José Gabriel Eiroa (1892-1935) / Catro poemas para catro gravados / PROXECTO EPÍSTOLAS / FONDOS DOCUMENTAIS / CONSELLO DA CULTURA GALEGA

Catro poemas para catro gravados

----

José Gabriel Eiroa (1892-1935)
Catro poemas para catro gravados

Escultor. En Compostela o seu pai era dono dun taller de mármoles. Coñece a Dieste, Maside, Fole, Cunqueiro, Seoane e outros intelectuais e artistas que o animan a esculpir.
Temos 2 epístola/s relacionada/s con José Gabriel Eiroa (1892-1935) en Catro poemas para catro gravados
Data Título Orixe-Destino Relación [ O. ]
Data Título Orixe-Destino Relación [ O. ]
1952-01-19
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952
Bos Aires - Vigo
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952 en 19/01/1952

Buenos Aires, 19 de enero de 1952
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo


Querido Del Riego:

Debí de haberte escrito hace días contestando tu última carta pero preferí esperar la llegada del número dedicado a la pintura de la Colección Grial, que me gustó mucho más en su presentación gráfica que el primero. De su contenido quiero destacar en primer término el ensayo, excelente ensayo de Maside sobre la fotografía popular y sobre el realismo. Francamente revelador y hondo. Lo de Dieste lo conocía pues un trozo de una monografía que sobre Colmeiro publicamos Cuadrado y yo en Emecé. Quizás se nota en general la ausencia de datos sobre los artistas que intervienen en el número y tambien de algunas reproducciones que lo harían más completo. De cualquier manera es un excelente esfuerzo, el primero seriamente hecho por una revista gallega sobre artes plásticas. Seguramente tiene errores pero ellos son de poca importancia y subsanables facilmente. Me gustó tambien tu nota sobre Solana, útil además. Por mi parte te felicito, a tí y a los que te ayudaron a confeccionarla. Quizás el mayor error fué publicar integramente mis notas, pues resulta una colaboración demasiado extensa en el número, tratándose además de mí, un pintor no solo desconocido para las gentes de ahí y cuyo nombre y apellido solo puede tener una resonancia cordial para quienes son mis amigos y compañeros, quizás debí de haber enviado algunas fotografías de cuadros, pero francamente no se me ocurrió hasta ahora que ví el número y me dí cuenta de que alguien pudo suponer en mí una actitud pedante que estoy muy lejos de tener. Me alegro que te hubiesen gustado los poemas que a mi juicio fueron mejorados con nuevas y abundantes correcciones, de modo que alguno de ellos se parece actualmente poco a la copia que tú tienes y continúo trabajando en ellos. Me gustaría que diesen en lo posible el clima de la emigración.

En tu penúltima carta escribías sobre tus deseos de salir de esa, y de venir quizás a ésta o a Cuba. No sé que decirte. Creo que todos o casi todos los que hemos salido de esa en muchos momentos de desfallecimiento hubiésemos deseado habernos quedado ahí, de haber podido. Hemos sufrido mucho, tanto como ahí no podéis suponeros ahora tan lejos en los años de todo. Estamos practicamente solos y nuestra labor y nuestra vida se va quedando al margen de la finalidad que nos propusimos. Yo no quiero aconsejarte en esto ni animarte. No sé nada de Cuba, creo que es un país que está bien, pero si decidieses venirte a ésta cuenta absolutamente conmigo para todo. Aquí no solo me encontrarías a mí sinó a muchos otros que tambien serán tus amigos de verdad aparte de los que ya lo son. Escríbeme aclarando tu pensamiento. Dime si tu deseo sería salir de ahí para quedarte algún tiempo en América.
Deberíais mandar tu libro de literatura al Centro Gallego directamente para la venta, cuarenta o cincuenta ejemplares, y además algún ejemplar destinado y dedicado a la Biblioteca, pues mucha gente pregunta por él y continúa siendo desconocido en ésta. Creo que sin más trámites deberías enviarlos inmediatamente pues es muy útil su divulgación. El otro día me prestaron un ejemplar de la Historia de la Literatura de Varela Jácome, persona que no conozco, y me llamó la atención que destacase la labor editorial de Cuadrado en ésta, olvidándose que esa labor desde sus comienzos hasta ahora es de los dos, de Cuadrado y mía. Me llamó también la atención la ausencia de Lorenzo Varela entre los poetas, pues lo considero (lo consideran Juan Ramón Jiménez, Alberti, Moreno Villa, etc.,) uno de los más importantes de las últimas generaciones. Bouza Brey se entusiasmó con su Torres de Amor. Y así de esta importancia encontré alguna otra omisión o error. Tambien Otero, cuya Guía de Galicia en su edición de hace cuatro o cinco años, leí estos días, omite el nombre de Dieste, que él mismo había destacado en su Ensayo histórico sobre la cultura gallega y el de Manuel Antonio por ejemplo, y en pintura destaca un verdadero galimatías artístico muy de su generación, a Llorens o a Pintos, olvidándose por ejemplo de Arturo Souto, y en escultura a Eiroa. Creo que ahí la gente como tú, curiosa de todo cuanto se hace en el orden de la cultura, debería de llamar la atención sobre este desdén o ligereza por la auténtica clasificación de nuestros valores. Por otra parte es necesario que siendo Galicia un país fundamentalmente de emigrantes se historie al mismo tiempo lo que viene realizándose en la emigración, no haciendo caso a los intereses circunstanciales de grupo, sinó a los generales de Galicia. Cuidando de seleccionar los corresponsales y de no caer en la tontería de El Pueblo Gallego de creer que una persona sin cultura y sin interés alguno como Eliseo Alonso, bueno pero no tanto, puede reflejar de alguna manera la vida compleja de una colectividad como la nuestra y de una ciudad como ésta.

