| 1949-05-26 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1949 en 26/05/1949
Buenos Aires, mayo 26/49
Querido Seoane:
A los pocos días de su partida para Europa, recibí de Montevideo sus líneas recomendándome al pintor alemán. Luego tuve ocasión de conocerlo, pero no me fue posible todavía serle útil. Talvez exponga en Muller.
Hace unos días me llegaron noticias suyas de París, y conmigo varios amigos: Sarita, Frontini, Scheimberg. (Sarita me encarga ya que yo le escribo antes, de anunciarles carta de ella para dentro de unos días).
Demás estará decirle que su entusiasmo por París lo comprendo por haberlo vivido. Tan seguro estoy que no desespero de poder renovar la experiencia. Por ello me explico que hasta el momento de su carta de Ustedes no hayan tenido tiempo más que para recorrer ese maravilloso París y frecuentar algunas salas del Louvre. Imagino sus emociones frente a Zurbarán y a los retratos familiares de Rubens que tanto me impresionaron. Yo, también, como Giambiagi, celebraría recorrer con Uds. esa condensación de la historia del arte que es el Louvre.
Nos ha sido tan grato recibir noticias de Uds. que nos leímos vuestras cartas. Al leer la que recibió Frontini, me enteré de la impresión que le produjo el Balzac de Rodin y de que me asoció a esa impresión. Por rara coincidencia, su carta llegó en momentos que preparábamos una exposición de esculturas y dibujos originales de Rodin que inauguraremos el I de junio. En esa ocasión yo hablaré de la escultura y del significado de la obra de Rodin.
He sometido la sugestión de trasladar la sala de la Hebraica a la rue de la Boetie o al Faubourg Saint Honoré al Dr. Scheimberg. Mentalmente ya hacemos con Uds. tertulia allí. Algunos más felices, pronto se harán presentes, como Kornemblithh, dentro de poco.
En cuanto a lo que Ud. llama un error de haberlo designado delegado de la S. A. A. P. ante el Congreso, no comparto su opinión. Creo lo contrario. Máxime siendo yo el autor de la moción que todos compartieron. Su elogio de la representación de la U. M. A. se lo hice conocer a Nélida que lo celebró, lo mismo que su saludo.
Espero conocer nuevas impresiones y noticias de que el viaje les resulta provechoso, en todo sentido.
De la temporada artística de Buenos Aires poco es lo que puedo decirle digno de interés. En este momento tenemos en nuestra Sala una muestra de esculturas, monocopias y dibujos de Cecilia Marcovich, que revelan a una artista de calidad, sobre todo para nuestro medio. Después de la de Rodin, tendremos una de Victorica.
Sin más, por ahora, les digo, a pesar del deseo de contarlos de nuevo entre nosotros, que ojalá puedan quedar allí mucho tiempo, trabajando con provecho.
Salúdeme mucho a Colmeiro, a Serrano Plaja, a Audivert, a Alicia y a demás amigos comunes y reciban ustedes dos el saludo de Germaine que agradece vuestro recuerdo y el de este amigo de siempre.
Luis Falcini.
[Manuscrito:] PD: Por este correo sale carta para Colmeiro dirigida a Ed. Berthier
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| 1949-06-18 |
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Ver [Carta manuscrita co membrete:] DR. SIMON SCHEIMBERG / ABOGADO / PROCURADOR / ESTEBAN BERTUCCI / MONTEVIDEO 751 piso 1º / UT 41-8967 / BUENOS AIRES.
Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 18/06/1949
18 de junio, 1949
Queridos Maruja y Luís Seoane:
Aprovecho el día de hoy –feriado y víspera de otro feriado– que me levanté con ganas de escribir, cosa que no me pasa con frecuencia, para hacerlo. Además (y guárdenme este confesión), como siempre tengo la sensación de que estoy escribiendo para la historia –no por lo que respecta a mi persona, sino por la [carta] quien escribo– me siento cohibido y casi sin saber cómo hacerlo. Y, como es natural, termino casi siempre por no escribir y la gente por creerme un mal educado. Les doy esta explicación, queridos Maruja y Luis, nada más que para que me disculpen la demora en contestar a v/ carta del 11 de Mayo.
