Persoa: Manuel Colmeiro

Persoa: Manuel Colmeiro [73]

Data Material Ver
Data Material Ver
Carta de González Carbalho a Seoane. Sen data
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de González Carbalho a Seoane. Sen data

[s/d]

Mi día de llegada a Vigo
(Impresión con aire de carta)
Amanecía cuando entramos a Vigo. Agazapadas en la bruma, alcancé a ver dos islas vigilantes, entre las que el Laennea pasaba silencioso. Y apareció la inmensa bahía en un profundo éxtasis de plata: y pálidas luces, barcas a velas deslizándose rápidas sobre el agua y el círculo erguido de la costa. Manuel Colmeiro, el pintor gallego que bajaría en El Havre, iba enumerando las poblaciones y a su vez despertaban, iluminándose. Ahora la luz es rosada, azul, verde. Y yo vuelvo a mi infancia, cuando mi padre, de sobremesa, hablaba de la ría natal. [Quise entrar a España por la puerta de Vigo y aquí estoy, con llanto en los ojos, dispuesto a que echemos una parrafada, tierra de mis mayores. Así decía entre mí, oyendo a Colmeiro, su emocionada enumeración, sin responderle palabra. Veíame como ser imaginado más que real. Este era yo; el que soñé este viaje. Y lo realizaba. Lo soñé de niño, oyendo a mi padre hablar de tu hermosura, oh Vigo. Después lo soñé, tocada el alma de nostalgias y anhelos. Lates en mis venas, tienes una afirmación de tiempo en mi sangre. Y ante mis ojos despiertas, ciudad marinera, en un círculo que me va abrazando. Tus techos rosados, tus casas de piedra, tu vegetación generosa. Ondula el terreno en un movimiento equilibrado musicalmente. Y siento la embriaguez que se experimenta cuando nace un amor. –Que al morir– rezo– me cubran con sábanas de este aire balsámico y anide en mis oídos esta música de rumores. Y tú me respondes con tu mañana de generosos augurios, vieja ciudad, anterior patria mía.
Ya cae la planchada. Estamos descendiendo. Pienso que deberían tocar el polvo del suelo y persignarse con él. Y me oprimen de pronto las manos de Paco Fernández del Riego, el gran escritor amigo, que me presenta al poeta Emilio Álvarez Blázquez. Me llevan del brazo. A no ser así, sabedlo, caería, que la emoción me acorta las fuerzas. Pero me reconforta el almuerzo, al que se uno el poeta Celso Emilio Ferreiro, otro gallego de ojos azules. Comemos ostras y centolla, rociados con vino del ribeiro. Del Riego hace alarde de erudición nombrando peces y mariscos. Para el café, subimos en automóvil al parque del Castro. Desde allí veo la bahía a la inversa de mi entrada a Vigo. Comprobaré más tarde que desde cualquier ángulo que se mire, la bahía, su agua de un alucinante verde, se contempla siempre. Las gentes llevan grabada en sus ojos esta natural grandeza. Y la lírica niebla que es frecuente a la distancia. Tu padre nació hacia allá –habla Del Riego extendiendo el brazo– en el Valle Miñor, puedes ir en tranvía.
Y regresamos, ya sin el auto, descendiendo con lentitud la pendiente llena de sorpresas, entre residencias envueltas en un hálito virgiliano que invitan al ocio, a la labor creadora. La tarde resplandece. Los pinos extienden su umbrosa cabellera. Hay pájaros que cantan con cristal tan puro que obligan a callar. La claridad es también un cristal purísimo. Cierto es que hablamos de poesía, de acuerdo todos en que el nombre de Antonio Machado se hermana con el de Fray Luis. Un clásico. Conjúgase todo en una misma atmósfera: el paisaje, estos hermanos sin apuro, la conversación. Inesperadamente, oigo mi voz, digo que ni a la hora de la siesta callan los pájaros y mi voz no disuena en el ámbito, entre estas casas, en la pendiente que conduce al centro animado de Vigo, bajo esa luz que es fresca y cálida, nueva y antigua. Entonces me siento inauditamente dichoso y quedaría sentado sobre una piedra, como esa mujer que toma el sol, la cabeza cubierta por un pañuelo oscuro. Oyendo al tiempo. Mi padre me dice desde mi corazón: “Está bien, hijo mío”. Y le respondo: “Sabes que vine a encontrarte en tu tierra, porque no era posible tanto tiempo sin verte”. ¿Sería exagerado decir que voy sabiendo quién soy, que comprendo mejor cuanto pienso, con estas cosas? A mi lado mis amigos, seguimos andando. “Sí, –dice del Riego– la austeridad de Machado se encuentra sólo en los clásicos...” Y un jilguero alza su voz, levantándonos en su trino, sosteniéndonos en el aire un instante en que el cálculo del tiempo se pierde y puede ser eternidad.

González Carbalho

Querido amigo Seoane:

Vd. me pidió las impresiones de mi primer día en Vigo. Aquí van. No reflejan sino una parte de lo mucho que siento. Vd. se sentirá deseoso de estar con nosotros. Y Maruja también. Los hemos recordado con verdadero cariño. Aquí los siento, en toda esta maravilla de carácter y de color que es Vigo. Me he deleitado andando por la ciudad, solo, viendo las sardineras a las que siempre se acerca un gato ilusionado. Me encanta ver como camina la gente, su ritmo, por las pendientes. He visto mujeres con verdaderos huertos en la cabeza. Qué tema las verduleras para pintar! La gente aquí es excepcionalmente hermosa y buena. Hablar por las calles con alguien es recibir una atención. Si les viene bien, háblenle a Maceira y a Angelita diciéndoles que los recuerdo a cada paso. Un abrazo para Vds. de

González Carbalho


Carta de Seoane a Percivale. Sen data
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Seoane a Percivale. Sen data


Sr.
Andrés Percivale
MONTEVIDEO

Estimado amigo:

Agradezco a usted todo cuanto vino haciendo por la venta del cuadro Hombre frente al mar, tenía entendido que era un asunto ya liquidado y por tanto no se me hubiera ocurrido preguntar por él en ninguna oportunidad. Efectivamente, he pintado mucho, quizá desigualmente, a vías de ensayo y en general estoy contento. Es probable que este año haga una exposición en Buenos Aires.
Puede usted quedarse con cualquiera de las telas mías, yo quizá propondría, de acuerdo con Colmeiro a quien le hablé de esto, uno de los cuadros de la exposición en esa, que yo estimo particularmente y que creo me representa bien que es Figura de leyenda, que llevaba el número 19 del catálogo. Creo que es característico mío y por otra parte es probable que quede bien en su galería. Tengo mucho que agradecerle a usted por lo que hizo por mí en Montevideo, y por la propia estimación que me dispensa, como para ponerle precio. Gíreme usted lo que crea conveniente, de acuerdo con sus posibilidades y con las modestas de la obra que le envío, siempre que sea conforme a su aval esta obra , porque sinó usted mismo puede indicarme otra cualquiera.
Le dije a Torrallardona lo del Salón del Ateneo. Creo que con bastante ahínco para esa exposición.
Con saludos a los amigos todos de ahi, a quienes recuerdo, afectuosamente se despide su amigo.

[Seoane]


Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Mi querido Seoane:

El mismo día que por Colmeiro tuve noticias indirectas tuyas y supe que todo seguía en pie, me llegó por la tarde tu última carta. Colmeiro, aparte de por otras cosas que luego te diré, me pidió que le diese mis impresiones para ti acerca de nuestro famoso negocio y así es posible que muchas de las cosas que haya de decirte aquí ya las sepas por él. Ocurre que luego no he podido volver a verle, como yo hubiera querido, porque he tenido una recaída de gripe de lo más molesta que me ha tenido días en cama. Bueno, así pues, voy al grano de la editorial.
No sabes la alegría que me ha dado saberte ya en marcha o, al menos, con el pie en el estribo. Como tú dices, ese trascaluerdo –me gusta mucho esa palabra– a veces nos pilla a todos, celtas o no. Pero en este caso, y no sé yo si será la gana de que todo salga según lo deseo, yo por mi parte no veo en todo sino señales para ser optimista. Me dirás acaso que en que me fundo para serlo y no sé si estaré en condiciones de decirlo muy por lo claro, ya que la realidad americana (fíjate que ya empleo esos giros realistas de comerciante nato) no la conozco ya. Pero sí sé que aquí lo único que se hace, o poco menos, son ediciones de lujo, lo que quiere decir que en alguna parte se venden. Creo haberte hablado del último libro ilustrado por Clavé –Cándido, de Voltaire– del que se han hecho sólo 250 ejemplares de los cuales los más caros a 20 mil francos y los más baratos a 12 mil. Claro que la firma de Calvé se cotiza ya de una manera un poco excepcional (para darte idea, te diré que un decorado para un ballet de Londres que le han encargado se anuncia, por la compañía, de la siguiente manera: “decorados de Picasso, Braque, Matisse, Clavé, etc”). Pero con Clavé, al menos, para algunas cosas contamos.
Por otra parte, la idea yo la siento que está al caer en manos de mucha gente y que si acaso no ha madurado, ya es únicamente por lo que nosotros podemos tener: “la experiencia americana”. Por otra, lo de Ussía, cada vez estoy más convencido –aunque todavía no le he dicho palabra– de que le interesará: tanto por ser nosotros quienes se lo propongamos como por el hecho en sí, que representa para el una oportunidad de hacer algo interesante con su dinero o el de su mujer –que tiene tanto o más que él–. Por otra, aún, tengo ya apalabrado un negocio y es el siguiente: Octavio Paz, poeta mexicano, a quien debes conocer de oídas, tiene en este momento terminado un libro de poemas. Desea particularmente editarle este año, porque este año hay en México un concurso nacional de literatura y dado que ya han tenido el premio Alfonso Reyes y las dos o tres personas susceptibles de concurrir con él, tiene muy buenas esperanzas de obtener el premio. Estaba incluso dispuesto a editarlo él de mala manera si en Buenos Aires no encontraba editor. Entonces yo le he pedido que aplace todo unos meses para editarlo nosotros y él está de acuerdo. No necesito subrayar la importancia que tendría para nosotros iniciar nuestras ediciones con un libro que sobre ser bueno en sí mismo, fuese un premio nacional en un país de América. Las señoras con quienes contamos, etc. No te voy a hacer el artículo, pero creo realmente que es muy importante. Por otra parte aún, he conseguido ver a Claire Coppola –luego te diré porque digo he conseguido– y tras una conversación con ella muy a fondo, todos mis cálculos psicológicos acerca de esto se han visto confirmados. De acuerdo con ella, yo voy a escribir a Coppola insistiendo, haciendo presión para que echamos a andar en esto, de manera que hay un indicio más de que esa posibilidad se realizará. Yo sé que, al parecer, está realizándose la venta en lotes de la quinta de Ramos Mejía de la madre de Horacio lo cual debe de darle a él una suma muy importante. Si a eso unes de nuevo Zervos, le ha dicho a Claire que Coppola debe venir, que él le daría trabajo, y que la misma Claire, por muchas y sutiles razones, desearía más bien eso, creo, terminará por andar, pese a lo suelto y alocado e inconcreto que a veces es Horacio. No te digo nada si además de todo esto tú ves la posibilidad de añadir a nuestro negocio el ramo de libras de texto.
Concretando: más optimismo que nunca. Y, por lo tanto, más apremio que nunca para que acabes de llegar de una vez, condenado. Ocurre que Ussía lo mismo puede estar aquí quince días más que siete meses. Naturalmente, yo sabré la noticia de su viaje siempre con tiempo suficiente para hacer yo la gestión si veo que aún no estás tu en el horizonte que se va a ir sin que hayas llegado tú; pero prefiero, y de acuerdo a tu carta, tú también, que estés aquí para lanzar entonces toda la artillería gruesa. Y de ella creo yo que sería particularmente eficaz si al llegar tu puedes traer, de Coppola, algo más que una promesa vaga, como las que él suele hacer. Por eso, en ese terreno, cuanto puedas concretar, será más que importante. Claire se va el día 20 de modo que va en avión, llegará el 22. Si para esa fecha aún te has embarcado, trata de ver de nuevo a Coppola –a quien yo, por mi parte, voy a escribir –por Claire o directamente– para tratar de atar cabos hasta donde sea posible. De serlo, sería también bueno que estudies y aun realices, si es posible, algo de la parte legal del asunto. Eventualmente, Baudi, por ti y por mí, creo que podría arreglar las cosas de la manera más fácil, cómoda y simple. Tú lo verás. Por mi parte, y siempre sobre la base de tener tú y yo la responsabilidad técnica del asunto, tienes carta blanca para hacer y deshacer si algo hay que se pueda ya hacer o deshacer en mi nombre.
Bueno, ahora otras cosas: Primero, lo de la imprenta: la famosa gripe me ha impedido hasta ahora hacer nada. Cuento informarme en esta semana –hoy es domingo 6–. En cuanto sepa algo, te lo diré.
De los Dieste, no sabía o no me imaginaba que su viaje fuese ya cosa al caer. Acerca de esto, por ti, por ellos, por Coppola y por mi voy a darte algunos detalles importantes. Colmeiro llegó aquí, como tú decías contando con tener lo equivalente a 500 pesos. Pero resulta que Coppola había hecho eso con toda su irresponsabilidad y resulta Claire no tenía ya dinero suficiente –lo había invertido todo en sus compras y billete de avión, etc.– de modo que sol –ha podido ofrecerle los mil francos que Colmeiro ha rehusado. Es muy típico de Horacio hacer las cosas así sin contar con Claire, etc. Lo digo no por hacer una crítica inútil, sino por prevenir a Dieste, si aún hay tiempo para ello, de que yo no he recibido carta de Horacio ni sé nada de ese dinero, ni Claire me ha dado noticias de él. Y también que si tú has pensado contar con él en ese sentido, que precises bien todo, ya que él con la mejor buena voluntad es capaz de hacerte la faena que le ha hecho a Colmeiro. En todo caso, creo mejor que él te diga como se las arreglará él para mandar plata aquí y que ponga a tu disposición el mismo conducto, pero poniéndote a ti en relación directa con la entidad o persona que sea para que tú puedas atar cabos.
Tenme al corriente –pero hazlo de veras– de tus proyectos en cuanto a la parte material del viaje. Intenta informarte como mejor puedas acerca del punto de llegada que si es el Havre yo casi seguro podré ir a buscaros. Dime fechas. Luego como los barcos a veces se retrasan un día, dime porque compañía viajas para poder estar al corriente de la fecha de llegada desde aquí. Y en último término, cuando estéis tierra a la vista, infórmate en el barco mismo y telegrafíame desde a bordo diciéndome la fecha de desembarco para organizar yo mi plan de búsqueda. Del Ávila Camacho, siento haberte dado tanta lata. No recuerdo de nadie a quien yo le haya dado tal libro de no ser, creo, Melella. Si tienes oportunidad de ver a Cimorra, acaso pudiera ser que él lo tenga por la relación que ellos tenían con el editor. Si tienes noticias de lo de Parra, no dejes de dármelas.
Para terminar: te agradezco muy de veras el ofrecimiento de traer alguna cosa. Y así, siempre que sea con la condición taxativa –¿no se dice así?– de que luego arreglemos aquí –pero de verdad– me dispongo a hacerte algún encargo siempre que no te procure dificultades manifiestas, ya que suele haber muchas pegas. Así y aparte de esos dos pares de medias nylon –tamaño grande– que cuesten alrededor de 18 o 20 pesos. Y para mí –¡asómbrate!– si te acuerdas, me gustaría tener un libro de Borges: la antología de literatura fantástica o algo así que editó creo [manuscrito:] en Emset . Insisto en que nada de lo que pido es imprescindible y por si lo traes, no puede haber cuestión en cuanto que yo te devuelvo aquí todo. Ya es muy molesto encargarte cosas como para dejar la parte material de ella en suspenso. Muchísimas gracias de antemano. Abrazos a los amigos y para vosotros los muy impacientes de iros a buscar al Havre de vuestros

Arturo S. Plaja


Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. Sen data

Querido Seoane:

Cuando recibas estas línea, debes de estar por llegar de regreso ahí, Carlisky. Supongo que te irá a ver, sin contar las propias razones que él tenga, para hacerlo, de mi parte, y para dos cosas.
Una, la primera, es para entregarte el texto de un libro mío de poemas. Y con relación a esto quiero especialmente hablarte. El libro en cuestión es una especie de antología que yo he hecho de mis poemas escritos hace unos diez años y sólo publicados, algunos de ellos, en revistas, aquí y allá –nunca mejor empleada la expresión– y que hoy desearía recoger en un libro. Como ves, poco fruto para tantos años, y menos mal si aún se pudiera decir, poco y bueno. En fin, ese libro, que de pronto, por no sé que ansias, que espero a pesar de todo que no serán mortales, se me aparece ahora como de urgente e impostergable publicación (me refiero, claro está, a mis intenciones de hacerlo así), lo he mandado también a México.
Por una serie de razones entre las que se cuenta que nunca he publicado allí nada y el proyecto que alimento (ya te habrás dado cuenta de que todo proyecto necesita ser alimentado, como cualquier hijo de vecino) aunque no estoy seguro de que no se muera –y sería de hambre, en ese caso– antes de ponerle en práctica, de ir allí, a México algún día, con lo cual tengo la ilusión –un tanto cándida, es cierto– de que tener publicado ya un libro allí, me facilitaría las cosas. Releo el párrafo y veo que ha salido de un barroco casi incomprensible, de modo que le traduzco a lenguaje más llano. Digo que he mandado el libro a México con intención de que se publique allí, si es posible. Al parecer, por lo menos, no es imposible. Y por las razones apuntadas arriba, yo lo desearía así. Pero...
Pero, suponiendo que no cuaje mi proyecto mexicano, y tras de habértele expuesto –así como también las razones de mi preferencia en principio– te quiero someter el libro en cuestión, para preguntarte: ¿Hay ahí alguna posibilidad de publicarle? ¿Te parece publicable –total o parcialmente–? ¿Sería posible para ti en Botella al mar, hacer algo por mi libro? Por el momento, y por las ya repetidas razones de que estoy esperando a saber que pasa en México, no quiero más que preguntarte la cosa, así, en principio; porque, en principio, para lo de México, tengo buenas esperanzas –que algo es algo–. Mas supuesto que fracasaran ¿crees tú que se podría hacer algo ahí? ¿Crees tú que un prefacio que hiciese Bergamín facilitaría la publicación?
De otro modo, ¿sería posible publicar una parte del libro como la plaquette que vosotros mismos me hicisteis de Phokas el Americano? ¿El hecho eventual de hacerla ilustrar por alguno de los pintores de aquí añadiría alguna facilidad? De manera más precisa, si lo posible fuera sólo parcial, me gustaría, particularmente, que se publicase ante todo el poema que verás incluido y que se titula Lo que le sobra a la sepultura, muertos desconocidos y españoles vivos de hambre. Ha sido ya traducido en francés y en italiano, pero no sé si políticamente cabría hacerlo ahí. En fin, con respecto a todo esto, si tienes tiempo y ganas de contestarme, te lo agradecería muchísimo. Cualquiera que fuese tu contestación, naturalmente. Porque incluso si hubiera de ser por completo negativa, para mí sería útil en el sentido de intentar por todos los medios conseguir lo de México; por contra, si tú me dices que algo o todo podrías hacer ahí –independientemente de la fecha– me dejaría más holgura para tratar de resolver lo de México, puesto que siempre podría contar contigo. Repito, pues, que, por el momento, tu sola contestación de principio –y, por supuesto, sin que signifique ningún compromiso para vosotros, tendrá ya muchísima utilidad para mí y, en consecuencia, te ruego que lo hagas. Creo –y es un dato que te doy pensando que acaso pudiera facilitar la cosa– creo, digo, que Seghers va a publicar aquí una parte del libro en edición bilingüe. Aunque con estos cabronzuelos nunca sabe uno a que atenerse. Dejémoslo, por el momento, en que creo.
De la otra cuestión de que supongo que te hablará Carlisky, es lo siguiente: él tiene la intención de volver y la necesidad, para hacerlo, de ganarse aquí la vida. Me propuso hacer algo así como una academia para la enseñanza del español y, eventualmente, la literatura española, con algún punto de vista que quizá sea útil; por mi parte, hablando de todo ello, saqué yo a relucir el que fue un día proyecto nuestro, que algo se podría hacer que permitiese luego la edición de autor, etc. Como tú eres viejo experto en la materia, yo le recomendé que hablase contigo y hasta que vieseis si de algún modo pudiéramos trabajar en colaboración o cosa parecida. Él, Carlisky, parece persona muy práctica y eficaz en todo lo administrativo, de modo que yo creo, aunque moderadamente, en el tal proyecto. Con todo, si una vez que hayas hablado con él acerca de esto, me quieres escribir también, cuando tú puedas decirme (y si lo consideras necesario, en un plano puramente confidencial) tendría para mí importancia de consejo mayor, y creo que, muy de verdad, decisivo para lo que a mí respecta. Mas acaso, paradójicamente, por lo mismo que esto tiene aire de ser cosa práctica e inmediata, me interesa menos o menos urgentemente, que tu contestación a todo lo que te pregunto acerca del libro.
Tú lo verás todo. (Ah, y entre paréntesis, de no ser vosotros, ¿crees tú que hay alguien a quien yo pudiera proponer el libro en cuestión ahora en Buenos Aires?)
Que quedo esperando tu carta, ni necesito decirlo. Más de una vez alguien me ha dicho que estáis pensando volver por aquí. Supongo y espero que aún no habrá nada de cierto, ya que de otro modo me habrías escrito para decirme algo, ¿no? De todos modos, dime lo que haya de esto, aunque sea en estado de proyecto. Ultimamente tuve ocasión de recordarte particularmente, con motivo de un viaje aquí, de Rossi, que estuvo unos ocho o diez días. Sé que sigues pintando cada día más y que, por lo tanto, cada día pintas más, también, en Buenos Aires. Tal vez sería el momento para darte otra vuelta por aquí a ver si tienes la suerte que ha tenido últimamente Clavé que hizo una exposición en Drouant David y el mismo día de la apertura, el muy animal, había vendido todo, teniendo en cuenta además que casi todos los cuadros eran grandes! No sé si tanto éxito será bueno para él; quizá no. En todo caso, como tú sabes que yo tengo mucho aprecio por él, me alegré y de veras. Aquí veo de vez en cuando a Colmeiro, que sigue lo mismo que siempre. Dime de los amigos de ahí y, para empezar, de vosotros. Saluda cariñosamente a Maruja y tú recibe un buen abrazo, como siempre, de

Arturo Serrano Plaja


1932-10-25
Carta de Cuadrado a Seoane. 1932
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] Ayuntamiento de Santiago.

Transcripción da Carta de Cuadrado a Seoane. 1932 en 25/10/1932

25 de octubre de 1932

Sr. D. Luis Seoane
La Coruña

Amigo:

Hace unas horas que acaba de llegar una carta de Cunqueiro –Cunqueiro es un amigo poeta– que dice: “Cuadrado escribe en papel del Concejo”. Hace unas horas que acaba de llegar una carta en cuyo membrete figura; “Cuadrado –Teniente Alcalde del ayuntamiento de Santiago”. No necesito hacer comentarios puesto que la vida lo es todo. Así que cuando viene tu carta, que es una canción de alegría y que hay que masticarla entre este cobarde medio de vivir, lo mejor es soñar y soñar es encontrarse solo entre los colores de Resol. Tú también llegas a rebelarte, pensando en mi humorismo y juntos bailamos esa honda realidad que nosotros vivimos en este estado social en que nos encontramos ausentes, ausentes como el negro Langston Hughes. Gracias a que en el mundo aún hay un atisbo de verdad y esa verdad es la que íntimamente lanzamos al mundo a la cara.
Por eso tu carta es difícil de contestar. Viene llena de problemas que soy incapaz de lograr. Coruña tiene que ser un gran campo para Resol. No te preocupe la recaudación. Pasea por la calle Real y entrégalos a la voracidad de las manos ausentes de ansiedad. Ellos llegarán. Resol debe pasar por todos esos sinsabores para retozar y renegar de ser intelectual. Resol sale en francés porque así lo reclama el público de Francia, como saldrá también lleno de sangre porque así lo reclaman nuestros hermanos los hambrientos. Resol lo es todo. América dice: ¡Gallego! y Resol va preparando su gran caudal de sensibilidad para llenar todos los ámbitos en donde haya luz y en donde haya obscuridad. Yo descanso en ti como descanso en esta gran tranquilidad del mundo. Con esa paz libertaria de ¡Viva la Libertad! Resol está preparado para salir. Un número dedicado a Goethe íntegro. Algo maravilloso. De homenaje. Y suena la voz de propaganda, propaganda...
Para Yunque mandé el artículo que hice para el Pueblo Gallego dedicado a Souto y que en el Pueblo no, seguro, lo publicaron diciendo que era propio de Mundo Obrero. Así está Galicia y toda su Autonomía. Yunque sale pronto y Fole crece. Crece como toda esta generación que debe estar profundamente unida para esta gran batalla que debemos dar a todo lo que nos atosiga y pretende ahogar.
Me parece bien lo de hacer el retrato de la peña y quien debía hacerlo eres tú, ya que eres un hombre bárbaramente sincero y esto es el único patrimonio de los escritores revolucionarios. Nosotros, los demás, llenaremos todo de literatura y no seremos capaces de ilustrarlo con esos pequeños juguetes que nos rodean en todo instante.
El Comité dio un acto a cargo del abogado D. Luis Hoyos sobre un viaje por Rusia. –En la universidad está Fidelino de Figueiredo dando un cursillo muy bueno sobre literatura portuguesa. García Lorca me anuncia su llegada. Sainz de la Maza también quiere volver. Y la vida de Santiago está girando alrededor de nosotros. Estamos organizando un núcleo encargado de recitales poéticos. Apareció en el periódico y supondrías quienes andamos por medio. Mony Harmelo vendrá a Santiago y recitará sobre los nuevos poetas argentinos y vivirá unas horas con esta peña que dice Ramón no la encontró en el mundo. Modestia aparte por lo que nos toca.
Manda cosas para Resol. El presupuesto que das me parece muy barato y aceptable. Puntualiza más sobre clase de papel, tipo de letra y grabados. Y forma de pago. No olvides que Resol no tiene dinero y que gracias al actual editor vamos tirando, ya que voy pagando poco a poco, y se debe bastante. Pero tengo confianza en el porvenir y ganaremos en nuestros oficios correspondientes dinero y triunfaremos. Y haremos un esfuerzo y tiraremos ese Millón de ejemplares necesarios para nublar al sol y dar un nuevo matiz a los corazones. Contesta sobre esta parte legal de la vida, la económica.
De América vino un paquete dirigido al director de Resol en donde me mandan la Antología de César Tiempo. No sé quien será algún admirador de nuestra hojilla, ya que recibí distintas cartas haciendo elogios de nuestra obra.
Dile a Plácido R. Castro que ponga su gran sentimiento en nuestra obra y envíe alguna traducción irlandesa. No te olvides.
Colmeiro está en Santiago y no va a La Coruña. Estamos proyectando lo de Lisboa y pasamos con él esas horas dulces de su color puesto en su gran y sincera amistad, pasando constantemente ese recuerdo de la ausencia de Seoane.
Puse en mi solapa un letrero que dice: “No me hable usted de política”. Y aun Fole de vez en cuando tiene su frase en ese círculo viciado de unas elecciones. Tuve carta de Dedalus y le escribiré. Que no se olvide de Resol.
Hay que hacer la lista de Resol para ir a los 10.000 ejemplares de Coruña. Hay que ir seguros. Pregunté al Gobernador por su hijo y me dijo que actualmente está en Orense. Será un buen elemento y hay que esperarle cuando vaya por ahí.
Sale Universitarios de la mano de Domínguez y Riego, y ya el S. J. prepara su pluma para buscar la verdad.
De Barbeito el madrileño no sé nada. Quería su dirección para mandarle Resol.

Y nada más. Un abrazo.

Arturo Cuadrado


1947-02-02
Carta de Percivale a Seoane. 1947
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Percivale a Seoane. 1947 en 02/02/1947

Montevideo, febrero 2 de 1947

Señor Luis Seoane

Mi gran amigo:

He recibido su carta con la satisfacción de que dos obras suyas queden en nuestros Museos, y digo dos, pues dudo que la tercera pueda ser adquirida por ahora. En el día de ayer se ha enviado Moza, para que se le colocara bastidor, toda esta actividad se debe a nuestra buena amiga Elida que sabe estimar de verdad a los buenos amigos. He escrito a Merli sobre el envío de mi libro sobre el grabado de Picasso, que necesito para una nueva muestra del grabado. No me gusta nada su silencio.
He recomendado su obra a la Santa Estelle Mandel de los Estados Unidos, no sé si ha podido localizarlo, pues he dado la dirección de Cabalgata. La considero muy bien enterada y me parece lo mejor que nos ha enviado Norteamérica.
Escribiré a Torrallardona sobre la oportunidad de exponer aquí, cosa que considero posible, ya se trate de amigos del arte, el nuevo salón del Ateneo, etc. todo depende de cantidad.
La galería sigue siendo visitada por personas a allí, esto se debe a su generosidad. Sobre mi viaje a esa, sólo espero que pasen los calores que estamos pasando nosotros. (?)

Con saludos al amigo Cuadrado, Colmeiro, Torra, etc., reciba usted un abrazo de su amigo.

Percivale


1948-02-05
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1948 en 05/02/1948

Buenos Aires, 5 de febrero de 1948
Sr. Francisco F. del Riego
Vigo


Querido amigo:

Hace mucho tiempo que te debo respuesta a tu última carta, con fecha de hace ya bastantes meses. Fuí dejando la contestación por motivos distintos pensando hacerlo a cada instante y no lo hice, más por falta de ánimos, por depresión, que por cualquier otra razón justificable. Pero todo esto nada tiene que ver contigo, ni con todos los demás amigos de ahí, sino conmigo mismo y es por tanto inútil escribir de ello. Tambien le debo una carta a Maside, a quien escribiré uno de estos días.

Leí tu artículo sobre pintura gallega, que aún está por publicar esperando que la revista tenga espacio libre de cuestiones internas del Centro Gallego, de modo que pueda dedicársele casi por entero el número. Las copias fotográficas son en general muy malas y algunas no pueden reproducirse porque sería inútil, las mejores son las de Maside y Laxeiro y las peores las de Pesqueira y Torres que no dan la menor idea de las obras. También recibí por Prada las de Prego. Tu artículo lo encontré justo y acertado, pareciéndome bien enfocado el problema de la pintura gallega actual de Galicia. Los cuadros de Maside deben de ser expléndidos (sic) por lo que se puede deducir de las fotografías y tambien deben de ser muy buenos los de Laxeiro. Pero, ¿qué ocurre con la pintura de Díaz Pardo y de Prego? Desde aquí es muy dificil comprender los elogios que algunos les tributan. A mi me parece un tremendo salto atrás en la pintura gallega actual. Todo el esfuerzo de la generación anterior a ellos para marcar unas características propias, el esfuerzo de Maside, Colmeiro, Souto , Francisco Miguel , etc., buscando nuevas formas, entroncándolas con el paisaje y el arte tradicional nuestro que floreció en el medioevo, las conquistas de la pintura de nuestros días en el resto del mundo, parece ser olvidado por esos dos pintores. Quizá cambien. A mi personalmente me interesa la juventud de ellos y la inquietud que puedan tener.

En la exposición de Arte Español de Buenos Aires , donde lo único que se destacaba con gran ventaja sobre todos era Solana , ví los cuadros de Sotomayor , Julia Minguillón , de Mosquera , de Juan Luis , que me parecieron falsos y malos. Todo esto no tiene nada que ver con la pintura ni con Galicia o el espíritu gallego, es pura cháchara pictórica, mala retórica, aquella de que estábamos tan hartos. Parece que vuelve a campear la pintura de las exposiciones regionales de Bellas Artes , o de la Sociedad Económica de Santiago de Compostela y va a terminar por resultar gran maestro aquel González Blanco , el hermano de “Mandingas”, santo auxiliar de Derecho Canónico. ¡Qué gran exposición se podría hacer con las obras de Colmeiro, Maside, Souto, Laxeiro, Francisco Miguel, Palmeiro (un pintor de Betanzos que hace veinte años reside en París y que expuso este año en Buenos Aires) etc., y las esculturas de Eiroa ! En el arte de todos ellos se destacan características nuestras, profundamente gallegas y se abren nuevos caminos para el futuro. Realizan una pintura abierta y generosa que tiene poco que ver con la pintura aprendida en los museos. Una exposición así, excluyente, llamaría la atención aquí y en cualquier parte donde se realizase. Hay que haber visto la exposición de Arte Español de Buenos Aires para darse cuenta de que Galicia es hoy, con esos nombres que te cito, uno de los centros de la pintura peninsular. Lo único malo para esta generación es que solo unos pocos ven esta pintura, tú entre ellos, los demás, los ya hechos hace años, el grupo de eruditos de Orense y Pontevedra con otros méritos reconocidos por nosotros, se han dejado influenciar por las estupideces sobre arte por ejemplo de Risco , y solo han tenido pasión por la prehistoria, los archivos y los museos. Nunca se detuvieron a ver, al márgen de los datos históricos, la maravilla de nuestras catedrales, de la escultura medieval gallega y del arte popular de nuestra tierra. Para ellos no tuvo sentido aquella frase profunda de Murguía hablando del pintor gallego en general: “Hay un elemento de originalidad poderosísimo, que le obliga a buscar por sí solo lo que desea y a realizar por los propios medios aquello con que sueña.” Tienen todo esto tan olvidado como tuvieron, hasta hace poco tiempo, la literatura de los cancioneros. Hizo falta para Galicia que se originasen cambios profundos en la pintura del mundo para que apareciesen los pintores gallegos, lo mismo que ocurrió con la literatura del siglo xix. Y lo que pasó con Galicia ocurrió, por ejemplo, con Bretaña. Los países célticos estuvieron mudos y encerrados en sí mismos desde la Edad Media hasta el siglo xix, precisamente en los siglos de las reglas soberanas, de las academias y de las escuelas. No existe en Galicia ni un solo escritor académico, ni tampoco un pintor de valor académico propiamente dicho. Los primeros grandes nombres del siglo xviii son el Padre Feijóo y el Padre Sarmiento , y el último gran nombre del siglo xx es Valle Inclán . ¿Qué tienen de académicos ellos y las grandes figuras del siglo XIX, Rosalía y Pondal por ejemplo? Los dos nombres más prestigiosos de la pintura del siglo XIX fueron Villaamil y Ovidio Murguía . ¿Qué tienen de académicos? Esto a mi juicio es lo que parecen no conocer los pintores más nuevos de que tu escribes. Existe una pintura actual que se puede asegurar que pertenece al Atlántico europeo, con diferencia de países tiene mucha relación entre sí, su fuerza la adquirió en el expresionismo y sus grandes nombres son el belga Ensor , Rouault , de origen bretón, algunos franceses más como Gromaire de la zona francesa del Atlántico, el acuarelista y escultor inglés Moore , el galés Shuterland , el irlandés americano Flanagan y al lado de ellos están en algunos casos con ventaja, los nombres de Maside, Colmeiro y Souto.
Perdóname toda esta divagación, pero quería darte mi opinión aunque fuese ligeramente sobre el problema de nuestra pintura. Creo que ella no tiene aún, ni ahí, no hablemos de aquí donde existe una colectividad tan numerosa pero desde el punto de vista de la cultura tan inútil para Galicia, el suficiente prestigio ni se escribe lo suficiente sobre estos pintores; que no se reproducen suficientemente sus obras, que no se les estudia como debiera, que les falta, en fin, todo aquel elemento de propaganda que otros países utilizan en beneficio de su arte. Casi todos los eruditos de nuestra tierra suponen aún más importante el ensayo sobre la rueda de carro, o sobre una mámoa, que sobre el arte viviente, el que se desenvuelve delante de nuestros ojos. Yo no le quito importancia al ensayo sobre la mámoa, o sobre las inscripciones rupestres, pero esto no puede ocupar exclusivamente a toda una generación como vino ocurriendo, ni ser el motivo principal de nuestras publicaciones más importantes, ni de nuestros centros de estudio. Y esto que digo de la pintura vale para toda otra obra de creación, ¿qué ensayos se han publicado ahí sobre la prosa de Dieste o sobre la poesía de Aquilino? ¿Qué trabajos serios existen sobre Valle Inclán o sobre los precursores, aparte, en este caso, de los que hizo Otero? ¿Dónde están las biografías y las monografías que corresponde hacer y que sirven a la divulgación popular? Cuando pasen unos años más, no se conservarán en Galicia recuerdos de la vida de Valle Inclán, de Pondal, de Eiroa, por ejemplo, y tendremos que soportar los estudios torcidos y las biografías desfiguradas, como la que hizo del primero Gómez de la Serna en Buenos Aires, en la que parece que Galicia no hubiese existido para Valle Inclán a pesar de ser el tema fundamental de casi toda su obra, lo cual contenta a los imbéciles que quisieran excluir su galleguidad.

Por todo eso me alegra tu ensayo sobre pintura y tu libro sobre literatura gallega y las notas que haces de divulgación. Sigues en esto la tradición del siglo xix a la que tanto debemos nosotros, mucho más, desde luego, que a la que nos precedió. ¿Cuántas veces no habremos hablado a gentes de aquí, ajenas al arte de nuestro pueblo, de Maside, de Eiroa y de otros, enseñándoles simplemente las pocas fotografías y reproducciones con que contábamos? En ningún caso hemos podido ofrecerles a quienes nos escuchaban una pequeña monografía con reproduciones porque no existe, la breve monografía que puede ofrecer de sus pintores cualquier ecuatoriano, por ejemplo, aún perteneciendo a un país que apenas tiene existencia actual en el mundo de la civilización.

De mi no tengo apenas que decirte. Hice dos exposiciones en esta capital, una de óleos y otra de acuarelas con bastante éxito. Tengo para enviarte en cualquier oportunidad algunas de las fichas sobre los escritores emigrados que hice para tí y aquellos poemas gallegos de que te hablé, de Varela, de Espasandín y de Dieste. De tu libro no hay novedad ninguna hasta ahora, lo tiene el jurado del concurso del Centro Gallego y tengo esperanzas, fundadas en la utilidad de él y en su valor, de que resulte el premiado. Te daré noticias sobre él tan pronto las tenga.

Dime, refiriéndome a otra cosa, ¿te sería fácil conseguir en toda Galicia corresponsales para obtención de documentos y para ventilación de asuntos judiciales, o puedes tú simplemente conseguir atender a esto desde ahí? Porque si esto fuese posible yo me encargaría de crear aquí una especie de oficina destinada a eso, parecida a otras que existen pero con la ventaja de ser atendida por abogados de ahí y por mí mismo. Tu marcarías los honorarios en esa para cada caso, pero tendrías que adelantarme una lista aproximada de ellos. Estudia esta cuestión.

Sin más con saludos para Plácido, para Maside y para todos los amigos, recibe el abrazo fraternal de

Seoane

Nota.- Contéstame pronto, no te vengues de mi mal ejemplo.


1948-02-15
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948 en 15/02/1948

Vigo 15-feb. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Acabo de recibir tu interesante carta. Créeme que la he leído con profunda satisfacción. Tu certera visión de la pintura gallega, y aún la forma como enjuicias el fenómeno de nuestra cultura en general, son oportunísimas. Precisamente sobre semejantes puntos de vista vengo insistiendo yo de manera reiterada. Y me alegra ahora que, a través de la distancia física que nos separa, hayamos venido a coincidir en la esencia del problema. Es muy probable que, aprovechándome de las sugerencias que en tu carta me brindas, vuelva a reincidir en algún artículo de divulgación sobre tan importante tema.

