| 1970-06-09 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 09/06/1970
Buenos Aires, 9 de junio de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Llegamos el sábado a las 11 de la mañana hora argentina a Ezeiza y nos esperaban un núcleo de amigos. El resto del sábado, la tarde, lo pasamos con mi familia, primera parte, y durmiendo desde temprano. El domingo vinieron amigos a casa. Muchos preguntas sobre vosotros de Scheimberg, Lipa Burd y Esther y los Lifschitz. Contestamos a todas. El lunes, ayer, estuvimos pendientes de la radio. Onganía cayó sin pena ni gloria. Creemos que el pueblo se alegró, nosotros desde luego. Esto es todo en poco más de dos días. Los amigos me presentaron un programa de catorce películas que por lo visto resulta indispensable ver, encabezadas por Z y La caída de los dioses que llevan muchas semanas en cartelera.
Antes de salir de ahí hablé con Martínez Barbeito, quien enviará, dijo, más obras para el Museo. El dibujo de Maside fue una primera entrega. El viernes, nos ofreció una comida Álvaro Gil en su casa, en la que estuvieron presentes Felipe y Totora, los Rey y Paz Andrade. Álvaro Gil dona un Frau, el pintor vigués de la generación de Maside, y un Grandío. Está entusiasmado con el Museo. Se trata de una donación inmediata, independientemente de las otras. Felipe Armesto dona la caricatura de Prudencio Canitrot hecha por Castelao, a cambio de otra, de Cousas da Vida, que Valentín prometió darle. De recoger las obras donadas por Álvaro Gil quedó encargada Beatriz Rey. Fue una comida muy simpática en la que todos parecían unos vendedores del rastro o del Mercado de las Pulgas.
Cenamos en vísperas de venirnos, el jueves, con Chávarri y María. Muy bien, pero por conversaciones que tuve con otras gentes, cuidado con envolverse con sindicatos. Nadie quiere saber nada de éstos. Quizás se pueda trabajar con Chávarri al margen de éstos. A mí continúa pareciéndome leal y buena persona. Esto es todo. Te escribiré con más calma e informándote de lo que pueda. Estoy exponiendo, no sabía, en Rosario. Te enviaré catálogo.
Un abrazo a todos, a Mimina, a José, a José Luis, Ángel, etc., y especialmente a Carmen y Rafael que suponemos de regreso de Rianxo.
Uno fuerte para ti de:
Seoane
Nota: Laxeiro está exponiendo en Art Gallery de aquí. Hablé por teléfono con él. Nos veremos hoy. Llegamos a tiempo, te lo digo antes, para presenciar el nuevo golpe de Estado. La gente está optimista, del pueblo, se entiende. Esta vez parece ser que las ideas foráneas procedían de España y contra esas ideas se habían sublevado en 1810.
Te envío esta cita de LE CORBUSSIER que creo muy interesante para un próximo Congreso de diseño y para L[aboratorio] F[ormas]: “Ustedes ríen porque registro el molino de viento de hierro, ese molino que gira por todas partes en la Argentina al lado de las casas. ¿Piensan que lo denunciaré por no estar diseñado, en dórico, gótico, corintio o toscano y ser simplemente ferretería?
Nuestras casas serán correctas cuando concuerden con el molino de viento, que es un hecho honesto”
Le Corbusier-1929.
|
| 1974-06-14 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1974 en 14/06/1974
Buenos Aires, 14 de Junio de 1974
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos
Querido Isaac:
Te escribo rápidamente para contestar tu carta del día 30. También me pasa a mí el no tener tiempo para escribir, a ti por tus problemas y a mí por los míos, que tampoco son pocos, pues tengo tanto trabajo acumulado que no sé qué hacer para sacármelo de encima. De todas maneras me gustaría hacer la tapa del 2.º número de L[aboratorio de] F[ormas] y también la introducción de que me hablas. Te ruego, pues, que escribas diciéndome para cuando debo hacerlo. De memoria no recuerdo exactamente los nombres de quienes quieren pagar el libro de Dieste, García Sabell debe tener los nombres, pero ahora encontré una nota donde los tengo apuntados, son el mismo García Sabell, Mincho, Del Riego, V[alentín] Paz Andrade, Álvaro Gil, Felipe Fernández Armesto, Ramón Baltar, tú y yo. No sé si García Sabell añadió alguno más. Estos son los dos de la lista que tú copiaste en casa, que conservo escrita por Del Riego.
