Persoa: Attilio Rossi

Persoa: Attilio Rossi [6]

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1940-12-00
Carta de Baudizzone a Seoane e Cuadrado. 1940
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Transcripción da Carta de Baudizzone a Seoane e Cuadrado. 1940 en 00/12/1940

La Paz, XII-[19]40

Queridos Seoane, Cuadrado , Paredes , Suárez , Rossi :

Estamos en La Paz desde hace 2 días. Y desde hace 2 días la altura –3.600 metros– nos tiene con una jaqueca desesperada. Ayer intenté salir a dar una vuelta por esta ciudad que aún no conocemos. Cuando cruce la puerta del hotel, me sentía más o menos bien; media cuadra más allá tenía todas las tenazas del mundo prendidas en la nuca. Las calles suben y se empinan terriblemente; son una especie de tobogán con trampa: siempre, siempre, la subida al otro lado es más larga y más pronunciada. Apenas se da un par de pasos, el corazón empieza a protestar. Se siente—por primera vez lo hemos sentido Elena y yo– que el cuerpo no es más que un amasijo de órganos. Terminamos por darle razón a aquel lejano profesor de anatomía que pretendía hacernos creer que nuestro cuerpo era tal cual como ese mapa anatómico, con el corazón en rojo, las venas en azul cielo y el hígado en un rojo violáceo.
Aquí todo está supeditado a la “Naturaleza”. El hombre es un pobre diablo, apenas con maña suficiente como para ser antisemita, si conoce la excelencia de los judíos, o para intentar una sangría al bolsillo ajeno. Todo el mundo se mete, con el cuento de la Naturaleza, en lo que no les importa. Se llega al hotel: dos tipos le suplican a uno que no se bañe para nada: “usted sabrá que eso es muy malo: la altura...?” Si sales, otros cinco te exigen, con lágrimas en los ojos, que no camines porque es muy peligroso, que lo más sano es tomar un taxi: el de ellos, claro está. Si llevas sombrero, te dicen que no seas tonto porque perderás los rayos ultravioleta. Si sin sombrerista, “ojo con las lluvias tropicales”. Es tremendo: pero tienen razón, porque todo es aquí brutalmente natural. Hasta los coyas. Mientras viajábamos los veiamos en su tierra, en sus casas, en “su” ambiente, y eran una cosa seria y patética. Pero aquí, en la ciudad, son sencillamente ridículos: ¿Se imaginan Uds. una india, con 18 polleras, que usa sin cambiarse desde quien sabe cuantos años, desgreñada, etc., pues subir a un colectivo y decirle al chófer: “pare en la esquina”? O ese mismo indio desgreñado, sucio como un campeón, acercarse y “One peso if you fotografia mi” (+ o -) es decir, mangándote en lo que creen inglés...
A esta altura del viaje nos damos cuenta de cuanto queremos a nuestro Bs. Aires, donde todo es felizmente artificial y por ende, como diría D. Miguel, hecho con arte, es decir, con la mano del hombre.
Oh Bs. As., mi querida, vilipendiada ciudad de Bs. Aires! Con tus calles hermosas porque son llanas, iguales, chatas, llenas con el civilizado olor a nafta!
Abajo los volcanes; abajo los indios en las ciudades; abajo “los picos envejecidos”. Me c... en la Naturaleza!

Abrazos Baudi.


1946-09-24
Carta de Rossi a Seoane. 1946
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Rossi a Seoane. 1946 en 24/09/1946


Venecia, 24-9-1946

Querido Seoane:

Carrá ha publicado recientemente “Su vida”, es un libro interesantísimo como puedes imaginar porque Carrá es un batallador no sólo con los pinceles, sino también con la pluma.
Ha tenido ofrecimiento por una traducción española, pero yo –y él está muy conforme– le sugerí de no publicarlo en la España de Franco, sino ofrecerlo a un editor de libros de arte y de grandes méritos, como Merli. Te llegará el libro en octubre porque Carrá lo enviará con el señor Cardazzo, director propietario de la galería El Cavallino de Venecia, que viajará al Brasil en avión y desde allí lo enviará por correo a la Argentina. Deberías, mientras tanto, proponer el libro a Merli y contestar todo lo más rápido posible, especificando las condiciones, que serán las de siempre. Contéstame a mí o directamente a Carlo Carrá, Via Sandro Sandri, 2-Milano.
He visto el número cero de Cabalgata. Hermosísimo y hallado el título. Me suena una de esas magistrales trovatas de Dieste. Bueno, el material y seria y equilibrada la compaginación. Muchas gracias por la nota dedicada a mí y para la reclamación indirecta que hace Delia Garcés a la Divina Proporción.
En mi carta anterior dirigida a ti y Varela confirmaba el encuentro de un colaborador ideal para Cabalgata, especifícame las condiciones para que el compromiso sea más formal.
Te escribo de Venecia en donde estoy copiando detalle del Tintoretto de la Escuela de San Rocco. Esto es el compensio a la difícil vida italiana; todos los italianos pensaban emigrar, todos somos ya una colonia anglo-norteamericanos y el tratado de Paz no se firma nunca. Mejor la muerte que una agonía tan larga.
¿Y tú qué haces? Imagino que pintas, es lo único que puedes hacer. Venecia es hecha para pintar, y en otoño es maravillosa. Thomas Mann la define bien cuando dice que es “la más inverosímil de las ciudades”.

Un saludo y un abrazo a ti y Varela.
Saludos a los tuyos y a los Dieste.
Saludos a Merli.

A ROSSI


1954-01-11
Carta de Serrano Plaja a Luís e Maruxa Seoane. 1954
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Luís e Maruxa Seoane. 1954 en 11/01/1954


11-1-54

Queridos Seoane y Maruja:

Si yo no tuviera una confianza ilimitada en vosotros, creo que no me atrevería ni a escribirles. Mas como sí que la tengo, abuso de ella, viniendo así a ser esta carta un verdadero abuso de confianza. Lo peor de todo es que ni siquiera tengo una excusa para presentar por haber dejado de escribir durante tanto tiempo. No me ha pasado nada, no me he muerto ni he tenido cálico biliar, ni me han metido en la cárcel ni nada. Nada.
¿Qué, pues, deciros, a más de desearos y de muy verdad –aunque tal vez ya vosotros no creáis en verdad ninguna que venga de mi parte– que os vaya lo mejor posible en 1954? Bueno, sí, algo más puedo deciros –siempre con la intención de justificarme, si es que puede, ante vosotros y que será algo vago, pero que me permitiréis que lo deje así: digamos que he estado tan aburrido de mí mismo durante tanto tiempo que ni siquiera por correspondencia me atrevía yo a exponer a mis amigos al contagio de enfermedad que tan pesada resultaba ya para mí mismo.
En fin, yo pensaba ya escribiros estos días, de cualquier modo. Pero la puesta en marcha, o si queréis, el acicate para hacerlo de una vez ha sido la llegada, ayer, de una tarjeta postal de Schoemberg. Sí, figúrate tú, Luis, de él mismo. De manera que casi me dan ganas de sacar a relucir lo de los escondidos caminos de la Providencia, etc. Claro está que tú has comprendido ya y entonces no te extrañará mayormente: la dicha tarjeta era tuya, en el sentido de que era la reproducción de algo tuyo. Te aseguro que cuando he dicho antes lo del acicate, casi tiene un sentido literal, porque al verlo fue como si de verdad la vergüenza me diese un formidable espaldarazo para decirme: “de hoy no pasa”. Y aún con todo, pasó de hoy, ya que esto fue ayer. Pero al fin y al cabo aquí estoy. Y no sólo para escribiros y deciros que os deseo muy buen año y alegrarme de que os vaya lo mejor posible, y recordaros mucho más que mejor, sino también con la formidable pretensión que sigue: yo quiero saber que, a pesar de todo, no estáis enfadados conmigo. Lo cual quiere decir que, aun reconociendo que tendríais más que derecho a ello, yo os ruego que no sea así; y que si lo era, que me perdonéis y que tal manera de perdonar se manifieste aunque no sea más que en dos palabras –literalmente, dos palabras– pero que me lleguen pronto. Ale, sed buenos y hacedlo, pero ahorita, ya mismo.
Las tales dos palabras es lo que podríamos llamar la ración mínima; peor no está de ninguna manera prohibido que se multipliquen, como los panes y los peces. Ni –tampoco– que fueran para anunciarme o, mejor, confirmarme el anuncio que algunos amigos me dieron de que pensáis volver por aquí. Esa, por ejemplo, sería una excelentísima manera de desearme buen año para el 54.
De mí, no sé bien que podría contaros. Vivo, que no es poco, aunque como antes os decía, por momentos soportándome apenas, lo que es más que mucho, como pesadez. Escribo, no mucho, algunos poemas como resultado concreto. En prosa, tengo comenzadas tres novelas que han sido otras tantas derrotas para mí ya que ninguna he conseguido terminar. En los momentos de optimismo me da por echarle la culpa a Francia o, con más precisión, a mí mismo por seguir viviendo aquí. Pero ya digo que se me ocurre en los momentos de optimismo. Por lo demás, y por lo que sé de los amigos míos que andan por ahí (y ahí es desperdigados por América) parece que tampoco se sienten contentos, y entonces yo trato de consolarme con ello, por lo mal de muchos, consuelo de tontos, pero consuelo al fin. De vez en cuando traducen por aquí alguna cosa mía. Y en estos últimos meses que acaso siento una mejoría en el sentido de que me siento con mayor acopio de energía (que me da de sí por lo menos para tratar de escribir a los amigos de quienes me acuerdo con simpatía) me he hecho algunas promesas solemnes de las que no me atrevo a hablar, porque yo mismo no estoy muy seguro de cumplir. Por de pronto, hace algún tiempo mandé una novela mía a México donde, al parecer, la van a publicar. Pienso hacer otro tanto con algunos poemas. Leo lo que puedo. Voy a las exposiciones (a propósito, la última de Clavé que yo no sé si es buena o mala, aunque a mí me parece que es buena, ha tenido un éxito sin precedentes: el mismo día de la apertura, en Drouan David, había vendido todo) aunque no a todas. Alguna vez veo a Colmeiro, muy de pascuas a ramos y para jugar una partida de ajedrez que le gano invariablemente lo que le da una furia realmente divertida y me hace unas teorías formidables para demostrarme que, aunque yo le gano, él juega muchísimo mejor que yo. Es un tipo de lo más curioso aunque excelentísimo. Ya le conocéis.
Últimamente, estas Navidades he tenido dos buenas cosas: una, la visita de mi hermano que, al cabo de los años, ha conseguido un pasaporte y ha estado pasando unos días con nosotros; otra, que por esos mismos días cayó por aquí Rossi. Yo no sé si vosotros le teníais el mismo aprecio que yo, mas como el mío es grande, por eso digo que su venida, con su mujer, fue una buena cosa para mí: venía a organizar la Trienal de Milán y le estuve sirviendo de intérprete con mucha gente absurda, pero nos reímos mucho y lo pasamos bien. Él acaba de organizar en Milán la exposición de Picasso que quizá es la más importante que se ha conseguido hacer en los últimos treinta años picassianos, ya que ni en Roma, poco antes, consiguieron como logró Rossi presentar, simultáneamente, a más de los cuadros de aquí el Guernica del Metropolitan, y varios de los Picassos que están en Moscú. En consecuencia, el éxito ha sido fabuloso: 185 mil visitantes y 65 millones de liras. Y, en consecuencia, también, para Rossi un éxito de organización que cotiza, creo, en forma de autoridad y respeto.
¿Qué más? Yo creo que, de no ponerme a escribir un libro de memorias, así, en carta, no me queda más por decir. Ah, si: el chico este año es el primero de la clase por dos meses seguidos y, como yo, en general, nunca conseguí ser si no el último o poco menos, estoy de un orgullo paternal formidable; aunque en el fondo, en el fondo, casi desconfiado e inquieto: eso, ser el primero, me parece a mí tan anómalo que no sé, no sé...
Y termino. Recibid un abrazo mío bien fuerte y bien verdadero, como quisiera dárosle materialmente. Dad saludos de mi parte a los amigos que supongáis que los apreciarán como recuerdo y vosotros sed buenos, no me toméis en cuenta el que haya dejado de escribiros durante tanto tiempo y contestad. Por mi parte, prometo solemnemente que si veo que lo hacéis, es decir, que lo pasado pasado, me portaré como persona seria. Otro abrazo

