| 1948-11-02 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 02/11/1948
2 noviembre 1948
Querido Seoane:
Como te dije en mi última carta, vuelvo a escribirte ahora, con mayor frecuencia, ya que me parece que así debemos hacerlo en relación con nuestros proyectos. Además y no sé bien porque irracionado optimismo, en estos últimos días, tengo la impresión de que todo puede salir bien y de que podemos hacer algo interesante tanto en general como para nosotras.
Y ahora quiero darte algunas noticias de carácter concreto. El domingo –hoy es martes y ayer lunes día 1 fue fiesta, de modo que escribo sin perder tiempo– reuní a todo el grupo de pintores españoles en casa de Gondoy para hablarles del proyecto colateral de la posible venta de grabados y dibujos ahí. Los que se hallaban presentes –pues hay algunos en Estocolmo, que el colectivo pictórico español, desde Praga no para y hace exposiciones generales y particulares en toda Europa– asintieron y estuvieron conformes en dar toda clase de facilidades. En principio, en esta semana, tendré preparado un primer envío que te haré en cuanto llegue a mis manos. Con respecto a esto –yo, por mi parte, trataré de volver a escribir acerca de ello en La Nación– creo que será conveniente subrayar por todos los medios un creciente éxito del grupo español de París el cual no sólo recorre toda Europa, como te digo, sino que está creando imitadores y ya hay –aunque informe y sin la fuerza de manifestación del español– de otros grupos nacionales que pretenden ser de su nación en París, el inglés y el húngaro. Están asombrados de la cohesión del grupo español, de su consistencia y su fraternidad –y de su éxito–, naturalmente, de modo que una agrupación por el solo hecho de que está basada, no en algo externo y ajeno a cada uno de sus componentes, sino en la apreciación general que cada uno tiene por los demás, aunque entre ellos, como es lógico, haya sus cosas, pero que no trascienda afuera. Bueno, todo eso digo, así como el éxito del grupo español de la escuela de París, creo que conviene subrayarlo, tanto por motivos generales como en relación al proyecto de introducir sus cosas –pictóricas, se entiende–, ahí.
En dicha reunión, estaba entre otros, Palmeiro, con quien hablé largamente de ti y de tus proyectos. El me confirmó lo que tú me dijiste que te había escrito, pero se mostró dispuesto a echarnos una mano en lo que pueda. Y en todo caso, se comprometió, formalmente, a prestarle su taller, como vivienda, a tu llegada por un tiempo de socorro, hasta que tú veas y busques algo. Desde luego, te repito que la cuestión vivienda es el hueso; pero si tienes donde llegar, luego algún hotel pensión sin la angustia de tener que encontrarlo el día de tu llegada etc., creo que podrás arreglar por ti mismo lo que te convenga. O en el supuesto de que tengas dinero y de que consideres la posibilidad de instalarte aquí en serio, con plata de ahí, podrás comprar un piso o un taller por el mismo precio, o menos de lo que ahí cuesta ahora, alquilar uno. De todo ello, espero que me hables y que no pese en tu ánimo más de lo debido. Que acaso cuando llegues, pueda yo si nos pusiéramos de acuerdo –que sí que nos pondríamos– intentar buscar una solución común, ya veremos, dependerá de varias causas el que yo pueda estar o no en condiciones de volver a hablarte de esto. Por otra parte y en relación con todo esto, dentro de un mes o dos piensa ir ahí otro del grupo, Parra. Si todavía estás tú ahí, ya le daré cartas para ti o en tu falta para los amigos. Lástima que yo no haya sabido antes ni que el se iba ni que tú persistías en tus proyectos, que de otro modo el te hubiera dejado su taller por el tiempo que permaneciese fuera.
Lo digo porque aun cuando me dijo que ya lo tiene comprometido, quizá no sea imposible volver sobre eso. Y, en fin, aunque yo no sepa decirte ahora cómo, tengo la evidencia de que una vez aquí, tras un tiempo no muy largo, conseguirás resolver las cosas. Te repito que no sé cómo, pero que todo el mundo arregla de modo que tú harías como todo el mundo. Bueno, volviendo al envío, el primero incluirá, por lo menos, cosas de Clavé, Domínguez, Palmeiro, Gondoy, Parra, Manuel Peinado y Viñes, mas, eventualmente –o para el segundo– de Flores, Bores, etc. Luego te mandaré cosas de franceses y de un checo, Sokol, muy bueno que ahora expone aquí con mucho éxito.
