| 1949-05-26 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1949 en 26/05/1949
Buenos Aires, mayo 26/49
Querido Seoane:
A los pocos días de su partida para Europa, recibí de Montevideo sus líneas recomendándome al pintor alemán. Luego tuve ocasión de conocerlo, pero no me fue posible todavía serle útil. Talvez exponga en Muller.
Hace unos días me llegaron noticias suyas de París, y conmigo varios amigos: Sarita, Frontini, Scheimberg. (Sarita me encarga ya que yo le escribo antes, de anunciarles carta de ella para dentro de unos días).
Demás estará decirle que su entusiasmo por París lo comprendo por haberlo vivido. Tan seguro estoy que no desespero de poder renovar la experiencia. Por ello me explico que hasta el momento de su carta de Ustedes no hayan tenido tiempo más que para recorrer ese maravilloso París y frecuentar algunas salas del Louvre. Imagino sus emociones frente a Zurbarán y a los retratos familiares de Rubens que tanto me impresionaron. Yo, también, como Giambiagi, celebraría recorrer con Uds. esa condensación de la historia del arte que es el Louvre.
Nos ha sido tan grato recibir noticias de Uds. que nos leímos vuestras cartas. Al leer la que recibió Frontini, me enteré de la impresión que le produjo el Balzac de Rodin y de que me asoció a esa impresión. Por rara coincidencia, su carta llegó en momentos que preparábamos una exposición de esculturas y dibujos originales de Rodin que inauguraremos el I de junio. En esa ocasión yo hablaré de la escultura y del significado de la obra de Rodin.
He sometido la sugestión de trasladar la sala de la Hebraica a la rue de la Boetie o al Faubourg Saint Honoré al Dr. Scheimberg. Mentalmente ya hacemos con Uds. tertulia allí. Algunos más felices, pronto se harán presentes, como Kornemblithh, dentro de poco.
En cuanto a lo que Ud. llama un error de haberlo designado delegado de la S. A. A. P. ante el Congreso, no comparto su opinión. Creo lo contrario. Máxime siendo yo el autor de la moción que todos compartieron. Su elogio de la representación de la U. M. A. se lo hice conocer a Nélida que lo celebró, lo mismo que su saludo.
Espero conocer nuevas impresiones y noticias de que el viaje les resulta provechoso, en todo sentido.
De la temporada artística de Buenos Aires poco es lo que puedo decirle digno de interés. En este momento tenemos en nuestra Sala una muestra de esculturas, monocopias y dibujos de Cecilia Marcovich, que revelan a una artista de calidad, sobre todo para nuestro medio. Después de la de Rodin, tendremos una de Victorica.
Sin más, por ahora, les digo, a pesar del deseo de contarlos de nuevo entre nosotros, que ojalá puedan quedar allí mucho tiempo, trabajando con provecho.
Salúdeme mucho a Colmeiro, a Serrano Plaja, a Audivert, a Alicia y a demás amigos comunes y reciban ustedes dos el saludo de Germaine que agradece vuestro recuerdo y el de este amigo de siempre.
Luis Falcini.
[Manuscrito:] PD: Por este correo sale carta para Colmeiro dirigida a Ed. Berthier
|
| 1951-06-19 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1951 en 19/06/1951
París, Hôtel du Quai Voltaire, 19 jun., 1951
Mi querido amigo Luís Seoane:
Tenía el propósito de escribirle desde Londres, pero me falto tiempo para hacerlo. Lo hago, pues, desde aquí –desde este París que quiero entrañablemente y que no me explico que a Vd. no le haya gustado–, o, por lo menos, gustado en la medida que debió gustarle. Puedo decirle, en cambio, que Londres no me gusta? Cómo explicar que habiendo tantas cosas que nos gustan a ambos disintamos precisamente en esto? Para mi gusto, Londres es una ciudad demasiado grande, con un movimiento enloquecedor en sus calles. Luego, no tiene cafés. Esto es sencillamente terrible: el hombre, desde que sale desde su casa y hasta que vuelve a ella está obligado a trabajar o bien a entrar en una taberna o en una iglesia –las únicas dos cosas que hay en abundancia. La mayoría de los ingleses parece preferir la taberna, donde se emborrachan con cerveza caliente... Una ciudad donde uno no puede sentarse a una mesa de café para conversar con un amigo o para mirar la calle simplemente, para pensar o nada más que dejar pasar el tiempo (en las tabernas, los ingleses están casi siempre de pie y beben junto al mostrador), podrá ser todo lo que se quiera, pero no una ciudad civilizada... Londres es seguramente la ciudad del mundo que tiene más Bancos y donde se ven más hombres de galera y aún con sombreros de copa y jaquets. El Dr. Derisi (que guarda un muy cariñoso recuerdo suyo y que tiene colocado en un sitio de honor la tela que le ha comprado –ciertamente muy buena) nos ha puesto su automóvil y su chófer a n/ disposición; con él hemos recorrido la ciudad en todos los sentidos: reconozco que tiene unos parques muy hermosos, que las calles son limpias, que el Támesis es un río respetable y que todos los policemens tienen un aire absurdo de senadores (qué cosa distinta del policía de París, bonachón y con un aire de pícaro que comprende muchas cosas –sobre todo, si de debilidades humanas se trata!) y con todo, repito, Londres no me gusta. A las 10 de la noche cierran los restoranes y a las 12 sólo se ven algunos borrachos retardados, o prostitutas en las esquinas, o invertidos. Es claro que los ingleses ricos tienen sus nightclubs donde pueden emborracharse a gusto y hasta divertirse...; pero Vd. se imagina, Seoane, un pueblo que se emborracha con cerveza caliente? Le advierto, Seoane, que no tengo motivos de resentimiento; antes al contrario, la semana que pasamos Aída y yo en Londres ha sido como un paréntesis principesco en la vida un poco estrecha que estamos haciendo para que la plata nos alcance: Derisi nos reservó alejamiento en un barrio residencial (20, Chesham Place –cerca de Hayde Park: un departamento que daba sobre la plaza, con baño y cocina eléctrica, frigidaire, etc. La placita –un triángulo que no pasa de un cuarto de manzana –sólo se veía concurrida de 8 a 10 de la mañana y de 6 a 7 u 8 de la noche; pero no por chicos o por pareja de enamorados (estos prefieren el Hayde Park –y con razón, desde luego), sino por mujeres u hombres que traían a pasear –y a hacerles hacer sus necesidades– a sus perros...
Además de poner a n/ disposición su coche y su chófer todas las veces que nos daba la gana, nos acosó con toda clase de atenciones: cenas, una première de Antonio y Rosario (dos bailarines –un hombre y una mujer– que bailan danzas españolas y que en la noche del debut tuvieron un éxito estruendoso), entradas para ver el Hamlet con el actor Alec Guinness (en el New Theatre) nada más que porque vio que yo tenía interés en verlo... Se imagina Vd. todo eso? No es como para que todo ya le guste a uno? Pues bien, a pesar de todo esto, en Londres yo me sentía como un extraño –y no ciertamente por el desconocimiento del idioma (menos lo conocía en Amsterdam, pues en inglés, por lo menos, sé decir hasta una media docena de palabras y contar hasta no sé qué cantidad– pero siempre superior a la que necesitaba). El sábado último caminé casi dos horas por las más importantes y céntricas streets: Picadilly, Oxford, Regents... y no encontré un solo sitio donde tomar un café! Aparte de todo eso, los ingleses son gente muy simpática... Todos los ingleses (Bernard Shaw era una excepción) respetan a su rey, a los policías y el uniforme de los soldados de la guardia real; siempre se ven ingleses embobados contemplando el espectáculo bastante pueril del cambio de la guardia. Y es que el inglés, comparado –por ejemplo– con el francés o incluso el español es siempre un poco provinciano –a pesar de su aire distinguido y de su capacidad para los negocios.
Sí, evidentemente no me gusta Londres y podría pasarme muy bien sin conocerlo, si no fuera por sus Museos. Éstos son realmente magníficos. Sólo visité muy ligeramente el British Museum, pero, en cambio, lo hice muy detenidamente con la National Gallery, la Tate Gallery y la Wallace Colection. No voy a hablarle a Vd. precisamente de tanta obra como me ha impresionado. Sería caer en una ingenuidad imperdonable. Pero, a propósito de la pintura inglesa, sería demasiado osado decir que me empalagan un poco Gainsborough y Reynolds y Lawrence (este último en menor grado) a pesar de ser grandes pintores? Qué distancia cuando uno los compara –a ellos, esencialmente retratistas– con los retratos de Goya y Velázquez de la National Gallery y de la Wallace Colection! En cuanto a los prerrafaelistas, puedo decir que me parecen tontos –además de insignificantes– con Dante Gabriel Rossetti a la cabeza? Pienso que solamente Turner y Constable son realmente grandes; sobre todo, y antes que todo, y por encima de todo, Turner. Ellos salvan la pintura inglesa; sobre todo Turner. Cómo pinta este hombre! Y qué lirismo en toda su obra –aún en la de su época comprendida (y así clasificada en la Tate Gallery) entre los años 1805-1810 y que por momentos parece un anticipo de Corot; pero es a partir de 1830 cuando Turner alcanza su más alta expresión y al final de su vida ya es una verdadera locura de la luz –casi medio siglo antes de que Monet pintara sus “Nimpheas” y su maravillosa serie de la “Catedral de Rouan”... Los impresionistas franceses están bien representados en la Tate Gallery y, sobre todo, los postimpresionistas: Cézanne, Gauguin y Van Gogh –de quienes este Museo posee algunas de las talvez mejores cosas. Es curioso que cada vez que uno se topa con los grandes de la pintura se está tentado de decir que es lo mejor que se ha visto de ellos. Lo que hay en realidad es que todo, o casi todo lo que han hecho es impresionantemente bueno. Y a propósito de Gauguin y Van Gogh, cómo se achica el primero al lado de éste, tan apasionado, tan atormentado: es como un pozo en ebullición, en tanto que Gauguin se pierde un poco en la decoración, sobre todo en su época de Tahití... Hay una discreta representación de Modigliani y de Chagall en tanto que muy buena de Bonnard y, de los vivos, de Picasso (de éste tienen La femme a la chemisse –1905, Femme assise –1925, entre otros) y de Bracque, y de Matisse (no sé por qué, pero siempre me parece Matisse un tanto superficial –con una marcada tendencia a lo bonito).
Perdóneme, sin querer parecería que incluyo a Chagall entre los muertos cuando en realidad sólo quise incluirlo entre los que están nada más que medianamente representados... En escultura, con excepción de Rodin, quien me ha impresionado realmente es Epstein. La Tate Gallery sólo posee de él algunas piezas pequeñas –pero qué fuerza expresiva y qué seriedad en la factura! A Falcini le mandé una fotografía de The Visitation que me parece estupenda.
Y basta por hoy: No piensa Vd. que uno se pone tonto viendo tanta cosa bella y queriendo comunicar su entusiasmo a los demás? No me crea pedante, por Dios! Sólo pretendo fijar la impresión que me producen las cosas y lo que pienso de las mismas. Es probable que me equivoque a menudo, pero estas cartas son para mí un medio de descargarme –como quien, en la marcha, descarga las baterías de su coche para evitar que éste se ahogue. Hay momentos en que me parece que mi receptividad está colmado y tengo miedo de que me estalle algún compartimento del cuerpo...
Y me defiendo escribiendo. Nunca sentí realmente la necesidad de escribir hasta ahora; pero cómo hacer para no gritar a los cuatro vientos mis admiraciones y mi entusiasmo? A veces, frente a algunas obras, me pondría a cantar o a gritar si no temiera que me tomen por loco: No lo hago, pues y en su lugar escribo estas interminables cartas – como si los amigos tuvieran alguna culpa. Aunque, pensándolo bien, es claro que la tienen y justo es que se aguanten.
Y termino. Estamos de nuevo en París, de donde pensábamos salir el sábado para Viena; pero se nos ha presentado un inconveniente y francamente no sé ya bien lo que voy a hacer. Al pedir pasaje para embarcarnos de regreso el 2 de octubre en Lisboa (tengo tomado y pagado el pasaje de regreso –open dat) me informan que no lo hay para esta fecha ni para fechas aproximadas, etc. Escribí urgentemente a Derisi para que, con su influencia, trate de solucionarme este lío. Entretanto, no podremos movernos de París hasta no saber a qué atenernos –pues sería difícil mantener contacto con Derisi, o la Empresa, moviéndonos de un lado a otro... París me agrada ciertamente –pero en mi estado de ánimo con este contratiempo que me desorganiza (ojalá no sea en mucho) los planes tan cuidadosamente trazados, nada es muy agradable; y aún mayor es la preocupación de Aída –que se traga las lágrimas para no aumentar la mía. Espero que todo se arreglará, sin embargo. Es inconcebible que se me venda un pasaje “a fijar fecha” y que, a casi 4 meses de la fijada para el regreso, se me conteste que para ésa y las próximas fechas el pasaje está completo en los tres barcos que tocan Lisboa; pero cómo ponerme a discutir desde aquí? Yo no tengo tiempo para hacerlo –y nada se arregla conque la razón esté de mi parte. Espero, repito, que con la mediación de Derisi todo se arreglará.
Perdóneme, querido Seoane, esta lata. Mucho, muy muchos saludos a todos los amigos –que, por ser muchos, no nombro, y para Vd. y Maruja un grande abrazo de Aída y mío.
Scheimberg
|
| 1951-09-27 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1951 en 27/09/1951
París, 27 de sept (a la 1 de la mañana), 1951
Amigo Seoane:
Está de Dios que yo no vea Galicia. En 1920, cuando vine a España entré por Cádiz. Cuando iba a salir de Madrid, se me había acabado el dinero y las ciudades que visité luego de Castilla: Ávila, Salamanca, Valladolid, Burgos y León, lo hice con dinero de mis compañeros de viaje y siguiendo un itinerario común que non incluía Galicia. Esta vez ya tenía pasajes y alojamiento reservados pª La Coruña, Santiago y Vigo y hasta me había munido de una guía de Galicia muy completa. Pero, he aquí que al ir a visar n/ pasaportes pª entrar en Portugal pª embarcarnos en Lisboa, nos pusieron dificultades en el consulado de ese país pª el visado del pasaporte de Aída por su origen ruso. En vano, traté de convencer al empleado que Aída era argentina y que viajaba con pasaporte de tal. Nos dijo que era indispensable consultar a Lisboa y que eso llevaría entre una y dos semanas. Esto sucedía el día 20 y nosotros debíamos embarcarnos el 2 de octubre. No había posibilidad de comunicarme con el cónsul (que, según el empleado, estaba de vacaciones) y habría sido tonto pretender convencer al empleado de que Aída no se proponía derrocar al gobierno de Portugal, porque evidentemente no lo creería: “Pero es de origen ruso”, insistía el pobre... Qué miedo le tienen a la revolución los gobiernos de estos pueblos de mendigos! Se sienten terriblemente cómodos en su mísero papel de lacayos del imperialismo yanqui o inglés –cualquier cosa!– con tal de mantenerse arriba, es decir, abajo –a los pies de sus amos–, hay que leer los editoriales de su prensa dirigida pª darse cuenta. Hasta donde llega su abyección. A pesar de las molestias que todo esto me ha ocasionado (y los gastos, sobre todo) me he sentido ampliamente compensado por el gusto que sentí de ver el miedo que les inspira Rusia a los grotestos dictadores de Portugal como de España. Y a sus clases pudientes... Decidí, pues, marchar rápidamente a París pª arreglar la salida por el Havre. Con qué gusto se vuelve siempre a París. Il n´y a pas de literature en touts ça; pero es que aquí hasta el aire es dulce. Aquí no sería concebible siquiera esta frase oída a un vendedor de cacahuetes de la Alhambra de Granada, nos dijo: “me gustaría acostarme a la noche y no despertar al día siguiente y acabar así esta vida miserable”. Hacía cinco años que no probaba carne y come apenas lo indispensable pª ir tirando. Y así como él lo pasan los 4/5 de los habitantes de España.
Perdóname que vuelva sobre este tema, pero él me ha amargado todo el tiempo q’ he estado en España, casi un mes... Y luego las dificultades pª desplazarnos de un punto a otro: o se resigna uno a hacer colas interminables, hasta de días enteros –sin la seguridad de que va a tener billetes o se los adquiere a los estraperlistas que realizan sus negocios en las mismas colas y a la vista de las policías (y seguramente que en combinación con éstos). Uno, en Madrid, pª conseguir billetes pª Sevilla me exhibió su cédula de identidad e invocó el testimonio del vigilante que cuidaba la cola pª avalar su honorabilidad. Debido a estos inconvenientes uno nunca puede estar seguro de llegar a un sitio en la fecha propuesta, o si va a llegar siquiera. Y uno tiene que decidirse a viajar en autobús a pesar de tratarse de un medio de locomoción muy costoso (así viajamos de Sevilla a Granada) a viajar en 1rª donde hay una posibilidad mayor de conseguir pasaje. Pª obtener billetes de Granada a Madrid (suprimí Córdoba del itinerario pª no complicarme más la existencia) tuve que asegurar una propina al empleado de R.E.N.F.[E] y así fue como obtuve pasajes que –según los informes que se daban a los pasajeros en la misma R.E.N.F.[E], estaban agotados desde hacía varios días. No es cosa fácil avenirse a todo eso. Ya me había resignado a omitir Ávila, Segovia y León en razón de esas dificultades cuando surgió la inesperada del Consulado portugués. Lo que aproveché pª hacer una escapada a Ávila (el Escorial, Toledo, Aranjuez, los visitamos antes de salir pª Andalucía) antes de dejar España; y me alegro de haberlo hecho a pesar de que esta ciudad –como Toledo y el Escorial– ha perdido su vieja espontaneidad y se ha incorporado al detestable mercado turístico. Cómo he extrañado esta vez las noches pasadas hace 31 años en Toledo, y en el Escorial, y en Ávila, en que el silencio era tan denso que infundía miedo!
Cuál es el sentimiento dominante que me ha dejado este viaje a España? Desilusión? Talvez el término no sea exacto. Yo no venía a España a visitarlo a Franco, sino sus Catedrales y sus Museos (los de España); pero, se puede visitar acaso esta España –la de los Museos, Catedrales, sin ver la otra? Casi diría –por lo menos, esto me ha pasado a mí– que la España de Franco se nos ha impuesto pª no dejarnos ver a aquella aparte de la humillación que se siente siempre de viajar por un país donde hay que estarse cuidando de lo que se habla). Y es que habría que vendarse los ojos pª no ver a este pueblo consumiéndose de falta de comer y con su tradicional dignidad perdida! En ninguna parte, hemos visto tantos ciegos, por falta de higiene, ni tantos retardados –seguramente por la misma razón– y ni en Nápoles tantos mendigos como en Sevilla, y Granada, y en Aranjuez el día que fuimos allí a ver una corrida de toros. Hasta mujeres de aire respetable y vestidas decorosamente le piden a uno una limosna así que le ven cara de extranjero. Yo nunca me había imaginado –hasta ahora, se entiende– que un retardado, o un contrahecho o contuso pudiese ser un verdadero capital pª su familia; y, sin embargo, así es. Los hay a quienes acompañan uno o dos miembros sanos de la familia pª pedir y recoger la limosna... Todo esto es ciertamente desesperante.
Pero no le hablo de n/ visitas a los Museos, a las Catedrales –que es a lo que vinimos. Que cosa nueva, por lo demás, podría decirle de esos verdaderos dioses de la pintura que son –cronológicamente, no por el orden de mis preferencias– el Greco, Velázquez y Goya? Quién les habría dicho en vida de ellos que con el tiempo llegarían a ser una fuente de recursos importante pª su Nación! Porque Vd. puede prescindir de las Catedrales góticas o románicas de España: las hay superiores, respectivamente, en Francia o en Italia; pero suprima Vd. al Greco, a Velázquez, a Goya, a los turistas de todo el mundo no tendrían casi pª que venir a España... Se me olvidaba la Alhambra y el Alcázar, pero es q’ ese arte de miniaturista casi –a pesar de la grandiosidad de esos monumentos de la arquitectura árabe– no ha llegado nunca a conmoverme, esto es, a hacerme vibrar (es un arte sensual que no nos hiere más allá del a corteza y que siempre se aproxima a la decoración); y de los primitivos, sobre todo de los fresquistas catalanes, porque estos no son un tópico pª la generalidad de los turistas. Qué continuidad encuentro yo entre esos frescos de los siglos XI a XIII–y no más allá del XIII– y la pintura “negra” de Goya y algunas de las cosas de Picasso. A veces, pienso que la gente no se da cuenta hasta qué punto es español Picasso, a pesar de haber realizado casi toda su obra fuera de España. Y es que el artista, cuando lo es de verdad (no me refiero a esos indiferenciados académicos del arte abstracto –que no pasa de ser un arte de modistería), lleva a la patria –es decir, la tradición y los sentimientos de su pueblo, en la sangre, en las entrañas, y aún sin proponérselo lo representa. De las cinco o seis veces q’ he ido esta vez al Prado, dos he ido nada más que con el propósito de despedirme de Goya, y no he podido dejar de hacerles una visita cada vez al Greco y a Velázquez especialmente. Dios mío, cómo se puede pintar así?...
Vuelvo a lo mío. No desilusionado, sino asqueado. He atravesado esta vez España –yo que tanto la quiero y la siento– o talvez por eso precisamente con cierta repugnancia; repugnancia de los pobres muñecos, pobres y criminales muñecos que la gobiernan; repugnancia de los que aplauden o de los que se limitan a hacer chistes pª convencerse talvez a sí mismos de que no son tan viles; y repugnancia, sobre todo, de los mercenarios de la prensa. Estos plumíferos son hoy los únicos “intelectuales” visibles de esta pobre España de Franco. A un viejo mozo del Café Universal al que pregunté por la peña literaria q’ allí se reunía cuando yo estuve en 1920, me dijo: “Desde la guerra (cuando un español habla de la guerra, se refiere a la suya –a la guerra civil española–, pues pª los españoles de España la otra guerra, la universal, no ha existido y recién ahora al engancharse España al carro de Truman empiezan a darse cuenta de q’ hubo una guerra además de la suya); desde la guerra –repito– no existen más peñas en Madrid”. Al principio, no quería hablar, pero luego nos fue tomando confianza y era él quien me buscaba la lengua. Pero no es cierto que no existan peñas, existen, las de los periodistas, y la de los fabricantes de confituras teatrales –pero pª hablar de toros (que ya casi tampoco existen: hasta los toreros han perdido el coraje –coraje nada más que animal, pero coraje al fin) o de putas (que éstas sí existen hoy en abundancia, por necesidad). Qué chatura, Díos mío, en esta España “deshabitada” (no es de Rafael este epíteto?) de Franco. Las librerías están inundadas de libros de religión, mejor dicho, de cosas de sacristía, o de novelas bobas. “Tiras 2 mil ejemplares de una obra –nos decía una librera y editora de Madrid– es ya un verdadero éxito; por lo general, ninguna edición pasa de los mil ejemplares”. Decía que los españoles no leen porque el libro es caro y no está al alcance de los bolsillos del pueblo; y tal vez sea mejor que no lean pª no envenenarse más la sangre. El diario más importante y respetable de España, el de ese vacuo monigote de Luca de Tena, el ABC, dedica sus editoriales a protestar de la “familiaridad” con que algunas españolas tratan a sus santos preferidos o de la manera como visten los turistas y de otras cosas por el estilo. Por todas partes, no se ven si no curas y militares, que apesta. Toda España parece hoy una aldea y a pesar de que no hay uno sólo que no proteste por la carestía de la vida (un huevo vale entre 2 y 2 y media pesetas; en los cafés un vaso de leche no grande vale más que un coñac y mucho más que un vaso de manzanilla: en España resulta más barato emborracharse que llenarse apenas el estómago), salvo los obreros más ilustrados y que deben vivir ocultándose permanentemente, yo no podría asegurar en qué medida está la generalidad contra Franco; “Franco es un asceta” nos decía en un tono insolentemente chulo un farmacéutico que viajaba de Granada a Madrid en el mismo compartimento que nosotros. “Nosotros también tuvimos un asceta –le dije– hace más de cien años y dejo empobrecido y ensangrentado nuestro país. Y ahora tenemos dos”. Y es que llega un momento en que no se puede aguantar ya tanta sandía, o tanta farsa...
Pero ya estamos de nuevo en París. Aquí camino con la cabeza levantada y aspiro con fuerza el aire como pª limpiarnos los pulmones. Yo no sé si esta carta es una mera repetición de la que le escribí desde Madrid al día siguiente de visitar el Manzanares (la recibió Vd.?); pero la rabia, la indignación que me produce todo esto es tan fuerte no me deja hablar de otra cosa, aún a riesgo de aburrirle –y de repetirme. Y es que uno debiera no avergonzarse de repetir las cosas todas las veces que sea necesario hasta que se nos metan por los ojos –como los maestros de escuela. Y luego que al hablar de estas cosas de España hablo también un poco de n/ pobre Argentina y de lo que a los argentinos hoy nos está pasando...
Van a hacer 5 meses que aquí en París empezó n/ peregrinaje por la Europa occidental. Y con qué miedo! Veníamos con un idioma deficiente y con una ignorancia de toda una vida. Yo no sé si le he sabido tomar el pulso a esta Europa tan castigada!; pero juro que he tratado de acercarme a su vista con el corazón limpio y dejando de lado, tanto como es posible, ideas formadas. Creo que mis convicciones –de las que no me avergüenzo, sino al contrario– no me han impedido ver las cosas; digo mal, me han ayudado a verlas mejor. El 29 nos embarcamos en el Havre. Con qué impaciencia esperamos Aída y yo este día. Casi 6 meses son mucho tiempo pª estar lejos de la patria y de los amigos. El hombre es un animalito que necesita del cariño de los amigos para vivir tanto como de las cosas más primordiales para comer. Extraño n/ tertulias, n/ extravagantes y a veces insensatas discusiones y, sobre todo y por encima de todo, el afecto amasado en muchos años de convivencia, las cosas que nos han rodeado siempre y que queremos que nos sigan rodeando. A todos, a todos, un gran abrazo de Aída y míos.
Y ahora sí: hasta pronto!
Un abrazo particular pª Maruja
Scheimberg
|
| 1958-05-28 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1958 en 28/05/1958
Vigo 28-mayo 1958
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
No te escribí antes porque llevo unos días bastante mal. Tuve tres cólicos nefríticos que me dejaron hecho polvo. Sólo ahora empiezo a reponerme un poco aunque me encuentro sin ánimos.
Recibí tu carta del día quince, unos momentos antes de que me llamasen por teléfono Aida y su marido. Como es natural, fuí en seguida a visitarlos al hotel. Comimos con ellos los dos días que pasaron aquí. Hablamos mucho de todo y de todos. Son muy simpáticos y excelentes personas. Los llevé a mi casa. También estuvieron en mi despacho, donde experimentaron una gran alegría porque las paredes están cubiertas de “Seoanes”. Mi mujer los llevó al Castro y a Bayona. No quisieron ir a Santa Tecla, por la escasez de tiempo. Deseaban aprovechar el mayor posible para su visita a Santiago. Pretendí darles cartas para amigos de allí, pero me dijeron que ya llevaban varias. De Vigo se fueron muy contentos, y nosotros también lo quedamos de las gratas horas que con ellos pasamos. Les entregué la carta para Maiztegui. De éste acabo de recibir yo una, anunciándome que proyecta embarcarse próximamente para la Argentina. Está trabajando mucho, pero trata de buscar un hueco para hacer un viaje a Buenos Aires.
Dime que colaboraciones deseas para la revista. Ahí debes de tener todavía bastantes, y cuatro interviús al menos. Por eso no me apresuré a mandarte más. ¿Salió el número de abril–mayo? Te agradecería, si no te causa molestia, que me lo enviases por avión.
Con respecto a la Revista de Economía, quizá tengas razón en lo que apuntas. Pero es que hay que contar con muchas cosas, y los buenos propósitos no son fácilmente realizables. Por otra parte, mi intervención en estas cuestiones es cada vez menor. Me estoy apartando bastante de los trabajos “honorarios”, porque necesito ocuparme de los retribuídos para poder defenderme. Además, estoy muy cansado y con gran desgana. Dentro de pocos días saldrá un tomo de homenaje a Otero, y tampoco he colaborado en él.
Nada sabía de tu correspondencia con Piñeiro, a la que aludes, pues él no me dijo una palabra. Tampoco yo pienso hacerle la menor referencia al asunto. De todos modos, pienso que posiblemente no haya habido en sus palabras la intención que tú –emotivo como yo– has visto en ellas. Lo que puedo asegurarte, porque me consta, es que siente por tí una gran admiración e incluso afecto personal. Quiero reiterarte también, una vez más, que de todas cuantas personas vienen trabajando por nuestra cultura en Buenos Aires, eres tú, sin el menor género de dudas, la que suscitas más unánimes simpatías y admiraciones. Hoy nadie desconoce ya aquí la inmensa labor que realizaste. Bástete saber que tu voluntaria separación del Centro Gallego ha causado a todos un tremendo disgusto. Tú constituías una auténtica garantía en orden a la solvencia y eficacia de una tarea cultural, que no podrá sustituirse ya. Y no digamos, en lo que a mi caso particular respecta. Desde que tú te marchaste, sé que me hallo poco menos que en precario. Además me siento tremendamente desilusionado. Lo que ocurrió con la obra de Cabanillas es para decepcionar a cualquiera. Bien sabes con cuanto entusiasmo secundé tu idea de la edición. Hice un trabajo oscuro y pesado, sin pedir la menor retribución. Y cuando pensaba que la obra se estaba imprimiendo, resultó que a espaldas mías se estaba gestionando el disparate de editarla en Burgos, donde las condiciones de edición serían deplorables. Ahora, por fin, hace apenas unos días, me entregó el hijo de Estévez los originales. Encargué que hiciesen dos copias para enviarlas a la censura. Pienso que podré enviarlas a primeros de mes, y habrá que esperar los resultados para darlas a la imprenta. Del dinero para la edición nada sé. Hoy me enteré por unas notas que dio Valentín a la prensa que habían llegado a Madrid Villamarín y Blanco Amor. Supongo que resolverán lo que haya de hacerse sobre el particular. Como vés, mi papel resulta bien poco lucido, a pesar del desinterés y eficacia que he tratado de acusar siempre con respecto a las encomiendas del Centro Gallego. Crees que debo seguir así, o no sería más lógico que abandonase todo? Por algo que vengo observando, parece que ciertas personas –el propio Blanco Amor– verían con buenos ojos que me sustituyese Sigüenza. Me dolería que fuese él quien me relevase porque su conducta en todos los aspectos me parece bien poco loable. Pero en fin...
Le envié una nota a Xohán Ledo hablándole de tus deseos sobre su exposición. Me contestó con esa otra que te adjunto. Suárez Llanos creo que está dispuesto a enviar material para exponer. La carta de Laxeiro lo decidirá definitivamente.
