| 1949-02-08 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Seoane. 1949 en 08/02/1949
[Manuscrito:] Febrero 8, 1949
Waynesburg, Pa.
Querido Luis:
Tu carta tan esperada no me ha causado sorpresa, pues su desacostumbrada tardanza fue para mí indicio de que lo dicho en la anterior iba adelante; lo que sí me sorprendió fue lo de Dieste, pues aunque admitía la posibilidad de que se fuese, no pude sospechar lo fulminante de la solución. Sin temor de envenenarme, sospecho que me cabe gran parte en el honor y la responsabilidad, si hay lugar a ella, de haber desbaratado el grupo con mi ejemplo primero y con mis cartas después. Debo reiterar, sin embargo, que nunca me he propuesto otra cosa que ser sincero y dar expresión más o menos apasionada a mis sentimientos. Yo me alegro infinito de vuestra salida a la aventura; os esperan grandes emociones, el redescubrimiento del mundo con sus espacios, sus misterios, sus dramas, sus luces y sus noches. Yo hubiera sido feliz si os pudiera haber traído conmigo; mi impotencia, nuestra impotencia, mejor dicho, pues Alicia siente lo que yo en este caso, ha mermado mi felicidad aquí; y aunque con forzada lentitud, no he dejado de hacer indagaciones. Hoy mismo recibí carta de Barbudo desde Washington en la que me expresa su pesimismo sobre vuestra venida, entre otras razones porque la Argentina es para el común de las gentes de aquí algo entre lo posible y lo imposible, entre la realidad y el sueño. También recibí hace días carta de Souto, a quien pedí consejo sobre tu caso, y espero en estos días su contestación a la segunda carta. Como él estuvo aquí y piensa volver y talvez pronto, le hice varias sugerencias y preguntas. La dificultad es que, con carácter permanente, sólo se puede puede entrar como profesor, y aun así, se necesita haber estado enseñando los dos años inmediatamente precedentes. Como pintor acaso sea posible venir también, pero se necesita la mediación de gentes muy especiales; esta es la razón de mi segunda carta a Souto, quien sólo conoce ilustraciones tuyas y que le parecen tan buenas que, una vez aquí, podrías defenderte con ellas. Aparte de mis gestiones, creo que debes escribirles; de seguro le das una gran alegría. Sus señas son: Paseo de la Reforma, 219. México D. F. México. Aunque tú vayas, no está demás atar cabos, sobre todo en momentos como los presentes. Barbudo está disfrutando una beca de la Gugenheim para hacer un estudio de las ideas religiosas de Unamuno. Parece encantado de la vida, pues tiene un buen sueldo aun sin saber hablar inglés. Se queja de faltas de noticias de Nova y de Varela.
Volviendo a lo vuestro tras este rodeo, no de propio descargo, sino para desahogar la pena que me causa ver que no tomáis el rumbo de Nueva York, creo justificada, muy justificada, vuestra decisión. Y ni que decir tiene cuánta suerte os deseamos todos. Europa es muy varia, hay mil sitios donde luchar y vivir; aun reconociendo que París puede ser el ideal para un pintor, no creo que debáis cegaros con él, y cortaros otras posibilidades. Talvez en el campo –ese maravilloso campo francés– podáis trabajar con más desahogo económico y hasta con más comodidades. Con exhibir en París de vez en cuando puede ser suficiente; el mismo Picasso vive ahora fuera. Tu idea de exponer en Londres me parece muy buena; en París puedes procurarte miles de señas e informes sobre galerías, etc. No olvides que hay ciudades muy importantes en Inglaterra además de Londres: Manchester, Birmingham, Edimburgh, etc. Creo que si puedes entrar en Inglaterra, te espera un gran porvenir, pues tus cosas, en especial las menores, te abrirán muchas puertas con los editores. Tendrás también una riqueza asombrosa de tipos ciudadanos y campesinos que estudiar. Es muy conveniente que lleves contigo una colección o varias de los libros; les pondrán los dientes largos a los editores londinenses. Sacrifica otras cosas si es necesario.
Siento mucho estar con los bolsillos vacíos, como Maruja os habrá dicho, como consecuencia de trabajar uno solo y del tratamiento de Alicia; si no os hubiera enviado unos dólares con una satisfacción inmensa. Como acaso sepáis, estamos todavía endeudados y la familia de España se encuentra en la miseria prácticamente. Pero aun así, si en algún caso nos es posible hacer algo, no lo pensaremos un instante. Te aconsejo que dejes todo en orden: nacionalidad, trámites oficiales, etc. No se sabe lo que puede sobrevenir de un momento a otro; es posible y deseable que nada grave pase, que las nubes que hoy cierran el horizonte pasen sin dejar rastro. Pero la prudencia no está reñida con la audacia ni con el heroísmo; te hablo como hablaría a un hermano, sin pusilanimidad, pero un tanto escarmentado. Por aquí hay cientos de españoles con nacionalidad norteamericana que no tienen porque avergonzarse de haberla adoptado, sino que se consideran afortunados por ello; Dieste encuentra ahora unas facilidades como uruguayo muy valiosas; tú harás muy bien si utilizas cuanto te sea de provecho tu nacionalidad argentina. Procura dejar bien tus cosas con el Centro Gallego también; bien que mal ha sido una ayuda y en la revista has hecho cosas que no se pudieran haber hecho de otra manera. Sin renunciar a nada esencial, sin hacer nada que nos abochorne, hay muchas posibilidades que no hay que desperdiciar; y esto es válido no sólo ahí, sino más aún en Europa. Sé firme, pero no te dejes dominar por fanatismos estériles, sobre todo ahora que hay mucha gente dispuesta a sacar partido de ellos mientras les conviene y a saltárselos a la torera cuando conviene.
Espero que no me olvidéis; que me sintáis tan cerca como yo os sentí y siento a todos vosotros. Cada día estoy más convencido de que lo que vale en la vida es lo que comparte, lo que nos liga a nuestros amigos, a nuestros familiares, a lo que a veces pudiera parecer intrascendente. Por eso considero la pérdida de una amistad como lo más grave que puede ocurrirme. Tú tienes amplio campo por delante; tienes juventud, tienes genio o, si quieres, madera de artista de alta calidad; tienes dotes de trabajador; tienes salud; entusiasmos y muchas cosas más. Yo te deseo la suerte, ese algo del que nadie puede estar seguro y tan necesario como lo demás. Creo que debes tratar de sacar partido siempre de tu optimismo y desterrar para siempre, filosóficamente, el desaliento y el malhumor. Si inspiras optimismo al borde mismo del abismo, no caerás en él; si por el contrario, te obstinas en sentirte perdido en una balsa de aceite, te ahogarás. Busca la alegría recóndita en los demás y esta alegría te reconfortará a ti.
Bueno, perdóname estas tonterías, pero no las olvides, aunque solo sea por la intención que las inspira. En cuanto a tu pintura, simplifica, simplifica, aligera, depura, pule, sé paciente, cauto, frío; piensa que el arte es el genio de domar el genio; la fuerza de someter la fuerza hasta el punto de que la fuerza, sin dejar de existir, no se advierta si no a la larga. Una sonrisa puede tener más fuerza que un torso de coloso. Afortunadamente, estás de vuelta de estas cosas, y Francia es el país de la fuerza sometida a razón. Cada día veo más claro que una mantilla de Goya, o un abanico, son más explosivos a la larga que sus toros o sus caballos os sus demonios. Nuestro paisaje gallego puede decirte muchas cosas a tu manera, como se las ha dicho a Colmeiro y hasta a Souto. En Francia vas a encontrar un paisaje muy parecido. Ojo a él, y lo mismo al mar, a ese mar que te va a salir al paso muy pronto como un milagro. ¡Lástima que no vayas en un barco de carga! Para estudiar es ideal. Otro consejo: ¡Oculta tus entusiasmos a quien no puede entenderlos o, peor aún, entenderlos mal!
Creo que debo acabar esta interminable carta, aunque tengo la sensación de no haberte dicho nada que valga la pena. ¡Tanto hay que se nos escapa sin saber cómo de entre las manos! Sobre todo cuando uno siente la necesidad de revelarse en toda su plenitud, sin reserva alguna. Te imagino frente a las costas de nuestra España, aunque no será tan nuestra como lo ha sido, como cuando estaba limpia o más limpia de curas, de beatas, de filibusteros, de adulones... Esos miserables ni aprenden ni olvidan, pero siempre se las arreglan para vivir al amparo de situaciones de excepción.