Nos alegra, a Aída y a mí, que les haya caído tan bien París. ¿Cómo no había de ser así? Nos imaginamos que vivir en estos momentos en París para personas inteligentes como Vds. y llenas de inquietudes de todo orden, es algo así como vivir en el centro mismo de la historia. Porque aunque el tono de nuestro tiempo no lo dé, talvez en estos momentos Francia precisamente, tengo para mí que las cosas sólo adquieren verdadera universalidad el día que Francia –es decir, París– las hace suyas. Pero dejemos eso porque Vds. van a creer realmente que me propongo parecer solemne e importante, lo que está muy lejos de mi ánimo y menos hoy, que gozamos de un día casi primaveral. Lamentamos no poder estar con Vds. y gozar con Vds. de todas aquellas maravillas, pero si Dios nos da vida (y no tendrá más remedio que hacerlo –si sabe lo que hace) algún día iremos por allí Aída y yo. Talvez el año que viene. En agosto, el 20, salen para Francia Kornblith y Sonia; piensan asistir al Congreso que se va a realizar en septiembre en Praga. Castagnino y Nina salieron hace cosa de un mes para Italia, de donde irán a París (si es que ya no están allí): Debieron llegar a tiempo para el Congreso de la Paz de París, pero n/ policía les impidió la salida para reducir la representación argentina en ese Congreso; pero nada han conseguido, pues la Argentina estuvo bien representada. Va dicho con eso que yo creo que la Sdad. Argentina de Artistas Plásticos ha tenido buen criterio al designarlo a Vd. para que represente en ese Congreso a los artistas argentinos. Qué importa que Vd. no tenga condiciones de orador si tiene otros títulos muy superiores? Pero no sigo para no envanecerlo... Escuché a los Drs. Fernández Ordóñez, de Córdoba, y Marianetti, de Mendoza, sus declaraciones –en pequeñas reuniones privadas (otra cosa no es posible hoy aquí)– sobre el Congreso. Por de pronto, creo que el mismo ha sido un perro serio para los guerristas de todo el mundo y lo será más a medida que el movimiento pacifista vaya tomando cuerpo en todo el mundo.
Gracias por las cosas que me dice de su visita a la Exposición de Zadkine (sólo a medias santo de mi devoción). Participo de su buena opinión sobre el arte –o algunos artistas argentinos. Por carta que hoy escribo a Colmeiro, sabrá de la Galería Cavalloti que aquí se ha inaugurado. Mandé también allí –para que Vd. esté representado– su mujer La blusa azul.
Para compensarme a mí mismo de no poder viajar, he agregado algunas pequeñas cosas a mi galería –adquiridas– y Sibelino me regaló un hermoso calco de una cabeza de mujer que expuso en la Hebraica (a cuenta de un fantástico retrato de la mujer que va a mandar –si no se acobarda, pues es de factura muy atrevida– al Salón y del que me prometió una copia).
Falcini está desarrollando este año un estupendo programa en la Hebrica, [escrito na marxe dereita da última folla:] que sigue siendo un centro de reunión de lo mejor de nuestros artistas plásticos. Trasmití sus saludos a los amigos. Escriban a menudo y téngannos al tanto de sus andanzas, aunque demoremos en contestar. Con un gran saludo de Aída y mis hijos para Maruja y Vd., los abraza
Scheimberg
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| 1949-06-25 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 25/06/1949
Buenos Aires, 25 de junio de 1949
Querido Seoane:
Te escribo en el silencio característicamente sabático de la ciudad (chirridos de tranvías y bocinas). De tu casa nada he vuelto a saber. Supongo al perro con bozal y a la mujer de los embrollos eróticos cambiada de lugar.
Me parece bien que retengas tus pesos aquí para el regreso: escríbeme para lo que necesites. París es una ciudad que quiere ser vivida: quédate el mayor tiempo posible porque sus aires espirituales tienen una esencialidad que hace bien y bien vale la pena aguantar algunos sinsabores para gozarla. Es ciudad que nos liberta del peso muerto de la vida y que pone alas a la sensibilidad. Además ocurre allí esa cosa linda de estar uno mismo enterizo, con los pensamientos llenos de energía, las sensaciones indivisas y las emociones extravertidas. Es cosa buena y saludable ver y consultar una experiencia de hombres que nos toca tan de cerca y que se nos ofrece como una promesa. Estar con el alma metida hasta el tuétano es algo delicioso. Yo veo eso con agrado porque en cierta medida lo viví; aunque no como tú, suelto y con todas las distancias espirituales tendidas. Procura no quedarte demasiado en ti mismo. Diría: ensimismado; mejor decir: entimismado. Trata de comprender –por contacto directo espiritual– las diferencias de los hombres del lugar. Las diferencias son un estilo que en lo que tiene de forma y de valor experimentado pueden servir para aventar problemas propios. Qué tal Picasso como persona: tiene a la vista algo de su genio?...
