Fundación Luís Seoane

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Homenaje a la Torre de Hércules

[libro] En 1944 a Editorial Nova de Bos Aires publica esta obra, álbum de debuxos de Luís Seoane con prólogo de Rafael Dieste. Dous anos despois, o Institute of Graph de Nova York e a Pierpont Morgan Library inclúeno na súa lista dos dez mellores libros de debuxos publicados no mundo durante a década de 1935-1945.
Epístolas
19
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Carta de Otero Espasandín a Seoane. Sen data
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Con la esperanza de tener una buena ocasión de escribiros una carta de gran calidad, como el caso lo merece, fui dejando correr el tiempo desde el recibo de la vuestra, llegada al mismo tiempo que los libros. Pero como la buena ocasión todavía parece remota, voy a escribiros una carta menos ambiciosa para que tengáis la tranquilidad de que la vuestra, tan ansiada como espléndida, ha venido a nuestras manos con toda la gracia de una paloma mensajera. Tras un silencio tan largo y penoso por nuestra parte, no os será difícil imaginar la revulsión emotiva que carta y libros nos produjeron. Por nuestra mente se atropellaron nombres, caras, emociones, recuerdos jubilosos, punzantes otros, imágenes... ¡qué soy yo! Aún estando advertido de tu inmensa labor, me resultó sorprendente ver ante mis ojos tantos testimonios de su alcance. Aquí no hay grupos de la clase del que nosotros formábamos ahí antes de la dispersión y de las melladuras del tiempo. Y así pudo ocurrir que no nos enterásemos de que en el salón de la Unión Panamericana se exponían cosas tuyas. Cuqui nos habló de una de tus exposiciones en Nueva York cuando se había clausurado ya, así como nos habló de otra en La Coruña, donde compró un cuadrito que pudimos ver en Bruselas más tarde. (Todavía no pude visitar la Biblioteca del Congreso, en una de cuyas dependencias se halla una obra tuya). A pesar de esta falta de grupos de amigos, algunos de los pocos que veo de cuando en cuando han visto tus folletos últimos y otros libros como el Homenaje a la Torre de Hércules, y les gustaron mucho. Se quedaron boquiabiertos al verme en tu litografía de 1942: no tenían la menor idea de este mundo que había vivido antes de venir a Estados Unidos.
Otro día volveremos a tratar de estas cosas. Pero antes quiero a fuerza de amigo, recomendarte concentración, apartamiento si fuese necesario, buscar y ahondar tus temas, [escrito na marxe esquerda:] tus temas, tu técnica, tus problemas, tu raíz. Los países y sus políticos quieren “figuras” que cotizar en provecho propio. Y hay que dejarlos de lado en lo posible por peligrosos. Algunas de las cosas que de ti se dicen resultan anecdóticas, flojas y de una amabilidad intrascendente.

Te abraza

Otero

[Manuscrito por Alicia na parte superior:] Queridos Luis y Maruja: ¡Felicidades! La vida cambió para vosotros: ¡Cuánto me alegro! Cuidado con el diablo que se mete por todos los rincones. Tengo un resfriado imponente. Escribiré más otro día. Abrazos.

Alicia

1945-07-13
Carta de Molinari a Seoane. 1945
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Molinari a Seoane. 1945 en 13/07/1945


Bs. As., 13-VII-945

Amigo Seoane:

Le voy a transcribir unos párrafos de una carta de Alfonso de Sayons desde New York:
“Les mandaré a los del Correo Literario en estos días una crónica bien detallada de lo que ha sido la temporada de Broadway de 1944-1945. Creo que eso interesará vivamente en Bs. As. Le puedo mandar una sobre una muestra magnífica que hay ahora sobre Kandinsky y la pintura no objetiva”.
“Por favor, que me manden Correo Literario desde Enero (fines) que no lo he visto y me interesaría enormemente. Dígales que lo manden a la librería Wittenborn & Co. 38 East 57th Street. Allí compro Cuadernos Americanos y Hijo Pródigo. Allí he visto La Torre de Hércules y los dibujos de Seoane. Los han elogiado mucho”.
“Que me escriban diciéndome lo que les interesa a los de Correo Literario”.
Bueno, cumplo con el encargo de mi amigo Alfonso de Sayons, cuya dirección es la siguiente:
Hotel Brevoort
Fifth Avenue
At Eight Street
New York 3. N.Y.
He pasado a buscar el libro que le presté hace dos años y todavía no me lo ha dejado para que yo lo retire en cualquier momento.

Hasta cualquier momento.

Ricardo E. Molinari

1947-01-20
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1947
Nova York
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1947 en 20/01/1947

Buenos Aires, 20 de enero de 1947
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
Vigo

Mi querido amigo:

Hace algún tiempo recibí una carta tuya en la que me pedías te comunicase si había llegado o no un trabajo tuyo para el concurso de la F. de Sociedades Gallegas. Esta carta tardé mucho tiempo en recibirla pues la habías dirigido a una dirección que hacía años que había dejado, de modo que esa carta enviada por tí en el mes de mayo llegó a mis manos aproximadamente en septiembre. Ahora puedo decirte que tu libro de ensayos ha sido premiado, así como la traducción de poetas ingleses enviada por Plácido Castro , de manera que si no pude contestar a tiempo, me adelanto en cambio a darte la enhorabuena, así como a Plácido, y no podéis tener idea de la alegría que eso nos causa a todos los que estamos aquí y os estimamos profundamente. Quisiera que esta correspondencia que comenzaste tu a entablar con esta carta peregrina que yo contesto hoy, se continuase entre nosotros, pues si bien hemos perdido el contacto personal hace muchos más años que los que uno desearía hubiesen pasado, hemos tenido noticias vuestras bastante a menudo a través de cartas escritas a amigos nuestros de aquí o de algún que otro viajero.
De nuestra vida os suponemos enterados por [Rodolfo] Prada . Hemos trabajado mucho, con suerte y sin ella, de cualquier manera, haciendo de todo, pero tratando en todo momento de hacer honor con nuestra conducta y labor a Galicia. [Arturo] Cuadrado y yo hemos fundado dos editoriales dedicadas a publicar en parte libros gallegos, idea que tuvimos que abandonar por falta de eco en la emigración, no sin antes publicar unos cincuenta libros que por lo menos quedarán y darán idea de nuestra permanencia en ésta. Yo publiqué algunos álbums de grabados en madera, litografías y dibujos e hice exposiciones de óleos aquí y en Montevideo con bastante éxito. Además llevo escrito unas cinco o seis monografías sobre dibujantes y grabadores europeos para editoriales de ésta. Todos trabajamos lo que podemos, es el único modo de ir matando la nostalgia que nos corroe y el deseo de regresar. Algún día, ahí en Vigo, o en Santiago como en otros años, hablaremos de todo, cuando todo sea ya recuerdo.

Por aquí pasaron algunos compañeros nuestros de Facultad a quienes no quise ver, por ejemplo, [Francisco] Romero Lema , que estuvo en ésta una temporada de paso para el Perú.

Tu carta constituyó un pequeño acontecimiento cuando la tuve en mis manos y a pesar de que te referías concretamente al envío de una obra tuya, ella fué leída por todos nosotros porque era algo así como la seguridad de vuestra amistad y ello nos causó a todos una gran alegría. Con ella tuvimos la certeza de que a pesar del tiempo nuestros amigos, que recordamos constantemente, no nos habían olvidado.
¿Cómo te va en la profesión? Yo siento enorme nostalgia de ella, pues había comenzado a trabajarla con relativa suerte y facilidad y creo que nunca más volveré a ejercerla.

¿Qué hacen todos los amigos comunes? Sé que Maside ha hecho una gran exposición en ésa y que Plácido está ahí. Cuéntame de todos ellos, yo no voy a escribirle a Plácido y a Maside hoy mismo, deseo mantener correspondencia con vosotros, saber de todos. Un libro de dibujos mío, Homenaje a la Torre de Hércules , que lleva un precioso prólogo de Dieste y que está dedicado a algunos amigos de ahí, acaba de ser seleccionado por el Instituto de Artes Gráficas de Nueva York de acuerdo con la Biblioteca Pierpont Morgan de la misma ciudad, como uno de los trescientos mejores libros publicados en el mundo entre los años 1935 a 1945. Creo que es el único libro escogido de España y América Latina. Me produjo esta noticia una gran alegría por tratarse de unos dibujos que yo hice como homenaje lejano a Galicia.
Esperando noticias tuyas y rogándote transmitas saludos mios a todos los amigos de ahí, tú recibe el fuerte abrazo de tu amigo:


Luis Seoane

M/dirección:
L. Seoane
Bartolomé Mitre 3793-Dto. F
Buenos Aires

1947-01-30
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1947
Vigo
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1947 en 30/01/1947

Vigo 30-ene. 1947
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Ahora mismo acabo de recibir tu carta y no demoro ni un solo instante el contestarla. Puedes creer que me ha producido sincera emoción la lectura de tus afectuosas palabras. También nosotros somos fieles a una amistad que, a pesar de la distancia y el tiempo, no ha podido entibiarse.

Hice entrega de tu carta a Plácido, que quedó en responderte directamente. Ambos te agradecemos la felicitación por el premio que nos fué discernido en el concurso literario. Y a propósito, ¿no podrías enviarnos algún recorte de prensa con el fallo del Jurado?
También recibí una extensa y cariñosa carta de Prada, al que le escribiré dentro de unos días, adjuntándole, además, una Historia de la Literatura Gallega , a la que estoy dando remate. Dile que le agradezco muy de veras sus delicadezas, y que le hablaré con el mayor detalle posible sobre las cuestiones a que se refiere.