Para que puedas apreciar el tono de los trabajos periodísticos que, desde hace tiempo, vengo publicando de una manera regular, te adjunto tres de ellos; los primeros que encontré a mano, aun cuando no sean los más expresivos de la campaña que en pro de la cultura gallega vengo desarrollando. Te hubiera enviado, también, un pequeño ensayo que escribí sobre la poesía de Iglesia Alvariño, con el pretexto de la aparición de su bellísimo libro Cómaros Verdes , pero no he podido encontrar el duplicado que tenía.
¡Qué razón tienes cuando afirmas que el arte de los pintores más jóvenes de Galicia, supone un indudable salto atrás, si se le compara con el que Maside, Colmeiro y Souto representan! Sin embargo, creo, sinceramente, que a parte de la obra de estos tres siguen remozando cada día, existen otros nombres que merecen nuestra atención. Laxeiro, indiscutiblemente. Pero, también otros: Virxilio Blanco en muchos aspectos, y, sobretodo, Manuel Pesqueira. A Pesqueira lo considero como una auténtica y recia promesa, punto en el que coincide conmigo Maside. Su arte es medularmente gallego, sin el menor asomo de virtuosismo, y honradamente personal. Creo que Pesqueira, en la misma línea de Colmeiro, Maside, Laxeiro, será un gran pintor de Galicia.

Se me ocurre, refiriéndome a otra de las sugerencias que apuntas, que sería muy conveniente dedicar algo a la memoria y a la obra de Eiroa. Hoy, este gran temperamento de escultor, llegó a ser una figura casi totalmente olvidada en nuestra Tierra. ¿No sería oportuno, con motivo de aniversario de su muerte, consagrarle un número de la Revista del Centro Gallego, en el que colaborasen los intelectuales gallegos que conocieron y admiraron su labor?

Las noticias que me das sobre el éxito de tus exposiciones de óleos y acuarelas, me llena de alegría. No sabes cuanto me agradaría conocer algunos de tus cuadros, pues, aparte del delicioso álbum de dibujos que me mandaste, no conozco de tu arte más que las cosas antiguas.

Te agradeceré mucho que me envíes las fichas de escritores gallegos que tienes confeccionadas, así como los poemas de Varela, Espasandín y Dieste que me prometiste. También te quedaría muy reconocido si me remitieses regularmente la Revista del Centro Gallego. Ya se lo había indicado a Prada, pero se conoce que se le olvidó. Y en plan de solicitarte favores, ¿podrías mandarme cuanto antes un ejemplar del libro Queixumes dos Pinos , que no he podido conseguir aquí por haberse agotado? De casi todos los demás libros que habéis editado sobre cuestiones referentes a Galicia, he hablado en sucesivos artículos. El otro día leyeron por la BBC –por cierto muy bien– un ensayo mío en gallego, titulado Pondal y los poetas célticos , que me habían solicitado expresamente. Resultó una emisión muy grata.
Estoy muy reconocido por ese interés que te tomas por mi libro de Literatura. Sería una gran satisfacción para mí que resultase premiado, y, sobre todo, que se publicase. Espero que me tengas al corriente de la suerte que corra. Cuando se publique el trabajo sobre Pintura, no dejes de enviarme algunos ejemplares de la Revista para entregárselos a los artistas de que hablo, ya que continuamente me lo están recordando.

Con respecto a la propuesta que me haces para tramitar asuntos judiciales y obtener documentos, en relación con tu despacho de abogado, la encuentro muy aceptable. Creo que podría organizarse en la forma que sugieres. Pero, claro, es cosa de estudiar con más calma. En una carta próxima te enviaré un detalle de lo que podría hacerse. A los efectos de honorarios, para asuntos judiciales, podrían fijarse los que tiene establecidos aquí el Colegio de Abogados, y, en relación con la obtención de documentos, dependería de diversos factores. En fin, como te digo, ya te hablaré de manera más concreta sobre el particular, una vez que haya estudiado la cuestión.

Observo, por lo que al principio de tu carta me adviertes, que sientes enturbiado el ánimo por la depresión. Pienso que esto es mal del tiempo. Tampoco mi espíritu está sano, y lo muelen de continuo, preocupaciones e inquietudes. Durante los últimos días, más, porque la enfermedad que padecí últimamente, estuvo a punto de reproducírseme, y aún ahora siento molestias persistentes, que no acaban de resolverse. También dos hermanos míos cayeron en cama simultáneamente la semana pasada. Lo cierto e que la vida actual es un constante desasosiego. Pero, ¿qué le vamos a hacer?
Bueno, nada más por hoy. Muchos recuerdos a Prada, señora, y demás amigos, y tú recibe el cordial abrazo de siempre de

F. del Riego.


1948-02-29
Carta de Otero Espasandín e Ortiz Alonso a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín e Ortiz Alonso a Seoane. 1948 en 29/02/1948

Nuevas señas: 44, East Wayne Street
Waynesburg, Pa. USA
29 de febrero de 1948

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Ayer, mientras nos hallábamos con las manos hasta el codo en la tercera mudanza –que no lleva trazas de ser la última– nos llegó tu carta fecha 23 del corriente. Con los riñones medio averiados de cargar libros y todo lo cargable ayudado por dos alumnos y por Alicia y Cuqui, me pongo a escribirte la respuesta en el nuevo mechinal; para colmo me encuentro un tanto resfriado y con la cabeza un tanto hueca, así que no te extrañes si el nivel de la correspondencia se interrumpe con un bache o precipicio mayor de la cuenta. En primer término, debo decirte que llegó el mamotreto de Hurtado y Palencia con todos los atributos de la sacrosanta cochambre nacional. Me va a prestar muy buenos servicios, pese a todos los pesares, y te agradezco como se merece un obsequio de esta monta económica. Estoy leyendo ahora un libro sobre Cervantes publicado por la Universidade de Oklahoma con ocasión del centenario; su autor es un inglés que ha residido muchos años en Portugal y España, donde fue corresponsal de un importante diario londinense; ha escrito muchos libros sobre autores ibéricos, entre ellos uno sobre Gil Vicente, otro sobre Fray Luis, otro sobre Arias Montano; es autor del libro o antología portuguesa publicada por la Universidad de Oxford y similar al de poesía española editado por Fritz–Maurice Kelly y ahora corregido por Trend. Sospecho que el autor es católico, aunque no estoy seguro, pero aun así, ¡qué amplitud de ideas y qué generosidad y documentación ante el autor del Quijote! Nuestros profesores de literatura, aun los de la talla de Hurtado y Palencia, producen una impresión lamentable por comparación con este hombre de letras, ahora residente en la Columbia Británica. Todo cuanto afirma sobre Cervantes va respaldado con multitud de citas al pie de la página tomada a veces de las obras menos leídas de nuestro Manco: el Persiles, los Entremeses, comedias apenas editada, etc. Hay alguna coladura en pequeños detalles, no tanto relativos a Cervantes como a otros aspectos de nuestra literatura, pero se los perdonas con gusto por el horizonte de conjunto y las vías de interpretación cervantina y literaria en general que despliega. Pero no pude terminarlo por culpa de la dichosa mudanza, así que si algo nuevo se me ocurre, te lo diré en la carta siguiente. Aquí, seguimos haciendo nuevas exploraciones. El pasado domingo un señor nos llevó hacia el suroeste, hacia el estado de Virginia del Oeste, a unos cincuenta kilómetros de ésta. Había una luz excelente y tuvimos ocasión de explayar la vista sobre un círculo de colinas dilatado, de espléndidos contrastes y armonías. A veces te encontrabas frente a frente de una cañada de robles y sicómoros, éstos de blanco a la manera de los bidoeiros o de los álamos blancos de Galicia. Otro curioso aspecto del paisaje por esta parte son los derricks del petróleo o del producto afín al petróleo, el gas natural. A esta circunstancia débese que el gas de cocinar sea aquí baratísimo, pues no necesitan extraerlo del carbón, sino del suelo directamente. El dueño de la casa donde ahora vivimos es un técnico de una campaña petrolera y me prometió llevarme consigo cuando vayan a perforar la corteza terrestre en busca de un depósito de este producto. –Hace cosa de una semana Alicia y yo fuimos a dar uno de nuestros frecuentes paseos; por la noche había caído una respetable nevada, pero los días precedentes a la nevada habían sido realmente primaverales. Como consecuencia, habían llegado del sur grandes bandadas de una especie de pájaro de la familia del tordo que aquí llaman robin por tener el pecho colorado como el robin europeo. Los pobres estaban chasqueados, pues el tiempo les había jugado una mala pasada, y se refugiaban a la orilla de los regatos, único sitio donde podían encontrar algo de comer. Ayer una gran bandada se posó delante de nuestra casa; Cuqui fue la primera en advertirlos y dio la voz de alarma, así que inmediatamente salimos a la ventana a verlos. Es un pájaro realmente hermoso con su pecho anaranjado, su cola larga y con una mancha blanca en el arranque de la cola. Esto quiere decir que la primavera está cerca, si bien hoy han caído copos de nieve durante todo el día. Ayer por la noche hizo bastante viento, y como estamos mismo al lado del parque del colegio, durante toda la noche, al despertarme, sentía el zumbar del viento en los árboles, que a Alicia le causaba miedo y a mí una dicha extraordinaria, pues me traía a la memoria el viento otoñal de Galicia. Hace cosa de quince días, dimos otro paseo Alicia y yo hasta un bosque cercano a la ciudad. El suelo estaba seco y por ello pudimos sentarnos a nuestras anchas debajo de los árboles; sin darnos cuenta, rompimos a cantar, mientras el viento balanceaba las copas desnudas de los robles, y de pronto nos acordamos de Maruja. “Si estuviera aquí Maruja –nos dijimos– con qué gusto hubiera cantado canciones gallegas entre estos robles casi gallegos”. Naturalmente, nos dio la rabia de siempre saberos ahí entre esa podredumbre sin el consuelo de un bosque solitario donde recordar, donde soñar, donde cantar, donde pintar, dormir, escuchar el rumor del agua, el cantar de los pájaros, el ruido de una furtiva alimaña... Pero un día será, un día estaréis con nosotros, Maruja podrá cantar a sus anchas y tú pintar, correr, fantasear y maravillarte de que el mundo exista todavía tal como lo hayas podido vivir en la Arzúa o en el Ulla. Es el caso que nosotros casi os necesitamos tanto a vosotros aquí, como vosotros nos necesitáis, de momento al menos, a nosotros, y por eso no cejaremos en nuestro empeño de traeros. Estad seguros. Esos retratos que estás haciendo pueden ser la clave de la venida; acaso se te pueda traer con el pretexto de hacer determinados retratos, y una vez aquí, hacerlos de veras; dinero hay bastante por aquí: todo es que podamos convencerlos de que los retratos bien valen unos centenares o millares de dólares. Esto no es fácil simplemente porque en las pequeñas ciudades no se entiende más de pintura que en la presidencia del Centro Gallego; pero todo es cuestión de empezar: en cuanto una señora encopetada se haga un retrato, se lo hace hasta el moro Muza. Mándame, pues, algunas de esas fotografías cuanto antes, aunque tengas que hacerlas a toda prisa. Poco a poco Alicia y yo nos vamos familiarizando con esto y vamos teniendo mayor autoridad moral y hasta intelectual, lo cual puede el día menos pensado resultar en una solución como la de la sección de arte, la decoración de una sala del colegio o del gimnasio. Éste es el edificio del colegio de grandísimas proporciones con piscina, comedores, pista de basketball y muchas cosas más. ¿Quieres saber que aún no tuve ocasión de ir a Pittsburgh? La cosa parece fácil y lo es, pues muchos de mis alumnos vienen y van todas las semanas en su coche particular, y además hay servicio continuo de ómnibus. Pero hay una cantidad de zarandajas por el medio que mete miedo. Mañana pienso ir, pero saldremos de aquí tarde, y estaremos sólo unas horas: nos lleva un matrimonio en su coche. He recibido hoy unos impresos de Galicia (Santiago) para adquirir acciones de una empresa editorial entre cuyos fundadores está Pedrayo,Varela Radio y otras personas, algunas que yo no conozco. Supongo (que) estarás al tanto de lo que se trata; la idea me parece excelente, y la ocasión casi también. Claro está, no puedo adquirir acciones, pero si pudiera, la cosa no me disgusta, pues es un aspecto de muchos de nuestros proyectos tantas veces discutidos. Bien aconsejada esta editorial puede hacer mucho, sobre todo si las cosas pasan adelante. Espero que me digas por tu parte algo de lo que sepas; ¡quién sabe si Pedrayo no llevó tus proyectos a Galicia! Voy a contestarles de todos modos y darles ánimos. Los poemas de Alvariño me parecen muy buenos, como a ti; tienen hondura y sinceridad lírica, riqueza de lenguaje, todo, en fin, cuanto se pueda exigir de un poeta moderno. Pero creo que Valle Inclán le haría el reproche de eludir los ritmos gallegos, los ritmos de danza, de faena y de molino. Pero el mismo defecto tenía Manuel Antonio y otros escritores jóvenes y hasta viejos, en parte debido a que, con la excepción de Valle Inclán, nuestros ritmos ancestrales pasaron desapercibidos. Es necesario llevar a cabo una investigación a fondo en ferias, romerías, espadelas, mallas, sachas, recuestas, foliadas, etc. y llegar a los elementos puros de nuestros ritmos. Los libros de Valle pueden servir de punto de partida, ¿no crees? Rosalía tenía un oído maravilloso y lo utilizó para enriquecer la versificación castellana; pero a mi modo de ver, en gallego quedó a mil leguas de D. Ramón, como se comprueba en Voces de gesta, por ejemplo. “Un fato de nenas novas –todas elas sin camisa– Eu no medio sin cirolas” ¿Hay algo más netamente gallego que el ritmo de estos versos populares tomados por Valle Inclán con su fino sentido rítmico? Algo de esto echo de menos en Alvariño y en todos los poemas gallegos de última hora. Bueno, Luis, estoy resfriado; tengo la cabeza hueca y estoy cansado de la mudanza. Me alegro de que Nova edite tu libro; es lo menos que Cuadrado y ellos pueden hacer por una persona a la que tanto deben. Me alegro que Colmeiro esté de buen humor y sobre todo de que pinte. ¡Cómo envidio esa visita tuya al estudio y esa revisión de sus lienzos de antaño y de hogaño! Hará bien si sale de ahí y si expone. El exponer es siempre bueno a la larga como tú estarás convencido. Lo malo es que a veces exige sacrificios y dispendios dolorosísimos. ¿Qué hacen Castañino y señora, Torrallardona y demás pintores de por ahí? Bueno, escribe pronto y te contestaré en el acto. Tus cartas son leídas y releídas por los tres –mejor dicho, vuestras cartas–. Saludos míos a los amigos: Dieste, Mariano, Farias, Cuadrado, Antonisen y Nogués, Torrallardona, Merli, Frontini, Sirio y Mallea, Varela, Losada –le voy a escribir para aclarar un asunto relativo a mis libros–, Colmeiro, Viau el joven, etcétera, etc. –Para vosotros dos un abrazo colectivo y un aturuxo

Otero

Queridos Luis y Maruja:

Los maridos se ve que no nos dejan ya nada que decir, lo agotan todo de ganas que tienen de comunicarse. Siempre pensamos en vosotros y casi compramos una casa con la idea de traeros, pero las condiciones resultaron demasiado difíciles y por ahora hemos desistido, pero ya aparecerá alguna para alquilar cuando menos lo pensemos en que quepamos todos. ¿Llamasteis a los Salgués de mi parte? No dejéis de hacerlo y decirles que no tenemos noticias suyas desde hace siglos. ¿Cómo están? Saludos a [manuscrito na marxe dereita por Alicia:] todos los amigos y escribid pronto, no seáis perezosos.

Alicia

[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Dile a Ascensión que le mandé 27 dólares a Maruca por el poncho que es lo que ella me dijo que valía. Gracias.


1948-06-08
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 08/06/1948


45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa
Junio 8, 1948

Querido Luis:

Sospecho que te voy a escribir una carta más disparada aún que el papel de que dispongo en este momento para escribirte. Pero aún no pude reposar del jaleo de los exámenes y ceremonias de fin de curso y de entrada en el último año del centenario del colegio. Para colmo, acabamos de recibir la visita del Dr. Stockwell, el director del Seminario de Teología de Buenos Aires, que tú conoces, pues nos acompañó a casa del Sr. López, el bibliófilo. Aún hoy tuve una conversación de dos horas y media con el jefe del Departamento de Lenguas Modernas del colegio, de quien dependo en mi calidad de jefe del Departamento de Español. Tengo, pues, la cabeza hecha un taco real y verdadero, y una cantidad de compromisos atrasados que me aterra. Pero ahora vamos a ver si hablo de lo que más me urge. He recibido tu última carta fecha 23 de mayo, hace unos días y casi inmediatamente después, el libro que me anunciabas. La desesperación que me causó la carta la disipó el libro; es realmente lo que merece ser un libro tuyo, mejor dicho, lo que tiene que ser: original, sincero, impetuoso, dinámico, claro a su manera, prometedor y sustantivo. Las ilustraciones no son las que cabría esperar, pero no por eso son menos valiosas, sino acaso más. Uno no puede nunca sospechar las posibilidades de las líneas de tu mano hasta que se encuentra frente a frente de los dibujos. Las de estos viejos o viejo asombran simplemente por su riqueza, su madurez, su alcance. Nada dejan fuera de sus imprevisibles mallas y casi me atrevo a afirmar –no te extrañe la cautela ante tan aventurado problema– que nada dejan fuera tampoco. Llegan hasta donde deben, con una audacia goyesca –aquí goyesca significa meramente genial– y se detienen, no menos audazmente, en el límite natural de su misión plástica. ¡Qué distancia de vértigo media entre estas líneas y las de Homenaje a la Torre de Hércules, sin ir más lejos! A mí me asombran estas líneas como me asombra el canto de un mirlo, un almendro en flor o un planeta o cualquier otro cuerpo celeste que de pronto hace su aparición por un borde del horizonte y se borra con la luz del alba. Y acaso aún más, porque estas líneas son el testimonio más directo, más inmediato y claro del espíritu, esto es, de esa potestad creadora de que el hombre-producto de la creación participa en proporción superior a la de cualquier otro ser vivo. De todos los dibujos, te hubiera robado el original del último si hubiera estado en ésa, pese a todas las imaginables y más que justificadas protestas de Maruja. Estos remiendos son la costra mítica en que aparecen cristalizados el humano recuerdo y el humano anhelo, o si lo prefieres, el Mito. Pero dejemos por hoy tus líneas, que tanto me fascinan, para hablar de algo más plebeyo. Tenemos una casa al fin: cinco habitaciones, cocina, cuarto de baño, sótano y un campito suficiente, pero nada más, para hacer la casita del perro. A veinte metros del parque del colegio, con un balcón y unas ventanas hacia el nordeste y hacia el sureste. Por el momento, esta casa está casi vacía; entre las cosas que hay dentro, casi todas, excepto los libros, son prestadas o adquiridas mediante crédito. En cortinas de papel, clavos, cuatro malas cucharas y tenedores, dos sillones y un sofá de segunda mano, linóleo, algunas macetas y otras mandangas llevamos gastado un dineral, o sea, los dólares que nos habían ofrecido para ayudarnos en el viaje. Quedamos sin blanca, pero tenemos una casa que, por situación sobre todo, nos parece un sueño. En frente de las ventanas, y en especial de las de Cuqui, hay unas celindas y unos rosales divinos, donde desde el alba hasta el anochecer, canta con entusiasmo nunca visto los tordos y los cardenales de aquí, mucho más músicos que los argentinos. A lo lejos se divisan perfiles de colinas tupidas de arces, robles, manzanos silvestres, sicómoros y otras especies. Tenéis, pues, una casa en Waynesburg tú y Maruja y demás amigos. Y la tenéis sin reticencias. Aunque en honor de la verdad, de la verdad monda y lironda, deba añadir que una casa aquí no basta. Con ser importantísima, la casa supone alrededor de la sexta parte del salario. Aquí lo serio es el mercado, los comestibles, al revés de lo que sucedía en ésa cuando nosotros llegamos de Inglaterra. Es, pues, necesario pensar en lo demás ahora que ya hay un techo donde cobijarse en un momento dado. Y esto requiere un largo rodeo apenas iniciado. El presidente del colegio estuvo internado en el hospital a viva fuerza: las piernas no le sostenían, sin la mínima exageración, y en su cabeza las ideas y los recuerdos eran un verdadero enjambre. Por fin, lo dejaron salir para las exigencias de fin de curso, pero aun así la secretaria permite a muy pocas personas acercarse a él. Ahora, en estos días, terminaron las clases de invierno y el quince empiezan las de verano, mucho más llevaderas; por ejemplo, yo paso de 18 clases semanales de una hora o 55 minutos a cinco clases de 90 minutos. Esto quiere decir que el presidente tendrá tiempo de descansar y de atender a la gente que nos sea ni albacea ni alto dignatario, y yo tendré más libertad de acción para presentarle tu problema. A él lo conoce y admira medio mundo en estos contornos; entre otras facultades tiene la de conceder títulos honorarios u honoríficos a quien le parezca bien. Por ejemplo, ayer otorgó el de Doctor en Ciencias a uno de los ingenieros más encopetados de la Institución Carnegie de Pittsburgh en presencia de la facultad o cuerpo de profesores y de los graduados. Así pues, si a él le fuera difícil hacer frente por sí mismo a tu situación, espero (que) me presente a quien esté en mejores condiciones o respalde gestiones mías encaminadas a tal fin. Creo que nadie mejor que la Carnegie misma, que está aquí a mano. Bastaría que patrocinasen una exposición tuya, que te hiciesen algún encargo de importancia para saltar la burocracia de inmigración, que es el hueso aquí, etc. Con el permiso de residencia todo iría como la seda siempre que te avinieras a aceptar ciertas peculiaridades puramente formales de aquí. Pero de esto hablaremos más adelante, acaso pronto. Yo no quiero hacerte creer sin fundamento que las cosas son fáciles porque no me lo permite mi conciencia. Las cosas son difíciles, lo sabes bien, tan bien como yo; pero, cosa curiosa, lo imposible desde ahí parece factible desde aquí, y es que ahí sólo hay burócratas asustados o poco menos, y aquí hay personas que inspiran mucho respeto en Washington y que acaso son temidas. Las personas aquí pesan mucho y las hay que cuando comprenden lo justo de una demanda, no vacilan en apoyarla sin reservas. Es así como nosotros vinimos, como sabes. Nosotros haremos por ti lo que hicimos por nosotros, sin precipitaciones, porque no es posible, pero sin que nos venza nunca el desánimo. Que estas palabras te den confianza y calma en todo trance. Yo creo que la entrada como turista dificultaría las gestiones posteriores, pues despertaría recelos y los recelos nunca fueron buenos y menos aquí; se perdona la franqueza, por brutal que a veces parezca, no la cuquería. Calma, pues, y buen ánimo. Y vamos a otra cosa, no menos complicada que tus líneas y tu venida en su sencillez objetiva. Trátase del problema de la casa de ahí. Como creo que sabes, dejamos la casa a nuestro nombre con un matrimonio norteamericano dentro. Como pudiera resultar que lo de aquí no cuajara definitivamente y como había dificultades para traspasar el contrato sin elevar la renta por una parte y sobre todo para traspasarlo a quienes nosotros deseábamos, con la autorización del administrador metimos en casa dicho matrimonio a cambio de la venta de nuestros muebles: una radio, una estufa de cobre, el comedor (sillas y mesa), camas, armarios de libros, etc. y especialmente el teléfono, en 3.000 pesos. Teníamos ofertas mejores, pero la señora norteamericana era amiga de Alicia, tenía una hija enferma que necesitaba sol e iba a una escuela que está a dos pasos de allí. Pero ahora resulta que, al parecer, la señora no se ve por que, a poco de llegar, dijo al portero que nosotros no volvíamos, y este, que esperaba una comisión talvez con otros inquilinos, dio cuenta al administrador y se armó al parecer un lío gordo. La señora norteamericana apenas sabe cuatro palabras de español y parece que a pesar de mediodía de explicaciones de Alicia no se enteró bien de la situación ni de nada. Por ejemplo, confundió la estufa de queroseno con la cocina de gas, propiedad, como es lógico, del dueño de la casa, y ahora nos culpa a nosotros de una cantidad de desatinos insospechados y nos reclama parte del dinero. Desde luego, nosotros nunca dijimos que no fuésemos a volver; se metieron en el departamento con el consentimiento del administrador y con el contrato de casa y teléfono a nuestro nombre, por ser esto lo habitual en casos en que el inquilino se ausenta temporalmente; y por fin, la señora sólo tiene un recibo firmado por nosotros de 3.000 pesos argentinos por la venta de los enseres del departamento. Siendo esto así, a mí no me cabe en la cabeza que la señora tenga base legal para hacer cosa alguna en contra nuestra. Pero no deja de amenazarnos, y Alicia está aterrada, sobre todo porque procedimos con dicha señora con una claridad y una limpieza intachables. El matrimonio que vino con nosotros en el barco dejó su departamento en las mismas condiciones por casi el doble –5.000 pesos argentinos–, y eso que estaba en un sitio poco comunicado del barrio sur. A estas alturas nosotros ignoramos en qué situación está la señora en la casa; en la primera carta nos decía que la ponían en la calle; en la segunda carta en octubre nos dice que le cobran mensualmente 30 pesos más de lo estipulado en el contrato nuestro, y que además, para abandonar el departamento el administrador le pide 500 pesos. ¿Habrá hecho un contrato nuevo con el administrador por 170 pesos mensuales, y por no haber pasado el tiempo estipulado el administrador le pidiera una indemnización? ¿Será todo un cuento para intimidarnos? De contar con dinero, hubiéramos cortado por lo sano devolviendo a la señora lo que nos dio por los muebles, y san se acabó; pero a estas alturas no contamos con nada salvo el estricto salario mensual con el que vivimos. Tú que eres abogado después de todo, ¿qué crees que la señora puede hacer contra nosotros? Y si tu abogacía, como supongo, no desciende a estos laberintos, ¿podrías preguntar a un buen abogado de ahí, a un veterano de estos jaleos, qué cabe hacer? Creo que la precaria salud de Alicia tiene por causa esta situación realmente estúpida. No olvides que; 1) Para los efectos de la administración, nosotros dejamos el departamento a esta gente en nuestra ausencia; 2) Por la venta de los muebles firmamos un recibo de 3.000 pesos; 3) La señora –mejor dicho, su marido– firmó un papel para nuestro fiador el contrato de alquiler comprometiéndose a pagar mensualmente los 140 pesos de renta estipulados en dicho contrato (que Dieste tiene en su poder); 4) A nadie se ha dicho que no volveríamos. Te ruego (que) estudies esto con cuidado, pues los embrollos proliferan como las zarzas por lo que se ve, y a las personas no hechas a ellos le quitan el sueño y acaban por arruinarles la salud y el humor tan necesarios siempre, pero más ahora. No sé si Frontini o Baudizzone podrían sacarte de apuros; pero acaso fuese mejor un abogado menos literato. Bien sabes que aprecio a estos amigos; pero los aprecio como hombres de letras. Talvez Melella o López u otra persona hecha a la vida de los negocios te oriente sobre el abogado a quien acudir. Desde luego en cuanto sepamos el importe de la consulta, te lo giraremos por el medio más rápido. Por lo demás, ten en cuenta que Alicia está terriblemente inquieta y Cuqui lo mismo, pues hasta llegan a temer que las expulsen de los Estados Unidos como resultas de esta, a mi parecer, menudencia. Bueno; ahora para terminar, una ráfaga de preguntas y encargos menores. ¿Sigue saliendo Gaceta del libro? ¿Sigue saliendo Realidad? Le mandé a Ayala un estudio sobre Eliot de una profesora auxiliar del colegio y aún no tuve contestación ni acuse de recibo. ¿Cómo va el trabajo de casa de Melella? ¿Qué es de Mariano Gómez, nuestro amigo, no el ilustre? ¿Salió el libro de Dieste en la Suramericana? ¿Está ahí Alonso ya? ¿Cuales son las señas y el nombre de Silveira? Acaso se me ocurra escribirle unas líneas en un momento dado. No dejes de mandarme por avión uno de los primeros ejemplares que salgan de la imprenta de tu monografía; manda otro al Museo de Arte Moderno de Nueva York y otro a la Carnegie; las señas de este ejemplar te las concretaré más adelante, pues ahora no las tengo a mano. No olvides la importancia de tus acuarelas de Buenos Aires: como te dije entonces, un libro de acuarelas de este tipo sobre Pittsburgh –ciudad de grandes chimeneas , puentes de acero, altos hornos, minas, etc.– te consagraría aquí en el acto, y quien sabe lo que de tales acuarelas puede resultar. De tenerlas aquí, serían la mejor carta que jugar a favor tuyo. Voy a escribir algún artículo para La Nación. Siguen allí Mallea y Sirio, ¿no es verdad? Por aquí encontré algunos datos de interés sobre Galicia. ¿Donde se puede encontrar la gramática gallega de Saco y Arce? No es la que encabeza la Crónica Troyana? ¿Es posible copiarla? La leyenda de san Eros se encuentra también en Alemania. Compré un libro sobre la evolución de la lengua portuguesa desde el bajo latín; se publicó en Filadelfia en inglés. ¿Te acuerdas del sanguino, una planta o arbusto más concretamente, con bayas vinosas como el sabugueiro, de que un día hablé con tu padre? Encontré su nombre: cornejo, en castellano. Tiene aquí un pariente, el dogwood, maravilloso, por sus blancas flores de gran tamaño. ¿Sabes que Colmeiro, el botánico, publicó un diccionario sobre plantas del Nuevo y Viejo Mundo, aclarando su nomenclatura? Daría un pico por tenerlo. ¿Lo hay ahí? ¿Sabe algo de esto Manuel? ¡Qué analfabetos somos con relación a nuestros hombres! Acabo de hacerme ampollas plantando tomates y coles; por esto, te escribo ¡con dificultad! Seguiré otro día. No demores mis encargos. Abrazos de todos para los dos. No os dejéis deprimir. Recuerdos a tus padres y hermano.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Si veis a la señora del departamento que se llama Ulrs Jolly no la digais que no pensamos volver.


1948-08-07
Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1948 en 07/08/1948


Agosto 7, de 1948
45 E. Franklin St.
Waynesburg, Pa. USA

Queridos Maruja y Luis:

Acaba de llegar vuestra estupenda carta, que contesto en el acto, aunque sin el menor asomo de hacer alardes de puntualidad; os contesto simplemente porque la reacción afectiva de vuestras noticias me predispone a la respuesta. En primer lugar, te damos Alicia y yo las gracias por la molestia de la consulta, y esperamos saber cuanto antes su importe material, como habíamos convenido. En segundo lugar, te felicito por la labor realizada en el Centro Gallego. Uno de los muchos remordimientos que traje es el de no haber llegado a organizar un homenaje proporcionado a tu tesón y a tu patriotismo entre la colonia gallega. Puede decirse que nadie en Buenos Aires ha hecho más que tú para presentar Galicia a los gallegos emigrados con toda su proceridad, con su rango auténtico. Y así como fue necesario que vinieran los refugiados a sacarles la vergüenza injustificada que llevaban, y aún llevan algunos, en el alma, hubiera sido necesario hacerles ver la deuda que contido tiene toda la colonia y hasta Galicia. En tercer lugar, celebro la terminación de ese cuadro, que debe de ser algo serio en todos los sentidos. ¿No habréis hecho aún fotografías de él? Que la haga Melella, que tiene buena cámara, y si no que llame a uno de estos especialistas y me mande una copia. Ocho figuras en tamaño natural y diecisiete en segundo término, debe ser algo sorprendente. En una carta de Dieste recibida hace tiempo, me hablaba de tu ascenso en espiral como pintor, cosa de la cual ya estaba yo archiconvencido. ¿Cómo va tu monografía? Es asunto que me interesa, pues son muchas las personas esparcidas por el mundo que nada creen hasta verlo escrito en letras de molde, y muchas de estas personas ocupan puestos decisivos. ¿Quieres saber una noticia realmente curiosa? Pues prepárate. Hace cosa de un mes compré para Cuqui una enciclopedia con que sacármela de encima. “¿Cuánto hay de la Tierra a la Luna? ¿Cuántos centímetros tiene un pie? ¿Dónde está Cochinchina? Ahí tienes la enciclopedia”, le contesto ahora. Pero es el caso que entre las personas que figuran en ella como famosas está... Souto. Naturalmente me dio un salto de alegría el corazón, tanto más porque no se trata sino de un libro de unas ochocientas o novecientas páginas. Dónde y cuándo nació, dónde estudió, donde expuso, etc. está consignado allí. Después, al pasar por aquí Rubén Landa camino de Nueva York a donde fue desde Oklahoma para enseñar un curso de verano y preguntarle yo qué se le ocurría a él para traerte aquí sin peligro de que te expulsen luego (como acaba de sucederle a un héroe filipino condecorado por el ejército norteamericano por sus servicios durante la guerra), su mujer, la hermana de Viqueira, intervino para aconsejarme que consulte a Souto, pues tiene aquí muchos amigos y admiradores. Claro está, escribí a Méjico pidiendo las señas del célebre Souto, casi nacido al lado de mi casa, como Colmeiro. Aún no las recibí, pues parece que el recibir cartas de Méjico cuesta un triunfo, pero no creo que tarden. Yo no dejo de preguntarme que razón sacó a Souto de aquí, teniendo su fama, y un porvenir de pintor asegurado. Aquí está todo el mundo de vacaciones, desde el presidente del colegio para abajo. Este desapareció poco menos que raptado y cuando tuvimos noticias de él, se hallaba en Oregón, en la costa del Pacífico. Este año se celebra el centenario del Colegio; va a haber con tal ocasión grandes fiestas en la próxima primavera; por eso no bien llegue, descansado y sano, le voy a abordar en firme sobre la manera de que te ofrezca, sino trabajo, un buen pretexto para entrar aquí en buenas condiciones. Podría ser el de pintar uno o más retratos, el de enseñar grabado, dibujo, pintura o la Biblia; podría ser el decorar un salón, o hacer un libro conmemorativo del centenario...; podría ser incluso enseñar español, que es sin duda la mejor manera de entrar sin plazo alguno y estar tranquilo. Veremos. No hago más que cavilar. Como sé lo que es eso, estoy en ascuas pensando en vosotros, y sin exagerar un ápice, pues no hay para qué, os diré que mi felicidad aquí sólo está disminuida por la salud de Alicia, que no es tan buena como yo deseara, y por vuestro encierro en Buenos Aires.
Recibí el catálogo de Colmeiro, y me alegró la noticia de su exposición, confirmada por tu carta. Si además ha vendido, como dices, la noticia es doblemente satisfactoria. Aunque a Colmeiro hay que rescatarlo también una vez que vosotros estéis fuera de ahí. Pienso escribirle uno de estos días, pero “uno de estos días” puede significar semanas o meses, tanto más cuanto que estoy lleno de zarandajas. Con el tiempo, hemos tenido mucha suerte, pues cuando esperábamos asarnos, resulta que casi hace frío. Ayer dormimos con manta ¡en agosto! Aquí es frecuente la llegada de lo que se llama un frente frío del Canadá, y en menos que canta un gallo te hielas. También ha llovido horrores, tanto que unos pobres garbanzos que sembramos en la huerta para poner al presidente en un apuro –él es profesor de botánica y los garbanzos aquí son desconocidos– no acaban de levantar cabeza. El otro día fui a Morgantown, ciudad de West Virginia cercana, donde hay una universidad. Fuimos en especial para ver algunos libros, pues aquí no hay librerías. Salimos impensadamente y con poco dinero, y cuando Alicia y yo estábamos revolviendo mamotretos, nos encontramos con el libro de Pascin publicado en Inglaterra, de segunda mano. No está nuevo, pero si en buen estado. Dime, pues, si lo conseguiste ya. ¿Recuerdas que lo encargamos en Mitchell´s? y en caso contrario te lo envío, pues aunque no lo traje, estoy seguro de que lo van a tener por una temporada al menos, pues aquí sus desnudos más alarman que otra cosa.
Cuqui sale mañana para un campamento de girls scouts como invitada. Tiene una suerte bárbara esta pinta. Todo lo bueno va a parar a ella. La huerta va bien; estamos comiendo ya judías verdes a todo trapo, pero las lechugas nos las comieron los conejos o un bicho parecido al tejón llamado aquí ground hog. Creo que los tomates no vamos a poder comerlos todos, y no estaría de más que Maruja mandase la receta de hacer mermelada con ellos. ¿Qué es de Mariano Gómez? Dadle muchos recuerdos. Pregunta a Ayala si recibió el artículo sobre Eliot, y dile que me escriba cuanto antes pueda o te diga a ti como va ese asunto del ensayo. Recuerdo a tus padres y a Rafael, y además a medio mundo: Varela, Dieste, Melella, Frontini, Colmeiro, Antonisen, Llardona, Farias, Alberti, los pintores... Y para vosotros dos, un abrazo de toda la familia y las seguridades de que no dejamos de pensar en arrancaros de ahí, sea como sea.

Otero


1948-09-06
Carta de Seoane a Estévez e Fernández del Riego. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Estévez e Fernández del Riego. 1948 en 06/09/1948

Buenos Aires, 6 de septiembre de 1948
Sr. D. Francisco F. del Riego.
Vigo


Querido Del Riego:

Antes de nada te felicito por la parte del primer premio que te correspondió en el concurso del Centro Gallego, en cuyo concurso los únicos premios justos fueron el tuyo y el de Martínez Barbeito en cuanto al primer premio, y en el 2º el trabajo sobre la saudade de Iglesia Alvariño. Del concurso siguiente, creo que ese es el de 1947, debió haber llevado el primer premio o el libro de poemas de Aquilino o el libro sobre el paisaje gallego de Manteiga, libro que no llevó premio alguno y que lo merecía por justicia. La novela de Blanco Amor es, a mi juicio, inferior a cualquiera de los trabajos y solo pudo hacer posible ese premio el parentesco y compadrazgo con uno de los jurados, Bóveda , y la parcialidad o negligencia del jurado argentino que por otra parte es un buen poeta de aquí. Creo que este año modificarán las bases de los concursos, de modo que no pueda influir en el ánimo de un jurado el nombre del concursante. En el juicio este mío no interviene para nada la amistad o afecto por Aquilino, Manteiga, Barbeito o por ti, sinó porque creo sinceramente que esos cuatro trabajos debieron haber sido premiados en primer término en los dos concursos. Prada y yo hicimos lo posible para que se modifique el sistema de este concurso y Prada interviene ahora en una comisión de reforma de las bases.

Por Prada debes de conocer cual fué el éxito de la Exposición de Autores y Libros Gallegos en éste. Ningún acto de esta colonia de emigrantes fué, en lo que va de siglo, más importante que este ni alcanzó resonancia. La exposición con todos los perjuicios naturales por ser hecha fuera de Galicia, por no tener apoyo de ningún género, y por no poder contar con muchos libros de los siglos XVII y XVIII imposibles de encontrar aquí, fué de todas maneras una gran muestra que llamó la atención. Este fué un esfuerzo que se nos debe integramente a Prada y a mí. Trabajé en ella con el mismo entusiasmo que pude haber puesto hace ya ¡ay! 18 años en cualquier empresa estudiantil de Compostela.