En cuanto al Museo, me alegra que Dónega hubiese redactado el borrador de la escritura de fundación y espero que todo vaya resolviéndose como pensamos tú y yo hace años. Yo mismo te hablé de formar la Asociación de Amigos del Museo Carlos Maside, al igual que las tienen muchos museos del mundo y aquí, en Buenos Aires, el Museo Nacional de Bellas Artes y el de Arte Contemporáneo, de las que formo parte como asociado. No tiene por qué tener representantes en el Patronato, es precisamente el Patronato el que debe crearla. En general en los museos se crea a instancia de la dirección de ellos y cooperan con la dirección en la labor a realizar. Digo esto para no hacer un Patronato demasiado numeroso y que por esto mismo resulte inútil al no lograrse que se reúna jamás la mayoría de sus componentes. Por otra parte tienen funciones distintas. El Patronato tiene que hacerse un reglamento y entre las acciones que debe fomentar está precisamente la creación de la “Asociación Amigos del Museo C[arlos] M[aside]”. El de Buenos Aires funciona muy bien, organizando muchas exposiciones del exterior para las que consigue el dinero necesario para solventar los gastos de seguros, traslado de obras, catálogos, etc., siempre de acuerdo con la dirección del Museo. Una de las personas destacadas de su Junta Directiva desde su fundación, es precisamente un industrial cuñado de mi hermano, que es un gran trabajador de esa institución.
Recibí el libro de Villaverde sobre los mariscos, envío que te agradezco y la medalla con el escudo gallego. No te dije al comienzo que me parece muy bien la idea de que sea L[aboratorio de] F[ormas] el que publique el número dedicado a la exposición del libro de Barcelona. Me gustaría, eso sí, que conservases las características de márgenes, blancos, etc., del primero.
Lamento mucho el estado del pleito y de las relaciones con la parte contraria. Supongo tu estado de ánimo y el de los asociados del Castro, por mi parte te aconsejo que o te dejes llevar por arrebatos que perjudican la labor de toda tu vida y la de tus amigos, José Luis, Ángel, Marentes y no sé si hay alguno más. Creo que así será.
De aquí no tengo nada que escribirte. Trabajo. Apenas salgo a la calle. Pinto y grabo. Acabo de ilustrar un clásico argentino, El Matadero de mediados del siglo pasado, para una edición similar al Martín Fierro que supongo saldrá a finales de agosto. No pude empezar todavía con las jarras de los “Los Caudillos”. Vivo enredado en trabajo, pero esto es lo que me gusta de Buenos Aires. Lo que hago tiene un fin concreto.
Te debo la carta larga con motivo del párrafo de tu penúltima carta, pero no tuve tiempo para ponerme a ello, lo haré, espero, próximamente.
Recibid Mimina y tú un gran abrazo de Maruja y mío.
Seoane
|
| 1976-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] SEMINARIO DE ESTUDIOS CERÁMICOS / SARGADELOS – CERVO – LUGO – TLFNO. 31
Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1976 en 17/03/1976
17 de marzo de 1976
Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires
Querido Luis:
Llegué ayer del Castro y aquí me encuentro tu carta del 9 cte. que se cruza con la mía del 11 idem, pero luego de contestarte esta esperaré a que me la contestes para volverlo a hacer yo y evitar tanto cruzamiento que te obliga a trabaja doble. Por el Castro las cosas siguen. Las obras continúan. Nuestros enemigos no han respondido a nuestros planteamientos. Vamos a ver por donde salen. Pues este silencio creo que debemos interpretarlo como una pausa para replantear un gran ataque, que puede venir por donde menos esperemos. Estuve con los abogados. Dónega de lo del Museo no hizo nada, ni siquiera el acta.
Empezando por el final de tu carta en relación con eso de que Varela viene para Madrid en esta semana, y como no dices otra cosa alerté a Inés y a Marcial para ver si lo localizan, pues naturalmente quisiera atenderlo. También del final de tu carta es eso de que no te ha llegado el L[aboratorio de] F[ormas]. Anteayer mismo estuve insistiendo en el Castro para que sea a ti al primero que se envíen los primeros ejemplares, por correo aéreo. José Luis es él el que se siente quedar mal si las cosas no te llegan porque al parecer fue él el que se comprometió contigo a enviártelas y al parecer te las están enviando por correo aéreo certificado y tienen los resguardos. Pero te lo volverá a enviar inmediatamente.
