| 1954-12-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a García Sabell. 1954 en 27/12/1954
Buenos Aires, 27 de diciembre de 1954
Sr. D. Domingo García Sabell
Santiago de Compostela
Querido Domingo:
Debí haberte escrito hace días respondiendo a la tuya de los primeros días de este mes, dándote noticia además de haber recibido tu artículo sobre Lonxe que tanto a Varela como a mí, excluyendo aquello que puede ser halago para nosotros, nos pareció magnífico y nos emocionó por lo que él encierra de mensaje, de adhesión cordial. No deja de ser curioso que pensando en vuestra obra ahora mismo, en este instante, en la obra de los que estáis ahí de la misma generación nuestra, y en la nuestra, las encuentre repentinamente hermanas por algo más hondo que el gusto de la forma o del tema, que por las causas que unos y otros defendemos. Las pienso unidas en un igual sentido del destierro y en una añoranza adánica de un paraíso perdido que sin embargo no era cuando pudo serlo, en nuestra mocedad, más que puro sueño que aspirábamos a que se cumpliera. Emigrados de nuestra infancia y de esos sueños como de esa tierra estamos nosotros, pero en vuestra obra vista así de lejos se trasunta igual nostalgia emigratoria aún viviendo en Galicia. Creo que deberías desarrollar alguna de las ideas que viertes en tu artículo en ensayos, sin que fuese a propósito de libro alguno, pues sería de gran utilidad para el pensamiento gallego y ayudarías a entendernos. Tu artículo nos ha parecido espléndido y desde luego a ambos, a Varela y a mí, nos gustaría que se publicase en El Faro de Vigo, pues además de su valor como breve ensayo, para nosotros significa, como te dije en otras, la única forma de que nuestra obra no se diluya fuera de Galicia, de la tierra a que precisamente está dedicada.
Estamos deseando conocer el artículo de Piñeiro de La Noche, su juicio nos interesa por igual y en el caso de Varela va unido además al recuerdo de una camaradería juvenil que él nunca olvida. Tengo noticias de mi monografía por Del Riego y estoy impaciente de conocer el texto que hiciste. La de Maside quedó muy bien y me gustaría que la mía quedase, en cuanto a la generalidad de las reproducciones, similar. Recibí el ejemplar dedicado de D. Ramón y tengo que escribirle uno de estos días pero no sé realmente como expresarle mi agradecimiento, pues en sus palabras sobre mí quiero ver que hay más amistad y cariño que justicia y no puede sospechar él cuanto me conmovió, y no sé como decírselo, el que ni nombre, después de tantos años fuese pronunciado por boca de un gran maestro como es él, en la Universidad, por la que tanto luchamos en una época y queremos siempre.
Supongo en tu poder y en el Piñeiro mi álbum Campesinos que te envié por Castiñeiras.
Con mis deseos de que paséis un feliz año 1955 y con los augurios de que todos nuestros fervores comunes se cumplan, recibid Elena y tú el saludo cariñoso de Maruja y mío y el fuerte abrazo hermano de:
Seoane
Escribe, escribid, vuestras cartas son nuestro único aliento. Otro abrazo.
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| 1966-12-20 |
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Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Laxeiro a Seoane. 1966 en 20/12/1966
Madrid, 20-XII-66
En un Caravela de Iberia volé a París el 17 de noviembre con la gran ilusión de ver tu exposición homenaje a Picasso: el 19 entré por primera vez en el Grande Palais a contemplar 280 pinturas del más grande de este siglo. En esta grandiosa exposición los dos primeros cuadros están fechados en La Coruña. Quisiera hacerles sentir a ustedes la emoción que tengo ante esta realidad. Como gallego que soy, pensé que era el más grande homenaje que le hacía a mi tierra en todos los tiempos; ahora me pregunto ¿los señores que rigen y dirigen la vida cultural de La Coruña y cito también la Universidad compostelana se enterarían o seguirían dándose por no enterados?
Sólo quiero darles mi ojeada sobre los lienzos de Picasso. Picasso es este Picasso por París, sino sería otro Picasso. Está claro que este hombre tiene una fina sensibilidad de pintor acompañada de una inteligencia clara de la vida y de las cosas; en toda su obra se ve claramente que sabe mucho de todo cuanto se ha pintado y dibujado en el mundo, esto que sabe de otros lo une a lo que no sabe de él mismo, y es ahí cuando surge el genio de Picasso, un ser así de él sabe muy poco, por eso encuentra cosas con sus herramientas de trabajo; los que saben donde están ya no tienen la emoción de encontrarlas. Conocía muy pocas obras originales de Picasso y estas no creo que lo representan con todos sus valores. En esta exposición vi con plena claridad de quien se trata. Este hombre respetado por toda persona inteligente y sensible que los tontos y los cultos muchas veces atacan. Dios nos libre de un tonto culto, a estos me refiero.