Sabía ya de tus trabajos intelectuales y artísticos por esas tierras, pero me ha sorprendido, con enorme alegría, la nueva que nos comunicas acerca de la selección hecha de tu libro de dibujos, Homenaje a la Torre de Hércules. De corazón te envío mi enhorabuena.
Por aquí nada de particular hay que advertirte. Todo sigue igual, monótonamente. Aquí estamos reunidos algunos de los viejos amigos, sincronizados con la marcha dinámica de Vigo. El estatismo de Santiago lo hemos casi olvidado. Allí voy, sin embargo, de vez en cuando. Pero pocos quedan de los antiguos tiempos universitarios. [Luís] Manteiga , en completo aislamiento, más introvertido que nunca. [Manuel] Alvarez González y [Domingo] García Sabell, consagrados de lleno a la profesión, y nada más. Maside reparte el año en temporadas, entre Santiago y Vigo. Trabaja mucho, en sus cuadros, pinta continuamente, y nada más. Plácido, padre por tercera vez, vive una vida de hogar, con especiales dedicaciones a la poesía, por la que se le despertó una profunda afición. Y yo, trabajando muchas horas al día, con escasos descansos que consagro a leer y escribir cuanto me es posible.

Hace unos días recibí una carta de 15 de noviembre, de José Núñez [Búa] . El retraso en la llegada fué largo, como observarás. Sin embargo, yo la contesté inmediatamente, accediendo gustosísimo a lo que me pedía. Caso de que aún no se halle en su poder la contestación, comunícaselo así.

A ver cuando te decides a venir por estas tierras. Te advierto que lo estamos deseando vivamente. Siempre es grato volver a encontrarse con los viejos amigos, y en esta ocasión con mayor motivo aún.

Bueno, y nada más. Cordiales abrazos para todos, y tú recibe el fuerte abrazo de siempre de

Del Riego

1947-05-26
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1947
Bos Aires
Vigo
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1947 en 26/05/1947

Buenos Aires, 26 de Mayo de 1947
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
VIGO


Mi querido amigo:

Recibí tu carta, que tardé en contestarla pensando, sobre todo, en darte alguna noticia concreta de tu libro. [Rodolfo] Prada me encomendó un presupuesto de su costo y de la gestión acerca de [Rafael] Dieste para el prólogo. Hice ambas cosas. Dieste no tiene inconveniente alguno para hacerlo y lo hará cuando se necesite, encantado. El costo en ésta ha subido muchísimo, hoy que se hacen en el país. Hasta hace poco tiempo, unos meses nada más el libro argentino costaba mucho menos. Pero este asunto he de hablarlo con Prada, cuando él regrese de el Perú adonde él marchó y por cuyo motivo retrasé esta carta. Por mi parte, en todo cuanto se refiere a su presentación, dibujos, etc…, lo haré con tanto gusto como puedes imaginarte. Tu libro me pareció estupendo y de gran utilidad, quizá te faltan algunos datos del exterior de Galicia, algunos de ellos, los que pueda, te enviaré yo las fichas. Para el concurso del Centro Gallego han llegado las copias que enviaste. También llegaron copias de trabajos de Martínez Barbeiro , Aquilino , Bouza Brey , y anuncia otro envío [Luis] Manteiga.

El Centro Gallego va a pedirte una colaboración para su revista Galicia . Desearía que la aceptases y que tratases, si fuese posible, sobre los pintores gallegos que residen ahí, [Carlos] Maside, [José Otero Abeledo] Laxeiro , Torres , Virgilio Blanco , [Urbano] Lugrís y algún otro nuevo que no conozcamos y que mantenga dignidad artística. A los otros, los que están fuera, puedes referirte de paso si quieres. Interesa desde luego, que con el artículo envíes fotografías en abundancia de la obra de ellos, cuatro o cinco, si es posible de cada uno.

Aquí toda la gente trabaja como puede, con gran nostalgia del regreso. Ah! te enviaré por correo aparte copia de los poemas en gallego de Dieste y Lorenzo Varela , hechos a manera de prólogo de dos álbumes míos, hace ya cierto tiempo, y que a mi juicio es de lo mejor que se escrito en gallego, en poesía, en estos últimos años. Ellos pueden servirte para tu fichero. Los álbumes titulados Muiñeira , litografías; y María Pita e tres retratos medievales de grabados en madera no puedo enviártelos porque no tengo ejemplares, se hicieron en ediciones reducidas de cuarenta y ochenta ejemplares respectivamente, que se vendieron entre gentes ajenas a nuestra colectividad. Lorenzo Varela, antes usaba otro nombre suyo, Jesús, es muy amigo de Fole , (¿qué es de Fole?) es de Monterroso, en Lugo y debe tener en la actualidad unos treinta años. Sus poemas en castellano están traducidos a diversos idiomas. Aquí publicó Torres de Amor y monografías sobre temas de arte. Ahora marcha a Estados Unidos. También marcha a ese país Otero Espasandín de jefe de la Sección de Lengua y Literatura castellana de una Universidad. Por mi parte estoy esperando poder hacer ese mismo viaje.

En cuanto a la constitución de la sociedad comercial con Núñez de que te hablé en otra carta, yo renuncio a toda participación, luego de pensarlo suficientemente. Desde luego estoy de acuerdo con Núñez y con la nueva empresa que creo necesaria. Pero algunos consideran a esta nueva empresa algo así como una deslealtad hacia Alfonso y aunque yo no estoy obligado a éste ni a nadie personalmente en ese terreno, como ocurre aquí, sino a la empresa como creo debe ser, no quiero aparecer en ese turbio juego comercial “perfectamente americano” que plantean éstos. Continuaré como siempre, sin retirarme, ¿entiendes? pero viendo como todas las oportunidades comerciales se pierden por discusiones infantiles y por falta de intensidad en el trabajo. Ya que tu eres abogado dime tu opinión. Te envié hace aproximadamente dos meses Homenaje a la Torre de Hércules, me gustaría conocer vuestra opinión. A Maside le he escrito una carta que no me contestó, también le envié algunos libros que no sé si le han llegado.

Tengo muchas ganas de regresar a esa, para estar con todos vosotros, para pintar, para poder volver a ver todo aquello que no nos importaba porque lo teníamos demasiado cerca de nuestra visita y de nuestras manos y que adquirió con el tiempo y la distancia todo su valor. Cuando regrese espero que será para no salir nunca más de ahí. Este año haré una nueva exposición en Buenos Aires y estoy bastante contento de mis últimas cosas, te enviaré algunas fotografías.
Contéstame pronto y con apretados abrazos para todos, tu recibe el fuerte abrazo de tu amigo de siempre:

Luis Seoane

1948-06-08
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948
Nova York
Pennsylvania
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 08/06/1948


45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa
Junio 8, 1948

Querido Luis:

Sospecho que te voy a escribir una carta más disparada aún que el papel de que dispongo en este momento para escribirte. Pero aún no pude reposar del jaleo de los exámenes y ceremonias de fin de curso y de entrada en el último año del centenario del colegio. Para colmo, acabamos de recibir la visita del Dr. Stockwell, el director del Seminario de Teología de Buenos Aires, que tú conoces, pues nos acompañó a casa del Sr. López, el bibliófilo. Aún hoy tuve una conversación de dos horas y media con el jefe del Departamento de Lenguas Modernas del colegio, de quien dependo en mi calidad de jefe del Departamento de Español. Tengo, pues, la cabeza hecha un taco real y verdadero, y una cantidad de compromisos atrasados que me aterra. Pero ahora vamos a ver si hablo de lo que más me urge. He recibido tu última carta fecha 23 de mayo, hace unos días y casi inmediatamente después, el libro que me anunciabas. La desesperación que me causó la carta la disipó el libro; es realmente lo que merece ser un libro tuyo, mejor dicho, lo que tiene que ser: original, sincero, impetuoso, dinámico, claro a su manera, prometedor y sustantivo. Las ilustraciones no son las que cabría esperar, pero no por eso son menos valiosas, sino acaso más. Uno no puede nunca sospechar las posibilidades de las líneas de tu mano hasta que se encuentra frente a frente de los dibujos. Las de estos viejos o viejo asombran simplemente por su riqueza, su madurez, su alcance. Nada dejan fuera de sus imprevisibles mallas y casi me atrevo a afirmar –no te extrañe la cautela ante tan aventurado problema– que nada dejan fuera tampoco. Llegan hasta donde deben, con una audacia goyesca –aquí goyesca significa meramente genial– y se detienen, no menos audazmente, en el límite natural de su misión plástica. ¡Qué distancia de vértigo media entre estas líneas y las de Homenaje a la Torre de Hércules, sin ir más lejos! A mí me asombran estas líneas como me asombra el canto de un mirlo, un almendro en flor o un planeta o cualquier otro cuerpo celeste que de pronto hace su aparición por un borde del horizonte y se borra con la luz del alba. Y acaso aún más, porque estas líneas son el testimonio más directo, más inmediato y claro del espíritu, esto es, de esa potestad creadora de que el hombre-producto de la creación participa en proporción superior a la de cualquier otro ser vivo. De todos los dibujos, te hubiera robado el original del último si hubiera estado en ésa, pese a todas las imaginables y más que justificadas protestas de Maruja. Estos remiendos son la costra mítica en que aparecen cristalizados el humano recuerdo y el humano anhelo, o si lo prefieres, el Mito. Pero dejemos por hoy tus líneas, que tanto me fascinan, para hablar de algo más plebeyo. Tenemos una casa al fin: cinco habitaciones, cocina, cuarto de baño, sótano y un campito suficiente, pero nada más, para hacer la casita del perro. A veinte metros del parque del colegio, con un balcón y unas ventanas hacia el nordeste y hacia el sureste. Por el momento, esta casa está casi vacía; entre las cosas que hay dentro, casi todas, excepto los libros, son prestadas o adquiridas mediante crédito. En cortinas de papel, clavos, cuatro malas cucharas y tenedores, dos sillones y un sofá de segunda mano, linóleo, algunas macetas y otras mandangas llevamos gastado un dineral, o sea, los dólares que nos habían ofrecido para ayudarnos en el viaje. Quedamos sin blanca, pero tenemos una casa que, por situación sobre todo, nos parece un sueño. En frente de las ventanas, y en especial de las de Cuqui, hay unas celindas y unos rosales divinos, donde desde el alba hasta el anochecer, canta con entusiasmo nunca visto los tordos y los cardenales de aquí, mucho más músicos que los argentinos. A lo lejos se divisan perfiles de colinas tupidas de arces, robles, manzanos silvestres, sicómoros y otras especies. Tenéis, pues, una casa en Waynesburg tú y Maruja y demás amigos. Y la tenéis sin reticencias. Aunque en honor de la verdad, de la verdad monda y lironda, deba añadir que una casa aquí no basta. Con ser importantísima, la casa supone alrededor de la sexta parte del salario. Aquí lo serio es el mercado, los comestibles, al revés de lo que sucedía en ésa cuando nosotros llegamos de Inglaterra. Es, pues, necesario pensar en lo demás ahora que ya hay un techo donde cobijarse en un momento dado. Y esto requiere un largo rodeo apenas iniciado. El presidente del colegio estuvo internado en el hospital a viva fuerza: las piernas no le sostenían, sin la mínima exageración, y en su cabeza las ideas y los recuerdos eran un verdadero enjambre. Por fin, lo dejaron salir para las exigencias de fin de curso, pero aun así la secretaria permite a muy pocas personas acercarse a él. Ahora, en estos días, terminaron las clases de invierno y el quince empiezan las de verano, mucho más llevaderas; por ejemplo, yo paso de 18 clases semanales de una hora o 55 minutos a cinco clases de 90 minutos. Esto quiere decir que el presidente tendrá tiempo de descansar y de atender a la gente que nos sea ni albacea ni alto dignatario, y yo tendré más libertad de acción para presentarle tu problema. A él lo conoce y admira medio mundo en estos contornos; entre otras facultades tiene la de conceder títulos honorarios u honoríficos a quien le parezca bien. Por ejemplo, ayer otorgó el de Doctor en Ciencias a uno de los ingenieros más encopetados de la Institución Carnegie de Pittsburgh en presencia de la facultad o cuerpo de profesores y de los graduados. Así pues, si a él le fuera difícil hacer frente por sí mismo a tu situación, espero (que) me presente a quien esté en mejores condiciones o respalde gestiones mías encaminadas a tal fin. Creo que nadie mejor que la Carnegie misma, que está aquí a mano. Bastaría que patrocinasen una exposición tuya, que te hiciesen algún encargo de importancia para saltar la burocracia de inmigración, que es el hueso aquí, etc. Con el permiso de residencia todo iría como la seda siempre que te avinieras a aceptar ciertas peculiaridades puramente formales de aquí. Pero de esto hablaremos más adelante, acaso pronto. Yo no quiero hacerte creer sin fundamento que las cosas son fáciles porque no me lo permite mi conciencia. Las cosas son difíciles, lo sabes bien, tan bien como yo; pero, cosa curiosa, lo imposible desde ahí parece factible desde aquí, y es que ahí sólo hay burócratas asustados o poco menos, y aquí hay personas que inspiran mucho respeto en Washington y que acaso son temidas. Las personas aquí pesan mucho y las hay que cuando comprenden lo justo de una demanda, no vacilan en apoyarla sin reservas. Es así como nosotros vinimos, como sabes. Nosotros haremos por ti lo que hicimos por nosotros, sin precipitaciones, porque no es posible, pero sin que nos venza nunca el desánimo. Que estas palabras te den confianza y calma en todo trance. Yo creo que la entrada como turista dificultaría las gestiones posteriores, pues despertaría recelos y los recelos nunca fueron buenos y menos aquí; se perdona la franqueza, por brutal que a veces parezca, no la cuquería. Calma, pues, y buen ánimo. Y vamos a otra cosa, no menos complicada que tus líneas y tu venida en su sencillez objetiva. Trátase del problema de la casa de ahí. Como creo que sabes, dejamos la casa a nuestro nombre con un matrimonio norteamericano dentro. Como pudiera resultar que lo de aquí no cuajara definitivamente y como había dificultades para traspasar el contrato sin elevar la renta por una parte y sobre todo para traspasarlo a quienes nosotros deseábamos, con la autorización del administrador metimos en casa dicho matrimonio a cambio de la venta de nuestros muebles: una radio, una estufa de cobre, el comedor (sillas y mesa), camas, armarios de libros, etc. y especialmente el teléfono, en 3.000 pesos. Teníamos ofertas mejores, pero la señora norteamericana era amiga de Alicia, tenía una hija enferma que necesitaba sol e iba a una escuela que está a dos pasos de allí. Pero ahora resulta que, al parecer, la señora no se ve por que, a poco de llegar, dijo al portero que nosotros no volvíamos, y este, que esperaba una comisión talvez con otros inquilinos, dio cuenta al administrador y se armó al parecer un lío gordo. La señora norteamericana apenas sabe cuatro palabras de español y parece que a pesar de mediodía de explicaciones de Alicia no se enteró bien de la situación ni de nada. Por ejemplo, confundió la estufa de queroseno con la cocina de gas, propiedad, como es lógico, del dueño de la casa, y ahora nos culpa a nosotros de una cantidad de desatinos insospechados y nos reclama parte del dinero. Desde luego, nosotros nunca dijimos que no fuésemos a volver; se metieron en el departamento con el consentimiento del administrador y con el contrato de casa y teléfono a nuestro nombre, por ser esto lo habitual en casos en que el inquilino se ausenta temporalmente; y por fin, la señora sólo tiene un recibo firmado por nosotros de 3.000 pesos argentinos por la venta de los enseres del departamento. Siendo esto así, a mí no me cabe en la cabeza que la señora tenga base legal para hacer cosa alguna en contra nuestra. Pero no deja de amenazarnos, y Alicia está aterrada, sobre todo porque procedimos con dicha señora con una claridad y una limpieza intachables. El matrimonio que vino con nosotros en el barco dejó su departamento en las mismas condiciones por casi el doble –5.000 pesos argentinos–, y eso que estaba en un sitio poco comunicado del barrio sur. A estas alturas nosotros ignoramos en qué situación está la señora en la casa; en la primera carta nos decía que la ponían en la calle; en la segunda carta en octubre nos dice que le cobran mensualmente 30 pesos más de lo estipulado en el contrato nuestro, y que además, para abandonar el departamento el administrador le pide 500 pesos. ¿Habrá hecho un contrato nuevo con el administrador por 170 pesos mensuales, y por no haber pasado el tiempo estipulado el administrador le pidiera una indemnización? ¿Será todo un cuento para intimidarnos? De contar con dinero, hubiéramos cortado por lo sano devolviendo a la señora lo que nos dio por los muebles, y san se acabó; pero a estas alturas no contamos con nada salvo el estricto salario mensual con el que vivimos. Tú que eres abogado después de todo, ¿qué crees que la señora puede hacer contra nosotros? Y si tu abogacía, como supongo, no desciende a estos laberintos, ¿podrías preguntar a un buen abogado de ahí, a un veterano de estos jaleos, qué cabe hacer? Creo que la precaria salud de Alicia tiene por causa esta situación realmente estúpida. No olvides que; 1) Para los efectos de la administración, nosotros dejamos el departamento a esta gente en nuestra ausencia; 2) Por la venta de los muebles firmamos un recibo de 3.000 pesos; 3) La señora –mejor dicho, su marido– firmó un papel para nuestro fiador el contrato de alquiler comprometiéndose a pagar mensualmente los 140 pesos de renta estipulados en dicho contrato (que Dieste tiene en su poder); 4) A nadie se ha dicho que no volveríamos. Te ruego (que) estudies esto con cuidado, pues los embrollos proliferan como las zarzas por lo que se ve, y a las personas no hechas a ellos le quitan el sueño y acaban por arruinarles la salud y el humor tan necesarios siempre, pero más ahora. No sé si Frontini o Baudizzone podrían sacarte de apuros; pero acaso fuese mejor un abogado menos literato. Bien sabes que aprecio a estos amigos; pero los aprecio como hombres de letras. Talvez Melella o López u otra persona hecha a la vida de los negocios te oriente sobre el abogado a quien acudir. Desde luego en cuanto sepamos el importe de la consulta, te lo giraremos por el medio más rápido. Por lo demás, ten en cuenta que Alicia está terriblemente inquieta y Cuqui lo mismo, pues hasta llegan a temer que las expulsen de los Estados Unidos como resultas de esta, a mi parecer, menudencia. Bueno; ahora para terminar, una ráfaga de preguntas y encargos menores. ¿Sigue saliendo Gaceta del libro? ¿Sigue saliendo Realidad? Le mandé a Ayala un estudio sobre Eliot de una profesora auxiliar del colegio y aún no tuve contestación ni acuse de recibo. ¿Cómo va el trabajo de casa de Melella? ¿Qué es de Mariano Gómez, nuestro amigo, no el ilustre? ¿Salió el libro de Dieste en la Suramericana? ¿Está ahí Alonso ya? ¿Cuales son las señas y el nombre de Silveira? Acaso se me ocurra escribirle unas líneas en un momento dado. No dejes de mandarme por avión uno de los primeros ejemplares que salgan de la imprenta de tu monografía; manda otro al Museo de Arte Moderno de Nueva York y otro a la Carnegie; las señas de este ejemplar te las concretaré más adelante, pues ahora no las tengo a mano. No olvides la importancia de tus acuarelas de Buenos Aires: como te dije entonces, un libro de acuarelas de este tipo sobre Pittsburgh –ciudad de grandes chimeneas , puentes de acero, altos hornos, minas, etc.– te consagraría aquí en el acto, y quien sabe lo que de tales acuarelas puede resultar. De tenerlas aquí, serían la mejor carta que jugar a favor tuyo. Voy a escribir algún artículo para La Nación. Siguen allí Mallea y Sirio, ¿no es verdad? Por aquí encontré algunos datos de interés sobre Galicia. ¿Donde se puede encontrar la gramática gallega de Saco y Arce? No es la que encabeza la Crónica Troyana? ¿Es posible copiarla? La leyenda de san Eros se encuentra también en Alemania. Compré un libro sobre la evolución de la lengua portuguesa desde el bajo latín; se publicó en Filadelfia en inglés. ¿Te acuerdas del sanguino, una planta o arbusto más concretamente, con bayas vinosas como el sabugueiro, de que un día hablé con tu padre? Encontré su nombre: cornejo, en castellano. Tiene aquí un pariente, el dogwood, maravilloso, por sus blancas flores de gran tamaño. ¿Sabes que Colmeiro, el botánico, publicó un diccionario sobre plantas del Nuevo y Viejo Mundo, aclarando su nomenclatura? Daría un pico por tenerlo. ¿Lo hay ahí? ¿Sabe algo de esto Manuel? ¡Qué analfabetos somos con relación a nuestros hombres! Acabo de hacerme ampollas plantando tomates y coles; por esto, te escribo ¡con dificultad! Seguiré otro día. No demores mis encargos. Abrazos de todos para los dos. No os dejéis deprimir. Recuerdos a tus padres y hermano.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Si veis a la señora del departamento que se llama Ulrs Jolly no la digais que no pensamos volver.