En cuanto a ese párrafo de mi carta del 22.2 que no entiendes, sin embargo creo que está claro: primero y hasta hace poco no hicieron otra cosa que atacarme a mí; luego en las primeras negociaciones trataron de echar toda la tierra sobre estos tres muchachos (los Vázquez y Marentes) y tampoco tuvieron éxito y ahora te involucran a ti en el asunto. Hasta ahora te habían tenido al margen y en un principio Mora no sólo te respetaba sino que te elogiaba en aquellas célebres actas. Ahora arremeten también contra ti como contra cualquier hijo de vecino; que entre tú y los Vázquez y Marentes los habríais engañado a ellos para desplazarme a mí. Todo esto es infantil como solución y como división creo que es no conocerme a mí. Si el que tomó ahora directamente las riendas del pleito es Iglesias Corral no cabe duda que de él será esta nueva estrategia. Estas cosas que cuentas en tu carta de tus últimos es con Iglesias a partir del año 73, ya el pleito llevaba dos años, entrarían perfectamente dentro dencuentro la estrategia que ellos habían montado entonces para cercarme y atacarme. (Ellos no te conocen bien a ti, ellos son especuladores, y no saben que tu inconformidad constante con el mundo que te rodea pertenece a tu idiosincrasia, no es negociable; los especuladores no pueden entender que alguien proteste si no es para hacer negocio; este es el fracaso de los hombres que se creen prácticos). Así que como su estrategia les fracasó ahora (o mejor que ahora en la entrevista esa con Nogueira) utilizan el mismo procedimiento pero contra ti. En cuanto a que tú no has tenido nada con Iglesias te remito a tu propia carta del 23 de feb[rero]. Tu opinión de Iglesias la vienes sosteniendo sin reservas desde que te conocí o reconocí en América. Desde que se había fundado el Castro hasta que yo me fui a América Iglesias Corral visitaba mucho el Castro a donde iba con Matías Gonzalez, Castro Rial, Tarracido. Yo fui quien se lo presenté a Rey y él supo pegarse muy bien a los Rey y a los Nogueira y pronto pasó a ser más amigo de ellos que mío: Con bastante frecuencia tenemos comido juntos y en una ocasión hicimos un viaje por la costa desde La Coruña a Villagarcía en la que visitamos la factoría ballenera de Caneliñas, que acababan de adquirir Iglesias y C. Rial (creo que alguna fotografía que hice aquel día la publicaste en Galicia Emigrante). Pude conocer de él bastantes cosas, algunas anécdotas, sus relaciones con Franco de cuando él era alcalde, saber de su superstición, de su aparente afición al juego y a hacer solitarios para disimular y adormecerse en el terrible entorno... Aunque yo le he defendido siempre por cortesía sistemática y por esa mi manía de querer unir las pocas cosas que tienen algún cabo para atar algo (comprenderás que en aquellos momentos en que lo mejor era Rey y Nogueira, Iglesias y Tarracido eran personajes de excepción). Sin embargo no dudé en retratarlo en el personaje nº 12 de mi Presa de dib[uxos] de xente do meu rueiro. A la vuelta de uno de mis primeros viajes a la Argentina yo le hablé de ti y pude ver que él tenía conocimiento de lo que tú pensabas de él y de Felipe F[ernández] Armesto (no sé por qué me parece recordar que tú habrías publicado algo de ellos, lo cual aunque no fuese cierto, entraría dentro de un cálculo razonable de probabilidades en un esfuerzo memorístico, pues con menos razón me habías metido a mí en el tercio...). Lo que sí recuerdo bien es que Iglesias contrapuso a tu figura la “gran capacidad” y la “visión” de su amigo Arturo Cuadrado, al que estaba deseando abrazar. También recuerdo bien que yo le hice ver el equívoco que tenía respecto a ti y le dije de ti todas esas cosas que yo tengo dicho de ti públicamente en letras de molde. Cuando en el año 63 (creo que fue en el 63) te monté en la Asociación de Artistas aquella de grabados la compra que te hizo él suponía una superación ante mí de todos los equívocos aceptando el pacto para el futuro, aún no entendiendo tu obra y que él jamás compró en su puñetera vida un cuadro (está la formidable anécdota en aquel momento de Rey Barral). Todas estas cosas y recuerdos vienen ahora a cuento de la aclaración que me pides. Pero si busco aún hay más.