Picasso es un pintor para los cultos inteligentes y para los inteligentes incultos. Los no inteligentes cargados de títulos y doctorados nunca lo entenderán. Recorro toda la exposición con un eco de fondo, que de cuadro en cuadro retumba cariño. Ahora estoy delante de un cuadro que representa a una familia de circo. Aquí la vida está bañada de poesía y tragedia por un que desde un gran amor por la humanidad ante esta obra uno duda del sentimiento humano, cuando se ve lo que expresa la cara del Chimpancé que mira al matrimonio, gozoso de su hijo, en un momento de descanso. Aquí encuentro en un lugar que tengo delante y a mi espalda, nervioso y deseoso de ver todo a la vez, miro hacia adelante y hacia atrás, ya no sé que harán ante tanto milagro. Pregunto sobre lo ocurrido viendo los que tengo de frente. Es una parte de la serie de los saltimbanquis. Con todos ellos, está plasmada la luz que baña el alma del artista, estos cuerpos mal alimentados. Trasuntan un gran amor por su trabajo en un ambiente que a pesar de las penurias reúne una felicidad incomprendida. Ahora estoy delante de un cuadro de la época azul. Yo diría de todas las épocas. El amor y sus frutos, ¿la vida, lo eterno? Adán y Eva emocionados viendo proyectándose la humanidad. Sería interminable si siguiera describiendo la emoción que siento delante de cada obra. Sólo quiero decirles a los que lean esta pequeña nota que fue en Galicia, en La Coruña donde este genio soñó y proyectó este gran Paraíso.
Laxeiro
Pintor de Lalín.
2431-9043
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| 1966-12-24 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:]
Transcripción da Carta de Frontini a Luís e Maruxa Seoane. 1966 en 24/12/1966
DR. NORBERTO A. FRONTINI / ABOGADO / Buenos Aires, / LAVALLE 1312, 5º A / TELÉFONO 40-7512.
Diciembre, 24 de 1966
Sr. Luis Seoane y Maruja Seoane
Madrid
Queridos Luis y Maruja:
Les escribo desde mi Estudio, en el cubo de una ciudad silenciosa. Al parecer, todo el mundo está en sus casas volviendo a la tradición cuyo futuro parece deteriorado. Las familias, ¿dónde están las familias verdaderas? El hecho de que esté aquí solo es una prueba personal que podría universalizarse. Un hijo está donde ustedes saben. Como el procurador fiscal pidió licencia para no acusar o sostener el recurso de apelación en la Alzada, la Cámara designó a un cofiscal de la lista de abogados del foro tucumano. Naturalmente, el nuevo fiscal ad hoc necesitará mucho tiempo para enterarse de cómo son los vericuetos del expediente, mientras tanto los muchados, el hijo, deberá permanecer un mes, dos o tres meses más. El otro hijo, con sus dos criaturas, estará con los otros abuelos. Otra compostura que me es incompatible. Y la hija estará con su suegro o suegros. Y todo el mundo, de este modo, está y no está aunque quiera estar junto. Habría que volver a creer en dios con y sin mayúscula. O volver, como solía decirme aquel gran castellano Ángel del Río, volver a la idea de pecado. La idea de pecado me encanta como revelación del poder creador del ser humano. Todo cambio es pecado visto desde la normalización pretérita. Pero, ¿de qué les estoy hablando? De mí, por lo visto. Pero yo quería decirles que recibí con alegría la carta que Luis me envió desde París. Los envidio por haber visto esa exposición múltiple de Picasso. Una larga vida creadora, una ráfaga espermática en el nivel de la invención y del mundo. Nuestros nietos se acostumbrarán a ver sin asombro epidérmico. A ver con naturalidad. Y les pasará seguramente lo que (a) mí cuando he vuelto a ver a Goya. Se le ven las entrañas del genio. Y es ahí donde se advierte que los medios de que se vale el hombre para expresar su ser profundo son infinitamente variados y múltiples, desde la palabra, siempre insuficiente, hasta la música tan cerca de las excelencias que el hombre ha atribuido a la divinidad por él creada. Me gustó eso de “soldado raso de la pintura”. Que es como decir, estado de inocencia. Cuando lo leí, me acordé de Castelao, cuando en Santiago de Galicia, en la Universidad dijo aquello de que “hoy llamamos genialidad a lo que antes llamábamos inocencia”. Lo comprendí, o creí