1952-01-19
Carta de Seoane a Piñeiro. 1952
Bos Aires
Santiago de Compostela
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Piñeiro. 1952 en 19/01/1952

Buenos Aires, 19 de xaneiro de 1952

Sr. D.
Ramón Piñeiro
Santiago de Compostela

Querido amigo:
Recibín a túa carta escrita con motivo d-un artigo de Del Riego que che agradezco moito. De tí, coma de todol-os amigos que estades ahí, lémbrome decote. As vegadas falei de tí con un grande amigo teu, de Lugo, que che estima fondamente, Lorenzo Varela, que agora está en Montevideo, un dos máis importantes poetas nosos e cuia laboura é cuasi descoñecida n-esa. De tí e de Fole (de quén non sei ren e ao que adiquei un libro de dibuxos fai anos, Homenaje a la Torre de Hércules que nunca puiden remitirlle por non ter o seu enderezo), falamos Varela i-eu lembrándonos. Pra mín recibir a tua carta despóis de tantos anos de ter novas cuasi perdidas túas, costituíu un contento como non podedes ter idea os que n-esa vivides. Eiquí estamos isolados traballando, coma podemos, facendo máis do que podemos en meio d-este enorme engano. Pol-a nosa parte, temos o orgulo afirmar que soios fixemos tanto por Galiza en doce anos como toda a colectividade xunta n-ese mesmo tempo, aínda que ahí pensedes outras cousas xa que non tedes máis informazón que as nosas corresponsalías en Bos Aires e os viaxeiros, os que poden ir a esa por inócuos que xa é importante que vos visitan cada Dia de Sant-Iago. Máis todo está ben. Non nos abandoamos á propia e xa chegará o dia das aclaracións sen perdón.
Leín o teu mañífico traballo sobre a saudade, xa o tiña lido no númaro 1 de Grial e agradézoche moito o envío da separata. Chamoume atención sobre todo a interpretación galaico-portuguesa de filosofía feita sobre a base do sentimento común da saudade.
Piñeiro agradézoche as tuas verbas d-alento, xa escomeza a facernos falla aos que traballamos lonxe da terra, dos amigos e de todo aquelo qu-estimamos.
Recibe a forte aperta d-este amigo do que podes dispor:
Seoane.

1953-02-27
Carta de Seoane a Fole. 1953
Bos Aires
Lugo
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Fole. 1953 en 27/02/1953


Buenos Aires, 27 de febrero de 1953

Sr. D.
Angel Fole
Lugo

Querido Fole:

Al fin tenemos noticias directas, Cuadrado, Varela y yo de tí. Hasta hace pocos años habíamos supuesto lo peor, pero hace tres o cuatro alguien nos dijo que estabas en una aldea de Lugo sin concretarnos en cual y hace algún tiempo le pedí a Del Riego tu dirección, que me mandó. Un poco antes había leído un artículo tuyo sobre Corredoira en un diario de esa que por casualidad cayó en mis manos. Por casualidad, como vienen de ahí a ésta los diarios, la publicaciones, las noticias, todo. Me alegró que fuese una persona de nuestra generación el que escribiese sobre un pintor de una generación pasada, ya que la del pintor no hablaba de él y lo había abandonado en el olvido, me alegró además que lo hicieses como tu lo hiciste. Luego, el año pasado, leí tu libro de narraciones en el concurso del Centro Gallego, un magnífico libro con un espléndido prólogo, sin arqueología, sin cortesías, sin el LAUS DEO aburrido, sin la estúpida fuga existencialista que está dominando a algunas gentes nuestras de ahí. Con una realidad humana y mítica gallega de siempre, bien campesina. De nosotros no sé que decirte, trabajamos todo lo que podemos. En un momento, algunos años, coincidimos en ésta Dieste, Espasandín, Colmeiro, Cuadrado, Varela y yo. Luego Dieste marchó a Cambridge y ahora está en Monterrey (Méjico). Espasandín está en Pensylvania, Colmeiro en Francia y Cuadrado, Varela y yo continuamos en ésta pero pensando siempre en marchar no sabemos a dónde. Todos, solo estaríamos con gusto ahí. Por mi parte pinté y pinto mucho, dibujo, escribo, sin que nada de cuanto hago, bueno o malo, pueda tener el calor inmediato del pueblo al que destino todo lo que realizo, y Varela y Cuadrado escriben. Esto es todo. Hace años publiqué un libro de dibujos, hace creo diez años, Homenaje a la Torre de Hércules, iba dedicado a unos pocos amigos y tu eras uno de ellos. Otero Pedrayo lo recuerda ahora en Por os vieiros da saudade. Hace once o doce años incluimos una narración tuya Cuadrado y yo en un libro Veinte cuentos gallegos. Todos te recordamos siempre.
De las colaboraciones momentáneamente no hay nada en el Centro Gallego, incluso apenas sale la revista por la escasez de papel y hasta fin de este año no se puede proponer nada nuevo que no esté incluído en el presupuesto actual. Pero Cuadro por medio de un amigo trató de conseguirte unas colaboraciones en La Prensa de aquí pero las prefieren sobre cine español en general. De cualquier manera tendrías que mandar dos o tres artículos rápidamente. Tambien sobre cine podríamos conseguir que te encargasen algunas colaboraciones en una revista Orientación. Para alguna publicación de la colectividad puedes mandar ya, a mi directamente seis artículos en gallego por los que te harán llegar tres mil pesetas aproximadamente, y es probable que más adelante, en junio quizás, se pueda conseguir una corresponsalía para el boletín del Centro Lucense, teniendo tu que mandar como hace Del Riego para la revista del Centro Gallego, una información mensual de las actividades de la provincia de Lugo. Esto es todo. Perdóname si demoré algunos días en contestarte. De todas maneras, quiero que sepas que tus cartas nos produjeron una gran alegría.
Recibe el gran abrazo de tu amigo:

1953-09-12
Carta de Zegrí a Seoane. 1953
Nova York
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Zegrí a Seoane. 1953 en 12/09/1953

Septiembre 12, 1953

Sr. Luis Seoane
3793 Bartolomé Mitre, 2 p
Buenos Aires, Argentina

Muy estimado amigo:

Contesto a su última carta del 2 septiembre. Llamé la editorial Noonday Press y me confirmaron que le habían despachado a Ud. hace varias semanas en paquete certificado los libros y el catálogo que le anuncié anteriormente. Si aún no los ha recibido, escríbame a vuelta de correo y yo personalmente le despacharé los ejemplares que yo tengo en mi poder.
La Galería se inaugura oficialmente el martes 15 de septiembre. Sus dibujos (los que hemos enmarcado y exhibido) han gustado mucho aunque todavía no hemos logrado vender ninguno.
En esta su última carta, tampoco contesta Ud. a mi insistente petición de que me indique el precio de la colección de Poesía Actual. Estos libros han gustado, pero no puedo ofrecerlos por no tener la menor idea del precio por unidad o en estuche completo. Dígame únicamente a cómo se venden en Buenos Aires en nacionales y yo calcularé el precio correspondiente en New York.
Como Ud. sugiere que yo le indique la cantidad de cada título, voy a detallarle a continuación una orden que espero Ud. nos remita con la factura correspondiente:
2 colecciones Poesía Actual (formato pequeño).
2 colecciones Poesía Actual (formato grande).
4 ejemplares de su Libro de Tapas.
4 ejemplares de Homenaje a la Torre de Hercules.
4 ejemplares de Ajtuss por Carybé.
No olvido el programa de ediciones a cargo de Uds., incluyendo Monografías de arte. Esto vendrá poco a poco y es probable que no antes de mucho la Galería Sudamericana tenga oportunidad de encargarle una edición pequeña de este tipo.
Mis recuerdos muy cordiales para Cuadrado y que escriba él algunas líneas indicando los precios de los libros que Ud., según parece, se resiste a “revelármelos”. Me alegro por su trabajo de decoración mural. Mándenos algunos catálogos de su exposición de óleos que me anuncia para octubre.

Con recuerdos por su casa y aguardando su próxima carta lo saluda muy cordialmente.

Armando Zegrí

ARMANDO ZEGRÍ, Director
Galería Sudamericana.