Estoy de acuerdo en eso de los abstractos. Una cosa es responder a una verdadera e impostergable inquietud dramática, otra es el seguimiento puramente literario –intelectual o conceptual– de un resultado ajeno y en el momento anacrónico. Es lo que va del dechado al remedo. Yo recuerdo con alegría algunos cuadros de Gris y Braque; muchos de Paul Klee, deliciosos; y algunos de Kandinsky que vi en Berlín y en Nueva York. El grupo “madi” es artificial y una experiencia meramente racional y mezquina de un grupo de muchachos sin quehacer verdadero. Ese algo además del oficio y la maestría a que te refieres es la poesía. No la vi en las recientes obras de [Miguel Carlos] Victorica en la Hebraica. En otras ocasiones vi cosas suyas muy interesantes. (El cuadro de Giambiagi que tengo a la vista está más allá de mis cambios personales: está diría, en él mismo; tiene un silencio luminoso, un algo no visto antes: esa es su poesía: cosa inasible y presente, manera de acercarse al misterio de la realidad, a su esencia: de intuirla).
[Orlando] Pierri no me convenció: una cosa es la pintura onírica y otra la del diálogo con la realidad (de tantas caras posibles y con coacciones de forma, color, composición, etc.). Las cosas –la realidad– tienen sus exigencias y en el resultado del diálogo –el cuadro– tiene que estar presente el pintor con las suyas. Pierri, a mi juicio, no supo pasar de su manera anterior –ensimismada y en cierto modo fácil– a la nueva de su experiencia en Francia. Lo que de él estaba presente en su pintura anterior está ausente en la última. De todo esto habría mucho que hablar porque las cosas las digo desde una manera propia de ver.
La Hebraica hizo una exposición de Rodin. Mucho interés, conferencia de Falcini y debate. El debate fracasó por falta de experiencia acerca de cómo deben ser.
Hoy se inaugura una muestra de arte francés. Espero pasarlo bien.
[Antonio] Berni llegó dos días antes que tu carta. En Italia estudió al Giotto. Cosa técnica. El Giotto tiene muchas cosas que decirnos. A mí me conmovieron siempre los ojos de sus imágenes: ojos democráticos, que ven pasar al hombre. Inequívocamente ojos renacentistas. Entre los ojos que pintó el Giotto (tan lejos de los de Cimabue) y la aventura quijotesca de Colón o la ídem de Santa Teresa, hay a mi juicio pocas (o ninguna) diferencias cualitativas importantes.
No te aturdas con preocupaciones de regreso precipitado. Vive París a pleno pulmón. Vete a Italia aunque sea en bicicleta. No sientas nostalgias repentinas. Ni por los amigos que, si son verdaderos están presentes en el corazón y de ellos hablamos sin que el tiempo y el espacio se interpongan. Pronto me iré a Punta del Este a empezar la construcción de mi casita de descanso –y la tuya–. Yo estoy medio enloquecido. Con todos los trastornos materiales que puedes imaginar. Ahora me he metido en los preparativos del Congreso por la Paz de la Plata y de Méjico.
Escribe.
Abrazos para los dos muy fraternales.
Norberto
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| 1950-08-11 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Brughetti a Seoane. 1950 en 11/08/1950
Buenos Aires, Agosto 11, de 1950
Mi querido Seoane:
Ya le dije a usted de mi devoción por sus cuadros expuestos en la Hebraica. Pero quiero volver a ellos. Lejos de mi la función del profesional de la crítica: gozo yo de sus cuadros como usted es el feliz gozador de esos motivos del mar. He admirado la solidez con que usted ha construido sus óleos, la fuerza, la exactitud, la calidad de sus colores puros que integran ajustadamente cada entidad pictórica, los exaltan plásticamente al par que los ornan con categoría y son el más vivo ejemplo de un pintor de la mucha vena lírica y humana que usted posee, en una toma de posesión de su oficio expresivo. Su Escena, Los mendigos o Marineros, se adentran en la poesía plástica y pictural, de tan intensos y módicos en su dimensión emotiva. Esas pinturas invitan al sueño, un sueño en el que la pasión del alma y la inteligencia, son ingredientes que aportan ceñidores acentos a ese sueño y nos lo tornan ejemplar e inolvidable. Además, celebro la claridad, la luz pictórica, el sentimiento vital, las dimensiones imaginarias de los afinados matices que rinden misteriosas las aguas de ese mar pintado por usted, que cerca y prefigura la nobleza de sus cuadros.
