Fondo Fundación Luís Seoane

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Vikingos

Vikingo é o principal dos nomes dados a membros dos pobos xermánicos orixinarios de Escandinavia, famosos polas incursións en Europa durante a Idade Media. Os vikingos arribaron por primeira vez nas costas de Ribadeo cara o ano 844-46. No 858 saquearon Iria preto de Compostela—. Unha das máis famosas expedicións deste período é a que ten lugar no ano 968.
Epístolas
6
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1963-09-14
de Luís Seoane, a Lipa Burd, a Esther Burd
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Lipa Burd, a Esther Burd en 14/09/1963

La Coruña, 14 de setiembre de 1963

Queridos Esther y Lipa:

Hace tres meses o algo así que no sabemos nada de vosotros, en parte, creo, que por culpa mía. Desde hace casi dos meses estamos en La Coruña y no queremos deciros nada de lo contentos que estamos de estar aquí este verano de lluvia, casi invierno, a orillas de su espléndido mar. Trabajé mucho. Hice dos álbumes de grabados en madera y por estos días está abierta una exposición en una vieja entidad coruñesa, la Asociación de Artistas, con un éxito completo. Mucha gente me recuerda y me hacen llegar su adhesión y el día que se inauguró vinieron gentes de toda Galicia convirtiéndose en un gran acto que no puedo definir pero del que hablaremos personalmente. La prensa se comportó valientemente y se nutrió de artículos cargados de intención sobre la muestra y sobre mí. Esto es algo de lo que por ahora puedo contaros. Díaz Pardo me prestó un espléndido estudio que tiene en su fábrica de porcelanas y en él trabajo todo lo que puedo. Pinté algo, no mucho, pues en noviembre realizo otra exposición en Madrid. Me gustaría que coincidiese con algún viaje vuestro. Encontramos a Galicia maravillosa, teníamos hambre de ella, de la venerable tradición de su existencia, de los dos mil años de su historia conocida. Nos gusta pasear por sus ciudades que no tienen fecha de nacimiento, pues son casi todas anteriores a nuestra era, que fueron destruídas muchas veces y otras tantas renacieron, y por las que fueron vencedores y vencidos tantos pueblos de occidente desde los vikingos, o de oriente, desde los fenicios y romanos. En ellas vive un pueblo viejo, mezcla de muchas sangres también antiguas, sabio como lo son todos los pueblos viejos, sufrido y paciente como lo es la vejez, pero en el que nuevamente renace la esperanza. Hace pocos días fuimos a una ermita cercana a El Ferrol, Santa María de Chamorro, la ermita se fundó sobre un supuesto milagro de la Virgen –la Virgen quedó dormida sobre una roca y quedó la huella de su cuerpo estampada en ella, eso nos dijo el sacristán– pero la roca debió haber sido antes objeto de veneración pagana, como otras rocas de Galicia, como los árboles y las fuentes, y la iglesia aprovechó esa veneración para fundamentar el milagro. Pero desde esa ermita situada en lo alto de una montaña, lo que vimos fué un milagro de paisaje, las cuatro rías que componen el mar de los Artabros, las tres ciudades extendiéndose en ellas; La Coruña, El Ferrol, Betanzos y muchas aldeas y villas, y el mar y las montañas. Un paisaje como creo deben encontrarse muy pocos en el mundo, pues desde allí veíamos esas tres ciudades y las aldeas y los bosques y las tierras labradas, y los montes con sus malezas y el mar y el cielo, con la más considerable variedad de verdes y amarillos, de grises y azules. No puedo describirlo. Es imposible. Con todo, sin embargo, tenemos nostalgias de vosotros y de todos los amigos. Algo quiero deciros, aquella conversación absurda con el escultor de Madrid en casa de Azcoaga, no responde a ninguna realidad. Al contrario, existe una comprensión extraordinaria, sobre todo entre lo más jóvenes, para quienes están fuera, aunque no sepan, como no saben, nada o casi nada de ellos.
Os ruego nos escribáis alguna carta. Necesitamos noticias de los amigos. Hace un mes o más que no recibimos carta de nadie. Marcharemos a Madrid a finales de este mes. Un abrazo para todos los amigos comunes y uno muy fuerte de Maruja y mío para los dos:

[Seoane]

1967-07-22
de Luís Seoane, a Simón Scheimberg
O Castro de Samoedo
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Simón Scheimberg en 22/07/1967

El Castro, 22 de julio de 1967

Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Hace semanas que debí haberles escrito, pero pasan los días prometiéndome hacerlo y otras cuestiones menos importantes seguramente que la comunicación con los amigos, me distraen. Estoy tallando unas cabezas de personajes medievales gallegos para jarras de porcelana en el estudio que me cedió Díaz Pardo. Se trata de poetas, héroes, revolucionarios, soldaderas, reyes y santos gallegos anteriores al siglo xv y las hago pensando que en un país con una historia prohibida, o que se oculta, alejada de la enseñanza, de la primaria y de la otra, bueno es que se comience a divulgarla por los bazares, interrogándose el posible comprador sobre el personaje representado. ¿Quién era ese rey García al que Víctor Hugo dedicó uno de sus dramas, y por qué fue rey de Galicia en el siglo xi, que ocupa el trono por muy poco tiempo y está preso por su hermano Alfonso vi durante casi veinte años en el castillo de Luna? ¿Y Ruy Xordo, el jefe de la rebelión campesina de mediados del siglo xv? ¿Y quiénes, la jefe de un levantamiento popular Mari-Castaña y otro, conductos de la burguesía medieval compostelana, Juan Tuorum, o la soldadera María Balteira, o el poeta Martín Códax? ¿Quién ese San Rosendo que lucha contra los vikingos, conducidos por otro santo, San Olaf, y les vence? En los rostros que tallo, procuro analizar la psicología de estos personajes, imprimiéndoles el carácter que parecen revelar sus hechos para colorearlos luego al modo popular. Es posible que Falcini tuviese mucho que reprocharme de estas tallas desde el punto de vista formal, pero actúo en cierto modo tallando yeso como el pastor que con una navaja lo hace en madera, o el cantero que labra un tema de su gusto sin ninguna preocupación de oficio. Ya hice once de las dieciocho que me propuse hacer. Además lucho con ellas un poco a la manera compadrita del jovenzuelo que amenza a otro y dice, “a ti te puedo solo con la mano izquierda”, puesto que mi brazo derecho continúa doliéndome con cualquier movimiento no calculado y no puedo extenderlo ni levantarlo. Con esto, sin embargo, no justifico nada. Aquí, aparte de esto, hacemos una vida retirada, sólo saliendo de vez en cuando para ver alguna maravilla románica o barroca y paisaje. Galicia, abandonada por los campesinos, que emigran en cantidad al norte europeo, se ha convertido en un gran bosque y recuerda en la montaña a los paisajes de los viejos miniados de finales del medioevo, los del Libro de Horas del Duque de Berry, por ejemplo. Incluso, con el crecimiento de los bosques, vuelven a aumentar algunos animales salvajes, el jabalí y el lobo, lo cual le hace más similar a las viñetas ilustradas del Libro de Horas.
De Buenos Aires apenas tenemos otras noticias que las que los amigos nos envían. Leemos La Nación aérea que da la sensación de que todo ocurre ahí de color de rosa. Es posible que sea así, peor no lo creemos.
Bueno, esto es todo por hoy. Estamos deseando ver a todos los amigos. A todos, nuestro abrazo. Y ustedes y familia reciban uno más fuerte de Maruja y mío:

[Seoane]

Saludos para Aída y usted de Díaz Pardo y Mimina que les recuerdan con cariño.