Con mayor relación o más directa con lo nuestro, quiero decirte dos cosas: una, que lo de Paralelo 50, aunque todavía no se ha resuelto, está por resolverse y casi con toda seguridad, positivamente. Por otra parte, el éxito de la venta anual de libros que aquí realiza el Comité Nacional de Ecrivains, me ha persuadido de que es el momento para hacer lo que proyectamos: no te puedes dar una idea de lo que fue. Elsa Triolet, por ejemplo, en el transcurso de la tarde, vendió libros por valor de un millón setecientos mil francos. Y así mucha gente. Y como entre lo vendido había mucho, por no decir casi todo, el libro de lujo, ya te figuras que me ha dado una especie de índice de nuestras posibilidades que, aunque nunca sería lo mismo, pero de alguna manera tendría que ver con lo que yo vi. Creo, por ejemplo, que con el ofrecimiento que los mismos pintores me han hecho –ilustrar todos un libro mío– ya podría intentarse un negocio o poco menos, por primera vez en mi vida –o si no es que me equivoco de medio a medio– pero, naturalmente, por el momento y mientras no sepa mejor el estado de tu viaje, no pienso hacer nada sin contar contigo y sin volver a hablar de colecciones, etc. Otro dato de interés general es que Octavio Paz, que está aquí, tiene concluido un libro y quiere editarlo sin que por el momento esté decidido a dárselo a nadie. Otro dato es que el embajador de Venezuela aquí ha resultado ser admirador mío; que el encargado de negocios que estos días va a Praga, es un poeta Otto de Sola, muy amigo mío. En fin, que estoy optimista y que lo que necesito es que me des noticias de ahí.
Lo necesito y con urgencia entre otras razones por la siguiente: Ussía piensa permanecer aquí, un plazo que por lo menos irá hasta mediados de diciembre y quizá más; pero nosotros debemos contar conque quizá no se quede más. De tal modo que hasta esa fecha, pero no más tarde, tengo yo para hablar con él de nuestro proyecto. Mas para ello y en función de las razones que te daba en mi última carta, necesito saber, con la urgencia que se pueda, lo que resolvéis ahí. ¿Has hablado con Coppola? ¿Y Torrallardona? ¿Te parece bien –debo o no hacerlo– que yo vuelva a escribir a Cóppola? Creo que te darás cuenta de que el hecho de que Ussía esté aquí es una suerte grande y que, por lo tanto, en principio no podemos perderla, creo; mas por ello, para dar seriedad al asunto, me parece imprescindible poder ofrecerle algo ya concreto, en marcha, de modo que vea él que la suya sería una aportación a algo y no una mera iniciación hecha sólo en nombre de la amistad, ¿no te parece? Contéstame a todo esto, aunque sea dos letras, pero en las que me digas, escuetamente, lo que hay de cada cosa y lo que tú piensas de ellas.
De mis cosas particulares que te hablé el otro día, dos preguntas. Primera –y para que me contestes un poco abultímetro– ¿cuántos ejemplares de Paralelo 50 crees tú que podrían venderse ahí y en Montevideo, contando con una propaganda más o menos buena y con el hecho de saber que tendría buenas colaboraciones de aquí y de ahí? Ya sé que es muy arriesgado decir alguna cifra, pero de todos modos te agradecería que me la digas para tener una idea. La otra pregunta, ¿has podido hacer algo en relación con los ejemplares del Avila Camacho que te pedía en mi anterior? Creo haberte dicho que me los mandases por avión; pero no estoy seguro de haber dado por supuesto, como es natural, que lo que materialmente suponga ese envío –forzosamente caro– corre por mi cuenta y del modo que tú me indiques. A título de indicación o sugerencia, alguien me ha dicho que la Fama de ahí acepta encomiendas aéreas, las que naturalmente saldrían más baratas que el envío por avión normal, siempre que acepten como encomienda algunos libros. Te agradecería mucho que me tengas al corriente de esto también. Y con ello, creo que por hoy no tengo nada que añadir, sino que estoy deseando recibir carta tuya y, mucho más, saber en qué fecha te embarcas. Muchos recuerdos a los amigos. Y para Maruja y para ti, un abrazo de vuestro
Arturo Serrano Plaja
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| 1948-12-09 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1948 en 09/12/1948
París, 9-XII-48
Querido Seoane:
Yo sé –y tú sabes, también, puesto que yo mismo incurro en ello– que los españoles escribimos pocas cartas. Pero yo creo que a ti se te va más la mano aún. En fin, no importa que no hayas escrito hasta ahora, pero sí quisiera que me contestes a esta en un plazo algo menor del que sueles.
