| 1971-06-02 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1971 en 02/06/1971
La Coruña, 2 de junio de 1971
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Después de algo más de un mes comenzamos a escribir carta a los amigos, estamos en deuda con todos. Estuvimos en Roma unos días, paseamos nuevamente por sus calles, volvimos a sentarnos en los cafés de la Plaza Navona, de los de la Plaza del Popolo, y en el Café Grecco, frente al retrato de Búfalo Bill, muy cerca de una pequeña obra de Fortuny. Roma es casi una ciudad muerta, muy bella, en el mes de abril todas sus plazas, las escaleras de la Plaza de España, principalmente, rebosaban de flores, era la primavera. Las flores, las huelgas y los precios la hacían ver como una ciudad viva. Sin embargo, los turistas la pasean, la paseamos, como visitando el pasado, una ciudad asolada por un terremoto, una ciudad que ya no es, como descrita por Juan Rulfo, de Pedro Páramo. Es una sensación extraña la que nos produjo esta vez Roma. Es verdad que existen calles como la Vía Marguta (Carnaby Street) con artículos Pop, pero también esos carabinieri muy finales de siglo y esos ciudadanos que parecen antiguos actores de la Comedia del Arte que hubiesen servido de modelo al hijo de Tiepolo. Barcelona con menos valor que Roma, mucho menos importante, nos dio la sensación de una ciudad más viva, más actual. Pero ya hablaremos de todo esto. Alberti, muy bien, igual María Teresa. Alberti, trabajando mucho, muy interesado por las noticias de Buenos Aires, con un dejo de nostalgia porteña, Parlermo, Castelar, los amigos... AL tanto de cuanto ocurre en ésa por cartas que recibe, por noticias de los diarios, por argentinos que viajan a Roma y van a verle, etc. Hablamos de todos los amigos comunes y, naturalmente, de ustedes. He grabado mucho y estaba muy contento del éxito universal de su poema sobre el juicio de Burgos y, sobre todo, de su divulgación clandestina en España. También de la exposición que le hicieron de sus libros y grabados en el Colegio de Arquitectos de Barcelona. En cuanto a esta ciudad, hemos visto la ampliación del Museo Picasso añadiéndole otro palacio contiguo y que encierra las 700 u 800 obras que donó últimamente y que estaban depositadas en casas de familiares de él desde hace muchos años. Queda un Museo extraordinario que la ciudad muestra con verdadero orgullo. Aparte de la obra grabada que poseía y a la que siempre se le añaden nuevos grabados enviados por Picasso, está la serie completa de Las Meninas. Las Meninas y las obras de las primeras épocas hasta el cubismo con inclusión de los cuadros cubistas que pintó en sus viajes a España y alguno nuevo de la serie de El pintor y la modelo.
Bueno, esto es todo por ahora. Continuaremos escribiendo. Por favor, contesten ustedes. Un gran abrazo para todos los amigos y uno grande para Aída y usted de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1971-06-18 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Payró a Seoane. 1971 en 18/06/1971
Buenos Aires, Junio 18 de 1971
Sr. D. Luis Seoane
A Cruña
Mi querido amigo:
Recibí con alegría tu carta del 12 de este mes. Observo que apenas cruzas el Atlántico olvidas que nos tuteamos y reviertes al tratamiento de usted. Y eso que vives en el país del tú. ¿Será que renacen en ti los pudores al recordar al venerable anciano?
Viste el retrato de Buffalo Bill. Yo lo ví a ÉL, en carne y hueso, al mismísimo William F. Cody, montado en un alazán y todo vestido de blanco, botas, pantalones, chaqueta, camisa, pañuelo, sombrero, blanca también la larga cabellera, blanco el bigote y blanca la “pera” o imperial. Mi encuentro con ese ser de leyenda acaeció el año en que tú naciste, 1910, en Bruselas, en la Gran Exposición Internacional, donde Buffalo Bill actuaba en un espectáculo maravilloso de guerra entre indios y blancos, insuperado por el cinematógrafo. Primero, como en las corridas de toros, salía el elenco –pieles rojas, exploradores, militares–, encabezado por el hombre de blanco, que recorría toda la pista saludando con grandioso ademán. Después, ¡qué de galopes y de tiros! No es para contar. Mis hijos, uno tras otro, cuando les decía haber visto a Buffalo Bill, no me creían, y con razón, porque un tipo como ese es algo parecido a los santos gallegos de que me hablas: “ese animal no existe”.