1970-03-12
de Luís Seoane, a Guillermo Whitelow
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Guillermo Whitelow en 12/03/1970

La Coruña, 12 de marzo de 1970

Sr. William Whitelow
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Debo carta a casi todos, una tarjeta postal, unas letras, pero es que pensaba escribir desde Galicia a mi llegada. Hice nuevas jarras grandes: Pérez Galdós, Antonio Machado, Picasso, León Felipe, etc., y algunas piezas aisladas, por ejemplo, una de un metro de alto aproximadamente, Tres soles en Galicia, uno encima de otro como parece vio el pueblo gallego un día de la Edad Media que consideró como presagio del fin del mundo. El fin del mundo estaba previsto para el año 1000. En los monasterios de España se comenta el Apocalipsis. El beato de Liébana auguraba el fin de los hombres y del universo, hacía comentarios al Apocalipsis y en los talleres de los monasterios preparaban vitelas para calígrafos y miniadores. Preveían el fin del mundo para el año 1000, es posible que sea para el 2000. Hay pruebas de que puede ocurrir, todo depende de unos cuantos técnicos irresponsables o de unos cuantos políticos tan irresponsables como los técnicos. Va siendo hora que los hombres que nacen para beatos empiecen nuevamente a comentar el Apocalipsis. Además de esas piezas de porcelana estoy ilustrando el Martín Fierro para una editorial madrileña y terminaré los primeros días de la próxima semana. Pasé de los tres soles de la Edad Media a los indios y gauchos del siglo XIX, en un continente no previsto por las fechas de los comentarios del Apocalipsis. Me alegra mucho el hacer el Martín Fierro, pertenece a una mitad mía, la otra mitad está aquí junto a este mar gris, neblinoso, de fuertes marejadas con olas imponentes, verdaderas esculturas hidráulicas, de 15 o veinte metros de alto algunas veces. La Coruña es una ciudad ventosa que tiene un mar generalmente del color del acero, que en los días de sol, los tres meses de verano alternando con lluvias ligeras, se colorea de verde o azul verdoso. Es posible que fuese el sitio que mejor me venía para ilustrar el Martín Fierro con nostalgia de los vientos del sur, del espacio, de la provincia de Buenos Aires. Al mismo tiempo, pinto, pues tengo una exposición en abril en Madrid. Esto es todo. Supongo que debió haber salido tu libro con la tapa de Delia Cugat, que estos días estuvo con nosotros en La Coruña con Julia Lublín. Les enseñaríamos monasterios de templarios, castillos derruidos que resistieron a los vikingos, iglesias románicas surgidas del milagro y les presentaríamos los fantasmas nocturnos que generalmente se despiden a medianoche, son muy puntuales, si es que ellas hubiesen venido con más tiempo. De cualquier forma, algo hemos podido mostrarles de una parte de Galicia.
Enviarme noticias. No sé nada de Buenos Aires ni de la Galería Bonino, a Enzo le escribo hoy.

Un gran abrazo de Maruja y mío para ti y para los amigos que pregunten por nosotros:

[Seoane]

1971-07-10
de Luís Seoane, a Emma Lifschitz, a Rafael Lifschitz
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Emma Lifschitz, a Rafael Lifschitz en 10/07/1971


Buenos Aires, 10 de Julio de 1971

Queridos Emma y Rafael:

Acabamos de recibir una noticia que nos afectó mucho, la del fallecimiento de Payró. Ayer nos llamó por teléfono desde Hamburgo Tomás Negri* para decírnosla y no dejamos de pensar en ella. Payró era muy amigo nuestro. Escribió sobre mí alguna de las páginas que más agradezco y pienso que fue una gran personalidad en la Argentina actual y en lengua española, pues era, no solamente un notable historiador de arte, sino también un gran crítico y un gran escritor. Fue, en verdad, un hombre extraordinario en ciertos aspectos, de amistad difícil, mucha gente sentía ante él una gran timidez, parecía una hombre adusto, frío, y era lo contrario; amaba su libertad como amaba la libertad de los demás y en política. Creo que su pérdida es grande para la vida intelectual de Buenos Aires. Además, de difícil sustitución. Romero Brest es inteligente, sabe mucha historia del arte, está informado, etc., pero le falta la seriedad y el rigor intelectual de Payró y, sobre todo, de la sensibilidad de Payró. Además, escogió hace años el peor de los caminos para quien se dedica a la crítica e historia del arte, adherirse al último movimiento artístico por banal y tonto que sea como si esto a su edad renovase las glándulas. El mundo de baratijas que se ofreció en los últimos años en la mayoría de las galerías de arte del mundo deslumbraron, o parecieron deslumbrar, a Romero Brest y esto le resta ecuanimidad para la historia y la crítica artística. Y ¿si no es Romero Brest quién puede sustituir a Payró, ocupar el lugar respetado que él ocupaba? De todas maneras, lo que uno siente es la ausencia para siempre del amigo, del hombre de humor tímido que lo hacía extraño, interesado por todas las cuestiones de la vida y capaz de grandes renuncias. Una personalidad para quien fue vital el diálogo y, en los últimos años, lo concretaba sobre todo con José Luis Romero y González Lanuza.
Yo estoy trabajando, quizás poco para lo que es habitual en mí, pero es posible que me haga falta un período así de lectura y descanso para volver a las andadas. De todas maneras, hice una cabeza de las grandes de Rosalía de Castro, la gran poeta gallega del siglo XIX y algunos objetos nuevos. Pienso hacer, quizás la comience en estos días, una cabeza de Casals, además de gran violoncelista un ejemplo de lealtad a unos ideales. También hicieron en Vigo con cinco estampas mías, cinco reproducciones en serigrafía que tienen mucho éxito. Con todo, extrañamos a los amigos de Buenos Aires y a Buenos Aires. Hemos estado en sitios distintos, algunos que no conocíamos de la costa gallega, en uno que se llama Caaveiro en los últimos días, con un monasterio medieval en ruinas en un paisaje montañoso de belleza inaudita, kilómetros de bosques de robles, avellanos y castaños, en el que hubiésemos deseado concentrar a nuestros amigos. Fue un monasterio, creo que de templarios, aquellos monjes guerreros y banqueros de la Edad Media y ahora, en ruinas, sólo queda como ejemplo de enclavamiento de un monasterio que debía sufrir en su aislamiento las asechanzas de los invasores vikingos y normandos, o de los piratas ingleses que se internaban cuando podían. Nos alegramos mucho de vuestra experiencia europea, de que el viaje hubiese resultado tan feliz y de la compañía de Esther y Lipa, tan extraordinarios amigos. El lunes vamos a esperar a Lázaro Goldstein que viene de París a pasar unos días con nosotros. Creo que vino a Europa a un congreso de ingenieros, según me pareció entenderle por teléfono, y estos días está por aquí Geno Díaz*, que estuvo con nosotros.
Nos sorprendió mucho la noticia del suicidio de Alberto Brodesky* ¿Qué motivos podía tener él para tomar esa determinación?
Escribir así, largo, con noticias como lo habéis hecho esta vez, no sabéis cuanto os lo agradecemos.

Un abrazo grande para los cuatro, Emma, Rafael, Carlos y Eduardo, y para todos los amigos a quienes iremos escribiendo, de Maruja y mío:

[Seoane]

1971-08-31
de Luís Seoane, a William Shand
A Coruña
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a William Shand en 31/08/1971


La Coruña, 31 de agosto de 1971

Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires

Queridos amigos:

Recibimos la carta vuestra hace más de mes y medio y nos disculpamos de no haber respondido antes por el gran desorden en mi trabajo en todo ese tiempo transcurrido, por la variedad de cosas que tuve que hacer. Por aquí estuvo unos días con nosotros Lázaro Goldstein y le acompañamos para que conociese una pequeña parte de esta Galicia tan llena de maravillosos paisajes, de obras de arte del pasado y de leyendas, y tan poco conocida. Le llevamos a iglesias románicas escondidas en los bosques y a monasterios que comenzaron siendo románicos y terminaron, seis o siete siglos después, siendo barrocos, pero quedando en ellos huellas del románico y de los estilos que se sucedían. Le enseñamos castillos que fueron fortalezas medievales contra los vikingos y los ingleses, y bosque de robles, avellanos y castaños, y preciosas playas escondidas tras esos bosques, y el hacía observaciones muy notables de ingeniería con respecto a las obras antiguas. Pasamos muy buenos días juntos. Mientras tanto sé que han ocurrido muchos buenos sucesos culturales en Buenos Aires, exposiciones, cine, etc., sentimos estar alejados de ellos. La vida aquí transcurre muy plácida. Hoy el mar está verde veronés y ayer era de un gris plomo y la niebla que convierte en misteriosa la naturaleza y esta lluvia civilizada, fina, constante, constituye nuestro mejor espectáculo junto, a veces, con la puesta de sol sobre el Atlántico, un disco rojo hundiéndose en el mar.
Sentimos mucho todas las muertes últimas de Buenos Aires, la de Payró que era un gran amigo mío y de quien había tenido una preciosa carta pocos días antes de su muerte en la que me hablaba de su niñez en Europa a propósito de Búfalo Bill, del retrato sobre el que le había escrito yo del Café Grecco de Roma; también el fallecimiento de Pacenza, que si no frecuentaba mucho era también amigo mío, y la de Nalé y Policastro, toda gente muy valiosa de Buenos Aires a quienes la ciudad y el país entero deben mucho. Cuando llegue ésta a Buenos Aires, quizá estén ustedes en USA en el estreno de la ópera con Ginastera. No importa, escribo lo mismo. En todo caso, la respuesta tardará más, tanto como la mía, o la escucharemos de viva voz en Buenos Aires. Lo que quiero, de todo corazón, es que triunfe la ópera en Nueva York, por ustedes y por el arte argentino.

Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío. Otro para Bernardo y todos los amigos:

[Seoane]

1971-09-03
de Luís Seoane, a Margot Parker
A Coruña
Bos Aires
Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Seoane, a Margot Parker en 03/09/1971



La Coruña, 3 de setiembre de 1971

Sra. Margot Parker
Buenos Aires

Querida amiga:

Hemos tenido noticias de la inauguración en El Triángulo de tu exposición y deseamos de todo corazón que fuese un éxito. Suponemos que así fué. Nosotros estamos en Galicia desde Mayo o algo así y no hemos escrito muchas cartas. Estoy trabajando en cosas muy diversas y nos encontramos con ganas de recibir noticias de Buenos Aires pero sin tener demasiado, poco, que transmitir de aquí como no sea referirme siempre a la belleza de este país, cargado de historia como todos los europeos, y de leyendas, como muy pocos y con tantos monasterios, castillos e iglesias y ermitas en su pequeño territorio casi como toda Francia, y creo que más milagros y más hadas conservándose en el tiempo, o en ruínas, pero siempre escondidas entre los bosques o en lugares difíciles de llegar de las montañas, porque hay que echarse a andar, subir cuestas y bajarlas y que están a kilómetros de las carreteras.
Castillos en ruínas levantados en lugares estratégicos de la costa para la defensa de ésta contra los wikingos, los normandos y los ingleses, nidos ahora de aves de rapiña y monasterios que nacieron en los siglos X y XI y antes, que terminaron siendo barrocos, pero que conservan, en su interior, ejemplos de todos los estilos que se sucedieron, algunos conservados y restaurados y otros cubiertos de maleza como en las páginas de los románticos. Y algún que otro dólmen salvado de la rapiña de los buscadores de tesoros del siglo XVIII. Pero no quiero escribir más sobre esto. Me gustaría escribir un libro sobre Galicia, si fuese capaz de hacerlo, sobre las mejillas de los niños, los ojos verdes y gris azules de las mujeres, los esqueletos anchos de los hombres y los pómulos de todos, pero es muy difícil.

Un abrazo muy grande de Maruja y mío:

[Seoane]