comprenderlo por primera vez. Lo había repetido miles de veces con intuición pretenciosa, pero sin advertir la similitud del sentido de ambas palabras. En ambos casos, con ambas palabras, me parece que se define el nivel de la levadura auténticamente creadora. El genio es la inocencia haciéndose conocimiento verdadero. O lo que es lo mismo: de la inocencia al conocimiento. De la nada a la creación. La nada y el ser? Bueno, ya próxima la media noche, les deseo buenas fiestas. Pero más, que se te hagan fruto verdadero, a ti Luis, esas tremendas, temblorosas ganas de pintar. Vaya monstruo simpático! Estará por ahí de aquí a pocos días Clarita, la esposa del Dr. Reati, con una sobrina. Le di tus señas para que pudiese ella conversar contigo. O mejor: para que te oyera. Le advertí que estarías trabajando. Pero podrías darle algunas indicaciones para París, pues seguirá para la ciudad picassiana. Ah, los recuerdos del [escrito na marxe esquerda:] Berlín de 1932/33. Hofer, Haeckel. Guardo las imágenes en la memoria. Nolde, Rene Sintenis. Los tiempos pasados entristecen si el presente está detenido. El tuyo es una vibración enternecedora. Bueno: falleció el hijo de Falcini. Qué se le puede decir a los sobrevivientes? Cada cual está solo con sus dolores, con su dolor. No sé a donde iré de vacaciones. He tenido tanto que hacer, o tanto aturdimiento, que no he dispuesto de tiempo para pensar en ello. Grandes abrazos para ti y Maruja y vuelve a escribir una de tus estupendas cartas.
Norberto
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| 1967-03-13 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Palazón. 1967 en 13/03/1967
Madrid, 13 de marzo de 1967
Sr. D. Francisco J. Palazón
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos en Madrid desde hace casi tres meses, pinto, igual que en la calle Montevideo, en menos espacio, pero con buena luz y contento. Contento de trabajar, no de las cosas que me rodean, unos muebles estúpidos, sillones amarillos y azules y unas paredes verdes y rosas, pintadas así seguramente porque fueron vistas en alguna revista de decoración, y las imitaron, o creyó la propietaria de la casa que satisfacía el promedio de gusto del turista. Por lo demás bien. Trabajo y, con Maruja, salgo por las tardes o por las noches a andar por las calles de la ciudad, o a ver algún espectáculo que pueda interesarnos, teatro de Valle Inclán y Bertold Brecht, espléndidamente puestos en escena y que resulta lo único interesante de esta temporada de Madrid, carente, en general, al menos en estos meses, de teatro, cine o exposiciones de interés. No veo mucha gente importante. No tengo ganas de verla, prefiero hablar con la gente del pueblo. Con un taxista, cualquier obrero, una vendedora de lotería o de cigarrillos, cualquiera que no sea un estúpido señorito de bigotito recortado, como trazado a cordón, con pulsera de oro en la muñeca del brazo derecho, los zapatos bien lustrados que le dice a otro ¡macho! Odio esta palabra de cuarto de banderas, de prostíbulo, tan en boga ahora en Madrid. Un niño de escuela se dirije a otro, a un compañero, y le grita entusiasta, ¡macho! Odio esta palabra que escucho en cualquier parte, como me fastidian los funcionarios de Cultura Hispánica que hablan de América haciendo chistes, sin conocerla y riéndose del acento de los americanos. Un pariente mío, médico y aficionado a los Congresos de emigración, acaba de pronunciar una conferencia en esta ciudad ofreciendo a las naciones americanas capitales y técnicos. El es gallego y podía suponer ironía en el ofrecimiento, pero no, lo decía de verdad, sintiéndolo. Se trata de un hombre que vive fuera de la realidad y que no sabe de donde acude el capital a España, ni que en América existen, en bastantes naciones, iguales técnicos que en España. Ese mismo día había hablado con un obrero que gana 55 pesetas de jornal, menos de lo que estipula la ley. Y el anterior con un ebanista que luego de ocho horas de labor debe trabajar particularmente otras cinco o seis horas de lustrador de muebles para poder vivir él y su familia. No quiero decirte nada ahora de los emigrantes. Hablamos con muchos gallegos en Holanda, en