Aida me dijo que había muerto tu padre. La noticia me produjo una dolorosa sorpresa, pues nada sabía. Tanto Evelina como yo sentimos como propia la desgracia, bien lo sabéis.
Ayer me dijeron que Maside se había agravado, cosa que nos tiene muy preocupados. También está muy mal Cuevillas, que sufre reblandecimiento cerebral. Y Cabanillas tiene cáncer en un párpado.
Recibí lo que me mandaste de mi colaboración en Ediciones Imp. López. Mil gracias. Cómo podría hacer para conseguir el libro cuando se publique? Hay alguna posibilidad de que pueda obtener una colaboración literaria en algún diario o revista de ahí?
Bueno, nada más. Ya ves que en mis cartas no soy nada lacónico. Saludos muy cariñosos a Maruja. De Evelina para los dos, y para tí un fuerte abrazo de
Fdez del Riego
Querido Paco:
Dille a Seoane, e tamén copiando ad pedem literae, que non quixera outra cousa que o compracer, en primeiro pola amistade e ademiración que eu lle teño, dispoixa pola miña propia vaidade de mostrar meu arte en Bos Aires; pero a verdade é que eu non teño obra feita nen como grabador, nen como dibuxante; agás o xa coñecido nos libros. Isto non é tan importante nen valioso como pra facer unha mostra, e por se a tolería levárame á megalomanía, o certo vén sendo que nen siquera os grabados feitos prós libros de Galaxia poden ser exhibidos xa que moitos dos tacos fendéronse nas probas ou no curso da impresión. Dos primeiros houbo que facer reproducciós en fotograbado prá impresión en fin ti, Paco, sabes ben todo isto.
Tampouco podo pensar a poñerme en traballar pra iso, pois que todo o que derradeiramente levo feito son óleos, tampouco merecedores dunha eisposición, nen axuntando os gouaches –restos da eisposición feita en Vigo– non coido que a miña obra servira pra valorar o arte galego en Bos Aires; somentes os amigos, levados por unha dilatación xenerosa da amistade, poden darlle algún valor a todo isto. De calquera forma dálle as miñas máis eispresivas e fondas gracias a Seoane, por se lembrar de min, e por caír tamén nisa amistade desmesuradora do valor alleo.
Carta de Xohán Ledo, adxunta á correspondente de Fernández del Riego con data 28 de mayo de 1958.
|
| 1958-06-24 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1958 en 24/06/1958
París (Hôtel Quai Voltaire), 24 de junio [1]958
Amigo Seoane:
Me he tomado esta tarde unas pequeñas vacaciones para escribirle. Pensaba hacerlo en Santander, antes de abandonar España –para despacharle la carta desde Hendaya, por temor a que fuera abierta y que la mención de nombres de los amigos de España pudiera crearles a estos alguna molestia (lo sucedido a a Del Riego es para tenerlo en cuenta); pero las cosas se dieron en tal forma que no pude cumplir con mi deseo. Al llegar a París, el día 19, me enteré de la muerte de Maside y Vd. no se imagina todo lo que me ha conturbado esta noticia. Aunque sólo cambié con él algunas palabras, pues su estado de salud (como se lo dije a Vd. en una postal despachada desde Santiago) le impedía casi hablar y no había mejorado, cuando unos días después fui a despedirme de él, su muerte me impresionó como si se hubiera tratado de un viejo amigo mío. Y es que todos sus amigos, nada más que por serlo nosotros de Vd., nos recibieron, a Aida y a mí, como si hubiéramos sido amigos de toda la vida. Y yo se lo agradezco ahora. Si en toda España no me he sentido en ningún momento extraño, en Santiago nos hemos sentido, Aída y yo, como en n/ propia casa. Cuánta cordialidad y calor humanos hemos hallado en sus amigos! Era a nosotros, si, pero era principal y fundamentalmente a Vd. a quien agasajaban. Aquí –es decir, en Galicia–, se lo quiere a Vd. talvez como a ninguno. Y yo me alegro de que así sea... Cuando cruzamos el Miño, en la frontera que separa a Portugal de España, a Aída y a mí se nos apretó el corazón y casi lloramos de emoción. El Miño, para Aída y para mí, era muchas cosas juntas: era Rosalía de Castro (cuya tumba visitamos e Santiago, en compañía de Bouza Brey) y era Unamuno, en sus Andanzas y visiones de España y Portugal y eran Vds., Vd. y Maruja. Veníamos de Coimbra, donde durante tres días nos sentimos por un momento estudiantes –aunque un poco maduros– Aída y yo y participamos de los festejos de la Quema de las Cintas, tan particulares y tan llenas de encanto. El paisaje era el mismo (Portugal y Galicia forman casi una unidad –no sólo geográfica, sino idiomática) y, sin embargo, nos pareció distinto. Y lo es en verdad. El paisaje parece que se adulzara y el ser humano es más hondo. Sí, creo que se trata de eso en realidad. En el portugués, talvez, haya siempre algo de teatral, como en el andaluz –aunque en menor medida–; en el hombre gallego no hay nada de teatral. Daría la impresión que se mueve siempre como si estuviera entrecasa, con naturalidad, pero con una naturalidad llena de señorío... Pero, por Dios!, no es de eso de lo que yo quería hablarle, sino de la cordialidad de que nos rodearon sus amigos a Aída y a mí. Con Del Riego y su mujer, Evelina, pasamos dos días deliciosos en Vigo... Y sólo estaba en mi plan quedarnos allí algunas horas! Pero quién se separa así como así, de las personas tan agradables e inteligentes ambos, que rivalizan en agasajarlo a uno? Con Evelina caminamos la ciudad y con ambos, conocimos las comedurías típicas y hablamos de tantas cosas que nos eran comunes. Y luego, Santiago... Llegamos allá el 22 de mayo a eso de las 8 de la noche. Dejamos n/ equipaje en el hotel España y salimos a caminar, Aída y yo, debajo de los soportales, a meternos la ciudad en el alma. Es una ciudad viva, donde las piedras llenas de ancianidad no son un obstáculo. El encargado del hotel se empeñó en que esa misma noche me comunicara con Maside y me presentó para eso a un sobrino de éste, un estudiante que está cursando, creo que el último año de sus estudios de medicina y es aficionado a la pintura. Se llama Carlos. A él le entregué la carta suya para Maside –y por él me enteré de la gravedad del estado de su tío. El pobre no quiso dejar de cumplir con su pedido y comprometió al doctor Bouza Brey para que nos acompañara a todas partes. No creo que muchos hayan tenido un más entendido guía que nosotros. Con él caminamos de arriba abajo Santiago. Y a cada momento, nos repetía: “No dejen de decirle a Seoane que conocieron la calle del Preguntoiro y la iglesia de la Ánimas, y..., y....” así toda la ciudad. En el Instituto de Estudios Folclóricos nos presentó a a P. Jesús Carro. Qué viejecito simpático! Allí en el Instituto guardan todas las cosas que Vd. publica. Por primera vez, creo que no me habría costado ningún esfuerzo decirle padre a un cura, a pesar de mi natural resistencia a hacerlo (y de aquellas palabras del Evangelio que dicen más o menos: “No me llaméis padre; Padre hay uno sólo, y está en el cielo”). Sólo la Catedral la quisimos visitar sin Bouza Brey. Qué majestuosa fábrica romana [sic] la Catedral de Santiago! Y luego, su Pórtico de la Gloria... No menos de seis veces volvimos a verla, a distintas horas y tratando, yo, de no dejarme llevar por recuerdos o sugestiones literarias.... Tiene talvez razón Unamuno cuando dice que aquí no se puede, como con el gótico, hacer literatura. Ni aquí caben distracciones. Y, sin embargo, dos misas importantes que allí, en la Catedral, escuchamos –la que se celebra el 23 de mayo en recordación de la batalla de Clavijo, y una misa del Episcopado (creo que el 25), carecieron de unción mística...
Pero vuelvo a sus amigos. El día 24 estuvimos con el matrimonio García Sabell. Le dejé su carta en el consultorio y unas horas más tarde nos llamó al hotel para que fuéramos a tomar el café a su casa. Qué persona extraordinaria es el doctor García Sabell (y qué hermosa y agradable su esposa)! Había muchas personas a la mesa y se habló de muchas cosas –y de todas era de ver y oír con qué precisa exactitud hablaba García Sabell. Al llegar a la casa y ver allí tanta gente reunida casi lamenté haber ido, pero luego sentí –después de casi 3 horas– tener que marcharme. Tiene una extraordinaria biblioteca con raras y lujosas ediciones de literatura y de arte, y pinturas y dibujos seleccionados con un finísimo gusto. Como recuerdo de ese día, para Vd., hizo firmar a los presentes una foto en que él –García Sabell– está en su Consultorio, con la pared del fondo cubierta con los estampados que le editó Bonino a Vd.. No se la envié desde España –y sí lo hago ahora, por temor a que se perdiera. El único que allí desentonaba era un socialista ,Tarul o Marul, que decía una sarta de banalidades en un tono que habría envidiado Lerroux –y a quién García Sabell había pedido que me informara sobre las cosas de España. En un momento dado, García Sabell le corto el discurso para mostrarnos la biblioteca y las pinturas, y todo terminó bien... Felizmente en España hemos tenido mejores informantes que ese presuntuoso y trasnochado socialista: lustrabotas, mozos de café, un changador en La Coruña, un maquinista de la RENFE en el camino de Salamanca a Madrid, un conductor de automóvil en Santander, etc., etc. En la misma mesa de García Sabell, un señor Briones de Villa García de Arosa. Estos socialistas tan fuera de época y que no sirven ni para colgarlos de la pared! (Ahora, al releer las firmas, veo que se llamaba Martul)... Pero me estoy perdiendo en detalles sin interés. Abandonamos Santiago, Aída y yo, con verdadera pena, dejando amigos y cariños. Y me fui a despedir de Maside, sin sospechar que se nos moriría pocos días después. Para Vd. me mandó un gran abrazo, un emocionado abrazo. Ahora, al transmitírselo, pienso que él presentía que era el último...
Y luego según n/ desfile precipitado: La Coruña, con su Torre de Hércules, a cuyo faro ascendí hasta el punto más alto –celebrando así a mi manera lo que Vd. celebró en dibujos de sabia caligrafía y Rafael Alberti en emocionados versos; León, cuya catedral sigue siendo un milagro de ligereza, y su Igl. de San Marcos –de un románico sobrio y cuya capilla funeraria conserva en su cúpula unos frescos sólo equiparables a los del Museo de Arte antiguo de Barcelona. Y luego más, Zamora –en que todo, o casi todo, es románico y en la que el reloj del tiempo pareciera haberse detenido. Y Salamanca, que para mí estaba llena de recuerdo de Unamuno; y, sin embargo, en esta España de Franco sólo se ha salvado de él el hermoso busto en bronce de Victorio Macho (y una cabeza en bronce, de la misma obra, en Madrid, en la Academia de San Fernando). Con quienes intenté hablar de Unamuno, o no sabían mucho de él, o temían hacerlo, y hasta el aula donde en 1920 le escuché dictar una de sus clases de filología ha desaparecido. Sólo el chófer que nos condujo de Santander a Irún tuvo un recuerdo emocionado para Unamuno; y era nada más que un obrero del volante!.. En Madrid estuvimos con Maíztegui (políticamente muy bien ubicado) a quien hicimos llegar su carta y con quien caminamos y hablamos mucho. Debo volver sobre las emociones experimentadas frente a Goya, y Velázquez, y el Greco? En cada sitio nos fuimos despidiendo como si fuera la última vez que vamos a verlo. En Madrid, al salir de San Antonio de la Florida, visitamos una vez más el Manzanares y con Aída nos juramentamos que volveríamos, sí, a España –pero acompañando a los españoles del exilio y para danzar todos juntos sobre los podridos restos de Franco... Yo no sé si se puede crear sobre el odio; pero cuando pienso nada más que en lo que en España tenemos oído sobre este grotesco payaso de la historia que es Franco, empiezo a creer que el odio es casi un deber. Odiar, sí, y hasta la muerte. Hay que formar el gran ejército del odio contra los enemigos de la vida. Cómo se comprendería en España a un nuevo [Mateo] Morral! Pensándolo serenamente, ya sé que no sirve de mucho el atentado individual; pero qué satisfacción se sentiría si alguien hiciese estallar por los aires a esa carroña. O es que solamente los tiranos tendrán derecho a disponer de la vida de los demás y nos hemos de horrorizar si alguien les revienta a ellos los huesos? Desvarío, pero, Seoane, hay que haber oído todo lo que llevamos oído en España y pensar en este pobre pueblo que se muerde los codos de rabia ante su propia impotencia –y que nos venga luego con reflexiones académicas sobre la buena táctica política. El atentado individual, sí, ya lo sé, no es solución –pero a veces puede ser una lección; y el tiranicidio, en cualquier caso y en última instancia, siempre será una medida de higiene para el mundo... Desgraciadamente creo que habrá Franco para rato –y solamente un vuelco total en la política internacional podría precipitar su caída. Se producirá ese vuelco? Lo espero. Pero, cuándo?.. Yo he recogido datos sobre lo que ganan los obreros y los empleados en España y lo que cuestan los artículos de primera necesidad. Pensaba mandárselos a Vd., pero, después de reflexionarlo, me parece tonto hacerlo. De qué le serviría a Vd.? Bástele eso: el pueblo está cada vez peor y las cárceles no se vacían. Todos los días se filtran noticias de nuevos procesos y nuevas condenas, mientras los rufianes de la prensa ensayan nuevos ditirambos para el Gran Payaso. Es un asco! Y termino, Seoane. Lea en los diarios españoles la “interviú” que acaba de hacerle a Franco un periodista de Le Figaro; produce náuseas...
De otras cosas quería hablarle, y ya ve, siempre se cae en lo mismo. Pero algún día eso deberá terminar. Terminar... Es lo único que ya nos queda por pedir.
Si en otro momento llego a estar más tranquilo (y aquí, en Francia, con De Gaulle, no es como para estarlo) le escribiré de otras cosas. Esta vez, perdóneme. Sepan, Vd. y Maruja, que están en nuestro corazón –y que, para Vds. y para nosotros, deseamos un mejor porvenir.
Los abrazamos
Scheimberg
P. D. He retenido esta carta hasta hoy, 25, y al fin me decido a mandarla; no sabría que cambiar en ella, o si destruirla del todo. Esto lo dejo a su arbitrio…Y adiós.
S.
1. O autor éstase a referir ás obras Por tierras de Portugal y España (1911) e Andanzas y visiones españolas (1922) , mesturando os títulos.
|
| 1959-02-18 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1959 en 18/02/1959
Buenos Aires, 18 de febrero de 1959
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Querido Del Riego:
Recibí tu última carta y el recorte de tu artículo de La Noche sobre mi Segundo Libro de Tapas que te agradezco mucho. Este libro, como el anterior, obtuvo éxito, sobre todo, aparte de aquí, en Suiza y Alemania. Os envío otro de grabados en madera, Doce cabezas, que lo lleva Maiztegui que sale hoy en Yapeyú; es de edición numerada y limitada, lleva tres ejemplares, para García Sabell, Piñeiro y para tí. Recibí con motivo del Segundo Libro de Tapas una carta muy expresiva de Don Jesús Carro que me emocionó mucho y mucho más por su juventud. Creo que cuando ahí hablan de los mozos están hablando de unos jóvenes nacidos viejos, muy seriecitos, muy desengañados de todo, que creen que escribiendo unas páginas muy bien redactadas pueden cambiar el mundo que les rodea, suponiendo además que deben olvidarse de los hechos en que no participaron. Así los vemos al menos desde Buenos Aires. A mi me parecen casi todos muy parecidos a mi compañero de curso [Maximino] Romero Lema, que creo que ahora se llama Romero de Lema, y cuyas luces eran muy limitadas pero resultaba un buen estudiante y muy devoto y correcto, es decir, el tipo de hombre que Dios debe apartar de sí pero que Felipe ii tendría a su lado para llevar la contabilidad de los quemados, contabilidad que él llevaría inocentemente y con ideas muy justas sobre los pecados de los demás. No sé que es de él, es posible que sea, como sospecho, un excelente burócrata y lo recuerdo ahora a propósito de esos mozos que ya tienen en la memoria un “index” para todo lo que no deben recordar ni conocer. Es posible que nosotros estemos en el “index” y no formemos parte, como les ocurre permanentemente a los emigrantes, de la historia de Galicia. Solo tu con tu trabajo recuerdas a los que estamos fuera y te estamos agradecidos y por eso tambien nos emocionamos hasta las lágrimas con una carta como la de Don Jesús Carro, joven a pesar de llevar medio siglo a esos mozos de que nos hablan y a veces leemos. Por mi parte trabajo sin importarme demasiado todo eso y pensando estar a la altura de mi generación, una de las más completas y fecundas de cuantas tuvo Galicia y a la que yo no cambiaría por ninguna otra de las pasadas ni desde luego hasta ahora de las últimas, estas que simulan problemas metafísicos y amor a las flores humildes y a las montañas gallegas para no ocuparse del hombre gallego que les resulta una fatalidad para su género de preocupaciones. El ser mozo no es un problema de años sino de actitud ante la vida y nuestra generación es aún la moza en Galicia por lo que sé vé desde afuera. Que sorpresa se van a llevar el día que escuchen por ejemplo a Rafael Dieste, si algún día tienen la suerte de escucharle, al hablar de esos problemas que a ellos solo les sirve para hacer ejercicios escolares y con el que no cuentan para nada, y pongo solo un ejemplo. Más dejemos esto. Trabajo, repito, mucho. En este momento hay catorce murales míos en Buenos Aires aparte de alguno en Mar del Plata y San Juan y es posible que a fin de año exponga obras mías en museos de Basilea y Berna. En Basilea con Tamayo y Wilfredo Lam, y en Berna solo de obras mías. En el Centro Gallego me designaron de su Comisión de Cultura, que acepté por compromiso pero pienso renunciar tan pronto pasen estas vacaciones. La vida económica actual de Buenos Aires, de Argentina, el precio de las imprentas, hace imposible que G. E. salga más como hasta ahora, por lo tanto estoy estudiando una segunda época que la continúe. Aquí se está pasando por un momento de crisis bastante aguda, no se puede hacer de momento demasiado y para estos trabajos siempre me atuve a mis propios recursos sin protección de nadie, como aquí es bien sabido. En cuanto al C. G. de no poder hacer una labor que sea útil a un mismo tiempo a esa y a ésta conjuntamente, y para esto no nos entendemos, prefiero renunciar. Ahí se olvidaron que las relaciones que existen de esa entidad con Galicia las logré yo y no los millonarios de que tanto se ocupan y que son generalmente inútiles. Te digo esto a tí que es al único a quien por amistad puedo decirlo. Me gusta mucho la nueva colección de poesía de Galaxia y el acierto gráfico para su presentación de Xohan Ledo. Estos próximos meses aparecerá tu tomo sobre una generación gallega. Corregí las pruebas y va a ir muy bien ilustrado. Creo que es de mucho interés y si tu me permites voy a acompañarlo con un trabajo mío, breve, sobre la tercera promoción como tu la denominas. El título es lo que continúa preocupándome de modo que pueda ser útil para un público general.
Hemos estado con los Scheimberg a su regreso que vienen encantados de vosotros y de la gente de Santiago. Os recuerdan a Evelina y a tí con mucho cariño, muy agradecidos. Por mi parte tambien os agradezco mucho las atenciones que tuvísteis con ellos.
Bueno, contéstame con una larga carta y hablándome de tus proyectos. Mientras tanto, recibir Evelina y tu el saludo de Maruja y mío y tu el gran abrazo de:
Seoane
|
| 1960-02-24 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1960 en 24/02/1960
Buenos Aires, Febrero 24 de 1960
Querido amigo Seoane:
Hoy recibí su objetiva y entusiasta carta Basilea. Sus “dos letras” tan nutridas de observaciones me demuestran que Ud. y Maruja están viviendo en un mundo de valores que hacen posible la existencia de necesidades onde el artista y su labor creadora se hacen presentes, visibles, en toda la ciudad; en las calles, en las casas. La pintura y la escultura integrando en todas partes a la arquitectura, incorporadas a la vida ciudadana.
Imagino el espectáculo de Rodin y de Lipchitz alternando con Bourdelle, Maillol, con Daumier, Degas y Renoir escultores. De ver enfrentados a Lembruck y Sintenis con Giacometti y Calder muy cerca de hermosas piezas góticas en los museos de Basilea y Zurich que Uds. están viendo y en tantos lugares públicos, sin excluir las empresas industriales y comerciales ni la morada particular.
Frente a esa realidad, Ud. pensará más de una vez en nuestras primeras y limitadas experiencias, limitadas por la falta de continuidad de las mismas, pero anticipo, quizás, de hermosas realizaciones.
Nos alegramos que ustedes estén contentos y que sus cosas vayan bien. Sofovich nos leyó el sábado una carta suya. La primera que yo conocí. Mañana, en Mar del Plata, Scheimberg y yo haremos conocer las que recibimos.
La situación política, las largas y sofocantes vacaciones; las elecciones en puertas, con la exclusión de partidos y la visita del amo, además del ascenso astronómico del precio de la vida, tienen todo detenido. Las fechas de que Ud. oyó hablar, de inauguración y demás, sigue siendo pura imaginación.
Espero que sus próximas cartas sean igualmente reconfortantes. Los míos y los amigos los estrechan en un fuerte abrazo, con uno muy fuerte para Ud. de
Luis Falcini
|
| 1960-03-29 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1960 en 29/03/1960
Buenos Aires, 29 de marzo, 1960
Querido Seoane:
El sábado 26, en casa, en reunión de amigos, leímos sus dos cartas dirigidas a Aída y a mí (recibió Vd. mi respuesta a la primera, que le despaché en vísperas de carnaval?) y la segunda que escribió a Falcini. Algunos días antes, leímos, también en reunión de amigos, en casa de Lipa Burd las que Vd. escribió a éste y a Rotzait y la primera que escribió a Falcini. Como Vd. ve, sus cartas toman estado público apenas llegan (Sofovich me leyó la suya): primero, porque vienen de Vd. y nos interesa todo lo que a Vd. le afecta; y luego, por el interés de las mismas –por las muchas cosas que dice. Me olvidé de decirle que recibí el catálogo de la exposición Corot –uno de mis viejos amores–. Gracias. Nos encantó el motivo en virtud del cual ha sido diferida su exposición: Una gran exposición de obras suyas (óleos, dibujos, tizas, grabados, estarcidos, etc.) con el espaldarazo de un Museo, es una cosa para no desperdiciar (independientemente del hecho de que Vd. se lo merece). Pero dejemos esto: Vd. sabe cuánto lo queremos y admiramos los amigos... De lo que hoy quiero hablarle es de otra cosa, a saber: de las elecciones del día 27 y de las que, a pesar de la carencia de noticias argentinas en Europa, Vd. ya debe tener algunas a título de anticipo. En estas elecciones ha habido dos grandes derrotados: la UCRI (léase el Gobierno) en primer término, y el peronismo, después. Los peronistas esperaban que los votos en blanco (en los que hay que incluir alrededor de 250 mil comunistas) totalizarían más del 50% del electorado: y se hablaba incluso de un gran movimiento golpista para el momento en que se conociese este resultado. Esto puede no ser exacto, pero entra dentro de lo verosímil. Pues bien, los votos en blanco andan entre el 25 y el 30%. Los peronistas han sido los primeros sorprendidos de este resultado. Y es mejor que así sea. Vd. sabe hasta dónde me indignan las traiciones de Frondizi; pero prefiero un mal gobierno constitucional antes que el retorno de Perón o un nuevo gobierno de botas (aunque bien sé hasta qué punto mandan éstos ahora; pero los prefiero en un segundo plano y no como dueños del boliche y en actitud de salvadores de la patria. De modo, pues, que no lamente mucho que no haya podido votar. Los que están que se relamen son los Radicales del Pueblo, que han obtenido la mayoría en casi todo el país y en algunas provincias van a constituir mayoría en los parlamentos y los conservadores en dos provincias. Desgraciadamente, y por algún tiempo, el país no tendrá otra salida si no es la vía de los radicales. Esperemos que este repudio a la traición de Frondizi algo les enseñe... Y aquí dejo. Sigo terriblemente ocupado con las cosas del Banco Israelita del Río de la Plata, cuya situación aún no se ha aclarado y me toma un tiempo enorme –al punto que casi no tengo tiempo para otras cosas, salvo los escasos minutos que robo para algunas lecturas y para ver de vez en cuando a los amigos. Ayer terminé la lectura en castellano de El último justo (Le dernier des justes) de [André] Schwartz-Bart que me ha aplastado. Es terrible, además de ser buena la obra, literariamente. Es de una grandeza trágica impresionante. Realmente el alemán es un pueblo que da motivos para el odio. Y lo peor es que no hace nada –o muy poco– para que olvidemos.
Esto es todo por ahora. Aquí todos bien. Aída recibió la carta de Maruja y le va a escribir. Para ella y Vd. un gran abrazo de Aída y mío. Suyo, y hasta pronto.
Scheimberg
|
| 1960-03-31 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1960 en 31/03/1960
Buenos Aires, 31 de marzo 1960
Querido Seoane:
Recibí su carta de regreso de Munich y de vuestro reencuentro con los alemanes; con su vieja artesanía y su extremo barroco.
Uds. andan por países que en mis andanzas no llegué a conocer, a pesar de mi curiosidad por las piedras policromadas y de las otras. Los nombres de Maillol, Lembruck y Barlach, así como los de Despiau y Meunier me actualizan obras de mi larga admiración. No me parece raro que advierta contactos en la obra de Barlach y en la de Kathe Kolwitz. Creo como ud. que ello radica en la gran humanidad de los dos creadores. Imagino el baño de esa revisión de valores, en escala universal, que les proporciona este viaje. En consecuencia, le auguro una buena cosecha. Y a propósito, cuándo se realizarán las muestras de sus trabajos? Proyecta alguna más además de las dos que nos había anunciado? Ahora, en vísperas de la entrada en Italia, le diré que en Buenos Aires comienza la temporada artística con una exposición de reproducciones de acuarelas antiguas y modernas, organizada por la UNESCO, bastante aleccionadora, donde se puede apreciar la calidad y la madurez y el estilo del antiguo arte chino y del japonés. Esta muestra ha dado lugar a una conceptuosa nota de Parpagnoli, en La Prensa, que termina con una reflexión que se diría extractado de una de las cartas de Scheimberg, de su último viaje. Casi al mismo tiempo, el Museo Nacional, de aquí, inauguró una exposición de la pintura actual en el Japón.
A pesar de que la mayoría de los autores de las obras expuestas no parecen advenedizos, el conjunto produce el efecto deprimente de ver como se inferioriza el arte de Oriente al occidentalizarse en la forma expuesta. La impersonalización parece ser la consigna. Por otra parte, el Consejo Británico nos muestra fotografías y pequeños bronces de H. Moore. Por las fotos se ve a un gran escultor muy diverso y contradictorio. Los pequeños bronces no le favorecen. Y yendo a lo que más interesa en este momento aquí, las elecciones dicen hasta que punto el país es radical y peronista, es decir, la misma cosa, ¿hasta cuándo? Bueno, queridos amigos, reciban cariños nuestros, de los míos y de los amigos comunes.
Para Maruja y para usted, un abrazo de
Falcini
|
| 1960-09-12 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Castagnino a Seoane. 1960 en 12/09/1960
México, 12 septiembre 1960
Estimado Seoane:
Recién asomados a ésta, viviendo un tanto sorprendidos y otro tanto defraudados una multitud de hechos y conflictos de los que tratamos de extraer una comprensión de lo mexicano, nuestras primeras impresiones son poco optimistas.
La organización de la Bienal es aquí muy criticada, se denuncian los premios como ya favorecidos, la división entre grupos y tendencias es alentada por muchos factores de interés personal y nos encontramos ante un verdadero caos donde Siqueiros, tomado como excusa propiciatoria, tiene que sufrir encarcelado por su denuncia a muchos actos represivos a estudiantes y obreros y su apoyo a la huelga de maestros en un país donde creíamos existían las más amplias libertades, pero ya en la primer semana que estamos nos enteramos de la preponderancia de círculos poderosos en hacer de la revolución mexicana un mero espejismo. La demagogia y la corrupción en todos los sectores es nuestra más cruda y primera impresión.
Todo el problema artístico y cultural se va desligando de los problemas nacionales y las Galerías de arte viven casi exclusivamente de la corriente turística de América del Norte por lo cual se produce una lucha nada constructiva para los propios artistas con toda una secuela de equívocos y contradicciones que repercute en las nuevas generaciones.
En cuanto a la Bienal, la falta de concurrencia oficial de la Argentina, sin comisario de exposición, ni jurados nos ha hecho sentir una vez más completamente abandonados y aislados.
Las obras de Alonso y mías fueron colocadas en una galería fuera del pabellón del conjunto de Blanco y Negro y gracias a la intervención de Campofiorito, jurado de Brasil, obtuvimos Soldi y yo un Premio Mención.
Por otra parte, nuestra muestra es muy visitada por artistas y críticos y también por los directores de algunas galerías importantes de ésta, hay mucho interés en la plástica argentina.
Estuvo con nosotros Inés Amor, que tiene en su galería a Rodríguez Luna, Mérida Meza y otros. Esperamos críticas de Cardoza y Aragón, Crespo de la Serna y Justino Fernández.
En estos días mostraré tus cosas en una de las galerías más importantes de ésta donde ya conocen tu obra, por otra parte ya programamos con Sebastián Salazar Bondy en Lima, donde dirige el Instituto de Artes una exposición de las Cuatro Carpetas para Diciembre. Salazar Bondy viajaba para Europa y de paso por esa pensaba verte.
Mi carpeta expuesta en la muestra de México interesa mucho y ha sido muy elogiada en su presentación gráfica. La vio José Luis Cuevas ayer junto con coleccionistas, él ha traído de E. Unidos sus ilustraciones sobre Kafka muy bien presentadas. A Orfila Reynal del Fondo de Cultura también le interesa el intercambio y espero concretar algo con alguna Galería o Editorial de Arte.
Saludos a los amigos Falcini, Scheimberg, míos y de Mía para ti y Maruja.
