. Se sentían muy satisfechos del reencuentro con el paisaje. Pasaron dos días aquí. Los llevamos a comer a la playa, bajo los pinos, y después pasamos una gran parte de la tarde juntos, con Ferreiro y su mujer, Maiztegui, Valentín, etc. Ayer salieron para Rianxo donde, como sabes, demorarán una temporada.
La muerte de Aquilino, por lo súbita e inesperada, nos abrumó a todos. Yo no he podido sobreponerme aún del duro golpe. Al entierro asistió una gran muchedumbre, y sus amigos permanecimos en el cementerio de Santo Domingo hasta que cayó sobre su tumba la última pala de tierra. La cultura gallega perdió una indiscutible figura, y nosotros un amigo de muchos años.
La mujer de Díaz Pardo envió para Evelina un bello obsequio, que suponemos procede de Maruja. Suponiéndolo así, Evelina me encarga con muchísimo interés que le transmita su más cariñoso agradecimiento. Ello, sin perjuicio de que escriba personalmente. Ahora estamos materialmente agobiados con el traslado de piso. Tenemos que abandonar el que ocupamos actualmente, porque lo necesitan sus dueños, antes del 15 de septiembre. Hemos conseguido otro en una calle próxima, pero el traslado se hace dificultoso, porque hay que venir diariamente, desde la playa, con un calor sofocante, para ir realizando el cambio. Cuando me escribas, dirige la carta al despacho –Velázquez Moreno 36-1º–, mientras tanto no nos instalamos en la nueva dirección.
Y nada más por el momento. Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego.

1961-12-27
de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Ramón Piñeiro, a Luís Seoane en 27/12/1961

Compostela, 27-XII-61

Benqueridos amigos:

Nistes dias de convivencia e de evocación familiar e amistosa, lembrámonos moi especialmente dos bos amigos que están lonxe. De corazón vos desexamos un ledo Aninovo e as meirandes venturanzas pra iste ano que agora imos comenzar.
Non volvin ver a Dieste. Coido que marchou a Madrid. Un plan que había de que viñeran pasar un fin de semana á casa de Domingo quedou aplazado pola enfermedade e morte da nai diste.
A novedade máis recente de por eiquí que che podo dar non é nada grata: hai catro días, un coche pasou por enriba de Valentín Paz Andrade en Pontevedra. Fracturoulle as duas pernas, a cadeira, a clavícula i esnafroulle a cara. Hoxe fómolo ver ó sanatorio. Semella un Lázaro. Con todo, as impresións médicas son boas. Agardan que curará normalmente e que quedará ben.
Moitos saúdos nosos a Maruja e de Isabel pra tí. Unha forte e cordial aperta do teu amigo.

Ramón Piñeiro

Moito nos alegramos dos teus triunfos artísticos, que son triunfos nosos.

1962-01-09
de Luís Seoane, a Pilar Rodríguez de Prada
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Pilar Rodríguez de Prada en 09/01/1962


Buenos Aires, 9 de enero de 1962

Sra. Dña.
Pilar P. de Paz Andrade
Vigo

Querida amiga:

Nos enteramos estos días por una carta de Ramón Piñeiro y por noticias llegadas a Fuentes Jorge, del grave accidente ocurrido a Valentín. Afortunadamente la carta de Piñeiro también nos decía que las impresiones médicas eran buenas y así también se lo participó al Centro Gallego Paco Del Riego. Todos los amigos de aquí nos sentimos aliviados con la nueva noticia y queremos significar, Maruja y yo, cuanto sentimos lo ocurrido y la preocupación que nos produjeron estas noticias tan poco gratas. Por mi parte hace tiempo que le debo carta a Valentín. Fui dejando de un día para otro el escribir por razones de agobio de trabajo, esperando hacerlo largamente y con calma.
Nosotros proyectamos un nuevo viaje a esa para fin de año, aún sin fecha determinada, pues dependemos de muchas cosas en ésta y no queremos pasar por esa con la prisa de la otra vez sin detenernos algún tiempo en Galicia. En general proyectamos pasar un año al menos, o casi el año en España entre Galicia, Asturias, donde vive mi hermana, y Madrid. Hasta ahora todo esto no pasa de proyecto, pero con muchas posibilidades de que se realice.
Bueno, queremos que saludes en nuestro nombre a Valentín deseándole una rápida mejoría. Es el deseo nuestro y de todos los amigos de Buenos Aires que sienten por él cariño y admiración.

Un fuerte abrazo para Alfonso y tú recibe otro de tus amigos que no te olvidan:

[Seoane]

1962-01-23
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Pontevedra
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 23/01/1962

Pontevedra, Sanatorio Dominguez, 23/1/62

Queridos Luis e Maruxa:

Moitas gracias pol-a vosa carta do 9. Chegóu a nos, con moitas mais, en horas ben amarguradas, que por fortuna xa non revisten tanto rigor e permiten agardar unha recuperación mais ou menos demorada, mais sen graves limitacións residuales. Onte, nos raios X, descubriuse unha nova fractura fisuraria da 2ª lumbar, mais en vias de consolidación. O mesmo camiño levan as de clavícula e coxis, pro as pernas ainda darán moito que facer. As fracturas soldan ben, mais a reeducación será dura, pola bilateralidad das crebaduras. Ando agora nos primeiros tanteos, que son d-unha dificultade inverosimil. Todo se irá vencendo, si o corpo axuda.
Os Dieste chaman con frecuencia desde Rianxo, onde Rafael debe atoparse coma o peixe na y-auga. Todos nos contentaremos moito de que veñades pra fin de ano, se non antes. Y moito mais sabendo que pensades estar tempo, pois d-este xeito terá unha verdadeira compensación o viaxe e teremos vagar pra moitas angueiras, que poden facerse a base d-un contacto maior.
Hoxe recibin unha nova carta de Souto. Pensa vir en marzo ou abril, mais eu non estou demasiado seguro. Parez que non se atopa ben do sistema nervoso, e cecais esta doencia exerza influxo nas suas decisións transcendentes.
Nada mais, queridos Luís e Maruxa. Esperamos acoller a vosa cordial presencia no novo fogar de Samil, con sol e ledicia novas, que nos enchan de alento pra seguir na loita. Apertas cordiaes de

Valentín


[Escrito na marxe dereita, arriba:] P.D. A pesar do que dí Pilar, ela tamen está internada. Tuvo que sufrir unha pequena intervención, da que está casi reposta. O disgusto, naturalmente, agravóu a sua doencia.

[Escrito na marxe esquerda:]
Como Valentín os dice todo, nada más me queda que enviaros un abrazo con el cariño de siempre.

Mª Pilar

1962-01-23
de Luís Seoane, a Domingo García Sabell
Bos Aires
Santiago de Compostela
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Domingo García Sabell en 23/01/1962

Buenos Aires, 23 de xaneiro de 1962

Sr. D.
Domingo García Sabell
Santiago

Querido Domingo:

Tiven noticias fai poucos días do fallecimento da tua nai, e queremos Maruja i eu estar presentes contigo e os teus niste intre. Eu conocina fai moitos anos, é posíbel que tí non te lembres, na tua casa, xunto co fato de amigos, non sei si todos, que nos xuntábamos no Café Suizo. Tiñamos ido contigo unha tarde a escoitar música. ¿Cantos anos hay? Quizáis trinta. Tiñamos todos vinte anos ou arredor diles. Tua nai foi pra min coma unha visión silenciosa e chea de encanto, e dende entón quedou na miña lembranza xunguida á música de Debussy que penso escoitei isa tarde por vez primeira.

Quería decirche soio isto ao tempo que Maruja i eu participamos da vosa door.

Unha aperta forte de:

Seoane.

1962-02-26
de Domingo García Sabell, a Luís Seoane
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola de Domingo García Sabell, a Luís Seoane en 26/02/1962

26-II-1962
Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

A túa carta conmoveume fondamente. Tes a mellor das memorias, a memoria entrañabel. Eisí se esprica isa fermosa lembranza da nosa mocedade que traba no teu esprito a música de Debussy ca figura esvaída de miña nai.

¡Si souperas deica que punto a morte de miña nai revolveu en min tódolos pousos da miña ialma! Habería que falar moito diste sucedo. Da serea enerxía con que afrontou o pasamento, da leición que a todos nos donou ca sua derradeira dignidade humán, da sua elegante conformidade, ¡qué sei eu!
E de pronto, apareces tí e falas da nosa xuventude, das xuntazas en Xelmírez, da tertulia no Suizo. Agroma en mín unha época de ledicia i espranza. Ledicia porque o mundo i a nosa Galicia –a túa e a miña– andaban farturentas de vida. Espranza porque os rapaces matinábamos –os rapaces coma tí e coma eu– en ampriar e fecundar isa vida. Tiñamos sensibilidade, concencia dos problemas da terra –que son os do pobo– i unha moi concreta arela de xustiza. Xustiza en todo. Na cultura e no que non é cultura –si hai algo que nono seña. En fin, o tempo foi pasando. Tí convertíchete nun gran pintor. Eu, nun médico metido no seu burato. Pro os dous seguimos sendo novos. Porque seguimos creendo nas mesmas cousas. E porque sabemos, con saber que se non formula en palabras, que a nosa mocedade non está perdida de todo.

Unha forte, unha conmovida aperta de

Domingo

Apertas tamén de Elena e miñas pra Maruja.

1962-11-06
de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Rafael Dieste, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...

1962-11-06
de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Muy queridos Maruja y Luis:

¿Cuántos meses van ya desde que recibimos vuestra última carta? ¿Cuántos, pues, aguantando las ganas de escribiros? ¿Y por qué, entonces, no lo hemos hecho? (Estoy usando el plural sin consultar con Rafael, pero creo que puedo usarlo). La única explicación verdadera en este caso –cosas accidentales aparte– es que se va aplazando el hacerlo por la esperanza de que habrá un momento propicio, en que se tendrá el humor adecuado y más claro lo que se quisiera decir. Pero resulta que en las actuales circunstancias, personales, nacionales, e internacionales, si se deja transcurrir más tiempo, lo único que se logra es que se acreciente la complejidad de lo que podría ser tema de comunicación o de comentario.
Así pues, hoy, abandonado todo propósito de cargar muchas cosas en el barquito de esta carta, voy a limitarme a que os lleve como carga fundamental la seguridad de nuestro –si es posible– acrecentado afecto, y después, al acaso, las noticias y comentarios que vayan viniendo, en el orden que se presenten...
Recuerdo que dije en Buenos Aires: “Estaremos, por lo menos, un año en España. Las impresiones de la primera temporada seguramente son demasiado optimistas; después debe haber una reacción, quizá demasiado pesimista, y hay que esperar un tiempo más para tener una opinión un poco equilibrada de cómo son ahora las gentes de España y cómo es la vida española”. Acerté aproximadamente en la valoración temporal de las dos primeras fases; pero no en la de la última. Resulta que no basta un año: parece que es necesaria la vida. Un extranjero puede entender las coas más pronto, quizá no en profundidad, pero sí en un esquema útil; pero yo, con mi pequeña cabeza, fracaso irremediablemente, porque el sentir –sobre todo ese sentir colectivo que rodea y envuelve y modifica el sentir personal– el sentir no me deja pensar. Aquí, en España, no puedo pensar sobre España. A veces me rebelo un poco de ser más pueblo de lo que realmente quisiera, por un instinto de regateo, de no hacer total e incondicional entrega de sí. Hemos pasado muchos años fuera; somos –queramos o no– extraños a muchas cosas; sentimos nosotros esa extrañeza y sentimos que, en cierta medida, la sienten los demás. Gustaría entonces –y no creo que por simple egoísmo– disfrutar de las cosas buenas: la maravilla de sentirse en el propio estupendo país, con su naturaleza, con sus gentes, y con las obras de los que nos precedieron; y también sufrir las aciagas: las muertes, naturales o por accidente, las desgracias en que no interviene el hombre como animal político. Pero, se quiera o no, hay que sentir también otras muchas cosas, que pertenecen a un tejido en que tienes que renunciar –para no ser injusto– a mantener tus fronteras entre bien y mal, y encomendarte a tu brújula intuitiva. La mía es muy fina, y así y todo –o quizá por eso– hay veces que oscila, como entre dos Nortes.
Bueno, no divaguemos. En una carta reciente –y después de varios meses de incomunicación desde que estuvieron aquí en febrero– nos pregunta Barbudo: “¿Seguís estando contento de haber vuelto a España? No le hemos contestado todavía, y no hemos hablado del asunto, pero la respuesta es: sí. Es decir, si ahora, después de haber vivido aquí, nos encontrásemos de nuevo en Buenos Aires –y aun descontando lo que haya empeorado la situación argentina desde entonces– volveríamos a hacer nuestros equipajes para venirnos a ser felices o desgraciados, según cuadre. Y conste que echamos mucho de menos Buenos Aires, y que nos encantaría ser ricos para poder ir de visita frecuente.
Desde luego, a los pocos meses de estar aquí (nosotros llegamos a Rianjo coincidiendo con una época de gran prosperidad) vimos claramente que Magdalena tenía, en general, mucha razón. Entre otros males, España, país de buenos artesanos, está decayendo en ese sentido rápidamente. De Rianjo es una sangría continua hacia Holanda, Alemaña, Bilbao. Excelentes artesanos se van de marineros, y cada vez se labran menos tierras y peor. De momento traen dinero, se hace su casita o arreglan la vieja y hay una prosperidad como de lotería; pero las tareas y oficios fundamentales desmejoran en cantidad y calidad de mes en mes. Nosotros, simplemente, no hemos podido conseguir en todo el verano que nos arreglen a fondo el tejado de la casa. Lo que se ve por aquí es una mezcla rarísima de prosperidad y pobreza, de progreso y de rutina, de capacidad personal y escaso rendimiento, de inteligencia y dispersión.
A los pocos meses de haber venido –todavía en luna de miel con el país y con las gentes– un episodio de orden particular y doméstico nos afectó de un modo que podría parecer desproporcionado (prueba de que para nosotros no era sólo particular y doméstico o no lo era superficialmente). Me refiero a la injustificada marcha del matrimonio que había estado al cuidado de Olegarita y de la casa; gentes a las que creíamos fundamentalmente buenas y fieles y a las que considerábamos como de familia. El desconcierto que nos produjo su comportamiento fue muy doloroso, porque venía a ser una especie de demostración de que se nos consideraba como intrusos: por mucho afecto y consideración que mostrásemos veníamos a ocupar un sitio que ya otros consideraban como suyo. Y esto que sucedía en la propia casa, se adivinaba entonces como amenazando en torno.
*
Han pasado unos días y he perdido la pista de lo que quería decir. Me parece que lo último lo había traído especialmente a cuento para explicar nuestra prolongada permanencia en Rianjo. Como tuve que encargarme de la casa y del cuidado de Olegarita, a quien de ninguna manera queríamos dejar en manos extrañas sin tantear primero hasta dar con alguien de plena confianza, tuvimos que quedarnos aquí en Rianjo, sin poner casa en Madrid. (Creo que lo intentaremos en enero, aunque nos intimida un poco la merma de nuestros ingresos por la baja del peso argentino). Esa ha sido también la causa de que no hayamos entrado en relación más frecuente y directa con el ambiente intelectual español. Hemos hecho una vida un poco retirada, que es a lo que tendemos si no hay especiales solicitaciones de fuera. En muchos aspectos, pues, no tenemos experiencia. ¿Es eso beneficioso o perjudicial? No sé. En otros tenemos una experiencia rica y honda, no fácilmente comunicable quizá, pero que no es pesimista.
Bueno, mejor es que salga esta carta tan aplazada otra vez. Ya Rafael os dice cuánto nos gustaron los hermosos libros de Unamuno y Lorca y cómo nos hemos alegrado del premio Palanza para Luis. También nos alegramos mucho –en otro origen de cosas– de las mejoras de Ranelagh. ¿Cómo os va en el nuevo y espacioso departamento?
Escribidnos. No os venguéis.

