espazos artísticos

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Revista de Occidente
espazos artísticos

Publicación cultural e científica española editada pola Fundación José Ortega y Gasset e aínda existente. Foi fundada e dirixida en 1923 por José Ortega y Gasset.
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Data Título Orixe-Destino Tipo [ O. ]
Data Título Orixe-Destino Tipo [ O. ]
1963-05-17
Carta de Azcoaga a Seoane. 1963
Madrid - Xenebra
epístola Transcrición

Transcripción da Carta de Azcoaga a Seoane. 1963 en 17/05/1963


Madrid, 17 de mayo de 1963

Luis Seoane
Ginebra

Querido Luis:

A la vuelta de un viajecillo –el sexto en dos meses– para ver la “Medea” de Eurípides realizada en Mérida por el “Piraikon Theatron” y de una incursión fugaz en Elvas (Portugal) donde pasamos el día de ayer con mis compadres, me encuentro con la tuya del 13, largo tiempo esperada. Con Pepe Núñez Bua, que ahora está por Madrid camino de Sevilla nos hemos preguntado algunas noches –visitando el Madrid antiguo–, cómo no nos habías escrito antes. Llegamos el 14 de marzo a Valencia y el 17 a Madrid, después de darnos una vuelta por Ifach, Altea y Benidorm, lugar este último de nuestra “luna de miel” remota. Y desde entonces, pues a disfrutar de la tierra como podéis imaginaros, y a soportar los encuentros y desencuentros naturales de quienes vivieron lejos de ella, once años y medio.
Me alegra mucho que me recuerdes a Petere... El día de la inauguración en este del “Fondo de Cultura Económica”, tuve el gusto de charlar un rato con su mujer. Parece que la misma ha vuelto a Ginebra, sin tiempo para pasar un nuevo rato con nosotros. Cosa que lamenté infinito, por mi antigua amistad con el poeta, y porque la galleguita me produjo una impresión estupenda.
No me parece nada mal que continúes pensando en tus proyectos de edición y en lo conveniente de una exposición tuya en estos pagos. Yo voy tomando contacto con amigos de las artes, con galerías, etc., etc., pero no paso por ahora de ahí... No sé en realidad como enfocaré mi vida, vale decir, de qué manera ganaré lo antes posible mi urgente subsistencia. Pero te confieso que tengo una calma como millonario, sencillamente improcedente.
Con Trabazo, con Cristino Mallo, con otros pintores y con tantas gentes, voy haciéndote relaciones públicas. Cosa un poco inútil, pues aquí toda la gente con la que me encuentro, considera “naturalísimo” que los españoles peregrinos, sentemos un poco la cabeza y continuemos nuestra tarea por estos pagos.
La vida, mucho más cara de lo que supuse, sale triple que en América, pero cuesta bastante. Mi hija Isabel, deseando incorporarse al clan sigue anunciando viaje para noviembre, mientras su hermana Clara suspira por el Johnny lejano, y los pequeños –Myriam y Rafaelillo– preparan sus estudios con discreto entusiasmo. María, a quien virtualmente no veo, en vista de lo bien que la tratan –esta tarde, por ejemplo, está en los toros–, está radiante de satisfacción en su nueva –y un poco vieja– casa. El que te escribe, contento de haber hecho lo que hizo, ve las cosas con la calma que más o menos consiguió en la “trepidante Argentina”, de la que tenemos las peores noticias.
Conozco la edición de Seghers de que me hablas... No me parece la pena ni enfadarme: en literatura y en arte, las cosas desgraciadamente son casi siempre así, y no merece la pena de tomarlo en serio. Aunque...
Por mi parte, en vista de que Gonzalo Losada no publicará mi ESPAÑA ES UN SABOR, le he escrito una carta diciéndole que me diga algo definitivo, y copio mi libro para endilgárselo a TAURUS. Luis López Anglada, capitán de la correspondiente sección poética, me lo ha pedido con un afecto extraordinario. Veremos a ver.
De eso de la nostalgia, me parece estúpido hablar... Si no fuera porque tenemos en Buenos Aires a nuestra hija, y porque en aquel “pandemónium" tenemos muy buenos amigos, no nos acordamos ni del santo de su nombre. Es decir; no nos acordamos durante el día... Porque todas las mañanas leemos en la prensa lo que allí pasa, aparte informes directamente por el correo, de lo que pasa, no pasa y puede desgraciadamente pasar...
Escribí a Rafael Dieste anunciándole que habíamos llegado. Aún no me ha contestado. He visto cosas de Arturo Serrano Plaja en Poesía española y en los Papeles de Camilo José Cela, a quien he entregado algunos poemas de mi nuevo libro. También entregué un par de cosas a José Ortega para la Revista de Occidente, cuyo segundo número –segunda época– está en los quioscos. Debería entregarme el “colaboracioneo” por lo menudo, con el fin de ganar y no gastar, operación a la que entusiásticamente nos dedicamos. Pues aunque la vida está por las nubes, sobre todo para quienes no ganamos aún las 20.000 pesetas imprescindibles, esto es un ir y un venir; un llegarse a Logroño a celebrar la llegada de la primavera; es un pasarse la Semana Santa en la sierra y un acercarse a La Mancha, a Toledo, al Escorial, etc., etc., que nos tiene enloquecidos.