Alguien que ha llegado por aquí últimamente me ha dicho que tú piensas estar aquí en febrero, pero no sé que fundamento tiene esa noticia. Sin embargo, las que yo te voy a dar tienen el de la experiencia o cosa vista y vivida, como hay que decir en estos casos.
Y es esto que para nuestro plan apremia el tiempo. Primero, porque cada día veo y noto y siento más y mejor que sería ahora el momento super recontra ideal para comenzar algo por el estilo. Mas si por yo no lo sintiera bastante, me lo hacen remarcar como dicen por aquí muchos españoles las casi constantes iniciativas que bordeando la nuestra se producen poco menos que cada día.
Así, por ejemplo, hay unos chicos catalanes que han montado –aún no está terminada– una galería de arte con librería, a todo meter y que será, sin duda, un éxito, pues es de las pocas cosas españolas que hay aquí de cierto tono. Como en sus proyectos entran muchas cosas y como por lo que se ve de la galería –montada nada menos que en plena plaza Vendôme, es decir, el mejor sitio de aquí para eso–no me extrañaría que pronto o tarde –y más bien pronto– dado que son catalanes y con instinto para ello, dan con el quid de lo nuestro, pues está, como te digo, en el aire, en el ambiente hasta un punto que casi le dan a uno ganas de decir, como los chicos: “que te quemas, que te quemas”.
Por otra parte, Manuel Ángeles Ortiz, gran amigo como sabes de Picasso, está gestionando la posibilidad de mandar ahí cosas editadas por la editora suiza Sikra, la cual, influida por el mismo Picasso, si no le ha concedido la exclusiva, le dará muchas facilidades y creo que hará algo en serio.
Por otra parte, ha llegado aquí Sarita Maglione de Lautare. Viene a muchas cosas y, como supongo que sabes que es muy amiga mía, hemos hablado de casi todas. Entre otras, me propone que nos encarguemos, por cuenta de Lautare, de enviar ahí libros de lujo, etc., ya que tiene noticias del éxito comercial que ha conseguido Peuser haciendo eso. Para ello, me ofrece condiciones aceptables en principio, pero aceptables en el sentido de trabajar con capital ajeno. Pero si nosotros echásemos a andar, podríamos hacer lo nuestro, quiero decir, las ediciones, y mandar también cosas por nuestra cuenta, quiero decir, contando no con tal o cual tanto por ciento, sino con el beneficio consiguiente de lo que se consiguiera ahí. Lo cual ya en sí mismo es muy interesante, pero lo es, a mi juicio, más aún, por el hecho de confirmar lo que habíamos pensado, es decir, que ahora es el momento de hacer competencia, desde aquí al libro de ahí, sobre todo a base de ediciones de lujo y con todo nuestro plan en suma.
En otro sentido, he recibido estos días una carta de Horacio, quien me dice que ha hablado contigo varias veces y que todo está claro, pero sin darme mayores precisiones lo cual no me extraña, ya que así es él. Pero como tú no eres así, me gustaría saber lo que hay de nuevo y de concreto: con respecto a tu viaje, con respecto a lo hablado y concretado con Coppola, con relación a la aportación de Torrallardona y, sobre todo, en relación a lo que yo pueda y deba intentar aquí con Ussía, a quien aún no he hablado nada por esperar a tener noticias tuyas, condenado. Insisto mucho en que cada día palpo mejor las posibilidades estupendas que tendríamos. Y, por tanto, te pido que hagas un esfuerzo en serio para estar en contacto. Ya sabes que de siempre me pareció muy buena la idea; pero ahora es que siento que cada día que pasa es un día perdido, y como estas cosas van por rachas, acaso si no aprovechamos la que ahora se presenta, si dejamos que alguien se nos adelante, luego lleguemos tarde y perdamos el tren típico. Por lo tanto, necesito que me contestes aunque sea las consabidas cuatro líneas, dándome noticias tuyas y hablándome de todo esto. Y nada más por hoy para ser ejemplo de laconismo comercial.
