| 1971-12-28 |
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Bos Aires - O Castro [parr. Osedo, conc. Sada] |
epístola |
Transcrición
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1971 en 28/12/1971
Buenos Aires, 28 de diciembre de 1971
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tu carta muy tarde, seguramente por la fecha, fin de año, y los millones de tarjetas de felicitación de los carteros deben repartir. Estamos, efectivamente, contentos. Hemos podido ver tres o cuatro grandes películas, tuve que renunciar a participar en unas muestras internacionales en solidaridad con dos artistas censurados políticamente en el Salón Nacional y vendí en pocos días algunos cuadros, venta que nos permiten a Maruja y a mí esperar con tranquilidad que transcurra el año 72, o gran parte del año. Hice un pequeño retrato de Maruja, que con el de Picasso hecho ahí, es todo lo que pinté en el año. Aguardo el 72 para pintar sin descanso. En marzo o abril del 73 haré en Madrid una gran exposición antológica. Me la pidió González Robles y en estos primeros meses del año comienza a circular por España una de 30 grabados, que ya le pedí a José Luis se los enviase a Madrid. Estos son mis planes futuros. ¡Ah! Y preparar las monografías de Maside y Cao y un estudio sobre Ribas, Max Ramos y Bujados. Te tendré al tanto de todo. A La Voz le envié 5 nuevas “Figuraciós”. No he visto ni una desde que salí de ahí, el 19 de noviembre. A la gente de La Voz no debe costarles trabajo alguno cortar esta colaboración y enviármela por correo aéreo, sin embargo no lo hacen y nadie tampoco le sustituye. Sé que se publicó la de Piñeiro porque éste me escribió. Tiene dibujos hasta fines de febrero.
(...)En cuanto a la Argentina quizá te sirviese venir, aún para no ver a médico alguno, sino para pasar unos meses sin hacer nada. Buda, que es una fuente de sabiduría, se presenta siempre sentado, descansando no sabe uno bien de qué. Tú te exigiste demasiado a ti mismo. No trabajabas, te drogabas con el trabajo, que no es exactamente lo mismo y querías que los demás aceptasen como bueno ese abuso, por no decirte ese vicio. Nada de jornada de ocho horas. Me alegro mucho que hubiese tomado la decisión de buscar un jefe de empresa o como se llame. Va a ser útil a las fábricas y sirve a su ornamentación, liberándote a ti de un trabajo estúpido pero necesario para la existencia de las mismas. Las fábricas se beneficiarán con tus otros trabajos.
De Álvarez Blázquez no sé nada y nada de esa libreta que me dices de la Caja de Ahorros con “ingresos de rico”. ¿Cuál puede ser un “ingreso de rico” y cómo se controla esto? En Madrid estuve con Laxeiro y con Vidal Abascal. Cenamos juntos en nuestra última noche de Madrid. A los Rey solamente los vimos en el momento que fuimos a despedirnos. Salían ese día en “patota” para Zaragoza y acaban de venir en “patota” de Barcelona.
La noticia sobre Picasso en Vigo es triste, pero todo ahí produce tristeza y desaliento, todo menos el paisaje. Al poema que me enviaste le falta gracia, poesía, para estar firmado. No estaría mal como poema anónimo y acompañado de algún tipo de acción, algo que nunca ocurre ahí, por lo que sabemos. Alonso Montero me envío efectivamente las notas de Fole sobre el Rivera, pleno de erratas.
Etc. etc.
A José le envío el texto del catálogo de Clavé por si envían la exposición de Barcelona. Va en gallego y castellano.
Os recordamos siempre y deseamos para ti y los suyos un gran año 1972. A ti repuesto del todo, nuevamente optimista, sin más ruidos que aquellos con que nos agobia la civilización. (En este momento siento un ruido colectivo de bocinazos de autos en la Av. Libertador).
Un fuerte abrazo a todos de Maruja y mío y uno muy especial para ti.