Saludos a todos los amigos, sin olvidar al ingeniero Díaz, aunque no nos visitó por segunda vez como había prometido. Para vosotros, con muchas felicitaciones, un fuerte abrazo de

Carmen

[Manuscrito:] Que se consideren nombrados todos los buenos amigos, pues a todos los tengo muy en el recuerdo.

1962-12-27
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 27/12/1962


Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962

Queridos Rafael y Carmen:

Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.

Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:

[Seoane]

1963-01-12
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 12/01/1963

12
enero
1963

Sr. D. Luis Seoane López
Montevideo, 1985, piso 13, Dtº 61
BUENOS AIRES

Querido Luis:

Nos ha producido una viva satisfacción tu carta del 23. No necesitas formular excusas, porque todos sabemos el abrumador trabajo que pesa sobre ti, como sobre tantos otros encadenados a la angustia del tiempo que pasa, con una celeridad anuladora.
Sería una gran suerte para Galicia y para nosotros, que se lograra la posibilidad de retenerte definitivamente. El proyecto de fundar una gran editora en Galicia, lo estimo viable. Días pasados, con ocasión de acompañar a Orense, al donador del premio “Galicia”, que se entregó a Vicente Risco, el tema volvió a ser motivo de conversación. Feliciano Barrera, el mecenas a quien me refiero, y Manuel G. Cerezales, el actual Director de Faro de Vigo, casado con Carmen Laforet como sabes, eran los otros interlocutores.
Barrera tiene una posición económica muy fuerte, y se halla implicado en negocios de gran envergadura. Es hombre de extracción humilde, surgido en una aldea de Ponteareas, que siente atracción por la economía y la mejora social de Galicia. Parece dispuesto a apoyar o fundar una empresa cultural, abierta al exterior, propicia a canalizar los valores gallegos.
Procuraré continuar en contacto con estos elementos, especialmente para cercionarme bien de que no les mueve cualquier finalidad política, o cuando menos partidista. De cualquier modo, juzgo viable la posibilidad de llegar a algo. Creo que Álvaro Gil, bien emplazado en el mundo financiero, y con un espíritu sensible y abierto, podría ser un elemento importante en la tarea.
Te felicito cordialmente por el premio “Palanza”, así como tendría que hacerlo por tantos otros motivos. Conozco el libro de Lorca, que recibí oportunamente, y que me produjo una viva satisfacción, no solo por los estupendos grabados que has incorporado a la obra, como también porque el nombre de Federico, el tuyo y el de Gonzalo Losada quedarán en la historia de la cultura ligados en una forma tan gentil y justiciera.
Gonzalo Losada me anunció también el envío del libro de Unamuno, y ahora el de Alberti. No he recibido el de D. Miguel, ni conozco el de Pablo Neruda, que sigue produciendo como un gigante. Del homenaje a Alberti he tenido noticias por Blanco Amor, que dentro de unos días debe llegar a Madrid.
Tocas en tu carta un tema que me interesa vivamente, me refiero a las viejas artesanías descuidadas, que están esperando unas manos nuevas para cobrar vida otra vez. He visto en Atenas y especialmente en Roma, piezas elaboradas en los países del Danubio y más al Norte, verdaderamente extraordinarias.
Una vieja predicación mía, en relación con las fábricas de cerámica de aquí, Pontesa y Álvarez, que pertenecen al mismo dueño, pudieran fructificar en forma interesante. Se trata de fábricas de gran producción, que han expuesto recientemente en Hanover. Se encuentran, como yo le había vaticinado, en la inferioridad de la falta de originalidad en la decoración y modelaje, y comenzaron a preocuparse por adquirir elementos técnicos, a base de artistas gallegos. Sería muy importante que pudiera llegarse a orientar en un sentido de mayor nobleza artística y mayor autenticidad una fabricación en gran escala, como la que aquí se ha emprendido en este ramo.
Isaac con su familia estuvo recientemente almorzando con nosotros. Supongo que ya habrá aterrizado en Magdalenta. De Dieste, pocas noticias. Es una lástima que no colabore asiduamente en los periódicos gallegos, a pesar de que ha sido invitado con insistencia, según me dicen. Supongo que estará preparando en el rincón natal alguna obra importante.
Con motivo del acto a que antes me he referido, estuve un momento con Risco. Le encontré al pie de la camilla, arrebujado en una butaca, mas esquelético que en su anterior apariencia, pero con vivacidad de espíritu. Los médicos están inquietos, porque de vez en cuando el sistema circulatorio hace crisis y es necesario apelar a remedios heroicos para restablecerle. Es posible, aunque muy difícil, que remonte la claudicación actual.
Espero que nos informéis más concretamente sobre vuestro viaje y punto de aterrizaje en Europa.
Pilar, que pasó últimamente una temporada poco satisfactoria, se encuentra ahora bastante mejorada. Os envía, lo mismo que Alfonso, sus más encendidos afectos, que harás presente a Maruja con los míos.

Recibe el más cordial abrazo de tu siempre incondicional amigo,

Valentín

1963-02-06
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Bos Aires
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 06/02/1963


Buenos Aires, 6 de Febrero de 1963

Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Debemos carta, la que debimos haber enviado a nuestra llegada, hace ya cuatro meses y el recibo del libro de Rafael que llegó a Buenos Aires en los primeros días del mes pasado, como regalo de Reyes, como feliz augurio para el año nuevo. A nuestro regreso encontramos a Buenos Aires como siempre, la moneda un poco más deteriorada, sin que impida, parece, a las gentes hacer sus negocios; la ciudad más crecida, aumentando, claro en incomodidad y los amigos todos divididos, tambien como siempre, en optimistas y pesimistas con respecto al futuro, pero sin apenas discutir, parecen haber agotado todas las fórmulas y recetas y abandonarse a una imprevista solución por el posible milagro, al destino, al azar; por eso tu libro, tan implacablemente lógico, escrito en tan bella prosa, en idioma tan racional y limpio llegó en un momento propicio, cuando casi todos parecemos haber perdido –me incluyo– objetividad, conciencia de nosotros mismos y la posibilidad de saber cual es una verdad.
En Lisboa, última etapa de nuestro viaje que no conocéis, buscamos a Espasandín. Fuímos a esa ciudad para estar con él y con Alicia tres o cuatro días y llegamos tarde. Se habían ido no sabemos a dónde. Estuvimos en la aldea cercana a Lisboa, una estación antes de Estoril, donde habían vivido. Llamamos insistentemente a la puerta del departamento que habitó y como nadie respondía dejamos una nota debajo de la puerta con la dirección del hotel en Lisboa, pero extrañados interrogamos a los pobladores de la pequeña población, antes a los vecinos, y luego el dueño de un almacén, de un ultramarinos, recordó a ese matrimonio español cuya mujer le hacía daño el viento, que siempre vestía “calzas”, la conocían más por esta prenda que por otro cualquier detalle, y que se habían marchado hacía poco tiempo, creían que a España, a una ciudad o pueblo que el proveedor, almacenero o lo que fuese, llamaba Santo Andrés de España, porque a ella no le sentaba el clima, aquel viento. Sufrimos una gran tristeza por ellos, nunca nos parecieron más solos que en aquella algo más que aldea de al lado de Estoril, y por nosotros que perdíamos alegría, algo, juventud quizás, con el desencuentro. Aquel viento, el mismo viento de Galicia, era lo que más amaba Espasandín y debía renunciar a él en busca de un clima sin viento, sin tiempo, para Alicia enferma. San Andrés de España nos trajo a la memoria San Andrés de Teixido, tan distinto al San Joao de Estoril de Espasandín, con más viento, más violentas olas y entre montañas escarpadas y donde parece no haber más allá que el mar, surgido el San Andrés de las profundidades de un oscuro y lejano pasado. Pero, ¿cual es este otro San Andrés de España, de clima ideal, capaz de alivar a Alicia? ¿Viajaron realmente a España? ¿A qué país fueron?. Nosotros sufrimos una gran decepción y en cuatro días que pasamos en Lisboa nos venían a la memoria constantemente, manteniendo, hasta que nos fuimos, la esperanza de encontrarles en la calle, en un café, en cualquier parte. Temíamos no conocerlos por el aire de personajes de novela alemana, de extranjeros de Capri, de la descripción del proveedor de San Joao de Estoril. Esta fué la última aventura de nuestro viaje. Unos días después con Varela os recordábamos a todos, y, otros más tarde, un domingo, leíamos en la sección bibliográfica de La Prensa una nota sobre un libro de Espasandín publicado hace, quizás, unos veinte años, en la época vuestra de Atlántida. El tiempo que va a abarcar la exposición retrospectiva mía que se proyecta para el mes de Julio en una gran galería nueva de aquí. Estoy trabajando como puedo y Maruja y yo proyectamos volver a esa en octubre, en el otoño.
Esta es una carta donde apenas se dan noticias. Todos los amigos comunes preguntaron por vosotros, os recuerdan, Varela, Baudizzone, Scheinberg1, Falcini, Frontini... Torrallardona y los suyos os están muy agradecidos y llegaron encantados de Galicia. Nosotros os recordamos siempre, y a todos los amigos.

Saludar de nuestra parte a Mincho, a Díaz Pardo, a quien debo carta, a Mon, a todos. Escribidnos. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.

1963-02-19
de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Carmen Muñoz Manzano, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 19/02/1963


Rianjo, 19 de febrero, 1963

Queridos Luis y Maruja:

Seguimos muy contentos con las noticias de vuestro próximo viaje. Ayer nos dice Esther en una carta que salía el 2 de marzo. Quisiéramos unas líneas vuestras diciéndonos si venís por mar y si hacéis alguna escala en España en vuestro viaje de ida a Suiza.
Además del gusto de saludaros, tendríamos un pequeño encargo que haceros: Gabriel nos trajo de regalo un termómetro-barómetro-higrómetro, comprado en Ginebra, y no funciona bien. Escribimos a la casa y no hay otra manera que llevarlo por mano para evitar los gastos y enojos de aduana. Es una cajita de 19x8x5 centímetros, que no os molestaría mucho si está en vuestros planes hacer escala en Vigo.
Esther ha sentido que no vaya la solapa de Rafael en su libro. Ayer nos mandó una carta del señor Vázquez, de Ed. Losada, en que éste le aconseja no cambiar la tapa por diversas razones, todas de buen sentido. Las cosas se pusieron así, ¡qué se le va a hacer! Esther está muy agradecida a Luis por su viñeta y por la ayuda en la edición. Gracias también por nuestra parte.
Adjunto una carta para Citania, pidiendo unos ejemplares del libro de Rafael. No sé la dirección. Acaso podéis llamar por teléfono, para que los envíen.
Hemos estado preocupados con Olegarita, que tuvo un gran trastorno de origen hepático. Ahora está ya mejor, y esperamos que pronto pueda recobrarse.
Está lloviendo furiosamente –ahora siempre llueve furiosamente–; pero al parecer Galicia es el edén comparada con otras regiones. Todos estos días la radio y la televisión no dan sino desastres en Córdoba y Granada.

Perdonad tantas molestias. Saludos a los amigos y para vosotros un abrazo de Rafael y

Carmen

1963-03-25
de Lázaro Goldstein, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lázaro Goldstein, a Luís Seoane en 25/03/1963

QTIS ELEVATOR COMPANY / R. H. BUXTON / GERENTE GENERAL.

Buenos Aires, marzo 25, 1963

Señor Ingeniero
Lázaro Goldstein
Avda. Córdoba 4045
Presente

Estimado Ing. Goldstein:

Tengo el agrado de dirigirme a Ud. para que con su usual cortesía tenga la deferencia de hacer llegar al pintor, Sr. Seoane, el paquete que adjunto.
Como Ud. bien recordará, durante la última visita que efectuara a nuestro país el Sr. Richard Joubert, de la División Internacional de nuestra Casa Matriz, oportunidad esa que nos sirvió para conocer a tan destacada personalidad del mundo pictórico.
Con la seguridad de que cumplimentará mi pedido, hago llegar con la presente, tanto a Ud. como al señor Seoane, afectuosos saludos del Sr. Joubert y los míos propios.

Cordialmente.

R.H. Buxton

1963-03-30
de Luís Seoane, a Otto Hans Abt
Xenebra
Basilea
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Otto Hans Abt en 30/03/1963

Ginebra, 30 de Marzo de 1963

Sr. Otto Abt
Basel

Mi estimado amigo:

Hemos pasado con su esposa y Ud. momentos muy agradables y estamos muy agradecidos por las atenciones que han tenido con nosotros. Personalmente le debo a usted, Abt, el amable interés que mostró por mi obra y que para mí significa mucho.
Estamos ya instalados en un pequeño apartamento y a partir de mañana comienzo a pintar. Hace más de dos meses que no trabajo y tengo muchas ganas de comenzar nuevamente. Nos gustaría que si ustedes pasan para algún otro sitio de Suíza o hacia Francia, y Ginebra les queda de paso, nos visiten, o si se deciden pasar un fin de semana en esta ciudad.
Reciban su esposa y usted de Maruja y míos un saludo muy cordial y Ud. el afecto de:



S/C.-
Luis Seoane
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
Genève

1963-04-02
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 02/04/1963


Ginebra, 2 de abril de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy ahora empezando a escribir cartas. Dejé pasar todo este tiempo para poder de mejor manera concretar las impresiones que voy recibiendo de lo que veo. Suiza me gusta mucho. Me encanta su paisaje, su nieve y sus ciudades y hasta sus gentes, creo que más a partir de Berna y hacia el norte. Se ven los defectos, pero también puede uno ir admirando sus virtudes y éstas son todas aquellas que nos enseñaron a practicar de niños nuestros padres y la escuela. Se trata de virtudes elementales y prácticas que sirven para hacer cómoda la convivencia. La practicidad es la norma de conducta habitual de estos montañeses, seguramente impuesta por el clima y la necesidad de preservarse de vecinos ambiciosos. Su fantasía está destinada a la invención de objetos útiles y a encontrar en su ejecución satisfacción artística. Les gusta que las cosas estén bien terminadas y produzcan buen efecto, que sean bellas. Quizás esta cualidad les viene de una larga herencia campesina, de encierros caseros en las largas nieves de sus montañas. Alrededor del fuego para calentarse el cuerpo debieron nacer las mejores virtudes suizas, y las virtudes de su arte. Pintan, dibujan, esculpen con exacta corrección, con largo conocimiento del oficio y con tozudez destinada a hacerlo lo mejor posible. Un gran pintor suizo es Hodler, que no tiene, a mi juicio, la resonancia universal que debiera. Extraordinario dibujante y pintor, un poco frío, pero muy sabio y que en su obra es espejo fiel del temperamento de su pueblo. Yo no sé si fue verdad histórica el suceso de Guillermo Tell o es leyenda, pero, cualquiera sea su origen, esa precisión conque dispara la flecha sobre la manzana que está en la cabeza de su hijo, es la precisión que caracteriza a Suiza y a sus artistas. Posiblemente, nada se encuentra individualmente genial en este país. Su genio, en todo caso, es producto del esfuerzo colectivo. Los retratos de Holder son admirables como lo son muchos de sus paisajes de montañas, donde las nieves y las nubes se confunden en color y forma para dejarnos ver por trozos el azul del agua y el verde de los vegetales. Cada línea de sus retratos es exactamente del tamaño que corresponde y está en el único sitio donde puede estar en el cuadro, sirviendo al mismo tiempo para definir al retratado. Pero esto mismo ocurre en los retratos de Goya o de Rembrandt y existe además algo indefinible que escapa a toda lógica y a la corrección del oficio. Félix Valloton, otro suizo, es un maestro, pero le falta el valor de saber desprenderse de lo que es correcto y que fue aprendido. Uno piensa en Renoir o en Monet, que vivían por los mismos años, posiblemente de más edad, no lo sé, pero que se atrevían a dejarse llevar por la fiebre del color y de la expresión. He visto estos días un desnudo rojo de Renoir muy descuidado de dibujo en el sentido académico, pero bellísimo de color y, ¿quién nos diría que esas manchas verdes y azules de Monet componen el detalle de un paisaje?
Vi algunas exposiciones extraordinarias, una de ellas de Jawlensky, del que le hablo a Scheinberg, y en una galería dedicada a libros de arte y grabados cuatro libritos, más chicos que los librillos de papel de fumar, de 3 centímetros por 2 aproximadamente, ilustrados por Picasso con aguafuertes. Son ejemplares numerados y de muy poco tiraje y cuestan 1.000 francos suizos, unos 31.000 pesos más o menos. Aparte de esto, también algunos espléndidos Picasso que vi por galerías, aparte de los museos, que nunca he visto reproducidos.
Bueno, refiriéndome a cuestiones de otra índole. ¿Cómo va el asunto del cobro de la Hebraica? ¿Qué dice el doctor Bruetman? ¿Y Bernárdez? ¿Continúan yendo a Ranelagh? Suponemos que sí si el verano este año es tan constante en ésa como aquí el invierno. Ayer nevó en Ginebra y hoy amanecimos con lluvia y frío, a pesar de esto, los comercios y las gentes están preparadas para gozar de la primavera. Me gustaría que nos enviasen noticias de ésa. Supimos por los diarios de la renuncia del Ministro del Interior y antes de los sucesos provocados por la actitud de la Marina. Le ruego que nos escriba.