Ah, sí, otra cosa y esta de carácter privado: si has tenido tiempo y gana para ocuparte de mi maldito libro sobre Avila Camacho, me gustaría que me lo dijeras, ¿quieres? [Manuscrito:] Un fuerte abrazo para Maruja y para ti de vuestro
Arturo
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| 1952-09-23 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Serrano Plaja. 1952 en 23/09/1952
Buenos Aires, 23 de septiembre de 1952
Sr. D.
Arturo Serrano Plaja
París
Querido Arturo:
Aprovecho la oportunidad del viaje de nuestros amigos Esther y Lipa Burd que van por una temporada a ese país, para enviarte una de las últimas cosas que hice, Paradojas de la torre de marfil que son una selección de dibujos sociales, hecha no con arreglo a la calidad, sino a la posibilidad de publicación actual en ésta. Por Esther y por Lipa que son grandes amigos nuestros, sabrás de nosotros, así como también de Azcoaga y de su mujer de quienes también son amigos. Por aquí todo está lo mismo y por nuestra parte soñando con volver a marchar. Es posible que si logro hacer una pintura mural que unos arquitectos tienen el proyecto de encargarme, vuelva a ésa, siempre que además logre que me dejen salir de aquí. Todo está muy difícil.
Con Cuadrado continúo editando de vez en cuando algún tomito de Botella al mar con poetas jóvenes argentinos. Como siempre. Y continúo pintando todo lo que puedo y dibujando. Acabo de hacer una nueva exposición en Viau de la que quedé todo lo satisfecho que puede quedar un autor lleno de dudas y de confusiones, aunque éstas sean las de la época que nos toca vivir.
A vosotros, a Claude y a ti os recordamos. En muchas oportunidades hablamos de vosotros con Baudizzone, con Coppola, con Azcoaga, con Alberti, Varela, etc.
Bueno, Plaja, espero que algún día te decidas a escribir unas líneas hablándome de ti y de todos los amigos de ésa, a quienes recuerdo con afecto y, sobre todo, de lo que haces. Quisiéramos Maruja y yo que Claude y tú les presentaseis a Esther y Lipa gentes de ahí, ella es médica y él es pintor y los dos van a trabajar y aprovechar lo que puedan de este viaje y son sobre todo dos maravillosas personas que es en definitiva lo que más importa.
Un gran abrazo para Claude y para ti y para Carlitos de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1960-04-26 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1960 en 26/04/1960
Buenos Aires, Amberes 980, 26 de abril de 1960
Querido Seoane:
Recibí su carta del 14, despachada de Venecia, y recién ayer –aprovechando el comienzo de la temporada de Exposiciones– me encontré con Falcini y la hice conocer su carta y él a mí la que él recibió. Esos días transcurridos sin comunicarme con Falcini le darán una idea de lo atareado que ando. En efecto, le dedico a mi bufete –a partir del “affaire Todres”– más tiempo que el que le he dedicado en todos los años que llevo de profesión (y son más de 40). Estoy cansado y a la espera del momento feliz en que pueda enrollar el título y no acordarme más que soy abogado. Gracias por las cosas de que me informa en su carta y por las noticias de sus andanzas. Participo así, con gusto, de su aventura viajera –de la suya y Maruja–. Lamento no haber conocido en las dos veces que estuve en Venecia el restorán (sic) Da Aldo; pero quiero recordarle, en homenaje nuestros hoteleros, que aquí en Buenos Aires existió un restorán, el Scafidi, que colgaba de sus paredes –tanto en Buenos Aires como en la sucursal que tenía en Mar del Plata– cuadros de los mejores artistas del país. Lamentablemente, Scafidi liquidó y su ejemplo no ha sido seguido sin en escasa escala por algunos cantineros, como Barrachina, La Casa de la Troya, etc., que decoraron sus paredes con murales. También esto desapareció junto con esas cantinas. Esperemos, sin embargo, que con el tiempo volvamos a la buena tradición –casi diría casera (quiero decir, nuestra –como Vd. ve por los antecedentes que le doy). Ayer, 25, inauguró Cóppola una interesante muestra de fotografías en colores. Allí encontré a Lorenzo Varela y conversamos largamente de Vd. y de Maruja y de su hermoso viaje. Unos días antes, inauguró Rosemarí una muestra de pintores argentinos (impresionistas y postimpresionistas) para la que presté 3 piezas de mi colección; y presté otras 9 (entre ellas su Figura 1958) para una gran muestra que va a inaugurar el 9 de mayo el Museo de Morón. Como Vd. ve, colaboro con mi colección –hecha como “me dio la gana”?– en la medida que puedo para prestigiar el arte argentino –que, como lo vengo sosteniendo desde hace mucho (y Vd. lo sabe), no es tan despreciable como algunos pretenden. Y basta por hoy. Me alegro de coincidir con Vd. y Le Monde, en mi opinión sobre el momento argentino. Y ahora: buena suerte en España. Muchos saludos a los amigos de allí y para Vd. y Maruja un gran abrazo de Aída y mío.