Seoane
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| 1972-01-11 |
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- Bos Aires |
epístola |
Transcrición
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 11/01/1972
11.1.72
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Confirmo mi última nota para enviarte documentación referente a la casa-administración Sargadelos, y otra anterior con lo de la pileta y la explanación, sobre esto espero traer un día aquí a Albalat.
Registro todo lo contenido en tu carta y celebro las buenas noticias que me das de los pocos días que el año 71 te encontró ahí y que abrió la tranquilidad de vuestra economía para el 72. Así puedes sentirte un hombre libre además de ser apreciado y respetado por todos, no solamente ahí pues aquí no es menos el aprecio y respeto que se te tiene muy por encima de los demás, y no contabilizo, no se puede ni se debe, el he[cho] de que aquí no vendas tantos cuadros como ahí. No caben además comparaciones. --- Contesto seguido la tuya: José Luis te envió eso de la Caja de Ahorros – A. Blázquez de Vigo, y me dice que te tiene al tanto de todo lo que es de tu interés. Mimina y Xosé quedaron encargados de enviarte las Figuraciós y me dijeron que lo cumplen. --- Xosé nada me dijo del texto de Clavé, claro está que a mí nada me dice como no sea “¡[h]ola!” y que “no pasa nada”. Las demás cosas que te pueda contar creo que carecen de interés. --- Yo sigo haciendo este trabajo “estúpido”, como tú dices, “pero necesario para la existencia de (las fábricas)” y para lo otro. El personaje ese “ornamental” que se busca aún no apareció, si bien se están haciendo pruebas selectivas a los que se presentaron.
La visita a García Sabell de 7 horas del día de reises sustituyó y aplazó de momento la consulta con un psiquiatra que había pensado podía ser Cabaleiro. De momento vamos a dejarlo así, salvo una exploración de laberinto de oído que me van a hacer en Coruña por descartar cualquier factor coadyuvante por ese lado. Las causas subjetivas del mal parece que están bastante claras sin necesidad de ir más allá. Él está de acuerdo en considerar el psicoanálisis como un exorcismo. Aplazo también mi consideración sobre el hecho de que Domingo conociendo las causas, o mejor, la etiología de mi proceso, y mientras está visto que a alguien más le había comunicado lo que sucedía, a ti por ejemplo, pretendiese curarme con la farmacopea esa y ocultarme a mí las causas. Hay que disculpar estas cosas en razón de ser un amigo de todos en el que pesan tanto todos como el enfermo. Afortunadamente esa coincidencia del de Leganés obligó a poner las cartas sobre la mesa. Todo eso que tú imaginas de drogarme con el trabajo corresponde solo a tu imaginación de la cual han salido también esas comillas que has puesto a “amigo de tus amigos”. Todos padecemos neurosis y la vida misma es una especie semejante que no podría vivirse sin esa neurosis, pero lo que para uno es causa positiva para otro es causa negativa. La soledad perturba a todos los amigos que tengo. A mí la soledad me reconstruye aunque no desdeñe que necesito perderla con alguna frecuencia para comunicarme lo necesario. La idiosincrasia de cada cual hay que respetarla al igual que sus principios. (intermezzo con desespero);
…............................................
sigo vendo sempre
o calexón da Tumbona
no fondal da rúa das Hortas.
A auga baixando pola Costa do Cristo,
a choiva que non cesa,
a lus eleutrica, esmorecida, que vaise;
e un cabo de vela,
e nos agardando a carón dela,
e os telóns do meu pai
asulagados no obradoiro
pingando as anilinas,
e as fintas que pegaramos todos
con engrudo desfeitas,
…...............................................
Como un hombre que anda en el bolsillo con una bomba de TNT montada con detonador y mecha, yo ando con una carta para Mimina desde hace varios meses en la cartera y que no envié fehacientemente, como principio de una ruptura, porque me duele también este ser humano enfermo. De momento seguirá en la cartera. Pero una copia ya la tiene Domingo en mi expediente, otra os la mando a vosotros, y un par de ellas más irán a parar a las poquísimas personas amigas que puedan ayudarla a ella; acaso también a los hijos. Y luego ya veremos por donde vienen las cosas. Es un círculo vicioso de dificultades que no sé cómo podrá vencerse.