Reciban Elsa y Ud. el saludo de Maruja y mío y además Ud. un abrazo de:

[Seoane]

1963-04-04
de Enrique Goldstein, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Goldstein, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 04/04/1963

ENRIQUE H. GOLDSTEIN / Arquitecto.

Buenos Aires, abril 4 de 1963

Queridos Maruja y Luis:

Supongo que al recibo de estas líneas mi cuñada Ruthy habrá hablado con vosotros y os habrá pasado los últimos chismes de este lejano y enloquecido país. Sabrán así que hubo (o quizás todavía hay) una bonita y marina revolución gorilista y nacionalista dispuesta a derrocar al actual “gobierno” e instituir una larga dictadura militar. En fin, es lo único que faltaba para acrecentar el caos en que vivimos (o más bien “duramos”).
No os imagináis cómo los envidiamos; el ambiente aquí es inaguantable y por ahora sin perspectiva alguna. Las perspectivas de nuestro viaje a Israel se ven muy bloqueadas por los líos de la enfermedad de mi suegra quien justamente hoy salió para Suiza en busca de un medicamento que según las informaciones es bueno. A esto se sumó la muerte de un hermano de mi suegro, los líos económico-financieros en que estamos metidos y que lo tienen muy preocupado a mi padre (mucho más de lo necesario), tanto que ya empecé a temer por su salud.
A estas feas noticias se agrega una muy buena, pero que también traba el viaje: Anita está embarazada y si esta vez no se equivocó en las cuentas, en octubre seréis tíos. En fin, que líos no faltan y cada día uno se harta más y más de este País. No vemos la hora de partir.
Luis: le adjunto una carta que papá recibió en el Estudio días pasados. Con ella entregaron un rollo con infinidad de papeles (cuya muestra le envío). Usted dirá qué debo hacer. Por ahora lo guardo en la oficina (vino de USA).
Muchas novedades no tenemos; salimos muy poco y vemos a muy poca gente. No se imaginan lo que os extrañamos, y más cuando vemos las fotos de vuestra partida en Ezeiza (en la próxima se las enviaré).

Reciban un fuerte abrazo de

Enrique Goldstein

[Manuscrito:] Muchos saludos de Anita. ¿Cómo va el trabajo?

1963-04-16
de Anita de Goldstein, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Anita de Goldstein, a Luís Seoane en 16/04/1963


Buenos Aires, Abril 16, 1963

Queridos Maruja y Luis:

No saben cuánto nos alegramos vuestras cartas, fue un golpe de alegría en medio de todo este desastre. No sólo me imaginé el departamento donde viven, sino que los acompañé por los paseos que han hecho.
De Buenos Aires hay mucho y poco para contarles, mucho por la situación política y económica que ya Enrique les comentó, y poco, debido a que casi no salimos y no vemos a nadie.
No sé como agradecer vuestra gentileza de haber ido a visitar a mi familia en [Interl...] para ellos debe haber sido una gran alegría ya que están sometidos a un tipo de vida muy [m...]. Esperemos que la suerte nos acompañe y que Ma… recupere la salud!
Daniel está ya grande y muy charlatán, [e...], gran alegría de nuestro hogar, pues ver como día a día progresa es realmente una satisfacción.
Nosotros los extrañamos mucho y no dejamos de pensar en Vds. Estoy plenamente segura que Luis va a tener mucho éxito, yo, por mi parte, les deseo mucha suerte y espero que pronto llegue ese momento tan esperado.

Mis más afectuosos cariños y un gran beso de

Anita ¿?

1963-04-19
de Sigwart Blum, a Luís Seoane
Basilea
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Sigwart Blum, a Luís Seoane en 19/04/1963


19-4-1963

Estimados amigos:

Desde ayer, estamos en Basilea. Estuvimos con Theler, Abt y otros.
Llegaremos a Genève mañana, Sábado, a las 14:39.

Cariños y hasta la mañana.

Sigwart + Grete

1963-04-21
de María Luisa Sofovich, a Maruxa Seoane
Transcrición

Transcripción da epistola de María Luisa Sofovich, a Maruxa Seoane en 21/04/1963


Domingo 21 de abril [1963]

Mi querida Maruja:

Tu carta me alegró y nos hizo reír; se la leí a Claudia y Alejandra. Ya te podés imaginar los comentarios sobre las funditas. Pensaba contestarte una larga carta, pero ahora Bernardo me apura no sé porque motivos de fechas de giros. Cherchez l´argent! Que te puedo decir de nuestra vida; triste, muy triste. Si salimos de la soledad inmediata que nos rodea, nos encontramos con un Bs. As. repugnante, revolucionario con mal olor, detenciones, peligros, tacuaras. Ranelagh nos ayuda. Vamos rigurosamente los sábados y domingos y estuvimos allí toda la Semana Santa con Luisa. Hablamos mucho de ustedes y los extrañamos. Está todo verde y suave, como en primavera, tienen algo de color los crataegus y el resto, todos los verdes neblinosos o iluminados que tan bien conocen. Nuestro limonero, lleno de limones, el ligustro cortado al bisel por don Juan para demostrar su enojo con los vecinos. Y el camino! convertido en una gran avenida lisa sin un pozo, con dos canaletas a los costados. Todo hecho por la intendencia de Berazategui que entre revolución y revolución se aburre y decide hacer cosas útiles. No te hablaré más de Ranelagh porque creerás que te quiero vender nuestra casa para que gocen de la compañía de Tristán.
No vemos casi a nadie, fuimos al cine a ver El Proceso. Nos gustó, pero yo encuentro que el libro tiene una dimensión filosófica y que la película es el relato de una pesadilla, bien que genialmente realizada. Fuimos al teatro a ver El décimo hombre de Chayevzky y también nos gustó mucho muy bien dada, en ese teatrito San Telmo.
Yo trabajo más de lo que puedo, pues aunque pedí licencia en dos escuelas, tengo el Buenos Aires mañana y tarde y dos veces por semana el Policlínico de Lanús en la sección niños del equipo del doctor Goldemberg. Allí aprendo mucho de psicología infantil, diagnósticos, tests, etc. Aunque en el fondo estoy en desacuerdo con la orientación demasiado psicoanalítica que allí tienen, me sirve, sin embargo, para practicar un gran aspecto de la psicología aplicada a la reeducación que puede serme muy útil alguna vez. Pertenezco a lo que pomposamente se llama equipo psicopedagógico del Seminario del doctor Goldemberg.
Marujita , aunque no podemos comparar la paz para el trabajo que deben tener en aquel departamentito de Suiza con la alterada vista del puerto que hubieran tenido desde la terraza de Montevideo, no nos olviden. Yo me encargaré de sorberle el seso hablándole de Ranelagh y como las sirenas a Ulises, los haremos volver siempre a estos pagos.
Claudia les manda muchos besos y me pide que Luis le guarde todas las marquillas de cigarrillos. Doña Alejandra, Juanita Sánchez mandan saludos.

Maruja, espero siempre noticias. Te mando un gran abrazo lleno de nostalgia de tantas vueltas de domingo con ustedes y con el auto lleno de cantos. Y otro gran abrazo a Luis

Elsa

1963-04-22
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 22/04/1963


Buenos Aires, 22 de abril de 1963

Querido Seoane:

Recibí tus dos cartas. Ya hice uso de tu corresponsalía, con pleno éxito. Está a tono con el informativo que habíamos inaugurado –un panorama mundial y nacional muy breve y adjetivado, que está levantando roncha. Lo tuyo fue especialmente elogiado por los pintores, aunque supongo que a algunos nos les hará mucha gracia, como no se la hacen mis comentarios. Romualdo Brughetti es director de Relaciones Culturales de la Cancillería. Hugo Parpagnoli es director del Museo Nacional de Bellas Artes. Creo que ya sabías que Rafael Squirru es director del Departamento Cultural de la Unión Panamericana. Fuiste seleccionado para la exposición de París, por un jurado en el que estaba Payró. Se ha detenido a unos cuantos frigeristas, entre ellos Merchensky y, al principio, equivocadamente, Ernesto Sábato que ya está en libertad. Yo preparo dos conferencias para ver y estimar sobre El alma en conflicto con la época (lo accidental y lo permanente, como oposición causante del desgarramiento actual). Me ha encargado Eudeba una serie de fichas para la carpeta en que tú participas, y quieren que les busque dinero para colección titulada Arte para todos, con sueldo y asesoría, pero eso de buscar dinero...
Vimos a Baltar, están bien. Díaz Pardo sigue enterrado. Dieste, en su gloria, a la diestra de Rianxo. Núñez Búa salió para Europa, contaba con verte. Di tu dirección a una dama que quería datos tuyos para un trabajo misterioso. Bonino, en Estados Unidos, y Rubbers, preparando las maletas hacia allá. Mándame tus colaboraciones horaonceñas. Y, mientras no me mandes el paisaje, etc., es tu deber, no lo olvides enviarme discos, catálogos, libros, cintas grabadas con veces europeas, reproducciones de tus obras, y sobre todo, mucha compasión por esta vida porteña obligatoria.
Como ves, puedo ser más telegráfico. No te hablo del resto de vuestros amigos porque, como es natural, sólo los veo para maldeciros en compañía nada sospechosa. La noticia triste: Murió Lorenzo Dominguez.
No está Marika en casa, así que os mando estas líneas sin que ella meta baza (como ves, Maruja, para llegar a tiempo, hasta por correspondencia tengo que andar solo). Pero también os maldice, deseándoos, como yo, mucha suerte.

Un largo abrazo.

Lorenzo

[Manuscrito:] P.D. Saludos a Petere , a Amparo si la veis, a...

1963-05-01
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 01/05/1963

Buenos Aires, mayo 1º 1963

Querido Seoane:

Como ves, carnereando, pues es 1º de mayo y estoy escribiéndote, a pesar de que quizá no hayas recibido todavía mi última carta.
Dos líneas nada más, para comunicarte que me acaba de llamar Brughetti, nuevo Director de Cultura, para pedirme que te escriba con el objeto de: 1º –Se te ruega contestes lo más rápidamente posible si aceptas participar en la Bienal de S. Pablo, con 5 grabados. Si te decides y tienen pronto el material, se comprometen a dar la batalla para que estén bien expuestos.
2º –En caso de conseguirse buena fecha y buen espacio, esto es, una sala que yo conozco, preciosa, y hacia mediados de septiembre, realizarían una exposición de tus grabados en el Museo de Arte Moderno de R. J. Los grabados se necesitarían a fin de armar la exposición, a fines de julio, creo que aquí.
Si te sirvieran los tacos que dejaste, se le podría pedir a Audivert o a otro grabador que sacara las pruebas necesarias.
3º –Que envíes para la Bienal: foto personal o fotos, así como de tu obra, especialmente grabado.
Personalmente me parece: que esta gente piensa dar con tus grabados la batalla de premios. Y en cuanto al grabado, R. J. es uno de los pocos lugares en donde encuentra eco. Tu dirás. Creo que debieras responderle directamente a Brughetti, independientemente de lo que quieras decir a mí.
Por si no tienes la dirección, es la siguiente: Director de Cultura del Ministerio de Relaciones Exteriores. Sarmiento 2351.
Nada más por hoy. Compadéceme: sigo en Buenos Aires y mañana participo en una mesa redonda sobre el Premio Ver y Estimar.

Saludos a Maruja, abrazos a Petere y familia, a Amparo y uno grande para ti.

Lorenzo

P.D. La exposición individual no es segura, pues antes de tu respuesta no pueden gestionarla. Las erratas de máquina son de Marika. Las otras también.

Queridos:

Compadézcanme a mí, que lo tengo que aguantar, con su 1ª Plana, su Radio, sus Mesas Redondas, sus Conferencias, y su Eudeba. ¡¡¡¡¡Está insoportable, además me quiere hacer creer que ya te mandó dos cartas!!!
¿Qué hago con los señaladores de cobre? ¿Los necesitan todavía? Mercedes, que siempre me llama a las 8 menos cuarto, el día de la partida de ustedes se durmió y me despertó a las 9:30. Lo extraño es que yo no me despertara igual. Podría probar de mandarlos con alguien o quizá por correo, contéstenme.
Aquí también está de moda las planchas, y los peltres antiguos. Pero el furor son los platos grandes de Talavera y sobre todo los frascos de farmacia antiguos, esos que tienen el escudo de Talavera en azul. Me gustaría saber si no es difícil conseguirlos en España y a cuánto.
Por aquí, todos los comerciantes lloran. Yo, por suerte, me voy salvando gracias a mis clientes italianos. Se vendió la colección española de la viuda de Saint, y el remate tuvo lugar en el jardín español de su casa, lleno de grandes macetones de cerámica, antiguos. Yo compré una enorme espetera, de hierro forjado, con parrilla y todo. El día que la venda, lloro. Es preciosa. Y un bargueño renacimiento español, con incrustaciones de marfil, cajones secretos, etc., y su mesa correspondiente.
Total que, aunque vendí mucho el mes pasado, estoy como siempre sin un cobre.
Los chicos están muy bien, organizándose en sus respectivos departamentos. Ariel, haciendo el servicio militar. Ahora, después de la revolución, lo pasaron a una oficina al Ministerio de guerra. Fernando se comprometió con Sonia. Así que esta vez la cosa va en serio. Hugo acaba de aprobar un examen. Noemí, que les mandó saludos, sigue todavía luchando con Franco. Menos mal que Baudi está de por medio. Baltar estuvo nuevamente por aquí justamente durante la última revolución. Nada nuevo, sólo que el hermano de Mirella está pasando allí una larga temporada. Con Díaz Pardo no hemos logrado comunicarnos. Seguramente no quedó ningún teléfono en pie después de bombardeo de Magdalena. A Laxeiro lo vimos la única vez que fuimos al Moderno. De Lala, después que estuvo en casa para vuestra despedida, no he vuelto a tener noticias. Seguramente todavía sigue ofendida por el Aguna Mineral ???!!!! Aida Scheimberg viene siempre a verme y Sarita y Falcini estuvieron una noche en casa con Venancio Viera. Aparte de eso, no hemos visto a nadie ni salido para nada, de casa al trabajo y del trabajo a casa. Ni al cine. ¡Qué horror! Eso que se dieron dos películas que Lorenzo tenía mucho interés en ver, una rusa La dama y el perro y El proceso de Kafka. Pero no hay tiempo. Desde que se fueron ustedes, estamos más aislados que nunca, pues dejamos así de tener noticias de una cantidad de gente. No habrá más remedio que hacer más sociable a mi marido.