Castagnino
|
| 1962-11-06 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Queridos Luis y Maruja:
Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y
Rafael
Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...
|
| 1963-03-27 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 27/03/1963
Basilea, 27 de marzo de 1963
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hemos estado en estos días en cuatro ciudades suizas: Ginebra, Zurich, Winterthur y Basilea. Estamos ahora en esta última ciudad, la más agradable de las cuatro, la que mejor se hace querer y dentro de dos o tres días regresaremos a Ginebra, la más antipática para mi gusto y en la cual uno va distinguiendo el calvinismo en el rostro de sus habitantes, en general, unos rostros desabridos. Sin embargo, esta vez nos quedaremos más tiempo en esa ciudad. Se dice que en el siglo XVI Calvino estimuló a los orfebres para que en lugar de imágenes de santos y cálices hiciesen relojes. También cuentan que cuando quemaba a Miguel Servet, éste, entre llamas, le gritó algo así como: “Calvino, eres un miserable, un tacaño, quisiste ahorrarte leña en esta ocasión”. Es posible que el reformista fuese un genio de la economía, tal como la entienden algunos, que ahorrando leña a los condenados al fuego e impulsando la fabricación de relojes en lugar de obras de fantasía, imprimiese fisonomía y carácter práctico a las gentes. Una nariz es sólo para respirar y una boca para comer. Desconcierta que en Ginebra hubiese nacido Rousseau y hubiese vivido Voltaire. A Miguel Servet, quemado con leña, pudieron esculpirlo con tiempo la liga de librepensadores franceses con el gesto español furioso que tiene su estatua en París. Afortunadamente, en Ginebra, hay rostros de todas partes del mundo que hacen olvidar los ginebrinos, y por ellos, y por mis asuntos, nos quedamos de momento en esta ciudad para hacer desde ella viajes frecuentes a Zurich y a Basilea y tal vez a Milán. Hemos visto tres grandes exposiciones igualmente magníficas: de Jawlensky, en Ginebra; Jacques Villón, en Zurich, y de Paul Klee, en Basilea. La menor en cantidad, la de Paul Klee, reúne sesenta y dos obras. Me impresionó enormemente la de Jawlensky, del que ya conocía muchas obras, pero sus cabezas de la última época, de pequeño formato, repetidas como tema, pero creándose nuevos problemas de pintura, me pareció una lección espléndida para un pintor. Le vienen a uno al recuerdo, contemplándola, el carácter obsesivo de los íconos rusos e igual misticismo. Jawlensky en su último período es algo así como un San Juan de la Cruz en pintura. Pienso –otros lo pensaron antes– que sólo Rusia y España produjeron hasta ahora en Europa, temperamentos así de obsesionados, y de fanáticos por igual de claridad y tinieblas. Ni España ni Rusia ahorraron jamás la leña de los condenados, ni cambiaron, cuando la tuvieron, la fantasía por los relojes. Y, sin embargo, en mi caso estaré en Ginebra, no en otra parte, por si los relojes pueden ser útiles a los fines que me propongo. Los Museos de Basilea y Zurich han aumentado en estos últimos tres años con valiosas obras de arte contemporáneo. La última donación, la de un señor multimillonario, La Roche, dueño de una de las firmas más importantes de productos químicos, se está exponiendo actualmente en una de las grandes salas del museo y consta de 1 Picasso (ya había donado cuatro), 1 Juan Gris (anteriormente había donado 11), 11 Braque, 6 Le Courbusier, 20 Ozenfat, 7 Leger y 4 esculturas de Lipschitz, entre otros. El Museo de Basilea es una maravilla y se lo merece esta ciudad por su amor al arte. Estos días en la vidriera de una zapatería se exponen obras primitivas de arte popular australiano que colecciona su dueño y nosotros estamos parando en un hotel que tiene, solamente en su comedor, un Matisse, dos Roualt y una serie de litografías de Manessier, con un Buffet y otros autores. Todas obras originales y, en otras dependencias, Paul Klee, Bonnard y otros pintores, y obras de franceses, alemanes y suizos en los dormitorios. Tiene además una espléndida colección de piezas etruscas, dos grandes vitrinas en el comedor y una en el vestíbulo. El dueño del hotel va él mismo a excavar a Italia y las piezas que encuentra, algunas de valor incalculable por su originalidad, fueron descubiertas por él. Basilea es un centro de arte y fantasía. Lo fue con los alquimistas de la Edad Media, con Holbein que dejó aquí donde vivió gran parte de su obra y con los químicos actuales. Es una de las ciudades que prefirieron siempre los alemanes mejores cuando no podían respirar en su patria, Nietzche, Stefan George, y ahora, desde Hitler, Jaspers.
Refiriéndome a otras cuestiones, la prensa francesa Le Monde y L´Express se refieren con extensión a la polémica sobre literatura y arte en Rusia. L´Express trae en sus últimos números del 610 al 614, correspondientes a este mes de marzo, importantes revelaciones del poeta Evtovchenko sobre la actitud de escritores y artistas, y Le Monde por su parte la crónica de la polémica levantada en Francia en el P. con motivo de negarse los estudiantes afiliados a cualquier clase de autocrítica por considerarla hipócrita y negativa. Con respecto a Buenos Aires tuvimos noticias bastante buenas por este diario y negativa. Con respecto a Buenos Aires, tuvimos noticias bastante buenas por este diario de la actitud de la M. Creo que convendría leer el libro de Evtovchenko que acaba de salir en París, L´autobiographie précoce, además del de poemas Trois minutes de vérité.
Esto es, en general, un resumen de lo que vamos viendo. En cuanto a Buenos Aires, estaremos emocionados por las atenciones de todos los amigos.
Un gran abrazo para Aída, usted y los suyos y otro para los amigos comunes, a algunos de los cuales escribo también hoy, de
Seoane
[Manuscrito:] Nota: Esta carta fue escrita en Basilea hace unos días. La echamos al correo ahora en Ginebra. Las manchas de arriba del papel vienen desde la fábrica. No son salpicaduras de nuestra cena.
|
| 1963-04-02 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 02/04/1963
Ginebra, 2 de abril de 1963
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estoy ahora empezando a escribir cartas. Dejé pasar todo este tiempo para poder de mejor manera concretar las impresiones que voy recibiendo de lo que veo. Suiza me gusta mucho. Me encanta su paisaje, su nieve y sus ciudades y hasta sus gentes, creo que más a partir de Berna y hacia el norte. Se ven los defectos, pero también puede uno ir admirando sus virtudes y éstas son todas aquellas que nos enseñaron a practicar de niños nuestros padres y la escuela. Se trata de virtudes elementales y prácticas que sirven para hacer cómoda la convivencia. La practicidad es la norma de conducta habitual de estos montañeses, seguramente impuesta por el clima y la necesidad de preservarse de vecinos ambiciosos. Su fantasía está destinada a la invención de objetos útiles y a encontrar en su ejecución satisfacción artística. Les gusta que las cosas estén bien terminadas y produzcan buen efecto, que sean bellas. Quizás esta cualidad les viene de una larga herencia campesina, de encierros caseros en las largas nieves de sus montañas. Alrededor del fuego para calentarse el cuerpo debieron nacer las mejores virtudes suizas, y las virtudes de su arte. Pintan, dibujan, esculpen con exacta corrección, con largo conocimiento del oficio y con tozudez destinada a hacerlo lo mejor posible. Un gran pintor suizo es Hodler, que no tiene, a mi juicio, la resonancia universal que debiera. Extraordinario dibujante y pintor, un poco frío, pero muy sabio y que en su obra es espejo fiel del temperamento de su pueblo. Yo no sé si fue verdad histórica el suceso de Guillermo Tell o es leyenda, pero, cualquiera sea su origen, esa precisión conque dispara la flecha sobre la manzana que está en la cabeza de su hijo, es la precisión que caracteriza a Suiza y a sus artistas. Posiblemente, nada se encuentra individualmente genial en este país. Su genio, en todo caso, es producto del esfuerzo colectivo. Los retratos de Holder son admirables como lo son muchos de sus paisajes de montañas, donde las nieves y las nubes se confunden en color y forma para dejarnos ver por trozos el azul del agua y el verde de los vegetales. Cada línea de sus retratos es exactamente del tamaño que corresponde y está en el único sitio donde puede estar en el cuadro, sirviendo al mismo tiempo para definir al retratado. Pero esto mismo ocurre en los retratos de Goya o de Rembrandt y existe además algo indefinible que escapa a toda lógica y a la corrección del oficio. Félix Valloton, otro suizo, es un maestro, pero le falta el valor de saber desprenderse de lo que es correcto y que fue aprendido. Uno piensa en Renoir o en Monet, que vivían por los mismos años, posiblemente de más edad, no lo sé, pero que se atrevían a dejarse llevar por la fiebre del color y de la expresión. He visto estos días un desnudo rojo de Renoir muy descuidado de dibujo en el sentido académico, pero bellísimo de color y, ¿quién nos diría que esas manchas verdes y azules de Monet componen el detalle de un paisaje?
Vi algunas exposiciones extraordinarias, una de ellas de Jawlensky, del que le hablo a Scheinberg, y en una galería dedicada a libros de arte y grabados cuatro libritos, más chicos que los librillos de papel de fumar, de 3 centímetros por 2 aproximadamente, ilustrados por Picasso con aguafuertes. Son ejemplares numerados y de muy poco tiraje y cuestan 1.000 francos suizos, unos 31.000 pesos más o menos. Aparte de esto, también algunos espléndidos Picasso que vi por galerías, aparte de los museos, que nunca he visto reproducidos.
Bueno, refiriéndome a cuestiones de otra índole. ¿Cómo va el asunto del cobro de la Hebraica? ¿Qué dice el doctor Bruetman? ¿Y Bernárdez? ¿Continúan yendo a Ranelagh? Suponemos que sí si el verano este año es tan constante en ésa como aquí el invierno. Ayer nevó en Ginebra y hoy amanecimos con lluvia y frío, a pesar de esto, los comercios y las gentes están preparadas para gozar de la primavera. Me gustaría que nos enviasen noticias de ésa. Supimos por los diarios de la renuncia del Ministro del Interior y antes de los sucesos provocados por la actitud de la Marina. Le ruego que nos escriba.
Reciban Elsa y Ud. el saludo de Maruja y mío y además Ud. un abrazo de:
[Seoane]
|
| 1963-04-17 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Narciso Machinandiarena / Bernardo Sofovich / Abogados / MONTEVIDEO 467 / 35-1987 / 35-7213.
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1963 en 17/04/1963
Bs. As., 17-4-1963
Queridos Luis y Maruja:
Hemos recibido vuestras cartas. Utilizo el doble plural, porque junto con Chola leímos también las que recibieron Falcini y Enrique y Anita Goldstein; nos falta la de Scheimberg que seguramente veremos hoy o mañana. Todas tuvieron la virtud de acercarnos casi físicamente a Uds.; Maruja escribe como habla y Enrique tiene razón cuando dice que se escucha su acento gallego. Además, y a mi especialmente, me llenaron de hambre de viaje, este viaje siempre postergado por los avatares de la vida. A Chola le vendría estupendamente bien hacerlo, de tal manera que me comprometo a tener los ojos abiertos para no perder la primera oportunidad que se nos presente pro domo viaje.
Comparto, Luis, todo lo que Ud. dice sobre Hodler y Valloton, desde luego, lo comparto a través de las reproducciones. En un tomo que tengo sobre la revista La revue blanche, de una hija del fundador, muy bien ilustrado, se puede ver, junto a los grabados y litografías de Bonnard y Vuillard que Valloton ha conseguido el milagro de ser frío hasta cuando grava en madera, que ya es difícil conseguirlo; pero los grabados son perfectos de dibujo y de limpieza. –Hodler resulta más cálido–.
Suiza descripta por Uds. da la sensación de que en cualquier momento podríamos recibir una carta de Maruja contándonos que al abrir una puerta del departamento salió un cu-cú cantando la hora, aunque todos sabemos que eso le va a pasar a Ud., Luis, sacando la envoltura de una tableta de chocolate.
Tuvimos una revolución la misma noche que salió para Ginebra Núñez Búa; tuvo características especiales, esta vez los golpistas se jugaron enteros, hubo batallas, bombardeos por aire y por tierra, centrados en lo fundamental en Magdalena, Punta Indio, City Bell, Córdoba (en la ciudad) y Jujuy; la lista de muertos y heridos es de cierta importancia. El cielo de La Plata se veía, por la noche, iluminado por las luces de bengala que tiraban los aviones de la marina para ametrallar las columnas de tanques y artillería que desde Campo de Mayo avanzaban contra Punta Indio y Río Santiago. La derrota de los golpistas en la guerra fue total, pero a medida que avanzaban las fuerzas azules –es decir, el orden constitucional y las elecciones–, estas mismas fuerzas azules retrocedían políticamente emitiendo comunicados que cada vez las acercaban más a la filosofía política y social de los colorados: antiperonismo y más antiperonismo.
De cualquier manera, pienso que el saldo final con la derrota más o menos fulminante de esta revolución dirigida por capitanes de submarinos es un hecho positivo. La marina ya no va a poder asustar por algún rato.
Pasemos a otras noticias; la primera es un bomba, cobré los $60.000 m/n del Museo, que ya se los giré por la casa de cambios Baires, vía aérea, a la Societé de Banque Suisse, Zurich, esta casa que supongo tendrá sucursal en Ginebra, lo citará para hacer efectivo el giro. Bernárdez pagará los intereses en estos días y con ese dinero abonaré el pagaré de réditos; el saldo, juntamente con una cuota de $10.000 m/n, que he obtenido, mejor, que obtendré la semana que viene del doctor Bruetman, se lo enviaré por la misma vía, si Ud. n dispone lo contrario o algún otro medio. La semana que viene visitaré a Eudeba para ver que pasa.
Los $10.000 m/n de la Hebraica tienen mucha anécdota en su alrededor, pero que no merecen el tiempo de contarla. Obtuve la promesa de otro tanto para el mes que viene.
El precio del librito de Picasso mete miedo, con todo veré si Peralta Ramos tiene interés en él. En cuanto a otros Picasso aunque aquí no hay muchas novedades, por ahora me he cortado la coleta, salvo que Ud. encuentre el número 7 de DU, primer número de esa revista especialmente dedicado a Picasso y que, supongo, rareza y todo, estará más al alcance de mi agujereado bolsillo.
Ranelagh los sigue extrañando, más ahora que Ghersinich obtuvo del intendente de Berazategui un ejército de máquinas que han mejorado de tal manera la calle que han dado en llamarla La Avenida Plátanos.
Queridos Luis y Maruja, basta por hoy; con un fuerte abrazo.
Sofovich
Reabro esta carta el 22-4-63
Las detenciones a las que se refiere Chola son las de Musich, Merchensky, Gringauz, Ernesto Sábato y otros, estando prófugos Dardo Cuneo, Narciso Machinandiarena, Ramón Prieto, Isidro J. Odena y otros, todos ellos inculpados por decreto de constituir un grupo “marxista-leninista de tipo insurreccional latinoamericano”, vinculado al señor Rogerio Frigerio y bla, bla, bla. Interpuse recurso de habeas corpus por todos que estoy tramitando en estos momentos. Todo esto confirma lo que decía en la etapa anterior de la carta: la victoria colorada por encima de su derrota militar.
Si uno de estos días tengo algún rato de descanso, les haré una carta más extensa sobre todo esto. Ayer domingo pude descansar en Ranelagh de tanto ajetreo, el día fue maravilloso, tanto que por momentos me hizo olvidar nuestra soledad.
Nuevamente, un abrazo de quien les quiere mucho.
Sofovich
[Manuscrito:] Cobré los intereses de Bernárdez
|
| 1963-04-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Sofovich. 1963 en 22/04/1963
Ginebra, 22 de abril de 1963
Sr. Bernardo Sofovich
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Le he escrito hace unas semanas la primera carta desde ésta dándole cuenta de nuestra vida en Suiza. Un vida ahora regular, con menos viajes a otras ciudades y encerrado parte del día en el departamento, trabajando. Tengo unos óleos nuevos y quizás, dentro de unos días, me ponga a hacer algunos estarcidos. Habituados al ajetreo deshumanizado de Buenos Aires, todo es aquí demasiado tranquilo y lento y ni siquiera se parece notar en esta ciudad que en uno de sus barrios se deciden medidas que afectan al mundo entero. Visitamos galerías de arte, pero nada vemos en las exposiciones individuales, como no sean de artistas consagrados, que pueda interesarnos más que las exposiciones corrientes de Buenos Aires y nos recorremos la ciudad una y otra vez, sobre todo por su parte antigua, para sorprendernos con la vieja bodega cambiada ahora en boutique o en galería artística, con un buen gusto notable. A veces pensamos en las viejas casas de Buenos Aires susceptibles de ser transformadas en algo parecido y, sin embargo, condenadas a la demolición. Casas de San Telmo o del bajo que parecen avergonzar a muchos porteños. En esta ciudad y en la otras suizas, Zurich, Basilea, se pueden encontrar grabados de artistas muy destacados, –excluyendo, naturalmente, los grandes nombres de Picasso, Braque, Miró– y de tirajes que oscilan entre los 100 y 200 ejemplares, a un precio aproximado de 3.000 pesos argentinos. Los libros, en general, están a los precios de Buenos Aires, resultan muy caros aquí mismo donde los hacen. Para estos días se anuncia en Ginebra la inauguración de una gran muestra de Wilfredo Lam, el pintor cubano, que tengo mucho interés en ver. En Zurich, le he escrito a Sarita (Sarita, hermana de la mujer de Scheinberg), vi una exposición de 230 obras de Max Ernst, muy interesantes. Pero todos estos goces se alteran con las noticias que llegan de Buenos Aires. ¿Qué pasa ahí? Le Monde hizo algún comentario muy atinado con respecto a la situación argentina y hoy uno espléndido con motivo de la ejecución de Grimau en España, que hizo reaccionar a Europa con diversos actos de protesta. Estamos necesitados de noticias.
El día 2 del mes que viene, de mayo, vence el segundo pagaré impuesto a los réditos. Creo que Bernárdez debió haber liquidado los intereses correspondientes de la deuda de Ranelagh y, si es así, le rogaría que me hiciese el favor de hacer pagar su importe en la sucursal del Banco de Santa Fe y Azcuénaga. Son 7.998 pesos.
Bueno, esto es todo por hoy. Esperamos impacientes noticias de ustedes y de todos los amigos. Un abrazo de Maruja y mío para Elsa y usted y reciba además uno fuerte de:
[Seoane]
|
| 1963-04-30 |
|
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 30/04/1963
Ginebra, 30 de abril de 1963
Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
No recibí respuesta a mi carta anterior. Quizá esté en camino. Tenemos hambre de noticias de Buenos Aires. Ayer y anteayer recibimos las de Sofovich y Falcini que nos produjeron un gran alegría. Creo que no tengo nada nuevo que contarles de nosotros, pero ahí va una estampa de un día en Zurich, el día de Viernes Santo, con todo cerrado menos alguno que otro restaurante o café.
Dios nos busca en Zurich
Doblaban las campanas desde el alba. Era Viernes Santo. Doblaron todo el día. A la salida del hotel, a las nueve de la mañana, lo sorprendente eran las calles desiertas. Sólo, en general, uno que otro zuriquense de edad las travesaba a grandes pasos, seguramente, para llegar a tiempo a alguna ceremonia religiosa. El río Limat estaba azul, el día claro, espléndido, y los cisnes, para despiojarse, ondulaban sus cuellos sobre su propio cuerpo. Quizá lloviese al atardecer o a la noche. Así sucedió. Nosotros nos entretuvimos en pasear por el muelle del río Limat. Viendo, una vez más, las vidrieras de los comercios. Deteniéndonos a descifrar los títulos de los libros alemanes, o suizos alemanes, y los viejos y nuevos grabados que se ofrecen en venta en alguno de esos establecimientos, mapas antiguos, grabados de interiores de casas campesinas del siglo XIX, grabados con vacas y escenas de labor; grabados de hoy, de Miró, de Max Ernst, de Bazaine, de Manessier..., sólo línea y colores, de técnica rigurosa, inexplicables y simples como el Viernes Santo y el mundo. Una mujer se acerca a nosotros, anciana, menuda, vestida de negro y con un sombrero ridículo en la cabeza. La mujer tenía el rostro blanco, muy blanco y los ojos azules, bondadosos, muy azules. Extrajo de la cartera un pequeño folleto en alemán y nos lo ofreció. En francés, malo explicamos que era inútil el ofrecimiento. No entendíamos alemán. “Mercí, madame”, le dijimos. Preguntó de que idioma éramos. Español, respondimos. “Un momento”, nos contestó. Revolvió en la cartera y del fondo de ella sacó otro folleto que en su ángulo izquierdo superior tenía escrita a pluma una indicación. Sp. El idioma español estaba en el fondo de la cartera. El título nos alarmó. Decía en rojo y entre admiraciones “¡Dios te busca!”. Agradecimos, y nos echamos nuevamente a andar. Por fin, alguien nos buscaba en Zurich y nada menos que Dios. Alguien superior al Director de Turismo, a las autoridades de la ciudad, del Cantón y aún a los mismos gobernantes de la Confederación Helvética. Dios, pensamos, estará en cualquier parte. Resolvimos andar. Abandonamos el muelle Limat, subimos hacia la catedral, la contemplamos, dimos vuelta a su alrededor, alzamos los ojos hacia sus cúpulas revestidas de metal. Dios no nos encontró. No estaba allí. Vimos el gigantesco Carlomagno con la espada sobre las rodillas. Seguimos por aquellas calles estrechas, medievales. Veíamos las calles, los edificios, las vidrieras. En una, pequeñas tallas en madera para el turismo, campesinos suizos tallados, animales, el oso más que cualquier otro, escudos de los Cantones y de las ciudades, objetos de cuero, de metales, todo lo que uno piensa que nadie compra. En otra, bellísimas piedras apenas pulimentadas del Brasil y de la Argentina. Piedras de todos los colores, cantos rodados de las orillas de los grandes ríos. La vidriera de una relojería. Relojes de muchos tamaños y formas. Sólo raramente se puede hablar de estilos. Chatos, abombados, de bolsillo, de pulsera, para la pared, para los muebles. Y cadenas y correas, y precios. Y otras vidrieras, con fotografías de cupletistas y bailarinas. Con apellidos españoles y franceses. Blancas y negras. Morenas y rubias, de diversos colores y formas, como los relojes, los objetos para el turismo y los emblemas de Suiza. Una vidriera entre todas, sólo con un bikini y un precio. ¿Para qué más? Dios no nos encontraba. Decidimos entrar en un café. Volvimos a pensar. Dios puede estar en todas partes. A la izquierda de nuestra mesa un mulato joven, barbudo y con el cabello descuidado y sucio. Seguramente, un artista. Un pintor. Miraba sin ver a nadie. Quizás él fuese Dios. Pero no, tampoco. Posiblemente, un santo. Mujeres beatas, beatas protestantes, impasibles, tomaban su café con leche o crema, o su cerveza, luego de las ceremonias religiosas. Eran como grandes madres estáticas, indiferentes, moviendo sólo la cabeza como las lechuzas para penetrarnos con sus ojos fríos. Dios, evidentemente, no estaba con ellas. Únicamente, las conmovía el dulce y los pasteles. Tenían la edad de la gula. Salimos. Continuamos andando. Llegamos a la estación. Entramos. Compramos Le Monde del día anterior. Escuchamos hablar en las tertulias de emigrantes italianos y españoles. Hablaban en voz alta, reían, cuando no se les notaba preocupados, pensando en dinero. Nadie piensa, ya se sabe, más en dinero que los pobres. Nosotros. Nuevamente salimos. Dios no estaba entre las boleterías y los kioskos, ni entre los trenes. Posiblemente, no había llegado. Ningún tren lo había traído hasta esa hora. Habíamos pasado el Bahnoft Brücke antes de ir a la estación y desde aquí seguimos por Bahnhof Strasse. Nuevas vidrieras. Ahora elegantes. Muebles, alfombras, perfumes, cosméticos, trajes, maniquíes en actitudes amaneradas, de rostros morenos con cabellos de nylon. Comimos algo en un restaurante cualquiera. En una mesa cercana, otra gran madre impasible girando únicamente las pupilas de sus ojos. Las manos sobre las rodillas. Observándolo todo. Estableciendo in mente las incorrecciones de los extranjeros. Abandonamos el restaurante y anduvimos por las viejas y bellas calles. Solos. Anduvimos la colina que fue castro celta. Miramos los viejos techos al estilo de los flamencos. Un capilla del siglo XV. Todo. Nos fatigamos andando. Al atardecer, regresamos hacia el hotel. Por el Quaibrücke, Bellvueplatz, seguimos por Ramí Strasse unos centenares de metros, y volvimos al Quai Limat. En el río, los cisnes se despiojan más sañudamente que a la mañana. Con los largos cuellos aún más ondulados. Y los patos alzaban a un tiempo sus cortas patas para rascarse las cabezas. Caían unas gotas de lluvia. Dios no nos encontró. Sin embargo, el folleto que nos había dado la anciana de ojos bondadosos, y que terminaba en un pequeño capítulo que aseguraba nos necesitaba, comenzaba afirmando: “¡Dios te busca!”. Dios nos buscaba. Nos necesitaba. Pero no nos encontró. Nosotros, naturalmente, tampoco lo encontramos. Seguramente, ese día nos hubiésemos entendido. Hubiésemos estado solos en las calles de Zurich. Él y nosotros. Hasta la hora de los bikinis en los cabarets y de los borrachos agrupados a las puertas de los bares.
Claro, es el hombre quien generalmente busca a Dios. El que llegue a encontrarlo es otra cuestión.
Fue un día así. Dormimos perfectamente, a pesar de los grandes almohadones que nos ponen como almohadas en los hoteles y de los fastidiosos edredones.
La ejecución de Grimau conmovió a Europa entera. Hubo actos en todas las ciudades europeas de protesta. Aquí, en Ginebra, los obreros lanzaron simbólicamente coronas y claveles al lago para que el río las llevase a la costa española. Obispos y sacerdotes católicos de Francia y Suiza protestaron contra Franco. En Rabat, en plena embajada de España, en cuyo salón se celebraba un concierto, un joven se levantó, dijo una palabras de protesta y pidió un minuto de silencio por Grimau. Sólo el embajador y unos cuantos se mantuvieron sentados. Casi todo el público se levantó en su homenaje.
Otro día enviaré más noticias nuestras y de lo que vemos. Un gran abrazo a todos los amigos, a Aída y los suyos de Maruja y míos y otro para usted, fuerte, de:
[Seoane]
|
| 1963-05-07 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1963 en 07/05/1963
Ginebra, 7 de Mayo de 1963
Sr. D. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Me llegó su carta en vísperas del 1º de Mayo, que aquí se celebró con una gran manifestación encabezada con las banderas de Suíza y la de España republicana, ésta con crespones negros. Fué el tercer acto en esta ciudad dedicado a Grimau. El segundo, que fué la protesta de todas las organizaciones sindicales, se remató con una ofrenda floral. Se lanzaron al lago dos coronas de claveles blancos y centenares de claveles rojos para que el Rhône llevase simbólicamente esas flores a la costa española. Un elemento obrero muy activo en esta ciudad parecen ser los anarquistas. Los socialistas acaban de ganar las últimas elecciones del Cantón y el Partido del Trabajo, comunistas, aumentó en la ciudad sus votos. Europa efectivamente está convulsionada, y se vé, aunque no sea Suíza la mejor ventana para ver; pero, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina, las posiciones están tomadas por los distintos sectores populares, son muy claras, y las gentes actúan con una serenidad que ahí se desconoce. Además les ayuda su larga historia. No se trata aquí de soltarle al primero que protesta una andanada de nombres que van desde San Martín a Uriburu por ejemplo, para mostrarlo antipatriota. Ni el ejército, aunque se subleve, se siente tutor de la patria. Napoleón, Garibaldi, el Gran Capitán, o Guillermo Tell, son muertos que viven en la gloria de sus países, pero que están verdaderamente muertos para la historia actual.
No es una guerra entre rosistas y sarmientistas la que está planteada, sino entre dos formas de civilización y en ella se notan, viviendo aquí, los avances y retrocesos, el terreno que se ceden para dar batallas. Ocurren fenómenos como el de Suíza, un país sin trabajadores propios, que dejaría de ser próspero sin la mano de obra italiana, española o griega. Aparte, naturalmente, el depósito de los capitales negros procedentes de todo el mundo que engrandecen la banca de este país y que hacen que su prosperidad sea en parte absolutamente inmoral y haga más patente la hipocresía de ser un país campeón de la libertad. Su banca, las leyes del Estado, amparan a los Gómez de Venezuela, a los Trujillo y a los Perón. Al menos esconde para los pueblos los tesoros que les arrebataron.
En Winterthur, vimos el famoso Museo de Oskar Reinhart y había que hacer un esfuerzo para no recordar, viendo tanta espléndida obra de arte, que su inmensa fortuna se debió en parte a la fabricación de armas y a las guerras. El Sr. Oskar Reinhart, un apacible técnico de la muerte, coleccionaba fundamentalmente pintura alemana, austriaca y suíza del siglo XIX, una pintura de género, tranquilizadora, bucólica, con vacas doradas en verdes montañas, campesinos endomingados, interiores de escuelas infantiles, tabernas donde el pintor mostraba la alegría de los trabajadores en los instantes de asueto, etc. El Sr. Oskar Reinhart luego de calcular la eficacia mortífera de sus armas se sentaba seguramente frente a esos cuadros y sentía una paz infinita, veía bellos desnudos, flores, niños angelicales, las colinas del Tirol, los azules lagos. Böcklin le proveía de leyendas y Anker de retratos de niños. Los artistas acudían a adorar la naturaleza, la vida, seguramente por los mismos años de Reinhart. Bourdelle veía en las pastoras de cabras de su país diosas del Olimpo y adoraba cada movimiento de un cuerpo. Miss Duncan decía, aproximadamente, “es como una sacerdotisa eterna, ella evoca todas las grandes obras de la más noble y alta antigüedad”. Reinhart no veía la vida, a la Duncan, a todo lo que es bello en la tierra, sino su anécdota a través de los cuadros. A la vida la mataba con su actividad. La idea que tenía de la vida es la que tiene Suíza de la libertad. La libertad es la vida, vivirla, no los reglamentos, ni las leyes. Un griego fue siempre un hombre libre y un italiano y un español, aunque los quemasen y los matasen.
Me extendí quizás demasiado y aún no le felicité por La mujer del éxodo colocada en el jardín al aire libre. Al aire libre es donde siempre debiera estar. Debe quedar espléndida y me alegro mucho de esa decisión de Romero Brest. Los momentos que se ven por Ginebra son bastante flojos. La mujer del éxodo en los jardines del Lago Léman tendría un emplazamiento extraordinario y con una figura de Rodin, El deseo, que ví hace pocos días en una plaza, un poco perdida, honrarían el jardín, al lago y a la ciudad. Pero mejor quedaría en Madrid, si las cosas cambiasen.