No tengo ninguna novedad. Para sacarte el sueño lo que te envío hoy posiblemente te sea suficiente. Ve tú a saber si no seré un malvado además de un imbécil. En cuanto tema novedades te las iré refiriendo.
Sabéis como se os quiere. Un abrazo muy fuerte, vuestro
[Díaz Pardo]
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| 1972-02-14 |
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- Bos Aires |
epístola |
Transcrición
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1972 en 14/02/1972
14.2.72
Sr. Don Luis Seoane
Bs. Aires
Querido Luis:
Recibo tu carta del 7 cte., depositada el 8. Anteriormente había recibido las del 17 y 29 de enero último, que por muchas razones retrasé su contestación. Hay muchas cosas que no andan bien en mi vida y se suman a sinsabores entre los que conté la Junta de Socios celebrada aquí el día 8 último (de la que te envío el orden del día a tratar que propuse y cuya certificación del acta en que se tomó el acuerdo te la envían directamente desde el Castro). Tuve un viaje a Santiago en razón de la salud de Mimina: la incorporación del abogado de momento ocupa más trabajo mientras no se incorpore a la problemática de la empresa.
No sé por dónde empezar. Me alegra, naturalmente, recibir tus cartas y con información de muchas cosas que por aquí están más lejos que las estrellas: Lorenzo Varela, Cuadrado, cine, cafés-concerts, etc. Pero muchas otras cosas que dices no me sirven de tranquilizantes junto con los que tomo en cápsulas y comprimidos. Los ataques e insultos que te ves obligado a dirigirme en ellas, y algunas otras especies que no sé si merezco o no me hacen dudar de si tiene algún sentido la tarea que cumplo y hacia que la cumplo: “... fuiste o debiste haber sido un niño mimado y desde entonces, desde tu infancia, te habituaste a imponer tu voluntad, a suponer como verdades indiscutibles tu interpretación personal sobre cualquier cuestión”; “... interpretación gratuita...”; “... trangallada...” etc. ¿No será mejor que me dedique a algo distinto para no dar lugar a tales interpretaciones?
Me ofende que se pueda pensar que si digo algo lo digo para arrogarme algún favor. En todo caso sería al Centro Lucense al que le hacía el favor al hacerle sugestión al Ing[eniero] Díaz sobre tu colaboración y mi carta no dejaba lugar a dudas que si citaba esto era para destacar el aprecio que le tengo yo a este hombre. Está visto que el ingeniero Díaz tendría menos memoria que yo si no recuerda lo que yo afirmaba en la carta.
Al día siguiente de conocernos en la biblioteca del Centro Gallego donde se exponían las cerámicas (diciembre de 1955) él fue a buscarme en su automóvil al H[otel] Colón para que viese su obra de Olivos, incluidas las canchas de bolos, etc. Empleamos una larga tarde en ello. Él quería que yo le hiciese una chimenea (lareira) y que le proyectase otras cosas para lo que iba a ser lo de Belgrano, por donde pasamos a la vuelta, y en donde en esos momentos solo había demoliciones internas (un croquis con medidas y con una nota de su puño y letra me lo envió, luego, al Castro, y allí está en una carpeta de la época). Él entonces no te conocía a ti personalmente, y en beneficio del Centro Lucense, naturalmente, le hablé de que nadie mejor que tú le podrías orientar en lo que él quería, y yo me disculpé pues me era imposible hacer nada y tampoco tenía sentido.