Por aquí estuvo hace unos meses Ventura Castro Rial , a quien no quise ver, a pesar de que me envió algunos recados e invitaciones, para evitar cualquier escena desagradable. Venía a estudiar o tratar algo relativo a la emigración gallega a la Argentina, lo que me llenó de estupor. De primer secretario de la Embajada está aquí Poch Gutiérrez de Caviedes , contemporáneo nuestro en la Facultad de Derecho. También por estos días anda por aquí y expuso en un salón un escultor de Lugo, Somoza , que ganó un concurso hispanoamericano para un monumento; escultor muy flojo, de quien no sé que noticias hay por ahí. La exposición de Colmeiro, patrocinada por el Centro Gallego, constituyó uno de los éxitos artísticos más importantes de este año. Por mi parte, el 15 de este mes, inauguro una exposición de óleos en una sala de esta capital y el 15 de octubre se inaugurará en Bruselas una exposición de dibujos míos. Acaba de salir aquí una pequeña monografía sobre mi pintura hecha por Lorenzo Varela que te envío por correo aparte. De mi supongo que debes de haber recibido un libro de narraciones Tres hojas de ruda y un ajo verde , con temas medioevales y cuyos originales tenía desde comienzos del año pasado para editar este año. Me gustaría conocer tu opinión sincera. En esta fué bastante bien acogido por la crítica. Creo que no tengo otras noticias que darte y algunas deben de ser conocidas de ti. ¿Qué haces ahora? ¿Qué es de Plácido, Maside y todos los otros amigos?

Bueno Del Riego, contéstame, dame noticias de esa, aquí estamos al márgen del mundo, en un afortunado campo de concentración para comerciantes del que Dieste, Colmeiro y yo queremos huir sin encontrar el modo. Por mi parte, no pierdo las esperanzas.


Recibe el abrazo cordial de tu amigo de siempre:



Seoane


1948-10-06
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1948 en 06/10/1948

Vigo 6-oct. 1948
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu afectuosa carta y el libro Tres hojas de ruda y un ajo verde, que tuviste la gentileza de dedicarme. Sinceramente, tu entrada en el campo de la literatura me produjo una gratísima sorpresa. Las narraciones están escritas con una gran dignidad literaria y tienen un original y atractivo encanto. En La Noche publiqué un comentario sobre el libro, cuyo recorte te acompaño con la presente. No tiene, desde luego, otro mérito que el de haber sido dictado por el afecto y la honradez.

Recibiste otros recortes de artículos míos, que te mandé en cartas anteriores? Lamento que los premios del Concurso del Centro Gallego, no fueran discernidos de otro modo. No por mí, ciertamente, pues me considero excesivamente pagado con la distinción de que me hicieron objeto. Pero sí por haberle atribuido una categoría que no tiene al libro Caminando al sol de Galicia , por ejemplo. Yo aún no contesté a la comunicación que me dirigieron notificándome el otorgamiento del premio. Qué hicieron con el sobrepremio que dedicaban a las obras escritas en gallego? Yo creí que me concederían, por lo menos, la parte proporcional, pero nada me han dicho. Y la medalla de oro quedó sin adjudicar? Te agradecería que cuando se modifique el sistema del concurso, me lo comuniques, ya que muchos amigos se interesan por ello, y desearían presentar trabajos. No habría medio de que me enviáseis la Revista del Centro Gallego, periódicamente?

Hace tiempo me dirigí, por medio de Prada, a Pita , Blanco Amor, [Delgado] Gurriarán y Espasandín, solicitándoles colaboración poética para una Antología que estoy preparando con gran calma y cariño. Hasta ahora sólo me contestó el primero, y no sé a que atribuir el silencio de los demás.
Os felicito, efusivamente, por el éxito de esa Exposición de Autores y Libros Gallegos. Me imagino la significación que habrá tenido en el orden cultural, pues bien sé la solvencia y seriedad con que la habréis preparado.

Lo que me cuentas de Ventura, no me extraña nada. Fué siempre un desaprensivo y continúa siéndolo. A Poch lo recuerdo perfectamente, pero no sabía que estaba en Buenos Aires de primer Secretario de Embajada. Desde luego, tiene ante sí una magnífica carrera, ya que es todavía muy joven.
Dale a Colmeiro mi enhorabuena por el triunfo obtenido en su Exposición. Desde luego, no me extraña nada, teniendo en cuenta el vigor y la categoría de su pintura. De la Exposición de tus dibujos, espero que obtenga el éxito que merece. Lo que no recibí aún fué la monografía de que me hablas. Convenía que me enviaseis las novedades editoriales de cultura gallega, que aparezcan por ahí. Es conveniente que se tenga noticia de ellas por aquí, y yo me encargaría con mucho gusto de airearlas en los reportajes que hago semanalmente en La Noche.

Yo sigo trabajando con exceso. De bien buena gana consagraría más tiempo para atender a mis aficiones literarias, pero la labor diaria me absorbe demasiado tiempo. Plácido se marchó para Londres el mes pasado. Se fué a vivir allí con su familia, pues en aquellas tierras tiene sus intereses. Ya supondrás cuanto sentimos su marcha, tratándose como se trataba, de un excelente amigo. Maside acaba de atravesar por el doloroso trance de la muerte de su madre a la que, como sabes, quería muchísimo. Sigue trabajando y haciendo labor cada día más mejorada. Hace poco murió Virgilio Blanco, en su aldea; yo le había comprado unos días antes, su último cuadro. Creo que era un pintor interesante y con personalidad. Si os interesase para la Revista del Centro Gallego, podría enviaros un artículo acerca de su arte.
¿No habrá posibilidad de publicar mi Literatura Gallega? Si la hubiese, quisiera corregirla en algunos aspectos. De no haberla, te agradecería que me enviases unos dibujos tuyos, y el prólogo de Dieste, para ver la manera de editarla aquí.

¿Qué es de Prada? Hace mucho tiempo que no tengo noticias suyas. Y los demás amigos? Aquilino, Manteiga y Fole siguen como siempre. Al primero lo veo con frecuencia, y con el último me carteo de vez en cuando.

Bueno, nada más. Repito mis felicitaciones por tus merecidos triunfos artísticos y literarios. Te envía el cordial abrazo de siempre.


Paco


1948-11-13
Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1948 en 13/11/1948


[Manuscrito:] Waynesburg, 13 de noviembre de 1948

Queridos Luis y Maruja:

Hace cosa de un par de semanas hemos enviado a Maruja Salgués un paraguas para Maruja, obsequio de Alicia y Cuqui, y un chaquetón de trabajo de los que aquí se estilan, para Luis de mi parte. Tuvimos ya acuse de recibo de Maruja, a punto de poner el pie en el estribo en el ómnibus para Nueva Orleans, de modo que, a menos que algo anómalo ocurra, os llegará con ella (o ellos). Hemos comprado lo mayor que encontramos, y si bien está de acuerdo con las medidas que nos enviasteis, no nos sentimos muy seguros de que la gran humanidad de Luis quepa dentro. (Esperamos que no habrá susceptibilidad por su parte a estos comentarios, tanto menos cuanto que yo mismo estoy echando una barriga espléndida esta última temporada como consecuencia de un casi claudicante sedentarismo desde que la huerta entró en estado de letargo con la otoñada). Esperamos que para Navidad estarán ahí, y si bien la estación en que os encuentran no es la más apropiada para sacarles partido de inmediato, todo es cosa de tomar precauciones con la polilla y esperar el cambio de estación. Aquí a estas alturas estamos tiritando ya, con las estufas encendidas casi noche y día, y no tardarán en aparecer las primeras folerpiñas de neve. No sé cómo se me vino a las mientes esta palabra, pero nada tiene de particular escribiéndoos a vosotros. Por otra parte, estoy cada día más enzarzado con las palabras vernáculas, aunque cuento con poco material de información en este minúsculo Waynesburg. Por cierto, acabo de perdirle a Trelles, el de Atlántida, la gramática histórica portuguesa de J. Nuñes que acabo de encontrar anunciada en un catálogo de la librería Panamericana de Buenos Aires, Lima 707. Pero volvamos al tiempo. Los árboles acabaron de desprenderse de sus espléndidas galas otoñales, más espléndidas en general que las de primavera. Yo nunca vi hojas como éstas de aquí. Algunos días salimos Alicia y yo de paseo y a cada paso nos deteníamos para admirarnos de los colores de las hojas, rojas de óxido, amarillas, anaranjadas, castañas, verde amarillentas... algo imposible de sugerir en palabras. Y luego la terrible exclamación: “¡Si estuvieran aquí Luis y Colmeiro!...” Este paisaje es algo sorprendente. Uno cree haber visto mucho en España y fuera de ella, y tiende a creerse autorizado a hablar de paisaje. Pero de pronto le ponen delante de un rincón del mundo o de un pedazo de mar y acaba por reconocer que, de hecho, aquello no lo has visto nunca.
Aquí el ambiente parece mucho más encalmado con el transcurso de las elecciones y con el jarro de agua fría que le echaron a muchos millones de americanos y los ánimos que dieron a bastantes más. Ojalá esto entre ahora en un período de paz interior y se pueda otear el horizonte sin sobresaltos para bien de todos, sin excluiros ni mucho menos a vosotros, cuya situación nos angustia. Habéis recibido una carta mía para Dieste, cuyo paradero desconozco. En una suya me hablaba con gran optimismo, que ojalá se confirme, sobre todo en sus promesas literarias. En el catálogo de la Librería Panamericana está anunciado el libro de Poseidón ilustrado por Luis con los Autos de Gil Vicente. ¿Qué tal salió la impresión de los dibujos? Voy a ver si lo encuentro en alguno de los muchos catálogos que me mandan de Nueva York para adquirirlo; y bien sabe Dios que me arrepiento de n haberle arrancado a Merli la promesa que hizo de regalarme uno de los originales. Creo que Luis debe ilustrar más libros de la Edad Media, como el Libro de Buen Amor, el Conde Lucanor, La Crónica Troyana, los primeros libros de caballerías y cosas por el estilo por ese complejo de humanidad que encierran. Claro que si no lo ha hecho, la culpa no es suya, pero quien vea a Gil Vicente, Quevedo, Gobineau, las leyendas gallegas y sus cuadros incluso, no podrá menos de maravillarse de su fidelidad al espíritu legendario de esa larga y soberbia época donde hirvieron a borbollones todos los fermentos de un mundo todavía agitado y en trance de partos colosales. Vistas las cosas con cierta perspectiva histórica nos muestran cuán lejos nos encontramos –por fortuna– de haber agotado o racionalizado ese torrente de pasiones, pecados, sueños, alegrías, hambres, pestes, crímenes, santidades, heroísmos, traiciones, altanerías, humillaciones,... que Luis ha visto y ve tan magistralmente. ¡Quién tuviera un milloncejo de dólares en la mano! No sé si conoces, Luis, una edición de Gil Vicente publicada en Madrid por Carolina Michaelis de Vasconcelos. La he visto anunciada en alguna parte y creo que debe interesarte, pues hay en ella muchas cosas ignoradas hasta entonces. Yo tengo el libro editado ahí por Molinari, pero aparte del texto, que es precioso, poco dice sobre la época, que debió ser interesantísima, el estado de la lengua y otras cosas que la Michaelis no dejará de tratar.
Hemos recibido un número de La Nación enviado por unas amigas inglesas de Alicia, y por él vimos que a Castañino le han otorgado el primer premio en la exposición nacional o casi así. Nos alegramos mucho por ser un camarada ideal; ahora recuerdo muy bien aquella tarde memorable que pasamos en su casa todos juntos, vosotros, Varela, Alonso, etc. Me trajo a la memoria a Castañino sus elogios del cuadro de Luis pintado para Melella, que debe ser soberbio, como si todos los suyos o todos mejor dicho, sobre todo este que aquí tenemos, el San Eros, la santidad de la Edad Media del cuento. ¿Cuándo hacéis una fotografía y nos la mandáis? Melella es un gran fotógrafo o al menos tiene muy buenas cámaras y amigos fotógrafos, que le harán cuantas fotos quiera. Y aquí rabiamos por ver ese cuadro, aunque sea descolorido.
¿Sabéis algo de Ayala? A propósito, el retrato de Nina es muy original y muy fiel a lo profundo del modelo. Pues bien; le mandé una traducción de un artículo escrito por una profesora de aquí sobre el Premio Nobel de Literatura, así con mayúscula, y nada sé de él, como no sea lo que Luis me ha dicho: si se tratara de algo mío, me tendría sin cuidado, pero trátase de una persona que no tiene por que poner demasiado crédito en mi palabra. Si lo veis, decidle que, francamente, si le interesan el trabajo y las condiciones económicas –cinco ejemplares o seis de la revista para mandar al autor y a sus editores, pues así lo han exigido– que me lo devuelva. No es impaciencia personal, sino refleja; la autora quisiera verlo publicado pronto, sobre todo ahora con ocasión del premio otorgado a Eliot, y por mi parte quisiera verme al margen del asunto. Esto es todo. Decidle a Perrota que se ha expuesto aquí la Cantata y que gustó mucho a estudiantes y profesores, sobre todo las reproducciones. Estoy pensando en la manera de hacer una exposición en petit comité en mi sección de español de los libros de Luis. Pertenezco como miembro honorario a una de las fraternidades de estudiantes, la Kapa, Sigma, Kapa –esto será para vosotros, como para mí al principio, un galimatías– y espero que ella patrocine la idea. Ya os diré.
Bueno, jóvenes, no os quejéis de esta carta escrita con la mesa de trabajo hecha una leonera. Muchos abrazos de vuestros Oteros.
Recuerdos a vuestros padres en primer término y a la interminable lista de amigos, sin olvidar ninguno, de nuestra parte. Escribid.

[Otero Espasandín]


1948-12-02
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1948 en 02/12/1948

Buenos Aires, 2 de diciembre de 1948


Querido amigo:

Recibí tu carta y el recorte de tu artículo sobre mi libro que te agradezco de todo corazón. No sabes cuanta alegría nos produce a todos los que estamos aquí el saber que alguien ahí puede recordarnos y que toda nuestra obra, hecha y pensada en Galicia, tenga en esa su pequeña y generosa publicidad. El temor nuestro, de los que trabajamos en medio de la indiferencia terrible de esta colectividad, es de que nuestras obras no tengan siquiera el acogimiento debido, que tendría de ser hecha en Galicia, por las gentes de ahí. Hemos conquistado el público argentino y a todos nosotros nos estiman en los medios intelectuales de estos países, pero tenemos la desdicha de que esta obra no llega a esa y de que solo interesa a diez o doce o algunos pocos más de los gallegos que aquí residen. Tres hojas de ruda tuvo aquí un importante éxito de crítica y por mi parte estoy bastante contento de ese éxito, como de los otros éxitos de los que aquí trabajan, porque ellos están ofrendados, como el mio, aunque no conste en las primeras páginas de cada libro o en los catálogos de las exposiciones, a Galicia y a los amigos que estáis ahí. Repito, te agradezco mucho tu nota, aunque los términos elogiosos de ella estén exagerados por nuestra amistad.

Sospecho que Prada, a quien hace dias que no veo, pero a quien veré seguramente mañana, te habrá dado noticia de que el premio tuyo del Centro Gallego va acompañado del tanto por ciento destinado a las obras escritas en gallego. La medalla de oro dejó de adjuntarse a partir del primer concurso. Por mi parte hice en septiembre una exposición de pintura con mucho éxito y de cuyos beneficios que no son muchos, algo más que los viajes, es probable que marche a pasar unos meses, o unos años, según como pueda arreglármelas, a Francia o a Bélgica. Quizá lo haga en el mes de febrero si no se me presenta hasta entonces ningún problema familiar referente a la salud de mis padres, que lo impida. Colmeiro sale para París a primeros del año que viene y tambien Dieste se marcha a Italia quizá a fines del mes que corremos. Esto cada día se pone peor para nosotros. Me gustaría ir a Londres, quizá aprovechar la estancia de Plácido Castro en esa ciudad para ir desde París, pues allí no conozco ningún amigo y debe de ser muy dificil defenderse en ella sin el conocimiento del idioma. Me gustaría tener la dirección de Plácido, que tu me la enviases, aunque temo que no me conteste por pereza. Si tú te escribes regularmente con él, escríbele sobre esto. Te lo agradecería mucho, pero de todas maneras envíame la dirección.

Sentí mucho la noticia del fallecimiento de la madre de Maside. Yo no quiero escribirle sobre esto. La recuerdo perfectamente, recuerdo la magnífica señora que era y lo que tenía de común con mi madre. Recuerdo su suavidad y su discreción y el hondo cariño que sentía por ella Maside. Pero no quiero escribirle a Maside a tanta distancia hablando de esto. Si algún dia regresamos y tenemos la fortuna de volvernos a encontrar, no podéis saber como deseamos ese dia, hablaremos del recuerdo que tengo de su madre y de otros muchos recuerdos de los cuales es dificil escribir.

¿Qué hace Fole? ¿Cuál es su dirección? No sabe él cuanto le he buscado por gentes de Lugo y por amigos comunes sin llegar a saber nunca nada de él. ¿Y Constantino Diaz ? ¿José Maria Dominguez ?
Es posible que el Centro Gallego a proposición mía te encargue la corresponsalía en Galicia de su Revista para noticias, sobre todo de orden cultural. No sé cuando, pero en el transcurso de estas primeras semanas que vienen se decidirá el nombramiento si no se tuercen las cosas. Prada va a ayudarnos. Te ruego que aceptes perdonándome por no haberte consultado antes. No hables de esto con nadie aún.

Por correo aparte te envío la monografía de Lorenzo Varela sobre mi pintura y tambien se la envío a Maside.

Escríbeme. Un gran abrazo amigo de

Seoane


1948-12-13
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1948 en 13/12/1948


Waynesburg, Pa
13 diciembre, 1948

Querido Luis:

Si me juzgas por algunas de mis cartas anteriores al pie de la letra, no dejarás de encontrar razones para reprocharme. Por ejemplo, te he dicho que procuraría enterarme de algunas señas a las que debía enviar un ejemplar de tu monografía. Ahora por una de esas venas de españolismo que nos dan a los españoles y que no sé si tenemos derecho a reprochar en muchos casos, resulta que acabo de obtener algunos datos que te envío con mucho gusto y con el remordimiento de no haberlo hecho antes. Art Museum, Boston, Mass. –Museum of Modern Art, W. 53 St. New York City, N. Y., Art Institute of Chicago, Michigan & Adams Streets, Chicago, Ill. –Revista Artnews, 136 E. 57 St. New York 22, N. Y. –Philadelphia Art Museum, Philadelphia, Pa. –The Brooklyn Museum, New York City, N. Y. –The Museum of Art, San Francisco, Cal. –The Whitney Museum of Art, New York City. Esto es lo que ahora sé: más adelante talvez pueda enviarte más.
Ayer, sábado 12 de diciembre, recibimos tu carta del seis del mismo mes. Nos ha causado una gran alegría por todo lo que en ella decís, y particularmente te agradezco los elogios que me dedicas como escritor. Son tan calurosos, sinceros y extremados que me considero en la obligación de corresponder a ellos escribiendo ese libro de que me hablas. Desde hace más de un año me viene rondando la idea de acometer la tarea, pero si bien soy de tu parecer con respecto a Dieste, a quién un afán de perfección inhibe en detrimento de los lectores y de la Historia de la Literatura, mi caso es diferente. Una obra mía, donde no hay como en los demás libros un campo de saber más o menos organizado que me dé la pauta, requiere una cierta elaboración formal, si no ha de naufragar en un amasijo de recuerdos y anécdotas. Acaso rebase tus ilusiones en cuanto al aliento de la empresa y escriba una especie de biografía novelada cuyo primer volumen sea lo que tú anhelas: la vida global de mi aldea tal como yo la he vivido: con cohetes, gaitas, sequías, inundaciones, nieves, faenas de mil clases, nidos, escuela, iglesia, campaneros, tipos sobresalientes, el río, el monte, los juegos de la estornela, de la porca, etcétera. Otro tomo sería mi vida de estudiante en Santiago y en Madrid; otro estaría dedicado a Ribeira, con recuerdos de Dieste, Valle Inclán, Caraminas, Mosteiro, Val, Maside, Manuel Antonio, con todo aquel mar salvaje, aquellas playas, aquel Barbanza, aquellos pinos, dólmenes, mámoas, nataciones, gaviotas... Otro tomo comprendería mis peregrinaciones por el norte de África, por España durante las misiones y la guerra, por Francia, Inglaterra hasta llegar a la Argentina, que bien merece tomo aparte... Ya ves, si pienso en todo esto de que me hablas. No me lleva a escribir otra cosa que ofrecer una faceta del mundo que me ha tocado vivir que ningún otro puede hacer por mí. Ofrecer la suya mejor que yo, pero no lo que he sentido y vivido con una vehemencia que muy pocos sospechan simplemente porque, como acaso sepas, no soy muy dado a la confidencia. Justamente esto es lo que me preocupa un poco. Tendré que apelar a un recurso novelesco para hablar de mis reacciones ante el mundo como si fueran ajenas a fin de vencer un tanto esta reserva que siempre he tenido, incluso con los mejores amigos y con los familiares. Quién sabe si no inventaré un pintor que me describa, una especie de Luis Seoane que, desesperado de ver que un hipotético amigo se niega a contar su vida, se arriesga a narrarla por su cuenta y riesgo. ¡Hermosa trastada, eh! Claro está, una biografía así daría pie a trazar una hermosa galería de tipos, tales como Souto, Colmeiro, los Dieste, tú, Maside, Manuel Antonio y muchos otros que tú conoces y no conoces. Toda esa generación trágica que ahora lucha por salvarse de esta gran hecatombe que se desencadenó con la guerra de España sería en buena medida el protagonista de esta obra un tanto ambiciosa, demasiado ambiciosa para quien jamás abrigó ambiciones de escritor, ¿no crees? Pero una de las cosas que ha dejado huellas más hondas en mi alma ha sido la amistad, esa amistad sentida tan sin cálculos como se siente el paisaje, el mar, el arte, un cielo fugaz, el canto de un ruiseñor o de uno de aquellos mirlos de los aledaños de nuestras aldeas. Esta amistado estos vínculos amistosos con mil gentes en mil lugares, aún sin proponérmelo, ocuparía sin duda los alveolos más íntimos de cualquier intento de esta naturaleza y acaso fuese el móvil decisivo de la empresa misma... Ya veremos.
Estoy leyendo cosas y estudiando en relación con mi nueva tarea; sobre todo reviso los clásicos y no me falta ocasión de revalorar autores y de condenar a perpetuo desdén otros. Por ejemplo, acabo de releer las Confesiones de un pequeño filósofo, de Azorín, y me ha producido un gozo singularísimo. Hay autores que hay que leerlos un poco al margen de la pelea brutal en que estamos envueltos, dejando de lado este tono polémico que nos encrespa y las palabras fuertes que suscita. Azorín es uno. Con todas sus chocheces, con sus manías seniles, con sus resentimientos, sus pifias y otras cosas, no puede negarse que ha alcanzado finuras de sensibilidad no superadas a mi juicio por nadie desde Garcilaso acá. Por otra parte, no ha de olvidarse la sagacidad con que ha sabido valorar lo mejor de nuestra literatura, sin excluir a Rosalía, otra antena poética cuya cima penetra hondo en las regiones quietas y serenas de las almas escogidas. (Bueno, esto es un poco cursi). La Biblioteca del Colegio acaba de adquirir la colección de Clásicos Castellanos por mi consejo y mediación. Ciento diecisiete volúmenes por menos de cien dólares y con una comisión de casi un quince por cien para nuestro amigo común Trelles, que buena falta le hace. El colegio necesita libros de esta calidad para su prestigio, sobre todo ahora que celebra su centenario; pero a mí me van a ser más útiles aún. De los libros impresos en Buenos Aires no te puedes fiar. Justamente uno de estos días acaba de pasarme uno de esos incidentes de que ya me había olvidado, y es el siguiente: Estaba leyendo un trozo de la estupenda Antología de prosistas españoles de M. Pidal en la edición Austral, cuando de pronto noto que estoy en el aire. Examino el libro con el natural desconcierto pensando que sería cosa de unas líneas trastocadas, cuando advierto que falta un pliego íntegro y en su lugar hay otro repetido. Y esto se lo hacen a M. P. con toda desfachatez. ¡Qué no harán con Perico el de los Palotes! Me produjo una rabia atroz, tanto más cuando que carezco de una edición como Dios manda.
Bueno; la Navidad y Año Nuevo están en puertas. No hacemos más que explorar el horizonte de los recuerdos y localizar a los amigos. Vivimos los tres en un estado de tensión emotiva, mezcla extraña de alegría y dolor. Sobre todo nos sacan el sueño los amigos de Buenos Aires, sin frío, sin pinos nevados, sin horizonte claro, sudando indignación, retórica, hastío... Ni siquiera nos atrevemos a aconsejarles paciencia, y una sensación de fracaso o de impotencia nos abochorna. Sin embargo, no nos cabe la menor duda de que las cosas cambiarán pronto ante la fuerza de los hechos, algunos demasiado fuertes para olvidarlos. Alicia, Cuqui y yo os deseamos a los dos unas fiestas animosas, realmente alegres y esperanzadas en compañía de vuestros familiares y amigos. Piensa que, pese a todos los pesares, estás haciendo tu obra y te estás haciendo a ti mismo como artista, como escritor y en general como hombre, mientras un vacío moral y una sensación de fracaso reinan por doquier. Las cartas que nos llegan de Francia, de Inglaterra, de España y de otros puntos no dejan de convencernos de cuan afortunados hemos sido cuantos presenciamos la hecatombe pasada (y presente) desde el lado de acá. Nosotros mismos aquí, donde nada fundamental nos falta, sentimos nuestras nostalgias. Hoy mismo Alicia, (que está aquí a mi lado mientras escribo, estudiando sus cosas) me decía cuanto echa de menos esos contados amigos de Buenos Aires donde uno se explayaba a sus anchas, dejando volar corazón y cabeza atolondradamente sin temor de ser incomprendido simplemente porque un mundo común nos ligaba y unas esperanzas comunes nos sostenían. Aquí no se encuentra esta comprensión sencillamente porque nuestro mundo es un enigma para todos. Aun con el mejor deseo de entender, no pueden por carecer de ese terrible Himalaya de gozos, sobresaltos, dudas, ansias, sueños, fatigas, fracasos... Creo que Alicia comprende esto todavía mejor que yo por más generosa, más idealista, más sensible al contorno moral y con un instinto mucho más sagaz para valorar las gentes. Hay personas que se sostienen en gran medida, en medida preponderante con la cabeza, y creo que yo pertenezco a esta clase; hay otras, por el contrario, que se sostienen en la vida por cables afectivos, por el corazón. Y a este grupo pertenece Alicia, perteneces tú, Luis, y muchas otras personas entre nuestros conocidos. Para estas personas, Estados Unidos es un riesgo, hay que reconocerlo. Y si también lo es Buenos Aires o España, siempre hay una fuerte representación del mismo polo. Una de aquellas reuniones un tanto improvisadas en mi casa o en la tuya en que estábamos mano a mano unas cuatro o cinco personas durante cinco o seis horas es algo que no olvidaremos nunca, y menos Alicia, pese a todos los Clubs, donde por otra parte, la quieren y admiran y hasta envidian, y con mucha razón. ¿Comprendéis lo que son para nosotros vuestras cartas y lo que sería con mayor razón el teneros aquí?
Bueno: ¿Hablaste con Ayala? Perdóname que insista; ya te dije que estoy en una situación violenta con esta profesora, pues tuve la mala ocurrencia de aconsejarle que escribiese el artículo. Creo que Paco lo comprenderá bien, si tiene, como no dudo, instinto de escritoras nóveles. No tengo nada que reprocharle, pues es un amigo a quien estimo como sabes. Pero quisiera verme libre del asunto de una vez.
Dime las señas de Melella, que las perdí o cambió de casa. Le escribí una carta creo que a French, y no creo que la haya recibido. No te olvides llevado de tu entusiasmo por mis dotes de escritor. ¿Llegan libros de Galicia? ¿Hay por ahí la Gramática de Saco y Arce? ¿Y el Valladares? ¿Qué hace el Centro Gallego? ¿Y Castelao? ¿Y Prada y demás amigos? ¿Y Mariano Gómez? ¿Y Cuadrado? Dile que espero su libro. ¿Cómo va Nova? Dile a Perrota que aquí gustaron mucho Mar Dulce, la Cantata, y otros libros impresos por ellos. Ahora estoy exponiendo, en complicidad con la Bibliotecaria, varios libros ilustrados sobre la naturaleza. A continuación, haré una exposición de tus libros si me dejan como espero la vitrina. Habrá que ocultar ciertos desnudos por tratarse de una [manuscrito na marxe esquerda:] ciudad y hasta de un país no muy fogueado en estas cosas. Muchos abrazos, Luis y Maruja, de los tres y nuestros cariñosos saludos para vuestros padres.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla por Alicia:] Ardemos en curiosidad por saber cuando os vais, a que parte de Francia, que planes tenéis, cuando venís a vernos... no nos contáis las cosas a la mitad. Felices Pascuas a todos de

Alicia


1949-00-00
Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] EDITORIAL NOVA, S.A. / PERÚ 613•BUENOS AIRES.

Transcripción da Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 00/00/1949


[1949]

Luis y Maruja:

Vuestras noticias, noticias de vuestras vidas, me llegan por muchos conductos: cartas, diarios, radios. Todo ello anuncia y certifica tus merecidos éxitos. Y especialmente tus dos cartas –Varela y Cuadrado por la que se descubre tu felicidad en Londres y tu seguridad en el triunfo. En París debes tener tres cartas mías sobre asuntos que ya contestarás.
Hace unos días te mandé por avión los tres libros que pediste. Todo lo que dices de Botella al mar es un orgullo para nuestras ediciones siempre entre el riesgo y la aventura.
Me alegra mucho lo que dices del comportamiento de Plácido Castro, tan buen gallego, a quien recuerdo con la mayor simpatía. Dale mis saludos. Estos días estoy encendido con noticias de Galicia con la maravillosa correspondencia de Esther de Cáceres. Lo único malo es la muerte de Manteiga y el agravamiento de la enfermedad de Castelao.
Supongo (que) habrás recibido un cable el día 13, el día de la inauguración de la Exposición de Torrallardona. Todos están encantados con tus actuaciones por Europa, actuación que nosotros divulgamos por todas partes. Torrallardona sale para París en el mes de octubre, becado por los franceses. Creo que no vendió nada en la exposición.
Julio Rinaldini, que se encargó de la presentación de Parra, me dice que veas a su hijo Luis María Rinaldini, que vive en 85-Castle Street. Cambridge. Dice que él te presente a sus amigos, en especial a Camacho, de la BBC. Sigue diciendo Rinaldini que, tanto su hijo como Camacho, pueden ponerte en contacto con Cyrill Conolly, director de Horizon. Y sigue diciendo que veas también de parte de él al pintor Trevelyan, de la galería Lefebre; pueden informarte en el Consejo Británico. Todos ellos hablan el castellano. Como ves, Rinaldini está bien.
Encontré a D. Lorenzo Luzurriaga que me dice que su hija está en Londres. Le escribió dando tu dirección para que te visite.
Hoy me habló Guillermo de Torre. Dice que tuvo carta de Dieste que es encontró con Salazar Chapela. Aconseja que le saludes en nombre de él. Yo conocí a Salazar Chapela en el Ministerio de la Gobernación. Y salúdale en mi nombre.
Se inauguró la exposición de Parra. Fue todo un éxito. Veremos como le va. El primer día vendió 5. Claro que no tanto como Palmeiro que ha sido algo milagroso. Vendió casi todo... Parra te quiere y admira mucho. (Tu pintura vale mucho. Le gusta más que la de Colmeiro. Le dimos una gran comida. Todos españoles y peruanos. Los argentinos siempre en la Luna.
Estamos impacientes por tenerte otra vez por aquí. Todos te quieren y recuerdan. Saludos muchos. Todo Nova. Odilda y Antonio. Perrotta, López, Manolo, los empleados. Severo casi llora cuando le comunicamos tus noticias desde Londres.
Varela por aquí anda sin hacer nada. Hizo un hermoso prólogo para el escultor Alonso. Ahora está escribiendo un gran libro de poemas sobre el Río de la Plata. Su vida particular siempre como Botella al mar. Y siempre piensa marchar.

Y recibid el mejor abrazo de María Julia y Arturo.

Arturo

[Manuscrito na esquina superior dereita por Aznar?:] Un gran abrazo de Aznar con la recomendación de que no reavive la vieja rivalidad naval galaico–argentina.


1949-01-25
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1949 en 25/01/1949

Buenos Aires, 25 de enero de 1949
Sr. D. Francisco Fernández del Riego
Vigo.


Querido amigo:

Me alegro que te hubiese interesado la monografía de Lorenzo Varela sobre mi pintura y me gustaría conocer la opinión de Maside. He trabajado mucho, no siempre con buenos resultados como es natural, pero desde el 45 me siento seguro en pintura, y aunque cambiando y volviendo a empezar y ensayando técnicas distintas etc., estoy contento sobretodo de lo que tengo que hacer. A Colmeiro, a Dieste, etc., les interesa mucho lo que hago y la crítica de arte de aquí y de Montevideo, bastante estúpida y petulante, me cuentan entre los pintores más destacados a pesar de mi “extranjería”.

Desde luego como habrás podido notar en la monografía, toda mi obra está dedicada a Galicia, así como toda la hecha por casi todos nosotros en América y mi único deseo actual es poder exponerla pronto en cualquiera de las ciudades de nuestra tierra. Pero dejemos esto. De todas maneras te advierto que las reproducciones de la monografía no dan la menor idea del color y de la materia de mis cuadros que es, a mi juicio, lo más importante de ellos.

Para tu antología de la lírica gallega te envío nuevamente los cuatro poemas de Lorenzo Varela y la Muiñeira de Dieste, hechos como prólogo todos ellos a 2 ediciones de libros de grabados mios, Maria Pita e tres grabados medioevales, y Muiñeira, que es a mi juicio lo mejor publicado en América en idioma gallego de poesía en los últimos años. Lorenzo Varela publicó hace cuatro o cinco años Torres de amor poemas en castellano que tuvieron extraordinario éxito en todo el continente. Después publicó diversos libros de crítica de arte y un prólogo magnífico a una antología hecha por él mismo de crítica de arte de Baudelaire . Continúa publicando poesía en revistas literarias y creo que ahora tiene en preparación otro libro. Es de Monterroso, Provincia de Lugo, aunque nacido por accidente como muchos otros gallegos en La Habana.

Blanco Amor no ha publicado nada en gallego por lo menos desde Poema en catro tempos y su poesía castellana es muy mediocre. Otero Espasandín ha publicado algún que otro poema suelto que trataré de encontrarte. El no guarda nada suyo de poesía porque es un hombre extraordinariamente descontento de lo que hace. Estos dias leí la noticia con un breve resumen, de que un profesor Flores , gallego, dió una conferencia en la Sorbona sobre poesía gallega contemporánea, citando a gente muy dispar como por ej. Aquilino y Castroviejo y a otros quizá nuevos a quienes no conozco. Creo desde luego que tu antología tendrá mucho éxito y hace verdadera falta, pues las que existen, las de Alvaro , están hechas con un criterio de amontonarlo todo y publicarlo todo, absurdo, y son realmente malas.

Colmeiro llegó el 20 de este mes a París. Aún no tenemos noticias de él. Dieste debe de llegar tambien uno de estos dias a Amberes camino de Francia e Italia. Yo marcharé a fines del mes que viene a Francia, estos dias estoy arreglando mis documentos, permisos para sacar cuadros, etc. Todos vamos nuevamente a la ventura, sin dinero, con el suficiente para resistir tres o cuatro meses y emigrantes al revés. Esto no se puede soportar más tiempo. Me interesaría si te parece oportuno y puedes hacerlo, que les escribieses a tus amigos de Londres sobre la posibilidad de una exposición mia en esa ciudad. Yo les enviaría, mandándome tu las direcciones, datos, monografía, etc. Sería para la temporada que viene, alrededor de octubre.

El Centro Gallego espera respuesta a una carta que te escribió designándote corresponsal y te van a escribir hoy o mañana solicitándote la compra de fotografías para la tapa de la revista. Al comprarlas debes de tener en cuenta que las de Ksado anteriores al año 38 son muy conocidas en esta.

Escríbeme enseguida. A Maside voy a escribirle unos de estos dias. Saludos. Te abraza tu incondicional amigo:

L. Seoane


1949-02-08
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949


[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.

Querido Luis:

Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor

Espasandín

[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean

Alicia y Cuqui

[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.


1949-04-25
Carta de Torrallardona a Seoane. 1949
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Torrallardona a Seoane. 1949 en 25/04/1949


Buenos Aires, 25-4-49

Mi querido amigo:

Recibí tu carta y ya los hacemos en París. ¡Dichosos!
No he podido hacer nada para su monografía por mi mala situación económica. Melella todavía no me ha comprado el cuadro. Mis gestiones para la beca van muy bien, tengo mucha chance.
Salazar se fue a Lima y dice que tus grabados han tenido un gran éxito en Lima. El cuadernillo que le publicó Botella al mar ha quedado muy bien.
Aquí las cosas se están poniendo muy mal. Vale más prescindir de América por mucho tiempo.
¿Y cómo están? Tenemos gran curiosidad por saber qué hacen, cómo está Colmeiro, Plaja, Bresiani, Bob, Ortiz, Palmeiro. Dales muchos saludos.
Nosotros, igual, con pequeños cambios. Toda la gente me pregunta por ti, así que si no me das noticias no sabré qué decirles.

Recibí tú y Maruja nuestro cordial saludo y un fuerte apretón de manos.

Torrallardona

Saludos a Picasso y al Arco del Triunfo.


1949-05-12
Carta de Melella a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Melella a Seoane. 1949 en 12/05/1949

Buenos Aires, 12 de Mayo de 1949

Queridos amigos:

Recibimos todas vuestras cartas: la escrita al llegar a Dakar y la escrita al llegar a París, todas con tan agradables noticias que de veras da gusto leerlas. También recibió Robertito vuestro saludo de cumpleaños, atención que agradezco, en lo que también me alcanza, pero que “suplico olvidar” porque no se puede vivir con el pensamiento intervenido por estas preocupaciones menores. Y si no, ¿cuánta gente tendríamos que atender y con cuánta gente quedaríamos en descubierto? En nuestra familia, los más íntimos suman 60 y los amigos. Pues vosotros que sois de la familia no conocéis sino a 4 ó 5 de nuestros más íntimos familiares. Y eso por qué? Pues porque se agranda de tal manera esto que de ser y de “poder” ser atentos con todos, pues estaríamos todo el año con estas cosas y decir todo el año es equivalente a decir toda la vida. Aparte esto, son pibes, y si cuadra se le juntan dos o tres amiguitos y se toma un chocolate, pero nos parece excesivo que amigos que tienen tantas preocupaciones como vosotros os molestéis por ello. ROGAMOS SE NOS PERDONE ESTE INTROITO, Y SE NOS COMPRENDA, Y SE NOS CONCEDA.
Aquí se está como siempre; por lo menos en lo que a nosotros respecta. Trabajo fuerte: el 24 tengo la Asamblea. Luego me disminuirá el apuro. De salud, todos discretamente bien. Hace mucho frío, pero tenemos una calefacción encantadora y central.
Los amigos recordándonos siempre de Vds. por el más mínimo motivo. Y nosotros que tenemos un motivo, entre otros, de 3,70 x 2,50 metros, qué decir? A cualquier hora y en cualquier parte repetimos: Qué harán en este momento Maruja y Luis? Y luego llega una carta y otra... Tomo el teléfono y llamo a Cuadrado para dar vuestras noticias y él recibió otra vuestra... Así da gusto. Pasamos un domingo con la familia de Colmeiro. También recibí carta de él con sus noticias y háganselo saber. Le contestaré en breve. Del que no tengo noticias es de Manolo Ángeles Ortiz. Le ruego den Vds. saludos nuestros y con ellos la nueva dirección, aunque creemos que la tiene. Si le ven, protéstenle por que no escribe. Ayer dijo Dora: “MARUJA ES UN ÁNGEL” y Varela acotó “CASADA CON UN DEMONIO”: Los chicos se le fueron a la carga a Varela para castigarlo. Total: que vinieron a tomar café Varela y Estela a las 14 hs. y nos separamos a las 2 de la madrugada del día siguiente. Luego estuvieron hace dos días Cuadrado, Varela y Carybé a cenar en casa. Fue una linda farrita improvisada, pero nos divertimos mucho. Fue al salir de una exposición de KANTOR, de retratos, y en Müller que nos encontramos. También nos encontramos con Merli y Sra. y les recordamos a Vds. Nos preguntaron si teníamos noticias vuestras. Contestamos que sí. Opino que deberían escribir a Merli si no lo hicieron aún.
BARTOLOMÉ MITRE 3793, Dep. F. Está abonado el 2º mes y en consecuencia religiosamente al día el pago de alquileres. Fueron a ponerle el teléfono y la encargada provisoriamente lo hizo colocar en su departamento. También nos telefoneó la encargada que entre los dos matrimonios se produjeron discusiones y algunos desórdenes, y uno de los matrimonios se retiró para evitar ulterioridades. Como en su reemplazo entraron una italiana con un perro y cuatro individuos, intervinimos con Frontini y se citó al Francés, amigo de la hija de M. A. Ortiz, a su estudio para aclarar y conseguir orden. Eso fue prometido y en estos días sacarán el perro y los sujetos, quedando solamente dos personas en el Dep. La encargada se ha portado maravillosamente tratando de arreglar los líos lo más humanamente posible y procurando sobre todo ocultarle al dueño de casa esa situación. Ahora todo parece normalizarse y el Francés que les subalquiló a Vds. se mostró muy dispuesto a evitar en lo sucesivo nuevas dificultades a la vez que se mostró muy avergonzado y afectado???? con la hija de M. A. Ortiz y Frontini por lo que había pasado. En cierto momento, cuando se retiró uno de los matrimonios, que Vds. dejaron, telefoneamos a su papá por cuanto interesaba saber que dejaran todo en orden y entregaran la llave y nadie mejor que una persona de la familia para hacerse respetar mejor, pero luego todo se arregló satisfactoriamente y sin necesidad de que su papá se molestara para nada. Repito que POR AHORA TODO ESTÁ TRANQUILO Y EN ORDEN Y LAS COSAS PARECEN NORMALIZADAS COMPLETAMENTE. Otras novedades por ahora no hay. Deseamos que PARÍS consagre a nuestro querido LUIS SEOANE y no se olvide de COLMEIRO ni de ÁNGELES ORTIZ. Que Maruja vuelva hecha una española afrancesada, con muchos OUI, OUI y muchas alegrías. La película de la fiesta salió muy bien. Están Vds. como para ser contratados. Un abrazo de

Melella

Reciban todo el cariño y los mejores saludos de todos nosotros.