Nos han llegado noticias de Buenos Aires referentes al divorcio de Noemí Gerstein y Franco Di Segni, así como de la escena que se organizó el día que el concreto Capristo sorprendió a su señora esposa en delito de adulterino... Porque vienen constantemente gentes de aquellas latitudes –los Trosman, la directora de El Pórtico, la hermana medio polaca, medio brasilera de Alicia Giangrande, etc., etc– que son portadoras de tan extrañas nuevas. Ya sabréis que Squirru está en Nueva York, encargado de la Dirección de Asuntos Latinoamericanos, o algo así, de la O.E.A. Y que Romualdito Brughetti ocupa el cargo que antes tenía en el Ministerio de la Plaza de San Martín, el bueno y un tanto extraño Francisco Luis Bernárdez, actual embajador de Argentina en Portugal... Hugo Parpagnoli dirige el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Y como consecuencia de estos y otros sucesos, el bueno de Héctor Blas González no contesta a una carta mía en la que le solicitaba noticias de mi “Spilimbergo”. Nuestro buen amigo vive en París, Rue Henrion de Pensey 23, distrito 14, según me informó en el Gijón el amigo Burnichon, editor barbado. A quien un día me encontré de palique con el enfurecido Arturo Soria, compañero matutino de Pepe Bergamín, en Loto, bonito local de la calle Serrano. Me dicen que Rosa Chacel pasa temporada en Madrid y que regresa a los Nuevayores. (Yo no la he visto). El amigo Burnichon dijo también que nuestro entrañable Lorenzo Varela piensa venirse con Marika a las Españas, cosa que yo realmente no creo... Mi hija me manda a veces Primera página y leo cosas suyas. Aún no he escrito al galaico y enloquecido muchacho, como me pidió al final de una temporada argentina durante la que tan mal cultivamos nuestra amistad después de nombrarme corresponsal de su semanal emisión radiofónica...
Escribo poquísimo, como me lo sospechaba. Los poemas “cotidianos” que por las buenas me salen, y alguna colaboración para El día uruguayo y La prensa bonaerense. La parte económica, me resulta desoladora... Mil pesos argentinos, que es lo que siguen pagando los Gaínza Paz todavía, se convierten en 432,90 pesetas. (Aquí, parece que pagan 500 con alguna facilidad, y los colegas no están conformes). Paco Leal Insua solicitó mis servicios como director de Mundo Hispánico, pidiéndome una cosa sobre la Antología de Sorolla que se celebra en el Casón del Retiro. Y...
La casa, que en principio nos parecía horriblemente pequeña, va ajustándose a nuestra destartalada y un tanto híspida idiosincrasia. A ella llegan amigos, conocidos, cartas y telefonazos... Está manga por hombro, porque como os digo, no nos queda un minuto para respirar plácidamente. Aunque sospecho que el cuarto desde que os escribo, con algo de rastro madrileño o de “mercado de las pulgas” parisino, se ordenará próximamente... Todos los amigos situados nos llevan y nos traen con sus coches... Uno, como me decía en Buenos Aires Julián Marías, tendrá que pertenecer a “infantería” mientras las cosas no varíen... En lo expansivo, arquitectónico y aparente, España ha variado de manera considerable en estos once años y medio. En lo otro, ni parole de plus... Las gentes, más dispersas y desparramadas como consecuencia de las exigencias vitales, van apareciendo con una cordialidad y generosidad generales, que a mí me honran y sorprenden. Pero si te he de ser franco, mucho me temo que cuando uno comience a buscar el corrusco las cosas no sean tan plácidas. Se me ha sugerido hacer la crítica de arte mensual en Índice, aunque no he concretado nada... Hablé con los Bioscas, sin que mis entrevistas cuajaran en ningún resultado... Como yo me vine dispuesto a todo y pensando que pasarían seis meses hasta que nuestro caudal familiar y creador se encauzara no grito S.O.S... Pero, sólo los ricos como vosotros –no me peguéis–, que llegaréis con dinero fuerte, encontráis esto fácil y posible.
Un día aparecen por el café Pucciarelli y el Greco, personaje este último que vive, protesta y dice que pinta en casa de Manuel Viola. Otro, se me asegura desde Buenos Aires que Barragán llegó, taciturno y maltrecho... La vida sigue, queridos Maruja y Luis, y vuestro amigo de hace algunos años, está siempre encantado de reencontraros. No necesita jurároslo.