Le envío un fraternal abrazo
Brughetti
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| 1963-04-02 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 02/04/1963
Ginebra, 2 de abril de 1963
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estoy ahora empezando a escribir cartas. Dejé pasar todo este tiempo para poder de mejor manera concretar las impresiones que voy recibiendo de lo que veo. Suiza me gusta mucho. Me encanta su paisaje, su nieve y sus ciudades y hasta sus gentes, creo que más a partir de Berna y hacia el norte. Se ven los defectos, pero también puede uno ir admirando sus virtudes y éstas son todas aquellas que nos enseñaron a practicar de niños nuestros padres y la escuela. Se trata de virtudes elementales y prácticas que sirven para hacer cómoda la convivencia. La practicidad es la norma de conducta habitual de estos montañeses, seguramente impuesta por el clima y la necesidad de preservarse de vecinos ambiciosos. Su fantasía está destinada a la invención de objetos útiles y a encontrar en su ejecución satisfacción artística. Les gusta que las cosas estén bien terminadas y produzcan buen efecto, que sean bellas. Quizás esta cualidad les viene de una larga herencia campesina, de encierros caseros en las largas nieves de sus montañas. Alrededor del fuego para calentarse el cuerpo debieron nacer las mejores virtudes suizas, y las virtudes de su arte. Pintan, dibujan, esculpen con exacta corrección, con largo conocimiento del oficio y con tozudez destinada a hacerlo lo mejor posible. Un gran pintor suizo es Hodler, que no tiene, a mi juicio, la resonancia universal que debiera. Extraordinario dibujante y pintor, un poco frío, pero muy sabio y que en su obra es espejo fiel del temperamento de su pueblo. Yo no sé si fue verdad histórica el suceso de Guillermo Tell o es leyenda, pero, cualquiera sea su origen, esa precisión conque dispara la flecha sobre la manzana que está en la cabeza de su hijo, es la precisión que caracteriza a Suiza y a sus artistas. Posiblemente, nada se encuentra individualmente genial en este país. Su genio, en todo caso, es producto del esfuerzo colectivo. Los retratos de Holder son admirables como lo son muchos de sus paisajes de montañas, donde las nieves y las nubes se confunden en color y forma para dejarnos ver por trozos el azul del agua y el verde de los vegetales. Cada línea de sus retratos es exactamente del tamaño que corresponde y está en el único sitio donde puede estar en el cuadro, sirviendo al mismo tiempo para definir al retratado. Pero esto mismo ocurre en los retratos de Goya o de Rembrandt y existe además algo indefinible que escapa a toda lógica y a la corrección del oficio. Félix Valloton, otro suizo, es un maestro, pero le falta el valor de saber desprenderse de lo que es correcto y que fue aprendido. Uno piensa en Renoir o en Monet, que vivían por los mismos años, posiblemente de más edad, no lo sé, pero que se atrevían a dejarse llevar por la fiebre del color y de la expresión. He visto estos días un desnudo rojo de Renoir muy descuidado de dibujo en el sentido académico, pero bellísimo de color y, ¿quién nos diría que esas manchas verdes y azules de Monet componen el detalle de un paisaje?
Vi algunas exposiciones extraordinarias, una de ellas de Jawlensky, del que le hablo a Scheinberg, y en una galería dedicada a libros de arte y grabados cuatro libritos, más chicos que los librillos de papel de fumar, de 3 centímetros por 2 aproximadamente, ilustrados por Picasso con aguafuertes. Son ejemplares numerados y de muy poco tiraje y cuestan 1.000 francos suizos, unos 31.000 pesos más o menos. Aparte de esto, también algunos espléndidos Picasso que vi por galerías, aparte de los museos, que nunca he visto reproducidos.