Pero sin que me lo pidas en tu carta debo aclararte más cosas de la mía para que no quede incompleta algo de su sentido general. Se trata del siguiente párrafo de mi carta del 22.2 que empieza “Ahora bien lo que conviene es que hagamos todos causa común...” porque naturalmente estos señores para apoyarse en sus malévolas pretensiones señalan tus desahogos impacientes contra mi labor, que dicho sea de paso tú no tratas de disimular, que a mí no me ofenden porque forman parte de tus desahogos contra muchos más, como una especial idiosincrasia que siempre se produjo en todo creador de arte como una especie de incomprensión de la obra ajena inseparable de la protección, de la justificación de la razón de la propia y que le da sentido; “me gusta lo que me gusta y me gusta que me guste...” Pero ellos estas cosas no las entienden más que por el lado del partido que puedan sacar de ellas, y en algunos casos las oyen amigos que lo son también de ellos y a veces socios. Por esto pido que hacia dentro podemos hacer cuantas críticas queramos, pero las empresas con sus 200 personas que vivimos de ellas, todos, con todo lo que significan, no pueden permitirnos el lujo de llevar las discrepancias a la calle, y sobre todo mientras dura esta difícil situación frente a la cual, a las dificultades de todo orden que hay que superar, constantemente asediado, en medio de un clima muy difícil, económico y social, todas las demás cosas han de tener mucha menos importancia y las inconformidades se han de quedar dentro de casa. Simplemente en lo que llevamos de mes hemos tenido que superar dos denuncias policiales: una en el Castro atribuyéndome que yo enviaba a un hijo a Vigo a organizar en cabeza una manifestación de la Junta democrática (ni ninguno de mis hijos habían ido ni yo estaba enterado de nada); otra contra la Galería de Madrid que se trataba de un centro clandestino y la dieron un sustazo a Inés que por un poco la matan. Etc., etc. Está claro que si queremos salvar las cosas hemos de tener los nervios bien templados y presentar ese carácter monolítico frente al exterior.
Separo de tu carta la nota sobre tu Grosz. Es una pena no saber alemán. Te va esa nota de Arteguia sobre el Museo. Supongo que los datos estarán dados por Tucho pues la nota está enterada de muchas cosas y mía desde luego no es.
Garcés me dio un original bilingüe, muy amplio, sobre la poesía gallega desde la guerra civil. Puede ser un buen texto de consulta. Se lo publicaremos.
Tus Figuraciones en La Voz a mí me tienen mucho interés. Es la razón por la que estamos archivando el suplemento de La Voz. Creo que es lo más importante que se publica en la prensa gallega, que no tiene importancia que los personajes sean o no gallegos, que tienen el valor de ser unos personajes importantes vistos por ti, descritos en gallego con unas circunstancias en las que tú lo ves y que tienen un interés particular. Creo que por todas las cosas tú deberías seguir haciendo esta sección en la medida que te sea posible. Y aún cuando La Voz de Galicia puedan ponerla contra nosotros, cosa que es muy probable y hasta razonable pensando en los intereses familiares que la respaldan sumados ahora a los de Iglesias secretario del Consejo de Administración. Yo creo que siempre que puedas esa sección no dejaría de hacer[la]. Esa sección debe estar por encima de cualquier otra contingencia pues todos nos beneficiamos de ella, y a ti el único daño que te hace es que no te la paguen, pero las cosas han de mejorar.
Vemos con pena la situación de la Argentina. La de aquí va hacia algo parecido, desgraciadamente. La demagogia prende en todos los estratos políticos. El único que es consciente en esto es el gran capitalismo que es su última forma de supervivencia, alargando unos días más los que le quedan. La tasa inflacionaria aquí ya se da oficialmente en lo que va de año en un 20%. Las devaluaciones se sucederán, mientra la economía se empieza a hacer desesperante. No se sabe lo que va a pasar. El problema está por encima ya de las naciones. Creo que lo único que se puede hacer es tratar de resistir y defender lo que tenemos. Vosotros si veis que eso está muy mal veníos. Aquí nos defenderemos como podamos. Pero no hay que perder el ánimo. Hay que seguir en la tarea con esperanza.