Algo parecido pasa con el ensayo de Anxel Xohan (recuerdo de él algunos dibujos y linóleuns, si es el mismo de Yunque) del que no puedo hablar, pues pueden los demás creer que lo hago con un interés subalterno bien ajeno a mi modo de ser, cuando reseña de manera disparatada a los pintores gallegos actuales, incluye a Palmeiro con características similares a las de Maside como si tuviesen algo que ver. Palmeiro no tiene nada que ver con Galicia como no sea en ciertas cualidades de su pintura que le vienen seguramente de su origen y las preocupaciones estéticas de Maside y la seriedad de su obra está a muchas millas de distancia de la “elegancia” y de la novedad fácil y aparente de Palmeiro. Pero lo que ocurre es que seguramente Anxel Xohan no conoce la obra de Palmeiro. Otro error es considerar que la fantasía y los temas son una condición de la pintura al hablar de otros pintores. Algo parecido le pasa a Risco al querer hacer favor a Prieto por su cuadro (por fotografía detestable y que tiene que ver con el gótico como una manzana con respecto a un besugo) al hablar del Cristo de Nolde, el gran pintor alemán parte de cuya obra espléndida ví en Londres y de ese Cristo precisamente conozco una copia que tiene en Buenos Aires un particular. Debiendo haberse confesado de no haberlo entendido. Pero Nolde debe ser una obsesión de Risco, ya en Mitteleuropa habla mal de él sin entenderlo a mi juicio. Pero a Risco le ocurre lo que a todos los escritores gallegos de su generación con respecto a la pintura y a otras cosas y es que no entendieron nada de lo que pasaba con ella en su época y que continúan sin entender.

A da Presa no lo he visto aún y no sé cuando lo veré, pues no creo que haga nada por tratar de verme. ¿Por qué La Noche concede la paternidad de mi proyecto sobre “la Universidad Popular Gallega” a Prada? No me importa nada personalmente, pero es que conviene que ahí en las cosas del Centro Gallego nunca personalicen, si no quieren hacer infecundas las iniciativas. La labor es de todos, conviene que no hablen más de eso hasta que sea aprobado por la Junta Directiva.

Con saludos para tí y tu mujer de la mía y míos, recibe el gran abrazo de tu amigo:


[Seoane]

Te agradezco hondamente tu artículo de La Noche sobre Catro Poemas Galegos. No sé como compensar tu generosa cordialidad hacia mi obra y hacia mí, de manera digna a tu amistad

1954-01-12
Carta de Seoane a García Sabell. 1954
Bos Aires - Santiago de Compostela
Mencionado/a Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a García Sabell. 1954 en 12/01/1954

Buenos Aires, 12 de xaneiro de 1954

Sr. D.
Domingo García Sabell
Santiago de Compostela.