Bueno, refiriéndome a cuestiones de otra índole. ¿Cómo va el asunto del cobro de la Hebraica? ¿Qué dice el doctor Bruetman? ¿Y Bernárdez? ¿Continúan yendo a Ranelagh? Suponemos que sí si el verano este año es tan constante en ésa como aquí el invierno. Ayer nevó en Ginebra y hoy amanecimos con lluvia y frío, a pesar de esto, los comercios y las gentes están preparadas para gozar de la primavera. Me gustaría que nos enviasen noticias de ésa. Supimos por los diarios de la renuncia del Ministro del Interior y antes de los sucesos provocados por la actitud de la Marina. Le ruego que nos escriba.
Reciban Elsa y Ud. el saludo de Maruja y mío y además Ud. un abrazo de:
[Seoane]
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| 1963-05-07 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 07/05/1963
Ginebra, 7 de mayo de 1963
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibimos su carta y, ayer, el dinero del Museo por medio de una sucursal en Ginebra de la Societé de Banque Suisse. Le agradezco mucho sus gestiones y el dinero nos viene muy oportunamente. Nosotros estamos en esta ciudad como si hubiésemos estado en ella toda la vida, nos sentimos a gusto y trabajo, pinto, más de lo que hubiese creído dada la pequeñez del departamento que habitamos. Entre los cuadros que pinté en este tiempo están dos Homenaje a Grimau que pienso llevar a Madrid donde, según nuestras noticias, el ambiente producido por esta ejecución es extraordinario. Tanto que en Le Monde de ayer se anunciaba la supresión de varios decretos y leyes de represión y la constitución de tribunales civiles para los delitos políticos, limitando los consejos de guerra a los asuntos puramente militares. Éste es un triunfo de la presión interna y la protesta de toda Europa y de todos sus sectores desde los comunistas a los católicos, excluyendo, naturalmente, las minorías fascistas. Franco hizo imposible momentáneamente con esa ejecución la entrada de España en el Mercado Común Europeo. Nosotros hemos vivido las grandes manifestaciones de Ginebra, y de su calidad, y más violentas fueron las de muchas ciudades europeas. La prensa española no hace más que achacar al comunismo internacional estas protestas y tratar de revivir supuestas represiones de las checas de Barcelona y Madrid. El embajador de España en Suiza pretendió con una carta, que los diarios reprodujeron en su letra más chica, dar lecciones de interpretación del Evangelio a los sacerdotes católicos que hicieron público su repudio por la muerte de Grimau y, de Madrid, pusieron verdes a los obispos franceses e italianos por protestar por la ejecución, acusándoles de aliados de los comunistas. Pero la oposición esta vez le ganó a Franco cuando éste pretendía aplacarla con un nuevo asesinato. Creo que de todo esto no informará la prensa de Buenos Aires. En cambio, la francesa y suiza traen un o dos columnas diariamente dedicadas a la repercusión de la ejecución de Grimau. Por la tv francesa habló la viuda el domingo pasado y los diarios se ocuparon de la impresión patética producida por su presencia y sus palabras. Así nos dijeron también quienes la vieron por tv.
De arte estos días hemos visto muy poco. Hemos andado por algunas ciudades y villas francesas de la costa del Lago Léman, Ivoire una de ellas, una villa medieval que conserva su carácter hasta que pronto el turismo se lo haga perder. Ya hay dos o tres hoteles y algunos restaurantes destinados a la explotación turística y hechos con el mal gusto general en esta clase de construcciones. Estuvimos también en el valle del Rhône, por sus montañas patéticas y nevadas, por caminos recién abiertos ahora en los últimos días de abril entre paredes de nieve de tres metros de alto, y por Chamonix, una encantadora ciudad francesa que creo es una estación destinada a deportes de nieve o algo así. Pero más impresionante que las montañas y la nieve y el paisaje en general, resulta el esfuerzo humano capaz de cosechar vides, frutas o verduras, en terrenos casi verticales, a altura inverosímiles, expuestos siempre a los aluviones que deshacen lo que ellos con tanto esfuerzo heroico han construido y sembrado. Hemos estado casi en la colina de San Bernardo. Todo esto es un paraíso para el turismo, pero es un infierno para el hombre que debe arrancarle su sustento a la tierra. Las casas de esta región del Valais son primitivas como en Galicia, de piedra y pizarra, y tienen un tipo de granero muy parecido al hórreo gallego. Ramuz y Giono han descrito las luchas del hombre con esta naturaleza, pero es un hombre metido en un paisaje grandioso entre grandes catástrofes meteorológicas y casi nunca, por lo que he leído de ellos, en lucha con el solamente pedazo de tierra que quiere hacer producir, acumulándola entre unas rocas o entre unos pinos, despojándola de piedras, cuidándola, sin ver de ese paisaje más que aquello que trabaja y comprobando la seguridad de lo que hace elevando los ojos a la cima de la montaña por si desde allí puede desprenderse la nieve o peñascos que haga inútil su labor. Miran para las nubes por si llueve o por el futuro del tiempo, pero no por su belleza. El paisaje es sólo espectáculo para los ciudadanos, no para ellos. En un café donde paramos, dos campesinos miraban colgado en la pared un cuadro que representaba un paisaje muy realista, se acercaron a él y se detuvieron a dialogar sobre la posibilidad de trabajar aquella tierra entre tanto peñasco y nieve. Señalaban con el dedo y, de pronto, también a nuestros ojos, aquella obra de arte se convirtió en un plano puesto en la pared por dos verdaderos estrategas.