Enrique Azcoaga

1967-11-02
Carta de Seoane a Negri. 1967
Bos Aires - Bonn
epístola Transcrición

Transcripción da Carta de Seoane a Negri. 1967 en 02/11/1967

Buenos Aires, 2 de noviembre de 1967

Dr. Tomás A. Negri
Bonn

Mi querido amigo:

Estamos en Buenos Aires desde hace tres semanas, muy contentos de haber regresado, sin darnos demasiada cuenta de los cambios ocurridos desde hace un año que parece han sido muchos. Notamos, si, que los precios en general se han duplicado, que la vida está mucho más cara pero llevamos muy poco tiempo para expresar un juicio propio sobre todo esto. De momento estamos contentos de haber vuelto al departamento de la calle Montevideo y, por mi parte, de encontrarme nuevamente en mi estudio y entre mis cuadros y libros. Es posible que antes de un año vuelva a Europa para hacer un gran mural en Vigo, frente a la bahía, siempre que quienes lo encargan acepten las condiciones que propuse, pero hoy, ahora mismo, no tengo, creo, ganas de que las acepten. Deseo mejor trabajar aquí en mi taller en paz, pintar. De Payró no supe nada. Parece ser, según me dijo Anita, que está en una ciudad de la provincia –General Roca, me parece recordar– dictando un cursillo de conferencias. Espero verlo cuando regrese. El movimiento artistico como hace un año, como hace bastantes más, muy ruidoso y encendido en polémicas. Deira llevó el Premio Palanza, pero solo votaron cinco académicos. Algunos se negaron, pues consideraron muy floja, en general, la muestra –yo no la vi, se cerraba al dia siguiente de nuestra llegada– y otros, como Payró, estaban fuera de Buenos Aires. Se abrieron nuevas galerías, algunas con espléndidos locales. El movimiento cultural si se juzga por estos síntomas no se detiene a pesar de los problemas económicos que afligen al país.
Recibí su carta del 22. ¿Cuándo sería la exposición en el Museo de Arte Moderno de Bonn? ¿Tendría tiempo de preparar algunos grabados nuevos, seis, siete? Estoy muy contento con la posibilidad de estas exposiciones, ésta y la de Bucholz. Antes de salir de Galicia le escribí a la Sra. Godula Bucholz indicándole que había cuadros míos en la Galería Juana Mordó de Madrid, que ella podía ver, pero trataría, tambien, de enviarle la exposición desde aquí. Me parece bien que envíe los grabados de las exposiciones pasadas a Bucholz, a Munich. Le agradezco mucho estas gestiones y le reclamo, perdóneme, las críticas de Münster, pues pueden resultarme útiles para el catálogo de la exposición de Bonino del año próximo. Creo que voy a publicar el librito de cabezas hechas en los cafés europeos, unas noventa, pues tengo muchas más. En La Coruña dejé otras 54 para otro pequeño libro que puede resultar curioso. Se trata de algo que ahora no se hace.
Antes de venirnos estuvimos unos días en Lisboa, una ciudad en la que siempre nos gusta estar, muy bella y cuyos habitantes tan melancólicos como sus fados parecen para siempre agotados. En un restaurante, pintado en la pared un retrato gigantesco del gran poeta Fernando Pessoa, ese solitario que usó tambien los seudónimos de Alvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caeiro, cuatro poetas en uno, y que fué uno de los primeros renovadores de la lírica peninsular. Por 1913 ó 1914 era futurista, al menos uno de los poetas que inventó, Alvaro de Campos. El retrato del restaurante está pintado por uno de sus compañeros de inquietudes y escuela, Almada Negreiros, poeta y pintor, que durante algún tiempo hizo las viñetas de la Revista de Occidente antes de la guerra de España. Me gusta Lisboa. Pero deteniéndome a reflexionar en esto que acabo de escribir, ¿me gusta Lisboa?, creo que soy injusto: me gusta el mundo, creo que tambien me gustarían todas aquellas partes que aún no conozco y seguramente no conoceré jamás.
Bueno, perdóneme todo esto. Un saludo muy cordial para su madre, Nélida y usted de Maruja y mío. Que Nélida nos escriba independientemente de usted. Los recordamos a los tres con mucho agradecimiento y afecto:

[Seoane]