Alemania, en Suíza, ¿para qué hablar de lo que nos dijeron y dejaron entender en sus conversaciones? Acaba de salir un libro del Instituto Español de Antropología Aplicada, se titula Migración y sociedad en la Galicia contemporánea. Parece muy interesante, no hice más que hojearlo y leí un elogio al mensaje del Centro Gallego, aquel de hace aproximadamente dos años. El libro está hecho por un equipo de universitarios. Pero no quiero hablarte de estas cuestiones. Estoy, sin embargo, encantado de estar en España por el pueblo. Por este pueblo que rompe a cantar en cualquier momento –el canto y el alcohol ahogan las penas– que Maruja y yo vamos a escuchar pasmados en la Plaza Mayor o en cualquiera de las calles que surgen de ella o la rodean, en los idiomas y con la fonética de sus países de orígen, o de Madrid. Cantando las viejas canciones de siempre, San Benitiño de Lérez, o un zortzico, una jota, una canción de la Montaña o de cualquier otra parte de España. Escuchándolos, paseando por las calles, viajando a alguna ciudad cercana, o yendo a los museos, vivimos España. Tan pronto termine de preparar la exposición de Colonia que se inaugura el dia 4 de Mayo, iremos a Galicia, el pobre, espléndido y mendigo país, cuyos hijos emigrando en mayor cantidad que los de otras tierras constituyen una de las fuentes de divisas que mi pariente ofrece a América. Para estar tambien con la gente del pueblo. Ya no tengo edad para visitar intelectuales que no me interesan, o solo relativamente, y visitar compañeros de carrera que me hablan durante una hora y media de caza, la del urogallo en el Cebrero o la del faisán en Castilla, o de como sería útil instalar un hotel para atraer turismo en las Islas Cíes. (¡Qué saben en general ellos de las Islas Cíes ni de Galicia!). Estar en sus hogares oyendo hablar de esos mismos temas y del servicio doméstico, –que como todo el mundo sabe aquí son alemanas o suízas, mientras los obreros españoles hacen turismo en los países de ellas– o escuchando charlas sobre los tiempos del bachillerato, o de la Universidad, mientras yo contemplo, aburrido, en las paredes de sus salas unos cuadros horrendos y vitrinas con porcelana alemana del peor gusto comprada, como los cuadros, en el bazar de la esquina, porque ellos, claro, desprecian los barros de Buño o la cerámica de Talavera o de cualquier otro pueblo español donde se hace de padres a hijos desde hace siglos. No hay nada que nos una, están vencidos (me refiero a los de mi edad) o son alféreces provisionales y presumen de esto.
De exposiciones, una muy buena de escultura de Pablo Serrano, con una espléndida cabeza de Antonio Machado en bronce. Una copia la compró el Museo de Arte Moderno de Nueva York, la otra la tiene la policía de Baeza. Otra, no tan buena, de pintura y objetos de Millares, con un poema excelente que le dedicó Alberti y de éste, de Alberti, una exposición de grabados en Fernando Fé. En la inauguración la gente esperaba en la calle para poder entrar y firmar un pliego de adhesión a Alberti. Parecida multitud en el primer día del festival de películas checoeslovacas en El Ateneo. En cuanto a otras cuestiones, huelgas, por ejemplo, hay tantas como en Buenos Aires, tan variadas, unas parecidas y otras menos ostentosas. En Roma hubo una de barrenderos con la diferencia sobre la de Buenos Aires que despiden peor olor, así nos pareció, los cubos de la basura. Posiblemente, no lo sé, las pastas al pudrirse. De teatro Valle Inclán, como ya dije, es la revelación, La cabeza del Bautista, La enamorada del Rey y La rosa de papel, están siendo notablemente representadas. El público aplaude además a circunstancias actuales.
Nada más por hoy. Escribidme. Esta carta sirve tambien para Manzano –me gustaría ver lo que está pintado–, Salvador y Maeso. A Manzano dile que estoy pintando emigrantes con carteles colgados del cuello, como he visto, para enviarlos tambien a Alemania.
Un gran abrazo para Pili, para Carlos, para tí y los pequeños de:
[Seoane]
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| 1972-01-15 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 15/01/1972
Washington, D. C.; USA
3521 39th Street, N. W.