Bueno, basta por esta vez. Si no me envió ese dinero de la Hebraica de que me habla, le rogaría lo hiciese lo más pronto posible, pero no me envíe más, de lo que vaya cobrando, guárdelo usted ahí por si hace falta para algo o necesito de él más adelante. Le agradezco todas estas atenciones y molestias y la pérdida de tiempo que debe significar dialogar con el doctor Bruetman.
Un abrazo de Maruja y mío para Elsa y usted. Saludos a los suyos y a los amigos y otro abrazo fuerte para usted de:
Seoane
Estoy buscando el número de Du en librerías de viejo que parece ser es donde quizás pueda encontrarse.
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| 1963-10-09 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Varela a Seoane. 1963 en 09/10/1963
Buenos Aires, 9 de octubre de 1963
Sr. Luis Seoane
Querido amigo:
Todos nosotros nos alegramos mucho del éxito de tu exposición de grabados en La Coruña. ¿Cómo nos mandaste algún recorte de diarios? Todos quieren saber cuáles son tus planes: si expones en Suiza, si se concretó la muestra en el Museo de Arte Moderno de Madrid, en qué fecha piensas regresar a Buenos Aires, etc.
El viernes de la semana pasada me llamó Sofovich (feliz padre de un robusto varón) y me preguntó qué era de tu vida y adónde se te podía escribir. Al parecer, Sarita Falcini te hizo un giro de 500 dólares hace ya unos meses y él, Sofovich, un envío de 10.000 pesos, de la Hebraica, y no saben nada acerca de su recepción. El primer giro, el de Sarita, se hizo a través de la banca Urquijo. El envío de Sofovich, creo que a través de una persona de confianza. No dejes de escribirles, pues están muy preocupados. Y, por si acaso, en tu próxima carta a mí, dime algo al respecto, por si ellos no reciben tu correspondencia.
He tardado algo en escribirte porque esperaba resolver un problema que se me planteó en Hora Once: creo que como consecuencia de sucesivas entrevistas a Falcini, Castagnino, Inda Ledesma, Teatro IFT, etc. Además uno de los socios de la agencia con quien nos entendíamos, después de no trabajar nada la publicidad durante todo el año, al parecer se alzó con la poca plata reunida por su pereza y desorden. Aproveché la ocasión para librarme tanto de la ineficacia y descuidismo de la agencia, como de la pésima calidad técnica de Radio Mitre. Estamos ahora en Excelsior, y, además de tratarse de una emisora mucho más importante, hay un enorme respeto por la audición y muchas ganas de hacer las cosas bien.
Después de un mes de estar ausentes en el aire, reaparecimos con gran éxito el domingo pasado. Con dos avisos que tenemos –Peugeot y Larousse– cubrimos el costo del espacio. Un par de avisos chicos nos alcanzarán para los gastos menores. Y, lo más importante, es que las agencias de publicidad se refieren al programa hasta con admiración, y algunas de ellas ya anda buscando contacto conmigo. Pero a mi lo que más me importa es una conversación que tuve con el jefe de Relaciones Públicas de Peugeot sobre la posibilidad de hacer Hora Once, además de en radio, por televisión el año que viene: no lo comentes con nadie de aquí para que no haya interferencias. El pobre Scheimberg, tras la sordera de su mujer, pierde el puesto en banco Israelita, pues éste se cierra. No sé si te dije que Bonino está montando Galería en New York. A Willy le encargan la crítica de arte semanal en Crítica, que por fin aparece estos días. También saldrá otro diario de la tarde –El Siglo– bajo la dirección secreta de Timerman y editado por Haynes. Romero Brest ha renunciado al Museo Nacional, aprovechando una exigencia de Quirós –reclamaba dos salas para su donación– para salir por la puerta grande y aceptar el cargo de Director oficial de arte de la Fundación Di Tella, con un sueldo que se calcula es menor de 75.000 pesos mensuales. Parece que hay grandes proyectos (¿cómo siempre?) por parte de las nuevas autoridades. Se habla de dos equipos culturales que procuran llegar a un acuerdo para convertirse en uno solo: el equipo radical, representado por un tal Linares, y el equipo católico, pero amplio, representado por Blas González. ¿Qué tal los Melella? ¿Os dieron mucho trabajo? Me cuenta Azcoaga que andaban enloquecidos por Madrid hace unos días. Recibí una carta alentadora de Valentín Paz Andrade, y una postal Magdalénica de tu carcelero Díaz Pardo.