Un gran abrazo de

Marika

1963-05-04
de Luís Seoane, a Roberto Melella
Nova York
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Roberto Melella en 04/05/1963


Ginebra, 4 de Mayo de 1963

Sr.
Roberto Melella
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos desde hace dos meses en Suíza, ahora viviendo en Ginebra, hasta seguramente mediados de Junio, desde donde hacemos escapadas a uno y otro sitio de este espléndido país y antes de ir a España. Estoy pintando aquí y es posible que haga algunas exposiciones, no sé cuando, las obras mías gustan bastante y tengo interés naturalmente en hacerlas. Pero no quiero hablarle de esto sino del posible viaje de ustedes a Europa. Desde España pienso enviarle un informe de precios de departamentos amueblados y de hoteles, de Madrid y de ciudades gallegas para que no vayan a pasar solo unos días o un mes, sino a quedarse de tres a seis meses y a convivir en las ciudades con el pueblo, incorporándose a sus costumbres. Aquí, en Suíza, un auto de segunda mano que puede servir para recorrer Europa y luego venderlo, cuesta alrededor de 1.500 francos suízos. Parece ser que en España se consiguen a un precio similar. En Suíza, pueden conseguir un departamento de un ambiente en la ciudad más cara que es Ginebra, por 500 francos aproximadamente y con otros 500 se pueden satisfacer los gastos de comida y paseos por la ciudad. Todo lo demás que traigan es para cumplir con sus gustos. En España resulta todo algo más barato. Venir a Europa saliendo del actual Buenos Aires con sus militares sublevándose cada semana, sus políticos estúpidos, sus industriales y comerciantes (perdóneme) ajenos a la realidad actual del mundo y la grosería del ambiente es, en general, entrar en un oasis de tranquilidad, aún con los graves problemas que agitan a cada país. Pero, al menos, cuando los países no están tranquilos, las gentes saben donde están, cual es su verdadera situación con respecto al mundo que viven. Pero, ¿cómo entenderse en la Argentina con unos terratenientes que piensan vender cuero a los fabricantes europeos que no usan ahora casi otros materiales que el plástico? ¿Cómo vender vacas si este año hubo superávit de sus carnes en buena parte de los países europeos entre ellos Francia?, ¿Y trigo? España produjo este año pasado casi tanto como la Argentina. Pero no es de esto de lo que quería escribirle sino de todo lo bello que vemos. Ciudades antiguas, paisaje, museos, exposiciones y hasta vidrieras de comercio donde se puede ver la riqueza del ingenio industrial y comercial de Europa. Maruja y yo estamos casi decididos a hacer un museo de repasadores, tantos, bellísimos de dibujo y estampado, vemos en los comercios. Solo el paseo a orillas del Rhin por Basilea, o del Lago Léman en Ginebra, tan bello en su costa y tan mar en sus ochenta kilómetros, justificaría el que ustedes se viniesen. Vénganse. Usted, Melella, debería conocer otros suízos que los de sus fábricas, sinó tendrá de por vida una idea desfigurada de los suízos.

Un gran abrazo para todos, para Dora, Ud. Dorita y los dos Robertos de Maruja y mío y otro grande, fuerte, extenso y claro como el Léman para usted de:

[Seoane]

N/D.- 4-6 Rue du Lac. Ap. 59. Ginebra

1963-05-06
de Xosé Núñez Búa, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Madrid
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Núñez Búa, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 06/05/1963


6-5-63

Queridos Luis y Maruja:

Ya estoy en Madrid. Mi paso por París fue muy rápido. Vi a Colmeiro. Bien. Anda en un congreso internacional por lo de Grimau. Hay delegados de toda la Europa Occidental. Leí una nota de Mauriac en Le Figaro muy buena. Con Colmeiro está Emilia Calviño, con quien cené el viernes, me dijo que cuando pases por París, si pasáis, le llames. Avenue Franklin Roos[e]velt, Nº 61 - Teléfono ELY7038 (oficina) o BAL5413 (casa). Es una gran persona.
Me gustaría proyectar contigo una empresa que intentase hacer, para España al menos, algo parecido a lo de los daneses. Si estos de aquí lo viesen, yo intentaría capital de Argentina. Habría que tener al menos 6 millones de pesetas. ¿Por qué no me escribes sobre esto? Yo le daría forma comercial. Quiero salir de la Argentina. Creo que no solo lo gallego. (Hay en otras regiones españolas mucho popular y que puede ser punto de partida para cosas nuevas.- Yo voy a explorar el ánimo mercantil de algunos amigos de aquí. Escríbeme aquí antes del 15.
No pude ver a los Alvajar. Le escribiré a Amparo explicándole el desencuentro con su hermano con quien hablé 2 veces por teléfono.

Abrazos

Pepe

1963-05-17
de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane
Madrid
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Enrique Azcoaga, a Luís Seoane en 17/05/1963


Madrid, 17 de mayo de 1963

Luis Seoane
Ginebra

Querido Luis:

A la vuelta de un viajecillo –el sexto en dos meses– para ver la “Medea” de Eurípides realizada en Mérida por el “Piraikon Theatron” y de una incursión fugaz en Elvas (Portugal) donde pasamos el día de ayer con mis compadres, me encuentro con la tuya del 13, largo tiempo esperada. Con Pepe Núñez Bua, que ahora está por Madrid camino de Sevilla nos hemos preguntado algunas noches –visitando el Madrid antiguo–, cómo no nos habías escrito antes. Llegamos el 14 de marzo a Valencia y el 17 a Madrid, después de darnos una vuelta por Ifach, Altea y Benidorm, lugar este último de nuestra “luna de miel” remota. Y desde entonces, pues a disfrutar de la tierra como podéis imaginaros, y a soportar los encuentros y desencuentros naturales de quienes vivieron lejos de ella, once años y medio.
Me alegra mucho que me recuerdes a Petere... El día de la inauguración en este del “Fondo de Cultura Económica”, tuve el gusto de charlar un rato con su mujer. Parece que la misma ha vuelto a Ginebra, sin tiempo para pasar un nuevo rato con nosotros. Cosa que lamenté infinito, por mi antigua amistad con el poeta, y porque la galleguita me produjo una impresión estupenda.
No me parece nada mal que continúes pensando en tus proyectos de edición y en lo conveniente de una exposición tuya en estos pagos. Yo voy tomando contacto con amigos de las artes, con galerías, etc., etc., pero no paso por ahora de ahí... No sé en realidad como enfocaré mi vida, vale decir, de qué manera ganaré lo antes posible mi urgente subsistencia. Pero te confieso que tengo una calma como millonario, sencillamente improcedente.
Con Trabazo, con Cristino Mallo, con otros pintores y con tantas gentes, voy haciéndote relaciones públicas. Cosa un poco inútil, pues aquí toda la gente con la que me encuentro, considera “naturalísimo” que los españoles peregrinos, sentemos un poco la cabeza y continuemos nuestra tarea por estos pagos.
La vida, mucho más cara de lo que supuse, sale triple que en América, pero cuesta bastante. Mi hija Isabel, deseando incorporarse al clan sigue anunciando viaje para noviembre, mientras su hermana Clara suspira por el Johnny lejano, y los pequeños –Myriam y Rafaelillo– preparan sus estudios con discreto entusiasmo. María, a quien virtualmente no veo, en vista de lo bien que la tratan –esta tarde, por ejemplo, está en los toros–, está radiante de satisfacción en su nueva –y un poco vieja– casa. El que te escribe, contento de haber hecho lo que hizo, ve las cosas con la calma que más o menos consiguió en la “trepidante Argentina”, de la que tenemos las peores noticias.
Conozco la edición de Seghers de que me hablas... No me parece la pena ni enfadarme: en literatura y en arte, las cosas desgraciadamente son casi siempre así, y no merece la pena de tomarlo en serio. Aunque...
Por mi parte, en vista de que Gonzalo Losada no publicará mi ESPAÑA ES UN SABOR, le he escrito una carta diciéndole que me diga algo definitivo, y copio mi libro para endilgárselo a TAURUS. Luis López Anglada, capitán de la correspondiente sección poética, me lo ha pedido con un afecto extraordinario. Veremos a ver.
De eso de la nostalgia, me parece estúpido hablar... Si no fuera porque tenemos en Buenos Aires a nuestra hija, y porque en aquel “pandemónium" tenemos muy buenos amigos, no nos acordamos ni del santo de su nombre. Es decir; no nos acordamos durante el día... Porque todas las mañanas leemos en la prensa lo que allí pasa, aparte informes directamente por el correo, de lo que pasa, no pasa y puede desgraciadamente pasar...
Escribí a Rafael Dieste anunciándole que habíamos llegado. Aún no me ha contestado. He visto cosas de Arturo Serrano Plaja en Poesía española y en los Papeles de Camilo José Cela, a quien he entregado algunos poemas de mi nuevo libro. También entregué un par de cosas a José Ortega para la Revista de Occidente, cuyo segundo número –segunda época– está en los quioscos. Debería entregarme el “colaboracioneo” por lo menudo, con el fin de ganar y no gastar, operación a la que entusiásticamente nos dedicamos. Pues aunque la vida está por las nubes, sobre todo para quienes no ganamos aún las 20.000 pesetas imprescindibles, esto es un ir y un venir; un llegarse a Logroño a celebrar la llegada de la primavera; es un pasarse la Semana Santa en la sierra y un acercarse a La Mancha, a Toledo, al Escorial, etc., etc., que nos tiene enloquecidos.
Nos han llegado noticias de Buenos Aires referentes al divorcio de Noemí Gerstein y Franco Di Segni, así como de la escena que se organizó el día que el concreto Capristo sorprendió a su señora esposa en delito de adulterino... Porque vienen constantemente gentes de aquellas latitudes –los Trosman, la directora de El Pórtico, la hermana medio polaca, medio brasilera de Alicia Giangrande, etc., etc– que son portadoras de tan extrañas nuevas. Ya sabréis que Squirru está en Nueva York, encargado de la Dirección de Asuntos Latinoamericanos, o algo así, de la O.E.A. Y que Romualdito Brughetti ocupa el cargo que antes tenía en el Ministerio de la Plaza de San Martín, el bueno y un tanto extraño Francisco Luis Bernárdez, actual embajador de Argentina en Portugal... Hugo Parpagnoli dirige el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Y como consecuencia de estos y otros sucesos, el bueno de Héctor Blas González no contesta a una carta mía en la que le solicitaba noticias de mi “Spilimbergo”. Nuestro buen amigo vive en París, Rue Henrion de Pensey 23, distrito 14, según me informó en el Gijón el amigo Burnichon, editor barbado. A quien un día me encontré de palique con el enfurecido Arturo Soria, compañero matutino de Pepe Bergamín, en Loto, bonito local de la calle Serrano. Me dicen que Rosa Chacel pasa temporada en Madrid y que regresa a los Nuevayores. (Yo no la he visto). El amigo Burnichon dijo también que nuestro entrañable Lorenzo Varela piensa venirse con Marika a las Españas, cosa que yo realmente no creo... Mi hija me manda a veces Primera página y leo cosas suyas. Aún no he escrito al galaico y enloquecido muchacho, como me pidió al final de una temporada argentina durante la que tan mal cultivamos nuestra amistad después de nombrarme corresponsal de su semanal emisión radiofónica...
Escribo poquísimo, como me lo sospechaba. Los poemas “cotidianos” que por las buenas me salen, y alguna colaboración para El día uruguayo y La prensa bonaerense. La parte económica, me resulta desoladora... Mil pesos argentinos, que es lo que siguen pagando los Gaínza Paz todavía, se convierten en 432,90 pesetas. (Aquí, parece que pagan 500 con alguna facilidad, y los colegas no están conformes). Paco Leal Insua solicitó mis servicios como director de Mundo Hispánico, pidiéndome una cosa sobre la Antología de Sorolla que se celebra en el Casón del Retiro. Y...
La casa, que en principio nos parecía horriblemente pequeña, va ajustándose a nuestra destartalada y un tanto híspida idiosincrasia. A ella llegan amigos, conocidos, cartas y telefonazos... Está manga por hombro, porque como os digo, no nos queda un minuto para respirar plácidamente. Aunque sospecho que el cuarto desde que os escribo, con algo de rastro madrileño o de “mercado de las pulgas” parisino, se ordenará próximamente... Todos los amigos situados nos llevan y nos traen con sus coches... Uno, como me decía en Buenos Aires Julián Marías, tendrá que pertenecer a “infantería” mientras las cosas no varíen... En lo expansivo, arquitectónico y aparente, España ha variado de manera considerable en estos once años y medio. En lo otro, ni parole de plus... Las gentes, más dispersas y desparramadas como consecuencia de las exigencias vitales, van apareciendo con una cordialidad y generosidad generales, que a mí me honran y sorprenden. Pero si te he de ser franco, mucho me temo que cuando uno comience a buscar el corrusco las cosas no sean tan plácidas. Se me ha sugerido hacer la crítica de arte mensual en Índice, aunque no he concretado nada... Hablé con los Bioscas, sin que mis entrevistas cuajaran en ningún resultado... Como yo me vine dispuesto a todo y pensando que pasarían seis meses hasta que nuestro caudal familiar y creador se encauzara no grito S.O.S... Pero, sólo los ricos como vosotros –no me peguéis–, que llegaréis con dinero fuerte, encontráis esto fácil y posible.
Un día aparecen por el café Pucciarelli y el Greco, personaje este último que vive, protesta y dice que pinta en casa de Manuel Viola. Otro, se me asegura desde Buenos Aires que Barragán llegó, taciturno y maltrecho... La vida sigue, queridos Maruja y Luis, y vuestro amigo de hace algunos años, está siempre encantado de reencontraros. No necesita jurároslo.