Nada más por hoy. Abrazos muy tensos para ti y para Maruja
Isaac
|
| 1976-08-05 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1976 en 05/08/1976
Buenos Aires, 5 de Agosto de 1976
Sr. Ricardo Palmás
Londres
Querido Palmás:
Recibí su carta de hace algo más de dos meses que no contesté, hasta ahora que me dispongo a hacerlo, por esa falta de ánimo que muy lentamente va dominando como una enfermedad, lo es, a todos los porteños. La actualidad nos confunde y domina y es bastante peor que la droga más nociva. Recibí estos días su libro Castelao: prosa en el exilio, que es un gran libro. Muy bueno el estudio de su labor literaria en el exilio del prólogo y la reunión de los artículos, breves ensayos y conferencias que fue haciendo a medida que se lo solicitaban las circunstancias que fue viviendo. Lástima no poder decir que Castelao murió a tiempo para no verse injuriado por las gentes de la colectividad, como lo fueron otros, por lo menos desdeñado, al no aceptar el compadrazgo de una minoría con ideas tan ridículas que “meten medo”. Por mi parte continúo apartado de todos ellos. Hace un mes aproximadamente me ofrecieron la presidencia de la sección cultural del Centro Gallego, ni siquiera recuerdo su nombre. No acepté. Continúo encerrado en mi taller trabajando lo que puedo. Estos días estoy exponiendo una colección de óleos en Bonino, con mucho éxito. Creo que es una de las mejores exposiciones que hice en los últimos tiempos y estoy a punto de hacer, juntamente con Alberto Girri, un Bestiario, en mi caso contribuyendo a él con grabados en madera. En el caso de los santos podría hacer, creo, un libro con referencia a los que nacieron en Galicia, a los que adoptaron como el Apóstol Santiago y el dumiense y con los apócrifos. Quizás sería bueno que se hiciese un álbum con grabados en madera míos y textos suyos que se titulase Doce (o los que sean) santos apócrifos galegos, que son aquellos que el pueblo decidió que fuesen santos. Podríamos editarlo en O Castro en una edición reducida. En cuanto a su libro de poemas lo ilustraré con mucho gusto y espero la copia para estudiar sus ilustraciones y presentación. También puede publicarse en O Castro.
De Varela no sé nada más que esta temporada está en Galicia con Marika que se fue de Buenos Aires hace un mes aproximadamente. No escribe, es, creo, su defecto importante. De España tenemos noticias abundantes, aparte [FIN DA PRIMEIRA FOLLA]
[COMEZO DA SEGUNDA FOLLA. NON SE CORRESPONDE COA PRIMEIRA] injusta de grandes figuras españolas. Pita Romero pudo haber sido un candidato extraparlamentario apto para ocupar la presidencia de la Junta de Galicia de no serlo García Sabell o Piñeiro. En cuanto a esa estupidez de Augusto Assía de que el galleguismo no puede ser más que conservador prueba su mala fé e ignorancia. El galleguismo en su rama más numerosa, nació del hundimiento de la primera República con el nombre de regionalismo y lo componían republicanos federales. Al anteponer el problema vamos a decir de la libertad de Galicia, hubo una tregua con los procedentes del carlismo, sabiendo que triunfada esa libertad con la autonomía el P.G. se dividiría en otros en consonancia con los ideales económicos, políticos y sociales del c/u. Esto fue hasta vísperas de la guerra civil en que se separaron del P.G. los elementos de derecha, pues la inmensa mayoría votó en asamblea su entrada en el Frente Popular que no fue precisamente de derechas como sabe A. A.
No, no me envían el periódico. Quizá supongan, creo que tienen razón, que se trata de una generosidad que no será retribuida.
Estoy ya empezando a trabajar. Tengo bastantes encargos para este año en cuanto a grabados. En Mayo inauguro una exposición en Rosario, y, en septiembre expongo en Buenos Aires. Esto es todo. Recibid Chelo, tus hijos y las nietas y desde luego tú, un gran abrazo de:
[Seoane]
|