15 enero de 1972
Queridos Luis y Maruja:
Después de muchos intentos fallidos, acabamos de recibir vuestras señas en Buenos Aires, de Carmen y Rafael. Más de una vez los hemos acosado con preguntas sobre el paradero y la suerte de los amigos, pero solían contestar mucho después de haber recibido las cartas y de haberse olvidado de lo que les parecía secundario y daban por descontado. Esta vez nos pusimos “serios” con ellos, lo que nos valió el recibo de dos cartas, una de Carmen, con muchos pormenores, metódica, documentada, y otra a Rafael, magnífica como suelen ser todas las suyas, y bastante explícita sobre las mudanzas ocurridas por allá en diversos órdenes de cosas. Al parecer, se van aflojando los ánimos poco a poco y se pueden enviar una carta fuera del país en la que se comentan –en términos bastante comedidos y académicos– aciertos y desaciertos. Lo que más nos alegró de ambas cartas es lo que os atañe a vosotros; tus triunfos en la Argentina y otros países, tu alianza con Díaz Pardo en proyectos de cerámica, en la creación del Museo Carlos Maside y en otras labores culturales. Todo ello es admirable en sí mismo y como promesa, como anticipo de lo que se puede hacer en circunstancias desfavorables o que tales parecen vistas desde aquí.
Comprenderás que estas cartas no han hecho más que abrirnos el apetito. Nos gustaría saber que se publica en gallego, bien en Galicia o fuera de ella. Aquí sólo llegan algunos libros de la editorial Gredos, porque tratan de asuntos que interesan a los estudiantes de la literatura española y temas afines, y los de las colecciones baratas de Buenos Aires: la de Losada y la de Espasa-Calpe. Me han dicho en Portugal que Galaxia ha editado bastante en gallego, pero no me fue posible poner la vista encima de ninguno de sus libros, ni menos de su catálogo. ¿Qué hace la Academia Gallega, de la que Sabell y Dieste forman parte? Me imagino que tendrá una buena biblioteca y ejemplares de muchos libros agotados, sobre todo diccionarios, como el de Carré, el de Cubeiro y otros. ¿Se enseña el gallego en la Universidad de Santiago y en los institutos de segunda enseñanza? Creo haber oído que en Lugo enseñaba un destacado profesor de gallego. Aquí me prestaron el Manual de Dialectología española, de G. de Diego, en que se dedica bastante atención al gallego. También he visto alguna referencia a un tratado de gallego publicado en Barcelona. Pero mis noticias son nebulosas, y si bien podría aclararlas un poco sumiéndome en la Biblioteca del Congreso, se da el caso que está lejos de mi casa y cuando se llega allá es poco menos que la hora de cerrarla, aparte de muchas otras dificultades. Una grata novedad para mí fue la publicación de la General Estoria por Martínez López, un esfuerzo este espléndido que acaso sirva de ejemplo y de estímulo a otros profesores españoles. Tuve noticia de esta publicación por Dieste. Inmediatamente, escribí al autor a Tejas, quien me envió un ejemplar a vuelta de correo. Carmen acaba de anunciarme que Martínez se retiró y vive en Santiago. Ojalá que, ya libre de obligaciones docentes, dedique su talento y su preocupación a trabajos parecidos en pro de la lengua gallega, de la que tanto hay que aprender. Una Gramática Histórica Gallega, precedida de unos capítulos de fonética, sería un tema muy apropósito, en el que además podrían colaborar otros especialistas.
Sentimos mucho no haber podido veros en Portugal. No teníamos a la sazón idea de que estuvieseis tan cerca. Alicia estaba muy mal y hubo que salir con bastante precipitación. Ahora estamos pensando en la posibilidad de un viaje a Europa, en primer lugar, para ver a Cuqui y a los suyos, en segundo, para echar un vistazo a la situación en general. Y pienso visitar Vigo y La Coruña y pasar unos días con los amigos. La vuelta a España me parece muy difícil por varias razones. Al final de este año empiezo a cobrar mi pensión del Estado, y si la vida aquí no sigue encareciendo, talvez pueda dedicarme a mis cosas, no muy bien definidas aún. Ahora enseño español, trabajo durante horas en el Departamento de Agricultura, traduzco y sobre todo preparo para la imprenta monografías científicas, algunas de ellas escritas por argentinos con pujos literarios y ringo-rangos de tangos. De esta manera, nos vamos defendiendo de esta inflación que nos viene comiendo sin piedad.