1949-05-16
Carta de Salazar Bondy a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Salazar Bondy a Seoane. 1949 en 16/05/1949


Lima, 16-V-49

Mi querido Luis:

Cuando comenzaba a extrañarme tu silencio, recibí tu carta sin fecha firmada en París. No sabes cuánta alegría me ha dado saber de ti, de la incomparable Maruja y de los amigos de allá. El 12 se inauguró tu muestra de grabados –sucesivas postergaciones debido al arreglo del nuevo local de la galería impidieron hacerla antes– y en estos primeros días han sido reservadas algunas xilografías. Confío que se venderán, por lo menos, la mitad de ellas, pues la crítica las ha acogido muy entusiasmada, lo mismo que la gente del oficio. Espero poder enviarte dinero antes de fin de mes, pues yo regresaré a Buenos Aires a principios de junio, no sin antes pasar unos pocos días en Santiago de Chile donde tengo buenos amigos. Trataré de ver alguna manera de hacerte llegar el dinero lo más pronto posible y con la menor merma. Quizá por intermedio de Enrique Peña eso se pueda hacer cómodamente.
Como a ti, Cuadrado ha dejado sin respuesta todas mis cartas. Me entero de él a través de las referencias que periódicamente me manda en sus cartas Inda.
Todo este tiempo he estado sumamente atareado. Primero, por el reencuentro con gentes queridas y, luego, por el redescubrimiento de los innumerables secretos de esta extraña ciudad en la que se dan los más encontrados caracteres. Todos mis amigos cercanos –es decir, aquellos con los cuales hace algún tiempo emprendí la aventura literaria– han viajado o van a viajar a París. Me gustaría que conocieras –por intermedio de Peña ello será sencillo– a Jorge Eduardo Eielson, el más cabal talento de la nueva poesía peruana; a Paco Pinilla, a Raúl Deústua, a José Vélez. Pronto saldrá un pintor que yo estimo muchísimo, Fernando de Szyszlo, a quien le daré una carta de presentación.
¿Y yo? Me acaban de ofrecer la beca en París de este año y me parece que el ofrecimiento no es pura charlatanería. Sin embargo, estoy pensando en todas las dificultades que tendré que vencer para conseguir estabilidad para mí e Inda con quien viajaré de todas maneras. Aquí se interesaron, al principio, por estrenar mi comedia Todo queda en casa, pero luego han surgido inconvenientes que yo he tratado de eludir oponiéndome a ello. Ya tú sabes que soy discutidor y mala lengua. Las Moradas ha publicado una “mojiganga” mía que despacho con destino a ti por vía ordinaria. Es absurdo que no te haya llegado tu ejemplar de Máscara, etc., pues fue el primero que firmé y a Arturo le encarecí repetidamente antes de mi salida que te la remitiera. En cuanto me lleguen ejemplares, el primero será para ti. He hecho gran propaganda de Botella al mar y una librería principal ha tenido en su vidriera la colección durante una semana. Yo la siento –e indudablemente así es– una empresa muy mía.
Con relación a los grabados que me envías, yo dejaré instrucciones expresas para que mi madre se los entregue al marchand. Él acaba de recibir acuarelas y dibujos de Torrallardona y la exposición se hará a mediados de temporada. No sé si te dije que la sala es estupenda, como pocas de Buenos Aires, y que nuestros coleccionistas no son los nuevos ricos, sino más bien profesionales modestos, gente de la buena clase media.
¿No piensas exponer en París? ¿Visitarás a Picasso? ¿Qué piensas de la pintura francesa última?¿Son tan fieros los abstractos como los pintan?¿Qué buenos libros han aparecido? ¿Qué tal el teatro? Atosigaría la carta de preguntas sino supiera que con ello abuso de tu amistad. Cuéntame tus proyectos y tus impresiones largamente. Yo sigo preocupado por Europa, por lo que de ella nos ha venido y viene sin descuidar este gran problema que es “latino-incomprensible-américa”. Soy buen corresponsal y cumplo con mis obligaciones epistolares.
Procura ver a Pepe que, según me han dicho, está afiliado a los abstractos y ya ha expuesto con ellos. La dirección del consulado peruano es Consulat General du Perou, 50 av. Kleber, Paris. Ahí podrás averiguar su paradero.
Hace poco recibí, por intermedio de Enrique Peña, una propuesta de traducción que yo respondí volando autorizándola. Me gustaría que me informaras sobre el traductor. Se llama Adolphe de Falgairolle y vive en el Bulevar Brune 147, Paris 14e.
Perdona si te doy la lata. Espero tus noticias. Hasta fin de mes, estoy en ésta. Luego en Buenos Aires en mi casa de Pasteur 746, 2º D. En tanto, recibe un gran abrazo para ti y otro para Maruja.

Sebastián

Saluda a Bob, Colmeiro, Plaja. ¿Recibiste la postal que pusimos con dirección a Río Arturo y yo?
[Manuscrito:] En el catálogo notarás la falta de mi presentación. El empleado encargado de la edición la perdió y no me pidió la copia.


1949-05-26
Carta de Falcini a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Falcini a Seoane. 1949 en 26/05/1949

Buenos Aires, mayo 26/49

Querido Seoane:

A los pocos días de su partida para Europa, recibí de Montevideo sus líneas recomendándome al pintor alemán. Luego tuve ocasión de conocerlo, pero no me fue posible todavía serle útil. Talvez exponga en Muller.
Hace unos días me llegaron noticias suyas de París, y conmigo varios amigos: Sarita, Frontini, Scheimberg. (Sarita me encarga ya que yo le escribo antes, de anunciarles carta de ella para dentro de unos días).
Demás estará decirle que su entusiasmo por París lo comprendo por haberlo vivido. Tan seguro estoy que no desespero de poder renovar la experiencia. Por ello me explico que hasta el momento de su carta de Ustedes no hayan tenido tiempo más que para recorrer ese maravilloso París y frecuentar algunas salas del Louvre. Imagino sus emociones frente a Zurbarán y a los retratos familiares de Rubens que tanto me impresionaron. Yo, también, como Giambiagi, celebraría recorrer con Uds. esa condensación de la historia del arte que es el Louvre.
Nos ha sido tan grato recibir noticias de Uds. que nos leímos vuestras cartas. Al leer la que recibió Frontini, me enteré de la impresión que le produjo el Balzac de Rodin y de que me asoció a esa impresión. Por rara coincidencia, su carta llegó en momentos que preparábamos una exposición de esculturas y dibujos originales de Rodin que inauguraremos el I de junio. En esa ocasión yo hablaré de la escultura y del significado de la obra de Rodin.
He sometido la sugestión de trasladar la sala de la Hebraica a la rue de la Boetie o al Faubourg Saint Honoré al Dr. Scheimberg. Mentalmente ya hacemos con Uds. tertulia allí. Algunos más felices, pronto se harán presentes, como Kornemblithh, dentro de poco.
En cuanto a lo que Ud. llama un error de haberlo designado delegado de la S. A. A. P. ante el Congreso, no comparto su opinión. Creo lo contrario. Máxime siendo yo el autor de la moción que todos compartieron. Su elogio de la representación de la U. M. A. se lo hice conocer a Nélida que lo celebró, lo mismo que su saludo.
Espero conocer nuevas impresiones y noticias de que el viaje les resulta provechoso, en todo sentido.
De la temporada artística de Buenos Aires poco es lo que puedo decirle digno de interés. En este momento tenemos en nuestra Sala una muestra de esculturas, monocopias y dibujos de Cecilia Marcovich, que revelan a una artista de calidad, sobre todo para nuestro medio. Después de la de Rodin, tendremos una de Victorica.
Sin más, por ahora, les digo, a pesar del deseo de contarlos de nuevo entre nosotros, que ojalá puedan quedar allí mucho tiempo, trabajando con provecho.

Salúdeme mucho a Colmeiro, a Serrano Plaja, a Audivert, a Alicia y a demás amigos comunes y reciban ustedes dos el saludo de Germaine que agradece vuestro recuerdo y el de este amigo de siempre.

Luis Falcini.

[Manuscrito:] PD: Por este correo sale carta para Colmeiro dirigida a Ed. Berthier


1949-06-15
Carta de Melella a Luís e Maruxa Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Melella a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 15/06/1949

[Carta mecanografada con firma autógrafa]

Buenos Aires, 15 de Junio de 1949

Nuestros queridos amigos Maruja y Luis Seoane:

Hoy 15, por la mañana, recibimos la carta que Luis firmara el 8 del actual en París. También está sin contestar la que Maruja escribió a Dora el 15 del anterior y como su pulso es malo por su tratamiento me pidió lo haga en su nombre. Y cumplo: “A decir verdad también nosotros vivimos un poco vuestra vida y en esa habitación alegre con dos ventanas que dan a la Avda. du Maine desde las cuales se ven esos hermosos árboles “franceses” que, aunque sean como los demás árboles por ser franceses o estar en Francia, nos parecen otra cosa. Si en el mercado abunda el pescado, qué más queréis? Mariscos y adelante... y naranjas españolas para la sed de los mariscos y un poco de borgoña también. A decir verdad, sentimos mucho nosotros no poder estar a vuestro lado. Algún día será. Dorita iría de buena gana y por ahí se oyen los proyectos que hace con sus compañeras de clase. Pero es prematuro y además... no tiene bicicleta. Respecto a la asturiana, en esta semana obtendremos el permiso para remitirle las 1.200 pesetas para que pague sus gastos de trámites en el consulado y traslado a Vigo o Bilbao para embarcarse por la Compañía DODERO, donde obtendremos su pasaje la semana entrante, para embarcar recién en Septiembre próximo. Está todo ocupado y no se puede hacer otra cosa. Seguimos escribiéndonos. Este año estuvimos en una sola Exposición: de retratos de Kantor en Müller y el mismo día en una de la Sra Shand. Se embarcó también para París hace unos 20 días. Se le despidió con una cena a la que no pudimos asistir por la salud de Roberto (que tipo este Roberto de marido que tengo). Adquirió una tráqueo-bronquitis (hace un aspavientos) y estuvo la semana pasada en cama. Ahora está completamente afónico y el especialista le impuso REPOSO VOCAL ABSOLUTO por 7 días. Imagínate si me lo impone a mí. Lo mato al médico por “atrevido”. Anoche estuvimos en la S.A.D.E. Escuchando un discurso de Freytas sobre NABUCO???. Llegamos un poco tarde, habló muy bajo y nos chupamos un frío que tosimos toda la noche. Éramos unas 30 personas y por lo que dijo mi marido que sabe MUCHO???? nadie entendió nada. Merecía mejor suerte porque Newton es un buen amigo y de verdad y sus calidades podían destacarse en la forma que correspondían, pero estas cosas que se organizan así sin el debido cuidado hacen fracasar a hombres indiscutidos y los exponen. Me pides que te cuente de Melella…Mejor que no te diga nada de él, buen granuja se me está poniendo. Está llegando tarde de noche como a las 8 y el otro día descubrí revisándole la cartera que se había gastado $10 “en menos de 15 días”. A quién mantendrá mi marido por ahí. Cuando le pregunté, se puso colorado y no supo contestar. Ahora lo hago seguir con la Privada. Pronto tendré novedades para contarte. Besos DORA. Por la Copia fiel. Certifico y doy fe”.

[rubrica]

Querido Luis: Como ya mi mujer se dio el gusto de ponerme overo y de contarlo todo, nada tengo que agregar. Sus cartas son verdaderos artículos críticos interesantísimos que los amigos nos comentamos recíprocamente leyendo la “parte pertinente” y reservando lógicamente lo que a cada uno concierne en forma particular. En el Departamento reina la paz. La rubia delirante y churrote al decir de Frontini emigró con gran dolor de Frontini y mío que ya no tenemos excusa para verla y hablarla, pero con gran alegría de la encargada que le devolvió la CALMA. Queda ahora una Sra. italiana modista con su cuñado (?) y otro Sr. y un “RROPE” que no ladra demasiado, por lo menos no ha ladrado cuando va el dueño por ahí. Las cosas en ese sentido se van normalizando por ahora. Los alquileres están al día como corresponde. Me alegra lo que Maruja y Vd. dicen de Picasso porque sin defenderlo, en su tiempo, yo también lo sentía así. Hoy salió El Hogar y un amigo nos avisó que había salido la interviú que les había hecho en París. Le envío la hoja de la revista y le mando otra a su mamá que se va a poner muy contenta.
Adelante mis queridos amigos, firme en su vocación y trabajo y que lo paséis muy bien. Todo mi cariño para vosotros, y saludos afectuosísimos para Colmeiro, Ángeles Ortiz que aún no me ha escrito y los esposos Dieste que también están en deuda epistolar conmigo, mejor dicho, con la familia Melella. Hasta otra y un fuerte abrazo de quien os quiere mucho.

Melella

Nota: Recibió carta Cuadrado ayer.

[Manuscrito:] ¡Viva Maruja! y Biba Luis! también! ¡y abajo los médicos que no dejan hablar!


1949-06-22
Carta de Freitas a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Freitas a Seoane. 1949 en 22/06/1949


Buenos Aires, 22 de junho de 1949

Meu querido Seoane:

Aqui cheguei há quase um mês e já me disponho a partir novamente para o Rio onde, como voce sabe, resido atualmente. Escrevi-lhe uma carta para o Recife mas aqui chegando e conversando com Cuadrado e Varela, me dou conta que voce não a recebeu. Volto a explicar o motivo do nosso desencontro no Rio. Imagine que abreviei minhas ferias em Vitória só para ter o prazer de ser seu cicerone no Rio. Infelizmente isto não aconteceu. E a culpa, meu velho Luis Seoane, foi única e exclusivamente da Companhia Francesa de Navegação que me levou todo o dia enganando-me, dando-me informações falsas e outras brincadeiras de mal gosto, pelo estilo. Disse-me a Companhia, três vezes por telefone e uma pessoalmente, que o navio chegava às seis da tarde e quando lá cheguei com meus amigos, resulta que o navio já tinha saído, pois chegara precisamente antes, muito antes das seis horas da tarde daquele dia. Havia combinado com os amigos uma recepção, com jantar e tudo até com fotógrafo. Atualmente estão em Paris varias das pessoas com quem eu tinha combinado o tal encontro. Ai estã o Santa Rosa, Paulo Mendes Campos, jovem poeta que desejo que voce conheça e outros mais. Não pude dizer a voce o quanto me agradou o Jaburuna o que faço agora. Está um primor. Muito obrigado, Seoane, outra vez muito obrigado. Mas faça-me um favor: Procure na embaixada do Brasil ao Cicero Dias e diga-lhe que lhe dê a direção do Paulo Mendes Campos. Diga ao Cicero Dias que possivelmente ele não se lembre mais de mim, pois o conheci em 1930. Mas que temos tantos amigos em comum que tomo a liberdade de apresentá-lo a ele. Pergunte também pelo Sérgio Milliet e pelo português Novais Texeira. Toda essa gente está em Paris e é uma pena que voce não se aviste com eles. Estou trabalhando no Ministério das Relações Exteriores, S. de Imprensa, no Rio e resido no Pax Hotel, Praia do Russell, 106. Mande-me notícias e disponha de seu amigo certo

[Manuscrito:] Recomendenos a Maruja, a Colmeiro e Dieste

Newton


1949-06-24
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1949 en 24/06/1949

Vígo 24-jun 1949
Sr. D. Luís Seoane
París


Mi querido amigo:

Acabo de recibir tu carta, que me ha producido gran alegría. Comprendo que la visita a los Museos y Galerías de Arte haya absorbido por completo tu tiempo. ¿No has pensado en hacer ahí una exposición de tu obra? Días pasados te ví retratado, en compañía de Picasso , en la revista madrileña Semana. Estás gordísimo, pero con la misma expresión de siempre. Con motivo de tu viaje, y el de Colmeiro, a París, y aprovechando el pretexto de las monografías sobre vuestra pintura, publiqué en La Noche un pequeño ensayo. Te hubiera mandado ahora su recorte, pero el único que tenía se lo mandé a Fole, a petición suya. Por cierto que éste me pregunta siempre por tí, y me encarga que te envíe sus recuerdos más afectuosos.

Me doy perfecta cuenta de tu hastío, dentro del ambiente intelectual americano. En fin de cuentas, Europa nunca dejará de ser Europa. Precisamente, un buen amigo mío, Alonso Zamora Vicente , actual director del Instituto de Filología bonaerense , me manifestaba una opinión parecida a la tuya, en una reciente carta.

Ese señor de que me hablas, que quería consultarme sobre una mina de agua en una finca suya, no ha venido a verme, ni tuve de él la menor noticia.

Las Crónicas para la revista del Centro Gallego, sigo enviándolas mensualmente, con toda regularidad. Al parecer, según me dicen, se hallan muy contentos con ellas. ¿Quién te sustituye en la dirección de la revista durante tu ausencia? Mandé, también, las fotografías de paisajes y monumentos de Galicia que me pedían.

A Maside no lo veo hace algún tiempo, pues lleva una temporada bastante larga de permanencia en Santiago. Supongo que ahora, aprovechando el verano, vendrá a Vigo. Tengo en mi poder, para entregarle, un álbum de dibujos de Colmeiro, que éste le remitió; no se lo dí aún, porque tenía proyectado venir pronto a ésta, si bien lo fue demorando.
No sé si sabrás que Aquilino ganó, por oposición, la cátedra de latín del instituto de Lugo. Ahora, mediante concurso, vino trasladado al de Pontevedra.

Hace aproximadamente un mes murió en Santiago Luis Manteiga. Como no desconoces, tenía deshechos los dos pulmones. Pero, de todos modos, su muerte nos ha impresionado mucho. También me han dicho que Daniel [Castelao] se halla gravemente enfermo, a causa de un cáncer o cosa así.

Me parece muy bien el proyecto de tu exposición en Londres. Creo que obtendrías un gran éxito. ¿No recibiste la carta que te escribí a Buenos Aires, antes de tu salida de allí? En ella te decía que había hablado con Plácido sobre el particular, a su paso por aquí, camino de Inglaterra. De manera que escríbele, recordándole mi conversación. Su dirección es: Water Fordd Lodge – 40 Queen´s Road – Richmond (Inglaterra). Él te pondrá en contacto con mis amigos, y con muchos más que él tiene. De esa manera será más fácil que encuentres Galería para exponer, y podrás enviarle direcciones fotos de tus cuadros, informes, etc.

Por aquí, pocas noticias culturales puedo comunicarte. Luís Pimentel va a publicar un libro de versos, con prólogo de Dámaso Alonso , titulado Barco sin luces . En Lugo se edita una hoja de poesía, titulada Xistral , con algún parecido a Resol. También en Vigo aparece, periódicamente, Mensajes de Poesía , donde colaboran Fole, Iglesia Alvariño, Cunqueiro , Carballo Calero , y algunos poetas nuevos. Laxeiro expuso recientemente en Orense. Tiene verdaderos deseos de hacer una Exposición en América. Ahora reside aquí Julia Minguillón, porque a su marido lo nombraron director de Faro de Vigo.

Bueno, y nada más por hoy. Dame noticias de tu vida, y de tus proyectos. ¿Qué es de Colmeiro? Si lo ves, abrázalo de mi parte. Recibe un cordial abrazo de tu viejo amigo.


Fdez del Riego


1949-07-04
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 04/07/1949


Waynesburg, Pa. USA
4 de julio de 1949

Amigos Seoanes:

Hemos recibido vuestra carta de 31 de mayo con la alegría que podéis suponer; temíamos haber cometido alguna indiscreción en nuestras cartas anteriores para explicarnos vuestro silencio, y este temor quedó disipado con la llegada de dicha carta.
No nos es nada difícil comprender vuestra alegría al dejar atrás el Río de la Plata y entrar de nuevo en contacto con un mundo más vasto y más a tono con nuestras tradiciones culturales y personales. Después, ese París, por el que yo pasé sólo una vez como un relámpago con la impresión de perseguido por los gendarmes, debe ser algo fantástico a fuerza de representativo del genio e idiosincrasia del occidente de Europa. Os imagino paseando maravillados de calle en calle, de iglesia en iglesia, de museo en museo, de parque en parque con esos ojos maravillados de quien descubre fuera de sí el mundo interior, los últimos rincones de ese orbe que nos acompaña y que sin embargo ignoramos y necesita ser reiterado a cada paso para que la vida tenga sentido. ¡Cuánto nos alegramos de saberos ahí contentos y maravillados a ratos, después de tantos años de soñar con la salida al mundo que realmente se ama y se anhela profundizar! También yo anhelo ese mundo de aquí, a pesar de encontrarme bien, mejor que nunca, quizá. Con frecuencia, tratamos de descubrir el mundo de allá. Hace una semana nos fuimos los tres por una carretera apartada que corre al pie de un regatillo análogo a los de Galicia, de Asturias, Santander, Vascongadas... Después de un día calurosísimo había refrescado y daba gusto apretar el paso. Los perros de los granjeros salían a darnos el agasajo, un pájaro muy divertido nos dio una especie de serenata a dos metros de nosotros, pero una serenata llena de sorpresas entre irónicas, simplemente cómicas, graves y hasta de una sencilla humildad.
Si –nos decíamos–, esto recuerda lo nuestro, es igualmente maravilloso, más fogoso, más rico... Pero le falta algo, acaso lo humano, el canto de una campesina, el toque de una campana, el humo de unas chimeneas, el canto de un carro, una frase amistosa bien modulada y acordada con el eco devuelto por un cerro o una cañada. Este algo no puede encontrarse en todo este continente, estoy convencido. En cuanto te salta a los ojos una ciudad europea cualquiera, lo comprendes. Pero si bien se piensa, no es de extrañar. Las cosas del espíritu cuajan lentamente, necesitan siglos de siglos para tomar cuerpo, para cristalizar, y aquí puede decirse que, para el caso ayer, vagaban los indios de un lado para otro persiguiendo el búfalo y el pavo silvestre. Cuando en Galicia descubrías una mámoa o un grupo de ellas, te sentías proyectado hacia un pasado tuyo, hacia tu propia cuna, hacia la raíz de tu estirpe. Habían venido e ido tribus, habían nacido y muerto afanes, habían tomado cuerpo mitos y creencias bajo tus propios pies, y con todo aquello te sentías solidarizado. Por el contrario, aquí barrieron todo lo que había, que no era mucho, hace unos siglos, y encima se establecieron unos europeos sin una muy clara noción quizá de lo que dejaban en pos; y sin esa virtud de la vieja pipa que crea el vino auténtico, sin ese poso del tiempo milenario, cuajado en piedras, en labores, en ruinas, librotes, dibujos, cuentos y otras cosas, se dejaron engañar por la riqueza, por una noción somera de progreso, por una libertad no muy necesaria aquí, porque el coeficiente de inquietud es pobre relativamente aún. Cuando los reveses vengan, cuando el dolor haya dado sus frutos, cuando la soberbia sea abatida, que lo será tarde o temprano, no sé si para bien o para mal, América del Norte empezará a ser otra cosa más cercana a Europa, empezará a ahondar en su propio espíritu en busca de lo que esta civilización no tiene ni puede tener. El paisaje se humanizará, será percibido, cantado, pintado, mezclado con los huesos, las cenizas, las ruinas... y el nuevo licor del alma humana empezará a gotear en la roca verdinosa del tiempo, del tiempo histórico, humano, vivo, que ahora Alicia y yo echamos de menos cuando nos lanzamos por estos caminos sin coches de negocios.
Dile a Colmeiro que he recibido su carta, pero que no me es posible darle de momento los informes que me pide. Saint-Guadens, el director de Bellas Artes del Carnegie Institute está casi siempre fuera y sólo por casualidad se le pesca en Pittsburg. De todos modos, si puedo averiguar algo provechoso para vosotros, os lo comentaré en el acto. Por vuestra parte, no tardéis en escribir contando cosas, sean cuales sean. Aquí vuestras cartas son muy bien recibidas por los tres y leídas y releídas. Las cosas de afuera aquí apenas repercuten y si lo hacen cobran un tinte muy especial, pues se interpretan en función de los intereses y opiniones de Norteamérica. ¿Se publican libros por ahí? ¿Cómo se piensa en los círculos españoles? ¿Y en los artísticos? Contad, contad. ¿Qué es de Baltar? ¿Tenéis sus señas? No sabemos nada de Buenos Aires. Sólo Trellez me pone unas letras de vez en cuando. Creo que hay una depresión tremenda por allá, pero este fenómeno se va generalizando por todas partes, hasta por aquí, donde la situación económica del mundo se sigue con ansiedad.
Alicia y Cuqui están bien aunque, como yo, aplanadas con el calor. Estamos pasando una racha de altas temperaturas que hacen particularmente penosas las clases de verano y las labores de la huerta. Os estoy escribiendo en mi mechinal en shorts y zapatillas, las únicas prendas tolerables. Las dos os mandan muchos recuerdos y Cuqui se siente halagada por esa dedicatoria de las flores parisienses. Muchos abrazos a Colmeiro y demás amigos, justamente con los que os envía a vosotros.

Espasandín

[Manuscrito por Alicia:] Un abrazo a los dos. Escribid y contar cosas. Aquí estamos pasando ahora un calor digno de Buenos Aires que nos tiene agotados; aquí todo es por lo grande, cuando hace frío es espantoso y cuando hace calor, te asas.

Alicia


1949-07-25
Carta de Melella a Luís e Maruxa Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Melella a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 25/07/1949


Buenos Aires, 25 de Julio de 1949

Sres. Luis y Maruja Seoane
PARÍS

Muy queridos y recordados amigos:

Hace una hora apenas recibimos su cariñosa carta fechada en París el 16 del actual. Por ella nos informan del cambio de domicilio, noticia que conocíamos por Dora al telefonear a su mamá, como lo hace habitualmente, para saludarla.
Llena de referencias y de sutiles y encantadoras observaciones, su carta que a pesar de los 60 minutos de llegada a nuestras manos gustamos dos veces, ya, nos quedará como una visión acabada y fiel de lo que veremos algún día, cuando la lucha lo permita. Todo lo que nos cuenta nos instruye sobremanera y nos agrada, pero de todo lo que nos dice nada nos halaga tanto como lo de su exposición de Londres. Es un impacto KOLOSAL. También recibimos una tarjeta muy linda de afectuosos saludos vuestros, de Colmeiro y de los Castagnino. Dorita se la acaparó.
A Colmeiro pueden decirle que ayer Domingo habló Dora con Emilia y las chicas y que también nos enteramos con mucha alegría de sus “NUEVAS”. Están todos bien. ¡Felicitaciones! Cuadrado y Varela se mantienen? Arturo siempre en su vizcachera de Nova. Lorenzo –quemada la algodonera y liquidado en Jackson– busca la manera de salir del paso. En cuanto a los demás amigos, Carybé, Lidia de Freytas, María Julia, Villafañe, etc. estuvieron pasando una tarde muy linda en casa el Sábado 16 del actual. Regalé a los chicos algo de Carybé y con esa escusa lo celebramos arriba en el cuarto de estudio de ellos. Cuarto y patio fueron decorados con ponchos y otros motivos norteños. Hubo canto y guitarra por Jiménez y Franchini, dos cantores criollos del Restaurant “Coraggio”. Copas, empanadas y chorizos criollos. Lidia gustó sobremanera esas cosas populares, que coreamos todos. La farra comenzó a las 4 de la tarde y terminó en el Hall, pues ya no cabíamos arriba, a las 3 de la mañana, del Domingo. Les recordamos mucho y brindamos repetidas veces por el torito que ha quedado en un muro espléndido al centro y entre las fotos de Cuadrado y Villafañe. TODO UN MUNDO DE CARIÑOS.
Aquí Merli editó un libro (pesa lo menos 1 Kilo) extraordinario sobre Picasso. El texto según los versados ? no es muy feliz, pero las numerosísimas reproducciones son cosa seria. Lo empezaron a vender en $100 –ahora está en $120–. El Sábado con dicho motivo le zamparon una comida. Aquí en el Museo de Bellas Artes, Dorival organizó una muestra muy interesante de arte francés contemporáneo. Los versados le hablarán de ella, yo no me pude dar el lujo de ir todavía, pero aprovecharé pronto.
Como en su carta última no acusaba recibo de una anterior que le remití en la que le adjuntaba una hoja de El Hogar, le repito la remisión en la espera de que ésta llegue a sus manos.
OTRAS NOVEDADES: En su departamento, todo tranquilo por ahora. Dora telefonea semanalmente con la encargada. Sus familiares bien. Asunto Teresina me cansé de dar vueltas buscando sitio en un barco que la trajera pronto. Resuelvo traerla por avión. Si no falla nada, creo que se embarcará mañana por avión FAMA y llegará aquí el jueves, y a otra cosa.
No deje de mandarle una tarjeta al Ingeniero Óscar E. Spinetto, Salguero 1965 Buenos Aires, siempre le recuerda mucho y bien, le gusta cada vez más el cuadro del Hall y hasta se trae a vuelta a alguno para que lo vea. Y por ahora nada más. Recién me llamó Cuadrado para decirme que recibió su carta también. Me apresuro a contestar la suya porque si dejo tal vez demore en contestarle. Trabajo muchísimo. La crisis si viene al golpe. Empieza a notarse la desocupación, hay paralización en las ventas y una sería contracción en todos los negocios. Como podrá suponer, todo esto debe soportarlo primero el capital por cuanto la política de aquí es de descapitalización. Veremos que pasa. Mientras tanto, nos enloquecen a estadísticas, pedido de datos e informes, etc.
Recordamos constantemente y con mucho cariño a MARUJA. Tengo expreso ruego de saludarla muy especialmente. Me uno de todo corazón.

Un abrazo de todos para todos y hasta pronto.

Melella


1949-09-23
Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1949 en 23/09/1949


Waynesburg, 23 de septiembre 1949

Queridos Luis y Maruja:

Casi una a continuación de la otra, recibimos vuestras cartas. Sabíamos por unas líneas de Elena que os encontrabais en Inglaterra con los Dieste y Anthonisen, pero todo parecía muy vago. Por otra parte, tuvimos una carta de Colmeiro desde Vigo; esta carta también nos dejó patitiesos, y una vez que reaccionamos, nos produjo gran alegría saberle otra vez en directo contacto con aquella vida, con aquella luz, con aquel paisaje cuyo secreto conoce como pocos. Todo un mundo de recuerdos se me echó encima y a Alicia le pasó otro tanto, así que por más de una semana anduvimos amorriñados pensando en Galicia, la misma de Colmeiro, la de todos los amigos más íntimos. También vuestras noticias fueron para nosotros un revulsivo sentimental. Alicia conoce bien Richmond y paseó varias veces por ese parque; allí embarcamos en distintas ocasiones para ir a visitar Hampton Court. También dimos vueltas por el Támesis por distintos sitios, y este revulsivo nos trae muchas evocaciones, especialmente de cuando vivíamos en Reading con Garrán. Me habría gustado contestaros inmediatamente, pero estamos a comienzos de curso y estas cosas aquí son en extremo complicadas. Todo el profesorado se halla obligado a participar en mil ceremonias, unas de día, otras de noche, algunas cortas, otras larguísimas. Aún ahora estoy con los líos de horarios, programas, libros de texto, estudiantes que abandonan unas asignaturas para tomar otras, etc., etc.
Elena nos dice en una carta reciente que estuvo en tu exposición y allí os presentó el amigo Garrán. ¿Qué pasó? ¿Qué dice la crítica de tus cosas? Ardo en curiosidad por saberlo, pues aparte del gran mundo del arte que se encuentra en toda gran ciudad, el público medio es en Inglaterra bastante romo. Además los años de guerra debieron ser fatales para la educación del gusto artístico. Nos alegramos de que os guste Inglaterra. Para trabajar es un sitio excelente, porque entre otras muchas cosas muy agradables nadie tiene interés en amargarte la vida con pequeñas jactancias, intolerancias, pedanterías... Todo esto, aunque debe existir en lo profundo en alguna medida, está controlado y su manifestación es siempre un asunto de mal gusto. Otra ventaja es que todo el mundo trabaja y en firme, y aunque a veces se eche de menos alguna de aquellas reuniones de España y la Argentina, siempre hay otros modos de compensarlo con una visita a un museo, con un paseo por un parque, con la compra de un libro... Pero todo esto que te digo es ocioso ahora, que estáis ahí y podéis comparar esa vida con muchas otras. Sólo os diremos que nosotros en este que se llama el Paraíso, y que en muchas cosas lo es, añoramos Inglaterra, sobre todo Alicia que tanto ha sufrido aquella desfachatez envidiosa, aquellas jactancias de esposas de prohombres bonaerenses. ¿Por qué no tientas alguna editorial ahí, mostrando tus colecciones, no las más avanzadas como Botella al mar, sino las de EMECÉ y Nova? El libro ha sido siempre ahí objeto de una atención singular y los editores e impresores han dado bastantes facilidades a personas de iniciativa.
De Dieste tengo promesa de una carta de contestación a otra mía; veremos cuando cuaja. Anteayer tuve carta de Souto. Se le casó la hija y el hombre está aplanado. Me habla de problemas de adaptación, de sus anhelos de volver a Galicia, de una exposición que tiene solicitada de Cuba, de la posibilidad de venir a Estados Unidos, etc. y me ruega que le escriba y que con “mi equilibrio y serenidad” le dé ánimos en esta hora crítica. Claro está que le voy a escribir, aunque el sólo escribe cuando tiene nostalgias. Me pregunta por vosotros. Una de las buenas cosas de nuestro grupo céltico es sin duda esta cohesión espiritual, por encima de esos politiqueos y doctrinalismos que tanto han quebrantado a otros grupos. Yo creo humildemente que no debemos perder este sentido de la estima y de la cordialidad personal, sino que es necesario robustecerlo y generalizarlo tanto como sea posible. Claro que no siempre está uno de humor para escribir, pero es un sacrificio que vale la pena de ser aceptado.
Dile a Garrán, si le ves, que le recordamos a él, a la señora y a Mañí y que les deseamos a todos mucha suerte. No sé si alguna vez en Buenos Aires te he dicho cuando me dolía no estar en condiciones de hacer algo a su favor, pues bien sabía por que condiciones estaba pasando. Hablé, entre otros, a Cimorra y a Roberto, pero como yo, se mostraron impotentes.
Bueno, amigos, que tengáis la suerte que merecéis. Aquí muy ocupados todos, cada uno a su manera. Alicia dio ayer una conferencia en Washington, Pa. en un club universitario muy numeroso y parece que tuvo mucho éxito. Cuqui está en cama con anginas y yo tengo la cabeza hinchada de nombres de alumnos nuevos; hay tal entusiasmo por aprender español que no nos damos a basto.
Saludad a todos los amigos comunes de nuestra parte y hasta la vuestra, y que sea larga, que llegue pronto y que traiga muchos éxitos.

Abrazos de

J. Otero

[Manuscrito por Alicia:] Queridos amigos:

Nos alegramos de que estéis ahí y os guste como a nosotros, pero sentimos el reúma de Luis. Talvez no le convenga vivir en Richmond. ¿Qué tal la exposición? ¿Mucho éxito? Daros un paseo por Regent´s Park de nuestra parte y otro por New Gardens.
Otro día escribiré más, ahora andamos locos de compromisos ineludibles (porque si no los eludiríamos de buena gana).

Un abrazo de Cuqui y otro mío.