Saludos a los suyos, un abrazo a todos, todos, los amigos, de Maruja y mío y usted reciba uno fuerte de:
[Seoane]
¿Por qué no me escribe Scheimberg? Le escribí dos cartas, ¿es qué no le llegaron? Maruja le escribió tambien a Aída.
|
| 1963-05-22 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 22/05/1963
Ginebra, 22 de mayo de 1963
Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estábamos verdaderamente alarmados por la falta de noticias directas de ustedes. No sabíamos a qué atribuirlas. Nosotros, es cierto, no escribimos inmediatamente después de nuestra llegada porque no queríamos dejarnos llevar por impresiones rápidas. Su primera carta, la del día 16 de la que usted me escribe, no la hemos recibido. Pero no fue la única perdida. Tampoco recibí una que me envió un amigo mío del Centro Gallego a quien envío semanalmente las colaboraciones de la audición Galicia emigrante. De modo que puede imaginarse la alegría con que Maruja y yo abrimos su segunda carta, la que nos llegó, del 12 de mayo. De mis asuntos, los referidos a la pintura, no puedo decir aún si me va bien o mal. Creo que, en general, me va bien. Es posible que haga algunas exposiciones en Basilea, Zurich y Ginebra, en las tres ciudades o en dos de ellas, aún no lo sé, pues no tengo nada firme concretado, y es también posible que haga un mural de hierro para unas oficinas de Zurich. Gustan mucho mis obras y en este sentido estoy contento, pero la gente es muy lenta para decidir cualquier asunto, y yo, venido de Buenos Aires, soy aquí como un caído de Marte, pues la vara de medir en cuestiones artísticas es París o Nueva York. Para la Suiza alemana, Alemania además de París y Nueva York. Nueva York cada vez menos, pues París recobra en estas cuestiones su influencia. El arte italiano actual no cuenta en Suiza. El caso de Marino Marini, muy comprado aquí, no sirve como ejemplo, pues vivió muchos años en Zurich. Se trata de una influencia económica, de intereses comerciales de galerías en la que nada tiene que ver la calidad de la obra de un artista. En Ginebra, según veo ahora en un diario para transmitírselo a usted, hay 23 galerías de pintura. De ellas dos o tres son directamente sucursales de galerías norteamericanas y llevan el mismo nombre de la casa central, las otras tienen nombres independientes, pero sus dueños son agentes de venta de grandes galerías de París. El marchand, aquí, más que un agente cultural es un agente financiero que depende de otros agentes financieros de tipo distinto. La obra de arte posee un valor económico al que se atiende en primer término y, concretamente, la banca le dedica especial atención. Un marchand de París o de Nueva York invierte sumas muy importantes en la propaganda de un artista contratado por su galería, le hace intervenir en exposiciones internacionales, bienales, concursos, etc., promueve campañas de prensa por medio de ensayos de expertos, reportajes sobre el artista, su vida, sus costumbres, etc. Todo sirve como pretexto de la nota, el castillo que compró Buffet que es un pintor de 32 o 35 años a quien espera un porvenir más glorioso que su pasado; la colección de perros de otro; el amor por los muebles antiguos y las ropas lujosas y extrañas de Mathieu; el catolicismo gaga de Utrillo, cualquier motivo sirve para una nota en París Match o en revistas similares y otras breves notas para agencias periodísticas internacionales, que luego compran y reproducen por precios baratísimos los diarios y revistas de todo el mundo, especialmente las que como en Buenos Aires son exclusivamente comerciales. Luego, también por medio de agentes, los mismo directores, comienza la venta a museos europeos de países ricos, los del Báltico, Suiza, Alemania Occidental, Holanda, Bélgica y es entonces cuando aparece el agente bancario o el experto financiero que invierte grandes cantidades en estos valores. En Suiza, se ve muy bien esto. El experto financiero de cualquiera de esos multimillonarios árabes, por ejemplo, lo que más abundan de países petroleros, o que un día siendo ministros se levantaron con el tesoro de su patria, norteamericanos, o de cualquier parte, compran una cantidad de cuadros del pintor consagrado en París, que tiene ya una cotización alta, y los deposita en un banco suizo sin que el propietario jamás los vea, pues no le interesan como arte, sino como inversión, y sin que esos cuadros vean más la luz en mucho tiempo. Estos cuadros rinden más beneficio al adquiriente que muchas acciones de empresas industriales y comerciales. Calcule usted la suba de valor de una obra de Buffet o cualquiera en su condición, de 1950 a 1960, este cálculo le dará a usted idea del beneficio. De Max Ernst podía adquirirse en París en 1949 un pequeño óleo suyo por unos 15.000 francos de entonces. Ahora, en una galería norteamericana de Ginebra, óleos suyos de tamaño de media tarjeta postal valen 21.000 francos suizos, es decir, alrededor de 650.000 pesos argentinos. Y esto que ocurre en la obra de artistas actuales para con las antigüedades. No hay, creo, pequeña villa suiza, casi aldeas, que no tengan su tienda de antigüedades, objetos extraños que pasan de unas manos a otras creciendo de valor. Creo que me extendí demasiado sobre esta cuestión, pero ello explica muchas cosas. Solana, un gran pintor español, tiene una cotización local en España, pero no la tiene internacionalmente y eso ocurre, por ejemplo, con Carrá en Italia, Figari en la Argentina, etc. Pero todo ello aclara porque lo que se ve en galerías son exposiciones de artistas provenientes de París. Alguien que venga por su cuenta, solo, de Calcuta o Buenos Aires, debe luchar con enormes dificultades y la primera importante es el miedo de las galerías a perder dinero. Sin embargo, por mi parte, no me quejo. Vine, eso sí, en mal mes, debí haber llegado en invierno. Ahora tengo que esperar. Mientras tanto, iremos a España alrededor de mediados del mes que viene luego de pasar unos días en París para ver museos y amigos y volveremos aquí en septiembre. Hemos estado en Grenoble y vimos espléndidos óleos de Matisse, Bonnard, Picasso y los cubistas en general. También notables obras antiguas: Zurbarán, Velázquez, Goya, aparte de los franceses y primitivos. Un notable retrato de Fantin Latour. Grenoble es una ciudad encantadora que como todas las del Delfinado y la Savoya tienen además el atractivo de su soberbio paisaje. Por todas partes, trabajadores españoles en cantidad. Como aquí mismo en Ginebra, castellano, catalán y gallego son idiomas que se escuchan corrientemente por las calles. Anduvimos también por regiones suizas. Hasta estuvimos en Gruyère, el lugar de los famosos quesos que resulta que se hacen sin agujeros, muy compactos y que los agujeros son de Ementhal, un sitio entre Berna y Lucerna. Gruyère tiene un hermoso castillo. He hecho algunas acuarelas de paisajes alpinos. Todo esto me atrae mucho. Pero, en esta época del año, los suizos, por lo menos los que a mí me interesan para mis asuntos, se marchan de vacaciones y nosotros aprovechamos para ir a España.
Tuvimos noticias del tremendo efecto causado por el movimiento europeo de protesta por la ejecución de Grimau, sobre todo de las protestas católicas, de obispos, de congregaciones, etc., que se manifestaron con firmas o en la calle junto a las personalidades de izquierda y los partidos políticos. Los diarios españoles, por vez primera, dieron noticia de algunas de ellas sin alterarlas, aunque luego las comentaran caprichosamente. Pemán arremetió contra Mauriac en el ABC. Es inútil, algo cambia también en España. Pemán usa argumentos que no sirven para un católico francés y que empiezan a no servir tampoco a algunos españoles con miedo al porvenir. Sobre la Argentina, los comentarios son de pesimismo alarmante. Nosotros sentimos no tener más noticias.
Bueno, Scheinberg, nada más por hoy. Lamentamos la enfermedad de Aída. Esperamos que cuando llegue ésta haya mejorado. Nosotros los recordamos siempre y les extrañamos como a todos los amigos de ésa, a los que escribimos y a los que aún no les hemos enviado noticias nuestras. Para todos, todos, un gran abrazo de Maruja y mío y otro especialmente para Aída y usted de Maruja y de:
[Seoane]
|
| 1963-05-25 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1963 en 25/05/1963
Buenos Aires, 25 de mayo de 1963
Sr. Luis Seoane
Ginebra
Mi querido amigo:
Su carta con noticias de la resonancia que tuvo en Suiza el fusilamiento de Grimau, particularmente de las organizaciones sindicales, cuya protesta fue rematada por la simbólica ofrenda floral lanzada a las aguas del lago para que el Rhône llevara esas flores a la costa española, me emocionó de veras, primero, porque revela esa capacidad de reaccionar ante tamaña injusticia y, en seguida, por oposición a la apatía argentina, que nos avergüenza, por la insensibilidad que podría significar para propios y extraños.
Esta insensibilidad política, tremendamente antisocial, ayer tuvo entre nosotros, si no me equivoco y si es una reacción popular, la acción de un “comando para combatir el hambre”. En el Minimax Superket, situado frente al Parque Rivadavia, sustrajeron un camión cargado de siete u ocho toneladas de verduras, con el que se trasladaron a una villa miseria, de Villa Lugano, donde distribuyeronle entre los moradores que al parecer lo esperaban. Con los alimentos recibían volantes anunciando la organización de comités de lucha para combatir el hambre, la miseria y la desocupación. La comisaría no tomó medidas contra nadie, para evitar la resistencia de los beneficiados. Y los demás...
Por otra parte, el diario La Nación de hoy da un extenso telegrama, procedente de The New York Times donde dice que la Falange española está bajo la amenaza de división, en un acto. Cantarero del Castillo previno que a menos que se llevara a cabo reformas sociales en España, el proletariado “establecerá su dictadura”. Ojalá anuncie buenos vientos para el pueblo español, hacia un ascenso tan esperado.
Y la Argentina sumida en el desconcierto de sus dirigentes hoy nos enteramos de la ley monstruosa que el desgobierno acaba de promulgar para reprimir las actividades comunistas en el país, decreto que puede alcanzar a todos. Es un estímulo a la delación, a la calificación canallesca, a las venganzas de la ambición. Este decreto homicida tiene un segundo, que legisla sobre el doble visado para viajar de y a España.
A pesar de ello, María Casares, en Yerma, pudo provocar y conocer, como Gori Muños, con su arte, la admiración delirante de nuestro público, desde las salas del Teatro Municipal San Martín. Esto por lo español. Y por lo ruso–soviético, el estadio del Luna Park vibró del entusiasmo de millares de personas, durante muchas noches, celebrando la alegría oriental del Ballet Moisseiev, espectáculo de ritmos y colores folklóricos.
Pasando a otras actividades: la galería Bonino inició sus actividades del año con una muestra de pinturas de Vidal, Pellegrini, D´Astrel Baldasua, Batlle Planas, Aizemberg y Seguí, con el título A partir de Vidal. De los tres primeros hay opinión hecha. De los otros me interesan los envíos pictóricos de Basaldúa, cuya figuración evoca con una intensidad colorista. Y Seguí, con un intenso expresionismo menos sabio, más instintivo. En Riobo, Alonso hace un alarde de trabajo en muchas aguadas, en las que persiste un desorden en procura del espacio, que no logra claridad, según mi ver.
Yo trabajo en la preparación de lo que constituirá mi envío a la muestra de esculturas que Romero Brest prepara para la segunda de Julio, en el Museo, de un número limitado de escultores, con otro de pintores, reunidos bajo el signo La generación madura se expresa.
Usted, Seoane, cuándo muestra sus trabajos en Suiza? Tiene taller? En buenas condiciones? Está pintando? o grabando?
Mucho le agradezco sus buenas y cordiales expresiones para mi Mujer del Éxodo y, sobre todo, sus afectuosos deseos de que la veamos en Madrid, cuando las cosas cambien. Supongo que Ustedes habrán recibido las cartas de Scheimberg y la de Sarita, que les dicen cómo los recordamos y extrañamos.
Los míos retribuyen vuestros saludos, los amigos les hacen llegar los suyos; a Maruja y a Ud. un fuerte recuerdo mío y Ud. reciba un abrazo de:
Falcini
[Escrito na marxe esquerda:] Una noche vimos unas interesantes pinturas de Lea Lublin que piensa exhibir en la Galería Riobo, en agosto próximo.
|
| 1963-06-14 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1963 en 14/06/1963
Amberes 980, 14 de junio de 1963
Querido Seoane:
Recibí su carta del 22 de mayo y la del 25 del mismo mes –ésta con el dibujo para la tapa de mis Cartas1 y las hermosas líneas con que la acompaña. No cree Vd. que las mismas podrían ir como Prólogo para el libro? Si ello no fuera para Vd. un compromiso, con mucho gusto las pondría yo al frente. En cuanto al dibujo, muy de acuerdo. Lo entregué en la Imprenta, aunque no a Manuel López –que estuvo enfermo últimamente y después de casi 2 meses recién empieza a venir a la Imprenta muy espaciadamente–. Me atiende un señor Díaz, quien me mostró una prueba de galeras con sus correcciones. La prueba definitiva me prometió corregirla Lorenzo Varela (es decir, Varela el bueno) –quien estuvo hace poco en casa con Marika. Vinieron a verla a Aída, que no mejora mucho que digamos por ahora, lo que la tiene nerviosa y sin ánimos para comunicarse con nadie; y menos para escribir, sobre todo cuando se trata de destinatarios como Vd. o Maruja. La verdad es que da un poco de miedo. Además, qué de novedoso se les puede decir a Vds. que no sepan? A casi nada más que 20 días de la fecha señalada para las elecciones, nadie podría honradamente asegurar que éstas van realmente a realizarse y en caso de que eso suceda, cómo van a realizarse. Todos los días aparecen nuevos decretos y resoluciones encaminados a cercenar los derechos ciudadanos y, sobre todo, a crear un clima propenso a la abstención; o a vetar, en última instancia y como única salida, al candidato que sea del agrado del Gobierno (léase Ejército). Los radicales de la UCRI se acaban de dividir definitivamente y los de la UCRP no se atreven a formular una plataforma que los haga simpáticos al pueblo. La verdad es que –quiérase o no– son los votos peronistas los únicos que pueden decidir de la suerte de la votación. Y si por casualidad –salvándose del veto judicial– la fórmula del Frente: Solano Lima-Sylvestre Begnis, se impusiera en definitiva, poco o nada habremos ganado, pues que llegaría al poder (si es que llega, repito) comprometida a dar su visto bueno a cuanto desaguisado y venalidad cometió el gobierno de Frondizzi –en otras palabras, a ratificar la venta del país, o renegociarla–. Lo mismo da. Entretanto, el costo de la vida aumenta vertiginosamente (en más de un 30% con relación a 1962, hasta ahora) y se calcula –sin exageraciones propagandísticas– que hay no menos de 750 mil desocupados y las quiebras y convocatorias han aumentado en no sé cuántos cientos de veces con relación al mismo año 1962. Esto no es muy alentador que digamos. Lo que no impide que a más de 700 pesos la platea se hayan agotado los abonos y las entradas a las funciones extraordinarias de Vittorio Gassman (yo conseguí una platea para mí, para una nueva extraordinaria que va a dar el domingo próximo, valiéndome de un revendedor) y durante 18 días ha trabajado el Ballet Moissef en el Luna Park con local lleno de bote en bote (que bien valía la pena) y no pudo prolongar más su estada por dificultades que le puso el SIDE a Iriberri, el empresario. Las localidades de los cines de estreno oscilan entre 85, 90 y 100 pesos: Lo que no obsta para que se llenen. Evidentemente, hay una nueva clase para la que nada resulta caro; y en cuanto a los que no forman parte de la misma, pues que ya nadie cree en el ahorro –o, lo que es lo mismo, en la estabilidad de nuestro signo. Y los Ministros de Economía que se vienen sucediendo hacen lo posible para darles la razón. Y esto es casi todo. Nos vamos desbarrancando a ojos vista. Como Vd. ve, esto no es muy alentador que digamos. Con todo, si por uno de esos milagros las elecciones se realizaran y se constituyera un Gobierno de derecho –de derecho, y no de atracadores– es muy probable que las cosas mejoraran algo. Por lo menos, iríamos presos o nos apretaríamos el cinturón, pero en nombre de la ley y no de arbitrarios decretos dictados con la más absoluta discrecionalidad.
En cuanto a las más cosas, poco o nada puedo decirle. Estoy un poco retraído. No veo casi exposiciones y casi no vamos al cine, pues las pocas veces que lo hacemos Aída tiene miedo a los vértigos. Ayer asistí sólo a la entrega del Gran Premio de Honor de la SADE a Canal Feijó por su labor literaria y cuatro premios de 50.000 pesos cada uno (con dinero del Fondo de las Artes) a cuatro escritores del interior: Un acto simpático y concurrido, a pesar de ser día da Corpus Christi. Y para no quedarme en esto sólo, hoy concurrí al homenaje que le hizo la misma SADE a Leopoldo Lugones en el Teatro San Martín. Habló Borges, proclamado ayer por Silvina Bullrich como uno de los mejores escritores de la hora actual. Borges no estuvo muy feliz, además de la impresión penosa que produce. Quién sí lo estuvo y dictó una clase de conducta para los escritores fue José Pedroni, además que estuvo muy ajustado en sus elogios y apreciaciones críticas.
Los amigos, bien; envidiándolos. Falcini, con Castagnino y Saulo, en la empeñosa tarea de juntar obras para crear una sección argentina en el Museo de Bellas Artes de La Habana. En la lista, por orden alfabético, figuran: Alonso, Anadón, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Vd., Soldi, Spilimbergo, Torrallardona y Urruchúa; y como escultores, Falcini, María Carmen y Sibelino. Muchos ya han sido hablados y están conformes. Las obras van a ser de calidad. Se trata de una compra “simbólica”, algo así como los grandes premios de honor –que tan poca gracia le hacen a los que los reciben. Me pidieron que yo le transmita el pedido a Vd.; Benitez le escribe a Spilimbergo, y Falcini a Badi y Berni.
Los Burd andan por Madrid. Los vieron? Por varios conductos sabemos aquí de sus trabajos; y últimamente por Blum, que vio a Falcini. Esperamos que todo les ande bien, como Vd. se lo merece, por lo demás. Aquí, en el Museo de Arte Moderno acaba de inaugurarse la muestra de Eudeba. Es una muy feliz muestra de dibujos, y los suyos lucen muy bien. Es una lástima que falta ahora ese gran animador que era [Rafael] Squirru. El volumen de los cuentos se vende muy bien –aunque la selección pudo ser mejor–.
Esperamos que se encuentren bien en España y hayan encontrado bien a los suyos; y a todos los amigos. Para todos, nuestros más cordiales saludos de Aída y míos. Y para Maruja y Vd., de ambos, un gran abrazo –y hasta pronto–. No esperen que les escribamos para escribirnos. Los extrañamos y sentimos un verdadero placer cuando tenemos noticias de Vds.; y más si son buenas y esperanzadas. Una vez más, chau. Cariños de los míos.
Scheimberg
1. O autor refírese á súa obra Cartas Europeas (Segundo Cuaderno de viaje)
|
| 1963-06-19 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1963 en 19/06/1963
Madrid, 19 de junio de 1963
Sr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Llevamos algo más de una semana en Madrid. No hemos visto casi nada ni, en general, a nadie que no fuese de nuestra familia. Hoy salieron para Barcelona Esther y Lipa. Con ellos estuvimos una mañana en El Escorial viendo las líneas severas de una arquitectura hecha de razón, contemplando, además, por breves instantes El carro de heno de El Bosco. Me acordé de un amigo que en su apasionamiento político encontraba tétrico este edificio y veía a su través lo negro de España. Confundía severidad y medida con otras cuestiones. España sorprende a las gentes y son los mismos españoles, a mi juicio, los principales creadores de mucha confusión y españolada. Nos hemos habituado como permanentes. Juzgamos a Carlos I o Felipe II, Trastámaras o Austrias, como personajes de hoy, sin calcular la época en que les tocó actuar. Se habla del temperamento de los españoles y se juzga por una de las caras de la moneda dejando de lado la otra cara, el canto, material, decoración, etc. El Escorial es para mí una de las obras más lógicas de la Península Ibérica, representativo además de uno de los períodos de su historia más absolutamente razonable, cuando todo se medía y legislaba haciendo que el cálculo fuese norma de Gobierno. España era entonces fría y flemática y eran otros europeos los que tenían la sangre caliente y voceaban. El fracaso económico cambió más tarde sangre y voces. La economía, todo el mundo lo sabe en nuestros días, altera el temperamento de los pueblos y de los hombres, cambia sus gritos y las virtudes o defectos de la sangre y de la herencia. La teoría de los reflejos es tanto como una ley biológica una ley económica. Cuando alguien dice toma a otro, por lo general, se le produce saliva en la boca. Toma y daca es un principio de economía. Pero me estoy perdiendo con todo esto. Lo que quiero decir es que me maravilló volver a ver El Escorial y juzgarlo pensando luego de lo visto unido a esa capacidad de medida un vigor que tiene algunas veces el español. Herrera, Velázquez, Cervantes, Juan de la Cruz... Y mucho más viéndolo con Esther y Lipa que saben observar muy bien y no se dejan desorientar por juicios precipitados. El Museo de Arte Contemporáneo, el único que vi hasta ahora, tiene a su entrada dos notables obras de escultura en piedra de un escultor gallego, Otero Besteiro, que figuran un cerdo y una vaca. Dentro una preciosa cabeza de caballo. Pero no tuve tiempo realmente a juzgar nada de lo poco que hasta ahora vi. Aquí me encontré con muchos parientes que hacía más de un cuarto de siglo que no veía, de todas las ideas y temperamentos, y con uno sobre todo, un tío mío que lleva el mismo tiempo que yo fuera de España, algo menos, que tiene 82 años y que regresó lleno de nostalgia para volverse para siempre seguramente a México. Estoy con ellos desde hace una semana. No hacemos nada más que hablar y comer. Lipa les contará.
Aquí alquilamos un pequeño departamento como centro de trabajo. Pienso pintar mucho. En Suiza, dejé un contrato en Ginebra con una galería que va a representar mis grabados, me encargaron un mural en Zurich para unas oficinas, que tendré que entregar en septiembre, y se expondrá pintura en Basilea, seguramente en otoño.
Esto es todo. Creo que conseguí bastante hasta ahora.
Un abrazo para todos los amigos comunes, para Aída, usted y los suyos, de Maruja y mío, los recordamos a todos. Y otro más grande de:
[Seoane]
|
| 1963-07-15 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1963 en 15/07/1963
Buenos Aires, 15 de julio de 1963
Querido Seoane:
Estoy realmente alarmado. De tres cartas que le escribí a Vd. sólo ha recibido la segunda. La última, del 8 de junio pasado, como medida de seguridad, se la despaché certificada al nombre de su cuñado en Madrid. Salvo que Vd. haya recibido ésta con retraso –después que me despachó la suya del 19 de junio, en la que me habla de su viaje y admiración por El Escorial–. Comparto su entusiasmo y admiración por esta monumental e incomparable fábrica arquitectónica. Desde 1920, en que visité por primera vez el Escorial, admiro a Herrera y en las dos veces que volví a visitar España, nunca dejé de hacerlo al Escorial –éstas con Aída– y mi admiración no ha hecho más que acrecentarse. Su estilo –modelo de sobriedad y de limpieza– corresponde a mi juicio al estilo de vida de la época de Felipe II, ascético, pero en modo alguno pobre (que son dos cosas distintas). Allí, en el Escorial, además de El Carro de heno de ese gran surrealista que fue El Bosco, he vuelto a ver siempre con deleite el San Mauricio, del Greco, y creo que un Expolio1 maravilloso de Goya –con un Cristo estupendo en el centro, envuelto en una túnica de amarillo de seda (allí lo he visto?), un Velázquez y creo que un par de Tizianos –entre muchas otras de valor–.
Ya aquí, en nuestro Buenos Aires, estuvimos unos días con Esther y Lipa, quienes nos transmitieron sus afectuosos saludos. Muchas gracias por recordarnos y pensar en los pobres que no podemos viajar.
De haberse realmente perdido mis dos aludidas cartas, me daría una verdadera pena, pues la historia habrá perdido irremisiblemente el testimonio de dos nuevos augurios políticos míos total o casi totalmente equivocados –como casi todos los míos–. En efecto, a pesar de mi temor de que se llegara a votar el 7 de julio (con proscripciones y ostracismos) el país votó –y creo que con una sensatez que no habría sospechado–. Por mi parte, colaboré en ese acto de sensatez votando para Presidente y Vice la fórmula de Ilía-Perette, de la UCRP (que era una manera de votar contra Aramburu y el continuismo). En el caso de Ilía, hay por lo menos: 1º, que es un hombre honrado y de una vida limpia; 2º, que prometió anular –y por decreto, como corresponde– los contratos petroleros, en cuyo nombre se ha saqueado al país (aunque Sofovich siga creyendo lo contrario); 3º, prometió comerciar con todos los países que quieran comprarnos y vendernos; y 4º, promete anular las proscripciones y los decretos en que se procesa las ideas y en los que, so capa de anticomunismo, se coloca en el index a todas las fuerzas liberales y progresistas del país. Esperemos que esta vez los militares permitan que esas promesas se cumplan. Por de pronto, hay muchos de éstos que están deseando que alguien tenga los c... suficientes para hacerlo. Además que hay una experiencia que no puede repetirse...
Permítame que por razones de prudencia y para no equivocarme una vez más, interrumpa aquí mis pronósticos y esperanzas. El nuevo gobierno tendrá que luchar a brazo partido con los sectores más reaccionarios del Ejército (que son los más) y con el Pentágono, que no se van a cruzar seguramente de brazos y movilizará al ejército de mulatos que lo sirven. Y no sigo. Cuanto menos escriba, menos me equivocaré.
Por de pronto, hay una verdadera euforia en el país y yo participo de ella –aunque, le confieso, me alarma una sola cosa: el coro de aplausos conque ha sido recibida esta victoria de la UCRP. Además, son muchos –y yo entre ellos– los que se alegran que hayan sido desoídas las órdenes de nuestros dos santones: Perón y Frondizi, aunque de paso hayan sufrido un descalabro los de la CGT.
Y ahora a otra cosa: en mi última, le escribí de una sección argentina de pintura, escultura y grabados que un grupo de amigos piensa protagonizar dentro del Museo de Bellas Artes de La Habana. La primera lista de obras la integrarían: Usted, Alonso, Anadón, Audivert, Badi, Berni, Castagnino, Diomede, Giambiagi, Lea Lublín, Policastro, Soldi, Spilimbergo y Urruchúa, y de los escultores, Falcini, María Carmen y talvez Sibelino. A Badi le escribió Falcini y a Berni y Spilimbergo, Falcini y Castagnino. A mí me encargaron que yo obtuviera su asentimiento. Luego que las obras de éstos hayan llegado a su destino, el grupo organizador ampliará la nómina –aunque cuidando siempre que se trate de artistas con títulos para figurar en un Museo. Piénselo con calma, y mándeme su consentimiento a la brevedad posible.
Lo felicito por el mural que le han encomendado y la preparación de sus Exposiciones de grabados y pintura. Estoy seguro que tendrá éxito –y tenga presente que en esto acierto bastante más a menudo que en política. Mándenos noticias, para seguirlo en su carrera de éxitos.
Por sus últimas cartas llegadas a amigos, y más por lo que nos dijeron Esther y Lipa, veo que están Vds. contentos de encontrarse en España. Me alegro, aunque no se encariñen tanto como para quedarse allí definitivamente. La Argentina –a pesar de todo– sigue siendo un país donde es agradable vivir y si mis augurios y los nuevos gobernantes no nos fallan, se volverá a vivir sino como en la belle époque, por lo menos bastante mejor que ahora. Lo de la belle époque corresponde a una asociación de ideas que no deja de ser lógica –pues cada vez que pienso en Balbín (jefe virtual de la UCRP) no puedo dejar de hacerlo simultáneamente en los buenos tiempos del tango con corte y el conventillo de las 14 provincias –mejor desde luego que “villas miseria” de hoy.
En cuanto a otras cosas, estoy pobre de noticias. Salgo poco para no hacerlo sin Aída, cuya sordera no mejora. A veces, ella se olvida y sobrepone, aunque otras sufre mucho con lo que le pasa.
Dentro de unos momentos, veré a Varela (Lorenzo) que me citó para EUDEBA. Le dije en mi última que la exposición de los dibujos de los 10 fue un éxito de público y la edición de los 10 cuentos (120 mil ejemplares) se está vendiendo como pan?
Mis Cartas europeas están casi listas. Todavía no vi como quedó la tapa que Vd. me dibujó (espero que resulte estupenda). Manuel López –que ya se repuso después de casi dos meses de enfermedad– retomó a su cargo el cuidado de la edición, en la que suprimí el pie de la editorial. Le manda muchos saludos.
Y termino. Un gran abrazo para Maruja y Vd. de todos nosotros y que sigan bien y con suerte. Saludos a los amigos que le salgan al paso. Chau,
Scheimberg
O autor refírese á obra de Goya: El Prendimiento de Cristo
|
| 1963-08-22 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1963 en 22/08/1963
El Castro, 22 de Agosto de 1963
Sr.
Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estoy nuevamente sin escribir a nadie, viviendo en casa de Díaz Pardo y trabajando todo lo que puedo cerca de una de las más bellas rías de Galicia, a unos kilómetros de La Coruña, la ciudad de Maruja, y donde fuí a la escuela y viví. Estoy maravillado de la belleza que me rodea, que casi tenía olvidada y de las gentes del pueblo que veo y con quienes hablo cuando tengo oportunidad. A Scheimberg le escribí una carta seguramente absurda pero en la que quería expresar este encantamiento.
Veo mucha gente amiga que fueron compañeros míos en mi época escolar, o a parientes que hacía muchos años que había dejado de ver. Y de vez en cuando hacemos alguna salida para ver alguna ermita o monasterio románico en los alrededores de La Coruña, o un viejo castillo derruido, contemplando ménsulas y capiteles que representan vicios y que le traen a uno el recuerdo de la fuerte inquietud social de la Edad Media y todo el esplendor pasado de este país. Tendremos, a mi regreso, mucho que hablar de todo esto de entonces y de la actualidad gallega y española. Ahora no puedo. Entre otras razones porque tengo que ordenar las impresiones que recibo. Creo que estamos en vísperas de un nuevo renacimiento espiritual, llamémosle así, de España. Existen aspectos sutiles, que no se conocen, no pueden conocerse, como es natural, a distancia y de los que tampoco se puede tener idea pasando unos pocos días en cualquiera de sus ciudades.
Creo que antes de volver a Buenos Aires voy a realizar dos exposiciones, una en Galicia y otra en Madrid. Aquí en La Coruña sale estos días un álbum de grabados a dos colores, El toro Júbilo, sobre una costumbre castellana y, dentro de diez o quince días más, otro, O Meco, sobre una leyenda gallega que dicen algunos dió orígen a Fuenteovejuna de Lope de Vega. 19 grabados entre los dos álbumes que son por los colores en realidad 38.
De ahí las noticias que envían las agencias son contradictorias. No podemos tener idea de la realidad argentina por los diarios. Me gustaría que ustedes me escribiesen sobre esto. No recibo carta ni noticias de nadie. Seguramente debo yo carta a todos y me hacen pagar mi falta de respuesta, o se han perdido cartas, lo que me parece improbable.
Un abrazo a todos los amigos de Maruja y mío, a los suyos y usted reciba el muy fuerte de su amigo:
[Seoane]
|
| 1963-11-01 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1963 en 01/11/1963
Buenos Aires, 1 de Noviembre de 1963
Señor
Luis Seoane
Madrid
Mi querido amigo:
Recién hoy puedo contestarle a su carta del 11 de Octubre último, de Madrid. Hermosa carta iluminada con las saudades de su tierra, de la Galicia que celebró su vuelta. De la Galicia de su infancia, de sus comienzos, que Ud. revivió con la intensidad del amor milenario que la estirpe gallega tiene de su tierra y de su historia. Hermosa carta amiga de la que quería acusarle recibo en cuanto viera los grabados que Ud. le enviara a Sarita, según le anuncia en última carta. Pero como tardan en llegar, no demoro más estas líneas. Sarita le escribirá cuando le lleguen.