Hay pocos amigos con quien hablar; los que hay, están metidos hasta las orejas en sus trabajos de rutina y pasan meses sin hacernos una llamada telefónica. Por mi parte, de vez en cuando hago una “escapada”, como la llama Alicia, a las librerías donde se venden libros extranjeros o a las de segunda mano, de las que quedan pocas, y vuelvo con la cartera repleta. Lo malo es que al llegar a casa tengo que ponerme a la máquina y dejar los libros adquiridos dormir por los rincones de la casa. Con frecuencia y para romper la rutina, salimos en coche por las orillas del Potomac –el río que pasa por Washington y refleja los grandes monumentos de los hombres más ilustres de la historia de Estados Unidos–, donde abunda la vida silvestre: ardillas, pájaros, etc. y sobre todo, los árboles de las más variadas especies, algunos centenarios. Por las cercanías del río hay grandes granjas, con vacadas hermosísimas; hay también grandes plantaciones de frutales, en especial melocotoneros y manzanos, donde nos aprovisionamos de fruta cuando está madura. Lo más interesante de estos paseos, parte en coche y parte a pie, son las flores silvestres, que se suceden a medida que avanzan la primavera y el verano. Hay multitud de especies, y algunas cubren grandes praderas y terrenos baldíos. Tendrías que ver esto, este paisaje que nadie pinta y creo que pocos admiran. No recuerdo haber visto en nuestros paseos un solo pintor con el caballete. Sí, hay gente que disfruta la naturaleza, y ya quisieran otros países donde he vivido tener tantos expertos en asuntos de conservación, de parques públicos, de observadores y protectores de aves y miles de cosas más. Pero, en cambio, la pintura no tiene el arraigo que debiera, y en particular el paisaje no recibe el homenaje que merece de los pinceles.
Pero hay que dejar que la gente madure o por lo menos una fracción de ella. Llegará algo así como un Monet washingtoniano que capte, a su manera, esta luz, estos horizontes cerrados por sus colinas azules, ora fijas por la transparencia de la luz, ora deslizándose como una melodía, como un tropel de olas en alta mar, levemente esfumadas en la neblina. Los reflejos de este río son indescriptibles en todas las estaciones, lo mismo cuando queda convertido en una grieta de hielo zigzagueando entre los bosques a lo largo de cientos de millas, que cuando avanza, lento y constante, cargado de nubes, de sombras estremecidas de árboles a punto de reventar al comienzo de la primavera o saturados de colores en el otoño.
Sé que estáis ambos muy ocupados y no quisiera que esta carta sea otra cosa que un contacto espiritual con vosotros, tras esa prolongada discontinuidad. Sin embargo, acaso tengáis unos momentos para escribirnos unas letras y dejarnos saber como van vuestras cosas. Nos acordamos mucho de los amigos, de las personas, y muy poco –seamos sinceros– de los demás. Buenos Aires ha sido muy duro para mí, y me quedan muchos recuerdos dolorosos de él, en parte debidos a mi carácter, en parte a las estrecheces que tuve que afrontar. ¿Sigue Varela en Buenos Aires? ¿Cómo están tus [escrito na marxe esquerda:] padres, Luis, y tu hermano? ¿Vive Ramón Baltar? Carmen nos contó la muerte trágica de Farias. Etcétera, etcétera.
Un gran abrazo
Otero
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Queridos amigos: ¡Cuántos años sin saber de nosotros! Ya podíamos escribir a Bartolomé Mitre! Luis, muchas felicidades por todos tus éxitos. Este país es hermoso, como dice Ote, pero lo han puesto al revés. Yo ayudo a Ote en sus traducciones, enseño español en casa y me dedico a “las faenas propias de mi sexo”. Disfruto el campo y el paisaje y leo mucho. Acabo de terminar los Diálogos de Platón. Ahora estoy a vueltas con Ortega.
Abrazos.
Alicia
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| 1972-01-17 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Piñeiro. 1972 en 17/01/1972
Buenos Aires, 17 de Xaneiro de 1972
Sr. D. Ramón Piñeiro
Santiago
Meu querido amigo:
Recibín as tuas duas cartas e coa derradeira o recorte da entrevista a López Garabal encol do acordo dos albaceas sobor o destino da obra de Maside. Cando os albaceas se xuntaron en Santiago non eisistía, que eu sepa, nesta cidade museo algún de pintura e cando dispoñan de ditas obras facíano, polo menos eu, pensando en que Galicia enteira é unha cidade e que as obras dun artista o mesmo dá que estén en calisquera das suas poboaciós, Vigo, A Cruña, Santiago, etc. Cando Isaac e mais eu matinamos no Museo Carlos Maside decidímonos a facelo no Castro percisamente con ese criterio moi dacordo coas aspiraciós urbanísticas do noso tempo. Dentro de 20 ou 30 anos mais as distancias serán menores e mais a descentralización urbana. A mín danme ganas de rir cando os cruñeses queren sacarlle o que poidan á Universidade de Santiago, ou os vigueses ós cruñeses calquer industria ou escola téinica. O señor López Garabal debe entendere que o Museo de Santiago non eisiste aínda. Que si nunha época o aúntamento de Santiago fíxolle encárregos a Maside, logo do fallecimento déste con motivo da sua eisposición nesa cidade o aúntamento negóuse a pagar o catálogo, o úneco de Galicia. Pero o máis importante é que o Museo de Santiago non eisiste y (sic) eu pola miña parte estaría cecáis en contra da sua fundación. Abondan cos que hai en Galicia. Non se dixo en ningún intre polos albaceas que Santiago tivese sido allea á tendencia renovadora do pintor. Os que estimulábamos a Maside ou éramos de Santiago ou vivíamos alí. O que se dixo sí, é que pra vender ou traballar como artista gráfico tivo que vivir en Vigo. Non pretenderá ninguén que dous ou tres encárregos polo aúntamento poden xustificar nada.