Me imagino que estarás negro de trabajo, pero quisiera que no olvidaras mandarnos aquella conferencia de Alicia y los números de la Revista en que aparecieron cosas mías. Cualquier amigo del Centro puede hacerlo por ti si se lo encargas bien. Mientras que seguías allí, no nos urgía mucho recuperar estas cosas, pero ahora prácticamente Buenos Aires se queda vacío para nosotros, pues si bien tenemos aún amigos ahí –y no quiero mermar su categoría– no te puedes fiar de ellos para cosas de éstas. ¿Si ves al profesor Vera, quieres darle mis señas y decirle que Trincado acaba de llegar a Nueva York, supongo que huyendo de la quema venezolana? Me lo ha dicho Barbudo. Dile que le agradecería el envío de los libros publicados por él en Buenos Aires –Nova y Losada–, pues aunque tengo la idea de haberlos traído, no sé que ha sido de ellos, y aquí hay algunos matemáticos que han demostrado curiosidad por ellos y quién sabe si algún día pueden ser traducidos. Y tú no dejes de escribir aunque sólo sean tarjetas desde los puertos de toque. Nosotros procuraremos hacer lo mismo tan pronto como tengamos vuestras señas.
De Ayala no tuve carta; pero no te preocupes. Si no escribe él, le escribiré yo.
Muchos saludos a los amigos del grupo: Farias, Varela, Cuadrado, Torrallardona, Mallea, Sirio, Merli, los de López, Romero, Castañino, Alonso, Anthonisen... y así hasta el infinito. Para vosotros dos un gran ¡Hurrah!... y mucha suerte y un abrazo de vuestor
Espasandín
[Manuscrito na marxe esquerda da primeira folla:] Mucha suerte y prosperidad os desean
Alicia y Cuqui
[Manuscrito na marxe esquerda da última folla:] Mandad las señas cuando las tengáis.
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| 1950-06-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Fernández del Riego a Seoane. 1950 en 06/06/1950
Vigo 6-junio 1950
Sr. D. Luís Seoane
Buenos Aires
Mi querido amigo:
Recibí tu afectuosa carta, que me apresuro a contestar. Efectivamente, Andión es un excelente muchacho y un gran amigo. Yo siento por el un gran aprecio, y con Plácido llevaba una amistad íntima.
¿Cómo sigues de tu ciática? Comprendo que es una cosa molesta y desagradable, pero, al parecer, es de fácil curación. El día menos pensado te repones sin darte cuenta y vuelves a cobrar el optimismo necesario, que hemos de procurar no perder.
Tengo verdadero interés por conocer esas publicaciones de Daniel que estáis preparando. Como dirigidas por tí, estoy seguro que resultarán de un innegable buen gusto editorial.
Y a propósito, ¿salió el extraordinario de A Nosa Terra ? Estoy deseando verlo. Cuando aparezca, no dejes de enviármelo como impreso certificado, o de la mejor manera que veas. Haced el favor de remitirle, también, un ejemplar al Dr. Rodrigues Lapa –Anadia (entre Aveiro y Coimbra) –Portugal. Se trata de un gran amigo de Galicia, exiliado en su propio país, autor de aquella obra tan interesante sobre los Orígenes de la lírica galaico–portuguesa . Hasta octubre residirá en Anadia; a partir de ese mes, en su domicilio habitual (Rua Newton, 3 Lisboa). Conviene enviarle todo cuanto se publique sobre nuestras cosas, pues no ha dejado nunca de consagrarnos la mayor atención. Ahora mismo va a publicar un número de la revista Seara Nova , dedicada a Daniel [Castelao], que sin duda ha de tener un gran interés.
Te agradezco, sinceramente, lo que me dices sobre el libro de Danzas populares. De todos modos, no resultó de mi gusto, por la falta de familiaridad que tengo con esos temas. Supongo que, a estas horas, habréis recibido, por lo menos, el libro de las Catedrales gallegas que mandó Don Jesús Carro.
Hace una quincena, envié al Presidente del Centro un artículo sobre problemas musicales, de Iglesias Vilarelle , con destino a la Revista. Por cierto que ésta no la recibo. El último número llegado a mi poder es el del mes de febrero. Pedí que me repitiesen el envío de los ejemplares que no recibí, pero hasta ahora no tuve ninguna noticia sobre el particular. Te estimaría mucho que me enviases los de marzo, abril y mayo, por correo certificado, pues deseo coleccionarla, y me dolería la falta de esos números. ¿Llegan a vuestro poder todas las colaboraciones mensuales que remito?
¿Qué es de Prada? Le escribí a Méjico, durante su estancia allí, pero no me ha contestado todavía.
Aún no ha llegado a Vigo don Abelardo Estévez. Cuando venga, tendré gran satisfacción en cambiar impresiones con él sobre la proyectada Exposición de pintura de que me hablas. Laxeiro, sobretodo, se llevará una enorme alegría, pues tiene unos deseos locos de exponer en América. El próximo día 15 celebrará en el Círculo de las Artes de Lugo , una Exposición de sus últimos cuadros. A Maside aún no he tenido ocasión de verlo para hablarle sobre la cuestión. La inclusión de Julia Minguillón, quizá sea oportuna. A pesar de que su pintura nada tiene que ver con la de los otros dos, resultará adecuada como contraste. Yo la conozco desde niña, porque es hija del farmacéutico de mi pueblo. Precisamente, hace unos días me terminó un retrato que se empeñó en hacerme. Estoy de acuerdo contigo en que esta primera exposición sea parcial, y dejar para más adelante la de carácter más amplio. De lo que hable con ese señor, ya te tendré al corriente. Lo que temo es que venga a Vigo cuando yo me encuentre en la playa, y que no podamos vernos. De todos modos, ya veremos de arreglar la cosa.
Por correo aparte te remito el libro de Cunqueiro y el de Alvarez Blázquez, editados por la colección Benito Soto . Dime si la novela de José Mª Alvarez Blázquez a que te refieres, es la titulada En el Pueblo hay caras nuevas . Se trata de una obra de fino humor, y de ambiente semipolicíaco. También [Carlos Martínez] Barbeito acaba de editar otra novela suya, con el título Las pasiones artificiales . La que está obteniendo un gran éxito de crítica es La vocación de Adrián Silva , de Otero Pedrayo. El libro de Pimentel aún no apareció. Cuando se publique, no dejaré de enviártelo. Las revistas Alba y Mensajes de poesía hace tiempo que no se publican. También te las remitiré siempre que vayan apareciendo.
Hace unos días recibí una carta muy cariñosa de Dieste, desde un pueblecito de los Alpes marítimos. Me anuncia que en el mes de octubre tomará posesión de su cargo de Lector de español en Cambridge. De Colmeiro no sé nada desde algunos meses. Me escribía con frecuencia, pero últimamente ha dejado de hacerlo. Según me indicó un amigo común, se queja de que yo no le haya contestado. Desde luego lo hice, pero seguramente no habrá llegado mi carta a su poder. A mí me gustaron las cosas que pintó en Silleda últimamente. La opinión de Maside no puedo dártela porque no me atreví a pedírsela. Noté entre ellos cierta reserva mutua e, incluso, me parece que Carlos está dolido porque no logró sacar de él ninguna opinión sobre su obra. Ahora bien, de todo esto que te digo, no hagas el menor uso.
Supongo que habrás podido hablar en Buenos Aires con el matrimonio Cáceres. Estuvieron aquí hace unos días, pero yo apenas pude cambiar impresiones con ellos porque en la misma fecha de su llegada me vi forzado a hacer un viaje a Orense. Me advirtieron que iban muy contentos porque podrían charlar contigo antes de salir para Montevideo.
Sobre el viaje de Valentín aún no sé nada en concreto, si bien parece que, en principio, está dispuesto a hacerlo. Sus conferencias, desde mi punto de vista personal, serán, sin duda, interesantes.
Nada más por hoy. Afectuosos saludos a tu mujer. De la mía para ambos y tú recibe el cordial abrazo de siempre de
F. del R.
[Manuscrito]
Me interesan los siguientes libros:
Catálogo de la exposición del libro gallego .