Hablando de santos no admitidos por la Rota, creo que uno de estos días vas a integrar tú mismo el santoral galaico, que bien lo mereces por tus obras y milagros americanos y europeos. Aunque sólo fuera por ser tan gallego un porteño nativo como tú, o por resucitar el acento de Don José de San Martín. Sin hablar de la creación de museos en villorrios ignotos, ni de donaciones de grabados, ni de otras muchas generosidades.
Bueno, me hizo bien tu carta, en momentos en que estoy bastante deprimido por motivos que yo me sé y que son un poco los de todos nosotros cuando nos ponemos a reflexionar, mirando para atrás.
En estos tiempos, he salido muy poco por motivos de salud y no he visto casi nada de lo que se ha mostrado en las galerías. Me gustó la exposición de Calder, aunque era muy inferior a la que vi en Berlín en 1967, admiré la donación de Mercedes Santamarina, así como una muestra de afiches polacos que organizó Whitelow y otra de tapices argentinos que se mostró en Sívori. En el cine, he visto dos cosas soberbias: la italiana Investigación acerca de una persona insospechable y la magnífica Tristana de Buñuel, que me hizo revivir ambientes y personajes de mi infancia barcelonesa. Qué impresión, entre muchas otras, la de ver a la criada preparando el chocolate espeso, y la de contemplar a los tres curas y al ex-liberal sentados a la mesa metiendo azucarillos en las tazas. Me parece que Buñuel se ha superado al desprenderse un poco bastante de sus pasados superrealismos. El “clima” español 1890, Toledo y sus puertas y callejas, el café de la Plaza de Alcodover, todo eso me parece espléndido.
Los amigos te echan de menos, como yo. Gracias por tus noticias. Espero que trabajes mucho.
Cariños a ambos, de nosotros tres.
Payró
P.S. En 1910, vi otro portento: el cometa Halley.
|
| 1971-08-31 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Shand. 1971 en 31/08/1971
La Coruña, 31 de agosto de 1971
Sres. Susana y William Shand
Buenos Aires
Queridos amigos:
Recibimos la carta vuestra hace más de mes y medio y nos disculpamos de no haber respondido antes por el gran desorden en mi trabajo en todo ese tiempo transcurrido, por la variedad de cosas que tuve que hacer. Por aquí estuvo unos días con nosotros Lázaro Goldstein y le acompañamos para que conociese una pequeña parte de esta Galicia tan llena de maravillosos paisajes, de obras de arte del pasado y de leyendas, y tan poco conocida. Le llevamos a iglesias románicas escondidas en los bosques y a monasterios que comenzaron siendo románicos y terminaron, seis o siete siglos después, siendo barrocos, pero quedando en ellos huellas del románico y de los estilos que se sucedían. Le enseñamos castillos que fueron fortalezas medievales contra los vikingos y los ingleses, y bosque de robles, avellanos y castaños, y preciosas playas escondidas tras esos bosques, y el hacía observaciones muy notables de ingeniería con respecto a las obras antiguas. Pasamos muy buenos días juntos. Mientras tanto sé que han ocurrido muchos buenos sucesos culturales en Buenos Aires, exposiciones, cine, etc., sentimos estar alejados de ellos. La vida aquí transcurre muy plácida. Hoy el mar está verde veronés y ayer era de un gris plomo y la niebla que convierte en misteriosa la naturaleza y esta lluvia civilizada, fina, constante, constituye nuestro mejor espectáculo junto, a veces, con la puesta de sol sobre el Atlántico, un disco rojo hundiéndose en el mar.
Sentimos mucho todas las muertes últimas de Buenos Aires, la de Payró que era un gran amigo mío y de quien había tenido una preciosa carta pocos días antes de su muerte en la que me hablaba de su niñez en Europa a propósito de Búfalo Bill, del retrato sobre el que le había escrito yo del Café Grecco de Roma; también el fallecimiento de Pacenza, que si no frecuentaba mucho era también amigo mío, y la de Nalé y Policastro, toda gente muy valiosa de Buenos Aires a quienes la ciudad y el país entero deben mucho. Cuando llegue ésta a Buenos Aires, quizá estén ustedes en USA en el estreno de la ópera con Ginastera. No importa, escribo lo mismo. En todo caso, la respuesta tardará más, tanto como la mía, o la escucharemos de viva voz en Buenos Aires. Lo que quiero, de todo corazón, es que triunfe la ópera en Nueva York, por ustedes y por el arte argentino.
Un gran abrazo para los dos de Maruja y mío. Otro para Bernardo y todos los amigos:
[Seoane]
|