Arturo Serrano Plaja


1960-05-07
Carta de Falcini a Seoane. 1960
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1960 en 07/05/1960


Buenos Aires, mayo 7 de 1960

Querido amigo Seoane:

Recibí su carta de Venecia, de fecha 14 de Abril, con sus deslumbramientos de esta ciudad, que Ud. sintetiza estupendamente en esa suma magnífica del hombre italiano, el mar, la tierra y la luz, sin olvidar nada y menos aún al Ticiano, ni al Tintoretto y los OROS de esa Venecia del Palacio Ducal y del prodigio del Tintoretto.
Después de esa hermosa carta, que nos ha llevado antes por Génova y por Milán, la Génova del Palazzo Bianco y del Cristo trágico; la imagen expresionista del hombre, que no conozco. Milán, la del Palazzo Sforzesco que atesora la imagen cumbre de Miguel Ángel, esa imagen del Dolor universal hecha mujer por el soplo divino del hombre creador. Milán la del encuentro con los amigos [Aquiles] Badi y Attilio Rossi. (Recuerdo Milán y le pregunto: vió el pequeño museo del Duomo, moderno y bien presentado, con piezas desprendidas de su fábrica durante los bombardeos? En éste, como en otro pequeño museo de la catedral de Florencia, he visto hermosas obras de la escultura de fines de la Edad Media y comienzos del Renacimiento italiano (y muy especialmente los mármoles de Arnolfo di Cambio, que tuvo contactos con Giovanni Pisano). Ud. los conoció en sus recientes andanzas? Y en sus hallazgos? Como fondo emocional de los hermosos y audaces Medardo Rosso? Como eslabones de la gran cadena? Todos los amigos hemos gustado la hermosa carta que contesto, como puedo, antes de que Vds. se vayan demasiado lejos. Quisiera encontrarlos aún en Madrid, cuyo Prado sigo sin conocer. Y decirles que ayer Cóppola dio término a su hermosa muestra de fotografías en color de Bariloche. Y que ayer, también, supe de la muerte de Ginés Parra, amigo de amigos, el transformador de París emocional con su paleta. El Buenos Aires de las exposiciones comienza débilmente. Y los recuerda a Uds. dos en rueda de amigos que les quieren bien. Y particularmente nosotros que les tenemos presentes, diciéndoles hasta luego con cariños y

[manuscrito:] un abrazo de

Falcini


1963-05-07
Carta de Seoane a Poggi. 1963
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Poggi. 1963 en 07/05/1963


Ginebra, 7 de Mayo de 1963

Srta. Elena Poggi
Buenos Aires

Estimada amiga:

Recibí su carta en la que me participaba su proyecto de hacer un trabajo sobre dibujantes argentinos, que a mí, personalmente, me parece muy útil e interesante, pues es un aspecto del arte que generalmente no se estudia y que, sin embargo, es fundamental. En mi caso como dibujante y grabador he publicado 14 álbumes en Buenos Aires desde 1937, que comencé con uno de dibujos satíricos contra el franquismo. La bibliografía de ellos está en el último catálogo de Bonino con motivo de la muestra de grabados, de agosto del año último. En Bonino, Billy, puede facilitarle alguno de ellos que tiene prólogo mío como es el caso de Libro de tapas, Segundo libro de tapas, Doce cabezas, etc. En 1946 fué seleccionado Homenaje a la Torre de Hércules editado por Nova, por la Pierpont Morgan Library de New York, como uno de los mejores libros de dibujos publicado entre 1935 a 1945. En la librería del Centro Gallego (Belgrano y Pasco) debe estar otro, Figurando recuerdos hecho en 1959 y en El Ateneo debe aún haber Paradojas de la Torre de Marfil. Alguno de ellos los tiene Varela. En cuanto a ilustraciones hice muchísimas; para Sartre y Huxley, en Losada; Quevedo y Conde de Gobineau, en Poseidón; Varela, en Nova; Alberti en Emecé y Losada, en ésta última Editorial juntamente con Unamuno, Neruda y Lorca (grabados en madera), y para libros de Yeats, Blake, el mismo Alberti en Botella al mar. Para Lorenzo Varela, Girri, Dora Melella. Miguel A. Asturias, Betina Edelberg y otros tambien en Botella al mar, creo que ya todos están agotados. He ilustrado muchos libros y hecho la tapa para centenares de ellos, además en los libros de Botella al mar hice retratos a casi todos los autores argentinos que allí se publicaron, recogidos muchos de ellos en un pequeño librito, que también debe encontrarse en El Ateneo, titulado Testimonio de vista, tambien con prólogo mío. Antes de Buenos Aires, en Galicia, ilustré libros de poetas contemporáneos míos y con la guerra civil se perdió en la imprenta donde debía imprimirse, por asalto de los franquistas, un álbum titulado Síntesis del crimen de tendencia surrealista. He dirigido gráficamente varias editoriales desde 1939 aproximadamente y alterné siempre la pintura con el grabado y la ilustración.
Yo no sé el tiempo que estaré por Europa pero pienso que si puedo me quedaré hasta fin de año. Estos datos que le envío creo que pueden servirle, sino le ruego me vuelva a escribir y yo le participaré aquellos que necesite. Por mi parte siento no tener nada aquí con que poder orientarla y serle más útil. Apenas traje nada conmigo únicamente las últimas ilustraciones para Losada. Pero esos autores que cité todos deben tener los libros que yo les ilustré y pueden seguramente facilitárselos. Si hacen este libro sobre dibujantes, por cuya idea la felicito, no olviden a los extranjeros contemporáneos nuestros que trabajaron ahí: Clement Moreau, Attilio Rossi, Gubellini, Toño Salazar, etc., que han hecho obra satírica o de ilustradores muy interesantes.
Por aquí, como siempre, estoy trabajando. Para tener vacaciones tendría uno que ser militar y ya es tarde para seguir una carrera tan productiva y nunca sujeta a investigaciones de comisiones especiales. Una carrera en la que uno pueda llegar, solo con sueldos, a dueño de estancias. Escríbame por cualquier cosa que necesite. Por mi parte le agradezco mi inclusión en este trabajo suyo.

Reciba usted con el saludo de Maruja el afectuoso mío:

[Seoane]


1972-07-12
Carta de Kantor a Seoane. 1972
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Kantor a Seoane. 1972 en 12/07/1972

TEL AVIV, 12 de julio 1972

Querido Luis Seoane:

Creo que pocos días o semanas llegará el primer paquete de libros (por barco) de regalo para mi familia y los amigos. Entre esos 10 primeros va UNO PARA VOS, y otro para Lorenzo Varela.
Para lograr esta hazaña, tuve que pagar UN AÑO exacto que el editor se tomó para hacerlo –(mejor dicho, que me tomó a mí, ya que yo trabajé día y noche sin reposo ese tiempo...). El libro es hermoso y valía la pena. Tuvo un gran éxito e Milán y con las personas con quienes tomé contacto en París y Ginebra y Roma. Me hizo sufrir mucho, pero me dio y me da satisfacciones muy profundas. En lo único en que me da una desesperación es que yo no puedo de ninguna manera volver a B.A. por ahora y llevarlo como carga acompañada –digamos que la mitad de la edición (que es de 1.500 libros). No tengo posibilidad de regresar antes de 6 meses o quizá un año (YA VAN AÑO Y MEDIO que salí de B. A.). El retraso del libro me descompaginó todos mis planes de trabajo en Europa y aquí, donde hace 3 meses que estoy, pero apenas recién comienzo.
Los objetivos del viaje se cumplieron en hacer el libro y que este me abra un Camino en Italia y Francia. Este segundo plan comenzó inesperadamente a dar frutos mayores a los que yo suponía, especialmente a Milán (también en PARÍS). Pero yo no podía ya seguir deteniendo mi viaje a Israel.
Siempre recuerdo las cosas que me dijistes de los problemas que tendría y las dificultades si hacía el libro en Europa en vez de hacerlo en B. A. –Y como siempre cada uno tiene razón, y para c/ uno las razones tienen otro sentido–. ERA verdad, pues, lo que dijistes que llevaría mucho tiempo, que un arteggiani hace todo con el máximo de “vuelta a hacerlo” –y que saldría caro y que luego habría dificultad en el envío del libro. En lo que todo esto fue para bien, es que topé con un tipo que resultó ser un gran artista y un tipo generoso y orgulloso de su trabajo. Me cobró la mitad de lo que pedían los impresores simplemente industriales que sólo podrían figurar en el colofón –mientras que éste, considerado el último clásico de la tipografía italiana, (que es una especie de COLOMBO –pero con una obra fabulosa– de poetas, pintores, y para bibliófilos). Me cobró con el tiempo y puso de su bolsillo la otra mitad. Donde yo “soné” fue en pagar un año de vida en Europa (a veces me escapaba a Suiza para ganar unos pesos y logré sacar allá NAFTA para la mitad del tiempo. En lo que fue un acierto hacerlo en Milán, era el que con la maquette logré 2 prólogos de 2 grandes figuras de Italia –y al terminarse, la Librería y editora y Galería Rizzoli hizo la vitrina, la presentación (2 poetas, famosos críticos –uno el del Corriere della Sera y el otro el de la RAI) (y van 4). Gran público y, entre ellos, el dueño de la Galería Schubert que se interesó, se hizo amigo y me convidó para ocuparse de mis cosas. Figuras como Zavattini, Sinisgalli, en Roma. Jean Cassou y Aragón, Asturias y Neruda en París. Lo tienen el libro y gustaron de él.
La France Press envió un largo y entusiasta telegrama a América Latina que desde B. Aires no habrá interesado enviar a ninguna parte.
Me topé con LAJOS SZALAY en París que me dijo “LO ENVIDIO, LO ENVIDIO con NOBLEZA, con altura…”. En fin, sería largo contar todo lo que pasó en año y medio y, sobre todo, a partir de NAVIDAD. Cuando me llegó le libro a París y por el cual en el verano pasado fui a parar nada menos que a Puerto Pollensa, en Mallorca.
En Lausanne me gané mil dólares por un dibujo –y vendí en Ginebra 2 óleos a esos precios (en 6 meses vendí a 100 y 50 dólares libros, con un dibujo original, por un total de 150 dólares)– y, sin embargo, el DESASTRE ECONÓMICO que yo me organicé no me deja levantar cabeza por ahora y recién estoy saliendo del pozo.
Total: me pasaron cosas maravillosas y cosas terribles –que no vale la pena ahora contar. Pero me siento prisionero, no sólo por no poder ir a Bs. As., sino por pertenecer a un país que además de ser el más desdichado del planeta y que da salida a ningún problema, me da la idea que c/ día va hacia el abismo. Imagina que aquí, donde estás en un país en guerra y donde no sabés que bomba te pusieron en el autobús en que viajás, se vive en una sensación de paz interior y de seguridad (incluso del mañana que en Argentina –paradógicamente, es tan incierto). (Y sobre todo que aquí todo tiene un sentido).
Bueno, Ana María llegó en Navidad a París y vivimos en Europa 3 meses y luego aquí otro tanto. Ella está muy bien y, por primera vez, sin la preocupación de las vacaciones que terminan. Mi hija que vive en Jerusalem donde tiene su cátedra y su casa. Acaba de ir por un año a Estrasburgo a defender su tesis para el doctorado. Está muy bien en todo sentido.
Encontré en cada país y ciudad amigos comunes. Ángeles Ortiz, Amparo Alvajar, María Teresa y Rafael, Roberto Payró (hijo). Attilio Rossi, Aquiles Badi. Larralde.
Entre las noticias trágicas, la de Julio Payró y Castagnino me impresionaron mucho. Si bien en tanto tiempo perdí muchos más amigos. A Castagnino lo encontré en París de 2 a 3 meses antes de su fin que ya parecía visible en su angustiada expresión.
Yo no sé porqué pareciera que la gente hace hoy una vida en que, arrastrados por fuerzas inevitables, apresuran el ritmo maléfico de estos tiempos y aumentan las penas que ya de por debemos sobrellevar. Una incomunicación caracteriza a los que debieran ser las personas que nacieron para comunicarse.
Como verás, hay dos capítulos en mi prólogo que tienen que ver contigo. Uno en que hablo de ti –otro el de España, y una cita además en una llamada.
Yo te agradecería le alcances esta carta a Lorenzo, ya que todo lo que cuento es también para él. Discúlpame, Luis, que te hable de tantas cosas prosaicas. Teniendo, a pesar de la terrible lucha del año 1971, tantas cosas maravillosas que pasaron y especialmente en el 72.
A pesar que nunca contestas. Siempre, de lejos, te recuerdo, como cuando éramos muchachos y me hago la ilusión que en vez de ser un gruñón incorregible y un tipo a quien la mayor fortuna acompañó –sin que diera cuenta de ello y que con los años te pones cada vez más gruñón– me hago la ilusión de verte sonriendo como en los buenos momentos y los tiempos felices.
Te envío un abrazo grande. Otro para Maruxa y otro para Lorenzo. Y, si lo ves, a Arturo, dividirlos.