Pileta – Me parece bien por su sentido y por todo el denominarla Pila do Xunco, pero ten en cuenta que pila habría que ponerlo en gallego: pía, palabra que se conserva intacta aquí tanto en la bautismal como en la de abrevar animales o salarlos, así como en la acepción opuesta, igual que en castellano: pía de leña, PÍA DO XUNCO, creo que no estaría mal. Espero tus dibujos para ella, si es posible no mucho más allá de mediados de abril. En el croquis te iban las medidas internas y la forma. Considérale medio metro menos al decorado de las paredes porque la parte alta está ocupada por los traga-olas.
Corredor Matheos.– Olvídate ya de que el Maside haga eso. No me es cómodo preocuparme del Museo y no lo haré si en tu ausencia no tengo una garantía de que lo que haga ha de estar aceptado por ti te guste o no te guste, como todos los hijos de vecinos tenemos que aceptar lo que hacen las personas en que delegamos. Mi cabeza no está para más problemas y tú tienes reacciones que a esa cabeza mía no le parecen lógicas, y por una cosa nimia se puede echar a rodar una obra tan importante. Parece ser que no soy yo solo que ve esa agresividad tuya está bastante al margen de la admiración que por tu obra se te tiene. Agresividad injusta porque no es cierto que ahí solo hayas contribuido en colectivas de carácter político; yo ya recuerdo por lo menos dos, una de ellas en Witcom creo que para lo del Palanza, y nada se gana con que te olvides de que fuiste tú quien habló de llevar lo de serigrafía a la Sala del Maside. Y para que tengas tu archivo más completo te mando una serocopia de una carta tuya que se ve te falta, y etc.
TOMÁS MARIÑO.– Trataré de ver eso. A BLANCO AMOR lo nombraron académico. Me envió su novela para ilustrar. A ALBERTO VILANOVA Y A ALBERTI les envié tus Figuraciós. (Siguen gustando mucho y sé de varias personas que las coleccionan).
Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja, vuestro
[Díaz Pardo]
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| 1976-03-17 |
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Sargadelos - Bos Aires |
epístola |
Transcrición
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 17/03/1976
17 de marzo de 1976
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Llegué ayer del Castro y aquí me encuentro tu carta del 9 cte. que se cruza con la mía del 11 idem, pero luego de contestarte esta esperaré a que me la contestes para volverlo a hacer yo y evitar tanto cruzamiento que te obliga a trabaja doble. Por el Castro las cosas siguen. Las obras continúan. Nuestros enemigos no han respondido a nuestros planteamientos. Vamos a ver por donde salen. Pues este silencio creo que debemos interpretarlo como una pausa para replantear un gran ataque, que puede venir por donde menos esperemos. Estuve con los abogados. Dónega de lo del Museo no hizo nada, ni siquiera el acta.
Empezando por el final de tu carta en relación con eso de que Varela viene para Madrid en esta semana, y como no dices otra cosa alerté a Inés y a Marcial para ver si lo localizan, pues naturalmente quisiera atenderlo. También del final de tu carta es eso de que no te ha llegado el L[aboratorio de] F[ormas]. Anteayer mismo estuve insistiendo en el Castro para que sea a ti al primero que se envíen los primeros ejemplares, por correo aéreo. José Luis es él el que se siente quedar mal si las cosas no te llegan porque al parecer fue él el que se comprometió contigo a enviártelas y al parecer te las están enviando por correo aéreo certificado y tienen los resguardos. Pero te lo volverá a enviar inmediatamente.