Enrique Azcoaga

1963-05-17
de Sigwart Blum, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Sigwart Blum, a Luís Seoane en 17/05/1963


17-5-1963

Queridos amigos:

Hoy salgo para Madrid, Holé!
Hemos visto mucho en las ultimas semanas: Hamburgo-Berlín-Stuttgart-Heidelberg-Baden Baden-París-Munich.
Mi mujer pasa –de regreso– por Genève.
Llegará Lunes, 20 mayo, a las 19:44 de Zurich (si todo va bien), pues el martes (a las 19:00) sale el avión de la SAS.
En caso de no encontrarse, pudieran encontrarse en la oficina de la SAS, 30 Grand Quai du Generale, (Tel. 26-3366)

Con saludos muy cordiales de nosotros, [os] queremos siempre

Su Sigwart + Grete

Saludos de la gente de la Gebranchsgraphik

1963-05-22
de Luís Seoane, a Sara Pagano
Xenebra
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 22/05/1963


Ginebra, 22 de Mayo de 1963

Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Querida amiga:

Hemos recibido su carta con las noticias de ahí que agradecemos. Apenas leemos en la prensa de aquí y de París algún que otro comentario desolador y algún día, cuando en un diario trae algún cable escueto, buscamos otro diario que lo interprete y aclare. Su carta y la de Scheinberg que llegaron casi juntas, nos produjeron alegría, aparte por saber de Udes y los amigos, por saber algo más de lo que ahí ocurre. Nosotros continuamos una vida normal, tratando de ver lo que podemos y trabajando con esperanzas de que algunas gestiones iniciadas lleguen a ser realidad. Ahora durante un tiempo, el verano, marcharemos a España a estar con la familia en Madrid, Asturias y Galicia. Antes pasaremos por París. Estaremos muy pocos días, unicamente para ver museos y amigos. Queremos aprovechar lo más posible este viaje. Hace pocos días, le escribo a Scheinberg, hemos estado en Grenoble donde hay un notable Museo de arte antiguo y moderno. De entrada solamente tuvimos que acordarnos de Falcini, pues allí, en el vestíbulo, estaban tres piezas de Bourdelle de seis o siete metros de alto, La Virgen que estuvo expuesta en Buenos Aires en su museo, La Victoria y otra cuyo título ahora no recuerdo, impresionantes. Supongo que en alguna otra parte de Francia estarán al aire libre que es donde deben conseguir todo el efecto para que fueron hechas. De cualquier manera aún con el techo del palacio que sirve de Museo, encima, estas obras de Bourdelle son muy importantes. Quizás les falte al aire libre esa calidad vegetal en el modelado, de tronco, o algo así, que hace que a las obras de Rodin se las vea incorporadas más definitivamente a un parque, como ocurre con La musa que está a la puerta del Museo de Ginebra.
Interrumpo la carta aquí para escribir sobre otros asuntos. La venta de ese cuadro mío en el Teatro del Pueblo me sorprendió, lo tenía absolutamente olvidado. Debe tratarse de algún cuadro entregado hace años y del que luego no me acordé más. Seguramente, como ocurre siempre, o casi siempre, lo vendieron al precio de entonces. A Malamud le entregué un cuadro y un pastel hace mucho tiempo. El pastel se había vendido y creí que me había devuelto el óleo. Parece que no fué así. Le ruego, pues, me lo cobre. El arquitecto Aisenson y su hermano me adeudan 40.000 pesos. 15.000 José, y 25.000 su hermano. Le agradecería que me hiciese tambien el favor de cobrarlos, si ellos pueden pagarlo ahora, pues quizás necesite de todo ese dinero en España.
En cuanto a mis obras gustan mucho en general. Me ofrecieron un puesto para trabajar en cuestiones gráficas en una empresa norteamericana en Ginebra, pero no acepté. No es en Ginebra precisamente donde me gustaría trabajar en estas cuestiones, prefiero Buenos Aires donde se paga menos o no se cobra nada. Esto es muy difícil de explicar. Sarita, le agradecemos todas las molestias que se toma por nosotros y le rogamos a Ud., como a todos los amigos, que nos escriban. Los tenemos a todos presentes aunque no escribamos a todos. Saludos a los suyos, a Falcini, a Nélida, Anita y Petroni, Silvia, María, etc., a todos y un abrazo cordial de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-06-01
de Luís Seoane, a Xosé Núñez Búa
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Xosé Núñez Búa en 01/06/1963


Ginebra, 1º de Junio de 1963

Supongo que a tu regreso a Madrid habrás recibido una carta mía, donde te decía lo que pensaba sobre el proyecto de fabricación de muebles y objetos de decoración que puede comprender desde el tapiz, incluyendo el diseño de mantelerías, colchas, etc., hasta el objeto en madera, cerámicas... Todo siguiendo el ejemplo de los fabricantes de los países del Báltico, pero imprimiéndole un carácter particular y precisamente para competir con ellos. Yo no sé bien como puede hacerse el proyecto para que pueda servir a las gentes que financien esto. Sé como puede encararse su parte artística y también donde deducir los elementos populares que lo caractericen, aparte, naturalmente, de lo que uno mismo, de acuerdo con diseñadores, puede ir creando. El mueble nuevo debe ser destinado a servir teniendo en cuenta el espacio en que vive el hombre de hoy. Espacio en relación con una economía media cada vez más universal. El ingenio del proyectista industrial consiste en crear belleza con el máximo de economía y en utilizar lo más posible las viejas artesanías que restan en cada país, combinándolas con el trabajo que realizan las máquinas. El mueble de hoy debe ser lógico, económico, su belleza debe deducirse más que de la ornamentación, de la belleza y calidad de los materiales, haciéndolos ostensibles, y de la perfección del trabajo. Pero en esa lógica no va a descuidarse la ornamentación, que, aún siendo un elemento secundario en la arquitectura del mueble, debe caracterizarlo, significando, época a que pertenece, su dependencia a los estilos generales de la arquitectura y arte de nuestro tiempo y continuidad de la personalidad diferenciada del pueblo donde se hace. En parte muy importante, se trata de emplear la imaginación con este propósito. Debe ser sencillo y económico, brindar comodidad y eficacia, llenar los requisitos prácticos pero además las intelectuales y espirituales. En cualquier zona de la Península Ibérica existe una riqueza de formas populares artísticas que nunca fue utilizada industrialmente. España y Portugal copian modelos del exterior, repiten formas y ornamentaciones de las viejas artesanías, pero no crean una continuidad de ellas con arreglo a nuestro tiempo y a las necesidades de la industria, cuando no se subalternizan copiando modelos bastardos publicados en malas revistas de labores, construcción, muebles, etc. Una artesanía en Galicia como la del encaje de Camariñas fue incapaz de renovarse. Los checoeslovacos han hecho, con igual procedimiento de bolillos que en Galicia, tejidos ingeniosos y nuevos que pueden llegar a decorar una pared. Pues bien se trata de utilizar también la habilidad de estos artesanos para hacerles eficaces para la industria. El desarrollo y la evolución es tan necesario en cualquier arte como en la industria y, creando, despertar el sentido de belleza que el pueblo conserva rudimentariamente. Yo te hablo pensando en Galicia y en los países del noroeste peninsular, norte de Portugal, León, Zamora y Asturias, si tú quieres puedes extender a parte de Castilla la vieja la fuente de inspiración, pero hay que sujetarse a una zona peninsular para crear un estilo definido, pues España y Portugal no tienen, como pueden tener los países bálticos u otros países europeos una unidad de estilo. Tienen en el pasado, una riqueza de estilo superior y una extraordinaria riqueza artesanal y folklórica.
Estas son unas cuantas ideas generales que creo complementan las que te envié en mi carta anterior.

[Seoane]

1963-06-04
de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade
Xenebra
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Valentín Paz Andrade en 04/06/1963


Ginebra, 4 de Junio de 1963

Sr. D.
Valentín Paz Andrade
Vigo

Mi querido amigo:

Llevamos tres meses aquí en Suiza y estamos en vísperas de marcharnos a España donde estaremos a mediados de este mes, en Madrid. Iremos luego a Gijón donde vive mi hermana y a mediados de Julio nos encontraremos en Galicia. Esperamos, pues, abrazaros en Vigo y hablar largamente. Por este país hemos viajado mucho y también he pintado bastante. Hice un contrato con una galería de aquí para representarme en Europa, con grabados, y es posible que tenga que regresar por algunos días en septiembre para hacer un mural en Zurich. Quedan además proyectadas dos exposiciones para la próxima temporada en Basilea y Ginebra. Habréis tenido noticias nuestras por Núñez Búa, que pasó en ésta uno o dos días. Díaz Pardo tengo entendido que vuelve en Julio. Al menos quedé en encontrarme con él en El Castro. Tengo muchas ganas de ver si puedo realizar alguno de los proyectos que tengo y de los cuales hemos hablado y quedarme a vivir en España. Por aquí pasaron estos días Alberti y su mujer que se van a establecer en Milán.
No te escribo hoy más. Lo haré desde Madrid por si podemos veros en esa ciudad antes de que vayamos a Galicia.

Recibid Pilar, Alfonso y tú el gran abrazo cariñoso de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-06-04
de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego
Xenebra
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Francisco Fernández del Riego en 04/06/1963

Ginebra, 4 de Junio de 1963
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Mi querido amigo:
Desde hace tres meses vivimos en Suíza, donde trabajé bastante, saliendo por días a distintas ciudades del país, a la Savoya, al Delfinado o a la zona alpina italiana. Tengo dos exposiciones para la próxima temporada en Basilea y Ginebra y una galería muy importante de ésta última se encarga en exclusiva de mis grabados para Europa. Ahora, dentro de unos días, marcharemos a España. Estaremos en Madrid hasta fines de Junio, luego en Gijón con mi hermana en los primeros días de Julio y calculamos estar en Galicia a mediados de ese mes, hasta setiembre aproximadamente. Este es nuestro plan inmediato. Esperamos abrazaros en Vigo, a vosotros y a los amigos, cualquier día de Julio. En estos tres meses no he escrito a nadie, solo hice mis colaboraciones para Galicia Emigrante y para una audición de literatura y arte que hace Lorenzo Varela en Buenos Aires con un grupo de periodistas argentinos, La hora once, notable por sus comentarios y su sentido general. Le serví hasta ahora de corresponsal en esta parte de Europa. Pero ya hablaremos con tiempo de todo esto. Ahora no queremos nada más que saludaros y enviaros, para Evelina y para tí, el fuerte abrazo de Maruja y mío:
Seoane

Otro abrazo a Xohan Ledo, Ferreiro, los Alvarez Blázquez, Castroviejo, etc.

1963-06-05
de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste
Xenebra
Rianxo
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Carmen Muñoz Manzano, a Rafael Dieste en 05/06/1963


Ginebra, 5 de Junio de 1963

Sres.
Carmen y Rafael Dieste
Rianjo

Queridos Carmen y Rafael:

Estamos a dos o tres días de marcharnos de Ginebra, donde estuvimos viviendo estos tres meses con escapadas a las otras ciudades suizas y a la Savoya y al Delfinado en Francia. Trabajé bastante, pinté, y quedan organizadas algunas muestras para el otoño o invierno que viene, aparte de haber establecido relaciones con una Galería muy importante de aquí, Galería Edwin Engelberts, dedicada a grabado, que va a representar mis obras de este género en Europa. En todo este tiempo no hemos escrito a nadie, dejando el escribir de un día para otro hasta ahora, que estamos en vísperas de nuestra ida a España. A mediados de mes estaremos en Madrid y después de estar con mi hermana en Gijón nos marcharemos a Galicia. Calculamos estar en La Coruña a mediados de Julio y entonces os iremos a visitar. Nuestra pretensión es hacer lo posible por quedarnos en España. Las noticias que vienen de Buenos Aires son tremendas. Se calcula que actualmente hay aproximadamente un millón de desocupados. Por aquí pasaron hace pocos días María Teresa y Rafael con Aitana, que van a vivir a Milán y las gentes que pueden dejan Buenos Aires. Por ellos supimos noticias desastrosas. Pero ya hablaremos de todo esto. De aquí a Julio casi seguro que todo empeorará allí y nadie crée que las elecciones se realicen. De Suiza no podemos sino decir que nos gusta mucho, pero, para vivir, creemos que más el norte, Basilea.

Por hoy nada más que estas pocas líneas. Tenemos la esperanza de veros pronto. Un abrazo grande de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1963-06-12
de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane
Nova York
Vigo
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Valentín Paz Andrade, a Luís Seoane en 12/06/1963


12
junio
1963

Sr. D. Luis Seoane
4-6 Rue du Lac. Ap. 59
GINEBRA

Querido Luis:

Sabía de vuestra llegada a Suiza. Pepe Núñez me trasmitió después noticias más directas. Excuso decirte cuanto nos complacen los propósitos de radicar en Galicia, que animan vuestros actuales pasos de Europa.
Con Pepe hemos hablado bastante sobre las posibilidades de desarrollar aquí algunas artes dormidas, para las cuales Galicia pudiera ser un clima altamente estimulante. En carta que en estos días recibí de Buenos Aires se refiere concretamente a la fundación de una industria del mobiliario, últimamente revolucionada en los gustos europeos, por los creadores escandinavos.
En Londres, y especialmente en París, he visto modelos de sorprendente simplicidad y elegancia, dotados al mismo tiempo de las condiciones más apetecibles en cuanto a comodidad y utilidad. Estuve en la mañana del domingo visitando la Exposición de Artistas Decoradores Franceses, en el Gran Palais. Aunque no es muy copiosa ofrece algunas aportaciones sorprendentes.
En Madrid existe una industria del mueble danés, orientada desde Copenhague, por los arquitectos autores de los modelos. Las piezas son carísimas, casi el doble de su costo en Francia, pero las logran con pureza de líneas y calidades.
Parece que Pepe también tiene el propósito de regresar definitivamente. Sólo lo haría a base de encontrar encaje en algún negocio holgadamente rentable. Sospecho que tiene contactos, con tal finalidad, con un hermano de Pepe Villamarín, residente en Sevilla.
De Isaac carezco de noticias recientes. Le he escrito hace unos días desde el avión París-Madrid. Dieste ha venido con alguna frecuencia en estos últimos meses, y se considera anclado sólidamente en el país.
Excuso decirte cuanta alegría nos producirá vuestra llegada. Pilar ha tenido en esta última temporada contratiempos familiares serios: el fallecimiento de un hermano de su madre, que era un hidalgo gallego excepcional, y una hemorragia copiosa que puso a mi suegra en trance casi mortal. Estos impactos, el segundo relativamente superado, han dejado su huella en el ánimo de mi mujer. Por si no fuera bastante Alfonso tuvo que incorporarse a las milicias universitarias en Burgos, con lo cual nos espera un verano sin él.
Supongo que a mediados o fines del actual nos trasladaremos a la casa de Samil. Se encuentra aún falta de detalles, y en parte sin terminar, por consecuencia del accidente que he sufrido y de la dureza del último invierno, que no permitió hacer cosa alguna. Tal vez nos encontréis en esta faena durante el mes de julio.

Nuestras mejores expresiones para Maruxa con un abrazo cordial de tu siempre incondicional amigo,

Valentín

1963-06-17
de Xosé Núñez Búa, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Núñez Búa, a Luís Seoane en 17/06/1963

17-6-63

Querido Luis:

Aínda non tiven o vagar suficiente pra facer un pequeño proieito comercial do que podería ser esa empresa na que ti matinas e cuias bases, mellor, fundamentos espós con tanta xusteza, saber e craridade nas túas duas cartas. Fareino. Pol-o pronto, prégoche que copia [sic] das dúas cartas –que supoño terás– llas mostres a Álvaro, primeiro, e dempois a Valentín. Álvaro leeu a primeira e mostrouse disposto a poñer deica 3 millóns de ptas. Se é así, eu trataría, unha vez postos de acordo no básico, de atopar outros cartos. Coido que os atoparei. Álvaro, xa o verías, é home de moita tarefa, pro, pra os amigos, sempre atopa un intre. O único que non fai é escribir. Supoño xa o terás visto.
No Centro conseguín que inviten a González López, pois Martínez López sairá axiña pra Galiza. Eu coido que Emilio tampouco poderá vir, pois ten un curso de vran e non sabe si lle darán 8 días de permiso. O seu libro está no prelo. Coido que atoparemos eiquí tódolos cartos e non precisaremos facer uso do xeneroso ofrescemento de Álvaro. No C[entro] Galego hai ambente –Villamarín– pra contribuir en parte ós gastos do libro de Ben Cho Sey, pero fai falla saber cánto será. Parez que Álvaro ofresceu –díxomo íl– 50 mil ptas. Castro Rial –bó rapaz, paresce– desexa falarche. Ten amigos arquiteitos e ademáis é mandamáis do Faro de Vigo.