El volumen de Américo Castro sobre Historia de España, publicado en la Editorial Losada.
Los poemas de Alberti sobre la pintura de la misma Editorial.
La Antología de León Felipe de la Ed. Pleamar.
El tablero de la política, de Otero Espasandín.
Dime, como contrapartida, los libros que quieres que yo envíe. El de Neira de Mosquera se halla todavía en prensa.
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| 1950-11-24 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1950 en 24/11/1950
Buenos Aires, 24 de noviembre de 1950
Sr. Francisco F. del Riego.
Vigo
Querido Del Riego:
Esperaba para contestarte tener alguna novedad que participarte, pero no se produjo hasta ahora algo que valga la pena. Mañana se reúne la nueva Comisión de Cultura del Centro Gallego en la que va a participar Prada, que será con Montoto y conmigo el único capaz de trabajo de la nueva lista que designan. Observo que la prensa de ahí y en general los amigos suponen un extraordinario movimiento cultural en esta, y la realidad es que de los cuatrocientos mil emigrados que hay aproximadamente apenas trabajamos en esto unos quince, que estamos consiguiendo lo que podemos con toda la habilidad de que somos capaces. Galicia no puede contar con la gente emigrada, sinó en una parte mínima, para nada de lo que se desea realizar en beneficio de ella. Todo cuanto dicen los que hacen declaraciones en Galicia es falso casi en su totalidad y no dejaron de hacernos gracia las declaraciones del personaje, que no sé quien es, a que aludes en tu correspondencia a Galicia cuando se refiere a América. Nosotros luchamos por crear un gran impulso colectivo en beneficio de una mayor intervención del emigrado en la vida cultural de Galicia pero fracasamos, aunque no del todo, por distintos motivos en este esfuerzo. Tropezamos sobre todo con el porcentaje enorme de gente indiferente a Galicia que desarrollan su vida exclusivamente atendiendo a sus intereses personales y tratando de incorporarse a este país, lo cual es natural, y de olvidar el origen, lo que ya no es tan natural, con la falta de una cultura mínima referida a Galicia de casi la totalidad y con la desconfianza y el personalismo característico entre ellos. Hay muchos motivos, de los que algún dia hablaremos y que tu conoces, que hacen que todo esto sea incluso natural, aún siendo la colectividad gallega una de las mejores sinó la mejor entre las que acuden a este pais. Yo estoy orgulloso de sentirme hermano de estos hombres que llegan a esta campesinos casi analfabetos, y logran, por su inteligencia y su esfuerzo ocupar un primer lugar en la industria y el comercio, en lucha permanente con climas y razas distintas e incluso con la dificultad del idioma y de su psicología de hombres que han sido dominados por el desprecio y la indiferencia. Creo en su esfuerzo individual, en su ingenio, en su capacidad de adaptación pero tambien los creo incapaces de un esfuerzo colectivo por Galicia, porque si bien la aman y sienten nostalgia de ella, no creen en ella y desconfían de ella y solo una minoría muy minoría sueña con volver a vivir a Galicia, a los más solo les interesa como lugar de turismo y descanso circunstancial o prefieren la tortura de su recuerdo. Temen al señoritismo, temen al desprecio y temen volver a los propios orígenes. Por esto creo yo que hay que elogiar todo lo que hagan en beneficio de Galicia, pero sin dar en esa la sensación de que puede esperarse de ellos mucho más de lo que se puede hacer ahí mismo. Aquí, hasta ahora, no se hizo nada importante sobre todo si pensamos en la capacidad humana y económica de esta colectividad.
Aún no hay nada sobre la exposición de pintura pero por mi parte trataré de hacer prevalecer el criterio que tú conoces. Mañana es cuando se decide y te lo participaré inmediatamente. Sobretodo, despierta entusiasmo el poder traer las cosas de Maside y Laxeiro.
Hemos visto el número de Mundo Hispánico dedicado a Galicia que está en general muy bien si se excluyen algunas colaboraciones literarias. ¿Quién es Chamorro, el que hace la nota de arte? Es un número importante para la propaganda de Galicia aquí.
Te envío la copia de la carta de Moralejo pero te ruego que no hagas uso de ella, pues el original está archivado en el Centro Gallego. En cuanto al asunto de Abelardo Estévez no sé que decirte. Creo que cumplirá contigo y no comprendo su actitud. Creo además que es un hombre que está en buena posición y considero que si hasta ahora no te liquidó esa deuda fué más que nada por abandono. No recibí aún los libros que me anuncias de Augusto Casas, Pimentel, Manuel María y Carballo Calero, ¿Quién es Manuel María?. Estoy deseando ver libros. No puedes imaginarte como deseo conocer cuanto se hace ahí. Esta labor individual, suelta, que parece que vosotros vais a concretar en las Ediciones Galaxia me parece más importante que la de los Centros oficiales o semi-oficiales caídos en delirios arqueológicos. Por mi parte te envío un libro, el último de un poeta argentino que acaba de fallecer, Alfredo R. Bufano, dedicado a Galicia, Junto a las verdes rias se llama. Estuvo por Galicia solo, creo que no conoció a nadie y vino entusiasmado de esa. Me gustaría que si te gusta, lo comentases. Tambien te envío el Teatro completo de Sartre en una edición de Losada.
Tengo algunos proyectos que creo buenos para la Comisión de Cultura del Centro Gallego y creo que se ha de festejar de manera digna el próximo año el centenario de Curros. Te ruego me mandes a decir urgentemente con que otros escritores de esa, amigos, podemos contar para los libros de la colección de divulgación del Centro Gallego.
El triunfo de “Galicia” en el Centro Gallego no significa nada, esta, como la otra, “Celta”, son agrupaciones que están divididas por cuestiones internas del Centro Gallego y por personalismos. Quizás los otros, los de “Celta” estén más cerca nuestro y hubiesen sido más útiles a pesar de lo que opine Prada que en esto es parcial y por mi parte no estoy de acuerdo con él en lo que se refiere a las agrupaciones del Centro Gallego. Con unos y con otros haríamos las mismas cosas. La de “Celta” es gente más activa y de más lucha, pero en el fondo es casi lo mismo y da lo mismo.
Recibe los saludos de los amigos de ésta y trasmite los nuestros a todos los de ahí. Maruja me da saludos para tu mujer y para tí y tu recibe el abrazo cordial de tu amigo:
Seoane
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| 1961-10-05 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Muñoz Manzano e Dieste. 1961 en 05/10/1961
Buenos Aires, 5 de octubre de 1961
Queridos Carmen y Rafael:
Hemos recibido hace dos días vuestras cartas que esperábamos con la impaciencia que podéis imaginaros, aún habiendo leído la enviada a Varela y la copia circular de la que enviásteis a Esther. Deseamos vuestras impresiones de Rianjo, de Galicia y de España, porque necesitamos de ellas como sabeis muy bien para ordenar, si se puede, nuestro futuro. Pudimos habernos equivocado, que hasta ahora no creo, en nuestra fugaz visión española. Desde que marchásteis, los seis que quedamos en Buenos Aires incluyendo a Marika, nos vemos con más frecuencia en una u otra casa, como si sintiésemos la necesidad de compartir una soledad acrecentada por tu ausencia y la de Carmen. En los comentarios que hacemos me queda a mí la sensación de que guardase cada uno para sí una elegía que no puede expresar por toda una vida perdida noblemente, pero perdida sin servir realmente a nada, viéndola en cambio cumplida en aquellos que se limitaron a vegetar sin ambición alguna en el rincón de su infancia y de su juventud. Estos quedaron naturalmente incorporados a la historia de su pueblo, aún sin saberlo, mientras que nosotros constituímos una especie de almas en pena y sin arraigo posible. Hablamos de vosotros y estamos deseando que os vaya muy bien y esteis felices en España para que nos sirva y decida. Varela está escribiendo y aceptó ultimamente algunas conferencias y Laxeiro pinta con más intensidad que hace algunos meses, preparando su exposición en Madrid, con la que está muy ilusionado. Por mi parte el próximo sábado cierro otra exposición en Bonino que tuvo mucho éxito de crítica, público y aún de venta y de la que os mandamos por correo aéreo un catálogo, con una espléndida presentación de Varela, firmado por todos los que asistieron a la comida de inauguración, que va resultando tradicional, y en la que se cantaron esas canciones gallegas que van quedando entre nosotros desfiguradas por el tiempo y la nostalgia, como seguramente se fueron quedando los romances ibéricos, en la primera generación de sefardíes, en los puertos del Mediterráneo y del Atlántico. Cantar por no llorar. Díaz Pardo se mantiene solitario en su aislamiento de Magdalena de nuevo en compañía de Mimina, que acaba de llegar. Núñez Bua se droga en conversaciones telefónicas con amigos y posibles clientes. De Antonio tenemos apenas alguna noticia lejana por la que sabemos que insiste en su vocación de Ulyses médico. Los amigos comunes argentinos nos preguntan mucho por vosotros. En Buenos Aires todo continúa aproximadamente lo mismo que en todos los órdenes que cuando os fuísteis. Amenazas de huelgas generales y rumores de posibles cambios tienen estos días a las gentes preocupadas. A veces uno piensa en aquella frase escrita con alquitrán que leí, cuando acababa de llegar a Buenos Aires, en el pedestal de la estátua a Colón y en la cual un gallego emigrado expresó con rencor su desesperanza: “¡Por que non te calaches, idiota!”; quizá a España y a los gallegos y a los otros españoles les hubiese ido mejor limitándose solo a utilizar sus energías en Europa, pero había que contribuir a hacer realidad un sueño, el reino igualitario de Dios, antes que tratar de ir allá en el propio oficio heredado, sedentario. Pero Colón no se guardó más secreto que el de su orígen.