Chau, hasta pronto.
Scheimberg
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| 1960-05-07 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1960 en 07/05/1960
Buenos Aires, mayo 7 de 1960
Querido amigo Seoane:
Recibí su carta de Venecia, de fecha 14 de Abril, con sus deslumbramientos de esta ciudad, que Ud. sintetiza estupendamente en esa suma magnífica del hombre italiano, el mar, la tierra y la luz, sin olvidar nada y menos aún al Ticiano, ni al Tintoretto y los OROS de esa Venecia del Palacio Ducal y del prodigio del Tintoretto.
Después de esa hermosa carta, que nos ha llevado antes por Génova y por Milán, la Génova del Palazzo Bianco y del Cristo trágico; la imagen expresionista del hombre, que no conozco. Milán, la del Palazzo Sforzesco que atesora la imagen cumbre de Miguel Ángel, esa imagen del Dolor universal hecha mujer por el soplo divino del hombre creador. Milán la del encuentro con los amigos [Aquiles] Badi y Attilio Rossi. (Recuerdo Milán y le pregunto: vió el pequeño museo del Duomo, moderno y bien presentado, con piezas desprendidas de su fábrica durante los bombardeos? En éste, como en otro pequeño museo de la catedral de Florencia, he visto hermosas obras de la escultura de fines de la Edad Media y comienzos del Renacimiento italiano (y muy especialmente los mármoles de Arnolfo di Cambio, que tuvo contactos con Giovanni Pisano). Ud. los conoció en sus recientes andanzas? Y en sus hallazgos? Como fondo emocional de los hermosos y audaces Medardo Rosso? Como eslabones de la gran cadena? Todos los amigos hemos gustado la hermosa carta que contesto, como puedo, antes de que Vds. se vayan demasiado lejos. Quisiera encontrarlos aún en Madrid, cuyo Prado sigo sin conocer. Y decirles que ayer Cóppola dio término a su hermosa muestra de fotografías en color de Bariloche. Y que ayer, también, supe de la muerte de Ginés Parra, amigo de amigos, el transformador de París emocional con su paleta. El Buenos Aires de las exposiciones comienza débilmente. Y los recuerda a Uds. dos en rueda de amigos que les quieren bien. Y particularmente nosotros que les tenemos presentes, diciéndoles hasta luego con cariños y
[manuscrito:] un abrazo de
Falcini
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| 1967-08-04 |
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Ver [Carta mecanografada co membrete:]
Transcripción da Carta de Seoane a Baudizzone. 1967 en 04/08/1967
El Castro, 4 de Agosto de 1967
Dr. Luis M. Baudizzone
Buenos Aires
Queridos Elenita y Baudi:
Estaréis extrañados de nuestro silencio, de nuestro silencio de meses, unos meses que Maruja y yo hemos vivido muy intensamente y durante los cuales muchas veces nos hicimos el propósito de enviaros una tarjeta o escribiros sin llegar a hacerlo nunca por eso de la pereza. Lo hacemos ahora desde El Castro , en un día de lluvia de Galicia, luego de decorar cinco cabezas de personajes gallegos medievales , de las 19 que tallé, las primeras esculturas que hice en mi vida, con destino a jarras de cerveza de porcelana. Están destinadas a enseñar historia de Galicia en las “boutiques”, lugares ajenos a cualquier clase de historia, ya que no se hace en la escuela ni en otros centros de enseñanza. Estaré aquí trabajando hasta fines de setiembre que regresaremos a Buenos Aires, y con nosotros, en casa de Díaz Pardo , está en estos momentos Maiztegui , blanco de años y negro de mar, nostálgico, que ayer recordaba los caudillos del pasado argentino, las horas infantiles de su ciudad de Entre Ríos y los años convividos contigo y con los Cóppola , Romero Brest, Zolezzi, Vicente y Carlos Ruiz, etc. El Buenos Aires del decenio 1930 a 1940 que yo llegué a conocer en los años finales, cuando