Alicia


1949-10-02
Carta de Frontini a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Frontini a Seoane. 1949 en 02/10/1949

Buenos Aires, 2 de octubre de 1949

Sr. Luis Seoane
Londres

Querido Seoane:

Contesto tu carta del día 4 de septiembre, día en el que cumplí años casi junto al cielo, en silencio, y a pocos kilómetros de la ciudad de Méjico. Esto es lo que no sabes y ahora te explicarás porque no has recibido noticias mías a continuación de tu carta. Yo escribo ahora sin saber si esta carta te llega a destino. Empecemos por mi viaje: Fui a Méjico como delegado de agrupaciones argentinas al Congreso de la Paz. Estuve con muchos amigos comunes: León Felipe, Larrea, Imaz, Luna, Pontones, Souto, Neruda, Guillén, Siqueiros, Rivera, los muchachos del taller de gráfica popular de quienes traje 40 láminas para exponer en Antu entre el 30 de octubre y el 6 de noviembre. Luna lamentable. Pontones, se casó con una chica mejicana muy agradable y no pinta. Souto: muy bien: en una última etapa de entrega a Méjico, librado de nostalgias, muy interesante. Siqueiros: sensacionalista. Rivera: una mierda. Sus últimas cosas...Vi su exposición retrospectiva: hay en él una etapa entre 1920 y 1935 muy interesante. Temática y de buena pintura. Temática mejicana (folklore) y decoración mejicana. Y pintura con recuerdos europeos. Composición acaso personal, atrevida. Lo último en la casa de Gobierno: repito, mierda.
Orozco –que falleció mientras funcionaba el Congreso por la Paz al que se había adherido; un gran pintor. Sus últimas cosas al óleo de una calidad pictórica poética indudable. Luna: con un Daumier y un Goya envejecidos. No le discutí su pintura (el está muy señorito como artista, muy creído que es un gran maestro) pero le invité a conversar acerca de su visión del mundo a emparejarla con la mía, a ver como le iba el hombre por dentro, y de cuantos escapismos snobs se estaba haciendo su pintura actual. Era una manera de permanecer en amigo y criticar su pintura desde los fondos del alma. El diálogo no fue posible y así quedamos. Está casado con una mujer europea a quien vi, pero sin enterarme. León Felipe: macanudo. Se dio un golpe y sólo pude verlo en su casa donde permaneció tres semanas en cama. Viajé con Orfila, Imaz, Leonilda, Barranco, la primera esposa de Bergano ¿?, hasta Oaxaca y Tehuantepec, en automóvil. Vimos las ruinas de Mitla y monte Albán. Un viaje lleno de buenos recuerdos. Orfila y su mujer son muy agradables. Estuve con Picón Salas y con Herzog. Y mantuve una larga conversación. Rómulo Gallegos, un gigante de presencia agraciada. Estaba viviendo en casa de la mujer cubana de Altolaguirre (se la había cedido). No pude ver a Antonio Espina aunque le busqué. Nos desencontramos y yo tenía el tiempo tasado al milímetro. Di una lata en el Congreso sobre el Pacto de Río de Janeiro. Estuve con Paul Eluard y con Garaudy. Si tienes ocasión de ver a este último antes de tu partida de París, velo. El estará allí dentro de 10 días más o menos. Yo lo espero aquí dentro de 3 o 4 días.
Aquí fueron cerradas cuatro editoriales. Lautaro, entre otras. En Losada dialogaron en mi ausencia sobre la peligrosidad de quienes como yo figuramos en la Lista de la Traición que publicó Democracia. Me consta fehacientemente que la lista fue enviada desde la presidencia de la Nación. Hace dos días desaforaron al diputado Balbín. Gran discurso de éste. Al día siguiente la policía allanó el salón de la Cámara Argentino Ruso donde Varela intentaba dar una conferencia. Alegaron la falta de permiso y en vez de meter en gayola a los dirigentes, metieron a más de 300 asistentes. Treinta días de arresto. Entre ellos está el Dr. Dubranich. Yo me salvé por un pelo porque olvidé la dirección de la sala. Estamos bien, como ves. Lo de mi peligrosidad... les cuesta a ciertos amigos un grano en la nariz. Ya les saldrá. Estoy contento de mi viaje a Méjico. Los venezolanos son buenas gentes con psicología muy parecida a la de los buenos argentinos.
AHORA A LO TUYO: hablé con Grete Stern que tiene allí un primo con muchas vinculaciones. Grete les escribe a ustedes y al primo, pidiéndoles a todos que se pongan en comunicación. Supone Grete que el primo podría hacerte comprar algunos cuadros. Con respecto a los dineros que te adeuda Losada: como apenas he podido conversar, sólo me ha dicho que no es posible enviar dinero. Ahora bien: con los cambios habidos aquí con la moneda (sin garantía oro, y en vísperas de lanzar otro billete por esa misma razón para que la leyenda no diga más que por un peso te entregaran el equivalente en oro) y con el desbarajuste resultante de las desvalorizaciones de infinidad de monedas, todo está estancado y hecho un lío. De todos modos volveré a la carga pasado mañana: veré si es posible hacerte un giro desde el Uruguay, pero sucede que la moneda argentina que estaba a 3,45 por peso uruguayo antes de mi partida a Méjico, está ahora a más de 4,50. A mí me jodió porque antes de ir tenía los planos terminados para mi proyectada casita en Punta del Este. Al regreso ya me costaba 10 mil pesos más. Por ahora estoy, pues, a la espectativa.
Si recibes esta carta, me contestas enseguida diciéndome de cuanto tiempo dispones y que crees que puedo hacer. De poder hacer algo, lo haré enseguida: ahora, por como están todas las cosas, por no saber si aún estás ahí, no atino a hacer nada. Como no sea la intervención de Grete. Si hubiese recibido la carta a tiempo, o sea, si hubiese estado aquí y no en Méjico, acaso hubiese sido posible una solución con el dinero que en libras debe recibir periódicamente Grete desde Londres. Pero sucede que hace apenas 8 o diez días recibe el importe trimestral de sus intereses. Quedo, pues, a la espera de tus noticias. Yo, bien, pero cansado. Me dura todo el nerviosismo del viaje. De un día para otro se hacen 10.000 kilómetros. Desaparece el espacio. El salto de pulga del avión nos deja en vilo. Me parece que he llegado tarde a la aviación y que eso de estar sin estar (estar aún en lo que se ha dejado ayer, y estar no estando en lo que se está hoy) es cosa estrafalaria y desconcertante. Hoy se festeja aquí, como se puede, el día de la paz, o la jornada internacional de la paz. Gracias a que los rusos tienen la bomba atómica, el diálogo político económico entre las naciones tendrá el parejamiento en el que es posible que triunfen las razones. Menos mal. En Estados Unidos está el fascismo. Lo que he podido saber con mis camaradas norteamericanos blancos y negros es cosa seria.
Un abrazo para los dos y ojalá esta carta llegue a tus manos. Expone aquí Torrellardona quien pronto irá a Francia. Expone un amigo mío de Perú: Camino Brent. Conque Colmeiro en Galicia? Lo supe por Paz Andrade. Me cuenta con emoción el encuentro de Maside con Colmeiro. Este se habría ido a pasar tres semanas a Lalín. Ya estará de vuelta en París. A ver cuando vuelven. Un abrazo cordial para ti y Maruxa.

(Por si quieres saberlo, estoy hecho un lío. Todo me ha ido mal).

Norberto


1949-10-17
Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1949
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Baltar Domínguez a Seoane. 1949 en 17/10/1949


Chos Malal, 17 octubre de 1949

Querido Seoane:

Recibimos oportunamente tu carta desde Londres. Anteriormente, recibiera otra desde París consultándome posibilidades de vida y trabajo de Chos Malal, a la que contestaré inmediatamente animándoos a venir y diciendo que si lo decidíais, nos avisaseis con toda la anticipación posible a fin de prepararos alojamiento cómodo. Como no tuvimos ninguna respuesta a esto ni tampoco en tu última te refieres al asunto, pienso que acaso alguna carta tuya o mía se haya extraviado.
Tuvimos la primera noticia de vuestra ida a Londres por Esther y luego la confirmamos con más detalles por otros conductos. Nos hemos alegrado todo lo que podéis suponer, especialmente al saber que el viaje estaba en relación con una exposición tuya y luego que esta había tenido un éxito evidente.
Yo llegué estos días de un breve viaje a Buenos Aires. Estuve con Anthonisen que acababa de regresar de su visita a Londres y me dio noticias vuestras aunque escasas y ya más bien remotas. Vi también a Cuadrado y Varela y hablé a tu casa, sabiendo por tu madre que estabais pensando ya en el viaje de regreso. Te escribo hoy, por lo tanto, con cierto temor de que esta carta ya no os alcance en Londres.
Por una carta de Esther a Cuadrado, supe la buena y emocionada audición en Rianjo de la charla dada por Rafael en la BBC. No sabemos directamente nada de Rafael y Carmen. Virgilio Trabazo me dio en Buenos Aires que habían oído que Rafael estaba actuando en algo de la UNESCO. Nosotros no les escribimos por no saber adonde hacerlo y te ruego que se lo digas si tienes ocasión o que cuando me escribas, me des noticias de ellos o su dirección actual.
Visité en Buenos Aires a Castelao. Salvo por él, Virginia y las hermanas no es ya un secreto que tiene un tumor de pulmón que no va a dejarlo vivir más que un tiempo que se contará todo lo más por meses. Está físicamente deformado por una hinchazón generalizada dependiente de la enfermedad; y psíquicamente embotado, en parte por la enfermedad también y en parte por los sedantes y otras drogas que necesita para aliviar los intensos dolores. Salí de la entrevista, como puedes suponer, con una tristísima impresión. Me dijo que recibiera carta de Rafael y me pidió que lo disculpase con él por no contestarle, pues se siente –y es cierto– físicamente imposibilitado para hacerlo.
No me atrevo hoy a escribirte apenas sobre Chos Malal. Pienso que a unos grandes viajeros como vosotros ya difícilmente os interesará este lejanísimo y microscópico rincón. En todo caso, puedo decir que con la primavera hay gran lujo de verde en los árboles, finísimos matices de todos los colores en el cielo y un aire ligero y tibio que hace fácil respirar y trabajar. ¡Tenedlo en cuenta!
Esperamos vuestras noticias. Felicitaciones de nuevo por lo de Londres. Abrazos a Rafael y Carmen. Un gran saludo a Maruja (todo ello con la participación de Mireya).
(Supimos el viaje de Colmeiro a sus pagos. Hablé con Alba y me dijo que tuvieran carta diciéndoles que había mucha sequía).
Otra post-data: Presenté mi renuncia en el C. G. y me fue aceptada a través de una carta llena de afectuosa cortesía.

Finalmente, recibe un fuerte abrazo de

Antonio


1949-12-17
Carta de Piñeiro a Seoane. 1949
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Piñeiro a Seoane. 1949 en 17/12/1949

Vigo, 17-12-1949
Sr. D. Luis Seoane
B. Aires

Querido Seoane:
Pol-o noso Del Riego soupen que estiveches unhas horas en Vigo e que falaches con algúns amigos. Tamén me informou do éisito da túa exposición en Londres. Xa te podes supoñer canta é a nosa ledicia, que será máisima cando volvamos a terte entre nós definitivamente.
Aproveito a ocasión que me ofrece ista carta pra te informar de un interesante proieito artístico que te incluie a tí e que agardo mereza a túa axuda. Trátase de isto: En Lugo, tomando por base unha sociedade popular de gran arraigo na cibdade –o Círculo de Artes–, teimase levar a cabo unha gran exposición de toda a pintura galega que representa algo, pra ofrecer unha primeira mostra de conxunto que poña remate a unha polémica que se vén cultivando encol da eisistencia ou ineisistencia de unha pintura galega: Xa te decatas, sin necesidade de que cho diga eu, que non se pretende facer un simple reconto numérico de cadros ou de pintores, que non ten razón de ser, sinón que se pretende axuntar alí unha escolma cualitativa do que a pintura galega leva realizado deica hoxe, procurando, iso sí, que tal escolma sexa completa. Quérese, con ista iniciativa, comenzar unha nova etapa na que se intenten valoracións de conxunto. Pra lle dar á tentativa toda a resonanza que merece, proiéitase coincidir co-ela unha serie de conferencias a cárrego de personalidades galegas de outo renome cultural (Menéndez Pidal, Cotarelo, Sánchez Cantón, Otero Pedrayo, [Salvador] Velayos (o físico) etc., e pra que quede lembranza duradeira da Exposición editarase un libro-catálogo, diñamente presentado, no que se reproduzan os cadros máis representativos de cada autor e se acompañen de estudos críticos de cada un, así como algúns traballos adicados ao tema xéral da “pintura galega”. Os organizadores teñen gran entusiasmo e queren facer as cousas en serio. Pedíronnos axuda a Fole e mais a mín, axuda que nós quixéramos facer eficaz. ¿Quererás tí, querido Luis, axudarnos a Fole e mais a mín a conquerir o novo empeño?
Mira, o problema máis difícil é precisamente o de contar co-a obra dos pintores que estades fora: Colmeiro, Souto, M. Mallo (que é luguesa) e tí mesmo. Do Colmeiro hai algúns cadros antigos que podemos contar co-iles, e dín que recentemente pintou tres eiquí; de Souto tamén hai algúns cadros –poucos– da sua primeira época; de Maruxa Mallo e teus non sabemos de ningún. ¿Como se podería resolver ista dificultade? O criterio dos organizadores, que non responde a inspiracións oficiaes de ningunha crás, é de conquerir que a vosa obra esteña representada axeitadamente. Nós quixéramos conocer as túas suxerencias quixéramos que recolleras, de parte nosa, as de Maruxa Mallo e de Souto, pois non temos comunicación co-iles. Ao Colmeiro xa lle escribimos direitamente a París. Como o plan é de que a exposición se celebre na primaveira que ven, conviña que nos escribises canto antes.
Xa sei que ves a L. Varela. Como é un vello amigo meu, mándoche unha liñas pra íl.
Da xente de por ahí imos tendo novas de vez en cando. Sempre vén algún viaxeiro que nos informa de unhos e de outros. Por eiquí está a producirse un rexurdimento cultural moi alentador, pois amostra unha vitalidade que máis tarde, estou seguro, ha de estenderse a outros campos da aitividade humán.
Está visto que somos inmorrentes, ¿non cho parece?
Moitos saúdos a tódol-os amigos e unha aperta moi forte pra tí do teu amigo
Ramón Piñeiro

Señas:
San Roque 48, 2º
Lugo


1950-01-00
Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1950
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Serrano Plaja a Seoane. 1950 en 00/01/1950


París, 1-1950

Querido Seoane:

Inútil decirle que hace ya tiempo que quería escribirte. Inútil, por lo mismo, que es la pura verdad. Pero cada día hay alguna nueva preocupación, un nuevo inconveniente y así todo va quedando lamentablemente aplazado. Si a eso unes que de cosas prácticas nada podía decirte, tendrás explicado mi largo silencio.
He estado alguna vez con nuestro amigo-pez, por lo ocurrido, Gascó Contell. Tardó mucho en venir de España adonde de nuevo se fue al cabo de veinte días o poco más, de estar aquí. Las dos veces que conseguí verle, estuvo tan cordial como siempre y más anguila, si cabe, que nunca. Pero, con todo, a una cosa me respondió concretamente y es al decirme que con respecto a la credencial que te hacía falta, el mismo día –me aseguró bajo palabra de honor– que recibió tu carta, había hecho expedir el documento. Puede ser que sea así. Cuando te ataque a ti como hoy a mí la angustia epistolar y te decidas a ponerme unas letras, ya me dirás lo que hay de esto. Por lo demás no ya es que no soltó prenda alguna, sino que ni siquiera las dejó ver. Ahora está entusiasmado con la instalación en España –aunque el repinta su entusiasmo con un barniz de escepticismo que él cree muy disimulado y de buen tono– donde va a hacer ediciones de la Ilustración y qué se yo cuantas cosas. Desde luego, muy interesado en tener noticias de Buenos Aires, es decir, noticias tuyas aunque él no crea en América, estribillo que ya conoces. Y eso es todo. Precisamente, porque eso es todo, creo que no te he escrito antes. Ya que de no ser lo del envío de tu credencial (lo que sí he de creer en Gascó, hace mucho tiempo que está resuelto) no tenía nada que decirte con respecto a este.
Y de otras cosas, no mucho más tampoco. Aquí sigue mi vida monótona; he cambiado de liceo y estoy un poco mejor. Estos últimos tiempos ha pasado aquí mucha gente de Argentina, entre ellos Araoz Alfaro, a quien sabes que me une gran amistad, y por esa misma razón he estado más disperso que de costumbre. Ahora están aquí los Dieste, de regreso de Londres, y los Aparicio. Los Dieste no parecen tener planes muy determinados aunque por el momento creo que se quedarán aquí por lo menos unos meses. He visto a Colmeiro después de su regreso de España hace dos días. Al mismo tiempo, he tenido otras noticias de España. Todas se corroboran unas a otras y todos son para nosotros, o al menos para mí, sumamente desconcertantes aunque por otra parte, muy esperadas y muy de acuerdo a lo que previamente se pudiera pensar del problema. Si tuviera que resumir en una sola frase mi impresión, con todas la deformaciones que eso supone, mi opinión es que cada vez nos vamos aproximadamente más a la categoría, poco envidiable, de rusos blancos. Y lo que es peor que no se ven –o al menos yo no veo– no ya muchas, sino alguna manera de poder remediar a eso. Todo ello me hace sentir una inquietud cada vez más desagradable y que contiene dentro de sí, por lo mismo que ahora mi vida parece trazada con una estabilidad provisoria, pero estabilidad al fin, una posibilidad, vaga y que yo mismo no consigo analizar, de cambiar todo. No ya por intervención de mi voluntad, sino como presintiendo que aún sin ella algo me llevara a que sea así. En fin, como ves, un puro lío.
De noticias un poco más concretas y mínimamente agradables que, aparte de aparecer al fin, como creo que te había ya dicho, apareció también en Europa mi novela Don Manuel de León, en tres números y creo que saldrá en libro una vez pasado este verano. Dios lo quiera, ya que eso, siendo tan poca cosa, será algo.
Si alguna vez escribes, como yo quisiera, aunque no me atreva ni a pedírtelo de cara, por lo que yo he tardado en hacerlo, dame noticias vuestras en primer término, y también de los amigos comunes a quien veas: Varela, los Alberti, Baudi. Ah, como es otra noticia, no quiero desaprovechar la ocasión de dártela: mi casa de Alba ya tiene tejado nuevo y contiene una cama, una mesa y tres sillas. De modo que, cuando volváis, si os encuentro con valor para ello, ya sabéis donde podréis pasar temporadas o años enteros si os gusta.

Y nada más de no ser que este año 1950 te sea tan leve y agradable como para mí mismo lo quisiera. Muchos saludos a Maruja de parte nuestra y un gran abrazo para ti de

Arturo


1950-01-12
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1950
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1950 en 12/01/1950

Vigo 12-ene 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu emotiva y afectuosa carta. Me ha producido gran satisfacción cuanto en ella me dices. También nosotros hemos sentido un íntimo contento al tenerte a nuestro lado durante las pocas horas de tu estancia aquí. Bien sabes que todos te queremos de verdad, y tu presencia en Galicia, aunque fuese fugaz, nos emocionó profundamente. ¿Cuándo será posible tu retorno definitivo? Después de tu marcha hemos hablado largamente de tí, y recordado viejos tiempos. Vimos que seguías siendo el mismo, sin otros cambios que los accidentales provocados por muchos años de separación. También Maside te profesa un gran afecto, y los que no te conocían quedaron gratamente impresionados de ti.

Aún no he recibido la carta del Centro Gallego, de que me hablas. Desde luego, aceptaré con gusto la propuesta de escribir el libro sobre “Danzas populares” , aunque el tema me resulte poco asequible. Todo cuanto contribuya a lograr una labor positiva de exaltación de Galicia, contará siempre con mi esfuerzo.

Me parece muy bien tu idea de preparar esas exposiciones pictóricas. Ten la seguridad de que me mostraré absolutamente reservado hasta que tú me hagas una indicación en contrario. Sobre la marcha he improvisado dos ligeras notas acerca de la pintura de Maside y Laxeiro. Con esta misma fecha las envío por correo aéreo al Presidente del Centro Gallego. Acompaño a las notas dos fotografías de cuadros de Laxeiro y una de Maside. Eran las únicas que tenía en mi poder, y no quise esperar a pedir otras, por el gran retraso que ello implicaría.

Hace mucho tiempo que no recibo la revista Galicia. El último número que llegó a mi poder fue el del mes de septiembre. ¿A qué es debido? Ya escribí dos veces al Centro Gallego, indicando esta anormalidad, pero hasta ahora no fué subsanada.

Supongo que te facilitará Prada el suplemento sabatino de La Noche –pues me parece que está suscrito al periódico–. Lo hago yo, sin dar el nombre, y con las mediatizaciones consiguientes. Pero como creo que es oportuno incluirlo, me impuse ese esfuerzo. En uno de los números, reproduje un artículo tuyo sobre Colmeiro. En otro, una recensión del ensayo de Lorenzo Varela, acerca de tu pintura. Y siempre, todo cuanto puedo colar, a pesar de que ya tuve varios disgustos, alguno de ellos bastante fuerte.

Te agradeceré mucho ese comentario que me prometes sobre mi libro. Si alguna cosa se publica por ahí, no dejes de enviármela. Las traducciones de Plácido, Tobío y Gurriarán, me gustaron mucho. Además, el volumen está muy bien editado.

Dentro de un mes enviaré, para el concurso del Centro Gallego, una obra mía. Creo que tendrá cierto interés. La titularé Precursores e novos , y consistirá en una serie de biografías–estudios de pequeña extensión, de las principales figuras de Galicia, en el orden literario y artístico. Incluirá todas las figuras figuras actuales, desde Otero hasta tí. Quiero cuidar el estilo y dar una impresión lo más completa posible del proceso renacentista de nuestra cultura.

La muerte de Daniel [Castelao] ha producido en toda Galicia una enorme impresión. Le mandé al Centro y a Prada una transcripción de los comentarios de prensa sobre el hecho. Salvo raras excepciones, una pena.

Aunque no conservo ningún recorte del artículo sobre Colmeiro y tú, que me pides, haré todo lo posible para ver si lo consigo.

Estamos trabajando intensamente para organizar la Editorial Galaxia . Por un comentario que mandé a la Revista, ya habrás visto cuales son sus propósitos. Veremos si conseguimos que la empresa vaya adelante.

No tengo ninguna otra novedad que comunicarte. Unicamente que Plácido, según me dice, va a pronunciar una conferencia sobre la Saudade en nuestra poesía. Supongo que habrás recibido una carta de Piñeiro , invitándote a colaborar en la Exposición de pintura gallega que se celebrará en Lugo. Los organizadores están muy bien orientados. Tuve carta de Colmeiro. Expondrá el día 21 en París.

Afectuosos saludos a tu mujer. La mía me los encarga muy expresivos para los dos. Recibe un fuerte abrazo de

F. del R.


1950-10-24
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1950
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1950 en 24/10/1950

Vigo 24-octubre 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Recibí tu afectuosa carta, cuya lectura me ha producido una gran satisfacción. He visto, en efecto, el libro As cruces de pedra, y el extraordinario de A Nosa Terra. Ambas publicaciones constituyen un magnífico alarde editorial. Cuantos las han visto, quedaron profundamente impresionados. Dentro de unos años es cuando se podrá ver, de modo real, la extraordinaria labor que al servicio de nuestra cultura estáis realizando.

Creí que ya Filgueira y Otero habían enviado sus libros. Les escribiré apremiándolos. Aquél estaba entusiasmado con el encargo, y por eso me extraña que no lo terminara aún.

La lista de nombres que me pides para comentar los libros, puede ser la siguiente:

José María Castroviejo, o Ángel Sevillano – El Pueblo Gallego– Vigo.
Francisco Leal Insua, o Julio Sigüenza – Faro de Vigo – Vigo.
José Landeira Irago, La Noche – Santiago.
José Trapero Pardo, El Progreso – Lugo.
Isidoro Guede o Vicente Risco – La Región – Orense.
Augusto Casas – Gobierno Civil – Barcelona.
Carlos Martínez Barbeito – Mallorca 201-203 – Barcelona.
Raimundo García Domínguez (Borobó) – El Correo Gallego – Santiago.
Directores de El Ideal Gallego, La Voz de Galicia y la Hoja de los lunes, de La Coruña.
Melchor Fernández Almagro, crítico literario de ABC – Madrid.
Rafael Vázquez-Zamora – Semanario Destino, Pelayo, 28 principal – Barcelona.
Manuel Rabanal Alvarez – Catedrático de instituto – Santiago.

Me parece ésta la relación más provechosa para fines publicitarios. Puedes añadirle algún diario de Madrid y suprimir los nombres que creas oportuno. Conviene, desde luego, que a los volúmenes los acompañe una nota del Centro, solicitando el comentario.

Del resultado de las conferencias de Valentín, recibí informes encomiásticos por diversos conductos. El comentario de Ignacio Ramos ya me supongo a que responde, y nunca creí que fuese reflejo de la realidad. Por cierto que el 5 del próximo mes le van a dar aquí a Valentín una comida–homenaje. El Centro Gallego de ahí me comisionó para que lo representase en el acto. Yo estoy trabajando en su bufete, en un despacho independiente, desde primeros de mes. Quiero ir centrando mis actividades en la profesión e ir prescindiendo de otros trabajos que me roban mucho tiempo.

Aún no han llegado a mi poder los libros que me remitiste. Estoy deseando leerlos, porque tengo de ellos muy buenos informes. También Maside te agradece mucho el libro de Alberti, que leerá con gran interés.

Ayer te envié, como impreso certificado, La tierra del alma y otros cuentos. Mañana te mandaré por el mismo procedimiento Triscos de Pimentel, un sobre literario de Valentín con un trabajo de Piñeiro sobre este poeta, y dos libros de poemas de Carballo Calero y de Manuel María. A medida que vayan apareciendo cosas que puedan interesarte, te las remitiré. ¿Hay por las librerías de esa, alguna obra de Sartre, en francés o castellano? Tengo gran curiosidad por conocer su producción de un modo directo. Te estimaría que me enviases lo que por ahí se publicase o tradujese y que no hubiera en las librerías de aquí. Yo te lo abonaré en la forma que me indiques.

Con respecto a la exposición de pintura, ya conoces mi opinión, que no creo diferente de la tuya. Maside y Laxeiro la comparten también. Lo digo porque pudiera ocurrir que se tratase de enviar cuadros que, ni desde el punto de vista, ni gallego, tuviesen interés. Pienso que en esto debemos de andar con cierta cautela, prescindiendo incluso de todo vínculo personal. Después del primer certamen, bien concebido en la selección, pudiera prepararse otro más amplio para apreciar las distintas corrientes y manifestaciones de la actual pintura en Galicia.

¿Qué decía Moralejo sobre mí en la carta que dirigió al Centro? Me gustaría conocer su texto, sin hacer el menor uso de ello. Encuentro magnífico ese proyecto de plan de enseñanza, de que me hablas. ¡Ojalá cuaje en fecunda realidad! Y no dudo que siendo iniciativa tuya obtendrá los mejores éxitos.

No puedo mandarte la Antología de poemas célticos de Pokorny porque, a pesar de hallarse ultimada la traducción, no se publicó todavía. Lo imprimiremos en el primer programa de ediciones de Galaxia. Quisiéramos inaugurar éste con Os vellos non deben namorarse, pero estamos pendientes de lo que Prada decida sobre el particular.

He aquí las direcciones a donde –según tus deseos– podrían enviar tu bello libro de narraciones:

José Landeyra Irago – Redacción de La Noche – Santiago; Ángel Fole – Cine España – Lugo; Ramón Piñeiro, San Roque 28, 2º –Lugo; Aquilino Iglesia Alvariño, catedrático del instituto – Pontevedra; Álvaro Cunqueiro Mora, Farmacia – Mondoñedo; Carlos Martínez Barbeito, Mallorca 201-203 – Barcelona; Emilio Alvarez Blázquez – Consulado de Uruguay – Vigo; Sebastián Martínez Risco; abogado – La Coruña; Augusto Casas, Gobierno Civil – Barcelona; Dr. Rodrigues Lapa – Anadia (Portugal); Domingo García Sabell, médico – Santiago; Florentino L. Cuevillas, Plaza de Santo Domingo, Orense. Fermín Fernández Penzol, Registrador de la propiedad – Castropol (Asturias). Juan Luis Ramos Colemán, notario – Ocaña (Toledo), A. Raimúndez – BBC – Londres. Entre todos estos nombres, puedes escoger los que te parezca. He dejado de citar algunos, porque ya conoces tú sus direcciones.
Estoy deseando ver ese librito que me prometes, hecho con la máquina que trajiste de Londres.

Y ahora una cosa, en tono rigurosamente confidencial: Estévez recibió orden del Centro Gallego para que me abonase la colaboración de la Revista. Al marcharse, me dijo que se le había acabado el dinero e, incluso, me encargó de pagar una cuenta de libros, con la promesa de que me la satisfaría. Me indicó que una parienta suya me giraría una pequeña cantidad mensual hasta amortizar el total del débito. Sin embargo, no he vuelto a saber una palabra de él, ni de sus familiares. ¿Qué supones de todo esto? Cualquiera que sea lo que opines, te ruego que no hagas uso de esta confidencia.

Las novedades de por aquí son pocas. De las cosas de tipo general ya estás enterado por las informaciones que mensualmente envío a la Revista. El pasado día 4, con motivo de mi santo, di una pequeña fiesta en mi casa para que los amigos viesen un retrato de grandes dimensiones que me hizo Julia Minguillón. Esta es hija del farmacéutico de mi pueblo, y nos criamos juntos; por tal motivo tengo con ella una vieja relación. El cuadro, dentro de las características de la pintora, es digno. Pasamos, con ese motivo, una tarde agradable, pues eran 36 los asistentes, entre ellos Maside, Laxeiro, Gómez Román, Valentín, Vázquez de Calo, los Alvarez Blázquez, etc.

Pero antes de irse a Inglaterra, recibí carta de Dieste; también me escribieron Otero Espasandín y Colmeiro. Laxeiro ha vendido en estos días un par de cuadros, y piensa ir a Madrid a pasar unos meses del invierno. Está trabajando con gran entusiasmo para la Exposición de Buenos Aires. No dejes de decirme tus impresiones, después de las elecciones del Centro Gallego.

Afectuosos saludos a los amigos. Los de aquí me encomiendan que te los transmita. Uno muy especial de mi mujer para la tuya y para tí. Recibe el cordial abrazo de siempre de tu incondicional amigo.

F. del R.


1951-07-27
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1951
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1951 en 27/07/1951

Buenos Aires, 27 de julio de 1951
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo.


Querido Del Riego:

La exposición de pintura está abierta desde el día 23. Fué extraordinaria la concurrencia de gente a la inauguración, como bien siéndolo la del público que concurre estos días. Quedó muy bien presentada en las dos salas con que cuenta la Galería Velázquez a pesar de la dificultad con que tropezamos del tamaño de los cuadros de Díaz Pardo y tambien de Laxeiro. Debimos haber sido rigurosos con el límite del formato del cuadro. De todas maneras han quedado muy bien colocados como antes habían quedado perfectamente enmarcados. Precisamente con respecto a los marcos recibí una carta de Prego de Oliver, que contestaré uno de estos días, en la que me hablaba de los marcos para sus cuadros. Puedes tranquilizarlo en este sentido, pues, aún cuando los marcos hubo que hacerlos antes de la llegada de las obras, son buenos y han quedado perfectamente, habiendo solo que cambiarle el patinado a unos pocos. A Laxeiro le sorprendieron favorablemente cuando los vió. Lo único que anduvo mal con referencia a los marcos fué que las medidas enviadas, precisamente las de Prego de Oliver y las de Laxeiro, eran casi totalmente inexactas y hubo que acondicionarlos a los cuadros, perdiéndose en esto dinero y tiempo. El cuadro que se destaca sobre todos es La siesta de Maside. Continúa siendo el único inquieto entre todos los que vinieron y tambien probablemente el único que se plantea problemas de pintura. Laxeiro y tambien Prego de Oliver gustan en general y el escultor Faílde es indiscutible, aunque para mí creo que no supera a Eiroa que murió siendo aproximadamente de su edad. Pero sobre este tema cambiaremos impresiones más oportunamente. De cualquier manera te ruego no hagas uso de estas opiniones pues no debemos descorazonarles ni descorazonarnos. Ahí están equivocados con respecto a la capacidad artística de este país. Quizás la juzgan a través de su cine o de su prensa, o a través de algunos viajeros más o menos cursis, o de los emigrantes enriquecidos y comenten una injusticia. Aquí se en general buena pintura de todo el mundo, los pintores mejores o peores trabajan dentro de las inquietudes de la época y en esto reside para mí parte de su valor. En este sentido nuestra exposición impresiona excelentemente en dos o tres expositores, lo que no está del todo mal. Conseguimos que el Centro Gallego adquiera una obra de cada artista. Anteayer se pusieron los carteles de “adquirido” a La siesta de Maside, Conto de nenos de Laxeiro, Bodegón con sardinas de Prego, La fuente de Minguillón, Nacimiento de Isaac Díaz Pardo, Fiesta en la aldea de Pesqueira y al Crucero de Faílde Gago. Además Laxeiro vendió La dama del abanico a la sociedad de su ayuntamiento que creo la dona al Museo. A Maside es posible que un coleccionista de ésta le adquiera Dos aldeanas. Ya te iré dando noticias. De crítica hasta ahora no hay, porque de eso sí que anda mal éste país y más ahora que existe gran escasez de papel diario y se dá preferencia a noticias y muchos otros temas ajenos al arte. Ahí van tus recortes de opiniones un tanto disparatadas sobre todo en las comparaciones.
Todavía no recibí los libros de “Galaxia” que estoy impaciente por tener y no puedo pues decirte mi opinión. Espero recibirlos estos días. Si no te causa molestia, me gustaría me enviases Tres monstruos en los mares gallegos de Chao Espina, me interesa mucho el tema.

Bouza Brey hizo días pasados una comunicación para la Sociedad Folklorista Argentina, pronunciará el próximo mes una conferencia para el Centro Gallego y el día 25 habló en un acto de ésta entidad de homenaje a Rosalía.

Estamos deseando recibir el segundo cuaderno de Galaxia y estoy impaciente por conocer el ensayo de Maside, me gustaría saber si os pareció bien mi respuesta a la encuesta a pesar de su extensión y de la rapidez con que fué despachada. ¿Quiénes respondieron? Un pintor argentino que pasó por Madrid me hizo elogios de Lago Rivera, del que había visto cuadros en Madrid, me gustaría saber algo de éste y de su obra. La sensación que tenemos aquí es que la generación que comenzó a manifestarse en literatura y arte por el año 30 aproximadamente no ha sido superada. Que toda inquietud fué detenida. En arte no fueron superados los viejos nombres, Souto, Maside, Colmeiro, Eiroa etc. y en literatura, Otero, Dieste, Aquilino, Cunqueiro, Varela, etc.; Cuña Novás no tiene el interés renovador a mi juicio de éstos últimos y tampoco muchos de los publicados en Benito Soto donde evidentemente algunos como Manuel María y los hermanos Blázquez son buenos poetas. Creo que falta entre los jóvenes una moral y tambien curiosidad, que es lo que poseíamos todos nosotros y tambien amor al riesgo, a la aventura. Sin embargo me doy cuenta de que no puedo hablar de esto pues desconozco mucho de lo que se refiere a literatura.

Basta por hoy. Expresa mis saludos a tu mujer, de Maruja para los dos y tu recibe el gran abrazo de tu amigo:


Seoane


1951-08-20
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1951
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1951 en 20/08/1951

Vigo 20-agosto 1951
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires


Mi querido amigo:

Hace días que recibí tu carta, la cual debió cruzarse con otra mía. No te contesté antes, en espera de que me llegasen las nuevas noticias sobre la Exposición, que me anunciabas. Sin embargo, como éstas se retrasan, he decidido no aplazar más mi respuesta.

Me satisface que el conjunto del certamen haya resultado bien. Es una pena que las ventas fueran tan limitadas como parece. ¿Cuántos cuadros han sido adquiridos, en definitiva? ¿No hay manera de vender alguna obra, después de cerrada la Exposición? Hemos leído las notas de prensa que me enviaste. Desde luego, revelarán bastante despiste en los críticos. La única que, a mi parecer, tiene algún sentido es la de La Nación. Me agradaría mucho que si se publicase algún comentario serio en una Revista, me lo enviases. Convenía reproducirlo en la prensa de aquí.

Aparte de las noticias que tú me diste, tuve las que me dió Montoto. Por cierto, que éste te dedica en su carta un párrafo elogiosísimo que no hace más que confirmar la impresión general que aquí tenemos de tí y de la admirable labor que realizas.

Estoy de acuerdo en lo que dices de Eiroa. En mi opinión fué el más grande escultor contemporáneo que tuvo Galicia. De todos modos, pienso que Faílde, si no se malogra, llegará a ser una interesante figura de nuestro arte de la piedra.

Supongo que ya habrás recibido el ejemplar dedicado de la Historia de la Literatura, que te remití hace tiempo. Por mi parte, he recibido los tres libritos de poesía, ilustrados por tí, que tuviste la atención de enviarme. Son bellísimos. Es una verdadera pena que no puedas estar aquí para renovar el viejo concepto editorial que aún continúa vigente. No puedo por menos de soñar en que algún día te pongas al frente de una Editoria gallega, en nuestra tierra, capaz de remozarnos por completo.

Uno de estos días te remitiré Tres monstruos en los mares gallegos que, por cierto, no tiene ningún interés, y alguna cosa más.

Ya hemos enviado a Madrid, a la censura, las tres copias exigidas del original del segundo Cuaderno de Galaxia. Inmediatamente que recibamos la autorización, lo imprimiremos. Creo que resultará un número interesante. Tu trabajo, que nos gustó mucho, va como uno de los ensayos fundamentales del Cuaderno. Con la otra cuartilla, que venía por separado, adaptamos tus respuestas al Inquérito.

Lago Rivera es un pintor de interés, aunque nada vinculado a las cosas gallegas. Estuvimos a punto –por parte mía– de incluirlo entre los expositores. Hace algún tiempo que no veo nada de él, pero los informes que tengo de su última obra son muy favorables. Quien te puede hablar de él, es Laxeiro.

Ya sabrás que Colmeiro está en Vigo desde hace más de quince días. Viene todos los días conmigo a la playa donde veraneo y come casi siempre en mi casa. Está encantado aquí, pero tiene que marcharse de nuevo a París, en la segunda quincena de setiembre.

Quiero comunicarte que Castroviejo fue invitado por la universidad de Buenos Aires para dar ahí más conferencias. Le pagan el viaje, pero no la estancia. Se dirigió a Calzado, a Valentín y a mí para que intercediéramos con el Centro, y dar en él unas conferencias sobre temas gallegos, con el propósito de que le resultase la estancia gratis. Yo me limité a enviar al Centro un informe honrado y objetivo sobre el asunto, pues creí que era leal proceder así. Supongo que tendrás ocasión de leerlo.

¿Quiénes forman parte del Jurado en el Concurso Curros Enríquez? ¿Hay alguna impresión sobre las obras presentadas?

¿Viste el estudio que hizo Ruibal sobre Laxeiro? A mí me produjo una impresión penosísima. Es una cosa revuelta, sin sentido, mezcla de pedantería e ignorancia. Es una verdadera lástima, porque la idea de las monografías es muy bonita.

¿Está de regreso Prada en esa? Le escribí proponiéndole una rectificación en las condiciones económicas de mi colaboración en la Revista del Centro, pues por las circunstancias, percibo menos de la mitad de lo que percibía cuando la inicié. No sé si la cosa resultará viable.
Hoy recibí una carta del Centro en la que acompañan copia del Fallo del Concurso Literario. Está fechada el día 30 de julio y a pesar de venir por avión, tardó en llegarme 21 días. Bueno, nada más por el momento. Escríbeme. Cariñosos saludos a tu mujer, de la mía para ambos, y para ti el cordial abrazo de siempre de


Fdez del Riego


1952-01-19
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952 en 19/01/1952

Buenos Aires, 19 de enero de 1952
Sr. D. Francisco F. Del Riego
Vigo


Querido Del Riego:

Debí de haberte escrito hace días contestando tu última carta pero preferí esperar la llegada del número dedicado a la pintura de la Colección Grial, que me gustó mucho más en su presentación gráfica que el primero. De su contenido quiero destacar en primer término el ensayo, excelente ensayo de Maside sobre la fotografía popular y sobre el realismo. Francamente revelador y hondo. Lo de Dieste lo conocía pues un trozo de una monografía que sobre Colmeiro publicamos Cuadrado y yo en Emecé. Quizás se nota en general la ausencia de datos sobre los artistas que intervienen en el número y tambien de algunas reproducciones que lo harían más completo. De cualquier manera es un excelente esfuerzo, el primero seriamente hecho por una revista gallega sobre artes plásticas. Seguramente tiene errores pero ellos son de poca importancia y subsanables facilmente. Me gustó tambien tu nota sobre Solana, útil además. Por mi parte te felicito, a tí y a los que te ayudaron a confeccionarla. Quizás el mayor error fué publicar integramente mis notas, pues resulta una colaboración demasiado extensa en el número, tratándose además de mí, un pintor no solo desconocido para las gentes de ahí y cuyo nombre y apellido solo puede tener una resonancia cordial para quienes son mis amigos y compañeros, quizás debí de haber enviado algunas fotografías de cuadros, pero francamente no se me ocurrió hasta ahora que ví el número y me dí cuenta de que alguien pudo suponer en mí una actitud pedante que estoy muy lejos de tener. Me alegro que te hubiesen gustado los poemas que a mi juicio fueron mejorados con nuevas y abundantes correcciones, de modo que alguno de ellos se parece actualmente poco a la copia que tú tienes y continúo trabajando en ellos. Me gustaría que diesen en lo posible el clima de la emigración.