Si volvéis a La Coruña no dejéis de visitar los interiores de las iglesias de la ciudad vieja y hacer el paseo hasta El Ferrol costeando la bahía de los Artabros. Pienso que es uno de los más bellos paisajes de la tierra. Todos esperamos de tí ensayos, teatro y narraciones de tu reencuentro con Galicia y España. Creemos que con todo lo que tu has visto y vivido, con toda tu experiencia acrecentada durante años puedes dar una visión original y única de Galicia. Hablamos entre nosotros de esto. Tienes que relatar la aventura silenciosa de Galicia, los sueños de sus habitantes, la novela de el Berberecho que describe Carmen tan perfectamente y obligar también a que Carmen escriba, con el rigor severo con que parece, según los extranjeros, que tratan a sus mujeres los maridos españoles. Nosotros tenemos muchas ganas de ir el año que viene, aún no sabemos como, trataría de preparar una exposición en Galicia y otra en Madrid de pintura y grabados. Para el mes que viene salen de Losada el Llanto por Sánchez Mejías de Lorca con grabados en madera míos y una plaqueta de poemas religiosos y a Castilla, de Unamuno tambien con grabados míos, que representan Cristos y recuerdos de pueblos castellanos tal como a éstos en la memoria. Se inicia éste último con la mano del Pantocrator en colores. Os mandaré los dos tan pronto salgan.
Tenemos noticias de Carmen, la hermana de Maruja, de la visita que le hicísteis. Quedaron encantados de vosotros. Cuando volváis a Madrid, te recomiendo que no dejes de ir a alguna corrida con Paco, creo que como Hemingway es admirador de Ordóñez, pero es un aficionado que conoce a los toros tan pronto asoman el hocico al ruedo y sabe injuriar con gracia a los toros y a los toreros que resulta la contrapartida del piropo, géneros absolutamente españoles.
Espero que estas líneas no os resulten aburridas y con muy pocas noticias de Buenos Aires, pero es que en realidad no hay casi novedades desde que vosotros marchásteis. La primavera es muy desigual, se alterna el calor con el frío y la humedad y días espléndidos de sol con días de lluvia como el que hoy hace, igual que otras primaveras que vosotros debeis de recordar. Recibid con el recuerdo de los amigos de ésta el fuerte abrazo para Carmen y para tí de Maruja y mío y un ruego, escribidnos.
[Seoane]
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| 1961-11-21 |
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Ver [Carta mecanografada con correccións manuscritas]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1961 en 21/11/1961
Buenos Aires, 21 de noviembre de 1961
Queridos Carmen y Rafael:
Estamos comenzando el verano, caluroso, húmedo y desigual, de Buenos Aires y en este momento la luz, si uno se asoma a la calle, resulta tan implacable, agresiva y deslumbrante que pareciera proyectada para torturarnos. ¿Por qué las autoridades municipales no promulgarán una ordenanza prohibiendo el color blanco para las paredes? Buenos Aires estaría posiblemente mejor en verano si los propietarios de los edificios o los constructores volviesen a usar los tonos de la arquitectura porteña del siglo XIX: el rosa, el azul celeste, así el blanco del cielo en verano sería menos hiriente. Anoche tuvimos una asamblea en casa para leer las dos últimas cartas que me enviásteis. Estuvieron Varela y Marika y Laxeiro y Lala. Otra asamblea fue cuando llegó la de Carmen, y Maruja, en ambos casos, guisó pulpo para festejar la ocasión y sumirnos de algún modo en el ambiente marinero de Rianjo y el estado de ánimo que las cartas que nos enviasteis reflejan de alegría y fiesta. A Mimina y Díaz Pardo no logramos sacarlos de la fábrica donde profesan, en la que Mimina es mártir y Díaz Pardo un extraño ermitaño que se disciplina consagrado a un Dios monstruoso y alemán u oriental de caolín y fuego. Núñez Búa como los ángeles buenos hace muy esporádicas apariciones vigilando muy especialmente la rara ermita industrial. Antes de llegar estas últimas cartas estuvimos pasando algunos días con ellos en Magdalena. Allí decoré cien platos para un mural inspirado en la decoración de unas casas del Sudán e hice cuatro grandes dibujos coloreados para unos mosaicos de porcelana que ejecutó luego Díaz Pardo para un establecimiento de La Plata. En la reunión de ayer tus cartas, las que me enviaste y la copia de la de Souto, produjeron la alegría y esperanza que podéis imaginaros hasta en los más reacios al regreso como pueden ser, por circunstancias particulares, Marika y Laxeiro. Con Laxeiro casi hemos decidido decorar conjuntamente en Galicia un monasterio en lo alto de una montaña, o una iglesia donde quiera que nos la ofrezcan o la encontraremos. La poblaríamos con figuras del pueblo y de animales domésticos hasta el altar y buscaríamos en el santoral gallego aquellos santos que si no fueron reconocidos por la burocracia del Vaticano están impuestos en Galicia por las leyendas y la fé populares y que solo hicieron milagros sencillos, curar un niño o una vaca, conseguir un pan o un vaso de leche, que son los más bellos y hondos milagros. Si tuviésemos que representar un castigo, figuraríamos la emigración, un castigo bíblico. Por nuestra parte, Maruja y yo, aún no sabemos como, tenemos casi decidido volver a España en agosto o setiembre del año próximo. Trataré de hacer algunas exposiciones en Madrid y Barcelona, o donde cuadre, e intentaré defenderme con la esperanza de quedarnos ahí. Estos días próximos salen por fin de la imprenta los libros de Unamuno y Lorca con grabados en madera míos para el homenaje de la Editorial Losada a ambos, creo que van a quedar dignos. Varela está escribiendo poesía. Participó en dos homenajes a Picasso con motivo de cumplir éste 80 años, en uno de ellos leyó una notable conferencia y en el otro cuatro espléndidos poemas que espero que se publiquen. Laxeiro está pintando para su exposición de Madrid que creo que es en mayo. Hace pocos días vi uno de sus nuevos cuadros, una pareja curiosa, el hombre viste algo así como un traje de rayadillo de los que volvieron de la guerra de Filipinas y la mujer resulta tosca e ingénua y como envejecida de esperar. Tambien hizo antes una especie de retablo guiñolesco muy bello de color. A mi me parecen dos obras espléndidas si no insiste demasiado en ellas y sabe dejarlas a punto. Díaz Pardo tambien ha pintado algo, muy poco, una figura recordada de su fábrica del Castro y hecho algunos dibujos. No tiene tiempo. Está en todo en la fábrica y está tratando de conseguir piezas nuevas. Por vosotros preguntan todos los amigos y en el caso de los españoles desean que vengan de vosotros buenas noticias porque alienta en ellos, aunque no lo confiesen, secretas esperanzas de retorno y pienso que en los argentinos se crea en ellos como una especie de conciencia de fracaso de su país para retener a las gentes que no buscan solamente bienes materiales. Todos, sin embargo, preguntan por igual con cariño por vosotros y se alegran de las noticias que les damos y que responden a las cartas. Nos alegramos de la decisión de Souto y celebramos la carta de ánimo que le enviaste.