Teléfonos:
Ben Cho Sey- 2438932
Castro Rial- 2391392
Álvaro-Oficiña: 318000
Casa: 2612637

Apertas pra ti e Maruxa

Pepe

[Escrito na marxe esquerda:] Cando escribades a Amparo que se lembre do que lle pedín pra o meu afillado carpinteiro, xa estou en relación telefónica ca súa amiga Srta. Laferrere.

1963-06-19
de Luís Seoane, a Eric Tschumi
Madrid
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Eric Tschumi en 19/06/1963


Madrid, 19 de junio de 1963

Sr. Eric Tschumi
Ginebra

Mi querido amigo:

Estamos desde hace más de una semana en Madrid y no hemos salido hasta ahora del círculo familiar. Podemos decir que desde nuestra llegada no hemos hecho nada más que charlar y comer con gentes de nuestra familia. Andamos invitados de un lado para otro sin tiempo siquiera para digerir conversaciones y comidas. Creemos que esta semana empezaremos, si podemos, a normalizar nuestra vida. El primer síntoma de normalidad es el intentar redactar esta carta. Nos habíamos propuesto, cuando salimos, escribirles a ustedes y a Amparo antes que a nadie en Suiza, pues a los tres les debemos atenciones que nos hicieron muy grata nuestra estancia en Ginebra y aunque en esa ciudad no hubiésemos conseguido otra cosa que la amistad de ustedes, ésta nos satisface de tal manera que nos parece superior a cualquier beneficio de otra índole que hubiésemos obtenido. Sólo así, por carta, podemos expresar Maruja y yo este sentimiento. Nos acordamos de ustedes y esperamos volver a verles antes de septiembre. En Zurich, hemos estado con Víctor Bossard y su esposa que estuvieron muy atentos con nosotros. Bossard me mostró la pared a la que destina el mural mío. Realmente, hacía falta verla para poder encarar su proyecto y me encargó lo ejecutase a mi criterio. Me presentó a la persona que amuebla los escritorios. Una persona muy agradable que apenas entendíamos, pero a quien notamos talento en sus juicios. Bossard estuvo espléndidamente amigo y muy bien. Estos días comenzaré a escribirle con calma, pues tengo mucho interés en hacer algo que me represente lo mejor posible. Aquí recibí muy bien la valija y el caballete enviados por ferrocarril, pero, en cambio, aún no sé nada de los cajones de cuadros. La empresa de aquí no tiene noticias y ayer a la tarde iban a poner un cable a Ginebra sobre este problema. Le escribiré sobre esto si pasan unos días más sin noticias. Hablaron por teléfono con Barcelona y Port Bou y en estos sitios no saben nada sobre los cajones. Nada ha llegado. Esperamos que en Ginebra hayan cumplido correctamente con lo establecido y que todo sea culpa de la carga en el ferrocarril.
Escríbannos algo sobre ustedes. Como anda Tschumi y su trabajo que nosotros trastornamos en los últimos días, sobre su escultura, etc. Nosotros les contestaremos enseguida.

Un abrazo para los dos, Gladys y usted y besos para Adrianita y Victoria de Maruja y míos:

[Seoane]

1963-06-22
de Luís Seoane, a Amparo Alvajar
Madrid
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Amparo Alvajar en 22/06/1963


Madrid, 22 de junio de 1963

Sra. Amparo Alvajar
Ginebra

Querida Amparo:

Debimos haberte escrito hace unos días, pero desde que llegamos todos fueron, como se dice, de locura. Hemos andado hasta ayer de restaurant en restaurant y entre parientes, acompañando a nuestro tío que vive en Méjico, que tiene 82 años y volvió a España a pasar una temporada. Madrid confirma la impresión de nuestras conversaciones de Ginebra y las gentes rebosan en general simpatía. Es cordial y amable en la calle y en cualquier parte y dan ganas de quedarse a vivir para siempre en un país de gentes como estas. No olvides nuestro tiempo y causa de ausencia y toda la grosería ambiente soportada en Buenos Aires durante muchos años. Italia y España creo que son los únicos sitios donde nosotros viviríamos a gusto. En otro orden que no sea el estrictamente popular se confirman tambien nuestras presunciones. Pero no es de España de lo que quiero ahora hablar. Te estamos profundamente agradecidos Maruja y yo por todas las atenciones que tuviste con nosotros y por el tiempo que te hemos hecho perder. Yo creo que no perdí el mío en Suíza. Tengo que hacer el mural para Zurich, se confirmó en encargo en las horas que pasamos allí antes de embarcarnos para Madrid. No sé aún dónde lo ejecutaré, si aquí en España o en Suíza pues voy a hacerlo de hierro y bronce o en duroaluminio, pero, con cualquier procedimiento, tengo libertad para su ejecución, debo entregarlo en setiembre. Volveré seguramente por esta fecha a Ginebra y Zurich. El envío de los cuadros desde ahí resultó en cambio una complicación. Ayer me enteré que están todavía en Port Bou y que no los tendré seguramente hasta mediados de la semana que viene. Casi un mes desde Ginebra a Madrid y la culpa no es exclusivamente española. Este retraso nos hace perder mucho tiempo. En la próxima semana iremos a visitar a tu hermana. Perdóname que no lo hubiésemos hecho hasta ahora pero los días pasados hasta ayer fueron disparatados. Para matar nostalgias “americanas” Madrid está lleno de marisquerías gallegas y para nuestro caso de familiares. El departamento que tenemos es suficiente para nosotros de momento, pero preferíamos el de Ginebra en el que podía trabajar con más holgura aún siendo éste de Madrid quizás mayor. Bueno, estas son simplemente unas letras de saludo. Marcial Suárez te va a enviar sus obras de teatro. Hablé con él de vuestro esfuerzo. Contéstame. Un abrazo de Maruja y mío:

[Seoane]

Te agradecemos el envío de las cartas, que recibimos.

1963-06-22
de Amparo Alvajar, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Xenebra
Transcrición

Transcripción da epistola de Amparo Alvajar, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 22/06/1963

Ginebra, 22 junio de 1963

Queridos Luis y Marujita:

Sólo unas letras, porque, aunque estoy muy descansada, sigo teniendo mucho trabajo.
Os mandé, hasta ahora, todas las cartas que han llegado. Lo que no llegó fue el paquete de las fotografías. No sé si nos convendría que escribieseis a la casa recordando el asunto, si es que las fotografías os interesan. Porque ahora sí, ya tardan demasiado. También mandé la chaqueta de Maruja en un paquete que espero habrá llegado, aunque se me creó el problema de a que nombre mandarlo; si lo mandaba a nombre de Luis, él mismo, a lo mejor, tendría que ir a buscarlo, y no sabía cómo tendría sus papeles Maruja, con qué nombres y apellidos, de manera que no me decidí a mandarlo a nombre de ella. A su hermana tampoco me decidí a mandárselo para no darle molestias. De todas maneras, espero que haya llegado. Estuve a punto de mandaros también las dos alfombritas de trapos, que no pudisteis llevaros por falta de sitio. Si queréis que os las mande, decídmelo. Pensé que si volvéis en septiembre, como es casi seguro, habría tiempo de que las recogierais, y era mejor no cargaros con más equipaje.
Aquí todo marcha como siempre. Ha llovido a cántaros desde que os fuisteis. Ha habido varias tormentas de truenos y relámpagos, cosa no muy frecuente Ginebra. El 21, para celebrar el verano, hizo calor, luego lluvia, luego tormenta, y ahora está gris. Pero agradable.
Le he escrito a Núñez Bua, porque no tengo noticias de su ahijado, y le digo lo de que es mentira que les descuenten nada para los sindicatos de España, para que el muchacho lo sepa.
Supongo que estaréis muy contentos. Yo, si las cosas siguen así, trataré de desligarme del teatro definitivamente y de estudiar algo, si es que puedo en esta Ginebra donde no hay cursos nocturnos. Ya veremos. Por el momento leo, y leo, y leo. Y duermo, que es lo que más me gusta. Veo de vez en cuando a mis amigos que están de paso, que vienen, sobre todo, de Nueva York, a “mis nietas”, etc. Pero poco. Como veis, sigue la rutina, que no es mala, de todas maneras.
Cuando decidáis qué es lo que vais a hacer, decídmelo. No voy a tomar vacaciones en julio, como pensaba, o como pensé un poco apresuradamente, porque no me conviene. Me quedaré aquí en julio y agosto, posiblemente iré un par de días a París a ver a papá, y luego, en septiembre, con calma, haré un plan que me divierta y me interese, si cabe.
Un abrazo muy fuerte y un gran cariño, además de un gran reconocimiento por la compañía que habéis representado para mí. Hacía tiempo que no me sentía “acompañada”, es decir, viviendo en comunicación normal con seres humanos, y eso me ha hecho mucho bien; mucho más del que podáis imaginaros.

Amparo

1963-06-27
de Luís Seoane, a Víctor Bossart
Nova York
Madrid
Zúrich
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Víctor Bossart en 27/06/1963


Madrid, 27 de Junio de 1963

Sr. Víctor Bossart
Zurich

Mi querido amigo:

Hace poco más de una semana recibí planos y fotografías con una carta del Sr. Haussman, que sirvieron para dar comienzo a una serie de bocetos para el mural que espero tener a finales de Agosto o primeros días de Setiembre.
Tanto Maruja como yo hemos salido de Zurich muy contentos de haber estado contigo y con Elly (se escribe así?), y por mi parte agradecido por el encargo del mural que me permitirá realizar mi primera obra de este tipo en Europa. Estamos muy contentos en España. Continúa siendo un país con un pueblo espléndido a pesar de todo aquello que tu conoces como nosotros y nos gustaría mucho que entre tus planes próximos decidieses un viaje a este país. Nosotros estaremos en Madrid, donde alquilamos un pequeño departamento, hasta los primeros días del mes de Julio, luego, el resto de este mes y Agosto lo pasaremos en Asturias y Galicia. Nos acordamos con frecuencia de Tschumi y Gladys, tan grandes amigos a quienes debemos momentos muy gratos en Ginebra, y de tu mujer, con su simpatía amable, y de ti. Escríbenos aunque solo sean unas pocas frases que te pasen momentáneamente por la cabeza en algún instante que tengas libre entre una ida al edificio de correos de Zurich y un viaje a Estocolmo o Copenhague.

Recibid Elly y tu el saludo muy cordial de Maruja y mío y tu el gran abrazo de los dos:

[Seoane]

N/D Conde de Aranda 9, 5º piso. Madrid, y, durante julio y agosto, al Sr. Don Emilio Fernández (Para Luis Seoane). San Andrés 162. La Coruña. España

1963-06-30
de Xosé Núñez Búa, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Núñez Búa, a Luís Seoane, a Maruxa Seoane en 30/06/1963


30-VI-1963

Queridos Luis y Maruja:

Estoy ya –¡ya!– en Bs. As. Tengo que escribiros largo. Hoy sólo que ya estoy podrido con 9 días de retorno a cuestas.
Álvaro Gil –Avda. J. Antonio 26, 2º– es amigo del dueño de Le journal de Genève (coido que é así). Díxome que lle pode escribir. Coido que tí lle debes mandar unhas letras. Faino como se fora a min mesmo. É nugallán pra escribir, pro é craro e servicial e bo amigo. A tua carta sobor do mobiliario gustoulle i-está, díxome, disposto a aportar 3 millóns de ptas ou máis. Xa che escribirei con vagar de isto. Dí a Amparito que a súa amiga está en Mar del Plata nunha conferencia de O.E.A, de intérprete. A Sra. que me falou diralle cando chegue que me chame. Que non esqueza o do meu afillado. Coido recibiría a miña carta.

Apertas

Pepe

Álvaro quer mercar Corredoiras ¿podes guiarme pra buscalas?

1963-07-15
de Xosé Núñez Búa, a Luís Seoane
O Castro de Samoedo
Transcrición

Transcripción da epistola de Xosé Núñez Búa, a Luís Seoane en 15/07/1963


Buenos Aires, 15 de julio de 1963

Sr. Luis Seoane
Cerámicas del Castro
Osedo-La Coruña

Querido Luis:

Me imagino como andarán tus ojos bailando sobre los verdes y tus oídos recibiendo los mil sonidos de la tierra, entre ellos los de la gaita de Rosendo que ya anda en camino de ser un virtuoso. Esos chicos valen más que el padre, ¡que ya es valer!
Con tus cartas como introito daré forma a una fórmula de anteproyecto de sociedad comercial que, luego, tú completarás con nuevas sugerencias, y propondrás las reformas que creas conveniente. Considero oportuno que, con vistas a esa empresa, veas lo que ahí se hace y podrá hacerse: herrería, azabachería, platería, etc. de Santiago; cerámica de Buño; collares de O Grove; telas de lino de Padrón (?). Me gustaría que en Villagarcía vieses a Antonio Ribas Briones, pintor y tallista. Dámaso Carrasco te llevará a él. Dámaso es uno de los pocos que quedan con firmeza, creo. En Cambados había un carpintero que hacía hermosas dornas en miniatura. En Zamora todavía se hacen pañolones de lana bordados. Sería bien, creo, que fueses a Puente del Arzobispo y a Talavera. En la provincia de Toledo todavía se hacen muebles de estilo: bargueños, arcones. En fin, sé que tú sabes buscar e imaginar posibilidades.
Yo no quiero hablar por partes del proyecto con los posibles capitalistas. Creo que hay que darle hecho un proyecto completo. Con la única persona que hablé ahí fue con Álvaro. ¿Lo viste? ¿Hablaste algo del asunto? Creo que tendrás copia de tus cartas, pero, por si no, te envío las copias. Yo aquí sólo hablé con Rey Bringas. Está entusiasmado y quiere ser el representante de la empresa en Norteamérica, y abrir una casa en Los Ángeles. El me dio un Nº de Life (8-3-63) que trae una larga nota sobre el auge del mobiliario español en EE.UU. Le envié un pequeño resumen a Isaac para que te lo entregase. ¡Ah! En Madrid puedes ver las alfombras de cáñamo o esparto que se fabrican en Murcia y en Úbeda (Jaen).
Intenté que el Centro Gallego invitase a González López, pero no puede venir. Creo lo invitarán para el año próximo. El libro del mismo se está imprimiendo. El dinero que falta se reunirá aquí. Hablé ya tres veces a Lamela, pero no acaba de citar a una reunión. Yo me comprometí a hablar a 4 o 5 personas que sé darán dinero.
Escríbeme con lo que se te vaya ocurriendo sobre nuestro proyecto.

Abrazos para todos.