comenzaban a destruir la Avenida de Mayo con la apertura de la 9 de Julio. En realidad Maiztegui y nosotros somos muy nostálgicos, unos saudosos, que no estaremos nunca del todo en ningún lugar de la tierra, quedándonos en los sitios provisionalmente por años, esperando marchar algún día a ese sitio paradisíaco que no sabemos definir y que no encontramos en parte alguna. Es posible que la sangre gallega tenga la culpa de todo esto. Galicia, quizás es lo que más nos acerca a nuestra esperanza si no fuese que este país, con su belleza, anula la voluntad haciéndonos perder en ensoñaciones. Pero dejemos a Maiztegui, ya hablaremos de todo esto, de Nueva York que nos gustó mucho, de Méjico, a donde pensamos volver Maruja y yo, y de otros sitios, de Roma donde Alberti me buscaba el medio de que me quedase a vivir allí, y de Alemania, cuyas ciudades del Rhin conocimos todas en este viaje y donde realicé tres exposiciones con éxito, en Bonn, en Colonia y en Münster, donde estoy exponiendo y me encargan les haga una carpeta de grabados para una colección que hace la Galería Das Schwarze Schaf , con otra exhibición hecha en Madrid en Abril y Mayo, cumplí los nueve o diez meses de ausencia de esa y nos permitió vivir hasta ahora. Estas son, pues, nuestras noticias. De Buenos Aires solo sabemos las que nos envían algunos amigos y las que proceden de La Nación en la edición aérea de los domingos, seguramente por destinada al exterior, con noticias, en general, de color rosa. ¿No queréis escribirnos unas líneas aquí?. Queremos saber de vosotros y de Buenos Aires.
Saludos para Fina y Vicente, para vuestros hijos y los amigos comunes y recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:
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| 1970-11-25 |
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Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 25/11/1970
Buenos Aires, 25 de noviembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tus dos cartas últimas, el Cuaderno del Laboratorio de Formas y antes, los folletos del Museo. L.F. muy bien en general, quizás lo que llame la atención es el párrafo de Maruja Mallo tan destacado, como si nosotros lo suscribiésemos. No creo que haya nada más que pueda sorprender. En cuanto al cambio de redonda en bastardilla en mi trabajo no tiene demasiada importancia. Tampoco tiene apenas erratas y las ilustraciones animan el número. Quizás en otro cuaderno deban ponerse acápites o noticias muy breves sobre los autores de los trabajos de la antología que puede llegar a ser en el porvenir una selección muy curiosa y útil. Tu trabajo muy bueno, y en el mío sobre pintura se me quedó algún nombre en el tintero pero no tiene importancia en cuanto a la finalidad del trabajo. El folleto del Museo creo que queda útil, aunque más adelante deba hacerse otro con algunas fotografías de obras expuestas y autores. En todo caso a mi regreso, no sé cuando, lo estudiamos. En cuanto a la ampliación del Museo me parece muy bien que lo cierres, hagas la exposición en el Círculo de las Artes de Lugo, y, si, la parte que reconstruyes la tienes estudiada para exponer obras, no hagas demasiadas aberturas, ventanas, puertas, etc… para que no pierdan continuidad las salas y porque la luz natural en Galicia es similar a la de Alemania y Holanda donde deben iluminar los Museos permanentemente con luz artificial.
Creo que los mejores meses para cerrarlo son estos de invierno de modo que pueda abrirse en primavera. También es útil dar a publicidad el cierre del Museo de modo que dé idea a los posibles donantes de progreso, lo cual es además, cierto. En cuanto a mi exposición haz tú como mejor te parezca, solo lamento que te haga perder tiempo.