En tu penúltima carta escribías sobre tus deseos de salir de esa, y de venir quizás a ésta o a Cuba. No sé que decirte. Creo que todos o casi todos los que hemos salido de esa en muchos momentos de desfallecimiento hubiésemos deseado habernos quedado ahí, de haber podido. Hemos sufrido mucho, tanto como ahí no podéis suponeros ahora tan lejos en los años de todo. Estamos practicamente solos y nuestra labor y nuestra vida se va quedando al margen de la finalidad que nos propusimos. Yo no quiero aconsejarte en esto ni animarte. No sé nada de Cuba, creo que es un país que está bien, pero si decidieses venirte a ésta cuenta absolutamente conmigo para todo. Aquí no solo me encontrarías a mí sinó a muchos otros que tambien serán tus amigos de verdad aparte de los que ya lo son. Escríbeme aclarando tu pensamiento. Dime si tu deseo sería salir de ahí para quedarte algún tiempo en América.
Deberíais mandar tu libro de literatura al Centro Gallego directamente para la venta, cuarenta o cincuenta ejemplares, y además algún ejemplar destinado y dedicado a la Biblioteca, pues mucha gente pregunta por él y continúa siendo desconocido en ésta. Creo que sin más trámites deberías enviarlos inmediatamente pues es muy útil su divulgación. El otro día me prestaron un ejemplar de la Historia de la Literatura de Varela Jácome, persona que no conozco, y me llamó la atención que destacase la labor editorial de Cuadrado en ésta, olvidándose que esa labor desde sus comienzos hasta ahora es de los dos, de Cuadrado y mía. Me llamó también la atención la ausencia de Lorenzo Varela entre los poetas, pues lo considero (lo consideran Juan Ramón Jiménez, Alberti, Moreno Villa, etc.,) uno de los más importantes de las últimas generaciones. Bouza Brey se entusiasmó con su Torres de Amor. Y así de esta importancia encontré alguna otra omisión o error. Tambien Otero, cuya Guía de Galicia en su edición de hace cuatro o cinco años, leí estos días, omite el nombre de Dieste, que él mismo había destacado en su Ensayo histórico sobre la cultura gallega y el de Manuel Antonio por ejemplo, y en pintura destaca un verdadero galimatías artístico muy de su generación, a Llorens o a Pintos, olvidándose por ejemplo de Arturo Souto, y en escultura a Eiroa. Creo que ahí la gente como tú, curiosa de todo cuanto se hace en el orden de la cultura, debería de llamar la atención sobre este desdén o ligereza por la auténtica clasificación de nuestros valores. Por otra parte es necesario que siendo Galicia un país fundamentalmente de emigrantes se historie al mismo tiempo lo que viene realizándose en la emigración, no haciendo caso a los intereses circunstanciales de grupo, sinó a los generales de Galicia. Cuidando de seleccionar los corresponsales y de no caer en la tontería de El Pueblo Gallego de creer que una persona sin cultura y sin interés alguno como Eliseo Alonso, bueno pero no tanto, puede reflejar de alguna manera la vida compleja de una colectividad como la nuestra y de una ciudad como ésta.

Algo parecido pasa con el ensayo de Anxel Xohan (recuerdo de él algunos dibujos y linóleuns, si es el mismo de Yunque) del que no puedo hablar, pues pueden los demás creer que lo hago con un interés subalterno bien ajeno a mi modo de ser, cuando reseña de manera disparatada a los pintores gallegos actuales, incluye a Palmeiro con características similares a las de Maside como si tuviesen algo que ver. Palmeiro no tiene nada que ver con Galicia como no sea en ciertas cualidades de su pintura que le vienen seguramente de su origen y las preocupaciones estéticas de Maside y la seriedad de su obra está a muchas millas de distancia de la “elegancia” y de la novedad fácil y aparente de Palmeiro. Pero lo que ocurre es que seguramente Anxel Xohan no conoce la obra de Palmeiro. Otro error es considerar que la fantasía y los temas son una condición de la pintura al hablar de otros pintores. Algo parecido le pasa a Risco al querer hacer favor a Prieto por su cuadro (por fotografía detestable y que tiene que ver con el gótico como una manzana con respecto a un besugo) al hablar del Cristo de Nolde, el gran pintor alemán parte de cuya obra espléndida ví en Londres y de ese Cristo precisamente conozco una copia que tiene en Buenos Aires un particular. Debiendo haberse confesado de no haberlo entendido. Pero Nolde debe ser una obsesión de Risco, ya en Mitteleuropa habla mal de él sin entenderlo a mi juicio. Pero a Risco le ocurre lo que a todos los escritores gallegos de su generación con respecto a la pintura y a otras cosas y es que no entendieron nada de lo que pasaba con ella en su época y que continúan sin entender.

A da Presa no lo he visto aún y no sé cuando lo veré, pues no creo que haga nada por tratar de verme. ¿Por qué La Noche concede la paternidad de mi proyecto sobre “la Universidad Popular Gallega” a Prada? No me importa nada personalmente, pero es que conviene que ahí en las cosas del Centro Gallego nunca personalicen, si no quieren hacer infecundas las iniciativas. La labor es de todos, conviene que no hablen más de eso hasta que sea aprobado por la Junta Directiva.

Con saludos para tí y tu mujer de la mía y míos, recibe el gran abrazo de tu amigo:


[Seoane]

Te agradezco hondamente tu artículo de La Noche sobre Catro Poemas Galegos. No sé como compensar tu generosa cordialidad hacia mi obra y hacia mí, de manera digna a tu amistad


1952-08-26
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1952
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1952 en 26/08/1952

Vigo 26-ag. 1952

Mi querido amigo:

Supongo dos cartas mías en tu poder. En la última te adjuntaba el recorte de un “Anaco” de Borobó sobre Catro poemas galegos. Hoy te acompaño otro recorte de una crónica de Concha Castroviejo en la que habla de tu reciente exposición.
Supe el resultado del último concurso del Centro. El original Paisaxe e Cultura, galardonado con el premio para ensayos, es mío. Figura con el nombre de mi concuñado porque no quise figurar yo. En primer lugar, para evitar el prodigarme tanto en esos concursos y, en segundo término, para que no pesase ninguna influencia en el ánimo del jurado fuera del trabajo en sí. Aquí nadie sabe nada del asunto y ahí no he enterado más que a Prada y a tí. Te ruego, por lo tanto, que guardes reserva.
Aún no recibí el número de Galicia del mes de julio. Antes me la enviaban por avión, pero ahora han dejado de hacerlo no sé por qué.
Supongo en tu poder el 4º número de Grial y la Historia de Risco. Posteriormente te remití el Cancionero de Poesía Céltiga y Siete ensayos sobre Rosalía. Ya me dirás si recibes todo.
Colmeiro aún sigue conmigo en la playa de Coruxo, en donde pinta con intensidad. A primeros de mes piensa irse unos días a Santiago.
Ya sé que has tenido un gran éxito en tu exposición. Estoy deseando ver cosas tuyas, pues me han informado que son de una gran calidad.
¿Qué ocurre con los cuadros de la Exposición de Arte gallego del pasado año? Los pintores están inquietos y no hacen más que solicitarme noticias que no les puedo suministrar.
No te olvides de enviarme los ejemplares de Danzas que te solicité, pues he de atender algunos compromisos. Por cierto que, a pesar de que existe ya el permiso para traer aquí los libros de la colección Galicia, el Centro no contesta a la distribuidora. ¿A qué se debe? Te advierto que los libros se venderían aquí enormemente.
Fole ha recibido una enorme alegría con el premio que le concedieron.
Y nada más por el momento. Espero que me escribas pronto. Un cariñoso saludo a tu mujer, de la mía para los dos, y para tí un fuerte abrazo de siempre de

Fdez del Riego


1952-11-22
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952
Ver [Carta mecanografada con firma autóctona]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1952 en 22/11/1952


Buenos Aires, 22 de noviembre de 1952

Sr. D. Francisco Fernández Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:

Sin noticias tuyas desde mi última carta y sin saber bien el motivo de ese prolongado silencio, te escribo nuevamente hoy, hace unos días lo hice a Maside, para agradecerte por si no habías recibido mi última, Cancioeiro da poesía céltiga y 7 ensayos sobre Rosalía, dos libros que te agradezco mucho y del que destacaba en mi anterior el conjunto magnífico de trabajos sobre Rosalía especialmente para mí los de García Sabell y de De la Vega, así como tu recopilación sobre los juicios críticos que se emitieron sobre ella. Tipográficamente está muy bien y resulta un bello esfuerzo editorial, lo mismo que la Historia de Galicia de Risco, obra con la que no estoy tan de acuerdo a pesar del riguroso método y del sentido de utilidad con que está hecha. Te pedía asimismo que agradecieses a Concha Castroviejo la nota de La Noche y me enviases su dirección, así como la de algunos más, Borobó, García Sabell, Fole, Pimentel, Anxel Xohan, Celestino F. de la Vega, Sevillano y algunos otros que tú me indiques para enviarles Paradojas de la Torre de Marfil y Fardel de eisilado que está a punto de salir hoy o mañana y que te enviaré casi con ésta. Del primero te envié un ejemplar por Vázquez, así como tambien a Valentín, a Maside y a Concha Castroviejo y a algunos más, que supongo en tu poder y me gustaría conocer vuestra opinión. Forma parte de una serie más extensa de la que solo publiqué esos dibujos por dificultades difíciles de explicar. Estos días tambien sale un libro de poemas de Cuadrado que te enviará.
Por mi parte estoy pintando bastante. Trabajo todo lo que puedo. Creo que es el único modo de liberarse de la desesperación y de todas las amarguras que produce el estar lejos de todo aquello que uno quiere entrañablemente. Casi no veo a nadie. A Vázquez lo ví dos o tres veces y hablamos de todos vosotros con la nostalgia con que puedes imaginarte de parte mía. A Laxeiro apenas lo veo. Mañana lo espero en casa. Creo que está pintando. En el Centro Gallego está casi todo paralizado, pues acaban de celebrarse elecciones y tienen que ajustarse las nuevas comisiones. Ya ví por una crónica que me enseñaron de Borobó que el presidente, y el secretario de esa institución se atrevieron a opinar sobre pintura, lo que me pareció extraordinario, pues aquí no serían capaces de hacerlo. Creo que os excedeis en vuestra hospitalidad y creo saber quienes tienen la culpa, en parte, de vuestro exceso, en Buenos Aires.
Los libros de “Galaxia” encuadernados para el Centro Gallego quedan espléndidos y quisiera tener el de Otero Pedrayo referido a América. ¿Por qué no envían aquí esos libros para la venta en el Centro Gallego?
Sé que Colmeiro expuso en Vigo con mucho éxito pero no tengo más noticias que las que una tarde me dió la mujer. Me gustaría que me dijeses tu impresión, así como de las conferencias que se celebraron en el transcurso de dicha exposición.
Bueno, espero que me digas que pudo originar tu silencio de este último tiempo por si algo mío te molestó, de cualquier manera espero escribirte más a menudo y mientras tanto con el saludo de mi mujer para la tuya y para ti, y el mío, recibe el abrazo de tu amigo:

Seoane
[Manuscrito]
Con esta sale Fardel de eisilado para ti y algunos amigos. Escríbeme y dime tu opinión.


1952-12-21
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1952
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1952 en 21/12/1952

Vigo 21-dic. 1952

Sr. D. Luis Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Acuso recibo de tu carta de 22 de noviembre último. Me ha disgustado enormemente lo que me comunicas de que, desde hace tiempo, no llegó ninguna mía a tu poder. Precisamente, en carta que se cruzó con esta tuya, te manifestaba mi extrañeza porque no obtuviera respuesta a tres o cuatro anteriores. No puedo explicarme a que se debe esta anormalidad.
Me satisface que te haya gustado el tomo de ensayos sobre Rosalía. Estoy de acuerdo contigo en la opinión sobre la Historia de Risco, y lo mismo les pasa [a] otros muchos.
En nota aparte te adjunto las direcciones que me solicitas.
Esa crónica de Borobó, a que aludes, en la que se reflejaban las opiniones pictóricas del Presidente y Secretario, no tiene mayor importancia. Fueron aquéllas, al parecer, producto tímido de una conversación de café. Ya te decía que el primero se ha portado muy bien, a pesar de que las circunstancias y los asedios se conjuraban para que procediese de otro modo. Para compensar esa actitud fué que lo homenajeamos. El segundo personaje, en cambio, era diferente y a mí no me resultó simpático.
Hace varios días que se te ha enviado un ejemplar del libro de Otero Por os vieiros da saudade. Iba a imprimirse una magnífica traducción al gallego de la obra de Heidegger, Esencia de la verdad, con un prólogo especial del filósofo para la edición gallega. La cosa tenía interés, pues aún no había sido traducida al castellano. La versión a nuestro idioma, hecha por Piñeiro y de la Vega, es magnífica. El propio Heidegger la encontró impecable. Pero ahora nos encontramos con que aquí nos denegaron el permiso para editarla. De manera que además de la prohibición de Grial, tenemos ahora ésta. No sabemos si seguirá la racha.
En una de mis anteriores te hablaba de la exposición de Colmeiro. Concurrió a ella la gente de mayor interés intelectual de Vigo y Santiago. La conferencia de García Sabell fué muy buena. Las ventas regulares, pero supusieron bastante remanente después de enjugados los gastos. Colmeiro marchó de nuevo a París, aunque con el propósito de volver.
Recibí tu segunda carta de fecha ocho de las corrientes. Precisamente dos días antes del paso por aquí del Laenec. El barco llegó ayer aquí de madrugada. A las nueve de la mañana fuí al puerto, pero no se pudo entrar hasta las diez y media. Localicé a Aurora Bernárdez y le leí la parte de tu carta en la que me pedías que fuese a saludarla, y a darle disculpas por no haberle entregado las cartas de presentación. Pude estar poco tiempo con ella porque a las once el barco siguió la ruta. No dejaron siquiera que el pasaje desembarcase por eso no me fué posible acompañarla por Vigo, como sería mi deseo. Me pareció una chica muy interesante y simpática. Me ofrecí para todo lo que desease. Quedó en escribirme desde París, y después le enviaré algunas cartas de presentación para intelectuales de Madrid. Si viene a Galicia, como proyecta, excuso de decirte que la acompañaré a Santiago y a algún sitio más, con objeto de hacerle aquí la estancia lo más grata posible.
Me ha llegado tu Fardel de eisilado. Sin ninguna concesión a la amistad, debo decirte que el libro me ha impresionado. Algunos de los poemas son de una tremenda fuerza y vigor. Era realmente insospechada esta faceta tuya. Se trata de una obra que quedará y en la que alienta una enorme sinceridad y emoción. Te felicito de verdad, pues con ello no hago más que reconocer un hecho real de poesía auténtica que tu magnífico libro transmite al lector.
El volumen de Paco Luís Bernárdez, cuyo envío me anuncias, y que tengo interés en conocer, no lo recibí todavía.
Nada más por hoy. Os deseamos una feliz entrada en el nuevo año. Un afectuoso saludo a Maruja, de mi mujer para los dos, y para ti un fuerte abrazo de

Fdez del Riego


1953-02-27
Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1953
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1953 en 27/02/1953

Buenos Aires, 27 de febrero de 1953

Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo

Querido Del Riego:

Hace pocos días recibí tu carta y la lista de libros que Rodrigues Lapa desea que le sean enviados. Van a hacerlo tan pronto pasen estos días de semivacaciones en todos los establecimientos comerciales de la ciudad, aunque algunos de ellos creo que están agotados. Me interesa conocer sobre mi libro las opiniones de todos y agradezco hondamente la de Rodrigues Lapa. He mandado a esa los que pude por direcciones existentes en el Centro Gallego y quizás hubiese sido injusto en los envíos pero creo que los que no lo reciban podrán perdonarme. Ahí de Vigo se lo envié a varios, entre ellos a los Alvarez Blázquez cuya obra estimo. De los ejemplares que te envié dáselos a aquellos que tengan noticia de él y no lo hubiesen recibido. Recibí una carta de
[Alberto] Vilanova y otra de [Manuel] Fabeiro que me conmovieron, pues justifica de alguna manera la edición, ya que para ésta un libro en gallego hasta ahora es algo así como un libro en húngaro como no sea para las cincuenta personas que nos rodean. A algunos escritores de aquí entre ellos a Paco Luis Bernárdez les ha gustado bastante y eso es todo.
De lo que dices con respecto al Centro, es verdad que a través de bastantes años he logrado hacer algo, aunque ese algo sea casi nada de lo que pude haber conseguido de tener más apoyo, pero si las cosas se ponen como parece que están poniéndose por incapacidad de nuestros amigos de aquí en general y por las razones que te decía en mi anterior, no me quedará más remedio que por decencia abandonarlo todo. De no ser así no se justificaría siquiera mi estancia en ésta. En el Centro estuvo últimamente el alcalde de La Coruña, [Alfonso] Molina, que a sus autoridades les pareció persona simpática, vino presentado por la Academia y por la corporación municipal de esa ciudad, que piden ayuda para empresas coruñesas. ¿Qué más te voy a decir? Los números de la revista del Centro te los enviaron en dos oportunidades, me enseñaron los recibos de envío y van a mandártelos nuevamente.
De Dieste y Espasandín no tuve noticias últimamente, espero carta de ellos, sospecho que estarán tan hartos de todo como yo, aunque en ambientes distintos. ¿Qué noticias hay de los pintores de esa? Estos días he visto unos cuadros muy interesantes de un chico Novoa, de Villagarcía, hijo de Eduardo Novoa que fué cónsul del Uruguay en aquella ciudad, realmente interesante y lo animé a que exponga este año, si conseguimos sala para él. La hermana de Ruibal tambien está trabajando bajo la dirección de Laxeiro y posée un notable temperamento. Conseguí tambien que el Centro le comprase una hermosa cerámica a Elena Colmeiro, la hija de Colmeiro, que va a ser una gran ceramista y que es la mejor alumna de la Escuela de ésta ciudad. Como puedes ver, alguna gente lucha por expresarse en la soledad y lejos de todo cuanto quiere.
Estoy deseando recibir los libros de Couceiro y de José M. Blázquez que me anuncias. Estamos ávidos de cosas de ahí y vosotros trabajáis con un tesón envidiable y te felicito por la gran parte de tarea e iniciativa que te corresponde. Pocos tienen tu capacidad de trabajo y de entusiasmo.
Saludos afectuosos para Evelina, de Maruja para los dos y tu recibe el fuerte abrazo de:
Seoane

[Manuscrito]
Dime ¿interesó a alguien Paradojas de la Torre de Marfil?


1953-02-27
Carta de Seoane a Fole. 1953
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Fole. 1953 en 27/02/1953


Buenos Aires, 27 de febrero de 1953

Sr. D.
Angel Fole
Lugo

Querido Fole:

Al fin tenemos noticias directas, Cuadrado, Varela y yo de tí. Hasta hace pocos años habíamos supuesto lo peor, pero hace tres o cuatro alguien nos dijo que estabas en una aldea de Lugo sin concretarnos en cual y hace algún tiempo le pedí a Del Riego tu dirección, que me mandó. Un poco antes había leído un artículo tuyo sobre Corredoira en un diario de esa que por casualidad cayó en mis manos. Por casualidad, como vienen de ahí a ésta los diarios, la publicaciones, las noticias, todo. Me alegró que fuese una persona de nuestra generación el que escribiese sobre un pintor de una generación pasada, ya que la del pintor no hablaba de él y lo había abandonado en el olvido, me alegró además que lo hicieses como tu lo hiciste. Luego, el año pasado, leí tu libro de narraciones en el concurso del Centro Gallego, un magnífico libro con un espléndido prólogo, sin arqueología, sin cortesías, sin el LAUS DEO aburrido, sin la estúpida fuga existencialista que está dominando a algunas gentes nuestras de ahí. Con una realidad humana y mítica gallega de siempre, bien campesina. De nosotros no sé que decirte, trabajamos todo lo que podemos. En un momento, algunos años, coincidimos en ésta Dieste, Espasandín, Colmeiro, Cuadrado, Varela y yo. Luego Dieste marchó a Cambridge y ahora está en Monterrey (Méjico). Espasandín está en Pensylvania, Colmeiro en Francia y Cuadrado, Varela y yo continuamos en ésta pero pensando siempre en marchar no sabemos a dónde. Todos, solo estaríamos con gusto ahí. Por mi parte pinté y pinto mucho, dibujo, escribo, sin que nada de cuanto hago, bueno o malo, pueda tener el calor inmediato del pueblo al que destino todo lo que realizo, y Varela y Cuadrado escriben. Esto es todo. Hace años publiqué un libro de dibujos, hace creo diez años, Homenaje a la Torre de Hércules, iba dedicado a unos pocos amigos y tu eras uno de ellos. Otero Pedrayo lo recuerda ahora en Por os vieiros da saudade. Hace once o doce años incluimos una narración tuya Cuadrado y yo en un libro Veinte cuentos gallegos. Todos te recordamos siempre.
De las colaboraciones momentáneamente no hay nada en el Centro Gallego, incluso apenas sale la revista por la escasez de papel y hasta fin de este año no se puede proponer nada nuevo que no esté incluído en el presupuesto actual. Pero Cuadro por medio de un amigo trató de conseguirte unas colaboraciones en La Prensa de aquí pero las prefieren sobre cine español en general. De cualquier manera tendrías que mandar dos o tres artículos rápidamente. Tambien sobre cine podríamos conseguir que te encargasen algunas colaboraciones en una revista Orientación. Para alguna publicación de la colectividad puedes mandar ya, a mi directamente seis artículos en gallego por los que te harán llegar tres mil pesetas aproximadamente, y es probable que más adelante, en junio quizás, se pueda conseguir una corresponsalía para el boletín del Centro Lucense, teniendo tu que mandar como hace Del Riego para la revista del Centro Gallego, una información mensual de las actividades de la provincia de Lugo. Esto es todo. Perdóname si demoré algunos días en contestarte. De todas maneras, quiero que sepas que tus cartas nos produjeron una gran alegría.
Recibe el gran abrazo de tu amigo:


1953-03-12
Carta de Fole a Seoane. 1953
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fole a Seoane. 1953 en 12/03/1953


La Veiguiña (Quiroga)12 de marzo de 1953


Mi querido amigo:

Fue la tuya la carta que más me ha impresionado de todas las recibidas en estos últimos años. ¡Qué alegría! No sólo los años, sino también la ausencia mejoran la amistad y recuerdo la última vez que te he visto en La Coruña, con Colmeiro. Ni tú ni yo lo imaginábamos. Muchas veces he intentado dar una vuelta por ahí. Aun no renuncie. Quiero decir que aun no me he dado por vencido... Tal [vez] llegaremos a vernos tú, Cuadrado, Lorenzo y yo.
Es curioso. Lo mismo me pasaba a mí. Frecuentemente me acordaba de vosotros en mis artículos. Hace dos años, en Faro, os evocaba todos en Santiago, y a Dieste y a Colmeiro, en un trabajo titulado Despedida a medio siglo, donde rompía una lanza por aquella juventud tan animosa, como comprensiva y noble. Una fuga de sueños... Leí mi cuento, mi mal cuento, editado ahí por vosotros y también leí el recuerdo en el libro de Pedrayo. Ya sé que Farruco te escribía. Por él tenía noticias tuyas. Comprendo perfectamente lo que me dices de tu estado de ánimo. Lo mismo me ocurre a mi, quizás agravado... Desde aquí, yo hacía míos todos vuestros triunfos. Todos vosotros érais frecuente tema de nuestras conversaciones. Una vez, recibi con gran alegría, una carta de Colmeiro, que estaba en París. De quien sigo sin saber nada es de José Mª Domínguez-López.
Durá sé que está en Méjico; de Ramón Martínez, que en Cuba.
Y ahora, hablaré de mi mismo. Después del terremoto, he vivido con altos y bajos, en una pobreza que a veces era una miseria. Hace cinco años vivo en el campo. Pronto me trasladaré definitivamente a Lugo. Primero he vivido en Terra Cha o Llana; después en Incio, ahora en Quiroga. Gran paradoja: aunque tengo poco dinero, vivo bien. Esta casa de campo, “La Veiguiña”, es magnífica, con cuarto de baño, luz eléctrica, radio, etc. El paisaje es muy hermoso. Aquí me dedico a profundizar en el alma gallega: a conocer al campesino. Se trata de un verdadero viaje de estudios. Recojo vocabulario y estudio el idioma vernáculo. A veces, me pongo neurasténico como un personaje de novela rusa. En 16 años, sólo hice un viaje a La Coruña y a Vigo y otro a El Ferrol. No he vuelto a Santiago.
La censura ha aprobado mi libro de cuentos, que pronto editará Galaxia. Agradezco profundamente tus palabras de aliento. Las ocho mil pesetas y pico del premio fueron para mi una tabla de salvación. En cambio, no he tenido suerte con un libro de versos que estaba para editarse en Lugo: fue suprimida la editora, que era Xistral. Galaxia tiene otro libro mío para editar. Se trata de la farsa escénica ¡Pauto do Demo!, que creo que tiene mucha gracia y quizás acusada originalidad. Pensé en tí para ilustrarla. También Colmeiro se ha comprometido a ilustrar mi libro; pero todavía no ha vuelto de París. Ahora trabajo en una novela en gallego, que titularé Govante. Pienso enviarla al concurso del C. G. del 53. Pero en el libro que tengo más esperanzas es en Historia de don Fabulón, que es la novela de un loro. Estoy entusiasmado con el tema. Ya te escribiré sobre esto. Durante estos años, he publicado artículos en La Noche y en Faro y en Grial, donde he leído tu magnífico ensayo sobre pintura que aquí ha sido elogiadísimo.
De los nuevos valores literarios surgidos aquí estos últimos años, los más destacados son Ramón Piñeiro y Celestino F. de la Vega, ambos lucenses y amigos viejos míos, aunque más jóvenes que yo. Espero que evolucione su existencialismo. El primero habló contigo en Santiago en el 39, el 25 de julio. El segundo vivió siendo estudiante de derecho con José Mª Domínguez. Era entonces muy joven. Ambos te aprecian muchísimo.
Agradezco en el alma tus proposiciones, que acepto encantado. Pronto te enviaré ese original, el gallego y el castellano. Mi primer trabajo para la prensa será sobre Antonio Machado. También me agrada mucho llegar a ser corresponsal del Centro Lucense. En junio ya estaré en Lugo definitivamente.
Y quisiera saber noticias más concretas de Cuadrado y Varela y especialmente tuyas, o de los tres igual. A los dos y a tu hermano un gran abrazo y mi más cariñoso saludo a tus familiares. Cunha forte aperta do teu vello amigo.

Anxel

Cine España
Lugo


1954-06-03
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954 en 03/06/1954

Vigo 3-junio 1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta, con las indicaciones que te solicitaba. No te contesté antes, en espera de poder enviarte algún artículo para tu revista. Pero como la gente, aquí, procede con una lentitud crónica, decidí ponerte estas líneas para advertirte de lo que hay sobre tu petición.
Lo mismo Piñeiro, que García Sabell, Valentín, y los Alvarez Blázquez, prometieron entregarme las colaboraciones. Se las reclamé con urgencia, y aseguraron que las harían con gran rapidez. Sin embargo, hasta el momento no conseguí que me las diesen. Este es un viejo achaque al que estoy muy acostumbrado. En todas las cosas pasa lo mismo, y hay que insistir continuamente para sacudir la modorra. De todos modos, calculo que en los primeros días de la próxima semana pueda enviarte la mayoría de los artículos solicitados. Al propio tiempo, pediré a otros que me manden también algo. La idea me parece interesante, y creo como tú que la revista prosperará.
El tercer tomo del Diccionario de escritores de Couceiro Freijomil no salió todavía de las prensas. Parece ser que ya se está imprimiendo, de modo que no tardará mucho en salir.
Nosotros dimos ya a la imprenta la monografía sobre arte de Maside. Creo que saldrá mucho mejor que la de Colmeiro. No sé si podré llevarte ya un ejemplar. Por cierto que Maside está bastante mal de salud, y me temo que la cosa desgraciadamente no tenga remedio. Si le escribes, no hagas la menor alusión a ello, pues ya conoces como es, y la indiscreción me costaría por lo menos su amistad.
Encuentro muy oportuno el proyecto de encargar a Concha Castroviejo –que lo hará mucho mejor que Pura Vázquez– la sección sobre la mujer gallega. Lo mismo el de encomendar a Castro Arines las notas sobre pintores residentes en Madrid. A ambos puedes escribirles al diario de la noche Informaciones –San Roque 7, Madrid–, del que son redactores.
Traté de informarme acerca de las bases del concurso a que te refieres, y que interesan a tu amigo Molinari. Pero resulta que nadie sabe de tal concurso. El Ayuntamiento de Vigo celebró, en efecto, hace unos tres años, un concurso literario, pero desde entonces no volvió a conocer ningún otro. Este año se celebró uno patrocinado por el Centro de Hijos de Vigo, pero no hay nada más.
Bueno, nada más por el momento. Espero volver a escribirte, como te digo, a comienzos de la próxima semana, adjuntándote algunos artículos para la Revista.
Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para los dos, y un fuerte abrazo para tí de

Fdez del Riego

P/S: El número especial de Ínsula, que promete ser muy interesante, se publicará el día 15 del próximo mes. Haré todo lo posible por llevarte algún ejemplar. Maside hizo para él varias ilustraciones y dibujos.
Supongo que recibirías los tres libros que te envié a su debido tiempo, es decir, cuatro: La Civilización Céltica de Cuevillas, Las Rías Bajas de Castroviejo, Santiago de Compostela de Otero, y Poesía gallega contemporánea de González–Alegre.

[Manuscrito]
Acabo de recibir una carta de Rodrigues Lapa, en la que me confirma que en el mes de agosto explicará conferencias en Río de Janeiro y São Paulo. Dará una sobre líricos y otra sobre cuentistas gallegos. Me dice textualmente: “Queria de si, antes de partir, os contos Tres hojas de ruda y un ajo verde de Seoane. Faço nisso grande empenho. O seu livro Fardel de eisilado, impressionou-me fortemente”. Mañana le enviaré, pues, el ejemplar que me dedicaste, para que una vez utilizado, me lo devuelva.


1954-10-06
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954 en 06/10/1954

Vigo 6-oct. 1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Esta es la cuarta carta que te escribo desde que nos hemos separado. Por correo ordinario te he ido enviando, además, algunos recortes de periódicos y revistas que pudieran serte útiles para tu publicación. Hoy mismo te remití, también, diez copias sobre temas gallegos, de otras tantas charlas que han sido radiadas, y que te había prometido.
Fui a La Coruña para iniciar gestiones de localización de trabajos para el libro de Villar Ponte. En próxima ocasión iré de nuevo para hacer ya la selección correspondiente. También he consultado en la Academia la colección de Galicia, Vida gallega y Nós, donde encontré muchos dibujos del autor de Cousas. Dime enseguida lo que hago con este material. Como es muy abundante, pienso que sería mejor seleccionarlo, y luego encargar los grabados. En tal caso, tendrías que darme las medidas, etc., y claro es, necesitaría disponibilidades para satisfacer su importe.
Le escribí a Cabanillas. Se muestra conforme con la edición de las obras completas. Ya tiene recogido casi todo el material de revistas y periódicos, no publicado en los libros. Empezamos a localizar las diversas ediciones de éstos, porque hay poesías en las primeras que no están en las segundas, y viceversa. ¿Va a incluirse en el tomo O Mariscal, escrito, como sabes, en colaboración? Pronto aparecerá, también, editada por bibliófilos, otra nueva obra del poeta, titulada Musas alleas. Es casi seguro que Millán se encargue del estudio filológico, y Carballo Calero del bío-bibliográfico.
Dame pronto instrucciones sobre todas estas cuestiones y dime cuando sea el momento oportuno de que le escriba al Centro, y forma en que he de hacerlo.
Sobre los otros tomos, aún no decidí definitivamente las personas que pudieran seleccionar los trabajos. Ya te diré lo que resuelva.
Le escribí a Concha Castroviejo y a Castro Arines, para que me manden las colaboraciones para la Revista. Cuando las reciba, te las retransmitiré. ¿Salió ya el cuarto número? Poco a poco iré cumpliendo todos los encargos que me hiciste.
No he podido conseguir por ningún lado Santa Margorí, ni Escenas de gigantomaquia. Continuaré, de todos modos, las pesquisas.
Estoy esperando que me den el presupuesto con los precios de imprenta que me solicitaste. Cuando lo tenga en mi poder, te lo enviaré.
García Sabell tiene casi terminada tu monografía. Está muy bien. Cuando nos envíes las láminas impresas en color, el libro saldrá enseguida.
El otro día estuve en Santiago con Maside. Lo encontré muy desmejorado. Hablamos mucho de tí, y está emocionado por las delicadezas que con él tienes. Dijo que te iba a escribir. Su monografía, que supera a la de Colmeiro, saldrá dentro de breves días. No me olvidaré de mandártela. También ordené que te enviasen la Guía de Otero, que supongo ya en tu poder.
Plácido, por fin, no ha venido. Pero por noticias de un amigo, sé que Jesusa y los niños están en un orfelinato, y él y Pachito viven en una habitación que les cedieron gratuitamente. En fin, una verdadera desgracia. Tú, sin embargo, no digas nada de esto, pues conviene no difundirlo.
Todas las personas a quienes enseñé el libro de láminas que me regalaste, quedaron impresionadas. También gustó mucho el magnífico cuadro, que ya he colgado en el comedor.
Parece ser, según las últimas impresiones, que el número de Ínsula aplazado, podrá salir en noviembre o diciembre. Ya veremos.
Yo estoy agobiado de trabajo, incrementado ahora por la marcha de Valentín. Cuando pueda liberarme un poco, me ocuparé con más intensidad de atender a todos tus encargos.
Escribe aunque sólo sea unas líneas.
Muchos y muy cariñosos saludos de Maruja, y a tu familia. De Evelina para todos, y tú recibe el fuerte abrazo de siempre, de tu amigo que no os olvida
Fdez de Riego


1954-10-31
Carta de Paz Andrade a Seoane. 1954
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa, co escudo dos Estados Unidos Mexicanos, o logotipo da FAO e o membrete:] CENTRO LATINOAMERICANO DE CAPACITACIÓN PESQUERA / PATROCINADO POR EL GOBIERNO DE MÉXICO Y LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS, PARA LA AGRICULTURA Y LA ALIMENTACIÓN / AQUILES SERDAN 29-602 / MÉXICO, D.F. / TEL. 12-16-50

Transcripción da Carta de Paz Andrade a Seoane. 1954 en 31/10/1954


México, D.F. 31 oct. 1954

Sr. don LUIS SEOANE
Pintor
Bartolomé Mitre 3793, 2º, F
Buenos Aires.

Querido Luis:

Por unha postal que escribín dias atrás, ou por algun outro conducto terás notiza de que me atopo n-este estremecido e estrecedor país dende hai catro semáns. Veño encarregado do Curso de Economia Pesqueira n-este Centro de Capacitación, orgaizado pol-a FAO, o mesmo que o de Chile. A miña estadia prolongarase deica-o 8 ou 10 de dec.
Pepe Nuñez, en carta que recibín onte, dime que o Pranto Matricial está na Imprenta Lopez, pra ser editado. Supoño que sobre este asunto recibirias unha carta miña dende Vigo. Tamen supoño que Pepe terá entregado unhas ilustracións de Maside, Colmeiro e Torres, pra nutrir co-as que ti fagas o libro, se teñen cabimento no pran en que a obra se teña concebido. Tamén lle faléi de qué, si preciso fora, conseguiría de Souto, a quen vexo eiquí con frecuencia, algun dibuxo.
A derradeira carta de Pepe deixame en bastantes dubidas. Non quixera agravar as tuas angueiras con unha mais. De todol-os xeitos, xa que estóu por algun tempo mais perto de vos, gustaríame leer as probas, pol-o menos do texto gallego, e saber algo en concreto no tocante as ilustracións.
Non se recibe eiquí Galicia Emigrante. Non conozo sinon o numaro 3º, que inserta un artigo de Maruja Villarino, sobre o “Café Alameda”. A Revista ten calidade e novedade, é compre difundil-a. Non se recibe en Mexico, onde hai un grupo interesante –Bal, Dopico, Souto, Delgado Gurriarán, Rafael Dieste, Rañó... Conviña que antre vos e a nosa mellor xente en Mexico –o mesmo que en New York, Emilio Gonzalez, e en Texas, Ramón Martinez Lopez–, hubera algunhas relacións mais vivas.
O Patronato da Cultura Galega que na capital d-este pais veu até hai pouco dirixindo Jesus Dopico, ten prestixio antre os inteleituaes nativos, e adequiriu popularidade co-a hora radial que a-os domingos celebra.
Podo mandar algun artigo pra Galicia Emigrante, sobre algun tema d-eiquí. Si me escribes, xa dirás algo tamen con referenza a este estremo.
En Mexico, capital, hospedome no Hotel Viajero. Agora que mañán, 1, sahimos tod-os participantes no Curso pra Mazatlán, onde estaréi, Hotel Belmar, ate o 12 ou 13 de nov. Despois voltaremos a México, e a-os dous ou tres dias, saldremos pra Veracrúz, Hotel Ruiz Milan, onde estaremos do 17 ao 26. O resto dos dias do Curso discurriran de novo na capital.
Tales desplazamentos permitiránme conocer algunhas ciudades e lugares moi intresantes. O arte virreinal ten chegado n-esta terra a alardes incalculabres. Hai verdadeiras xoyas do barroco, co-as que sen dubida se quixo asombrar a grandiosidade do arte indixena.
Pilar non veu conmigo, mais encarregame que lle faga presente a Maruxa seu agradecimiento pol-os recordos que levaron Evelina e Paco, sentimento [que] eu estendo a ti, co-a mellor aperta do teu sempre cordial amigo

Valentín

P.D. Di a Frotini que ainda non conseguin ver a Leon Felipe, mais que seguiréi na sua procura


1954-11-03
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954 en 03/11/1954

Vigo 3-nov. 1954

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo: He recibido tus cartas del 19 y del 28 de octubre. No he tenido, en cambio, ninguna de Rodolfo y otros amigos desde mi llegada. Así es que no tengo la menor noticia de la colectividad, salvo unas líneas de Fernández y Andrade. Me place lo que me cuentas de Rof Carballo. Te agradecería que les recordases a estos, que me envíen los libros editados por el Centro, para entregar a los escritores y prensa de aquí. Tampoco recibí ningún número de Galicia Emigrante después del tres. ¿Por qué no me los mandáis? También los suscriptores desean recibir todos los publicados. No olvidéis esto.
Escribí al Centro sobre los libros proyectados. Estoy a la espera de lo que me digan, para obrar en consecuencia.
Te enviaré, oportunamente, los recortes de los artículos sobre el libro de Varela cuando se publiquen. Lo que ocurre es que la gente está agobiada de trabajo, y cuesta un sentido sacarles las cosas. Yo mismo no dispongo de un momento de respiro, y me vuelvo loco para atender los compromisos pendientes. Te adjunto un artículo de Emilio Alvarez Blázquez y otro de Fernando Cadaval para la Revista. Próximamente, te remitiré uno que está haciendo Bouza sobre las máscaras. No quería desprenderse de las fotos para ilustrarlo, que tiene en su archivo. En vista de ello, encargué a un fotógrafo que hiciese copias. También te mandaré inmediatamente el reportaje sobre Galaxia. Estoy pendiente de que me entreguen las fotos que mandé hacer para ilustrarlo. Maside me ha dado ya una serie de dibujos muy interesantes, entre ellos uno tuyo, y me dará aún más. Escribiré yo mismo unas notas biográficas de las personas, y luego te enviaré todo junto. Abultan mucho para remitirlos por correo aéreo, pero de todos modos, utilizaré este medio para que los tengas antes en tu poder. Hace tiempo, te mandé por vía ordinaria, varias charlas de la BBC, que puedes reproducir en la Revista porque son prácticamente inéditas.
No te olvides de enviar a Rodrigues Lapa la Revista, Tres hojas de ruda y el libro de Varela. Tiene gran interés en ello. También convendría que tuvieses en cuenta a Alejandro Raimúndez para estos envíos. Su dirección es: Elm Mead – 106 Rydeus Road – Walton-On-Thames-Surrey (Inglaterra). Asimismo, Manuel Torres quiere que le envíes la Revista a su nombre, a Baño 13- Marín (Pontevedra). Toma nota de todo ello para que no se te olvide.
Supongo que ya tendrás en tu poder la Guía de Galicia. La monografía de Maside quedó mucho mejor, a mi modo de ver, que la de Colmeiro. Esperamos las seis fotografías que anuncias para la tuya. Se incorporarán a las otras, sin suprimir ninguna. No tienes que preocuparte para nada de los gastos, pues todos corren a cargo de la editorial.
García Sabell encargó veinte ejemplares del discurso de Otero, leído en la universidad. Se te enviarán a tí para que los repartas como veas. De ellos van cinco o seis dedicados, para que los entregues a los interesados.
Y nada más por hoy. Cariñosos saludos a Maruja, de Evely para los dos, y para tí un gran abrazo de
Fdez del Riego
¿Podrías enviar la foto del busto que te hizo Eiroa, y alguna más si tienes que pueda servir para la monografía de éste?