¿Habría algún modo de tener una idea de tus proyectos y de mis posibilidades hispánicas? Me dice Paz Andrade, creo, que Blanco Amor vuelve a Buenos Aires para liquidar sus cosas y regresar a España definitivamente. Casona hizo declaraciones en Madrid confirmando su instalación hispánica definitiva. Por aquí anda Marcos Ana: estoy rompiéndome la cabeza para ver cómo llevarlo a la radio.
Y no sigo más por hoy. Estoy con toda la fatiga de estos años sin veraneo encima y ya sueño con el mar, pero de día. De la alergia, estoy muy bien, mientras no intento recuperar alimentos. Espero que no te demores mucho en tu respuesta, por mí y por la gente, que está un tanto desorientada con respecto a tus planes.
[Manuscrito:] Saludos a los Díaz Pardo y a todos los amigos. ¿Qué proyectan los Dieste? ¿Qué pasó con Souto?
Chau.
Un abrazo para vosotros de Marika y mío.
Lorenzo
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| 1974-01-15 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Paz Andrade. 1974 en 15/01/1974
Buenos Aires, 15 de Xaneiro de 1974
Sr. D. Valentín Paz Andrade
Vigo
Queridos Valentín e Pilar:
Recibimos a vosa carta do 30 de decembro pasado coas vosas agarimosas verbas de pésame polo pasamento da miña nai. Cando saímos desa non podíamos sospeitar que podía ocurrir tan de súpeto. Estaba ben, cos achaques da edade e mais nada. Ficaba feliz coa filla e ocurríu cuasi súbitamente, falloulle o corazón. Mais non quero falar desto. A nós prodúxenos door, algo que perdimos pra sempre e un algo que non podemos concretar, quedamos pra sempre afectados. O ano 73 foi un mal ano pra mín. Perdín dous amigos moi queridos, o escultor Luis Falcini e o Dr. Simón Scheimberg. Conocín os dous meses despóis da miña chegada a Buenos Aires fai mais de trinta e cinco anos, os dous axudáronme moito e débolles parte do que eu son eiquí. O primeiro orgaizóu a primeira esposición miña nunha galería da que era asesor, e o segundo mercóu o primeiro cadro que vendín eiquí. Logo Falcini orgaizóu outras duas esposiciós miñas na Sociedade Hebraica Arxentina, da que tamén foi asesor, e Scheimberg mercóu mais cadros e fixo o posi[b]le pra que outros os mercasen. Mais aínda sin este estímulo que pra min foi fundamental, débolles a sua amistade, o diálogo que mantiven permanentemente con eles durante 35 ou mais anos. Por outra parte o accidente que non somentes ferímonos senón que fixo que perdera tres meses de traballo. Mais o 73 xa pasóu. Imos ver que nos depara o 74. Estou pesimista, deprimido, sen siquer ganas de traballar.
Sentín moito tamén a desaparición de Lugrís. Fun seu amigo dende o 33 ou 34. Conocino por Cebreiro e dél conservo un poema que me adicóu con motivo da esposición miña do 63 na Coruña. E fai uns meses troquéille un cadro meu por un Collage de Lugrís a Patiño o de “Librouro” para o Museo. Foi un gran artista, mais a prensa galega descoñece a quenes en Galicia están a facer a sua hestoria e engrandecen a sua cultura. Eu agardo que agora ó pasar o tempo escriban sobor dél.
Unha aperta moi cinguida pra Pilar, Alfonso, a sua dona e tí de Maruja e miña:
[Seoane]
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