1954-02-03
Carta de Zegrí a Seoane. 1954
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Zegrí a Seoane. 1954 en 03/02/1954


Febrero 3 de 1954

Sr. D. L. Seoane
Buenos Aires

Querido amigo:

Contesto a su carta del 21 de enero y lamento el extravío del cheque. Ojalá que sólo se trate de una pérdida de correspondencia ocurrida con motivo del exceso de franqueo que se produce (sobretodo) en ésta durante la temporada de Pascua y Año Nuevo. Hemos hecho los trámites correspondientes para cancelar el pago en el banco de ésta, en caso de presentarse inesperada o misteriosamente ese cheque “de marras”. Habrá necesidad de esperar algún tiempo para aclarar el asunto y mientras tanto si a Usted se le ocurre alguna manera de hacer llegar este dinero a sus manos en forma segura, avíseme para tramitar el pago. Es decir, no conviene que se le extienda otro cheque a su nombre en nuestra cuenta para evitar que la duplicación produzca confusiones. Yo, por mi parte, trataré de explorar caminos para efectuar el pago. Creo que en un par de cartas más se le ocurrirá a Usted o a mí una solución práctica. Me interesa enormemente lo que dice de envío de sus “estarcidos”. Creo que este procedimiento se debe prestar admirablemente para que Usted haga cosas de gran efecto. Hace dos días inauguramos nuestra 5ª exposición que durará hasta fines del presente mes de febrero. En esta exposición, mostramos sus grabados de toros. Estos siete grabados son las últimas cosas de Usted que nos quedaban de reserva. Hemos exhibido todo el resto en el transcurso de nuestras exposiciones que se iniciaron el 15 de septiembre pasado. Sus cosas han gustado mucho. Su Libro de Tapas fue, dentro de nuestra modesta medida de ventas, un éxito. Hemos vendido todos los ejemplares recibidos hasta la fecha (diez en total) y esperamos el envío de otros cuatro que pedimos a López y Cía. al pagar nuestra última cuenta. Sería muy difícil averiguar si los ejemplares que Usted envió a las revistas y direcciones que yo le envié han llegado a su destino. El éxito del Libro de Tapas no ha contagiado –sin embargo– a su Homenaje a la Torre de Hércules. Este libro no hemos logrado vender. Yo he regalado algunos ejemplares a personas que sé les puede interesar y que a la larga pueden hacer algo por el prestigio o el éxito de esta Galería. Es probable que Usted se sorprenda por la venta reducida (hasta la fecha solamente la acuarela de Los gauchos) que han tenido sus obras a pesar del entusiasmo que han logrado despertar en muchas personas. La verdad es que, en general, la gente que más ha admirado su obra es gente de mucho gusto, pero de pocos medios. Además este público de Nueva York es un público muy difícil de convencer. Mejor dicho, difícil de conquistar, sobretodo con cosas de arte que no está acostumbrado a ver y con nombres que desconoce. Es una lucha cuesta arriba. Pero se progresa. Desgraciadamente, el proyecto de esta Galería cuesta fabulosamente caro y consume todo nuestro tiempo y energía. Pero yo tengo esperanzas que a la larga producirá el éxito que las obras que exponemos se merecen. El nombre de la Galería se va extendiendo poco a poco. La prensa nos dedica más y más espacio. El 90 por ciento del público que desfila por nuestra sala expresa espontáneamente admiración por lo que presentamos, en la forma que lo presentamos y la orientación de nuestro programa. Muchos –es verdad– creen que se trata de una labor oficial, es decir, de una organización que recibe apoyo financiero de los gobiernos de América Latina y, a veces, se sorprenden de que se trate simplemente de una empresa de pura y sudorosa iniciativa privada y que las obras expuestas sean en su totalidad para la venta. Hemos tratado de reducir nuestros precios para alentar a los primeros compradores. Le estamos buscando todos los alicientes posibles para seducir a esta gente que a veces no piensa dos veces en pagar precios excesivos por cualquier nombre de cartel. Tenemos en mente publicar un pequeño suelto o boletín en inglés con notas sobre arte y material misceláneo de interés que contribuya a desarrollar el gusto por las cosas nuestras y que a la vez sirva de apoyo y de referencia para la obra que estamos llevando a cabo. Pero aquí nuevamente se presenta el problema de tiempo y de costo de impresión, y de distribución. Me gustaría mucho ver fotografías de sus murales. Y no creo que sea necesario repetirle que nos envíe todo lo que pueda enviarnos para mantener su nombre y su trabajo –en sus diversas fases– en exposición permanente.

Saludos a su señora de nuestra parte y reciba un abrazo de su amigo,

Armando Zegrí

P.S. Le incluyo otra copia del suelto del Art Digest. Se ha publicado también en el número de febrero del ART NEWS otra crítica sobre nuestra exposición en la cual se mencionan sus grabados de Toros. Le enviaré un recorte de esta revista en mi próxima. Recuerdos para Cuadrado.

[Manuscrito na marxe esquerda da segunda folla:] P.S. Sobre el libro que le consultaba para editar en castellano, me veré con el representante del interesado en pocos días. Lo mantendré al tanto.

1954-03-12
Carta de Zegrí a Seoane. 1954
Nova York
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Zegrí a Seoane. 1954 en 12/03/1954


Marzo 12 de 1954

Mi estimado amigo Seoane:

Le escribo a la carrera porque se presenta una oportunidad de mandar por mano lo que Usted estime conveniente con una amiga de un amigo en ésta. El amigo en ésta es Horacio Estol, a quien Usted debe conocer, si no en persona por lo menos de nombre. Es periodista argentino, radicado en Nueva York. El me ha ofrecido la siguiente combinación:
Llamar por teléfono a la señora Teresa French que es la jefe de la oficina de publicidad de la compañía RKO Pictures en Argentina. La oficina está en la calle Río Bamba. Combinar con la señora French lo que ella pueda traer por mano a cargo de Horacio Estol en Nueva York. La señora French sale de Buenos Aires el 8 de abril. Viene a Nueva York por barco de manera que puede traer cosas sin mayor complicación de exceso de equipaje. Estol me avisaría en esta apenas llegue la señora French para recoger lo que ella haya tenido la gentileza de “transportar”.
Hace dos semanas atrás –mientras teníamos en exposición sus grabados de toros, estuvo por la Galería Antonio Frasconí. Le gustaron mucho sus grabados. Se llevó un librito de Testimonio de vista. Hoy hemos despachado una colección de Poesía Actual (la caja pequeña) al subsecretario de relaciones exteriores de las Filipinas, el señor León Mª Guerrero. Es un regalo que le ha hecho un amigo mío –periodista norteamericano que vive en Manila y que se encuentra de vacaciones en Nueva York–. Yo envié de regalo un ejemplar de su hermoso HOMENAJE A LA TORRE DE HÉRCULES al señor J. Blumenthal, amigo nuestro y director –propietario de Spiral Press, una compañía pequeña que tiene gran prestigio en esta por sus ediciones y trabajos en que el gusto y la originalidad de impresión son las cualidades distintivas.
Recibimos –hace dos días– la última orden de cuatro ejemplares de su Libro de Tapas.
El banco en esta ha fijado tres meses de plazo como período de cancelación del cheque perdido que en diciembre pasado enviamos a su nombre. Mientras tanto si Usted le parece yo podría comprarle en esta un giro en nacionales y enviárselos por aéreo. Si desea esperar un poco más y recibir los 50 en dólares, avíseme para tramitarle un giro apenas pase el período fijado por el banco. Saludos para Cuadrado. Recuerdos por su casa de mi señora y míos. Con un cordial apretón de manos, hasta la próxima.

Armando Zegrí

[Manuscrito:]
Rivadavia 2380
48-4716
48-4273
48-4098

1956-05-14
Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1956
Nova York
Washington, D.C.
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1956 en 14/05/1956


3450 38th Street, N. W.
Washington 16. D. C.
Estados Unidos
14 de mayo de 1956

Queridos Luis y Maruja:

Hace tanto que no escribo una carta propiamente dicha que ni sé como dar comienzo a ésta. ¡Han pasado tantos años y tan mal pasados! Pero en fin, algún día volverán las cosas a su cauce de nuevo y entonces nos entenderemos. Mientras tanto, os diré cuánto me alegró la carta de Carmen Dieste anunciándonos los éxitos de Luis en Nueva York. Unas horas antes había salido para allá Cuqui, quien vino a pasar el fin de semana con su madre, pues ayer se celebró el llamado día de las madres en el país. Acabo de escribirle para que trate de obtener ejemplares de los diarios en que se habla de la exposición, para que vaya a ver los cuadros e invite a algunos amigos pintores a que la vean también. A nosotros no nos es posible ir, aun sintiéndolo mucho, por diversas razones. Tendremos que contentarnos con contemplar el San Amaro d´Armenteira, que preside nuestra mesa y extiende sobre nosotros su mirada externa o de eternidad, y con mirar y remirar los dibujos de la Torre de Hércules, la María Pita, el dibujo de la muchacha junto al mar que sirvió de portada al libro de Ester de Cáceres y otros recuerdos vuestros.
Hablé al dueño de una galería de arte y de una librería, que están al lado de mi oficina, sobre la posibilidad de hacer una gran exposición de artistas argentinos. Me dijo que era muy caro el transporte y demás trámites. Te conoce de nombre y ahora aprovecharé las noticias de Nueva York para insistir, aunque aquí hay pocas posibilidades de mercado. Quien tiene aquí un puesto clave en la Unión Panamericana o Asociación de los Estados Americanos, es Orfila. Si tienes amistad con él, podría arreglar una exposición en gran escala de tus cuadros, pues tienen un salón espléndido para ello. Yo no tuve ocasión de verle ni de hablarle por teléfono; mis relaciones con él eran prácticamente nulas, y por otra parte, no sé en qué actitud está en relación con los artistas de ahí y en particular contigo. Si son buenas, puedo acercarme a él en cuanto regrese de Lima, donde creo que hay una reunión ahora.
Conviene que obtengas los recortes de la crítica hecha a tus cuadros por los periódicos de Nueva York y que hagas copias de ellas, pues son esenciales para cualquier gestión que tú o cualquiera en tu nombre haga sobre exposiciones o ventas de cuadros. También convendría tener fotografías de tus pinturas murales en Buenos Aires. Si este éxito se aprovechara bien aquí, acaso por la mediación de un agente o marchante de talento y conocedor del mercado, podría tener consecuencias estupendas. Por mi parte, espero obtener los recortes y hacer de ellos el mejor uso que me sea posible. Veré si hablo en la Corcoran Gallery, en la Phillips Gallery y en otros sitios, utilizando las cosas tuyas que tengo. Aquí hay poco ambiente artístico. Es un país inmenso, y los que entienden están dispersos y son difíciles de abordar. Se encuentran cuadros de buena gente en las librerías de viejo y nadie les presta atención y lo que encargan un cuadro son en su mayoría gente sin opinión propia y quien gusta lo que las amistades elogian. Claro que se gasta dinero en arte, pero aun el Museum of Modern Art de Nueva York no tiene inconveniente en aceptar cuadros gratuitos a cambio de la sanción que supone para el autor el poder decir que tiene obras colgadas allí. Esto es absurdo, pero así es. Rota, sin embargo, la barrera de la prensa de gran circulación –circulación es equivalente a solvencia para la mayoría– todo es posible aquí: por ejemplo, la National Gallery, una maravilla de museo, acaba de adquirir una crucifixión de Dalí, por la que debió pagar mucho. Conocemos al pastor de la iglesia a que asiste el presidente, un hombre de gran simpatía y ascendiente aquí, pero él mismo posó para el retrato que le hizo una señora que no pasa, en nuestra opinión, de una alumna de una escuela de Bellas Artes de una capital de provincia en España. Por todo esto, verás cuán desigual es el ambiente de este país: al lado de críticos y especialistas excelentes, hay una caterva de personas de gran ascendiente social o económico o político que sólo admiran lo que elogia el Readers Digest.
Bueno; enhorabuena por tus triunfos aquí y allá, que nunca serán lo que mereces, pero son algo prometedor. Ahonda y depura; trabaja y lucha contigo mismo; empieza todos los días en busca del (tú que aún desconoces y que te asombrará) a ti y a todos nosotros.
Alicia, que te admira y quiere profundamente, se une a mí al enviaros un abrazo sin límites.