Pepe

1963-07-24
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 24/07/1963


El Castro, 24 de julio de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estamos ya en Galicia, donde pasaremos Maruja y yo todo el mes de agosto. Estamos, como ustedes pueden imaginarse, encantados de encontrarnos aquí, en este país aparte, distinto, y enormemente desdichado, al que estamos profundamente unidos. Nos reconocemos en el acento de las gentes, en sus miradas y en el mar y la tierra que nos rodea. Entre la niebla. Cuando se entra en Galicia, se llega a un lugar distinto de la Península Ibérica. Entrando por el norte, primero, son las casas de techo gris, de pizarra, de paredes blancas en un paisaje de altas montañas y profundos valles, desarrollado en espiral; luego vienen las casas de piedra y teja roja y un paisaje suave y ondulado, como el otro, siempre cubierto de bosques y coloreado de los más diversos tonos de verdes y amarillos que se destacan aún más que en otras partes, por el gris de las nieblas. Luego el mar, un mar apacible en las rías y violento en la costa abierta. Un mar de hombres, le decía en el de Barcelona un marinero gallego a Don Manuel Azaña. Y el Pueblo. Un pueblo de campesinos y pescadores esforzados, irónicos, suaves, que gusta de sorprender con conceptos y palabras, con el gusto escandalizador y por los matices de éstas, elocuente cuando habla su idioma proscripto, torpe en el castellano obligatorio mal aprendido. Volver, después de muchos años, a tomar un ómnibus de obreros en un barrio de La Coruña para dirigirse a cualquier parte, es una fiesta singular por la hermandad profunda que se percibe entre todos los viajeros. Entre el conductor, el cobrador y los viajeros y éstos entre sí. Y por qué, además, entre todos ellos es norma la cortesía y el respeto. Galicia tiene un mundo fantasmal y pagano, creando al margen de civilizaciones más eficaces, en el que se refugia desde hace dos mil años a pesar de todas las influencias. Para los romanos se llegaba a Galicia atravesando el río del olvido, y sus tropas se arrodillaban temerosas ante las puertas del sol de este fin de la tierra. Un gran sol rojo en el extremo occidente europeo que se hunde en el océano. Y el cristianismo debió maridarse en esta tierra con las creencias paganas de sus habitantes y cederle un apóstol humilde, pescador, como lo son en gran parte los gallegos. Un apóstol vagabundo, como ellos mismos, Santiago. Galicia produjo la primera herejía cristiana y continúa siendo un país hereje, pues la religión debe unirse en ella al paisaje de cuyas entrañas se forman sus habitantes. Me hubiese gustado tener un gran talento para cantar esta tierra donde el hombre aún dialoga en las largas noches del invierno con sus muertos y no puede prescindir para creencia alguna sin que cuente fundamentalmente con sus montañas, sus valles y el mar. Un gallego emigrante es un inválido a quien le amputaron una parte muy importante de su ser, su tierra, la de sus leyendas y sus muertos. Pero es inútil continuar escribiendo sobre todo esto. Creo que no terminaría nunca. Quiero decirle que me gustaría morir aquí.
No recibo hace mucho tiempo carta suya. Estos días me encontré en La Coruña con cartas de Scheinberg, Sarita y Falcini, a quienes contestaré mañana o pasado. Quizás alguna suya se haya perdido, de Scheinberg se perdió alguna. Ahora le escribo para darle cuenta nuestra y recordarle y perdóneme, que el día 31 vence el otro plazo de impuestos a los réditos. Tengo que molestarle nuevamente. Y me gustaría saber algo de Bernárdez y de Eudeba y como fue la exposición de dibujos de ésta para el libro de cuentos. Nos acordamos de usted y de Elsa y de todos los amigos. Seríamos felices si estuviésemos todos juntos. Trabajo. He llegado hace unos días a La Coruña y comencé a trabajar en un estudio espléndido que me prestó Díaz Pardo en su casa, al lado de su fábrica de porcelana y a media hora de la ciudad. Tengo que hacer un mural que lo haré en hierro y porcelana para Zurich. Veremos lo que sale. Por favor, escríbanos. Necesitamos de sus cartas.

Un gran abrazo para todos los amigos y uno especial para Elsa y usted de Maruja y mío:

[Seoane]

Mi dirección es hasta septiembre
Cerámicas del Castro. Osedo. La Coruña.
España

1963-08-07
de Ariel Canzani, a Luís Seoane
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Ariel Canzani, a Luís Seoane en 07/08/1963


Golfo de Vizcaya, miércoles 7 de agosto de 1963

A Luis Seoane
La Coruña

Estimado Seoane:

Después de una terrible corta estadía en Vigo, nos hemos largado nuevamente a la mar en busca de Dunkerque. Los benditos barcos, como de costumbre, nos manejan y hacen de nosotros lo que quieren. Los sueños eran permanecer en Vigo un día completo o dos, pero ello no fue posible, después de 12 horas de estadía la proa del Lago Lacar volvió a su salado cautiverio.
Llevaba en mente llegarme hasta Santiago y de allí ir a La Coruña a saludarlo. Todo quedó en el aire de Vigo, pequeña Galicia que me cautivara con su belleza y la amabilidad de vuestros amigos.
Llevaba cartas para Paz Andrade, que le entregué personalmente. También para Castroviejo, que no pude ver, pues estaba en la otra costa de la ría, el compañero de redacción de Faro de Vigo Benedicto Conde le entregará las palabras de Arturo (todas estas líneas se mueven sobre el tema de David Álvarez, al cual yo le traje unos presentes de los gallegos de Argentina)
Mi mayor dolor es no haber podido llegar a Santiago, tenía unas líneas para la Mamá de Arturo, que al igual que las suyas, remitiré por posta desde Francia.
Me imagino que su estadía gallega y Europea marchará a las mil maravillas, sobre todo ahora que está respirando el aire que usted tanto quiere. Hace un tiempo, recibí carta de Citadella di Padova, mi buen amigo Bino Rebellato lo espera, no deje de visitarlo.
Desde Buenos Aires le envían muchos saludos Lorenzo, Arturo, don Gonzalo, Vázquez, Baldessari. Esto fue el día 18 de julio, hubiese sido hermoso darle estos saludos personalmente, el tiempo marino no lo permitió.
Estimado don Luis, será hasta la próxima o hasta su regreso, reciba de su incondicional admirador y amigo un cariñoso abrazo y el deseo que los buenos vientos continúen para usted, para Maruja un gran recuerdo.

Ariel Canzani

1963-08-09
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 09/08/1963

El Castro, 9 de agosto de 1963

Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Estoy en deuda con usted y con todos los amigos. Desde hace bastantes semanas no escribo a nadie, y no es que me falten novedades que transmitir, pero es que más bien prefiero, cuando llegue el momento, hablar de ellas. Existen ocasiones en que no se debe o no se puede, según se vea, escribir. Estoy muy contento en Galicia. Estoy en mi salsa como quien dice y pasmado, como hoy mismo le escribo a Varela, pasmado una vez más del paisaje que me rodea. Una leyenda gallega, que tiene su correspondiente irlandesa como ocurre con mucha sabiduría popular de este país, expresa que hace muchos siglos un monje salió de su convento hacia el bosque vecino para meditar. Llegando al bosque se distrajo con el canto de un pájaro y quedó encantado por su música durante doscientos o trescientos años. Cuando regresó al monasterio, el prior y los frailes eran otros y había cambiado la arquitectura del edificio. Había transcurrido el tiempo que duró el encantamiento y cuando despertó sólo habían cambiado los hombres y lo que éstos hacen. El paisaje y él habían permanecido eternos e iguales. El monje era san Ero de Armenteiro, un santo gallego no aceptado, que sepa yo, por el Vaticano, como muchos santos de esta tierra, vagabundos, o muy estáticos y románicos como era él, pero están en las leyendas o venera el pueblo. Santos que sólo pueden percibirse en el cielo neblinoso de Galicia. El pájaro fue un ruiseñor y el monasterio de Armenteira existe aún, incorporado, éste sí, al santoral de los monumentos oficiales. Yo estoy encantado como el personaje legendario, pero del canto del paisaje me despiertan a menudo cuestiones de índole real. Pero no es momento de hablar de ellas. Galicia continúa siendo para nosotros una maravilla y más en este verano de lluvias finas y nieblas que convierten en fantasmal el paisaje de las montañas y del mar. Estamos en casa de Díaz Pardo, al lado de la nueva planta que acaba de inaugurar de su fábrica de porcelana y a doce o trece kilómetros de La Coruña. Apenas hemos visto familiares, tan a gusto nos encontramos entre ellos, los amigos, y las gentes del pueblo que les rodea. He trabajado algo. Estos días sale de una imprenta coruñesa un álbum de grabados en madera titulado El toro júbilo, un remoto tema ibérico de Castilla la Vieja, salvaje y pagano como son en general los temas de Castilla, pero que se celebra anualmente. Al san Ero de Galicia algún gallego humorista le buscó correspondiente castellano. Salió el monje de un convento, se dispuso a andar por la llanura de su país meditando y, en un árbol solitario, abrasado por el sol, –allí no había bosque– cantó un pájaro perdido. El monje distraído en su meditación, colérico, levantó una piedra del suelo y mató un pájaro para continuar orando o meditando. Con la versión del fraile castellano se establece la división de caracteres entre Galicia y Castilla. El toro júbilo es una fiesta que corresponde a la Prehistoria. Los campesinos sujetan un toro bravo, cubren su cuerpo de barro y ponen brea a los cuernos que se encienden con fuego. Empavorecido el toro corre por la noche castellana ahuyentando con las llamas los malos espíritus, las brujas, o convocando no sé cuales seres misteriosos. Nos hubiese gustado coincidir aquí con los amigos personales de Buenos Aires. Hubiésemos visto juntos montañas, bosques, mar, y hubiésemos traído a la memoria antiguas leyendas gallegas. Ahora los ingenieros acaban de anegar la laguna Antela, para no sé qué beneficio hidroeléctrico y con ella se anegó la leyenda de la ciudad hundida sobre cuyos techos y campanarios cruzaban peces negros, y desaparecieron innumerables caballeros del rey Arturo que allí se habían convertido en mosquitos.
Perdóneme esta carta bastante disparatada, la leyenda es un refugio y éste es un país maravilloso propicio a ellas. Envíenme noticias de ésa. De los amigos, de arte, de la situación general. Estamos ansiosos de ellas. Le escribí a Sofovich y no me contestó porque le falta tiempo, o no me llegaron sus cartas. Yo estaré aquí hasta el primero de septiembre, luego regresaré a Madrid. A Falcini le escribiré mañana y a los otros amigos.

Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos de Maruja y mío. Les recordamos siempre.

Seoane

1963-08-22
de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Bernardo Sofovich en 22/08/1963


El Castro, 22 de agosto de 1963

Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Recibí estos días un giro suyo por cuatro mil y pico de pesetas, tengo guardada en otro bolsillo, o en una maleta, o en un mueble, ya no sé dónde, la constancia bancaria de la cifra exacta que ahora no viene al caso. Le agradezco este envío que me vino muy bien y creo debe proceder del saldo de la Sociedad Hebraica. Hoy comencé a escribir nuevamente algunas cartas a los amigos de esa. Fue un mes de silencio por mi parte, pero de silencio un poco forzado por la necesidad que sentía de comenzar a trabajar y de tener gran parte del tiempo ocupado en estar y conversar con amigos y parientes. Cada uno de los amigos me cuenta su vida en estos últimos veinticinco años y yo cuento la nuestra y siempre tenemos un recuerdo para los otros amigos lejanos que están en Buenos Aires o en cualquier otra parte del mundo, a muchos de los cuales no vimos, unos y otros, en igual tiempo. Es curioso como el pasado pesa en todos nosotros y como nos unen los recuerdos, las pequeñas acciones que realizamos juntos, los años escolares, todo. Al lado de bastantes de ellos, yo he sido muy afortunado en mi vida. No tenemos derecho a exigir nada de estas gentes. Estos días estuvo conmigo un compañero de Facultad que pasa sus vacaciones en La Coruña y me habló de un primo suyo, compañero de los dos, también abogado, que renunció a su carrera para trabajar la tierra y volver a una vida primitiva y olvidada. Y anda arando tirando de las vacas que a su vez tiran del arado. Es un tolstoiano en una tierra de mentalidad anárquica. No siendo gallego, no se sabe lo que es trabajar la tierra en este país labrando parcelas de pocos metros cuadrados, bajo una lluvia casi constante, y con una fortuna que generalmente no excede de cuatro o cinco vacas, esas tierras y la pequeña casa de piedra. A nuestro regreso, tendremos mucho de qué hablar. Nada es fácil aunque estén cambiando mucho las cosas. Uno ve como cada hombre lucha a su manera, se desespera y sufre y como colectivamente conservan, a pesar de ese individualismo, las viejas virtudes heredadas y las normas mínimas de convivencia. Pero un día va a pasar algo, quizás pronto, se nota en todo como la llegada de un apocalipsis que dé nacimiento a algo distinto. Todo en una tierra pródiga en belleza, edénica, de bosques y montañas y mar maravillosos.

Sólo estas pocas líneas. Por favor, escríbanos. Un cariñoso abrazo de Maruja y mío para Elsa y usted y otro fuerte de:

[Seoane]

1963-08-22
de Luís Seoane, a Sara Pagano
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Sara Pagano en 22/08/1963


El Castro, 22 de Agosto de 1963

Sra.
Sara B. de Pagano
Buenos Aires

Estimada amiga:

Acabo de escribirle a Falcini y en estos días pienso contestar algunas de las cartas recibidas hace alrededor de un mes. Creo que desde entonces sólo le hemos escrito a Scheinberg y a mi madre, tan encantados estamos de esta vuelta aunque solo sea por breve tiempo en La Coruña.
Estamos en casa de Díaz Pardo que está ultimando detalles de su nueva fábrica de porcelana dejando la anterior para talleres mecánicos, depósito, etc. Una espléndida fábrica sobre la cual cuento, por el tiempo que esté, con un espléndido estudio de 11 metros por 8, aproximadamente, y por cuyos ventanales se puede contemplar un maravilloso paisaje de montañas, bosques y mar y algún antiguo castillo derruído cercano. Si no fuese por todo lo que ustedes saben sería cosa de quedarse aquí e invitar a los amigos a que nos acompañasen a pasar largas temporadas. Lo malo que con tan espléndido estudio solo hice hasta ahora grabados y algún pequeño óleo para lo que me hubiese bastado una habitación corriente. Desde luego que he trabajado siempre desde que llegué. A Falcini le doy cuenta de dos álbumes que hice en estos últimos tiempos volviendo a temas populares. Cuando vine sin embargo traía el propósito de hacer algunos paisajes, pero la belleza y variedad de éstos en este país es de tal naturaleza que uno se siente impotente frente a ellos. Creo que debe ser lo mismo que ocurre con los lagos del sur en la Argentina. Sin embargo lo intentaré, aunque no sea más que como disciplina.
Estoy inquieto por el giro cuyo envío usted me anunciaba, si depende del Arq. Mario Aisenson le ruego lo haga por la cantidad que usted pueda, pues empezamos a necesitar con cierta urgencia algún dinero, ya que, aunque tengo esperanzas de vender algo, esto no puede ocurrir antes de regresar a Madrid y pueda enseñar de alguna manera mis obras. Nosotros estaremos aquí hasta el día 10 aproximadamente de setiembre, espero que llegue a tiempo, si no a partir de esa fecha estaremos en Madrid en la dirección de la calle Conde de Aranda 9, piso 5º.
Perdóneme Sarita todas estas molestias. Nosotros agradecemos mucho sus atenciones. Estamos deseando estar con todos ustedes aunque nos duele por otra parte dejar esta tierra y Europa.

Reciban todos los amigos comunes y sus familiares el fuerte abrazo y el recuerdo, y para usted especialmente de:

Cariños de Maruja igualmente para usted y todos los amigos comunes.