Non sei por que escribo todo esto. Cecáis porque penso que todo o mal noso reside nas pequenas diferencias, nos resentimentos producidos por cousas miudas. Por esas “rencillas parroquiales de nuestros aldeanos” coma dí moi inxustamente López Garabal atribuíndolle ós aldeáns un xeito de aituar distinto ós cidadáns galegos, e sin matinar que en Galicia todos somos aldeáns.
Participéille os teus saúdos a Varela que chos agradeceu moito. Sempre se lembra de tí, de Fole, de Lois, e de outros amigos de Lugo. Non anda ben de saúde.
Unha grande aperta de Maruja e miña pra Isabel e pra tí:
Seoane.
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| 1975-06-12 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Palmás. 1975 en 12/06/1975
La Coruña, 12 de Junio de 1975
Sr. Ricardo Palmás
Buenos Aires
Querido Palmás:
Llevamos algo más de cinco meses de estancia en esta y no hemos escrito a los amigos, luego de una primer carta enviada a los quince o veinte días después de nuestra llegada y que no recibió casi nadie. El silencio que teníamos por respuesta nos hizo hablar por teléfono con mi hermano resultando que no habían llegado nuestras cartas y así ocurrió con Sofovich y con Baudizzone y otros amigos. Ahora, después de tanto tiempo, nos decidimos a escribir nuevamente y parecen estar llegando, puesto que recibimos respuestas.
Estuve trabajando encerrado en el departamento de La Coruña, pintando para una exposición en Madrid que se inauguró el 29 de Abril y se clausuró el 10 de este mes, Junio, y que obtuvo gran éxito de crítica y público. Antes se había inaugurado la Galería Sargadelos en esa ciudad, constituyendo un acontecimiento intelectual. Se realizó en ella una muestra muy importante del libro gallego, con el aporte de la Academia Gallega, Archivo de Galicia, Biblioteca Penzol, etc., desde el siglo XVI hasta la actualidad, conjuntamente se hicieron grandes fotografías de escultura románica, gárgolas, algunas obras de escultura actual, murales góticos, los de la Catedral de Mondoñedo, Vilar de Donas, Sta. María de Melida y, en vitrina especial, objetos prehistóricos cedidos por la Universidad compostelana y de tallas en azabache. Documentos de los siglos XV y XVI y todo presidido por el mapa de Galicia de Fontán. Pronunciaron cuatro conferencias Ramón Piñeiro, García Sabell, Rof Carballo y Rafael Dieste, referidas al hombre gallego, al medio en que se desenvuelve y a la formación de su cultura. Cuatro conferencias extraordinarias. El gran descubrimiento de Madrid y Barcelona es Rafael Dieste. La gente joven que lo desconocía admira su prosa y la originalidad de su pensamiento. Lo consideran el gran prosista de la generación del 27. Por mi parte, independientemente del éxito personal que en mi caso pueda obtener no acaba de atraerme la vida cultural actual de España. Las gentes están en general muy poco informadas, o tienen grandes lagunas en su información que no tratan de evitar y quizás la envidia corroa a una gran parte de sus intelectuales, como si unos estorbasen a los otros y no hubiese sitio para todos. A América en general se la desconoce.
Se admira y se rechaza o se polemiza alrededor de una literatura latinoamericana que a España llegó vía París y Londres más aún que Buenos Aires, Méjico, tratando de probar las influencias europeas que puede haber en sus autores como si esa literatura no tuviese iguales orígenes, comunes, que la de cada país aislado de Europa.
En Galicia los jóvenes están trabajando muy bien y en general todos los conocidos de generaciones anteriores. Blanco Amor representa constantemente su teatro en ciudades gallegas y Barcelona. Sus novelas son tan estimadas en castellano como en gallego, viviendo a saltos entre Galicia, Madrid y Barcelona. No parece tener domicilio fijo, está muy contento, trabaja.