Otero

1957-08-06
Carta de Zaid a Luís e Maruxa Seoane. 1957
Monterrey
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Zaid a Luís e Maruxa Seoane. 1957 en 06/08/1957


Monterrey, 6 de agosto de 1957

Queridos Maruja y Luis:

Ando por estas tierras sin acabar de llegar porque aún no dejo las otras. O sea, que andáis también por estas tierras, visitando, comentando y pintando. Esa compañía casi me excusaría de escribiros si no fuera por dejar algún rastro, un hilito de tinta, de nuestras andanzas invisibles.
En Monterrey, ando a veces por dentro y a veces por fuera. No acabo aún de ver en una sola imagen la ciudad y mis recuerdos de ella. Se me hace difícil porque andando por fuera me siento en una ciudad turca, o algo así, en un pueblo atrasado que quiere ser occidental y donde viven juntos la mugre y el nailon. Esto es una mezcla de lo sucio de Turquía, lo amorfo de Santos de Brasil, lo desteñido y sin aspiraciones de un pueblo triste del sur de Estados Unidos.
Cuando empecé a ver el color, en Europa y el Mediterráneo, en las calles, los museos y el mar, pensé que ciertos sentidos no se abren por temor a herirse. Ahora veo que es cierto. Cuando no veo nada en Monterrey, cuando ando por dentro, me muevo con libertad, como en un sistema de túneles que se maneja bien, donde se sabe que todo y todo mundo es familiar.
Así que hay que acusar a los pintores, a los que saben ver y comunicar lo que ven, de abrirle a uno los ojos. Se le echa a uno el mundo encima, y de momento no se sabe qué ver ni qué decir. Y ya no sólo por los colores, sino por muchas cosas, hay que acusar a un buen número de gallegos que encarnan un estilo superior de vida. Tanto revelan que casi rebelan. Comprendo que la gente haya querido deshacerse de Sócrates. Tenían ojos, pero no querían ver.
Me ha dado mucho gusto saber que os gustó la nota sobre el NTP. Erais clientela de primera fila para ver cómo salía y, de hecho, la conversación con Luis y Lorenzo me orientó y me animó muchísimo a hacerla así. Tenía que salir, además, casi por fuerzas, pues las salidas en falso se topaban con Rafael y Carmen. Aquí he estado hablando con varias personas sobre el Tratado. En especial con Seijas, un gallego economista y matemático, doctor extesis por la Central de Madrid y estudiante después en Harvard. Le han contado mucho de Rafael y el pobre ya no sabe qué pensar. Por eso está muy contento de conocerlo en un terreno donde se puedan entender: las matemáticas. Se ha quedado de una pieza cuando le dije que Rafael conocía a Hilbert al revés y al derecho. Así que ya tenemos candidato seguro a hacer un estudio serio del Tratado.
Encontré el Homenaje a la Torre de Hércules en Santiago. Lo mandé por correo y ahora lo estoy esperando con impaciencia para enseñárselo a los amigos, y también para presumirles un poco de la gente que traté en Buenos Aires.
Mando unas postales de Monterrey. La Purísima es lo que enseñan aquí a los turistas. Según fuertes secretas fidedignas, es una reducción a escala de la construcción de un hangar que fuese como ejemplo el libro de Resistencia de materiales del Prof. Torroja1 La magnífica torre es añadida. Tiene una escalera interior por donde no se sube al campanario, pues no tiene, sino a una bocina conectada a un aparato de alta fidelidad de grabación en cinta. Las campanadas grabadas creo que son importadas de Estados Unidos.
Carmen, Maruja (¡Maruja!), Lala, Marika, me dejaron mal acostumbrado. He andado como judío errante hasta encontrar una señora veracruzana que hace una comida mejor de lo que estila en Monterrey. La cocina de Carmen y Maruja ha quedado para mí [escrito na marxe esquerda:]en la región platónica del mundo de las ideas. Preferible es no hacer comparaciones con este mundo. ¿Y el mural? No es por nada, pero aquí están haciendo murales cada vez más grandes. Reportaré medidas para ver cómo anda la competencia. Parece que no queda sino este lugarcito para mandar unos abrazos de

Gabriel

1963-05-07
Carta de Seoane a Poggi. 1963
Xenebra
Nova York
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Poggi. 1963 en 07/05/1963


Ginebra, 7 de Mayo de 1963

Srta. Elena Poggi
Buenos Aires

Estimada amiga:

Recibí su carta en la que me participaba su proyecto de hacer un trabajo sobre dibujantes argentinos, que a mí, personalmente, me parece muy útil e interesante, pues es un aspecto del arte que generalmente no se estudia y que, sin embargo, es fundamental. En mi caso como dibujante y grabador he publicado 14 álbumes en Buenos Aires desde 1937, que comencé con uno de dibujos satíricos contra el franquismo. La bibliografía de ellos está en el último catálogo de Bonino con motivo de la muestra de grabados, de agosto del año último. En Bonino, Billy, puede facilitarle alguno de ellos que tiene prólogo mío como es el caso de Libro de tapas, Segundo libro de tapas, Doce cabezas, etc. En 1946 fué seleccionado Homenaje a la Torre de Hércules editado por Nova, por la Pierpont Morgan Library de New York, como uno de los mejores libros de dibujos publicado entre 1935 a 1945. En la librería del Centro Gallego (Belgrano y Pasco) debe estar otro, Figurando recuerdos hecho en 1959 y en El Ateneo debe aún haber Paradojas de la Torre de Marfil. Alguno de ellos los tiene Varela. En cuanto a ilustraciones hice muchísimas; para Sartre y Huxley, en Losada; Quevedo y Conde de Gobineau, en Poseidón; Varela, en Nova; Alberti en Emecé y Losada, en ésta última Editorial juntamente con Unamuno, Neruda y Lorca (grabados en madera), y para libros de Yeats, Blake, el mismo Alberti en Botella al mar. Para Lorenzo Varela, Girri, Dora Melella. Miguel A. Asturias, Betina Edelberg y otros tambien en Botella al mar, creo que ya todos están agotados. He ilustrado muchos libros y hecho la tapa para centenares de ellos, además en los libros de Botella al mar hice retratos a casi todos los autores argentinos que allí se publicaron, recogidos muchos de ellos en un pequeño librito, que también debe encontrarse en El Ateneo, titulado Testimonio de vista, tambien con prólogo mío. Antes de Buenos Aires, en Galicia, ilustré libros de poetas contemporáneos míos y con la guerra civil se perdió en la imprenta donde debía imprimirse, por asalto de los franquistas, un álbum titulado Síntesis del crimen de tendencia surrealista. He dirigido gráficamente varias editoriales desde 1939 aproximadamente y alterné siempre la pintura con el grabado y la ilustración.
Yo no sé el tiempo que estaré por Europa pero pienso que si puedo me quedaré hasta fin de año. Estos datos que le envío creo que pueden servirle, sino le ruego me vuelva a escribir y yo le participaré aquellos que necesite. Por mi parte siento no tener nada aquí con que poder orientarla y serle más útil. Apenas traje nada conmigo únicamente las últimas ilustraciones para Losada. Pero esos autores que cité todos deben tener los libros que yo les ilustré y pueden seguramente facilitárselos. Si hacen este libro sobre dibujantes, por cuya idea la felicito, no olviden a los extranjeros contemporáneos nuestros que trabajaron ahí: Clement Moreau, Attilio Rossi, Gubellini, Toño Salazar, etc., que han hecho obra satírica o de ilustradores muy interesantes.
Por aquí, como siempre, estoy trabajando. Para tener vacaciones tendría uno que ser militar y ya es tarde para seguir una carrera tan productiva y nunca sujeta a investigaciones de comisiones especiales. Una carrera en la que uno pueda llegar, solo con sueldos, a dueño de estancias. Escríbame por cualquier cosa que necesite. Por mi parte le agradezco mi inclusión en este trabajo suyo.

Reciba usted con el saludo de Maruja el afectuoso mío:

[Seoane]

1965-02-17
Carta de García Sabell a Seoane. 1965
Nova York
Santiago de Compostela
Bos Aires
Orixinal Transcrición

Transcripción da epistola Carta de García Sabell a Seoane. 1965 en 17/02/1965

DR. DOMINGO GARCÍA-SABELL/C/DR. TEIJEIRO, 11/TELÉFONO 1330/SANTIAGO



17-Febrero-1965
Sr. D.
Luis Seoane
BUENOS AIRES

Querido Luís:

Recibín o Homenaje a Venecia. Penso que é unha das cousas túas máis logradas. Sigues no camiño ascendente. A axeitada medida do teu formidable progreso é a distancia que media entre o Homenaje a la Torre de Hércules e iste derradeiro homenaxe. Xa sei que son obras de distintos alcances pro, con todo e con iso, o senso de progreso que hai entre elas é evidente. O teu prólogo é dos textos máis fermosos que teñas escrito i está moi por riba do poema de Whitelow.
Un distes días entregarei a Galaxia o texto do meu Limiar pro teu libro.
Saúdos moi cordiales de Elena e meus pra Maruxa. Tí recibe unha forte aperta do teu constante amigo e incondicional ademirador

D. García Sabell

[Escrito a man]
¿Cando vos teremos por eiquí?