[Seoane]

1963-08-26
de Luís Seoane, a Enrique Goldstein
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Enrique Goldstein en 26/08/1963


El Castro, 26 de agosto de 1963

Sr. Enrique Goldstein
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace mucho tiempo, dos o tres meses o no sé cuántos, que no les escribo. Fueron pasando días y meses como horas tratando de sacarles todo el partido posible para el trabajo y la contemplación. Desde el 20 de julio estamos en Galicia, concretamente en La Coruña, de donde apenas hemos salido, viviendo en la casa de Díaz Pardo, al lado de su fábrica gallega de porcelana y si en Ginebra pude pintar y trabajar a gusto, aquí, en este mes, he grabado bastante de modo que dentro de unos días saldrán editados dos álbumes distintos de grabados, uno que se refiere a un tema de fiesta castellana y otro a una leyenda popular gallega: El toro júbilo y O meco. En Galicia, estamos encantados. Encantados es la palabra. Y vivimos a unos diez kilómetros de La Coruña, cerca de una ría y desde el estudio que me prestó Díaz Pardo, de 11 x 8 metros aproximadamente, veo el mar, montañas, bosques, los verdes más variados, castillos y monasterios medievales diminutos por la distancia, uno de los paisajes más maravillosos de Europa, que invita más que al trabajo a la contemplación y dejarse sumirse en el encanto. A esto hay que añadirle la cortesía general de las gentes, de pueblo, sus delicadezas para quienes como nosotros somos un poco ya extraños, forasteros, pues no pasa de cualquier manera un cuarto de siglo sin que algo cambie en todos, en ellos y en nosotros. Creo que si me quedase en Galicia, si pudiese, me olvidaría del mundo, tan singularmente bella es y tan amable. A pesar de que la conservábamos en el recuerdo como todos ustedes los amigos saben, el recuerdo se había acartonado, secado, convertido en clisé. Al verla nuevamente y vivirla, aunque sólo sea por días, nos hemos enriquecido y hemos añadido recuerdos nuevos, más nítidos, a los envejecidos.
No sé nada de esa o casi nada y, sin embargo, deseo tener noticias. ¿Por qué no me escriben? Ya sé que la culpa es posiblemente mía, o nuestra, pero escríbannos algunas letras. Yo les recuerdo a todos, a todos desearía tener conmigo aquí. ¿Qué noticias tienen de la madre de Anita y sus familiares? ¿Y Daniel? ¿Y Anita y usted? Escríbannos. Un gran abrazo para todos los amigos y para sus tíos, especialmente Rosita y su tío Enrique. (A su padre también le escribo hoy) y un fuerte abrazo para usted y Anita de Maruja y mío:

[Seoane]

1963-10-01
de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lala de Prada, a Maruxa Seoane, a Luís Seoane en 01/10/1963


Buenos Aires, 1º de octubre 1963

Queridos Maruja y Luis:

Tengo el deseo ante todo de daros cuenta de nuestro silencio desde que estáis fuera de Buenos Aires. Cuando recibimos vuestra 1ª carta desde Suiza, nos emocionó tanto que os contesté aquel mismo día; me sentía una heroína al escribiros tan rápidamente, pero el hecho era comunicaros nuestro sentimiento a todo lo que nos relatabais y, si lo dejaba unos días, podía perder todo lo que llevaba de protesta, pero cual fue vuestra sorpresa cuando llegó otra carta y nos enteramos que no habíais recibido la nuestra; desde entonces siempre pensando en vosotros, porque os extrañamos mucho, pero no hemos sabido con certeza donde estabais; nos decían: “están en tal sitio, dentro de 10 días se van a otro”. Por fin tenemos la dirección de Madrid. Todo esto lo sentimos mucho.
Por aquí estamos muy tranquilos; en cuanto a la vida política del país pareciera que esto se va encauzando lentamente, veremos que pasa en el futuro. El hecho es que se nota bastante diferencia en cuanto a libertad se refiere. El 17 de octubre le permitieron a los peronistas reunirse en Plaza 11 y no pasó nada, al contrario, se desinfló bastante el globo y se andan peleando entre ellos, no merece la pena más comentarios.
Hace 15 días llegó aquí un poeta invitado por algunos miembros de la Sociedad de Escritores, seguramente lo recordaréis como amigo de Quesada y por el libro que se editó aquí hace dos años con la portada de Picasso, bueno, pues con motivo de esto el pueblo argentino a través de sus más importantes instituciones le ha rendido un homenaje conmovedor. S.A.D.E., S.A.A.P., en la Facultad de Medicina, reuniendo allí a las otras universidades con las salas repletas de público y, por último, en el Luna Park con 25.000 personas, adhiriéndose todos los partidos entre ellos el de Aramburu y Partidos de Centro. Es un hombre muy inteligente y en todos estos actos, en los que habló más de una hora, dejó a la gente emocionadísima por el mensaje de amor y humanidad que traía. Todo esto visto bien, por las autoridades, que hicieron cuanto fue necesario para que desarrollara su visita con tranquilidad y que nadie lo molestara. Ha dejado un buen recuerdo y él así se lo llevo. Os pongo estos dos ejemplos, como prueba del deseo que tiene el doctor Illia de que haya libertad. El caso es que los demás lo comprendan así. Desde que estoy aquí, nunca oí tantas demostraciones de cariño hacia España. En todo esto, la familia Scheimberg, en pleno, participó en todo. Aida la encontré mejor, acercándose a ella, oye bastante.
Nada nos decís si os instaláis ahí o volvéis a estas tierras; de todas formas, tenemos ganas de veros. Los demás amigos siguen bien. Arrranz también está muy mejorado, pues, como ya sabréis, estuvo bastante enfermo. Pepe os escribirá aparte contando alguna otra [escrito na marxe esquerda:] novedad. Con un abrazo y hasta pronto.

Lala

[Escrito na marxe esquerda:] Todo sigue subiendo. La carne un 50%. Como veis, la cosa no es fácil.
[Escrito na esquina superior dereita:] Ante todo, felicidades por el éxito de tus exposiciones. Ya sabes que nos alegramos mucho.

1963-10-09
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 09/10/1963


Buenos Aires, 9 de octubre de 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

Todos nosotros nos alegramos mucho del éxito de tu exposición de grabados en La Coruña. ¿Cómo nos mandaste algún recorte de diarios? Todos quieren saber cuáles son tus planes: si expones en Suiza, si se concretó la muestra en el Museo de Arte Moderno de Madrid, en qué fecha piensas regresar a Buenos Aires, etc.
El viernes de la semana pasada me llamó Sofovich (feliz padre de un robusto varón) y me preguntó qué era de tu vida y adónde se te podía escribir. Al parecer, Sarita Falcini te hizo un giro de 500 dólares hace ya unos meses y él, Sofovich, un envío de 10.000 pesos, de la Hebraica, y no saben nada acerca de su recepción. El primer giro, el de Sarita, se hizo a través de la banca Urquijo. El envío de Sofovich, creo que a través de una persona de confianza. No dejes de escribirles, pues están muy preocupados. Y, por si acaso, en tu próxima carta a mí, dime algo al respecto, por si ellos no reciben tu correspondencia.
He tardado algo en escribirte porque esperaba resolver un problema que se me planteó en Hora Once: creo que como consecuencia de sucesivas entrevistas a Falcini, Castagnino, Inda Ledesma, Teatro IFT, etc. Además uno de los socios de la agencia con quien nos entendíamos, después de no trabajar nada la publicidad durante todo el año, al parecer se alzó con la poca plata reunida por su pereza y desorden. Aproveché la ocasión para librarme tanto de la ineficacia y descuidismo de la agencia, como de la pésima calidad técnica de Radio Mitre. Estamos ahora en Excelsior, y, además de tratarse de una emisora mucho más importante, hay un enorme respeto por la audición y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Después de un mes de estar ausentes en el aire, reaparecimos con gran éxito el domingo pasado. Con dos avisos que tenemos –Peugeot y Larousse– cubrimos el costo del espacio. Un par de avisos chicos nos alcanzarán para los gastos menores. Y, lo más importante, es que las agencias de publicidad se refieren al programa hasta con admiración, y algunas de ellas ya anda buscando contacto conmigo. Pero a mi lo que más me importa es una conversación que tuve con el jefe de Relaciones Públicas de Peugeot sobre la posibilidad de hacer Hora Once, además de en radio, por televisión el año que viene: no lo comentes con nadie de aquí para que no haya interferencias. El pobre Scheimberg, tras la sordera de su mujer, pierde el puesto en banco Israelita, pues éste se cierra. No sé si te dije que Bonino está montando Galería en New York. A Willy le encargan la crítica de arte semanal en Crítica, que por fin aparece estos días. También saldrá otro diario de la tarde –El Siglo– bajo la dirección secreta de Timerman y editado por Haynes. Romero Brest ha renunciado al Museo Nacional, aprovechando una exigencia de Quirós –reclamaba dos salas para su donación– para salir por la puerta grande y aceptar el cargo de Director oficial de arte de la Fundación Di Tella, con un sueldo que se calcula es menor de 75.000 pesos mensuales. Parece que hay grandes proyectos (¿cómo siempre?) por parte de las nuevas autoridades. Se habla de dos equipos culturales que procuran llegar a un acuerdo para convertirse en uno solo: el equipo radical, representado por un tal Linares, y el equipo católico, pero amplio, representado por Blas González. ¿Qué tal los Melella? ¿Os dieron mucho trabajo? Me cuenta Azcoaga que andaban enloquecidos por Madrid hace unos días. Recibí una carta alentadora de Valentín Paz Andrade, y una postal Magdalénica de tu carcelero Díaz Pardo.
¿Habría algún modo de tener una idea de tus proyectos y de mis posibilidades hispánicas? Me dice Paz Andrade, creo, que Blanco Amor vuelve a Buenos Aires para liquidar sus cosas y regresar a España definitivamente. Casona hizo declaraciones en Madrid confirmando su instalación hispánica definitiva. Por aquí anda Marcos Ana: estoy rompiéndome la cabeza para ver cómo llevarlo a la radio.
Y no sigo más por hoy. Estoy con toda la fatiga de estos años sin veraneo encima y ya sueño con el mar, pero de día. De la alergia, estoy muy bien, mientras no intento recuperar alimentos. Espero que no te demores mucho en tu respuesta, por mí y por la gente, que está un tanto desorientada con respecto a tus planes.

[Manuscrito:] Saludos a los Díaz Pardo y a todos los amigos. ¿Qué proyectan los Dieste? ¿Qué pasó con Souto?
Chau.
Un abrazo para vosotros de Marika y mío.

Lorenzo

1963-10-16
de Lorenzo Varela, a Luís Seoane
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Lorenzo Varela, a Luís Seoane en 16/10/1963

Buenos Aires, 16 de octubre de 1963

Sr. Luis Seoane

Querido amigo:

Sólo dos líneas para decirte muy sintéticamente lo que en una carta anterior enviada al Castro te informaba. Sarita Falcini y Bernardo Sofovich te enviaron dinero. La primera, si no me equivoco, 500 dólares. El segundo, alrededor de unos 10.000 pesos, enviados una o dos veces. Los dólares por medio del banco Urquijo. Los pesos –me parece que de la deuda de la Hebraica– por otro procedimiento del que según Sofovich tú estás al tanto. Ninguno de los dos recibió carta tuya al respecto. Les di la dirección de Madrid, así como a Laxeiro. Leopoldo Presas es el nuevo premio Palanza. Salió Crítica y le encargaron la sección de Arte a Willy.

Nada más por hoy. Abrazos, saludos a los amigos. Escribe sobre tus proyectos: dónde, cuándo y qué expones, si quedas o regresas y cuándo, etc. Abur

Lorenzo

[Manuscrito:] Dile a Azcoaga que la gente de El Mundo sacó un nuevo diario: El Sol. Puede interesarle para corresponsalía.
Director: José María Longo.

1963-10-16
de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro
Madrid
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lala de Prada, a Laxeiro en 16/10/1963


Madrid, 16 de octubre de 1963

Sres. Laxeiro y Lala de Prada
Buenos Aires

Queridos Laxeiro y Lala:

Hace tiempo, meses, os hemos escrito varias veces y no hemos recibido respuesta alguna vuestra. Vuelvo a hacerlo ahora con la esperanza de que nos pongáis unas líneas diciéndonos de vuestra vida y de la de Buenos Aires. Llevamos en España desde mediados de junio. Hemos estado tres meses aproximadamente entre Asturias (12 días), y Galicia. Expuse en La Coruña con gran éxito y ahora, dentro de poco más de un mes, lo haré en Madrid, el 25 de noviembre. Pero no es de mí ni de nosotros de lo que quiero hablaros, sino de Galicia y de Madrid. Si algo asombra al que pasa muchos años fuera de España, como en mi caso, es la grandeza de su pueblo, como esta grandeza permanece a pesar del infortunio social y político en que vive. La vida, en general, es durísima para todos, pero a todos les queda tiempo, cortesía y algo material, que sacan de no sabemos qué sacrificios, para ser solidarios con otros y desde luego con el que llega para estar con ellos. Es un pueblo solidario cuando quien ese les acerca comprende su desgracia, su diferencia, y no trata de ser ajeno a sus inquietudes o mostrar superioridad en cualquier terreno como no sea aquel en que pueda probar verdaderamente ser superior. Para mí, saco la conclusión, conviviendo nuevamente desde hace más de tres meses con gentes de todas clases, de que este pueblo cuando cambie su política y sea dueño del destino español volverá a ser un pueblo ejemplar en Europa, simplemente porque, aún hambriento y analfabeto, reúne virtudes espléndidas de inteligencia y trabajo. Lo que no se puede es estar a su lado sin tratar de comprenderlo, que es lo que hacen muchos viajeros que sólo ven lo externo de las viejas ciudades, sus monumentos y obras de arte y no miran a su alrededor al pueblo que las hizo posible. Por mi parte, de momento, me ocupo tanto de hablar con los obreros y campesinos que encuentro en mi camino, como con los intelectuales, y vengo hablando con ellos desde Suiza donde se cuentan ahora docenas de miles de emigrantes españoles. Desde el punto de vista material han cambiado muchas cosas. Tanto en Galicia como en Madrid se abrieron numerosas industrias que no resuelven los problemas de fondo, y las ciudades han crecido. También aumentó notablemente en tres años el costo de la vida. Un promedio de alquiler de departamento en Madrid es aproximadamente igual que en Buenos Aires, para quien deba alquilarlo ahora nuevo, o no tenga que pagar una transferencia consiguiéndolo con un sobreprecio del antiguo alquiler. Maruja y yo creemos que traducidos los precios a pesos todo está igual y en algunas cosas más caro que en enero de este año en Buenos Aires.
En Galicia, estuve trabajando todo lo que pude, que fue bastante, en un estudio extraordinario que me prestó generosamente Díaz Pardo, con quien pasamos días inolvidables en El Castro, en Sada. Creo que en mi vida volveré a trabajar en un sitio más bello y en un estudio más amplio y cómodo. En La Coruña vi algunas obras de Laxeiro, dos en la Imprenta Moret de esa ciudad, una de ellas de gentes disfrazadas en un paisaje extraño que me pareció formidable. Igualmente, un cuadro pequeño de tamaño que tiene Dieste en Rianjo, éste hecho en Buenos Aires, pero que yo, creo, no conocía. Hemos estado en Rianjo con Carmen y Rafael, continúan encantados y tienen razón de estarlo. Han arreglado muy bien su casa y trabajan con gusto frente a la maravillosa ría de Arosa. Con ellos, hemos salido dos días en barcos de pesca para ver a los pescadores realizar sus faenas y, por mi parte, he aprendido mucho de éstos. Uno de ellos llamado Jesús me preguntó de repente: “¿Cómo podré conseguir El viejo y el mar de Hemingway? Él mismo, claro, no lo sabe, es un personaje de Hemingway. En cuanto a Madrid, está muy hermoso ahora en otoño, pero ya demasiado poblado para nuestra comodidad. Las ciudades no deberían pasar nunca del millón de habitantes. En general, deberían tener siempre menos. Los artistas e intelectuales viven como pueden, trabajando mucho, igual que en Buenos Aires y en muchas otras partes.

Basta por hoy. Hacedme el favor de contestar y decirnos algunas novedades de ésa. Estamos impacientes por noticias. Un abrazo para los amigos comunes y otro para vosotros dos de:

[Seoane]