Proxecto Epístola

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Luís Tobío Campos (1861-1943)

Neto de Josefa Martínez Viojo, irmá do pai de Rosalía de Castro. Estudia Maxisterio na Escola Normal de Santiago e despois vai a Madrid para graduarse na Escola Normal Central, onde ten profesores da Institución libre de Enseñanza. Despois de exercer en varias localidades de Galicia chega a Viveiro en 1892, onde comeza a desenvolver unha intensa actividade docente e cultural. Foi correspondente da RAG e escribiu poemas e artigos sobre diversos temas e autores. En 1915 trasládase a Santiago como profesor da Escola Normal. Cando lle escribe a Rosalía xa publicara unha Colección de Cantigas da Mahía (1880), e o seu interese pola cultura galega explica en parte ese intento de recuperar a relación familiar coa autora, quen non puido facer a visita prometida polo empeoramento do seu estado de saúde, tal como lle comunica noutra carta Alejandra.

Fontes
[s.a] (1974) “Tobío Campos, Luís”.Gran Enciclopedia Galega. Vol. 29. Gijón: Silverio Cañada Editor, p. 88.
Tobío, Luís (1994). As décadas de T.L. Sada, A Coruña: Ediciós do Castro.

Epístolas
3 Destinatario/a [2]
Remitente [1]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
Data Relación Remitente - Destinatario Orixe Destino [ O. ] [ T. ]
1939-12-30 Destinatario/a
de Carlos Tobío Fernández, a Mélida Fernández González, a Luís Tobío Campos
A Habana
Orixinal

Epístola de Carlos Tobío Fernández, a Mélida Fernández González, a Luís Tobío Campos en 30/12/1939

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Transcrición

Transcripción da epistola de Carlos Tobío Fernández, a Mélida Fernández González, a Luís Tobío Campos en 30/12/1939

Habana, 30-Diciembre-1939

Queridos padres: hace una semana hemos llegado a esta, vía New York, procedentes, como saben, de un campo de concentración de Francia. Hemos sido muy cariñosamente recibidos por Pepe y Mena, como asimismo, por Luis y su esposa. Los costos del viaje y demás, los anticipó Luis, pero se repartirán en tres partes a pagar entre este y los dos tíos. Vivimos en una pensión y lo pasamos bien, mas si se tiene en cuenta el deseo que teníamos de hacer vida de hombres libres después de tantos meses de reclusión y privaciones en Francia. Aunque el tío Pepe ha tenido para nosotros toda clase de atenciones y expresiones de afecto, hemos comprendido su deseo de que trabajemos cuanto antes, toda vez que somos una carga demasiado gravosa y como ello no es posible en Cuba, donde la legislación hace imposible practicamente el trabajo a los extranjeros, comenzamos a hacer cálculos sobre los países donde podríamos ser bien acogidos y abrirnos camino cuanto antes. Pero, afortunadamente, puso fin a nuestras dudas los informes y ofertas de Pedro a Luis, mi amigo y yo, de las que le voy á hablar. Pedro tiene montada una gran Academia que ocupa dos edificios en la Ciudad de Méjico, en la cual se da enseñanza de todas clases, en régimen de externado e internado; ha hecho una gran propaganda por radio, avión, prensa, etc., y en la actualidad tienen unos 700 alumnos; es la mejor de Méjico y disfruta de la protección oficial hasta el punto de que los diplomas que expide tienen validez como si correspondieran a estudios cursados en centros oficiales. El profesorado está constituido por ex catedráticos de Universidad y de Institutos españoles, lo que da mucho prestigio a la Academia. Pues bien, Pedro le ha ofrecido a Luis un importante puesto en ella con un elevado sueldo, y otro a mi, de profesor tambien, retribuido con 300 pesos mensuales (unas 75 pesetas, pero teniendo en cuenta que la vida en Méjico es mucho mas barata, p. ej. un buen hotel, 75 pesos al mes, etc), como asimismo un destino auxiliar de 200 pesos a mi amigo. Naturalmente, que yo no vacilé, y tan solo espero arreglar los documentos para ir allá, lo que haré en la primera quincena de Enero. Luis se va tambien, acaso antes que yo, y deja una Academia que tenía aquí que comenzaba a funcionar, aunque con éxito más lento. En resumen, que nos vamos todos a Méjico, donde viviremos tranquilos y desahogados como acaso nunca pensamos. Hasta tal punto marcha bien todo a Pedro, que va a comprar un rancho con ingenio, y montar una explotación de azúcar. A los tíos les parece de perlas que nos marchemos.
Ante esto, ni que decir tiene que me traeré a Carmen inmediatamente, y acaso en breve pueda Vd. hacer el viaje que proyectaba, pues creo que medios no han de faltar. En resumen, que la suerte guía nuestros pasos y nos lleva a puerto seguro. Aquí en Cuba se nos quiere mucho, y en el mismo sentido evolucionan otros lugares, que tratan de aprovechar la gente bien dotada, y la sitúan en magníficos puestos. Ya se puede ir a la Argentina, y a Venezuela y Santo Domingo, o sea, que se nos aben las puertas con creciente confianza.
De otros aspectos de nuestro viaje, le escribiré con detalle desde Méjico. Por el momento, acabo trasmitiéndoles estas excelentes impresiones iniciales, que ampliaré ulteriormente. Abrazos a Papá, Ofelia y gente menuda, y advierta a Xuxo que cuide de los pasos que da, pues acaso tenga que darme cuenta de ellos algún día, y si así fuera, sería rígido, y no se sienta gallito, por no tener a nadie que lo enderece, que refene su cara dura y estudie un poco mas; y si no quiere, que venga a engrosar el número de paisanos que estamos juntos, y ya veremos lo que se hace.
Reciba un abrazo de su hijo
Carlos [sinatura autógrafa]