Sus amigos de aquí celebramos las noticias de la exitosa exposición de la Coruña, de la que he leído la presentación del catálogo y los comentarios de un joven escritor, que Ud. mandó a Scheimberg. Esta reaparición suya en España preanuncia, para nosotros sus amigos, la consagración que le valdrá la gran exposición de Madrid.
Lo veo, amigo Seoane, trabajando en el taller que le preparó Díaz Pardo “con extraordinarias vistas sobre el mar y montañas y castillos”. En esa rica naturaleza, que hizo sentir y pensar que la realidad, esa realidad, era superior a cualquier memoria que la idealiza¿se?. Frente a ella crece la libertad de la imaginación creadora, recreándola.
Esa libertad creadora que [en] la Edad Media ha sembrado sus lares de tan nobles expresiones escultóricas, que provocan su justa estimación en oposición a las adocenadas manifestaciones de finales de siglo y comienzos de este Este juicio crítico, que yo comparto plenamente con mi admiración hacia el hondo humanismo del arte románico, me resulta oportunísimo por su aplicación a algo que termina su carta amiga.
En efecto. Me satisface su contento de pensar que yo podría realizar el monumento a Lisandro de la Torre. Mi proyecto gustó a amigos y hasta a algunos de los integrantes de la comisión de amigos de de la Torre que organizan el homenaje, motivó el entusiasmo de que dio cuenta Sarita a Uds. Y aquí viene la aplicación de su juicio sobre la escultura monumental de fin de siglo: la mayoría de la comisión organizadora desea una efigie a lo finisecular. Y han cerrado nuestro entusiasmo con su negativo silencio. Qué mediocridad!!!
Espero sus noticias de Madrid, de cómo le fue en Madrid. Mientras tanto reciba con Maruja nuestros saludos afectuosos y un abrazo para Ud. De
Falcini
PD: De nuestra realidad podré decirle algo de mi próxima, cuando hechos confirmen o nieguen esperanzas; muy pronto. Por ahora, el hecho más significativo fue la entusiasta admiración al pueblo español que se tributó al poeta Marcos Ana y a los presos españoles.
|
| 1963-12-09 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1963 en 09/12/1963
Madrid, 9 de diciembre de 1963
Sr. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
En una carta que he escrito hoy a Scheimberg, hablo de la exposición mía en Madrid. Falta una semana para cerrarse y constituye un éxito de crítica y público, como a él le digo. Se han publicado muchas notas y artículos y muchos jóvenes desfilan por ella. Les sorprende la pintura, los grandes contrastes y espacios de color en un momento en que la pintura española se ha ennegrecido más que en ninguna época anterior, y la falta de materia, de lo que ahora se llama materia, cuando a la pintura de aquí, como a la de todas partes, a esa materia se le arriman materiales, a veces en demasiada cantidad. Y sorprenden tambien los grabados cuando aquí muchos pintores están preocupados por éste género de arte.
Me pasó, pues, el miedo al fracaso que tenía antes de la inauguración de esta exposición. Ayer estuvo en ella una amiga de usted y de Castagnino, pintora, Carlota Malamfant, creo que son así su nombre y apellido, que me dijo que en vísperas de venir a Europa había estado con usted y que había visto en su taller nuevos trabajos suyos que elogió calurosamente. Hablamos de usted y también de Castagnino, que según parece debió haber venido a París por las noticias que ella tenía, luego de haber sido elegido académico, nueva que yo no conocía y que me alegró, pero que debe suponer el fallecimiento de algún académico anterior que no sé quien habrá visto.
Aquí estuve con Larco que estos días celebra una exposición de acuarelas en otra galería madrileña, y con Alberto Greco, que ahora inventó un nuevo movimiento pictórico, el “vivo-dito”, por el cual ya apenas pinta y lo que hace más bien es acotar lo que le gusta y firmarlo. Hizo algunos escándalos inofensivos e ingénuos que no trascendieron demasiado. Estos días marchó a Galicia en busca de unas pequeñas figuras modeladas en miga de pan y coloreadas, que son tradicionales en las cercanías de una ermita medieval a la que van muchos peregrinos.
En Madrid se ve mucho pintor extranjero, del norte de Europa e ingleses y bastantes japoneses y filipinos. Entre las exposiciones que ví últimamente vi una de pintores de muchas nacionalidades que viven en las Baleares. Casi todos, o todos, informalistas o aformalistas. Muchas barbas, pantalones tejanos o yanquis y materiales en los cuadros. Entre ellos un escultor alemán que presentaba un gran bulto negro, del negro de los viejos lutos, tétrico, de un barroquismo absurdo no pensado producido por ramas de árbol y telas que las envolvían, que aparecía como una gran araña gigantesca, o un mónstruo desconocido, y que me pareció solo adecuado para una película de Boris Karlof, o algunas de las de miedo de episodios de mis años infantiles. No comprendí su destino. Tenía cuatro o cinco metros de alto y tuvieron que sujetarlo a la pared de modo especial, quizás por su peso. Es posible que tampoco su autor clasificase esta obra como escultura, sino como pintura. Tampoco lo sé. No deja de ser curioso sin embargo que para algunos españoles este tipo de arte constituya como un modo de aproximación a un posible ingreso en el Mercado Común Europeo. El resto de la exposición resultaba más discreta, siempre, naturalmente, informalista o nuevos figurativos a la manera que se conocen en Buenos Aires.
Estos días me enteré de que en Praga, creo que en Praga, preparan una monografía del escultor Alberto Sánchez que usted conoció. De aquí envían fotografías de sus obras, las que pudieron encontrar o hacer de antes de la guerra y de sus dibujos satíricos.
Esto es todo por hoy. Reciba usted y los suyos el cariño de Maruja y mío. Y un abrazo grande de:
[Seoane]
|
| 1963-12-23 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Narciso Machinandiarena / Bernardo Sofovich / Abogados / MONTEVIDEO 467 / 35-1987 / 35-7213.
Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1963 en 23/12/1963
Diciembre 23 de 1963
Queridos amigos:
Recibimos la última carta con las buenas noticias sobre la exposición y el viernes pasado tuvimos el placer de comer con Núñez Búa y Díaz Pardo en casa de Scheimberg. Trajeron el catálogo –estupendo catálogo– de la exposición y dos o tres recortes. Además a través de la sobriedad de ese monje de porcelana o de la porcelana que es Díaz Pardo nos enteramos de otros detalles de los éxitos Seoanescos en España. Nos alegramos mucho y continuamos nuestro placer al final de la comida dando cuenta de una montaña de cerezas servidas en uno de esos enormes charros que Aída saca en ocasiones propicias. Principal consumidor fue Núñez Búa mientras las denigraba con servicia, sosteniendo que las cerezas de Galicia son mejores. Si Ud. las hubiera probado, estoy seguro de que hasta Ud. habría estado con nuestras cerezas.
Quedó pago el vencimiento del Fondo de las Artes, que costó bastante trabajo ubicar porque a un contador de ese instituto oficial del mecenazgo se le había ocurrido archivarlo por López Seoane y no a la inversa.
Estamos viviendo en Ranelagh que está muy lindo, y Pablito ha descubierto ya sus manos y, cuando da con ellas, se pone más bizco que Ben Turpin.
La tinta roja no obedece a posición política emparentada con ese color –como Uds. saben muy bien desde allí, las acciones privadas de los hombres sólo las conoce Dios– sino simplemente al hecho que di vuelta la cinta de la máquina para aprovecharla del todo y no comprar otra.
Tengo noticias de una edición –que fue muy postergada– de los grabados completos de Solana, los has visto? Es buena edición?, Es cara?
Bueno, queridos Luis y Maruja, feliz Año Nuevo y augurios, los mejores, para el año 1964.
Sofovich
|
| 1965-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1965 en 17/03/1965
Buenos Aires, 17 de Marzo de 1965
Sr. D. Rafael Dieste
Rianjo
Queridos Carmen y Rafael:
Recibimos hace pocos días tu carta (la de Rafael) en la que acusa recibo de la carpeta de grabados de Homenaje a Venecia. Un recibo como no se usa, generoso y espléndido, por el cual quien recibe da más que lo recibido. Te agradezco mucho tus juicios sobre los grabados y la nacionalización oriental que me tributas, china, japonesa, lo que sea, pues para mí siento que cuanto más occidental es uno, y los gallegos lo somos en Europa por historia, geografía y costumbres, mucho más que otros pueblos, más cerca, o más curiosos, nos encontramos de ese otro mundo del que se empeñan en separarnos. España, Francia, Inglaterra, Holanda, deben mucho a esos mundos, algunas de las más originales formas de su arte y de su cultura. Las porcelanas de Holanda, el teatro de Yeats, las estampas de algunos admirados pintores franceses fin de siglo, la chinerías de España. Siento, sin embargo, que en los grabados míos falta toda la sabia artesanía de los chinos, su larga paciencia, esa propiedad de definir en muy pocos trazos, los indispensables, aquello que caracteriza a un ser, hombre o animal, o a un objeto. Pienso en Rembrandt preocupado en el encierro de su estudio del gheto de Amsterdam por las estampas persas, al igual que, siglos después, Matisse, tan opuesto, en su soleada casa de Niza. Oriente actúa de levadura para todos esas naciones más nuevas que crecieron en las posibles fronteras de la Atlántida, en la perplejidad que ese misterio, y otros misterios, sumió para siempre a estos pueblos. Pero bien, mis grabados no son nada, sino solo recuerdo tosco de una bella ciudad que se hunde y que merece bastante más. Te digo todo esto porque, efectivamente, admiro cada vez más en pintura esa aparente elementalidad de las aguadas y dibujos chinos, precisamente ahora cuando occidente se complace en la acumulación de objetos y materiales extraños y de uso diario como manera de expresión, y tu acertaste, adivinaste, esta mi preocupación actual.
Nos alegró mucho saber del reingreso de Carmen a la inspección escolar, puede ser, dentro de lo posible, muy útil su experiencia y cultura y puede servirle a los mismos compañeros que los supongo a todos con menos conocimiento y sentido de la realidad, éste último seguramente por haber vivido más sumidos en ella sin la enseñanza que se deduce de tantos años por otros países. Nos alegramos tambien que os establezcáis en La Coruña, entre otras razones, descontadas las patrióticas de Maruja y mías, para estar más cerca vuestro a nuestro regreso. En algunos de estos paseos por las calles de las orillas del Orzán, por la coraza, no dejéis de recordarnos. Por allí paseó su ancianidad Pondal y le contaba a sus parientes jóvenes aventuras vividas solo en su imaginación de las que había sido audaz protagonista en los mares de Oriente. Otra vez Oriente. A Pondal, muy abrigado, las manos en los bolsillos, con una gorra visera que le tapaba la frente y ayudaba a destacar aún más su barba, la visión de ese mar de altas olas le servía para trasladarse desde la prehistoria, con sus hadas, druidas y dólmenes hasta los mares de piratas de Salgari y Conrad. Por mi parte, sueño, para mi porvenir, con invenciones parecidas y viajes imaginarios tan remotos. Todos nos hemos alegrado del reingreso de Carmen: Varela, Laxeiro y Lala, Díaz Pardo, etc. Y ahora ahí van algunas noticias nuestras. Varela acaba de llegar con Marika de Punta Ballenas, donde se ennegreció a conciencia. Continúa dedicando su actividad a Hora once, la sección cultural que dirige de los domingos. Creo que estos días va a contestar tu carta. Laxeiro está pintando mejor que nunca y trabaja mucho. El año pasado hizo cuatro exposiciones y el próximo Mayo vuelve a inaugurar otra muestra. Díaz Pardo está encerrado en Magdalena y solo de vez en cuando se deja ver en Buenos Aires. Está haciendo unos grabados en madera muy buenos. Baltar se mudó estos días a un nuevo departamento de una habitación en algo así como un hotel recién construído en el centro, en la calle Paraguay, creo que Paraguay y San Martín, ya os contará él. Proyecta su viaje. Por mi parte hice tres murales nuevos, ahora estoy en el cuarto y pinto y grabo. Apenas salgo de casa y veo muy poca gente. Volveremos a esa en setiembre. Estos días salimos con un matrimonio amigo a una excursión al norte argentino: Tucumán, Salta, Jujuy. Scheinberg1, Baudizzone, Frontini, Ceire, etc., todos os recuerdan y preguntan por vosotros. Buenos Aires continúa creciendo y haciéndose más incómoda. Esto es todo por hoy. Un gran abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheinberg ou Scheimberg, con eme, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.
|
| 1967-01-13 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 13/01/1967
Madrid, 13 de enero de 1967
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos en Madrid desde hace doce días sin ver casi nada, únicamente las gentes que encontramos al paso y alguna que otra exposición particular. Ayer vimos una de litografías de Miró, muy sabia, capaz de deducir partido estético a cualquier rasgo al parecer insignificante, a una mancha que pareciera surgida del descuido y que, sin embargo, aparece admirablemente situada en el rectángulo del papel. Y otro día vimos en una galería las esculturas de Pablo Serrano, un gran escultor aragonés. De todos modos, aún estoy impresionado por las exposiciones de Picasso en París. Desde Madrid por lo que estoy viendo, todo los que pueden, aún aquellos que parecen no poder, acuden a París a ver esas exposiciones. Cuando un día, pasado el tiempo, se haga historia, el fenómeno de la atracción ejercida por este genio indudable deberá ocupar un capítulo importante, pues, a París acuden no solamente artistas y aficionados, sino gentes que uno sospecha al margen de estas cuestiones. Algunos, pienso, va a ver la obra de Picasso como podían haber ido a ver al hombre más gordo del mundo, o a la mujer con barbas en algún circo generalmente alemán del pasado. Ahora los fenómenos de esta naturaleza son más frecuentes o parecen serlo e inspiran menso curiosidad popular. Pero Picasso...
En en vestíbulo del Grand Palais, en el guardarropas, pueden verse las valijas de gentes venidas de todas partes de Europa a ver su obra. Antes de buscar hotel, acabamos de descender del tren o del avión, van al Grand Palais o al Petit Palais a ver la obra del gran pintor que les atrajo y desorientó durante tantos años. Y es cierto que nadie sale desilusionado. Entrar en el recinto de estos palacios es como penetrar a grandes salones encantados de los cuentos infantiles, donde el color, las formas, el ingenio gobiernan nuestros sentidos. Claro que hay grandes artistas de nuestra época, unos han muerto hace muy poco tiempo y otros viven, pero ninguno, a mi juicio, alcanzó a dominar de tal modo su oficio, a alterarlo con arreglo a su capricho y a inventar procedimientos y formas hasta él desconocidas. No se trata de comprenderlo, simplemente hay que admirarlo. Nadie comprende una catarata, se puede explicar, su belleza, la que surge del agua cayendo, levantando espuma, creando a través de ella los colores del arco iris, convirtiendo el agua en polvo casi invisible, eso no se explica, no se acierta a describir su grandeza y éste es el caso de la obra de Picasso. A mí, personalmente, me produjo su visión unas ganas enormes de pintar, tal la libertad que muestra como posible en pintura y, al mismo tiempo, su recuerdo, ahora lejos de esas muestras, una tremenda incapacidad de trabajar de tal manera me pienso incapaz de crear algo que se semeje a esa fuerza. Ese monstruo Picasso tiene la virtud además de situarnos en nuestros límites. Nos propina una tremenda lección de humanidad. No continúo, todo esto, en mi caso, es para recordarlo en conversaciones que tendremos, Dios mediante, como se continúa diciendo por costumbre en España. Por favor, escríbannos, dennos noticias de los amigos, noticias en general.
Grandes abrazos para todos, para Aída y para usted de Maruja y míos.
[Seoane]
La dirección ahora es: Dr. Esquerdo 75, 3º derecha. Madrid
|
| 1967-03-00 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Seoane. 1967 en 00/03/1967
Bs. As., Marzo 1967
Mi querida Maruja:
Con gran sorpresa de la última carta de ustedes, sacamos la conclusión que se han perdido dos cartas nuestras, una de Bernardo y mía y otra mí desde Ranelagh. Lo siento muchísimo porque yo sé lo lindo que es recibir noticias. Claro que ustedes no estaban tan nostálgicos como nosotros, pero de todos modos, da mucha rabia que se pierdan cartas. Fueron a la dirección de Madrid.
Ahora no podría ni siquiera sintetizar mis anteriores. El mes de enero en Ranelagh fue un poco agotador para mí por el trabajo y las visitas, pero me dejó un saldo hermoso, lo habíamos pasado maravillosamente y Pablito y Claudia estaban tan bien que nos fuimos con lástima de P. del Este el 31 de enero. Atravesamos nuestro marrón R. de La Plata con un calor de los mil demonios en un barco que a Pablo le resultó fascinante y a nosotros un alto horno inaguantable. Pero, en fin, llegamos a Punta como dice la gente “bien” y hay que recordar que es hermosísimo como paisaje y como lugar de veraneo. Tuvimos una confortable casita en medio del bosque de Cantegrill. Al llegar nomás, desde la ventana, Pablo preguntó si por fin podría ver a Caperucita y al Lobo. Y así empezó nuestro veraneo. Resumen total e inesperado: los chicos, fabulosamente bien, Bernardo, torturado todo el mes por un dolor de rodilla derecha y yo, con una siniestra neuralgia (media cabeza, oído izquierdo, órbita) con cuyas secuelas estoy todavía luchando de un especialista a otro. Verdaderamente, el día de nuestro regreso, 7 de marzo, yo había ingerido 150 aspirinas, 3 frascos de antibióticos y no se sabe cuántas cosas más. Todo lo cual me deprimió bastante y bajó la presión. Desde entonces hasta ahora, he andado muy regular y sin ganas de nada. Hoy es el primer día que me siento algo mejor y te escribo. No querría que nos crean ingratos o descariñados. Ni tampoco quiero que esta carta sea un lista detallada de todas las nanas, que son muchas.
Bs. As. está como siempre en materia de gente amiga. Prácticamente no hemos visto a nadie desde que llegamos, por mi enfermedad. Pero por los llamadas telefónicos, sé que Aída y Scheimberg están bien. Que Anita y Enrique están semi locos con su casa nueva. En dos o tres conversaciones telefónicas con Anita, me encontré consolándola como una madre por las molestias que le producen el ir y venir de obreros en la casa que parece está lejos de estar completa y terminada. Total que en medio de mis problemas reales y terrenos atiné a decirle a Anita que efectivamente todo eso era muy molesto, pero que recordara que son problemas de signo positivo y no negativo, originados por el estreno de una espléndida casa! Tal vez mañana la conoceremos, todavía no hemos ido.
A Marika y Lorenzo los vimos en el hermoso panorama de Solana del Mar. Estaban encantados, como de costumbre y el marco que los rodeaba era más o menos el paraíso terrenal. ¡Vivían en una casa cuyo verde jardín terminaba en la suave y blanca arena y de ahí al mar!
Que te puedo contar de nosotros, Maruja, haciendo abstracción de las aspirinas, pasamos unas vacaciones tranquilas, en un lugar divino y viendo disputar a los chicos, cada uno en su estilo y de acuerdo a su edad. Claudia, rompiendo corazones en bikini y Pablo retozando en la playa, sin miedo al mar, y ofreciéndonos, día a día, el hermoso espectáculo del despertar de su inteligencia. Será que estamos muy “gagá”, pero muchas veces nos llena de admiración este hijo nuestro.
En materia de trabajo, para las “cesantes” todavía tratando de organizarme en trabajo particular, cuando me sienta más fuerte. Bernardo se debate de Montevideo 467 a tribunales y de ahí al estudio y de ahí a casa. No necesito decirles que esto es un desastre, que todo está caro y que no se sabe cual es el demencial objetivo del Gobierno.
Todas las noticias de ustedes, en cambio, son muy buenas y traen el hermoso aire de Europa esta vez purificado por la exposición Picasso. Realmente les envidiamos la suerte, la inolvidable experiencia. Yo, además, les envidio España. A veces, soñamos despiertos y decimos que lindo sería ir aunque sea un mes a España, ahora, mañana o pasado. Pero la realidad se impone siempre y aquí estaremos esperándolos con los brazos abiertos y abundantes cafecitos.
Vuelvan a escribir pronto. No hagan caso si el tono gral. de esta carta es un poco “depre”. A pesar de todo, tomo conciencia cada vez más que aún las alternativas de la depresión y los problemas atañen a la vida y eso quiere decir que se está viviendo, hablando, queriendo, llorando o riendo. Y que, con todo, vale la pena.
Cuenten cosas y digan cuándo piensan volver.
Ranelagh está divino y a partir de la semana entrante tendremos un pozo de agua nuevo a 42 metros de profundidad! A la vuelta del Uruguay nos encontramos con la noticia de que se había terminado la napa. Será porque somos muy limpios, no? El hecho que al principio casi nos da un síncope. Pasamos Semana Santa haciendo ayuno y abstinencia de agua, pues no saliendo ninguna gota de nuestro pozo, teníamos que acarrear de los vecinos en numerosos baldes, mangueras, etc. Llegamos a darnos cuenta que bañarse es un prejuicio, que se pueden comer todas las comidas en un solo plato y que la noche con un fuentón grande de agua y empezando por Pablito, toda la familia podía higienizarse en el mismo fuentón. Volvimos el domingo con una ligera pátina, pero a la verdad muy mejorados de los múltiples dolores.
Y con este criterio que adoptamos ahora –pro salud– de tomar todo con tranquilidad provinciana –estamos encantados de que mediante la aplicación de 30.000$ tendremos agua pura y cristalina, mejor que nadie.
Bueno, queridos amigos, basta de macanear. Les conté de Ranelagh porque sé que les gusta. A Luis le envío un gran abrazo, para los dos, besos de los chicos. Para ti, Maruja, todo mi afecto.
Elsa
Saludos a Carmen y sobrino. Y a la familia de Díaz Pardo. A la familia Suárez y Maiztegui
|
| 1967-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Anna de Sima e Isaac Kornblith. 1967 en 17/03/1967
Madrid, 17 de marzo de 1967
Sres. Sima e Isaac Kornblith
Buenos Aires
Queridos amigos:
Recibimos las cartas de ustedes que nos produjo, como es natural, gran alegría, pues se trata que, con una de Shand, fueron las únicas que nos llegaron en casi un mes, o al menos desde hace viente días. No sabemos qué ocurre con las cartas y nos tiene preocupados, limitados como estamos a muy pocas noticias de los diarios. El día 10, viernes, se inauguró en ésta una muestra de grabados de Alberti, los últimos que vino haciendo y de algunos de los libros que él ilustró, entre ellos Los ojos de Picasso, de los que también se vendieron aquí hace algún tiempo, privadamente, siete ejemplares al precio de 50.000 pesetas. La inauguración fue un éxito notable por la impresionante cantidad de gente que acudió desde las cinco y media de la tarde hasta las diez de la noche. Se le enviaron firmas de adhesión y constituyó un claro homenaje. Alberti habló al día siguiente con el dueño de la galería participándole su contento. Éste es el suceso más importante que puedo participarles. Con él estuvimos en Roma, como creo que le escribí a Scheimberg, pasando juntos, igualmente que con Nina y Castagnino, Toño Salazar, etc., la Nochebuena. Hace vida de artesano, grabando mucho y se hizo amigo de un estampador, Romero, un sardo con apellido español, que es un maestro de su oficio, estampa los grabados de los más importantes artistas italianos y de otros países; y que tiene su taller cerca de la Vía Venetto. Con éste pasa una parte de la mañana siguiendo de cerca el estampado de los propios grabados. Es curiosa su disposición artesana, la afición que tiene al trabajo con las manos y que le emparenta con aquel gran poeta inglés, asimismo grabador, que fue William Blake. Poetas y escritores que dibujaron hubo muchos, en España, hubo el caso de Galdós, Unamuno y Lorca. En Francia, el de Víctor Hugo, Valery y Cocteau. En Inglaterra, el de Blake y Chesterton. Maiakowsky y Kafka en Moscú y Praga; pero que grabasen, un oficio que exige paciencia y esfuerzo, lo que se llama trabajo material, lucha con una materia, metal, madera o lo que sea, no hubo, que sepa yo, más que Blake y Alberti. Y estos de Alberti son notables desde muchos puntos de vista. Es un poeta que graba y un grabador. En Madrid, por otra parte, los curiosos buscan sus obras abstractas de hace unos cuarenta años, fue de los primeros abstractos de España. Él mismo tiene ahora en su casa de Roma una obra hecha por entonces que le llevaron o enviaron desde aquí.
De nosotros, muy poco. Trabajo mucho. Tengo preparada la exposición de Colonia que se inaugura el día 25 del mes que viene –se adelantó, pues iba a ser el cuatro de mayo– y me dispongo a hacer una exposición aquí, en Fernando Fe, en la misma galería donde está ahora Alberti, y disfrutamos de los museos y de las calles de Madrid. Esto es todo.
Un gran abrazo para los dos y para los amigos comunes, de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1967-03-17 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 17/03/1967
Madrid, 17 de marzo de 1967
Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
No tenemos noticias de ustedes. Les escribimos el 21 de febrero y no sabemos si les llegó o no nuestra carta. Hoy les enviamos el catálogo de la exposición de grabados de Alberti que está celebrándose aquí con gran éxito. A Kornblith le escribo con más detalle de esta muestra, que resultó muy importante por otras cuestiones que usted percibe y que de alguna manera se sobreentienden en la lectura de los trabajos de los dos críticos de arte y del Director del Museo de Arte Contemporáneo que se publican en el catálogo. Nosotros continuamos con la vida que, creo les manifestaba en nuestra última carta, hacíamos. Gran parte del día trabajando, al atardecer y de noche saliendo, cumpliendo compromisos, viendo cine y teatro, o simplemente paseando por las viejas calles de esta ciudad, de cuando verdaderamente era Villa y Corte, los serenos andaban con llaves de hombres, no yales, marcaban el va..., o el ahora voy con los golpes de vara y decían las horas. A las horas de los embozados en largas capas. Cuando Goya y Moratín, o Larra o Espronceda, o el Duque de Rivas, gustaban, seguramente, andar más por las calles, mientras los absolutistas discurrían en sus gabinetes románticos las más oscuras repercusiones. Cuando Valle Inclán declamaba a la luz de un farol versos del Canto a Teresa, de Espronceda, o estrofas de Zorrilla. A la hora de los maullidos de los gatos. Este es el Madrid que me gusta, el de Gómez de la Serna; el otro, el nuevo, el que está construyéndoseme parece atroz. Cuando no participa del gusto arquitectónico corriente en todas las ciudades es aún peor, pues la tradición, el viejo o los viejos estilos, sólo se guardan para algunos aspectos de la política y para la conservación de costumbres anacrónicas. La vida como las que envidiábamos siendo estudiantes desde Santiago de Compostela, con verdaderos jefes de peña, donde un escritor presidía un grupo derrochando diariamente talento e ingenio. Ahora casi el único café es el Gijón, del que escapo, pues temo escuchar el discurso de algún ex compañero mío de facultad, ahora magistrado, registrador de la propiedad o funcionario de algo, sobre como debe cazar el faisán y las características del faisán macho, o temas similares. Además se parece demasiado a las salas de estación de los pueblos, donde siempre llegan conocidos de Buenos Aires, o de otras partes, que están con nosotros de paso, por curiosidad, esperando un tren que no llega e igualmente incómodo. Lo que queda, pues, es añorar, transformar para uno la crónica en leyenda, y pasear. El pueblo es el mismo que vivieron aquellos inmortales que recordamos. Sólo cambiaron los trajes. También cantan las mismas canciones.
Escríbannos con noticias. Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos. Azucen a los amigos para que nos escriban:
[Seoane]
|
| 1967-03-27 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1967 en 27/03/1967
Buenos Aires, 27 de marzo, 1967
Queridos Maruja y Luís:
Perdónenme que no haya acusado antes recibo a v/ cartas de 21 de febrero y el 17 de marzo. Recibieron la mía en que les decía que me había llegado el catálogo de Picasso? No sé si les anunciaba que también lo recibió Sofovich. Ya debe haberles escrito. Novedades? Seguramente, ya no lo es para ustedes que desde el lunes 13 el dólar está a 350 pesos (más alto que en el mercado paralelo); que la C.G.T. ha quedado prácticamente liquidada –aunque por razones tácticas se la mantiene como ficción legal; que desde hace cosa de un mes todos los argentinos, varones y mujeres mayores de 14 años, estamos enrolados (léase militarizados y pasibles de ser sometidos a la jurisdicción militar) en virtud de la ley de Defensa civil? Como ustedes ven, las novedades no son muy alentadoras que digamos... Esto de la ley de Defensa civil –que incluye a los extranjeros, llegado el caso– el pueblo no lo toma muy en serio; pero bastará que un día el Jefe de la Nación se levante de mal humor y entonces ya será difícil predecir lo que puede pasar. Todo esto es realmente lamentable, aunque era de prever. Qué otra cosa podía esperarse de la conjunción de hacendadas y botas y la desgraciada presión del FMI y del Pentágono? Nos queda la esperanza de que algunas leyes duran sólo lo que sus autores en el poder...
Recibí el catálogo de la exposición de grabados y dibujos que realiza Rafael Alberti en Madrid. Se trata de un hecho por muchos motivos significativos –como usted, Luis, lo señala en su última carta. Sugestivos los textos de los tres trabajos que incluye el catálogo. Por alguna razón –sería largo de explicar– me agradó más el de Gaya Nuño (no sé si es el mejor). No sé nada de la vida de los Alberti. Hace muchos meses que no recibimos ni una línea de ellos (ni de Rafael –que es reacio a escribir cartas– ni de María Teresa). Recibimos carta de Torrallardona, de París. Está loco con la Exposición de Picasso. Como ustedes ven, esto es general.
Por aquí, las temporadas de Exposiciones no han comenzado. Galatea va a iniciar en breve la suya con 16 obras de mi colección, correspondientes a pintores muertos. El catálogo va a llevar una presentación de Lorenzo Varela. Marika me la leyó por teléfono. Creo que se trata de una página plena de simpatía.
Y esto es todo por ahora. Ah, gracias por el paseo por el viejo Madrid con que ustedes nos regalaron. Es el Madrid que conocí en los primeros meses del año 21 cuando existía el Pombo, el Botín, el Continental, el Universal –y que añoré cuando volvimos, Aída y yo, en 1951 y en 1958. Lástima que todo eso desaparezca.
Besos y abrazos de Aída y míos. Y usted, Luis, siga trabajando. ¡Buena suerte! Escríbannos. Hasta siempre.