A Ranelagh hemos vuelto muy poco. Llevamos un mes de huelga de ferrocarriles sin que lleve trazas de resolverse y dependemos, para ir, de algún amigo que quiera hacer un paseo hasta allí de ida y vuelta, para abrir las ventanas, ventilar la casa y estimular al señor Juan. Estos días conseguí el afiche de la exposición de arte románico de Santiago con la fotografía del rey David del pórtico de las Platerías. Me alegró mucho conseguirlo, pues copiando una y otra vez esa figura, con un compañero que murió muy joven, Mayer Méndez, creo que aprendí a dibujar. Antes de hacer apuntes de las torres de la catedral y de los campesinos de las ferias de los jueves.
Creo que no os doy demasiadas noticias de todos nosotros ni de Buenos Aires. La ciudad está igual que cuando os fuísteis. Más cara de precios y tan mal iluminada y sucia. Las gentes cada vez más desilusionadas. Esto es todo por hoy. Escribidnos.
Recibid el abrazo de todos los amigos y uno grande nuestro, de Maruja y mío, para los dos:
[Seoane]
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| 1961-12-18 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Seoane a Fernández del Riego. 1961 en 18/12/1961
Buenos Aires, 18 de Diciembre de 1961
Sr. D.
Francisco F. Del Riego
Vigo
Mi querido amigo:
Pasó mucho tiempo desde tu última carta y en la actualidad no sé noticias de vosotros ni de los amigos comunes. Sé que estuvo Dieste y que habéis estado con él y Carmen y que quedó muy encantado de la amistad que le mostrásteis. De Dieste tuve alguna carta de Rianjo, maravillado y vuelto a encontrar en su naturaleza y su pueblo; otra, después tambien de su visita a Santiago. De mí no tengo apenas noticias que darte. Hice una exposición de óleos en Buenos Aires en octubre y por la misma fecha otra de grabados en madera en Nueva York. Pinté mucho. Hice nuevas pinturas murales y salió una pequeña monografía, que te enviaré, sobre grabados míos, en castellano y alemán. Ahora, precisamente en estos días, acaban de salir en edición limitada y en gran formato de la Editorial Losada, Llanto por la muerte de Sánchez Mejías de Lorca, con grabados en madera míos y una antología del diario poético de Unamuno, tambien con grabados, en homenaje de la editorial al 25 aniversario de la muerte de ambos. Es probable que pronto comience otro de Neruda, el próximo mes seguramente, un poema nuevo, La insepulta de Paita, referido a la amante de Bolívar. Ya ves, pues, que trabajo. Espero volver a Europa sobre mediados del próximo año, o para el otoño de esa, y pasar algún tiempo más en Galicia y en España. En cuanto a la colectividad gallega continúo haciendo las audiciones radiales de Galicia Emigrante y Centro Lucense, cuatro artículos a la semana y ocupándome en general de las noticias culturales de esa, libros, exposiciones, actos, semblanzas, etc. Llevo hechos hasta ahora alrededor de 600 artículos radiales de los que me gustaría hacer algún día una antología. Esta es una labor que me resulta ahora un sacrificio por mis otros trabajos, pero que sin embargo continúo haciendo con gusto. De todo lo otro de la colectividad no sé nada ni me preocupa. Sé que estos días le dan un banquete, no sé por qué, a Bernárdez. Abandoné todo contacto con las entidades y solo veo a muy pocas personas de la colectividad. De ahí no sé nada. De Piñeiro tuve una carta hace pocos días con motivo de que pasaron por Santiago unos amigos míos a quienes les dí una carta para él y que sabemos quedaron muy encantados de su compañía. ¿Cuáles son tus proyectos? Sé que Fole es académico, noticia que realmente me alegró. Escríbeme hablándome de vosotros. La semana que viene te enviaré los libros de Unamuno y de Lorca y la monografía sobre mis grabados. Antes quiero que llegue ésta deseándoos a Evelina y a tí un feliz año nuevo y ojalá que en 1962 pueda volver a esa.
Un abrazo para vosotros dos de Maruja y mío y tu recibe otro fuerte de tu amigo:
Seoane
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| 1962-01-23 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 23/01/1962
Buenos Aires, 23 de enero de 1962
Queridos Rafael y Carmen:
Acabamos de recibir vuestra carta del día 11 del corriente y la tarjeta del 5 y suponemos que vosotros habréis recibido una carta nuestra del mes pasado donde os dábamos sucinta cuenta de lo que ocurría por Buenos Aires, que no era demasiado importante. Pasamos las fiestas despidiendo el año reuniéndonos en nuestra casa y en la de Varela, los seis nostálgicos que aquí quedamos suponiéndole a Marika una especie de nostalgia consorte. Os recordamos a vosotros y a Baltar y Mireya, que nos parecen más lejanos que vosotros ya que viven en una especie de “terra incógnita” para los porteños. Recordamos todos los brindis de los fines de año en vuestra casa, especialmente los del año pasado y brindamos nuevamente por vosotros, porque se cumplan vuestros deseos y los nuestros y por todos los que hemos estado unidos tantos años en Buenos Aires y ahora están lejos. Hubo, como siempre, canciones nostálgicas, incluso los repetidos himnos de Lala que creo que nos gustan por la gracia de ella y por lo que tienen de “Bienvenido Mr. Marshall” y algún rasgo inédito de humor montañés de Laxeiro.
Hemos tenido noticia de los accidentes de Valentín Paz Andrade y Fernández Del Riego y les hemos escrito a los dos, lo mismo que a García Sabell con motivo del fallecimiento de su madre, de lo que nos enteramos al llegar de Ranelagh donde pasamos unos días y donde ahora tenemos, aparte de árboles más crecidos un motor eléctrico que alivia nuestra estancia allí. En cuanto a nuestras preocupaciones más diarias, Varela está trabajando en un posible libro sobre temas de arte y en otro de poemas y Laxeiro está preparando una exposición para enviar a Madrid en el próximo mes de marzo o no sé si en abril; por mi parte estoy pintando y grabando. Tengo el encargo de Losada de ilustrar un libro de Neruda, tambien con grabados en madera como los que hice de Unamuno y Lorca, cuyos ejemplares os van a llegar próximamente. Espero que con el importe de los derechos de los tres tenga para los pasajes del viaje que proyectamos para este fin de año. Sabsay me pidió la dirección vuestra antes de marchar a veranear a Tenerife que prefirió, por este año, a Punta del Este o Mar del Plata. Creo que esto es todo. Vosotros sabéis por propia experiencia que el verano en Buenos Aires es poco pródigo en noticias de cualquier género que no sean policiales y éstas son cada día más alarmantes. Las últimas bandas criminales detenidas están compuestas en su mayoría por chicos de 13 a 15 años que hacen asaltos millonarios y matan. Pero aún no es todo. Estamos pasando un verano de calor insufrible y húmedo. Hoy precisamente es un día de éstos y la misma ciudad y calles y edificios parecen como agobiados por el clima, como si anunciase alguna catástrofe, desapareciese el aire y todo se calcinase.
Esperamos siempre noticias vuestras. Cifras y datos concretos en cuanto a la vida en esa y anuncios de proyectos para el porvenir. Somos seis al menos que esperamos vuestras cartas como haciendo depender de ella nuestros propios planes.
Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío:
[Seoane]
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| 1962-11-06 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Dieste a Luís e Maruxa Seoane. 1962 en 06/11/1962
Rianjo, 6 de noviembre, 1962
Queridos Luis y Maruja:
Sin noticias precisas, pero atenidos a un cálculo razonable, os suponemos ya instalados en el nuevo departamento. Estuvieron por aquí Prada y el ingeniero Díaz –éste con las hermosas ediciones de Lorca y Unamuno– y, si mal no recuerdo, algo dijeron de mudanza. También Virginia, aunque no muy segura, y creo que también Lala en alguna carta de hace tiempo.