1954-12-10
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1954 en 10/12/1954

Vigo 10-dic.1954
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí, por fin, los nº 4 y 5 de la Revista. No dejes de seguir enviándome los restantes, a medida que vayan saliendo. ¿Por qué no la remitís a los escritores de la lista que te mandé? Muchos se dirigen a mí preguntándome la causa de que no la reciban.
Supongo que habrán llegado a tu poder las siguientes cartas:
Del 22 de noviembre, incluyendo tres artículos, un recorte de La Noche sobre el libro de Varela, y un dibujo de Fole con una nota sobre éste.
Del 26 de noviembre, acompañada de dos dibujos de V. Ponte y nota; un dibujo de Dieste y nota; una caricatura hecha por Maside; y un artículo de García Sabell sobre Lorenzo [Varela]
Del 2 de diciembre, adjuntando un dibujo y nota de Cabanillas; un dibujo de Xohán Ledo; y un artículo de Díaz Pardo, con tres fotos, acerca del monasterio de Monfero.
Con estas líneas van hoy el recorte de un comentario mío sobre el Libro de Estampas (sic), aparecido en La Noche; un retrato de Cebreiro, cuando era adolescente; un dibujo de Noriega Varela con nota; un artículo de Fole sobre Lorca, con dibujos de éste, del autor del artículo y de Cunqueiro para ilustrarlo; y un retrato y una nota sobre Fernández Sendón, que acaba de fallecer en Riveira.
Bouza dice que me dará pronto el trabajo sobre las máscaras, que le encargué.
El texto del ensayo sobre tu pintura ya está compuesto. Falta que corrija Domingo [García-Sabell] las pruebas para empezar a imprimirlo. Están tirando los grabados en negro, y a continuación tirarán la portada. Antes de que termine el mes, estará el libro en la calle. Resulta casi el doble del de Colmeiro, y es bastante más voluminoso que el de Maside.
No te olvides de enviarme las fotos de Eiroa.
Y nada más por hoy. Escríbeme, aunque sólo sean unas líneas. Cariñosos saludos a Maruja, de Evely para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego


1956-07-21
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1956
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1956 en 21/07/1956

Vigo 21-julio 1956

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Supongo varias cartas mías en tu poder, incluso la última con la que te adjuntaba una interviú con Celestino de la Vega para la revista. Hoy te acompaño otra que acabo de hacerle a Maside. Como verás, son de gran interés sus respuestas. A mi modo de ver, las mejores de entre todas las que se han publicado.
Hace unos días llegó de nuevo Colmeiro a Vigo. Un poco antes vino su hija Elena. No sé si te dije que ésta va a casarse en el mes de octubre con un escultor de aquí, de familia muy pudiente. En enero piensa hacer una exposición en Madrid de sus cerámicas, junto con una de esculturas del que para entonces será su marido.
Ayer recibí carta de Maiztegui, en la que me anuncia que vendrá a pasar unos días con nosotros. También se encuentra en Santiago Paco Luis [Bernárdez], disfrutando de un mes de vacaciones que pasará en Galicia. Yo aún no lo he visto.
¿Qué pasó con la Obra completa de Cabanillas? ¿Cuándo se va a editar? Creo que sería oportuno que se editase este año en que el poeta cumplió los ochenta de vida. Además, como no se encuentra bien de salud, cualquier día desaparece, y sería una pena que no viese publicada la obra antes de su muerte. Por cierto que el Centro debió de olvidarse de pagarle a Carballo Calero y a Iglesia Alvariño, el prólogo y el epílogo, porque nada me ha dicho sobre el particular.
De por ahí no sé una sola palabra. ¿Qué ha pasado con el Congreso de Emigración?
Yo estoy pasando una temporada verdaderamente deprimido, desalentado y sin ánimo para nada.
Saludos muy cariñoso a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el fuerte abrazo de siempre de
Fdez del Riego


1957-10-10
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1957
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1957 en 10/10/1957

Vigo 10-oct.1957
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Hace muchísimo tiempo que no recibo noticias tuyas. ¿A qué se debe tan prolongado silencio? Tampoco me ha llegado ningún número de la revista, desde el correspondiente a junio–julio. Por todo ello, me siento un poco extrañado.
Te escribí tres o cuatro cartas, a ninguna de las cuales me contestaste. Te envié el original para la Enciclopedia argentina, y el texto reformado de la conferencia sobre la cultura actual, y no sé aún si los recibiste. También te fui remitiendo varias colaboraciones literarias y gráficas para la revista, y de Londres te enviaron, por indicación mía, un ejemplar del libro ya agotado Grapes and Granite. ¿Por qué no escribes? Me tiene bastante intrigado tu silencio epistolar.
Te adjunto tres recortes de otros tantos artículos, de Rabanal, Cunqueiro y Fole, sobre la monografía dedicada a Eiroa. Por correo ordinario, te mandé otros de Fernando Mon y Colmeiro. Éste, animado por Valentín, va a inaugurar mañana en la Sala Velázquez, una exposición de su obra más reciente. Su hija Elena, que por cierto estuvo bastante enferma del pecho, se casó la pasada semana con Valverde, un chico de familia muy pudiente que se dedica a la escultura. Se marcharon a vivir a Madrid, donde fijarán su residencia.
Ayer estuve merendando con Mercedes Ruibal y después me mostró algunas de sus últimas obras. Me sorprendieron muchísimo los paisajes. Tienen enorme fuerza, originalidad y, sobre todo, una extraordinaria gracia de color. Hoy se marchó a Cádiz para hacer los murales de un nuevo hotel, en condiciones muy ventajosas.
Estos días está por aquí Vázquez Iglesias. Comí varias veces con él. Por cierto que me habló de tí, con mucho afecto y admiración. Preguntó a varias personas que impresión les causaba la revista que tú hacías, y todas le contestaron con unánimes elogios. Hoy se embarcó en el “Claude Bernard” y Evelina le entregó un paquetito para Maruja.
El sábado pasado recibí los tres libros de la Editorial Citania, que me enviaste. Como ves, el viaje ha sido larguísimo. De todos modos, te los agradezco mucho. Están magníficamente presentados, como todos los que tú editas. El de González López, por lo que he visto, es un libro serio e interesante.
Supongo que, a pesar de tus ocupaciones, podrás disponer de algún momento libre para los amigos. Espero, pues, que me escribas. Desde que dejaste el Centro Gallego, todo es distinto para mí, y me siento un poco en precario. Me limito a enviar las colaboraciones mensuales, y no sé nada más. Blanco Amor me pidió hace tiempo que le asesorase sobre un programa de reformas que intenta realizar en la revista. Parece ser que se le quejó a Valentín, de mi respuesta nebulosa. En fin, que desde tu ausencia las cosas tienen para mí otro cariz.
Saludos muy cariñosos a Maruja, y para tí el cordial abrazo de siempre, de

Fdez del Riego


1959-08-03
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1959
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1959 en 03/08/1959


Vigo 3-agosto 1959

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 18 del mes pasado, pero aún cuando estuve esperando día a día mi monografía editada por Citania y el libro de Pita que me anuncias, no llegaron a mi poder. Sin duda te olvidaste de hacer el envío, o lo realizaste por vía ordinaria, y es ésta la causa de que no lo recibiera. En cuanto llegue a mis manos, te daré la opinión que me solicitas.
Sobre los libros que habéis ido editando en Citania se han publicado varios comentarios en la prensa de aquí. No me cuidé de recortarlos y remitírtelos porque pensé que sus propios autores los remitirían. Ahora resultaría muy difícil localizarlos porque no recuerdo los nombres de sus autores, ni las fechas de aparición y periódicos donde se publicaron. En lo futuro, sin embargo, me preocuparé de la cuestión.
Supongo que ya recibirías el ejemplar de la revista Ínsula dedicado a Galicia, que te envió Domingo por correo aéreo. ¿Qué te pareció? Como ves, en primera plana vienen destacados los artículos de Dieste, Cabanillas y García Sabell.
También salió en estos días la obra poética, en gallego, de Pimentel, bajo el título Sombra do aire na herba. Lleva un largo estudio preliminar de Celestino F. de la Vega. Se te enviará, como todos los libros publicados. Hoy te remitimos por correo ordinario, y como agasajo personal a tí, un ejemplar de la obra 50 dibuxos de Maside, que acabamos de editar, en edición numerada y limitada, con un gran esfuerzo económico. También le enviamos, con la misma fecha, otro ejemplar a Dieste. Sois los dos únicos que los recibís en concepto de agasajo de la editorial.
Por aquí anda Colmeiro. Yo no hable con él más que una sola vez. También acaba de llegar el pintor Palmeiro quien, al parecer, piensa pasar un par de meses pintando en Galicia. Sé que lo acompaña Valentín por ahí, pero yo no lo he visto aún.
No me extiendo más porque salgo esta tarde para Valdeorras, donde tengo una cuñada gravemente enferma, y he de preparar algunas cosas para el viaje.
Con afectuosos saludos a Maruja, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego


1959-10-21
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1959
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1959 en 21/10/1959

Vigo 21-oct. 1959

Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta y ahora acaba de llegarme el ejemplar del libro de dibujos Figurando recuerdos. Creo que se trata de una edición muy bella y original. Toda esta magnífica labor tuya, al servicio de nuestra cultura, cobrará a medida que transcurran los años una significación ejemplar. Es una obra que está ahí, con un valor positivo, y que quedará. Cuantos intenten en el futuro historiar el movimiento cultural gallego, tendrán que destacar en la medida precisa ese maravilloso esfuerzo artístico, editorial e intelectual, que pusiste generosamente al servicio de Galicia.
El número de Ínsula tuvo una excelente acogida, salvo en determinados y muy limitados medios. Su venta duplicó a la de los números ordinarios.
Otero vino muy satisfecho de todos vosotros. Nos habló entusiásticamente de tí y de los demás. Hace unos días fué a Lugo a hacer entrega de los cuadros donados al Museo por el Centro Lucense. En su discurso se refirió ampliamente a tu personalidad artística y a la tarea cultural que vienes realizando. Te adjunto dos recortes de prensa en los que se hace referencia al acto.
Por correo ordinario te envío el primer tomo de la Miscelánea de Estudos a Joaquim de Carvalho, en el que figura mi ensayo sobre Valle Inclán.
De los libros de Citania no conozco Pauto do demo ni el de Emilio Pita. ¿Quieres hacer el favor de hacer que me los envíen? Te agradecería mucho que me remitiéseis todas las obras que editáis, pues bien conoces mi curiosidad e interés por cuanto se refiere a las publicaciones gallegas.
Te supongo enterado de que, después de vencer muchas dificultades, fue representado en La Coruña y en Lugo el Don Hamlet de Cunqueiro. Tuvo mucho éxito y el público se familiarizó muy pronto con el idioma, a pesar de que hace muchos años el gallego no había subido a los escenarios.
Y nada más por el momento. Con saludos muy afectuosos a Maruja, y de Evelina para los dos, te envía el cordial abrazo de siempre
Fdez del Riego
En estos días está exponiendo Colmeiro en Barcelona, parece que con éxito.


1961-08-24
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1961
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1961 en 24/08/1961

Vigo 24-agosto 1961
Sr. D. Luís Seoane López
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Después de un silencio tan largo, que no sabía a que atribuír, recibo, al fin, una carta tuya. A pesar de su brevedad, me alegró mucho, porque supone que no echas en olvido nuestra vieja e inquebrantable amistad.
Supongo que cuando se hayan publicado esas plaquetas ilustradas con grabados en madera, de que me hablas, te acordarás de mí, pues bien sabes la admiración y el interés con que sigo siempre tu labor artística y literaria. ex decirme, también, los resultados de las exposiciones de Nueva York y de Buenos Aires, aunque doy por descontado el éxito de ambas.
En una mañana de sol radiante, de este magnífico e insólito verano que estamos pasando, llegaron Dieste y su mujer. Los fuimos a recibir Ramón Baltar, Colmeiro, Emilio, la mujer de Valentín y yo. Se sentían muy satisfechos del reencuentro con el paisaje. Pasaron dos días aquí. Los llevamos a comer a la playa, bajo los pinos, y después pasamos una gran parte de la tarde juntos, con Ferreiro y su mujer, Maiztegui, Valentín, etc. Ayer salieron para Rianxo donde, como sabes, demorarán una temporada.
La muerte de Aquilino, por lo súbita e inesperada, nos abrumó a todos. Yo no he podido sobreponerme aún del duro golpe. Al entierro asistió una gran muchedumbre, y sus amigos permanecimos en el cementerio de Santo Domingo hasta que cayó sobre su tumba la última pala de tierra. La cultura gallega perdió una indiscutible figura, y nosotros un amigo de muchos años.
La mujer de Díaz Pardo envió para Evelina un bello obsequio, que suponemos procede de Maruja. Suponiéndolo así, Evelina me encarga con muchísimo interés que le transmita su más cariñoso agradecimiento. Ello, sin perjuicio de que escriba personalmente. Ahora estamos materialmente agobiados con el traslado de piso. Tenemos que abandonar el que ocupamos actualmente, porque lo necesitan sus dueños, antes del 15 de septiembre. Hemos conseguido otro en una calle próxima, pero el traslado se hace dificultoso, porque hay que venir diariamente, desde la playa, con un calor sofocante, para ir realizando el cambio. Cuando me escribas, dirige la carta al despacho –Velázquez Moreno 36-1º–, mientras tanto no nos instalamos en la nueva dirección.
Y nada más por el momento. Saludos muy cariñosos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego.


1962-11-05
Carta de Maiztegui a Seoane. 1962
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Maiztegui a Seoane. 1962 en 05/11/1962

Madrid, 5-XI-62

Querido Seoane:

Por carta de mi madre, me entero de tu premio “Palanza” de lo que te felicito y me alegro mucho. Poco a poco voy viendo a los amigos, en particular a Marcial Suárez que hoy o mañana te escribirá agradeciendo tu libro que le impresionó mucho por los grabados y sentimentalmente como presente tuyo. Todavía no he visto a todo nuestro grupo de amigos, pero en estos días organizaré una pequeña reunión para mostrarles tus libros y hacerles oír las canciones. Me encontré con cierta diversidad de opiniones y actitudes ocasionadas por los acontecimientos pasados (asunto multas al grupo que detuvieron vez pasada) y que unos pagaron y otros no, cumpliendo estos últimos los 30 días de cárcel. Este dato sólo te lo doy a título informativo, pues extenderme más sobre él será engorroso y tampoco creo debemos darle más importancia de la que “debe” tener. Pero es un síntoma de falta de unidad y para mí de disciplina. Tampoco te adelanto más, pues aún no he conversado con varios de ellos. Bien, quiero decirte que “en todas partes cuecen habas”. Te ruego no comentes en absoluto estos datos, pues nada diré a Lorenzo y Laxeiro para no complicar las cosas. Por otra parte, ya pasará dentro de poco tiempo. Aún no he escrito a los amigos y te ruego hacer presente a Enrique Goldstein mis recuerdos. Aquí comenzó el frío y temporada de estrenos teatrales, pero echo de menos nuestra actividad musical, cine, etc. Colmeiro está pasando unos [escrito na marxe esquerda:] días, pero ya regresa a París. De exposiciones aún no he visto nada. Pero estoy sintiendo mucha hambre por el Prado. Un fuerte abrazo para ti y Maruja de vuestro

Maíztegui

[Escrito na esquina superior dereita:] -no dejes de escribirme ¡Enhorabuena por el premio!-


1962-11-06
Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962

Rianjo, 6 de noviembre, 1962

Queridos Luis y Maruja:

Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y

Rafael

Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...


1963-11-12
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1963
Ver [Carta manuscrita e o membrete:] FRANCISCO FERNÁNDEZ DEL RIEGO/ABOGADO/PROGRESO, 12/TELEFONO 3770/VIGO

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1963 en 12/11/1963


12-nov.-1963
Sr. D. Luís Seoane
Madrid

Mi querido amigo:

Recibí tus líneas, junto con las fotos de los grabados para Xohán Ledo, que le entregué inmediatamente. También obran en mi poder los ejemplares de El Toro Júbilo y de O Meco. Dime que debo hacer con el importe de los ejemplares vendidos y de los que se vayan vendiendo.
Ya está compuesto el artículo, y hechos los ocho clichés de los grabados que lo ilustrarán, que escribió Xohán Ledo para Grial. También irá en el mismo número un comentario mío sobre el poema de Varela. A ver si animas a éste para que se decida a enviarme original para el volumen de que hablamos. Sería muy interesante.
Escribí, como te dije, a la Editora de Coimbra para que me mandase un juego de los pliegos de las Cantigas que ya están impresos. Pero ni me los enviaron, ni me han contestado siquiera. Insistiré de nuevo.
Colmeiro dejó preparados quince dibujos ya publicados y otros diez nuevos para el álbum que vamos a editarle. Llevará un estudio preliminar de Dieste. Pero el material no se entregará en la imprenta hasta la primavera, ya que Colmeiro pretende controlar directamente la edición.
De bien buena gana iría a la inauguración de tu exposición. Pero, ¿quien sabe cuándo podré ir por Madrid? Si no estuviese tan lejos y yo me sintiese menos atado por el trabajo, desde luego que me tendrías en ese día a tu lado. Te deseo un éxito rotundo, y no dudo que lo obtendrás.
Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para ambos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego


1964-05-31
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1964
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1964 en 31/05/1964

31.5.64

Sr. Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Me llega la tuya del 18 que te agradezco mucho. Leí detenidamente tu magnífica fantasía empleada para levantar el ánimo que al parecer trasuntaban mías anteriores cartas, en una de las cuales te había mandado las bases del concurso-exposición de Lugo (cuyos organizadores te escribieron directamente) y tú no me contestaste nada, en cuanto a tu aceptación [de] concurrir, silencio que me ha creado un conflicto tremendo. Verás:
Aunque yo no te dije nada para no coaccionar tu pensamiento yo rehusé cortésmente la invitación en razón de que nunca he concurrido a concurso exposición alguno, por una de tantas aprensiones que me rodean. Pero al tener cuadros tuyos aquí en casa recibí una fortísima presión ya no solo de todos los elementos del círculo de las Artes de Lugo sino de Valentín, llegándome a impedir que no impidiese el acceso de obras tuyas a la exposición. Y tú sin contestar si te parecía bien ir o no. Si cedía cosas tuyas y al final la exposición no resulta bien o la cosa no es de tu agrado tú podrías decir que mientras yo me había puesto a cubierto no enviando cosas mías no había hecho lo mismo con las tuyas. ¿Y si alguien piensa que yo impedí que se conociesen tus cosas? Ante este dilema que me ha quitado el sueño he decidido ceder en mi rigidez y enviar tres cosas tuyas y tres cosas mías, las cuales, junto con otra cosa de Laxeiro, vinieron a recoger personalmente los directivos del círculo, hoy. Por una serie de consideraciones te envié: Sentados esperando, en la ría, Mendigos de romería y Homenaje. Todo va fuera de concurso. Colmeiro envía también cosas fuera de concurso y Souto dentro de concurso. Tienen 150 cuadros (hoy se cerró la admisión) y eliminarán, parece ser que más de la mitad. Traen un tribunal de Madrid para la eliminatoria y premio en que están, Chueca, Sánchez Camargo, Gaya Nuño, Ortega Muñoz y no sé quién más. He hecho las cosas lo mejor que he podido, que he sabido y con la mejor ley y si no son de tu agrado es que soy imbécil. Laxeiro estará representado por otras cosas además de una que he facilitado yo.
En otro orden de cosas mi pesimismo ha crecido veinte coordenadas de un golpe: la emigración del personal femenino capacitado venía siendo un problema serio. De repente en la semana pasada vino un inglés a reclutar cien chicas entre 18 y 25 años, solteras, y bien formadas y con la aceptación más que tácita de las autoridades se nos ha llevado la mitad del personal femenino, que siendo el mejor vale por el 70%. El delegado sindical facilitó la operación de este tráfico. Las consecuencias económicas para la empresa son serias, pero no son nada frente a la repugnancia que te causa el saber en qué clase de mecánica estamos viviendo, y uno se pregunta ¿merece la pena reconstruir este descalabro para que luego vuelva otro inglés y se beneficie de ello? ¿Merece la pena pensar en Sargadelos con este panorama? Si hay que aceptar lo que tú dices de la Argentina lo único que yo lamento es no haber aceptado en su momento la proposición de Neira Vilas, pero como insiste aún se puede aceptar.
Os recordamos constantemente. En esta casa para todos los que vivimos en ella Luis y Maruja son consustanciales con ella y con nuestra esperanza. Un abrazo muy tenso de vuestro

[Díaz Pardo]


1964-12-18
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1964
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1964 en 18/12/1964

Vigo 18-dic. 1964
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tus breves líneas del 18 de septiembre, acompañando el trabajo sobre Serafín Avendaño. Me pareció muy interesante y ya se publicó en el nº 6 de Grial que ha salido hace unos días de las prensas. Supongo que no tardarás en recibir un ejemplar que se remitió a tu dirección.
Cuando tengas un poco de tiempo, envíame algún otro trabajo similar, para próximos números.
Supongo que habrá llegado a tu poder el volumen 25 Dibuxos de Colmeiro. Dime lo que te parece. ¿Querría Varela u otro amigo de ahí hacer una nota sobre los dibujos y el prólogo para la sección de libros de Grial? O tal vez tú mismo, si es que te agrada. Convendría que me contestases a esto para saber a que atenerme. Entre los conocidos que tiene ahí Colmeiro, habrá alguno que se interese por el libro? El precio de los ejemplares firmados es de 500 pesetas, y el de los numerados sin firmar, de 350. Nos costó mucho la edición, y hasta ahora hemos vendido muy poco.
Hace unos días me llegaron por correo certificado las 34 fotografías de tus grabados para la monografía de García Sabell. Se las entregué a Xohán Ledo, con tus indicaciones para que vaya estudiando la edición.
Ahora estamos muy absorbidos con la cuarta edición de la Guía de Galicia de Otero Pedrayo, y con el Libro de las Peregrinaciones a Santiago de Don Jesús Carro. Como hay que luchar con muchos inconvenientes y escasez de medios, ambas obras resultan muy laboriosas. Cuando estén impresas, nos pondremos inmediatamente con la monografía sobre tus grabados.
El otro día estuve con Dieste y su mujer. Siguen viviendo con gran satisfacción el ambiente de Rianxo. Es una pena que, aprovechando la tranquilidad de ese ambiente, no se meta de lleno a hacer obra literaria. Aunque quizá lo haga y no me lo haya dicho.
Deseándoos toda clase de prosperidades en el nuevo año, te envía un fuerte abrazo
Fdez del Riego


1965-07-16
Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1965
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e o membrete:]

Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1965 en 16/07/1965

EDITORIAL GALAXIA, S.A./ Reconquista, 1/Teléfono, 18204/ VIGO
16-julio-1965
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires

Mi querido amigo:
Recibí tu carta del 18 de mayo. El agobio de trabajo me impidió contestarla antes, aunque tenía el propósito de hacerlo. Coincidió todo con la Junta general de Galaxia, la organización de una caseta de nuestros libros en la Feria del Libro de Madrid, y posteriormente de la que se celebró en Santiago. Todas estas labores pesaron sobre mí, y no dispuse de un momento libre para otras cosas. Sin embargo, te mandé por correo aéreo el primer ejemplar de la edición de tus grabados. Posteriormente se te enviaron por vía marítima, y correo certificado, los 150 ejemplares que pediste para colocar ahí. El precio mínimo a que podemos venderlo es de 75 pesetas. Dime si te gustó como quedó la edición. Como verías, la imprimimos en papel registro, pues tanto Xohán Ledo como yo entendimos que resultaba mejor que lo que vosotros llamáis papel ilustración. En fin, ya me dirás lo que te parece.
Díaz Pardo me entregó tu carpeta, Bestiario, que me gustó muchísimo. Te la agradecí de corazón.
Espero que me envíes el trabajo prometido para Grial sobre Asorey.
Me parece muy buena la idea de hacer un volumen sobre Laxeiro, con prólogo de Lorenzo Varela. Si, por otra parte, se hace cargo de los clisés de color y se compromete a adquirir 150 ejemplares, mejor que mejor. Estoy pendiente, pues, de que me envíes la fotografía y el texto.
Supongo que ya habrá llegado a tus manos el ejemplar de las Cantigas d´escarnho e de mal dizer que, por indicación mía, te enviaron desde Coimbra. Se trata de una obra importantísima, que está causando sensación en los medios romanísticos de todo el mundo.
Recibí una gran alegría cuando supe que te habías hecho cargo de la dirección de la revista del Centro Gallego. Me imagino lo que supondrá para tí de pérdida de tiempo, pero constituye una garantía para todos el que seas tú quien esté al frente de ella.
No sé si te dije que Dieste publicó un libro titulado Diálogo de Manuel y David. Estos días llegó a Galicia Colmeiro. También está aquí Valenzuela.
Y nada más por el momento. Cariñosos saludos a Maruja, de Evelina para los dos, y para tí el cordial abrazo de siempre de
Fdez del Riego


1965-10-30
Carta de Maiztegui a Seoane. 1965
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Maiztegui a Seoane. 1965 en 30/10/1965


Madrid, 30-X-65

Querido Seoane:

Te adjunto dos críticas del estreno de la obra de Marcial. Todos los comentarios en general son elogiosos, pues se encuentran con un “teatro” en el que se “dicen cosas y bien dichas”. ¿Comprendes? Carlos Larrañaga –Heliogábalo– estuvo muy bien como “tipo” y “actor”. Bien el resto, aunque alguna laguna sin mayor importancia por lo extenso del reparto. Me refiero a los “portiquines”. Pero la mise en scène fue buena, los decorados de Burman pudieron ser mejores, pero no “desentonaron”, el vestuario bien, sobre todo el de Heliogábalo. Se aplaudió “de veras”, pues al final, nadie se levantó hasta que Marcial dirigió unas palabras al público. En resumen, que Marcial ha entrado por “la puerta grande” por la seriedad y responsabilidad de “escribir teatro”. Ahora veremos qué pasa con el público. Hay que esperar. Sabrás que me pasé un hermoso veraneo en El Castro con la simpática flia. Díaz Pardo. Son estupendos y sumamente generosos y amables. No tienes idea del hermoso estudio que te ha preparado Isaac. Yo viviría in aeternum ahí. Sabrás que Mimina se entusiasmó con mi idea de comprarse un piano (cuando el diablo mete la cola…) y ya se lo compró, pues recibí carta y me cuentan que encontró uno de muy buena marca, creo, en Sada, que le gustó y se lo llevó al Castro. Hizo una “pichincha”, pues lo pagó muy barato. Está muy contenta y me imagino el “titeo” de Isaac. Los chicos, formidables. Anoche se fue Laxeiro, que ya estará en estos momentos en brazos de Lala.
Para el 8 de Nov. próximo expone Colmeiro en Biosca y en esos días Mercedes Ruibal y Agustín en Quixote. ¿Qué es de vosotros? ¿Cuándo venís? Tengo noticias que el Macías se estrenará en la temporada del 66 en el San Martín, pues al fin le concedieron a Grassi Díaz un presupuesto de 15.000.000 (quince) para hacer ópera de cámara, donde incluiría el Macías completo y escenificado.
Si tuvieras alguna oportunidad, no dejes de confirmarme esta noticia. Escríbeme para saber de ustedes y con cariñosos recuerdos para Maruja, te abraza.

Isidro

[Escrito na marxe esquerda da segunda folla:] Te agrego la crítica del estreno del M.[aría] Guerrero (O´Neil) de Enrique Llovet y cómo indirectamente puede ser favorecido Marcial con respecto al público, que sigue mucho el ABC.


1968-01-30
Carta de Rodríguez de Prada e Paz Andrade a Luís e Maruxa Seoane. 1968
Ver [Carta manuscrita]

Transcripción da Carta de Rodríguez de Prada e Paz Andrade a Luís e Maruxa Seoane. 1968 en 30/01/1968

Vigo 30, 1, 68

Queridos Maruja y Luis:

Desde que Valentín llegó, todos los días hacía propósito de escribiros, pero se quedaba en propósito.
Antes de nada quiero daros las gracias por vuestro obsequio que me gustó mucho. Siempre tan cariñosos y atentos con nosotros.
Valentín me dijo que seguramente Luis hará el mural en el edificio que están haciendo aquí en Veiramar. Esto quiere decir que os tendremos pronto por aquí, y naturalmente como tendréis que estar en Vigo, nos veremos más, pues cuando estáis en La Coruña, por unas cosas y otras, casi no nos vemos.
Este invierno lo estamos pasando en Samil, también está mi madre con nosotros y yo mucho más tranquila que cuando está en San Miguel que siempre pienso que pueda pasarle algo. El invierno no puede ser mejor, para pasarlo aquí, durante el día el sol es tan estupendo, que parece verano.

Mi abrazo con todo cariño de

Mª Pilar

Querido Luís:

Supoño que Isaac xa terá informado de que o alcalde de Vigo falóume de comprar un lote de cadros teus e outro d-il. Ten xa en deposito 8 de Colmeiro, que tamen mercará. Debes lembrar que de todo este programa xa se tratara antre nos hai meses, cando compróu os de Laxeiro. Estóu agardando que Colmeiro conteste pra chamar de novo o Alcalde, e tratar rematar a operación. Cecais teñamos que facer en Vigo unha exposición dos teus cadros –idea de Isaac–, senon consigo levar o Alcalde ao Castro, que é difícil. Supoño que dos precios xa terá idea o noso xigante comprimido. Con estas adquisicións o Museo de Pintura Galega Moderna xa estaría en bo camiño.
C-os do mural ainda non puden falar. Non sei se che mandaron foto e medidas, ainda que sospeito que sí.
Pol-o d-agora, mais nada.

Apertas cordiaes de

Valentín


1969-05-27
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969 en 27/05/1969

Buenos Aires, 27 de mayo de 1969

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac:

Recibí tu carta del 21. Me alegro que hubieses recibido el poder, la carta y la tapa del Catón. Espero que cuando llegue ésta también hubieses recibido las pesetas del apartamento, giradas por el Banco de Santander el día 13. Tan pronto realicéis la operación te ruego hagas tirar la pared medianera entre la sala de estar que da al frente y el primer dormitorio, y, a continuación, le pidáis a la administración que pinte todo de un color gris muy claro, casi blanco, no blanco del todo. Pues ellos dijeron que al entregar repasarían todo, también las ventanas que están bastante deterioradas de pintura, por cuenta de ellos y lo dejaban en condiciones para habitarlo. Perdonadme José Luis y tú todos estos líos que se añaden a los de Sargadelos, la fábrica del Castro y tu propia casa. Recibí O divino Sainete. También lo recibió Laxeiro, que está aquí pues llegó unos días antes que nosotros. Creo que quedó muy bien y algunas ilustraciones mejoraron. Ahora tienes que convencer a Alonso que cuando haga almanaques, o encargue ilustraciones de libros, lo haga con un solo artista. Pues se trata de la obra de un pintor, dibujante o grabador, que debe responsabilizarse ante el texto que se le ofrece. Así, con el aporte de varios, nadie es responsable y tiene un carácter muy vago de homenaje que uno no acaba de comprender, porque, en el caso de un gran poeta, tienen que hacerlo los pintores y no los escritores con, por ejemplo, breves ensayos de un cantidad de ellos, diez o doce, a no ser que se cuente con la posible irresponsabilidad de los artistas y la consideración bastante generalizada en Galicia de que no es trabajo lo que realizan. Si no cambian de criterio pronto los libros gallegos se parecerán a los álbumes de las señoras que recogen autógrafos. Perdóname por esta disquisición. El libro de todas las maneras gustó mucho a la gente que se lo enseñé y también casi todos los dibujos, sobre todo el de Laxeiro, el tuyo, el de P[érez] Bellas y el de Beatriz. Me alegré de la compra del Souto. Llevaré, cuando vayamos, el Colmeiro y los Maside. Tengo dos carteles de Coimbra que me dejó Míguez antes de venirme. Hablé por teléfono con Salvat también en vísperas de salir de Madrid.
Me alegro que pueda quedar bien el mural. Si consideras que el gres puede sustituirse al cuarzo ponle el gres, sin el baño y en placas irregulares como las de pizarra. Me gustaría, esto sí, que lo hicieseis tan pronto podáis para que puedan verlo, si resulta visible, los industriales de Vigo, sobre todo el escéptico sobrestante de la obra. Ayer terminé de ilustrarle un libro a Manuel María que se va a editar en Montevideo. Toda la gente de allí está impaciente por el envío de la porcelana, de los grabados y de lo más que puedas para la exposición. Se quejan de no tener noticias tuyas. Escríbeles y que te envíe Patiño todo lo que tenga.
Camilo parece estar encerrado en la Plata estudiando. Trataremos de verlo uno de estos días. Aquí hubo en pocos días tres estudiantes muertos, en Rosario y Corrientes. Hay muchos heridos. Rosario estuvo en poder de ellos y prácticamente Córdoba, Corrientes y Salta. En Rosario están funcionando consejos de guerra. Supongo que tendréis noticias ahí. De Núñez Búa no sé nada. Parece haber roto con nosotros. Esto es algo que no acabamos de comprender. La fábrica, por lo que sé, es posible que se convierta en un horno de ladrillos o algo parecido, o desaparezca. Buenos Aires está como siempre, lleno de inquietudes. Acabamos de ver La linterna mágica, de Praga. Un espectáculo único donde se integra el ballet en el escenario y el teatro con el cine y el que simultáneamente actores y bailarines se pasan del tablado a la pantalla, aparentemente sin comisiones. Los ves circulando por las calles de ciudades checoslovacas, por sobre los tejados corriendo, y de repente, siguen corriendo por el escenario. También está aquí el ballet de Ceilán y otro alemán, aparte del teatro también alemán. Fue un fracaso la compañía del María Guerrero de Madrid, sólo se salvó Valle Inclán. Un actor andaluz confesó a la prensa el desconocimiento de las gentes oficiales españolas de la categoría cultural de Buenos Aires y que había visto en esta ciudad tanto teatro como no había visto en su vida. Por otra parte en este momento hay como diez películas espléndidas: polacas, japonesas, inglesas, etc., en la cartelera. Dos japonesas extraordinarias, La condición humana y Rebelión y una inglesa de dibujos en largometraje, “pop”, El submarino amarillo, cuyos personajes son los Beatles en dibujos y actúan como mosqueteros frente a los “malignos” que odian las flores, el amor y la música. Una extraordinaria película que prueba todo lo que puede alcanzar el cine con el dibujo y el color. Cuéntaselo a José. Galicia tiene que convertirse en la intermediaria natural entre este país y el resto de la península. Cuanto ocurre aquí en gran parte es producto de sangre gallega.
Dime cómo va el asunto de Sargadelos. Si lograsteis echar a ese ingeniero que ni los burros respetan.

Un gran abrazo de Maruja y mío para Mimina, José, Mariluz, Ángel y José Luis, Marentes, etc. Y para ti de:

Seoane

Nota: Dale las gracias a José Luis por las diapositivas. Salieron estupendas. Gracias a ti también por enviármelas. Tomé buena nota del hurto de Vigo que, con el de Amsterdam, también de grabados, queda reivindicado para mí, el correo argentino. La exposición de Montevideo está proyectada para el 15 de Julio.


1969-08-08
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1969 en 08/08/1969

Buenos Aires, 8 de agosto de 1969

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
El Castro

Querido Isaac :

Recibí tu carta del 25/VIII, que se cruzó con la mía de aproximadamente esa fecha, no exactamente esa, quizás el 23 o 24. El 26 fuimos a Montevideo a la inauguración de la muestra de Estampa Popular galega que quedó muy bien presentada por el P[atronato] de C[entro] G[allego] de acuerdo con una sociedad de grabadores del Uruguay a la que solicitaron su colaboración; expusieron los grabados y libros. Te envío el catálogo por correo aéreo, va uno para ti y otro para Beatriz que estará en esa. Tiene algún error de compaginación y tipográfico, pero es que todas las indicaciones hubo que hacerlas por correo y el catálogo fue editado en una imprenta que corrientemente hace sobres, pero cuyo dueño, Canabal, pertenece al Patronato y no cobra o cobra muy poco. Alonso Montero y yo intervenimos luego en un coloquio público sobre los grabados expuestos, con bastante gente gallega y uruguaya y en el hubo preguntas y respuestas interesantes y por veces pintorescas. A. Montero habló allí en el Paraninfo de la Universidad, mucho público, casi todo él gallego, algunos, muy pocos, estudiantes. La conferencia fue superior a la calidad general del público excluidos los estudiantes. Los organizadores son gentes muy agradables. Hondamente gallegos y más interesantes colectivamente que sus pares directivos de Buenos Aires. (Me estoy acostumbrando a describir a los directivos de las instituciones gallegas como los cronistas de la conquista a los pueblos indígenas de América). A José Mª Álvarez Blázquez no lo vi. El no hizo nada por verme. Quizás, como habló conmigo un día en el Café Alameda de Vigo, supone que tiene bastante con esa conversación para el resto de sus días. Los intelectuales gallegos deben de encontrarse por casualidad en los cafés o en las tabernas. Es posible que no convenga mantener diálogos sostenidos ni adhesión a las gentes. Sólo García Sabell dejó una impresión parecida e igualmente valiente hace muchos años. Esto no quiere decir que esté de acuerdo en todo con A. Montero.
Creo que debe llamarse Museo, no Instituto lo que se va a crear en El Castro. Se va a tratar de un Museo. Creo que tú y yo haremos lo que sea. Estudiaremos el acta de constitución. Nada de Patronato, ni de Juntas, ni de Comisiones, etc. Se trata de un museo propiedad de Cerámicas del Castro y cuyas obras donadas por particulares en caso de disolución de esta entidad, pasan a propiedad del Museo gallego que dependa de la administración gallega, ayuntamiento o diputación. Se mantendrán las donaciones en calidad de usufructo. Quizás cuando se pueda, dentro de algunos años, la diputación pueda hacerse cargo de él y engrandecerlo. Por A. Montero envío, para la biblioteca cerrada con llave, algunos álbumes míos e iré mandando como pueda algunos otros de Colmeiro, Souto, así como catálogos que tienen más de treinta años, de estos pintores, en la actualidad absolutamente incontrables, y fotografías de cuadros, algunos desaparecidos, de pintores gallegos. Debemos crear un museo de obra muy seleccionada y que sea útil para quién desee consultar libros gallegos a partir de Castelao. Tenemos que estudiar un tipo de caja para los dibujos y grabados, como tiene el archivo de Munich.
Con respecto a las cerámicas para Montevideo tengo entendido que piensan escribirte para que se las envíes pues es posible que hagan la exposición cuando se denomine Castelao una calle de esa ciudad, creo que en octubre o noviembre.
Sabía por Camilo que Xosé estaba en Sargadelos. ¿Cómo va el asunto del ingeniero de Lugo? Recibí los folletos de propaganda y regalé algunos a admiradores lejanos de Sargadelos. A Camilo le entregué el importe de 5.000 pesetas, pues parece necesitaba para instalarse en su nuevo domicilio. No te preocupes por ese dinero, me lo acreditas ahí. Creo que está estudiando y esta temporada está de exámenes parciales, de modo que no pudo venir a Buenos Aires. Pienso que hace bien.