Scheimberg
|
| 1967-04-14 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 14/04/1967
Madrid, 14 de abril de 1967
Sr. Simón Scheinberg
Mi querido amigo:
He recibido sus cartas y el catálogo de la exposición de Galatea con el prólogo tan bellamente escrito y justiciero de Varela. Debió haber quedado muy bien esa exposición, colocados uno al lado de otro los pintores tan distintos que fundamentan el arte argentino de nuestro siglo, vistos así, en una galería, independientes, alejados del hogar donde usted los tiene, sin el apoyo sentimental que les presta la colección y el coleccionista que, naturalmente, influye en la visión del espectador visitante y librado cada cuadro a su propia libertad y fuerza, la que del pintor pudo o supo transmitirle. Me hubiese gustado verla y haber estado con ustedes ese día. Nosotros continuamos el género de vida que creemos haberles descrito en nuestras cartas y que suponemos les habrá relatado Lala, a quien, por cierto, le pedimos que les dijese que no habíamos recibido carta de ustedes ni de los otros amigos en bastante tiempo. Pues bien, al día siguiente de su partida recibimos una de ustedes y luego fueron llegando otras. El lunes inauguro una exposición de grabados en la Galería Fernando Fe. Expongo entre otros los grabados de Santo Domingo y una cabeza que le hice grabada en madera, aquí en Madrid, a León Felipe sobre un apunte hecho en México. Es un modo de continuar la oposición que representó la exposición de Alberti y de anteceder a la del escultor Alberto Sánchez, gran artista abstracto, que ustedes conocen, muerto en el exilio. La exposición de Alberti constituyó un gran éxito de público, de venta e incluso de crítica. El ABC le dedicó una buena nota y todos ustedes conocen el significado de este diario en Madrid. Ahora se prepara, creo que para la próxima temporada, ésta termina en junio, una nueva muestra de Alberti en Barcelona. El día 23 de este mes salimos para Colonia, donde estaremos tres o cuatro días, pues inauguro el 25 una exposición de óleos. Veremos cómo me va, mejor dicho como les va a los cuadros, pues a partir de que uno los da por terminados siguen una vida independiente del autor. Cuando uno los ve, al cabo de meses y de años les encuentra, como a los familiares y a los amigos, las arrugas y los achaques del tiempo y no se sorprende un poco. Debe pasarle al pintor algo parecido al padre que luego de muchos años ve nuevamente a un hijo cuyo recuerdo se fijó en el instante de la separación, “¿pero éste es mi hijo?”. –“¡Qué cambiado está..!” pensará para sí. Nada es eterno, se suele decir y el dicho es una perogrullada, pero una perogrullada que se afianza en nosotros a medida que nos alejamos de los años en que soñábamos que nuestras convicciones, sentimientos, hechos, etc., estaban destinados a la eternidad. Cuidado, no estoy filosofando. Ni siquiera lo intento. Lo que ocurre que, de vez en cuando, me encuentro en España con un excompañero, amigo ahora, que me dice: “Tengo un dibujo tuyo que me regalaste en Santiago cuando éramos estudiantes, tienes que verlo...” Yo hago lo posible por no verlo para no tener que decirme “¿Cómo pudiste tú haber hecho esto y encima regalarlo?” Y me dan ganas de pegarme un par de bofetadas por haber creído, hace tanto años, haber hecho algo interesante. Quizás dentro de otros muchos años me ocurra lo mismo con lo que ahora expongo aquí en Madrid y en Colonia. Lo único que siempre nos conmueve es lo que otros han hecho y hemos querido y continuamos queriendo, aún no siendo genios sus autores, no llamándose, por ejemplo, Goya ni Picasso. Ésta es posiblemente una carta distinta a la que pensaba escribirles. Apenas noticias, casi escribiéndoles de cuestiones que uno piensa algunas veces y luego deja de pensar en ellas y que nos llevarían a tratar de vivir en estado primitivo en la selva, como soñaron los anarquistas, Quiroga y Giambiagi en sus juventudes, si en mi caso no estuviese demasiado encariñado con las ciudades y lo que éstas ofrecen en nuestra época, de cine, por ejemplo. Una noticia. En Mallorca se reunieron los parlamentarios europeos a tratar asuntos relativos a sus funciones, estaban representados todos los países, o casi todos, desde la Unión Soviética hasta España. Bueno, ésta es una noticia que libro al juicio de cada uno. Yo la doy por juzgada.
Escríbannos. Deseamos saber de todos los amigos y de Buenos Aires. Un gran abrazo para todos los familiares y amigos y para ustedes de Maruja y mío:
[Seoane]
PD: Después del 10 de mayo, estaremos en Gijón, en casa de mi hermana, cuya dirección es: Luis Eguiburu (Para Luis Seoane). Farmacia. La Calzada, Gijón, España.
Y ya en junio, en El Castro, en casa de Díaz Pardo. Cerámicas del Castro. Osedo, Sada. La Coruña.
|
| 1967-05-09 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1967 en 09/05/1967
Bs. Aires, mayo 9 de 1967
Querido Seoane:
Contesto a su carta del 14 de abril. Ni tantas arrugas ni para darse de bofetadas en lo que respecta a sus obras del pasado –o mejor dicho, juveniles–. Dice Unamuno en alguna parte que sólo escribe para siempre el que escribe con la sangre de su cuerpo. Y esto tanto vale para el que escribe como para el que pinta o esculpe, o crea en cualquier género. Con las obras así escritas nos pasa como con los hijos salidos de nuestra sangre –que no envejecen para los padres. Somos nosotros los que envejecemos. Y las obras podrán ser distintas con el tiempo; pero siempre habrá algo que denuncie la común paternidad. Yo he visto algún dibujo suyo de su época de estudiante; no sabría decir de su valor definitivo, pero creo que sabría descubrir que le pertenece. Con menos distancia, eso no sólo me pasa a mí con las obras suyas de tan distantes años como son los q’ van del año 47 a la fecha –sino a cuantos pasan por mi casa: “Esto es un Seoane”, dicen frente a cualquiera de ellas. Es algo parecido a lo que pasa con el mentón pronunciado de los Borbones (o lo que fueren). Es el hilo de sangre que da, repito, la paternidad. Quién más variado que el Van Gogh de colores negros de su época de Bélgica del delirantemente luminoso de sus últimos años? Y, sin embargo, Vd. que entiende y yo que no entiendo no nos equivocamos en la atribución. Y no digamos ya con Goya... Y esto que pasa con Vd., y con Van Gogh, pongamos por caso, no nos pasa con los apresurados incubadores de obras y de estilos en las que ni la esperma es la misma (perdóneme la expresión). Pero no quiero seguir por este camino tan fácil es extraviarse para el lego.
Espero que le haya ido bien –y con provecho además– en sus exposiciones de Madrid (grabados) y de Colonia (óleos). En cuanto a la primera, sé que, por lo menos de público, ha sido todo un éxito. Pero como no sólo de arte vive el artista...
Aquí siempre lo mismo: empantanados y sin vislumbrarse ninguna salida, que es lo trágico. Dios dirá.
Y nada más por ahora. Besos y abrazos para Maruja y Vd., de Aída y míos.
Scheimberg
|
| 1967-05-26 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Whitelow a Seoane. 1967 en 26/05/1967
Buenos Aires, 26 de mayo de 1967
Querido Luis:
Tendrás que disculpar este largo silencio, debido, como podrás imaginarte, un poco al ritmo extraño de mi vida. No te he olvidado, ni creas que dejo de pensar en tu campaña europea. El afiche de Colonia lo hemos tenido en la sala chica hasta hace poco. Por los Scheinberg y los Lifschitz también nos han llegado noticias tuyas. Sé que todo está saliendo muy bien, y no puedo menos que alegrarme. Pasé el verano en B. A., en parte porque Enzo tuvo que hacerse una escapada a Italia para ver a sus padres, que no estaban bien de salud. Cuando regresó, preferí quedarme leyendo en casa, antes que ir a algún sitio y dispersarme. Me había lanzado a organizar los cursos privados, y tampoco podía descuidarlos. Así es como actualmente tengo doce alumnos que siguen todos los martes Historia del Arte conmigo, entre ellos Rafael y Ema, y también el matrimonio Martínez Vallerga. Por algo se empieza. Conseguí un poco inesperadamente un local a la vuelta de Bonino, en la calle Paraguay, un primer piso alquilado por otros amigos míos, quienes me ceden el salón día por medio. Pero yo lo utilizo sólo los martes. Después, estoy por entrar a trabajar en la cátedra de Estética, en la Facultad de Filosofía. Digo “estoy” porque el nombramiento nunca me ha llegado, aunque me informan que existe. El titular es Narciso Pousa, y yo tengo a mi cargo una comisión de trabajos prácticos. Mañana, en principio, daré la primera clase sobre la poética de Paul Valéry. Veremos qué pasa. Por un lado, estoy contento, pues esto me obliga a concentrarme más, a leer mucho, y a estar “afilado”. Pero, bien sabes que esas actividades suelen hallarse siempre en la cuerda floja, de modo que no me hago mayormente ilusiones. Esperamos con mucho interés la serie de “cabezas anónimas”, que seguramente deben ser muy buenas.
Nosotros iniciamos la temporada con una exposición de Giancarlo Puppo, y ahora estamos con Josefina Robirosa, para pasar dentro de una semana a Gertrudis Chale. En Di Tella presentan una exposición de Figari, con algunas obras realmente notables, especialmente los velorios y entierros.
En el Museo Nacional de Bellas Artes han hecho una exposición de Grabados, adonde enviamos cuatro obras tuyas que estaban en la Galería. El ambiente, en general, está tranquilo. Todavía no ha habido ningún “escandalete” plástico. De París han vuelto los ex-Premio Braque, muy fastidiados porque nadie los tomó en cuenta... (Mesejean, Cancela y compañía). El actual premio Braque resultó Messil, que me parece mucho más serio que los anteriormente nombrados.
Quizás sepas por algún recorte que se estrenó ya la ópera Bomarzo de Ginastera-Mujica Lainez en Washington, con mucho éxito. Esto le sirve a Manucho de gran promoción, pues parece que el libro sería traducido al inglés. Por las cartas, se muestra muy satisfecho con el resultado del viaje.
Bonino vendrá, como todos los años, en julio. Mientras, nosotros seguimos trabajando activamente. Enzo dice que sólo ha recibido una carta y que pronto te escribirá.
Bueno, Luis, supongo que la simpática Maruja estará bien, deseando llegar a Galicia para disfrutar de un verano, como ella quería. Dale muchos cariños de todos nosotros, lo mismo para ti, y será hasta muy pronto.
Billy
|
| 1967-06-01 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1967 en 01/06/1967
Gijón, 1º de junio de 1967
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos en Gijón en casa de mi hermana hasta el martes próximo, día 6, y estamos, como quien dice, lejos de todo lo que viene preocupándome en los últimos tiempos, museos, galerías, etc.; Gijón tuvo antes de la Guerra uno de los museos de dibujos más importantes de Europa, el Jovellanos, con el nombre de este ilustre político asturiano, de aquí, de esta ciudad, cuyas doctrinas se habían nutrido de los enciclopedistas franceses y de Feijóo, como muchos de los grandes americanos de la independencia. El museo fue destruido en la Guerra y poseía centenares de dibujos del Renacimiento italiano, Miguel Ángel, Leonardo, etc., y luego Velázquez, El Greco, Zurbarán, hasta Goya y pintores de su época de finales del XVIII hasta principios del XIX. Cuidador de este Museo en la década del 20 fue Moreno Villa, el notable poeta y pintor que falleció exiliado en México, quien confeccionó un catálogo que ya no se encuentra. Fue una gran pérdida la del Museo Jovellanos. Hoy sólo queda el Museo Municipal que posee algunas obras interesantes sobre todo de artistas de la ciudad, los naturalistas de los últimos años del siglo pasado, Álvarez Sala, Martínez Abades, que fueron muy reproducidos en las páginas artísticas del Blanco y Negro y de La Esfera, de un naturalismo regionalista como entonces se usaba, bastante sentimental muy de acuerdo con las poesías de otro asturiano, Campoamor, con sus Doloras. De esa época también, pero que falleció hace pocos años, fue un gran pintor de aquí, de Gijón, Evaristo Valle, triunfador como dibujante en París en revistas de moda, que repentinamente deja la capital del mundo para encerrarse en ésta, puerto industrial, y pintar escenas mineras, trabajos del puerto y escenas populares, con un humor y desgarro próximo por igual a Ensor y a Solana y a quien Lafuente Ferrari, el historiador de arte madrileño, dedicó un tomo impresionante hace dos o tres años. Otro pintor que aún vive, nonagenario, es Piñole, que pintó esos mismos temas y que aún siendo interesante no alcanza a mi juicio, el humor ni el dramatismo de Evaristo Valle. Esto es todo en cuanto a arte. En lo que se refiere a naturaleza, aquí está el Mar Cantábrico que se extiende hasta el Finisterre gallego, acerado, profundo, tormentoso, poblado de naufragios y leyendas, como todo el Atlántico Norte, donde intervienen por igual sirenas y embarcaciones errantes, apestadas, condenadas a errar para siempre, o marinos corsarios, iguales o muy parecidas leyendas que en la costa gallega. Junto a ese mar un país montañoso, abrupto, verde, cuando no negro de minerales, de carbón, que es uno de los más bellos de Europa. También estas montañas encierran leyendas, hadas, las xanas y brujas y sucesos históricos deformados por el pueblo referidos a los moros, muy presentes en Asturias, porque aquí comienza, en Covadonga, la Reconquista. En una ladera de la costa, casi junto al mar, en una casa solitaria, vivió hasta hace diez o quince años una anciana poeta gallega, Rosario Acuña, que tenía fama de bruja y de quien decían las gentes del pueblo que convocaba a los espíritus. Las gentes evitaban el contacto con ella y se apartaban de la casa y a mí me hubiese gustado conocer su misterio, pero parece imposible. Todos los que conozco dicen lo mismo, que tenía fama de bruja, de echar a las gentes el mar de ojo y de reunirse con los espíritus. Es posible que hubiese contemplado más de un naufragio desde alguna de las ventanas de esa casa blanca y solitaria en que vivía. Me hubiese gustado ser su amigo. Debía ser como una vieja sacerdotisa de tiempos remotos. Le escribo a usted sobre pintores y la naturaleza de Gijón y Asturias y, nada de Rosario Acuña, sobre las gentes, mejor lo hablaremos a nuestro regreso. Impunemente, podría hablarse de los indianos que aquí hay muchos en los cafés, hablan en voz alta y recuerdan todos los acentos de América, pero no vale la pena, el asturiano es, en general, bastante vanidoso. Escríbannos. Pueden hacerlo ya al Castro.
Un abrazo para todos los amigos, para sus hijos y un fuerte abrazo para Aída y usted de Maruja y de:
[Seoane]
Porcelanas del Castro. Osedo. Sada.
La Coruña. España.
|
| 1968-12-07 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1968 en 07/12/1968
Madrid, 7 de diciembre de 1968
Sr. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Hoy he comenzado a escribir algunas cartas, a usted entre los primeros, y no porque tenga demasiado que decir, sino porque, egoístamente, espero respuestas y noticias de los amigos. A Scheimberg le digo los lugares en donde estuvimos, Nueva York, tres ciudades alemanas, Colonia, Bonn y Dusseldorf, y después en Roma y Barcelona.
En Nueva York alcanzamos a ver una extraordinaria exposición de frescos italianos renacentistas: Giotto, Piero della Francesca, Paolo Ucello, etc., seguramente extraídos de pequeñas iglesias del campo italiano a donde no acudían turistas y que deben engrosar actualmente un Museo, no sé cual, en Italia. El Paolo Ucello es un fragmento abstracto, de líneas cruzándose hasta el infinito y pudo haber sido la pintura que inspiró a Balzac La obra maestra desconocida. Para ver estos frescos hay, o había para los días que estuvimos nosotros, que guardar colas bastante aburridas.
En Roma vimos el nuevo Museo de Arte Moderno, espléndidamente presentado, donde se puede seguir todo el desarrollo de la pintura italiana desde el 900 y poco antes y donde hay ejemplos muy buenos de todos los grandes artistas que caracterizan el fin de siglo y lo que llevamos andado de éste hasta las últimas escuelas. Tambien tienen una colección bastante nutrida de arte extranjero, sobre todo franceses y alemanes. De los escultores están bien representados Medardo Rosso, Martini, Marini y Manzú. De Fontana tienen además de algunas de las últimas obras, dos o tres que corresponden al período de su regreso a Rosario y Buenos Aires.
En Barcelona vimos la gran exposición Miró, que para mí creo que fué muy importante, pues afianzó alguna de mis convicciones de los últimos años con respecto a la pintura. Está perfectamente presentada en un edificio de orígen gótico dedicado, hasta hace pocos años, a hospital, el Hospital de la Santa Cruz, y donde los colores y las líneas de Miró deben vencer la fuerza, largo y altura, de las enormes paredes de piedra. Uno no se explica por qué, o si se lo explica, no sabe expresarlo, la pintura de Miró, alegre, inspirada en parte en las decoraciones de los barros de Cataluña y de Baleares, casi folklórica, recuerda en su fuerza, en su dominio de los muros, a la pintura románica. Muy importante de la exposición de Miró es la obra gráfica de éste, mucho más importante de lo que yo sabía y de notable calidad, las litografías, los aguafuertes, los grabados en madera... Barcelona siente gusto en afirmar públicamente sus valores y este año lo ha convertido en el “año Miró”, organizando esta muestra y publicándose algunos libros dedicados al pintor en los que se prueba la capacidad gráfica de los catalanes.
En Madrid de momento no vimos nada que valga la pena. Al Museo del Prado le están remozando las paredes, sacándoles las telas que constituían el fondo de los cuadros y simplemente, pintándolas, lo que queda mucho mejor. En Roma volvimos a ver el retrato del Papa Inocencio, de Velázquez, mucho mejor presentado actualmente, y ese cuadro fantástico del Ticiano, España defendiendo la religión, o un título parecido, de los últimos años de su vida.
Bueno, esto es todo por hoy. Cuéntenos noticias de Buenos Aires. Estamos ansiosos de ellas. Saludos para todos.
Saludos de Maruja y un gran abrazo de:
[Seoane]
|
| 1968-12-07 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1968 en 07/12/1968
Madrid, 7 de diciembre de 1968
Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires
Queridos amigos:
Hace casi mes y medio que salimos de Buenos Aires y aún no hemos escrito a ningún amigo. La verdad es que apenas nos quedó tiempo para hacerlo. En Nueva York, anduvimos por sus calles más que en el otro viaje, volvimos a ver sus magníficos museos y nos detuvimos a ver sus gentes, en la calles, en los restaurantes, en esa obscena calle 42, en la que se agrupan las librerías destinadas a vender libros referidos a temas sexuales, cuyas tapas están hechas con fotografías de desnudos femeninos o masculinos, cuyo sexo se tapa con un breve trozo de papel blanco, en remedo de la hoja de parra, una hoja de parra que sugiere mucho más de lo tapa, y los cines con películas pornográficas cuyas fotografías anunciadoras son un modelo, naturalmente impúdico, del género. Al lado de cines y librerías, los locales con máquinas tragamonedas a cuya entrada un alto cowboy, de metal pintado, alza lentamente sus revólveres para apuntar al joven o al niño que acertó en su disparo a dar en el vientre, o en el corazón, o en donde sea, del muñeco. Todo dentro del más ajustado realismo publicitario, lo mismo que el realismo de las fotografías de los cines y las tapas de los libros sobre temas sexuales. A mí me encanta la calle 42 de Nueva York, con camiones de la policía en algunas esquinas, un público considerable de rostros de todas las razas que pasean sus veredas y donde se puede sospechar que se desate la violencia y se produzca el crimen en un instante cualquiera. Me gusta la calle 42 o el Village que justifican el arte pop, un arte mucho más realista de lo que las gentes ajenas a Nueva York piensan en casi todas partes. Verdaderamente, neoyorkino en sus temas y hecho siguiendo el estilo de los grandes afiches y carteles de publicidad.
Pero de todo esto ya hablaremos, si soy capaz de hacerlo, a nuestro regreso. Ahora con referencia a Nueva York, sólo se me ocurre recordar al comienzo de ese himno tradicionalista, beato, español, dirigido a los indiferentes, ateos, socialistas, republicanos, etc., que decía: “De Luzbel las legiones se ven ya marchar, y sus negros pendones el sol enlutar...”
Después de Nueva York, estuvimos en Alemania, Dusseldorf, Colonia y Bonn, y en Roma. Estuvimos con los Alberti que los encontramos muy bien, mejor que en el viaje anterior, recordando a todos los amigos, y luego en Barcelona y ahora en Madrid. Ya le escribiré con más clama sobre estos lugares y lo que fuimos viendo. En Barcelona, está celebrándose una gran muestra retrospectiva de Miró, extraordinaria, cuyo catálogo les enviamos hace unos diez días por correo ordinario. Festeja la ciudad los 75 años del pintor, y después de Barcelona toda esa obra pasará, pasa a ser expuesta en abril o mayo, al Museo Guggenheim de Nueva York.
Ahora estamos cansados de hoteles y de viajes y estamos deseando llegar a Galicia para trabajar y gozar del clima de lluvia, del verdadero invierno de Galicia. Cuando está más verde, las tormentas se suceden en el mar y las gentes lamentan la constancia de la lluvia. Una buena estación para trabajar. Escríbannos al Castro. Allí estaremos dentro de unos quince días. Tenemos ganas de saber noticias de ésa y de todos ustedes. Hasta entonces, reciban el fuerte abrazo extensible a todos los amigos, de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1969-01-24 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Whitelow a Seoane. 1969 en 24/01/1969
Buenos Aires, 24 de enero de 1969
Querido Luis:
Mientras Enzo trata de ponerse en contacto con el dúo Mallah-Najmías, yo te escribo para que no pase más tiempo entre tu carta y la respuesta. Los días transcurren normalmente. Por mi parte, entregado el inventario de los cuadros, dibujos, grabados, libros, etc. Hasta ayer hizo bastante calor, pero hoy, luego de lo que los diarios llaman una “microtormenta”, respiramos un poco. Enzo ha ido por dos días a Rosario, acompañando al matrimonio Roselot, quienes, en estos meses, publican semanalmente notas sobre las grandes colecciones argentinas. Comenzaron con los Scheimberg, luego Lorenzutti y Alessandro. Y así seguirán. Por supuesto, los clientes poderosos, como decía Maruja Mallo, está veraneando, de modo que en materia ventas todo ha entrado en punto muerto. De vez en cuando aparece algún comprador con cara de aburrido, y algún americano en busca de grabados de color local. Mientras, Testa está elucubrando las sutilezas de la nueva Galería, y contamos con el ardor del joven Puppo que, como su nombre indica, tiene grandes habilidades para correr y brindar, tomando medidas y examinando huecos y llenos en el subsuelo magno. Enzo considera que en mayo estaremos allá, aunque quizás, como suele suceder, se demore un poco. Con respecto a tu exposición en Walter Thompson, te explicaré mejor de qué se trata. Esta firma ha inaugurado sus nuevas oficinas, las cuales cuentan con un espacio aceptable para exponer cuadros o esculturas, en la sala que precede a la de proyecciones. Se supone que esta sala es el paso obligado de los ejecutivos dispendiosos, que concurren a deleitarse –o no– con los slogans urdidos por el equipo de Walter Thompson. Su director, el señor Webster, bastante sensible a la pintura, nos pidió que cada tanto le prestáramos cuadros para colocar en esa antesala de la gloria, de modo que tanto los empleados de la firma como los ilustres visitantes pudieran sin mayor esfuerzo disfrutar de un panorama aunque fragmentario de la pintura argentina actual. Y es por esa razón que enviamos cuatro cuadros tuyos con cuatro de Puppo, que aún está ahí, y que el mes que viene reemplazaremos por otros de otros dos autores. En segundo lugar, debo decirte que Enzo se ha ocupado de los grabados que compraste en Art Gallery, y yo, a mi vez regularmente, de la compra de la revista Arte Moderna. También han llegado las tapas, que te tengo guardadas con el resto. Por ordenanza municipal, han hecho desplazar el quiosco, entonces el muchacho viene personalmente a traerme la revista todos los miércoles. Por último, los cuadros para Mar del Plata ya fueron enviados, pero aún no tenemos noticia acerca de la exposición.
El que ha muerto es el Petiso González Garaño, como recordarás, estaba bastante postrado últimamente. Este lunes asistimos a su entierro en la Recoleta, en una graciosa bóveda que remeda un castillo gótico. Hablaron Butler y Burzio, pero lo mejor fue, como siempre la necrología que Manucho había escrito seis meses antes y que, con horror, le habían extraviado en La Nación, a raíz de la mudanza. Dos anécdotas. Una, sobre el difunto; la otra, sobre la nueva Nación. Parece ser que el Petiso se había vuelto muy avaro en sus últimos tiempos y, en consecuencia, murió enormemente rico. En su velorio sólo había dos coronas enormes (pues está de modo no mandar flores ahora, y todos aprovechan la ocasión): una de la Academia Nacional de Bellas Artes, y la otra del... ¡Palacio de las Papas Fritas! Esto, porque se sospecha que el Petiso era el dueño de tan exquisita institución. Y así lo acompañaron al sepulcro las dos academias.
Segunda: el día de la inauguración de los nuevos talleres de La Nación, asistió un mundo de gente. Había que apretar un botón para poner en marcha las maquinarias flamantes. La madrina lo hizo, pero nada respondió al toque del botón. Entonces, Bartolito apretó a su vez el adminículo. Nada. Recurren al obispo Caggiano y, dice Manucho que tal vez milagrosamente, se oyó un chirriar y se supuso que las máquinas funcionaban. El cóctel siguió ruidosamente tapando el maullido de gato de las máquinas. Pero, horror! horror! Al día siguiente, nadie recibe La Nación a la hora sólita. Qué pasará, decíamos. Habíamos anunciado inclusive el nuevo formato, un poco más chico. Lo que pasó fue que, cuando apretaron el botón, más máquinas estaban frenadas, pero ante la insistencia y la digitación sacra de Caggiano, dificultosamente comenzaron a trepidar, rompiéndose y despedazándose! Ergo, durante dos meses, por lo menos, estarán en reparaciones, y hemos vuelto a las antiguas máquinas próceres, y al mismo formato de siempre. ¿Qué te parece?
Estoy en la segunda versión de Macbeth, que debo entregar en febrero al Fondo de las Artes. Con respecto a esta entidad, hubo nueva alarma. Se sucedieron los pedidos para que no desapareciera y, finalmente, Pinasco y Cía. lograron entrevistar al Presidente, quien los tranquilizó, diciéndoles que el Fondo no iba a desaparecer. Sí, eso lo sabemos. Lo que puede cambiar es su estructura, y dejar de ser autárquico, y ése es el temor. Así estamos por el momento. De modo que mi traducción irá a dar a las fauces de un dios conocido a medias, y no sé cómo será lo del pago. Se ve que hay un litigio entre Venus y Mercurio en mi horóscopo actual, porque el libro que tengo en Kraft sigue inmóvil. Kraft está medio fundida. Le han pasado las deudas de la firma a la sección editorial, y entonces ésta, que andaba bien, ha tenido que quebrar. Y así, se ha ingurgitado mis 30.000 pesos, y ni siquiera contestan a mis cartas. Yo esperaré hasta marzo, y luego veremos. Imagínate cómo me ha perjudicado esto, en un momento en que se está dando el Sueño de una noche de verano, en una traducción que me pertenece con Manucho, quien siempre con gran generosidad habla del “poeta Whitelow”. ¿Dónde anda ese poeta, dirá la gente, cuyos libros nunca se ven? Yo quería justamente que saliera en noviembre, pues la obra fue estrenada en diciembre. Ya ves, caro Luis, cómo me mortifican los astros. Por suerte, lo he tomado con calma, y me digo que no hay mal, etc. A Manucho le han dado el premio Forti Glori, pero Forti está muy sentido porque él no estuvo presente cuando la apertura de los cómputos. Le ganó a Silvina Bullrich por ocho votos. Justo. El producto del premio ya lo ha invertido en la compra de una gran propiedad en Córdoba, seis manzanas de La Cumbre. Es una casa a la española que fue de Avelino Cabezas, con siete dormitorios, y una biblioteca de 14 metros. Por el parque, que es un bosque, hay diseminadas casitas, un lago artificial con una isla, un pequeño teatro donde caben unas cincuenta personas, una torre que fue atelier de Jorge Larco... Manucho piensa vivir allí por lo menos la mitad del año, y creo que puede convertirse en un centro de atracción. Por suerte, Anita no tiene inconveniente en ir a vivir a Córdoba. El lugar parece que es espléndido. Quizás vaya a verlo en febrero. Pero recién será de Manucho en abril, cuando termine de pagarlo todo. Se lo han dejado en 7 millones de pesos, lo cual es tirado.
Bueno, Luis, hasta pronto, cariños para Marujita, y mucho éxito en tus cosas.
Un fuerte abrazo de,
Billy
|
| 1969-01-31 |
|
Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE LA 5.ª ETAPA DE / SARGADELOS / DOM. PROV.: OSEDO-CORUÑA-TELFS.: 23 Y 163 (DE SADA).
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1969 en 31/01/1969
El Castro, 31 de enero de 1969
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos sin noticias de ustedes. Les hemos escrito una carta hace tiempo y no hemos recibido respuesta, únicamente, aquí en El Castro, una felicitación de Fin de Año que agradecimos mucho. Suponemos, también, que habrá recibido el catálogo de la exposición de Miró en Barcelona, un acontecimiento notable que pasa ahora íntegramente al Museo Guggenheim de Nueva York. Por mi parte, estoy pintando todo lo que puedo, pues debo alternar la pintura con algunos objetos de porcelana para la nueva fábrica que se hace en el norte de Galicia y, entre los proyectos que tengo, están los de hacer dos cabezas, un poco mayores que las anteriores, de Valle Inclán y Unamuno. Publiqué además una nueva carpeta de grabados en madera con tema de pájaros, unos pájaros naturalmente inventados dedicados al recuerdo de un hornero muerto en Ranelagh, como se dice en el prólogo escrito en gallego, que les traduciré cuando regresemos. La carpeta, un álbum de formato más bien pequeño, se lo envié por correo aéreo hace cuatro o cinco días. Galicia está como siempre. Las ciudades crecen lentamente y la gente emigra. Unos pocos, siempre los intelectuales, trabajan lo que pueden para cambiarla. Algo han conseguido en los últimos años. En estos momentos, se celebra aquí, en La Coruña, una gran exposición de Souto, un gran pintor gallego fallecido en México hace pocos años y que fue el que abrió camino a la nueva pintura gallega. De él se puede decir, recogieron enseñanzas algunos pintores prestigiosos de después. Se trata de grandes óleos y acuarelas. Óleos con temas de pescadoras gallegas, de maternidades y de figuras de carnaval. Unos personajes de Carnaval que no tienen nada que ver con los de Ensor y Solana. Souto fue el pintor que hizo los más impresionantes cuadros de la Guerra Civil, el mismo Ensor le dedicó un bello poema en una exposición que había hecho al final de ella en Bruselas. Las estampas son escenas de puerto, campesinas y de pescadores. Se trata de una gran exposición, pero lo notable es la gente que acude a ella. Voy casi todos los días y observo el público. Se trata de personas que tienen más de cincuenta años de jóvenes que no pasan de los 25. Parece que hubiese una generación completa a quien no le interesa la pintura, o el arte, y en general nada, pues pienso que esto que ocurre con la
[Falta continuación]
|
| 1969-02-02 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1969 en 02/02/1969
Buenos Aires, febrero 2 de 1969
Querido Seoane:
Estoy en falta con Vd. y Maruja; mejor dicho: estamos en falta Aída y yo. Pero por donde empezar. La situación del país no es muy halagüeña que digamos; uno vive con la sensación de que algo se está moviéndonos bajo los pies. En qué va a terminar todo esto? Lo que es real es que los salarios están congelados mientras que los precios de las cosas siguen subiendo –a pesar de los beatíficos comunicados oficiales y de las no menos beatíficas promesas de empresarios y comerciantes comprometiéndose a no aumentar los precios. Pero Aída, que va a la feria sabe muy bien que nada tienen que ver los comunicados con la realidad. Es aquello de que lea menos estadísticas y comunicados oficiales y vaya más a las ferias. A partir del 1º de enero se va a permitir un aumento en los salarios del 8% cuando ya los costos han subido en un 30%. Los sindicatos empiezan a agitarse, pero no pueden ir muy lejos con una C.G.T. Dividida y con dirigentes vendidos. Todo se va en fintas –hasta que un día la masa desborde a los dirigentes y se arme la gorda... Hay algo que está madurando, pues las cosas no pueden seguir así: La Argentina –que era el país que estaba en primer término entre los países consumidores de carne (alrededor de 110 kilos de carne por año y por habitante) figura hoy en cuarto lugar con un promedio de 60 kilogramos y la misma relación hay en el consumo de la leche.