En cuanto a ese párrafo de mi carta del 22.2 que no entiendes, sin embargo creo que está claro: primero y hasta hace poco no hicieron otra cosa que atacarme a mí; luego en las primeras negociaciones trataron de echar toda la tierra sobre estos tres muchachos (los Vázquez y Marentes) y tampoco tuvieron éxito y ahora te involucran a ti en el asunto. Hasta ahora te habían tenido al margen y en un principio Mora no sólo te respetaba sino que te elogiaba en aquellas célebres actas. Ahora arremeten también contra ti como contra cualquier hijo de vecino; que entre tú y los Vázquez y Marentes los habríais engañado a ellos para desplazarme a mí. Todo esto es infantil como solución y como división creo que es no conocerme a mí. Si el que tomó ahora directamente las riendas del pleito es Iglesias Corral no cabe duda que de él será esta nueva estrategia. Estas cosas que cuentas en tu carta de tus últimos es con Iglesias a partir del año 73, ya el pleito llevaba dos años, entrarían perfectamente dentro dencuentro la estrategia que ellos habían montado entonces para cercarme y atacarme. (Ellos no te conocen bien a ti, ellos son especuladores, y no saben que tu inconformidad constante con el mundo que te rodea pertenece a tu idiosincrasia, no es negociable; los especuladores no pueden entender que alguien proteste si no es para hacer negocio; este es el fracaso de los hombres que se creen prácticos). Así que como su estrategia les fracasó ahora (o mejor que ahora en la entrevista esa con Nogueira) utilizan el mismo procedimiento pero contra ti. En cuanto a que tú no has tenido nada con Iglesias te remito a tu propia carta del 23 de feb[rero]. Tu opinión de Iglesias la vienes sosteniendo sin reservas desde que te conocí o reconocí en América. Desde que se había fundado el Castro hasta que yo me fui a América Iglesias Corral visitaba mucho el Castro a donde iba con Matías Gonzalez, Castro Rial, Tarracido. Yo fui quien se lo presenté a Rey y él supo pegarse muy bien a los Rey y a los Nogueira y pronto pasó a ser más amigo de ellos que mío: Con bastante frecuencia tenemos comido juntos y en una ocasión hicimos un viaje por la costa desde La Coruña a Villagarcía en la que visitamos la factoría ballenera de Caneliñas, que acababan de adquirir Iglesias y C. Rial (creo que alguna fotografía que hice aquel día la publicaste en Galicia Emigrante). Pude conocer de él bastantes cosas, algunas anécdotas, sus relaciones con Franco de cuando él era alcalde, saber de su superstición, de su aparente afición al juego y a hacer solitarios para disimular y adormecerse en el terrible entorno... Aunque yo le he defendido siempre por cortesía sistemática y por esa mi manía de querer unir las pocas cosas que tienen algún cabo para atar algo (comprenderás que en aquellos momentos en que lo mejor era Rey y Nogueira, Iglesias y Tarracido eran personajes de excepción). Sin embargo no dudé en retratarlo en el personaje nº 12 de mi Presa de dib[uxos] de xente do meu rueiro. A la vuelta de uno de mis primeros viajes a la Argentina yo le hablé de ti y pude ver que él tenía conocimiento de lo que tú pensabas de él y de Felipe F[ernández] Armesto (no sé por qué me parece recordar que tú habrías publicado algo de ellos, lo cual aunque no fuese cierto, entraría dentro de un cálculo razonable de probabilidades en un esfuerzo memorístico, pues con menos razón me habías metido a mí en el tercio...). Lo que sí recuerdo bien es que Iglesias contrapuso a tu figura la “gran capacidad” y la “visión” de su amigo Arturo Cuadrado, al que estaba deseando abrazar. También recuerdo bien que yo le hice ver el equívoco que tenía respecto a ti y le dije de ti todas esas cosas que yo tengo dicho de ti públicamente en letras de molde. Cuando en el año 63 (creo que fue en el 63) te monté en la Asociación de Artistas aquella de grabados la compra que te hizo él suponía una superación ante mí de todos los equívocos aceptando el pacto para el futuro, aún no entendiendo tu obra y que él jamás compró en su puñetera vida un cuadro (está la formidable anécdota en aquel momento de Rey Barral). Todas estas cosas y recuerdos vienen ahora a cuento de la aclaración que me pides. Pero si busco aún hay más.