Un abrazo a todos, a Pepe Rey y a los suyos, los Vázquez, las hermanas de Mimina y Xosé, Rosendo, Mimina y tú recibid el cariño de:

Seoane

Nota: En la carta digo que Galicia me curó de cortesías y ahora pienso que Galicia me está curando a medida que escucho como unos intelectuales gallegos hablan mal de otros, como se rebajan y desconocen y como desconocen y desprecian o parecen despreciar, el próximo pasado.


1970-04-19
Carta de Seoane a Varela. 1970
Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Seoane a Varela. 1970 en 19/04/1970



La Coruña, 19 de abril de 1970

Sr. D. Lorenzo Varela
Buenos Aires

Mi querido amigo:

Os debemos noticias vuestras. Te envío hoy las que puedo, sabiendo, ¡ay!, que no habrá reciprocidad. Ayer ingresó en la Academia Gallega Rafael Dieste leyendo un importante trabajo que tituló A vontade de estilo na fala popular. Ocupa el sillón del poeta modernista, dramaturgo y bibliófilo, Antonio Rey Soto, un sacerdote orensano, mundado y viajero, que falleció recluido en un convento de Madrid y que donó su valiosa biblioteca al convento de Poyo, en Pontevedra. Parte de su vida la pasó entre damas siempre a punto de desmayarse que necesitaban de confesión urgente. Al discurso de ingreso de Dieste, cuya lectura debió acortar, respondió analizando muy acertadamente la personalidad del nuevo académico García Sabell. Entre otros amigos, encontré allí a Fole y Piñeiro. Fole continúa manteniendo su sonrisa de estudiante surgida siempre, parece, de alguna pícara ocurrencia que no expresa, seguramente, por timidez. Sonríe solo, ajeno a todo. Así lo vi sentado en un sillón y con la medalla de académico colgada del cuello y jugando con ella. Creo que no escuchaba los discursos. Estaba en otra parte y gozaba de su estancia en otra parte. Se alegró de verme. Le prometí ir a Lugo. Ésta es la noticia última. Anteriores, referidas a mí, son éstas:
Hice nuevas grandes cabezas para jarras: Marqués de Sargadelos, Pérez Galdós, Antonio Machado, León Felipe y Picasso; ilustré el Martín Fierro para una editorial madrileña, más de cincuenta dibujos a la aguada de tinta china y realicé una exposición de óleos en Madrid con mucho éxito de crítica, recomendada por críticos de diarios, televisión y radio y comentada como una de las mejores del año, y éxito de público. En mayo, se inaugura la fábrica de Sargadelos para la que hice dos murales de pizarra y, unos días después, se inaugurará el Museo de Arte Carlos Maside que comprenderá pintura y escultura a partir de la generación del 30: Maside, Souto, Colmeiro. Será el primer museo español levantado en una aldea, en El Castro, el primero gallego parcial, excluyente. Galicia continúa teniendo falsos impresionistas en abundancia que asesina su paisaje.
De Buenos Aires tengo pocas noticias. De mi libro Castelao artista no sé nada. Le dejé a Fuentes una serie de ellos dedicados para enviar a Galicia y no enviaron ni uno solo, ni Cuadrado ni él, tampoco tu poema de Castelao. A Fuentes le he escrito y no me contestó. Convenía que tú le hablases a Fuentes, a Domínguez, a Cuadrado o a quien sea. Ha pasado casi medio año desde su salida y el libro no lo conoce nadie aquí, ni nadie sabe nada de los actos de Buenos Aires sobre Castelao y esto ocurre en un buen momento de Galicia. A Madrid llegó, para pasar un mes, Rodríguez Luna, y está a punto de llegar, se anuncia mucho su regreso, Ramón J. Sender, premio Planeta de Barcelona, que hizo declaraciones estúpidas sobre la Guerra Civil y la política anterior a ella en la que él aparece como un hombre honesto, situado políticamente entre gentes deshonestas y enemigo leal de la política española de hoy. Éstas son las noticias más importantes referidas a amigos comunes, excluido Sender, y a mí.
En La Coruña llueve todo el día, llueve y hace sol en el día y llueve y hace sol varias veces al mismo tiempo. Hoy alternan lluvia y sol y el mar se presenta verde esmeralda en la costa y gris azul intenso en la zona del horizonte. Generalmente, está color acero.

Recibid Marika y tú un gran abrazo de Maruja y mío. Saludos a Fernando, Hugo y Ariel y a sus respectivas cónyuges, ¿queda alguno de novio?

[Seoane]


1970-07-30
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1970
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1970 en 30/07/1970

Sargadelos, 30.7.70

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Recibo la tuya del 23 que se cruzó con la mía del 27, ambas de este mes. No es cierto que no te escribo. Tú mismo acusaste recibo de mis cartas del 14 y 22 del mes pasado. El libro de Casal supongo que aún tardará más de un mes en salir pues Moret (parece ser que el atascamiento de los centros de impresión es general en España máximo en esta época) [sic].- El de Casado Nieto había salido cuando estabas tú aquí y estoy en la idea de que ya lo llevaste. Ahora me doy cuenta que los dejarías en La Coruña pues te había llevado varios que tú re[ali]zaste y te quedaste solo con dos o tres. El de Eloisa Vilar habrán salido los primeros ejemplares estos últimos días de semana, como me prometieron. Te los enviaré.
Lástima no poder ver esa exposición de P[aul] Klee. Los que vivís ahí sois unos ventajistas. La exposición de la Bauhaus creo que ya la vi tres veces: en París, en Barcelona y en Madrid; esta última en el Ministerio de la Vivienda a todo plan el año pasado. Es muy buena y exponen hasta los embalajes donde transportaban el material. Claro que la volvería a ver de muy buena gana, sobre todo esa bienal de grabado.
Tomo buena nota de las cosas que me refieres, de tu idea sobre la feria de Santiago, que haré conocer cuando resulte oportuno y pueda; pero de momento creo que eso ya no hay quien lo detenga. El otro día venían unas declaraciones del alcalde de Santiago, acompañado de su fotografía en la que podía apreciarse su acicaladísimo bigote, también recortadísimo, en la que se vanagloriaba de ese transporte.
Estuvo Marcial Suárez por aquí hace unos días, con el Sr. León y su hijo, este escultor y ambos a quienes tú conoces. Marcial me escribió hablándome de este muchacho que tú y él, en su decir, recomendabais para estudiar la posibilidad de incorporar a Sargadelos. Ellos están en la idea de que tú me habrías hablado, y yo les dije que sin duda iba incluido en un telefonazo que me habías dado antes de marchar en que me recomendabas que hablase con Marcial y lo atendiese, pero que tratándose de Marcial estudiariamos el asunto. Por carta, (el muchacho envió un currículum) le hice ver lo difícil que creo resultaría su acoplamiento aquí. Decidieron venir, ver la cosa y hablar de cerca. El chico llegará, es decir volverá, dentro de unos días y sin compromiso se pasará unos meses aquí. Le pagaremos su estancia y le daremos unas pesetillas para tabaco. Y de ese conocimiento, el trato es que con toda libertad, decidiremos si a él o a nosotros o a ambos interesa seguir. De momento no tengo criterio sobre este punto.
Marcial me estuvo contando de la suspensión de pagos de Codex que es otro de los muchos escándalos que se están dando. Estoy viendo la sonrisa de los Aguilar y otros con técnicas económicas y organizativas de la vieja escuela.
De momento esto es todo. Nada sé de esa exposición de Pontevedra que dices. Ayer me llamó Antonia Dans y una Sta. Múgica que dirige una sala de arte en Madrid, que quieren que se envíe alguna cosa tuya y mía a una exposición que organiza el Ayuntamiento de La Coruña y esa Sala. Dice que van Colmeiro, Laxeiro, etc. ¡Mal rayo me parta! ¿Qué hago en este caso? ¿Debo enviar algo sin consultarlo contigo?
Seguiré enviándote todas las noticias que pueda. De lo que te hablaba en la anterior sobre el mar de fondo en los estamentos propietariles de Sargadelos no hay nada nuevo. Veremos cómo van reaccionando ante mi justa resistencia.

Un abrazo muy fuerte para ti y para Maruja.

[Díaz Pardo]

Claro de que de buena gana iría en Septiembre... pero con todos estos problemas que están armados aquí...


1973-05-15
Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1973
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Esther e Lipa Burd. 1973 en 15/05/1973


La Coruña, 15 de Mayo de 1973

Queridos Lipa y Esther:

Va a ser esta una carta muy breve. Marchamos a Madrid hoy, pues inauguro en esta ciudad el 23 de este mes y me interesa estar unos días antes. Trabajé mucho, presento veintiun óleos nuevos con ligeras variantes en cuanto a mi muestra de Bonino, ahondando en el camino iniciado de los mares y las figuras que pueden ser interesantes tratadas con tonos cálidos y tierras. Veremos que ocurre. Madrid se convirtió en una ciudad loca por las exposiciones, disparatada, han subido mucho los precios y se hacen subastas diarias. Creo que las clases media y alta se han trastornado y quizás presienten el fin del mundo o necesitan afirmarse a través del arte. Colmeiro vende obras suyas algunas por un millón de pesetas y Chillida, el escultor, pide, según nos dijeron, 20 millones por una obra suya. En las subastas se alcanzan cifras inusitadas por obras mediocres y uno no acaba de saber a que responde todo este interés sorpresivo de repentino por las obras de arte. De todas maneras no pienso en ir a Madrid a “hacer la América”, sino simplemente a exponer y a vender algo, si puedo, más modestamente.
De Buenos Aires sabemos muy poco. De Perón las noticias, reportajes, etc., que publican en España donde la gente dejó de creer en él. Podéis imaginaros a que gente me refiero, a la nuestra. Trata de probar que el imperialismo del Mercado Común es más bondadoso que el yanki y nadie con sensibilidad política popular crée en los matices en cuanto a imperialismo. Todo es muy confuso. Cambia de rostro según el interlocutor y las circunstancias y muchos de nuestros amigos, sus hijos, parecen no percibirlo. No conocía el título del libro de Julio ni el tema de que me escribes, pero no deja de ser curiosa la coincidencia de que uno de los primeros atentados en París contra los nacis (sic) fue hecho por un pintor español llamado Manuel en un teatro. Sospecho que el protagonista no será el Manuel que da su nombre al libro. De Julio no comprendo su actitud política. Pudo quizás él como mucha gente de su importancia y preocupada por estos problemas agruparse con un programa social y político que atrajese a los más jóvenes, sin confiarse a una fuerza en la que no puede créer, si le sirvió la experiencia del pasado. Por mi parte le escribí hoy a Julia y le digo que estoy desorientado y prefiero no hablar de política momentáneamente, precisamente porque el pasado pesa en mí y no creo que el fascismo esté derrotado en el mundo, sino que acecha desde muchos frentes. Nuestra generación está marcada para siempre. Esto no pueden comprenderlo los más jóvenes, pero en nuestro caso, en el mío, se trata de vencidos cuya piel se estremece cuando le prometen determinadas medidas demagógicas y cuando oye hablar a quienes emiten las promesas. Estamos viviendo, aunque solo sea por unos meses en España y esto, creo, es decir bastante. En Puerta de Hierro vive Perón y se reúnen con él los líderes sindicales que vienen de Buenos Aires. Tambien con esta afirmación se dice mucho. Pero quizás para un joven de 20 años sea uno un viejo en declinación, gastado, pero debieran darse cuenta que los que acusan mayor vejez son los que están dándole la razón. Perdóname Esther y tu este pequeño desahogo. A la gente de París les mareó (sic) Mayo, el Mayo infecundo, por anárquico, que trajo el triunfo de Pompidou y su república imperial. Tu tiempo, del que hablas en tu carta, tienes que invertirlo en hacer una obra tuya, la que iniciaste en los últimos tiempos. Tienes que pintar, se trata de la vocación de toda tu vida y debes satisfacerla. Estás en condiciones de hacerlo, hazlo. Siento no estar cerca vuestra esta temporada para inventarte trabajos. Lo hermoso, pienso, es poder invertir el tiempo libre en lo que a uno “le dé la gana” hasta dejar de tener tiempo.
Bueno, escribidnos. A Esther tenemos que decirle que lamentamos lo de su padre, pero creémos que fue un desenlace natural por lo que padeció en los últimos tiempos.

Un gran abrazo de los dos para los dos:

[Seoane]

O segundo folio ten logotipo do Laboratorio de Formas.


1974-06-14
Carta de Seoane a Pereira Caamaño. 1974
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Pereira Caamaño. 1974 en 14/06/1974


Buenos Aires, 14 de xunio de 1974

Sr. D. Fernando Pereira
Montevideo

Meu querido amigo:

Cercana a data da mostra de dibuxos meus na Galería Losada, sin ter dibuxos pra esa mostra e sin posibilidades materiales de facelos, polo pouco tempo que resta e o traballo que me atosiga, propóñolles, en troques, facer unha mostra que gostará moito máis polos temas, de augadas e apuntes de paisaxes galegos, de Carlos Torrallardona, a súa dona e fillas, feitas en Galicia arredor do ano 70, e que constitúien unha proba de amor a unha terra á que iban por vez primeira. Eu faría, si non teñen inconveniente, a presentación escrita da mostra. Torrallardona é un dos máis importantes pintores arxentinos da miña xeneración. E dende fai moitos anos amigo de Colmeiro, Rafael Dieste, Díaz Pardo e meu, etc. En Montevideo, expuxo conmigo fai uns 25 anos en Amigos del Arte, presentándonos entón Esther de Cáceres. Penso, pois, que non perde nada o Patronato e a Galería Losada relevándome a min do meu compromiso. O púbrico poderá contemprar unha obra de estudo feita, como dixen denantes, con moito amor e moi bela. Tamén iría eu á inauguración e podería falar dela en La Voz de Galicia como, naturalmente, non podería facelo, si fose miña. Eu, dende logo, a pesar da miña vontade non podo facer a exposición, pois estou atafegado como dixen, de traballo.
Respóndame o máis pronto posibre, pois en principio xa lle falei a Torrallardona que están de acordo en exhibir esas obras polo propósito.
Con esta, remítolle a tampa pra o libro de Zubillaga.

Saúdos pra o Sr. Martínez e os membros do Padroado, e vostede e a súa dona reciban o saúdo da miña e meu. Unha aperta de:

[Seoane]


1976-08-07
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976
Ver

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1976 en 07/08/1976

Buenos Aires, 7 de Agosto de 1976

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

Recibí tus notas y tu carta la última, del 11 y 13 de Julio y otra del 24/VII. Te agradezco mucho tu invitación al regreso con motivo de mi salud. Posiblemente todo se resuelva bien, de momento dejé aplazadas todas las exploraciones médicas hasta después del 14, día de la clausura de mi exposición en Bonino. Creo que todo irá bien. Estos días tengo un gran dolor de espalda producto, con seguridad, de un enfriamiento y no fui a la galería ni hice nada, volveré hoy. La inauguración constituyó una manifestación de amistad, que es lo que resultan ser las inauguraciones. Tiene mucho éxito de crítica y público y creo que a pesar de todas las dificultades porque atraviesa esto venderé algo. Ya vendí dos obras. Me quedan tres exposiciones más, una en septiembre en Rosario y dos a fin de año, Mar del Plata y aquí mismo en Buenos Aires. Trabajo lo que puedo. De la exposición de esta estoy contento, creo que es una de las mejores de las hechas por mí en los últimos tiempos. De ahí leí algunas notas que me prestó un amigo que regresó de esta unos días en esa, en La Voz de Galicia un artículo de González Garcés sobre Tomasello, afirmando que es una de las grandes personalidades del arte en el mundo. Me gustaría que viniese a Buenos Aires, pues aquí están muchos pintores que resultan antecedentes de Le Parc y Tomasello y otros que fueron sus compañeros de inquietudes y colaboraban con ellos en igual camino estético y siguen como ellos trabajando con iguales propósitos. Con arreglo al criterio de Garcés esta es una ciudad tan llena de grandes personalidades universales que de venir aquí él mismo se desorientaría. A mí me interesan más Mac Entyre y Vidal, por poner dos ejemplos, y no salieron, que sepa yo, de Buenos Aires. NO sé si siquiera estuvieron alguna vez en París. En mi época, aparte de algunos nombres realmente universales de esta ciudad, Picasso, Bracque, Matisse, Masson, etc. buscábamos los alemanes casi desconocidos en Francia, abstractos y no abstractos, los ingleses como los que formaban el grupo “Unit One” en el que se destacaba como animador Paul Nasch, los expresionistas belgas que admirábamos todos, Maside, Souto, Colmeiro, Mazas, etc., que eran Ensor Permecke, De Smet, o los muralistas mejicanos, por otras razones, sin olvidarnos de Malevitch o Rodchenko y otros. El arte se hacía en cualquier parte y no nos dejábamos engañar por la propaganda hecha para orientar al consumidor. Claro que seguramente éramos un poco aldeanos y yo al menos en estas cuestiones continúo siéndolo juzgando una vaca por lo que realmente vale, no por lo que dicen que vale. En La Coruña ahora no se trata de enseñar a su pueblo lo que se hace en Galicia, como se hizo en la barraca Resol y soñamos hacer tú y yo hace pocos años, sino enseñarle los “originales” de lo que más se reproduce en las revistas subvencionadas por las galerías de arte internacionales. El público no sabe lo fácil que resulta venderse para un artista con pocas dotes que tenga. Cuando buscábamos de conocer los artistas de otros países, lo más similares a Galicia por su geografía, historia, costumbres, etc., lo hacíamos tratando de encontrar lo diferencial de nuestro espíritu gallego para expresarlo como lo hacían ellos. Buscábamos aquello que nos unía con el pueblo y con nuestro pasado artístico. Ahora no, vivimos lo que se dice sociedad de consumo y lo que se consume es universal, claro que las ciudades son cada día más cosmopolitas, pero las ciudades no son los países que vienen formándose, cuando no son artificiales, desde la prehistoria y de acuerdo con una naturaleza. Les conmueve Tomasello pero no les conmueve Laxeiro, por poner un ejemplo, para mí una personalidad gallega universal pero cuyo arte gallego no puede entenderse sin Galicia como es el caso de Maside y Castelao, por alegar dos ejemplos más. De Leonardo y Velázquez nos interesa su pintura y no los ornamentos ya olvidados hechos para los duques y los reyes con motivo de sus fiestas; y Tomasello, como Le Parc, son puro ornamento, bellísimo ornamento. Picasso, fue un español, no podía ser otra cosa y Matisse y Bracque franceses, ¿de dónde son Tomasello, Le Parc y Vasarely, o los que aquí hacen lo mismo? Y qué nos importan a nosotros que soñamos con reivindicar a un país y ofrecer nuestra visión de él?
Perdóname esta lata, algún día hablaré de esto con Garcés a quien respeto no sólo por lo que le debo sino también por lo que vale, pero quería confiar esta inquietud a alguien y te la confío a ti. La representación mía para la Asamblea, efectivamente, no se la envié a José Luis, se me pasó. Perdonadme. Espero tu carta escrita con calma. Cuéntame de los amigos comunes. Esta semana que viene te enviaré la monografía. Quizás tenga necesidad de un contrato de ahí. Ya te escribiré si lo necesito. Hoy le escribo también a Varela de quien recibí carta y a José Luis. Recibid todos, Mimina, María, José, Rosendo si está ahí, todos un abrazo de Maruja y mío y tú otro grande de:

Seoane


1976-11-08
Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e co membrete:] SARGADELOS / ZURBANO, 46 / MADRID-10-TELF. 410-48-30 / GALERÍA DE ARTE / LIBROS / CERÁMICA.

Transcripción da Carta de Cuadrado a Luís e Maruxa Seoane. 1976 en 08/11/1976


Madrid. 8 de noviembre de 1976

Queridos Luis y Maruja:

Ya estoy en Madrid, de regreso hacia vosotros. Dejar Galicia no es fácil, pues está clavada en el corazón. En general me fue bien. Muchos recuerdos y exceso de emoción. Son muchos los amigos ya desaparecidos, distanciados. Lo importante fue lograr la “jubilación”. Solamente falta el “cuánto”, que depende de Administración Local. Hay un imprescindible ritual burocrático, que está bien encauzado. Son mis gestores directos e influyentes: los abogados Pais Ferrín, Rúa Pintos y Varela Pol, los tres santiagueses. Proyecto regresar antes de fin de mes. Acaban de llamarme desde Santiago para que vuelva a dar otras conferencias. No puedo. Mi deber es volver lo antes posible junto a mi mujer y mis hijos. Los extraño. Estos días madrileños estoy agobiado de invitaciones. Ayer en casa de Marcial Suárez. Hoy con los Gurméndez. Mañana con los Frytas. Pasado con María Casares. La familia de Marcial, extraordinaria. En todas partes estás tu presente. Tu nombre en Madrid es tan conocido, respetado y admirado como en América o Galicia. La vida artística está por aquí en pleno apogeo. Buenas Galerías muy bien atendidas, eficaz crítica, buena propaganda y muy concurridas. El gran éxito lo tiene María Blanchard. Y la de Giacometti, un desbordamiento de público. En Santiago: mal. Los dos grandes acontecimientos, lamentables: López Garabal y García Lema. Vendieron mucho y caro. Las Galerías, muy flojas. Colmeiro y Laxeiro se portan bien conmigo. Y Lorenzo, no lo veo tanto como es necesario, pues Marika no anduvo bien.

Hasta muy pronto. Recibid mis mejores abrazos.

Arturo


1978-11-16
Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1978
Ver [Carta mecanografada co membrete:] SEMINARIO DE SARGADELOS / CERVO – LUGO – TLFNO. 58 08 11

Transcripción da Carta de Díaz Pardo a Seoane. 1978 en 16/11/1978

16 de noviembre de 1978

Sr. Don Luis Seoane
Buenos Aires

Querido Luis:

Te confirmo la mía 30 octubre último, y como no será difícil que Dónega esté sin tiempo para informarte te va ese reportaje gráfico de la visita que hizo Cabanillas el día 4 al Museo con los 4 Directores Generales y los 5 Deleg[ados] en Galicia. Ya antes de venir el Ministro, a raíz de la inauguración la televisión hizo varios reportajes a nivel regional y nacional, y volvió a hacerlos con motivo de la visita del Ministro. Sin embargo la prensa de La Coruña ocultó totalmente el acto, es decir le ocultó, deliberadamente claro, la visita al Ministro en un acto de clara hostilidad hacia nosotros, que ya sabes de donde viene. La demás prensa regional dio la noticia normalmente. Lo de la prensa de La Coruña no deja de ser preocupante. Y cuando vengas ya conocerás más cosas, porque hace unos días una Galería de La Coruña denunció en la Delegación de cultura a otra Galería respecto a la prensa, corrupción, etc., y yo estaba allí porque me mandó a llamar el Delegado de Cultura, pero yo no quise ni opinar porque tendría que decir demasiadas cosas.
Volverás a tener por ahí a García Sabell que esta vez va acompañando al Rey. El Rey se ve que él o su equipo es inteligente en querer acompañarse de Domingo en su viaje a América, y Domingo hace bien aceptar porque por muy precaria que sea esta libertad que tenemos creo que tenemos que rezar porque no nos la quiten. Domingo quiere llevar al Museo también al Rey.
Respecto de las obras del Museo continúan, pero es una obra muy difícil y costosa y se lleva ya enterrado mucho dinero en ella, y nunca mejor empleada la palabra “enterrado” porque todo lo que se está haciendo hasta ahora va a quedar bajo tierra. Va hecho, creo con garantías constructivas excesivas y constantemente estoy discutiendo con Albalat la forma de aligerar el costo de la construcción dentro de términos racionales.
La organización provisional del Museo ya te la habrá explicado José Luis (al que estamos esperando como al santo advenimiento) quedó con un hall en el que una vitrina se dedica a libros de historia de Galicia; otra a la emigración; 4 vitrinas con documentos y libros, revistas, etc. del modernismo y del galleguismo, y las cosas de Castelao. Por el pasillo que va a la sala 2 están, más o menos los indeterminados, Cebreiro, Llorens, Concheiro, Ribas, Couto, Ínsua, etc. La sala 2 está con Maside. La sala 3 tiene Souto, Colmeiro, Mazas, Maruja y Cristino Mallo y Frau. La sala 4 tiene Eiroa, Francisco Miguel, Huici, Laxeiro, Torres, Ánxel Xohán. En la sala 5 Seoane. En la sala/pasillo que sigue está Lugrís, Colombo, Granell, Xohán Ledo, Isaac, Labra, etc. hasta terminar con los informalistas y con Castillo. Una sala interna está con dos vitrinas con tu obra gráfica y otras dos vitrinas con obra gráfica general. La sala de Juntas tiene los dibujos de Maside que teníamos montados y el Guinovart homenaje a Picasso en su muerte que nos dejara.
Lo de Parga Pondal, que te hablaba en mi anterior ya se está levantando y llevando para el Castro. Te adjunto el documento para que veas las condiciones en que lo recogemos.
Creo que te informé más o menos de todo. Dónega quería dedicarte este domingo a informarte pero si no lo hace no se lo tengas en cuenta porque creo que no le pertenecen ni los domingos.

Abrazos muy fuertes para ti y para Maruja

[Díaz Pardo]


1978-12-14
Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978
Ver [Carta mecanografada]

Transcripción da Carta de Seoane a Díaz Pardo. 1978 en 14/12/1978

Buenos Aires, 14 de Diciembre de 1978

Sr. D. Isaac Díaz Pardo
Sargadelos

Querido Isaac:

No contesto a tus cartas. Están guardadas en otra habitación, metidas en un mueble y no tengo ninguna gana de ir por ellas. Estamos organizando todo para nuestra marcha definitiva, que será, pensamos, en el ochenta. Ahora, en enero o principios de febrero, iremos a pasar unos meses, los que podamos, en esa y, en el transcurso de ellos hablaremos de todo lo que pienso hacer y sobre todo de aquello a que renuncio. Pienso iniciar una nueva vida. Ahora solo quiero hablarte de Varela. Agradecer el telegrama que nos enviasteis anunciando su fallecimiento. Sabíamos que podía ocurrir en cualquier momento. Lo confirmamos después de un viaje al monasterio de Caaveiro, donde disimulaba su gran problema circulatorio, deteniéndose largamente para contemplar el paisaje, según él, pero no podía saber que no nos engañaba. Conocíamos por su médico de Buenos Aires la gravedad de su estado. Sospechábamos también que en su decisión de regresar a esa, escondía la intención de echarse a morir en la tierra que quiso. De este último trance hemos hablado él y yo muchas veces. En los últimos años de Buenos Aires había renunciado a bastantes ideas sostenidas casi desde su adolescencia y a proyectos, algunos de los cuales pensábamos realizar juntos, que teníamos desde que “matamos”, se puede decir así, Correo Literario hasta sus casi últimos días de Buenos Aires. Fuimos como hermanos. Él conocía muy bien mi carácter y yo el suyo y emprendimos muchas obras juntos. Lo que publicó de poesía aquí fue debido sobre todo a instancias mías, como lo saben quienes trabajaron con él y conmigo: Girri, Larralde, Cuadrado... Luego se negó rotundamente a publicar nada que no fuese al servicio de un amigo, un prólogo o un poema que lo sustituía. Fue una de las naturalezas más nobles y tiernas que conocí. Que mejor comprendía las debilidades de sus amigos y de los hombres en general. Fue uno de los mejores poetas de Galicia y de España y pudo ser uno de los mejores prosistas, de sus mejores ensayistas, o también uno de los grandes políticos y fue renunciando a todo ello y, no por falta de capacidad de trabajo, como creyeron algunos imbéciles que necesitan resultados visibles o hechos que pasmen, sino porque hacía y deshacía en lucha consigo mismo, con las ideas, las propias y las de otros. En sus mismos silencios escondía su trabajo. Recuerdo la lectura del original de un gran libro, Sonetos del ruiseñor que, luego de escrito destruyó. Él fue, por lo que sé, comisario en las batallas de la guerra civil designado por su capacidad intelectual y en ella un gran conductor por su respeto a cada hombre, a las diferencias naturales de los hombres, de cada temperamento, por respetar sus iniciativas. Conocí algunos de los diplomáticos que habían hecho la guerra y que eran amigos de Varela. Por todo esto lo quisieron casi todos aquellos que le trataron. Así como fueron sus enemigos quienes no sentían respeto alguno por las particularidades humanas. En los poetas que amó, Garcilaso, Baudelaire, o Iglesia Alvariño entre muchos, se encuentran algunos de los secretos de su temperamento. Era caballeresco como el primero, hondo y misterioso como Baudelaire y su amor se volcaba en la naturaleza, en sus representaciones humildes, en las rosas, el trébol y las hierbas, como Iglesia Alvariño. (En su poema “Ofrenda a los franceses”, recobrada París de los alemanes, él, que no posee nada material, dinero o lo que sea, les da la palabra Cairón, de la montaña de la Galicia donde se crió). A él le debo mucho. En los momentos de duda, cuando me sentía desesperanzado, él me estimuló, a muy pocas personas le debo lo que soy, a Varela, a Dieste y a Otero Espasandín en todos los años que convivimos mucho en Buenos Aires. Algún día haré un libro de agradecimiento, o de recibos en términos comerciales, donde establezca cuanto les debo en tantos años de esta ciudad.
Suspendí esta carta ayer cuando dos obreros gallegos, amigos de Cuadrado y míos, Romero y Lores, obrero el primero de una fábrica de electricidad y metalúrgico Lores, vinieron a hablarme de Varela, de cuanto debían a sus conversaciones y a sus lecturas y recordaban cuando en sus ratos de soledad fue haciendo algunos pequeños muebles y artefactos de madera para el gran departamento que, en los últimos años, tenía con su mujer, Marika, con una gran vista que dominaba el río y la Plaza San Martín y una parte de la ciudad. Lamentaba no haber sido carpintero, simplemente carpintero, un artesano sin más inquietudes que la del trabajo, las de un oficio y no las que había tenido toda su vida, que eran su tortura diaria, que a los ojos de los aparentemente eficaces y prácticos le convertían en un hombre malogrado. Hablamos los tres, Romero, Lores y yo, de Varela y de algunos aspectos de su vida de los últimos años que ellos, como yo, conocen. De su padre, de 88 años actualmente, un hombre de buena posición económica, dueño de una casa de ocho departamentos en un barrio hoy casi céntrico, Nueva Pompeya, en donde Varela había vivido de niño y cuando volvió a Buenos Aires desde Méjico, después de la guerra civil. Un anciano muy lúcido a pesar de su edad que recibió con angustia natural la noticia de su fallecimiento, hablando de su hijo con gran ternura, al que solo reprochaba no le hubiese dado un nieto. Estuvieron a verle Cuadrado y Lores. Yo no pude ir. Le conocí en mis primeros dias de Buenos Aires, en 1937, a través de un vecino de ellos, de Monterroso, Andrés Vázquez. El padre de Varela tenía entonces el cabello rubio y unos ojos azules que se fijaban interrogantes en uno. Su hijo se le parecía solamente en su contextura corpórea y en algunas líneas que se producían en sus cabellos y en la forma de la nuca y del cráneo. Durante años mantuvieron una relación tierna y aislada, como creo debe ser la relación entre padre e hijo, yo no fui padre pero fui hijo y conozco solo, pues, una parte de esa relación, pero sé que debe ser así. Romero y Lores hablaron de lo generoso que había sido con ellos, recogiendo alguna vez sus inquietudes en escritos dirigidos a las sociedades a que pertenecían, a la Federación de Sociedades Gallegas, o a la de El Grove, aconsejándoles en la política interna más justa a seguir.
No quiero continuar. Más adelante, cuando el dolor se convierta en sentimiento melancólico y todo se ennoblezca en el recuerdo, o antes de esto, haré algo sobre él. De momento quedan un retrato que le hice al óleo hace muchos años, otros dibujados y uno acuarelado, fue el último, a lápiz e iluminado con acuarela. Nadie puede saber cuanta amistad y solidaridad existió entre Dieste, Otero Espasandín, Colmeiro, Varela y yo, durante nuestra coincidencia de muchos años de Buenos Aires, trabajando juntos, levantando castillos en el aire; de cuanto hicimos juntos por Galicia y cuanto sacrificamos de nuestra vida en esas cuestiones. Fuimos verdaderos hermanos.
Lo siento, no puedo escribir nada más sobre esto, ni sobre cualquier otro asunto. Estábamos orgullosos unos de otros, cualquiera fuese la importancia del trabajo que realizábamos y durante todo ese tiempo recordábamos permanentemente a los amigos de Galicia, a los de la tertulia del Café Español, o del Derby, a Maside, a García Sabell, a Del Riego, a Paz Andrade... a los injuriados por unos pocos porque no los conocían...

Un gran abrazo a Mimina y a los tuyos, deseándoos unas felices Navidades y Año Nuevo, de Maruja y mío:

[Seoane]


1979-01-07
Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1979
Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa e correccións manuscritas]

Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1979 en 07/01/1979

Sobre: From: J. Otero
7501 Democracy Blvd. B-215
Bethesda, Maryland 20034
USA

Sr. D. Luis Seoane
Paseo de Ronda 15, 6º
La Coruña
Spain



7 de enero de 1979

Querido Luis:

No te sorprendan estas líneas, como pisándole loa talones a la carta anterior. Pero me urge decirte que Imágenes de Galicia –las “imágenes”, empezando por la portada, y no el libro en sí, me maravilla y me sorprendió, a pesar de conocer una buena parte de tu labor. Me perdonarás que te confiese que echo de menos el esmero y la artesanía de que has dado tantas pruebas en lo que atañe a la “obra”, al aspecto material del libro. Estas xilografías, no sólo merecen, sino reclaman, un decoro editorial de la más apurada calidad. Me di cuenta de que algo muy excepcional llegaba a mi poder en cuanto rasgué la débil envoltura y tuve ante mis ojos la portada. Pero al mismo tiempo, el “Albino y asociados, editores” escrito debajo en un tipo de letra anodino me desconcertó. ¿Cómo el autor de estas maravillas pudo consentir esta mediocridad? Espero que algún día, ya tranquilo e inmerso en tu Galicia, puedas hacer una edición de los mismos quilates que tiene el contenido. Prometo adquirir uno de tales ejemplares, numerados y pocos en número, cueste lo que cueste, y si fuese necesario, por adelantado a fin de facilitar el empeño. Supongo que conservas las xilografías originales y que su tamaño es bastante mayor. Me imagino una edición, más que “a todo lujo” a “toda nobleza”, “a todo arte”, en la mejor tradición del arte celta, que ahora se está divulgando para maravilla y hasta asombro de muchos. Por cierto, la primera lámina de tu libro, inspirada por el grabado de la roca, está pidiendo ser reproducida en el mismo material y en platino fundido, y llevada a un museo arqueológico gallego. Recuerda una de esas casullas bordadas en oro que se exhiben en algunas iglesias y monasterios, como el de Guadalupe. Pero en su conjunto y una a una, las xilografías asombran por su originalidad, bien se trate de figuras o de paisajes. Las miro y las remiro, y la sucesión de los aciertos me resulta difícil de creer. Cuqui se volverá loca cuando tenga ocasión de verlo. Cuando la visité en Cornwall me confesó que tus “cosas la volvían chiflis”, y entonces nada sabía de estas Imágenes. Cornwall es eminentemente celta. Valdría la pena que los gallegos –escritores, pintores, etc.– fuesen allá. Después de todo, está muy cerca por mar. Estuve allí poco tiempo, pero he podido ver cosas preciosas: iglesias viejísimas, vitrales, cruces celtas magníficas, etc. Si la salud me lo permite, pienso volver allá pronto, y acaso desde allí salte a La Coruña acompañado de alguien de la familia. Sería bueno ver a tantos amigos, en particular a vosotros, a los Dieste, a Mincho Sabell, Colmeiro.
Por favor, escribidme y decidme cómo va todo eso. Imágenes tuvo que causar una conmoción en Galicia: por mi parte, lo considero uno de los jalones más altos, más originales y audaces del arte gallego. Una maravillosas sinfonía de líneas. Si estuviese allá, lo recibiría con un tremendo aturuxo.

Otero

[Manuscrito na marxe esquerda:] Acaso os agrade ver esas fotos de Miramar. Aparecieron entre otros papeles y recuerdos que Ali guardaba, a veces en los rincones más inverosímiles para que nos e perdieran. Carmen Dieste me pidió hace tiempo que le enviase lo que hubiese de Buenos Aires, no sé con qué objeto. Un abrazo para vosotros dos.

[Manuscrito na parte superior:] Foto de Cuqui, su marido y mía en los picos de los Appalaches, cerca de Camp David, saca en noviembre.


TERMOS CLAVE DO FONDO Persoas: Seoane, LuísSeoane, MaruxaDíaz Pardo, IsaacFernández del Riego, FranciscoDieste, RafaelVarela, LorenzoPicasso, PabloMaside, CarlosGarcía-Sabell, DomingoLaxeiro, Paz-Andrade, ValentínColmeiro, ManuelPiñeiro, RamónHervella, EvelinaArias “Mimina”, CarmenCuadrado, ArturoScheimberg, SimónCastelao, Otero Pedrayo, RamónFalcini, LuísAlberti, RafaelGoya, Francisco deBlanco Amor, EduardoFole, ÁnxelSofovich, BernardoDíaz, XoséGerstein, MarikaLedo, XohánNúñez Búa, XoséMiró, JoanBurd, LipaCarballo Calero, RicardoOtero Espasandín, XoséValle-Inclán, Ramón MaríaIglesia Alvariño, AquilinoCabanillas, RamónFrontini, NorbertoUnamuno, Miguel deBurd, EstherMuñoz Manzano, CarmenBaltar Domínguez, AntonioSouto, ArturoCunqueiro, ÁlvaroGil Varela, ÁlvaroDíaz Arias de Castro, CamiloPrada, RodolfoTorrallardona, CarlosKlee, PaulEiroa, José GabrielVelázquez, Diego Temáticas: artes Fondo: Luís Seoane depositado na Fundación Luís Seoane. artes visuaisliteraturaespazos artísticosemigraciónmigraciónsasuntos particularesmedios de comunicaciónColección: Isaac Díaz Pardo e Luís Seoaneprensa escritapolíticaA nova Sargadeloshistoriaartes escénicasGalería BoninoradiocinepremiosExposición de Luís Seoane. Colonia. 1967Fábrica de Porcelanas La MagdalenaexilioLibro de TapasCírculo de las Artes de LugoÁlbum de GaliciaFardel d’eisiladoXosé EiroaExposición de Luís Seoane. Bonn. 1967Martín FierroCatro poemas para catro gravadosExposicion de Luís Seoane. Madrid. 1967Teatro Municipal General San Martín. Bos AiresHistoria de la literatura gallega, de Del RiegoBienal de VeneciaEudebaExposición de Luis Seoane. Madrid. 1970BauhausExposición de Luís Seoane. Madrid. 1963Galería Sargadelos de BarcelonapoesíaTres hojas de ruda y un ajo verdeLa Torre de marfil ou Paradojas de la Torre de MarfilLonxeLuís Seoane. GravadosdadaísmoExposición de Luís Seoane. Madrid. 1973Ediciós do CastroHomenaje a la Torre de HérculesPrecursores e novosComisión de Cultura del Centro Gallego de Bos Aires

Warning: Unknown: 2 result set(s) not freed. Use mysql_free_result to free result sets which were requested using mysql_query() in Unknown on line 0