1963-04-02 Remitente
de Luís Tobío Campos, a Manuel Vilar
Madrid
Montevideo
Orixinal

Epístola de Luís Tobío Campos, a Manuel Vilar en 02/04/1963

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Transcrición

Transcripción da epistola de Luís Tobío Campos, a Manuel Vilar en 02/04/1963

Señor
Manuel Vilar
Acevedo Díaz 2836
MONTEVIDEO

2 de abril de 1963

Queridos Maruja y Manolo,
Hace ya algunas semanas que Miguel recibió vuestra carta en que le exponíais las gestiones llevadas a cabo para conseguir las partidas de nacimiento y sus legalizaciones. En realidad el formulario que os dieron en el consulado tiene por objeto proceder a la inscripción de Miguel en el registro de nacimientos del consulado, como español, cosa que no queremos hacer.
Se trata, solamente, de que legalicen la firma del funcionario uruguay del Ministerio de Relaciones Exteriores que, a su vez, legalizó la del funcionario del registro civil. Como tenemos un amigo en el Ministerio de Relaciones Exteriores de allí, el señor Atilio Giacosa, le escribí para poner en claro este aspecto burocrático, es decir, si en el consulado de España no pueden hacer una simple legalización de la firma sin necesidad de hacer el registro en el consulado.
El amigo Giacosa hizo la correspondiente pregunta y el consul le dijo que no había inconveniente en legalizar solamente la partida. También me informó Giacosa que había mandado a Manolo una esquela rogándole que se comunique con él.
Es posible que ya Manolo se haya puesto en contacto con dicho amigo. Si no es así, le agradeceré que lo haga lo antes posible. Su dirección es la siguiente:
Señor
Atilio Giacosa
Echevarriarza 3269
Ap . 10
POCITOS
Tel. 79 23 75

Con él podrá arreglar Manolo el asunto y remitirnos la partida en cuanto finalice el trámite.
Al mismo tiempo os ruego me digais el importe de los gastos que todo ello os ocasionó para abonároslos.
Nosotros continuamos adaptándonos a Madrid y a sus cosas buenas y menos buenas. Hemos visto ya a algunos viejos amigos, entre otros a Merceditas Dopico, que vive aquí con un puesto en un ministerio, viuda, gordita y alegre como siempre. También vino a verme Pepe Cerdeiras que tiene un algo cargo en el Ministerio de Haciendo. Se casó con una Madrileña, tiene varios hijos, el menor de 15 meses, y está tan bien, que parece que no hubieran pasado los 20 y tantos años que han pasado desde que le ví por última vez.
De mis parientes vinieron a verme a Madrid Alfonso y su mujer y Ofélia. También el hijo de Alfonso que estudia en Valladolid. Dos hijos de Melida que están también aquí estudiando, uno medicina y otro ingeniería. El hijo mayor de Maruja, médico ya, trabaja en la Clínica de la Concepción.
Por la prensa hemos tenido noticia de la agitación huelguística que hubo ultimamente en ese país. Espero que todo haya pasado y que la vida vuelva a ser normal. ¿Continúa la inflación? ¿Cómo sigue la cotización de la moneda?
A la espera de vuestras noticias recibís afectuosos abrazos de todos nosotros.

Luis Tobío
Calle General Moscardó , 2º, A
MADRID 20

1883-03-27 Destinatario/a
de Rosalía de Castro, a Luís Tobío Campos
Padrón
Brión
Orixinal

Epístola de Rosalía de Castro, a Luís Tobío Campos en 27/03/1883

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Transcrición

Transcripción da epistola de Rosalía de Castro, a Luís Tobío Campos en 27/03/1883

Sñr. Dn. Luis Tobío Campos
Muy Señor mío y de todo mi aprecio: grande y agradable sorpresa he sentido al recibir su atenta carta, por la cual sé que todavia existe la Sra. María Josefa Martínez, persona de la cual no he dejado de guardar desde mi infancia gratos y afectuosos recuerdos. Aunque no ignoraba que debía haber en S. Félix de Brión, personas estimables, con las cuales me unen como V. dice muy bien, lazos más estrechos que los de la simple amistad, el alejamiento en que por efecto de las circunstancias hemos vivido, no me permitía esperar que, tan impensadamente, podría volver a reanudar unas relaciones que para mí tienen todo el valor que merecen, y además ver todavía viva a una persona que tan de veras estimo, y que tuvo la atención, que aprecio mucho, de acordarse de mí.
Tenga V. la bondad de hacérselo así presente de mi parte y de toda mi familia que agradece así mismo, sinceramente, los ofrecimientos que V. nos hace en nombre de la suya, y no duden que en la primera ocasión que se me presente, que no tardará, pasaré a esa a ver a mi apreciable Sñra. María Josefa, para darla un cariñoso abrazo, y tener el gusto de conocer a VV. En tanto y por si algo se les ofrece, pongo mi casa a su disposición en la Matanza frente a la estación del Ferrocarril, Casa de Yáñez. Sin más por hoy y con espresivos afectos a todos y en especial a su Sñra. abuela, tiene la honra de llamarse su afectísima amiga y servidora q. b. s. m.
Rosalía Castro de Murguía
Padrón 27 de Marzo 1883