Hemos sabido de la prolongada huelga de correos y algún amigo navegante nos dijo –lo oiría en un bar de Buenos Aires– que hay aproximadamente un millón de cartas atrasadas y sin repartir. Unas sin repartir ahí, presumo, y otras sin enviar el resto del mundo. Entre éstas pudiera ser que hubiese alguna vuestra o de algún amigo, con vuestra nueva dirección. Como no nos fiamos de la antigua, van estas líneas por mediación de Lala.
Prada y el ingeniero Díaz os habrán dado ya noticias nuestras. Nada importante o decisivo. Pequeños rasgos de ambiente, ánimo, etc., que habrán completado un poco la impresión general que intentábamos daros en cartas anteriores. Hay cosas, sin embargo, que sólo podríamos concretar en diálogo, irreductibles a expresión esquemática, sutiles, huidizas, y que son las que más importaría poder comunicaros. Quizá no es indispensable, pues estuvisteis por aquí...
Este verano tuvimos en Rianjo a los hermanos de Carmen, con parte de sus respectivas familias. Visitas breves y en dos tandas. Enseguida llegó Eladio, que estuvo aquí unos veinte días. Poco después, mi hermano Antonio con su hijo Antonio; y a esta visita sucedió la de Esther, pero de esta vez no en Rianjo, sino en Madrid, adonde nos citó desde Nueva York, pues a punto de regresar a Montevideo en avión, había resuelto hacerlo con escala en España para encontrarse con nosotros. También estuvo aquí, en casa, Colmeiro. Y otro día Souto. ¡Ah! Faltaban por mencionar Barbudo y Ángela, que estuvieron aquí alrededor de una semana, antes de los hermanos de Carmen, y se fueron maravillados y con proyectos de retorno y hasta de relativo afincamiento, hablando de hacer por estas riberas una casa en cuanto junten los dólares. ¿Qué más? ¡Gabriel anuncia ahora su llegada de un momento a otro!
Con Eladio hicimos unas cuantas excursiones. Sería importante que hablaseis con él. Como era de esperar, vio con perfecta lucidez, y con amor directo, natural, impremeditado, los valores de España y singularmente de Galicia, en la cual acabó por reconocer no sólo la tierra de sus abuelos, sino la suya personalísima. Como ya supondréis, se volvían así más misteriosos y entrañables para él –más asistidos de fundamentos y responsabilidades– sus firmísimos vínculos con la Banda Oriental. Descubrir y sentir las clases de valores a que él se refería es sentirse, también, preocupado y consternado por todo lo que los amenaza... Resulta, pues, que se fue de aquí muy entusiasmado y, al mismo tiempo, con muy graves problemas que ya no tendrá más remedio que ayudarnos a resolver.
Esther estuvo muy animosa. Como sólo pensaba estar dos o tres días en Madrid, no vino a Galicia. Luego sintiéndose muy a gusto en España, se fue dilatando el plazo. A última hora estuvo a punto de resolverse a venir; pero optó finalmente por volver ahora a Montevideo –pensando ante todo en Alfredo–, para venir los dos sin prisa el año próximo. Tiene ya en orden, presto para editar, un espléndido libro de poemas. Se fue de aquí con la intención de encomendarlo a Losada y muy feliz con la posibilidad de que Luis tuviese alguna parte en la decoración o en la vigilancia. Con rasgo ingenuo, debo deciros que espera mucho de nuestra recomendación en tal sentido. Os la recomendamos, pues, de todo corazón, aun pensando que su influencia directa sería suficiente. Quizá os haya escrito ya sobre el particular y también –contando de todos modos con vuestra mediación– al mismo Losada.
Mientras os escribo, llega una carta de Mimina por la cual nos enteramos de que Isaac está en el Castro. Anuncian que vendrán a buscarnos.
Con el ingeniero Díaz y luego con Prada estuvimos viendo los grabados del Llanto de Lorca y de la selección del Diario de Unamuno. Quizá os hayan comunicado en términos generales algo de la magnífica impresión que nos causaron. Después los vimos más despacio, adentrándonos en sus finuras gráficas y de alusión poética. Los del Llanto valen para mí como una sutilísima exégesis de Lorca, como un vivo retrato de su poesía –hecho, naturalmente, a la luz del bellísimo poema. En adelante, cuando se estudie a Lorca, convendrá tenerlos en cuenta... Los del Diario cumplen en gran medida análoga función respecto a Unamuno, pero aquí el retrato se ve como intrincado por las luces oblicuas de un espejo roto. Probablemente a causa de la índole del texto. De todos modos, el efecto de conjunto –una vez lograda la síntesis con un poco de atención– es para mí interesantísimo.
Tuve que suspender ayer esta carta porque la llenaba de estornudos. Me alcanzó la racha de constipados que anda por ahí. Ya estoy casi bien; pero tengo que concluir a toda prisa porque acaba de llegar un telegrama de Gabriel, según el cual estará en Santiago con el primer avión. Nos hablará por teléfono. No sabemos si iremos a buscarlo o si le daremos instrucciones para que se venga solo. En cualquier caso, es inminente su llegada y con ella –al menos por unos días– la crisis de mis actividades epistolares que tan formalito y empezando por vosotros me había propuesto reanudar. Vaya, pues, en estilo telegráfico algo de lo que quedaba por decir.
Está hace tiempo en manos del censor, si no ha pasado a la imprenta sin nuevas noticias de la primera edición y algunos otros, entre ellos los que hallé de aquellas fechas en El Pueblo Gallego. Hice una cuidadosa revisión, unificando con algunos toques y con el orden oportuno la atmósfera general del libro. Mencioné, hablando con del Riego, tu proyecto de ilustrarlo, pero sin insistir en la cuestión por no estar seguro de que estuvieses ahora en buena coyuntura –tiempo, tranquilidad, etc.– para hacerlo a gusto. Sospecho que para abreviar acudirán como de costumbre a Xoán Ledo.
Recibí –el año pasado– unas simpáticas líneas de Sabsay y señora, escritas desde Canarias. Les contesté, y unos meses después, por Navidad les escribí de nuevo brevemente. No me pareció oportuno en aquel momento preguntar nada a Sabsay sobre el libro de ensayos que dejé en sus manos. Y como la situación argentina –que afectará, supongo, a las editoriales– no da señales de mejoría, no sé bien que hacer. ¿Querrías tú preguntarle algo? Él me había hablado de Taurus, con cuyas gentes parecía tener relaciones –no sé bien si amistosas o también financieras–, brindándose, si no entendí mal, a encauzar por ese lado el asunto si ahí surgían dificultades o dilaciones excesivas. Esperaré para escribirle a conocer la impresión que recibas del diálogo con él.
Asistí en Madrid a la apertura de la exposición de Souto. El efecto de conjunto era de gran esplendor. Figuraban ya algunas cosas pintadas en Galicia, un tanto improvisadas, pero que ya atestiguan, por sus valores de gracia y simpatía humana, el saludable efecto del retorno.
Acaba de llegar una carta de Lala. Nos da muy alegremente la noticia de que le ha sido otorgado a Luis con toda justicia el premio Palanza. Apenas necesitamos decir cuánto lo celebramos. Con todo el entusiasmo de esta noticia y el cariño de siempre, os abrazan Carmen y
Rafael
Saludos nostálgicos a Lala y Laxeiro, Lorenzo y Marika, Antonio y Mireya (si están por ahí), los Scheimberg...
