Montevideo, mayo 17 de 1965.
Mi querido Luís:
Habrá que creer en la telepatía porque tu me escribistes el día 2 de abril, cuando hacía 48 horas que te había yo despachado de Montevideo una mía reclamando contra tu silencio.
Me agradó mucho tu carta, y los datos que proporcionas son muy interesantes.
Tengo noticias de ese proceso social a que aludes y que seguramente prevalecerá contra cualquier medida de supraestructura que se intente. Tal vez habría que agregar los españoles que desde América vuelven a España. Por lo menos los que vuelven de Montevideo, donde las condiciones económicas no son justamente brillantes. Por ejemplo ha vuelto a Cataluña García Grau que actuaba en el Casal, y que tal vez Uds. conocieran.
Cosas parecidas me contó el sordo Ferreres a quién he visto en Maldonado hace unos días.
Sobre las cuestiones estudiantiles hemos tenido muchas noticias. "Acción" ha publicado un artículo de la Montseny en su página editorial...
Nos alegra saber que los chicos marchan bien, y son dignos de la estirpe. Nos nuestros creciendo. Rodrigo sigue siendo una especie de dínamo con patas y la hija, estudiando afanosamente. Creo que el año que viene la tendré ayudándome en el estudio.
Judith aunque delgada se va reintegrando a las actividades.
Por mi parte sigo con todas mis cosas. Estoy dictando un curso sobre el imperialismo en Africa en Humanidades. Termina Eudeba de Buenos Aires de publicarme un pequeño trabajo sobre Sociología del Uruguay. Espero que hayas recibido mi Religión en el Uruguay del año pasado.
La imprenta tiene menos movimiento, (como otras actividades similares), pero he quedado prácticamente sólo después de hacer una lamentable experiencia en materia de socios.
Me ha escrito Del Campo, de la Embajada, anunciándome que expondrán libros hispanoamericanos en la Feria de Madrid, y le he remitido algunas cosas. En estos tiempos tengo algunos clientes españoles aislados, (especialmente por la bibliografía de García Durán de que te hablaba). Una editorial de Barcelona se interesa por representarme, pero no soy muy optimista.
Por otra parte mi libro de FCE creo que sigue interdicto. Si vas por Menéndez y Pelayo pregunta por él, y me cuentas.
Este señor de Santander a la fecha nos debe algo más. Le haremos notar su falta, y tal vez te agregue otro, si no te molesta.
De Montevideo me dices que estás enterado, y si es así es prodigioso porque pasan tantas cosas... El crac bancario ha sido como un abceso porque ha puesto en descubierto mucha corrupción y la fragilidad del tinglado de la especulación con la moneda. Son muchos los dolidos. Incluso yo que tenía algún dinero en el Rural. Curiosamente ha evitado (creo yo) la posibilidad de golpe porque nadie se siente capaz en los cuarteles de enderezar el país. Con lo de Sto. Domingo nos hemos sentido unidos en repudiar a los yanquis. Me tocó hablar en el Paraninfo (4000 personas), y en San Carlos.
Como ves te extrañamos para comentar muchas cosas y lamentando la distancia les abraza a todos en nombre nuestro tu affe.
Carlos
Mi querido Luís:
Habrá que creer en la telepatía porque tu me escribistes el día 2 de abril, cuando hacía 48 horas que te había yo despachado de Montevideo una mía reclamando contra tu silencio.
Me agradó mucho tu carta, y los datos que proporcionas son muy interesantes.
Tengo noticias de ese proceso social a que aludes y que seguramente prevalecerá contra cualquier medida de supraestructura que se intente. Tal vez habría que agregar los españoles que desde América vuelven a España. Por lo menos los que vuelven de Montevideo, donde las condiciones económicas no son justamente brillantes. Por ejemplo ha vuelto a Cataluña García Grau que actuaba en el Casal, y que tal vez Uds. conocieran.
Cosas parecidas me contó el sordo Ferreres a quién he visto en Maldonado hace unos días.
Sobre las cuestiones estudiantiles hemos tenido muchas noticias. "Acción" ha publicado un artículo de la Montseny en su página editorial...
Nos alegra saber que los chicos marchan bien, y son dignos de la estirpe. Nos nuestros creciendo. Rodrigo sigue siendo una especie de dínamo con patas y la hija, estudiando afanosamente. Creo que el año que viene la tendré ayudándome en el estudio.
Judith aunque delgada se va reintegrando a las actividades.
Por mi parte sigo con todas mis cosas. Estoy dictando un curso sobre el imperialismo en Africa en Humanidades. Termina Eudeba de Buenos Aires de publicarme un pequeño trabajo sobre Sociología del Uruguay. Espero que hayas recibido mi Religión en el Uruguay del año pasado.
La imprenta tiene menos movimiento, (como otras actividades similares), pero he quedado prácticamente sólo después de hacer una lamentable experiencia en materia de socios.
Me ha escrito Del Campo, de la Embajada, anunciándome que expondrán libros hispanoamericanos en la Feria de Madrid, y le he remitido algunas cosas. En estos tiempos tengo algunos clientes españoles aislados, (especialmente por la bibliografía de García Durán de que te hablaba). Una editorial de Barcelona se interesa por representarme, pero no soy muy optimista.
Por otra parte mi libro de FCE creo que sigue interdicto. Si vas por Menéndez y Pelayo pregunta por él, y me cuentas.
Este señor de Santander a la fecha nos debe algo más. Le haremos notar su falta, y tal vez te agregue otro, si no te molesta.
De Montevideo me dices que estás enterado, y si es así es prodigioso porque pasan tantas cosas... El crac bancario ha sido como un abceso porque ha puesto en descubierto mucha corrupción y la fragilidad del tinglado de la especulación con la moneda. Son muchos los dolidos. Incluso yo que tenía algún dinero en el Rural. Curiosamente ha evitado (creo yo) la posibilidad de golpe porque nadie se siente capaz en los cuarteles de enderezar el país. Con lo de Sto. Domingo nos hemos sentido unidos en repudiar a los yanquis. Me tocó hablar en el Paraninfo (4000 personas), y en San Carlos.
Como ves te extrañamos para comentar muchas cosas y lamentando la distancia les abraza a todos en nombre nuestro tu affe.
Carlos
Descrición
Rama bromea coa telepatía: Tobío escribiulle o 2 de abril, ás 48 horas de el despachar unha carta reclamando o seu silencio. Comenta o proceso social aludido por Tobío e o retorno de españois desde América a España (caso de García Grau, que volveu a Cataluña; e o que lle contou o xordo Ferreres en Maldonado). Sobre as cuestións estudantís, cita un artigo da Montseny en «Acción». Alégrase de que os fillos de Tobío marchen ben. Conta que Judith, aínda delgada, se vai reintegrando, e que el dita un curso sobre o imperialismo en África e que Eudeba lle publica un traballo sobre Sociología del Uruguay; pregunta se Tobío recibiu o seu Religión en el Uruguay. Refire dificultades coa imprenta tras unha experiencia con socios, contactos coa embaixada (Del Campo) para expoñer libros hispanoamericanos na Feira de Madrid, e clientes españois illados; unha editorial de Barcelona interésase por representalo. Pregunta polo seu libro do FCE, posiblemente interdito. Comenta o «crac bancario» de Montevideo, que destapou corrupción, e o repudio aos «yanquis» polo de Santo Domingo, sobre o que falou no Paraninfo (4000 persoas) e en San Carlos.