Pero no es de eso de lo que yo quería hablarles, o por lo menos por donde yo quería empezar. Comience, pues, como en las novelas de Cortázar, a leer desde aquí y en último término el principio de esta carta y sólo si ve que vale la pena hacerlo. En realidad, le estoy escribiendo como si ya hiciera mucho tiempo que están fuera del país. Y no hace acaso mucho tiempo? Qué es mucho tiempo? Para los amigos ya es. Y a propósito de tiempo: Ya va para una semana que recibimos su Homaxe a un paxaro. Hermosos los 12 grabados y muy hermosa y sentida la página conque Vd. presenta el cuaderno; es una página escrita con el corazón en la punta de los ////////////dedos, una página plena de emoción y de poesía. Bravo! Y muchas gracias. Es un regalo realmente regio y excesivo, muy por encima de nuestros merecimientos. Y agregue todavía (ya casi me olvidaba) el estupendo catálogo de la exposición Miró –Barcelona 1968-1969 y el de las 58 piezas de Picasso, donadas por éste para el Museo Picasso con la serie de Las Meninas y Los pichones –que recibimos hace cosa de dos o tres semanas–... La verdad: Aída y yo estamos apabullados con tanto obsequio. Qué otra cosa más que las gracias podemos darles? Solamente lamentamos no poder retribuirles tanta atención... Qué más? Esperemos que ya hayan recibido la postal que les despachamos, firmada por los amigos que se reunieron en casa en la noche del sábado 25 de enero –en que celebramos el cumpleaños de Luisa Goluboff y su reintegro a la vida normal, con la visión casi totalmente recuperada. Aída y yo, bien de salud, tratando de mantener un pacto de no agresión con el tiempo. Ella para evitar que avance su sordera y yo para que los años que aún me faltan por vivir no me aporreen demasiado. Un pacto de no agresión, pero ayudado con todo un repertorio de “muestras gratis” de que me provee Augusto y Rosita. Ambos y Olica y Schtirbu les mandan saludos. Y aquí termino. Recibí en tiempo su carta del día 7 de enero, despachada desde Madrid. No cree Vd. que esa propensión a la pornografía que Vd. señala en la literatura y en el cine y en las artes visuales es común a todos los períodos de decadencia? Es como una evasión de los instintos demasiado tiempo aprisionados por una moral exagerada y que se da en su forma más agresiva en los ambientes y pueblos más puritanos. Ya Freud en su mediocre ensayo sobre Leonardo señaló la pornografía como una evasión del genio hacia la naturaleza. Yo pienso que debe ser un signo de vejez tanto en los pueblos como en los hombres y mujeres. Por mi parte, confieso que un poquito de pornografía –no mucha, desde luego– me ha gustado siempre (léase Rabelais, Bocaccio o Quevedo) y más ahora que me voy poniendo viejo. Dejemos esto para debatirlo mano a mano, cuando tengamos la suerte de tenerlos de vuelta, en Buenos Aires. Y aquí corto esta carta desarticulada –con nuestros abrazos para Maruja y Vd. y n/ saludos a los Díaz Pardo y los Dieste, de Aída y míos.
Scheimberg
|
| 1969-02-27 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Seoane. 1969 en 27/02/1969
Buenos Aires, 27 de febrero 1969
Querido Seoane:
Recibí su carta del 31 de enero que debe haberse cruzado con una mía que por esos días le escribí y que ya habrá recibido. De cualquier manera, deberá disculparme mi parquedad para escribir –que ya es tradicional en mí; ahora agravada por los achaques de la edad. La vejez (esa palabra fea que Aída no quiere ni oír) me ha tomado con todo ensañamiento y parece que pretendiera cobrarse en los años que me quedan aún por vivir los debidos tributos, y que yo, como todo criollo que se respete, trato de eludir. Veremos si salgo airoso de esta pelea. Lo cierto es que estoy desazonado –y las cosas que pasan no ayudan siempre a sobreponerse–. Está visto, amigo Seoane, que con mis cartas pase lo que con las composiciones musicales: la nota clave me traiciona y me lleva por caminos que no he querido recorrer. Dejemos, pues, esto donde está –como justificación o disculpa. Muy interesante su clasificación por edades del mundo que concurre a las exposiciones y salas de espectáculos: no será que los hombres de la edad media, quiero decir, que hoy anda promediando los 50 años o poco más son los que han sufrido más el impacto de los acontecimientos y no se sienten con fuerzas para reaccionar, mientras que a los viejos nos ha tomado ya curtidos y preparados para las desilusiones. Tiene usted razón en poner su confianza en los jóvenes (aunque hippies y todo): lástima que sea un movimiento demasiado desarticulado que no sabe dónde va a desembocar. Hacía falta un poco del romanticismo anarquista que se incorpora a los movimientos de masas como un antídoto a su excesiva burocratización. Pero no sigo. Ya tendremos tiempo de hablar de estas cosas cuando vuelvan al pago. Es decir, usted a hablar y yo a escucharle con gusto, aunque casi siempre usted se va demasiado lejos... Ya le expresé mi admiración (y agradecimiento) por la carpeta de grabados en homenaje a un pájaro1 –y, en especial, a la emocionada página que le sirve de presentación. Realmente conmovedor, y lo curioso es que todos los amigos que recibieron el cuaderno coinciden en ello. Bravo por la idea de incorporar a su museo imaginario las cabezas de Unamuno y de Valle Inclán: Y por qué no a la serie de sus retratos en grabados? Ya hallaré lugar en las paredes de mi casa para ubicarlos. Y no le pregunto si trabaja mucho –pues sería algo redundante. Cuándo vuelven? Aquí los extrañamos mucho y como se lo merecen. No deseo tocar el tema político de nuestro país porque no quiero ponerlos de mal humor y quiero evitar todas las putiadas que me sugiere. Baste decirle que vamos de mal en más mal, es decir, en peor.
Y aquí iba a terminar esta latosa carta si no fuese que acaba de llamarme Ora Waisman Diamond, que me pide le formule un pedido en su nombre. Para mayo aproximadamente quiere preparar una muestra así: Cómo ve su obra pasada el artista? Talvez mejor. Cómo haría hoy una obra ya realizada hace 10 ó 15 años? Se expondría junto con la foto de la obra elegida, su versión actual. Ya cuenta con la aceptación de Russo, Presas, Butler, Castagnino y otros –y desea muy vivamente contar con su colaboración. Se trata de recrear un tema que ya tuvo su forma... Bueno, espera su respuesta y le agradaría que sea de aceptación.
Y aquí termino. Aída y los míos, bien. Los amigos, dispersos por el veraneo. Los únicos que hemos quedado en Buenos Aires somos nosotros y los Goluboff –que les agradecen y retribuyen los saludos. De viajar ya no se habla–por ahora al menos.
Saludos de Aída y míos para todos los amigos –especialmente a los Díaz Pardo y los Dieste –y para Maruja y usted un grande abrazo de ambos. Hasta siempre.
Scheimberg
[Escrito por Aida Scheinberg:] Queridos amigos: Acabo de llegar de lo de Kornblith y sin consultarles puse sus nombres en el obsequio que los amigos le vamos a hacer a Isaac que en mayo cumple 70 años. Quiero decirles además que ya estoy deseando que vuelvan para darles un abrazo y además quiero que vuelvan, nada más.
Todo lo dijo ya Scheimberg y yo no hago más que agregar mis cariñosos saludos para los amigos de allá y para ustedes.
Aída
1. Refírese á obra de Luis Seoane: Homaxe a un páxaro.
|
| 1969-03-20 |
|
Ver [Carta mecanografada co membrete:] LABORATORIO DE FORMAS / OSEDO-LA CORUÑA / TELEFONO 23 (SADA).
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1969 en 20/03/1969
El Castro, 20 de marzo de 1969
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Acabo de escribir a Falcini y le hago mención de cruceros gallegos hechos por canteros del pueblo que se conservan policromados y de algunos monasterios que voy viendo que se encuentran diseminados por la montaña y la costa gallega y que Maruja y yo, acompañados por los Díaz Pardo, mejor dicho, llevados por éstos, vemos los sábados a la tarde y domingos. Es impresionante ir constatando el centro cultural que llegó a ser Galicia hasta que los Reyes Católicos la domaron, como dice el cronista de ellos. Durante tres siglos crearon los cancioneros, uno de los monumentos literarios más importantes de la Edad Media, impulsaron la escultura románica hasta crear su mejor ejemplo con el Pórtico de la Gloria y desarrollaron la arquitectura hasta sembrar Galicia de iglesias y monasterios de ese estilo. De ahí casi se salta al barroco, pues los ejemplos góticos y neoclásicos son muy pocos, aunque algunos, como el Hospital Real de Santiago, hoy Hostal, es un excelente ejemplo de plateresco. Pero el barroco vuelve a ser el otro gran estilo gallego, que los gallegos adoptan porque se aviene a su temperamento, como se avino antes el románico. Y románica y barroca es Galicia, siempre libre, y romántica como seguramente pocos pueblos. La comida continúa siendo románica, como la vida y la conversación, y la literatura es en gran parte barroca. Valle Inclán es un buen ejemplo de lo último y Camba y Castelao de lo primero. El clasicismo es el estilo que no parece venirle bien a los gallegos. En general, se trata de un país anárquico, aún en el siglo XX, de tribus y clanes, de parroquias, que son heredadas de los viejos castros célticos, con iglesias asentadas sobre piedras de dólmenes, que cree en las propiedades de la luna, adora al sol, quizás porque llueve mucho, cree en la transmigración de las almas y cuando no ponen a la puerta de las casas un ramo de flores silvestres que le ahuyenten el mal de ojo y el aire de muerto, clavan en los hastiales de las casas astas de vaca con conjuros. Algo que podría decribir Walter Scott de su Escocia. Ambos países, muy viejos y misteriosos. Misterioso porque su historia conocida, la de Galicia, comienza con Roma y todo lo anterior es leyenda y mito. Me gustaría vivir en un país que uniese todo esto a la inquietud cultural de Buenos Aires y que reuniese para mi egoísmo a los amigos de uno y otro sitio. En cuanto a los jóvenes, de los que hablamos en otras cartas usted y yo, es posible que no sepan a donde les lleva su rebeldía, pero lo importante es que éstas existan; siempre llevan a alguna parte. Nadie sabía en qué iban a parar las dos revoluciones más importantes del siglo XVIII, pero ellas se hicieron y mejoraron el mundo, aunque, luego de realizadas, los burócratas, tecnócratas, etc., hubiesen formulado cánones y creado disciplinas y se hubiesen convertido en conservadoras.
Bueno, esto es todo por hoy. Está lloviendo seguido desde hace días. Todo el paisaje que se ve desde mi estudio, las montañas y el mar, lo cubre a lo lejos la niebla y de cerca el verde de los prados y las huertas. De vez en cuando pasan por el camino unas vacas muy mojadas conducidas por una mujer o un niño, ambos de botas y que cubren su cabeza y sus cuerpos con paños. La lluvia para ellos no tiene importancia, están habituados a ella. Como los cuervos y las gaviotas. Saben, además, que ella es la pobre riqueza de Galicia. La otra riqueza, la opulenta, la van a buscar los hombres sobre todo al norte de Europa, a otras partes menos lluviosas, pero más frías.
Un gran abrazo para Aída, Augusto, Rosita, Olika, Schtirbu, los amigos comunes, y usted y Aída reciban otro además de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1969-03-20 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1969 en 20/03/1969
Buenos Aires, 20 de marzo [1969]
Mis queridos Luis y Maruja:
Seguramente no tendré explicación válida para Uds. por mi silencio de tanto tiempo; lo cierto es que cuando recibimos primero el paquete con el emocionante Homaxe a un paxaro y luego la carta de enero y más tarde el catálogo estupendo de Miró, y los de Picasso, me dije en cada oportunidad, hoy mismo escribo, pero todo era llegar de Ranelagh al estudio y enfrentarme con la masa de asuntos y, fundamentalmente, con los problemas de la terminación del departamento de Conesa para que la decisión fuera postergada hasta hoy.
En el Homaxe a un paxaro, todo texto y grabados es hermoso; el impacto fue tal que me pasé esa tarde en el Estudio mostrándolo y leyéndolo a no sé cuantos amigos; Narciso, Ramón Prieto, Camilion, Odena y qué sé yo cuantos. Dos o tres días después me llamó Scheimberg que acababa de recibirlo y vivía también la misma emoción. Aquella noche me decía Chola que el texto le había producido la misma sensación de pureza poemática que le causaba Juan Ramón Giménez.
Conesa 1955 sufrió los inconvenientes del viaje de Enrique y Anita a Europa y luego, un mes de veraneo de ellos en P. del Este. Lo que estaba proyectado para el 15 de diciembre pasado aún no está terminado.
Nosotros mudamos los muebles el 18 de diciembre y nos fuimos a Ranelagh en donde vivimos hasta el 5 de marzo. Ranelagh estuvo estupendo, con días y noches maravillosas, la pileta es un halago para el cuerpo y hubo muchas flores. El chalet que fue de Uds. es ahora un coto cerrado con extraños habitantes que viven en el con espíritu de departamento.
Hemos viajado, yo todos los días en auto o en tren, saliendo a las 8 de la mañana y regresando a las 22 por la noche, Elsa tres veces por semana y dedicando en la ciudad horas enteras en empujar la terminación de los dos departamentos, primero se terminó el de la planta baja para que el consultorio de Elsa pudiera funcionar, quedó muy lindo con su alegre jardín propio y ya trabaja Elsa con el mismo éxito económico y profesional de los últimos meses del año pasado.
Nosotros vivimos ya en el 8º al que aún faltan 4 o 5 cosas por terminar, pero ya se lo ve luminoso, amplio, realmente cómodo. Enrique, que es el estupendo muchacho que conocemos, hizo lo imposible por solucionar el desbarajuste que se armó con sus viajes y realmente le estamos muy agradecidos por sus innumerables atenciones. Desgraciadamente, no anda bien y, lo que es peor, no creemos que tenga mucha conciencia de ello.
Ya viviendo allí se planteó la lucha entre el arquitecto cuya obra de arte es el departamento y su dueño que tiene obras de arte y siente necesidad de verlas y regalarse con ellas; no alcanzan las paredes, pero, lentamente, por las noches y poniendo un poco de heterodoxia en la armonía arquitectónica estoy venciendo en la batalla. Por ejemplo, conforme con Enrique, forramos una columna con madera lustrada, mate, en tono bajo, a una idea mía de aprovechar uno de los lados de la columna para colgar un cuadro, sólo recibí un discreto, pero despreciativo silencio, pero hete aquí que un cuadrito pequeño, óleo, de Luis Seoane, el que estaba en Güemes en la pieza de Claudia, puesto sobre ese fondo, no sólo le daba alegría, sino que aligeraba con color todo un rincón en el que predominaba la madera.
Para colmo de mi complejo de culpa por no haberles escrito antes, me ocurrió hace 15 o 20 días encontré en un entrepiso de la librería Fray Mocho, un ejemplar en perfecto estado de su libro sobre la columna de Hércules –sé que no es “la columna”, pero como estoy un poco cansado, no recuerdo el verdadero título; el ejemplar que tuve alguna vez, dedicado, desapareció de donde estaba.
Anoche, Enrique y Anita cumplieron 11 años de casamiento, a Anita le llevamos unos dulces y a Enrique un ejemplar in tonso de Tres hojas de ruda y un ajo verde, que no conocía.
Me doy cuenta ahora que hasta aquí esta carta es un esfuerzo por hacerme perdonar mi silencio y por probar lo que no necesita ser probado; que los quiero mucho.
El problema del quinielero quedó aclarado, fue un error del detective informante, se trataba de un Seoane que no es Luis, sino Manuel, con número de cédula distinto.
Les envío con ésta tres recortes de noticias que fui separado en este largo tiempo; uno es del 4 de enero con la nota publicada en La Razón por Hernández Rosselot sobre la colección Scheimberg, integrando una serie referida a las colecciones más importantes del país; otra con una torpe información sobre un remate dado en Mar del Plata por el inefable Feinsilberg, autor también de la nota; y la tercera, aparecida hoy en Clarín, según la cual Romero Brest persiste en su tonta actividad, ya con verdadera sevicia.
El próximo 26 llega en barco desde Barcelona mi hermana Paula que trae el catálogo de la última exposición de grabados de Picasso, en París, de la que Ud. me hablaba en su carta. Me dijo antes por correo que la exposición era maravillosa.
Nadie sabe nada aquí sobre su mural en Galicia.
Queridos amigos, me tengo que ir corriendo a mi conchabo del Banco de donde dentro de pocos meses saldré con alegría.
La carta de Elsa que agregó fue escrita hace no sé cuánto tiempo; ella está muy bien y con Claudia y Pablo que fue a Ranelagh niño de departamento y terminó en aguerrido cazador de sapos, les envían fuerte abrazo, con los míos
Bernardo
|
| 1970-04-20 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1970 en 20/04/1970
La Coruña, 20 de abril de 1970
Sra. Sarita B. de Pagano
Buenos Aires
Querida amiga:
Debo carta a muchos amigos entre ellos a usted. Esta vez escribí muy poco, o nada o casi nada, a todos ellos. Por trabajo, por pereza, por aquello que no vale la pena disculparse porque suena demasiado a eso, a disculpa, a pretexto de disculpa. Efectivamente trabajé hasta ahora mucho, se lo conté a todos los amigos y a Falcini, a Scheinberg y ahora acabo de hacer una exposición en Madrid con mucho éxito, se cerró el 15, muy buena crítica y mucho público; tambien algunas ventas. Madrid crece mucho por la emigración interior y porque se lo propuso así el actual gobierno que quiso aplastar a Barcelona y crear una capital sin igual en España, en tamaño y habitantes, al centralismo. Pero el centralismo se está derrumbando de podrido, de inepto, y Barcelona continúa siendo la ciudad más inquieta en bastantes órdenes, de España. En Madrid sin embargo se han abierto nuevas galerías de arte en los dos o tres últimos años y la preocupación, en lucha, por los asuntos culturales, vuelve a tener el vigor anterior a la guerra civil. En los días de comienzos de este mes estuvimos allí, vimos una extraordinaria exposición de pintura italiana del siglo XVII traída de todos los museos de España y que reúne centenares de obras maestras. Se hubiese podido hacer un gran museo con todo lo presentado. España es, ya se sabe, el país europeo que contiene más pintura italiana de esa época luego de Italia, muy bien seleccionada además. Casi siempre fueron pintores los que seleccionaron. Velázquez fué el que hizo traer a España al Ticiano, al Tintoretto, etc., y los reyes y la iglesia del pasado fueron siempre exigentes en cuanto a los encargos. Por otra parte la pintura italiana influyó mucho en determinadas épocas en la española y precisamente su influencia fué mucho más señalada, creo, en el siglo XVII con el Caravaggio y los tenebristas, los Carracci y los manieristas, etc. En esta época dominada parte de Italia y [sic] muchos pintores italianos acudían a Madrid donde trabajaban en la Corte o para la iglesia. Hay excelentes obras de arte italianas en paredes de España y multitud de cuadros excelentes que hasta ahora no se habían mostrado juntos. Es esa, continúa abierta, una gran exposición. Estuvimos nuevamente en El Prado, mejorado en muchas salas, mejorada la iluminación y ordenado de nuevo los dibujos de Goya, puestos antes en vitrinas muy feas.
Estas son unas pocas noticias que envío ahora. Ya hablaremos de todo esto a nuestro regreso. Desde una ventana estoy viendo un mar casi violeta en la línea del horizonte, y verde y plata junto a la costa. Llueve y hace sol, alternando sol y lluvia. Enfrente hay una escuela y los niños se recrean jugando a la pelota. Muchos de ellos, quizás la mayoría, sean, dentro de 8 o 10 años, emigrantes como muchos familiares suyos, cumpliendo el destino fatal de los gallegos.
Un gran abrazo de Maruja y mío para los suyos y para usted, para Nélida, Anita y todos los amigos comunes:
[Seoane]
|
| 1970-04-27 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Sofovich a Luís e Maruxa Seoane. 1970 en 27/04/1970
Bs. As., 27-4-70
Queridos Luis y Maruja:
Acabo de abrir por primera vez en mi vida una carta no dirigida a mí. Tantas ganas tenía de saber algo de ustedes. Es que la anterior Bernardo la escribió en el estudio, la despachó apurado, etc. Me quedé sin poner unas líneas y eso me ha dejado con cola de paja.
Son las 15 hs. y estoy esperando a alguien para empezar a trabajar; mientras tanto devoré las noticias. Qué bueno lo de la exposición y la venta de cinco cuadros! Hace dos o tres noches en lo de Scheimberg, leímos los cuatro la carta de Luis y todavía no había ninguno vendido. Pero las críticas que transcribe Luis son muy buenas y eso, supongo, es lo más importante. Personalmente, suscribiría más de una, por ejemplo, “Reitera la juventud sin edad” o “El color dirigido está atado, vertebrado por los símbolos de la inteligencia”. Qué hacen? Hace ya un siglo que se fueron y nada dicen de volver. Es que, de verdad, los ha asustado lo que en Europa se debe pensar de esta América bárbara, con raptos, muertes y miedos en aumento para la gente normal? Me cuento entre los asustados; será porque la semana pasada nos robaron el flamante Chevrolet? No se aflijan, ya apareció, bien que desmantelado, y ahora luchamos con el seguro.
Pero esos son realmente males menores. Reaccionamos festejándolo con tortas y copas, porque no estábamos nosotros adentro del coche cuando la veleidad de algunos asaltantes no lo eligió revólver en mano. Al día siguiente, asaltaron la prefectura del Delta con tres coches grandes que cargaron con uniformes y armas. Habrá sido el nuestro uno de los tres?
Lo demás marcha, salud, trabajo y pocos amigos. Los chicos son realmente el premio a tantos sufrimientos pasados. Claudia, en la Universidad, Facultad de Psicología, recibida de profesora de francés, dando clases, ganando dinero para sus cosas y estudiando. Pablo, en primer grado; serio y juguetón. La pedagogía le da un poco de risa, aunque el primer día de clase vino y dijo que nadie toque su cuaderno porque es “sagrado”. Le toma el pelo a la maestra y trae todos “excelentes”.
Bernardo y yo, bastante gagás a esta altura del partido nos peleamos por firmar el boletín.
El verano fue lindo sin pena ni gloria en P. del Este, aunque con hermoso clima. Y divino en Ranelagh donde comenzó la operación asfalto!
Un buen día aparecieron dos camiones con Sánchez padre (el borracho) trotando a la cabeza por si podía convencer a los vecinos de que él había obtenido el asfalto y de paso sacar propinas. Empezaron por cavar dos grandes zanjas cortando todos los accesos por uno y otro lado, del camino principal –luego colocaron dos carteles que decían : “Hombres trabajando”–. Y se fueron.
Hasta el día de hoy, todo está igual. Los vecinos, comentando sobre los millones en que se valoriza la zona y atravesando los cardales con los coches para poder entrar y salir. Y con todo, fue un mes de enero estupendo.
Todos estos detalles configuran el show Ranelagh que sé que a ustedes les divierte. Ahora nos sacaron los postes de luz y no tenemos ni luz ni agua. Todo como consecuencia del asfalto que vendrá. Don José Ghersinich dice que no es nada, que él se va a ocupar.
Vemos a muy poca gente; encontramos mucho mejor que el año pasado a Aída y Scheimberg, a pesar de la enfermedad de Aída.
Hablando de cine, les diré que en P. del Este vimos Teorema, de Passolini. Gran película prohibida acá (se está pleiteando), de la cual se puede hablar mucho y se habló. No se la pierdan o, a lo mejor, ya la vieron.
Como recién estamos instalándonos y empezando el trabajo fuerte, nada más tengo que contarles. Estamos esperando el invierno con 28 grados en casi mayo.
Vuelvan pronto y o escriban, única alternativa. Hasta ese momento les envío a los dos un gran abrazo.
Elsa
Maruja: qué tal el departamento nuevo? Cuánto trabajaste ya en él? Espero tus noticias.
Elsa
Otro. Como notarán, le dejé la información política a Bernardo.
|
| 1970-06-09 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 09/06/1970
Buenos Aires, 9 de junio de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Llegamos el sábado a las 11 de la mañana hora argentina a Ezeiza y nos esperaban un núcleo de amigos. El resto del sábado, la tarde, lo pasamos con mi familia, primera parte, y durmiendo desde temprano. El domingo vinieron amigos a casa. Muchos preguntas sobre vosotros de Scheimberg, Lipa Burd y Esther y los Lifschitz. Contestamos a todas. El lunes, ayer, estuvimos pendientes de la radio. Onganía cayó sin pena ni gloria. Creemos que el pueblo se alegró, nosotros desde luego. Esto es todo en poco más de dos días. Los amigos me presentaron un programa de catorce películas que por lo visto resulta indispensable ver, encabezadas por Z y La caída de los dioses que llevan muchas semanas en cartelera.
Antes de salir de ahí hablé con Martínez Barbeito, quien enviará, dijo, más obras para el Museo. El dibujo de Maside fue una primera entrega. El viernes, nos ofreció una comida Álvaro Gil en su casa, en la que estuvieron presentes Felipe y Totora, los Rey y Paz Andrade. Álvaro Gil dona un Frau, el pintor vigués de la generación de Maside, y un Grandío. Está entusiasmado con el Museo. Se trata de una donación inmediata, independientemente de las otras. Felipe Armesto dona la caricatura de Prudencio Canitrot hecha por Castelao, a cambio de otra, de Cousas da Vida, que Valentín prometió darle. De recoger las obras donadas por Álvaro Gil quedó encargada Beatriz Rey. Fue una comida muy simpática en la que todos parecían unos vendedores del rastro o del Mercado de las Pulgas.
Cenamos en vísperas de venirnos, el jueves, con Chávarri y María. Muy bien, pero por conversaciones que tuve con otras gentes, cuidado con envolverse con sindicatos. Nadie quiere saber nada de éstos. Quizás se pueda trabajar con Chávarri al margen de éstos. A mí continúa pareciéndome leal y buena persona. Esto es todo. Te escribiré con más calma e informándote de lo que pueda. Estoy exponiendo, no sabía, en Rosario. Te enviaré catálogo.
Un abrazo a todos, a Mimina, a José, a José Luis, Ángel, etc., y especialmente a Carmen y Rafael que suponemos de regreso de Rianxo.
Uno fuerte para ti de:
Seoane
Nota: Laxeiro está exponiendo en Art Gallery de aquí. Hablé por teléfono con él. Nos veremos hoy. Llegamos a tiempo, te lo digo antes, para presenciar el nuevo golpe de Estado. La gente está optimista, del pueblo, se entiende. Esta vez parece ser que las ideas foráneas procedían de España y contra esas ideas se habían sublevado en 1810.
Te envío esta cita de LE CORBUSSIER que creo muy interesante para un próximo Congreso de diseño y para L[aboratorio] F[ormas]: “Ustedes ríen porque registro el molino de viento de hierro, ese molino que gira por todas partes en la Argentina al lado de las casas. ¿Piensan que lo denunciaré por no estar diseñado, en dórico, gótico, corintio o toscano y ser simplemente ferretería?
Nuestras casas serán correctas cuando concuerden con el molino de viento, que es un hecho honesto”
Le Corbusier-1929.
|
| 1970-11-25 |
|
Ver
Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1970 en 25/11/1970
Buenos Aires, 25 de noviembre de 1970
Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro
Querido Isaac:
Recibí tus dos cartas últimas, el Cuaderno del Laboratorio de Formas y antes, los folletos del Museo. L.F. muy bien en general, quizás lo que llame la atención es el párrafo de Maruja Mallo tan destacado, como si nosotros lo suscribiésemos. No creo que haya nada más que pueda sorprender. En cuanto al cambio de redonda en bastardilla en mi trabajo no tiene demasiada importancia. Tampoco tiene apenas erratas y las ilustraciones animan el número. Quizás en otro cuaderno deban ponerse acápites o noticias muy breves sobre los autores de los trabajos de la antología que puede llegar a ser en el porvenir una selección muy curiosa y útil. Tu trabajo muy bueno, y en el mío sobre pintura se me quedó algún nombre en el tintero pero no tiene importancia en cuanto a la finalidad del trabajo. El folleto del Museo creo que queda útil, aunque más adelante deba hacerse otro con algunas fotografías de obras expuestas y autores. En todo caso a mi regreso, no sé cuando, lo estudiamos. En cuanto a la ampliación del Museo me parece muy bien que lo cierres, hagas la exposición en el Círculo de las Artes de Lugo, y, si, la parte que reconstruyes la tienes estudiada para exponer obras, no hagas demasiadas aberturas, ventanas, puertas, etc… para que no pierdan continuidad las salas y porque la luz natural en Galicia es similar a la de Alemania y Holanda donde deben iluminar los Museos permanentemente con luz artificial.
Creo que los mejores meses para cerrarlo son estos de invierno de modo que pueda abrirse en primavera. También es útil dar a publicidad el cierre del Museo de modo que dé idea a los posibles donantes de progreso, lo cual es además, cierto. En cuanto a mi exposición haz tú como mejor te parezca, solo lamento que te haga perder tiempo.