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| 1962-12-27 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Dieste e Muñoz Manzano. 1962 en 27/12/1962
Buenos Aires, 27 de Diciembre de 1962
Queridos Rafael y Carmen:
Recibimos hace un mes aproximadamente las cartas que nos enviásteis desde Rianjo y El Castro después de un largo silencio que comenzaba a inquietarnos, y al que no debió ser ajeno el correo de aquí, pues, parece, que no debió llegaros una carta nuestra de marzo o abril con la nueva dirección. Las últimas noticias que teníamos de vosotros, muy poco anteriores a estas cartas de ahora, nos la trajeron el ingeniero Díaz y Prada y unos jóvenes que os visitaron en esa, pero ninguno llegó a darnos una versión de cual era vuestro ánimo. El ingeniero Díaz fué el más explícito y exacto en su juicio y los jóvenes los más cuidadosos de conservar la anécdota de su visita. Pero todos ellos llegaron encantados de vosotros y de Rianjo. Ahora, hace unos diez días, nos llegó la nueva edición de Dos arquivos do trasno con una tapa y dibujos que me gustaron mucho de Xohan Ledo. Del libro ampliado y corregido no he de decirte nada más que tus cuentos, en su belleza y misterio metafísico, resultan como precursores de los de Ray Bradbury, el norteamericano que presentó Borges hace algunos años aquí, pero sin la angustia desesperada de éste y sin lo que éste tiene de Maine Reyd, de película del oeste para transmitirnos su versión de la conquista de otros planetas. Tus conquistas son de otro tipo, de planetas interiores, los que todos llevamos dentro de nosotros, y están, además, construídos y narrados magistralmente. Creo que pasados tantos años continúan siendo de una gran novedad y ejemplares en la literatura peninsular, no solo gallega. Prescinde de este juicio, si tu quieres, pero quiero que sepas que me encantó volver a leer este libro con los añadidos que no conocía o no recordaba y pienso que ese encanto y lección lo habrán experimentado los nuevos lectores y que ha de ser útil a los jóvenes escritores de Galicia. Por mi parte hice numerosos grabados e ilustré, nuevamente para Losada y con las mismas características de los libros de Unamuno y Lorca, La insepulta de Paita, un nuevo poema de Neruda dedicado a la amante de Bolívar, y Sobre los Angeles, de Alberti. Creo que estos dos son superiores a los anteriores. Hice tambien algún mural nuevo pintado y uno de canto rodado que resultó muy curioso. Asimismo hice unos veinte o treinta cuadros al óleo. Ahora, con el estreno de todos estos años, es posible que me encuentre en condiciones de poder empezar a crear algo muy propio y distinto. Me falta regresar al mar de Galicia y a Europa. En marzo, como primer paso, vamos a Suíza, esta vez estaremos dos o tres meses en Ginebra y luego pensamos irnos a España, sin más vueltas, primero por ocho meses o algo más antes de decidir nada definitivo con respecto a Buenos Aires. Lala y Laxeiro tambien preparan su viaje. Laxeiro ha pintado nuevos cuadros muy buenos arriesgándose en conquistar nuevas expresiones por el color, e hizo algunos dibujos espléndidos, de una mayor riqueza gráfica. Varela trabaja en una audición radial que él fundó hace muy pocas semanas dedicada a crítica literaria y artística y a información sobre cuestiones culturales. Nos reunimos casi cada semana los seis y siempre os recordamos. Nuestras conversaciones actuales están sin embargo dedicadas más que a ningún otro tema a la actualidad argentina, cada vez más desastrosa en su política y economía. Se producen numerosas quiebras diariamente, muchas industrias están paralizadas: textiles, metalurgia, construcción, barrios enteros y poblaciones del gran Buenos Aires padecen por falta de energía eléctrica y de agua y en el comercio todo pretende venderse a crédito. A la crisis económica hay que añadirle los numerosos pronunciamientos y la desorientación política sin que nadie vea una salida clara. Existen brotes de nacionalismo agresivo y antisemitismo. Ese es el panorama sintético de Buenos Aires de fines de 1962. Baltar viene de vez en cuando desde San Juan con el fin sobre todo de cobrar atrasos en los sueldos.
Hablé con Sabsay, él va a escribirte sobre tu libro, me dijo que en estos días. Olvidaba deciros que hoy embarca para España Maruja Mallo. Estuvo en casa para despedirse y va con muchos proyectos de trabajo. Su teléfono, por si queréis verla en Madrid, es: 2-258644.
Creo que os transmití bastantes noticias. Escribidnos y decidnos cuando debemos hacerlo nosotros a Madrid y a que dirección. De Díaz Pardo sabemos que regresa en la primera quincena del mes que viene. No lo comprendo.
Recibid los dos un gran abrazo de Maruja y mío y el deseo de que paséis un feliz fin de año:
[Seoane]
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| 1963-05-07 |
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Ver [Carta mecanografada]
Transcripción da Carta de Seoane a Poggi. 1963 en 07/05/1963
Ginebra, 7 de Mayo de 1963
Srta. Elena Poggi
Buenos Aires
Estimada amiga:
Recibí su carta en la que me participaba su proyecto de hacer un trabajo sobre dibujantes argentinos, que a mí, personalmente, me parece muy útil e interesante, pues es un aspecto del arte que generalmente no se estudia y que, sin embargo, es fundamental. En mi caso como dibujante y grabador he publicado 14 álbumes en Buenos Aires desde 1937, que comencé con uno de dibujos satíricos contra el franquismo. La bibliografía de ellos está en el último catálogo de Bonino con motivo de la muestra de grabados, de agosto del año último. En Bonino, Billy, puede facilitarle alguno de ellos que tiene prólogo mío como es el caso de Libro de tapas, Segundo libro de tapas, Doce cabezas, etc. En 1946 fué seleccionado Homenaje a la Torre de Hércules editado por Nova, por la Pierpont Morgan Library de New York, como uno de los mejores libros de dibujos publicado entre 1935 a 1945. En la librería del Centro Gallego (Belgrano y Pasco) debe estar otro, Figurando recuerdos hecho en 1959 y en El Ateneo debe aún haber Paradojas de la Torre de Marfil. Alguno de ellos los tiene Varela. En cuanto a ilustraciones hice muchísimas; para Sartre y Huxley, en Losada; Quevedo y Conde de Gobineau, en Poseidón; Varela, en Nova; Alberti en Emecé y Losada, en ésta última Editorial juntamente con Unamuno, Neruda y Lorca (grabados en madera), y para libros de Yeats, Blake, el mismo Alberti en Botella al mar. Para Lorenzo Varela, Girri, Dora Melella. Miguel A. Asturias, Betina Edelberg y otros tambien en Botella al mar, creo que ya todos están agotados. He ilustrado muchos libros y hecho la tapa para centenares de ellos, además en los libros de Botella al mar hice retratos a casi todos los autores argentinos que allí se publicaron, recogidos muchos de ellos en un pequeño librito, que también debe encontrarse en El Ateneo, titulado Testimonio de vista, tambien con prólogo mío. Antes de Buenos Aires, en Galicia, ilustré libros de poetas contemporáneos míos y con la guerra civil se perdió en la imprenta donde debía imprimirse, por asalto de los franquistas, un álbum titulado Síntesis del crimen de tendencia surrealista. He dirigido gráficamente varias editoriales desde 1939 aproximadamente y alterné siempre la pintura con el grabado y la ilustración.
Yo no sé el tiempo que estaré por Europa pero pienso que si puedo me quedaré hasta fin de año. Estos datos que le envío creo que pueden servirle, sino le ruego me vuelva a escribir y yo le participaré aquellos que necesite. Por mi parte siento no tener nada aquí con que poder orientarla y serle más útil. Apenas traje nada conmigo únicamente las últimas ilustraciones para Losada. Pero esos autores que cité todos deben tener los libros que yo les ilustré y pueden seguramente facilitárselos. Si hacen este libro sobre dibujantes, por cuya idea la felicito, no olviden a los extranjeros contemporáneos nuestros que trabajaron ahí: Clement Moreau, Attilio Rossi, Gubellini, Toño Salazar, etc., que han hecho obra satírica o de ilustradores muy interesantes.
Por aquí, como siempre, estoy trabajando. Para tener vacaciones tendría uno que ser militar y ya es tarde para seguir una carrera tan productiva y nunca sujeta a investigaciones de comisiones especiales. Una carrera en la que uno pueda llegar, solo con sueldos, a dueño de estancias. Escríbame por cualquier cosa que necesite. Por mi parte le agradezco mi inclusión en este trabajo suyo.
Reciba usted con el saludo de Maruja el afectuoso mío:
[Seoane]
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| 1972-01-15 |
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Ver [Carta mecanografada con firma autógrafa]
Transcripción da Carta de Otero Espasandín a Luís e Maruxa Seoane. 1972 en 15/01/1972
Washington, D. C.; USA
3521 39th Street, N. W.