De Vigo no volví a tener noticias. Me escribió estos días Álvaro Álvarez Blázquez reclamándome unas láminas que quedé en enviarle antes de fin de año para serigrafías y que él me había pedido ahí. Se las enviaré por Palmás, después de Inés, el próximo “becado” nuestro, que pienso marchará en Diciembre. Tratará de hacer un trabajo referido a las expediciones de familias desde la Coruña al Río de La Plata, en el siglo XVIII, muchos de cuyos documentos están ahí. Termina Sociología, creo, que en el mismo mes de Diciembre. Volviendo a la exposición mía convendría que se vendiesen por la galería Retratos de esguello y Figurando recuerdos, este último lo distribuye José Mª Álvarez en Vigo. Seguramente lo habéis pensado.
No sé qué decirte de todo lo que se refiere a Hacienda. Me parece una barbaridad la contribución del edificio, pero yo no sé cuál es el criterio que les orienta. Quizás un próximo edificio debiera ser subterráneo, en forma de cueva.
Aquí todos los amigos comunes preguntan por ti. Bastantes no saben nada de lo de Magdalena. Todos me piden te envíe saludos: Scheimberg, Prada, Sofovich, Falcini, Frontini, Coppola, que te envió una Borbón, Padilla de Borbón, que es arquitecta y directora de museos, para que te visitase. Maiztegui que te va a escribir, etc.
Recibid Mimina y tú, Xosé, todos los amigos, un fuerte abrazo de Maruja y mío.
Seoane
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| 1973-07-27 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Whitelow a Seoane. 1973 en 27/07/1973
Buenos Aires, 27 de julio de 1973
Querido Luis:
He tenido noticias tuyas por algunos amigos comunes, entre ellos los Lifschitz, con quienes comeré esta noche. Los otros días estuvimos en lo de Willy Shand, viendo las diapositivas de Coppola, en una reunión muy simpática, en la cual te recordamos mucho. Pero yo te he recordado especialmente durante las Jornadas Patrióticas Gallegas. Hemos reunido 18 pintores de “estirpe gallega” y estamos exponiendo sus obras en uno de los pisos del Museo. Con motivo de la inauguración, pronuncié las palabras que te incluyo. Lo hice con mucho cariño, pues en verdad siento amor por Galicia, y eso Te lo debo en gran parte a ti, a tu conocimiento de la tierra de tus mayores, a su historia, y a su inmensa poesía. El 31 de julio se cerrará la muestra con la intervención del coro que ha venido especialmente de Santiago de Compostela. Ayer vino a verme el Padre Espiña Gamallo, y por él te envío saludos personales, pues me dice que estará por allá dentro de unos 10 días. Esta vinculación con el Centro Gallego, y en especial con el Instituto Argentino de Cultura Gallega, nos alienta para hacer el año próximo, con ocasión de la fecha patriótica, otra exposición de pintura. Por eso recurro ahora a ti. Bien sabes que aquí todo está sujeto a mil variantes. Dentro de la seguridad de lo inseguro, si continúo en este cargo, me gustaría volver a mostrar a los gallegos, pero esta vez con obras más actuales (no lo digo por las tuyas: el cuadro del Museo Sívori y el de Las Marisqueras, que el nuevo Secretario de Cultura ha donado a mi Museo), y de gente joven de valor de aquellas tierras. Tenemos tiempo para ello y, por cierto, ya se te ocurrirán nombres. ¿Cuándo regresarás a la Argentina? El panorama no es muy alentador y debemos fortificar día a día nuestra fe, lo cual resulta bastante difícil. Yo sigo trabajando, continúo con mi plan de exposiciones, e inclusive proyectando para el 74. Mi contrato en la Facultad vence a fin de mes y no sé si me lo renovarán o no. Me daría pena perderlo, pues sabes bien cuánto me gusta mi cátedra, por modesta que sea. Pero en la Universidad hay un gran desorden, tendencias encontradas y, como suele suceder, muchas injusticias. Y esto sucede más allá de las ideologías mismas. A raíz de los sobresaltos que vivo (cuya descripción te ahorro ahora), poco o nada he podido escribir, ni poesía ni ensayo, apenas algunos prologuitos. Y así va pasando el tiempo velozmente. Los otros días estuve en la celebración de los 25 años de Botella al mar. Lo saludé a Cuadrado, quien dijo unas palabras muy lindas. También allí se te recordó muchísimo.
Querido Luis, siempre te tenemos presente, lo mismo que a Maruja. Un poco egoístamente, quisiéramos que regresaras, aunque después partieras de nuevo a la brétema de Santiago.
Un abrazo fuerte de tu amigo,
Billy
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