De Vigo no volví a tener noticias. Me escribió estos días Álvaro Álvarez Blázquez reclamándome unas láminas que quedé en enviarle antes de fin de año para serigrafías y que él me había pedido ahí. Se las enviaré por Palmás, después de Inés, el próximo “becado” nuestro, que pienso marchará en Diciembre. Tratará de hacer un trabajo referido a las expediciones de familias desde la Coruña al Río de La Plata, en el siglo XVIII, muchos de cuyos documentos están ahí. Termina Sociología, creo, que en el mismo mes de Diciembre. Volviendo a la exposición mía convendría que se vendiesen por la galería Retratos de esguello y Figurando recuerdos, este último lo distribuye José Mª Álvarez en Vigo. Seguramente lo habéis pensado.
No sé qué decirte de todo lo que se refiere a Hacienda. Me parece una barbaridad la contribución del edificio, pero yo no sé cuál es el criterio que les orienta. Quizás un próximo edificio debiera ser subterráneo, en forma de cueva.
Aquí todos los amigos comunes preguntan por ti. Bastantes no saben nada de lo de Magdalena. Todos me piden te envíe saludos: Scheimberg, Prada, Sofovich, Falcini, Frontini, Coppola, que te envió una Borbón, Padilla de Borbón, que es arquitecta y directora de museos, para que te visitase. Maiztegui que te va a escribir, etc.
Recibid Mimina y tú, Xosé, todos los amigos, un fuerte abrazo de Maruja y mío.
Seoane
|
| 1971-05-28 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1971 en 28/05/1971
Buenos Aires, 28 de mayo de 1971
Mis muy queridos amigos Luis y Maruja:
Nunca se van a imaginar la impresión que produjo, que en medio de la gente, se oyera “¡Aída le llaman de España!” Todo el día los estaba recordando y lamentando que no estuvieran aquí; que efluvios tiene el corazón, que llegan tan lejos y cómo [en] una llamada correspondida me habla Maruja. Yo no sé si gritaba mucho, pero sólo sé que emocionada oía perfectamente la voz de Maruja diciéndome sus buenos deseos, de ella y de Luis. Cuando les anuncié a los amigos que ustedes habían llamado, una ovación cerrada rubricó la noticia. Gracias, muchas gracias.
Todos los amigos y todos los familiares nos reunimos en casa, que estaba especialmente adornada con flores, muchas flores y luces todas las luces. La gente lucía sus mejores galas, sus mejores risas y humor: éramos ochenta personas que desparramados por las diferentes dependencias, no se notaban. La fiesta empezó a las 19 y terminó a las tres de la madrugada. Me sentí muy feliz y orgulloso de tener tan y tantos buenos amigos... y su llamada de España me colmó de felicidad.
Por aquí, por Buenos Aires, pasan muchas cosas. Salimos poco, los días son cortos y muy fríos, pero esto no impide que hallamos ido a la inauguración de la donación Santana Mercedes, muy linda, a la inauguración de Calder todo en el Museo de Bellas Artes. Una inauguración de grabados y dibujos de Roualt y de afiches de teatros y conciertos polacos en el Museo de Arte Moderno, muy interesante. Willy estaba muy contento por el éxito de las exposiciones y además la embajada polaca donó todos los afiches, como cien, al museo.
Además vimos una muy pero muy interesante muestra de arte asiático, todas esculturas, en Bonino; una muestra de Soldi en el salón nuevo de Rubbers, muy hermoso, hecho en mármol blanco el piso y las paredes y techos negros; bien iluminados y no sofisticado como el de la calle Florida; otra muestra de Carlos Alonso en una sala nueva de la calle Esmeralda 882; dibujos en tinta y colores sobre un tema de Rembrandt, La lección de anatomía, me ha divertido mucho en esta muestra, está hecha con mucho humor. Y a propósito, un chimento: Alonso se mandó mudar a Italia con una piba de veinte años y colombiana además. Pobre Yvonne, tan linda y tan sufrida... este enfant terrible! Por lo demás, tenemos un gobierno revolucionario, que deshace lo ya hecho para volverlo a hacer de la misma manera, pero con otro nombre: para que vean qué bien estamos, les diré que el pan comible lo pagamos 100$ el kilo, la leche en el mostrador 55$ el litro, los huevos 360$ la docena, la carne... bueno, la carne cualquier cantidad y 1 semana sí y otra semana no! Nosotros que somos un país carnívoro, imagínense! Pero ni así se arregla la economía del país, pero eso sí, vamos a tener la calle más linda del mundo para peatones; la avenida más linda y más ancha del mundo y una plaza de la República más linda del mundo para el paso del tráfico, porque deshicieron la plaza como estaba antes y la volvieron a remodelar. No sabemos donde debemos tomar los colectivos, porque como arreglan todas las calles desvían el tráfico. Díganme, no somos un gran país? Y lo es, nadie, ningún gobierno desde el año 30 lo pudo destruir. Con todo, Buenos Aires es la gran ciudad que yo no cambiaría por ninguna otra ciudad, ni por París. La gente aunque ande muy preocupada, llena de cines de buenas películas, los teatros, los conciertos, la ópera. Y ahora, me gustaría saber algo de ustedes, cómo llegan, cómo encontraron a los amigos y familiares, qué hacen, si Seoane va a hacer alguna exposición. Todo lo que se refiere a ustedes nos interesa, así que escriban...
Saluden a todos los amigos, a Carmen tu hermana, a Matilde, a sus hijos; especiales saludos a Díaz Pardo y los suyos. Muchos cariños y un abrazo grande a Luis y a ti de Schiemberg y uno especial, muy especial para ustedes de
Aída
|
| 1971-06-14 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Falcini. 1971 en 14/06/1971
La Coruña, 14 de Junio de 1971
Sr. D. Luis Falcini
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Estamos nuevamente en Galicia después de haber pasado por Roma, Barcelona y Madrid. En Roma, vimos nuevamente, aparte de otros museos, el Museo de Arte Moderno que tiene muchas piezas muy interesantes, entre ellas unas pocas de Boccioni. Cada vez que lo vuelvo a ver, pienso que es mucho más importante su figura dentro del arte europeo de lo que generalmente se destaca y me gusta tanto o más como escultor que como pintor. Su busto de La madre del artista y Formas únicas de continuidad en el espacio son realmente muy importantes para el desarrollo de la escultura de más tarde, la de Duchamp Villón en Francia, que me recuerda en su propósito a las Formas únicas de Boccioni y a Sibellino, en Buenos Aires, en la mujer del sombrero que tiene Scheimberg, pariente de la primera, la de La madre del artista. Me gusta el Museo de Arte Moderno de Roma, tan lleno de luz y amplio y con una tremenda caricatura de Grosz casi a la entrada que representa un cerdo condecorado.
En Barcelona estuvimos en el Museo Picasso con el nuevo palacio habilitado para su servicio, pared por medio del anterior comunicándose a través de nuevas puertas abiertas en las paredes, y que contiene 800 piezas más del pintor, dibujos, acuarelas, óleos, que tenía depositadas en casas de familiares y que Picasso donó el año pasado. Son casi todas pintadas en España y que abarcan las distintas épocas de su pintura hasta el año 25 aproximadamente. Se convirtió, efectivamente, en un museo extraordinario, ejemplar, superando quizás los sueños de Sabartés. Es un museo que tiene su orígen en una amistad nada común de Picasso continúa manteniendo después de muerto Sabartés, dedicándole, como si viviese, cada nuevo grabado que hace.
Ya en Galicia, estoy comenzando a trabajar, debo hacer nuevos objetos de porcelana y en este mes voy a grabar todo lo que pueda. Desde que llegamos, llueve permanentemente y hace más bien frío. Algo inusitado en esta época del año, a mi no me disgusta, pero a alguna gente que viene a pasear el clima le está trastornado todos los planes proyectados. En Galicia, Mayo es un mes donde se alternan lluvias y sol, pero Junio es ya, en general, un mes de sol, con Julio y Agosto, al menos de muy pocas lluvias. Este año parece que el clima hubiese cambiado. A nosotros, sin embargo no nos afecta. En Castilla está nevando como si fuese invierno.
Esto es todo por hoy. Saludos y un abrazo de Maruja y mío para su esposa y usted:
[Seoane]
|
| 1971-08-30 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas e con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1971 en 30/08/1971
La Coruña, 30 de agosto de 1971
Sres. Aída y Simón Scheinberg
Buenos Aires
Mis queridos amigos:
Esta vez soy yo el que no escribe. He pasado más de un mes desde que recibimos la última carta de ustedes y no hemos contestado, pero es que pasaron muchas cosas en cuanto a trabajo, prisas por hacerlo, etc., que nos tuvieron alejados de todos los amigos. Inauguramos una nueva sala del Museo, hicimos una galería de exposiciones para éste y se inauguró con enorme éxito con una muestra de Picasso y Miró. La próxima será de Solana. Pero de todo esto ya hablaremos a nuestro regreso. Entre las jarras-busto que hice últimamente, luego de la de Rosalía de Castro, está la de Casals. Hice también algún grabado y bastantes dibujos. Mientras tanto, fui recibiendo algunas noticias de Buenos Aires de los amigos, y políticas, de estas últimas muchas se vienen publicando en los diarios de aquí, comentadas por sus corresponsales o dejadas en simples noticias. Se publican muchas noticias procedentes o dejadas en simples noticias. Se publican muchas noticias procedentes de ahí, por desgracia, y por ellas parecen rivalizar Buenos Aires con el Nueva York de hace bastantes años en cuanto a atracos. Claro que éstos se extienden y se están produciendo en Europa, igualmente en Colonia y Berlín, que en Madrid o Sevilla. Buenos Aires, sin embargo, parece llevar el primer puesto. En España no dejaron entrar el primer número de la revista Libre, que hacen en París Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez, etc., que fue dirigida en este primer número por Juan Goytisolo, el escritor catalán. Parece que une ensayos de sociología y política con obras de creación. Me hubiese gustado leerla. Igual ocurre con Plural, una publicación literaria de México, dirigida por Octavio Paz. Pero estas lecturas resultan muy difíciles aquí. Entran, o van a entrar esas publicaciones, siempre entran, pero no se pueden adquirir fácilmente. En cuanto a Buenos Aires, tengo noticias de que se publican dos nuevos diarios, uno muy bien hecho, según me dicen, de Timermann, y de que se ha publicado una muy buena novela de María Granatta, ¿es con dos tt? De exposiciones no sé nada. Las últimas noticias en cuanto a ellas las tuve por Payró, ¡cuánto siento su fallecimiento! Parecía que se iba a presentar una buena temporada iniciada con los afiches polacos y Calder. Siento haberme perdido estas dos exposiciones. Aquí, claro, es una ciudad pequeña, se hacen pocas exposiciones. En cuanto a cine, estamos viendo, en general, o volviendo a ver, películas vistas en Buenos Aires y que, por razones que desconocemos, no se dejaron ver aquí hasta ahora. De teatro hemos visto Romance de lobos, muy mal puesta en escena, con el hidalgo brutal de la obra de D. Ramón convertido en un alfeñique, mas bien en una especie de burócrata en vacaciones, desafiando una tormenta con unos zapatitos muy cuidados, para andar sobre pisos encerados y pantalón con raya, como para oficinas. Nos acordamos mucho, aún con sus defectos, de la misma obra puesta en el Teatro San Martín.
Bueno, esta vez son las pocas noticias que puedo enviar. Estamos bien, trabajamos, vamos algunos días al cine, vemos el mar desde las ventanas, un mar muy bello y en el portal de la casa se amontonan los niños del barrio, en general, de ojos claros y con dos manchas rojas cada uno, naturales, en sus mejillas. Conocí un día al cónsul argentino Sr. Quiroga, pariente, me dijo, de Sarmiento, sanjuanino, gris como la niebla.
Un gran abrazo de Maruja y mío para los dos y para los parientes y amigos:
[Seoane]
|
| 1971-09-02 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Pagano. 1971 en 02/09/1971
La Coruña, 2 de setiembre de 1971
Sra. Sara B. de Pagano
Buenos Aires
Querida amiga:
Llevamos bastante tiempo en Galicia y no hemos escrito muchas cartas por razones que solo se explican por el trabajo desordenado que hube de hacer y con el que tuvo que ver la necesidad de ilustrar algún libro de amigo, de hacer jarras de porcelana, el aumentar con una sala el Museo que hemos fundado Díaz Pardo y yo, crear una Galería de arte para dicho museo, etc. Además de esto los compromisos de índole diversa y algún que otro viaje breve por el país. Todo esto, sin embargo, no nos hace olvidar a Maruja y a mí a los amigos de Buenos Aires y la nostalgia que sentimos de ellos y de la ciudad. Vamos sabiendo de casi todos por algún viajero que llega o por alguna carta, pero no sabemos nada de usted ni de Nélida, ni en general de todo el grupo excluyendo a Aída y Scheinberg. ¿Por qué no nos escriben algunas líneas? Ya sabemos que nosotros debimos haber escrito antes pero, bueno, lo hacemos ahora y quiero que me valga el no ser capaz de enviar tarjetas postales, que siempre compro y luego no remito porque no puedo hacer frases como “¡qué bonito es esto! Un saludo de...”. “Aquí, junto a los cuadros de Goya me acuerdo mucho de Vdes”, o “Cómo me gustaría que ustedes estuviesen junto a nosotros al pié del Partenón” etc., etc. Para redactar tarjetas postales hay que tener un talento especial que yo no tengo.
De la Argentina tenemos abundantes noticias políticas en los diarios de aquí, que además comentan abundantemente las declaraciones peronistas de los sindicalistas de la C.G.T., o las del Paladino o algún otro miembro del partido justicialista. Declaraciones, atentados y atracos son las noticias que llegan con más profusión, y, a distancia, produce una idea muy particular sobre la Argentina que a mi me parece más bien deprimente. En cambio por algún número aéreo de La Nación sabemos de las excelentes películas, exposiciones, etc. de este invierno cultural porteño y que nos produce envidia.
Por favor, envíen noticias de ahí, de los amigos, de todo. Un abrazo de Maruja y mío para usted, sus hijos y los amigos:
[Seoane]
|
| 1973-05-17 |
|
Ver [Carta manuscrita]
Transcripción da Carta de Scheimberg a Luís e Maruxa Seoane. 1973 en 17/05/1973
Buenos Aires, 17 de mayo de 1973
Queridos amigos, Luis y Maruja:
No se imaginan la alegría que me produjo la llegada de la carta de ustedes, no sabía que pensar; que Maruja estaba mejor me lo dijo Paulite por teléfono que la mamá estaba contenta y bien, también, lo supe por ella, entonces quedaba que no habían recibido las cartas mías, donde, más o menos, les contaba cosas de Buenos Aires. Además Sofovich nos dijo que Luis se quejaba (por teléfono) que nadie le escribía. Por suerte, ya pasó; queremos que esta carta llegue al mismo día que la inauguración de la exposición, deseándoles, como siempre, mucho éxito, espiritual y monetario; no dudamos que, como siempre, las dos cosas se realizarán, nosotros estaremos presentes con nuestro pensamiento y los buenos deseos. Mucho nos alegraron la noticias de ustedes; no me extrañó nada que Maruja maneje auto hasta la creo capaz de manejar un avión. Ahora el tráfico de Buenos Aires pone a prueba al chauffeur más pintado, así que reservo el premio “Nobel” para ella. Tenemos una relativa calma, no sé si es presagio para lo mejor o lo peor; mientras, aunque no creemos mucho, tenemos esperanzas, esto nunca se pierde. Por de pronto, esperando tiempos mejores, vamos al cine, pues hay muy buenas películas, aunque la de Buñuel nos defraudó a medias. Buen trabajo, buena dirección, muy buena intención pero...
Las novedades son: ustedes pasarán una linda vacación con Sofovich que andará por allá con su familia, ya les llevará mucho cariño y las novedades, aunque desde su punto de vista, la otra novedad y la más importante es que Falcini está enfermo, su arteriosclerosis sufre los efectos de la vejez, 84 años, y se le produjo una afasia, pérdida del habla, de la cual sale muy lentamente; además sufre de caídas por falta de equilibrio y resulta un serio problema para Germain que tampoco está bien, que tiene 88 años, que sufre de reuma, que es sorda, que está sola y tiene q’ recurrir a gente de la calle, a cualquier hora, para que la ayuden para levantarlo, que fin de una vida! Nosotros estamos bastante bien, esperando siempre noticias de los amigos.
Estuvimos en Galatea, se realiza allí una exposición bastante interesante de 14 mujeres jóvenes. Les transmito el pedido de Ora tal cual: “El sentido de la libertad en la obra de Picasso, con este título, se realizará en Galatea un homenaje al gran Picasso, me gustaría que Seoane acepte esta invitación en la cual habrá 16 otros artistas. La obra deberá ser inédita y la muestra se realizará alrededor de septiembre-octubre”. Les transcribo tal cual el pedido, Luis contestará. Y nada más por hoy. Ya habrá más noticias a partir del 25 de Mayo.
Saluden y agradezcan a los amigos de allá, a todos, siempre los recordamos con cariño. Saludos de amigos y familiares nuestros. Muchos cariños de Scheimberg y míos y les deseamos mucho éxito.
Aída.
[Escrito por Simón Scheinberg:] Con un especial abrazo de este perezoso amigo.
Scheimberg
|
| 1973-07-24 |
|
Ver [Carta mecanografada co logotipo do Laboratorio de Formas]
Transcripción da Carta de Seoane a Scheimberg. 1973 en 24/07/1973
La Coruña, 24 de julio de 1973
Dr. Simón Scheinberg
Buenos Aires
Queridos Aída y Scheinberg:
Hubiésemos querido contestar más rápidamente. No fue posible, perdón. Supongo que habrán tenido noticias nuestras por Sofovich que llegó a ésa antes que Elsa que fue por barco y habrá llegado en estos días, pues estuvieron unos días aquí en La Coruña y con quienes hicimos algunas excursiones. Hice, como saben, mi exposición en Madrid con mucho éxito y ahora estoy trabajando nuevamente en mis cosas, pintando poco, sobre todo dibujando. Nos deprime mucho la cuestión política de la que estamos bastante informados en general por la prensa de aquí y con bastante buenos comentarios. En España, desde luego, por esta vez el pueblo no se dejó engañar e intuyo el verdadero significado del peronismo. Había sido engañado hace veinte años y más cuando se le suponía por lo menos un partido reformador. Pero no quiero comentar nada de esto, aunque esté deseando recibir noticias, pues me prometí a mí mismo callar y esperar hasta que algunos amigos y sobre todo los hijos de los amigos sepan por experiencia la razón que nos asistía. En una sola cuestión, creo que aciertan en suponer a Perón un hombre hábil. No creo que hubiese político argentino más astuto y hábil y con muy pocos rivales en el exterior. Una especie de mezcla de gobernador de Córdoba, Sabattino y Barceló, el extinto caudillo de Avellaneda. Un ser ambiguo, con una política ambigua que engaña a una ingenua mayoría presidencial, pues nuestra decisión es marcharnos en la segunda quincena de septiembre para poder aprovechar lo que resta del año trabajando en Buenos Aires.
No sé si le escribimos que en nuestros días de Madrid con motivo de mi exposición, hemos visto una extraordinaria de Torres García con la obra enviada del Uruguay y la que se juntó, importantísima, de Barcelona. Muy bien presentada. Estaba también los famosos murales de la Diputación catalana. Pienso que Torres García gana mucho en nuestros días, que su obra se engrandece a medida que pasa el tiempo. A mí siempre me gustó, pero ahora se puede ver como un gran maestro. Viéndolo sólo por su pintura y sin el ruido que armaba defendiéndola y exaltándola y celoso como estaba del éxito de los demás. Muy pocos de los grandes artistas de su época y que fueron famosos resisten, a mi juicio, el paso del tiempo como él. En Barcelona, le dedicaron una extraordinaria y voluminosa monografía en la exposición de Madrid se colocaron ampliadas que servían para seguir el desarrollo de su vida y de su obra. Fue efectivamente una muestra que, al valor de ella se unía el de su presentación. Es curioso que la Argentina no hubiese podido hacer algo parecido para cualquiera de sus grandes pintores desaparecidos. Aquí como en el resto de Europa no se sabe nada del arte argentino, ni sudamericano. Solamente de Guayasamín, el pintor ecuatoriano, muy flojo, a mi juicio, de la línea de Siqueiros, pero a una gran distancia de éste y estúpidamente demagogo. Lo mejor que vi de él fue una naturaleza muerta que seguramente había hecho para vender, sin darle demasiada importancia. Negro y sucio de color. Sus cuadros con pretensiones sociales en los temas los compran seguramente para oficinas del Estado sin servir ni a la clase humilde de su pueblo ni al arte, así lo pienso.
Bueno, Aída y Scheinberg, en septiembre estaremos por ahí, pero escriban antes, falta mucho. Reciban un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
|
| 1974-01-15 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Paz Andrade. 1974 en 15/01/1974
Buenos Aires, 15 de Xaneiro de 1974
Sr. D. Valentín Paz Andrade
Vigo
Queridos Valentín e Pilar:
Recibimos a vosa carta do 30 de decembro pasado coas vosas agarimosas verbas de pésame polo pasamento da miña nai. Cando saímos desa non podíamos sospeitar que podía ocurrir tan de súpeto. Estaba ben, cos achaques da edade e mais nada. Ficaba feliz coa filla e ocurríu cuasi súbitamente, falloulle o corazón. Mais non quero falar desto. A nós prodúxenos door, algo que perdimos pra sempre e un algo que non podemos concretar, quedamos pra sempre afectados. O ano 73 foi un mal ano pra mín. Perdín dous amigos moi queridos, o escultor Luis Falcini e o Dr. Simón Scheimberg. Conocín os dous meses despóis da miña chegada a Buenos Aires fai mais de trinta e cinco anos, os dous axudáronme moito e débolles parte do que eu son eiquí. O primeiro orgaizóu a primeira esposición miña nunha galería da que era asesor, e o segundo mercóu o primeiro cadro que vendín eiquí. Logo Falcini orgaizóu outras duas esposiciós miñas na Sociedade Hebraica Arxentina, da que tamén foi asesor, e Scheimberg mercóu mais cadros e fixo o posi[b]le pra que outros os mercasen. Mais aínda sin este estímulo que pra min foi fundamental, débolles a sua amistade, o diálogo que mantiven permanentemente con eles durante 35 ou mais anos. Por outra parte o accidente que non somentes ferímonos senón que fixo que perdera tres meses de traballo. Mais o 73 xa pasóu. Imos ver que nos depara o 74. Estou pesimista, deprimido, sen siquer ganas de traballar.
Sentín moito tamén a desaparición de Lugrís. Fun seu amigo dende o 33 ou 34. Conocino por Cebreiro e dél conservo un poema que me adicóu con motivo da esposición miña do 63 na Coruña. E fai uns meses troquéille un cadro meu por un Collage de Lugrís a Patiño o de “Librouro” para o Museo. Foi un gran artista, mais a prensa galega descoñece a quenes en Galicia están a facer a sua hestoria e engrandecen a sua cultura. Eu agardo que agora ó pasar o tempo escriban sobor dél.
Unha aperta moi cinguida pra Pilar, Alfonso, a sua dona e tí de Maruja e miña:
[Seoane]
|
| 1974-01-22 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e o membrete:]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1974 en 22/01/1974
EDITORIAL GALAXIA, S.A./ Reconquista, 1/Teléfono, 18204/ VIGO
22-xaneiro-1974
Sr. D. Luís Seoane
Vigo
Meu querido amigo:
Acabo de recibir as túas liñas do día 15 dos correntes, precisamente cando acababa de me despedir de Alberto Vilanova despóis de xantar xuntos.
Impresionóume moito a nova do pasamento de Falcini, e, sobre todo, do Dr. Scheimberg, a quen tanto estimaba.
Tamén por aquí as mortes sucédense. Finóuse, como saberás, Don Xesús Carro. Aos poucos días, Augusto Casas en Barcelona. Tamén morréu no Hospital de Vigo Urbano Lugrís. E nun Hotel da Guardia, onde pasaba as Navidades, José Suárez.
Como ves, os vellos amigos vanse indo. A desaparición de algúns deles producíume verdadeira anguria.
O núm. 40 de Grial mandóuseche a Buenos Aires cando se publicóu, como puiden comprobar pola relación de envíos de Galaxia. Conócese que se extravióu. De todos os xeitos, ontes remesámosche un novo exemplar. Non sei que pasa cos correos. Como agora a maioría dos barcos non tocan no porto de Vigo, os retrasos que se producen son moi grandes.
Garimosos saúdos a Maruxa, de Evely pra os dous e pra tí a forte aperta de sempre de
Fdez del Riego
|
| 1974-01-31 |
|
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1974 en 31/01/1974
Buenos Aires, 31 de Enero de 1974
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo
Meu querido amigo:
Recibín a tua do 22 deste mes e as tristeiras novas das mortes de amigos moi queridos, D. Xesús Carro, Lugrís, Suárez e tamén a de Augusto Casas, aínda que non tiña con él trato dende denantes do 36. Encol de cada un dos tres, escribiréi algún día. D. Xesús Carro foi un home valente co que tiven correspondencia fai algúns anos; de Suárez fun compañeiro e amigo dende que chegamos a Buenos Aires cuase polo mesmo tempo. El chegóu xuntamente con Federico Ribas e Maruja Mallo. Fumos amigos nuns anos moi duros pra nos de outro xeito que pra vos. A Lugrís débolle un poema que nunca se publicóu en homenaxe á miña obra, feito no ano 1963. Fóramos amigos con Plácido Castro, Huici, etc., e Cebreiro, na época en que todos vivíamos na mesma cidade e tiñamos espranzas de coor de rosa en canto ó porvir. A min estame producindo anguria xa o ir vivindo. Serei pra sempre un alleo onde queira que esté. Mais non falemos mais desto.
No número de Novembro do ano pasado da revista Bellas Artes de Madrid, pubrícase un artigo encol da miña obra e de mín feito por un crítico de arte catalán. Gostaríame que dísedes conta dél na seición bibliográfica de Grial. Como tamén dos derradeiros álbumes que fixen. É o úneco que vai quedar como testemuño meu en Galicia. Todo o demáis en canto a mín é un fracaso.
Con correos pasa efectivamente o que tí dís, o problema da falla de barcos, e logo, dende fai meses supoño, irregularidades en correos. Pois faltan tamén cartas. Agradézoche o novo envío do número 40 de Grial.
Gostaríame que me dixeses cal foi a reaición da xente que coñeces encol do artigo de Ferreiro. Marchéi cando remataba de se publicar. Agardo unha oportunidade para responder. Tamén gostaríame saber como vai o libro meu publicado por vos. Agora preparo un encol de Maside a publicárese eiquí este ano. Tratarei de falar dél e da nosa época en Santiago, das nosas inquedanzas estéticas e das outras con respecto a Galicia.
Non escribo mais. Agradézoche as tuas lembranzas para amigos comúns como Falcini e Scheimberg a quenes eu débolles moito.
Unha grande aperta pra Evelina e pra tí de Maruja e miña:
Seoane
|
| 1974-03-19 |
|
Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1974 en 19/03/1974
Buenos Aires, 19 de Marzo de 1974
Sr. D. Rafael Dieste
La Coruña
Queridos Rafael y Carmen:
Recibimos en su tiempo vuestra carta que os agradecemos mucho, con motivo del fallecimiento de mi madre, escrita con todo el afecto que sabemos nos profesáis. Nuestra llegada aquí, a Buenos Aires, fué esta vez dolorosa. Habían fallecido algunos amigos, además de Falcini, de los que no habíamos tenido noticia en La Coruña, como Aldo Pellegrini, poeta y crítico de arte, historiador del surrealismo aquí en Buenos Aires que no sé si fué vuestro amigo, y a nuestra llegada Scheimberg1 a cuya amistad nosotros debemos mucho. A poco de fallecer Scheimberg ocurrió el fallecimiento de mi madre, dulcemente, abandonando sus manos entre las de mi hermana, casi repentinamente, en pocos minutos, sin que se pudiese sospechar que iba a ocurrir. Así nos cuenta mi hermana en la carta que nos envió.
En cuanto a nuestra salud, el accidente forma parte del pasado. Ni siquiera los días de humedad siento esos dolores que me pronosticaban algunos amigos. Ni en la rótula ni en la muñeca. Estoy trabajando normalmente. Tengo una serie de cuadros de mar, siguiendo en su intención los que hice ahí, y paisajes, paisajes hechos de memoria que no pueden situarse en lugar concreto alguno, pero que recuerdan en su capricho el montañés de Galicia. Tambien figuras y un Cristo con ropas de nuestros días. Me gustaría hacer un Vía Crucis donde todos los que intervienen vistiesen ropas de nuestros días, lo mismo que se hizo en otras épocas. Es posible que no lo permitiesen. En cuanto a grabados haré un nuevo álbum, esta vez con un personaje extraño, Gilles de Rais, noble caballero que acompañó a Juana de Arco en la guerra contra Inglaterra y que, años más tarde, fué ajusticiado en la hoguera a pesar de su influencia con el Rey de Francia por su sadismo. Tambien tengo el proyecto de publicar un pequeño libro sobre el Maside dibujante de Nueva España, El Pueblo Gallego, etc., de acuerdo con el medio madrileño y gallego que le tocó vivir y que los jóvenes no conocen. Mucho será recuerdo de largas conversaciones con él por los paseos de la Alameda, en su estudio de la Rua del Villar y en los jueves de Santa Susana, a donde le acompañaba para hacer apuntes de los feriantes. Sobre tu libro leí el artículo que publicó el suplemento de Informaciones y el artículo de La Vanguardia, que me parecieron muy justos. Supongo que se habrán publicado muchos más. Podéis imaginaros como nos alegró el éxito, alentando la secreta esperanza de que vuelvas a publicar nuevos libros de narraciones. Si se hubiese publicado algún nuevo trabajo sobre Historias e invenciones..., me gustaría nos lo dijéseis o nos enviáseis una fotocopia que puede hacérosla José Luis Vázquez en El Castro.
En cuanto a todo lo otro de lo que no quiero escribir y que se refiere a La Argentina, ocurre todo lo que sospechábamos. Se trata de una experiencia regresiva que puede depararnos muchas sorpresas. De los países limítrofes emigran constantemente a Buenos Aires. Una noche estuvo con nosotros Eladio. Hablamos mucho de todo, también de vosotros y de Galicia. Lo que ocurre en el Uruguay es muy triste, además se está despoblando. Creémos que es muy triste todo lo que ocurre en el mundo. A veces recordamos los planes monásticos del Tortoni, en busca del trabajo libre, soledad y naturaleza. Fué un fracaso de todos nosotros. El que más la buscaba, Espasandín, fué a residir paradójicamente en uno de los centros del mundo.
Basta por hoy. Un fuerte abrazo para Carmen y para ti de Maruja y mío:
[Seoane]
1. É difícil esclarecer se o apelido é Scheimberg ou Scheinberg, con ene, como aparece escrito noutras cartas, pois existen as dúas formas.
|