Carta de Judith Dellepiane a María del Carmen sobre o cultivo da amizade, a vida en Vallvidrera e a situación de Uruguai, 11 de xaneiro (ano descoñecido)
00/00/0000 Carta de carácter persoal e afectivo de Judith Dellepiane a María del Carmen. Reflexiona sobre o cultivo da amizade e o valor da correspondencia para manter a intimidade. Agradece o envío dun libro «sobre Lucía», recibido cando aínda estaba en México, e comenta a presenza alí de varias amigas emigradas (unhas aprenden soldadura autóxena e traballan na construción dun barco). Dá novas familiares -a mudanza a un lugar tranquilo de montaña a vinte minutos de Barcelona (Vallvidrera), a visita de Ángel e Marta por fin de ano, a chegada esperada de Ruth, Donald e a neta Marcela- e comenta a situación represiva en Uruguai coñecida a través de boletíns e da radio, así como un artigo de «Le Monde» sobre Barcelona e a súa cultura. Escrita en vida de Carlos Rama.Barcelona, 11 de enero.
Muy querida María del Carmen, cada vez que te escribo me siento tentada a comenzar con una autocrítica, y con razón. Estoy por el ejercicio de la amistad, por su cultivo, por hacer lo posible para conservar aquella intimidad que permite los re-encuentros verdaderos y no simplemente la presencia de gente conocida, que a veces se torna extraña. Y sin embargo caigo también en la inercia, en el dejar pasar, en una palabra, en no practicar el afecto que siento, que, en nuestro caso se da con la correspondencia ya que poco nos vemos. Ahora estoy en deuda contigo pues no te agradecí tu amable envío, el libro sobre Lucía del que me habías hablado en Sitges. Te habías preguntado si es que lo había recibido. Llegó cuando yo aún estaba en México y luego no podía escapar de mil tareas que culminó con la mudanza y un viaje a París por razones de trabajo. El libro es muy entretenido. Sabes que ahora me interesa especialmente Lucía por la presencia de mis amigas. Dos de ellas ya llevan dos años allá: se trata de las que aprendían soldadura autógena, y que ahora trabajan en la construcción de un barco. A veces deben trabajar hasta a cuarenta metros de altura y deben poner extremo cuidado, pues no es sólo el hecho de caer, sino que el piso está lleno de hierros... Parecen sin embargo dispuestas a quedar, por el momento, no sólo por sus papeles, sino porque una de ellas tiene un niño de tres años y allí tiene todas las facilidades para su educación y cuidados. Los esposos de estas hermanitas están en Mdeo., presos, y el papá no conoce al nene. Las otras dos amigas han llegado recientemente, en noviembre. Una de ellas es excelente profesora de geografía en la que ha trabajado tanto en docencia como en investigación. La otra ya era procuradora, le faltaba poco para terminar derecho y es también muy inteligente. En su carta me dice "no debe existir mejor lugar en el mundo para solucionar nuestros problemas materiales" y después se desvive describiendo la maravilla del lugar donde las han ubicado para aprender el idioma y decir que aquello es el paraíso materialmente hablando, me dice: "Sólo veo las cosas objetivamente y como mi meta no es juntar dinero, ni tener TV en colores, no me deslumbro porque los zapatos que llevo son de Finlandia, el saco francés y la ropa interior china... Faltan los amigos, los hermanos, los sobrinos, los viejos y sobre todo el calor humano del latino o de quien cualquiera sea, ladre en castellano". Esta chica es hija de padre y madre catalanes, de Gerona, y creo que terminará por venirse a estos pagos. Dejando a un lado las obvias dificultades de la lengua, es cierto que un trasplante de Stgo., Mdeo. o Bs. As. con carácter definitivo, en Suecia, debe ser problema a reflexionar. Y vice versa.
¿Qué me dices de los hijos? ¿Cómo ha pasado Constanza sus vacaciones? ¿Cuándo nos visita? No sé si Rodrigo estuvo con ustedes, pasaba por Madrid vía [Narana?] donde tiene amigos. Lo esperamos mañana.
Angel y Marta nos visitaron para fin de año así que hicimos un paréntesis en la vida sedentaria que llevamos (aparte de las tareas domésticas, todo lo demás exige quietud) y Carlos dejó su máquina, en la que por momentos parece pegado, y nos entregamos por dos días al fragor turístico.
Alrededor del 15 esperamos a Ruth, Donald y la hijita, Marcela. Maurito fue para Río con su papá lo que me alegra por un lado y por otro me duele no verlo esta vez.
¿Leyeron el Tele/Expres del [...]? No es para tejer ilusiones. No sé si ustedes habían tenido noticias últimas de Uruguay, pero a través de boletines o de la radio hemos sabido del último empuje represivo feroz. Eso ocasionó una nueva ola emigratoria. Entre los que han salido está don Carlos Q., del semanario. Ahora vive en México, sin miras de volver al país, por el momento. Hoy soy la alegría de la huelta con los problemas urug. No pienses por ello que estoy desanimada. Si no me quedara la esperanza, muero, o me hago "bolsa", como dicen muy vulgarmente por allá.
Lo de acá te imaginarás cuánto nos interesa. Yo no soy muy fuerte en estudios históricos o políticos y te confieso que me resulta difícil evaluar correctamente la situación, sobre todo lo que no es más que momentáneo o lo que representa tendencias a largo término, llenas de promesas... Pero con Carlos (principalmente él) seguimos el acontecer como si fuera nuestro país.
Esto ya es una carta copiosa por demás y aún no te pregunté por los estudios, en los que no te he podido emular. ¿Qué fue de geografía? ¿Cómo te va en todo? ¿Qué cosa buena está preparando ahora Luis?
No sé si saben por Carlos que nos hemos mudado de casa. Ahora vivimos en un lugar muy calmo y pintoresco, con todo el aire sano y simple de un pueblo de montaña aunque a veinte minutos de la Plaza Cataluña. Se está bien, aunque extrañé, siempre desacomoda un poco una mudanza, el atractivo jardín en que vivía y que me ayudaba cuando me sentía algo solitaria. Ahora no tengo ni ganas de salir de casa, lo que rinde en trabajo.
En Le Monde del 12 de dic. salió un artículo simpatiquísimo sobre Barcelona y su cultura. ¿Lo has visto, [fusión?] uruguaya-catalana? Me gustaría mucho estudiar ciencias políticas (pero aquí no hay cursos) también me atrae filosofía, pero lo real es que no me alcanza a mis años la capacidad de trabajo. Tengo todas las tareas de la casa a mi cargo y le ayudo en cuanto puedo a Carlos y para todo esto por el momento, me voy arreglando bien. Hace meses, en cambio, que no he obtenido los trabajitos que tan bien me vendrían de las editoriales.
La visita fue larga ¿no?
Besos de Judith