15 enero de 1972
Queridos Luis y Maruja:
Después de muchos intentos fallidos, acabamos de recibir vuestras señas en Buenos Aires, de Carmen y Rafael. Más de una vez los hemos acosado con preguntas sobre el paradero y la suerte de los amigos, pero solían contestar mucho después de haber recibido las cartas y de haberse olvidado de lo que les parecía secundario y daban por descontado. Esta vez nos pusimos “serios” con ellos, lo que nos valió el recibo de dos cartas, una de Carmen, con muchos pormenores, metódica, documentada, y otra a Rafael, magnífica como suelen ser todas las suyas, y bastante explícita sobre las mudanzas ocurridas por allá en diversos órdenes de cosas. Al parecer, se van aflojando los ánimos poco a poco y se pueden enviar una carta fuera del país en la que se comentan –en términos bastante comedidos y académicos– aciertos y desaciertos. Lo que más nos alegró de ambas cartas es lo que os atañe a vosotros; tus triunfos en la Argentina y otros países, tu alianza con Díaz Pardo en proyectos de cerámica, en la creación del Museo Carlos Maside y en otras labores culturales. Todo ello es admirable en sí mismo y como promesa, como anticipo de lo que se puede hacer en circunstancias desfavorables o que tales parecen vistas desde aquí.
Comprenderás que estas cartas no han hecho más que abrirnos el apetito. Nos gustaría saber que se publica en gallego, bien en Galicia o fuera de ella. Aquí sólo llegan algunos libros de la editorial Gredos, porque tratan de asuntos que interesan a los estudiantes de la literatura española y temas afines, y los de las colecciones baratas de Buenos Aires: la de Losada y la de Espasa-Calpe. Me han dicho en Portugal que Galaxia ha editado bastante en gallego, pero no me fue posible poner la vista encima de ninguno de sus libros, ni menos de su catálogo. ¿Qué hace la Academia Gallega, de la que Sabell y Dieste forman parte? Me imagino que tendrá una buena biblioteca y ejemplares de muchos libros agotados, sobre todo diccionarios, como el de Carré, el de Cubeiro y otros. ¿Se enseña el gallego en la Universidad de Santiago y en los institutos de segunda enseñanza? Creo haber oído que en Lugo enseñaba un destacado profesor de gallego. Aquí me prestaron el Manual de Dialectología española, de G. de Diego, en que se dedica bastante atención al gallego. También he visto alguna referencia a un tratado de gallego publicado en Barcelona. Pero mis noticias son nebulosas, y si bien podría aclararlas un poco sumiéndome en la Biblioteca del Congreso, se da el caso que está lejos de mi casa y cuando se llega allá es poco menos que la hora de cerrarla, aparte de muchas otras dificultades. Una grata novedad para mí fue la publicación de la General Estoria por Martínez López, un esfuerzo este espléndido que acaso sirva de ejemplo y de estímulo a otros profesores españoles. Tuve noticia de esta publicación por Dieste. Inmediatamente, escribí al autor a Tejas, quien me envió un ejemplar a vuelta de correo. Carmen acaba de anunciarme que Martínez se retiró y vive en Santiago. Ojalá que, ya libre de obligaciones docentes, dedique su talento y su preocupación a trabajos parecidos en pro de la lengua gallega, de la que tanto hay que aprender. Una Gramática Histórica Gallega, precedida de unos capítulos de fonética, sería un tema muy apropósito, en el que además podrían colaborar otros especialistas.
Sentimos mucho no haber podido veros en Portugal. No teníamos a la sazón idea de que estuvieseis tan cerca. Alicia estaba muy mal y hubo que salir con bastante precipitación. Ahora estamos pensando en la posibilidad de un viaje a Europa, en primer lugar, para ver a Cuqui y a los suyos, en segundo, para echar un vistazo a la situación en general. Y pienso visitar Vigo y La Coruña y pasar unos días con los amigos. La vuelta a España me parece muy difícil por varias razones. Al final de este año empiezo a cobrar mi pensión del Estado, y si la vida aquí no sigue encareciendo, talvez pueda dedicarme a mis cosas, no muy bien definidas aún. Ahora enseño español, trabajo durante horas en el Departamento de Agricultura, traduzco y sobre todo preparo para la imprenta monografías científicas, algunas de ellas escritas por argentinos con pujos literarios y ringo-rangos de tangos. De esta manera, nos vamos defendiendo de esta inflación que nos viene comiendo sin piedad.
Hay pocos amigos con quien hablar; los que hay, están metidos hasta las orejas en sus trabajos de rutina y pasan meses sin hacernos una llamada telefónica. Por mi parte, de vez en cuando hago una “escapada”, como la llama Alicia, a las librerías donde se venden libros extranjeros o a las de segunda mano, de las que quedan pocas, y vuelvo con la cartera repleta. Lo malo es que al llegar a casa tengo que ponerme a la máquina y dejar los libros adquiridos dormir por los rincones de la casa. Con frecuencia y para romper la rutina, salimos en coche por las orillas del Potomac –el río que pasa por Washington y refleja los grandes monumentos de los hombres más ilustres de la historia de Estados Unidos–, donde abunda la vida silvestre: ardillas, pájaros, etc. y sobre todo, los árboles de las más variadas especies, algunos centenarios. Por las cercanías del río hay grandes granjas, con vacadas hermosísimas; hay también grandes plantaciones de frutales, en especial melocotoneros y manzanos, donde nos aprovisionamos de fruta cuando está madura. Lo más interesante de estos paseos, parte en coche y parte a pie, son las flores silvestres, que se suceden a medida que avanzan la primavera y el verano. Hay multitud de especies, y algunas cubren grandes praderas y terrenos baldíos. Tendrías que ver esto, este paisaje que nadie pinta y creo que pocos admiran. No recuerdo haber visto en nuestros paseos un solo pintor con el caballete. Sí, hay gente que disfruta la naturaleza, y ya quisieran otros países donde he vivido tener tantos expertos en asuntos de conservación, de parques públicos, de observadores y protectores de aves y miles de cosas más. Pero, en cambio, la pintura no tiene el arraigo que debiera, y en particular el paisaje no recibe el homenaje que merece de los pinceles.
Pero hay que dejar que la gente madure o por lo menos una fracción de ella. Llegará algo así como un Monet washingtoniano que capte, a su manera, esta luz, estos horizontes cerrados por sus colinas azules, ora fijas por la transparencia de la luz, ora deslizándose como una melodía, como un tropel de olas en alta mar, levemente esfumadas en la neblina. Los reflejos de este río son indescriptibles en todas las estaciones, lo mismo cuando queda convertido en una grieta de hielo zigzagueando entre los bosques a lo largo de cientos de millas, que cuando avanza, lento y constante, cargado de nubes, de sombras estremecidas de árboles a punto de reventar al comienzo de la primavera o saturados de colores en el otoño.
Sé que estáis ambos muy ocupados y no quisiera que esta carta sea otra cosa que un contacto espiritual con vosotros, tras esa prolongada discontinuidad. Sin embargo, acaso tengáis unos momentos para escribirnos unas letras y dejarnos saber como van vuestras cosas. Nos acordamos mucho de los amigos, de las personas, y muy poco –seamos sinceros– de los demás. Buenos Aires ha sido muy duro para mí, y me quedan muchos recuerdos dolorosos de él, en parte debidos a mi carácter, en parte a las estrecheces que tuve que afrontar. ¿Sigue Varela en Buenos Aires? ¿Cómo están tus [escrito na marxe esquerda:] padres, Luis, y tu hermano? ¿Vive Ramón Baltar? Carmen nos contó la muerte trágica de Farias. Etcétera, etcétera.
Un gran abrazo
Otero
[Manuscrito na marxe esquerda por Alicia:] Queridos amigos: ¡Cuántos años sin saber de nosotros! Ya podíamos escribir a Bartolomé Mitre! Luis, muchas felicidades por todos tus éxitos. Este país es hermoso, como dice Ote, pero lo han puesto al revés. Yo ayudo a Ote en sus traducciones, enseño español en casa y me dedico a “las faenas propias de mi sexo”. Disfruto el campo y el paisaje y leo mucho. Acabo de terminar los Diálogos de Platón. Ahora estoy a vueltas con Ortega.
Abrazos.
Alicia
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