Cariños de Ana María.

Manuel Kantor

varias cores empregadas para enfatizar.

[Anexo.]
[Mecanografado.]

EL DIBUJO, LA PINTURA Y LA LOCURA
Algún día se hará la historia del dibujo, tan injustamente postergado.
En la Argentina hay un momento en que los dibujantes se revelan casi todos en el periodismo, como ilustradores, y ello sucede de 1920 al 30. Posteriormente, vienen de Europa dos dibujantes políticos. Uno, alemán, Clement Moreau, que hizo día a día su guerra antinazi. Era un grabador en madera con el rigor dinámico del trazo de Van Gogh y la síntesis de los japones antiguos. Pocas veces conocimos un caricaturista de humor travieso y elegante como Toño Salazar, que era el otro. Vivió en el París de la época gloriosa donde fue conocido. Era centroamericano de El Salvador. Pasó muchos años con nosotros en Buenos Aires, hasta que Perón lo deportó por sus caricaturas y su país lo nombró embajador en Roma, donde lo encontré. No se podrá conocer su obra, pues era un gran conservador y prefería este arte al de ocuparse de sus dibujos.
Por el año 1937 surgió el nombre de Carybé quien realizó una obra de ilustrador y reveló una condición admirable de dibujante. Nacido en Buenos Aires, vivió su infancia en Brasil, adonde se sintió atraído en el momento en que comenzaba a sentir el color. Un año después que yo regresé de Bahía, él partió para la Terra Boa, que le hechizó definitivamente, dedicándose al muralismo. Hoy su nombre es inseparable del folklore de Bahía.
En 1939 se consagró el nombre de Mauricio Lasansky, joven grabador de la provincia de Córdoba. Cuatro años después partía para Estados Unidos, donde vive desde hace 28 años. Es considerado ya hace mucho tiempo como uno de los grabadores de mayor jerarquía universal.
Luis Seoane, nacido en Argentina y formada su juventud en Galicia, apareció con la guerra española. Dibujante de acento propio, continuó en el grabado, el mural y el cuadro que caracterizó por su alegría del color, desarrollando en los cuatro géneros, con creciente éxito, su definida imagen y su poesía. Es además, como Carybé y Toño Salazar, un interesante escritor. De estos cinco artistas con quienes, con diferencias de años, fuimos contemporáneos, amigos y compañeros, conservo el recuerdo de nuestra convivencia en un tiempo en que se creía en cosas trascendentales.
Junto con ellos hay otros dibujantes que no se iniciaron en el periodismo o la gráfica y provinieron de la pintura. Un desarrollo inesperado fue el de Juan Carlos Castagnino que no había llamado tanto la atención por su fino dibujo cuando ya era un pintor consagrado. Una enfermedad alérgica que le duró tres años, proveniente de los colores del óleo, que le abría la piel de las manos haciéndolas sangrar, lo decidió dedicar esos años al dibujo que desarrolló con intensidad, culminando en la ilustración del Martín Fierro que lo coloca entre los más grandes ilustradores contemporáneos.
Antonio Berni, que en la Argentina fue precursor del fauvismo, del surrealismo, del arte social, y del collage figurativo, ganó en la Bienal de Venecia el premio de grabado. Grabados dibujados con tal vigor y novedad que resultaron una revelación cuando él era ya maduro y famoso.
Gertrudis Chale, una vienesa que descubrió el paisaje solitario de nuestro suburbio pampero, siguió hasta el norte argentino vecino de Bolivia, donde encontró el tema de sabor indígena y la forma que buscaba. Fue quizá la primera artista que incluyó lo telúrico en el arte moderno de esta región con tanta sinceridad y jerarquía, sacándolo del pintoresquismo menor. Tenía un dibujo vigoroso y personal, que la ubica entre los mejores dibujantes y continuadores de los mejicanos. Un clima metafísico y dramático. Gertrudis, mujer alta, interesante, de ojos verdes, de hermosa estampa, se mató en un avión al cruzar los Andes en 1952. El caso de Spilimbergo es especial, pues fue quizá el más grande de los dibujantes y era, simultáneamente, uno de los maestros de la pintura americana.
[Manuscrito na marxe dereita da segunda folla:] A Lorenzo le envío la parte sobre España.