Pero sin que me lo pidas en tu carta debo aclararte más cosas de la mía para que no quede incompleta algo de su sentido general. Se trata del siguiente párrafo de mi carta del 22.2 que empieza “Ahora bien lo que conviene es que hagamos todos causa común...” porque naturalmente estos señores para apoyarse en sus malévolas pretensiones señalan tus desahogos impacientes contra mi labor, que dicho sea de paso tú no tratas de disimular, que a mí no me ofenden porque forman parte de tus desahogos contra muchos más, como una especial idiosincrasia que siempre se produjo en todo creador de arte como una especie de incomprensión de la obra ajena inseparable de la protección, de la justificación de la razón de la propia y que le da sentido; “me gusta lo que me gusta y me gusta que me guste...” Pero ellos estas cosas no las entienden más que por el lado del partido que puedan sacar de ellas, y en algunos casos las oyen amigos que lo son también de ellos y a veces socios. Por esto pido que hacia dentro podemos hacer cuantas críticas queramos, pero las empresas con sus 200 personas que vivimos de ellas, todos, con todo lo que significan, no pueden permitirnos el lujo de llevar las discrepancias a la calle, y sobre todo mientras dura esta difícil situación frente a la cual, a las dificultades de todo orden que hay que superar, constantemente asediado, en medio de un clima muy difícil, económico y social, todas las demás cosas han de tener mucha menos importancia y las inconformidades se han de quedar dentro de casa. Simplemente en lo que llevamos de mes hemos tenido que superar dos denuncias policiales: una en el Castro atribuyéndome que yo enviaba a un hijo a Vigo a organizar en cabeza una manifestación de la Junta democrática (ni ninguno de mis hijos habían ido ni yo estaba enterado de nada); otra contra la Galería de Madrid que se trataba de un centro clandestino y la dieron un sustazo a Inés que por un poco la matan. Etc., etc. Está claro que si queremos salvar las cosas hemos de tener los nervios bien templados y presentar ese carácter monolítico frente al exterior.
Separo de tu carta la nota sobre tu Grosz. Es una pena no saber alemán. Te va esa nota de Arteguia sobre el Museo. Supongo que los datos estarán dados por Tucho pues la nota está enterada de muchas cosas y mía desde luego no es.
Garcés me dio un original bilingüe, muy amplio, sobre la poesía gallega desde la guerra civil. Puede ser un buen texto de consulta. Se lo publicaremos.
Tus Figuraciones en La Voz a mí me tienen mucho interés. Es la razón por la que estamos archivando el suplemento de La Voz. Creo que es lo más importante que se publica en la prensa gallega, que no tiene importancia que los personajes sean o no gallegos, que tienen el valor de ser unos personajes importantes vistos por ti, descritos en gallego con unas circunstancias en las que tú lo ves y que tienen un interés particular. Creo que por todas las cosas tú deberías seguir haciendo esta sección en la medida que te sea posible. Y aún cuando La Voz de Galicia puedan ponerla contra nosotros, cosa que es muy probable y hasta razonable pensando en los intereses familiares que la respaldan sumados ahora a los de Iglesias secretario del Consejo de Administración. Yo creo que siempre que puedas esa sección no dejaría de hacer[la]. Esa sección debe estar por encima de cualquier otra contingencia pues todos nos beneficiamos de ella, y a ti el único daño que te hace es que no te la paguen, pero las cosas han de mejorar.
Vemos con pena la situación de la Argentina. La de aquí va hacia algo parecido, desgraciadamente. La demagogia prende en todos los estratos políticos. El único que es consciente en esto es el gran capitalismo que es su última forma de supervivencia, alargando unos días más los que le quedan. La tasa inflacionaria aquí ya se da oficialmente en lo que va de año en un 20%. Las devaluaciones se sucederán, mientra la economía se empieza a hacer desesperante. No se sabe lo que va a pasar. El problema está por encima ya de las naciones. Creo que lo único que se puede hacer es tratar de resistir y defender lo que tenemos. Vosotros si veis que eso está muy mal veníos. Aquí nos defenderemos como podamos. Pero no hay que perder el ánimo. Hay que seguir en la tarea con esperanza.
Nada más por hoy. Abrazos muy tensos para ti y para Maruja
Isaac
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