Por mi parte, como dije antes, también trabajo. Dentro de un mes aproximadamente, saldrá un nuevo álbum de dibujos, Ramallos caramuxos, e un epílogo con outros dibuxos, pienso que así se titulará. Tengo el encargo para una editorial de artistas jóvenes de Madrid, en la que está Patiño, de un álbum de grabados que será un Bestiario, y algún que otro encargo más. Veremos todo lo que puedo hacer.
Por favor contésteme y transmítanos noticias, las que se le ocurran interesantes.
Un abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1978-10-19 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a García Sabell. 1978 en 19/10/1978
Buenos Aires, 19 de Outubro de 1978
Sr. D. Domingo García Sabell
Santiago
Querido Domingo:
Lembrámonos sempre de vos. Do ben que nos fixo persoalmente o voso viaxe, independente do que lle fixo á colectividade, polo que sei. Para min eres a persoalidade mais outa de Galicia de hoxe e este non é unha frase feita como afago. Esto sínteno moitos outros, e independente, o xuicio, da nosa amistade ou da que teñan contigo as outras xentes a que me refiro. En febreiro ou marzo marcharemos a Galicia, non creo que aínda definitivamente, pois unha gran galería de eiquí quere festexar os meus setenta anos, en 1980, con unha gran mostra retrospectiva da miña obra e pra esto terei que tratar de axudar a concentrar as obras que teñen museos, galerías e particulares, pois ten de ser unha selección da pintura e mostrar tamén grabados, álbumes, libros ilustrados, etc. Un traballo no que teño que estar presente eu. O que me sorprendeu é de que a alguén se lle tivese ocurrido festexar os meus posibles setenta anos. Nunca pensei neles, nin na edade relacionada co arte nin en xeral coa miña vida. Un ten uns anos físicos que non responden a edade do seu esprito, das suas inquedanzas. En todo caso é a edade que os mais mozos matinan dos vellos cando non os coñecen ben. ¿Cal era a edade da moza de Ticiano, de Ho Kusai, etc., por poñer exemplos, a que tiñan cando cumpliron vinte anos ou a que mostraban na sua obra cando tiñan noventa? Cando tiñan vinte anos remataban unha academia, eran os mais vellos dos pintores, mais que os que estaban a morrer pola edade, mais cando tiñan arredor dos 90 era cando continuaban abrindo camiños ó seu arte, cando mais importante era a separación que houbera moitos anos denantes entre eles de 20 anos e os que entonces consideraban moi vellos, no que mais debe importar ao home, no desenrolo da cultura.
Non sei para que che escribo todo esto. Porque cando comecei a escribir matinaba soio facelo para pedirche un favor. Quero, como ti sabes, donar a miña biblioteca de arte, un dous mil tídoos, á sección de Historia do Arte, da Facultade de Letras de Santiago, e desexo que acepten o donativo. Para ofrecelos e sexan aceptados debe esistir un procedimento que descoñezo. Tamén para que o Consulado interveña no envío, pagando a Universidade ou o Estado os gastos do embarque e traslado. Naturalmente a aduana arxentina pondría dificultades, pois a maioría deses libros son moi valiosos e moitos están agotados. Outro problema son os cadros e os grabados. Cecáis o que tiña que facer o Estado pra incorporar novamente a España os intelectuais que tiveron que sair de España con motivo da guerra, e non teñen pensión, xubilación, etc., e non me refiro soio ó caso das donacións, é que se ocupasen os Consulados de lles facilitar os trámites ós membros dos consulados nos países onde están acreditados e ós funcionarios das Aduanas ao ingreso das obras de arte dos artistas nesas condicións en España. Quixera que tí nalgún intre falases desto co Ministerio correspondente, moita xente quedaríache agradecida pois, que eu sepa, é a reparación mínima para todos aqueles que non tiveron cárrego oficial algún, sendo escritores, artistas, homes de cencia, periodistas, etc., e en coarenta anos foron acumulando ouxetos, obras de arte, bibliotecas, no esterior. Mais o que nos urxe é resolver o problema da donación. Vou a iniciar o inventario dos libros, aproveitando a axuda da miña sobriña nas suas vacacións, dos que quero donar á Universidade compostelán, pois sei que en ela a biblioteca de arte é probísima.
Perdoame por esta petición. Xa faláramos algo desto polos dias que estiveches eiquí.
Unha aperta moi forte e garimoso pra Elena e pra ti de Maruxa e miña:
Seoane.
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