1969-03-20
Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1969
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 20/03/1969


Buenos Aires, 20 de marzo [1969]

Mis queridos Luis y Maruja:

Seguramente no tendré explicación válida para Uds. por mi silencio de tanto tiempo; lo cierto es que cuando recibimos primero el paquete con el emocionante Homaxe a un paxaro y luego la carta de enero y más tarde el catálogo estupendo de Miró, y los de Picasso, me dije en cada oportunidad, hoy mismo escribo, pero todo era llegar de Ranelagh al estudio y enfrentarme con la masa de asuntos y, fundamentalmente, con los problemas de la terminación del departamento de Conesa para que la decisión fuera postergada hasta hoy.
En el Homaxe a un paxaro, todo texto y grabados es hermoso; el impacto fue tal que me pasé esa tarde en el Estudio mostrándolo y leyéndolo a no sé cuantos amigos; Narciso, Ramón Prieto, Camilion, Odena y qué sé yo cuantos. Dos o tres días después me llamó Scheimberg que acababa de recibirlo y vivía también la misma emoción. Aquella noche me decía Chola que el texto le había producido la misma sensación de pureza poemática que le causaba Juan Ramón Giménez.
Conesa 1955 sufrió los inconvenientes del viaje de Enrique y Anita a Europa y luego, un mes de veraneo de ellos en P. del Este. Lo que estaba proyectado para el 15 de diciembre pasado aún no está terminado.
Nosotros mudamos los muebles el 18 de diciembre y nos fuimos a Ranelagh en donde vivimos hasta el 5 de marzo. Ranelagh estuvo estupendo, con días y noches maravillosas, la pileta es un halago para el cuerpo y hubo muchas flores. El chalet que fue de Uds. es ahora un coto cerrado con extraños habitantes que viven en el con espíritu de departamento.
Hemos viajado, yo todos los días en auto o en tren, saliendo a las 8 de la mañana y regresando a las 22 por la noche, Elsa tres veces por semana y dedicando en la ciudad horas enteras en empujar la terminación de los dos departamentos, primero se terminó el de la planta baja para que el consultorio de Elsa pudiera funcionar, quedó muy lindo con su alegre jardín propio y ya trabaja Elsa con el mismo éxito económico y profesional de los últimos meses del año pasado.
Nosotros vivimos ya en el 8º al que aún faltan 4 o 5 cosas por terminar, pero ya se lo ve luminoso, amplio, realmente cómodo. Enrique, que es el estupendo muchacho que conocemos, hizo lo imposible por solucionar el desbarajuste que se armó con sus viajes y realmente le estamos muy agradecidos por sus innumerables atenciones. Desgraciadamente, no anda bien y, lo que es peor, no creemos que tenga mucha conciencia de ello.
Ya viviendo allí se planteó la lucha entre el arquitecto cuya obra de arte es el departamento y su dueño que tiene obras de arte y siente necesidad de verlas y regalarse con ellas; no alcanzan las paredes, pero, lentamente, por las noches y poniendo un poco de heterodoxia en la armonía arquitectónica estoy venciendo en la batalla. Por ejemplo, conforme con Enrique, forramos una columna con madera lustrada, mate, en tono bajo, a una idea mía de aprovechar uno de los lados de la columna para colgar un cuadro, sólo recibí un discreto, pero despreciativo silencio, pero hete aquí que un cuadrito pequeño, óleo, de Luis Seoane, el que estaba en Güemes en la pieza de Claudia, puesto sobre ese fondo, no sólo le daba alegría, sino que aligeraba con color todo un rincón en el que predominaba la madera.
Para colmo de mi complejo de culpa por no haberles escrito antes, me ocurrió hace 15 o 20 días encontré en un entrepiso de la librería Fray Mocho, un ejemplar en perfecto estado de su libro sobre la columna de Hércules –sé que no es “la columna”, pero como estoy un poco cansado, no recuerdo el verdadero título; el ejemplar que tuve alguna vez, dedicado, desapareció de donde estaba.
Anoche, Enrique y Anita cumplieron 11 años de casamiento, a Anita le llevamos unos dulces y a Enrique un ejemplar in tonso de Tres hojas de ruda y un ajo verde, que no conocía.
Me doy cuenta ahora que hasta aquí esta carta es un esfuerzo por hacerme perdonar mi silencio y por probar lo que no necesita ser probado; que los quiero mucho.
El problema del quinielero quedó aclarado, fue un error del detective informante, se trataba de un Seoane que no es Luis, sino Manuel, con número de cédula distinto.
Les envío con ésta tres recortes de noticias que fui separado en este largo tiempo; uno es del 4 de enero con la nota publicada en La Razón por Hernández Rosselot sobre la colección Scheimberg, integrando una serie referida a las colecciones más importantes del país; otra con una torpe información sobre un remate dado en Mar del Plata por el inefable Feinsilberg, autor también de la nota; y la tercera, aparecida hoy en Clarín, según la cual Romero Brest persiste en su tonta actividad, ya con verdadera sevicia.
El próximo 26 llega en barco desde Barcelona mi hermana Paula que trae el catálogo de la última exposición de grabados de Picasso, en París, de la que Ud. me hablaba en su carta. Me dijo antes por correo que la exposición era maravillosa.
Nadie sabe nada aquí sobre su mural en Galicia.
Queridos amigos, me tengo que ir corriendo a mi conchabo del Banco de donde dentro de pocos meses saldré con alegría.
La carta de Elsa que agregó fue escrita hace no sé cuánto tiempo; ella está muy bien y con Claudia y Pablo que fue a Ranelagh niño de departamento y terminó en aguerrido cazador de sapos, les envían fuerte abrazo, con los míos

Bernardo

1970-11-14
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970
Bos Aires
O Castro [parr. Osedo, conc. Sada]
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 14/11/1970

Buenos Aires, 14 de noviembre de 1970

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Contesto, tarde, tu carta del 28. Clausuré mi exposición de óleos el día 31 de octubre; me fue muy bien, e inauguro el 16 una de estarcidos, y en estos quince días pasados debí hacer unos bocetos para un mural, otro para un objeto con figuras que se realizará en acero inoxidable mate y bronce patinado, encargo de un industrial metalúrgico, y una estampa para fin de año para Ferrocarriles Argentinos y otras. Desde que llegué no hago más que luchar contra el tiempo. De la colectividad, nada. Aparte del éxito de las elecciones del C[entro] Gallego todo lo demás un puro desastre que no merece calificativos. Por mi parte no me queda tiempo para ocuparme de ella y procuro rechazar cualquier compromiso que me aleje de mi trabajo. Colaboro en lo que puedo únicamente con la Federación para cuestiones que puede imaginarte. La vida aquí en Buenos Aires es la normal desde hace tiempo. Hoy es el segundo día de huelga general en toda la república con más del 90 por ciento de paro. Desde nuestras ventanas vemos las locomotoras y vagones de Retiro absolutamente inmóviles. En Tucumán los estudiantes son dueños del centro de la ciudad desde hace dos días, como lo fueron en Córdoba el año pasado. Como se pude ver desde ahí un país “blando” donde es posible que esté surgiendo algo distinto que quizás alcancemos a ver. Los mismos estudiantes que levantaron barricadas el miércoles a la noche, festejaban dos días antes el cuarto campeonato argentino del mundo en boxeo y otros dos días anteriores el Premio Nobel de Química, al mismo tiempo que celebraban en una localidad de la provincia un festival de música “beat” con camisas floreadas, collares hasta la cintura, melenas masculinas, corbatas de todas clases, maxifaldas, minifaldas, colores rojo y violeta, flores y las palabras paz y amor que indignan a mucha gente. Todo esto con las noticias que se destacan ahí de la “hispano-américa” que hay que proteger.
Te agradezco que cuides del catálogo y de la exposición mía de Vigo. La hago por lo que tú supones. Sé que desde mi punto de vista, el de mi pintura, es inútil una exposición mía en esa. Pero en esta ocasión no se trata de esto. De un pintor no se puede ver un cuadro aislado, ni el desarrollo de un tema, sino el despliegue de su obra, de su mundo, la proyección de un pueblo a través de su pintura, de su arte. A mi manera hice prehistoria, Homenaje a la Torre de Hércules; historia, María Pita e tres retratos medievais; folklore, Muiñeira; costumbres campesinas, Figurando recuerdos, etc., en los prólogos de casi todos los álbumes y libros míos me refiero a Galicia y a lo que de gallego hay en ellos. En mi pintura, como en los grabados y dibujos, los temas fueron campesinos, mendigos, personajes de leyenda, etc. Pinté siempre mi recuerdo o el presente que acababa de ver, un pasado solamente de hacía días o meses. Pinté o dibujé la noticia venida de Galicia, publicada en un periódico cualquiera, en 1940, 1948, o en 1950. Son cuarenta años y centenares de obras pintadas, grabadas, etc., que no van a poder verse en unos pocos cuadros y grabados. Todo esto además independientemente de todo cuanto pinté en paredes de edificios con temas de trabajos campesinos. Aquí y en San Juan, bien lejos de Galicia, lo recuerdo en el primer poema de Na brétema, Santiago y todo lo que llevo escrito sobre Galicia, malo, bueno, regular, libros, artículos, éstos últimos pasan del millas. Todo esto no evita que Torres me trate como un “americano” cuando voy a verle, y que Grandío, por ejemplo, divulgue con la intención que te puedes imaginar, que nací en Buenos Aires, que no soy gallego... Bueno, no te voy a describir mi resentimiento y mis decepciones. Tengo, es verdad, muchas otras satisfacciones que me obligan a continuar trabajando como siempre, leal, además, a mi generación.
Recibí la fotocopia de Galicia Turística. Y siento la situación porque pasas en cuanto a los problemas de Sargadelos con la burocracia y con algo más que ésta. Creo que te escribí que el Ing. Díaz vino entusiasmado con Sargadelos y estos días vino a casa la persona de El Grove, de la Federación, que estuvo en El Castro con Montero y Lueiro. También viene entusiasmado del Museo. Lueiro me escribió unas letras en una de las tarjetas de Maside que envió por correo.
Esto es todo por hoy. No es muy interesante, pero a uno no se le ocurre nada con la huelga. Saludos para todos, para los Dieste y Mincho si lo ves, para todos los del Castro, y Mimina, Xosé y tú recibid el fuerte abrazo de:

Seoane

1972-05-20
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1972
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1972 en 20/05/1972


20-V-72

Querido Seoane:

Ya se marcharon la hija y la nieta y quedamos otra vez solos Alicia y yo. Eliminadas las tareas aplazadas por razón de su presencia en este piso tan pequeño, paso a cumplir la promesa de escribiros una larga carta, sin consideración al mandato retórico de que las cartas tienen que ser breves. Empezaré por deciros que tenemos una nieta muy inteligente, callada, sufrida y dinámica como un relámpago. Juntos hemos corrido por estos parques y hemos trepado rocas y salvado barrancos. Y cuando el sitio era a su juicio peligroso, me extendía la mano y tiraba de mí con todas sus fuerzas. ¡Qué pena verlas partir después de un par de semanas indescriptibles!
Ahora quiero decirte, aunque no sea necesario, cuánto agradezco el libro y los catálogos, los cuales más que saciar mi apetencia de ver cosas tuyas, de conocer tu producción posterior a mi estancia en Buenos Aires, han avivado mi avidez. Lo que dicen Whitelow, Lainez, Payró y hasta Varela más bien parecen cosas de ocasión, para salir de algún aprieto o coyuntura. A mí no me dicen nada ni de lo que conozco de antaño ni –supongo– de tu labor posterior. Una línea segura, afanosa –y casi todas lo son– de tu lápiz, pincel o lo que sea, deja a tales críticos o comentaristas en el aire. No han sentido, no han percibido (al parecer) la revelación, el relámpago, el borbollón cálido e inesperado que cada palmo, cada brochazo nos mete por los ojos y empuja, sumido en un halo de ternura, hasta las capas más recatadas y profundas de nuestra sensibilidad. La presencia de cada cuadro, de cada dibujo, desnudo de color en la reproducción o someramente velado por él, es una presencia “presentida” pese a su total novedad: parece más bien decirnos: “He aquí lo que esperaba, esa realidad que tu sensibilidad y tu nostalgia reclamaban desde hace mucho, algo categórico cuya ausencia del horizonte de tus ansias y de tus ojos te desazonaba”. Y sí, es cierto; no hay posible objeción. La “ausencia”, el anhelo de lo no creado, aún el presentimiento de lo no pintado o dibujado queda plenamente logrado o satisfecho: nada falta, nada sobra. Y nos entra muy hondo y nos restituye la confianza, la fe, el sosiego. Hay una jubilosa “toma de posesión” al contemplar una obra de arte por primera vez, aunque hayamos de conceder que no todos los que la contemplan sientan el júbilo inmediato. Y esto se percibe con cabal nitidez ante tus dibujos, tus cuadros. Casi parece a veces que el artista fuese “secundario”, el “instrumento” o ciego ejecutor de un mandato. Pero dejemos esto porque nos enzarzaría en peligrosas espesuras. Baste decir por el momento que el ensayo de interpretación de tu obra que yo ansío y creo que tú necesitas para centrar tu futura labor, tras tantos años de creación vertiginosa, está por escribir. No bastan “bondadosos” comentarios, y casi me permito la descortesía de declarar que a estas alturas sobran. Y lo mismo sobran tantas referencias a visiteos, amistades, paraderos de cuadros, exposiciones y algunos libros que nos sean esenciales. ¿Para qué convencer al que no ve ni verá y tiene que ser un parásito –en el mejor de los casos– de los videntes? Una joya de verdad, auténtica y trabajada con ojos lúcidos y manos hábiles, basta para el comprador sagaz. Hay que desconfiar del escaparate del judío. Y lo mismo de su clientela.
Con ocasión de la llegada de tus publicaciones, reuní lo que por aquí tengo a mano, como el Homenaje a la Torre de Hérules, Botella al mar, etc. y volví a maravillarme de tus ilustraciones del libro de Gobineau. Algunos amigos que las vieron, después de ver otras varias cosas, se quedaron boquiabiertos ante estos tipos del Renacimiento, que no sé “cómo pudiste dar con ellos” en el hondón de raigambre gallega. No vi ninguno de estos “frailazos” en los folletos, y los eché mucho de menos. El conjunto de ellos –de los dibujos– constituye un despliegue de talento, de capacidad creadora, de humor, en fin, de genio, para ser justos y breves, suficiente para “revelar” un artista y hasta para consagrarlo.
Por mi parte, hace mucho que no escribo una línea “mía”. He trabajado y sigo trabajando mucho para hacer frente a la pura necesidad. Leo todo lo que puedo, pero no mucho. Quisiera hacer un viaje a un país de habla española para adquirir ciertas obras. Los Dieste nos invitaron a pasar unas semanas con ellos en Rianjo el verano próximo, pero antes que a Rianjo, pese a lo que me gusta, iríamos a Bruselas, y talvez a Barcelona. No sé aún si este verano me ofrecerán o no un puesto en el Departamento de Agricultura: en caso afirmativo, el viaje me sería más fácil, porque me concederían vacaciones pagas, y bien pagas.
Escríbeme. Mándame algún libro en gallego que encuentres por ahí. ¿Se reeditó la Historia de Galicia que me enviaste hace ya muchos años?
Un gran abrazo para ambos –una Torre de Hércules– de vuestro

Otero

1979-01-03
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1979
Nova York
Bethesda
Transcrición

Transcripción da epistola Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1979 en 03/01/1979


7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Md. 20034
USA
3 de enero de 1979

Querido Luis:

Hace ya tiempo recibí la carta tuya en que me anunciabas, entre otras cosas, la determinación de volver a Galicia y dedicarte, entre otras cosas, a fabricar tapices ilustrativos de temas gallegos. Y hace pocos días recibí tus Imágenes de Galicia, ejemplar número 229, si entiendo bien la última cifra. Fue esta una gran y grata sorpresa. Te suponía ya en Galicia dispuesto a dar comienzo a tu anticipado proyecto, aunque el recibo del libro no esté reñido con tu presente labor ni implique con carácter necesario tu presencia en Buenos Aires. En fin, espero que recibas esta carta en La Coruña, ciudad encantadora, asiento de la Torre de Hércules, cuna de rebeldías y rebeldes y proa de ensueños y nobles ambiciones de las juventudes galaicas. Siempre que echo mano a tu Homenaje a la Torre de Hércules se me hace presente La Coruña, y no porque la Torre me haya impresionado de una manera especial –más me ha impresionado el retumbe de las olas atlánticas en los arenales del Orzán– sino porque en las páginas del libro se me revela la callada ansiedad de las mujeres gallegas frente al enigma del más allá, de los mundos que les robaron a sus maridos, a sus hermanos, a sus hijos, cuyo paradero apenas pueden adivinar. ¡Qué bien entendió, sintió y expresó este infortunio Rosalía! Me imagino que Maruja, la valiente coruñesa que contigo soportó luchas y triunfos a ambos lados del mar, se alegrará de acogerse a sus lares nativos y poder al fin ver ese mar sin temor, sin ansiedades. ¡Ojalá que La Coruña y Galicia entera os reciban como vuestra lealtad merece!
Aquí en Washington he visto hace poco un tapiz diseñado por Miró y ejecutado por un especialista catalán cuyo nombre no puedo recordar. Ocupa un lugar excepcionalísimo el tal tapiz en la Galería Nacional, en un edificio fue concebido por un arquitecto chino-norteamericano. En casi nada se parece el edificio original y fue objeto de muchos elogios por arquitectos y otros expertos tanto norteamericanos como extranjeros. El tapiz cuelga del segundo piso sobre un patio o rotonda, de manera que los visitantes pueden contemplarlo en cuanto entran. No puedo decir mucho de él porque lo he visto sólo una vez el pasado verano, y aquel día el número de turistas no permitía contemplaciones. Para colmo de dificultades, en una serie de salones contiguos se exhibían lo que la prensa llamaba Los tesoros de Dresden, nunca hasta entonces vistos fuera de la capital de Sajonia. Acaso algún día se me ofrezca la ocasión de visitar la Galería y adquirir algunas postales o folletos relativos al tapiz para enviártelos.
Por mi parte, sigo bajo atención médica; algo queda en mis pulmones de una neumonía mal curada y empiezo los meses de otoño e invierno con fuerte medicación antibiótica.
Aquí estuvieron durante el mes de noviembre Cuqui y su marido a devolverme la visita que les hice la pasada primavera. Fueron dos semanas maravillosas que aprovechamos minuto a minuto. La nieta no pudo venir y quedó interna en un colegio de Truro, cerca de donde viven, en Cornwall. A Cuqui le acapararon sus amigas, una de las cuales vino desde Denver, Colorado, donde ahora vive, para recordar tiempos en Buenos Aires y de aquí. Los amigos de aquí nos llevaron a lugares excepcionales de los Appalaches, uno de ellos el famoso Camp David; otro, el primer monumento erigido a George Washington en una cumbre, por los campesinos de los contornos, al borde del hoy llamado el Trail de los Appalaches, que se extiende de Main hasta Georgia. Allí, al pie del monumento, nos sacaron la foto que te envío.
Mi vida de viudo solitario se reduce a menudos quehaceres, a la revisión de alguna monografía técnica o científica, a pasear y a leer. El invierno es crudo aquí; en este momento, la temperatura en el balcón –son las 9:30 de la noche– es de 10 grados bajo cero.
De tu libro te hablaré con calma otro día más propicio.
Mis deseos de un Año Nuevo muy feliz para vosotros dos y para los amigos, que imagino dispersos, a juzgar por una carta de los Dieste.
Un gran abrazo

Otero Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda:] Recibí de Lugo, creo, un documento sobre la reorganización del Seminario de Estudios Gallegos para no perder el curso. Me alegró mucho ver los nombres de amigos en él, entre ellos Pardo, Martínez López, etc.