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoVarela, LorenzoGarcía-Sabell, DomingoDieste, RafaelPicasso, PabloHervella, EvelinaArias “Mimina”, CarmenLaxeiro, Maside, CarlosPiñeiro, RamónScheimberg, SimónPaz-Andrade, ValentínDíaz, XoséCuadrado, ArturoFalcini, LuísCastelao, Ledo, XohánSofovich, BernardoBurd, LipaGerstein, MarikaAlberti, RafaelZegrí, ArmandoOtero Pedrayo, RamónColmeiro, ManuelBurd, EstherBaudizzone, LuísGoya, Francisco deTormo, ElenaDíaz Dorado, DiegoNúñez Búa, XoséBlanco Amor, EduardoLifschitz, RafaelPayró, JulioNegri, Tomás AlvaDíaz Arias de Castro, CamiloMiró, JoanDónega, MarinoValle-Inclán, Ramón MaríaNegri, NélidaMuñoz Manzano, CarmenGil Varela, ÁlvaroWhitelow, GuillermoFole, ÁnxelFrontini, NorbertoDíaz Arias de Castro, RosendoTorrallardona, CarlosGerstein, Noemí Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. espazos artísticosautores/asliteraturaasuntos particularesmigraciónsemigraciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoanemedios de comunicaciónpolíticaA nova Sargadelosprensa escritaGalería Boninohistoriaradioartes escénicasExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Exposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Exposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Libro de TapaspremioscineBestiario, de A. GirriExposición de Luís Seoane. Münster. 1967Martín FierroExposición de Luís Seoane. A Coruña. 1963Exposición de Luís Seoane. Bos Aires. 1968. Art Gallery InternationalHomaxe a un paxaroExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Exposición de Luis Seoane. Madrid. 1970Homenaje a VeneciaBienal de VeneciaEl Toro JúbiloHomenaje a la Torre de HérculesÁlbum de GaliciaO Meco, de SeoaneXosé EiroaLuís Seoane. GravadosRetratos FurtivosInsectarioImágenes de GaliciaImaxens celtas [álbum]LonxeBienal de São PauloExposición de Luís Seoane. Madrid. 1975Fondo Nacional de las Artesexilio

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