Meu querido García Sabell:

Recibín fai poucos días unha carta de Piñeiro na que fala dunha carta túa que non recibín, e que seguramente perdeuse. Tamén refírese a ela Del Riego noutra recibida pouco denantes que a de Piñeiro. Nesta derradeira adiántame a noticia que tiñas de confirmarmo, que me encheu de ledicia e agradescimento, de que Galaxia publicaría unha monografía feita por tí sobor da miña pintura. Agradézoche sinceiramente esa nova proba do teu agarimo, sen outro estímulo que a vosa comprensión, isolado, a maior ambición que teño é precisamente que a miña obra sexa conoscida nesa, pois toda ela está feita e pensada pra Galiza dende unha cibdade, onde si ben atopei un crima propicio pra o desenrolo do meu arte e onde cada día acrescéntase o meu prestixio, non eisiste unha realidade cuia simpatía téñame engadado, nin estímulo sensibel algún pra o que eu fago. Toda ela coma tí viches está feita de lembranzas, pensada con paixón na terra, cos desexos afebrados de voltar algún día pra atopar nela a miña xustificación defiñitiva. Rematei de facer en decembro o grande mural de que che falaba nunha carta miña e fiquei ledo dél. Está gostando moito e recibo costantemente gabanzas, pero quixera telo feito nesa. Despois do mural escomecei a facer unhas estampas ao temple por un procedimento vello esquecido, que resulta dunha gran novedade, ao mesmo tempo que pinto. Pra febreiro ou marzal sairá un libro de poemas en galego de Varela con grabados en madeira meus. Traballo moito, arreo, soio. E probábel que en outubro ou novembro viaxe a Lima e expoñer invitado por unha galería de aquela cibdade, logo con seguranza irei a Italia onde quixera quedarme todo o tempo que poida. Meu desexo sería quedarme en Europa deica que poidera voltar a esa. Non sei.
Tamén escribo decote. Algús ensaios sobor temas de arte, sobor de probremas nosos, e teño xa algunhas notas tomadas pra facer este mes os ensaios sobor Eiroa e Maside.
Dixen xa o que sei de mín, fálame de tí do que proieitas, do libro da saudade que me anuncias próisimo a sair, fálame dos amigos comús, escríbeme. Fai falla que nos escribades. Temos intrés en todo o que se faga nesa. Fálame do teu ensaio sobor da creación artística, sobor da biografía de Valle Inclán, tan necesaria, sobor dos ensaios que tes de mandar para pubricar nesta. Fálame de tí. Perfecto López fíxome chegar as fotografías do Pórtico que che agradezo fondamente. Conseguín que se aprobasen no Centro Galego algunhas cousas intresantes pras próisimas pubricaciós, o libro de Manuel María, o tomo de ensaios de Del Riego, as obras completas de Cabanillas, de Castelao e de Noriega Varela. Mais estou canso de todo isto e teño ganas de pecharme no meu traballo persoal. Non vexo a ninguén, ou apenas a ninguén, soio a xente do Centro Galego donde eu podo arranxar algo deica agora persoalmente. Supoño que terás recibido un libro de Alberti adicado a tí e meu libro das Tapas cuio limiar adiquei a Elena e a tí. Atrevinme a facelo sin consultarvos deixándome levar polo meu sentimento. Non sabedes o ben e tamén o desfacemento que fixo a vosa estancia nesta en nós, naqueles que tivemos que sair da Galiza. A surpresa de ter comprobado que en tantos anos aturabamos sendo fideles aos principios fundamentaes que nos serviran de guiamento na mocedade e pensando da mesma maneira en tantos problemas actuaes. Que non tiñamos difrencias que nos arredasen aínda tendo desenrolado a nosa vida inteleitual en medios tan desvariados. Cicáis a nosa soidade é a vosa soidade e a nosa limpeza moral que tiñanos achegado nunha época de nosa mocedade fixo o miragre. Que ledicia pra nós comprobar que a nosa xeneración non se tiña estragado e que mantiña unha continuidade e unha unidade mais outa esprovada na aversidade. Pra nós foi un bezo a vosa visita. A vosa soidade e a nosa tiñase povoado de verdades carnanas en nós e que apenas agoirábamos de mozos. Afondábanse pola vosa presencia todal-as andrómenas que uns poucos cativos tiñan erguido pra nos apartar. Aturábamos sendo os mesmos, e adereito traballamos por iguaes fins espritoales, vos na terra e nós pra ela.

Adiqueivos ese limiar de todo curazón. O desfacemento que nos trouxo a vosa volta a Galiza foi o nos voltar á realidade, á soidade. Con vosco vivemos por uns días, moi poucos, en Galiza. Ficábamos novamente soios enfrontados co mecelado destiño que nos mantén alonxados de todo aquelo que amoramos. ¡Abonda! Escribide sobor de vos, dos vosos proieitos. Temos necesidade das vosas verbas, de ter concencia que eisistimos pra vos. Escribide.
Pra Elena e pra tí recibide os saúdos de Maruxa, e a mesma e grande aperta e o desexo de un ano benfadado de:

Seoane.